LOS COMPONENTES DE LA INTERPRETACIÓN JURÍDICA:
La interpretación jurídica tiene tres componentes los cuales son:
Criterios generales de interpretación.
Métodos de interpretación.
Argumentos tópicos de la aceptación.
1. Los criterios generales de interpretación.
Cada intérprete tiene diferente punto de vista, el cual le permitiría tener distintas
aceptaciones y decisión sobre su interpretación. (El intérprete podrá tener diferentes
puntos de partida y diversos itinerarios).
1.1 El criterio tecnicista.
El intérprete asume la tarea de averiguar el significado de las normas jurídicas a
partir del Derecho. Basándose en la literalidad de la norma, su ratio legis, en sus
antecedentes jurídicos, su sistemática, inclusive su dogmática.
- La literalidad de la norma: Busca dar un significado claro y preciso a ciertas
palabras del Derecho.
- La ratio legis: Busca dar un propósito a una norma para que sea aplicada y
ejercida eficazmente.
-Antecedentes jurídicos: Es la información anterior a la existencia de una norma
que se emplea para entender lo que se dice y porque se dice lo que se dijo. Se
podría decir que es el conjunto de normas derogadas por ella.
-La sistemática: Es el aporte que consiste en un sistema estructural, que trabaja
en función de sus grupos, subconjuntos y conjuntos que sirven para aclarar el
significado de la norma.
-Dogmática: Busca dar sentido a la norma jurídica y formar una norma concreta con
matices particulares frente a conceptos como la democracia, competencia, familia,
derecho real, deber, capacidad, etcétera.
1.2 El criterio axiológico.
El intérprete asume un rol importante ya que encarga de interpretar y adecuar
el resultado para dar una eficaz decisión. Cabe resaltar que se debe buscar y
hacer primar los valores y la justica.
1.3 El criterio teleológico.
El intérprete asume que la interpretación, debe buscar una anticipada aplicación
de la norma jurídica. Esto debe ser realizado por las personas o autoridades que
se les impone.
Los fines de aplicación son variados y aplicables en distintos campos del
Derecho. Se puede buscar persuadir ciertos tipos de conducta, favorecer
determinadas líneas de actividad, recaudar mayores ingresos para el tesoro
público.
1.4 El criterio sociológico.
El intérprete asume que la interpretación debe ser realizada de manera
adecuada para la realidad de la norma. Y así poder adecuarse a la realidad de
diferentes grupos sociales con sus costumbres, intereses y características
generales de vida.
1.5 La posición axiomática de interpretación.
El intérprete tiene su propio punto de vista, que no son iguales a los de otros
intérpretes. Pero siempre debe tomar conscientemente sus decisiones
axiomáticas.
Lo cual le permitirá tener distintos criterios y una gran variedad de resultados
para sus decisiones.
METAS DE INTERPRETACIÓN
Una norma jurídica es creada con la finalidad de regular relaciones de vida,
también se dice que la expresión de la voluntad de su creador. Al entrar en
vigencia y trascurrir el tiempo la norma empieza a desplegar su propio sentido
regulativo, y a esto se le llama voluntad de la norma.
Esto ha definido dos teorías como, la teoría subjetiva, tiene como último fin
interpretar la voluntad psicológica de su creador; y la teoría objetiva busca
averiguar y explicar el sentido de la norma en el lugar y momento de su
aplicación.
Así, la interpretación de la ley estará referida tanto a la voluntad objetiva del
legislador como a la de la ley, la primera prevalecerá en una ley nueva y la
segunda en una ley envejecida, lo que dependerá de cuán rápido o no se
produzcan las mutaciones sociales.
1. CLASES DE INTERPRETACIÓN.
Por su autor, la interpretación puede ser: doctrinal, judicial y la denominada
interpretación auténtica. Esto se clasifica en declarativa, modificativa, extensiva
y restrictiva.
1.1 La interpretación doctrinal.
La interpretación doctrinal, es llamada también científica, por lo que es
utilizada por los juristas con fines científicos, didácticos y prácticos.
Dicha interpretación doctrinal no tiene carácter vinculante, pero puede
formar una guía de carácter técnico tanto para los particulares como para
los jueces y legisladores.
1.2 La interpretación judicial.
Es la que realiza el Poder Judicial, ejerciendo la función jurisdiccional que
específicamente le corresponde.
Se dice que el juez no crea norma alguna, sino que selecciona la que debe
aplicarse de entre las existentes.
Para la nueva concepción de la interpretación jurídica, el juez es creador de
derecho dentro de los límites materiales y formales establecidos por la
norma o normas que aplica a la solución del caso sometido a su
conocimiento.
Esta doctrina que considera que el juez también es creador del Derecho,
está presidida por Kelsen, quien asegura que la interpretación acompaña al
proceso de creación de la ley, trata de saber cómo, aplicando una norma
general a un hecho concreto, el órgano judicial o administrativo obtiene la
norma individual que le incumbe establecer.
También se dice que el derecho es un conjunto coordinado de normas,
dispuestas en orden jerárquico, de tal forma inferir es un acto ejecutivo de
una norma superior.
¿Debe haber continuidad o dinamicidad en la jurisprudencia?
El juez, sea de paz, de primera instancia, vocal supremo, deben dictar su
sentencia de la mejor manera para resolver un caso.
Cabe resaltar que no todas las sentencias con aceptadas, algunas son
impugnadas por tanto reformadas y anuladas en los diversos grados del
proceso.
Hay casos donde los tribunales interpretar la misma norma de distinta
manera, con ello se violaría flagrantemente los principios de justicia,
seguridad y certeza.
En este siglo, el legislador es causa de desorden e incerteza jurídica, pero
es el juez el abanderado de estos males que destruyen a la sociedad. Con
malos jueces, leyes claras, se convierten en instrumentos peligrosos para
los ciudadanos; pero en cambio, con buenos jueces, leyes oscuras
adquieren claridad de sentido, y mediante ellas llega la justicia que da a
cada uno lo suyo.
1.3 Interpretación auténtica
Se denomina interpretación auténtica a la realizada por el mismo órgano
que creó la norma o por quien lo sucede. Pero lo importante para saber que
estamos ante una interpretación auténtica es comprender que tal
interpretación ha sido hecha por el propio autor de la norma, tanto así que
incluso se ha denominado Interpretación auténtica a la interpretación
realizada por el propio juez o tribunal con el propósito de dar luces sobre el
significado verdadero de sus propias sentencias o resoluciones.
Existe cierta divergencia en cuanto a entender si la interpretación auténtica
es la realizada estrictamente por la misma persona que elaboró la norma, o
por el órgano que ésta representaba o en nombre del cual la dictó.
Usualmente la tendencia ha sido la de entender que habrá verdadera
interpretación auténtica sólo cuando ésta haya sido hecha por la misma
persona que redactó la norma y aun así hoy se considera en estricto sentido
que sólo en este caso hay interpretación auténtica.
Siendo que la interpretación auténtica solamente puede ser hecha por el
órgano o persona que creo la norma, se tiene, por ejemplo, que la
interpretación auténtica de una norma constitucional solamente puede ser
hecha por otra norma constitucional; la de una ley sólo puede hacerse por
otra ley; la de un decreto por otro decreto.
1.4 Interpretación común
Llamamos interpretación común (particular o privada), a la efectuada por el
común de las gentes. Resulta muy presumido el creer que los únicos que
pueden interpretar el Derecho son los denominados operadores jurídicos
(jueces, abogados, juristas, etc.). También los particulares realizan las
normas jurídicas cada vez que desean saber si la actividad que quieren
emprender es lícita o ilícita; si os actos o negocios jurídicos que quieren
llevar a cabo producirán o no tales o cuales efectos; cuando al otorgar un
testamento, desean saber cómo proporcionar los bienes que poseen, entre
sus futuros herederos.
1.5 Interpretación declarativa.
Esta clase de interpretación es también conocida como Interpretación
estricta, y se presenta cuando al interpretar el operador jurídico se ciñe a lo
que dice la norma, limitándose a aplicarla a los supuestos estrictamente
comprendidos en ella. Su objeto es el de explicar el texto de la ley. Continúa
diciendo que este procedimiento se emplea cuando las palabras son
imprecisas u obscuras y se busca desentrañar a través de ellas la mente de
la ley y la del legislador.
1.6 La interpretación Modificativa
Las leyes pueden presentar un significado perfectamente definido, pero
puede suceder que el legislador se expresa indebidamente, con demasiada
estrechez o con amplitud excesiva, en cuyo caso procede una interpretación
rectificadora ampliando o restringiendo las palabras de la ley para obtener
su verdadero sentido. La interpretación modificativa puede ser extensiva o
restrictiva.
1.6.1 La interpretación Extensiva
La interpretación es extensiva, porque se da cuando los términos de la ley
expresan menos de lo que el legislador quiso decir, y se trata de averiguar
cuáles son los verdaderos alcances de su pensamiento; continúa diciendo
que "más que extensiva es esta interpretación "integrativa" puesto que su
objeto es referir la norma no a casos nuevos sino a aquellos que contiene
virtualmente, porque si así no fuera no sería interpretación sino creación"
La interpretación restrictiva
Se dice que la interpretación restrictiva tiene lugar especialmente en tres
casos: 1) si el contexto, entendido en modo general como fue redactado,
vendría a contradecir otro texto de la ley. 2) si la ley contiene en sí misma
una íntima contradicción y 3) si el principio aplicado sin restricción va más
allá del fin para que fue ordenado.
Con la interpretación restrictiva se reduce al alcance del texto de la norma.
La interpretación restrictiva se aplica preferentemente a las normas
prohibidas y a las especiales, en las cuales la consecuencia jurídica se
aplica estrictamente a los casos descritos en el supuesto de hecho.