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Liderazgo Escolar y Visión Estratégica

Este documento presenta las principales dimensiones de las prácticas de liderazgo directivo que promueven la buena dirección y el liderazgo escolar. Estas dimensiones incluyen: 1) construir e implementar una visión estratégica compartida; 2) desarrollar las capacidades profesionales de los docentes y asistentes; y 3) liderar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Dentro de cada dimensión se describen las principales prácticas que los directivos deben realizar para lograr una efectiva gestión
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Liderazgo Escolar y Visión Estratégica

Este documento presenta las principales dimensiones de las prácticas de liderazgo directivo que promueven la buena dirección y el liderazgo escolar. Estas dimensiones incluyen: 1) construir e implementar una visión estratégica compartida; 2) desarrollar las capacidades profesionales de los docentes y asistentes; y 3) liderar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Dentro de cada dimensión se describen las principales prácticas que los directivos deben realizar para lograr una efectiva gestión
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MARCO PARA LA BUENA DIRECCIÓN Y EL LIDERAZGO ESCOLAR / 2015

Extracto de documento original


Mineduc, 2015
Publicación del Centro de Perfeccionamiento,
Experimentación e Investigaciones Pedagógicas, CPEIP.
DIMENSIONES DE PRÁCTICAS:
Las prácticas de liderazgo orientan el quehacer directivo más allá de las personas o roles de quienes
lo ejecuten y toman en consideración que el liderazgo –en su concepto más amplio- está inserto en
las organizaciones y se actualiza continuamente a partir de los aprendizajes que los líderes adquieren
de las relaciones e interrelaciones que se producen al gestionar el establecimiento educacional. Por
otra parte, si bien las prácticas que se incluyen en el marco son aquellas que los líderes efectivos
típicamente realizan en distintas realidades, su aplicación es siempre contextual y contingente,
presentando distintos énfasis dependiendo del contexto, las características y la etapa de desarrollo
del establecimiento escolar.

A) CONSTRUYENDO E IMPLEMENTANDO UNA VISIÓN ESTRATÉGICA COMPARTIDA


Los directivos lideran la construcción o actualización de una visión estratégica sobre el
establecimiento y sus objetivos, promoviendo que esta sea comprendida y compartida por todos los
actores de la comunidad educativa. Esta visión está enfocada en el mejoramiento de los logros de
aprendizajes y la formación integral de todos los estudiantes del establecimiento, así como en los
valores de la equidad, la inclusión y el respeto a la diversidad. Estos propósitos comunes
proporcionan sentido, orientación y motivación para el trabajo de cada uno de los miembros de la
comunidad educativa y contribuyen a la cohesión y alineamiento de los esfuerzos.
Para esto, los directivos definen o revisan, en conjunto con todos los actores de su comunidad
educativa, un proyecto educativo institucional y curricular compartido, considerando las necesidades
de la escuela, los desafíos y oportunidades del contexto en el cual funciona el establecimiento,
proyecto que inspira y motiva a los docentes, asistentes de la educación, estudiantes y a sus familias.
Esta visión expresa los valores y principios de la institución y la misión o propósito moral que moviliza
y cohesiona a los actores del establecimiento. Así mismo, estas definiciones del proyecto educativo
orientan la toma de decisiones institucionales con respecto a nuevos proyectos y políticas del
establecimiento.
Los objetivos y principios institucionales compartidos son traducidos en planes de mejoramiento y
metas de corto y mediano plazo que permiten implementar y sustentar el proyecto educativo
institucional. Esta construcción se realiza en el marco de procesos de planificación participativos,
liderados por los equipos directivos, de manera que reflejan las necesidades y los intereses de los
distintos miembros de la institución, lo que fortalece el compromiso con los planes y metas de
mejoramiento por parte de todos los actores de la comunidad educativa.
Los directivos sistemáticamente difunden y explican, a través de diferentes canales y espacios
formales e informales, los objetivos, planes y metas del establecimiento a los diversos actores de la
comunidad educativa, así como sus avances, de manera que todas las personas tengan claridad sobre
el proyecto educativo institucional y el plan de mejoramiento del establecimiento, generando mayor
involucramiento y apropiación de él por parte de los miembros de la comunidad educativa.

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Por otro lado, promueven y modelan cotidianamente, tanto en sus palabras como en sus acciones,
una cultura escolar inclusiva, equitativa y de altas expectativas sobre los logros de aprendizaje de los
estudiantes y el desempeño de los docentes, asistentes de la educación y estudiantes.
Complementando todo lo anterior, mantienen una comunicación y coordinación estratégica,
sistemática y efectiva con su sostenedor para el logro de los objetivos y metas del establecimiento,
así como para apoyar las políticas locales del sostenedor del cual el establecimiento forma parte.

Las principales prácticas directivas que componen esta dimensión son:


 Definen o revisan, en conjunto con su comunidad educativa, el proyecto educativo
institucional y curricular, enfocado en el mejoramiento de los logros de aprendizajes de
todos los estudiantes, así como en los valores de la equidad, la inclusión y el respeto a la
diversidad.
 Traducen los propósitos y objetivos institucionales en planes de mejoramiento y metas de
corto y mediano plazo, en el marco de procesos de planificación participativos.
 Difunden y explican los objetivos, planes y metas institucionales, así como sus avances a
todos los actores de la comunidad educativa.
 Promueven y modelan activamente una cultura escolar inclusiva, equitativa y de altas
expectativas sobre los logros de aprendizaje de los estudiantes y desempeño de todos los
miembros del establecimiento.
 Desarrollan una comunicación y coordinación estratégica y efectiva con el sostenedor para
el logro de los objetivos institucionales y de las políticas locales.

 B) DESARROLLANDO LAS CAPACIDADES PROFESIONALES


Los equipos directivos trabajan permanentemente para comprender, mejorar y potenciar las
capacidades, las habilidades personales y la motivación de los docentes y asistentes de la educación
de su establecimiento, así como su propio desarrollo profesional, de manera de construir capacidades
internas que permitan alcanzar los objetivos y metas de mejoramiento del establecimiento y
sostenerlas en el tiempo.
Desarrollan, en conjunto con su sostenedor, estrategias efectivas de búsqueda y selección de
profesores y asistentes de la educación con las capacidades y las actitudes acordes a las necesidades y
la cultura del establecimiento. Además, implementan estrategias de inducción para los nuevos
docentes de manera que se apropien de las normas de funcionamiento y de la cultura del
establecimiento. Por otro lado, desarrollan estrategias de retención para mantener un cuerpo
docente estable, motivado y comprometido, a través del mejoramiento de sus condiciones laborales
y la generación de un clima de confianza y desafiante profesionalmente, todo lo cual ayuda
fuertemente en la sostenibilidad de los procesos de mejoramiento del establecimiento.
Identifican las necesidades de fortalecimiento de las competencias de sus docentes y asistentes de la
educación y generan diversas modalidades de desarrollo profesional para abordarlas, motivando su
aprendizaje y formación continua. Incentivan a los docentes a revisar y analizar sistemáticamente sus
prácticas y estrategias de enseñanza desde diferentes perspectivas, ayudándolos a probar e
implementar nuevas estrategias para alcanzar mayores logros de aprendizajes en sus estudiantes.

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Reconocen y celebran los logros individuales y colectivos del personal que trabaja en el
establecimiento, lo que fortalece la motivación de los docentes y asistentes de la educación.
Demuestran confianza en las capacidades de sus equipos y entregan responsabilidades a otros de
manera de promover el surgimiento de liderazgos al interior de la comunidad escolar.
Establecen relaciones interpersonales positivas y de confianza con los miembros de la comunidad
educativa. Apoyan y demuestran consideración por las necesidades personales y el bienestar de cada
una de las personas de la institución. Generan espacios para poder escuchar y conocer sus ideas,
inquietudes y dificultades, de manera de apoyarlos oportuna y pertinentemente. Estas prácticas
ayudan a que todos los integrantes de la comunidad educativa se sientan considerados y
comprometidos con el proyecto educativo institucional.
Crean una cultura de colaboración y aprendizaje mutuo entre los profesionales del establecimiento,
para lo cual generan condiciones necesarias e instancias sistemáticas, en tiempos no lectivos, de
reflexión y trabajo técnico colectivo sobre la enseñanza y el aprendizaje de sus estudiantes.
Promueven un clima de alta confianza y responsabilidad colectiva por los logros y dificultades del
establecimiento, construyendo en ese sentido- una comunidad de aprendizaje profesional.

Las principales prácticas directivas que componen esta dimensión son:


 Desarrollan e implementan, en conjunto con su sostenedor, estrategias efectivas de
búsqueda, selección, inducción y retención de docentes y asistentes de la educación.
 Identifican y priorizan las necesidades de fortalecimiento de las competencias de sus
docentes y asistentes de la educación y generan diversas modalidades de desarrollo
profesional continuo.
 Reconocen y celebran los logros individuales y colectivos de las personas que trabajan en
el establecimiento.
 Apoyan y demuestran consideración por las necesidades personales y el bienestar de
cada una de las personas de la institución.
 Demuestran confianza en las capacidades de sus equipos y promueven el surgimiento de
liderazgos al interior de comunidad educativa.
 Generan condiciones y espacios de reflexión y trabajo técnico, de manera sistemática y
continua, para la construcción de una comunidad de aprendizaje profesional.

 C) LIDERANDO LOS PROCESOS DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE


Los equipos directivos guían, dirigen y gestionan eficazmente los procesos de enseñanza y
aprendizaje en sus establecimientos educacionales, alcanzado un alto liderazgo pedagógico frente a
sus docentes.
Se preocupan de asegurar la calidad de la implementación curricular, de las prácticas pedagógicas y
de los logros de aprendizaje de los estudiantes en todos los ámbitos formativos, así como de generar
condiciones que favorezcan el mejoramiento de la enseñanza y el aprendizaje. Una preocupación
constante de los directivos es monitorear y asegurar el alineamiento entre el currículum nacional, los
planes y programas de estudios y las prácticas de enseñanza y evaluación de los docentes, así como
también de la articulación de los mismos, entre los diferentes cursos y niveles del establecimiento, de

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manera de alcanzar una coherencia y continuidad de la experiencia educativa de los estudiantes.
Definen, en conjunto con sus docentes, criterios y metodologías comunes en relación con la
planificación de clases, las prácticas de enseñanza y la evaluación del aprendizaje en su
establecimiento educacional.
Monitorean la implementación integral del currículum, las planificaciones de clases, las evaluaciones
y los logros de aprendizaje de los estudiantes en todos los ámbitos a través de diversos mecanismos
de manera de gestionar el mejoramiento guiado por información de múltiples fuentes, toman
decisiones basados en evidencia y ajustan las estrategias de enseñanza y la gestión pedagógica de
manera continua y oportuna.
Evalúan sistemáticamente a todos sus docentes mediante procesos de observación de aula y
retroalimentación formativa, entregando de esa manera apoyo y acompañamiento pertinente a cada
docente para el mejoramiento continuo de sus prácticas pedagógicas. Además, identifican las
fortalezas y debilidades de cada docente de manera de asignarlo a la asignatura, nivel de enseñanza y
curso que mejor se adecue a sus características y habilidades de manera que alcance su mejor
desempeño.
Protegen el tiempo de enseñanza y aprendizaje, filtrando la cantidad de programas e iniciativas
externas y reduciendo las interrupciones de la enseñanza, estableciendo un ambiente de orden y
apoyo a los docentes tanto dentro como fuera de la sala de clases. Planifican adecuada y
oportunamente las actividades lectivas y no lectivas y desarrollan estrategias para asegurar la
continuidad de las clases en casos de ausencia de algún docente.
Los equipos directivos están fuertemente comprometidos con la equidad en los logros de todos los
estudiantes del establecimiento, para lo cual trasmiten su importancia a la comunidad escolar e
implementan estrategias para identificar y apoyar tempranamente a los estudiantes que presentan
dificultades, sea en los aprendizajes o en los ámbitos conductual, afectivo o social. Por otro lado,
están siempre pendientes de identificar buenas prácticas de gestión pedagógica y de enseñanza-
aprendizaje, tanto en sus salas de clases como fuera del establecimiento, para difundirlas y analizarlas
con sus docentes, promoviendo así el mejoramiento de sus prácticas pedagógicas y los logros de
aprendizaje de los estudiantes.

Las principales prácticas directivas que componen esta dimensión son:


 Aseguran la articulación y coherencia del currículum con las prácticas de enseñanza y
evaluación como entre los diferentes niveles de enseñanza y asignaturas.
 Monitorean la implementación integral del currículum y los logros de aprendizaje en
todos los ámbitos formativos de los estudiantes para el mejoramiento de los procesos de
enseñanza y la gestión pedagógica.
 Acompañan, evalúan y retroalimentan sistemáticamente las prácticas de enseñanza y
evaluación de los docentes.
 Identifican las fortalezas y debilidades de cada docente de manera de asignarlo al nivel,
asignatura y curso en que pueda alcanzar su mejor desempeño.
 Procuran que los docentes no se distraigan de los procesos de enseñanza aprendizaje,
evitando las interrupciones de clases y la sobrecarga de proyectos en el establecimiento.
 Aseguran la implementación de estrategias para identificar y apoyar tempranamente a
los estudiantes que presenten dificultades en los aprendizajes o en los ámbitos

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conductual, afectivo o social.
 Identifican y difunden, entre sus docentes y directivos, buenas prácticas de enseñanza y
aprendizaje como de gestión pedagógica, tanto internas como externas y que respondan a
las necesidades de sus estudiantes.
D) GESTIONANDO LA CONVIVENCIA Y LA PARTICIPACIÓN DE LA COMUNIDAD ESCOLAR
Los equipos directivos promueven activamente una convivencia escolar y un clima basado en
relaciones de confianza, para lo cual impulsan interacciones positivas que aseguren la aceptación de
los otros, independiente de sus características socio-culturales. En especial, procuran que todos los
estudiantes y las familias sean tratados de manera equitativa, con dignidad y respeto, en un marco de
deberes y derechos, claros y precisos.
En el ámbito de la convivencia, los equipos directivos desarrollan sus actividades desde una
perspectiva formativa, modelando con el ejemplo, fomentando el diálogo y la colaboración tanto
entre los estudiantes como entre los profesores, así como en las relaciones entre profesores y
estudiantes, asegurando un clima propicio para el aprendizaje en todos los espacios formativos de la
escuela.
Desarrollan de manera participativa normas y estrategias para el logro de una sana convivencia y
monitorean su cumplimiento. Generan las confianzas y los espacios para que los conceptos de
“participación” y “colaboración” no sean sólo discursos o afirmaciones escritas en los documentos
institucionales y se transformen en actos de comunicación y diálogo permanente entre los actores
involucrados, que permitan una mayor responsabilidad colectiva por el logro de un clima escolar
positivo.
Implementan una política y prácticas que aseguren una cultura de inclusión, facilitando espacios para
la participación de la comunidad escolar, asegurando igualdad de oportunidades. Están presentes en
los diversos espacios y actividades relevantes del establecimiento y son accesibles para el personal,
los estudiantes y las familias, lo que les permite escuchar, proponer y anticipar posibles conflictos,
tensiones o problemas, mediando entre los actores para el logro de soluciones oportunas y efectivas.
Los equipos directivos estimulan y facilitan el involucramiento de las familias en los procesos
formativos de sus hijos como en el proyecto educativo del establecimiento, para lo cual entregan
información y generan espacios concretos y sistemáticos para involucrarlos, de forma de generar una
relación de colaboración.

Las principales prácticas directivas que componen esta dimensión son:


 Desarrollan e implementan una política que asegura una cultura inclusiva y las condiciones para
que las personas se traten de manera equitativa, justa, con dignidad y respeto, resguardando los
derechos y deberes de la comunidad escolar.
 Modelan y promueven un clima de confianza entre los actores de la comunidad escolar,
fomentando el diálogo y la promoción de una cultura de trabajo colaborativo tanto entre los
profesores como de estos con los estudiantes en pos de la eficacia colectiva y mejora continua.
 Implementan y monitorean normas y estrategias que aseguran una sana convivencia con un
enfoque formativo y participativo, promoviendo la responsabilidad colectiva para el logro de un
clima escolar positivo.
 Generan oportunidades de participación y colaboración de los actores de la comunidad escolar a
través de espacios formales, a fin de consolidar el logro de un clima escolar positivo y los
objetivos expresados en el Proyecto Educativo Institucional.
 Anticipan conflictos mediando entre los actores, con el fin de lograr soluciones de manera

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efectiva y oportuna.
 Desarrollan y mantienen relaciones de comunicación y colaboración permanente con los padres
y apoderados del establecimiento, con el objetivo de involucrarlos en los procesos formativos de
los estudiantes.

E) DESARROLLANDO Y GESTIONANDO EL ESTABLECIMIENTO ESCOLAR


Los equipos directivos requieren desarrollar una gestión eficiente y transformar su establecimiento
en una organización efectiva, que facilite la concreción de su proyecto educativo y el logro de las
metas institucionales en el marco de una cultura de mejoramiento continuo.
Para esto estructuran la institución, organizan sus procesos y definen roles en función de las
prioridades de mejoramiento del establecimiento; cautelando siempre que el funcionamiento del
establecimiento responda a las normas legales y las políticas educativas nacionales y locales.
Gestionar de manera eficiente el establecimiento implica recoger y analizar de forma sistemática
información y datos de los procesos y resultados del establecimiento tanto internos como externos. El
uso adecuado de datos fortalece sus procesos de evaluación institucional y aprendizaje organizacional
continuo, así como la toma de decisiones oportunas y basadas en evidencia para ajustar sus procesos
y planes de mejoramiento.
La gestión de la información del establecimiento facilita la rendición de cuentas, entendida esta
última como aquellas acciones de comunicación que explican, de manera periódica y comprensible,
los procesos y resultados del establecimiento a los distintos actores de la comunidad educativa. La
rendición de cuentas al interior de la institución, es un acto de gestión que promueve la transparencia
y la confianza, por ende consolida el liderazgo directivo.
Los directivos, en coordinación con el sostenedor, aseguran la disponibilidad de las condiciones,
tiempos, recursos materiales y financieros que requiere el establecimiento, tanto para los procesos
de enseñanza aprendizaje así como para el cumplimiento del proyecto educativo. Los directivos
gestionan y distribuyen estos recursos y los espacios del establecimiento de manera de maximizar su
uso en los procesos pedagógicos y el logro de las metas definidas en sus planes de mejoramiento.
Los establecimientos escolares trabajan en un contexto que influye en su funcionamiento, por lo que
los líderes escolares vinculan la escuela con instituciones, organizaciones y actores de su entorno que
contribuyen al logro de los objetivos y metas del establecimiento. Generan redes de intercambio de
prácticas, ideas y apoyo útiles y efectivos, tanto para las necesidades de sus docentes y estudiantes
como para la colaboración y el mejoramiento de otros establecimientos y del sistema escolar en su
conjunto.

Las principales prácticas de los directivos que componen esta dimensión son:
 Estructuran la institución, organizan sus procesos y definen roles y en función del proyecto
educativo institucional y las prioridades de mejoramiento del establecimiento.
 Aseguran que el funcionamiento del establecimiento responda a las normas legales y las
políticas educativas nacionales y locales.
 Recolectan y analizan sistemáticamente información y datos de los procesos y resultados
del establecimiento, que les permitan tomar decisiones informadas y oportunas.
 En conjunto con el sostenedor, aseguran la disponibilidad de los recursos requeridos por el
establecimiento y los gestionan eficientemente, de manera de maximizar su uso en los
procesos pedagógicos y el logro de las metas institucionales.
 Vinculan el establecimiento con instituciones, organizaciones y actores de su entorno que

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contribuyan al logro de los objetivos y metas del establecimiento así como del sistema
escolar en su conjunto.
 Informan y explican de manera periódica y comprensible los procesos y resultados del
establecimiento a los distintos actores de la comunidad educativa.

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