Guía Completa sobre el Sida y VIH
Guía Completa sobre el Sida y VIH
Síndrome de inmunodeficiencia
adquirida (sida)
El sida y la infección por VIH son incurables y eventualmente causan la muerte. Existen
tratamientos antirretrovirales que han logrado aumentar la esperanza de vida de los
portadores del virus al tiempo que reducen la probabilidad de que desarrollen las
infecciones oportunistas. El gran impacto del sida es perceptible en los indicadores
globales de salud, que muestran una declinación de la tendencia al alza de la esperanza
de vida en los países con mayor prevalencia de la infección por VIH. Pero sin duda es
en la vida de las personas en donde se manifiesta con mayor dureza. En regiones
empobrecidas, miles de personas no cuentan con acceso a los antirretrovirales debido a
su alto costo o a su indisponibilidad. El sida empobrece a las familias y a las
comunidades, no sólo por su costo, sino porque los pacientes pueden estar incapacitados
para trabajar o desarrollar su vida normal a causa de las enfermedades. Un número
importante de niños y niñas quedan en desamparo por causa de la mortalidad derivada
del sida.
Para defenderse de esta producción de virus, el sistema inmune de una persona produce
muchas células CD4 diariamente. Paulatinamente el número de células CD4 disminuye,
por lo que la persona sufre de inmunodeficiencia, lo cual significa que la persona no
puede defenderse de otros virus, bacterias, hongos y parásitos que causan enfermedades,
lo que deja a la persona susceptible de sufrir enfermedades que una persona sana sería
capaz de enfrentar, como la neumonía atípica y la meningitis atípica. Estas
enfermedades son principalmente infecciones oportunistas. Dado que el organismo
posee mecanismos de control de crecimiento celular dependiente de células CD4, la
destrucción progresiva de estas células ocasionará que estos mecanismos no sean
adecuadamente regulados, lo que origina en consecuencia la presencia de algunas
neoplasias (cáncer) que no ocurrirían en personas «sanas». El VIH, además, es capaz de
infectar células cerebrales, causando algunas afecciones neurológicas.
Como en los demás retrovirus, la información genética del virus está en forma de ARN,
que contiene las «instrucciones» para la síntesis de proteínas estructurales, las cuales al
unirse conformarán al nuevo virus (virión); es decir sus características hereditarias, que
le son necesarias para replicarse. Habitualmente, en la naturaleza el ADN o ácido
desoxirribonucleico es una fuente de material genético desde la que se producirá una
copia simple de ARN, pero en el caso del VIH, éste logra invertir el sentido de la
información, produciendo ADN a partir de su simple copia de ARN, operación que se
denomina transcripción inversa, característica de los retrovirus. El virus inserta su
información genética en el mecanismo de reproducción de la célula (núcleo celular),
gracias a la acción de la transcriptasa reversa.
Índice
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1 Categorías clínicas
2 Historia
3 Conocimiento actual de la enfermedad
4 Epidemiología
o 4.1 Las mujeres y el sida
5 Prevención
o 5.1 Penetración
o 5.2 Sexo oral
o 5.3 Vía parenteral
o 5.4 Circuncisión
o 5.5 Resistencia natural
o 5.6 Saliva
o 5.7 Abstinencia
o 5.8 Monogamia
6 Vacuna
7 Tratamiento
8 La proteína SEVI
9 Teorías disidentes
o 9.1 Posición con mayor consenso en la comunidad científica
10 Véase también
11 Notas
12 Referencias
13 Bibliografía
14 Enlaces externos
o 14.1 Disidentes-opositores
Categorías clínicas
Fases de la infección por VIH.
Procesos tumorales:
o Sarcoma de Kaposi.
o Linfoma de Burkitt.
o Otros linfomas no-Hodgkin, especialmente linfoma
inmunoblástico, linfoma cerebral primario o linfoma de células
B.
o Carcinoma invasivo de cérvix.
Historia
La era del sida empezó oficialmente el 5 de junio de 1981, cuando los CDC (Centers for
Disease Control and Prevention (Centros para el Control y Prevención de
Enfermedades) de Estados Unidos convocaron una conferencia de prensa donde
describieron cinco casos de neumonía por Pneumocystis carinii en Los Ángeles.2 Al
mes siguiente se constataron varios casos de sarcoma de Kaposi, un tipo de cáncer de
piel. Las primeras constataciones de estos casos fueron realizadas por el Dr. Michael
Gottlieb de San Francisco.
Pese a que los médicos conocían tanto la neumonía por Pneumocystis carinii como el
sarcoma de Kaposi, la aparición conjunta de ambos en varios pacientes les llamó la
atención. La mayoría de estos pacientes eran hombres homosexuales sexualmente
activos, muchos de los cuales también sufrían de otras enfermedades crónicas que más
tarde se identificaron como infecciones oportunistas. Las pruebas sanguíneas que se les
hicieron a estos pacientes mostraron que carecían del número adecuado de un tipo de
células sanguíneas llamadas T CD4+. La mayoría de estos pacientes murieron en pocos
meses.
Virus del sida.
Por la aparición de unas manchas de color rosáceo en el cuerpo del infectado, la prensa
comenzó a llamar al sida, la «peste rosa», causando una confusión, atribuyéndola a los
homosexuales, aunque pronto se hizo notar que también la padecían los inmigrantes
haitianos en Estados Unidos, los usuarios de drogas inyectables y los receptores de
transfusiones sanguíneas, lo que llevó a hablar de un club de las cuatro haches que
incluía a todos estos grupos considerados de riesgo para adquirir la enfermedad. En
1982, la nueva enfermedad fue bautizada oficialmente con el nombre de Acquired
Immune Deficiency Syndrome (AIDS), nombre que sustituyó a otros propuestos como
Gay-related immune deficiency (GRID).
Hasta 1984 se sostuvieron distintas teorías sobre la posible causa del sida. La teoría con
más apoyo planteaba que el sida era una enfermedad básicamente, epidemiológica. En
1983 un grupo de nueve hombres homosexuales con sida de Los Ángeles, que habían
tenido parejas sexuales en común, incluyendo a otro hombre en Nueva York que
mantuvo relaciones sexuales con tres de ellos, sirvieron como base para establecer un
patrón de contagio típico de las enfermedades infecciosas.
Otras teorías sugieren que el sida surgió a causa del excesivo uso de drogas y de la alta
actividad sexual con diferentes parejas. También se planteó que la inoculación de semen
en el recto durante la práctica de sexo anal, combinado con el uso de inhalantes con
nitrito llamados poppers, producía supresión del sistema inmune. Pocos especialistas
tomaron en serio estas teorías, aunque algunas personas todavía las promueven y niegan
que el sida sea producto de la infección del VIH.
En esos tiempos las víctimas del sida eran aisladas por la comunidad, los amigos e
incluso la familia. Los niños que tenían sida no eran aceptados por las escuelas debido a
las protestas de los padres de otros niños; éste fue el caso del joven estadounidense
Ryan White. La gente temía acercarse a los infectados ya que pensaban que el VIH
podía contagiarse por un contacto casual como dar la mano, abrazar, besar o compartir
utensilios con un infectado.
El VIH está emparentado con otros virus que causan enfermedades parecidas al sida. Se
cree que este virus se transfirió de los animales a los humanos a comienzos del siglo
XX. Existen dos virus diferenciados que causan sida en los seres humanos, el VIH-1 y
el VIH-2. Del primero la especie reservorio son los chimpancés, de cuyo virus propio, el
SIVcpz, deriva. El VIH-2 procede del SIVsm, propio de una especie de monos de
África Occidental. En ambos casos la transmisión entre especies se ha producido varias
veces, pero la actual pandemia resulta de la extensión del grupo M del VIH-1,
procedente según estimaciones de una infección producida en África Central, donde el
virus manifiesta la máxima diversidad, en la primera mitad del siglo XX.
Un recuento absoluto de las células T CD4 menor a 200 por milímetro cúbico, o
La presencia de alguna de las infecciones oportunistas típicas, causadas por
agentes incapaces de producir enfermedad en personas sanas.
Durante la etapa asintomática, cada día se producen varios miles de millones de virus
VIH, lo cual se acompaña de una disminución de las células T CD4+. El virus no sólo
se encuentra en la sangre, sino en todo el cuerpo, particularmente en los ganglios
linfáticos, el cerebro y las secreciones genitales.
El tiempo que demora el diagnóstico de sida desde la infección inicial del virus VIH es
variable. Algunos pacientes desarrollan algún síntoma de inmunosupresión muy pocos
meses después de haber sido infectados, mientras que otros se mantienen asintomáticos
hasta 20 años.
La razón por la que algunos pacientes no desarrollan la enfermedad y por que hay tanta
variabilidad interpersonal en el avance de la enfermedad, todavía es objeto de estudio.
El tiempo promedio entre la infección inicial y el desarrollo del sida varía entre ocho a
diez años en ausencia de tratamiento.
Epidemiología
Prevalencia del VIH en el mundo (2008). Clave: Sin datos Menos de 0.1% 0.1-
0.5 % 0.5-1 % 1-5 % 5-15 % 15-50 %
Porcentaje por países de adultos infectados por el sida.
Artículo principal: Pandemia de VIH/sida.
Sin embargo, desde fines de los años 1990, en algunos grupos humanos del Primer
Mundo los índices de infección han empezado a mostrar signos de incremento otra vez.
En el Reino Unido el número de personas diagnosticadas con VIH se incrementó un
26% desde 2000 a 2001. Las mismas tendencias se notan en [Link]. y Australia. Esto
se atribuye a que las generaciones más jóvenes no recuerdan la peor fase de la epidemia
en los ochenta y se han cansado del uso del condón. El sida continúa siendo un
problema entre las prostitutas y los usuarios de drogas inyectables. Por otro lado el
índice de muertes debidas a enfermedades relacionadas con el sida ha disminuido en los
países occidentales debido a la aparición de nuevas terapias de contención efectivas
(aunque más costosas) que aplazan el desarrollo del sida.
Las tasas de infección de VIH también han aumentado en Asia, con cerca de 7,5
millones de infectados en el año 2003. En julio de 2003, se estimaba que había 4,6
millones de infectados en India, lo cual constituye aproximadamente el 0,9% de la
población adulta económicamente activa. En China, la cantidad de infectados se
estimaba entre 1 y 1,5 millones, aunque algunos creen que son aún más los infectados.
Por otra parte, en países como Tailandia y Camboya se ha mantenido constante la tasa
de infección por VIH en los últimos años.
Prevención
Artículo principal: Prevención de la infección por VIH.
Una vez que un individuo contrae el VIH, es altamente probable que en el transcurso de
su vida llegue a desarrollar sida. Si bien algunos portadores permanecen en estado
asintomático por largos períodos de tiempo, la única manera de evitar el sida consiste en
la prevención de la infección por VIH. La única vía para la transmisión del virus es a
través de los fluidos corporales como la sangre y los fluidos corporales. Este virus no se
puede transmitir a través de la respiración, la saliva, el contacto casual por el tacto, dar
la mano, abrazar, besar en la mejilla, masturbarse mutuamente con otra persona o
compartir utensilios como vasos, tazas o cucharas. En cambio, teóricamente es posible
que el virus se transmita entre personas a través del beso boca a boca, si ambas personas
tienen llagas sangrantes o encías llagadas, pero ese caso no ha sido documentado y
además es considerado muy improbable, ya que la saliva contiene concentraciones
mucho más bajas que por ejemplo el semen.
Penetración
La infección por VIH por las relaciones sexuales ha sido comprobado de hombre a
mujer, de mujer a hombre, de mujer a mujer y de hombre a hombre. El uso de condones
de látex se recomienda para todo tipo de actividad sexual que incluya penetración. Es
importante enfatizar que se debe usar el condón hecho del material látex, pues otro
condón (de carnero) que existe en el mercado, hecho a base de material orgánico, no es
efectivo para la prevención. Los condones tienen una tasa estimada del 90-95% de
efectividad para evitar el embarazo o el contagio de enfermedades, y usado
correctamente, esto es, bien conservado, abierto con cuidado y correctamente colocado,
es el mejor medio de protección contra la transmisión del VIH. Se ha demostrado
repetidamente que el VIH no pasa efectivamente a través de los condones de látex
intactos.
El sexo anal, debido a la delicadeza de los tejidos del ano y la facilidad con la que se
llagan, se considera la actividad sexual de más riesgo. Por eso los condones se
recomiendan también para el sexo anal. El condón se debe usar una sola vez, tirándolo a
la basura y usando otro condón cada vez. Debido al riesgo de rasgar (tanto el condón
como la piel y la mucosa de la paredes vaginales y anales) se recomienda el uso de
lubricantes con base acuosa. La vaselina y los lubricantes basados en aceite o petróleo
no deben usarse con los condones porque debilitan el látex y lo vuelven propenso a
rasgarse.
Sexo oral
En términos de trasmisión del VIH, se considera que el sexo oral tiene menos riesgos
que el vaginal o el anal. Sin embargo, la relativa falta de investigación definitiva sobre
el tema, sumada a información pública de dudosa veracidad e influencias culturales, han
llevado a que muchos crean, de manera incorrecta, que el sexo oral es seguro. Aunque el
factor real de trasmisión oral del VIH no se conoce aún con precisión, hay casos
documentados de transmisión a través de sexo oral por inserción y por recepción (en
hombres). Un estudio[cita requerida] concluyó que el 7,8% de hombres recientemente
infectados en San Francisco probablemente recibieron el virus a través del sexo oral. Sin
embargo, un estudio[cita requerida] de hombres españoles que tuvieron sexo oral con
compañeros VIH+ a sabiendas de ello no identificó ningún caso de trasmisión oral.
Parte de la razón por la cual esa evidencia es conflictiva es porque identificar los casos
de transmisión oral es problemático. La mayoría de las personas VIH+ tuvieron otros
tipos de actividad sexual antes de la infección, por lo cual se hace difícil o imposible
aislar la transmisión oral como factor. Factores como las úlceras bucales, etc., también
son difíciles de aislar en la transmisión entre personas "sanas". Se recomienda
usualmente no permitir el ingreso de semen o fluido preseminal en la boca. El uso de
condones para el sexo oral (o protector dental para el cunnilingus) reduce aún más el
riesgo potencial. El condón que haya sido utilizado ya para la práctica del sexo oral,
debe desecharse. En caso de que exista coito posterior, se utilizará un nuevo
profiláctico; ya que las microlesiones que se producen en el látex por el roce con las
piezas dentarias, permiten el paso del virus.
Vía parenteral
Se sabe que el VIH se transmite cuando se comparten agujas entre usuarios de drogas
inyectables, y éste es uno de las maneras más comunes de transmisión. Todas las
organizaciones de prevención del sida advierten a los usuarios de drogas que no
compartan agujas, y que usen una aguja nueva o debidamente esterilizada para cada
inyección. Los centros y profesionales del cuidado de la salud y de las adicciones
disponen de información sobre la limpieza de agujas con lejía. En los Estados Unidos y
en otros países occidentales están disponibles agujas gratis en algunas ciudades, en
lugares de intercambio de agujas, donde se reciben nuevas a cambio de las usadas, o en
sitios de inyecciones seguras.
Los trabajadores médicos pueden prevenir la extensión del VIH desde pacientes a
trabajadores y de paciente a paciente, siguiendo normas universales de asepsia o
aislamiento contra sustancias corporales, tales como el uso de guantes de látex cuando
se ponen inyecciones o se manejan desechos o fluidos corporales, y lavándose las
manos frecuentemente.
El riesgo de infectarse con el virus VIH a causa de un pinchazo con una aguja que ha
sido usada en una persona infectada es menor de 1 entre 200[cita requerida]. Una apropiada
profilaxis postexposición con medicamentos anti-VIH logra contrarrestar ese riesgo,
reduciendo al mínimo la probabilidad de seroconversión.
Circuncisión
Resistencia natural
Saliva
Después de la sangre, la saliva fue el segundo fluido del cuerpo donde el VIH se aisló.
El origen del VIH salivar son los linfocitos infectados de las encías (gingiva). Estas
células emigran dentro de la saliva en una tasa de un millón por minuto. Esta migración
puede aumentar hasta 10 veces (diez millones de células por minuto) en enfermedades
de la mucosa oral, las cuales son frecuentes en un huésped inmunodeficiente (tal como
un individuo con infección por VIH). Estudios inmunocitoquímicos recientes muestran
que en los pacientes con sida hay una concentración más alta de VIH en los linfocitos
salivares que en los linfocitos de la sangre periférica. Esto sugiere que los linfocitos
infectados reciben una estimulación antigénica por la flora oral (bacterias en la boca) lo
que da lugar a una mayor expresión del virus" (A. Lisec, "Za zivot", izdanje "U pravi
trenutak", Dakovo 1994. s.27O-271.)
Abstinencia
Según algunos estudios, los programas que preconizan la abstinencia sexual como
método preventivo exclusivo no han demostrado su utilidad para disminuir el riesgo de
contagio del virus.7 Edward Green, director del Aids Prevention Research Project de
Harvard, asegura que "El preservativo no detiene el sida. Sólo un comportamiento
sexual responsable puede hacer frente a la pandemia"8
Monogamia
Vacuna
Según un estudio publicado en la revista científica especializada Science Translational
Medicine,11 un equipo de investigadores del Servicio de Enfermedades Infecciosas y
Sida del Hospital Clínico de Barcelona ha dado un paso más en este camino al presentar
una vacuna terapéutica que ha mostrado en los ensayos resultados alentadores.
En las pruebas realizadas a 36 pacientes que seguían una terapia antirretroviral
(conocida como TAR), tras la vacunación de prueba "cambió el equilibrio virus /
huésped a favor del huésped", o lo que es lo mismo, el virus perdía la batalla de la
infección. Según los datos, tras 12 semanas la reducción de la carga viral gracias a la
vacuna era del 90 por ciento, aunque posteriormente el virus se hace resistente y
consigue paliar el efecto de la vacuna.
Para conseguir frenar el avance del virus del sida los investigadores pulsaron células
dendríticas (aquellos linfocitos que presentan antígenos al sistema inmunitario) de los
propios pacientes con VIH y las inactivaron con calor. De este modo, cuando las células
dendríticas "presentaban" al virus a los linfocitos encargados de eliminar al agente
infeccioso externo, el VIH no conseguía infectar al linfocito (como ocurre
normalmente), sino que consigue transmitir adecuadamente el mensaje para activar el
sistema inmunitario y terminar con el agente externo infectante.12
Tratamiento
Actualmente existen medicamentos, llamados antirretrovirales, que inhiben enzimas
esenciales, la transcriptasa reversa, retrotranscriptasa o la proteasa, con lo que reducen
la replicación del VIH. De esta manera se frena el progreso de la enfermedad y la
aparición de infecciones oportunistas, así que aunque el sida no puede propiamente
curarse, sí puede convertirse con el uso continuado de esos fármacos en una enfermedad
crónica compatible con una vida larga y casi normal. La enzima del VIH, la
retrotranscriptasa, es una enzima que convierte el ARN a ADN, por lo que se ha
convertido en una de las principales dianas en los tratamientos antirretrovirales.13
En el año 2007 la Agencia Europea de Medicamentos (EMEA por sus siglas en inglés)
autoriza el fármaco Atripla que combina tres de los antirretrovirales más usuales en una
única pastilla. Los principios activos son el efavirenz, la emtricitabina y el disoproxilo
de tenofovir. El medicamento está indicado para el tratamiento del virus-1 en adultos. 14
La proteína SEVI
Según un trabajo elaborado en el año 2007 por científicos de las universidades de Ulm y
Hannover, en conjunto con científicos españoles, se ha descubierto una proteína en el
semen humano, que facilita la transmisión del virusVIH.
Teorías disidentes
Artículo principal: Científicos disidentes sobre la hipótesis que correlaciona VIH con
sida.
Parte de estos científicos disidentes acusan a los científicos del sida ortodoxos de
incompetencia científica y fraude deliberado. Según estos disidentes, los tratamientos
aceptados oficialmente provocarían el sida, considerando que esta afirmación se ve
respaldada por la farmacocinética de los medicamentos, y puede ser comprobada con
una lectura cuidadosa de los prospectos.
Gran parte de la comunidad científica cree que la posición de aquellos que niegan la
existencia del VIH o su relación con la enfermedad va en desmedro de la adopción de
medidas preventivas y terapéuticas adecuadas, un ejemplo de ello fue la crisis
humanitaria que sufrió Sudáfrica, tras el apoyo de estas teorías. En respuesta a las
hipótesis de los disidentes del sida, en julio del 2000, más de 5000 científicos firmaron
una declaración, conocida como la declaración de Durban, que tuvo como objetivo
difundir en lenguaje comprensible los datos considerados como más probados sobre la
enfermedad.19
2. INTRODUCCIÓN
3. HISTORIA
Desde su descubrimiento el año de 1981, surgieron muchas teorías de las cuales han sido
descartadas varias por no tener sustento científico y ahora solamente circulan 2 hipótesis
queue parten del origen -totalmente aceptado- de queue el virus del VIH tubo su origen en
el VIS, Virus de inmunodeficiencia simica, transmitido al hombre por el chimpancé.
El primer caso de SIDA conocido se remonta a 1959 en Africa -El Congo-, en un individuo
de sexo masculino.
La primera dice queue el virus del VIH fue introducido por la ciencia médica. Este virus
supuestamente se introdujo en los seres humanos a partir de estudios de vacunas contra la
poliomielitis en África por los años 50. Según estos científicos, el virus se inició cuando
utilizaron riñones de chimpancé para preparar la vacuna contra la poliomielitis.
Otra de las teorías llamada de la TRANSMISION TEMPRANA sostiene queue el virus pudo
haber sido transmitido a los hombres a principios del siglo xx a través de la caza de
chimpancés como alimento.
Se cree queue el virus simio se propagó de los chimpancés a los humanos hasta en tres
ocasiones separadas a través de la matanza de animales y del consumo de su carne.
El Sida
Partes: 1, 2
Indice
1. Introducción
2. ¿Qué es el SIDA?
3. ¿Cómo actúa el VIH?
4. SIDA: Historia
5. Aún hoy toda una incógnita:¿De dónde proviene el VIH?
6. ¿Qué contagia?
7. Transmisión del VIH durante el contacto sexual
8. Sexualidad entre hombres y VIH
9. Pruebas diagnósticas
10. Tratamientos
11. VIH/SIDA y Deporte
12. El SIDA en la Argentina
13. Embarazo y VIH en Argentina
14. La posición de la Iglesia frente al SIDA y la discriminación
15. "Formas de comportamiento ante personas con SIDA"
16. Apreciación Personal
17. Bibliografía
1. Introducción
Uno de cada 100 adultos de edades comprendidas entre los 15 y los 40 años está infectado por
el VIH, el virus que provoca SIDA. Solamente 1 de cada 10 personas infectadas sabe que lo
está. Se estima que en la actualidad hay más de 30 millones de personas viviendo con la
infección por el VIH. Para el corriente año se espera que la cifra aumente a 40 millones.
Desde el principio de la epidemia se estima que 3,8 millones de menores de 15 años de edad
se han infectado por el VIH y que 2,7 millones han fallecido. Más del 90% de esos niños han
contraído el virus a través de sus madres seropositivas, antes o durante el parto o a través de
la lactancia natural. Más de 8 millones de niños han perdido a su madre por causa del SIDA
antes de cumplir los 15 años, y muchos de ellos también han perdido a su padre. Se calcula
que esta cifra casi se duplicará para este año 2000.
El SIDA se convirtió en la gran epidemia del siglo XX, y la proyección a futuro sobre la
expansión de esta enfermedad se transforma en una considerable carga para los
sobrecargados sistemas asistenciales de la mayoría de los países afectados.
Muchos factores se encuentran afectados por el impacto del SIDA. Este impacto no se limita
con exclusividad a las estadísticas sanitarias. Plantea además, un grave problema económico
dado el alto costo que implica la asistencia médica de los pacientes. A su vez, el SIDA tiene una
repercusión social, y ha modificado conductas y hábitos.
Las malas condiciones de vida, las dificultades para lograr un acceso fluido a los sistemas de
salud y las carencias educativas de gran parte de la población, favorecen el crecimiento
incesante de la epidemia.
Pero la realidad nos muestra que la enfermedad todavía no tiene un tratamiento curativo, y es
por esta razón, la lucha debe centrarse en adecuadas tareas de prevención en la lucha contra
el SIDA. Y es la educación la clave de la prevención en la lucha contra el SIDA, y debe actuar
como refuerzo en los sistemas de salud.
Aquellos países que no implementaron campañas de difusión ante la aparición de los primeros
casos de la enfermedad están pagando un precio muy alto en vidas humanas perdidas. Las
campañas han puesto especial interés en los aspectos preventivos. Las campañas deben llevar
a la población un mensaje claro y directo, que no deje dudas acerca de las conductas de riesgo
que pueden exponer al VIH, y cuál es la forma de evitarlas.
Se podría decir que en la actualidad la única vacuna es la buena información y que sólo hay
algo más peligroso que el SIDA: La Ignorancia.
Infórmate.
2. ¿Qué es el SIDA?
El SIDA es una etapa avanzada de la infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).
Se trata de un retrovirus que ataca las defensas del organismo y altera la capacidad para
defenderse de las enfermedades ocasionadas por otros virus, bacterias, parásitos y hongos. El
sistema inmunológico agrupa diversos tipos de células, entre otras los glóbulos blancos
encargados de luchar contra los agresores externos. El VIH concretamente mata a un tipo de
células, los linfocitos CD4 que integran el sistema inmunológico.¿Qué significa la palabra SIDA?
Deficiencia: disminución.
El virus del SIDA ingresa al organismo a través de la sangre, el semen y los fluidos vaginales y
una vez incorporado ataca el sistema inmunológico. Este sistema está constituido por un
conjunto de componentes que incluyen células, anticuerpos y sustancias circulantes que
enfrente a todo elemento que sea reconocido como ajeno o extraño. Esto sucede,
especialmente con los agentes infecciosos como bacterias, hongos, virus y parásitos.
A medida que el virus se reproduce, el organismo se hace cada vez más vulnerable ante
enfermedades contra las cuales, en tiempos normales puede defenderse. A estas
enfermedades se las denomina enfermedades oportunistas. La caída de las defensas no es
masiva y uniforme sino que permite con mayor probabilidad la aparición de ciertas
enfermedades: infecciones (las más frecuentes son las pulmonares, y también otras
producidas por diversos virus, bacterias, hongos y parásitos), y distintos tipos de cáncer (los
más comunes son lo que afectan la piel y los ganglios linfáticos).
Uno de los indicadores más evidentes del avance de la infección y del desarrollo del SIDA, es la
aparición de estas "enfermedades oportunistas". Por eso se las considera "marcadoras" o
"trazadoras". Marcan la presencia y evolución de la infección. A ellas se suman los efectos
directos del virus en el organismo, que incluyen, entre otros, trastornos del sistema nervioso y
del aparato digestivo. Cuando el portador del VIH desarrolla este conjunto de afecciones se lo
considera un enfermo de SIDA.
Como se expuso anteriormente, puede suceder que el VIH, una vez ingresado al organismo
permanezca "en reposo" dentro de los linfocitos invadidos. En esta situación, el paciente no
tiene síntomas, por eso se lo llama portador asintomático. Sin bien no presenta síntomas el
portador asintomático puede contagiar a otras personas sin saberlo.
4. SIDA: Historia
Antes de desatarse la epidemia del SIDA, la incidencia anual en los Estados Unidos del Sarcoma
de Kaposi era del 0.02 al 0.06 por cada 100 mil habitantes. Como agregado, una forma más
agresiva del Sarcoma de Kaposi, que por lo general afectaba a individuos jóvenes, podía
observarse en algunas regiones del África.
La neumonía Pneumocystis carinii (PCP), una infección pulmonar causada por un agente
patógeno al cual están expuestos la mayoría de los individuos sin mayores consecuencias, era
extremadamente rara con anterioridad a 1981, salvo en aquellas personas que recibían terapia
inmunosupresora, o entre los sujetos crónicamente mal nutridos, como sucedió con los niños
de algunos países de Europa Orienta después de la Segunda Guerra Mundial.
El hecho de que hubieran sido hombres homosexuales los primeros en contraer SIDA en los
Estados Unidos, llevó a pensar que el estilo de vida homosexual se relacionaba directamente
con la enfermedad. Esto fue desechado al observarse que el síndrome era común a distintos
grupos: drogadictos endovenosos masculinos y femeninos; hemofílicos y quienes habían
recibido transfusiones de sangre; mujeres cuyas parejas sexuales eran hom
bres bisexuales; quienes recibían productos derivados de la sangre y niños nacidos de madres
con SIDA o con historia de drogadicción endovenosa.
Varios expertos en salud pública llegaron a la conclusión de que el conjunto de casos de SIDA y
el hecho de darse en diversos grupos de riesgo sólo podía explicarse si el SIDA era originado
por un agente infeccioso transmisible a la manera del virus de la hepatitis B: por contacto
sexual, por inoculación de sangre o de hemoderivados y de la madre infectada a su hijo.
Hacia 1983, numerosos grupos de investigación se habían concentrado en los retrovirus para
hallar claves que condujeran a cómo se originaba el SIDA. Dos retrovirus recientemente
reconocidos - HTLV-1 y HTLV-II - eran los únicos virus estudiados capaces de infestar a los
linfocitos T, las células afectadas en personas con SIDA. El esquema de transmisión era similar
al observado en pacientes con SIDA: el HTLV se transmitía por contacto sexual, de la madre a
hijo o por exposición a sangre infectada.
Recién en 1986 el Comité de Taxonomía Viral rebautizó a los diversos virus (HTLV-1 y HTLV-II,
LAV) con el nombre de Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).
El test serológicos (de sangre) desarrollados en 1984 han permitido a los investigadores llegar
a importantes conclusiones. Un análisis retrospectivo de suero obtenido a fines de la década
del 70, por ejemplo, asociado a estudios sobre hepatitis B en Nueva York, Los Ángeles y San
Francisco, sugiere que el VIH ingresó en la población de los Estados Unidos en algún momento
de fines de los años 70.
En otras partes del mundo, se observó una asociación cronológica similar al VIH y el SIDA. La
aparición del VIH a partir del suministro de sangre a precedido o coincidido con la irrupción de
casos del SIDA en todos los países y regiones donde se reportaron casos de SIDA. Un estudio
serológico asociado el dengue y efectuado en el Caribe detectó que las primeras evidencias de
infección por VIH en Haití surgieron en muestras obtenidas a partir
de 1979, y los primeros casos de SIDA en Haití y en los Estados Unidos se dieron a conocer a
principios de la década del 80.
En África, entre 1981 y 1983, se registraron especialmente en Ruanda, Tanzania, Uganda, Zaire
y Zambia epidemias clínicas de enfermedades crónicas y mortales como la meningitis
criptocócica, Sarcoma de Kaposi progresivo y candidiasis del esófago. La primera muestra de
sangre obtenida en África en la cual se encontró el VIH pertenece a un posible paciente con
SIDA en Zaire, testeado con relación al brote, ocurrido en 1976, del virus Ebola.
Por otra parte, datos serológicos han sugerido la presencia de infección por VIH en Zaire desde
1959. Otros investigadores han detectado evidencia de VIH en tejidos de un marinero que
falleció en Manchester, Inglaterra, en 1959.
1980 ð Se producen 31 muertes por SIDA en los Estados Unidos, incluyendo todos los casos
conocidos con anterioridad.
1981 ð Los Centers for Discase Control de los Estados Unidos (Centros de Control de
Enfermedades) observan un índice alarmante de una rara forma de cáncer (Sarcoma de
Kaposi) en hombres homosexuales con antecedentes de buena salud. La primera
denominación que se da a esta enfermedad es "gay cáncer", pero pronto lo rebautizaron GRID
(gay related inmune deficiency).
1982 ð Los Centers for Discase Control (CDC) asocian esta nueva enfermedad con los
hemoderivados y el contacto con sangre infectada.
Se utiliza por primera vez el término AIDS (acquired inmune deficiency sundrome).
Se funda, en la ciudad de Nueva York, la Gay Men Health Crisis, institución que suministra
información sobre HIV / SIDA.
1983 ð Los CDC advierten a los bancos de sangre acerca de un posible problema con el
suministro de hemoderivados.
1984 ð El doctor Robert Gallo, de USA, alega haber descubierto el virus que causa el SIDA; sin
embargo, lo hizo un año después del descubrimiento francés.
Se producen en los Estados Unidos 3.498 muertes por SIDA, incluyendo la de Gactan Dugas,
quien hizo el papel de "paciente cero" en la película "Y la banda siguió tocando".
1985 ð La Federal Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos autoriza el primer test de
anticuerpos contra el VIH.
Los productos derivados de la sangre empiezan a ser testeados en los Estados Unidos y en el
Japón.
Se producen en Estados Unidos 6.972 muertes por SIDA, incluyendo la del actor Rock Hudson.
1986 ð El ministro de Salud Pública de USA publica un informe sobre SIDA. Apela a la
educación sexual.
1987 ð AZT o Zidovudina del laboratorio Glaxo Wellcome, se convierte en la primera droga
contra el VIH aprobada por la FDA. La dosis recomendada es de una cápsula de 100 Mg cada 4
horas, sin suspender ninguna dosis.
Después de 6 años de silencio, el presidente Reagan utiliza por primera vez en público la
palabra "SIDA". El vicepresidente George Bush es abucheado cuando sugiere que la prueba de
anticuerpos contra VIH es obligatoria.
Se producen en Estados Unidos 16.358 muertes por SIDA, incluyendo la del coreógrafo de
Broadway Michael Bennet ("A chorus line") y la del pianista Liberace.
1988 ð Estados Unidos prohíbe la discriminación a empleados federales VIH positivos. Estados
Unidos envía por correo 107 millones de ejemplares de "Entendiendo el SIDA", un folleto del
ministro de salud pública Everett Koop.
La FDA aprueba el uso de pantamidina para la neumonía por Pneumocystis carinii. Después de
dos años de intensas campañas por parte de ACT UP con referencia al costo de la AZT, el
laboratorio Burroughs Wellcome reduce el precio en un 20%.
Se producen en Estados Unidos 27.666 muertes por SIDA, incluyendo a la estrella de televisión
Amanda Blake.
1990 ð El presidente de Estados Unidos Reagan, se disculpa por su descuido ante la epidemia
cuando fue presidente.
Se produjeron en Estados Unidos 31.418 muertes, incluyendo las del modisto Halston, el
artirta Geith Haring y el adolescente hemofílico Ryan White.
1991 ð Se aprueba en los Estados Unidos la ddI (didanosina), del laboratorio Bristol Myers
Squibb, un nucleósido inhibidor de la transcriptaza inversa, para el tratamiento del VIH / SIDA.
Kimberley Bergalis, que se infectó de su dentista, solicita al congreso de los Estados Unidos
que los trabajadores de la salud sean sometidos obligatoriamente a un test de VIH. Se
produjeron en Estados Unidos 36.382 muertes por SIDA.
1992 ð Se aprueba la venta en los Estados Unidos de DDC (salciabina) de laboratorios Roche,
un inhibidor de la trascripción de la transcriptaza inversa para el tratamiento del SIDA.
La FDA inicia la "aprobación acelerada" de drogas para que puedan llegar antes a las personas
que tienen SIDA.
En los Estados Unidos, la FDA se niega a realizar pruebas de sexo anal, alegando que la
sodomía es ilegal en diversos Estados de la Unión.
Cuatro funcionarios franceses van a la cárcel por permitir que hemoderivados infectados
ingresen en bancos de sangre franceses.
Se producen en Estados Unidos 43.465 muertes por SIDA, incluyendo la del tenista Arthur Ashe
y la del bailarín Rudolf Nuereyev.
1994 ð Se aprueba la venta en USA de D4T, del laboratorio Bristol Myers Squibb, un inhibidor
nucleósido de la transcriptaza inversa.
Un aviso de Benetton muestra a Ronald Reagan con lesiones producidas por el sarcoma de
Kaposi.
Se producen en Estados Unidos 46.810 muertes, incluyendo las de John Curry, patinador
olímpico y la de Randy Shilts, autor del libro "Y la banda siguió tocando".
Los Estados Unidos admiten que fue le Instituto Pasteur de Francia, y no Robert Gallo, el que
descubrió el virus que origina el SIDA.
El campeón olímpico de saltos ornamentales, Greg Lougnanis, admite públicamente que tiene
SIDA.
Se producen en Estados Unidos 43.652 muertes por SIDA, incluyendo la de Easy-E, estrella de
rap "gangsta".
El semanario Time dedica la portada al investigador David Ho y lo proclama "Hombre del Año".
Magic Johnson vuelve a jugar al Básquetbol. El boxeador Tommy Morrison anuncia que es VIH
positivo.
Se calcula que en todo el mundo hay 22 millones de personas VIH positivas, más que toda la
población de Australia.
Una de estas teorías plantea que el VIH proviene de la sangre de chimpancés cazados por seres
humanos y que se transmitió al hombre a principios de siglo. Esta teoría, publicada en febrero
de 1998 ganó un amplio consenso entre numeroso científicos.
Otra teoría que se encuentra fuera del alcance de la capacidad científica, incluso en la
actualidad, es que el VIH fue desarrollado como parte de un programa de armas químicas por
algún gobierno.
También se ha pensado que el VIH es sólo un acompañante del SIDA, que es causado por las
drogas intravenosas y los contactos sexuales anales, ayudado por otras drogas reactivas. Esta
teoría fue desvirtuada por las personas pertenecientes a los denominados "grupos de riesgo"
que no contraen el SIDA: se ha encontrado que poseen resistencia genética al VIH.
Totalmente desvirtuada es la teoría según la cual el VIH es una forma mutada de la fiebre
porcina originada en Haití. Se ha comprobado que el VIH no se relaciona con la fiebre porcina.
La pregunta no tiene aún su respuesta. Pero nuevas teorías surgen. Y hoy la pregunta es si la
epidemia del SIDA pudo ser activada por investigadores de la poliomielitis en las ex colonias
belgas en África. ¿Se transmitió el SIDA de monos a seres humanos a través de una vacuna
contaminada contra la poliomielitis?
Fines de la década del 50, exactamente febrero de 1959. África. Dos médicos, Arno Motulsky y
Jean Candepitte. Realizan una investigación microbiológica de la malaria. Con la ayuda de
médicos locales, juntan muestras sanguíneas del personal médico, pacientes en hospitales y
del personal oficial de Leopolville. Un cuarto de siglo después, estas muestras de sangre llegan
a los Estados Unidos, junto con otras recolectadas en diversas áreas del África. Estas muestras
son analizadas para detectar la presencia de anticuerpos al virus que causa el SIDA. Una
muestra emerge positiva en todos los análisis: tomada de un hombre africano anónimo.
Constituye el espécimen más antiguo en existencia del virus de la inmunodeficiencia adquirida,
o VIH. No se sabe qué sucedió con el hombre africano, pero durante las dos décadas desde
que se tomó esa muestra de sangre - y antes de 1981, año cero para el SIDA - otros africanos y
visitantes europeos que llegan a África se infectarán por HIV-1, la primera cepa identificada del
virus. En aquel entonces, los médicos estaban perplejos, pero se tomaron muestras de sangre
y, años después, resultaron ser HIV-1 positivas.
Lo inquietante en todos estos casos es que el 87% de las muestras conocidas de HIV-1 tomadas
en África desde 1980 o con anterioridad a ese año, provienen de aquellas ciudades donde una
vacuna oral contra la polio, o CHAT, fue suministrada a africanos entre 1957 y 1960. Una
investigación sugiere que la vacuna estaba contaminada con un virus de inmunodeficiencia de
un chimpancé que infectó a los seres humanos iniciándose así a la epidemia.
El escritor y periodista Edward Hooper se dedicó durante los últimos 8 años a investigar la
teoría. Hooper manifiesta contar con fundamentos convincentes que apoyan esta teoría. Entre
ellos pueden mencionarse:
· Una alta correlación entre el uso de la vacuna entre 1857 y 1960 y los brotes subsecuentes de
HIV-1, el principal virus del SIDA.
· El primer caso confirmado de HIV surge de una muestra de tejido aún guardada procedente
de Leopoldville, que coincide en tiempo y lugar con un ensayo clínico de envergadura de la
vacuna realizado por Wistar Institute de Filadelfia (responsable de los ensayos realizados en
África)
· Nadie pudo confirmar un caso de infección por HIV antes de 1957, el año en que comenzaron
los ensayos de vacunas.
· El único pariente cercano del HIV es el virus de los simios hallado en los chimpancés comunes
que mostraban síntomas de inmunosupresión, sugiriendo que pueden haber estado infectados
por SIV.
El Instituto Wistar formó un comité de expertos independientes para que revisara las
acusaciones. Este comité respondió que las posibilidades de que la vacuna se viera implicada
eran remotas. Uno de los principales argumentos fue la exhibición del caso de un marinero de
Manchester, Inglaterra, David Carr, fallecido aparentemente de SIDA en 1959. Según él
informa Carr había regresado a Inglaterra a mediados de 1957, antes de que se comenzaran
con los ensayos en el Congo. De ahí que la vacuna contra la polio no fue el origen del SIDA. El
comunicado de Wistar sostuvo que: "Mientras este hombre viajaba al norte de África desde
1955, había regresado a Inglaterra en la primera mitad de 1957, antes de que se iniciara el
ensayo en el Congo."
No obstante, una investigación del diario The Independent, en 1995, reveló que Carr, quien no
había viajado al África, no se había infectado con el HIV. Hooper sostiene que esta revelación
le restó credibilidad a la teoría de que la vacuna contra la polio nunca pudo haber sido el
origen del SIDA.
Sin embargo otros existen otros problemas con la hipótesis de Hooper como, por ejemplo, que
la vacuna contra la polio se ingería por vía oral, vía bastante más difícil de transmisión de HIV,
aunque no imposible; ciertas objeciones a la teoría por parte de expertos en HIV que creen
que la genética del virus indica un pasaje del chimpancé a los humanos algunos años antes de
los ensayos de la vacuna en 1957; evidencias de que un segundo tipo de virus del SIDA, HIV-2,
fue "naturalmente" transmitido de monos a humanos en varias oportunidades,
probablemente a través de la cacería de estos animales; y, por último, en otras partes del
mundo donde se usó la vacuna contra la polio, por ejemplo Europa Oriental, no
experimentaron una epidemia similar de SIDA.
No pueden negarse los paralelismos entre el SIDA y la polio. En 1959, como ahora, existía una
terrible enfermedad globalizada y, a la vez, grandes presiones para obtener la cura. Entonces,
como ahora, los científicos no sólo estaban alimentados por intenciones nobles, sino también
por razones egoístas que tienen que ver con el prestigio y las potenciales ganancias.
6. ¿Qué contagia?
Sangre
En la leche materna,
En la saliva,
Se denomina pruebas serológicas a las realizadas sobre el suero, uno de los componentes de la
sangre, para detectar anticuerpos. De este modo existen análisis serológicos para detectar
distintos tipos de enfermedades: hepatitis B, sífilis, chagas, toxoplasmosis y VIH.
Habitualmente se usa la expresión "seropositivo" como sinónimo de VIH positivos, pero ambos
términos no significan lo mismo: la persona VIH positiva es seropositiva para el VIH.
La primera prueba que suele hacerse para detectar la presencia del virus es conocida como
ELISA - Enzyme Linked Immuno-sorbent Assay (prueba de inmunoenzimática)-. Existen otras
similares pero esta es la más frecuente. Esta prueba, como toda prueba serológica no
reconoce el virus, sino los anticuerpos generados por el organismo para defenderse de él. Es
decir, si hay anticuerpos, hay virus.
ELISA es una prueba muy sensible, ya que ante la mínima presencia de anticuerpos del virus, e
incluso elementos similares, dará un resultado positivo. Si el estudio da negativo es porque
efectivamente el virus no está presente. La alta sensibilidad de esta prueba puede dar como
resultado "falsos positivos" ante anticuerpos similares, lo que obliga a realizar una prueba
confirmatoria. A las personas con resultado positivo, se les realiza una segunda prueba, más
específica y menos sensible, para confirmar la presencia de anticuerpo de VIH y eliminar del
grupo de los "positivos" a las personas que no están infectadas por el virus.. La más frecuente
es la Western-blot.
Hay un período que se denomina "período ventana" y se utiliza para dar cuenta del tramo
inicial de la infección durante el cual los anticuerpos generados por el organismo no son
detectados por las pruebas serológicas habituales. Es necesaria una determinada cantidad de
anticuerpos para que las pruebas puedan detectarlos. Este período se extiende desde el
ingreso del virus al organismo hasta el momento en que este genera el número de anticuerpos
necesario para ser captados por las pruebas de laboratorio. Puede durar tres meses, o más.
Por esta razón es aconsejable reiterar las pruebas cada tres meses a lo largo de un año.
Durante el "período ventana" las personas infectadas son seronegativas ya que el resultado de
los estudios es negativo. Pero más allá de que no se detecten los anticuerpos en sangre, el
período ventana es un período de alta contagiosidad durante el cual el virus se está
multiplicando de manera muy rápida.
10. Tratamientos
Al inhibir diferentes enzimas, las drogas intervienen en diferentes momentos del proceso de
multiplicación del virus, impidiendo que dicho proceso llegue a término. La ventaja de la
combinación reside, justamente, en que no se ataca al virus en un solo lugar, sino que se le
dan "simultáneos y diferentes golpes". Los inhibidores de la transcriptaza inversa introducen
una información genética "equivocada" o "incompleta" que hace imposible la multiplicación
del virus y determina su muerte. Los inhibidores de las proteasas actúan en células ya
infectadas impidiendo el "ensamblaje" de las proteínas necesarias para la formación de nuevas
partículas virales
Los estudios de carga viral miden la cantidad de virus en sangre (no los anticuerpos) y no
constituyen pruebas eficaces para el diagnóstico de la enfermedad sino que son útiles, en
combinación con el recuento (o dosaje) de linfocitos CD4, como indicadores de la evolución de
los pacientes. En este momento existen tres métodos reconocidos para estudiar la carga viral
(NABSA, BDNA, y PCR).Para comparar los resultados a lo largo del tiempo conviene utilizar
siempre el mismo método. Los estudios de dosaje de linfocitos CD4 como los de carga viral,
deben realizarse estando el paciente sin ningún proceso infeccioso en curso, no habiendo
recibido una vacuna durante el último mes, y en un estado psicológico no alterado, pues estas
situaciones alteran sensiblemente el resultado de los análisis.
A partir del momento en que se detecta la infección, lo más importante es averiguar cuál es el
estado inmunológico del paciente a través del recuento de linfocitos CD4 (indicadores de la
capacidad de defensas del organismo) y de la cantidad de virus circulante en la sangre (lo que
se denomina carga viral). La caída de linfocitos CD4 por debajo de un valor límite - que se ha
fijado actualmente en 500/mm - marca un deterioro inmunológico que hace prever la
aparición de las enfermedades oportunistas.
El análisis viral sirve entonces como un factor pronóstico que orienta sobre cuál debe ser el
tratamiento específico y cuándo comenzarlo. El consenso mayoritario es comenzar el
tratamiento cuando los linfocitos CD4 estén por debajo de las 500 células/mm3, y la carga viral
entre 5.000 y 10.000 copias/ml, aunque no hayan aparecido aún síntomas menores (diarreas,
fiebre inexplicable, candidiasis, herpes zoster) o las enfermedades oportunistas.
Las razones por las cuales estas drogas no erradican totalmente el virus son de distinto tipo.
Para multiplicarse el virus utiliza el sistema reproductivo de las células en que se introduce.
Cabe ahora agregar que no todas las células tienen la misma velocidad de reproducción
(algunas tardan horas; otras, semanas, y otras, como las neuronas, no se reproducen).Se
establece entonces la siguiente cadena:
3) por lo tanto, las drogas podrán actuar en aquellas células que se estén reproduciendo y les
será imposible entrar en aquellas que estén en período de latencia.
Existen órganos - como por ejemplo los que componen el sistema nervioso central o los
testículos - conocidos como "santuarios" que poseen barreras naturales que hacen
prácticamente imposible el ingreso de las drogas. El hecho de que en los cócteles se mantenga
el AZT obedece a que es la única que actúa eficazmente en el sistema nervioso central adonde
no llegan las drogas más modernas.
Las investigaciones han detectado varios "sitios blancos" en el ciclo evolutivo del virus que, en
teoría - e incluso en experimentos "in vitro" - constituyen lugares clave en los cuales podrían
actuar diferentes tipos de antirretrovirales. Sin embargo, sólo los inhibidores mencionados
anteriormente - que actúan en dos de esos sitios - se encuentran probados efectivamente en
el tratamiento de pacientes.
En los últimos tres años y a partir del uso de las terapias múltiples, se redujo significativamente
la mortalidad y la aparición de enfermedades oportunistas en enfermos de SIDA bajo
tratamiento. No es posible dar una receta única de combinación de antirretrovirales ya que
cada paciente es un caso particular en función de su historia clínica individual y de la cepa del
virus con el cual se halla infectado. A medida que transcurre el tiempo, el virus muta y se hace
resistente a determinadas drogas, por lo cual, estas dejan de ser efectivas para dicho paciente,
aunque sean eficaces para otros.
El único caso que en se mantiene el tratamiento con una sola droga lo constituyen las
embarazadas VIH positivas. En la Argentina la normativa vigente con relación al tratamiento de
las mujeres embarazadas VIH positivas, y que además es similar a la de otros lugares del
mundo, establece que las madres seropositivas deben recibir AZT a partir de la semana 14 del
embarazo hasta el momento del parto (momento en que se les suministra por vía
endovenosa), pues no están comprobados los efectos de la combinación de drogas sobre el
bebe en gestación. Luego del parto, la madre puede retomar la terapia triple, y debe evitar el
amamantamiento (siempre que existan alternativas alimentarías adecuadas).Por su parte, el
recién nacido recibe AZT por seis semanas consecutivas. Con estas precauciones, la
transmisión del virus de madre a hijo se reduce del 30% al 8%.
a.- "Negativización" ð para referirse a las personas infectadas a quienes no se les detecta virus
en sangre mediante los estudios de carga viral. Un proceso de negativización implicaría la
desaparición de los anticuerpos detectados con las pruebas serológicas, no la disminución del
virus en la sangre que es lo que mide la carga vial. No es cierto que por tener menor cantidad
de virus desaparezcan los anticuerpos; mucho menos que se haya eliminado el virus del
organismo.
b.- "Eliminación o erradicación del virus" ð para referirse a las personas infectadas a quienes
no se les detecta virus en sangre mediante los estudios de carga viral. La disminución de la
cantidad de virus no implica la desaparición de la infección, sino su control relativo a partir del
tratamiento. Esto quiere decir que se retrasa la aparición de las enfermedades que implican el
SIDA, lo que efectivamente mejora la calidad y esperanza de vida de las personas portadores.
Desde mediados de los '80 se trabajó sobre la GP120 en los Estados Unidos, pero en 1994 el
Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, que tenía a su cargo la aprobación
del presupuesto de investigación, vetó el inicio de la última fase de ensayos clínicos en 10.000
voluntarios. Un diario de Chicago había publicado que cinco personas vacunadas en la primera
fase presentaban el virus en la sangre. Algunos de los nuevos portadores eran drogadictos y
aparentemente se habían infectado con agujas contaminadas. La negativa norteamericana
tuvo el siguiente fundamento: "Las vacunas deben servir inclusive para prevenir el contagio en
situaciones de 'algo riesgo' ". Al margen del veto norteamericano, la Organización Mundial de
la Salud abrió el camino para continuar los estudios de la GP120 en otros países. Tailandia y
Uganda apuestan al ensayo clínico, con este compuesto producido por las compañías
norteamericanas Genevax y Chiron
En la actualidad, se lleva a cabo el análisis de otro tipo de vacunas de las cuales se destacan:
De este modo, un individuo sano genera anticuerpos control el VIH y en caso de infectarse, su
sistema inmunitario estará preparado de antemano para el ataque. Los laboratorios
norteamericanos Merck y Apollon llevan realizados estudios en monos "con buenos
resultados" - según informaron - y la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de los
Estados Unidos ya dio luz verde para iniciar la primera etapa clínica en individuos sanos.
· Cepas Resistentes A Drogas ð Tres equipos de investigación han encontrado pruebas de que
cepas del VIH resistentes a las drogas se están diseminando en la actualidad en los Estados
Unidos y en Europa entre personas sexualmente activas.
Desde el momento en que los tres grupos de investigación descubrieron formas de virus
altamente resistentes a las multidrogas que han surgido a la superficie en los últimos 18
meses, surge el temor de que se trata del comienzo de una tendencia que puede convertir en
inútiles a los tratamientos para aquellas personas que se infectarán en el futuro. Esto significa
que es necesario identificar tempranamente aquellos casos resistentes a las drogas.
El Dr. Martin Markowitz, del Aaron Diamond Research Center de nueva York condujo un
equipo de investigadores de nueva York y de Los Ángeles quienes analizaron el VIH hallado en
77 hombres y tres mujeres que se habían infectado, en promedio, en menos de dos meses.
Esto significa que los científicos pudieron recuperar de la sangre de los pacientes las mismas
cepas de virus que ingresaron originariamente en sus organismos a través del contacto sexual.
El 16% de las personas eran portadores de virus que poseían mutantes conocidas que
confieren resistencia a las drogas utilizadas en la Terapia Antirretroviral Altamente Activa
(HAART).Inclusive, más pacientes - el 26.8% - tenían virus capaces de crecer en tubos de
ensayo a pesar del bombardeo de varias drogas anti VIH. Eso equivale a afirmar que existen
más tipos genéticos de resistencia en el VIH de lo que los científicos creyeron hasta el
momento. Existen evidencias de que los miembros de la población con tratamiento HAART
pueden transmitir el VIH a sus compañeros sexuales, y en algunos casos pasando formas del
virus altamente resistentes a las drogas. Las implicancias que esta situación tiene en materia
de salud pública en el tratamiento con drogas pueden ser mucho menos triunfantes.
· Nutricion ð Muchos pacientes con VIH se ven afectados por el síndrome de desgaste cuyos
síntomas incluyen una gran pérdida de peso, diarrea crónica o debilitamiento, y fiebre
constante o intermitente por lo menos por 30 días. El síndrome es clasificado como una
enfermedad que define el SIDA. Todas las personas con el VIH deberían seguir las prácticas de
seguridad alimenticia, debido a que sus sistemas inmunes debilitados las hace especialmente
vulnerables a enfermedades causadas por alimentos. La diarrea causada por estas
enfermedades puede conducir al síndrome de desgaste o empeorarlo.
Para prevenir enfermedades causadas por alimentos, las personas con el VIH deben evitar
productos lácteos no pasteurizados, lavarse las manos y lavar los utensilios con agua caliente y
jabón al preparar comidas, y cocinar bien los alimentos para matar bacterias dañinas. No
deben comerse huevos crudos ni pescados o mariscos crudos como ostras, almejas, sushi y
sashimi.
Carlos Blanco es un terapeuta alternativo argentino y plantea que estas disciplinas trabajan
con los planos físico, espiritual y emocional, intentando restablecer la armonía supuestamente
rota por la enfermedad. Plantea que hay factores que determinan una baja de las defensas y
que estos son: el miedo, la desolación, la desesperanza. Estos enfoques se proponen ayudar a
levantar las defensas y mejorar el equilibrio emocional del individuo. Estas formas de terapia
no se oponen a las terapias convencionales, sino que son complementarias.
ð Reiki: Blanco plantea que el reiki logra actitudes diversas. "Quien realiza los ejercicios está
más sensible a lo que le toca vivir, ya se trate de su propia sexualidad, la discriminación que
inevitablemente sufren quienes viven con el VIH, o las colas interminables para obtener
medicamentos gratuitos en el Ministerio de Salud y Acción Social" Sostiene que una de las
mayores virtudes del reiki es la harmonización de la energía: libera lo que está bloqueado,
permite expresarse emocionalmente a través del llanto y la palabra, ayudada a liberar pesadas
cargas de encima.
ð Homeopatía: Es una disciplina aceptada por la medicina tradicional. Surgió a fines del siglo
XVIII cuando un alemán, Samuel Hahnemann, descubrió que un enfermo con fiebre se curaba
con la quinina, mientras que si por error se suministraba quinina a una persona sana, se
enfermaba. Hahnermann pensó que todas las sustancias que producían determinados cuadros
en personas sanas, tenían un efecto curativo en la persona enferma con esos mismos
síntomas. Se trataba de la curación por los semejantes. El doctor Carlos Grosso, homeópata
argentino, practica esta disciplina que ayuda también a las personas que viven con SIDA. El Dr.
Grosso plantea que la homeopatía, en el caso del SIDA, funciona como cualquier otra
enfermedad, él homeópata toma los síntomas y trata de averiguar todo lo posible acerca de
cada uno de ellos y deduce qué remedio conviene aplicar. Sostiene que: "... no pueden curar el
efecto del SIDA que es ir derrumbando el sistema inmunológico, pero sí logran contenerlo, en
gran parte."
ð Visión Naturista: En Buenos Aires, la doctora Beatriz Rodríguez atiene personas con VIH, a
partir de una concepción alimentaría que se remonta a la antigua escuela de medicina
Occidental, la de Hipócrates. Según Hipócrates, hay una fuerza curadora de la naturaleza. En
relación con el SIDA el naturismo trabaja esa fuerza vital curadora que todo individuo posee.
Para los naturistas si se intenta llevar esa fuerza vital a su máxima potencia hay que respetar
los principios vegetarianos. Por ejemplo, la carne es considerada como un alimento tóxico que
el organismo no puede tolerar y contribuye a que el sistema inmunológico se debilite.
Si bien los elementos externos introducidos por medio de terapias alternativas no tienen un
efecto físico directo sobre el organismo, colaboran para que éste active su propia capacidad de
reparación de daños. Es por esta razón que la comunidad científica mira con interés las
terapias alternativas para ayudar a distinguir y fortalecer aquellos que han contribuido a
mejorar la calidad de vida de personas que viven con el VIH y otras enfermedades.
El regreso durante tres meses al circuito profesional de Johnson demostró que los individuos
VIH positivos pueden tener vidas sanas y activas. Johnson enfatizó que su posterior retiro a
mediados de mayo de 1996 no se relacionó con su salud, sino que quería tener la oportunidad
en sus propios términos, algo que no pudo hacer en 1992.
En comparación, el test VIH positivo de Morrison reactivó los temores de que un individuo
podía infectarse durante una competencia deportiva. Morrison anunció, en primer lugar, que
no volvería a boxear, pero el 3 de noviembre de 1996, en Tokio, derrotó a Marcus Rhode en
una pelea en la categoría pero pesado. Rohde aseguró, después de la pelea, que nunca había
estado preocupado por contraer el VIH en el cuadrilátero.
Mientras estos hechos han llamado la atención acerca de la creciente necesidad de educar a
atletas, tanto profesionales como amateurs sobre los riesgos de transmisión del VIH, también
aumentó el temor acerca de la transmisión en el campo de juego. Las posibilidades de contraer
la infección por VIH en el campo de juego son remotas, salgo en el ring de boxeo, donde los
boxeadores suelen tener heridas cortantes y hemorragias en forma conjunta. En un estudio
publicado en 1995, investigadores de los Centers for Disease Control and Prevention afirmaron
que las posibilidades de contraer el VIH durante una competencia deportiva - salvo el box -
superan una en un millón.
No hay evidencias de que exista el riesgo de transmisión del VIH cuando personas infectadas
que practican un deporte no muestran heridas sangrantes u otras lesiones de la piel. No
existen casos documentados de infección por VIH adquirida a través de la participación en
deportes.
Los individuos infectados por VIH pueden participar en deportes. De hecho, el ejercicio suele
ser recomendado. Cada caso de infección por VIH de un atleta debería ser juzgado
individualmente, de acuerdo al estado físico y mental de cada deportista y a la naturaleza del
deporte que él o ella practiquen.
La National Collegiate Athletic Association (NCAA), la National Federation of State High Schools
Associations, la American Academy of Pediatrics y la Organización Mundial de la Salud han
publicado trabajos científicos de peso con referencia a este tema. Establecer políticas con
respecto al status del VIH, participación, testeo y le manejo de la sangre permite tomar
decisiones objetivas a quienes deben confrontarse con estos hechos. Todos los miembros de
un equipo, como también sus entrenadores, deben estar informados acerca de las políticas a
seguir, de tal manera que pueden conocer las normativas.
Este riesgo teórico de transmisión del VIH a través de la actividad deportiva debe ser tenido en
cuenta. Cualquiera que entre en contacto con sangre a partir de una herida producida durante
una competencia o actividad deportiva debe seguir lineamientos universales.
El tema del test obligatorio del VIH para atletas ha desatado discusiones con respecto al
deporte y al VIH. Varias asociaciones profesionales deportivas sugieren, pero no exigen, el test.
La excepción se da en el boxeo. Con anterioridad al anuncio de Morrison los tests de VIH eran
obligatorios para los boxeadores que competían en Nevada, Oregón, Washington y Arizona, y
en Gran Bretaña. Como consecuencia directa del anuncio de Morrison, la Comisión de Boxeo
de Nueva York anunció el 14 de febrero de 1996 que todos los boxeadores debían hacerse un
test anual de anticuerpo del VIH antes de permitírseles competir en Nueva York.
El 7 de mazo del mismo año, la New Kersey Athletic Control Board impuso el test obligatorio
para boxeadores de ese Estado.
El 30 de abril, el parlamento de Pennsylvania aprobó una ley imponiendo la obligatoriedad del
test del VIH para cualquiera que compitiera en matches de box en ese Estado.
A partir de la revelación del campeón olímpico de saltos ornamentales Greg Louganis de que
era VIH positivo, mientras competía en las Olimpíadas de 1988, directivos olímpicos
internacionales manifestaron que no pensaban cambiar las normativas existentes. Si bien han
adoptado lineamientos estrictos en materia de heridas sangrantes, no exigen el test del VIH
para los atletas.
Para la Organización Mundial de la Salud, un test de rutina para todos los atletas es
innecesario, poco práctico e inmanejable, como también costoso. Pero casi dos tercios de los
atletas universitarios que participan en deportes que implican entrar en contacto apoyarían
una reglamentación que restringiera intervenir en competencias a deportistas infectos por
VIH.
El riesgo primario para los atletas de contraer la infección por VIH son los mismos que
enfrentan aquellos que no son atletas, es decir, tener sexo sin protección y compartir agujas.
Algunos estudios han demostrado que los atletas más proclives a un estilo de vida con
conductas más riesgosas que los no atletas. Las hazañas físicas de numerosos atletas los lleva a
creer que son invencibles y, por lo tanto, no toman las precauciones necesarias para minimizar
los riesgos.
La epidemia de SIDA entre los hombres es más antigua que la de las mujeres. Los primeros
casos de varones son de 1982 y los casos femeninos aparecen 5 años después. Sin embargo
estas diferencias iniciales se han ido modificando hasta alcanzar una relación de 3:1, en el año
1997. Se observan también diferencias en la edad, en la distribución geográfica, en las vías de
transmisión y en el nivel de instrucción.
Edad ð el promedio entre los hombres es de 31 años, y 4 de cada 10 tienen menos de 30 años.
Entre las mujeres la edad media es de 26 años y 6 de cada 10 casos tiene menos de 30 años.
Distribución geográfica ð el 51% de las mujeres vive en la provincia de Buenos Aires (8 de cada
10 residen en el Conurbano).En el caso de los hombres, este porcentaje es de 42%. Un
fenómeno inverso se observa en la Ciudad de Buenos Aires que concentra el 27% de las
enfermas y el 33% de los enfermos. En Santa Fe los porcentajes son similares para ambos
sexos (hombres 7%, mujeres 6%), en la provincia de Córdoba, se encuentran el 3% de las
mujeres con SIDA y el 5% de los hombres con SIDA.
Vías de transmisión ð Distribución de las distintas vías en el total de casos donde se observan
diferencias entre los hombres y las mujeres:
· Transmisión entre hombres que tienen sexo con otros hombres sin protección
se ha mantenido entre el 6% y 7%
ð Existen diferencias en las vías de transmisión, de acuerdo a la edad de los pacientes. Entre
los usuarios de drogas inyectables que comparten material de inyección casi el 60% tiene
menos de 30 años, y sólo un 1,5% tienen más de 44 años. Entre los hombres que tienen sexo
con hombres sin protección el 75% de los enfermos se concentra en mayores de 30 años. Las
personas que refieren haberse infectado a través de relaciones sexuales sin protección, el 42%
son menores de 30 años, el 46% tiene entre 30 y 45 años y el 12% son mayores de 45 años.
Nivel de Instrucción ð entre los usuarios de drogas intravenosas que comparte el material de
inyección sólo el 18% había concluido el colegio secundario; un 15% no había terminado de
cursar la escuela primaria. En cambio entre los hombres que tienen sexo con otros hombres
sin protección, 61% había completado el colegio secundario y sólo el 4,5% no había finalizado
la escuela primaria al momento del diagnóstico de SIDA. Con mayor frecuencia los enfermos
de SIDA tienen un bajo nivel de instrucción. La escolaridad de nivel completo ha aumentado
del 1.5% en 1990 al 18% en 1999, mientras que aquellos que habían finalizado el colegio
secundario alcanzaban al 55% del total de los casos al comienzo de la década del 90, sólo el
24% habían alcanzado dicho nivel de instrucción en 1999.
Hay un punto sumamente importante a tener en cuenta. En la Argentina, las personas acuden
al hospital cuando ya desarrollaron la enfermedad, y el tratamiento es más complejo. Para el
Dr. Héctor Pérez, vicepresidente de la Sociedad Argentina de SIDA y miembro del servicio de
Insectología del hospital Fernández, "La clave es la prevención y aquí todavía no hubo políticas
preventivas coherentes." El mayor logro de los países que han diseñado políticas sanitarias fue
lograr frenar al SIDA evitando que los pacientes desarrollaran la enfermedad y mejorando su
calidad de vida. Según el Dr. Pérez Argentina se encuentra más cerca de África que del Primer
Mundo. Además, hay una coincidencia absoluta de todas las investigaciones en nuestro país y
en diversos lugares del mundo, y es que el nivel de información no guarda relación directa con
la adopción de conductas de auto cuidado. Lejos de ser un punto de llega, la difusión de las
características de la enfermedad y de las formas de prevenirla es un primer paso fundamental.
Cada vez son más numerosas las mujeres y adolescentes que llegan a los servicios de
obstetricia de los hospitales porteños para descubrir que son portadores del VIH.
El Dr. Daniel Gutiérrez, obstetra del Hospital Rivadavia alerta sobre el aumento progresivo y
continuo de mujeres embarazadas VIH positivas. En la actualidad sé a conformado un equipo
que incluye al obstetra, al neonatólogo, al pediatra que hace el seguimiento después del parto,
al infectólogo, asistentes sociales y psicólogos, este equipo colabora en la asistencia de
mujeres embarazadas VIH positivas.
El tratamiento que se aplica a la mujer embarazada VIH positiva es el AZT, salvo en un período
avanzado. El Hospital se maneja con las recomendaciones elaboradas por las autoridades
sanitarias de los Estados Unidos respecto al uso del AZT. En el primer trimestre del embarazo,
no es conveniente administrar la droga por los daños que puede causar al feto. Por lo tanto, se
toma desde la semana 14 hasta la 34.
Las edades de las mujeres infectadas oscilan entre los 20 y los 30 años, aunque hay chicas más
jóvenes, adolescentes.
Hay muchas que plantea la mujer embarazada y las mayores son sobre él bebe. Si el chico va a
morir, o si va nacer con VIH y qué pasará después. Recién a los 180 días se puede decir si el
chico está o no infectado. Se han registrado abandonos de chicos. Por eso es importante el
trabajo de la psicóloga con la madre.
El SIDA y la Escuela
Cuando en una institución educativa se halla una persona portadora de lo que se trata es de
ponerle las cuatro letras a lo que le sucede. Con los chicos trabajan psicólogos que deben
abordar una verdad que no es liberadora. El SIDA pediátrico es un tema delicado en todo el
mundo. En el caso de los alumnos, lo predominante es la transmisión vertical, es decir, de
madre a hijo.
Al principio en las escuelas los docentes y personal educativo no aceptaba el uso del guante,
porque creían que el niño se pondría mal. Desde la Secretaría de Educación se hace especial
hincapié en el uso de guantes para la atención de heridas o la limpieza cuando se ha producido
un derramamiento de fluidos corporales. Dice la Lic. Portas: "Las señales, cuando alguien
sangra, las dan los mismos chicos."
Para la Lic. Portas, si un chico comparte su condición de portador de VIH, puede llegar a tener
efectos sumamente negativos en aquellos que lo rodean. Pero también es muy difícil para un
niño no poder contar lo que le pasa. Puede suceder que sean sus padres los portadores y tenga
que reprimir la angustia no sólo en la escuela, sino también en el barrio, o en lo de la familia
vecina donde juega.
La intervención que se hace desde la Secretaría de Educación es acompañar para que pueda
desarrollarse la convivencia, bajar los temores y lograr que el niño pueda hacer una vida
normal. El grupo que acompaña estas situaciones se conforma por tres psicólogos, una
socióloga, una asistente social y una licenciada en Ciencias de la Educación y una bibliotecaria.
Se realizan reuniones con los docentes, con la familia y se evalúan las necesidades de todo
tipo. Una de las experiencias más terribles es el deterioro y el fallecimiento de un niño.
Desde el año 1992 se realizan cursos de capacitación sistemática para los docentes. En las
escuelas se realizan talleres durante una semana en forma intensiva durante el mes de
febrero. "Es importante enfatizar algunos puntos clave. La convivencia con personas HIV
positivas, lo mismo que con familiares es posible, deseable y sin riesgo. Las vías de contagio
deben ser claramente entendidas y creemos que el mejor sistema de trabajo es en grupos
pequeños. Es importante recalcar que no hay preguntas estúpidas. Lo que no sabemos, por
desgracia lo rellenamos con prejuicios, con mitos. Es importante que en estos talleres
intervengan los padres."
Hasta el momento este programa se aplica en la Capital Federal. La Lic. Portas recalca la
necesidad de formar gente para poder trasladar este programa a las provincias.
El Servicio Penitenciario de la provincia de Buenos Aires cuenta con una población que supera
los 10.000 internos y la movilidad propia anual entre ingresos y egresos conlleva a prestar una
asistencia médica aproximadamente a 16.000 internos anuales.
La alta tasa de drogadictos intravenosos entre los reclusos que murieron de SIDA, y el tiempo
relativamente corto que permanecieron en prisión antes de desarrollar la enfermedad, obliga
a pensar que fueron infectados antes de su detención.
Los internos seropositivos difunden el virus del SIDA del mismo modo que siempre: a través de
secreciones seminales y/o vaginales de acuerdo al sexo y a través de la sangre. El sexo entre
los internos es una realidad de la vida en prisión, y es del tipo consentido como un favor sexual
negociado por protección a la violación o por otros beneficios.
La mayoría de los internos seropositivos han contraído el virus a través del uso de drogas
intravenosas antes de su ingreso a prisión y es muy posible que los abusadores de las mismas
continúen intercambiando agujas como lo hacían cuando eran libres.
En las cárceles de muchos países hay cifras importantes de reclusos con antecedentes de
comportamientos de alto riesgo como, por ejemplo, el consumo de drogas por vía intravenosa
y la prostitución. Además, se produce, por la falta de relaciones heterosexuales una conducta
homosexual circunstancial.
Resulta compleja una investigación sobre la incidencia del SIDA que incluya no sólo la
enfermedad del SIDA en internos sintomáticos, sino también seropositividad para VIH entre los
prisioneros. Esto se debe a que él testeo de anticuerpos masivos para obtener información
sobre la prevalencia de la infección por VIH en prisión, solamente se justificaría si fuera
anónimo y voluntario, debido al peligro de que los seropositivos puedan ser discriminados,
segregados o violentados por el personal o los otros internos. Además, el costo que resulta de
suministrar los test de ELISA y WESTERN BLOT a una gran población de internos, el hecho de
que sólo entre el 20% y el 50% de los seropositivos desarrollen SIDA o el complejo relacionado,
y el que no exista tratamiento efectivo para un seropositivo testeado hace prácticamente
prohibitivos los screenings masivos.
En una nota publicada en diario Clarín el día 24 de Marzo de 2000, se plantea que en el último
año la cifra de presos con SIDA creció un 50%. Este dato pertenece a las prisiones federales.
Esto significa que el 11% de los presos padece la enfermedad, en distintos grados. Equivale a
775 personas. De estas 775 personas, de las cuales 83 son mujeres. Las cifras oficiales revelan
que la mayoría de los portadores del virus del SIDA todavía no desarrollaron la enfermedad. El
resto es sometido a distintos tratamientos dentro de los centros asistenciales que hay en las
cárceles, en los hospitales públicos o - si su estado es terminal - en sus casas.
El borrador del plan sostiene que uno de cada cuatro presos de las cárceles nacionales tiene
algún problema de salud. Por esto mismo, se hace hincapié en la prevención y en la
capacitación de guardias y médicos. Afirman que debe crearse un entorno saludable que
respete la dignidad y los derechos humanos de todos los miembros de la comunidad
penitenciaria.
El SPF manejó en 1999 un presupuesto de unos 137 millones de pesos. El 90% de esa cantidad
se fue en gastos de personal.
"La Iglesia debería abrir sus puertas a todos, en forma incondicional, tal como Cristo abrió la
puerta a todos, sin tener en cuenta quienes eran o lo que habían hecho. La salvación es dada a
todos por gracia, a través de la fe, y no por causa de hechos o comportamientos. Al aceptar a
todos, Cristo dio acceso a su perdón y a la nueva vida. Hoy, en su Iglesia, recibimos esta vida
nueva por medio de la Palabra y los sacramentos. Al excluir a alguno de esta fuente de vida, la
Iglesia se hace culpable de la más grave forma de discriminación que existe.
La difusión del SIDA depende de realidades culturales, sociales y económicas. La Iglesia debería
cuestionar seriamente su propio papel en el desarrollo que facilito la difusión de la
enfermedad, y desafiar a sus propios miembros y a la sociedad para tomar medidas que
eliminen actitudes de discriminación y acciones prevalentes en la sociedad.
Discriminación.
Inadecuado cuidado profesional para las personas que son VIH positivos;
Restricciones de viajes;
Presiones familiares y sociales sobre lo que brindan ayuda para que no cuiden a las personas
infectadas con el VIH;
Registros obligatorios;
Efectos de la discriminación.
Las personas afectadas por el SIDA necesitan ser aceptadas por la Iglesia y conducidas, junto
con todas sus emociones, al descubrimiento de su dignidad como creadas a la imagen de Dios.
La Iglesia debería sostener y cuidar a aquellas que se están ocupando de las personas con
SIDA, para brindarles fuerzas y coraje para continuar su ministerio.
En el nivel individual:
En el nivel comunitario:
La Iglesia debe poner de manifiesto las acciones discriminatorias y desafiar a sus miembros, a
la comunidad y al gobierno de información y que están altamente expuestos a la pandemia."
"Declaración de los Derechos Fundamentales de la persona que viven con el virus del SIDA"
Que el SIDA, desde el punto de vista de la medicina, es una enfermedad como las otras;
Que el SIDA es una epidemia mundial y que es preciso un esfuerzo colectivo mundial para
detenerla;
Que no existe peligro de contagio del SIDA excepto a través de relaciones sexuales sin
precauciones adecuadas, de la transfusión de sangre infectada y de la transmisión de la madre
infectada al feto o al bebé;
1. Todas las personas tienen derecho a la información clara, exacta y científicamente fundada
acerca del SIDA, son ningún tipo de restricción. Las personas que viven con el virus del SIDA
tienen derecho a informaciones específicas sobre su condición como tales.
2. Toda persona que vive con el virus del SIDA tiene derecho a la asistencia y al tratamiento,
suministrados ambos sin ninguna restricción y garantizando su mejor calidad de vida.
3. Ninguna persona que viva con el virus VIH/SIDA será sometida a aislamiento, cuarentena o
cualquier tipo de discriminación.
4. Nadie tiene derecho a restringir la libertad o los derechos de las personas por el único
motivo de que estas personas convivan con el virus VIH/SIDA, cualquiera sea su raza,
nacionalidad, religión, ideología, sexo u orientación sexual.
5. Toda persona que viva con el virus VIH/SIDA tiene derecho a la participación en todos los
aspectos de la vida social. Toda acción que tienda a recusar a las personas que conviven con el
VIH/SIDA para un empleo, un alojamiento, una asistencia o a privarlos de ello, o que tienda a
restringirles la participación en las actividades colectivas, escolares y/o militares, debe ser
considerada discriminatoria y punida por la ley.
6. Todas las personas tienen derecho a recibir sangre y hemoderivados, órganos o tejidos que
hayan sido rigurosamente analizados y comprobada en ellos la ausencia del virus del SIDA.
8. Nadie será sometido compulsivamente, en ningún caso, a los análisis para el SIDA. Estos
deberán ser usados exclusivamente para fines diagnósticos, para el control de personas o
poblaciones. En todos los casos de análisis, los involucrados deberán ser informados
previamente y los resultados deberán ser comunicados por un profesional competente.
9. Toda persona que vive con el virus VIH/SIDA tiene derecho a comunicar sólo a las personas
que él desee hacerlo su estado de salud o el resultado de sus análisis.
10. Toda persona que viva con el virus tiene derecho a la continuación de su vida civil,
profesional, sexual y afectiva. Ninguna acción podrá restringir sus plenos derechos a la
ciudadanía.
Es por eso que a continuación, exponemos tres textos que cubren la información básica y el
comportamiento correcto y humano que debe tener una persona si tiene la indeseable
oportunidad de poseer un conocido con SIDA.
Al dar la mano
Al abrazar
Al besar
Al toser
Al estornudar
En resumen, la convivencia con una persona con SIDA es totalmente posible, por lo cual no
existe razón alguna para el abandono o el aislamiento, o la apartación de la persona infectada.
Pues se trata del padecimiento del ser humano y no de una pena que se impone por delitos o
faltas a leyes divinas o humanas.
En cuanto es una enfermedad que por hoy no se puede curar, pero en algunos no es
necesariamente mortal.
Sí, epidemia
No, flagelo
Sí, enfermo
No, víctima
Las personas con SIDA son enfermas porque padecen perdida de la salud como una realidad de
las consecuencias de su propia vida, y no por transgresiones que deben ser penalizadas.
Cada minuto, el VIH infecta a seis menores de 25 años. Más de la mitad de las personas que
contraen esta infección cada año en el mundo tiene entre 15 y 24 años, edad en que la
mayoría de las personas inicia su vida sexual.
Los expertos responsabilizan el índice creciente a la constante exposición al sexo en los medios
de difusión que envían mensajes confusos a la juventud. A los chicos se les advierte del SIDA y
de las enfermedades sexualmente transmisibles, pero a la vez están expuestos diariamente a
la televisión y a Internet.
Los adolescentes más jóvenes tienen contacto sexual mucho antes que en otras épocas. Esto
es peligroso para los adolescentes que aún están en desarrollo y que no están preparados para
las consecuencias emocionales de la sexualidad.
Pero la falta de educación sexual y de información sobre el VIH, así como las dificultades de
acceso a programas y medidas de prevención, contribuyen también de forma decisiva a la
diseminación de la infección por VIH entre los jóvenes y es sobre estos factores sobre los que
se puede y se debe intervenir.
Durante muchos años, a los jóvenes se les ha dicho lo que deben y no deben hacer, en lugar de
ayudarles a comprender los "porqué" y no se les ha implicado en la toma de sus propias
decisiones.
La falta de oportunidad de hablar sobre el sexo lleva a propagar la ignorancia y a las falsas
percepciones. En algunos países la posibilidad de los gobiernos de proveer a sus poblaciones
de información y consejos clarificadores han sido fuertemente limitado por la influencia de
organizaciones como la Iglesia. Podría decirse en este sentido: "SI PIENSAS QUE HABLAR DE
SEXO ES PELIGROSO, MIRA EL COSTO DEL SILENCIO".
El conocimiento que el enfermo deberá tener de temas como antivirales, nutrición, infecciones
oportunistas, recuento celular, transcriptaza reversa, inhibidor de la proteasa, terapias
alternativas - por nombrar algunos - formará parte de su terapia y de su bagaje de
conocimientos que le permitirán no sólo entender qué le está pasando, sino también le dará la
posibilidad de elegir. En efecto, el paciente deberá intervenir activamente, a través de sus
conocimientos, en el diseño de una terapéutica en la cual pueda creer. Para eso, necesita
información.
Debe recurrir a otras disciplinas para sostener sus aspectos espirituales, fundamentales para el
sistema inmunológico. Para eso, necesita información.
Tendrá que saber qué debe comer y qué debe evitar; cómo prevenir y reaccionar ante una
enfermedad oportunista. Para eso, también necesita información.
Se requeriría más de 15 litros de saliva o lágrimas para que quien vive con el virus del SIDA
pudiera eventualmente traspasar el patógeno a alguien cercano. Por lo tanto, no es justificable
el rechazo a abrazar, besar y acompañar a los enfermos, más víctimas de la sociedad que de su
propia pena. La discriminación y la segregación actúan como factores contraproducentes. Por
el contrario, el respeto y el apoyo social, tanto de familiares como de amigos, permiten
recuperar la autoestima y la dignidad, como asimismo luchar contra la depresión y la angustia
permanente de sentirse estigmatizados.
Está comprobado que la contención psíquica y el apoyo afectivo de los familiares y amigos del
enfermo actúan de manera importante en el resultado de los tratamientos. Del mismo modo,
las condiciones socio - económicas de los pacientes tienen fuerte incidencia en el desarrollo de
la enfermedad. El doctor Francisco Maglio, coordinador de la Comisión de Bioética de la
Sociedad Argentina de SIDA ha manifestado que "existen dos causas - las necesidades básicas
insatisfechas y las ilusiones frustradas - que forman un buen sustrato para las enfermedades.
Hay algo que es claro: los virus se refuerzan cuando hay miseria o angustia."
Recién hace poco tiempo que algunos países desarrollados han abrazado programas
educativos de salud pública para enseñar a la gente cómo el virus se disemina y cómo hay que
evitarlo. Pero estos países todavía deben enfrentar conductas sexuales profundamente
arraigadas y rígidas tradiciones culturales que han contribuido a diseminar la enfermedad.
El trabajo eficaz con respecto al SIDA depende, del entorno social y político, y de que sólo es
posible en lugares donde se acepte la diversidad de comportamientos y valores, y donde exista
la posibilidad de una verdadera organización comunitaria y de un apoyo gubernamental frente
a la acción de grupos o manejo de programas.
La transmisión por VIH, al igual que muchos problemas de salud son producto de muchos
factores que operan a múltiples niveles. El comportamiento personal, las relaciones familiares
y con amigos, la cultura de la comunidad, el acceso a cuidados médicos y las leyes locales
tienen efectos sobre las tasas de infección por VIH. Para obtener beneficios en la prevención
del SIDA es necesario entonces que los programas traten el factor de riesgo en todo nivel:
individual, familiar, parejas o amigos, comunitario, médico y legal.
La Campaña Mundial contra el SIDA ha ayudado a llamar la atención de los líderes políticos y
de las comunidades de todo el mundo frente a los efectos devastadores del SIDA en las vidas
de los jóvenes. Puede decirse que el rumbo que tome en el futuro la epidemia del SIDA
depende en gran medida de la capacidad de asegurar que se protejan los derechos de los
niños y los jóvenes: no sólo para que reciban asistencia y apoyo, sino también que se les dé
acceso a la educación y a la información.
Por último, hay que destacar que el SIDA no es una enfermedad que se limite a un contexto en
particular, una clase social o grupo etáreo. Por lo tanto, cualquier intento serio de prevenir
esta problemática no deberá quedarse solamente en los ámbitos internos de la escuela, ya que
si se logra desarrollar una campaña efectiva y eficaz, dicha estrategia debe ser difundida y
realizada en la comunidad que no sólo cobija a la institución, sino a la totalidad de sus
miembros: académicos, alumnos, funcionarios, etc. Todo en el blanco de un virus, el SIDA, que
tipificado en cuatro sencillas letras encierra un significado mortal.
17. Bibliografía