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El documento resume una tesis profesional sobre el análisis de variables geoespaciales y su relevancia en la evaluación del potencial minero metálico en el nororiente peruano, específicamente en la cuenca Utcubamba e Intercuenca Alto Marañón IV. Se analizaron 6 variables geoespaciales clave como unidades geológicas, control estructural, geoquímica, depósitos minerales metálicos, concesiones mineras y anomalías espectrales. Estas variables fueron ponderadas de acuerdo a
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VJB

El documento resume una tesis profesional sobre el análisis de variables geoespaciales y su relevancia en la evaluación del potencial minero metálico en el nororiente peruano, específicamente en la cuenca Utcubamba e Intercuenca Alto Marañón IV. Se analizaron 6 variables geoespaciales clave como unidades geológicas, control estructural, geoquímica, depósitos minerales metálicos, concesiones mineras y anomalías espectrales. Estas variables fueron ponderadas de acuerdo a
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UNIVERSIDAD NACIONAL DE CAJAMARCA

FACULTAD DE INGENIERÍA

ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE INGENIERÍA GEOLÓGICA

TESIS PROFESIONAL

ANÁLISIS DE LAS VARIABLES GEOESPACIALES Y SU RELEVANCIA EN LA


EVALUACIÓN DEL POTENCIAL MINERO METÁLICO EN EL NORORIENTE PERUANO
CUENCA UTCUBAMBA E INTERCUENCA ALTO MARAÑÓN IV.

Para optar el Título Profesional de:

INGENIERO GEÓLOGO

Presentado por:

Bach. PAUL MICHAEL AGUILAR JULCA

Asesor:

MCs. Ing. CRISPÍN ZENÓN QUISPE MAMANI

Cajamarca – Perú

- 2018 -
DEDICATORIA

Al creador de todo, el que me ha otorgado la fortaleza para continuar día con día cuando a
punto de caer he estado; es por ello, que con toda la fidelidad que de mi corazón, dedico mi
trabajo a Dios.

A mis abuelitas María Margarita Villanueva y Rosa Fernanda Crespín, por enseñarme
el verdadero significado de FAMILIA, “Donde come uno, comen dos”

De igual forma, dedico esta tesis a mi madre Juana Julca, que ha sabido la forjadora de
las mejores bases en mi educación y por enseñarme buenos sentimientos, hábitos y valores,
así como su coraje y fortaleza para enfrentar a la vida, es así que cada paso y decisión que
doy en mi vida, le agradezco por estar siempre cerca de mí.

A mi padre Luis Aguilar por enseñarme el verdadero valor de la vida, “Apoyar y dar a
todos en general, sin esperar nada a cambio; a pesar que los seres humanos te den la
espalda”.

A mis tres hermanos Whitman, Karina y Elvis Aguilar Julca; por su inmenso amor y
respeto hacia mi persona y por estar siempre a mi lado, gracias hermanos.

A mis tíos Jesús Julca y María Dávila, que acogió a mi familia en su hogar y fueron base
fundamentales en mi formación académica y humana, un agradecimiento eterno para ellos.

i
AGRADECIMIENTO

Un agradecimiento muy sincero al Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico


(INGEMMET), por brindarme la oportunidad y permitirme realizar esta investigación, que
complementa un logro muy importante en mi vida profesional.

Así también a mis maestros de la Escuela Académico Profesional de Ingeniería Geológica


de la UNC por haberme impartido todos sus conocimientos y experiencias profesionales
durante todo el tiempo de mi formación profesional.

Asimismo, quiero expresar un especial agradecimiento al ingeniero Crispín Zenón Quispe


Mamani por brindarme sus asesoramientos y sugerencias en este tiempo y así culminación
de mi tesis profesional.

A los ingenieros Jorge Chira Fernández, Luis Vargas Rodríguez por su amistad y consejos
durante este tiempo de mi formación profesional. A mis colegas (amigos) de la Dirección
de Recursos Minerales y Energéticos y en espacia del área de Prospección Geoquímica
por su apoyo constante.

Al ingeniero Alexandra Benites, por su amor y apoyo incondicional, así como su aliento
constante que me brinda día a día.

Por último a todas las personas que me apoyaron directa e indirectamente en la realización
de este proyecto.

Gracias a todos.

ii
RESUMEN

El área de investigación se ubica al nororiente del territorio Peruano, entre las regiones de
Cajamarca y Amazonas, área que comprende la cuenca Utcubamba e Intercuenca Alto
Marañón IV (15 741 Km² de área). Litoestratigráficamente está conformada
principalmente por los ambientes sedimentarios carbonatados y silicoclásticos del
Cretácico, sedimentarios del Triásico-Jurásico, así como intrusivos del Paleozoico y del
Cretácico con dirección andina. Entre las franjas metalogenéticas que involucran nuestra
zona de investigación son: La franjas I, la cual alberga a los depósitos de Au en rocas
meta-sedimentarias del Ordovícico y Silúrico-Devónico, de la misma forma a la franja II,
la cual se caracteriza por ostentar depósitos orogénicos de Au-Pb-Zn-Cu del Carbonífero-
Pérmico, así mismo la franja VI, la cual presenta Pórfidos y Skarns de Cu-Au del Jurásico
superior, a si también la franja XVI, que acoge a los depósitos tipo Mississippi Valley
(MVT) de Plomo-Zinc del Eoceno-Mioceno y por ultimo a la franja XX que su
peculiaridad son los Pórfidos de Cu-Mo (Au), los skarns de Pb-Zn-Cu (Ag) y los depósitos
polimetálicos relacionados con intrusivos del Mioceno. En el trabajo de investigación se
analizaron 6 variables geoespaciales (Unidades geológicas, Control estructural,
Geoquímica, Depósitos minerales metálicos, Concesiones mineras metálicas y Anomalías
espectrales), variables que fueron ponderadas de acuerdo a una escala estandarizada, una
vez ponderadas en función a su importancia, se procede a realizar un tratamiento analítico
jerárquico para finalmente realizar el procesamiento geoespacial de las variables,
procesamiento que calculara la magnitud del Potencial Minero Metálico, para así poder
cuantificar el grado de relevancia y coherencia espacial, entre las zonas con alto potencial
minero metálico y la dispersión geoquímica en sedimentos de quebrada

Palabras claves: Variable, ponderación, ráster, geoespacial, Analítico jerárquico,


Potencial minero y pathfinder.

iii
ABSTRACT

The research area is located northeast of the Peruvian territory, between the regions of
Cajamarca and Amazonas, area that includes the Utcubamba basin and Intercuenca Alto
Marañón IV (15 741 Km² of area). Lithostratigraphically it is formed mainly by the
sedimentary carbonated and silicoclastic environments of the Cretaceous, Triassic-Jurassic
sedimentary, as well as Paleozoic and Cretaceous intrusives with Andean
direction. Among the metallogenetic strips that involve our research area are: The fringes I,
which shelters the Au deposits in meta-sedimentary rocks of the Ordovician and Silurian-
Devonian, in the same way to strip II, which is characterized by showing orogenic deposits
of Au-Pb-Zn-Cu from the Carboniferous-Permian, likewise, strip VI, which presents
Upper-Jurassic Cu-Au Porphyries and Skarns, yes also the XVI stripe, that welcomes the
deposits Mississippi Valley (MVT) of Lead-Zinc of the Eocene-Miocene and finally to the
XX band that its peculiarity are the Porphyry of Cu-Mo (Au), the skarns of Pb-Zn-Cu (Ag
) and polymetallic deposits related to Miocene intrusives. In the research work, 6
geospatial variables were analyzed (Geological Units, Structural Control, Geochemistry,
Metallic Mineral Deposits, Metal Mining Concessions and Spectral Anomalies), variables
that were weighted according to a standardized scale, once weighted according to their
importance, we proceed to perform a hierarchical analytical treatment to finally perform
the geospatial processing of the variables, processing that will calculate the magnitude of
the Metal Mining Potential, in order to quantify the degree of relevance and spatial
coherence, between areas with high metallic mining potential and geochemical dispersion
in stream sediments

Keywords: Variable, weighing, raster, geospatial, Hierarchical analytic, Mining potential


and pathfinder

iv
ÍNDICE

Pág.

DEDICATORIA ................................................................................................................... i

AGRADECIMIENTO ......................................................................................................... ii

RESUMEN .......................................................................................................................... iii

ABSTRACT ........................................................................................................................ iv

ÍNDICE ................................................................................................................................. v

CAPÍTULO I INTRODUCCIÓN ..................................................................................... 1

CAPÍTULO II MARCO TEÓRICO ................................................................................ 4

2.1. ANTECEDENTES TEÓRICOS DE LA INVESTIGACIÓN. .......................................... 4

2.2. BASES TEÓRICAS. ............................................................................................................... 5

2.2.1. Breve historia y evolución de los Sistemas de Información Geográfico. .............. 7

2.2.2. Componentes de un Sistema de Información Geográfico. ..................................... 7

2.2.3. Funcionamiento de los Sistema de Información Geográfico (SIG). ...................... 8

2.2.4. Estructura de los Sistemas de Información Geográfico y capas temática. ........... 8

2.2.5. Funciones fundamentales en el análisis y manipulación de datos espaciales en el


SIG………………. ...................................................................................................... 9

2.2.6. Componentes de los SIG. ......................................................................................... 14

2.2.7. Características de los SIG. ...................................................................................... 15

2.2.8. Diseño de la Base de datos geográfica. ................................................................... 15

2.2.9. Origen de los yacimientos. (Rivera 2011) .............................................................. 16

2.2.10.Evaluación Multipropósito. ................................................................................... 19

2.2.11.Fundamentos del proceso analítico jerárquico. ................................................... 20

2.2.12.Análisis Jerárquico (AHP- The Analytic Hierarchy Process-Proceso Analítico


Jerárquico)................................................................................................................ 24

2.2.13.Método de Jerarquías Analíticas (Analytic Hierarchy Process - AHP). ........... 28

2.2.14.Proceso para la evaluación multipropósitos. ....................................................... 29

v
Pág.

2.2.15.Ventajas y desventajas de la metodología AHP. .................................................. 31

2.2.16.Base matemática AHP (Toskano Hurtado y Gérard Bruno, 2005). .................. 32

2.2.17.Establecimiento de prioridades Con El AHP. ...................................................... 33

2.2.18.Comparaciones pareadas. ...................................................................................... 33

2.2.19.Matriz de comparaciones pareadas. ...................................................................... 34

2.2.20.Síntesis de prioridad de las variables. .................................................................. 34

2.2.21.Matriz de prioridades. ............................................................................................ 35

2.2.22.Consistencia. ........................................................................................................... 36

2.3. DEFINICIÓN DE TÉRMINOS BÁSICOS. ...................................................................... 39

2.3.1. Elementos Pathfinder. ............................................................................................. 39

2.3.2. Anomalía geoquímica. ............................................................................................. 41

2.3.3. Criterios estructurales. ............................................................................................ 41

2.3.4. Estructura de las imágenes ráster. ......................................................................... 42

2.3.5. Metalotecto. .............................................................................................................. 42

2.3.6. Potencial Minero. ..................................................................................................... 42

2.3.7. Recursos minerales. ................................................................................................. 42

2.3.8. Tecnósfera o tecnosfera. .......................................................................................... 42

2.3.9. Yacimiento ................................................................................................................ 43

CAPÍTULO III MATERIALES Y MÉTODOS ............................................................. 44

3.1. UBICACIÓN DE LA ZONA DE ESTUDIO. ................................................................... 44

3.2. CLIMA. ................................................................................................................................... 47

3.3. HIDROGRAFÍA. ................................................................................................................... 51

3.4. UNIDADES GEOMORFOLÓGICAS. .............................................................................. 54

3.4.1. Montaña fuertemente empinada ............................................................................ 54

3.4.2. Altiplanicie moderada a fuertemente inclinada .................................................... 55

3.4.3. Laderas Cordilleranas. ............................................................................................ 56

vi
Pág.

3.4.4. Colina alta empinada. .............................................................................................. 56

3.4.5. Lomadas y cerros bajos. .......................................................................................... 56

3.4.6. Valles. ........................................................................................................................ 56

3.5. UNIDADES GEOLÓGICAS ............................................................................................... 59

3.5.1. Metamórficos del Neoproterozoico. ....................................................................... 59

3.5.2. Sedimentarios silicoclásticos del Paleozoico-Triásico. .......................................... 61

3.5.3. Volcánicos del Carbonífero. .................................................................................... 62

3.5.4. Sedimentarios carbonatados del Triásico-Jurásico. ............................................. 63

3.5.5. Volcánicos del Jurásico............................................................................................ 65

3.5.6. Sedimentarios silicoclásticos del Jurásico superior. ............................................. 65

3.5.7. Sedimentarios silicoclásticos del Cretácico. ........................................................... 66

3.5.8. Sedimentarios carbonatados del Cretáceo. ............................................................ 69

3.5.9. Sedimentarios silicoclásticos del Cretáceo superior-Paleógeno. .......................... 73

3.5.10.Volcánicos del Paleógeno-Neógeno. ...................................................................... 74

3.5.11.Sedimentarios silicoclásticos del Paleógeno-Cuaternario. .................................. 75

3.5.12.Rocas Intrusivas. .................................................................................................... 80

3.5.13.Intrusivos del Paleozoico........................................................................................ 80

3.5.14.Intrusivos del Cretáceo inferior. ........................................................................... 85

3.5.15.Intrusivos del Cretáceo-Paleógeno........................................................................ 85

3.5.16.Intrusivos del Paleoceno-Mioceno. ....................................................................... 85

3.5.17.Intrusivos subvolcánicos del Mioceno. ................................................................. 86

3.6. CONTROL ESTRUCTURAL. ............................................................................................ 88

3.6.1. Unidad de pliegues y sobreescurrimientos ............................................................ 88

3.6.2. Unidad imbricada .................................................................................................... 88

3.6.3. Unidad de bloques fallados ..................................................................................... 90

3.6.4. Bloque del Marañón ................................................................................................ 90

vii
Pág.

3.6.5. Bloque del Utcubamba. ........................................................................................... 93

3.6.6. Bloque de la Cordillera del Tigre. .......................................................................... 94

3.6.7. Bloque de Yasgolga. ................................................................................................. 94

3.6.8. Zona de transición.................................................................................................... 95

3.6.9. Unidad de pliegues y fallamientos longitudinales. ................................................ 96

3.6.10.Pliegues y fallas. ...................................................................................................... 96

3.6.11.Sinclinal Utcubamba-Bagua .................................................................................. 97

3.6.12.Domo anticlinal. ...................................................................................................... 99

3.7. GEOLOGÍA ECONOMICA .............................................................................................. 101

3.7.1. Aspectos Metalogenéticos ...................................................................................... 101

3.7.2. Franjas Metalogenéticas ........................................................................................ 101

3.8. PROCEDIMIENTOS Y TÉCNICAS DE RECOLECCIÓN DE DATOS................... 112

3.8.1. Recolección de la información .............................................................................. 112

3.9. DESCRIPCIÓN DE EQUIPOS, MATERIALES E INSTRUMENTOS DE


MEDICIÓN .......................................................................................................................... 119

3.9.1. Softwares ................................................................................................................. 119

a) ArcGis 10.3 .................................................................................................................. 119

b) ENVI 5.1 ...................................................................................................................... 120

3.9.2. Equipos.................................................................................................................... 121

3.9.3. Materiales. .............................................................................................................. 121

CAPÍTULO IV: ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS.............................. 122

4.1. PRESENTACIÓN Y PROCESAMIENTO PARA LA EVALUACIÓN DEL


POTENCIAL MINERO...................................................................................................... 122

4.2. JERARQUIZACIÓN Y DETERMINACIÓN DEL POTENCIAL MINERO


METÁLICO ......................................................................................................................... 124

4.3. EVALUACIÓN PONDERADA DE VARIABLES – POTENCIAL METÁLICO ... 126

viii
Pág.

4.4. TRATAMIENTO SISTEMÁTICO GEOESPACIAL DE CADA VARIABLE ......... 133

4.4.1. VARIABLE: UNIDAD GEOLÓGICA ................................................................ 133

4.4.2. VARIABLE: CONTROL ESTRUCTURAL ....................................................... 146

4.4.3. VARIABLE: GEOQUÍMICA............................................................................... 149

4.4.4. VARIABLE: DEPÓSITOS MINERALES METÁLICOS................................. 160

4.4.5. VARIABLE: CONCESIONES MINERAS METÁLICAS ................................ 166

4.4.6. VARIABLE: ANOMALÍAS ESPECTRALES. .................................................. 169

4.5. PROPÓSITO DEL POTENCIAL MINERO METÁLICO DE LA CUENCA


UTCUBAMBA E INTERCUENCA ALTO MARAÑÓN IV ....................................... 171

4.6. METODOLOGÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE POTENCIAL MINERO


METÁLICO DE LA CUENCA UTCUBAMBA E INTERCUENCA ALTO
MARAÑÓN IV .................................................................................................................... 173

4.7. INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS ............................................................. 177

4.7.1. ÁREA UTCUBAMBA ........................................................................................... 177

4.7.2. ÁREA MARAÑÓN III .......................................................................................... 178

4.7.3. ÁREA CAJAMARCA ........................................................................................... 179

4.7.4. ÁREA MARAÑON II ............................................................................................ 179

4.7.5. ÁREA MARAÑON I ............................................................................................. 180

4.8. CONTRASTACIÓN DE HIPÓTESIS.............................................................................. 182

CAPÍTULO V CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ................................. 185

5.1. CONCLUSIONES. .............................................................................................................. 185

5.2. RECOMENDACIONES. .................................................................................................... 186

REFERENCIAS BIBLÍOGRÁFICAS

ix
ÍNDICE DE FIGURAS

Pág.

Figura 1. Representación raster y vectorial de la información del mundo real. ................. 10


Figura 2. Operaciones y análisis del Sistema de Información Geográfico (SIG), (Gómez y
Barredo, 2005). ................................................................................................... 11
Figura 3. Operaciones de superposición en capas vectoriales (izquierda) y raster (derecha).
............................................................................................................................................. 13
Figura 4. Modelo Jerárquico para la Toma de Decisiones con el AHP (Fuente propia). ... 26
Figura 5. Mapa de Ubicación. ............................................................................................ 46
Figura 6. Mapa de Climas................................................................................................... 50
Figura 7. Vista panorámica del río Marañón, nótese la llanura aluvial, sector Balsas-Tuen.
............................................................................................................................................. 51
Figura 8. Mapa Hidrográfico .............................................................................................. 53
Figura 9. Relieve abrupto en la confluencia de las quebradas Yamacha y Pila, sector
Sichaya, vista al NO. ........................................................................................... 54
Figura 10. Relieve ondulado que dan forma a las quebradas Chalán y Las angas, vista NE.
............................................................................................................................................. 55
Figura 11. Altiplanicie con moderada pendiente, laguna Chirimoya Caja, vista al NE. .... 55
Figura 12. Valle del río Marañón con depósitos de cauce y llanura aluvial, bordeado por
cumbres empinadas, vista al NO ...................................................................... 57
Figura 13. Mapa Geomorfológico. ..................................................................................... 58
Figura 14. Afloramiento de gneis del Complejo de Marañón, nótese la textura bandeada,
sector Tuén-Balsas, vista al NE. ....................................................................... 60
Figura 15. Afloramiento del Complejo Marañón en contacto con secuencias sedimentarias
del Cretácico. Localidad de Chuquitén, distrito de Bolívar, vista al SE. ......... 60
Figura 16. Areniscas rojas con estratificación subvertical del Grupo Mitu, sector Agua del
Oso, vista al NO. ............................................................................................... 62
Figura 17. Nódulos calcáreos en calizas de la Formación Aramachay, localidad de
Shicuaya, La Libertad. ...................................................................................... 64
Figura 18. Afloramiento de areniscas del Grupo Goyllarisquizga en la margen derecha del
río Marañón, localidad de Saumate, vista al NE. ............................................. 67
Figura 19. Areniscas de color gris blanquecinas de la Formación Chimú, quebrada Tres
Quebradas en la localidad Huayabo, vista al NE. ............................................. 67

x
Pág.

Figura 20. Afloramiento de calizas gris oscuras intercaladas con niveles de lutitas
pertenecientes a la Formación Pariatambo, quebrada Cashacunga, Celendín,
vista al SO. ..................................................................................................... 70
Figura 21. Calizas grises oscuras del Grupo Pulluicana en la margen derecha
de la quebrada Faro, localidad La Granadilla, vista al NO. ............. 72
Figura 22. Afloramiento de tobas en la margen derecha de la quebrada Quinuario,
localidad de Quinuapata. .................................................................................. 74
Figura 23. Depósitos de cauce y de llanura aluvial en el río Cajamarca, localidad de Jesús.
............................................................................................................................................. 79
Figura 24. Depósito aluvial en la margen derecha de la quebrada Tuyunga, distrito de
Sucre. ................................................................................................................ 79
Figura 25. Granito rojo de Balsas compuesto por xenolitos de granodiorita, nótese los
diques aplíticos. Localidad de Balsas, vista al NE. .......................................... 81
Figura 26. Afloramiento de monzogranito, margen derecha del río Lanchas, vista al NE. 83
Figura 27. Mapa Unidades Geológicas............................................................................... 87
Figura 28. Vista de la unidad imbricada al oeste de Sicuaya (Bolívar), nótese en la parte
inferior el río Marañón que discurre de izquierda a derecha, vista al NO. ...... 89
Figura 29. Faja angosta coincidente con el valle del río Marañón y la Cordillera Oriental,
anexo Mendán. Foto tomada desde el flanco oriental de la Cordillera
Occidental,vista al NE. ..................................................................................... 91
Figura 30. Falla normal que afecta a rocas del Grupo Goyllarisquizga (a) y a rocas
calcáreas de la Formación Aramachay (b). Vista al NO tomada desde el sector
El Vado, vista al SO.......................................................................................... 91
Figura 31. Contacto litológico producto de fallamiento vertical entre las rocas del Grupo
Goyllarisquizga (a), formación Crisnejas (b) y el Complejo del Marañón (c).
Nótese el contacto entre el Plutón granítico del Pérmico (d) y el Complejo
Marañón. Valle fluvial interandino del río Marañón, vista al SO. ................... 92
Figura 32. Contacto litológico de areniscas del Grupo Goyllarisquizga (1) y esquistos del
Complejo Marañón (2). Margen izquierda del río Marañón en el trayecto
Chuquitén – Calemar, vista al NO. ................................................................... 92
Figura 33. Bloque hundido del Utcubamba, visto desde la localidad de Kuélap al NE. ..... 93

xi
Pág.

Figura 34. Estratos plegados en calizas del Grupo Pulluicana. Vista al norte tomada desde
la localidad Santo Tomás. ................................................................................. 93
Figura 35. Falla Luya-Sipasbamba, vista desde el cerro Ticlla, la que delimita la unidad de
Transición (a) y el bloque de la Cordillera del Tigre (b), vista la NE. ............. 94
Figura 36. Falla normal de rumbo NE en rocas calcáreas del Grupo Pucará. Vista tomada
en las inmediaciones del poblado de Magdalena en Chachapoyas. .................. 95
Figura 37. Bloque hundido disectado por el río Utcubamba, nótese la meseta estructural
conformada por el Grupo Pucará. Vista tomada desde la localidad de
Cocachimba en Chachapoyas. .......................................................................... 96
Figura 38. Vista áreas de confluencia de los ríos Utcubamba y Marañón, sector
septentrional del Bloque del Marañón que marca una notable disminución de
altitud hacia el NO (Sánchez 1996) .................................................................. 98
Figura 39. Vista del flanco occidental del anticlinal desarrollado en secuencias
carbonatadas del Cretáceo superior. Vista al NO de la margen izquierda del río
Marañón ............................................................................................................ 99
Figura 40. Mapa Control Estructural ................................................................................ 100
Figura 41. Fuerte oxidación en los niveles limolíticos (tomado de stracon.net) ............... 107
Figura 42. Vista panorámica del proyecto Bongará (tomado de http://www.stracon. net).
........................................................................................................................................... 107
Figura 43. Vista panorámica del depósito El Galeno (tomado de Rivera, 2008). ............. 109
Figura 44. Vista panorámica del proyecto la Carpa. ......................................................... 110
Figura 45. Mapa de Franjas Metalogenéticas. .................................................................. 111
Figura 46. Identificación y ubicación de punto de muestreo. ........................................... 113
Figura 47. Toma de datos fisicoquímicos del drenaje en la ficha de muestreo. ............... 114
Figura 48. Recolección de la muestra de sedimento ........................................................ 114
Figura 49. Tamizado de los sedimentos de quebrada y reposo ........................................ 115
Figura 50. Obtención de muestra de sedimento. .............................................................. 116
Figura 51. Ficha para registro de información geológica en el muestreo de sedimentos de
quebrada, lados a y b. ..................................................................................... 117
Figura 52. Disponibilidad del software ArcGIS, fuente ESRI .......................................... 120
Figura 53. Proceso jerarquización y determinación del potencial minero metálico .......... 125

xii
Pág.

Figura 54. Diagrama de ponderación de variables o atributos del potencial minero metálico
........................................................................................................................................... 133
Figura 55. Variable: Unidad Geológica ............................................................................. 145
Figura 56. Variable: Control Estructural ........................................................................... 148
Figura 57. Ubicación de muestras de sedimento (Variable Geoquímica) ......................... 152
Figura 58. Variable Geoquímica ....................................................................................... 159
Figura 59. Variable: Depósitos Minerales Metálicos ........................................................ 165
Figura 60. Variable: Concesiones Mineras Metálicas ....................................................... 168
Figura 61. Variable: Anomalías Espectrales ..................................................................... 170
Figura 62. Mapa del Potencial Minero Metálico ............................................................... 172
Figura 64. Importación de los “rasters” geoprocesados de cada variable ........................ 174
Figura 64. Comando ArcToolbox...................................................................................... 175
Figura 65. Multiplicación de variables. ............................................................................. 175
Figura 66. Operador de Adición ........................................................................................ 176
Figura 67. Raster del Potencial Minero Metálico. ............................................................. 176
Figura 68. Áreas de interés prospectivo. ........................................................................... 181
Figura 69. Comparación del Potencial Minero Metálico .................................................. 184

xiii
ÍNDICE DE TABLAS

Pág.

Tabla 1. Operaciones de análisis espacial para los objetos vectoriales en el SIG. ............. 12
Tabla 2. Intensidad de la importancia de las variables. ...................................................... 27
Tabla 3. Resumen del planteamiento verbal de la preferencia de las variables. ................ 33
Tabla 4. Elementos indicadores “Pathfinders” de algunos tipos de yacimientos minerales.
............................................................................................................................................. 39
Tabla 5. Matriz de Valoración de variables con los grados o niveles respectivos (21
valores. ................................................................................................................ 123
Tabla 6. Escala de colores para cada grado o nivel. ......................................................... 124
Tabla 7. Matriz de comparaciones pareadas. .................................................................... 128
Tabla 8. Matriz de suma de valores. ................................................................................. 129
Tabla 9. Matriz de normalización de valores. .................................................................. 130
Tabla 10. Peso de cada atributo o variable considerada. .................................................. 131
Tabla 11. Matriz de vector de la suma ponderada. ........................................................... 132
Tabla 12. Unidades del manual de evaluación de recursos y potencial minero. .............. 134
Tabla 13. Unidades litológicas del área de investigación. ................................................ 136
Tabla 14. Unidades geológicas y tipo de depósitos relacionados del manual de evaluación
de recursos y potencial minero.......................................................................... 138
Tabla 15. Unidades geológicas y tipo de depósitos relacionados al área de investigación.
........................................................................................................................................... 139
Tabla 16. Escala de valores exponenciales del área de investigación. ............................. 141
Tabla 17. Categorización de los valores exponenciales del área de investigación........... 141
Tabla 18. Valoración de las unidades geológicas favorables a la mineralización basada en
los tipos de depósitos en el área de investigación. ............................................ 142
Tabla 19. Valoración de fallas. ......................................................................................... 146
Tabla 20. Elementos geoquímicos del submodelo ........................................................... 150
Tabla 21. Información geoquímica. ................................................................................... 153
Tabla 22. Coeficientes para la valoración multielemental. .............................................. 155
Tabla 23. Valoraciones de muestras por rango de valoración multielemental del área de
investigación. .................................................................................................... 156
Tabla 24. Matriz de valoración ......................................................................................... 157
Tabla 25. Volumen del depósito mineral (toneladas finas) .............................................. 160

xiv
Pág.

Tabla 26. Determinación del valor a escala binaria de depósitos minerales por etapa de
desarrollo, dimensión y tipo de metal en el área de investigación. ................... 161
Tabla 27. Segmentación del valor a escala binaria para determinación del grado o nivel
por depósitos minerales ..................................................................................... 162
Tabla 28. Área de influencia de los depósitos minerales. ................................................ 162
Tabla 29. Determinación del potencial de los depósitos minerales por etapa de desarrollo,
dimensión y tipo de metal. ................................................................................ 163
Tabla 30. Tipos de concesiones. ....................................................................................... 166
Tabla 31. Matriz de valoración. ........................................................................................ 167
Tabla 32. Valoración de Anomalías Espectrales para el Potencial Minero Metálico ...... 169
Tabla 33. Jerarquizacion de las variables entre el manual de Evaluación de Recursos y
Potencial Minero y trabajo de investigación ..................................................... 183

xv
CAPÍTULO I
INTRODUCCIÓN

Desde hace décadas las investigaciones en geología económica han priorizado sus esfuerzos
en la definición de nuevos métodos que faciliten la identificación de áreas de interés minero
metálico, en ese contexto las principales motivaciones para el desarrollo de esta tesis es
contribuir con nuevos conocimientos en dicha temática, soportados en el aprovechamiento de
herramientas y algoritmos de sistemas de información geográfica. En base a la experiencia
adquirida en geología económica como parte del equipo de prospección geoquímica del
Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (INGEMMET), es que he tomado un tiempo
prudente para elaborar la presente tesis, que lleva por título “Análisis de las variables
geoespaciales y su relevancia en la evaluación del Potencial Minero Metálico en el Nororiente
Peruano cuenca Utcubamba e Intercuenca alto Marañón IV”. Así mismo se busca evidenciar el
grado de influencia y relevancia de la información geoquímica de sedimentos de quebrada, en
la caracterización del potencial minero metálico.
Por lo que se ha planteado en este contexto el problema ¿Cuál de las variables geoespaciales
son relevantes para le evaluación del Potencial Minero Metálico en la cuenca Utcubamba y la
Intercuenca Alto Marañón IV?
Así también se propuso la hipótesis general que se basa en identificar si la dispersión
geoquímica de sedimentos de quebrada ofrece información relevante en la evaluación del
potencial minero metálico en la cuenca Utcubamba e Intercuenca Alto Marañón IV, y la
hipótesis especifica dando a conocer si la cuenca Utcubamba y la Intercuenca Alto Marañón
IV poseen alto potencial minero metálico, el mismo que es evidenciado por la dispersión
geoquímica de sedimentos de quebrada.
La investigación se justifica en la prospección geoquímica de sedimentos de quebrada, la cual
constituye una herramienta que ha permitido el descubrimiento de muchos depósitos en el
mundo, su eficacia radica en las grandes extensiones de territorio que permite caracterizar, la
1
representatividad inherente de la dinámica fluvial y su bajo costo, el cual favorece al
desarrollo de diseños del muestreo significativo. Investigación que servirá de base futura a los
trabajos que se realicen en la zona o en ambientes similares debido a la necesidad de descubrir
nuevos depósitos minerales. Por lo que constituye una herramienta útil para la toma de
decisiones en contextos de prospección minera, minimizando el riesgo inherente que ello
implica. De esta manera se contribuye a promover la inversión minera en el País e incrementar
las posibilidades de desarrollo nacional. Cabe resaltar que toda la información que se emplea
en el desarrollo de esta tesis, es de libre acceso, mediante la plataforma geoespacial
GEOCATMIN, a dicha interfaz se puede ingresar desde la página web institucional del
INGEMMET (http://www.ingemmet.gob.pe/).

Como objetivo general en la investigación es determinar el potencial minero metálico de la


cuenca Utcubamba y la Intercuenca Alto Marañón IV, para lo cual identificaremos las
variables geoespaciales más relevantes en este caso se identificaron seis variables, las que a
continuación se mencionan: Unidades geológicas, Control estructural, Geoquímica, Depósitos
minerales metálicos, Concesiones mineras metálicas y Anomalías espectrales|.

Conjuntamente tenemos objetivos específicos que son: establecer una estructura jerárquica de
las variables, así como una correlación espacial e identificar la información geoquímica
regional de sedimentos de quebrada en la evaluación del Potencial Minero Metálico.
Comprobando que la dispersión geoquímica de los elementos ofrece información relevante en
la evaluación del potencial minero metálico en la cuenca Utcubamba e Intercuenca Alto
Marañón IV y cuantificar el grado o nivel de importancia de la información geoquímica
regional de sedimentos de quebrada en la evaluación del potencial minero metálico en nuestra
área de investigación; elaborando mapas para cada variable y del potencial minero. Finalmente
se procederá a evaluar y cuantificar el grado de relevancia y coherencia espacial, entre las
zonas con alto potencial minero metálico y la dispersión geoquímica de los elementos, con la
finalidad de establecer y confirmar patrones de dispersión geoquímica secundaria, que
permitan definir anomalías geoquímicas, las mismas que identificaran nuevas áreas de interés
prospectivo.

2
En el capítulo II: En el Marco teórico se exhiben temas relacionados a los antecedentes
teóricos de la investigación, bases teóricas y la definición de los términos básicos.
En el capítulo III: Materiales y métodos abarca temas relacionados al área de estudio que son:
ubicación, clima, hidrografía, unidades geomorfológicas, unidades geológicas, control
estructural, geología económica y la descripción de los materiales y equipos utilizados.
En el capítulo IV: Se formaliza el análisis y discusión de los resultados en base a los
planteamientos de los temas teóricos estudiados.
En el capítulo V: se representan las conclusiones y recomendaciones fundadas a partir de la
investigación realizada y en correlación a los objetivos planteados en la tesis presentada.

3
CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO

2.1. ANTECEDENTES TEÓRICOS DE LA INVESTIGACIÓN.

Saaty (2014), en su libro “El Proceso Analítico Jerárquico la Toma de Decisiones en un


Mundo Complejo”, nos muestra que esta metodología permite la verificación de forma simple
de la validez de la consistencia de los juicios en una nueva forma de tomar decisiones en un
ámbito complejo, método que se basa en la experiencia y los juicios de la persona, esto se
sustenta en las aplicaciones que le aseguran un sentido realista y una amplia perspectiva de su
entorno, Además de la interacción entre la multitud de factores que afectan una decisión
compleja, es por eso que es importante identificar los factores más relevantes y determinar en
qué nivel se afectan entre ellos, antes de tomar decisiones, para lo cual es trascendental
sintetizar la información para determinar las prioridades que se pueden utilizar en un marco de
costos y beneficios, que es un problema latente en las compañías actualmente.

De acuerdo con Acosta et al. (2014), “Mapa Metalogenético del Perú 2014”, nos muestra un
mapa con 23 franjas metalogenéticas relacionadas con dominios geotectónicos y sistemas de
fallas regionales, así como también una muy buena clasificación de depósitos minerales por
operaciones, proyectos mineros y tipo de yacimientos, también se describe el tamaño de
depósitos en base al tonelaje de contenido fino metálico y cuenta con información de la
producción metálica.

Chira et al. (2013), en el libro “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero” nos
explican la estimación de la aptitud que tiene una determinada zona geográfica para
desarrollar la actividad minera. Para ello se consideran las características geológicas,
estructurales, geoquímicas, así como la distribución de las minas, proyectos, prospectos
4
mineros, ocurrencias minerales y anomalías, este procedimiento en base a un Procesamiento
Analítico Jerárquico, que consiste en una ponderación de variables.

Sánchez (1995), en su investigación “Geología de los cuadrángulos de Bagua Grande,


Jumbilla, Lonya Grande, Chachapoyas, Rioja, Leimebamba, Bolivar”. Nos explica que el área
de estudio se ubica en el extremo septentrional de la Cordillera Oriental y la Faja Subandina y
comprende un área de 21 420 Km2. Presenta un relieve accidentado y abrupto, el drenaje
discurre en valles encañonados, con sucesiones estratigráficas que comprenden rocas
proterozoicas, paleozoicas, mesozoicas y cenozoicas. Se evidencian ocurrencias metálicas de
Au, As, Pb y Zn, localizadas generalmente en las rocas del Neoproterozoica al Jurásico–
Cretáceo.

Barredo (1996), Los Sistemas de Información Geográfica (SIG) particularizan un conjunto de


procedimientos que tienen una representación gráfica, sobre una base de datos no gráfica o
descriptiva de objetos, que son susceptibles de algún tipo de medición respecto al tamaño y
dimensión relativa a la superficie de la Tierra. Además, el SIG cuenta con una base de datos
gráficos y descriptivos con información geo referenciada. Se usan herramientas de gran
capacidad de procesamiento gráfico y alfanumérico dotadas de procedimientos y aplicaciones
para captura, almacenamiento, análisis y visualización geo referenciada. Se trata, por tanto, de
poderosas herramientas debido a la capacidad que poseen estos SIG para construir modelos o
representaciones del mundo real a partir de las bases de datos digitales.

2.2. BASES TEÓRICAS.

El Proceso Analítico Jerárquico, es una metodología de análisis multipropósito, desarrollada a


fines de la década del 70 por el doctor en matemáticas Thomas L. Saaty. Con el tiempo se
transformó en una de las metodologías multipropósito de mayor aplicación práctica, ese es el
motivo por el cual se seleccionó para la aplicación en este trabajo. Método que fue diseñado
para soportar la toma de decisión donde se requieran variables cualitativas y cuantitativas
(Hurtado y Bruno 2005 y Saaty 2005).

5
Este método es una teoría de medida relativa, sobre escalas absolutas de los criterios tangibles
e intangibles basados en juicios de conocimientos, experiencia de personas expertas, en
medidas y estadísticas necesarias para la toma de decisiones (Hurtado y Bruno 2005).
El método presentado por Saaty en 1976, ha evolucionado gradualmente hasta nuestros días,
encontrando diversas aplicaciones en los campos como inversiones energéticas, marketing,
proyectos, evaluación y selección de tecnología (Saaty 2005).

Büyüközkan et al. (2004) menciona que “las personas encargadas de la toma de decisiones
usualmente se sienten mejor presentando sus juicios como un intervalo, en vez de dar un valor
puntual y fijo. Esto se debe a que el, ella o ellos, son incapaces de explicar sus preferencias,
dado a la naturaleza difusa de los procesos de comparación”.El principal uso de los modelos es
como una herramienta para añadir valor a la información, es decir, generar nuevos datos, por
medio de un proceso establecido, a partir de los datos existentes en la base de datos y modelos
que describirán en cierta forma el proceder del mundo real en determinadas condiciones,
obteniendo así resultados o soluciones acerca de problemas espaciales complejos. El mismo
autor agrupa el uso de los modelos en conjuntos de procesos como diferentes características, a
saber, como estructura para la transformación de datos, síntesis e integración de datos,
actualización de información, análisis de impacto, pronóstico y optimización, (Barredo 1996),

Barredo (1996), afirma que el Modelado Espacial es concebido como la unión o matrimonio
entre métodos basados en modelos y las operaciones de los Sistemas de Información
Geográfico (SIG) para proporcionar herramientas adecuadas para asistir a la planificación; es
decir, se usan las operaciones básicas del Sistemas de Información Geográfico (SIG) para
resolver problemas espaciales.

Barredo (1996), menciona que los modelos espaciales pueden ser utilizados principalmente
para tres propósitos: predicción y generación de escenarios, generación y/o diseño de políticas
y análisis del impacto de las mismas. Igualmente, afirma que el modelo espacial debe
extenderse en el entorno de los Sistemas de Información Geográfico (SIG) como un aspecto
paralelo en su desarrollo al análisis espacial, ya que el modelo utiliza en buena medida una
serie de operaciones de análisis espacial para lograr sus fines.

6
Bosque (1992), define los Sistemas de Información Geográfico (SIG) como “Un sistema de
hardware, software y procedimientos elaborados para facilitar la obtención, gestión,
manipulación, análisis, modelos, representación y salida de datos espacialmente referenciados,
para resolver problemas complejos de planificación y gestión”
A su vez, FAO (1996), señala que “Los Sistemas de Información Geográfico (SIG) son la
mejor herramienta para combinación de información espacial, análisis, actualización y
producción de nuevos mapas e información de una manera efectiva y económica; además
señala que los SIG proveen capacidad para almacenar información espacialmente referenciada
(mapas), almacenar y asociar a la información espacial información descriptiva y análisis de
información espacial”.

2.2.1. Breve historia y evolución de los Sistemas de Información Geográfico.


Para obviar demasiadas citas se aclara que lo referente a los Sistemas de Información
Geográfico, expuesto a continuación, es extraído de Barredo (1996). Los Sistemas de
Información Geográfico, con unos 40 años de historia, constituyen una tecnología
relativamente reciente, especialmente si pensamos que las grandes empresas comerciales
relacionadas a la distribución y el uso de paquetes de Sistema de Información Geográfico,
aparecieron y se consolidaron en los años 80’. Desde principios de los 90´hasta la actualidad el
desarrollo de la tecnología se ha concentrado en la integración de técnicas y programas
compatibles con los Sistemas de Información Geográfico, tales como las de Evaluación
Multicriterio para poder asistir a la toma de decisiones territoriales. En esta etapa se
desarrollaron especialmente los análisis de decisión en los Sistemas de Información
Geográfico.

2.2.2. Componentes de un Sistema de Información Geográfico.


Un sistema de información geográfico no solo es un programa informático, sino que debe
conjugar otros elementos como el hardware, software, datos, personal y métodos, que hacen
posible su funcionamiento. Estos son los llamados componentes de un Sistema de Información
Geográfico, (Ochoa 2012).

7
2.2.3. Funcionamiento de los Sistema de Información Geográfico (SIG).
El SIG funciona como una base de datos con información geográfica (datos alfanuméricos)
que se encuentra asociada a un identificador común a los objetos gráficos contenidos en un
mapa digital. De esta forma, señalando un objeto conocen sus atributos e inversamente,
preguntando por un registro de la base de datos, se puede saber su localización en la
cartografía.
La razón fundamental para utilizar un SIG es la gestión de información espacial. El sistema
permite separa la información en diferentes capas temáticas y las almacena
independientemente, permitiendo trabajar con ellas de manera rápida y sencilla, y facilitando
al profesional la posibilidad de relacionar la información existente a través de la topología de
los objetos, a fin de generar otra nueva que no podríamos obtener de otra forma, (Ochoa
2012).

2.2.4. Estructura de los Sistemas de Información Geográfico y capas temática.


Por la estructuración de los datos espaciales en el SIG se puede entender como una
representación abstracta y estratificada de la realidad, en donde cada estrato o capa es un tema
específico (geología, estructural, geoquímica, etc), y es representada por ciertos objetos
espaciales (puntos, líneas, áreas o celdas). Cada uno de los estratos de información presenta
una variable temática y recibe el nombre de capa temática (“Layer”). El conjunto de capas
temáticas de una región determinada puede concebirse como un conjunto de mapas
superpuestos que se encuentran lógicamente relacionados (Barredo 1996).
La estructuración del mundo real en capas involucra cierta dificultad para la representación de
los datos espaciales como objetos espaciales pertenecientes a una capa, debido a que cada
objeto espacial está definido por información sobre su posición (localización por coordenadas
X, Y), relaciones topológicas (posición relativa en función de otros objetos espaciales), y
atributos propios de cada objeto (características temáticas).
En este aspecto un buen SIG debe ser capaz de manejar a la vez las características espaciales
de los objetos geográficos (localización absoluta y topología) y los aspectos temáticos
asociados (Bosque 1992). El conjunto de capas de información de SIG puede superponerse
para realizar determinadas operaciones espaciales debido a una característica fundamental: un

8
punto de una determinada capa tiene exactamente la misma localización (X, Y) en las demás
(Bosque 1992).

2.2.5. Funciones fundamentales en el análisis y manipulación de datos espaciales en el


SIG.
Se considera importante este apartado, porque se muestra y explica el proceso de tratamiento
de la información espacial mediante el sistema de información geográfica; haciendo más claro
el proceso de transformación, normalización e interrelación de información geográfica. Una
propiedad muy importante de los sistemas SIG es su capacidad de integrar y procesar análisis
de datos de atributo y espaciales. Este es un enorme espectro de operaciones analíticas
disponibles para los usuarios del SIG, que podemos dividir desde las más básicas
(ponderación, (re)clasificación, operaciones de sobreposición y de escala, operaciones de
conectividad y vecindad) hasta avanzadas (autocorrelación espacial).
La información espacial o los objetos espaciales, pueden entenderse como la representación de
los hechos espaciales en una capa temática; dichos objetos se representan en función de los
distintos tipos de unidades de observación que se pueden distinguir en la realidad. De acuerdo
a sus propiedades geométricas, ésta puede representarse en una capa por medio de puntos,
líneas y áreas en el modelo de datos vectorial o raster (Figura 1).
En el modelo de datos vectorial, la información del mundo real es representada por puntos y
líneas que definen sus límites o fronteras, estableciendo un sistema de coordenadas (X, Y)
para localizar cada objeto espacial en una capa. En este modelo de datos el espacio tiene un
carácter continuo, por ejemplo, las áreas internas a un polígono pertenecen a un elemento
único, siendo representados los elementos por sus fronteras, las cuales se definen
explícitamente. En este modelo la asignación de valores se realiza a través de una tabla de
atributos asociada a cada capa de datos espaciales en la cual una “etiqueta” identifica cada
objeto espacial.
Mientras que en el modelo de datos raster el espacio es representado por un conjunto de
unidades homogéneas llamadas celdas o pixeles, las cuales representan unidades homogéneas
de información espacial; estás establecen su localización por un sistema de filas y columnas.
Cada una de estas celdas tiene un valor o código asignado correspondiente al tipo de
información temática que representa.

9
Figura 1. Representación raster y vectorial de la información del mundo real.

Las aplicaciones frecuentes en el uso del modelo raster son las representaciones de elementos
espaciales continuos como la altitud (Modelos Digitales de Elevación -MDE), así como los
datos provenientes de imágenes de satélite. Sin embargo, la representación de variables
discretas puede realizarse de manera más económica en el modelo vectorial, por ejemplo, una
capa de ocupación del suelo.

Entre las funciones que se pueden realizar en los SIG con estos tipos de información espacial,
Goméz y Barredo (2005) nos muestran una clasificación del tipo de operaciones a realizarse
(Figura 2), ya sea en la componente espacial o temática, o bien en procesos que involucren
ambas.

10
 Edición de atributos
 Interrogación de atributos
1. Entrada de Información  Recuperación por especificación simbólica
 Recuperación por condición

2. Mantenimiento,
Recuperación y Análisis de
O Información temática
P
E  Recuperación por especificación de dominio
R espacial
A
A
3. Mantenimiento,  Recuperación por condición geométrica
C
I
N  Búsqueda espacial entre varios estratos
Á Recuperación y Análisis de temáticos
O
N L Información espacial  Transformaciones geométricas
I
E  Transformaciones de Proyecciones
S S
I
cartográficas
D 4. Análisis integrado de datos
L S  Emparejamiento de borde
O espaciales y temáticos  Edición de elementos gráficos
S
SIG

5. Modelo Cartográfico y
Espacial  Recuperación/clasificación/medida
 Superposición
6. Salida de datos  Operaciones de vecindad
 Operaciones de conectividad

Figura 2. Operaciones y análisis del Sistema de Información Geográfico (SIG),


(Gómez y Barredo, 2005).

De los aspectos que resaltan estos últimos autores, la entrada y salida de datos son aspectos
que ya han sido abordados en este trabajo por lo que se centrará en las otras funciones.
Los procesos que ofrece el SIG para el componente temático de los datos están estrechamente
relacionados a la base de datos en la que se almacenan los datos; dichas operaciones señaladas
son complementadas, dependiendo lo robusto del software, con otras que facilitan un
tratamiento integral de los atributos.
La edición de atributos permite recuperar determinados atributos de un registro para su
actualización, corrección o análisis. Otros procesos más complicados pueden establecer
secuencias de operaciones encadenadas lógicamente, lo que provee un argumento considerable
de la potencia de este conjunto de operaciones.
El tercer grupo de operaciones, regularmente mencionadas en los SIG como “módulo de
análisis espacial”, son los procedimientos que analizan las características geométricas de datos
geográficos, en ocasiones integrando en un mismo análisis valores temáticos asociados a ellos.
Entre las funciones más avanzadas que se pueden encontrar se describen en la tabla 2.

11
Tabla 1. Operaciones de análisis espacial para los objetos vectoriales en el SIG.

Tipo de objeto espacial Operación


Medidas de centralidad y dispersión de puntos en
un área
Análisis de vecino más próximo
Puntos Interpolación espacial
Análisis de patrones espaciales
Análisis de autocorrelación espacial
Modelo de autoregresión espacial
Descripción de líneas
Medidas de cohesión de una red
Líneas Determinación de distancias y recorridos en una red
Medidas de accesibilidad topológica
Análisis de proximidad y accesibilidad
Medidas de la forma de polígono
Polígonos Análisis de contigüidad
Análisis de autocorrelación espacial
Comparación de capas
Fuente: Modificado de (Gómez y Barredo, 2005).

En el caso de los modelos raster, la mayor parte de operaciones mencionadas en la tabla son
desarrollables exceptuando el análisis de redes, aunque debe seguir una secuencia de
comandos u órdenes más específicas.
El cuarto grupo de operaciones clasificadas por el autor (Figura 2) Operaciones en los SIG es
el que integra las componentes espacial y temática de los datos en un mismo proceso. Es este
conjunto de operaciones el que diferencia a los SIG de sistemas de cartografía automatizada y
sistemas de diseño asistidos por ordenador (CAD).
De este grupo de operaciones, menciono dos muy importantes en el desarrollo de este trabajo:
las funciones de vecindad, que permiten evaluar las características de objetos vecinos de uno o
varios específicos, ya sea mediante el análisis de los atributos vecinos o definiendo una
distancia alrededor de los objetos definidos (normalmente usado para determinar áreas de

12
influencia) y las funciones de superposición (Figura 3), teniendo en cuenta que son de
fundamental importancia desde el punto de vista del modelado espacial y cartográfico. Aunada
a las posibilidades de superposición topológica de los objetos espaciales, se pueden realizar,
en el mismo proceso, operaciones sobre los atributos temáticos de los objetos espaciales. En
este proceso se pueden generar nuevos datos a partir de los originales, posibilitando que estos
se integren en procesos más largos o que incluyan varios conjuntos de operaciones sobre las
capas, introduciendo en el campo del modelado cartográfico y espacial. En este proceso se
pueden generar nuevos datos a partir de los originales, posibilitando que estos se integren en
procesos más largos o que incluyan varios conjuntos de operaciones sobre las capas,
introduciendo en el campo del modelado cartográfico y espacial (Chakhar y Mousseau 2008).

Figura 3. Operaciones de superposición en capas vectoriales (izquierda) y raster


(derecha).

El modelado cartográfico es un proceso más complejo que los anteriores; en él se integran en


una secuencia lógica una serie de capas, operaciones del SIG topológicas y temáticas,
información externa al SIG y juicios de valor con el fin de buscar soluciones a determinados
problemas de carácter espacial.
Tomlin (1990), quien fue el primero en introducir el concepto de álgebra de mapas (Donde se
usa factores individuales representados por distintas capas temáticas en donde operaciones
espaciales, en especial la sobreposición de mapas, son aplicadas para generar una nueva capa
temática), define dos tipos básicos de modelado cartográfico: descriptivo y prescriptivo. El
modelo cartográfico descriptivo se refiere aquellas técnicas cuyo propósito es lograr

13
descripciones acerca de la información espacial, mediante técnicas que analizan o sintetizan
datos espaciales.
Mientras que el modelado cartográfico prescriptivo está asociado con ciertas formas de
estimar la localización geográfica, esto es, reuniendo ciertas condiciones temáticas de
asentamiento de actividades, siendo su finalidad determinar los lugares más convenientes
según una serie de condiciones para una actividad planteada.
En este último aspecto, los SIG aun presentan limitaciones en cuanto al tratamiento de los
datos temáticos para la evaluación de soluciones, es por esta razón que se consideran como
una gran posibilidad las técnicas ajenas a los SIG, como las que proporciona la EMC, con el
fin de complementar esta carencia (Chakhar y Mousseau 2008). La resolución de problemas
espaciales complejos como es el caso de la asignación de usos del suelo del territorio en
muchos casos no puede ser resuelta meramente con operaciones disponibles en los SIG.7

2.2.6. Componentes de los SIG.


Los SIG utilizan los datos geográficos como fuente principal para su funcionamiento. En este
sentido (Vila y Varga, 2008), destaca tres componentes:
 La componente espacial. Se compone de dos factores, la localización y las relaciones
espaciales, entre las que se distinguen las relaciones topológicas y las relaciones
geométricas.
 La componente temática. Que hace referencia a la autocorrelación espacial, que describe
el hecho de que los objetos más cercanos entre sí tienden a tener valores temáticos más
parecidos
 La componente temporal. Que se representa mediante la autocorrelación temporal. Aquí,
los valores temáticos que cobra un mismo objeto representado a lo largo del tiempo tienden
a ser más parecidos entre sí cuanto menos tiempo ha transcurrido entre dos
representaciones.

14
2.2.7. Características de los SIG.
Del Bosque et al. (2012) explica que a pesar de la diversidad de información que se deriva de
la representación de los diferentes fenómenos terrestres, existen solo dos formatos para
representarlos y sistematizarlos en una base de datos geográfica a saber, el modelo vector y el
modelo raster.
 Modelo raster: Por definición (Vila y Varga 2008) El modelo raster “divide en una red
regular de unidades diferenciadas, de igual tamaño y forma, denominadas píxeles o celdas”
 Modelo vectorial: Las entidades con que se clasifica el mundo real se representan
mediante vectores. Para ello se utilizan las denominadas primitivas geométricas de dibujo
(puntos, líneas, polígonos), referenciadas a un sistema de coordenadas” (Del Bosque et al.
2012).
Una vez se defina el componente de datos e información geoespaciales, es necesario relacionar
los atributos temáticos, pertenecientes a cada objeto. Podemos relacionar una estructura de
datos espaciales con una base de datos tipo relacional a través de un arreglo conocido como
modelo hibrido o georelacional (Gómez y Barredo 2005).

2.2.8. Diseño de la Base de datos geográfica.


“Una base de datos espacial es una colección de datos referenciados en el espacio que actúa
como un modelo de la realidad” (Poveda 2002). Para su materialización, se conocen tres
generaciones de modelos geográficos (Negrete López y Rodríguez Ortega 2004):
 Modelo CAD: los mapas eran creados con un software CAD (Computer-Aid Design). El
modelo geográfico CAD almacenaba los datos geográficos en archivos de formato binario
con representaciones para puntos, líneas y áreas.
 Modelo Coverage: Donde, los datos espaciales son combinados con atributos y las
relaciones topológicas entre componentes vectoriales pueden ser almacenadas.
 Modelo Geodatabase: ArcInfo introduce un nuevo modelo de datos orientado a objetos
llamado Geodatabase Data Model. Muy cercano al modelo de datos lógico, permite
implementar la mayoría de los comportamientos normales de los componentes. Este
modelo es el usado en la actualidad. El diseño de los modelos de datos comprende tres
etapas secuenciales (Garcia Ruiz y Otálvaro Arango 2009):

15
 Modelo conceptual: Es independiente del hardware y software que serán usados para
implementar la base de datos. Representa el nivel más alto en el modelado de datos, debido
a que describe el contenido más que la estructura de almacenamiento de la base de datos.
Usa expresiones y diagramas conocidos como esquemas conceptuales cuyo proceso de
comprensión y transformación de los requerimientos de los usuarios es demasiado
complicado para ser realizado en forma apropiada por un software.
 Modelo lógico: consolida, refina y convierte el esquema conceptual en un sistema
específico de modelado definido como esquema lógico, a través de tres pasos:
 Proyectar el esquema conceptual al esquema lógico.
 Identificar las claves principales y foráneas.
 Normalizar las tablas de atributos.
 Modelo físico: Especifica cómo los datos serán almacenados y cómo fluirán dentro del
proceso. Por lo tanto, este modelo es dependiente del software y del hardware que serán
utilizados. El resultado es un esquema físico conocido como diccionario de datos que
contiene las características de los ítems y las especificaciones de la base de datos física.

2.2.9. Origen de los yacimientos. (Rivera 2011)


2.3.9.1. Depósitos formados por procesos ígneos.
El proceso de la diferenciación magmática explica cómo a partir de un magma se forman las
rocas ígneas; pero también explican cómo se forman los yacimientos minerales asociados a
este proceso. El magma contiene una fracción volátil como vapor de agua (el más importante),
el CO2 y ciertos elementos como flúor, cloro, boro, que constituyen lo que se denomina
soluciones hidrotermales, que actúan como medio de transporte que los elementos metálicos,
en combinaciones químicas complejas. En el proceso de diferenciación magmática se
distinguen cuatro fases en las que se forman distintos tipos de yacimientos minerales:

16
a) Yacimientos Ortomagmáticos.
Formados en la fase del mismo nombre, en la que comienzan a cristalizar la mayor parte de los
silicatos, minerales formadores de rocas ígneas, al ir descendiendo la temperatura; pero
además puede ocurrir que en esta fase se produzcan segregaciones de minerales metálicos, que
quedan incluidos en la masa de las rocas plutónicas. Son las llamadas segregaciones
magmáticas.

b) Yacimientos Pneumatolíticos.
Originados en una segunda fase de consolidación denominada fase pegmatítica-
pneumatolítica. En esta fase la presión de las sustancias volátiles es mayor que la presión
confinante y los fluidos pueden escapar, si encuentran condiciones apropiadas para ello, por
fracturas o grietas, ascendiendo los elementos metálicos que no encontraron a formar parte de
los silicatos de la fase anterior. Estos elementos metálicos se concentran en filones o vetas.
Las rocas formadas en esta fase son las pegmatitas.

c) Yacimientos Pirometasomáticos.
Son yacimientos formados por metamorfismo de contacto y metasomatismo (intercambio de
iones) producidos por el contacto de las rocas ígneas con sus gases y fluidos residuales sobre
las rocas encajonantes. Así se forma un halo o aureola alrededor de la roca intrusiva y
concentraciones de minerales económicos llamados skarn.

d) Yacimientos Hidrotermales.
La última fase de la diferenciación magmática es la llamada fase hidrotermal y dará lugar a
este tipo de yacimientos. En esta fase juega papel importante el vapor del agua, que se
encuentra a elevada temperatura. De carácter ácido por la sílice que lleva en disolución,
movilizan diversos compuestos minerales en forma iónica o coloidal, que al descender la
temperatura o por diversas reacciones con el medio donde se depositan, forman filones o
vetas, aprovechando las fisuras. Estos yacimientos atraviesan todo tipo de rocas, plutónicas,
volcánicas, sedimentarias o metamórficas.
A veces, las soluciones hidrotermales pueden penetrar en las rocas encajonantes, siempre que
éstas lo permitan por su alta porosidad, teniendo lugar una serie de reacciones químicas entre

17
los componentes de la solución y la roca encajonantes, que forma nuevos minerales que
pueden remplazar, parcial o totalmente, a los minerales que constituían a las rocas, lo que da
lugar a los yacimientos diseminados o de reemplazamiento.
Estos yacimientos, de acuerdo con la profundidad del foco magmático, se clasifican en
hidrotermal, mesotermal, epitermal, así como teletermal y xenotermal.

2.3.9.2. Depósitos a partir de aguas calientes.


a) Depósitos exhalativos.
Depósitos que se forman a partir de la circulación de aguas a través de la corteza terrestre
incorporando elementos metálicos, cuyos minerales son posteriormente depositados en los
fondos oceánicos.

b) Depósitos estratoconfinados.
Depósitos que se forman por la precipitación de minerales de interés económico en horizontes
o niveles determinados dentro de la corteza terrestre.

2.3.9.3. Depósitos formados en superficie o a escasa profundidad.


Por acción de los agentes atmosféricos, que liberan y lixivian elementos solubles realizando
una concentración diferencial y residual de los materiales insolubles. Se forman los depósitos
de enriquecimiento supegénico y residuales.
a) Depósitos de enriquecimiento supergénico.
Cuando un yacimiento aflora a la superficie, la acción química de la atmosfera y las aguas de
infiltración producen importantes alteraciones en los minerales primarios que existían en dicho
yacimiento. En este tipo de yacimiento se pueden distinguir tres zonas, que coninciden como
las zonas de las aguas del subsuelo.
Zona de Oxidación. Conocida como sobrero de hierro o gossan, en ella predominan los
procesos de oxidación, hidratación y carbonatación, que dan lugar a minerales epigénicos o
secundarios, que suelen ser de colores vivos, por la presencian de limonita, hematita, azurita,
malaquita, etc.
Zona de Cementación. También conocida como zona de enriquecimiento secundario, se
caracteriza porque en ella se acumulan los compuestos solubles arrastrados por el agua de

18
infiltración, además, por la presencia de nuevos minerales, principalmente sulfuros
secundarios y metales nativos.
Zona primaria. La zona de mayor profundidad, en la cual el yacimiento aparece en sus
condiciones primarias, con los minerales singenéticos o primarios.

b) Depósitos Residuales.
Formados por los procesos de la meteorización química que producen la oxidación de Fe+2 y
Fe+3 y Al y la remoción de Na, Ca, y Mg en solución. Durante estos procesos se producen
concentraciones de óxidos e hidróxidos insolubles que por su elevada concentración de Fe y
Al se les denominan lateritas y baxitas respectivamente.

c) Depósitos detríticos.
Depósitos que se forman por la concentración de minerales o metales pesados de gran dureza.
A causa del movimiento de las aguas superficiales y del oleaje marino, conocidos como
placeres o depósitos de concentración mecánica.

d) Depósitos sedimentarios.
Depósitos que se forman por la precipitación química o bioquímica, de ciertos elementos en
solución en determinados ambientes tales como en aguas de manes o lagos, y que dan lugar a
la formación de los depósitos sedimentarios de precipitación y evaporíticos.

2.3.9.4. Depósitos formados por procesos metamórficos.


Aquellos depósitos minerales que se encuentran en las rocas metamórficas o que han sufrido
los procesos metamórficos, se conocen como depósitos metamórficos o depósitos
metamorfizados.

2.2.10. Evaluación Multipropósito.


Se puede entender como: “Un mundo de conceptos, aproximaciones, modelos y métodos, para
auxiliar a los centros decisores a describir, evaluar, ordenar, jerarquizar, seleccionar o rechazar
objetos, en base a una evaluación (expresada por puntuaciones, valores o intensidades de
preferencia) de acuerdo a varios criterios. Estos criterios pueden representar diferentes

19
aspectos de la teleología: objetivos, metas, valores de referencia, niveles de aspiración o
utilidad” (Gómez y Barredo 2005).
La Evaluación Multipropósitos, posee dos enfoques con los cuales se originó esta
metodología:
a) El enfoque normativo (prescriptivo): Este enfoque busca establecer que agentes
decisores son los más óptimos en el evento de la toma de decisiones y luego establece los
procedimientos u operaciones requeridas para la evaluación de dichos agentes o criterios de
decisión.

b) El enfoque positivo (Descriptivo): Este enfoque pretende elabora una serie de


construcciones teóricas y lógicas, con las que se procede a explicar el comportamiento de los
agentes decisores, es decir del por qué se ha de tomar una determinada decisión cuáles son sus
razones.
Para la aplicación a los SIG la metodología toma el enfoque normativo debido a que el análisis
espacial realizado inicialmente define qué características o alternativas son las que se
encuentran presentes y así deferir en cuales son lo requeridos para posteriormente logra definir
los procesos y parámetros con los cuales se lograran discernir y descartar todos aquellos
factores que no cumplan con los criterios de establecidos para la toma de decisión.
De las técnicas de Evaluación Multipropósito, interesa particularmente el método de las
jerarquías analíticas (Analytic Hierarchy Process - AHP) pues, de acuerdo a Ramírez (2007) es
la mejor fundamentada estadísticamente y actualmente una de las de mayor uso en el mundo,
vista en el entorno de los Sistemas de Información Geográfica.

2.2.11. Fundamentos del proceso analítico jerárquico.


Una vez establecido el marco de referencia (paradigma de la racionalidad procedimental
multiproposito) bajo el que se realiza esta presentación del Proceso Analítico Jerárquico (the
analytic hierarchy process), en lo que sigue, se van a esbozar, someramente, los fundamentos
teóricos que inspiraron la propuesta del profesor Thomas L. Saaty (Saaty 1977, 1980), y a
comentar, brevemente, algunas ideas intuitivas que subyacen en esta aproximación en la toma
de decisiones.

20
Toda Ciencia surge de la existencia de una serie de problemas y del desarrollo consecuente de
una serie de herramientas, métodos y técnicas que permiten abordar su resolución estudiando
las relaciones lógicas y las conexiones causales entre entidades homogéneas. Cuando se
quieren obtener las prioridades que un individuo asigna a un conjunto de elementos a partir de
las valoraciones asignadas a los mismos según sus juicios y preferencias, es preciso establecer
un conjunto de procedimientos y herramientas que permitan aprovechar el poder intrínseco de
la mente para conectar las experiencias e intuiciones con los objetivos fijados.
Como señala Saaty (1994) los juicios y valores varían de un individuo a otro, por lo que se
necesita una nueva ciencia de juicios y prioridades que posibilite alcanzar la universalidad y la
objetividad. De esa forma se podrá comprender, cooperar y actuar.
Muchos problemas conllevan atributos, tanto físicos como sicológicos. Por físicos,
entendemos lo tangible, aunque constituyan una clase de objetividad fuera de la conducta
individual de medición. Por el contrario, lo sicológico corresponde a la esfera de lo intangible,
incluyendo las ideas subjetivas, sentimientos y creencias de los individuos y de la sociedad en
su conjunto. La pregunta es ¿existe en estos momentos una teoría coherente que pueda
enfrentarse a estos dos mundos de realidad sin comprometer alguno?
En este sentido, el Proceso Analítico Jerárquico es una teoría general sobre juicios y
valoraciones que, basada en escalas de razón, permite combinar lo científico y racional con lo
intangible para ayudar a sintetizar la naturaleza humana con lo concreto de nuestras
experiencias capturadas a través de la ciencia.
Gran parte de nuestro conocimiento y comportamiento puede explicarse en términos de
comparaciones relativas expresadas en forma de ratios. De hecho, los aspectos intangibles a
los que por el momento no se les puede asignar directamente un valor numérico, pueden ser
medidos relativamente y tener sentido en función de otras cosas que forman nuestro sistema de
valores y entendemos mejor (misión, criterios y subcriterios).
En cuanto a la forma de representar la realidad, mencionar que habitualmente se usan
principios de orden jerárquico para capturar y generalizar la información de los pequeños
mundos al gran mundo. Además, se requieren escalas de razón para poder comprender el
mundo humano. Estas escalas son las que necesita el científico para crear y analizar los datos
derivados de los juicios e información estadística.

21
El proceso de comparaciones pareadas no consiste en asignar números para ordenar las
alternativas. Una cosa es asignar un número a una magnitud medible como una fracción del
total, lo que se hace con aspectos tangibles como la longitud, distancia, o peso, y otra cosa, es
derivar un número de las comparaciones entre intangibles homogéneos basadas en su
proximidad como si no hubiera modo de conceptualizar magnitudes. El Proceso Analítico
Jerárquico proporciona escalas de razón que capturan la realidad percibida, y es diferente de
una asignación y normalización arbitraria de números.

Durante mucho tiempo, en ciencia se ha supuesto que el universo entero puede describirse por
un simple nivel de conglomerados homogéneos conectados por “pivotes” comunes. El
resultado es una serie de fórmulas válidas en un contexto limitado (rango) aunque se considera
que en la globalidad también. Se suele tender a asumir que la misma clase de lógica que
aplicamos para trabajar en los pequeños mundos es válida en el gran mundo.
De estos últimos comentarios extraídos de Saaty (1994), se desprende que es necesaria una
aproximación que contemple jerarquías, redes, y escalas de razón para analizar las relaciones
entre los objetivos y propósitos. En este sentido, el Proceso Analítico Jerárquico permite llevar
un problema multidimensional (multipropositos) a un problema en una escala unidimensional
(escala de prioridades) en la que se representan las salidas globales. La síntesis de las escalas
derivadas en el modelo jerárquico sólo se puede efectuar correctamente (Saaty 1994), esto es,
para obtener salidas válidas en escalas conocidas mediante la adición ponderada. En
estructuras jerárquicas, estas sumas ponderadas llevan a formas multilineales y por tanto no
lineales.
Al margen de estos “aspectos filosóficos” que han supuesto el punto de partida en el desarrollo
de AHP, en lo que sigue, se comentan, de forma intuitiva, algunas “ideas subyacentes” en su
metodología, y que pueden sintetizarse en:

a) Utiliza jerarquías (en general redes) para formalizar el modelo mental en el modelo
estructural asociado. La utilización de jerarquías y redes es algo inherente a las neuronas del
cerebro (descomponer un problema complejo en partes más sencillas).
Además, el uso de jerarquías o redes para representar los aspectos relevantes del problema,
esto es, los escenarios, actores, criterios y alternativas, así como las interrelaciones entre los

22
actores y las dependencias entre los factores considerados, nos da una visión más adecuada a
la realidad.

b) Utiliza conglomerados para integrar lo muy pequeño con lo muy grande. Respondiendo a
consideraciones sicológicas (un aspecto esencial en la propuesta del profesor Saaty, es que
siempre ha intentado reflejar el comportamiento de los individuos en la realidad), los
elementos incluidos en cada conglomerado deben ser del mismo orden de magnitud (los
individuos son más precisos al comparar elementos de la misma magnitud), y su número estar
acotado por el conocido como número mágico de Miller, 7±2 (Miller 1956).

c) Utiliza comparaciones pareadas al incorporar las preferencias de los actores entre


elementos. Esta forma de incorporar las preferencias (medidas relativas), necesaria al trabajar
con aspectos intangibles, ha sido extendida al caso de los tangibles. En este sentido, siguiendo
la práctica del ser humano, se suele tomar como unidad de referencia el elemento que posee el
atributo en menor grado, y se pregunta con qué importancia, preferencia o verosimilitud el
elemento que posee el atributo en mayor grado domina al otro. Evidentemente, conforme a la
inclusión de juicios seguida, la matriz de comparaciones pareadas es recíproca.

d) Utiliza la escala fundamental propuesta por Saaty {1,3,5,7,9} para incorporar los juicios o
valoraciones del decisor. Esta escala, estrictamente positiva, permite eliminar las
ambigüedades que el ser humano tiene al comparar elementos en la proximidad del cero o del
infinito.

e) Desde un punto de vista calculista (Saaty 1980), utiliza el método del autovector principal
por la derecha para obtener las prioridades locales; el principio de composición jerárquico para
calcular las prioridades globales y una forma lineal multiaditiva para obtener las prioridades
totales. Además, a diferencia de otras técnicas multipropósito, AHP permite, dentro del propio
proceso de resolución, evaluar analíticamente (matemáticamente) la consistencia del decisor a
la hora de emitir los juicios.

23
f) Las prioridades derivadas vienen dadas en una escala de razón. Estas escalas son la única
forma de generalizar una teoría de la decisión al caso de dependencia y retroalimentación
(Saaty 1994). En estas escalas están permitidas las multiplicaciones y las adiciones cuando los
elementos pertenecen a la misma escala, como sucede con las prioridades. Más aún, como el
cociente de dos números medidos en una escala de razón es un número absoluto, las escalas de
razón normalizadas correspondientes a las prioridades de los elementos comparados, obtenidas
según AHP, dan lugar a unos valores (números) que reflejan la dominación entre elementos en
una escala absoluta, para la que tiene sentido la ponderación (multiplicación) por otros
números y la adición.

2.2.12. Análisis Jerárquico (AHP- The Analytic Hierarchy Process-Proceso Analítico


Jerárquico).
El propósito del método es permitir que el agente decisor pueda estructurar un problema
multipropósito de forma visual, mediante la construcción de un Modelo Jerárquico que
básicamente contiene tres niveles: meta u objetivo, criterios y alternativas.
 Existe coincidencia en las características de los problemas que se pretende resolver.
 Las estrategias de resolución son similares, se definen criterios y se valoran las preferencias
utilizando funciones de utilidad. Una objeción recibida en este aspecto es de Johnson
(1979) donde se advierte que si la jerarquía es incompleta pueden distorsionarse los pesos,
así como Epstein y King (1982) incorporan la posibilidad de estructurar el proceso de
decisión a través de una jerarquía, las diferencias de información en cada uno de los
elementos de dicha jerarquía, deben introducir distorsiones en las valoraciones de sus
elementos. Según Saaty, señala que el problema es de disponibilidad de información, no del
método. Los pasos a seguir para la estructuración del modelo jerárquico son (Wasil y
Goleen 2003):
a) Identificación del problema.
Situación que se desea resolver mediante la selección de una de las alternativas de las que se
dispone o se prioriza, comparando unas con otras mediante la evaluación de los criterios que
permitan conocer los “pros” y los “contras” de cada una de las alternativas a considerar.
 Definición del objetivo.

24
El objetivo servirá para mejorar la situación existente, y estará conformado por un conjunto de
elementos que serán los subobjetivos o criterios, subcriterios y alternativas para la
consecución del mismo.

b) Identificación de criterios.
Son los aspectos relevantes que afectan significativamente a los objetivos y deben expresar las
preferencias en la toma de decisiones, incluyendo aspectos cuantitativos y cualitativos. Éstos
últimos pueden influir poderosamente en la decisión final, pero no son incorporados debido a
su complejidad para ser definidos y medidos.

c) Identificación de alternativas.
Propuestas factibles que permitirán el logro del objetivo general definido inicialmente. Cuando
se construye la jerarquía, se puede hacer de arriba hacia abajo o viceversa. La construcción de
arriba hacia abajo se inicia con la identificación de los criterios más globales, es decir, desde
lo más general hasta lo más particular. De esta manera, todos los aspectos generales
recopilados en la definición del problema están presentes en ese primer nivel en forma de
criterios. Cada criterio identificado debe ir acompañado de una descripción de lo que significa.
Si se requiere de los criterios pueden desprenderse subcriterios, guardando una relación
jerárquica con el criterio del que se desprenden.
En la construcción de abajo hacia arriba el proceso se desarrolla a la inversa, posteriormente se
construye el modelo jerárquico agrupando aquellas que mantienen un factor común de
criterios o subcriterios hasta llegar al objetivo final (Figura 4).
El sentido de la construcción dependerá de los datos disponibles y de los decisores. Si en la
elaboración están definidas las alternativas y se conocen sus “pros” y “contras”, se puede
iniciar un modelo de abajo hacia arriba. En caso contrario, se recomienda iniciar desde arriba
hacia abajo, puesto que es un enfoque para situaciones de planificación estratégica en donde
los objetivos están más claros que las alternativas.
Lo que le hace diferente de los otros modelos, es que dentro de la evaluación se tienen en
cuenta los juicios subjetivos e intereses de los grupos involucrados en la decisión. Finalmente
logra combinar los juicios en un todo, quedando las alternativas organizadas y priorizadas

25
desde la óptima, seguida sucesivamente del resto de alternativas en orden de adecuación y
validez.

Figura 4. Modelo Jerárquico para la Toma de Decisiones con el AHP (Fuente


propia).

Algunos de estos componentes pueden ser medidos fácilmente porque se refieren a aspectos
cuantitativos. La ventaja del AHP consiste en que adicionalmente permite incorporar aspectos
cualitativos, que suelen quedarse fuera de los análisis debido a su complejidad para ser
medidos, pero que pueden ser relevantes para algunos decisores involucrados en la toma de
decisión, como es el caso de riesgo, la incertidumbre, la equidad y la participación, entre otros.
Una vez construido el Modelo Jerárquico, se realizan comparaciones a pares entre dichos
elementos (criterios-subcriterios y alternativas) y se atribuyen valores numéricos a las
preferencias señaladas por las personas, entregando una síntesis de las mismas mediante la
agregación de esos juicios parciales.
El fundamento del proceso de Saaty descansa en el hecho que permite dar valores numéricos a
los juicios dados por las personas, logrando medir cómo contribuye cada elemento de la
jerarquía al nivel inmediatamente superior del cual se desprende.
Para estas comparaciones se utilizan escalas de razón en términos de preferencia, importancia
o probabilidad, sobre la base de una escala numérica propuesta por el mismo Saaty (1995),
que va desde 1 hasta 9. Ver tabla 3.

26
Tabla 2 Intensidad de la importancia de las variables.

Intensidad de
Definición Explicación
Importancia
Dos actividades contribuyen de igual modo al
1 Igual
objetivo.
La experiencia y el juicio favorecen levemente una
3 Moderada
actividad sobre la otra.
La experiencia y el juicio favorecen fuertemente una
5 Fuerte
actividad sobre la otra.
Muy fuerte a Una actividad es mucho más favorecida que la otra,
7
demostrada. su predominancia se demostró en la práctica.
Las pruebas que favorecen a una actividad más que
9 Extrema
otra son del nivel de aceptación más alto posible.
Para transitar entre A veces es necesario interponer numéricamente un
2, 4, 6 y 8 los valores juicio de transacción puesto que no hay una palabra
anteriores. apropiada para describirlo.
Si la actividad (x),
se le ha asignado
uno delos números
distintos de cero
mencionados Una comparación que surge de la elección de
Recíprocos de lo
cuando se compara elementos más pequeños como unidad, para estimar
anterior
con la actividad el mayor como múltiplo de es unidad.
(y), entonces (y)
tiene el recíproco
cuando se le
compara con (x).
Coeficiente que Si se forzara la consistencia obteniendo (n) valores
Racionales
surgen de la escala. numéricos para abarcar la matriz.

1.1 a 1.9 Para actividades Cuando los elementos son cercanos y casi no se

27
Intensidad de
Definición Explicación
Importancia
vinculadas. distinguen: moderado es 1.3 y extremo es 1.9.

Fuente: Saaty (1995).


Una vez obtenido el resultado final, el AHP permite llevar a cabo el análisis de sensibilidad. El
AHP posee un software de apoyo y su aplicación comprende una variada gama de
experiencias prácticas en campos muy diversos en diferentes países del mundo.
Toskano Hurtado y Gérard Bruno (2005) presentan en su tesis alguna de las ventajas del AHP
frente a otros métodos de decisión Multicriterio.
 Presentar un sustento matemático.
 Permitir desglosar y analizar un problema por partes.
 Permitir medir criterios cuantitativos y cualitativos mediante una escala común.
 Incluir la participación de diferentes personas o grupos de interés y generar un consenso.
 Permitir verificar el índice de consistencia (CR) y hacer las correcciones, si fuere el caso.
 Generar una síntesis y dar la posibilidad de realizar análisis de sensibilidad.
 Ser de fácil uso y permitir que su solución se pueda complementar con métodos
matemáticos de optimización.

2.2.13. Método de Jerarquías Analíticas (Analytic Hierarchy Process - AHP).


Según Steiguer, Duberstein y Vicente (2003), mencionan que el AHP posee un conjunto de
cualidades: es un proceso de decisión estructurado y cuantitativo que puede documentarse y
repetirse; aplicable a situaciones de decisión que impliquen múltiples criterios y juicios
subjetivos; emplea datos tanto cualitativos como cuantitativos; proporciona una medida de la
consistencia de las preferencias; además existe una amplia documentación y software para
aplicarlo; y es apropiado para trabajos de toma de decisión.
Font Graupera (2000), considera eficiente al (Analytic Hierarchy Process – AHP) porque:
a) Permite una organización jerárquica del problema en distintos niveles.
b) Realiza una evaluación de la situación de toma de decisiones por niveles.

28
c) Incluye la asignación de las preferencias en términos de importancia relativa mediante
“pesos” que se asignan a los atributos considerados, lo cual facilita la tarea de "extraer" de la
mente del decisor esta información de una forma confiable.
Este autor señala que es importante advertir que el (Analytic Hierarchy Process – AHP )
siempre ha despertado cierta polémica respecto al significado exacto de los pesos asignados y
obtenidos; sin embargo le reconoce los méritos de: detectar y aceptar, dentro de ciertos límites,
la incoherencia de los decisores humanos; permitir emplear de forma natural una
jerarquización de los criterios y no requerir información cuantitativa acerca del resultado que
alcanza cada alternativa en cada uno de los criterios considerados, sino tan sólo los juicios de
valor del centro decisor.
Para Steiguer et al. (2003), la estructura lógica de las técnicas de Evaluación Multipropósito
convencionales o compensatorias consideran atributos, objetivos, metas y limitaciones
(restricciones); los atributos son valores de decisión asociados a una realidad objetiva y se
pueden medir a partir de las preferencias de los decidores; con frecuencia se expresan en una
función matemática de las variables de decisión, como pueden ser el valor agregado y el nivel
de empleo; un objetivo es un nivel de aspiración e implica el mejoramiento de uno o más
atributos en algún aspecto.
Es oportuno mencionar que tales técnicas consideran en su ejecución la asignación de pesos de
importancia, análisis de sensibilidad, restricciones o limitaciones y situaciones de riesgo e
incertidumbre.

2.2.14. Proceso para la evaluación multipropósitos.


Según Pacheco y Contreras (2008), nos proporcionan los pasos a seguir en el proceso para la
evaluación multipropósito que se refleja a continuación:

a) Definir grupo de expertos.


Dependiendo de la envergadura de la iniciativa, las posibilidades de financiamiento entre
otros; es importante requerir un grupo de expertos para chequear los criterios, es válido
contemplar criterios a partir de estudios previos.

29
b) Selección de criterios.
La selección de criterios debe ser relevantes para la evaluación, dependerá del nivel jerárquico
que se quiera implementar la iniciativa de cuáles objetivos se deben considerar ya sea de
política, planes, programas y los del propio proyecto.

c) Definir los indicadores.


Para la construcción de los indicadores que serán empleados, se requiere que los objetivos
sean desglosados en variables que puedan ser “medidas” y evaluadas.

d) Esquema jerárquico.
Ordene los criterios por niveles, desde los más generales hasta los más específicos,
estableciendo la jerarquía del problema.

e) Construcción de prioridades.
En este paso debe ingresar los juicios respecto de la importancia relativa de los criterios y sus
subcriterios. Se debe identificar cuáles son sus posibilidades de establecer las relaciones de
importancia entre ellos (Tabla 3). Los criterios en términos cualitativos dependen de una
escala establecida, que corresponden con su valoración del decisor y la asignación numérica
(Saaty 1980).

f) Cálculo de ponderaciones.
A partir de los juicios expresados en las matrices de comparaciones calcule los ponderadores
correspondientes a cada criterio.

g) Comprobar consistencias.
Verificar la consistencia de los juicios ingresados en las matrices de comparaciones. Verificar
que este sea inferior al 10%, si es superior al 10%, debe reingresar los juicios en la o las
matrices que demuestren inconsistencia y volver a calcular los ponderadores y la relación de
consistencia hasta que sea menor a 10%.

30
h) Análisis de indicadores.
Los indicadores de las iniciativas poseen diferentes características según sea la variable que
estén describiendo. Clasificar la información de cada indicador en tablas que indiquen los
diferentes grados de la característica. Se debe crear una escala con valores mínimo, máximo e
intermedios tales que agrupen todo el rango de valores del indicador cuantitativo.

i) Estandarización de indicadores.
Cuando se emplea el método AHP, en el paso 7 ya realizó la estandarización de la información
a través de la clasificación en tablas. En caso donde no fue posible establecer ningún tipo de
importancia relativa entre los criterios, los indicadores deben estandarizarse para su uso.

j) Cálculo de los índices.


Calcular el índice que sintetiza los indicadores de cada uno de los criterios y sus
ponderaciones. Multiplicando cada indicador normalizado por su correspondiente ponderador
en cada una de las alternativas.

k) Establecer ranking.
Ordenar jerárquicamente los índices calculados para cada alternativa o proyecto de mayor a
menor. Seleccionar como preferencia a aquel que obtuvo el mayor valor en la evaluación.

l) Análisis de sensibilidad.
Realizar análisis del comportamiento del ranking establecido frente a cambios en las
ponderaciones relativas de los principales criterios. Definir escenarios posibles y compararlos
con el escenario actual de su evaluación.

2.2.15. Ventajas y desventajas de la metodología AHP.


Como en todo ámbito de estudio, el Proceso Analítico Jerárquico posee ventajas y desventajas:

Ventajas (Toskano 2005).


 Presenta un sustento matemático.
 Permite desglosar y analizar un problema complejo por partes.

31
 Permite medir criterios cuantitativos y cualitativos mediante una escala común.
 Incluye la participación de diferentes personas o grupos de interés y generar un consenso.
 Genera una síntesis y da la posibilidad de realizar análisis de sensibilidad.

Desventajas (Zanazzi 2003).


 Si la estructura jerárquica del proceso de decisión se encuentra mal diseñada, o no se
consideran factores importantes para la investigación, los pesos de los criterios pueden
distorsionarse, causando errores en los resultados obtenidos.
 Existe una forma de aplicar el AHP donde ocurre una reversión de rangos, es decir, al
agregar o quitar alternativas puede ocurrir que se altere el orden de prioridad de las
alternativas, lo cual equivaldría a una desventaja relativa si es que no se sabe interpretar
porqué se da tal fenómeno. Para eludir esta dificultad, se debe conocer muy bien la
naturaleza del problema, los atributos que poseen las alternativas y la manera en cómo se
encuentran relacionadas unas con otras.
 Cabe señalar, que se pueden evitar cualquier tipo de inconvenientes si se conocen a fondo
las características del problema analizado y la manera en la cual opera la metodología AHP.

2.2.16. Base matemática AHP (Toskano Hurtado y Gérard Bruno, 2005).


El AHP trata directamente con pares ordenados de prioridades de importancia, preferencia o
probabilidad de pares de elementos en función de un atributo o criterio común representado en
la jerarquía de decisión. Creemos que este es el método natural (pero refinado) que la gente
siguió al tomar decisiones mucho antes que se desarrollaran funciones de utilidad y antes que
se desarrollara formalmente el AHP (Saaty 1990)

“El AHP hace posible la toma de decisiones grupal mediante el agregado de opiniones, de tal
manera que satisfaga la relación recíproca al comparar dos elementos. Luego toma el
promedio geométrico de las opiniones. Cuando el grupo consiste en expertos, cada uno
elabora su propia jerarquía, y el AHP combina los resultados por el promedio geométrico”

32
2.2.17. Establecimiento de prioridades Con El AHP.
El AHP, pide a quien toma las decisiones señalar una preferencia o prioridad con respecto a
cada alternativa de decisión en términos de la medida en la que contribuya a cada criterio.
Teniendo la información sobre la importancia relativa y las preferencias, se utiliza el proceso
matemático denominado síntesis, para resumir la información y para proporcionar una
jerarquización de prioridades de las alternativas, en términos de la preferencia global.

2.2.18. Comparaciones pareadas.

Las comparaciones pareadas son bases fundamentales del AHP. El AHP utiliza una escala
subyacente con valores de 1 a 9 para calificar las preferencias relativas de los dos elementos.
Se presentan las calificaciones numéricas que se recomiendan para las preferencias verbales
expresadas por el decisor. Investigaciones anteriores han determinado que está es una escala
razonable para distinguir las preferencias entre dos alternativas (Tabla 3).
Tabla 3 Resumen del planteamiento verbal de la preferencia de las variables.

Planteamiento verbal de la preferencia Calificación Numérica

Extremadamente preferible 9
Entre muy fuertemente y extremadamente preferible 8
Muy fuertemente preferible 7
Entre fuertemente y muy fuertemente preferible 6
Fuertemente preferible 5
Entre moderadamente y fuertemente preferible 4
Moderadamente preferible 3
Entre igualmente y moderadamente preferible 2
Igualmente preferible 1
Fuente: Saaty (1995).

33
2.2.19. Matriz de comparaciones pareadas.
Es una matriz cuadrada que contiene comparaciones pareadas de alternativas o
criterios.

Sea A una matriz nxn, donde n ª Z+. Sea aij el elemento (i, j) de A, para i = 1, 2,…n, y, j
= 1, 2,…n. Decimos que A es una matriz de comparaciones pareadas de n
alternativas, si aij es la medida de la preferencia de la alternativa en el renglón i cuando
se le compara con la alternativa de la columna j. Cuando i = j, el valor de aij será igual a
1, pues se está comparando la alternativa consigo misma.

Además, se cumple que: aij.aji = 1; es decir:

El AHP sustenta esto con los siguientes axiomas


Axioma No. 1: Referido a la condición de juicios recíprocos: Si A es una matriz de
comparaciones pareadas se cumple que aij = 1 / aji
Axioma No. 2: Referido a la condición de homogeneidad de los elementos: Los
elementos que se comparan son del mismo orden de magnitud, o jerarquía
Axioma No. 3: Referido a la condición de estructura jerárquica o estructura
dependiente: Existe dependencia jerárquica en los elementos de dos niveles consecutivos.
Axioma No. 4: Referido a la condición de expectativas de orden de rango: Las
expectativas deben estar representadas en la estructura en términos de criterios y alternativas

2.2.20. Síntesis de prioridad de las variables.


Una vez que se elabora la matriz de comparaciones pareadas se puede calcular lo que se
denomina prioridad de cada uno de los elementos que se comparan. A está parte del AHP se
le conoce como sintetización. El proceso matemático preciso que se requiere para
realizar tal sintetización implica el cálculo de valores y vectores característicos. El

34
siguiente procedimiento de tres pasos proporciona una buena aproximación de las
prioridades sintetizadas.
Paso 1: Sumar los valores en cada columna de la matriz de comparaciones
pareadas.
Paso 2: Dividir cada elemento de tal matriz entre el total de su columna; a la
matriz resultante se le denomina matriz de comparaciones pareadas normalizada.
Paso 3: Calcular el promedio de los elementos de cada renglón de las prioridades
relativas de los elementos que se comparan.

2.2.21. Matriz de prioridades.


Se considera las prioridades de cada criterio en términos de la meta global:

Donde m es el número de criterios y P’i es la prioridad del criterio i con respecto a la meta
global, para i = 1, 2, …, m.
Se denominada matriz de prioridades a la que resume las prioridades para cada alternativa
en términos de cada criterio. Para m criterios y n alternativas tenemos:

Donde Pij es la prioridad de la alternativa i con respecto al criterio j, para i = 1, 2, …, n; y j = 1,


2, …, m.
La prioridad global para cada alternativa de decisión se resume en el vector columna que
resulta del producto de la matriz de prioridades con el vector de prioridades de los criterios.

35
2.2.22. Consistencia.
Una consideración importante en términos de la calidad de la decisión final se refiere a la
consistencia de los juicios que muestra el tomador de decisiones en el transcurso de la serie
de comparaciones pareadas. Se debe tener presente que la consistencia perfecta es muy
difícil de lograr y que es de esperar cierta inconsistencia en casi cualquier conjunto de
comparaciones pareadas, después de todo son juicios rendidos por seres humanos.
El AHP ofrece un método para medir el grado de consistencia entre las opiniones pareadas
que proporciona el decisor. Si el grado de consistencia es aceptable, puede
continuarse con el proceso de decisión. Si el grado de consistencia es inaceptable,
quien toma las decisiones debe reconsiderar y posiblemente modificar sus juicios sobre las
comparaciones pareadas antes de continuar con el análisis. De forma matemática, decimos que
una matriz de comparación A nxn es consistente si: aij.ajk = aik, para i, j, k = 1, 2, …, n
Está propiedad requiere que todas las columnas (y renglones) de A sean linealmente
dependientes. En particular, las columnas de cualquier matriz de comparación 2X2
son dependientes y, por tanto, una matriz 2x2 siempre es consistente.
Para determinar si un nivel de consistencia es o no “razonable”, necesitamos
desarrollar una medida cuantificable para la matriz de comparación A nxn (donde
n es el número de alternativas a comparadas). Se sabe que si la matriz A es

perfectamente consistente produce una matriz N nxn normalizada3, de elementos w j (para i, j


= 1, 2, …, n), tal que todas las columnas son idénticas, es decir, w 2 = w 3 = … = w n = w ;
w1 =w3=…=wn =w;w1 =w2 =…=wn =w

Se concluye entonces que la matriz de comparación correspondiente A, se puede


determinar a partir de N, dividiendo los elementos de la columna i entre w (que es el
proceso inverso de determinación de N a partir de A). Entonces tenemos:

De la definición dada de A, tenemos


36
De forma más compacta, decimos que A es consistente si y sólo si, AW = n W
Donde W es un vector columna de pesos relativos w, (j = 1, 2, …, n) se aproxima con el
promedio de los n elementos del renglón en la matriz normalizada N. Haciendo W el
estimado calculado, se puede mostrar que:
A W = nmax W
Donde nmax < n. En este caso, entre más cercana sea nmax a n, más consistente será la
matriz de comparación A. Como resultado, el AHP calcula la razón de consistencia (RC)
como el cociente entre el índice de consistencia de A y el índice de consistencia aleatorio.

Donde IC es el índice de consistencia de A y se calcula como sigue:

valor de nmax se calcula de A W = nmax W observando que la i-ésima ecuación es:

Dado que

obtenemos:

Esto significa que el valor de nmax se determina al calcular primero el vector columna A
y después sumando sus elementos.
IA es el índice de consistencia aleatoria de A, es el índice de consistencia de
una matriz de comparaciones pareadas generada en forma aleatoria. Se puede mostrar
que el IA depende del número de elementos que se comparan, y asume los siguientes valores

37
N° de Elementos Índice Aleatorio de
que se comparan Consistencia (IA)
1 0
2 0
3 0.58
4 0.89
5 1.11
6 1.24
7 1.32
8 1.4
9 1.45
10 1.49
Fuente: Saaty (1995).
Algunos autores sugieren la siguiente estimación para el IA:

Se calcula la razón de consistencia (RC) (o CR, de Consistency Ratio).


Esta razón o cociente está diseñado de manera que los valores que exceden de 0.10 son
señal de juicios inconsistentes; es probable que en estos casos el tomador de decisiones desee
reconsiderar y modificar los valores originales de la matriz de comparaciones
pareadas. Se considera que los valores de la razón de consistencia de 0.10 o menos son
señal de un nivel razonable de consistencia en las comparaciones pareadas.

RC < 0.10: Consistencia Razonable


RC > 0.10: Inconsistencia

38
2.3. DEFINICIÓN DE TÉRMINOS BÁSICOS.

Es importante conocer bien lo términos a utilizados en nuestro trabajo de investigación es por


eso que tomaremos énfasis en este capítulo, es así que definiremos los principales
componentes, características y fundamentos a los Sistema de Información Geográfica.
También describiremos y analizaremos la evaluación multipropósito la cual nos permitirá
sintetizar las ideas para una buena interpretación de la información y brindar buenos
resultados, para lo cual centraremos nuestros conocimientos en los fundamentos del Proceso
Analítico Jerárquico en su metodología, ventajas y desventajas, asimismo en entendimiento de
su base matemática para poder realizar las comparaciones pareadas en una matriz de
prioridades y tener una consistencia en la información presentar.

2.3.1. Elementos Pathfinder.


Estos se definen como elementos relativamente móviles asociados con un tipo de depósito
mineral. Puede detectarse más facilmente, bien porque pueden dar aureolas o porque son más
fáciles de determinar mediante métodos y técnicas analíticas. Los elementos pathfinder, se
utilizan principalmente para detectar anomalías ocultas tanto en ambientes primarios como
secundarios (Viladevall 2008). Es también esencial que exista una relación directa e
interpretable entre la distribución geoquímica del pathfinder y la mineralización (Tabla 4).
Tabla 4. Elementos indicadores “Pathfinders” de algunos tipos de yacimientos minerales.

Elementos
Elementos
Indicadores
Tipo de Elementos Elementos Indicadores
Analizados por
Depósito Mayores Asociados Analizados por
Métodos
Métodos Comunes
Especiales
Yacimientos Hidrotermales
Mo, Au, Ag, Re,
Pórfido de Cu Cu Cu, Mo, Zn, W, Sb Au
As, Pb, Zn, K
Pórfido de Mo Mo W, Sn, F, Cu Cu, Mo, Sn, W F
Skarn – Fe Cu, Co Fe, Cu, Co
Magnetita
Skarn de Cu Cu, Fe Au, Ag Cu, Fe, Ag Au
Skarn de Pb – Pb, Zn Cu, Co Pb, Zn, Cu, Co
Zn
Skarn de W - W, Mo, W, Mo, Sn, Cu,
F, Cu, Be, Bi F
Mo – Sn Sn Ag, Sb, Ba

39
Elementos
Elementos
Indicadores
Tipo de Elementos Elementos Indicadores
Analizados por
Depósito Mayores Asociados Analizados por
Métodos
Métodos Comunes
Especiales
Vetas de
metales bases
Ag, Au, As, Sb, Pb, Zn, Cu, Ag,
polimetálicas y Pb, Zn Cu Au, As
Mn, Ba Sb, Ba
sulfuros
masivos
volcanogénicos
Sn - W en
Cu, Mo, Bi, Li,
greisenes de Sn, W Sn, W, Mo, Cu, Bi F, Li, Rb
Rb, Cs, Re, B, F
Cuarzo
Veta sulfuro de Cu, Pb, Zn, Ag, Sn, Cu, Pb, Zn,
Sn
Sn Sb Ag, Sb
Veta de Cu-Ni- Co, Ni, As, Sb, Bi, U Co, Ni, Ag, Sb, Bi As, U
Ag Ag As, Hg, Sb, Te,
Mena de Au Au, Ag Ag, Sb Au, As, Hg
Se, U, Ti,
Hg y Sb-hg Hg, Sb As, Ba Sb, Ba Hg, As
Mo, Pb, F, Zn, Mo, Pb, Zn, Ag,
Veta de U U U, F
Ag, Cu Cu
Cu en basalto Cu Ag, As Cu, Ag As
Skarn de Bi Bi Cu, Pb, Zn Bi, Cu, Pb, Zn
Sulfuro de Cu
masivo Cu Zn, Au Cu, Zn Au
volcanogénico
Capa de Fe rico
Au, As Sb Sb Au, As
de Au – As
Pb-Zn,
Ba, F, Cd, Cu, Zn, Pb, Cu, Ni,
Mississippi Zn, Pb F, Hg, Cd
Ni, Co, Hg Co, Ba
valley
Fluorita en
Mississippi Fe Ba, Pb, Zn Ba, Pb, Zn F
valley Rn, Se, Mo, V,
Arenisca de U U Mo, V, Cu, Pb U, Rn, Se
Cu, Hg
Estrato rojo de Cu Ag, Pb Cu, Ag, Pb
Cu
Calcreta de U U Rn, V V U, Rn, Se
Yacimientos Magmáticos
Mena de
Cr NI, Co, Fe, Mg Cr, Ni, Co, Fe, Mg
Cromita
Intrusivo
Cu, Zn, Pt, Ni, Cr,
estratificado Pt, Ni, Cu Cr, Co, Zn
Co
con Pt-Ni-Cu

40
Elementos
Elementos
Indicadores
Tipo de Elementos Elementos Indicadores
Analizados por
Depósito Mayores Asociados Analizados por
Métodos
Métodos Comunes
Especiales

Magnetita
Fe V, Ti, P Fe, V, Ti, P
estratificada
Sulfuro de Cu-
Cu, Ni Pt, Co, As, Au Cu, Ni, Co, Pt As, Au
NI inmisible
Oxido de Fe -
Fe, Ti P Fe, Ti, P
TI inmisible
Carbonatitas Nb, Ta Na, Zr, P, U Nb, Ta, Na, Zr, P U
Pegamtitas y Be, Li, B, U, Th, Tierras Li, Cs, Rb, F, U,
Be, Sn, Nb, Ta, W
aplogranitos Cs, Rb raras TH
Yacimientos sedimentarios
Fosforitas P U P U
Ag, Zn, Pb, Co, Cu, Ag, Zn, Pb,
Lutitas con Cu Cu Hg, Cd
Ni, Cd, Hg Co, Ni
Areniscas con Cu Ag, Co, Ni Cu, Ag, Co
Cu
Fuente: Compilado de Boyle (1974), Beus y Gregorian (1977), Rose et al (1979) y Moon et al.
(2006).
2.3.2. Anomalía geoquímica.
Tradicionalmente la anomalía geoquímica se define como el valor por encima del threshold.
Las anomalías relacionadas a la mineralización y que pueden por lo tanto ser usados como
guía en la prospección son denominadas anomalías significativas y las anomalías que no están
relacionadas a mineralización son conocidas como anomalías no significativas (Rivera 2007).

2.3.3. Criterios estructurales.


La estructura de la corteza terrestre con frecuencia controla la formación de depósitos
minerales los cuales se encuentran en zonas metalogenéticas desarrolladas a lo largo de los
límites entre placas, en el interior de estas o en las márgenes continentales.
A menor escala, la complejidad tectónica de un área puede ser un criterio favorable o
restrictivo en la búsqueda de yacimientos. Desfavorables si la mineralización está controlada
por fracturas, como en el caso de los filones; es restrictivo cuando la fractura es tan intensa

41
que impide que el mineral o la roca puedan ser explotada o, cuando es la vía de penetración de
agentes que alteran o lixivian el mineral (Orche 2001).

2.3.4. Estructura de las imágenes ráster.


La estructura de una imagen es similar a una malla, normalmente regular, a cuyas celdas se les
asigna un número. Este número suele asociarse a un color, lo que finalmente conforma la
apariencia visual de la imagen. En ocasiones, cada celda representa, no una característica
visual del espacio sino otra cosa, como por ejemplo la altitud de cada píxel, la pendiente, la
orientación o cualquier otra característica continua del territorio; es entonces cuando hay que
asociar a la imagen una paleta de color determinada para que represente en cada caso lo que
más interesa (Moreno et al. 2007).

2.3.5. Metalotecto.
Todo tipo o rasgo geológico que incluye en la formación de un depósito mineral, especial
referido a la roca almacén y al proceso metalogenético (Dávila 2011).

2.3.6. Potencial Minero.


Está determinado por la información de los recursos minerales existentes, así como por el
resultado de su extrapolación de esta. Esta información sitúa espacialmente los ambientes
geológicos con mayores posibilidades de albergar recursos minerales (Chira et al. 2013).

2.3.7. Recursos minerales.


Los recursos minerales, así como aquellos que dejan de ser económicamente explotables, a
causa de condicionamientos del mercado, de los procesos mineralúrgicos, crisis energética o
de los precios de minerales, etc., constituyen los denominados recursos minerales. Asimismo,
masas minerales que no son explotables actualmente por cualquier causa, pero que pudieran
serlo en el futuro, se consideran recursos minerales (Vázquez 2012).

2.3.8. Tecnósfera o tecnosfera.


Un neologismo todavía no incorporado en el Diccionario de la Lengua Española, designa el
ambiente artificial creado mediante las tecnologías por un grupo humano para el desarrollo de

42
sus actividades y la satisfacción de sus necesidades básicas y deseos, ambiente que modifica a
su vez la cultura de ese grupo. La más notoria expresión de la tecnósfera son las ciudades,
pero no es la única ni la que más afecta a la biósfera, el mundo silvestre etc., eso por similitud
o contraposición al de biósfera (Vernadsky 1924).

2.3.9. Yacimiento
Se denomina a concentraciones de determinados elementos o agregados minerales útiles, que
pueden ser explotados técnicamente en cantidades suficientes y con beneficio económico. Los
yacimientos son zonas con leyes muy superiores a las que existen en la mayor parte de la
corteza terrestre, por haberse enriquecido excepcionalmente mediante procesos físico-
químicos de muy diversos tipos (Orche 2001).

43
CAPÍTULO III
MATERIALES Y MÉTODOS

3.1. UBICACIÓN DE LA ZONA DE ESTUDIO.

La zona de estudio se encuentra ubicada al norte del territorio peruano, entre las coordenadas
geográficas siguientes.
Latitud sur Longitud oeste
07° 30´ 78° 36´
05° 30´ 77° 37´

La cual comprende parte de los departamentos de La Libertad, Cajamarca, Amazonas y San


Martín, políticamente la zona de estudio enmarca las siguientes provincias (Figura 5).
A la zona estudiada se accede mediante vía terrestre a partir de la carretera Panamericana
Norte siguiendo la siguiente ruta de penetración (De la Cruz 1995):
Zona sur:
 Lima - Cajamarca - Celendín - Bolívar.
 Lima - Cajamarca - San Marcos.
 Lima - Cajamarca - Celendín - Balsas, asfaltada hasta La Encañada. Esta vía se
conecta hacia la región de Amazonas y a la provincia de Bolívar.
 Cajamarca hacia los distritos de Namora, Matara, Ichocán, asfaltada hasta la
provincia de San Marcos.
Zona norte y este:
 Carretera Chamaya – Jaén – San Ignacio, que da acceso a la localidad de San
Ignacio y zonas vecinas.
 Panamericana Norte- desvío Olmos hasta la localidad de Jaén, desde allí se
pueden seguir numerosas trochas y vías secundarias.

44
 Celendín - Balsas - Leimebamba con un ramal hacia Chachapoyas, uniéndose
con la carretera Olmos - Corral Quemado - Bagua Grande, la cual se prolonga
hacia el oriente donde se le conoce como Carretera Marginal de la Selva.
 De la carretera que recorre el valle del Utcubamba salen pequeños ramales de
acceso a los poblados de La Jalca, María, Cochán, Santo Tomás, entre otros.
En su mayoría las vías carrozables permiten desplazarse en las áreas donde existen
operaciones mineras, sin embargo, la mayoría de vías sólo son accesibles mediante caminos de
herradura.

45
Figura 5. Mapa de Ubicación.

46
3.2. CLIMA.

El clima de la zona de estudio es variado y se puede clasificar como una zona de transición
entre el clima de la sierra y aquel propio de la selva.
La selva alta presenta alta nubosidad y la mayor pluviosidad, ello se debe esencialmente a que
la Cordillera Oriental disminuye notablemente de altitud; coincidiendo con la presencia de la
depresión Bagua – Jaén que se comporta como una puerta de entrada para los vientos cargados
de nubes y humedad, los cuales son detenidos por las elevaciones más notables, originando las
precipitaciones y el desarrollo de bosque tipo selva, entre los 800 y 3000 m.s.n.m., en el flanco
oriental.
Sin embargo, la distribución de la pluviosidad está condicionada por el relieve y la dirección
de los vientos, por lo que su acción es irregular a través del tiempo y el lugar. La vegetación
típica de la selva alta está constituida de muchas especies de palmeras, árboles madereros,
lianas y una gran variedad de arbustos.
Según las características climatológicas descritas y de acuerdo a la clasificación de tipos de
climas en el Perú según el Ministerio de Agricultura y Riego MINAGRI (2014), el Servicio
Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú - SENAMHI (2014) y el diagrama
bioclimatológico de zonas de vida del sistema de Holdridge adaptado e interpretado a la
geografía del Perú (2009), se ha definido cuatro zonas climatológicas (Figura 6).

Clima cálido húmedo (Tropical húmedo).


Corresponde a las llanuras del valle del Marañón, hasta los 600 metros de altura, existen
temperaturas altas a lo largo de todo el año, durante el día y la noche, sin variaciones
estacionales notables. Se caracteriza por presentar precipitaciones promedias anuales de 2000
mm y temperaturas de 25°C a más, sin cambio térmico invernal bien definido (Sánchez,
1995), información obtenida del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú
(SENAMHI). Con este clima encontramos a los distritos El Milagro y parte del distrito de
Bagua Grande, así como las localidades de Bellavista y Choros.

Clima semi-cálido muy húmedo (Sub-tropical muy húmedo).


Se caracteriza por su considerable humedad, con precipitaciones por encima de los 2000 mm y
con “bolsones” pluviales que sobrepasan los 5000 mm, las temperaturas están por debajo de

47
22°C en su mayor extensión. Temperaturas más elevadas se registran en los fondos de los
valles y en la transición hacia la Llanura Amazónica, situados entre 600 y 2500 m.s.n.m, como
se da en los distritos de Copallín (La Iguana), Cumba, Toribio Casanova, Pinpingos, San Juan
de Cutervo, Camporedondo, Cajaruro, Shipasbamba, y Jaén.
La precipitación promedio anual supera los 1000 mm en el flanco sub-andino oriental,
ocasionando el desarrollo de una exuberante vegetación caracterizada por gran variedad de
especies forestales que cubren gran parte de los cuadrángulos de Leimebamba y Chachapoyas,
investigación que fue proporcionada por el Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI).

Clima templado sub-húmedo (de Estepa y valles interandinos bajos).


Este tipo de clima es conocido como “clima de montaña baja” que corresponde principalmente
a los valles interandinos bajos e intermedios, situados entre los 2500 y 4000 m.s.n.m. El clima
es templado con temperaturas máximas de hasta 29° C, entre octubre y enero. La temperatura
mínima llega hasta los 7°C, entre mayo y agosto, con gran variación entre el día y la noche.
Las precipitaciones pluviales son más intensas entre diciembre y abril, aunque durante el resto
del año su frecuencia es muy variable. Estas precipitaciones se originan por las masas de aire
húmedo y la alta nubosidad provenientes de la región Amazonas, también influye mucho el
mayor volumen de evapotranspiración (Sánchez, 1995).
Entre los 3000 y 3500 m.s.n.m., la humedad y llovizna favorecen la existencia de pastos
naturales tipo gramíneas, sobre todo en las cordilleras, donde crecen asociadas a charcos y
agua superficial, que en algunos casos, originan pantanos, sobre todo en las partes bajas de la
superficie Puna.
Este clima comprende la mayor parte del área de la zona de estudio y caracteriza a los distritos
de Conila, Lonya chico, Luya, Inguilpata, San Francisco, Longuita, Magdalena, Sonche, Santo
Tomás, Montevideo, San Francisco de Yeso, Huicungo, Sucre, Uchumarca, Oxamarca, etc.
Información obtenida del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú
(SENAMHI).

Clima frígido (de Tundra).


Es característico de altitudes superiores a 4000 m.s.n.m., donde la temperatura media anual
oscila entre 7°C a 10°C y las máximas son superiores a 20°C; las diferencias térmicas entre el

48
día y la noche son notables. En esta parte ocurren heladas durante los meses de invierno,
pueden actuar vientos frecuentes asociados con tempestades eléctricas y lluvias persistentes;
estas condiciones climáticas imperan en las partes altas de la Cordillera Oriental (Sánchez,
1995).
Con este clima encontramos a las partes más altas de los distritos de la Encañada (Guaguayo,
el Punre y Corazón de Jesús), Sorochuco (La Chorrera, Milpoc), Oxamarca (Porvenir Dos de
Mayo), Bolívar (La Paja, Delicias), Huicumgo (El Jardín, Orfedón).
Información obtenida del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú
(SENAMHI).

49
Figura 6. Mapa de Climas

50
3.3. HIDROGRAFÍA.

El sistema hidrográfico lo conforman ríos de régimen de escurrimiento muy irregular y de


carácter torrentoso, sus nacientes están en los Andes y su desembocadura en el Océano
Atlántico.

Cuenca Alto Marañón IV.


Esta cuenca comprende dentro del área de estudio una extensión aproximada de 35264 km2,
abarca principalmente las provincias de Bolívar, Celendín, Chota, Luya, Cutervo, Utcubamba
y Jaén.
Los principales afluentes son los ríos Cantange, Tallambo, Pusac, Jahuay, Miriles, Molino,
Sute, Chivane, Chocta, Las Yangas, Sendamal, Chamaya, Congón, Huaylla, Choropampa,
Linlín y Jaén además de numerosas quebradas, siendo los ríos principales el río marañón
(Figura 7) y el río Utcubamba.

Figura 7. Vista panorámica del río Marañón, nótese la llanura aluvial, sector
Balsas-Tuen.

51
Cuenca del río Utcubamba.

Otro afluente importante del río Marañón lo constituye el río Utcubamba, que conforma la
cuenca del mismo nombre, con un área aproximada de 10932 Km2. Esta cuenca forma
cañones, un valle de fondo plano, cuyo caudal se incrementa a medida que se aleja de su punto
de origen.
Sus afluentes principales son los ríos Sonche, Ventilla, Singache, Pomacocha, Magunchal y
Quebrada Honda. El lecho inundable en los tramos, superior y medio del río Utcubamba es de
50 a 100 metros de ancho.
Las principales cuencas hidrográficas que constituyen el área de trabajo son Marañón IV y
Utcubamba (Figura 8).

52
Figura 8. Mapa Hidrográfico

53
3.4. UNIDADES GEOMORFOLÓGICAS.

El relieve característico de la zona de estudio está relacionado a los procesos tectónicos,


litológicos, orogénicos, agentes de erosión y clima de acuerdo con el estudio geomorfológico
del Gobierno Regional de Cajamarca, (2010-2011). Las condicionantes morfológicas como la
inestabilidad, vulnerabilidad y riesgo, siempre han condicionado el uso y ocupación de la zona
de estudio, identificándose regionalmente las siguientes unidades geomorfológicas (Figura
13).

3.4.1. Montaña fuertemente empinada


Son áreas montañosas donde la topografía es accidentada, con laderas regulares e irregulares
expuestas a la erosión, comprende altitudes que superiores a 3800 m. (Alcántara 2010),
(Figuras 9 y 10).
Esta unidad está constituida por rocas sedimentarias del Cretáceo inferior y superior, rocas
volcánicas del Jurásico inferior (Formación Oyotún), además de rocas volcánicas del
Paleógeno-Neógeno y paisajes formados sobre rocas metamórficas del Complejo Marañón. A
pesar de su topografía dominante y el clima, la mayoría de estas zonas están cubiertas por
cultivos agrícolas y por pastos naturales.
La pendiente dominante fluctúa entre 50 y 75% (Fuente: Gobierno Regional Cajamarca 2010-
2011).

Figura 9. Relieve abrupto en la confluencia de las quebradas Yamacha y Pila, sector


Sichaya, vista al NO.
54
3.4.2. Altiplanicie moderada a fuertemente inclinada
Comprende aquellas superficies con ondulaciones ligeras a bien marcadas, que se ubican en
altitudes que van desde 3000 a 3800 msnm (Figura 10). En esta unidad afloran las formaciones
Yumagual y Cajamarca del Cretáceo superior y las secuencias volcánicas del Grupo Calipuy,
así como depósitos cuaternarios recientes (Sánchez 1995).
En esta superficie se evidencian leves procesos de erosión ocasionados por corrientes pluviales
sobre superficies inicialmente de suave pendiente que fluctúan entre 15% y 25% (Fuente:
Gobierno Regional Cajamarca 2010-2011), ver figura 11.

Figura 10. Relieve ondulado que dan forma a las quebradas Chalán y Las angas,
vista NE.

Figura 11. Altiplanicie con moderada pendiente, laguna Chirimoya Caja, vista al
NE.

55
3.4.3. Laderas Cordilleranas.
En la zona de estudio se presentan laderas ubicadas tanto en el lado este de la Cordillera
Oriental como en la Faja Subandina. Las laderas cordilleranas se ubican entre pendientes de
valle y pendientes entre 20%-50% (Fuente: Gobierno Regional Cajamarca 2010-2011).
Comprende altitudes entre 2500 y 3300 msnm, se caracterizan por pendientes menos
pronunciadas que los valles encañonados, constituyendo los flancos no inmediatos de los ríos
Marañón y Utcubamba. En las cercanías del río Marañón, las laderas cordilleranas se
extienden como fajas paralelas a ambos lados del mismo. Las laderas subandinas
corresponden a la parte más baja de la cadena longitudinal subandina, presentan superficies
moderadas con pendientes bajas y están cubiertas por vegetación exuberante.

3.4.4. Colina alta empinada.


Es una elevación natural del terreno con desnivel inferior a 300 metros, con laderas inclinadas,
corresponde a zonas que se distribuyen de manera dispersa en casi toda el área de estudio, son
zonas estructuralmente plegadas afectadas por procesos de denudación y por procesos
erosivos, con una pendiente entre 25% y 50% (Fuente: Gobierno Regional Cajamarca 2010-
2011). Esta unidad comprende altitudes entre los 1000 y 2500 msnm, principalmente
constituida por rocas sedimentarias del Grupo Goyllarisquizga, así como por rocas ígneas
intrusivas y volcánicas.

3.4.5. Lomadas y cerros bajos.


En la zona de estudio esta unidad geomorfológica está comprendida entre los 700 y 1000
msnm. Corresponden a superficies suaves de baja pendiente y altitud, con un sistema de
drenaje sub-paralelo e irregular, conformado por riachuelos de recorrido sinuoso. Esta unidad
geomórfica presenta escasos afloramientos rocosos y consiste una transición entre la planicie y
la ladera sub-andina, presentando algunas lomadas discontinuas.
Con una pendiente entre 4% y 8% (Fuente: Gobierno Regional Cajamarca 2010-2011).

3.4.6. Valles.
Entre los valles presentes en el área de estudio tenemos los siguientes: El valle del río
Marañón, se ubica en el lado oriental del área de estudio, forma un profundo cañón que

56
erosiona la meseta andina con un desnivel de 3000 m. entre las cumbres y la línea de agua
(Figura 12). Este valle es accidentado y estrecho impidiendo en algunos casos el desarrollo de
la actividad agropecuaria, quedando solamente como un atractivo orográfico.
Un valle amplio con un perfil asimétrico es el valle del Utcubamba, en cuyo fondo plano
discurre el río con un desarrollo meandriforme, ubicado entre la Cordillera Oriental y la
Cordillera de Yasgolga, su flanco oeste tiene una inclinación homoclinal de estratos cretáceos
y su flanco este tiene una pendiente más empinada e irregular, con desarrollo de lomadas y
escarpas en el extremo oriental (Sánchez, 1996).
Geomorfológicamente esta unidad está comprendida desde los 500 hasta los 700 msnm, con
una pendiente entre 2% y 8% (Fuente: Gobierno Regional Cajamarca 2010-2011).

Figura 12. Valle del río Marañón con depósitos de cauce y llanura aluvial,
bordeado por cumbres empinadas, vista al NO

57
Figura 13. Mapa Geomorfológico.

58
3.5. UNIDADES GEOLÓGICAS

Tomando como referencia la carta geológica 1:100 000, se ha definido Unidades Geológicas
Regionales de acuerdo a su cronología y litología como se describen a continuación, los que
nos servirá como base para el análisis e interpretación de la variable unidad geológica que se
utilizará para la determinación del potencial minero metálico, (Figuras 27).

3.5.1. Metamórficos del Neoproterozoico.


El Complejo Marañón (NP-cm).
Corresponde a la unidad más antigua del área de estudio, aflora principalmente en la zona de
Celendín como rocas gnéisicas, esquistos micáceos, filitas, pizarras y cuarcitas con contenido
de anfibolitas y vetas de cuarzo (Figura 14).
En los alrededores de Poña y hacia el norte de Lavador, se observan paragneises, gneises
migmatíticos, esquistos, anfibolitas, filitas y algunas apófisis de rocas intrusivas. Este
basamento se prolonga como una franja de dirección NNO, alcanzando mayor extensión al
norte del tramo Cochabamba–Yomblón.
En la localidad de Chuquitén aflora el Complejo Marañón, en contacto con unidades
sedimentarias del Cretácico, (Figura 15) Según Dalmayrac et al. (1977), este complejo
metamórfico tuvo dos fases bien marcadas, la primera que se origina mediante la depositación
de un ciclo pelítico de aproximadamente 600 Ma y el segundo más antiguo de naturaleza
gneísica con una edad aproximada de 2000 Ma. Por consiguiente, a esta secuencia se le asigna
una edad Precambriana, no se han encontrado evidencias paleontológicas y se le correlaciona
con el Complejo Basal de la Costa (Wilson 1984).
Chew et al. (2007a) ha realizado una datación de U-Pb en zircón, cerca de Pataz y reporta una
edad de 461 Ma que corresponde al Ordovícico, definiendo que el Complejo del Marañón en
ese sector seria de esta edad y las edades precámbricas, comúnmente asumidas, sólo
corresponden a algunos segmentos aislados de migmatitas (Cardona 2006).

59
Figura 14. Afloramiento de gneis del Complejo de Marañón, nótese la textura
bandeada, sector Tuén-Balsas, vista al NE.

Figura 15. Afloramiento del Complejo Marañón en contacto con secuencias


sedimentarias del Cretácico. Localid ad de Chuquitén, distrito de Bolívar, vista al
SE.

60
3.5.2. Sedimentarios silicoclásticos del Paleozoico-Triásico.
Formación Contaya (Om-c).
Consiste de pizarras grises, laminadas con presencia de graptolites, Newell y Tafur (1943). En
las nacientes del río Saullamur (Leimebamba) al suroeste de Bolívar, afloran limoarcillitas
pizarrosas de color gris con abundante pirita a lo largo de los planos de estratificación,
cortados por algunos diques de andesitas porfiríticas. La presencia de graptolites junto a las
características de las litofacies hace presumir que su ambiente de sedimentación fue marino
profundo, como resultado de la subsidencia de la cuenca con posibles corrientes de turbidez.
Las pizarras de la Formación Contaya muestran una esquistosidad tenue que no afectó los
fósiles, no obstante se observa un clivaje pizarroso moderado y la desaparición de estructuras
sedimentarias.

Grupo Ambo (Cm-a).


Litológicamente consiste de una secuencia de areniscas de grano fino a medio, intercalada con
lutitas oscuras carbonosas en estratos delgados, además de conglomerados con restos de
plantas del Carbonífero. Esta unidad ha sufrido un metamorfismo de contacto debido a su
proximidad a los intrusivos de la localidad de Balsas (Steinman 1929). Se le asigna una edad
correspondiente al Misisipiano inferior, su ambiente de depositación ha sido principalmente de
origen continental con algunos rezagos de ambientes de playa y deltas.

Grupo Mitu (PET-m).


Esta secuencia litoestratigráfica, marca el fin de la sedimentación Paleozoica. Fue descrita por
Laughlin (1924), como una serie detrítica de capas rojas continentales compuesta por
conglomerados de matriz areniscosa y areniscas de tonalidad rojiza (Figura 16).
Posteriormente Newell et al. (1953), la elevan a la categoría de Grupo e identifican su litología
como areniscas arcósicas de tonalidad rojiza, lutitas clásticas y volcánicos en estratos de gran
grosor.
Las intercalaciones volcánicas corresponden a brechas, tobas consolidados de composición
principalmente riolítica. Se extiende a lo largo de la Cordillera Oriental, originando relieves
montañosos con pendientes empinadas. En el tramo Chacanto–Abra Chanchillo, se reconocen
afloramientos de rocas volcánicas piroclásticas muy alteradas, conglomerados de matriz

61
arenosa y material sub-volcánico andesítico muy fracturado (Castro 2010). Su edad ha sido
datada por Harrison (1951), el que asigna una edad que va desde el Carbonífero hasta el
Permiano, en base a su contenido fosilífero en algunos niveles carbonatados.

Figura 16. Areniscas rojas con estratificación subvertical del Grupo Mitu, sector
Agua del Oso, vista al NO.

3.5.3. Volcánicos del Carbonífero.


Formación Lavasén (Cm-l).
Unidad volcánica y sedimentaria conformada por dos miembros, el miembro inferior consta de
lavas tipo basalto y andesitas amigdaloides, asociados con diques de diabasa y microdioritas,
como los que se observan al este de Gollón. En el sector Abra–Chanchillo existen lavas
vesiculares y amigdaloides, con algunas vetas de cuarzo con sulfuros de cobre. La unidad
superior es mayormente porfirítica con fenocristales de plagioclasa y feldespato potásico,
además de brechas y piroclásticos con intercalación de secuencias sedimentarias. Dataciones
radiométricas de U-Pb en zircón, reportan una edad de 336.87 ± 0.18 Ma (Miskovic et al.
2009).
Su mayor exposición se encuentra en el tramo Leimebamba – Balsas, con una secuencia
compuesta por brechas, aglomerados, piroclastos y tobas con algunas secuencias sedimentarias
de origen continental. En este sector su distribución se correlaciona con las primeras

62
actividades volcánicas ocurridas durante el Carbonífero superior, por encontrarse
infrayaciendo en contacto normal al Grupo Mitu del Pérmico superior y se interdigita con el
Grupo Ambo, por tal motivo se le considera del Carbonífero.

3.5.4. Sedimentarios carbonatados del Triásico-Jurásico.


Grupo Pucará (TsJi-p).
Corresponde al intervalo final de la sedimentación volcanoclástica del Grupo Mitu, en esta
etapa ocurre una transgresión marina que da inicios a la depositación de una serie carbonatada
(Megard 1973). Constituye una franja alargada y continúa de sur a norte, conformado por una
secuencia de calizas micríticas en estratos delgados a gruesos; tal como se observa en las
cercanías de la localidad de La Florida, así como en la localidad de Porvenir donde aflora
como una secuencia de calizas gris claras (Castro 2010).
En la localidad de Luya se identifica el contacto entre las calizas grises oscuras del Grupo
Pucará y la secuencia de areniscas blanquecinas del Grupo Goyllarisquizga.
Se precisa una edad entre el triásico superior (Noriano) y el Jurásico inferior (Sinemuriano
superior), corresponde a un ambiente de sedimentación marino de tipo subtropical a tropical
con aporte detrítico restringido, pueden encontrarse diversas estructuras sedimentarias
(Sánchez 2006), tales como laminación paralela, ondulada, bioturbación, etc.
La unidad inferior es la Formación Chambará, distinguida por sus estratos gruesos en la
parte inferior y su contenido de fósiles del Noriano- Retiano, sobreyace la Formación
Aramachay, constituida por calizas y limoarcillitas en estratos tabulares y delgados con
nódulos calcáreos (Figura 17), además de ammonites.
Al tope de esta secuencia aflora la Formación Condorsinga, conformada por estratos de
calizas micríticas de color gris a beige, generalmente dispuesta en estratos delgados entre 10 a
30 cm de grosor, con superficies de estratificación algo onduladas, paralelas y discontinuas.
En algunas partes presentan intercalaciones siliciclásticas finas de color verde y gris.

63
Figura 17. Nódulos calcáreos en calizas de la Formación Aramachay, localidad de
Shicuaya, La Libertad.

Formación Corontachaca (Jms-c).


Se ha designado así a una secuencia de brechas y brechas-conglomerados esencialmente
calcáreos, conformados por fragmentos angulosos y subredondeados de calizas, en una matriz
fuertemente cementada de material calcáreo.
Esta unidad se encuentra sobreyaciendo en discordancia angular a las calizas de la Formación
Condorsinga e infrayacen en relación similar a las sedimentitas rojas de la Formación
Sarayaquillo.
Esta unidad ha sido observada en las hojas de Jumbilla y Chachapoyas, las brechas y
conglomerados son mal seleccionados, oligomícticos y bastante resistentes a la erosión. Al
norte de Suyubamba presentan algunas intercalaciones de limoarcillitas rojizas y muestran
buena estratificación (Sánchez 1995). De acuerdo a su posición estratigráfica suprayacente en
discordancia angular a la Formación Condorsinga del Grupo Pucará e infrayacente en relación
similar a las capas rojas de la Formación Sarayaquillo, se puede inferir que la Formación
Corontachaca se depositó durante el Jurásico medio o posiblemente el Jurásico superior.

64
3.5.5. Volcánicos del Jurásico.
Formación Oyotún (Jm-o).
Constituida por estratos gruesos de flujos lávicos andesíticos, con texturas afaníticas y
porfiríticas alternantes, las lavas presentan escasas intercalaciones sedimentarias en la base,
además de intercalaciones de pseudoestratos de brechas volcánicas con litoclastos
subangulosos ligeramente compactos.
La Formación Oyotún presenta dos niveles, una fase efusiva o lávica, compuesta por rocas
andesíticas. La segunda fase es explosiva compuesta por brechas con litoclastos. La escasez de
fósiles no ha permitido conocer con certeza su edad, sin embargo las relaciones estratigráficas
generales sugieren que la edad de la Formación Oyotún llegaría cerca al tope del Liásico
(Toarciano) (Sánchez 1995).

3.5.6. Sedimentarios silicoclásticos del Jurásico superior.


Formación Sarayaquillo (Js-s).
Su característica principal es la coloración rojiza y un relieve más suave con respecto a las
unidades adyacentes. Los principales lugares donde se encuentra esta unidad, se ubican en los
cuadrángulos de Jumbilla y Chachapoyas, además de afloramientos restringidos en la parte
noreste de Bagua Grande.
Consiste principalmente de lodolitas, limolitas y areniscas rojas intercaladas en estratos
medios. En la parte superior se intercalan areniscas grises claras a marrones claras en estratos
de grosor variable, desde algunos centímetros hasta un metro.
Ocasionalmente se pueden encontrar conglomerados mal clasificados, polimíticos de
extensión reducida, incluyendo restos de troncos y tallos de plantas con láminas delgadas de
carbón, así mismo se puede encontrar yeso y sal de piedra, además de brechas con fragmentos
de calizas, areniscas rojizas, rodeados por una matriz calcárea areniscosa de color rojo;
intercaladas con areniscas y limolitas rojas (Sánchez 1995).
Los únicos restos paleontológicos encontrados dentro de la secuencia de la formación
Sarayaquillo son troncos y tallos indeterminados. Teniendo en cuenta que suprayace a la
formación Condorsinga del Jurásico inferior, y en otros casos a la formación Corontachaca,
además de infrayacer al Grupo Goyllarisquizga u Oriente del Cretácico inferior, se presume

65
que la formación Sarayaquillo se haya depositado durante el Jurásico medio a superior. Es
correlacionable con la parte superior de la formación Oyotún (Sánchez 1995).

Formación Chicama (Js-ch).


Se constituye de areniscas pardas con intercalaciones de lutitas oscuras con contenido de
pirita, sugiriendo que el material sedimentario se depositó en una cuenca anaeróbica (Reyes
1980). Las lutitas negras son deleznables con delgadas intercalaciones de areniscas grises.

3.5.7. Sedimentarios silicoclásticos del Cretácico.


Grupo Goyllarisquizga indiviso (Ki-g).
Esta secuencia se halla ampliamente distribuida a ambos flancos del valle del Marañón, tal
como se observa en la localidad de Saumate, (Figura 18). Se le denomina indiviso por ser
imposible separar las formaciones que si se pueden cartografiar en el lado oeste.
Se trata de una secuencia de areniscas cuarzosas que se presentan en capas medianas a
delgadas bioturbadas, intercaladas con limoarcillitas gris verdosas a rojizas, como se observa
cerca de la localidad de Leimebamba, en contacto con las secuencias calcáreas del Grupo
Pucará (Sánchez 1995).

La Formación Chimú (Ki-chi), Unidad compuesta por areniscas de color gris blanquecinas
en estratos gruesos, macizos, típicos de un ambiente playero a continental. Sobreyace a la
formación Santa (Lagos y Quispe 2012), ver figura 19.

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Figura 18. Afloramiento de areniscas del Grupo Goyllarisquizga en la margen
derecha del río Marañón, localidad de Saumate, vista al NE.

Figura 19. Areniscas de color gris blanquecinas de la Formación Chimú, quebrada


Tres Quebradas en la localidad Huayabo, vista al NE.

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Formación Santa (Ki-s), litológicamente constituida por una alternancia de arcillitas,
limolitas y areniscas finas de coloración gris oscuras, con esporádicos horizontes calcáreos
(Lagos y Quispe 2012).

Formación Carhuaz (Ki-ca), Compuesta por una alternancia de lutitas, limolitas y areniscas
de grano fino., esta unidad presenta un grosor variable (Lagos y Quispe 2012).

Formación Farrat (Ki-f), Compuesta por areniscas gris blanquecinas. Sus estratos son muy
resistentes a la erosión. Sus características litológicas son muy similares a la formación Chimú
de tal forma que para poder diferenciarlo en campo es necesario ubicar a la formación. Santa y
Carhuáz. Se ha depositado en un ambiente litoral- playero. Se encuentra sobreyaciendo a la
formación Carhuáz (Lagos y Quispe 2012).

Grupo Oriente (Ki-o), Su origen se atribuye a facies esencialmente detríticas con algunos
niveles calcáreos. Kummel (1946), define esta secuencia como Formación Oriente,
dividiéndola en 6 miembros iniciales. Posteriormente Zegarra y Olaechea (1970), la elevaron a
la categoría de Grupo, dividiéndolas en 3 formaciones; Cushabatay, Raya o Esperanza y Agua
Caliente.
Los estudios realizados por los autores mencionados y la redefinición del INGEMMET, han
hecho posible el reconocimiento de 3 formaciones relevantes que conforman esta unidad
geológica, así tenemos: La parte inferior, que corresponde a la Formación Cushabatay se
caracteriza por presentar areniscas cuarzosas blanquecinas a amarillentas, masivas de grano
fino a medio con estratificación sesgada, algo friables.
La parte media está representada por la Formación Esperanza, cuyas secuencias se han
depositado en un ambiente netamente marino. Litológicamente están representados por
sedimentos pelíticos, predominando las lutitas y lodolitas rojizas; así como calizas grises a
negras y limoarcillitas grises, en horizontes delgados. Aunque en ciertos sectores, como en la
parte nororiental (en dirección a la Llanura) la secuencia cambia a litofacies de areniscas,
(Kummel 1946).
La parte superior corresponde a la Formación Agua Caliente, que constituye una secuencia
principalmente areniscosa con estratificación sesgada. Conforma relieves conspicuos como

68
montañas bajas y altas. Su litología está representada por areniscas cuarzosas blancas a cremas
con estratos de mediano espesor; también se intercalan con niveles delgados de limoarcillitas
grises fisibles. Representa un ambiente fluviodeltaico ligado a una etapa transicional de leve
regresión marina.

3.5.8. Sedimentarios carbonatados del Cretáceo.


Formación Inca (Ki-i).
Consiste de areniscas y lutitas con intercalaciones calcáreas, se caracteriza por el contenido
ferruginoso de sus sedimentos existiendo una visible acción de limonitización. Esta litología
representa corrientes turbulentas y de buena oxigenación, además de poca profundidad. Los
colores de intemperismo varían entre amarillo y pardo. (Wilson 1984). La proporción entre
areniscas y lutitas es bastante variable, no existiendo un cambio gradual y constante, las
areniscas son de grano medio a grueso, son duras y compactas, las lutitas contienen fósiles.
Por la presencia de ammonites en el sector de Celendín, se le atribuye una edad
correspondiente al Albiano inferior (Benavides 1656).

Formación Chúlec (Ki-chu).


Se define como secuencias calcáreas en estratos medianos a delgados de tonalidad blanquecina
a crema con bioturbación, biomicríticas y abundantes fósiles como turritelas y bivalvos en
localidad de Pomacocha - La Florida. Las calizas son lutáceas a margosas, presentan niveles
de lutitas grises, margas amarillentas y calizas marrones cremas.
Esta unidad contiene una fauna abundante de fósiles, los que indican la parte inferior del
Albiano medio. La naturaleza de material clástico indica que el mar alcanzó una mayor
profundidad, lo cual representaría una segunda etapa de transgresión marina (Benavides
1656).

Formación Pariatambo (Ki- pt).


Constituida por calizas, lutitas y tobas, presentándose en capas delgadas uniformemente
estratificadas con espesores entre los 200-250 m. La caliza es bituminosa con un olor fétido,
además de nódulos silíceos, se presenta en estratos delgados y uniformes, formando lajas
bastante características. Las lutitas son negras y ocurren como intercalaciones delgadas entre

69
las capas calcáreas, presentando abundantes ammonites y escamas de peces bien conservados,
los que pertenecen al Albiano medio (Wilson y Reyes 1984). Durante los trabajos de campo en
la quebrada Cashacunga, provincia de Celendín, se observaron estratos de caliza grisácea
intercalados con niveles lutáceos, (Figura 20). Al noroeste de Chota y Celendín la Formación
Pariatambo se vuelve más tobácea y presenta una coloración violácea.

Figura 20. Afloramiento de calizas gris oscuras intercaladas con niveles de lutitas pertenecientes a la
Formación Pariatambo, quebrada Cashacunga, Celendín, vista al SO.

Formación Crisnejas (Kis- c).


Aflora en ambas márgenes del río Marañón, se constituye por lutitas margas, areniscas y
calizas areniscas. En esta formación se observa un miembro inferior de margas y lutitas, con
intercalaciones delgadas de areniscas y calizas nodulares, el miembro superior muestra una
mayor proporción de calizas. La presencia de ammonites sugiere una edad del Albiano medio
(Benavides 1956).

Formación Chonta (Kis-ch)


Esta unidad fue definida por Morán y Fyle (1933), quienes describieron a la Formación
Chonta como una secuencia de 400 m de calizas cremas a gris claras, margas, esquistos
margosos y arcillosos y algunas areniscas y calizas en la base, las que se encuentran en la isla
de Chonta en el río Pachitea.

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En la zona de estudio se ha cartografiado como dicha unidad a la secuencia de calizas,
areniscas y limoarcillitas gris a pardo verdosas que suprayacen al Grupo Oriente, se distingue
porque da lugar a suelos arcillosos y fangosos con algunos niveles calcáreos, que
superficialmente presentan coloraciones cremas.
El contacto inferior está dado por una transición de areniscas limolíticas de color pardo
amarillento a limoarcillitas grises y verdosas, en estratos laminados de 5 a 20 cm; sobre estas
yacen estratos de calizas margosas de color gris.
Aldana y Romero (1995), han estudiado macrofósiles recolectados a lo largo del río San
Antonio, provenientes de los miembros inferior, medio y superior, según ello se afirma que la
Formación Chonta se depositó en el lapso Albiano Turoniano. La formación Chonta se
correlaciona con las formaciones Chúlec, Pariatambo, Pulluicana, Quilquiñán de la cuenca
Cajamarca y con la Formación Pariahuanca y parte de Jumasha en el Perú central.

Grupo Pulluicana (Ks-pu).


Constituido por calizas biomicríticas y margas de tonalidad gris, las que se alternan con
niveles arcillosos y arenosos en la parte inferior, conformando superficies de estratificación
ondulada.
En la localidad de Luya Viejo se reportan calizas cremas en estratos delgados de 0.1 a 0.15 m,
de rumbo N30°O y buzamiento 28°NE. Por otro laso en la localidad La granadilla se observan
calizas grises oscuras en estratos de 10 cm de espesor, (Figura 21).
Su ambiente de depositación corresponde a un mar somero a intermedio, las secuencias
calcáreas presentan abundantes fósiles (ammonites, gasterópodos y bivalvos), dicha fauna
indica una edad entre el Albiano tardío y el Cenomaniano medio (90 Ma), (Benavides 1956)

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Figura 21. Calizas grises oscuras del Grupo P ulluicana en la margen derecha de la
quebrada Faro, localidad La Granadilla, vista al NO.

Formación Yumagual (ks-yu).


Consiste de una secuencia de margas y calizas gris parduzcas, con pequeños niveles lutáceos
margosos amarillentos. Presenta algunas intercalaciones de bancos calcáreos, compuestos en
su mayor parte por restos de fósiles y microfósiles.
Esta formación se caracteriza por tener un delgado miembro fosilífero, como los que se
observa en la zona de La Encañada. En los niveles masivos es más difícil hallar fósiles, sin
embargo en el caserío de Conga y el yacimiento de Michiquillay se encontraron algunos
fósiles que corresponden a una edad entre el Albiano y Cenomaniano (Benavides 1956).

Formación Mujarrún (Ks-m).


Corresponde a una secuencia de calizas nodulares macizas, seguida de una intercalación de
margas y lutitas amarillentas (Benavides 1956).

Grupo Quilquiñán (Ks-qu).


Presenta niveles de lutitas friables gris oscuras y margas azuladas que intemperizan a marrón
rojizo, sus afloramientos son escasos, ya que sus sedimentos son blandos, ocupando terrenos
bajos. Estas secuencias de calizas nodulares macizas en la base están seguidas de una

72
intercalación de margas y lutitas amarillentas y hacia el tope se ubican bancos de calizas con
lutitas arenosas y margas con abundante contenido fosilífero (Wilson y Reyes 1984).
En la parte inferior de la unidad se observan secuencias fosilíferas, lo que permite asignarle
una edad que va entre el Cenomaniano tardío y Turoniano temprano, por su contenido de
ammonites. Su ambiente de depositación corresponde a mares profundos a moderadamente
profundos.

Formación Cajamarca (Ks-ca).


Secuencia esencialmente calcárea, compuesta por calizas micríticas y biomicríticas
intercaladas con calizas margosas, es en este nivel donde se reportan gasterópodos,
foraminíferos y ammonites, (Wilson 1984). Se le asigna una edad del Turoniano, su
depositación corresponde a un ambiente marino tidal, propia de una zona profunda de
plataforma calcárea.

Formación Celendín (Ks-ce).


Su litología característica está constituida por margas y lutitas de color gris parduzco y
amarillo rojizo, intercalada con limoarcillitas grises y calizas nodulares gris a beige, en
estratos delgados con abundantes fósiles de bivalvos, gasterópodos, ostras y equinoideos. Se le
asigna una edad del Campaniano.
Su ambiente de depositación corresponde a un mar profundo de plataforma carbonatada, esta
unidad suprayace en forma concordante a la Formación Cajamarca (Wilson 1984).

3.5.9. Sedimentarios silicoclásticos del Cretáceo superior-Paleógeno.


Formación Chota (KsP-cho).
Se compone de limoarcillitas, lodolitas, areniscas rojizas y verdosas, también se reportan
niveles volcánicos, areniscas tobáceas de colores gris a morado.
Existen algunos niveles de conglomerados polimícticos intercalados con areniscas en estratos
medianos a gruesos. De acuerdo a su contenido fosilífero, setacios marinos y carofitas, se le
asigna una edad que va del Campaniano hasta el Paleoceno superior (Wilson 1984).

73
3.5.10. Volcánicos del Paleógeno-Neógeno.
Grupo Calipuy (PN-c).
Caracterizado por una potente y extensa secuencia de flujos y domos de composición riolítica
a andesítica del Eoceno al Mioceno tardío (Longo 2000).
Wilson (1984) reconoció dos unidades separadas por una discordancia angular, a las que
denominó formación Llama y formación Porculla. En la localidad de Quinuapata afloran tobas
ácidas correspondiente a la formación Porculla, (Figura 22). Regionalmente dichos volcánicos
infrayacen en discordancia erosional a la Formación Huambos.

Figura 22. Afloramiento de tobas en la margen derecha de la quebrada Quinuario,


localidad de Quinuapata.

a) Formación Porculla (PN-p): Secuencia de derrames y piroclastos volcánicos de


composición mayormente ácida, con intercalaciones de andesitas, dicha secuencia es
cortada por múltiples eventos intrusivos (sills y stocks dispersos). Según Turner (1997), el
Volcánico Porculla se subdivide en el Complejo Volcánico Yanacocha y los Volcánicos
Regalado.

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b) Formación San Pablo (P-sp): Secuencia de gruesos bancos de rocas volcánicas,
intercalados en la base con areniscas rojizas y en la parte superior de una espesa secuencia
de aglomerados y piroclastos bien estratificados. Alcanza un grosor estimado de 900 m
Turner (1997).

Formación Huambos (Nm-huam).


Sobre el Grupo Calipuy yace en discordancia una secuencia piroclástica conocida como
Formación Huambos, la cual está constituida por tobas y brechas ácidas con algunas
intercalaciones de tobas andesíticas.
Se encuentra en altitudes superiores a los 3000 m, Turner (1997) considera a la Formación
Huambos como parte del Grupo Calipuy. Su edad oscila entre 8.8 - 8.2 Ma (Turner 1997).

3.5.11. Sedimentarios silicoclásticos del Paleógeno-Cuaternario.


Formación Cajaruro (P-c)
Se describe como una secuencia constituida por 150 m de margas, lutitas interestratificadas
con algunas calizas y areniscas gris claras a blanquecinas que en conjunto tienen una
coloración blanco gris a crema. Su nombre proviene del pueblo Cajaruro en la margen derecha
del río Utcubamba frente a Bagua Grande, su extensión se encuentra restringida al pliegue del
sinclinal de Bagua. Esta formación yace concordantemente sobre la Formación Chota e
infrayace en relación similar a la Formación El Milagro (Sánchez 1995).

No se han encontrado fósiles, pero de acuerdo a las dataciones hechas por Naeser (1991) en
niveles supra e infrayacente de la formación Cajaruro, se infiere que esta unidad debió
depositarse mayormente durante el Eoceno. Se le correlaciona con la formación Pozo del
oriente peruano y con las unidades eocénicas de la costa peruana.

Formación El Milagro (PN-em).


Mayormente de origen fluvial, consiste de conglomerados, areniscas y lodolitas rojas, algunas
de color marrón amarillento y otras de color blanco grisáceo. Hacia el techo la secuencia es
granocreciente y muestra un incremento en los conglomerados, en la base y el techo se
encuentran algunos niveles de tobas volcánicas.

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En esta unidad existen algunas capas delgadas de arenisca y limoarcillitas blanquecinas a
grises, similares a la formación Cajaruro. En la parte media predominan las areniscas y
lodolitas rojas; alcanza un espesor aproximado de 1 km.
En esta formación se han encontrado huesos, dientes y maxilares de mamíferos, además de
restos de troncos (Sánchez 1995). Según la datación de la unidad suprayacente, la formación
El Milagro corresponde al periodo entre el Eoceno y Mioceno medio. Naeser (1991) la
describe como Formación Sambiera en la margen izquierda del río Marañón. Es
correlacionable con la parte media y superior del Grupo Huayabamba y con el Grupo
Contamana del oriente peruano equivalente lateral del Grupo Calipuy.

Formación Bellavista (N-be).


Caracterizada por un predominio de areniscas, limolitas y limoarcillitas de color pardo
amarillentas y pardo grisáceas, aflora en capas delgadas a gruesas con intercalaciones
ocasionales de areniscas guijarrosas y conglomerados subredondeados.
En la parte inferior del cerro San Antonio se observa una secuencia conglomerádica de color
gris amarillento, en el cerro El Pistolero dichos conglomerados son cubiertos por una
secuencia de areniscas, limoarcillitas y conglomerados color marrón amarillento a blanco
amarillento, la que constituye el miembro superior de la formación Bellavista (Sánchez 1995).
Esta unidad empieza con conglomerados gruesos de cono aluvial, intercalados con areniscas y
limoarcillitas abigarradas, siguiendo areniscas y limoarcillitas, fluviátiles y lacustres,
respectivamente, presentando discordancias progresivas en gran escala. Naeser et al. (1991) ha
datado por trazas de fisión una toba en la parte superior de la secuencia, la cual evidencia una
edad del Mioceno, entre 8.6 a 1.1 Ma. Suprayace en discordancia a la formación El Milagro e
infrayace en igual relación a la formación Tamborapa.

Formación Inguilpata (Np-in).


Se ha denominado así a una secuencia de conglomerados polimícticos y areniscas líticas
semiconsolidadas que sobreyacen en discordancia angular a las rocas cretácicas de los
alrededores de Inguilpata, al NO de Chachapoyas.
Sus mejores afloramientos se encuentran en la carretera hacia Inguilpata en las nacientes del
río Tincas, en la quebrada Solía y en el corte de carretera de Chachapoyas hacia el río Sonche.

76
Los conglomerados son más gruesos al norte de Inguilpata, con clastos entre 30 cm y 5 cm de
diámetro, hacia el este de Chachapoyas estos conglomerados son más finos, donde se
presentan clastos con diámetros menores a 10 cm y mayor porcentaje de matriz areno-limosa
(Sánchez 1995). A la formación Inguilpata se le atribuye una edad del Neógeno superior, por
su posición estratigráfica, grado de diagénesis y deformación.

Formación Cajabamba (Nm-cjb)


Esta formación es de origen lacustre, se constituye de una secuencia de lutitas, lodolitas y
areniscas finas de color blanco amarillento, su exposición más extensa se da al este del pueblo
de San Marcos (Wilson y Reyes 1964).

Presenta abundantes ostrácodos, gasterópodos y lamelibranquios de agua dulce, con algunos


horizontes de diatomeas. En el sector de San Marcos se observan delgadas intercalaciones de
lechos carbonosos, notándose restos de tallos no determinados. Su edad corresponde
tentativamente al Mioceno inferior a medio.

Formación Condebamba (N-con).


Consiste de intercalaciones de areniscas gruesas, arcillas rojizas y conglomerados finos. Hacia
el tope está formado por un conglomerado grueso de cuarcitas en una matriz arenosa. Esta
formación no está plegada, sin embargo, ha sido afectada por reactivaciones de fallas pre-
existentes. Por su posición estratigráfica y sus relaciones con la formación Cajabamba, su edad
se enmarca entre el Plioceno superior y el Pleistoceno (Wilson y Reyes 1964).

Formación Tamborapa (Qp-ta).


Con esta denominación Salazar, 1967 definió una secuencia de conglomerados que afloran en
el puerto de Tamborapa sobre el río Tabaconas, en el sector de Perico y en las quebradas
Tumaraco, Tambillo y San Ignacio.
La secuencia consiste de aglomerados, areniscas gruesas y conglomerádicas fluviátiles, con
intercalación de lutitas abigarradas. Se le asigna un espesor estimado de 500 m (De La Cruz
1995).

77
La edad de la Formación Tamborapa no puede precisarse por falta de información
paleontológica y de dataciones, no obstante por su posición estratigráfica se considera que su
depositación tuvo lugar durante el Plioceno – Pleistoceno.

Depósitos Cuaternarios (Q-la/fg/co/al/fl).


En la Cordillera Occidental y la región interandina, los depósitos aluviales y fluviales están
constituidos por conglomerados, gravas, arenas, limos, etc. formando los pisos de valle,
desembocaduras de quebradas, algunas terrazas y áreas planas sin mayor importancia. Se
encuentran en bancos sub-horizontales constituidos por material fino con algunas
intercalaciones de gravas y conglomerados, como los que se observan en los pueblos de
Namora, Matara, San Marcos, Ichocán, Cajabamba.
Dentro de los depósitos aluviales se ha considerado los materiales con poco transporte y en los
depósitos fluviales, las diferentes terrazas dejadas por los ríos, estos son:

• Depósitos aluviales y fluviales en las desembocaduras de las quebradas y algunas terrazas


ubicadas en las estribaciones andinas, aquí se distinguen gravas, arenas y limos. Un típico
ejemplo de llanura aluvial se observa en el río Cajamarca, en el distrito de Jesús, (Figura 23).
Así mismo en la quebrada Tuyunga, distrito de Sucre, se aprecian bancos aluviales de hasta 50
m de espesor, (Figura 24).

• Depósitos coluviales con sedimentos detríticos subangulosos a angulosos (De La Cruz 1995).

• Depósitos fluvioglaciares ubicados en las partes más elevadas de las formaciones geológicas,
destacan los depósitos lacustres en las pequeñas cuencas interandinas, los depósitos aluviales
en las faldas de los cerros y los fluviales en los lechos de los ríos.

• Depósitos lacustres, constituidos por material areno-arcilloso y en algunas ocasiones se les


encuentra intercalados con lentes de gravas y conglomerados. La meteorización es más intensa
hacia el este, por lo que en dicha zona el material clástico se hace más fino.

78
Figura 23. Depósitos de cauce y de llanura aluvial en el río Cajamarca, localidad
de Jesús.

Figura 24. Depósito aluvial en la margen derecha de la quebrada Tuyunga, distrito


de Sucre.

79
3.5.12. Rocas Intrusivas.
Las unidades ígneas se encuentran representadas principalmente por intrusivos del
Carbonífero (Batolito Gollón- Callangate), Cretácico–Paleógeno e intrusivos del Paleógeno–
Neógeno (“stocks” de dioritas y granodioritas) así como cuerpos subvolcánicos del Mioceno.

3.5.13. Intrusivos del Paleozoico.


Batolito Gollón-Callangate.
Estos cuerpos plutónicos están dispuestos de manera discontinua, se trata de un batolito
compuesto por plutones que forman parte de la faja granítica de la Cordillera Oriental que
aflora desde el centro del Perú.

El Batolito de Gollón- Callangate intruye a rocas del Complejo Marañón, rocas del Grupo
Ambo y parte de la Formación Lavasén, que también se le encuentra como techos colgantes,
sobre este batolito yacen las capas rojas del Grupo Mitu. La mayoría de cuerpos plutónicos
tienen menor contacto tectónico ya sea con las rocas de caja o con rocas más jóvenes, a
continuación se describen sus principales unidades (Sánchez 2006).

Diorita Yalen.
Es un pequeño cuerpo holocristalino de grano medio de 200 a 300 m de extensión, ubicado a 1
km al oeste de Yalen, a ambas márgenes del río Cujibamba. Esta diorita se encuentra como
bloques, xenolitos e inclusiones pequeñas dentro de intrusiones más jóvenes.

Tonalita- Granodiorita Gollón.


Se ubica al norte de Abra Chanchillo entre los ríos Illabamba–Gollón y la quebrada Soledad,
tiene una geometría alargada de dirección NS y alcanza altitudes de 3500 m.s.n.m. Al norte de
Gollón se presenta como una roca mesócrata con mayor contenido de minerales máficos,
mientras que, hacia el norte, hasta Punta Arenas, se encuentra una variedad leucócrata.
Asociados a este plutón se encuentran algunos diques verde oscuros.

80
Granito Balsas (P-gr).
Aflora a lo largo de la carretera Celendín- Chacanto – Leimebamba y Chacanto – San Vicente
– Bolívar, se encuentra emplazado dentro de rocas del Complejo Marañón, sus contactos son
tectónicos, limitado por fallas de rumbo andino. Este cuerpo se caracteriza por ser de
naturaleza leucócrata y constituye la roca caja de granitos feldespáticos rojizos.
En la localidad de Balsas, a ambas márgenes del río Marañón se observan importantes
afloramientos de granito rojo, con notable oxidación supérgena, asimismo se observan diques
aplíticos, (Figura 25).
El granito de Balsas presenta xenolitos con cierta orientación de sus minerales máficos, dicha
orientación coincide con la foliación de las rocas metamórficas circundantes.

Figura 25. Granito rojo de Balsas compuesto por xenolitos de granodiorita, nótese
los diques aplíticos. Localidad de Balsas, vista al NE.

Tonalita – Granodiorita Lavador.


Es un cuerpo alargado emplazado en rocas del Complejo Marañón, Grupo Ambo y la
Formación Lavasen, en las inmediaciones de la desembocadura del río Miriles y el paraje
Lavador. Es una roca maciza, leucócrata a mesócrata de grano medio. Dentro de esta unidad se

81
observan algunas vetas de cuarzo blanco, así como algunos diques afaníticos gris verdosos de
dirección NO-SE, además de diques aplíticos con similar orientación.

Granodiorita Los Alisos.


Se ubica al norte de Bambamarca y al oeste de la localidad Tambo de Callangate, se encuentra
rodeado de cuerpos graníticos más jóvenes. Este cuerpo se presenta bastante meteorizado y
disgregable, asimismo es cortado por diques de aplitas y granitos. En las partes más altas
contiene algunos bloques de rocas volcánicas verdes.

Monzogranito Abra Chanchillo.


Cuerpo de roca plutónica que se caracteriza por su mayor contenido de feldespato potásico en
relación con la tonalita – granodiorita Gollón, que se encuentra al norte de esta unidad.
Presenta una geometría alargada y corta a las rocas volcánicas de la Formación Lavasen y a las
areniscas del Grupo Mitu.
En todos los cuerpos donde se observa esta unidad existen diques rojizos a rosados, los que
constituyen la última fase del magmatismo intrusivo.

Monzogranito Yalen
Cuerpo intrusivo identificado al sur de Pana, Mallaca, Yalen y en la margen derecha del río
Lanchas (ver figura 26), donde algunos bloques de la granodiorita Los Alisos quedan como
inclusiones rodeados del monzogranito Yalen. Este monzogranito corta al Complejo Marañón
y a las formaciones Contaya y Lavasen. Es cortado por cuerpos graníticos a manera de
pequeños stocks y diques.

82
Figura 26. Afloramiento de monzogranito, margen derecha del río Lanchas, vista
al NE.

Monzogranito – Granodiorita Callangate.


Este cuerpo tiene una forma alargada, disectado mayormente por geoformas de origen glaciar
que se encuentran entre los 3200 -3800m de altura. El plutón Callangate tiene relación con la
granodiorita Los Alisos, el Grupo Ambo y los niveles inferiores de la Formación Lavasen en
la quebrada el Tambo.
El contenido de minerales félsicos y máficos es también irregular, no obstante los tipos
litológicos son mayormente monzogranitos.

Sienogranito Chacanto.
Es la unidad intrusiva más joven dentro del conjunto de rocas graníticas que conforman el
Batolito de Gollón – Callangate. Se puede apreciar que los diques de color rosado buzan al
suroeste con ángulos moderados a suaves, sus espesores son variables entre algunos metros a
decenas de metros. Dichos diques también se encuentran en el Monzogranito Abra Chanchillo.

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Su litología incluye sienogranitos, granitos feldespáticos alcalinos, aplitas y microgranitos, en
general son rocas leucócratas de color rojo a rosado.

Diabasa (C-d).
Se trata de un conjunto de rocas verdes oscuras, porfiríticas de grano fino y de composición
diabásica a anfibolítica, que infrayace a las areniscas rojas y conglomerados del Grupo Mitu
en su contacto Nororiental. En su contacto suroccidental corta a las rocas metamórficas del
Complejo de Marañón (Sánchez 1995).
Las diabasas se extienden a lo largo de 17 km, con una dirección NO–SE. Su emplazamiento
posiblemente ocurrió a fines del Paleozoico superior.

Diorita (C-di).
A lo largo del camino Choctamal –Tribulón en las nacientes del río Balsahuayco (Lonya
Grande), se encuentra una diorita mesócrata de grano medio, que intruye a los esquistos del
Complejo Marañón e infrayace a los conglomerados del Grupo Mitu, los que incluyen
abundantes clastos de rocas intrusivas y metamórficas (Sánchez 1995).

Plutón Huaylla Grande (C-gr/gd/di).


Aflora en el río Huaylla Grande (cuadrángulo de Lonya Grande), como un cuerpo plutónico de
15 km. de largo por 4.5 km de ancho, con una orientación NO-SE. El río Huaylla Grande
discurre por la parte media del plutón, generando un drenaje dendrítico y un relieve de
lomadas.
Se distingue la siguiente diferenciación:
Granito–Granodiorita.- Este macizo plutónico varía de granodiorita a granito de grano medio,
que hacia el oeste presenta deformación y trituración, que han alterado los rasgos texturales
originales, encontrándose texturas de tectonitas granulares.
Diorita.- Es una roca mesócrata, de grano medio, fanerítica e inequigranular emplazada dentro
de los esquistos del Complejo Marañón e infrayaciendo a conglomerados polimícticos del
Grupo Mitu. Se le observa en las nacientes del río Balsahuayco (Lonya Grande).
Los afloramientos presentan una gruesa capa de suelo residual, donde se ha desarrollado una
exuberante vegetación arbórea, que dificulta su observación.

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Estas rocas por sus relaciones de contacto y rasgos texturales, parecen corresponder al
conjunto de intrusiones graníticas emplazadas en rocas proterozoicas y paleozoicas durante el
Carbonífero inferior (Sánchez 1995).

3.5.14. Intrusivos del Cretáceo inferior.


Plutón Chunchuca (Ki- to/gd).
Está compuesto por tonalitas y granodioritas grises, leucócratas a mesócratas de grano medio,
constituido por plagioclasas, feldespato potásico, cuarzo y biotita, el mineral de alteración más
frecuente es la sericita. En los cortes de la carretera Huabal–El Huaco se observa algunos
afloramientos.
Morfológicamente se trata de un cuerpo alargado de dirección N-S, con una longitud
aproximada de 40 km y un ancho de 3 a 7 km, dicho cuerpo se ha emplazado cortando a la
secuencia volcánica sedimentaria de la Formación Oyotún.

3.5.15. Intrusivos del Cretáceo-Paleógeno.


Granitos y Monzonitas (KP-gr).
Se ubica al suroeste de Jaén, en la parte central del cuadrángulo del mismo nombre. Debido a
que sus facies y grado de alteración son variables, se presume un rango de tiempo amplio en
su emplazamiento. Una datación K/Ar denota 47.6 +/- 2.4 Ma para los cuerpos graníticos
(Jica-Ingemmet 1992), no obstante durante esta edad no se observan cuerpos intrusivos
emplazados en la secuencia del Cretácico superior, por lo que se presume que tal datación
podría corresponder a un proceso de alteración hidrotermal.

3.5.16. Intrusivos del Paleoceno-Mioceno.


Dioritas y Granodioritas (PN-di, gd)
Se ubican a manera de “stocks” en el sector noroccidental del área de estudio, dichos cuerpos
fueron generados durante periodos de intenso ensanchamiento cortical y corresponden a rocas
calcoalcalinas que van desde dioritas a granodioritas, con edades del Eoceno-Mioceno.
Macroscópicamente los stocks mineralizados y estériles son muy parecidos, entre los
principales stocks porfiríticos mineralizados tenemos: Michiquillay, El Galeno, Minas Conga,

85
La Carpa, etc. De acuerdo a investigaciones previas se piensa que estos stocks están
controlados por la falla regional Punre– Canchis.
Los stocks mineralizados se emplazaron en un lapso de tiempo de 5.2 Ma (21.30 a 15.58 Ma)
y tienden a seguir una orientación de emplazamiento NO (Rivera 2008).

3.5.17. Intrusivos subvolcánicos del Mioceno.


Andesitas y Dacitas (Ti-an, da).
Afloran en el sector occidental del área de estudio, se trata de cuerpos subvolcánicos y domos
de composición andesítica y dacítica, de color gris verdoso a gris claro, presentan texturas
porfiríticas con cristales de plagioclasa, cuarzo y anfíbol (Navarro et al. 2008). Los cuerpos
subvolcánicos intruyen secuencias volcánicas del Paleógeno – Neógeno y sedimentarias del
Mesozoico.
Dataciones radiométricas recopiladas de Ar/Ar y K/Ar reportan edades entre 10 a 20 Ma,
sugiriendo un emplazamiento durante el Mioceno relacionado con el vulcanismo y los
intrusivos del Eoceno – Mioceno

86
Figura 27. Mapa Unidades Geológicas.

87
3.6. CONTROL ESTRUCTURAL.

Las unidades estructurales en el área de estudio han controlado la sedimentación y


deformación de las secuencias sedimentarias, especialmente de las rocas Mesozoicas que
suprayacen al basamento metamórfico y a rocas Paleozoicas.
Considerando las características litoestratigráficas, pliegues y fallas regionales se ha definido
en cinco unidades estructurales, tal como se muestra en la Figura 40.

3.6.1. Unidad de pliegues y sobreescurrimientos


En el área de estudio se puede distinguir esta unidad al SO del distrito de San Andrés de
Cutervo, al noreste limita con la unidad imbricada y ocupa una pequeña parte del sector
occidental en el área de estudio. Se caracteriza por presentar estructuras de pliegues estrechos,
de longitud regional, los que se desarrollan en rocas sedimentarias del Cretáceo. Estas
estructuras muestran su mejor desarrollo en rocas poco competentes del Cretáceo inferior
como las formaciones Chimú, Santa, Carhuaz y Farrat, así como la base de la Formación
Chicama.
Algunos de estos pliegues se hallan cortados por fallas inversas de alto ángulo y fallas
transversales de rumbo ENE-OSO y NNE-SSO (Reyes 1980).

3.6.2. Unidad imbricada


A principios del Cenozoico el mayor evento tectónico compresivo corresponde a la fase Inca,
la que invirtió la cuenca cretácea, dando como resultado la unidad imbricada a la que muchos
investigadores la denominan faja plegada y corrida del Marañón. (Wilson et al 1984 Y
Mégard 1984).
Esta unidad se observa al SO de Lonya Grande hasta la localidad de Oxamarca (Figura 28),
por lo general en la margen izquierda del río Marañón y limita al oeste con la unidad de
pliegues y sobreescurrimientos, al este limita con la unidad de bloques fallados a través del
sistema de fallas del Marañón.
La unidad imbricada afecta a las secuencias cretáceas incluyendo la Formación Chota y el
complejo Marañón. Esta unidad también se observa en el distrito José Sabogal entre Sucre y
La Paccha, representando el frente oriental del segmento que fue desplazado hacia el noreste
sobre el flanco occidental del Geoanticlinal del Marañón.

88
Se caracteriza principalmente por la presencia de fallas inversas y casi paralelas de rumbo
general NO-SE, con buzamiento hacia el SO (60º a 80º). Dichas fallas afectan a los pliegues
preexistentes haciendo que estos sean escasos e incompletos.
Son muy frecuentes las repeticiones de unidades y la superposición de secuencias antiguas
sobre secuencias más jóvenes, ello debido al empuje hacia el NE que ocasionó la formación de
fallas imbricadas en el frente, que siguieron al plegamiento inicial donde el bloque del
Marañón actuó a modo de una barrera más rígida (Sánchez 1995).
Así mismo se presentan capas gruesas de rocas sedimentarias carbonatadas del Cretáceo
(Grupo Pulluicana, Formación Crisnejas y la Formación Chota) que buzan al OSO, separadas
por fallas inversas que buzan en la misma dirección. Dichas estructuras constituyen controles
estructurales de los sistemas porfiríticos del norte del Perú como los sistemas Chicama-
Yanacocha (Quiroz 1997) y Punre-Canchis-Magistral, relacionados con la deformación del
Paleoceno-Oligoceno y Mioceno, con registros de movimientos que generaron zonas de
tensión permitiendo la circulación de los fluidos magmáticos-hidrotermales (Pardo- Casas y
Molnar 1984).

Figura 28. Vista de la unidad imbricada al oeste de Sicuaya (Bolívar), nótese en la parte
inferior el río Marañón que discurre de izquierda a derecha, vista a l NO.

89
3.6.3. Unidad de bloques fallados
Esta unidad abarca los cuadrángulos de Bolívar, Leimebamba, Lonya Grande y una pequeña
parte de Chachapoyas y Bagua Grande, corresponde a una zona donde los movimientos
verticales produjeron grandes bloques fallados durante el Paleógeno-Neógeno, sus efectos más
notables están localizados en el denominado Complejo del Marañón del Ordovícico
(Haeberlin 2002; Cardona 2006).
Las estructuras están representadas por fallas normales e inversas de alto ángulo con
buzamientos al SO y NE, afectando a unidades jóvenes las cuales se encuentran plegadas y
falladas. En esta unidad los pliegues son amplios y los buzamientos de los estratos son de
moderados a suaves (Sánchez 1995).
En el área de estudio podemos definir claramente los bloques del Marañón, Utcubamba y el de
la Cordillera del Tigre.

3.6.4. Bloque del Marañón


Este bloque constituye el núcleo de la Cordillera Oriental (Sánchez 1995), se trata de fajas
angostas de cuencas tectónicas que coinciden con el valle del río Marañón (Figura 29), al cual
se le da el nombre de fosas tectónicas (grabens del Marañón).

Limita al este con el bloque hundido del Utcubamba y el límite oriental lo constituye la falla
LLuy - Kuélap. Las estructuras son mayormente fallas subverticales (Figura 30 y 31) que han
permitido que las unidades del Mesozoico, hayan bajado con respecto a unidades del
Paleozoico y Neoproterozoico (Figura 32).

90
Figura 29. Faja angosta coincidente con el valle del río Marañón y la Cordillera
Oriental, anexo Mendán. Foto tomada desde el flanco oriental de la Cordillera
Occidental,vista al NE.

Figura 30. Falla normal que afecta a rocas del Grupo Goyllarisquizga (a) y a rocas
calcáreas de la Formación Aramachay (b). Vista al NO tomad a desde el sector El Vado,
vista al SO.

91
Figura 31. Contacto litológico producto de fallamiento vertical entre las rocas del Grupo
Goyllarisquizga (a), formación Crisnejas (b) y el Complejo del Marañón (c). Nótese el
contacto entre el Plutón granítico del Pérmico (d) y el Complejo Marañón. Valle fluvial
interandino del río Marañón, vista al SO.

Figura 32. Contacto litológico de areniscas del Grupo Goyllarisquizga (1) y esquistos
del Complejo Marañón (2). Margen izquierda del río Marañón en el trayecto Chuquitén
– Calemar, vista al NO.

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3.6.5. Bloque del Utcubamba.
Se extiende desde la falla Lluy - Kuélap hasta el río Utcubamba (Figura 33), constituido por
rocas mesozoicas que muestran deformaciones en diversos grados, observando algunos
pliegues moderados en la secuencia del Cretáceo (Figura 34). Este bloque además del Grupo
Pucará y la secuencia cretácea, lo conforma también la Formación Sarayaquillo, la que aflora
de manera restringida en el área de estudio.

Figura 33. Bloque hundido del Utcubamba, visto desde la localidad de Kuélap al
NE.

Figura 34. Estratos plegados en calizas del Grupo Pulluicana. Vista al norte tomada
desde la localidad Santo Tomás.

93
3.6.6. Bloque de la Cordillera del Tigre.
Ubicado en el curso inferior del río Utcubamba desde Santa Catalina (Lonya Grande)
extendiéndose con rumbo SE-NO, pasando por el sector oriental de la hoja de Bagua Grande
hasta la hoja de Aramango. Al oeste limita con la falla Aserradero que constituye el límite
oriental del sinclinal de Bagua, al este limita con la falla Luya-Sipasbamba (Figura 35) que
separa rocas paleozoicas y mesozoicas.
Básicamente se encuentran fallas esencialmente de movimiento vertical; aunque aquellas que
se encuentran en los límites parecen ser inversas. En la mayor parte del área las unidades
Cretáceas, suprayacen en discordancia angular a las rocas Paleozoicas y rocas del Triásico -
Jurásico, mostrando direcciones suaves a moderadas; no obstante, hacia el borde occidental, su
inclinación es fuerte e incluso, la secuencia se encuentra parcialmente invertida.

Figura 35. Falla Luya-Sipasbamba, vista desde el cerro Ticlla, la que delimita la unidad
de Transición (a) y el bloque de la Cordillera del Tigre (b), vista la NE.

3.6.7. Bloque de Yasgolga.


Se extiende a lo largo de la hoja de Leimebamba y el sector sur de Chachapoyas, limitando al
sur con el bloque del Marañón y al norte con el bloque hundido del Utcubamba.
Este bloque se encuentra limitado por fallas de alto ángulo con movimiento vertical, las que
han puesto en contacto unidades del Mesozoico, con formaciones Paleozoicas. Corresponde a
un anticlinal fallado en cuyo núcleo se encuentran metasedimentitas y rocas de los grupos

94
Ambo y Mitu. En el flanco occidental se encuentra el Grupo Pucará con buzamientos
moderados hacia el OSO, el cual es afectado por algunas fallas.

3.6.8. Zona de transición.


Se ubica al NNE de Chachapoyas y corresponde a una zona de bloques levantados y hundidos,
limitados por fallas inversas y normales (Figura 36). Dichas estructuras han permitido el
ascenso del Grupo Pucará en forma de anticlinales fallados, asimismo descendieron las rocas
Cretáceas formando bloques alargados. Producto de estas estructuras desataca la meseta
estructural formada en el Grupo Pucará (Figura 37), la que contrasta geomorfológicamente
con el bloque hundido en Cocachimba.
En el área comprendida entre Chachapoyas, Molinopampa y la parte occidental de Jumbilla,
ubicado al oriente de Luya-Lamud, se observa un relieve suave, disectado profundamente por
el río Utcubamba y sus afluentes. Así mismo se observan pliegues extendidos esporádicos de
buzamientos moderados a suaves.

Figura 36. Falla normal de rumbo NE en rocas calcáreas del Grupo Pucará. Vista tomada
en las inmediaciones del poblado de Magdalena en Chachapoyas.

95
Figura 37. Bloque hundido disectado por el río Utcubamba, nótese la meseta estructural
conformada por el Grupo Pucará. Vista tomada desde la localidad de Cocachimba en
Chachapoyas.

3.6.9. Unidad de pliegues y fallamientos longitudinales.


Está ubicada al oriente de la unidad de transición y al oeste del río Marañón, se caracteriza por
la presencia de pliegues amplios y simétricos, que siguen una dirección NO-SE. También se
observa un sistema de fallas NE-SO de menor longitud, cuyos desplazamientos son
mayormente de rumbo, afectando principalmente a las estructuras longitudinales. En esta
unidad se ha identificado las siguientes subunidades estructurales:

3.6.10. Pliegues y fallas.


Los pliegues y fallas se han desarrollado en unidades que abarcan edades desde el Triásico-
Jurásico (Grupo Pucará) hasta el Paleógeno (Formación Chota), comprendiendo a secuencias
sedimentarias y rocas intrusivas del Cretáceo inferior. No se observan pliegues bien
conservados debido a que fueron deformados por fallamientos posteriores.
La falla localizada en la margen izquierda del valle del Marañón, frente a Cumba, ha
permitido el ascenso de las calizas Triásico-Jurásicas del Grupo Pucará. (Salazar 1967). Esta
estructura podría estar relacionada con otras fallas transversales de tipo normal, que han
delimitado el curso fluvial del río Marañón.

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3.6.11. Sinclinal Utcubamba-Bagua
Constituido en rocas cretáceas y de manera restringida afecta a rocas paleógenas. El flanco
occidental de este sinclinal tiene rumbo andino y buzamientos de 20° a 30° al NE, mientras
que el flanco oriental buza hacia el NO. El eje es casi coincidente con el curso inferior del
valle del Utcubamba (NO-SE) y afecta a las rocas de las formaciones El Milagro y Chota.
Esta unidad estructural se encuentra afectada por algunos fallamientos importantes de
longitudes kilométricas y pone en contacto a la Formación Chota con la Formación El Milagro
(Figura 38).

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Figura 38. Vista áreas de confluencia de los ríos Utcubamba y Marañón, sector septentrional del Bloque del Marañón que
marca una notable disminución de altitud hacia el NO (Sánchez 1996)

98
3.6.12. Domo anticlinal.
Esta unidad se ubica al SE del cuadrángulo de Jaén, entre los ríos Utcubamba y Marañón
(Figura 39), se trata de un pliegue resultante de esfuerzos compresivos, ubicado sobre la
inclinación septentrional del bloque del Marañón, marcando una notable disminución en
altitud en sentido NO, indicando un fallamiento en el límite del bloque antiguo, en su núcleo
expone areniscas del grupo Goyllarisquizga con flancos moderadamente inclinados al NE-SO.

Figura 39. Vista del flanco occidental del anticlinal desarrollado en secuencias
carbonatadas del Cretáceo superior. Vista al NO de la margen izquierda del río
Marañón

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Figura 40. Mapa Control Estructural

100
3.7. GEOLOGÍA ECONOMICA

3.7.1. Aspectos Metalogenéticos


En el área de estudio se reconocen importantes yacimientos de oro, plata, cobre, plomo, zinc,
fierro, molibdeno, entre los más importantes tenemos El Galeno (Cu-Au-Mo), Minas Conga
(Cu-Au), Bongará (Pb-Zn-Ag), Soloco (Zn, Pb), así como muchas áreas de interés minero que
están siendo exploradas.
Estas diversidades de elementos metálicos se formaron por eventos geo-tectónicos,
magmáticos y de mineralización en diferentes fases, como la convergencia de placas
tectónicas de Sudamérica y de Nazca durante el Mesozoico y Cenozoico, además de eventos
similares que se repitieron durante el Ciclo Andino desde el Triásico inferior hasta el
Paleógeno.
Los depósitos minerales son epigenéticos, mayormente del tipo hidrotermal como vetas y
depósitos estratoligados epigenéticos de reemplazamiento, metasomáticos de contacto,
“stockwork”, “skarn” y depósitos singenéticos (exhalación volcánica marina, estratoligados
por precipitación química marina, continental y aluviales de oro).
Como guías de prospección y exploración minera se describen a continuación los principales
rasgos de las épocas metalogenéticas de la cordillera occidental, zona de depresiones
interandinas, cordillera subandina y la cordillera oriental. A la mineralización distribuida en
franjas concordantes con el rumbo de la Cordillera de los Andes se le conoce como provincias
metalogenéticas, que se alinean en forma paralela a la Cordillera de los Andes.
En este capítulo se proponen unidades metalogenéticas en base a las características geológicas,
evidencias de campo y la distribución de ocurrencias minerales.

3.7.2. Franjas Metalogenéticas


Según Quispe et al (2008) definió 23 franjas metalogenéticas en base a los dominios
geotectónicos y los sistemas de fallas regionales, tomando en cuenta los tipos de depósitos de
minerales, operaciones y proyectos mineros.
Las franjas metalogenéticas representan épocas de mineralización que se extienden a lo largo
de sistemas de fallas regionales y litologías que han favorecido la mineralización de depósitos
minerales. En el área de estudio se ubican las franjas metalogenéticas I, II, VI, XVI y XX
(Figura 45).

101
3.7.2.1. Franja I de Depósitos de Au en rocas meta-sedimentarias del Ordovícico y
Silúrico-Devónico
Se localiza a lo largo de la Cordillera Oriental, en la zona de estudio se extiende de sur a norte
como una faja delgada a ambas márgenes del río Marañón hasta la provincia de Chota. Las
rocas hospedantes están conformadas por pizarras y esquistos del Paleozoico inferior. Las
estructuras mineralizadas corresponden a vetillas y mantos lenticulares de cuarzo-oro,
controladas principalmente por fallas inversas NO-SE. La mineralización probablemente está
asociada a eventos magmáticos del Ordovícico y del Siluro-Devónico.
En el área de estudio se evidencia mayormente vetas como Cochabamba (Au), Chuquibamba
(Au), Urcococha (Au), Atuén (Au), además de los mantos polimetálicos: San Luis (Pb – Ag –
Zn), Santa Marta (Pb – Ag – Zn) y Cococho (Zn – Pb – Ag – Au).
Por otro en las localidades de Bolívar-Balsas-Collonce se ha realizado un muestreo
geoquímico sistemático de sedimentos activos de quebrada, los que han permitido definir
importantes anomalías.
De acuerdo a las evidencias de yacimientos metálicos Sánchez (1995) definió las siguientes
subprovincias:

a) Subprovincia Aurífera
En las rocas proterozoicas, principalmente en los cuadrángulos de Leymebamba, Bolívar y
Lonya Grande, se encuentran fisuras con mineralización de oro relacionadas a procesos
tectónicos y magmáticos correspondientes a los ciclos Herciniano y Andino (Sánchez 1995).
En esta subprovincia destacan algunas áreas de interés minero, las que a continuación se
describen:

Área de Santo Tomás-Cocabamba: En el cuadrángulo de Leymebamba entre Santo Tomás y


Balsas se reconocen características geológicas con posibilidades económicas para la
explotación de oro filoneano similares a los de Parcoy-Buldibuyo, aunque su volumen y
abundancia se desconoce.

102
Área del Lavador-Poña: En el camino de Ingenio a Poña (El Porvenir) al NO del
cuadrángulo de Bolívar existe una cadena de cerros denominada El Lavador, constituida por
rocas intrusivas paleozoicas muy alteradas. Dichas rocas presentan vetas de cuarzo lechoso
con calcita.
Área de Chalabamba: Se encuentra al oeste de Bolívar, donde se observan vetas (N45ºE,
56ºSE) de cuarzo lechoso y pirita diseminada con ausencia de oro. Dichas vetas se emplazan
en filitas y esquistos del Complejo del Marañón.

Oro Aluvial: Se reconocen placeres auríferos en terrazas y conos aluviales a lo largo del río
Marañón (entre Balsas y Lonya Grande), río Utcubamba y Bagua Grande, los que presentan
contenidos importantes de oro y son explotados regularmente por mineros informales durante
las épocas de estiaje, especialmente en las terrazas y playas del río Marañón.

b) Subprovincia polimetálica.
Se caracteriza por la mineralización de Au, Ag, Pb, Zn, en vetas que se hallan emplazadas en
rocas paleozoicas así como en rocas sedimentarias del Mesozoico, especialmente calizas
(Sánchez 1995).

Área de Cococho: En el anexo de Cococho, distrito Campo Redondo (cuadrángulo de Lonya


Grande) se han explotado 2 prospectos mineros por “metales base”. Se trata de vetas de 1 m de
espesor como máximo, emplazadas en esquistos del Complejo del Marañón, con rumbo N
45ºO y buzamiento al NE. La mineralización consta de galena argentífera, esfalerita y pirita
con un alto contenido de Ag y Zn.

Área de Chuquibamba: Al NO de Chuquibamba se localizan vetas de cuarzo lechoso de


rumbo N65ºE completamente fracturadas. Hacia el noreste se encuentran indicios de minerales
metálicos relacionados a rocas intrusivas y metamórficas del Complejo Marañón.

Área de Huanabamba: A 2 km al noreste de la localidad de Huanabamba, se encuentran


vetas de cuarzo con “limonitas” alojadas en esquistos del Complejo Marañón, sus espesores
varían entre 0.4 y 0.5 m. Resultados químicos reportan valores de 0.5 g/t de Au, 1 g/t de Ag.

103
Área de Chanchillo: Cerca del lugar denominado Abra de Chanchillo entre Balsas y
Leymebamba, a un lado de la carretera, se observan dos vetas con óxidos de cobre, estas han
sido exploradas por medio de socavones de 30 y 5 m de longitud respectivamente, la
mineralización consta de pirita y calcopirita emplazadas en rocas subvolcánicas de
composición traquítica asociadas a la Fm Lavasén.

Área de Urcococha: A 2 km al NE de Chuquibamba se ubican vetillas de cuarzo lechoso de


hasta 0.8 m de espesor, con rumbo E-O y buzamientos entre 60º y 70º al norte, dichas
estructuras se emplazan en rocas volcánicas de la formación Lavasén. Resultados químicos
reportan 0.02 g/t de Au, 0.5 ppm de Ag, 10.8 ppm de Pb, 37.41 ppm de Zn y 45.97 ppm de Cu.

Área de Yajamina: Se encuentra ubicado a 6 km al NO de Chuquibamba en la margen


derecha de la quebrada Huicondillo a una altitud de 3440 msnm. En dicho lugar se ubicaron
labores mineras antiguas trabajadas a “media barreta”; se trata de estructuras rellenas por
cuarzo, completamente fracturadas, emplazadas en la Formación Lavasén, además
“limonitas”, arcillas, clorita, calcopirita, pirita y sericita. La alteración es del tipo argílica y
limonítica.

Área de Cochabamba: A 3 km al NO de Cochabamba se ubican vetas emplazadas en el


Grupo Mitu.

Área de Purunllacta: En el cuadrángulo de Bolívar a 5 km al SE de Uchumarca se observan


vetas de Zn, con rumbo N65ºE y 70ºSE de buzamiento. Dichas estructuras se emplazan en las
calizas del Grupo Pucará (formaciones Chambará y Aramachay), la mineralización consiste en
pirita, hematita y limonitas, a manera de vetas que cortan la estratificación, lo cual sugiere un
origen hidrotermal.

Área de Longotea: Al NO de Bolívar y al SE de Longotea aflora la formación Lavasén,


intrusivos paleozoicos, proterozoicos y sedimentitas mesozoicas; en dicho contexto se
presentan venillas de cuarzo con “limonitas” y en algunos casos con pirita diseminada en la

104
ganga mayormente silícea, dichas venillas alcanzan un espesor promedio de 0.4m. Por otro
lado los análisis químicos reportan 0.40 g/t de Au, 4.5 g/t de Ag, 1938 ppm de Pb, 4163 ppm
de Zn y 700 ppm de Cu.

3.7.2.2. Franja II de Depósitos orogénicos de Au-Pb-Zn-Cu del Carbonífero-Pérmico


Se ubica en la Cordillera Oriental del norte del Perú, en la zona de estudio dicha franja se sitúa
de manera restringida en el extremo sureste. Las estructuras mineralizadas se presentan a
manera de vetas y mantos, ubicados en zonas de cizalla NO-SE, aparentemente desarrolladas a
partir de la tectónica Eohercínica.

Área de Jecumbuy: En el camino de Ucuncha a Jecumbuy existen cateos en rocas calcáreas


muy meteorizadas, asociadas a una estructura de dirección N-S, correspondiente a las fallas
Sute-Bambamarca. Los resultados químicos reportan 45 g/t de Ag, sin registro de Au. Se
infiere que dicha mineralización corresponde a un enriquecimiento secundario por oxidación y
lixiviación de sulfuros que han rellenado estructuras posteriores en las calizas del Grupo
Pucará (Sánchez 1995).

Área de Bolívar: Existen referencias de depósitos metálicos en afloramientos granodioríticos


de los cerros Alizabar Chirimoyacaja, así como en las calizas del Grupo Pucará. En el lugar
denominado La Mina, ubicado a 13 km al SE de Bolívar afloran vetas de cuarzo con presencia
de Au, “limonita” y pirita, cuyos espesores fluctúan entre 0.3 a 0.5 m. Análisis químicos
reportan 0.5 a 1 g/t de Au y 3 a 3.5% de Pb.

3.7.2.3. Franja VI de pórfidos y skarns de Cu-Au del Jurásico superior


Se extiende al noroeste del Perú, dentro del dominio tectónico Olmos-Loja y está limitada por
fallas regionales N-S, mayormente inversas. Las rocas huéspedes están conformadas por
secuencias carbonatadas y volcánicas del Jurásico. La mineralización de Cu-Au se relaciona
con “stocks” intrusivos del Jurásico superior, con edades absolutas de 153 Ma.
Esta franja se presenta de manera restringida al noroeste de la zona de estudio, cabe mencionar
que los principales depósitos se encuentran en Ecuador, entre los que destacan: Nambija,
Napintza, Cumay, Guaysini y Frutos del Norte. Por el lado peruano destacan El Tambo (Cu-

105
Au), Casa Quemada (Au- Ag), El Conguime (Cu- Au, Au-Ag), Conaima 4 (Au-Ag, Au) y
Cobra 1 (Au-Ag), todos ellos ubicados en la Cordillera del Cóndor.

3.7.2.4. Franja XVI de Depósitos tipo Mississippi Valley (MVT) de Plomo-Zinc (Pb-Zn)
del Eoceno-Mioceno
Se sitúa a lo largo de la zona subandina del centro y Norte del Perú, en el área de trabajo se
expone de Sur a Norte a lo largo de todo el curso del río Utcubamba. Las rocas huéspedes de
la mineralización de Pb-Zn, están constituidas por secuencias dolomíticas del Triásico
superior-Jurásico inferior, correspondientes al Grupo Pucará.
La franja está controlada por el sistema de fallas NO-SE y cabalgamientos que ponen en
contacto la Cordillera Oriental sobre la zona subandina. En este sector destacan por su
importancia los yacimientos de Soloco y Bongará.

Soloco (Zn-Pb): Corresponde a un yacimiento tipo Mississippi Valley (MVT) de Zn- Pb, está
ubicado en las inmediaciones del distrito de Soloco en la provincia de Chachapoyas.
Se emplaza en el Grupo Pucará a lo largo de sus tres unidades, las que subyacen al Grupo
Goyllarisquizga y el Grupo Mitu. Hacia la base se observa caliza gris micrítica y brechas de
matriz calcárea. Las calizas presentan una fuerte alteración blanca probablemente argilácea.
Asimismo se distingue una fuerte oxidación y limonitización en los niveles de limolitas,
(Figura 41).
La mineralogía de interés económico consta de esfalerita y galena, teniendo como ganga a la
siderita.

106
Figura 41. Fuerte oxidación en los niveles limolíticos (tomado de stracon.net)

Bongará (Zn-Pb-Ag): Se trata de un yacimiento tipo Mississippi Valley de Pb-Zn, alojado en


rocas carbonatadas del Grupo Pucará (Figura 42). Se postula la hipótesis de que la
mineralización se ha formado durante el Cretáceo superior. Las perforaciones realizadas
reportan concentraciones de 11.4% a 24.1% de zinc.
Se estiman recursos de 18 Mt con 7,068% de Zn, 1.037% de Pb y 8,804 ppm de Ag, el
proyecto está actualmente en la fase de pre-factibilidad y la capacidad de producción anual se
estima en 108000 toneladas de zinc, con una producción prevista para comenzar en el 2017

Figura 42. Vista panorámica del proyecto Bongará (tomado de http://www.stracon. net).

107
Área de Lajasbamba: Se ubica a 12 km al SE de Leimebamba, en el paraje de Lajasbamba al
oeste de la laguna de los Cóndores, en dicho sector se encuentran manifestaciones de Pb, Zn
emplazadas en calizas de la formación Chambará. El análisis de una muestra selectiva reporta
25 g/t de Ag, 55% de Pb y 12% de Zn sin evidencia de Au.

3.7.2.5. Franja XX de Pórfidos de Cu-Mo (Au), skarns de Pb-Zn-Cu (Ag) y depósitos


polimetálicos relacionados con intrusivos del Mioceno
Se ubica en la Cordillera Occidental del norte y centro del Perú, entre el paralelo 5º y 12º de
latitud sur. Esta franja se ubica al suroeste de la zona de estudio, a lo largo de la provincia de
Celendín y el sector oeste de Cajamarca.
Dicha franja está controlada por un sistema de fallas y cabalgamientos de rumbo NO-SE
correspondiente a los sistemas Chonta y Punre-Canchis-Magistral, este último conforma la
faja corrida y plegada del Marañón. En el Norte del Perú las fallas van cambiando a ONO-
ESE y finalmente a N-S conforme se aproximan a la deflexión de Huancabamba.
Se distinguen tres eventos magmáticos relacionados con la mineralización, estimados en 22-20
Ma, 18-13 Ma y 10-5 Ma. Dichos eventos están manifestados por el emplazamiento de
“stocks” intrusivos calcoalcalinos dioríticos a granodioríticos. El primer evento (22-20 Ma) se
asocia con los depósitos tipo pórfido de Cu-Mo de Michiquillay y Aurora Patricia. El segundo
evento (18-13 Ma) contiene mineralizaciones tipo pórfido de Cu-Mo y Cu-Au, que en algunos
casos se desarrollan “skarns” y cuerpos de reemplazamiento de Pb-Zn-Ag en el contacto con
rocas carbonatadas del Cretáceo. Los pórfidos de Cu-Mo están relacionados con intrusiones
intermedias a ácidas, como sucede para el caso de El Galeno, mientras que los pórfidos de Cu-
Au se asocian a intrusiones básicas a intermedias, como es el caso de Minas Conga (El Perol y
Chailhualgón). A continuación describiremos los proyectos más importantes de esta franja.

a) Minas Conga (Au–Cu): Se ubica en la mayor parte del distrito de Sorochuco, provincia de
Celendín, la mineralización se hospeda en el basamento sedimentario areno-lutáceo-calcáreo
del Grupo Pulluicana. La evolución hidrotermal de los pórfidos de Minas Conga muestra dos
eventos importantes, una etapa inicial caracterizada por una alteración potásica que está
ampliamente distribuida y un segundo evento retrógrado producido en un nivel más alto. La

108
mineralización se presenta diseminada y en venillas de cuarzo que conforman el una zona de
“stockwork”.
Es importante precisar que el proyecto Minas Conga comprende los depósitos de Chailhuagón
y El Perol (Veliz y Llosa 2000).

El Galeno (Cu – Au): El proyecto el Galeno se encuentra en el límite distrital de la Encañada


y Sorochuco del departamento de Cajamarca (Figura 43), corresponde a un “stock” pórfido
dacítico del Mioceno (23-14 Ma), que intruye al Grupo Goyllarisquizga, emplazado cerca al
plano axial del anticlinal El Galeno. Dicho “stock” es parte de un conjunto de “stocks”
mineralizados que van desde Hualgayoc hasta unos 60 km al este de Cajamarca. La
Mineralización está relacionada al pórfido dacítico inicial, con una fuerte alteración potásica
(ortosa-biotita), con diseminación de calcopirita, calcosita y covelita. Bordeando a ella
tenemos la alteración fílica (cuarzo, sericita, pirita) con calcosita, venillas de molibdeno y
cuarzo. La alteración propilítica (clorita, pirita, carbonatos, magnetita) se restringe al pórfido
tardío. Asimismo en los “stockworks” densos se observa silicificación (cuarzo, pirita,
molibdeno).Existe una relación directa del Au con Cu, mas no de magnetita con oro. Se estima
un recurso geológico de 765 Mt con 0.49% de Cu, 0.11 g/t de Au y 0.014% de Mo (Córdova y
Hoyos 2000). Actualmente las exploraciones del proyecto del proyecto están a cargo de
Lumina Copper, subsidiaria de China Minerals (60%) y Jiangxi Copper (40%).

Figura 43. Vista panorámica del depósito El Galeno (tomado de Rivera, 2008).

La Carpa (Cu–Mo): Se localiza en el caserío de la Carpa, al sur del distrito de Sorochuco


(Figura 44). Afloran areniscas cuarcíferas, lutitas y calizas de espesores considerables, toda
esta secuencia correspondiente al Cretáceo inferior, además de rocas intrusivas del Cretáceo-

109
Paleógeno. El área de alteración y mineralización diseminada en la Carpa tiene un control
estructural local, dicha área que representa una superficie de 550 m. x 400 m, en la que se
aprecia una alteración de cuarzo-sericita, estructuras de stockwork lixiviados con presencia de
impregnaciones de carbonatos de cobre. La mena está conformada por calcopirita y
molibdenita. (Jiménez y Chacón 1983).

Figura 44. Vista panorámica del proyecto la Carpa.

110
Figura 45. Mapa de Franjas Metalogenéticas.

111
3.8. PROCEDIMIENTOS Y TÉCNICAS DE RECOLECCIÓN DE DATOS

3.8.1. Recolección de la información


La recolección de la información bibliográfica y geoespacial (Data vectorial) del área de
investigación ha sido muy importante para el desarrollo progresivo de la investigación a
presentar y se desarrolló en tres etapas.

a) Etapa de gabinete
Se comenzó ubicando estratégicamente la zona de estudio donde se demostraría la importancia
de la geoquímica como variable en el Potencial Minero Metálico, para lo cual se ha consultado
y verificando la existencia de información que involucra dicha área (análisis geoquímica de
muestras de sedimentos).
Para lo cual se ha realizado las siguientes actividades para las variables involucradas:
 Recopilación de bibliografía especializada.
 Recopilación de información vectorial procedente de la plataforma Geocatmin.
 Optimización de procesos y secuencias de trabajo en entorno ArcGis 10.3 y Envi 5.1.
Luego de la recopilación, se procede a organizar, sistematizar y sintetizar la información.

b) Etapa de Campo (información primaria)


Esta etapa nos sirvió para poder contrastar la información recolectada con el trabajo de campo
e identificar lugares con Potencial Minero Metálico, así como la variable geoquímica.
Comienza con salidas de campo a la zona de estudio, donde se incrementa la información en
los puntos de muestreo planificaos en gabinete, para lo cual debemos contar con el equipo y
materiales apropiados. La duración de cada salida de campo es alrededor de 25 días. Trabajos
que se realizaron el año 2011 y 2012 prospectando el área de estudio con un total de 1 489
muestras de sedimento.

112
Una vez en el campo, se caracterizó la información de acuerdo al instructivo “Muestreo de
Sedimentos” del programa de Geoquímica, el cual detalla los pasos a seguir para realizar un
óptimo trabajo y minimizar errores. Estos pasos son los siguientes:
 Identificar el punto de muestreo (Figura 46).
 Ubicarse en el lugar, tomando como referencia las coordenadas por el equipo de
posicionamiento (GPS).

Figura 46. Identificación y ubicación de punto de muestreo.

 Anotar el código de muestra, las coordenadas UTM y geográficas así como los datos
relativos a la ubicación dentro de la ficha para muestreo de sedimentos.
 Tomar nota de los 12 parámetros físico químicos del drenaje (si no existe drenaje
superficial se omite este paso) como: Temperatura, Solidos totales disueltos, Oxígeno
disuelto, conductividad eléctrica, Potencial de hidrogeno, Resistividad, Presión,
Salidinidad. (Figura 47).

113
Figura 47. Toma de datos fisicoquímicos del drenaje en la ficha de muestreo.

 Graficar la ubicación de la muestra en el mapa base.


 Recolectar la muestra compuesta de sedimento, en el lugar predeterminado, considerando al
menos tres ubicaciones (en un tramo de 100 m) seleccionadas preferentemente en la parte
central del cauce, donde no se evidencie contaminación de una u otra margen por parte del
material aluvial, coluvial o eólico. (Figura 48).

Figura 48. Recolección de la muestra de sedimento

 A continuación se detalla cómo obtener muestras de sedimento:


a) En cada lugar de muestreo, retirar la capa superior de sedimento (30 mm) usando los
instrumentos de polietileno o madera, puesto que esta cobertura puede tener altas
concentraciones de óxidos de Fe y Mn, así como, contaminaciones superficiales.
114
b) El operador deberá utilizar guantes de goma resistentes durante el proceso de muestreo para
proteger sus manos y prevenir cualquier tipo de contaminación. Además, no deberá portar
objeto alguno que pueda contaminar el sedimento.
c) Lavar los materiales a utilizar. Para el caso de quebradas secas, limpiar el material con la
misma arena del lugar de muestreo.
d) Colocar agua en la batea hasta que alcance el nivel ¾, recoger el sedimento y echarlo sobre
el tamiz N°30, el cual será ingresado a la batea de manera tal que el agua cubra ¾ partes
del tamiz. Para el caso de quebradas secas, el tamizado se hará en seco (sin agua y con
sedimentos secos).
e) Tamizar el sedimento (Figura 49) hasta obtener 3.5kg de la muestra húmeda o 3.0kg de la
muestra seca. Para acelerar el proceso de decantación de sedimentos, aplicar solución de
floculante (aprox. 20 ml). Dejar reposar al menos 5 minutos, luego de los cuales se desecha
el agua remanente.

Figura 49. Tamizado de los sedimentos de quebrada y reposo

f) Colocar el código de la muestra en la bolsa correspondiente, utilizando para ello plumón


indeleble.
g) Introducir el sedimento en la bolsa adecuada (si es húmedo, utilizar la bolsa micropore y si
fuera seco, utilizar la bolsa de polietileno). En el caso de la muestra húmeda, colocarla
además en una bolsa de polietileno (Figura 50).

115
Figura 50. Obtención de muestra de sedimento.

h) Sellar la bolsa
i) Completar el llenado de la ficha de muestreo (Figura 51), utilizando para ello abreviaturas
establecidas para rocas y minerales.

a)

116
b)
Figura 51. Ficha para registro de información geológica en el muestreo de sedimentos
de quebrada, lados a y b.

j) En los lugares donde se ha considerado recolectar muestras DUPLICADAS, proceder a


tomar la muestra siguiendo el mismo procedimiento considerado para la toma de muestra
original, consignando el código de la muestra duplicada en el recuadro correspondiente
dentro de la ficha de la muestra original.
k) Las muestras BLANCO y ESTÁNDARES de control serán insertadas en cada lote de
muestras siendo empacadas y etiquetadas de la misma forma que las muestras de campo.
l) Durante su traslado a la base, colocar las muestras en una batea a fin de que vaya
expulsando el agua remanente.
m) Una vez en la base, acondicionar las muestras en costales dentro de un lugar seguro y libre
de contaminación, registrando la información dentro de la matriz de control para muestras
de sedimento, hasta su envío o transporte a las oficinas de INGEMMET o al laboratorio
químico especializado.
Finalmente obtenidos los datos primarios que nos servirá para la obtención de la variable
geoquímica y así también los datos secundarios, nos servirán para llevar a cabo la última etapa
de gabinete, la misma que a continuación se describe.

117
c) Etapa final de gabinete

Esta etapa se ha clasificado en cinco pasos:

 Jerarquización y ponderación de variables.


La jerarquización consiste en ubicar en orden de importancia a las variables que se están
considerando o se consideraran para obtener el potencial minero metálico. Y la ponderación es
colocar un valor numérico a dichas variables involucradas.
Es por eso que, en esta etapa para poder realizar una buena jerarquización y ponderación de
las variables involucradas, juega un papel muy importante la experiencia obtenida en campo y
gabinete, así como los conocimientos teóricos adquiridos en muestro crecimiento profesional.

 Tratamiento sistemático geoespacial de las variables y multivariales.


La información geoespacial obtenida en la primera etapa de gabinete se procede a validarla y
darle un tratamiento sistemático bien detallado obteniendo así las variables a procesar, proceso
que fue realizado en los softwares ArcGis 10.3 y ENVI 5.1, los cuales nos facilitaron la
obtención de las multivariables, de la misma forma para los gráficos y mapas temáticos.

 Relevancia de la información geoquímica en la determinación del potencial minero


metálico.
La información geoquímica recolectada en campo, el procesamiento de análisis de las
muestras en laboratorio y el buen análisis estadístico de toda la data geoquímica juega un
papel muy importante en la determinación del potencial minero metálico, es por eso que se
preparó dicho trabajo de investigación para poder dar a conocer lo importante que es el buen
desarrollo de la prospección geoquímica para llegar a buenos resultados.

 Discusión y análisis de los resultados obtenidos.


El procesamiento de la información geoespacial, la jerarquización y valoración de las
variables y multivariables que involucra la determinación del potencial minero metálico, es un
buen tema de discusión y análisis después da la obtención de los resultados los cuales nos

118
llevaran a la ubicación de áreas de interés prospectivo, es así que discutiremos la verdadera
importancia de la variable geoquímica, para lo cual plantearemos una nueva jerarquización y
valoración en dicha variable (compararemos resultados).

 Redacción y revisión del texto

En esta etapa, es en donde se procede a redactar todo lo observado, leído, analizado, discutido
y concluido; también se realizara la compilación de las figuras y tablas.

3.9. DESCRIPCIÓN DE EQUIPOS, MATERIALES E INSTRUMENTOS DE


MEDICIÓN

3.9.1. Softwares
a) ArcGis 10.3
ArcGIS es un completo sistema que permite recopilar, organizar, administrar, analizar,
compartir y distribuir información geográfica. Como la plataforma líder mundial para crear y
utilizar sistemas de información geográfica (SIG), ArcGIS es utilizada por personas de todo el
mundo para poner el conocimiento geográfico al servicio de los sectores del gobierno, la
empresa, la ciencia, la educación y los medios. ArcGIS permite publicar la información
geográfica para que esté accesible para cualquier usuario. El sistema está disponible en
cualquier lugar a través de navegadores Web, dispositivos móviles como smartphones y
equipos de escritorio, (Figura 52) (ESRI 2017)
En general, las personas utilizan ArcGIS porque les permite:
 Resolver problemas
 Tomar mejores decisiones
 Planificar adecuadamente
 Utilizar los recursos más eficientemente
 Anticipar y administrar los cambios
 Administrar y ejecutar las operaciones de forma más eficaz
 Promocionar la colaboración entre equipos, disciplinas e instituciones
 Aumentar la comprensión y los conocimientos
 Comunicar de forma más efectiva

119
 Educar y motivar a otros

Figura 52. Disponibilidad del software ArcGIS, fuente ESRI

b) ENVI 5.1
Aguilera (2005), señala que el ENVI es un programa construido sobre un lenguaje (IDL)
especializado en el manejo de datos multidimensionales y su visualización. Se diferencia de
otros programas similares (MATLAB, por ejemplo) en que contiene funciones especialmente
adaptadas al trabajo con información territorial o geográfica.
Imágenes geoespaciales se utiliza para evaluar la biodiversidad, detectar e identificar
objetivos, los esfuerzos del plan de respuesta a emergencias y una variedad de otras
aplicaciones importantes para la comprensión del mundo que te rodea. ENVI es la mejor
solución de software para el procesamiento y análisis de imágenes geoespaciales y está
diseñado para ser utilizado por todos los profesionales de los SIG a los analistas de imagen y
los científicos de la imagen, sin importar la experiencia previa con las imágenes.
ENVI combina el procesamiento de imágenes espectral y tecnología de análisis de imagen con
una moderna interfaz fácil de usar que te permite extraer fácilmente información significativa
a partir de imágenes. Independientemente del formato de imagen que utiliza, ENVI tiene lo
último en procesamiento de imágenes y herramientas de análisis que le ayudarán a extraer
información significativa de las imágenes.
 Tener conocimiento previo de las imágenes satelitales así como de los respectivos sensores
de cada satélite.
 Aprender el correcto uso de las bandas espectrales y sus combinaciones.

120
 Utilización de un software para imágenes satelitales (ENVI).

3.9.2. Equipos
 GPS
 Brújula Brunton
 Medidor Multiparámetro
 Lupas de 10x y 20x
 Protactor
 Picota
 Lápiz rayador imantado
 Radio de comunicación
 Tamiz Nº 30
 Además, morral, bolsa de dormir, linterna grande, impermeable, colchón de aire, bolsa de
lona, binocular

3.9.3. Materiales.
 Plano de ubicación
 Plano geológico
 Plano de muestreo
 Columna estratigráfica
 Libreta de campo
 Tarjetas de muestreo
 Lápiz, lapiceros y marcadores
 Mochila
 Floculante
 Bateas
 Bolsas de polietileno
 Cucharon
 Guantes de jebe
 Cintas de embalaje

121
CAPÍTULO IV:
ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS

4.1. PRESENTACIÓN Y PROCESAMIENTO PARA LA EVALUACIÓN DEL


POTENCIAL MINERO
Existe múltiples parámetros que pueden ser utilizados para evaluar el potencial minero
metálico de cualquier área prospectiva y así tener una gama de opciones para mejorar la toma
de decisiones (multipropósitos), en consecuencia a estos parámetros y a la experiencia
adquirida en el tiempo (campo), existen diversas formas de evaluar dicho potencial. En el
presente trabajo de investigación se propone la evaluación del potencial minero metálico
basándose exclusivamente en parámetros de las unidades geológicos y mineras dejando de
lado aspectos geográficos, logísticos, políticos, legales, sociales y económicos, asimismo se
resaltara la variable geoquímica para ver la verdadera importancia en la determinación del
potencial minero metálico, estudio que debe ser netamente técnico y en el que se evalúan por
separado las diferentes potencialidades involucradas en el área de estudio (Variables).
Para lo cual se propone en la investigación la evaluación del potencial minero regional
considerando seis variables ponderadas y jerarquizadas adecuadamente, información muy
valiosa cuando se consolida adecuadamente.
Los parámetros que evalúan este método provienen de la información que se obtiene producto
de los diferentes trabajos realizados y actualizados periódicamente por el Instituto Geológico
Minero y Metalúrgico (INGEMMET).
Es importante para este modelo establecer la valoración de las variables, para lo cual se ha
considerado cinco grados o niveles los cuales se mencionan a continuación desde muy bajo,
bajo, medio, alto y muy alto; para lo cual en cada nivel o grado se proporciona sus respectivos
valores (veintiún valores, en sucesión decimal del uno al tres) (Tabla 5). Para lo cual se

122
menciona esta acotación muy importante, cuando no se tenga el suficiente detalle para la
valorización de las variables, el valor que le corresponderá será el promedio del grado o nivel;
por ejemplo si la calificación es "Medio", le corresponderá el valor "2".
Los estudios geológicos integrados han determinado que el territorio peruano presenta dos
grandes rasgos morfoestructurales que están relacionados directamente con la presencia de
mineralización metálica, esto es, el Orógeno Andino y la Llanura Amazónica, es así que para
conocimiento y uso de este modelo se brinda la información del grado o nivel "Muy Bajo" que
se estará dando a las unidades que se ubican en la Llanura Amazónica y los otros niveles
“bajo”, “medio”, “alto” y “muy alto” se valorizaran a las unidades que corresponden al
Orógeno Peruano. Es así que se consideró una representación a cada grado o nivel con un
color representativo y estandarizado para una respectiva valorización e identificación, de
acuerdo a la Tabla 6.
Tabla 5. Matriz de Valoración de variables con los grados o niveles respectivos
(21 valores.

Grado o nivel Valor de cada nivel Área Cartográfica Evaluada


3
2.9 Píxeles que presentan áreas de influencia
Muy alto
2.8 denivel "Muy Alto Potencial"
2.7
2.6
2.5 Píxeles que presentan áreas de influencia
Alto
2.4 denivel "Muy Alto Potencial"
2.3
2.2
2.1
Píxeles que presentan áreas de influencia
Medio 2
denivel "Muy Alto Potencial"
1.9
1.8
1.7
1.6 Píxeles que presentan áreas de influencia
Bajo
1.5 denivel "Muy Alto Potencial"
1.4
1.3 Píxeles que presentan áreas de influencia
Muy bajo
1.2 denivel "Muy Alto Potencial"

123
Grado o nivel Valor de cada nivel Área Cartográfica Evaluada
1.1
1

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

Tabla 6. Escala de colores para cada grado o nivel .

Grado o nivel Área de Influencia R G B


Muy alto 196 87 133
Alto 255 135 64
Medio 152 212 0
Bajo 255 255 115
Muy Bajo 210 235 255

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

4.2. JERARQUIZACIÓN Y DETERMINACIÓN DEL POTENCIAL MINERO


METÁLICO

Para procesar y determinación del potencial minero metálico (Figura 53) en este trabajo de
investigación se consideraron las siguientes variables que se mencionan a continuación:
Unidad geológica, Control estructural, Geoquímica, Depósitos minerales metálicos,
Concesiones mineras metálicas y Anomalías espectrales. Se menciona en este acápite que esta
metodología o modelo es muy dinámica y las variables que la pueden involucrar pueden ser
jerarquizadas y valorizadas en distintas formas según el griterío y experiencia de los
profesionales que se involucren en la dinámica y búsqueda de yacimientos o áreas de interés
prospectiva, es así que se pueden mencionar algunas variables que se pueden añadir y así
ayudar en a la determinación del potencial minero metálico, tales como la Geofísica,
Metalogénia, Sismicidad, Accesibilidad, Aspectos sociales, Precio de los metales, etc.
Variables que por ahora no trataremos debido a que la información disponible es escasa y no
está actualizada.

124
Unidades
Unidad geológica.Geológicas Muy alto

E
V Control
Control estructural
estructural (Fallas). p Alto P
v
A o o
a m
R n t
Geoquímica
Geoquímica (Sedimentos de quebrada). l i
I d e
u n
A e Medio n
a e
B Depósitos
Depósitos Minerales
minerales metálicos.Metálicos r c
c r
L metálicosGeoquímica a i
i o
E d a
ó
S Concesiones
Concesionesmineras metálicas.
Mineras Metálicas a Bajo l
n

Sensores remotos Espectrales


Anomalías (Anomalías espectrales. Muy bajo

Figura 53. Proceso jerarquización y determinación del potencial minero metálico

125
4.3. EVALUACIÓN PONDERADA DE VARIABLES – POTENCIAL METÁLICO

Al comenzar a evaluar las variables de acuerdo al proceso analítico jerárquico en las seis
variables consideradas y procesadas posteriormente, se elaboró una matriz de comparaciones
pareadas, la cual consiste en comparar todas las variables involucradas entre sí, y darles sus
valores de acuerdo a la tabla 5, obteniendo la siguiente matriz de comparaciones pareadas
como se muestra en la tabla 7.
Posteriormente se procede a la suma vertical de las variables involucradas obteniendo la tabla
8, para luego pasar a normalizar los valores obtenidos con respecto a la valorización que se ha
dado a las variables involucradas, esto se obtiene con un cociente entre los valores ponderados
y la suma de dichos valores dando lugar a la tabla 9 y la suma nos total de cada variable
normalizada en 1; se aprecia la suma ponderada para cada variable, con lo que se obtiene el
peso de cada atributo o variable considerada (obtenida por la sumatoria del total de cada
variable en forma horizontal) (Tabla 10).
Esto conlleva que para llegar a la proporción de consistencia se tiene que multiplicar el peso
obtenido con cada una de las variables (ponderación considerada a cada variable), a esta
matriz se le conoce como el vector de la suma ponderada como se muestra en la tabla 11,
posteriormente se suma los valores obtenidos en cada variable en forma horizontal para realiza
un producto con el peso obtenido anteriormente, se realiza una suma total (39.329) y se divide
entre el número de variables utilizadas (6), expresándose de la siguiente manera nmax = 6.555.
Luego se tiene que determinar el índice de consistencia el cual se obtiene con la siguiente
formula:

Donde nmax = 6.555 y n = número de variables, obteniendo así el valor de 0.111 de índice de
consistencia (IC).
Es así que determinamos el índice de consistencia aleatoria (IA), que depende al número de
elementos que se comparan para una matriz de 6 variables o criterios el IA es 1.24.

126
N° de Elementos Índice Aleatorio de
que se comparan Consistencia (IA)
1 0
2 0
3 0.58
4 0.89
5 1.11
6 1.24
7 1.32
8 1.4
9 1.45
10 1.49

Con todo el procesamiento anteriormente desarrollado se calcula la razón de consistencia


(RC), esta razón o cociente está diseñado de manera que los valores que exceden a 0.10
son señal de juicios inconsistentes; es probable que en estos casos el tomador de decisiones
deba de reconsiderar y modificar los valores originales de la matriz de comparaciones
pareadas.
Se considera que los valores de la razón de consistencia de 0.10 o menos son señal de un
nivel razonable de consistencia en las comparaciones pareadas.

RC < 0.10: Consistencia Razonable


RC > 0.10: Inconsistencia

127
Tabla 7. Matriz de comparaciones pareadas.

Depósitos Concesiones
Unidad Control Anomalías
Atributo Geoquímica minerales mineras
Geológica estructural espectrales
metálicos metálicas

Unidad Geológica 1 5 6 7 8 9

Control estructural 1/5 1 3 5 8 9

Geoquímica 1/6 1/3 1 3 6 7

Depósitos minerales metálicos 1/7 1/5 1/3 1 3 3

Concesiones mineras metálicas 1/8 1/8 1/6 1/3 1 2

Anomalías espectrales 1/9 1/9 1/7 1/3 1/2 1

Fuente: Modificado de Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

128
Tabla 8. Matriz de suma de valores.

Depósitos Concesiones
Unidad Control Anomalías
Atributo Geoquímica minerales mineras
Geológica estructural espectrales
metálicos metálicas

Unidad Geológica 1.00 5.00 6.00 7.00 8.00 9.00

Control estructural 0.20 1.00 3.00 5.00 8.00 9.00

Geoquímica 0.17 0.33 1.00 3.00 6.00 7.00

Depósitos minerales metálicos 0.14 0.20 0.33 1.00 3.00 3.00

Concesiones mineras metálicas 0.13 0.13 0.17 0.33 1.00 2.00

Anomalías espectrales 0.11 0.11 0.14 0.33 0.50 1.00

Suma 1.75 6.77 10.64 16.67 26.50 31.00

Fuente: Modificado de Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

129
Tabla 9. Matriz de normalización de valores.

Depósitos Concesiones
Unidad Control Anomalías
Atributo Geoquímica minerales mineras
Geológica estructural espectrales
metálicos metálicas

Unidad Geológica 0.57 0.74 0.56 0.42 0.30 0.29

Control estructural 0.11 0.15 0.28 0.30 0.30 0.29

Geoquímica 0.10 0.05 0.09 0.18 0.23 0.23

Depósitos minerales metálicos 0.08 0.03 0.03 0.06 0.11 0.10

Concesiones mineras metálicas 0.07 0.02 0.02 0.02 0.04 0.06

Anomalías espectrales 0.06 0.02 0.01 0.02 0.02 0.03

Suma normalizada 1.00 1.00 1.00 1.00 1.00 1.00

Fuente: Modificado de Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

130
Tabla 10. Peso de cada atributo o variable considerada .

Atributo Peso

Unidad Geológica 0.481

Control estructural 0.239

Geoquímica 0.145

Depósitos minerales metálicos 0.069

Concesiones mineras metálicas 0.038

Anomalías espectrales 0.027

Fuente: Modificado de Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y


Potencial Minero”.

131
Tabla 11. Matriz de vector de la suma ponderada.

Depósitos Concesiones
Unidad Control Anomalías
Atributo Geoquímica minerales mineras
Geológica estructural espectrales
metálicos metálicas

Unidad Geológica 0.481 1.197 0.871 0.481 0.304 0.247

Control estructural 0.096 0.239 0.435 0.344 0.304 0.247

Geoquímica 0.080 0.080 0.145 0.206 0.228 0.192

Depósitos minerales metálicos 0.069 0.048 0.048 0.069 0.114 0.082

Concesiones mineras metálicas 0.060 0.030 0.024 0.023 0.038 0.055

Anomalías espectrales 0.053 0.027 0.021 0.023 0.019 0.027

Fuente: Modificado de Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

En la figura 54, se distingue cuáles son las variables con mayor importancia que explican el 87% de la determinación del potencial
minero metálico y entre ellas se encuentra la variable de Geoquímica así como las variables Unidad geológica y Control estructural.

132
Figura 54. Diagrama de ponderación de variable s o atributos del potencial minero
metálico

4.4. TRATAMIENTO SISTEMÁTICO GEOESPACIAL DE CADA VARIABLE

4.4.1. VARIABLE: UNIDAD GEOLÓGICA


La importancia de las unidades geológicas en la actualidad nos ha permitido dar multiples
soluciones mientras más conocemos de ellas es por eso que en su definición son el conjunto de
rocas las cuales se encuentran identificadas según su edad y litología como unidades
litoestratigráficas (sedimentarias, metamórficas o ígneas), las cuales tienen una denominación
específica y reconocida en todo nuestro territorio peruano. En nuestra área de estudio las
unidades litoestratigráficas están clasificadas en formaciones o grupos; en las que destacan las
unidades metamórficas constituyendo fundamentalmente complejos Neoproterozoicos; en
tanto que las unidades ígneas están definidas como cuerpos intrusivos o volcánicos.
Por ende, es importante conocer la geología en gran parte para poder definir la manera
objetiva el procesamiento de esta variable (la más importante). Para iniciar con el proceso se
han identificado las unidades favorables a la mineralización (metalotectos), para dicha
clasificación se ha tomado el ejemplo la clasificación a nivel regional y considerando el

133
orógeno andino del “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”, Chira, J et al.
(2013), como se observa en la tabla 12.
Es así que para nuestra zona de trabajo (investigación) de acuerdo a la clasificación
anteriormente mencionada nos resulta la siguiente tabla 13

Tabla 12. Unidades del manual de evaluación de recursos y potencial minero.

UNIDADES LITOLÓGICAS DEL MANUAL DE EVALUACIÓN DE RECURSOS


Y POTENCIAL MINERO

Complejo Paleozoico Marañón Intrusivos del Batolito de la Costa (Sur)


Intrusivos del Batolito Abancay
Depósitos morrénicos
(Andahuaylas-Yauri)
Intrusivos del Batolito de la Cordillera
Fms. Sandia y Ananea
Blanca
Formación Chicama del Jurásico superior Intrusivos del Batolito de la Costa (Centro)
Formación Chúlec del Cretáceo Intrusivos del Batolito de Pataz Buldibuyo
Formación Ferrobamba Intrusivos del Paleozoico (Hercínico)
Formación Jumasha del Cretáceo superior Depósitos cuaternarios enriquecidos
Intrusivos Bella Unión Rocas ultrabásicas del Proterozoico
Intrusivos de la Cordillera del Cóndor Formación Oyotún
Intrusivos del Batolito de la Costa (Norte) Stocks del Mioceno
Fm. Chila
Fm. Sencca
Fm. Acopata
Grupo Barroso
Fm. Umayo
Fm. Sumbay
Fm. Pata Pampa
Fm. Porcullla
Llama
Grupo Calipuy Chilete
Tembladera
San Pablo
Fm. Cochapunta
Fm. Punta Gramadal
Grupo Casma Fm. La Zorra
Fm. Breas
Fm. Lupin Pararín

134
UNIDADES LITOLÓGICAS DEL MANUAL DE EVALUACIÓN DE RECURSOS
Y POTENCIAL MINERO

Fm. Ereo
Fm. La Bocana
Grupo Copacabana Calizas Copacabana
Grupo Excelsior Lutitas y areniscas Excelsior
Fm. Oyón
Fm. Chimú
Grupo Goyllarisquisga Fm. Santa
Fm. Carhuaz
Fm. Farrat
Grupo Mitu Grupo Mitu
Fm. Chambará
Fm. Aramachay
Grupo Pucará
Fm. Condorsinga
Fm. La Leche
Grupo Casma Fm. Quilmaná
Fm. Chulluncane
Grupo Toquepala Fm. Toquepala
Fm. Tarata
Fm. Soraya
Fm. Puente
Fm. Cachíos
Grupo Yura
Fm. Labra
Fm. Hualhuani
Fm. Gramadal
Fm. Inca
Secuencia Carbonatada del Cretáceo Fm. Pariatambo
inferior-superior Fm. Celendín
Fm. Pariahuanca

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

135
Tabla 13. Unidades litológicas del área de investigación .

UNIDADES LITOLÓGICAS DEL ÁREA DE INVESTIGACIÓN


Ambientes Litoestratigráficos Unidad Geológica
Metamórficos del Neoproterozoico El Complejo Marañón (NP-cm)
Formación Contaya (Om-c)
Sedimentarios silicoclásticos del
Grupo Ambo (Cm-a)
Paleozoico-Triásico
Grupo Mitu (PET-m)
Volcánicos del Carbonífero Formación Lavasén (Cm-l)
Grupo Pucará (TsJi-p)
Formación Chambará (Ts-ch)
Sedimentarios carbonatados del Triásico-
Formación Aramachay (Ji-a)
Jurásico
Formación Condorsinga (Ji-c)
Formación Corontachaca (Jms-c)
Volcánicos del Jurásico Formación Oyotún (Jm-o)
Sedimentarios silicoclásticos del Jurásico Formación Sarayaquillo (Js-s)
superior Formación Chicama (Js-ch)
Grupo Goyllarisquizga indiviso (Ki-g)
La Formación Chimú (Ki-chi)
Formación Santa (Ki-s)
Sedimentarios silicoclásticos del Cretáceo
Formación Carhuaz (Ki-ca)
Formación Farrat (Ki-f)
Grupo Oriente (Ki-o),
Formación Inca (Ki-i)
Formación Chúlec (Ki-chu)
Formación Pariatambo (Ki- pt)
Formación Crisnejas (Kis- c)
Formación Chonta (Kis-ch)
Sedimentarios carbonatados del Cretáceo Grupo Pulluicana (Ks-pu)
Formación Yumagual (ks-yu)
Formación Mujarrún (Ks-m)
Grupo Quilquiñán (Ks-qu)
Formación Cajamarca (Ks-ca)
Formación Celendín (Ks-ce)
Sedimentarios silicoclásticos del Cretáceo
Formación Chota (KsP-cho)
superior-Paleógeno
Grupo Calipuy (PN-c)
Volcánicos del Paleógeno-Neógeno
Formación Porculla (PN-p)

136
UNIDADES LITOLÓGICAS DEL ÁREA DE INVESTIGACIÓN
Ambientes Litoestratigráficos Unidad Geológica
Formación San Pablo (P-sp)
Formación Huambos (Nm-huam)
Formación Cajaruro (P-c)
Formación El Milagro (PN-em)
Formación Bellavista (N-be)
Sedimentarios silicoclásticos del Formación Inguilpata (Np-in)
Paleógeno-Cuaternario Formación Cajabamba (Nm-cjb)
Formación Condebamba (N-con)
Formación Tamborapa (Qp-ta)
Depósitos Cuaternarios (Q-la/fg/co/al/fl)
Batolito Gollón- Callangate
Rocas Intrusivas del Carbonífero, Intrusivos del Cretácico–Paleógeno
Cretácico-Paleógeno, Paleógeno-Neógeno
y mioceno Stocks” de dioritas y granodioritas)
Cuerpos subvolcánicos
Batolito Gollón-Callangate
Diorita Yalen
Tonalita- Granodiorita Gollón
Granito Balsas (P-gr)
Tonalita – Granodiorita Lavador
Granodiorita Los Alisos
Monzogranito Abra Chanchillo
Intrusivos del Paleozoico Monzogranito Yalen
Monzogranito – Granodiorita Callangate
Sienogranito Chacanto
Diabasa (C-d)
Diorita (C-di)
Plutón Huaylla Grande (C-gr/gd/di)
Granito–Granodiorita.
Diorita.
Intrusivos del Cretáceo inferior Plutón Chunchuca (Ki- to/gd)
Intrusivos del Cretáceo-Paleógeno Granitos y Monzonitas (KP-gr)
Intrusivos del Paleoceno-Mioceno Dioritas y Granodioritas (PN-di, gd)
Intrusivos subvolcánicos del Mioceno Andesitas y Dacitas (Ti-an, da)

137
Fuente: Modificado de Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y
Potencial Minero”.

Del mismo modo, dichas unidades geológicas o metalotectos están ligadas a diferentes
modelos de depósitos minerales tales como epitermales, vetas, pórfidos, skarns y
remplazamiento, placeres, sulfuros masivos volcanogénicos, IOCG, mantos entre otros,
yacimientos que a su vez están compuestos por diferentes contenidos metálicos; esta
consideración nos permite identificar y relacionar las unidades geológicas con los principales
tipos de depósitos minerales (Tabla 14), Chira, J et al. (2013). Para nuestra área de estudio se
clasifico como se visualiza en la tabla 15

Tabla 14. Unidades geológicas y tipo de depósitos relacionados del manual de


evaluación de recursos y potencial minero.

TIPO DE DEPÓSITO
METALES UNIDAD GEOLÓGICA
METÁLICO
Grupo Calipuy, Grupo Barroso, Grupo
Au-Ag Tacaza, Fm. Chimú, Volc. Porculla, Fm.
Soraya.
EPITERMALES
Grupo Calipuy, Grupo Barroso, Grupo
Ag-Pb-Zn Tacaza, Volc. Porculla, Grupo Pulluicana,
Fm. Pariatambo, Fm. Chota.
Batolito de la Costa (norte, y sur), Batolito
VETAS Au-Ag de Pataz; Fms. Sandia y Ananea, Grupo
Excelsior, Fm Cajamarca.
Batolito de la Costa (sur), Batolito de
abancay, Stocks del Mioceno, Fm Soraya,
Au-Cu
Intrusivos de la Cordillera del Cóndor,
PÓRFIDOS
Grupo Pulluicana.
Batolito de la Cordillera Blanca, Grupo
Cu-Mo-W
Quilmaná, Volc. Oyotún, Grupo Toquepala.
Grupo Pucará, Grupo Copacabana, Fm
Santa, Fm Carhuaz, Secuencia carbonatada
Ag-Pb-Zn
del Cretácico, Fm. Chulec, Fm. Ferrobamba,
SKARN Y
Fm. Jumasha.
REEMPLAZAMIENTO
Grupo Pucará, Grupo Copacabana, Fm.
Cu-Pb-Zn Santa, Fm. Chulec, Secuencia carbonatada
del Cretácico, Fm Jumasha.
Depósitos Cuaternarios, depósitos
Au
PLACERES morrénicos.
Otros Depósitos Cuaternarios, depósitos

138
TIPO DE DEPÓSITO
METALES UNIDAD GEOLÓGICA
METÁLICO
morrénicos.
Au-Cu-Pb Volcánicos Ereo.
VMS Grupo Casma, Fm La Bocana, Grupo
Pb-Zn-Cu
Quilmaná.
MVT Ag-Pb-Zn Grupo Pucará (Chambará).
Grupo Casma, Volcánicos Oyotún, Fm.
IOCG Fe-Cu-Au
Chocolate, Fm. Guaneros.
Grupo Mitu, Complejo Paleozoico del
Au-Ag
Marañón, Fm. Chicama.
MANTOS
Pb-Zn-Cu Intrusivos del Paleozoico.
Fe Complejo Paleozoico del Marañón.
Batolito de la Costa (Centro), Grupo
Cu-Pb-Zn
VETAS Excelsior, Intrusivos Bella Unión.
Fe Complejo Paleozoico del Marañón.
Otras Unidades Geológicas expuestas en el Orógeno Andino

Otros Tipos
Unidades recientes y/o expuestas en el Llano Amazónico

Fuente: Chira et al. (2013)- “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.


Tabla 15. Unidades geológicas y tipo de depósitos relacionados al área de
investigación.

TIPO DE DEPÓSITO
METALES UNIDAD GEOLÓGICA
METÁLICO
Grupo Calipuy, Fm. Lavasén, Volc. San Pablo,
Fm. Huambos, Fm. Chicama, Grupo Barroso,
Au-Ag
Grupo Tacaza, Fm. Chimú, Volc. Porculla, Fm.
EPITERMALES
Soraya.
Grupo Calipuy, Volc. Porculla, Grupo
Ag-Pb-Zn
Pulluicana, Fm. Pariatambo, Fm. Chota.
Batolito Gollón - Callangate, Intrusivos del
Cretácico-Paleógeno, Stochs de dioritas y
PÓRFIDOS Au-Cu granodioritas, Cuerpos subvolcanicos, Grupo
Pulluicana, Fm. Santa, Fm. Carhuaz, Secuencia
carbonatada del Cretácico, Diorita Yalen

139
TIPO DE DEPÓSITO
METALES UNIDAD GEOLÓGICA
METÁLICO
Batolito Gollón - Callangate,Volc. Oyotún,
Secuencia carbonatada del Cretácico, Tonalita-
Cu-Mo-W
Granodiorita Gollón, onalita – Granodiorita
Lavador, Granitos y Monzonitas
Grupo Pucará, Fm Corontachaca, Grupo
Copacabana, Fm Santa, Fm Carhuaz, Secuencia
carbonatada del Cretácico, Fm El Milagro,
Ag-Pb-Zn Monzogranito Yalen, Monzogranito Abra
Chanchillo, Monzogranito – Granodiorita
SKARN Y Callangate, Diorita, Plutón Huaylla Grande,
REEMPLAZAMIENTO Plutón Chunchuca
Grupo Pucará, Fm. Santa, Fm. Chulec,
Secuencia carbonatada del Cretácico, Fm
Cu-Pb-Zn Cajabamba, Fm El Milagro, onalita –
Granodiorita Lavador, Monzogranito –
Granodiorita Callangate, Diorita
Au Depósitos Cuaternarios, depósitos morrénicos.
PLACERES
Otros Depósitos Cuaternarios, depósitos morrénicos.
MVT Ag-Pb-Zn Grupo Pucará (Chambará).
Grupo Mitu, Complejo Neoproterozoico del
Au-Ag Marañón, Fm. Chicama, Formación El Milagro,
Granito Balsas, Grupo Ambo
MANTOS Intrusivos del Paleozoico, Fm Cajabamba,
Pb-Zn-Cu
Plutón Huaylla Grande
Complejo Neoproterozoico del Marañón, Grupo
Fe
Oriente,Diorita Yalen,Granito Balsas
Batolito Gollón - Callangat), Fm El Milagro, Fm
Chota, Diorita Yalen, Diabasa, Plutón Huaylla
Cu-Pb-Zn
Grande, Andesitas y Dacitas, Formación
VETAS
Contaya
Complejo Neoproterozoico del Marañón, Grupo
Fe
Mitu, Grupo Ambo.
Otras Unidades Geológicas expuestas en el Orógeno Andino

Otros Tipos
Unidades recientes y/o expuestas en el Llano Amazónico

Fuente: Modificado de Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y


Potencial Minero”.

140
Es así que se pasa luego a realizar la valoración de las unidades geológicas que comprenden
nuestra área de estudio es el caso de depósitos metálicos tipo Epitermales, Vetas, Pórfidos,
Skarns y MVT, para lo cual se han establecido dieciséis grados o niveles para nuestra área de
trabajo. A cada nivel o grado se le ha asignado un valor en escala exponencial de base binaria
(Tabla 16). De los cuales nos han salido diez diferentes valores resultantes los cuales fueron
categorizados en los cinco niveles de potencial metálico (Tabla 17), acotando que el nivel "
muy bajo" representa a las unidades que no figuran en la tabla y a las que se ubican en la
Llanura Amazónica.
Tabla 16. Escala de valores exponenciales del área de investigación .

VALOR EN ESCALA
TIPO DE DEPÓSITO METÁLICO METALES
EXPONENCIAL
Au-Ag 512
EPITERMALES
Ag-Pb-Zn 256
Au-Cu 256
PÓRFIDOS
Cu-Mo-W 128
Ag-Pb-Zn 128
SKARN Y REEMPLAZAMIENTO
Cu-Pb-Zn 64
Au 64
PLACERES
Otros 32
MVT Ag-Pb-Zn 64
Au-Ag 64
MANTOS Pb-Zn-Cu 32
Fe 16
Cu-Pb-Zn 8
VETAS
Fe 4
Orógeno
2
Andino
Otros Tipos
Llano
1
Amazónico

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

Tabla 17. Categorización de los valores exponenciales del área de investigación.

NIVEL VALORES EXPONENCIALES


Muy alto 256 - 512
Alto 64 - 128
Medio 8 - 16 - 32

141
Bajo 2-4
Muy bajo 1

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

Los valores exponenciales obtenidos fueron llevados a una matriz de valoración la cual esta
escalada de 1 a 3 (Tabla 5). Es de esta forma que se obtiene la capa de potencial metálico de
las unidades litológicas y de esta manera también la valoración adecuada de cada unidad
geológica se ha realizado de acuerdo a la tabla 18; esto dependiendo del tipo de depósito que
alberga, es importante resaltar que una unidad litológica puede tener distintas valoraciones.
Para esta investigación se trabajó con la base geológica 1:100 000 de los cuadrángulos de la
Carta Geológica. En la figura 55 se muestra el potencial geológico desarrollado y
geoprocesado de esta variable.
Tabla 18. Valoración de las unidades geológicas favorables a la mineralización
basada en los tipos de depósitos en el área de investigación.

TIPO DE VALOR GRADO O


UNIDAD
DEPÓSITO METALES EN LA NIVEL DE
GEOLÓGICA
METÁLICO MATRIZ POTENCIAL
Grupo Calipuy, Grupo
Barroso, Grupo Tacaza,
Au-Ag 3 Muy Alto
Fm. Chimú, Volc.
Porculla, Fm. Soraya.
EPITERMALE
Grupo Calipuy, Grupo
S
Barroso, Grupo
Ag-Pb-Zn Tacaza, Volc. Porculla, 2.9 Muy Alto
Grupo Pulluicana, Fm.
Pariatambo, Fm. Chota.
Batolito de la Costa
(norte, y sur), Batolito
de Pataz; Fms. Sandia y
VETAS Au-Ag 2.8 Muy Alto
Ananea, Grupo
Excelsior, Fm
Cajamarca.
Batolito de la Costa
(sur), Batolito de
abancay, Stocks del
PÓRFIDOS Au-Cu 2.8 Muy Alto
Mioceno, Fm Soraya,
Intrusivos de la
Cordillera del Cóndor,

142
TIPO DE VALOR GRADO O
UNIDAD
DEPÓSITO METALES EN LA NIVEL DE
GEOLÓGICA
METÁLICO MATRIZ POTENCIAL
Grupo Pulluicana.

Batolito de la Cordillera
Blanca, Grupo
Cu-Mo-W Quilmaná, Volc. 2.8 Muy Alto
Oyotún, Grupo
Toquepala.
Grupo Pucará, Grupo
Copacabana, Fm Santa,
Fm Carhuaz, Secuencia
Ag-Pb-Zn carbonatada del 2.7 Muy Alto
Cretácico, Fm. Chulec,
SKARN Y Fm. Ferrobamba, Fm.
REEMPLAZA Jumasha.
MIENTO Grupo Pucará, Grupo
Copacabana, Fm. Santa,
Fm. Chulec, Secuencia
Cu-Pb-Zn 2.6 Muy Alto
carbonatada del
Cretácico, Fm
Jumasha.
Depósitos Cuaternarios,
Au 2.7 Muy Alto
depósitos morrénicos.
PLACERES
Depósitos Cuaternarios,
Otros 2.6 Muy Alto
depósitos morrénicos.
Au-Cu-Pb Volcánicos Ereo. 2.6 Muy Alto
Grupo Casma, Fm La
VMS
Pb-Zn-Cu Bocana, Grupo 2.2 Medio
Quilmaná.
Grupo Pucará
MVT Ag-Pb-Zn 2.6 Muy Alto
(Chambará).
Grupo Casma,
Volcánicos Oyotún, Fm.
IOCG Fe-Cu-Au 2.4 Alto
Chocolate, Fm.
Guaneros.
Grupo Mitu, Complejo
Au-Ag Paleozoico del 2.6 Muy Alto
Marañón, Fm. Chicama.
MANTOS Intrusivos del
Pb-Zn-Cu 2.3 Medio
Paleozoico.
Complejo Paleozoico
Fe 2.1 Medio
del Marañón.

143
TIPO DE VALOR GRADO O
UNIDAD
DEPÓSITO METALES EN LA NIVEL DE
GEOLÓGICA
METÁLICO MATRIZ POTENCIAL
Batolito de la Costa
(Centro), Grupo
Cu-Pb-Zn 2.1 Medio
Excelsior, Intrusivos
VETAS
Bella Unión.
Complejo Paleozoico
Fe 1.8 Medio
del Marañón.
Otras Unidades Geológicas expuestas en
el Orógeno Andino
1.6 Bajo

Otros Tipos
Unidades recientes y/o expuestas en el
Llano Amazónico
1.2 Muy Bajo

Fuente: Modificado de Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y


Potencial Minero”.

144
Figura 55. Variable: Unidad Geológica

145
4.4.2. VARIABLE: CONTROL ESTRUCTURAL
Al mencionar la parte estructural se habla de una variable importante para la parte metálica es
por eso que se ha propuesto de la variable “control estructural”, relacionada a las fallas
considerado las fallas de carácter local y regional reconocidas en el área de trabajo, fallas
interpretadas en imágenes satelitales y acotando las fallas que están relacionadas a los diversos
tipos de depósitos presentes a nuestra zona prospectada y dominios geotectónicos, que
delimitan muchas veces las franjas metalogenéticas.
La clasificación y valoración de esta variable, se ha considerado un factor muy importante que
es el criterio de extensión (Tabla 19), así mismo se ha considerado la intersección entre fallas,
que es un factor importante de acumulación de la mineralización y guías de exploración, con
lo que se tendría la siguiente clasificación:
Tabla 19. Valoración de fallas.

LONGITUD DE VALOR EN LA GRADO O NIVEL DE


FALLA MATRIZ POTENCIAL
>50 km 2.9 Muy alto
>10 -50 km 2.5 Alto
< 10 km 2 Medio
Ausencia de Fallas en
1.6 Bajo.
el Orógeno

Ausencia de Fallas en
1.2 Muy Bajo.
la Llanura Amazónica

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

Los valores obtenidos en cada clase reflejan al promediar los intervalos establecidos entre los
cinco grados o niveles de valoración (de “muy alto” a “muy bajo”).
Para lo cual en la zona donde no se tiene evidencia de fallas e intersección entre ellas, se ha
considerado un valor de fondo de “1.2” o “1.6”, dependiendo de si corresponde a la Llanura
Amazónica o al Orógeno Peruano, respectivamente.
En esta variable se realizó una controversia para poder determinar el área de influencia o
“buffer”, de acuerdo a cuanto de distancia tienen inferencia una falla regional, local e inferida,
para lo cual se consideró una distancia perpendicular al rumbo de la falla en ambas márgenes,
de igual manera para la intersección entre las mismas, según el siguiente detalle:
146
Para fallas < 1 ‒ 10 km, con una influencia de 500 m.
Para fallas de 10 ‒ 50 km, con una influencia de 1 km.
Para fallas mayores a 50 km, con una influencia de 5 km.
Para intersección de fallas regionales, un radio de influencia de 5 km.
Para intersección de falla regional con falla local, un radio de influencia de 1 km.
Para intersección de fallas locales e inferidas, un radio de influencia de 500 m.
Esto refleja que, si se tiene una falla de longitud 51 km, su área de influencia será de 5 km a
cada lado de la falla.
Por lo que el área de influencia tendrá el valor asignado según la longitud de la falla en cada
pixel de 30 x 30, por tal sentido al elaborar el mapa de la variable estructural se tendrá que
determinar las zonas con mayor potencial para el emplazamiento de depósitos minerales según
los criterios anteriormente mencionados. En la figura 56, se muestra el desarrollo de esta
variable para nuestra zona de investigación.

147
Figura 56. Variable: Control Estructural

148
4.4.3. VARIABLE: GEOQUÍMICA
Este variable tiene como objetivo principal elaborar un modelo del potencial prospectivo con
la geoquímica, en base al análisis minucioso y procesamiento geoespacial de los resultados
geoquímicos de sedimentos de quebrada a lo largo del Orógeno Peruano (área de
investigación).
El resultado de potencial geoquímico es la representación temática de un área probabilística, la
cual se ejecutará en base a las concentraciones geoquímicas de los principales elementos traza
y sus “pathfinder”, presentes en los sedimentos de quebrada.
Para los datos de entrada (Input), ahora mismo los laboratorios comerciales nos están
ofreciendo una gama de elementos químicos que pueden ser cuantificados mediante métodos
analíticos multielementales como es el caso del ICP-MS, para el caso del oro, el método más
difundido es por ensayo al fuego más absorción atómica (FA-AAS).
Importante, para este tipo de proceso probabilístico en nuestra área de investigación, es
beneficioso desarrollar el submodelo para una mejor visualización de áreas a prospectar, todo
esto en función a las concentraciones geoquímicas de los elementos traza “commodities” y sus
principales “pathfinders”, los que en adelante denominaremos elementos geoquímicos del
submodelo (tabla 20).
La información a nivel país del Orogeno Peruano de las concentraciones geoquímicas en
sedimentos de quebrada, se encuentran de libre disponibilidad en el portal web del
INGEMMET (http://www.ingemmet.gob.pe), también puede ser descargada desde la interfaz
(base de datos) del GEOCATMIN: (http://geocatmin.ingemmet.gob.pe/geocatmin/).

149
Tabla 20. Elementos geoquímicos del submodelo

Nº Elemento Símbolo Unidad*


1 Oro Au ppb
2 Plata Ag ppm
3 Escandio Sc ppm
4 Uranio U ppm
5 Cobalto Co ppm
6 Molibdeno Mo ppm
7 Estaño Sn ppm
8 Níquel Ni ppm
9 Lantano La ppm
10 Vanadio V ppm
11 Antimonio Sb ppm
12 Cobre Cu ppm
13 Plomo Pb ppm
14 Zinc Zn ppm
15 Cadmio Cd ppm
16 Mercurio Hg ppm
17 Arsénico As ppm
18 Cromo Cr ppm
19 Tungsteno W ppm
20 Fierro Fe %

(*) Unidades de concentración en sedimentos de quebrada

El procesamiento Estadístico y Geoespacial de los datos de entrada (desarrollo del


submodelo), se debe contar con información representativa de las variables a estudiar; en este
caso, toda la información representativa en nuestra zona está constituida por las muestras de
sedimento de quebrada. Muestras que han sido estratégicamente ubicadas en la red
hidrográfica del área de investigación y recolectadas de manera sistemática y caracterizando
en entorno geológico (Figura.57).
Para lo cual se tiene que mencionar que cada muestra de sedimento recolectado representa un
polígono de influencia, el cual es delimitado según la dirección del curso fluvial y la
topografía (modelo de elevación digital – DEM), dicho polígono corresponde al área de aporte
de los sedimentos fluviales.

150
Cada muestra geoquímica de sedimento de quebrada ofrece información cuantitativa
importante de las 20 variables geoquímicas definidas anteriormente. Para esta variable se ha
considerado la información geoquímica de las cuencas Utcubamba e Intercuenca alto Marañón
IV, (como se aprecia en la Tabla 21, que se tomara las primeras 50 muestras como ejemplo de
las 1276).
Con esta información, se procederá a determinar la valoración multielemental de cada punto
de muestreo geoquímico, siguiendo la siguiente expresión:
Valoración multielemental = C1*V1+C2*V2+C3*V3+…+C1281*V1281
Dónde:
Cn : Coeficiente.
Vn : Variable Geoquímica.

151
Figura 57. Ubicación de muestras de sedimento (Variable Geoquímica)

152
Tabla 21. Información geoquímica.

Id Código Au_ppb Cr_ppm Cu_ppm Fe_% V_ppm Zn_ppm Ag_ppm As_ppm Cd_ppm Co_ppm Hg_ppm La_ppm Mo_ppm Ni_ppm Pb_ppm Sb_ppm Sc_ppm Sn_ppm U_ppm W_ppm
1 12f-SGQ12-002 2.50 5 7.6 1.96 8 40 0.01 4 0.12 7.3 0.03 8.3 0.78 13.2 12.4 0.1 3.7 0.6 0.58 0.0500
2 12f-SGQ12-003 2.50 7 10.8 1.63 9 35 0.1 2 0.18 9 0.07 7.1 0.56 14.7 13.3 0.26 3.7 0.5 0.56 0.0500
3 12f-SGQ12-004 2.50 13 13.2 1.75 9 53 0.04 3 0.66 13 0.1 7.4 0.98 21.8 16.2 0.38 3.9 1.5 0.6 0.1
4 12f-SGQ12-005 2.50 7 8.8 1.67 10 25 0.0050 3 0.1 8.9 0.0050 12 0.43 14 9.6 0.09 4.8 0.6 0.51 0.5
5 12f-SGQ12-006 2.50 10 8.8 1.56 12 29 0.07 3 0.18 7 0.07 8.3 0.61 17 12 0.17 3.9 0.8 0.58 0.1
6 12f-SGQ12-007 2.50 13 13.8 1.9 15 48 0.18 4 0.45 11.3 0.07 7.6 0.87 18.2 17.8 0.43 3.8 0.7 0.59 0.1
7 12f-SGQ12-008 2.50 10 8.8 1.89 13 32 0.02 3 0.18 7.5 0.04 12.7 0.51 16.3 11.4 0.13 4.4 0.7 0.53 0.0500
8 12f-SGQ12-009 5 9 14.6 2.29 9 34 0.01 5 0.13 10.6 0.05 11.5 0.43 15.8 13.7 0.11 5.9 1.1 0.45 0.1
9 12f-SGQ12-010 2.50 13 10.3 1.91 17 32 0.01 4 0.3 8.1 0.08 12.9 0.58 18 12.1 0.27 4.6 1.5 0.59 0.1
10 12f-SGQ12-012 2.50 6 11.5 1.89 10 30 0.01 5 0.09 7.4 0.03 11.1 0.63 15 10 0.16 4.1 0.8 0.6 0.1
11 12f-SGQ12-013 2.50 12 8.1 1.83 15 32 0.01 3 0.16 6.9 0.0050 13.6 0.67 15.4 10.5 0.17 3.9 0.7 0.61 0.3
12 12f-SGQ12-014 2.50 6 11 1.37 39 25 0.01 2 0.6 6.1 0.04 14.7 0.38 8.9 10.1 0.18 5.1 0.6 1.09 0.1
13 12f-SGQ12-015 2.50 10 8.2 1.51 29 33 0.01 1 0.26 5.1 0.0050 7.2 0.75 10.1 7.1 0.34 3.7 0.8 0.7 0.1
14 12f-SGQ12-016 6 19 9.5 1.79 25 37 0.01 4 0.12 6.5 0.05 16.3 1.11 15.8 12.3 0.18 4.2 1.1 0.6 0.0500
15 12f-SGQ12-017 2.50 16 12.3 2.06 33 36 0.01 4 0.39 6.6 0.02 10 1.87 16 8.8 0.38 5.1 0.7 0.81 0.1
16 12f-SGQ12-018 11 14 12.3 1.92 27 61 0.01 5 0.63 6.5 0.02 12 1.21 13.8 10.6 0.54 3.7 0.6 0.81 0.1
17 12f-SGQ12-022 60 12 15.5 2.42 56 52 0.01 5 0.2 8.5 0.03 12.2 0.61 11.4 8.9 0.28 5.3 0.7 0.6 0.1
18 12f-SGQ12-023 37 18 13.3 2.48 38 61 0.01 5 0.32 9.9 0.06 11.2 1.51 16.8 12 0.44 5.4 1.1 0.61 0.1
19 12f-SGQ12-024 2.50 11 11.4 2.07 35 43 0.01 6 0.18 7.5 0.01 12.9 0.64 10.7 8.3 0.24 5 0.6 0.71 0.0500
20 12f-SGQ12-025 2.50 14 11.5 2.3 27 51 0.01 4 0.29 9.4 0.01 9.6 1.29 18 12 0.25 5.1 1 0.74 0.1
21 12f-SGQ12-026 2.50 12 10.4 2.37 22 50 0.01 5 0.13 8.4 0.03 9.4 1.12 17.2 13.7 0.17 5.3 1 0.59 0.2
22 12f-SGQ12-030 2.50 9 12.5 1.84 38 39 0.0050 5 0.24 11 0.0050 9.8 0.4 12.3 8.3 0.25 5 0.6 0.81 0.1
23 12f-SGQ12-032 7 12 11.2 2.25 28 49 0.01 5 0.2 8.6 0.03 10.7 0.69 15.6 10.8 0.18 6.2 1.7 0.57 0.1
24 12f-SGQ12-034 22 10 10.8 2.12 25 47 0.0050 5 0.18 7.5 0.03 9.8 0.8 15.3 10.2 0.2 4.9 0.6 0.61 0.0500
25 12f-SGQ12-040 2.50 9 9.5 1.81 12 35 0.06 4 0.05 5.9 0.06 14.5 0.8 18.7 10 0.22 3.4 1 0.65 0.0500
26 12f-SGQ12-041 2.50 7 7.8 1.43 10 26 0.02 5 0.04 4.7 0.09 11.6 0.81 16.4 7.3 0.11 2.8 0.5 0.58 0.6
27 12f-SGQ12-042 24 17 28.9 3.01 32 80 0.1 26 0.26 10 0.05 10.6 2.24 20.8 17.6 1.49 3.1 0.4 0.84 0.4
28 12f-SGQ12-043 2.50 8 8.5 1.48 12 30 0.02 5 0.03 5.6 0.03 13.5 0.71 16.4 8.2 0.17 3.2 1 0.61 0.0500
29 12f-SGQ12-044 2.50 11 6.6 2.27 12 66 0.01 5 0.2 7.7 0.11 10.8 0.56 16.2 11.1 0.12 3.6 0.6 0.59 0.0500
30 12f-SGQ12-045 2.50 6 9.2 1.85 13 34 0.0050 6 0.05 4.6 0.04 11.9 0.82 15 8.6 0.11 2.6 1.2 0.6 0.0500
31 12f-SGQ12-047 2.50 9 5.4 2.46 13 50 0.01 4 0.16 7.5 0.16 11 0.53 10.6 13.3 0.14 2.5 0.7 0.35 0.0500
32 12f-SGQ12-048 10 10 8.9 1.34 30 30 0.03 11 0.12 4.4 0.07 9.7 0.52 12.8 7.9 0.35 2.2 0.4 0.54 0.0500
33 12f-SGQ12-050 2.50 6 8.7 1.44 10 29 0.04 6 0.07 4.6 0.03 11.5 0.94 15.6 8.1 0.14 2.6 0.4 0.56 0.0500
34 12f-SGQ12-051 2.50 9 6.3 2.6 11 39 0.03 4 0.09 7.2 0.09 9.1 0.64 10 14.9 0.16 2.5 0.4 0.38 0.2
35 12f-SGQ12-052 2.50 12 13.2 2.16 31 42 0.03 6 0.11 6.6 0.05 14.4 0.9 16.8 9.3 0.28 3.6 0.7 0.6 0.3
36 12f-SGQ12-053 14 10 13.2 2.21 36 43 0.02 6 0.21 6.7 0.03 14.6 0.75 13.8 8.7 0.35 3.4 0.6 0.66 0.0500
37 12f-SGQ12-054 8 26 50.5 2.47 51 79 0.08 53 0.41 11.5 0.08 12.4 1.38 20.2 21.8 1.96 4.3 0.8 0.86 0.0500
38 12f-SGQ12-055 2.50 7 6.7 1.85 8 35 0.01 4 0.1 5.6 0.07 8.4 0.53 16.7 9.2 0.08 2.9 0.4 0.53 0.2
39 12f-SGQ12-055a 2.50 7 8.4 2.72 7 61 0.02 5 0.15 8.6 0.05 7.7 0.5 11 15.9 0.13 2.8 0.5 0.43 0.0500

153
Id Código Au_ppb Cr_ppm Cu_ppm Fe_% V_ppm Zn_ppm Ag_ppm As_ppm Cd_ppm Co_ppm Hg_ppm La_ppm Mo_ppm Ni_ppm Pb_ppm Sb_ppm Sc_ppm Sn_ppm U_ppm W_ppm
40 12f-SGQ12-056 26 20 26.1 2.95 30 71 0.07 31 0.28 9.1 0.04 10.5 2.76 21.8 22.1 1.45 3 0.3 0.97 1
41 12f-SGQ12-057 2.50 10 14.3 2.35 34 42 0.03 6 0.11 6.6 0.01 13.4 0.68 14.9 8.2 0.27 3.4 0.5 0.66 0.0500
42 12f-SGQ12-058 264 43 29.5 4.12 48 92 0.12 45 0.38 12.3 0.0050 11.9 5.28 34.6 22.1 1.93 3.3 0.6 1.16 3.6
43 12f-SGQ12-061 2.50 8 5.6 1.27 10 40 0.02 4 0.11 4.2 0.04 8.3 0.81 14.8 8.9 0.12 2.3 0.7 0.57 0.0500
44 12f-SGQ12-062 2.50 7 2.7 0.5 9 15 0.09 2 0.1 1.6 0.06 3.4 0.49 19.8 3.6 0.05 0.8 0.1500 0.23 0.0500
45 12f-SGQ12-063 2.50 5 8.6 1.3 10 32 0.04 3 0.12 5.3 0.06 5.9 0.54 11.1 10.9 0.2 2.1 0.1500 0.32 0.0500
46 12f-SGQ12-064 2.50 5 3.5 1 8 33 0.01 3 0.08 3.4 0.04 6.5 0.48 8.7 6.2 0.09 1.5 0.4 0.33 0.0500
47 12f-SGQ12-065 52 16 24.7 2.91 30 82 0.07 25 0.31 10.3 0.02 11 1.35 20.9 15.8 1.28 3.4 1.6 0.87 0.5
48 12f-SGQ12-066 2.50 8 14 1.57 13 56 0.21 3 0.26 13.2 0.07 4.3 0.69 19.5 20.4 0.63 2.9 0.1500 0.35 0.0500
49 12f-SGQ12-067 2.50 5 6.3 0.91 8 19 0.03 3 0.04 4 0.02 7 0.45 16.7 5.4 0.06 1.7 0.5 0.42 0.0500
50 12f-SGQ12-068 2.50 5 7.9 0.79 9 15 0.02 2 0.04 3 0.03 3.6 0.61 4 8.1 0.24 1.5 0.6 0.2 0.0500

154
Para los coeficientes empleados para cada variable geoquímica han sido identificados en base
a una categorización estandarizada del precio actual de cada elemento químico (variable
geoquímica), según el último sumario de minerales “commodities” publicado por el Servicio
Geológico de los Estados Unidos (USGS), como se aprecia en la tabla 22.
Tabla 22. Coeficientes para la valoración multielemental.

ID ELEMENTO SÍMBOLO UNIDAD COEFICIENTE


1 Oro Au ppb 0.05997
2 Plata Ag ppm 0.96452
3 Escandio Sc ppm 0.9
4 Uranio U ppm 0.10243
5 Cobalto Co ppm 0.03086
6 Molibdeno Mo ppm 0.0292
7 Estaño Sn ppm 0.028
8 Níquel Ni ppm 0.0176
9 Lantano La ppm 0.015
10 Vanadio V ppm 0.01437
11 Antimonio Sb ppm 0.01327
12 Cobre Cu ppm 0.00816
13 Plomo Pb ppm 0.00251
14 Zinc Zn ppm 0.00205
15 Cadmio Cd ppm 0.00198
16 Mercurio Hg ppm 0.00185
17 Arsénico As ppm 0.0017
18 Cromo Cr ppm 0.00044
19 Tungsteno W ppm 0.00036
20 Fierro Fe % 1.01

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

Para el desarrollo de la fórmula enunciada anteriormente otorgará una valoración


multielemental en cada punto del muestreo con los resultados de laboratorio. Pasado a realizar
la valoración multielemental de cada punto del muestreo, dichos valores deben transformarse
de acuerdo a la escala de la matriz de valoración, de muy bajo (1.0) a muy alto (3.0) (Tablas
23 y 24). Por lo que es muy importante mencionar que para el caso de la variable geoquímica
el mínimo valor (1.2) que corresponde al grado “muy bajo” dicho valor solo se aplica para
áreas que pertenezcan al Llano Amazónico, para zonas ubicadas en el Orógeno Andino, como

155
es el caso de las cuencas en estudio, la valoración será de 1.4 a 3, tal como se muestra en la
tabla 24. La transformación o recategorización de los valores se realiza con el fin de procesar
posteriormente esta información de geoquímica con la de los demás submodelos, en una escala
geoespacial categórica uniforme.

Tabla 23. Valoraciones de muestras por rango de valoraci ón multielemental del


área de investigación.

VALORACION GRADO O NIVEL DE


CÓDIGO VALOR
MULTIELEMENTAL POTENCIAL
13h-SGQ11-042 1.804 1.6 Bajo
14g-SGQ11-076 1.938 1.6 Bajo
12f-SGQ12-062 2.003 1.6 Bajo
13h-SGQ12-015 2.087 1.6 Bajo
13g-SGQ12-072 2.118 1.6 Bajo
14h-SGQ11-084 2.216 1.6 Bajo
13h-SGQ12-203 2.226 1.6 Bajo
13f-SGQ12-041 2.286 1.6 Bajo
13h-SGQ12-039 2.349 1.6 Bajo
13g-SGQ12-079 2.408 1.6 Bajo
12g-SGQ12-034 2.648 1.6 Bajo
12h-SGQ12-011 2.690 1.6 Bajo
12f-SGQ12-068 2.694 1.6 Bajo
13h-SGQ11-156 2.745 1.6 Bajo
15g-SGQ11-315 2.797 1.6 Bajo
13h-SGQ12-022 2.818 1.6 Bajo
13f-SGQ12-062 2.880 1.6 Bajo
12h-SGQ12-004 2.904 1.6 Bajo
12h-SGQ12-003 2.941 1.6 Bajo
13g-SGQ11-005 2.985 1.6 Bajo
12f-SGQ12-064 3.021 1.6 Bajo
13g-SGQ11-010 3.035 1.6 Bajo
13f-SGQ12-064 3.038 1.6 Bajo
13g-SGQ12-076 3.108 1.6 Bajo
13h-SGQ12-053 3.186 1.6 Bajo
14g-SGQ11-142 3.199 1.6 Bajo
13g-SGQ11-009 3.232 1.6 Bajo
12g-SGQ12-033 3.243 1.6 Bajo
12f-SGQ12-067 3.299 1.6 Bajo
13h-SGQ12-207 3.383 1.6 Bajo

156
VALORACION GRADO O NIVEL DE
CÓDIGO VALOR
MULTIELEMENTAL POTENCIAL
14g-SGQ11-144 3.407 1.6 Bajo
13h-SGQ11-033 3.428 1.6 Bajo
13h-SGQ12-005 3.438 1.6 Bajo
13h-SGQ11-179 3.442 1.6 Bajo
13h-SGQ11-094 3.447 1.6 Bajo
13h-SGQ12-208 3.476 1.6 Bajo
13g-SGQ12-068 3.508 1.6 Bajo
14g-SGQ11-157a 3.564 1.6 Bajo
14g-SGQ11-132 3.601 1.6 Bajo
14g-SGQ11-099 3.637 1.6 Bajo
12f-SGQ12-086 3.714 1.6 Bajo
13f-SGQ12-033 3.718 1.6 Bajo
13h-SGQ12-118 3.722 1.6 Bajo
12h-SGQ12-006 3.788 1.6 Bajo
12f-SGQ12-083 3.788 1.6 Bajo
15g-SGQ11-296 3.799 1.6 Bajo
14g-SGQ11-079 3.800 1.6 Bajo
13f-SGQ12-060 3.818 1.6 Bajo
13h-SGQ12-204 3.819 1.6 Bajo
12f-SGQ12-082 3.822 1.6 Bajo

La información Generada (output) es la que finalmente, se procede a generar una superficie


probabilística geoespacial (mapa de potencial geoquímico) a partir de los valores puntuales en
cada muestra y de su área de influencia o aporte geoquímico.
Tabla 24. Matriz de valoración

GRADO O NIVEL VALORES EN LA MATRIZ


Muy Alto De 2.7 a 3.0
Alto De 2.3 a 2.6
Medio De 1.8 a 2.2
Bajo De 1.4; 1.7
Muy Bajo 1.2

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

157
Superficie probabilística que se generó realizando un método de interpolación que garantice el
menor sesgo estadístico en la manipulación de la información. El método de interpolación
indicado es el Kriging, o en todo caso algún otro que contemple algoritmos polinomiales, este
método permite realizar inferencias probabilísticas a partir de información representativa
disponible en el espacio.
Este procedimiento se soporta en la naturaleza de la información puntual de cada muestra
geoquímica, la cual representa la dispersión geoquímica secundaria de los elementos químicos
en una determinada área de influencia a lo largo del drenaje. Dicho esto, es necesario
recomendar que la interpolación deba tener un alcance de 1.5 km, que es la distancia mínima
de dispersión de las variables geoquímicas consideradas en el submodelo. Asimismo, es
necesario considerar que la celda o píxel de procesamiento deba tener un área de 900 m²
(30mx30m), según el criterio de la mínima unidad interviniente en el proceso de modelado de
potencial minero, además de la escala de la superficie probabilística. El producto final del
submodelo de potencial geoquímico, será una superficie en formato raster con píxeles de 30 x
30m (Figura 58).

158
Figura 58. Variable Geoquímica

159
4.4.4. VARIABLE: DEPÓSITOS MINERALES METÁLICOS
Para poder procesar esta variable se tiene que tener un amplio conocimiento de los modelos y
tipos de yacimiento o depósitos minerales, por tal motivo para la elaboración y valoración de
los depósitos minerales que se encentran en nuestra área de investigación, se ha hecho un
ranking según el estado de desarrollo de la actividad minera, en operaciones, proyectos,
prospectos, ocurrencia y anomalía Asimismo, tos los depósitos minerales se han dividido,
según su tamaño (volumen), en grandes, pequeños y medianos (Tabla 25), considerando
también el tipo de elemento principal que contiene, agrupados en metales preciosos (oro (Au),
plata (Ag)), metales base (cobre (Cu), plomo (Pb) y zinc (Zn), estaño (Sn) y molibdeno (Mo))
y otros como el Wolframio (W) y Uranio (U), Chira, J et al. (2013).
Tabla 25. Volumen del depósito mineral (toneladas finas)

ELEMENTO PEQUEÑO MEDIANO GRANDE


Au < 25 25-250 > 250
Ag < 250 250-5,000 > 5,000
Cu < 50,000 50,000-1,000,000 > 1,000,000
Mo < 2,000 2,000-200,000 > 200,000
Pb < 50,000 1,000,000 > 1,000,000
Zn < 50,000 1,000,000 > 1,000,000
Fe < 10⁷ 10⁷-10⁸ > 10⁸
Sn < 5,000 5,000-50,000 > 50,000
W < 500 500-10,000 > 10,000
U < 1000 1,000 - 5,000 > 5,000

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

Es así que se establecieron 33 niveles o grados para el área de investigación, además de la


posibilidad de ausencia de depósitos minerales. A cada nivel o grado se le ha asignado un
valor en escala binaria, tomando exponenciales de base binaria 2⁰, 2¹, 2², 2³ ,2⁴, 2⁵, entre otros.
(Tabla 26). Los valores resultantes fueron segmentados en 5 intervalos y a cada uno se le
asignó un grado o nivel para un procesamiento espacial adecuado (Tabla 27). Los valores a
escala binaria fueron llevados a escala de 1 a 3 de muy bajo a muy alto (Tabla 5); de esta
manera, se obtiene el grado o nivel por tipo de depósitos minerales y su respectiva valoración
el raster. Una vez determinado el grado o nivel para cada depósito mineral, el siguiente paso es
representar el área de influencia (buffer), (Tabla 28), de cada uno considerado el perímetro

160
real o concesión que involucra. Esta área ha sido determinada en función al tamaño de cada
depósito, según se anota en la tabla 29.
Tabla 26. Determinación del valor a escala binaria de depósitos minerales por
etapa de desarrollo, dimensión y tipo de metal en el área de investigación.

CLASE DE VALOR EN ESCALA


TIPO DIMENSIÓN
METALES BINARIA
METALES
4096
PRECIOSOS
GRANDE
METALES BASE 2048
HIERRO, OTROS 1024
METALES
2048
PRECIOSOS
OPERACIONES MEDIANO
METALES BASE 1024
HIERRO, OTROS 512
METALES
1024
PRECIOSOS
PEQUEÑO
METALES BASE 512
HIERRO, OTROS 256
METALES
512
PRECIOSOS
GRANDE
METALES BASE 256
HIERRO, OTROS 128
METALES
256
PRECIOSOS
PROYECTOS MEDIANO
METALES BASE 128
HIERRO, OTROS 64
METALES
128
PRECIOSOS
PEQUEÑO
METALES BASE 64
HIERRO, OTROS 32
METALES
64
PRECIOSOS
GRANDE
METALES BASE 32
HIERRO, OTROS 16
METALES
32
PRECIOSOS
PROSPECTOS MEDIANO
METALES BASE 16
HIERRO, OTROS 8
METALES
16
PRECIOSOS
PEQUEÑO
METALES BASE 8
HIERRO, OTROS 4

161
CLASE DE VALOR EN ESCALA
TIPO DIMENSIÓN
METALES BINARIA
METALES
8
OCURRENCI PRECIOSOS
A METALES BASE 4
OCURRENCIA/ HIERRO, OTROS 2
ANOMALÍA METALES
4
PRECIOSOS
ANOMALÍA
METALES BASE 2
HIERRO, OTROS 1
ORÓGENO -
AUSENCIA
LLANURA AMAZÓNICA -

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

Tabla 27. Segmentación del valor a escala binaria para determinaci ón del grado o
nivel por depósitos minerales

GRADO O NIVEL DE VALORES EN ESCALA VALORES EN LA


POTENCIAL BINARIA MATRIZ
Muy alto 512-1024-2048-4076 2.7, 2.8, 2.9, 3.0
Alto 32-64-128-256 2.3, 2.4, 2.5, 2.6
Medio 1 - 2 - 4 - 16 - 32 1.8, 1.9, 2.0, 2.1, 2.2
Bajo - 1.6
Muy bajo - 1.2

Fuente Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

Tabla 28. Área de influencia de los depósitos minerales.

TIPO DIMENSIÓN BUFFER (Km)


Grande 4
OPERACIONES, PROYECTOS Y
Mediano 2
PROSPECTOS
Pequeño 1
OCURRENCIA/ANOMALÍA - 0.5

Fuente Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

162
Tabla 29. Determinación del potencial de los depósitos minerales por etapa de desarrollo, dimensi ón y tipo de metal.

VALOR
VALOR EN GRADO O NIVEL
TIPO DIMENSIÓN CLASE DE METALES EN LA
ESCALA BINARIA DE POTENCIAL
MATRIZ
METALES PRECIOSOS 4096 3 MUY ALTO
GRANDE METALES BASE 2048 2.9 MUY ALTO
HIERRO, OTROS 1024 2.8 MUY ALTO
METALES PRECIOSOS 2048 2.9 MUY ALTO
OPERACIONES MEDIANO METALES BASE 1024 2.8 MUY ALTO
HIERRO, OTROS 512 2.7 MUY ALTO
METALES PRECIOSOS 1024 2.8 MUY ALTO
PEQUEÑO METALES BASE 512 2.7 MUY ALTO
HIERRO, OTROS 256 2.6 ALTO
METALES PRECIOSOS 512 2.7 MUY ALTO
GRANDE METALES BASE 256 2.6 ALTO
HIERRO, OTROS 128 2.5 ALTO
METALES PRECIOSOS 256 2.6 ALTO
PROYECTOS MEDIANO METALES BASE 128 2.5 ALTO
HIERRO, OTROS 64 2.4 ALTO
METALES PRECIOSOS 128 2.5 ALTO
PEQUEÑO METALES BASE 64 2.4 ALTO
HIERRO, OTROS 32 2.3 ALTO
METALES PRECIOSOS 64 2.4 ALTO
GRANDE METALES BASE 32 2.3 ALTO
HIERRO, OTROS 16 2.2 MEDIO
PROSPECTOS
METALES PRECIOSOS 32 2.3 ALTO
MEDIANO METALES BASE 16 2.2 MEDIO
HIERRO, OTROS 8 2.1 MEDIO

163
VALOR
VALOR EN GRADO O NIVEL
TIPO DIMENSIÓN CLASE DE METALES EN LA
ESCALA BINARIA DE POTENCIAL
MATRIZ
METALES PRECIOSOS 16 2.2 MEDIO
PEQUEÑO METALES BASE 8 2.1 MEDIO
HIERRO, OTROS 4 2 MEDIO
METALES PRECIOSOS 8 2.1 MEDIO
OCURRENCI
METALES BASE 4 2 MEDIO
A
OCURRENCIA/ HIERRO, OTROS 2 1.9 MEDIO
ANOMALÍA METALES PRECIOSOS 4 2 MEDIO
ANOMALÍA METALES BASE 2 1.9 MEDIO
HIERRO, OTROS 1 1.8 MEDIO
ORÉGANO - 1.6 BAJO
AUSENCIA
LLANURA AMAZÓNICA - 1.2 MUY BAJO

Fuente: Modificado de Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

De lo cual resulta la superficie probabilística en formato raster de píxeles 30 x 30m (Figura 59).

164
Figura 59. Variable: Depósitos Minerales Metálicos

165
4.4.5. VARIABLE: CONCESIONES MINERAS METÁLICAS
Para desarrollar la variable de concesiones metálicas, se emplea el catastro minero actualizado
a la fecha que se quiere realizar este modelo de la determinación del potencial minero en
cualquier área representativa, se tiene que tener en cuenta lo siguiente, el estado en que se
encuentren, concesiones tituladas, concesiones en trámite, derechos mineros extinguidos y
otros (Tabla 30).

Tabla 30. Tipos de concesiones.

COLOR DE
DESCRIPCIÓN LEYENDA SUSTANCIA
LEYENDA
D.M. Titulado D.L. 109 TITULADO AZUL M
D.M. Titulado D.L. 109 TITULADO AZUL N
Acumulación D.M. titulada TITULADO AZUL M
D.M. Titulado D.L. 708 TITULADO AZUL N
D.M. en trámite D.L. 109 TRAMITE VERDE N
D.M. en trámite D.L. 708 TRAMITE VERDE N
Canteras D.S. 037-96-EM OTROS MARRON M
Plan de Beneficio OTROS MARRON M
Labor general OTROS MARRON M
Transporte Minero OTROS MARRON M
Depósitos de Relaves OTROS MARRON N
Terreno Eriazo OTROS MARRON N
D.M.
D.M. Exting. Cautelar Pod. Jud. NEGRO N
Extinguidos
D.M. Exting. Pub LD D.M.
NEGRO N
Redenunciable Extinguidos
D.M. Ext. Pub. L.D. Aún No D.M.
NEGRO M
Petic. Extinguidos
D.M.
D.M. Exting. A publicar de L.D. NEGRO M
Extinguidos
D.M.
D.M. Exting. No Peticionable NEGRO M
Extinguidos
D.M.
D.M. Exting. D.L. 708 pub LD NEGRO M
Extinguidos

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

166
Es necesario mencionar que en el archivo catastral tipo “shapefile”, en el campo “leyenda”
indica si la concesión está titulada, en trámite, extinguida, etc.(atributos en tener
consideración), mientras que en el campo “sustancia” indica si la concesión es metálica “M” o
no metálica “N”, para este trabajo de investigación se requiere las concesiones metálicas.
La capa denominada “concesiones” considerará aquellas de naturaleza metálica y titulada
hasta el día en que se realice la ponderación de la variable a procesar espacialmente.
Para determinar el potencial de la variable denominada “Concesiones Mineras Metálicas”, se
deberá superponer con la capa de la variable “unidad geológica”; de esta manera, la valoración
para las concesiones será según la tabla 31.

Tabla 31. Matriz de valoración.

VALOR EN GRADO O NIVEL DE


ÁREA DE EVALUACIÓN
LA MATRIZ POTENCIAL
Metalotectos con áreas concesionadas 2.9 Muy Alto
Metalotectos sin áreas concesionadas 2.5 Alto
No Metalotectos con áreas concesionadas 2 Medio
No Metalotectos sin áreas concesionadas en
1.6 Bajo
el orógeno.
No Metalotectos sin áreas concesionadas en
1.2 Muy Bajo
la llanura amazónica

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

Proceso que nos genera el submodelo de la variable “Concesiones mineras metálicas” (Figura
60).

167
Figura 60. Variable: Concesiones Mineras Metálicas

168
4.4.6. VARIABLE: ANOMALÍAS ESPECTRALES.
Para evaluar la variable de anomalías espectrales, se procede a descargar la imagen
LANDSAT
(http://geocatmin.ingemmet.gob.pe/geocatmin/), para la determinación de anomalías de color
como zonas de posible alteración.
La composición del mapa final tiene la clasificación en Arcillas (OH-), Óxidos (Fe³+), Óxidos
+ Arcillas (Fe³+ + OH-). (Figura 61).
A cada tipo de anomalía, de acuerdo al orden de importancia, se le ha asignado un nivel; se ha
valorado a cada una de estas con el promedio del nivel correspondiente, según se aprecia en la
tabla 32
Tabla 32. Valoración de Anomalías Espectrales para el Potencial Minero Met álico

VALOR DE CADA
ANOMALÍAS DE COLOR NIVEL
NIVEL
Muy
Óxidos + Arcillas 2.9
Alto
Óxidos 2.7 Alto
Arcillas 2.5 Medio
Ausencia de anomalías en el orógeno. 1.8 Bajo
Muy
Ausencia de anomalías en el Llano Amazónico. 1.6
Bajo

Fuente: Chira et al. (2013) - “Manual de Evaluación de Recursos y Potencial Minero”.

La capa generada se procede a convertir a formato “RASTER”.


Aplicando esta escala y con los colores estandarizados, obtendremos el mapa correspondiente
a esta variable (Figura 61). La ausencia de anomalías de color, según los cocientes utilizados,
ameritará que las áreas pertenecientes al Llano Amazónico tengan una valoración de 1.6.
Mientras que, para el caso de áreas con ausencia de anomalías de color, que pertenezcan al
Orógeno Peruano obtendrán el valor de 1.8 (al que corresponde una coloración verde)

169
Figura 61. Variable: Anomalías Espectrales

170
4.5. PROPÓSITO DEL POTENCIAL MINERO METÁLICO DE LA CUENCA
UTCUBAMBA E INTERCUENCA ALTO MARAÑÓN IV

El propósito de realizar el mapa del potencial minero metálico es encontrar nuevas áreas de
interés prospectivo para lo cual se procede a ponderar las variables anteriormente descritas en
el modelo, en cada uno de las variables todo esto en formato “ráster”, para lo cual se tendrá
que considerar la siguiente expresión matemática.
(Variable1*Peso1) + (Variable2*Peso2) + (Variable 3*Peso3) + (Variable4*Peso4) +
(Variable5*Peso5) + (Variable6*Peso6)
Los pesos se exponen en la tabla 8 “Peso de cada atributo o variable considerada”. Cada una
de ellas será multiplicada por las variables definidas en la figura 53, en el proceso y
jerarquización del potencial minero metálico. Luego de que cada mapa es ponderado, estos
“rasters” se sumarán, obteniéndose de esta manera una nueva capa “raster”, la cual
corresponde al mapa de potencial minero metálico que será evaluado y considerado para la
determinación multipropósito.
En la figura 62, se muestra el mapa de Potencial Minero Metálico de la cuenca Utcubamba e
Intercuenca alto Marañón IV, esto luego realizar la ponderación y suma algebraica de los
“rasters” anteriormente descritos.
A continuación describiremos el procesamiento en el software Arcgis de las variables para la
obtención del mapa del potencial minero metálico de la cuenca Utcubamba e Intercuenca alto
Marañón IV. Obtenidos los “rasters” de cada una de las variables y los pesos respectivos, se
empezará el procesamiento de los mismos considerando la siguiente expresión matemática
(fórmula).

Potencial Minero Metalico = (V1*P1)+ (V2*P2)+ (V3*P3)+ (V4*P4)+ (V5*P5)+(V6*P6)


V(n)= Variables
P(n) =Pesos

171
Figura 62. Mapa del Potencial Minero Metálico

172
4.6. METODOLOGÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE POTENCIAL MINERO
METÁLICO DE LA CUENCA UTCUBAMBA E INTERCUENCA ALTO
MARAÑÓN IV

Se utilizó las herramientas correctas en el Software ArcGis, presentes en el ArcToolbox, para


lo cual se procesó la información geoespacial para luego tomar decisiones y no tener errores
en la interpretación de los resultados obtenidos en la área de estudio, para lo cual se procede
con los siguientes pasos:
Paso 1.- Abrir el programa ArcGis 10.3.
Paso 2.- Importar los “rasters” geoprocesados de cada variable (Figura 64)
Variable 1 = Unidad geológica.
Variable 2 = Control estructural.
Variable 3 = Geoquímica.
Variable 4 = Depósitos minerales metálicos.
Variable 5 = Concesiones mineras metálicas.
Variable 6 = Anomalías espectrales.

Paso 3.- Para continuar con el siguiente paso se tiene que utilizar el comando “Arctoolbook”
dentro del cual se encuentra la herramienta “Raster Calculator” siguiendo la secuencia que se
muestra en la figura 64, herramienta que nos ayudara a realizar la multiplicación de cada una
de las variables con su respectivo peso, (Variable 1)*(0.481), (Variable 2)*(0.239), (Variable
3)*(0.145), (Variable 4)*(0.069), (Variable 5)*(0.038), (Variable 6)*(0.027), obteniendo un
nuevo raster (Figura 65), posteriormente se guarda los nuevos rasters obtenidos.

Paso 4.- Los nuevos rasters obtenidos se sumaran de acuerdo a la ecuación algebraica para el
cálculo del potencial minero metálico; en la cual utilizaremos el operador de adición (Figura
66), luego guardamos el raster obtenido.
Es así que luego de geoprocesar toda la información se obtiene el raster del potencial minero
metálico de la cuenca Utcubamba e Intercuenca alto Marañón IV, la cual nos servirá para
discusión y toma de decisiones para los multipropósitos en dicha área de investigación como
se ve en la figura 67.

173
Figura 634. Importación de los “rasters” geoprocesados de cada variable

174
ArcToolbox

Spatial Analyst
Tools

Map Algebra

Raster Calculatos

Figura 64. Comando ArcToolbox.

Figura 65. Multiplicación de variables.

175
Figura 66. Operador de Adición

Figura 67. Raster del Potencial Minero Metálico.

176
4.7. INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS

La interpretación de los datos geoprocesados y los resultados obtenidos nos permite tomar
decisiones en el área de estudio, la cual aporta información en toda el área de investigación
(Figura 62). Es así que el raster obtenido al final del proceso teniendo como referencia las
unidades geológicas, control estructural, geoquímica, depósitos minerales metálicos,
concesiones mineras metálicas y anomalías espectrales en nuestra área de trabajo, nos brinda
información para determinar blancos de exploración.
Es así que se ha determinado cuatro áreas de interés prospectivo y cuyo análisis se hace a
continuación, (Figura 68 – Áreas de interés prospectivo).

4.7.1. ÁREA UTCUBAMBA


Se ubica la noroeste del área de trabajo, la cual comprende las provincias Chachapoyas,
Bongara, Utcubamba y Bagua pertenecientes a la región Amazonas, con un área aproximada
de 4678 Km² a prospectar, metalogenéticamente se ubica en la franja de XVI correspondiente
a depósitos tipo Mississippi Valley (MVT) de Plomo-Zinc (Pb-Zn) del Eoceno-Mioceno, en el
cual se puede observar un nivel de alto a muy alto en su potencial minero metálico.
En dicha área propuesta se puede observar la presencia de algunas concesiones mineras
metálicas cuyos concesionarios son: DESAFIO MINERO S.A.C., Cristian Antonio Campos
Carbajal, Lady Krystell Martell Reyna, Ediltrudis Martell Aburto, Inversiones Kori Tapa
S.A.C., Minera Chambara S.A.C., Compañía Minera Caraveli S.A.C., Maniel Enrique Pinedo
Ruiz y Otros, Minplor S.A.C., Angel Atilano Mines Villarreal, Roger Junior Chávez Borja,
Compañía Minera Caraveli S.A.C., Rolando Orbegoso Paredes y Otros, Compañía Minera
Pilar del Amazonas S.A., Votorantim Metais-Cajamarquillas S.A., S.M.R.L. Lumbreras I,
Compañía Minera Milpo S.A.A., Compañía Minera Atacocha S.A.A., Minera Bongara S.A.e
Inversiones Charlotte S.A.
De la misma forma se puede denotar la presencia de vetas oro (Au), Plomo-Zinc (Pb-Zn)
siguiendo una dirección noroeste-sureste (NO-SE) según el control estructural la cual se
enmarca en las zonas estructurales de bloques fallados, una zona de Transición y una parte en
la zona de plegamiento hacia el norte del área propuesta.

177
Los ambientes litoestratigráficos más representativos presentes en el área Utcubamba son los
Sedimentarios carbonatados y silicoclásticos del Cretáceo así como los Sedimentarios
carbonatados del Triásico-Jurásico y los Sedimentarios silicoclásticos del Paleozoico-Triásico.
Es importante mencionar que dentro del área propuesta se encuentran el proyecto Bongará que
se trata de un yacimiento tipo Mississippi Valley de Pb-Zn, alojado en rocas carbonatadas del
Grupo Pucará y proyecto Soloco que es un depósito tipo Mississippi Valley (MVT), de Pb-Zn,
está ubicado en las inmediaciones del distrito de Soloco en la provincia de Chachapoyas, y
está relacionado a rocas carbonatas así como la relación con las características de disolución
de carbonatos que se encuentran por debajo de las barreras impermeables, (Figura 68).

4.7.2. ÁREA MARAÑÓN III


En encuentra ubicada en la parte central del área de investigación, abarcando un área
aproximada de 2171 Km² la cual está comprendida entre las regiones de Amazonas (Luya y
Utcubamba) y Cajamarca (provincia de Celendín, Chota y Cutervo), metalogenéticamente se
ubica en la franja I correspondiente a depósitos de Au en rocas meta-sedimentarias del
Ordovícico y Silúrico Devónico, en donde se puede visualizar un potencial metálico de medio
a alto.
En esta área propuesta se puede evidenciar poca presencia de concesiones mineras metálicas
cuyos concesionarios son: Sezar Russia Investments S.A., Gilmer Mondragón Fernández y
Martha Viluska Becerra Pando.
En el área de estudio se pudo identificar mayormente vetas de oro (Au), plata (Ag), plata-
plomo (Ag-Pb), cobre-plata (Cu-Ag) y plomo-zinc (Pb-Zn), así como las vetas Cochabamba
(Au), Chuquibamba (Au), Urcococha (Au), Atuén (Au), además de los mantos polimetálicos:
San Luis (Pb – Ag – Zn), Santa Marta (Pb – Ag – Zn) y Cococho (Zn – Pb – Ag – Au).
Estructuralmente siguen la dirección noroeste-sureste (NO-SE), área que se encuentra
mayormente en las zonas estructurales de bloques fallados, plegamiento y zona imbricada.
El ambiente litoestratigráfico más representativo y que tiene gran presencia es de los
Metamórficos del Neotproterozoico, seguido del ambiente Sedimentario silicoclástico del
Cretáceo y Volcánicos del Jurásico.
Las vetas que se han podido determinar se encuentran aflorando en secuencias de esquistos y
filitas con espesores considerados, (Figura 68).

178
4.7.3. ÁREA CAJAMARCA
Esta área propuesta se encuentra ubicada al suroeste de la zona de investigación la cual
pertenece exclusivamente a la región de Cajamarca entre las provincias Chota, Celendín y San
Marcos. La cual cuenta con un área aproximada de prospección de 1454 Km², ubicada
metalogenéticamente entre la franja I correspondiente a depósitos de Au en rocas meta-
sedimentarias del Ordovícico y Silúrico-Devónico y la franja XX que pertenece a pórfidos de
Cu-Mo(Au), Skarns de Pb-Zn-Cu(Ag) y depósitos polimetálicos relacionados con intrusivos
del Mioceno. En esta área de prospección se puede observar un nivel muy alto en su potencial
minero metálico.
Es así que esta área tiene algunas concesiones mineras metálicas cuyos concesionarios son:
Distribuciones Leglama & Sava E.I.R.L., Sansil Servicios Generales S.R.L., William
Alejandro Rojas Torres, Pablo Micha Medina, Ederi Becerra Mendoza, Luis Zara Bringas,
Sociedad Minera Chandarva S.R.L., Compañía Minera La Pirdrita S.A.C., Cesar Rodriguez
Guevara, Nemesio Alberto Mejia Vicuña y Otros, Miguel Antonio Salomon Sansur, Heddy
Teresa Morales Quispe y Javier Virgilio Landazuri Garcia.
En campo se pudo visualizar la presencia de vetas de cobre (Cu) hacia el norte del área y hacia
el sur vetas de plata-plomo (Ag-Pb), así también la presencia de mantos de cubre (Cu) y
plomo-plata (Pb-Ag), las cuales están siguiendo una dirección estructural con las fallas
presentes de noroeste-sureste (NO-SE), ubicándose en la zona estructural imbrincada, la cual
favorece al enriquecimiento de las estructuras.
Litoestratigráficamente está representada por el ambiente sedimentario carbonatado del
Cretáceo, seguido por el ambiente sedimentario silicoclástico del Cretáceo
Se destaca de esta área la presencia del proyecto Santa Agripina que es un Skarn de Cu, la cual
se encuentra en calizas bituminosas de color gris oscuro, así como una serie de rocas
filoneanas las cuales cortan a las rocas calcáreas originando en algunos casos un acentuado
metasomatismo de contacto, (Figura 68).

4.7.4. ÁREA MARAÑON II


Se encuentra ubicada hacia el centro sur del área de investigación y cuenta con un área
prospectiva de 540 Km², metalogenéticamente se ubica en la franja I correspondiente a

179
depósitos de Au en rocas meta-sedimentarias del Ordovícico y Silúrico Devónico, en la cual se
denota un nivel de alto a muy alto en su potencial minero metálico siendo una de las áreas más
pequeñas de las propuestas.
En esta área propuesta se encuentran concesiones mineras metálicas cuyos concesionarios son:
Consorcio Minero Horizonte S.A., Arcillas Huamachuco Hnos SAC., Juvenal Amilcar
Carranza Mercedes, Ciro Augusto Arribasplata Pastor y otros, Palo Alto Mining SAC., Néstor
Enrique Bazán Hernández
De la misma forma se puede denotar la presencia de vetas de cubre (Cu), teniendo una
dirección estructural de noroeste-sureste (NO-SE), enmarcadas en la zona estructural de
bloques fallados.
Los ambientes litoetratigraficos más representativos en el área Marañón II son los
metamórficos del Neoproterozoico, Intrusivos del Paleozoico y sedimentarios silicoclásticos
del Paleozoico-Triásico.
Al sur del área propuesta se pudo visualizar vetas de oro (Au), en los ambientes
litoestratigráficos anteriormente mencionados, (Figura 68).

4.7.5. ÁREA MARAÑON I


Se ubica al sur del área de investigación siendo la zona propuesta con menor área de
prospección, con 391 Km², la cual se ubica metalogenéticamente en la franja II
correspondiente a depósitos Orogénicos de Au-Pb-Zn-Cu del Carbonífero-Pérmico. El cual se
puede observar un nivel de alto a muy alto en su potencial minero metálico.
Se muestra concesiones mineras metálicas cuyos concesionarios son: Petrolera Monterrico
S.A., Compañía Minera Poderosa S.A., Manuel Arturo Cobian, Mesia y otros, Raquel Lozano
Torres, S.M.R.L. Maria Milagros XX
En la cual se puede tener un control estructural que va de noroeste-sureste (NO-SE), como se
muestra el área de investigación se encuentra emplazada en la zona estructural de bloques
fallados y los ambientes litoestratigráficos más representativos en esta área son los Intrusivos
del Paleozoico, Sedimentarios carbonatado del Triásico-Jurásico y los Sedimentarios
silicoclásticos del Paleozoico-Triásico, así como los volcánicos del Carbonífero, (Figura 68).

180
Figura 68. Áreas de interés prospectivo.

181
4.8. CONTRASTACIÓN DE HIPÓTESIS

La hipótesis propuesta en el trabajo de investigación es identificar si la dispersión geoquímica


de sedimentos de quebrada ofrece información relevante en la evaluación del Potencial Minero
Metálico de la cuenca Utcubamba e Intercuenca Alto Marañón IV, por lo que se contrasto la
hipótesis evaluado y procesando las variables que involucraron la determinación del Potencial
Minero Metálico, es así que para este trabajo de investigación se di énfasis a la variable
geoquímica que involucra la dispersión geoquímica de sedimentos de quebrada en la cuenca
Utcubamba e Intercuenca Alto Marañón IV.
Para lo cual se jerarquizo las seis variables, dándole el valor correcto y representativo a la
variable geoquímica, finalizando con la precisión para poder realizar la matriz de
comparaciones pareadas, teniendo presente siempre el valor de la razón de consistencia.

RC < 0.10: Consistencia Razonable


RC > 0.10: Inconsistencia
Es importante también mencionar que en el manual de evaluación de recursos y potencial
minero, los autores determinaron que la variable geoquímica este jerarquizada en la posición
número cinco (5), Chira, J et al. (2013). Estudiando la información minuciosamente me
motivo a proponer y considerar en la investigación a la variable geoquímica en la posición
número tres (3), así también modificar la posición de otras variables como se muestra en la
Tabla 33.

182
Tabla 33 Jerarquizacion de las variables entre el manual de Evaluación de
Recursos y Potencial Minero y trabajo de investigación

Jerarquización del Manual de Jerarquización propuesta en el trabajo de


Evaluación de Recursos y Potencial investigación
Minero
1. Unidad Geológica 1. Unidad geológica
2. Concesiones Mineras 2. Control estructural (Fallas)
3. Fallas 3. Geoquímica (Sedimentos de quebrada)
4. Depósitos Minerales Metálicos 4. Depósitos minerales metálicos
5. Geoquímica 5. Concesiones mineras metálicas
6. Sensores remotos 6. Sensores remotos (Anomalías
espectrales).

Es así que se procedió a realizar el geoprocesamiento de las variables considerando las


posiciones que se muestran en la Tabla 33, brindándonos unos resultados totalmente distintos
los cuales se compararon como se muestran en la figura 69 (comparación del potencial minero
metálico), es allí donde se puede determinar que la dispersión geoquímica de sedimentos de
quebrada representada por la variable geoquímica ofrece información relevante en la
evaluación del potencial minero metálico de la cuenca Utcubamba e Intercuenca Alto
Marañón IV, esto en distintas partes del área de investigación
Geoprocesamiento que nos permite establecer que la cuenca Utcubamba y la Intercuenca Alto
Marañón IV poseen alto potencial minero metálico, el mismo que es evidenciado por la
dispersión geoquímica de sedimentos de quebrada (variable geoquímica).

183
Figura 69. Comparación del Potencial Minero Metálico

184
CAPÍTULO V
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

5.1. CONCLUSIONES.

 Se determinó el Potencial Minero Metálico de la cuenca Utcubamba y la Intercuenca


Alto Marañón IV, reflejando en el resultado un grado o nivel de alto a muy alto para la
prospección minera.

 Se estableció una estructura jerarquía de las variables geoespacial en el siguiente


orden: Unidad geológica, Control estructural, Geoquímica, Depósitos minerales
metálicos, Concesiones mineras metálicas y Anomalías espectrales.

 Se determinó la importancia de la variable geoquímica en la evaluación del Potencial


Minero Metálico, comprobando que la dispersión geoquímica de los elementos nos
ofrece información muy importante.

 En el zona de investigación de determino de cinco (5) áreas de interés prospectivo


metálico que son: Utcubamba (4678 Km²), Marañón III (2171 Km², Cajamarca (1454
Km²), Marañón II (540 Km²) y Marañón I (391 Km²)

 El área con el nivel de potencial minero metálico más alto es el área Cajamarca que
consta de 1454 Km² de área y esta ubica entre las franjas metalogenéticas I y XX
correspondiente a depósitos de Au en rocas meta-sedimentarias del Ordovícico y

185
Silúrico-Devónico y a pórfidos de Cu-Mo (Au), Skarns de Pb-Zn-Cu (Ag) y depósitos
polimetálicos relacionados con intrusivos del Mioceno, respectivamente.

5.2. RECOMENDACIONES.

 Promover la investigación en los alumnos a través del uso de plataformas que brindan
información de forma gratuita a nivel mundial y así ejercer la parte interpretativa.

 Diseñar y aplicar modelos para el desarrollo de temas de interés mundial y poder


realizar publicaciones en revistas nacionales e internacionales, generando prestigio a la
Escuela Académico Profesional de Ingeniería Geológica.

 Brinda mayor información en las Universidades acerca de los Software de ingeniería a


nivel de usuario y profesional, los cuales contribuir en el desarrollo profesional.

186
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 Wilson, J. (1984) - "Geología de los cuadrángulos de Jayanca (13-d), Incahuasi (13-
e), Cutervo (13-f), Chiclayo (14-d), Chongoyape (14-e), Chota (14-f), Celendín (14-
g), Pacasmayo (15-d), Chepén (15-e,)". Instituto Geológico Minero y Metalúrgico
(INGEMMET). Boletín. Serie A: Carta Geológica Nacional. N° 38. 104 p.
 Wilson, J. (1984) - “Geología de los cuadrángulos de Jayanca (13-d), Incahuasi (13-
e), Cutervo (13-f), Chiclayo (14-d), Chongoyape (14-e), Chota (14-f), Celendín (14-
g), Pacasmayo (15-d), Chepén (15-e)”. Instituto Geológico Minero y Metalúrgico
(INGEMMET). Boletín. Serie A: Carta Geológica Nacional. N° 38. 104 p.
 Zanazzi, J. (2003) - "Anomalías y supervivencia en el método de toma de decisiones
de Saaty. En: Problemas del conocimiento en ingeniería y geología". Córdoba.
Editorial Universitas. 148-170 p.
 Zegarra, J. y Olaechea, J. (1970) - "Observaciones geológicas del Cretáceo marino
en el Nororiente Peruano". Congreso Latinoamericano de Geología, 1, Lima. 261 p.
 http://www.stracon.net/es/bongara-proyecto.htm.

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