UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÌDICAS Y SOCIALES
ANÁLISIS DE LA LEY DE ARMAS Y MUNICIONES EN RELACIÓN A LOS
REQUISITOS PARA LA AUTORIZACIÓN DE LA LICENCIA DE PORTACIÓN DE
ARMA DE FUEGO
NANCY PAOLA PORRAS AGUILAR
GUATEMALA, ABRIL DE 2011
UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÌDICAS Y SOCIALES
ANÁLISIS DE LA LEY DE ARMAS Y MUNICIONES EN RELACIÓN A LOS
REQUISITOS PARA LA AUTORIZACIÓN DE LA LICENCIA DE PORTACIÓN DE
ARMA DE FUEGO
TESIS
Presentada a la Honorable Junta Directiva
de la
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
de la
Universidad de San Carlos de Guatemala
Por
NANCY PAOLA PORRAS AGUILAR
Previo a conferírsele el grado académico de
LICENCIADA EN CIENCIAS JURÌDICAS Y SOCIALES
y los títulos profesionales de
ABOGADA Y NOTARIA
Guatemala, abril de 2011.
HONORABLE JUNTA DIRECTIVA
DE LA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES
DE LA
UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
DECANO: Lic. Bonerge Amilcar Mejía Orellana
VOCAL I: Lic. César Landelino Franco López
VOCAL II: Lic. Gustavo Bonilla
VOCAL III: Lic. Luis Fernando López Díaz
VOCAL IV: Br. Mario Estuardo León Alegría
VOCAL V: Br. Luis Gustavo Ciraiz Estrada
SECRETARIO: Lic. Avidán Ortiz Orellana
TRIBUNAL QUE PRACTICÓ
EL EXAMEN TÉCNICO PROFESIONAL
Primera Fase
Presidente Lic. Juan Carlos López Pacheco
Vocal: Lic. Amílcar Ortiz
Secretario: Lic. Héctor René Granados
Segunda Fase
Presidente: Licda. Berta Aracely Ortiz Robles
Vocal: Licda. Maria del Carmen Mancilla
Secretaria: Licda. Patricia López de Centes
RAZÓN: “Únicamente el autor es responsable de las doctrinas sustentadas y contenido
de la tesis” (Artículo 43 del Normativo para la Elaboración de Tesis de
Licenciatura en Ciencias Jurídicas y Sociales y del Examen General Público)
LIC. MARIO JAVIER DEL CID MORAN
Abogado Y Notario
Guatemala, 23 de febrero de 2010
Licenciado
Marco Tulio Castillo Lutín
Jefe de la Unidad de Asesoría de Tesis
Facultad de CienciasJurídicas y Sociales de la
Universidad de San Carlos de Guatemala
Ciudad Universitaria
Estimado Licenciado Lutín,
a continuación emito
Como asesor del trabajo de tesis de la estudiante Nancy Paola Porras Aguilar,
mí Dictamen según providencia emitida por esa unidad el 24 de junio de 2009, se me designo
cuyo tema es
como asesor del trabajo de tesis de la estudiante Nancy Paola Porras Aguilar,
DE I-a LEy DE ARMAs y MUNICIONES EN [Link]óN A Los
il*l"d-";ñH-rsrs DE
REQUISIT6S PARA I-A AUTORIZACIÓN DB I.A LICENCIA DE PORTACIÓN
ARMADEzuEGO".
DICTAMEN
A. Del contenido científico y técnico de la tesis: Se reüsó que la estudiante realizara una
el contenido linal
investigación clara, objetiva y actualizada sobre el tema, siendo en consecuencia
etapas del conocimiento científico, el
de la tesis de carácteitécnico y científico, ya que abarca las
planteamiento clel problema jurídico social de actualidad, se aprovecho el análisis, la síutesis,
la
deducción lo cual quiere decir que contiene las operaciones lógicas en lo
general.
descriptivo
B. Metodología y Técnica de investigación: La estudiante utilizó los métodos analítico,
y documental, además del método jurídico para la interpretación de leyes guatemaltecas y las
técnicas adecuadas para resolver el problema planteado, con lo cual comprueba
la lúpótesis
conforme la proyección científica de la investigación, y según mi opinión fueron aplicados
adecuada y satisfactoriamente.
a la sustentante
C. Redacción: Luego de varias sesiones en las cuales he guiado personalmente
le corrigieron
dura'te todas las etalas del proceso <le investigación, al revisar el documento final se
y
algu'as cuestiones grarrraticales y de redacción al final se verificó que este tiene una bucua
rcdacción; .,ruito a su contenido le propuse ¿r la estudiante catnbiar el título del tercer
"r,
capítulo, en virtud que antes de analizar la legislación comparada era muy importante
analiz¿r el
Artículo Bg de h Ctnstitución Política de la República de Guatemala, el cual es el fündamento
para la creación de la Ley de Armas y Municiones vigente'
D. Contribución Científica: El aporte científico del trab4jo de tesis se aprecia al momento de
verificar el por qué un gr* por..ntaje de ciudadanos guatemaltecos se ven en
la necesidad de
Teléfono 23365432
Diagonal 06 10-01 ,Zona 10 Centro Gerencial Las Margaritas, Torre ll, Nivel 11, Of .1102
LIC. MARIO JAVIER DEL CtD MORAN
#**l f¿.'h
Abogado Y Notario fu 9.9
siendo un motivo los pocos requisit
¿%*r\l/
y
obtener armas de fuego para proteger su seguridad bienes, G'.
{3or",I. }
para su obtención.
y recomendaciones son congruentes con el
E. Conclusiones y Recomendaciones: Las conclusiones
contenido del trabajo de tesis.
de la investigación, con la presente
F. Bibliografía: Respecto al orden cronológico del contenido
es la correcta y adecuada'
asesoría ürirrdodu, ti ¡i¡tio'fafía que se consultó
y
En relación al tema investigado, manifiesto realicé los comentarios, recomendaciones
32 del Normativo para la Elaboración de
correccione, ,r"."r-i*, d. coriformidad con el Artículo
Tesis de Licenciahrra en ciencias Jurídicas y sociales
y del Examen General Público' Por lo
anterior, me permito informar lo siguiente:
razón por la cual, emito
El trab4io de tesis en cuestión, reúne los requisitos legales establecidos,
DISIAMEN FAVORABLE, recomendandá que el mismo continúe el trámite
correspondiente'
Examen Público de Tesis, previo a
para su [Link]*io" po, Tribunal Examinador en el
"l
iptur ¡^Sru¿o académico de Licenciado en CienciasJurídicas y Sociales'
Atentamente,
¿.1 U ffaióro
y l,lotab
tet¿fono 23365432
Diagonal 06 10-01 ,Zona 10 Centro Gerencial Las Margaritas, Torre ll, Nivel 11' OÍ' 1102
FACULTAD Df, CIENCIAS
JURfDICAS Y SOCIALES
&üfrcio 5.7, Ciufud U niv e ¡s üa¡ia
Guarenda,C. A
TINIDAD ASESORÍA DE TESIS DE LA FACLLTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y
SOCIALES. Guatemala .reintidós de abril de dos rnil diez,
Alentarnente. pase al {a la} LICENCIADü (A} LUIS RENATG PINEDA" para que
proceda a revisar el trabaja de tesis del {de la) estudia:rle NANCY PAOLA PORRAS
AGUILA& Intiruladn: "A¡¡ALISIS DE LA LEY DE ARMAS Y tuILI¡{ICIONES EN
RELACION A LOS REQUISITOS PARA T.A A{"ITüRIZACIÓN DE LA LICENCIA
DE PSRTACIÓN OE ARMA DE FI'EGO'",
Me permiro hacer de su conocimiento que está facul¿ado {a) para realizal las
modificaciones de fonna ,v fo*do que turgan por o$eto rnejorar la investigacién,
asimismo. del titulo de kabajo de tesis. En el dictamen coffespündienle debe hacer
constar el contenido del Articulo 32 dei Normatiro pam la Elaboracién de Tesis de
Licenciatuta en Ciencias Juridicas .v Sociales 5' del Examen General Publieo. el cual
dice: "Tanto el asesor cc¡mc e1 ¡ct'i-sor de tesis. harán i¡11nsts sn ic¡s iiictámgne$ curres{xrndientes. su
opinim respscte tle1 cont¡:nidp uiatiüc¡-¡ r tóonict de la lcsis. la nretrxlalogia 1 técniuas de investigacion
utilizatlas" la redacciqin^ L:s cuadrcs estadísticos sr ñleren necesiil'ios. 1;r cpntribucióu cientifica de l¿
misma- las conelusiones, l"ts 1'esoü1e$tl$Eiones r la [Link] uiilizada, si aprue,ban * rlesapruel-;an ei
trabaja de investigación t *tras sonsideraciones qr;e estfunen pel1inentes"'.
\*,
LIC. IO CASTILLO LUTÍN
TDAD ASESORÍA DA TESIS
[Link] de Tesis
MTCL/sllh.
LIC. LIJIS RtrNATO [Link] 6-ifl,"%
Abogado y Notario
¿qffiF,s
Guatemala 14 de junio de 2,OLO.
Licenciado
Marco Tulio Castillo Lutín
Jefe de la Unidad de Asesoría de Tesis
Facultad de Ciencias Jurídicas Y Sociales
Universidad de San Carlos de Guatemala
Presente.
Licenciado Castillo Lutílr:
En cumplimiento de la providencia emitida por esa unida, mediante nota del veintidós de abril
del año dos mil diez, en donde se me designa como revisor del trabajo de tesis de la estudiante
Nancy paola Porras Aguitar, el cual se denomina: "ANALISIS DE LA LEY DE ARMAS Y
MUNtctoNEs EN RELAcIóN A Los REQUlslTos PARA LA AUToRlzAclóN DE LA LlcENclA DE
PORTACIóN DE ARMA DE FUEGO,,.
Referente al tenla investigado, procedí a realizar las correcciones, comentarios,
recomendaciones y sugerencias necesarias, de conformidad con el Artículo 32 del Normativo
para la Elaboración de Tesis de Licenciatura en Ciencias Jurídicas y Sociales y del Examen
Gereral Público. Por lo anteriormente expuesto, me permito informar lo siguiente:
l. La estudiante realizó una investigación actualizada sobre el tema, siendo en
consecuencia el contenido claro y objetivo así como de carácter científico y técnico,
ya
que abarca las etapas del conocimiento científico.
ll. En la presente investigación se utilizaron los métodos analítico, descriptivo y
documental, además del método jurídico y las técnicas adecuadas para resolver el
problema planteado, con lo cual comprueba la hipótesis conforme la proyección
científica de la investigación, y según mi opinión fueron aplicados adecuada y
satisfactoriamente.
lll. A la estudiante se le corrigieron algunos aspectos como gramática y redacción para que
eltrabajo de tesis sea claro y entendible.
Teléfbnos 233511534-23353 I 63
l2 calle l-25,Zona 10 Torre Nortc olicina 601
LIC. LUIS RENATO PINE,DA
6*}fl,"h
Abogado Y Notario
lv. El aporte científico consistió en establecer que procedimientos hacen
falta para aplicar
efectivamente los requisitos incluidos en la Ley de Armas y Municiones Vigente.
V. Las conclusiones y recomendaciones son congruentes con el contenido del trabajo de
tesis.
bibliografía que se utilizó fue la adecuada para la elaboración deltrabajo de
tesis.
Vl. La
razón por la cual, emito
Eltrabajo de tesis en cuestión, reúne los requisitos legales establecidos,
DICTAMEN FAVORABLE, recomendando que el mismo continúe el
trámite correspondiente'
Tesis, previo a
para su posterior evaluación por elTribunal Examinador en el Examen Público de
y
optar al grado académico de Licenciado en ciencias Jurídicas sociales'
Cordialmente,
Licenciado nato Pineda
Ab no
o No.5,81-1
sor de Tes
.tíc. Lais flenato 9:inels
Ah"S"l'g'J'{Ao*
Teléfonos 23353534-23353 1 63
12 calle l-21,Zota 10 Torre Norte oficina 601
UNTVERSIDAD DE SAN CARLOS
DEGUATEMAI-A
6E:#,"b
FACULTAD DE CIENCIAS
JURÍDICAS Y SOCIALES
Eüficio 5.7, Ciafud Uüvenita¡ia
Guuemdo,C A.
}ECANATÜ DE LA FACULTAI} }E CIENCIAS N:EiN¡E¿S Y SÜCIALES.
Guatemala, veinticuatro de enero del año dos mil once,
\*-;,-.
Coavisa eñ lss dict*tüenes que &[Link] se a$tsria la Impresién del trabajo de Tesis del
(de la) esrudianre NANCY PAOLA PORRAS AGUTLAR., Titulado ANÁLíSIS DE LA
LEY DE ARMAS Y MLINICIO}¿ES EN RELACTÓN * LOS REQUTSTTüS FARA LA
AIJTORIZACIÓN DE LA LICENCIA DE PORTACIÓN bg;RMA DE FIJEGO.
A*ieulss 31, 33 y 34 del Nünr¡ativo para la elaboraei*n de Tesis de Licenei¡[Link] err
Ciencias Jurídicas y Sociales y del Examen General Público,-
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Sunta ta, o
-
DEDICATORIA
A DIOS: Que me dio la vida y sabiduría para pensar en mi
futuro y culminar mi carrera.
A MIS PADRES: Por estar siempre a mi lado apoyándome
incondicionalmente en todo momento, a mi padre por
enseñarme que ante todos los problemas que se nos
puedan presentar siempre debemos ser optimistas y
sonreírle a la vida, y en especial a mi madre por toda
su ayuda, consejos y sobre todo por ser el pilar de
nuestra familia.
A MI ABUELO: Eduardo Aguilar Contreras por ser como un padre
para mí, y ser un ejemplo a seguir con su bondad y
rectitud ante cualquier situación.
A MIS HERMANOS: Gracias por todo su apoyo y contribuir en la búsqueda
de mis triunfos.
A MIS AMIGOS: Que me han brindado su apoyo incondicional a lo
largo de mi formación académica.
A LOS PROFESIONALES: Licenciados: Héctor Turcios, Gustavo Pérez, Mario del
Cid, Rivera Gallardo, Manuel Monroy y Renato Pineda
por toda su ayuda, consejos y apoyo.
A LA UNIVERSIDAD: San Carlos de Guatemala, en especial a la Facultad
De Ciencias Jurídicas y Sociales, que es mi centro de
adquisición de conocimientos y formación profesional.
á.X;='-*""4c5
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üfr SEcRETARIA Ég
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\,on"',
Ít¡otce ct- ^ h'
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CAPITULO I
La seguridad ciudadana............... ............. I
1.1. Definición de seguridad ......... 1
1.2. Breves antecedentes acerca de la seguridad........... ...........2
[Link] seguridad y la funcíón del Estado
[Link]ía sobre la política criminal que haga viable l, ."gur¡o"d . .... . ..:
1.4. La seguridad pública y el gobierno de Guatemala .....17
1.5. Elacuerdo nacional para el apoyo alsector justicia .............19
CAPíTULO II
Análisis de la Ley de Armas y Municiones................ .....................25
2.1. Análisis de la Ley de Armas y Municiones contenida en el Decreto
39-89 del Congreso de la República..
2.2. propuestas presentadas para reformar er Decre," 3e-;; ;;,
de la Repúb1ica."....... ";;;;""""""":'25
......... ......27
2'[Link] 3931, que pretendía la creación de una nueva LeydeArmas y
Municiones, de fecha 7 de octubre del año 2008 27
[Link] de Ley número 3902 de fecha 7 de octubre de 2008 .... ........30
2.3. El Decreto 15-2009 del congreso de ta República que reguta la Ley de
Armas y Municiones vigente 33
CAP|TULO ilt
3 Análisis delArtículo 38 de ta constitución potítica de la República de
Guatemala ..,.........47
3.1. La tenencia y la portación de a:mas en Guatemala un derecho
limitado, relativo e individual .................42
/o-o'
ooY
É ff sicRrARrA
t4,*+
-
Pág.
3.2. Necesidad de crear Políticas para que sea funcional el Decreio
15-2009 del Congreso de la República, Ley de Armas y
Municiones '...'.....'........'.. 50
3.3. Legislación comparada ..'.............'..."' 58
3.3.1. Ley 23.979 de la República de Argentina ....... . .58
CAPíTULO IV
4 Consecuencias de la inexistencia del requisito de examen psicológico y
psiquiátrico previo a la obtención de licencia de portación de arma de
fuego......... """""" 67
4.1. La importancia de las evaluaciones psicológicas y psiquiátricas ......... ... . ... .... ......67
4.2. Causas psicológicas y psiquitricas que deben considerarse para
proporcionar una licencia de portaciÓn o tenencia de arma de fuego.........-..............71
4.3. La psiquiatrÍa forense--... """ 78
[Link]Ón de psiquiatría '...'. 79
4.3.2. Definición de responsabitidad ..'..'...'... 79
4.4. Teorías acerca de la importancia de la psicología y psiquiatria en
la delincuencia...... """ 80
4.4.1. Bases sociológicas.......-.. -.....80
4.4.2. Teoría del doctor Walker ..'..-.....'.81
4.4.3. Doctor Madeline Roman "'"'82
4.4.4. Doctor Ryan. """"""82
4.4.5. Profesora Ruth Sitva Bonilla
......!....¡...,..
coNcLUSloNES ..-.......:."""""""' 89
RECOMENDACIONES """';""'-'¡....."""""""' 91
ANEXOS... .....-..............93
BIBL'OGRAF1A............ .................. ................. .l01
INTRODUCCIÓN
Es innegable reconocer públicamente que la sociedad guatemalteca enfrente uno de los
principales problemas que la colocan en un estado de impunidad y altos índices de
criminalidad y delincuencia, derivado de la violencia, y dentro de lo cual, el uso de armas
de fuego indebidamente y la proliferación de dichas armas de fuego, la colocan en un
estado de incertidumbre y zozobra. Así también, esto ha sido uno de los motivos por los
cuales se reformó la Ley de Armas y Municiones, al extremo que se crearon nuevos
requisitos para la autorización de licencia de portación de arma de fuego dentro de los
cuales se estableció la obligatoriedad de evaluación psicológica y un mínimo de edad
por parte de quien pretenda adquirir la licencia, siendo una medida que podría
contrarrestar esta problemática especialmente en la proliferación de armas de fuego.
De acuerdo al desarrollo de la presente investigación y los resultados del trabajo, se
puede señalar que efectivamente se cumplieron los objetivos que se propusieron en la
investigación, pues se ha determinado la importancia que tienen las evaluaciones
psicológicas para las personas que solicitan licencia de portación de armas de fuego, y
que fueron establecidos no de manera técnica a juicio de quien escribe, dentro de la
Ley vigente de Armas y Municiones, tal como se evidenció en el trabajo, y en base a
ello, también se considera que se verificó la hipótesis planteada la cual consistió en
establecer la operatividad de los nuevos requisitos establecidos en la Ley de Armas y
Municiones y los supuestos enunciados consistentes en que los ciudadanos cumplan
con los requisitos establecidos o simplemente obtengan armas sin licencia de portación
para seguridad personal.
Se consideró necesario establecer textualmente parte de algunos documentos, pues si
bien la suscrita los conoce, y posiblemente algunos profesionales del derecho, también
lo es que esta obra será consultada por una variedad de estudiosos en distintas
profesiones, tal como la opinión de la Corte de Constitucionalidad de Guatemala, según
la Gaceta 40 que establece que el derecho a portar arma de fuego se reconoce por
estricta causa de necesidad de la persona individual, no como una universalidad.
(i)
El trabajo para una mayor comprensión, se ha dividido en cuatro capítulos: en el primero
se hace un breve análisis del concepto de seguridad ciudadana, los antecedentes,
características, y el análisis de lo que sucede en la realidad con los encargados del
orden público de acuerdo al ordenamiento jurídico guatemalteco; en el capítulo segundo,
se efectúa un análisis de la Ley derogada y la Ley vigente de Armas y Municiones y las
instituciones que se señalan, el objeto, fines y principios de las mismas, especialmente
la Dirección General de Control de Armas y Municiones; en el capítulo tercero, se hace
un análisis comparativo de los requisitos regulados en la vigente Ley de Armas y
Municiones para la autorización de licencia de aportación de armas de fuego y lo que
sucede en el caso de la legislación comparada; y por último en el capítulo cuarto, se
hace un análisis del trámite para la autorización de licencia de portación de arma de
fuego en la Ley anterior y vigente, y las repercusiones con relación a la necesidad de
que se establezca dentro de los requisitos someterse a un examen psicológico o
psiquiátrico, recabando opinión en base a los resultados del trabajo de campo.
Se utilizó la metodología adecuada, pues se utilizaron los métodos de análisis y síntesis,
evaluando la investigación desde el punto de vista cualitativo y cuantitativo, utilizando la
teoría de análisis y comparación respecto a cómo se encontraba antes y como se
encuentra ahora, lo relativo a las evaluaciones psicológicas y psiquiátricas, lo que ha
sucedido en otras legislaciones y lo que debiera ser de acuerdo a la realidad nacional.
Se utilizaron las técnicas bibliográficas, documentales en cuanto a la utilización de fichas
de resumen en los documentos y libros analizados, así también estadísticas en cuanto
al trabajo de campo.
Con el presente trabajo de tesis trato de transmitir que los requisitos actuales para
obtener licencia para portación de arma de fuego no son todos idoneos y hace falta
incluir a la Ley actual otros que determinan la capacidad de la persona para portar arma
de fuego.
(ii)
CAPÌTULO I
1 La seguridad ciudadana
1.1 Definición de seguridad
La palabra seguridad proviene de seguro, y éste se refiere a un estado físico, mental,
material de una persona con respecto al mundo que lo rodea. Es así como la definición
de seguridad implica una forma de intervención en este caso, siendo un concepto sui
generis, porque seguridad, conlleva previsión, y en este tema, también, conlleva un
estado seguro de la persona, que permite inferir que debe tratarse en el ámbito social,
económico, cultural, política y legal.
La seguridad desde el punto de vista jurídico, debe situarse en el marco del derecho
constitucional. La seguridad jurídica es la cualidad del ordenamiento que produce
certeza y confianza en el ciudadano sobre lo que es derecho en cada momento y sobre
lo que, previsiblemente lo será en el futuro. La seguridad jurídica establece ese clima
cívico de confianza en el orden jurídico, fundada en pautas razonables de previsibilidad,
que es presupuesto y función de los Estados de derecho. Supone el conocimiento de
las normas vigentes, pero también una cierta estabilidad del ordenamiento jurídico. La
Constitución Española garantiza la seguridad jurídica junto a otros principios del Estado
de derecho (jerarquía y publicidad normativa, irretroactividad de lo no favorable,
interdicción de la arbitrariedad), cuya suma constituye, en el orden jurídico, la justicia y
1
la igualdad, en libertad. No obstante, se ha señalado también que el principio de
seguridad no puede erigirse en valor absoluto, por cuanto daría lugar a la congelación
del ordenamiento, y éste debe responder a la realidad social de cada momento.
1.2 Breves antecedentes acerca de la seguridad
Cuando se refiere a la seguridad como una función estatal, tiene precisamente la
consecuencia del surgimiento del Estado como tal, y a quien se le encomienda esta
labor.
El estado de seguridad de los ciudadanos es innato, y precisamente también surge
quizás de la misma manera como surgió la criminalidad o delincuencia. Sin embargo,
para establecer los antecedentes históricos de la seguridad como una política del
Estado, se puede señalar que la historia de Guatemala, ha tenido etapas muy
accidentadas, que pueden dividirse en las siguientes:
a) La etapa histórica de la oscuridad, cuando el sistema de seguridad pública que
existía solo era a favor del Estado y para el Estado mismo, dentro de una política
estrictamente militar, es en donde surgen graves violaciones a los derechos humanos
con políticas como de tierra arrasada, y otras que provocaban el exterminio de los
guatemaltecos subversivos, y en donde la población guatemalteca neutra, batallaba
entre los conflictos armados y violencia generalizada de militares y por otro lado, de
guerrilleros.
2
b) A esta etapa también tiene que sumarse la dominación extranjera hacia el gobierno
guatemalteco de corte militar, especialmente en el caso de los Estados Unidos. En
esta fase tiene gran significación la revolución, la contra revolución, y la promulgación
de una Carta Magna de corte democrático.
c) Se puede señalar también una etapa de esperanza, posiblemente, porque al darse
cuenta que el conflicto armado interno no había tenido ganador y que era difícil lograr
que existiera uno, y el éxodo o emigración que se está suscitando entre los
guatemaltecos hacia los puestos fronterizos, especialmente del lado de México, aunado
a la presión internacional de algunos países, provocaron la idea de negociación y fue
así como surgen los procesos de negociación y suscripción de los Acuerdos de Paz.
d) La etapa del proceso de paz y consolidación democrática, que precisamente surge
a partir de los años 80 en donde se encuentran establecidos ya los Acuerdos de Paz,
con políticas fijas y mediante diagnósticos y pronósticos preestablecidos de personas
que tenían claridad respecto a la problemática social, económica, cultural, política y
agraria, del país, que conllevan la promulgación de una Constitución Política de la
República de Guatemala, que entró en vigencia en enero de 1986, y que es la que rige
actualmente el país.
1.3 La seguridad y la función del Estado
La función del Estado de brindar seguridad tiene que ver estrictamente con cada uno
de los organismos que lo conforman, porque en el orden la justicia, la seguridad,
3
conlleva que los jueces y magistrados apliquen debidamente la justicia,
independientemente de la actividad que realizan los demás operadores de la justicia,
como el caso de la Policía Nacional Civil, el Ministerio Público, la Defensa Pública
Penal, etc.
Así también en el orden legislativo, la seguridad, conlleva que los diputados hagan o
realicen bien su trabajo, en la emisión y creación de leyes que sean congruentes con la
realidad, que conlleve una seguridad. En el orden de la función del ejecutivo, la
seguridad conlleva la función que realizan las autoridades en el orden de seguridad,
como el caso del Ministerio de Gobernación, Ministerio de la Defensa Nacional, etc.
El Artículo 182 Constitucional indica: “Presidencia de la República e integración del
Organismo Ejecutivo. El Presidente de la República es el jefe del Estado de Guatemala
y ejerce las funciones del Organismo Ejecutivo por mandato del pueblo. El Presidente
de la República actuará siempre con los ministros, en Consejo o separadamente con
uno o más de ellos; es el comandante general del Ejército representa la unidad
nacional y deberá velar por los intereses de toda la población de la República. El
Presidente de la República, juntamente con los ministros, vice ministros y demás
funcionarios dependientes integran el Organismo Ejecutivo y tienen vedado favorecer a
partido político”.
La seguridad también puede concebirse dentro del ámbito de la seguridad ciudadana,
con el deber el Estado de proteger a la población de la delincuencia, de la seguridad
social, cuya actividad se ejerce fundamentalmente por la Policía Nacional Civil.
4
Necesariamente cuando se habla de seguridad como una obligación del Estado para
brindarles a los habitantes del territorio, tiene que implementarse esta seguridad a
través de una política criminal como tal, que involucra fundamentalmente a los tres
poderes, incluso al sistema penitenciario.
También la historia de la política criminal tiene que ver con la historia del surgimiento
del Estado, como protector de la sociedad, y de los estudios acerca de la criminalidad,
delincuencia y del establecimiento de los delitos y las penas.
Por lo anterior, la política criminal representa la totalidad del sistema de control social
(no sólo al sistema penal) y que se intercepta con otras áreas de la política estatal,
particularmente del sector social (salud, vivienda, educación, trabajo), con su incidencia
en la prevención primaria de la criminalidad y en la mayor o menor frecuencia de ciertas
formas delictivas.
Se dice entonces, que la política criminal comprende "el sistema de justicia penal,
además de ser un instrumento de control y disuasión, debe contribuir también al
objetivo de mantener la paz y el orden y de reparar las desigualdades y proteger los
derechos humanos con miras al logro de un desarrollo económico y social equitativo. A
fin de relacionar la prevención del delito y la justicia penal con las metas del desarrollo
nacional, hay que esforzarse por obtener los recurso humanos y materiales necesarios,
incluida la asignación de fondos adecuados y por utilizar en la mayor medida posible
5
todas las instituciones y recursos pertinentes de la sociedad, para garantizar así la
adecuada participación de la comunidad".1
Ahora bien, se señala que uno de los objetivos de la política criminal son, "La
realización de las actividades de planificación intersectorial que deben tender a lograr la
interacción y la cooperación entre los planificadores económicos, los organismos y los
sectores de la justicia penal, a fin de establecer o reforzar mecanismos de coordinación
adecuados y aumentar la capacidad de respuesta a la política de prevención del delito
a las necesidades del desarrollo y a las condiciones cambiantes". 2
1.3.1 Teoría sobre la política criminal que haga viable la seguridad ciudadana
Ante todo, cabe señalar que propiamente una política criminal como tal no se ha
concretizado exponiendo por autores una definición, y mucho menos lo que debe
comprender por lo menos, o los elementos máximos que debe incluir, la entidad
responsable de la misma, y mucho menos, medir los resultados de poner en práctica la
misma.
Por lo anterior, en teoría existen entonces, únicamente las denominadas políticas
criminológicas integrales para los componentes del sistema de justicia penal, en sentido
estricto.
1
Caballero Romero. Juan José, Sistemas penales y derechos humanos en América Latina, Pág. 98
2
Ibid; Pág. 6
6
En buena medida, es lógico que se dé tal ausencia de políticas, pues trazarlas y
llevarlas adelante implica armonizar subsistemas que responden a distintos poderes del
Estado, que han sido inclusive históricamente estructurados en un sistema antagónico
de equilibrio entre sí, para promover su control mutuo.
Por ello, ha sido un problema para los países especialmente denominados
tercermundistas, como sucede en el caso de Guatemala, que se señale quizás con
justa razón que existe una incapacidad de promover o fortalecer políticas criminales
para contrarrestar el delito. De hecho se desconoce los programas verdaderamente
integrales de política criminal que se lleven a la práctica ya sea en los países
desarrollados o sub desarrollados.
En consideración del autor Romero Caballero, en América Latina han existido algunos
intentos frustrados de proyección de políticas criminológicas nacionales integrales, y
existen organismos más o menos incipientes que apuntan en esa dirección, tratando de
armonizar al menos determinadas acciones importantes entre algunos estamentos del
sistema. Aunque estos esfuerzos no implican el logro de verdaderos programas de
política criminológica, se señalan porque son esfuerzos importantes que deberían ser
fortalecidos.
La ausencia de políticas criminológicas integrales (sean éstas en sentido estricto
referidas sólo al sistema de justicia penal, o en sentido amplio), no significa que la
acción estatal en la materia haya sido totalmente errática o sin orientación. Sí pueden
señalarse líneas u orientaciones de acción legislativa, policial, judicial y penitenciaria,
7
no siempre las más adecuadas por cierto, al menos a la luz de los criterios e
instrumentos internacionales de política criminológica que en este trabajo tomamos
como referencia.
Dentro de los aspectos a considerar que determinará una política criminal desde el
concepto de brindar una seguridad pública eficiente a los ciudadanos, se encuentran
los siguientes:
1) La capacidad del Estado en la distribución de los recursos asignados dentro del
sistema penal (policía, poder judicial, sistema penitenciario). Esto será sin duda un
indicador de la importancia asignada a cada subsector y del peso de cada uno de ellos
dentro del sistema;
2) De resultados obtenidos con dicha política: En cuanto al primer criterio de
evaluación, la información de que se dispone pone de manifiesto un notable
desequilibrio entre los recursos asignados a los subsistemas policial, judicial y
penitenciario, que prioriza fundamentalmente al sector policial.
De la información del segundo estudio de las Naciones Unidas sobre tendencias
delictivas, funcionamiento de los sistemas de justicia penal y estrategias de prevención
del delito se desprende que los países llamados en vías de desarrollo destinan, en
promedio, solamente el uno por ciento del personal del sistema de justicia penal al
poder judicial, mientras asignan el 94 por ciento al sector policial y el cinco por ciento al
penitenciario.
8
El contraste se evidencia al comparar con la información sobre los llamados países
desarrollados, que exhibe que destinan respectivamente el cuatro por ciento (poder
judicial), el 77 por ciento (policía) y el 19 por ciento (sistema penitenciario).
En ambos grupos de países el subsector policial es el más voluminoso, sin embargo los
países desarrollados destinan 17 puntos porcentuales menos que los en vía de
desarrollo a policía y, en cambio, destinan el cuádruple que éstos al poder judicial. Por
otra parte, los puntos porcentuales que los países desarrollados tienen de menos en
policía, aparecen en el subsistema penitenciario, con lo que este sector queda también
con el cuádruple de lo que tiene en los países en vía de desarrollo.
Como se observa, con solamente el uno por ciento de los recursos humanos
destinados al poder judicial, el sistema de justicia penal (la justicia penal) en los países
en vía de desarrollo es esencialmente policial, no judicial. En los países desarrollados o
centrales, en cambio, los poderes judiciales tienen un peso proporcionalmente mucho
mayor.
En cuanto a lo que a política criminológica y prevención del delito se refiere, de lo
anterior se desprende una definida orientación dirigida a satisfacer la función penal
básicamente por medio del aumento de los efectivos policiales; no ya siquiera por
medio del aumento presupuestario equilibrado de todo el sistema penal, sino
esencialmente en base a más policía.
9
Los altos recursos asignados a uno de los subsistemas se manifiesta, por lo demás, en
las funciones que éste desarrolla, y en el peso de su actuación desde la etapa de
prevención anterior al delito y a todo lo largo del sistema, con importante incidencia
inclusive en la etapa judicial. A continuación se presenta un esquema de lo que debe
hacer para considerar una política criminal:
a) Etapa de prevención anterior al hecho delictivo: La prevención anterior al delito
ha venido descansando sin mayor eficacia por cierto casi con exclusividad en la policía,
y el incremento del delito ha servido de fundamento, ante la ausencia de políticas
criminológicas que den otra respuesta, para multiplicar los efectivos policiales. La
prevención primaria de la criminalidad, por medio del sector de bienestar social
(deportes, salud, educación, recreación, etc.), es en general muy reducida. La
prevención por medio de la organización de la comunidad (seguramente la de mayor
importancia), es incipiente. Sería deseable que adquiriera un desarrollo importante en
los años futuros, en la medida en que se consoliden verdaderos procesos democráticos
en la región. Hasta el momento ha tenido un muy escaso desarrollo, en gran parte
justamente por la existencia de gobiernos no democráticos o de democracias de
fachada, que más bien perseguían o en el mejor de los casos obstaculizaban toda
forma de organización comunitaria por el peligro que éstas implican para tales
regímenes.
b) Etapa posterior al hecho delictivo. Intervención del poder Ministerio Público: La
policía previene, interviniendo por sí o a raíz de denuncia, trasmitiendo la noticia
criminis a la autoridad correspondiente. Esto en el aproximadamente 95 por ciento de
10
los casos. En un reducido porcentaje, toma conocimiento directamente la autoridad
judicial. La investigación de los hechos es realizada, prácticamente en forma muy
empírica, la regla general salvo excepciones es que las resoluciones judiciales se
fundan por entero en la investigación antedicha, limitándose a ratificar lo actuado por la
policía. Más aún, en alguna legislación, las declaraciones ante la policía tienen pleno
valor judicial. En Guatemala si existe la oralidad y contradicción en los procesos
penales.
c) Etapa de cumplimiento de la pena y de privación de la libertad durante el
proceso. En el momento de la prevención policial, y con frecuencia durante la etapa de
investigación penal, la privación de libertad se lleva a cabo en los lugares establecidos
por la ley, cuyo personal tiene a su cargo la custodia de los detenidos. Cuando éstos
son alojados en el sistema penitenciario, lo que como regla sucede al dictarse auto de
procesamiento y prisión preventiva o la condena, nuevamente es personal dependiente
del poder ejecutivo, policial, de policía o de seguridad penitenciaria o militar según los
países, el que tiene a su cargo a los presos.
Toda la anterior información sobre recursos humanos y distribución de funciones al
interior del sistema de justicia penal es perfectamente coherente con la información
histórica que explica, sobre la base de nuestro pasado colonial, el sobrepeso que los
poderes ejecutivos han tenido siempre entre los poderes del Estado. El sobrepeso
evidente que el subsistema policial tiene en nuestra región dentro del sistema de
justicia penal y en especial el que tiene dentro del subsistema judicial, plantea
interrogantes sobre temas tales como:
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a) La verdadera independencia de los poderes judiciales;
b) La posibilidad de objetividad del conocimiento de los hechos que se juzgan, lo que a
su vez cuestiona la justicia de las resoluciones dictadas.
Sobre este último punto, se establece que la justicia penal trabaja con conductas
humanas y, en este sentido, el Juez debe aclarar el conocimiento de los hechos como
en cualquier otra ciencia fáctica, acorde con las exigencias del método científico.
En esto, la exigencia de inmediación del juez respecto de la prueba no hace más que
responder a una exigencia propia del método científico en las ciencias fácticas que es
la verificación empírica.
Por otro lado, la evaluación de las actuales políticas en función de los resultados
obtenidos, y al respecto, teniendo en cuenta que un objetivo principal de la política
criminal es reducir la criminalidad, los resultados de las políticas existentes no son
exitosos, más aún, puede afirmarse que producen efectos negativos.
En efecto, la información recogida por el tercer estudio de las Naciones Unidas sobre
tendencias delictivas, funcionamiento de los sistemas de justicia penal y estrategias de
prevención del delito indica un aumento en los números relativos de la criminalidad
oficialmente registrada y, obviamente en nuestra región con gran crecimiento
poblacional, en los números absolutos. En algunos países donde las estadísticas
regulares no acusan el aumento, la investigación criminológica verifica que lo que
12
ocurre es que se ha elevado la cifra negra en razón del descenso en la tasa de
denuncias.
De igual modo, la información disponible indica que se da un incremento en la
criminalidad no-convencional (tráfico ilícito de drogas y estupefacientes, criminalidad
económica, si bien en el caso de esta última, la cifra negra y nivel de impunidad son
muy altos), siendo un resultado negativo y en contra.
Otro resultado no menos importante y que se desprende es desastroso de las políticas
existentes ha sido multiplicar las poblaciones penitenciarias a ritmo vertiginoso,
generando hacinamiento, gravísimas violaciones a los derechos humanos de los
privados de su libertad y altísimos costos al sistema.
La política criminológica regional se basa, sin excepción, en todos los países, en la
pena de prisión.
Son numerosos los instrumentos internacionales que recomiendan utilizar la pena de
prisión sólo como última ratio, y es numerosa también la investigación criminológica
que pone en evidencia que el encierro produce patologías y no es socializante ni
resocializante, lo que llevó a la doctrina y legislación más modernas a abandonar la
denominada teoría del tratamiento. No obstante estos avances en la investigación,
doctrina y legislación, las políticas en la región siguen orientándose en la dirección de
modificar las leyes penales elevando las penas de prisión y limitando al juez las
13
alternativas a la pena privativa de libertad, y también, pasando por encima del principio
de inocencia, limitando o prohibiendo por completo la libertad durante el proceso.
Esta última situación, como es sabido, alcanza en la región centroamericana límites
impresionantes, pues las proporciones de presos sin condena sobre el total de las
poblaciones penitenciarias, así como las tasas globales de presos sin condena, son
altísimas.
Los siguientes son solamente algunos criterios que se consideran importantes
seguramente se han omitido muchos otros también importantes, que deberían ser
tratados en un trabajo de mayor extensión.
Un programa de política criminal debería desarrollar y establecer una estrategia y un
orden de acciones para llevarlos a la práctica teniendo en cuenta la realidad en cada
caso. Son criterios generales que tanto en la prevención anterior al delito como en el
accionar del sistema de justicia penal deberían ocupar un lugar importante, teniendo en
cuenta también las distintas categorías que presuponen formas específicas de
prevención y la realidad social, cultural, económica y jurídica de cada país.
Se debe tomar en cuenta criterios en la política criminológica (de prevención) anterior a
los hechos delictivos, a la intervención del sistema de justicia penal y a partir de la
intervención del sistema de justicia penal.
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a) Fortalecer la prevención primaria o social de la criminalidad, con acciones a nivel de
la familia, la escuela, el trabajo, (en particular el trabajo de menores), la salud, la
recreación y planificación urbana.
b) Fortalecer la prevención del delito por medio de la comunidad. La policía no debe
apropiarse del problema delictivo. Este es un problema social, en le que deben trabajar
en su solución especialmente las comunidades directamente afectadas, participando
conjuntamente con la policía en el elaboración de estrategias de prevención y en el
establecimiento de prioridades de acción y de movilización de recursos.
c) Procurar reducir al máximo posible ciertas formas de prevención directa y personal
del delito, tales como armas para defensa personal y policías privadas (con prohibición
total de las armas y calibres de guerra), que sustituyen la acción estatal en el uso de la
fuerza, multiplican la violencia social y elevan el riesgo de vida para la propia víctima.
d) Promover una distribución presupuestaria y de recursos humanos en el sistema de
justicia penal que eleve las actuales proporciones de los subsistemas judicial y
penitenciario, para garantizar la independencia del poder judicial y la judicialidad de sus
resoluciones, así como para garantizar un nivel de funcionamiento del sistema
penitenciario que evite las violaciones a los derechos humanos que suceden en razón
de la limitación de recursos humanos y materiales elementales.
e) Promover, en la mayor medida posible, las formas no-penales de resolución de
conflictos, este es uno de los temas importantes para trabajar en función de una política
15
criminal innovadora, que tenga como objetivo principal la paz social a partir de la
satisfacción de los miembros de la sociedad y no indispensablemente a partir de la
sanción penal).
f) Orientar la acción del Ministerio Público hacia la persecución de los delitos más
graves y que causan mayor daño social, tales como criminalidad violenta, drogas y
criminalidad económica. De esta manera se obtendrá un mejor resultado en términos
de justicia y una distribución más racional y eficiente de los recursos humanos
existentes, al reducirse los esfuerzos proporcionalmente destinados a la persecución de
los delitos de bagatela. Aquí nuevamente habría que actuar en forma innovadora frente
al principio de legalidad vigente o frente a la interpretación que se ha hecho hasta el
momento de este principio, ya que en la realidad sí se produce una selección de los
casos que son perseguidos por la justicia y de los que con frecuencia por limitaciones
de capacidad de trabajo no lo son. Hay ejemplos en los que se ha logrado con éxito
compatibilizar la vigencia del principio de legalidad con instrucciones de política
criminológica al Ministerio Público para priorizar la persecución de determinados delitos
de mayor gravedad.
g). Revisar la situación de la víctima en el proceso, estableciendo su participación en él.
h) Establecer una política penológica que priorice las sanciones y medidas no privativas
de libertad y proactivas, tales como trabajo en la comunidad, reparación a la víctima,
reconocimiento del hecho y perdón del ofendido, y otras, y destine la pena de prisión
sólo para los delitos de mayor gravedad, con el objeto de reducir en lo posible la
16
violencia de respuesta del sistema penal y que ésta no sea un obstáculo para la
inevitable y necesaria reinserción social de quien ha delinquido.
i) Reformar el procedimiento penal, introduciendo la total oralidad y publicidad para
garantizar el principio de inmediación, así como el mayor grado de participación posible
de la comunidad en las decisiones judiciales y víctimas, por medio de un proceso penal
transparente, expedito, oral y público. En esto se ha felicitado públicamente la labor de
la reforma penal guatemalteca, que promueve una justicia penal que se ha señalado
como la revolucionaria en la región. El tránsito hacia una justicia penal verdaderamente
justa no será sencillo.
1.4 La seguridad pública y el gobierno de Guatemala
Es evidente de que como se ha venido desarrollando esta investigación, en el caso de
Guatemala, pese haber innovado en el proceso penal desde julio de 1994, y
reestructurado prácticamente la administración de justicia y con ello, la intervención que
tienen los operadores de justicia, no se puede indicar que se trata de una política
estructurada de seguridad para frenar el orden criminal imperante, sino que únicamente
puede señalarse que no existe, y que las entidades involucradas en el sector justicia,
trabajan en forma independiente y que en todo caso, correspondería al Estado, fuera
de la potestad de juzgar de los jueces, que efectivamente solo eso realizan,
involucrarse a los mismos dentro de una política criminal, sino que fundamentalmente
el Estado con la intervención de la Policía Nacional Civil y el Ministerio de Gobernación.
17
De conformidad con lo anterior, el Ministerio de Gobernación fue creado el 26 de abril
del año 1,839, por Decreto del entonces Jefe de Estado don Mariano Rivera Paz
denominándole Ministerio de Gobernación, Guerra, Justicia y Negocios Eclesiásticos.
Se indica en dicho documento, que desde su creación, mediante acuerdos, este
ministerio ha tenido varias modificaciones a sus atribuciones, pero es hasta el año de
1997 por medio del Decreto Número 114-97 del Congreso de la República, Ley del
Organismo Ejecutivo que se le asignan las funciones que le corresponden actualmente,
donde resalta la obligación de cumplir y hacer cumplir con el régimen jurídico relativo al
mantenimiento de la paz y el orden público, la seguridad de las personas y de sus
bienes, la garantía de sus derechos, y ola ejecución de las órdenes y resoluciones
judiciales; adicionalmente numerosas funciones de gobierno que no tienen que ver con
asuntos de seguridad ciudadana y orden público. La capacidad del Ministerio de
Gobernación para cumplir con su función de brindar seguridad ciudadana y mantener el
orden público ha sido sobrepasada, por la delincuencia y violencia generalizada, el
fenómeno del crimen organizado y el narcotráfico además de la aguda crisis estructural
e institucional de la Policía Nacional Civil, constituyen signos inequívocos de la
incapacidad del Ministerio del Gobernación para implementar y cumplir políticas que
permitan elaborar planes y operaciones de prevención del delito, persecución y captura
de las bandas de la delincuencia común y del crimen organizado que mantienen
atemorizada a la población guatemalteca ante la amenaza constante del menoscabo de
sus bienes y la pérdida de la vida, como la de su familia.
18
Ahora bien, la función de esta institución ha sido constantemente señalada, y en donde
se ha indicado que se encuentra en un proceso de depuración de sus miembros
integrantes, pues los malos elementos, hacen incurrir en la mente de los ciudadanos de
la ineficiencia en el funcionamiento y cumplimiento de sus atribuciones por parte de
esta entidad, y que para todos los guatemaltecos, este tema no es novedoso.
1.5 El acuerdo nacional para el apoyo al sector justicia
Dentro de los fundamentos de este acuerdo, se citan los siguientes:
a) Que la violencia, la criminalidad y la impunidad en el país han generado un clima de
inseguridad, evidenciado en el acelerado incremento de sus indicadores, lo que
requiere de acciones inmediatas y efectivas por parte de los organismos del Estado. Si
bien se han realizado esfuerzos políticos e institucionales, esta situación excepcional
requiere la coordinación de todos los organismos y entes del Estado y demanda sumar
fuerzas que permitan superar los obstáculos que han debilitado a las instituciones de
seguridad y justicia.
b) Manifiestan los intervinientes su compromiso y voluntad política para implementar
las acciones de carácter jurídico, técnico-administrativo, estratégico y político, para
viabilizar un acuerdo políticamente vinculante y garantizar su sostenibilidad en función
del bienestar social.
19
c) Que recogiendo el espíritu y la letra de la Constitución Política de la República de
Guatemala, que asigna al Estado la obligación de proteger a la persona y a la familia,
teniendo como fin supremo la realización del bien común,
Su contenido es el siguiente:
1. Crear el Ministerio de Seguridad Pública. Éste debe contar con personal calificado y
estable, con perfiles y procesos transparentes de selección, contratación y promoción.
2. En definir e implementar la política nacional de seguridad, democrática e integral; la
Agenda Estratégica de Seguridad de la Nación y el Plan Estratégico de Seguridad de la
Nación, en cumplimiento de la Ley Marco del Sistema Nacional de Seguridad.
3. Crear la Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Seguridad, el cual convocará y
promoverá la participación ciudadana en la formulación de la Política Nacional de
Seguridad.
4. Crear la Inspectoría General del Sistema Nacional de Seguridad y la Inspectoría del
Ministerio de Seguridad Pública.
6. Impulsar permanentemente la idoneidad técnica, profesional y ética del personal de
las instancias creadas por la Ley Marco del Sistema Nacional de Seguridad.
20
7. Implementar el Sistema Nacional de Inteligencia: El cual dará continuidad, al plan de
desarrollo de la Dirección General de Inteligencia Civil (Digici) y definirá e
implementará planes de prevención del delito, en sus diferentes niveles.
Como se observa como parte de la necesidad de brindar seguridad a los ciudadanos,
se pretende crear el Ministerio de Seguridad, sin embargo, a la fecha no se ha dado
cumplimiento a este objetivo, lo cual podría ser de beneficio, si se considera que la
función del Ministerio de Gobernación no ha sido eficiente, y se torna difícil el que
pueda mejorar su función como ministerio del interior.
El Acuerdo se encuentra dividido en 10 ejes y dentro de estos hay dos que se relación
con el tema de esta tesis, siendo los números V y VII:
“Eje V
Administración de Justicia:
64. Implementar modelos de gestión judicial que hagan más eficaz el funcionamiento
de los tribunales de justicia.
65. Realizar los estudios respectivos y elaborar una propuesta dentro del marco
constitucional, para la pertinencia de la creación del Ministerio de Justicia.
66. Separar funciones administrativas de las jurisdiccionales en los juzgados y
tribunales.
21
67. Revisar y actualizar protocolos que faciliten la coordinación sectorial en escena del
crimen e investigación criminal.
68. Revisar y actualizar protocolos de investigación criminal técnica y científica.
69. Elaborar e implementar la formación y capacitación del recurso humano
responsable de la escena del crimen e investigación criminal, de acuerdo con los
protocolos existentes.
70. Continuar con el avance de la implementación de la Ley Contra la Delincuencia
Organizada, en particular las escuchas telefónicas y otros métodos especiales de
investigación.
71. Mejorar la coordinación interinstitucional en la asistencia legal a las víctimas.
72. Promover la aprobación de una legislación restrictiva sobre control de armas y
municiones, que penalice la comercialización ilícita y el contrabando de armas y
municiones, y establezca el traspaso de las funciones de registro y control al Ministerio
de Gobernación o en su caso al Ministerio de Seguridad Pública.
73. Crear la Comisión Nacional contra la Tenencia y Portación Ilegal de Armas de
Fuego que tendrá por objeto la implementación de programas para reducir la
circulación ilegal de armas de fuego en el territorio nacional y proponer políticas
públicas para la prevención de la violencia armada y desarme.
22
74. Impulsar un Plan Nacional de Desarme, que contemple un conjunto de medidas
dirigidas a disminuir la cantidad de armas de fuego en manos de civiles,
complementado con una intensa campaña de sensibilización que promueva la cultura
de paz y desestimé el uso de las armas y el recurso de la violencia.
75. Adoptar las medidas que permitan un efectivo control y registro de las armas del
Estado, de las empresas de seguridad, funcionarios y particulares incluyendo su huella
balística, así como la supervisión de las empresas encargadas de la importación y
comercialización de armas”.
“Eje VI
Control de Armas:
76. El Organismo Ejecutivo promoverá ante el Congreso de la República una nueva
legislación que regule a las empresas privadas de seguridad, que contemple crear una
Superintendencia para la fiscalización de esas empresas, a cargo del Ministerio de
Seguridad Pública. Dicha entidad deberá contar con recursos suficientes para el
efectivo control del personal, armamento y actividades de las entidades reguladas.
77. En un tiempo prudencial y en consonancia con los resultados del Acuerdo Nacional
para el Avance de la Seguridad y la Justicia, derogara el Acuerdo Gubernativo 178-
2004 que regula los patrullajes conjuntos de la Policía Nacional Civil y el Ejército de
Guatemala”
23
Como parte de las políticas emprendedoras del actual gobierno, se encuentra este
documento que en la política nacional, ha tenido gran importancia porque se le ha dado
intervención a varios sectores de la población para que participen del mismo, y se
puede decir, que forma parte de una política criminal para brindar seguridad a los
ciudadanos. Este acuerdo es de reciente creación, se ha suscrito entre el gobierno de
la República, el Congreso de la República, la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio
Público, esencialmente.
24
CAPÌTULO II
2 Análisis de la Ley de Armas y Municiones
2.1 Análisis de la Ley de Armas y Municiones contenida en el Decreto 39-89 del
Congreso de la República
Dentro de los aspectos más importantes de señalar en el análisis de esta ley, se
encuentran:
a. Que tuvo como motivación el hecho de que es deber del Estado proteger la vida, la
integridad física y los bienes de la persona y de la familia y que no es concebible el
cumplimiento de este deber, sin proporcionar a los ciudadanos los medios adecuados y
racionales para defenderse;
b. También de que considerando el aumento desproporcionado de la delincuencia ha
colocado al ciudadano honesto en situación de indefensión y que la desventaja
numérica policial, no permite proporcionar protección individual a cada ciudadano;
c. Que la ley se tuvo que estructurar apegada a la realidad, la cual demuestra que a
mayores restricciones en la tenencia y portación de armas de fuego, menor es el índice
delincuencial y que la necesidad imperiosa de protección ha llevado a la tenencia y
portación de armas de fuego sin control de las entidades llamadas a su registro, pues
25
entre arriesgar la vida y los bienes o sufrir las consecuencias de una ley obsoleta, el
ciudadano ha optado por lo segundo.
d. Que la clasificación de las armas de fuego por su calibre, no responde a la técnica y
ciencia de la balística moderna y que es necesario clasificarla atendiendo a su función
defensiva u ofensiva; Que la Constitución Política de la República otorga a los
ciudadanos los derechos de tenencia y portación de armas de fuego, los cuales deben
ser regulados por la ley con criterio científico y apegado a las necesidades de la
realidad nacional.
e. Que el DECAM es la entidad rectora de la política de control de las licencias de
portar armas y sobre la tenencia. También es importante considerar que el hecho de
que existía esta entidad, no significaba que la misma tenía un control sobre la
proliferación de las armas, como sería conveniente esperarse de una entidad de esta
clase, pues ante la misma acuden solamente las personas que desean contar con los
requisitos legales para portar o tener sus armas de fuego, que si bien es cierto, puede
decirse que su trabajo es importante, en relación a la proliferación y control o desarme
de armas de fuego en manos de particulares, no tiene competencia.
f. Era positivo que la huella balística de cada arma de fuego que se registra,
principalmente porque algunas o muchas de ellas son objeto de robo y utilizadas para
cometer ilícitos.
26
g. No era positivo que el único requisito que se exige es que se encuentren registradas
ante el DIGECAM, sin exámenes de manejo de arma y psicológicos, como en la actual
Ley de Armas y Municiones, pues precisamente trata de proteger la vida y la seguridad
de las personas y sus familias.
2.2 Propuestas presentadas para reformar el Decreto 39-89 del Congreso de la
República
La necesidad de que se obtenga una licencia para la portación de armas de fuego
surge precisamente para el control de quienes si tienen registro de dicha arma, sin
embargo es evidente que en la actualidad y realidad guatemalteca existe proliferación
de armas de fuego en forma ilegal en poder de particulares, por lo que se tuvo que
reformar el Decreto 39-89 del Congreso de la República. A continuación alguna
propuesta presentadas antes de aprobar el Decreto 15-2009 del Congreso de la
República:
2.2.1 Iniciativa 3931 que pretendía la creación de una nueva Ley de Armas y
Municiones, de fecha 7 de octubre del año 2008
Dentro de los aspectos más importantes de resaltar respecto a esta iniciativa de ley, se
encuentran los siguientes:
27
1. Reconoce en la parte de exposición de motivos, el derecho de los ciudadanos
establecido en la Constitución Política de la República de Guatemala en el Artículo 38,
respecto a la portación y tenencia de armas de fuego, y lo hace en el capitulo de los
derechos individuales, los cuales son inalienables y consignados en la parte dogmática
de la Constitución, para garantizar que los cambios políticos naturales que se dan en
una democracia no sean cambios que signifiquen trastocar las garantías individuales.
2. También señala que la seguridad ciudadana es una tarea encomendada en la
Constitución a las fuerzas de seguridad del Estado, tarea que no ha cumplido a
cabalidad y que muchas veces queda en mano del propio ciudadano. Para protegerse
así mismo, el guatemalteco ha acudido a todo tipo de soluciones, que van desde
contratar seguridad privada, entrenar perros poner toda clase de cercas, muros,
candados, alarmas y compra de armas de fuego que les permita sentir algún grado de
seguridad.
3. Esta situación ha propiciado la proliferación de armas de fuego en manos de
particulares muchas veces sin contar con la licencia respectiva que le autorice la
portación, tema se puede dividir en dos partes: el ciudadano honrado que por las
dificultades y el costo de tramitar su licencia toma el riesgo de caminar al margen de la
ley y por otro lado, el más grave, los delincuentes se pasean con toda impunidad
portando armas, muchas veces superiores a las de las fuerzas de seguridad.
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4. Con esta iniciativa lo que se pretendía es mantener el equilibrio entre el derecho
constitucional de los ciudadanos y las regulaciones que impidan una proliferación de
armas en manos de particulares, y sobre todo en manos de los delincuentes.
5. Esta iniciativa como se evidencia en el anexo en la cual se ha descrito, ha tenido
mejoría respecto de la ley que regia en ese entonces, pues, por ejemplo, no se
concebía como armas, las armas blancas, y en esta ley, si se hace una descripción de
que puede considerarse como armas blancas, y de esa forma, los jueces, si tenían
elementos formales legales, acerca de ello, pues cuando se le encontraba a algún
delincuente, un cuchillo, un machete, esto la ley no lo consideraba arma y por lo tanto,
no era objeto de decretarle responsabilidad a quien lo cargara a pesar de que era
lógico suponer que era para hacer daño, e incluso se hacía el daño.
6. Respecto a los requisitos para la obtención de licencia, no se señala la edad,
sino que debe presentar cédula de vecindad, así también, prohíbe la extensión de
licencia a las personas que hayan sido condenadas por delito de homicidio, asesinato,
secuestro, ejecución extrajudicial, robo y robo agravado, violación, lesiones graves, o
portación ilegal de armas de fuego.
De acuerdo a lo anterior, resulta evidente de que desde estos tiempos se ha sentido la
necesidad de que se cree una nueva ley por considerar que la que existe no es
suficientemente técnica y adecuada a la realidad para que continúe en vigencia, y esto
también responde a los nuevos esquemas sobre la delincuencia organizada y las leyes
que se han creado recientemente por ello.
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Por otro lado, también es importante considerar que no se trata de solo crear leyes o
marcos normativos, sino que de hacerlos efectivos, ejecutar las políticas y el espíritu
que conllevan estas normas.
2.2.2 Iniciativa de Ley número 3902 de fecha 7 de octubre de 2008
Dentro de lo más importante de resalta en esta iniciativa, se puede señalar lo siguiente:
1. Dentro de la exposición de motivos, señala que el derecho a portar o tener arma
de fuego, se encuentra establecido constitucionalmente, siempre y cuando estas armas
sean de uso personal, se encuentren en lugar de habitación y no sean armas
prohibidas.
2. Que la Ley de armas y municiones fue emitida el 29 de junio de 1989, mediante
Decreto 39-89 del Congreso de la República, aprobado de urgencia nacional. Esta ley
era oportuna y necesaria para la situación de seguridad ciudadana y amenazas que
vivía el país en ese momento histórico, sin embargo, para la situación de violencia que
existe en la actualidad, su articulado destaca la excesiva permisibilidad para la tenencia
y portación de armas de fuego, y el uso de cualquier tipo de munición confiere
demasiadas facilidades para quienes comercializan e importan armas y municiones.
3. Actualmente dicha normativa ya no es un instrumento útil que sirva para el
efectivo control de todas las armas que existen en el país, y no responde a la situación
de inseguridad que vivimos todos los guatemaltecos. Después de 19 años de vigencia,
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la situación de violencia, crimen organizado, pandillas y delincuencia común, han
acentuado las necesidades de leyes más actualizadas de seguridad, para la mayoría
de la población guatemalteca.
4. Es por eso que es importante que el Estado de Guatemala, asuma su
responsabilidad, y cuente con una normativa moderna, técnica, de fácil interpretación y
aplicación por parte de los órganos jurisdiccionales acorde con los instrumentos
internacionales, aceptados y ratificados por Guatemala, con mejores mecanismos de
control, en la tenencia, portación, y comercialización de armas y municiones, y así
enfrentar el reto de castigar a los infractores de la ley, principalmente en la tenencia y
portación ilegal de armas de fuego.
5. Se pretende con esta iniciativa aprobar una ley de armas y municiones que
constituya una herramienta eficiente para el combate de la criminalidad con carácter
restrictivo, y endureciendo el régimen de sanciones para quienes la transgreden.
6. Esta ley incorpora nuevos tipos penales, como la portación ilegal de arma de
fuego, declara como ilícitas las armas hechizas, venta ilegal de municiones, tráfico
ilícito de armas y municiones.
7. Con el fin de erradicar de la sociedad guatemalteca la cultura de violencia y uso
de armas, regula que las personas que portan armas en la vía pública, además de
contar con la licencia respectivas, deberán portar el arma encubierta, y sin ostentación,
esta regulación tiene como fin primordial, darle el ejemplo y proteger a los niños que
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juegan en los parques que salen de los colegios o que simplemente transitan en la vía
pública en compañía de sus padres o de su familia, no se sientan atemorizados por
personas que con lujo de prepotencia portan armas de fuego, a la vista de todos.
8. También es importante señalar que en esta iniciativa se establece que las
licencias de portación de armas de fuego, se extenderán cuando el DIGECAM,
Dirección General de Armas y Municiones, si el solicitante demuestra que posee aptitud
para el manejo y conocimiento de las armas de fuego, de tal forma, que la portación del
arma de fuego no represente, un riesgo para él mismo, su familia y la sociedad. Para el
efecto, será necesario que el solicitante apruebe las evaluaciones que la DIGECAM
establecerá en el reglamento correspondiente respecto a medidas de seguridad y
evaluaciones técnicas.
Tal y como se expone en esta iniciativa de ley, ha sido motivo de discusión ante los
diputados al Congreso la necesidad de que se cree una ley adecuada a la realidad, por
considerar que la vigente, se ha tornado ya insuficiente respecto la excesiva
permisibilidad en cuanto a la tenencia y portación de armas de fuego.
Otro aspecto que debiera considerarse en la ley de armas vigente y que no se ha
establecido es el hecho de evaluar considerablemente al sujeto activo de la licencia de
portación o tenencia, pues existen exámenes de aptitud, evaluación psicológica y
psiquiatrita que podrían ser de beneficio para el debido control y responsabilidad que
implica otorgar licencias de este tipo a los particulares.
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2.3 El Decreto 15-2009 del Congreso de la República que regula la Ley de
Armas y Municiones Vigente
Dentro de los fundamentos de creación de esta ley, se sitúan los siguientes:
a) Que la Constitución Política de la República de Guatemala reconoce el derecho de
tenencia y portación de armas de uso personal no prohibidas de conformidad con lo
regulado en una ley específica.
b) Que es deber del Estado ejercer el control de quienes tienen y portan armas para
garantizar el debido respeto a la vida, la integridad física, la libertad, la seguridad y
justicia de todos los habitantes de la República, como valores supremos inherentes al
ser humano y reconocidos en la Constitución.
c) Que la proliferación de armas de fuego en la sociedad guatemalteca pone en riesgo
la vida e integridad física de la mayoría de habitantes de la República, debido a la
relación existente entre hechos violentos y armas de fuego, lo que hace necesario que
se regulen las formas y medios por los cuales una persona puede ejercitar sus
derechos de tenencia y portación de armas de fuego de conformidad con lo establecido
en la presente ley.
d) Que Guatemala es firmante de las convenciones de las Naciones Unidas contra la
Delincuencia Organizada Transnacional, Decreto Número 36-2003 del Congreso de la
República, Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícito de
33
Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros materiales relacionados a causa de
los efectos perjudiciales, de todas estas actividades para la seguridad de los Estados
del mundo en general, donde Guatemala se comprometió a generar las medidas
legislativas necesarias para erradicar el tráfico ilícito de armas de fuego y municiones y
establecer el control y penalización correspondiente.
Dentro de las normas más importantes de resaltar en esta ley, se encuentran las
siguientes:
a) El Artículo 2 contiene: “Objeto. La presente ley regula la tenencia, portación,
importación, exportación, fabricación, comercialización, donación, traslado,
compraventa, almacenaje, desalmacenase, trasporte, tráfico y todos los servicios
relativos a las armas y las municiones.”
b) El Artículo 3 textualmente establece: “Fuerzas de Seguridad del Estado. El Ejército
de Guatemala y la Policía Nacional Civil, en lo referente al uso y tenencia de las armas
y municiones propias de sus funciones, se regirán por sus leyes específicas. Las
Fuerzas de Seguridad del Estado cuya misión sea de seguridad ciudadana y orden
público, podrán utilizar todas las armas necesarias para el desempeño de su función,
contempladas en esta ley como de uso y manejo individual”.
c) El Artículo 22 establece: “DIGECAM. Se crea la Dirección General de Control de
Armas y Municiones, en lo sucesivo DIGECAM, como una dependencia del Ministerio
de la Defensa Nacional. Para el cumplimiento de sus funciones la Dirección General del
34
Control de Armas y Municiones podrá crear oficinas auxiliares en cada uno de los
departamentos del país”.
d) El Artículo 26 textualmente contiene: “Banco de datos. La DIGECAM, debe tomar la
huella balística de cada arma para su registro; para el efecto, debe recoger y retener
las ojivas y vainas o cascabillos, que arroje la prueba respectiva para crear el banco
digital y físico de huellas balísticas. El Gabinete de identificación de la Dirección
General de la Policía Nacional Civil, el Ministerio Público y el Instituto Nacional de
Ciencias Forenses de Guatemala INACIF, tendrán acceso para realizar consultas al
banco digital de datos de huellas balísticas de la DIGECAM únicamente para efectos
de investigación en los casos en los que se involucre armas de fuego. En el caso de las
armas que ya cuentan con registro en el DECAM, se deberá solicitar nuevamente su
registro en la DIGECAM, en un plazo no mayor de tres años a partir de la vigencia de la
presente Ley, la DIGECAM realizará el registro correspondiente, en tanto se cumpla
con los requisitos establecidos en la presente Ley.”
e) El Artículo 62 Literalmente contiene: “Tenencia. Todos los ciudadanos tienen el
derecho de tenencia de armas de fuego en su lugar de habitación, salvo las que esta
ley prohíba, cumpliendo únicamente con los requisitos expresamente consignados en la
presente Ley.”
f) El Artículo 63 establece: “Procedimiento de registro de tenencia. El registro de la
tenencia de armas de fuego, lo hará personalmente el interesado en la DIGECAM,
presentando el o las armas que pretenda registrar con la factura que ampare su
35
propiedad o testimonio de la escritura de compraventa. El interesado deberá
proporcionar dos (2) municiones con el objeto de tomar las huellas balísticas del arma,
lo que hará en el mismo acto. Los proyectiles y las vainas o casquillos pasarán a formar
parte del archivo de datos balísticos de la DIGECAM. Acto seguido la DIGECAM,
procederá a extender al interesado, la tarjeta de tenencia la cual indicará: Nombre,
residencia y domicilio del interesado, nacionalidad, número del documento de
identificación personal, indicación de la marca del arma, modelo, calibre, número de
serie, largo del cañón o cañones y conversiones de calibres que tuviere, así como lugar
y fecha de registro. Si el interesado no pudiere asistir personalmente, podrá hacerlo por
medio de un mandatario especial con representación de conformidad con la ley, el
representante deberá estar facultado para cumplir con todos los requisitos que exija la
presente ley. Cumplidos los requisitos por ningún motivo adicional, la DIGECAM podrá
negarse al registro de la tenencia ni retener o conservar las armas que se presenten.”
g) El Artículo 70 contiene: “Portación. Con autorización de la DIGECAM los ciudadanos
guatemaltecos y extranjeros con residencia temporal o permanente legalmente
autorizada, podrán portar armas de fuego de las permitidas por la presente ley, salvo
las prohibiciones contenidas en este cuerpo legal”.
h) El Artículo 72 establece: “Licencia. Los ciudadanos para portar armas de fuego de
las permitidas en la presente ley, deben obtener previamente la licencia de portación.
La licencia puede cubrir y amparar hasta tres armas diversas, que deberán ser
previamente registradas en la DIGECAM. La DIGECAM procederá simultáneamente a
registrar la tenencia de un arma cuando un ciudadano solicite la licencia de portación
36
de un arma que no esté previamente registrada. La DIGECAM extenderá la licencia de
portación de armas de fuego, la cual tendrá vigencia de uno a tres años, pudiendo ser
renovada; previo cumplimiento de los requisitos siguientes: A) Solicitud en formulario
que proporcionará la DIGECAM, la cual deberá contener: 1. Nombres y apellidos
completos del solicitante, edad, estado civil, nacionalidad, profesión o actividad a que
se dedica, residencia, número del documento de identificación personal y lugar para
recibir notificaciones. 2. Marca, modelo, calibre, largo del cañón o cañones, número de
serie del arma, e identificación de las conversiones de calibres que tuviere. 3.
Declaración Jurada de que no padece ni ha padecido de enfermedades mentales, ni es
desertor del Ejército de Guatemala y/o abandono de empleo en la Policía Nacional
Civil. B) Acompañar los siguientes documentos: 1. Fotocopia legalizada del documento
de identificación personal. 2. Certificación de carencia de antecedentes penales y
policíacos extendida por las autoridades correspondientes. 3. Certificación de haber
superado las evaluaciones establecidas en el Artículo 75 de la presente ley. Los datos y
documentos que se remitan a la DIGECAM, serán hechos bajo declaración jurada
prestada ante Notario Público de conformidad con la ley, de que toda la información es
verídica. O) Pago de la tarifa especial respectiva, la cual se fijará en el reglamento de la
presente ley”.
i) El Artículo 73 literalmente establece: “Razones de Orden Público. Por razones de
orden público no se extenderá ni renovará licencia de portación a la persona que haya
sido condenada por tribunal competente por los delitos de homicidio doloso, asesinato,
secuestro, ejecución extrajudicial, robo y robo agravado, lesiones graves y gravísimas
provocadas con arma de fuego o portación ilegal de arma de fuego, además de los
37
delitos establecidos en la Ley contra la Delincuencia Organizada, Decreto número 21-
2006 del Congreso de la República, o la presente ley”.
j) El Artículo 75 textualmente contiene: “Evaluaciones. Las licencias de portación de
arma de fuego serán extendidas por la DIGECAM, cuando el solicitante demuestre que
posee la aptitud para el manejo y conocimiento de las armas de fuego, de tal forma que
la portación del arma de fuego no represente un riesgo para él mismo, su familia y la
sociedad. Para el efecto, será necesario que el solicitante apruebe las evaluaciones
que la DIGECAM establecerá en el reglamento correspondiente, debiendo de incluir
medidas de seguridad para el manejo de armas de fuego, conocimientos generales de
la presente ley, evaluaciones técnicas y evaluaciones psicológicas. La no aprobación
de las evaluaciones tiene por efecto la denegatoria de la licencia de portación. La
DIGECAM deberá indicarle al solicitante las deficiencias que presentó en las pruebas y
éste podrá volver a someterse a las mismas en el momento que lo requiera. Los
exámenes o evaluaciones técnicas versarán sobre el instructivo que elaborará la
DIGECAM, sobre conocimientos generales del uso del arma, su composición y normas
generales de la Ley. Las evaluaciones serán en forma verbal o escrita, en cualquier
caso deberá quedar constancia documental de las mismas, y se realizarán únicamente
para la primera licencia.”
De conformidad con los artículos antes descritos, se puede tomar en consideración
aspectos relevantes del cambio de la Ley de Armas y Municiones específicamente por
el problema de la inseguridad ciudadana, lo siguientes:
38
1. Que se establece claramente que pueden portar armas de fuego únicamente las
personas que posean una Licencia de Portación autorizada por la Dirección General de
Control de Armas y Municiones. Para poder acceder a una licencia de portación se
debe contar con 25 años de edad y aprobar las diferentes evaluaciones establecidas
para el efecto: sicológicas, técnicas, de conocimiento sobre la Ley y medidas de
seguridad.
2. Es novedad de la Ley incorporar las evaluaciones como requisito para obtener la
licencia, siendo que había sido una de las luchas más antiguas y grandes de sociedad
civil y será el reglamento de la Ley el que establezca la forma en la que se realizarán
las evaluaciones.
3. Otro aspectos de resaltar que ha sido positivo con la creación de la nueva Ley de
Armas y Municiones, se encuentra el hecho de no haber establecido excepcionalidades
para las Empresas de Seguridad Privada en cuanto a la edad mínima para portar
armas de fuego, por lo cual las Empresas de Seguridad Privada no podrán tener
agentes armados que tengan menos de 25 años.
4. En la Ley derogada, en este aspecto, era un problema de interpretación, porque en
la realidad, se permitía la portación de armas de fuego de personas mucho menores de
los veinticinco años, con la variante que pertenecían a una empresa de seguridad
privada, que era la que poseía la licencia de portación y no precisamente, otorgada al
trabajador o trabajadora miembro de la seguridad de dicha empresa.
39
5. Así también, se amplía la portación y tenencia de armas de fuego, en el caso de los
ciudadanos que cuenten con autorización, a los extranjeros con residencia temporal o
permanente legalmente autorizada. También se incorpora la obligatoriedad de
presentar la/las armas de fuego para el caso de la renovación de las licencias de
portación, lo cual es muy novedoso y beneficioso ya que permitirá establecer si el arma
de fuego ha sufrido algún cambio o modificación.
6. Cuando se refiere a las armas permitidas podrán portarse y registrarse son las de
uso civil, sin embargo, existen excepcionalidades, con lo cual se continúa con la misma
permisividad que con la ley derogada: En primer lugar, se permiten las de uso y manejo
individual y las de uso de las fuerzas de seguridad y orden público del Estado a las
personas individuales y jurídicas, cuyo objeto es la prestación de servicios privados de
seguridad, únicamente para la custodia de distribución de valores monetarios en el
sistema financiero nacional. En segundo lugar, también indica la ley, que en el caso de
los ciudadanos cuya seguridad haga necesaria la tenencia y/o portación de este tipo de
armas, deben obtener el dictamen favorable del despacho superior del Ministerio de la
Defensa, el que indicará el tipo de arma y cantidad a autorizar, las medidas de
seguridad de las mismas y escoltas de seguridad que llenen los requisitos de portación,
y que la licencia de portación para los casos de excepción tendrán vigencia de un año.
Esta última indicación abre la puerta a poder registrar armas de este tipo a cualquiera
que lo considere necesario, a pesar que ahora, por lo menos, se indica que la licencia
será solamente de un año y que se establecerán las medidas para su portación.
40
7. Para clarificar términos, debe diferenciarse entre tenencia y portación de armas de
fuego. La tenencia es la posesión del arma en el lugar de habitación, y la portación es
la facultad de trasladar un arma de fuego de un lugar a otro. Para el caso de tenencia,
se requiere una tarjeta de tenencia de armas de fuego emitidas por la Dirección
General de Control de Armas DIGECAM y en el caso de la portación, una licencia de
portación emitida por DIGECAM.
8. Con respecto a las municiones, se estableció como máximo para la venta 250
municiones mensuales por arma amparada con la licencia de portación y 200 por arma
amparada con tarjeta de tenencia. Con la ley derogada existía la posibilidad de comprar
500 municiones diarias. Dado que no existe limitación con relación al número de armas
que se permite registrar, el número de municiones variará de conformidad al número de
armas registradas. Además, la ley establece que de necesitarse mayor munición, se
podrá solicitar un permiso especial a DIGECAM.
9. Es importante lo que se estableció respecto al control en línea que existirá con las
ventas de armas y municiones, lo cual permitirá un control más estricto y la posibilidad
de establecer cruces de información. A partir de la vigencia de la ley, las nuevas
empresas de compraventa de armas y municiones tendrán que establecer estos
controles y para aquellos que estén en funcionamiento previamente a la vigencia de la
ley existe la obligación de incorporar estos controles en un plazo no mayor de tres
meses.
41
10. Por otro lado, también es novedoso que los polígonos puedan vender munición
únicamente para efectos de práctica. Esta disposición se estableció dado que se limitó
el número de munición mensual que se puede adquirir y supone que aquellas personas
que practican tiro lo harán en los lugares establecidos legalmente para el efecto. Al
respecto cabe indicar que los mecanismos de control sobre los polígonos tendrán que
ser muy efectivos, con la finalidad que la munición se utilice únicamente en la práctica
dentro del polígono y que no salga de dicha sede.
11. Solo se efectuó el cambio de nombre del DECAM por el DIGECAM, sin embargo,
uno de los compromisos del gobierno en los Acuerdos de Paz es el traslado del control
de armas del Ministerio de la Defensa al de Gobernación. De hecho, durante todo el
camino para la reforma de la ley, éste fue uno de los temas más álgidos y que provocó
mayor debate. La ley establece que la entidad de registro y control de armas es la
Dirección General de Control de Armas y Municiones, DIGECAM del Ministerio de la
Defensa, con ello el Departamento de Control de Armas y Municiones desaparece y se
crea una Dirección General en el Ministerio de la Defensa. La ley faculta al Organismo
Ejecutivo a realizar el traslado de la DIGECAM al Ministerio de Gobernación en un
plazo de dos años, pero condiciona dicho traslado a que las condiciones de seguridad
sean congruentes con las garantías establecidas en los Artículos primero y segundo de
la Constitución Política de la República de Guatemala. Al respecto, caben varios
comentarios: si la intención era realizar el traslado a Gobernación, más lógico era
establecer que el Departamento de Control de Armas y Municiones -DECAM-
continuaba funcionando hasta efectuarse el traslado, no crearse una Dirección General
en el Ministerio de la Defensa para que en dos años se traslade.
42
12. Se adicionan funciones a DIGECAM, como por ejemplo custodiar las armas de
fuego que envíen jueces, con lo cual se incorpora legalmente algo que se había venido
realizando por DECAM desde que inició funciones; los controles sobre las empresas de
seguridad privada, el registro y control de las armas de la Policía Nacional Civil y de
instituciones de la administración pública, entre otras.
13. Entre los avances de la ley se encuentra la obligatoriedad para las empresas de
compraventa de armas y municiones de conectarse electrónicamente a DIGECAM con
la finalidad de establecer controles en línea.
14. Respecto a las empresas de seguridad privada a pesar que las armas de fuego
deben registrarse de conformidad a la ley derogada, no existía la posibilidad que
DECAM realizara inspecciones sobre dicho armamento, y los controles actuales no son
suficientes. Por ello es muy positivo que la nueva ley incorporó dichos controles así
como la facultad de DIGECAM de poder supervisar la tenencia y portación de sus
armas. Entre los requisitos para la autorización de portación de armas a las empresas
se encuentran: describir las actividades a desarrollar, cantidad y tipo de armas a
utilizar, presentar la nómina de personal, los cuales deberán llenar los requisitos
establecidos en la ley para portar armas (evaluaciones); las armas solamente pueden
portarse en el ámbito físico y durante el tiempo de desempeño de la función; deben
rendir un informe mensual a DIGECAM sobre el número de munición consumidas tanto
por capacitación como la que sea disparada e información sobre cambios en la nómina
de personal.
43
15. Respecto a la transferencia de armas se puede señalar que se da un gran avance.
En primer lugar, en cuanto a posibilitar el rastreo de armas a través del marcaje y el
registro ante el DIGECAM, cuando se señala que toda arma que se importe para ser
comercializada deberá marcarse con la leyenda GUA, lo que facilitará que en el
momento de ser desviada a otro país podrá establecerse a través del marcaje el
momento en el que se desvió. Además aquellas armas que se trasladen a las fuerzas
de seguridad también deberán ser marcadas. En segundo lugar, se incorpora la figura
de los certificados de usuario final, documentación que permite establecer cuál será el
destino final de determinado armamento. En tercer lugar, se establece una serie de
prohibiciones para realizar transferencias de armas y municiones a otros Estados:
como que no pueden transferirse armas a los Estados a los cuales Naciones Unidas
haya establecido embargos; a aquellos que violen sistemáticamente derechos
humanos; aquellos que fomenten el terrorismo, entre otros. Existen esfuerzos
internacionales por adoptar un instrumento jurídicamente vinculante que establezca
estos principios y que se constituya en un tratado sobre transferencia de armas, lo cual
está en negociación; y, por otra parte, Guatemala suscribió el Código de Conducta
Centroamericano sobre Transferencia de Armas, y con estas disposiciones Guatemala
está a la vanguardia en la materia. En cuarto lugar, se incorporó la figura de los
intermediarios, que son todas aquellas personas que participan de transferencias
internacionales sin estar inscritos como comerciantes, y la ley establece la
obligatoriedad de registrar a estas personas en DIGECAM y que además, tengan que
solicitar una autorización de intermediación, sin la cual no se puede llevar a cabo la
transacción. Se elimina la posibilidad de justificar la propiedad de armas de fuego con
declaraciones juradas, es decir, documentos notariales en el que se justifica la
44
propiedad del arma por no contar con otros documentos. Esta es una forma de legalizar
lo ilegal y únicamente podrá utilizarse dentro de los primeros seis meses de vigencia de
la Ley, de ahí en adelante desaparece tal posibilidad. Otro aspecto que viene a
fortalecer la legislación en la materia, es el relacionado a la necesidad de contar con
licencia especial para importar componentes específicos para armas de fuego, como el
caso de los cañones para armas, los cuales, al ser acoplados, evidentemente cambian
la huella balística del arma, y por ello es muy importante que se haya incorporado tal
obligación. Por último, existía la obligatoriedad desde hace más de diez años, de
tipificar el delito de tráfico ilícito de armas y municiones, de acuerdo a varios
instrumentos internacionales de los cuales el Estado de Guatemala es parte; en esta
ley se, tipifica el delito de transporte y/o traslado ilícito de armas y municiones, fijándole
una pena de ocho y 10 años de prisión para el primero y una pena de 10 a 12 años de
prisión para el segundo, y el comiso de las armas o municiones. Con esta tipificación
incluso se posibilitará la extradición de responsables de este delito, de conformidad a la
Convención Interamericana contra la Fabricación y Tráfico Ilícitos de Armas,
Municiones, Explosivos y Otros Materiales Relacionados. Hubiere sido muy importante
que además de la pena de privación de libertad establecida, se adicionara una multa,
dado que el tráfico supone el trabajo en redes internacionales que mueven uno de los
negocios ilegales más rentables, el tráfico de armas.
16. Por último, con relación a las sanciones, se fijan con mayor drasticidad, por ejemplo,
la portación ilegal de arma de fuego de uso civil que la ley derogada contemplaba en
seis meses a un año de prisión conmutable, en la nueva ley se aumenta dicha sanción
a de ocho a 10 años de prisión inconmutables. Se tipifica el delito de tráfico ilícito, lo
45
cual era un compromiso del Estado adquirido en instrumentos internacionales y que
posibilita la persecución de culpables de transferencias internacionales ilegales de
armas y municiones. Todos los ilícitos que contempla la nueva Ley de Armas y
Municiones son inconmutables y no permitirán ninguna medida desjudicializadora.
Dado que las armas hechizas o de fabricación artesanal ocupan el cuarto lugar en los
niveles de incautación de armas, es importante que esta ley tipificó los delitos de
tenencia y portación de las mismas. También se incorporó como falta, la portación
ostentosa del arma, lo cual significa la portación visible del arma. Este aspecto es muy
importante dado que las armas se utilizan visiblemente muchas veces para amedrentar,
y a los responsables de esta falta se les podrá suspender la licencia de portación por
determinados plazos.
46
CAPÌTULO III
3 Análisis del Artículo 38 de la Constitución Política de la República de
Guatemala
3.1 La tenencia y la portación de armas en Guatemala un derecho limitado,
relativo e individual
El Artículo 38 de la Constitución Política de la República de Guatemala permite la
tenencia de armas no prohibidas por la ley, en tanto que se reconoce el derecho a la
portación de armas regulado por la Ley.
Esta disposición Constitucional, ubicada entre los derechos y garantías individuales,
merece una lectura crítica por sus implicaciones en la realidad que pretende regular. En
primer término, es preciso anotar que el derecho de portación no es un derecho
absoluto, como tampoco lo es cualquier otro derecho reconocido por la Constitución, se
apega a una interpretación teleológica del texto Constitucional.
En un segundo término, la misma normativa constitucional, en su parte dogmática,
establece un conjunto de disposiciones y principios que, conforme a una interpretación
integral de la Constitución, constituyen limitaciones en el ejercicio de determinados
derechos de una persona respecto de otra, o respecto de conglomerados. De esa
cuenta, los derechos sobre la tenencia y la portación de armas deben ser interpretados
47
restrictivamente; determinando las condiciones para el ejercicio de ambos, en tanto no
tienen carácter absoluto.
Dado que la proliferación de armas en el seno de la sociedad pone en riesgo la vida de
los integrantes de una comunidad, o proporciona ventajas ofensivas a quienes tienen la
posibilidad de poseerlas, es preciso relativizar los derechos atinentes, en atención al
cumplimiento de valores superiores del ordenamiento constitucional, que consisten en
el respeto a la vida y a la integridad física, a la libertad, a la seguridad, a la justicia; así
como en el predominio del interés general sobre el particular.
Una opinión de la Corte de Constitucionalidad, según Gaceta 40, expediente Número
682-96, página 4, resolución de fecha 21 de julio de 1996, ejemplifica de mejor manera
la interpretación que debe darse al Artículo Constitucional 38, al señalar que "El
derecho a portar armas se debe considerar dentro del contexto social como un hecho
que la ley reconoce por estrictas causas de necesidad de la persona individual, no
como una universalidad, ya que el supuesto formal es que los particulares no necesitan
de armas para su desenvolvimiento social".
El orden de valores superiores de la Constitución no puede ser tergiversado por leyes
ordinarias ni reglamentarias, y cualquier intento de hacerlo sería nulo de pleno derecho.
Una normativa ordinaria tendiente a regular la tenencia y la portación de armas debe
corresponder a su carácter de derecho relativo, y de interpretación restrictiva en su
48
aplicación, justamente para no lesionar el sistema de valores establecido en el
ordenamiento constitucional.
Además de la normativa constitucional, en el desarrollo de una ley ordinaria de armas y
municiones es de primordial observancia el compromiso establecido en el Acuerdo
sobre fortalecimiento de la sociedad civil y función del Ejército en una sociedad
democrática, donde se establece la necesidad de crear un marco jurídico relacionado
con el Artículo 38 de la Constitución Política de la República de Guatemala.
La incapacidad del Estado para cumplir con sus fines, deberes y obligaciones con
respecto a la seguridad personal y al resguardo de los bienes de los habitantes,
propicia un círculo perverso donde la proliferación de armas a título individual se
pretende justificar por las precariedades del Estado.
Además, este contexto difícil se ve agravado por la ausencia de mecanismos de control
que permitan el registro y la fiscalización de armas. Esto, entre otros efectos negativos,
ha propiciado un lucrativo mercado negro que permite a los particulares y formas
organizadas de delincuencia encontrar armas de fuego baratas, en poco tiempo y sin
trámites. Existe en el país prácticamente un ejército de delincuentes mejor equipado y
armado que las fuerzas de seguridad del Estado; y estos grupos y organizaciones
ilegales se convierten en destinatarios de un mercado ilícito de armas que se extiende
a lo largo del país, y que logran movilizar enormes recursos, tanto en el número de
personas como en lo financiero.
49
Tanto el incremento del fenómeno de la violencia y la grave situación de proliferación
masiva e ilegal de armas, así como las claras repercusiones que estos factores tienen
sobre la vida cotidiana y el derecho de las personas, el orden público y el bien común
de la población guatemalteca, justifican plenamente el establecimiento de un marco
jurídico de control y regulaciones específicas. Por tal razón el Estado debe otorgar una
efectiva prioridad al control de comercialización y el acceso por personas, al uso de las
armas.
Es necesario fortalecer algunos aspectos que permitan desarrollar el contenido del
derecho de tenencia y portación de armas, bajo la premisa de que el derecho no es
ilimitado; y debido a las consecuencias que puede tener la falta de un control eficiente
sobre las armas en la seguridad ciudadana, el mismo debe ser limitado a través de la
ley ordinaria.
3.2 Necesidad de crear Políticas para que sea funcional el Decreto 15-2009 del
Congreso de la República, Ley de Armas y Municiones
La historia del país indica que muchas veces los cambios de políticas que han
pretendido ser radicales y globales han quedado a mitad de camino o incluso no han
logrado implementarse en la práctica. Esto ha ocurrido también en relación a la política
de armas, pérdida en discusiones estériles o influidas por intereses económicos y
sectoriales, pero nunca lograda, prueba de ello, es la existencia de iniciativas de ley
desde el año 2004 pretendiendo reformar la Ley de Armas y Municiones, y no fue sino
hasta el año 2009 en que se producen estos cambios.
50
Por otro lado, la cantidad de armas de fuego en el país en manos de la sociedad civil,
se ha incrementado fuertemente en los últimos años, sobre todo en el mercado ilegal,
aumentando notablemente y de manera proporcional, el grado de letalidad de los
delitos y la cantidad de víctimas por uso de armas de fuego, prueba de ello son las
noticias que a diario los guatemaltecos reciben a través de los distintos medios de
comunicación y en general de la realidad guatemalteca.
También es indiscutible que la proliferación ilegal de las armas de fuego pone en riesgo
los derechos de las personas, facilita la comisión de delitos y los hechos de violencia, lo
cual es un factor de inestabilidad política y social y puede implicar un desafío al
monopolio de la fuerza del Estado, por eso el control de las armas de fuego ya no sólo
es un deber indelegable e impostergable del Estado, sino una urgencia que requiere la
coordinación de mecanismos de implementación eficientes para obtener resultados
exitosos en el corto y mediano plazo.
Aparte de crearse mecanismos de control en la proliferación de las armas de fuego en
manos de los particulares, debe también adoptarse políticas sociales que tiendan a
brindar una mayor seguridad pública a los ciudadanos, precisamente para que estos no
tengan que equiparse para brindarse ellos mismos y a sus familias de su propia
seguridad, provocando precisamente esa proliferación desmedida e incluso, en muchos
casos ilegal en que se encuentran las personas o los particulares.
Por ello, uno de los elementos a considerar para mejorar esta situación, se encuentran
no solo la creación de la actual Ley de Armas y Municiones, sino el mejoramiento de la
51
misma, principalmente en cuanto a ese control, desarme, que tenga como objetivos los
siguientes:
a) Concienciar a la sociedad civil acerca de los riesgos asociados con la tenencia y
uso de las armas.
b) Controlar el uso, tenencia, fabricación y tráfico ilegal, evitando el ingreso de nuevas
armas al mercado ilegal y disminuyendo los stocks existentes.
c) Reducir los niveles delictivos y de violencia asociada al uso o amenaza de uso de
armas de fuego en todas sus categorías.
d) Reafirmar la presencia del Estado en la procura de seguridad pública.
e) Crear los reglamentos necesarios para implementar la ley en el sentido de que los
legisladores le han querido dar, especialmente en lo contenido en la exposición de
motivos y parte considerativa del Decreto 15-2009 del Congreso de la República.
f) Crear el Reglamento para la evaluación psicológica y psiquiátrica, así como de
conocimiento técnico de armas y de la ley, en el mismo se deben considerar los
aspectos técnicos sugeridos por profesionales que serán contratados por la autoridad
correspondiente.
52
Es necesario también, propiciar estrategias de prevención, tomando en cuenta lo
siguiente:
a) Programas de concienciación y de prevención de la violencia armada en la
sociedad civil.
b) Profundización del programa nacional de entrega voluntaria de armas de fuego.
c) Puesta en marcha de manera inmediata del comité de coordinación y del
consejo consultivo
d) Profundización de los programas sistemáticos de destrucción de los stocks de
armas excedentes de las fuerzas armadas, de seguridad, Policía Nacional Civil,
Organismo Judicial y Ministerio Público respecto a las armas decomisadas.
e) Control estricto de la comercialización e importación, impidiendo el flujo de
armas al mercado ilegal.
f) Ordenamiento y control del servicio de seguridad privada.
g) Modernización de los sistemas de identificación de armas.
h) Impulso de políticas y acciones efectivas contra el tráfico, tenencia y portación
ilegal de armas de fuego y mejora de los controles fronterizos.
53
De igual manera, se debe considerar que existen una serie de instrumentos
internacionales que se refieren a este tema, y que son:
a) Programa de acción 2001 de las Naciones Unidas para prevenir, combatir y
erradicar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos.
b) Protocolo 2001 contra la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, sus
piezas y componentes y municiones, que complementa la convención de las Naciones
Unidas contra la delincuencia organizada transnacional.
c) Convención Interamericana del 1997 contra la fabricación y el tráfico ilícitos de
armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados.
d) Reglamento modelo de la comisión interamericana contra el abuso de drogas
para el control del movimiento internacional de armas de fuego, sus partes,
componentes y municiones.
e) El Código de conducta del 2005 de los Estados Centroamericanos en materia
de transferencias de armas, municiones, explosivos y otros materiales relacionados.
f) Deben emplearse políticas relacionadas con el tema, por cuanto está probado
que factores como los señalados a continuación han propiciado que las leyes no se
cumplan, especialmente en el tema de las armas: 1. El hecho de que no se ha
capacitado a las autoridades de aplicación sobre las legislaciones, de realizar
54
campañas de recolección de armas, de enmarcar en reformas amplias del sector
seguridad, etc. 2. El hecho de que las reformas de las legislaciones en pocas ocasiones
han partido de un abordaje integral que cubra y regule todos los aspectos y las
actividades con armas de fuego, desde su fabricación hasta su destrucción;
efectivamente, los mismos instrumentos internacionales arriba referidos, no contienen
carácter coercitivo en los Estados, que hagan cumplir obligaciones para la creación
efectiva de políticas de control y desarme. 3. El hecho de que no exista una política
integral que una los paradigmas como el control y desarme, se desprende de que
aplicar solamente un tipo de medidas, llevará pocas perspectivas de éxito en la
reducción, prevención y represión de la violencia con armas de fuego. Por un lado, el
control de las armas de fuego no se podrá instalar si la sociedad está saturada por
ellas; invariablemente, una presencia alta de armas de fuego conducirá a muertes y
heridos por esas armas. 4. Debe existir también una clasificación de los tipos de
licencia que se extiende, de acuerdo a la Ley de Armas y Municiones como: a) licencia
de fabricación; b) licencia de almacenaje; c) licencia de transporte; d) licencias de
transferencias internacionales, los cuales se dividen en; i) licencia de importación; ii)
licencia de exportación; iii) licencia de tránsito; iv) licencia de intermediación; y, v)
licencia de fabricación; e) licencia de comercio doméstico; f) licencia de reparación; g)
licencia de recarga de munición; h) licencia de organización de eventos de caza; i)
licencia de administración de entidades de tiro; j) licencia de instrucción de tiro; k)
licencia de tenencia; l) licencia de porte; m) licencia de coleccionismo; y n) licencia de
servicios de seguridad privada con armas.
55
g) Se debe definir a las personas autorizadas, que son las personas físicas o
jurídicas a quien la autoridad de aplicación ha habilitado para requerir una o varias
licencias para la realización de las actividades permitidas en la presente ley con
materiales controlados. Únicamente las personas autorizadas podrán realizar
actividades con materiales controlados y obtener las licencias respectivas.
h) Se deben establecer claramente los requisitos, e incluir aspectos que aún no se
han contemplado en la actual ley, como son: Requisitos para obtener calidad de
persona autorizada, se deberá acreditar el cumplimiento de los siguientes requisitos,
sin perjuicio de las exigencias específicas que se requieran para determinadas
actividades: 1. Las personas físicas: a) edad; b) Aptitud psíquica, mediante un
certificado emitido por profesional psiquíatra o psicólogo, legalizado por el respectivo
colegio profesional; c) Inexistencia de adicciones a psicofármacos, estupefacientes o
bebidas alcohólicas; d) Aptitud física, mediante un certificado emitido por profesional
médico, legalizado por el respectivo colegio profesional; e) Idoneidad para el manejo de
armas de fuego, mediante un certificado emitido por instructor habilitado por la
autoridad de aplicación; f) Conocimiento del marco legal de la autorización concedida;
g) Carencia de antecedentes penales y de violencia familiar; h) Circunstancias
objetivas que justifiquen la necesidad de la autorización requerida; i) Medio de vida
lícito; j) Residencia permanente en el país; k) Indicación del lugar de guarda del
material controlado que posean o proyecten adquirir; l) Contratación de un seguro de
responsabilidad civil por los daños que pudieren provocarse con los materiales; y, m)
Plan de seguridad para proteger a los materiales y a terceros.
56
i) En el caso de las personas jurídicas: a) Regular constitución e inscripción; b)
Presentación de balances regulares e integración de sus órganos de dirección; c)
Inexistencia de antecedentes penales de los integrantes del directorio de la persona
jurídica; d) Indicación del lugar de guarda del material controlado que posea o proyecte
adquirir; e) Presentación de un plan de seguridad de los materiales controlados que
posean o proyecten adquirir y designar a un encargado de seguridad, que deberá ser
una persona física autorizada en los términos del numeral 1, quien será responsable de
su cumplimiento; f) Presentación de un plan de operaciones con los materiales
controlados que posean o proyecten adquirir y designar a un encargado de
operaciones, que deberá ser una persona física autorizada en los términos del numeral
uno, quien será responsable de su cumplimiento; y, g) Contratación de un seguro de
responsabilidad civil para cubrir los daños que pudieren provocarse con los materiales.
Los certificados enunciados en los incisos b), d) y e) del numeral uno del párrafo
precedente, deberán remitirse para su archivo a la autoridad de aplicación,
conjuntamente con los exámenes en que se sustente cada certificado. La condición de
persona autorizada se acreditará mediante credencial única y uniforme expedida por la
autoridad de aplicación, y se otorgará por períodos renovables que no podrán exceder
de tres años, sin perjuicio de las condiciones particulares que rijan los términos de las
licencias específicas para la realización de las actividades permitidas por la presente
ley.
j) A la par, debe integrarse el plan de desarme y control para la disminución en la
proliferación de armas de fuego, se debe crear por ejemplo, el comité de coordinación
de las políticas de control y desarme de armas de fuego, fijándose sus objetivos. Que,
57
al referirse a la integración del mencionado organismo, coordinado a través del
Ministerio de Seguridad Pública que se pretende crear según el Acuerdo Nacional y en
general, poner en marcha el acuerdo nacional en lo que respecta a la proliferación,
control, desarme de armas de fuego, y fundamentalmente, la creación del reglamento,
en base a lo aquí expuesto respecto a los certificados psicológicos o psiquiátricos.
3.3 Legislación comparada
3.3.1 Ley 23.979 de la República de Argentina
Esta Ley, establece la forma de obtención de la credencial de tenencia sobre armas de
fuego de uso civil y/o uso civil condicional.
Respecto a los documentos que debe presentarse son los siguienes:
a) Condición previa, ser legítimo usuario individual de armas de fuego con credencial
vigente, ya sea en las categorías uso civil o uso civil condicional.
b) Se solicitará mediante formulario Ley 23.979 tipo anexo A correspondiente a la
jurisdicción del comprador si el arma corresponde a la categoría de uso civil, o de tipo
dos, si el arma corresponde a la categoría de uso civil condicional. En el formulario Ley
23.979 figurarán los datos completos del comprador con firma certificada y del
vendedor con firma registrada ante RENAR y los del material a registrar, los datos
deben ser claramente legibles sin inducir a errores de interpretación, los errores no
58
deben ser borrados sino tachados y salvados en observaciones del propio formulario
Ley 23.979, repitiendo todo lo tachado y firmando el usuario al final del mismo.
Para la tenencia por adquisición en armería, el formulario Ley 23.979 debe ser
intervenido por la armería vendedora, consignar fecha, número de la factura y firma del
vendedor registrado ante RENAR, en caso contrario se adjuntará al formulario Ley
23.979, factura original firmada y sellada en las mismas condiciones.
1. Tenencia por reempadronamiento: En el formulario 23.979 de tenencia se deberán
llenar los datos del solicitante en los espacios reservados para el comprador, los
espacios reservados para el vendedor deben ser inutilizados, los datos del material a
registrar se llenarán como fueron declarados en el formulario de reempadronamiento, el
solicitante firmará en el espacio reservado para comprador, hará certificar su firma y
adjuntará fotocopia certificada del formulario de reempadronamiento, si se desea salvar
algún error, hacerlo en observaciones.
2. Tenencia por transferencia: Entre particulares, el formulario Ley 23.979 deberá ser
firmado por comprador y vendedor y sus firmas certificadas, adjuntar la tenencia
original del material a registrar o documentación que acredite su origen, entre
particulares y usuarios colectivos, el formulario Ley 23.979 deberá ser firmado por
comprador y vendedor y sus firmas certificadas, presentará nota solicitud del
representante legal de la empresa, firmada y certificada, adjuntara la tenencia original
del material a registrar o documentación que acredite su origen; entre personal militar o
de seguridad a civiles el formulario Ley 23.979 deberá ser firmado por comprador y
59
vendedor y sus firmas certificadas, presentar constancia de baja del arma, en original,
otorgada por el registro de la institución a la que pertenece.
3. Transferencia por reempadronamiento: El formulario Ley 23.979 deberá ser firmado
por comprador y vendedor y sus firmas certificadas, adjuntar fotocopia del formulario de
reempadronamiento del material, debidamente certificada; recibida por herencia
directa, el formulario Ley 23.979 deberá estar firmado por el heredero directo (esposa,
esposo, hijos, etc.) que pretenda registrar el arma en el espacio reservado al
comprador, deberá adjuntar tenencias o documentación original de las armas, fotocopia
certificada de certificado de defunción y de la libreta de matrimonio, complementar el
formulario de declaración jurada sobre armas de fuego recibidas por herencia con
declaratoria judicial de herederos o testamentaria. El formulario Ley 23.979 deberá
estar firmado por el heredero que pretenda registrar el arma en el espacio reservado el
comprador, debe adjuntar copia autenticada de la declaratoria de herederos, o del
testamento y del auto judicial que decreta su validez, tenencia y toda otra
documentación original de las armas.
4. Terceros: El formulario Ley 23.979 deberá estar firmado por el tercero que
pretenda registrar el arma en el espacio reservado al comprador y por un heredero
directo (esposa, esposo o hijo/os) en el sector destinado al vendedor, adjuntar
tenencias o documentación original de las armas, fotocopia certificada del certificado de
defunción y declaración jurada sobre armas de fuego recibidas por herencia.
60
Trámites de los ciudadanos:
1. Presentar la documentación completa por la legislación vigente ante las autoridades
del RENAR, en la sede central, en los registros provinciales o delegaciones del
RENAR.
2.- Retirar la documentación emitida por el RENAR en la delegación en la que se inició
el trámite.
Como se observa, en este país la ley es muy parecida a la Ley vigente en Guatemala,
con la diferencia que no se ha implementado la necesidad de pruebas o evaluaciones
psicológicas, de aptitud, técnicas o de conocimiento de la Ley, por ello, se considera
una innovación en el caso de Guatemala, con la Ley de Armas y Municiones que
recientemente entró en vigencia, aunque como podrán ver en apartado siguiente hay
países en donde ya se cuenta con el requisito de certificados psiquiátricos.
Aunque es importante mencionar que en Argentina no se tiene altos índices de
violencia por lo que no se ha dado el fenómeno de las armas de fuego comúnmente
llamado armamentismo, el cual no constituye por sí solo la causa primordial de la
creciente ola de violencia, no obstante es un factor que contribuye al aumento de su
frecuencia, en virtud que se ha relacionado muy estrechamente la violencia con las
condiciones socioeconómicas de extrema pobreza y las grandes desigualdades
sociales.
61
La permisividad en el uso de armas de fuego, pueden ser los factores más
determinantes de los altos niveles de violencia, que aunado a los altos índices de
pobreza como en Guatemala, más aún, la cultura de violencia predominante como
producto de varios años de guerra interna, generan la inseguridad e indefensión
ciudadana que en nuestro país a repercutido en el exceso en las solitudes de armas de
fuego.
Es por eso la diferencia entre Argentina y Guatemala, ya que en el nuestro se
encuentra frecuentemente con episodios violentos efectuados con armas de fuego
hasta por vanos motivos personales y pasionales y que han aumentado
significativamente las víctimas por violencia intrafamiliar. Algunos estudios realizados
en el país muestran cómo ha ido creciendo la mortalidad por homicidio.
Es indiscutible que la proliferación de las armas de fuego, junto a determinados
factores socioeconómicos, la diversidad ideológica y cultural en una sociedad tan
convulsionada como la nuestra, podría convertirse en catalizador primordial de la rápida
expansión de la violencia delictiva en el país, fenómeno que comienza a despertar gran
preocupación en la mayoría de los ciudadanos.
El crecimiento de la criminalidad, del narcotráfico, de la venta de armas de fuego, la
corrupción e impunidad y la desconfianza en los organismos de protección público
nacionales (policial y judicial), por consecuencia, la inseguridad ciudadana existente,
estimula en gran medida la búsqueda de autoprotección y de protección privada, y la
adquisición de un arma de fuego.
62
A todo esto se le agrega, además, la percepción de poder que implica la posesión de
un arma en una sociedad con trascendencia de un autoritarismo muy arraigado, y con
valores basados en el temor, otros motivos que inducen a la población para armarse,
haciéndolo por vía legal o de manera ilegal, llegándose incluso, en algunos casos,
hasta la fabricación casera de armas, como son las llamadas armas hechizas,
incautadas frecuentemente en las redadas policiales.
Dada la creciente motivación para la adquisición de armas de fuego en la población
civil, se estableció una prueba psicológica sencilla que permitiese pronosticar los
rasgos delictivos de personalidad de los que optan por la licencia para portar y poseer
armas de fuego, con el propósito de reducir de esa manera, el riesgo potencial que
implica para la seguridad nacional otorgar a personas desaprensivas un artefacto tan
letal, así como determinar los perfiles conductuales y los factores discriminantes entre
sí, y crear una escala a ser utilizada para la selección de los que desean portar armas
de fuego, pudiendo detectar en ellos sus posibles rasgos delictivos.
3.3.2 República de Perú
Este país, cuenta con una Ley de Armas y Municiones y Explosivos, sin embargo,
también se rigen por directivas que para el caso de Guatemala, se pueden asemejar a
los reglamentos, en donde si se establece la necesidad de las evaluaciones, incluso se
habla de un certificado psiquiátrico.
63
Por ello, se señala lo siguiente:
1. Existe regulación para la autorización de los establecimientos de salud públicos o
privados que expidan certificados de salud mental para la obtención de licencia de
posesión y uso de armas de fuego de uso civil, resolución ministerial 835-2004 del 27
de agosto del 2004.
2. Dentro de los fundamentos, se encuentra:
a) La Dirección General de Salud de las Personas, mediante Decreto Supremo N 9
015-2002-IN, se aprobó el Reglamento para la obtención de licencia de posesión y uso
de armas de fuego de uso civil, cuyos Artículos 29 y 30 establecen que el Ministerio de
Salud es el órgano competente a nivel nacional para autorizar a los establecimientos de
salud públicos o privados que expidan los certificados de salud mental, obligatorios
para obtener la licencia de posesión y uso de armas de fuego de uso civil;
b) Que por Resolución ministerial N9 2188-2002-IN/1701, aprobó la directiva N 902-
2002-IN-1701 que establece normas y procedimientos para el examen de salud mental
para la certificación de los postulantes a obtener la licencia de posesión y uso de armas
de fuego de uso civil;
c) Que dentro de este contexto, fue necesario regular los requisitos y el procedimiento
para autorizar a los establecimientos de salud públicos o privados que expedirán los
64
certificados de salud mental para la obtención de licencia de posesión y uso de armas
de fuego de uso civil;
d) Estando a lo informado por la Dirección General de Salud de las Personas y con la
autorización de la Oficina General de Asesoría Jurídica, con la autorización del
viceministro de salud y, de conformidad con lo dispuesto en el literal I) del Artículo 89
de la Ley N a 27657 Ley del Ministerio de Salud que establece aprobar la directiva N a
041 -MINSA/ DGSP-V.01 que establece la regulación para la autorización de los
establecimientos de salud públicos o privados que expidan certificados de salud mental
para la obtención de licencia de posesión y uso de armas de fuego de uso civil,
correspondiente con dicha autorización en el texto único de procedimientos
administrativos del Ministerio de Salud, el derecho de pago que se indica en la citada
directiva;
e) La Dirección General de Salud de las Personas, a través de la dirección ejecutiva de
servicios de salud, la supervisión del cumplimiento de las normas que rigen a los
establecimientos autorizados, las direcciones de salud a nivel nacional son
responsables del cumplimiento de la mencionada directiva.
De acuerdo a lo establecido en esta ley de este país, es evidente de que podría
responder a una necesidad de control de armas a través de esta regulación, por un
lado, pareciera que se trata de cumplimiento formal de requisitos, tal y como sucede en
el caso de Guatemala, sin embargo, desde ya en su legislación se establece a
entidades no relacionadas con la entidad que otorga las licencias de portación y
65
tenencia de armas de fuego como los centros de salud del Estado para expedir los
certificados de salud mental, lo cual es una deficiencia ya que se puede prestar para
que profesionales inescrupulosos entreguen certificados de salud sin realizar los
exámenes correspondientes.
66
CAPÌTULO IV
4 Consecuencias de la inexistencia del requisito de examen psicológico y
psiquiátrico previo a la obtención de licencia de portación de arma de
fuego:
4.1 La importancia de las evaluaciones psicológicas y psiquiátricas
A) La definición de psicología forense es la siguiente: “Es una rama de la psicológica
que se ocupa de la criminalística. Es una división de la psicología aplicada relativa a la
recolección, análisis y presentación de evidencia psicológica para propósitos
judiciales”.3
Generalmente, se habla de la psicología forense, pues ésta no es clínica, es decir, de
paciente a médico o tratante, sino que tiene que ver con el aspecto legal, interesa al
juez conocer las causas psicológicas por las cuales una persona actúa de tal manera, y
aún más si ésta transgrede normas legales. Por otro lado, es frecuente que se solicite a
un psicólogo forense la evaluación de la competencia del acusado para someterse a
juicio, y comprensible es también que se le solicite evaluar al solicitante si está apto
para que se le otorgue la licencia ya sea para portar o tener un arma de fuego,
considerando las circunstancias que ello conlleva y la situación actual imperante en el
país.
3
José Martín, Medicina legal, Pág. 23
67
b) La definición de forense proviene de la palabra “foro, lugar donde se reunían los
ciudadanos para discutir sus problemas comunes, sus derechos.”4 La definición
anterior, denota considerar a los oradores, quienes eran contratados para defender los
derechos de estos ciudadanos. En la actualidad, el término forense designa, por
reducción, a las disciplinas de las que se nutre la justicia para su funcionamiento,
incluidas autopsias, morgue, etc.
La psicología forense es entonces “la intersección entre dos ciencias: la psicología y el
derecho. Que si bien tratan el mismo objeto de estudio (la persona); sus enfoques y sus
métodos son diferentes; ergo sus conclusiones también. Al describir a continuación
estas diferencias, no sólo se alude al concepto de opuesto, sino también al concepto de
complementario. La dialéctica entre lo opuesto y lo complementario dará conclusión
necesaria para una praxis.”5
La psicología estudia la conducta iluminada por sus vivencias; el derecho tipifica una
conducta estimada socialmente como delito. En psicología cuanto más inconsciente es
la conducta, más patológica será, en derecho cuanto más inconsciente es la conducta,
más inimputable será.
Respecto al concepto de enfermedad previa, en psicología se explica la patología como
series complementarias, la combinación de factores previos con un factor
4
Enciclopedia Encarta, pág. 99
5
Aquiles Guzman. Manual de Psiquiatría. Pág. 98
68
desencadenante; en derecho lo necesario es saber cuánto de esa patología (Ej.: stress
postraumático), fue previo al hecho ventilado en autos y/o cuanto posterior. Para la
psicología daño moral y daño psicológico son conceptos similares; para el derecho no.
Para el derecho es importante debatir si la función de una multa es compensar en
alguna manera a la víctima o castigar el delito, mientras que en psicología éste es un
tema menor.
La psicología y el uso indebido de armas de fuego
Es muy importante la psicología forense para determinar la aptitud en el uso de armas
de fuego en una persona, especialmente porque esta condición no la tienen las
autoridades administrativas o militares que se encuentran a cargo de la función de
extensión de licencias o permisos.
Se ha dicho que cualquier ciudadano, puede en determinado momento, o en un
instante convertirse en criminal, es decir, es un criminal en potencia. Aparte, existen
muchas causas para la conducta humana en toda su diversidad, y lo mismo aplica
específicamente a la conducta criminal. El incremento de la violencia a nivel global, así
como de los delitos y actos criminales, recibe ya atención prioritaria, y por lo tanto,
lógico es estudiar la conducta humana, más aún, si el Estado le tiene que entregar una
autorización para que porte o tenga un arma de fuego, sin saber que uso se le dará a la
misma, sin conocer cual es su condición o estado mental.
69
También esto tiene mucho que ver con la necesidad de resguardarse propiamente el
individuo común y corriente y también la obligación de éste de resguardar a su propia
familia, enfocado desde el punto de vista de su propia seguridad e independientemente
de la seguridad que como ha quedado establecido anteriormente, le corresponde al
Estado brindar.
Es así como de acuerdo a lo establecido, la importancia de la psicología cobra vida con
las reformas a la Ley de Armas y Municiones, pues anteriormente no se observaba que
debiera cumplirse con requisitos como este tipo de evaluaciones de la forma como se
encuentran actualmente, y que ello, de alguna manera, puede corresponder a una
realidad, en cuanto a que se puede controlar o supervisar el buen uso de las armas de
fuego que son admitidas mediante la autorización que se otorga a quienes lo solicitan,
tomando en consideración que no existen límites en el caso de la tenencia y por lo
tanto, no debiera existir mayores limites en el caso de la portación de armas de fuego,
de acuerdo a lo que establece la propia Constitución Política de la República de
Guatemala.
Es evidente además, que existe un uso indebido de las armas de fuego, pero no
precisamente por los ciudadanos comunes y corrientes que lo que persiguen es
resguardar su propia seguridad y la de su familia, sino que en aquellos ciudadanos que
si solicitarán el permiso o licencia, no se les proporcionaría, por un lado, por requisitos
formales, como la edad, y otros, y por otro lado, el sometimiento a exámenes,
evaluaciones, y capacidad económica para adquirir un arma o algunas armas de fuego
permitidas.
70
4.2 Causas psicológicas y psiquiátricas que deben considerarse para
proporcionar una licencia de portación o tenencia de arma de fuego
Es innegable que se está en un momento histórico crucial donde deben existir
mecanismos de ayuda a entender mejor con evidencia clara y contundente el
verdadero espectro de posibilidades en variables de índole biológica, orgánica,
congénitas o heredadas en el caso del ser humano para actuar como tal y prevenir la
forma en que pueda actuar, en todo caso, si reprueba las evaluaciones psicológicas o
psiquiátricas cuando solicita una licencia para portar o tener arma de fuego.
Existe una gran cantidad de estudios para explicar la criminalidad en la perspectiva
biológica no es un evento, moda o patrón nuevo. No obstante, hoy día las
investigaciones giran explorando nuevas, o más específicas, variables que incluyen una
variedad enorme de factores físicos tales como: “los niveles alterados de serotonina
(perspectiva bioquímica; desbalances químicos), alteraciones en el lóbulo frontal, ADD
(desorden de déficit de atención), niveles altos de testosterona combinados con niveles
bajos de serotonina, niveles bajos de colesterol, el efecto en general de los
andrógenos, el efecto de diversas drogas auto-inducidas (ingeridas), los efectos de las
dietas (enfoque nutricional), alteraciones por cobre y zinc, el efecto de traumas y
accidentes, el efecto de traumas en guerras o eventos de estrés en desastres naturales
(síndrome post-traumático), el efecto de la contaminación ambiental y las toxinas,
hiperactividad, problemas cognitivos, el efecto del tabaquismo en la madre sobre los
hijos/ as, efecto del ácido úrico, la predisposición genética, y la relación entre estados
71
emocionales alterados (depresión y ansiedad) y la conducta criminal, entre muchos
otros.”6
A continuación se presenta un breve resumen de algunos de los muchos estudios que
están siendo realizados en esta área en la relación entre factores orgánicos y conducta
criminal, considerados por varias legislaciones para delimitarlo como condición para el
otorgamiento de licencias de portación o tenencia de armas de fuego:
a) En cuanto a trastornos bioquímicos de serotonina Richard Wurtman ha
encontrado que dietas de alto carbohidratos y bajas proteínas afectan los niveles
normales de la serotonina, neurotransmisor natural que cuando está en niveles
alterados o anormales tiene efectos cerebrales asociados con tendencias suicidas,
agresión y violencia, alcoholismo y conducta impulsiva. Las funciones normales de la
serotonina son la regulación de la excitación, los estados de ánimo, la actividad sexual,
la agresión y el control de los impulsos. Algunos estudios asocian niveles bajos de
serotonina con la conducta violenta-aberrante. Jeffrey Halperin comparó varones
agresivos con no agresivos, ambos con diagnósticos de ADD (déficit de atención)
combinado con diagnósticos de hiperactividad. Se les administró la droga fenfluramina,
que provoca respuestas en el sistema serotonergénico. Los resultados mostraron
cambios positivos en los niños agresivos al bajarle los niveles de serotonina. Matti
Virkkunen cree haber identificado variaciones genéticas específicas que predisponen
algunos individuos hacia la conducta suicida. Tomando casos de jóvenes ofensores
6
Madeline Román, El problema del delito, Pág. 298
72
violentos, descubrió que una variante del gene THP (tryptophan hydroxylase) cuyos
códigos producen una enzima necesaria para la biosíntesis de la serotonina, estaba
asociada fuertemente con los intentos suicidas.
b) Si los jóvenes eran o no impulsivos, un segundo estudio demostró que bajos
niveles del metabolito 5-HIAA (localizado en el líquido cerebro espinal) están asociados
con pobre control de la conducta impulsiva (sobre todo en alcohólicos). Por último,
estudios en monos consistentemente demuestran altos niveles de agresividad cuando
los niveles de serotonina son bajos.
c) Condiciones congénitas como el síndrome fetal alcohólico: Estudios realizados
por Ann Streissguth encuentran que el seis punto dos por ciento de los adolescentes y
adultos que muestran niveles significativos de conducta mal adaptativa nacieron bajo
condiciones de síndrome fetal alcohólico. Esta conducta evidenciada incluye
impulsividad, falta de consideración con los demás, mentir, engañar, robar, y adicción al
alcohol o drogas. También mostraron dificultad de vivir independientes a los padres,
pobre juicio social y dificultades en conducta sexual, soledad y depresión. No obstante,
aunque siempre se ha pensado que el alcoholismo de la madre es lo que más afecta,
también se han comenzado estudios sobre el papel del alcoholismo en el padre.
Estudios realizados por Theodore Cicero encuentran que los hijos de hombres
alcohólicos tienden a mostrar problemas de conducta y problemas en las destrezas
intelectuales. Cicero sugiere que esto está directamente relacionado con el efecto del
alcohol sobre los espermatozoides o las gónadas. Cicero dice que los hijos varones de
73
padres alcohólicos tienden a dar pobres ejecuciones en los exámenes de aprendizaje y
destrezas espaciales. También demuestran tener niveles más bajos de testosterona y
beta-endorfinas. Las hijas (hembras) muestran niveles hormonales alterados en
hormonas relacionadas a tensión reaccionando de forma distinta a situaciones de
estrés a las féminas que no tienen el factor de padres alcohólicos.
d) El efecto de golpes-traumas y alteraciones del lóbulo frontal: Alan Rosembaum
realizó un estudio en los que descubre que los traumas cerebrales anteceden cambios
de conducta predisponiendo hacia un incremento en violencia. Muchas de estas
lesiones fueron adquiridas en la infancia en juegos, accidentes o producto de maltrato
infantil. Su estudio fue realizado con 53 hombres que golpeaban a sus esposas, 45
hombres no violentos y felizmente casados, y 32 hombres no violentos pero
infelizmente casados. Cincuenta por ciento de los agresores habían sufrido alguna
lesión en la cabeza previa a sus patrones de violencia doméstica. Por tanto, Antonio
Damasio sugiere que daños al lóbulo frontal a nivel de la corteza cerebral puede evitar
que la persona pueda formarse evaluaciones de valor positivo o negativo al crear
imágenes y representaciones sobre los resultados, repercusiones y consecuencias
futuras de acciones al presente creando las bases de ciertas conductas sociopáticas.
e) Estudios realizados por Adrian Raine demuestran que niveles bajo de glucosa a
la corteza pre-frontal son frecuentes en los asesinos (sus estudios son preliminares; la
muestra fue de 22 asesinos confesos con 22 no asesinos de bajos niveles de glucosa
74
están asociados con perdida de auto-control, impulsividad, falta de tacto, incapacidad
de modificar o inhibir conducta, pobre juicio social. Los autores de este estudio
plantean que esta condición orgánica debe interactuar con condiciones negativas del
ambiente para que la persona entonces cree un estilo de vida y personalidad
delincuente y violenta de forma más o menos permanente.
f) Efectos de medicamentos-drogas: Medicamentos legalmente recetados por
médicos como parte de tratamiento a condiciones como epilepsia pueden tener efectos
negativos aumentando la irritabilidad, la actividad y el desajuste emocional. Tal es el
caso de medicinas como Mysoline que es recetada como anticonvulsivo.
g) Efectos nutricionales: Katherine y Kenneth Rowe estudiaron grupos de niños
diagnosticados con hiperactividad a los cuales los padres les daban alimentos con
colorantes como parte de sus dietas regulares, el estudio consistió en una dieta con el
colorante amarillo número 5 y placebos para el grupo control. El reporte de los padres y
observadores fue que se manifestó un incremento en conductas de llanto frecuente,
rabietas, irritabilidad, inquietud, dificultad de conciliar el sueño, pérdida de control, y
expresiones de infelicidad. Muchas de estas conductas son precisamente las que les
crean problemas de ajuste escolar limitando su aprendizaje e integración a las reglas
del salón de clases.
h) Trastornos hormonales: Ante el hecho obvio de que el hombre tiende a mostrarse
más agresivo que las mujeres, las hormonas masculinas la testosterona ha sido objeto
de estudio en la conducta violenta. James Dabbs estudió 4,4462 sujetos masculinos
75
encontrando una alta incidencia y correlación entre delincuencia, abuso de drogas
tendencias hacia los excesos y riesgos en aquellos que tenían niveles más altos de lo
normal y aceptable en la testosterona. En las cárceles encontró que aquellos convictos
de crímenes más violentos fueron los que más altos niveles de testosterona reportaron.
También encontró en los estudios de saliva de 692 convictos por crímenes sexuales
que estos tenían el nivel más alto entre todos.
i) Alteraciones en conducta por hiperactividad orgánica: Rachel Gittelman sostiene
que varones hiperactivos muestran una tendencia alta de riesgo a entrar en conducta
antisocial en la adolescencia. Esta tendencia es cuatro veces mayor a la de jóvenes
que no son hiperactivos, y parecen tener historiales de más incidentes de arrestos,
robos en la escuela, expulsión.
j) Daño cerebral: Estudios demuestran que daños cerebrales son la regla entre
asesinos y no la excepción. Pamela Blake estudió 31 asesinos con ayuda de la
tecnología médica de los EEG's, MIR's y CT SCANS y con pruebas psiconeurológicas,
estos habían sido acusados de ser miembros de gangas, o violadores, ladrones,
asesinos seriales, asesinos en masa, y dos habían asesinado hijos. En 20 de estos
casos se pudo establecer diagnósticos neurológicos claros. Cinco casos demostraron
efectos de síndrome fetal alcohólico, nueve mostraron retardo mental, un caso tenía
perlesía cerebral, uno más caso tenía hipotiroidismo; un caso tenía psicosis leve, otro
más tenía nicroadenoma en la pituitaria con acromegalia y retardo mental fronterizo y
otro tenía hidrocefalia; tres mostraron epilepsia; tres, lesiones cerebrales y dos,
76
k) demencia inducida por alcohol. Algunos mostraron combinaciones. 64.5 por
ciento mostraron anormalidades en el lóbulo frontal y 29 por ciento parecían tener
defectos en lóbulo temporal, 19 sujetos mostraron atrofia o cambios en la material
blanca del cerebro. El 83.8 por ciento de los sujetos mostró abuso en sus infancias, y
32.3 por ciento había sido abusado sexualmente.
l) Intoxicaciones y contaminación ambiental: Es de reciente interés el estudio del
efecto de diversas fuentes de toxicidad sobre la humanidad, un estudio formal sobre el
efecto del plomo indica que produce alteraciones en la conducta hacia la violencia y la
conducta antisocial. En este estudio, Herbert Needleman 212 varones de escuela
pública en Pittsburgh, entre las edades de siete y 11 años, fueron evaluados en cuanto
a la concentración de plomo en sus huesos mediante pruebas de rayos X's
fluorescentes. El plomo es acumulado a través de los años por diversas fuentes que
incluyen la exposición a pinturas, y se observó que con el pasar de los años, según
aumentaba la cantidad acumulada de plomo aumentaban los reportes de agresividad,
delincuencia, quejas somáticas, depresión, ansiedad, problemas sociales, déficit de
atención entre otras. Aunque los autores creen que hay factores del ambiente social
que contribuyen a estas conductas, enfatizan en la importancia de prevenir la toxicidad
cerebral por plomo.
m) Condiciones y trastornos mentales: Diversos estudios confirman que la presencia
de trastornos de salud mental incrementa la conducta violenta y antisocial, estudios en
Dinamarca identificaron en 324,401 personas que aquellos que tenían historial de
hospitalizaciones psiquiátricas tenían más probabilidad de ser convictos por ofensas
77
criminales (tanto en hombres como en mujeres) en una proporción de tres a 11 veces
más que aquellos que no tenían historial psiquiátrico. La esquizofrenia,
específicamente, aumenta la probabilidad en ocho por ciento en hombres y en 6.5 en
mujeres. El desorden de personalidad antisocial aumenta la probabilidad en 10 por
ciento en hombres y 50 en mujeres de conducta homicida. Estudios demuestran que el
80 por ciento de los convictos cumpliendo cárcel tienen historial psiquiátrico, con
historial de abuso de sustancias y conducta antisocial dependiente.
4.3 La psiquiatría forense
Se puede indicar que la psiquiatría parecería una rama del estudio del delincuente con
un mayor grado de profundidad, dado el conocimiento de esta rama. Quizás con un
mayor grado de efectividad, la psiquiatría forense puede intervenir en el estudio del
criminal, de sus reacciones antisociales, de sus actos y de sus consecuencias médicas
y biológicas, de su identificación, de su responsabilidad penal, de su reeducación, en
medicina legal judicial y criminógena.
Cuando se ocupa de los derechos y deberes profesionales del médico, es medicina
legal profesional, complemento necesario de la medicina clínica. Es por ello que se ha
dicho que la psiquiatría forense, un auxiliar muy valioso de la medicina legal, y en
consecuencia un arma en las manos del juez para que a la hora de esclarecer un
asunto escabroso, pueda estudiar detenidamente el informe de los psiquíatras forenses
y al dictar su sentencia sea lo más justo y equitativo posible.
78
Para que el juez pueda determinar la responsabilidad penal de un imputado es
indispensable que tenga en cuenta la conjunción de dos condiciones que son: La
inteligencia o discernimiento, que nos dará la noción del bien y del mal; la libre voluntad
o libertad, que permite escoger entre el bien y el mal. Toda causa que prive de una u
otra condición suprime la imputabilidad.
4.3.1 Definición de psiquiatría
Según el diccionario señala que “forense deviene del latín forensis, de forum, foro,
plaza pública perteneciente al foro, antiguo, público y manifiesto 7”. El diccionario
jurídico de Guillermo Cabanellas lo define así: “Forense es lo que concierne al foro, o
sea, a los tribunales y a sus audiencias. Por extensión, a lo jurídico en general”8.
La Real Academia Española expresa Foro, del latín Forum, plaza donde se trataban en
Roma los negocios públicos y donde el pretor celebraba los juicios. Por extensión, sitio
en que los tribunales oyen y determinan las causas.
4.3.2 Definición de responsabilidad
Deriva esta palabra del verbo latino respondeo, compuesto de respondeo que significa:
prometer, obligar a, pagar su turno o a su vez.
7
Osorio, Manuel, Diccionario de ciencias jurídicas, políticas y sociales. Pág. 187
8
Cabanellas, Guillermo, Diccionario de derecho usual, Pág. 201
79
La responsabilidad está fundamentada en la imputabilidad y de la culpabilidad; es
responsable sólo quien tiene capacidad para sufrir las consecuencias del acto delictivo
y éste será el sujeto imputable y culpable.
4.3.3 Contenido de estudio de la psiquiatría
a) La psicosis.
b) Neurosis.
c) Trastornos de la personalidad.
d) Desviaciones y trastornos sexuales.
e) Retraso mental.
4.4 Teorías acerca de la importancia de la psicología y psiquiatría en la
delincuencia
4.4.1 Bases sociológicas
Así como desde la biología y la genética se puede explicar las causas de la conducta
criminal como aquella que es causada por factores de herencia, anormalidades,
influencias de toxicidad, anormalidades producidas por golpes, lesiones y traumas
craneales, o por instintos de la especie animal, como se analizó anteriormente, se
puede también, según los expertos analizar las causas desde la sociología y la
psicología de la criminalidad.
80
Es innegable reconocer también que los ilícitos que se incluyen en los Códigos
Penales, han sido producto de unos acuerdos histórico-sociales. Son producto humano
y constituyen la solución propuesta para buscar, perpetuar y garantizar un cierto orden
social. Desde tiempos inmemorables los filósofos llamaron a estos acuerdos el contrato
social. No obstante, en todo grupo social y en toda época histórica se ha confrontado la
realidad de individuos que han mostrado serias dificultades de ajuste, acatamiento o
adaptación a las reglas; o sea, que alguna forma de violación, o crimen, siempre ha
estado presente. Algunas formas de no acatamiento no son necesariamente crímenes,
sino el embrión de cambios sociales necesarios ante la insuficiencia del sistema
prevaleciente en un momento dado. Por tanto, se prefiere enfocar en el crimen cuando
representa peligro hacia los demás, y no persigue como objetivo favorecer o crear
condiciones para cambios sociales al colectivo, sino resolver problemáticas,
necesidades o intereses individuales. Algunas teorías sociológicas establecen las
causas de la criminalidad en diversos procesos o factores de la estructura social:
4.4.2 Teoría del doctor Walker
Este autor señala que la pobreza, la participación desigual en los recursos económica
existentes, contribuye a alinear y perjudicar a las personas que pertenecen a las clases
sociales bajas. Plantea que la persona pobre está sobre-expuesta a limitaciones y
frustraciones que las hacen reaccionar de tres formas: tratar de lograr la metas y
aspiraciones aprendidas socialmente usando medios desviados e ilegítimos, por
ejemplo, con la venta de drogas; puede reaccionar agresivamente ante la frustración de
sus metas no logradas, ejemplo, desahogando su coraje vandalismo; se adaptan a
81
su pobreza con resignación, fatalismo, pasividad, falta de fe hacia su futuro, falta de
confianza, entre otras cosas; por ejemplo, viendo el delito pero no hacia nada por
deterlo.
4.4.3 Doctor Madeline Roman
Esta autora plantea que el crimen es un problema de la estructura social, el Estado
criminaliza los actos de la población con una lamentable tendencia a hacerlo en mayor
proporción con los sectores en pobreza, las definiciones del delito son instrumentos
normativos que favorecen a los controles e intereses de las clases dominantes, cree
que los gobiernos han usado estrategias de corte mecanicistas en el manejo de la
criminalidad, que en vez de prevenir lo que muchas veces hacen es estereotipar aún
más las comunidades pobres (ejemplos: los proyectos comunales) denuncia que la
única respuesta ha sido aumentar el sistema de control represivo (más cárceles, más
delitos, etc.) en vez de bajar y prevenir la conducta y sus causas. De otra parte, señala
que el sistema de justicia criminal ha sido demasiado complejo, grande, lento,
inoperante y hasta injusto en sus sistemas de manejo y aplicación de castigos. La
doctora Román cree que la presencia de un estado asistencial, la desmoralización de la
gente, la falta de una distribución apropiada de los recursos contribuyen a perpetuar la
hostilidad, los conflictos y la desigualdad que en algunos individuos puede provocar
conducta antisocial como la única vía de salida.
82
4.4.4 Doctor Ryan
Este autor cree que existe una tradición de culpabilizar a la víctima, que consiste en
atribuir responsabilidades a la pobreza y/o las minorías raciales y nacionales, sin
plantearse un análisis ni alternativas de cambios sobre las condiciones que crearon las
mismas. Cree que la política gubernamental de ofrecer justicia como un favor
humanitario (estado benefactor) y no como un derecho humano ha contribuido a cargar
negativamente la justicia social. Critica que la función de los profesionales se ha
limitado a la de identificar la víctima como ofensor y no la de prevenir las situaciones/
condiciones que estimulan el conflicto. La culpa de la víctima tiende a afectar
doblemente a los individuos en condiciones de pobreza, ignorando la violencia
institucional y confinándola falsamente a solo ciertos sectores.
4.4.5 Profesora Ruth Silva Bonilla
Considera que parte del problema de la criminalidad es que muestra una tendencia de
dejar fuera de su definición los crímenes de los poderosos. La población clase media y
pobre ve como pasan impunes delitos cometidos por gente en clases económicas altas,
como las medidas punitivas son más severas con el pobre y demasiado laxas con el
rico, y esta desigualdad en la administración y aplicación de las leyes crea descontento
y hostilidad. En estas posturas reseñadas hasta aquí existe un elemento común, los
autores piensan que el delito ocurre porque la sociedad permite, mantiene o fomenta
ciertas condiciones de desigualdad al acceso o garantía de satisfacciones mínimas
básicas entre los individuos que componen la sociedad, y permite y legitima, de esta
83
forma, la carencia de recursos, dejándoles a estos individuos la posibilidad de optar por
estrategias ilegales para conseguir la satisfacción de sus necesidades. Otras posturas
culpabilizan a patrones y actitudes modernos como el consumismo, plantea que los
valores han sido sustituidos de aquellos del bien común y del crecimiento del ser por
aquellos que tienen que ver con lo que se tiene materialmente. Es su planteamiento
que hemos cambiado la cultura del ser por la cultura del tener, este cambio ha hecho
que la obtención de valores materiales se convierta en una meta superior a otras como
la honradez, la sencillez, la humildad, entre otras.
Añade que la tendencia hacia el urbanismo, con sus consecuentes variables como
hacinamiento, individualismo, industrialización no planificada, el centralismo, ha sido
una de las consecuencias de la transformación social y económica del país. Los
mecanismos tradicionales de las comunidades rurales o de menor población se pierden
en estos centros de masa. Entre los fenómenos que incrementan urbanamente está la
comisión del delito y la dificultad de identificar a los delincuentes.
Los factores del conflicto social son otra forma de identificar causas de la criminalidad
desde la perspectiva sociológica. Se puede observar como los elementos estructurales
y funcionales de todo sistema social tienen tendencia a integrarse por consenso social
lo que lleva a la consecución de un orden social. La dinámica misma de la sociedad y la
cultura provocan tensiones que se expresan en diversos conflictos sociales. La historia
de la humanidad es la historia de la confrontación de intereses entre los diversos
grupos que han existido creando diversos tipos de conflicto por presión poblacional, por
estratificación social, por control del poder o por escasez de recursos. Los efectos que
84
provocan los conflictos como guerras, revoluciones, o anomia social son parte de lo que
puede incrementar violencia y en otros casos crímenes. El conflicto social a veces es
manejado con violencia y actos delictivos como forma de resolver los problemas
interpersonales.
Se tienen tres puntos importantes en esta teoría: En primer lugar creía que la teoría del
conflicto debía centrarse en la vida real más que en las formulaciones abstractas.
Considera que las personas no son totalmente racionales y reconoce que son
vulnerables a impulsos emocionales en sus esfuerzos por lograr la satisfacción; en
segundo lugar creía que una teoría de la estratificación desde la perspectiva del
conflicto debía examinar los factores materiales que influyen en la interacción; en
tercer lugar afirmo que en una situación de desigualdad, los grupos que controlan los
recursos suelen intentar explotar a los que los que carecen de ese control.
En conclusión se puede decir, que la psicología mantiene un cuerpo de teorías y
modelos que permiten entender y visualizar la conducta criminal desde varias
perspectivas o modelos que integran la biológica, la social y la psicológica:
a) Como reacción orgánica desde el modelo psicobiológico
Plantea que las causas de la conducta están en la herencia, en la genética, en daños
congénitos (ocurridos durante el embarazo o en el parto), en exposición a ambientes de
contaminación ambiental, por defectos, mutaciones, anormalidades físicas, accidentes,
traumas fisiológicos o daño cerebral. Estas variables fueron explicadas en detalle en la
85
primera parte de este ensayo. Para entender la conducta criminal desde una
perspectiva orgánica debe hacerse una evaluación clínica médica que pueda confirmar
o descartar la presencia de alguna de estas condiciones, antes de partir a
diagnosticarla como conducta de causas psicológicas. Si se confirma la causa
orgánica, la persona se considera enferma y no debería ser tratada como un
delincuente común ya que la raíz de su conducta está determinada por impulsos y
condiciones deterministas que nada tendría que ver con sus capacidades mentales, su
raciocinio, o libre voluntad. Estas condiciones orgánicas le harían no responsable de
sus actos, por tanto podría cualificar para defensas.
b) Como reacción emocional desde el modelo psicológico: Plantea que las personas
son particularmente vulnerables en la primera infancia a traumas, complejos, conflictos
no resueltos que quedan archivados en el inconsciente, personas que sufren maltrato
infantil, crianzas rígidas o extremadamente laxas (sin estructura ni reglas parentales),
relaciones inadecuadas con los adultos, dificultades en la identificación sexual correcta,
tienden a desarrollar respuestas emocionales disfuncionales mientras crecen. De no
ser atendidas correctamente estas experiencias negativas y ansiógenas permiten el
desarrollo de reacciones neuróticas, psicóticas en algunos extremos, que habrán de
manifestarse en la vida a partir de la adolescencia. Para muchos freudianos la
conducta antisocial es la base de la conducta criminal, y para que esto ocurra la
persona debe haber desarrollado una personalidad antisocial. Ésta a su vez es el
resultado de los traumas inconscientes que dominan la conducta adulta aunque la
persona desconozca o no reconozca las causas en su pasado, el sujeto que comete
delitos tiene un problema médico psicológico que se considera enferma
86
emocionalmente. Este modelo es el que sirve de base para las defensas legales por
locura, ya que no contempla que la persona sea responsable de sus actos, y de serlo,
no concibe que la persona, por su enfermedad, tenga capacidad de reconocer las
implicaciones de la misma.
c) Como reacción aprendida: El modelo conductista plantea que en principio todo en el
ser humano, menos los reflejos, es producto del aprendizaje, un proceso acumulativo
de cambios que ocurren en el organismo de acuerdo a la experiencia, conductas que
buscan un objetivo adaptativo dependiente y relativo a los estímulos que se reciben del
ambiente social externo en el cual está insertada la persona. La personalidad y la
conducta es el conjunto de reacciones aprendidas por premiación de acuerdo a las
contingencias externas, por tanto, en este modelo la conducta criminal es adquirida
mediante aprendizaje si resultara útil, adaptativo e instrumental hacia metas (que
también son aprendidas). Esta concepción es mecánica y plantea que el ser humano,
cuando comete delitos, lo hace como reflejo de lo que ha aprendido en su ambiente
social. En el sistema penal, la persona es responsable de su conducta aprendida y
debe ser sometida a los procesos correspondientes de justicia.
d) Como reacción a la socialización: En este modelo se combinan dos modelos
(cognoscitivo y conductual) planteando que el ser humano adquiere la conducta
mediante un proceso de exposición, moldeamiento e internalización de valores,
actitudes, conductas y normas (socialización primaria y secundaria). Se plantea que
puede ocurrir por imitación en donde hay presentes tres factores: a) un motivo que
induzca al cambio, conciente o inconsciente; b) un modelo que indique la dirección del
87
cambio (quiero comportarme como alguien que he visto); y c) una recompensa (si me
comporto como esa persona, lograré el mismo beneficio que él logró con esa
conducta). Otra forma de aprendizaje social es por aprendizaje vicario, que consiste en
aprender por las experiencias ajenas sin tener que pasar directamente por la
experiencia (por ejemplo, lo que se ve en la TV o en el cine) También puede
aprenderse mediante las necesidad por el equilibrio cognoscitivo.
Señala también que en cada una de estas perspectivas se encuentran que el grado de
responsabilidad sobre los actos humanos varía. En las biológicas y freudianas, la
persona que comete un delito bajo efectos de una condición, o en un estado mental
disfuncional, está muy enferma y no puede enfrentar las consecuencias de sus
acciones ni un proceso judicial. En cambio, en las perspectivas conductistas y sociales
la persona, aunque reconocida como víctima de una ambiente en el que puede haber
estado expuesto a circunstancias negativas y de formativas, se considera responsable
de sus acciones.
88
CONCLUSIONES
1. Guatemala afronta falta de seguridad ciudadana, por lo que los ciudadanos ven
como una necesidad portar arma de fuego para su seguridad, quienes
organizados se han constituido en un factor de presión con influencia en las
decisiones políticas y ese fue un factor determinante para que el Congreso de la
República de Guatemala aprobara la Ley de Armas y Municiones Vigente.
2. El Acuerdo Nacional para el Avance a la Seguridad y a la Justicia, contiene una
política de seguridad pública, especialmente en el tema del descontrol,
proliferación, uso, tenencia, portación y desarme de armas de fuego, sin
embargo, no se han implementado las medidas necesarias que permitan llevar a
cabo esos propósitos suscritos entre los tres poderes del Estado.
3. En la Ley de Armas y Municiones vigente no está regulado la realización de un
examen psiquiátrico para las personas que quieran obtener licencia para portar
arma de fuego, en virtud que algunos legisladores se opusieron alegando que
eso sería ilegal, pero existe un fallo emitido por la honorable Corte de
Constitucionalidad que establece que la portación de arma de fuego es un
derecho restringido, el cual se sujeta a lo que las leyes ordinarias establezcan, y
sobre el cual prevalece el orden común sobre el particular.
4. Dentro de los requisitos para la Licencia de Portación de Arma de Fuego, la
edad no constituye el único factor determinante para prevenir riesgos en el uso y
89
tenencia de armas de fuego, sino que existen otros de carácter psicológico,
psiquiátrico, de aptitud, de conocimiento de la ley, de conocimiento de armas de
fuego, que no han sido consideradas totalmente en la actual Ley de Armas y
Municiones.
5. Es evidente que la actual Ley de Armas y Municiones no ha abordado de una
manera técnica y eficiente lo relativo a la fijación de las evaluaciones
psicológicas, de aptitud, de conocimiento y técnicas para las personas que
solicitan la licencia para portación o tenencia de armas de fuego ya que solo
reguló que se debe realizar una prueba psicológica, pero no estableció los
mecanismos específicos para desarrollar dicha prueba ni quienes serian las
personas encargadas de realizarla.
90
RECOMENDACIONES
1. El Estado de Guatemala debe hacer cumplir el Acuerdo Nacional para el Avance
a la Seguridad y Justicia, suscrito entre los tres Poderes del Estado y el
Ministerio Público, para que apoyándose mutuamente cumplan especialmente lo
establecido en materia de Armas y Municiones y logren que los ciudadanos no
vean como una necesidad el armarse para protegerse y resguardar su
seguridad.
2. El Ministerio de Gobernación debe crear el reglamento de la Ley de Armas y
Municiones, que establezca procedimientos para hacer cumplir los objetivos
establecidos en la Ley de Armas y Municiones Vigente, y se logre uno de los
objetivos de esta Ley que es recoger las armas sin licencia y tener un mejor
control de armas con licencia.
3. Es necesario que el Organismo Legislativo, incluya dentro de la ley un examen
psiquiátrico, el cual lo deben realizar especialistas que trabajen dentro del
DIGECAM, para que no tengan ningún tipo de interés al momento de extender el
certificado correspondiente, porque así se logrará que las personas que porten
arma de fuego no sean las que eleven los índices de violencia en el país.
4. El Congreso de la República debe incluir dentro de la Ley de Armas y
Municiones vigente más requisitos dentro de los cuales están: a) exámenes
físicos para establecer que los solicitantes no tengas adicciones a
91
Psicofármacos, estupefacientes o bebidas alcohólicas, b) Que los solicitantes no
tengan denuncia por violencia familiar; y, c) en el caso de personas jurídicas la
constitución de un seguro por responsabilidades civiles para los daños que
pudieren causar los empleados que manejarán las armas.
5. El DIGECAM debe realizar pruebas psicológicas, físicas y de aptitud escritas y
prácticas, por profesionales que trabajen para esa institución, a los solicitantes
de licencia para portación de arma de fuego, para establecer si cumplen con los
requisitos básicos, para no poner en peligro a la sociedad, armando a una
persona que tiene problemas de adicción a alguna sustancia prohibida, que no
sepan manejar las armas, o que no estén bien mentalmente.
92
ANEXOS
93
94
El trabajo de campo consistió en la realización de entrevista a personas que portan
armas de fuego, agentes fiscales, abogados en general que portan armas de fuego,
respecto del tema, por lo que a continuación se presentan los resultados:
CUADRO No. 1
PREGUNTA: ¿CREE USTED QUE EXISTE EN GUATEMALA, UN DESCONTROL
DEL NÚMERO, USO, TENENCIA, PORTACION DE ARMAS DE FUEGO?
Respuesta Cantidad
Si 15
No 00
Total: 15
Fuente: Investigación de campo, enero año 2010.
95
CUADRO No. 2
PREGUNTA: ¿CONSIDERA QUE LA PROLIFERACIÒN DE ARMAS DE FUEGO SE
DEBE A LA INSEGURIDAD CIUDADANA?
Respuesta Cantidad
Si 15
No 00
Total: 15
Fuente: Investigación de campo, enero año 2010.
CUADRO No. 3
PREGUNTA: ¿CONSIDERA QUE ES OBLIGACION DEL ESTADO BRINDAR
SEGURIDAD Y SI CUMPLIERA CON ESTE COMPROMISO, HUBIERA MENOR
PROLIFERACIÒN DE ARMAS DE FUEGO?
Respuesta Cantidad
Si 15
No 00
Total: 15
Fuente: Investigación de campo, enero año 2010.
96
CUADRO No. 4
PREGUNTA: ¿CREE USTED QUE EXISTE EN GUATEMALA, UNA POLÍTICA DE
SEGURIDAD CIUDADANA?
Respuesta Cantidad
Si 02
No 13
Total: 15
Fuente: Investigación de campo, enero año 2010.
CUADRO NO. 5
PREGUNTA: ¿CONSIDERA QUE DEBE EXISTIR UN PLAN PARA EL CONTROL DE
LAS ARMAS DE FUEGO, SU PROLIFERACIÒN, DESARME Y EN GENERAL, UN
CONTROL DE LAS MISMAS?
Respuesta Cantidad
Si 15
No 00
Total: 15
Fuente: Investigación de campo, enero año 2010
97
CUADRO No. 6
PREGUNTA: ¿CONSIDERA QUE LA EDAD MÍNIMA DE VEINTICINCO AÑOS ES
APROPIADA PARA LOS QUE SOLICITAN PORTAR O TENER ARMAS DE FUEGO?
Respuesta Cantidad
Si 05
No 08
No contesto 02
Total: 15
Fuente: Investigación de campo, enero año 2010.
CUADRO No. 7
PREGUNTA: ¿CONSIDERA QUE ÚNICAMENTE EL FACTOR EDAD DEBE
CONSIDERARSE COMO LIMITANTE PARA PORTAR O TENER ARMAS DE FUEGO
EN LOS CIUDADANOS?
Respuesta Cantidad
Si 02
No 13
Total: 15
Fuente: Investigación de campo, enero año 2010.
98
CUADRO No. 8
PREGUNTA: ¿ CONSIDERA QUE DEBEN EXISTIR OTRO TIPO DE EVALUACIONES
COMO PSICOLÒGICAS, PSIQUIÁTRICAS, DE APTITUD, DE CONOCIMIENTO DE LA
LEY Y DE ARMAS PREVIO A OTORGAR LICENCIAS DE PORTACIÓN O TENENCIA?
Respuesta Cantidad
Si 15
No 00
Total: 15
Fuente: Investigación de campo, enero año 2010.
CUADRO No. 9
PREGUNTA: ¿TIENE CONOCIMIENTO SI SE REGULA EN LA ACTUAL LEY
(DECRETO 15-2009) ESTE TIPO DE EVALUACIONES?
Respuesta Cantidad
Si 04
No 11
Total: 15
Fuente: Investigación de campo, enero año 2010.
99
CUADRO No. 10
PREGUNTA: ¿CONSIDERA QUE DEBE INCLUIRSE EN LA LEY O CREARSE UN
REGLAMENTO QUE REGULE EL CERTIFICADO PSIQUIÁTRICO O PSICOLÒGICO
COMO REQUISITO PREVIO A OBTENER LICENCIA DE PORTACIÓN O TENENCIA
DE ARMAS DE FUEGO?
Respuesta Cantidad
Si 15
No 00
Total: 15
Fuente: Investigación de campo, enero año 2010.
100
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