0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 272 vistas94 páginasLa Melodia
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La melodia
ct de bir por By Re
pikes eto tiny erate
Sinton
150 ses. s20x
Prologo a la edicién espafiola
cualquier amante de a misica, aficionado o profes
feedicién de La Melodia de Ernst Toch, supondré el
‘con un ibe ala ver esencialy Unico. Esencial en
‘Que indispensable para el conocimiento, mis que
v9, del objeto tatado. Unico, por el singular y
fenfoque prestado al estudio de los fendmenos melé-
"Ader, por la relativa sencilezy clardad de exposi-
"La Melodia se presenta como un libro de gratalecturay
clerto punto, fc asimilaion yentendimiento. No
lense, porlo dicho, que nos hllamos ante una obra més
“Antes al eonraro, mis perfecta sr la com-
de os argumentosyrazones esgrimidos en tomo al
meédico, cuanto mayor sea el bazaje musical del que
‘Bagaje que hemos de dar por supuesto en el
profesional que debemos desearexistaen el misi-
aficionado, al que 20 situamos exclusivamente en la
ide"sdegustador de misia”, sno al que otorgamos
‘una preocupacin hacia aquellos problemas, eté-
{cosy tenios, ue rodean ala misca como lenguaje artisti-
‘0, Bn cualquier caso, La Melodia deber er, tanto paraunes
‘Como para otros, una obra de consulta obligada. Por ello, y
‘citrios similares, noe alrevemos a recomendar
fente su ampia difusién y uso en los eentros de
feasehanza musical, ya que su estado puede ser sgnficaiva-
mente provechoso para las distntas discplinas tanto teéri-
fs como prcticas.Enire los trabajos tedricos do Ernst Toch (Viena 1887-Los
Angeles, 1968), escasos en nimero pero siempre sugestivos
(recuerdese el interesante The Shaping Forces In Musi), deste
fa este excelente trtado sobre la melodia, Publicado eo
Bertin en 1923 bajo el titulo Meladiciehe vino a ser cleeslla:
do de un trabajo anterior ~Betiige zur Stunde der Melo.
die~, que constituy6 la tess con la que su autor se doctoré.en
filosofa,en 1914, por Ia Universidad de Heidelberg. Cono-
endo la trayectoria profesional de Tach, La Melodia puede
considerarse como el fruto de sus incinaciones pedagdgias
¥¥ desu vocacia creative. Como profesor, enseto en Mann-
‘heim (1913-1929), Bertin (1929-1932), Nueva York (1934-1936)
¥ California (194-1948). Poco conocido como composition,
Su produccin es, sin embargo, sorprendentementeextenst,
bareando préctcamente todos los géneros, desde a musi
e care hasta la dpera y desde ta musica sinfonica a la
seria para instrumentossolistas. La coenstencia de ambos
sspectospermiten, anuesto autor una vsién ampliay cete-
‘amente anaiica de este fendmeno musical tan poco esti:
dice.
[No solo por la fecha en que se comenz6 a redacar este
libro, sino también por el mateo googrdficoy por la esfera de
‘nfluencasextemas que acompararon su composicia, debe
‘mos situa asu autor en el grupo de los compostores peda
0g08 y escritores) de habla alemana que, de una W otta
‘manera, ieronafectado su trabajo yestimalada su imagin
‘ign, eneltrascendental periodo que, para la msi para el
arte en general, fueron la primeras décadas de nuestro siglo,
'No puede decitse que Toch paricipaa dirctamente de lt
fervescencia antstico-musial de algunos de sus colo
‘oetineos. Tampoco encontraremos, en #4 misc, signs
‘ridentes de rupturalingtistica, aque! cuesionamiento del
‘orden tonal que lgiimara su ubicaién ene fos compositor
es mis eicos y radicals de su época. Sin embargo, la
“losofa” musical de Toch est impregnada de aquella Welt-
‘anschawung que caractetiza la tradicin musical german,
Toch, en esta pequeia obra, tiende ala formulacion de eyes
abstracts, de validez universal, btenidas raves del conoc-
‘mieatoinduetivo. La visin infutva del muindo™en absol-
to perceptible como “corpus” de penstmiento se acomo-
4a, sinpretensiones, ala senciller del tratamiento, raslucion-
ose, tmidamente, ent explicacin terica de lo melédic,
Procisumente su orignalidad, una oignaidad de hace n0
menos de sesenta afos, consisié en intenarsistematizar y
‘explicar por el camino dela lipica, uno de los principales
‘parimetros del construccién musical, en principio aparente-
‘mente reacio a cualquier sistematizacion, y al que el USO
‘omiin considera hijo dela irracionalidad, os dei la inven
‘inde las formas melédicas. La aseveracién de Toch ens
Drélogo de que. ls invenciéa de melodia es cosa que no
‘uede ser ensefiada..” asi como ".. tampoco puede set
‘ensefada la invencién de armonias.,y su opuesto sparen
{eel deseo de explicar objetivaments lo melodic, obedeve
‘un eriterio superior de vision unitara de lo musical en virtud
el cual podriamos dispar el, a veces, voluntaio melentendi-
4 entre lo tecnico y lo artistic, lo analiicoy 10 subjetivo
integnador. En el fondo no nos eacontramos sino ante e1
‘eterno problema del enfrentammiento entre economical
{6gicoy el conocimiento intuitive ~o su coneiaion—, pro-
‘bloma que para la estética cobra una particular imporancia
en razén dela naturtezn dual de lo atstico,
En el tereno cotidiano de la docencia, no es extrafio
‘opezamos con una no pequeda confusiéa respeco a la
aplcacin y entendimiento de estos conceptos i tecnico y
loanistco—,confusién generalmente sustentada en una def
lente interpetacién de los mismoso, en la mayoria de los
«casos en una adocenada fala de reflex sobre su naturale-
2, Incapaz de dar una respuesta adecuada ~respuesta que
‘nuestro entender es privativade a interiorzacion del fenome-
‘no artstico-, la ensefianza de la miisica opta por elimina
Automiticamente uno de los dos spectos en detrimento del
‘to, consiguiendo asi un indolent estado de cosas, aposena-PROLOGO
El presente estudio fu escrito en sus lineas funda
mentales en 1911, Contiene una serie de reflexiones que
he creido dignas de ser retenidas, fruto, en parte, de
‘mpresiones personales recibidas en la audicibn de obras
musicales, yen parte sugeridas por observaciones he-
‘chas en la ensefanza teoriea de la musica. Aunque este
feserito no esta concebido como obra didactiea, creo,
‘susceptible de alumbrar un. poco
tin terreno que I igen
¥' laboriosa por otros conceptos, ha dejado bastante a
‘Oscuras hasta el presente: Hay un sinnmero de tratados
{de Armonia, pero, que Yo sepa, no existen ni tratados
ni cétedras que se oeupen de la teoria de la melodia,
Ni que decir tiene, elertamente, que la invencion de
rmelodias es east que no puede ser'senseiiada » y que-
‘damos en que es hija de la inspiracion. Pero no es menos
tjerto que tampoco puede ser» ensefiada s la invencién
de armonias. Nadie, por Supuesto, se atrevers a pensar
‘que el preluio del Tristin, de Wagner, sea el producto
dde-un Sobressliente ahineo y esmero en el estudio de
Ia teoria de In armonia. Sin embargo, es indudable que
‘puede darse— lo mismo en el eampo de Ia melodia que
Emel dela armonia —un a modo de compendia. de las
reglas de la Togiea musical, el cual, claro esta, habra de
‘modifiearse y renovarse incesantemente adaptandose a
Ta perenne renovaciin de las corrientes musicales, peronmutables + que gobiernan toda evoluciin, ya
do cambio y toda Fenovacion no son sino expre-
intas de una verdad eterna,
iemann, Busser, Jadassohn, Lelchtentritt y otros
han tocado ids o menos el problema de la
itucion de la melodia, concediéndole wn modesto
‘en Jos tratados genorales de la teorla de las formas
ales. Mas el propio Riemann se lament en st
onario de la Musiea de Ia falta de una teoria sis
tea de la melodia. En la obra no ha mucho apart
‘lia de Ernst Kurth (Grundlagen des linearen Kontra-
ns, ed. Max Hesse), el erudite musiclogo de Berna
fetipase de una manera extraordinariamente sugestiva
fe los fendmenos sonoros lineales, pero encierra sus
Investigaciones en un reducido marco, ya que las dedica
principalmente a un estudio eritieo del estilo dela obit
‘be Bach,
La presente obra no puede tampoco, como es natu-
ral, colmar esta laguna, alo intenta. Pero tal vex pueda
tener un valor préctico como ensayo encaminado a
allegar materiales para dicho estudio y de esta suerte
sar las bases para investigaciones mas cabales sobre
In materia: tal es el propésito de estas notas.
Ernst Tock
z
iNDICE,
Piss
Introduccion 15
Concepto de a melodia 2
Larecta 26
a linea ondulada “4
Blastcidad melédica y itmica a)
Lamelodiaalalurdelasinfluenciasarménicas 94
[Notas extras Ia stmonia como elementos
smelédicns we
‘Aglomeraciones ¢ interrupciones, Puntos de
apoyo melédicos, 136
Detritmo . 1%nme
~_
1
Introduceién
[Nuestros drgnos sensorios pueden dividirse en dos
ferupos que ofreven cierto paralelismo en lo que respects
fas funciones que realizan. El primer grupo, formado
por los érganos sensorios superiores, comprende Ia vista
¥ el oldo el segundo, el de los Grganos infriores, com-
Dprende ef olfato, el gusto y el tacto. La intensidad,
Treilidad y rapider de reaccién puede sleanzar, claro
testi, un alto grado de perfeccidn también en los drganos
Inferiores, ya sea debldo a una « sensibilidad » general
‘muy deservollada del organismo, ya sea por medio de
luna edueacion especial. La sensibilidad tact del cego.
por ejemplo, o el sentido del olfato y del gusto del
‘qulmico, ofrecersn un desarrallo y wha delicadeza de
Teaccion especiales, Pero las sensaciones que estos ven
tides. nos proporcionan tienen un caricter indiferen-
tiado en euanto a su ezenci las variaciones slo afec-
tan ala clase de sensaciones, a su intensidad, ala natu
raleza de Tos sentimlentos placenteros o desagradables
ue denplrtan en nosotros, mas no a ss etalidades
TE etito es otro en os sentidos corporates supeviores.
[Lo que « vemos », representa una triple sensacion.
"Tenemos en primer lugar la forma més elemental de
4 impresin vishal la linen ; decimos Ta mas elemental
por ser la expresion de una extensién unidimensionalw bane oat
Las extensiones de més de una dimensin se evelan
‘a vinta ajo Informa de ipresones del superficial
y de lo corpéreo. me
Contrastando con simple impresion lineal, ta
vista solo perebe en un prisepio fo superficial 'y lo
orpreo eh ana sola impresion conjunta. Lo que st
Srgamo visual es det, ln retin, peretbe como ingen,
undo no es linen, es simplemente superficie Sit ne
atstante, podemos dstingur entre la superficie yet
fuer, lo ex deido dicamente a que ont impre-
Sine fo correo la fancin inmedlata de la vista
Se combina autométicamente con la funcion mediata
‘el tata, complemento que. se bata‘en Iw sume
fxperenelas actmoladas. Sin este hibitoadquirdo
‘no'seria posible, por efemplo, que en la superici de
An peo. [Link] Ja imagen de nuest
Dropio cuerpo ye los que nos rodean como Imagenes
Eorpireas. Con frecuencia se ha obeervado. que tos
legos de nacimiento, que mas tarde han gad ver
fomo onseruensn de ona intervene quinn, He
fesitan bastante tiempo para legar a distiagut una c=
funferencia dena exer, porque han és sprender
Primero realizar la referida‘eomtbinacion de snsaco-
{ch vittleny taciles que para clo es com desconoida,
‘Aas impresiones de Hea y superficie viene a80-
clare somo terer elemento Ta inpreson del clr
La cualidad de esta sitma es esenlalmente stints,
‘les no depende ya de los conceptos de extension
Tdénticedivisln podemon adoptar tambien en lo
factors que concaren en toda impresion aultva, ss.
tituyend fos coneeptos de espacio por los de tiempo,
‘Oyendo el sili unifermemente prolong. de Is
locomotor, peribimos unt inpresin ata deca
‘eter linea, comparable aa lea recta, mientras que
tlsonido de una srena que eleva ydeiclende nif:
Imemente nos produce ia ipresion de una curva
La MELo0I ”
‘Todos recordamos haber olda innumerables veces
este silbido dle In Tocomotora:
SSS
4que correspond a una impresién Fineal de Ia forma si-
ulente, eomparable a un Tilo de navaja con una mella =
—_—
La Geometeia nos ensefia que dos rectas que se cor.
tan, 0 que parten de un mismo punto en sentido diver-
genie, constituyen una Tigura que llamamos Angulo
Esta figura viene a ser, en elerto modo, un termine me
dio entre la Tinea y la superficie; es mis que una linea
¥y no es todavin una superficie, fltandole para ello una
Tereera linea que corte las otras dos. (Ya que las super-
ficies eurvas pueden reducirse superfcies plana, po-
‘demos prescindir de elas en esta analogia.)
Traducidas estas eonsideraciones al terreno acistico,
tenemos que :
‘Alas dos rectas que parten de un mismo punto en
cl espacio corresponden las dos reetas sonoras (soni-
‘dos) que parten de un mismo punto en el tiempo, es
decir, que suenan simultaneamente. Este a movlo’ de
“anguio sonoro es lo que designamos con el nombre de
Interval
Si se toma un compés y se dejan cerradas las dos
piernas que forman el instrumento, representan éstas
‘un éngulo de O grados que eorresponde al angulo sonoro
(intervale) que llamamos unisono =1a watt »
Abriendo poco a poco las piernas del compas, per-
rmaneciendo una de ellas en posicion horizontal, y'to-
cando al propio tiempo los siguientes intervalos en el
piano:
prodiicense en mi mente representaciones de dingulos
‘que, tranamitidas a mi concienela por dos Grganos sen-
‘Sorios distintos, ofrecen un grado de similitud que las
hace casi coineidentes.
TE] intervalo de quinta perfecta despierta en mi, de
este modo, la idea del angulo recto. Sien vez de tocar
juntas las’ dos notas que forman dicho intervalo las
toco sucesivamente, el intervalo melédico aseendente
se asocia en mi mente a la idea de un cuerpo que se
Tevanta al aire verticalmente; el intervalo' melodico
suscita Ia representacién inversa, la de un cuerpo que
fae libremente al suelo.
Prosigulendo la comparacién mds allé del éngulo
recto, legamos a los intervalos siguientes :
inalmente, con el Angulo rectilineo del compés, al
Sagulo autitivo de 180 grados, 0 sea al ntervalo de
fctava ;ambas representaciones se muestran coinciden-
tes en mi mente como prolongaciones de una recta mis.
alld de su término fijo y en la misma direceion.
{Lo que llamamos inversion (arménica) de tun inter-
Valo, por ejemplo :
tiene su analogo en el concepto geométrico de los &n-
sulos adyacentes.
Del mismo modo que un dngulo geométiico repre
senta un atisho de superficie, determinada ya en un
sentido y todavia indeterminada en el otro, quedando
{ijados fos limites de su extensién al aiadie a las dos
primeras otra recta o varias otras, asimismio se con
Vierte en una impresign auditiva de superficie sono
por aditamento de una o varias reetas sonoras (sonidos
sSimulténeos), resultande de esta suerte lo que lamamos
el acorde,
ae
Para formar una superficie precisan por lo menos
tres rectas que se corten entre si: para formar el acorde
‘son necesarios por lo menos tres sonidos de diferente
altura y percbidos simaltaneamente. El ngulo es elfntermediario entre Ia linea y la superficie el intervalo
‘lene anslogo significado con respecto al sonido tislado
¥- al acorde. Respecto al color en la impresign vista,
ene también su correspondenela en el campo audi
tivo en to que. lamamos el timbre de un sonido, el
‘sual se diferencia también por modo esencil de a linea
¥ de la superficie. Del mismo modo que el color acom.
Dalia como cualidad artisticn las impresiones de lines y
de superficie visuals,
3% 4 descubren entre tas artes son cane
son hasten din pti fy
Entre tas diversas disciplinas de la teoria de la mi-
sica, ha venido ocupando la Investigacion de los fend
‘menos actsticos de la superficie sonora, es decis, la
teoria de la armonia, el lugar mas importante. Los fer
‘némenos del colorido son estudiados por la teorla de
Ja instrumentacion, mientras que el contrapunto se
‘cupa de los efectos de reeiprocidad y compenctracion
entre los elementos lineles y de superficie, 0 dicho te
‘tro modo : del movimiento de las Incas meladicas, so
‘metido a la constante vigilancia de la armonia. Uniea-
‘mente en lo que erefiere alos fen menos lineales puros,
ce decir, a ln melodia aistadamente considerada, no se
ha intentado hasta el preseate tn estudio general yx
‘emitico, a pesar de que la indole de esta materia, mi
‘modo de ver, e presta perfectamente a semejante pro-
pésito"
Concepto de Ia melodia
Antes de dedicaraos Is invetigaion de los fens-
menos mel6dion, vamos a itentar una definciin dl
toncepto de Ia melodla.
‘Grosso modo podria decise que Ia melodia consiste
en In sucesion Je sonidos de istinea altura, por oposi-
din a au auicion simaltdnes, que constituye Io que
llamamos ol acore.
Coservarenon oto cl trio eo
2 per de que algunos lo encuentren trivial; no
amon soar. por otro mejor. Sera erréaed
copier on ung erin de «tna EL
ee J
ti contorno agudamenterecortado y, sobre todo, una
txtensn fins, exactamente deliitada (baste recor-
dare elisco tema de ocho compares). Es el poledro
a panos simétics (grupos de dos cmpases) que se
ta formado dela primera materia difusa «infata
due es Ta melodia. El coneepto del temas envnelve,
‘emis, lien de ® repaticon y de do
‘nvolviniento,y eun implica I iea de polfonia o de
ftmonizaion, entras que a melodia san fendmeno
a
Aboluta-de-movimienta. (A nadie se le ocurrié, por
jemplo, hablar de trabajo melodico sy todo el mundo
a wetno14 2
sabe, or el contrario, llgue se entienda por « trabajo
temiteo; ya la inversshabiamos dele «iavencion
meiaica ‘de’ comportor munca de_ una’ inven
on temaitica») La melodia a lo ifnto, el tema es
Wo finito; lamella es la iden tema la aera,
'Volvamos, pues «nuestro primer esque do eft
rion” tt melola consist en ln sucsion te sonidos
fe ferent ators. Basta esto?
No. Esta soci representa algo que podemos e-
rar viinea metotien»(advertinoy ot ua Yer park
Siempre que la deignaremos au con el nombre: de
linea de altitudes), pero esto oes todavia una melodia
ZOuien descobried una melodia en esta saceion de
notte
Esto es ciertamente una linea de altitudes, pero no
fs todavia una melodia. Mas, como tocado por una
varita magiea, brota de este inanimado arabesco une
verdadera mefodia :
evando ol ritmo le da. vida y esprit.™ smsst 1001
‘Hemos hallado, pes, 10s das [Link]-melo+
‘a la linea-de oltitudes-y-elxitmo. Por consiguiente,
ppodemos definir lacmelodia como
{onidos de_distinta_ altura. animados por el_ritmo.
‘Ambos factores son de igual importancia pra la cons
titueiin dela melodias pero no para ‘nuestra per~
epatn.'Si el empla atten nas ha demostado
ue una melodia (que podem suponer ser de todos
Roatelda)no puede ser identiendo may diitment,
‘cuando se a despoja del ritmo original, nos ens
‘experiencia, a In inversa, que en muchos casos busta,
indica el ritmo sal ina In que
te da su inconfundible fisonomia. Si golpeando, con
Tos dedos en la mesa indicamos con la maxima precision
posible Tos siguientes ritmos
o bien
(inejor se prestan atin para dicho experimento eancio-
nes callojeras o fragmentos de melodias a la moda),
tualquiera descubriré sin dificultad las melodias a que
se refieren. He aqul otra [Link] que es
flmade [Link],
‘Ne hay que olvidar, con todo, que esta division que
hemos esableito tebricamente entre nea de altitades
Y itm nada tiene que veren absolto con el proceso
{endsieo, con Ia rescind Ta melodia ee fata
cl compositry debe serirUnicamente para os fines
kl ona sistematice de ambos siementon. Por e0>
a wo004 2
cima de los resultados coneretos y visibles, por decirlo
‘si, que obtendremos por via analitica, subsiste toda-
via el seereto de la concepeion melidica, el misterio
de la fuerza creadora, del'mismo modo que nada se
cexpliea de la esencia vital de un érbol, pongamos por
‘aso, con decir que se compone de matters, corteza,
hhojas, ete. Y este fuerza, en todas sus expresiones, se
manifesta a nuestros sentidos con determinacién tan
rayana en la precisin de los fendmenos fisicos, que la
comparucion con las cleneis naturales, el deseo de acla
rar lo que se qulere signifiear con analogias tomadas
de aquel terreno y, finalmente, hasta la terminologia
que tomamos presiada del mismo, son cosas que se
Impotien naturalmente.
Después de separar en el andliss del concept de la
‘melodia los dos, elementos fundamentales que la inte-
‘gran, la linea de altitudes y el ritmo, vamos a dediear-
‘os ahora a un detenido examen de le primeram
La recta
La linea mas sencilla es ln reeta. Ungexech comple-
tamente plana, horizontal, como linea de altitudes mph
‘caria ‘no se mueve de una misma nota,
Pitiéndola continuamente- Fs claro que esta forma traza
para la fantasia del compositor elimarco més estrecho
{que_pueda-coneebirse. No obstante, es interesante ob-
‘ervar hasla qué punto puede ser variada la « melodia «
fun en este caso, en el cual, como es natural, eLinterés
supra falta de move
‘miento melédico. Como ejemplo magistral de esta cons-
Uitueidn melodica reducida deliberadamente a su mas
escueta expresion, puede citarse la cancion de Peter
Cornelivs,intitulada Ein Ton (Un sonido). En dicha
ccomposieidn, la parte de canto no se mueve, en efect
dela misma nota en toda Ta pieza, a posar de lo eu
el ritmo y la armonta logran darle interés y earacter (1).
Pero no s6lo en casos de intencion deliberada, sino
(que también en ‘melodias de Ta mis grandiosa insp-
Tacién, puede verse reducido « una sola nota el movi-
Imiento mel6dico. por largos trechos y en ritmo lento;
‘véanse sino los dos ejemplos que comunicamos a con
“ay _Véate lav feora de as formas maces (Mualtalicte
ofmtniley, de see Litciesres Carelixpt nd Marted,
2 car pe 8
~
tinuaclin. En ambos casos In melodia repite nada
menos que doce veces la misma nota antes de pasar
ala siguiente.
El jemplo de Beethoven es grandloto y sublime
dento‘e tu sence; cl de Tedhakowaky ls
intereante bajo aspetostmice y armonico; aos
Mevan st elo Ta epracion
tema de Ie Marca Tiere de a Sonata en la
ayer, op 2, de Bethoves,rpte at primers nol
talbe route contro voce antes de prosgu?14 woot »
Es verdad que en este ejemplo la marcha de fa a=
‘monla engendra en las partes mesdianas lineas melodicas
secundarias que parecen atenuar la monotonia de la
parte superior, de suerte que ésta sélo adquiere sit ca-
Ficter de melodia principal en el momento en que aban-
dona el mip (octavo compés). El cardcter de letania
(que ofrece esta melodia, en consonancia con el senti-
Imiento en que se inspira, diriase que no se revela hasta
teste momento a Ia conciencia dl oyente, a posleriori,
fen clerta manera, y como prolongado eco que contina
Vibrando aaa en si memoria.
(Pero st alguien eree que silo debe atribuirse una
funeién puramente arménica al mib de In parte supe-
or, que lo suprima ya que para dicha fancion ha
fe aster el m{p de Ja aclava inferior — y verd cimo
termina por hacer justia a It idea besthoveniana.)
ro ejemplo tomado de tna composicion
” rary ca
ot gett pet ac)
Otro ejemplo sumameite caracterstico es citado
por Hans PTitzner en su polémica contra Busoni (1) al
tocar Ineidentalmente Ia cuestion de la melodia «ree-
tilinea» en la enconada critica que hace de las teorias
del ultimo relativas a ta particiin de los sonidos de
‘nuestro sistema cromdlico en tetcios y cuartos de tono.
Hoga Presa, Puistngfae (1 ples fata)
collation Rance tprig' ena SaneBens pag a)+Vamos a suponer — dice Pfitzner en el referido
escrito que yo exigiera que un tema compuesto de
calorce notas io haya de moverse de un mismo sonido
cen las once primeras, o sea, que haya de repetir once
‘veces consecttivas aquella misma aota primera. No eabe
‘duda que todo el mundo vera en seguida la imposibili=
‘dad de obtener de este modo un tema medianamente
provechable, no digamos ya expresivo ni mucho menos,
Dello. En todo caso habran de ser la armonizacion y el
ritmo los factores que tal vez logren dar cierto interés &
esta monétona repeticion de una misma nota, compen:
sando con la riqueza arménica y Its finezas ritmicas Ia
falta de contenido mel6dico, pues este primitive pro-
\ducto no corresponderia ni siquira al eoneepto tedrico
‘des melodia bajo el eual nos representamos grasso modo
ndulada, una sucesion de sonidos de varia
altura. Y sin embargo, una de las mas populares melo-
dias de Ia dpera alemana esté construlda asi, y hasta
sin armonizar, ofreciendo ademés un ritmo completa
mente uniforme. Es una melodia que toda persona de
mediano sentido musico comprende en seguida, que
tiene ya casi tres cuartos de siglo de vida y que puede
pparangonarse con las mejores en plasticidad, earécter
© inventiva genial. La transeribo a continuacién; es
‘te Albert Lortzing, que en su tlempo se murié’ de
hhambre en Alemania, y cuya obra hoy se mira con
desdéns
De todos modos, es claro que con ese tipo de melo-
dia completamente horizontal y reetilinea no podriames
ir muy lejos.
La nat00 a
‘Mucho més fecundo es el tipo de recta oblicua que
se mucve en sentido asendenteo devcendent: La me-
Todia més sencilla. de este tipo esta representada’ por
‘Miescala diatonica ascendente o descendente, Esta es-
ccala no debe empezar y acabar necesariamente con la
{6nica, sino que’ puede hacerlo con cualquier grado.
‘Vamos a tomar, por ejemplo, la escala de si p mayor,
‘empezando por Ia dominante y acabando en la to-
nica, 0 sea:
eta s
Como «melodia resulta, en verdad, algo s proble-
iitica »; pero el aspecto varia mucho en el caso si-
fuiente y todos reconocemos en soguida en esta misma
scala la amada fisonomia de un antiguo conocido, el
tema de Ia Mazurka en si mayor, de Chopin =
Otra esoala mayor ascendente’levada a la catego-
via de melodia puede verse en el Scherzo de Ia Sonata
op. 14, 2, de Beethoven :Un caso de divertida ¥ genial ocurrencia son Ios
‘compases que preceen al Final de Ia primera sinfonta
de dicho maestro, en los cuales vemos brotar a eseale de
sol mayor de sucesivos avances que vienen a aiiedit
cada vez una nota més al rasgo ascendeate :
Adagio sees On
ge?
cp_Allegr molt vivace
Como un mago va trazando en el aire estas lineas
cabalisticas, hasta que el ser asi conjurado brota de
pronto a la manera del ave que alza el vuelo... gY qué
‘seo que se esconde tras ese prodigio? : un atisbo de
‘scala, vacilante, ereciente, como si Una mano nexperta
huscase el digitado apropiado, un poco de ritmo, un
Fasgo easi imperceptible aqui, tres cabezas. de nota
Unidas en tresillo més all
He aqul otro ejemplo atin
* Ania ml desea 90)
Como ejemplo de constitucién melédica por medio
de fragmentos de escala descendente transeribimos. a
feontinuacion el postica comienzo del sexteto op. 4
(Verklarte Nacht), de Arnold. Schonberg
« Arm edn Op
May deapacio sCon los mismos medios —escala diaténica descen-
dente—evoca Johann Strauss, el rey del vals, otro
‘mundo completamente distinto
En deliberado homenaje de consciente y fundada
admiracion le hace su moderno homénimo esta reveren-
ia bajo la forma de la escala descendente de mi mayor:
aoe Se Hele ers
aoa ve on gm 28736,
3 Santos de spore melo)
doles
Entre os innumerables ejemplos que podriames adu-
cir aiin, me parece sobremanerh interesante el del solo
4e violin del Benodictus de la Missa solemnis de Beetho-
¥en, cuya més libre estructura le aleja de Io « tematic +
¥ le da el cardeter de lo que se ha llamado «melodia
Infinit
Como si se abrieran las puertas del cielo para enviar
‘este mundo un mensajero de su gloria y de Ie diving
miscricordia ast va descendiendo eon suave majestad,
‘grado por grado, la dulce cantilena del violin sol, desde
fa més luminosa regién hasta este valle humano ? Bene-
ictus qui venit in nomine Domini.Sustituyendo el método analitico por el sinttico,
podemos trazar el siguiente eamino que nos conduce,
Partiendo de la simple escala, aun producto que no es
lertamente una melodia inspirada, pero que si merece
el nombre de organismo.
1 Elegiremos primero la base ténica (cleccion_de
‘Ia_tonaldad ;los_acckdentes_se_pondrin_ad fibilum a
n del metro (clase de_ comps).
4 Eleccion de los ritmos de los motivos de comps.
5. Continuaciin libre de In melodia después. de
ia la escala de que partimos.
ejemplo
Partimos del siguiente trozo de eseala descendente :
Con arreglo a los cinco extremos qi
‘apuntar y haciendo uso de todas posiil
fon que permiten, obtenemos, por ejemplo, las sh
SS aeEs de advertir que no hay necesidad alguna de que
‘en_los tiempos fuertes. del compas la linea melédiea
‘presente una note perteneciente a Ja armonia-querige
en dicho momento; as, en los ejemplos 29 y 32 puede
verse que el segundo grado de 1a escala (la y lap, res
pectivamente) se emplea como nota de paso y como
retardo en tiempo fuerte. (Véase ademas el capitulo VIL:
«Notas extrafas a la armonia como elementos meli-
icos »)
‘También pueden tomarse Juntas tas sltimas notas
de In_escala, especialmente. después de-un_rasgo-me-
Iodico-mas extenso,-uniéndolas en figura mas rapida,
-[Link] de firitura. de-grupelfo.0-de_anacrusa..con_el
‘motivo ritmico siguiente : de esta suerte queda disimu-
Tada la unidad que forman con el fragmento de eseala
precedente y-al propio tiempo puede darse asi un im-
pulso ritmico al motivo siguiente (ejemplo 31). Hay que
‘explotar arméniea yritmicamente cada una de las notas
‘le la scala; Ja armonizacion debe ser clara y correcta
dentro de la mayor sencile : tales son las condiciones
que deben cumplirse si ha de ser inteligible eomo melodia
el fragmento de escale. Asi y todo, Io mas importante
para que dicho fragmento no parezca un euerpo extraso
dentro del organismo medic, es la continuacidn que
se le dard una. vez terminada la escala, Pues son estos
‘compases siguientes los que asignan a la-escala, por
bien ritmada y armonizada que esté, el papel que-ha
tle desempefiar en la idea melédica total, st-razén de
ser y hasta su importaneia melédica dentro del con-
junto.
‘Antes de abandonar nuestro ejemplo de melodia.
scala transeribiremos otro pasaje del solo de violin del
Benedictus de la Missa solemnis, como muestra del arte
de ritmar una eseala dentro de un marco armonico y
rmétrico delerminadoLa escala ascendente de violin solo, en tos compases
segundo yeuartoylenarla exactamente la extension que
cup ating progresaraen ritmo uniforme de corches,
Dero su efecto seria igide, linguido y falto de vida.
En lugar de esto vemos adoptada una forma que Yate-
‘rumpe de un modo cas nsgniieantedichauniformigad
‘tka el movimiento eden nore rear
por valor de una eorehea ~ligads, la primera ver,
9 atc don wee I aa inp carta
poro este retardo es recuperado en tro punto. de Is
{Scala por medio de las semicorcheas, Como resultado
de esta insignificant alteracin. vemos cobrar vida @
estos rasgos que de otro modo no serian sino rigidas
Iineas; es como si una soarsesuminara de pronto une
«ara inmévil; ebigidosesquema de Ja eseala ve trans
forma por obra del rlumo'en una intima yexpresiva
‘antilena que responde en tizrno dilogo, con su mo-
La stools o
vimiento suavemente ascendente, a las esealas descen-
dentes del soprano. Notese, ademis, que Ins referidas
falteraciones ritmicas no se producen en idéntico lugar
fen los compases segundo y cuarto, a pesar de que la
Forma de secuencia bastante exacta que dichas escalas
representa pormitiria wna similitud completa en dicho
punto. ;Pero no, nada de esquematico, nada de copia
‘meciniea, sino que siempre y en todo fantasia, Invencion,
‘que brota incesantemente como inagotable caudal!
‘Volviendo a nuestro punto de partids, resumimos
las consideraciones expuestas diciendo que la forma de
movimiento mas seneilla de la linea de altitudes es la
recta (estala) ascendente 0
08 no ha de
dde_ia-melodia. habringde alternar [Link] rasgos as-
‘cendentes con rasgos-descendentes, de_donde_ resulta
tuna de-las mas importantes formas de movimiento de
la-linea de altitudes, me refierov
La tinea ondulada
Podemos hablar de linea ondulada en sentido es-
tricto y en sentido mas amplio. En el primer caso 20
fratard de-una Mineacde-altitudes. que sube-y-haja-en
Intervalos_pequefios o por mavimiento-conjuntoi_sin
‘apartarse muicho_de_una linea media horizontal, ofre-
ciendo aproximadamente este aspecto !
KS
Es natural qu ol compositor que intente deseribir
rmusicalmente el movimiento de Tas olas adoptard es
Ponténeamente un tipo de linea melédiea por el estilo,
¥ podremos ahorrarnos tanto mas el trabajo de
‘aqui las innumerables serenatas venecianas, gondoliere,
barearolas y otras composiciones parecidas, cuanto que
‘esa forma de linea ondulada no corresponde al tipo
‘que nos interesa prineipalmente estudiar. De todos mo-
dos, transeribimos a continuacién uno de los més tipl-
cos y eonocidos ejemplos de dicho género de melodla,
Ja Barearola de los « Cuentos de Holtmann », de Offen
bach, euya inmensa popularidad no ha logrado marchi-
ar su innegable encanto,
La sen0014 6
Pine6 sanst Toa
Sélo el suave movimiento de los remos altera Ia su
perficie del agua antes inmovil y lisa como un espejo.
{Una la mayer Levanta algo min la gindolay I deja
resbalar de huevo en suave ritmo:
De todos modos, esta deliberada imitacién iustre
iva no es el tipo de linea ondulada que nos interesa
qu, como ya he dicho; en rigor, no viene a ser otra cosa
que una especie de onomatopeya musical, empleada
fiqui no de otro modo que Ia supieron emplesr ya 10-
‘mero, Ovidio, Virgilio y Horacio, que fueron los misicos
dleseriptivos entre los poets; y si el fan descriptive
tiene en este caso por modelo real el movimiento de
las olas, Ia coincidencia es puramente fortuita y nada
tiene que ver con las leyes naturales de la misica.
Como ejemplo tipico de linea ondulada en el terreno
de Ia misica absoluta puede eltarse el segundo tema de
Ja Sonata Waldstein, op. 93, de Beethoven, Para mayor
claridad transeribimos la linea melédiea sola *
tne
* ene op |
El caricter muy cantable de ese tipo de linea on-
dulada en movimiento conjunto hace que abunde ex-
‘traordinariamente en el canto popular, en In masiea
‘oeal religiosay, particularmente, en el coral antiguo.« st Too 1a Manos »
OT pea den «rin. gence Welscs ast
‘Semis dicho
El contorno de esta linea se ve mejor adn si supri- ©
‘mimos los valores ritmicos y apuntamos simplemente
las altitudi
<< SS
El movimiento ondulado del diseio so manifest
‘es con toda elaridad. ” kh n-ne)
‘Wohirabsieh wonnigich be: Sind Ser
(Cemoute, og 8b a)
* : r = =
Cr eo (Goit tein Horand wine oll meine Sele au-ee
“ sign eli rt ala to)
Gate Dy de & =
Para citar un ejemplo tomado de un autor contem~
porineo transcribiremos aqui el motivo de Tghino de
In opera Palestrina, de Hans Pritzner ;
‘See=ten Lest ond TroFis preciso haber experimentado la grandiosidad de
sa obo de Pitaner para sentir toi Ia delicadeza todo
lintimo encanto de esas poets notas que Teunidas ef
ininterrumpida onda de apariencia insigaificantepo-
Avian tomarse, a jusgar por su extern aspecto, por
construldo ose.
‘Pero silo con 1a linea ondulada, en el sentido mis
amplio del término, con la onda mayor, que ssi de~
ignaremos ‘ese tipo de line, nos vamos acereando
fl problema ‘central de nuestrasinvestigaciones, «1a
fnima exenela de Ia constitucion melden
“Enfendemos_por_onda-mayor-Ia-formada-portes
dels come
parable con la linea trazada por e aparato registrador
Ue los instrumentos de precision como el bardmetzo 0
aT samografo, 0 eon Ia que sirve en las gréficas esta-
“istics para indlear Ins osllactones
Ofrece aproxima-
‘damente el siguiente aspecto :
made esta linea
ica ; ¥ decimos liniea por~
‘que esta designacion no puede entraar aqut un sentido
Ae apreciacion estimativa ni de contenido emotivo, aun-
La nt a
pueda coinidir con freeuenla claro ext, con mo-
on culminates eens orden, Para nostro xn
cpto ajetivado,inbeente sl cundro de counts
iat ot
2 rn vita psd parecer qu cn ear
fn movimlencoondulsdey 00 imitacion grin
hath ua ned en usb are
posers eet dest fendmeny declevaclony depres
A ondaatria propio tetas ise de mise, y que
ios demds pormenores no obederean sine dee
din inspitacion expontanene ncontoable del
or
oro no es al, en realidad: al contranio, ts mani-
Festiconcs Se ns lees werelan a que sth sujta ln
onstitciin del organo meldico se revlan gut
‘con mayor ralleve que ante
Meg cuanto ala stricture de i gran onda pueden
gale poco ponte sence sorms emp
1. En-principio 1a_cumbre thnien seréaleanzede
De elo se deduce que:
2. it
‘Con respecto aeste ultimo extremes de advertir que
nlinea melodica a que nos reerimos no puede ser, claro
es, la que se ha llamado « melodia infinitas, ya que la
division que establecemos no tendria aplicacion posible
‘en ese tipo pero tampoco debe entenderse reducida al
tema exactamente delimitado (por ejemplo, al de ocho
‘compases) su aplicacibn, sino que los confines que si-
onemos no son otros que los que resultan natural:2 ans Toc
mente de los incisos que presenta toda linea melédica
en los renovades impusos que se enlazan sin solucion
{de continuidad, « semejanza de lo que acontece, por
«ejemplo, en el drama, en ef cual dstinguimos tna serie
‘de actos y en cada acto una serie de escenas, sin nece-
sidad de que estas titimas leven un rotulo especial.
‘mismo. que 1a melodia, obedece también estas
leyes, dentro de un marco’ més vasto, el conjunto de
In obra, especialmente en lo que se reiere a Tos mo-
‘mentos’ de culminacion (que ‘en este caso sigifican
también momentos de méxima intensidad en el aspecto
Aramitico oexpresivo), de suerte que lo que dice Gusta
Freytag en su Technik des Dramas acerea del punto de
ulmincion-enel drama, puede aplicarse absoluta-
mente ala obra musical. Freytag sonduee elidesenvol-
Yyimiento dramético en continua progresin ascendente
(Gesarrolle, conflict) asia-el_momento-de_eulm=
nacién_(cstastrofe), desde [Link]
-lurusea-descensa
[Link]-aleanzado-el:punto-cumbre, no debemos
‘perder-ni-una palabra més; habiendo. dicho 1o-que-se
‘queria decir,
‘La situacign del punto culminante dentro del con-
junto de la obra musial, la exigencia de que esta més
‘ima elevacién se aleance una sola ver, en na palabra
la aplicacion del tridngulo de Freytag al tema de nues-
tras. Investigaciones, tiene sus ralces en un terreno
extramusical, y aun cabe decir extraartistico, pues
Se funda en clertas condiciones de la. psicologia hu-
ta wero 3
ay hasta tiene su simi en Io fsioligico y en el
undo fsico.
Baste recordar fendmenos como Ia tempestad que
se clabora ycrece poco poco y despues de descargarse
‘iolencla hala un rapido fn; lo propio se observa
as enfermedades del cuerpo humano, que empieza
desarrollarse durante un largo periodo de ineubacion
Ihasta que legan « lal sucede con rapides
tlfavorable funestodesenlac. El dolor pegulco mues-
{ra asimismo sin proceso que puede caracterizarse en
recidos términos: crece Tentamente hasta gar a
punto en que todo se-derrumba y halla su fin la
ia que se ha vividoo la vida misma. Por timo,
toca tambicn este fendmeno al capo psicofisilogice
Gero erdtico.
Todos estos procesos que el psicdlogo traduce en
eyes de tensién y relajamtent, Henen tm secret sim-
Dolismo en la obra de arte. Eartista creador no tiene
de ello un conocimiento reflexivo, pero su ereacion
Ihisma es juogo y obra dela Naturaleza, ella le inspira
Y habla por a0 boca.
Para dar un ejemplo del punto © del triingulo
de Freytag, apicado en sentido figarado al conjuato
ide a aba musical, citaremos el 86 esta rae dat
| auinteto on clsnete de Johannes
| ‘Brahms (primer movimiento) : eos
—
|
|
|
|
|
El proceso pleoligico que rge el desenvolvimiento
alate mesial se maniista con grandosidad en
itm sinfonias de Anton Bruckner y, sobre todo, en las
te Gustav Mahler: el efecto que producen estes obras
fn una vaste mca de pobico (en Ia cal deminan,
fost signticativa, los nosmisicos se. profesin) des-
ante infudablemente en el heeho de que los fenome-
fon defensin. [Link] transport.
thos en esas obras desde Ta eafera esttico-musical al
frat de fo puramente psiguo. Ash, el leguaje tan
Adoeusnte de un Mater no ns afecte en prime tring
$e un modo inmediato como expresion de un tempe-
Tamento munca! gentino com sucede, por elem
Hlocom el Tenguaje de tn Meovart ode an Schubert
Tino comm expreston del hombre que sufe: nos avaslla
Yio fr oo cm errs nama >
icon por tanto, que engendrara, en cuanto 1
apreclaciones, una foerte dserepancia entre masicos de
Pofeston y no-musics (simplemente aiionados).
Tao a2 low mis grandionos ejemplos. Tamsin
moderna que pueden cltarse para iustar la situaion
te lo que vecimos lamandoeumbre nica, se halla
tml primer acto de la pera Palen, de Pitene.
“Ala modo de ver esta representa mis bien que
por la'escena de 10 Vision —- qu tal ver el punto
Maina desde el punto de vista escéivo.— por a
fetumbunte gigantesco. desarrollo del motivo de faciudad de Roma, exyo repigque d 1
. 06 de campanas al dex
pantar et alba pares prgomn {Algo de sailne
acaba de acontecer! ». bs ee eal
(Pi. 16 ia pata de es)
‘Observando la situacién de estos puntos culminan-
tes, encontramos que se hallan colocads siempre hacia
fl final de las escenas y actos: la gradacion continua
fque prepara la eulminacion del tereer acto ocupa casi
{dos horas enteras y sélo siguen Tuego unos pocos com-
pases.
‘En las obras sinfonicas de los clésios es sorprendente
‘comprobar que son precisamente los maestros que mis
hhan enriquecido e intensifieado el poder expresivo de
Ta misiea, dando a su bstracto simbolismo un conte-
‘ido emotivo mis conereto o més agudamente carac-
terizado dentro de la gama de sentimientos expresades,
fos que. inconseientemente observan estas leyes del
desarrollo dramétice, sin romper, empero, los moldes
fe las formas tradiclonales. En sus obras vemos tras
Jadado el punto culminante ala coda, que de esta suerte= ast roct
queda despojada del eardcter jugueton y frivolo, y det
significado casi exclusivamente formal que tiene en los
antiguos, adquiriendo una importaneia extraordinaria
al introducir en la misica absoluta el elemento capital
dela construccién dramatiea, con lo cual queda sefalado
cl camino que habia de seguir Ia musica moderna (las
‘obras de a ultima época de Beethoven, Brahms, Bruck
ner) hasta llegar a la completa destruccion de los moldes
tradicionales, a aquellos orgisticos desencadenamien-
tos del Salmo Centésimo, de Reger, 0 de la Segunda y
dde Ia Oxtava Sinfonta, de Mahler.
‘Mas volvamos a nuestro punto de partida para con-
signar de nuevo, resumiendo las consideraciones que
acabamos de exponer, que Ia cumbre tonica de la me-
Jodi se alcanza una sola vex en el eurso de su desenvo!
‘vimiento, hacia el final de su linea de altitudes, es decir,
en su altimo tercio alo mas pronto.
El tema del segundo movimiento de Ia Sonata
Kreutzer, ya citado antes, nos muestra de qué modo
se manifesta esta ley dentro del marco del clisico.
‘tema de ocho compases :
to e iresistibleimpulso
tiende esta breve melodia hacia su eumbre tnica, el do
del peniltimo compés. La intima fuerza que la impele
hhacia la cumbre tonica parece ser un principio. no
‘menos imperioso que la fuerza de gravedad o Ia inercia
un puede compararse con las mimas porque aumenta
emo tilas en razon de In masa. Para la reve modi
fie Beathoven basta como cumbretonica elntervalo de
ita sobre el nivel de le tinea Media horizontal
Aretodios mis extnaas, Ins que rompen ln moldes for:
{nals acerindose a la «melodia iafinita, exgen con
chemencin uns cumire toniea de mayor dlevacon,
tomo w verd en los siguientes ejemplos
Para ver hm se debiita el efeeto de culminacion
cuando la linen de attuesalcanza dos veces la cur~
fre tinica, basta reptiren el ejemplo anterior es!
fen luge dl do el penultimo compts
16 lingo ea a xeon Sn embargo,
eats giro del penaltime compas es en af mismo com
Pletomente melodic, y quad aim mes que ene orig
fal; el hecho de que no pueda stisfacernos en este
fonjunto se explicssnlcamente por haber sido anti
fd ydebiitado su efecto de eumbre tien por sl
ip sel compan anterior. Desfigurada de esta Suerte
Prodiceme esta melodia una sensacin de shogo eom=
Parable con ln senaacim que se experimenta, cuando
tiurante algunos minutos intenta eh vano htcer aap
Faclones profundas sin conseguir hencitde aie los pul-
tones. Tle de volver tocara en segutda en forma
original:Subitamente se ha colmado de aire hasta el ultimo
rineGn de mis sedientos pulmones al subir la linea melo-
tlica hasta el do : iya respiro librementel
Podria pensarse, tal vez, que el efecto de desasosiego
del ejemplo anterior sea debido a la circunstancia de
que no se aleanza como cumbre ténica Ia nota a que
estamos acostumbrados en esta melodia, y no a Ia re=
peticion de la nota mais elevada de la linea. Por esto,
‘vamos a hacer Ia prueba de repetir ahora la cumbre
{énica acostumbrada, es deci, el do
1 resultado es una ridicula carieatura ; es como
si alguien, queriendo contar un chasearrillo, se pierde
en el discurso y lanza el chiste antes de hora, se corrige,
continta, y lo dice por segunda vez: su efecto, ahora,
resulta ridieulo.
La tnica manera de lograr un efecto medianamente
ceptable, aunque sin igualar el del original, seria tras-
ladar al sip la cumbre ténica, pero evitando que la
linea vuelva'a acercarse a esta nota a continuacion :
Si podemos ver confirmados ya de esta suerte los
principios elementales de la constitucién melodie en
esta breve melodia de ocho compases — ejemplos pa-
recidos se encontrarian, elaro esta, a centenares en 10s,
‘obras de los clésicos—, sus manifestaciones son tanto
‘mas patentes cuanto mis extensa es Ia melodia y més
1a sonia a
plas sus volutes cuanto més se aleja— no aslo en
BvcnterasSneaione sino anil fora octeniao
xpreivo= del stema’ de conterno’defnio, pare
feercrse alae modiainfinita. Bate es el camino que
toms a melodia de lox maestros dl romantcimo, eon
pve Unido y vacate al princioy en pugea todavia
Ean los mals cisco el tena (Schumann Phantsie
Slick Mendelsohn, Litéerotne Worl). a sereton
te in consttucign melodica se revelan por modo sami
rls Fate Chopin ode une niga o-
tres de todos los tiempos su genio a conina en
Ic ec den trent coy ano ro
Aentro de xe exclusive se manifesta tod una ds,
todo un‘mundo, do sentinentes de Incomparable 1
fueeay diversidad(aparte fe eto fue Chopin no de
Bests fine sition inventoren ta el trvane Oe
le erent)
Fe coin optsO99 He
En el ejemplo 61 aleanze ta linea de altitudes una
clevacién considerable ya en el do del segundo compis,
feumbre que es excedida en el ultimo con un atrevido
salto de déeima. (Puede ponerse a prucba el efecto de la
ccumnbre Uéniea por el mismo procedimiento que hemos
ensayado en el ejemplo 56, sustituyendo, verbigracls,
‘dos corcheas re-do del cuarto compas por doi)Otro tanto acontece en los compases 3. 13 del ejem-
plo 63 y en los compases 11 y 13 del ejemplo 64. Enel
sjemplo 62 se tiene ia impresion de que Te melod
leanza su cumbre ténica en el sip del compis 13, sige
nifiado que le convendria perfectamente a esta nota
si la melodia terminase en ja en el compas 16, segun
parece anunciario el disefo ; una eadencia evitada’ de
lun efecto arménico sorprendente suspende esta conch:
sion y repite aquella nota que es superada luego en el
‘compas 20, en cl cual la linea asciende haste el re
En el siguiente ejemplo aparece la cumbre tonica
demasiado pronto, segin nuestra teoria:
° Fe hin Ou
—
figura, como se ve, yan el primereamps de le segunda
frase. Pero cbsérvese el aspecto gue ofrece la misma
‘melodia al final de esta pieza. Cano un surtidor que
‘al aire un ultimo rayo de lwidas perlasirsadas
4e desplomarse, brota de nmelodia, poco antes
ddl final, un alado ‘arabesco que viene "a situar la
‘eumbre tonica de toda le pieza en el stp
Solo un pianista vulgar y superficial podré ver en
este rasgo que aleanza en atredo vuelo la cumbre
ini i
‘una simple figura pianisica, un [Link]-
‘mento. Sino fuese otra cosa ypor qué ragén ebtaria» syst roct 1 MEoota n
colocado en ultimo lugar en Ia serie de las variantes? Mena, eng
AY que otra figura, tal vez mas melodiosa en sl mistna,
Bero encerrada en el registro de la octava inferior, po
dria sustituir este rasgo, igualande su efecto? (Veanee
también en este mismo los finales de las obras
).
64, 15 64, 3; 15, 239, 3,
fius-sea alcanzada-una sola vez la eumbre tonics, hi-
ee totaled ae a
fea al eee ta ‘contenida.
frase o del fragmento melo 4 contenid
‘Tritase en estos casos de una a modo de figura retdrica
con la cual se quiere subrayar enfaticamente ef punto
de eulminacién, a semejanza. de Ia5 repeticiones que
emplean también los poetas y Tos oradores para far |
mayor fuerea de expresion y realzar la. importancia
‘do-un concepto determinado
oo
econ on
aoeEstos giros, sin embargo, se hallan més a menudo
en piezas de corta extensién : en las obras de los elésioos
ued observarse que las repeticiones de esta clase se
eneadenan por medio del intervalo de tercera ode
uinta del acorde de téniea, colocado en el lugar en
que, para formar eadencia perfects, se espera alt Ia
fundamental de dicho acorde, constituyendo de. este
‘modo una especie de eadencia evitada de indole me:
Hédica :
ce ie danEnulaforma clisica dea sonata, que se divide. como
es sabido, on tres partes principales exposiciinaades
carrllo-y-reexposicin, [Link] principio enda-una-de
-estas partes. su eumbre tdnica particular colocada hacia
‘alte tan ohne Como me Mat pace
‘agul el primer movimiento del Cuarteto en do menor,
op. 51, de Brahms, obra que merece colocarse, por el
cequilibrio y la armonia de su forma, entre las més
perfectas de la literatura musical.
anima onse ms
1a meus1% ant Toc
su vez, por Ia cumbre toniea de todo el primer
jento que se halla en la coda :
{ntimamente enlazada al prineipio con las demas
voces por medio del ritmo de negra ‘con puntillo,libé-
rase luego la melodia del primer violin y se eleva sola
en un vuelo postrero eual ave herida de muerte que in-
‘enta huir haciendo un supremo esfuerzo antes de aba-
tirse exhausta (los dos oltimos compases).
1a gambre tie sa de esta "primera parte of
‘excedida por la del desarrollo cen
ag 23 EPsar eh sto taal de in teaneposctn'a iy acta
cided armen ahaa:
tar: La ceblodlded 6 che
seein aici es Rn
‘Seo tenuino quiere oir» tambiln por es oat a
into ar ahor de examina més de cere
ins. portienores y movimientos de la lines de. ak
titudes eayas ms Sobresalientescarcteristieas aeabe
tmos de estudiar en Tor fendmenos de In onda» ela
Cumbre tinea. Las elementos parcls dela lines ond:
Tada no ofrecen tampoco una eonsitucgn arbitra,
sine oben ws a rns orm oan
es cya caracteritca principal puede define como
‘elasticidad melédiea y ritmica. *
v
Elasticidad melodica y ritmtca
‘A las normas empiricas que hemos deducido de 1as
propiedades de la Hines de altitudes hasta ahora estu-
Giadas, podemos aiiadir las siguientes
“4.” Acuna. Jinea de cierta-extension-que_progress
‘pormovimiento conjunto y-en un mismo sentido, sucle
‘seguir un salto melédico-en sentido opuesto..
Es de advertir a ese respecto que no entendemos
aqui por «salto» ys movimiento conjunto» To mismo
‘que con estos eoneeptos se significa en Ia teoria de Ia
frmonla, en Ta cual se entiende por « movimiento con-
juntos Ta linea mel6diea que progresa por, intervalos
de" segunda, exclusivamente, considerindose como
‘tsaltow todo intervalo mayor que la tereera., Estos
‘conceptos han de tomarse aqui en sentido relativo
‘el que el intervalo de tercera, y a veces aun el intr
vvalo de cuarta, se consideren ya'como «salto, ya como
‘movimiento conjunto s, es cosa que depende del sen-
tido general de la linea, del conjunto de intervalos de
(que estin rodeados aquéllos. En una linea compuesta
xchisivamente de intervalos de segunda, constituiré
Ta tervera un ¢saltoy; en medio de sextas y séptimas,
fen cambio, se apréciard como « paso conjunto >.Dejaremos a un Indo las melodias constituidas por
l despliegue de acordes a modo de arpegios, pues en
estos casos la linea esté demasiado influlda: por fend.
menos de indole arménica. No ash cuando el arpegio
Aeja de ser proyeceién lineal pura de acordes, presen.
tando notas extrafias a la armonia que borran o hacen
‘mds velado su cardcter arménico. De ese tltimo aspect
se trataré mas adelante (capttulo VI). Aqui nos interesa
Ante todo el movimiento line
EL mavimiento de send opuete a un tor ante
rior de la linea suele legar, por regla general, hasta
‘muy cerca del tonite de donde partio dicho trozo, pero
sin que por ello quede truncada la linea de altitudes,
4o cual daria clerta rigides al distio. Conviene ademas
ue dicho movimiento contrario no se efectie brusea
‘mente, sino por etapas, con interrupciones de alguna
nota larga y de cortos movimientos de direcciin opuesta
al sentido general del fragmento, Asi, a una linea que
Progrese por movimiento conjunto en una extension de
‘octave y media 0 dos ctavas, no se contestara, clare
esté, con un salto de idéntica'extensidn, sino que serd
Imds'conveniente dividir exe intervalo en ‘varios saltos
‘mis pequetos. El disefo de la inca ondulada adquiere
de esta suerte una forma en terrazas que podria repre
sentarse del modo siguiente :
anata “
Resumiendo i expeso, rman pee: no.
‘cambio de direccién lo que mas importa, sino 1a.
inancin de ormovimiento conjunto y por
nn de progresiones Pr
sane gue die aces qu nosotros ame
fla clasticdad de Tos cuerpos y-que nosotros la
rss gh avila ei Eee ee e
or movimiento conjunto ean efeto emt
Fone lerta analogia con el movimiento que hace
‘Motte de nuevo ah anuete carl entrado, cn el
momento de soltaro
2)ng 6 goo 100)
* ep (Une Die
ign nei ese Ue $488
bee “1 Ee
Le per ven. Got ae sh ita aren1a wex00is s
it
ie when vert == ertcin
Los movimientos lentos do Mozart (especialmente
en Ins cadencigs) son tna verdadera mina de ejemplos
para la demostracion de este fenomeno de la elasticidad
melden.Muchos de los ejemplos ctados muestransoepren
dentes analogs de estruturn; es ineresante vergomo
Jas manifetactones del principio que venimosestudiands
ucden comprobarse em ejemplos tomadon elas s
Alistatas épeeas'y autores (comparense, por ejemplo,
Jos nama, #5, 82,88, 90,02 43); compares, aetna,
el ejemplo 83 con el sigieni
ot Meat Rain
on respecto al ejemplo 77 recordaremos lo que
antes hemos dejado consignado acerca dela «rela,
dad» de tos conceptos: salto» y s movimiento con.
junto». Frente a eite salto de extension extaardinatia
a toot #
servis de er, literal de cats
ie figuran en el rang descendent, se aprecian como
Mttovimiente conjunto En cambio, cuando el alto
ts poce extenso, el movimiento contrario hubri. de
rover realmente por movimiento conjunto riguross
Y aun en marcha cromatica (véanse Tos ejemplos 73
¥80). :
‘\continaacion eomunicamos algunos ejemplos para
ftustrar el fendmeno inverso =
Adviértase el extraordinario parecido de estos dos
ejemplos :
Ps FR meCLNCIL Maegan pn dropae :
. ices 5 rs
SSS = Sea
“~ ae . voter
area osteo grasses
ie unsose
‘rsh dain Verb ehen ob sehmabich beste?
Sh Anat aa
‘hid ate ae der Ie ~ ten Fit ea
La linen quebrada en disposicidn escalonada se en?
contrara especialmente en Tos casos en que se trata de
feontestar a un movimiento conjunto de cierta’exten-
iin con un salto muy grande:
eee Sewer
wit To-ver Liven lech on die StersEn el ejomplo 117 puede verse quebrade de ete
‘odo no sola linea regresiva, que compensa con tn
fran salto el movimiento conjunto de ln primers parte,
Sino también i ea de este primer tres
1a localizaciin do estas gredas no es aritrara, sng
quest determina, ademts de os fenomencsHitnicos
que tambien aed, por censtaneiassrméniat
‘omo ha podide verse en lox ejemplos que preceden,
dos tenbmenos de elanicidad melodica sudon’s cou,
Dies cas siempre dele que llamamnon de elastisignd
‘itmiea; es deci, tambien en el aspctoritmico de it
Iuelodia’ puede comprobarse,pariclamente la ale
ternanciaentre cl movimiento Conjunto yal salt, on
fenomeno de Tctuacln que se manifesta, por rela
feel, como movimiento lento elores lag dens)
nel atte, y como movimiento rip (valores brever
‘le nota) en la progreson conjunt (yeanse a este res
ecto los ejemplos 74, 70, 17, i, St, Ba, 88.89, 90,
42,85, ete)
Con referencia ats ejemplos 75 y 78 es interesante
tar un set en
Bieta ea ereSoe pad pin dine aw Sn
se as Smane ot
Seren aes cent ai rea ie eee
Jos intervalot. Asi no hay neceiiad ante ie ac
mrtg eshte an de ui
esate Marmont rating
Shatin gee linn
Sm ame et tes ete
ir"tmnman! mate bl ape
errors ene en
Perera ei ore acre
at al den ser ub rte
sits hc a
» » 9
‘La notacion triple que muesten este ejemplo indica
bien’a las claras en qué viene a parar la autonomia
dec eames ena
liner en sueneasilego feesce: viedo osieaainne,
Rey erie seni futons. Ta an oben
‘Sebati Como te ve i erca se ote ah
9 ap tia elt
poten sl pacts gee he eatoadals Pesta
sisal de Yu empes moderaos. "Na 7
geal
arminicomeliia de dehoacorde’ el empl 08
sr nde tenes abolengo la acudoeitenla de
TERE ISHD§ tes enc ues son lan armonia at
fas os verdadres «nominates
ints modos se tata aqaltodava de un corde
quem eel to consonant, de una especie de triad,
‘glace pas abn por deci say que necesita
nen rere spin orl pra mostra
Seerdalern sgn
Tint sjepl iguente— avril mira 30
de tne s2vatnlones tnd tenon par piano, de Beet
seuteSEnpera elcompascoartcon un acarde que a
ade s Te ocr alladmenteconsiderado tomarlo
asc ona que por una snc rads de fe meno.
wT
Sin embargo, el contexto demuestra inuestonable-
rente que elm de dicho aeorde no es la quinta de fa
Feferida armonta, sino ‘una nota extra @ le mistEiger ok wries Hoe
Sper eeyalinte menad hereto
que figuran, fonicamente considerados, no son otva cosa
que simples acordes de séptima : oe
= ==
Es ctv gu a image gfe de lan
monizda de dbo tarde ererben Sleep
ramento igual» de nuestro tstema misico, ayuda a la
{iss tect werdndro se. Ccustanl
sta, contra Ia cual Schnberg arremete igualmente
(Gig. 340). «motivo alee, en grad snes pero qe
ta fenido'meyorinflencia de lo que alguns quieren
Stoner Eko capital de ives ge ee
Cori artery exter de oop ae
ska Berg ftp’ o cn fal portent
Exieior Siyoleotemgulen tune Yeo
Hondo Ponte que bestos ha tonal,
indadable que me entenderé rectamente el
‘ye, pero no seri poca su sorpress al Ver cho He er
tito in palabra atonads a cuando, come expres
uo onto may dita a road
To'mismo” El acorde siguientes “se actamente
Pres cy
ts también un concepto musical conocido e inteligible,
Son e ctado ejemplo de Beethoven estaria fuera
Began. eum eloyente, claro est, no podria darse
cena eamado absurdo. ortogeiico, ebido «Ia
caer esa tamice de las dos grass: sin embargo,
Saute cetjue como tal ade er» con ls os
pode son los aldo, valga Ie expresion — tropezaria
1 fan en este acordes El hecho de que se halen
votsare falas de ortogralia elas obras de 1s elie
a eja demuestra en contra de To. que veimos
sis, nace it ortogratia del catas de Mozart o de
Bcthoven'ns ern tempoco my Drllante, que digemos.
Fe poncta Schonberg, como eampositor de obras come,
ve jrmehos sun pera para pmo op: ¥ 0p. 18, ce
ears carey en abvaito de Amportancin 1 orto-
ae datpocde negese que peronalmente ener,
joc'ee trata aqul de un idioma musical e, mejor
Fee aE andi. de colores sonart, en l ual oa
eeRicalesprinlpiw mnsictes son sustituids, et
rica atguomin po otros Ge amty ditinta proce-
camps ara lon cuales e)mecanismo. que encerra Ia
sefoqata musical ey realmente esa Dalal
‘Bermodo pareeido critica Schéaberg (pg, 388) 10
siturign’yeloe a en el sotema teirce tradicional &
reseed teradas, que tienen cierta afinidad con Ins
reac ected aie srmonta en cuanto a sus efectos
at cacti linitarce a reconocer que son certs
{aomcney melodies, notas de aso, ete, los que han
mere una ace de fenomenos de indole armenia
Pond ucordeaterado (for de Ia-nota extra
como jesanta), pero que no nay necesdad alguna de
aon carna ite invlucre deliberadamente uns emi
ie Shoe deen su orgen em la manera de usaros eh
'amposton, Fl carael no puede dejar ara
thar Cobkgy su conehay ms una emposckon msc
Wer Sone que lleve anja una documentacion enregla, una exacta motivacion juridiea de su derecho
la existencia
‘que el recuerdo de los origenes de dichos aeardes,
su etimologte, es cosa que el artista verdadero, inspi-
‘ado, no ha de «involuerar en Ta manera de usarlos en
Ja composiciin », el que en el acto de la ereacion artis-
tia no tiene necesidad de acordarse de acordes alterados
ni de notas extrailas a la armonia, ni es preciso que en
su vida haya olde hablar de estas cosas ys sin embargo,
‘pueda eseribirlas (Schubert), paréeeme cosa evidente,
Sin embargo, a pesar de que el compositor no lo inv:
Iucre en la escrtura, ni el oyente haya de percibirlo
(necesariamente) a la audicién, es innegable que estos
fendmenos arménico-mel6dicos Hevan siempre consigo
4m marca desu procedencla igual que st concha el
Cudn pocos alemanes saben, por ejemplo, que vaces
a diario usadas, como Tisch o Schule, no som de origen
{germanico, sino latino! Pero jquién se atreveria a exigit
{Que el escritor piense en la etimologia de estas palabras
‘nel momento de usarlasen su obra? El escritor no tiene
necesidad de saber el origen de dichos vecablos; esto no
le importa: perono por ello dichas voces han de renegat
de su abolengo, y cuando el ildlogo inquire por el,
no tienen més remedio que confesarl, pues de sus Teas
fe desprende con la misma certeza ‘con que la proce:
‘dencia del acorde alterado te revela en sus notes, Bs po
sible que durante cierto tiempo se haya sabido que
‘Schule viene de schola,y Tisch de tiseus:Iuego solv
Al, todavia sabemos hoy de dé[Link] voces
Alomanizadas como Bury y Likér, y es posible que
dentro de cien afos o mas sea olvidado su origen. Peto
cl hecho subsist, y si dentro de tn siglo todos los acor-
des que hoy designamos como + ageegaciones fortuitas
notas extraias a la armonia, acordes alterados o como
quiera que se llamen—eon 0 sin propiedad, eso es
nent »
gente Megan a tener nombres poi a
sega par ge oe de
se en ance pd et
Sead Eres eaactoaens 8
Fee xaminar, ahora Ta sgniicacion que
amet sae lin Tat hot extras 18
vr mami scl de Jats an
Mey de ec os nates conta del cade
ear tat cl bjt el gue se emer
Ep nercat JP met grace comes
raat sete ome
fens aa cme mo
Ya eredacin de aan de pase
cue laprns rer Enns a t
I armen ae por lato esr 2
fame ce diel cy dei
apse ee eal nw cup
cap ulaos clncidenespelalmente ex aquellos
cn mnt pe ean ele
seer rac ttultans emits om 1
ae gordi haber urna de 8G
tes oa apr dene dl compas
cin a eemptoniguient
1 enh le.
Tenet [Name, des sen, [KlangSu carieter especitico de notas de paso seré mis
Dronunciado en easos como el del ejemplo siguiente, ea
‘que figuran como valores més breves entre las notas
‘ropias del scorde, estando situadias értas en los puntos
{de apoyo del compas :
Ben Op 8.
——=
4 wnioota 13
‘A continuacion pueden verse unas al lado de otras
notas del acorde y notas de paso :
Son mucho més importantes ain en la lines melo-
sia las notas auxliares y de adorno[Link] ejemplos 207, 208 y 209 ofrecen ansloga estruc-
tura’y sus materiales son casi idénticos: despliegue
paulatino de Ia triads en sentido ascendente, con inter
Vencion de notas de paso y notas de adorno. El ejem-
plo 210 nos muestra un negative easi perfecto dela melo
dia de Weber (ejemplo 21M); despliegue de la trinda
con ayuda de notas de adorno, en ritmo easi igual, con
semicadencia y apoyatura en el cuarto compas.
1 oan seain Opa 7
a ato
on ae 40-07 Te Op
‘siguiente cada nota del acorde va
acompafada de un bordado, e ligeras notas auxiiares
En el ejemplo26 mst Toot
Un detalle muy freeuente en Beethoven (especiale
mente en Ias obras de su primera y segunda epoca) e3
J nota de adorno que interrumpe como suspirando 1a
nota uniformemente sostenida de un pedal intermedi,
indole de esta suerte realee melidico :
oe Sete Op 26
1a como elemento melbdico importante
puede verse en el siguente ejemplo:
ws eaten O40 E37 O90
SSS =
ceuya continuaeién se vale también de notas de paso y
de adorne :
Sin esta breve nota que anticipa la armonia siguien-
te, la melodia seria inexpresiva, insubstancialEl ritmo puede dar vida también a una not
tenida duraate cierto tiempo en forma de pedal cami
nlandote hasta interés melodica Pash come
. . rater 8 HO,
fen ee
De todos modos, todas estas matassextraias. ala
‘armonia-tienen aiin-unarictar més o menos arnamen
4a} comparadas con el efecto intensamente expresivo
44 ada amis interesante entre I ota extras
EF singular canto ei dl retard estriba en
su sentido perfistico algo que podria dedrae Ge an
todo directo, se da a entender ei erminosfiguradon
por decilo asi El oldo interpreta rectamente ia note
fxtraia a le-armonfa, que es el retardo, refiriendola
instanténcamente Ta" nota resolutive, sn haberla
aldo ain, y hasta sin necesidad de que dicha nota se
Dresente realmente, y esto gracias, no ya a inflcncies
a mot Ey
de indole fisicn o-actstica, sino gracias a la actividad
‘auténoma de Ia fantasia del oyente,
El mayor grado de delete estético se experimenta
siempre en aqiellos casos en que Ia fantasia del espec-
tador es incitada a continuar, a completar por su propia
tuenta una idea insinuada, expresada a medias, En una
pleza de teatro de Strindberg, intitulada ¢E1 més
Fuerte, intervienen slo dos personas, y aun es mudo
cl papel de tna de ellas, de suerte que en realidad asis-
timos a tn verdadero mondlogo. No obstante, el efecto
‘que esta obra nos causa noes el de un simple mondlogo,
Sino el de una accién del mas vivo interés dramético
‘Tue se desarrolla entre tres personas, caracterizadas,
{a primera, por el discurso, y la segunda, por una mi
‘mia elgcuente; In tercera, el marido de ia que habla,
sélo existe en miestra imaginacibn, lo completamos
mentalmente, pero adquiere tanta vida y tan fuerte
‘[Link] Tlegn a Ser tan «real » como Tos personajes
que se mueven en las tablas: efecto dramitico tan
Griginal como ingentoso. En otra esfera, ese efecto dra-
matico no viene a ser otra cosa que un relardo ; un
fondo, un pensamiento, un suceso, todo un hombre
pueden ser relardados as, para que nuestra imaginacién
Toe adivine y les dé vida propia. La causa y el efecto
‘estético 0 intelectual de dicho fenémeno son los mismos
fen ambos casos, s6lo que en el drama adquiere ese
relardo un relieve mucho més poderoso ain que en
‘musica.
En el estilo de Bach tiene el retardo todavia un
‘eardeter mas bien arménico que melédico ; hasta cuando
fe hallan en la melodia principal es evidente su origen
‘arménico. Haydn y los maestros de la escucla de Mann-
helm no conocen’ tampoco el efecto psicoligico del
retardo, no han deseublerto todavia el intenso expresi-
‘vismo que entraiia y que habia de revelarnos més tarde
Ricardo Wagner. Mozart adiviné la expresién de Itimo14 MeLoota Mt
wo st Toa
¥y amoroso anhelo que encierran las melodias
y,amor q as melodias de re-
‘Las melodias de retardos no son frecuentes en Beetho-
‘ven, pero es més hondo adn el efecto expresivo que sabe
Scar del retardo :
ater.
nto que, por Io visto, le agrada a Mozart :) = =
Pt gin1 myst roc La mein 1
™ one El uso que hace Brahms del retardo ofrece ya mayor
afinidad con el valor expresive del retardo wogneriano
2. Op 8: apr a.
a
EI sentido ambiguo, velado, del retardo no corres-
onde, en general, al estilo melédico claro y virilcarac-
tetistico de Beethoven. Los temas de Ia Apassionala,
por ejemplo, se componen esrneialmente de notas pro
pias a la armenia (1).
«2, uo conversa co dct Hans Cal (Ven) me
ne. Svy de que el tenis del Andante aoe Quid
Cito de memosia etn peinitien vers, sa haber, visto, ot
octane Seren ennai, por eats
Serine See ay aig hecho Heenan hag
weg Exe Sos edhe pital tem ex etn,
eeate ene nersane'y piece prs meneame
Seu
‘ger en ls caaderos de gpuntes de Beethoven bao le formaea stnota us
Néase también e siguiente ejemplo, perteneclente
4 In misma pea, sproximadamente:
epson a,
Si suprimimos los retardos y las apoyatures, esta
melodia Se hace insipida y trivial:
Sin embargo, ninguno de los eemploscitados puede
compararsee itensdad expresiva cone clecto qe ate
{ulere on la melodia de Wagner el retardo y Incase:
fra, euyo empleo constituye una de us eniuterstias
Princpalesyquied su crgcerstie ene
‘Lo propio acontece en la siguiente melodia de
Lohengrin
Mig, Deaboes -w
M6 myst ToCH pau
Con todo, estos ejemplos en los cuales se advierten
ain las huellas del estilo armnico de Ia época clasica,
son palidos e inexpresivos en cumparacién con los que
nos muestran el Trisida y los Maestros eanloresy las
obras representativas del inaestro de Bayreuth !we saxst Tot
EL indescriptible encanto de esta melodia reside
cseneialmente en el caricter velado, en Ia transtigura:
cin poétiea que la apoyatura da aqui a una secuencia
arménica sumamente sencilla. En un estudio inttulado
‘ Sustitutos arménicos » (1) dice el excelente maestro
Iwan Knorr acerea de estos compases iniciales dl preli-
dio del Tristdn: «A quién se le oourriria pensar en el en-
lace arménico: I-IV,-V;, que no tiene por elerto nada de
‘extraordinario, al eseuchar esa prodigioss melodia? Y, no
‘obstante, tal es, sin dsputa, su base arménica; lo que
‘pasa es que el maestro la supo revestir de un encanto
inefable, transformando el lugar comin en un portento,
fen un verdadero misterio de expresion y de belleza.+
Abrase la partitura del Trisid por ia pagina que
fe quiera: en todas partes saltark a Ia vista el uso
‘constante de esa apoyatura intensamente expre
“ a +
TF
Publicado ep el Anuar del Conservatotio Hoch de
Peston 2 HS= ast Toot a 04 1st
‘No es menos signifieativa 1a siguiente melodia, un
de Tas més divinas inspiraciones melédieas de todos los
tiempos :
a
Siguen luego (cto segundo final de a segunda es
com) cotter iaeendene 3 ompases
todos con apoyatura sobre el tiempo fuer 7
hasta leg ta came toiea sts 1 COMP
Los acordes en que se funda esta melodia, al parecer
tan misteriosa en el aspecto arménico, son simplemente
Tos de tonica y dominante, es decir, que su base es mu-
tho mas. sencilla ain que la del ejemplo 238; parece
| Iisoneeie aya‘enilago, a furan de ext posten
inspiracién.
FTambién en los Maestros cantores hallamos el re
tardo'y la apoyatura en todos Tos pasajes en que se
Canta 21 amor. Comparese la analogta de procedimiento
Cntre este ejemplo y Tos que aeabamos de citar, espe~
tialmente el n.* 229.a:‘Hemos dicho hallamos emy
apoyatura sobre todo en los ps
el amor. Nos aproximamos de
qe
pleado el retardo y In
tse ge teeta
ya Se expuso en el capitulo precedente (pay, 100),
n elect, reuérdense los temas armonios de flervn
¥ dl Tuba iru, del Reyuie de Morar. You mune
tan distinto el que en estos temas se expresal Grandeza,
tentereza vill, eaballerosidad, acentos asperos: tales son
fas caracteristicas de las melodias arménicas; suavidad,
dutzura, Minguido anhelo, vehomente aspiracion : he
faqui las de les melodias de retardos y apoyaturas. Fn
faquéllas se-expresa la idea de lo eterno, de 10 religioso
tn el mas elevado sentido; en éstas, el hechizo del mun
4 sensible, la embriaguez de los sentidos, el erotismo.
‘Las melodias inlegradas por notas_propias a la armo-
nia representan el cardcer de to vir ; lax que constan
Drincipalmente de nolas extraNas a la armonia expresan
o-femenino.
“Hapectalmente. los temas compuestas de las notas
que jorman ta triada_arménica muestran las caracteris-
Teas de grandeza, virlidad, claridad, energta ; mientras
(que las melodias de nolas extrafas a ta armonta ofrecen
Inds bien las taracleristioas de suavidad femenina, ter-
hhura, arrobo espiriual, eros.
"Al lado del tema del amor, citado en el ejemplo 243,
‘que se distingue por sus apoyaturas, encontramos el
tema de los Maestros eantores, compuesto de las notas
de la triada mayor
[Asi hablan entre sf los graves prohombres del gre-
mio ; thie aceat muller, podria decisel
‘Bero no fue Wagner el primero que descubrié este
secrete. EI hecho de que sean precisamente los lieder
Schubertianos en que se cantan las bellezas de la Natu~
faleza los que consten principalmente de las notas de
fa triada arméniea, no es clertamente fortuito (véanse
los ejemplos 161-164)os says roc
La siguiente melodia de apoyaturss del Oberon de
Weber ilustra también por modo admirable los apa
sionados transportes de Rezia
fa. onan Gat
‘Tumble en la strumentacin pueden dtngues tonos vile
Jes y topos femeninos. Na se sonfccanca'ie tae
is mela ese
iipetar de quad Battech
Ietdispone Sata abl dels ooh
se econtrara en long ol ney pee
Gualente en ef violin salsta En eiguc creams et ste
ment les media sno que tase resent ong neste
‘revestidayu'dt olor lascumeal second aca
Ni que decir tiene que los autores de la Epoea post:
‘agneriana continuaron cultivande intensamente la
apoyatura, segin se desprende del siguiente ejemplo
de un autor eontemporanco :
usvin
Aglomeractones ¢ interrupciones
Puntos de apoyo melédicos
Los fenimenos melidies que con elon términoe
designamossrven de trast desta deat ag
Saves ico lnea mle
Por elect de aglametcnentendros Ia repetiion
cade unt secede nota emel:misma itm
( tetandose de varias ntar en le mise a
oe forma de scucnea) #designamos cel sone
4 inteaacin os fenimence de slain. cane
dad que se-observan ena ina melodica, deg
Diusthte-eictersmelidizas, deci, gue fran
Parte cienil de organism mode. Cok eter es
Slementos mis. Tas posldades de constitu as nee
Toda con as nota dela tad por ejemplo, aumento
hasta init
En Jo que se refire a i repeticin de uaa misma
nota, convene dstinguire cto que atl estan
Al que se considerd en el primer capital han
is linen mete que comparamos fon ua Feta ose
zontal ycuva caracteitca consist thls asicons
tts trmonicas que se dana Is Fepetiin dete
nica ota dela mefodi: En el present ps of sta
ln armonia permaneceninvasatls esi ele
ter aa sempre bastante viv de suerte que fhe
Ilia orece el aspecto de haber sd suds
La not
as wots args
on valores menores de dursctn igual as not
hu eisko pinitiv, done provienen la vier
eva a Tocuaciad. que son las propiedades ca~
‘ae dicho Tesdmeno
ear enepeter, aid fT
4 mex0014 »
La base arméniea puede ser de una simplicidad ex-
trema en estos casos ; consiste, como se ve, en los tri-
Tlados enlaces de Ia eadeneia ; tampoco ofrece un interés
excepcional el disefio melédico propiamente dicho. Pero,
fa pesar de todo jqué humorismo, qué gracejo, qué vite-
fided desbordante la de estas melodlas! Dicho efecto es
ddebido indudablemente al fenémeno de la aglomeracién
que llega a convertir os mas triviales enlaces arménicos
wy 4 4 tid
SS
cleetrizantes..
fen melodias eaprichosas, impetuost
(ejemplo 250).
‘La palabra cantada se presta asimismo al efecto de
a aglomeraeién, aumentando atin con ello la impresion
de gracia chispeante que dicho fenémeno produce :
ovr, Ls Dat he
” Page pa pe
Paps papapaa ge Fow ast Toc
En todas Jas obras de los elésios, de los maestros
de la época de Mannlicim y de Tos italianes (Rossii)
podriamos hallar infinidad de ejemplos con que iustrar
1 fenomeno que estudiamos. Por la euriosa analogla
‘que ofrecen citamos alin estos dos :
(jAlerta los cazadores de plagios!)
Comparense también los ejemplos 25, 125, 126, 142,
144, 166, 168, ete.
Una sola repeticion de una nota puede dar ya a un
tema un sello caracteristico, segin puede apreciarse en
el siguiente |
pee es
euyo efecto de ruda comicidad es debido, en buena
parte, a la nota repetida en el tresillo del segundo
compas,
1 Mevooia 1
aaa, Why depacio rae ie Roe vo Lihat
A continuacién eitamos algunos ejemplos de repe-
Licién de grupos enteros de notas.‘Da bieb ch thm den ‘Bak. vol!
Complrense ademés con los ejemplos 125, 129, 197,
150, 168, 185, 208, 211, ete
EL negative de este fendmeno de aglomeracién 10
‘tenemos, en. cigrto modo, en las interrupeiones de Ia
linea melédica producidas por pausas « tematiess»
Estas pausas no son simples signos de puntuacidn,
Aestinatls a Henar, por ejemplo, el resto de un compés,
‘sino interrupeiones expresivas que entrecortar el. curso
e la melodia, entraiian en cierto modo acento ritmico
{ya veces alternan incluso con figuras melddicss de
alo
a ere Se i
jemplos con tos ejem-
Compdrense también estos empl
jos 82190 104 103,105, 15, ete.
® ‘Tiene un relieve singular el efecto de la pausa te-
snites salva sobre ef Uempo fuerte dl compe:
Compirese on ls ejemplos 136 y 158.
En'dtema polfoico eta pavsa temética inkl
tiene ain mayor importancia,‘La interrupeién_se-encuentra_con frecuencia en
‘meodias de rime unforne y pavado hao a fonna
eye
meaconenAglomeracin e interrupeidn concorten con frecuen-
cia en Ia linea melodica, segun es de ver en los ejemplos
siguientessins Opt Pa
Uno de los més admirables y genites ejemplos del
efecto de estos dos fatores rend se halla en el si
Buiente pasaje de la Heroica, de Beethoven
by
Obsérvese el relieve poderoso de las pausas en los
tiempos fuertes de los compases segundo y quinto;
ningun acorde podria igualar el efecto expresivo, Ia
locuencia singular de estos:silencios, que por-stsi«
tuacion ritmiea poscen una significacion temaética tan
IMiportante como tos [Link]. El silencio en
estos tiempos tan preeminentes del eompis forma con
Tos acordes un poderoso contraste que podria compa
rarse eon el que obtiene el pintor en la pintura al
pastel yen Ia aevarela utilizando como contraste el
ono desnudo del fondo sobre el cual extiende los colo-
res. Los ultimos cuatro compases del ejemplo forman
feomo una especie de sirefa en la cual los siencios de
negra hacen el efecto de pausas generales.
La pausa general, colocada por mano maestray so-
breptja todas las demas pausas tematicas en elocuencia
y fuerza dramatica (Beethoven, Bruckner, Wagner).
Es como sien el drama, entre dos escenas, queda de-
slerto por unos momentos el escenario: nada sucede
texteriormente, pero dirlase que los bastidores «hablany;
tlambiente dramética que han ido creando las escenas
anteriores parece que llena ahora el escenario como el
protagonista de esta escena muda o como el coro de
Te tragedia de los antiguos tal es el efecto de la pausa
general en musica
Entre los fendmenos de aglomeracion conviene dis.
tinguir el que designames aqui con el nombre de puntode apoyo metic. Consist ene. retorne jnsstete de
la-tnea melodica a una nota que parece ser la base,
el-eje de-su movimiento. La-tonica y-ta-dominante,
especialmente fa segunda, son las otas que Mejor se
Dstan para dicho objeta: Puede verse un cas de esta
specie en el ejemplo 26, He aqul otra sere de ejemplos
aque iastran exe fendmeno +
emits oat.
=] 5 Saas
Es git; ob [Link].0b Sin. gen tan . g6, von
En el ejemplo 281 el punto de apoyo melodico do
parece rodeado de sus notas de adorno si y re
‘No pertenecen a esta eategoria casos como los si-
agulentes:
aren = se epee <m syst roa
‘ya que In linea melédica esta constituida aqui como
por dos veces disimulada por la figuracion
El uso més abundante de la dominante como punto
de apoyo melodico, hiciéronlo Schubert y’ Johann
‘Strauss; y el carieter especifieamente vienés, lo que
fenen de mecedor, de alado, las melodias del ultimo,
Adebese en buena parte al fendmeno descrito.
‘Compérense tambien los ejemplos siguientes con os
ejemplos 167 y 168.
La wst00t4 m
S255
Jr A esha ae Bo
este
‘También en Bruckner se podrlan hallar ejemplos de
este fendmeno, segin lo demuestra el siguiente
En todos estos casos driase que la melodia se hae
lia suspendida de un punto de apoyo, le dominante,
‘como un péndulo que escila en equilibrio inestable de
tun Iedo a otro.1x
Del ritmo
El ritmo, tal como lo estudian Ja teorfa métrica, Ia
teoria de las formas musicales y Ia del contrapunto,
no es el aspecto que nos interesa aqul. Nos limitsremos
‘considerarlo en sus relaciones con In linea melodica,
fn Tas influencias que ejerce en su diseio y las formas
Dajo as euales se manifesta
Como ya se dijo al principio, considerames la melo-
dia como et producto dea reunign de estos dos fctores
ritmo y linea de altitudes. Ninguno de estos dos facto-
1s, tomado aisladamente, puede engendrar por si solo
‘una melodta.
‘Mas, por otra parte, hemos demostrado que la nes
de altitudes no ritmada bace ified, por-no decir im.
posible, de reconocer la melodia mas conocida, mientras
que el ritmo solo basta en muchos easos para identificar
tuna melodia determinada. La linea de altitudes sola no
ued ser coniderada en modo algune como sis,
como prodveto artistico. En eambio, eLxitma alo,
linea de altitudes, puede consitlren siertos casos una
Estos pasajes de ritmo puro que se encuentran con
frecuencia en grandes obras sinfonicas y dramaticas,
suelen confiarse al grupo de instrumentos de pereuslén.
La senoota ns
EI timbal, que puede producir sonidos de ento~
rnacién determinada, se emplea lo mismo como ins-
frumento «tonal» que como instrumento paramente
itmieo.
En casos como los siguientes:
mm O grananaol-te 86 ast roe
1 timbalsoists ents empleado, claro es, como instr
mento «tonal, com que se desprende ys de In inabita
Afnacion de ts dos primeros ejemplos, y es evidente
fspecalmente ene ultimo, en el eualse je conta la
mln aati tinned‘ Inrament de
fu categora, de concluir un primer movimiento de sn-
fala. Pam
En casos como los sigulentes el timbal extétratado
todavia como instrumento tonal, pero le misién que
se le confla es esenclamente ritmita
oeelritmo obstinado del timbal se transparenta a través
de todo el aparato orquestal y puntisa la frase misleal
con enérgica precisin, sin dejar de acomodrse, por
otra parte, a a armonia que rge. En cambio, ex va Gast
Puramente ritmico el papel que desempeiia en el jemplo
siguiente :
(Lohengrin ha deribado de un golpe mortal a Tee
‘mundo Elsa y Toy cuatro nobles acn uereaneciee
Lohengrin solo permanere en pie; prounda nica
tambien en la orquesta. Entonceseupieran ce ee
tordos olpes del timba en medio el sles seer
Diniase que es el ltido del coraan Me In cogeets
ue va recbrando sus sentidos, Ning ove etree
Mento’ pon iastrar més eoeventemente ate mos
mento dramatica)
‘Los demas instrumentos de pereusin, ques pro
ducen sonidos de entonaioninetermivad 1 tienen
8 imperancia rtmce, aparte del valor cloristce
Ae sus timbres espeifics. En este seni selon ee
Plearse, bien para dar mayor rence al tm (vane oe
Peeialmente el papel que desempotan bao es saeco.
2 ls snfonas de Maher, uno des mes genes,
trumentadors de todos os tempos, bien cota lemon.
ton coloistics!bien como ritmo puro, por ejemplo, en fos compases
de pereusion de que va precedida'a veces la musiea de
luna’ mareha militar
p
eases eee
Pau ca
———
7
Hemos visto, por tanto, que el ritmo solo, sin lines
de altitudes, puede ser empleado, trechos, en todo
‘género de composiciones musicales.
EE empl rtnica y colaratica de los instruments de
cquln Tilrien i nce mae elated ara le
{(NosehNiseht Y"Kammermasity nei); en Busoni (Turandel)
Svs (Scaled seven my ble par gra aoa
‘tn fines de in masien
EL fenémeno de la
tarse asimismo desligado del elemento melédico ; por
ejemplo, bajo el aspecto de un valor en elerto modo
retenide por fuerza, el cual al soltarl, tiende a recu-
perar mediante aeeleracion vitmica el movimiento que
Antes se le rest6. Independientemente de los valores
@e entonacién, podria traducirse del modo siguiente
ficho fenémeno *
a “2 ays ToC
Unida a 1a clasticidad melddica suele manifestarse
Ja elasticidad ritmica bajo la siguiente forma :aa-os
‘ntervalos melédicos grandes [Link] valo-
= res. valores
nmexas (véanse en este sentido Tos ejemplos 7h
‘1, 82, 87, 88, 89, 90, 92, 93, 114, 118, 183, ele),
‘Todos jos fendmenos ritmicos que hemos estudiado
hasta: ahora han sido [Link], en
Singular; mas la fuerza constructiva del ritmo reside
precisamente en el plural, es decir, en el hecho de re
Droducirse una figura ritmica. La reproduccion, exacts
9 parecida, es fo que individualiza estos slementos i>
sicalessminimos que lamamos motives, ensenandonos
4 descubrir e6mo se relacionan y enlezan en la frase
‘musical. BLenlace delos motivos ritmicos puelle hacerse
de tres mane
4) Ritmo-igual
‘[Link]-un_sola-motivo ritmico [Link]
rpite ad libitum, aga ete.
LA MeLooia 6
(Para cl caso es indiferente cl que se considere como
‘motivo musieal el simple diseio melddico de Ia parte
Drincipal, o la reunién de este diseiio con su imitacion,
fen Ia parte mediana ; en todo caso no hay sino un mo-steep. 0.
Aactrase_puede constar también de dos 0 mis mo-
siguidndoselos iguales en esta forma:16 ays ToC
La eircunstancia de eoincidir no tan sélo ritmica-
‘mente sino hasta en el disefio melbdico Tos ds mativos
de fs tltimos eompases del ejemplo precedente, es cosa
{ortuita y no tiene importancia para nuestro objeto.
») itma-paralelo.
Es el mas frecuente. La-disposicion:de-los:motivos
‘-rima-eruzada dela estrofa
podtiea a hab.Pueden ser también mas de dos los motives ritmicos
comprendidos en este tipo
se establece entre ellos una relackin de simetria, no se
trata ya de easos de simple paralelismo ritmico, sino
de uno de los tipos de estructura del periodo musical:
Beaton Op 7
_—_———
©) [Link].
Es el menos freeuente. Ladisposiciin de los mativos
erabba
Cuando la correspondenciasitmica se extiende a va-
ios compases, formando fragmentos de frase quequedan,
separados por medio de la semicadencia, de suerte que
SSS SSSAunque en el iltimo ejemplo las figuras ritmicas no
iden exactamonte, como acontece en el ejemplo
anterior, es evidente que se trata de In disposicion de
ritmo invertide, segun puede inferirse ya del simple
Aiseio meladico,
He aqui otro ejemplo de estructura parecida en un
autor moderne
mat yi Sot zeae O78
EL predominio del ritmo paralelo en Ia masiea se
expla por la circunstaneia de haber sido el movimiento,
de andar, sin duda, el hecho de donde broté el mas prt
ritivo sentimiento del ritmo. No obstante, es sorpren-
dente que elrtino invertido se enedentre con tan Poca
frecuencia en Ia literatura clasiea, pucs Gene dicha dis:
posicion indudablemente un atractivo singular que la
hhace superior, para mi gusto, al paralelismo o.a la simple
repeticion,
on objeto de demostrar ad actos el variado eardeter
de estos tres tipos de disposiion ric, vamnos a api
Carlos sucesivamente a un misino tema, por ejemplo,
al tema de Ia Flauta magica, ce Mozart!
0) En ritmo paralelo
Fue preciso, como es natural, modificar también el
listo melddieo, pero esto no afeeta en modo alyune
In euestion que’ aqut examinamos. ‘Tratundose de‘demostrado no ser original suyo), no seri faci
‘loro esta, juzgar imparcial y-objetivamente el e
Por mi parte, confleso que prefiero las dos variantes
ritmicas‘al mismo original.