utolesión: Definicion, Causas, Factores de
Riesgo, Sintomas, Diagnostico, Tratamiento y
Prevencion
por Sociedad Internacional de Autolesión | 16 Nov, 2011 | Artículos científicos, Noticias, Para
evitar la autolesion, Proyecto recopilaciones sobre autolesión, Proyectos y actividades, Que es la
autolesion, Trastornos y enfermedades relacionadas con la autolesión | 12 Comentarios
Aunque en la Guia de Autolesión dispones de más información,
dejamos una revisión al respecto:
Definición
La automutilación o la autolesión es cualquier daño realizado por una persona
sobre su propio cuerpo sin la intención de suicidarse. La automutilación es un
acto compulsivo que se puede llevar a cabo para liberarse de dolor emocional,
furia o ansiedad, para revelarse en contra de la autoridad, para jugar con
comportamientos arriesgados o para sentirse en control. En algunos casos, el
comportamiento no tiene relación con el control emocional sino con un
trastorno neurológico o metabólico.
Este comportamiento no es aceptado socialmente, ni es parte de una
tradición religiosa o forma de arte.
Causas
La automutilación es un trastorno grave del control de los impulsos que a
menudo se asocia con otros trastornos psiquiátricos, por ejemplo:
Trastorno de personalidad limítrofe (más común)
Depresión
Abuso de sustancias ( alcoholismo o consumo de drogas)
Trastornos alimenticios ( anorexia o bulimia)
Psicosis
Trastornos de personalidad antisocial
Trastorno de estrés postraumático
Cerebro, el órgano psicológico:
© 2011 Nucleus Medical Media, Inc. La automutilación suele estar asociada
con trastornos psiquiátricos que pueden ser causados por desequilibrios
químicos en el cerebro.
También puede relacionarse con trastornos neurológicos o metabólicos como:
Siringomielia (trastorno que causa la formación de quistes en la
columna vertebral)
Síndrome de Tourette (trastorno neurológico)
Autismo (trastorno que provoca problemas sociales, conductuales y del
habla)
Síndrome de Lesch-Nyhan (trastorno genético)
Factores de riesgo
Estos factores aumentan la probabilidad de desarrollar esta afección. Informe
al médico si presenta alguno de los siguientes factores de riesgo:
Abuso sexual, físico o emocional durante la niñez
Violencia o algún otro abuso de familiares en el hogar
Trastorno de estrés postraumático
Reclusión en prisión
Sexo: femenino
Edad: adolescencia
Retraso mental
Autismo
Ciertos trastornos metabólicos
Síntomas
Los síntomas de la automutilación varían. Los síntomas más comunes son:
Cortarse la piel con objetos filosos (lo más común)
Escarbarse o quemarse la piel
Rascarse o autogolpearse
Picarse con agujas
Golpearse la cabeza
Presionarse los ojos
Morderse el dedo, los labios o el brazo
Jalarse los cabellos
Picarse la piel
Rara vez, en casos muy severos, la automutilación puede incluir:
Huesos rotos
Amputación
Castración
Suicidio
Diagnóstico
La automutilación puede ser difícil de diagnosticar. Con frecuencia, las
personas que se automutilan se sienten culpables o avergonzados por su
conducta e intentan ocultarlo. Un doctor puede ser el primero en ver el daño
físico causado por la automutilación. Para ser diagnosticado, los síntomas
deben presentar el siguiente criterio:
Preocupación por el daño físicamente provocado
Imposibilidad para resistirse a las conductas autodañinas que resultan
en lesiones de tejido
Incremento de la tensión previa a la autolesión una y sensación de
alivio después del acto
No tener una intención suicida en la automutilación
Para realizar un diagnóstico preciso, el psicólogo o psiquiatra evaluará otras
condiciones, como trastornos de personalidad o del estado de ánimo, y la
presencia de ideas suicidas.
Tratamiento
El tratamiento suele ser médico y psicológico, e incluye la administración de
medicamentos.
Tratamiento Médico
Un médico evaluará si se requiere atención inmediata para prevenir mayores
daños por ingestión, heridas u otro tipo de daños corporales.
Evaluación psicosocial
Se puede evaluar la capacidad mental, los niveles de angustia y las
enfermedades mentales de una persona.
Tratamiento Psicológico
El tratamiento psicológico puede llevarse a cabo de forma individual o grupal.
Generalmente, el tratamiento está dirigido a tratar la dificultad emocional, el
trauma o el trastorno subyacente. También puede incluir terapia cognitiva
conductual.
Medicamentos
El tratamiento incluye:
Antidepresivos
Antipsicóticos
Reguladores del estado de ánimo
Anticonvulsivos
Prevención
La mejor medida preventiva es buscar ayuda profesional tan pronto como sea
posible cuando haya depresión, trauma, problemas emocionales u otros
trastornos que puedan llevar a la automutilación.
REFERENCES:
Bristol Crisis Service for Women website. Available at:
[Link] .
Database of abstracts of reviews and effects (DARE). Psychosocial
interventions following self harm: systematic review of their efficacy in
preventing suicide. Centre for Reviews and Dissemination website. Available
at: [Link] .
Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorder . 4th ed. Washington, DC:
American Psychiatric Association; 2000.
The International Child and Youth Care Network website. Available at:
[Link] .
Self-harm: the short-term physical and psychological management and
secondary prevention of self-harm in primary and secondary care. National
Institute for Health and Clinical Excellence website. Available at:
[Link] .
Self-injury in adolescents. American Academy of Child and Adolescent
Psychiatry website. Available at:
[Link] . Accessed July 2003.
Self-injury/cutting. Mayo Clinic website. Available at:
[Link] . Updated August
2008. Accessed February 23, 2009.
Slee N, Garnefski N, van der Leeden R, et al. Cognitive-behavioral
intervention for self-harm: randomized controlled trial. Br J Psychiatry .
2008;192:202-211.
Taiminin T, Kallio-Soukainen K, Nokso-Koivisto H, Kaljonen A, Helenius H.
Contagion of deliberate self-harm among adolescent inpatients. J Am Acad
Child Adolesc Psychiatry . 1998;37:211.
Ultima revisión marzo 2011 por Theodor B. Rais, MD
Last Updated: 3/10/2011
FUENTE: Por Rick Alan en [Link]
Para más información: Guia de Autolesión
Otras personas también leyeron...
Autolesiones y Comportamiento Autodestructivo - Monografía
Relación entre autolesion no suicida y trastornos de alimentacion - Traducciones
CRPSIR
Autolesión y trastornos alimentarios - Bolivia
12 Comentarios
1.
Félix. el 18 julio, 2017 a las 00:37
Mí nieta está pasando y sus cortes son como un galón de orgullo, no lo oculta,
son muchos cortes, demasiado, tuvimos una linda relación, yo la vi nacer y
estuvimos juntas hasta los 13 años, ella adora a su mamá, o sea mí hija, ésta
ha jugado con las dos, yo me he enterado él mes pasado,
2.
Sociedad Internacional de Autolesión el 18 julio, 2017 a las 01:36
Hola Félix. Te hemos contestado por email.
3.
Anghela el 12 octubre, 2017 a las 01:20
necesito ayuda
4.
Sociedad Internacional de Autolesión el 12 octubre, 2017 a las 02:00
Hola Anghela. Te hemos contestado por email
5.
Karol Ordoñez el 7 enero, 2018 a las 10:54
Necesito Ayuda Estoy pasando Por Muchas Cosas Y Recientemente Me
Hecho Daño Y Cada Vez Que Lo Hago Empeoran A Cada Corte
6.
Sociedad Internacional de Autolesión el 9 enero, 2018 a las 13:59
Hola Karol. Dispones de una consulta gratuita
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7.
Ryan el 21 febrero, 2018 a las 21:03
necesito ayuda despues del divorcio me siento culpable me estoy
chicoteando mi cuerpo
8.
Sociedad Internacional de Autolesión el 22 febrero, 2018 a las 12:53
Hola Ryan. Dispones de una consulta gratuita
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9.
Alcardoc el 1 marzo, 2018 a las 19:40
mi hijo se esta autolesionando , hace cortes pequeños en el antebrazo, no me
explica el porque , soy padre divorciado a cargo de 3 niños adolescentes , el
mayor tiene 14 años, es muy reservado no me explica el porque de su
conducta, los otros tienen 12 y 11 años, gracias
10.
Sociedad Internacional de Autolesión el 1 marzo, 2018 a las 20:07
Hola Alcardoc. Dispones de una consulta gratuita
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11.
Romina Geronimo el 3 mayo, 2018 a las 13:13
Necesito ayuda
12.
Sociedad Internacional de Autolesión el 3 mayo, 2018 a las 13:46
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prevencion/
ACTUALIDAD PSICOLOGIA/PSÍQUIATRIA
Autolesiones ¿por qué lo hacen?
Las autolesiones suelen formar parte de diversos trastornos psiquiátricos. Te hablamos sobre ellas, cómo
reconocerlas, y cómo poder ayudar.
16/10/2013 a las 20:09 UTC · Omicrono
EN: TRASTORNO TRASTORNO MENTAL
Las autolesiones son todas aquellas conductas que implican causarse daño a uno
mismo cuando esto no es por placer o con intención de acabar con la vida de unos
mismo.
Por ejemplo: cortes (85%), quemaduras (30%), golpes (32%), punciones, arañazos,
pellizcos, arrancarse el pelo (7%), envenenarse, etc… Las autolesiones pueden
tener muchas funciones y causas.
Son una conducta que impacta mucho a las personas que les rodean que suelen
reaccionar con espanto y miedo y por ello voy a intentar explicar un poco mejor
porque se produce y que puedes hacer si tú te autolesionas.
¿Por qué se autolesiona la gente?
Primero debemos tener en cuenta que si bien las autolesiones son una conducta
parasuicida, no son una conducta suicida en sí. El suicidio suele intentar acabar con
el sufrimiento, acabar con la vida (suelen preferir métodos indoloros o no
violentos), mientras que la autolesión provoca un dolor o una distracción. Esto es
complicado de entender. Sí es cierto que muchas personas se lesionan como
preludio a un intento de suicido posterior, tantean el terreno y este es el peligro, la
escalada de daño que puede acabar últimamente comportando un riesgo para la
persona, incluso sin que la persona tenga intención. Pero por lo general las
autolesiones son una forma o de castigo o de distracción (tienen una función
diferente a la suicida lo cual no implica que no estén asociadas a ella). Por lo
general podemos describir seis grupos de motivos para que alguien se autolesione:
Para llamar la atención: Las autolesiones son muy llamativas y hacen que los
demás sientan la necesidad de estar encima de la persona por miedo a que lo
vuelva a hacer, son un arma muy potente ante la que los demás poco pueden
hacer, en algunos casos buscan atención, afecto, que se les escuche y que se
haga lo que ellos quieren. Muchas veces se utiliza la lesión como amenaza
(“si me dejas me autolesionaré”…) o para culpar a la otra persona y hacer que
se sienta mal. NO todas las autolesiones son por este motivo (de hecho más
bien pocas lo son) y hay que ir con mucho cuidado de ignorar una señal de
este tipo pues puede que no lo estén haciendo para llamar la atención. Por lo
general este punto se suele omitir por miedo a crear perjuicios hacia la gente
que se autolesiona, pero lo cierto es que sí hay un porcentaje que lo hacen por
este motivo (puede ser de forma inconsciente) aunque sean pocos.
Para castigarse: Una baja autoestima, sentimientos de culpabilidad, de no ser
merecedor de algo, de ser responsable por algo negativo pueden llevar a la
persona a pensar que son “malos” y que merecen un castigo. Muchas veces
representan sentimientos de odio o rechazo o disgusto hacia uno mismo.
Suelen ser personas con muy baja autoestima.
Para evadir un malestar emocional: esto es como lo de que si te duele la mano
rómpete la pierna (es una distracción). El malestar físico (el dolor) tiene
prioridad sobre cualquier otra sensación, detiene todo camino del
pensamiento, interrumpe los sentimientos. Cuando sentimos dolor no
pensamos en nada más, y esto es lo que busca alguien en estos casos de una
autolesión. Cuando hay rumiaciones fuertes, pensamientos negativos
constantes, ansiedad, depresión, la persona puede lesionarse por el propio
malestar que estos producen pero también porque la autolesión bloqueará
temporalmente esos pensamientos. Es una forma de controlar las emociones.
Por ejemplo si alguien está muy muy enfadado o muy muy ansioso, esas
emociones empiezan a sobrepasar a la persona, es fácil que en pocos ensayos
la persona aprenda a lesionarse como método para frenar ese enfado
creciente. Es como una válvula que libera esa tensión emocional.
Como conducta para-suicida, tanteo del terreno: Muchos suicidas habían
previamente llevado a cabo tentativas. Por ejemplo cortes en las muñecas
previos al corte más profundo. A veces es para ver si son capaces, para saber
que van a sentir en el momento. A veces demuestra una inseguridad, aún no
están seguros y en el momento frenan la conducta antes de que sea letal. Se
calcula que un 15% de las personas que se autolesionan tienen tendencias
suicidas.
Para asumir un control sobre situaciones que sobrepasan a la persona: Esto
sería similar a lo que ocurre con la anorexia, en este tipo de conductas
dañinas para uno mismo pueden influir sentimientos o necesidad de control,
aun cuando uno no puede controlar a los demás o lo que le rodea, si puede
controlar su propio cuerpo. Esta necesidad de sentir control sobre uno mismo
puede asociarse junto con los otros factores que hemos comentado y influir
en la conducta autolesiva, que puede representar una forma de autocontrol o
simplemente control.
Por sentimientos de vacio crónico: Cuando uno lleva mal mucho tiempo o por
diferentes motivos puede acabar “embotado”, que no siente nada (ni bueno ni
malo). Muchas veces estos sentimientos de vacío, de que falta algo o de que
no se puede sentir nada pueden ser muy frustrantes y llevar a la persona
desear sentir algo, por malo que sea. La autolesión causa dolor y sentimientos
que pueden hacer que la persona los utilice para suplir esos episodios de
vacío existencial, para hacerles sentir “vivos”.
Datos y trastornos asociados a las
autolesiones
Las autolesiones pueden aparecer por si solas pero es seguro que son una simple
representación de un problema más complejo de fondo, se estima que el 50% de las
autolesiones están asociadas a un trastorno mental. Una autolesión es un síntoma,
no un trastorno (se plantea para la nueva versión del DSM-V incluirlas por si solas
como trastorno). Toda autolesión debe ser considerada y no ignorada, al menos
hasta que se descarte ningún peligro o que esto forme parte del tratamiento.
Cerca de un 10% de los ingresos hospitalarios se deben a autolesiones. Las
autolesiones son mucho más frecuentes de lo que pensamos (se dan en un 4% de la
población general), especialmente en la época de la adolescencia (llegan al 14-
15%). Además las cifras suben mucho si tenemos en cuenta el haberlo hecho alguna
vez en la vida y si nos adentramos en la población psiquiátrica las tasas son aún
más elevadas.
Las mujeres se autolesionan más con cortes, los hombres con quemaduras.
Hay muchos trastornos en los que aparecen las autolesiones, el más común y el
UNICO en el que se considera uno de los criterios de diagnóstico sufrir
autolesiones es el trastorno límite de la personalidad. En este trastorno las
autolesiones aparecen en un 70% de los pacientes y entre el 8 y 10 % consuman
suicidio.
Las autolesiones son también frecuentes en los retrasos mentales severos pero se
tratan realmente de un caso algo diferente por lo que no entraremos en ello.
En el trastorno de personalidad histriónica pueden aparecer autolesiones aunque es
en este más probable que se asocien a una llamada de atención. También pueden
aparecer en otros trastornos de personalidad (como el antisocial).
Está claro que en la depresión (o el trastorno bipolar) los sentimientos de malestar
pueden acabar llevando a la persona a autolesionarse.
Las autolesiones pueden ocurrir en momentos o episodios de despersonalización en
los que la persona no es consciente de lo que está haciendo. Así mismo en
ocasiones en episodios psicóticos las voces pueden inducir a las autolesiones.
Se asocia también con los trastornos de la conducta alimentaria y los trastornos por
consumo de sustancias.
Las autolesiones también pueden aparecer en el trastorno por estrés postraumático.
Factores asociados a las autolesiones
Ninguno de estos factores predice por si solo las autolesiones. Las autolesiones
pueden aparecer en personas que no cumplen estos factores aunque es poco
frecuente.
Factores de riesgo: Ser mujer, tener entre 15 y 25 años, vivir en una institución o
centro, personas dependientes de alcohol o drogas.
Factores precipitantes: Bullying, embarazo no deseado, enfermedad física grave,
divorcio de los padres o problemas familiares, abuso sexual, violencia doméstica,
duelo, depresión, problemas económicos o en el trabajo, ansiedad, problemas en las
relaciones sociales, suicidio o autolesiones de alguien cercano (este factor afecta
más a los adolescentes), ansiedad, soledad… El alcohol está presente en muchos de
los periodos autolesivos, desinhibe y fomenta la conducta impulsiva por lo que es
una mala combinación.
Factores de base en la persona que serían de riesgo: Baja autoestima, imagen
corporal pobre o distorsionada, sentimientos de rechazo por parte de los demás o de
ser diferente, ser una persona aislada, bajas habilidades sociales, diferencias
culturales o raciales, mala adaptación al entorno, alto neuroticismo (como rasgo de
personalidad), presentar algún trastorno psicológico (ver más arriba).
Biología de las autolesiones
El sistema más implicado en las conductas suicidas y autolesivas es el de la
serotonina (5HT). Los niveles de serotonina bajos se asocian a las autolesiones,
impulsividad y agresividad. Por ello se utilizan medicamentos que aumenten los
niveles de la misma en el cerebro (antidepresivos).
Hay teorías que defienden que la autolesión propicia una liberación de endorfinas.
Los medicamentos como la naltrexona y la naloxona actuarían sobre este sistema.
Este caso se contempla más en las autolesiones estereotípicas de los retrasos
mentales o autismos.
Condicionamiento y contingencias: Se contempla que existen factores de
condicionamiento que pueden ayudar a mantener la conducta. Esta se mantiene
porque tiene una función: disminuir el malestar, obtener algo o incluso
proporcionar activación fisiológica. La autolesión representa una conducta de
evitación. Además esta conducta puede acabar asociándose al lugar en que se
practica o a ciertas situaciones, de esta manera cuando la persona se adentre en esa
situación aparecerá el impulso de lesionarse pues los circuitos que regulan esta
conducta en esa situación habrán resultado reforzados por la repetición.
Otros riesgos
Las autolesiones son dañinas sí pero hay factores después de la lesión que la
persona no tiene en cuenta en el momento. Muchas veces las heridas se infectan y
puede ser peligroso e incluso la persona puede enfermar o dañar funciones o áreas
vitales del cuerpo.
Además las cicatrices serán visibles durante un periodo muy largo (si no llegan a
ser permanentes), deberemos llevar ropa que tape la herida, maquillarla, esconderla
y todo el empeoramiento de las relaciones sociales que implica mantener algo así
oculto. Podemos tener problemas en el trabajo si descubren las cicatrices,
problemas de pareja (tal vez no podremos mantener relaciones sexuales por miedo
a que vean las cicatrices al quitarnos la ropa)…
Mitos sobre las autolesiones
Es falso que la gente que se autolesiona es masoquista, no es que sienta
placer en el dolor. De hecho hay estudios que demuestran que la mayoría de
las veces los sujetos no sienten el dolor proporcional a la lesión o no como el
resto de personas, sólo un 10% manifestaban sentir mucho dolor, mientras
que el 67% reportaron poco o nada de dolor.
Es falso que las autolesiones sean una llamada de atención. La mayoría de las
veces son ocultadas y son pocos los casos en que es para llamar la atención.
Es falso que todos los que se autolesionan son suicidas. Es un mecanismo de
defensa utilizado para sobrevivir, no con intención de morir.
Es falso que es una cosa de la edad y se les pasará cuando crezcan. Hay un
porcentaje que efectivamente solucionará el problema por si solo pero,
¿realmente vale la pena arriesgarse? Mucha gente sigue haciéndolo cuando
crecen y necesitan ayuda.
Es falso que todos los que se autolesionan han sufrido abusos. Hay muchos
motivos que pueden llevar a una persona a autolesionarse, y esto representa
una forma de afrontamiento.
Es falso que el que se lesiona es porque quiere. No es tan fácil, uno no se
hace daño porque sí. Es un círculo vicioso del que es difícil salir.
Es falso que autolesionarse sea solo cortarse. Ingerir objetos, envenenarse,
darse contra una pared, arrancarse el pelo y otros varios tipos de daño
también son autolesiones.
Es falso que si la herida no es grave, entonces tampoco lo es el problema. No
debemos infravalorar el peso de una lesión, si una persona hace el esfuerzo de
contarnos lo que le pasa debemos tomarles en serio, nuestra reacción tendrá
un gran impacto en ellos.
Es falso que todos los que se lesionan tienen personalidad límite. La relación
es más bien a la inversa, es muy probable que el límite se autolesione pero
ello no quiere decir que el que se autolesione sea límite.
Es falso que la gente se autolesiona para ser “popular” o “encajar”. Si lo
hiciera una vez aún se podría sostener pero autolesiones repetidas no tienen
nada que ver.
¿Qué hacer frente a las autolesiones?
Pedir ayuda. Las autolesiones son un problema serio que requiere ayuda
profesional. Es probable que la persona no lo haya contado por vergüenza, culpa o
miedo a lo que pensarán los demás. A veces temen que se les ingrese. Debemos
mostrarnos comprensivos y dejar que la persona nos pueda hablar de su problema.
Si lo ha estado ocultando está claro que no era para llamar la atención. La reacción
más típica de la gente es ignorar las autolesiones por lo espeluznantes que resultan
vistas desde fuera, sí, son impactantes pero no debemos dejar que el afectado lo
note, por mucho que nos cueste es mejor dejar que se explique y que sepa que le
vamos a apoyar sin mostrarnos asustados, impactados o asqueados (la mayoría de
la gente no soporta hablar de temas así), tampoco debemos hacer como si nada.
Deben percibir la gravedad de la situación pero desde el apoyo. Debemos saber que
el hablar de ello no va a empeorar el caso, es más le va a permitir a la persona
utilizar una vía de expresión o liberación diferente a la habitual (las lesiones).
Debemos tranquilizarle sobre sus miedos (suelen temer que los demás piensen que
está loco o que es peligroso). Debemos decirle que queremos ayudarles y que no va
a pasar nada malo, que cuenta con apoyo y que ir a hablar con un psicólogo no
implica que se le vaya a ingresar en un hospital, esto solo se realiza en casos graves
o cuando hay un peligro para la persona (en todo caso por su propio bien), de todas
maneras las estancias son breves y solo mientras dura el episodio.
A mucha gente le dan miedo las personas que se autolesionan y esto les hace a ellos
sentir peor. Las personas que se autolesionan no suponen un peligro para los demás,
no son agresivos (por regla general) hacia los demás ni van a hacernos daño. Si es
cierto que puede que acaben autolesionandose delante nuestro pero lo más probable
es que lo hagan de todas maneras con lo que nuestra presencia en todo caso puede
ayudar.
En algunas ocasiones se les recetarán ISRS (antidepresivos) por su función
reguladora de la serotonina y del estado de ánimo (alteración asociada a estos
episodios). También pueden recetárseles antipsicóticos.
En cualquier caso la terapia psicológica debería ser obligatoria, es imprescindible.
Desde ella se abordarán técnicas conductuales y cognitivas que modificarán la
conducta y los pensamientos asociados a ella, y nos permitirán entender porque la
persona empezó a autolesionarse.
Solo el 10% de personas que se autolesionan pide ayuda, el resto sufren en silencio.
Si tú o alguien que conoces se autolesiona aquí hay algunas estrategias que pueden
servir en el momento de necesidad para evitar autolesionarte. Algunas permitirán
canalizar la ira, otras sentir la sensación de una lesión sin llevarla a cabo realmente.
Pintar con un boli rojo la piel en lugar de cortarla.
Cubre con vendajes el lugar donde te gustaría cortarte.
Crea una herida con maquillaje.
Golpea una almohada o saco de boxeo.
Haz ejercicio físico.
Gritar o hacer mucho ruido con instrumentos o lo que sea.
Escribir lo mal que nos sentimos y luego romper el papel o estrujarlo.
Escribir en un diario.
Hablar con un amigo (no necesariamente de la autolesión).
Pintar o hacer algo artístico que represente nuestros sentimientos en ese
momento.
Coger cubitos de hielo con la mano.
Hay gente a la que le hace sentir bien meterse bajo la ducha con agua fría o
caliente (obviamente no demasiado sino sería una forma más de autolesión).
Estrujar un huevo en la mano
Romper algo que no sea valioso (sin hacernos daño), por ejemplo una revista,
una caja de cartón, una sabana vieja.
Pinchar globos.
Dibujar en las caras de la gente en las revistas.
Tirar fruta o hielo contra una pared (mejor una exterior y de nuestra
propiedad).
Chuta fuerte un balón contra una pared.
Construye muñecos de plastilina (y hazles a ellos las lesiones) o destroza un
peluche o muñeca.
Da palmadas hasta que te pique la mano.
Masajear en lugar de lesionar la zona.
Morder algo muy picante o amargo (limón, guindilla…).
Depílate con cera.
Píntate las uñas.
Ordena el armario por colores, cuenta hasta 100-500… Cuenta las baldosas,
luces, etc…
Disfrázate, juega a un videojuego, aprende palabrotas en otro idioma…
Si es la situación en la que estás la que te produce la necesidad de
autolesionarte y no puedes emplear alguna técnica para evadirla en ese caso
abandona la situación.
Siempre debemos intentar posponer el acto, decirnos, voy a esperar 10 minutos,
luego 15… Es un acto impulsivo y estos suelen desaparecer pasado el impulso
inicial. Es útil hacer una lista de porque no queremos hacerlo, de los efectos
negativos que tiene y los beneficios que aporta no hacerlo, así como la lista de
actividades anterior, así cuando el impulso llegue podemos leerla y esto nos
ayudará. También podemos llevar una lista con palabras o frases motivadoras o
incluso una carta diciendo porque nos queremos, nuestras cualidades positivas o
palabras que nos den fuerza y motivación: “tú puedes”, “vales mucho”…
Existe una alternativa virtualque permite realizar “cortes” en la pantalla pero esta
técnica no es para todo el mundo pues en algunos puede desencadenar una mayor
necesidad de llevar el acto a cabo (visualizar con precaución).
Existen muchas páginas de ayuda para personas que se autolesionan, aunque estén
en inglés a mí me han parecido particularmente completas estas tres:
[Link]
[Link]
[Link]
Para los de habla hispana:
[Link]
Imagen: Wikimedia Commons.
Ansiedad y depresión
Idioma:
Español (Spanish)
English (US)
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Muchos niños tienen miedos y preocupaciones, y de vez en cuando se sentirán tristes y
desesperanzados. Surgirán miedos intensos en diferentes momentos del desarrollo. Por ejemplo,
los niños pequeños a menudo sienten mucha angustia al separarse de sus padres, aunque estén
seguros y al cuidado de otra persona. Cuando los sentimientos de miedo y tristeza son
persistentes o extremos podrían deberse a ansiedad o depresión. Debido a que los síntomas son
principalmente pensamientos y sentimientos, se les llama trastornos de internalización.
Ansiedad
Cuando los niños no superan los miedos y las preocupaciones típicos de los niños pequeños, o
cuando los miedos y las preocupaciones son tantos que interfieren con las actividades escolares,
en la casa o en el juego, puede que se diagnostique un trastorno de ansiedad. Ejemplos de los
distintos tipos de trastornos de ansiedad incluyen los siguientes:
Sentir miedo al estar separado de los padres (ansiedad de separación).
Sentir un miedo extremo acerca de una situación o algo específico, como los perros,
insectos o ir al doctor (fobias).
Sentir mucho miedo de la escuela o de otros lugares donde haya personas (ansiedad
social).
Estar muy preocupado por el futuro y acerca de que sucedan cosas malas (ansiedad
general).
Presentar reiterados episodios de miedo intenso, repentino e inesperado, que se
producen con síntomas como palpitaciones del corazón o dificultad para respirar, o
sentirse mareado, tembloroso o sudoroso (trastorno de pánico).
La ansiedad puede presentarse en forma de miedo o preocupación, pero también puede hacer
que los niños estén irritables y enfadados. Los síntomas de la ansiedad también pueden incluir
problemas para dormir, además de síntomas físicos como fatiga, dolores de cabeza o dolores de
estómago. Algunos niños ansiosos no comunican sus preocupaciones y, por lo tanto, los
síntomas pueden pasar desapercibidos.
Las afecciones relacionadas incluyen el trastorno obsesivo-compulsivo y el trastorno por estrés
postraumático.
Depresión
Sentirse triste o desesperanzado en algunas ocasiones es parte de la vida de todos los niños. Sin
embargo, algunos niños se sienten tristes o sin interés en las cosas que antes solían disfrutar, o
se sienten indefensos o desesperanzados en situaciones en las que podrían hacer algo para
cambiarlas. Cuando el niño siente tristeza y desesperanza persistentes, puede que se
diagnostique depresión.
Ejemplos de comportamientos que a menudo se observan en niños que están deprimidos
incluyen los siguientes:
Sentirse triste, desesperanzado o irritable la mayor parte del tiempo.
No querer hacer cosas divertidas ni disfrutarlas cuando se hacen.
Cambios en los patrones de alimentación: comer mucho más o mucho menos de lo
habitual.
Cambios en los patrones del sueño: dormir mucho más o mucho menos de lo normal.
Cambios en el nivel de energía: sentirse cansado y sin fuerzas o tenso e inquieto la
mayor parte del tiempo.
Tener dificultad para prestar atención.
Sentirse despreciable, inútil o culpable.
Comportamientos autodestructivos o querer autolesionarse.
La depresión extrema puede hacer que el niño piense en el suicidio o planee suicidarse. En los
jóvenes de 10 a 24 años, el suicidio es la principal causa de muerte.
Algunos niños quizás no hablen acerca de sus pensamientos de desesperanza e indefensión, y es
posible que no parezcan estar tristes. La depresión también podría hacer que un niño cause
problemas o actúe sin motivación, de manera que los demás quizás no noten que está deprimido
o lo cataloguen de manera incorrecta como alborotador o perezoso.
Tratamiento para la ansiedad y la depresión
El primer paso del tratamiento es hablar con un proveedor de atención médica para hacer una
evaluación. La Academia Estadounidense de Siquiatría Infantil y de Adolescentes (AACAP, por
sus siglas en inglés) recomienda que los proveedores de atención médica evalúen a los niños en
forma rutinaria para detectar problemas de salud mental y del comportamiento. Algunos de los
signos y síntomas de ansiedad o depresión son los mismos que en otras afecciones, como en el
trauma. Hay síntomas específicos, como la dificultad para concentrarse, que pueden ser un signo
del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Es importante que se haga una
evaluación meticulosa para obtener el mejor diagnóstico y tratamiento. La consulta con un
proveedor de atención médica puede ayudar a determinar si la medicación debe ser parte del
tratamiento. Los profesionales de la salud mental pueden planificar una terapia que sea la mejor
para el niño y su familia. La terapia del comportamiento incluye la terapia infantil, la terapia
familiar o una combinación de ambas. La escuela también puede ser incluida en el plan de
tratamiento. En el caso de los niños muy pequeños, la participación de los padres en el
tratamiento es clave. La terapia cognitivo-conductual es una forma de terapia que se usa para
tratar la ansiedad o la depresión, en particular en niños mayores. Ayuda a que el niño cambie los
pensamientos negativos en una forma de pensar más eficaz y positiva, lo cual conduce a un
comportamiento más eficaz. La terapia del comportamiento para tratar la ansiedad puede incluir
ayudar a los niños a enfrentar y manejar los síntomas de ansiedad, mientras se los expone
gradualmente a sus propios miedos a fin de ayudarlos a aprender que no suceden “cosas malas”.
Los tratamientos también pueden incluir varias maneras de ayudar al niño a sentirse menos
estresado y a estar más sano, como con alimentos nutritivos, actividad física, suficientes horas
de sueño, rutinas predecibles y apoyo social.
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Buscador de siquiatras para niños y adolescentes, una herramienta de búsqueda de la Academia
Estadounidense de Siquiatría Infantil y de Adolescentes (AACAP).