Onco
Onco
PARA PROFESIONALES DE LA
SALUD DE PRIMER CONTACTO
ONCOLOGÍA GENERAL. Para profesionales de la salud de primer contacto | Editor: Samuel Rivera Rivera
Editor:
Dr. Samuel Rivera Rivera
Coeditores:
Dr. German Calderillo Ruiz
Dr. Miguel Quintana Quintana
PERMANYER MÉXICO
www.permanyer.com
ONCOLOGÍA GENERAL. Para profesionales de la salud de primer contacto | Editor: Samuel Rivera Rivera
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PERMANYER MÉXICO
ONCOLOGÍA GENERAL
PARA PROFESIONALES DE LA
SALUD DE PRIMER CONTACTO
PERMANYER
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© 2017 Permanyer
Mallorca, 310 – Barcelona (Cataluña), España
[email protected]
Dewi Acosta Mendoza Miguel Ángel Álvarez Avitia Yolanda Lizbeth Bautista Aragón
Unidad de Tumores Mamarios Clínica de Melanoma Servicio de Oncología Médica
Servicio de Oncología Instituto Nacional de Cancerología Centro Médico Nacional Siglo XXI
Hospital General de México Ciudad de México, México Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Dr. Eduardo Liceaga Ciudad de México, México
Ciudad de México, México Silvia Allende Pérez
Servicio de Cuidados Paliativos Germán Calderillo Ruiz
Álvaro Agüero Sibaja Instituto Nacional de Cancerología Servicio de Oncología Médica
Unidad de Tumores Mamarios Ciudad de México, México Unidad Funcional de Gastro-Oncología
Servicio de Oncología Instituto Nacional de Cancerología
Hospital General de México Claudia Arango Cruz Ciudad de México, México
Dr. Eduardo Liceaga Unidad de Tumores Mamarios
Ciudad de México, México Servicio de Oncología José Salvador Camacho Gutiérrez
Hospital General de México Unidad de Cancerología
Marco R. Aguilar Ortiz Dr. Eduardo Liceaga Servicio de Cirugía
Servicio de Oncología Médica Ciudad de México, México Hospital Santa María Chapalita
Instituto Nacional de Pediatría Guadalajara, Jal., México
Ciudad de México, México Farina E. Arreguín González
Servicio de Oncología Médica Rocío Cárdenas Cardós
Jorge Arturo Alatorre Alexander Centro Médico Nacional 20 de Noviembre Servicio de Oncología
Servicio de Oncología Médica Instituto de Seguridad y Servicios Sociales Instituto Nacional de Pediatría
Instituto de Enfermedades Respiratorias de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) Ciudad de México, México
Ismael Cosío Villegas Ciudad de México, México
Ciudad de México, México Agustín de Jesús Carrillo Cortez
Horacio Astudillo-de la Vega Centro Estatal de Cancerología
Jorge Adan Alegría Baños Genética y Oncología Molecular Servicios de Salud de Nayarit
Servicio de Oncología Médica Laboratorio de Investigación Traslacional Tepic, Nay., México
Instituto Nacional de Cancerología y Terapia Celular
Ciudad de México, México Hospital de Oncología Araceli Castellanos Toledo
Centro Médico Nacional Siglo XXI Servicio de Oncología Médica
Óscar Alonso-Luna Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Instituto Nacional de Pediatría
Laboratorio de NGS Director científico Ciudad de México, México
Nanopharmacia Diagnóstica Nanopharmacia Diagnóstica
Ciudad de México, México Ciudad de México, México Juan Carlos Casarez Price
Departamento de Consulta Externa
Isabel Alvarado-Cabrero Enrique Ávila Monteverde y Quimioterapia
Departamento de Patología Servicio de Cirugía Oncológica Instituto Estatal de Cancerología
Hospital de Oncología Hospital ISSSTE Dr. Fernando Ocaranza del Estado de Colima
Centro Médico Nacional Siglo XXI Hermosillo, Son., México Hospital General de Zona, n.º 1
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Ciudad de México, México Charles M. Balch Ciudad de México, México
M.D. Anderson Cancer Center
Houston, Texas, USA
III
Alicia Cervantes-Sánchez Pedro Mario Escudero de los Ríos Bárbara Garza García
Laboratorio de Oncopatología Molecular Unidad Médica de Alta Especialidad Opción Oncología
Nanopharmacia Diagnóstica Hospital de Oncología Monterrey, N.L., México
Ciudad de México, México Centro Médico Nacional Siglo XXI
Dirección General Eva María Gómez García
Benjamín Conde Castro Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Servicio de Oncología Médica
Departamento de Radiología e Imagen Ciudad de México, México Unidad Funcional de Tumores Ginecológicos
Unidad Médica de Alta Especialidad Centro Oncológico Estatal
de Oncología Miguel Ángel Farías Alarcón Instituto de Seguridad Social del Estado
Centro Médico Nacional Siglo XXI Departamento de Cirugía Oncológica de México y Municipios
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Centro Médico Nacional 20 de Noviembre Toluca, Edo. de México, México
Ciudad de México, México Instituto de Seguridad y Servicios Sociales
de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) Manuel Ismael González Geroniz
Miguel Corres Molina Ciudad de México, México Unidad Médica de Alta Especialidad 25,
Ginecólogo oncólogo Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Médico adscrito Pedro Figueroa Martínez Monterrey, N.L., México
Hospital Naval de Alta Especialidad Servicio de Oncología Médica
Ciudad de México, México Clínica de Especialidades del ISSSTE Jessica Fernanda González-Gutiérrez
San Luis Potosí, S.L.P., México Centro Dermatológico Dr. Ladislao
Seir Alfonso Cortés Cárdenas de la Pascua
Servicio Cirugía Oncológica Miguel Alberto Flores Fájer Ciudad de México, México
Centro Médico Dalinde Servicio de Cirugía Oncológica
Ciudad de México, México Centro Estatal de Atención Oncológica Jorge Alberto Guadarrama Orozco
Michoacán, Mor., México Oncólogo médico
Mario Cuéllar Hubbe Laboratorio de Oncología Genómica
Departamento de Piel y Partes Blandas Ali Flores-Pérez Hospital de Oncología
Instituto Mexicano de Cancerología (INCan) Laboratorio de Oncogenómica Centro Médico Nacional Siglo XXI
Ciudad de México, México Nanopharmacia Diagnóstica Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Ciudad de México, México Ciudad de México, México
Marcela Deffis Court
Centro Oncológico Médica Sur José Francisco Gallegos Hernández Héctor Gurrola Machuca
Ciudad de México, México Departamento de Tumores de Cabeza Departamento de Tumores de Cabeza
y Cuello y Cuello
Zuratzi Deneken Hernández Hospital de Oncología Centro Médico Nacional 20 de Noviembre
Servicio de Oncología Médica Centro Médico Nacional Siglo XXI Instituto de Seguridad y Servicios Sociales
FUCAM/IEM Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de los Trabajadores del Estado (ISSSTE)
Ciudad de México, México Ciudad de México, México Ciudad de México, México
María del Consuelo Diaz Romero Ana María Gama-Méndez Edgar Gutiérrez Aranguré
Servicio de Oncología Medica - Tumores Hospital General de México Centro Estatal de Cancerología
Digestivos Dr. Eduardo Liceaga Servicios de Salud de Nayarit
Instituto Mexicano de Cancerología (INCan) Ciudad de México, México Tepic, Nay., México
Ciudad de México, México
Roberto García Millán Enrique Guzmán de Alba
Luis Manuel Domínguez Parra Servicio de Cirugía Oncológica Subdirector de Cirugía
Servicio de Cirugía Oncológica Unidad Funcional de Tumores Ginecológicos Instituto Nacional de Enfermedades
Hospital Regional de Alta Especialidad Centro Oncológico Estatal Respiratorias Ismael Cosío Villegas
de la Península de Yucatán Instituto de Seguridad Social del Estado Ciudad de México, México
Mérida, Yuc., México de México y Municipios
Toluca, Edo. de México, México Sergio Hernández García
Marisela Escobar Villanueva Departamento de Tumores
Ginecóloga oncóloga Luis García Ríos Gastro-Intestinales
Hospital de Gineco-Obstetricia N.º 15 Departamento de Oncología Quirúrgica Laboratorio de Medicina Traslacional
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Hospital General Naval de Alta Especialidad Instituto Nacional de Cancerología
Chihuahua, Chih., México Secretaría de Marina Armada de México Ciudad de México, México
Ciudad de México, México
IV
Ángel Herrera Gómez Pablo Lezama del Valle Lourdes Mireya Manríquez Mejía
Servicio de Cirugía Oncológica Servicio de Cirugía Oncológica Unidad de Tumores Mamarios
Director general adjunto médico Hospital Infantil de México Federico Gómez Servicio de Oncología
Instituto Nacional de Cancerología Ciudad de México, México Hospital General de México
Ciudad de México, México Dr. Eduardo Liceaga
Saúl Lino Silva Ciudad de México, México
Marytere Herrera Martínez Departamento de Patología
Servicio de Tumores Gastrointestinales Instituto Nacional de Cancerología Laurence Marchat
Instituto Nacional de Cancerología Ciudad de México, México Programas en Biomedicina Molecular
Ciudad de México, México y Biotecnología
Javier Enrique López Aguilar Instituto Politécnico Nacional
Elisa Paola Jiménez Arrollo Hospital de Pediatría Ciudad de México, México
Unidad de Tumores Mamarios Centro Médico Nacional Siglo XXI
Servicio de Oncología Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Nancy Elizabeth Márquez Benavides
Hospital General de México Ciudad de México, México Unidad Médica de Alta Especialidad 25
Dr. Eduardo Liceaga Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Ciudad de México, México Mariana López Lemus Monterrey, N.L., México
Servicio de Oncología Médica
Miguel Ángel Jiménez Ríos Hospital Regional de Alta Especialidad Ana Elena Martin Aguilar
Servicio de Urooncología del Bajío Departamento de Oncología Médica
Instituto Nacional de Cancerología Léon, Gto., México Hospital de Oncología
Ciudad de México, México Centro Médico Nacional Siglo XXI
Froylán López López Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
José Roberto Juárez Díaz Oncólogo médico Ciudad de México, México
Unidad de Tumores Mamarios Aguascalientes, Ags., México
Servicio de Oncología Andrés Martínez Cornelio
Hospital General de México C.E. López Zavala Departamento de Uro Oncología
Dr. Eduardo Liceaga Servicio de Cirugía Oncológica Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE)
Ciudad de México, México Unidad Funcional de Tumores Ginecológicos Hospital de Oncología
Centro Oncológico Estatal Centro Médico Nacional Siglo XXI
Alejandro Juárez Ramiro Instituto de Seguridad Social del Estado Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Servicio de Oncología Médica de México y Municipios Ciudad de México, México
Centro Médico Nacional 20 de Noviembre Toluca, Edo. de México, México
Instituto de Seguridad y Servicios Sociales Gloria Martínez Martínez
de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) César López-Camarillo Servicio de Oncología Médica
Ciudad de México, México Posgrado de Ciencias Genómicas Centro Médico Nacional Siglo XXI
UACM Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Luis Enrique Juárez Villegas Ciudad de México, México Ciudad de México, México
Servicio de Oncología Pediátrica
Hospital Infantil de México Federico Gómez Allan Lozano-Romero Milagros Martínez Martínez
Ciudad de México, México Laboratorio de Oncogenómica Servicio de Oncología Quirúrgica
Nanopharmacia Diagnóstica Hospital General Regional No. 66
Fernando Ulises Lara González Ciudad de México, México Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Unidad de Tumores Mamarios Ciudad Juárez, Chih., México
Servicio de Oncología Marisol Luna Castillo
Hospital General de México Departamento de Sarcomas Héctor Martínez Saíd
Dr. Eduardo Liceaga y Tubo Digestivo Alto Clínica de Melanoma
Ciudad de México, México Hospital de Oncología Instituto Nacional de Cancerología
Centro Médico Nacional Siglo XXI Ciudad de México, México
Carlos A. Leal-Leal Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Instituto Nacional de Pediatría Ciudad de México, México Yazmín Lizeth Martínez Sánchez
Ciudad de México, México Unidad Médica de Alta Especialidad
Marcos César Luna Pastrana Hospital de Oncología
Denise Eugenia Lee Cervantes Unidad de Tumores Mamarios Centro Médico Nacional Siglo XXI
Servicio de Oncología Médica Servicio de Oncología Jefatura de Epidemiología
Fundación Médica Sur Hospital General de México Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Ciudad de México, México Dr. Eduardo Liceaga Ciudad de México, México
Ciudad de México, México
V
Rafael Medrano Guzmán David Orta Cortez Miguel Quintana Quintana
Departamento de Sarcomas Servicios de Medicina Interna, Oncología Servicio de Oncología
y Tubo Digestivo Alto Médica y Oncología Torácica Hospital Naval Ciudad de Mexico
Hospital de Oncología Hospital Naval de Alta Especialidad Secretaría de Marina
Centro Médico Nacional Siglo XXI Ciudad de México, México Ciudad de México, México
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Ciudad de México, México Omar Ortega García Gregorio Quintero Beuló
Unidad de Tumores Mamarios Unidad de Tumores Mamarios
Irving Javier Mejía Hernández Servicio de Oncología Servicio de Oncología
Cirugía General de Oncología Hospital General de México Hospital General de México
Hospital Ángeles Clínica Londres Dr. Eduardo Liceaga Dr. Eduardo Liceaga
Ciudad de México, México Ciudad de México, México Ciudad de México, México
Martín de Jesús Mota Gutiérrez Mario Alberto Ponce Viveros Rodolfo Rivas Ruiz
Servicio de Tumores mamarios Departamento de Radioterapia Centro de Adiestramiento
Centro Médico Hospital Dr. Gilberto Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) en Investigación Clínica
Gómez Maza Hospital de Oncología Coordinación de Investigación en Salud
Tuxtla Gutiérrez, Chis., México Centro Médico Nacional Siglo XXI Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Ciudad de México, México
José René Navarrete Herrera Ciudad de México, México
Unidad de Hematología y Oncología Clínica Silvia Rivas-Vera
Centro de Especialidades Médicas de Celaya Odilón Félix Quijano Castro Departamento de Hematología
Celaya, Gto., México Unidad Médica de Alta Especialidad Instituto Nacional de Cancerología
Hospital de Oncología Siglo XXI Ciudad de México, México
Horacio Noé López Basave Centro de Adiestramiento
Servicio de Gastro-Oncología Quirúrgica en Investigación Clínica Roberto Rivera Luna
Instituto Nacional de Cancerología Coordinación de Investigación en Salud División de Hematología Pediátrica
Ciudad de México, México Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Instituto Nacional de Pediatría
Ciudad de México, México Ciudad de México, México
VI
Samuel Rivera Rivera Jesús Eduardo Serrano Valdez Guadalupe Elizabeth Trejo Durán
Departamento de Oncología Médica Departamento de Oncología Médica Departamento de Radioterapia
Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Oncología Instituto Nacional de Cancerología
Hospital de Oncología Centro Médico Nacional Siglo XXI Ciudad de México, México
Centro Médico Nacional Siglo XXI Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Ciudad de México, México Raúl Rogelio Trejo Rosales
Ciudad de México, México Departamento de Oncología Médica
Santiago Sherwell Cabello Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE)
C. Rodríguez Acosta Servicio de Cirugía Oncológica Hospital de Oncología
Servicio de Radiooncología FUCAM/IEM Centro Médico Nacional Siglo XXI
Unidad Funcional de Tumores Ginecológicos Ciudad de México, México Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Centro Oncológico Estatal Ciudad de México, México
Instituto de Seguridad Social del Estado Nora Sobrevilla Moreno
de México y Municipios Servicio de Oncología Medica Miguel Antonio Uribe Uribe
Toluca, Edo. de México, México Clínica de tumores Genitourinarios, Unidad de Tumores Mamarios
Cabeza y Cuello y Melanoma Servicio de Oncología
Ivonne Roy Instituto Nacional de Cancerología Hospital General de México
Centro de Adiestramiento Ciudad de México, México Dr. Eduardo Liceaga
en Investigación Clínica Ciudad de México, México
Coordinación de Investigación en Salud Rosalía Souto del Bosque
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Servicio de Radioterapia Azcary Vázquez Tinajero
Ciudad de México, México Hospital de Especialidades N.º 1 Unidad de Tumores Mamarios
Centro Médico Nacional de León Servicio de Oncología
Erika Ruiz-García León, Gto., México Hospital General de México
Departamento de Tumores Dr. Eduardo Liceaga
Gastro-Intestinales Chris Tania Echeveste Mora Ciudad de México, México
Laboratorio de Medicina Traslacional Unidad de Tumores Mamarios
Instituto Nacional de Cancerología Servicio de Oncología Lourdes Vega Vega
Ciudad de México, México Hospital General de México Hospital Infantil Teletón de Oncología
Dr. Eduardo Liceaga Querétaro, Qro., México
Joel Salazar Cavazos Ciudad de México, México
Opción Oncología María Teresa Vega-González
Monterrey, N.L., México Diego Moisés Tavera Zepeda Instituto Nacional de Cancerología
Unidad Médica de Alta Especialidad Ciudad de México, México
Rosa Angélica Salcedo Hernández Hospital de Oncología
Departamento de Ginecología Centro Médico Nacional Siglo XXI Liliana Velasco Hidalgo
Instituto Nacional de Cancerología Departamento de Epidemiología Servicio de Oncología Pediatra
Ciudad de México, México Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Instituto Nacional de Pediatría
Ciudad de México, México Ciudad de México, México
Benito Sánchez Llamas
Centro Médico Nacional de Occidente José Adalberto Toriz Hernández Emma Verastegui Avilés
Ciudad de México, México Servicio de Oncología Servicio de Cuidados Paliativos
Hospital General Naval de Alta Especialidad Instituto Nacional de Cancerología
Bernardino Gabriel Santiago Concha Secretaría de Marina, Armada de México Ciudad de México, México
Departamento de Radioterapia Servicio de Oncología
Instituto Nacional de Cancerología Hospital General Regional 2, Villa Coapa Marta Zapata Tarrés
Ciudad de México, México Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Servicio de Oncología
Ciudad de México, México Instituto Nacional de Pediatría
Anna Scavuzzo Ciudad de México, México
Servicio de Urooncología Alfonso Torres Rojo
Instituto Nacional de Cancerología Servicio de Cirugía Oncológica
Ciudad de México, México Centro Oncológico Internacional
Ciudad de México, México
VII
VIII
Abreviaturas
IX
MEN neoplasia endocrina múltiple RECIST Response Evaluation Criteria In Solid Tumors TCG tumor de células germinales
MSI inestabilidad de microsatélite RM resonancia magnética TCGNS tumor de células germinales no
mTOR RMS rabdomiosarcoma seminoma
MVAC metotrexato, vinblastina, adriamicina y RN revisión narrativa TCGS tumor de células germinales seminoma
cisplatino ROCA Risk of Ovarian Cancer Algorithm TEE tasa estandarizada por edad
ROMA Risk of Ovarian Malignancy Algorith Tg tiroglobulina
NAT N-acetiltransferasa RP receptor de progesterona TGF-β factor de crecimiento transformante β
NCCN National Comprehensive Cancer Network RPA recursive partitioning analysis TKI inhibidor de la tirosina cinasa
NDS neoplasia definitoria de SIDA RR riesgo relativo TNE tumor neuroendocrino
NEM neoplasia endocrina múltiple RRP receptor conocedor de patrones TNM Tumor-Node-Metastasis
NEM2 neoplasia endocrina múltiple tipo 2 RS riesgo de sesgo TNPP tumor neuroectodérmico primitivo
NIC neoplasia intraepitelial cervical RT radioterapia periférico
NLST RTC3D radioterapia conformacional en tercera TR
NNDS neoplasia no definitoria de SIDA dimensión TSH
NTG neoplasia trofoblástica gestacional RTUV resección transuretral TTSP tumor trofoblástico del sitio placentario
RV razón de verosimilitud
OMS Organización Mundial de la Salud UCLA
OR odds ratio SEE sarcoma del estroma endometrial UH
SEER Surveillance Epidemiology and End Results UICC
PC práctica clínica SG supervivencia global UKCTOS UK Collaborative Trial of Ovarian Cancer
PD1 SI sistema inmune Screening
PE etopósido y cisplatino SIADH síndrome inapropiado de la secreción de UKFOCSS UK Familial Ovarian Cancer Screening
PET tomografía por emisión de positrones la hormona antidiurética Study
PET-CT tomografía por emisión de positrones SIHAD UMAE Unidad Médica de Alta Especialidad
tomografía computarizada SK sarcoma de Kaposi Uro-TC urotomografía
PLE periodo libre de enfermedad SLE supervivencia libre de enfermedad USG ultrasonido
PLV permeación linfovascular SLP supervivencia libre de progresión UV ultravioleta
PM materia particulada SLT síndrome de lisis tumoral
poli-QT poliquimioterapia SNC sistema nervioso central v.o. vía oral
PORT radioterapia postoperatoria SNV VEGF factor de crecimiento del endotelio
PP SOH sangre oculta en heces vascular
PSA antígeno de próstata específico SP síndrome paraneoplásico VEGFR receptor del factor de crecimiento del
PTH hormona paratiroidea SSA endotelio vascular
PTHrP proteína relacionada con la hormona STBNR sarcoma de tejido blando no VHB virus de la hepatitis B
paratiroidea rabdomiosarcoma VHC virus de la hepatits C
PTV planning target volume SV sobrevida VIP etopósido, ifosfamida y cisplatino
PVC SVCS síndrome de vena cava superior VP valor predictivo
SVG VPH virus del papiloma humano
QA quimioterapia adyuvante SVLP VPN valor predictivo negativo
QT quimioterapia SZE síndrome de Zollinger-Ellison VPP valor predictivo positivo
QTNA quimioterapia neoadyuvante VSG velocidad de sedimentación globular
QTRT quimiorradioterapia TAP
Qx quirúrgico TARAA terapia antirretroviral de alta actividad WT wild type
TB terapia blanco
RAP resección abdominoperineal TC tomografía computarizada XELIRI capecitabina e irinotecan
RE receptor de estrógeno TCG XELOX oxaliplatino y capecitabina
X
Índice
Prefacio. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XV
M. Quintana Quintana
Prólogo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XVII
S. Rivera Rivera
Introducción. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XIX
G. Calderillo Ruiz
I. GENERALIDADES
Capítulo 1
Epidemiología del cáncer y tendencias en una unidad médica de tercer nivel . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
Y.L. Martínez Sánchez, P.M. Escudero de los Ríos y D.M. Tavera Zepeda
Capítulo 2
Génesis del cáncer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
D. Orta Cortez
Capítulo 3
Principales aspectos moleculares del cáncer. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
H. Astudillo-de la Vega, A. Flores-Pérez, A. Lozano-Romero, Ó. Alonso-Luna, A. Cervantes-Sánchez, C. López-Camarillo y E. Ruiz-García
Capítulo 4
Etapificación en cáncer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
M. Martínez Martínez
Capítulo 5
Principios del tratamiento quirúrgico del cáncer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
Á. Herrera Gómez, A. Mitsuo León Takahashi y R.A. Salcedo Hernández
Capítulo 6
Principios de tratamiento con radioterapia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29
R. Souto del Bosque
Capítulo 7
Principios del tratamiento sistémico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36
M. Quintana Quintana y M. del C. Díaz Romero
Capítulo 8
Principios de la radiología como diagnóstico y tratamiento. Radiología en oncología . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 43
B. Conde Castro
Capítulo 9
Patología quirúrgica oncológica. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
I. Alvarado-Cabrero
Capítulo 10
Introducción a la metodología en investigación clínica de la práctica clínica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53
R. Rivas Ruiz, M. Pérez, I. Roy, F. Quijano y L. Palacios
Capítulo 11
Marcadores tumorales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 62
Z. Deneken Hernández, M. López Lemus y S. Sherwell Cabello
Capítulo 12
Prevención del cáncer. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69
J. Salazar Cavazos y B. Garza García
Capítulo 13
Métodos de detección temprana del cáncer. Detección temprana en cáncer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79
J.A. Guadarrama Orozco y M. de J. Mota Gutiérrez
XI
II. CABEZA Y CUELLO
Capítulo 14
Cáncer de cabeza y cuello. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85
J.F. Gallegos Hernández
Capítulo 15
Cáncer de tiroides . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 90
H. Gurrola Machuca y I.J. Mejía Hernández
Capítulo 16
Tumores de paratiroides . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100
A. de Jesús Carrillo Cortez y E. Gutiérrez Aranguré
III. TÓRAX
Capítulo 17
Nódulo pulmonar solitario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106
E. Guzmán de Alba
Capítulo 18
Cáncer de pulmón de células no pequeñas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 112
R.R. Trejo Rosales y Y. Remolina Bonilla
Capítulo 19
Timoma y carcinoma tímico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 117
J.A. Alatorre Alexander
V. GENITOURINARIO
Capítulo 26
Tumores de la glándula suprarrenal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 160
A.E. Martin Aguilar y J.E. Serrano Valdez
Capítulo 27
Cáncer renal. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 164
P. Pérez Pérez
Capítulo 28
Cáncer de vejiga. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 168
M.Á. Jiménez Ríos, N. Sobrevilla Moreno y A. Scavuzzo
Capítulo 29
Cáncer de próstata. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 174
S. Rivera Rivera, A. Martínez Cornelio, M.A. Ponce Viveros y Trejo Rosales R.R.
Capítulo 30
Cáncer de pene. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 181
P. Figueroa Martínez
Capítulo 31
Cáncer de testículo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 186
G. Martínez Martínez y J.A. Guadarrama Orozco
XII
VI. GINECOLOGÍA
Capítulo 32
Cáncer cervicouterino . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 191
G.E. Trejo Durán, B.G. Santiago Concha, R.F. García Millán, C.E. López Zavala, E.M. Gómez García
Capítulo 33
Cáncer de cuerpo uterino . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 196
A.M. Alavez y M.Á. Farías Alarcón
Capítulo 34
Cáncer de vagina y vulva . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 203
M. Corres Molina
Capítulo 35
Cáncer de ovario epitelial (ovario, tuba uterina y primario peritoneal). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 208
F. Quijano Castro, M.D. Peña Arriaga y M. Escobar Villanueva
Capítulo 36
Neoplasia trofoblástica gestacional. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 216
F. Morales Vásquez, M.I. González Geroniz, J.A. Alegría Baños y N.E. Márquez Benavides
Capítulo 37
Cáncer de mama . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 225
G. Quintero Beuló, F.U. Lara González, C. Arango Cruz, R. Mociñoz Montes, L.M. Manríquez Mejía, Á. Agüero Sibaja, O. Ortega García, D. Acosta Mendoza,
A. Vázquez Tinajero, C. Tania Echeveste Mora, M.A. Uribe Uribe, C. Arango Cruz, E.P. Jiménez Arrollo, M.C. Luna Pastrana y J.R. Juárez Díaz
VII. TUMORES MIXTOS
Capítulo 38
Tumores neuroendocrinos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 234
S.A. Cortés Cárdenas
Capítulo 39
Sarcomas de tejidos blandos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 239
R.M. Quintero Solis, B. Sánchez Llamas, R. Quintero Solis, A. Torres Rojo, R.F. García Millán, C.E. López Zavala, C. Rodríguez Acosta y E.M. Gómez García
Capítulo 40
Sarcomas óseos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 245
M. Cuéllar Hubbe
Capítulo 41
Cáncer de piel no melanoma . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 262
M.T. Vega-González, A.M. Gama-Méndez y J.F. González-Gutiérrez
Capítulo 42
Melanoma maligno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 268
H. Martínez Saíd, M.Á. Álvarez Avitia y C.M. Balch
Capítulo 43
Tumores primarios malignos del sistema nervioso central. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 279
A. Juárez Ramiro y D.E. Lee Cervantes
Capítulo 44
VIH y cáncer. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 286
J.A. Toriz Hernández
Capítulo 45
Metástasis de primario no conocido. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 291
Y.L. Bautista Aragón
VIII. URGENCIAS ONCOLÓGICAS
Capítulo 46
Emergencias oncológicas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 296
F. López López
Capítulo 47
Derrame pleural y pericárdico. Parte 1. Derrame pleural . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 307
L.M. Domínguez Parra
Derrame pleural y pericárdico. Parte 2. Derrame pericárdico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 312
L.M. Domínguez Parra
Capítulo 48
Ascitis maligna. Una revisión del tema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 315
J.S. Camacho Gutiérrez
Capítulo 49
Síndromes paraneoplásicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 319
J.C. Casarez Price
XIII
IX. HEMATO ONCOLOGÍA
Capítulo 50
Linfomas en adultos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 324
S. Rivas Vera y A.F. Ramírez Ibarguen
Capítulo 51
Leucemias en adultos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 330
J.R. Navarrete Herrera
Capítulo 52
Mieloma múltiple. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 336
M. Deffis Court
X. PEDIATRÍA
Capítulo 53
Epidemiología del cáncer infantil en México. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 343
R. Rivera Luna
Capítulo 54
Leucemias en pediatría . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 348
M. Zapata Tarrés
Capítulo 55
Linfomas en pacientes pediátricos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 353
R. Cárdenas Cardós
Capítulo 56
Tumores cerebrales en pediatría. Generalidades y tratamiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 359
J.E. López Aguilar
Capítulo 57
Tumores óseos malignos en pediatría. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 366
A. Castellanos Toledo
Capítulo 58
Sarcoma de Ewing. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 371
L. Velasco Hidalgo
Capítulo 59
Retinoblastoma. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 376
Carlos A. Leal-Leal
Capítulo 60
Rabdomiosarcoma y otros sarcomas de tejidos blandos en la edad pediátrica. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 381
L.E. Juárez Villegas
Capítulo 61
Urgencias oncológicas en pediatría. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 384
F.E. Arreguín-González y M.R. Aguilar-Ortiz
Capítulo 62
Tumores abdominales en niños y adolescentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 394
P. Lezama del Valle
XIV
Prefacio
Patrick Swayze
El cáncer. El oncólogo Siddhartha Mukherjee, quien lo A nivel mundial, los últimos datos provenientes del In-
considera «el emperador de todos los males», nos mencio- forme Mundial sobre el Cáncer de 2014 de la International
na que el cáncer no es una sola enfermedad, sino un cúmu- Agency for Research on Cancer (IARC) señalan que en 2012
lo de alteraciones que conlleva múltiples enfermedades hubo 14 millones de casos nuevos y 8.2 millones de defun-
que tienen muchas semejanzas entre sí. Estas enfermeda- ciones por esta causa, y 32 millones de sobrevivientes a la
des, en su conjunto conocidas como cáncer, sacan prove- enfermedad. En regiones como África, Asia, América Cen-
cho de procesos bioquímicos y fisiológicos muy fundamen- tral y Sudamérica se concentran más del 60% de los nuevos
tales en nuestras vidas, dando como resultado, como casos y un 70% de las defunciones por cáncer (IARC, 2012;
describe la Organización Mundial de la Salud (OMS), un OMS, 2015).
proceso de crecimiento y diseminación incontrolado de En consecuencia, la Sociedad Mexicana de Oncología, a
células que puede aparecer prácticamente en cualquier lu- través de su Mesa Directiva 2016-2017, consideró relevante
gar del cuerpo, suele invadir el tejido circundante y puede realizar un libro dirigido a profesionales de la salud de pri-
provocar metástasis en puntos distantes del organismo. mer contacto para que así éstos piensen en el cáncer siem-
Muchos tipos de cáncer se podrían prevenir evitando la pre como una posibilidad diagnóstica y una posibilidad de
exposición a factores de riesgo comunes, como el humo de prevención. Así pues, se agradece a todos y cada uno de
tabaco, y un porcentaje importante de pacientes pueden los autores y coautores que hicieron realidad esta obra,
curarse mediante cirugía, radioterapia o medicamentos documentando el conocimiento y la experiencia por el
(quimioterapia, hormonoterapia, inmunoterapia, etc.) si se bien de nuestra población, a la cual nos debemos, recor-
detecta a tiempo, de ahí la importancia, en nuestra práctica dando siempre la siguiente reflexión: «lo que hagas por ti,
cotidiana, de involucrar en el área educativa, asistencial y morirá contigo; lo que hagas por los demás, perdura por
en programas de salud al médico de primer contacto, in- siempre».
cluyendo a estudiantes de medicina y enfermería, para for-
talecer la medicina preventiva primaria (eliminar factores
de riesgo) y secundaria (detección oportuna del cáncer)
con la finalidad de poder disminuir la incidencia y la mor- Miguel Quintana Quintana
talidad por esta enfermedad. Secretario de la Sociedad Mexicana de Oncología
XV
Prólogo
«He who studies medicine without books sails an uncharted sea, but he who
studies medicine without patients does not go to sea at all».
«The greater the ignorance the greater the dogmatism».
La oncología es una disciplina «joven». Sus anteceden- habla ahí ya no es aplicable. Sin duda el estudio de la ma-
tes modernos en la terapéutica datan de finales del siglo teria en otro idioma es muy deseable y los tiempos moder-
XIX, y como en muchos campos de la ciencia, la guerra nos así lo exigen. Sin embargo, si se plantea que un por-
marcó mucho el progreso en este campo. La muerte aso- centaje alto de los médicos seguirá con la atención de los
ciada con la vida, esa dualidad indivisible, pero también pacientes en su comunidad, el tener información accesible
incompatible; y la difusión del conocimiento, que es una para la mayor parte de ellos resulta indispensable.
tarea que la medicina marca como parte fundamental en Estamos ante una obra que no tiene antecedentes en
el existir de la profesión. México por su naturaleza: escrita por oncólogos mexicanos
En México, la materia de oncología en los centros de con la firme convicción de servir a su país. Todos ellos ex-
formación de médicos es un área de oportunidad, por de- pertos en la materia y líderes en su campo, pero enfocados
cirlo de una manera eufemística. Sin embargo, en la actua- a un público específico, fundamental, y en toda la amplitud
lidad, el no tener una asignatura que marque la manera del término, vital, en la atención del cáncer, que son los
más correcta de abordar un problema oncológico resulta médicos y profesionales de la salud de primer contacto. No
una tragedia; una tragedia que desafortunadamente se tra- es un tratado, pero sí abarca los puntos fundamentales del
duce, junto con otras agravantes, en un manejo inadecua- quehacer oncológico. La idea es que funcione como un
do del cáncer y en su detección cuando las posibilidades texto de consulta para todo aquél que tenga un acerca-
de curación e incluso de control son menos probables, lo miento inicial a la oncología y también para aquéllos que,
que afecta a muchos mexicanos y hermanos de Latinoamé- dedicados a otras áreas, tengan que recordar o repasar al-
rica que vivimos la misma desgracia. En México, más del gunos conceptos.
90% de las escuelas y facultades de Medicina no tienen Alguien podría preguntar por qué un texto así cuando
una dirección en este aspecto, y mucho menos un texto la información está por todas partes, incluso literalmente al
que se adapte a las circunstancias nacionales. alcance de la mano. Hay varias circunstancias, entre las cua-
En los últimos años, la enseñanza de la oncología se les destaca el no poder fiarnos de que la información llega-
lleva a cabo a través de textos que no traducen la realidad rá de una manera adecuada a quienes la requieran. Si bien
de nuestro país y que, por otro lado, tienen el problema de una vía de agrupar el conocimiento es teniendo una guía
llegar traducidos a los estudiantes nacionales, lo que en que regularmente se da en las aulas de las escuelas y, sobre
tiempo resulta una enormidad, cuando mucho del conoci- todo, frente al paciente, si no tenemos la certeza de que un
miento de las bases y mayormente la terapéutica de la alumno tendrá la asesoría de un oncólogo, no podemos
oncología ya ha avanzado, por lo que al llegar a las aulas garantizar el desglose correcto de la información. Por otro
de nuestros médicos en formación mucho de lo que se lado, hay tanta información disponible en la red, que
XVII
tenerla agrupada de una manera lógica es complicado, so- compartir el conocimiento y que éste se difunda hacia to-
bre todo pensando en oncología, un área tan vasta y com- das direcciones.
pleja, y que cambia día tras día. Finalmente, la visión parti- Lo ponemos a su consideración y crítica. La máxima
cular del oncólogo mexicano se vierte en esta obra, con recompensa a este esfuerzo será un paciente diagnostica-
datos de nuestro medio que surgen de primera mano, y do a tiempo, con un manejo inicial que mejore su supervi-
que la práctica directa de la oncología con nuestros pro- vencia con calidad de vida.
pios pacientes ha enriquecido aún más. No está por demás
mencionar la virtud del sentido humanístico del médico en
nuestro medio, que lo destaca por encima de médicos en Samuel Rivera Rivera
otras latitudes y que debe fomentarse aun con la tecnifica- Médico oncólogo
ción de la medicina moderna. Presidente de la Sociedad Mexicana de Oncología
El objetivo mayor de esta obra es, desde la Sociedad
Mexicana de Oncología, poder aportar lo más valioso que
puede ofrecer el ser humano dedicado a la ciencia: Ciudad de México, octubre de 2017
XVIII
Introducción
El cáncer es una enfermedad muy frecuente, siendo en todo por el personal relacionado a la salud de primer con-
México la tercera causa de muerte solo por detrás de las tacto, médicos generales y enfermeras.
enfermedades cardiovasculares y la diabetes mellitus. El Este libro de oncología, va dirigido principalmente a
número de casos en prácticamente todos los centros onco- ese personal de salud (que es mucho en el país) en vías de
lógicos del país va en incremento, requiriendo de mayor preparación como son los estudiantes de medicina y enfer-
número de médicos, enfermeras y paramédicos así como mería así como a médicos generales y afines y enfermeras
de infraestructura para poder establecer de inicio el diag- tituladas. Eso no significa que pueda ser consultado por
nóstico con procedimientos muchas veces invasivos y mo- personas interesadas en el conocimiento.
lestos, tratamientos con cirugía, radioterapia, quimiotera- Esta obra surgió a través de la Sociedad Mexicana de
pia y otros manejos sistémicos hasta los cuidados paliativos. Oncología (SMEO) con la participación activa de sus miem-
Seguimos observando pacientes con padecimientos bros, todos ellos prestigiados y reconocidos oncólogos de
avanzados, que al llegar a la evaluación oncológica refieren adultos y niños, hematológicos y espacialidades afines. No
tiempos de evolución tan largos de 6 a 12 meses, a la ex- se pudo incluir a todos sus miembros, pero este es el pri-
ploración física se identifican tumores de 5 hasta 20 cm y mer paso de la Sociedad Médica en dejar evidencia escrita
refiriendo haber recibo diversos tratamientos sin tener me- de la importancia y relevancia que significa el cáncer.
joría. Estos pacientes al estar ya en oncología, nos pregun- El contenido del libro inicia con datos epidemiológicos
tan: ¿Por qué me dio el cáncer?, ¿Cuáles son los factores?, del cáncer, que si bien no disponemos de datos naciona-
¿Quién debería de haberme ayudado para detectarlo a les se expuso la casuística de un hospital representativo
tiempo?, entre otras. en el país. Se podrá repasar temas tan importantes como
En cáncer es un padecimiento multifactorial, que si la génesis del cáncer, sus aspectos moleculares, la preven-
bien existirán algunos con tendencia familiar, hereditarios ción y la detección temprana, donde los participantes en
pero la mayoría por factores externos como los alimenti- el primer nivel de atención ante la población general de-
cios, obesidad, tabaquismo, alcoholismo, infecciones vira- ben ser unos expertos. Deben fomentar la eliminación de
les o bacterianas, exposición solar, poluciones entre otras los factores de riesgo e impulsar la realización de los mé-
más. El conjunto de varios factores incrementa más el ries- todos de detección temprana en toda la población por
go de padecer el cáncer, que cuando se diagnostica se edad y riesgo.
estigma en el paciente mismo que ya todo acabo. Si bien Posteriormente podrán revisar lo fundamental en el
esto no es cierto, es consistente por datos de los diversos diagnóstico del cáncer, con los apoyos de los métodos de
Hospitales Oncológicos que los pacientes con cáncer se imagen, endoscopía y patología para determinar la exten-
diagnostican muchos de ellos (50-90%) en fases III-IV (lo- sión de la enfermedad para brindar alguno de los muchos
calmente avanzado o metastásicos) al momentos del diag- tratamientos oncológicos. Tres capítulos exponen global-
nóstico que afecta indirectamente a la posibilidad de estar mente en que consiste los tratamientos principales de ciru-
vivos a largo plazo. gía, radioterapia y el sistémico.
Datos epidemiológicos de pacientes con cáncer en paí- A partir del capítulo 14, podrá revisar temas muy espe-
ses desarrollados son diferentes, con un bajo porcentaje de cíficos por sitio de la enfermedad donde en la mayoría de
cáncer avanzado, siendo las etapas I-II las más comunes. ellos se expone datos epidemiológicos, factores de riesgo
Existen al menos dos observaciones importantes: la prime- específicos, diagnóstico, tratamiento y seguimiento. La ex-
ra, información y actualización de los factores de riesgo posición por localización del cáncer va desde el cáncer de
para cáncer y la segunda, detección temprana. Esta infor- faringe, seguido por tumores de pulmón y timo (capítulos
mación es conocida por la población general pero sobre 17-18), los tumores digestivos de esófago hasta ano
XIX
(capítulos 19-24), genitourinarios (capítulos 25-29), gineco- Y termina esta obra con 3 temas relevantes, los cuida-
lógicos dónde el cáncer cérvico uterino es muy frecuente dos paliativos y calidad de vida y la importancia de los
en México (capítulos 30-34), cáncer de mama, de piel y medios electrónicos en el conocimiento y actualización del
sistema nervioso central. cáncer.
También se incluyeron temas frecuentes en los servicios La SMEO está convencida que este libro apoyará a to-
de urgencias, muchas veces en hospitales generales como dos las enfermeras y médicos en general titulados y en
son la ascitis, derrame pleural y pericardio, nódulo pulmo- proceso, en el primer nivel de atención que con los cono-
nar, ascitis, síndromes paraneoplásicos y tumores de prima- cimientos suficientes contribuyan a modificar y eliminar los
rio no conocidos (capítulos 44-49). principales factores de riesgo y estimular e impulsar la
Se tiene también temas hematológicos en adultos en toma de métodos de detección temprana en población
los capítulos 50-52. Considerando que la incidencia del específica y de alto riesgo.
cáncer en niños también va en incremento y que es indis-
pensable conocer información no solo en adultos se inclu-
yeron 9 capítulos con temas en pediatría de los principales Germán Calderillo Ruiz
tumores. Co-Editor
XX
1
CAPÍTULO
Las medidas de frecuencia de enfermedad juegan un pa- 139.9 y para EE.UU. de 297.4) por 100,000 habitantes. La IEE
pel fundamental en toda descripción epidemiológica; sin de cáncer para el hombre en el mundo es de 204.9 casos
embargo, llegan a confundirse como situaciones similares, (para México es de 123.9 y para EE.UU. de 347) por 100,000
motivo por el cual es importante empezar definiéndolas ade- habitantes3. La incidencia de cáncer global en mujeres y
cuadamente. Las medidas de prevalencia describen la pro- hombres podría decirse que es baja en México comparada
porción de la población que padece la enfermedad de estu- con el resto del mundo y EE.UU.; sin embargo, es indispen-
dio en un momento determinado; estos enfermos pueden sable aclarar que los datos del GLOBOCAN sólo son estima-
ser nuevos o sobrevivientes de la enfermedad. Las medidas ciones que se calculan a través de la mortalidad y un dato
de incidencia, en cambio, se refieren únicamente al número aproximado de la incidencia de los países vecinos. Aunque
de casos nuevos que aparecen en un periodo de tiempo. La México no cuenta con otra fuente de información para co-
prevalencia depende obviamente de la incidencia, pero rroborar los datos que genera el GLOBOCAN, se piensa que
también de la duración de la enfermedad, por los cambios existe un subregistro importante.
de recuperación o esperanza de vida de los pacientes1. Según el GLOBOCAN, en México los cánceres con ma-
A continuación, se hará referencia a estas dos medidas yor incidencia son: el de mama (tasa de 35.4 casos/100,000
conforme lo reportado en el GLOBOCAN del año 2012, que habitantes), seguido por el de próstata (tasa de 27.3 casos/
es el más reciente. Éste es un proyecto de salud llevado a 100,000 habitantes), cervicouterino (tasa de 23.3 casos/
cabo por la International Agency for Research on Cancer que 100,000 habitantes), colorrectal (tasa de 7.8 casos/100,000
tiene como objetivo proporcionar las estimaciones actua- habitantes) y pulmón (tasa de 7.5 casos/100,000 habitan-
les de incidencia y mortalidad de los principales tipos de tes)3 (Tabla 1).
cáncer a nivel nacional y mundial2. Los cuatro cánceres más prevalentes en México son: el
de mama (21.1%), cervicouterino (13.1%), próstata (11.5%)
EPIDEMIOLOGÍA DEL CÁNCER y colorrectal (6.1%). El hecho de que estos cánceres se en-
cuentren como los más prevalentes puede deberse a los
Con base al GLOBOCAN 2012 se estima que la inciden- programas de detección3.
cia estandarizada por edad (IEE) de cáncer en el mundo es En un esfuerzo para identificar la incidencia en la pobla-
de 182 casos (para México es de 131.5 y para EE.UU. de ción mexicana se creó el Registro Histopatológico de las
318) por cada 100,000 personas. La IEE de cáncer en la Neoplasias Malignas, en colaboración con la Asociación
mujer a nivel mundial es de 165.2 casos (para México es de Mexicana de Patólogos, la Dirección General de
1
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
2
Epidemiología del cáncer y tendencias en una unidad médica de tercer nivel
Tabla 2. Edad de presentación de algunos cánceres en la UMAE del Hospital de Oncología del CMN SXXI
Tipo de cáncer CIE 10 n Mediana de edad Edad de presentación
(P25-P75)
próstata, que es el principal cáncer en hombres, con 6,772 Al examinar las tendencias en un periodo de 11 años,
casos. Los primeros cinco tipos de cáncer en mujeres son: observamos aumento en seis tipos de cáncer: de hígado,
de mama (28.7%), cervicouterino (7.8%), de tiroides (5.2%), útero, próstata, renal, tiroides y mama; de manera contra-
de colon y recto (5.2%) y de piel (4.9%). Los primeros cinco ria, algunos casos han disminuido, como es el cáncer cervi-
tipos de cáncer en hombres son: de próstata (13.9%), de couterino y el de vejiga (Figs. 3 y 4).
colon y recto (8.3%), de testículo (5.7%), de piel (5.4%) y de La mortalidad por cáncer en el mundo según GLOBO-
páncreas (5.4%). CAN 2012 es de 102.4/100,000 habitantes. Los cinco cánce-
El análisis de casos por edad de los pacientes que acu- res con mayor mortalidad son: de pulmón (tasa estandari-
den para atención fue de una mediana de 59 años, con un zada por edad [TEE] de 19.7/100,000 habitantes), mama
rango intercuartilar de 47 a 70 años. La mediana de edad (TEE de 12.9/100,000 habitantes), hígado (TEE de
más alta se identificó en los casos de melanoma (72 años) 9.5/100,000 habitantes), estómago (TEE de 8.9/100,000 ha-
y la mediana de edad más joven fue para cáncer de testí- bitantes) y colorrectal (TEE de 8.4/100,000 habitantes)3.
culo (29 años). La mediana para cáncer de mama y cervi- La mortalidad por cáncer en México según GLOBOCAN
couterino fue de 55 años. La mediana de edad para el cán- 2012 es de 68.9/100,000 habitantes, y los cinco cánceres
cer de próstata fue de 69 años (Tabla 2). con mayor mortalidad son: de próstata, con una TEE de
3
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
2400 600
2200
2000 500
1800
1600 400
1400
1200 300
1000
800 200
600
400 100
200
0 0
2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016
CERVICOUTERINO VEJIGA
MAMA PRÓSTATA TIROIDES ÚTERO HÍGADO RENAL
Figura 3. Tendencias al aumento de algunos cánceres en la UMAE del Figura 4. Tendencias a la disminución en cánceres atendidos en la UMAE
Hospital de Oncología del CMN SXXI (IMSS) entre 2005 y 2016. del Hospital de Oncología del CMN SXXI (IMSS) entre 2005 y 2016.
11.3/100,000 habitantes; de mama, con una TEE de De las 4,610 defunciones, sólo el 53.2% tiene un regis-
9.7/100,000 habitantes; cervicouterino, con una TEE de tro de causa directa diferente al diagnóstico de cáncer (420
8.1/100,000 habitantes; de pulmón, con una TEE de diagnósticos). Las causas directas de muerte son principal-
6.7/100,000 habitantes, y de estómago, con una TEE de mente: choque séptico (420 [17.6%]), insuficiencia renal
5.5/100,000 habitantes3. (238 [10.0%]), neumonía (231 [9.7%]), acidosis metabólica
(211 [8.8%]), insuficiencia respiratoria (186 [7.8%]), insufi-
ciencia hepática (115 [4.8%]), neumonía nosocomial (98
Estadística de mortalidad hospitalaria [4.1%]), choque hipovolémico (89 [3.7%]) e infarto agudo
en un periodo de ocho años en la Unidad de miocardio (86 [3.6%]).
Médica de Alta Especialidad del Hospital Como comorbilidades, se encuentra en el 14.1% de pre-
de Oncología del Centro Médico Nacional valencia la hipertensión arterial sistémica, seguida de un
Siglo XXI 12.8% de prevalencia de la diabetes mellitus.
Las metástasis más registradas en los certificados de
La mortalidad se obtuvo a través de los certificados de defunciones fueron las pulmonares y al sistema nervioso
defunción realizados en la unidad en el periodo compren- central, ambas con un 3.0%, seguidas por las hepáticas, con
dido entre enero de 2008 y diciembre de 2016. En dicho un 2.2%.
periodo hubo 4,610 defunciones en la UMAE. La tasa de
mortalidad se calcula a través del número de defunciones
ocurridas en el hospital entre el total de egresos en un
Tabla 3. Primeras 10 causas de muerte por cáncer
periodo dado, el cual puede ser mensual o anual. Dicha en la UMAE del Hospital de Oncología del CMN
tasa se encuentra en promedio por debajo de 5 defuncio- SXXI entre 2005 y 2016
nes/100 egresos. De las 4,610 defunciones ocurridas en el
Defunciones por cáncer n %
periodo de análisis, se identificó que el 69.5% ocurrieron
en el área hospitalaria, mientras que un 27.2% en urgencias 1 Cáncer de colon y recto 454 9.8
y un 3.3 en los domicilios. 2 Linfoma no Hodgkin 427 9.3
Como se observa en la tabla 3, la causa de defunción 3 Cáncer de mama 314 6.8
más frecuente es el cáncer de colon y recto, con un 9.8% de 4 Cáncer de estómago 305 6.6
prevalencia, seguido del linfoma no Hodgkin (9.3%) y cán- 5 Cáncer de pulmón 207 4.5
cer de mama (6.8%). Como se puede observar, las frecuen- 6 Mieloma múltiple 159 3.4
cias son menores al 10%, y esto se debe a los diversos diag- 7 Cáncer de páncreas 147 3.2
8 Cáncer de testículo 123 2.7
nósticos de defunción relacionados con cáncer registrados
9 Cáncer de ovario 114 2.5
en los certificados. El 51.4% fueron mujeres y el 48.6% hom-
10 Cáncer renal 97 2.1
bres. El promedio de edad en el momento de la defunción
Total 4,610 100
es de 61 años, con un rango de 50 a 71 años de edad (50%).
4
Epidemiología del cáncer y tendencias en una unidad médica de tercer nivel
5
2
CAPÍTULO
CARCINOGÉNESIS
La carcinogénesis es el proceso mediante el cual células Chromosome
normales se transforman en células malignas. Chromatin
Nuestro organismo está compuesto por 100 billones de
células diferenciadas que cumplen funciones específicas y, DNA
a excepción de las células del sistema nervioso central
(SNC), sufren división celular controlada por un sistema
estimulatorio y otro inhibitorio, los cuales son comandados
por 23 cromosomas heredados de la madre y 23 del padre.
El material genético es ordenado en cuatro bases –adeni-
na, timina, guanina y citosina–, que, como peldaños de una
Figura 1. ADN (ácido desoxirribonucleico). El ADN en el núcleo de la célula
escalera, están soportadas sobre una pentosa fosforilada, está compactado de forma muy ordenada con una clase de proteínas
la desoxirribosa, formando un ácido nucleico denominado estructurales llamadas histonas. (Adaptado de Widom J et.al1)
ADN (ácido desoxirribonucleico). Al existir dos hebras de
ADN enrolladas sobre sí mismas, se acoplan la adenina con
la timina y la guanina con la citosina, formando de esta
manera verdaderos pares de bases.
Existen proteínas básicas denominadas histonas que ADN
participan en la organización (empaquetamiento) y fun- Azúcar
ción (transcripción del código genético) dentro del núcleo
(Figs. 1 y 2).
Cada célula, dentro de sus 46 cromosomas, alberga en- Fosfato
tre 30,000 y 40,000 genes, los cuales tienen un número
variable de pares de bases, desde miles hasta millones. De Cadena de azúcar Base
ahí que algunos genes sean de mayor longitud que otros, y fosfato
al igual que los cromosomas.
Cada gen posee sectores (exones) reguladores de la
Figura 2. Estructura del ADN. El material genético es ordenado en cuatro
transcripción del código a partir del gen hacia el citoplasma bases; adenina, timina, guanina y citosina, que, como peldaños de una
para la síntesis de proteínas estructurales o enzimáticas, y escalera, están soportadas sobre una pentosa fosforilada (desoxirribosa),
dicha transcripción se cumple a través del ARN (ácido ribo- formando el ADN. (Adaptado de Widom J et.al1)
6
Génesis del cáncer
7
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
En México, el 16% de las personas mayores de 15 años arsénico (As), cadmio (Cd), cromo (Cr) y plomo (Pb) se cla-
son fumadoras (11 millones según la ENA de 2008), y entre sifican como elementos carcinógenos y no carcinóge-
18 y 16.4 millones de habitantes están expuestos a humo nos16,17.
de leña (según el censo de 2010). Sin embargo, un 15% de Los trabajadores expuestos a berilio tienen incrementa-
hombres y un 50% de mujeres desarrollan cáncer de pul- do el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón cuando la
món sin haber estado expuestos al humo del tabaco9. exposición excede los 0.2 μg/m3 de aire (0.2 [mu]g/m\3\)18.
La exposición al humo de leña por más de 50 años se La exposición a asbesto (amianto) se encuentra en el
ha relacionado con cáncer de pulmón en mujeres mexica- 80% de los casos de mesotelioma maligno. El amianto está
nas no fumadoras (OR: 1.9; intervalo de confianza [IC] 95%: integrado por una familia de seis fibras minerales que se
1.1-3.5),20 afectadas en particular por cáncer de pulmón clasifican en dos subgrupos: a) anfíboles, un grupo de fi-
de tipo adenocarcinoma. En el Instituto Nacional de Can- bras similares a agujas, que incluye amosita (asbesto ma-
cerología, el 57.8% de 914 pacientes con cáncer de pulmón rrón), crocidolita (amianto azul), antofilita, actinolita y tre-
tiene antecedentes de tabaquismo y el 34.4%, de exposi- molita; y b) el grupo serpentino, que consiste en crisótilo
ción al humo de leña10. (amianto blanco). En particular, se considera que la croci-
La radiación ultravioleta (UVB 280-320 nm) es un carci- dolita es el tipo de amianto más carcinógeno19.
nógeno primario en nuestro medio ambiente, y causa cán- La actividad física regular y frecuente durante un largo
cer de piel melanoma y no melanoma (cáncer de células periodo de tiempo se ha asociado con menor riesgo de
escamosa y células basales con una relación de 3:1) en los cáncer de colon en un estudio en China (OR: 0.52) y de
seres humanos, con un incremento de riesgo del 3-5% cáncer de colon y rectal distal en uno de Japón (OR: 0.5-
anualmente en los EE.UU., siendo más susceptibles los de 0.7)20. Se reportaron pruebas más débiles en cánceres de
piel clara (blancos, albinos). próstata, pulmón y endometrio, y no hubo evidencia sufi-
La radiación ionizante, la causa de la muerte de Marie ciente para otros tipos de cáncer20.
Curie (Premio Nobel de Física), se asoció a exposición a al- El alcohol y la nuez de betel se han asociado a riesgo de
tas dosis de radiación, por lo que ha sido estudiada en di- cáncer de la cavidad oral y esófago. El consumo de carne
ferentes poblaciones expuestas, como los supervivientes roja y grasa animal aumenta el riesgo de cáncer de mama,
de la bomba de Japón, Belarus, Rusia y Ucrania (accidente en una serie de estudios epidemiológicos en Malasia (OR:
de Chernóbil), reportando un riesgo relativo/Gy para enfer- 3.84), Taiwán (OR: 5.1), Indonesia (OR: 8.47) y China (OR:
medades hematológicas de: 1.7/Gy para tumores sólidos, 2.9), y cáncer colorrectal (OR: 1.5-2.2). La cantidad de inges-
0.33/Gy para gliomas, 1.37/Gy para cáncer de tiroides, 0.5/ ta de grasa puede diferir por varios métodos de cocción. La
Gy para mieloma múltiple, 2.6/Gy para cáncer de pelvis ingesta de alimentos salados se asocia a cáncer de estóma-
renal y uréter, 1.1/Gy para cáncer de vejiga y 1.6/Gy para go; la aflatoxina B1, con cáncer de hígado, y un bajo con-
cáncer de mama11-13. sumo de frutas y verduras, con cáncer de mama y pul-
Los pacientes que reciben tratamiento con radioterapia món21,22.
> 40 Gy tienen 5-10 veces más riesgo de desarrollar un Un metaanálisis en Japón informó que bebedores mo-
segundo cáncer primario: sarcoma pleomorfo indiferencia- derados (< 46 g/día) tienen un mayor riesgo de padecer
do, osteosarcoma, angiosarcoma, tiroides o mama, con un cáncer colorrectal, hallazgo diferente de análisis realizados
periodo de latencia de 12 años14. en países occidentales.
El riesgo asociado a los estudios de imagen, como la Helicobacter pylori, virus de la hepatitis B (VHB) y C
tomografía computarizada estándar como método de es- (VHC) y virus del papiloma humano (VPH) se asocian con
crutinio en el cáncer de pulmón, es de 215 pacientes por riesgo de cáncer de estómago, hígado y cervical, respecti-
100,000 habitantes, cifra que disminuye a 8.7 por 100,000 vamente. El IARC clasificó al H. pylori como carcinógeno
habitantes con la tomografía computarizada de baja dosis15. humano del grupo 1 para linfoma MALT y cáncer gástrico
Respecto a los metales pesados, el estudio de la rela- en 1994. Abundante evidencia epidemiológica sugiere que
ción entre los factores geológicos naturales y la salud hu- la erradicación de H. pylori es capaz de reducir este riesgo,
mana se denomina geología médica. La presencia de me- especialmente en sujetos sin gastritis atrófica o metaplasia
tales tóxicos en el suelo y en actividades humanas intestinal. Los portadores de VHB y VHC tienen un riesgo de
relacionadas con éste es una preocupación para la salud y cáncer de hígado 20 y 25 veces mayor que los no portado-
la ecotoxicología, debido a que partículas pequeñas de és- res, respectivamente; sin embargo, la exposición a aflatoxi-
tos pueden entrar en el cuerpo humano por ingestión, in- nas y el consumo de alcohol y tabaco también tienen un
halación o contacto dérmico. El Instituto Internacional de papel importante23,24.
Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) ha clasificado como Las infecciones por Clonorchis sinensis y Opisthorchis vi-
elementos no carcinógenos el aluminio (Al), cobalto (Co), verrini son consideradas factores de riesgo para el cáncer
cobre (Cu), hierro (Fe), níquel (Ni) y zinc (Zn), mientras que de hígado, colangiocarcinoma y carcinoma hepatocelular.
8
Génesis del cáncer
La infección por VPH, enfermedad de transmisión se- ovario. Su diagnóstico es molecular o clínico mediante las
xual, es un factor etiológico para desarrollar cáncer de cue- guías de Bethesda, originalmente publicadas en 1996 y re-
llo uterino. Un programa eficaz de vacunación contra el visadas en el año 2004.
VPH para las niñas preadolescentes puede reducir la mor- La poliposis adenomatosa familiar resulta de la muta-
talidad por cáncer cervical en un 80%25. ción germinal del gen APC y se caracteriza por múltiples
Antecedentes reproductivos tales como edad tardía en pólipos potencialmente malignos en el colon.
el primer parto, menarquia precoz, menopausia tardía, in- El síndrome de Carney-Stratakis es un síndrome autosó-
gesta de anticonceptivos orales y corta duración de la lac- mico dominante caracterizado por predisposición a tumor
tancia se asocian con cáncer de mama y/o colorrectal. El del estroma gastrointestinal y paragangliomas.
uso de anticonceptivos orales y un índice de masa corporal El retinoblastoma es causado por mutación de la línea
> 27 se asocia a leiomiosarcoma (OR: 2.5; IC 95%: 1.1-5.7), germinal del gen supresor de retinoblastoma (RB1)32. Se ha
tumor mixto mülleriano (OR: 2.9; IC 95%: 1.3-6.7) y sarcoma reportado que los pacientes con mutación de BRCA1,
(OR: 3.5; IC 95%: 1.1-10.9)26,27. BRCA2, historia familiar de cáncer de mama e historia per-
Los pacientes que reciben tratamiento farmacológico sonal de cáncer de mama tienen un riesgo del 80% de
para fertilización tienen un factor de riesgo de 2.8 para padecer cáncer de mama contralateral y del 60% para cán-
cáncer de ovario epitelial y 4.0 para tumores borderline28. cer de ovario.
El síndrome de Li Fraumeni resulta de la mutación de
Daño a ADN y cáncer TP53 y se caracteriza por riesgo de presentar osteosarcoma,
leucemia, cáncer de mama, tumores del SNC y adrenocor-
El daño a ADN por múltiples factores conlleva mecanis- tical antes de los 40 años. La segunda neoplasia relaciona-
mos de reparación. da con la herencia en sobrevivientes del cáncer se observa
En 1980, P. C. Hanawalt fue uno de los primeros en dar en mutaciones de BRCA1 y BRCA2, confiriendo riesgos de
a conocer mecanismos de reparación del daño al ADN in- cáncer de mama o cáncer de ovario. Mutaciones en los
ducido por radiación ultravioleta en fibroblastos huma- genes de reparación (MLH1, MSH2, PMS1, MSH6).
nos29. Ahora sabemos que existen mecanismos que repa-
ran el daño al ADN, como las vías NER (reparación de Sistema inmune, inflamación y cáncer
escisión de nucleótidos), BER (reparación de escisión de
bases) y MMR (reparación por mal apareamiento de bases), Las células T reguladoras son importantes en la ho-
los cuales actúan de forma equilibrada, de modo que en meostasis celular, ya que ejercen efectos supresores ante
ausencia de uno, lo sustituye otro30. infecciones, mediante contacto célula a célula o liberación
La respuesta de la célula al ADN dañado mediante es- de interleucina (IL) 2, IL-10, factor de crecimiento transfor-
tos sistemas de reparación es un proceso complejo de mante β, IL-35 y activación de la vía PD1.
múltiples pasos que incluye más de 20 proteínas. Un de- Los neutrófilos son considerados la primer línea de de-
fecto en cualquiera de ellas confiere defectos en su repa- fensa durante infecciones e inflamación, ejerciendo su ac-
ración. Un ejemplo de ello se observa en la enfermedad ción mediante fagocitosis y enzimas antimicrobianas; sin
conocida como xeroderma pigmentoso y en el síndrome embargo, también se encuentran en el microambiente de
de Cockayne31. diferentes neoplasias como resultado de quimiocinas que
los atraen. Según la evidencia disponible hasta estos mo-
Cáncer hereditario mentos, su presencia se asocia a un pobre pronóstico.
Las enfermedades inflamatorias intestinales idiopáticas
A pesar de que el cáncer es considerado una enferme- (enfermedad de Crohn, riesgo del 2.5%; colitis ulcerativa
dad adquirida, existe evidencia de que los factores heredi- crónica, riesgo del 3.7%) predisponen a riesgo de desarro-
tarios también tienen cierto papel. Estas neoplasias son llar cáncer colorrectal durante 8-10 años después del diag-
causadas por mutaciones de genes supresores de tumores nóstico. Un metaanálisis demostró un aumento de 4.5 ve-
que afectan a uno de los alelos de un gen mutado, lo que ces en el riesgo de cáncer colorrectar en comparación con
significa que una mutación puntual en el otro alelo provo- la población general.
ca la aparición de la célula tumoral y, posteriormente, el
carcinoma.
El síndrome de Lynch es un padecimiento autosómico
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10
3
CAPÍTULO
11
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
algunas neoplasias hematopoyéticas. La proteína codifica- Los modelos de carcinogénesis que se han demostra-
da por este gen es un regulador transcripcional y el blanco do en las dos últimas décadas son procesos lineales y
de inactivación durante la oncogénesis por los productos secuenciales que involucraban a dos o tres genes, tal
proteínicos de los virus tumorales ADN: virus del papiloma como se demostró en el modelo de carcinogénesis colo-
humano, virus simiano 40 y adenovirus E1A8-10. rrectal hereditario de Vogelstein (Fig. 1) y su implicación
El gen p53 es un supresor de tumores, y la pérdida de que tiene en rutas y vías de señalización con múltiples
su función está asociada al cáncer de colon, mama, pulmón genes (Fig. 2).
y cerebro, y al síndrome de cáncer familiar Li-Fraumeni11,
de manera similar al retinoblastoma familiar, donde hay
pérdida de la función de un alelo, seguido por la pérdida LOS SELLOS DEL CÁNCER:
del segundo alelo en la célula tumoral12. EL CAMINO HACIA NUEVAS
TERAPIAS MOLECULARES
12
Principales aspectos moleculares del cáncer
13
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
Figura 3. Los sellos del cáncer. En la figura se esquematizan los seis sellos del cáncer descritos por Hanahan y Weinberg, que son procesos celulares comunes
en todos los tipos de cáncer y que contribuyen de manera directa al desarrollo y la progresión tumoral.
14
Principales aspectos moleculares del cáncer
INSENSIBILIDAD A LAS
SEÑALES ANTIPROLIFERACIÓN:
LA ADAPTABILIDAD DE LA CÉLULA
TUMORAL
El ciclo celular es un proceso regulado en la célula que
produce la división en dos células hijas. La pérdida de con-
trol en el mecanismo de las vías de señalización de la pro-
liferación celular provoca que las células malignas generen
una mayor capacidad proliferativa y evasión al sistema in-
munológico23.
Las señales antiproliferativas inhiben el crecimiento de
las células normales; sin embargo, al inactivarse genes su-
presores de tumores, se alteran los mecanismos que blo- Figura 4. La proteína Rb inactiva al factor de transcripción E2F y las CDK
quean el crecimiento celular, como la quiescencia celular de la fase G1 del ciclo celular fosforilan a Rb, inactivándolo. E2F es ahora
activo y libre para progresar el ciclo celular, promoviendo el paso a la fase
mediante G0, en donde la célula sale del ciclo celular y de- S (síntesis).
tiene su crecimiento, y la inducción al estado posmitótico
(estado asociado al proceso de diferenciación terminal). La
mayoría de las señales antiproliferativas las regulan dos
proteínas supresoras de tumor, Rb y p53, las cuales tienen
un papel central en destinar si las células proliferan o en-
tran en senescencia o en apoptosis. Se ha demostrado que
el 70% de los tumores sólidos presentan alteraciones en los
genes supresores de tumor24.
RETINOBLASTOMA: EL PRINCIPAL
GUARDIÁN DEL GENOMA
La proteína supresora de tumor retinoblastoma (Rb) tie-
ne como función la restricción del paso de la fase G1 a la
fase S del ciclo celular, frenando así la progresión del ciclo
celular25.
La proteína Rb interactúa con los miembros del factor
de transcripción E2F (E2F1-8). La interacción entre las
proteínas Rb y E2F bloquea la función transactivadora de
Figura 5. A: se muestra la vía extrínseca de la apoptosis iniciada por
E2F y detiene la entrada de las células a la fase S26. Du- fármacos que causan daño al ADN. En condiciones normales, la proteína p53
rante la fase del ciclo celular G1, la proteína Rb está en su («guardián del genoma») censa el daño al ADN y dispara la función de
MDM2 activando las caspasas y la apoptosis. Existen mutaciones que
forma hipofosforilada, lo que evita la producción de cicli-
provocan la pérdida de función de p53, evitando la muerte de la célula
nas y CDK al unirse a la proteína E2F. Cuando las células cuando existe un daño en su ADN. B) la vía intrínseca de la apoptosis activa
son estimuladas para proliferar por señales externas en proteínas proapoptóticas (Bax, Bak, Bccl-xS) que liberan el citocromo C
del interior de la mitocondria al citosol para activar caspasas y la apoptosis.
su microambiente, las CDK específicas a la fase G1 se En presencia de proteínas antiapoptóticas (Bcl-2, Bcl-xL y Mcl-1) se estabiliza
acumulan y fosforilan a la proteína Rb, lo que provoca la permeabilidad de la membrana mitocondrial bloqueando el transporte
que E2F se libere y continúe el ciclo celular27. La desfos- del citocromo C, evadiendo así la apoptosis.
15
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
La apoptosis se puede activar cuando el daño genético respuesta a la quimioterapia en pacientes con mieloma,
en la célula excede su capacidad de los mecanismos de linfoma, cáncer de seno, ovario y vejiga30.
reparación30. El estudio de la apoptosis tiene más de 40
años, surgió como estudio de porqué de manera espontá-
nea en tumores se presenta y se exacerba con los trata- ANGIOGÉNESIS: CRECER O NO CRECER
mientos de radioterapia o quimioterapia. Otra observación La angiogénesis es el proceso biológico por el cual se
se dio por la resistencia a la apoptosis en las células malig- generan y crecen nuevos vasos sanguíneos a partir de va-
nas. Cuando la apoptosis se activa, afecta a células aisladas, sos sanguíneos preexistentes. Es un mecanismo importan-
a diferencia de la necrosis, que afecta a las células perime- te y esencial en el desarrollo embrionario, en la regenera-
trales28. ción de tejidos y en la cicatrización de heridas34-36.
Múltiples factores participan en la apoptosis, como la La observación inicial de la inducción de neovasculari-
cinasa receptora adrenérgica, la cual fosforila al promotor zación en el tejido tumoral se produjo a principios de 1960,
Bcl-2 asociado a muerte en el aminoácido Ser136 y activa al inocular células tumorales dentro de órganos aislados
la formación del dímero Bcl-2/Bcl-X suprimiendo la apop- perfundidos. Cuando el tumor era trasplantado al ratón,
tosis. De igual manera, Erk 1/2 son proteínas cinasas que éste comenzaba a neovascularizarse y crecía más de 1,000
regulan la meiosis, mitosis y otros procesos celulares, pero veces que en el órgano aislado.
al fosforilarse por la acción de la proteína MEK se activan La angiogénesis tumoral es un proceso en el que se
factores de transcripción, como ELK1, promoviendo la induce la formación de vasos sanguíneos intratumorales a
apoptosis31. partir de las mismas células tumorales, promoviendo la for-
El gen supresor de tumor p53 tiene la tasa más alta de mación de nuevos vasos sanguíneos en el tumor para su
mutaciones en tumores sólidos32 y codifica para la proteína desarrollo y crecimiento. Este proceso se denomina mime-
P53, que induce apoptosis cuando hay un evento genotó- tismo vasculogénico37.
xico con agentes terapéuticos que provocan daño al ADN En 1971, J. Folkman propuso la siguiente hipótesis: el
(ciclofosfamida, cisplatino, doxorubicina, etc.). Los trata- tumor, al incrementar su población celular, produce un au-
mientos con agentes genotóxicos que dañan el ADN en mento de nuevos capilares sanguíneos. Posteriormente,
condiciones normales incrementan la expresión de P53, Muthukkaruppan, et al. demostraron la importancia del
que actúa a nivel transcripcional con las proteínas MDM2, proceso de angiogénesis tumoral, al inocular en ratones
p21WaF1/Cip1, activadoras naturales del gen p53. Se ha células tumorales en distintas áreas de un mismo órgano y
demostrado que la proteína P53 mantiene la supervivencia observar que las células tumorales inoculadas en el área
de las células malignas en el pulmón al inhibir la activación del órgano donde había mayor vascularización generaron
de la caspasa-329. un tumor que creció más de 3 mm3; en cambio, con células
Las proteínas proapoptóticas (Bax, Bak, Bccl-xS) indu- inoculadas donde no había circulación el tumor formado
cen la liberación del citocromo C de la mitocondria al cito- no rebasó los 2 mm3. El proceso de angiogénesis tumoral
sol activando la caspasa-9 y la caspasa-3, e induciendo la empieza cuando las células tumorales liberan proteínas
apoptosis; las proteínas antiapoptóticas (Bcl-2, Bcl-xL y que envían señales al tejido circundante. Esta señalización
Mcl-1) inhiben la liberación del citocromo C y evitan la activa genes específicos que, a su vez, producen proteínas
apoptosis. estimulantes para el crecimiento de nuevos vasos sanguí-
Se ha demostrado que la familia de las proteínas del neos. La angiogénesis se activa también por hipoxia en los
linfoma de células β (Bcl-2) inhibe la apoptosis vía mitocon- tejidos para mantener una oxigenación adecuada.
drial por estabilización de la permeabilidad de su membra- Cuando un tejido sufre hipoxia, se activan mecanismos
na interna. Bcl-2 protege las células tumorales de la toxici- que inducen la expresión de proteínas proangiogénicas.
dad promoviendo la supervivencia celular por regulación Dentro de los primeros factores activados se encuentran
positiva de la expresión de los genes p27 y p130. Además, los factores inducidos por la hipoxia (HIF)38,39, los cuales
junto con Bcl-2 y Bcl-xL, regulan negativamente el proceso activan la expresión de genes proangiogénicos (Fig. 6). El
apoptótico al aumentar la resistencia al tratamiento con proceso de angiogénesis es complejo, y en él participan un
citotóxicos en cáncer de laringe y mesotelioma, disminu- gran número de receptores (TGFBR-1 y 2, TIE-1 y 2, receptor
yendo los efectos citotóxicos del tratamiento con cisplati- del factor del crecimiento de los fibroblastos [FGFR] y re-
no, gemcitabina o combinados33. ceptor del factor de crecimiento del endotelio vascular [VE-
La proteína BIRC5 o survivina pertenece a la familia de GFR]), ligandos (factor de crecimiento del endotelio vascu-
inhibidores de la apoptosis (AIP), pues inhibe la activación lar [VEGF]) y factores de transcripción (factor de
de las caspasas. La determinación de la sobreexpresión de crecimiento transformante β [TGF-β], ANGP1, HIF-α, factor
esta proteína (AIP) podría ser un marcador predictor de la del crecimiento de los fibroblastos [FGF] y CREB1).
16
Principales aspectos moleculares del cáncer
Figura 6. Angiogénesis tumoral. En la imagen se ilustra el proceso de angiogénesis tumoral, en el cual, de manera inicial, las células tumorales hipóxicas
que se encuentran en la parte más interna del tumor empiezan a liberar el HIF-α, el cual va a estimular a las demás células tumorales para que liberen otros
factores proangiogénicos, como la angiopoyetina I y II, VEGF-A y B, FGF y TGF-β entre otros, que formarán un gradiente e inducirán a las células endoteliales
que se encuentran en un vaso sanguíneo adyacente. Las células endoteliales, en respuesta a los estímulos de los factores proangiogénicos, empezarán a liberar
al medio metaloproteasas, las cuales degradarán la matriz extracelular; a la par, se liberan factores que inducen la proliferación celular, y promoverá la
migración de las células endoteliales en dirección al gradiente de factores proangiogénicos, de modo que el nuevo vaso sanguíneo irá creciendo en dirección al
tumor hasta vascularizarlo por completo. La vascularización del tumor proveerá a las células tumorales de nutrientes y oxígeno, y servirá como ruta de escape,
mediante la cual algunas células tumorales podrían alcanzar el torrente sanguíneo. La utilización de inhibidores y anticuerpos monoclonales son estrategias
terapéuticas que se han desarrollado a partir del conocimiento del mecanismo de la angiogénesis, convirtiéndose así en terapia molecular de precisión.
En la actualidad se han desarrollado estrategias antian- (FDA) para el tratamiento de distintos tipos de cáncer y que
giogénicas de blanco molecular para el tratamiento de dis- tiene como blanco los dominios tirosina cinasa en los re-
tintos tipos de cáncer, pues los blancos son receptores de ceptores PFGFR y VEGFR; de manera similar, el inhibidor
factores proangiogénicos. Uno de los tratamientos más sorafenib aprobado por la FDA y Agencia Europea del Me-
empleados es el uso de anticuerpos monoclonales anti-VE- dicamento se encuentra recomendado para el tratamiento
GF (bevacizumab). del cáncer renal, hepático y tiroideo, pues esta molécula se
También se han desarrollado inhibidores (pequeñas une de manera específica al dominio tirosina cinasa del
moléculas) que se unen de manera específica a los recep- receptor VEGFR, y finalmente está el inhibidor pazopanib,
tores de superficie en las células endoteliales, bloqueando una molécula multiblanco capaz de unirse a los receptores
su interacción con factores proangiogénicos e inhibiendo VEGFR, receptor del factor del crecimiento de los fibroblas-
la cascada de señalización que induce la angiogénesis. Al- tos (FGFR) y KIT, e inhibir la angiogénesis y otros procesos
gunas de estas moléculas son: el sunitinib, una molécula asociados al cáncer en pacientes con liposarcoma y cáncer
pequeña aprobada por la Food and Drug Administration renal, entre otros.
17
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
La hipótesis del crecimiento tumoral dependiente de la regulados por inhibidores de cinasas dependientes de ci-
angiogénesis es conceptualmente la observación de que es clina (CKI). Se conocen dos familias de CKI: la familia INK4,
necesaria, pero no suficiente, para continuar el crecimiento que incluye a p15, p16, p18 y p19, e inactiva a las CDK4 y
tumoral, y aunque la ausencia de angiogénesis puede limi- 6 en la fase G1 bloqueando el sitio de unión de la cliclina
tar el crecimiento tumoral, la angiogénesis en un tumor D; y la familia Cip/Kip, que presenta a p21, p27 y p57, que
permite, pero no garantiza, el crecimiento tumoral40. inhiben los complejos de las CDK con las ciclinas en las
fases G1 y M, E complejo CDK4/6-ciclina D, activa al gen
supresor de tumor Rb inhibiendo el complejo de las proteí-
PROLIFERACIÓN: EL ILIMITADO nas desacetilasas de histona en fase G1 y liberando los
POTENCIAL REPLICATIVO EN EL factores de transcripción E2F-1 y DP-1 que regulan genes
CÁNCER necesarios para la progresión de la fase S. Por su parte, la
En los organismos, las células se encuentran en estado unión de p53 a los genes 14-3-3p y GADD45 secuestra a
quiescente y sólo algunas células especializadas como las he- Cdc25c fosforilada, una fosfatasa del complejo ciclina B/
matopoyéticas o las epiteliales mantienen su actividad proli- Cdc2 esencial para la transición G2/M42.
ferativa41. Para ello, la célula realiza una serie de procesos bio- Para resguardar la integridad de los cromosomas al final
moleculares denominados en conjunto ciclo celular, que del ciclo celular, la célula cuenta con una estructura en
consiste en cuatro fases: G1, S, G2 y M. La transición de una cada extremo de los cromosomas conocida como telóme-
fase a otra en el ciclo celular es regulada por diferentes proteí- ro, que, junto con la telomerasa y algunas proteínas chape-
nas, CDK, ciclinas y proteínas que regulan positiva (protoon- ronas, sirve como una capucha protectora para proteger de
cogenes) o negativamente (genes supresores de tumor). la degradación del material genético tras completarse cada
La unión de las ciclinas a las CDK es necesaria para la ciclo de replicación43 (Fig. 7).
correcta función del ciclo celular. Estos complejos son Las mutaciones esporádicas o heredadas en los genes
que participan en estas vías de vigilancia contribuyen a
18
Principales aspectos moleculares del cáncer
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Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
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20
4
CAPÍTULO
Etapificación en cáncer
M. Martínez Martínez
Las neoplasias malignas tienen como característica un pacientes y basados en algoritmos nos proporcionan infor-
crecimiento desordenado celular, pueden formar masas o mación que se traduce en grupos homogéneos de pacien-
tumores en el sitio en el que se originan, y tienen la capa- tes (etapas), y cada uno de ellos presenta diferencias pro-
cidad de invadir tejidos vecinos y desarrollar crecimiento nósticos de la enfermedad.
locorregional y a distancia. Estas etapas, al proporcionar información pronóstica,
La extensión de la enfermedad en el momento del nos auxilian a determinar el tratamiento que beneficiaría
diagnóstico es importante porque ayuda a determinar el mejor al paciente. Por ejemplo, nos ayudaría a elegir si es
estado de la enfermedad, el plan terapéutico ideal y, lo más mejor operar a un paciente de forma primaria o someterlo
importante, determina el pronóstico de la enfermedad. Se a quimioterapia con fines neoadyuvantes.
sabe de forma global que los tumores confinados al sitio Esta clasificación es el estándar global para las enferme-
en el que se originaron tienen mejor oportunidad de cura dades oncológicas, aunque cabe mencionar que con el
o mejor evolución global que aquéllos que presentan ex- paso del tiempo se han encontrado otros factores pronós-
tensión del tumor a tejidos vecinos o a distancia. ticos aparte de los de TNM con gran relevancia en el pro-
La mayoría de las neoplasias sólidas tienen un patrón nóstico, como marcadores tumorales y perfiles biológicos,
de crecimiento o diseminación ordenado que va de local a que han ayudado a definir tratamientos más específicos.
zonas linfáticas regionales y a distancia, esta última deriva- La clasificación TNM presenta diferentes nomenclaturas
da de diseminación hematológica sistémica. Para su estu- relacionadas a la forma y momento en que se realiza la
dio y manejo se han realizado varias clasificaciones. En la evaluación, ya sea evaluación clínica prequirúrgica o pos-
actualidad, la más usada es conocida como TNM y fue de- terior a algún tratamiento, o si la lesión a estudiar es secun-
sarrollada entre 1943 y 1952 por P. Denoix en el Instituto daria a una recurrencia tumoral.
Gustave Roussy en Francia, modificada y publicada en 1977 La información de TNM deben ser consignada en el ex-
por el American Joint Committee on Cancer (AJCC) y la Unión pediente en el momento de realizar la etapificación. Cuan-
Internacional Contra el Cáncer y es actualizada cada 6-8 do está basada en parámetros macroscópicos, es decir, en
años1,2. los datos clínicos iniciales con los que el paciente es recibi-
Es una clasificación basada en características de exten- do en la consulta, sin haberse sometido a algún tratamien-
sión anatómica. La descripción de «T» deriva de las carac- to previo (clasificación puramente clínica), se le asigna
terísticas del tumor primario, y en la mayoría de las neopla- como prefijo la letra «c» (cT, cN, cM), y para su evaluación
sias es un parámetro en milímetros o centímetros (mama, nos valemos, aparte de la exploración clínica, en estudios
melanoma, cervicouterino), pero en algunas otras neopla- endoscópicos o imagenológicos que nos den una medida
sias se determinará de acuerdo a la extensión en los estra- aproximada de la lesión o extensión del tumor.
tos de los epitelios o extensión a tejidos circundantes (tubo Si el paciente es sometido a resección quirúrgica de
digestivo, piel, endometrio, vulva, vía biliar). La descripción forma inicial y los hallazgos tumorales originales están ba-
de «N», que deriva de la palabra inglesa nodal, hace refe- sados en reportes histopatológicos, para su consignación
rencia a los ganglios linfáticos o de la zona linfoportadora se escribe el prefijo «p» (pT, pN, pM), y comúnmente esta
relacionada con la región del tumor. Y en cuanto a la des- descripción es más exacta con respecto a los hallazgos clí-
cripción de «M», tomada de la palabra metástasis, y como nicos. A modo de ejemplo, una mujer que presenta tumo-
su nombre indica, describirá la presencia o no de actividad ración de mama clínicamente de 3 cm sería clasificada
tumoral distal3. como cT2, y suponiendo que esa misma paciente fuera
En conjunto, estos tres parámetros morfológicos del tu- sometida a cirugía y el hallazgo de patología refiriera que
mor son agrupados, validados en grandes series de el tumor es realmente de 1.5 cm, la descripción patológica
21
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
se describiría como pT1, y esta diferencia tomaría una gran invade en el tejido. Por ejemplo, en cáncer de mama la le-
relevancia. sión denominada T1 sería aquélla ≤ 2 cm, mientras que la
Otra variable en esta clasificación es cuando la exten- lesión T4 sería aquélla de cualquier tamaño que tuviera
sión de la enfermedad se documenta posterior a recibir expansión a tórax o piel. En mujeres con senos pequeños
algún tipo de tratamiento oncológico regularmente con la o en hombres con cáncer de mama no se requiere una le-
intención de reducir el tamaño o extensión de la enferme- sión voluminosa para tener un tumor de características T4
dad, como quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia – y, sin embargo, el hecho de que el tumor invada estructu-
tratamientos denominados neoadyuvantes–. Cuando se ras vecinas sí presenta una traducción pronóstica impor-
describe la lesión, se aplica la letra «y» y se acompaña de tante en la supervivencia a cinco años, ya que disminuye
«c» o «p» dependiendo de si la medición previa a neoadyu- del 87 al 41%5,6.
vancia fue clínica o patológica (ycT, ycN, ycM o ypT, ypN, Para la estimación clínica del T se puede acudir a estu-
ypM), lo cual nos ayuda a determinar fundamentalmente el dios de imagen, como tomografía, resonancia magnética,
tipo de respuesta que presentó ante el tratamiento y de ultrasonido o incluso, en caso de cáncer de mama, masto-
forma indirecta nos ayudaría a determinar la secuencia de grafía.
tratamiento para fines de seguimiento. Los pacientes que Con los actuales métodos de pesquisa en cáncer, los
son sometidos a neoadyuvancia no cambian de etapa du- diagnósticos tempranos son más frecuentes, y tenemos tu-
rante su manejo, y en estos casos la etapa cínica inicial es mores más pequeños que tratar. En consecuencia, las di-
la regidora del manejo oncológico. mensiones de la lesión en milímetros han hecho que la
En caso de que un paciente después de tratamiento y clasificación en algunos tipos de tumores, como en el cán-
periodo libre de enfermedad presente recurrencia de la cer de mama, se subdividan, y estos subgrupos también
misma se usará la letra «r» para nombrar la enfermedad, tienen significancia pronóstica. Por ejemplo, la lesión cT1
tomando en cuenta que la etapa inicial no cambia ni con que se define como una lesión ≤ 2 cm, con lesiones más
progresión ni en recurrencia (rTNM)2-4. pequeñas se ha dividido en los subgrupos: T1m1, que se
Cuando alguno de los componentes de la enfermedad refiere a una lesión invasora ≤ 1 mm en su mayor dimen-
en el momento de iniciar la clasificación nos son descono- sión; T1a, aquélla que mide más de 1 mm pero es ≤ 5 mm;
cidos o no es posible medirlos de forma inicial, se utiliza la T1b, que mide de 5 a 10 mm, y T1c, que sería la lesión > 10
letra «x», esto sólo para los parámetros T o N; en caso de M mm hasta los 20 mm5,7.
desconocida se describe como cM0, y este parámetro debe En algunos tumores, como melanoma, la medición de T
ser usado lo menos posible, ya que lo ideal es contar con depende de la profundidad de la lesión en lugar del tama-
una clasificación adecuada. ño del eje mayor. En este caso, se debe a que esta neopla-
Por último, en caso de que la enfermedad sea un hallaz- sia tiene afinidad importante por la diseminación linfática,
go de autopsia, para nombrarla se usará la letra «a» antes y a mayor profundidad, la posibilidad de invasión y migra-
de las características de TNM (aTNM). ción linfática se eleva, lo cual representa mayor riesgo de
Toda esta nomenclatura proporciona a los médicos de enfermedad diseminada y muerte. Este efecto se puede
forma breve la información global sobre el estado de la en- observar en la figura 1, que muestra que a medida que el
fermedad. Cabe recalcar que la etapa de la enfermedad ini-
cial es la más importante, y que una vez calificada no cambia
y debe ser ésta la que dirija la decisión terapéutica a seguir.
Profundizando en el tema de las características tumora- 10
les mencionadas en el TNM, cada una de ellas varía depen- T1a (n = 9,452)
0.9
diendo de la neoplasia estudiada; no son las mismas carac- T1b (n = 2,389)
0.8
Tasa de supervivencia
terísticas de T en cáncer de mama a los parámetros de T en 0.7 T2b (n = 1,517) T2a (n = 6,529)
cáncer renal o melanoma, pues cada una de estas neopla- 0.6 T3a (n = 3,127)
sias tiene modificaciones en supervivencia dependiendo T4a (n = 1,064)
0.5 T3b (n = 2,164)
del tamaño, involucramiento de ganglios linfáticos o inva-
0.4
sión a distancia. T4b (n = 1,397)
0.3
En lo que se refiere al tamaño de la lesión, el denomi-
nado T varía dependiendo del tipo de lesión que se esté 0.2
estudiando. De forma lógica, podemos concluir que a ma- 0.1
yor tamaño del tumor, la enfermedad es más avanzada, 0
2.5 5.0 7.5 10.0 12.5 15.0 17.5 20.0
pero esta característica no sólo se limita a tamaños, sino
Tiempo (en años)
que también es comúnmente asociada a expansión en las
estructuras que les dieron origen o a la profundidad que Figura 1. Curvas de supervivencia en melanoma de AJCC8.
22
Etapificación en cáncer
Tabla 1. Tasa de recurrencia local dependiendo del tamaño de tumor, compromiso del ganglio
y extensión de la cirugía10.
Mastectomía radical Mastectomía radical modificada
Tabla 2. Relación del tamaño del tumor en el momento del diagnóstico y la supervivencia a 15 años de acuerdo
a la presencia o no de ganglios linfáticos enfermos11.
Tamaño del tumor Tamaño medio del tumor (cm) Supervivencia después de 15 años (IC 95%)
valor de T (profundidad de lesión) se incrementa, la super- realizar estudios específicos en búsqueda de enfermedad
vivencia global disminuye8. metastásica, que incluyen ultrasonido, tomografía, reso-
En lo referente a la importancia del estado de N, que nancia magnética e incluso tomografía por emisión de po-
describe el involucramiento de ganglios regionales, es un sitrones.
factor muy importante, ya que representa el primer nivel Cuando ya contamos con los elementos que incluyen la
de diseminación fuera del tumor primario. En diferentes clasificación de TNM, lo siguiente es clasificar el tumor. Los
estudios realizados en varios tipos de tumor se ha encon- que tienen características morfológicas y pronósticos simi-
trado una fuerte relación entre la presencia de ganglios lares son agrupados en grupos o también en las llamadas
positivos y la presencia de recurrencia a la enfermedad etapas. De forma general, se dividen en cuatro grupos de
(Tabla 1), el involucramiento de ganglios y el tamaño de la enfermedad invasora, los cuales son formados por lesiones
lesión en conjunto producen disminución de la sobrevida que van de mejor a peor pronóstico y se escriben con nú-
global (Tabla 2)9,10. meros romanos (I, II, III y IV). La etapa I usualmente se refie-
Se puede observar en la tabla 2 que ese estudio conclu- re a lesiones tempranas confinadas al sitio de origen y pre-
ye que el tamaño y la presencia de ganglios linfáticos po- sentan buen pronóstico, mientras que el grupo opuesto, la
sitivos tienen impacto en la sobrevida en pacientes con etapa IV, presenta poca respuesta a tratamiento y supervi-
cáncer de mama, pues se muestra que cuando el tumor vencia disminuida. Las etapas II y III frecuentemente descri-
incrementa de tamaño, disminuye de forma global la su- ben tumores con invasión locorregional a tejidos y ganglios.
pervivencia. Pero si se agrega la presencia de ganglios lin- Estos últimos se pueden subdividir en subgrupos dependien-
fáticos positivos, el impacto es aún mayor10. Éste es uno de do de factores pronósticos.
los ejemplos de la importancia de clasificar los tumores por Mención aparte tiene la etapa 0, que se asigna a lesiones
etapas. Y con esta justificación de menor sobrevida en pa- limitadas a lesiones in situ y son consideradas no invasoras.
cientes con ganglios positivos se pueden sugerir trata- Un ejemplo de la diferencia en los pronósticos por eta-
mientos más enérgicos a estos pacientes para mejorar su pa se presenta en la figura 2, donde se ve la disminución
pronóstico. en el porcentaje de supervivencia en pacientes con cáncer
En cuanto al elemento de metástasis (M), de forma in- de mama a medida que la etapa clínica es mayor.
mediata nos habla de enfermedades avanzadas, y en cuan- Según estos resultados se puede ver por qué a algunos
to se realiza un diagnóstico de cáncer es obligatorio grupos de pacientes con pronóstico favorable el tratamiento
23
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
80
grado II son moderadamente diferenciadas con respecto a
70
la célula que les dio origen, mientras que las poco diferen-
60
50
ciadas o de grado III son lesiones con poco parecido a las
40 células del tejido que les dio origen. El factor de poca dife-
30 renciación es de mal pronóstico, por lo que, aunque no se
20 incluye en el TNM, es obligatorio expresarlo al describir una
0 neoplasia.
0 1 2 3 4 5
0 100.0 99.2 98.1 96.7 94.9 92.7 Estas otras características explican que neoplasias que
I 100.0 98.8 96.8 94.2 91.3 87.8
IIA 100.0 97.8 94.4 90.0 85.7 81.4 tiene la misma etapa presentan resultados de tratamientos
IIB 100.0 97.2 91.7 85.9 80.0 74.0 diferentes. Un ejemplo de ello es el cáncer de mama y la
IIIA 100.0 96.5 88.8 80.9 73.5 66.7
IIIB 100.0 85.7 70.1 58.5 49.0 41.0 expresión de receptores de estrógeno, progestágeno y
IIIC 100.0 93.6 80.2 68.7 58.6 49.3
IV 100.0 61.0 43.5 30.1 21.7 14.8 HER2/neu. La combinación de sobreexpresión de alguno o
Años desde la diagnosis todos estos receptores puede influir en parámetros como
recaída de enfermedad o sobrevida global, por lo que hoy
Figura 2. Tasas de supervivencia observadas en 211,645 casos con
carcinoma de mama, obtenidos de la base de datos nacional de cáncer en día es mandatario el conocimiento de estos parámetros
(Commission on Cancer of the American Collage of Surgeons y American Cancer aparte de la etapificación para normar el tratamiento del
Society), diagnosticados en los años 2001 y 2002 (AJCC Cancer Stating Manual.
Seventh ed; 2010). paciente5.
Otros marcadores de proliferación celular, como frac-
ción de la fase S, índice mitótico, Ki-67, análisis de muta-
ción de genes como EGFR, Kras y sobreexpresión del gen
se limita a control local, como el manejo quirúrgico única-
ALK, son también características biológicas que han de-
mente, y a los grupos con sobrevida reducida los trata-
mostrado impacto en el pronóstico de la enfermedad. Ac-
mientos pudieran ser más agresivos con el objetivo de re-
tualmente cada uno de estos marcadores biológicos son
ducir riesgos de recaída o muerte por cáncer.
fundamentales para la toma de decisiones terapéuticas.
Por todo lo que hemos visto, es importante que el es-
tudiante sepa que las lesiones malignas se clasifican para
obtener información pronóstica de la enfermedad, la cual BIBLIOGRAFÍA
ayudará al oncólogo a tomar la decisión más adecuada
1. TNM. Union for International Cancer Control 2011. Disponible en: uicc.org/re-
para tratar un paciente. En consecuencia, el análisis de la sources/tnm
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24
5
CAPÍTULO
25
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
26
Principios del tratamiento quirúrgico del cáncer
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Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
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28
6
CAPÍTULO
29
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
30
Principios de tratamiento con radioterapia
La mejor influencia del microambiente celular es el oxí- • Exposición (X): carga liberada por la radiación ionizan-
geno. La disminución de la oxigenación tiene como conse- te por unidad de masa de aire. Su unidad es el culom-
cuencia la disminución de la respuesta celular. Cuando hay bio/kg(C/kg), que reemplaza al roentgen (R).
oxigenación adecuada, el daño al ADN es fijo y ocurre una • Actividad (A): número de desintegraciones por uni-
interacción del oxígeno con los radicales libres generados dad de tiempo. Su unidad es el becquerel (Bq), que
por la radiación. reemplaza al curio (Ci).
Hay tres tipos de interacción de la radiación con la
MEDICAMENTOS QUE AFECTAN materia: efecto fotoeléctrico, efecto Compton y produc-
A LA SENSIBILIDAD DE LA RADIACIÓN ción de pares.
31
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
principalmente en cáncer de cabeza y cuello, de recto, de forma tridimensional. A estos métodos de imagen se ha
mama y de cérvix. sumado la tomografía por emisión de positrones, que agre-
ga técnicas de imagen funcional. Estos avances tecnológi-
Radioterapia postoperatoria cos permiten al médico radiooncólogo realizar una planea-
ción de tratamiento tridimensional con la finalidad de
Se administra posterior a la cirugía en base a factores identificar el volumen tumoral exacto y conformar la dosis
pronósticos como volumen tumoral, márgenes quirúrgicos a este volumen para tratar de respetar los órganos adya-
positivos, afección a ganglios linfáticos regionales, como, centes sanos.
por ejemplo, cáncer de mama posterior a cirugía conserva- A inicios de 1990 se empieza a utilizar la TC, junto con
dora o localmente avanzado, cáncer del sistema nervioso el avance en los aceleradores lineales, que poseen un siste-
central, de cabeza y cuello, de pulmón, de esófago, de ve- ma de múltiples láminas (multi-leaf colimador). Dichas ho-
jiga y de recto. jas son controladas mediante un sistema complejo de cóm-
puto, que, a su vez, ha sido alimentado con datos respecto
al volumen del tumor y los órganos vecinos, logrando así
Radioterapia perioperatoria
modular el haz de radiación y permitiendo que la distribu-
o intraoperatoria
ción de la dosis sea lo más adecuada posible en el volumen
Se realiza en el momento de la cirugía con la intención deseado4-6.
de dar una dosis radical al sitio del lecho tumoral alejando En un plan de tratamiento 3D o conformacional se uti-
los tejidos sanos. Se requiere de un equipo especial y uni- lizan múltiples campos y múltiples movimientos del coli-
dades con experiencia. Se utiliza en cáncer de mama, pán- mador, así como modificadores de volumen o de superficie
creas y cáncer de recto. como cuñas y/o bolus, que son accesorios que se colocan
en el equipo (cuñas) o sobre la piel del paciente en forma
de una capa de material similar a gelatina (bolus) para así
ASPECTOS GENERALES DE mejorar la distribución de la dosis en un volumen determi-
RADIOTERAPIA CONFORMACIONAL nado. De aquí se avanza a un proceso de cálculo físico en
EN TERCERA DIMENSIÓN: ASPECTOS donde se realiza la planeación convencional y se cargan al
CLÍNICOS, ASPECTOS FÍSICOS Y DE sistema los campos de tratamiento, modificando la posi-
PLANEACIÓN DE TRATAMIENTO ción, el peso y la forma de los mismos de acuerdo a la dosis
indicada en el volumen, dependiendo de la dosis límite
Antecedentes para los órganos blanco. Otra modalidad de planeación se
llama planeación inversa, en la cual el físico alimenta los
Existen dos modalidades principales de tratamiento ra- sistemas de planeación con la dosis deseada en un volu-
dioterápico, la diferencia entre cada una se basa en la dis- men determinado y las dosis de restricción en los órganos
tancia en que está la fuente de irradiación del área a tratar: vecinos para así dar lugar a un tratamiento conocido como
• Braquiterapia: la fuente de irradiación se encuentra radioterapia de intensidad modulada (IMRT). Con este tra-
cerca del área a tratar. La radiación se administra por tamiento se logra conformar el haz de radiación de manera
medio de tubos a los que se les introduce el material más precisa sobre el volumen tumoral, ya que se puede
radioactivo, o a través de implantes de alambre o se- hacer una modulación optimizada de cada haz de radia-
millas directos en el tejido. Se utilizan cesio 137, iridio ción. Se emplea cuando existen órganos críticos que respe-
192, iodo 125 y paladio 103. Las técnicas más usadas tar y es una forma más precisa de radiación.
con estas fuentes son: braquiterapia de baja tasa de Existen otras técnicas más modernas que han seguido a
dosis y de alta tasa de dosis, implantes permanentes la IMRT, como la terapia de Rapid Arc (múltiples entradas de
o fuentes no selladas. los haces de radiación, en forma de arcos dinámicos), radio-
• Teleterapia: la fuente de irradiación se encuentra a terapia estereotáxica o radioterapia guiada por imagen en
distancia del volumen blanco. Los equipos utilizados 4D7, en donde ya se incluyen parámetros de movimiento fi-
anteriormente eran unidades de cobalto 60, que fue- siológico del paciente (por ejemplo, en el cáncer de pul-
ron sustituidos por los aceleradores lineales, que son món)8. En todas ellas el principio de volumen tumoral preci-
equipos generadores de rayos X. En estos tratamien- sado con exactitud y respetar los órganos adyacentes siguen
tos el paciente acude diariamente a su sesión de ra- siendo las bases, pero se avanza en planeación tridimensio-
diación. nal conformando de manera más minuciosa el volumen
Las modernas tecnologías de anatomía radiológica blanco, principalmente aquellos volúmenes que tienen
como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia formas complejas. Todo ello va aunado al progreso de los
magnética constituyen la base para evaluar al paciente de sistemas de fijación que permiten un posicionamiento
32
Principios de tratamiento con radioterapia
DESARROLLO A TRAVÉS DE LA
HISTORIA DE LA RADIOTERAPIA
CONFORMACIONAL EN TERCERA
DIMENSIÓN Y DE LOS SISTEMAS
Figura 2. Vista lateral de posicionamiento de un paciente con máscara
DE PLANEACIÓN TRIDIMENSIONAL de fijación.
33
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
34
Principios de tratamiento con radioterapia
de la radioterapia moderna con el objetivo de lograr una 8. Rietzel E, Pan T, Chen GT. Four-dimensional computed tomography: Image
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35
7
CAPÍTULO
36
Principios del tratamiento sistémico
MODALIDADES TERAPÉUTICAS
CINÉTICA TUMORAL
El tipo y la localización del tumor, así como la etapa
El crecimiento del tumor obedece a varios procesos, ya clínica y las condiciones del paciente, permitirán decidir
que en el tumor coexisten células en división, en reposo y adecuadamente la forma de empleo de la quimioterapia.
muerte celular.
Skipper enunció los fundamentos que consideró bási-
cos en cuanto a la acción de la quimioterapia4: Quimioterapia neoadyuvante
• Tras un tratamiento radical como la cirugía o la radio- Esta modalidad de quimioterapia se administra antes
terapia, las células residuales pueden causar una re- del control local (con cirugía o radioterapia). Su uso se ha
currencia incurable, lo cual se asoció o identificó con justificado para tratar a pacientes posiblemente operables
la enfermedad micrometastásica y serviría de funda- con la finalidad de disminuir el tamaño tumoral y aumentar
mento para el tratamiento adyuvante. las tasas de resección, e incluso lograr la preservación del
• La quimioterapia actúa por una cinética de primer órgano afectado, además de evaluar la sensibilidad in vivo
orden o logarítmica, es decir, una dosis determinada del tumor a la quimioterapia. Su principal ventaja es el
mata una fracción constante de células, con indepen- control de micrometástasis de forma temprana. Por tanto,
dencia de la cantidad de células expuestas. Existe una el beneficio de la neoadyuvancia se mide durante el
relación dosis-respuesta propia de cada fármaco y
37
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
Agentes alquilantes Alteración en cadenas de ADN Mostaza nitrogenada: ciclofosfamida, ifosfamida, melfalán, Leucemia
incorporando grupos alquilo clorambucilo Linfoma
Actúan en todas las fases del ciclo Nitrosoureas: carmustina, lomustina Enfermedad de
celular Alquilosulfonatos: busulfán Hodgkin
Análogos triazénicos: dacarbazina, temozolomida Mama
Melanoma
Sarcomas
Derivados del platino Enlaces covalentes y uniones intra- Cisplatino Testículo
e intercatenarias en cadena de ADN Carboplatino Ovario
No son ciclo específicos Oxaliplatino Cabeza y cuello
Pulmón
Gástrico Esófago
Colon
Antimetabolitos Inhiben la acción de enzimas Análogos de ácido fólico: metotrexato, ralitrexed, Leucemias
de la síntesis de purinas y pemetrexed Mama
pirimidinas Análogos de pirimidinas: capecitabina, gemcitabina, Ovario
citarabina, azatidina, 5-fluorouracilo Gastrointestinal
Alcaloides de la vinca Interaccionan con los microtúbulos Alcaloides de la vinca: vinblastina, vincristina, vinorelbina Mama
y taxanos y alteran la mitosis Derivados de podofilotoxinas: etopósido Pulmón
Taxanos: paclitaxel, docetaxel, nabpaclitaxel Mielomas
Leucemia
Ovario
Testículo
Antibióticos Interfieren con las enzimas Antraciclinas: doxorubicina, epirubicina, daunorubicina, Mama
implicadas en la replicación idarubicina, mitoxantrona Próstata
del ADN Otros: bleomicina, mitomicina Leucemia
No son ciclo específicos Linfoma
Canal anal
Inhibidores de Modifican la estructura terciaria Derivados de campotecina: topotecan, irinotecan Pulmón
topoisomerasa de doble hélice de ADN sin afectar Ovario
a la secuencia de nucleótidos Cérvix
Colon
Fármacos antineoplásicos por grupos de tratamiento.
tratamiento mismo con las respuestas objetivas (disminu- radiosensibilizadora, pues logra un mejor control local. Al
ción, aumento o estabilidad del tamaño tumoral). mismo tiempo, la quimioterapia, dependiendo de la dosis
utilizada, podría proporcionar un control sistémico y elimi-
Quimioterapia adyuvante nar las micrometástasis.
38
Principios del tratamiento sistémico
tratamiento tiene como finalidad mejorar la calidad de tioguanina) y análogos de la adenosina (fludarabina, pen-
vida, disminuir los síntomas como dolor, mejorar el estado tostatina, cladribina). Se utilizan para el tratamiento del
funcional y producir respuestas objetivas en los sitios de cáncer de mama, cáncer de cabeza y cuello, osteosarcoma,
actividad tumoral (disminución o estabilidad del tamaño leucemias, linfomas, cáncer colorrectal, enfermedad trofo-
del tumor, principalmente, ya que la desaparición del tu- blástica gestacional, cáncer de pulmón no microcítico, me-
mor o respuesta completa es muy rara en estos casos). sotelioma, cáncer de páncreas, cáncer de vejiga y cáncer de
Dado que se trata de una enfermedad sistémica, la progre- ovario, entre otras indicaciones.
sión es la regla; sin embargo, con esta modalidad de trata-
miento se obtiene beneficio en las tasas de supervivencia Inhibidores de topoisomerasas
libre de progresión y en las tasas de supervivencia global.
En casos con buenas respuestas objetivas, se puede optar Modifican la estructura terciaria de doble hélice del
por un manejo radical como la metastasectomía4. ADN sin alterar la secuencia de nucleótidos. En humanos se
han identificado tres tipos de topoisomerasas (I, II y III). Se
incluyen en este grupo los siguientes fármacos: antracicli-
CLASIFICACIÓN DE LOS AGENTES nas (adriamicina, daunorubicina, epirubicina, idarubicina,
DE QUIMIOTERAPIA doxorubicinas liposomales, mitoxantrona), epipodofilotoxi-
Los grupos de tratamiento de quimioterapia se deter- nas (etopósido), derivados de la camptotecina (irinotecan,
minan de acuerdo a su mecanismo de acción (Fig. 1). topotecan) y actinomicina D.
39
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
riesgo la vida. Existe interferencia en las actividades encuentran la inducción de una presentación antigénica
diarias y el paciente requiere de soporte. La hospita- inadecuada, la producción de factores inmunosupresores,
lización se indica en estos casos para mejorar las con- la expresión de galectina-17 y la activación de las señales
diciones del paciente. negativas de coestimulación18. Las células tumorales pue-
• Grado IV: toxicidad peligrosa. El paciente sufre conse- den mover la expansión, activación y migración de ciertos
cuencias que ponen en riesgo su vida. En estos casos tipos de células reguladoras capaces de suprimir la res-
se requiere de una intervención urgente para mejorar puesta inmunitaria antitumoral, tales como linfocitos T re-
las condiciones del paciente. guladores, células supresoras mieloides, macrófagos aso-
• Grado V: muerte relacionada con los efectos adversos. ciados al tumor y distintos subtipos de CD maduras e
inmaduras19. El proceso de inflamación crónica puede ori-
Terapia biológica e inmunooncología ginarse tras una infección, como es el caso del Helicobacter
pylori en el cáncer gástrico20, o el virus de la hepatitis B en
Los tumores sólidos están infiltrados por diferentes ti- el hepatocarcinoma21,22, así como también durante enfer-
pos celulares, como linfocitos, macrófagos y mastocitos. medades autoinmunes, como la enfermedad de Crohn o la
Generalmente estas células se asocian con la producción colitis ulcerosa, asociadas al cáncer colorrectal23,24. Uno de
de factores relacionados con la inflamación crónica y la los principales tipos celulares involucrados en este proceso
progresión tumoral14, mientras que el infiltrado de subpo- es el macrófago a través de la producción de diferentes
blaciones de linfocitos B y T, células natural killer y células factores solubles promotores de proliferación celular, an-
dendríticas (CD) se ha relacionado con el control de la en- giogénesis, quimiotaxis e invasión, y al mismo tiempo inhi-
fermedad y mejor pronóstico en muchos tipos de cáncer, bición de la respuesta inmunitaria. En el año 2004, Curiel,
como melanoma, mama, ovario, linfoma no Hodgkin, cán- et al.24 demostraron por primera vez que la presencia de un
cer de cuello uterino, carcinoma urotelial y carcinoma de alto contenido de células CD3+, CD4+, CD25+ y Foxp3+ en
colon15-17. El sistema inmunológico se encuentra íntima- el líquido de ascitis en pacientes con carcinoma de ovario
mente relacionado con el desarrollo tumoral a través del se correlacionaba con los estadios más avanzados del tu-
papel protector ejercido por ciertas poblaciones celulares mor y con menor supervivencia. Resultados similares se
y otras implicadas en la promoción del tumor. observaron en otros tipos de tumores como adenocarcino-
El sistema inmunológico puede reconocer y eliminar de ma de páncreas25 y hepatocarcinoma26. Aunque la mayoría
manera natural las células tumorales, ejerciendo cierta pre- de las células reguladoras son CD4+, una población de cé-
sión selectiva que los tumores deben evadir para poder lulas CD8+ inducidas por las CD plasmocitoides han sido
crecer. Entre los principales mecanismos utilizados por los identificadas en pacientes con cáncer de ovario27. Así, la
tumores para evitar el reconocimiento inmunológico se inducción de células T reguladoras podría ser uno de los
40
Principios del tratamiento sistémico
principales mecanismos de escape de los tumores al recha- cáncer. Una vez que el sistema inmunitario es capaz de
zo inmunológico, constituyendo un marcador pronóstico reconocer y responder al cáncer, puede detener o desace-
de la enfermedad y un blanco celular atractivo para el di- lerar su crecimiento.
seño de inmunoterapias. La presencia de un número me- Algunos ejemplos de inhibidores de los puntos de con-
nor de CD en el microambiente tumoral traería como con- trol inmunitario son: ipilimumab, nivolumab y pembrolizu-
secuencia el desarrollo de una respuesta inmunitaria mab.
menos efectiva. La infiltración tumoral de algunas subpo- Los efectos secundarios del tratamiento con anticuer-
blaciones linfocitarias se correlaciona con un mejor pronós- pos monoclonales dependen del propósito del fármaco.
tico y/o mayor supervivencia. Por ejemplo, los efectos secundarios de los anticuerpos
Se han desarrollado anticuerpos monoclonales dirigi- monoclonales usados para la terapia dirigida son diferen-
dos contra epítopos específicos. La inmunoterapia, tam- tes de los que se usan para la inmunoterapia. Los efectos
bién denominada terapia biológica, es un tipo de trata- secundarios de los inhibidores de puntos de control inmu-
miento del cáncer diseñado para estimular las defensas nitarios podrían incluir efectos secundarios similares a los
naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza de una reacción alérgica.
sustancias producidas por el cuerpo o fabricadas en un
laboratorio para mejorar o restaurar la función del sistema Inmunoterapias no específicas
inmunitario.
La inmunoterapia puede funcionar de las siguientes Al igual que los anticuerpos monoclonales, las inmuno-
maneras: terapias no específicas también ayudan a que el sistema
• Detiene o retrasa el crecimiento de las células tumo- inmune destruya las células tumorales. Las dos inmunote-
rales. rapias no específicas que se usan con más frecuencia son:
• Impide que el cáncer se disemine a otros sitios del • Interferones: ayudan al sistema inmunitario a comba-
cuerpo. tir el cáncer y pueden desacelerar el crecimiento de
• Ayuda al sistema inmunológico a destruir las células las células tumorales. Los efectos secundarios del tra-
tumorales. tamiento con interferones pueden incluir síntomas
Existen varios tipos de inmunoterapia, entre los que se similares a los de la gripe.
encuentran: • Interleucinas: ayudan al sistema inmune a producir
• Anticuerpos monoclonales. células para combatir el cáncer. Una interleucina ela-
• Inmunoterapias no específicas. borada es la interleucina 2, que se utiliza para tratar
• Terapia con virus oncolíticos. el cáncer de riñón y de piel, incluido el melanoma.
• Terapia con células T.
• Vacunas contra el cáncer.
Terapia con virus oncolíticos
41
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
en un laboratorio para que tengan proteínas específicas 12. Hurria A, Mohile S, Gajra A, et al, Validation of a prediction tool for chemother-
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ratorio y se regresan al cuerpo del paciente. Este tipo de phocytes and a high CD8+/regulatory T cell ratio are associated with favor-
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Practice. 5.ª ed. Wolters Kluwer/Lippincott Williams & Wilkins. 28. http://www.cancer.net American Society of Clinical Oncology.
42
8
CAPÍTULO
Principios de la radiología
como diagnóstico y tratamiento
Radiología en oncología
B. Conde Castro
43
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
Figura 1. Ejemplos de la utilidad del USG: detección de ganglio sospechoso Figura 4. A: varias secuencias de un mismo paciente con enfermedad
de malignidad en cuello (A), caracterización de melanoma coroideo del ojo metastásica. B: secuencia 3D de TOF del polígono de Willis. C: plano sagital
derecho (B), cuantificación relativa de derrame pleural asociado a de cáncer de endometrio. D: columna completa en plano sagital.
quimioterapia (C) y diagnóstico de trombosis de la vena yugular relacionado
con el catéter central (D).
44
Principios de la radiología como diagnóstico y tratamiento. Radiología en oncología
45
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
46
Principios de la radiología como diagnóstico y tratamiento. Radiología en oncología
Figura 9. Imagen de colonoscopia virtual realizada mediante estudio de Figura 10. Nódulo pulmonar solitario detectado mediante tomografía de
tomografía en la que se identificaron varios adenomas. En la imagen se baja radiación, localizado en el lóbulo inferior izquierdo, y que se expone
observa adenoma en colon sigmoides tanto en la reconstrucción virtual como con ventana para abdomen y pulmonar.
en la imagen seccional.
47
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
específicas en las guías de la AJCC según el tumor y los Actualmente es posible realizar embolización o abla-
escenarios clínicos correspondientes, como la vigilancia, ción de tumores. La primera consiste en administrar a tra-
demostrar probable tumor residual e identificar cambios vés de un catéter intraarterial partículas de alcohol, qui-
posquirúrgicos versus fibrosis1. mioterapia o incluso radioactivas a una arteria que irrigue
directamente el tumor. Por otra parte, para la ablación se
Intervencionismo en oncología utiliza una aguja percutánea para producir destrucción lo-
cal del tumor con energía a base de radiofrecuencia, con-
Pueden utilizarse como guía para realizar biopsias con gelación (crioablación) y microondas, o mediante la intro-
aguja fina o gruesa el USG y la tomografía para obtener ducción de ácido acético o etanol dentro del tumor1,8.
material de ganglios sospechosos, tumores primarios o en-
fermedad metastásica. Las biopsias más frecuentemente
realizadas provienen de tumores hepáticos, pulmonares y
BIBLIOGRAFÍA
óseos (Fig. 11). Las complicaciones son menores en compa- 1. Silverman P. Oncologic imaging. 1.ª ed. Filadelfia: Elsevier/Saunders; 2012.
2. Cura Rodríguez J, Pedraza Gutiérrez S, Gayete Cara A. Radiología esencial. 1.ª
ración con las obtenidas a través de procesos quirúrgicos; ed. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 2010.
sin embargo, entre las complicaciones existe la posibilidad 3. Pallardó Calatayud Y, Revert Ventura A, Cervera Deval J. Imagen en oncología.
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4. Altamirano Ley J, Estrada Sánchez G, Carreras Delgado J. PET y PET/CT en on-
ción1,8. cología. 1.ª ed. México: Intersistemas; 2005.
Entre los procedimientos de intervención que se reali- 5. Reiser M, Van Kaick G, Fink C, Schoenberg S. Screening and preventive diagno-
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zan por imagen más solicitados se encuentra la colocación 6. Shaaban A, Blodgett T. Diagnóstico por imagen. Oncología. 1.ª ed. Madrid:
de nefrostomía por tumores que compriman de forma in- Marbán; 2012.
trínseca o extrínseca el sistema urinario, drenaje de colec- 7. Stoopen M, García Mónaco R. Avances en diagnóstico por imágenes. 1.ª ed.
Buenos Aires: Ediciones Journal; 2013.
ciones desarrollado por complicaciones quirúrgicas y deri- 8. Walker T. Diagnostic imaging. 1.ª ed. Salt Lake City, Utah: Amirsys; 2013.
vación de la vía biliar8.
48
9
CAPÍTULO
49
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
50
Patología quirúrgica oncológica
TUMOR INDIFERENCIADO/NO
CLASIFICABLE
Alrededor del 10% de los tumores son difíciles de cate-
gorizar aun con el uso de la inmunohistoquímica (IHQ). En
estas circunstancias se debe establecer una terminología
basada en el aspecto citomorfológico de la neoplasia (p. ej.,
células fusiformes, redondas, epitelioides o pleomórficas).
CONSULTA INTRAOPERATORIA
(ESTUDIO TRANSOPERATORIO)12
El estudio transoperatorio representa el punto de inter-
sección más cercano entre el cirujano y el patólogo. Los
objetivos del mismo son: dar un diagnóstico que permita
al cirujano guiar el procedimiento quirúrgico, establecer la Figura 3. Aspecto microscópico de un carcinoma mamario
con sobreexpresión de la oncoproteína HER2.
viabilidad de un tejido, evaluar el estatus de los márgenes
quirúrgicos, etc.
51
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
52
10
CAPÍTULO
Introducción a la metodología
en investigación clínica
de la práctica clínica
R. Rivas Ruiz, M. Pérez, I. Roy, F. Quijano y L. Palacios
La investigación clínica (IC) ha sido una herramienta im- que se desprenden de distintas publicaciones científicas en
prescindible y poderosa en los avances en las ciencias de la su PC.
salud, ya que los diferentes descubrimientos han permitido Este capítulo no pretende ser exhaustivo, pero sí consi-
brindar alternativas de tratamiento que han mejorado la deramos que hará que el lector comprenda un poco más la
esperanza y la calidad de vida de los seres humanos. Sin investigación en las publicaciones que dan base a la PC. Es-
duda, la práctica clínica (PC) se ha enriquecido a partir de peramos que el lector sienta la necesidad de aprender más,
los hallazgos obtenidos de estudios científicos realizados en por lo que anexamos bibliografía, así como herramientas,
seres humanos, con una metodología apropiada pero siem- para una mejor comprensión de los estudios.
pre perfectible que conforma la IC. Finalmente, el propósito El objetivo del presente capítulo es mostrar los pasos
principal de la IC es dar respuesta a preguntas clínicas rea- esenciales de la metodología usados en los estudios de
lizadas a través de la aplicación del método científico. oncología. El lector podrá utilizar este capítulo como guía
Esta metodología puede responder a cuatro fines gene- para la lectura de un artículo o para la creación de un pro-
rales: a) describir y esclarecer un fenómeno clínico o de una tocolo.
entidad o grupo de entidades clínicas en particular (estu- Para ello, hemos dividido este capítulo en una serie ló-
dios descriptivos); b) proponer nuevas formas de identifi- gica de pasos que permitirán al lector entender el modelo
cación de enfermedades y medición de variables clínicas para responder una pregunta clínica, así como los métodos
(estudios de prueba diagnóstica y de pronóstico), y c) eva- para resolver cada pregunta en específico, empezando por
luar la hipótesis de una relación causal entre variables o el diseño arquitectónico y terminando con los requisitos
entidades clínicas (estudios de causalidad sobre factores éticos para llevarlos a cabo.
de riesgo o pronóstico, evaluación de la eficacia de un me-
dicamento).
La IC en oncología, como en otras ramas de las ciencias DISEÑO ARQUITECTÓNICO
de la salud, por el apego de los estudios a una metodología Es un enfoque de abordaje de la metodología de inves-
apropiada, además de su análisis crítico, es de particular tigación que se basa en el fenómeno natural de causalidad.
importancia, ya que los resultados que se obtienen de la IC El diseño arquitectónico de un estudio tiene tres compo-
pueden influir de manera decisiva en la toma de decisiones nentes básicos: el estado basal, la maniobra y el desenlace.
, y esto, a su vez, influir positiva o negativamente en la sa- Estos componentes están presentes en preguntas clíni-
lud de los enfermos. De esta manera, las decisiones clínicas cas que evalúan la causa-efecto de un problema de salud (lo
deben tomar en cuenta el análisis crítico de estudios que cual se engloba en el fenómeno de causalidad) o en la bús-
sean precisos, adecuados y representativos, además de queda del desempeño de una prueba diagnóstica1.
mostrar rigurosidad en la metodología utilizada. Como es
de esperar, no todos los artículos tienen ese rigor metodo-
lógico, por lo que es responsabilidad del lector conocer la Estudios de causalidad
anatomía, las características y los significados intrínsecos Si la enfermedad de interés se puede relacionar con «x»
de los estudios. La comprensión del método científico y su o «y» factor de riesgo o si los pacientes preguntan «¿A qué
aplicación en la IC, entendido como un proceso sistemáti- se debe mi enfermedad?» o «¿Puedo prevenirla?», se está
co, organizado y objetivo destinado a responder de mane- frente a una pregunta de investigación de causalidad, es
ra correcta y precisa sus preguntas de investigación, sin decir, se quiere saber cuál es la causa de un desenlace
duda contribuye a que el lector integre mejor los resultados clínico.
53
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
Tiempo «–1»
Sustancias mielotóxicas Quimioterapia
Alteraciones hematológicas
previas Pacientes Mortalidad
con leucemia temprana
Signos y síntoma de inicio Tiempo «1»
Esquema terapéutico
adecuado
– Dosis óptima
Tiempo «0» – Aplicación correcta Tiempo «2»
Diagnóstico morfológico Estratificación pronóstica Respuesta al tratamiento
Esquema terapéutico
de leucemia mieloide aguda inadecuado inicial, primer ciclo IR, RC,
> 16 años Cronométrica: Genérico versus original RP, Ref.
Síndrome quimioterápico – Edad Efectos secundarios de la
previo – Tiempo de evolución quimioterapia
Frecuencia de eyección Estatus: – Infección (leucopenia)
del ventrículo izquierdo – Índice de Karnovsky – Sangrado
normal – Desnutrición (trombocitopenia)
Creatinina y bilirrubina < 2 Clínicos: Maniobras periféricas
Índice de Karnovsky ≥ 60 – Anemia adecuadas:
– Trombocitopenia con – Transfusión, plasmaféresis
o sin sangrado – Retardo del sig
– Alteraciones leucocitarias,
infecciones
Demarcación diagnóstica Morfológico: M0-M7
– Criterios de selección
Comorbilidad: Charlson
54
Introducción a la metodología en investigación clínica de la práctica clínica
Estudios de proceso (prueba diagnóstica) tienen la enfermedad (A), mientras que la especificidad es la
capacidad que tiene la prueba estudiada de detectar a los
Cuando la pregunta que se busca contestar es ¿cuál es
que no tienen la enfermedad (D), es decir, es la capacidad
el desempeño de una prueba diagnóstica nueva frente al
que tiene la prueba de acercarse al estándar de oro. Estos
estándar de oro?, entonces el diseño arquitectónico es el
valores se utilizan para seleccionar qué prueba se recomen-
llamado estudio de proceso o prueba diagnóstica.
dará (en el futuro) a un paciente.
En este caso el estado basal debe corresponder a suje-
Los VP son los valores en términos de probabilidad que
tos susceptibles a tener la enfermedad, no únicamente sa-
se refieren a los pacientes, es decir, cuando ya tenemos los
nos o enfermos como vimos en el modelo de causalidad.
resultados del estudio y estamos frente al paciente. El VP
Esto permite comparar el desempeño de la prueba para
positivo (VPP) se refiere a la probabilidad de que el pacien-
detectar tanto a los enfermos como a los sanos, incluyendo
te tenga la enfermedad si la prueba resulta positiva, mien-
todo el espectro de la enfermedad.
tras que el VP negativo (VPN) es la probabilidad de que el
La maniobra es el estándar de oro o el estándar de re-
paciente no tenga la enfermedad si la prueba es negativa.
ferencia que se comparará con el nuevo procedimiento o
Todos estos valores se dan en porcentajes. La RV es la pon-
prueba diagnóstica (Fig. 3).
deración entre la especificidad y la sensibilidad. Esto per-
El desenlace o información de salida es la sensibilidad,
mite evaluar el resultado de la prueba diagnóstica de una
especificidad, valores predictivos (VP) y razones de verosimi-
forma más balanceada. Para su interpretación se recomien-
litud (RV). Esto se debe a que en este tipo de estudio cada
da usar el nomograma de Fagan (Investigación clínica II.
paciente es sometido tanto al procedimiento como al están-
Rev Med Inst Mex Seguro Soc. 2011;49[2]:163-70).
dar de oro al mismo tiempo. El lector de este tipo de estu-
Para calcular la sensibilidad y la especificidad de una
dios requiere conocer el desempeño de una prueba de ma-
prueba se tienen que hacer cuadros de doble entrada y
nera cuantitativa para poderla comparar con otras. De esta
realizar unas pruebas sencillas o utilizar apps como Diag-
manera podrá tomar en cuenta el desempeño, costos, radia-
nostic test calculator9. Lo importante es identificar las partes
ción, etc. Un ejemplo clásico es el contraste de la toma de
de la tabla de 2 x 2 (Tabla 1).
Papanicoláu versus la biopsia de cérvix para la detección de
cáncer cervicouterino8. La sensibilidad es la capacidad que
tiene la prueba (nueva) de detectar a los pacientes que
55
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
56
Introducción a la metodología en investigación clínica de la práctica clínica
Consentimiento informado
Asignación aleatoria de la maniobra
para cualquier maniobra terapéutica. Son los únicos estu- principales confusores. Este incremento en el tamaño de la
dios llamados experimentales. El diseño de estos estudios muestra también puede aumentar los costos11,12. Las cohor-
es sencillo y claro, pero también son los más costosos, mo- tes pueden ser prolectivas (son las más difíciles) o retrolec-
tivo por el que prácticamente sólo los laboratorios de me- tivas (permiten observar mejor los fenómenos naturales sin
dicamentos los realizan. Como en este tipo de estudios el la influencia de la mano del investigador). La característica
control es muy estricto, tanto en la selección de los partici- elemental de las cohortes es que, al ser estudios longitudi-
pantes, la asignación y aplicación de la maniobra, así como nales, los pacientes deben ser vistos y medidos en dos
en la detección del desenlace, tienen la mejor calidad y ocasiones por lo menos.
jerarquía para obtener la eficacia de una maniobra. Ade-
más, al ser el único tipo de estudio experimental, estricta- Estudios de casos y controles
mente longitudinal y prolectivo, estos estudios requieren
de consentimiento informado. Este tipo de estudios pre- En este tipo de estudios se selecciona la población a
tenden controlar la mayor parte de confusores posibles partir del desenlace (resultado). Se selecciona un grupo de
(Fig. 5); sin embargo, ésta es también su principal debili- casos (sujetos con la enfermedad o desenlace; por ejemplo,
dad, ya que los resultados, al estar tan controlados, pueden infarto agudo de miocardio [IAM]) y un grupo de controles
ser poco extrapolables a la práctica habitual10. (sujetos sin el desenlace; en este caso, sin IAM), y artificial-
Debido a su importancia, hoy en día se requiere de un mente se reconstruye el fenómeno de causalidad para de-
registro previo de los protocolos en páginas de acceso terminar los factores asociados al desenlace (en nuestro
libre, como: https://clinicaltrials.gov/, que garanticen que ejemplo, el tabaquismo). Debido a que el investigador se-
se publicarán los resultados obtenidos de estas investiga- lecciona el número de casos «arbitrariamente», no se pue-
ciones. de calcular la prevalencia de la enfermedad, sólo se puede
calcular la asociación de la maniobra con el resultado usan-
do la razón de momios u odds ratio (OR).
Estudios de cohorte
Este tipo de estudios se recomienda cuando la preva-
Estos estudios son los favoritos de los clínicos, ya que lencia de la enfermedad es baja o el tiempo a la ocurrencia
permiten ver en condiciones habituales el comportamien- de la enfermedad es muy prolongado. Además, estos estu-
to de las enfermedades. Este tipo de estudio sirve para dios son los que más sesgos pueden tener, los cuales de-
observar la historia natural de la enfermedad, evaluar los ben ser conocidos por sobreestimar sus resultados13,14. Por
factores de riesgo que llevan a un sujeto sano a una enfer- todo ello, sus resultados deben ser tomados con la mayor
medad o los factores pronósticos involucrados en los pa- de las reservas (Fig. 6).
cientes que ya tienen la enfermedad.
Su diseño es similar al del ECA, pero sin la aleatoriza- Estudios transversales (encuestas)
ción, por lo que comparte la mayoría de las dificultades del
ECA. Debido a la complejidad y la naturaleza de los pacien- Si bien los estudios transversales se encuentran jerár-
tes y de las enfermedades, en estos estudios se prefiere quicamente por debajo de los estudios de casos y contro-
contar con un tamaño de muestra elevado, con el fin de les, tienen múltiples ventajas sobre los estudios antes men-
poder tomar en cuenta y ajustar los resultados por los cionados. Cuando la selección y el tamaño de la muestra
57
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
Revisiones narrativas
Las RN son las favoritas de los estudiantes de medicina,
ya que compilan lo que al juicio del autor es lo más impor-
tante. Tienden a mostrar los conceptos generales de una
A
enfermedad, y tocan temas de diagnóstico, pronóstico y
tratamiento. Estas revisiones tienen el objetivo de difundir
B la información, por lo que no necesitan ser exhaustivas. En
éstas caben los comunicados periodísticos o las que apare-
cen en las redes sociales como Facebook o Twitter.
Revisiones de literatura
son adecuados, nos pueden proporcionar un estimado de
la prevalencia de la enfermedad y se pueden asociar con
Revisiones narrativas:
factores de riesgo. libros médicos, artículos de revisión
El hecho de muestrear a pacientes con un mismo esta- médicos, artículos periodísticos,
do basal pero con múltiples edades nos permite proyectar opiniones personales, editoriales,
publicaciones en Facebook,
la historia natural de la enfermedad en un híbrido conoci- MA
Twitter, etc.
do como estudio semilongitudinal (longitudinal cross-sec- RS: alto Revisión
GPC, sistemática
tional). RS: bajo
consensos
Otra ventaja es que al muestrear en una sola ocasión RS: medio
permite incluir a un mayor número de participantes y en
distintos lugares, lo que aporta mayor representatividad.
Además, permite calcular la prevalencia de la enfermedad Figura 8. Tipo de revisiones de la literatura.
58
Introducción a la metodología en investigación clínica de la práctica clínica
Las GPC son un híbrido entre RN y revisiones sistemá- El lugar donde se acumulan las publicaciones científi-
ticas. Éstas tienen el sentido de la compilación y de buscar cas de mayor calidad es en PubMed (https://www.ncbi.nlm.
la mejor información disponible. La metodología no nece- nih.gov/pubmed), una página con un tesauro específico de
sariamente implica que se realice una revisión sistemática medicina. La página está diseñada para que las búsquedas
o un MA por cada pregunta de la GPC. En muchas ocasio- sean transparentes, reproducibles y actualizables. Respon-
nes, las GPC emiten recomendaciones basadas en el juicio de a búsquedas con el sistema PICO y arroja búsquedas
del experto, justo como lo hacen las RN. Existe también la específicas útiles en la PC gracias a que utiliza términos
posibilidad de que haya evidencia en contra del uso de boleanos para realizar el enlace entre las partes del diseño
una maniobra y que los autores de la GPC, aun así, lo re- arquitectónico. En investigación, este sistema permite ha-
comienden. cer búsquedas amplias. Se refiere que esta página arroja el
90% de los artículos que forman las revisiones sistemáticas,
59
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
Validez
científica
Selección justa
Valor social
de los
y científico
participantes
Investigación
ética Balance entre
Respeto hacia
riesgts y
los
beneficios
participantes
adecuado
Revisión
Consentimiento y aprobación
informado por un comité
de ética
pero tiene las desventajas de que arroja únicamente los Una investigación que no es conducida con rigor meto-
resúmenes de los artículos y muchos de ellos solicitan un dológico ipso facto no es ética, porque los resultados de
pago para obtenerlos. dicha investigación no serían válidos y se habrá sometido
CONRICYT (http://www.conricyt.mx/) es un sistema a los sujetos de investigación a molestias e incluso a ries-
mexicano de información médico-científica que contiene gos innecesarios, además de haber gastado recursos finitos
las principales casas editoriales que publican artículos mé- en salud, que en nuestro medio ya de por sí son escasos.
dicos. Además, posee un apartado donde se pueden con- Además de la validez científica, existen otros requerimien-
sultar tesis de especialidad, maestrías y doctorados de uni- tos que deberán cumplirse para asegurar que una investi-
versidades mexicanas. Esta página contiene un buen gación sea ética; dichas características se identifican en la
acervo de artículos en formato de texto libre. Sin embargo, figura 9. Información adicional sobre estos requerimientos
tiene la desventaja de tener un motor de búsqueda ines- éticos puede encontrarse en la Declaración de Helsinki19,
pecífico; al tener múltiples bases de datos, requiere hacer Informe Belmont20, Pautas de CIOMS21, Reglamento de la
búsquedas por cada una de las editoriales. Ley General de Salud en Materia de Investigación22 y el
artículo de Pérez-Rodríguez, et al.23.
ÉTICA EN INVESTIGACIÓN
CON SERES HUMANOS CONCLUSIONES
Investigación clínica y ética son sinónimos. La ética El conocimiento médico avanza a pasos agigantados.
debe prevalecer sobre cualquier pregunta de investiga- Sin embargo, también lo hacen los estudios con resultados
ción, por más relevante que ésta sea. controversiales o potencialmente dañinos. En
60
Introducción a la metodología en investigación clínica de la práctica clínica
61
11
CAPÍTULO
Marcadores tumorales
Z. Deneken Hernández, M. López Lemus y S. Sherwell Cabello
62
Marcadores tumorales
63
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
25% se toman como significativos9. La interpretación de que el inicio de tratamiento sólo por elevación tiene un
cualquiera de estos marcadores durante las primeras 4-6 alto costo sin un beneficio sustancial.
semanas del inicio de un nuevo tratamiento debe ser cau-
telosa, ya que en ocasiones puede haber observarse una
elevación que carece de relevancia clínica. No existe una ANTÍGENO CARCINOEMBRIONARIO
ventaja de la determinación de uno sobre otro, si bien se Este antígeno representa un grupo de glucoproteínas
ha hipotetizado que el CA 27.29 es más sensible que el CA de la familia de las inmunoglobulinas. El antígeno carci-
15.3. En un estudio mexicano se encontró un índice de noembrionario (ACE) está involucrado en la diferenciación
correlación de Pearson de 0.978, concluyendo un alta equi- celular y se produce normalmente durante el desarrollo
valencia de ambos10. De igual manera, en un estudio reali- fetal a nivel intestinal; de forma normal, no está presente
zado en Canadá se encontró que la elevación de CA 15.3 en individuos sanos. Su nombre es resultado del hallazgo
era mayor en las pacientes con cáncer de mama luminal (> de Gold y Freedman al identificar este antigén en el colon
80%) y en pacientes con sólo enfermedad ósea (85%). Su fetal y el adenocarcinoma, pero no en el colon adulto
utilidad pronóstica también fue analizada, encontrando sano13. Algunas enfermedades no oncológicas en las que
que aquellas pacientes con elevación de marcadores tumo- puede haber elevación de este marcador son la colitis ul-
rales tenían una peor supervivencia (p = 0.001)11. cerativa, pancreatitis, cirrosis y enfermedades hepáticas
benignas, EPOC, enfermedad de Crohn e hipotiroidismo, y
CA 125 también puede observarse en fumadores.
La determinación sérica de este marcador es especial-
Este antígeno de carbohidrato fue detectado por el an- mente útil en el cáncer colorrectal, donde se ha demostra-
ticuerpo OC-125, del cual adquirió su nombre. La proteína do su función como ligando de la selectina L y E, relaciona-
detectada es MUC 16, una mucina con un único dominio do a la capacidad de desarrollar metástasis. La concentración
transmembranal. Su función fisiológica aún no está esta- sérica de este marcador se ve afectado por varios factores,
blecida. Las condiciones no oncológicas que pueden pre- entre los que se encuentran:
sentar una elevación incluyen la endometriosis, pancreati- • Tamaño tumoral: a mayor invasión, mayor concentra-
tis, cirrosis, peritonitis, enfermedad pélvica inflamatoria y ción de ACE.
ascitis. • Grado tumoral: los tumores bien diferenciados produ-
El CA 125 se encuentra elevado hasta en el 80% de las cen mayor cantidad de ACE.
pacientes con cáncer de ovario, por lo que su determina- • Localización del tumor: se observa mayor concentra-
ción es necesaria en mujeres posmenopáusicas con un tu- ción del marcador en tumores de localización izquierda.
mor anexial. Aunque se ha intentado utilizar como una En el cáncer colorrectal, su determinación para la etapa
herramienta de pesquisa, su uso rutinario en pacientes clínica II puede ser de utilidad como factor pronóstico y
asintomáticas no es recomendado por las altas posibilida- optar por ofrecer tratamiento adyuvante con quimiotera-
des de obtener un resultado falso positivo. Existe, sin em- pia. Las concentraciones séricas elevadas prequirúrgicas
bargo, un algoritmo, conocido como ROCA (Risk of Ovarian constituyen un factor de riesgo para recaída. Las medicio-
Cancer Algorithm), que fue diseñado para determinar el nes seriadas durante el periodo de vigilancia han demos-
riesgo de desarrollar cáncer de ovario tomando en cuenta trado la capacidad de detectar recurrencia con una sensi-
niveles seriados de CA 125, los cambios presentados y la bilidad de hasta el 80% y una especificidad del 70%,
edad12. En la actualidad, existen varios estudios prospecti- especialmente a nivel hepático. Su uso en este periodo es
vos que buscan validar este algoritmo como método de entonces recomendado en las guías internacionales de tra-
pesquisa. tamiento.
Sus aplicaciones clínicas incluyen: Finalmente, su utilidad en la enfermedad metastásica es
• Factor pronóstico independiente de respuesta al tra- indiscutible. Como > 80% de los pacientes con enfermedad
tamiento. metastásica tienen elevación del ACE, su descenso durante
• Vigilancia posterior al tratamiento. el tratamiento es indicador de respuesta al mismo. De igual
La respuesta al tratamiento puede ser supervisada con manera, al menos dos elevaciones por encima de la medi-
la determinación sérica del CA 125. El Intergrupo de Cáncer ción basal pueden hablar de progresión de la enfermedad14.
Ginecológico definió como respuesta tener una reducción
del 50% por al menos 28 días. El descenso de CA 125 tiene Cáncer pancreático
un alto valor predictivo positivo (92%) y negativo (89%).
En el contexto de vigilancia, la realización de esta prue- El ACE es el segundo biomarcador más utilizado en el
ba queda a juicio del médico y debe ser individualizada, ya cáncer pancreático, si bien su sensibilidad es del 44.2% y su
64
Marcadores tumorales
especificidad del 84.8%. De forma general, podemos con- sensibilidad de hasta el 79%. Para los colangiocarcinomas,
cluir que la determinación sérica será de utilidad para distin- los niveles por encima de 100 U/ml tienen una sensibilidad
guir una enfermedad neoplásica de condiciones benignas15. del 89% y una especificidad del 86%.
65
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
Una estrategia de detección individualizada podrá con radioisótopos de yodo, la Tg deberá de encontrarse en
diagnosticar muchas lesiones significativas; además, el tra- rangos atiroideos. Ambos tejidos, tejido tiroideo normal
tamiento activo variará la situación de cada paciente. Exis- además del derivado de células foliculares, producirán Tg.
ten algunos factores que pueden afectar a los niveles de Los niveles elevados de Tg son indicativos de tejido funcio-
APE, entre los que destacan: nal persistente o carcinoma. Los valores de referencia de Tg
• Hiperplasia prostática benigna. en personas eutiroideas sin anticuerpos anti-Tg son de 3-40
• Infecciones: las prostatitis son causa de elevación del ng/ml en países con una adecuada ingesta de yodo. En el
APE con o sin infección activa. 8% de la población general, los valores de Tg son inferiores
• Instrumentación reciente. a 10 ng/ml. La Tg sérica está afectada por la biodisponibili-
• Eyaculación. dad y la ingesta, así que los rangos de referencia serán
• Trauma perineal. determinados de acuerdo a los niveles geográficos de
• Utilización de inhibidores de 5-α reductasa (finasteri- yodo. Los niveles incrementados de Tg pueden estar rela-
de y dutasteride) y ketoconazol. cionados con las siguientes condiciones:
Con respecto a la vigilancia posterior a un tratamiento • Carcinomas de tiroides no tratados o metastásicos
curativo, la recurrencia de la enfermedad se detecta gene- (papilar y folicular).
ralmente por un aumento en el APE. Las guías NCCN reco- • Metástasis después de tratamiento inicial.
miendan una determinación semestral durante los prime- • Hipertiroidismo.
ros cinco años y posteriormente de manera anual. • Tiroiditis subaguda.
La recurrencia diagnosticada por aumento del APE di- • Algunos casos de adenoma benigno.
fiere dependiendo del tipo de tratamiento curativo utiliza-
do. El consenso internacional define la recurrencia poste-
rior a la prostatectomía con dos aumentos consecutivos ≥ CALCITONINA
0.2 ng/ml. Es necesario recordar que se esperan niveles La calcitonina (CTA) es una hormona peptídica secreta-
indetectables de APE a las seis semanas posteriores a una da por la glándula tiroides, ayuda a disminuir las concen-
cirugía exitosa23. Para el caso de radioterapia, el descenso traciones plasmáticas de calcio y, en general, tiene efecto
del APE es más lento comparado con la cirugía, y un nadir opuesto a la hormona paratiroidea. La síntesis y la secre-
< 0.5 ng/ml se asocia a un buen pronóstico. La recidiva se ción de CTA ocurren en las células parafoliculares, o células
diagnostica con un incremento de 2 ng/ml por encima del C, que se encuentran en el líquido intersticial entre los fo-
nadir alcanzado al final del tratamiento24. lículos de la glándula tiroides. Estas células constituyen
Para el caso de los pacientes con enfermedad metas- únicamente el 0.1% de la glándula tiroides. Su cuantifica-
tásica diagnosticada de forma inicial, si bien la determina- ción está indicada primariamente para diagnosticar la hi-
ción seriada del APE no ha mostrado aumento en la ex- perplasia de células parafoliculares y el cáncer medular de
pectativa de vida, un aumento continuo es indicador de tiroides, para evaluar la efectividad del tratamiento y para
falla al tratamiento. De forma general, se recomienda rea- la vigilancia de aquellos pacientes que tienen enfermedad
lizar una evaluación cada 3-6 meses posterior al inicio del recurrente. Se utiliza también para el tamizaje de los fami-
tratamiento. liares de los pacientes con cáncer medular de tiroides con
neoplasia endocrina múltiple tipo 2A y 2B26.
TIROGLOBULINA Las pruebas de estimulación son más sensibles que la
medición de la CTA únicamente. Esto requiere colectar una
La tiroglobulina (Tg) es un importante marcador tumo- muestra basal y aplicar una dosis de calcio o pentagastrina
ral sérico para la vigilancia de los pacientes con cáncer de para estimular la producción de CTA. Los pacientes con
tiroides. Es una proteína glucosilada que provee la matriz hiperplasia de células parafoliculares y/o cáncer medular
para la síntesis de hormonas tiroideas en los folículos tiroi- de tiroides tendrán mayores niveles de CTA después de la
deos y es crítica para el almacenamiento hormonal dentro prueba.
de la glándula. Aproximadamente el 70% del yodo en la Tg Con el tratamiento radical del cáncer medular de tiroi-
existe en forma de precursores inactivos de monoyodotiro- des, los niveles de CTA se negativizan. Si un paciente tiene
sina y diyodotirosina, mientras que el 30% se encuentra en persistentemente elevada la concentración de CTA sérica
la forma de residuos de yodotironil tiroxina y triyodotironi- después de una tiroidectomía y disección radical de cuello,
na25. El yodo es necesario para la bioactividad de las hor- se deberán solicitar estudios de extensión, como tomogra-
monas tiroideas. fía computarizada, resonancia magnética de cuello y nue-
Después de realizada una tiroidectomía y posterior a la vos niveles de CTA para valorar en dónde se encuentra la
ablación del tejido tiroideo residual (normal o maligno) enfermedad recurrente/metastásica27.
66
Marcadores tumorales
Los niveles de CTA pueden encontrarse elevados en corroborar el punto de corte con el laboratorio al que soli-
otras enfermedades: neoplasias malignas (mama, pulmón, citemos el estudio.
páncreas), insulinomas, VIPomas, tumores carcinoides, falla La CgA no está recomendada como un marcador diag-
renal crónica, síndrome de Zollinger-Ellison, anemia perni- nóstico para TNE, ya que puede encontrarse elevada en un
ciosa, embarazo, farmacológica (epinefrina, glucagón, anti- sinnúmero de condiciones no relacionadas, entre ellas: uso
conceptivos orales). de inhibidores de bomba de protones, insuficiencia renal,
insuficiencia hepática, hipertiroidismo, hiperparatiroidis-
mo, feocromocitoma, enfermedad inflamatoria intestinal,
CROMOGRANINA A síndromes coronarios agudos y artritis reumatoide.
Las cromograninas (designadas como A, B y C) son pro-
teínas almacenadas y liberadas con péptidos y aminas en BIBLIOGRAFÍA
varios tejidos neuroendocrinos. Los tumores neuroendocri-
nos (TNE) bien diferenciados, incluyendo carcinoides, están 1. Pectasides D, Pectasides E, Kassanos D. Germ Cell Tumors of the ovary.
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CgA se ha convertido en los últimos años en una pieza 1962;16:341.
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pacientes con TNE pancreáticos, en quienes la CgA está 11. Yerushalmi R, Tyldesley S, Kennecke H, et al. Tumor markers in metastatic breast
más elevada que en otros TNE de otros sitios del tracto cancer subtypes: frequency of elevation and correlation with outcome. Ann
gastrointestinal28. Los niveles son mayores en pacientes Oncol. 2012;23(2):338-45.
12. Skates SJ. Ovarian cancer screening: development of the risk of ovarian cancer
con metástasis que con tumores localizados o enferme- algorithm (ROCA) and ROCA screening trials. Int J Gynecol Cancer. 2012;22
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limitada por la amplia variabilidad de los rangos en el con- lung cancer. Lung Cancer. 2012;76(2):138-43.
texto de la enfermedad metastásica. También debe tenerse 17. Arrieta O, Saavedra-Pérez D, Kuri R, et al. Brain metastasis development and por
en cuenta que los niveles de CgA tienden a variar con el survival associated with CEA level in advanced non-small cell lung cancer: a
prospective study. BMC Cancer. 2009;9:119.
uso de análogos de somatostatina, ya que estos agentes 18. Arrieta O, Villarreal-Garza C, Martínez-Barrera L, et al. Usefulness of Serum Car-
reducen significativamente los niveles de CgA, un cambio cinoembryonic Antigen (CEA) in evaluating response to chemotherapy in pa-
tients with advanced non small-cell lung cancer: a prospective cohort study.
que puede reflejar más los cambios en la síntesis hormonal BMC Cancer. 2013;13:254.
y la liberación de las células tumorales que la misma reduc- 19. Ortiz-Higareda V, Chapa-Azuela O, Hernández-Mejía B, et al. Sensibilidad y
ción de la masa tumoral29. especificidad del CA 19-9 para el diagnóstico de neoplasias pancreatobiliares
en pacientes con ictericia de origen obstructivo. Cirujano General. 2011;
Los niveles de CgA se miden usando la técnica de ELI- 33(1):14-20
SA. El mejor rango actual es de 31 y 32 U/l (sensibilidad y 20. Goonetilleke KS, Siriwardena AK. Systematic review of carbohydrate antigen
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especificidad del 75 y 84%, respectivamente)30. No hay un Surg Oncol. 2007;33(3):266-70.
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67
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
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McGraw Hill.
68
12
CAPÍTULO
69
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
como esófago y estómago, cáncer de mama y otros3. El de 40 años), raza (judía ashkenazí), historia reproductiva
tabaco es el responsable del 20% de las muertes por cán- como menarquia a edad temprana, menopausia tardía, pri-
cer en general y el 70% de las muertes por cáncer de pul- mer embarazo > 35 años de edad, nuliparidad, algunos
món específicamente5. Las infecciones por virus como los esquemas de reemplazo o anticoncepción hormonal, ante-
de hepatitis B y C, además del VPH, son responsables de cedente de lesiones mamarias benignas o premalignas,
más del 20% de las muertes por cáncer en países no desa- historia personal y/o familiar de cáncer de mama, radiación
rrollados. Esto probablemente es atribuible a la falta de torácica por enfermedades previas (como linfoma de Hod-
recursos y a la mala administración en el sector salud, a la gkin), sobrepeso u obesidad, ingesta de alcohol, tabaquis-
limitada educación en la población, lo cual conduce a no mo y predisposición genética (mutaciones en BRCA1,
practicar métodos efectivos de prevención para el conta- BRCA2, p53, entre otras). Esta última es responsable aproxi-
gio de estas infecciones, así como también a un deficiente madamente del 5-10% de los casos de cáncer de mama7,
seguimiento de las personas contagiadas5. ya que el 90% de las veces se considera esporádico o ad-
Esto último se refleja en la distribución de nuevos ca- quirido, es decir, es el resultado de un conjunto de factores
sos. El 60% de los diagnósticos recientes de cáncer a nivel de riesgo que confluyeron para el desarrollo de la enferme-
mundial ocurren en África, Asia, Centroamérica y Sudamé- dad.
rica, en donde se sabe que los sistemas de salud no cuen- Como consecuencia de su alta incidencia, el cáncer de
tan con los recursos económicos y humanos necesarios mama es uno de los más estudiados y con mayor atención
para llevar a cabo programas de tamizaje y prevención efi- en los programas de diagnóstico oportuno y prevención en
cientes por los motivos antes mencionados5. Se espera que todo el mundo. Desde la introducción de la mamografía
en las siguientes dos décadas (para el 2030) la incidencia como método de tamizaje en la década de 1970, se ha
anual de cáncer mundialmente aumente de 14.1 a 23.6 comprobado su eficacia, ya que disminuyó la mortalidad
millones3. En suma, las medidas preventivas y el diagnósti- en un 20% en el grupo de mujeres que cumplen cabalmen-
co oportuno de las enfermedades malignas de mayor inci- te con el programa de detección8. Además de la mamogra-
dencia y mortalidad en el planeta, y en México, son el ca- fía, existen otras recomendaciones para la prevención tales
mino más corto y eficaz para impactar positivamente en las como el ultrasonido, la autoexploración y el examen clínico
tasas de incidencia y mortalidad de tan letal padecimiento. realizado por un médico experto. Para que un programa de
Si esto fuera poco, son también las de menor repercusión prevención y detección temprana sea exitoso, es necesario
financiera para las instituciones de salud, tanto públicas identificar los grupos de mayor riesgo, en este caso la edad
como privadas, de cualquier nación. es un factor clave, así como también llevar a cabo acciones
de coordinación y continuidad, además de contar con la
CÁNCER DE MAMA infraestructura adecuada y personal médico capacitado
para la correcta interpretación de los estudios diagnósti-
El cáncer de mama es la neoplasia maligna más común cos9.
del género femenino y el segundo en frecuencia en gene- Por lo anterior, organismos de salud de distintos países
ral, tan sólo por debajo del cáncer de pulmón, lo que lo han elaborado guías de tamizaje para abordar de manera
convierte en un problema grave de salud pública global3. oportuna esta problemática (Tabla 1). Existen discrepancias
Presentó una incidencia de 1.7 millones de casos nuevos y entre las diferentes instituciones, ya que la población a
522,000 muertes en el año 2012 a nivel mundial6. El país estudiar es heterogénea, y esto obliga a hacer ajustes para
con mayor incidencia es Bélgica, con 111.9 casos por cada un mejor desempeño de los programas. La autoexplora-
100,000 habitantes. En México, en 2011 se reportó una in- ción sigue siendo tema de controversia. La National Com-
cidencia de 23.7 casos y una mortalidad de 14.08 por cada prehensive Cancer Network (NCCN) la recomienda a partir
100,000 habitantes, que son más elevadas en el norte del de los 25 años y con una frecuencia mensual10. La American
país2. La tasa de sobrevida a cinco años varía dramática- Cancer Society (ACS) considera opcional la autoexploración
mente dependiendo de la región del mundo donde se pre- a partir de los 20 años11. En cambio, la US Preventive Services
sente, siendo de aproximadamente el 80% en Norteaméri- Task Force no recomienda la autoexploración como parte
ca y Europa, el 60% en países en vías de desarrollo como del tamizaje12. En México, la Secretaría de Salud recomien-
México y menos del 40% en países no desarrollados, en los da la autoexploración a partir de los 18 años de manera
cuales esto se pudiera explicar, al menos en parte, por la mensual13.
falta de programas efectivos de tamizaje y prevención, La exploración clínica forma parte del programa de ta-
dando como resultado un alto porcentaje de diagnósticos mizaje y detección temprana en la mayoría de las institu-
en etapas avanzadas5. ciones. Sin embargo, existen diferencias en la edad de ini-
Existen diversos factores de riesgo para desarrollar cán- cio recomendada. La NCCN recomienda llevar a cabo la
cer de mama, entre los cuales destacan la edad (mayores exploración clínica cada 1-3 años en el rango de edad de
70
Prevención del cáncer
25 a 39 años. A partir de los 40 años deberá ser anual10. La comportamiento biológico, características moleculares,
recomendación de la ACS en este punto es realizar la ex- etc. Basados en los anteriores elementos, un experto en
ploración clínica cada tres años entre los 20 y 39 años de asesoría genética de cáncer hereditario debe evaluar la si-
edad. A partir de los 40 años se recomienda la frecuencia tuación personal y familiar para decidir quién es candidato
anual11. La US Preventive Services Task Force es más conser- a un estudio genético, cuyo objetivo final es encontrar al-
vadora con su recomendación para la exploración clínica, guna mutación genética que pudiera explicar la aparición
pues sólo incluye a mujeres en el grupo de edad de 50 a 74 de algún cáncer18. Existen múltiples asociaciones entre mu-
años y con una frecuencia bianual12. La Secretaría de Salud taciones conocidas y cáncer. Sólo por mencionar las más
mexicana recomienda la exploración clínica de forma anual comunes, pondremos como ejemplos el síndrome de cán-
y contemplando como edad de inicio los 25 años13. cer de mama y ovario hereditario, el cual está íntimamente
Las recomendaciones en torno a la mamografía son relacionado con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2,
muy similares en las instituciones antes mencionadas, in- y que como su nombre indica, es el responsable de la ma-
cluyendo a la Secretaría de Salud de México, con una edad yoría de los casos de cáncer de mama y ovario hereditario,
de inicio a los 40 años y con una frecuencia anual10,11,14, con así como también de otros tipos de cáncer, incluidos cán-
excepción de la US Task Force, que sólo recomienda la ma- cer de próstata, páncreas y melanoma19; y el síndrome de
mografía como método de tamizaje para el grupo de 50 a Lynch, que es causado por mutaciones en los genes MLH1,
74 años y cada dos años18. MSH2, MSH6, PMS2 y EPCAM, lo cual incrementa el riesgo
El estilo de vida sin duda impacta en el riesgo de desa- de desarrollar cáncer colorrectal (CCR), de endometrio, ova-
rrollar cáncer de mama. Las personas que llevan una dieta rio y estómago, entre otros20.
sana, balanceada, con baja ingesta en calorías, poca carne Basándose en algunas maneras conocidas de medir el
roja y poca grasa tienen menos riesgo que las personas riesgo para desarrollar cáncer de mama, como los estudios
con las costumbres opuestas15. Esto probablemente esté genéticos recientemente comentados, y también apoyán-
en relación con que el sobrepeso y la obesidad también dose en algunas pruebas de datos clínicos que arrojan me-
constituyen un factor16. Tal vez por el mismo motivo, el diciones de riesgo preestablecidas, como los modelos de
ejercicio regular aeróbico suele reportarse como factor de Gail y de Claus, existe evidencia de que algunos sujetos
protección. La ingesta de alcohol y el hábito del tabaquis- con riesgo mayor a la población general pueden o deben
mo han sido asociados a mayor riesgo de padecer la en- recibir asesoría especializada para reducir ese nivel de ries-
fermedad, en relación con los individuos que no tienen go al mínimo posible. Al grado que se han publicado estu-
estas costumbres17. dios que demuestran que en aquellos pacientes que lo
En los últimos años, se ha incrementado el estudio de justifican la toma de algunos medicamentos como, por
personas y familias que cumplen ciertas características en ejemplo, tamoxifeno y raloxifeno, puede reducir el riesgo
función de la presentación de algunos tipos de cáncer, de padecer la enfermedad. Incluso se pueden llegar a pro-
como raza, edad en el momento del diagnóstico, número poner cirugías profilácticas como mastectomías cuando la
de miembros de una misma familia que lo han padecido, situación lo amerita21. Por último, se debe insistir en un
ciertos tipos de cáncer interrelacionados entre sí, estilo de vida saludable (Tabla 1 ).
ACS 20 años; opcional 20-30 años; cada 3 años 40 años y más; anual Resonancia magnética
40 años; anual + mamografía anual; pacientes
con antecedentes familiares
US Preventive Services Task No recomendada Recomendada en el grupo Recomendada en el grupo
Force de edad de 50-74 años; de edad de 50-74 años;
cada 2 años cada 2 años
National Cancer Institute – – 40 años y más; anual
NCCN 25 años y más; 25-39 años; cada 1-3 años 40 años y más; anual
mensual 40 años y más; anual
International Agency for – – 50-69 años; cada 2 años
Research in Cancer (OMS)
Secretaría de Salud 18 años y más; 25 años y más; anual 40 años y más; anual US en menores de 35 años con
de México mensual enfermedad mamaria
Adaptado de NCCN, ACS , US Preventive Services Task Force, DeVita, Hellman, and Rosenberg. Cancer: Principles and practice of Oncology. 9th ed.
71
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
72
Prevención del cáncer
Inicio de 21 años o primeros – 21 años 21-65 años Papanicoláu 25-34 años Papanicoláu
tamizaje 3 años de inicio de vida cada 3 años cada 3 años
sexual (lo que suceda
primero)
≤ 30 años Papanicoláu – Papanicoláu cada 2 años Papanicoláu cada 3 años Papanicoláu cada 3 años
convencional anual
Papanicoláu en base
líquida cada 2 años
> 30 años Cada 2-3 años, después Cada 2-3 años, después Cada 3 años después de 30-65 años Papanicoláu 35-64 años Papanicoláu
de tres Papanicoláu de tres Papanicoláu 3 Papanicoláu + ADN VPH cada 5 + ADN VPH cada
consecutivas normales consecutivas normales consecutivas normales años 5 años
O cada 3 años
Papanicoláu + ADN
VPH
Término del 70 años, después de 3 70 años, después de 3 65-70 años después de 3 65 años 64 años
tamizaje Papanicoláu Papanicoláu Papanicoláu
consecutivas normales y consecutivas normales y consecutivas normales y
sin resultados anormales sin resultados anormales sin resultados anormales
durante 10 años durante 10 años durante 10 años
Después de – – Sólo si existe historia de Sólo si existe historia de –
histerectomía NIC II-III NIC II-III
ADN VPH Opcional > 30 años – – Opcional > 30 años Opcional a partir
cada 3 años, junto cada 5 años, junto con de los 25 años,
con Papanicoláu Papanicoláu junto con Papanicoláu
Adaptado de PAHO/WHO; NCCN; ACS; US Preventive Services Task Force,y DeVita, Hellman, and Rosenberg. Cancer: Principles and practice of Oncology. 9th ed.
• Periodicidad: hay mucha evidencia que desestima la recomienda según sus guías clínicas la citología más
necesidad de realizar la detección oportuna de CACU ADN del VPH cada cinco años hasta los 64 años32.
de manera anual, por cualquier método y en cual- • Término de tamizaje: la ACS recomienda terminar el
quier rango de edad, ya que esto conlleva tratar mu- tamizaje a partir de los 65 años en mujeres con detec-
chas lesiones e infecciones por VPH que, de no ser ción negativa previa y sin historial de lesiones mayo-
manejadas, darían lugar a regresión espontánea o res a NIC II en los últimos 20 años. La NCCN recomien-
curación de las mismas. Ninguna mujer debe pasar da detener la detección oportuna a partir de los 70
por un tamizaje de manera anual de forma rutinaria años considerando las últimas tres citologías, las cua-
y debe ser revisada conforme a su rango de edad e les deben ser normales y sin historial de lesiones in-
historia clínica. vasoras en los últimos 10 años34. La Secretaría de Sa-
• Entre 21 y 29 años: la ACS recomienda una citología lud Mexicana detiene el tamizaje de CACU a partir de
con la técnica de Papanicoláu cada tres años. Asimis- los 64 años32. Considerando este rubro, la ACS y el
mo lo hacen la Task Force y la Secretaría de Salud de Task Force consideran que si hubo historial de lesio-
México34,35. Ninguna recomienda la detección mole- nes NIC II o mayores, incluso con regresión espontá-
cular de ADN de infección por VPH, ya sea como prue- nea de la lesión, se debe continuar el seguimiento del
ba adjunta a la citología o de manera individual, de- paciente durante los próximos 20 años, incluso si és-
bido a la alta prevalencia de infección por VPH en este tos van más allá de los 65 a 70 años.
grupo de edad.
• Mayores de 30 años: a partir de los 30 años, la ACS
recomienda la citología cada tres años (aceptable) o CÁNCER COLORRECTAL
citología más la prueba molecular del ADN de VPH El CCR ocupa el tercer lugar en frecuencia a nivel mun-
cada cinco años. La NCCN hace la recomendación de dial35, es el cuarto en los EE.UU. y el quinto en México. En
realizar una citología cada 2-3 años después de tres los EE.UU., en 2015 hubo más de 93,000 casos de cáncer de
citologías negativas o realizar citología más ADN del colon y más de 39,000 casos de cáncer de recto; ese mismo
VPH cada tres años34. En México, la Secretaría de Salud
73
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
año murieron aproximadamente 49,700 personas por estas Según la NCCN, para realizar el cribado de pacientes
causas36. Las tasas de incidencia y mortalidad del CCR se que serán incluidos en un programa de tamizaje es nece-
pueden disminuir mediante el diagnóstico temprano o la sario primero estratificarlos en tres grandes rubros, de
prevención, lo cual se consigue con hábitos sanos en la acuerdo a su riesgo: promedio, aumentado y alto. La estra-
vida cotidiana enfocados a la reducción del riesgo y, cuan- tificación del riesgo se aconseja a partir de los 40 años en
do está indicado, con algunos procedimientos endoscópi- personas sin historia familiar de CCR para determinar la
cos y/o quirúrgicos específicos. Un diagnóstico temprano edad de inicio del tamizaje. Cualquier cambio en el histo-
tiene un gran impacto en la sobrevida a cinco años. En rial familiar o personal debe ser comentado y notificado
pacientes con enfermedad localizada (etapa I) es > 90%, para ajustar el nivel de riesgo38:
con invasión locorregional (etapas II y III) alcanza el 71.9% a) Riesgo promedio: incluye personas ≥ 50 años sin
y en la enfermedad avanzada no sobrepasa el 12.5%36. historia familiar o personal de CCR, adenomas, póli-
En los últimos años, la incidencia del CCR ha ido en pos sésiles serrados o EII, ya sea CUCI o Crohn38.
disminución: de 2004 a 2008 se redujo 2.7% en hombres y b) Riesgo elevado: historia personal de pólipos adeno-
2.1% en mujeres. Asimismo, la mortalidad bajó casi el 47% matosos o sésiles serrados, CCR o EII, historia familiar
desde 1990, en parte debido a los programas de preven- de CCR o pólipos adenomatosos38.
ción y mejor terapéutica. En modelos de estudio se ha su- c) Alto riesgo: individuos con historia familiar de sín-
gerido que el 63% de las muertes por CCR fueron por falta drome de Lynch (carcinoma colorrectal hereditario
de tamizaje37. La NCCN se ha puesto el objetivo de alcanzar no polipósico), historia personal o familiar de síndro-
un 80% de participación de adultos entre los 50 y 75 años mes polipósicos38.
en un programa de tamizaje para el 2018, lo cual podría
prevenir 280,000 nuevos casos y evitar 200,000 muertes Recomendaciones de tamizaje (Tabla 3)
para el año 2030 en los EE.UU.38.
La mayor parte de los casos de cáncer de colon y recto • Riesgo promedio: la NCCN recomienda el inicio del
se consideran esporádicos, menos del 10% de las veces son tamizaje a partir de los 50 años. Las modalidades
hereditarios39. Los factores de riesgo más relacionados a diagnósticas son: colonoscopia cada 10 años, sangre
esta neoplasia son: la edad (más del 90% son mayores de oculta en heces o inmunohistoquimíca (IHQ) fecal
50 años), historia familiar, sobre todo cuando se trata de un anual o sigmoidoscopia flexible cada cinco años con
pariente de primer grado, el consumo de carnes rojas (aún IHQ fecal de intervalo en el año tres. La sociedad ame-
mayor si son procesadas [embutidos y ahumados]), algún ricana de cirujanos colorrectales incluye entre sus
tipo de enfermedad inflamatoria intestinal (EII), como coli- recomendaciones de tamizaje un enema baritado do-
tis ulcerativa (CUCI) o enfermedad de Crohn, sobrepeso u ble contraste cada cinco años para personas que no
obesidad, tabaquismo y consumo de alcohol40. En lo que toleran la colonoscopia o los estudios realizados fue-
respecta a las condiciones hereditarias, las más comunes ron incompletos. En la misma situación considera
son la poliposis adenomatosa familiar y el cáncer de colon como opción la colonografía computarizada (CT colo-
no polipósico hereditario39. nography), estudio que la NCCN no avala, dado que
ACS No Anual Cada 5 años Cada 10 años Cada 5 años Cada 5 años
US Preventive Task Anual Anual Cada 5 años Cada 5 años No evidencia Evidencia
Force insuficiente
NCCN Anual Anual Cada 5 años con Cada 10 años No consenso como No herramienta de
SOH o IHQ fecal tamizaje Primario tamizaje primario
de intervalo (año 3)
Secretaría de Salud Anual Anual Cada 5 años Cada 10 años Cada 5 años e ???? (se
de México individualizar caso recomienda colon x
enema doble
contraste cada 5
años)
Adaptado de NCCN; ACS; US Preventive Services Task Force, y DeVita, Hellman, and Rosenberg. Cancer: Principles and practice of Oncology. 9th ed.
74
Prevención del cáncer
no ha demostrado utilidad estadística38. El Task Force inhibidores de COX-2 (celecoxib), algunos antiinflamatorios
recomienda realizar una colonoscopia cada cinco no esteroideos, calcio, folato, estrógenos, antioxidantes, vi-
años o una sigmoidoscopia flexible cada cinco años tamina D y estatinas. De todo lo anterior, lo único que ha
combinada, ya sea con sangre oculta en heces o IHQ demostrado tener un impacto real en la incidencia son los
fecal. Este grupo descarta la colonografía computari- hábitos de alimentación y la actividad física regular38.
zada41.
• Riesgo elevado: la NCCN divide sus recomendaciones
dependiendo del historial de los pacientes. En indivi- CÁNCER DE PULMÓN
duos con historia familiar o personal de CCR o pólipos El cáncer de pulmón ocupa el primer lugar en inciden-
adenomatosos con un familiar de primer grado me- cia y mortalidad a nivel mundial. En el año 2012 se regis-
nor de 60 años o dos familiares de primer grado de traron 1.8 millones de casos nuevos y 1.59 millones de
cualquier edad, recomienda iniciar con colonoscopia muertes alrededor de mundo3. Hungría es el país con ma-
a partir de los 40 años o 10 años antes del diagnósti- yor incidencia en general, con 51.6 casos por cada 100,000
co familiar más temprano, en adelante cada cinco habitantes. También lidera la lista al hablar del género mas-
años. En cambio, en caso de presentarse en un fami- culino. Sin embargo, Dinamarca destaca como primer lugar
liar de primer grado mayor de 60 años o dos familiares en referencia al género femenino46. En México, el cáncer de
de segundo grado, el tamizaje debe realizarse como pulmón ocupa el quinto lugar en incidencia, por detrás del
en una persona de riesgo promedio, pero a partir de cáncer de mama, próstata, cervicouterino y colon, respec-
los 40 años38. Los individuos con EII (Crohn o CUCI) tivamente. En el año 2012 la mortalidad por este cáncer en
tienen un riesgo elevado debido a la inflamación cró- México ocupó el cuarto lugar según la Organización Mun-
nica que puede dar lugar a displasia y transformación dial de la Salud42.
maligna. Las recomendaciones basadas en la eviden- El tabaquismo es el factor de riesgo más importante
cia son muy claras en el caso de CUCI, aunque no para para desarrollar cáncer de pulmón. El consumo de tabaco
pacientes con Crohn38. La NCCN recomienda colonos- en cualquiera de sus presentaciones y la exposición a su
copia cada 1-2 años empezando 8-10 años después humo son factores importantes en el 90% de los casos de
del diagnóstico de la EII38. cáncer pulmonar. Sin embargo, existen otros factores de
• Alto riesgo: en individuos diagnosticados con síndro- gran importancia, como la edad (el promedio en el mo-
me de Lynch, con mutación MLH1 o MSH2 confirma- mento del diagnóstico es de 70 años), historia familiar, cier-
das, se recomienda colonoscopia anual a partir de los tas predisposiciones genéticas (p53, RB familiar), tabaquis-
20-25 años o 2-5 años antes que el diagnóstico fami- mo pasivo, exposición a algunos químicos como asbesto,
liar más temprano. En los pacientes con mutación hidrocarburos, gas mostaza, berilio, cromo, radón y níquel,
MSH6 la vigilancia debe iniciarse a partir de los 30-35 radiación ionizante, contaminación ambiental, EPOC y fi-
años, y en individuos con PMS2, a partir de los 35-40 brosis pulmonar, entre otras43.
años38. Los pacientes con historia familiar de polipo- No se conocen medidas preventivas efectivas para esta
sisadenomatosa familiar deben ser investigados para neoplasia más allá de la reducción en la exposición a los
la mutación del gen. En caso de no realizar la prueba factores ambientales de riesgo antes descritos, ya sean
genética o un falso negativo, la vigilancia mediante ocupacionales o domésticos. El cáncer de pulmón se clasi-
colonoscopia se inicia desde la adolescencia cada 2-3 fica según su histología en dos grandes grupos: de células
años, hasta encontrarse pólipos adenomatosos. En pequeñas y de células no pequeñas. Este último es, sin
ese momento se comienzan a manejar como pacien- duda, el más común, constituyendo aproximadamente el
tes con poliposisadenomatosa38. Para pacientes me- 87% de los casos44. Dentro del grupo de cáncer de pulmón
nores de 21 años con menos de 20 pólipos, se reco- de células no pequeñas, el adenocarcinoma es el tipo más
mienda colonoscopia y polipectomía cada 1-2 años. frecuente. Con el gran impacto en la salud que ha genera-
En mayores de 21 años, a pesar de tener poca carga do el cáncer de pulmón y las cifras tan alarmantes de inci-
de pólipos (menos de 20), una opción a la colonosco- dencia y mortalidad a nivel mundial, han tomado impor-
pia y polipectomía es la colectomía con anastomosis tancia estrategias enfocadas a la prevención y diagnóstico
ileorrectal38. En el caso de que la carga de pólipos sea oportuno de este tipo de cáncer.
> 20 o tengan histología con displasia avanzada o Actualmente, el único estudio de tamizaje y diagnósti-
haya pólipos > 1 cm, la cirugía está indicada38. co oportuno recomendado por las distintas instituciones
Se han descrito algunas medidas preventivas para re- es la tomografía computarizada (TC) de dosis baja, la cual
ducir el riesgo de padecer CCR, desde evitar los factores gira en espiral con una velocidad menor que la tomografía
dietéticos y ambientales de riesgo hasta la quimiopreven- convencional45. La recomendación es específicamente para
ción. Los fármacos más estudiados a la fecha son los
75
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
76
Prevención del cáncer
pudieran o no desarrollar el cáncer hacia etapas más avan- 10. National Comprehensive Cancer Network (NCCN). Breast Cancer Screening and
Diagnosis. (Version 1.2016 - July 27 2016). Disponible en: https://www.nccn.
zadas. org/professionals/physician_gls/pdf/breast-screening.pdf
En la actualidad, el antígeno prostático específico como 11. Oeffinger KC, Fontham ETH, Etzioni R, et al. Breast Cancer Screening for Wom-
en at Average Risk2015 Guideline Update From the American Cancer Society.
método de tamizaje es tema de controversia, ya que si bien
JAMA. 2015;314(15):1599-614.
se puede elevar en esta enfermedad, existen otros factores 12. Nelson HD, Cantor A, Humphrey L, et al. Screening for Breast Cancer: A System-
por los cuales también puede incrementarse, tales como la atic Review to Update the 2009 U.S. Preventive Services Task Force Recommen-
dation [Internet]. Rockville (MD): Agency for Healthcare Research and Quality
prostatitis, que es una enfermedad benigna de la glándula, (US); 2016 Jan. (Evidence Syntheses, No. 124.) Disponible en: https://www.ncbi.
la eyaculación y el ejercicio, específicamente el ciclismo. nlm.nih.gov/books/NBK343819/
13. Secretaría de Salud. Programa de Acción Específico Prevención y Control del
Asimismo, pudiera disminuir en pacientes obesos y con
Cáncer de la Mujer 2013-2018 Cáncer de Mama. Autoexploración de Mamas.
algunos medicamentos, como las estatinas, aspirina, diuré- 2015.
ticos tiazídicos y 5-α-reductasa55. 14. Secretaría de Salud. Programa de Acción Específico Prevención y Control del
Cáncer de la Mujer 2013-2018 Cáncer de Mama. Mastografía. 2015.
En este momento, ninguna institución de salud líder a 15. Michels KB, Willett WC. The Women’s Health Initiative Randomized Controlled
nivel mundial recomienda la prueba de antígeno prostáti- Dietary Modification Trial: a post-mortem. Breast Cancer Res Treat. 2009;114(1):1-
6.
co específico como tamizaje para población abierta de ma-
16. Eliassen AH, Colditz GA, Rosner B, Willett WC, Hankinson SE. Adult weight
nera estándar. En el grupo de edad de 55 a 69 años, se deja change and risk of postmenopausal breast cancer. JAMA. 2006;296(2):193-201.
a criterio del paciente la realización de la prueba, después 17. Singletary KW, Gapstur SM. Alcohol and breast cancer: review of epidemiolog-
ic and experimental evidence and potential mechanisms. JAMA.
de conocer los beneficios y limitaciones de la misma551. 2001;286(17):2143-51.
El tacto rectal presenta muy poca confiabilidad; adicio- 18. Berline JL, Fay AM; Practice Issues Subcommittee of the National Society of
Genetic Counselors’ Familial Cancer Risk Counseling Special Interest Group. Risk
nalmente, poco más del 25% de los cánceres de próstata
assessment and genetic counseling for hereditary breast and ovarian cancer:
detectados por biopsia después de un tacto rectal anormal recommendations of the National Society of Genetic Counselors. J Genet
se han encontrado en áreas diferentes a aquéllas donde se Couns. 2007;16(3):241-60.
19. National Comprehensive Cancer Network (NCCN). Genetic/Familial High-Risk
palpó la anormalidad. En otras palabras, el cáncer de prós- Assessment: Breast and Ovarian (Version 2.2017 – December 7, 2016). Dis-
tata no estaba directamente ligado a los hallazgos del tac- ponible en: https://www.nccn.org/professionals/physician_gls/pdf/genetics_
screening.pdf
to rectal. Además, es un estudio subjetivo, ya que depende
20. Kohlmann W, Gruber SB. Lynch syndrome. En: Pagon RA, et al., editors. Gene
de la capacidad técnica del médico examinador para su Reviews. 2012. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK1211/
correcto resultado e interpretación56. 21. Rockhill B, Spiegelman D, Byrne C, Hunter DJ, Colditz GA. Validation of the Gail
et al. model of breast cancer risk prediction and implications for chemopreven-
Se han realizado estudios con algunos fármacos y mi- tion. J Natl Cancer Inst. 2001;93(5):358-66.
cronutrientes enfocados a la prevención, como finasterida, 22. Comprehensive cervical cancer control: a guide to essential practice – 2nd ed.
World Health Organization; 2014.
vitamina E, β-carotenos y selenio. Hasta ahora, ninguno de
23. Control integral del cáncer cervicouterino: guía de prácticas esenciales. 2.ª ed.
ellos ha demostrado resultados contundentes. Es necesario Washington, DC : OPS; 2016.
realizar ensayos prospectivos, placebo y controlados para 24. De Sanjosé S, Díaz M, Castellsagué X, et al. Worldwide prevalence and genotype
distribution of cervical human papillomavirus DNA in women with normal
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78
13
CAPÍTULO
79
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
resonancia magnética, no tienen suficiente evidencia para Papanicoláu, por los costos y la facilidad de obtenerla (ci-
ser considerados como método primario de tamizaje8. En tología exfoliativa del cérvix)10. La prueba de tamizaje de
la tabla 1 se resumen las recomendaciones actuales para el elección para el CACU es la citología cervical de base líqui-
tamizaje con mastografía (preferida digital) y las evidencias da. La citología cervical se realizará anualmente hasta que
que lo soportan. se acumulen tres pruebas negativas técnicamente satisfac-
torias; posteriormente, se recomienda cada dos o tres
años11. Se desconoce la edad óptima para iniciar el tamiza-
CÁNCER CERVICOUTERINO je. Se sugiere realizar el tamizaje de una forma confiable
El cáncer cervicouterino (CACU) es un problema de sa- dentro de los tres años después de la primera relación se-
lud pública que, pese a ser un modelo de prevención del xual o a partir de los 21 años, cualquiera que ocurra prime-
cáncer, es la segunda causa de cáncer más común en Mé- ro11.
xico y la tercera causa de muerte en todo el mundo. Nume- Otro método que se ha planteado para el tamizaje es la
rosos estudios epidemiológicos y moleculares establecen detección del virus papiloma, el cual se realiza mediante la
la infección persistente con el virus del papiloma humano técnica de reacción en cadena de polimerasa o captura
como causa necesaria para el desarrollo del CACU. híbrida II12. Y en zonas de escasos recursos con población
de difícil acceso también se ha planteado como alternativa
la inspección visual con ácido acético con tratamiento in-
Tamizaje mediato13.
A pesar de que la citología cervical es de gran utilidad
en la detección del CACU, la identificación de lesiones tem- CÁNCER DE PRÓSTATA
pranas y de alto riesgo sigue siendo una limitante en este
sistema. La colposcopia y la citología mediante la tinción El cáncer de próstata es el cáncer más comúnmente
de Papanicolaou (pap) son estándares mundiales (incluido diagnosticado en los hombres.
en México) para la detección del cáncer cervical9.
Hay evidencia en muchos estudios observacionales de Tamizaje
que el tamizaje con citología cervical reduce la incidencia
y la mortalidad por CACU. La metodología para tamizaje de No se debe ofrecer el cribado del cáncer de próstata. A
CACU más utilizada a nivel mundial es la prueba de los hombres que eligen ser examinados para el cáncer de
80
Métodos de detección temprana del cáncer. Detección temprana en cáncer
próstata, después de un proceso de toma de decisión com- Sin embargo, este tamizaje en algunos países puede signi-
partido o informado, se les recomienda: a) el cribado con la ficar un sobreesfuerzo de planeación y recursos, por lo que
prueba antígeno de próstata específico (PSA) con o sin tac- debe individualizarse. Los nuevos métodos de tamizaje po-
to rectal (el tacto rectal se recomienda, junto con PSA, para drían abaratar los costos y hacer accesible el tamizaje a
los hombres con hipogonadismo debido a la sensibilidad grandes grupos de población. Se considera dentro del ta-
reducida del PSA); b) para los hombres cuyo PSA < 2.5 ng/ mizaje a pacientes mayores de 50 años, sin historia familiar
ml, los intervalos de cribado se pueden extender cada dos y sin enfermedad inflamatoria intestinal ni pólipos adeno-
años, y el cribado debe realizarse anualmente para los hom- matosos previos (Tabla 2).
bres cuyo nivel de PSA ≥ 2.5 ng/, y c) un nivel de PSA ≥ 4.0
ng/ml se ha utilizado históricamente para recomendar la
derivación para una evaluación o biopsia adicional, lo que CÁNCER DE PULMÓN
sigue siendo un enfoque razonable para los hombres con El cáncer de pulmón también es la principal causa de
riesgo promedio de cáncer de próstata. Para los niveles de muerte de cáncer en hombres y mujeres.
PSA entre 2.5 y 4.0 ng/ml, los proveedores de atención mé-
dica deben considerar una evaluación de riesgo individua-
lizada que incorpore otros factores de riesgo para el cáncer Tamizaje
de próstata, particularmente para el cáncer de alto grado, La prevención o el cese del hábito de fumar es el prin-
que pueden usarse para una recomendación14. cipal medio para prevenir el cáncer de pulmón. El objetivo
Existe evidencia convincente de que los programas de para aquellos sujetos que siguen en alto riesgo sería detec-
cribado basados en PSA resultan en la detección de mu- tar el cáncer de pulmón en una etapa temprana, cuando el
chos casos de cáncer de próstata asintomático, y que un tratamiento resulta probablemente más curativo19.
porcentaje sustancial de hombres que tienen cáncer asin- La detección precoz puede resultar en un tratamiento
tomático detectado por detección de PSA tienen un tumor más eficaz, mejorar los resultados y las capacidades funcio-
que no progresará o avanzará lentamente y que habría nales, así como la calidad de vida. La implementación del
permanecido asintomático para la vida del hombre (es de- cribado de la tomografía computarizada de baja dosis en
cir, el cribado basado en PSA da lugar a un sobrediagnós- la práctica diaria necesita ser realizada con cuidado para
tico considerable)15. maximizar el beneficio y minimizar los daños20. La tomo-
grafía computarizada de dosis baja tiene una alta sensibili-
CÁNCER DE COLON dad y una especificidad aceptable para detectar el cáncer
de pulmón en personas de alto riesgo, y es la única prueba
El cáncer de colon es la tercera causa de incidencia en de detección del cáncer de pulmón actualmente recomen-
México, con cifras que se incrementan cada día16. Por esta dada21.
razón es necesario concienciar a la población de los sínto-
mas y signos que pueden involucrar el inicio de este pade-
cimiento. Además, existe una población de estos pacientes CÁNCER DE OVARIO
que tienen francos antecedentes familiares y cuyas condi- Aunque la incidencia anual del cáncer de ovario es baja
ciones de tamizaje son diferentes. Se estima que las cifras comparada con la del cáncer de mama y las lesiones pre-
de reducción de incidencia y mortalidad con métodos de cursoras del cuello uterino, es el más letal de los cánceres
tamizaje para el cáncer de colon son del 20 y 30%, respec- ginecológicos. Los métodos de detección y diagnóstico
tivamente17. para el cáncer de ovario incluyen examen pélvico, antígeno
Tanto el paciente como el médico de primer contacto de cáncer 125 (CA 125) como marcador tumoral, ultrasoni-
deben tener un panorama general de los síntomas que do transvaginal, paneles potencialmente multimarcadores
pudieran sugerir el diagnóstico (cambio en hábitos intesti- y análisis bioinformático de patrones proteómicos22. La
nales, pérdida de peso inexplicable, anemia, sangre en he- sensibilidad y la especificidad del examen pélvico para la
ces), incluso si éstos se presentan en pacientes jóvenes detección del cáncer de ovario asintomático son deficien-
(menores de 50 años), puesto que en los últimos años se tes y no apoyan el examen físico como método de cribado.
ha visto un incremento en casos de pacientes jóvenes18. El antígeno CA 125 tiene sensibilidad y especificidad limi-
tadas, es decir, mientras que los niveles de CA 125 aumen-
Tamizaje tan en muchos como una prueba independiente, la ecogra-
fía ha mostrado un desempeño pobre en la detección de
En el cáncer de colon, la primera evidencia de que el cáncer de ovario en mujeres de riesgo medio o alto23. En
tamizaje puede reducir la mortalidad data de hace 20 años. este momento, la falta de evidencia de soporte que
81
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
Métodos directos
indique que una o una combinación de estas estrategias es conocida, y pérdida de peso, los cuales deben considerarse
eficaz ha impedido que las organizaciones emitan reco- como datos para el diagnóstico temprano.
mendaciones para el cribado del cáncer de ovario.
Tamizaje
CÁNCER GÁSTRICO Con respecto a las medidas de detección temprana,
Los tumores del tracto gastrointestinal alto son de los existen algunos países, como Japón y Corea del Sur, donde
más complicados de diagnosticar por los síntomas inespe- estos tumores, sobre todo el cáncer gástrico, tienen mayor
cíficos, y suelen detectarse en estadios avanzados en la incidencia, por lo que las medidas de tamizaje están bien
mayor parte de los casos. Debe hacerse hincapié en los establecidas, y con las cuales se ha comprobado su eficacia
síntomas relacionados: dolor abdominal superior persis- en la disminución del estadio y la mejoría en la sobrevida
tente, aparición de reflujo o dispepsia reciente y sin causa a cinco años24. En la gran mayoría de los países, los costos
de realizar tamizaje a población asintomática no justifica el
82
Métodos de detección temprana del cáncer. Detección temprana en cáncer
83
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
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84
14
CAPÍTULO
85
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
La sintomatología más frecuente con base en el sitio de producen dolor y raramente (sólo en etapas avanza-
origen es: das) se asocian a adenopatías cervicales. Los tumores
• Cavidad oral: lesión ulcerada o submucosa en la boca, supraglóticos tardan en diagnosticarse, ya que no hay
cualquier lesión ulcerada fácilmente sangrante en la disfonía y su manifestación es más parecida a la de
cavidad oral que no desaparece con tratamiento sin- los tumores orofaríngeos (otalgia, voz gangosa, disfa-
tomático en una semana debe de ser motivo de con- gia, odinofagia, falsa ruta a la deglución). La disfonía
sulta y biopsia; además, son datos de alerta: movili- suele presentarse en etapas avanzadas, cuando el tu-
dad dental sin causa justificada, disartria, dolor en la mor se ha extendido a la glotis.
irradiación de la primera rama del nervio trigémino, Los tumores subglóticos son generalmente conse-
dificultad para movilizar la lengua (en etapas avanza- cuencia de la extensión de los glóticos; raramente el
das) y sangrado de la cavidad oral. punto de partida es esta región anatómica. La prime-
Cuando se presentan ganglios metastásicos origina- ra manifestación es la dificultad respiratoria por blo-
dos en tumores orales, el sitio más frecuentemente queo de la vía aérea9.
afectado es el triángulo supraomohioideo (triángulo Los tumores de la hipofaringe, al estar localizados en
submaxilar, región submentoniana, y niveles yugula- la parte alta del esófago cervical, se manifiestan ini-
res superior y medio), y cuando el tumor primitivo cialmente con disfagia, odinofagia y sensación de
rebasa la línea media, las adenopatías metastásicas cuerpo extraño. Las adenopatías cervicales son fre-
pueden ser bilaterales1. cuentes y voluminosas, y generalmente se localizan
• Orofaringe: tiene diversos subsitios anatómicos: la en el triángulo anterior del cuello (niveles yugular
base de la lengua (de la «V» lingual a la región valle- superior, medio e inferior)10,11.
cular), el velo palatino, los pilares amigdalinos, las • Macizo centrofacial: son neoplasias de manifestación
amígdalas, la pared lateral y la pared posterior. Los tardía. Su cuadro puede semejar sinusitis crónica y ser
tumores originados en este sitio son altamente lin- evidentes ya en etapas avanzadas, cuando se mani-
fofílicos, y la primera manifestación suele ser la pre- fiestan con bloqueo nasal, aumento de volumen en la
sencia de metástasis ganglionares en los niveles cara, movilidad dental superior, abombamiento del
yugulares superior y medio; otras manifestaciones paladar duro, epistaxis, epifora y diplopía. El trismo
clínicas son voz nasal, voz cansada, disfagia, odinofa- (imposibilidad de abrir la boca) suele ser un signo
gia, disartria, otalgia, presencia de tumor amigdalino tardío, e implica casi siempre un tumor avanzado e
y halitosis5-7. irresecable que ha invadido la región pterigoidea y la
• El cáncer orofaríngeo suele ser la causa más frecuen- base del cráneo. Otros signos de los tumores origina-
te de un tumor primario oculto, esto es, se manifiesta dos en el macizo centrofacial son alteraciones en III,
como un tumor en el cuello, pero la presencia del IV y VI pares craneales por invasión del seno caverno-
primario no es fácil de localizar, y en ocasiones se so en la base del cráneo, sobre todo en tumores ori-
requiere de una amigdalectomía para identificarlo o ginados en el etmoides12.
de biopsias múltiples de la mucosa8. • Glándulas salivales: la mayoría de las neoplasias origi-
• Laringe-hipofaringe: los tumores de esta área tienen nadas en las glándulas salivales son benignas (90%),
una gran diversidad de manifestaciones, las cuales aunque un 10% son malignas. La más frecuente de
dependen principalmente del subsitio anatómico en estas últimas es el carcinoma mucoepidermoide: un
el que se encuentren: el cáncer laríngeo puede origi- 80% de ellas se localizan en la glándula parótida y, en
narse en cualquiera de los tres sitios de la laringe –la orden decreciente de frecuencia, continúan las glán-
supraglotis (aritenoides, región interaritenoidea, plie- dulas submaxilares, las glándulas salivales accesorias
gues ariepiglóticos, epiglotis y nadas ventriculares), la (distribuidas en la mucosa de cabeza y cuello) y las
glotis (cuerdas vocales y comisura anterior) y la sub- sublinguales. Independientemente del origen, su pri-
glotis (región comprendida medio centímetro debajo mera manifestación es una masa o tumor en la glán-
de la glotis y hasta el borde del cartílago cricoides). dula afectada. La afección de los nervios cercanos a
La hipofaringe, por su parte, está compuesta por la ellas no es signo patognomónico de malignidad, así
cara externa del muro faringolaríngeo, el ángulo del como tampoco la ausencia de afección de estos ner-
seno piriforme y la pared lateral. vios (nervio facial) excluye la posibilidad de maligni-
Los tumores glóticos suelen manifestarse rápidamen- dad. La mayoría de estas neoplasias se manifiestan
te, localizados en una o ambas cuerdas vocales. El sólo en el sitio primario y raramente se acompañan
primer signo es disfonía verdadera (disfonía que, una de metástasis ganglionares palpables, aunque esto
vez presentada, no desaparece), estridor laríngeo y depende del tipo histológico, pues existen carcino-
dificultad ventilatoria. Usualmente, estos tumores no mas que se pueden asociar hasta el 50% de las veces
86
Cáncer de cabeza y cuello
con metástasis ganglionares, como el carcinoma mu- • Remover en su totalidad un ganglio cervical sin ade-
coepidermoide de alto grado13. cuada etapificación previa o, peor aún, sin análisis
histopatológico.
DIAGNÓSTICO El proceso diagnóstico recomendado se decide según
el sitio afectado:
La base para el diagnóstico de los tumores del área de • Masa cervical: el método diagnóstico inicial es la biop-
cabeza y cuello es la fundamentación histológica. Con base sia de mínima invasión, que puede ser por aspiración
en ella podemos efectuar la estadificación y, consecuente- con aguja fina, de preferencia guiada por ultrasonido;
mente, diseñar el tratamiento a seguir1. las biopsias así tomadas tienen menor frecuencia de
Siempre que se haga el diagnóstico (biopsia) debemos falsos negativos.
evitar interferir con el tratamiento posterior, pues esto re- La biopsia de mínima invasión puede realizarse tam-
sulta fundamental para el pronóstico del paciente. Existen bién con aguja de corte o de corte-aspiración; este
al menos 10 conductas a evitar en el momento del diag- tipo de biopsia se prefiere cuando la masa cervical es
nóstico: voluminosa o cuando clínicamente se sospecha de un
• Escindir una masa cervical sin haber efectuado un linfoma.
análisis completo del paciente evita la correcta esta- Sólo cuando estos métodos no sean diagnósticos y
dificación, base del tratamiento. no haya un tumor evidente en otro sitio se efectuará
• Efectuar incisiones en el cuello que hagan compleja una biopsia abierta, aunque con las precauciones se-
la cirugía cervical posterior en caso de ser necesaria. ñaladas previamente.
Las incisiones cervicales deben situarse en el sitio en • Cavidad oral: estos tumores se diagnostican efectuan-
el que, si fuese necesario, quedaría la incisión de la do una biopsia, ya sea incisional, con punch o con
disección del cuello. citología en caso de lesiones ulceradas. La biopsia
• Resecar parcialmente una masa cervical, pues ello fa- debe llegar hasta el estrato muscular subyacente al
vorece la implantación tumoral en las partes blandas tumor para conocer el espesor tumoral, uno de los
del cuello. factores pronóstico y terapéutico14.
• Resecar en su totalidad un tumor de la cavidad oral • Orofaringe: estos tumores pueden ser diagnosticados
sin tener la posibilidad de ofrecer terapéutica inme- con biopsia incisional vía oral o con amigdalectomía
diata, ya que el sitio de resección se pierde y la cirugía si el tumor se origina en la amígdala palatina. La cito-
suele ser aún más mutilante. logía es igualmente útil en caso de tumores ulcera-
• Retirar o extraer un órgano dentario aledaño a un dos.
tumor bucal. La integridad dental es una barrera para • Nasofaringe, laringe e hipofaringe: estas neoplasias
la diseminación tumoral hacia la mandíbula, y la ex- son diagnosticadas con biopsia durante endoscopia,
tracción de una pieza dental rompe esta barrera, faci- preferentemente con fibra flexible; en particular, la
lita la invasión tumoral ósea y, consecuentemente, mucosa nasofaríngea puede ser sometida a cepillado
condena al paciente a sufrir resección mandibular, cuando el tumor no es evidente endoscópicamente y
que, de otra manera, no hubiese sido necesaria. sólo se manifiesta como una mucosa irregular. La en-
• Remover un tumor de cuerda vocal sin haber efectua- doscopia puede ser también directa con instrumen-
do un análisis adecuado de la movilidad cordal y del tos rígidos.
aritenoides.
• Iniciar quimioterapia, radioterapia o ambas sin antes El valor de la endoscopia
haber etapificado al paciente, ya que el riesgo de un
tratamiento inadecuado es mayor y el rescate mucho La evaluación endoscópica es fundamental en el diag-
más complejo nóstico del cáncer de cabeza y cuello, ya que no sólo per-
• Decidir un tratamiento sin una consulta multidiscipli- mite efectuar una biopsia, y conocer la extensión del tumor
naria. Esta neoplasia tiene un tratamiento complejo, y la movilidad laríngea, sino que también descarta la pre-
y el mejor resultado se logra cuando la decisión tera- sencia de segundos primarios en otras áreas (frecuencia
péutica es tomada por un comité multidisciplinario aproximada del 15%).
formado por cirujanos oncólogos especialistas en el Existen tumores en los que, por su localización, el diag-
área, radiooncólogos y oncólogos médicos. nóstico sólo puede hacerse iconográficamente; éste es el
• Violar estructuras anatómicas sanas para efectuar una caso de los tumores del macizo centrofacial. La tomografía
biopsia, pues ello facilita la diseminación tumoral; por computarizada simple y contrastada con cortes axiales y
ejemplo, hacer biopsia del antro maxilar vía palatina coronales, así como la resonancia magnética, identifican
o de la glándula submaxilar vía oral.
87
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
tumores en el área y su extensión a sitios como cavidad alternativa inicial sea la resección tumoral, ya que el resca-
oral, fosa nasal, base de cráneo, órbita y su contenido. te quirúrgico se asocia a mayor morbilidad.
No existen marcadores tumorales histológicos que de- Cuando la neoplasia no es resecable, el papel de la ci-
ban solicitarse de forma rutinaria en el tejido de la biopsia; rugía es de rescate, ante el fracaso de tratamientos no qui-
sin embargo, recientemente se ha reconocido al VPH como rúrgicos. El pronóstico de estos pacientes es malo y difícil-
un factor determinante no sólo para el pronóstico, sino mente la supervivencia a cinco años rebasa el 20%; en ellos
también para el tratamiento. Actualmente se sugiere deter- es muy importante poner en una balanza el costo biológi-
minar la presencia de VPH con transcriptasa inversa (RT- co frente al beneficio terapéutico, y decidir si son candida-
PCR, por sus siglas en Inglés) o por inmunohistoquímica tos a asociación de quimiorradiación, radioterapia exclusi-
(IHQ) de p16 en pacientes con carcinoma epidermoide de va o sólo tratamiento de soporte médico.
mucosas de cabeza y cuello15.
La determinación de p16 en las metástasis gangliona- Enfermedad sistémica
res de carcinoma epidermoide es fundamental para hacer
el diagnóstico de carcinoma originado en orofaringe, por El tratamiento suele ser sólo de soporte médico y palia-
lo que es un procedimiento necesario cuando clínicamente tivo. La posibilidad de metástasis sistémicas en el momen-
no se ha diagnosticado el tumor en dicho sitio. to del diagnóstico es escasa, pero cuando se presenta, hace
prever un mal pronóstico a corto tiempo. Si el estado fun-
cional del paciente lo permite, la terapéutica inicial es con
TRATAMIENTO quimioterapia con base en cisplatino.
El tratamiento es multidisciplinario y depende de dos fac- El origen del tumor es fundamental para la decisión tera-
tores: la etapa del tumor y el estado funcional del paciente. péutica; existen dos grupos de neoplasias que, con base en
Con base en la etapa, los pacientes pueden dividirse en el sitio de origen del tumor, se puede decidir el tratamiento:
tres grupos: a) etapa inicial, b) etapa local o locorregional- • Tumores candidatos a cirugía inicial: éstos son los ori-
mente avanzada y c) enfermedad sistémicamente avanzada. ginados en la cavidad oral, glándulas salivales, laringe,
La mayoría de los pacientes en nuestro medio se diag- hipofaringe y macizo centrofacial. A menos que la
nostican en etapas locorregionalmente avanzadas. etapa lo impida, el tratamiento inicial es la cirugía,
seguida de radioterapia o quimioterapia y radiotera-
pia según la etapificación quirúrgica.
Etapa inicial • Tumores no candidatos a cirugía inicial: éstos son los
Generalmente, una sola variedad terapéutica es sufi- localizados en la orofaringe y nasofaringe. Son neo-
ciente para obtener la curación, ya sea cirugía o radiotera- plasias candidatas a ser tratadas ya sea con radiotera-
pia. En estos pacientes la función orgánica es muy impor- pia o bien con la asociación de quimiorradiación. La
tante, por lo que la decisión debe basarse siempre en el cirugía tiene su papel más importante como rescate
procedimiento que mejor resultado funcional nos ofrezca. en caso de recurrencia tumoral local o ganglionar.
Así, por ejemplo, en pacientes con cáncer laríngeo en eta- En pacientes con cáncer de laringe existe la posibilidad
pa inicial la radioterapia o la resección por vía oral general- de conservar la función del órgano, aunque esta decisión
mente con láser son los dos procedimientos que ofrecen se basa en el estado funcional de la laringe: en etapas lo-
excelente control oncológico y adecuada funcionalidad calmente avanzadas, pero con adecuada función, las alter-
orgánica. nativas de conservación pueden ser con cirugía abierta
conservadora o funcional (laringectomía parcial, de la cual
hay diversos tipos) o conservación no quirúrgica asociando
Etapas localmente avanzadas o con quimioterapia a radiación o bien con quimioterapia de in-
metástasis ganglionares dicción, y de acuerdo a la respuesta decidir entre cirugía o
En estos pacientes una sola variedad terapéutica no es asociación de quimiorradiación. Esta decisión debe hacerse
útil, y el tratamiento debe combinar cirugía con radiotera- de forma multidisciplinaria1.
pia o quimioterapia con radioterapia. La decisión de la se-
cuencia terapéutica debe tener en cuenta múltiples facto- FACTORES QUE IMPACTAN
res, entre los que destacan la localización del tumor, el EN EL PRONÓSTICO
tamaño del tumor primario y el volumen de las metástasis
ganglionares en cuello. En pacientes en los que prevemos Los factores que tienen impacto en el pronóstico pue-
alta posibilidad de persistencia posterior a quimioterapia o den dividirse en dos: los asociados al paciente y los asocia-
radioterapia y son resecables, probablemente la mejor dos al tumor.
88
Cáncer de cabeza y cuello
89
15
CAPÍTULO
Cáncer de tiroides
H. Gurrola Machuca y I.J. Mejía Hernández
90
Cáncer de tiroides
91
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
Terapéutica altas dosis en pacientes a los que se les efectuó una tiroi-
dectomía casi total.
La disección terapéutica se realiza cuando existe enfer- Cuando el objetivo es una dosis adyuvante para enfer-
medad evidente tanto a nivel central como posterolateral, medad metastásica subclínica, se administran de 75 a 150
debido a que incrementa el riesgo de recurrencia en cuello mCi. Esta dosis se individualiza de acuerdo al riesgo de
y la mortalidad27. enfermedad residual microscópica.
Pero cuando el objetivo es el tratamiento de enferme-
Enfermedad invasora dad clínica residual o metastásica, la dosis utilizada es de
100 a 200 mCi.
Cuando afecta a los músculos pretiroideos, tráquea, ner-
vio laríngeo recurrente, laringe, esófago, conducto torácico o
la carótida conviene realizar una valoración preoperatoria Radioterapia externa
adecuada con laringoscopia o estudios de imagen.
Se utiliza de forma adyuvante después de una resec-
Procedimientos conservadores como la hemilaringec-
ción quirúrgica completa macroscópica para prevenir la
tomía vertical o la resección circunferencial de tráquea
recurrencia. Está indicada en pacientes jóvenes con enfer-
para mantener la función28.
medad extensa e histologías agresivas o en pacientes vie-
En la invasión extensa intraluminal ocasionalmente es
jos, así como en pacientes en los que se dejó enfermedad
necesaria una laringectomía radical. El objetivo de la ciru-
residual macroscópica.
gía es resecar el mayor tejido tumoral posible.
Es el tratamiento adyuvante más efectivo en el cáncer Está indicado en los pacientes sometidos a hemitiroi-
diferenciado de tiroides, después de efectuar una tiroidec- dectomía que presentan elevación de la TSH, así como en
tomía total, para la ablación del tejido tiroideo normal. todos los pacientes sometidos a tiroidectomía total. La do-
Ofrece una terapia adyuvante para enfermedad subclínica sis de T4 es de 1.6-2 µg/kg/día.
micrometastásica:
• Destrucción de la enfermedad subclínica o microscó- Supresión de TSH
pica después de una cirugía (adyuvante).
• Disminuir el riesgo de recurrencia en pacientes de La supresión de la TSH se usa para minimizar el poten-
alto riesgo. cial de estímulo de esta hormona para el crecimiento tu-
• Mejorar la especificidad de la tiroglobulina como mar- moral29. Aumenta la sobrevida libre de progresión en pa-
cador tumoral. cientes de alto riesgo30.
• Incrementa la especificidad del rastreo con I 131 para
la detección de enfermedad recurrente o metastásica. Respuesta
En los pacientes de riesgo bajo de la ATA muy rara vez
se necesitará un rastreo o dosis ablativa de I 131. Son pa- Durante el seguimiento de los pacientes con cáncer de
cientes con tumor único < 1 cm sin factores de alto riesgo, tiroides bien diferenciado pueden presentarse cuatro tipos
con menos de cinco ganglios < 2 mm. de respuesta31,32:
Los pacientes de riesgo intermedio-alto de la ATA son • Excelente: sin evidencia de enfermedad clínica, bio-
candidatos a dosis ablativa de I 131, ya sea con suspensión química o estructural.
de hormona tiroidea o el uso de hormona estimulante de • Bioquímica incompleta: tiroglobulina elevada o anti-
la tiroides (TSH) recombinante humana (thyrogen). La dosis cuerpos antitiroglobulina elevados, en ausencia de
ablativa está indicada en los pacientes de riesgo interme- enfermedad localizable.
dio que presenten invasión microscópica, ganglios metas- • Indeterminada: presencia de anticuerpos antitiroglo-
tásicos fuera del lecho tiroideo, invasión vascular o histolo- bulina y sin evidencia de enfermedad estructural
gías agresivas, y en todos los pacientes de alto riesgo (con comprobada. Realizar rastreo tiroideo, y de acuerdo
metástasis a distancia, invasión tumoral macroscópica y/o al resultado, se decidirá el manejo a seguir.
resección incompleta del tumor). • Estructural incompleta: persistencia de la enfermedad
o nuevas lesiones identificadas locorregional o a dis-
Dosis de yodo 131 tancia.
92
Cáncer de tiroides
Manejo de enfermedad recurrente En enfermos con progresión del cáncer, se debe valorar la
posibilidad de incluirlos en estudios clínicos de terapia blanco,
Puede ser detectada clínicamente o por elevación de con TKI, que puede mantener la enfermedad estable.
tiroglobulina, pero el método más sensible es por USG33,34. Se presentan cinco escenarios, en el cáncer refractario
a manejo convencional, de acuerdo a las guías de la ATA:
Enfermedad mínima • En pacientes asintomáticos con tumores < 2 cm, con
un crecimiento menor, se sugiere manejo con supre-
La cirugía es el tratamiento de elección en pacientes sión de TSH43.
con enfermedad clínica con baja carga tumoral, aunque • En pacientes asintomáticos con tumores de 2 cm de
algunas de estas recurrencias son de comportamiento diámetro y con crecimiento > 20% por años o pacien-
agresivo. Después del tratamiento se determinará el mane- tes sintomáticos que no pueden ser tratados con ci-
jo a seguir. rugía o radioterapia externa, incluirlo en estudio clí-
nico con TKI –lenvatinib o sorafenib–46-48.
Enfermedad extensa • Pacientes con enfermedad metastásica: se recomien-
da incluirlos en estudios clínicos con TKI –con lenva-
Recurrencia en el lecho tiroideo, con invasión a partes tinib o sorafenib.
blandas, laringe, tráquea o esófago. Se valorará el beneficio • En pacientes que no toleran un TKI, intentar otro TKI
de la cirugía con resección multiorgánica y reconstrucción. o un inhibidor del BRAF antes que la quimioterapia
Otras opciones para enfermedad recurrente y/o metas- citotóxica.
tásica son35-38: • La elección de una quimioterapia citotóxica a base de
• Radio yodo, si es captante. doxorubicina o un taxano es una alternativa en pa-
• Inhibidores de la tirosina cinasa (TKI). cientes que no toleran un TKI.
• Radioterapia externa.
• Inyección percutánea de etanol en las metástasis cer-
vicales. Pronóstico
• Ablación con radiofrecuencia a nivel de ganglios cer-
La mayor parte de los pacientes con cáncer bien dife-
vicales, lesiones óseas o metástasis pulmonares.
renciado tienen buen pronóstico.
• Embolización paliativa de metástasis óseas.
Medular
Enfermedad a distancia
Es un tumor neuroendocrino de las células parafolicu-
En caso de metástasis a distancia se puede considerar
lares (células C), y representa el 1-2% de los casos en los
la cirugía en: metástasis ósea única39 o con radioterapia
EE.UU.49. La producción de calcitonina es la característica
externa, metástasis cerebrales40 o enfermedad pulmonar
de este tipo de tumor. La mayor parte de estos tumores
limitada41.
son esporádicos, y el 25% son familiares, como parte de
una NEM2.
Progresión de la enfermedad
Los pacientes que presentan tumores irresecables, en Cuadro clínico
los que no es posible la radioterapia o que no responden a Esporádico
terapia con I 131 deben ser considerados para manejo sis-
témico con TKI. Suele presentarse en las cuarta y quinta décadas de la
vida. Se presenta como un nódulo único en el 75-95% de
los casos50-53; se presentan metástasis ganglionares en el
Tratamiento sistémico momento del diagnóstico en el 70%; el 15% tendrán sínto-
Ocasionalmente se utiliza en pacientes con enfermedad mas de compresión aerodigestiva, y el 5-10% presentarán
progresiva sintomática que no responden o que no son metástasis a distancia49,54 en hígado, pulmón y hueso. En
candidatos a manejo quirúrgico, terapia con I 131 o radio- pacientes con enfermedad multifocal, las metástasis gan-
terapia externa. glionares son más frecuentes55.
La quimioterapia ocasionalmente puede ser benéfi- Pueden existir síntomas sistémicos, como la diarrea y el
ca42,43. Se han observado respuestas parciales con doxoru- enrojecimiento facial. Algunos pacientes pueden presentar
bicina en una tercera parte de los pacientes44,45. síndrome de Cushing ectópico.
93
Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
Diagnóstico
Manejo postoperatorio
Se efectúa por medio de BAAD, cuya sensibilidad es del
50-80%, la cual puede ser más alta si se realiza inmunohis- Las mediciones de calcitonina y ACE se harán de forma
toquímica58,59. rutinaria, cada 2-3 meses, para la detección de enfermedad
En algunos casos el diagnóstico se realiza después de residual.
una lobectomía. Los pacientes con ACE y calcitonina normal se conside-
ran bioquímicamente curados y tienen buen pronósti-
co70-73.
Evaluación preoperatoria Si hay hipercalcitonemia, existe evidencia de enferme-
Deben ser estudiados tanto bioquímica como radioló- dad residual. En alrededor del 30-55% de los casos habrá
gicamente. Deben efectuarse las siguientes pruebas: persistencia de calcitonemia, aunque no se documente en-
• Medición de calcitonina sérica y ACE basales para fermedad67,74. Dependerá de qué tanto se eleven los mar-
compararlos con los resultados después de la cirugía60. cadores tumorales75,76:
• Ultrasonido52,54 de cuello para determinar enferme- • Calcitonina < 150 pg/ml: indica persistencia de la en-
dad local y regional, además de TC o RM61,62 en pacien- fermedad, por lo que debe realizarse USG, TC o RM. Si
tes con metástasis ganglionares locales o con calcito- se documenta recaída estructural, se procederá a la
nina > 400 pg/ml. resección de la enfermedad locorregional, siempre y
• Prueba genética de mutación RET63. cuando no exista enfermedad metastásica.
• Medición de calcio sérico, metanefrinas o excreción • Calcitonina ≥ 150 pg/ml: con este valor el paciente
urinaria de 24 h de metanefrinas y catecolaminas para tiene enfermedad metastásica66,77 y se deberán efec-
evaluar hiperparatiroidismo y feocromocitoma. Se de- tuar estudios de extensión. El sitio más frecuente de
berán realizar en los pacientes en los que se descono- metástasis es el hígado. Si no se documenta enferme-
ce mutación RET o que la tienen49,64. dad, se mantendrá en vigilancia. En caso de calcitoni-
na > 500 pg/ml, se podría considerar realizar una
PET78. Otro posible estudio es el rastreo óseo, y en
Estadiaje caso de ser positivo se consideraría cirugía o radiote-
Se etapifica de acuerdo al TNM y la UICC65. rapia externa.
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Cáncer de tiroides
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Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
Enfermedad operable
Yodo 131
Es raro encontrar un cáncer anaplásico de tiroides de
El uso de I 131 no juega un papel en el tratamiento
forma localizada, pero en el caso de que se encuentre, se
primario del cáncer anaplásico de tiroides. Éste debe con-
debe intentar la resección completa y administrar radiote-
siderarse cuando el paciente presente elevación de la tiro-
rapia postoperatoria y quimioterapia.
globulina (por el componente de carcinoma bien diferen-
ciado) y haya sobrevivido más de un año.
Enfermedad inoperable
Estos pacientes deben ser tratados con radioterapia ex- Pronóstico
terna, aunque ello no prolonga la sobrevida. Se puede au-
mentar la respuesta local con radiosensibilizadores, como Estos tumores son muy agresivos, con una mortalidad
la doxorubicina, cuya respuesta puede ser de hasta el 80%, del 100%. La sobrevida media es de 3-7 meses y la sobre-
y entonces pueden ser candidatos a cirugía106,107. También vida global a uno y cinco años es del 20-35 y del 5-14%,
se puede utilizar quimioterapia con cisplatino o paclitaxel. respectivamente95,96,106,108,116.
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Cáncer de tiroides
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CAPÍTULO
Tumores de paratiroides
A. de Jesús Carrillo Cortez y E. Gutiérrez Aranguré
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Tumores de paratiroides
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Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
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Oncología general para profesionales de la salud de primer contacto
intraoperatoria. Para el seguimiento se practican medicio- de los pacientes. La mortalidad en el carcinoma de parati-
nes de calcio y PTH en intervalos regulares. Para los pacien- roides avanzado está relacionada principalmente con la hi-
tes con carcinomas deben ser más frecuentes que para los percalcemia, y no al efecto de masa por el tumor mismo7.
que tienen adenomas. La recurrencia se caracteriza por
niveles elevados de calcio y paratohormona7.
La BAAF se utiliza para el diagnóstico de recurrencia de TRATAMIENTO MÉDICO
carcinoma paratiroideo y puede ayudar a diferenciar entre DE LA HIPERCALCEMIA
recurrencias malignas y cicatrices de los tejidos7. El mejor La hipercalcemia asociada a cáncer es frecuente, y se
tratamiento para la enfermedad recurrente es una resec- presenta en un 10 y 15% de todos los tumores6,11,17,24,26.
ción quirúrgica con meticulosa disección del nervio recu- Específicamente, en el cáncer paratiroideo está presen-
rrente. La tinción de azul de metileno locorregional puede te en un 65-75% de los casos7,11.
mejorar la resecabilidad del tumor de cuello y facilitar el La hipercalcemia leve < de 3.0 mmol/l (12 mg/100 ml)
manejo de su anatomía. se puede tratar sólo con hidratación; cuando es más inten-
Después de la cirugía inicial, el 25-80% de los pacientes sa, 3.2-3.7 mmol/l (13-15 mg/100 ml), se debe tratar de
con cáncer de paratiroides desarrollan recurrencia local, la forma intensiva. Cuando supera este nivel se considera una
cual es detectada en un periodo de 2-4 años después de la paratirotoxicosis, la cual se refiere a una crisis hipercalcémi-
cirugía inicial. Estos pacientes tienen una mediana de so- ca (calcio sérico > 16 mg/dl) que puede estar asociada a
brevida del orden de 5-6 años después del diagnóstico6. hiperazoemia o alteraciones profundas del estado mental
Aproximadamente el 25% de los pacientes desarrollan me- y se considera una emergencia médica5,6,11,17,20,26.
tástasis distantes. Las metástasis han sido documentadas Aunque la resección quirúrgica de la neoplasia primaria
hasta 20 años después del diagnóstico original. es el tratamiento definitivo de la hipercalcemia y paratiro-
toxicosis, los pacientes deben ser estabilizados antes del
ENFERMEDAD METASTÁSICA tratamiento quirúrgico2,3,27.
El procedimiento estándar es la restitución agresiva de
Aproximadamente una tercera parte de pacientes se líquidos con soluciones salinas isotónicas para restablecer
presentan con lesiones metastásicas, aunque la incidencia el volumen intravascular. Posterior a esto, administrar diu-
general de metástasis es difícil de evaluar debido a la rareza réticos del tipo furosemida para promover la diuresis del
del carcinoma de paratiroides. Los sitios más comunes de calcio.
metástasis son los pulmones, seguidos por hígado y hueso, La hemodiálisis debe ser considerada en pacientes con
aunque también se han descrito casos de metástasis cere- insuficiencia y/o falla renal5,7,9,16-18.
brales7. Las metastatectomías son justificadas por la reduc- Los fármacos utilizados para ayudar a estabilizar los nive-
ción de severas hipercalcemias, que son asociadas con la les de calcio sérico con diferentes mecanismos de acción son
enfermedad metastásica y, por lo tanto, mejora la sobrevida los calcimiméticos, bifosfonatos, calcitonina y esteroides.
Resección en bloque con hemitiroidectomía ± disección central Considerar la revisión de la cirugía en un postoperatorio imprevisto
del cuello, que es recomendada de un diagnóstico de carcinoma paratiroideo para asegurar una resección
quirúrgica oncológica apropiada
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Tumores de paratiroides
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CAPÍTULO
El cáncer de pulmón se ha convertido en nuestro país, y