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Revista de Historia de la Psicologia
2001, Vol 22, n° 3-4, pp. 283-287
EN BUSCA DE LA SUPRACONCIENCIA:
GUSTAV THEODOR FECHNER
ANGEL CAGIGAS
Departamento de Psicologia. Universidad de Jaén
RESUMEN
Las investigaciones de Fechner sobre psicofisica que culminaron en su libro mas citado,
Elemente der Psychophysik, son bien conocidas pero se desconoce 0 se mira con cierto
recelo sus investigaciones filosdficas, a pesar de que para él tenian mayor importancia y
de hecho suponen el germen y la base de los trabajos que le llevan a elaborar todo el
entramado de las leyes psicofisicas. En el presente articulo se intentan poner de relieve
esas ideas asignandoles la importancia que merecen en la obra de este autor. Para ello
se procedera a realizar un recorrido por las cuestiones que plantea a lo largo de tibros y
opusculos, algunos de los cuales ni siquiera firmé con su propio nombre pues utilizd el
pseudénimo de Doctor Mises, como Vergleichende Anatomie der Engel, Das Buchlein vom
Leben nach dem Tode, Nanna oder uber das Seelenleben der Pflanzen, 0 Zend-Avesta oder
Uber die Dinge des Himmels und des Jenseits. A través de este recorrido se procederd a
dar una visién sintética de las principales ideas de Fechner y de su imbricacién en su obra
complata,
Palabras clave: Fechner, historia de la psicologia
ABSTRACT
The Fechner's researchs about Psychophysics exposed in his more quoted book,
Elemente der Psychophysik, are well-known but his philosophical researchs are unknown
or despised, although in his opinion they were more important and they really were the basis
of the psychophysics laws. This paper attempts to emphasize those ideas for attach the
significance they deserve. We'll analyze the questions posed in his books, some of them
signed like Doctor Mises, for instance Vergleichende Anatomie der Engel, Das Buchlein vom
Leben nach dem Tode, Nanna oder uber das seelenleben der Pflanzen, or Zend-Avesta oder
Uber die Dinge des Himmels und des Jenseits. Thereby we'll give a synthetical vision of the
more important Fechner’s ideas and its interweaving in his work.
Key words: Fechner, history of the psychology284 A. Cagigas
La historia de una disciplina, en este caso la psicologia, se dibuja por medio de
claroscuros que iluminan algunos nombres 0 teorias dejando otras en la sombra, Un ejem-
plo muy claro de este proceder lo encontramos en Ia figura de Gustav Theodor Fechner. La
tradicién académica ha convertido en un lugar comun alabarlo debido a su énfasis en la
experimentalidad como precursor de la psicologia moderna; se ensalzan sus trabajos sobre
la sensacién que culminaron en Elementos de psicofisica asi como su empefic en la crea-
cién de una estética experimental; de igual modo se valoran sus investigaciones en fisica
sobre las corrientes galvanicas y sus traducciones y ediciones de manuales y enciclopedias
de quimica y fisica con las ultimas teorias de su tiempo sobre ia electricidad, el magnetismo
y eb éter.
Cosa distinta sucede cuando se topa con su sistema filoséfico pues cuando no se deja
de lado abiertamente se pasa de puntillas sobre él, a pesar de que constituye el nucleo de
su pensamiento, Dejando de lado sus dos primeros articulos en los que ataca directamente
la medicina académica, se ha querido ver en los primeros escritos en los que empieza a
desarrollar ese sistema filosdfico, que no firmé con su nombre sino utilizando como
pseudénimo el de doctor Mises, simples escritos sarcasticos y en los demas textos que ya
firma con su nombre pero que van en la misma direccién una prolongacién de las espe-
culaciones lanzadas en los primeros. Pera no quiero conformarme con esta explicacién; es
probable que sus primeros trabajos tuviesen un tanto de juego y que por eso y por las ideas
que lanzaban no sé atreviese a utilizar su nombre, pero en mi opinién no es menos cierto
que constituyen e! centro de su obra desde el que entender el resto.
Hablemos un poquito sobre ellos. Son deudores de una tradicion filosofica netamente
alemana encabezada por Schelling, la filosofia de la naturaleza, y en particular ia represen-
tada por autores como Baader, Ritter y Oken. Desde su perspectiva la naturaleza es un
organismo animado, y no debemos ver en esta afirmacién una reduccién a la vida animal
sino una intuicidn esencial que deshace la simplificacién de la concepcién materialista. El
universe vive, esta en un proceso de constante evolucién donde muerte y nacimiento se
confunden; no proviene de ta nada sino de un estado primigenio plenamente desarrollado
y evoluciona para recuperar esa forma primigenia de que habla la filosofia de la naturaleza
en un infinito vaivén evolutivo: “haré notar que en la naturaleza casi todos los movimientos
gon alternativos, El péndulo oscila en un sentido y después en el otro, la cuerda del violin
oscila en un sentido y después en el otro, el éter bajo la accién de la luz oscila en un sentido
y despues en el otro ... Asi parece mas que posible que también el movimiento del mundo
a partir de cierto momento dé marcha atras y todo lo ya sucedido suceda de nuevo pero
en sentido inverso; si tal no sucediera se podria reprochar a la naturaleza seguir un sentido
unilateral cuando puede disponer de dos sentidos”. Esta idea de una evolucién regresiva
en pos de un paraiso perdido que surge de la filosofia de la naturaleza reaparece una y otra
vez en autores de finales del XIX pertenecientes a los mas diversos ambitos y que se
pueden considerar como epigonos de! romanticismo, y tampoco podemos olvidar a este
respecto los trabajos del propio Fechner sobre la evolucién organica.
Fechner hizo suya la vision del mundo desde la polaridad: los ritmos del dia y de la
noche, los sexos, los principios de la gravedad y la luz, la fuerza y la materia; y también la
mente y el cuerpo, que para él son idénticos, dos formas de ver la misma tealidad pero que
no pueden ser simultaneas pues una oculta a la otra. Tal idea presente en su obra desde
un principio tomé fuerza en Nanna 0 la vida animica de las plantas, donde se afirma la
existencia del alma en todo ser; es uno de los gérmenes de su visién luminosa: ‘Imagina
que hayas pasado una noche de seis meses en el Polo Norte... que de repente hayas sido
transportado a un jardin de flores bafiado por una suave luz y que te encuentres, mas o
menos como yo lo estaba, ante una hilera de alias dalias {No las encontrarias maravillo-
* Fechner, G. 7. Vier Paradoxa. Voss, Leipzig, 1842.En busca de la supraconciencia: Gustav Theodor Fechner 285
samente luminosas y no sentirias que tras tai omato, tal resplandor, tal gozo, hay algo mas
que fibra vegetal y agua?” Fechner comparaba la vida animica vegetal con la del feto o la
del nifio que no abandona a la madre, a la Tierra. Pero esa vision luminosa también se
refiere a él mismo que tras una enigméatica enfermedad que algunos relacionan con con-
flictos entre su educacién en el método cientifico y su tendencia a las especulaciones
fantasiosas que desembocan en la esquizofrenia entre el doctor Mises y el doctor Fechner,
pero que otros reducen al diagndstico neurolégico de akinesia, y otros a un trastorno
emocional; se refiere, repito, @ | mismo que tras esa enfermedad escribid esas lineas.
El periodo mas grave de esta enfermedad transcurrié entre 1839 y 1843, vivio casi recluido
en una habitacién oscura aquejado de una aguda fotofobia, desencadenada por sus obser-
vaciones sobre las postimagenes de la retina en las que pasd demasiado tiempo mirando
al sol, de ia que se protegia usando unas gafas azules sin poder salir de la habitacion mas
que con una venda sobre los ojos, curiosamente la excusa con la que acaba Anatomia
comparada de los angeles se refiere a una ilusion ocular: “Como tras haber sido angeles,
ojos, planetas, mis criaturas se han acabado transformando en burbujas vaporosas que
nacieron, como ahora observa, en la humedad acuosa de {as camaras interiores de mi propio
ojo, que cansado por haber mirado fijamente al Sol ha producido la ilusién dptica de verlas
realmente, y como esas burbujas acaban de estallar ahora mismo, veo que se ha roto el hilo
de mi disertacién®; ademas suftia también de insomnio, falta de apetito y una fuga de ideas
que casi le impedia hablar. Intenté sin éxito diferentes tratamientos hasta que sobrevino una
curacidn tenida por milagrosa tras la que recuperd su capacidad de trabajo encontrandose
rejuvenecido. Le habia sucedido algo semejante a lo relatado en un libro escrito poco antes:
“el hombre extrafio a su propio espirity vaga al azar 0 busca penosamente su camino con
ayuda de la légica. Suele olvidar sus mejores tesoros que mas alld de la huella luminosa
del pensamiento se ocultan en la sombra que recubre el vasto campo del espiritu. Pero en
el instante de morir, cuando la noche eterna envuelve el ojo y el cuerpo, en su espiritu se hace
la luz; muerte simbdlica que podria asimilarse ai umbral de la psicofisica
Esta visién luminosa guid sus escritos a partir de esta época llevandole hasta su famosa
intuicién del afio 1850. Pensando en ese problema que era fundamental para él, la relacion
entre mente y cuerpo, tuvo la idea de que el meolio de la cuestién estaba en el proceso
de la sensacién, proceso de traduccién entre lo material y to espiritual. No puede decirse
que el tema de la sensacién fuese algo nuevo para él pues es el hilo conductor de uno de
sus primeros trabajos, Anatomia comparada de los angeles, primer paso en la creacién de
este sistema filosdfico, elaborado por medio del método de la analogia y dejandose ilevar
por el impetu evolucionista de la época hizo un ejercicio donde dibujé una posible evolucion
mas alld de nuestra especie que recuerda en ciertos momentos los escritos sobre planetas
y angeles de Swedenborg; los angeles de que habla Fechner no guardan relacién alguna
con nuestra especie, no son angeles guardianes de ningun tipo sino que son angeles
césmicos, son planetas, centinelas de nuestro destino pero también simbolo de nuestra
capacidad para imaginar un mundo, para atrevernos a entenderlo con ayuda de la visién
luminosa que guid a Fechner, varios de sus capitulos se dedican a analizar las caracteris-
ticas de los diferentes sentidos y a relacionarios con os que pueden poseer los angeles:
“Nuestros érganos de la vista y del oido también poseen instrumentos de acomadacién que
pueden entrar en funcionamiento arbitrariamente, pero esos instrumentos sdlo se adaptan
a las variaciones del campo sensorial correspondiente; el angel ademas podré acomodar
la superficie de su piel a sensaciones referidas a diferentes campos sensotiales"®. Ahora
? Fechner, G. T. Nanna ader uber das Seelenleben der Prianzen. Voss, Leipzig, 1848.
2 Fechner, G. T. Vergleichende Anatomie der Engel. Baumgartner, Leipzig, 1825.
« Fechner, G. T. Nanna oder uber das Seelenieben der Pflanzen. Voss, Leipzig, 1848.
5 Fechner, G. T. Vergleichende Anatomie der Engel, Baumgartner, Leipzig. 1825266 A. Cagigas
explicaba la relacién entre mente y cuerpo suponiendo que los incrementos de la energia
material se relacionaban con los de !a sensacién, relacién que explicaba a través de su
formula psicofisica: “el esquema de las progresiones geométricas me condujo entonces (en
Ig mafana del 22 de octubre) a través de una serie de pensamientos algo imprecisos a
hacer del incremento relativo de la fuerza la medida del incremento de {a intensidad mental
correspondiente”. En este momento renuncié 2 su pseudénimo y trabajé en Zend-Avesta,
su obra cumbre; ahi encontramos un capitulo donde refiere un principio de psicologia
matematica, Elementos de psicofisica es simplemente el desarrollo experimental de ese
principio con el que queria crear una teoria exacta de las relaciones entre cuerpo y alma
ligando matematicamente ambas realidades para demostrar la unidad en la dualidad.
En Zend-Avesta rescata el alma universal de Nanna y reanuda los temas de ET librito
de la vida después de la muerte y de Anatomia comparada de los angeles: “el dominio del
alma espiritual se extiende mas lejos y sobre todo mas alto de lo que se suele pensar ...
la Tierra no es nada mas que un animal viviente primigenio, un ser provisto de alma, como
un Angel. La Tierra (lo que solemos llamar asi sdlo es su cuerpo) da prueba de su similitud
con nuestro cuerpo, gracias a los animales dispone de instrumentos sensoriales y también
se mueve en la medida en que (seguin las concepciones cosmologicas actuales) surgida
en cierto momento del geno de una esfera de materia mas grosera de la que antes formaba
parte, toma forma por la fuerza de su propia energia interna ... Asi pues la Tierra es el
modelo capital y hace las veces de madre de todas las células organicas””
Para acabar quiero escribir unas palabras retomando la idea de los claroscuros que
fundamentan [a historia. Se ha hecho también un lugar comin criticar tas ideas de Fechner
recordando estas palabras de James: “La obra de Fechner fue el punto de partida de un nuevo
departamento de literatura que por sus propiedades de transparencia y sutileza tal vez no
tenga rival en mucho tiempo, pero del cual, en la humilde impresién del que esto escribe, el
resultado psico!égico propiamente dicho sera nulo ... Ciertamente, el propio Fechner fue un
Gelehrter aleman del tipo ideal, simple y sagaz a la vez, un mistico y un experimentalista,
casero y atrevido, y fiel a los hechos asi como a sus teorias. Pero seria terrible que un anciano
tan amable coro él pudiera uncir a perpetuidad nuestra Ciencia con sus pacientes fantasias,
y que en un mundo tan pleno de objetos més dignos de atencion compeliera a todos los
futuros estudios a abrirse paso por entre las dificultades tanto de sus propias obras como
de los aridos textos escritos para refutarlas. Esta bibliografia esta al alcance de quienes lo
deseen, tiene un ‘valor disciplinario’, pero yo no la enumeraré siquiera en una nota a pie de
pagina. Lo unico divertido en ella es que los censores de Fechner siempre se sienten obli-
gados, después de haber despedazado sus teorias y de no dejar piedra sobre piedra de elias,
concluir diciendo que pese a todo a él pertenece la gloria imperecedera de haberlas for-
mulado, con lo cual hizo de la psicologia una ciencia exacta,
Y todos al duque elogiaban
porque la batalla habia ganado;
al oir esto todos preguntaban
icual fue el provecho logrado?
Eso comestarlo no puedo
pero sé que fue una famosa victoria’.
Es una critica muy dura que parece dejar sentada la postura de James al respecto, pero
podremos lanzar algo de luz sobre las sombras si recordamos que éste sufrié una continua
% Fechner, G. T. Elemente der Psychophysik. Breitkopt und Hartel, Leipzig, 1860.
” Fechner, G. T. Zend- Avesta oder Uber die Dinge des Himmels und des Jenseits. Voss, Leipzig, 1851.
° James, W. The Principles of Psychology. Holt, Nueva York, 1890,En busca de la supraconciencia: Gustav Theodor Fechner 287
evolucién; a partir de cierto momento se internd por sendas mas profundas desde las que
su juicio sobre la obra de Fechner cambi6, releyé la obra de éste utilizando algunas de sus
ideas para crear la concepcién de un alma de| mundo que desarrallé en los escritos pos-
teriores a Principios de psicologia donde escribio frases como estas: “Gustav Theodor Fechner,
escritor poco conocido por ahora para los lectores anglosajones aunque estoy convencido
de que en el futuro ejercera una influencia cada vez mayor ... La intensa concrecién de
Fechner, su fertilidad en los detalles, me llena de una admiracién que me gustaria trastadar
a mi auditorio ... era el modelo del estudioso aleman, tan osadamente original en su pen-
samiento como sencillo en su vida cotidiana, un modesto, genial y trabajador esclavo de
la verdad y el conocimiento, y por afiadidura poseedor de un estilo vernaculo. La generacién
materialista que en los cincuenta y los sesenta calificé sus especulaciones de fantasticas
se ha visto reemplazada por otfa con una imaginacién mucho més libre, y un Preyer, un
Wunat, un Paulsen y un Lasswitz, podrian hablar ahora de Fechner como de su maestro
Su mente era uno de esos cruces con muchas bifurcaciones que sdio ocasionalmente
pueden ocupar los hijos de los hombres, de los que nada esta demasiado cerca ni dema-
siado lejos para poderio ver desde la perspectiva adecuada. La observacién mas paciente,
la matematica mas exacta, la discriminacion mas sagaz, las emociones mas humanas,
afloraban en él sin perjuicio mutuo aparente ... el poder de este hombre se debe entera-
mente a} dertoche de su imaginacién concreta, a la multitud de puntos que considera
sucesivamente, al efecto acumulative de su saber, de su minuciosidad y de su detallada
ingeniosidad, a la admirable sencillez de su estilo, a la sinceridad que colma sus paginas,
y finalmente a la impresion que da de un hombre que no vive de prestado sino que ve, que
realmente habla como alguien con autoridad y no como uno mas del rebario de los escribas
profesionales de la filosofia’®. Asi desvelando esta sombra se pueden constatar tanto la
cercania de sus planteamientos como el aprecio que Fechner y sus ideas acabaron me-
reciéndole a James.
# James, W. Concerning Fechner. En A pluralistic Universe. Longmans. Green y Co., Nueva
York, Londres, Bombay y Calcuta, 1909.
Etchegoyen, H. (1986) Los Fundamentos de La Técnica Psicoanalítica - Materiales e Instrumentos de La Psicoterapia (Cap. 24) - El Concepto de Interpretación (Cap. 25)