DIPLOMADO INTERNACIONAL EN
CORTE PENAL INTERNACIONAL
GENOCIDIO
El crimen de genocidio lo definió por primera vez Rafael Lempkin en su libro Axis
Rule in Occupied Europe, de 1944, basándose en una propuesta que había hecho
diez años antes. Está formado por el término griego genos, que significa raza,
nación o tribu, y el sufijo latino cide, que significa matar.
Aunque en la Carta de Nuremberg, de 1945, nunca se definió expresamente como
crimen, en el acta de acusación y en los discursos inaugurales del juicio de altos
cargos nazis ante el Tribunal Militar Internacional de Nuremberg se alude a él
como crimen de lesa humanidad.
El genocidio es cualquier serie de actos cuya comisión tiene por objeto la
destrucción total o parcial de ciertos grupos de personas. Es esta intención lo que
distingue el genocidio de otros crímenes de lesa humanidad.
Jurisdicció respecto del genocidio tal como se define en el artículo II de la
Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, de 1948. Esta
definición se considera parte del derecho internacional consuetudinario, por lo que
es de obligado cumplimiento para todos los Estados, hayan ratificado o no la
Convención.
Los Estatutos de los Tribunales Penales Internacionales para la ex-Yugoslavia y
Ruanda utilizan la misma definición.
Podemos mencionar sobremanera que son copia idéntica de lo que nos señala el
Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional del 17 de julio de 1998. Éste
mismo documento nos hace una clasificación de genocidio: en genocidio físico y
genocidio biológico.
El genocidio físico son los mencionados a continuación: a) Matanza de miembros
del grupo; b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del
grupo; c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que
hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial; y el biológico d) Medidas
destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; e) Traslado por fuerza
de niños del grupo a otro grupo.
La Asamblea General de las Naciones Unidas, ha declarado que el genocidio es
un delito de derecho internacional contrario al espíritu y a los fines de las Naciones
Unidas y que el mundo civilizado condena; por lo que reconoce que a lo largo de
la historia, el crimen de genocidio ha ocasionado pérdidas a la humanidad. Por lo
que esta convencida de que para lograr la liberación de la en cuanto al flagelo
que ha vivido, es necesario que exista la cooperación.
Se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación
perpretados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional,
étnico, racial, o religioso, como tal:
a) Matanza de miembros del grupo;
b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de
acarrear su destrucción física, total o parcial;
d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;
e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.
Y confirman que el genocidio, ya sea cometido en tiempo de paz o en tiempo
de guerra, es un delito de derecho internacional que ellas se comprometen a
prevenir y a sancionar.
El Estatuto del Tribunal Internacional para Ruanda, cuenta con competencia
para conocer de violaciones del derecho internacional humanitario (del territorio
rwandés, los cuales fueron cometidos del 1ero de enero al 31 de diciembre de
1994), dentro de las que se encuentran el crimen de genocidio.
A diferencia de la Convención Para la Prevención y Sanción del Delito de
Genocidio con respecto al Tribunal Internacional, el genocidio es el:
a) Asesinato de miembros del grupo;
b) Graves atentados contra la integridad física o mental de los miembros del
grupo;
c) Sometimiento intencionado del grupo a condiciones de existencia que conlleven
su destrucción física total o parcial;
d) Medidas para dificultar los nacimientos en el seno del grupo;
e) Traslados forzosos de niños del grupo a otro grupo;
Los cuales sean perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a
un grupo nacional, étnico, racial o religioso.
En el Estatuto Internacional Adoptado por el Consejo de Seguridad, nos
señala que el Tribunal Internacional también contará con la competencia
necesaria para juzgar a los presuntos responsables de violaciones del derecho
internacional humanitario, pero a diferencia de el Tribunal internacional para
Ruanda, este se encargara de el territorio de la ex-Yugoslavia (violaciones que se
hicieron a partir de 1991 ).
El Tribunal Internacional señala como genocidio cualquiera de los siguientes
actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo
nacional, étnico, racial o religioso en cuanto a tal:
a) Asesinato de miembros del grupo;
b) Graves atentados contra la integridad física o psíquica de los miembros del
grupo;
c) Sometimiento intencionado del grupo a condiciones de existencia que conlleven
su destrucción física total o parcial;
d) Medidas para dificultar los nacimientos en el seno del grupo;
e) Traslados forzosos de niños del grupo a otro grupo.
"Un crimen que no tiene nombre"
La última guerra ha centrado nuestra atención en el fenómeno de la destrucción
de poblaciones enteras -de grupos nacionales, raciales o religiosos- tanto
biológica como culturalmente. Las prácticas alemanas, especialmente en el curso
de la ocupación, son demasiado conocidas. Su plan general era ganar la paz con
la idea de la pérdida de la guerra, y que el objetivo podría ser alcanzado a través
del cambio exitoso de las interrelaciones políticas y demográficas en Europa a
favor de Alemania. La población no destruída iba a ser integrada en los patrones
culturales, políticos y económicos de Alemania. De esta manera la destrucción de
una masa de nacionalidades fué planeada a través de la Europa ocupada.
Los líderes Nazis reconocieron expresamente su intención de destruir por
completo a los polacos y los rusos; de destruir demográfica y culturalmente el
elemento francés en Alsacia-Lorena, y los eslavos en Carniola y Carintia. Casi que
logran su objetivo de exterminar los judíos y los gitanos en Europa. Obviamente, la
experiencia alemana es la más impresionante y la más deliberada y completa,
pero la historia nos ha proporcionado otros ejemplos de la destrucción de naciones
enteras, así como de grupos étnicos y religiosos. Así, por ejemplo, la destrucción
de Cartago; la de los grupos religiosos en las guerras islámicas y las Cruzadas; las
masacres de los albaneses y los waldenses; y más recientemente, la masacre de
los armenios.
Mientras la sociedad ha puesto su protección contra los crímenes de los
individuos, o mejor a los crímenes dirigidos contra los individuos, no ha habido un
empeño serio hasta la fecha para prevenir y sancionar la muerte y destrucción de
millones. Aparentemente, no hay siquiera un nombre adecuado para este
fenómeno. Refiréndose a la carniercía Nazi an la presente guerra, Winston
Churchill dijo en su emisión de Agosto de 1.941, "estamos en presencia de un
crimen que no tiene nombre".
II. La palabra "genocidio"
Será el de asesinato en masa un nombre adecuado para un fenómeno como
este?. Pensamos que no, toda vez que no resalta la motivación del crimen,
especialmente cuando la motivación está basada en consideraciones raciales,
nacionales o religiosas. Un intento de destruir una nación y borrar su personalidad
cultural ha sido llamado desnacionalización, hasta la fecha. Este término aparece
inadecuado, ya que no resalta la destrucción biológica. Del otro lado, este término
es mayormente usado para comunicar o definir un acto de privación de la
nacionalidad. Muchos autores, en vez de usar un término genérico, utilizan
términos que resaltan únicamente algún aspecto funcional de la noción genérica
primordial de la destrucción de naciones y razas. Así, los términos
"germanización", "italianización" y "hungriarización" son frecuentemente utilizados
para significar la imposición por una nación más fuerte (Alemania, Italia, Hungría),
de su grupo nacional controlado por aquella. Estos términos son inadecuados
desde que ellos no comunican la destrucción biológica, y no pueden ser usados
como término genérico. En el caso de Alemania, sería ridículo hablar de la
germanización de los judíos o los polacos en la Polonia Occidental, en la medida
en que los alemanes deseaban la completa erradicación de estos grupos.
Hitler declaró muchas veces que la germanización podría realizarse con la tierra,
nunca con los hombres. Estas consideraciones llevan al autor de este artículo a
acuñar un nuevo término para este concepto particular: genocidio. Esta palabra
esta formada por la antigua palabra griega genos (raza, clan) y el sufijo latino cidio
(matar). Así, genocidio en esta formación podría corresponderse con palabras
tales como tiranicidio, homicidio y parricidio.
III. Un crimen internacional
Genocidio es el crimen de la destrucción de grupos nacionales, raciales o
religiosos. El problema ahora apunta a establecer si es un crimen que sólo tiene
importancia nacional, o un crimen en el cual la sociedad internacional en cuanto tal
debería estar vitalmente interesada. Muchas razones hablan en favor de la
segunda alternativa. Sería poco práctico tratar el genocidio como un crimen
nacional, desde que en su naturaleza misma está conformada por el estado o por
grupos de poder que tienen el respaldo del estado. Un estado nunca perseguirá un
crimen instigado o respaldado por él mismo.
Por su precisa naturaleza legal, moral y humanitaria, debe ser considerado un
crimen internacional. La conciencia de la humanidad ha sido sacudida por este
tipo de barbaridades en masa. Ha habido muchos ejemplos de estados
expresando su interés por el tratamiento que otro estado la dá a sus ciudadanos.
Los Estados Unidos reprendieron el gobierno de la Rusia zarista así como al de
Rumania por las horripilantes masacres organizadas que ellos instigaron o
toleraron. También ha habido acción diplomática en respaldo de los griegos y los
armenios cuando ellos estaban siendo masacrados por los turcos. Los estados
han celebrado tratados internacionales por los que asumen obligaciones
específicas en el tratamiento de sus propios nacionales. Debemos, a este
respecto, referirnos al tratado celebrado entre los Estados Unidos y España en
1898, en el cual el libre ejercicio de la religión fué asegurada por los Estados
Unidos para los habitantes de los territorios que le eran cedidos.
Otro ejemplo clásico del interés internacional en el tratamiento de los ciudadanos
de otros estados por sus gobiernos, es proveído por los tratados de las minorías
bajo los auspicios de la Liga de las Naciones que fueron firmados por un número
de países europeos después de la Primera Guerra. Por otra parte, la declaración
de la Octava Conferencia Internacional de que cualquier persecución sobre la
base de motivos raciales o religiosos que hagan imposible para un grupo de seres
humanos vivir decentemente es contraria a los sistemas políticos y judiciales de
America. La Carta de la Organización de las Naciones Unidad también prové para
la protección internacional de los derechos humanos, indicando que la negación
de tales derechos por cualquier estado es una materia que concierne a toda la
humanidad.
Las consideraciones culturales hablan en favor de la protección internacional de
grupos nacionales, religiosos y culturales. Toda nuestra herencia es producto de
las contribuciones de todas las naciones. Podremos entender esto mejor cuando
nos percatemos qué tanto se habría empobrecido nuestra cultura si a los pueblos
sentenciados por Alemania, como el de los judíos, no se les hubiera permitido
crear la Biblia, o dar a luz a un Einstein, o un Spinoza; si los pocalos no hubieran
tenido la oportunidad de darle al mundo un Copérnico, un Chopin; los checos, un
Huss, un Dvorak; los griegos un Platón o un Sócrates; los rusos, un Tolstoi o un
Shostakovich.
Talmbién existen consideraciones prácticas. Las expulsiones de Alemania de los
residentes que observaban la ley, antes de que esta guerra creara fricciones con
los países vecinos a los cuales fueron expulsadas estas personas. Las
persecuciones en masa forzaron los vuelos en masa. Así, la migración normal
entre países asume dimensiones patológicas.
Por otro lado, el comercio internacional depende de la confianza en la capacidad
de los individuos participantes en el intercambio de bienes para cumplir sus
obligaciones. La arbitrariedad y las confiscaciones al por mayor de las
propiedades de grupos enteros de ciudadanos de un estado por razones raciales o
de otra índole los priva de su capacidad para eximir sus obligaciones con
ciudadanos de otros estados. Muchos ciudadanos americanos fueron privados de
su posibilidad de reclamar las deudas en que habían incurrido importadores
alemanes después de que estos importadores fueron destruidos por el régimen de
Hitler. Finalmente, el genocidio en tiempo de paz crea tensiones internacionales y
conduce a la guerra. Fué usado por el régimen nazi para fortalecer la supuesta
unidad y el control totalitario del pueblo germano como una preparación para la
guerra.
IV. Estructura Legal
Una vez que hemos reconocido las implicaciones internacionales de las prácticas
genocidas, debemos crear la estructura legal para el reconocimiento del genocidio
como crimen internacional. La prinicipal característica de un crimen internacional
es el reconocimiento de que pos causa de su importancia internacional debe ser
punido y punible a través de la cooperación internacional. El establecimiento de la
maquinaria internacional para este sancionamiento es esencial.
Así, ha sido reconocido por la ley de las naciones y por los códigos criminales de
muchas naciones que los crímenes que afectan el bien común de la humanidad -
como, por ejemplo, piratería, producción ilegal y comercio de narcóticos,
falsificación de moneda, comercio de mujeres y niños, comercio de esclavos- son
tosos crímenes internacionales (delicta juris gentium). Para estos crímenes, ha
sido adoptado el principio de la represión universal, por el cual el acusado puede
ser sancionado no sólo ante las cortes del país en que ha sido perpetrado el
crimen, sino también en las cortes del país en el cual el acusado fué aprehendido
si escapó a la justicia de su propio país. Por ejemplo, un falsificador de moneda
corriente que cometió su crimen en París y escapa a Praga, puede ser sancionado
válidamente en esta última ciudad.
En 1933, en la Quinta Conferencia Internacional para la Unificación de la Ley
Penal (bajo los auspicios del Quinto Comité de la Liga de las Naciones) el autor
del presente artículo introdujo una propuesta orientada a este tipo de jurisdicción
para actos de persecución en relación con lo que ahora es llamado genocidio.
Infortunadamente, para ese tiempo, la propuesta no fué adoptada. De haber sido
adoptado este principio en ese tiempo por tratado internacional, no tendríamos
ahora todas las discusiones acerca de la ley ex post facto, en relación con los
crímenes cometidos por el gobierno alemán en contra de sus propios ciudadanos
antes e la población del país ocupado.
V. Genocidio en tiempo de la guerra
Genocidio puede ser materializado a través de actos contra los individuos, cuando
la intención última es la de inhabilitar al grupo entero compuesto por estos
individuos; cada acto específico de genocidio dirigido en contra de los individuos
como miembros de un grupo nacional o religioso es ilegal bajo la Convención de
La Haya. Si el asesinato de un judío o de un polaco es un crimen, el asesinato de
todos los judíos y de todos los polacos no es menos crimen. Mas aún, el intento
criminal de matar o destruir todo los miembros de un grupo de esos, muestra
premeditación y deliberación y un estado de sistemática criminalidad que es sólo
una circunstancia de agravación para la sanción.
El genocidio ha sido incluido en la acusación de la mayoría de los criminales de
guerra en los juicios de Nuremberg. Se lee como sigue:
Ellos (los acusados) condujeron un genocidio sistemático y deliberado -la
exterminación de grupos raciales y nacionales- contra poblaciones civiles de
ciertos territorios ocupados en orden a la destrucción de razas particulares y
clases de personas, y grupos naciones, raciales o religiosos, particularmente
judíos, polacos, gitanos y otros.
Por la inclusión del genocidio en la acusación, la magnitud de los crímenes nazis
ha sido descrita con mayor precisión. Mas aún, como en el caso del homicidio, la
derecho natural a la existencia de los individuos se encuentra implicado: por la
formulación del genocidio como crimen, el principio de que grupo nacional, racial o
religioso tiene un derecho natural a la existencia es reafirmado. Los ataques sobre
grupos como estos son una violación a aquel derecho a existir y a desarrollarse
dentro de una comunidad internacional como miembros libres de una sociedad
internacional. Por lo tanto, genocidio no es solamente un crimen contra las reglas
de la guerra, sino un crimen contra la humanidad.
Únicamente después de la cesación de las hostilidades puede revisarse el horrible
cuadro de los genocidios cometidos en los países ocupados. Durante la ocupación
militar se filtraron rumores sin confirmar detrás de la cortina de hierro cubriendo la
Europa esclavizada. A la Cruz Roja Internacional se le impidió visitar los países
ocupados y reunir información acerca de los malos tratos a la población civil. Eso
sucedió porque la Convención de Génova la daba a la Cruz Roja Internacional el
derecho de supervisar y controlar únicamente el tratamiento de prisioneros de
guerra. Una situación paradójica se suscitó: hombres que fueron al campo de
batalla con una expectativa considerable de morir sobrevivieron, mientras que sus
familias, que habían quedado atrás en supuesta seguridad, fueron aniquiladas.
El autor del presente artículo ha propuesto en su libro Las Reglas del Eje sobre la
Europa Ocupada (Axis Rule in Occupied Europe) que la ley internacional debe ser
cambiada de tal manera que en tiempo de guerra el tratamiento de poblaciones
civiles se encuentre también bajo la supervisión de un cuerpo internacional como
la Cruz Roja Internacional. El periódico sueco Dagens Nyheter, de Noviembre 2 de
1.945, anunció que el director de la Cruz Roja sueca, Count Bernadotte se refirió a
la propuesta del autor como aceptable para ser considerada en la futura
conferencia de la Cruz Roja Internacional, y declaró que la Cruz Roja sueca la
respaldaría.Mientras el autor se complace por este desarrollo, espera que otros
gobiernos apoyen la propuesta para cambiar la ley internacional.
VI. Propuestas
Sobre la base de las consideraciones que anteceden, el autor propone que las
Naciones Unidas, en la forma en que están organizadas actualmente, junto con
otros países invitados, celebren un tratado internacional que formule el genocidio
como un crimen internacional, orientado a la prevención y sancionamiento en
tiempo de paz y guerra. Este tratado, básicamente, debería incluír, entre otras
cosas, los siguientes principios:
1. El crimen de genocidio debería ser reconocido dentro de una conspiración para
exterminar grupos nacionales, religiosos o raciales. Los actos explícitos de una tal
conspiración pueden consistir en ataques contra la vida, la libertad o la propiedad
de los miembros de tales grupos únicamente a causa de sus afiliación a tales
grupos. La formulación del crimen podría ser como sigue: "Cualquiera que, a
través de la participación en una conspíración para destruir un grupo nacional,
racial o religioso, tome parte en un ataque contra la vida, la libertad o la propiedad
de los miembros de tales grupos es culpable del crimen de genocidio".
2. El crimen así formulado debería ser incorporado en cada código criminal da las
naciones signatarias. Los acusados serían responsables no sólo ante las cortes
del país en que se cometió el crimen, sino también que en caso de escapar serían
responsables también ante las cortes del país en que hayan sido aprehendidos.
3. Las personas acusadas de genocidio no serían tratados como delincuentes
políticos para los propósitos de extradición. La extradición no sería concedida
excepto en casos en que hubiera la suficiente evidencia que indique que el país
solicitante perseguirá seriamente a los acusados.
4. La responsabilidad por genocidio recaería en aquellos que dieron o ejecutaron
las órdenes, tanto como en aquellos que incitaron la comisión del crimen por
cualquier medio, incluyendo la formulación y enseñanza de la filosofía criminal del
genocidio. Miembros del gobierno y cuerpos políticos que se organicen o toleren el
genocidio serán igualmente responsables.
5. Independientemente de la responsabilidad de los individuos por genocidio, los
estados en que tal política tenga lugar tendrán responsabilidad ante al Consejo de
Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas. El Consejo podría requerir
a la Corte Internacional de Justicia para remitir una opinión para determinar la
existencia de un estado de genocidio dentro de un país determinado antes de
invocar, entre otras cosas, las sanciones a adoptar en contra del país agresor. El
Consejo de Seguridad podría actuar tanto por su propia iniciativa o sobre la base
de peticiones remitidas por miemebros de un grupo nacional, religioso o racial
interesado, residente tanto dentro o fuera del país acusado.
6. La Convención de La Haya y otros tratados pertinentes podrían ser cambiados
para el efecto de que en caso de guerra, un cuerpo internacional (como la Cruz
Roja Internacional) pueda tener el derecho de supervisar el tratamiento de la
población civil por los ocupantes en tiempo de guerra en orden a tener certeza si
el genocidio está siendo practicado por tal ocupante.
7. Un tratado multilateral para la prevención y la sanción del genocidio no debe
impedir que dos o mas países puedan entrar en tratados bilaterales o regionales
para una más extensa protección en contra del genocidio. En conexión con lo
anterior es bueno anotar que los gobiernos aliados de acuerdo con los convenios
de Diciembre de 1.945, han dedicido celebrar tratados formales de paz con los
satélites del Eje como Hungría, Rumania y Bulgaria, que practicaron el genocidio
en esta guerra de acuerdo con los aptrones alemanes. Tiene gran importancia que
las cláusulas ante-genocidio, se incluyan en estos tratados.