0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 228 vistas40 páginasTribrujas PDF
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido,
reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Tribrujas
A mis hijas Catalina,
Marta Fernanda y Javiera, 2
para que lo vuelvan a contar.
Maga Villalon !
Delfin de Color
IS.BIN: 978-956-12-2323-3
P edicin: junio 2012 H ; F
ee Retabscos abja una vez una bruja llamada Catuja.
ISBN, 978.956-12-23240 - i
3¥edicién: junio de 2012 Vivia en un loft muy moderno, en medio de una
Direccién editorial: José Manvel Zanart, gran ciudad. Su tinica compafifa era su mascota,
Direecién de arte: luan Manel Nera
Direccién de produccién: Franco Giordano. ‘Toté, una gata angora blanca muy regalona y
©2011 por Magaly Villain Fuentes.
Inseripcién N° 208.423. Santiago de Chile pormilona. ' 1
Derechos exclusivos de edcién reservados por ‘colo con colores
mpremEAinal Zipdtg SA. Su casa estaba decorada s ‘
Editado por Empresa Editora Zig-Zag, S.A. i espacios eran muy amplios
Los Congistdores 1700. iso 10; Provide OES Ae ae esr Seem ne
Teléfono 810 7400. Fax 810 7455, y sus muebles habjan sido disefiados por el
wwwzigzag.l/ E-mail: zigrag@zigragcl 2 e
‘Santiago de Chil mejor decorador. Ademés, usaba todo tipo de
Impreso en Ry R Impresores fi ds comoda su vida:
Catnecs 7ilPlea Miguch artefactos que le hacian mas ¢
‘Santiago de Chile, horno microondas, frazada eléctrica, un plasmaMaga Villalén,
de 42 pulgadas, purificador de aire, computador,
correo electrénico, internet, teléfono celular,
tarjetas de crédito... Su cama era un comodo box
spring de tres plazas.
Catuja usaba vestidos negros a la moda y
sombreros de acuerdo a la temporada del afio. Se
cortaba y tefifa el pelo color negro “ala de cuer-
vo”en la peluqueria mas elegante de la ciudad.
Por las noches, antes de dormir, se entretenia
leyendo novelas de misterio, a la luz de un rayo
laser.
Le gustaba pasear por los sabados nocturnos
iluminados de neén. Viajaba por los cielos a
bordo de una aspiradora de Ultima generacién,
con quince cambios automaticos, que podia volar
hasta trescientos kilémetros por hora.‘Maga Villalén
E.... una vez. una bruja llamada Maruja.
Vivia en un granero abandonado, en medio
de verdosas montaiias y al lado del rio. Su tni-
ca compaiifa era su mascota, Cipriano, un gato
montés muy hurafio y agresivo.
Su casa estaba muy deteriorada, los muros de
adobes habian resistido el paso del tiempo yde
los terremotos. Sus tinicos muebles consistian
en cajones vacios de duraznos y tomates, canas-
tos, un barril aceitunero, unos cuantos sacos de
papas y fardos de alfalfa. Su cama estaba hecha
de heno fresco.
8‘Maga Villalon,
Maruja siempre usaba vestidos largos y le en-
cantaba remendarlos con parches de distintos
colores, aunque no estuvieran rotos. Llevaba el
pelo atado en dos trenzas. Usaba también un
gorro de espantapdjaros, calcetines de lana y
ojotas.
Por las noches, antes de dormir, se entretenia
leyendo cuentos de terrora la luz de un chonchén.
Le gustaba pasear por las cielos, cuando la
luna nueva se perfilaba entre los cerros. Viajaba
a bordo de una escoba de curahuilla, que no
volaba a més de treinta kilémetros por hora.
Tribrujas
| que se érase una bruja llamada Jajuja.
Vivia en una casita muy colorida al lado del
mar, en medio de los roquerios. Su tnica com-
pafifa era su mascota, Luna Gatuna, una gata
gris vagabunda y comilona.
Su casa era muy htimeda, el mar la golpeaba
constantemente. Las ventanas eran “ojos de buey”
sacados de un barco viejo. Sus escasos muebles
consistian en un par de batiles, canastos vacios,
y un tablon grueso que habia encontrado en
el mar. Su cama estaba hecha de redes viejas,
colgadas a modo de hamaca.Maga Villalon,
Jajuja usaba casi siempre jardineras de plastico
amarillas, que la protegfan de las olas. El pelo
lo llevaba atado en una cola de caballo. Usaba
también gorro de lana y botas azules de agua.
Por las noches, antes de dormir, se entretenfa
leyendo poemas de amor a la luz de un cabo de
vela, puesto en una antigua botella de ron.
Le gustaba pasear por los cielos cuando la
luna se reflejaba en el mar. Viajaba a bordo de un
temo con motor a gasolina, a velocidad maxima
de sesenta kilémetros por hora.‘Maga Villalén
L. bruja Catuja se despertaba al escuchar
el sonido de su teléfono celular, programado
como reloj despertador a las 7:00 de la mafiana;
aunque algunas veces era el canto de los wpa
del Parque Forestal, el que interrumpia su suefio .
Catuja se quitaba el antifaz de seda negra que
protegia sus ojos de la luz y se lanzaba cama abajo.
Luego preparaba su bafiera de hidromasajes con
saleg del Mar Negro, pétalos de rosas de Francia,
incienso de la India y encendia velas negras a su
alrededor. Después, disfrutaba del bafio mientras
se frotaba el cuerpo con un cepillo anticelulitis.
“4
Tribrujas
Acostumbraba a desayunar con leche descre-
mada y pan negro.
No hacia aseo en su casa, porque vivia feliz
utilizando todo tipo de articulos desechables, que
no se tenfan que lavar, secar o guardar. Apretaba
un botén y se purificaba el aire, pulsaba otro
y se aspiraba el polvo. Detestaba todo tipo de
“bichos”; al tinico que soportaba, aparte de su
gata, era al mouse inalambrico de su computador.
Catuja era una bruja que sanaba todos los
hechizos de magia negra que aquejaban a los
habitantes de la gran ciudad y sus alrededores.
En su computador Ilevaba un registro minu-
cioso y detallado de cada uno de sus pacientes.
Diagnéstico, tratamiento, duracién del mismo,
medicamentos, avances, visitas, sistema de
atencién (telefénico, por e-mail, facebook, twitter
© personal), forma de pago (efectivo, tarjeta de
crédito o cheques).
Sus labores diarias comenzaban después de
desayunar. Se sentaba frente al notebook y re-
visaba sus archivos, su e-mail, twitter y facebook
5Maga Villalén,
para organizar su dia y ver qué clientes tenia que
visitar 0 contactar:
1. Dofa Maria Ignacia, al otro lado del rio:
Consumismo.
2. Don Juan José, a la vuelta de la esquina:
Depresién.
3. La joven Antonia, a los pies del cerro San
Luis: Mal de amores.
4. Las hermanas Smith, tres cuadras més arriba:
Mal de Parkinson.
5. Laanciana Marfa de las Nieves, al lado del
tio: Soledad.
6. El pequefio Nicolas, vecino de dofia Maria
de las Nieves: Ataques de hipo.
7. Doijia Anita, la de las parcelas: Crisis de
panico.
8. Don Crescente de los Rios, duefio de una
vifia: Piedras en la vesicula.
9. Dofta Berta y su marido, en la Vertiente de
las Animas: Tenfan sucia el aura.
10. La familia Errazuriz, los padres y sus diez
chiquillos, sufrian de vértigo. Ellos vivian en
un elegante departamento en el piso 21.
16
‘Todos los dias, Catuja tenfa una interminable
cantidad de trabajo. Los hechizos de los brujos de
la ciudad eran demasiados y cada noche entra-
ban por la red, por el teléfono, en los autos, en el
metro, en las oficinas, en las casas y en todos los
rincones, como un diluvio de maldiciones sobre
los habitantes de la gran ciudad.
Cada dia, antes de salir, Catuja debia contestar
un cerro de correos electrénicos, miles de cartas,
cientos de Ilamadas telefénicas, responder los
mensajes de facebook, “twittear” los disgndsticos,
hacer el horéscopo para el diario, la radio y la te-
levision y solo algunas noches, cuando le quedaba
tiempo, podia montar sobre su aspiradora magica,
para salir en vuelo desde el balcon a atender a un
cliente preferente y encumbrarse por los cielos
nubosos de smog, reflejando su imagen apresurada
‘en algtin rascacielos de cristal.Maga Villalén
L. bruja Maruja se levantaba al alba, ape-
nas cantaba el gallo y el primer rayo de luz se
asomaba por la cordillera.
Maruja se despertaba y se lanzaba cama abajo,
se sacudia los restos de paja del pelo y bajaba
corriendo al rio. Se baiiaba con jab6n de afrecho,
para no contaminar el agua, y se cepillaba la es-
palda con un cepillo de crin de caballo.
Luego desayunaba con leche fresca de murciélago
y pan de cebada. No hacia aseo en su casa, porque
vivia feliz acompaiiada de arafias del trigo, arafias
18
de rinc6n y arafias pollito, que dormian placida-
mente dentro de los sacos y canastos.
Maruja era una bruja que sanaba todos los males
que sufrfan los lugareiios y los vecinos de varias
hectareas a la redonda. Ella tenfa un cuaderno
muy ordenado, en el que anotaba el nombre de
las personas atormentadas por algtin embrujo.
‘Tipo de hechizo, tratamiento, medicinas, avances,
visitas, hora de atencién a domicilio, forma de pago
(gallinas, verduras, pan amasado, queso de cabra,
huevos frescos y frutas de la estaci6n).
Sus labores cotidianas comenzaban después
de desayunar, repasaba la lista de embrujados,
interpretaba los mensajes que le traia el eco en
las montajias, el viento, la Iluvia 0 los recados
que se transmitfan boca a boca; asi se enteraba
de a qué personas debia visitar:
Dojia Eduvigis, al otro lado del rio: Estreni-
miento.
Don José Maria, a la vuelta de la loma: Alu-
cinaciones.
La nifia Maria, a los pies del Cerro Verde:
Mal de ojo.
19‘Maga Villalén
4,
10.
Las hermanas Campos, tres lomas mas alla:
Mal de empacho.
La abuela Maria de las Mercedes, al lado del
Estero Negro: Nubes en los ojos.
El pequefio Segundo, vecino de dofia Maria
de las Mercedes: Atontado de susto.
Dofia Rosa, la de las chacras: Bizca por copu-
chenta.
Don Clemente Flores, cuidador de la vifia:
Callos y juanetes
Dofia Eulalia y su marido, en la Cascada de
los Muertos: Penaduras.
La familia Rios, los padres y sus diez chiquillos,
sufrian de terror, ya que su casa en la punta
del cerro era apedreada inexplicablemente
desde el cielo .
Tribrujas
‘Todos los dias habia una incesante cantidad
de trabajo, las brujas del cerro Manquehua eran
demasiadas. Sus hechizos de magia negra cafan
por las noches como Iluvia de estrellas sobre los
escasos habitantes del caserio.
Diariamente, Maruja debia cargar un saco con
hierbas, pociones, menjunjes y oraciones magicas,
para ir en ayuda de los embrujados. Revisaba su
escoba, se daba un impulso con la ojota sobre
el suelo reseco y emprendia el vuelo sobre los
cerros. En las aguas del rio se reflejaba una bruja
verde con un saco enorme en sus espaldas.Maga Villalén
L. bruja Jajuja se despertaba en cuanto es-
cuchaba los primeros graznidos de las gaviotas,
que se peleaban por un jurel de plata brillando
ala luz del sol.
Jajuja se levantaba, acomodaba la hamaca
y bajaba saltando de roca en roca a bafiarse
en su piscina natural de agua de mar. Usaba
jab6n verde de algas compactadas, se frotaba
la espalda con una esponja marina y se daba
masajes en los pies con piedra pémez.
2
Tribrujas
Luego desayunaba con leche de loba marina y
pan de luche. No hacia aseo en su casa, porque
vivia feliz con las jaibas, caracoles, estrellas y
soles de mar, que cada noche llegaban a dormir
a su casa con la marea alta.
Jajuja era una bruja que sanaba a la gente que
estaba enferma por culpa de algun maleficio.
Ella atendia a los habitantes del pueblo y de
las islas cercanas. Tenfa una bitacora en la que
dia a dia anotaba el nombre de las personas
que se encontraban bajo los efectos de algiin
embrujo. Forma de deshacer el hechizo, tra-
tamientos, remedios, avances, visitas, horarios
de atencién, urgencias, abonos y pagos por sus
servicios (pescado frito, caldillo de congrio,
empanadas de machas con queso, cebiches y
mariscales).
Sus labores cotidianas comenzaban después
de desayunar, recogia las botellas con mensajes
que le Ilegaban via maritima y las cartas que
la gente metia por las rendijas de la puerta.
Agregaba los nuevos pacientes en su bitdcora y
organizaba su dia:10.
‘Maga Villalén,
Dofa Florencia, al otro lado de la caleta:
Jaqueca.
Don Juan, a la vuelta de la esquina: Insomnio.
La nifia Juana, a los pies de la Roca del Pirata:
Loca de remate.
Las hermanas Tapia, tres islas mas all4: Sar-
pullidos y comezén.
La abuela Meche, al lado del muelle viejo:
Tiritones y escalofrios.
El pequefio José, vecino de dofia Meche:
asfixia por asma.
Dofia Aleja, la de la caleta: Mareos con naéu-
seas.
Don Manuel Tapia: Cuidador de las lanchas,
sabafiones en los pies y orejas.
Dofia Juana y su marido, en la Quebrada de
los Suspiros: Melancolia y Ilantos compul-
sivos.
La familia Pérez, los padres y sus diez
chiquillos, sufrian sonambulismo; cada
noche vagaban dormidos por la playa,
hasta detenerse en la punta del muelle.
4
Tribrujas
Todos los dias habfa una cantidad de trabajo
incesante, los brujos del mar eran demasiados,
llegaban por las noches en barcos fantasmas o
en botes invisibles, arrojando sobre el poblado
maleficios perversos.
Cada dia, antes de salir, Jajuja revisaba el mo-
tor de su remo, el combustible y la direccin del
viento; llenaba un morral con botellas de agua
marina, jaleas, algas, pocién de cochayuyo
y pelos de sirena, para aliviar los males de
los embrujados. Aceleraba su remo para
salir volando a ras del mar. Sobre las olas,
se reflejaba, desdibujada, una bruja azul.
23Maga Vllalin
6.1: mafiana, mientras Catuja revisaba
su e-mail de embrujados, la gata Tots, se dirigfa
con desgano ala cocina a comer“Alimento para
gatos”. Lo habia comido durante sus siete vidas
de gata y estaba muy aburrida de comer siempre
lomismo. Asi es que apenas podfa, se arrancaba
por el balcén a merodear en los tejados, mirar
por las ventanas, hurguetear en las despensas,
pero lo tinico que comfan los gatos del sector
era“Alimento para gatos”
26Maga Villalén
Un dia, con su vecino el gato Romano, se
arrancaron al mercado y comieron todo tipo
de mariscos y pescados. Se dieron un banquete
que duré hasta la madrugada. Volvieron a casa
y quedaron botados, durmiendo a pata suelta,
en el balcén del loft donde vivia Toto,
Cuando Catuja los encontré, casi se muri6,
Tomé en sus brazos a la gata y la subié a su
aspiradora. Volaron de urgencia contra el trafico
aéreo y la interné en Ia Clinica para Gatos.
Toto solo recuerda que volvié a su casa muy
adolorida y llena de parches. A la bruja loca se
le habia ocurrido operarla, decia que no queria
tener su hermoso loft lleno de gatos.
La mantuvo en cama por siete dias y siete
noches, la acosté en su canasto, envuelta en la
frazada eléctrica. Le ponfa el termémetro digital
cada una hora y le revisaba y desinfectaba la
Operacién, cada quince minutos.
En esa ocasi6n varié un poco la comida.
Le daba” Leche descremada para gatos”,
“Alimento en polvo para gatos”, “Sopa para
28
Tribrujas
gatos”, “Verduras deshidratadas para Baton
y otras cuantas” Variedades para gatos”.
Pobre Toté, cada vez que se le ocurria“hacer
su agosto”, debia afrontar las consecuencias.‘Maga Villalon
6.2 mafiana, mientras Maruja revisaba
su lista de embrujados, el gato Cipriano salfa al
campo a desayunar.
Cipriano se metfa en todos los rincones, en las
bodegas, trepaba en los arboles, intruseaba en las
casas de los campesinos, hasta que encontraba
y cazaba alguna rata de cola larga. Estos ratones
eran sus favoritos, ya que él era inmune al hanta.
Los habia comido durante sus siete vidas de gato
montés, y si alguna vez se sentia mal de la guata,
su ama, la bruja Maruja, le preparaba infusiones
30
Tribrujas
de aguas de hierbas tan“ guacalas”, que cuando
se daba un banquete y quedaba tan gordo que
no se podia mover, preferia desaparecer por unos
dias de su casa.
Cuando Cipriano regresaba, Maruja lo atoraba
con purgantes, para desinfectarle el estémago, y
lo bafiaba a la luz de la luna, en una mezcla de
agua de pantano con vinagre. Después lo arro-
paba envuelto en un cuero de macho cabrio y le
ponja un guatero con agua caliente en la barriga.
El tratamiento anti-tifia y anti-ratones de cola
larga era muy estricto; el gato debia permanecer
en cama durante siete dfas y siete noches. Ade-
ms, cada ocho horas, la bruja le embutia una
cucharada de aceite de ricino.
Pobre Cipriano, cada vez que se le ocurria“ha-
cer su agosto”, debia afrontar las consecuencias.‘Maga Villalén Tribrujas
entonces se arrancaba al pueblo a vagabundear
por los tejados y basureros. Comia lo que encon-
traba y compartfa con otros gatos vagabundos.
liso si, sabia que al llegar a casa, Jajuja le daria
su racidn de aceite de bacalao, que era lo que
mas odiaba en el mundo. Se habia tragado a
Jegaiiadientes tres cucharadas, durante todos
Jos dias de sus siete vidas de gata.
Cada vez que Luna Gatuna trasnochaba, Jajuja
Ja embetunaba en una mezcla de aceite quemado
ide motor de remo, revuelto con jaleas frescas
‘arrojadas por la marea. Ademis, la envolvia en
‘tina frazada vieja y le ponia una botella con agua
faliente en las patitas. Asi le evitaba la tifta y las
Pulgas.
Pobre Luna Gatuna, cada vez que se le ocurria
hacer su agosto”, debia afrontar las consecuencias.
Su manana, mientras Jajuja revisaba su
bitacora de embrujados, la gata Luna Gatuna
olfateaba hacia el mar empinada sobre una
roca. Era hora de comer y partia dando brincos
de roca en roca, hasta llegar a la caleta. Alla se
daba una comilona con restos de pescados y
mariscos, que eran arrojados a las gaviotas. La
gata se los disputaba a punta de arafiazos; por
lo que siempre estaba llena de picotones.
Algunas veces habian demasiados pajarracos
y las sobras de comida no alcanzaban para ella;
32 33Maga Villalon,
Saruja estaba aburrida de su vida en la ciu-
dad. Todos los dfas lo mismo, levantarse, revisar
su e-mail de personas embrujadas, sanar a unas
cuantas; pero cada dia le costaba mas deshacer
los hechizos, parecia que los brujos de la red se
multiplicaban y no querian que la gente viviera
sana y feliz.
De pronto parecfa que todos los males recaian
sobre ella. Le molestaba el sonido del teléfono
celular, el bafio no le producia ningtin placer, la
espuma no hacia burbujas, la esponja anticelulitis
34
Tribrujas
le parecfa dspera, las velas se apagaban repenti-
namente y el humo del incienso la ahogaba. La
leche descremada le parecia demasiado aguada y
el pan negro con sabor a plastico. Iba a revisar su
correo electrénico y el computador se bloqueaba;
internet parecia demasiado lento.
Fue a la peluqueria a repasar su teflido“negro
ala de cuervo’y le quedé color“rata de alcantari-
lla”. Se compré otro vestido negro y cuando lleg
4 ponérselo, no le subja el cierre y se acortaba
magicamente.
‘Traté de escribir el horéscopo del dfa, pero los
astros la habian abandonado.
Buscé en la Enciclopedia Virtual, pero el CD
de Magia Negra arrojaba error tipo 666, el de
Magia Roja era ilegible y el de Magia Blanca no
lo revisé, porque se lo sabia de memoria.
Se puso a volar por las redes de internet y ha-
16 por skype con su tia bisabuela, que vivia en
‘Transilvania. Le conté acerca de sus dias grises.
Para alegrarla, su tia le envio por e-mail, una
foto que guardaba desde cuando sus sobrinas
35Maga Villalon
bisnietas, eran nifias Catuja bajé la foto y se
emocion6 hasta las légrimas. Era una fotografia
en blanco y negro, que retrataba a tres pequefias
brujas de ocho afios, vestidas enteras de negro,
con sombreros de punta, zapatos con hebillas
relucientes y tres escobas diminutas. La miré
atentamente, y se dio cuenta que, en segundo
plano, aparecian sus padres, don Clemente y
dofia Clementina, grandes brujos que en tiem-
pos pasados le dejaron en herencia a sus hijas
la hechiceria y la magia de sanar.
36
Se secé las lagrimas con un pafiuelo desechable;
por sus mejillas habia corrido el rimmel negro.
Pens6 en Maruja y Jajuja, sus otras dos her-
manas trillizas, a las cuales no vefa desde que
cada una habfa volado para hacer el bien a algtin
lugar del mundo.
‘Tuvo la intencién de enviar un e-mail a sus her-
manas, pero recordé que no tenian computador,
ni teléfono, ni correo electrénico ni nada. Decidié
entonces visitar a Jajuja, menor que ella tan solo
por cuatro minutos.
37Maga Villalén
Un par de dias junto a ella le harfan muy bien,
ya que Jajuja era muy divertida y le alegrarfa la
vida.
Lo mejor serfa enviarle una carta aviséndole
de su viaje.
Sacé una pluma de avestruz de un sombrero
de su cléset, la unté con tinta negra de impresora
y escribié lo siguiente:
Luego escribié en el sobre:
vom we
om f
9 Seta: ‘
$ Jajuja la Broja ‘
§ Roca del Mar Ne.
4 CostadodelaCaleta.
tt mn wn mewn ad
Pego el sobre con un sticker, salid al balcén y
agarré de un ala a una paloma que dormitaba
en una cornisa. Le amarré la carta en una pata
con cinta negra. La paloma gris se perdié en el
cielo cubierto de smog.‘Maga Villalon
Mins estaba aburrida de su vida en el
campo. Todos los dias lo mismo, levantarse,
revisar su lista de embrujados, sanar a unos
cuantos; pero cada dia le costaba mas deshacer
los hechizos, parecia que las brujas del cerro
Manquehua se multiplicaban y no querian que
la gente viviera sana y feliz.
De pronto parecia que todos los males re-
caian sobre ella. Le molestaba el canto de los
pajaros por la mafiana, el agua del rio le parecia
muy helada, la leche de murciélago no tenia
40‘Maga Villal6n,
el mismo sabor y amasar el pan cada dia le
parecia muy aburrido. Iba a su pequeiia cha-
cra y los choclos ya no eran los de antes, unos
gusanos larguiruchos le sacaban la lengua y se
escondian entre las verdes hojas. Las papas,
por otra parte, aunque eran grandes y sabrosas,
estaban llenas de ojos que la atemorizaban.
Los huesillos que tenia secando al sol sobre el
techo de la casa, le parecieron amargos, y las
uvas de los parrones se habian vuelto pasas.
Buscé los libros que guardaba debajo de
la cama de paja. Hojeé el de Magia Negra y
pens6 que no era esta ni otra la ocasién de
usarlo; consulté el de Magia Roja y solo habian
hechizos para el amor; el de Magia Blanca ni
siquiera lo abrié, pues se lo sabia de memoria.
Encontré un viejo album familiar, que ni siquiera
tecordaba que existia, lo abrié y se emocioné
mucho al ver una foto en blanco y negro de
ella y sus hermanas Catuja y Jajuja, cuando
tenfan ocho afios. Las tres vestidas de negro,
con sombreros de punta, zapatos con hebillas
relucientes y tres escobas diminutas.
a2
Tribrujas
Maruja se emocion6 tanto, que las lagrimas
se desbordaron de sus ojos y cayeron sobre la
foto, haciendo aparecer una imagen borrosa de
sus padres, don Clemente y dofia Clementina,
grandes brujos que, en tiempos pasados, deja-
ron como herencia a sus hijas la hechiceria y la
magia de sanar.
Secé con su gastada manga los lagrimones y
decidié escribir una carta para su hermana Catuja,
mayor que ella tan solo por dos minutos. Un par
de dias junto a ella le harian muy bien, ya que
Catuja era muy entretenida y le alegraria la vida.
Tomé una pluma de cuervo, la untd en tinta
de carbon de espino y escribié lo siguiente:Luego escribié en el sobre:
Bajsia estaba aburrida de su vida de mar.
Todos los dias lo mismo, levantarse, revisar su
yore ee we
‘ ont j
‘ CHa ‘ bitacora de embrujados, sanar a unos cuan-
P ‘
s Par Foret i s tos; pero cada dia le costaba mas deshacer las
4 Costado del Rio maldiciones, parecfa que los brujos del mar se
multiplicaban y no querian que la gente viviera
gana y feliz.
__ De pronto parecia que todos los males re-
cafan sobre ella. Le molestaba el graznido de
las gaviotas revoloteando sobre el techo, el mar
estaba convertido en marea roja, la leche de loba
tee ewww!
Peg6 el sobre con goterones de sauce llorén.
Dio un silbido y apareci6 en la ventana un cuer-
vo negro como la noche, le embutié en el pico
la carta bien enrollada y el pajaro emprendié el
vuelo, perdiéndose entre los cerros verdosos.
45Maga Villalén,
le parecié con sabor a pescado afiejo y el pan de
luche lo encontré salado.
Salié a dar un paseo; salté sobre las rocas, pero
estaban resbaladizas. Los caracoles le dafiaban
los pies, los cochayuyos se habian puesto de
acuerdo para hacerle zancadillas y una jaiba
gigante le mordié el dedo gordo.
Volvié a su casa muy amargada; abrié el viejo
batil, que habfa pertenecido a algtin corsario,
desde donde saltaron cientos de pulgas marinas
que la atacaron con furia. Sacé el libro de Magia
Negra, pero estaba humedecido; el de Magia
Roja estaba hecho sopa y era ilegible; el de Ma-
gia Blanca era el tinico que se mantenfa intacto,
pero no lo ley6, porque se lo sabfa de memoria.
Al dejarlo nuevamente en el batil, cay6 un foto
antigua en blanco y negro en la que aparecia ella,
ed
Tribrujas:
Catuja y Maruja, cuando tenfan ocho afios. Las
tres vestidas enteras de negro, con sombreros
de punta, zapatos con hebillas relucientes y tres
escobas diminutas.Jajuja se emocioné tanto, que lloré con gruesos
lagrimones de bruja triste, que cayeron sobre
la foto. Volvié a mirarla con los ojos nublados
por el llanto y le parecié ver a sus padres de pie
detrds de ellas, don Clemente y dofia Clemen-
tina, grandes brujos que, en tiempos pasados,
dejaron como herencia a sus hijas la hechicerfa
y la magia de sanar.
Pens6 en Catuja y Maruja, sus otras dos her-
manas trillizas, a las cuales no veia desde que
cada una habia volado para hacer el bien a algun
lugar del mundo.
Jajuja se soné la nariz con un paftuelo viejo y
paré de llorar.
Decidio escribir una carta a su hermana Ma-
Luego escribié en el sobre:
pore eee
en
s
9 Sita: : ‘
Tuja, mayor que ella tan solo por dos minutos. { a bea ‘
Un par de dfas junto a ella le harian muy bien, j Costado del Rio. i
ya que Maruja era muy feliz y le alegrarfa la vida.
Tomé una pluma de gaviota, que habia sobre
la mesa de tabla, la unt6 en tinta negra de pulpo
joven y escribié lo siguiente:
tae e eee
Pegé el sobre con babas de caracol, salié ala
puerta, se encaramé sobre el techo y agarré de un‘Maga Villalén
ae a una gaviota que tomaba el sol. Le amar
4 carta en una pata con una cuerda. La gaviota
blanquinegra se perdié en el horizonte rojizo.
Tribrujas
U.. luna blanca como aviso luminoso
aparecié tres noches después sobre el cerro San.
Cristdbal.
Catuja salid como cada noche a su balcén y
se alegré al ver la luna Ilena. Habia llegado el
momento de partir.
Revis6 su aspiradora de ultima generaci6n;
la tarjeta de viaje estaba un tanto escasa de ki-
Jémetros, pero le alcanzaba para llegar al mar.
Se dirigié al canasto de Tot y alli la encontré
ronroneando como siempre. Fue ala despensa y
1‘Maga Villalén,
vacié alimento para gatos en tres pocillos iguales.
Le dejé encendida la frazada eléctrica a 20 grados,
Por sile daba frio, y asegur6 los ventanales, Para
que no se escapara.
Arreglé su maleta y guard6 varios vestidos
Negros, sombreros, un bolso de maquillaje, cal-
zones de seda y una torta de merengue lticuma,
de regalo para su hermana.
Fue a su computador y envid un mensaje por
e-mail, messenger, facebook y publicé en su twitter:
Sali de vacaciones
Vuelvo dentro de tres noches.
Catuja
Monté ensu aspiradora y se elevé Por los aires,
Mir6 los edificios, las luces de la ciudad y una
lagrima negra corrié Por sus mejillas, apagando
en su caida la luz de un farol,
52‘Maga Villal6n
VU... luna blanca, como mortaja de muerto,
apareci6 tres noches después sobre el Manque-
hua. Maruja salié como cada noche ala ventana
y se alegré al ver la luna Ilena. Habia legado el
momento de partir.
Revis6 su escoba de curahuilla; estaba un poco
escasa de ramas, pero le alcanzaba para irse de
viaje a la ciudad. Buscé a Cipriano por toda la
casa, pero como de costumbre habia salido a cazar.
Le dejé tres porciones de infusién de hierbas del
bosque, una tinaja grande con agua de pantano
54‘Tribrujas
Maga Villalon
y vinagre, y un guatero con agua hirviendo por
si le daba frio.
Arregl6 su saco, metié un Par de sandalias de
Tepuesto, un vestido remendado y unas calcetas
de lana de oveja tejida con cinco espinas de cac-
tus, calzones de franela, una manta de castilla y
varias perdices asadas de regalo para su hermana.
Sacé una hoja de su cuaderno de embrujados
y escribié un mensaje y lo colg6 con un clavo
en la puerta:
U.. luna blanca como jibia, aparecié tres
hes después haciendo equilibrio sobre la linea
| horizonte. Jajuja miré como cada ne por
‘Ja ventana de “ojo de buey” y se alegr al ver la
Juna llena. Habia llegado el momento de partir.
Salié a la caleta y revis6 su remo a motor; el
stanque estaba bajo de gasolina, pero ie alcan-
yaba bien para llegar al campo. Busc6 a Luna
Gatuna y no la encontr6; para variar, quizs en
qué tejado o basurero andaba metida. Le dejo
tres pociones de aceite de bacalao dentro de tres
Mont en su escoba y se elev por los aires.
Miré el valle, sus montatias, los sembrados y una
lagrima rod6 por sus mejillas y cay6 sobre el rio.
37Tribrujas
Ponchas de loco y le preparé un bafio de aceite
{iemado con jaleas frescas dentro de un barril.
Palenté junto al fuego la frazada vieja y se la
‘ojo en un rincén, por si le daba frio.
Arreglé su bolso marinero, guardé una jardi-
Hera de mezclilla, un par de bototos y otro de
yapatillas, calzones de algodén y varias pescados
fritos de regalo para su hermana.
Desprendié una hoja de su bitdcora de em-
brujados y escribié un mensaje. Lo dejé sobre
Ja mesa por si alguien necesitaba de su ayuda:
Sali de vacaciones.
‘Vuelvo dentro de tres noches.
Jajwa
Monté en su remo a motor y se elevé por los
aires. Miré el mar, la caleta, su casita encaramada
sobre las rocas y una lagrima salobre rod6 por
sus mejillas y cayé sobre el lomo de una gaviota
noctambula.
59)Maga Villalén
atuja vol6 varias horas a la luz de la luna
y llegé ala casa de Jajuja. Llamé a la puerta N°4
de Rocas del Mar, pero nadie salié a abrirle,
De pronto, un aleteo a sus espaldas llamé su
atencién; era la paloma gris que recién venia
llegando con su carta.
—{Qué voy a hacer? -se pregunté angustiada.
Empujé suavemente la puerta, que se abrid
quejumbrosa. Ante sus ojos aparecié una sencilla
casa decorada con restos de mar. Se tendié en la
hamaca, venfa cansada de tanto volar. Dormité
60unos minutos, pero al despertar se sintié mareada
con el vaivén de la cama colgante.
Baj6 a darse un bafio en la piscina natural de
agua de mar. Su bafio no dur6 mas de un mi-
nuto, porque sus huesos se congelaron con el
agua demasiado helada. Subié nuevamente a
la cabafia, a ver si habfa regresado su hermana.
Sobre el fuego hervia una tetera vieja, pensé en
tomar un café caliente.
Se preparé un café muy cargado y se comié
un pan de luche que habia sobre un plato.
Recordé sabores de verano. Una gata gris
irrumpié por la ventana, maullé lastimera-
mente y se echo a sus pies. El pobre animal
venia todo magullado.
Catuja abrié su maleta, sacé un botiquin, le
desinfecté las heridas a Luna Gatuna y la llend
de”parches-curitas”.
Luego le dio de comer un trozo de torta de
merengue lticuma, que le traia de regalo a su
hermana.
Luna Gatuna lo devoré y se relamié los bigotes.
Catuja quedé muy satisfecha de haber cuidado
a la gata. De pronto subié la marea y entré ala
casa, trayendo consigo una hoja con un mensaje:
“Sali de vacaciones...”
Catuja, al leer lo poco que se podia leer, sonrié
satisfactoriamente. Su hermana Jajuja también se
habia sentido triste y aburrida. Lo mismo deberia
haberle pasado a Maruja. Siempre ocurria asi.
Desde pequeiias sentian las mismas emociones
y les ocurrian las mismas cosas. Alguna de sus
hermanas habia ido a visitarla, asf es que debia
regresar a su casa lo antes posible.
Acurrucé la gata dentro de su sombrero de
pafio y lo puso sobre su cabeza. Monts sobre su
aspiradora y emprendié el vuelo hacia un cielo
vestido de esmeralda.‘Maga Villalon
Mi... vol6 varias horas a la luz de la luna
y llegé a la casa de Catuja. Llamé al citéfono
N°4 de Parque Forestal, pero nadie le contesté.
De pronto un aleteo a sus espaldas Ilamé su
atenci6n; era el cuervo negro que recién venia
Ilegando con su carta.
—{Qué voy a hacer? -se pregunté angustiada.
En ese mismo instante la puerta del penthouse se
abrié ante sus ojos. El portero automatico habia
reconocido la voz idéntica a la de Catuja. Entré
asustada y la puerta se cerré a sus espaldas.
4
Tribrujas
Maruja qued6 enmudecida, miré con asombro
el amplio loft decorado en blanco y negro y a la
gata también blanca, que le lamié las canillas.
Alver aTot6, la bruja se sintié mas cémoda, dejé
caer su morral y acaricié a la gata. Desembols6
de su saco una de las perdices asadas que le traia
de regalo a su hermana y la puso en uno de los
pocillos con“Alimentos para gatos”. Toté engull6
el delicioso banquete y desde ese momento no
se despegé de las piernas de Maruja.
La pobre bruja Maruja estaba desconcertada,
era todo tan pulcro y moderno, que no sabia
qué hacer. Buscé en la despensa algo para
comer, encontré leche descremada, una gran
cantidad de cajas con“Alimento para gatos” y
un paquete de yerba mate sin abrir. Tot6 sabia
hacer funcionar todos los artefactos de la casa,
encendié el hervidor eléctrico y Maruja disfruté
de su mate caliente; record sabores de invier-
no. Después se dio un bajio de tina, que no fue
muy relajante, ya que no estaba acostumbrada
al agua tan caliente.
65Maga Villaén
Quiso descansar un poco del vuelo mientras
esperaba que llegara Catuja. Se recosté sobre la
amplia cama, pero no pudo“pegar un ojo”, era
demasiado blanda. Lo que sile parecié un agrado,
fue caminar descalza sobre la mullida alfombra.
Recorrié los rincones buscando la lista de em-
brujados, por si podia ayudar en algo, mientras
llegaba su hermana.
De pronto un plasma enorme adosado al muro
se encendié magicamente. Un sefior de cuello y
corbata anunciaba en el Noticiero de la Mafiana”’
El panico se ha apoderado de la poblacién. Varias
personas divisaron seres extrafios atravesando
los cielos del pais. Algunos dicen que son extra-
terrestres, otros un cometa 0 estrellas fugaces y
algunos aseguran que son brujas que vuelan en
noches de luna Ilena...
Maruja sonrié satisfactoriamente. Sus herma-
nas Catuja y Jajuja también se habian sentido
tristes y aburridas. Siempre ocurria asi. Desde
pequefias sentian las mismas emociones y les
ocurrian las mismas cosas. Una de sus hermanas
habia ido a visitarla, asi es que debia regresar a
su casa inmediatamente.
Acaricié a Toté y lo metié en su morral.
Abrié el amplio ventanal, monté sobre su es-
coba, y emprendié el vuelo hacia un cielo gris,
en donde no se veia el sol.
67Baiuia vol6 varias horas a la luz de la luna
y llego a la casa de Maruja. Llamé a la puerta
N*4 de Loma Verde, pero nadie salié a abrirle.
De pronto, un aleteo a sus espaldas llamé su
atenci6n; era la gaviota blanquinegra que recién
venia llegando con su carta.
—{Qué voy a hacer? -se pregunté angustiada.
Empujé con fuerza la pesada puerta del granero.
Ante sus ojos aparecié un gato montés, que
le grufié muy enojado. Jajuja sacd de su bolso
marinero uno de los pescados fritos que le trafa
de regalo a su hermana y se lo dio para calmarlo.
Tribrujas
Cipriano se lo devoré y se puso manso como
cordero.
Jajuja venia muy cansada de tanto volar y se
tendié a descansar en la cama de paja. Se durmié
profundamente y de no ser por Cipriano, que
le languetes las mejillas, habria dormido el dia
entero. Luego bajé a bafarse al rio, nadé unos
minutos, pero el rio bajaba con tanta fuerza, que
le dio miedo seguir en el agua.
Volvi6é a la casa para desayunar y en ese
momento se dio cuenta que habia un letrero
colgando de un clavo. Jajuja sonrié satisfac-
toriamente. Su hermana Maruja también se
habia sentido triste y aburrida. Lo mismo debia
haberle pasado a Catuja. Siempre ocurria asf.
Desde pequefias sentian las mismas emociones
y les ocurrian las mismas cosas.
Alguna de sus hermanas habia ido a visitarla, asi
es que debia regresar a su casa inmediatamente.
Apresurada, tomé unos sorbos de leche de
murciélago de una botella que encontré sobre
la mesa; record6 sabores de infancia.Maga Villalon,
Acaricié la cabeza de Cipriano y lo metié en
su saco marinero.
Monts sobre su remo y emprendié el vuelo
hacia un cielo transparente.
Tribrujas
7
sar
Ag. atardecer, cuando la luna llena daba
las buenas noches al sol, tres brujas volaban
apresuradas de vuelta a sus casas.
Aparecia la primera estrella y Catuja manejaba
a exceso de velocidad, Maruja volaba distraida,
y Jajuja se habia salido de la ruta.
El choque de las tribrujas fue violento y cayeron
sobre una nube blanca y solitaria, que se habia
quedado embelezada mirando la luna.
Catuja cayé de espaldas y Luna Gatuna reboté
en la nube, dando vueltas por los aires.
nMaga Villalén
Maruja cay6 de cabeza y Toté se perdié en la
nube de algodén.
Jajuja cay6 de guata y Cipriano quedé colgando
de la nube, agarrado de una pata.
Las tribrujas se levantaron rapidamente, aco-
modaron sus ropas, sus sombreros y su cabello.
Al incorporarse exclamaron al unisono:
—Catuja! jMaruja! jJajuja!
Los tres gatos se incorporaron dgiles, se mira-
ron, se grufieron y encorvaron el lomo erizando
los pelos.
Las hermanas tribrujas se dieron un abrazo
muy apretado y se pusieron a llorar desconso-
ladamente.
Catuja buscé en su maleta algo para calmar a
sus hermanas. Sacé dos diamantes y le entreg6
uno a Maruja y otro a Jajuja, diciéndoles:
—Tomen este diamante, que por ser muy blanco
y reluciente como el rayo del sol, las protegera
de visiones y fantasmas, y especialmente, no
dejara que sus corazones se llenen de tristeza.
Cada vez que sientan nostalgia y aburrimiento,
n‘Maga Villalén
veran reflejadas en él, el color de la luz, el amor
de los hombres, la velocidad de los vientos y el
alma de las gentes que las rodean.
Maruja buscé en su morral algo para calmar
asus hermanas. Sacé dos matas de tororjil y le
entregé una a Catuja y otra a Jajuja, diciéndoles:
—Tomen esta matita de toronjil, que por ser muy
verde y olorosa como la tierra, las protegerd de
los suefios malos y pesados, y especialmente, no
dejara que sus corazones se Ilenen de tristeza.
Cada vez que sientan pena y aburrimiento, veran
teflejadas en sus hojas el color de la naturaleza,
sentiran el olor de la Iluvia, el nacer de las flores,
el canto de los pajaros y el amor de las personas
que las rodean.
Jajuja buscé en su bolsa marinera algo para
calmar a sus hermanas. Sacé dos caracolas y le
entreg6 una a Catuja y otra a Maruja, diciéndoles:
—Tomen esta caracola, que Por ser una joya
del mar, las protegeré de miedos y temores, y,
especialmente, no dejard que sus corazones se
“4
Tribrujas
Ilenen de tristeza. Cada vez que sientan pena
y aburrimiento, escuchardn la voz del mar que
las arrullard, el adiés del sol achicharrandose
en el horizonte, el vaivén de los botes, el canto
de las ballenas y el latir del coraz6n de la gente
que las rodea.
Las tribrujas terminaron de pronunciar las
palabras magicas y el hechizo de aburrimiento
y tristeza repentina, que habia caido sobre ellas,
se deshizo como por encanto. Pararon de llorar
yse sintieron felices de estar juntas, después de
tantas lunas llenas que no se veian. Conversaron
de sus vidas y de sus viajes. De los embrujados
que cada una sanaba. De los males de la ciudad,
del campo y del mar. De las maiias de sus gatos.
De los recuerdos, de sabores y olores de infancia.
De lo felices que vivian en el lugar que habian
elegido antes del hechizo.
Totd, Cipriano y Luna Gatuna se olieron, se
hicieron amigos y jugaron a las escondidas. Una
lluvia de estrellas cayé sobre ellos, haciéndolos
dormir acurrucados en un rincén de la nube.
ns‘Maga Villalén,
Tribrujas
Catuja, Maruja y Jajuja ubicaron a las Tres Ma-
rias, a las Tres Chepas y a la Cruz del Sur. Vieron
pasar una estrella fugaz y pidieron el mismo
deseo: juntarse una vez al afio sobre la misma
nube y después volar las tres juntas a pasar las
vacaciones en el mar, el campo o en la ciudad,
neeRieron y contaron cuentos de terror hasta el
amanecer.
Catuja, la tribruja mayor, recordé que trafa una
torta y podian desayunar, pero abrié su maleta
y no quedaban ni migajas. Luna Gatuna se la
habia comido durante el viaje.
Jajuja, la tribuja menor, se acordé que habfa
traido pescado frito. Abrid su saco y no queda-
ban ni restos, Cipriano también habia cenado
durante el viaje.
Marzuja, la tribruja del medio, también buscé
en su morral. Toto no habia probado las perdices
en el viaje.
Desde entonces, Catuja, Maruja y Jajuja vivieron
por siempre felices, comiendo perdices.
QB
perce sonteS
oe TOW
wi yy
Cec RR Uno M oad a ee
Cem MDL Ramm Reem le eMe ete ea
FO mace eC ele Red
opece Meee eB na ae ge eT
Or CERT OMe eM Sa Mere ee Ted
eee ed ee ete a ae ee eee
eee a eee een ete eee ee ee eee
maleficios. Abrumadas por tantas labores, las tres herma-
Dr a one acca re ee ee
Dee eee eer ee aT
acompaiiadas por sus mascotas.
TOMA Oe Tete Re me Omer CT ns
Sete ee ee Rare eee ViCee tone
PORE Saye emenT tai
Cee meer ee Cem ct oma nate
RCC Mr i LC Mem EMOnT ot ti Rely ener
, Seem emer
més alta distincién, ha ejercido su profesion en agencias
de publicidad, editoriales y su propio taller de disefio
RE Race CeCe CM cere ers
talleres literarios. Entre los varios libros de cuentos que
Ene sa eee ten (cats eae erin eae
mareas, Brrr el pingiiino friolento, Tiqui-tiqui-ti, Gente
de la tierra y La familia Pé
artes
sous 240
(ood
5 i ll
También podría gustarte
Julieta
Aún no hay calificaciones
Julieta
26 páginas
CALVINA
Aún no hay calificaciones
CALVINA
46 páginas
Gallito Jazz
Aún no hay calificaciones
Gallito Jazz
46 páginas