VICTORIA OCAMPO “Autobiografía III: La rama de Salzburgo”
Escrito en 1953 (Durante la segunda presidencia de Perón) y publicado
póstumamente en 1981.
-Me pareció muy bueno este resumen hecho por Wiki como para tener una
idea general de quien fue y una línea del tiempo de su vida:
Victoria Ocampo (Buenos Aires 1890 –1979)
Nacida en el seno de una familia aristocrática, fue educada con institutrices y su
primer idioma fue el francés.
Entre 1906 y 1911, Victoria entabló una amistad con la escritora Delfina Bunge. El
casamiento de Bunge en 1910 disolvió progresivamente la relación de amistad
hacia 1911. Bunge murió en 1952 y Ocampo lamentó su fallecimiento
severamente.
El 8 de noviembre de 1912, contrajo matrimonio con Luis Bernardo de Estrada,
proveniente de una familia patricia, católica y conservadora. Sin embargo,
Ocampo tenía severas dudas respecto al matrimonio, considerando que Estrada le
exigía una dependencia absoluta. Finalmente accede pensando en las libertades a
las que accedería por ese medio.
Ambos se separaron al poco tiempo luego de que Ocampo descubriera una carta
de Estrada a su suegro en la que le aseguraba que los deseos de su esposa por
ser actriz desaparecerían cuando esta quedara embarazada. En 1913 parten a
Europa por su luna de miel. Es en ese viaje que conoce a quien será su amante
por 13 años: Julián Martínez, primo de su esposo.
Cuando el matrimonio regresó a Buenos Aires en 1914, ya separados, se
instalaron en una casa de la calle Tucumán pero en distintos pisos, y solo se
reunían para asistir a reuniones sociales de relevancia. En 1922, obtuvo la
separación legal.
El 4 abril de 1920, apenas cuatro días después de su cumpleaños, editó su
primera nota para el diario La Nación, titulada Babel, donde realizó un comentario
del Canto XV del Purgatorio y escribió sobre las desigualdades entre los seres
humanos. A pesar de que estaba separada oficialmente, firmó como Victoria
Ocampo de Estrada. En esa época, ser colaborador de La Nación era de un gran
prestigio y aseguraba una carrera literaria.
La llegada de José Ortega y Gasset a Argentina en 1916 y su consiguiente
amistad motivó que Ocampo perfeccionara su español. Si bien se sentía más
cómoda escribiendo en francés, fue calificada de «extranjerizante» por
grupos nacionalistas y de izquierda, y debió adaptarse a la redacción en
español. Hasta 1930 todas sus notas fueron redactadas en francés para luego ser
traducidas. Su amistad con Ortega, quien la apodó «la Gioconda de las
Pampas», declinó cuando este le comentó en una carta a una amiga que creía
que Ocampo «perdía el tiempo encaprichándose con un hombre de un nivel
intelectual inferior al suyo», refiriéndose a Martínez. Por su parte, la escritora dijo
que «dejé de escribirle totalmente. Perder a Ortega era perder el único punto de
apoyo serio que tenía en el mundo maravilloso de la literatura, donde aspiraba a
entrar». En 1924, después de su partida, Ortega le publicó su primer libro, De
Francesca a Beatrice, traducido por Ricardo Baeza como segundo tomo de
la Revista de Occidente, y redactó su epílogo. La amistad entre ambos se
reanudaría a principios de la década de 1930. Paul Groussac definió la obra como
un «desahogo dantesco» y juzgó la «pedantería» de Ocampo. 44 8
En 1924, publicó su primera obra: De Francesca a Beatrice, editada por la Revista
de Occidente con la ayuda de José Ortega y Gasset. Participó desde su juventud
en las primeras manifestaciones de los movimientos feministas, intelectuales y
antifascistas argentinos, lo que la llevó a fundar en 1936 la Unión de Mujeres
Argentinas.
Sus viajes a lo largo del mundo le permitieron entrar en contacto con los
principales exponentes de la literatura y el ámbito intelectual; así, alentada
por Waldo Frank y Eduardo Mallea, fundó la revista y editorial Sur en 1931, que
promovió las obras literarias de importantes autores nacionales e internacionales
hasta su finalización parcial en 1971, entre los que se encuentran Francisco
Romero, Adolfo Bioy Casares, José Bianco, Federico García Lorca y Jorge Luis
Borges.2 En 1941, se instaló definitivamente en su residencia Villa Ocampo —
actualmente perteneciente a la UNESCO—, que se convirtió en un sitio de
recepción para figuras extranjeras como Rabindranath Tagore, Roger
Caillois, Ernest Ansermet o Indira Gandhi, entre otros.
Única latinoamericana presente durante los Juicios de Núremberg, militó
activamente en la oposición al peronismo, motivo por el cual fue arrestada durante
26 días en 1953. Fue presidente del Fondo Nacional de las Artes desde 1958 a
1973 y recibió diversas distinciones como así tambiéndoctorados honoris causa de
distintas universidades y la Orden del Imperio Británico por parte de la reina Isabel
II. Fue la primera mujer en ser elegida miembro de la Academia Argentina de
Letras, en 1977.
Al ser el texto una autobiografía es necesario hacer una conceptualización
sobre el término. La que dio la profe Andrea me pareció muy genial y es por
eso que solo les presento algo bastante escueto:
Philippe Lejeune dice que lo que caracteriza a la autobiografía es
la identidad entre el autor, esto es, la persona que escribe el libro; el narrador —la
persona que dice «yo» en el texto y relata la historia—; y el protagonista de esa
narración, cuya vida, estados de ánimo, emociones, evolución personal, etc.
Constituyen el asunto del relato. Generalmente, la identificación entre el narrador y
el personaje del relato se realiza mediante el uso del pronombre personal «yo»,
que identifica al sujeto de la enunciación (el narrador) con el sujeto
del enunciado (personaje). Por su parte, la identificación entre el autor y el
narrador sólo se puede garantizar, en opinión de Lejeune, mediante la
coincidencia entre el nombre propio del autor que figura en la portada del libro y el
que el narrador se dé a sí mismo. Esta coincidencia es la que funda el
llamado pacto autobiográfico, un tipo de pacto de lectura conceptualizado por
Lejeune. El pacto autobiográfico es una suerte de «contrato» establecido entre
autor y lector por el que tácitamente aquel se compromete a contar
la verdad sobre su vida, y éste, a creer el relato ofrecido. Evidentemente, esto no
implica que todo lo que se cuente en una autobiografía sea cierto, pero esto no
impide que el pacto como tal exista, aunque sea para infringirlo. Este pacto
autobiográfico sería el que diferenciaría a una autobiografía de una novela con
contenido autobiográfico, pues aunque en ésta pueda darse el caso de que todo lo
atribuido a un personaje, con nombre ficticio, sean hechos verdaderamente
ocurridos al autor -cosa que sólo podría comprobarse extratextualmente-, el lector
no establece con el texto el mismo tipo de relación, pues no exige que lo que lee
sea verdad.
La autobiografía está íntimamente relacionada con otros géneros vecinos, como
la biografía, las memorias, el diario íntimo, entre otros, de los que, sin embargo, es
posible distinguirla en base a determinados rasgos:
De la biografía se diferencia por la identidad entre el narrador y el protagonista
del relato, que no se da en la primera.
De las memorias se distingue por poner el acento en la vida íntima del
narrador, en el desarrollo de su personalidad. Las memorias se caracterizan
por centrarse, más bien, en los hechos externos de la vida.
Del diario íntimo o del epistolario la diferencia el hecho de tratarse de un relato
retrospectivo, construido a partir de la memoria del autor, con un lapso de
tiempo importante entre el tiempo de la escritura y el de los hechos narrados,
mientras que en el diario o la carta la escritura es paralela a los hechos.
De la novela autobiográfica o novela con forma autobiográfica (también
llamada falsa autobiografía), la distingue la identidad entre el autor material del
texto y el narrador, que se da en la autobiografía y no en la novela
autobiográfica, que es una obra de ficción que finge ser una autobiografía del
protagonista, como por ejemplo David Copperfield de Charles Dickens.
La autobiografía, por otra parte, es un género literario que supone cierto grado de
alegato autojustificativo, e incluso de propaganda religiosa o política (Mi lucha,
de Adolf Hitler).
El autor de una autobiografía describe de manera literaria su vida privada y los
cambios que han ocurrido en su personalidad y manera de ser. Se puede elaborar
en el momento que se desee, en ocasiones a petición de alguien. Su escritura es,
por lo regular, en prosa y en ella se deben cuidar todos los detalles, pues el interés
del texto es literario por encima de otras consideraciones.
AUTOBIOGRAFÍA III: LA RAMA DE SALZBURGO
Como bien indica el título, esta es la tercera parte de su autobiografía que consta
de seis tomos1. Es complicado poner un contexto ya que debemos hacer alusión a
tres: los hechos que transcurren en esta obra transcurrieron entre 1913 y 1939;
Victoria escribió esta biografía en el año 1953; pero recién fue publicada en el año
1981, póstumamente.
Ahora les paso el resumen del texto de Beatriz Sarlo “Una modernidad
periférica. Buenos Aires 1920-1930”. El apartado donde habla sobre Victoria
Ocampo, a la que define como la “mujer sabia”.
En la “Autobiografía” muestra la situación de una mujer de clase alta en las
primeras décadas del siglo XX, los límites a partir de los cuales se construye su
lugar de enunciación y su estilo de intervención intelectual. Testimonio sobre las
políticas sexuales de la clase alta porteña y relato de choque entre deseo, libertad
y familia.
En la adolescencia debe inventar estrategias para ampliar los limites de lo
permitid. Hay una privación de bienes simbólicos, como ciertos libros. Sufre de los
que le falta: libertad intelectual, sexual y afectiva. Tiene un doble deseo: hombres
y libros, que no puede ser procesado. Sufre soledad intelectual y temprano
1
Autobiografía I: El archipiélago. Buenos Aires: Sur, 1979.
Autobiografía II: El imperio insular. Buenos Aires: Sur, 1980.
Autobiografía III: La rama de Salzburgo. Buenos Aires: Sur, 1981.
Autobiografía IV: Viraje. Buenos Aires: Sur, 1982.
Autobiografía V: Figuras simbólicas. Medida de Francia. Buenos Aires: Sur, 1983.
Autobiografía VI: Sur y Cía. Buenos Aires: Sur, 1984.
descontento por situaciones de vida de las mujeres de su clase. No puede
tampoco conocer personas fuera de su medio.
La salida a esto será el casamiento infeliz y equivocado del que no puede salir
porque el divorcio es un escándalo moral (y mataría a sus padres) 2. Escándalo
simultáneo al adulterio. Su primer libro está vinculado con el adulterio, con la
necesidad socialmente prohibida del otro, con los celos. Está atravesando un
período de desesperación donde una vida perfecta desde el punto de los sentidos
y la sexualidad no llega a colmarla por el asedio de las convenciones sociales y
los celos3.
Victoria O. supone que la experiencia de la escritura llenará el vacío que el amor-
pasión de su amante no alcanza a colmar.
Escritura: símbolo de audacia. Su primer escrito es un ensayo, género masculino.
Es demasiado ya que no sólo trabajó con sentimientos, propio de lo femenino, sino
con ideas, a partir del cuerpo de otro que es nada menos que Dante, figura
consagrada. Es su amante quien la impulsa a publicar.
Al elegir “La Divina Comedia” esta afirmando la familiaridad con los grandes de la
tradición cultural, también lo hace con las citas de los filósofos y teólogos hechas
en su idioma original: muestra su relación con la lengua y la cultura extranjeros.
Muestra a su sociedad que la lengua no es sólo para hablar, sino que es también
un instrumento cultural.
En ese momento la lengua extranjera era la lengua de consumo femenino, no de
producción: ella subvierte el orden: la lengua será para leer, recibir, pero tmb para
citar, devolver--- eso es vivido como un atrevimiento.
Lee apoyada en su biografía, no sólo en sus necesidades intelectuales y es
evidente, no silenciosa. Con este libro corta vínculos morales y afectivos, termina
el miedo al escándalo, ha tocado el límite de lo socialmente aceptable. Ortega y
Gasset es su primera amistad intelectual.
2
En Autobiografía III ella hace múltiples referencias al divorcio y su imposibilidad de llevarlo a cabo, al igual
que tampoco puede fugarse con su amante. La razón sos, según dice la moral de sus padres –que es la moral
social- y no su moral ya que a ella no le importaría lo que dicen todos, sino solo el infarto que no quiere
causarles a sus padres.
3
Desde el comienzo de su relación con J vive con miedos ya que deben esconderse de todo el mundo, sin
importar que tan alejados del centro estén. Temen incluso del portero del edificio donde J tiene su
departamento, a pesar de las coimas que recibe. Los celos, que también aparecen desde un primer
momento, no dejan de acosarla a pesar de que J jura no salir con nadie más y que ella es la única que
verdaderamente amó.
En 1931 funda SUR: la pobreza cultural que padeció la impulsó al consumo de
cultura y marcó el perfil de la revista. Es la respuesta a sus truncadas batallas de
iniciación.
Complemento lo de arriba con análisis hecho por mí. Aclaro que no tuve
clase de esta obra y no pude encontrar un análisis en internet.
La obra es un fiel reflejo de la sociedad bonaerense de principios de siglo, y más
específicamente de la mujer, su lugar y sus limitaciones. El estar destinada a ser
ama de casa, buena esposa y dar hijos. Límites que Victoria transgrede desde
temprano: al tener un amante, animarse a escribir, al manejar (es la primera
argentina en obtener el carnet de manejo), no dormir con su marido y despreciarlo.
Sin embargo hay límites que no puede transgredir: no puede hacer público su
romance, no se separa hasta 1922, cuando queda embarazada de su amante
toma la decisión de suicidarse (más no lo lleva a cabo al perder el bebé), no
publica su autobiografía en vida.
Al tratarse de una autobiografía, tanto ella como los demás “personajes” estarán
representados por su mirada. Quien escribe tiene el poder de decir y hacer decir
los que desee a los demás y a sí mismo. Los hechos llevan el velo de su mirada, a
la vez que puede olvidar y recordar lo que quiera.
Es interesante como Victoria parece recordar de memoria situaciones y diálogos
que transcribe textualmente por más extensos que hayan sido; y sin embargo no
parece recordar porqué en un momento J le pega. Hay un acto de recordar, de
volver a vivir, incluso de volver a sentir, cosa que se ve mucho en Victoria O.,
quien expresa en múltiples oportunidades volver a sentir, poder oler.
Figura de J: sobre el amante se realiza una muy buena descripción e incluso se
adjunta una foto. Era un hombre muy buenmozo que había tenido muchas
mujeres, cosa que causaba interminables escenas de celos por parte de Victoria
O., hasta llegar a enfermarla. También es parte de la aristocracia bonaerense,
pero su familia es discriminada por la de los Ocampo ya que dicen que esa rama
cuenta con muchos bastardos, cosa no del todo falsa, ya que incluso J. tenía un
hijo bastardo del que sólo se hacía cargo en lo financiero. Vitoria justifica este
hecho, echándole la culpa a la madre del niño, lo cual muestra la enorme carga de
subjetividad con que escribe. Es interesante como J, a diferencia de V.O., le hace
frente a la familia de la madre de su hijo cuando le exigen que se case. Él se niega
y opta por hacer lo que desea y es en ese sentido que impulsa a Victoria para que
viva con él y para que publique sin que le importe nada.
En cuanto a la relación, la autora expresa que los celos, que provenían de su parte
torturaban la relación (muestra de manera cruda un lado malo de su personalidad).
Sin embargo ella marca tres momentos de quiebre: el hijo que pierden, el beso
que le da a un aviador de la primera guerra y el paso del tiempo (estuvieron juntos
13 años). Es interesante reflexionar sobre el tema del hijo: Victoria se siente feliz
por no engendrar hijos del marido al que desprecia, pero anhela una “familia feliz”
junto a J (p 72), de hecho envidia a las parejas que tienen esa posibilidad. Sin
embargo al quedar embarazada decide suicidarse a pesar de que J quiere
hacerse cargo y enfrentar a sus padres. Cuando lo pierde, al poco tiempo de
enterarse de la noticia, se deprime porque ya nunca más volverá siquiera a
acercarse a tener una familia (“lo que más deseaba”). Su infertilidad es en este
caso una maldición. En el año 1929 llevaban ya vida de amigos.
A pesar de haber terminado la relación definitivamente, es impresionante percibir
las marcas que dejaron en ella. Mientras escribe hay constantes prolepsis, por
ejemplo al momento de su muerte. Y al terminar el libro se adjuntan dos cartas,
una escrita por el hermano de J, en donde expresa como ese amor que sentía por
ella nunca se extinguió.
Se representa a sí misma como una mujer linda y pretendida por muchos
hombres. Se sabe erudita y culta. Cita a los largo del libro a muchos autores en su
propio idioma, ya sea el inglés o el francés, mostrando un perfecto manejo de los
mismos. Muchos de estos pasajes están traducidos.
Los autores que lee son: A Dante, por supuesto. De Stendhal lee su libro “De
l’amour”, a quien cita desde el comienzo, de quien saca el término “amor pasión”
(atracción intensa por un cuerpo y un alma), que utiliza para describir su relación o
su sentimiento4. De este libro saca el nombre para esta parte de su autobiografía,
lo cual aclara debajo del título5. Creo que ella misma se cree o se siente una de
las ramas convertidas en diamante al mirarse en retrospectiva: ella era débil y
pequeña, pero con el tiempo cambió totalmente hasta ya no reconocerse su forma
primitiva, sino lo resplandeciente que llegó a ser. También lee a Proust, a
Shakespeare, a Jung a quien también cita desde el comienzo 6. Pero no se limita a
4
“Hay cuatro amores diferentes: 1° El amor pasión, 2° El amor gusto, el que reinaba en París hacia 1760…,
3° El amor físico…, 4° El amor vanidad.” Cita al comienzo del texto.
“los tres primeros (amor gout, amor físico y amor vanidad) son amores equiparables a los placeres de la
mesa (…). El amor pasión es un hambre tremenda y no sólo del cuerpo, no sólo del corazón, sino de algo en
nosotros que escapa a toda clasificación y análisis, a toda denominación precisa. Es de tal naturaleza que no
se sacia sino pasando a otro plano.” (p 33)
5
“Suelen arrojar a las profundidades de las minas de Salzburgo una rama de árbol despojada por el invierno
de sus hojas; cuando la retiran, dos o tres meses después, está cubierta de una brillante cristalización. Las
ramas más pequeñas, las que no son mayores que la pata de un pajarito, se han cubierto de una infinidad de
diamantes móviles y deslumbrantes; ya no podemos reconocer la ramita primitiva”. Pp1
6
“Sin embargo, todos estamos o tendríamos que estar profundamente conscientes del hecho de que el
secreto de la atracción sexual no es barato ni fácil, pero es uno de los demonios que ninguna educación
científica ha dominado ha dominado hasta ahora”
leerlos, también los cita, los analiza. Podemos observar como la mayor parte de
las citas son referidas al amor, tema sobre el que la autora reflexiona
incansablemente.
Ella afirma sentir ese amor pasión del que Stendhal habla. Comienza a sentirlo
con esa primera mirada intensa que intercambian una noche estando en Europa
cuando apenas se conocían. Esa mirada es análoga a la que intercambian Tristán
e Isolda en una ópera del alemán Wagner que llega sus nombres. Ellos, también
amantes desgraciados comienzan su relación con una intensa mirada. Victoria
dice que ese amor pasión, es decir: amar con el cuerpo, el corazón y con el alma,
se derrama fuera del tiempo en una mirada, en ese instante que dura una
eternidad. Después ya no concibe otra razón para vivir. Al comienzo se recprocha
el estar inventando un nuevo amor cuando acaba de fracasar el primero. Pero ese
amor lleva consigo un dolor: es feliz y desgraciado a la vez. En su caso el dolor
está dado por el no poder hacer público su amor y los celos que ella siente
constantemente. Dice q sentía unos celos retrospectivos a lo Proust (¿?), a quien
no conocía en ese entonces. Llega a la cima del amor pasión en la página 63-65,
cuando lo besa dormido y se siente “desesperada de amor”, que ese amor los
sobrepasada. Quiere fundirse y no puede, siente el corazón de su amado cerca y
lejos a la vez. Más adelante recordará a Shakespeare diciendo “Hazte otro ti
mismo, por amor a mí”, a colación del deseo que también tiene de tener un hijo.
No puede hablar de su romance, no puede enfrentar a sus padres y eso la
enferma (p 59). Ella se siente como Ana Karenina, quien también se enamora de
otro y esconder a su amante; temiendo a la sociedad y a su esposo. También se
equipara a Francesca y Paulo, por siempre en el II Círculo del Infierno. A modo de
catarsis, reflexionando sobre la experiencia de ese sufrir escribe un comentario
sobre La Divina Comedia (dedicado a J.), dando su visión de las cosas.
Después de besar al aviador y volver a los brazos de J relee La Divina Comedia,
“buscándole explicaciones a mi drama”, ya que considera a Dante “gran
conocedor de los pecados, es decir del sufrimiento de la condición humana”. Ella
siente culpa por el dolor que ha causado. De Francesca a Breatrice, es decir, del
amor pasión al amor.
El 4 abril de 1920, apenas cuatro días después de su cumpleaños, editó su
primera nota para el diario La Nación, titulada Babel, donde realizó un comentario
del Canto XV del Purgatorio y escribió sobre las desigualdades entre los seres
humanos. A pesar de que estaba separada oficialmente, firmó como Victoria
Ocampo de Estrada. En esa época, ser colaborador de La Nación era de un gran
prestigio y aseguraba una carrera literaria. Sin embargo fue un acto de osadía de
su parte y su familia se horrorizó. “Mi necesidad de comentar la Divina Comedia
nacía de un intento de aproximarme a la puerta de salida de mi drama personal”.
En un momento hace una crítica a lo Sor Juana, criticando a los hombres que
pretenden virginidad, exclusividad y obediencia. Y critica a las mujeres que se
someten a los hombres que no las tratan como deberían. Que usan a una mujer
para acostase, teniéndola desde un principio en menos. (p60). También habla de
la virginidad y transcribo lo que dice: “Creo que los hombres que no han sentido
eso frente a un hombre son vírgenes (ese amor pasión, la frase de Shakespeare),
porque la única virginidad de la mujer está en el hijo, en el ansia de dárselo a un
hombre determinado, no a cualquier hombre. Pensar en la virginidad en términos
de himen es risible. No tiene más valor que la cirscuncisión”.
En este libro de nombra una sola amistad intelectual, la de Ortega y Gasset, con
quien se pelea por haber dicho una cosa ofensiva sobre su amante. Esta amistad
será, debido a su resentimiento, reanudada muchos años después. Sin embargo
Ortega y Gasset le publica, en 1924 en España, el libro que ella había escrito, “De
Francesca a Beatrice”, incluso prologándolo. No es casual que se refiera a
Francesca, la mujer que se encuentra junto a su amante en el amante al haber
sido asesinados después de que se esposo los encontrara en el momento en que
se besaban. Sacando cuentas vemos que le tomo 30 años construir su figura de
intelectual. Mientras escribe recibe criticas y Groussac incluso le dice que es
osada al tomarlo a Dante.
No alude casi al contexto. Solo hace una clara referencia al hablar de un aviador
argentino que voluntariamente pelea para el bando aliado y cuando vuelve entabla
una breve relación con ella.
Nos proporciona otro ejemplo en el que surge el discurso legobiográfico como síntoma
compensatorio al citar la opinión de Keyserling sobre Argentina (sacada de
las Memorias del autor alemán) en donde le dedica un capítulo a Ocampo.
Esta mise en abîme de la lectura de una lectura en un discurso autobiográfico de otro
discurso autobiográfico es otro aspecto interesante de la práctica intertextual en la que el
género textual se sostiene y se valida, afiliándose con una tradición. Habría que volver a
citar a Molloy : “[…] Ocampo quien, como lectora y autobiógrafa que busca autodefinirse a
través de la lectura, sólo puede insertarse en el linaje de textos masculinos que implica un
sistema masculino de representación –el único a su disposición– a la vez que desea un
sistema diferente” (p. 132). Basándose en los análisis de Mary Jacobus, Molloy propone que
“Lo que podría juzgarse debilidad por parte de Ocampo, también podría verse –dadas su
época y su circunstancia– como prueba de su ingenio.” (p. 132) Para Molloy su lectura de
mujer de textos canónicos masculinos crea esa “alteridad de la lectura feminista” evocada
por Jacobus (p. 132). Su constante dependencia de los ya evocados “hombres libros”,
refleja su búsqueda de protección en una sociedad hostil a la instrucción de la mujer :
“Pero fuera de que en aquellos años no se le reconocía a la mujer derecho a otro papel en
las clases altas, habrá siempre mujeres nacidas para ser orquídeas, de esas que viven
prendidas de los árboles. Y habrá siempre hombres-árboles para ellas” (I, p. 41).
una escritora que se identifica antes como lectora que escritora, le permite desplegar otras
posibilidades creativas desde ese nuevo lugar : el collage, la cita a ultranza, y la
incorporación del género epistolario o notas que califica de aide mémoire (I, p. 71) en unas
memorias atípicas en su concepción textual.
BIBLIOGRAFÍA
Irma Vélez La legobiografía de Victoria Ocampo: evocaciones de una
lectora (des)autorizada
Pelossi, Claudia. De Francesca a Victoria o La rama de Salzburgo
(http://p3.usal.edu.ar/index.php/gramma/article/viewFile/2020/2512)
CONTEXTO
VICTORIA OCAMPO
LA AUTOBIOGRAFIA Y EL PROYECTO DE ESCRIBIRLA
-CUENTA SOBRE SU AMOR. ELLA SALE DE SU LUGAR DE MUJER. PERO A LA VEZ MUESTRA COMO
LO OCULTO DE SUS PADRES. Y ARGUMENTA A FAVOR DEL AMOR PASIÓN QUE A SU VEZ JUSTIFICA
SU RELACIÓN. PARA ESTA ARGUMENTACIÓN TRAE A COLACIÓN PRINCIPALMENTE EL LIBRO DE
STENDHAL “DE L’AMOUR” y su concepto de “amor-pasión”. A su vez toma como modelo a otras
parejas que no pueden vivir su amor sin sufrimientos: Paolo y Francesca, Romeo y Julieta, Ana
Karenina. En ese momento ella misma se identifica con Francesca y es por eso que escribe, a modo
de catarsis, el artículo “De Francesca a Beatrice” y “Babel” en 1920.
-SE POSICIONA COMO INTELECTUAL. CITA EN LA LENGUA ORIGINAL, YA SEA EN FRANCÉS Y EN
INGLÉS, INSERTA CITAS ENTERAS DE AUTORES CANONIZADAS COMO STENDHAL, PROUST, DANTE.
HABLA DE SUS PRIMERAS PUBLICACIONES Y DE SU AMISTAD CON EL RECONOCIDO ORTEGA Y
GASSET.
-MARCA UNA POSTURA VANGUARDISTA RESPECTO AL LUGAR DE LA MUJER Y EL HOMBRE EN LA
SOCIEDAD. EN ESTE SENTIDO SE EXPRESA DESDE EL HOY, ES DECIR, SI BIEN SIEMPRE TUVO ESA
POSTURA, NO LA MUESTRA COMO UN RECUERDO, SINO COMO UNA IDEOLOGÍA DEL MOMENTO
DE LA ESCRITURA.
EN ESTE SENTIDO, HABLA DE ELLA COMO UNA MUJER QUE MANEJA A PESAR DE LAS CRÍTICAS QUE
RECIBE, Y LOS HOMBRES QUE PUEDEN TENER LIBERTADES SEXUALES QUE LES SON PROHIBIDAS A
LAS MUJERES.
ESTO NO ESCONDE CONTRADICIONES, PRINICIPALMENTE AL HABLAR DE LA MADRE DEL HIJO DE J.;
FRENTE A QUIEN NO PUEDE TENER UNA MIRADA REIVINDICADORA FRENTE A J.