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PC 21517

Este documento presenta un manual técnico y económico para la producción de frutilla en la Región del Biobío de Chile. El manual describe aspectos técnicos como las características de la planta, requerimientos climáticos y de suelo, establecimiento del cultivo, variedades, manejo y plagas. También incluye análisis de la producción mundial, comercio internacional, superficie cultivada en Chile y análisis económico del cultivo bajo condiciones actuales y de cambio climático proyectado al
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Este documento presenta un manual técnico y económico para la producción de frutilla en la Región del Biobío de Chile. El manual describe aspectos técnicos como las características de la planta, requerimientos climáticos y de suelo, establecimiento del cultivo, variedades, manejo y plagas. También incluye análisis de la producción mundial, comercio internacional, superficie cultivada en Chile y análisis económico del cultivo bajo condiciones actuales y de cambio climático proyectado al
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1

ISBN: 978-956-9365-30-0
Publicación Ciren N°: 215
Registro de propiedad intelectual: N°286.820

Autores
Carolina Leiva Madrid, Ing. Agr.
Carla Schmidt Gómez, Ing. Agr.
Gonzalo Gajardo Escobar, Ing. Agr.
Alejandra Rodríguez Pacheco, Ing. Agr.

Equipo de trabajo
Carolina Leiva Madrid, Ing. Agr. Ciren
Carla Schmidt Gómez, Ing. Agr. Ciren
Gonzalo Gajardo Escobar, Ing. Agr. Ciren
Carlos Torres Miranda, Cartógrafo. Ciren
Marcelo Retamal Gajardo, Cartógrafo. Ciren
Fernando Santibáñez Quezada, Ing. Agr. Dr. Agrimed
Paula Santibáñez Varnero, Ing. Civil en Geografía, Dr. Agrimed
Carolina Caroca Torres, Ing. Civil en Geografía, M.S. Agrimed
Alejandra Rodríguez Pacheco, Ing. Agr. Inia
Marcel Fuentes Bustamante, Ing. Civil Agrícola, Mg. Inia
Paulina Sánchez Sagardía, Ing. Agr. Inia
Pablo Grau Beretta, Ing. Agr. Ph. D. Inia
Marisol Reyes Muñoz, Ing. Agr. Dr. Inia
Juan Pablo Martínez Castillo, Ing. Agr. Ph. D. Inia

Diseñador
Igor Sánchez Abdala
5

Manual técnico productivo y


económico para la producción de
la frutilla en la Región del Biobío,
bajo condición actual y clima
proyectado al 2030

Proyecto: Modelo de adaptación al cambio


climático por medio de la zonificación de
aptitud productiva de especies hortofrutícolas
priorizadas en la Región del Biobío.
6

Agradecimientos

Expresamos nuestros sinceros agradecimientos a los siguientes


agricultores, profesionales y empresas que colaboraron
desinteresadamente en el proyecto:

Rodrigo García, Seremi de Agricultura de la Región del Biobío


Miguel Rubilar, Corfo Biobío
María Ilia Cárdenas, Ciren
Javier Chillian, Inia Quilamapu
Alfredo Wahling, Asociación Ñuble
Álvaro Gatica, Asociación Ñuble
Carlos Smith, Asociación Ñuble
Ernesto Jahn, Asociación Ñuble
Pablo Acuña, Asociación Ñuble
Ana Corina Fuentes, Indap Cañete
Jaime Ugarte, Socabío
Alejandro Ponce, Nodo Hortícola Regional
Susana Fischer, Universidad de Concepción

Asimismo, agradecemos a las ejecutivas de Corfo, Marianna


Delgado, Catalina Torres y Wanda García, por el apoyo
durante la realización del proyecto.
7

Prólogo

La agricultura, a nivel global, es uno frente a lo cual la Región del Biobío


de los sectores productivos más no queda ajena, donde el alza de las
expuestos al cambio climático que se temperaturas se sentirá con mayor
prevé para las próximas décadas. Las intensidad hacia el interior de la Región,
especies frutales se ven enfrentadas, tal como lo muestra el análisis espacial
dentro de su desarrollo productivo, de distribución de los elementos
a diversos factores atmosféricos que atmosféricos más relevantes.
condicionan, en mayor o menor
medida, la productividad de un huerto. Frente a estos antecedentes, el
Si bien, la tecnología permite mejorar el presente manual de producción, tiene
manejo agronómico, el factor clima no como propósito ayudar a la toma de
es siempre económicamente factible decisiones productivas de agricultores,
de modificar. Es por esto que, en la profesionales y empresarios, así como
actualidad, el análisis de las ventajas y de instituciones públicas y privadas,
riesgos atmosféricos esperados para el que tengan interés en la producción
clima futuro, ha pasado a ser esencial de la frutilla en la Región del Biobío.
en la determinación de las aptitudes Este manual es uno de los productos
de los cultivos de una zona geográfica del proyecto financiado por Corfo
o predio en particular. “Modelo de adaptación al cambio
climático por medio de la zonificación
El aumento de temperaturas mínimas y de aptitud productiva de especies
máximas es considerado una limitante hortofrutícolas priorizadas en la Región
productiva para los cultivos en general, del Biobío”, ejecutado por Ciren en
ya que afecta tanto procesos de colaboración de Inia Quilamapu
desarrollo como de crecimiento de y el Centro de Agricultura y Medio
ellos. Al respecto, diversos estudios de Ambiente (Agrimed) con la Seremi de
clima futuro coinciden en que habrá Agricultura de la Región del Biobío,
aumentos en dichas temperaturas como mandante.
8

Índice

1. Introducción 13
2. Aspectos técnicos 15
2.1 Descripción de la planta de frutilla 15
2.2 Fenología del cultivo 18
2.3 Requerimientos climáticos 18
2.4 Requerimientos de suelo 20
2.5 Establecimiento del cultivo 21
2.6 Variedades y época de plantación 24
2.7 Riego 25
2.8 Fertilización 26
2.9 Manejo de las malezas 26
2.10 Manejo de poda en frutillas 27
2.11 Enfermedades 27
2.12 Plagas 30
2.13 Cosecha 34
3. Aspectos económicos 37
3.1 Superficie y producción mundial 37
3.2 Comercio internacional 39
3.3 Importaciones y exportaciones de frutilla fresca 40
3.4 Importaciones y exportaciones de frutillas sin cocer o cocidas en
agua o vapor, congeladas, con adición de azúcar u otro
edulcorante 42
3.5 Superficie y plantación en Chile 44
3.6 Análisis económico 46
3.7 Análisis económico con cambio climático 48
4. Mapas de aptitud productiva 53
5. Recomendaciones productivas 61
6. Bibliografía 65
9

Índice de cuadros

Cuadro 1. Ciclo de desarrollo de las raíces 16


Cuadro 2. Condiciones que interfieren en una adecuada polinización 17
Cuadro 3. Respuesta de la planta de frutilla a las diferentes estaciones
del año 19
Cuadro 4. Cantidad de frío recibido antes de plantación y su efecto
en el desarrollo 19
Cuadro 5. Respuesta del cultivo al fotoperiodo 19
Cuadro 6. Requerimientos climáticos para el cultivo de la frutilla 20
Cuadro 7. Requerimientos de suelo y factores a considerar antes
de la plantación 21
Cuadro 8. Aspectos generales del cultivo de la frutilla 24
Cuadro 9. Superficie cosechada (ha) y participación porcentual
de los países productores respecto de la producción
mundial (año 2014) 38
Cuadro 10. Variación nacional del establecimiento de la frutilla 45
Cuadro 11. Costos de establecimiento, frutilla (1 ha) 46
Cuadro 12. Costos directos de producción, frutilla (1 ha) 46
Cuadro 13. Indicadores de evaluación económica, frutilla (1 ha) 47
Cuadro 14. Análisis de sensibilidad, frutilla (1 ha) 47
Cuadro 15. Costos directos de producción, frutilla (1 ha) 48
Cuadro 16. Rendimiento promedio por año (kg/ha), frutilla 49
Cuadro 17. Análisis de sensibilidad, frutilla (1 ha) 49
Cuadro 18. Costos directos de producción, frutilla (1 ha) 49
Cuadro 19. Rendimiento promedio por año (kg/ha), frutilla 50
Cuadro 20. Análisis de sensibilidad con rendimiento mínimo, frutilla (1ha) 50
10

Índice de figuras

Figura 1. Organografía descriptiva de la planta de frutilla 15


Figura 2. Estolón de una planta de frutilla 16
Figura 3. Componentes de la flor de una planta de frutilla 17
Figura 4. Descripción del fruto de la frutilla 17
Figura 5. Etapas fenológicas de la frutilla 18
Figura 6. Medidas para confección de platabandas de doble hilera 22
Figura 7. Instalación del mulch 22
Figura 8. Platabanda de doble hilera, en distribución de
“tresbolillo o quincunce” 23
Figura 9. Profundidad de plantación 24
Figura 10. Micelio de Sphaerotheca macularis sobre hojas
y fruto de frutilla 29
Figura 11. Pústulas foliares causadas por Ramularia tulasnei 29
Figura 12. Micelio superficial en frutilla, causado por Botrytis cinerea 30
Figura 13. Estados inmaduros y hembras adultas ápteras
de Myzus persicae 31
Figura 14. Frankliniella occidentalis 31
Figura 15. Estado de larva y adulto del cabrito del frambueso,
Aegorhinus superciosus 32
Figura 16. Estado adulto y larva de Pololo verde, Hylamorpha elegans 33
Figura 17. Estado adulto y larva de Agrotis ipsilon 33
Figura 18. Arañita bimaculada, Tetranychus urticae 34
Figura 19. Secuencia de crecimiento y maduración de la frutilla 34
Figura 20. Producción mundial de frutillas 37
Figura 21. Participación mundial en la producción de frutillas 38
Figura 22. Volumen de exportaciones a nivel mundial 39
Figura 23. Exportaciones de frutillas frescas 39
Figura 24. Exportaciones de frutillas congeladas 40
Figura 25. Países importadores de frutilla fresca 40
Figura 26. Países exportadores de frutilla fresca 41
Figura 27. Exportaciones de frutilla en Chile 41
Figura 28. Importaciones de frutilla en Chile 42
Figura 29. Importaciones de los 10 principales importadores de frutillas 42
Figura 30. Principales exportadores de frutillas procesadas 43
Figura 31. Principales exportaciones de Chile 43
Figura 32. Principales importaciones de Chile 44
Figura 33. Superficie de frutilla en Chile 45
Figura 34. Variación de la superficie plantada del cultivo de frutilla 46
11
12
13

1. Introducción

La frutilla (Fragaria x ananassa Duch.) es una planta herbácea, estolonífera y de


baja altura, perteneciente a la Familia de las Rosáceas, género Fragaria, resultado
del cruzamiento entre Fragaria chiloensis L. y Fragaria virginiana Duch. Forma
parte de los frutales menores de vida corta, que pueden durar hasta dos años en
producción económica en lugares bajo condiciones ambientales que lo permitan.

En Chile existen condiciones geográficas que permiten aislamiento, buen clima


y por consecuencia sanidad en las plantas. Esta ventaja comparativa permitiría
que Chile mantenga o incluso aumente su participación en el mercado de la
frutilla.

Su producción a nivel nacional se concentra en las regiones Metropolitana


y Maule. Según estimaciones INE, estas regiones concentran casi el 80% de la
superficie nacional. Las variedades más utilizadas son Camarosa y Chandler
(Pefaur, 2014).
14
15

2. Aspectos técnicos

2.1 DESCRIPCIÓN DE LA PLANTA DE FRUTILLA

Las plantas son herbáceas y perenne, producen hojas, coronas, estolones, flores
y raíces de acuerdo a patrones determinados genéticamente y por factores
ambientales.
Corona. Es un tallo corto y engrosado que constituye el eje principal de
crecimiento. Desde la corona se desarrollan las hojas, flores, estolones y raíces.
En la base de las hojas, en su unión con la corona, se encuentran las yemas, las
que pueden presentar un desarrollo vegetativo o reproductivo (Villagrán, 2012a).
Cada corona puede emitir de diez a doce estolones (Sudzuki, 1992).

Figura 1. Organografía descriptiva de la planta de frutilla


Fuente: Adaptada de [Link]

Estolón. Corresponde a un tallo rastrero de crecimiento horizontal. A partir del


segundo nudo de cada estolón se forma una nueva planta, esta a su vez produce
nuevos estolones.
La producción de estolones comienza en la mayoría de las variedades cuando
el largo del día es mayor a 12 horas, con temperaturas de 22 a 24° C (Villagrán,
2012a). Cada estolón puede originar de cuatro a seis plantas (Sudzuki, 1992).
16

Figura 2. Estolón de una planta de frutilla


Fuente: [Link]

Sistema radical
En general es fibroso y de desarrollo superficial, alcanzando en sentido lateral unos
30 cm aproximadamente, concentrándose el 75% de las raíces en los primeros 20
cm de profundidad del suelo. Está formado por raíces principales engrosadas y
por un sistema de raicillas más finas.
La emisión de raíces se inicia con temperaturas por sobre los 12°C en el suelo, lo
que ocurre en otoño con fotoperiodos cortos (menos de 12 horas de luz en el día)
(Villagrán, 2012a).
Cuadro 1. Ciclo de desarrollo de las raíces

Estación del año Crecimiento

Con temperaturas mayores a 12°C en el suelo, nacen nuevas raíces desde la


Otoño
corona

Invierno Acumulación de reservas

Primavera Crecimiento y desarrollo, traslado de las reservas a las hojas

Verano Muerte de raicillas, subsistiendo sólo las más gruesas


Fuente: Villagrán, 2012a.

Hojas
Son trifoliadas, cada una con su propio pecíolo, unidas a un pecíolo principal.
Presentan gran cantidad de estomas, lo que las hace muy susceptibles al estrés
hídrico. Una planta con 10 hojas, en pleno verano, puede transpirar hasta 500 cc
de agua durante un día.

Flores
Pueden existir plantas con flores femeninas o masculinas, pero por lo general
son todas hermafroditas. A medida que van apareciendo las flores, estas son
más pequeñas y con menos pistilos, el resultado son frutos de menor tamaño
(Villagrán, 2012a).
17

Figura 3. Componentes de la flor de una planta de frutilla


Fuente: Adaptado de [Link]

Fruto. Es un poli-aquenio; fruto compuesto, formado por un hipanto o receptáculo


comestible el cual sostiene a los aquenios que con su crecimiento van adquiriendo
mayor tamaño y cambiando de color.

Figura 4. Descripción del fruto de la frutilla

Cuando ocurren problemas en la fecundación de las flores, se producen frutos


deformes, problema muy común al inicio de la primavera, esto debido a bajas
temperaturas en el periodo de cuaja. En general, para todas las variedades, los
primeros frutos resultan de mayor tamaño y con mayor porcentaje de deformación.
Cuadro 2. Condiciones que interfieren en una adecuada polinización
· Ausencia o insuficiencia de agentes polinizadores (viento o insectos)

· Temperaturas menores a 12°C y mayores a 30°C

· Heladas de 0°C que deshidratan los estambres

· Esterilidad femenina, parcial, genética o accidental

· Insuficiencia de polen o falta de polen viable. Por alteración de estambres o problemas sanitarios
(Oídio, Botrytis)
· Daño de insectos

· Niveles de hormonas en la planta

· Abastecimiento de agua y nutrientes


Fuente: Villagrán, 2012a.
18
2.2 FENOLOGÍA DEL CULTIVO

Inducción floral
Controlada principalmente por la variedad, fotoperiodo y temperatura.

Iniciación floral (botón floral)


Involucra cambios morfológicos en el meristema después de recibir la señal desde
las hojas. Aparecen los primeros botones florales.

Desarrollo floral (floración)


Etapa en la cual ocurre el crecimiento de inflorescencias y apertura de las flores.

Formación de fruto
Los frutos se hacen visibles.

Madurez-cosecha
Los frutos alcanzan el color y tamaño característico según variedad.

Figura 5. Etapas fenológicas de la frutilla


Fuente: Manual de observaciones fenológicas. En: [Link]

2.3 REQUERIMIENTOS CLIMÁTICOS

Si bien la frutilla puede ser cultivada en diversos climas, su productividad es


dependiente de la temperatura y el largo del día (Sudzuki, 1992).
19
Cuadro 3. Respuesta de la planta de frutilla a las diferentes estaciones del año
Estación Condiciones climáticas Estado de la planta
Fotoperiodo corto
Invierno Latencia
Temperaturas bajas
Fotoperiodo algo más largo
Desarrollo vegetativo y radical, con
Primavera
crecimiento de yemas florales y fructificación
Temperaturas medias
Fotoperiodos largos > 12 horas
Disminución de la floración. Se favorece la
Verano
emisión de estolones
Temperaturas más altas (24 a 26°C)
Fin de la emisión de estolones, crecimiento
Otoño Fotoperiodo y temperaturas en disminución radical. Se induce formación de yemas
florales. Se inicia periodo de latencia
Fuente: Sudzuki, 1992. Villagrán, 2012a.

Es posible obtener mejores rendimientos bajo condiciones de climas templados,


sin presencia de vientos ni heladas en primavera, y sin lluvias ni alzas de las
temperaturas en épocas de cosecha. En condiciones de inviernos templados,
lo que ocurre comúnmente en zonas costeras, la planta se desarrolla mejor, su
producción es temprana, logrando mejores precios.
El grado de desarrollo vegetativo y floración dependen del frío recibido antes
de su plantación, del fotoperiodo (horas luz que percibe la planta) y de las
temperaturas durante el desarrollo.
Cuadro 4. Cantidad de frío recibido antes de plantación y su efecto en el desarrollo

Cantidad de frío recibida por la planta Característica

Frío suficiente “Planta equilibrada”, buen desarrollo y fructificación

Frío insuficiente Bajo desarrollo y fructificación

Nada de frío Poco vigor y baja producción

Excesivo frío Gran crecimiento vegetativo


Fuente: Villagrán, 2012a.

Cuadro 5. Respuesta del cultivo al fotoperiodo


Fotoperiodo Horas luz Descripción
Favorecen el crecimiento de yemas vegetativas (desarrollo
de hojas y estolones)
Días largos > 12 horas
Superficie foliar y largo del pecíolo, aumentan con el largo del
día
8 – 11 horas Favorecen el crecimiento de yemas fructíferas
Días cortos

Plantas no responden al fotoperiodo


Día neutro
Sólo requieren de condiciones de
temperatura para inducción floral
Fuente: Adaptado de Villagrán, 2012a.

Las plantas entran en receso o latencia con temperaturas entre 0 y 7°C, periodo
en que la planta acumula reservas en forma de hidratos de carbono en la corona
y raíces. Este periodo, se caracteriza por el pequeño tamaño de las hojas, que
20
además se tornan de un color rojizo – violáceo. Para romper la latencia en la
mayoría de los casos, se debe agregar algunas horas de frío en cámaras frigoríficas
(entre 2 y 5°C) por unos días antes de la plantación. A mayor cantidad de frío,
mayor cantidad de yemas vegetativas (Villagrán, 2012a).
El número de horas frío necesarias para lograr desarrollo y buenos rendimientos,
son diferentes para cada variedad. En general, los requerimientos van de 380 a
700 horas acumuladas de temperaturas entre 0 y 7°C.
Temperaturas superiores a 32°C pueden producir abortos florales y en general
disminuye la floración. Temperaturas menores a 20°C durante el crecimiento
estimulan la floración. Y respecto al crecimiento de las raíces, estas se desarrollan
mejor con temperaturas mayores a 12°C en el suelo (Villagrán, 2012a).
Cuadro 6. Requerimientos climáticos para el cultivo de la frutilla
Sensibilidad a heladas Medianamente sensible
Heladas severas en invierno pueden dañar la corona en plantas
Etapa o parte más sensible a heladas
jóvenes y son altamente dañinas en floración
2 a 5°C Detención del crecimiento
0°C Muertes de las yemas florales
Temperaturas críticas
-1°C Ocasionan problemas de floración
-3°C Daño total en flor
Temperatura base o mínima de
5 a 7°C
crecimiento
18 a 25°C (Diurna)
Temperatura de crecimiento óptima
8 a 13°C (Nocturna)
Límite máximo de temperatura de
32 a 35°C
crecimiento
Suma térmica entre yema hinchada y Se requieren 300 a 400 grados días (base 7°C) para la formación de
cosecha frutos
Requerimiento de horas frío (T° menores
380 a 700 horas acumuladas
a 7°C)
Requerimiento de fotoperiodo Depende de la variedad, siendo las más utilizadas las de día neutro
Fuente: Boletín Inia N° 252.

2.4 REQUERIMIENTOS DE SUELO

Se recomienda evitar suelos que en los últimos años se hayan establecido


cultivos de solanáceas y cucurbitáceas (papas, tomates, zapallo, melones,
sandías, pimentones y ají), además de frutilla, de preferencia optar por suelos
descansados o con rotación de avena. El cultivo de la frutilla soporta bien pH
entre 6 - 7, situándose el óptimo en 6,5 e incluso menor. Es un cultivo muy sensible
a asfixia radical, generando ennegrecimiento y pudrición, lo que lleva a que
en primavera ocurra un débil crecimiento vegetativo con hojas de color verde
amarillento y cloróticas, lo que perjudica el rendimiento.
En suelos livianos, arenosos, más fáciles de calentar, la producción de fruta será
más temprana, a diferencia de aquellos suelos más arcillosos y pesados, que al
ser más fríos la fruta es más tardía (Villagrán, 2012a).
21
Cuadro 7. Requerimientos de suelo y factores a considerar antes de la plantación
Aspectos de suelo
Profundidad de suelo  Mayores a 0,8 m
Acidez (pH) 5,8 - 6,5
Textura Franca a franco arenosa
Salinidad Muy susceptible, contenido de sales no superior a 100 ppm
Conductividad eléctrica Menos de 1 dS/m

Drenaje Moderado a bueno. Sin nivel freático


Fertilidad Media a alta
Pedregosidad No pedregoso: menores a 15% de piedras
Pendiente De preferencia terrenos planos o pendiente suave
Pendiente suave: 2 a 6%
Exposición Norte – oriente
Disponibilidad de agua Constante en primavera y verano
Fuente: González, 2012. Villagrán, 2012a.

Enmienda del suelo. De acuerdo a la recomendación de realizar un análisis


de suelo previo a la plantación, probablemente sea necesario hacer alguna
aplicación para mejorar propiedades físicas y químicas. De ser así, cualquier
enmienda de suelo debe realizarse con al menos 3 meses de anticipación al
establecimiento del cultivo, con aplicación en superficie total e incorporación en
el primer rastraje. Es así como en suelos ácidos (pH menor a 5,8) la recomendación
es aplicar carbonato de calcio (cal agrícola) fino, mientras que para suelos
alcalinos (pH superior a 7,2) se puede aplicar yeso agrícola. La dosis en ambos
casos dependerá del tipo de suelo y pH (Villagrán et al., 2013).

2.5 ESTABLECIMIENTO DEL CULTIVO

Preparación de suelo. Esta labor se debe realizar con bastante anticipación


para modificar con éxito aquellas características del terreno que afectan todas
las etapas del desarrollo de una planta, permitiendo una adecuada relación
planta-suelo-agua-aire. Se deben efectuar labores profundas (mayor a 40 cm)
para obtener buenos resultados.
Confección de platabandas. Se realiza generalmente con dos acequiadores,
más un rodillo que deja sin terrones y nivelado en la parte alta, o con maquinaria
especializada que además instala la cinta de riego y mulch.
Las medidas utilizadas normalmente son: 35 cm de alto, 60 cm de ancho y 50 cm
de surco. Se insiste en que sean altas, lo que permite que el suelo se caliente por
asoleamiento, con mayor circulación de aire entre el follaje y mejor drenaje del suelo.
22

Figura 6. Medidas para confección de platabandas de doble hilera


Fuente: Villagrán y Zschau, 2012.

Apenas armada la platabanda y colocada la cinta de riego, se debe regar por


varias horas, para que el suelo se asiente y posteriormente al colocar el mulch
este quede firme.
Instalación del Mulch. Es una capa de polietileno, que se coloca sobre la
platabanda cubriéndola totalmente. Dentro de los objetivos de esta técnica se
encuentra el control de malezas, mantener la humedad del suelo, aumentar la
temperatura en la zona de las raíces; con lo que se consigue mayor crecimiento
de la planta y mayor producción, proteger la fruta del contacto con la tierra,
mantener la fertilidad, ya que no se lavan los suelos y mantener la estructura de
la platabanda.
El color depende de la época de plantación; en verano será bicolor blanco-
negro (blanco exterior-negro interior), en invierno negro o gris humo, en ambos
casos debe ser bien opaco para no permitir el paso de la luz y de este modo
controlar efectivamente las malezas.
El ancho del polietileno dependerá de las medidas finales de la platabanda,
ya que debe quedar bien ajustado, para cubrir todo incluyendo los costados.
Generalmente se usa de 1,40 m de ancho (Villagrán et al., 2013).

Figura 7. Instalación del mulch


Fuente: Región de O´Higgins. [Link]
23
Los primeros dos meses después del establecimiento determinan la productividad
y rendimiento de una plantación de frutilla. Al no recibir el cuidado y manejo
apropiado durante este periodo, será imposible recuperar su productividad
(Machado, 2013).
Propagación. La frutilla se propaga comercialmente en forma vegetativa. Una
buena planta proveniente de vivero debe tener la raíz de un color claro, no café
oscuro ni negro, lo cual indica que la raíz está muerta. Rojo tampoco, indica
algún tipo de enfermedad. La corona en tanto, debe tener un grosor de 0,8 mm
o más.
Platabandas de doble hilera. Es el sistema de establecimiento más utilizado en
el país. La platabanda lleva dos hileras separadas a 30 cm, sobre las hileras van
en “quincunce o tresbolillo” (zigzag) o sea alternadas, no frente a frente, para
permitir un mejor desarrollo radical, una menor competencia de las plantas por
luz y nutrientes y mejor ventilación (Villagrán et al., 2013).
La distancia sobre hilera va de 25 a 30 cm según la variedad. En este tipo de sistema la
densidad de plantas va desde las 55.000 a 65.000 por hectárea (Villagrán et al., 2013).

Figura 8. Platabanda de doble hilera, en distribución de “tresbolillo o quincunce”


Fuente: Villagrán et al., 2013

Independiente de la época de plantación, se debe evitar cortar las raíces, ya


que es un órgano de reserva de carbohidratos que permitirá una adecuada
brotación de la planta en el primer estado de desarrollo. Se insiste en que las
raíces deben quedar derechas y sin aire y la corona firme con tierra a su alrededor
(hasta la mitad, sin tapar las nuevas yemas).
Luego de 7 a 10 días de realizada la plantación, se recomienda realizar un reaprete
de las plantas, esta labor consiste en hacer una aporca con tierra alrededor de
la corona (tapar hasta la mitad) para estimular el crecimiento de nuevas raíces y
mejorar el establecimiento del cultivo.
24

Figura 9. Profundidad de plantación


Fuente: Adaptada de [Link]

Cuadro 8. Aspectos generales del cultivo de la frutilla


Sistema de cultivo Plantas de estolones provenientes de vivero
Población 50.000 – 67.000 plantas/ha
Producción por planta * 1 – 1,8 kg/planta
Distancia de plantación Mesas de 75 cm de ancho, con doble hilera de plantas separadas a 30 cm
sobre la hilera y 35 cm entre hileras. 50 cm entre las mesas
Época de cosecha Primavera - Verano
Rendimientos esperados 40 – 50 ton/ha
Fuente: González, 2012. *Balbontín y Ortiz, 2017.

2.6 VARIEDADES Y ÉPOCA DE PLANTACIÓN

La elección de la variedad es uno más de los factores importantes a los que se ve


enfrentado el agricultor. Su elección se hará en función de su adaptación a las
condiciones climáticas, su productividad, precocidad, tamaño y peso del fruto,
dureza, sabor, color y brillo, y facilidad del despezonado, entendiendo su destino
para consumo en fresco o congelado.
Las variedades de frutilla se clasifican de acuerdo a sus requerimientos de horas
de luz en: variedades de día corto y variedades de día neutro.
Plantas de día corto. Grupo de variedades que requieren días cortos (menos
de 14 horas de luz) para desarrollar yemas florales. Presentan generalmente
dos periodos de cosecha en la temporada. Variedades: Camarosa, Benicia,
Chandler, Camino real, Ventana, Palomar.
Plantas de día neutro. Variedades que presentan una menor respuesta al
fotoperiodo. Sólo requieren de temperatura adecuada, sobre 12˚C en el
suelo, para desarrollar yemas florales. Variedades: Albión, San Andreas,
Monterey.
Plantación de primavera - verano: Se realiza en cualquier zona que permita un
25
buen desarrollo de la planta antes de entrar al otoño. En este sistema la planta es
conservada en frío (-3 °C) desde julio, hasta que se lleva al campo, entre mediados
de diciembre y fines de enero. En variedades de día corto, las primeras flores
que aparecen pocas semanas después de plantadas se cortan para estimular el
crecimiento vegetativo de la planta, con esto se espera que aumente el número
de coronas.
Es necesario cortar los estolones desde que tienen pocos centímetros, para evitar
pérdida de energía de la planta, y así aumentar el número de coronas, para
evitar que se transforme en vegetativa.
Se obtiene alto rendimiento con frutas de mediano tamaño. En general son
plantaciones orientadas al mercado de la agroindustria (congelado) (Villagrán y
Zschau, 2012).
Plantación de otoño: A realizarse entre fines de abril y mayo; en zonas costeras o
con un microclima que permita un buen desarrollo de las plantas en los meses de
invierno con temperatura de suelo que permita el desarrollo radical de la planta,
es decir sobre 12°C.
En necesario la combinación de frío (entre 0 a 7°C) y fotoperiodo corto (menos
de 12 horas de luz), para una buena inducción de yemas florales. Se debe tener
en claro que no se puede suplir en cámaras frigoríficas todas las horas de frío que
la planta necesita, ya que es necesario la combinación frío y fotoperiodo corto,
para una buena inducción de yemas florales.
Al plantar en esta época, se debe elegir variedades que requieran de pocas
horas de frío para romper su latencia. Se obtiene fruta temprana de gran calidad
y de buen tamaño, pero el rendimiento es menor al de una plantación de verano.
No se corta la primera flor que aparece, esta se explota en forma comercial
(Villagrán y Zschau, 2012).

2.7 RIEGO

El riego localizado es el sistema más eficiente y comúnmente utilizado para el


suministro de agua en el cultivo de la frutilla. Puesto que el caudal es bajo, la
entrega de agua se realiza de forma puntual a un volumen de suelo determinado
y la pérdida de agua es menor; no rompe los agregados del suelo y es un
mecanismo adecuado para la realización de fertirrigación. Al evitar el contacto
de agua con el follaje, flores y frutos se mejora la sanidad del cultivo. El riego por
aspersión no es recomendable (Cámara de Comercio de Bogotá, 2015).
Con el sistema de riego por cinta se pueden regar suelos con pendiente y
aplicar fertilizante a través del agua de riego. La cinta va instalada con goteros
incorporados al centro de la platabanda. Los goteros van distanciados a 20 cm
con caudal de 1,1 a 1,2 L/h (Villagrán, 2012b).
Si bien, tanto la frecuencia de riego como la cantidad de agua en cada riego dependerá
del tipo de suelo y clima, se ha estimado que una hectárea de frutilla, requiere entre 35 - 40
m3 (35 – 40 mil litros) de agua por hectárea al día (0,7 litros planta/día) (Machado, 2013).
26
2.8 FERTILIZACIÓN

La dosis a aplicar de cada nutriente debe estar relacionada con el nivel de


rendimiento del huerto y de las propiedades químicas del suelo (análisis de suelo).
El cultivo requiere de nitrógeno, fósforo y potasio (NPK) como base, acompañado
de boro, calcio, zinc y magnesio que fomentarán una alta y sana producción
(Hirzel, 2013).
Nitrógeno (N). Promueve el crecimiento vegetativo y vigor de la planta, participa
en la formación de estolones y aumento de la actividad en las raíces. Una
deficiencia desarrolla sintomatología en hojas viejas, amarillentas y caídas, habrá
un lento desarrollo de la parte aérea y raíces. Un exceso en tanto, aumentará el
vigor de la planta formando tejidos más débiles y delgados, quedando expuestos
a enfermedades y plagas (Hirzel, 2013).
Aplicación total anual de 100 kg N/ha. Época de aplicación: 50% a la plantación
y 50% a fines de verano en establecimiento (en verano y otoño al año siguiente).
Forma de aplicación: por fertirrigación o al surco (González, 2012).
Fósforo (P). Ayuda al desarrollo de raíces y a una mayor floración, además de
participar en el almacenamiento de energía para la temporada siguiente. Una
deficiencia no presenta síntomas muy confiables, mientras que un exceso impide
la captación de zinc (Hirzel, 2013).
Dosis de aplicación según análisis de suelo: con resultados entre 0 – 15 ppm, 15 –
45 ppm, y mayores a 45 ppm; la recomendación de aplicación es de 110 – 130
kg P2O5/ha, 70 – 110 kg P2O5/ha y 0 - 70 kg P2O5/ha, respectivamente. Época
de aplicación: pre plantación, y otoño en años siguientes. Forma de aplicación:
incorporado (González, 2012).
Potasio (K). Favorece el uso eficiente del agua e impide el estrés en periodos de
ausencias de riego, mejora características organolépticas y tamaño del fruto,
mejora el rendimiento y resistencia a enfermedades y plagas. Una deficiencia se
hace notoria en el ápice y brotes, presentando zonas necróticas como pequeñas
quemaduras. Mientras que un exceso, puede inducir deficiencias de magnesio y
calcio.
Dosis de aplicación según análisis de suelo: con resultados menores a 75 ppm,
75 - 175 ppm y mayores a 175 ppm; la recomendación de aplicación es de 110
– 130 kg K2O/ha, 90 – 110 kg K2O/ha y 0 - 90 K2O/ha, respectivamente. Época
de aplicación: pre plantación y otoño en años siguientes. Forma de aplicación:
incorporado (González, 2012).

2.9 MANEJO DE LAS MALEZAS

La capacidad de interferencia que tiene el cultivo de las frutillas con las malezas
es muy baja, su arraigamiento superficial la hace poco competitiva, en especial
inmediatamente después del establecimiento.
Si bien existen varios métodos para el control de las malezas o para reducir
27
su infestación, en la práctica ninguno de ellos por sí sólo es suficiente, siendo
recomendable considerar todas las posibles estrategias que están al alcance.
El uso de productos químicos es una práctica que se ha generalizado, y en la
práctica existe una baja disponibilidad de herbicidas factibles de utilizar en las
épocas de desarrollo de las frutillas. Por lo cual es necesario considerar a los
herbicidas como un complemento a otros sistemas de control. Ante todo, la
prevención adquiere gran importancia.
Se recomienda que el cultivo precedente de las frutillas sea alguno muy
competitivo o alguno que haya obligado a un buen control de malezas; en esto
se refiere que venga de cereal y no de una leguminosa y en lo posible no dejar el
suelo sin cultivo; incluso es factible colocar alguna cubierta de centeno previo a
la plantación para evitar el crecimiento de malezas.
Dentro de las estrategias a considerar en el manejo de las malezas se encuentran
las prácticas culturales como fertilización, variedad, manejo de plagas y
enfermedades. Desmalezado de perímetro de la plantación. Preparación de suelo,
el uso de cubiertas orgánicas, solarización, plásticos y herbicidas (Pedreros, 2013).

2.10 MANEJO DE PODA EN FRUTILLAS

Poda de estolones. Al permitir el desarrollo de los estolones, se debilita la planta


con la consiguiente menor producción de frutos. Además hay una disminución
de la producción en la primavera siguiente, ya que la planta tiene una respuesta
vegetativa y disminuye la respuesta a la inducción floral (Villagrán y Zschau, 2012).
Poda de hojas. Consiste en la eliminación de hojas adultas que ya no son
funcionales, denominadas “hojas parásitas”, como también todos los restos de
inflorescencias, cuidando de no dañar las coronas de la planta. La intensidad de
la poda dependerá del vigor de la planta y del objetivo perseguido.

Época de podas
Poda de invierno (cultivar día corto y neutro). Labor realizada a fines de invierno
en zonas con heladas tardías (valle central), y a mediados de invierno en zonas de
clima templado (costa) con el objetivo de adelantar la entrada en producción
en primavera.
Poda de verano (cultivar día corto). Según la variedad y vigor, se puede realizar
durante los meses de verano, con el objetivo de disminuir el crecimiento vegetativo
de las plantas (plantas sin floración), además de favorecer el crecimiento de un
nuevo follaje. La poda debe ser realizada al término de la primera floración para
no retrasar la segunda floración (Villagrán y Zschau, 2012).

2.11 ENFERMEDADES

CORAZÓN ROJIZO (Phytophthora fragariae)


Enfermedad frecuente en plantaciones mal manejadas. Se afectan sólo las raíces,
las que presentan el centro de color rojizo oscuro y una corteza que se desprende
con facilidad. Como consecuencia se genera clorosis, marchitez y necrosis de
28
las hojas. Estos síntomas aéreos se observan de preferencia desde mediados de
primavera y se acentúan en el verano. Una vez establecido el patógeno en el
suelo, es prácticamente imposible su erradicación. La enfermedad se transmite
entre plantas a través de zoosporas o por el contacto de raíces.
El manejo de la enfermedad considera establecer el cultivo en suelos sin problemas
de drenaje y el uso de camellones. Evitar el daño de insectos en las raíces, ya
que las heridas favorecen la entrada del patógeno. En caso de presentarse la
enfermedad, se recomienda la eliminación de plantas con síntomas y aplicación
de fungicidas (Villagrán, 2012).

PUDRICIÓN DE LA CORONA (Phytophthora cactorum)


El principal síntoma que la diferencia de la anterior, está en el centro de la corona,
la cual adquiere una coloración rojiza a café oscuro. Estas lesiones crecen hasta
abarcar toda la corona, el follaje deja de recibir agua y se marchita para luego
secarse en forma uniforme, a diferencia de la patología anterior en que el secado
comienza en la periferia. La enfermedad se ve favorecida por suelos pesados
con mal drenaje, así como la presencia de malezas, exceso de riego y daño por
insectos (Villagrán, 2012).
La facilidad de transmisión entre plantas es mayor que en corazón rojizo, de allí la
importancia de revisar las plantas que provienen de vivero. Cuando aparecen las
primeras plantas enfermas, estas se deben arrancar para evitar su diseminación. Luego
se pueden realizar las prácticas recomendadas para corazón rojizo (France, 2013).

RIZOCTONIOSIS (Rhizoctonia solani)


El hongo se encuentra normalmente en el suelo, sobre todo en aquellos con
cultivos como leguminosas, solanáceas y cucurbitáceas. Se presenta de forma
individual o formando un complejo de hongos, siendo común que se asocie a
Fusarium y Cylindrocarpon. Este complejo de hongos es una de las principales
causas del decaimiento de las plantaciones durante el segundo año de cultivo.
Los síntomas aéreos son clorosis, disminución del crecimiento, aborto de flores,
fruta que tarda en madurar, pequeña o se seca en la planta. Se observa
necrosis parcial de raíces primarias, las que adquieren una coloración negra y
deshidratada. El hongo se disemina exclusivamente como micelio o esclerocios, a
diferencia de los otros hongos que producen conidias o esporas. Por consiguiente
su diseminación a distancia es restringida, salvo cuando se transportan plantas.
Una vez que la enfermedad está presente resulta muy difícil sanar las plantas.
Se deben evitar suelos con problemas de drenaje, suelos después de cultivos
como papas, tomates o leguminosas. El uso de camellones, las inoculaciones
de las raíces y el suelo con Trichoderma al momento de la plantación también
ayudan a prevenir el desarrollo de la enfermedad, al igual que las aplicaciones
de fosfitos, siempre y cuando se realicen en forma regular y antes que aparezcan
los síntomas. En caso de presentarse la enfermedad se recomienda eliminar las
plantas sintomáticas para evitar la diseminación (France, 2013).

OÍDIO (Sphaerotheca macularis f. sp. Fragariae)


Cualquier parte aérea de la planta puede ser afectada, pero normalmente se
encuentra superficialmente en hojas, pecíolos y frutos, los que pueden quedar
29
completamente cubiertos de un polvillo blanquecino. Los frutos maduros también
desarrollan esta capa polvorienta y blanquecina sobre su superficie, terminando
con una consistencia blanda.
El manejo incluye el uso de variedades resistentes, huertos bien ventilados,
eliminación de hojas viejas y residuos de plantas. Sobre las aplicaciones de
fungicidas, lo más común es el azufre elemental que es preventivo y efectivo.
Las aplicaciones deben comenzar temprano en la temporada. Los fungicidas
sistémicos son más eficientes que el azufre, pero de mayor valor. Otras alternativas
de control son las aplicaciones foliares de sales de fosfato, detergentes y aceites
finos, los que pueden ayudar a disminuir las aplicaciones de fungicidas químicos.
Para control biológico existe la bacteria Bacillus subtilis o un hongo Ampelomyces
quisqualis (France, 2013).

Fuente: [Link]
Figura 10. Micelio de Sphaerotheca macularis sobre hojas y fruto de frutilla

VIRUELA (Ramularia tulasnei)


Principal enfermedad foliar de la frutilla. El síntoma característico es la presencia
de pústulas de bordes bien definidos de color púrpura con el centro de color
café claro o plomizo. Condiciones que favorecen el desarrollo de la enfermedad
son climas lluviosos y temperaturas entre 20 a 25°C. El reservorio del inóculo son
restos de hojas y pecíolos enfermos de la temporada anterior.
Medidas preventivas consideran plantaciones bien ventiladas y el uso de plantas
sanas. La viruela normalmente es controlada con el manejo que se le da a la pudrición
gris, siendo efectiva la poda y eliminación de las hojas enfermas (France, 2013).

Figura 11. Pústulas foliares causadas por Ramularia tulasnei


Fuente: [Link]
30
PUDRICIÓN GRIS (Botrytis cinerea)
Principal problema sanitario de la frutilla, el daño se concentra en flores y frutos,
aunque también se pueden afectar las hojas. El síntoma en frutos maduros se
observa con pudrición blanda acompañada de una masa de micelio y conidias
de color plomo. El hongo puede crecer desde 0°C, por ende, durante poscosecha
la presencia de un fruto enfermo puede terminar pudriendo todos los frutos
adyacentes. Al final de la temporada, el micelio del hongo se agrega en estructuras
compactas y de color negro llamadas esclerocios, las cuales resisten el invierno.
Consideraciones de manejo son evitar altas densidades de plantación, y dosis altas
de nitrógeno, por el contrario, aplicaciones de calcio mejoran la resistencia de la
fruta al ataque de Botrytis. Eliminación de restos vegetales y frutos. El control químico
se debe implementar desde el periodo de floración si las condiciones son propicias
para el desarrollo del hongo (follaje mojado y temperaturas mayores a 15°C).
Respecto al control biológico, existen productos a base del hongo Trichoderma y
la bacteria Bacillus subtilis, los que pueden ser aplicados en primavera (en verano
no son recomendables por la corta persistencia que tienen) (France, 2013).

Figura 12. Micelio superficial en frutilla, causado por Botrytis cinerea


Fuente: Scott Bauer, USDA Agricultural Research Service, [Link]

2.12 PLAGAS

PULGONES
Pulgón de la frutilla Chaetosiphon fragaefolii y Chaetosiphon thomasi, serían
las especies más frecuentes, aunque también pueden encontrarse otras como
Myzus persicae, Macrosiphum euphorbiae y Aphis gossypii.
Corresponden a pequeños insectos de entre 1,0 a 2,5 mm de largo, y de tonos
verdes. Se encuentran en el envés de las hojas durante todo el año en poblaciones
que aumentan principalmente a partir de la primavera. Su alimentación provoca
enrollamiento y deformaciones en las hojas, además de favorecer la aparición
de fumagina. El mayor daño lo causa su capacidad de transmitir enfermedades
causadas por virus. Un ataque alto de pulgones puede producir la disminución del
rendimiento (mínimo crecimiento y escasa a nula fructificación), enrollamiento
de hojas, clorosis. Además, los restos de piel (mudas) quedan adheridos a la fruta
lo que reduce la calificación de la fruta fresca.
31
Como control cultural es necesario no sobre fertilizar con nitrógeno. Existe control
natural con agentes que regulan las poblaciones de los pulgones (chinitas,
avispas parasitoides, sírfidos, hongos entomopatógenos, etc.). Control químico:
existen aplicaciones de insecticidas sistémicos principalmente, respetando dosis,
época de aplicación, registro y carencias del producto (Cisternas, 2013).

Figura 13. Estados inmaduros y hembras adultas ápteras de Myzus persicae


Fuente: University of Florida

TRIPS
Trips de las flores, trips de la cebolla, trips negro de las flores. Frankliniella occidentalis,
Thrips tabaci, Frankliniella australis, serían las principales especies asociadas al cultivo.
Insectos de tamaño pequeño y de apariencia frágil. Los estados de larva y adulto
se alimentan de los tejidos tiernos. Los daños pueden ser causados por la ovipostura
y/o por efecto de la alimentación, lo que producirá russet y bronceado en el
fruto bajo los sépalos. Producto de un ataque severo los frutos pueden presentar
deformaciones y bronceado en alguna fracción de la cosecha.
El control cultural incluye mantener el huerto con una reducida presencia de malezas o
plantas hospederas tales como la correhuela, yuyo, rábano, diente de león, etc. El control
químico en tanto, considera aplicaciones de productos registrados (Cisternas, 2013).

Figura 14. Frankliniella occidentalis


Fuente: [Link]
32
BURRITOS
Cabrito, burrito, capachito, gorgojo. Aegorhinus superciliosus, Aegorhinus
phaleratus, Otiorhynchus sulcatus, Otiorhynchus rugosostriatus, Naupactus
xanthographus, Graphognatus leucoloma y Naupactus cervinus, serían las
principales especies presentes en el cultivo.
Los estados adultos se encuentran en el huerto desde fines de primavera hasta
principios de otoño según la especie. La alimentación de los adultos ocurre
principalmente en las hojas, a diferencia de las especies de Aegorhinus que
pueden cortar los pecíolos de hojas y frutos y en menor medida consumir follaje.
El estado larval produce el mayor daño al consumir y dañar raíces y raicillas.
El control considera verificar la sanidad de las plantas en origen, monitoreo de
huerto. Control biológico: el uso de hongos entomopatógenos específicos para
algunas de las especies. Control químico: aplicación de insecticida de suelo,
incorporándolo cuando se hayan detectado larvas.

Figura 15. Estado de larva y adulto del cabrito del frambueso, Aegorhinus superciosus
Fuente: Parra et al., 2009

GUSANOS BLANCOS
San Juan, pololitos. Sericoides viridis, Sericoides convexa, Sericoides spp.,
Hylamorpha elegans, Brachysternus prasinus, Tomarus villosus, Phytholaema
herrmanni son las principales especies detectadas en el cultivo.
Los estados adultos se alimentan del follaje de diversas especies arbóreas y
arbustivas. Su actividad es principalmente crepuscular y nocturna, durante el día
se introducen en el suelo donde ponen los huevos. La larva es el estado que
produce el daño más importante ya que se alimenta de las raíces. Las heridas
causadas por el insecto predisponen a la planta a infecciones de patógenos que
atacan el sistema radical. Las larvas son cilíndricas, blancas y en reposo forman
una típica letra “C”, siendo la característica principal sus tres pares de patas.
Los gusanos blancos presentes en el suelo deben combatirse antes del periodo
de plantación. Existen controladores naturales como aves, avispas y moscas
parasitoides, hongos entomopatógenos y algunos depredadores. El control
químico considera aplicación de insecticida incorporándolo al suelo cuando se
hayan detectado larvas antes de la plantación. Aplicación de insecticidas para
33
el control de los adultos, siendo una medida de control eficaz, utilizar productos
registrados respetando los periodos de carencia (Cisternas, 2013).

Figura 16. Estado adulto y larva de Pololo verde, Hylamorpha elegans


Fuente: [Link] y [Link]

GUSANOS CORTADORES
Gusano cortador, cuncuna de las hortalizas, gusano del choclo. Agrotis bilitura,
Agrotis ipsilon, Agrotis lutescens, Copitarsia consueta, Feltia malefida, Heliothis zea,
Peridroma saucia son las principales especies detectadas atacando al cultivo.
El estado adulto corresponde a una mariposa de vuelo crepuscular y nocturno,
atraída por las luces. Los huevos son depositados de forma aislada o en grupos
sobre las hojas, flores y/o frutos. Los daños en las plantas, coronas, follaje y frutos
los producen el estado de larva de las distintas especies. El periodo más crítico
ocurre en plantas nuevas.
Una buena preparación del suelo y control de las malezas antes y después
de la plantación permitirá una baja incidencia de gusanos cortadores. Poda
de plantas de segundo año y retiro de restos vegetales. Control natural por
microavispas parasitoides de huevos, avispas y moscas parasitoides de larvas y
pupas, nemátodos entomopatógenos y algunos depredadores. Control biológico
con aplicación curativa de Bacillus thuringiensis (comercial). Control químico con
aplicaciones de insecticidas registrados respetando los periodos de carencia
para el control de larvas es una medida de control eficaz, cuando más del 10%
de las plantas pequeñas tengan presencia de daños en follaje (Cisternas, 2013).

Figura 17. Estado adulto y larva de Agrotis ipsilon


Fuente: University of Florida
34
ARAÑITAS (Tetranychus urticae)
Ácaro de tamaño muy pequeño, coloración verde amarillento y presenta una
mancha oscura a cada lado del cuerpo. Los huevos son depositados en el envés
de las hojas y tallos verdes, en forma aislada y entre hilos sedosos. Las hembras se
activan en primavera y ascienden al follaje atacándolo entre octubre y abril. El
primer indicio de ataque es un característico plateado, un fino moteado clorótico
de las hojas, que luego se tornan cloróticas, bronceadas y pardo rojizas hasta
secarse. El daño se manifiesta, además, a través de la detención del crecimiento
y deformación de brotes.
Fundamental será la sanidad de las plantas de vivero y la eliminación de fuentes de polvo,
así como el riego, fertilización y vernalización óptima. El ácaro es controlado naturalmente
por otras arañitas depredadoras e insectos depredadores. La especie desarrolla
rápidamente resistencia a los acaricidas, por lo que se deberá evitar aplicaciones no
justificadas, rotando productos según su modo de acción (Cisternas, 2013).

Figura 18. Arañita bimaculada, Tetranychus urticae


Fuente: University of Florida

2.13 COSECHA

La frutilla es una fruta no climatérica, es decir, no mejora sus características


organolépticas después de ser cosechada, sólo se intensifica su color y disminuye
firmeza de fruto con el paso del tiempo, viéndose afectada la calidad del fruto.
Además posee una alta tasa respiratoria, por lo que los cuidados de postcosecha
son fundamentales para la viabilidad de la fruta.
El indicador de cosecha se basa en el color del fruto, y éste dependerá del uso.
Para exportación en fresco, el color será anaranjado parejo. Para el mercado
nacional en fresco, puede tener 3/4 de color rojo y para congelado debe estar
roja en su totalidad y sin cáliz (Villagrán, 2012c).

Figura 19. Secuencia de crecimiento y maduración de la frutilla


Fuente: [Link]
35
Problemas en poscosecha
Pudriciones. Las pudriciones más recurrentes son aquellas producidas por los
hongos Botrytis cinerea, Rhizopus spp. y Penicillium spp. Estos patógenos se
manifiestan inicialmente y en forma precoz en las heridas y golpes en los frutos.
Deshidratación. La frutilla tiene alta tasa de pérdida de agua, que es acelerada
por condiciones de temperatura en la cosecha. La pérdida de un 4% de su peso
en agua se nota inmediatamente en la piel arrugada.
Daños mecánicos. Estos corresponden a golpes, heridas y compresión. En un
principio los daños no son notorios, para manifestarse luego en el almacenamiento.
La mayor parte de ellos se produce por mal trato de la fruta en cosecha, selección,
o embalaje.
36
37

3. Aspectos
económicos

3.1 SUPERFICIE Y PRODUCCIÓN MUNDIAL

Producción mundial
Según Vivas (2012), el mayor productor a nivel mundial es Estados Unidos, con más
de 800.000 toneladas anuales, representando el 30% de la producción mundial.

Las mayores producciones se encuentran enfocadas en los continentes de


Europa y Asia, representados cada uno con un 35% aproximadamente respecto
de la producción total de frutillas.

Figura 20. Producción mundial de frutillas


Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de FAOSTAT.

Principales productores a nivel mundial


A continuación, se señalan los principales países con mayor superficie cosechada
de frutillas a nivel mundial. Al respecto, China se posiciona en el primer lugar
con una participación del 30,5% aproximadamente. En segundo lugar le
38
sigue China Continental con una superficie cosechada de 113.000 hectáreas,
correspondientes al 30,3% respecto del total de la superficie cosechada; y en
tercer lugar se encuentra Polonia con 14,1% de superficie cosechada. Por otra
parte, Chile se ubica en la posición número 30 con una participación de un 0,4%
aproximadamente correspondiente a una plantación de 1.649 hectáreas.
Cuadro 9. Superficie cosechada (ha) y participación porcentual de los países productores respecto de la producción
mundial (año 2014)
Localidad Superficie cosechada (ha) Participación (%)
China 113.797 30,5
China, Continental 113.300 30,3
Polonia 52.673 14,1
Federación de Rusia 27.700 7,4
Estados Unidos de América 24.239 6,5
Alemania 15.352 4,1
Turquía 13.423 3,6
México 9.966 2,7
Belarús 9.000 2,4
Ucrania 8.200 2,2

Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de FAOSTAT.

Participación mundial del cultivo


China se posiciona en el primer lugar de participación a nivel mundial,
representando cerca de un 38% respecto del total, pero además de ser líder en
producción, también lo es en las superficies cosechadas puesto que representa
el 30,5% de las superficies cosechadas, siendo un total anual de 113.797
hectáreas. En el segundo lugar se encuentra China Continental con un total
de 3.113.000 toneladas producidas en el año 2014, representando un 38% de la
producción total y además ocupa el segundo lugar de superficie cosechada con
aproximadamente 113.300 hectáreas. Por otro lado Chile se ubica en el vigésimo
lugar de producción con un promedio anual de 43.706 toneladas producidas.

Figura 21. Participación mundial en la producción de frutillas


Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de FAOSTAT
39
3.2 COMERCIO INTERNACIONAL
Formas de comercialización
Dentro de las formas de comercialización de frutilla, se encuentra en su estado
fresco, congelado y frutillas procesadas o en conserva. A continuación se detalla
el volumen de exportaciones a nivel mundial, donde se observa que tanto
frutillas en su estado fresco como congeladas han aumentado en cantidades
exportadas, sin embargo las frutillas preparadas se mantiene constante en las
cantidades exportadas (Figura 22).

Figura 22. Volumen de exportaciones a nivel mundial

Dentro de los principales países exportadores de frutillas frescas en el año 2013


fueron España y Estados Unidos, por otro lado, el país con menos exportación de
frutilla fresca.

Figura 23. Exportaciones de frutillas frescas año 2013

Los países con mayores volúmenes de exportación de frutilla congelada durante


el año 2013 fueron China y Polonia, por otro lado, Chile ocupa el lugar número
nueve en volumen de exportación.
40

Figura 24. Exportaciones de frutillas congeladas

3.3 IMPORTACIONES Y EXPORTACIONES DE FRUTILLA FRESCA


Principales importadores de frutilla fresca
Dentro de los principales países importadores de frutilla fresca se encuentra Estados
Unidos, quien en los últimos diez años ha importado alrededor de 116 mil toneladas en
promedio. Le sigue en importancia en términos de volúmenes importados Alemania
con un volumen promedio de 101 mil toneladas en el mismo periodo de tiempo.

Figura 25. Países importadores de frutilla fresca


Fuente: Elaboración propia con datos de TradeMap

Países exportadores de frutilla fresca


Dentro de los principales países a nivel mundial con mayores volúmenes de
exportación de frutilla fresca se encuentra España con alrededor de 252 mil
toneladas promedio entre los años 2007 al 2016, le sigue en importancia Estados
Unidos con cerca de 136 mil toneladas en promedio, en igual periodo de tiempo.
41

Figura 26. Países exportadores de frutilla fresca


Fuente: Elaboración propia con datos de TradeMap.

Exportación nacional de frutilla fresca


Los volúmenes exportados de frutilla fresca a nivel nacional durante los años 2007
y 2016 se muestran en la Figura 27. Se observa una tendencia clara a la merma de
los volúmenes exportados, comenzando durante el año 2007 con 130 toneladas,
mientras que en el año 2015 sólo se exportaron 3 toneladas.

Figura 27. Exportaciones de frutilla en Chile


Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de TradeMap.

Importación nacional de frutilla fresca


Los volúmenes importados de frutilla fresca a nivel nacional durante los años 2007
y 2016 se muestran en la Figura 28. Durante el periodo informado, sólo se han re-
portados dos eventos de importaciones, en el año 2010 con 5 toneladas, y el año
2016 con 1 tonelada.
42

Figura 28. Importaciones de frutilla en Chile


Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de TradeMap.

3.4 IMPORTACIONES Y EXPORTACIONES DE FRUTILLAS SIN


COCER O COCIDAS EN AGUA O VAPOR, CONGELADAS, CON
ADICIÓN DE AZÚCAR U OTRO EDULCORANTE

Principales importadores de la frutilla sin cocer o cocidas en agua o vapor,


congeladas, con adición de azúcar u otro edulcorante
En el siguiente gráfico se muestran los 10 mayores importadores de frutillas en
un promedio de 10 años. Estados Unidos se ubica en el primer lugar con 95.331
toneladas de frutillas; en el segundo lugar se encuentra Alemania, con un total
de 84.066 toneladas entre los años 2007 y 2016; le sigue Francia con 50.741
toneladas de frutillas; y en el décimo lugar se encuentra Arabia Saudita, con una
importación de 12.015 toneladas de frutillas.

Figura 29. Importaciones de los 10 principales importadores de frutillas


Fuente: Elaboración propia con datos de TradeMap.
43
Principales exportadores de frutilla sin cocer o cocidas en agua o vapor,
congeladas, con adición de azúcar u otro edulcorante
Dentro de los principales exportadores de frutillas se encuentra China, con una
exportación de 100.904 toneladas; le sigue Polonia, con una exportación de 92.882
toneladas de frutillas; en el tercer lugar se posiciona México, quien en promedio
de los años 2007 al 2016 exportó 75.111 toneladas; mientras que en la posición
número 10 se encuentra Egipto con 17.114 toneladas de frutillas exportadas.

Figura 30. Principales exportadores de frutillas procesadas


Fuente: Elaboración propia con datos de TradeMap.

Exportaciones nacionales de frutilla sin cocer o cocidas en agua o vapor,


congeladas, con adición de azúcar u otro edulcorante
En la Figura 31 se muestran las exportaciones realizadas a nivel nacional, en donde
se observa que en el año 2007 se presenta la mayor exportación con 23.649
toneladas de frutillas; mientras que el año 2012 se registró la menor cantidad de
exportación, con un total de 14.834 toneladas; sin embargo, en el año 2016 se
registran exportaciones de 19.279 toneladas de frutillas.

Figura 31. Principales Exportaciones de Chile


Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de TradeMap.
44
Importaciones nacionales de frutilla sin cocer o cocidas en agua o vapor,
congeladas, con adición de azúcar u otro edulcorante
En cuanto a las importaciones realizadas por Chile entre los años 2007 al 2016
se aprecia que en el año 2008 se presenta la mayor cantidad de toneladas
importadas, correspondientes a 1.542 toneladas de frutillas. El año en que menos
cantidades se importaron fue en el 2009, con tan solo 191 toneladas; mientras
que en el año 2016 se registraron importaciones de 1.302 toneladas de frutillas.

Figura 32. Principales Importaciones de Chile


Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de TradeMap.

3.5 SUPERFICIE Y PLANTACIÓN EN CHILE


En los últimos años el establecimiento del cultivo de la frutilla ha presentado una
disminución en cuanto a superficie.

La disminución de las plantaciones de frutillas en Chile se produce por factores


climáticos. La cantidad de frutilla que se está recolectando actualmente, es un
60 por ciento menos, debido a las bajas temperaturas, que la recolectada en
estas mismas fechas de la pasada campaña1.

Superficie plantada por regiones


La mayor parte de la superficie plantada se encuentra concentrada en las regiones
Metropolitana y del Maule, con 440,8 y 261,4 hectáreas, respectivamente.

1 Caída en la producción de las frutillas en un 60%, Inversión Finanzas (2017)


45

Figura 33. Superficie de frutilla en Chile


Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos del INE.

Variación nacional de plantaciones de frutillas


Durante los últimos años, el cultivo de la frutilla ha experimentado una caída de
superficie de establecimiento en Chile. En el año 2015 presentaba 1.018 hectáreas,
mientras que en el año 2016 presentó 963 hectáreas plantadas. Particularmente
la Región de Coquimbo presentó una disminución de 37,1% y la Región de
Valparaíso registró una disminución de un 15,5%.

Cuadro 10. Variación nacional del establecimiento de la frutilla


Superficie (hectáreas) Variación (%)
Región
2015 2016 2016/2015

Total 1.018,0 962,7 -5,4


Arica y Parinacota 6,6 6,1 -8,2
Atacama - - -
Coquimbo 32,7 20,6 -37,1
Valparaíso 100,2 84,7 -15,5
Región Metropolitana 418,1 440,8 5,4
O’Higgins 22,9 36,1 57,3
Maule 351,0 261,4 25,5
Biobío 31,7 39,5 24,5
La Araucanía 32,0 50,9 59,0
Resto País 22,8 22,8 0,0

La Figura 34 muestra las variaciones que han presentado las plantaciones en el


país, en donde se observa que la zona sur de Chile ha aumentado la superficie
plantada aproximadamente en un 33%. Sin embargo, en la zona norte se presenta
una disminución de aproximadamente un 20% de la superficie plantada.
46

Figura 34. Variación de la superficie plantada del cultivo de la frutilla


Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de Odepa.

3.6 ANÁLISIS ECONÓMICO


Se ha elaborado una estimación del resultado económico de un huerto de
frutilla para la Región del Biobío. Para esta estimación se consideraron los costos
de establecimiento de 1 hectárea con una densidad de plantación de 60.000
plantas/ha. El horizonte de evaluación es de 2 años y la producción para el primer
y segundo año corresponde a 60.000 y 30.000 kg/ha respectivamente.
Los costos de establecimiento fueron considerados de acuerdo a los datos
entregados por los productores de la zona.
Cuadro 11. Costos de establecimiento, frutilla (1 ha)
Ítem Costos ($)/ha (pesos chilenos)
Labores 2.255.000
Mano de obra 7.128.000
Insumos 5.870.100
Otros 300.000
Total costos directos 15.553.100

La estructura de costos considera los costos de labores (análisis de suelos,


cultivador, entre otros), el costo de la mano de obra asociado con la fertilización,
control de malezas, riego y finalmente, el costo de los insumos del establecimiento
relacionado con el valor de las plantas, fertilizantes, fungicida y otros costos.
Cuadro 12. Costos directos de producción, frutilla (1 ha)
Ítem Costos ($)/ha año 1 Costos ($)/ha año 2
Labores 109.250 115.000
Mano de obra 7.083.000 4.140.000
Insumos 2.084.258 2.137.700
Otros costos 770.950 634.635
Total costos directos 10.047.458 7.027.335
47
Para el cálculo de los ingresos, se decidió trabajar con un precio promedio de
mercado de 0,8 US$ por kilo de frutilla y un tipo de cambio de $620/US$.
El costo de mantención anual del cultivo se reajusta es un 5% anual la mano de
obra y en un 2,5% los insumos, ya que estos presentan menos cambios a través del
tiempo en comparación a los costos de mano de obra.
La inversión del proyecto corresponde a los costos de instalación y el capital de
trabajo, que corresponde a los recursos iniciales necesarios para completar un
ciclo productivo de la frutilla. El capital de trabajo para el funcionamiento del
primer año corresponde a los costos directos de producción.
Mediante la proyección de los ingresos y los costos de producción, un horizonte
de evaluación de 2 años y una inversión inicial asociada a la implementación
y el capital de trabajo. El resultado de la evaluación económica se refleja en
un aumento de riqueza para quien realice la inversión de 6 millones de pesos
($6.269.795) representado por el valor actual neto (VAN). En relación con la
rentabilidad de la producción de frutilla, esta es un 30,6%; la riqueza del proyecto
es 1,24 veces el valor de la inversión inicial.
Estos resultados estarían indicando que el cultivo de la frutilla es rentable para la
Región del Biobío, siempre y cuando se cumplan los parámetros aquí indicados.
Cuadro 13. Indicadores de evaluación económica, frutilla (1 ha)
Indicadores
VAN (12%) 6.269.795

TIR1 30,6%

TIR2 30,6%

TIR3 30,6%

IR 1,24

El análisis de sensibilidad se basa en indicar cuánto es el impacto de variables


críticas (o cambiantes) en la conveniencia del proyecto, siendo el tipo de cambio
y el precio del kilo las que tienen mayor cantidad de riesgo e impacto en el
proyecto. Se consideró un cambio en un 10 y 20% en el precio (al alza o baja)
y un 5 y 10% en el tipo de cambio (al alza o baja) para ver el comportamiento
del VAN del proyecto. Resulta interesante destacar, ante una caída de un 20%
en el precio del kilo de la frutilla y una baja en el 10% del tipo de cambio, la
conveniencia del proyecto no se ve alterada, siendo este un escenario bastante
pesimista para el cultivo pero que aun así es rentable.
Cuadro 14. Análisis de sensibilidad, frutilla (1 ha)
Precio de mercado
-20% -10% Promedio 10% 20%
Tipo de cambio

-10% -4.491.634 -1.032.603 2.426.427 5.885.458 9.344.488 -10%


-5% -2.954.287 696.912 4.348.111 7.999.310 11.650.509 -5%
Promedio -1.416.940 2.426.427 6.269.795 10.113.162 13.956.529 Promedio
5% 120.407 4.155.942 8.191.478 12.227.014 16.262.550 5%
10% 1.657.754 5.885.458 10.113.162 14.340.866 18.568.570 10%
48
ANEXO 1.
Flujo de caja proyectada de 1 hectárea de frutilla

0 1 2
kg/ha Total - 60.000 30.000
Precio US$/kg - 0,8 0,8
Tipo de Cambio - 620 620
Ingreso por venta - 29.760.000 14.880.000
Costos directos - 10.047.458 7.027.335
Margen Bruto - 19.712.542 7.852.665
Inversión -15.553.100 - -
Var. Capital de trabajo -10.047.458 - -
Rec. Capital de Trabajo - - 10.047.458
Flujo de Caja -25.600.558 19.712.542 17.900.123

3.7 ANÁLISIS ECONÓMICO CON CAMBIO CLIMÁTICO

A continuación, se presentan los resultados del análisis de factibilidad económica


de la frutilla para la Región del Biobío, realizando un análisis de sensibilidad de
rendimiento, considerando que estos podrían verse disminuidos frente a un clima
algo más adverso e inestable.

Análisis con rendimiento de 40.000 kg/ha


Si bien los precios son un elemento importante a la hora de evaluar los proyectos,
los rendimientos también son otro factor relevante a la hora de tomar decisiones,
es por esto por lo que se considerarán dos escenarios donde los rendimientos
serán menores a los óptimos, con el fin de observar el impacto que tendrá el
proyecto en cada uno de los casos.

Para dicho análisis se tomarán como base los costos utilizados anteriormente,
viéndose afectados algunos de ellos por la baja en los rendimientos a partir de los
distintos escenarios propuestos.

Cuadro 15. Costos directos de producción, frutilla (1 ha)


Ítem Costos ($)/ha año 1 Costos ($)/ha año 2
Labores 109.250 115.000
Mano de obra 5.083.000 3.140.000
Insumos 2.084.258 2.137.700
Otros costos 670.950 584.635
Total costos directos 7.947.458 5.977.335

En cuanto a la inversión inicial, ésta considera los costos asociados al


establecimiento del cultivo sin alteraciones a raíz del cambio climático ni a la
baja en el rendimiento (Cuadro 11).

Para el análisis se consideró un rendimiento de 40.000 kg/ha, conservando la


misma proporción de rendimientos durante los años de producción.
49
Cuadro 16. Rendimiento promedio por año (kg/ha), frutill

Año 1 2
Rendimiento 40.000 20.000

Para la proyección del flujo de caja a 2 años se tomaron como parámetros: un


rendimiento promedio de 40.000 kg/ha para el primer año y de 20.000 kg/ha para
el segundo año; un tipo de cambio de $620 y un precio de venta de 0,8 dólares el
kilo. En este caso, con un rendimiento de 40.000 kg/ha los recursos que genera el
proyecto no compensan la inversión inicial, provocando una pérdida de riqueza
de $ 3.403.484 con una tasa de descuento de 12%. El proyecto de frutilla presenta
una rentabilidad máxima de 0,8%, representado por la Tasa Interna de Retorno
(TIR) y un Índice de Rentabilidad (IR) de 0,86 (Anexo 2).

De forma complementaria a la evaluación económica, se realizó un análisis de


sensibilidad para ver el comportamiento del Valor Actual Neto (VAN) cuando
el tipo de cambio tiene una caída o un alza de un 5 y 10% y, con el precio de
mercado cuando éste presenta un alza o una caída de un 10 y 20%. El Cuadro 18,
representa el VAN para diferentes combinaciones de precios y tipos de cambio,
en donde se destaca que un aumento en el precio de un 20% aumenta el VAN a
$1.721.006, siendo este escenario muy favorable para quien realice el proyecto,
considerando la gran baja en los rendimientos planteados.

Cuadro 17. Análisis de sensibilidad, frutilla (1 ha)


Precio de mercado
-20% -10% Promedio 10% 20%

-10% -10.577.769 -8.271.749 -5.965.728 -3.659.708 -1.353.688 -10%


Tipo de cambio

-5% -9.552.871 -7.118.739 -4.684.606 -2.250.473 183.659 -5%


Promedio -8.527.973 -5.965.728 -3.403.484 -841.239 1.721.006 Promedio
5% -7.503.075 -4.812.718 -2.122.361 567.996 3.258.353 5%
10% -6.478.177 -3.659.708 -841.239 1.977.231 4.795.700 10%

Análisis con rendimiento mínimo


Finalmente se analizará el rendimiento mínimo que debe tener un huerto de frutilla
para que el VAN del proyecto sea 0 y el Índice de Rentabilidad (IR) sea igual a 1,
ósea cuando no existe pérdida ni ganancia al realizar el proyecto.

Para este caso los costos directos en los que deberá incurrir el agricultor son los
que se señalan a continuación (Cuadro 19).

Cuadro 18. Costos directos de producción, frutilla (1 ha)


Ítem Costos ($)/ha año 1 Costos ($)/ha año 2
Labores 109.250 115.000
Mano de obra 5.786.688 3.491.844
Insumos 2.084.258 2.137.700
Otros costos 706.135 602.227
Total costos directos 8.686.330 6.346.771
50
En cuanto a la inversión inicial, ésta considera los costos asociados al
establecimiento del cultivo sin alteraciones a raíz del cambio climático ni a la
baja en el rendimiento (Cuadro 11).

Para el análisis se consideró un rendimiento de 47.037 kg/ha, conservando la misma


proporción de rendimientos durante los años de producción (ver cuadro 20).

Cuadro 19. Rendimiento promedio por año (kg/ha), frutilla

Año 1 2
Rendimiento T 47.037 23.518

Para la proyección del flujo de caja a 2 años se tomaron como parámetros: un


rendimiento promedio de 47.037 kg/ha en el primer año y 23.518 kg/ha en el
segundo, siendo estas cantidades las mínimas que debe rendir un huerto para
no obtener pérdidas ni ganancias en el proyecto; un tipo de cambio de $620 y
un precio de venta por kilo de 0,8 dólares. El aumento de riqueza que genera el
establecimiento de una hectárea para quien realiza la inversión equivale a $0,
presentando una disminución de $6.269.795 con respecto a la situación original,
calculado a partir del VAN, con una tasa de descuento de 12%. El proyecto de
frutilla presenta una rentabilidad máxima de 12%, representado por la Tasa Interna
de Retorno (TIR) (Anexo 2).

De forma complementaria a la evaluación económica, se realizó un análisis de


sensibilidad para ver el comportamiento del VAN cuando el tipo de cambio tiene
una caída o un alza de un 5 y 10% y, con el precio de mercado cuando éste pre-
senta un alza o una caída de un 10 y 20%. El Cuadro 22 representa el VAN para
diferentes combinaciones de precios y tipos de cambio, en donde se aprecia que
ante cualquier baja, ya sea en el tipo de cambio o en el precio, trae consigo una
pérdida al realizar el proyecto, y por otra parte, un alza en el tipo de cambio o en
el precio de la frutilla traería consigo ganancias para quien ejecuta el proyecto.

Cuadro 20. Análisis de sensibilidad con rendimiento mínimo, frutilla (1 ha)


Precio de mercado
-20% -10% Promedio 10% 20%
Tipo de cambio

-10% -8.436.400 -5.724.700 -3.013.000 -301.300 2.410.400 -10%


-5% -7.231.200 -4.368.850 -1.506.500 1.355.850 4.218.200 -5%
Promedio -6.026.000 -3.013.000 0 3.013.000 6.026.000 Promedio
5% -4.820.800 -1.657.150 1.506.500 4.670.150 7.833.800 5%
10% -3.615.600 -301.300 3.013.000 6.327.300 9.641.600 10%
51
ANEXO 2.
Flujo de caja proyectada de 1 hectárea de frutilla 40.000 kg/ha

0 1 2
kg/ha Total - 40.000 20.000
Precio US$/kg - 0,8 0,8
Tipo de Cambio - 620 620
Ingreso por venta - 19.840.000 9.920.000
Costos directos - 7.947.458 5.977.335
Margen Bruto - 11.892.542 3.942.665
Inversión -15.553.100 - -
Var. Capital de trabajo -7.947.458 - -
Rec. Capital de Trabajo - - 7.947.458
Flujo de Caja -23.500.558 11.892.542 11.890.123

Anexo 3.
Flujo de caja proyectada de 1 hectárea de frutilla 47.037 kg/ha

0 1 2
kg/ha Total - 47.037 23.518
Precio US$/kg - 0,8 0,8
Tipo de Cambio - 620 620
Ingreso por venta - 23.330.291 11.665.146
Costos directos - 8.686.330 6.346.771
Margen Bruto - 14.643.961 5.318.375
Inversión -15.553.100 - -
Var. Capital de trabajo -8.686.330 - -
Rec. Capital de Trabajo - - 8.686.330
Flujo de Caja -24.239.430 14.643.961 14.004.704
52
53

4. Mapas de
aptitud productiva

A continuación se presentan los mapas de aptitud productiva por clima


(condición actual y futura), por suelo, por clima (condición actual y futura) y
suelo conjuntamente, para frutilla.
54
1. Mapa de aptitud productiva por clima, condición actual
55
2. Mapa de aptitud productiva por clima, condición futura (2030)
56
3. Mapa de aptitud productiva por suelo
57
4. Mapa de aptitud por suelo-clima, condición actual
58
5. Mapa de aptitud por suelo-clima, condición futura (2030)
59
60
61

5. Recomendaciones
productivas

Las especies frutales se ven enfrentadas, dentro de su desarrollo productivo, a diversos


factores que condicionan, en mayor o menor medida, la productividad de un huerto.
Sin bien la tecnología permite mejorar el manejo agronómico, por otro lado, el factor
clima no es siempre económicamente factible de modificar. Es por esto que, en la
actualidad, el análisis de las ventajas y riesgos climáticos ha pasado a ser esencial en la
determinación de las aptitudes frutícolas de una zona o predio en particular.

La temperatura es considerada una limitante productiva para los cultivos en general,


ya que afecta tanto procesos de desarrollo como de crecimiento. Al respecto, diversos
estudios de clima futuro coinciden en que habrá aumentos de las temperaturas mínimas
y máximas, frente a lo cual la Región del Biobío no queda ajena, donde el alza de las
temperaturas se sentirá con mayor intensidad hacía el interior de la región.

Se aprecia un significativo calentamiento de los sectores interiores de la Región, lo


que alcanza un máximo en los alrededores de Chillán – Bulnes. Este calentamiento
se va atenuando hacia la costa hasta el punto en que en el litoral se mantienen los
valores actuales. Este aumento de temperaturas máximas traerá como consecuencia
el incremento en la demanda hídrica de los cultivos, como también, se verán
aumentadas las demandas evapotranspirativas de las plantas, presionando así al alza
de los requerimientos de riego, en especial de los frutales. Y esto sumado a que cada
vez se acentúa una menor disponibilidad hídrica, generando un mayor consumo de
agua de las plantas, por lo que ser eficientes en el uso del recurso hídrico es primordial.
Por lo tanto, el déficit hídrico muestra un aumento debido al aumento de las tasas
de evapotranspiración y a una ligera disminución de las lluvias. Esto redundaría en un
aumento de los requerimientos de riego cercano al 10% hacia el año 2050. Lo anterior
se refiere a transformar los sistemas productivos para que produzcan en condiciones de
menos agua y mayores temperaturas, instalar tecnologías que ahorren un agua cada
vez menos disponible.

Por otro lado, el aumento de temperaturas mínimas invernales hace que los inviernos
sean menos fríos en toda la Región del Biobío, lo cual traerá como consecuencia una
disminución del número de horas frío de 1.000 - 1.200 actuales a 800 - 1.000, lo cual
podría crear alguna dificultad de las especies y variedades exigentes en frío invernal,
especialmente en zonas más costeras. Esto tiene un paliativo tecnológico con la
aplicación de productos químicos compensadores de frío invernal, y por eso el impacto
sólo se reflejaría en el incremento de los costos.
62
Otra implicancia respecto al aumento de las temperaturas mínimas estaría asociada al
aumento de insectos y enfermedades, que son reguladas por el frío invernal, generando
cambios en la dinámica de desarrollo de agentes patógenos. Las temperaturas más
altas, por ejemplo, además de disminuir la mortalidad estacional (invierno) de los insectos,
permitirán que ellos se desarrollen de forma más rápida, aumentando las generaciones
disponibles. En consecuencia, con el cambio climático se dan ambientes propicios para
la reproducción de las plagas, permitiendo que haya cada vez más generaciones por
temporada.

El régimen térmico actual de la costa penetra cubriendo todo el secano interior. La


precordillera observa igualmente una importante alza en las temperaturas invernales.
Esto se refleja en un alza en los días grado, los que hacia 2050 alcanzarían a los 2.000 días
grado, que es la condición actual del valle de Aconcagua.

En cuanto a las heladas, se proyectan a la baja, lo que podría ser un aspecto positivo
para la agricultura regional. Esto puede ser acompañado de una amenaza creciente de
heladas erráticas de origen polar, las cuales han mostrado una tendencia al incremento
en los últimos años. Por esta razón no podemos anunciar la instalación de un régimen
más benigno de heladas, sólo sobre la base de una disminución del número total de
heladas.

Una afección relacionada con una alta irradiación solar y temperatura que reciben los
frutos, así como otros órganos de la planta, es el golpe de sol, lo cual genera daño en
tejidos y sus frutos pierden calidad y valor comercial. Si bien, en la actualidad ya es
frecuente observar daño en fruta por quemado de sol, en el futuro no se descarta su
aumento, lo que dependerá igualmente de la especie, variedad, estado nutricional,
sistema de conducción, orientación, entre otros. La idea, de todos modos, es apostar
por la prevención a través del manejo del cultivo como también del uso de tecnología;
considerar por ejemplo sistemas de conducción y orientación del huerto, el uso de
cobertura con malla de sombra y aplicación de protectores solares de diversa naturaleza
(filtro de radiación UV, reflectantes, antioxidantes). Por último, se deberá considerar
la correcta elección y/o identificación de variedades que se adapten mejor a las
condiciones climáticas particulares según la localidad donde se desea establecer el
huerto.

Antes de decidir si se optará por un cultivo bajo protección se deben analizar las
características geográficas y climáticas del huerto, la función que se desea desempeñar
y las necesidades de la especie y variedad plantada. Con esta información en mano, el
siguiente paso es elegir el método más apropiado para cada productor.

En la zonificación climática al año 2030 para el cultivo de la frutilla, se observan algunos


cambios en las variables climáticas que podrían afectar los potenciales productivos, en
distintas zonas de la Región del Biobío. Dichas zonas son el secano interior, valle central,
litoral y precordillera, en algunas comunas de la región, lo que se describe a continuación.

Para la zona del valle central se muestran como factores limitantes a la producción
de la frutilla, las horas frío y el elevado número de días con temperatura sobre 30°C,
lo que reduciría el periodo de fructificación y aumentaría los niveles de estrés térmico.
Tal situación se produciría principalmente en las comunas de Quirihue, Ñiquén, Ninhue,
San Carlos, San Nicolás, Portezuelo, Ránquil, San Fabián, Chillán, Coihueco, Chillán Viejo,
Pinto, Bulnes, Florida, Quillón, San Ignacio, El Carmen, Pemuco, Cabrero, Yumbel, Yungay,
San Rosendo, Santa Juana, Tucapel, Laja, Los Ángeles, Nacimiento, Quilleco, Negrete,
Santa Bárbara, Mulchén y Quilaco. La zona del valle central de Hualqui presentaría como
limitante las horas frío y los días grado.
63
Para la zona de secano interior, los factores limitantes a la productividad serían las
horas frío y el déficit hídrico, principalmente en las comunas de Cobquecura, Treguaco,
Coelemu, Tomé, Concepción, Chiguayante, Coronel, San Pedro de la Paz, Los Álamos,
Contulmo, Cañete, Tirúa, Talcahuano, Lota, Arauco, Santa Juana, Curanilahue y Lebu.

Para la zona de litoral, por su parte, se presentarían como limitantes la cantidad de horas
frío, la suma térmica o días grados y el déficit hídrico, principalmente para las comunas
de Cobquecura, Coelemu, Treguaco, Tomé, Penco, Talcahuano, Hualpén, san Pedro de
la Paz, Coronel, Lota, Arauco, Lebu, Loa Álamos, Cañete y Tirúa.

Y, por último, en la zona de precordillera, se presentarían como limitantes altas


temperaturas para las comunas de El Carmen, Pinto y San Ignacio; y el número total de
heladas para las comunas de Pemuco, Tucapel, Yungay, Mulchén, Alto Biobío y Quilaco.
64
65

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