0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 572 vistas274 páginasAsí La Levantamos
Historia de la construcción de la Ciudad Jardín Lomas del Palomar, Argentina, narrada por su fundador, Erich Zeyen.
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LA MONTANA;
(MUSEO TALLER)NOTA DE EDICIONES LA MONTANA
Ast la levantamos. La Ciudad Jardin Lomas del Palomar es el titulo
del libro escrito por Erich Zeyen que recoge la historia de la creacién de’
Ciudad Jardin entre los afios 1933-1956. La Montafia Museo-Taller
presenta la edicién facsimilar del tinico ejemplar mecanografiado en
castellano, traduccién del aleman realizada por su hija Adelaida Zeyen a
los 19 afios de edad. Entendemos que toda edicién tiene su historia y esta
comienza asi:
Nuestro interés por conocer y comunicar la asombrosa historia de
nuestro barrio se plasmé desde el afio 2000 en entrevistas y registros
fotograficos y cinematograficos que llamamos Sucesos de Finca. Estos
cortometrajes fueron exhibidos en diferentes instituciones: del barrio
(Biblioteca Ciudad Jardin, Cine Helios, Club Afalp). Desde entonces
nuestra formaci6n fue tomando diferentes caminos: historia del arte y del _
cine, encuadernacién, restauracién de libros y archivos, grabado,
ceramica, dibujo, pintura, bordado, corte y confeccién, pedagogia, tenis,
puericultura y fermentacién. La Montafia, ubicada en Plaza Plate, es el ;
nombre del Museo-Taller que cobija todos esos aprendizajes. Abrié sus ~
puertas en noviembre de 2017 con las exhibiciones: “Ciudad Jardin: Arte y
Archivo” y “Jorge Donn, el bailarin que nacié en Ciudad Jardin y vivié en el
universo”
Durante el afio 2017 trabajamos en el libro que Sebastian Zeyen, el -
nieto de Erich, nos acercé a nuestro taller respondiendo a nuestro deseo
de restaurar el tinico y valioso-ejemplar en castellano y emprender el
proyecto de publicar las memorias de su abuelo. Sabiamos ‘que laslecturas sucesivas y las fotocopias sacadas por los vecinos interesados en
conocer la historia de su barrio habian deteriorado la encuadernacién
original. En la muestra inaugural de La Montafia exhibimos el original
restaurado, la réplica exacta que construimos para que todos puedan ver,
leer, tocar y recibimos los primeros encargos del libro Asi la levantamos
de Ediciones La Montaiia, todas encuadernaciones diferentes y de
disefios uinicos, realizados integramente en nuestro taller.
Creemos que sabran disfrutar la lectura de esta valiosa y joven
traducci6n que conserva, en tanto facsimil, los enmiendos y errores
gramaticales y ortogrdficos de un texto sin correcci6n.
Agradecemos a Sebastian Zeyen por su confianza y permiso para
realizar esta publicaci6n y a su madre, Heidemaria Schmalzl, por su
amistad y colaboracién ante las diferentes emergencias que surgen del
encuentro entre idiomas.
Cecilia y Maru Rodriguez B de La Montafia Museo-Taller ~
Ciudad Jardin, agosto de 2018Restauracién de Asi la levantamos
La Montana Museo-Taller Julio-Noviembre de 2017Indice incluido por Ediciones La Montafia
CAPITULO
A manera de proélogo...
1933
Buscando terrenos apropiados
Primera visita a la futura Ciudad Jardin
Contrato con los sefiores Pereyra Iraola y Herrera Vegas
En busca de financiacién
Villa usién
Barrio F.I.N.C.A. en Beccar
Cajas de Crédito Reciproco
1942
Sagrados propésitos se derrumban
Lo interes6é a Herten por el plan
Compra de los terrenos
“Sencillas pero de mal gusto”
La provision de agua
1943
Comienza la lucha con las autoridades en La Plata
Exposicién de Palomar en la calle Corrientes
La primera venta ‘
Nada de terrenos vacios
RON AWN
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3)
dete
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22
23°
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29
30La primera palada
La primera torre de agua
El problema de la corriente eléctrica
Ida y vuelta entre San Martin y La Plata
El expediente desaparecido
Jardin Zoologico
Enrique Lampe
1944
La “interesante” cuestién de las calles
La seccién
La familia Zimmermann se muda a Palomar
Policia
Luz gratis
La primera ciudadana nativa
Lista Negra
Las autoridades suspenden la construccién de las calles
Arquitecto Waldner
CADE no pude pagar
La nueva torre de agua
El centésimo Boleto de Compra-Venta
La Inspeccion General de Justicia
Guia de Habitantes
Resumen afio 1944
1945
Asociacién de Fomento amigos de la Ciudad Jardin
(AFALP)
10° cumpleafios de F.I.N.C.A.
Escases de cemento. Construccion de calles
Pozos hundidos =
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oo:
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S7:
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58
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60Intervencion de las Sociedades del Eje
Nueva oficina en la calle Olmos
Servicios Publicos
Muchacha para todo trabajo
El mastil de la bandera
La cuestion del teléfono
F.L.N.C.A. se convierte en tinica propietaria de los
terrenos
Plant Industrial -Juan Bleyberg
Mati
Resumen 1975
1946
Manuel Pereiro
23. Seccion
Comienza la inflaci6n
Huelgas
Enrique Plate se muda a Palomar
Enrique morén
Comienza la venta de la 2°. Secci6n
4.000 Aviadores en Palomar
Negocios con las libretas de ahorro de F.I.N.C.A
38, Seccion
Primer accidente de transito
Mongsfeld se va, pero vuelve
El Ingeniero Ortiz
Dr. Antonio J. Benitez
Resumen 1946
1947
Inauguracion del bar “Taku”.
91Lucha de la prensa contra el crédito reciproco
Cocinas Econémicas
Banco Central
Suspendo la edificacién
25 de Mayo de 1947
Club de Bolos “Blitz” (Kegelklub “Blitz”)
Gregorio P. Parra
Exposicién de cuadros de Palomar
Nuevos aumentos de salarios. Nuevas huelgas
42, Seccién
Colocacion de la piedra fundamental de la Escuela N 51
Resumen afio 1947
1948
Cooperadora Escolar
Aumentos retroactivos de salarios
Rompemos las relaciones con el Banco Hipotecario
Nacional
Terrenos del Ferrocarril Pacifico
53, Seccion.
Inauguracion de la maternidad
La primera muerte en la Ciudad Jardin
Indignaci6n popular por las calles
La nueva bandera de la Ciudad Jardin
Compra de la 48. Fraccion
Resumen del aiio 1948
1949
El fin de las cajas de Crédito Reciproco
Librados al Banco Hipotecario Nacional
Creciente Inflacién
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1226a.y 7a. Seccién
Casas de altos
Arquitectos maltratados
Y nuevamente el problema de las calles
8a. Seccién. Carlos A. Johansen
Rehusando un homenaje
Mi 50° cumpleafios
La lucha por la escuela
Mi hermano Hugo
El juez viajante
Humillaciones.-Mentiras.-Falsas promesas
Viaje a Europa
Cajas de Crédito Reciproco europeas
Morén se despierta
Fallecimiento del Almirante Plate
El camino a Martin Coronado
Colectivos
Inauguraci6n del Restaurant “Astoria”
Primera misa en la capilla de la Sagrada Familia
Resumen del afio 1949
1950
Bendici6n de la Capilla de la Sagrada Familia
Inauguracién de la nueva escuela en la calle Jacarandaes
Parasitos de la economia
Monolito a Mermoz
Los Bomberos de F.I.N.C.A.
Monolito a Sanchez
Inauguraci6n del Edificio del Club AFALP
Ateneo Juvenil
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149Siempre en la casa propia
El himno a [Link].C.A.
Muchos imitadores
Lentitud de las autoridades en La Plata
Lucha con los representantes de obreros
Record de ventas
Nuevamente el B.H.N. Poca plata y muchas polillas.
Arrinconado.
Resumen del afio 1950
1951
COA se encarga de toda la edificacién
Monolito al General San Martin
Renovadas tratativas por el “Precipicio”
Los terrenos de LODELPA
Negocios “aparte”
Primeros ensayos de Financiacién para LODELPA
Arquitecto Wolf D. Loeser.-
Renovacion del Ferrocarril Lacroze
Propia Cloaca Central
La milésima casa
Monolito a Franco
Cine Helios
Club Aleman Palomar
Inauguracién del Borussia
Inauguracién del monolito al Dr. Wernicke
Sala de Primeros Auxilios “Carlos Klemm”
Monolito a Lorenzini
Inauguracién de la iglesia metodista
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178Editorial F.I.N.C.A. Revista F.I.N.C.A.
“Asi la levantamos”
Locales de negocio si. Locales de negocio no.
Nuestros principales enemigos
El pantalén de Francisco Schubert
Contra toda buena fe
Casas para los empleados del Banco Hipotecario Nacional
~Quién debe a quién?
Muerte de Gustavo Herten
Resumen del afio 1951
1952
Terminaci6n de la Planta Cloacal
Dia del Urbanismo
Comienzan las ventas en LODELPA
Inauguraci6n del monumento F.I.N.C.A
Nos llaman “Ciudad Jardin Eva Perén”
Club Atlético [Link].C.A
Comienza la edificaci6n de la Plaza Almirante Plate
Calle Humberto Primo a Caseros
Con qué clase de gente tenemos que tratar, ;con locos?
Resumen del afio 1952
1953
Consecuencias de la denominaci6n “Eva Perén”
Terminacion en diez semanas
Departamentos en lugar de casas particulares. Negocios
“barbaros”
Monolito Kohl
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206Busto a Eva Peron. Monumento a la Madre.
Historia de las escuelas
Escuela N° 51 (F.1.N.C.A.)
Jardin de Infantes N° 1
Colegio Ciudad-Jardin (Gartenstadtschule)
Instituto Amelet
Palomar Schule (Colegio Palomar)
Colegio General Martin Giiemes
Escuela N°74- Reptiblica del Pert
“Obras maestras del Banco Hipotecario Nacional”
Chicanas. Violamientos. Calumnias
Conducci6n directa de Gas Natural a Palomar
Me retiro de la presidencia de COA
Banco Hipotecario contra Banco Central
Se construye un canal
Por qué “poblacién mixta”
Resumen del afio 1953
1954
La sefiorita Botta
107 millones
Terminacion de la seccién Este de la Ciudad-Jardin
Monolito a Newbery
Decido construir una usina propia
Gran actividad de la edificacién de LODELPA
Lucha por la limpieza de las calles
Rematar es mas facil
Los pobres nervios
Resumen del afio 1954
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230°
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2341955-1956
Puesta en marcha de la usina
Capillita de San Roque
Gas Natural
Plaza Ombd Histérico
Enemistad abierta con el BHN
Eso si que no nos Jo van a hacer creer
Dos Revoluciones
Ya no se acepta ni una solicitud de crédito
Pais loco. Gobierno loco. F.I.N.C.A. loca
Una audiencia que me da que pensar
La etapa terminada. 3407 casas. 15.331 habitantes
La fechoria maestra del B.H.N
Epilogo
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253AST LA LEVANTAMOS...
LA CIUDAD JARDIN
LOMAS DEL PALOMAR
Traducido del alemén
por
ADELAIDA ZEYEN
(sin haber sido corregido)
Viena 1961A manera de_prélogo.
El 22 de Octubre de 1942 fue sin duda un dia como m-
chos pare la humanidad. Para mi y para los anos subsiguien
tes de mi vida, fue de gran importancia. Habia almorzado
en compania de mi mujer — que ocupaba el puesto de secre-
taria - , volviamos a la oficina, cuando atrajo mi aten-
eién un gran letrero en la calle Reconquista. "Qué l4sti-
mat", exclamé y ésto era la sincera expresi6n de lo que
sentia. Habia descubierto una propaganda de la firma Casal,
Manfredi, Pérego & Cia., quienes remataban los terrenos
del llamedo “Parque Richmond".=
"Qué lstima! ... 54, de eso son capaces esos oligarcas,
pequenos hijos de grandes padres, de quienes n6é han here-
dado m4s que apellido y quiz:& fortuna. Nombre y fortuna
si, pero jam4s se vié en ellos rastro del empeno y espi-
vitu creador de su progenitor. Rematar ... para que sur-
giera en aquel hermoso pedacito de tierra la misma aglo-
meracién de casas de familia = tan en auge en el Gran
Buenos Aires -. Rematar ... y hasta eso lo encargan a
otros!
Beba sabe que nueve anos atr&s trabajé mucho para poner
en marcha el proyecto "Parque Richmond". A su pregunta:
por qué no lo intentas nuevamente?" no pude menos que
responder; "Dios me guarde!¥..,"Dios me guarde!"..., pien—
so nuevamente... y recuerdo cufmto luché y sufri nueve
anos fntes...ler. CAPITULO
1933
Buscando _terrenos apropiados.—
F.I.N-CeAs no est& m&s que en sus comienzos, pero hace
‘tiempo que me ocupa 1a idea de una agrupacién de vivien-
das en forma planificada, como las conocidas en Europa
desde hace varias décadas.-
gn la Argentine no existe tal cosa. Rematadores ambi~
eiosos y 2 menudo inconcientes venden algfm terreno mis
© menos grande que luego se divide en lotes. os compra=
dores muxatxen son atraidos con mucha propaganda y +s.
manos a la obra. Hay quienes edifican y hay quienes dejan
su terreno abandonado durante varios anos, o quiz aécadas,
Quines edifican, 1o hacen naturalmente a su guste y gana.—
Mi sueno era, cn el caso [Link] romper con tan
espantoso sistema y mostrar al pais en qué forma debe he=
cerse.=
Hacda mucho que mi sccio, Dr. Germ’an Wernicke,y yo
busc&bamos un terreno apropiado para nuestros planes. I6=
gicamente mi interés se concentrb enam el Norte del Gran
Buenos Aired, ya que esa era la regién que todos conocian
y a todos interesaba. Desgraciadamente no encontr&bamos
nada adecuado. 0 ol terreno era demasiado chico para nuea-
tra idea o era demasiado caro, o los alrededores estaban
ya tan "arruinados", que no habia 1a menor perpectiva pa-
ra mi idea.—Primers visita a la futurs Ciudad—Jardin.~
Cierta tarde, tomando la acostumbrada taza de té con
un amigo del Dr. Wernicke, Don RamkumxPixuets Rom6n Bala-
cio, 6ste nos sugirié no’ concentrar nuestra atencién fini~
camente en el Norte. El Oeste también era interesante y
61 conocia alli algo especial. "Por Dios!™, fue la asus~
tada respuesta del Dr. Wernicke. "Qué haremos en el Oeste?,
nadie querrf vivir all4, ese proyecto jamfs podré ser lle-
vado a cabo, etc.
> etc... “Observe por lox menos io que
le ofrezco"..., respondi6 Don Ramén, muy seguro de of
mismo... ¥ 21 dfa siguiente éramos tres en el Plymouth
del Dr. Wernicke en direceién al Oeste. Atravesamos la
Avenida General Paz, todavia en construcci6n, cruzamos
Gaseros y de pronto Don Ramén pide al chofer Pstrus que
frene. Vemos y nos asombramos ... frente a nosotros est&
panada de sol, la futura Ciudad-Jardin Lomas del Palomar,
“Hermoso", "maravillose", no podemos menos que exclamar
el Dr.
jernicke y yOss. y Don Ramén constata con orgullo
no disimulado nuestra agradable sorpresa. Seguimos nuestro
camino y eruzamos la barrera. Su guardiana, Senora de Me-
gri, nos explica que 1a misma no se abre m4s que dos 0
tres veces al dia para dejar pasar el ganado. Iuego la
senora nos abre una tranquera cerrada con candado. le doy
la gran propina de un peso y ... entramos en el terreno
del "Parque Richmond", que asi se llamaba,—
Algo asf no lo,habia visto nunca eh la Argentina. Me
sentia como en un cuento de hadas y el Dr. Wernicke ex-
perimentaba exactamente lo mismo. Por doquier avenidas’vordeadas de Srboles y Ante todo atrajo mi atencién y
admiracién la avenida de eucaliptus que atraviesa el
terreno en diagonél. Si, y experimenté sincera admi-
raciéy por el creador de este paraje, Don Lednardo Pe=
reyra Iraola, quien, como nos cont6 Don Ram6n Palacio,
era el creador del lugar. Ia denominacién “Parque Rich-
mond" tenia s& origen en un lugar similer en las cer-
canias de Londres, que visité varios anos mis tarde.
Quisiera dejar constancia tmxmtxat nuevamente de mi
admiracién por Don Leonardo Pereyra Iraola, quien fue
uno de les pocos argentinos que se han interesado en
la plantacién de 4rboles, de 4rboles que tanta falta
hacen al pais. En una palabra, se preocup6 por incul-
car a los argentinos amor a los 4rboles. Desgraciada-
mente el profundo sentido de su intencién ha sido asi-
miledo s61o en muy pequena medida. =1 pueblo argentino
debiera dedicar un digno monumento a Don Leonardo Perey—
ra Iraola. Verdaderamente lo ha merecido.—
Contemplando aquel paraiso, pensé que aquello era lo
que tanto habia buscado. All1 y en ninguna otra parte
debia mm surgir nuestra futura Ciudad—Jardin.- Jamis
habia imaginado que existiera algo tan lindo en el
Gran Buenos Aires. Volvimos por la avenida de los euca—
liptus y encantado dije a mi viejo amigo: "Cuando cons=
truyamos le Ciudad—Jardin, llamaremos este calle "Aveni-
da Germin Wernicke". El Dr. Wernicke ri6... No supuso
que mantendria mi promesa. La Avenide Germfn Wernicke
es hoy el orgullo ae la Ciuded-Jardin.—
Don Ramén Palacio solia acompanarnos cuando tou&bamoseS
el té todas las tardes con el Dr. Wernicke. Durante el
fltimo ticmpo el tema del dia era exclusivamente "Par-
que Richmond". Don Ramén era rico en anécdotas y re-
Breciee juveniles. Una de sus anécdotas no puede dejar
de ser contadas..
Frente a le cotidiana taza de té los senores busca-
ban tema en su pasado - y naturalmente cada uno trate-
ba de sobrepasar a su interlocutor con pintoreseas
andanzas donjuaneseas. El escenario de las "memorias"
del Dr. Wernicke era generalmente en la Boca, Avella~
neda y San Fernando. A Don Ramén al contrario, estos
vulgares parajes jamfs 1lamaron 1a atencién. En su ju-
ventud 61 habia visto el mundo ... y conocido Berlin,
De aa alli contaba tai aventura, que a su juicio hubiera
hecho pelidecer de envidia al propio Casanova: “Fue en
Berlin a comienzos de siglo. Cierta manana paseando
“unter den Linden", descubri dos hermosisimas mujeres,
divinas ... que me sonrefan en la forma mia prometedora.
Ayudedo por mi diccionario pude inic&ar conversacién.
Bos "churros" eran primes hermanes y... de familia a~
vistoer&tica. Una de ellas era berlinesa y su prima es-
taba de visite. Convidé a las damas a tomar una taza de
chocolate en lo de “Kranzler" y luego fuimos a Potsdam
(Postdam, decia Palacio), a visitar los castillos. Past
el die entero en tan envidiable compania y al 2imgarxtax
caer la tarde me acompnaron a mi cuarto en el hotel y
alli me ofrecieron todo 1o que tenian para ofrecerme.**
Pero #penas llegd medianoche debieron dejarme, pues encase mxgmmah eguardeba la severa mami y t1a.-*
cuando escuché su historia por primera vez, al lle~
gar Sean punto lo interrumpit "Pero sr. Palacio, eran
dos P..+sy dos regias p..+s, y nada mAs! Cuénto le cos-
+6 todd 41 asunto?" Completamente fuera de si, Don Ra=
mén. exolonbs "Como se atreve? Sé distinguir perfectamen—
te pes. de j6venes de sociedad!!!" Un poco mis y ase-
guraba/ que eran las hijas del @irector del Banco AlemAn.—
Gao que lo precedente demuestra cuan poco conocimien-
to respecto a mujeres “tolerantes" tenian los argenti-
nos. No cabe la menor duda que aquellas trotacalles
bverlinesas eran mucho m4s “vivas". Y como comparacién
Don Remén debia recurrir nada menos que a las “damas"
de San Fernando.
Pocos anos después murié Don Ramén. Pue enterrado
en el cementerio de la Recoleta y con eses motivo conté
esta historia y mis dudas al respecto a su socio Manfre-
di. "Por Dios, pobre Palacio", contest6 mi interlocutor,
"Le robé la mayor ilusién de su vida". Manfredi conocia
a aventura con Injo de detalles.—
Contrate con los senores Pereyra Iraola y
Herrera Veges.—
Volvemos 2 la futura Ciudad-Jarain, Ramén Palacio
habia sido encargado de conversar con los duenos de los
terrenos, Pereyra Iracla y Herrara Vegas, quienes te_
nian intenoién de renatarlos. Resultado de estas trata-
tivas fue la firma de umn contrate el 13 de Septiembrep=
de 1933. Segin el mismo los senores Germfn Wernicke ¥
Erich Zeyen obtenian de los miembros de las familias
Pereyra Iraols y Herrera Vegas la opci6n de declarar
dentro@e los sesenta dies su conformidad de mampxxax
comprar los terrenos del Parque Richmond al precio de
2 millones de pesos (en aquella 6poca aproximadamente
500.000, délares).- Debian ser pagados: 600.000,—
pesos en el acto y 1.400.000,— pesos dentro de cinco
anos, con un interés del 3% para el primer ano, 6% pa=
va el segundo y tercero y 8% para el cuarto y quinto.—
En _busea_ de financiacién.
De este modo quedaba todo arreglade. Faltaba s6lo
1a solucién de una pequenez ... y esta pequenez eran los
2 willones, aunque por el momento bastaban los primeros
600.000,—. Ni el Dr. Wernicke, ni mucho menos yo, ni
¥.[Link], disponian de tal fortuna. Asi me puse a la
bhoqueda de capitelistas en quines pensaba despertar
interés por el,proyecto. Los tr4mites duraron varios
meses y el plazo de opeién fue prolongado. Llequé a
coneretar algunas respuestas afirmativas. Con la parti-
cipacioén de capitalistas particulares y especialmente
del subgerente del Banco de Boston, Hilary Driscoll,
podrie disponer de cerca de 1 mill6n, ... que ya era
algo.—
No piense el lector que e1 proporcionarme este dine
ro fue tan simple, como la enumeracitn precedente. AL
contrario, fueron precisas cientos de audiencias ener=6 =
vantes, de las cuales salia generaimente sumido en pe=
simismo y habiendo perdido 1s filtima esperanze. Nueva~
nente habia ofdo wn no” de alguien con quien habla con=
tado sm@ron toda seguridaa. Ie fiel presencia del Dr.
Wernicke, con sus consejos y sus relaciones, en todas
estas tramiteciones fue sin duda un apoyo insustituible.—
fembién de 61 podrda contar varias simpSticas his=
torias. Me limitaré a uns, El Dr. Wernicke era carafaco
y nade escapaba al severo control de su mijer: no debia
tomar alcohol y comer s61o carne de pollo para no en-=
gordar, ete. A pesar de todo el Dr. Wernicke vivié feliz
muchos anos todavia, o quiz& justemente por eso.
Por nade del mundo debi sentarse al volante. los
martes el chofer Petrus teria franco. En tal caso yo
ccupaba su lugar. Lleveba al Dr. Wernicke en mi auto al
mediodia a su casa. Al14 estaba invitedo a elmorzar. Al
Dr. Wernicke le encantaba menejar. Sabie que en mi po-
@ic confier y sintiéndose inobservado, manejaba un pe=
queno trecho. Esto le causaba un placer infantil, amt a
mi también. ¥ después de todo, nunca pas6 algo. General-
mente, cuando mexkagz descendia del auto paba abrir al-
guna tranguera, pasaba el auto a toda velocidad a mi la~
do. Su conductor irradiaba felicidad. Se comprender&
que tal audacia solamente era factible en ausencia de
Petrus. Tremenda descbediencla debia ser transmitida in-
defectiblemente a la patrona.—
Wille Dlusién.—oe
Ia financiacién de los terrenos le a&banes por solu~
cionada. Cenaba en el"ifunich& en el Balneraio en com
panda de algunos amigos. (1a comida en aquel ,entonces
no erf*mejor que ahora). Brindamos por el cercano éxi-
to definitivo. Ia voz de un canillita "Razén!! ... con
todos los premios,.. Se aprob6 la leg de Moratoria!!!"
me hizo atragantar eiximeaim, Habla sucedide lo que yo
temia desde hacia varias semanas. Le arrenqué el diario
ei vendedor de la mano. Alli estaba, con todas las le-
tras: el Congreso aprobé la Ley de Moratoria para hipo~
tecas. Is una de les leyes mSs insensatas que jamfs ha-
yam sido eprobada por el Congreso Argentino. Protegia
al sinvergiienza y perjudicaba al sincero deudor y pa~
gador. No cabz le menor dude que mis dadores de dine-
ro se retractarian bajo tales condiciones, No se podia
esperar de nadie me@ienemente cuerdo que invirtiera su
dinero en inmuebles, desde que existia tal insegurided
legal de parte del "honorable Congreso".=
Guerdando 1a forma, visité 21 die siguiente al sre
Driscoll en el Banco de Boston, quien me recibi6 dicien-
dos “después de lo que aprob6 este asi llamado Congreso,
mis amigos no intervendrén en ninguna operacién inmobi-
liarie". No pedis. menos que dar 1a raz6n tanto a 61 co-
mo 2 sus amigos. Me desped% con profundo pesar y enorme
desilusién. 4 los dem4s financistas ni me atrvi attex a
liemarles por tel6fono. queria evitar a ambos la dese~
gradable situci6n. Iz (mica respuesta posible me era
m&s que conocida. gn la oficina el aeariciado proyecto
fue a parar al rinc6n. Para el Dr. Wernicke y para mi=e
pasé a ser "Ville Ilusién",
Barrio 3,1,NeCeAs en Béccar.=
Gajas de Grédito Reciproco.=
En todo esto pensaba, cuando mi mujer me sugeria
volver a empezar. No, mil veces no. Mi propésito era
irrevocable. Vivir nuevamente aquellas desilusiones...
ni sonando. Mis recuerdos retrocedieron lentamente por
el camino de los aueve anos transeurridos..-
La pequena [Link]-N-CeAe habia adquirido importancia.
Se convirtié en Sociedad anénima y construy6 en el nor
te de Buenos Aires el aristocr&tico "Barrio F.I.N.C.A.
en Bécear". Con el correr de los anos las palabras
"FVI.N.C.A." y "Barrio" habian pasado a ser un verdade-
ro concepto. [Link].A- era la primera firma en la Ar~
gentina que, contrariamente a los barrios de rematedo-
res, trataba de construir en forma orgénica y organiza-
da. Tuvo imitadores, cosa comfh en la Argentina cuando
algo tiene éxito. Por desgracia, ninguno de sus imita~-
dores logré una obra similar.—
@a el transcurso de los diltimes anos surgié en el
pais el sistema de crédito Reciproco, conocido decenios
atrés en Europa. ia organizaciéa de [Link]. para ta-
les fines trabajaba con resultado satisfactorio. También
aparecié 1a categoria de individuos que se apoder6 del
"negocio". La Inspeccién General de Justicia, quien de~
bie vigilar las Sociedades, no estaba en condiciones defrenar 12 2
ién de estos elementos perniciosos. Pronto
reind le corrupeién y el engano en forms inimaginable.
En mi desegperacién diri unos treinta escritos a la
Inspeccién de Justicia, 91 correspondiente Ministerio
y 8 otras sutoridades. De esta manera tretaba dc salvar
un sistema tan Qtil como provechoso, que hubiera podido
dar al peis la necesitadas cientos de miles de viviendas,
sin que el Ustedo invirtiera siguiera un peso. Hasta los
costos del contrcl eran pagados por las diferentes so-
cdedades a la Inspeceién de Justicia.—
Uno de los focos mis daninos era ARCA Soc.An6n., cu=
yo directorio sparentemente tenis les mejores intenciones,
pero sus ejeoutivos estaban en manos de uno de los su-
jetos m&s indeseables del mundo econémicos un tal Udo
Meckeler. gu inconciencia no conocia limites. Aplicaba
sus practicas comerciales cn su sociedad y otras también
pequenas. ¥ estas pr4cticas eran un insulto a toda decen—
cia comercial.
Ia Inspecci6m de Justicia no poseia armas para luchar
contra este individue. iis desesperados escrites s61d
lograrcn respuesta negativa:"no podemos, son m&s fuertes
que nosotros". lis de una noche de insomnio fue el fruto
de esta lucha agotadora, en la aue no obtuve m&s que
derrotas... Don Udo y los suyos tenian motive de risa...
Mintras tanto podiai continuar con su accién perturbadora.
Hagta que por fin imtervino la fiscalia del Estado, no
por medio de la Taspecoién de Justicia, sino por denun=
cias particulares. Entoneces el Directorio de ARCA no pu-=o
do menos que mandar a pasear a Don Udo. Pero ya era de—
masiado tarde... Sobre las consecuencias de todos es—
tos econtecimientos on el futuro de F.1-N.C.A. hablare—
mos mis adelante.
28. _caPrTuLo
1942
Sagrados prop6sitos se derrumban.
Mis pensamientos volaban nuevemente hecia Palomar.
Trataba de dejarlos de lado... Imposible. El adorado
proyecto fluia a mi memeria... Total, pregmtar no
cuesta nada. Decidt hacer una visita a la firma Casal,
Manfredi, Pérego & Cla, Era el 29 de Octubre de 1942.
El 22 del mismo ues habia visto 1a propaganda. De todos
modos debié trenscurrir una semana ontera para que me
decidiera.
Me hago anunciar en la oficina de la calle Bartolomé
Mitre. Pido hablar con uno de los senores. Pasan s610
algunos minutos y aparece el Sr. ienfredi, 8 quien co-
nozco desde anos atrfs. Tuvo que uximgax reirse: “Zeyen,
ya lo sabia! Tratébamos de adivinar si y cufndo vendrial
Todos estAbamos convencides euando pusimos el avisor Si
Zeyen vive todavia aparecer& por aqui... y aqui est&t™
ia risa y sus palmadas continuaron... hasta contagiarner
Manfredi conocia verfectamente mis malogrados esfuerzos
de nueve anos atr4s en pro de la realizacién del proyee~
to y sabia... cuan enamorado estaba del asunto.—
Habiendo dejado las risas de lado, pude pregunter a= isce
Manfredi, c6mo se imaginaba el remate. Los terrenos se
ofrecian, segin indicacién, mon una base de 45, resp.
67 centavos por vara cusdrada. Naturalmente era barati-
simo y lo que yo queria saber era el precio que pensa~
ban alcanzar los senores.—
"Le voy a decir una cosa”, me explic6 Nonfreai "esto
es mfs 0 menos un remate judicial. Los senores Pereyra
Iraola y Herrera Vegas necesitan dinero. Deben 20 millo-
nes al Banco de la Nacién y como sinceros comerciantes
quieren pagar. Si Ud-, doctor, ofrece un centavo mfs que
1a base y no hay otro interesado, los terrenos le perte-
necen.""Muy bién, eso es lo que queria saber", fue mi
respuesta. Y la resoluci6én ya estaba tomada: "Probaremos
nuevamente".=
Lo _intereso a Herten por el plan.—
Posefdo por aquel herbico propbsite volvi a la ofici~
na, Paulatinamente se coneretaba en mi mente lo que me
habia propuesto.—
Segfn prospecto habia sido fijade la forma de pago
como sigue:
log on Godin Sigg ee
80% restantes en 8 cuotas semestrales ms el
5% de interés enual.-
Yo calculaba que el monto total ascenderfa a 2 millo~
nes y ta de tal manera también sabia cu4nto necesitaba.—
Carambat, pero tiene que ser posible!... pero debe ser= Ae
r&pidos dentro de 13 dias ya era el remate.—
El personaje que creim accesible para tal proyecto
fue mi amigo Gustavo Herten, presidente de Fuhrmana S.A.
Gon €1 ya habia llevado a cabo varies transacciones in-
mobiliarias exitosamente, Sabla de su interés por tales
asuntos, Y++- ademfis tenfa dinero.
Don Gustavo ya contaba 73 anos. Y contaba con el es=
pibitu emprendedor de un hombre de 30. Habia nacido en
e1 ano 1869 en el Uruguay, pero de acuerdo e la situa
cién era LO anos menor, especialmente en presencia de
lindas chicas, por las que jamfs dej6 de interesarse.-
Entonees la fecha de nacimiento oscilaba entre 1869 y
1879.—
Reeuerdo un hecho en el Bar Zimmermann (Domeyer) con
motivo de un asado. Apenas empesibamos a construir en
Palomar. Presentes, entre otros estaban Don Gustavo Her-
ten, el almirante Plate y su hujo, mi viejo y querado
amigo Dr. Enrique Plate. Durante 1a comida, Enrique Ple-
te me sugirié escuchar la conversacién de les dos seno-
res, quienes se ocugaban del futuro de la Ciudad-Jarains
"Si, si", decfa Don Gustavo, “habria que tener otra vez
ou edad", El aimirante Plate tenia en aquel entonces
65 anos. Bien canta Konrad Adenauer: Habria que volver
a los 70. Todo es relativo en esta vida.-
Que este pequeno episodio sirva para caracterizar a
Don Gustavo. A 61 lo llamé por teléfono y le expliqué
mi proyecto pintado con los m4s vivos colores.—
De entrada Dona Gustavo no se mostré nada entusiasma=
do. "No se puede hacer todo”, me contesté. Insisti peraaos
que por lo menos acordara una visita a los terrenos.
Otro hubiera dudado del éxito ante tal réplica, pero yo
conocie wt le curiosidad en asuntos de negocios del an—
elano caballero. ¥ efectivamente el 3 de Noviembre de
1942 recibi su llamado telef6nico. "Qué le parece si
vamos manana a Palomar?" "De acuerdo", & fue mi respues—
ta. Dios nos mand6 un @ia radiante de sol. ¥ mi optimis-
mo crecié considerablemente. quien viera el terreno en
un dia asi no pod4a decir que no.—
Temprano fuf a buscar al senor Herten y a su socio
Srnesto Lisehe, a quien ya conocia y agu secretario
Axel Lundborg, a la casa de lierten en la Villa Nueva.
Juntos viajamos en mi auto 2 Palomar. Este Lundborg
dar& que hablar on lo sucesivo. Tel sujeto era un temi-
ble sabelotodo. ¥ como seeretario de su jefe se adjuai-
caba el derecho de tratarme como a un jovenzuelo, aun
que yo fuera 10 anos mayor.- Por otra partem, anos més
tarde se supo que el individuo no se llamaba "Lundborg”
sino "Fickenseher”. Con motivo de la guerra imperanta
con Alemania, Don Gustavo hab{a aajudicado a sus emplea-
dos ms importantes apellidos que sonaban a neutralidad.
Asi Fickenscher se convirti6 en Lundborg. Iuego de ha~
verse firmado la paz, volvié a ser portador del hermoso
4do Fickenscher.= ths tarde en Palomar le levanta~
ap
mos un monumento.—
Pasando de lo superfluo a lo esencial: Don Gustavo
vino, vi6é y..- se decidié a participar. A su pedido re-
dacté un exposé que le fue entregado el 4 de Noviembre
de 1942. A continuacién transcribiré algunos pasajes del- 16
mismo. Quien conozea Palomar hoy en dia, podr& compro-
bar si mis predicciones fueron o no ciertas.
"se. Cada conocedor de la materia, que alguna vez haya
meditado sobre edificacién org&nica en la Argentina,
compratiré mi opinién que con este terreno aettrata de
algo Gnico. mn una palabra, existe la posibilided de
confeccionar y llevar a cabo un Plen de Edificacién,
como quizé jemfs haya sido creado alguno similer en
Sudamérica...
Durante los 1timos decenios surgié 1a tendencia entre
los duenos de los terrenos, de dividirlos en tantos lo-
tes como fuera posible, para acumuler de esta manera tan
tos inocentes como también fuera posible. Entonces ba~
Jo le carpa se organizaba un remate, en el cual Pulano
y Mengano, rico y pobre, adquirien los lotes. Y alli
comenzaba 1a construceién sin la menor uniformidad de
estilo. Uno construye un rancho de chapa ondulada, otro
un moderno chalet, otro un indescriptible algo que deja
sin rebocar hasta que sus finanzas lo permiten, Con es=
tos precedentes eparecieron los numerosos y espantosos
"barrios" en las inmediaciones de Buenos Aires. No pa=
saria en forma dictinta con Villa Ilusién, si ésta ca
yera en manos de aquellos especulettores faltos de escrt-
pulos...
Resumiendo, tengo le firme conviccién que colaborande
decididos cepitalistas con el trabajo de expertos en lea
construccién, surgir& algo verdaderamente satisfactorio.
Senor Herten, quisiera cerrar este exposé con sus pro~
pias palabras, dichas hoy durante nuestra visita a Palo-
mars “Agui existe la posibilidea de crear algo hermoso,
algo aunea visto para el pueblo de la Argentina... y ade
m&s de ganar con ello mucho dinero".—
Este exposé fue pasedo cn limpio por mi mujer, como
secretaria. Hoy teniendo 1a obra terminada, se lo aicto
ami hija Heidi, de 19 anos. Acaso, no es linde?, noLe
puedo dejar de pensar...
Gompra de los terrenos.~
El 8 de Noviembre de 1942 tuve una conferencia con
Herten en su isle Hiawatta en el Rio Capital. El 9 del
mismo mes tuvimos una con los senores Herten, Lische,
"Lundborg" y “van Houten", cuyo verdadero nombre era
Thomas. De acuerdo con las medidas bélicas de Herten,
tomaban parte un urugauyo, un argentino, un sueco, un
holendés y un alemfn. En realidad 6ramos todos alemanes.
Pero por decisién de Herten nadie debia saberlo.—
El 12 de Noviembre de 1942 Don Gustavo y yo nos diri-
gimos al sal6n de remate en el Banco Popular en Buenos
Aires. Con respecto a la financiacién hablamos arreglado
que 61 pagarfa la sena y el resto lo conseguiriamos ven—
diendo casas o F.1.N.C.A. por sus propios medios. Antes
del remate, Don Gustavo me entreg6é 250.000,— (mis o
menos 65.000,-— délares) que estaban destinades al pago
de la seha y comisitn.—
El rematador, Senor Casal, comenz6 con sus caracte-
risticas palabras de bienvenida. Hay 50 6 60 presentes,
en su mayoria curiosos. Casal se dirigia directamente
amis "Estom seria para F.I.N-CeAs, Doctor Zeyen, tendria
campo de aceién para sus ideas. No pierda la oprtunidad,
y cuanto de bueno pueda ser dicho. Yo es—
etc..., ete
taba sentado al la do del senor Herten, quien admiraba
mi aparente tranquilidad. Mis nervios habian alcanzado
el punto de ebullicién, Al conoluir su disourso el rema~Bie
tador pidié ofertas. Loa terrenos se remataban en tres
fracciones. Tocaba el turno a le primera. “Ofrezco la
base" (Pesos 0,67), dfje. “Pero doctor, eso es una broma",
fue la respuesta de Casal. Del rincén izquierdo del
sal6n se escuch6 " ®# 0,70 Pesos por vara cuadrada",
"Pesos 0,75", sigo ofreciendo y "Pesos 0,80" el otro.
Entonces ofrezco s6lo 2 centavos mis, es decir Pesos
0,82 a lo que el rematador replica que no sea tan mes—
quino. Mi fmico adversario, un aopderado de la Compania
de Seguros Ia Sudamérica, quedé en silencio, Por fin
el martillo fue golpesdo por tercera vez... y la fracccién
nfmero 1 nos pertenecia.~
A continuacién se remataba la segunda fraccién, que
después de corte lucha nos fue adjudicada por Pesos 0,70
por vere cuadrada, Seguidamente la tercera al precio de
Pesos 0,76 la vara cuadrada.-
Todos los terrenos, incluyendo 1a cuarta fraccién,
que compramos ms tarde, nos costaron:
la. Fraccién,...+... Pesos 291.312,80
2a. Pracei6n.. + " 276.261,89
3a. Fracci6nesessee+__"__ 299-941, 48
Total.....seceessee- Pesos 867,516,17
aproximadamente 217.000,-— aélares.- :
#1 precedente precio en pesos se page hoy en dia de
buena gana por un lote de 600 m2 en le Avenida Wernicke.—
Me adelanté y pagué:-19-
sos 86.751,60
mis 2% de oasis 172350, 32
Total. cesccceeses ONS 92
Se confeceion6 el Boleto de Compra-Venta a mi nombre.
Finalmente comprob& que de los 250.000,—— Pesos previs—
tos en concepto de sena, me quedaban Pesos 145.898, 08
en el bolsillo, Don Gustavo los guard6 sonriendo. mn
cifras redondas, hablamos comprado los terrenos a Pesos
1.115.000, menos de lo pensado. Aqui debe considerar
se que en aquella época 1 mill6n, todavia era 1 mill6n,
es decir 250.000,— délares.- Festejando la jornada to-
mamos un cafecito en el Paulista a Pesos 0,15. Eso si
que podiamos gastarlot
En el curso de las semanas subsiguientes, comenz6 el
Juego de intrigas del ya mencionado Pickenscher-"Iund-
borg", lo que duré hasta que Herten y yo nos cansamos
¥ decidimos comenzar la construcei6n de 1a Ciuded-Jardin
sobre otra base.—
El lapso de tiempo entre resoluci6n de comprar y el
remate habla sido demasiado corto para precisar detalli
referentes al desarrollo del negocio. Herten y yo concre-
temos un Gentleman-Agreement, segin el cual, una vez
efectuada 1a compra, dejariamos constancia de sus con—
diciones.—
Herten sugirié fundar una Sociedad Anénima “Parque
Richmond", de 1a cual €1 seria presidente y yo director.
Acepté con gusto, Al dia siguiente Herten me comunic6
su cambio de opinién. Seria conveniente designar directora una persona "neutral", F.I.N.C.A. era considerada
como anti-germana, mientras que su firma Fuhrmann S.A.
no queria ser vista como tal. Esta idea segin Herten
procedia de Fickenscher, Lo cémico era que desde hacia
meses F,I.N.C.A. figuraba en la Lista Negra de los alia~
dos. Herten, al contrario habia cambiado a su gente sus
nombres alemanss como Fictenscher, Thomas, etc. en otros
"neutrales", como Iundborg, van Houten. Yo no tenfa el
menor interés en intrigas ni en negocios raros. Consi-
deré el sueno de director de Richmond S.A. como borrado.
Esto me fue f4cil, ya que poco después fui nombrado a=
presidente de 1a compania COA, que dotaba a la Ciudad-
Jardin de agua corriente y la cual mis tarde tomaria a
su cargo la cloaca central. si Fickenscher-Iundborg em
bromaria demasiado, ya le iba a cortar el agua.—
“Sencilias pero dé fal gusto".—
El 2 de Diciembre de 1942 visitamos con Herten al
Intendente de San Martin, Del Carril, quien enseguida se
nmostr6 entusiasmado por le construccién de una Ciudad-
Jardin en su partide, Pocos dias mfs tarde visit con
nosotros los terrenos, Lo acompan6 el ingeniero de la
Intendencia, womtpelat, quien con su corto enten@imiento
contribuyé a que tuviera que andar ms de un ano detrés
de las autoridades tratando de conseguir la zewhaet?
aprobacién de). plano de la Ciudad-Jardin.—
PensAbamos construir unos miles de casas baratas, para
la pequena clase media, Era aqui donde la necesidad eramayor y ea hoy en dia mayor que nunca. La idea que la
planeada Ciudad-Jarain llegaria a estar formada por una
poblacién heterogénea, en donde alterna le sencilla ca~
sita con le casona majestuosa, no figuré Yam&s ni en
nuestro suenos m&is audaces.
Debo mencionar al arquitecto Pederico Behrendt. Con
sus 70 anos y su energia se joven trabajé en nuestra
obra desde los principios . Behrendt habia sido
en Breslau y trafa consigo cierta experiencia en el terre
no de 1a vivienda. Merece especial mencién su capacidad.
de organizacién, Por desgracia sus bocetos de vivienda
no concordaban de ninguna manera con el gusto de los
argentinos, Sus casas eran de simplicided prusiana, nada
sudamericanas. Las malas lengues las apodaban “sencillas,
pero de mal gusto", Sus jévenes colegas, arquitectos
Juen Behrendt y Oscar Mongsfeld, eran duenos de mejor
gusto. Pero no llegaron a imponerse, En discusiones de
este género el “viejo” no dejé de afirmar tener rez6n.
As{ podia suceder que entre las primeras construccicnes
aparecieran verdaderas deformaciones del buen gusto ar—
quitect6énico. Iuché en forma desesperada contra su mal
gusto y repetidamente traté de llevar a los tres arqui-~
tectos por un mismo camino. Imposible. No queria perder
a Pederico Behrendt como companero de trabajo. Habia lle-
gado a saber apreciar su talento en varios aspectos. El
nyiejo" se mostré mis fuerte que sus jévenes colegas y
cuando después de una acalorada discusién, golpeé tras
de sf 1a puerta de mi despacho, debimos separarnos, Al
poco tiempo recibimos su reclamo de indemnizacién por= 22—
Pesos 333-000,-— ( en aquella 6poca aproximadamente
79.000,~~ d6lares). Mis tarde le pagamos 50.000,— Pesos
+s Pero me adelanté demasiado con mi relato...
provisi6n de agua.
Uno de los problemas m&s importantes que debiamos
solucionar era el de la provisi6n de agua. Instaler una
bomba para cada una de las casas hubiera sido una locu-
ra, Decidimos proveernos de una instalaci6n central pa
ro la provisién de [Link] intento de conseguir agua de
la Cie. de Aguas Corrientes San Martin fue en vano. Por
lo tanto en principio nos sirvién un pozo de agua con
motor mmm y canerias hacia cada una de les casas. Esta
primitive instalaci6n se convirtié con el correr de los
anos en la ejemplar red de agua corriente que abarca hoy
hasta el <imo rinc6n de nuestra Ciudad—Jardin.-
Recuerdo perfectamente 1a advertencia del gerente de
la Cia. de Aguas Corrientes San Martin, quien nos hizo
notar que el que emprendiamos era un trabajo muy ingra=
to y nos daria grandes dolores de cabezg, En aquel mo-
mento no imaginaba cufnta razén tenia... Nada es tan
propicio a los desvios demag6gicos como la discusién de
la tarifa del,agua. Mas tarde ya me daria cuenta yo mis=
MOveeaS
3ers CAPITULO
1943
Comienza le lucha con las alitoridades en Ia Plata.—
Casualmente me top6 con mi viejo amigo, Dr. Enrique
J. Plate, el 18 de Febrero de 1943 en la calle Florida.
Reanudamos las relaciones con quien ya habia trabajado
varios anos atr&s. Bn aquel tiempo necsitaba le ayuda
de un consejero juridico en las cuestiones que surgian
@ @iario con respecto 2 servicios piiblicos como agua,
luz, cloacas, etc. para la Ciuded-Jerdin.— Adem&s debia~
nos logear atin la aprobaci6n del Plano General de Urba~
nisacién. Plate, con sus conocimientos y su experiencia,
era sin duda la persona indicada.-
Con sus pocos anes llevaba consigo una considerable
earrera al servicio del Estado. Durante los anos sub=
siguientes, se retiraria repetidas veces de [Link].
y volveria a ella igual de tantas. No deja de ser intere—
sente der un vistazo sobre los puestos que ocupd en el
transcurso de 25 anos. FueBAe
Vemos que el puesto en [Link]. fue el més estable.
Ia renovacién de las relaciones con Plate alcanzaria
especial importancia después del 4 de Junio de 1943,
Gonsecuencia para nosotres de le revolueién estallada
en aquella fecha fue que en La Flata en lugar de tener
que tramitar con las auteridsdes civiles, lo tuvimos
que hacer con los interventores militares. Valiosisima
en tales circunstancias fue la ayuda del padre de Eari-
que Plate, oluirante Plate, maravillosa persona a quien
recuerdo con sincera veneracién. su alto rango militar
ne abrif les puertas a los diferentes ministerios y
otras autoridades. Si en aquel tiempo no hubiera conta-
do con ¢1 almirante Plate, creo que la autorizacién pa~
ra la edificaci6én de ia Ciudad-Jardin afm no nos habria
sido concedida.—&x
Como hace muchos anos que lievo un diario personal,
pued@ informar hoy con certeza sobre el transcurso de
ni "Vie Crueis" durante aquellos meses. Casi sin excep-
cién en compenia del almirante Plate, hice 102 viajes
a Ie Plata, tuve 139 audiencias con 16 gobernadores,
ninictros y otros altos funcionarios. En una palabra:
durante wi ano y cinco dias estuvimos en movimiento pa=
ra lograr algo, que segtn la opinién del gobierno era un
grave problema a cuyo tratamiento debia darse preferen-
cla.
in el fondo no puede serles tomada a mal su actuacién
2 aquellos seuores de galones dorados. Ponfan manos a
1a obra, mis de una vez con le mayor buena voluntad, pero
sin el menor conocimiento de la materia. Me escuchaban.==
Lenos de interés, sex admiraban ante tan maravilloso
proyecto y aseguraban que el Estado por medio de ellos
no podia dejar de apoyarlo. Pero... generalmente alli
acababa todo. Lo dems era puesto en manos de subordi-
nados, quienes permanecian inertes en su burocr&tica mo=
licie.-
quiz’ tuve mucha mala suerte. Quizé tuve que tratar
con los funcionarios mis téntos, cuya dureza de entendi-
miento era similar a la del granito... Recuerdo a un
velioso ejempler de 1a aifunaida especie: el ministro de
gobierno Oariozola, su otro puesto era capitén. Habia
sido subalterno del almirante Plate. Este filtimo me con
+0 de tal individuo que sindo joven oficial y con moti-
vo de wma maniobra habia conducido su barco tan magistral-
mente que en caso de guerra en tiempos del gran Odrio-
zola la flota argentina hubiera sido aniquilada total-
nente.
¥ a este malogrado Nelson tenia que inculoar yo lo
que era une Ciudad-Jardin y por qué queriamos levantarla,
"Yarevilloso, maravilloso", no se cansaba de repetir.
"Siempre dije que habia que hacerlo. Hay que edificar
Ciudades-Jerdines y adepfs soy de opinién que deben ser
reabiertas las casas de juego y los prostibulos. Todo
ellox contribuye a 1a felicidad del pueblo," BI almiran~
te Plate y yo nos miramos, El viejo marino lo habia to~
mado en serio con sus prostitulos y sus casaa de juego.
Afirm6 que su iniciativa era casi ten importante como la
de construir Ciudades-Jardines.-
Ios dos senores corzian peligro de perderse en el Planse 6
Odriozole. No sin trabajo consegui llevar el tema nue-
vamente a lo nuestro. Oariozola, después de darme algu=
nas palmadas en la espalda me aconsej6s "Siga asi, m*
hijo, todo sald@r4 bién. Esté seguro de mi ayuda, etc.,
Dla..s, dlase.y bla...”
Pero hacer no hizo nada el senor ministro.<
Cierta vez lo convenc que visitara los terrenos de
la futura Ciudad—Jardin, Seria el préximo sfbado y yo
insistia en ir a buscarlo con el auto. Naturalmente du-
daba que mantendria su promesa, Por otra parte tenia
que viniendo solo se perderia indefectiblomente. "No, no
de ninguna manera". Vendria solo. Decidimos encontrarnos
e1 s&bado e las 15 haras en el cruce de la barrera en
Palomar. Pui puntual, Pero Odriozola no estaba, No s6lo
no fue puntual, no, no fue absolutamente nada. Son las
3.1/2, las 4, las 5, no aparece, Me voy triste y con una
experiencia m&s. Y tomo nuevamente Im decisién de aban-
donar...
Al lunes siguiente naturalmente habia recobrado el
4nimo de lucha. Son las 10 de la manana. Fl almirante
Plate y yo estamos sentados en la sala de espera del se~
nor ministro para enterarnos del porqué de su ausencia.
Entramos, Nos recibe sonriente inform&ndose sobre nues=
tros deseos. Ia fracasade visita del s&bado no le ofmos
mencionar. Ho eguanto mis y pregunto respetuosamente si
el s&bado el senor ministro quiz& no encontré el camino.
"ah, cierto", exclam6 el viejo y dipigiéndose al elmiran-
te Plate le conté que justamente en aquel dia murig ma
tia. Mm el curso de la conversacién nos enteramos que ni-2%-
siquiera era su tia, sino simplemente una tia, que a
muy anclana edad habia pasado a la inmortalidad. El al-
mirante y yo pusimos caras tristes. La comversacién de
los dos senores comenz6 a girar sobre la mortalidad en
general y sobre la de las tias viejas en especial. De
Palomar no se oye palabra, Escuché durante algunos mi-
nubos. Mado junté mis pepeles esparcides sobre el escri-
torio del ministro, los guardé en el portafolic que apo=
y& sobre mis rodillas. tudo también, segul esperando el
fin del cuento de les ties. Como una oriatura empacada
no fui capaz de decir ni una palabra. Pero esto no lla=-
m6 la atencién de los viejos senores en su lamentacién
universal sobre les tias muertas. Ia audiencia llega a
su fin. Nos despedimos y agradecemos, De la Ciudad-Jardin
no se habl6 mfs.-
Delante de 1a puerta tuve que decir llevado de rabier
"Este ministro tiene suerte que yo no sea el almiran~
te Plate. Bn tal caso lo hubiera mandade, may, my lejos."
Aqui mkt hice uso del elfsico insulto argentine que
no puedo transcribir en consideracitn de alguna lectore.
Pero en su oportunidad lo dije con todas las letras.
Otra sudiencie imposible de olvidar es una de las tan=
tas con el gobernador Verdaguer. 21 general era un escu-
cha my entusiasmado. Para le realizactén de mi idea
nunea hizo algo. Cierto dia canverstbamos delante de le
Puerta después de una audiencia. Bl general gobernador
mantuvo un discursito sobre el concepto de patriotiana,
lu patria y los deberes de cada uno hacia ella. En mtoes
conviceifn no tenia necesidad de las ensenanzas del
gobernegor pero escuché con paciencia. Me llam6 la a-
tencién que el general hablaba de si como “argentino
natizo" repetidamente y de mi como “argentino naturali-
zad
We vino a la memoria que anos atrés habia jurado so-
lemnemente ser un fiel argentino. En tal oportunidad el
juez federal que presidia 1a ceremonia aseguré que en
adelante no compartiriamos con los argentinos nativos
y61lo los deberes sino también los derechos. Ya no exis-
tia diferencia entre uno y el otro. En esto pensaba.
Sonrienio y 2 guisa de simple comentario al margen, obser~
vé: "Oligo, senor general, que Ud. subraya la diferencia
entre argentino “nativo" y "naturalizado". Permitame
la observaci6n que soy argentino con mayor derecho que
Ud." El almirente Plate y mi interlocutor me miran asom—
brados. Sereno y con amabilided compradora contints:
"Yo, senor general, soy argentino porque quise serlo.
Adopté esta nacionalidaa por voluntad propia, a los 35
anos y en la plenitud de mis facultades mentales. Ud.,
al contrario, es argentino porque su madre lo puso por
casualidad en una cuna argentina", El gobernador medita
profundamente, luego se dirige al almirante: “Tene ra-
z6n el alemancito, tiene razén". Todos rien y la situa
cién est& salvada. A 1a salide me dijo el almiranter
"Ud. es un caso fmico, pero me hico gracia ver como le
paré el carrito al fracasado Deméstenes".—anor
Exposicién de Palomar en Ja calle Corrientes.—
Paralelamente con los tr4mites en La Plate, corrfan
naturalmente los planes para levantar la. Ciudad—Jardin,
Fees no dejando de lado’ le venta de las casas. Con tal
fin instalamos una exposicién en la calle Corrientes al
900, en el corezén de 1a ciudad. Pue inaugurada solem-
nemente el 30 de Abril de 1943. Por medio de planos,
cuadros y maquetes mostr&bamos c6mo habiamos planeado
la futura Ciudad-Jardin y ebme nos la imaginAbamos. Le
exposicién permaneci6é abierta durante varios meses. £1
jefe de ventas, Don Manuel Pereiro, y su gente atendieron
en ese tiempo a varios miles de personas. “Esta exposi-
cién es un exitazo", me comunicabe Pereiro casi a diario.
Este genio de vendedor efectivemente logré vender ms
@e 100 casas en Palomar &ntes que ninguna hubiera sido
empezada.—
Ia primera venta.—
Pereiro vendié 1a primer casa en la Ciudad—Jardin al
joven matrimonio Gimfnez el 11 de Mayo de 1943. Corrié
a mi despacho, fuera de si para comunic&rmelo, Pestejan—
do el acontecimiento, Pereiro habia tomado una fotogra~
fia del matrimonio Gimllenez sobre el terreno de su futu-
wo hogar. Se los ve en medio del campo, rodeados de al-
gunos Srboles, y mis de 100 hectfreas de terreno sin
edificar. De qué manera pudo identificar Pereiro la gt
& ubicacién del terreno, no llegué a comprenderlo. Pero= 30-
tampoco era necesaria tal exactitud. En le foto se los
ve radientes, tanto a los felices compradores como al
no menos feliz vendedor. Bra lo principal. A la tarde
el arquitecto Behrendt fotografié los quinientos pesos
que pag6 Giménez en concepto de sena, En aquel tiempo
no suponiamos que en el transeurso de poeos anos se
invertirfian en la @ivded—Jarain mis de mil millones de
pesos.—
Como ya dije pereiro era un genio de 1a venta. Antes
habia viajado en manteca y pasado con éxito a la venta
do viviendas. Un gallego de pura cepa, que no dejaba
pasar oportunidad de ofrecer sus casitas, En tal rele-
ei6n recuerdo un episodio caracteristico que no quisieé
va dejar pasar al olvido. Don Menuel habia sido victima
de un infarto al coraz6n y estaba en el Hospital Espanol.
Al visitarlo me cont6 la enfermera que Pereiro habia ven
dido una casa a su vecino de cama. Lo cbmico era que los
interlocutores no podian verse. Los trémites fueron a to~
aa vez, @ través del biombo que los separaba. A gritos
ofrecia xetem Pereiro y a gritos volvia la conformidad
de su cliente, Nadie podia igualarlo, Desgraciadamente
Pereiro murié sin haber llegado a los cineuenta anos,
poco después, de un atague al corazén. No elcanz6 a vivir
el "siglo de Oro" de las ventas en Palomar. Sin auda al=
gana se hubiera hecho millonario.=
Nada de terrenos vactoss=
Lo esencial era que en la futura Ciudad-dardin no se—l —
vendian "terrenos vacios" sino casas terminadas, légice—
mente con su terreno correspondiente. Ias viviendas eran
edificadas en forma orgfnica y de acuerdo con perfec~
tos planes urbanisticos. En consecuencia ninguno podia
edificar "a piacere” sino en cada calle iba una catego-
ria determinada de casas. Entre elllas debia elegir el
interesado. A este sistema debe la Ciudad-Yardin su her=
mosura, fnica en Sudamérica. No debe pensarse que las
casas eran uniformes. De ninguna manera. Poniamos es-
Ppecial interSs en que fueran todas distintas, tanto a
la vista, como en la distribucién de los ambientes. Tra-
tébamos que en una misma calle hubiera siempre vivientas
de igual condici6n de precio. Queriamos evitar la inme~
@iata vecindad de la mansifn lajosa y la casita del em
pleado. En la Ciudad-Jorain vivian entre 91 tanto 10a
“simples mortales" como los millénarios.-
ie primera ae
Ia venta ya estaba en plena marcha, cuando se efectué
a primera palada en Palomar el 15 de Junio de 1943. Se
trataba de una casa doble en la calle Ceibos, en una de
las cuales se aloja hoy la viuda de otro asiduo colabore=
dor, Juan Bleyberg, fallecido en 1957. Bleyberg y su
Hildchen, los inseparablea, pasaban juntos cada momento
libre, esi fuera caminando, mMs a menudo todavia con
una buena copa en el Astoria o en el Borussia. Hanimann
no le era pesado a Hildchen s6lo corporalmente, sino tan-
bién después de haber tomado una copa m&s de lo necesa~mie =
rio. Hildchen soportaba todo con paciencia. Hanimann
no hallaba en ella campo de ataque. Nosotros los lle~
m&bamos “Philemon y Baucis", “Pablo y Virginia" o "Ger-
mfn y Dorotea". Para sus viajes de inspeccién por la
Ciudad-Jardin Bleyberg utilizaba un Jeep amarillo que
le quedaba a medida. Como era bastante Banzén protegia
su varriga con un delantalcito contra el roce del vo-
lante. Parecia un albanil en viaje de propaganda.-
Bleyberg ocup6 en el transcurso de muchos anos varios
puestos de importancia en F.I.N.C.A., por ejemplo jefe
de ventas, jefe de le Planta Industrial, etc.—
Como la instalacién de agua afin no estaba terminada,
se conducia el agua para la construccién desde una bom
ba cervana que provefa al ganado del vital elemento. To~
do esto era primitivo al extremo, pero funcionaba a la
perfeccién, ya que todos participaban con el mayor en-
tusiasmo, Los fnicos habitantes de la Ciudad—Jardin eran
en aguella poca unas 150 vacas. El campo habla side al—
quilado al dueno de las mismas, Agusti. Observamos un
adelanto considerable desde antonces hasta fines de 1955
(cerca de 12 anos) : Sntes 150 vacas, en 1955 aproxima~
damente 20 mil seres humanos.—
primera torre de agua.
Bl 13 de Septiembre de 1943 comenz6 a funcionar nues=
tra propia inetalacién, que inauguré solemenente. Ia
verdadera inauguracién consisti6 en que el mec&nico za~
pataz, un tal Hinge, casi se ahog6. Le afluencia de la—33 —
torre provisoria a la primera calle dotada de agua corrien
te sucedia por medio de un fodo de aproximadamente un
metro de profundidad. La commicaci6n entre las canerias
habia sido efectuada, la v&lvula princifial fue abierta
y con fuerte presién fluy6 el agua hacia le nueva ca~
neria. Modestamente obteniamos 120 m3 por hora. Repenti~
namente se tuerce y retuerce su cano en el lugar de u-
nién. Hinze se larga al fose lo peor con sus propias
manos. Pero ya sucedi6. Con enormes fuerzas se avalanza
el agua por el angosto foso. Hinze desaparece de la su-
perficie. Enseguisa lo extraemos de su fangoso bano.
Pera morirse de risa. Solo Hinze no estaba con 4nimo de
risa. Insultaba. Nosotros, los espectadores organizamos
de esta manera la primera risa oficial en la Ciudad Jar—
ain Lomas del Palomar.=
Ia bomba era impulsade por medio de un motor Diesel,
comprado de segunda mane. Ms tarde nos sirvié también
pare la provisién de lus. Sobre 61 y sus manas tenaré
mucho que contarles.—
El _problema de la corriente eléctrica.~
Hablamos solicitado de la Smetmtmt Compania Argentina
de Electricidad CADE, corriente para la Ciudad—Jardin.
Nos fue negade por falta de material. (Nos encontrfiba-
mos en plena segunda guerra mundial). CADE no estaba en
condiciones de ampliar sus instalaciones.=
En mi desesperaci6n visité al presidente de CADE, Dr.
Carlos Meyer Pellgrini, a quien, como ex-socio del Dr.—34-
Wernicke, conocia muy bién. Me encontraba en compania
del arquitecto Federico Behrendt y debe ser atribuido
@ la existente psicologia de guerra que fuéramos reci—
bidos tan friamente. Para 61 F.I.N.C.A. era una compa~
nfa nazi a la cual no déebfa ayudar. Comprobé que mis ex-
Plicaciones chocaban contra su irrevocable desinterés.—
Behrendt participaba pero se expresaba con @ificul—
ted en castellano. Yo sabia que Neyer—Pellegrini aomina~
ba el alemfn como el castellano. Traté de der un giro
alem&n a la conversacién, diciendo en aquel idioma:
“Este proyecto merece el sudor de los nobles" Hubiera si-~
do una excelente opprtunidad para Meyer—Pellegrini de
continuar en alemfn, cuando las dificulatedes de Behrendt
deberfan haberlo enervado. Yo mismo no me lo podia per~
mitir por cortesia, respetando la costumbre del pais.
Bl presidente de CADE lo dejé a mi colaborador seguir
tartamudeando la lengua de Cervantes. Si, habia que te~
ner gran cuidado con estos alemanes, Y Behrendt era ju-
aio y Meyer~Pellegrini medio judio.-
Cuando noté que tendriamos que arrancar con las manos
vacias, me sumergi en obstinado silencio. Meyer—Pellegrini
termin6 1a conversacién con estas palabras: "Entonces
deberian esperar tiempos mejores para levantar la Ciudad—
Jardin." $1, pero la filtima palabra fue mila, diciendor
"No, senor, Ud. se equivoca. Ia Ciudad—Jardin se construi-
tar
bién seguro“. Se encogié de hombros y le eudiencia se
v6 igual, aunque Ud. mo nos dé corriente. ¥ puede
di6 por terminada. Yo me hallaba frente a un nuevo pro=
blema: el problema de la provisién de corriente eléctri-
ca.abs
Ida_y vuelta entre San Martin y la Plata.
Mientras que nosotros and&bamos tan ocupados en so—
Jucionar un problema tras otro, las autoridades corres-
pondientes, todavia no se habian decidido a aceptar o
no el proyecto.
¥ todo quedaba estancado en manos de la burocracias+.
Ninguno de aquellos individuos mantenidos a impuestos
abandonaba su cl&sico letargo... Por mi parte mxpttex
explotaba de rabia y nerviosidad.—
os esfuerzos para xugmer lograr la aprobacién del
proyecto pueden ser divididos en dos etapas. Primero,
la de la municifialidad de San Martin y segundo, despu
del triunfo de la revolucién del 4 de Junio de 1943, an-
te las autoridades provinciales en Ia Plata. Comencemos
con San iartin.—
Después de incontables conferencias con el intendente
Del carril y su asesor técthico Montpelat, nos habiames
puesto de acuerdo sobre les bases del proyecto. Por fin
se encontraron estas bases en poder de las autoridades
correspondientes en San Martin el 15 de Marzo de 1943.
Nuevamente innumerables conversaciones con los jefes de
seceién. El proyecto debia ser presentado al Congejo De-
liberante (delirante, lo llemfbamos nosotros) en san
Martin el 4 de Junio de 1943 para su aprobacién definiti-*
va. Pero para aquel dia meorable nuestros militares te -
nian otro proyecto. Durante la manana tropas ocuparon
la casa de gobierno. A la tarde la revolucitn habla
triunfado. Légicamente el Concejo Deliberante no mantu-36 -
vo mt su sesi6n. Sus miembros se mantuvieron ocultos.
Tenian cosas mis importantes que hacer, en luger de
aprobar el plano para una futura Ciuded—Jardin. Natural-
mente la administracién nacional quedé sin autoridades
y nuestros planes, una vez m&s... en el aire.-
El destituido Intendente Del Carril, nos habSa permi-
tido comenzar coh la edificacién en Palomar, consideran-
do 1a falta de trebajo imperante en su Partido. Asi em-
pezamos a trabajar con &nimo y confianza en Dios, aunque
8 proyecto afin no habia sido aprobado. Preocupado es=
tabe a la espectativa de las nuevas autoridades. Temia
que el nuevo intendente nos retirara el permiso de su
antecesor, porgquet prohibir lo que el antecesor permitié
y tacherlo de lecura es cosa de honor en toda revolu-
cién argentina,
El 6 de Julio de 1943 fue nombrado el nuevo interven-
tor Bottino quien, cosa de no creerse, después de haber—
me recibido amablemente, accedié a que continuframos
con la construccién. Asimismo prometié ocuparse de le
pronta aprobacién del proyecto, porque “una obra tan no-
ble" merecia el apoyo de las autoridades en todo senti-
do. Pero. el 20 de Julio de 1943 me informé personal-
mente que 61 no tenia facultad para aprobar el proyecto,
en adelente era agunto de las autoridades provinciales
en Ila Plata.-
Si, y aqui comienza nuestro verdadewo Via Crucis que
debia durar hasta el 26 de Julio de 1944. Como ya escri~
bis fueron necesarios 102 viajes a La Plata, 139 audien-
cas con gobernadores, ministros, para lograr en un ano—ip =
y cinco dias lo que con la dedicacién adecuada y consi-
derando 1a urgencia del asunto, no debia tardar mis de
un mes. Uno de los jefes de la Direccién de Catastro y
Geodesia, el ingeniero Churruaril, me aseguré el 18 de
Octubre de 1943, que el estudio técnico del asunto du-
raba 10 dias. Supongamos que la Municigalidad de san
Martin haya necesitado otros tantos dias para su estu-
dio pre-revolucionario, Serian en total 20 @ias. los
350 dias restantes fueron utilizados para pander el ex-
pediente de un lado a otro, para mayor gloria de uma bu-
rocracia estéril. ¥ el pueblo clamaba por vivienda y el
gobierno subrayaba en cada una de sus publicaciones que
tal problema debia ser tratado con preferencia. Era de
no creerlo!!
expediente desaparecid
Bottino prometi’o mandar enseguida los expedientes
a Ia Plata para continuar con su tremitacién. Entretanto
hebiamos conversado con el ministro Odriozola, quien se
comprometié a la pronta terminacion del asunto, El ex-
pemiente es despachado de San Martin a Ia Plata por Cor
tificedo y dirigido al ministro personalmente. Pasan
8 dias y el almirante Plate y yo lo visitamos a Odrio-
zola para saber sobre el destino de lo nuestro, El expe~
@iente no lleg a Ia Plata, Nadie sabe nada, Vuelvo a
San Martin (85 km), Me entregan el recibo del correo.
Con el recibo voy al correo, en el correo me mestran
le firma del empleado en la Plata, deun tal Rocha, Vel= 3G!
vo a La Plata (otros 85 km) a lo del ministro. Rocha es
llamado: si..., se acuerda haber recibido algo asi, Pu-
go 1a carta sobre el escritorio del ministro y de alli
desaparecié, Todo se revuelve. Nada se encuentra. Hoy
todavia, estaria dispuesto a regalar una buena suma a
los pobres si averiguaria quien fue el animal que hizo
Que fue hecho con toda inten-
ei6n, no cabe la menor duda, Quizfi un "revolucionario"
desaparecer el expedient
quiso embromar a otro “revolucionario" y los embromados
fuimos nosotros.
Cuando ya teda basqueda era en vano, volvi a Buenos
Aires. Trabajando dia y noche durante una semana, Sex
nuestros arquitectos Federico y Juan Behrendt y Oscar
Mongsfeld reconstruyeron 1a solicitud con todos los pla~
nos requeridos, c&loulos, etc. Esta vez entregué todo
personalmente en manos del ministro en La Plata. El caba-
lero dijo por lo menos: "Tengo que pedirle disculpas en
nombre del ministerio". Bueno, por lo menos era algo.
Ie dije que la mejor disculpa seria si llevara el asunto
@ su definitiva aprobacién. Lo prometié solemenente,
Igual pasaron cinco meses hasta que su sicesor, a 61 se
lo tragé 1a tierra, suscribiera el proyecto. Entonces nos
dedicamos a la transmisitn de las calles a la provincia,
lo que nuevamente dur6 siete meses.—
Jardin Zoolégicé.~
las dificultades seguian, pero nosotros también se~
guiamos edificando. Ya nos enorgullecia una hilera de te==39 =
chos rojos, cuando recibi el llamado telefénico de Bottino.
Iamentaba comunicarme que la poblacién se hallaba altera-
da por nuestra construccién sin que el plano haya sido
aprobado, Yo tenia que presentarbe una autorizacién es~
orita del ministro para continuar edificando, sino habla
que suspender... Pui a verlo y traté de hacerle compren-
der el dano que causarfa ten absurda medide. Quedé firme
en su decisién, pués la*poblacién"sxmmitm ... Y yo sabia
quien era esta "poblacién", nadie mAs que su futuro yer
no, peligroso,sujeto que ocupaba el puesto de arquitecto
en la iMunicipalided aunque le faltaran aprobar los tlti-
mos exfmenes.—
Bl joven caballero de unos 25 anos haela alardes de
su elocuencia, mientras que el tema de conversaci6n cay6
sobre el gerende de F.I.N.C.A., Enrique Lampe. Como Lam
pe se destacaba por su corpulencia, el joven principe lo
nambraba finicamente e1 "gordo". No dejé de disculparse, ai-
eiendo: "lo nombro asi, porque no me acuerdo de su nembre.
Enseguida repliqué: "No se preocupe por tales pequeneces,
Si Ud. supiera como lo llamamos nosotros en [Link]
no aleanza el Jardin Zool6gico entero..." El hombrecito es-
tuvo a punto de explotar. Su futuro suegro, al contrario
me @ijot "Apacigilese".—
Después de esta conferencia, visjé una vez mis a Le
Plata, después de haber pasado a buscar al almirante Plate,
Se ofrecié para llamar a Bottino inmediatamente por telé-
fono. A la manan siguiente hablo con el intendente: “ No,
la orden no ha llegado”. Ie pido al almirante Plate que le
iiame al ministro, lo que éste tambi’en hace enseguida.-40-°
El ministro explica que convers6 con el intendente. la
indignacién popular por 1a edificacién anticipada, segin
1o comunicado por si oficina técnica, no podfa ser con=
tenida... Y entonces "no me anim6", fue la respuesta del
ministre. No podemos olvidar que como marino ya fue ta~
chadé de héroe.
estar satisfecho, El Jarain Zool6gico habla sido venga~
Comprobé que el futuro yerno debia
do.=
Me af por vencido. Mandé un mensajero a Palomar con le
orden de suspender moment&neamente los trabajos. A la ma=
nana siguiente, el 28 de Septiombre de 1943, le hice saber
al ministro que yo ya habia suspendido la edificacién y
gue no necesitaba molestarse. A pesar de todo, unas ho-
vas mfs tarde aparecié un empleado quien di6 orden de de-
jer de trabajar a los que ya no lo hacian, Tal gloria se
la adjudicaba a si mismo, Ademfs el caballerito queria
su venganza. ¥ la tuvo. "Hay que embromarse", dicen los
argentinos en tales oprtunidades.~
Enrigue Zampe.~
En lo que precede nombre a mi querido amigo y companc~
ro Enrique Lampe. Ya en aquel tiempo sufria de una terri-
ble enfermedad, 1o que no lo hizo desistir ni un momento
de marchar fielmente a mi lado en le"lucha por Palomar",
Todavia alcanz6 a tener Ja alegria de poder comunicarme
telef6bhicamente desde Ia Plata el 30 de Diciembre de
1943 que el proyecto Palomar habia sido suscripto hoy
Por el gobernador Legén. Para los mchachos de F.I.N.C.A.aie
aquello significaba un feliz fin de ano.
El 22 de Enero de 1944 viene Lampe por filtima vez
a la oficina. "No puedo més", fue su triste despedida...
El 10 de febrero lo enterramos en el Cementerio Alemfn,
Una casa de departamentos en F,I.N.C.A. yuna calle en
Todelpa que llevan su nombre, harfn que siempre sea re~
cordado.—
42 CAPTTUIO
1944
Ia _"intersante" cuesti6n de las calles.-
No debe pensarse que con la firma del gobernador todo
estaba solucionado y que podiamos dar rienda suelta a
nuestras ansias de edificar. Al contrario, Apenas resuel-
ta esta formalidad, surgieron nuevas gtftte dificultades,
Para urbenisar una parte del terreno sobre el cual que-
riamos comenzar a edificar, debia ser resulta 1a cues~
tién de las calles, Esto quiere decir, transfertr la su-
perficie de las mismas a le autoridad correspondiente. De
ahi surgié une “interesantisima" cuestién de competencia
entre Provincia a Munigipalidad que ni hoy est& defini-
tivamente solucionade, Esencialmente consistia en lo si-
guienter la Municipalided se adjudicaba el derecho, de
acuerdo con los sucesos hist6ricos anteriores de reclamar *
que las calles le fueran cedidas. Pero el consejero ju-
ridico del gobierno revolucionario en Ie Plata, reclama~
‘ba, apoyfndose en le validez de una ley referente a le
fundacién de nuevos pueblos, la transmisién de las calles
al fisco provincial, aunque la poblaci6n se hallara den-= 42-
tro de los limites del Partido de General San Martin.=
Bl punto de vista de los jueces provinciales se im
puso y el decreto correspondiente fue firmado. Pero cuan—
do los expedientes volvieron a la ifunicipalidad, ésta ae-
elar6é que la Ciudad-Jardin ya no era asunto de ella, Sim-
plemente, para la Munfcipalidad no existiamos. la com
petencia habr& sido muy interesante para los juristas.
Para nosotros no lo era. Mientras tanto no tenfamos calles
aprobades. No podiamos entregar los planos. Paltaba la
iluminacién pfiblica. No se recogia la basura. No tenia-
mos policia, Nuestras calles no se cuidaban ni se lim
piaban. Resumiendo: para las autoridades no éramos na—
die. Simplemente no existiamos.
Secci$n.—
las dificultades no atenuaron nuestro affn de construir.
Desde que 1a primera palada habia sido dada el 15 de Junio
de 1943, podia darse por empezada la la. seccién.<
Esta primera secci6n est& comprendida entre Boulevard
Gral. San Martin, Los Geranios y los Aromos,—
Ia familia Zimmermann se muda a Palomar.=
El 29 de Febrero de 1944 entraron a vivir en la pri- °
mera casa terminada en la calle JacarandSes, como pri-
meros habitantes Rodolfo Zimmermann con su esposa Lilly
e hija Elena y el arquitecto Juan Behrendt. Si digo “ter-
minada" es un poco exagerado, pues el hogar de los Zimmer—= 43-
mann dejaba mucho que desear todavia. Pero como el ar~
quiteeto director de obras vivia en la caga, pronto es—
taria “terminada del todo", El matrimonio Zimmermann y
el arquitecto Behrendt habian habitado una linda casa
en el Barrio [Link] en Béccar. Un “empujoncito de
arriba" los llev6 a mudarse a aquella r egi6n nada hos-
pitalaria, Rudi mismo me cont6 cufntas lagrimas costé
@ Lilly tan indeseada mudanga, Con la instalaci6n de la
familia Zimmermann fijamos oficialmente el nacimiento
de la Ciudad—Jarain.-
En el transeurso del ano 1944 los siguieron como nue=
vos habitantest Dr. Erieger, Dr. Zeyen, A. Sénchez, F.
Idppelt, C. Mones Ruiz, C. Greco, G. Balella, J. Maccarini
§. Rold@fm, P. van Svygenhoven, M. D&vila, D. Horan, Irene
Wolf, A. Puente, M. Granados, Emilia Otero, J. Costamagna,
M. Oitena, S. Medina, C. Anorga, J- Fonso, I. Tobar y
P. Re&Bi0.—
Naturalmente tenIamos que ocuparnos de que estos pri~
meros habitantes no tu’ieran que prescindir de todos los
adelantos de la ciencia, No habia luz: les regalamos a
la gente una l4mpara patentada. Ia basura la recogia un
carro de F.I.N.C.A. y la policia la reemplazebamos por
un sereno armado,—
Policia.
A muestro sereno le aconteci6 poco después un hecho
singular. Como ya se sabe, para nosotros no existia la
Policia, Nos parecié bién dotar a nuestro sereno de una— 4g
escopeta. Su aspecto imponente debia servir para espan-
tar a visitas indeseadas. Pero pronto pude comprobar que
con nuestro affn habfamos ido demastiado lejos.
De repente recibimos una citaci6én de la policia quien
tomo posesién de nuestré Gnico “portador de armas", Su
escopeta fue embargada (lo est& hoy todavia) por uso
prohibido de armas, En adelante nuestro Angel guardién
debia cumplir con sus funciones "desarmado". Pero... tal
oportunidad nos sirvié para tener por lo menos una ves
a la policia en 1a Ciudad-Jardin, IAstima que s6lo por
una hora,=
Para solucionar el problema de la policfa resolvimos
ponerles una casa a disposicién, 1a que las autoridades
prometieron pagar mfs tarde. Por medio de innumerables
tratatives logramos que por fin fueran estacionados en
a Ciudad~Jardin un oficial con cuatro de sus hombres.
Naturalmente, la comisaria no fue pagada jamis y perte-
neoe hoy todavia a F.I.N.C.A. Si alguna vez alguno de
nuestros muchachos iria a parer al calabozo, podria afir—
mar con tode certeza “estar en su propia casa".=
Inz_gratis.~
Como ya se sabe la CADE nos habia negado la corriente
eléctrica. Como estfbamos en tiempo de guerra era impo-
sible conseguir el material necesario. Entonces compramps
un motor Diesel y el 12 de Marzo de 1944 brill6 por pri-
mera vez luz "nuestra" en Palomar. Fue el arquitecto.
Behrendt quien jubiloso me transmitié la noticia teleft-=ise=
nicamente. Las casas habitadas eran pocas y no podfamos
darnos el lujo de poner tres turnos de trabajo de ocho
horas cada uno para la atenci6n de las insteleciones. Ii--
mitamos la luz eléctrica desde que oscurecia hasta las
22 horas. Pero entreg&bamos la luz gratis.—
Gon fines de trabajo me habia amueblado una casita en
la calle Jacaranafes.—
A veces también pasaba la noche en Palomar, Una de es=
tas noches jugaba al Skat con 2 amigos cuando relaypagueb
a luz, lo que significaba que faltaban cinco minutos pa-
ra las 22 y que pasados estos cinco minutos se apagaria,
Pasamos un rato agradable y no queremos interrumpig. For
lo tanto mando a alguien con
piritu servicial a nues—
tra "usina" con le orden de dejar esta noche la lug una
hora mis y ademis encenderla manana entre las 6 y las 7
horas, lo que tampoco era costumbre. Asi se hizo, Mi ami-
g0 Brieger vivia a pocos metros. A la manana siguiente,
sin saber de la disposici6n de la luz se afeit6 a luz de
vela, Terminé y automfticamente quizo apagar la luz e=
iéctrica. Yes. oh, milagro luz radiante brillaba sobre su
rostro recién afeitado. Un poco ms tarde lo encontré
en la calle y me dijo: * Cuando esta manana se prendi6
la luz, le dije a mi mujer: Se nota quien est& entre no-
sotros". Tal pequenez puede a menudo darle fama de omni—
potente a uno,
Mientras que luch&bamos "proluz propia" les profeticé
a mis amigos que la CADE nos daria su luz 4ntes del Bér-
mino de tres dias cuando la nuestra funcionara, Me equi-
voqué s6lo en 48 hiras. Ya el 17 de Marzo de 1984 apare-= 46 =
ei6 un representante de CADE con la noticia oficial de
que de shora en adelante nos darian luz. Los proble-
mas de material hebian aparecido repentinamente. Igno-
rarnos y dejernos sin luz, eso ci lo hablan podido. Pe~
ro cuando vieron que nos arreglamos s61os, entonces si
que tenian voluntad de ayudarnos en todo sentido. No po-
dian aceptar la competencia de insignificahtes como no~
totros que mostraban al pueblo que la produceién de co
rriente eléctrica en realidad es tan fAcillit No, esd
si que no podian arriesgarlo... Asi, después de indea-
eriptibles e innumerables formalidades burocrAticas...
por fin recibimos luz, Aqui se podria cambiar ficilmen-
te un viejo proverbio: * Ayfdate a ti mismo y te ayu-
daré CADE.=
Yo personalmente tenia intencién de continuar con nues
tra luz. Pero los otros senores estaban ea contra, Nolens,
volens, medejé convencer. Pensaba que si seguiamos con
las instalaciones propias tendria que sobrellevar las
preocupaciones y los dolores de cabeza... solo.—
Ia_primera ciudadana nativa,—
En lo que precede hablé ae mi amigo Dr. Heinz Brieger.
Aqui me propongo contarles que aparte de sus muchos
m&ritos, le corresponde el gran mérito de ser autor de
un acontecimiento de sume importancia para nuestra joven
Qiudad~Jardin. Pue el padre del, o mejor de 1a primera
ciudadana nativa,—
Brieger y su mujer, Rosalia, habian venido a vivir «=A
como habitantes N2 2 a una casita en la calle Ceibos.
Bra un diseno original de Federico Behrendt que segin
el decir de las malas lenguas se componia s6lo de puertas.
Brieger afirmaba que cuando entraba la luz del sol,
ellos debian salir. Todos juntos no cabian. Era algo
finico aquella casa, Una verdadera obma maestra de su
ereador, a quien todas las musas parecian haber aban-
donado.:
Rosalia Brieger era una senora joven y muy linda. Y
cuyo pronunciado talle llenaba de esperanzas a todos
de ver pronto aumentada 1a poblacién en forma natural.
Como en aquel tiempo vividmos lejos de 1a civilizacién
no podia pensarse en una partera, ni mucho menos en un
médico. Yo le habia ofrecido a Brieger llevar a su m-
jer en mi auto a la clinica en el momento necesario,
siempre que estuviera, Como ya escribi, vivia s6lo es=
por&dicamente en la Ciudad-Jardin.-
Brieger comnic6 a su mjer mi propuesta y me con
test6 que la misma no haria uso de ella, pues..."le
daba tanta vergilenza". Bueno, esperemos, pensé. Lleg6
e1 24 de Septiembre de 1944. Justo queria sentarme a
Ja mesa cuando aparecié el bueno de Brieger para decir—
me: "Ya empieza, doctor, recién acaba de reventar la
bolsa de agua.2 "Con mucho ruido?", no pude dejar de
preguntar. Después de todo, era 1a primera vez que sto *
sucedia en la Ciudad—Jardin. Ia comida quedé en la mesa,
Me senté al volante, Brieger a mi lado, en direceién
a la casa de las puertas, diatante a 150 metros de la
mia. All estaba Rosalia, sumamente nerviosa... y ya no= 48 =
se avergonzaba. Ahora el asunto se habia puesto serio.
A toda velocidad la llevamos a 1a clinica en la calle
Ias Heras en Buenos Aires. A la manana siguiente nos
enteramos que durante la noche habia llegado Christel.—
Solememente la nombramos primera ciudadana nativa
de la Ciuded-Jardin.—
Bl 30 de dulic de 1944 habia nacido 1a pequena Iujén
Waria Figueroa, pero sus padres se mdaron pocos dias
después de la CiudadtJardin.—
lista Negra.~
De un acontecimiento agradable a otro menos agrade~
ble: el domingo 16 de Enero de 1944 leo,en el diario que
tanto P.I.N.C.A. como sus firmas hermanas CALICANTO y
IAMPS & Cla. figuraban el la Lista Negra de los alia~
dos. El porgué no lo sé, Mis companeros de directorio
eran todos argentinos’ nativos. Yo mismo, naturalizado
hacia anos. Ocupfbamos gran cantidad de judios =mkrz en
la compania( de los 4 arquitectos en Palomar, 2 eran
judi
+ Pero no vali6,de nada. Figur&bamos en la Lista
y debiamos llevar las consecuencias. Aparentemente no
nos importaba nada, pero fue un gran golpe. Enrique
Tempe sufrié mis que ninguno. Tenia muchos amigos entre
los ingleses. La Lista Negra le amrg6 las filtimas se-
manas de vida.-
Ia mayor parte de nuestros proveedores pertenecia a
efrculos amigos de los aliados. B1 suministro de mate-
riales nos acarreé graves dificultades. Pero pasd poco69 =
tiempo y “por detrfis" conseguimos lo necesario, en parte
por representantes, en parte gumxf por firmas con otra de~
nominaci6n. Estas compenias nok tenian papel de impor—
tancia en el comercio y podfan permitirse romper con
Jas reglas de 1a sagrada Lista.-
El primer 4a después de la publicacién apareci6é
el representante del The First National Bank of Boston
para comunicarnos el cierre de nuestra cuenta. A conti—
nuacion los dierios se negaron a aceptar nuestros avi-
g0s. Y aquello fue lo peor, Poco a poco se tranquili~
zaron, Pas6 aproximadamente un mes y los diarios acep-
taron nuevamente los avisos de [Link]-CeA. Después de
todo el negocio era mas importante que le sagrada Lista.—
Nuestro nombre adorné aquella Lista famosa hasta el 5
de Diciembre ae 2945. Etonces nos tacharon junto con
otras companias sin que hubiéramos hecho un paso para
lograrlo. Debe saberse que en aquellos anos de guerra
la lista Negra fue un peligroso instrumento de boycott
por parte de los aliados. Quien mantuviere le mis in-
significante relacién comercial con alguna de las fir
mas o personas que figuraban en ella, era inseripto in-
mediatamente, All4 se tenfla todo lo que "arriba" no era
considerado amigo de los aliados, Pertenecientes a esta~
dos aliados eran castigados con severas multas en su
propio pais, si mantenian alguna relacién con alguna de
las firmas senaledas en la Lista. Concluyendo: en ammt
aguel momento era peligroso ser nuestro amigo. ¥ la
Ciudad—Jardin marchaba adelante @ pasos agigantados.—=50 =
lag autoridades suspenden la construccién de las calles.
Todavia tengo que escribir algo sobre las calles en
Palomar, Es demasiado tragi-cémico. ¥ quiz& sirva para
demostrar a qué extremos es capaz de llevar en ciertos
casos la triste actuaci6n de la burocracia, Ya conté
que 1a itunicitialidad y 1a Provincia se disputaban la
posesién de nuestras calles, Nadie cedia y nadie de ocu_
paba de ellas. Pedimos a la Provincia y pedimos a la
Municipalidad que nos hicieran las calles. Ambas se ne-
gaban hasta que la cuesti6n de 1a posesién estuviera a—
clarada. Por fin me cans6. Ai la indicacién de construir
las calles nosotros y por nuestra cuenta. Ios nuevos
nabitantes debian tener posibilidad de acceso a sus
viviendas. Recién aqui se vié a lo que puede llevar la
burocracia. Uasi simulténeamente nos comunicaron les dos
autoridades que habe que suspender los trabajos. Repli-
qué que cederia tnicamente por la fuerza y ped& hacer
paralizar los trabajos por la policia ante los ojos de
la poblacién. Inmediatamente aparecieron los enviados
de Frovineia y Municipalidad uno tras otro. ¥ suspendie-
ron los trabajos. Bsperé hasta que el segundo hubiera
doblado 1a esquina, Para regocijo de todos, imvarti la
orden de continuar. Asi lo seguimos haciendo hasta el
dia de hoy. No nos molestaron mAs. Quiz4 caimos en el € 3
olvido. Quiz& se avergonzaron, ... tan poco como autori-
dades pueden avergonzarse.— Quién puede introducirse en
la mente de aquellos cazadores de leyes?...=e
Arquitecto Waldner.
E112 de Junio de 1944 el arquitecto Waldner inici6
su actuaci6én importante en la direccién de’ obras en Pa-
lomar. Durente varios anos trabajé con gusto a su lado.
Hasta que m4s tarde nos dejé por su propia voluntad por
diferencias con su colega, el arquitecto Federico Beh
rendt. Waldner era un auténtico austriaco. Su gracia
natural nos proporcioné gratos momentos de risa, hacién~
donos deslizar las légrimas por las mejillas. Justo
habia sido habitada la calle Aromos en la primera sec-
cién. Entre las numerosas beldades femenines atrajo la
especial atencién de Waldner una tal senora S. Verdade—
ramente era un aspecto exhaltante cuando la misma se
@irigia a hacer su primer paseo por el jarfiin a la ma=-
nana, Igevaba zapatilles de abrigo. Por lo menos una
media se arrollaba a modo de acorde6n. Su "negligé" es_
taba tachonado de remiendos y necesitaba urgentemente
otros... El cabello ams al viento emigata flameaba en
pintorescos mechones. Su silueta era la de una escope=
ta. Pero el atuendo creo que lo hubiera envidiado la
propia Jackie Kennedy. Cierta manana Waldner contempla—
ba meditabundo aquel malogro de 1a naturaleza... “Le
gusta?", le pregunté."Y... realmente es un churro," fue
su respuesta,—
CADE no puede pagar.
El incumplimiento de CADE nos sigue sirviendo de=52-
ma. Aqui se trata de la indemmizaci6n que proyeo\han
pagarnos por nuestras instalaciones eléctricas que po-
dian utilizar para las propias. Zran en su mayoria pos-
tes y cables conductores. Conversé con el ingeniero
Bengoles, correcta y accesible persona, representante
de CADE. Pero, nolens, volens seguia las directivas de
sus superiores. Me hizo esperar tres meses. CADE ya
habia instaledo sus lineas. Nuestro establecimiento ya
estaba fuera de funcionamiento. En tal momento me co-
municé que les era imposible pagar, ya que nuestro ma
terial les era completamente inservible. Que esto tl~
timo no era verdad, lo podia palpar un ciego con su
bastin. Pero, qué le iba a hacer? No hubiera sido dig
no de ser ofdo en un internado de senoritas lo que le
dije a Bengolea refiriéndome al comportamiento de su
compania... ¥ después de todo me alegraba la dea de
verne liberado del problema de la provisién de luz.
¥ me callé la boca... después de haberme desahogado
lo suficiente ante el inmutable Bengolea.—
Ia nueva torrex de agua.—
Bl 11 de Agosto de 1944 anexamos la red a la nue-
va torre de agua de hormigén armado y después de un in-
tento fra:
ado fluyé a las 11 horas 32 minutos el pri- *
mer agua hacia la red. Radiantee de alegria contemplan
los casualmente presentes jefes de [Link].A. y como tam
bien el problema de la luz estaba solucionado, compro-
bamos satisfechos que hab{dmos adelantado un buen tre-~=a
cho. Em aquel momento pésefamos una torre y una perfo-
racién, de la cual extrafemos el émprescindible liqui-
do, WAs tarde la altura de la torre fue elevada consi-
derablemente y se le anexaron tres perforaciones.=
El_centésimo Boleto de Compra-Venta.~
El i6 de Octubre de 1944 se firm6 el Boleto de Com-
pra-Venta por la casa nfmero cien en Palomar, El 26 de
Julio de 1944 las calles de la primera seccién habian
sido cedidas a 1a Provincia, es decir que recién exis-
tian legalmente desde hacia dos meses y medio, A pesar
de esto ya se hablan vendido cien casas.~
Nuevamente debo referirme al éxito de quien era
jefe de ventas, Don Manuel Pereiro, Fue el y su gente
quines lograron alcanzar tal cifra en tan poco tiempo!
¥ el éxito de fue fiel hasta la muerte.-
Repetidamente hice mencién de autoridades que esta-
ban en pro o en contra de nuestro proyecto. Entre ellas
no puede olvidarse a 1a Inspecctén General de Justicia,
En un principio sus ideas eran de sentido contrario a
las nuestras. WAs tarde las mismas se volearon en pro
de nuestro proyecto, ¥ la Inspeccién General de Justi-
eda llegé a convertirse en nuestra protectora y amiga.
El director de la seccién que nos correspondia, Dr.
Alberto Guerizoli, y sus més cercanos colaboradores,chine
Dr. Adolfo Pardo y Nicolés Perriello en un princi-19
no estuvieron en nada de acuerdo con lo nuestro.
Observaban criticamente que wna firma como [Link].C.A.
administradora de dinero ajeno como Caja de Crédito Re=
elproco, se dedicara exclusivanente a um proyecto ex-
ponigéndose de tal manera a un gran riesgo. Y 1a Ins-
pecci6n General de Justicia se olvidaba que en nuestro
caso no se trataba de un riesgo sino de la edificacién
de toda una ciudad. ¥ aquello habia que hacéreelo com
prender. La respuesta a flor de labios era: " No es po-
sible". Y las dificultades se nos acumulaban en el ca~
mino.=
Por medio de numerosos eseritos inten$6 explicar mis
ideas y conceptos a la Inspecoién General de Justicia,
Por medio de escrites que recordamos hoy todavia con
una sonrisa en auables reuniones.-
i auel momento todo era en vano. Ko velan y no que~
rian ver.—
Legué a 1a conelusién que tmicanente una visita a
Palomar cambiarfa la errada suposici6n de los senores.
Insisti durante meses, Varios fueron los sf y los no.
Por fin el 10 de Noviembre de 1944 contaba con la res=
puesta afirmativa de los doctores Guerizoli y Pardo.
ambos acordarian una visita a la Ciudad-Jarain al ifa
siguiente.=
Puntualmente lo ful a buscar al Dr. Pardo a su casa.
Lo acompanaba su hijo Adolfite. Queriamos encontrarnos
con el Dr. Guerizoli en una determinada esquina. Espera—
mos media hora, una hora, El Dr. Guerizoli no aparece:= 55 -
Blamamos por teléfono a au casa. Nadie contesta. Luego
nos eonfes6 el Dr. Guerizoli que habia vuelto a dor—
mirse dado el poco entusiasmo existente por mi smplica-
da visita. Pardo y yo sonreimos desilusionados = y via~
jamos solos 4 Palomar, Alli mostre todo a Pardo, quien
leno de entusiasmo no puso menos que decir una y otra
vez: "Esto tiene que verlo Guerizoli".-
A la manana siguiente, domingo 12 de Noviembre de
1944, lo llamé a Guerizoli por teléfono a su casa. A=
parentemente también estaba en la cama, pero esta ven
si que lo haria levantart En todas las formas posibles
Je pedi hacer por lo menos hoy 1a visita promotida. Mil
y una escusas, No habia caso, Toqué su amor propio di-
eiéndole que por favor no me dejara plantado como ayer.
Y¥ acept6. Nos encontramos a las 11 horas 30 en el Café
Apolo en la calle cabildo.-
Llegamos a Palomar y veo que sus ojos no le alcanzan
parer mirar, Caminando cruzamos el parque en todas di-
recciones y Guerizoli afirma repetidas veces: * ¥ creo
que esto es un acierto," Su sihcera conviccién era que
aquello liegaria a ser una gran obra... “Aleanzarlo es
nuestra firme decisién, doctor", fue mi respuesta "Y.+.
si ou establecimiento nos dejaria un poco tranquilos,
habriamos adelantado un gran pago".—
El Dr. Guerizoli me prometié que en el futuro podria
contar con 1a protescién de 1a Inspeccién General de
Justicia, ¥ mantuvo fielmente su promesa, El y sus cola=
Doradores nos ayudaron siempre dentro del marco de lo
posible. Amablemente les ofrecemos un banquete que ya”-56-
muxtradigi llegé a ser tradicional. A fin de ano nea
visitan Guerizoli y su gente (también los q'> ya no
forman parte de 1a Inspeccién de Justicia) para un asad
de camaraderia en Pelomar, ¥ alli se recuerd:
¥ se ad=
mira el progreso de la Giudad-Jardin. Estos encuentros
han sido ano tras ano desde 1944, ininterrumpidameute,—
Guia de Habitantes.—
A partir del ano 1944 editébamos anualmente una Guia
de Habitantes. Alli se encontraban, adem4s de los do-
micilios muchas estadisticas interesantes. Ia historia
de este libro se extiende a lo largo de 12 anos. En
aquel lapso de tiempo 1a poblacién habia aumentado desde
162 habitantes en 1944 ixmt@x a 12.601 en 1955. A prin
cipios de 1956 ya eran 15.331. Linda cantidad, si pen-
samos que sobre los gismos terrenos y doce anos atras
sélo vivian 120 vacease.
En los primeros doce anos nacieron 801 ninos. De ellos
392 varones y 409 nenas.—
Ia Guia de Habitantes conten’ ia también un articulo
de fondo que tratabe sobre el desarrollo de 1a Ciudad—
Jardin durante el Gltimo ano, una enumeracién de los
hechos de mayor importancia, nombre de los habitantes
por orden sifabético y los mismos nombres ordenados por
calles, direcciones de médicos, enfermeros, parteras,
etc.— No faltaban les d@irecciones para cesos urgentes
Por ejemplo policia, bomberos, hospitales, ete., comuni—
caciones para llegar a la CiudadeJarain, los habitantesPs
ordenados por profesién y remo comercial, una lista de
les firmas que trabajaban en la construccién de la Siué
dad—Jarain. Pinalmente se encontraba un plano detalle~
do de la Giudad-Jarain.—
El eosto de esta Guia de Habitantes era muy ellevado.
Sin embargo la entreg&bamos casi gratis. Aparecié hasta
e1 ano 1955 inclusive, Entonces creimos que la Asocia-
cién AVALP, como representante de los intereses populares
estaria en condiciones y tendria voluntaa de editer le
Guia por su cuenta. Pero nos equivecamos. Los sucesi-
vos presidentes y directores de AFALP estuvieron dema—
siado ocupados en otros asuntos, por ejemplon pelear
contra el grupo F.I.N.C.A. y exigir lo imposible. Enton-
ces no sobré tiempo para obra provechosa y productiva.
Pero si pelear era mucho mfs ffcil y més comodo!
Bl_ano 1944
Durante el ano 1944 edificamos 36 casas que alberga=
ban 162 habitantes.—
Adem&s tuvimos policia, Comenz6 a funcionar la luz de
CADE y llegé al mundo la primer ciudadana nativa de la
Ciudad—Jardin.=
Bdificamos a lo largo de las calles de la primera sec~
cién e inauguramos la nueva torre de agua de hormig6én
armado.—
A partir de aquel ano editamos una Guia de Habitan-
tes y se firm el centésimo Boleto de Compra—Venta.—
No debe olvidarse que en 1944 logramos entablar bue=+56 =
mas relacionss con 1a Inspeccién General de Justic.
52 CAPITULO
1945
Asociaci6n de Fomento amigos de le Ciudad—Jardin (AFALP)
E112 de Enero de 1945 y por iniciativa del Dr. Brie-
ger se fand6 la Asociacién APALP en la Plaza de los
Aviadores. Lleno de entusiasmo me hice socio, Ia Aso-
ciacién tendria como fin el fomento de todas las,mejoras
en 1a Ciuded-Jardin y adem&s ocuparse de sus intereses
culturales.-
Si en aquel tiempo el bueno de Bricger y yo hubié~
ramos sospechado cufntos disgustos ibamos a tener en los
anos siguientes con todos y cada uno de los miembros
directores de AFAEB, entonces nos hubiéramos mantenido
@ buena distancia.
Bajo el primer presidente Don Pedro Reggio, todo
marché mis o menos todavia. Los senores de AFALP toda~
via eran de opinién que fmicamente en duenas relaciones
con [Link]. podrian @ograr algo provechoso para su
Club. M4s tarde cambié radicalmente: AFALP vela como
su deber més importante atacar a [Link] con oxigen
cies cada vez mayores, Por fin me cansé y rompimos les
relaciones con aquella gente. iis terde volveremos so-
bre el asunto.—
10° cumpleanos de FsINeGeAsa5
B1 $8 de Febrero de 1945 P.I.N.O.A, festejaba sv
d&eimo cumpleanos. En hores de le manana se efectué un
homenaje frente a la tumba del fellecido primer presi-
dente de F.I-N.C.A., Dr. Gormfn ‘jernicke.. Algunos dias
mis tarde festejamos ¢1 acontecimiento en el Jovsten
Hote? son una cena cn la que participaron todos los
coleboradores y amigos. 31 verdadero espiritu de P.I.N.—
Jehe, como lo Llenfbamos gali6 2 relucir en tal oportu-
aided. Bl tema era Ciudad-Jardin Lomas del Palomar. A
Su alrededor giraba todo. Por ejemplo podia ser que una
conversacién comenzara con la inmortalidad de las ma-
viposas... pero indefectiblemente terminaba en la Ciudad-
Jardin, ¥ asi estaban todos con alma y coraz6n ea el
asuato. ¥ asi se pudo construir la ciu’ad—Jerain.—
easez de cemento.- Jonstruccién Je calles.
Bn aguelle €poca tenia mis buenos disgustes a diario
por la ereciente eseasez de cemento, Tlog6 a tal pun-
to que efectivamente debiamos rogar por cada veinte
bolas. Este tambi’en fue el motivo por el cual no pu=
@imos pensar en hecer calles deze coment en le parte
“vieje", Para ello hubieran a@ido necesarias varios mi-
2s de volsas de
ento. ¥ nos alegr&bamos si conse=
guianos algunos cientos, pudiénde entoness seguir con
as casas en construccitn.=
lox circunstencia de no haber podido hacer calles de
cemento lleg$ nfs tarde-2 acarrearnos grandes dificulta-
des. Ins calles de mejorado, que ostuvimos obBigados a= 60 =
hacer, no resistiéron al tr&fico que aumentaba dia 4
dia, TratAbamos de remediar su triste estado por medio
de continuas reparaciones. MAs tarde los habitantes vie=
ron el cuidado de las calles por [Link]. como obliga~
torio. Hasta que los hice cambiar de idea y las calles
quedaron libradas 2 su destino. Pasaron pocos anos y
el aspecté fue espantoso... Hasta que los senores ha~
bitantes se convencieron que con F.I,N-C.A- no habla na_
da que hacer y se unisron para reconstruir las calles de
mejorado por sw propia cuenta, Las calles de 1a parte
Norte de la Ciudad—Jardin, es decir desde Boulevard
PeI-NeCeA» en direccién Norte como también las de
Lodelpa, fueron hechas desde un principio de cemento,
Aqui no existi6 el citado problema.
Si hablo de la escasez de cemento no puedo dejar de
mencionar a mi amigo Manuel Hidalgo, gyggneme gerente de
las “Santeras El Sauce", quien me ayudé ms de una vez
con algunos cientos de bolsas, cuando Ja situaci6n era
desesperante.—
Pozos hundido;
Severas preooupaciones me causaron los frecuentes
hundimientos de pozos durante el ano 1945. Como en aque-
lla 6poce no disponSamos de cloaca central, habla que
dotar a cade una de las casas de un pozo negro. Ym asi
supimos que a través de nuestros terrenos en direccién
Worte-Sur se extendia una franja de bierra en muy malas
condiciones. Sus inexplicables movimientos obiginaben’-61-
rajeduras en las paredes de las am casas, amén de los
ya mencionedos hundimientos de pozos. Desesperados bus~
cfbamos la causa pues el peligro era enorme. Como tni-
ca explicacién quedé el ya citado mal estado del suelo
que se extendia en un ancho de mis o menos cien metrog
a través de la Ciudad-Jardin. Casi exclusivamente en
aquelle franja de tierra era donde se producian los hun-
dimientos y las rajaduras en las paredes. Hicimos los
poz0s de cenento, lo que no es corriente. Ademhs tomamos
nedidas de seguridad especialos en 1a zona de peligro.
Paulatinamente el némero de los citados accidentes dis-
minuy6 hasta anvlarse por completo.
Hoy en dia el problema est4 solucionado gracias a
1a cloaca cent~al y como no quedan mis que muy pocos
pozos negros en la JiudadeJardin, tampoco habré m&s hun-
dimientos.—
Intervenoi’on de las Sociedades del Bie.
El 2 de Abril de 1945 sufrimos un nuevo golpe. Le
Argentina se encontraba desde hacia poco tiempo en es~
tado de guerra con Alemania. a aquella fecha se oficia-
1iz6 que las cuentas corrientes bancarias de varias Socie-
dades, senaladas como Sociedades del Eje habian sido em
bargadas. Entre ellas figuraba también la gue nos era
muy cercana Fuhrmann Soc. Anén., cuyo presidente era Don
Gustavo Herten. Preocupade segui atentamente el desarrollo
posterior y cuando el 21 de Julio de 1945 también fueron
embargadas las Jompanias de Seguros slenanes y los mmxbom
Bancos, me persigui6 1a obsesi6n que a F.I.N.C.A. le
sucederfa lo mismo.—
Terrible aquella tensi6n nerviosa. Aunque trataba
de convencerme que en F-I-N-C.A. no habia motivo. Pero,
acso existia en las otras sociedades?
Muchas de las firmas intervenides que yo conocia
eran establecimientos puramente argentinos, con per-
sonal argentino y algunos senores alemanes en el di~
rectorio. En [Link]. no era diferente, Pero qué no
podia esperarse en aquella 6poca desquiciada de autori-~
dades igualmente fuera de quicio?
Reeordaba cuando anos atr&s habia prestado juramento
como argentino“recién hecho".=
Bl juez federel nos asegur6é que a partir de aquel
momento no s6lo compartiamos los deberes, sino todos
os derechos con los argentinos nativos. No existia
1a menor diferencia, Qué habia sido de aquellaa prome—
sas? Muches de nosotros eran tratados como apestados.
Durante algunos afas parecis que tos argentinos natura~
lizados también tendrian que presentarse semanalmente
en la policia.—
Aquel era el deber de los ciudadanos alemanes.—
Cuan superflua y denigrante humillacién de gente que
en parte hacia varias décadas que trabajaba honradamen-
te en la Argentina!!!
Conozeo el caso de un viejo empleado de F.I.N.C-A-)
Don Germ&n Bobzin. Contaba m&s de 70 anos, estaba casa
do con una uruguaya y era padre de tres hijos varones y
una hije nacides en 1a Argentina. Este caballero, que’=o
vivia ininterrumpidamente desde 1895 en la Argentina,
debia presentarse como extranjero cada semana en la
comisaria de su localidad. Za locura estaba en auge.~
Yo me habia propuesto que, si como argentino na-
turalizado se me pbligaba a tel humillacién, romperia
mi carta de ciudadania, Ia arrojaria a los piés del
primer funcionario piblico que se me crusara por el
camino, sin pensar en las consecuencias, Era mi firmi-
sims resolucién, Felizmente no tuve necesidad de cum
plirle.~
Ia orden con respecto a los argentinos naturaliza-
dos fue levantada y también el peligro de embargo pa—
a6 de largo por F.I.N.C.A. Pero fueron semanas y meses
de gran tensién nerviosa. De un dia para otre no po~
dian ser calculadas las dimensiones de los nuevos dis-
paratesm que emanarian de aquellas autoridades perse~
guidoras de alemanes.=
Nueva oficina en la calle Olmos.~
El 19 de Junio de 1945 se traslad6 el resto de CALI-
CANTO, es decir la contaduria de San Martin 529 a Pa-
lomar a la nueva oficina en la calle Olmos.— Ia seccién
técnica ya se habia trasladado anteriormente. De esta
manera se posibilit6 um trabajo m&s claro y concentra—
do dentro de la misma Ciudsd-Jardin. En aquella época
yo tenia una casita en la calle Geranios y asi podia de-
dicarme durante la manana exclusivamente a les proble-
mas de la Ciudad-Jardin, La tarde la pasaba dedicado a- 64-
mi trabajo en f.I.N.C.A. en San Martin 501.
Tas oficinas en Palomar necesitaron ser xgxam am-
pliadas y representan hoy un arrogante edificio. En
61 trabajan COA,{la Cfa. de Servicios Phblicos) y
LODELPA, la constructora a Palomar Oeste.—
Con fines de propaganda y con motivo del traslado,
queriamos filmar una pelicula en la ¢iudad~Jardin, en
la que mostrariamos administraci6n, direceién téeni-
ca y obra, Senalando la Iista Negra ENELCO se neg6 a
aceptar el peligro. Paciencia, también tenia que fun—
eionar asi. Y funcion6.-
Servictos Pablicos.—
El 3 de Julio de 1944 tuve una prolongada conferen-
cia con el arquitecto Juan Behrendt, Dr. Brieger y
Rudi Zimmermann sobre la ignmxanmta absoluta indiferen—
cia de 1a iunicipalidaa con respecto a la Ciudad—Jar
din. Ias calles no eren alumbradas, no se las limpiaba,
no se recogia le basura, a la policla nunca se la
veia, En una palabra, no existiamos para ellos,’ Resol~
vimos que en adelante seria axxutexte 60A la encargada
de los Servizios Piblicos, la que lo hizo en forma
ejemplar durante largo tiempo. De cualquier manera,
mucho mejor que m’as tarde la municipalidad, cuando se
acord6 de nosotros.-
Con nuestro Diesel dimos luz a las calles. Un carro
de [Link]. recogia 1a basura. Hactamos limpiar las
calles y durante lam noche serenos nuestros vigilaban.=< 65 <
a gona, sin armas pero armados de un regio garrote
Y eee con los ojos bién abiertos.=
Muchacha para todo trabajo.
Con todo derecho puedo afirmar que en aquel tiem=
po, siendo el jefe de todo, era a los ojos de todos
"muchacha para todo trabajo". Hacia de alealde, jefe
de policia y me faltaban s6lo las facultades para ello.
Pero hasta en aquel aspecto los habitantes crefan po-
der contar conmigo. A tal respecto quiero contar un
suceso c6micos
Cierta manana suena el timbre de mi casa, En el um
bral se encuentra un habitente de 1a calle Aromos, sr.
Y., wn minfisculo hombrecito. Del mismo sabia que era
dueno de una enorme mujer, cuyo peso doblaba ffcilmen-
te el suyo. Sus vecinos eran un matrimonio austriaco,
cuya parte femenina era una verdadera conventillera.
Por cualquier insignificancia las comadres se lanza~
ban al mutuo ataque, a lo que el vecindario ya esta-
ba acostumbrado. Pero aquella manana habla sido terri—
ble. El motivo fue que Dona V. barri6é la basura de su
vereda sobre la de la vienesa, quien se lanz6 ix a la
lucha con 1a escoba en alto para domar a su vecina,
Su pequeno marido naturalmente acudi6 a ayuderle. ¥
alli se desarroll6 el siguiente di&logo:
Conventillera 2 1
(vienesa) ! "Ah, ahf llega el hombrecito x
quiere meterse! Qué quiere? Quie~
re que la t=e =
re que la tia le a6 una paliza?
Conventillera N° 2
(sra, de ¥.)
s(fuera de si)"Ud., infame!, mi ma-
vido ya le va a cantar las cuarentain
Va aver, Ud. Ud.., Ud.
Conventillera n° 1
(vienesa)
"CAllese, cAllese, tinicamente Ud.
tiene la culpa si el hombrecito se
va debilitando de a poco. Tiene que
dejarlo dormir de noche, de vez en
cuando, Es demasiado lo que le exi~
ge al muchachito... No vé que casi
ni puede tenerse en pié? Ud. es de—
masiado para tal maridito. su matri-
monio fue un error",=
¥ aquello fue el colmo para la Sra. de V.— Tremen—
do insulto le hizo perder el fltimo control. ¥ las a
ecaloradas “damas" se lanzaron con la escoba en alto
una sobre la otra, Los vecinos sonreian ante el gratui-
to espect&culo. Y el insultado marido corri6 a recurrir
mi intervencién,
“Pero si yo no soy juez. Qué quiere
que haga?" Y a Y. le preocupaba menos la femenina be-
talla que le ofensa a su masculine honor, Que 61 era
demasiado chicoa para una mujer tan grande, que no
puede tenerse en pié, no, no, aquello era demasiado...
Me lavé las manos del asunto y llamé a mi vecino Rudi
Zimmermenn a quien envié como juez al campo de batalla,
Su vienesa tranquilidad logré restablecer pronto 1a
paz. lis tarde me conté :"Ie di la razén a las dos y
quedaron conformes"==67=
El mfstil de la bandera.~
A principios de Julio de 1945 vino Pedro Reggio
con la idea de erigir un mAstil para le bendera en
1a Plaga de log Aviadores, lo que naturalmente cont6
con nuestra entusiasmada aprobacién. Enseguida pusi-
mos manos e le obra: el materiel lo,pohia [Link],
el argquitecto Behrendt se encargaba personalmente del
trabajo de albanilerfa, Los senores Reggio Anorga y
yo ofici&bamos de ayudentes. Fl mfstil fue donado por
Don Gustavo Herten, ¥ el 8 de Julio de 1945 tuvo lugar
la solemne inauguracién en la vispera de la fiesta
patria.—
Fue un domingo. El frio helaba hasta los huesos,
Y¥ desde miy temprano comenzaron a llegar los alumnos de
las escuelas de Palomar "del otro lado”. Ia Banda de
la Aeronfutica estuvo presente y su comandante, coro-nel
Carvia oficiaba de padrino junto con la primera com
pradora en la Ciudad-Jardin. £1 coronel mantuvo un
entusiasmado discurso en el que expres6 el agradeci-
miento de la Aeronfutica a F.I.N-C.A, Dijo: " Todos
ustedes saben que nosotros los aviadores queremos a
este Palomar. ¥ si los alrededores, embellecidos por
la hermosa edificacién de F.I.N-C.A+, lo queremos mucho
mis, Y agradecemos a F.I-N-C.A. por sw obra." Tuvo lu-
gar una solemne misa de campana, Y cuando por fin nues—
tra bandera flame6 sobre el alto mAstil en el géliao
viento mananero... Entonces todos estaban felices y
contentosee. y especialmente los muchachos de F.I.N.C.A.= 68
A continuacién tuvo lugar el obligatorio asado y
- por el frio - se consumieron considerables cantida-
des de vino tinto y bebidas fuertes. A la noche toda-
via hubo una fiestita para un nficleo redyucido en mi
casa. Verdaderamente habfamos vivido un gran dia, enfin
un dia como pocos.—
ia _cvestitn del teléfono.—
¥ nuestra joven ciudad crecia y crecia, Llegaban
nuevos habitantes, nacian ninos. Perdee. para las au-
toridades no egistiamos. Durante meses ya hablamos su-
plicado que nos instalatan por lo menos un teléfono
en la Ciudad-Jarain. Pue todo en vane.—
as comunicaciones telefénicas con [Link]. en
Buenos Aires se desarrollaban de la siguiente manerat
Ias indicaciones que deb’ian ser transmitideas eran
acumuladas. De acuerdo a lo convenido los arquitectos
llamaban desde Palomar a las 10 y a las 16 horas, mm
tonees traté&bamos lo que debia ser tratado, Nuestros
argquitectos podian elegir entre ir a pié a una esta~
ciéf de servicio distante a un kilémetro 1/2, o diri-
girse a una pulperia m4s cercana, es decir 1 km. Aun=
que la pulperia estuviera m&s cerca, era de aconsejar
ir a la estaci6n de servicio pues de alli se podia
hablar mis o menos tranquilamente. Mientras que en la
pulperia las retumbantes conversaciones de los gauchos
entre copa y copa, hacia ininteligible cualquier con—
versaci6n.—= Aor.
Serio se ponia el asunto naturalmente si habla que
llevar a cabo una comunicacién urgente. Entonces P.1.N.—
CoA. llamaba a la case particular de Neto, cuya mujer
o hija se hacian al camino de 2 ku. a la bfisquede del
senor requerido, Aquel volvia los 2 km, llamaba a
[Link]. y se enteraba de lo que pasaba, RApido y
practicop verdad?
Im relaeién con las autcridades llevAbamos una vida
como en la selva virgen. Pediamos, protestbamos, re-
clam&bamos, nos enoj&bamos, airigiamos solicitudes a
la Compania de & Tel€fonos, haelamos noter el peligro
en caso de accidente, enfermedad o incendio, £1 resul-
tado fue nul
: "No podemos. No tenemos material. Np
tenemos linea",-
¥ todo hasta que un Zuncionario de la Compania de
feléfonos compré una casa en la primera seceién, El
hombre todavia no se mud6é. Observando una manana la
terminacién de le casa, veo que ahi cerca se levanta
un poste de teléfono y preginto a uno de los italianos:
"Qué esté haciendo ach?" "Tal6fono pa’ esta casa" Me
quedé con la boca abierta, Lo que no habia logrado la
urgencia de la creciente Civdad-Jardin, lo habia al-
cangado 1a influencia de un insignificante funcionarie.
De repente fue posible. De repente habia material. ¥
también habia linea.
Se me subié 1a mostaza. Sin dejar pasar una hore man—
aé un telegrama al tinistro, quej&ndome sobre 1a compro=
bade injusticia. Quiz& se le abrieron los ojos a los
senores. No recibi respuesta, Pero a los pocos dias=70-
aparecié un senor Biondi, quien trajo la noticia que
dentro de poco tiempo tendriamos tel6éfono. Casi en~
loqueci de alegria. No podia ereerlo. Pero efectivamen-
te unas semanas ms tarde fue instalado un teléfono pi-
blico en la Avenida Capitan Rosales, hoy Boulevard Ge-
neral San Martin. Ahora por lo menos pedia llamarse
desde la Ciudad-Jardin, aunque a veces habia que es=
perar turno. A la Ciudad-Jardin no podia llamarse,
naturalmente. Aquelio todavia tardaria anos.—
Hoy todavia, cuando quien quiere teléfono lo con
sigue m4s tarde o m4s temprano, no puedo dejar de ex—
presar mi indignacién sobre el orresponsable comporta-
miento de la Compania de Teléfonos. Para un funcionari-
to enseguida kubo teléfono particular, nuestra ciudad
con sus ya 500 habitantes podia esperar.—
F.I-N.C.A. se convierte en tnica propie~
taria de los terrenos.~
Bl 5 de Octubre ae 1945 puede ser considerado como
un gren dia pare [Link].N.C.A. y mfs tarde para la Ciudad
Jardin. Em aquel dia aparecieron los senores Herten,
Idsche y Iundborg-Fickenscher y me ofrecieron todos
los terrenos a la venta. Aparentemente Herten se habia
cansaée de las continuas discusiones entre Pickenscher
y yo y queria retirarse del negocio. Me cost6 un gran
esfuerzo no pegar un salto de jfibilo por la noticia.
Suponia, no sin razon, que si mis demostraciones eran
demasiado expansivas, el aumento de precio seria pro~porcional. 31 17 de Octubre de 1945 fue firmado el contra
to por el senor Herten en Cérdoba y el 19 de Octubre
de 1945 por mi en Buenos Aires. Herten, que estaba de
paseo en Gérdobs, me eseribié una carinosa carta fe-
iciténdome. Decia alegrarse por haberme dado cancha
libre, moncionando aimult&neamente 1a exitosa inter
vencién de nuestro comtn amigo Enrique Schwarzhaupt
quien colaboré mucho en el cierre del contrato.-
Pue ak en el dia de la firma por mi parte, cuando
mi enemigo y adversario profesional Axel Iundborg se
present6 como “erbert Fickenscher. Debo confesar que
hasta entoncea verdaderamente no habia descubierto el
menos ind@icio del cambio de nombre. Bueno, por mi par
te podria haberse llamado Pérez, Total, desde aquel
momento ya no mantendriamos m&s relaciones. ¥ asi de~
bia ser, “ues
61 y yo hubiéramos seguido trabajando
juntos, la Ciudad-Jarain seguramente nunca hubiera si-
do construida.=
¥ nosotros eramos los 4nicos propietarios de los
terrenos!! Con excepeién de 1a llamada cuarta fraccién,
que se extend@ia aproximadamente desde la parte Sur de
la Plaza Almirante Plate, en direcci6n Norte hasta
wertin Coronado. Mis f4cil si citamos los nombres ac-
tuales de las calles. Ia cuarta fraccién la contituye
la superficie entret Conde Zeppelin, Aviador Katienzoy
Plilschow y Lorenzint.
te terreno no lo vendié Herten,
Sin embargo recibimos una opeién sin haber fijado pre-
cio, de la cus] hicimos uso en el ano 1949, Después
de dificultosos tr’amites en los que no falt6 la interSee
vencién d:structora de Fickenscher, liegd también
aguel terreno a nuestra posesién.—
Se puede uno imaginar,con qué entusiasmo me volqu’e
en aquel tiempo sobre el gran deber... Ahora demostra~
ria de io que eran tapaces los michachos de [Link]-Avy
si los dejaban tranquilos. Y creo que lo hemos demos=
trado con el correr de ios anos subsiguientes. No se
si en aquel momento Herten tuvo otros motivos pare librar
se del negocio con la venta de los terreuos, Sea como
sea, con su decisién me ofrecié la posibilidad de
llevar adelante e] asunto a mi manera. Bn mi recuerdo
repito 2 Herten mi mis célido agradecimiento por aque-
lla su decisién.—ee
Plante Industrial ~ Juan Bleyberg.
El gobierno impulsaba la construccién y la escasez de
materiales aumentaba continuamente. Ia decisién fue
répida. Después de poco pensarlo, decidimos ayudarnos
solos. Al urbanisar el terreno debian ser niveladas las
ealles y a menudo también los lotes. De ello resultaba
un enorme sobrante de tierra. Por qué no habriemos de
utilizarla para fabricar ledrillos? Dicho y hecho. El
5 de Noviembre de 1945 comenz6 a fabricarlos un contra~
tista y el 10 de Diciembre de 1945 teniamos los primeros
ladrillos de nuestra propia fabricacién.—
Faltaban tejas. Comprobamos que la tierra de Palomar
era especialmente indicada para la fabricacién de tejas.
Se construy6 el horno correspondiente y después de varios
ensayos frustedos la fabricacién entré a funcionar mag~
nfificamente para nuestra gran satisfacoi6n. Nada menos
que seis contratistas habian pasado por la prueba. Se
llemaban: Masferrer, Tassart, Sénchez, Catarain, Balaguer
y Parisi. Este fltimo fue quien logré poner a nuestra
disposicién tejas "usables". Para darle nombre a nuestra
propia fabricacién, llamamos a las tejas con las silabas
iniciales de sus mayormente fracasados creadores:
MATASACABAPA. Esta denominacién se grab6 en todas las te-
jas y adorna hoy en dia los techos de numerosas casas.
Pronto se instal6 le Carpinteria, dirigida por los
senores Wagner y socios. Allegra e hijo trabajaban em
la fbrica de mosaicos. También cont&bamos con un taller
mec4nico que nos proporcionaba las vigas de madera paraahs
los techos. Lo dirigia Francisco Steingruber. ¥ varias
otras intalaciones m&s.—
Jefe de esta llamada Planta Industrial era Don Juan
Bleyberg, del que ya escribi anteriormente. Siempre se
1o vela lleno de nuevas ideas, cuya ejecucién cancelaba
inmediatamente al presentarse la primera dificultad, Don
Juan no era enemigo de una buena copa. Y lo siguié sien-
do hasta su temprana desaparicién en el ano 1957.
A continuaci6n va uno de los més simp&ticos recuerdos
que guardo de Don Juan. Se trata de una pelea acaecida
entre nuestro héroe con un pintor contratista en el
“Bar Domeyer", como llamAbamos aquel establecimiento de
Rudi Zimmermann en la Plaza de los Aviadores.— Este con—
tratista, de nombre Martinez, habia tomado algunas copas
m&s de las necesarias. De Don Juan tampoco podia decirse
que estuviera en ayunas ~ el frio reinante lo habia o-
bligado a ingerir algunas canitas... En tal estado se
encontraban, cuando entraron a discutir por alguna baga—
tela, Ia explosiva sucesién de insultos me fue transmi-
tida por mi hija Mati, quien contaba en aquel tiempo 8
anos. Ileg6 hasta mi jadeante y en su cémico alem4n dijo:
Papi, papi, en el Domeyer hay un hombre que quiere matar
al senor Bleyberg!!!!". "Pero", contesto yo, "c6mo se te
ocourre tal cosa?" "Si", contings Mati “el hombre le dice
siempre ol senor Hleyberg: te voy a machusar!, te voy a
perforar!, te voy a desinflar! cara de sapo!!!™ Esto lo
vepetia Mati en una forma tan cémica y monétona, hasta
casi podria decirse comercial, que ha sido motive de risa
durante varios anos. Para"salvarle la vida" a Heybergeo
corrd a lo de Domeyer- Pero ya hablan hecho las paces.
Con sendas copas de cana en la mano y frente al bar,
brindaban a la salud de ambos."Pero, qué pas6?", les
pregunté. Ia sonriente respuesta de Bleyberg fuer "Ni
escuché lo que me dijo Martinez. Total, a ese viejo no
necesito més que mirarlo con fuerza y ya no cuenta més
e1 cuento". Felizmente habian hecho las paces.—
Mati.-
Recién nombré a mi querida hija mayor Mati. Imposible
continuar sin decir algo m&s sobre 1a misma. Muy a me~
nudo me acompanaba en mis recorridas de inspeccién por
jas obras. Asi soliamos pasar delante del monumento a
Pickenscher-Odriozola en la calle Geranios. El mismo es=
taba en construcci6n. Meditabunda contemplaba Mati la
surgiente obra de arte. De repente exclamé: "Ah, esto es
alemént ayer me rompl 1a cabeza pensando qué idioma seria!
En ese momento me ai cuenta que el obrero colocaba la
palabra "fata". Antes de que siguiera cualquier explica~
ion tuve que reir, reir de corazén. La criatura habla
tomado 1a palabra latina "fata" por le alemane "Vater".
En la vispera, leyendo y releyendo “ducunt volentem" no
habia llegado a ninguna conclusitn. Ahora estaba todo acla
rado. Para disculparla debo hacer notar que en aquella
@poca de guerra no se pod4a concurrir a ninguna escuela
alemana, Y el alemfn que hablaba era puramente de o1d0.
Légicamente escribir no sabia ni une palabra. suerte
que Mati tenfa sentido de humor y no se sinti6 nade o-
fendida. del Moulin Rouge de Paris,
Nicola Paone, el gran c6mico,
la bailarina Maria Pug del Teatro Colén,
I4li Heinemann, la notable cantante,
Los Ninos Cantores de Viena,
Esteban de Sanlhear, el excelente concertista,
Ia gran revista misical "Al estilo de Paris" con
Rafil Sfnchez Reynoso y sus "Santa Paula Serenaders",
como
D'Arcy Ballett, Diana Martin, Jacques O'Neill, Maria
de las Nieves y la actualmente Vedette del Folies
Bergére de Paris: Alicia MArquez.—
menciono también al*Teatro de Pallett bajo la direcci6
de Otto Werberg,
el bailarian espanol Paquito Reyes con Edith Palomero,
el Ballett "Dionigos" con Nilda Alverez y Francisco
Pinter,
Eva Montes y Fernando Guerra en "Pinceladas de Arte
Espanol y Americano",
el Ballett Renate Schottelius, etc.=
Dignos de mencioner son también:
Juancho y su Teatro Infantil,
featro de Arlequ’in con Ana Gryn y Enrique Agilda,
Bl Mago "Wong",
el Profesor “Max",
el astrélogo y mago "Nostradamus",
No puede olyidarse tamktfor tampoco la actuacién del
cantante Mattauch con composiciones de Leo Zeyen, a-
companado por el compositor,==
De los teatros vocacionales vimos al "Teatro Expe—
rimental en "Los piés descalzos" con interpretacio—
nes y obras de Federico Garcia Lorca, como p.e.t
"Ia gapatera prodiosa" y "Bodas de Sangre".—
Peatro la Miscara,
Ia Iuciérnaga,
Ia Bohemia, ete.-
Como escecialmente notable, menciono uh concierto
ofrecido por la totalidad de la Base Aérea El Pa-
omar, que fue también transmitido por Redio Belgre~
N0.—
El 24 de Noviembre de 1951 fue representada la obba
"Polichinelas", cuyo autor, César A, Rolén es habi—
tante de la Ciudad-Jardin. Fue un gran 6xito y una
buena interpretaci6n.-
El 3 de Octubre de 1951 la “Deutsche Bihne" interpre-
+6 la obra "Die Nonne und der Ligner"..
empresarios
¥ aquellos"Gangsters" que querian apoderarse del
HELIOS, sin duda el mejor cine de la zona, continua
ron su obra,= Cuando notaron que F.I-N-C.A no deja-
ria de proteger a aquel teatro, paulatinamente fueron
desistiendo.—
Club Alem&n Palomar.
El 9 de Abril de 1951 August Ernst Rauch fund6 el
Club Alem&n Palomar. Esta asociaci6n tomé em un prin-
cipio un xm marcado rumbo ascendientes pero el mismo
descendié igualmente ae r4pido en los anos siguientes.
Aparentemente su director no habia encontrado el
tono acertado para le sociedad argentino-germana.—= 174 -
E17 de Junio de 1951 fueron nuestros huéspedes
el Capitan Sanders con Ja tripulaci6n del "Santa Ur-
sule", primer barco alem&n de post guerra.—
El 17 de Noviembre ae 1951 el club Alem&n hizo
su primera fiesta de Carnaval. El Club Alemfn habia
fundado una seccion especial "thispas Rojas". ¥ de
esta manera le fiesta transcurrié absolutemente a la
coloniense y duré hasta 1a madrugada.— Aqui se pre-
senté por primera vez “Tante Minna” con sus canciones
y sus discursosp que m&s adelante verdaderamente lle~
garon a formar parte de todas las organizaciones del
Club Alemén,- También el t4o Germfn se destac6 por
su fibra lirica. Nuestro querido Onkel Hermam, com-
panero de trabajo en los primeros momentos de [Link].~
GAs, siempre estuyo en su puesto. ifs adelante una
seria aificultad éptica lo oblig6 a retirerse al mere-
eido pero indeseado descando.~
Hasta en su anciana eded Onkel Hermann no es ene-
migo de una buena copa. ¥ en los primeros anos de
F.I.N.G.A, no era posible convencerlo de que se fue~
ra a casa...mientras que en la "Bowlw hubiera algo
todavia".— antes de intalar su domicilio en la Ciudad
Jardin, Onkel Hermann vivia en Martinez. Después de
una divertida reuni6n debia luchar para alcanzar el
filtimo trea. Generalmente durante el trayecto lo ven-
cla el sueno, se pasaba de estacién y seguia viaje
hasta Tigre. Alli naturalmente el guarda lo despertaba.
Pero entonces ya no valian de nada los buenos conse-
jos. Ya no volvia ¢tm ningtn tren, sino de e largo- 15 =
rato algin colectivo.— En su castellano entrecortado
m&s afm por el alcohol ingerido, Onkel Hermann pre-
gunté a un policia a caballo por la parada m&s préxie
ma, B21 policia queriendo asegurarse una propina se
ofreci6 a llevarlo. ""6mese del estribo" y asi se
puso en marcha el c6mico cortejo. Por el camino se to-
paron con otro que también iba a caballo. "Pero, a
quién llev&s ahi?" "A un inglés borracho", fue su
respuesta.— Y el policfa no sabia que aquel que atras—
traba al hogar no era un inglés borracho, sino el
tio Germin, e1"0nkel Hermann” de Colonia sobre el
Rhin...
Inauguracién del "Borus: os
El 22 de Septiembre de 1951,fue inaugurada la
Confiteria "Borussia" por medio de un Baile de Prima-
vera del Club Alem&n. Pue una de las fiestas ms lin-
das de las que participé en Palomar.—
Inauguracién del _monolito al Dr. Wernicke.~
El 13 de Septiembre de 1951 hacia diez anos del
fallecimiento del Dr. Germ4n Wernicke. Con tal moti-
vo descubrimos un monolito en la esquina de les calles
homena je
Avenida Wernicke y Conde Zeppelin. Fue unaxftexts emo-
cdionante de la que participaron la viuda de nuestro
primer presidente en F.I.N.C.A-, senora Ema Petersen
de Wernicke, por quien fue descubierto el monolito.—~ 176 -
see ¥ an aquel dia tuve que recordar otros dias en
1 ano 1933, cuando visité los terrenos con el Dr.
Wernicke y Don Ramén Palacio, los terrenos de nues—
tra futura Ciudad-Jardin... Generalmente entonces de~
J&bamos nuestro auto estacionado en aquella misma es~
quina y cruz4bamos a pié el campo.- Caminabamos, ven-
tilabamos nuestras $deas y habl&bamos del futuro...
Desgraciadamente el Dr. Wernicke y Don Ram6n Palacio
no alcanzaron a vivir la realizaci6n de nuestros de-
seos.- Desgraciadamente ambos debieron abandonar es~
te mundo a una hora demasiado temprana para partici—
par en la definitiva realizacién de nuestros planes.—
Unicamente... Don Gustavo Herten estaba presente.—
como un solo hombre. El fue quien m&s adelante parti—
cipé en las preliminares para la edificacién de la
sonada Ciudad-Jardin, sobre todo en el aspecto finan-
ciero.— El nombre de Herten, quien en aquella época
ya contaba ochenta y dos anos, también fue inmortali-
zado en la placa recordatoria. Al descubrirla hicieron
uso de 1a palabra, aparte de mi el senor Madero y el
Dr. Germfn Wernicke hijo.—
Después de un té que tomamos juntos en el "Borussia",
tuvo lugar una representacién de gala en el Cine-Tea~
tro HELIOS. Estuvieron presentes la senora Emma Peter-
sen de Wernicke y thda la fapilia.— los alumos de
la escuela cantaron el himno a F.I.N.C-As "Muchachos
hoy cantemos...” ¥ bajo la h&bil aireccién de Predro
Reggio se desarroll6 un acertado programa. IAstima que
fue un poco largo. Al extremo emocionada agradecié= 171 -
mis tarde la senora de Wernicke el homenaje a su falle~
cido esposo.—- ¥ yo también me sentia muy satisfecho.
El Dr. Wernicke siempre habia sido mi gran amigo a
quien veneraba come a un padre.
Sela de Primeros Auxilios "Carlos Klemm".-
Igualemente el 13 de Septiembre de 1951 fue inau-
gurada la Sala de Primeros Auxilios “Carlos Klemm".—
El nombre fue puesto en honor del recientemente fa~
lec4do Carlos Kiem, quien siempre habia estado 1is—
to para ayudar a todos que lo necesitaban.- Y ali-
vié a mochos enfermos y accidentados en 1a Ciudad—
Jardin.
Honolito a Lorenzini.
El 2 de Diciembre de 1951 fue descubierto un mo
nolito en la calle Lorenzini en honor de 1a aviadora
argentina Carola lorengini.— El acto cont6 con gran
participacién popular.- Hicieron uso de la palabra
los senores Vatteone, Iironi y el Dr. Brieger.- A
continuaci6n tuvo lugar un Lunch en el "Borussia",
donde contamos con la presencia de altos oficiales de
la Aviacién Argentina. Entre ellos quien era coman—
dante de Palomar, Brigadier Correa, asi como el mmx
Brigadier Zuloaga, 41 famoso sobrevolador de los An~
des Teodoro Fels y el no menos famoso sobrevolador
del Rio de la Plata, aviador Germané, etc.—- 178 -
Inauguraci6n de 1a iglesia metodist:
E115 de Diciembre de 1951 estAbamos nuevamente
de “inauguractén". ¥ esta vez se trataba de la igle~
sia en la esquina Claveles y Paraisos,-que habia
sido adquirida por la comunidad metodista en Buenos
Aires,— En forma solemme fue entregada la llave por
Gregorio Parra. Juego el pastor Ia Moglie celebré
un "Gosttesdienst" a continuaci6én del cual hizo bri=-
liar sus talentos financistas.- Logré recolectar en=
tre los presentes cincuenta mil pesos, con lo que
ya habia pagado m&is de un quinto del precio de 1a
iglesia.- El reste 1a commidad metodista llegé a
Juntarlo en muy poco tiempo.~ Esta iglesia habia si-
do pagada, lo que originé una sonrisa de satisfaccitn
en labis del cajero Rain. ¥ mientras que pensaba en
la no pagada iglesia cat6lica... queria cambiar su
credo por el,protestante...
Cuando al ser terminada la iglesia catélica, no ha-
pia dinero para su pago, le parroquia se comprometi6é
@ pager quinientos pesos mensuales de algiiler.- De
estas cuotas ni fue pagada la primera.~ Se reza mu~
cho y se hacen muchas colectas.— Pero para el pago
de la iglesia no hay plata... Desde hace anos ax ya
no se habla m&s del asunto y seguirA asi... hasta
que F.I.N.C.A- pierda la paciencia,<
Editorial F. wista F.2 1To=
E1 22 de Enero de 1951 se instal6é 1a recientemen—
te fundada Editorial FeI.N.C.A. Sociedad Anénima en
sus oficinas en San Martin 529, En aquel tiempo se
habla pensado que aquella firma se ocuparia de le
totalidad de 1a propaganda en pro de las ventas de
[Link].— Ademis se la encargaba de la administra—
eién y explotacién de la Revista F.I.N.C.A., que en
aquel tiempo existia hacia ya catorce anos.—
El 1 de Marzo de 1938 aparecié el N° 1 de esta
revista y el 1 de Diciembre de 1955 - ojal& no para
siempre - la filtima, N° 191.= Por medio de escritos
e im4genes aqui podemos palpar la historia de F,I.N.—
GeA. en sus puntos principales... el desarrolle de
Béccar y m&s tarde el triunfo de le Ciudad—Jardin
Lomas del Palomar.— Aqui quedaron fijados todos los
acontecimientos importantes hasta fines de 1955. Se
habla de las inauguraciones de negocios, restaurants
clubs, teatro, etcce Para aquellos a quienes intere-
sa el desarrollo de 1a Ciudad Jardin... un veradero
documento.—
Como ya dije la revista alcanz6 1a edad de dieci-
ocho anos. En diciembre de 1955 aparecié el Gltimo
némero. Los brutales limites en el crédito del Banco
Hipotecario Nacional y las consecuencias que ello a~
carre6 a COA, nos obligaron a tomar tal medida.—
Desgraciadamente la Editorial F.I.N.C.A. Sociedad
An6nima no siguié el desarrollo que yo habia esperado
de ella.- Sus directores, empleados que repentinamen-
te fueron jefes, se gustaban en su papel. ¥ asi
hallaron- 180 -
les fa1t6 el envi’on para hacer de aquelle sociedad
lo que se hubiere podido llegar a hacer de ella...
Ia Editoriel fue y siguié siendo una sociedad de sub-
vencién, a la que [Link] debia pasar varios mi-
les todos los meses, sino todo hubiera acabado mucho
Antes todavia, Esta sociedad existe de nombre todia-
via y en 1956 se durmié en un largo sueno.-. quién
sabe si y cudndo vendré alguien a despertarlag=
"Asi la leventamos
Ios jefes de cada una de las firmas del grupo
[Link]. debian pasarme un informe quincenal sobre
su actividad, sobre observaciones efectuadas, re-
clamos,ets.- Por otra parte, yo cada vez publicaba
circulares qn las que daba las indicaciones necesa-
rias a cada uno de los jefes.— Esta correspondencig
aparecia en forma de un librito. Guillermo Stephanus
dombinaba el material existente en forma clera y
pr&ctica.- Los llam&bamos "Asi 1a levantamos"...
tn total se publicaron hasta principios de 1956, 15
de estos libritos. su lectura da en varios p4rrafos,
hoy en dia todavia, motivo de sonrisa... Y si nues-
tros antiguos companeros releen aquellas lineas, se
asombrarén de todo lo que tuvieron que dejarse decir.
Al extrano aquello darf una idea precisa de lo que
hvbo que luchar y protestar para erigir una Ciudad-
Jarain.- ¥ se luch6.- ¥ se protest6.—
El contador Rain solia decir con leve ironia cuan-oe Giee
do tenia que pagar la cuenta a la imprenta:"Apare-
eieron las obras de Schiller..."
Locales de negocio si.- locales de negocio no.—
+seAdems el ano 1951 fue otro ano de lucha con~
tinua con el Banco Hipotecario Nacional.— su irres-
ponsabilided y sus incumplidas promesas llevaron re-
petidamente al Grupo F.I.N.C.A. a gran escasez de
dinero.— Era como para llorar.— Yo me propuse no per—
der oportunidad de advertir a firmas serias de no
confiar en las promesas del B.H-N.— Se prometia mucho.
Se cumplia poco y nada.-la irresponsabilidad de cada
uno de los funcionarios festejaba verdaderos triun-
foss.. Cuando se veian arrinconados por mi a causa
de firmes promesas.., entonces se havian negar.— 0
habian partido de viaje. 0 recién habian sido 1lama-
dos urgentemente del Ministerio...y cuanta mentira
y excusa pudiera ocurrirseles,— Y si se llegaba a ha-
dlarlos a los senores, entonces ponian tal cara como
si por primera vez en su vida oyeran de nuestro asun-
to... De no creerlo. ¥ Parra y Rossetti vivian préc~
ticamente en el B.H.N.~ Infinidad de veces habian ex-
plicado... sin resultado.—
Primeramente se dijo que construyéramos locales de
negocio. Ellos les financiarian, Empezamos a @onstruir.
No podia permitirse que siguieran abriéndose negocios
en garages y barracas.- Entonces dijeron “no”, no fi-
nanciarian los negocios.— Y nosotros ya habiamos in-~ 182 -
vertido cientos de miles.—
Nos habiamos comprometido a la venta de gran can=
tidad de casas al precio de sesenta mil pesos. Ia
prometida financiacién pero tard6 tanto en llegar que
@ nosotros mismos nos costarou noventa y un mil pesos
por unidad.- A pesar de todo el Banco Hipotecario
Nacional nos obligé a venderlas al precio convenido,-
Cuando le preguntaba al Dr. Pena cuando saldria
de su eseritorio un determinado expediente, equel me
contestaba:“in tantos y tantos dias, naturalmente,
siempre que...". Y siempre habia un “siempre que..."
Uno echaba ia responsabilidad sobre el otro. El in-
geniero Ortiz decia una cosa, el Dr. Pena otra, San
Martin ponia una condici6n m&s... Y entre todos elles
yo buscaba 1a soluci6n de mis problemas... posesio-
nado de la idea de construir una hermosa Ciudad-
Jardin.-
Nuestres principales enemigos.
Y los tres senores que nombre en lo precedente eran
los mejores. Contrariamente en el asi llamado "segun-
do juego" teniamos a nuestros peores enemigos.= Nun~
ca supe ni los pensamientos ni les intenciones de aque-
los tipos.~ De todos modos velan como su mayor obli-
gaci6n la de ponerme dificultades en ei camino, se
deatacaba un tal Romero Toledo, como también un secre-
tario de nombre Guillot. se les acoplaron los emplea~
dos spangenberg y Cepeda. Todos ellos bajo le direccién- 183 -
del vicepresidente Iuis Waria lagos, individuo de ho-
rizonte sumamente reducido... Todos ellos luchaben
contra nosotros en la oscuridad... Todos ellos nos
dar4n tema para seguir hablendo m&s adelante.=
El_pantal6n de ®a Franciseo Schubert.—
Un viejo mmiguxtemtsa amigo vienés me cont6 que
Franz Schubert, que siempre se encontraba en apuros
financieros, habia ideado un sistema especial para
emtenderse con el mozo de un restaurant vecino.=
Al lado de su ventana habia instalado un poste. Y so-
bre auuel poste colocaba su pantal6n.- Si se lo veia
con las dos péernas para arriba, aquello queria decir
que el mozo preparara un meni de primera, con varios
platos, entrada, vino, etc.-y entregarlo en lo de
Schubert. Si se veia al pantal6n con una pierna ha-
cia abajo, queria decirs sopa y carne, sin entrada y
sin vino. ¥ si les dos piernas colgaban significabay
traé lo que quieras, tengo que hacerlo anotar". ¥ en
esta filtims situaci6n me encontraba yo con el Banco
Hipotecario Nacional. Por mis apuros en construir, con-
fiando en las promesasde aquel Banco, llegué varias
veces 4 encontrarme en una situaci6n de tenep que
aceptar todas las condiciones que me eran impuestas
"post festum".
Oierto fa se me ocurrié mandarle al Dr. Pena un
pequeho 6160 de luis Neu. mn 61 se vela a Erich Zeyen
colgando su pantalén con las dos piernas colgantes- 184 -
fvente al Banco Hipotecario Nacional.—Todos los que
lo vieron, rieron. Pero aquello tampoco cambié la
situacién.—
Contra toda buena fe.—
Que el siguiente ejemplo sirva para demostrar en
qué forma los tasadores del B.H.N. actuaban contra
toda buena fe, Por la edificacién de la ciudad—Jardin
los terrenos de los alrededores habian subido de pre-
vio y continuaban subiendo. Mientras que a los posee~
dores de aquellos terrenos se les aumentaban las ta-
saciones para los pristamos, los nuestras no cambia—
ban, Asi sucedié que nuestros terrenos en la mejor
wbicacién en la Ciudad-Jardin, con agua, cloaca, ete
eran estimados entre Pesos 60,vr y 70,— por m2. Mien
tras tanto en Martin Coronado, sin agua ni cloaca na
turalmente, los terrenos eran estimados en Pesos 100,—
el m2.-
» Bstas no son afirmaciones infundadas. Ia verdad
puede ser comprobada con facilidad por medio de los
archivos del Banco Hipotecario Nacional. Se trataba
de verdaderos atentados contra la buena fe. Se trata
ba de una regia combinacién de imbecilidad e infamia...
Casas para los empleados del
Banco Hipotecario Nacional,—
En el mes de Octubre de 1951 el presidente del- 165 -
BeHeN., Alonso~Crepolini, me comunic6 que 39 empleg~
dos del Banco necesiteban una case en Palomar.~ Pa~
ra ello imponia condiciones especiales de financia—
sign y yo debia ofrecer precios convenientes. Asi
lo hice. Hoy en dia las treinta y nueve familias vi-
ven felices en 1a Jiudad-Jardin. Se lo deben a [Link]-
A. Con aquells operaci6n perdimos por lo menos un
millon de pesos.—
Reperaba en le antecala de "Crespolini*, Delan-
te mi transportaron un importante canasto de flores.
Lo levaron al despacho del presidente, Fl secretario
me comunicé que las flores venian de las treinta y
nueve agradecidas familias, que tenian su hogar en
Balomar - gracias a F.I. A.— Cuando mis tarde en-
tre al despacho del presidente vi las flores sobre su
eseritorio. von cara de inocente no pude evitar de
pregunter: ‘Tiene cumppleanos?". Evasivo Crespolini
contest6: "Aqui todos los dias es cumpleanos". Pero
en homenaje a qué habia recibido las flores, eso no
lo dijo.
Bl 1s de Octubre de 1951 "“respolini" con algunos
de sus directores visiteron le Ciuded—Jardin. Obser-
varon todo, wisitaron todo y admiraron. Después toma-
ron parte en un asado en el APALP, Este asado habia
sigo tan bién organizaic por le direccién de AFALP
que todo el esado fue comide por el pueblo reunido
alrededor del fuego. A la mese en que yo estaba con
los hufspedes de honor llegé poco y nada... Mi mujer
traté de compensar un poco el asunto por medio de~ 106 -
ure torta que fue a buscer a casa, Pero a pesar de
todo, pienso que “Crespolini" y su gente se levanta~
ron sin haber saciado su apetito.—
Quién dede a quién?
En aquel tiempo trabaj&bamos muche con le Caje Ka=
clonal de Previsitn Social. Su presidente era el se-
nor Policicchio. Aquelle instituci6n también se des-
tacaba en el pago atrasado de hipotecas que hacia
tiempo que habfin sido otorgadas. Pedimos una audien-
cia que tuvo lugar el 20 de Agosto de 1951 en preser—
cle de Gregorio Parra, el Dr. Brieger y mia.
Bn aquel tiempo y también ahora se usa que las com
penSas deban a la caja grandes sumas de dinero. Segu-
ramente Policicchio también tenia idea que nosotros
venfamos por alguna prérroga de plazo. Ni nos escuche-
ba bien y comenz6 @ hablar: que 61 también tenia que
tener su dinero, etc... etc....- "No senor Presiden-
te, su Caja nos debe a nosotros, nosotros somos los
acreedores", fue mi replica. En un principio Polici—
e@hio se qued6 con 1a boca abierta, Aquello no lo
habia vivido muy a menudo, ¥ cuando se enter6 que
se trataba de algunos millones, no pude menos que ex~
plicarnos apenadox que mal pagaban su tributo las fir—
mas que debian hacerlo. Por tal motivo no podia ayu-
dar a una obra como le de FeleNeUeAe en la forma que
lo hubiera querido [Link] de Palomar y elogi6
a la Ciudad-Jardin. Nos cont6 que gran perte de sus~ 187 -
paseos domingueros eran por Palomar. Como fruto de
aquella audiencia lievamos a casa algo m&s de filimo,
pero dinero... eso si que no.
Ya que hablo de no pagar, tengo que mencionar
las continuas luchas que entabl&bamos con la caja re—
ferentes al pago a los contratistas. En aquel tiem-
po tenfamos encargada toda la edificacién a Contratis-
tas que mantenian obreros por cuenta propia, En con~
secuencia también estaban obligados a los pagos per—
tinentes a la Caja, Naturalmente una parte de aquellos
empresarios pagaba s6lo espor&dicamente. Control era
précticamente imposible ya que los tipos generalmente
no llevaban libros, Le caja queria hacernos respon-
sables a nosotros del pago de aquellas cantidnaes mi~
licnarias. Tuvimos que mantener una lucha dificil y
larga, hasta que por fin autoridades superiores mos
dieron la raz6n, Por suerte nada teniamos que ver
con aquellos pagos.-
Muerte de Gustavo Herten.~
Bl 22 de Noviembre de 1951 tuvimos que lamentarnos
por la muerte de un gran amigo y co-creador de la
cfudad—Jardin, Don Gustavo Herten. mm aquella fecha
fue victima de un accidente de tr&nsito en la esqui-
na de Callao y Cordoba. Pocos dias 4ntes todavia yo
lo habia felicitado por su 82° cumpleanos. Y tenia
tan excelente aspecto, que parecia que Don Gustavo
aleanzaria sin la menor dificulatad los primeros cfien~ 188 -
anos de vida,~
Herten a pesar de su avanzada edad, era dueno de
una gran mimxx elasticidad, tanto mental como fisi-
ca, Tenia una salud de fierro, era alto y siempre se
habia mantemido delgado. Siempre le gustaban : las
mujeres, el vino y el canto. Pero ecpecialmente... lo
primero, como afirmaba orgullose. Y si se nos ocurrta
dudar un poquito... pobre de nosotros.
Su muerte verdaderamente me conmovio, No s6lamen~
te habla sido un amigo fiel y =mxqxtmmcexputtaxcums
2tmxx con quien se podia contar, sino también un co-
fundador de nuestra Ciudad-Jarain.- Se lo debemos a
su colabaraciém que se pudo empezar a construir en
el ano 1944.~
ang 1952
A fines de 1951 habia 1.180 casas en Palomar. Las
mismas servien de vivienda a 5.299 personas.—
Durante aquel ano se inauguraron los monolitos a:
San Martin, Avisdor Franco, Dr. Wernicke y Aviadora
Lorenzini.-
Comenzamos con la construccién de la propia Planta
Gloacal y se termin6 la milésima casa en Palomar.—
Se encuentra en la calle Rohland entre Conde Zeppelin
y Avisdor Franco y lleva une placa recordateria.—
Se inaugur6 el Cine HELIOS y el Restaurant Bortissia,
Adem&s comenz6 a funcionar la iglesia metodista y la
Sala de Primeros Aurilios Carlos Klem.-- 189 -
Se fund6 el Club Alem4n Palomar.
12° _caPrTULO
1952
Terminaci6n de la Planta Cloacal.-
Bn los primeros dias del ano 1952 se termin6 la
octave seccién, es decir el terreno entre Zeppelin y
Aviador Plilschow. Fue una gren mérito del director
de obra Danschewitz, quién llegé a terminar aquellos
varios clentos de casas en un tiempo invreiblemente
cortos=
El 26 de Enero de 1952 se inauguré la pileta de
nataci6n del AFALP. El 2 de Febrero de 1952 se habia
terminado con la pavimentaci6n alrededor de le Plaza
Almirante Plate.-
El 1 de Marzo de 1952 anoté en mi diario que la
construceién de la Planta Cloacal se halleba muy e-
delantada. Ya el 12 de Mayo del mismo ano pude hacer
donstar la feliz noticia que ya habia sido inaugura—
da.-
Dia _del Urbanismo.
El 9 de Noviembre de 1952 fue un gran dia para la
Ciudad-Jardin,~ En aquel dia tuvo lugar “Dentro de
sus muros" la fiesta en honor del Dia del Urbanismo",—
Contamos con la presencia del arquitecto Carlos Maria= 190.<
Della Paolera, Adem&s estuvicon presentes altos fun-
cionarios pablicos, numerosos oficiales y mucha gen-
te. Todos participaron con gran entusiasmo de la her-
mosa fiesta. El hermoso tiempo primaveral también
contribuy6 a su mayor éxtto.
Agi que la ciudad-Jardin era "el mejor ejemplo
de un excelente Urbanismo". En 1a Argentina habia
sido elegida como lugar de reunitn para festejar a-
quel dia, ¥ su belleza fue muy elogiada por todos los
oradores. A la tarde todavja tuvo lugar una reuni6n
de expertos en la materia, en el Cine HELIOS. También
alli se puso a la Ciudad—Jardin Iomas del Palomar
como ejemplo de aquello que debiera hacerse en toda
a rephblica. Pero hasta el momento s61o ha sido he-
cho en nuestra Ciudad-Jardin.-
Gomienzan. las yentas de LODELPA.~
A principios del ano 1952 las ventas habian sido
Dastante reducidas, Recién el comiento de las ventas
de LODELPA trajo al asunto nuevo envién.—
El 10 de Enero de 1952 se firms el contrato con
los vendedores de los terrenos.— El 4 de Febrero de
1952 pusimos los primeros carteles de propaganda en
la nueva parte a construirse. A fines de Octubre co-
menzamos con las ventas. Durante los meses interme-
dios habiamos tratado sin éxito de alcanzar la apro-
‘bacién de nuestros planos para el nuevo plan de finan-
ciacién “Eva Per’n" del Banco Hipotecario Nacional.—~= 19s
Se hablaba y no se llegaba a nada. Todos encontraban
nuestros planes “maravillosos"... pero no resolvian
absolubamente nada. Ideg6 fin de Octubre y yo per-
ai la paciencia. Comenzamos a vender. £1. primer aia,
en el 26 de Octubre de 1952 se vendieron veinte ca-
sas. Diez dfas m&s tarde, el 5 de Noviembre de 1952
y@ habian sido vendidas 260 casas.- Aquello verdaderame
mente fue un 6xito sensacional que tampoco dejé de
surtir efecto sobre los senores del Banco Hipoteca—
rio Nacional. Naturalmente... en sentido negativo.-
El 4 de Diciembre de 1952 nos 1llamé el ingeniero
Ortiz por teléfono, prufmmtunentexintigumtex, my
nervioso. Entre los senores del B-H»N, reinaba gran
indignacién por las ventas que habiamos formalizado.
+++ Y que desde"arriba" venian severas amenazas.-
Enseguida visite al jefe judicial del Banco, Dre
Iglesies Very. Uon aquel convine que anulariamos las
ventas formalizadas y devolveriamos las senas page—
das. Después de que aquello habia sido cumplido, el
Banco Hipotecario Nacional nos comunic6 que estaba
de a cuerdo con el sistema que habiamos aplicado.
+++ Y¥ las ventas anuladas fueron renovadas de igual
manera,.—
Inauguraci6n dei _monumento a F.
El i7 de Marzo de 1952 de habia vuelto a empezar
con la edificacién después de 1 1/2 meses de vaca~
eiones, ete.— El 5 de Abril de 1952 tuvo lugar con= 192.-
la participacién de todos los empieados = y obreros,
da inaugurzeién del monumento a F.I-N.C.A., en le
plaza frente al edificio del Club APALP.- El monu~
mento habia side erigide en horas libres de trabajo
por todos los obreros y empleados en honor de su
empieadora.— Huestra una hermasa figura de mujer que
representa a P.I.N.C.A,— Delante suyo sostiene un
escudo de F.I.N.C.A. y en la otra mano lleva una ca~
sita.= La figura forma la coronacién de una gran
fuente, sobre cuya pared posterior estén grabados
las cuatro estrofas del himno a P.I.N.C.A.— Ia tota—
lidad de la obra es una creacién del arquitecto Os-
car Mongsfeld.—
Pue una hermosa fiesta que mostré la verdadera
fraternidad entre empleadora y empleados. Adem&s de
los representantes de le poblacién hicieron uso de la
palabra algunos de nuestros jefes, come también je-
fes de los sindicatos.~ A contimacién tuvo lugar
un gran reunién en el Borussia, donde igualmente fes—
tejémos e1 70° cumpleanos de Don Germfn Zeyen, de
nuestro querido "tio Germfn".— Onkel Hermann es uno
de les hombres que lucharon en las filas de [Link]—
eA. desde sus primeros d4as. Por tal motivo fue es~
peciaimente agacajado y obsequiedo en aquel dia.—
Nog liaman "Ciudad Jardin Eva Per6n",—
Bl 26 de Abril de 1952 el director del Cine HELIOS,
Pedro Reggio, “i salir de la funcién me commic6- 193 -
2
que nos llam&baxos Viuded Jardin “Eva Per6én" a par—
tir de aquel d4
.~ "Hay que embromarse", escribt g-
quel die en mi diario. Con esto no quiero ponerme
como un absoluto antiperonista. Al contrario. m la
era de Perén nuestra Ciudad—Jardin habia vivide su
"siglo ae aro". Asi no lo habiamos visto antes ai lo
vimos m&s tarde.- Por otra parte no me parecia nada
conveniente que la tan discutida senora esposa de
nuestro presidente diera su nombre a nuestra Ciudad-
Jerdin, Tenia cientos de miles de enemigos a muerte.
Era seguro que ninguno de ellos seria en el futuro
une de nuestro compradores.—
$6 que en la Argentina existe una ley por la cual
reeién se puede dar el nombre de una persona a calles
después de cinco anos de su muerte. En la denomina~
eion de las ciud@ades o pueblos este plazo es prolon~
gado hasta los diez anos.- Pero para la todepoderosa
esposa del todopoderoso presidente en aquel tiempo
aguella ley naturalmente no era vélida.—
Un cierto consuel. encontré en el fundamento del
documento que nos cambiaba de denominacién. Habia par—
tido de 1a Municipalidad de General San Martin y de-
cla exactamente como sigues
"Queremos para la villa m&s linda, la villa Lo-
mas del Palomar, el nombre de Eva Perén y “lea
cluded de las flores y ae los ninos" debe os-
tentar el nombre que gravita en todos los co-
razones de los hijos del pueblo, que ven en
Eva Perén a la abenderada de la Argentina Jus—
ticialista".-- 194 ~
Club Atlético [Link].A.~
El 1 de Mayo de 1952 se fund6 el Ciub Atlético
Flt.N.c.A., bajo la proteccién de Juan Bleyberg.-
Desgraciadamente el asunto se durmié bién pronto
como muchas de las fundaciones “Bleyberg".— Don
Juan siempre ten’ia mucho entusiasmo, para nuevas i~
deas, Pero apenas aparecia la primera dificultad, ou
interés se paralizeba y Bleyberg lo pasaba a cuarto
intermedio.—
Asi pas6 con su club Atlético, Asi pasécon sus
Bomberos y con muchas de sus creaciones. Todas las
habia emprenaido con gran entusiasmo, pero... Sino
era un buen tipo que no vivia mfs que para la Ciuded~
Jardin y ... last not least para ou Hildchen.—
Comienza la edificacién de la Plaza
Almirante Plate,—
Bl 2 de Mayo de 1952 comenzamos con el hormigén
armado en la Plaza Almirante Plate, El 23 ae Noviem-
bre de 1952 se empez6 con 1a venta de los departamen-
tos que serian erigidos alli, ma aquellas obras el
director tena como ayudante a un tal Don Pablo
Svhvpp, del cual también quiero contar una anécdota.—
Schupp era simp&tico y oriundo de Mannheim, El
castellano nunca liegé a cer su especialidad. Peor
que munca lo habisba cuando se exitaba, Entonees si
que confund4a todo lo que era posible confundir.
Entonces protcztaba porque las “techas" no eran en—= 195 =
viadas a tiempo » los techistas no podian seguir
con su trabajo. Protestaba porque la “fuerza matriz™
era demasiado débi&. Y finalnente protestaba porque
el carpintero todavia no habia terminade el "tambu-
rin (trampolin) para le Finea F.I.N.C.A,
Schupp habia instalado une zapateria pare su hija
Hella en la Plaga Almirante Plate. Naturalmente se
interesaba vivamente por la marcha del negocio. Biem-
pre queria saber si habian venido muchos clientes,
pocos o ningunos. Por desgracie generalmente 1a res
puesta era la tltima,= Asi Don Pablo m&s adelante
se decidi6 2 liquidar cu negocie.-
En aquel tiempo debia vigilar una obra que esta-
ba en construceién justo enfrente del negocio ae su
hija, Repetidas veces 10 observé mientras que hacta
las mis tremendas estiradas de cuello para controlar
simulténeamente 1a llegada de materiales y 1a entre-
aa de los clientes en el negocio de su hija.
Mis tarde le inmortalicé con un dibujo en 1a can—
cha ae tolos. Se 1s vé con un anteojo astronémico
con el que simulténeamente puede mirer hewie edelen-
te hacia atr&s.- Su bonita hije Hella se cas6 unos
anos m4
tarde con vn oficial norteamericano y llevé
a su padre g a su madre consigo a los Estados Unidos.
Muchas veces Schupp me escribi6 tarjetas de al-
gunos "Tripp" que habia hecho en auto, Se ¥6 que el
inglés le era tan dificil e imposible de aprender
como el castellano.=- 196 =
Bl 25 de Noviembre de 1952 fue terminada otra
perforaci’on de agua en la Avenida Culicanto.—
Bl 20 de Diciembre de 1952 inauguramos el nuevo
eruce de barrera en el extremo Norte de la Avenida
Pereyra Iraola y la calle que continga a Caseros.—
Por aquella obra haba adquirido mérito especial
el Dr. Briegor.- Este tltimo fue uno de los pocos
colaboradores que , a parte de su empeno en el tra-
bajo diario, habian comprendido que una Ciuded—Jardin
no se compone solamente de ladrillos, cal, wadera,
hierro, etc. Brieger se esforz6 en dar vida a la
naciente sociedad. Mantenta relaciones, se preccupa=
ba por la fundaci6én de escuelas, clubs, ete., se preo~
cupaba por abrir calles que nedie queria que fueran
-ablortas, etc... etc... Al respecto puedo contarles
un ineidente sumamente comico.
Antes de que comenzaramos con la construcedén ae
Ja Ciudad-dardin, habian aido expropiados por las
autoridedes militares algunos terrenos en aa parte
Sud-Oste. Se decia necesitar el lugar para depésito
de forrajea y para la construccién de una panaderia
militar,- £1 terreno fue separado del terreno prin-
cipal sin verdedero razonamiento ni sin ser pensado
dos veces. Asi nom4s, como nosotros los citiles de~
cimos"1lenos do respeto y admiracién", “manum mili-
taris".- Generosos como son los militares en este
caso habian extendido su cerce por dos calles que- 197 =
debian queder libres como medio de acceso a la
Uiudad—Jardin,- Aquellas eran la hoy Cotegio Militar
y otra m&s (sin nombre), situada algo m&s en direce
eién Norte que debia comubicar la esquina PlAtanos
Norte ~ Paraisos con Ios Olmos — Matienzo.-
Después de largas tratativas coh las autoridades
militares finalmente logré que fuera ablerta la impor—
tante Colegio Militar. Al contrario no fue abierta
la calle sin nombre porque nosotros no teniames
el menor interés en ello, mn una reunién sobre la
Urbanizaci6n, con “ederico Behrendt hablamos y habia-
mos llegado a 1a conclusién que la calle Gladiclos
bastaba completamente. Ios fondos de las casas de
aquella calle fueron orientados en direccién de la
no existente, resopectivamente calle "sin nombre " y
no abierta,- "Ojala que a nadie llegue a ocurrirse-
le abrir aquella calle", deciamos entre nodotros en
aquella ocasi6n, Verdaderamente una calle sélo con
fondos no ofreceria my lindo aspecto.
Asi estaban las cosas. Se acercaba mi cumpleanos.—
Por medio de muchos giros Brieger dej6 entrever que
con tal motivo me preparaba una gran sorpresa y
una gran alegria, Esperaba impaciente. De las sorpre-
sas verdaderamente tenia miedo. Pero xmbxexiu de lo
que en realidad se trataba... ni en mis suenos més
audaces me hubiera aventurado a sonarlo...
No quiero que el lector siga en la duda, Briger
habia logrado, después de dificultosas tramitaciones
que duraron varios meses, que los militares cedieran- 198 -
la calle “sin nombre" y que la misma fuera ablerta
al transite. De susto casi me desmayo. ¥ Brieger
no necesit6 preccuparse por ser victima de la broma
general.~ Denominamos a 1q en realidad nunca abierta
caller Valle Brieger.-
Su esposa Rosalia se habia hecho acreedora de gran
mérito en la edificaci6n y bendici6n de la jamAs pa~
gada Capille de le Sagrada Familie.- Rosalia también
fue muy eficaz ayuda para su marido en las relacio-
nes sociales. No siempre estaba completamente de
acuerdo con las ideas e indicaciones de su “EINZ",
Pero a pesar de todo fue para 61 un gran apoyo e hizo
mucha obra por la Ciudad-Jardin.—
Especial interés tenie naturelmente por las fies-
tas de carfeter religiodo. m tal caso no se separa—
ba del Rosario, por asi decirlo.—
Adems Brieger es un entusiasmado aviador. Prac-
ticando tan hermoso deporte hemos sido excelentes
camaradas durante michos anos, A menudo volamos so-
bre la naciente Ciudad-Jardin en Piper, Fleet, Focke-
Wulff, Robin, Beechcraft, etc.- En cada aterrizaje
cada uno de nosotros traia nuevas ideas, ideas para
hacerlo todo afin mcho m&s lindo y mucho mejor...
Con qué clase de gente tenemos que tratar, con locos?
También e1 ano 1952 estuvo marcado del ininterrum
pido, pero ahora ya acostumbrado luchar contra el
Banco Hipotecario Nacional.— Muchas veces las exi-71 =
gencias de aquellos senores #m eran de tal indole
que nos hacian dudar de su estado mental.- Asi nos
querian obligar a conceder precios que en un fmico
grupo de casas para nosotros hubiera representado
una pérdida de tres millones y medio de pesos.—
Replicamos que nuestros precios eran justos gx y be-
jos. As todavia: que nadie estaba en condiciones
de construir ten barato como nosotros y a pesar dc
todo, recién después de mucha ida y vuelta aquellos
malévolos nos dejaron partir con un ojo negro...
Otra vez fue retenido un expediente por mas de
cinco millones por un Director Diaz por que un tal
cliente del Banve habia venido con una pequena recla~
macién. Primero teniamos que arreglar aquel asunto.—
Indigué al director, que bajo tales condiciones ya
no estaria decidido a seguir trabajando con el Ban~
co. Recién entonces el senor director se digné a sus—*
cribir.- Yo creda que todo ya estaba en orden. Pero
reeién después de semanas me enteré que todavia era
necesaria la firma del vicepresidente Siri. Aquello
naturalmente volvié a tarder varios meses. m al-
gunos casos era para volverse loco de rabia e indig-
nacién.— En aquel mxem momento me juré a mi mismo no
iniciar jamfs en lo sucesivo alguna operacién con
la seccién "Barrios" de aquel Banco,— ¥ aquel jura-
mento tambien lo mantuve. Fielmente, De no haberlo
hecho, seguramente haria tiempo que vivirfa en el ma—
nicomio.= :
Para aprobar un expediente que habla sido prepara-= 200 —
do con todo esmero y dedicacién por nuestros exper-
tos, el Banco Hipotecario Necional necesitaba aproxi—
madamente el triple de tiempo que nosotros para to-
da la construccién,- Habria que haberse reido. Pero
era demasiado triste.- la causa de aquella pésima ad-
ministracién debia tener m su origen en que junto
a algunos pocos elementos valiosos se encontraba v-
na camarilla de conspiradores.- Aquellos se habian
hecho lugar y dominaban le administracién interna
del establecimiento y 1a dirigian segén su criterio.-
El freeuente cambio en le autoridad superior natu-
realmente lo favorecia increiblemente.- Generalmente
los nuevos directores y presidentes ocupaban su
puesto empapados de 1a mejor buena voluntad, Daven
buenas indicaciones para las reformas necesaries,
etc.- ¥ en un principio aquellos senores se mostra-
ben solo de su mejor parte y como fieles servidores
de su guevo amo.~ Pero pronto iban ganando nuevamen-
te su lugar y finalmente todo era mucho peor que
4ntes.- C6mo un presidente que generalmente venia de
algtn ramo completamente distinto g no tenia la me~
nor idea de administracién iba g poder imponerse con-
tra aquel bando? Dex la época que estoy haciendo men_
cién en este momento uno era abogado, el segundo
contador, el tercero ingeniero, el cuarto contador
el quinto absolutamente nada y el sexto escribano.-
Partiendo de estos puestos de un dia para otro eran
conyertidos en la superior au‘oridad de uno de los
mayores instituciones financieras del pais.— Ne habia= 201 =
nada que hacer. ¥ los conspiradores tenian buen mo-
tivo de risa.
Lo m&s indignante que habla que aguantarles a a-
quellos senores era cuando se havian negar a pesar
de que la audiencia habia sido convenida previamente.—
Mandaban el asunto de uno a otro. Era indignante dc
ver como lo mandaban g uno de aqui para all, como
cada uno encontrabe otra escusa para largarle el far—
do al m&s préximo, Era indignante su comportamine-
to cuando se descubrian como perfectos mentirosos,
su risa sarcfstica al verme en la antesala de algin
funcionario, tres horas, cuatros horas... Asi espera-
‘ban que me cansara y me fuera. Pero se equivocaron.—
Yo aguantaba y esperaba. Finalmente al tal “senor
Importante" no le quedaba otro remedio que recibirme,
A menudo me volvia loco de alegria cuando habia le-
grado algo. Pero cuAnto me cost6é todo aquello medi-
do en nervios... eso los felices habitantes de la
Ciudad—Jardin no se lo pueden imaginar ni empleando
1a mejor buena voluntad.—
El incalificable comportamiento del Banco Hipoteca~
rio Nacional liev6 repetidas veces a nuestras compa-
nfas a gran escasez de dinero.~ Quien pepr lo pasaba
era el pobre Parra. El ademfs debia aguantar a los
proveedores deseosos de page y adem&s mi mal humor,
consecuencia de los [Link].&
Muchas veces esperamos largas horas juntos en las
entesalas. Reciprocamente nos lament&bamos por nues—
tras desgracias. Y cada uno de nosotros ventilaba= 202 -
su gran indignaci6én, Y en aquel "valle de l4grimas"
nuestro mayor consuelo era la gran certeza que los
ereadores del Banco Hipotecario Nacional eran asa~
dos en sl infierno.
Bl_ano 1952¢
A fines de 1952 habia 1.340 casas en Palomar que
albergaban 6.022 habitantes.—
Bn aquel ano se terminé con la construccién de la
Planta Closeal.- Adem&s ce inauguré el monumento a
[Link]—
El Club Atlético [Link]- necié a su corta vide.
Se comenz6 con la edificacién de las casas de altos
en la Plaza Almirante Plete y se terminé con Ja calle
Humberto Primo a Caserose=
En el ano 1952 la autoridad correspondiente nos
846 el nombre de Ciudad Jardin Eva Perén.—ma eOagee
13° CAPITULO
1953
gonsecuencias de la denominaci6n "Eva Perén".
En el curso del ano 1953 cada vez se afienz6 mis
mi conviccién de gue el cambio de nombre dispuesto
por el Concejo Deliberante de San Martin acarrearia
también un gren cambio de categoria en nuestros fu-
turos clientes.—- En los anos recientemente transcurri+
dos habiamos podido vender también casas caras.— Na~
algo nfs
turalmente aquello sélo contribuia al embellecimiento
general de la Ciudad-Jarain. Especialmente en la Ave~
nida Germin Wernickey Boulevard ?.1.N.c.A. y Aviador
Im elmann se vendieron casas grandes y caras, Pero
claremente también se notaha que después del cambio
de nombre se veria en ésto un gran retroceso.—
Los asi llamados oligarcas no querian vivir en uma
ciudad que llevara el nombre de su ktunxadime mejor
odiada mujer. Y la asi llamada buena clase media mm
se creia demasiado distinguida para vivir en una Ciu-
dad Jardin "Eva Perén", que devia su nombre a quien
en cada uno de sus discursos y publicaciones promil—
gaba su preferencia por el proletariado.—
¥ asi tuve que decidirme a reducir la totalidad de
nuestra obra a la edificacién de casas pequenas.~ Y
con ello tuvimos un 6xito enorme.- Se trataben de pe-
quenos chalets generalmente en las manzanas 32 y 38,
as1 como en la franja entre Zeppelin, Boulevard FeI.N.—
CeA-, Avenida Wernicke y Pereyra Iraola,— El 11 de- 204 -
Enero de 1953 se habian formalizado 15 ventas. El 27 :
de Enero eran 70, El 16 de Junio de 1953, 250. Cerra-
mos el primer semestre de 1953 con un valor de ven-
tas por m&s de 40 millones (aproximadamente 3,8 mi-
laones de délares).—
Cade fin de semana se veia una verdadera invasién
popular en Palomar, Enormes masas de gente se tras—
ladaban de un lado a otre, como si fueran calles co-
mo Florida o Corrientes... ¥ a menudo en tales fines
de semana se vendian hasta 30 casas.- El 27 de Julio
@e 1953 se habfen vendido setecientas casas y a fin
ae eno eran m&s de mil. Conforme a ello naturalmen-
te también era le actividad en la construccién. Ja~
m&s hebiamos edificad> a tal ritmo. Cientos de obras
eren edificadas simlt&neamente, ¥ hubiéramos podi-
do crear y vender mucho mfs todavia si hubi’ eramos
querido ampliar nuestra obra hasta el infinito...
@erminacién en diez semanas.
Cerea del fin del tercer cuatrimestre se comen-
26 con las construccién de aquellas asi llamadas ca-~
sas del Plan Eva Perén,~ En los primeros dias de A-
gosto el presidente del Benco Hipotecario Nacional,
Ingeniero Lawson habia expresado su deseo de entre— . ‘
gar algunas de aquellas casas a sus felices poseedo—
res en su visita prevista para el 17 de Octubre,=
Con inereible empeno el arquitecto Loeser puso
manos a la obra. El 17 de Octubre de 1953, apenas= 205 -
diez semanas después de haber comenzado a edificar-
las, alli estaban las 12 primeras casas, Estaban lis-
tas, perfectas y esperando 1e entrega de las lleves.
Aquello también tuvo lugar en forma solemne,
Habr& imaginado el presidente Lawson en aquel momen—
to ae su establecimiente llegaria a ser bajo sus
sucesores? Habr& imaginado que tardarian entre tres
y cinco anos para terminar pequenas viviendas de e-
mergencia? Si le respuesta hubiera sido afirnativa...
creo que Lawson se hubiera avergonzado de su Banco...
Departamentos en lugar de casas.
particulares.— Negocios "b&érbaros".—
Ia gran demande era wna incombatible demostracién
de 1a enorme escasezbde vivienda reinante, Ya en e-
quel entonces ne entretentan con la idea de construir
preferentemente en el futuro pequenos departementos.
De tal manera 1a vivienda se abarataria atm mis pa~
ra el pequeno cliente, Por los continuos aumentos
de precios, ya de moda en aquel tiempo, pronto lle-
garia a ser imposible para quien tuviera un sueldo
mediano de comprarse una vivienda propia, Adem&s se
sancion6 la Ley de Propiedad Horizontal que posibili-
taba la adquisicién de un departemento.—
En el curso del mes de Agosgo de 1953 se vendieron
os &iltimos locales de negocio en la Plaza Almirante
Plate,los comerciantes de la Plaza Almirante Plate
se unteron para impedir el aumento de los llamados= 206 =
negocios "salvajes” en garages, etc.—
Voluntariamente les ofrec4 en aquel momento mi
ayuda, Mantuve incontables tratativas con las auto-
ridades pero no alcancé m&s que muchas promesas.=
Ia Municipalidad "no vela". Sobre todo si el suje-
to pagaba los impuestos y tributos obligatorios: a-
quello era lo principal.- De cualquier manera no
existia la menor necesidad de abrir negocios “salva-
jes", Habla suficientes locales de negocio a dispo-
sicién entres Centros Comerciales: Boulevard General
San Martin, Plaza Almirante Plate y Plaza LODELPA,
Los entreg&bamos en las condiciones de pago mis con-
veniente:
+ Pero siempre existiré aquella clase
de gente que jams se podr4 acostumbrar al orden, ni
tampoco quiere acostumbrarse al orden...
Monolito a Ki
El 8 de mero de 1953 el embajador Alemfn , Terden-
ge acordé una visita a la Ciudad—Jardin, El mismo
descubrié el 2 de Mayo de 1953 un monolite erigido
en honor de Hermann Kthl y stis companeros, Se conme~
meraba el 25 aniversario del cruce del Océano en di-
reccitén Este-Oeste.— Estuvieron presentes altos re-
presentantes de las autoridades civiles y militares.—
Tuve el gran placer de poder saludar a tres excelen-
tes representantes de la Aviaci6n de Guerra germana:
el General Galland, el coronel Rudel y el coronel
Baumbach. Este <imo fue victima poco después en la- 207 ~
Argentina de un accidente de aviacién.— la Banda de
Aeronfutica de Palomar tinterpreté el himo alem&nr
"Deutschland, Deutschland tiber alles..."y las l4gri-~
mas me rodaban por las mejillas, No,pude evitarlo.
Creo que era la primera vez después de le segunda
guerra mundial que el himo alemfn era tocade pibli-
camente en la Argentina,—
A continuaci’on tuvo lugar un lunch en el Borussia
que fue de transcendencia, Entre otros estuvieron
presentes los parientes del companero de Kthl,HUnefeld,
que viven en la Argentina.-
Busto a Perén,—
Monumento a le Madre.-
El 19 de Abril de 1953 tuvo lugar el descubrimien-
to del busto de Eva Perén, erigide en la calle Boule—
vard General San Martin,—
El 18 de Octubre de 1953 fue descubierto el monu-
mento 4 la Madre en la Plaza Almirante Plate con gran.
participacién popular.—
Historia de las escuelas,—
El 13 de Marzo de 1953 recibimos la noticia que
el gobierno hab’ia decidido erigir un Colegio Nacio-
nal en la Ciudad-Jardin,- Aquella noticia naturalmen-
te fue recibida con el mayor jabilo por todos.-
Pero en aquel jibilo primitivo también qued6 to-= 208 =
doe— En el futuro nada m&s se supo de la ejecucién
de aquel proyecto.= MAs adelante un grupo de senorss
y senores de origen alemén tomaron el asunto en sus
manos.’ En pocas palabras quiero contar en lo siguien-
te la historia de cada una de las escuelas de la
Ciudad—Jardin,—
Escuela N° 51 (P.1.N. ds
£1 primer toque de campana en la nueva escuela
no anunciaba solamente el comienzo de las clases,
sino también el nacimiento de nuestra vida colecti~
va.+. Bra en el mes de Septiembre de 1948 y la prime
ra directora de 1a escuela se llamaba Primidad F. de
Zeroli. La primera maestra era Dora Ortiz de Mascias.
En el mes de Octubre se fundé la Cooperadora Esco-
ler. El presidente era Don Pedro A. Reggio, prime-
ra secretaria Ieonor Azucena E. de Vidal. Esta fl-
tima con su dinamismo y experiencia di6 a la escuela
e1 empuje necesario.~ Ia escuela se traslad6 entre
varios hogeres serviciales en la calle Colegio Mili-
ter, Avenida Tipas y Aviadora Lorenzini. Alli con-
tinué hasta el dia de 1a gran inauguracién de la
escuela propia, de 1a Escuela F,I-N-C-A., @ princi-
pios del ano escolar 1950.-
El e@ificio escolar cuenta con 14 aulas, sal6n de
Actos, mAstil de 1a bandera, ete. Cuenta com 600 a-
lumnos entre turnos manana y tarde.- A fines de 1960
1a escuela F.I.N-C.A. fue nombrada Escuela Tenien~
te Coronel Atilio Catanéo. Cudles son los méritos de
al servicio de la patria
aquel feniente Coronel verdaderamente um lo— 209 =
ignore. Por la Escuela N° 51 seguro que no tuvo nin.
guno.—
Jardin de Infantes R° 1s
Bn Junio de 1951 tuvo,lugar en los safones de le
Escuela N° 51 la inauguraci6n del primer Jardin de
Infantes estatal del Partido de General San Martin,—
Rapidamente se desarroll6 en los tres salones un
pequeno paraiso para los ninos, Personal docente e
interesades erigen instelaciones y procuran material
did&etico, como no se encuentra mejor en Jardines
de Infantes partivulares de la “haute yoléé".— Di-
rectora es desde un principio Marie Iuisa Villerino
Frias y vicedirectora Elena Irurzun. imbas intimamen-
te ligadas con la fundacién de aquel segundo hoger
de nuestros ninos.—
Colegio Cinded-Jerain (Gertenstadtschule):
El Colegio Ciudad—Jarain es el primer estableci—
miento surgido $r la colectividad alemana después
de 1a segunda guerra mundial, en la Argentina,— Fue
un dia memorable para la colectividad alemana cuan-
do el Dr. Brieger llam6 a wa primera veunién en mi
nombre, en la Cantina [Link].— Los presentes eran:
senores Th. Schmidt, Gegenschatz, Bleyberg, Mieth,
Barei®, Krittian, Bathen, Mohnkern y Morr, las seno~
rast Volberg, Meyer, Krittian y otras. En la reuni6n
ratificaron su deseo de dar a la juventud clases de
alemin y de abrir con tal motivo una academia.- 210-
Bajo la direccién eficiente de Erhard Koenig pr-n-
to se logré emplier estas clases hasta los siete pri-
meros enos de escuela primaria,— Antiguos talleres
en la Plante Industrial fueron transformados en lin-
des avles por cuenta de F.I.N.C.A. lis adelante to-
m6 a su cargo laddireceién del establecimiento Her
mann Ohnsorg y su senora se encargo de la direceiéa
de la escuela primaria argentina.—
Ea el mes de Abril de 1956, bajo 1a direceién del
Dr. Nattkempers, surgié el Codegio Secundario. En
lugar principal y con sacrificios personales, inter-
vinieron los senores Gegenschatz, Dr. NuSbaumer,
Seckt, Allolio, Schultz, Ortlivb y Wertheimer. El
Colegio Ciudad-Jarain, conjuntamente con s6lo dos
colegios m&s en la Argentina, forma alumnos cuyo
pachillerato es reconocido en las universidades a~
lemanas.- Ia cantidad de alumnos sobrepasa los tres-
cientos.=
InBtituto Amelets
El edificio escolar est& situado en la calle Bou-
levard F.I.N.C.A,- A fines del ano escolar 1960 los
alumnos del instituto terminaban por primera vez 6°
gredo.- El establecimiento también posee un Jardin
de Infantes, como también ¢1 Colegio Ciuded-dardin,=
Direetoras y duenas del establecimiento son las se~
noras Elida Dolores Yotrone Bengolea de Pintos Insta
y América V, Borrone Bengolea de Quijano.—Ser hes
Palomar Schule (Colegio Palomar) +
Director y dueno es el ingeniero Rub’en A. Treglia,
Ia escuela empezé su labor lectiva en el me ano 1948
y el edificio escolar esta situado en la Avenida
Wernicke 543.- La cantidad de alumos es 4150.
Colegio General Martin Gliomess
Director y dueno es el profesor Miguel Angel Isas-
mendi,- Como tinico establecimicnto de la zona, es-
ta escuela est4 autorizada para la ensenanza se-
cundaria en las tres disciplinas: Nacional, Comer-
cial y Normal. Las tres est&n en funci6én.-
Ia cantidad de alums es aproximadamente de 400.
En la calle Aromos se encuentra on construccién
un edificio de seis pisos.—
Escuela N° 74 — Rep&iblica del Perf:
Como creadora espiritual y efectiva de esta es-
cuela debe ser reconocida la senpra Leonor Azucena
E. de Vidal.~ La escuela empez6 sux ensenanza en el
edifficio de la Escuela 51. Mis adelante se trasla-
aaron al edificio construido por F.I-N.C-A, en los
ex-talleres de la Planta Industrial. En el ano 1957
el gobierno firmé el contrato para la edificaci6n
de un grandiose edificio. Para acelerar se comenz6
con le demolicién del viejo edificio. Provisoriamen-
te la escuela se trasladé a barracas de la Escuela
51. Después que todo sucedi6é asi, el gobierno nos
comunic6 que no contaba con medios para el pago del~ 212 =
nuevo e@ificio escolar.~ Entonces por medio de la
ayude de [Link] y de la asociaci6én de padres se
‘wolvieron a levanter las ruinas y la escuela volvié
a funcionar en la calle Aviador Matienzo. Desde el
ano 1959 existe wna Cooperadora Escolar, cuyo pre-
sidente es 61 senor Leonoff, Ademfs ocupa un puesto
de suma importancie el senor Belforti. Ia escuela
cuenta con 520 alunmos,—
“Obras maestras"del Banco Hipotecario Nacional"
Chicanas.~ Violamiantos.~ Calumnias,~
El 20 de Agosto de 1953 comenz6 la edificacién
del Edificio LAMPE, situado en la entrada Sud de la
Ciudad-Jarain.- El Banco Hipotecario Nacional nos ha-
pia prometido solemnemente 1a financiacién de este
edificio.- MAs tate tarde dejé en la via a los com
pradores y en consecuencia, también e nosotros. Sim
plementes no cumplié con su promesa.- Tal irrespon-
sabilided fue origen de enormes djficultades para
OOA. ¥ hablo de dificultades “Enormes" por tratarse
de valores millonarios.—
Por otre parte,cada uno de los pasos que diera el
Banco debia ser por asi decirlo “implorado® por no-
sotros,= Sea, que los expedientes siguieran su cur-
sof sea que el directorio aprobara nuestros asuntoss
qea que se firmaran las escrituras; sea que los in-
genieros del Banco Hipotecerio Nacional viajaran a Pa-
lcmar, comprobaran el adelanto de las construcciones= 213 =
y @ieran la orden para nuevos pagos.~ Todo debie ser
implorado, en el m&s amplio sentido de la palabra,—
Bra para volverse loco.- Era indigno de gente.— Hoy
en dia todavia no he llegedo y comprender ofmo el po~
bre Parra eguanté aquello.~
En el BH.N. habia una barra que set divertia enor-
memente chicaneando © imponiendo dificultades a nues-
tra obra.- Verdaderamente uno no sabe de qué mane-
ra apostroferlos © aquellos sujetos.— Sobre todo en
aguel tiempo se trataba del ya mencionado Romero To~
edo quién con su actuecién coronaba la cantidad de
intrigas.— Adrede retenia nuestros expedientes. ¥ nin-
guna autoridad del Banco Hipotecario Nacional estaba
en condiciones de impedirselo.~ Aparentemente todos
estaban de acuerdo.—
Somo los préstamos del Banco Hipotecario Nacional
siempre eran demasiado bajos y para alcanzer a pesar
de ello una financiacién pera 1a gente de medios més
escasos, nos habiamos mfsx ofrecido a retener una parte
de la deuda del comprador en segunda hipoteca.— Pero
aquello no lo permitié el Banco Hipotecario Nacional:
No, aquello si que no era posible. De ninguna mane~
ra segundas hipotecas.— Pero entonces si que golpeé
gon el puno bien fuerte sobre la mesa... entonces nos
lo permitieron,-se dignaron de permitirnoslo. Pero
en cada uno de los casos en particular debia ser au-
torizada por el Banco Hipotecario Nacional.— Asi que
aquellos senores se atribuian e si mismos am el dere-
cho de aceptar o no las seguhdas hipotecas que otorga—=e
ba [Link]. con su dimers pr pio dinero.-Unicamen-
te mentes enfermas pueden haber imaginado tal ridi-
culez.-
Al AFALP le hablamos regalado un terreno de 7.666
m2. Encima habiamos edifieado un gran edificio de
club con todes las instalaciones de deporte.— Aquelle
lo hicimos después que el Banco Hipotecario Nacional
nos habia comunicado que nos otorgaria una hipoteca
cvyo importe era menor de] precio de costo. Aquella
hipoteca la redescontarie el Banco Central. Esta era
en aquel tiempo le acostumbrade financiacién del Zan-
co Hipotecario Nacionals siempre recibia el dinero
necesitado del Banco Central.— Cuando el edificio
estuvo listo y entregado, entonces algi empleaducho,
cre que se trataba de nuestro fiel "amigo" Spangen-
berg, encontr6é que aguella hipoteca no estabaite de
acuerdo con algfn lejeno reglamento del Banco Hipote-
cario Wacional.— Entonces sce neg6 ,le operacién.—
Nosotros habiamos cumplido con lo que aos habia sido
enckRgado. La operaci6n estaba definitivamente acor-
dada. Pero no se hizo.= Seguramente, el citado enano
autor del asunte aleanzé un elogio especial de sus
jefes.— Para [Link] de todos modos significé que
tenie colocado un importe de m&s de medio millén a
cincuenta anos, a un interés verdaderamente ridicule. J
Otra “obra maestra" del Banco Hipotecario Nacional:
la enorme cantidad de tiempo necesaria para el calcu
Jo y las consultas referentes a la fijecién de pre-
eles para nuestros clientes.— También aquel derecho= 215 -
se lo haben adjudicado personalmente aquellos bene-
factores populares,-
Naturalmente nosotros 6famos demasiado impacien—
tes para esperar m las decisiones de aquellos "pena-
dos “ individuos, Entusiasmades comenzfbamos con
la edificacién. Y finalmente debiamos conseguir eré=
ditos intermedios de itras instituciones... mientras
que esperébamos que los senores del Benco Hipétecario
Nacional tuvieran tiempo para nosotros.- Raturalmente
en tales casos los clientes nos xkanm abonaban a no-
sotros los intereses que debiemos pagar por el prés~
tamo.=
Repentinemente surgié el rumor que F.I.N.C.A. no
escrituraba por que queria estar mayor tiempo en goce
de los intereses, ¥ la indignacién paulatinamente al,
canz6 proporeiones despesuradas,-Si aquella gente hu-
Piera sabido cémo y en qué forma en [Link] nece-
sit&bemos aquel dinero, entonces..., también de ha~
ber sabide como le est&bamos encima a aquel Bancoy...
Entonees s{ que hubieran pensado de otra manera so-
bre nu-stro comportamiente.= Pero asi nuestros eajeros
eran saludados muy poco amablemente, Cierta ves una
tal "dama" llegé a apodar a la aireccién de P.I.N.
C.A. con "manga de ledrones", Entonces si que se me
acabé le paciencia. Escribi un articulo de fondo pera
la Revista FeI.N.C.A. m 61 daba a entender con suma
claridad que la culpa del retraso radicaba tmica y ex
clusivamente en el Banco Hipotecario Nacional. ™ com
secuencia... la mencionada "manga" no debia ser busea-= 216 -
da en F.I.N-C.'-, sino muy en otra parte...
Hasta aquel articulo, que debia haber hecho sonto-
jar de vergiienza a los directores del Banco Hipoteca-
rio Nacional... Hasta aguel articullo los dej6 comple-
tamente frios e inmutables,— No sucedi6 nade. Se si-
guib el mismo paso que Antes,= Pronto no tuve mejor
vemedio que dar orden expresa de no entregar ninguna
casa, por ms terminada que esté, antes de haberse
firmado la escritura definitiva coh el Banco Hipote-
cario Nacional.= De tal manera nuestros clientes te-
nian buen motive para andarle detrés al Banco Hipo-
tecario Nacional... ¥ en algunos de los casos también
tuvieron éxito... Siempre que también tuvieran la cu-
na correspondiente...
Indescriptipaemente raro y cémico fue para mi, cuan-
do en aquellas semanas me encontré con el ingehiero
Ortiz. El ingeniero José Ortiz de funcionario del
Banco Hipotecario Nacional habia pasado a ser clien-
te del mismo, En aque! tiempo se dedicaba a la construc-
cin de un Barrio en C6rdoba, Aparentemente sus rela-
ciones con el B-H.N. eran tan exitosas, que hablaba
en igual forma que yo sobre aquel establecimiento...
© quiz& peor. Si aquello todavia era posible.= De to-
dos modes aquel encuentro fue para mi motivo de secre-
ta alegria, E
En este lugar quiero decir algunas palabras sobre
mis relaciones “politicas" de aquel entonces, Le opi-
nién sin importancia del Banco Hipotecario Nacional,
de aquellos melintenoianaaca imbéciles, exbittx habiaLate
Tlegado a atribuirles a ellas el éxito de la Ciudad-
Jarain,— Aqui se trata de mi amistad con quien en
aquella @poca era vicepresidente de le Necién, ite
kuxtuxfutuaievex Contraimirante Alberto Teisaire y su
esposa Duilia. Coh ellos, asi como también con el
presidente de la Camara de Diputados, Dr. Antonio J.
Benitez habia conversado repetidas veces sobre los
problemas de la Giudad—-Jardin, Pero aquello tuvo lu-
wxm lugar en una época en que ga habian sido sebrelle—
vadas les peores ; principales dificuktades. Es thx
interesante de comprobar que conoci a la senora de
feisaire el 17 de Abril de 1953 y al Almirante el 13
de Mayo. Asi que con toda seguridad no pueden haber—
me ayudado en los preparativos para la edificacién de
le Ciuded-Jardin.- De haberlo hecho, no seria mfis que
un honor para ellos,= Asi todo no fue mAs que un ena-
cronismo f4cil de demostrar.—
Al presidente de la Cémara de Diputados lo cono—
cf en el ano 1946 en Potrerillos, Mendoza, En aquella
6poca nadie imaginaba que el mismo llegaria a ocupar
un tan alto cargo p&blico.— Poco después lo nombré
abogado de P.I,N-C.A,— ¥ aquello,lo siguié siendo has-
ta la revolucién en el ano 1955. Solamente aquelle.
Nada mfs.- Presidente de la CAmara de Diputados recién
fue nombrado el 25 de Abril de 1953. Y¥ en aquella é-
poca las mayores dificultades de la Ciudad—Jardin ya
habian sido sobrevividas.—
Aquellos rumosres habian side puestos en boca de m-
chos especialmente por la mafia del Banco Hipotecario= 218 -
Nacional, Pero aquellos rumores no llegaron a impedir
que el 2 de Agosto de 1953 tuviera lugar un allena—
miento de mi casa en Palomar. Se me tenia en sospe—
chas de intrigas anti-peronistas!... Todo aquelle
tuvo su origen en chismes de sirvientas. El asunto
egd a ofdos de un capitén del ejército quien de in-
mediato transmiti6 aquel gran peligro a su general.—
¥ de aquel general, que por otra parte también era
director de la ¥scuele de Guerra, partié lam orden
de la citada revisaci6n,— Naturalmente no encontra-
ron nada de lo que buscaban. Un amigo me habia pasa~
do la noticia de la secreta revisaci6n. Asi bien pron-
to pude tomar las medidas mmemmmxtax contrarias ne-
cesarias. Me fue muy f&cil demostrarles a los se-
nores “revisafores" que para mi mi trabajo y mis preo-
cupaciones no me dejaban tiempo para dedicarme a mo~
vimientos pro o anti-peronistas.— Los senores, del
general para abajo hasta el comisario investigador
se disculparon cortesmente y me nombraron perfecto
peronista,— En realidad yo no era nada. Ni pro ni
cantra. Era presidente de FeI.N-C.A. y nada mis. Tam
poco queria ser otra cosa.
Justamente se me ocurre un incidente sumamente
comicoe Pue en el Sal6n principal de la CAmara de Di-
putados. Fue en el ano 1953, Era la fiesta de clausu-
ra de las sesiones anuales y el presidente Benitez
he habla invitado, as’i como también a mi mujer y
a mi hermano H,go.— Tomamos ubicacién en el palco de
la presidenta, senora Irma Benitez. Es decir, noson O19 =
quedemos de pi€ porque todos los asientos ya estaban
ocupados por otras personas.- Repentinamente noto
que al lado nuestro hay otro palco igual que est&
completamente vacie. “Esto hay que aprovecharlo", le
dije a mi hermano y ambos no vacilamos en levantar
una pierna tras otra y pasar al palco vecino.— De
golpe me llama le atencién que Benitez, en su sille
de presidente, queda dubo como una estatua, Nos hace
senas desesperadas. Algo no eat& en orden, Repen-
tinamente me doy cuenta que estamos en un palco pro-
hibido. Era el palco de la fallecida en el ano 1952,
senora de Perén, "Evita", la Jefa Espiritual de la
Nacién." Después de su muerte nadie habia vuelto a
pisar su palco.— Nadie debia pisarlo y Hugo y yo vol-
vimos a teeparnos al palco de Benitez, donde Irma nos
clavé sus ojos desmesuradamente abiertos.- Habiamos
cometido wn sacrilegio terrible. Pocos dias después
me cont6 Ben’itez que Snicamente por medio de una or-
den estricta habia conseguido evitar una delicada in-
vestigacitn del hecho.= Hay que haber vivido en aque-
lia 6poca para comprender aquella estupiides de alto
grado.— Si, verdaderamente era asi. Hog en dia no
sabemos si desde aquel entonces el mundo se mejoré
0 est& peor todavia...
En aquel tiempo tenfamos un sindico, cunado de los
hermanos Wernicke. Este particip® activamente en los
preparativos revolucionarios. Fue buscado por la po-
licia y m4s tarde hayé al Uruguay. A pedido de algu-
nos directores de P.I.N.C.A. fue destituido de su car-~ 220 -
go de sindico el 27 de Mayo de 1953. Encontré muy
Justa aquella resoluciém. Soy de opinién que hay
que ser comerciante o revolucionario. Las dos acti-
vidad:s al mismo tiempo no dan buen resultado. la
destitucién me fue tomada muy a mal por el interess~
do y por los hermanos Wernicke, Pero aquello recién
mfs tarde... después que la revolucién de 1955 habia
hecho a Bradley merecedor de altos honores.—
Conduccién directa de Gas Natural a Palomar.~
También tuvieron lugar en el eno 1953 las trata-
tivas del Dr. Brieger ammx con las autoridadcs de
Gas del Estado. Las mismas las desarroll6é Brieger
con gran habilidad.~ Después de mucho conversar y de
mucho pedir alcanzamos la promesa de obtener una
conduceién directa de Gas natural e le Ciudad—Jardin.~—
Adem&s pagamos el importe de 2,8 mill nes, en su
mayor parte juntado entre la poblacién.— Tenfendo
una conducc46n directa de gas natural, evitariamos
las continuas manipulaciones con los tubos de super—
gase~
Pero los trabajos recién fueron iniciados a fines
del ano 1955 y las instaleciones comenzaron a funcio-
nar en 1956, Que las tratativas y ms adelante la
financiaci6n hayan tenido tanto éxito, es mérito éni-
co y duradero del Dr. Heinz Brieger.—- 221 -
Me retiro de la presidencia de COA.-
En la Asamblea General del 25 de Abril de 1953
no me hice votar m&s como presidente de COA, Habia
ocupado aquel puesto desde la fundaci6n de la socie~
dad.- A propuesta mia fue votada el Dr. Mario Werni-
ckes En los primeros anos el Dr. Wernicke limitaba
su actividad a cobrar sus dividendos a fin de ano.—
Pero mis adelante, cuando después de la “gloriosa
revoluci6n libertadora" COA cayé en una situacién
dificil, Mario tomb las riendas en la mano y lievé
pronto la nave a buen puerto.—
En un principio el joven se lo habia imaginado
demasiado f4cil, pero m&s adelante crecié con sus
ovligaciones.—
Banco Hipotecario contra Banco Central.~
Bl 18 de Febrero de 1953 tuve una audiencia con
el ministro de Finanzas Revestido. En presencia del
Gerente Ditaranto me fue prometido encontar una "so~
luci6n préctica” para las cuestiones reinantes entre
@1 Banco Central y nosotros con respecto a la liqui—
dacdén d-finitiva del Crédito Reciproce.= El 14 de
Agosto de 1953 por fin el ministro firm6 el acta
correspondiente, Con ello habiamos llegado a un acuer—
do que conformabe a ambas partes. Desgraciadamente
durante los anos siguientes surgieron grandes difi-
cultades en 1a ejejucion de tal arreglo. Neturalmen-= 222 =
te iniciadas por nuestro enemigo de siempre, ol Ban—
co Hipotecario Nacional. Este establecimiento se ne—
wabe a financiar las hipotecas que nosotros propo-
niemos, por mfis que el Banco Central le hubiera ase-
gurado el inmediato redescuento.— los menoresdetalles
ne entran en el marco de este escrito. Pero que nuc—
vamente sea dicho a qué vaivenes y disgustos estaba
mos librados al estar en manos de los Bancos Oficia~
les. Naturalmente todo iniciado por el Banco que es
Lemado “Banco” sin derecho, el maldito B.H.N.—
Se_construye un _canal.—
Después de violentas discusiones con los duenos
de los terrenos de LODELPA, finalmente el 25 de Sep-
tiembre de 1953 llegamos a un acuerdo seg’un el cual
los terrenos pasaron a nuestra exclusiva pertenencia.—
Las relaciones sociales con las familias Pereyra Irao-
la y Herrera Vegas fueron rotas.—
Primeramente se vié la necesidad de la construc-
cién de un canal a través de los terrenos de LODELPA.
Asi se hizo. 1 gasto fue de un mill6n.—
Al llegar fin de ano y mi mem ocupaba el pensamien-
to en un plan detallado sobre la edificacién de Le
delpa. Ademfs de la edificacién fijemos los plazos
de comienzo y terminacién, Como veremos ms adelan—
te fueron cumplidos exactamente bajo la excelente su~
pervisi6én general del arquitecto Loeser.—Por qué "poblacién mixta".—
No quisiera cerrar 1a historia del ano 1953 sin
hacer mencién de mi viaje a los Estados Unidos de
Nabteam6rica, Emprendi aquel vieje con las mejores
recomendaciones y en compania de mi mujer y mi her-
mano Hugo. Estuvimos en Nueva York, Baltimore,
Washington y Philadelphia. Zn todas partes nuestros
‘colegas" amerivanos nos recibieron amablemente. Nos
mostraron todo lo que podian mostrarnos y todo lo
que quisimos ver. Vi mucho my lindo y muy importan—
tes visitamos barrios de millonarios, colonias de
clase media, colonias en las que los habitantes se
habian reunido por profesiones o oficios, por ejemplor
empleados del ferrocarril, empleados ae Banco, em
pleados de comercio, oficiales, etc.- Especialmente
este Gltimo sistema nunca cont6 con mi aprobacién,
No puedo imaginarme que sea lindo si el empleado ban-
carios en su caminata dominguera se ve rodeado finica-
mente de otros empleados banearies. Tampoco me pare-
ce juatamente ideal oi la senora del teniente coronel
@ la noche le comunica a su marido lo que la senora
del capitén le confié secretamente sobre la senora
del comandante...
Seghn mi opinién el barrio "mixto" como lo tenemos
en Palomar exxtaxsat representa la solucién ideal.
con nosotros vive conforme tanto el pequeno emples~
do como ¢1 millonario. Eote t1timo quizé en una calle
un poco m4s ancha con chalets mAs grandes.-— 224 -~
Pero ninguno necesita avergonzarse de su pueblo. Cada
uno puede decir con orgullo: "yo vivo en 1a Ciudad-
Jardin Lomas del Palomar", sin que de ello pueda de~
ducirse oi ex se trata de un empleado bancaric, em
pleado de correo, oficial o cualquier otra cosa.
Io principal es: la individualided de cada uno en
particular debe ser respetada al extremo. ¥ en la
Giudad—Jardin Lomas del Palomar se prest6 especial
atencién al cumplimiento de este sistema.— Quien di-
ce “vivo en la Ciudad-Jardin" no explica con ello
que pertenece a tal o cual gremio, si es rico 0 po-
wre. Con ello explica que vive bién, que tiene un her-
moso hogar Aquello es 1c principal. Y nuestro habi~
tante se siente orgulloso.—
El ano 1953.
A fines de 1953 habia %,481 casas en Palomar que
albergaben a 6.642 habitantes.—
‘Qaexenxinaxguraitonxtexxkeaeit keexaxkeRt
Se inaugur6 el monolito a Kéhl. Se descubri6é el
pusto de Eva Perén y se inauguré el monumento a la
Madre. Ademfs se construy6 el gran canal a través de
LODELPA.—= 225 7=
¥ seguia su camino 1g lucha con el Banco Hipote~
cario Nacional. i primer lugar se trataba de con—
seguir las eproximadamente mil carpetas necesarias
pare la construcci6én de las casas del Plan Eva Per6én,
En segundo lugar debian ser puestos en marcha los
trémites correspondientes, Para tal fin instalé una
seccién especial bajo la direccién de la senorita
Botta. Esta filtima todas las mananas debie informarne
largo y tendido sobre el éxito o fracaso de la vis-
pera. Con empeno y dedicacién se volc6 a su tem di_
@icil trabajo la senorita Botta, Con tal motivo me-
receria el agradecimiento especial de los habitantes
de LODELPA. Seguramente aquellos no tienen la menor
idea de c6mo tuvo que luchar mchas veces le nina
Botta en pro de los intereses de los sclicitantes de
crédito. ¥ encima la pobre tenia que vérselas con
mis nervios exitados al extremo por 5 6 6 horas pasa~
das en alguna “antesala del infierno".., Recuerdo
perfectamente cémo a menudo rodaron las lfgrimas por
sus mejillas, cuando en alguno de mis estados cré-
nicos "BIHINY... quiz& la traté injustamente.— "Fue
todo en interés de la Giudad-Jardin, querida seno-
rite Botta, entre cuyos habitantes Ud, también cuen—
ta, Estoy seguro que hoy ya me perdon6"
Solia suceder que en el Banco Hipotecario Nacional= 226 =
no hubiera mis carpetas; se habian olvidado de encarm
garlas en la imprenta Kraft. Yo me hacia extender la
nota de pedido y 1a llevaba personalmente a Kraft.
El Banco Hipotecario no contaba con gente para la
confeceién de las carpetas, yo mandaba personal de
F.I.N.C.A. y aquel havia el trabajo. Faltaba per—
sonal para mantener en marcha los expedientes en el
Banco, pués yo mandaba personal auxiliar de F.I.N.—
GA. Este contribula e agex dilatar afin mis el ya i-
nutilmente dilatado aparato administrativo del Banco
Hipoteeario Nacional.— ¥ a pesar de todo, nodotros
construiamos mis rapide de lo que marchaba el Banco
con sus generalmente tan imbéciles gta trfmites. Ge-
neralmente las casas eran entregadas a sus duenos
éntes que la escritura con el Banco Hipotecario Na-
cional hubiera sido firmada, es decir antes de que
nos hubieran entregado un sélo centave. ¥ cuando los
habitantes estaban feliz y finalmente en sus casas
a menudo debian reclamar durante anos para poder es—
criturar. Y la culpa naturalmente ce la echaban a la
pobre F.I.N.C.A., que de pura maldad retrasaba la es-
crituraci6n, porque no queria de ninguna manera el
dinero adeudedo por el Banco... Si le gente que re-
partia en aquel tiempo el panfleto "Qué pasa en F.I.N.-
A.?" se hubiera imaginado siquiera con qué ansias
esper&bamos la escrituracién y en qué forma necesi-
t&bamos el dinero!!!
Por otra parte debo-mencionar que a veces también
era culpa de nuestros clientes si los trémites del= 27 =
Banco Hipotecario Nacional se retrasaban. Aunque a
menudo Miguel Granados hacia todo lo posible por
mantener el asunto en marcha, s0lia suceder que dos
empleados de F.I.N.0.A. ya habian ocupado su casa en
la Ciuded-Jerdin sin haber siquiera pesado al Banco
le correspondiente solicitud de orSaito.— tna inerei-
ble dejadez, para le cual no hay calificativo. Pe-
ro de todos modes aquellos dos jévenes se las tuvie-
ron que ver muy en serio conmigo. ¥ estoy absoluta—
mente seguro que nox les irA a suceder lo mismo cuan—
do compren su préxima casa,-
i107 millones.
Durante mi viaje de cuatro meses a Europa en el
ano 1954 las relaciones con el Yanco Hipotecario Ne~
cional hab’ien sido dejadas bastante de lado, La ma-
la sangre que me ocasioné el conocimiento de ello,
fue seguramente también el origen de mi seria en—
fermedad en el ano 1955,
En lo que respecta a las earpetas del Plan Eva Pe~
rén, el 8 de Abril de 1954 teniamos en nuestro poder
todas las necesarias. Con satisfacci’on pude hacer
constar en mi diario que las solicitudes en el Banco
ascendian en aquel momento a mis de 107 millones.-
Aquellos 107 millones los fuimos obteniendo paulati-
namente en el curso de los anos 1955 y 1956, en base
@ las carpetas en nuestro poder. Lo recibimos porque
el Banco no tuvo otro remedio. Con qué agrado alli— 226 =
se hubiera visto el pasar por alto con aquella obli-
Gecién. Desgraciadamente no se pudo, pues se trata—
ba de una “cuesti6n social". que aquellos 107 mi~
llones nos fueran otorgadvs no me lo,perdonaron has-
ta el aia de hoy los senores Guillot, spangenberg,
Cepeda, Iagosy ete.— Pero mmm aquel dinero estaba mie
cho mejor empleado en 1a Jiudad-Jardin Lomas delPa—
lomar que en los inservibles Barrios de Bmergencis.
surgidos por medio del Banco Hipotecario Nacional.
Creo que sobre ello los citados senores no querrén
iniciar discusi6n conmigo.—
Perminaci6n de la seccion Este
de la Ciudad-Jardin.—
Pero a pesar de las dificultades que surgian del
Baneo Hipotecario Nacional, seguiamos, Seguiamos
aunque en la primera parte del ano por la continua
escasez de medios la franja entre Zeppelin, Boulevard
FeI.N-C.A. adelantaba muy lentaments, Hasta fin de
ano fueron terminadas, ademas de la franja arriba men-
cionada las cases ametinukerme individuales en la Ave-
nide Germfn Wernicke y Boulevard FgI,NC.A.— El 32
de Diciembre de 1954 podiamos decir con todo orgulle
que habiemos terminado con 1a primera etapa de nues-
tro plan de edificacién, es decir la secciém Este de
la calle Aviador [Link] perte podia darse por
terminada, faltando imicamente algunas pequeneces.-
Asi nos lo habiamos propuesto. Y lo alganzamos,—~ 209 =
En un principio se proyeetaba terminar con LODEE-
PA haste fines de abril de 1955. Pero e2 fallo del
Banco Hipotecario Nacional hizo que la edificacién
continuara haste el ano 1956,
Para el Triangulo que queda libre entre Boulevard
[Link], Avenida Germin Wernicke, Pereyra Iraola
y Plaza Almirante Plate se habia proyevtado 1a cons-
truceién de casas de departementos,— El 31 de Octubre
de 1954 el arquitecto Mongsfeld me present6 un in-
teresante proyevto referenten’a la edificacifn de le
Plaza de los Aviadores con casas de departamentos.
El plano sigue siendo actuel hasta ek dia de hoy.
Desgraciadamente s6lo pudo ser terminado el "8 de
Febrero Terminal".- Eaperemos que el futuro vea la
realizacién de nuestros planes... y esta es 1a mis
linda esperanza: una realizacién sin Banco Hipoteca-
rio Nacional.~
Monolito a Newwery.—
B1 18 @e Marzo de 1954 se descubrié e1 monolite
en honor del aviador Newbery. Acaecié en forma de
una gren fieste en presencia de muchos representantes
de 1s aviacién civil y militar.— A continuacién tu-
vo lugar un gran asado en 1a Finca F,[Link].— Era
un cuadro hermoso el que constituian michas hermosas
mujeres y los uniformes blancos de los oficiales de
aeronautica bajo los 4rboles iluminados,=
Tuve el honor de compartir la mesa con los dos= 230 =
veteranos de la aviacién Brigadier Zuloaga y Teodoro
Pels,
Ya que la provisién de luz por parte de CADE em
peoraba dia a dia, resolvi en el mes de Octubre de
1954 e@ificar una usina propia para la provicién de
luz en 1 DELPA.— Pocas semanas después le misma ya
se haliaha en construcci6n.— Mis adelante hablaré
sobre su inaugurecién, En el ano 1955.—
Gran actividad en la edificactén
de LODELPA.
Hacia fines del ano 1354 era una verdadera satis—
faceién ver 1a actividad reinante en 1a construceién
de LOTELPA.— Ias casas surgian r4pidamente y ge en
general habia algunos cientos que se encontraban si-~
mult&neamente en construccién.= Ahi se les iban los
ojos a 1.8 ae? Benco Hipotecario Nacional. Aquello
les eva demasiado. Pobres muchachos.~ Su actividad
primordial siguid siendo tratar de disminuir 1a ve-
locided de nuestra edificaci6n chicaneando y biscando
dificultades. Y si era posible impedir que sigui e- ‘
ramos. Eran verdaieros patriotas.-
la limpicza de las calles.= 331 =
En el trenseurso del ano 1954 llevé a cabo en o
laboracién con mi viejo amigo Guillermo Stephanus,
una desesperada luche en pro de 1a limpieza de les
calles y de los terrenos sin edificar. Le recoleccién
de la basura por parte de la ifmicipalidad de San Mar
tin no pod4a decirse que marchara perfectamente. Por
io tanto y en consecuencia ciertos habitantes habien
tomado 1a buena costumbre de echar le basura y ren
tos de comida sobre los terrenos vacfos.— Por medio
de la Revista F.I.N.0.A. Stephanus llev6 a cabo su
desesperada luche, contra aquellos senores. Llamarlos
"chanchos" hubiera sido una ofensa pera el “util a-
nimal, Haste llegamos a fundar una “Liga de los In-
diferentes". Se acreditaba como socios tuicamente a
aquellos que se habian mostrado como “super-chanchos"
por largar asi només la basura.= Si comprobSbamos
no de estos casos, entonees en la primera vez era
publicada la direccifm, en la segunda direecién y
nombre del culpable.~ Al llegar a la tercera vez el
sujeto era hecho socio vitalicio de la Liga y su nom
bre era pvblicado en la lista de honor de cada una de
las edifiones de Ja Revista [Link].— Pécil pue_
de uno imaginarse qué centided de enemigos nos aca-
rre6 aquel proceder.- Hay gente que no queria acos-
tumbrarse a limpieze e higiene.- Pero aquello no nos
hizo mella a Stephanus y 2 mi. Ni les numerosas car—
tas amenazantes a los ‘alemanes atrevidos" consiguie~
ron apartarnos de nuestro modo de proceder.—
Para tocarme en maxpumks una parte sumamente de- ~832 =
lieado, cierbo grupo de aquellos malintencionados
logré que el Concejo Deliberante dispusiera cambiar
el nombre de la Avenida Germén Wernicke en “Nueva
Argentina".- A todos era conovide mi veneracién por
mi paternal amigo, a quien F.I.N.C.A. debia su exis~
tencis, Para mi aquello era asunto de honor. Deses~
perados lucharon los hermanos Wernicke y yo contra
aquella injusticia. Gracias a Dios el decreto no
lieg6 © llevaree a cabo. Ia calle mis hermosa de la
viudad-Jardin se llama hoy como antes: Avenida Ger-
mén Wernicke.- Gracias a Dios.—
Rematar es mis fécil.—
Hacia fin de ano muestro vecino d; terreno en el
extremo Oeste Fries Ayerza también pensb en construir
un barrio"a la Ciudad-Jardin".- anos antes habia ad-
quiridi aiuellos terrenos a bajo precio de las fami-
lias Pereyraviraola y Herrera Vegas. Repentinemente
empezb a nadar en grandes plones. Queria imiter a
Fel
Vehe Ba un principio realmente parecion que
iba a ualir algo de todo aquelio. Pero los terrenos =
no tenian luz, cloaca, ete. Yo me habia ofrecido
a hacer extender nuestra red sobre los terrenos del
senor Frias Ayerza, Pero a tal senor las dificultades
le fueron demasiado grandes. Crey0 conveniente rema-
tar los terrenos en la forma usual. Y asi fue tam
bién.+ Lo cémico de todo era 1a propaganda que le ha-
efa al asuntoz en la propaganda se hablaba de los= 259 =
terrenos vecinos a la Giudad-Jardin, A continuacién
se hablaba de las bellezes de la Civdad-Jarain, con
fotogrefias Gnicemente de ella, de sus instalaciones
sociales, ete.- Es este un buen ejemplo de como pue-
de uno adornarse con latireles ajenos. Asi se hace
propaganda, Rematar, y entonces dejar los terrenos
librades a su destino. Pare mis no aleanzaba en eque-
lies oligercas y “nobles del pais".-zl remate fue un
fracaso. Ms adelante los terrenos fueron vehdidos,
Si tenemos suerte de ellos también surgiré otro *
Barrio de Porqueria". Es una lfstima. Aquella parte
hubiera sido la salida de LODELPA hacia el ceste.—
Los pobres nervios.—
#1 4 de Junio de 1954 emprendi un viaje a Europa.
En aquel crucé Europa en auto desde Lisboa a Népoles.
fraje recuerdos imborrables. Vi y observé todo lo
que en Europa se hace y en la Argentina "podria" ha=
cerse, Todo si no existiera la terrible burocracia y
el Banco Hipotecario Nacional.
B1 20 de Octubre de 1954 regres. Cuando me fue
informado todo lo que habia pasado en el transcurso
del ano en el Banco Hipotecaric Nacional... Aquelle
4i6 un gran golpe a mis nervios, tanto que tuve que
pasar todo el ano 1955 em tratamiento médico. Sobre
todo habia empezado un terrible zumbido en los of
dos bajo el que xmf&rxit sufri durante muchos meses.—- 234—
El ano 1954 %
A fines d- 1954 en la Ciudad Jardin hebia 2.054
casas que albergaban 9.346 personas,—
Se inauguré el monolito a Newbery. A fines de ano
se termin6 con la seccién Hste de Aviador Matiento
con las planeadas casas de departamentos.—
15° GAPTPULO
1955/56
Puesta_en marcha de la Usina.~
A prineipios de enero verdaderamente podia decir
se que en LODELPA todo marchaba al ritmo deseado.—
Bajo la meritoria direcci6n del arquitecto Loeser
las casas surgien asi nomfs de ia tierra... Pare-
cia que todos los qué intervenian hubieran sospecha-
do lo que aos aportaria el futuro y trabajaran bao
el lema: ApGrate, los buenos tiempos pronto habrén
pasado..."
También ade anteba a pasos agigantados la cons—
trucéién de la Usina eléctrica. En un acts soleme
mi hija Sibila puso en marcha las correapondientes
m&quinas el 26 de Junio de 1956.- La instalacién
en un principio doté de corriente eléctrica a una .
parte de LODELPA.-
Capillite de San Roque.~ 235 -
B principios del mes de Junio encargué al arqui-
tecto Seckt la construccién de la capillita "san
Réque” en la Pinca F.I.N.U.A.— El plazo de termina—
cién fue fijado. Fue una l4stima que el arquitecto
Seckt no pudiera cumplirlo, Aquello siempre le fue
dificil como tampoco nunca pudo acostumbrarse al rit-
mo de trabajo de FeI.N.C.A.— Sintiéndolo mucho me
tuve que separar en el mes de Septiembre de aquella
persona con tantas condiciones. Especialmente en la
Avenida Wernicke habia edificado gran cantidad de ca-
sas.- Aquellas contribuyen verdaderamente al hermo-
seamiento de la avenida,- Era una léstima. Siempre
empezaba atrasado yuberminaba atrasado. Y¥ aquello
[Link]. no lo queria.
En las ventas durante aquel ano podemos anotar ver
daderos triunfos. las casas de la Avenida Wernicke
se vendian lentamentes las casas “Eva Per‘n" répi~
do. En la segunda quincena del mes de Junio de 1955
vendimos 400 de estas Gltimas. Mis verdaderamente no
podia pedirse,
Gas Natural.-
El 22 de Octubre de 1955 tuvo,lugar le primera
palada para la colocaci6n de la red de gas natural,
Su terminacién en el ano 1956 signific6 un verdadero
adelanto para nuestra Ciudad-Jardin.-ae Ba6-=
Plaza Ogbé Historico.
El 16 de Noviembre de 1955 se termin6 1a Plaza
Omb& Histérico en LODELPA.- Es conocido que los
terrenos de la Ciudad-Jardin constituyeron une par
te del campo de batalla de CASEROS, donde Rosas fue
vencido por Urquita el 3 de Febrero de 1852 y mAs
adelante obligado a renunciar.- Gracias a aquelle
realidad nuestro jefe arquitecto Juan Behrendt habia
llegado a formarse un pequeno museo de balas de cantn,
puntes de lanza, ete que habian sido encontradas al
heecer las excavaciones.- Existe la anécdota que Re-
sas poco antes de su huida a Buenos Aires, firm su
renuncia bajo un ombG en el campo de batalla.—
En el terreno de 1 DELPA se encontraba un majes-
tuoso viejo ombi. Solememente lo nombramos &rbol
histOrico, le dimos una pequena plaza y le colocames
una placa recordatoria,—donde en pocas palabras se
menciona la batalla,- Si toda la historia con la re~
nuneia bajo el ombi verdaderamente es cierta...y si
aquel es el verdadero ombi..., no puedo decirlo. Pe-
ro imaginemos que realmente fue asf. Entonces ten~
dremos la satisfacci’on y la certeza de estar para-
dos bajo un arbol histérico. Que estamos sobre un
campo de batalla, eso s4-que lo sabemos bién seguros.—
Enemistad abierta con el [Link].
fambién del B.H.N. no hay nada bueno que decirSess
en este ano.~ Ia enemistad ablerta con los funciona—
ios de aquel Banco tomabe paulatinamente mayores
proporciones.- Asi fue que un tal D., que no esta~
ba en condiciones de pagar la primera cuota por la
casa comprada, la habit6 a la fuerza y ahi quea6.—
Suando investigamos m&s a fomdo el asimto comproba-
mos que aquello lo habia hecho por consejo del Doc~
tor Lépez Fidanza, abogado...del Banco Hipotecario
Nacional.- Enseguida me fui amxg a quejar a lo del
jefe de abogados del B.H.N., Dr. Iglesias Very. Aquel
ventil6 su indignacién sobre el "colega" en acalora-
das palabras... Pero ya habia pasado. ¥ todos te~
niamos que vérnoslas para sacar al tipo de aquella
casa... Las dificultades -que ocasiona en le Argenti-
na sacar de una casa habitada sin ningén derecho a
un “intruso"... Bueno, aquello s6lo puede opinarlo
aguél que alguna vez tuvo que luchar contra un caso
asi en nuestré pais...
Eso_si que _no_nos lo van a hacer creer.—
En el mes de Febrero el Banco una vez mfs no te-
nia dinero. No podia cumplir con sus obligaciones
m&s urgentes, AS{ se nos sugirié devolver todos los
expedientes que teniamos en nuestro poder. Se pensa~
ba resolver - eventualmente - un aumento del 10% en
los prestamos.~ Enseguida me di cuneta de lox que se
trataba. Y nos negamos, Los senores fmicamente que-
rian ganar tiempo. Después « naturalmente no efectua—= 238 -
rian el prometido aumento,- Naturalmente les cause~
ba mucha rabia que - secretamente + yo descubria en-
aeguida sus intenciones...
Dos Revolucione:
Yuelvo sobre los dos acontecimientos mis signifi-
eativos acaecidos durante el ano 1955. Se trata de
las dos revoluciones. le malograda del 16 de Junio de
1955 y la lograda del 16 de Septiembre del mismo ance
Yo mismo nunca me ocupé de politica. ¥ mi me era
exactamente lo mismo si gobernaba tal o cual presiden-
te. 0 si teniamos este o aquel ministro. Yo estaba
conforme con cualquiera, siempre que no impusiera ai-
ficultades al desarroll: de nuestra Ciudad-Jardin.=
Tampoco tenia tiempo para ocuparme de tales cosas.-
Lomas del Palomar ya gastaba todas mis fuerzas.— Asi
no fue con algunos de mis colaboradores y -ompaneros
de directorio. En este caso se trata de los componen-
tes de le familia Wernicke. Aparentemente tenian tan
poco trabajo en sus trabajos oficiales y privados que
todavia les gobraba tiempo para conspirar. Asi des-
pués del malogrado golpe en el mes de Junio, aunque
indirectamente, F.I.N.C.A. también tuvo que pagar las
consecuencias,—
Ya dije m&s adelante que a principios de sxauaxmx
eno mis nervios se encontreban en muy mal estado. A
fines de Junio estaba algo mejor. Mis médicos me acon-
sejaron emprender un viaje. Asi lo hice, Pui a Perit= 239 -
y México, @ donde me acompanaron mi mujer y mi hija
Sibile.- Una tarde hicimos un paseo en auto por los
alrededores de México-City. Volvimos al hotel. Re-
pentinamente son el teléfono. Era mi hermano Hugo,
quien desde Buenos Aires me comunicaba que en conse—
cuencia de la malograda revolucién de Junio habien si-
do arrestados Mario Wernicke y su cunado Bradley.
fambién hebien arrestado a la hija de Germin Werni-
ckep Maria Antonieta. Se la acusaba de haber guarda-
Go armas para los revolucionarios. Se vé que la fe-
milia Wernicke no s6lo creaba hijos héroes sino tam-
vign hijas-heroinas.- Mi hermano me aconsej6 volver
enseguide a Buenos Aires. Asi lo hice pocos dias
después, Dntonces pude comprobar cuanto dano habian
hecho a [Link] los Wernicke con sus haganas ye-
xa “ua réicas. Sobre mix escritorio encontré dos ci-
taciones. Una de ellas éra a una conferencia con el
gerente del Banco de la Nacién, Dr. Abad. Seriamen~
te me comunic6 que bajo tales circunstancias no podia
pensarse en una renovacién y mcho menos en una amplia
eign de nuestro crédito, Al contrario cuanto antes
aebiamos cubrir el crédito existente. la segunda invi-
tacién era de quien era presidente del Banco Hipote-
cario Nacional, ingeniero Juan Calas Lawson. Asom-
brado y muy asustado habia quedado después de la no~
ticia que entre nuestros miembroa de directorio se en—
contraban agitadores contra el régimen de Perbn, Me
expres6 seriamente que no podria pensarse en la conce~ ,
si’on de ninguna de nuestras solicitudes, fntes de= 240 -
que el asunto de la conspiraci6n estuviera completa—
mente aclarado.~ qué le iba a hacer? Lo tinico que
pude fue repetir una y otra vez que yo que en reali-
dad era el tnico jefe activo de [Link]., no te-
nia nada que ver ni la menor idea del asunto, A law-
son no pude convencerlo. Me sugirié ,presentarle una
orden escrita del presidente de 1a s4mara de Dipu-
tados Dr, Antonio Benitez o del Vicepresidente Tei~
saire para que continuaran nuestros cr’editos. Hablé
con Benitez. Con cara sumamente asustada se neg6 di-
cigndome: Perén dijo que quien se mete en una cosa
asi, sea ministro, diputado o cualquier cosa, vuela
de todos los puestos".— Buenox, con Teisaire enton—
ces ni lo intenté,—
Yano se acepta ni una solicitug de crédito,—
De todos modos la agradable consecuencia innediata
fue que el Banco Hipotecario Nacional no acept6 m&s
ninguna solicitud de crédito que correspondiera a la
Ciudad-Jardin,- Ias solicitudes que estaban en trémi-
te fueron tomando rumbo paulatinamente eu los flti-
mos meses del ano 1955 y a principios de 1956. No se
acept6 ninguna solicitud m’as. Y asi quedé también
hasta el d4e en que escribo estas lineas.—
El 16 de Septiembre de 1956 tuvo,lugar 1a lograda
revokucién libertadora, Y fuimos libertedos una vez
més. Tuve la suerte en el transcurso de 25 anés de
ser libertado tres veces en la Argentinag en 1930,= 241 -
1943 y ahora en 1955.- De golpe ya no valian nada los
directores "peronistas". El ingeniero lawson poces
dias antes todavia habia resguardado con tanto es-
mero su prestigio peronista, Hoy se lo arrestaba,
Lo mismo sucedi6 con los directores de los otros
Bencos nacionales y llenos ae voluntad de accién o-
cupaban sus puestos los nuevos senores. De capitanes
de agua salada y de agua dulce... de 1a noche a la
manana surgian capitenes de 1a economia, De la aoche
a le manana Mario y Meria Antonieta Wernicke eran
considerados como héroes nacionales. En F.1.N.C.A.
qe
llam&bamos “Horst Wessel y Johanna Stegen".—
Podria haberse pensado que gracias a su heréica ac-
tusci6n los nuevos senores se mostrarian con buena
cara en el asunto Ciudad—Jerdin, En realidad fue
exactamente lo contrario. Hablaré de ello en lo que
sigue.
Pala loco.- Gobierno locos~ [Link] loca.—
Bl ano 1955 tocaba a su fin. Mario Wernicke se
habia convertido en héroe nacional. Su cunado Bradley
se mostrd como “intimo amigo y defensor del nuevo
presidente del B.H.N., Rawson Paz. Bueno, en el futu-
ro todo debria marchar a pedir de boca... pens&bamos.-
Al contrario. Ia locura festej6 sus mayores triunfos.—
Ia policia en mi casa de [Link] de Zamora buacaba al
ex-presidente de la camara de Diputados, Dr. Antonio
Benitez. Mientres tanto se hablaba que el Vicepresi—dente Teisaire habia sido victo cuando era sacado
de mi casa, encadenado Al mismo tiempo el nuevo
gobierno nombraba al gerente de F.I-N.G.A., Dr. Plate
embejagor argentino ante 1a ONU, All‘ mantuvo su tan
discutido discurso sobre que “por fin" zufm Peréan
habla sido derrocado.= Cierto dia Parra me commi-~
vo que [Link]. seria intervenida. Porqué, 61 tam
poco sabia de-irlo. ¥ Mario Wernicke me explicé que
se habia instalado una comisién investigadora en to-
das. las
iedades. la misma hacia y deshacia por
cuenta propia y tria disorden dentro de la vida co_
wersial,=
Ia locure festeja triunfos: Germ&.. vernicke lo
quiere despedir a Parra porque no le obedece. Mario
Wernicke quiere despedir al Dr. Brieger, porque squél
en otre 6pooa habia planeado el despido de ou cuna-
do Bradley.—
El,Dr- Rosso habia sido interventor en el BeH.N.
algunas semanas :antes dei nombramiento de Rawson Paz.
El mismo me explic6 que all4 se encontraban solici-
tudes de erédito por m4s de veinte millones. Frente
a los mismos se hallaban entradas prActicamente insig-
nificantes.—Por otra parte en» quella audiencia no-
+ porfeetamente cusn mala influencie ejercia el
empieado Guillot sobre el Dr. Rosso. Esta mala influen
eia se dilaté mic adelante bajo la presidencia de
Rawson Paz y Romanelli... para mucho mal del Banco
de sus clientes. =
Hasta cl 13 de Noviembre de 1955 los ofectos deeye
1a gloriosa revolucién todavia se habian mantenido
dentro de ciertos limites. Pero aquel dia fue hecho
presidente Aramburu. Entonces las comisiones inves-
tigedores empliaron su campo de accién, “Investiga~
dures" surgian de aquellos muchachitos que tenian
todo derecho de someter a una vergonzosa investiga-
cién @ hombres de edad madura que habian trabajado
durante varies décades en el comercie.~ No es difi-
cil de imaginarse lo que surgio de aquellas investi-
gaciones por medio de inexpertos, Los verdaderos in~
fractores de leyes eran demasiado vivos para dejar—
se agarrar por aquellos muchachitos, Pero los hombres
honorables..., bueno, aquellos eran chicaneados i-
natilmente.—
Un papel magnifico y muy noble también correspon—
4i6 en aquelia gloriosa revolucitn libertadora a
nuestro oligarcas Herrera Vegas ; consortes.— Cierte
dia sali6 un decreto por el cual no se permitia la
inseripei6n de ningim titulo de las firmas que este-
ban en investigacién o de aquellas que estaban en
comunicacién con personas que eran investigadas.—
Habia que dar una explicacion que no existia tal co-
municaci6n.— Enseguida se negaron los senores Herrera
Vegas a firmar, ya que sabian que era amigo de al~
gunos del ex-gobierne, Fueron en vano mis explicacio-
nes que aquelias relaciones siempre habian sido de
caracter privade, janés comercial.~ Reoién 1a incan~
sable paciencia de Rossetti logr6é lievarlos a fie-
mar.— En el tiempo intermedio no me habia expresado— 244 =
en forma muy amable que puede decirse sobre ellos...
gue sus madres me lo perdonen,— Antes de la menciona-
de revolucién aquellos senores m&= de una vex me
habien envidiedo por tal amistad. ¥ los millones que
habian ganado por medio de Pe1+N+CeA., no eran tur-
bados por ninguna clase ae sombras por le amistad
de gente del gobierno.- “Nonx olet" ce dice dende
hace verios siglos.— Situeciones incréibles.- siem-
pre tengo que volver e decirlo: Dios preserve a nues—
tro pais de més revoluviones libertadoras,—
Zn aquellos dias mi auto fue manchado varies ve-
ces con bombas de alquitrén.- les instalaciones de
Ja Finca P.I.N.C-A. fueron danadas.- Era la obra del
pueblo.
En aque] tiempo heblé con el subsecretario de Pi-
nanzas, Dr,Verrier. Me quejé sobre 1a conducta del
Banco Hipotecario Nacional... Me habl6é durante una
hora y me explic6 que no estaba en sus manos hacer
nada. Que me dirigiera al actual vicepresidente
del BeH.N., Legos.- A114 fui con Parra. Le explicamos
nuestros prohlemas. ¥ la respuesta fue una mirada
nm la que no dijo nada... Tanto que luego a la sa_
liga, Parra y yo no sabiamos si reir o llorar. #1
muchachito habia ascendido en poco tiempo de dactilo-—
Qué situa-
grefo poco rendidor a vicepresidente.
ciones! Pobre pais...= 245 —
Une_audiencie que me de qué pensar,
Cierto die apareciémm en mi despacho el héroe
nacional Bradley.— Me comunic6 que como huevo presi-
dente del [Link]- habia sido nombrado un tal Rawsen
Paz, intimo emigo,suyo.— Bueno, aquella si que era
una buena noticia, Enseguida pedi a Bradley que me
consiguiera una audiencia con el nuevo presidente.—
De un die para otro me prometia que 1a audiencia ten-
dria lugar "manana". Pero siempre se postergabs.~
Entretanto el Banco nos devolvié solicitudes de cré-
dito que ya habian sido aceptades. Porque “las cunas
se acabaron". Asi explicaban orgullosos los “liber~
tadores".— Qué le iba a hacer? Personalmente traté
de conseguir una audiencia con Rawson Paz. El 26 de
Diciembre de 1955 le entregué un escrito y el 3 de EB
nero de 1956 me recibi el "joven principe",-dcspués
de tres horas de espera,— Ia audiencia merece ser
relatada en sus detalles.- Como ya dije, después de
tres horas de espera pude entrar en el "santuario"
Ni una palabra de disculpa por parte del presidente,
por haberme eapermtm hecho esperar tres horas. aaa.
Un saludo friamente cortés. Ie pregunté si conocia
le Ciudad-Jarain. No, pero habia ofido de ella, Ave-
vigiié si habla letdo mi escrito del 28 de Diciembre de
1955. En aquel escrito habia dado expresién a grandes
vasgos de lo que necesitaébamos. Seguh mi opinién lo
hice en forma perfectamente correcta y cortés,+ratén-
do de hacerle entender por qué pedia para F.I.N.C.A, ©= 246 -
algo asi como un tratamiento especial. Después de
todo llev&bamos tras de nosotros la mejor obra en la
Argentina con respecto a la construcci6én de la case
propia, Y con orgullo podiamos afirmar que ninguna fir
ma habia logrado le que [Link]. logré en el cur-
20 de los filtimos diez anos transourrides.- quiz&
cometi ei error de mencionar en aquel escrito los va~
rios barrios semiterminados como medio de compara~
cién, aquellos barrios que hebian surgido por la pro-
pia direceitn e iniciativa del BeH.N.- Mis palabras
al respecte naturalmente no podien ser portadoras de
elogios... aquello debe de haberlo tocado en for—
ma especiel,— En mi, presencia empez6 a leer el escri-
to. Cuando llegd aproximadamente a la cuarta hoja,
tir6 el cuadernillo « un céstade. Me miro. No dijo
une sole palabra, En el momento no se me ocurrié nada
mejor que expresear:"Lergo, no?". En forma cortante
me contesté: “targo y atrevido". Enseguida le asegu-
ré que hecie 25 anos que vivia en el pais, Que hable-
ba bién el castellane y que verdaderamente no encon-
trabe. ningin pérrafo de mi escrito que podftia ser ca-
lificado de “atrevido".- Pero si aquello era su opi-
nion, le pedia mil veces disculpas. Mi intencién era
pedirle algo. Asi que verdaderemente en ningén momen—
to se me hubiera ocurrido ponerlo en 4nimo de rabia
por medio de un escrito atrevido.— Ni me escuchd.—
Se leyanté violentamente gritando: "porque este es
un nido de coimeres. Aqui todos han coimeado, ustedes
‘tambi‘en". Contrariamente ai agitado revolucionario247 -
me levanté uy tranquilo y le expligue lo siguien-
te: "Después de tales acusaciones, debo pedirle que
me vite encseguida nombres y fechas. De otra manera
no me queda otro remedio mm que ma tomarlo por un
miserable caiwmiador. Aquellas palabras dichas tran-
quilemente pero con toda seriedad tuvieron un efec-
to insOlito. De golpe mix se tranquilizo el senor
presidente y me explicé:
rd6neme, se me fue la
lengua. Me alegra mucho lo que Ud. me dice".- ¥ aqui
queda en duda qué fue 1. que lo alegr6: que yo ne-
gara ser un coimero, que yo lo tratara de calumia~
dor--. “Muy bign", continuo “volvamos a fojas uno",
Conversamos algunos minutos todavia mientras que me
explic6 que en aquel momento no podia leer mi eseri-
to, vero que me lo contestaria punto yor punto, tam
bi’en por escrito. ¥ aqueila respuesta consistié
en que pocos dias después me mand6 de vuelta el ori-
ginal,
ma bastante cortés, volvi a P.I.N.U.A. ya con aquella
Después que nos habiamos despedido en for—
idea fija: Con esta gente ya no conseguiremos nfs
nada que favorezea a la Jiudad-derdin.— mm el senor
Rawson Paz habia reconovido el orador de un grupo
impreguad. de odio. En aquel tiempo gobernaban el
pais y veian on nuestra obra ‘unicamente que habia
surgido en le época de Porén. Aquello bastaba para
dejernos de lado. Pero nunca se dieron cuenta que
bajo Berén no recibinos ninguna ayuda sino solamente
chicaneo y dificultades. Creo que en capitulos ante-
riores tamm lo expliqué suficientemente.— No, con= 248 -
aquella gente no habia nada que hacer.— Aquello era
la triste realidad. Ia xaxm@ justeza de mi opinién
se demostré m&is adelante, Después de le revolucién
1ibertadora el BeHeNe no acepté mis ni uns solicitud
de erédito referente a la Ciu@ad—Jardin, como ya lo
dije.— Los pagos que fueron efectuados en el ano 1956
fueron a raz6n de eréditos aceptados anteriormente.—
Desde los tiempos de Rewson=Paz, asi como los de su
sucesor Romanell4, vimos del BsH.N.« fnicamente odio,
enemiztad, persecisién y calumia, Bran obra diaria
de nuestros enemigos de siempre: Guillot, Cepeda,
Iagos Spangenberg, ete.- Ia causa de esta enemistad
ms puede ser s6lo una. Pero es dificil de demostrar
se. Ademis sobrepasa los limites de este escrito.—
Btepa terminada
3.407 casas.— 15.331 habitantes.—
Principios de 1956, Resolvi dar por terminade la
primera etapa con las construeciones que tuvieron
financiaeién antes de la revolucién libertadora,.—
Con sumo orgulle pod4amos comprobar que hasta el
31 de Mayo de 1956, es decir en 12 enos, habiamos
construidao 3.407 casas que servian de alojamiento a
15.331 habitantes. Y todo ello lo habiamos logrado
sin ningfm apoyo del gobierno. Siempre que el con-
tinuo. chicaneo no cuiera sur visto como apoyose.
Por otra parte no hacian mis que acrecentar nuestro
empeno,—= 249 =
Una hermosa Ciudad—Jardin, con 15.331 habitantes
en 3-407 casas y todo lo que corresponde habia sur—
gido de la nada en 12 anes.— Que alguno nos imite.—
Hasta el momento, mostré&rnoslo, no nos lo mostré na-
die.—
Ia fechoria maestra del B.H-Te~
n Junio de 1956 emprendt un viaje a Europa por
11/2 anos. Durante mi eusencia fueron vendides 434
departamentos, los llamados Mekudos.~ Aquelia fue
una transaceién amexmbumigé para la cual mi amigo
Parra logré mi consentimiento recién después de ha~
berme negedo varies Weces. Naturalmente la construc~
tora COA se puso a la obra con"empeno [Link]”
Bn pocos mamax ostaba terminado el hormigén armado
de las casas de departementos. AqueZio habia sido
financiade con las senas de los compradores y con
los aproximadamente 15 millones que puso COA. El
Benco Hipotecario Nacional previamente habia dado la
solemme promesa que daria une hipoteca sobre su vi-
vienda a los compradores. Neturelmente ninguno de
aquellos compradores pertenecientes a la clase media
estaba en condiciones de financiar por si solo la
edificacién.—
Aproximadamente a fines de 1956 en Viena recibi
1n notivia de Mario Wernicke que el Banco pedia la
escrituracion de los terrenos a cada uno de los con-
sorelos. Sino no seguiria su curso la correspondien~~ 250 —
te solicitud de crédito. Nuestros 4343 434 compra-
dores representabe:: en tobal 34 consorcios. Bl pe-
aido de escrituracién partié del Banco, porque en
aquel,entonces se formaban en el pats gran cantided
de consorcios en forma comercialmente bastante poco
solide, Generalmente no significaben otra cosa que
carteles sobre determinados terrenos. Por medio de
los mismos alguna desconocida empresa de construccién
buscaba compradores para emprender con sus senas al~—
gf imposible negocio. Los pobres compradores que
confiaban su dinero a aquell.s aventureros, general
mente tambien lo perdieron, Aparentemente eraaquello
Je que queria impedir el Banco, mientras que pedia
que los terrenos estuvieran en posesitu de 30s so-
licitantes de crédito, Con ello debian obtener crédito
Unicamente aquellos consorcios en los cuales tam
vign parecta posible 1a ejecucién de la construccién,
Mario Wiernicke soliciteba de mi el consentimiento pa-
ra [Link] escrituracién de los terrenos a nombre
de cada unio de los consorcics.— Primeramente mek me
asusté. Dije yue no. Uonocia de sobra la irrespensa-
biltfad de aquel asi llamado Banco y sabia lo que po~
dia conterse c.n sus promesas... Pero Wernicke y tag-
nién Porre insistieron. Acepté, Quiz:4el hermoso vie~
je ne habia vuelto optimista. Habla vistoixmmxame—
3 admirado la nuevamente surgiente Europa. Verdade-
remente no podia imeginar todo lo que iba a suceder
en nuestra querida Argentina en el futuro mis pr6éxi-—
mo.~ De todos modos losterrenos fueron escriturados.i=
‘Signifiex Do 34 consorcios con cada uno 14 familias,
4 no estuvieron en condiciones de escriturar. Habian
gastado todas las senas pagades y gui les faltabe el
@inero para los gastos de escrituracién, honorarios
de escribano, etc.- Los otros 30 consiguieron el di-
nero a costa de grandes sacrificios. ¥ asi aproxima-
damente 37 padres de familia aparecieron ante los
correspondientes escribanos y las correspondientes
escrituras furon fiirmades. Con ello. los terrenos ha~
bien pasado a pertenecer a los consorcios,—
sablamos perfectemente que muy pocos de los con-
soreios en todo el pate que habien oblicitade prés-
ttamo al Banco estaban en condiciones de poder cumpkir
con Ins condiciones de aquelkm despues de la escritu-
racién. Asi era nuestra mfs intime conviceion que
nuestros pedi¢cs, res. los de nuestros consorcids,
pasarfion & ocupar los primeros lugares y el pago ae
los préstamos sucederia en el tiempom més corto.
Aquel fue el motivo por ¢1 cual di mi conse:.timiente
para la escritureci6m.— Con todas fuerzas se siguié
construvendo para poder terminar cuanto éntes les
tan necesitadas viviendas.- Perog entonces el BeHeN,
hizo su fechoria maestra y se rode6 de absolute si-
lencio. No se habié m&s de los préstamos proyectadog
Dejemos de lado las engenosas promesas y xmmxuninw
conselacioness Ba los primeros meses de 1957 COA lle~
g6 a la situacién de Ok, que se encargaba de la edi-
fieacién de los Mekudos, no podie dar un paso mis.—
a edificaci6a se suspendi6. Y como demostracién= 2=
del incumplimiento ae la palabra del 3.H.N. y como
vergilenza para nuestra querida Ciudad—Jardin, hay
hoy en dia 20 bloques de edificio semiterminados,
de los cuales verdaderamente no puede decirse que
contribuyen e1 embellecimiento de la Ciuded-Jardin,-
Son un monumento a 1a irresponsabilidad y a la in~
capacidad de los @irectores del BeH.N. ¥ el camino
que lieve hacia ellos las malas lenguas lo llaman:
"Paseo de los Esqueletos"s Ung modest homenaje al
Baco Hipotecario Nacional.—
A pesar de ello por parte del gobierno siempre
se le vuele @ confiar & aguel Banco nuevos proyec-
tos para la edificacitn de le vivienda. Hasta el mo~
mento €1 Banco fracas6 en todo lo que emprendi6.-
Aquel asarato est& tan gastedo y ten corrompide y tan
imeapaz de accifn que s6lo zesta una solucién: liqui-
dar y no pensar m&s en ello, Este Banco no estuvo
jamfis en condiciones de establecer diferencia entre
el sincero comerciante y el sinverglenza. quizé tam
poco 10 quise y aquella es la causa mis profunda de
su fracaso.- Se me @iré quiz&: pero si construy6é va-
rios miles de casas de emergencia. A lo que replico
que el sistema de trabajo de aquel Banco es tan irre~
cional que aquellas casas costaron el triple de jo
que hubieran :ostado levantadas por una firma decen-
te. Ia actuaci6n del Banco Hipotecario Nacional con-
tribuy6 a que ninguna firma seria se aventure ya a
construir una ciudad-Jardin. En lugar de ello aque-
llos inconcientes construyen por su cuenta. ¥ gene-= 253—
ralmente alli y asi quedan cus obras durante anos en
un estado semiterminado... Se pudren, se roban sus
instelaciones y Ja perdida de intereses por el ca~
pitel invertido es enorme. Bueno, basta con esta co-
media de desquiciados, xemmck mejor dicho "tragedia",
ace rato que el pueblo de ia Argentina dié su fallo
sobre aquel establecimiento.—
ELILOGO
couo ya dije, la primera etape de la Ciuded-Jerdin
le vimos terminada el 31 de Mayo de 1956. ¥ aquella
fue [Link] suerte. Bajo los nuevos senores le fue
puesto 4 su futuro desarrollo barreras no franque-
bles
Une gran corona de 3.704 chalets con techos rojos y
todo lo necesario para wna vide moderna y conforta-
ble, rodea a los terrenos que quedan libres todavia,
Sobre ellos habiamos resuelto, todavia antes de le
revolucién libertedorap erigir casas de departamentos.
les casas particuiares ya nadie puede pagarlas.—
No s@ si me cera voncedide poder escribir dentro
de sigunos anos la historia de le construccién de le
segunda etapa de la viudad-Jerdin. No lo sé, Pero
que lo haria con muchisimas ganas..- Bueno, de ello
no necesite dudar nadie.
Si he
vemos la jiudad-Jard@in en todo su esplen-
dor ante nuestros [Link] elle suscita le admiracién
de todos,
= Entonces alguien se preguntaré cudlesie
fueron los factwes principales de su éxito. ¥ enton—
ces la respuesta es sumamente simple: Todos los m-
chachos de [Link]- se dieron con el 100% de sus
fuerzes para la obra. Vivien y dormian con el pen-
samiento en Lomas del Palomar.
Lo tricte es que
aguellas fuerzas debieron ser empieedas de ln siguien-
te manera: 10% de trabajo productivo, 90% de lucha
contra las autoridades, especialmente contre el BcH.N.
Qué hubiers sido de wewx nuestra Ciudad de haber po-
aido repartir nuestres fuerzas en senfido inverso,
es decir si hubiéremos podido emplear 90% de nuec-
tres fuerzas en trabajo productivo.—
Todo lo que hay en le Ciuded-Jardin en materia de
organizaciones sociales no ha -ostad: ni un centavo
de subvencién
a la administracién nacional o a ningun otro.-
Bodo lo puso FeI,N.C.A. por sus propios medios. ¥
nuestra tmice recompensa fueron ocasionales elogios
en ocasionales aiscursos de algunos funcionarios
piblicos. Los aparatos subalternos entonces procura=
van tomar venganza por el elogio de sus superiores
por m@io de doble chicaneo y dilatades dificulta-
des.- Una burocracia enloquecide, fm nuestro caso
verdaderamente festejaba orgias... iichas veces es-
tuvo a punto de quitarnos el “animo de trabajo y el
ato del B.H.N. jugaba el papel «fs impor—
tante.—
Como yo dije anteriormente; el aparato de control
de los Bencos nacionales s6lo lleva en si la idea
que el solicitente de préstemo puede ser wn bandide. ©~- 255 -
Con tal motivo imponen condiciones que un sincero
comerciente no puede cumplir. ¥ el bandido logra de
cualquier manera enganar al correspondiente Banco,
a pesar de toda viveza y medidas de segurided. Los
articulos en 1+s diarios ereo que lo den a entender
clavamete.- Otro serio impedimento pare quien quie-
ve ilegar al fin de una obra, es aa arrogancia de
ciertos funcionerics estatales y bancarios. Se creen
muy alto por encima de todos cuando posgen ia autori- ©
dad y cl dinero. ¥ asi tratan también al "mortal cual-
quiera"
Bueno, y asi quiero llegar verdaderamente al fi-
nal de este escrito. Con melancolia, rero, tambien
von orgullosa melancolia pienso ea aquel tiempo en
que entregabamos una casa a su felis dueno cada 12
horas, 16 minutos... dia y noche, domindos y feria—
dos incluidos.- Era una época en que el caadro de la
viudad—Jardin se transformaba, semana tras semana...
Y [Link]- podia mostrar de lo que era capaz.—ERICH ZEYEN
Asi la levantamos...
La Ciudad Jardin Lomas del Palomar
Traducci6n del aleman: Adelaida Zeyen, 1961
Editado y publicado por
La Montana Museo - Taller
Boulevard San Martin 2297. Plaza A. Plate
Ciudad Jardin Lomas del Palomar
Buenos Aires | Argentina
| Subido a la nube el dia 13 de agosto de 2018
EDICIONES
LA MONTANA,