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Conquista Española de América 1492

El documento resume el proceso de conquista de América por los españoles. Cristóbal Colón llegó a las Bahamas en 1492 buscando una ruta a Asia, pero en cambio encontró el Nuevo Mundo. Los españoles continuaron explorando las Antillas y conquistando a los pueblos indígenas taínos y caribes, principalmente para obtener oro y mano de obra. A partir de 1497, los españoles establecieron colonias en las Antillas y para 1520 habían dominado completamente el espacio antillano.

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Conquista Española de América 1492

El documento resume el proceso de conquista de América por los españoles. Cristóbal Colón llegó a las Bahamas en 1492 buscando una ruta a Asia, pero en cambio encontró el Nuevo Mundo. Los españoles continuaron explorando las Antillas y conquistando a los pueblos indígenas taínos y caribes, principalmente para obtener oro y mano de obra. A partir de 1497, los españoles establecieron colonias en las Antillas y para 1520 habían dominado completamente el espacio antillano.

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El proceso de conquista

El 12 de octubre de 1492, muy temprano en la mañana,


los aborígenes de las actuales Bahamas avistaron tres
extrañas siluetas en el horizonte. Poco a poco las
siluetas fueron cobrando forma y color, semejando
construcciones de madera que flotaban en el mar.
Mientras tanto, una pequeña embarcación a
remos se acercaba lentamente a la playa.

Atónitos, los nativos contemplaban a un grupo de seres blancos y barbudos que


les hacían gestos y vociferaban en una lengua desconocida. Un hombre al que
llamaban Colón tomó la iniciativa e intentó establecer contacto con el cacique
de la isla. Se trataba nada menos que del primer encuentro entre habitantes de
la vieja Europa y de la América Indígena. Este hecho, tan significativo para
toda la humanidad y especialmente para los indígenas, se repetiría en adelante
en todos los lugares poblados por las múltiples culturas americanas.

La expedición proveniente de Europa había llegado desde el puerto


de Palos en España, en busca de una ruta más corta para llegar a las
preciadas islas de las especies en las denominadas Indias Orientales,
hoy India, Borneo, Sumatra, Ceylan y Filipinas. En efecto, España y
Portugal hace tiempo estaban empeñadas en establecer lazos
comerciales por vía marítima con estas tierras ricas en pimienta, clavo
de olor, canela o nuez moscada, entre otras especies. Ello obedecía a
la necesidad de los nacientes Estados monárquicos del Viejo Mundo de beneficiarse de
esta actividad comercial muy lucrativa en aquella época y así acrecentar las escuálidas
arcas reales.

A partir del siglo XV, los portugueses fundaron factorías en las


costas de África y dominaron el Océano Indico en las primeras
décadas del siglo XVI. España, en tanto, intentó llegar a las
Indias Orientales por una ruta diferente ideada por el almirante
Cristóbal Colón. Hace mucho tiempo sabemos que los españoles
no llegaron a las islas de las especies pobladas por indios, sino
que hallaron el continente americano, denominado luego Indias
Occidentales, habitadas por los taínos, aztecas, mayas, incas, o mapuches, por sólo
nombrar a algunas de las etnias nativas. Pero volvamos al primer encuentro hispano-
indígena.
Los aborígenes de las Lucayas no poseían prácticamente nada de lo que esperaban
encontrar Colón y sus hombres, quienes siguieron navegando hacia el sur. En las Antillas
Mayores, Colón consiguió algo de oro y la hospitalidad del cacique taíno Guacanagarí en
la isla bautizada como La Española. Tras el regreso triunfal del Almirante, la corona
española auspició tres viajes más, en el transcurso de los cuales los hispanos se asentaron
en las Antillas y doblegaron por la fuerza a algunos cacicazgos taínos. Los principales
incentivos para ocupar la isla eran los
lavaderos de oro y la posibilidad de
utilizar a los nativos como mano de
obra. Así, la América Indígena se tornó un
lugar muy atractivo para quienes querían
hacer riqueza fácil y mejorar su situación
social, mientras los aborígenes eran
forzados a trabajar y perecían a causa de
ello y por otras razones.

Desde 1497, se autorizó a los


particulares para organizar empresas de
conquista a las tierras descubiertas por
Colón. En los primeros años del 1500
fueron ocupadas las islas de Puerto
Rico, Jamaica y Cuba y se comenzó a
trasladar mano de obra indígena de las
"islas inútiles" hacia los centros de explotación aurífera de las Antillas Mayores. De esa
manera, España empezaba a conformar un vasto imperio colonial, el más importante de
la época, y las Antillas se transformaron en la primera plataforma de conquista para
acceder posteriormente a Tierra Firme y México.

Hacia 1520, el espacio antillano se hallaba


completamente dominado por los conquistadores
españoles. La relativamente fácil victoria sobre los
sonrientes taínos y los fieros caribes se puede explicar
en virtud de su escaso número de población, la
superioridad de las armas de fuego y hierro españolas y
la ausencia de mayores concentraciones de guerreros
y articulación política en el mundo taíno.

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