0% encontró este documento útil (0 votos)
138 vistas10 páginas

Mecanismos de Osmosis en el Riñón

El documento describe el sistema multiplicador osmótico contracorriente del riñón que permite la formación de orina diluida y concentrada. El riñón mantiene un gradiente osmótico en la médula renal que permite la reabsorción de agua para concentrar la orina. La hormona antidiurética controla la permeabilidad al agua en los túbulos distales y colectores para regular la concentración de orina.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
138 vistas10 páginas

Mecanismos de Osmosis en el Riñón

El documento describe el sistema multiplicador osmótico contracorriente del riñón que permite la formación de orina diluida y concentrada. El riñón mantiene un gradiente osmótico en la médula renal que permite la reabsorción de agua para concentrar la orina. La hormona antidiurética controla la permeabilidad al agua en los túbulos distales y colectores para regular la concentración de orina.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TEMA 5 Actividad osmótica del riñón.

Sistema multiplicador osmótico


contracorriente.
1- Formación de la orina diluida

2- Formación de la orina concentrada

1) Hiperosmolaridad en el intersticio medular

2) Mecanismo multiplicador osmótico contracorriente

3) Mecanismo de intercambio a contracorriente en los vasos rectos

4) Papel de la hormona antidiurética

3- Aclaramiento osmolar

4- Pruebas funcionales de la capacidad osmótica del riñón

Introducción
Los riñones modifican la concentración de orina variando las cantidades de agua y Na+ absorbidas en las
nefronas distales. Para producir una orina diluida, el riñón debe reabsorber solutos sin permitir que el agua los
siga por osmosis. Esto significa que las membranas celulares a través de las cuales se transporta un soluto no
deben ser permeables al agua. Para producir orina concentrada la nefrona debe reabsorber agua dejando
soluto en la luz del túbulo.

Mediante técnicas de micropunción del líquido dentro de los túbulos renales, los científicos descubrieron que
el agua sólo se reabsorbe por osmosis para lo cual debe existir un gradiente de concentración. A través de una
disposición inusual del líquido dentro de los túbulos renales, la médula renal mantiene una alta concentración
osmótica en su líquido intersticial. Esta alta osmolaridad intersticial medular permite concentrar la orina.

1- Formación de la orina diluida


El filtrado glomerular tiene la misma proporción
de agua y solutos que la sangre; su osmolaridad
se aproxima a 300 mOsm/L. Cuando se forma
orina diluida (ver Figura), la osmolaridad del
líquido en la luz tubular aumenta a medida que
fluye a través de la rama descendente del asa
de Henle, vuelve a disminuir en su trayectoria
por la rama ascendente y se reduce aún más,
cuando fluye a través del resto de la nefrona y
el túbulo colector. Estos cambios en la
osmolaridad son el resultado de los siguientes
mecanismos, a lo largo de la trayectoria del
líquido tubular:

1. Como la osmolaridad del líquido intersticial


de la médula renal aumenta en forma
progresiva, se reabsorbe cada vez más agua por
osmosis, a medida que el líquido tubular fluye a
lo largo de la rama descendente del asa de
Henle hacia la punta del asa. (El origen de este
gradiente osmótico medular se explicará a
continuación). Como consecuencia, el líquido
que queda en la luz se concentra cada vez más.

1
2. Las células que revisten la rama ascendente gruesa del asa de Henle poseen cotransportadores que
reabsorben en forma activa Na+, K+ y Cl– del líquido tubular. Los iones pasan del líquido tubular a las células de
la rama ascendente gruesa, luego al líquido intersticial y por último parte de ellos difunden a la sangre por los
vasos rectos.

3. Aunque los solutos se reabsorben en la rama ascendente gruesa del asa de Henle, la permeabilidad al agua
de este sector de la nefrona siempre es baja, de manera que el agua no puede pasar por osmosis. A medida
que los solutos, pero no las moléculas de agua, abandonan el líquido tubular, su osmolaridad desciende hasta
alrededor de 150 mOsm/L. En consecuencia, el líquido que entra en el túbulo contorneado distal está más
diluido que el plasma.

4. Mientras el líquido fluye a lo largo del túbulo contorneado distal, se reabsorben más solutos y solo pocas
moléculas de agua. Las células de la porción inicial del túbulo contorneado distal no son muy permeables al
agua y no están reguladas por la ADH (hormona antidiurética o vasopresina).

5. Por último, las células principales de la porción distal de los túbulos colectores son impermeables al agua,
cuando el nivel de ADH es muy bajo. Por ende, el líquido tubular se diluye cada vez más, a medida que circula
por los túbulos. Cuando el líquido tubular llega a la pelvis renal, su concentración puede haber descendido
hasta 65-70 mOsm/L, es decir, que puede ser hasta cuatro veces más diluido que el plasma o el filtrado
glomerular.

La reabsorción en el túbulo proximal es isoosmótica. El filtrado que entra


en el asa de Henle tiene una osmolaridad de unos 300 mOsm. Sin
embargo, el líquido que abandona el asa de Henle es hipoosmótico,
alrededor de 100 mOsm. Este líquido hipoosmótico se crea cuando las
células de la porción gruesa de la rama ascendente del asa de Henle
transportan Na+, K+ y Cl- fuera de la luz tubular. Estas células tienen una
peculiaridad: su superficie apical (que enfrenta la luz tubular) es
impermeable al agua. Por lo tanto, cuando estas células transportan
solutos fuera de la luz, el agua no puede seguirlos, lo que crea una
solución hipoosmótica.

2
La vasopresina controla la reabsorción de agua modificando la permeabilidad al agua de las células del tubo
distal y del tubo colector. EL proceso implica el agregado o la eliminación de poros para agua en la membrana
apical bajo la dirección de la vasopresina, una hormona de la hipófisis posterior. Como la vasopresina hace que
el cuerpo retenga agua, también se la conoce como hormona antidiurética (ADH).

Cuando la vasopresina actúa sobre las células diana, se abren poros para agua en la membrana apical, lo que
permite que el agua salga de la luz por osmosis debido a que la concentración en las células y el líquido
intersticial de la médula renal es más alta que la del líquido en el túbulo. EN ausencia de vasopresina, el tubo
colector es impermeable al agua. Aunque hay un gradiente de concentración a través del epitelio, el agua se
mantiene en el túbulo y la orina se diluye.

La permeabilidad al agua del túbulo colector no es un fenómeno de todo o nada, sino variable, y depende de la
cantidad de vasopresina presente. El efecto escalonado de la vasopresina permite que el cuerpo concentre la
orina de acuerdo con las necesidades del cuerpo.

A la izquierda, en ausencia de
vasopresina, el túbulo colector es
impermeable al agua y la orina es
diluida.

A la derecha, con un nivel máximo de


vasopresina, el túbulo colector es
libremente permeable al agua. El agua
sale por osmosis y es retirada por los
capilares de los vasos rectos. La orina se
concentra.

3
2- Formación de la orina concentrada
Si la orina que será excretada debe tener más de 100 mOsm, el epitelio tubular de la nefrona distal debe
volverse permeable al agua mediante poros para agua. Cuando la membrana del túbulo colector es permeable
al agua, la osmosis retira agua de la luz y hacia el líquido intersticial. Con una permeabilidad al agua máxima, la
eliminación de agua del túbulo deja una orina concentrada con una osmolaridad de hasta 1.200 mOsm.

La reabsorción de agua en los riñones conserva agua y puede disminuir la osmolaridad corporal en cierta
medida cuando se asocia con excreción de solutos en la orina. Pero los mecanismos homeostáticos renales ni
pueden hacer nada por restablecer el volumen de líquido perdido. Sólo la ingestión o la infusión de agua puede
reponer el agua que se ha perdido.

1) Hiperosmolaridad en el intersticio medular


Cuando la ingestión de agua disminuye o su pérdida es elevada (como durante la sudoración intensa), los
riñones deben conservar agua mientras eliminan desechos y el exceso de iones. Bajo la influencia de la ADH, los
riñones producen un pequeño volumen de orina muy concentrada. La orina puede ser cuatro veces más
concentrada (hasta 1200 mOsm/L) que el plasma o el filtrado glomerular (300 mOsm/L).

La capacidad de la ADH para excretar orina concentrada depende de la presión de un gradiente osmótico de
solutos en el líquido intersticial de la médula renal. En la Figura 26.19 se observa que la concentración de
solutos del líquido intersticial del riñón aumenta desde 300 mOsm/L en la corteza renal hasta alrededor de
1.200 mOsm/L en la profundidad de la médula.

4
La hiperosmolaridad en el intersticio medular se debe a 4 causas:

Primera causa: Transporte activo de sodio en la porción gruesa ascendente del asa de Henle y difusión de éste
en el intersticio

Segunda causa: Transporte activo de sodio junto con la


reabsorción electrogénica pasiva de cloruro. Túbulo
colector. Cuantitativamente menos importante que
causa 1ª

Tercera causa: Canales de sodio. Túbulo colector.


Cuantitativamente menos importante que causa 1ª

5
Cuarta causa: La ADH concentra la urea en los túbulos colectores y esta difunde al intersticio medular

Los tres solutos principales que contribuyen a esta alta osmolaridad son el Na+, el Cl– y la urea. Los dos
factores más importantes en la creación y el mantenimiento del gradiente osmótico son:

1) las diferencias en la permeabilidad y la reabsorción de solutos y agua en las diferentes secciones del asa de
Henle, que es muy larga, y el túbulo colector, y

2) el flujo de contracorriente, que es el flujo del líquido a través de las estructuras tubulares en la medula renal.

El flujo de contracorriente es el flujo de líquido en direcciones opuestas y se genera cuando el líquido fluye en
un tubo en dirección contraria (opuesta) al líquido, en el tubo adyacente paralelo. A modo de ejemplo, se
pueden mencionar el flujo del líquido tubular en las ramas ascendente y descendente del asa de Henle y el flujo
sanguíneo que atraviesa las porciones ascendente y descendente de los vasos rectos. Hay dos tipos de
mecanismos de contracorriente en los riñones: multiplicación por contracorriente e intercambio por
contracorriente.

2) Mecanismo multiplicador osmótico contracorriente


Multiplicación por contracorriente

La multiplicación por contracorriente es el proceso por medio del cual se crea un gradiente osmótico creciente
en forma progresiva en el líquido intersticial de la médula renal, como consecuencia del flujo de
contracorriente. Esta multiplicación requiere las asas de Henle largas de las nefronas yuxtaglomerulares. La
rama descendente del asa de Henle transporta el líquido tubular, desde la corteza renal hacia la profundidad
de la médula, y la rama ascendente en la dirección opuesta. Como el flujo de contracorriente que atraviesa las
ramas ascendente y descendente de las asas de Henle largas establece el gradiente osmótico en la médula
renal, se considera que el asa de Henle larga funciona como un multiplicador de contracorriente. Los riñones
utilizan este gradiente osmótico para excretar orina concentrada.

La producción de orina concentrada se produce de la siguiente manera (Figura 26.19 que está en la página 4):

1 Los cotransportadores en las células de la rama ascendente gruesa del asa de Henle promueven la
acumulación de Na+ y Cl– en la médula renal. En la rama ascendente gruesa del asa de Henle, los
cotransportadores de Na+-K+-2Cl– reabsorben Na+ y Cl– del líquido tubular. Sin embargo, no se reabsorbe
agua en este segmento porque las células son impermeables a este líquido. Como consecuencia, los iones de
Na+ y Cl– reabsorbidos se acumulan en el líquido intersticial de la médula renal.

2 El flujo de contracorriente, a través de las ramas descendente y ascendente del asa de Henle, establece un
gradiente osmótico en la médula renal. Como el líquido tubular se mueve en forma continua desde la rama

6
descendente a la rama ascendente gruesa del asa de Henle, la rama ascendente gruesa reabsorbe Na+ y Cl– de
manera constante. En consecuencia, el Na+ y el Cl– reabsorbidos se concentran progresivamente en el líquido
intersticial de la médula renal, y se crea un gradiente osmótico que oscila entre 300 mOsm/L en la porción
externa de la médula y 120 mOsm/L en la profundidad de la porción interna. La rama descendente del asa es
muy permeable al agua pero impermeable a los solutos, excepto a la urea. Como la osmolaridad del líquido
intersticial fuera de la rama descendente es más alta que la del líquido tubular dentro de ella, el agua abandona
la rama descendente por osmosis, lo que incrementa la osmolaridad del líquido tubular. A medida que el
líquido continúa su trayectoria a través de la rama descendente, su osmolaridad se eleva aún más y en la
punta, donde cambia de la rama descendente a la ascendente del asa de Henle, la osmolaridad puede alcanzar
incluso 1 200 mOsm/L en las nefronas yuxtamedulares. Como ya se explicó, la rama ascendente del asa de
Henle es impermeable al agua, pero sus cotransportadores reabsorben Na+ y Cl– del líquido tubular hacia el
líquido intersticial de la médula renal, de manera que la osmolaridad del líquido tubular se reduce
progresivamente, a medida que atraviesa la rama ascendente. En la unión de la médula con la corteza, la
osmolaridad del líquido tubular disminuye hasta 100 mOsm/L. En resumen, el líquido tubular se concentra cada
vez más, a medida que fluye a lo largo de la rama descendente y se diluye en forma progresiva, cuando
atraviesa la rama ascendente.

3 Las células, en los túbulos colectores, reabsorben más agua y urea. Cuando la ADH aumenta la
permeabilidad al agua de las células principales, el agua se desplaza con rapidez por osmosis, fuera del líquido
intersticial del túbulo colector hacia el líquido intersticial de la porción interna de la médula y luego, hacia los
vasos rectos. Al perder agua, la urea que queda en el líquido tubular del túbulo colector se concentra cada vez
más. Como las células de los túbulos de la profundidad de la médula son permeables a la urea, esta sustancia
difunde desde el líquido tubular hacia el líquido intersticial de la médula.

4 El reciclado de urea promueve su acumulación en la médula renal. A medida que se acumula urea en el
líquido intersticial, parte de ella difunde hacia el líquido tubular en las ramas descendente y ascendente
delgada de las asas de Henle largas, que también son permeables a la urea. Sin embargo, mientras el líquido
fluye a través de la rama ascendente gruesa del asa de Henle, el túbulo contorneado distal y la porción cortical
del túbulo colector, la urea permanece en la luz porque las células en estos segmentos son impermeables a
ella. A medida que el líquido fluye a través de los túbulos colectores, continúa la reabsorción de agua por
osmosis, por la presencia de ADH. Esta reabsorción de agua incrementa aún más la concentración de urea en el
líquido tubular, difunde más urea hacia el líquido intersticial de la porción interna de la médula renal, y el ciclo
se repite. La transferencia constante de urea entre los segmentos del túbulo renal y el líquido intersticial de la
médula se denomina reciclado de la urea. De esta manera, la reabsorción de agua desde el líquido tubular
promueve la acumulación de urea en el líquido intersticial de la médula renal, lo que a su vez promueve la
reabsorción de agua. Como resultado, los solutos que quedan en la luz se concentran en forma significativa y se
excreta un pequeño volumen de orina concentrada.

Los pasos implicados en la hiperosmolaridad del intersticio medular son los siguientes:

1. El asa de Henle está llena de líquido con concentración 300 mOsm/l, la misma que deja el túbulo
proximal.
2. La bomba de iones activa de la rama ascendente gruesa del asa de Henle reduce la concentración
dentro del túbulo y eleva la concentración intersticial; esta bomba establece un gradiente de
concentración de unos 200 mOsm/l entre el líquido tubular y el líquido intersticial. El límite del
gradiente es de unos 200 mOsm/l porque la difusión paracelular de iones de vuelta al túbulo
compensa finalmente el transporte de iones fuera de la luz cuando se consigue un gradiente de
concentración de 200 mOsm/l.
3. El paso 3 consiste en que el líquido tubular en la rama descendente del asa de Henle y el líquido
intersticial alcanzan con rapidez el equilibrio osmótico debido a la ósmosis de agua fuera de la rama
descendente. La osmolaridad intersticial se mantiene en 400 mOsm/l debido a un transporte continuo
de iones fuera de la rama ascendente gruesa del asa de Henle. Luego, por sí mismo, el transporte
activo de cloruro de sodio fuera de la rama ascendente gruesa es capaz de establecer solo un

7
gradiente de concentración de 200 mOsm/l, que es mucho menos que el conseguido mediante el
sistema multiplicador de contracorriente.
4. El paso 4 es un flujo adicional de líquido hacia el asa de Henle desde el túbulo proximal, que hace que
el líquido hiperosmótico formado antes en la rama descendente fluya hacia la rama ascendente.
5. Una vez que este líquido está en la rama ascendente, se bombean más iones hacia el intersticio,
quedando el agua en el líquido tubular, hasta que se establece un gradiente osmótico de 200 mOsm/l,
con un aumento de la osmolaridad del líquido intersticial hasta los 500 mOsm/l (paso 5).
6. Después y de nuevo, el líquido que está en la rama descendente alcanza el equilibrio con el líquido
intersticial medular hiperosmótico (paso 6), y a medida que el líquido tubular hiperosmótico
procedente de la rama descendente del asa de Henle fluye hacia la rama ascendente, todavía más
soluto es bombeado continuamente fuera de los túbulos y se deposita en el intersticio medular.
7. Estos pasos se repiten una y otra vez, con el efecto neto de añadir más y más soluto a la médula por
encima de agua; con el tiempo suficiente, este proceso atrapa gradualmente solutos en la médula y
multiplica el gradiente de concentración establecido por el bombeo activo de iones fuera de la rama
ascendente gruesa del asa de Henle, lo que finalmente eleva la osmolaridad del líquido intersticial a
1.200-1.400 mOsm/l como se muestra en el paso 7.

De este modo, la reabsorción repetida de cloruro de sodio por la rama gruesa ascendente del asa de Henle y la
entrada continua de cloruro de sodio desde el túbulo proximal hacia el asa de Henle se llama multiplicador por
contracorriente. El cloruro de sodio reabsorbido de la rama ascendente del asa de Henle se añade al cloruro de
sodio recién llegado, lo que «multiplica» su concentración en el intersticio medular.

3) Mecanismo de intercambio a contracorriente en los vasos rectos


El intercambio por contracorriente es el proceso por medio del cual los solutos y el agua se intercambian, en
forma pasiva, entre la sangre de los vasos rectos y el líquido intersticial de la médula renal, como consecuencia
del flujo de contracorriente. En la Figura 26.19b (en página 4) se ilustran los vasos rectos, que también tienen
porciones descendentes y ascendentes paralelas entre sí, y con respecto al asa de Henle. Al igual que el líquido
tubular, que fluye en direcciones opuestas en el asa de Henle, la sangre fluye en direcciones contrarias en las
porciones ascendentes y descendentes de los vasos rectos.

Como el flujo de contracorriente entre las zonas ascendente y descendente de los vasos rectos permite el
intercambio de solutos y agua entre la sangre y el líquido intersticial de la médula renal, se considera que los
vasos rectos funcionan como intercambiadores de contracorriente.

La sangre que ingresa en los vasos rectos tiene una osmolaridad de 300 mOsm/L. A medida que fluye a lo largo
de la porción descendente hacia la médula renal, donde el líquido intersticial se concentra cada vez más, los

8
iones de Na+ y Cl– y la urea difunden desde el líquido intersticial hacia la sangre, y el agua difunde desde la
sangre hacia el líquido intersticial. No obstante, una vez que aumenta la osmolaridad, la sangre fluye hacia la
porción ascendente de los vasos rectos. En esta región, la sangre fluye a través de un área donde el líquido
intersticial está cada vez menos concentrado. Como consecuencia, los iones de Na+, Cl– y urea difunden desde
la sangre hacia el líquido intersticial, y el agua regresa a los vasos rectos desde el líquido intersticial. La
osmolaridad de la sangre que abandona los vasos rectos es solo un poco más alta que la osmolaridad de la
sangre que entra en ellos. De este modo, los vasos rectos aportan oxígeno y nutrientes a la médula renal, sin
eliminar o disminuir el gradiente osmótico. Las asas de Henle largas establecen el gradiente osmótico en la
médula renal por multiplicación de contracorriente, pero los vasos rectos mantienen el gradiente osmótico en
la médula renal, por el intercambio de contracorriente.

4) Papel de la hormona antidiurética


Las funciones de la ADH en el riñón son:

 Aumento de la permeabilidad al agua en la última porción del túbulo contorneado distal y a lo largo
del túbulo colector.
En ausencia de ADH, las membranas apicales de las células principales tienen muy poca permeabilidad
al agua. Dentro de las células principales hay pequeñas vesículas que contienen muchas copias de un
canal de agua proteico conocido como acuaporina-2.
 Estimula el cotransportador 1Na+-1K+-2Cl- simporte
 Aumenta la permeabilidad a la urea en los conductos medulares internos.

3- Aclaramiento osmolar
Se define el aclaramiento osmolar, como el flujo de plasma teóricamente depurado de productos
osmóticamente activos por minuto por el riñón. Un sujeto normal tiene un aclaramiento osmolar aproximado
de 1.5 mL/min. De algún modo es igual al flujo urinario hipotético que habría si la orina fuese isotónica con el
plasma. Si el aclaramiento osmótico es mayor que el flujo urinario real, es que la orina es hipertónica respecto
del plasma, mientras que si el aclaramiento osmolar es menor que el flujo de orina real, la orina es hipotónica
respecto del plasma. El aclaramiento del agua libre sería pues la diferencia entre el flujo de orina y el
aclaramiento osmolar.

9
Aclaramiento de agua libre

•Cuando el riñón forma orina diluida (es decir, la osmolaridad de la orina es menor que la del plasma), elimina
una mayor proporción de agua que de solutos, con respecto a las concentraciones existentes en el filtrado
glomerular (agua libre).

• El volumen plasmático total depurado por minuto de este agua en exceso se denomina aclaramiento de agua
libre.

•Se calcula de la diferencia del flujo urinario por minuto menos el aclaramiento osmolar.

•Da una idea de la capacidad de los riñones para cambiar la osmolaridad de los líquidos corporales: Positivo
indica que se está eliminando agua en exceso, o negativo que señala una excreción preferente de solutos.

4- Pruebas funcionales de la capacidad osmótica del riñón


La densidad específica de la orina se expresa generalmente en g/ml y, en los seres humanos, suele estar
comprendida entre 1,002 y 1,028 g/ml, con un aumento de 0,001 por cada 35-40 mOsmol/l de aumento en la
osmolaridad de la orina. Esta relación entre densidad específica y osmolaridad se ve alterada cuando existen
cantidades importantes de moléculas grandes en la orina, como glucosa, medios de radiocontraste utilizados
con fines diagnósticos o algunos antibióticos. En estos casos, las medidas de densidad específica de la orina
pueden sugerir falsamente una orina altamente concentrada, a pesar de que su osmolalidad es normal.

Se dispone de tiras reactivas para medir la densidad específica aproximada de la orina, si bien la mayoría de los
laboratorios realizan la medición con un refractómetro.

Pruebas de concentración y dilución de la orina

• Densidad del ultrafiltrado glomerular: 1.009-1.011.

• Densidad urinaria: 1.002-1.040

• La capacidad de variar la densidad se denomina estenuria.

• Cuando está limitada decimos que hay hipostenuria.

• Si no se requiere realizar trabajo osmótico (igual al filtrado glomerular) isostenuria.

10

También podría gustarte