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Libro Sociosfera

cambios en el medio ambiente

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Revista trimestral publicada

por la Organización de las Naciones Unidas


para la Educación, la Ciencia y la Cultura
con la colaboración de la Comisión Española
de Cooperación con la Unesco,
del Centre Unesco de Catalunya
y Hogar del Libro, S.A.
Vol. XL1, n ú m . 3, 1989
Condiciones de abono
en contraportada interior.

Redactor jefe: AM Kazancigil


Maquetista: Jacques Carrasco
Ilustraciones: Florence Bonjean
Realización: Helena Cots

Corresponsales
Bangkok: Yogesh Atal
Beijing: Li Xuekun
Belgrado: Balsa Spadijer
Berlín: Oscar Vogel
Budapest: György Enyedi
Buenos Aires: Norberto Rodríguez
Bustamante
Canberra: Geoffroy Caldwell
Caracas: Gonzalo Abad-Ortiz
Colonia: Alphons Silbermann
Dakar: T . Ngakoutou
Delhi: André Béteille
Estados Unidos de América: Gene M .
Lyons
Florencia: Francesco Margiotta Broglio
Harare: Chen Chimutengwende
H o n g Kong: Peter Chen
Londres: Alan Marsh
México: Pablo González Casanova
Moscú: Marien Gapotchka
Nigeria: Akinsola Akiwowo
Ottawa: Paul L a m y
Singapur: S. H . Alatas
Tokyo: Hiroshi Ohta
Túnez: A . Bouhdiba
Viena: Christiane Villain-Gandossi

T e m a s de tos próximos números


Conocimiento y Estado

Ilustraciones:
Portada: «Las puertas del paraíso» ( 1793), gravado
de William Blake (1757-1817), poeta, pintor y
pensador visionario inglés, D . R .
A la derecha: «Trash Art», Washington D C ,
E E . U U . Esta forma de arte, que utiliza los
desperdicios y otros objetos desechables, encarna
algunos aspectos de la civilización contemporánea.
L . Psihoyos/Cosmos.
REVISTA INTERNACI CIAS SOCIALES

Setiembre de 1989

Reconciliar la sociosfera
y la biosfera 121

Editorial 315

Ian Burton Dimensiones humanas del cambio ambiental


y Peter Timmerman mundial: estudio de responsabilidades y
oportunidades 317

William C . Clark Ecología h u m a n a y cambios en el medio ambiente


planetario 337
U d o E . Simonis La modernización ecológica de la sociedad
industrial: tres elementos estratégicos 375

Robert U . Ayres Metabolismo industrial y cambio ambiental


mundial. 391

Gilberto C . Gallopin, Empobrecimiento global, desarrollo sostenible


Pablo G u t m a n y medio ambiente: un enfoque conceptual 403
y Héctor Maletta

Edith Brown Weiss Dimensiones jurídicas del cambio ambiental


mundial: problemas de investigación 429
Lennart Sjöberg Comportamientos humanos y cambios en el medio
ambiente planetario: perspectivas psicológicas 445

Leszek Kasprzyk Política científica y tecnológica y cambios en el


medio ambiente planetario 469
C M . Madduma Bandara La sensibilización de las comunidades m á s
vulnerables de los países en desarrollo respecto a
los problemas del medio ambiente 477

Henri M . L o Acción h u m a n a y desertificación del Sahel 487


y Abdoulaye Sene
314

El ámbito de las ciencias sociales

Mattei Dogan C a m p o s híbridos en las ciencias sociales:


y Robert Pahre innovaciones en las intersecciones de las disciplinas 497

M . Menzi, A . Kläy, La evaluación globalizadora: una aportación a las


K . Seeland, U . Stürzinger investigaciones en materia de desarrollo realizadas
y M . Waldvogel en Suiza 513

Anuncio del Premio Stein Rokkan 527

Servicios profesionales

Calendario de reuniones internacionales 529

Libros recibidos 531

Publicaciones recientes de la Unesco 533

Números aparecidos 535


Editorial

La degradación del medio ambiente, que re- frente a las costas bretonas en Francia y el Ex-
sulta de la acción de las sociedades humanas, xon-Valdez, en Alaska) por citar sólo los casos
ha alcanzado tales proporciones que el futuro más conocidos, han puesto en evidencia la in-
de la tierra se ve amenazado. Hay una toma de suficiencia de las políticas ecológicas, que se
conciencia generalizada entre las opiniones ha demostrado aún más claramente ante fenó-
públicas respecto a ello. Por su parte, los in- menos de m u y distinta amplitud: el empobre-
dustriales y los dirigentes políticos anuncian cimiento de la capa de ozono sobre la Antárti-
medidas para resolver los problemas más acu- da, el recalentamiento del clima, provocado
ciantes, c o m o por ejemplo la sustitución a cor- por la acumulación de determinados gases co-
to plazo de productos nocivos para el medio m o el C 0 2 en la atmósfera (el efecto de sierra)
ambiente por sustancias más neutras, y los go- o la destrucción acelerada de los grandes bos-
biernos adoptan instrumentos jurídicos inter- ques tropicales.
nacionales c o m o el Protocolo de Montreal re- Parece haberse alcanzado un consenso m u n -
lativo al empobrecimiento de la capa de dial en el sentido de considerar que puesto que
ozono. Se han convocado cumbres de jefes de el problema planteado por las modificaciones
estado y de gobierno, como la de la Haya, don- del medio ambiente es global, las soluciones
de 24 países firmaron un manifiesto reclaman- también deben ser globales.
do la creación de una Autoridad internacional A este respecto, las instituciones que perte-
en materia de medio ambiente, o como la de necen al sistema de las Naciones Unidas, y or-
Londres, de marzo de 1989, en las cuales se ganizaciones representativas de las comunida-
adoptaron declaraciones que comprometen a des científicas mundiales, por otro lado, han
los estados a actuar para la salvaguardia del sido las primeras en detectar el desafío y en ac-
medio ambiente planetario. Los medios de co- tuar. D e este m o d o , las Naciones Unidas asu-
municación han hecho suyo este tema y a m e - mieron un papel de líder al organizar la confe-
nudo ocupa las páginas de los periódicos. rencia de Estocolmo, mencionada más arriba,
En los años setenta siguiendo el espíritu de y al crear luego el Programa de las Naciones
la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Unidas para el Medio Ambiente ( P N U M A ) .
el medio ambiente humano, que tuvo lugar en Agencias especializadas c o m o la U N E S C O (el
1972 en Estocolmo, muchos países adoptaron programa M A B , H o m b r e y Biosfera, y el pro-
políticas nacionales encaminadas a salvaguar- grama de educación para el medio ambiente),
dar el medio ambiente. A pesar de algunas la O M S o la F A O trabajan desde hace tiempo
realizaciones, estos esfuerzos individuales se en estas cuestiones. Cuando se produjo el acci-
mostraron insuficientes para limitar la dente nuclear de Chernobyl, la Agencia Inter-
degradación del entorno. Varias catástrofes in- nacional de la Energía Atómica (AIEA), de-
dustriales (Bhopal en India), nuclear (Cher- sempeñó un papel particularmente eficaz.
nobyl, en la U R S S ) , o marítimas (los naufra- Actualmente es la Comisión mundial para el
gios de los petroleros gigantes Amoco-Cádiz medio ambiente y el desarrollo (más conocida

RICS 121/Sept. 1989


316 Editorial

c o m o comisión Brundtland, nombre de la pri- rio ( H D G C P ) . Este último se realiza bajo la


mera ministra de Noruega que la presidió), égida de la Federación internacional de los
creada por las Naciones Unidas, la que ha con- institutos de altos estudios (IFIAS), el Consejo
tribuido mayormente a relanzar el debate, so- internacional de ciencias sociales (CICS) y la
bre todo en torno a la problemática del desa- Universidad de las Naciones Unidas ( U N U ) ,
rrollo sostenido. Está previsto que en 1992 las (para más detalles sobre estos programas véase
Naciones Unidas organicen una conferencia el artículo de Burton y T i m m e r m a n ) .
intergubernamental sobre este tema. El proble- Al margen de su importancia intrínseca -la
m a radica en transformar el antagonismo exis- mayor parte de los cambios en el medio a m -
tente entre economía y ecología (la primera se biente son originados por la acción de los
alimenta de la explotación destructiva de la se- hombres -el H D G C P tiene un significado par-
gunda) en una complementariedad, sin que ticular para las ciencias sociales: es probable-
por ello se interrumpa el desarrollo económi- mente la primera vez que, en ciencias sociales,
co. Esta perspectiva es la que ha inspirado el se establece un programa de investigación in-
título que hemos dado al presente ejemplar de ternacional interdisciplinario de tal enverga-
la RICS: «Reconciliar la sociosfera y la biosfe- dura.
ra». L a especie h u m a n a y el planeta Tierra Los artículos publicados en este número
juntos constituyen un sistema, pero actual- provienen del coloquio internacional de T ó -
mente se encuentran en una situación de equi- quio (19-22 de setiembre de 1988), el cual fue
librio inestable, lo cual compromete el futuro la más importante de una serie de reuniones
del planeta. Es urgente analizar las causas y organizadas en el marco de la preparación del
encontrar soluciones. H D G C P . Agradecemos al Comité director del
Este es precisamente el cometido de los H D G C P , formado por Ian Burton (IFIAS),
científicos: mirar de comprender las causas y Roland Fuchs ( U N U ) y Luis Ramallo (CICS)
anticipar las consecuencias probables de los el habernos permitido escoger, entre las c o m u -
cambios del medio ambiente planetario. Se nicaciones presentadas en Tóquio, los textos
trata, sobretodo, de elucidar la contribución que ofrecemos. Lamentamos que la falta de es-
atribuible a los procesos naturales y la de la ac- pacio nos haya impedido publicar otras c o m u -
ción de las sociedades humanas en estos cam- nicaciones de gran calidad.
bios. Actualmente, están en marcha dos pro- La RICS dedicó en el pasado, varios n ú m e -
gramas mundiales de investigación. El ros a cuestiones relativas al medio ambiente,
primero, que hace referencia a las ciencias na- principalmente «Maîtriser l'environnement de
turales y biológicas, es el Programa internacio- l'homme» (XXII, 4, 1970), «Viviendas h u m a -
nal sobre la geosfera y la biosfera (IGBP), lan- nas: de la tradición al modernismo» ( X X X , 3,
zado por el Consejo internacional de las 1978); «El hombre en los ecosistemas» (93,
uniones científicas (CIUS). El segundo, que se 1982) y «Environmental Awareness» (109,
sitúa en la perspectiva de las ciencias sociales, 1986).
es el Programa sobre las dimensiones sociales
de los cambios en el medio ambiente planeta- A. K.
Dimensiones humanas
del cambio ambiental mundial:
estudio de responsabilidades
y oportunidades

Ian Burton y Peter Timmerman

Idea de un programa de las nidades y estudiar los modos de aprovecharlas.


dimensiones humanas del cambio El H D G C P se emprendió en junio de 1987
gracias al extraordinario «consenso urgente»
mundial alcanzado entre diversos individuos y organi-
zaciones, y se está articulando mediante un
El hombre ha modificado el medio ambiente proceso consultivo mundial que comprende ta-
durante miles de años, y en el último siglo esta lleres y simposios, entre ellos un reciente sim-
modificación ha aumentado en proporción e posio internacional celebrado en Tokio del 19
importancia. U n nuevo dato de gran interés es al 22 de septiembre de 1988 bajo el patrocinio
que esas modificaciones están empezando a te- de la Federación Internacional de Institutos de
ner consecuencias signifi- Altos Estudios (IFIAS), la
cativas a escala mundial y, lan Burton es geógrafo, es director de la
Universidad de las Nacio-
si continúan, podrían ser Federación Internacional de Institutos nes Unidas ( U N U ) y el
incompatibles con un desa- de altos estudios (IFIAS), 39, Spadina Consejo Internacional de
Road, Toronto, Ontario M 5 R 259, C a -
rrollo económico mundial nadá. Es coordinador del Comité direc-
Ciencias Sociales (ISSC).
sostenido, así c o m o con la tor del programa sobre «Las dimensio- ( H D G C P 1987, 1988,
habitabilidad a largo plazo nes sociales de los cambios del medio 1989.)
del planeta. La manera en ambiente planetario» ( H D G C P ) . El
presente artículo ha sido preparado jun- Los problemas y desa-
que la humanidad respon- to con Peter T i m m e r m a n , investigador fíos a los que se propone
da a esta nueva dimensión del IFIAS, y se presenta igualmente en hacer frente el H D G C P son
del cambio mundial tendrá nombre de dos miembros m á s del C o -
mité director del H D G C P : Roland
objeto actualmente de un
consecuencias de largo al- Fuchs (Universidad de las Naciones intenso debate, investiga-
cance para la capacidad de Unidas), y Lluís Ramallo (Consejo In- ciones y actividades inicia-
la Tierra de albergar la vida ternacional de las Ciencias Sociales).
les de planificación por
y sustentar las poblaciones parte de una amplia varie-
futuras. dad de organizaciones y
El Programa de las Dimensiones Humanas científicos interesados. N o entra dentro de las
del Cambio Mundial ( H D G C P ) es un progra- intenciones del programa conceder o negar su
m a de investigación de las ciencias sociales el aprobación en forma alguna a estas activida-
cual a lo largo del próximo decenio des, por lo menos hasta el m o m e n t o en que sus
(1990-2000) tratará de promover la compren- proponentes pidan su inclusión en el esquema
sión de las causas humanas del cambio ambien- evolutivo del H D G C P . Se prevé que el Progra-
tal mundial y formular las respuestas adecua- m a intervendrá de manera destacada en la pre-
das de cara a un futuro deseable. Los graves paración del plan de investigación relativo a las
peligros derivados de este cambio también lle- dimensiones humanas del cambio ambiental
van consigo oportunidades para establecer un mundial y que estimulará y ayudará a otras ac-
recorrido que permita un futuro sólido. U n a fi- tividades de investigación que contribuyan a
nalidad del H D G C P es identificar estas oportu- sus objetivos. Se prevé también que este pro-

R I C S 121/Sept. 1989
318 Ian Burton y Peter Timmerman

grama internacional contribuya a la creación cronológica h u m a n a , era posible evitar o apla-


de u n lenguaje c o m ú n de conceptos y términos, zar la asunción de responsabilidades. Los pro-
sentando así las bases para la acción c o m ú n , así
blemas creados por los impactos h u m a n o s so-
c o m o a promover el entendimiento de las res- bre el medio ambiente podían desplazarse, y a
ponsabilidades y las oportunidades. E n el pre- m e n u d o lo fueron, a una instancia inferior o
sente artículo se exponen los elementos, las superior, o al otro lado de la frontera. L a res-
ideas actuales, las estructuras propuestas y al- ponsabilidad se aplazó también hasta m á s tar-
gunas de las cuestiones m á s importantes que de, para que recayera en las generaciones futu-
abordará un programa de tan gran magnitud y ras. O se procedió a desplazar a los seres h u m a -
alcance. nos. C o n la aparición de los problemas
ambientales mundiales que abarcan procesos
planetarios de la geosfera y la biosfera, ya n o es
Cambio mundial y responsabilidad práctico ni ético esperar para formular respues-
tas prudentes. Lo seres humanos no pueden se-
Las interacciones humanas habituales con el guir confiando en la emigración c o m o último
medio ambiente están entrando en una nueva recurso para evitar muchos problemas, aunque
fase, que exige una respuesta excepcional. La los «refugiados ambientales» son cada vez m á s
frase «dimensiones humanas del cambio m u n - frecuentes. La elevación de la temperatura, el
dial» no es m á s que u n m o d o conciso de decir agotamiento de la capa de ozono, las lluvias
que la escala y el carácter de las actividades hu- acidas y otros fenómenos similares afectan a
manas están teniendo actualmente un impacto todas las poblaciones y naciones, directa o indi-
apreciable en los sistemas físicos totales de la rectamente, a través de la biosfera y de los pro-
geosfera y la biosfera. Se trata de una nueva cesos económicos.
dimensión de la experiencia h u m a n a . C o m o muchos de estos problemas ambien-
T o d a la multiplicidad de problemas a m - tales están vinculados también al desarrollo
bientales -el posible aumento de la temperatu- económico y a la tecnología necesaria para el
ra mundial, la desforestación tropical, la pérdi- crecimiento económico nacional y la prosperi-
da de la diversidad de especies, el aumento de dad, no es posible ya eludir la cuestión de la
los peligros naturales debido a la mala gestión equidad entre los pueblos y las naciones, ahora
de los recursos, etc., etc.,- es hoy día familiar y en el futuro. La capacidad de asumir y ejecer
gracias a la atención de los medios de comuni- la responsabilidad depende tanto de los recur-
cación mundiales. C o m o estos problemas apa- sos morales c o m o de los recursos físicos. E n la
recen a m e n u d o repentinamente, sin un con- actualidad, éstos están poniendo en peligro a
texto en el que puedan evaluarse y entenderse, aquéllos. Existe desde luego una amenaza, no
la respuesta social y política puede ser confusa sólo para el medio ambiente sino para la seguri-
y aleatoria. Es difícil decidir si son los síntomas dad internacional. Y a no es posible limitar ex-
preliminares de un colapso mundial inevitable clusivamente estas cuestiones ambientales a los
(como algunos parecen indicar), o problemas ministros encargados del medio ambiente. Su
que pueden resolverse con un trabajo m á s efi- importancia va en aumento también en los m i -
caz y con una tecnología y una gestión mejores nisterios de hacienda, desarrollo económico y
(como otros indican también), o con cualquier comercio, e incluso en las negociaciones acerca
otra alternativa. E n la actualidad no existe nin- del desarme y la paz y la seguridad internacio-
gún consenso científico o social acerca del al- nales.
cance y significado de los problemas mundia- Las modificaciones atmosféricas sólo son el
les; pero lo que es quizá m á s importante, tam- ejemplo actual m á s espectacular del cambio
poco no hay ningún contexto verdaderamente mundial. U n a verdad angustiosa es que «la hu-
mundial en el que pensar sobre estos problemas manidad lleva a cabo un experimento involun-
y m e n o s aún, empezar a resolverlos. Esta es tario, no controlado, que se extiende a todo el
una de las motivaciones principales del m u n d o , cuyas consecuencias últimas sólo se ve-
HDGCP. rían superadas en gravedad por una guerra nu-
Mientras las consecuencias del cambio a m - clear mundial. L a atmósfera de la tierra está
biental estaban limitadas en el espacio y los siendo modificada a un ritmo sin precedentes
cambios procedían con lentitud en una escala por los contaminantes derivados de las activi-
Dimensiones humanas del cambio ambiental mundial: estudio de responsabilidades y oportunidades 319

NIMBUS-7 : TOMS OZONE

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4£Ç

DAY:248 SEP S, 1987


Imagen de ordenador, tomada por satélite, que muestra el empobrecimiento de la capa de ozono sobre
el Antartico. P. Vauthey/Sygma.

dades h u m a n a s , el empleo ineficiente y despen- producción ejercen u n a tremenda presión so-


dioso de los combustibles fósiles y los efectos bre los recursos energéticos y minerales y son
del rápido crecimiento demográfico en m u c h a s u n importante factor causal de la contamina-
regiones. Estos cambios representan u n a i m - ción y el deterioro ambiental» (Comisión M u n -
portante amenaza para la seguridad internacio- dial sobre el M e d i o Ambiente y el Desarrollo,
nal y tienen ya consecuencias nocivas en m u - 1987).
chas partes del planeta» (Canadá, Atmospheric El reconocimiento de estas circunstancias
Environment Service, 1988). ha conducido a frecuentes llamamientos en fa-
L a modificación ambiental mundial está vor de u n a nueva «ética ambiental» o, m á s re-
claramente vinculada al desarrollo. L o que n o cientemente, a u n a «coalición de la razón» (At-
se reconoce con tanta frecuencia es que la capa- mospheric Environment Service, 1988), inclui-
cidad de respuesta está también vinculada a la da «una rápida reducción de las desigualdades
carrera de armamentos y los gastos militares. Norte-Sur y de las tensiones Este-Oeste, si que-
E n el informe Brundtland, titulado «Nuestro remos conseguir la comprensión y los acuerdos
futuro c o m ú n » , se indica claramente: «Las fá- necesarios para garantizar u n futuro viable al
bricas de armamentos, el transporte de estos ar- planeta Tierra y sus habitantes». L a respuesta
m a m e n t o s y la extracción de minerales para su al cambio mundial de u n país que actúe aisla-
320 Ian Burton y Peter Timmerman

damente, ni siquiera la de algunas de las nacio- Montreal sobre el agotamiento del ozono at-
nes m á s poderosas actuando en concierto, no mosférico, ratificado en 1982. Es cierto tam-
bastará. Es toda la comunidad mundial la que bién desde luego que el ámbito del contrato
debe intervenir. El bienestar c o m ú n y la solida- mundial ha de ampliarse de manera considera-
ridad moral de la humanidad están en juego, ble, jurídicamente a través de tratados y proto-
por lo que es razonable suponer que las nacio- colos negociados y civilmente mediante el cre-
nes que puedan asumir los costos deben ayudar cimiento de la preocupación internacional y la
a las que no lo puedan tanto. comprensión c o m ú n . La solidaridad moral de
la humanidad ha de seguir progresando. T o d o
esto exige la labor de estudiosos y de responsa-
Un nuevo contrato mundial bles. H a y que identificar y elaborar con cierto
detalle lo que se entiende por contrato m u n -
Al entrar en una era de cambio mundial, debe dial. Su significado tiene que expresarse en tér-
establecerse una nueva relación entre la socie- minos que puedan entenderse ampliamente,
dad h u m a n a y el medio ambiente que sea sus- apreciarse y adoptarse.
tentable desde el punto de vista moral, econó- Estas reflexiones nos retrotraen a la finali-
mico y ecológico. C o m o se ha indicado ya, para dad principal del programa sobre las dimensio-
esta nueva relación harán falta «una nueva éti- nes humanas. L a ciencia internacional es u n o
ca ambiental» y una «coalición de la razón». de los campos en los que la colaboración y el
En último término, la nueva relación tendrá entendimiento mutuo han progresado más en
que negociarse, por lo menos en parte, y some- los últimos 100 años. Bien sea porque se supo-
terse a una serie de acuerdos explícitos e implí- nía que la ciencia era de por sí neutral o bien
citos. Hace falta un nuevo contrato social m u n - porque el interés propio exigía m a n c o m u n a r
dial. esfuerzos, o quizá por razones m á s nobles, la
Este acuerdo mundial no ha de ser solamen- cooperación científica mundial es un hecho in-
te un contrato de los gobiernos que se ocupe de negable en muchos campos, c o m o también
la relación entre gobierno y pueblo, sino tam- simbolizó el A ñ o Geofísico Internacional
bién un contrato de sociedad. El contrato so- (1956-1957). C o n el H D G C P se trata de e m u -
cial, en la tradición de Locke, Rousseau y H u - lar, en el terreno de las ciencias sociales, algu-
m e , fue más un método de evaluación y análisis nas de las empresas de cooperación en gran es-
de la sociedad que un documento histórico ver- cala que han caracterizado las iniciativas en el
dadero (Barker, 1947); pero quizás hayamos c a m p o de las ciencias físicas (Abu-Laban y R u -
llegado a un punto en que hace falta una articu- le, 1988). Se pretende preparar un programa in-
lación, aunque sólo sea porque podríamos estar ternacional de investigación que promueva la
(con la guerra nuclear o un desastre ecológico) a capacidad y proporcione a la comunidad inter-
punto de romper lo que otro teórico de los con- nacional de investigadores en ciencias sociales
tratos sociales, E d m u n d Burke, veía c o m o nues- la oportunidad de considerar sus actividades
tro contrato indisoluble y orgánico con todas las en un contexto mundial y cooperativo.
generaciones, pasadas, presentes y futuras. E n septiembre de 1988, en el simposio de
E n efecto, nuestra sociedad mundial emer- Tokio sobre las dimensiones del cambio m u n -
gente está desarrollando ya un sentido del contra- dial se indicaron los siguientes objetivos gene-
to mundial, o más bien de muchos contratos, rales del H D G C P :
dentro de las normas de conducta comúnmente - mejorar la comprensión científica y au-
convenidas y entendidas en una sociedad m u n - mentar la conciencia de la compleja dinámica
dial y, en lo que se refiere a los gobiernos, en un que regula la interacción h u m a n a con el siste-
sistema mundial de naciones-estado. Este es el m a total de la Tierra;
origen de los incontables llamamientos a «pen- - intensificar los esfuerzos de estudio, explo-
sar a nivel mundial y actuar a nivel local». Ello ración y previsión de los cambios sociales que
también es origen de publicaciones cada vez afectan al entorno mundial;
más abundantes sobre la ética mundial (Rol- - identificar amplias estrategias sociales pa-
ston, 1988), y asimismo objeto de unos pocos ra prevenir o mitigar los efectos indeseables del
acuerdos jurídicos internacionales vacilantes y cambio mundial, o adaptarse a cambios que ya
de difícil consecución, c o m o el protocolo de sean inevitables;
Dimensiones humanas del cambio ambiental mundial: estudio de responsabilidades y oportunidades 321

Ecologistas irresponsables: detritos abandonados por manifestantes anti-nucleares, que protestaban


contra la central nuclear de Bugey, Aisne, Francia. P. Biouzard.

- analizar las opciones políticas para hacer e) proponer procedimientos y técnicas que
frente al cambio ambiental mundial y p r o m o - contribuyan a concretar en políticas pertinen-
ver el objetivo de un desarrollo sostenido. tes los descubrimientos de la investigación;
C o n miras a alcanzar estos objetivos, el pro- j) promover los esfuerzos educativos dedica-
g r a m a de investigación emprenderá varias acti- dos a las actividades h u m a n a s que tienen u n a
vidades: influencia considerable en el entorno mundial.
a) promover la organización de u n a red de Estos enunciados p u e d e n ser útiles para
científicos y otras personas interesadas, y pro- contribuir a crear u n sentido de dirección co-
curará que dicha red, en colaboración con otras m ú n . Sin embargo, los amplios objetivos pro-
iniciativas pertinentes de investigación, se de- gramáticos, c o m o las profecías de consecuen-
dique a la investigación de la dinámica de las cias catastróficas, son de por sí de poca utilidad
interacciones h u m a n a s con el ecosistema m u n - si n o v a n a c o m p a ñ a d o s de prescripciones de
dial; acción creíbles y prácticas. L a gente reconocerá
b) realizar proyectos de investigación básica m á s probablemente la gravedad de u n a a m e n a -
seleccionados, en relación directa con las finali- za cuando crea que puede hacer algo respecto
dades del programa; de ella, y lo propio cabe decir de las ventajas de
c) desarrollar sistemas y metodologías ade- u n programa de investigación si están expues-
cuadas de información q u e permitan la ejecu- tas en términos concretos y prácticos q u e pue-
ción d e u n programa d e investigación de estas da entender. La tarea principal del simposio de
proporciones; Tokio consistió en especificar algunas acciones
d) explorar las tradiciones y marcos éticos, prioritarias que permitirían llevar adelante el
culturales y jurídicos q u e respalden y configu- Programa en su fase de preparación. N o es po-
ren los aspectos h u m a n o s del cambio mundial; sible proponer u n orden del día adecuado de
322 Ian Burton y Peter Timmerman

investigación en u n vacío intelectual o institu- Todas estas cuestiones pueden abordarse en


cional. También hacen falta más ideas sobre la el marco de la «ciencia normal» (Kuhn, 1970).
orientación conceptual de los programas de in- A medida que avanza el debate sobre el cambio
vestigación, los apremiantes problemas que de- mundial, se va haciendo más evidente la nece-
ben abordarse y el tipo de contexto organizati- sidad de una comprensión m á s profunda, de
vo que podría estructurarse. Hay que reconocer nuevos enfoques conceptuales y de una amplia-
que las disposiciones institucionales, las nece- ción de las ciencias sociales y humanas. Será
sidades y prioridades de la investigación y las m á s fácil liberarse de las estrechas opiniones
ideas conceptuales, así como la naturaleza de nacionales, sectoriales o disciplinarias si existe
los propios problemas ambientales mundiales, un nuevo m o d o de pensar conceptualmente
irán cambiando y reinterpretándose a medida acerca del cambio mundial.
que aumenten los conocimientos, y también a D e hecho está apareciendo un nuevo para-
medida que participen en la empresa una m a - digma, citado en anteriores reuniones del Pro-
yor variedad de estudiosos y organizaciones. grama como «análisis de sistemas complejos».
Este nuevo paradigma es de carácter evolutivo,
no independiente del tiempo. Se inspira en
Orientaciones conceptuales principios m á s orgánicos que mecánicos. Se ba-
sa, por lo menos en parte, en las nuevas mate-
Del examen precedente se infieren algunas ca- máticas del caos (Gleick, 1987) y presenta una
racterísticas generales de la orientación con- estrecha afinidad con los conceptos de los siste-
ceptual del H D G C P : el punto de vista es m u n - m a s autoorganizados y las estructuras disipa-
dial; los problemas no pueden definirse fácil- doras descritas en termodinámica por Ilya Pri-
mente de m o d o coherente con las disciplinas gogine y sus colegas (Prigogine, 1980; Prigogine
habituales o los campos académicos; el marco y Stengers, 1984).
cronológico abarca un mayor espacio pasado y Este nuevo paradigma -llamémosle la evo-
futuro que en la mayor parte del pensamiento lución de los «sistemas complejos» ( U N U ,
social contemporáneo. 1985)- se centra en el desequilibrio, la inestabi-
Cuando se plantean las dimensiones h u m a - lidad y los procesos no lineales. Proporciona
nas del cambio mundial deben considerarse medios de pensar acerca de situaciones en las
tres elementos: en primer lugar, las causas del que una pequeñafluctuaciónen u n punto pue-
cambio, especialmente las causas humanas y la de tener consecuencias de vasto alcance en
cuidadosa diferenciación de las perturbaciones otros puntos ulteriores, y puede proporcionar
antropogénicas y las tendencias y fluctuaciones medios para manejar esas situaciones. T a m -
naturales; en segundo lugar, las consecuencias bién muestra c ó m o en modelos fisicoquímicos
del cambio, tanto a través de otros componen- sencillos, sistemas en condiciones m u y alejadas
tes de la geosfera/biosfera c o m o directamente, del equilibrio se reestructuran a veces especta-
para los sistemas de uso h u m a n o ; y en tercer cularmente.
lugar, la gestión del cambio mundial. Todo este vocabulario sirve para el examen
Las actividades de gestión pueden dividirse a del cambio mundial. Nuestro sistema de «So-
su vez en tres categorías principales: prevención ciedad humana en el planeta Tierra» está evo-
del cambio, adaptación al cambio y rehabilita- lucionando rápidamente. N o es posible contro-
ción o restablecimiento de sistemas cuando se es- larlo tratando de volver a algún punto de equi-
tán registrando cambios de carácter deletéreo pa- librio previo. Estamos involucrados en pro-
ra la sociedad humana. Así, por ejemplo, pueden cesos no lineales y no sabemos si incrementos o
reducirse las emanaciones de gases que originan disminuciones de poca intensidad, por escasa-
el efecto invernadero; las sociedades humanas mente importantes que nos parezcan ahora,
pueden anticiparse al aumento de la temperatura pueden tener grandes consecuencias a medida
mundial y preparar respuestas adecuadas y, por que evoluciona la situación, aunque los niveles
lo menos en teoría, cabe adoptar medidas para actuales de comprensión no siempre permiten
rehabilitar la atmósfera aumentando la cantidad distinguir entre lo importante y lo trivial. Las
de carbono almacenada en la biomasa, por ejem- actuales observaciones del cambio atmosférico
plo mediante programas de repoblación forestal confirman que nos encontramos desde luego en
(Marland, 1988). una situación m u y distante del equilibrio. El
Dimensiones humanas del cambio ambiental mundial: estudio de responsabilidades y oportunidades 323

U n a catástrofe ecológica reciente: el naufragio del petrolero Exxon-Valdez, el 24 de marzo de 1989, que
contaminó Alaska. G. Orth/Sipa-Press.

resultado probable, y quizás inevitable, es un tercambios entre las disciplinas, así c o m o la co-
importante cambio estructural. E n esas condi- municación y el entendimiento internacionales
ciones, puede decirse que el sistema h u m a n o / entre las diversas ciencias sociales.
planetario se encuentra en una encrucijada, un Se han escrito importantes trabajos, de uti-
punto en el que quizá nos veamos encerrados lidad para los estudiantes del cambio mundial,
en un cambio irrevocable que nadie ha elegido sobre los conceptos de vulnerabilidad y resis-
conscientemente (Arthur, 1988). Necesitamos tencia. Estos términos representan u n intento
urgentemente, incluso desesperadamente, eva- de conectar los aspectos cualitativos y cuantita-
luar estos tipos de ideas c o m o posibles claves tivos de los sistemas centrándose en estos ele-
de una acción prudente y concertada. mentos sistémicos (o características de todo el
C o m o es natural, las ciencias sociales y hu- sistema) cuya alteración afecta al resultado
manas no se prestan necesariamente al trata- ( T i m m e r m a n , 1981). Estas ideas encierran
miento matemático. Sin embargo, tenemos la grandes posibilidades para el análisis de los
fortuna de que en un m o m e n t o en que los cien- problemas de la gestión ambiental a escala
tíficos naturales y sociales empiezan a centrar mundial. L a identificación de sectores y regio-
su atención en los cambios del sistema m u n - nes especialmente vulnerables es claramente
dial, está apareciendo u n nuevo m o d o de pen- importante para el futuro h u m a n o , c o m o lo es
sar acerca de la evolución de los sistemas c o m - también el desarrollo de la capacidad de pro-
plejos y los elementos de una nueva metodolo- mover la resistencia en los sistemas de uso hu-
gía* (Danzin, 1985; T i m m e r m a n , 1986). N o mano.
sugerimos que el programa haya de poner toda Estrechamente vinculada con los conceptos
la carne en ese asador conceptual. L o que se de vulnerabilidad y resistencia, está la noción
necesita es descubrir el medio de alentar los in- de riesgo. E n los últimos 20 años la metodolo-
324 Ian Burton y Peter Timmerman

gía de evaluación del riesgo ha progresado m u - buir efectivamente a la comprensión y gestión


cho, sobre todo en relación con la contamina- del cambio mundial- se ha preguntado si la co-
ción tóxica y los sistemas tecnológicos. La apli- munidad internacional de estudiosos, científi-
cación de conceptos y métodos de evaluación cos y humanistas está plenamente preparada
del riesgo es un medio integral de considerar para llevar a cabo esa tarea. M i opinión es cla-
los cambios mundiales. Además, la difusión de ra: no estamos plenamente preparados, y esto
los sistemas tecnológicos a regiones con escasos es parte del problema. Incluso si estuviéramos
precedentes técnicos exige una expansión si- mejor dispuestos desde el punto de vista inte-
multánea de las técnicas de evaluación del ries- lectual y de organización, el m u n d o quizá no
go para evitar que se reproduzca en el futuro la podría hacer frente a una perspectiva tan ate-
tragedia de Bhopal (Burton, 1988)**. morizadora.
Desde hace tiempo se reconoce la impor- Por otra parte, disponemos de un rico patri-
tancia capital de la ciencia y la tecnología c o m o monio conceptual e intelectual, y c o m o ya he-
intermediarias en las relaciones entre las pobla- m o s mencionado existen nuevos enfoques apa-
ciones humanas y los recursos naturales. Ac- sionantes y prometedores. Asimismo, podemos
tualmente se está desarrollando una visión más confiar en que nos será posible seleccionar
amplia de la sociedad industrial en la que su nuestras opciones de organización. Quizás ha-
estructura o metabolismo global puede hacerse, ga falta un período de gestación. N o parece ha-
hasta cierto punto, más o menos compatible ber motivo alguno para que no emprendamos
ambientalmente. Es un hecho reconocido que algunas investigaciones al m i s m o tiempo que
los nuevos modelos de crecimiento económico, los preparativos necesarios. Tenemos ante nos-
basados más en la información, en los soportes otros una gran oportunidad y una gran respon-
lógicos y en la industria orientada hacia los co- sabilidad. Para llegar a un nuevo contrato glo-
nocimientos que, respectivamente, en las mer- bal se requiere conocimientos y comprensión,
cancías, los soportes físicos y la industria orien- una ética mundial y una coalición de la razón.
tada hacia los materiales, pueden ser m u c h o El objetivo consiste en encontrar la vía hacia
m e n o s nocivos para el medio ambiente. La un desarrollo económica y ecológicamente sos-
reestructuración industrial se está convirtiendo tenible.
en un medio importante de reflexión acerca del C o m o se propone en el informe Brundt-
cambio mundial (Ayres y Kneese, 1988). Este land, el objetivo del desarrollo sostenible es
breve examen de las orientaciones conceptua- ambicioso y carece de especificidad. El informe
les derivadas de las consultas del H D G C P tiene no llega a formular recomendaciones concre-
por objeto conducir a la exploración de ideas tas, sino que se limita a declarar que hará falta
que pueden desarrollarse dentro del Programa. un movimiento de las poblaciones de todo el
En cuanto a los dispositivos de organiza- m u n d o para que los gobiernos se decidan a ac-
ción, en un programa internacional de investi- tuar. Los gobiernos tomarán la dirección del
gación pueden considerarse varios. D a d o el ca- movimiento si éste cuenta con el apoyo de vas-
rácter específico de las ciencias sociales, la es- tas poblaciones y la demanda es suficientemen-
tructura de organización de las ciencias te intensa. Las organizaciones no gubernamen-
naturales no puede simplemente volverse a tales y los grupos de interés público ya están
aplicar en este contexto. respondiendo vigorosamente. Es de esperar
Robert Auger, del Centro Internacional de que estas entidades impulsen a los gobiernos
Investigaciones sobre el Desarrollo (CIID) ha hacia la acción en pro del cambio mundial. Es
hecho varias sugestiones sobre la estructura or- de esperar también que estas organizaciones, y
ganizativa (véase el Apéndice). E n el simposio otras, traten de educar e informar al público, a
de Tokio ( H D G C P , 1989) el Grupo de Trabajo m e n u d o con un fervor y una convicción de la
9 expuso una opinión algo distinta. que carecen los estudiosos y los investigadores.
El papel adecuado de la comunidad de intelec-
tuales e investigadores universitarios de las
Una oportunidad tentadora ciencias sociales consiste en crear los conoci-
mientos y la comprensión que puedan utilizar
D a d a la magnitud de la tarea propuesta -crear los grupos de interés público, las organizacio-
un programa internacional que pueda contri- nes no gubernamentales y los gobiernos. Existe
Dimensiones humanas del cambio ambiental mundial: estudio de responsabilidades y oportunidades 325

también una función de dirección intelectual y josa desde el punto de vista tanto ambiental co-
moral. Para llegar a un nuevo contrato mundial m o del desarrollo. Gracias en gran parte al in-
harán falta considerables capacidades de direc- forme Brundtland, ahora se considera que los
ción intelectual y persuasión moral. dos objetivos -la protección ambiental y el de-
La conciencia pública y gubernamental de sarrollo económico- son m á s complementarios
los problemas del cambio mundial está alcan- que antitéticos.
zando un punto en que se reconoce la necesi- La comunidad internacional de especialis-
dad de acción, y también la necesidad de cono- tas en ciencias sociales debe aprovechar la
cimientos sobre los que basar la acción. E n - oportunidad que se le ofrece, no sólo desde el
tramos en un período de aguda conciencia a m - punto de vista egoísta, basado en los propios
biental, comparable al período 1968-1972. Este intereses, sino porque tiene la responsabilidad
juicio mío se basa en pruebas científicas del absoluta de hacerlo. Es evidente que en el curso
cambio mundial, ampliamente documentadas. de este proceso se pondrán en tela de juicio
Estoy también convencido de que varios acon- nuestros conocimientos científicos, pero final-
tecimientos recientes presagian nuevos tiem- mente saldrán reforzados.
pos. E n pocas palabras, entre estos aconteci-
mientos figuran la publicación de Nuestro Fu-
turo Común, el Informe de la C o m i s i ó n El ejemplo
Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desa- del Programa Internacional
rrollo (1987), las recientes reformas del Banco de la Geosfera-Biosfera
Mundial, que dan mucha mayor preeminencia
a los intereses ambientales, el desarrollo de una N o cabe duda de que sin la inspiración que pro-
nueva reflexión sobre la economía evolucionis- porcionó el Programa Internacional de la
ta y a largo plazo, la aparición de un nuevo pa- Geosfera-Biosfera realizado por el C I U C no
radigma evolutivo de las ciencias naturales y habría sido posible progresar hacia la creación
sociales, la firma del Protocolo de Montreal de de un programa internacional de ciencias so-
1987 sobre el ozono y, finalmente pero no m e - ciales en relación con el cambio mundial. Las
nos importante, el lanzamiento del Programa ciencias sociales tienen una deuda de gratitud
Internacional de la Geosfera/Biosfera (IGBP) hacia la comunidad de las ciencias naturales ar-
por parte del Consejo Internacional de Unio- ticulada en torno al C I U C por haber identifica-
nes Científicas (CIUC). do tan claramente la necesidad de un nuevo
En conjunto, estos acontecimientos domi- planteamiento de cara a los principales cam-
narán los debates de la Conferencia Interguber- bios ambientales mundiales que se evidencian
namental sobre el Desarrollo Sostenible que se actualmente, y que se evidenciarán aún mucho
celebrará en 1992, veinte años después de la m á s en los próximos decenios (en relación con
Conferencia de Estocolmo donde, en 1972, la las actuales propuestas del P I G B , véase el In-
principal preocupación fue la contaminación a forme n ú m . 4, 1988).
escala local y regional. E n 1992 el problema ¿Por qué en esta esfera mandan las ciencias
principal será el cambio mundial y la posibili- naturales, cuando los problemas del cambio
dad de mantenerlo. E n 1972 la contaminación mundial dependen tanto de la acción humana?
se veía en gran parte c o m o un problema de los ¿ N o cabría esperar acaso que las ciencias hu-
países industriales. E n 1992 el problema del manas se pusieran a la vanguardia,fijaranel
cambio mundial se verá c o m o un problema programa y determinaran las prioridades? Por
mundial que afecta a todas las naciones y pue- convincente que sea la lógica de esta esperanza
blos, y que está íntimamente vinculado con las para los especialistas en ciencias sociales, todos
cuestiones de desarrollo y la carrera de arma- sabemos por experiencia que eso raramente su-
mentos. En 1972 persistía la fuerte tendencia a cede. A un nivel superficial ello podría expli-
pensar que la protección ambiental limitaba el carse por la relativa debilidad de las ciencias
crecimiento económico y el desarrollo. Des- sociales nacionales e internacionales, en com-
pués de la experiencia de los años setenta y paración con las ciencias naturales. U n a obser-
ochenta, ahora se piensa sobre todo que una vación de este tipo contribuye poco a nuestra
estrategia de desarrollo soportable desde el comprensión, salvo que vaya acompañada por
punto de vista ecológico y económico es venta- un reconocimiento de las profundas diferen-
326 Ian Burton y Peter Timmerman

cias existentes entre las ciencias naturales y• las re reconocimiento creciente de la necesidad de traba-
ciencias sociales o h u m a n a s . E n las primerass se ja jar en cooperación en pro del cambio mundial,
observa u n a c u e r d o general sobre el m é t oodo do D D e resultas de esta reunión, se creó un Comité
científico, lo q u e se entiende p o r datos adecúa- :ua- D Directivo provisional constituido por la Universi-
:bas de
d o s , las m o d a l i d a d e s d e análisis y las pruebas dad de las Naciones Unidas, el Consejo Interna-
e n favor o e n contra d e las hipótesis y las teorías rías cii cional de Ciencias Sociales y la Federación Inter-
(Winch, 1958 y Thomas, 1979). N o existe: un un m nacional de Institutos de Altos Estudios, con una
consenso internacional de este tipo en lo q queu e pepequeña secretaríafinanciadapor esta útima e ins-
se refiere a las ciencias sociales. Las conflictivas ivas ta talada en su sede. El Comité Directivo ha trabaja-
cuestiones del m é t o d o científico y la teoría nos de do de manera armoniosa, eficaz y productiva. L a
introducen rápidamente en cuestiones de valor alor ca capacidad de organizaciones tan diferentes de co-
y d e juicio q u e varían m u c h o según los antece- ece- la laborar con tanta armonía en lugares tan separa-
dentes culturales, ideológicos, económicos, etc. de dos entre sí c o m o Tokio, París y Toronto, con sus
Es m á s , el estudio d e estas variaciones es de por por de defectos y sus virtudes, permite esperar un futuro
sí u n a importante preocupación de m u c h o s espe- sa spe- satisfactorio para nuestros esfuerzos. El Comité
cialistas en ciencias sociales (Barnes, 1974). DDirectivo organizó y patrocinó el simposio de T o -
Contra nuestro franco reconocimiento de le la ki kio, y tenemos una deuda especial de gratitud con
relativa debilidad de las organizaciones de cien- ien- la la Universidad de las Naciones Unidas que asignó
cias sociales y las profundas diferencias entre ntre lo los fondos que lo hicieron posible. E n los 15 últi-
ciencias naturales y ciencias sociales, p o d e m o s mo s años se han celebrado por lo menos 9 reunio-
m o s m
o p o n e r el creciente reconocimiento por los> es- es- ns nes preparatorias a nivel nacional, bilateral y re-
pecialistas e n ciencias sociales d e la necesidad dad gi gional, c o n la a y u d a o s i m p l e m e n t e la
de trabajar colectivamente y c o n espíritui de de p< participación del Comité Directivo. El hecho de
cooperación e n pro del c a m b i o mundial, y d e qi varias de estas organizaciones se hayan orga-
f de que
la urgente necesidad de que lo hagan. nizado independientemente testimonia el interés
ni
yy preocupación de los especialistas en ciencias so-
ciales.
ci Sin duda el interés se debe en parte a las
El Comité Directivo del H D G C P p( perspectivas definanciaciónde las investigacio-
nes,
n< y es justo que sea así. También refleja el cre-
L a s realizaciones q u e h a n seguido a la reunión íión ci ciente reconocimiento de muchos especialistas en
especial sobre las dimensiones h u m a n a s del del ci ciencias sociales que anteriormente no habían par-
c a m b i o mundial, celebrada en Toronto en junio ti< ínio ticipado a fondo en las investigaciones ambienta-
de 1987, nos ofrecen una prueba suficiente del le : del les de que el cambio ambiental mundial está pa-

C U A D R O 1. Cuestiones relacionadas con la concepción de un programa internacional de ciencias


humanas y sobre el cambio mundial

Estrechamente relacionadas con el P I G B Independientes del P I G B

Programa de investigación s u m a m e n t e Amplia variedad de actividades de


concentrado y selectivo investigación con u n amplio denominador
común

Participación limitada de investigadores Participación abierta de grupos de interés y


actividades

Concentración conceptual Falta de estructuración, pluralismo


conceptual

Modelos a escala mundial Causas locales y consecuencia


Orientación hacia los problemas prácticos Investigación teórica y fundamental
Multidisciplinario e interdisciplinario Monodisciplinario
Investigación bajo dirección internacional Mosaico de programas nacionales
Dimensiones humanas del cambio ambiental mundial: estudio de responsabilidades y oportunidades 327

COLLECTED*

'^V.
U n a visión profética: «La ninfa del Sena», extraído de la obra de A . Robida, El siglo XX, su vida
eléctrica (publicado en 1883). vioiiet.

sando a ocupar una posición destacada y domi- rar los especialistas en ciencias sociales seguirá
nante en las necesidades de investigación. Ello cambiando a la luz de la experiencia, los objeti-
refleja también el ejemplo del Programa Inter- vos de las organizaciones donantes y las necesi-
nacional de la Geosfera-Biosfera y la determi- dades de los usuarios con respecto a nuestra la-
nación de las ciencias sociales de emular el gra- bor.
do de organización y autodisciplina mostrado Relaciones con el P I G B : si consideramos los
por las ciencias naturales. orígenes de la idea de un programa sobre las
dimensiones humanas del cambio mundial, ve-
remos que la relación con el Programa Interna-
Cuestiones relacionadas cional de Geosfera-Biosfera es importante. H a y
con la concepción de un programa razones en favor de un programa de ciencias
de ciencias sociales sociales independientes desde el punto de vista
intelectual y de organización, orientado hacia
E n la concepción de un programa de investiga- el cambio ambiental mundial y el desarrollo
ción internacional sobre el cambio mundial se sostenido. Habría que partir de la base de que
plantean varias cuestiones estructurales de im- el cambio mundial está causado por actividades
portancia (véase el cuadro 1). E n la exposición humanas que tienen consecuencias desfavora-
siguiente, se describen estas cuestiones y se in- bles para la humanidad. Tanto las causas c o m o
dican los intereses o acuerdos emergentes. las consecuencias pertenecen al sector social, en
Otras cuestiones están aún por resolver. el que hay que encontrar las soluciones.
A medida que se avanza en su lanzamiento Este argumento, halagador para las ciencias
es importante promover un sentido claro y co- sociales, sólo es verdad a medias. U n o de los
lectivo del carácter del programa que deseamos factores positivos de la situación actual es que
aplicar. Al propio tiempo, la forma inicial de existe una clara necesidad de una mayor c o m -
las «listas de deseos» que hayan podido prepa- prensión científica, sin la cual los problemas del
328 ¡an Burton y Peter Timmerman

cambio mundial no pueden afrontarse adecua- especialistas en ciencias sociales que desearían
damente, ni tampoco es posible encontrar las participar en la investigación es, en potencia,
prescripciones adecuadas. Las ciencias sociales, m u y elevado. Muchas organizaciones, científi-
simplemente, no sabrían hacia donde dirigir la cas y no científicas, no gubernamentales y gu-
mirada. Es evidente que tanto las ciencias natu- bernamentales, desearían participar también.
rales como las ciencias sociales son necesarias. Estas circunstancias hacen pensar en la necesi-
Es m á s , si se quiere hacer un diagnóstico y unas dad de llevar a cabo una amplia variedad de
prescripciones eficaces, hacen falta también las investigaciones con un c o m ú n denominador
ciencias mecánicas, las ciencias de la salud y m u y amplio. Y sin embargo, si se quiere que
las ciencias jurídicas y políticas. Por desgracia, un programa internacional sea creíble y tenga
este punto obvio no ha llevado a su conclusión, éxito, la experiencia sugiere que debe adoptarse
igualmente obvia. N o tenemos, ni parece que un plan de investigación limitado, m u y concen-
podamos tener, por lo menos por ahora, un pro- trado y selectivo, con un sistema de reevalua-
grama de cambio mundial. Durante varios años ción periódica que permita introducir ajustes.
se han hecho gestiones ante el C I U C y ante los U n programa internacional tiene que dar el
dirigentes del P I G B para que abran sus puertas ejemplo. Si es de alta calidad, otros muchos ven-
a la ciencia social. La respuesta ha sido siempre drán después sin necesidad de montar una orga-
una negativa cortés pero firme. Desde el punto nización engorrosa o institucionalmente c o m -
de vista del C I U C / P I G B , hay para ello razones pleja.
sólidas, e incluso determinantes. Las tareas que Lo que se propone es promover un plan de
se hafijadoel P I G B son suficientemente difíci- investigación bien definido, concentrado y se-
les sin que se le añadan las complicaciones que lectivo para el programa internacional a plazo
supondría la admisión de la ciencia social, con medio (de 4 a 5 años), preveyendo que otros
todas sus confusiones. Se considera que un pro- muchos programas nacionales e internacionales
grama integrado de ciencias naturales y sociales vendrán después.
no podría funcionar y que un movimiento deci- Los problemas de la selección del contenido
dido en esta dirección debilitaría, al menos por prioritario a plazo medio del plan pueden resol-
ahora, al P I G B , hasta el punto del colapso. N o verse considerando varios criterios. Toda pro-
vale la pena correr este riesgo. puesta de investigación tiene que pasar la prue-
La solución provisional propuesta consiste ba de u n e x a m e n a cargo de colegas
en crear un programa de ciencias sociales c o m - independientes que apliquen criterios de eva-
plementario del P I G B , vinculado desde el pun- luación normalmente aceptados. Debe estar di-
to de vista intelectual y científico pero indepen- rigido por personas competentes y contar con
diente y autónomo desde el punto de vista de un grupo de científicos dispuestos a participar.
la organización. La convergencia o fusión po- El proyecto debe ser capaz de atraer fondos.
dría hacerse m á s adelante, o quizá no fuera ne- U n a estricta aplicación de estos requisitos con-
cesaria. tribuirá en gran medida a resolver los proble-
N o hay ningún motivo para aplazar una re- m a s del contenido de un plan de investigación
flexión seria acerca de la cooperación intelec- seleccionado. A continuación se indican otros
tual. Cuando ambos grupos estén dispuestos, criterios, en relación con diversas cuestiones de
un comité conjunto podría empezar a trabajar otra índole.
sobre los medios de cooperación. Si este proce-
dimiento pareciese engorroso y burocrático, po- Grado de participación: el concepto de cam-
drían adoptarse una o dos pequeñas iniciativas bio mundial exige una investigación de orienta-
conjuntas. U n a podría ser un proyecto conjunto ción normativa y práctica. Por consiguiente, el
sobre los gases que originan el efecto invernade- programa debe atraer a una amplia variedad
ro, que se ocupase de algunos aspectos seleccio- de participantes, con inclusión de grupos de in-
nados de las causas sociales y las consecuencias tereses públicos y organizaciones de activis-
del cambio climático. tas.
Si bien las relaciones con estos grupos serían
Contenido de los programas de investigación: de utilidad -al fin y al cabo forman parte de la
el número de cuestiones de investigación que comunidad de usuarios de la investigación cien-
deben considerarse es enorme. El número de tífica social- convendría que la participación
Dimensiones humanas del cambio ambiental mundial: estudio de responsabilidades y oportunidades 329

formal en el programa a nivel internacional se mayor atención. Por el hecho m i s m o de ser


limitase a los estudios y sus organizaciones, con mundial, el H D G C P tendrá que hacer frente a
objeto de no diluir su concentración y poner en este desafío.
peligro su independencia científica.
Dicotomía práctica/teoría: el estudio del
Formas conceptuales: ¿puede u n programa cambio mundial es de por sí problemático. L a
de investigación internacional tener un foco propuesta de investigación no se origina princi-
conceptual o debe mantenerse sin una estructu- palmente en la curiosidad. El punto de partida
ra intelectual y ser conceptualmente pluralista? es que el cambio mundial antropogénico consti-
D a d a la variada naturaleza del programa, u n tuye una amenaza para el bienestar material y
dirigismo conceptual no satisfaría las necesida- la seguridad internacional. Sin embargo es
des de la multiplicación de los científicos parti- igualmente evidente la necesidad de una mayor
cipantes ni sería aceptable. Por otra parte, si comprensión de carácter fundamental y teóri-
pudiera desarrollarse un sentido de concentra- co. Hacen falta tanto investigaciones prácticas
ción conceptual u orientación, el programa ten- encaminadas a diagnosticar problemas y hacer
dría mayor coherencia y probablemente daría análisis de políticas de las respuestas alternati-
resultados m á s útiles. Quizás lo que haga falta vas c o m o investigaciones de carácter funda-
es un esquema que todos los participantes reco- mental y teórico. Habrá que establecer un equi-
nozcan c o m o abierto, provisional y generoso. librio adecuado e ir modificándolo a medida
El obstáculo m á s importante para la labor sería que avanza el trabajo. Ninguna de las dos posi-
la calidad de los trabajos realizados dentro de bilidades debe excluirse por completo, ni ahora
una orientación de este tipo. Por este motivo, ni en el futuro.
en la actualidad se está proyectando un Comité
Científico del Programa. Multidisciplinariedad, interdisciplinariedad
y no disciplinariedad: el cambio mundial es un
Escala de análisis: el problema de la escala problema interdisciplinario que requiere por lo
plantea una grave dificultad. D a d a la vincula- menos una investigación multidisciplinaria.
ción con el P I G B y la concentración en el c a m - Podrán ser de utilidad las contribuciones he-
bio mundial, existirá una lógica tendencia hacia chas dentro de una disciplina o un marco disci-
la realización de estudios de alcance mundial plinario, pero los requisitos del problema debe-
y el desarrollo de modelos mundiales. Por otra rán determinar el enfoque, y no la pretensión
parte, puede decirse que la comprensión del de un reparto justo o igual entre las disciplinas.
cambio mundial empieza con las innumerables Lo importante es inculcar en el programa un
decisiones locales o en pequeña escala que sentido de la disciplina, pero sin que llegue a
adoptan cotidianamente los habitantes del pla- convertirse en obsesión.
neta. La decisión de cortar un árbol, de aumen-
tar el tamaño de un rebaño, de utilizar petróleo Planes internacionales o nacionales: gran
en vez de gas natural o de comprar un automó- parte de la investigación que hace falta sobre
vil grande o pequeño son actos que considera- los aspectos sociales del cambio mundial puede
dos acumulativamente explican en parte la ne- hacerse en un contexto nacional, con la coope-
cesidad del cambio mundial. L o propio cabe ración de las universidades nacionales y las ins-
decir de las decisiones de las empresas, de los tituciones de investigación. N o cabe duda de
gobiernos nacionales y las finanzas y el comer- que gran parte de las investigaciones se llevan
cio internacional. L a R o n d a Uruguay del a cabo precisamente dentro de esta estructura.
Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Sin embargo, para que los resultados se tengan
Comercio y las negociaciones de desarme de Gi- en cuenta en los círculos internacionales será
nebra y otros lugares son otro factor del cambio preferible que la investigación sea el resultado
mundial. de la cooperación internacional. Para cualquier
Lo importante en este caso es la necesidad tema determinado de investigación la coopera-
de vincular y conectar el análisis a las diferentes ción podría basarse en dos o m á s grupos nacio-
escalas -temporal, espacial y de organización. nales (por ejemplo, ya ha habido conversacio-
Esto es difícil desde el punto de vista metodoló- nes bilaterales entre Estados Unidos y China).
gico pero supone un desafío que merece m u c h a Los grupos nacionales podrían tomar la iniciati-
330 Ian Burton y Peter Timmerman

va y proponer temas de investigación interna- Según el modelo de organización que se adopte,


cional que estarían dispuestos a dirigir. las organizaciones patrocinadoras o donantes
Si se quiere que un programa internacional nombrarán un comité científico independiente
sea coherente y permita preparar un plan de que deberá rendir informes a dichas organiza-
investigación suficientemente concentrado, se- ciones.
rá preferible establecer una clara distinción en-
tre los proyectos internacionales y los realiza-
dos en uno o dos países. Asimismo, podrían Papel de los donantes
establecerse vinculaciones con el P I G B a ambos
niveles, esto es, los comités nacionales para el El desarrollo positivo de un programa depende-
P I G B podrían cooperar con los especialistas en rá no sólo de la calidad de la investigación que
ciencias sociales de su propio país sin referirse pueda organizarse y de la capacidad demostra-
a un órgano internacional. da de los especialistas en ciencias sociales para
llevar a cabo una colaboración autodisciplina-
Gubernamental o no gubernamental: el P I G B da, sino también de la voluntad de los donantes
se ha establecido c o m o un programa no guber- de apoyar el concepto de un programa de diez
namental, aunque no se ha excluido la posibili- años de duración. Se plantea inevitablemente
dad de una participación gubernamental m á s la cuestión del papel que corresponde a los do-
adelante. El órgano principal del P I G B , el C o n - nantes. Hasta ahora en los debates no se ha ex-
sejo Internacional de Uniones Científicas cluido que los donantes asuman un importante
(CIUC), es un órgano internacional no guberna- papel, contribuyendo a cambiar el programa, y
mental. La comunidad científica internacional en algunos círculos la idea ha recibido conside-
atribuye cierta importancia al principio de rable aceptación. U n esquema aceptable sería
mantener los asuntos del C I U C en una esfera el de una estructura en la que el grupo de donan-
estrictamente no gubernamental. El Programa tes contase con el asesoramiento de un comité
de las Dimensiones H u m a n a s del Cambio M u n - cientifico independiente.
dial ha contado desde un principio con cierta En su previsión actual y a reserva de las posi-
participación de los gobiernos, por cuanto la bles revisiones, el plan que se presentaría en
Universidad de las Naciones Unidas forma par- una reunión de donantes incluiría lo siguiente:
te del sistema intergubernamental de las Nacio- 1. Objetivos del Programa.
nes Unidas. Por consiguiente, se ha tomado una 2. Estructura de investigación propuesta y
decisión defacto en el sentido de que participen plan prioritario para algunos proyectos inicia-
en el H D G C P órganos tanto gubernamentales les.
c o m o no gubernamentales. El grado de partici- 3. Propuesta de algunas medidas preparato-
pación de cada tipo de organización y el equili- rias para que la comunidad internacional de in-
brio m á s conveniente se determinarán a medi- vestigación pueda prepararse mejor.
da que avance el programa. 4. Serie de propuestas y posibilidades de or-
ganización.
Comité científico independiente: con objeto 5. Presupuesto para una fase preparatoria
de disponer de un programa claramente inter- de dos años de duración (1989-1990) y presu-
nacional que sea más la suma de esfuerzos na- puesto indicativo para los tres primeros años
cionales distintos, hay que crear un órgano au- (1991-1993).
torizado que esté facultado para recomendar o 6. El programa también se presentaría con
denegar la incorporación de proyectos al plan arreglo a la siguiente exposición general:
internacional de investigación. Si se quiere que - programa internacional relativo a los as-
el programa mantenga su credibilidad entre los pectos del cambio mundial relacionados con las
investigadores y las organizaciones donantes, ciencias sociales;
la mejor solución parece ser el modelo del P I G B - destinado a complementar la labor del
de un comité científico independiente, equili- P I G B y a colaborar estrechamente con él;
brado desde el punto de vista geográfico y disci- - altamente concentrado, con un plan de in-
plinario, pero compuesto de personas seleccio- vestigación selectivo a nivel internacional;
nadas a título individual y n o c o m o - limitado a la participación de científicos
representantes de un país o una organización. y estudiosos de la investigación;
Dimensiones humanas del cambio ambiental mundial: estudio de responsabilidades y oportunidades 331

- concentrado conceptualmente en la medi- 1. estrategias para responder al cambio


da de lo posible y compatible con otras caracte- mundial del clima, con referencia especial a las
rísticas; decisiones necesarias en materia de energía pa-
- que considere los problemas a escala m u n - ra poner en práctica las reducciones de las e m a -
dial y recalque la vinculación existente entre naciones dispuestas en la Declaración de la
los procesos locales, regionales y mundiales; Conferencia de Toronto de junio de 1988 sobre
- q u e contenga una investigación teórica el cambio atmosférico;
fundamental y una orientación práctica de polí- 2. métodos de aplicación de la evaluación
tica y gestión; del riesgo a los problemas mundiales, incluida
- que sea de carácter multidisciplinario e in- la expansión de las técnicas de evaluación de
terdisciplinario m á s que disciplinario; riesgos en todo el m u n d o ;
- que sea una investigación decidida y diri- 3. satisfación de las necesidades de las per-
gida internacionalmente, bajo la orientación de sonas y lugares m á s vulnerables del m u n d o ;
un comité científico independiente; 4. reestructuración industrial y análisis del
- que prevea un importante papel directo «metabolismo industrial» mundial cambian-
de las organizaciones patrocinadoras y donan- te;
tes; 5. dimensiones jurídicas, éticas e institucio-
- que prevea la participación de institucio- nales de la gestión de las superficies públicas
nes gubernamentales, a condición de que pueda de todo el m u n d o ;
concertarse un acuerdo satisfactorio en condi- 6. modelos, datos y conceptos para un pro-
ciones de igualdad; grama de investigación mundial sobre las cien-
- que reconozca la contribución de las acti- cias sociales.
vidades organizadas a nivel nacional que no se La selección de estos temas para las prime-
hayan incluido oficialmente en el programa in- ras actividades no excluye, naturalmente, las
ternacional. iniciativas de nuevos proyectos a nivel nacional
o internacional. Estos temas se han selecciona-
do para impulsar el H D G C P y constituir activi-
Propuestas actuales dades ejemplares con miras a su ulterior desa-
para un plan de investigación rrollo.
En los años 1989 y 1990, a medida que el
Partiendo de la amplia lista de sugerencias for- H D G C P se acerca a la fase de «lanzamiento»
muladas por los grupos de trabajo en el simposio formal, aparecerán nuevos conceptos, ideas y
de Tokio y del proceso consultivo en general, el actividades pormenorizadas. Estamos aún en
Comité Directivo del H D G C P ha seleccionado los primeros días del H D G C P y nos estimula
recientemente 6 temas para proyectos piloto a m u c h o la extraordinaria amplitud de la res-
corto y a medio plazo. Todos estos temas son puesta que empezó en tan pequeña escala hace
problemáticos desde el punto de vista intelectual solamente u n año. Es una idea para la cual ha
y científico, guardan estrecha relación con las llegado su m o m e n t o y creemos que, dada la ra-
cuestiones del cambio mundial que está plan- pidez de los actuales cambios mundiales, no po-
teando el P I G B , requieren enfoques multidisci- demos perder ni un minuto.
plinarios y en cada caso se cuenta con personas
con respaldo internacional capaces de dirigir la Traducido del inglés
labor. Estos temas son los siguientes:

Notas

* Nota del editor: R I C S ha publicado recientemente un artículo sobre esta cuestión: Peter M . Allen, «Hacia una
nueva ciencia de los sistemas humanos», Revista Internacional de Ciencias Sociales, n ú m . 119, marzo de 1989.

** Nota del editor: Respecto de la catástrofe industrial de Bhopal, véase el artículo de R . S . Khare, «El
rompecabezas de Bhopal: un fracaso de la tecnología, el derecho y los valores modernos», en Revista
Internacional de Ciencias Sociales, n ú m . 120, junio de 1989.
332 Ian Burton y Peter Timmerman

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Apéndice

Estructura propuesta de organización del H D G C P


Robert Auger, C R D I , Ottava (Canadá)

Tres órganos principales

• U n grupo de donantes
• U n comité científico y un grupo ejecutivo del comité
• U n organismo de ejecución que haga las funciones de secretaría.

I. Grupo de donantes
1. Composición:
- Representantes de las instituciones donantes
- Otros donantes que puedan cooptarse

2. Funciones:
a. Establecer los objetivos y la orientación general del Programa.
b. Examinar y aprobar todos los años el programa de trabajo y el presupuesto para el año
siguiente y el informe de las actividades y los estados de cuentasfinancierosdel año anterior.
c. Designar a una institución que lleve a cabo las funciones de organismo de ejecución duran-
te... años.
d. Aprobar las directrices de investigación, formación y otras actividades que deben llevarse
a cabo.
e. En consulta en el Comité Científico, efectuar evaluaciones externas periódicas del Progra-
m a , aprobar el mandato para dichas evaluaciones y nombrar a las personas que participarán en
ellas.
/ Designar a los miembros del Comité Científico.

3. Votaciones:
Por consenso.

4. Reuniones:
U n a al año, en el curso de la cual se elegirá al Presidente.

II. Comité científico


1. Composición:
334 Ian Burton y Peter Timmerman

- El Comité estará integrado por 15 miembros designados por el Grupo de Donantes con
arreglo a los conocimientos científicos de cada miembro. E n la medida de lo posible, la composi-
ción del Comité Científico se establecerá sobre la base de una representación justa y razonable
de las principales regiones del m u n d o .
- El Director del Programa será miembro nato del Comité Científico.

2. Funciones:
a. Establecer el plan de investigación y las prioridades para cada ejercicio financiero.
b. Examinar y recomendar al Grupo de Donantes el programa de trabajo propuesto para el
año siguiente y comunicarle sus observaciones sobre el presupuesto correspondiente a los aspectos
no administrativos del programa de trabajo.
c. Comunicar al Grupo de Donantes sus observaciones sobre el informe anual de las activida-
des del Programa.
d. E n términos generales, asesorar al Grupo de Donantes y al Organismo de Ejecución sobre
cualquier cuestión relacionada con la realización del Programa.
e. Elegir anualmente a 5 de sus miembros para que formen un grupo ejecutivo.
/ Formular recomendaciones al Grupo de Donantes con respecto a los candidatos que deberán
designarse para el Comité Científico, cuando se produzcan vacantes.

3. Procedimientos:
El Comité Científico podrá establecer subcomités.

4. Reuniones:
El Comité Científico se reunirá por lo menos una vez al año.

Grupo ejecutivo del Comité Cientifico

5. Funciones:
a. Ejercer las funciones que le delegue el Comité Científico;
b. Examinar la aplicación del programa anual de trabajo;
c. Proporcionar asesoramiento al Director del Programa cuando éste lo solicite.

6. Procedimiento:
El Grupo Ejecutivo eligirá a su presidente. El Director del Programa podrá consultar al Grupo
Ejecutivo por carta, télex o cualquier otro medio de comunicación.

7. Reuniones:
El Grupo Ejecutivo se reunirá por lo menos una vez al año.

III. Organismo de ejecución


1. Nombramientos:
El organismo de Ejecución será una institución nombrada por el Grupo de Donantes sobre
la base de un memorando de acuerdo escrito concertado entre la mencionada institución y el
Grupo de Donantes.
2. Funciones:
a. Encargarse de la Secretaría del Programa;
b. E n consulta con el Grupo de Donantes y el Comité Científico, nombrar al Director del Pro-
grama;
c. Nombrar a los miembros de la Secretaría;
d. Llevar a cabo el programa de trabajo aprobado por el Grupo de Donantes;
e. Preparar un proyecto anual de presupuesto y programa de trabajo que examinará el Comité
Científico y aprobará el Grupo de Donantes;
Dimensiones humanas de! cambio ambiental mundial: estudio de responsabilidades y oportunidades 335

/ Presentar un informe anual de actividades y el estadofinancierocontable que examinará


el Comité Científico y aprobará el Grupo de Donantes;
g. Asegurarse de que el Programa cuenta con lafinanciaciónsuficiente;
h. Dar publicidad a las actividades del Programa;
/. Reforzar la colaboración entre los investigadores participantes en las actividades del Progra-
m a y otros investigadores;
/ Proporcionar servicios de secretaría al Grupo de Donantes y al Comité Científico.

3. Director del Programa:


- El Director del Programa asumirá la responsabilidad general del funcionamiento eficiente
de la Secretaría.
- El Director del Programa participará de oficio en todas las reuniones del Grupo de Donantes
y el Comité Científico.
Ecología humana
y cambios en el medio
ambiente planetario1

William C . Clark

Introducción ponían de los datos ni de la instrumentación


necesarios para convertir sus intuiciones en he-
La necesidad de considerar las actividades hu- rramientas analíticas que sirvieran para descri-
manas parte integrante del sistema geosfera- bir y comprender las relaciones mutuas exis-
biosfera ha sido recalcada desde los primeros tentes en todo el m u n d o entre el entorno y el
trabajos consagrado a los cambios mundiales. proceso de la evolución humana 3 . En cambio,
El mineralogista ruso Vladimir Ivanovich Ver- en los últimos 50 años - y especialmente en los
nadsky, al recapitular en 1945 temas que había 25 transcurridos desde el A ñ o Geofísico Inter-
articulado en conferencias y libros 20 años an- nacional-, se han acumulado velozmente las
tes, expuso su concepto de la biosfera, la única modificaciones, los modelos y los conceptos
envoltura terrestre en la necesarios, y ahora sabe-
que puede existir la vida. William C . Clark es catedrático de la
m o s que las actividades hu-
En lo fundamental, no se School of Government «John F. Ken- manas han transformado
puede separar al hombre de nedy» de la Universidad de Harvard, decisivamente la faz de la
79 Kennedy Street, Cambridge, M A tierra, así c o m o la diversi-
ella, pues está geológica- 02138, U S A . Biólogo de formación, es-
mente conectado con su es- tudia la formulación de políticas y las dad y distribución de su
tructura material y energé- técnicas de control en el terreno de los biota. Esas actividades han
tica (Vernadsky, 1945). cambios ambientales a gran escala y lar- dado lugar aflujosquími-
go plazo. H a dirigido en Austria el Pro-
Haciéndose eco de lo grama sobre Desarrollo Viable de la cos a escala continental e
dicho por el geólogo italia- Biosfera del Instituto Internacional de incluso mundial, compara-
Análisis Aplicado de Sistemas y es bles e incluso superiores a
no Stoppani, Vernadsky miembro de la Academia Nacional de
afirmaba que el aspecto de Ciencias de los E E . U U . , Comisión so- los que acaecen en la natu-
m a y o r importancia a m - bre los Cambios Mundiales. raleza. H a n modificado
biental de la conexión hu- desde hace m u c h o los cli-
m a n a no es la tecnología mas a escala local y es posi-
per se, sino el sentimiento ble que estén alterando en
de conocimiento y comunicación a nivel del la actualidad los flujos térmico e hídrico de to-
m u n d o que engendra esa tecnología2, y repre- do el planeta (Bolin y Cook, 1983; Holdgate et
sentó esa «noosfera» o «esfera del pensamien- al., 1982; Nriagu y Pacyna, 1988; Turner et ai,
to» en los términos siguientes: un nuevo fenó- en prensa). Esos cambios en el plano mundial
m e n o geológico en nuestro planeta. En éste, por del medio ambiente del planeta son objeto ac-
vez primera el hombre se convierte en una fuer- tualmente de las investigaciones correspon-
za geológica a gran escala. Químicamente, la dientes al nuevo Programa Internacional de la
faz de nuestro planeta, la biosfera, está siendo Geosfera y la Biosfera (CIUC, 1988).
modificada radicalmente por el hombre, cons- Las consecuencias recíprocas de los cam-
cientemente e, incluso en mayor medida, in- bios ambientales en las sociedades humanas
conscientemente (Vernadsky, 1945). también se han ido aclarando considerable-
Ni Vernadsky ni quienes le precedieron dis- mente a lo largo del último medio siglo, y las

RICS 121/Sept. 1989


338 William C. Clark

teorías simplistas del determinismo ambiental que guardan relación primordialmente con
han sido sustituidas por una apreciación cada decisiones de política general.
vez m á s refinada de las distintas formas en que El artículo partirá de un análisis general de
el entorno físico conforma las perspectivas y los temas pertinentes hasta llegar a determina-
posibilidades que se ofrecen a las comunida- das conclusiones específicas a propósito de las
des, las regiones y los Estados (Chisholm, 1982; necesidades prioritarias en materia de investi-
White, 1988b). Sin embargo, todavía no posee- gación, a fin de comprender la ecología h u m a -
m o s un paradigma de investigación que consi- na de los cambios mundiales. Empezaremos
dere seriamente las intuiciones de Vernadsky y por una panorámica general de los principales
aproveche la amplia gama de conocimientos elementos que intervienen en las relaciones e
especializados necesarios para abordar las in- influencias mutuas entre los seres h u m a n o s y el
fluencias mutuas entre los sistemas h u m a n o , entorno mundial. A continuación, expondre-
ecológico y físico que intervienen en los cam- m o s las principales cuestiones aún no resueltas
bios mundiales. U n paradigma de esas caracte- a propósito de la índole, las causas y las conse-
rísticas está empezando a aparecer, y, c o m o ex- cuencias de esas relaciones mutuas, muchas de
puso Robert Kate en el simposio sobre los cam- las cuales serán abordadas en el curso normal
bios mundiales organizado en Ottawa en 1984 de las investigaciones actualmente planeadas o
por el C I U C : en vías de realización en diversos países y disci-
E n el próximo decenio, las investigaciones plinas. A d e m á s , expondremos diversas posibi-
deberán tender ante todo a analizar los límites lidades de investigación interdisciplinaria que
del desarrollo viable del planeta. La investiga- sería m á s conveniente tratar mediante nuevas
ción científica fundamental mejorará en ese pe- iniciativas internacionales en el terreno de la
ríodo considerablemente el conocimiento de ecología humana de los cambios mundiales (en
los cambios de la biosfera originados por las la última sección se exponen tres casos de esa
actividades del ser h u m a n o , de la capacidad de índole).
los sistemas naturales de absorber esos cambios
y de las sociedades humanas de ajustar o adap-
tar su comportamiento. Las investigaciones ha- Los principales elementos
brán de centrarse en la convergencia de los pro- del sistema humano que intervienen
blemas, las metodologías y la reflexión teórica. en los cambios mundiales
A partir de ese saber básico, puede surgir una
ecología científica y genuinamente h u m a n a , En esta sección se exponen a grandes rasgos los
que deberá formar parte de un programa inter- elementos del sistema h u m a n o a los que hay
nacional sobre la geosfera y la biosfera (Kates, que prestar especial atención en los estudios de
1984, pág. 493). los cambios mundiales. Analizaremos tres di-
E n los últimos años, han sido cada vez mensiones esenciales del papel desempeñado
m á s numerosos los estudiosos y las institucio- por la humanidad en los cambios mundiales:
nes que se han consagrado a analizar las pers- las influencias mutuas entre los sistemas h u m a -
pectivas y posibilidades expuestas por K a - no y ambiental; las decisiones que las personas,
tes 4 . E n el presente artículo intentaremos re- las autoridades y otros órganos adoptan en su
señar y resumir esas actividades y las reco- intento de modificar o controlar esas influen-
mendaciones que se han formulado, con mi- cias; y los elementos subyacentes a la organiza-
ras a determinar las cuestiones interrogantes ción, estructura y cultura social que conforman
principales que deben constituir el foco de tanto las influencias mutuas c o m o las decisio-
atención de un programa de investigaciones nes a que nos hemos referido.
sobre la ecología h u m a n a de los cambios
mundiales. En nuestro intento de abarcar ese Las relaciones e influencias mutuas
amplio campo, nos centraremos en las rela- E n la figura 1 se señalan los elementos más
ciones e influencias mutuas entre los sistemas esenciales de las relaciones e influencias m u -
social y ambiental, y dejaremos a otros el cui- tuas entre los sistemas h u m a n o y ambiental, re-
dado de ocuparse de otras cuestiones cone- flejándose en ella el hecho fundamental de que
xas, e igualmente importantes, que se plan- a m b o s sistemas cambian en respuestas a su
tean a las ciencias sociales o ambientales, o propia dinámica interna, a perturbaciones ex-
Ecología humana y cambios en el medio ambiente planetario 339

Factores humanos de cambio


en los ecosistemas

Factores internos Factores internos


de cambio Factores de cambio
en los ecosistemas ambientales en los sistemas
de cambio que tienen
consecuencias humanos
para los sistemas
humanos

Factores exteriores
de cambio

F I G U R A I . Relaciones e influencias entre los sistemas h u m a n o y ambiental.

ternas que ninguno de ellos controla en grado tan diversos c o m o los del D D T , el dióxido de
apreciable y a sus influencias recíprocas. Son carbono y las radiaciones nucleares;
dos las formas de influencia recíproca de im- - la retención o redistribución de energía y
portancia primordial para lo que ahora nos otras materias, desde el fósforo a la materia or-
ocupa: la primera se refiere a las fuentes de losgánica de los suelos y el agua corriente;
cambios ambientales a que dan lugar los cam- - la transformación directa de las estructu-
bios demográficos, económicos, instituciona- ras físicas (por ejemplo, formando bancales en
les, tecnológicos, agrícolas y de comportamien- los terrenos), de las características de la superfi-
to que acaecen en el sistema h u m a n o . La segun-
cie (por ejemplo, el coeficiente de reflexión de
da, a las consecuencias que para el bienestar de la superficie terrestre) y de los habitats (por
los seres humanos tienen los cambios climáti- ejemplo, drenando las zonas húmedas;
cos, químicos y bióticos que se producen en el - la supresión directa de especies del siste-
sistema ambiental. Asimismo hay que prestar m a biótico mediante su recolección, la adición
especial atención a las escalas temporales y es- directa de especies al sistema mediante su tras-
paciales en que suceden importantes influen- lado desde otras zonas («invasión») o las ver-
cias recíprocas entre ambos sistemas. siones m á s o menos refinadas de la ingeniería
genética («domesticación», aclimatación); y
Las fuentes - diversas combinaciones de lo anterior.
E n principio, los procesos humanos impulsan Las actividades humanas que m á s han con-
los cambios mundiales modificando los flujos tribuido a esas fuentes de los cambios mundia-
de energía y materias que forman parte de los les son la producción agropecuaria e industrial
elementos del sistema geosfera-biosfera y el consumo de energía (Bolin y Cook, 1983;
(Orians, en prensa). En la práctica, las fuentes Clark y M u n n , 1986; Turner et. al., en prensa),
m á s importantes de las alteraciones consisten pero, dentro de esas categorías generales, debe-
en: m o s determinar qué actividades concretas tie-
- la emisión de «contaminantes» de efectos nen m á s importancia para los cambios ambien-
340 William C. Clark

tales del planeta en la actualidad y qué otras de formular generalizaciones al respecto, pero
actividades podrían intervenir en el futuro. la comprensión global de la vulnerabilidad so-
cial frente a las variaciones ambientales sigue
Las consecuencias siendo un objetivo distante, aunque urgente.
Las investigaciones de las consecuencias que Las diferencias que existen en materia de
para la humanidad tienen los cambios ambien- exposición de los distintos grupos sociales y re-
tales han demostrado que el nivel de amenaza giones a los cambios ambientales de difusión
que pende sobre una sociedad está en función mundial complican considerablemente la eva-
de cuatro variables que se influyen m u t u a m e n - luación por parte de los especialistas y del pú-
te: el riesgo, la exposición, la vulnerabilidad y blico en general de las amenazas ambientales.
la respuesta (Kasperson y Kasperson, 1988; Trabajos recientes sobre «la evaluación de la
Kates et. al, 1985b; Kotlyakov et al, 1988). exposición plena» a los contaminantes del aire
Conforme al marco general empleado en es- han demostrado lo engañosos que pueden re-
te estudio, el riesgo consiste en los cambios rea- sultar cálculos generales de promedios de expo-
les o estimados de determinadas variables a m - sición (por ejemplo, Ott, 1985; K . Smith, 1988;
bientales. U n a de las enseñanzas m á s claras de Spengler y Soczek, 1984). Para comprender la
los estudios de las repercusiones ambientales es ecología humana de los cambios mundiales ha-
que toda evaluación carece de sentido si se li- brá que abordar, en primer lugar, las heteroge-
mita a tratar de elaborar listas exhaustivas de neidades existentes en lo que se refiere a la ex-
todos los riegos ambientales en que influye la posición y a los cálculos empíricos de esas si-
actividad humana y que han resultado m á s úti- tuaciones (por ejemplo, Vaupel y Yashin,
les los estudios que han abordado un número 1986).
reducido de «elementos ambientales valora- M á s adelante examinaremos las decisiones
dos» (Beanlands y Duinker, 1983), esto es, sen- que constituyen las respuestas de las socieda-
cillamente, atributos del entorno que la gente des humanas a los cambios mundiales.
considera merecen aprecio. Q u é elementos se
valorarán en una situación dada es algo que de- La escala
penderá de muchas de las consideraciones a Es cada vez mayor el consenso a propósito de
propósito de la escala, las decisiones y la cultu- que los estudios de los cambios mundiales de-
ra que a continuación se expondrán. Así, pues, ben dedicar especial atención a las relaciones e
los científicos, los políticos y los representantes influencias mutuas que adquieren importancia
de otros intereses deberán negociar los elemen- en escalas temporales que van desde decenios a
tos ambientales valorados que merezcan ser siglos y en escalas espaciales que abarcan desde
objeto de atención prioritaria al evaluar los pe- amplias regiones al planeta en su conjunto
ligros que plantean los cambios mundiales. (Clark, 1986; C I U C , 1988). Son éstas, escalas
El concepto y las modalidades de la vulne- de dimensiones m u c h o mayores que las utiliza-
rabilidad social son fundamentales para enten- das hasta ahora por la mayoría de los estudios
der las consecuencias para la humanidad de los consagrados a los sistemas humanos. Ahora
cambios mundiales (Brown, 1978; T i m m e r - bien, muchos aspectos de los cambios mundia-
m a n , 1981): tanto los individuos c o m o las so- les a largo plazo tienen sus fuentes primarias y
ciedades pueden hacer frente a una amplia ga- consecuencias, en cambio, en escalas relativa-
m a de cambios ambientales, pero con diferen- m e n t e reducidas (Holling, 1986; W h i t e ,
tes costos y dentro de diversos límites. Los 1988a), a lo que se añade el que las nociones de
estudios de la respuesta humana a los riesgos viabilidad dependen notablemente de los
naturales, los cambios climáticos y la guerra vínculos existentes entre regiones expuestas si-
nuclear demuestran que los costos y los límites multáneamente a los cambios ambientales
varían a lo largo del tiempo y consisten, c o m o mundiales. Así pues, conjugar la observación
m á s adelante se verá, en funciones complejas, con las explicaciones conforme a escalas múlti-
formadas por el propio entorno y las caracterís- ples es un requisito fundamental para c o m -
ticas demográficas, de organización y de desa- prender los cambios mundiales (Risser, 1986;
rrollo que subyacen al sistema h u m a n o (Burton Rosswall et. al, 1988).
et ai, 1978; Harwell y Hutchinson, 1985; Parry U n a larga tradición de atención a las di-
et al, 1988). Y a han surgido algunos intentos mensiones temporales y espaciales en los estu-
Ecologia h u m a n a y cambios en el medio ambiente planetario 341

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Científicos m i d i e n d o el «agujero» e n la c a p a d e o z o n o , e n el Antartico. Sh. Sherbeii/Picture Group R E A .


342 William C. Clark

dios de geografía, economía e historia ha origi- flexión o anticipación de los sistemas humanos
nado una concepción relativamente compleja plantea la perspectiva de un control consciente
de las dificultades que se plantean5, y la expe- del medio ambiente y nos señala el papel esen-
riencia demuestra que, cuando estudiosos que cial que los estudios de las decisiones y el c o m -
utilizan distintas escalas temporales o espacia- portamiento de los seres humanos deben des-
les contrastan situaciones disímiles sin advertir empeñar en los intentos de comprender los
los problemas y límites de la comparabilidad, cambios mundiales.
se produce una gran confusión y tienen lugar E n la figura 2 se indica el lugar primordial
debates infructuosos (Chisholm, 1982). Si que- que ocupa el comportamiento en materia de
remos minimizar tales problemas en los inten- adopción de decisiones en las relaciones m u -
tos de comprender la ecología h u m a n a de los tuas entre los sistemas h u m a n o y ambiental; la
cambios mundiales, lo primero que habrá que figura se basa en gran medida en investigacio-
hacer será determinar explícitamente a qué es- nes acerca de la ecología h u m a n a de los riesgos
cala corresponde cada intento de documentar o naturales y tecnológicos. U n aspecto importan-
explicar una influencia mutua dada entre el sis- te de esas investigaciones es el considerar que el
tema ambiental y el social. A d e m á s , es impor- comportamiento en materia de decisiones es,
tante saber qué procesos humanos es probable en potencia, un modificador tanto de las fuen-
que tengan una influencia recíproca m á s acusa- tes humanas c o m o de las consecuencias para la
da con el medio ambiente a las escalas (decenal humanidad de los cambios ambientales. Otro
y regional) amplias en que se producen los cam- m á s , el advertir que virtualmente todas las de-
bios mundiales. Los estudios iniciales ya efec- cisiones humanas en materia de cambios a m -
tuados indican que habrá que dedicar especial bientales entrañan en medida importante co-
atención a análisis generales y a largo plazo de rrer riesgos y hacer frente a incertidumbres, lo
temas c o m o la dinámica del ciclo vital de los cual origina casi inevitablemente u n grado no-
principales procesos industriales, la sustitución table de sorpresa (White, 1988a). Conjugadas
de los combustibles en los sistemas de energía, con estudios m á s amplios de ciencias del c o m -
la urbanización, la absorción de la m a n o de portamiento, análisis de decisiones y formula-
obra en el sector agropecuario y las condiciones ción de políticas, las investigaciones de los ries-
que limitan la ampliación de las principales zo- gos señalan que son tres los factores que desem-
nas de cultivo (Clark, 1987). Por último, es pre- peñan papeles importantes en la conformación
ciso que comprendamos el m o d o en que deter- de las opciones humanas en lo tocante a los
minados fenómenos a escala reducida de los cambios ambientales: los valores, las opciones
sistemas humanos (por ejemplo, las innovacio- y las percepciones.
nes técnicas) se escalonan y «acumulan», dan-
do lugar a repercusiones de gran importancia Los valores
para los cambios mundiales. E n el contexto actual, los valores constituyen
una indicación de lo que la gente cree que desea
Las decisiones de las relaciones e influencias mutuas entre los
E n la figura 1 no aparece una asimetría funda- sistemas h u m a n o y ambiental. Se ha demostra-
mental de las relaciones e influencias mutuas do empíricamente que existen nexos m u y fuer-
entre los sistemas h u m a n o y ambiental, pese a tes entre las valoraciones positivas del medio
que resulta imprescindible para entender los ambiente y comportamientos concretos que
cambios mundiales: sucede que, mientras que sostienen los sistemas ambientales (Darley y
la respuesta de los sistemas ambientales a las Gilbert, 1985). A la inversa, se ha afirmado,
actividades humanas es enteramente reactiva, asimismo con vigor, que la mayoría de las deci-
la de los sistemas humanos a los cambios del siones humanas que degradan el entorno m u n -
entorno posee tanto elementos de reacción co- dial se rigen por valores que prefieren los bene-
m o proactivos. El comportamiento h u m a n o ficios a corto plazo a los daños ocasionados al
puede responder no sólo a cambios ambienta- medio ambiente a largo plazo y a la base de una
les reales que ya hayan tenido lugar, sino tam- explotación viable de los recursos que éste faci-
bién a las percepciones y evaluaciones de la lita (Bandura, 1986).
gente a propósito de cambios en el futuro, que Las importantes funciones que los valores
deseen fomentar o evitar. Este potencial de re- humanos desempeñan en las relaciones e in-
Ecologia humana y cambios en el medio ambiente planetario 343

Factores humanos
de los cambios SISTEMA H U M A N O
en el medio
ambiente

\ ^A Valores 1

SELECCIÓN Opciones

V \ cepcionesy

Consecuencias humanas
de los cambios
en el
medio ambiente

F I G U R A 2. El papel del comportamiento -adopción de decisiones- en las relaciones e influencias mutuas entre los
sistemas h u m a n o y ambiental. La ilustración se basa en un modelo de decisiones humanas y percepción ambiental
propuesto en el seminario C h i n a - E E . U U . sobre las dimensiones humanas de los cambios mundiales (Tang y Jacob-
son, 1988), y estructura causal del control de los peligros propuesta por Hohenemser et. al. (1985,figura11).

fluencias recíprocas entre los seres humanos y las comisiones instituidas a comienzos de este
el entorno se hallan en proceso de cambio ace- decenio se habían ocupado de cuestiones de se-
lerado, c o m o demuestran la expansión y el re- guridad o desarrollo consideradas aisladamen-
forzamiento considerabilísimos del movimien- te, el informe de 1987 de la Comisión Brundt-
to conservacionista en los últimos 25 años land, titulado Nuestro futuro común, pone el
(White, 1988a). En el plano local, la nueva si- acento en las conexiones existentes entre el m e -
tuación se refleja en el crecimiento exponencial dio ambiente, el desarrollo y la seguridad y sub-
de grupos conservacionistas de autoayuda y ac- raya la necesidad de perseguir los tres objetivos
ción vecina en todo el m u n d o . En el plano na- al m i s m o tiempo ( W C E D , 1987).
cional, los partidos políticos han empezado a ¿Qué valores tienen mayor pertinencia en lo
otorgar un lugar prominente en sus programas tocante a los cambios mundiales? Es evidente
a las cuestiones relativas al medio ambiente. que las nociones de eficacia de la economía clá-
Los gastos en protección del entorno han au- sica ya no son los valores dominantes por los
mentado hasta equivaler al 1 o el 2 % del PIB que se rigen buen número de las decisiones que
de la mayoría de los países industrializados actualmente se adoptan, entre cuyos elementos
(Holdgate et al, 1982). En el plano internacio- figuran consideraciones de carácter ambiental.
nal, por último, la importancia cada vez mayor Cada vez tienen más importancia valores que
de los valores ambientales se refleja en los suce- reflejan un m o d o diferente de pensar el desa-
sivos informes de las comisiones mundiales es- rrollo, el sentimiento de que nuestra tarea con-
peciales de las Naciones Unidas: mientras que siste en «administrar» el planeta, y nuestras
344 William C. Clark

obligaciones para con las generaciones venide- a los regionales. Por último, las opciones eco-
ras o poblaciones cuyos intereses hasta ahora se nómicas hacen hincapié en la exigencia funda-
han pasado por alto (White, 1988a). Para en- mental de que las sociedades puedan adoptar
tender los cambios mundiales es preciso saber decisiones al perseguir sus valores. Aunque la
c ó m o se transforman esos valores en decisiones obtención de la m á x i m a eficacia no siempre
ambientales, c ó m o se inscriben en procesos de sea un criterio adecuado de la decisión, aun los
carácter político general y c ó m o varían su índo- conservacionistas m á s ardientes están e m p e -
le y alcance a lo largo del tiempo o según las zando a comprender que un desarrollo ambien-
distintas culturas. talmente viable también debe serlo en términos
económicos (Barbier, 1987; M a d d e n , 1987;
Las opciones Mellor, 1988; W C E D , 1987).
Si los valores son expresión de lo que la gente
desea, las opciones reflejan lo que puede obte- Las percepciones
ner. Evidentemente, no se puede obtener todo E n contextos tan complejos c o m o los cambios
lo que la gente valora, y lo que se puede conse- mundiales, es inevitable que las percepciones y
guir a m e n u d o puede obtenerse siguiendo ca- evaluaciones se alejen de la realidad por moti-
minos no trillados. Además, las dimensiones vos de ignorancia o incertidumbre radicales
de valor y opción de las decisiones están inter- -esto es, porque nadie conozca las causas y
relacionadas. Las investigaciones efectuadas efectos reales de los cambios. Esas imprecisio-
sobre la adopción de decisiones de política ge- nes fundamentales aumentan conforme se
neral han demostrado que por lo general la gen- avanza por la concatenación causal desde los
te decide qué quiere teniendo en cuenta lo que resultados expresados en flujos materiales y
puede alcanzar (March y Olsen, 1976; Wil- energéticos del entorno físico modificados, pa-
davsky, 1979). Y , recíprocamente, lo que pue- sando por las repercusiones en el ecosistema de
de conseguir en un m o m e n t o dado es con fre- esas modificaciones, hasta sus consecuencias
cuencia eco de las opciones elaboradas en res- para los individuos y para los propios sistemas
puesta a deseos anteriormente inalcanzables6. sociales (Schneider, 1983). Estos problemas no
N o debe extrañar, pues, el que una de las apor- se han podido empezar a resolver hasta haberse
taciones más considerables del análisis formal elaborado, en los dos decenios últimos, un a m -
a la política práctica consista en ampliar el aba- plio abanico de métodos formales de evalua-
nico de opciones disponibles (Schelling, 1983). ción7.
Podemos agrupar esas opciones en tres cate- La inadecuación de la instrucción y la esca-
gorías interrelacionadas: las tecnológicas, las sa difusión de las evaluaciones efectuadas por
de organización y las económicas. Las opciones especialistas limitan la precisión de las percep-
tecnológicas se refieren a las modalidades no ciones en que se basan las decisiones, pero la
tradicionales en que se pueden llevar a cabo los experiencia indica que hay otros muchos facto-
procesos fundamentales del empleo de los re- res de limitación en potencia, propios de las
cursos, la fabricación, el suministro de servi- personas mismas que toman la decisión: puede
cios y el tratamiento de los desechos. Los ejem- tratarse de la proximidad de un individuo a un
plos van desde la recolección selectiva de los perjuicio ambiental, de la influencia de los m e -
cultivos, en lugar del cultivo tradicional de ro- dios de comunicación, de la instrucción recibi-
zas, para administrar las riquezas forestales, da, de las distintas experiencias vitales por las
hasta la oposición entre combustibles fósiles y que las personas han pasado, de su edad, de los
nucleares para producir energía eléctrica. Las contextos culturales y de organización y de
opciones de organización o institucionales van otros muchos factores, entre los que destaca la
desde las modalidades elementales de la estruc- tendenciosidad, pues tanto las personas c o m o
tura social, pasando por disposiciones normati- las instituciones dan muestras de una notable
vas no tradicionales, hasta las diversas estruc- inclinación a oír lo que desean (Douglas y Wil-
turas jurídicas. Ejemplos de ello son las econo- dawsky, 1982; Tang y Jacobson, 1988). Para
mías de mercado frente a las planificadas, las explicar y predecir las influencias mutuas entre
autorizaciones para emplear productos conta- los sistemas h u m a n o y ambiental es preciso en-
minantes frente a los impuestos por efluentes y tender las percepciones que los distintos pue-
los tratados y convenios internacionales frente blos tienen de los cambios mundiales y del pa-
Ecologia humana y cambios en el medio ambiente planetario 345

pel que a ellos les corresponde desempeñar, los percuten directamente en el empleo de los re-
factores que las hacen variar o las distorsionan cursos, la producción de desechos y la vulnera-
y las medidas que hay que tomar para acrecer la bilidad social (Repetto, 1987). Pese a la
precisión y utilidad de las evaluaciones for- disminución constante de las tasas de fertilidad
males. en buena parte del m u n d o , es casi seguro que la
población del planeta se duplicará en el próxi-
La cultura m o siglo. Los cambios de la distribución de la
Las relaciones e influencias recíprocas con el población ocasionados por las migraciones son
medio ambiente, al igual que las decisiones en aún m á s radicales que el crecimiento demográ-
materia de utilización del entorno, se basan en fico m i s m o . Hace cincuenta años, menos de
último término en múltiples factores sociales y una cuarta parte de la población de la tierra
contextos históricos subyacentes que cabría de- vivía en zonas urbanas; de aquí a cincuenta
nominar «cultura». A m e n u d o se han expuesto años lo hará m á s de la mitad (Naciones Unidas,
las pautas de los cambios ambientales mundia- 1985a). A d e m á s , la tendencia a la constitución
les sin hacer referencia a los factores culturales, de ciudades de dimensiones gigantescas entra-
pero, habida cuenta de que los sistemas h u m a - ñará casi con certeza consecuencias no lineales
nos forman parte integrante de la dinámica de para las relaciones entre la humanidad y el en-
los cambios mundiales, hará falta comprender, torno (Gu et ai, en prensa). Pese a que hace
al menos hasta cierto punto, por qué funcionan años se vienen analizando las relaciones exis-
c o m o lo hacen las sociedades para poder expli- tentes entre la población, los recursos y el m e -
car y predecir las relaciones entre la gente y su dio ambiente, aún es m u y limitado nuestro co-
entorno. nocimiento de c ó m o los elementos de la diná-
Hace ya m u c h o tiempo que se discute la im- mica a largo plazo y gran escala de la población
portancia relativa de diversos factores cultura- h u m a n a (por ejemplo, la fertilidad, las migra-
les en cuanto causas de los cambios ambienta- ciones, la distribución por edades y la esperan-
les y determinantes de sus consecuencias (por za de vida) influyen tanto en las fuentes de los
ejemplo, García, 1981), discusión que sin duda cambios ambientales c o m o en las consecuen-
alguna habrá de intensificarse por la mayor cias de esos cambios en las personas10.
atención que cada vez se presta a los problemas
de los cambios mundiales. Ahora bien, a decir La organización
verdad, la dificultad práctica al respecto no ra- Podemos agrupar un segundo conjunto de di-
dica en imaginar los distintos m o d o s c o m o la mensiones humanas subyacentes a los cambios
variación cultural podría influir en los cambios mundiales bajo el epígrafe de las instituciones
mundiales, sino en analizar los factores cultu- u organizaciones sociales. E n el sentido m u y
rales coadyuvantes, de forma que obtengamos general en que aquí utilizaremos el término,
explicaciones productivas, para evitar que este «organización» se aplica a modalidades de las
tipo de investigaciones sea sinónimo de las in- actividades de relación humanas c o m o la fami-
vestigaciones sobre los sistemas sociales en ge- lia, los mercados, las empresas, los aspectos eje-
neral8. Parece, pues, que lo más prudente sería cutivo y normativo del gobierno, las asociacio-
consagrar los estudios iniciales a las dimensio- nesfilantrópicas,las estructuras religiosas, las
nes de la cultura que el saber nos señala que leyes, la educación, los medios de comunica-
son, casi con certeza plena, fundamentales para ción de masas y múltiples disposiciones y
las relaciones mutuas a largo plazo y gran esca- acuerdos internacionales. La composición y vi-
la entre los sistemas h u m a n o y ambiental: la gor de esos mecanismos varían considerable-
estructura, distribución y crecimiento de las mente de uno a otro. Apenas sabemos algo de
poblaciones humanas; las modalidades de or- las repercusiones ambientales de las distintas
ganización social, política y económica y la si- formas de organización empleadas para perse-
tuación consiguiente del desarrollo agropecua- guir el bienestar de la humanidad y no sabemos
rio, industrial y económico general. m u c h o m á s acerca de qué determina la eficacia
de planteamientos distintos en el terreno orga-
La población9 nizativo a fin de introducir consideraciones de
Las características de la población tienen evi- orden económico en el cálculo social (Tang y
dentemente una importancia fundamental y re- Jacobson, 1988). Es evidente que el Estado na-
346 William C. Clark

cional es una de las estructuras organizativas de las formas en que la gente produce y consu-
más importantes al respecto, pero cada vez ad- m e bienes y servicios. Los procesos industriales
quieren más importancia las instituciones y re- y agropecuarios han sido durante siglos activi-
gímenes internacionales (Kay y Jacobson, dades que han tenido importantes consecuen-
1983;Majone, 1986; Keohaney N y e , 1987). Y cias en los cambios ambientales. E n la última
las estructuras subyacentes que determinan los parte del siglo actual, las actividades relaciona-
derechos de propiedad y el acceso a los recursos das con la energía también presentan impor-
en el plano local también tienen consecuencias tantes dimensiones, en lo tocante al desarrollo,
de importancia en lo que la gente hace realmen- para los cambios ambientales (Clark, 1986;
te con su entorno (Hagerstrand, 1988). Turner et. ai, en prensa). Así, por ejemplo, an-
Puede que la pauta organizativa de más in- tes de 1950, la mayoría del dióxido de carbono
terés para los estudios de los cambios mundia- que las actividades humanas expulsaban a la
les sea el aumento en todo el m u n d o del ámbito atmósfera procedía de la combustión de la bio-
de actuación y del poder de las instituciones masa. Desde entonces, en su mayor parte pro-
humanas que se ha ido acumulando en los últi- cede de la combustión de combustibles fósiles
m o s siglos y parece probable que se acelere en (Bolin, 1986). Los procesos cuyo resultado fi-
el futuro. La mayoría de las modalidades de or- nal es el consumo son cada vez en mayor medi-
ganización han atendido, durante la mayor da elementos importantes de los cambios m u n -
parte de su trayectoria, a objetivos más o m e - diales (Ayres y R o d , 1986).
nos inmediatos en la esfera de la seguridad físi- Al tratar de aprehender la función, tanto
ca, económica y espiritual. Hasta hace relativa- en el pasado c o m o en el futuro, de las princi-
mente poco no han aparecido algunas estructu- pales pautas de desarrollo de los cambios
ras organizativas con el objetivo declarado de mundiales se plantean dos cuestiones esen-
velar por la protección del medio ambiente y el ciales: la primera se refiere al concepto de
desarrollo ambientalmente viable (Richards, «viabilidad», definido por la C o m i s i ó n
1988). Urge entender más a fondo esas organi- Brundtland c o m o la capacidad de satisfacer
zaciones en vías de aparición que tienen un al- las necesidades del presente sin disminuir las
cance mundial y pueden suscitar cambios par- opciones al alcance de las generaciones futu-
ticularmente rápidos. ras ( W C E D , 1987)". Pese a la importancia e
interés que despierta este tema, apenas sabe-
El desarrollo m o s aún en qué consiste una vía de desarrollo
Por m u y importantes que sean, el crecimiento viable, en oposición a una inviable. N o sólo
demográfico y la estructura y distribución de la hacen falta m á s estudios monográficos de có-
población sólo representan los cimientos bási- m o han influido los cambios ambientales en
cos en que descansan las actividades humanas el desarrollo, sino también un marco de refe-
que son las fuentes próximas (y en quienes re- rencia formado por conceptos e hipótesis cau-
caen) de los cambios mundiales. Para c o m - sales que se pueda emplear para sintetizar y
prender las variaciones de las presiones que en generalizar esos casos12.
el entorno ejercen las distintas sociedades, de- La segunda dimensión del desarrollo -cone-
beremos analizar, juntamente con las pautas de xa con la anterior- es de las vías o modelos de
la densidad demográfica, las pautas de la utili- desarrollo alternativos: ¿Qué vías factibles y
zación per capita de los recursos (Clark, 1988a; convenientes reflejarán una concepción del
Goldemberg et. al., 1987). D e igual m o d o , la bienestar o la seguridad físicos, económicos y
índole de la utilización de los recursos de una ambientales m á s equilibrada que las concep-
región y las actividades de producción y rela- ciones tradicionales? ¿Qué indicadores del de-
ciones comerciales son importantísimos facto- sarrollo suprimirán los desequilibrios y desvia-
res determinantes de su vulnerabilidad frente a ciones más nocivos de las medidas actuales y
los cambios ambientales (Burton et. ai, 1978; facilitarán datos más significativos y útiles so-
Chisholm, 1982; Parry et. ai, 1988). En térmi- bre el avance hacia el desarrollo viable de nues-
nos generales, los intentos de aprehender las di- tro planeta?13
mensiones culturales subyacentes a los cam-
bios ambientales mundiales deben analizar
también los cambios a largo plazo y gran escala
Ecologia humana y cambios en el medio ambiente planetario 347

-«^BJP- ^ ^

.»••Jfaw » * l i v Vi

A la búsqueda de una «noosfera» (ámbito del pensamiento): jardín místico, que representa al Paraíso
terrestre, en un barrio decrépito de Manhattan, en N u e v a York. G. Gerster/Rapho.
348 William C. Clark

Las cuestiones aún no resueltas En la figura 3 se expone un marco concep-


tual sencillo para el proceso de detectar explí-
cita y sistemáticamente los importantes nexos
Los orígenes humanos existentes entre los diversos elementos del sis-
de los cambios mundiales tema geosfera-biosfera. Las anotaciones que fi-
U n o de los primeros objetivos de las investiga- guran en la casilla «elemento h u m a n o » proce-
ciones acerca de los cambios mundiales debe- den del informe de la N A S A Earth System
ría ser el de documentar y comprender cuales Science: A Closer View, uno de los intentos
son las maneras m á s importantes que los pro- m á s recientes y sistemáticos de sentar priori-
cesos humanos suscitan o introducen cambios dades en materia de datos sobre vinculacio-
en el sistema ambiental. La experiencia alcan- nes14. Son, empero, anotaciones preliminares e
zada gracias al estudio del problema del efecto incompletas, que se limitan a reflejar e n u m e -
invernadero y del agotamiento de la capa de raciones parciales de los conocimientos sobre
ozono de la atmósfera demuestra que hacen las actividades humanas que los investigado-
falta historiales precisos de las emisiones re- res que estudian los elementos de los cambios
sultantes de los procesos humanos para esco- mundiales consideran que precisan para ensa-
ger entre las distintas teorías o modelos pro- yar sus modelos y formular predicciones. A d e -
puestos. Esa m i s m a experiencia enseña que el m á s , para ser plenamente útiles, esas listas de
empleo de hipótesis basadas en la extrapola- prioridades deben especificar también la esca-
ción superficial al futuro de las tendencias de la, resolución y exactitud que deben tener los
emisiones resultantes de procesos humanos datos aportados. Se necesita asimismo dispo-
puede conducir por caminos m u y equivocados ner de informaciones sobre los porcentajes,
la atención de los científicos. Por último, para ritmos o cantidades por encima de los cuales
poder adoptar decisiones sociales m á s funda- determinadas aportaciones antropogénicas,
das referentes al control del medio ambiente aunque ahora m i s m o no susciten gran preocu-
es necesario no sólo comprender c ó m o varía a pación, podrían convertirse potencialmente en
lo largo del tiempo y el espacio, y según la cul- agentes importantes de los cambios mundia-
tura, la acción de los seres humanos en los les.
cambios mundiales, sino además el por qué. Pese a estas necesidades apremiantes, hay
que elaborar sistemáticamente el tipo de pers-
C ó m o determinar pectiva indicado en la figura 3, pues constitu-
qué actividades humanas suscitan ye un primer paso útil para fijar objetivos
los cambios mundiales prioritarios a los estudios de los flujos energé-
Ante todo, es preciso detectar m á s sistemática- ticos, los productos químicos, los habitats, las
mente qué cambios de origen h u m a n o afectan corrientes de agua, las propiedades físicas y las
a los flujos energéticos y químicos, al consumo entidades biológicas que establecen las vincu-
del agua, a la extensión del habitat o a otras laciones m á s importantes entre las actividades
variables constituyen las «aportaciones» m á s humanas y el resto del sistema geosfera-bios-
importantes a la dinámica climática, biogeo- fera.
química o biótica. E n algunos pocos casos -ta- U n a vez establecida una lista prioritaria de
les c o m o el efecto invernadero o el agotamien- las variables de las vinculaciones, sigue plan-
to del ozono de la estratosfera-, esta detección teada la cuestión de qué actividades humanas
previa de las vinculaciones «por aportación» específicas pueden modificar los flujos de esas
entre la humanidad y otros elementos es relati- variables. A u n en casos relativamente senci-
vamente fácil de descubrir: las investigaciones llos, este análisis no es fácil (véase, por ejem-
pueden centrarse, sin temor a que sus esfuer- plo, Wuebbles y E d m o n d s , 1988), pues deter-
zos resulten infructuosos, en una lista concreta minar la base de conocimientos necesarios
de gases raros e hidrocarburos halogenados ra- exige una colaboración estrecha entre científi-
diactivamente activos. En cuanto a la mayoría cos que estudien los elementos no humanos
de los aspectos restantes, en cambio, aún hay pertinentes de los cambios mundiales y espe-
que efectuar considerables investigaciones cialistas en el funcionamiento de las tecnolo-
acerca de la intervención h u m a n a en sus rela- gías y prácticas de explotación de la tierra asi-
ciones con el entorno. m i s m o pertinentes (especialmente, ingenieros
Ecologia humana y cambios en el medio ambiente planetario 349

N. Necesidad
^v para
Elemento Elemento Elemento Elemento
humano biótico biogeoquímico climático
Necesidad\^
de N .

Elemento (Dinámica social Transformaciones del Transformaciones del Transformaciones del


humano interna) uso de la tierra uso de la tierra uso de la tierra
Gestión del 0 C 0 2 , N O x , SOx... 0 gases de
rendimiento invernadero
? 0 aerosoles
? Cambios del albedo
Distribución de las
aguas

Elemento Cambio en los límites (Dinámica biótica


biótico de las principales interna) ? 7
zonas ecológicas
Cambios de potencial
productivo

Elemento «Calidad del aire» (Dinámica


biogeoquímico «Calidad del agua» ? biogeoquímica interna) 7
0 elementos tóxicos
contenidos en el suelo

Elemento Estadísticas regionales (Dinámica climática


climático de las temperaturas interna)
Estadísticas regionales 7 7
de las precipitaciones
Estadísticas regionales
de los hielos

F I G U R A 3. U n marco de referencia para definir las vinculaciones entre los elementos del sistema geosfera-biosfera.
Conforme a la metodología de «mirar hacia fuera», o de los sistemas, de este marco general, se presta atención
ante todo a qué estudios de cada elemento deben tener conocimiento de la existencia de otros elementos para
poder llevar a cabo su tarea (Holling, 1978). Las anotaciones que figuran en las casillas de lafiguraestán única-
mente a m o d o de ilustración y reflejan las necesidades de y por estudios de los elementos humanos, tal c o m o se
han expuesto en el informe ESSC de la N A S A (1988). Obsérvese que el símbolo 0 indica flujos.

químicos, del agua, mecánicos y agrícolas). L a nes» de la actividad h u m a n a , c o m o la produc-


figura 4, elaborada gracias a una colaboración ción de coque o el cultivo del arroz, en «pro-
de esas características, señala el amplio abani- ductos» c o m o la emisión de metano a la at-
co de procesos humanos que ocasionan modi- mósfera. Los conocimientos especializados de
ficaciones en apenas unos pocos de los ele- los ingenieros serán imprescindibles para ello.
mentos químicos de importancia para los Característica de la obra m á s completa elabo-
cambios mundiales. rada sobre aportaciones y productos con-
cretos es la relativa a las cantidades de dióxido
Las relaciones entre aportaciones de carbono producidas por unidad de energía
y resultados en las actividades humanas obtenida a partir de diversos combustibles fó-
¿En qué medida cada unidad de actividad hu- siles (Marland y Rotty, 1983). Ahora bien, in-
m a n a altera los materiales oflujosde energía cluso en el caso del dióxido de carbono, aún
en cada caso? ¿ C ó m o varían esas relaciones no se han elaborado coeficientes satisfactorios
«intensivas» entre los procesos humanos y los y comparables de aportaciones/productos para
materiales yflujosde energía a través del espa- diversos tipos de actividades de transforma-
cio, el tiempo y según las culturas? ción de la explotación de las tierras.
Responder a estas preguntas exigirá reali- La relativa sencillez de la estructura apor-
zar estudios de procesos cuantitativos básicos taciones/productos en el caso de las emisiones
acerca de la transformación de las «aportacio- de dióxido de carbono podría inducir a error,
350 William C. Clark

E L E M E N T O AMBIENTAL
F U E N T E D E EMISIÓN
NOx S02 HCl sal man na CH, CO N20
PRODUCCIÓN/DISTRIBUCIÓN DE
COMBUSTIBLES MINERALES
Carbón X
Petróleo X
Gas natural X

COMBUSTIÓN DE COMBUSTIBLES
MINERALES
Carbón X X X X X
Petróleo X X X X X
Gasolina X
Otros X
Gas natural X X X X

P R O C E S O S INDUSTRIALES
Producción de coque X
Producción de arrabio X
Fundición de
Cobre X
Plomo X
Zinc X

AGRÍCOLA
Combustión de biomasa X X X X
Fertilizantes nitrogenados X X
Cultivo de arroz X
Pastoreo de rumiantes X

VARIOS
Usos industriales, refrigerantes,
productos de consumo
Vertederos X
Océanos X
Tierras pantanosas X

F I G U R A 4. Procesos humanos que originan cambios en determinados elementos químicos del entorno atmosférico.
Los datos proceden de un estudio de Darmstadter et. al. (1987, vol. 2, B3).

si nos guiásemos por ella parafijarlas necesi- teriales/energía» (Ayres, 1978 y 1989) haya
dades en materia de investigación en este c o m - constituido un importante progreso metodoló-
plejo terreno. En la situación m á s general indi- gico para abordar complejidades de esa índole
cada en la figura 4, un flujo contaminante que aparecen en las evaluaciones de las aporta-
dado puede verse modificado por varias acti- ciones y los productos. Esta metodología utili-
vidades humanas. E n el seno del sistema hu- za los principios de la conservación para esta-
m a n o pueden intervenir secuencias complejas blecer una comparación entre las cantidades
de reacción, sedimentación y removilización, de energía y materiales aportadas al sistema
en el camino hasta la obtención de un «pro- h u m a n o y las cantidades exportadas o almace-
ducto» final medido que se aporte al medio nadas en un m o m e n t o dado. Se basa en el he-
ambiente. E n cada fase, normalmente es im- cho de que toda la energía y todos los materia-
perfecta nuestra comprensión del proceso, al les empleados para el desarrollo de la
igual que son imperfectos los datos gracias a humanidad tienen que ir a parar a alguna par-
los cuales estimamos los flujos y depósitos de te, aunque con los datos de que disponemos
materiales. D e ahí que el «saldo contable m a - no seamos capaces de saber adonde. H a ayu-
Ecologia humana y cambios en el medio ambiente planetario 351

Coeficientes de emisión de metano (toneladas métricas


de CH 4 /tonelada de combustible)

1800 1860 1890 1920 1950 1980


Antracita 0.005 0.006 0.007 0.007 0.007
Bituminoso apalache (subterráneo) 0.005 0.005 0.005 0.005 0.005 0.005
Bituminoso corriente E E . U U . 0.005 0.005 0.005 0.005
Coque (a base del carbón utilizado en
la coquización) 0.27 0.054 0.03
Gas (a base de la producción
potencial no prevista de gases
asociados) .30 .25 .22 .20
Distribución del gas (a base del gas
comercializado) .03 -0.02 0.01 0.01

F I G U R A 5. Reconstrucción de los coeficientes de emisión de metano en el pasado, con los consiguientes cambios
de la economía y la tecnología humanas.
Nota: Este ejemplo se ha tomado del estudio de Darmstadter et al. (1987, vol. 2, A83) sobre las repercusiones de
la evolución mundial en la atmósfera. Los coeficientes se expresan en toneladas de C H 4 / t o n de combustible. Los
guiones indican que se carece de datos.

dado a «descubrir» fuentes insospechadas de carbono en el pasado en E E . U U . ha dado


contaminación en actividades humanas lugar, casi con toda seguridad, a estimaciones
aparentemente inocuas o insignificantes acumuladas considerablemente bajas
(Ayres y R o d , 1986; Ayres et al, 1988). U n (Darmstadter et al, 1987, A p p . A:26). E n la
empleo m á s sistemático del saldo contable figura 5 se muestran los tipos de resultados
sería casi con certeza útil en los intentos que que se pueden obtener mediante una in-
en el futuro se hagan de responder a los vestigación cuidadosa realizada en colabo-
interrogantes que se plantean a propósito de ración.
las relaciones aportación/producto entre el
elemento h u m a n o y los restantes elementos La magnitud cambiante
del sistema geosfera-biosfera. de la intervención humana
U n aspecto particularmente intricado ¿Cuáles son las cantidades o presiones totales
aunque necesario de estos estudios habrá de de las actividades humanas pertinentes?
ser su dimensión histórica. Los cambios a ¿ C ó m o varían a lo largo del espacio, del
largo plazo de la conclusión de la combustión tiempo y según las culturas, esas medidas
o la profundidad a que se aren las tierras «extensivas» de la ecología humana de los
pueden tener m á s importancia para cambios mundiales? E n último término, lo que
determinadas emisiones ambientales que los se precisa es algo similar a una teoría de la
cambios que afecten a la cantidad total de evolución del m u n d o , formulada en términos
combustión o a la extensión de tierras adecuados para expresar las funciones
cultivables. Pasar por alto las modificaciones pertinentes de intervención humana
a lo largo del tiempo de las relaciones necesarias para comprender los cambios del
aportación/producto puede inducir a graves entorno mundial. Los interrogantes que al
errores de apreciación del papel desempeñado respecto se plantean a los investigadores
por la humanidad en los cambios mundiales. fueron resumidos en un informe reciente del
Así, por ejemplo, el empleo sin discernimiento Social Science Research Council de E E . U U .
de coeficientes contemporáneos de emisión (SSRC, 1988) relativo a los cambios del
para evaluar las emisiones de monóxido de entorno mundial.
352 William C. Clark

Entre los primeros intentos de abordar esas geógrafos e historiadores están empezando a
cuestiones a escala mundial figuraron las formular una teoría de la ecología h u m a n a
diversas tentativas de elaborar modelos de los mundial (Chisholm, 1982; Richards, 1986;
sistemas mundiales en el decenio de 1970 (por Turner et al, en prensa).
ejemplo, C E Q , 1980; M e a d o w s el al, 1972).
Las lagunas de esos intentos son sobradamente Las consecuencias para la humanidad
conocidas y cabe achacarlas a la falta de datos de los cambios mundiales
y a su insuficiente metodología y falta de Las evaluaciones formales de los cambios
solidez de sus fundamentos conceptuales mundiales y de sus consecuencias pretenden
(Brewer, 1986; Greenberger et al, 1983; contribuir a que las percepciones de los seres
M e a d o w s y Robinson, 1985; O T A 1982). humanos puedan guiar nuestras acciones m á s
Posteriormente, se han llevado a cabo varios útil y eficazmente. Así, pues, es esencial inves-
intentos, m á s modestos, a propósito de tigar para mejorar las evaluaciones si quere-
sectores concretos del sistema humano, varios m o s mejorar nuestra comprensión de las rela-
de los cuales -sobre población, agricultura, ciones mutuas entre el sistema h u m a n o y el
silvicultura y energía- tienen pertinencia para ambiental. A continuación se resumen las
los estudios de los cambios mundiales15. principales cuestiones en materia de evalua-
Hasta los mejores de esos estudios ción que habría que abordar en las primeras
sectoriales presentan a m e n u d o fases de un programa de investigación sobre la
contradicciones que sólo se pueden resolver ecología h u m a n a de los cambios mundiales.
parcialmente mediante nuevos análisis
posteriores (Toth et al, 1988). A ú n no existe Determinar las dimensiones ambientales
un modelo integrado y dinámico creíble de los de la vulnerabilidad humana
cambios mundiales a largo plazo en las U n a tarea básica de la investigación es deter-
actividades humanas que intervienen en los minar ante qué tipos de cambio, y qué ritmos,
cambios del entorno. Las perspectivas de que son más vulnerables las personas situadas en
se elabore semejante modelo, aunque aún distintos escenarios culturales. M á s concreta-
lejanas, están con todo mejorando y deben mente, qué información necesitan los estudios
proseguirse los esfuerzos para lograrlo. E n que pretenden comprender y hacer retroceder
cuanto a los datos, un porcentaje considerable los límites del desarrollo viable, a propósito de
de las emisiones contemporáneas de origen la índole y la ubicación temporal y espacial de
h u m a n o de materiales y energía se supervisan los posibles cambios en los procesos biogeo-
por conducto de redes de supervisión químicos, climáticos, hidrológicos y bióticos
ambiental, tanto nacionales c o m o de la tierra16.
internacionales. E n cuanto al aspecto Así, pues, el marco conceptual apropiado
metodológico, otro estudio reciente del S S R C para abordar esta cuestión es, igual que el pre-
ha puesto de manifiesto lo m u c h o que las sentado en lafigura3, aunque en este caso el
ciencias sociales y naturales pueden aprender punto de partida debe consistir no tanto en el
unas de otras, pues afrontan problemas conocimiento del sistema ambiental c o m o en
paralelos de elaboración de modelo y el de las sensibilidades del sistema h u m a n o .
predicción de los cambios mundiales (Land y Sin orientaciones explícitas formuladas por es-
Schneider, 1987). Por último, los intentos pecialistas a propósito de la índole, escala y
iniciales de suministrar unas bases teóricas a definición de las informaciones necesarias pa-
los estudios de alcance mundial y a largo plazo ra evaluar aspectos importantes de la vulnera-
de la evolución humana se pueden ver en los bilidad social frente a los cambios ambienta-
debates de los historiadores sobre «el sistema les, no cabe esperar que los especialistas en
mundial moderno» y en las investigaciones de ciencias naturales puedan centrar sus investi-
los fenómenos «de larga duración» de la vida gaciones en el reducido número de aspectos de
económica (Ausubel, 1989; Braudel, 1984; los cambios que son de la m á x i m a importan-
Vasko, 1987; Wallerstein, 1974). Aunque la cia para los seres humanos (Chen y Parry,
mayoría de estas obras han omitido las 1987).
dimensiones ambientales y de recursos, ¿ C ó m o pueden progresar en sus investiga-
algunos intentos impresionantes recientes de ciones los estudiosos de la respuesta humana?
Ecología humana y cambios en el medio ambiente planetario 353

La dimensión cultural de la ecología humana: la concepción antropocêntrica del universo induce a


comportamientos crueles de cara a los animales. Doisneau/Rapho.

En las obras consagradas al análisis de los ries- logia estimar si, y cuándo, cabría esperar
gos naturales, los cambios climáticos y las con- cambios de esa magnitud debidos a la varia-
secuencias ambientales de la guerra nuclear se bilidad natural o a la intervención antropo-
indican enfoques útiles (Burton et ai, 1978; génica.
Harwell y Hutchinson, 1985; Kates et ai, Ahora es preciso que vayamos m á s allá de
1985a). Parry ha utilizado una metodología es- las consideraciones de orden climático y que
pecialmente instructiva para abordar la cues- nos preguntemos qué tipos de cambios a m -
tión de la respuesta de sistemas agrícolas sen- bientales tienen m á s importancia para los se-
sibles a las variaciones y cambios climáticos res humanos. Las actas de la Conferencia D a h -
(Parry et ai, 1988): empezó por consagrar su lem sobre Los recursos mundiales y el
atención a regiones agrícolas situadas al mar- desarrollo son una base para iniciar esa labor
gen de la viabilidad económica en lo tocante a (McLaren y Skinner, 1987).
la temperatura y la humedad. E n lugar de pre-
guntarse c ó m o responderían esos sistemas a
los cambios climáticos en general, analizó las La evaluación de los síndromes de las
características sociales, económicas y agronó- transformaciones del medio ambiente
micas de cada región, a fin de evaluar los lími-
tes de los cambios climáticos a partir de los Los «síndromes» multidimensionales de las
cuales cabría esperar que se produjese una al- transformaciones que experimenta el medio
teración o desplazamiento significativos de las ambiente son una característica esencial de los
actividades agrícolas. A partir de entonces, cambios mundiales (Regier y Baskerville,
corresponde a los especialistas en climato- 1986). Así, por ejemplo, la viabilidad de la ex-
354 William C. Clark

C O M P O N E N T E S PRIVILEGIADOS D E L M E D I O A M B I E N T E

Cambio Balance Oxidantes Precipitaciones Visibilidad Corrosión Impacto


estratosférico radiactivo ácidas
Capa de ozono global

Océanos
estuarios
w v 4

Vegetación
natural w ¥ w 3

Animales
w 2

Combustión
de
biomasa

Producción
w w ^ 7

5
vegetal

Combustión fe A A _fc _fc


de
combustibles
fósiles fe
• V ^
fe
19

Procesos
industriales

Importancia potencial:
+ w w w W ^
13

^ B Decisiva ^ H Mediana

•^P M u y grant e U No omitible

F I G U R A 6. La evaluación de los síndromes de los cambios ambientales. En esta figura se muestra un ejemplo de
la necesaria perspectiva integrada de evaluación, exponiéndose las consecuencias generales para el entorno atmos-
férico de los cambios en una amplia gama de procesos humanos y naturales (Grützen y Graedel, 1986). Cada
casilla de la matriz representa una de las evaluaciones clásicas - u n a causa, una consecuencia- antes mencionadas.
Aunque no existe un procedimiento mecánico de combinación cuantitativa de los valores de las casillas, cada
«total de columna» debería representar en principio el efecto neto de todas las fuentes de cambios en u n único
elemento del entorno. Cada «total de hilera» indicaría el efecto neto de una sola fuente de cambios en una amplia
g a m a de elementos del entorno. (Significativamente, esos «totales de hileras» equivalen a la perspectiva sectorial
integrada de las actividades humanas viables y los cambios mundiales propuesta recientemente por la Comisión
Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo -la denominada «Comisión Brundtland», instituida por las
Naciones Unidas). La matriz considerada en conjunto constituye una sinopsis cualitativa de los cambios (atmosfé-
ricos) mundiales.

plotación de los recursos forestales está a m e - se transformaciones positivas. Ahora bien, por
nazada en algunas regiones simultáneamente lo general, las evaluaciones deben superar el
por los cambios acaecidos en la distribución planteamiento consistente en examinar un
de las tierras, el clima y la química atmosféri- problema tras otro, a fin de explicar, sinóptica
ca. El consiguiente síndrome de degradación o integradamente, los cambios y consecuen-
de los recursos forestales constituye el cambio cias ambientales generales a que dan lugar
ambiental para el que en último término hay pautas o estrategias concretas de la evolución
que hallar una explicación, así c o m o el proble- de la humanidad.
m a de política general que requiere solución. Hasta ahora, empero, la mayor parte de las
Otros síndromes - c o m o los asociados a la evo- relativamente escasas evaluaciones que han
lución de los distintos, y ricos, escenarios agro- abordado cambios ambientales a gran escala
pecuarios de Normandia- pueden considerar- se han ocupado de las relaciones entre deter-
Ecologia humana y cambios en el medio ambiente planetario 355

minados elementos ambientales -por ejemplo, nas en lo tocante a los cambios mundiales di-
la acumulación de ácidos- y sectores concretos fieren considerablemente de u n lugar a otro.
del desarrollo -por ejemplo, la silvicultura. Así, pues, la singularidad de los lugares y las
Aun los estudios m á s ambiciosos (por ejem- relaciones e influencias mutuas entre ellos son
plo, los programas del Consejo Nacional de In- un elemento esencial del significado para la
vestigaciones de E E . U U . y de la Organización humanidad de los cambios mundiales y de las
de Cooperación y Desarrollo Económicos so- perspectivas de alcanzar un desarrollo viable.
bre las repercusiones ambientales de la pro- Pues bien, pese a su importancia, apenas las
ducción de energía, o el programa de evalua- toman en cuenta (cuando lo hacen) las evalua-
ción de las repercusiones climáticas de la ciones que hoy en día se llevan a cabo y sólo
Comisión Científica sobre los Problemas del se han esbozado las líneas m á s generales de
Medio Ambiente) sólo han abordado las reper- una metodología encaminada a mejorar esta
cusiones de los cambios en un elemento del situación (Chisholm, 1980; Clark, 1987). Hay
medio ambiente, evaluado en lo tocante a toda c o m o mínimo dos ámbitos de investigación a
una gama de actividades humanas, o de las re- este propósito que merecen que se les preste
percusiones de una sola actividad humana en atención cuanto antes:
un abanico de elementos ambientales evalua- La cartografia de las vulnerabilidades. Los
dos (Brooks y Hollander, 1979; Kates et al, estudios de evaluación de las repercusiones
1985a; Torrens, 1984), habiéndose descuidado climáticas han demostrado la utilidad de de-
considerablemente la evaluación de amenazas tectar los lugares y personas especialmente
múltiples o, más generalmente, de los síndro- vulnerables a modalidades concretas de cam-
mes de cambio. bios y variaciones del clima (Parry, 1985). La
U n a excepción notable al respecto son los detección de esas regiones y grupos sociales
experimentos sobre la evaluación de síndro- debe ampliarse al análisis de otros elementos
mes llevados a cabo en los últimos años por ambientales, para responder, por ejemplo, al
T h o m a s Graedel, de los laboratorios A T & T - interrogante de qué sociedades humanas esta-
Bell, y Paul Crutzen, del Instituto Max-Planck rían más amenazadas si se produjese un agota-
(Crutzen y Graedel, 1986; Darmstadter et al, miento gradual del ozono de la estratosfera.
1987). En lafigura6 se reproduce una muestra M á s importante aún - y más difícil- es de-
de su trabajo, relativa a los elementos valora- terminar qué lugares y personas es probable
dos del entorno atmosférico. L a relativa senci- que sean particularmente vulnerables a los
llez de la figura no debe hacernos olvidar la «síndromes» de cambios ambientales múlti-
enorme labor de investigación requerida para ples. Las fronteras entre las regiones geográfi-
alcanzar las conclusiones que en ella se expo- cas o las agrupaciones sociales más amenaza-
nen, ni el hecho de que esos resultados no son das por cada elemento concreto de los cambios
definitivos. ambientales no son perfectamente coinciden-
tes. Será, por lo tanto, preciso indagar los ca-
La conexión de las escalas espaciales en sos en que cambios particularmente preocu-
las evaluaciones de los cambios mundiales pantes de varios elementos ambientales
Es primordial resolver c ó m o relacionar los evaluados se superpongan en determinados lu-
cambios mundiales con las condiciones locales gares. Las nociones y el instrumental de los sis-
a escalas intermedias o locales. Buena parte de temas de información geográfica parecen par-
lo que presenta interés o resulta preocupante ticularmente apropiados para la labor de
en los cambios mundiales consiste al parecer cartografía que a este respecto hay que efec-
en personas situadas en un conjunto de lugares tuar. U n a indicación útil de lo que hará falta
y que llevan a cabo actividades cuyas conse- nos la dan los intentos de cartografiar zonas
cuencias principales repercuten en otras perso- con un índice elevado de mortalidad forestal
nas y lugares17. La viabilidad a que nos referi- debido a las múltiples tensiones de la acumu-
mos en este trabajo está relacionada en gran lación de ácidos, oxidantes en la troposfera, a
parte con la importación de necesidades o la las sequías y a otros factores ( C E P E - N U ,
exportación de desechos de u n lugar a otro. 1986). E n términos más generales, habrá que
Por último, los valores, opciones y percepcio- analizar episodios anteriores de cambios a m -
nes fundamentales para las decisiones h u m a - bientales veloces de carácter regional, a fin de
356 William C. Clark

detectar los elementos determinantes de la damente en la mayoría de las evaluaciones del


vulnerabilidad (véase, por ejemplo, Glantz, medio ambiente. Los problemas particulares
1988). que plantean los cambios ambientales m u n -
diales -entre otros, los horizontales tempora-
Los nexos mundiales en la evaluación les multigeneracionales, las escalas espaciales
de la vulnerabilidad social multinacionales y las perspectivas de irreversi-
Es igualmente fundamental no pasar por alto bilidad- aumentan tanto las dificultades c o m o
los nexos mundiales entre las distintas regio- la importancia de mejorar dichas evaluacio-
nes. C o m o se descubrió ya hace tiempo, por nes. Las investigaciones de economía ambien-
ejemplo, la importancia social de una sequía tal han hecho algunos progresos en lo que se
prolongada en el cinturón cerealero de Améri- refiere a abordar las cuestiones de los valores
ca del Norte depende estrechamente de la si- que se plantean al analizar los factores exter-
tuación climática en otras importantes regio- nos y valorar los bienes no comercializados,
nes cerealeras del m u n d o . Ello no obstante, la aunque, con todo, los especialistas han trope-
mayoría de las evaluaciones contemporáneas zado con dificultades gigantescas para ofrecer
de los cambios climáticos mundiales aún sólo un tratamiento equilibrado de los valores, sal-
abordan plenamente las consecuencias en unas vo por lo que se refiere a la eficacia de sus
cuantas regiones escogidas y consideradas in- cálculos para las evaluaciones (Kneese y
dependientemente unas de otras, c o m o si estu- Schulze, 1985). Otras disciplinas, entre ellas
viesen situadas en distintos planetas18. Lagu- las que tratan de cuestiones de carácter jurídi-
nas similares caracterizan a los estudios co y ético, han empezado a abordar algunos de
monográficos por países efectuados hace poco los puntos decisivos de la equidad y las tran-
para evaluar el deterioro de los bosques euro- sacciones multigeneracionales en un contexto
peos (Nilson y Duinker, 1987). de cambios mundiales (véase, por ejemplo,
Es absolutamente necesario mejorar los Brown-Weiss, 1984 y 1988), pero sus progre-
conceptos y métodos empleados para evaluar sos han sido hasta ahora lentos.
c ó m o repercuten en la humanidad las conexio- Los elementos del medio ambiente valora-
nes existentes entre las consecuencias a escala dos. D e la experiencia sobre evaluación de
regional de los cambios mundiales, para lo repercusiones ambientales se desprende la
cual habrá que establecer una estrecha colabo- considerable importancia de centrar las eva-
ración entre los especialistas en ciencias de la luaciones en un número relativamente reduci-
naturaleza que estudian las pautas mundiales do de «elementos del medio ambiente valora-
de los cambios ambientales (por ejemplo, las dos», c o m o la h u m e d a d de los suelos en el
«teleconexiones» de la climatología) y los es- estío o la diversidad de las especies tropicales
pecialistas en ciencias sociales interesados por Beanlands y Duinker, 1983). La lista de esos
los procesos económicos, políticos y de otra elementos se halla sujeta permanentemente a
índole de las sociedades humanas de todo el revisión, pero los intentos de no excluir ningu-
m u n d o . Los primeros estudios, de carácter no devalúan el conjunto. A los científicos co-
preliminar, de la cuestión de los nexos señalan rresponde hacer una importante aportación a
que un elemento imprescindible de esas eva- la selección de los elementos del medio a m -
luaciones serán probablemente los modelos biente valorados, pero otro tanto sucede con
mundiales de recursos y comercio de bienes los encargados de formular políticas, a quienes
esenciales (véase, por ejemplo, Binkley, 1988; se habrá de pedir que apliquen las conclusio-
Williams et. ai, 1988). Asimismo, habrá que nes a que se llegue, así c o m o en lo que respecta
recurrir en gran medida a hipótesis explícitas a los ciudadanos, que deberán pagar las factu-
de cambios ambientales y evolución de la hu- ras correspondientes. Hay que idear mecanis-
manidad (Brewer, 1986). m o s que ayuden a los distintos grupos a los
que afecten los cambios mundiales a determi-
La inclusión de los valores en las nar y articular los componentes que m á s valo-
evaluaciones de los cambios mundiales ren, y habrá que hacer lo necesario para pres-
Los valores, que tan prominente lugar ocupan tar la debida consideración a los valores de los
en la determinación de las decisiones de los se- grupos tradicionalmente infraconsiderados
res humanos, no aparecen reflejados adecua- -los pobres, los carentes de instrucción, los
Ecología humana y cambios en el medio ambiente planetario 357

que aún no han nacido. Igualmente necesarios en que esas evaluaciones se dan a conocer por
serán foros y procedimientos de negociación conducto de medios de comunicación especia-
que promuevan el acuerdo entre los distintos lizados y dirigidos al público en general. Algo
grupos acerca de los componentes esenciales aún m á s importante será seguir el ejemplo de
del medio ambiente que habrán de ser objeto las investigaciones antropológicas que señalan
de análisis por todos ellos en conjunto. E n el c ó m o los factores culturales influyen en la for-
último decenio han aparecido diversas meto- m a que los individuos y las organizaciones va-
dologías prácticas encaminadas a facilitar ese loran los riesgos ambientales inciertos (Dou-
tipo de negociaciones para resolver problemas glas, 1966, 1986; Douglas y Wildavsky, 1982;
ambientales a pequeña escala, pero aún hay Gerlach y Rayner, 1987).
que evaluar esos planteamientos y adaptarlos
al contexto de las relaciones mutuas, en el pla- El control de los cambios mundiales
no mundial y a largo plazo, entre los sistemas por los seres humanos
h u m a n o y ambiental (Sonntag, 1986). U n a de las tareas primordiales de los próxi-
Las actitudes hacia los riesgos y la incerti- m o s decenios será aprender c ó m o las relacio-
dumbre. La comprensión, inevitablemente im- nes mutuas a largo plazo y gran escala entre las
perfecta, que tiene la gente de los cambios actividades humanas y el entorno del planeta
mundiales hace que todas las evaluaciones es- podrán ser sometidas a control a fin de mejo-
tén abocadas a aparecer plagadas de incerti- rar las perspectivas de mejorar visiblemente el
dumbres, lo cual plantea a su vez diversas bienestar de la humanidad. Control no quiere
cuestiones importantes relativas a los valores decir predicción, y ni siquiera comprensión,
que habrá que abordar. Así, por ejemplo, los pues se puede mejorar el control, pese a las
estudios de las actitudes de los seres humanos enormes incertidumbres y radical ignorancia
frente a los riesgos han puesto de manifiesto por las que toda predicación pormenorizada
que distintas personas u organizaciones en- seguirá siendo ilusoria. Cuestión esencial es si
frentadas a unas mismas incertidumbres obje- estamos realmente aumentando nuestro con-
tivas atribuirán valores considerablemente di- trol de los cambios ambientales, y en caso de
ferentes a acciones encaminadas a eliminar la que así fuere, qué modalidades de acción so-
incertidumbre o evitar sus posibles consecuen- cial son m á s eficaces y en qué situaciones
cias. E n otras palabras, que algunas personas (White, 1988a). Cabe definir las mejoras del
serán m á s reacias a correr riesgos que otras. control de los cambios mundiales c o m o la ca-
Esas diferencias tendrán consecuencias impor- pacidad de aumentar las decisiones sociales y
tantes en lo tocante a las decisiones que adop- de disminuir la vulnerabilidad frente a futuros
tan las sociedades cuando se ven enfrentadas a inciertos, tanto por lo que hace a los cambios
amenazas de índole ambiental (Fischhoff et. ambientales c o m o a los objetivos de los seres
al, 1981; Kleindorfer y Kunreuther, 1986). humanos 2 0 .
A d e m á s , sabemos que la manera c ó m o se dé a Q u e opciones en materia de control habrá
conocer a la gente la existencia de riesgos pue- que adoptar en la realidad ante los cambios
de influir considerablemente en su comporta- mundiales es cuestión que debe resolverse m e -
miento al respecto. Ahora bien, por lo general, diante el proceso de formulación de políticas.
las investigaciones se han limitado a analizar Pero a ensanchar el abanico de las opciones y
riesgos ambientales que difieren en mucho de caracterizar sus resultados probables debería-
los que suscitan los cambios mundiales. Ape- m o s consagrar primordialmente el ingenio, la
nas sabemos nada, por ejemplo, de cómo eva- imaginación y las investigaciones aplicadas al
lúa la gente predicciones altamente inciertas elemento h u m a n o de los cambios mundiales.
de hechos que tienen grandes repercusiones, Hablando en términos generales, los es-
suceden a gran escala y son relativamente irre- fuerzos por controlar los cambios mundiales
19
versibles . Es preciso mejorar nuestro saber a entrañan modificar las tecnologías, las institu-
propósito de c ó m o medir esos valores, c ó m o ciones o el comportamiento de los individuos.
pueden variar en el espacio y en el tiempo y A ú n no se ha evaluado seriamente la eficacia
c ó m o se pueden incluir en las evaluaciones de relativa de los intentos de utilizar esos tres m e -
los cambios mundiales. También hay que estu- canismos para controlar los cambios ambien-
diar las consecuencias de los distintos m o d o s tales, examen que sería de especial utilidad pa-
35,8 William C. Clark

ra un programa sobre los cambios mundiales, - ¿Cuáles son las principales tendencias
debido a los veloces aumentos de escala de las tecnológicas que es probable que reestructuren
transformaciones ambientales que hay que la índole de las relaciones mutuas entre el m e -
controlar. N o está claro que dispongamos de dio ambiente y el desarrollo en los próximos
precedentes bastantes en lo que se refiere a decenios? (Ausubel y Sladovich, 1980).
abordar las cuestiones relativas al largo plazo - ¿Qué posibilidades tecnológicas parecen
y la gran escala que cada vez suscitan m á s m á s prometedoras, habida cuenta de nuestros
preocupación21. conocimientos acerca de las cantidades y cali-
dades de los flujos esenciales de materiales y
La tecnología y el control energía que intervienen en los cambios m u n -
de los cambios mundiales diales? ( N A E , 1988).
Los cambios de carácter técnico están sufrien- - ¿Qué condiciones son precisas para indu-
do una veloz aceleración, en la mayoría de los cir innovaciones técnicas que atenúen los im-
casos en persecución de objetivos que escasa- perativos a que dan lugar los cambios mundia-
mente guardan relación directa con el medio les? (Runge, 1986).
ambiente. A escala de años, cabe esperar que - ¿Cuáles son los plazos realistas de pene-
las innovaciones tecnológicas apenas influyan tración y difusión de esas innovaciones en el
en el control de los cambios mundiales22. A es- mercado mundial? (Marchetti, 1983; Nakice-
cala de decenios, en cambio, sus consecuencias novic, 1988; Pry, 1973).
-tanto las pretendidas c o m o las inesperadas- - ¿ C ó m o fomentar las tecnologías propicia-
pueden ser gigantescas. Los estudios llevados a doras de la innovación y de la difusión que
cabo sobre la dinámica de la vida útil de los respalden un desarrollo viable en un mercado
principales procedimientos técnicos indican tecnológico cada vez m á s internacionalizado?
que bastan de 20 a 40 años para que el petró- (Guile y Brooks, 1987).
leo sustituya al carbón c o m o fuente mundial - E n qué medida será m á s fructuoso plan-
de energía, para que la industria del acero pase tear estos interrogantes, no con respecto a tec-
de la fabricación en hornos de hogar abierto al nologías concretas, sino a grupos de tecnolo-
empleo del arco eléctrico, o para que la pro- gías estrechamente relacionadas entre sí y que
ducción mundial de trementina se haga a par- por lo tanto «evolucionen en común»? (Chen,
tir de materiales químicos, en lugar de bióticos 1988).
(Ausubel y Herman, 1988; Clark, 1987). Cada
uno de estos hechos, y otros muchos semejan- Las instituciones
tes, ha tenido consecuencias importantísimas y el control de los cambios mundiales
para los cambios ambientales, aunque fueron Los seres humanos organizan sus respuestas a
m u y pocos los que se emprendieron teniendo los cambios mundiales mediante toda una ga-
presentes consideraciones de carácter ecológi- m a de instituciones y otras estructuras. L o que
co. Volviendo ahora al empleo deliberado de esencialmente debemos tratar de lograr con las
la tecnología para controlar los cambios a m - investigaciones es comprender la eficacia rela-
bientales, existen opciones gracias a las cuales tiva de instituciones alternativas c o m o meca-
se podrían suprimir las emisiones a la atmós- nismos de control de las relaciones e influen-
fera del dióxido de sulfuro y el dióxido de car- cias mutuas entre los sistemas h u m a n o y
bono ocasionados por la producción de c o m - ambiental. Las instituciones que habrán de ser
bustibles fósiles (véase, por ejemplo, Haefele objeto de estudio son, no sólo las que intervie-
et. ai, 1986) y disminuir radicalmente el peli- nen en las funciones tradicionales de regula-
gro que suponen los hidrocarburos halogena- ción del mercado de los distintos países, sino
dos para el ozono de la estratosfera. Pero entre también una multiplicidad cada vez mayor de
esas observaciones de la viabilidad técnica y la organizaciones sin fines lucrativos e interna-
evaluación útil de las opciones que en materia cionales. Todas esas estructuras - y las políti-
de control podrían ofrecer las tecnologías para cas, legislaciones y prácticas de las que son
hacer frente a los cambios mundiales se plan- eco- están evolucionando rápidamente en lo
tean diversos interrogantes esenciales que has- tocante a su ámbito y facultades. Las opciones
ta ahora sólo han abordado parcialmente los en materia de control de cada país cada vez es-
estudios realizados: tán m á s influidas y limitadas por las institu-
Ecología humana y cambios en el medio ambiente planetario 359

ciones y políticas de otros países. Así, pues, se - ¿En qué medida se pueden trasladar los
impone una perspectiva mundial y dinámica métodos de protección ambiental de un país a
de la eficacia - e n trance de evolución- de las otro? ¿Qué facilita ese traslado? ¿Qué límites
instituciones alternativas para controlar los y obstáculos dificultan la aplicación en un país
cambios mundiales, perspectiva que debe es- de estrategias que han dado buenos resultados
tar respaldada por las investigaciones compa- en otro? (Tang y Jacobson, 1988).
radas e históricas adecuadas. U n a masa limita- - Pese a los resultados, por lo general, de-
da de estudios de alto nivel ya realizados sobre cepcionantes, tanto de la economía de merca-
los mecanismos nacionales e internacionales do c o m o de la planificada frente a problemas
de control de los cambios mundiales a gran es- relativos a bienes públicos o factores externos,
cala puede facilitar las bases sobre las que al- «se dispone de algunas buenas soluciones para
zar esas investigaciones (véanse, por ejemplo, casos límite, tales c o m o la investigación y el
Caldwell, 1984; Carroll, 1983; Feldman, 1988; desarrollo, por medio de una tercera opción, el
Kay y Jacobson, 1983). Entre las cuestiones sector 'no lucrativo', el cual ha desempeñado
concretas que han puesto de manifiesto los un papel valioso en campos c o m o la sanidad y
análisis recientes, merecen atención prioritaria las investigaciones agrícolas relacionadas con
las siguientes: la 'revolución verde'». ¿En qué condiciones
- ¿Qué lugar especial corresponde al Esta- podría jugar un papel de igual importancia en
do nacional en el control de las relaciones m u - lo tocante al control de los cambios mundia-
tuas entre los sistemas h u m a n o y ambiental? les? (McLaren y Skinner, 1987, pág. 544).
¿ C ó m o se abordan las relaciones entre la eco- - ¿En qué medida podrían las políticas co-
nomía y el medio ambiente en los procesos de merciales y de inversiones desempeñar una
formulación de políticas nacionales? ¿Qué de- función en el control de los cambios mundia-
termina las perspectivas de la cooperación in- les? Las políticas que fomentan la difusión de
terestatal a propósito de los problemas a m - las empresas comerciales multinacionales, 1)
bientales? ¿ C ó m o se reflejan los intereses de ¿aceleran la diseminación de técnicas avanza-
cada país en esas decisiones en materia de po- das de lucha contra la contaminación y utiliza-
lítica exterior?21 ción de recursos? O bien, 2) ¿redistribuyen la
- ¿Qué influye en «el ritmo del tiempo de degradación ambiental a los países menos ade-
respuesta al que las informaciones científicas lantados? (Tang y Jacobson, 1988).
sobre amenazas de perturbaciones de impor- - ¿Cuáles son las «perspectivas - y la im-
tancia de la geosfera o la biosfera se traducen portancia de los obstáculos que se plantean-
en medidas adoptadas por las autoridades»? de instaurar programas internacionales efica-
(Jacobson y Shanks, 1987, pág. 29). En térmi- ces, de regulación coordinada y control de los
nos m á s generales, ¿qué factores hacen que las recursos encaminados a resolver los problemas
cuestiones relativas al medio ambiente figuren de la degradación del medio ambiente interna-
entre las preocupaciones y programas naciona- cional y mundial»? (Jacobson y Shanks, 1987,
les e internacionales? ¿Qué los mantiene en pág. 29).
esa situación? ¿Qué mecanismos instituciona- - Q u é nuevos marcos de referencia inter-
les podrían facilitar un programa que anticipe nacionales - c o m o la noción de un «fideicomi-
los acontecimientos, en lugar de responder a so planetario» concebida por Edith Brown-
ellos, en lo que se refiere a los cambios m u n - Weiss en el contexto de los estudios
diales? (Tang y Jacobson 1988). universitarios de las Naciones Unidas sobre el
- ¿Qué estrategias de protección ambiental desarrollo viable- podrían ser herramientas
-qué combinación de instrucción, mercados, útiles para controlar los cambios mundiales?
normativas y leyes- parecen tener más utili- (Brown-Weiss, 1984).
dad para enfrentarse a problemas a gran escala
y largo plazo en contextos culturales concre- El comportamiento humano
tos? (Tang y Jacobson, 1988). ¿Cuáles son las y el control de los cambios mundiales
«condiciones previas en materia de comporta- E n último término, determinadas pautas del
miento y política para una regulación eficaz de comportamiento abocan a la degradación del
los programas de control de los recursos»? (Ja- medio ambiente y otras al desarrollo viable.
cobson y Shanks, 1987, pág. 29). H a y que investigar c ó m o se forman los com-
360 William C. Clark

portamientos humanos pertinentes y c ó m o se das han demostrado ser especialmente eficaces


podría modificarlos a fin de controlar las rela- en lo que hace a propiciar el bien c o m ú n y las
ciones a largo plazo y gran escala entre las perso-dimensiones exteriores de esa situación
nas y sus entornos. U n a masa cada vez (McLaren y Skinner, 1987, pág. 544). ¿ C ó m o
mayor de estudios especializados sobre econo- inducir y sostener m á s adecuadamente los
mía, psicología, cambios de actitudes, redes de cambios de comportamiento colectivo que se
comunicaciones y difusión social constituye una imponen? ¿ C ó m o extraer la experiencia nece-
base importante en la que pueden apoyarse las saria del reciente aumento de la importancia
investigaciones que habrá que efectuar24. Ahora de movimientos conservacionistas populares,
bien, salvo excepciones, dichos estudios han so- al parecer m u y poderosos, y de otros cambios
lido centrarse en los determinantes y el control del valor que se atribuye a las preocupaciones
de los comportamientos individuales, siendo ambientales?
así, en cambio, que los cambios mundiales po- - ¿Qué papel juegan las informaciones técni-
nen de relieve la importancia de la acción colec- cas y las evaluaciones de los especialistas para
tiva y del comportamiento organizativo en lo conformar comportamientos pertinentes frente a
que se refiere a conformar acciones e influencias los cambios mundiales? ¿ C ó m o formular y co-
recíprocas a largo plazo y gran escala entre los municar esos conocimientos de m o d o que se m a -
seres humanos y el medio ambiente25. Así, pues, ximicen sus repercusiones en el público y en el
una tarea esencial que habrán de abordar los es- apoyo a la acción social?28 En concreto, la expe-
tudios de la ecología h u m a n a de los cambios riencia con problemas ambientales a escala m á s
mundiales será la de elaborar una teoría del reducida indica m u y fundadamente que las in-
comportamiento del sistema humano que abar- formaciones técnicas tendrán más eficacia en lo
que todos esos niveles pertinentes de la organi- tocante a conseguir modificar los comportamien-
zación social. En el camino de esa teoría global, tos si se transmiten juntamente con evaluaciones
habrá que prestar cuanto antes atención a varias de otras posibles medidas de control, sus conse-
cuestiones específicas: cuencias probables y las perspectivas de una dis-
- ¿Por qué algunas personas tienen c o m - tribución equitativa de los costos y sacrificios
portamientos que contribuyen relativamente (Brooks, 1986; White, 1988a). ¿ C ó m o aprove-
m u c h o a impulsar los cambios ambientales char esa experiencia para mejorar la capacidad
mundiales, mientras que otras deciden actuar de las informaciones técnicas sobre los cambios
conforme a modalidades que apenas influyen mundiales de modificar los comportamientos de
en aquéllos?26 ¿En qué medida los factores cul- las personas, las organizaciones y los países?
turales -entre otros, los ingresos, el contexto ¿Qué perspectivas concretas suscita el carácter
social27, el acceso a informaciones pertinentes internacional de los cambios mundiales?
o la experiencia inmediata- determinan dife- Por último, c o m o en el caso de las investiga-
rencias de comportamientos? ciones sobre cuestiones institucionales, es preci-
- ¿Cabe decir de algunos grupos, organiza- so facilitar foros en los que se analicen sistemáti-
ciones (por ejemplo, empresas) o sociedades, camente cuestiones relativas al comportamiento
que han dado muestras de comportamiento de importancia para el control de los cambios
coherentes con un desarrollo ambientalmente mundiales, en conexión estrecha con las investi-
viable a lo largo de períodos prolongados? Si gaciones relativas a la índole, amplitud y m o -
así fuese, ¿qué características especiales los mento probables de los cambios ambientales
distingue? ¿Cuál, si es que existe, es la función mundiales.
distintiva de los conocimientos y prácticas
«tradicionales» en tales casos?
- Habida cuenta de que la mayoría de los Algunos temas escogidos 29
cambios mundiales tienen, por su propia índo- de investigación
le, efectos a m u y largo plazo y afectan a bienes
comunes, los seres h u m a n o s tienen incentivos E n esta sección trataremos de aislar un n ú m e -
limitados para modificar su conducta inme- ro reducido de temas de investigación trans-
diata con objeto de disminuir esos cambios. versales que, por su importancia, complejidad
Ni las economías de mercado ni las planifica- e índole interdisciplinaria, sólo se pueden
Ecología humana y cambios en el medio ambiente planetario 361

abordar mediante nuevas iniciativas interna- respecto (Ayres et ai, 1988; Ayres y Tarr, en
cionales sobre la ecología h u m a n a de los c a m - prensa), al igual que un estudio reciente de la
bios mundiales. Academia Nacional de Ingeniería de E E . U U .
(Ausubel y Sladovich, 1989).
Las causas humanas de los cambios
mundiales: la explotación de las tierras Los conocimientos aprovechables
y el metabolismo industrial sobre los cambios mundiales
U n a tarea esencial es llegar a comprender m e - La segunda cuestión que habrá que resolver
jor lo procesos subyacentes a los cambios a es- es conseguir que los conocimientos sobre los
cala mundial del m o d o de explotar las tierras. cambios mundiales tengan m á s utilidad para
La utilización de la superficie del planeta es un orientar la acción h u m a n a . C o m o ya se ha
punto crucial de las relaciones mutuas entre observado, las informaciones técnicas, las
los sistemas h u m a n o y ambiental. Las activi- percepciones de la gente y los valores esen-
dades humanas están transformando las super- ciales se combinan e influyen mutuamente a
ficies que explotan de un m o d o que tiene pro- la hora de conformar las decisiones de los se-
fundas implicaciones para los ecosistemas, los res h u m a n o s . Desafortunadamente, las in-
flujos biogeoquímicos y los climas, al menos vestigaciones llevadas a cabo para compren-
los regionales (Bolin y Cook, 1983; Turner et der los elementos de las decisiones rara vez
al, en prensa). A la inversa, los cambios que han estado tan integradas c o m o esos mismos
acaecen en los entornos mundiales repercuten elementos. El objetivo de ese estudio habrá
enormemente en la explotación por parte de de consistir en establecer bases nuevas sobre
los seres humanos de las tierras (Jaeger, 1988; las cuales elaborar una comprensión integra-
Parry et ai, 1988). Explicar los cambios a m - da de c ó m o mejorar el empleo del saber en
bientales a gran escala y largo plazo de los últi- las decisiones h u m a n a s relativas a los c a m -
m o s siglos y predecir cambios de índole simi- bios mundiales. Para ello, el estudio se habrá
lar en el futuro exige una comprensión de centrar en determinar c ó m o se puede m o -
profunda de los procesos humanos que subya- dificar la conjugación de métodos de evalua-
cen a los cambios a escala mundial de la explo- ción, percepciones y valores de m o d o que
tación de las tierras. Y a se han dado unos pri- posibilite decisiones m á s fundadas en torno
meros pasos útiles en esa dirección gracias al a los problemas que surgen en las relaciones
proyecto S C O P E / C I U C (Comité Científico so- mutuas a largo plazo y gran escala entre las
bre Problemas del Medio Ambiente) sobre personas y sus entornos.
transformación de las tierras (Wolman y Four-
nier, 1987) y la Conferencia Dahlem sobre re- Las instituciones de control
cursos y desarrollo (McLaren y Skinner, de los cambios mundiales
1987). U n a tercera tarea será mejorar nuestros conoci-
U n tema conexo con el anterior es el de al- mientos acerca de cómo intervienen, conjugán-
canzar un conocimiento más afinado del «meta- dose, las instituciones, sean cuales fueren, para
bolismo» de los procesos de producción y consu- conformar la capacidad del sistema humano para
mo mediante los cuales las soluciones hacer frente a los cambios mundiales.
industriales dan lugar a cambios en el medio a m - Los cambios mundiales plantean a las ins-
biente del planeta. A ú n no disponemos de ese sa- tituciones problemas considerables y múlti-
ber, salvo en lo tocante a algunas tecnologías y ples, desde la necesidad de que provean las in-
productos de desecho aislados30. El objetivo fun- vestigaciones y supervisión básicas en que
damental del estudio del metabolismo industrial descansa la base del saber tecnológico, pasan-
debe consistir en comprender y documentar el do por facilitar la obtención de un consenso
m o d o cómo los procesos de la producción indus- sobre las respuestas necesarias, hasta la ejecu-
trial transforman las aportaciones de recursos en ción de acciones coordinadas en m u y distintos
resultados que el entorno debe absorber y trans- contextos locales, regionales y nacionales. E n
formar. Para llevar a cabo ese estudio haría falta, un número reducido de casos -entre los que
en primer lugar, disponer de un balance de mate- destaca el reciente protocolo sobre la protec-
riales y energía. Los trabajos de Ayres y de sus ción de la capa de ozono-, las influencias recí-
colegas constituyen un inicio prometedor a este procas entre las instituciones han evolucionado a
362 William C. Clark

lo largo de decenios, de m o d o que lo que empezó well 1984; Carroll, 1983; K a y y Jacobson,
siendo preocupación de unos cuantos científicos 1983; Keohane y N y e , 1977). Existen asimis-
está empezando a traducirse en una acción coor- m o diversos estudios comparados en los que
dinada y eficaz a escala internacional. En otros se analizan distintos estilos de decisiones a m -
numerosos casos - c o m o la cuestión de la deserti- bientales tomadas a escala nacional (véanse,
ficación-, en cambio, los mecanismos institucio- por ejemplo, Brickman et al, 1985; Enloe,
nales no han sido capaces de convertir la preocu- 1975; Lundqvist, 1980; Vogel, 1986). Nos fal-
pación en un control m á s adecuado de la ta, en cambio, un planteamiento estratégico o
situación. Desafortunadamente, apenas sabemos sinóptico que disponga esos conocimientos es-
c ó m o ha sido que nuestras instituciones han he- pecíficos en una perspectiva, evalúe su perti-
cho frente mejor a algunos problemas ambienta- nencia y limitaciones con respecto al problema
les a largo plazo y gran escala que a otros. A ú n de lograr un desarrollo viable habida cuenta
sabemos menos acerca de cómo cabría modificar de los cambios mundiales y preste atención
nuestras estructuras institucionales actuales para primordialmente a las dimensiones que nues-
enfrentarnos a la escala y urgencia cada vez m a - tro saber actual pasa por alto.
yores de los cambios mundiales (véase, por ejem- U n estudio útil de las instituciones con m i -
plo, Feldman, 1988). ras a controlar los cambios mundiales exigiría
Se han efectuado, desde luego, estudios casi con plena certeza volver a pensar en algu-
monográficos que han arrojado luz sobre ele- na medida la dinámica de las instituciones in-
mentos importantes del panorama del control ternacionales, su papel en un m u n d o cada día
general del medio ambiente, gracias a lo cual m á s interconectado y sus relaciones mutuas
disponemos de análisis de las funciones que -con las políticas y programas de los distintos
desempeñan los mercados, el derecho y los tra- países (Keohane y N y e , 1987). Los estudios ya
tados internacionales, las organizaciones inter- efectuados han demostrado que se puede
nacionales de los sectores público y privado, aprender m u c h o de los análisis históricos c o m -
los mecanismos internacionales de intercam- parados del funcionamiento de las institucio-
bio de datos científicos, los «regímenes» de nes ante la aparición de problemas ambienta-
comportamiento fundados en normas compar- les a gran escala (Kay y Jacobson, 1983).
tidas oficiosamente, las organizaciones sin fi-
nes lucrativos, etc. (véanse, por ejemplo, Cald- Traducido del inglés

Notas

1. U n a versión anterior de este Roger Kasperson, Roberta Miller, denominó a nuestra era «la era
trabajo formaba parte de las James Mitchell, Sherry Oaks, Ted antropozoica» (Corso di Geologia,
actividades de la Academia Parson, Steve Rayner, John Vol. II, Cap. X X X I , Sec. 1327,
Nacional de Ciencias de E E . U U . Richards, William Riebsame, E . Milán). Para un resumen del
encaminadas a elaborar un plan Fred Roots, N o r m a n Rosenberg, pensamiento moderno sobre la
preliminar para la participación Mark Rosenzweig, T h o m a s noción de noosfera y sus
de E E . U U . en el Programa Schelling, Stephen Schneider, T . relaciones con el concepto de
Internacional de la Geosfera y la Paul Schultz, Eugene Skolnikoff, «Gaia» de Lovelock, véase
Biosfera ( N C R , 1988). Su Peter T i m m e r m a n , Barbara Glazovsky (1988) y Serafín
contenido y estilo actuales deben Torrey, A m o s Tversky, Edith (1988).
m u c h o a las observaciones sobre Brown-Weiss, Duzheng Y e y
versiones anteriores formuladas Dorothy Zinberg. Q u e d o 3. Así, por ejemplo, pese a
por las siguientes personas: Jesse particularmente en deuda con tratarse de obras fundacionales y
Ausubel, Richard Bishop, Harvey Robert Kates y Gilbert White, a su originalidad, tanto la obra de
Brooks, Robert Chen, Jerome cuyas críticas constructivas y George Perkins Marsh ( 1864)
Clubb, Philip Converse, Chester perspicaces observaciones m e han c o m o , cerca de un siglo después,
Cooper, Joel Darmstadter, George resultado particularmente útiles. el primer análisis
D e m k o , John Firor, Roland interdisciplinario importante,
Fuchs, Robin Gregory, Harold 2. Stoppani afirmaba, en 1873, Man's Role in Changing ihe Face
Guetzkow, Wayne Holtzman, que el hombre constituye una of the Earth (Thomas, 1956), son
Harold Jacobson, Robert Kagan, a fin de cuentas trabajos
nueva fuerza geológica y
Ecología humana y cambios en el medio ambiente planetario 363

anecdóticos que infieren una humanos y sus entornos ai (1987).


evaluación de alcance mundial a (Richards, 1986).
partir de un número 12. E n Clark y M u n n (1986),
relativamente reducido de zonas 6. U n a masa importante, aunque Jacobs y Monroe (1988) y
estudiadas intensamente. poco utilizada, de estudios de los Liverman et al. (1988) se exponen
mecanismos de este proceso se ha varias de las cuestiones,
4. Véanse, en especial, los acumulado bajo la rúbrica iniciativas y problemas al
trabajos del Instituto «estudios de las innovaciones respecto.
Internacional de Análisis Aplicado inducidas». Para una visión más
de Sistemas (Clark y M u n n , amplia de la cuestión, véanse 13. La cuestión de la elaboración
1986); la Comisión Brundtland Binswanger y Ruttan (1978), de indicadores más eficaces del
( W C E D , 1987); la Conferencia Ruttan (1984) y Runge (1986). desarrollo viable se está
Dahlem sobre Recursos y 7. Entre los ejemplos figuran la empezando a abordar
Desarrollo Mundial (McLaren y evaluación de la tecnología actualmente. Para una muestra de
Skinner, 1987); la Royal Society (Shrader-Frechette, 1985), la la labor al respecto, véanse
of Canada (Braybrooke y Paquet, evaluación de las repercusiones en Liverman et. al. (1988),
1987); el programa conjunto de la el medio ambiente (por ejemplo. I I E D / W R I (1987) y Daly (1988).
Federación Internacional de Bisset, 1987; M u n n , 1979), la La ya larga, y no siempre
Institutos para Estudios evaluación de los riesgos (por acertada, tradición de elaboración
Avanzados, la Universidad de las ejemplo, Covello et ai, 1985; de indicadores sociales presenta
Naciones Unidas y el Consejo Whyte y Burton, 1980) y los gran utilidad a este propósito.
Internacional de Ciencias Sociales intentos de elaborar evaluaciones
(IFIAS, 1987; IFIAS et ai, 1988); más exhaustivas de las 14. Earth System Science
la Fundación Nacional de repercusiones en el sistema social Committee (1988), figura 2.4.2.
Ciencias de E E . U U . (Jacobson y (por ejemplo, Kates et ai, 1985; Obsérvese que un análisis anterior
Shanks, 1987); el Social Science Leistritz y Ekstrom, 1986; y más pormenorizado -aunque
Research Council de E E . U U . McAllister, 1982). limitado a un solo elemento del
(Land y Schneider, 1987; sistema geosfera-biosfera- figura
Rockwell, 1988); la Academia en el informe (1984) de la N R C
8. U n caso análogo se planteó
Nacional de Ciencias de E E . U U . sobre la Química de la Troposfera
cuando se discutieron los
( N R C , 1988); la de Ingeniería Mundial.
elementos de ciencias naturales de
(Ausubel y Sladovich, 1989); el
que habría de constar el P I G B .
Consejo Sueco de Planificación y
Gracias a ello, la vertiente de 15. Trabajos representativos de
Coordinación de Investigaciones
ciencias naturales del P I G B no los mejores estudios al respecto
(Svediny Heurling, 1988); la
comprende la mayor parte de la son: Naciones Unidas (1985b)
European Science Foundation (J.
ciencia del medio ambiente, sino sobre población; F A O (1981)
Smith, 1988); y un número cada
que se ocupa del pequeño, pero sobre agricultura; Kallio et ai
vez mayor de estudios bilaterales
importante, subconjunto científico (1987) sobre silvicultura,
(por ejemplo, Kotlyakov el ai,
necesario para explicar y E d m o n d s y Reilly (1985) y
1988; Tang y Jacobson, 1988).
determinados cambios Nordhaus y Yohe (1983) sobre
ambientales recíprocos, energía. U n a panorámica de otras
5. Los economistas han dedicado mundiales y a previsiones sectoriales mundiales
mucha atención a lo que T h o m a s largo plazo. de interés para el estudio de los
Schelling (1978) ha denominado cambios mundialesfiguraen Toth
las conexiones entre 9. Esta sección se basa en buena et al. (1988).
«micromotivaciones y medida en el informe del
macrocomportamiento». Los seminario E E . U U . - C h i n a sobre las 16. E n Jaeger (1988) se
geógrafos han avanzado dimensiones humanas de los argumenta fundadamente el
considerablemente en su cambios mundiales (Tang y interés de esas definiciones,
comprensión de las relaciones Jacobson, 1988). orientadas al control de los
entre las acciones humanas procesos, de los datos que se
concretas y las consecuencias 10. Véanse, por ejemplo, los precisan a propósito de los
ambientales regionales a nivel de materiales del Programa sobre estudios sobre previsiones del
paisaje (Kotlyakov et ai, 1988). Población, Recursos y Medio tiempo.
Los historiadores, por último, Ambiente (PREP) de la
aplican cada vez en mayor Asociación Americana para el 17. C o m o señaló John Firor
medida planteamientos Adelanto de la Ciencia ( A A A S ) . (Centro Nacional de
comparados y transnacionales Investigaciones Atmosféricas de
para estudiar las relaciones 11. Para un análisis de otras E E . U U . ) , «¿Cómo abordar la
mutuas de alcance mundial y a definiciones y de los problemas posibilidad de que el consumo de
largo plazo entre los seres que plantean, véase B.J. Brown et. combustibles origine inundaciones
364 William C. Clark

en Bangladesh o de que la tala de 22. El papel desempeñado por la observación sobre una redacción
árboles en el Brasil influya en las concepción de productos de anterior del presente informe
migraciones forestales de sustitución para determinados (carta al Dr. D a n Druckman, del
Kentucky?» (carta a William clorofluorocarbonos en la difusión Consejo Nacional de
Clark, 15 de abril de 1988). del Protocolo de Montreal sobre Investigaciones de E E . U U . , de
la Capa de Ozono puede ser una fecha 9 de m a y o de 1988).
18. Stewart y Grant (1988) han
excepción, aunque probablemente Bandura menciona los estudios
indicado la existencia de este
no lo sea. Véase: Office of sobre la teoría de los cambios de
problema en la evaluación
Technology Assessment (1988). actitud (McGuire, 1969), la teoría
-declaradamente mundial- de las
de las decisiones en la percepción
repercusiones climáticas llevada a 23. Eugene Skolnikoff, del M I T , de los riesgos (Kahneman el al.
cabo por la National Defense articuló estas perspectivas en una 1982) y la teoría cognoscitiva
University de E E . U U . El carta a William Clark, del 22 de social (Bandura, 1986) y afirma
problema persiste, empero, aun en septiembre de 1988. E n términos que pueden proporcionar
los estudios m á s recientes; por más generales, véase: Keohane y orientaciones adecuadas.
ejemplo, en el análisis elaborado N y e ( 1 9 7 7 y 1987).
en las reuniones de Willach 29. En Clark (1988b) se exponen
y Bellagio de las políticas en 24. Véanse, por ejemplo, Bandura
más detalladamente estas
materia de cambios climáticos (1986), Lindzey y Aronson (1985),
Rogers y Kincaid (1981), cuestiones.
(Jaeger, 1988).
Schelling (1978), Winett (1986) y 30. El caso de las emisiones de
19. Para algunas conclusiones Stokolsy Altman (1987).
iniciales desde una perspectiva clorofluorocarbonos y el
25. Para un análisis general de los agotamiento del ozono de la
comparada rigurosa, véase Kates
problemas de la acción colectiva, estratosfera son un ejemplo
et al. (1985).
véase Olson (1971). Para una sencillo de la necesidad de
20. El párrafo anterior es una disponer de algún tipo de
paráfrasis de los documentos de perspectiva antropológica reciente
acerca de las organizaciones c o m o hipótesis sobre el futuro para
preparación del programa sobre la poder efectuar investigaciones
biosfera del Instituto unidades pertinentes del
comportamiento, véase Douglas sobre los cambios mundiales. Se
Internacional de Análisis Aplicado han dedicado grandes esfuerzos a
de Sistemas, aparecidos en Clark (1986). U n a descripción social
más amplia aparece esbozada en formular esas hipótesis sobre el
(1986). futuro, y la evaluación posibilista
Gerlach y Rayner (1988).
21. Las excepciones parciales que más reciente y elaborada
merecen ser estudiadas por su 26. Esta cuestión ha sido (Hammitt et al. 1987) significa
interés en lo tocante a las abordada eficazmente en el una notable mejora sobre las
preocupaciones contemporáneas contexto de los comportamientos anteriores extrapolaciones de
que suscitan los cambios a propósito del consumo de tendencias. Ello no obstante, no
mundiales son el tratado de energía por Cook y Berrenberg podía ir m á s allá de presumir que
prohibición parcial de ensayos de (1981). el empleo de clorofluorocarbonos
armas nucleares, el derecho del a la larga aumentaría en
27. Empleamos la expresión proporción a la expansión de la
mar y el protocolo internacional
«contexto social» en el sentido en economía mundial y que ésta
sobre el ozono. Para una
perspectiva de esta cuestión, que la usan Douglas y Wildavsky seguiría las trayectorias estimadas
véanse Feldman (1988), Gerlach y (1982). en los mejores modelos de
Rayner (1988), McLaren y 28. Los términos de este consumo de energía y emisiones
Skinner (1987) y K a y y Jacobson interrogante fueron formulados de dióxido de carbono
(1983). por Albert Bandura, en una anteriormente citados.

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La modernización ecológica
de la sociedad industrial:
tres elementos estratégicos

Udo E. Simonis

Introducción El cambio ecológico estructural


de la economía
E n u n seminario sobre la industria y el m e -
dio ambiente celebrado en N u e v a Delhi, Tanto en el Este c o m o en el Oeste, los econo-
Stephan Paulus definió de la manera siguien- mistas, planificadores e ingenieros tratan de re-
te la modernización ecológica: «La moderni- solver un mismo problema: ¿cómo han de cam-
zación ecológica se centra en la prevención, biarse las pautas tradicionales de la utilización
la innovación y el cambio estructural orien- de los recursos? La Perestroika y la «moderni-
tados hacia un desarrollo industrial adecua- zación» son dos divisas actuales que se refieren
do desde el punto de vista ambiental... Se ba- a este proceso; las nuevas prioridades ambien-
sa en una tecnología, un tales cumplen una función
reciclado y recursos reno- U d o E . Simonis es profesor de políticas en la transformación pre-
vables inocuos... ambientales en el Centro de Ciencias de vista de la economía 2 . La
Para introducir un con- Berlín (Wissenschaftszentrum Berlin), armonización de la ecolo-
Reichpietschufer 5 \ D - 1 0 0 0 Berlín O c -
cepto de ese tipo en la eco- cidental 3', Alemania, y preside el C o n - gía y la economía en cierto
nomía, es preciso coordi- sejo de la Fundación Alemana sobre el sentido reposa en la premi-
nar diversos aspectos, ta- Medio Ambiente (Deutsche Unweltstif- sa de que una reducción de
tung). Es autor de numerosas publica-
les c o m o las políticas in- ciones sobre cuestiones relacionadas los recursos que requiere la
dustriales, fiscales, ener- con el desarrollo y el medio ambiente. producción (el cambio es-
géticas, en materia de Su último libro versa sobre las orienta- tructural) llevará a una re-
ciones ecológicas («Ökologische Orien-
transporte y de medio a m - tierungen»), Berlín, Editorial Sigma,
ducción ex ante de las ema-
biente»'. 1988. naciones y desechos que
E n realidad, ésta es tienen un efecto negativo
una definición m u y a m - en el medio ambiente natu-
plia y estricta del concep- ral (cambio ecológico es-
to, propuesto para lograr tructural).
una mayor armonía entre la economía y la Para entender mejor la relación existente
ecología. E n el presente artículo m e concen- entre la estructura económica, el cambio es-
traré exclusivamente en ciertos aspectos de tructural y los efectos ambientales, se necesitan
ese concepto. informaciones adecuadas sobre el aspecto m a -
En primer lugar, presentaré ciertos elemen- terial de la producción, ya que la protección del
tos empíricos de la relación existente entre la medio ambiente y la conservación de los recur-
estructura económica y los efectos ambientales; sos, por parte de la economía -y, en consecuen-
a continuación señalaré algunas deficiencias cia, su sostenimiento a largo plazo- no pueden
de la política ambiental y, por último, expon- describirse adecuadamente en términos de in-
dré algunas ideas sobre la forma de integrar gresos, inversiones y consumo. U n a posibili-
las dimensiones ecológicas en la política eco- dad es escoger y comparar ciertos indicadores
nómica. que describen los elementos del proceso pro-

RlCS121/Sept. 1989
376 Udo E. Simonis

ductivo pertinentes para el medio ambiente. corregirían varios efectos ambientales (conta-
Desde hace poco tiempo se dispone de m á s in- minantes) al m i s m o tiempo.
dicadores ambientales, tales c o m o los datos so- Por esta razón, el cambio estructural, en-
bre la emisión de determinados contaminantes tendido c o m o un desplazamiento, de los fac-
«representativos», c o m o el dióxido de azufre tores de producción a utilizaciones m á s inte-
(SO-,) y el óxido de nitrógeno ( N O x ) (véanse por ligentes puede concebirse c o m o un proceso
ejemplo los informes anuales sobre el medio de desvinculación sucesiva: la contribución de
ambiente de varios países industrializados, los factores tradicionales (de peso) al produc-
preparados por el P N U M A y la O C D E ) . Esos to nacional disminuye, vale decir que su fun-
indicadores se refieren a ciertos efectos negati- ción en el proceso de desarrollo se modifica o
vos que la producción tiene en el medio a m - desaparece.
biente. Menos es lo que se sabe, en cambio, so-
bre la pertinencia para el medio ambiente de Ejemplos de desvinculación
los factores de la producción industrial o de la satisfactoria y deficiente
información que nos suministran los indicado- T o m a n d o como ejemplo el caso de la República
res sobre la estructura de la economía. E n la Federal de Alemania, en la figura 1 se ilustra una
fase actual de las estadísticas, sólo podrán utili-
desvinculación del crecimiento del producto na-
zarse pocos de esos indicadores para una c o m - cional bruto (PNB): la desvinculación del consu-
paración internacional entre países orientales y m o de energía y de cemento y del peso de las
occidentales. mercancías transportadas del P N B se hizo paten-
te durante el decenio de 1970; en cambio, en el
La desvinculación del crecimiento caso del acero, el proceso de desvinculación ya
económico de los factores había comenzado en el decenio de 1960. El cam-
de producción que repercuten bio estructural de la economía generó efectos a m -
en el medio ambiente bientales gratuitos de diversos tipos:
Utilizando una serie de cuatro indicadores - El estancamiento del consumo de energía
(factores de producción), Jänicke y otros estu- primaria llevó a una reducción de las emana-
diaron 31 países miembros del C O M E C O N y ciones perniciosas (contaminantes).
la O C D E con referencia a la relación existente - La relativa disminución del peso de las
entre la estructura económica y los efectos a m - mercancias transportadas indica que, en lugar
bientales3. Se consideró que los cuatro factores de aumentar, el volumen de materias primas
cuya influencia directa e indirecta en el medio empleadas se redujo.
ambiente es evidente eran la energia, el acero, - La disminución de la utilización de ce-
el cemento y el transporte de mercancias. E n mento representa un efecto directamente gra-
cuanto a sus pautas de producción y consumo, tuito en lo que respecta a las emisiones de las
son factores «altamente significativos», carac- fábricas de cemento; esa reducción coincidió
terísticos de determinada estructura de la eco- con una tendencia cada vez mayor hacia la re-
nomía o fase de desarrollo económico. La prin- novación de viviendas con m u c h a m a n o de
cipal hipótesis de la investigación era sencilla: obra, en comparación con la construcción de
cabe prever que el cambio estructural de la eco- viviendas nuevas.
nomía tenga efectos positivos para el medio - La disminución del consumo de acero re-
ambiente si se desvincula activamente el creci- presenta una sensible reducción de las emana-
miento económico de la utilización de factores ciones perjudiciales procedentes de la fabrica-
de producción (recursos) que repercuten en el ción; ese declive fue m u y pronunciado y se de-
medio ambiente. Esa desvinculación activa (o bió, en parte, al aumento de las actividades de
política ambiental estructural): reciclado.
- redundaría en una disminución del agota- Los efectos ambientales gratuitos se produ-
miento de los recursos y/o de la contaminación cen cuando la tasa de utilización de los factores
ambiental; de producción (recursos) que tienen un (firme)
- significaría una protección del medio a m - impacto negativo en el medio ambiente perma-
biente previa y no a posteriori (tecnología cen- nece por debajo de la tasa de crecimiento del
trada en el producto final); P N B . Al comparar las tasas de utilización de
- promovería las tecnologías integradas que los cuatro factores escogidos con la tasa de ere-
La modernización ecológica de la sociedad industrial 377

230 « •^^— g = Producio interior bruto


•••• e = C o n s u m o de energía
^-^- s = C o n s u m o de acero bruto
220 +
•••• c = Producción de cemento

210
^_^. t = Tonelaje de mercancías transportadas (F.C. y carretera)
y
y
200

190
¿f% _e«**e«**e

</y "*..
180

170
V ^ « / y*
V
/ < ^ 2 / \

• / / .•

v
4&? .' • ; /\v / \ "...

90
I -I—I—I—I—I—I—I—I—I-
-I—I- -l„-l—I—I—I—I—I- -I- - I — I — I — I — I — I — I
60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87

A ñ o
¡•'¡teme. Jänicke et al.

F I G U R A 1. Relaciones e influencias mutuas entre los sistemas h u m a n o y ambiental.

cimiento del P N B , Jänicke et al. infirieron tres D e todos los países industrializados que es-
pautas de evolución distintas4: tudiaron Jänicke et ai, Suécia fue el que asistió
- Los factores que repercuten en el medio a u n cambio estructural m á s rápido. L a drásti-
ambiente disminuyen en términos absolutos, ca disminución de la producción de cemento
esto es, se producen mejoras estructurales abso- (-41 % ) , la reducción de la utilización de acero
lutas que corresponden a efectos ambientales bruto (-38 %) y el declive del peso de las mer-
gratuitos absolutos. cancías transportadas (-21 %) produjeron nota-
- Los factores que repercuten en el medio bles efectos ambientales gratuitos («mejora es-
ambiente siguen siendo constantes o aumentan tructural absoluta»).
pero a un ritmo de crecimiento inferior al P N B ; E n Japón, el proceso de desvinculación se
vale decir que se producen mejoras estructura- vio neutralizado parcialmente por el rápido
les relativas que corresponden a efectos a m - crecimiento de la producción industrial y, en
bientales gratuitos relativos. consecuencia, sólo provocó una «mejora es-
- Los factores que repercuten en el medio tructural relativa».
ambiente aumentan a u n ritmo de crecimiento E n Checoslovaquia no tuvo lugar ninguna
superior al del P N B ; esto es, se produce un de- desvinculación importante del crecimiento
terioro estructural que corresponde a u n creci-económico de los cuatro factores estudiados
miento económico con efectos ambientales ne- (véase lafigura2).
gativos absolutos. El perfil de desarrollo de este país con un cam-
E n el cuadro 1 se agrupan 16 de los 31 paí- bio estructural lento es, en cierta medida, repre-
ses estudiados en función de esas tres pautas de sentativo de las demás economías de Europa
evolución. Oriental.
378 Udo E. Simonis

C U A D R O 1. Repercusiones ambientales del cambio estructural.


Cambios porcentuales 1970-1985

C o n s u m o de Peso de las
Producción
País Energía Acero en mercancías PNB*
de cemento
primaria bruto transportadas

Grupo 1. Mejora estructural absoluta

Bélgica 7.1 -24.5 -17.6 -2.2 42.7


Dinamarca -2.7 -15.6 -33.2 20.1 40.8
Francia 30.3 -34.8 -23.4 -14.5 51.6
RFA 13.4 -26.3 -32.8 4.4 38.4
Suécia 26.4 -37.9 -41.2 -21.4 32.7
Reino Unido -2.3 -43.5 -28.7 -18.2 32.4
Grupo 2. 1VIejora estructural relativa

Austria 32.1 -33.9 -6.0 21.3 54.3


Finlandia 39.6 14.8 -11.2 12.2 65.7
Japón 37.3 -2.3 27.4 7.5 90.2
Noruega 51.1 -21.6 -40.3 34.7 87.5
Grupo 3. Deterioro estructural

Bulgaria 74.9 24.9 42.3 77.5 37.3


Checoslovaquia 31.5 22.5 37.3 62.9 33.9
Grecia** 119.3 67.3 162.9 43.1 69.1
Portugal** 89.0 34.2 133.1 27.4 69.0
Unión Soviética 76.3 33.4 35.9 70.2 47.7
Turquía 218.8 184.4 173.2 118.6 118.2

* El cálculo del porcentaje del Producto Nacional Bruto cambia en función del dólar E E . U U . de valor constante
( 1980). Los datos relativos a Bulgaria, Checoslovaquia y la Unión Soviética remiten a cambios porcentuales del
P N B (1970-1983).
** E n los datos sobre el transporte sólo se toman en cuenta las mercancías transportadas por ferrocarril.

Fuente: Jänicke et al.

Tendencias hacia ambientales gratuitos c o m o resultado de un


la reestructuración industrial cambio estructural activo. En algunos casos, es-
Pese a ciertas limitaciones analíticas de esta in- pecialmente en Suécia, esos efectos fueron bas-
vestigación empírica (como, por ejemplo, el ha- tante sensibles.
ber elegido sólo cuatro factores), de esta c o m - - En otros países, los efectos posiblemente
paración entre países pueden sacarse varias benéficos del cambio estructural se vieron con-
conclusiones en cuanto a las tendencias de la trarrestrados por el rápido crecimiento indus-
reestructuración industrial5: trial, especialmente en Japón.
- El cambio estructural, en forma de des- - La firme correlación entre el nivel de pro-
vinculación del crecimiento económico de los ducción (PNB) y los efectos ambientales, aún
factores de producción que repercuten en el notoria en el decenio de 1970, se ha diluido en
medio ambiente, se hizo patente en la mayoría el decenio de 1980. Los países con una renta
de los países estudiados pero no en todos. elevada se caracterizaron por un cambio es-
- Varios países se beneficiaron con efectos tructural bastante rápido.
La modernización ecológica de la sociedad industrial 379

Ecología y e c o n o m í a : « E n la Selva ecuatorial», p o r Raffy el Persa. Museo de arte moderno de la ciudad de París,
Bulloz.

g= Producto interior bruto


e
• ••• = Consumo de energía
s
»- * - = Consumo de acero bruto
• ••• c= Producción de cemento
^t»-»-t»-»~ t«-»-t^ ^
»-»- t = Tonelaje de mercancías transportadas
(F.C. y carretera)
tT

^ ^ ,. c ..- c —• c --. e ...- c '— e -...

90 +
I
"I 1" "I I I- -I- -I 1- -I 1-
70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85

¡•'nenie Jänicke et al. Año

F I G U R A 2. Evolución estructural de la economía en Checoslovaquia, 1970-1985 (1970=100)


380 Udo E. Simonis

- E n los países de renta media prevaleció tivos de la producción que se han ido a c u m u -
una pauta distinta: hubo casos de rápido creci- lando.
miento cuantitativo y casos de crecimiento E n la República federal de Alemania, por
cualitativo, esto es, u n crecimiento económico ejemplo, ha llegado a la atractiva suma de m á s
con aportaciones de recursos constantes o de- de 250.000 millones de marcos (o aproximada-
crecientes. mente 140.000 millones de dólares). E n u n es-
C o n todo, aún no es posible hablar de una tudio pormenorizado, Leipert et al., del Institu-
sola tendencia dominante hacia la reestructura- to Internacional sobre el Medio Ambiente y la
ción industrial. Pero c o m o los efectos ambien- Sociedad (IIES) computaron y clasificaron to-
tales gratuitos de un cambio estructural activo dos los datos existentes sobre las inversiones y
son m u y evidentes, nos proporcionan un ele- los gastos destinados a la rehabilitación y la
mento estratégico de la modernización ecológi- protección del medio ambiente7.
ca de la sociedad industrial. E n el cuadro 2 se consignan las inversiones
en la protección ambiental totales y sectoriales
efectuadas entre 1975 y 1985 por el sector de
las manufacturas en la economía alemana.
Política ambiental preventiva E n el cuadro 3 se consignan los costos tota-
les de la protección ambiental (gastos y depre-
Hablando en términos teóricos, podría definir- ciaciones actuales) en que han incurrido la in-
se la política ambiental c o m o «... la suma de dustria y el Gobierno entre 1975 y 1985.
objetivos y medidas destinadas a regular la in- Sin embargo, cifras c o m o éstas son ambiva-
teracción de la sociedad con el medio ambiente lentes. Por un lado dan lugar a orgullosas decla-
c o m o sistema natural; comprende aspectos de raciones políticas sobre los logros de la protec-
rehabilitación, conservación y ajuste estructu- ción ambiental, según el lema «cuanto m á s m e -
ral»6. E n realidad, la práctica no se atiene a esta jor». Pero por otro lado son, presumiblemente,
definición tan amplia ya que las políticas en el mínimo absoluto de lo que se precisa para
cuestión sólo se ocupan de ciertas partes de la garantizar la base m i s m a de una sociedad via-
interacción entre la sociedad y el medio a m - ble. Al m i s m o tiempo simbolizan un grave défi-
biente. cit estructural de la sociedad industrializada: se
Hasta la fecha, la mayor parte de las políticas incurre en gastos para proteger al medio a m -
ambientales han sido ideadas como reacciones y biente cuando ya se ha perjudicado el entorno
remedios ante la contaminación del aire y el natural sin que sea posible seguir negándolo.
agua, el ruido y los desechos, haciéndose hinca- Son reparaciones tardías del proceso de creci-
pié en el aspecto de rehabilitación. miento económico, indicios de una política que
Por diversas razones, esta política ambien- reacciona y tiene que reaccionar ante los perju-
tal tradicional ha sido y aún es útil y m u y nece- cios pero no los impide o no puede impedirlos.
saria. Pero presenta una serie de defectos, algu- Por esta razón, hay que comparar los resulta-
nos de los cuales se examinan a continuación dos positivos obtenidos mediante los gastos en
junto con ciertas sugerencias para superarlos protección ambiental con cifras sobre los pro-
mediante una política ambiental preventiva, pios perjuicios causados al medio ambiente.
vale decir, mediante estrategias de previsión y T o m e m o s una vez m á s el ejemplo de la R e -
prevención. pública Federal de Alemania. Según una esti-
mación reciente la Lutz Wicke, del Organismo
Los gastos en el medio ambiente Federal de Protección del Medio Ambiente, los
y los perjuicios ambientales perjuicios anuales causados al medio ambiente
Desde comienzos del decenio de 1970, cuando natural superan los 103.000 millones de mar-
por primera vez se comenzaron a contabilizar cos o, en otros términos, el 6 % del P N B y no el
sistemáticamente los fondos asignados a la pro- 3 % c o m o había calculado hace algunos años la
tección ambiental, en los países industrializa- O C D E para el conjunto de los países industria-
8
dos las inversiones públicas y privadas llegaron lizados .
a cifras cuantiosas. L a sociedad industrializada El cuadro 4 sigue métodos de estimación
parece estar pagando retroactivamente cifras distintos ya que, en efecto, se utilizan datos so-
astronómicas por los efectos ambientales nega- bre los costos efectivos de los perjuicios y con-
La modernización ecológica de la sociedad industrial 381

C U A D R O 2. Inversiones en la protección ambiental, sector de las manufacturas, República fede-


ral de Alemania, 1975-1985

Año Lucha contra Lucha contra


Inversiones Eliminación Reducción
la contaminación la contaminación
totales de desechos del ruido
del agua del aire

Precios Precios Precios Precios Precios Precios Precios Precios Precios Precios
actuales de 1980 actuales de 1980 actuales de 1980 actuales de 1980 actuales de 1980

En millones de marcos

1975 2.480 3.090 170 210 900 1.110 200 240 1.210 1.530
1976 2.390 2.830 200 230 820 960 220 260 1.150 1.380
1977 2.250 2.560 200 230 740 850 210 230 1.100 1.250
1978 2.150 2.370 170 180 680 750 200 220 1.100 1.220
1979 2.080 2.190 260 160 760 800 200 210 960 1.020
1980 2.650 2.650 210 210 910 910 240 240 1.290 1.290
1981 2.940 2.810 250 240 950 910 210 200 1.530 1.460
1982 3.560 3.250 390 360 1.130 1.030 230 210 1.810 1.650
1983 3.690 3.270 290 260 1.100 990 230 200 2.070 1.820
1984 3.500 3.100 270 240 1.040 920 230 190 1.960 1.750
1985 5.620 4.940 330 280 1.060 910 260 220 3.970 3.530

Cambio anual medio en %

1975/84 + 3.9 - 0.0 + 5.3 + 1.5 + 1.6 - 2.1 + 1.6 - 2.6 + 5.5 + 1.5
1975/79 - 4.3 -8.2 - 1.5 -6.6 -4.1 -7.9 0.0 -3.3 - 5.6 - 9.6
1979/84 + 11.0 + 7.2 + 11.0 + 8.4 + 6.5 + 2.8 + 2.8 -2.0 + 15.3 + 11.4
Fuente: Proyecto deinvestigación IIES

C U A D R O 3. Costos totales de la protección ambiental, Republica Federal de Alemania,


1975-1985, en millones de marcos

Año Industria Gobierno Industria y Gobierno

Gastos Deprecia- Costos Gastos Deprecia- Costos Gastos Deprecia- Costos


actuales ciones totales actuales ciones totales actuales ciones totales

En precios actuales

1975 3.200 1.520 4.720 3.000 1.920 4.920 6.200 3.440 9.640
1980 5.160 2.250 7.410 4.690 3.390 8.080 9.850 5.640 15.490
1985 7.930 3.160 11.090 6.430 4.340 10.770 14.360 7.500 21.860

En precios de 1980

1975 4.050 1.870 5.920 3.790 2.570 6.360 7.840 4.440 12.280
1980 5.160 2.250 7.410 4.690 3.390 8.080 9.850 5.640 15.490
1985 6.230 2.640 8.870 5.340 4.030 9.370 11.570 6.670 18.240
Fuente: Proyecto de investigación del IIES
382 Udo E. Simonis

C U A D R O 4. Perjuicios ambientales en la República federal de Alemania,


(«Perjuicios medibles», en miles de millones de marcos por año).

Sectores Perjuicios

Contaminación del aire ca. 48.0


Riesgos para la salud entre 2.3-5.8
Perjuicios materiales más de 2.3
Degradación de la vegetación más de 1.0
Plagas en los bosques, etc. entre 5.5-8.8

Contaminación del agua mucho más de 17.6


Perjuicios a ríos y lagos más de 14.3
Perjuicios al Mar del Norte y el Mar Báltico mucha más de 0.3
Contaminación de las aguas subterráneas, etc. más de 3.0

Contaminación de los suelos mucho más de 5.2


Costes de la catástrofe de Chernobyl más de 2.4
Rehabilitación de los «desperdicios del pasado» más de 1.7
Costos de conservación de los biotopos y especies más de 1.0
Otra contaminación de los suelos mucho más de 0.1

Ruido más de 32.7


Degradación de las viviendas más de 29.3
Pérdidas de productividad más de 3.0
Roturas debidas al ruido, etc. más de 0.4

Total de los perjuicios más de 103.5


Fuente: Wicke.

clusiones de estudios sobre la voluntad de su- del aire al agua o el suelo o, de un lugar a otro,
fragarlos. Aunque hay que interpretar los resul- c o m o ocurre con la contaminación transfronte-
tados con cautela, el cuadro ilustra que pese a riza a larga distancia. C o m o si ello fuera poco,
unos elevados gastos anuales en protección a m - a m e n u d o la política ambiental se enreda en un
biental, aún se siguen ocasionando todos los debate sobre los principios. E n caso de tener
años perjuicios ambientales terriblemente al- que adoptarse medidas rápidamente, la polé-
tos, lo que, por supuesto, también sucede en mica pasa del «principio de que paga el conta-
muchos otros países. minador» -por el que se aboga, en general- al
Pero la política ambiental convencional «principio de que quien paga es el contribuyen-
acusa otras deficiencias9, algunas de las cuales te», desplazándose la carga de la protección
son las siguientes: por lo general, suele determi- ambiental que ya no recae en el contaminador
nar los problemas de que se trata demasiado sino en la comunidad, el gobierno, o el conjun-
tarde, tanto que los ecosistemas afectados no to de la sociedad.
pueden sobrevivir. Al orientarse específica- Por estas razones se necesitan innovaciones
mente hacía un medio -por ejemplo, vigilar la en materia de planeamiento y de ejecución. Pa-
calidad del aire y del agua por separado, el rui- recería que una política ambiental preventiva
do o los desechos- también se corre el riesgo de puede paliar las deficiencias de una política
que no haya coordinación entre sus metas, m e - ambiental convencional. Pero para pasar a una
didas e instituciones específicas. Puede suceder política preventiva hay que superar varias limi-
que, c o m o consecuencia, se desplace un proble- taciones conceptuales y prácticas10.
m a de un medio ambiental a otro, por ejemplo, U n a de ellas tiene que ver con la historia
La modernización ecológica de la sociedad industrial 383

Di

Ti
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i^ •P
Pi

10 20 30 40 50 60 Tiempo

Fuente: Scimemi.
F I G U R A 3. Factores que intervienen en el ciclo de la política ambiental: perjuicios, conocimientos técnicos y concien-
cia del público.

particular de un efecto ambiental. Quizás en el para la cuestión de la política ambiental pre-


caso de los desperdicios ya vertidos, cuando el ventiva.
perjuicio ya se produjo, la única opción que Para ilustrar la relación entre estos tres fac-
quepa sea una estrategia correctiva. E n cambio,tores, Scimeni volvió a presentar u n diagrama
cuando el perjuicio aún no se ha producido pe- propuesto por Winsemius en el que utilizó tres
ro se prevé para el futuro, puede escogerse en- funciones: el nivel de perjuicios, el nivel de co-
tre una estrategia preventiva y una correctiva. nocimientos técnicos y el nivel de conciencia
E n ese caso, atendiendo al principio de previ- del público". La posición relativa y la forma de
estas funciones depende, por supuesto, de las
sión, se tiende a optar por la primera. C o m o a
m e n u d o la práctica es una combinación entrecondiciones particulares (país, componente del
lo existente y lo nuevo, en realidad la mayoría medio ambiente, fase histórica) que se estén
de las políticas deberán incluir una combina- examinando; el caso más c o m ú n se ilustra en la
ción de prevención y corrección. U n a política figura 3.
ambiental preventiva rigurosa significará por La curva D D 2 indica la acumulación de
tanto buscar y, por último, encontrar el mejor los perjuicios ambientales a lo largo del tiempo
equilibrio entre los componentes de previsión y Esta comienza en un m o m e n t o dado de la his-
de reacción. toria (en el diagrama, en algún punto entre el
m o m e n t o 0 y el m o m e n t o 10). E n ese m o m e n t o
Condiciones fundamentales ni la comunidad científica ni el público en ge-
de una política ambiental preventiva neral tienen conciencia de que esté sucediendo
Según Scimeni y Winsemius, en esa política algo importante. La curva T ¡ - T 2 se refiere al
ambiental influyen tres factores que son otros proceso de acumulación de conocimientos téc-
tantos procesos concomitantes: la acumula- nicos que a veces no se inicia hasta que haya
ción de perjuicios causados al medio ambien- transcurrido cierto lapso de tiempo después de
te, la adquisición de conocimientos técnicos y producido el perjuicio (en el diagrama, en al-
una mayor toma de conciencia por parte del gún punto entre los momentos 10 y 20) y au-
público. L a secuencia cronológica de estos menta gradualmente. Durante esa fase, es posi-
tres procesos, y m á s especialmente la oportu- ble que el público aún no tenga conciencia del
nidad relativa de su nivel crítico, es decisiva riesgo. E n algún punto entre los momentos 20 y
384 Udo E. Simonis

30 comienza a aumentar la conciencia del pú- Evaluación del impacto ambiental


blico, según lo indica la curva P, - P-,. c o m o parte de la politica preventiva
Dentro de estos procesos concomitantes, Evidentemente, la aceleración de los conoci-
una fase determinada empieza a ser importante mientos y de la conciencia puede promoverse
(nivel crítico). Según se ilustra, el conocimientomediante diversos enfoques y métodos y de-
técnico de la cuestión llega a un nivel crítico, pende en gran medida del problema ambiental
cumpliéndose así la primera de las condiciones concreto de que se trate. Cada vez se utilizan
necesarias para una acción política eficaz, esto con m á s frecuencia evaluaciones del impacto
es, la racionalidad técnica. La conciencia del ambiental, no sólo para proyectos públicos sino
público también llega a un nivel crítico, p; en también para proyectos privados de inversión.
ese m o m e n t o se ha cumplido la segunda condi- Suponen esfuerzos por conocer mejor las posi-
ción para una toma de decisiones eficaz: la via- bles repercusiones ambientales, a fin de poder
bilidad política. Es precisamente en ese m o - tomar medidas apropiadas antes de que se cau-
mento cuando se tomarán medidas para no se un perjuicio al medio ambiente. En este sen-
causar m á s perjuicios. tido, las evaluaciones del impacto ambiental
Si se recuerdan acontecimientos pasados de pueden clasificarse c o14 m o parte de una política
la política ambiental, en lo nacional o lo inter- ambiental preventiva . Durante los últimos
nacional, es fácil reconocer que la evolución de años se ha progresado en los intentos por insti-
los procesos coincidió en gran medida con la tucionalizar y normalizar estos procedimientos
interpretación teórica de Scimeni. Puede consi- en el plano nacional y, en menor medida, en el
derarse, por ende, que el diagrama es una re- plano internacional. C o m o la evaluación del
presentación genuina de acontecimientos rea- impacto ambiental se utiliza particularmente
les. (No obstante , puede haber casos en los que para proyectos de inversión, permitefijarm e -
la conciencia del público -representada por la tas para el «esfuerzo de aceleración» y en gene-
curva P, - P 2 - entre en juego mucho antes que ral también permite que la carga de esas inicia-
el conocimiento técnico -curva T , - T , - ) . tivas recaiga sobre el propio promotor del pro-
yecto, ciñéndose así a u n requisito previo de la
¿Cuáles son realmente las oportunidades de
política ambiental preventiva, el principio de
influir en estas condiciones fundamentales pa-
que quien paga es el contaminador. N o obstan-
ra adoptar medidas que propicien una política
te, subsiste un gran problema y es la forma en
ambiental preventiva? Lafigura3 contribuye a
que debe aplicarse la evaluación del impacto
formular tres opciones generales y dos específi-
12 ambiental c o m o medida preventiva en los ca-
cas .
sos en que se produce un cambio a escala m u n -
Opciones generales: dial, c o m o el recalentamiento del clima o la
- Retrasar la acumulación de perjuicios (va- contaminación del océano.
le decir, desplazar la curva D , - D , hacia la de-
Los niveles prescritos (umbrales) en el caso
recha).
de los conocimientos técnicos o la participa-
- Acelerar los conocimientos técnicos (esto
ción del público en la toma de decisiones a m -
es, deslizar la curva T , - T , hacia la izquierda
bientales difieren ampliamente entre los m e -
y/o aumentar su inclinación). dios y los países15. Normalmente recae sobre el
- Incrementar la conciencia del público (es- encargado de tomar decisiones políticas (el go-
to es, deslizar la curva P, - P , hacia la izquierda bierno, el organismo de protección ambiental,
y/o acentuar su inclinación). la institución a cargo del problema) determinar
Opciones específicas: cuándo bastan los conocimientos o la concien-
- Fijación de normas ambientales dinámi- cia, incluso cuando la comunidad científica, o
cas (esto es, reducir el umbral t). parte de ella, esté dispuesta a decir «ya sabe-
- Participación dinámica del público (esto m o s bastante» y el público, o parte de él, pida
es, reducir el umbral p). «que se haga algo». Por estas razones, en la to-
Todas estas diversas opciones permiten to- m a de decisiones sobre cuestiones ambientales
mar decisiones políticas en una fase en que el los puntos muertos son bastante frecuentes.
nivel de perjuicio ambiental todavía es relati- L o que «basta c o m o conocimiento o con-
vamente bajo13. En la figura 4 se ilustra una de ciencia» para un país (gobierno, institución)
estas opciones. puede no ser suficiente para otro. El resultado
La modernización ecológica de la sociedad industrial 385

U n m a r de desechos: todavía estamos lejos de u n a «economía de bajos desechos», B . Davidson/Magnum.

0 10 20 30 40 50 60 Tiempo
i'ucnic- Scimcmi.

F I G U R A 4. Aceleración de la adquisición de conocimientos técnicos o de la sensibilización del público


386 Udo E. Simonis

normal de esa situación es llegar a una fórmula te. Estos son los dos procesos en los que la na-
conciliatoria entre las normas de emisión que turaleza sigue perdiendo. Canjea materias
han de aplicarse. Serán inferiores a las viablesprimas naturales por desechos de la produc-
desde el punto de vista técnico y político al ción. A d e m á s de la m a n o de obra y el capital,
afirmarse que el conocimiento o la conciencia la naturaleza es el tercer factor de producción
sobre la relación de causa y efecto o las priori-
verdaderamente estático y explotado. ¿ C ó m o
dades sociales son insuficientes. Casos noto- puede reforzarse entonces la posición de la na-
rios a este respecto son las normas sobre las turaleza en el «juego económico»? 16
emanaciones de S 0 2 y N O x en lo que respecta La utilización de materias primas y la pro-
a la contaminación del aire o la norma sobre ducción de emanaciones y desechos son, por
el nitrato en materia de contaminación del supuesto, cuestiones antiguas. N o obstante, el
agua. Fijar normas de emisión más estrictas desarrollo científico y tecnológico ha permiti-
plantea un problema grave. Entre tanto es pro- do explotar cada vez m á s los recursos agota-
bable que se sigan muriendo los bosques, que bles y ha llevado a una acumulación cada vez
la capa de ozono se siga agotando y que prosi- mayor de emisiones perniciosas y desechos
ga la contaminación del agua. que no pueden descomponerse. La naturaleza
La conclusión es, por lo tanto, que el esta-ya no puede absorber todas esas sustancias,
blecimiento de normas ambientales debe con- algunas de las cuales no sólo son tóxicas para
cebirse c o m o un proceso constante. A medida la flora y la fauna sino también para el ser hu-
que aumenten el conocimiento y la conciencia mano.
sobre los perjuicios reales y probables que se Los esfuerzos por ocultar las emisiones per-
causan al medio ambiente deberán reducirse niciosas y los desechos tóxicos -en terraplenes
progresivamente los umbrales para la acción, para vertidos, zonas de tránsito o depósitos
o, dicho en otras palabras, hay que dinamizar permanentes- por esparcirlos -mediante chi-
la actividad normativa para posibilitar rápida- meneas gigantescas e incineradoras- o por
mente la reestructuración industrial. arrojarlos al agua o en el extranjero han dado,
Esta necesidad de afrontar el futuro no es cuando m u c h o , resultados satisfactorios provi-
prerrogativa de la política ambiental, c o m o sionales porque muchas emisiones y desechos
observó justamente Scimeni. La aplicación son «venenos móviles» o vuelven a aparecer
del principio de la prevención es especial- en formas diferentes. Esas actividades llevaron
mente necesaria en todas las demás esferas a lo que Johan Galtung llamó «linealización
de la política, cuando están en juego los inte- de los ciclos ecológicos», vale decir que se re-
reses colectivos. U n a de las principales es- duce la diversidad natural, disminuye la fuer-
feras que debemos abordar al examinar las za de los ecosistemas y se rompen las simbiosis
posibilidades y los obstáculos de la y los equilibrios ecológicos. C o m o consecuen-
modernización ecológica es, evidentemente, cia, aumenta la degradación del medio a m -
la política económica. biente y disminuye la capacidad de absorción
del medio natural.
El conflicto entre la ecología y la economía
La ecología y la política económica puede atribuirse a dos principios básicos in-
compatibles (efectiva o posiblemente): el prin-
Conflictos entre la economia y la ecologia cipio ecológico de la «estabilidad» c o m o requi-
sito previo para que los sistemas ecológicos
«La ecología es esencialmente una armonía sean sostenidos y el principio económico del
necesaria y viable entre el hombre y la natura- «crecimiento», c o m o lógica inherente de los
leza, entre la sociedad y el medio ambiente» sistemas económicos, o, m á s concretamente:
(C. F . von Weizsäcker). E n cambio, por lo ge- los principios de la rentabilidad comercial, del
neral la economía significa una falta de armo- crecimiento económico nacional y la expan-
nía con la naturaleza. La naturaleza se utiliza sión mundial de los mercados.
directa e indirectamente cuando las materias D a d a la crisis ecológica actual y la futura,
primas se transforman en productos y cuando saber si esos principios económicos pueden
las emanaciones y los desechos de la produc- modificarse, volver a configurarse y, por últi-
ción industrial contaminan el medio ambien- m o , armonizarse con los principios ecológicos,
La modernización ecológica de la sociedad industrial 387

Las consecuencias de la lluvia ácida, en Checoslovaquia. Bossu/Sygma.

consecuencias de sus propias decisiones para


en qué nivel, de qué manera y en qué m o m e n -
to, es, por supuesto, tema de controversia en el agotamiento de los recursos y la contamina-
ción de la naturaleza. O , dicho en otras pala-
la teoría y en la práctica y plantea un verdade-
bras, si la rentabilidad comercial, el crecimien-
ro problema a las ciencias sociales. La respues-
ta no depende sólo de los múltiples intereses to económico nacional y la expansión de los
mercados mundiales pudieran aumentar sin
particulares y sociales sino que está supedita-
da, en mayor medida, a la capacidad y la vo- dar una proyección externa a parte de los cos-
tos que traen aparejados. Es éste el antiguo
luntad de generar innovaciones sociales, o, di-
problema de los efectos externos de la produc-
cho en otros términos, habrá que saber a) si se
ción, aunque todavía tiene vigencia porque n o
utiliza el potencial de autorregulación ecológi-
se ha resuelto. El desarrollo científico y tecno-
ca de la economía y b) c ó m o se aplica la op-
lógico ha estado asociado - y aún lo está- a
ción de una reorientación ecológica de la polí-
tica económica. efectos negativos externos: el desplazamiento
de los costos hacia la sociedad, las generacio-
¿Autorregulación ecológica de la economia? nes futuras y la naturaleza. Todos estos c o m -
Para empezar hagamos una afirmación gene- ponentes de los costos son pertinentes para el
ral: probablemente sólo existirían poquísimos problema ambiental. T o m e m o s , por ejemplo,
de los problemas ambientales actuales si los las lluvias ácidas y el consiguiente perjuicio
contextos económicos hubieran seguido sien- que causan a los bosques.
do bastante comprensibles y los productores y - En primer lugar, el ejemplo muestra có-
consumidores hubiesen tenido la capacidad y m o parte de los costos de la producción indus-
responsabilidad de reconocer y percibir las trial -concretamente la reducción insuficiente
388 Udo E. Simonis

de los contaminantes del aire- se hace recaer incompatible con la «economía de múltiples
sobre la naturaleza que sólo resiste hasta cier- transformaciones intermedias» prevaleciente
tos niveles: los bosques se están muriendo. (throughput economy) (K. Boulding). E n la
- En segundo lugar, el ejemplo muestra có- práctica, el reciclado y las tecnologías inocuas
m o la carga de los costos se desplaza para re- aún se encuentran en una fase incipiente y no
caer sobre las generaciones futuras; un porve- son empresas económicas sistemáticas. Cabe
nir con menos bosques o, en ciertas regiones, señalar en particular que aún no se ha dado
sin bosques. ese salto cualitativo que media entre limitarse
- E n tercer lugar, el ejemplo muestra c ó m o a dejar de verter desechos y evitar producirlos
se hacen recaer los costos sobre terceros (la ex- («economía con pocos desperdicios»).
propiación parcial de los propietarios de los Seguramente si ello ocurre es en parte por-
bosques) y sobre la sociedad, ya que las deci- que muchos productos de desecho no pueden
siones económicas y técnicas de los contami- reciclarse o, en su defecto, su transformación
nadores (particularmente las emanaciones de entraña costos elevados. Pero también es ver-
centrales eléctricas, de los coches y la contami- dad que no se hanfijadosuficientes índices de
nación internacional) afectan el bienestar y la precios y costos. N o se insiste bastante en la
salud física de la población. importancia que reviste impedir la producción
Evidentemente, el sistema económico hace de desechos y conservar los recursos agotables.
cálculos incorrectos sobre el ecosistema fores- Pero esta situación también tiene que ver con
tal. Tanto la contabilidad comercial c o m o la las deficiencias estructurales antes menciona-
nacional revelan la insuficiencia de medios das de los procedimientos de contabilidad eco-
que puedan impedir niveles de contaminación nómica que no miden bastante la reducción de
intolerables para el sistema ecológico. L a con- las reservas. Por lo tanto pueden observarse
tabilidad tradicional muestra saldos favora- dos tendencias contradictorias: un incremento
bles para la producción de energía, los fabri- de los ingresos monetarios y, en cambio, una
cantes de automóviles y los exportadores de reducción de las reservas naturales.
contaminantes (por no citar m á s que las tres Y , sin embargo, las propuestas de una con-
fuentes de contaminación antes mencionadas) tabilidad ecológica en las fábricas y en la con-
aunque las emanaciones de esos sectores eco- tabilidad nacional son halagüeñas. E n la pri-
nómicos sean claramente perjudiciales para mera se computan la energía, las materias
los ecosistemas forestales. Pérdidas por un la- primas, los desechos, la utilización de la tierra,
do y beneficios por otro: la indemnización no etc. y, mediante una simulación de las caren-
tiene lugar ni se prevé una responsabilidad en cias resultantes, se determinan unidades de
la materia. contabilidad que luego se incorporan al siste-
E n consecuencia, resulta fácil determinar m a total. Se elabora así una medición que no
cuál es una de las tareas que tienen por delante sólo puede orientar la toma de decisiones so-
la teoría y la práctica: interiorizar los efectos bre las inversiones en la empresa privada sino
externos de la producción, devolver la carga que constituirá, al m i s m o tiempo, un instru-
de los costos a las entidades económicas que mento de información pública para fomentar
causan el problema ambiental e incluir la pers- procedimientos económicos cualitativos.
pectiva ecológica en todas las decisiones relati- E n las sociedades industrializadas también
vas a las inversiones. Parecería que la medida se ha dejado de respetar otro principio ecológi-
necesaria para restablecer la armonía entre la co, el de una utilización sostenible de los recu
economía y la ecología sea reducir drástica- sos. Tradicionalmente, por ejemplo, los pro-
mente los efectos externos de la producción en pietarios de bosques se habían guiado por la
la sociedad, la naturaleza y las generaciones regla «no tale m á s árboles de los que vuelva a
futuras. ¿ C ó m o proceder en la práctica y de- plantar». E n realidad, este principio se está ha-
terminar prioridades? ciendo obsoleto: las lluvias ácidas producidas
En primer lugar, reorganizar la economía en el exterior entran en conflicto con la conser-
hacia un ciclo integrado materialmente signifi- vación de los recursos en el país y la deuda ex-
caría reducir sistemáticamente la utilización terna acumulada lleva a una sobreexplotación
de recursos agotables y la producción de e m a - de los recursos naturales. El sostenimiento del
naciones y desechos contaminantes, y esto es producto de las reservas forestales se está
La modernización ecológica de la sociedad industrial 389

reemplazando por una expropiación indirecta ciones intermedias» [throughput economy]). La


y u n agotamiento de los recursos. «economía ecológica», en cambio, se basa en
U n principio fundamental que se debe resta-otro principio rector, el de «aumentar la eficien-
blecer en la economía es el de la responsabilidad.
cia y mantener la sustancia». Cobran importan-
E n materia de problemas ambientales, el orde- cia aspectos tales c o m o la compatibilidad a m -
namiento jurídico y el comportamiento econó- biental y la conservación de los recursos y la
mico de la mayoría de los países se caracteriza tarea pasa a ser el reajuste estructural de los pro-
por el rigor de la prueba de causalidad. El cau- ductos y las tecnologías en función de considera-
sante de la contaminación sólo es responsable de ciones ecológicas.
una indemnización cuando el demandante (par- E n cuanto a las metas, parece necesario vol-
te perjudicada) puede probar quién causó el per- ver a definir y complementar las metas de la polí-
juicio (parte causante de la contaminación). Sin tica económica tradicional, particularmente para
embargo, en algunos países y en ciertos casos, volver a evaluar la meta del crecimiento e incluir
bastan las probabilidades estadísticas para que la «estabilidad ambiental» entre sus objetivos.
la industria prevea una indemnización por da- Las metas de la política tradicional sefijaronen
ños y perjuicios (responsabilidad colectiva). U n a
una época en que, si bien la contaminación a m -
vez que los tribunales y la legislación lo han es-biental ya era un problema, todavía no se había
tablecido, este principio no tarda en contribuir transformado en una cuestión pública y no se
a mejorar la calidad ambiental mediante una puede decir que desde entonces se las haya adap-
autorregulación ecológica de las actividades co- tado verdaderamente. El crecimiento económico
merciales. aún se mide atendiendo exclusivamente a catego-
E n general, el principio de la responsabili-rías de mercancías y de ingresos (Producto N a -
dad reforzaría la estrategia de previsión y pre- cional Bruto) y no se toman bastante en conside-
vención en la política ambiental y promovería ración sus efectos para las reservas y la calidad de
un desplazamiento para que en lugar de apli- los recursos (capital natural). Según la concepción
carse después de ocurrido el perjuicio, las solu- tradicional del crecimiento económico, todas las
ciones técnicas a los problemas ambientales se transacciones monetarias se añaden, indepen-
adoptaran antes; de una tecnología de control dientemente de su función específica; del mismo
o final se pasaría a una tecnología con reduc- m o d o , se incluyen gastos que sólo se deben a la
ción de las emisiones o integrada. Para poner (necesaria) indemnización por perjuicios que ini-
en práctica este principio pueden adoptarse cialmente causó el proceso de producción («gas-
medidas de alcance reducido o de gran enver- tos en concepto de indemnización o defensa»).
gadura: en efecto, éstas van desde la informa- Los indicadores de las metas de la política
ción continua sobre los desechos o la vigilan- económica pueden definirse de diversas m a n e -
cia automática de las emanaciones hasta los ras: cómputo de los gastos en concepto de in-
fondos colectivos y una estricta determinación demnización, esto es, evaluación de un pro-
de la responsabilidad. ducto neto relacionado con el medio ambiente
( P N E : producto nacional ecológico); índices
¿Reorientación ecológica asociados del crecimiento y la distribución
de la politica económica? (RG-redistribución y crecimiento); u n sistema
Al encontrarse ante graves perjuicios ambien- integrado de indicadores económicos ambien-
tales, la política económica tradicional cada tales o un «sistema de satélites», etc.
vez tiene que hacer frente a m á s problemas. Se E n cuanto a los instrumentos, la política eco-
ponen en tela de juicio sus principios rectores, nómica tradicional se vale principalmente de
metas, instrumentos e instituciones y comien- dos: las fluctuaciones de los tipos de interés y los
za a surgir un nuevo concepto, el de la política impuestos. Desde un punto de vista ecológico se
económica ecológica. necesitan nuevos impuestos y recargos que, en
La política económica tradicional se basa en cierta medida, sustituyan a los tradicionales. E n
el principio rector que consiste en maximizar las una situación caracterizada por el desempleo es-
corrientes: el volumen de producción, los ingre- tructural y por la contaminación ambiental, es
sos, las ganancias, el volumen de negocios (hace necesario introducir impuestos sobre los recur-
17 años, Kenneth Boulding la designó con el sos (como por ejemplo, un impuesto sobre la
nombre de «economía de múltiples transforma- energía) y recargos a las emanaciones (por ejem-
390 Udo E. Simonis

pío, recargos sobre las emisiones de S 0 2 , N O x y Conclusiones


C O , ) y una reducción decisiva de los impuestos
sobre la renta. U n a reformafiscalestructural de Según el examen anterior, la reestructuración in-
este tipo modificaría los incentivos existentes en dustrial en pos de un desarrollo sostenido o «mo-
la economía para incrementar rápidamente la dernización ecológica» es, obviamente, u n con-
eficiencia de los recursos y aumentar las oportu- cepto difícil desde el punto de vista metodológico
nidades de empleo. y práctico. Su aplicación requiere una transfor-
L a política económica se manifiesta y actúa mación de largo alcance de la economía, una reo-
mediante instituciones particulares. U n a orien- rientación de la política ambiental y una reposi-
tación ecológica de la política económica tam- ción de la política económica: «el cambio
bién exige que se creen nuevas instituciones y se ecológico estructural de la economía», «una polí-
supriman o vuelvan a definir las antiguas (el de- tica ambiental preventiva» y «las orientaciones
bate en curso sobre los efectos ambientales nega- ecológicas de la política económica» son, a m i
tivos de las decisiones adoptadas por el Banco juicio, tres elementos estratégicos principales - o
Mundial y el F M I no es m á s que u n caso digno puntos de partida- para reconciliar los intereses
de mención). del hombre y la naturaleza, la sociedad y el m e -
L a crisis ambiental actual y futura requiere dio ambiente. Las ciencias sociales -la economía,
reformas estructurales en las que las institucio- la sociología, la jurisprudencia, las ciencias políti-
nes económicas tendrán que incorporar la pers- cas y la psicología- tienen que ahondar aún m á s
pectiva ecológica; las instituciones ambientales sus fundamentos metodológicos y mejorar las
deberán mejorar su competencia y las evaluacio- disposiciones institucionales para que la aplica-
nes de los impactos ambientales tendrán que in- ción práctica de este concepto sea satisfactoria.
tegrarse en toda toma de decisiones económicas
importantes. Traducido del inglés

Notas

1. S. Paulus, «Economic Concepts Programa de Investigaciones para los argumentos propuestos por G .
for Industry Related 1983-1987, Berlín: IIES 1982, Scimeni, «Evironmental Policies
Environmental Policies», en: pág. 6. and Anticipatory Strategies», en,
Proceedings-Forum on Industry U . E . Simonis (Ed.), Präventive
and Environment, Nueva Delhi, 7. Los datos siguientes proceden Umweltpolitik, Frankfurt, Nueva
Friedrich Ebert Foundation, 1986. de C . Leipert, U . E . Simonis, York, C a m p u s , 1988.
«Environmental
2. Véase G . Enyedi et al., Damage-Environmental 11. Véase Scimeni, op. cit.
Environmental Policies in East Protection. Empirical Evidence on
the Federal Republic of 12. Idem.
and West, Londres, Taylor
G r a h a m , 1987. Germany», en: International 13. Para una ilustración
Journal of Social Economics, vol. detallada, véase idem.
3. Los siguientes datos y debates 15, 1988, 7, págs. 37-52.
proceden de la obra, «Economie 14. Véase P . Wathern (ed.),
Structure and Environmental 8. L . Wicke, Die ökologischen Environmental Impact Assessment.
Impacts», en: Environmental Milliarden (Los Miles de Millones Theory and Practice, Londres,
Monitoring and Assessment, de M . Ecológicos), Munich, Kösel, 1986, U n w i n H y m a n , 1988.
Jänicke, H . M ö n c h , T . Ranneberg, pág. 123.
U . E . Simonis, 1988. 15. Véase Scimeni, op. cit.
9. U . E . Simonis, «Preventive
4. Véase Jänicke et al. op. cit. Environmental Policy, 16. Véase U . E . Simonis, «Ecology
Prerequisites, Trends and and Economic Policy», en, A .
5. Idem. Prospects», en, Ekistics, 313, Vlavianos-Arvanitis (ed.),
julio-agosto de 1985, págs. 368-372. Biopolitics, Atenas, Organización
6. Instituto Internacional sobre el Internacional de Biopolítica,
Medio Ambiente y la Sociedad: 10. M e baso para lo que sigue en 1988, págs. 163-167.
Metabolismo industrial
y cambio mundial

Robert U . Ayres

La analogía entre la evolución bono, el ácido cianhídrico (prúsico) y el sulfato


biológica y la industrial de hidrógeno. El dióxido de carbono era sim-
plemente un producto residual, que empezó a
La utilización de la materia y de la energía en acumularse en la atmósfera primitiva de nues-
nuestro sistema económico -la porción de la tro planeta.
suma total de actividades humanas que se re- El siguiente gran «invento» del proceso de
fiere a la producción y consumo de bienes m a - evolución fue la fotosíntesis anaerobia (llevada
teriales y servicios que en ello tienen su origen- a cabo probablemente por cianobacterias), que
se asemeja en gran manera a la utilización de la utilizaba la luz del sol c o m o fuente de energía y
materia y de la energía por parte de los organis- el dióxido de carbono «residual» de la atmósfe-
m o s biológicos y los ecosis- ra c o m o fuente de carbono.
temas. La expresión «meta- Robert U . Ayres es profesor del Depart- Las cianobacterias podían
bolismo industrial» que en ment of Engineering and Public Policy, coexistir con organismos
el presente trabajo emplea- de la Universidad Carnegie-Mellon de de fermentación y asimis-
Pittsburg, Pennsylvania 15213, Estados
remos evoca deliberada- Unidos. m o reponer el suministro
mente esa analogía. de moléculas orgánicas que
El sistema industrial de éstos necesitaban para so-
hoy en día se asemeja en brevivir. Esta dependencia
realidad m u c h o m á s , en un de un organismo con res-
aspecto esencial, al biosis- pecto a otro constituyó la
tema necesariamente tran- primera malla de la c o m -
sitorio que existía en la tie- pleja red de la vida que en-
rra antes de la «invención» tonces comenzó a desarro-
de la fotosíntesis. Las pri- llarse. Los organismos foto-
meras células vivas obte- sintetizadores producían,
nían su energía de la fer- empero, oxígeno c o m o re-
mentación de un «caldo» orgánico formado en siduo, en tanto que éste empezaba a acumular-
los océanos mediante procesos naturales (por se en la atmósfera.
ejemplo, tormentas eléctricas). El caso m á s co- Esta actividad sentó las bases del tercer gran
nocido de proceso de fermentación es la des- «invento» de la evolución, la respiración aerobia
composición de las moléculas de azúcar por cé- (o catabolismo), que extrae la energía de la oxida-
lulas de levadura para obtener dióxido de car- ción de moléculas orgánicas. C o m o la respiración
bono y etanol, juntamente con energía - q u e la es más eficiente (35 veces más) que la fermenta-
célula de levadura utiliza para sintetizar su pro- ción, los organismos fermentadores no podían
pia biomasa (anabolismo). Las modalidades de competir con los que respiraban, al menos si había
vida fundadas en la fermentación coexistían en oxígeno, y acabaron por ser relegados a los raros
plena armonía con compuestos tóxicos (para entornos anaerobios que fueron quedando en el
los seres humanos) c o m o el monóxido de car- planeta, esencialmente en sedimentos.

RICS 121/Sept. 1989


392 Robert U. Ayres

Desde la «invención», de la respiración, las en fuentes de energía renovables, procedentes


cianobacterias han sido sustituidas por orga- en último término del sol.
nismos capaces de realizar la fotosíntesis de La vida ha existido en la tierra durante 3.500
forma más eficaz, las plantas verdes. D e igual millones de años y no alcanzó un equilibrio dura-
m o d o , la evolución ha hecho surgir unos orga- ble (es decir, un ciclo aproximadamente cerrado
nismos que respiran oxígeno aún más eficien- de carbono e hidrógeno) hasta que hubo transcu-
tes y especializados, los animales. Cada catego- rrido cerca de la mitad de ese tiempo -casi 2.000
ría principal de organismos utiliza la biomasa o millones de años. El sistema industrial actual es
productos residuales de la otra y de ese m o d o comparable a la fase más primitiva, desequilibra-
surgió el ciclo cerrado del dióxido de carbono da, inviable, de la evolución biológica, y para so-
(y el de nitrógeno, relacionado con aquél)1. brevivir a largo plazo es preciso que tengan lugar
El sistema industrial que hoy conocemos «inventos» de evolución fundamentales.
basado en la combustión y la reducción carbo-
térmica, recuerda el m o d o de acción de los pri-
meros agentes de fermentación: al igual que Los flujos másicos y las emisiones
ellos, la sociedad industrial depende hoy en de residuos
día de procesos relativamente ineficaces para
transformar unas reservas heredadas de c o m - Nuestro sistema económico se basa actualmen-
puestos ricos en energía (combustibles fósiles) te en la extracción de cantidades considerables
en materiales industriales análogos a la «bio- de materia del entorno. Tras su extracción, se
masa». Al actuar de ese m o d o , originamos elaboran y transforman en diversas modalida-
además productos residuales, en especial dió- des, que culminan en productos aptos para el
xido de carbono, en cantidades considerables. «consumo». Dejando aparte las escorias y gan-
A decir verdad, existe una gran similitud ga de las minas extraídas para sacar a la luz los
entre los fenómenos biológicos del catabolismo minerales, así c o m o el suelo y subsuelo despla-
y el anabolismo y sus equivalentes industriales. zados en el curso de las obras de construcción y
E n el caso de la biología, la energía es «trans- los materiales de construcción inertes, c o m o
portada» por moléculas especializadas -funda- piedras, arena y gravilla, la economía de Esta-
mentalmente, di/trifosfato de adenosina dos Unidos extrae anualmente de su territorio
( A D P / A T P ) - , mientras que en la industria los m á s de 3.000 millones de toneladas de masa
«transportadores» de energía presentan una «activa» - 1 5 toneladas por persona- (exclu-
mayor variedad: el vapor, la electricidad o pro- yendo el oxígeno de la atmósfera y el agua pota-
ductos químicos intermedios c o m o el acetile- ble)2. Aproximadamente el 75 % de la masa ac-
no, el hidrógeno o el etileno. El proceso de sín- tiva sometida a elaboración al año consiste en
tesis mediante el cual se obtienen macromolé- minerales, y el 25 % procede, en principio, de
culas de elementos químicos sencillos c o m o los fuentes renovables (esto es, biológicas). L a
azúcares y aminoácidos también tiene homólo- mayoría de las materias de esta índole acaban
gos industriales patentes. por ser desechadas c o m o residuos inutilizables,
Ahora bien, no a todos los procesos biológi- pese a que (asimismo en principio) en lo funda-
cos corresponde un análogo industrial perfecta- mental se podrían utilizar para recuperar ener-
mente desarrollado y, concretamente, el proce- gía3.
so de la digestión, en los animales, descompone Resulta difícil calcular la fracción de la m a -
macromoléculas complejas en sus distintos ele- sa total de materiales activos tratados que se
mentos para una reutilización m á s eficaz de incorpora anualmente a productos duraderos y
ellos. La función correspondiente de los ecosis- bienes de capital (no perecederos). Ni los ali-
temas naturales corre a cargo de los organismos mentos ni los combustibles figuran físicamente
especializados en la descomposición. E n cam- en los bienes no perecederos. La mayor parte
bio, en el m u n d o industrial moderno, esta fun- de la madera se quema al ser utilizada c o m o
ción esencial se halla subdesarrollada: a dife- combustible o es transformada en pulpa y pro-
rencia de lo que sucede en el sistema biológico, ductos de papel. Por lo menos el 80 % de la
el industrial aún no ha alcanzado un ciclo ce- masa de minerales consiste en residuos «supér-
rrado capaz de existir basándose únicamente fluos» (en el caso del cobre, m á s del 99 % ) , si
Metabolismo industrial y cambio mundial 393

U n a montaña de neumáticos utilizados. Rasmussen/Sipa.

bien los residuos de las minas se hallan habi- des cantidades de energía, en una modalidad
tualmente m u y contaminados por los minera- de calidad elevada («disponible»), energía que
les extraídos - m u c h o s de ellos, tóxicos- o por también se degrada y acaba por desecharse en
azufre. U n porcentaje importante de los pro- forma de calor a baja temperatura.
ductos fabricados con metales consiste en «bie-
nes de consumo» -botellas, latas, productos
químicos y productos «desechables», c o m o pi- Los residuos, los mercados
las, bombillas, etc. Únicamente en el caso de y los fallos del mercado
los minerales no metálicos (dejando aparte,
nuevamente, los materiales realmente inertes), La teoría económica se ocupa esencialmente de
puede figurar hasta el 50 % de la masa en bie- mercados perfectos y de libre competencia, en
nes no perecederos (principalmente, cemento los que todos cuantos intervienen poseen una
Portland utilizado para fabricar hormigón y ar- información completa y actúan racionalmente.
cillas para ladrillos y cerámicas). La acumula- Si el m u n d o real correspondiese a semejante
ción anual de materiales activos existentes en modelo, el crecimiento económico sería un
bienes no perecederos -con cierto margen para proceso de equilibrio general, similar al óptimo
las porciones desechadas y destruidas- proba- teorizado por Pareto, pero los economistas han
blemente no supera los 150 millones de tonela- advertido desde hace m u c h o que existen los
das, es decir, el 6 % del total. El 94 % restante se «fallos del mercado», que lo distorsionan e in-
transforma en residuos al cabo de un año o dos terfieren con las condiciones necesarias para al-
de su extracción. A d e m á s de las materias pri- canzar ese nivel óptimo, si bien la mayoría han
m a s , el sistema necesita, para funcionar, gran- supuesto, cuando no afirmado, que las repercu-
394 Robert U. Ayres

siones generales de esas imperfecciones del nos, el acervo genético de la biosfera y el propio
mercado no bastan para invalidar la mayoría sol. Las distorsiones del mercado (es decir, de los
de los teoremas en que se fundan las doctrinas precios) están forzosamente vinculadas a la utili-
económicas actuales. zación de recursos de propiedad c o m ú n y «la tra-
Sin embargo, la teoría neoclásica tradicio- gedia de los bienes comunales» es una expresión
nal que goza de aceptación general se basa en habitual para referirse al problema fundamental
una especie de círculo vicioso: postula que de que nadie tiene interés en conservar un recur-
unos recursos abstractos son transformados in- so que pertenece a todo el m u n d o . Es evidente
definidamente en bienes y servicios igualmente que, hasta ahora, los recursos ambientales c o m o
abstractos «consumidos» por consumidores el aire y el agua han carecido de precio o, en el
asimismo abstractos cuyo trabajo origina unos mejor de los casos, se les han señalado un precio
recursos. Es, así pues, una especie de máquina m u y bajo, debido a lo cual han sido generalmente
de movimiento perpetuo, al n o advertir la fun- sobreexplotados. La implicación consiguiente de
ción esencial que desempeñan la energía y m a - que la existencia de esos factores externos gene-
teriales de elevada calidad facilitadas desde ralizados ha dado lugar a que se hayan atribuido
fuera del sistema, siendo así, en cambio, que precios escandalosamente bajos a las materias
debemos considerar a la economía real c o m o primas no se ha advertido hasta mucho m á s re-
un sistema abierto de disipación, en lugar de cientemente y, de hecho, ni siquiera goza aún de
c o m o un sistema cerrado tendente a la conser- reconocimiento general4.
vación [Georgescu-Roegen, 71, 77, 79]. Importante corolario de lo anterior es que el
Dicho esto, hay que reconocer que los eco- señalar precios bajos a los recursos ambientales
nomistas también han estudiado los problemas corresponde afijarprecios bajos a los recursos
que suscitan los fallos del mercado, en especial minerales agotables cuyo consiguiente descarte
la producción de residuos, llegando a la impor- en forma de residuos ocasiona daños al medio
tante conclusión de que, habida cuenta de que ambiente. Ello se debe a la ausencia de un víncu-
el sistema económico se halla inextricablemen- lo explícito entre el precio de mercado pagado
te inmerso en un sistema físico real con el que (por el carbón, el petróleo o lo que fuere) y el
intercambia energía y materiales, los fallos del costo consiguiente que entraña la eliminación de
mercado y los factores externos vinculados a los residuos. A u n en los casos en que resultaría
los residuos son inherentemente masivos y ge- posible vincular el costo de la eliminación de los
neralizados, no secundarios y desde luego no residuos con el precio abonado por los consumi-
despreciables [Ayres y Kneese, 69], [Kneese, dores o gobiernos por el producto, como en el
Ayres y d'Arge, 70]. caso de la energía nuclear (o de las armas asimis-
Los materiales no desaparecen una vez m o nucleares), no se ha llevado a la práctica, con
«empleados» en el sentido económico del tér- lo que multitud de costos inevitables han sido
mino. Se convierten en residuos que hay que pura y simplemente aplazados5. Así sucede en la
liquidar y, de hecho, no resulta difícil demos- mayoría de los perjuicios ocasionados al entorno
trar que el tonelaje de residuos es realmente o a la salud que no se compensan, c o m o las bron-
mayor que la masa de los productos agrícolas, quitis, el asma, el enfisema, el cáncer, la acidifi-
la madera, los combustibles y los minerales que cación de los terrenos, el «efecto de invernade-
registran las estadísticas económicas. Aunque ro», etc. Pero, en último análisis, la culpabilidad
habitualmente no se les ponga precio (ni se m i - recae en la subevaluación de los precios de los
dan), tanto el aire c o m o el agua son aportacio- recursos, pues, al no incluirse en los costos los
nes físicas importantes a los procesos industria- perjuicios sociales y ambientales, se han explota-
les, y en tal calidad forman buena parte de los do en exceso las materias en general y, lo que es
residuos, en especial los productos de la c o m - aún peor, se ha llevado a cabo una extracción
bustión. Los residuos desaparecen del ámbito excesiva de materiales vírgenes no renovables. A
del «mercado», en el que todo tiene su precio, este respecto, es esencial distinguir entre recursos
pero no del m u n d o real, en el que se halla in- renovables y no renovables: mientras que los re-
merso el sistema económico. cursos renovables pueden dar lugar evidente-
Muchos de los servicios que facilita el entor- mente a problemas de contaminación, c o m o
no proceden inherentemente de los recursos «de ocurre con las aguas residuales, su índole es casi
propiedad común», entre otros, el aire, los océa- siempre localizada y se pueden resolver con gas-
Metabolismo industrial y cambio mundial 395

tos moderados. N o sucede en absoluto otro tanto m a s a de aportaciones activas procedentes de


con los productos de la combustión de combusti- las actividades económicas, debido a que casi
bles fósiles ni con la dispersión de los metales la mitad de las aportaciones que figuran en las
pesados tóxicos o de los hidrocarburos halogena- estadísticas económicas consisten en combusti-
dos. bles fósiles (hidrocarburos), que se combinan
Los estudios de economía dedicados a una po- con el oxígeno de la atmósfera y forman dióxi-
lítica óptima de extracción de recursos (desde el do de carbono y vapor de agua. El porcentaje
artículo de Hotelling [Hotelling, 31]) se han cen- de carbono de los hidrocarburos varía entre el
trado en la «renta en función de la escasez» y en la 75 % del metano y aproximadamente el 9 0 %
solidaridad entre las generaciones, dando general- de la antracita, ocupando el petróleo u n lugar
mente por supuesto que los «costos» significan intermedio. El porcentaje medio de todos los
únicamente los costos que entraña la extracción. combustibles fósiles consumidos en Estados
Pero cada vez resulta m á s patente que los costos Unidos asciende aproximadamente al 82 %, lo
de los daños causados al medio ambiente pueden que significa cerca de 1.500 millones de tonela-
ser m u y superiores a los de la extracción. Así, por das de carbono y 5.500 millones de toneladas
ejemplo, según un cálculo de los costos en concep- de dióxido de carbono, que n o permanecen en
to de perjuicio ocasionado al entorno por la c o m - su totalidad en la atmósfera (lo hace aproxima-
bustión de carbón, petróleo y gas natural para pro- damente el 50 % ) , pero sí en cantidades sufi-
ducir energía eléctrica, los gastos ambientales y cientes para que preocupen gravemente las
otros de carácter social eran, en el caso del carbón consecuencias climáticas a largo plazo de la
y del petróleo, equivalentes a casi tres veces el cos- combustión ininterrumpida de combustibles
to «bruto» del propio combustible, y el doble en fósiles. El problema es el «efecto de invernade-
cuanto al gas [Chizhov y Styrikovich, 88]. A u n q u e ro»: el nivel de dióxido de carbono de la atmós-
estos cálculos son aproximados y parciales, lo que fera de la tierra ha aumentado a lo largo del
de ellos se desprende no da lugar a dudas. A d e - último decenio de unas 2 9 0 p p m (partes por
más, es evidente que si se sumasen a los costos de millón) a cerca de 340 p p m en la actualidad.
la extracción los costos ambientales no abonados A u n q u e las consecuencias en términos genera-
que entrañan la utilización y eliminación de los les y sobre el clima del aumento del nivel del
residuos -cosa que habría que hacer-, disminuiría dióxido de carbono aún n o son claras, está dis-
la demanda de materiales vírgenes y que el ritmo minuyendo el margen de incertidumbre al res-
óptimo de extracción sería inferior. Así pues, cabe pecto.
concluir que actualmente extraemos recursos no Así, por ejemplo, se ha calculado mediante
renovables, vírgenes y de elevada calidad del acer- proyecciones que la temperatura media del pla-
vo limitado de la corteza del planeta a u n ritmo neta se elevará de 1,5 a 4,5°C de aquí al año
excesivamente rápido. 2050 6 . Las consecuencias en el clima a ú n se
L a próxima generación y las que vengan de- desconocen, pero diversos modelos elaborados
trás de ella n o sólo tendrán que abonar los cos- apuntan a que el cinturón cerealístico de A m é -
tos que entrañe la limpieza de las porquerías rica del Norte se calentará y secará. L a sequía
ambientales que les deje la generación actual, excepcional del verano de 1988 podría, pues
sino que además se enfrentarán a escaseces de haber sido la primera de m u c h a s (y peores) se-
materias primas y deberán hallar productos de quías. Otra consecuencia probable del calenta-
sustitución - e n la mayoría de los casos con cos- miento de la tierra es u n aumento del nivel m e -
tos superiores- a m u c h o s de los recursos natu- dio del m a r , de 1,4 a 2,2 metros, de aquí al año
rales de calidad que hoy en día utilizamos con 2100, lo cual significaría la inundación de los
excesivo desenfado. arrozales bajos de las regiones de los deltas de
Asia Sudoriental, por n o mencionar el aumento
considerable que habrán de sufrir los costos (y
Las consecuencias pérdidas) de la lucha contra las inundaciones
del metabolismo industrial actual en otras regiones bajas c o m o los Países Bajos,
en el medio ambiente planetario Long Island, Venecia, Bangladesh y el delta del
Nilo. A decir verdad, m u c h o s de los terrenos
C o m o ya se ha dicho, la m a s a total de residuos de deltas productivos del m u n d o serían sumer-
que se producen al año supera con m u c h o a la gidos.
396 Robert U. Ayres

E n los procesos de combustión ineficaces, tidos por el sol. Los iones de cloro resultantes
entre el 3 y 10 % del carbono combustible se destruyen eficazmente el ozono de la atmósfera
convierte en monóxido de carbono. La reduc- mediante una reacción catalítica. Puede que
ción carbotérmica (es decir, la fundición) de los problemas hasta ahora detectados no sean
mineral de hierro y otros metales produce aún sino el comienzo de una situación aún m á s gra-
m á s monóxido de carbono, pero el promedio ve. Si (puede que sea m á s correcto decir «cuan-
de todos los procesos es m u c h o menor. Las ex- do») se agotase el nivel de ozono de la estratos-
pulsiones de C O a la atmósfera de Estados Uni- fera, llegarían más radiaciones ultravioleta del
dos ascendieron a unos 110 millones de tonela- sol a la superficie de la tierra, con la consecuen-
das en 1970 (fundamentalmente, de camiones cia probable, en los seres humanos, de un au-
y automóviles), con un contenido de carbono mento considerable de los cánceres de piel, es-
de 47 millones de toneladas, esto es, el 3,5 % pecialmente entre los individuos de tez m á s
del total. Las medidas adoptadas para dismi- clara. Las repercusiones ecológicas en las espe-
nuir este tipo de emisiones (fundamentalmente cies vulnerables son actualmente incalculables,
sobre los automóviles) redujeron esta cifra a pero podrían ser gravísimas. Se calcula que va-
una aportación neta de aproximadamente 85 rios miles de especies se extinguen ya cada año
millones de toneladas en 1980 [EPA, 86]. El y que hasta el 20 % de las existentes podrían
monóxido de carbono es, desde luego, m u y no- desaparecer sólo en los próximos 20 años. U n
civo para los seres humanos e interviene en el aumento de las radiaciones ultravioleta au-
desencadenamiento de enfermedades de los mentaría los niveles de tensión ambiental que
bronquios, del corazón y otros problemas de ya existen en múltiples lugares.
salud de los habitantes de las ciudades. Es m e - El metano, los óxidos de nitrógeno y los óxi-
nos sabido que también desempeña un papel dos de azufre son otros residuos que intervie-
activo - y no inocuo- en diversas reacciones nen activamente en las repercusiones en el cli-
químicas atmosféricas, cuyo efecto neto es au- m a y/o ecológicas. Los produce la combustión
mentar el nivel de los «gases de invernadero» de combustibles fósiles, así c o m o otros proce-
(en especial, el metano). C o n el paso del tiem- sos industriales. Al igual que el monóxido de
po, desde luego, la mayor parte del monóxido carbono, el dióxido de carbono y los clorofluo-
de carbono se oxida y forma dióxido de car- carbonos, cabe considerarlos productos resi-
bono. duales metabólicos de la actividad económica.
El hallazgo de gases de clorofluocarbono en El metano se pierde en las conducciones de gas
la estratosfera ha planteado una perspectiva natural, la extracción de petróleo, la de carbón
aún m á s aterradora: el agotamiento del ozono 7 , y diversos tipos de agricultura intensiva (en
fenómeno que al parecer confirma la reciente particular el cultivo del arroz y la cría de ove-
aparición de un «agujero en el ozono» de la es- jas). Los óxidos de azufre son generados por la
tratosfera a la altura de la Antártida, «agujero» combustión de combustibles que contienen
que ha reaparecido todas las primaveras duran- azufre -en particular, el carbón bituminoso- y
te varios años y que parece ir aumentando. Los por la fundición de minerales de sulfuro. L a
clorofluocarbonos son gases industriales, des- mayoría de las menas de cobre, plomo, zinc y
cubiertos en 1928 y producidos desde los años niquel son de ese tipo. E n principio, se puede
treinta. Se emplean para refrigerar, como disol- recuperar el azufre desechado en todas esas ac-
ventes y para «hinchar» espumas plásticas, y tividades y el porcentaje de recuperación au-
aunque no se expulsan por lo general delibera- menta, pero su costo, especialmente en el caso
damente a la atmósfera, es inevitable que se de las centrales eléctricas que queman carbón,
produzcan pérdidas y fugas. es aún considerablemente superior al valor de
La inercia química de los clorofluocarbo- mercado de los productos potenciales (esto es,
nos, que se consideraba una característica m u y ácido sulfúrico diluido). D e ahí el que, por aho-
positiva, es justamente la causa de los proble- ra, los sulfitos y sulfatos de calcio -así c o m o el
m a s : al no descomponerse en presencia de oxí- S O x - sean otros tantos residuos que haya que
geno, esos gases se han dispersado actualmente eliminar. Aunque menos nocivos para el medio
por la atmósfera, inclusive la estratosfera. A al- ambiente que el S O x , son, por lo menos, una
turas m u y elevadas, pueden ser ionizados y molestia considerable. Esta situación no varia-
descompuestos por los rayos ultravioletas emi- rá a menos que el valor económico del azufre
Metabolismo industrial y cambio mundial 397

Metabolismo industrial inestable: Frankfurt, R . F . de Alemania. Bossu/Sygma.

aumente enormemente con respecto a su bajo Las cenizas volátiles son otro subproducto
nivel actual, lo cual depende, a su vez, de que se de la combustión y actualmente se recuperan
le encuentren nuevas aplicaciones. con gran eficacia de los gases expulsados por las
Los óxidos de nitrógeno, también son pro- chimeneas de grandes calderas de centrales
ductos secundarios de la combustión, pues suce- eléctricas y hornos industriales, mediante pre-
de que, a temperaturas elevadas, parte del nitró- cipitadores electrostáticos. Pero las cenizas se
geno de la atmósfera es literalmente «quemado». han convertido en una molestia a gran escala
También en este caso es en principio posible re- pues no existe aplicación o mercado para ellas.
cuperarlo para un uso distinto (por ejemplo, áci- Las cantidades producidas son grandes: m á s de
do nítrico), pero, en comparación con el proceso 50 millones de toneladas al año sólo en Estados
predominante en el mercado de lafijaciónde ni- Unidos. Existen al menos dos posibles solucio-
trógeno a base de gas natural (el método de H a - nes: las cenizas volátiles son una «mena» en
ber-Bosch), la recuperación no se justifica econó- potencia de diversos metales, especialmente
micamente y el motivo de que se haya empezado aluminio y hierro, que se podrían recuperar
a estudiar la tecnología adecuada para ello radica probablemente -pues presentan interés comer-
simplemente en que la dispersión de los óxidos cial- si se aunasen las operaciones metalúrgicas
de nitrógeno interviene en las neblinas industria- a una central eléctrica eficiente que funcionase
les y en las lluvias ácidas. Únicamente un aumen- con carbón [Ayres, 82]. Si no, se pueden e m -
to espectacular del valor económico del nitróge- plear las cenizas volátiles para fabricar una es-
nofijoo unas normas de protección ambiental pecie de hormigón que podría sustituir en algu-
mucho m á s estrictas podrán dar lugar a un c a m - nos casos al cemento Portland, por ejemplo
bio de tales características. para fabricar productos de hormigón. El pro-
398 Robert U. Ayres

blema principal radica en que el hormigón a alimentos y combustibles (y de aditivos c o m o


base de cenizas volátiles n o se endurece ni los conservantes), es lo que sucede habitual-
fragua tan rápidamente c o m o la variedad co- mente con los materiales de embalaje, los lubri-
mercial, lo cual entraña costos económicos evi- cantes, los disolventes, los coagulantes, los an-
dentes, pero lo m i s m o sucede con el almacena- ticongelantes, los detergentes, los jabones, las
miento de las cenizas en escombreras. Otra po- lejías y los agentes de limpieza, los tintes, las
sibilidad es emplear las cenizas para eliminar pinturas y pigmentos, la mayoría de los pape-
desechos líquidos tóxicos, obteniendo una sus- les, cosméticos, medicinas, fertilizantes, pla-
tancia dura e impermeable apta para ser alma- guicidas, herbicidas y germicidas, etc. Buena
cenada durante largo tiempo (tecnología que ya parte de las aplicaciones actuales de consumo
se utiliza en Francia). de metales pesados tóxicos c o m o el arsénico, el
Los procesos de combustión y de reducción cadmio, el cromo, el cobre, el plomo, el mercu-
carbotérmica son las fuentes principales de los rio, la plata y el zinc son disipativas en el senti-
contaminantes atmosféricos hoy en día, pero do estricto mencionado. Otras lo son en la
ello n o quiere decir que sean las únicas en i m - práctica debido a lo difícil que resulta reutilizar
portancia. Ni tampoco que la atmósfera sea el objetos c o m o las pilas eléctricas y piezas de m e -
único elemento vulnerable del medio ambien- cánicos electrónicos. E n algunos casos, la disi-
te. Desde una perspectiva ambiental m á s a m - pación se produce lentamente y resulta casi in-
plia, la producción y dispersión de miles de visible. Así, por ejemplo, las pinturas (que con
productos químicos de síntesis - m u c h o s desco- frecuencia contienen plomo, zinc o cromo) se
nocidos anteriormente en la naturaleza y algu- resquebrajan gradualmente, se «deterioran» y
nos de ellos m u y tóxicos, cancerígenos o mutá- se convierten en polvo, que acaba por ser lava-
genos- y la movilización de cantidades consi- do o aventado. Los neumáticos, que contienen
derables de toneladas de metales pesados zinc (y cadmio) se desgastan paulatinamente y
tóxicos son igualmente preocupantes. L a c o m - dejan un residuo en las carreteras y autopistas.
plejidad de la cuestión es demasiado grande pa- Las cenizas de los incineradores municipales
ra resumirla en pocas palabras, pero es patente contienen hoy en día habitualmente concentra-
que el «metabolismo industrial» inviable vi- ciones m u c h o m á s elevadas de metales tóxicos,
gente hoy en día influye tanto en el entorno físi- procedentes de múltiples fuentes diversas, des-
co c o m o en el biológico conforme a modalida- de el aceite usado de motores a plásticos, pig-
des cada vez m á s negativas. mentos, circuitos electrónicos, etc.
Pensándolo bien, muchas aplicaciones disi-
pativas (dejando una vez m á s aparte los ali-
Conclusiones mentos y los combustibles) se consideran gene-
ralmente no fundamentales, pues ya existen
D e b e m o s hacer hincapié en tres cuestiones. tecnologías que podrían eliminar su necesidad.
Ante todo, c o m o ya se dijo, en que la mayoría N o s limitaremos a un solo ejemplo: si se conju-
de los materiales «atraviesan» el sistema eco- ga la piscicultura con la cría de aves de corral o
nómico con cierta rapidez, es decir, que la cerdos, árboles frutales o nogales y huertos de
transformación de las materias primas en re- verduras se puede alcanzar prácticamente la
siduos se produce en pocos meses, o en pocos autonomía en materia de elementos murientes
años, en la mayoría de los casos. Las estructu- y suprimir toda pérdida de fertilizantes en las
ras que duran m á s tiempo son excepcionales corrientes de agua por la escorrentía superfi-
y los materiales m á s «potentes» biológica- cial.
mente son de los que m e n o s probabilidades La tercera cuestión que merece recalcarse es
tienen de figurar en una modalidad de larga que, si queremos conservar un entorno en buen
duración. estado para las generaciones que habrán de ve-
El segundo aspecto importante es que m u - nir detrás de nosotros, hay que abandonar la
chas de las aplicaciones de los materiales tóxi- práctica miope defijarprecios bajos a los re-
cos y peligrosos tienen por naturaleza un efecto cursos ambientales y no renovables, lo cual ha-
disipante [Ayres, 78], es decir, que los mate- brá de suceder en cualquier caso, pues estamos
riales se degradan, se dispersan y pierden en el empleando recursos naturales de gran calidad
transcurso de su uso «normal». A d e m á s de los con excesiva rapidez. La tendencia histórica a
Metabolismo industrial y cambio mundial 399

U n a alegoría fantástica de las relaciones hombre-naturaleza. Dibujo de G é r o m e B o s c h


(c. 1450-c. 1516): «el bosque que oye y el c a m p o que ve». Kupferstich Kabinett, Berlín.
400 Robert U. Arres

la proporcionalidad entre el crecimiento eco- rectificando los errores cometidos en el pasa-


nómico y el consumo de energía y materias de- do. Las conjeturas acerca de posibles sustitu-
be acabar, aunque, a decir verdad, no se da esa tos a las aplicaciones actuales de los diversos
proporcionalidad, que meramente se presupo- materiales, y acerca de nuevos empleos de los
ne. Las leyes de la naturaleza no imponen una desechos que hoy en día se producen, n o an-
cantidad mínima de energía ni de masa para dan tan desencaminadas c o m o normalmente
producir una unidad de PIB. Para que todo el se supone, pues varios de los productos m á s
m u n d o alcanzase un nivel de vida similar al valiosos de la industria química actual fueron
actual de Occidente en el año 2025 - a condi- considerados en sus inicios meros subproduc-
ción de que los países industrializados acepta- tos sin ninguna utilidad. El hollín del carbón
sen permanecer en su nivel actual de consumo fue uno de los primeros y en el siglo xix se
per capita-, sería preciso multiplicar por 5,5 la convirtió en una fuente valiosa de tintes de
producción mundial de energía primaria8 y, anilina. El gas de las estufas de coke se convir-
habida cuenta de las considerables tensiones tió n o sólo en un valioso combustible, sino
ambientales achacables al nivel actual de con- además en la primera fuente comercial de
s u m o de energía primaria, cabe concluir que amoniaco. Las escorias de los altos hornos fue-
es imposible alcanzar ese aumento. Es, así ron al comienzo materiales a desechar y hoy
pues, inevitable modificar radicalmente la en día se utilizan para diversas actividades de
orientación seguida, con vistas a mejorar la importancia y en algunos lugares se ha llegado
eficacia del consumo de energía, y las opciones incluso a realizar tareas de minería en depósi-
al respecto, más que de carácter estratégico, tos antiguos de escorias. El gas natural era un
son fundamentalmente tácticas. subproducto inutilizable de la extracción de
Cabe afirmar sin temor a equivocarse que petróleo, aunque no por largo tiempo. El cloro
el metabolismo industrial del siglo venidero es un ejemplo menos conocido, al ser original-
reutilizará buena parte de las considerables mente un subproducto de la fabricación de so-
cantidades de desechos actuales, especialmen- sa cáustica (lejía) mediante electrólisis de sal-
te el azufre, las cenizas volátiles y los residuos muera. Actualmente, el cloro es el producto
de lignina de la industria papelera, los cuales esencial. Buena parte de la industria petroquí-
pueden ser incluso un excelente medio de cre- mica se basa en subproductos de la industria
cimiento de organismos monocelulares que fa- del gas natural: etano, propano y butano. El
ciliten suplementos de un contenido elevado helio también se extrae del gas natural. El áci-
de proteínas para productos alimenticios. Al do clorhídrico y el ácido sulfúrico se obtienen
m i s m o tiempo, las utilizaciones inherente- cada vez m á s en calidad de subproductos, y
mente disipativas de materias biológicamente podríamos añadir otros muchos ejemplos.
activas - e n particular, los metales tóxicos-
empezarán a disminuir, conforme se vayan Traducido del inglés

Notas

1. E n realidad, ni el ciclo del el «envejecimiento» de las rocas circulación los carbonatos, los
carbono ni el del nitrógeno son ígneas extrae oxígeno de la fosfatos y el carbonofijoy acaban
perfectamente cerrados -ni atmósfera, pero moviliza fósforo y por encerrarlos en sedimentos
podrían serlo- a causa de los otros oligoelementos que ingieren situados en el fondo del océano.
cambios geológicos. Por una las plantas. A su vez, los Por último, unos procesos
parte, la circulación magmática organismos vivos han extraído geológicos lentos elevan los
accionada térmicamente y el mediante solución y precipitado anteriores fondos oceánicos por
vulcanismo siguen empujando algunos metales de transisión - e n encima del nivel del mar y
hacia la superficie particular, hierro, manganeso, exponen parte de los elementos
preferentemente elementos ligeros cobre y cobalto- en formas encerrados a un nuevo
e inyectando gases en la insolubles. Los procesos de envejecimiento (o a su
atmósfera, pero a un ritmo erosión y de sedimentación explotación por los seres
gradualmente m á s lento. A d e m á s , eliminan gradualmente de la humanos). Los combustibles de
Metabolismo industrial y cambio mundial 401

hidrocarburos fósiles y las menas dos terceras partes del total son bombas atómicas de Estados
de hierro que actualmente de origen orgánico. El resto está Unidos. Se calcula que harán falta
explotamos tienen su origen constituido por u n 9,4 % de 65.000 millones de dólares para
justamente en esos procesos metales, 8,8 % de vidrios, 8 % de resolver el primer aspecto y
geológicos. plásticos y el 7,1 % de otras 45.000 millones para el segundo
materias, lo que comprende aceite (N.Y. Times, editorial, 12.9.88).
2. La masa activa tratada es algo usado de motores, pinturas y
mayor, pues Estados Unidos son disolventes, pilas eléctricas y 6. Para un estudio reciente, véase
actualmente importadores netos objetos m u y diversos. [ P N U M A , 87] y [Mintzer, 87].
de muchos minerales y petróleo.
Evidentemente, buena parte del 4. Existe, empero, una 7. Para datos recientes, véase
trigo cultivado en el país se bibliografía cada vez más extensa [PNUMA, 87a].
exporta, lo que hasta cierto punto sobre la cuantificación de los
equilibra los balances costos de los perjuicios 8. El consumo de energía en el
internacionales. ocasionados al medio ambiente, lo m u n d o ascendió en 1980 a 10.000
cual es quizás el primer paso al millones de kilovatios, o 10
3. Los residuos municipales respecto.Véanse, por ejemplo teravatios. Si extrapolamos los
recogidos en los hogares y [Leibert y Simonis, 88], ritmos actuales de aumento
establecimientos comerciales de [Simonis, 88]. demográfico hasta el año 2025 y
Estados Unidos ascienden a 160 suponemos un consumo uniforme
millones de toneladas al año, el 5. U n ejemplo recientemente de energía per capita conforme a
40 % de las cuales son papel, el aparecido en las páginas de los los niveles occidentales actuales,
17 % «desechos de jardín» periódicos es el del problema, harían falta 55 teravatios.
(principalmente, hojas y hierba pasado por alto, de la Evidentemente, se pueden
segada), el 7,7 % basura y el 2 % restauración a su estado anterior formular otras muchas hipótesis al
pañales desechables (N. Y. Times, del entorno y la eliminación de respecto. Véase [ W C E D , 87,
12.10.1988). Cabe presumir que los residuos ocasionados por la capítulo 7].
industria manufacturera de

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Empobrecimiento global, desarrollo
sostenible y medio ambiente:
un enfoque conceptual

Gilberto C . Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maletta

Introducción del planeta. La industria y la agricultura intro-


ducen sustancias tóxicas en la cadena alimenta-
La civilización está alcanzando un estadio glo- ria h u m a n a y en las napas freáticas1.
bal. Esto es un hecho visible en todas las di- La persistencia de la pobreza y la brecha
mensiones: social, económica, cultural, políti- creciente que separa a los países desarrollados
ca, militar y ecológica. Esta evolución lleva de los países en desarrollo hace que cada día
consigo acciones humanas que están impulsan- sean más probables crisis mundiales profundas
do al sistema mundial en una vía de cambio y dolorosas2. En muchos países la desigualdad
acelerado. E n más de un sentido el cambio es aumenta también en el plano interno. La elimi-
conveniente, y la estabilidad no es u n valor en nación de la pobreza mundial es una condición
sí misma. Sin embargo, las necesaria para el progreso
orientaciones que están Gilberto C . Gallopin es especialista en (y aun para la superviven-
adoptando m u c h o s c a m - ciencias ecológicas. Es profesor y direc- cia) del género h u m a n o .
bios son extremadamente tor del Grupo de Análisis de los siste- Creemos que es de interés
alarmantes y podrían in- mas ecológicos, Fundación Bariloche,
S.C. Bariloche, Río Negro, Argentina. para cada nación, rica o po-
viabilizar (o barbarizar) el Pablo Gutman trabaja en el Centro de bre, revertir el proceso de
futuro h u m a n o . Estudios U r b a n o s y Regionales empobrecimiento en todo
( C E U R ) , Buenos Aires, Argentina. A n -
La degradación ecosfé- teriormente, fue profesor y realizó in-
el m u n d o .
rica avanza a un ritmo alar- vestigaciones sobre el medio ambiente El nivel de pobreza glo-
mante. Cada año 6 millo- y el desarrollo. H a sido consultor de al- bal ha alcanzado propor-
gunas agencias de las Naciones Unidas.
nes de hectáreas de tierras Héctor Maletta, h a sido profesor de ciones monstruosas. M á s
productivas se convierten economía en distintas universidades la- de 2.000 millones de perso-
en desierto estéril y se des- tinoamericanas y europeas. Actualmen- nas (el 48 % de la población
truyen más de 11 millones te es experto del P N U D y de la F A O .
total) se ven obligadas a so-
de hectáreas de bosque (la brevivir con m e n o s del
mayor parte de ellas se con- 13 % de los ingresos m u n -
vierten a tierras agrícolas de baja calidad, inca- diales. Y esto se ha producido en una situación
paces de sustentar a los agricultores que las ex- sin precedentes de crecimiento económico
plotan). En Europa, las lluvias ácidas matan los mundial desde mediados del siglo actual. L a
bosques y los lagos y producen daños a los sue- existencia y el aumento de la pobreza no se de-
los que son prácticamente imposibles de reme- ben evidentemente a insuficiencias globales de
diar. L a q u e m a de combustibles fósiles está recursos naturales o económicos y de medios
causando una elevación de la temperatura técnicos, sino a la desigual distribución del po-
mundial hasta el punto de que puede dar lugar der económico, tecnológico y político3.
a un desplazamiento de las zonas climáticas y Dos tercios de los pobres del m u n d o viven
de producción agrícola y una elevación de los en zonas rurales y dependen directamente de la
niveles del mar. Otros gases industriales a m e - tierra para su subsistencia. Los ecosistemas que
nazan con agotar la capa de ozono protectora los sustentan, incluso a niveles de subsistencia,

RICS 121/Sept. 1989


404 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maleita

se ven cada vez m á s amenazados por el so- rrollo, así c o m o de la validez de los enfoques y
brepastoreo, la excesiva explotación agríco- prácticas aplicados5.
la, la desforestación, la erosión de los suelos Así, pues, en varios sentidos la pobreza m o -
y desertificación. Estas personas, y otras m u - derna parece distinta de la pobreza y la priva-
chas que ahora no son pobres, están volvién- ción históricas; además, debido a la creciente
dose cada vez m á s vulnerables a eventos que conectividad, las causas de la pobreza moderna
erosionan la capacidad de los sistemas natu- son a m e n u d o no locales sino lejanas, y algunos
rales para satisfacer sus necesidades m á s bá- de los costos de la pobreza se soportan también
sicas. a nivel global.
Si bien la existencia de la pobreza no es una El presente artículo trata principalmente de
novedad (aunque sus valores absolutos sí lo la dinámica de la pobreza en el marco del nexo
son), sus consecuencias han cambiado radical- entre la sociedad y el medio ambiente. Esta
mente en los últimos decenios debido a varias prioridad no significa que la degradación a m -
situaciones que sí son nuevas: biental sea el único elemento determinante de
- a lo largo del siglo actual la tecnología y la la pobreza. Este punto de entrada en una cues-
capacidad de producción han alcanzado tales tión compleja y multifacética se eligió precisa-
niveles que han demostrado de una vez por to- mente porque los desafíos biofísicos cada vez
das, a escala universal, que el viejo argumento m á s intensos con que se enfrentan las socieda-
que justifica la pobreza c o m o una consecuencia des y las crecientes presiones sociales sobre el
desgraciada de la capacidad insuficiente de medio ambiente deberían poner de relieve los
producir para todos4 es una falacia engañosa. efectos de los procesos de toma de decisiones
La erradicación total de la pobreza mundial es sociales y políticas sobre el bienestar de los po-
tecnológica y económicamente posible; bres. El énfasis en el empobrecimiento rural se
- por primera vez hay la posibilidad m u y justifica porque es en las zonas rurales donde se
real de una aniquilación nuclear total de la es- revelan de manera más vivida y directa las inter-
pecie h u m a n a ; acciones entre la sociedad y la ecología.
- por primera vez también, la escala y velo-
cidad de las acciones humanas afectan de m a -
nera visible a las posibilidades de renovación Pobreza, desarrollo
de los recursos naturales de todo el m u n d o y a y medio ambiente
la base ecológica del planeta;
- la conectividad global y la interdependen- A lo largo de la historia, las poblaciones han
cia mutua son hoy día mayores que en cual- sobreexplotado las riquezas acumuladas de la
quier m o m e n t o del pasado (y siguen crecien- biosfera. Pero sólo durante los dos últimos si-
do); éste es un hecho cada vez m á s reconocido. glos empezaron estos procesos a poner en peli-
La interdependencia es política, económica, gro la supervivencia de la humanidad. N o es
cultural y biofísica, y comprende también las paradójica la observación de que este m o d o de
interacciones entre las escalas niveles local y aprovechamiento de los recursos crea a la vez
global, lo que resulta en u n aumento de la vul- riqueza y pobreza. Los que se enriquecen con
nerabilidad y en la búsqueda de nuevas formas los recursos los agotan al m i s m o tiempo, dejan-
de sinergia y cooperación; do m á s pobres a los que carecen de acceso a
- la impredictibilidad y la incertidumbre ellos. El sistema de utilización expoliadora de
van en aumento, lo que indica que los m o d o s los recursos naturales es u n motor de desigual-
de pensamiento y acción que eran útiles en un dad.
m u n d o m á s predictible y «externalizable» son La pobreza, c o m o nos recuerda la Comisión
cada vez menos útiles. Al m i s m o tiempo, las Brundtland, es, en parte por lo menos, a la vez
tendencias hacia la homogeneización cultural efecto y causa de la degradación ambiental:
están cerrando las visiones alternativas; «Los pobres se ven obligados a utilizar exce-
- por primera vez en la (breve) historia de sivamente los recursos ambientales para sobre-
la asistencia y la cooperación internacional, vivir día a día, y al empobrecer su medio a m -
existe un creciente escepticismo y desencanto biente se empobrecen aún m á s , con lo que su
acerca de la función y utilidad de las formas supervivencia se hace m á s difícil e incierta»6.
existentes de cooperación y ayuda para el desa- En países c o m o Guatemala, donde el 2 % de los
Empobrecimiento global, desarrollo sostenible y medio ambiente 405

La destrucción acelerada de la selva tropical amazónica amenaza la biosfera, c. Ordinez/Sygma.

terratenientes poseen el 80 % de la tierra culti- sas locales menores, a las que les interesa con-
vada, esta absurda disparidad de acceso a los servar los recursos que utilizan, y al m i s m o
recursos obliga a los pobres a sobreexplotar la tiempo poseen la capacidad de hacerlo. Si bien
escasa tierra que poseen 7 . La conexión causal esta situación no debe ser sobregeneralizada,
entre la desigualdad social y el uso de los recur- ya que en otras partes del m u n d o pueden en-
sos por las diferentes clases socioeconómicas es contrarse contraejemplos, es justo decir que n o
un fenómeno que merece un análisis m á s dete- es poco corriente eliminar; es irrelevante aquí9.
nido. U n estudio de la utilización de los recur- Pueden distinguirse dos fuentes principales
sos en relación con la condición socioeconómi- de degradación ambiental: las asociadas a las
ca de los agentes o actores sociales productivos estructuras prevalecientes de crecimiento eco-
en la región argentina del Chaco 8 indica que los nómico en las sociedades opulentas (y los secto-
agentes m á s pobres y los m á s ricos causan m a - res opulentos de los países pobres) y las asocia-
yores daños al medio ambiente que los agentes das a la pobreza. Estos dos tipos de situaciones
de una condición social intermedia. Los n u m e - (desarrollo insostenible y empobrecimiento in-
rosos pobres sobreexplotan para meramente sostenible) pueden diferenciarse de m u c h a s
subsistir. Los ricos, en particular las grandes maneras, pero no están desconectados entre sí.
empresas, están motivados por el deseo de ob- E n un nivel m á s elevado de análisis, la riqueza
tener beneficios m á x i m o s a expensas de la sus- y la pobreza son aspectos complementarios de
tentabilidad, ya que su capital puede desviarse la estructura que adopta el crecimiento econó-
a nuevas inversiones una vez se ha agotado el mico a nivel mundial, un crecimiento despare-
recurso. E n el medio se encuentran las empre- jo caracterizado por la creciente desigualdad y
406 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maleita

la asimetría cada vez mayor entre los países ri- de las fallas fueron factores humanos: improvi-
cos y los países pobres, y entre los ricos y los sación, gruesos errores de planificación, ges-
pobres en el interior de muchos países. tión, descuido en considerar las variables eco-
Es posible identificar un número de mega- lógicas conocidas, miope racionalidad econó-
procesos m u y extendidos que favorecen el e m - mica de las empresas en su afán de lucro,
pobrecimiento social y ecológico, causante de pobreza del campesinado, etc12.
gran parte de los problemas planteados. Algu- Irónicamente, es con frecuencia el éxito
nos de estos procesos son los siguientes: m i s m o de la intervención planeada lo que pro-
a. la desestabilización de los sistemas agrí- voca mayores problemas. Por ejemplo:
colas tradicionales debida al crecimiento de- - En la región saheliana de Africa los pozos
mográfico o a la inmigración, al acceso limita- perforados para obtener una fuente fiable de
do a los nuevos recursos y a la pérdida de recur- agua indujeron a poblaciones nómadas a asen-
sos causada por la excesiva explotación y la tarse en las cercanías de los pozos. El frágil eco-
erosión10; sistema colapso a consecuencia de ello por la
b. el acorralamiento de las comunidades fuerte presión de pastoreo y recolección de
campesinas por la agricultura comercial en ex- leña, creando focos de desertificación13.
pansión (especialmente en las regiones con - Las variedades de arroz de alto rendi-
grandes poblaciones indígenas)"; miento y los cultivos intensivos asociados a la
c. los cambios en el mercado mundial que Revolución Verde introducidos en Indonesia
estimulan la producción comercial (por ejem- dieron lugar a un aumento tan espectacular de
plo, los cultivos comerciales) dirigida por e m - la producción nacional que el país, que había
presas capitalistas muntinacionales y naciona- sido el principal importador de arroz, pasó a
les, y los cambios en la composición de la pro- ser autosuficiente en 1983. Ello dio lugar a al-
ducción y las técnicas de producción. Esto lleva gunos efectos secundarios no previstos. L a ex-
consigo a m e n u d o un descenso de los niveles de pansión de la producción de arroz en nuevas
vida de la población rural local (los que perma- regiones desplazó a los agricultores pobres de
necen en la zona c o m o peones sin tierra y los subsistencia que ocupaban el fondo de los va-
que emigran a otras zonas rurales marginales o lles a laderas menos productivas y estables don-
a los centros urbanos); de los suelos deficientes y la erosión les convir-
d. la degradación originada por la contami- tió en agricultores marginales. El efecto en es-
nación industrial. H o y día este proceso está tas personas y en el medio ambiente ha sido
concentrado principalmente en los países in- negativo. E n el plano nacional, la dependencia
dustrializados, pero se está difundiendo rápi- de la cosecha de arroz de un suministro ininte-
damente por el Tercer M u n d o , donde el proble- rrumpido de especies resistentes y de fertilizan-
m a se ve complicado por la creciente transfe- tes y plaguicidas químicos, que Indonesia difí-
rencia de industrias contaminadas desde el cilmente puede permitirse, hace que la econo-
Primer al Tercer M u n d o , donde las normas le- mía del país sea más vulnerable a los fracasos
gales son menos estrictas, y a m e n u d o no se en las cosechas.
aplican, y las poblaciones locales son m á s vul- - El cultivo de algodón en el valle de Cañete,
nerables. en el Perú, a mediados de los años cuarenta se
Incluso los proyectos de desarrollo, que a vio afectado por tres importantes plagas de in-
m e n u d o representan intentos de introducir in- sectos. Se introdujeron nuevos insecticidas or-
novaciones occidentales en el Tercer M u n d o , gánicos y los agricultores cortaron los árboles
han dado lugar muchas veces a la degradación para que los aeroplanos pudieran rociar fácil-
ambiental. mente los campos. Desaparecieron los pájaros,
U n análisis comparativo de más de 20 estu- los insectos depredadores y los parásitos benefi-
dios de caso sobre la utilización de recursos na- ciosos. Las plagas desarrollaron pronto una re-
turales renovables en América latina muestra sistencia al tratamiento. Los agricultores susti-
que en casi todos los casos se produjo una grave tuyeron los insecticidas, aumentaron su período
degradación ecológica con importantes conse- de aplicación y redujeron el intervalo entre tra-
cuencias negativas sociales y económicas para tamientos. Especies de insectos que antes eran
las poblaciones supuestamente beneficiarias. inocuas se convirtieron en plagas. E n 1955 los
E n la mayoría de casos, las causas inmediatas rendimientos cayeron verticalmente, causando
Empobrecimiento global, desarrollo sostenible y medio ambiente 407

un desastre económico para los agricultores14. sión de la historia del desarrollo que hace hin-
N o es difícil encontrar otros ejemplos de capié en los éxitos, sobre la base de varios indi-
este tipo en países que proporcionan los modelos cadores generales ( P N B por habitante, esperan-
de los proyectos de desarrollo. Los desiertos au- za de vida al nacer, mortalidad infantil,
mentan en todos los continentes. E n un tercio de calorías por persona, etc.), que realmente han
las tierras de cultivo estadounidenses se registra estado mejorando sostenidamente. Para m u -
un acusado descenso de la productividad a largo chos políticos y economistas, el m u n d o ha esta-
plazo debido a la erosión del suelo15. do siguiendo una trayectoria de creciente enri-
- Los problemas agrícolas del m u n d o desa- quecimiento y, teniendo en cuenta las posibili-
rrollado reproducen los de Indonesia. Familias dades de la nueva revolución tecnoeconómica,
de agricultores de América del Norte se ven las perspectivas para el futuro parecen aún m e -
desplazadas de sus tierras por el proceso de «ra- jores.
cionalización de la producción», que impone Sin embargo, en los últimos diez años esta
explotaciones de mayor tamaño y u n equipa- visión optimista ha sido puesta cada vez m á s
miento que muchos agricultores no se pueden en duda, no sólo por el hecho de que la mayoría
permitir. Los cultivos genéticamente unifor- de las previsiones indican que aumentará la
mes y las prácticas de cultivo sobre grandes brecha entre los países desarrollados y los paí-
áreas son vulnerables a las plagas y dependien- ses en desarrollo, sino también y principalmen-
tes de nuevos híbridos resistentes y de biocidas te por la conciencia de que: a, la pobreza en el
costosos. L a cosecha de maíz de Estados Uni- m u n d o no ha sido erradicada, sino que va en
dos fracasó en 1966, cuando apareció una nue- aumento; y b, el medio ambiente está siendo
va variedad de roya de este cereal. sujeto a presiones nunca alcanzadas anterior-
- El canal del San Lorenzo fue un importante mente.
proyecto de ingeniería que tuvo algunos efectos Es un hecho crecientemente reconocido que
secundarios imprevistos. La lamprea, un depreda- el sistema global se está volviendo cada vez
dor marino, emigró a los Grandes Lagos por los m á s inestable y que el peligro de colapso va en
nuevos canales y diezmó la población indígena de aumento. L a percepción de una amenaza cre-
truchas lacustres que anteriormente había sido la ciente va extendiéndose, desde la Conferencia
base de un pesquería comercial16. del Medio H u m a n o de Estocolmo, en 1972,
Estos ejemplos paralelos ilustran la diferencia hasta la creación de la Comisión Mundial sobre
crucial existente entre la aplicación de métodos el Medio Ambiente y el Desarrollo, el lanza-
tradicionales de desarrollo en los países desarro- miento del «Programa Internacional de la
llados y en los países en desarrollo. Las poblacio- Geosfera y la Biosfera» (PIGB) de investiga-
nes de los países desarrollados están protegidas ción de los aspectos críticos de los cambios físi-
hasta cierto punto frente a los fracasos y los efec- cos que ocurren a nivel mundial, y la planifica-
tos secundarios imprevistos por las redes sociales ción del programa «Respuesta H u m a n a al
de seguridad, que los países en desarrollo no pue- Cambio Global» ( R H C G ) .
den permitirse. La pérdida de la cosecha de maíz Esta compleja imagen, con su cohorte de
en Estados Unidos fue costosa, pero ningún ciu- riesgos crecientes para la humanidad, puede in-
dadano padeció hambre por ello. Sin embargo, terpretarse de m o d o s distintos. La lectura que
los procesos de empobrecimiento social y ecoló- proponemos representa una opción alternati-
gico en el Primer M u n d o , encubiertos por la ac- va, a saber, que los procesos de empobreci-
ción de los amortiguadores sociales y los crecien- miento global de los sistemas socioecológicos
tes insumos tecnológicos, pueden estar mera- se están convirtiendo en una creciente amena-
mente empujando la desestabilización y la za social y ecológica a escala planetaria, tradu-
irreversibilidad ecológica hacia el futuro. ciéndose en el m u n d o industrializado princi-
palmente c o m o empobrecimiento ambiental y
creciente inestabilidad, y en el m u n d o en desa-
Futuros escenarios globales rrollo principalmente en forma de pobreza y
alternativos devastación ecológica.
Dados estos antecedentes, la coexistencia
La existencia y el crecimiento de la pobreza de la pobreza y la opulencia global es u n hecho
mundial pone en tela de juicio la extendida vi- absolutamente injustificable desde el punto de
408 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maletta

vista estrictamente ético. Pero la situación es sido uno de los principales objetivos de las es-
m á s complicada y no puede reducirse a la obli- trategias del desarrollo, tal y c o m o se han ex-
gación moral de los ricos de ayudar a los po- presado en la teoría del desarrollo y la práctica
bres. Los procesos de empobrecimiento se re- de las organizaciones internacionales, tales co-
gistran en todo el m u n d o , contribuyendo a m o el Banco Mundial y los organismos especia-
acrecentar la pobreza global, que a su vez acele- lizados de las Naciones Unidas.
ra estos procesos. Así, pues, el único medio de Pero de ordinario la pobreza es concebida
erradicar la pobreza mundial es cambiando los más c o m o un estado que c o m o un proceso (em-
estilos de desarrollo a nivel internacional o glo- pobrecimiento) y pocas veces se la considera
bal. Estamos convencidos de que el desafío de la c o m o el resultado de algunos tipos de procesos
erradicación de la pobreza puede ser uno de los de desarrollo.
principales motores sociales y políticos de D e b e m o s remontarnos al siglo xix para en-
los cambios necesarios en el patrón mundial contrar ciertos esfuerzos teorizadores de explo-
del desarrollo. ración de fuentes de empobrecimiento en el
D a d o que los países adelantados se encuen- propio proceso de desarrollo. La obra de Mal-
tran en situación privilegiada, no es fácil supo- thus fue importante al prever un posible con-
ner que vayan a tomar espontáneamente la ini- flicto entre el rápido crecimiento demográfico
ciativa de introducir cambios fundamentales y el crecimiento limitado o la posibilidad de
en sus propios patrones de desarrollo. Hará fal- agotamiento de los recursos disponibles. Ricar-
ta aumentar considerablemente la presencia do, aunque rechazó la mayor parte de las teo-
del Tercer M u n d o en las decisiones que afectan rías de Malthus, vislumbró oscuramente el im-
a las trayectorias planetarias del desarrollo. pacto de la mecanización en el empleo y el in-
U n nuevo equilibrio internacional en el que greso, prediciendo que este proceso podría dar
se oiga m á s claramente la voz de los pobres lugar a un descenso de los ingresos de las clases
cambiaría toda la perspectiva. Es evidente que trabajadoras17. Algunas décadas después, Karl
para erradicar la pobreza es necesario repensar Marx amplió la hipótesis de Ricardo en forma
los modelos de desarrollo aplicados en el Ter- de «ley general de la acumulación capitalista»,
cer M u n d o , pero también en los países adelan- de m á s amplio alcance: M a r x predijo que, a
tados. Por consiguiente, la erradicación de la medida que el cambio técnico y el crecimiento
pobreza global sitúa a todo el m u n d o en una económico avanzasen, una porción cada vez
perspectiva radicalmente distinta, reforzando mayor de las clases trabajadoras se haría redun-
la posición de los grupos del Primer M u n d o dante y caería en la pobreza. E n ambos casos, el
que son conscientes de la inviabilidad de los proceso de expansión de la acumulación capi-
cursos actuales. talista agravaría la pobreza.
Creer que los cambios necesarios se logra- Las sociedades capitalistas «centrales» lle-
rán fácilmente mediante el consenso y la buena garon al siglo x x con unos niveles salariales y
voluntad mutua sería ingenuo. Sin embargo, la de bienestar social en aumento, lo que desacre-
investigación científica y la negociación políti- ditó las teorías ricardianas y marxistas. Pero en
ca pueden demostrar que realmente existen al- parte este descrédito no es merecido: en el siglo
ternativas viables, identificar los agentes y fe- X X el sistema económico capitalista se ha he-
nómenos m á s importantes y sugerir la posibili- cho verdaderamente internacional y no es váli-
dad y la necesidad de nuevos mecanismos para do ya considerar a Gran Bretaña o Estados
alcanzar compromisos y regulaciones interna- Unidos c o m o «economías capitalistas» c o m -
cionales. pletas; si centramos la cuestión en la economía
capitalista mundial, incluido el centro y la peri-
feria, la reproducción y expansión de la pobre-
C ó m o se ha visto el problema za parecen de nuevo un rasgo plausible de todo
en el pasado el sistema.
Por primera vez en la historia, la pobreza no
La pobreza ha sido un fenómeno intensamente puede considerarse una carga inevitable de la
estudiado por los especialistas en ciencias so- humanidad debida a la escasez mundial o cual-
ciales, por lo menos desde el siglo xix. E n los quier otra característica ineludible de la vida;
últimos decenios, la lucha contra la pobreza ha la especie h u m a n a tiene hoy los medios de ven-
Empobrecimiento global, desarrollo sosienible y medio ambiente 409

cer a la pobreza gracias a los logros técnicos de las acciones humanas sobre los procesos so-
que no muchas veces se han dirigido a este fin, ciales y ecológicos; interdependencia mundial
pero que no obstante existen. Pero al m i s m o cada vez mayor entre las naciones y entre los
tiempo las investigaciones actuales muestran procesos locales y globales; y creciente compleji-
lo siguiente: a, que hoy día la pobreza a u m e n - dad de los sistemas sociales, económicos y polí-
ta en todo el m u n d o en términos absolutos (en ticos a nivel nacional e internacional.
algunos países y regiones incluso en términos El cambio y la falta de equilibrio, la conec-
relativos); b, que es probable que la pobreza tividad y la complejidad son las principales ca-
persista e incluso que siga aumentando hasta racterísticas de este proceso. C o n este contex-
bien entrado el próximo siglo; y c, que debido to, la atención ha de centrarse necesariamente
al balance general de los recursos, no es posi- en los procesos dinámicos de empobrecimien-
ble eliminar la pobreza mediante una simple to y desarrollo sostenible, en u n contexto de
extensión de los actuales patrones de desarro- cambio permanente, m á s que en el concepto
llo al resto del m u n d o . estático de pobreza. Las dimensiones de la po-
Las interacciones diacrónicas y sincrónicas breza no pueden reducirse ya solamente a las
entre la sociedad, la población, la tecnología y condiciones económicas o materiales de vida;
la naturaleza son de importancia fundamental la capacidad de respuesta a los cambios, y la
para determinar la dinámica y consecuencias vulnerabilidad de los grupos sociales y los sis-
de la pobreza, aunque hay m u y pocos estudios temas ecológicos frente al cambio, se han con-
integrados y comparados que tengan en cuenta vertido en factores centrales.
estas interacciones. E n particular, los análisis Así, pues, parece claro que u n enfoque m e -
de la pobreza suelen pasar por alto la conexión todológico útil del problema debe reunir las si-
crucial con el medio ambiente, mientras que lo guientes condiciones:
propio ocurre también con los estudios a m - 7. Capacidad de incluir la consideración
bientales que pocas veces centran la atención de complejos factores ecológicos, sociales, eco-
en la relación existente entre la pobreza y el nómicos, políticos y culturales en un marco in-
medio ambiente. terdisciplinario.
Asimismo, se supone fácilmente que la tec- 2. Capacidad de tomar simultáneamente
nología de tipo occidental permite lograr el en consideración procesos y fenómenos de di-
«desarrollo» en cualquier nuevo contexto geo- ferentes escalas temporales y espaciales (rápi-
gráfico, y que esto acabará beneficiando a toda dos y lentos, locales y globales), que requiere
la población mediante los efectos de «goteo» o enfoques de múltiples niveles.
a través de políticas específicas. El equilibrio 3. Capacidad de abordar las interrelacio-
global de los recursos en los países pobres y el nes dinámicas no lineales entre variables de
m u n d o en general, pocas veces es un factor te- diferentes naturaleza y escala que son relevan-
nido en cuenta en las teorías de desarrollo. tes en la operación del conjunto de procesos
considerados. Esto supone u n enfoque sisté-
mico.
Necesidad de un enfoque 4. Capacidad de explicar la evolución de
sistémico los sistemas socioecológicos en desequilibrio y
sus procesos de cambio dinámico y estructu-
Dadas las características básicas de los proce- ral. Esta condición descarta varios enfoques
sos globales de empobrecimiento socioecológi- tradicionales de análisis de sistemas limitados
co, los enfoques sectoriales o analíticos son a los análisis dinámicos de sistemas con es-
claramente inadecuados, tanto para entender tructurafija,así c o m o los limitados al estudio
el problema c o m o para llevar a la práctica las de las condiciones de estado estacionario.
medidas necesarias. 5. Capacidad de incluir variables y relacio-
Entre las principales características pueden nes n o cuantificables (especialmente frecuen-
destacarse las siguientes: aceleración de los pro- tes en el terreno de lo social). Esta condición
cesos de cambio y de reorganización social y requiere formas cualitatjvas de análisis para el
ecológica; creciente interconexión entre los siste- sistema total (aunque algunos subsistemas o
mas sociales y ecológicos (a niveles local y glo- subprocesos pueden prestarse a una modela-
bal); creciente escala y penetración del impacto ción cuantitativa).
410 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutinan y Hedor Maleita

U n enfoque que reúne estas condiciones es y la formación de nuevas estructuras disipati-


el derivado de la teoría de las estructuras disi- vas dependen de un empaquetamiento o cohe-
pativas, desarrollado esencialmente por Ilya sión suficientemente densos de los elementos
Prigogine y sus colaboradores18. Esta teoría o subsistemasfluctuantespor una parte, y de
trata de los procesos de autoorganización de un acoplamientoflexibley n o demasiado fuer-
los sistemas que reúnen ciertas condiciones te y rígido, con el resto de los subsistemas por
básicas: apertura hacia su entorno, un estado otra.
global del sistema alejado del equilibrio ter- Las características básicas de los sistemas
modinâmico, y autorrefuerzo autocatalítico n o autoorganizados disipativos (apertura, falta de
lineal de algunos pasos de sus procesos inter- equilibrio y autocatálisis) subyacen en la posi-
nos. bilidad de una autoamplificación interna de
La teoría de las estructuras disipativas lasfluctuacionesy su irrupción última al nivel
muestra que los sistemas abiertos y autoorga- («macroscópico») del sistema. E n este caso, el
nizados mantienen su orden estructural m a n - sistema puede evolucionar a través de una se-
teniendo su estado interno alejado del equili- cuencia indefinida de fases de estabilidad e
brio termodinâmico mediante intercambios inestabilidad; cada inestabilidad puede condu-
activos con su ambiente. Estas estructuras di- cir a la formación espontánea de una nueva es-
sipativas son estables en principio en la medi- tructura disipativa, proceso denominado por
da en que se mantengan los intercambios con Prigogine «el orden a través de las fluctuacio-
el entorno y las fluctuaciones (o perturbacio- nes».
nes), que ocurren continuamente se absorban Cuando el estado del sistema se encuentra
en el contexto de un régimen dinámico deter- lejos del umbral de transición, puede aplicarse
minado. Sin embargo, todo sistema lejos del una descripción determinista: sin embargo,
equilibrado puede ser llevado m á s allá de un cuando se acerca al umbral, los elementos es-
umbral a un nuevo régimen cuando las fluc- tocásticos se vuelven esenciales en determinar
tuaciones exceden una amplitud crítica. Esto el nuevo régimen estructural. La trayectoria
corresponde a un cambio cualitativo en la di- que seguirá la evolución del sistema no puede
námica del sistema. U n punto importante es predecirse, puesto que siempre hay m á s de
que estasfluctuacionespueden originarse n o una estructura emergente, cualitativamente di-
solamente fuera del sistema sino también den- ferente. Esta transición a un nuevo régimen,
tre de él, auto-amplificándose mediante una que depende de las propiedades del sistema y
retroacción positiva. E n cualquier caso, tras de las fluctuaciones, puede ser relativamente
pasar por fases de inestabilidad y de alta en- «suave» o bien representar u n salto brusco a
tropía, el sistema puede evolucionar a un régi- una nueva condición.
m e n estable diferente, con una nueva estructu- En términos generales, el marco propuesto
ra característica. por la teoría de las estructuras disipativas pa-
Las fluctuaciones aquí mencionadas no son rece en principio adecuado c o m o base inicial
las de los valores de las variables del estado del para intentar construir una reinterpretación de
sistema, sino las de los mecanismos y relacio- los procesos de empobrecimiento en los siste-
nes entre los elementos del sistema, resultando m a s socioecológicos, ya que todos ellos son sis-
en modificaciones estructurales. temas abiertos y no equilibrados que se carac-
La probabilidad de que una fluctuación se terizan por una dinámica fuertemente no
difunda y alcance una amplitud y un rango lineal. Incluso en su forma conceptual cualita-
macroscópicos depende de la competencia en- tiva, el enfoque permite hacer nuevas pregun-
tre las fuerzas amplificadoras y amortiguado- tas y formular nuevas hipótesis, y proporciona
ras del sistema. El tamaño y la complejidad una interesante perspectiva unificadora. D e
del sistema son factores importantes para la hecho, este enfoque ha sido propuesto c o m o
formación de nuevas estructuras disipativas; marco conceptual para algunos programas del
una estructura disipativa se genera cuando se IFIAS 19 , y se ha aplicado en un reducido nú-
alcanza un determinado tamaño crítico. U n mero de casos relacionados con sistemas socia-
sistema demasiado pequeño se verá siempre les y biofísicos20.
dominado por los efectos de frontera. A d e m á s Su utilidad para el estudio del empobreci-
del tamaño, la penetración de las fluctuaciones miento merece explorarse. Ello requeriría
Empobrecimiento global, desarrollo sostenible y medio ambiente 411

Otra consecuencia probable del «efecto sierra»: el recalentamiento de la tierra podría provocar se-
quías duraderas y la desertificación de vastas regiones. Friiet/sipa.
412 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maletta

adaptaciones de dos clases, por lo menos: a. la estudios empíricos, modelos matemáticos y la


especificación de algunos de los conceptos fun- experiencia adquirida con ecosistemas bajo
damentales en términos m á s concretos, con gestión. Este autor mostró que incluso los sis-
pertinencia directa para el empobrecimiento temas ecológicos naturales no perturbados se
socioecológico y la sustentabilidad; y b. su encuentran a m e n u d o en estados transitorios y
combinación con otros conceptos pertinentes que muchos sistemas son multiestable22, esto
originados en la comprensión de los sistemas es, que tienen dos o m á s dominios de atrac-
sociales, ecológicos y generales relativos al ción estables (determinados por las interaccio-
cambio, la adopción de decisiones, el compor- nes dentro de los sistemas y con el exterior) en
tamiento deliberado, etc. los que las variables de los sistemas tienden a
Otros desarrollos de la teoría ecológica permanecer. Dentro de cada dominio el estado
respecto de la dinámica del cambio parecen del sistema puede fluctuar ampliamente (esto
particularmente pertinentes para el estudio es, puede ser altamente inestable) pero en la
del empobrecimiento y la sustentabilidad so- medida en que se mantenga dentro de los lími-
cioecológicos. tes del dominio será resiliente. La resiliencia
Los ecosistemas naturales a diferentes esca- determina la persistencia de las relaciones
las (desde la escala local hasta la ecósfera) son dentro de un sistema y es una medida de la ca-
entidades complejas que cambian continua- pacidad del sistema para absorber cambios de
mente. Los ecosistemas son sistemas abiertos las variables de estado, variables forzantes y
que mantienen un intercambio activo de m a - parámetros, manteniendo su persistencia.
teria, energía e información con su ambiente Desde este punto de vista, la combinación de
externo. Ningún ecosistema se encuentra nun- procesos internos y perturbaciones externas
ca en situación de equilibrio termodinâmico; (incluso pequeñas perturbaciones acumulati-
el concepto de equilibrio en ecología se utiliza vas) que impulsan al sistema m á s allá del lími-
en el sentido de un estado dinámico estaciona- te del dominio actual de atracción puede dar
rio o casi estacionario. Los ecosistemas poseen lugar repentina e imprevistamente a conside-
mecanismos homeostáticos que regulan su rables cambios en los valores de las variables
funcionamiento e intercambios con su entor- de estado, cuando el sistema «cae» en otro do-
no, mecanismos esenciales para la continuidad minio de atracción (incluidos los que conlle-
y la integridad del ecosistema, a pesar de la van la extinción). El sistema puede mostrar en
multitud de cambios menores que se registran este caso repentinos cambios cualitativos de
constantemente dentro del sistema y de sus comportamiento (es decir, pasar de un nivel
elementos. alto de equilibrio a un nivel bajo de equilibrio,
Estos mecanismos autorreguladores operan de una situación de escasa variabilidad a ci-
de manera que contrarrestan o compensan las clos límites estables) de diversas amplitudes, o
perturbaciones internas y externas de las va- incluso un comportamiento «caótico», o pue-
riables críticas para la supervivencia del siste- de exhibir un desequilibrio continuo y dinámi-
ma. co, desplazándose entre dominios de estabili-
El concepto clásico de estabilidad de los dad situados ocasionalmente en regiones de
puntos de equilibrio dinámico, ciclos límite o, extinción23. Es importante recalcar que estas
en su forma m á s general, trayectorias límite, se variaciones súbitas de comportamiento ocu-
refiere a la capacidad de un sistema dinámico rren incluso en ausencia de cambio estructural
de regresar a una trayectoria, ciclo o estado de del sistema. Holling demostró también que en
equilibrio tras una perturbación temporaria; varios casos el tamaño y forma (y la génesis o
cuanto m á s rápidamente se produzca el regre- desaparición) de los dominios de atracción
so, y menos fluctuaciones se registren, m á s es- pueden cambiar debido a la evolución no per-
table será el estado del sistema. Este concepto cibida de parámetros del sistema implícita-
se centra en la estabilidad local de estados o mente supuestos constantes, parámetros que a
series de estados particulares, y a m e n u d o se m e n u d o se ven afectados por la gestión a largo
ha aplicado a los sistemas ecológicos. plazo o están determinados internamente por
procesos que vinculan las variables. Así, pues,
Holling21 introdujo una visión nueva, de
los propios dominios de estabilidad pue-
no-equilibrio, con el concepto de resiliencia
den expandirse, contraerse y desaparecer en
ecológica, derivada del análisis de diferentes
Empobrecimiento global, desarrollo sostenible y medio ambiente 413

respuesta a cambios de variables lentas24. por ejemplo en el caso de las normas ambien-
U n a variedad de procesos genéticos, c o m - talesfijas,las salvaguardias nucleares, etc.
petitivos y de comportamiento mantienen los Es importante observar que el concepto de
valores de los parámetros que definen el siste- resiliencia y el enfoque de Holling tratan esen-
m a y su «paisaje de estabilidad». Los factores cialmente de los cambios repentinos de c o m -
no lineales, la variabilidad, la inestabilidad, la portamiento y de «paisajes de estabilidad» de
heterogeneidad espacial y la diversidad m a n - los sistemas ecológicos dentro de una estructu-
tienen la resiliencia del sistema. El balance en- ra dada (en el sentido de la configuración de
tre estabilidad y resiliencia de los ecosistemas los elementos y las relaciones que componen el
es una propiedad evolucionada, consecuencia sistema). Es decir, se preserva la estructura, y
de la historia de las variaciones externas sufri- las consecuencias de los saltos entre los domi-
das. E n varios ejemplos25 se demostró que el nios de estabilidad se reflejan en diferentes
éxito m i s m o de la gestión en su intento de li- m o d o s cualitativos de comportamiento que in-
mitar la variabilidad natural de una variable volucran las mismas variables críticas. La ex-
determinada (poblaciones de insectos foresta- cepción se produce cuando el sistema se con-
les, frecuencia de incendios forestales, número duce hasta la extinción, lo que supone su
de salmones, densidad de la población pecua- colapso. E n todos los demás casos, se supone
ria, poblaciones de vectores de la malaria) hizo una estabilidad estructural y el debate se cen-
a los sistemas ecológicos evolucionar hacia tra en torno a los cambios en la estabilidad de
una situación m á s frágil y m á s dependiente de sus estados.
la vigilancia y de una gestión exenta de erro- Recientemente, Holling29 sugirió una hipó-
res, a m e n u d o en el m i s m o m o m e n t o en que
tesis general de la dinámica y la sucesión del
se han desarrollado mayores dependencias del ecosistema. Su propuesta parte del principio
entorno socioeconómico e institucional del de que los ecosistemas pasan de una fase de
éxito continuado26, aumentando considerable- explotación (de los recursos disponibles por la
mente los riesgos de catástrofe o colapsos sin biota) a otra de conservación (consolidación,
precedentes. U n a conclusión general es que el aumento de la organización o conectividad),
cambio discontinuo es una propiedad interna seguida por una de destrucción creativa (libe-
de muchos sistemas ecológicos. Durante largos ración repentina de los recursos acumulados,
períodos, el cambio es gradual y el comporta- por el fuego, las tempestades, las plagas, la se-
miento discontinuo se inhibe. Sin embargo, nectud, etc.) hasta llegar a la renovación (mo-
gradualmente se llega a una situación en que vilización y retención de los recursos almace-
un salto es cada vez m á s probable y en último nados) tras lo cual el ciclo se reanuda.
término inevitable27. C o m o dice Holling30: «La sucesión ecosisté-
Holling atribuye una importancia capital a mica ha sido útilmente visualizada c o m o con-
las interacciones entre un reducido número de trolada por dos funciones: la explotación, que
variables clave (lentas, intermedias y rápidas) hace hincapié en la colonización rápida de las
para la determinación de la dinámica del siste- zonas recientemente perturbadas, y la conserva-
m a , así c o m o a la heterogeneidad espacial y las ción, que se basa en una lenta acumulación y al-
escalas espaciales. macenamiento de la energía y materia. Estudios
Este punto de vista conduce a una gestión recientes indican que hacen falta otras dos fun-
de los sistemas ecológicos que trata de retener ciones adicionales. U n a es la de liberación, a tra-
la variabilidad al m i s m o tiempo que producir vés de la cual la acumulación rígidamente co-
beneficios económicos y sociales, permitiendo nectada de la biomasa y los nutrientes se hace
que las variables superen límitesflexiblesen la cada vez m á s frágil (sobreconectada) hasta que
medida en que se promuevan mecanismos de es repentinamente liberada por agentes tales co-
recuperación naturales y deliberados28, o bien m o incendios forestales, plagas de insectos o
conduce a una naturaleza manipulada con el pulsos intensos de pastoreo. La segunda consiste
fin de mantener alejadas las variables del siste- en la reorganización, en la cual los procesos eda-
m a de los dominios vecinos peligrosos (supo- fológicos de movilización e inmovilización se
niendo que el paisaje de estabilidad seafijoy organizan de manera que los nutrientes se vuel-
conocido o que se disponga de conocimientos ven disponibles para la próxima fase de explota-
suficientes para mantenerlofijo),c o m o ocurre ción. Este patrón es discontinuo y depende de la
414 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maletla

existencia de equilibrios múltiples que son esen- Conviene distinguir tres niveles de c a m -
ciales para las funciones de liberación y reorga- bio/estabilidad. El primer nivel corresponde
nización. La resiliencia y la recuperación son de- a la estabilidad local de una trayectoria de
terminadas por la secuencia de la liberación y la equilibrio particular (los puntos o estados es-
reorganización, y la estabilidad y la productivi- tacionarios, y los ciclos estacionarios o «lí-
dad por la secuencia de la explotación y la con- mite» son casos particulares de trayectorias)
servación. definida por la dinámica de u n sistema con
Estas cuatro funciones generan una estruc- una determinada estructura. Si el estado del
tura clásica de cambios espaciales y tempora- sistema tiende a aproximarse tal trayectoria,
les que pueden analizarse, modelarse e inter- incluso después de que las perturbaciones lo
pretarse eficazmente c o m o una secuencia de la hayan alejado de ella, podrá decirse que la
historia vital de los distintos eventos, pertur- trayectoria es estable. U n sistema que posea
bada por distintas frecuencias e intensidades solamente una trayectoria estable (indepen-
de perturbaciones externas. En los ecosiste- dientemente de cuantas trayectorias inesta-
mas, el tiempo transcurre desigualmente y bles tenga) será globalmente estable (es decir,
cada fase se diferencia en su sensibilidad fren- que por importante que sea la perturbación,
te a la perturbación externa. El ciclo del ecosis- el estado del sistema se aproximará final-
tema progresa lentamente desde la fase de ex- mente a la trayectoria estable).
plotación hasta la de conservación, m u y El segundo nivel es la resiliencia, aplicable
rápidamente hasta la de liberación, rápida- a los sistemas que muestran dos o m á s domi-
mente hasta la de reorganización y de nuevo nios estables de atracción y que se refiere a la
algo m á s lentamente hasta la de explotación. probabilidad de que el estado del sistema (aun
La conectividad y la estabilidad aumentan y el si no existe una trayectoria estable) tienda a
capital de nutrientes y biomasa se va acumu- permanecer dentro de un dominio determina-
lando lentamente durante la secuencia de la do (asociado con un m o d o de comportamiento
explotación a la conservación. Eventualmente, básico) tras sufrir perturbaciones. U n sistema
el sistema se vuelve sobreconectado lo que dis- multiestable no es globalmente estable porque
para u n rápido cambio. Entonces se libera el según el tipo y la magnitud de la perturbación
capital almacenado y el sistema se desconecta su estado puede desplazarse a diferentes domi-
para permitir una renovación del m i s m o esta- nios de atracción. N o obstante, estos dominios
do estacionario o u n cambio a un nuevo esta- son parte del «paisaje» dinámico del sistema
do. El estado particular depende de la condi- (es decir, que están implícitos en su estructura
ción del capital de renovación que se ha y en sus reglas dinámicas) y la resiliencia se re-
acumulado. Ello determina las propiedades fí- fiere a los cambios de comportamiento, y no
sicas del suelo y del régimen hidrológico cuyo de estructura, del sistema.
control efectúa la biota. Si este capital es m u y Por último, el tercer nivel se refiere a la es-
erosionado, el ecosistema pasa abruptamente tabilidad de la estructura misma, de los meca-
a un estado de degradación sostenida. Su m a n - nismos y de las relaciones entre los elementos
tenimiento o mejora determinará las oportuni- del sistema, incluida la posible adición o su-
dades de renovación de los estados anteriores presión de elementos. El concepto de vulnera-
o la evolución a un nuevo estado. bilidad del sistema rige en este contexto. El
Las inversiones que ignoren estas propieda- cambio estructural implica la posibilidad de
des están expuestas a resultados contraprodu- una verdadera innovación y evolución, y el
centes, con efectos opuestos a los que se nuevo régimen estructural resultante de la su-
pretendía lograr, incluyendo posiblemente catás- peración de los límites de la estabilidad estruc-
trofes. Esta visión del desarrollo de los ecosiste- tural no puede predecirse, ni siquiera en siste-
mas también sugiere que diferentes atributos de m a s fisicoquímicos simples.
la inversión podrían ser adecuados en m o m e n -
tos distintos, según la fase de desarrollo por la
que el ecosistema esté atravesando. Este concep- Sistemas socioecológicos
to de cambio ecosistémico y sus posibles analo-
gías con el cambio económico, tecnológico y so- U n método habitual de iniciar la conceptuali-
cial ha sido revisado por Holling31. zación de un sistema es desagregarlo en un
Empobrecimiento global, desarrollo sostenible y medio ambiente 415

Venecia contaminada: regiones «a ras de agua», c o m o Venecia, los Países Bajos, el Delta del Nilo o
Bangladesh podrían quedar definitivamente inundadas hacia el año 2100, ya que el aumento de la
temperatura de la tierra («el efecto de sierra») provocaría la subida del nivel de los océanos de 1 a
2 metros. P. Vauthcy/Sygma.

conjunto de subsistemas pertinentes y sus vin- tinga entre el subsistema productivo, el subsis-
culaciones. Sin embargo, tras cotejar varias re- tema físico y el subsistema socioeconómico
presentaciones alternativas con estudios de ca- puede ser adecuada en algunos casos en que
so concreto, h e m o s llegado a la conclusión de los principales vínculos socioecológicos están
que para los fines de esta problemática es pre- asociados con la producción. E n otros casos
ferible considerar el sistema socioecológico en (como por ejemplo en el análisis de los impac-
términos de una serie de circuitos causales y tos en los bosques y las tierras áridas de la re-
de preguntas relevantes a tomarse en cuenta, colección de biomasa c o m o combustible para
m á s que c o m o u n conjunto de subsistemas cocinar32) pueden aparecer vínculos importan-
(fuera de la división obvia - y aun así algo arbi- tes a través del subsistema de c o n s u m o . E n ca-
traria- de la totalidad en los subsistemas so- sos m á s complejos, el desglose de los sistemas
cial y ecológico). tendrá que incluir otros criterios (por ejemplo,
Es probable que n o exista u n a única desa- la heterogeneidad espacial, c o m o en el caso de
gregación en subsistemas que sea universal- los pastores n ó m a d a s , que interactúan de dife-
mente útil; debe retenerse la posibilidad de rentes maneras en diferentes lugares). E n otras
emplear representaciones alternativas del sis- situaciones, es posible que n o convenga nin-
tema y los subsistemas, dado que en diferentes gún desglose de subsistemas, sino que sea pre-
situaciones podrían ser adecuadas representa- ferible utilizar u n análisis a lo largo de cadenas
ciones distintas. o procesos causales circulares, sobre todo
Por ejemplo, una representación que dis- cuando se trata de relaciones h u m a n a s que n o
416 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maletla

se ubican necesariamente en el m i s m o lugar en cial particular pueden ser las de la sociedad


el que se produce el empobrecimiento social y nacional, pero también pueden ser de carácter
ecológico (y que a veces no tienen ninguna ex- internacional o subnacional.
presión espacial). Se han propuesto muchos esquemas en di-
Se ha sugerido que un enfoque basado en ferentes escuelas sociológicas o antropológicas
una serie de preguntas pertinentes (como las para describir los elementos analíticos inter-
presentadas en la figura 1, tomada de Gallo- nos que conforman una configuración social.
pin33) es suficientemente general yflexibleco- Sin embargo, para los fines del presente estu-
m o para contribuir a la organización inicial de dio consideraremos que una configuración so-
variables o procesos y orientar el desglose pos- cial es la interrelación de estructuras socioeco-
terior en subsistemas pertinentes para las dife- nómicas, políticas e ideológicas en las cuales
rentes situaciones. los individuos y los grupos pugnan conjunta-
El ambiente de una sociedad puede consi- mente. U n a de las primeras formulaciones de
derarse compuesto de su ambiente biofísico estos niveles analíticos de la sociedad se en-
interno y su ambiente externo o internacional cuentra en la obra de N . Poulantzas34. Las tres
(social y biofísico). esferas analíticas de una configuración social
E n términos generales, el nexo entre la so- deben considerarse en su sentido m á s amplio.
ciedad y la naturaleza opera a través de accio- «Socioeconómicos» son todos los procesos y
nes y reacciones entre los dos sistemas. Lo que relaciones sociales orientados directamente a
nos interesa principalmente es el conjunto de la reproducción social de la vida h u m a n a , in-
acciones humanas que inciden sobre los siste- cluidos los procesos demográficos, las activi-
m a s ecológicos naturales y el conjunto de efec- dades de producción y distribución y las insti-
tos ecológicos generados en la naturaleza que tuciones socioeconómicas afines. El término
inciden sobre el sistema social. «político» alude a todos los tipos de relaciones
Las acciones que se ejercen sobre los site- de poder, donde el poder puede estar basado
m a s ecológicos dependerán en general del fun- en diversas combinaciones de fuerza y legiti-
cionamiento del sistema social y de la percep- midad. El término «ideológico» incluye el en-
ción y la evolución del ambiente. tero aparato social y cultural para la génesis y
Las acciones no las lleva a cabo una socie- transmisión de las ideas, los valores y el cono-
dad indiferenciada; diferentes agentes o acto- cimiento. La dominación politica y la hegemo-
res socioeconómicos pueden actuar diferente- nía ideológica están fuertemente vinculados a
mente sobre el entorno y por consiguiente es la estructura económica de la sociedad, y prin-
necesario tener en cuenta quién opera sobre cipalmente a la propiedad de los medios de
dicho ambiente. producción y a los derechos resultantes sobre
Las acciones de los agentes sociales rara el producto del trabajo.
vez son caprichosas o aleatorias, sino que res- Es necesario también considerar quién pa-
ponden a un cierto tipo de lógica o racionali- dece o se beneficia principalmente del cambio
dad. Es necesario pues considerar también por de las condiciones ecológicas, teniendo en
qué las acciones humanas que inciden sobre el cuenta que frecuentemente los agentes sociales
ambiente se llevan a cabo con la modalidad y m á s directamente expuestos a las consecuen-
la tecnología adoptadas. Las razones varían cias ecológicas de las acciones humanas no son
(ignorancia, conveniencia, falta de alternati- aquellos que las generan. L a identidad de los
vas, percepción de la situación, etc.) y depen- grupos, sectores o agentes sociales que sufran
den del agente y de las circunstancias particu- los efectos ecológicos dependerá en parte de la
lares a las que éste ha estado expuesto en el naturaleza de los efectos, y en parte también
pasado, así c o m o de su insersión en una confi- de la configuración social. A d e m á s , esta últi-
guración social que condiciona en alto grado m a puede resultar afectada de m o d o distinto
sus opciones de gestión efectivas. según quien sufra los efectos. Los cambios eco-
Para losfinesdel presente estudio, la confi- lógicos pueden afectar al ser h u m a n o de m u -
guración social es el arreglo complejo de rela- chas maneras (disminución de la producción,
ciones sociales que son significativas para los daños para la salud, aumento de los costos,
problemas sistémicos que se consideran. Las etc.).
fronteras de una configuración o contexto so- Desde el punto de vista ecológico, es nece-
Empobrecimiento global, desarrollo sostenible y medio ambiente 417

MEDIO AMBIENTE EXTERIOR


(PLANETARIO, INTERNACIONAL)

¿QUÉ?
(efectos sobre
" el medio ambiente)

F I G U R A 1. La intricación sociedad/ecosistemas, interacciones y cuestiones clave.


418 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maletia

sario entender c ó m o inciden las acciones hu- ner en cuenta el ambiente externo, en relación
manas sobre los sistemas naturales (por ejem- tanto con los aspectos biofísicos c o m o con las
plo, eliminación o introducción de especies, vinculaciones internacionales de una sociedad
extracción de la biomasa, alteración del drena- nacional. Algunas acciones que inciden en el
je, introducción de productos tóxicos, etc.) y ambiente biofísico de una sociedad pueden ser
qué efectos ecológicos específicos se producen, generadas directamente dentro de su territorio
bien espontáneamente o en respuesta a las ac- por agentes del entorno exterior (explotación
ciones humanas. de recursos en «enclaves», guerra, etc.). Ade-
El impacto de las acciones humanas en los más, ciertos cambios naturales (espontáneos o
sistemas ecológicos depende de la naturaleza debidos a acciones humanas en el ambiente
de la acción y de la configuración ecológica externo) pueden afectar a sus sistemas ecoló-
(por ejemplo, la m i s m a tasa de extracción de gicos (por ejemplo, migraciones de especies,
organismos individuales puede estimular el lluvias ácidas, contaminación global). Por la
crecimiento de una determinada población misma razón, algunos efectos ecológicos es-
biológica o dar lugar a su extinción). pontáneos o antrópicos que se producen den-
Es necesario, pues, considerar cuáles son tro de los sistemas ecológicos de una sociedad
los elementos ecológicos receptores, y ello de- pueden tener repercusiones en su ambiente ex-
penderá en parte de la configuración ecológica terno.
(por ejemplo, la fumigación de una zona con T o d a esta serie de preguntas fundamenta-
plaguicidas afecta directamente a la fauna del les pueden representar un componente de un
suelo en los ecosistemas abiertos, pero en los marco básico para el entendimiento de las re-
bosques densos los principales receptores po- laciones entre la sociedad y el ambiente natu-
drían ser los insectos del follaje superior). Los ral, de utilidad para el estudio de la pobreza y
efectos sufridos por los elementos receptores el empobrecimiento y para la identificación de
pueden transmitirse al resto del ecosistema, medidas correctivas. Estas explicaciones cau-
produciendo alteraciones de la configuración sales son necesarias para la evaluación de la ri-
ecológica total (por ejemplo, los plaguicidas gidez o flexibilidad de las acciones humanas y
organoclorados pueden acumularse en los car- para identificar los medios para modificarlas.
nívoros a dosis letales a través de su concen- Por ejemplo, si se determina que el motivo bá-
tración en la cadena alimentaria). sico de la degradación social o ambiental es la
Debido a esta reverberación de efectos por falta de conocimientos, el remedio podría pro-
todo el ecosistema, es necesario saber también porcionarlo la investigación o la educación;
cuáles son los elementos o funciones ecológi- cuando el problema se debe a alguna racionali-
cos críticos cuyas alteraciones determinarán dad económica limitada, hará falta un enfoque
los efectos ecológicos finales. Estos factores completamente distinto. A veces, el progreso
críticos podrían ser en algunos casos los mis- de los conocimientos sobre la dinámica causal
m o s que los elementos receptores, pero con de los ecosistemas puede ayudar a cambiar de-
frecuencia estarán representados por otras va- liberadamente las respuestas ecológicas sin al-
riables que sufrirán las perturbaciones indirec- terar radicalmente el conjunto de acciones hu-
tamente. manas, mientras que en otros casos los nuevos
Para entender c ó m o ocurre la reorganiza- conocimientos pueden poner de manifiesto
ción de los sistemas ecológicos, es necesario ciertas características inherentemente nocivas
inferir el por qué de dicha reorganización. Es- de las acciones.
to depende de la «lógica ecológica» inherente Entre los factores que deben recibir espe-
a la configuración (por ejemplo, en muchos cial atención, revisten particular importancia
bosques tropicales húmedos los nutrientes se los relacionados con las opciones adoptadas
acumulan principalmente en la biomasa viva y por los agentes sociales. D e ahí que se deba
no en el suelo; c o m o consecuencia de ello, la considerar explícitamente la función de adop-
sustitución de los bosques húmedos por culti- ción de decisiones para poder identificar las
vos agrícolas a m e n u d o da lugar a una rápida opciones que influyen sobre los procesos de
lixiviación de los nutrientes y a que al suelo cambio y empobrecimiento sistémicos. Ello
pierda su fertilidad). incluye el examen del proceso de adopción de
E n muchos casos es necesario también te- decisiones tanto a nivel local o micronivel
Empobrecimiento global, desarrollo sostenible y medio ambiente 419

(donde se produce la interacción directa entre Vinculaciones principalmente


la sociedad y la naturaleza) c o m o a niveles biofísicas
m á s altos (nacional e internacional) que afec- D e las acciones en el plano local (subnacional,
tan a los sistemas socioecológicos locales, pero nacional) al cambio global (internacional, pla-
que no están expuestos directamente a las con- netario). Ejemplos:
secuencias inmediatas. 1. Los efectos acumulativos de muchas ac-
ciones locales (de productores individuales, em-
presas o gobiernos) sobre los mecanismos
Interacciones causales ecoesféricos globales.
entre los planos local y global a. Los efectos acumulativos de la desfores-
tación, que alcanzan proporciones que afectan
Las vinculaciones entre las escalas local y glo- al balance mundial de anhídrido carbónico, el
bal son cruciales. A nivel local, el sistema so- albedo planetario, la humedad atmosférica o
cioecológico está conectado al sistema m u n - el clima mundial; b, los efectos acumulativos
dial a través de las influencias que recibe, de la contaminación industrial, urbana y agrí-
principalmente por conducto de los efectos cola local; c, los efectos acumulativos de la li-
sobre la sociedad local (como la variación de beración de anhídrido carbónico por causa de
los precios internacionales y la demanda) y a la combustión de combustibles fósiles; d, los
través de los efectos sobre los sistemas ecoló- efectos acumulativos sobre la capa de ozono
gicos (por ejemplo, el aumento de la variabili- de la producción y emisión de clorofluorocar-
dad climática, las inundaciones imprevistas, bonos; e, los efectos acumulativos del vertido
los incendios y las sequías). Estos cambios de desechos tóxicos en el océano; / la destruc-
globales podrían ser considerados c o m o rae- ción acumulativa de los habitat que poseen
taprocesos35, c o m o parte de las condiciones una capacidad potencial de regulación m u n -
de borde o de los intercambios de entradas y dial (humedales, ecosistemas costeros, bosques
salidas con el ambiente externo, que influyen tropicales, etc.); g, la extinción de especies por
en la estructura y el funcionamiento internos causa de acciones acumulativas en grandes es-
del sistema local, y por consiguiente c o m o pacios.
fuentes potenciales de tensión y cambio es- 2. Los efectos agregados de las acciones lo-
tructural. A nivel global, la base ecológica pla- cales en el total de recursos físicos (aunque no
netaria de la sustentabilidad y el desarrollo se produzca una interacción con los mecanis-
está sufriendo una creciente erosión por cau- mos ecoesféricos mundiales).
sa del efecto combinado de u n a multitud de a. La erosión y otras pérdidas de suelo (que
acciones locales. Los cambios en procesos glo- reducen la superficie total de tierras agrícolas);
bales tales c o m o la circulación atmosférica y b, la destrucción del habitat (desforestación,
los ciclos biogeoquímicos, se están intensifi- desertificación, degradación de humedales,
cando. D e resultas de ello, se están produ- etc.); c, los efectos combinados de la pesca ex-
ciendo impactos regionales imprevistos con cesiva.
m á s frecuencia e intensidad. Aunque los 3. Los efectos globales directos de las accio-
acuerdos internacionales y la modificación de nes locales (no necesariamente por agrega-
las políticas que afectan a la estructura del ción).
consumo de los países industrializados p o - Acciones no masivas: a. destrucción de ha-
drían servir para reducir la degradación y la bitat singulares; b. extinción de especies loca-
desestabilización ambiental planetaria sin les endémicas; c. dispersión mundial de enfer-
cambios socioeconómicos importantes, los