Libro Sociosfera
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Caracas: Gonzalo Abad-Ortiz
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Dakar: T . Ngakoutou
Delhi: André Béteille
Estados Unidos de América: Gene M .
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Nigeria: Akinsola Akiwowo
Ottawa: Paul L a m y
Singapur: S. H . Alatas
Tokyo: Hiroshi Ohta
Túnez: A . Bouhdiba
Viena: Christiane Villain-Gandossi
Ilustraciones:
Portada: «Las puertas del paraíso» ( 1793), gravado
de William Blake (1757-1817), poeta, pintor y
pensador visionario inglés, D . R .
A la derecha: «Trash Art», Washington D C ,
E E . U U . Esta forma de arte, que utiliza los
desperdicios y otros objetos desechables, encarna
algunos aspectos de la civilización contemporánea.
L . Psihoyos/Cosmos.
REVISTA INTERNACI CIAS SOCIALES
Setiembre de 1989
Reconciliar la sociosfera
y la biosfera 121
Editorial 315
Servicios profesionales
La degradación del medio ambiente, que re- frente a las costas bretonas en Francia y el Ex-
sulta de la acción de las sociedades humanas, xon-Valdez, en Alaska) por citar sólo los casos
ha alcanzado tales proporciones que el futuro más conocidos, han puesto en evidencia la in-
de la tierra se ve amenazado. Hay una toma de suficiencia de las políticas ecológicas, que se
conciencia generalizada entre las opiniones ha demostrado aún más claramente ante fenó-
públicas respecto a ello. Por su parte, los in- menos de m u y distinta amplitud: el empobre-
dustriales y los dirigentes políticos anuncian cimiento de la capa de ozono sobre la Antárti-
medidas para resolver los problemas más acu- da, el recalentamiento del clima, provocado
ciantes, c o m o por ejemplo la sustitución a cor- por la acumulación de determinados gases co-
to plazo de productos nocivos para el medio m o el C 0 2 en la atmósfera (el efecto de sierra)
ambiente por sustancias más neutras, y los go- o la destrucción acelerada de los grandes bos-
biernos adoptan instrumentos jurídicos inter- ques tropicales.
nacionales c o m o el Protocolo de Montreal re- Parece haberse alcanzado un consenso m u n -
lativo al empobrecimiento de la capa de dial en el sentido de considerar que puesto que
ozono. Se han convocado cumbres de jefes de el problema planteado por las modificaciones
estado y de gobierno, como la de la Haya, don- del medio ambiente es global, las soluciones
de 24 países firmaron un manifiesto reclaman- también deben ser globales.
do la creación de una Autoridad internacional A este respecto, las instituciones que perte-
en materia de medio ambiente, o como la de necen al sistema de las Naciones Unidas, y or-
Londres, de marzo de 1989, en las cuales se ganizaciones representativas de las comunida-
adoptaron declaraciones que comprometen a des científicas mundiales, por otro lado, han
los estados a actuar para la salvaguardia del sido las primeras en detectar el desafío y en ac-
medio ambiente planetario. Los medios de co- tuar. D e este m o d o , las Naciones Unidas asu-
municación han hecho suyo este tema y a m e - mieron un papel de líder al organizar la confe-
nudo ocupa las páginas de los periódicos. rencia de Estocolmo, mencionada más arriba,
En los años setenta siguiendo el espíritu de y al crear luego el Programa de las Naciones
la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Unidas para el Medio Ambiente ( P N U M A ) .
el medio ambiente humano, que tuvo lugar en Agencias especializadas c o m o la U N E S C O (el
1972 en Estocolmo, muchos países adoptaron programa M A B , H o m b r e y Biosfera, y el pro-
políticas nacionales encaminadas a salvaguar- grama de educación para el medio ambiente),
dar el medio ambiente. A pesar de algunas la O M S o la F A O trabajan desde hace tiempo
realizaciones, estos esfuerzos individuales se en estas cuestiones. Cuando se produjo el acci-
mostraron insuficientes para limitar la dente nuclear de Chernobyl, la Agencia Inter-
degradación del entorno. Varias catástrofes in- nacional de la Energía Atómica (AIEA), de-
dustriales (Bhopal en India), nuclear (Cher- sempeñó un papel particularmente eficaz.
nobyl, en la U R S S ) , o marítimas (los naufra- Actualmente es la Comisión mundial para el
gios de los petroleros gigantes Amoco-Cádiz medio ambiente y el desarrollo (más conocida
R I C S 121/Sept. 1989
318 Ian Burton y Peter Timmerman
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damente, ni siquiera la de algunas de las nacio- Montreal sobre el agotamiento del ozono at-
nes m á s poderosas actuando en concierto, no mosférico, ratificado en 1982. Es cierto tam-
bastará. Es toda la comunidad mundial la que bién desde luego que el ámbito del contrato
debe intervenir. El bienestar c o m ú n y la solida- mundial ha de ampliarse de manera considera-
ridad moral de la humanidad están en juego, ble, jurídicamente a través de tratados y proto-
por lo que es razonable suponer que las nacio- colos negociados y civilmente mediante el cre-
nes que puedan asumir los costos deben ayudar cimiento de la preocupación internacional y la
a las que no lo puedan tanto. comprensión c o m ú n . La solidaridad moral de
la humanidad ha de seguir progresando. T o d o
esto exige la labor de estudiosos y de responsa-
Un nuevo contrato mundial bles. H a y que identificar y elaborar con cierto
detalle lo que se entiende por contrato m u n -
Al entrar en una era de cambio mundial, debe dial. Su significado tiene que expresarse en tér-
establecerse una nueva relación entre la socie- minos que puedan entenderse ampliamente,
dad h u m a n a y el medio ambiente que sea sus- apreciarse y adoptarse.
tentable desde el punto de vista moral, econó- Estas reflexiones nos retrotraen a la finali-
mico y ecológico. C o m o se ha indicado ya, para dad principal del programa sobre las dimensio-
esta nueva relación harán falta «una nueva éti- nes humanas. L a ciencia internacional es u n o
ca ambiental» y una «coalición de la razón». de los campos en los que la colaboración y el
En último término, la nueva relación tendrá entendimiento mutuo han progresado más en
que negociarse, por lo menos en parte, y some- los últimos 100 años. Bien sea porque se supo-
terse a una serie de acuerdos explícitos e implí- nía que la ciencia era de por sí neutral o bien
citos. Hace falta un nuevo contrato social m u n - porque el interés propio exigía m a n c o m u n a r
dial. esfuerzos, o quizá por razones m á s nobles, la
Este acuerdo mundial no ha de ser solamen- cooperación científica mundial es un hecho in-
te un contrato de los gobiernos que se ocupe de negable en muchos campos, c o m o también
la relación entre gobierno y pueblo, sino tam- simbolizó el A ñ o Geofísico Internacional
bién un contrato de sociedad. El contrato so- (1956-1957). C o n el H D G C P se trata de e m u -
cial, en la tradición de Locke, Rousseau y H u - lar, en el terreno de las ciencias sociales, algu-
m e , fue más un método de evaluación y análisis nas de las empresas de cooperación en gran es-
de la sociedad que un documento histórico ver- cala que han caracterizado las iniciativas en el
dadero (Barker, 1947); pero quizás hayamos c a m p o de las ciencias físicas (Abu-Laban y R u -
llegado a un punto en que hace falta una articu- le, 1988). Se pretende preparar un programa in-
lación, aunque sólo sea porque podríamos estar ternacional de investigación que promueva la
(con la guerra nuclear o un desastre ecológico) a capacidad y proporcione a la comunidad inter-
punto de romper lo que otro teórico de los con- nacional de investigadores en ciencias sociales
tratos sociales, E d m u n d Burke, veía c o m o nues- la oportunidad de considerar sus actividades
tro contrato indisoluble y orgánico con todas las en un contexto mundial y cooperativo.
generaciones, pasadas, presentes y futuras. E n septiembre de 1988, en el simposio de
E n efecto, nuestra sociedad mundial emer- Tokio sobre las dimensiones del cambio m u n -
gente está desarrollando ya un sentido del contra- dial se indicaron los siguientes objetivos gene-
to mundial, o más bien de muchos contratos, rales del H D G C P :
dentro de las normas de conducta comúnmente - mejorar la comprensión científica y au-
convenidas y entendidas en una sociedad m u n - mentar la conciencia de la compleja dinámica
dial y, en lo que se refiere a los gobiernos, en un que regula la interacción h u m a n a con el siste-
sistema mundial de naciones-estado. Este es el m a total de la Tierra;
origen de los incontables llamamientos a «pen- - intensificar los esfuerzos de estudio, explo-
sar a nivel mundial y actuar a nivel local». Ello ración y previsión de los cambios sociales que
también es origen de publicaciones cada vez afectan al entorno mundial;
más abundantes sobre la ética mundial (Rol- - identificar amplias estrategias sociales pa-
ston, 1988), y asimismo objeto de unos pocos ra prevenir o mitigar los efectos indeseables del
acuerdos jurídicos internacionales vacilantes y cambio mundial, o adaptarse a cambios que ya
de difícil consecución, c o m o el protocolo de sean inevitables;
Dimensiones humanas del cambio ambiental mundial: estudio de responsabilidades y oportunidades 321
- analizar las opciones políticas para hacer e) proponer procedimientos y técnicas que
frente al cambio ambiental mundial y p r o m o - contribuyan a concretar en políticas pertinen-
ver el objetivo de un desarrollo sostenido. tes los descubrimientos de la investigación;
C o n miras a alcanzar estos objetivos, el pro- j) promover los esfuerzos educativos dedica-
g r a m a de investigación emprenderá varias acti- dos a las actividades h u m a n a s que tienen u n a
vidades: influencia considerable en el entorno mundial.
a) promover la organización de u n a red de Estos enunciados p u e d e n ser útiles para
científicos y otras personas interesadas, y pro- contribuir a crear u n sentido de dirección co-
curará que dicha red, en colaboración con otras m ú n . Sin embargo, los amplios objetivos pro-
iniciativas pertinentes de investigación, se de- gramáticos, c o m o las profecías de consecuen-
dique a la investigación de la dinámica de las cias catastróficas, son de por sí de poca utilidad
interacciones h u m a n a s con el ecosistema m u n - si n o v a n a c o m p a ñ a d o s de prescripciones de
dial; acción creíbles y prácticas. L a gente reconocerá
b) realizar proyectos de investigación básica m á s probablemente la gravedad de u n a a m e n a -
seleccionados, en relación directa con las finali- za cuando crea que puede hacer algo respecto
dades del programa; de ella, y lo propio cabe decir de las ventajas de
c) desarrollar sistemas y metodologías ade- u n programa de investigación si están expues-
cuadas de información q u e permitan la ejecu- tas en términos concretos y prácticos q u e pue-
ción d e u n programa d e investigación de estas da entender. La tarea principal del simposio de
proporciones; Tokio consistió en especificar algunas acciones
d) explorar las tradiciones y marcos éticos, prioritarias que permitirían llevar adelante el
culturales y jurídicos q u e respalden y configu- Programa en su fase de preparación. N o es po-
ren los aspectos h u m a n o s del cambio mundial; sible proponer u n orden del día adecuado de
322 Ian Burton y Peter Timmerman
U n a catástrofe ecológica reciente: el naufragio del petrolero Exxon-Valdez, el 24 de marzo de 1989, que
contaminó Alaska. G. Orth/Sipa-Press.
resultado probable, y quizás inevitable, es un tercambios entre las disciplinas, así c o m o la co-
importante cambio estructural. E n esas condi- municación y el entendimiento internacionales
ciones, puede decirse que el sistema h u m a n o / entre las diversas ciencias sociales.
planetario se encuentra en una encrucijada, un Se han escrito importantes trabajos, de uti-
punto en el que quizá nos veamos encerrados lidad para los estudiantes del cambio mundial,
en un cambio irrevocable que nadie ha elegido sobre los conceptos de vulnerabilidad y resis-
conscientemente (Arthur, 1988). Necesitamos tencia. Estos términos representan u n intento
urgentemente, incluso desesperadamente, eva- de conectar los aspectos cualitativos y cuantita-
luar estos tipos de ideas c o m o posibles claves tivos de los sistemas centrándose en estos ele-
de una acción prudente y concertada. mentos sistémicos (o características de todo el
C o m o es natural, las ciencias sociales y hu- sistema) cuya alteración afecta al resultado
manas no se prestan necesariamente al trata- ( T i m m e r m a n , 1981). Estas ideas encierran
miento matemático. Sin embargo, tenemos la grandes posibilidades para el análisis de los
fortuna de que en un m o m e n t o en que los cien- problemas de la gestión ambiental a escala
tíficos naturales y sociales empiezan a centrar mundial. L a identificación de sectores y regio-
su atención en los cambios del sistema m u n - nes especialmente vulnerables es claramente
dial, está apareciendo u n nuevo m o d o de pen- importante para el futuro h u m a n o , c o m o lo es
sar acerca de la evolución de los sistemas c o m - también el desarrollo de la capacidad de pro-
plejos y los elementos de una nueva metodolo- mover la resistencia en los sistemas de uso hu-
gía* (Danzin, 1985; T i m m e r m a n , 1986). N o mano.
sugerimos que el programa haya de poner toda Estrechamente vinculada con los conceptos
la carne en ese asador conceptual. L o que se de vulnerabilidad y resistencia, está la noción
necesita es descubrir el medio de alentar los in- de riesgo. E n los últimos 20 años la metodolo-
324 Ian Burton y Peter Timmerman
también una función de dirección intelectual y josa desde el punto de vista tanto ambiental co-
moral. Para llegar a un nuevo contrato mundial m o del desarrollo. Gracias en gran parte al in-
harán falta considerables capacidades de direc- forme Brundtland, ahora se considera que los
ción intelectual y persuasión moral. dos objetivos -la protección ambiental y el de-
La conciencia pública y gubernamental de sarrollo económico- son m á s complementarios
los problemas del cambio mundial está alcan- que antitéticos.
zando un punto en que se reconoce la necesi- La comunidad internacional de especialis-
dad de acción, y también la necesidad de cono- tas en ciencias sociales debe aprovechar la
cimientos sobre los que basar la acción. E n - oportunidad que se le ofrece, no sólo desde el
tramos en un período de aguda conciencia a m - punto de vista egoísta, basado en los propios
biental, comparable al período 1968-1972. Este intereses, sino porque tiene la responsabilidad
juicio mío se basa en pruebas científicas del absoluta de hacerlo. Es evidente que en el curso
cambio mundial, ampliamente documentadas. de este proceso se pondrán en tela de juicio
Estoy también convencido de que varios acon- nuestros conocimientos científicos, pero final-
tecimientos recientes presagian nuevos tiem- mente saldrán reforzados.
pos. E n pocas palabras, entre estos aconteci-
mientos figuran la publicación de Nuestro Fu-
turo Común, el Informe de la C o m i s i ó n El ejemplo
Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desa- del Programa Internacional
rrollo (1987), las recientes reformas del Banco de la Geosfera-Biosfera
Mundial, que dan mucha mayor preeminencia
a los intereses ambientales, el desarrollo de una N o cabe duda de que sin la inspiración que pro-
nueva reflexión sobre la economía evolucionis- porcionó el Programa Internacional de la
ta y a largo plazo, la aparición de un nuevo pa- Geosfera-Biosfera realizado por el C I U C no
radigma evolutivo de las ciencias naturales y habría sido posible progresar hacia la creación
sociales, la firma del Protocolo de Montreal de de un programa internacional de ciencias so-
1987 sobre el ozono y, finalmente pero no m e - ciales en relación con el cambio mundial. Las
nos importante, el lanzamiento del Programa ciencias sociales tienen una deuda de gratitud
Internacional de la Geosfera/Biosfera (IGBP) hacia la comunidad de las ciencias naturales ar-
por parte del Consejo Internacional de Unio- ticulada en torno al C I U C por haber identifica-
nes Científicas (CIUC). do tan claramente la necesidad de un nuevo
En conjunto, estos acontecimientos domi- planteamiento de cara a los principales cam-
narán los debates de la Conferencia Interguber- bios ambientales mundiales que se evidencian
namental sobre el Desarrollo Sostenible que se actualmente, y que se evidenciarán aún mucho
celebrará en 1992, veinte años después de la m á s en los próximos decenios (en relación con
Conferencia de Estocolmo donde, en 1972, la las actuales propuestas del P I G B , véase el In-
principal preocupación fue la contaminación a forme n ú m . 4, 1988).
escala local y regional. E n 1992 el problema ¿Por qué en esta esfera mandan las ciencias
principal será el cambio mundial y la posibili- naturales, cuando los problemas del cambio
dad de mantenerlo. E n 1972 la contaminación mundial dependen tanto de la acción humana?
se veía en gran parte c o m o un problema de los ¿ N o cabría esperar acaso que las ciencias hu-
países industriales. E n 1992 el problema del manas se pusieran a la vanguardia,fijaranel
cambio mundial se verá c o m o un problema programa y determinaran las prioridades? Por
mundial que afecta a todas las naciones y pue- convincente que sea la lógica de esta esperanza
blos, y que está íntimamente vinculado con las para los especialistas en ciencias sociales, todos
cuestiones de desarrollo y la carrera de arma- sabemos por experiencia que eso raramente su-
mentos. En 1972 persistía la fuerte tendencia a cede. A un nivel superficial ello podría expli-
pensar que la protección ambiental limitaba el carse por la relativa debilidad de las ciencias
crecimiento económico y el desarrollo. Des- sociales nacionales e internacionales, en com-
pués de la experiencia de los años setenta y paración con las ciencias naturales. U n a obser-
ochenta, ahora se piensa sobre todo que una vación de este tipo contribuye poco a nuestra
estrategia de desarrollo soportable desde el comprensión, salvo que vaya acompañada por
punto de vista ecológico y económico es venta- un reconocimiento de las profundas diferen-
326 Ian Burton y Peter Timmerman
cias existentes entre las ciencias naturales y• las re reconocimiento creciente de la necesidad de traba-
ciencias sociales o h u m a n a s . E n las primerass se ja jar en cooperación en pro del cambio mundial,
observa u n a c u e r d o general sobre el m é t oodo do D D e resultas de esta reunión, se creó un Comité
científico, lo q u e se entiende p o r datos adecúa- :ua- D Directivo provisional constituido por la Universi-
:bas de
d o s , las m o d a l i d a d e s d e análisis y las pruebas dad de las Naciones Unidas, el Consejo Interna-
e n favor o e n contra d e las hipótesis y las teorías rías cii cional de Ciencias Sociales y la Federación Inter-
(Winch, 1958 y Thomas, 1979). N o existe: un un m nacional de Institutos de Altos Estudios, con una
consenso internacional de este tipo en lo q queu e pepequeña secretaríafinanciadapor esta útima e ins-
se refiere a las ciencias sociales. Las conflictivas ivas ta talada en su sede. El Comité Directivo ha trabaja-
cuestiones del m é t o d o científico y la teoría nos de do de manera armoniosa, eficaz y productiva. L a
introducen rápidamente en cuestiones de valor alor ca capacidad de organizaciones tan diferentes de co-
y d e juicio q u e varían m u c h o según los antece- ece- la laborar con tanta armonía en lugares tan separa-
dentes culturales, ideológicos, económicos, etc. de dos entre sí c o m o Tokio, París y Toronto, con sus
Es m á s , el estudio d e estas variaciones es de por por de defectos y sus virtudes, permite esperar un futuro
sí u n a importante preocupación de m u c h o s espe- sa spe- satisfactorio para nuestros esfuerzos. El Comité
cialistas en ciencias sociales (Barnes, 1974). DDirectivo organizó y patrocinó el simposio de T o -
Contra nuestro franco reconocimiento de le la ki kio, y tenemos una deuda especial de gratitud con
relativa debilidad de las organizaciones de cien- ien- la la Universidad de las Naciones Unidas que asignó
cias sociales y las profundas diferencias entre ntre lo los fondos que lo hicieron posible. E n los 15 últi-
ciencias naturales y ciencias sociales, p o d e m o s mo s años se han celebrado por lo menos 9 reunio-
m o s m
o p o n e r el creciente reconocimiento por los> es- es- ns nes preparatorias a nivel nacional, bilateral y re-
pecialistas e n ciencias sociales d e la necesidad dad gi gional, c o n la a y u d a o s i m p l e m e n t e la
de trabajar colectivamente y c o n espíritui de de p< participación del Comité Directivo. El hecho de
cooperación e n pro del c a m b i o mundial, y d e qi varias de estas organizaciones se hayan orga-
f de que
la urgente necesidad de que lo hagan. nizado independientemente testimonia el interés
ni
yy preocupación de los especialistas en ciencias so-
ciales.
ci Sin duda el interés se debe en parte a las
El Comité Directivo del H D G C P p( perspectivas definanciaciónde las investigacio-
nes,
n< y es justo que sea así. También refleja el cre-
L a s realizaciones q u e h a n seguido a la reunión íión ci ciente reconocimiento de muchos especialistas en
especial sobre las dimensiones h u m a n a s del del ci ciencias sociales que anteriormente no habían par-
c a m b i o mundial, celebrada en Toronto en junio ti< ínio ticipado a fondo en las investigaciones ambienta-
de 1987, nos ofrecen una prueba suficiente del le : del les de que el cambio ambiental mundial está pa-
COLLECTED*
'^V.
U n a visión profética: «La ninfa del Sena», extraído de la obra de A . Robida, El siglo XX, su vida
eléctrica (publicado en 1883). vioiiet.
sando a ocupar una posición destacada y domi- rar los especialistas en ciencias sociales seguirá
nante en las necesidades de investigación. Ello cambiando a la luz de la experiencia, los objeti-
refleja también el ejemplo del Programa Inter- vos de las organizaciones donantes y las necesi-
nacional de la Geosfera-Biosfera y la determi- dades de los usuarios con respecto a nuestra la-
nación de las ciencias sociales de emular el gra- bor.
do de organización y autodisciplina mostrado Relaciones con el P I G B : si consideramos los
por las ciencias naturales. orígenes de la idea de un programa sobre las
dimensiones humanas del cambio mundial, ve-
remos que la relación con el Programa Interna-
Cuestiones relacionadas cional de Geosfera-Biosfera es importante. H a y
con la concepción de un programa razones en favor de un programa de ciencias
de ciencias sociales sociales independientes desde el punto de vista
intelectual y de organización, orientado hacia
E n la concepción de un programa de investiga- el cambio ambiental mundial y el desarrollo
ción internacional sobre el cambio mundial se sostenido. Habría que partir de la base de que
plantean varias cuestiones estructurales de im- el cambio mundial está causado por actividades
portancia (véase el cuadro 1). E n la exposición humanas que tienen consecuencias desfavora-
siguiente, se describen estas cuestiones y se in- bles para la humanidad. Tanto las causas c o m o
dican los intereses o acuerdos emergentes. las consecuencias pertenecen al sector social, en
Otras cuestiones están aún por resolver. el que hay que encontrar las soluciones.
A medida que se avanza en su lanzamiento Este argumento, halagador para las ciencias
es importante promover un sentido claro y co- sociales, sólo es verdad a medias. U n o de los
lectivo del carácter del programa que deseamos factores positivos de la situación actual es que
aplicar. Al propio tiempo, la forma inicial de existe una clara necesidad de una mayor c o m -
las «listas de deseos» que hayan podido prepa- prensión científica, sin la cual los problemas del
328 ¡an Burton y Peter Timmerman
cambio mundial no pueden afrontarse adecua- especialistas en ciencias sociales que desearían
damente, ni tampoco es posible encontrar las participar en la investigación es, en potencia,
prescripciones adecuadas. Las ciencias sociales, m u y elevado. Muchas organizaciones, científi-
simplemente, no sabrían hacia donde dirigir la cas y no científicas, no gubernamentales y gu-
mirada. Es evidente que tanto las ciencias natu- bernamentales, desearían participar también.
rales como las ciencias sociales son necesarias. Estas circunstancias hacen pensar en la necesi-
Es m á s , si se quiere hacer un diagnóstico y unas dad de llevar a cabo una amplia variedad de
prescripciones eficaces, hacen falta también las investigaciones con un c o m ú n denominador
ciencias mecánicas, las ciencias de la salud y m u y amplio. Y sin embargo, si se quiere que
las ciencias jurídicas y políticas. Por desgracia, un programa internacional sea creíble y tenga
este punto obvio no ha llevado a su conclusión, éxito, la experiencia sugiere que debe adoptarse
igualmente obvia. N o tenemos, ni parece que un plan de investigación limitado, m u y concen-
podamos tener, por lo menos por ahora, un pro- trado y selectivo, con un sistema de reevalua-
grama de cambio mundial. Durante varios años ción periódica que permita introducir ajustes.
se han hecho gestiones ante el C I U C y ante los U n programa internacional tiene que dar el
dirigentes del P I G B para que abran sus puertas ejemplo. Si es de alta calidad, otros muchos ven-
a la ciencia social. La respuesta ha sido siempre drán después sin necesidad de montar una orga-
una negativa cortés pero firme. Desde el punto nización engorrosa o institucionalmente c o m -
de vista del C I U C / P I G B , hay para ello razones pleja.
sólidas, e incluso determinantes. Las tareas que Lo que se propone es promover un plan de
se hafijadoel P I G B son suficientemente difíci- investigación bien definido, concentrado y se-
les sin que se le añadan las complicaciones que lectivo para el programa internacional a plazo
supondría la admisión de la ciencia social, con medio (de 4 a 5 años), preveyendo que otros
todas sus confusiones. Se considera que un pro- muchos programas nacionales e internacionales
grama integrado de ciencias naturales y sociales vendrán después.
no podría funcionar y que un movimiento deci- Los problemas de la selección del contenido
dido en esta dirección debilitaría, al menos por prioritario a plazo medio del plan pueden resol-
ahora, al P I G B , hasta el punto del colapso. N o verse considerando varios criterios. Toda pro-
vale la pena correr este riesgo. puesta de investigación tiene que pasar la prue-
La solución provisional propuesta consiste ba de u n e x a m e n a cargo de colegas
en crear un programa de ciencias sociales c o m - independientes que apliquen criterios de eva-
plementario del P I G B , vinculado desde el pun- luación normalmente aceptados. Debe estar di-
to de vista intelectual y científico pero indepen- rigido por personas competentes y contar con
diente y autónomo desde el punto de vista de un grupo de científicos dispuestos a participar.
la organización. La convergencia o fusión po- El proyecto debe ser capaz de atraer fondos.
dría hacerse m á s adelante, o quizá no fuera ne- U n a estricta aplicación de estos requisitos con-
cesaria. tribuirá en gran medida a resolver los proble-
N o hay ningún motivo para aplazar una re- m a s del contenido de un plan de investigación
flexión seria acerca de la cooperación intelec- seleccionado. A continuación se indican otros
tual. Cuando ambos grupos estén dispuestos, criterios, en relación con diversas cuestiones de
un comité conjunto podría empezar a trabajar otra índole.
sobre los medios de cooperación. Si este proce-
dimiento pareciese engorroso y burocrático, po- Grado de participación: el concepto de cam-
drían adoptarse una o dos pequeñas iniciativas bio mundial exige una investigación de orienta-
conjuntas. U n a podría ser un proyecto conjunto ción normativa y práctica. Por consiguiente, el
sobre los gases que originan el efecto invernade- programa debe atraer a una amplia variedad
ro, que se ocupase de algunos aspectos seleccio- de participantes, con inclusión de grupos de in-
nados de las causas sociales y las consecuencias tereses públicos y organizaciones de activis-
del cambio climático. tas.
Si bien las relaciones con estos grupos serían
Contenido de los programas de investigación: de utilidad -al fin y al cabo forman parte de la
el número de cuestiones de investigación que comunidad de usuarios de la investigación cien-
deben considerarse es enorme. El número de tífica social- convendría que la participación
Dimensiones humanas del cambio ambiental mundial: estudio de responsabilidades y oportunidades 329
Notas
* Nota del editor: R I C S ha publicado recientemente un artículo sobre esta cuestión: Peter M . Allen, «Hacia una
nueva ciencia de los sistemas humanos», Revista Internacional de Ciencias Sociales, n ú m . 119, marzo de 1989.
** Nota del editor: Respecto de la catástrofe industrial de Bhopal, véase el artículo de R . S . Khare, «El
rompecabezas de Bhopal: un fracaso de la tecnología, el derecho y los valores modernos», en Revista
Internacional de Ciencias Sociales, n ú m . 120, junio de 1989.
332 Ian Burton y Peter Timmerman
Bibliografía
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Oxford: University Press Environment and
para la Unesco. WINCH. Peter, 1958, The Development, 1987, Our
Idea of a Social Science and Common Future. Oxford:
Universidad de las Naciones its Relation to Philosophy. University Press.
Apéndice
• U n grupo de donantes
• U n comité científico y un grupo ejecutivo del comité
• U n organismo de ejecución que haga las funciones de secretaría.
I. Grupo de donantes
1. Composición:
- Representantes de las instituciones donantes
- Otros donantes que puedan cooptarse
2. Funciones:
a. Establecer los objetivos y la orientación general del Programa.
b. Examinar y aprobar todos los años el programa de trabajo y el presupuesto para el año
siguiente y el informe de las actividades y los estados de cuentasfinancierosdel año anterior.
c. Designar a una institución que lleve a cabo las funciones de organismo de ejecución duran-
te... años.
d. Aprobar las directrices de investigación, formación y otras actividades que deben llevarse
a cabo.
e. En consulta en el Comité Científico, efectuar evaluaciones externas periódicas del Progra-
m a , aprobar el mandato para dichas evaluaciones y nombrar a las personas que participarán en
ellas.
/ Designar a los miembros del Comité Científico.
3. Votaciones:
Por consenso.
4. Reuniones:
U n a al año, en el curso de la cual se elegirá al Presidente.
- El Comité estará integrado por 15 miembros designados por el Grupo de Donantes con
arreglo a los conocimientos científicos de cada miembro. E n la medida de lo posible, la composi-
ción del Comité Científico se establecerá sobre la base de una representación justa y razonable
de las principales regiones del m u n d o .
- El Director del Programa será miembro nato del Comité Científico.
2. Funciones:
a. Establecer el plan de investigación y las prioridades para cada ejercicio financiero.
b. Examinar y recomendar al Grupo de Donantes el programa de trabajo propuesto para el
año siguiente y comunicarle sus observaciones sobre el presupuesto correspondiente a los aspectos
no administrativos del programa de trabajo.
c. Comunicar al Grupo de Donantes sus observaciones sobre el informe anual de las activida-
des del Programa.
d. E n términos generales, asesorar al Grupo de Donantes y al Organismo de Ejecución sobre
cualquier cuestión relacionada con la realización del Programa.
e. Elegir anualmente a 5 de sus miembros para que formen un grupo ejecutivo.
/ Formular recomendaciones al Grupo de Donantes con respecto a los candidatos que deberán
designarse para el Comité Científico, cuando se produzcan vacantes.
3. Procedimientos:
El Comité Científico podrá establecer subcomités.
4. Reuniones:
El Comité Científico se reunirá por lo menos una vez al año.
5. Funciones:
a. Ejercer las funciones que le delegue el Comité Científico;
b. Examinar la aplicación del programa anual de trabajo;
c. Proporcionar asesoramiento al Director del Programa cuando éste lo solicite.
6. Procedimiento:
El Grupo Ejecutivo eligirá a su presidente. El Director del Programa podrá consultar al Grupo
Ejecutivo por carta, télex o cualquier otro medio de comunicación.
7. Reuniones:
El Grupo Ejecutivo se reunirá por lo menos una vez al año.
William C . Clark
teorías simplistas del determinismo ambiental que guardan relación primordialmente con
han sido sustituidas por una apreciación cada decisiones de política general.
vez m á s refinada de las distintas formas en que El artículo partirá de un análisis general de
el entorno físico conforma las perspectivas y los temas pertinentes hasta llegar a determina-
posibilidades que se ofrecen a las comunida- das conclusiones específicas a propósito de las
des, las regiones y los Estados (Chisholm, 1982; necesidades prioritarias en materia de investi-
White, 1988b). Sin embargo, todavía no posee- gación, a fin de comprender la ecología h u m a -
m o s un paradigma de investigación que consi- na de los cambios mundiales. Empezaremos
dere seriamente las intuiciones de Vernadsky y por una panorámica general de los principales
aproveche la amplia gama de conocimientos elementos que intervienen en las relaciones e
especializados necesarios para abordar las in- influencias mutuas entre los seres h u m a n o s y el
fluencias mutuas entre los sistemas h u m a n o , entorno mundial. A continuación, expondre-
ecológico y físico que intervienen en los cam- m o s las principales cuestiones aún no resueltas
bios mundiales. U n paradigma de esas caracte- a propósito de la índole, las causas y las conse-
rísticas está empezando a aparecer, y, c o m o ex- cuencias de esas relaciones mutuas, muchas de
puso Robert Kate en el simposio sobre los cam- las cuales serán abordadas en el curso normal
bios mundiales organizado en Ottawa en 1984 de las investigaciones actualmente planeadas o
por el C I U C : en vías de realización en diversos países y disci-
E n el próximo decenio, las investigaciones plinas. A d e m á s , expondremos diversas posibi-
deberán tender ante todo a analizar los límites lidades de investigación interdisciplinaria que
del desarrollo viable del planeta. La investiga- sería m á s conveniente tratar mediante nuevas
ción científica fundamental mejorará en ese pe- iniciativas internacionales en el terreno de la
ríodo considerablemente el conocimiento de ecología humana de los cambios mundiales (en
los cambios de la biosfera originados por las la última sección se exponen tres casos de esa
actividades del ser h u m a n o , de la capacidad de índole).
los sistemas naturales de absorber esos cambios
y de las sociedades humanas de ajustar o adap-
tar su comportamiento. Las investigaciones ha- Los principales elementos
brán de centrarse en la convergencia de los pro- del sistema humano que intervienen
blemas, las metodologías y la reflexión teórica. en los cambios mundiales
A partir de ese saber básico, puede surgir una
ecología científica y genuinamente h u m a n a , En esta sección se exponen a grandes rasgos los
que deberá formar parte de un programa inter- elementos del sistema h u m a n o a los que hay
nacional sobre la geosfera y la biosfera (Kates, que prestar especial atención en los estudios de
1984, pág. 493). los cambios mundiales. Analizaremos tres di-
E n los últimos años, han sido cada vez mensiones esenciales del papel desempeñado
m á s numerosos los estudiosos y las institucio- por la humanidad en los cambios mundiales:
nes que se han consagrado a analizar las pers- las influencias mutuas entre los sistemas h u m a -
pectivas y posibilidades expuestas por K a - no y ambiental; las decisiones que las personas,
tes 4 . E n el presente artículo intentaremos re- las autoridades y otros órganos adoptan en su
señar y resumir esas actividades y las reco- intento de modificar o controlar esas influen-
mendaciones que se han formulado, con mi- cias; y los elementos subyacentes a la organiza-
ras a determinar las cuestiones interrogantes ción, estructura y cultura social que conforman
principales que deben constituir el foco de tanto las influencias mutuas c o m o las decisio-
atención de un programa de investigaciones nes a que nos hemos referido.
sobre la ecología h u m a n a de los cambios
mundiales. En nuestro intento de abarcar ese Las relaciones e influencias mutuas
amplio campo, nos centraremos en las rela- E n la figura 1 se señalan los elementos más
ciones e influencias mutuas entre los sistemas esenciales de las relaciones e influencias m u -
social y ambiental, y dejaremos a otros el cui- tuas entre los sistemas h u m a n o y ambiental, re-
dado de ocuparse de otras cuestiones cone- flejándose en ella el hecho fundamental de que
xas, e igualmente importantes, que se plan- a m b o s sistemas cambian en respuestas a su
tean a las ciencias sociales o ambientales, o propia dinámica interna, a perturbaciones ex-
Ecología humana y cambios en el medio ambiente planetario 339
Factores exteriores
de cambio
ternas que ninguno de ellos controla en grado tan diversos c o m o los del D D T , el dióxido de
apreciable y a sus influencias recíprocas. Son carbono y las radiaciones nucleares;
dos las formas de influencia recíproca de im- - la retención o redistribución de energía y
portancia primordial para lo que ahora nos otras materias, desde el fósforo a la materia or-
ocupa: la primera se refiere a las fuentes de losgánica de los suelos y el agua corriente;
cambios ambientales a que dan lugar los cam- - la transformación directa de las estructu-
bios demográficos, económicos, instituciona- ras físicas (por ejemplo, formando bancales en
les, tecnológicos, agrícolas y de comportamien- los terrenos), de las características de la superfi-
to que acaecen en el sistema h u m a n o . La segun-
cie (por ejemplo, el coeficiente de reflexión de
da, a las consecuencias que para el bienestar de la superficie terrestre) y de los habitats (por
los seres humanos tienen los cambios climáti- ejemplo, drenando las zonas húmedas;
cos, químicos y bióticos que se producen en el - la supresión directa de especies del siste-
sistema ambiental. Asimismo hay que prestar m a biótico mediante su recolección, la adición
especial atención a las escalas temporales y es- directa de especies al sistema mediante su tras-
paciales en que suceden importantes influen- lado desde otras zonas («invasión») o las ver-
cias recíprocas entre ambos sistemas. siones m á s o menos refinadas de la ingeniería
genética («domesticación», aclimatación); y
Las fuentes - diversas combinaciones de lo anterior.
E n principio, los procesos humanos impulsan Las actividades humanas que m á s han con-
los cambios mundiales modificando los flujos tribuido a esas fuentes de los cambios mundia-
de energía y materias que forman parte de los les son la producción agropecuaria e industrial
elementos del sistema geosfera-biosfera y el consumo de energía (Bolin y Cook, 1983;
(Orians, en prensa). En la práctica, las fuentes Clark y M u n n , 1986; Turner et. al., en prensa),
m á s importantes de las alteraciones consisten pero, dentro de esas categorías generales, debe-
en: m o s determinar qué actividades concretas tie-
- la emisión de «contaminantes» de efectos nen m á s importancia para los cambios ambien-
340 William C. Clark
tales del planeta en la actualidad y qué otras de formular generalizaciones al respecto, pero
actividades podrían intervenir en el futuro. la comprensión global de la vulnerabilidad so-
cial frente a las variaciones ambientales sigue
Las consecuencias siendo un objetivo distante, aunque urgente.
Las investigaciones de las consecuencias que Las diferencias que existen en materia de
para la humanidad tienen los cambios ambien- exposición de los distintos grupos sociales y re-
tales han demostrado que el nivel de amenaza giones a los cambios ambientales de difusión
que pende sobre una sociedad está en función mundial complican considerablemente la eva-
de cuatro variables que se influyen m u t u a m e n - luación por parte de los especialistas y del pú-
te: el riesgo, la exposición, la vulnerabilidad y blico en general de las amenazas ambientales.
la respuesta (Kasperson y Kasperson, 1988; Trabajos recientes sobre «la evaluación de la
Kates et. al, 1985b; Kotlyakov et al, 1988). exposición plena» a los contaminantes del aire
Conforme al marco general empleado en es- han demostrado lo engañosos que pueden re-
te estudio, el riesgo consiste en los cambios rea- sultar cálculos generales de promedios de expo-
les o estimados de determinadas variables a m - sición (por ejemplo, Ott, 1985; K . Smith, 1988;
bientales. U n a de las enseñanzas m á s claras de Spengler y Soczek, 1984). Para comprender la
los estudios de las repercusiones ambientales es ecología humana de los cambios mundiales ha-
que toda evaluación carece de sentido si se li- brá que abordar, en primer lugar, las heteroge-
mita a tratar de elaborar listas exhaustivas de neidades existentes en lo que se refiere a la ex-
todos los riegos ambientales en que influye la posición y a los cálculos empíricos de esas si-
actividad humana y que han resultado m á s úti- tuaciones (por ejemplo, Vaupel y Yashin,
les los estudios que han abordado un número 1986).
reducido de «elementos ambientales valora- M á s adelante examinaremos las decisiones
dos» (Beanlands y Duinker, 1983), esto es, sen- que constituyen las respuestas de las socieda-
cillamente, atributos del entorno que la gente des humanas a los cambios mundiales.
considera merecen aprecio. Q u é elementos se
valorarán en una situación dada es algo que de- La escala
penderá de muchas de las consideraciones a Es cada vez mayor el consenso a propósito de
propósito de la escala, las decisiones y la cultu- que los estudios de los cambios mundiales de-
ra que a continuación se expondrán. Así, pues, ben dedicar especial atención a las relaciones e
los científicos, los políticos y los representantes influencias mutuas que adquieren importancia
de otros intereses deberán negociar los elemen- en escalas temporales que van desde decenios a
tos ambientales valorados que merezcan ser siglos y en escalas espaciales que abarcan desde
objeto de atención prioritaria al evaluar los pe- amplias regiones al planeta en su conjunto
ligros que plantean los cambios mundiales. (Clark, 1986; C I U C , 1988). Son éstas, escalas
El concepto y las modalidades de la vulne- de dimensiones m u c h o mayores que las utiliza-
rabilidad social son fundamentales para enten- das hasta ahora por la mayoría de los estudios
der las consecuencias para la humanidad de los consagrados a los sistemas humanos. Ahora
cambios mundiales (Brown, 1978; T i m m e r - bien, muchos aspectos de los cambios mundia-
m a n , 1981): tanto los individuos c o m o las so- les a largo plazo tienen sus fuentes primarias y
ciedades pueden hacer frente a una amplia ga- consecuencias, en cambio, en escalas relativa-
m a de cambios ambientales, pero con diferen- m e n t e reducidas (Holling, 1986; W h i t e ,
tes costos y dentro de diversos límites. Los 1988a), a lo que se añade el que las nociones de
estudios de la respuesta humana a los riesgos viabilidad dependen notablemente de los
naturales, los cambios climáticos y la guerra vínculos existentes entre regiones expuestas si-
nuclear demuestran que los costos y los límites multáneamente a los cambios ambientales
varían a lo largo del tiempo y consisten, c o m o mundiales. Así pues, conjugar la observación
m á s adelante se verá, en funciones complejas, con las explicaciones conforme a escalas múlti-
formadas por el propio entorno y las caracterís- ples es un requisito fundamental para c o m -
ticas demográficas, de organización y de desa- prender los cambios mundiales (Risser, 1986;
rrollo que subyacen al sistema h u m a n o (Burton Rosswall et. al, 1988).
et ai, 1978; Harwell y Hutchinson, 1985; Parry U n a larga tradición de atención a las di-
et al, 1988). Y a han surgido algunos intentos mensiones temporales y espaciales en los estu-
Ecologia h u m a n a y cambios en el medio ambiente planetario 341
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dios de geografía, economía e historia ha origi- flexión o anticipación de los sistemas humanos
nado una concepción relativamente compleja plantea la perspectiva de un control consciente
de las dificultades que se plantean5, y la expe- del medio ambiente y nos señala el papel esen-
riencia demuestra que, cuando estudiosos que cial que los estudios de las decisiones y el c o m -
utilizan distintas escalas temporales o espacia- portamiento de los seres humanos deben des-
les contrastan situaciones disímiles sin advertir empeñar en los intentos de comprender los
los problemas y límites de la comparabilidad, cambios mundiales.
se produce una gran confusión y tienen lugar E n la figura 2 se indica el lugar primordial
debates infructuosos (Chisholm, 1982). Si que- que ocupa el comportamiento en materia de
remos minimizar tales problemas en los inten- adopción de decisiones en las relaciones m u -
tos de comprender la ecología h u m a n a de los tuas entre los sistemas h u m a n o y ambiental; la
cambios mundiales, lo primero que habrá que figura se basa en gran medida en investigacio-
hacer será determinar explícitamente a qué es- nes acerca de la ecología h u m a n a de los riesgos
cala corresponde cada intento de documentar o naturales y tecnológicos. U n aspecto importan-
explicar una influencia mutua dada entre el sis- te de esas investigaciones es el considerar que el
tema ambiental y el social. A d e m á s , es impor- comportamiento en materia de decisiones es,
tante saber qué procesos humanos es probable en potencia, un modificador tanto de las fuen-
que tengan una influencia recíproca m á s acusa- tes humanas c o m o de las consecuencias para la
da con el medio ambiente a las escalas (decenal humanidad de los cambios ambientales. Otro
y regional) amplias en que se producen los cam- m á s , el advertir que virtualmente todas las de-
bios mundiales. Los estudios iniciales ya efec- cisiones humanas en materia de cambios a m -
tuados indican que habrá que dedicar especial bientales entrañan en medida importante co-
atención a análisis generales y a largo plazo de rrer riesgos y hacer frente a incertidumbres, lo
temas c o m o la dinámica del ciclo vital de los cual origina casi inevitablemente u n grado no-
principales procesos industriales, la sustitución table de sorpresa (White, 1988a). Conjugadas
de los combustibles en los sistemas de energía, con estudios m á s amplios de ciencias del c o m -
la urbanización, la absorción de la m a n o de portamiento, análisis de decisiones y formula-
obra en el sector agropecuario y las condiciones ción de políticas, las investigaciones de los ries-
que limitan la ampliación de las principales zo- gos señalan que son tres los factores que desem-
nas de cultivo (Clark, 1987). Por último, es pre- peñan papeles importantes en la conformación
ciso que comprendamos el m o d o en que deter- de las opciones humanas en lo tocante a los
minados fenómenos a escala reducida de los cambios ambientales: los valores, las opciones
sistemas humanos (por ejemplo, las innovacio- y las percepciones.
nes técnicas) se escalonan y «acumulan», dan-
do lugar a repercusiones de gran importancia Los valores
para los cambios mundiales. E n el contexto actual, los valores constituyen
una indicación de lo que la gente cree que desea
Las decisiones de las relaciones e influencias mutuas entre los
E n la figura 1 no aparece una asimetría funda- sistemas h u m a n o y ambiental. Se ha demostra-
mental de las relaciones e influencias mutuas do empíricamente que existen nexos m u y fuer-
entre los sistemas h u m a n o y ambiental, pese a tes entre las valoraciones positivas del medio
que resulta imprescindible para entender los ambiente y comportamientos concretos que
cambios mundiales: sucede que, mientras que sostienen los sistemas ambientales (Darley y
la respuesta de los sistemas ambientales a las Gilbert, 1985). A la inversa, se ha afirmado,
actividades humanas es enteramente reactiva, asimismo con vigor, que la mayoría de las deci-
la de los sistemas humanos a los cambios del siones humanas que degradan el entorno m u n -
entorno posee tanto elementos de reacción co- dial se rigen por valores que prefieren los bene-
m o proactivos. El comportamiento h u m a n o ficios a corto plazo a los daños ocasionados al
puede responder no sólo a cambios ambienta- medio ambiente a largo plazo y a la base de una
les reales que ya hayan tenido lugar, sino tam- explotación viable de los recursos que éste faci-
bién a las percepciones y evaluaciones de la lita (Bandura, 1986).
gente a propósito de cambios en el futuro, que Las importantes funciones que los valores
deseen fomentar o evitar. Este potencial de re- humanos desempeñan en las relaciones e in-
Ecologia humana y cambios en el medio ambiente planetario 343
Factores humanos
de los cambios SISTEMA H U M A N O
en el medio
ambiente
\ ^A Valores 1
SELECCIÓN Opciones
V \ cepcionesy
Consecuencias humanas
de los cambios
en el
medio ambiente
F I G U R A 2. El papel del comportamiento -adopción de decisiones- en las relaciones e influencias mutuas entre los
sistemas h u m a n o y ambiental. La ilustración se basa en un modelo de decisiones humanas y percepción ambiental
propuesto en el seminario C h i n a - E E . U U . sobre las dimensiones humanas de los cambios mundiales (Tang y Jacob-
son, 1988), y estructura causal del control de los peligros propuesta por Hohenemser et. al. (1985,figura11).
fluencias recíprocas entre los seres humanos y las comisiones instituidas a comienzos de este
el entorno se hallan en proceso de cambio ace- decenio se habían ocupado de cuestiones de se-
lerado, c o m o demuestran la expansión y el re- guridad o desarrollo consideradas aisladamen-
forzamiento considerabilísimos del movimien- te, el informe de 1987 de la Comisión Brundt-
to conservacionista en los últimos 25 años land, titulado Nuestro futuro común, pone el
(White, 1988a). En el plano local, la nueva si- acento en las conexiones existentes entre el m e -
tuación se refleja en el crecimiento exponencial dio ambiente, el desarrollo y la seguridad y sub-
de grupos conservacionistas de autoayuda y ac- raya la necesidad de perseguir los tres objetivos
ción vecina en todo el m u n d o . En el plano na- al m i s m o tiempo ( W C E D , 1987).
cional, los partidos políticos han empezado a ¿Qué valores tienen mayor pertinencia en lo
otorgar un lugar prominente en sus programas tocante a los cambios mundiales? Es evidente
a las cuestiones relativas al medio ambiente. que las nociones de eficacia de la economía clá-
Los gastos en protección del entorno han au- sica ya no son los valores dominantes por los
mentado hasta equivaler al 1 o el 2 % del PIB que se rigen buen número de las decisiones que
de la mayoría de los países industrializados actualmente se adoptan, entre cuyos elementos
(Holdgate et al, 1982). En el plano internacio- figuran consideraciones de carácter ambiental.
nal, por último, la importancia cada vez mayor Cada vez tienen más importancia valores que
de los valores ambientales se refleja en los suce- reflejan un m o d o diferente de pensar el desa-
sivos informes de las comisiones mundiales es- rrollo, el sentimiento de que nuestra tarea con-
peciales de las Naciones Unidas: mientras que siste en «administrar» el planeta, y nuestras
344 William C. Clark
obligaciones para con las generaciones venide- a los regionales. Por último, las opciones eco-
ras o poblaciones cuyos intereses hasta ahora se nómicas hacen hincapié en la exigencia funda-
han pasado por alto (White, 1988a). Para en- mental de que las sociedades puedan adoptar
tender los cambios mundiales es preciso saber decisiones al perseguir sus valores. Aunque la
c ó m o se transforman esos valores en decisiones obtención de la m á x i m a eficacia no siempre
ambientales, c ó m o se inscriben en procesos de sea un criterio adecuado de la decisión, aun los
carácter político general y c ó m o varían su índo- conservacionistas m á s ardientes están e m p e -
le y alcance a lo largo del tiempo o según las zando a comprender que un desarrollo ambien-
distintas culturas. talmente viable también debe serlo en términos
económicos (Barbier, 1987; M a d d e n , 1987;
Las opciones Mellor, 1988; W C E D , 1987).
Si los valores son expresión de lo que la gente
desea, las opciones reflejan lo que puede obte- Las percepciones
ner. Evidentemente, no se puede obtener todo E n contextos tan complejos c o m o los cambios
lo que la gente valora, y lo que se puede conse- mundiales, es inevitable que las percepciones y
guir a m e n u d o puede obtenerse siguiendo ca- evaluaciones se alejen de la realidad por moti-
minos no trillados. Además, las dimensiones vos de ignorancia o incertidumbre radicales
de valor y opción de las decisiones están inter- -esto es, porque nadie conozca las causas y
relacionadas. Las investigaciones efectuadas efectos reales de los cambios. Esas imprecisio-
sobre la adopción de decisiones de política ge- nes fundamentales aumentan conforme se
neral han demostrado que por lo general la gen- avanza por la concatenación causal desde los
te decide qué quiere teniendo en cuenta lo que resultados expresados en flujos materiales y
puede alcanzar (March y Olsen, 1976; Wil- energéticos del entorno físico modificados, pa-
davsky, 1979). Y , recíprocamente, lo que pue- sando por las repercusiones en el ecosistema de
de conseguir en un m o m e n t o dado es con fre- esas modificaciones, hasta sus consecuencias
cuencia eco de las opciones elaboradas en res- para los individuos y para los propios sistemas
puesta a deseos anteriormente inalcanzables6. sociales (Schneider, 1983). Estos problemas no
N o debe extrañar, pues, el que una de las apor- se han podido empezar a resolver hasta haberse
taciones más considerables del análisis formal elaborado, en los dos decenios últimos, un a m -
a la política práctica consista en ampliar el aba- plio abanico de métodos formales de evalua-
nico de opciones disponibles (Schelling, 1983). ción7.
Podemos agrupar esas opciones en tres cate- La inadecuación de la instrucción y la esca-
gorías interrelacionadas: las tecnológicas, las sa difusión de las evaluaciones efectuadas por
de organización y las económicas. Las opciones especialistas limitan la precisión de las percep-
tecnológicas se refieren a las modalidades no ciones en que se basan las decisiones, pero la
tradicionales en que se pueden llevar a cabo los experiencia indica que hay otros muchos facto-
procesos fundamentales del empleo de los re- res de limitación en potencia, propios de las
cursos, la fabricación, el suministro de servi- personas mismas que toman la decisión: puede
cios y el tratamiento de los desechos. Los ejem- tratarse de la proximidad de un individuo a un
plos van desde la recolección selectiva de los perjuicio ambiental, de la influencia de los m e -
cultivos, en lugar del cultivo tradicional de ro- dios de comunicación, de la instrucción recibi-
zas, para administrar las riquezas forestales, da, de las distintas experiencias vitales por las
hasta la oposición entre combustibles fósiles y que las personas han pasado, de su edad, de los
nucleares para producir energía eléctrica. Las contextos culturales y de organización y de
opciones de organización o institucionales van otros muchos factores, entre los que destaca la
desde las modalidades elementales de la estruc- tendenciosidad, pues tanto las personas c o m o
tura social, pasando por disposiciones normati- las instituciones dan muestras de una notable
vas no tradicionales, hasta las diversas estruc- inclinación a oír lo que desean (Douglas y Wil-
turas jurídicas. Ejemplos de ello son las econo- dawsky, 1982; Tang y Jacobson, 1988). Para
mías de mercado frente a las planificadas, las explicar y predecir las influencias mutuas entre
autorizaciones para emplear productos conta- los sistemas h u m a n o y ambiental es preciso en-
minantes frente a los impuestos por efluentes y tender las percepciones que los distintos pue-
los tratados y convenios internacionales frente blos tienen de los cambios mundiales y del pa-
Ecologia humana y cambios en el medio ambiente planetario 345
pel que a ellos les corresponde desempeñar, los percuten directamente en el empleo de los re-
factores que las hacen variar o las distorsionan cursos, la producción de desechos y la vulnera-
y las medidas que hay que tomar para acrecer la bilidad social (Repetto, 1987). Pese a la
precisión y utilidad de las evaluaciones for- disminución constante de las tasas de fertilidad
males. en buena parte del m u n d o , es casi seguro que la
población del planeta se duplicará en el próxi-
La cultura m o siglo. Los cambios de la distribución de la
Las relaciones e influencias recíprocas con el población ocasionados por las migraciones son
medio ambiente, al igual que las decisiones en aún m á s radicales que el crecimiento demográ-
materia de utilización del entorno, se basan en fico m i s m o . Hace cincuenta años, menos de
último término en múltiples factores sociales y una cuarta parte de la población de la tierra
contextos históricos subyacentes que cabría de- vivía en zonas urbanas; de aquí a cincuenta
nominar «cultura». A m e n u d o se han expuesto años lo hará m á s de la mitad (Naciones Unidas,
las pautas de los cambios ambientales mundia- 1985a). A d e m á s , la tendencia a la constitución
les sin hacer referencia a los factores culturales, de ciudades de dimensiones gigantescas entra-
pero, habida cuenta de que los sistemas h u m a - ñará casi con certeza consecuencias no lineales
nos forman parte integrante de la dinámica de para las relaciones entre la humanidad y el en-
los cambios mundiales, hará falta comprender, torno (Gu et ai, en prensa). Pese a que hace
al menos hasta cierto punto, por qué funcionan años se vienen analizando las relaciones exis-
c o m o lo hacen las sociedades para poder expli- tentes entre la población, los recursos y el m e -
car y predecir las relaciones entre la gente y su dio ambiente, aún es m u y limitado nuestro co-
entorno. nocimiento de c ó m o los elementos de la diná-
Hace ya m u c h o tiempo que se discute la im- mica a largo plazo y gran escala de la población
portancia relativa de diversos factores cultura- h u m a n a (por ejemplo, la fertilidad, las migra-
les en cuanto causas de los cambios ambienta- ciones, la distribución por edades y la esperan-
les y determinantes de sus consecuencias (por za de vida) influyen tanto en las fuentes de los
ejemplo, García, 1981), discusión que sin duda cambios ambientales c o m o en las consecuen-
alguna habrá de intensificarse por la mayor cias de esos cambios en las personas10.
atención que cada vez se presta a los problemas
de los cambios mundiales. Ahora bien, a decir La organización
verdad, la dificultad práctica al respecto no ra- Podemos agrupar un segundo conjunto de di-
dica en imaginar los distintos m o d o s c o m o la mensiones humanas subyacentes a los cambios
variación cultural podría influir en los cambios mundiales bajo el epígrafe de las instituciones
mundiales, sino en analizar los factores cultu- u organizaciones sociales. E n el sentido m u y
rales coadyuvantes, de forma que obtengamos general en que aquí utilizaremos el término,
explicaciones productivas, para evitar que este «organización» se aplica a modalidades de las
tipo de investigaciones sea sinónimo de las in- actividades de relación humanas c o m o la fami-
vestigaciones sobre los sistemas sociales en ge- lia, los mercados, las empresas, los aspectos eje-
neral8. Parece, pues, que lo más prudente sería cutivo y normativo del gobierno, las asociacio-
consagrar los estudios iniciales a las dimensio- nesfilantrópicas,las estructuras religiosas, las
nes de la cultura que el saber nos señala que leyes, la educación, los medios de comunica-
son, casi con certeza plena, fundamentales para ción de masas y múltiples disposiciones y
las relaciones mutuas a largo plazo y gran esca- acuerdos internacionales. La composición y vi-
la entre los sistemas h u m a n o y ambiental: la gor de esos mecanismos varían considerable-
estructura, distribución y crecimiento de las mente de uno a otro. Apenas sabemos algo de
poblaciones humanas; las modalidades de or- las repercusiones ambientales de las distintas
ganización social, política y económica y la si- formas de organización empleadas para perse-
tuación consiguiente del desarrollo agropecua- guir el bienestar de la humanidad y no sabemos
rio, industrial y económico general. m u c h o m á s acerca de qué determina la eficacia
de planteamientos distintos en el terreno orga-
La población9 nizativo a fin de introducir consideraciones de
Las características de la población tienen evi- orden económico en el cálculo social (Tang y
dentemente una importancia fundamental y re- Jacobson, 1988). Es evidente que el Estado na-
346 William C. Clark
cional es una de las estructuras organizativas de las formas en que la gente produce y consu-
más importantes al respecto, pero cada vez ad- m e bienes y servicios. Los procesos industriales
quieren más importancia las instituciones y re- y agropecuarios han sido durante siglos activi-
gímenes internacionales (Kay y Jacobson, dades que han tenido importantes consecuen-
1983;Majone, 1986; Keohaney N y e , 1987). Y cias en los cambios ambientales. E n la última
las estructuras subyacentes que determinan los parte del siglo actual, las actividades relaciona-
derechos de propiedad y el acceso a los recursos das con la energía también presentan impor-
en el plano local también tienen consecuencias tantes dimensiones, en lo tocante al desarrollo,
de importancia en lo que la gente hace realmen- para los cambios ambientales (Clark, 1986;
te con su entorno (Hagerstrand, 1988). Turner et. ai, en prensa). Así, por ejemplo, an-
Puede que la pauta organizativa de más in- tes de 1950, la mayoría del dióxido de carbono
terés para los estudios de los cambios mundia- que las actividades humanas expulsaban a la
les sea el aumento en todo el m u n d o del ámbito atmósfera procedía de la combustión de la bio-
de actuación y del poder de las instituciones masa. Desde entonces, en su mayor parte pro-
humanas que se ha ido acumulando en los últi- cede de la combustión de combustibles fósiles
m o s siglos y parece probable que se acelere en (Bolin, 1986). Los procesos cuyo resultado fi-
el futuro. La mayoría de las modalidades de or- nal es el consumo son cada vez en mayor medi-
ganización han atendido, durante la mayor da elementos importantes de los cambios m u n -
parte de su trayectoria, a objetivos más o m e - diales (Ayres y R o d , 1986).
nos inmediatos en la esfera de la seguridad físi- Al tratar de aprehender la función, tanto
ca, económica y espiritual. Hasta hace relativa- en el pasado c o m o en el futuro, de las princi-
mente poco no han aparecido algunas estructu- pales pautas de desarrollo de los cambios
ras organizativas con el objetivo declarado de mundiales se plantean dos cuestiones esen-
velar por la protección del medio ambiente y el ciales: la primera se refiere al concepto de
desarrollo ambientalmente viable (Richards, «viabilidad», definido por la C o m i s i ó n
1988). Urge entender más a fondo esas organi- Brundtland c o m o la capacidad de satisfacer
zaciones en vías de aparición que tienen un al- las necesidades del presente sin disminuir las
cance mundial y pueden suscitar cambios par- opciones al alcance de las generaciones futu-
ticularmente rápidos. ras ( W C E D , 1987)". Pese a la importancia e
interés que despierta este tema, apenas sabe-
El desarrollo m o s aún en qué consiste una vía de desarrollo
Por m u y importantes que sean, el crecimiento viable, en oposición a una inviable. N o sólo
demográfico y la estructura y distribución de la hacen falta m á s estudios monográficos de có-
población sólo representan los cimientos bási- m o han influido los cambios ambientales en
cos en que descansan las actividades humanas el desarrollo, sino también un marco de refe-
que son las fuentes próximas (y en quienes re- rencia formado por conceptos e hipótesis cau-
caen) de los cambios mundiales. Para c o m - sales que se pueda emplear para sintetizar y
prender las variaciones de las presiones que en generalizar esos casos12.
el entorno ejercen las distintas sociedades, de- La segunda dimensión del desarrollo -cone-
beremos analizar, juntamente con las pautas de xa con la anterior- es de las vías o modelos de
la densidad demográfica, las pautas de la utili- desarrollo alternativos: ¿Qué vías factibles y
zación per capita de los recursos (Clark, 1988a; convenientes reflejarán una concepción del
Goldemberg et. al., 1987). D e igual m o d o , la bienestar o la seguridad físicos, económicos y
índole de la utilización de los recursos de una ambientales m á s equilibrada que las concep-
región y las actividades de producción y rela- ciones tradicionales? ¿Qué indicadores del de-
ciones comerciales son importantísimos facto- sarrollo suprimirán los desequilibrios y desvia-
res determinantes de su vulnerabilidad frente a ciones más nocivos de las medidas actuales y
los cambios ambientales (Burton et. ai, 1978; facilitarán datos más significativos y útiles so-
Chisholm, 1982; Parry et. ai, 1988). En térmi- bre el avance hacia el desarrollo viable de nues-
nos generales, los intentos de aprehender las di- tro planeta?13
mensiones culturales subyacentes a los cam-
bios ambientales mundiales deben analizar
también los cambios a largo plazo y gran escala
Ecologia humana y cambios en el medio ambiente planetario 347
-«^BJP- ^ ^
.»••Jfaw » * l i v Vi
A la búsqueda de una «noosfera» (ámbito del pensamiento): jardín místico, que representa al Paraíso
terrestre, en un barrio decrépito de Manhattan, en N u e v a York. G. Gerster/Rapho.
348 William C. Clark
N. Necesidad
^v para
Elemento Elemento Elemento Elemento
humano biótico biogeoquímico climático
Necesidad\^
de N .
F I G U R A 3. U n marco de referencia para definir las vinculaciones entre los elementos del sistema geosfera-biosfera.
Conforme a la metodología de «mirar hacia fuera», o de los sistemas, de este marco general, se presta atención
ante todo a qué estudios de cada elemento deben tener conocimiento de la existencia de otros elementos para
poder llevar a cabo su tarea (Holling, 1978). Las anotaciones que figuran en las casillas de lafiguraestán única-
mente a m o d o de ilustración y reflejan las necesidades de y por estudios de los elementos humanos, tal c o m o se
han expuesto en el informe ESSC de la N A S A (1988). Obsérvese que el símbolo 0 indica flujos.
E L E M E N T O AMBIENTAL
F U E N T E D E EMISIÓN
NOx S02 HCl sal man na CH, CO N20
PRODUCCIÓN/DISTRIBUCIÓN DE
COMBUSTIBLES MINERALES
Carbón X
Petróleo X
Gas natural X
COMBUSTIÓN DE COMBUSTIBLES
MINERALES
Carbón X X X X X
Petróleo X X X X X
Gasolina X
Otros X
Gas natural X X X X
P R O C E S O S INDUSTRIALES
Producción de coque X
Producción de arrabio X
Fundición de
Cobre X
Plomo X
Zinc X
AGRÍCOLA
Combustión de biomasa X X X X
Fertilizantes nitrogenados X X
Cultivo de arroz X
Pastoreo de rumiantes X
VARIOS
Usos industriales, refrigerantes,
productos de consumo
Vertederos X
Océanos X
Tierras pantanosas X
F I G U R A 4. Procesos humanos que originan cambios en determinados elementos químicos del entorno atmosférico.
Los datos proceden de un estudio de Darmstadter et. al. (1987, vol. 2, B3).
si nos guiásemos por ella parafijarlas necesi- teriales/energía» (Ayres, 1978 y 1989) haya
dades en materia de investigación en este c o m - constituido un importante progreso metodoló-
plejo terreno. En la situación m á s general indi- gico para abordar complejidades de esa índole
cada en la figura 4, un flujo contaminante que aparecen en las evaluaciones de las aporta-
dado puede verse modificado por varias acti- ciones y los productos. Esta metodología utili-
vidades humanas. E n el seno del sistema hu- za los principios de la conservación para esta-
m a n o pueden intervenir secuencias complejas blecer una comparación entre las cantidades
de reacción, sedimentación y removilización, de energía y materiales aportadas al sistema
en el camino hasta la obtención de un «pro- h u m a n o y las cantidades exportadas o almace-
ducto» final medido que se aporte al medio nadas en un m o m e n t o dado. Se basa en el he-
ambiente. E n cada fase, normalmente es im- cho de que toda la energía y todos los materia-
perfecta nuestra comprensión del proceso, al les empleados para el desarrollo de la
igual que son imperfectos los datos gracias a humanidad tienen que ir a parar a alguna par-
los cuales estimamos los flujos y depósitos de te, aunque con los datos de que disponemos
materiales. D e ahí que el «saldo contable m a - no seamos capaces de saber adonde. H a ayu-
Ecologia humana y cambios en el medio ambiente planetario 351
F I G U R A 5. Reconstrucción de los coeficientes de emisión de metano en el pasado, con los consiguientes cambios
de la economía y la tecnología humanas.
Nota: Este ejemplo se ha tomado del estudio de Darmstadter et al. (1987, vol. 2, A83) sobre las repercusiones de
la evolución mundial en la atmósfera. Los coeficientes se expresan en toneladas de C H 4 / t o n de combustible. Los
guiones indican que se carece de datos.
Entre los primeros intentos de abordar esas geógrafos e historiadores están empezando a
cuestiones a escala mundial figuraron las formular una teoría de la ecología h u m a n a
diversas tentativas de elaborar modelos de los mundial (Chisholm, 1982; Richards, 1986;
sistemas mundiales en el decenio de 1970 (por Turner et al, en prensa).
ejemplo, C E Q , 1980; M e a d o w s el al, 1972).
Las lagunas de esos intentos son sobradamente Las consecuencias para la humanidad
conocidas y cabe achacarlas a la falta de datos de los cambios mundiales
y a su insuficiente metodología y falta de Las evaluaciones formales de los cambios
solidez de sus fundamentos conceptuales mundiales y de sus consecuencias pretenden
(Brewer, 1986; Greenberger et al, 1983; contribuir a que las percepciones de los seres
M e a d o w s y Robinson, 1985; O T A 1982). humanos puedan guiar nuestras acciones m á s
Posteriormente, se han llevado a cabo varios útil y eficazmente. Así, pues, es esencial inves-
intentos, m á s modestos, a propósito de tigar para mejorar las evaluaciones si quere-
sectores concretos del sistema humano, varios m o s mejorar nuestra comprensión de las rela-
de los cuales -sobre población, agricultura, ciones mutuas entre el sistema h u m a n o y el
silvicultura y energía- tienen pertinencia para ambiental. A continuación se resumen las
los estudios de los cambios mundiales15. principales cuestiones en materia de evalua-
Hasta los mejores de esos estudios ción que habría que abordar en las primeras
sectoriales presentan a m e n u d o fases de un programa de investigación sobre la
contradicciones que sólo se pueden resolver ecología h u m a n a de los cambios mundiales.
parcialmente mediante nuevos análisis
posteriores (Toth et al, 1988). A ú n no existe Determinar las dimensiones ambientales
un modelo integrado y dinámico creíble de los de la vulnerabilidad humana
cambios mundiales a largo plazo en las U n a tarea básica de la investigación es deter-
actividades humanas que intervienen en los minar ante qué tipos de cambio, y qué ritmos,
cambios del entorno. Las perspectivas de que son más vulnerables las personas situadas en
se elabore semejante modelo, aunque aún distintos escenarios culturales. M á s concreta-
lejanas, están con todo mejorando y deben mente, qué información necesitan los estudios
proseguirse los esfuerzos para lograrlo. E n que pretenden comprender y hacer retroceder
cuanto a los datos, un porcentaje considerable los límites del desarrollo viable, a propósito de
de las emisiones contemporáneas de origen la índole y la ubicación temporal y espacial de
h u m a n o de materiales y energía se supervisan los posibles cambios en los procesos biogeo-
por conducto de redes de supervisión químicos, climáticos, hidrológicos y bióticos
ambiental, tanto nacionales c o m o de la tierra16.
internacionales. E n cuanto al aspecto Así, pues, el marco conceptual apropiado
metodológico, otro estudio reciente del S S R C para abordar esta cuestión es, igual que el pre-
ha puesto de manifiesto lo m u c h o que las sentado en lafigura3, aunque en este caso el
ciencias sociales y naturales pueden aprender punto de partida debe consistir no tanto en el
unas de otras, pues afrontan problemas conocimiento del sistema ambiental c o m o en
paralelos de elaboración de modelo y el de las sensibilidades del sistema h u m a n o .
predicción de los cambios mundiales (Land y Sin orientaciones explícitas formuladas por es-
Schneider, 1987). Por último, los intentos pecialistas a propósito de la índole, escala y
iniciales de suministrar unas bases teóricas a definición de las informaciones necesarias pa-
los estudios de alcance mundial y a largo plazo ra evaluar aspectos importantes de la vulnera-
de la evolución humana se pueden ver en los bilidad social frente a los cambios ambienta-
debates de los historiadores sobre «el sistema les, no cabe esperar que los especialistas en
mundial moderno» y en las investigaciones de ciencias naturales puedan centrar sus investi-
los fenómenos «de larga duración» de la vida gaciones en el reducido número de aspectos de
económica (Ausubel, 1989; Braudel, 1984; los cambios que son de la m á x i m a importan-
Vasko, 1987; Wallerstein, 1974). Aunque la cia para los seres humanos (Chen y Parry,
mayoría de estas obras han omitido las 1987).
dimensiones ambientales y de recursos, ¿ C ó m o pueden progresar en sus investiga-
algunos intentos impresionantes recientes de ciones los estudiosos de la respuesta humana?
Ecología humana y cambios en el medio ambiente planetario 353
En las obras consagradas al análisis de los ries- logia estimar si, y cuándo, cabría esperar
gos naturales, los cambios climáticos y las con- cambios de esa magnitud debidos a la varia-
secuencias ambientales de la guerra nuclear se bilidad natural o a la intervención antropo-
indican enfoques útiles (Burton et ai, 1978; génica.
Harwell y Hutchinson, 1985; Kates et ai, Ahora es preciso que vayamos m á s allá de
1985a). Parry ha utilizado una metodología es- las consideraciones de orden climático y que
pecialmente instructiva para abordar la cues- nos preguntemos qué tipos de cambios a m -
tión de la respuesta de sistemas agrícolas sen- bientales tienen m á s importancia para los se-
sibles a las variaciones y cambios climáticos res humanos. Las actas de la Conferencia D a h -
(Parry et ai, 1988): empezó por consagrar su lem sobre Los recursos mundiales y el
atención a regiones agrícolas situadas al mar- desarrollo son una base para iniciar esa labor
gen de la viabilidad económica en lo tocante a (McLaren y Skinner, 1987).
la temperatura y la humedad. E n lugar de pre-
guntarse c ó m o responderían esos sistemas a
los cambios climáticos en general, analizó las La evaluación de los síndromes de las
características sociales, económicas y agronó- transformaciones del medio ambiente
micas de cada región, a fin de evaluar los lími-
tes de los cambios climáticos a partir de los Los «síndromes» multidimensionales de las
cuales cabría esperar que se produjese una al- transformaciones que experimenta el medio
teración o desplazamiento significativos de las ambiente son una característica esencial de los
actividades agrícolas. A partir de entonces, cambios mundiales (Regier y Baskerville,
corresponde a los especialistas en climato- 1986). Así, por ejemplo, la viabilidad de la ex-
354 William C. Clark
C O M P O N E N T E S PRIVILEGIADOS D E L M E D I O A M B I E N T E
Océanos
estuarios
w v 4
Vegetación
natural w ¥ w 3
Animales
w 2
Combustión
de
biomasa
Producción
w w ^ 7
5
vegetal
Procesos
industriales
Importancia potencial:
+ w w w W ^
13
^ B Decisiva ^ H Mediana
F I G U R A 6. La evaluación de los síndromes de los cambios ambientales. En esta figura se muestra un ejemplo de
la necesaria perspectiva integrada de evaluación, exponiéndose las consecuencias generales para el entorno atmos-
férico de los cambios en una amplia gama de procesos humanos y naturales (Grützen y Graedel, 1986). Cada
casilla de la matriz representa una de las evaluaciones clásicas - u n a causa, una consecuencia- antes mencionadas.
Aunque no existe un procedimiento mecánico de combinación cuantitativa de los valores de las casillas, cada
«total de columna» debería representar en principio el efecto neto de todas las fuentes de cambios en u n único
elemento del entorno. Cada «total de hilera» indicaría el efecto neto de una sola fuente de cambios en una amplia
g a m a de elementos del entorno. (Significativamente, esos «totales de hileras» equivalen a la perspectiva sectorial
integrada de las actividades humanas viables y los cambios mundiales propuesta recientemente por la Comisión
Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo -la denominada «Comisión Brundtland», instituida por las
Naciones Unidas). La matriz considerada en conjunto constituye una sinopsis cualitativa de los cambios (atmosfé-
ricos) mundiales.
plotación de los recursos forestales está a m e - se transformaciones positivas. Ahora bien, por
nazada en algunas regiones simultáneamente lo general, las evaluaciones deben superar el
por los cambios acaecidos en la distribución planteamiento consistente en examinar un
de las tierras, el clima y la química atmosféri- problema tras otro, a fin de explicar, sinóptica
ca. El consiguiente síndrome de degradación o integradamente, los cambios y consecuen-
de los recursos forestales constituye el cambio cias ambientales generales a que dan lugar
ambiental para el que en último término hay pautas o estrategias concretas de la evolución
que hallar una explicación, así c o m o el proble- de la humanidad.
m a de política general que requiere solución. Hasta ahora, empero, la mayor parte de las
Otros síndromes - c o m o los asociados a la evo- relativamente escasas evaluaciones que han
lución de los distintos, y ricos, escenarios agro- abordado cambios ambientales a gran escala
pecuarios de Normandia- pueden considerar- se han ocupado de las relaciones entre deter-
Ecologia humana y cambios en el medio ambiente planetario 355
minados elementos ambientales -por ejemplo, nas en lo tocante a los cambios mundiales di-
la acumulación de ácidos- y sectores concretos fieren considerablemente de u n lugar a otro.
del desarrollo -por ejemplo, la silvicultura. Así, pues, la singularidad de los lugares y las
Aun los estudios m á s ambiciosos (por ejem- relaciones e influencias mutuas entre ellos son
plo, los programas del Consejo Nacional de In- un elemento esencial del significado para la
vestigaciones de E E . U U . y de la Organización humanidad de los cambios mundiales y de las
de Cooperación y Desarrollo Económicos so- perspectivas de alcanzar un desarrollo viable.
bre las repercusiones ambientales de la pro- Pues bien, pese a su importancia, apenas las
ducción de energía, o el programa de evalua- toman en cuenta (cuando lo hacen) las evalua-
ción de las repercusiones climáticas de la ciones que hoy en día se llevan a cabo y sólo
Comisión Científica sobre los Problemas del se han esbozado las líneas m á s generales de
Medio Ambiente) sólo han abordado las reper- una metodología encaminada a mejorar esta
cusiones de los cambios en un elemento del situación (Chisholm, 1980; Clark, 1987). Hay
medio ambiente, evaluado en lo tocante a toda c o m o mínimo dos ámbitos de investigación a
una gama de actividades humanas, o de las re- este propósito que merecen que se les preste
percusiones de una sola actividad humana en atención cuanto antes:
un abanico de elementos ambientales evalua- La cartografia de las vulnerabilidades. Los
dos (Brooks y Hollander, 1979; Kates et al, estudios de evaluación de las repercusiones
1985a; Torrens, 1984), habiéndose descuidado climáticas han demostrado la utilidad de de-
considerablemente la evaluación de amenazas tectar los lugares y personas especialmente
múltiples o, más generalmente, de los síndro- vulnerables a modalidades concretas de cam-
mes de cambio. bios y variaciones del clima (Parry, 1985). La
U n a excepción notable al respecto son los detección de esas regiones y grupos sociales
experimentos sobre la evaluación de síndro- debe ampliarse al análisis de otros elementos
mes llevados a cabo en los últimos años por ambientales, para responder, por ejemplo, al
T h o m a s Graedel, de los laboratorios A T & T - interrogante de qué sociedades humanas esta-
Bell, y Paul Crutzen, del Instituto Max-Planck rían más amenazadas si se produjese un agota-
(Crutzen y Graedel, 1986; Darmstadter et al, miento gradual del ozono de la estratosfera.
1987). En lafigura6 se reproduce una muestra M á s importante aún - y más difícil- es de-
de su trabajo, relativa a los elementos valora- terminar qué lugares y personas es probable
dos del entorno atmosférico. L a relativa senci- que sean particularmente vulnerables a los
llez de la figura no debe hacernos olvidar la «síndromes» de cambios ambientales múlti-
enorme labor de investigación requerida para ples. Las fronteras entre las regiones geográfi-
alcanzar las conclusiones que en ella se expo- cas o las agrupaciones sociales más amenaza-
nen, ni el hecho de que esos resultados no son das por cada elemento concreto de los cambios
definitivos. ambientales no son perfectamente coinciden-
tes. Será, por lo tanto, preciso indagar los ca-
La conexión de las escalas espaciales en sos en que cambios particularmente preocu-
las evaluaciones de los cambios mundiales pantes de varios elementos ambientales
Es primordial resolver c ó m o relacionar los evaluados se superpongan en determinados lu-
cambios mundiales con las condiciones locales gares. Las nociones y el instrumental de los sis-
a escalas intermedias o locales. Buena parte de temas de información geográfica parecen par-
lo que presenta interés o resulta preocupante ticularmente apropiados para la labor de
en los cambios mundiales consiste al parecer cartografía que a este respecto hay que efec-
en personas situadas en un conjunto de lugares tuar. U n a indicación útil de lo que hará falta
y que llevan a cabo actividades cuyas conse- nos la dan los intentos de cartografiar zonas
cuencias principales repercuten en otras perso- con un índice elevado de mortalidad forestal
nas y lugares17. La viabilidad a que nos referi- debido a las múltiples tensiones de la acumu-
mos en este trabajo está relacionada en gran lación de ácidos, oxidantes en la troposfera, a
parte con la importación de necesidades o la las sequías y a otros factores ( C E P E - N U ,
exportación de desechos de u n lugar a otro. 1986). E n términos más generales, habrá que
Por último, los valores, opciones y percepcio- analizar episodios anteriores de cambios a m -
nes fundamentales para las decisiones h u m a - bientales veloces de carácter regional, a fin de
356 William C. Clark
que aún no han nacido. Igualmente necesarios en que esas evaluaciones se dan a conocer por
serán foros y procedimientos de negociación conducto de medios de comunicación especia-
que promuevan el acuerdo entre los distintos lizados y dirigidos al público en general. Algo
grupos acerca de los componentes esenciales aún m á s importante será seguir el ejemplo de
del medio ambiente que habrán de ser objeto las investigaciones antropológicas que señalan
de análisis por todos ellos en conjunto. E n el c ó m o los factores culturales influyen en la for-
último decenio han aparecido diversas meto- m a que los individuos y las organizaciones va-
dologías prácticas encaminadas a facilitar ese loran los riesgos ambientales inciertos (Dou-
tipo de negociaciones para resolver problemas glas, 1966, 1986; Douglas y Wildavsky, 1982;
ambientales a pequeña escala, pero aún hay Gerlach y Rayner, 1987).
que evaluar esos planteamientos y adaptarlos
al contexto de las relaciones mutuas, en el pla- El control de los cambios mundiales
no mundial y a largo plazo, entre los sistemas por los seres humanos
h u m a n o y ambiental (Sonntag, 1986). U n a de las tareas primordiales de los próxi-
Las actitudes hacia los riesgos y la incerti- m o s decenios será aprender c ó m o las relacio-
dumbre. La comprensión, inevitablemente im- nes mutuas a largo plazo y gran escala entre las
perfecta, que tiene la gente de los cambios actividades humanas y el entorno del planeta
mundiales hace que todas las evaluaciones es- podrán ser sometidas a control a fin de mejo-
tén abocadas a aparecer plagadas de incerti- rar las perspectivas de mejorar visiblemente el
dumbres, lo cual plantea a su vez diversas bienestar de la humanidad. Control no quiere
cuestiones importantes relativas a los valores decir predicción, y ni siquiera comprensión,
que habrá que abordar. Así, por ejemplo, los pues se puede mejorar el control, pese a las
estudios de las actitudes de los seres humanos enormes incertidumbres y radical ignorancia
frente a los riesgos han puesto de manifiesto por las que toda predicación pormenorizada
que distintas personas u organizaciones en- seguirá siendo ilusoria. Cuestión esencial es si
frentadas a unas mismas incertidumbres obje- estamos realmente aumentando nuestro con-
tivas atribuirán valores considerablemente di- trol de los cambios ambientales, y en caso de
ferentes a acciones encaminadas a eliminar la que así fuere, qué modalidades de acción so-
incertidumbre o evitar sus posibles consecuen- cial son m á s eficaces y en qué situaciones
cias. E n otras palabras, que algunas personas (White, 1988a). Cabe definir las mejoras del
serán m á s reacias a correr riesgos que otras. control de los cambios mundiales c o m o la ca-
Esas diferencias tendrán consecuencias impor- pacidad de aumentar las decisiones sociales y
tantes en lo tocante a las decisiones que adop- de disminuir la vulnerabilidad frente a futuros
tan las sociedades cuando se ven enfrentadas a inciertos, tanto por lo que hace a los cambios
amenazas de índole ambiental (Fischhoff et. ambientales c o m o a los objetivos de los seres
al, 1981; Kleindorfer y Kunreuther, 1986). humanos 2 0 .
A d e m á s , sabemos que la manera c ó m o se dé a Q u e opciones en materia de control habrá
conocer a la gente la existencia de riesgos pue- que adoptar en la realidad ante los cambios
de influir considerablemente en su comporta- mundiales es cuestión que debe resolverse m e -
miento al respecto. Ahora bien, por lo general, diante el proceso de formulación de políticas.
las investigaciones se han limitado a analizar Pero a ensanchar el abanico de las opciones y
riesgos ambientales que difieren en mucho de caracterizar sus resultados probables debería-
los que suscitan los cambios mundiales. Ape- m o s consagrar primordialmente el ingenio, la
nas sabemos nada, por ejemplo, de cómo eva- imaginación y las investigaciones aplicadas al
lúa la gente predicciones altamente inciertas elemento h u m a n o de los cambios mundiales.
de hechos que tienen grandes repercusiones, Hablando en términos generales, los es-
suceden a gran escala y son relativamente irre- fuerzos por controlar los cambios mundiales
19
versibles . Es preciso mejorar nuestro saber a entrañan modificar las tecnologías, las institu-
propósito de c ó m o medir esos valores, c ó m o ciones o el comportamiento de los individuos.
pueden variar en el espacio y en el tiempo y A ú n no se ha evaluado seriamente la eficacia
c ó m o se pueden incluir en las evaluaciones de relativa de los intentos de utilizar esos tres m e -
los cambios mundiales. También hay que estu- canismos para controlar los cambios ambien-
diar las consecuencias de los distintos m o d o s tales, examen que sería de especial utilidad pa-
35,8 William C. Clark
ra un programa sobre los cambios mundiales, - ¿Cuáles son las principales tendencias
debido a los veloces aumentos de escala de las tecnológicas que es probable que reestructuren
transformaciones ambientales que hay que la índole de las relaciones mutuas entre el m e -
controlar. N o está claro que dispongamos de dio ambiente y el desarrollo en los próximos
precedentes bastantes en lo que se refiere a decenios? (Ausubel y Sladovich, 1980).
abordar las cuestiones relativas al largo plazo - ¿Qué posibilidades tecnológicas parecen
y la gran escala que cada vez suscitan m á s m á s prometedoras, habida cuenta de nuestros
preocupación21. conocimientos acerca de las cantidades y cali-
dades de los flujos esenciales de materiales y
La tecnología y el control energía que intervienen en los cambios m u n -
de los cambios mundiales diales? ( N A E , 1988).
Los cambios de carácter técnico están sufrien- - ¿Qué condiciones son precisas para indu-
do una veloz aceleración, en la mayoría de los cir innovaciones técnicas que atenúen los im-
casos en persecución de objetivos que escasa- perativos a que dan lugar los cambios mundia-
mente guardan relación directa con el medio les? (Runge, 1986).
ambiente. A escala de años, cabe esperar que - ¿Cuáles son los plazos realistas de pene-
las innovaciones tecnológicas apenas influyan tración y difusión de esas innovaciones en el
en el control de los cambios mundiales22. A es- mercado mundial? (Marchetti, 1983; Nakice-
cala de decenios, en cambio, sus consecuencias novic, 1988; Pry, 1973).
-tanto las pretendidas c o m o las inesperadas- - ¿ C ó m o fomentar las tecnologías propicia-
pueden ser gigantescas. Los estudios llevados a doras de la innovación y de la difusión que
cabo sobre la dinámica de la vida útil de los respalden un desarrollo viable en un mercado
principales procedimientos técnicos indican tecnológico cada vez m á s internacionalizado?
que bastan de 20 a 40 años para que el petró- (Guile y Brooks, 1987).
leo sustituya al carbón c o m o fuente mundial - E n qué medida será m á s fructuoso plan-
de energía, para que la industria del acero pase tear estos interrogantes, no con respecto a tec-
de la fabricación en hornos de hogar abierto al nologías concretas, sino a grupos de tecnolo-
empleo del arco eléctrico, o para que la pro- gías estrechamente relacionadas entre sí y que
ducción mundial de trementina se haga a par- por lo tanto «evolucionen en común»? (Chen,
tir de materiales químicos, en lugar de bióticos 1988).
(Ausubel y Herman, 1988; Clark, 1987). Cada
uno de estos hechos, y otros muchos semejan- Las instituciones
tes, ha tenido consecuencias importantísimas y el control de los cambios mundiales
para los cambios ambientales, aunque fueron Los seres humanos organizan sus respuestas a
m u y pocos los que se emprendieron teniendo los cambios mundiales mediante toda una ga-
presentes consideraciones de carácter ecológi- m a de instituciones y otras estructuras. L o que
co. Volviendo ahora al empleo deliberado de esencialmente debemos tratar de lograr con las
la tecnología para controlar los cambios a m - investigaciones es comprender la eficacia rela-
bientales, existen opciones gracias a las cuales tiva de instituciones alternativas c o m o meca-
se podrían suprimir las emisiones a la atmós- nismos de control de las relaciones e influen-
fera del dióxido de sulfuro y el dióxido de car- cias mutuas entre los sistemas h u m a n o y
bono ocasionados por la producción de c o m - ambiental. Las instituciones que habrán de ser
bustibles fósiles (véase, por ejemplo, Haefele objeto de estudio son, no sólo las que intervie-
et. ai, 1986) y disminuir radicalmente el peli- nen en las funciones tradicionales de regula-
gro que suponen los hidrocarburos halogena- ción del mercado de los distintos países, sino
dos para el ozono de la estratosfera. Pero entre también una multiplicidad cada vez mayor de
esas observaciones de la viabilidad técnica y la organizaciones sin fines lucrativos e interna-
evaluación útil de las opciones que en materia cionales. Todas esas estructuras - y las políti-
de control podrían ofrecer las tecnologías para cas, legislaciones y prácticas de las que son
hacer frente a los cambios mundiales se plan- eco- están evolucionando rápidamente en lo
tean diversos interrogantes esenciales que has- tocante a su ámbito y facultades. Las opciones
ta ahora sólo han abordado parcialmente los en materia de control de cada país cada vez es-
estudios realizados: tán m á s influidas y limitadas por las institu-
Ecología humana y cambios en el medio ambiente planetario 359
ciones y políticas de otros países. Así, pues, se - ¿En qué medida se pueden trasladar los
impone una perspectiva mundial y dinámica métodos de protección ambiental de un país a
de la eficacia - e n trance de evolución- de las otro? ¿Qué facilita ese traslado? ¿Qué límites
instituciones alternativas para controlar los y obstáculos dificultan la aplicación en un país
cambios mundiales, perspectiva que debe es- de estrategias que han dado buenos resultados
tar respaldada por las investigaciones compa- en otro? (Tang y Jacobson, 1988).
radas e históricas adecuadas. U n a masa limita- - Pese a los resultados, por lo general, de-
da de estudios de alto nivel ya realizados sobre cepcionantes, tanto de la economía de merca-
los mecanismos nacionales e internacionales do c o m o de la planificada frente a problemas
de control de los cambios mundiales a gran es- relativos a bienes públicos o factores externos,
cala puede facilitar las bases sobre las que al- «se dispone de algunas buenas soluciones para
zar esas investigaciones (véanse, por ejemplo, casos límite, tales c o m o la investigación y el
Caldwell, 1984; Carroll, 1983; Feldman, 1988; desarrollo, por medio de una tercera opción, el
Kay y Jacobson, 1983). Entre las cuestiones sector 'no lucrativo', el cual ha desempeñado
concretas que han puesto de manifiesto los un papel valioso en campos c o m o la sanidad y
análisis recientes, merecen atención prioritaria las investigaciones agrícolas relacionadas con
las siguientes: la 'revolución verde'». ¿En qué condiciones
- ¿Qué lugar especial corresponde al Esta- podría jugar un papel de igual importancia en
do nacional en el control de las relaciones m u - lo tocante al control de los cambios mundia-
tuas entre los sistemas h u m a n o y ambiental? les? (McLaren y Skinner, 1987, pág. 544).
¿ C ó m o se abordan las relaciones entre la eco- - ¿En qué medida podrían las políticas co-
nomía y el medio ambiente en los procesos de merciales y de inversiones desempeñar una
formulación de políticas nacionales? ¿Qué de- función en el control de los cambios mundia-
termina las perspectivas de la cooperación in- les? Las políticas que fomentan la difusión de
terestatal a propósito de los problemas a m - las empresas comerciales multinacionales, 1)
bientales? ¿ C ó m o se reflejan los intereses de ¿aceleran la diseminación de técnicas avanza-
cada país en esas decisiones en materia de po- das de lucha contra la contaminación y utiliza-
lítica exterior?21 ción de recursos? O bien, 2) ¿redistribuyen la
- ¿Qué influye en «el ritmo del tiempo de degradación ambiental a los países menos ade-
respuesta al que las informaciones científicas lantados? (Tang y Jacobson, 1988).
sobre amenazas de perturbaciones de impor- - ¿Cuáles son las «perspectivas - y la im-
tancia de la geosfera o la biosfera se traducen portancia de los obstáculos que se plantean-
en medidas adoptadas por las autoridades»? de instaurar programas internacionales efica-
(Jacobson y Shanks, 1987, pág. 29). En térmi- ces, de regulación coordinada y control de los
nos m á s generales, ¿qué factores hacen que las recursos encaminados a resolver los problemas
cuestiones relativas al medio ambiente figuren de la degradación del medio ambiente interna-
entre las preocupaciones y programas naciona- cional y mundial»? (Jacobson y Shanks, 1987,
les e internacionales? ¿Qué los mantiene en pág. 29).
esa situación? ¿Qué mecanismos instituciona- - Q u é nuevos marcos de referencia inter-
les podrían facilitar un programa que anticipe nacionales - c o m o la noción de un «fideicomi-
los acontecimientos, en lugar de responder a so planetario» concebida por Edith Brown-
ellos, en lo que se refiere a los cambios m u n - Weiss en el contexto de los estudios
diales? (Tang y Jacobson 1988). universitarios de las Naciones Unidas sobre el
- ¿Qué estrategias de protección ambiental desarrollo viable- podrían ser herramientas
-qué combinación de instrucción, mercados, útiles para controlar los cambios mundiales?
normativas y leyes- parecen tener más utili- (Brown-Weiss, 1984).
dad para enfrentarse a problemas a gran escala
y largo plazo en contextos culturales concre- El comportamiento humano
tos? (Tang y Jacobson, 1988). ¿Cuáles son las y el control de los cambios mundiales
«condiciones previas en materia de comporta- E n último término, determinadas pautas del
miento y política para una regulación eficaz de comportamiento abocan a la degradación del
los programas de control de los recursos»? (Ja- medio ambiente y otras al desarrollo viable.
cobson y Shanks, 1987, pág. 29). H a y que investigar c ó m o se forman los com-
360 William C. Clark
abordar mediante nuevas iniciativas interna- respecto (Ayres et ai, 1988; Ayres y Tarr, en
cionales sobre la ecología h u m a n a de los c a m - prensa), al igual que un estudio reciente de la
bios mundiales. Academia Nacional de Ingeniería de E E . U U .
(Ausubel y Sladovich, 1989).
Las causas humanas de los cambios
mundiales: la explotación de las tierras Los conocimientos aprovechables
y el metabolismo industrial sobre los cambios mundiales
U n a tarea esencial es llegar a comprender m e - La segunda cuestión que habrá que resolver
jor lo procesos subyacentes a los cambios a es- es conseguir que los conocimientos sobre los
cala mundial del m o d o de explotar las tierras. cambios mundiales tengan m á s utilidad para
La utilización de la superficie del planeta es un orientar la acción h u m a n a . C o m o ya se ha
punto crucial de las relaciones mutuas entre observado, las informaciones técnicas, las
los sistemas h u m a n o y ambiental. Las activi- percepciones de la gente y los valores esen-
dades humanas están transformando las super- ciales se combinan e influyen mutuamente a
ficies que explotan de un m o d o que tiene pro- la hora de conformar las decisiones de los se-
fundas implicaciones para los ecosistemas, los res h u m a n o s . Desafortunadamente, las in-
flujos biogeoquímicos y los climas, al menos vestigaciones llevadas a cabo para compren-
los regionales (Bolin y Cook, 1983; Turner et der los elementos de las decisiones rara vez
al, en prensa). A la inversa, los cambios que han estado tan integradas c o m o esos mismos
acaecen en los entornos mundiales repercuten elementos. El objetivo de ese estudio habrá
enormemente en la explotación por parte de de consistir en establecer bases nuevas sobre
los seres humanos de las tierras (Jaeger, 1988; las cuales elaborar una comprensión integra-
Parry et ai, 1988). Explicar los cambios a m - da de c ó m o mejorar el empleo del saber en
bientales a gran escala y largo plazo de los últi- las decisiones h u m a n a s relativas a los c a m -
m o s siglos y predecir cambios de índole simi- bios mundiales. Para ello, el estudio se habrá
lar en el futuro exige una comprensión de centrar en determinar c ó m o se puede m o -
profunda de los procesos humanos que subya- dificar la conjugación de métodos de evalua-
cen a los cambios a escala mundial de la explo- ción, percepciones y valores de m o d o que
tación de las tierras. Y a se han dado unos pri- posibilite decisiones m á s fundadas en torno
meros pasos útiles en esa dirección gracias al a los problemas que surgen en las relaciones
proyecto S C O P E / C I U C (Comité Científico so- mutuas a largo plazo y gran escala entre las
bre Problemas del Medio Ambiente) sobre personas y sus entornos.
transformación de las tierras (Wolman y Four-
nier, 1987) y la Conferencia Dahlem sobre re- Las instituciones de control
cursos y desarrollo (McLaren y Skinner, de los cambios mundiales
1987). U n a tercera tarea será mejorar nuestros conoci-
U n tema conexo con el anterior es el de al- mientos acerca de cómo intervienen, conjugán-
canzar un conocimiento más afinado del «meta- dose, las instituciones, sean cuales fueren, para
bolismo» de los procesos de producción y consu- conformar la capacidad del sistema humano para
mo mediante los cuales las soluciones hacer frente a los cambios mundiales.
industriales dan lugar a cambios en el medio a m - Los cambios mundiales plantean a las ins-
biente del planeta. A ú n no disponemos de ese sa- tituciones problemas considerables y múlti-
ber, salvo en lo tocante a algunas tecnologías y ples, desde la necesidad de que provean las in-
productos de desecho aislados30. El objetivo fun- vestigaciones y supervisión básicas en que
damental del estudio del metabolismo industrial descansa la base del saber tecnológico, pasan-
debe consistir en comprender y documentar el do por facilitar la obtención de un consenso
m o d o cómo los procesos de la producción indus- sobre las respuestas necesarias, hasta la ejecu-
trial transforman las aportaciones de recursos en ción de acciones coordinadas en m u y distintos
resultados que el entorno debe absorber y trans- contextos locales, regionales y nacionales. E n
formar. Para llevar a cabo ese estudio haría falta, un número reducido de casos -entre los que
en primer lugar, disponer de un balance de mate- destaca el reciente protocolo sobre la protec-
riales y energía. Los trabajos de Ayres y de sus ción de la capa de ozono-, las influencias recí-
colegas constituyen un inicio prometedor a este procas entre las instituciones han evolucionado a
362 William C. Clark
lo largo de decenios, de m o d o que lo que empezó well 1984; Carroll, 1983; K a y y Jacobson,
siendo preocupación de unos cuantos científicos 1983; Keohane y N y e , 1977). Existen asimis-
está empezando a traducirse en una acción coor- m o diversos estudios comparados en los que
dinada y eficaz a escala internacional. En otros se analizan distintos estilos de decisiones a m -
numerosos casos - c o m o la cuestión de la deserti- bientales tomadas a escala nacional (véanse,
ficación-, en cambio, los mecanismos institucio- por ejemplo, Brickman et al, 1985; Enloe,
nales no han sido capaces de convertir la preocu- 1975; Lundqvist, 1980; Vogel, 1986). Nos fal-
pación en un control m á s adecuado de la ta, en cambio, un planteamiento estratégico o
situación. Desafortunadamente, apenas sabemos sinóptico que disponga esos conocimientos es-
c ó m o ha sido que nuestras instituciones han he- pecíficos en una perspectiva, evalúe su perti-
cho frente mejor a algunos problemas ambienta- nencia y limitaciones con respecto al problema
les a largo plazo y gran escala que a otros. A ú n de lograr un desarrollo viable habida cuenta
sabemos menos acerca de cómo cabría modificar de los cambios mundiales y preste atención
nuestras estructuras institucionales actuales para primordialmente a las dimensiones que nues-
enfrentarnos a la escala y urgencia cada vez m a - tro saber actual pasa por alto.
yores de los cambios mundiales (véase, por ejem- U n estudio útil de las instituciones con m i -
plo, Feldman, 1988). ras a controlar los cambios mundiales exigiría
Se han efectuado, desde luego, estudios casi con plena certeza volver a pensar en algu-
monográficos que han arrojado luz sobre ele- na medida la dinámica de las instituciones in-
mentos importantes del panorama del control ternacionales, su papel en un m u n d o cada día
general del medio ambiente, gracias a lo cual m á s interconectado y sus relaciones mutuas
disponemos de análisis de las funciones que -con las políticas y programas de los distintos
desempeñan los mercados, el derecho y los tra- países (Keohane y N y e , 1987). Los estudios ya
tados internacionales, las organizaciones inter- efectuados han demostrado que se puede
nacionales de los sectores público y privado, aprender m u c h o de los análisis históricos c o m -
los mecanismos internacionales de intercam- parados del funcionamiento de las institucio-
bio de datos científicos, los «regímenes» de nes ante la aparición de problemas ambienta-
comportamiento fundados en normas compar- les a gran escala (Kay y Jacobson, 1983).
tidas oficiosamente, las organizaciones sin fi-
nes lucrativos, etc. (véanse, por ejemplo, Cald- Traducido del inglés
Notas
1. U n a versión anterior de este Roger Kasperson, Roberta Miller, denominó a nuestra era «la era
trabajo formaba parte de las James Mitchell, Sherry Oaks, Ted antropozoica» (Corso di Geologia,
actividades de la Academia Parson, Steve Rayner, John Vol. II, Cap. X X X I , Sec. 1327,
Nacional de Ciencias de E E . U U . Richards, William Riebsame, E . Milán). Para un resumen del
encaminadas a elaborar un plan Fred Roots, N o r m a n Rosenberg, pensamiento moderno sobre la
preliminar para la participación Mark Rosenzweig, T h o m a s noción de noosfera y sus
de E E . U U . en el Programa Schelling, Stephen Schneider, T . relaciones con el concepto de
Internacional de la Geosfera y la Paul Schultz, Eugene Skolnikoff, «Gaia» de Lovelock, véase
Biosfera ( N C R , 1988). Su Peter T i m m e r m a n , Barbara Glazovsky (1988) y Serafín
contenido y estilo actuales deben Torrey, A m o s Tversky, Edith (1988).
m u c h o a las observaciones sobre Brown-Weiss, Duzheng Y e y
versiones anteriores formuladas Dorothy Zinberg. Q u e d o 3. Así, por ejemplo, pese a
por las siguientes personas: Jesse particularmente en deuda con tratarse de obras fundacionales y
Ausubel, Richard Bishop, Harvey Robert Kates y Gilbert White, a su originalidad, tanto la obra de
Brooks, Robert Chen, Jerome cuyas críticas constructivas y George Perkins Marsh ( 1864)
Clubb, Philip Converse, Chester perspicaces observaciones m e han c o m o , cerca de un siglo después,
Cooper, Joel Darmstadter, George resultado particularmente útiles. el primer análisis
D e m k o , John Firor, Roland interdisciplinario importante,
Fuchs, Robin Gregory, Harold 2. Stoppani afirmaba, en 1873, Man's Role in Changing ihe Face
Guetzkow, Wayne Holtzman, que el hombre constituye una of the Earth (Thomas, 1956), son
Harold Jacobson, Robert Kagan, a fin de cuentas trabajos
nueva fuerza geológica y
Ecología humana y cambios en el medio ambiente planetario 363
en Bangladesh o de que la tala de 22. El papel desempeñado por la observación sobre una redacción
árboles en el Brasil influya en las concepción de productos de anterior del presente informe
migraciones forestales de sustitución para determinados (carta al Dr. D a n Druckman, del
Kentucky?» (carta a William clorofluorocarbonos en la difusión Consejo Nacional de
Clark, 15 de abril de 1988). del Protocolo de Montreal sobre Investigaciones de E E . U U . , de
la Capa de Ozono puede ser una fecha 9 de m a y o de 1988).
18. Stewart y Grant (1988) han
excepción, aunque probablemente Bandura menciona los estudios
indicado la existencia de este
no lo sea. Véase: Office of sobre la teoría de los cambios de
problema en la evaluación
Technology Assessment (1988). actitud (McGuire, 1969), la teoría
-declaradamente mundial- de las
de las decisiones en la percepción
repercusiones climáticas llevada a 23. Eugene Skolnikoff, del M I T , de los riesgos (Kahneman el al.
cabo por la National Defense articuló estas perspectivas en una 1982) y la teoría cognoscitiva
University de E E . U U . El carta a William Clark, del 22 de social (Bandura, 1986) y afirma
problema persiste, empero, aun en septiembre de 1988. E n términos que pueden proporcionar
los estudios m á s recientes; por más generales, véase: Keohane y orientaciones adecuadas.
ejemplo, en el análisis elaborado N y e ( 1 9 7 7 y 1987).
en las reuniones de Willach 29. En Clark (1988b) se exponen
y Bellagio de las políticas en 24. Véanse, por ejemplo, Bandura
más detalladamente estas
materia de cambios climáticos (1986), Lindzey y Aronson (1985),
Rogers y Kincaid (1981), cuestiones.
(Jaeger, 1988).
Schelling (1978), Winett (1986) y 30. El caso de las emisiones de
19. Para algunas conclusiones Stokolsy Altman (1987).
iniciales desde una perspectiva clorofluorocarbonos y el
25. Para un análisis general de los agotamiento del ozono de la
comparada rigurosa, véase Kates
problemas de la acción colectiva, estratosfera son un ejemplo
et al. (1985).
véase Olson (1971). Para una sencillo de la necesidad de
20. El párrafo anterior es una disponer de algún tipo de
paráfrasis de los documentos de perspectiva antropológica reciente
acerca de las organizaciones c o m o hipótesis sobre el futuro para
preparación del programa sobre la poder efectuar investigaciones
biosfera del Instituto unidades pertinentes del
comportamiento, véase Douglas sobre los cambios mundiales. Se
Internacional de Análisis Aplicado han dedicado grandes esfuerzos a
de Sistemas, aparecidos en Clark (1986). U n a descripción social
más amplia aparece esbozada en formular esas hipótesis sobre el
(1986). futuro, y la evaluación posibilista
Gerlach y Rayner (1988).
21. Las excepciones parciales que más reciente y elaborada
merecen ser estudiadas por su 26. Esta cuestión ha sido (Hammitt et al. 1987) significa
interés en lo tocante a las abordada eficazmente en el una notable mejora sobre las
preocupaciones contemporáneas contexto de los comportamientos anteriores extrapolaciones de
que suscitan los cambios a propósito del consumo de tendencias. Ello no obstante, no
mundiales son el tratado de energía por Cook y Berrenberg podía ir m á s allá de presumir que
prohibición parcial de ensayos de (1981). el empleo de clorofluorocarbonos
armas nucleares, el derecho del a la larga aumentaría en
27. Empleamos la expresión proporción a la expansión de la
mar y el protocolo internacional
«contexto social» en el sentido en economía mundial y que ésta
sobre el ozono. Para una
perspectiva de esta cuestión, que la usan Douglas y Wildavsky seguiría las trayectorias estimadas
véanse Feldman (1988), Gerlach y (1982). en los mejores modelos de
Rayner (1988), McLaren y 28. Los términos de este consumo de energía y emisiones
Skinner (1987) y K a y y Jacobson interrogante fueron formulados de dióxido de carbono
(1983). por Albert Bandura, en una anteriormente citados.
Bibliografía
Udo E. Simonis
RlCS121/Sept. 1989
376 Udo E. Simonis
ductivo pertinentes para el medio ambiente. corregirían varios efectos ambientales (conta-
Desde hace poco tiempo se dispone de m á s in- minantes) al m i s m o tiempo.
dicadores ambientales, tales c o m o los datos so- Por esta razón, el cambio estructural, en-
bre la emisión de determinados contaminantes tendido c o m o un desplazamiento, de los fac-
«representativos», c o m o el dióxido de azufre tores de producción a utilizaciones m á s inte-
(SO-,) y el óxido de nitrógeno ( N O x ) (véanse por ligentes puede concebirse c o m o un proceso
ejemplo los informes anuales sobre el medio de desvinculación sucesiva: la contribución de
ambiente de varios países industrializados, los factores tradicionales (de peso) al produc-
preparados por el P N U M A y la O C D E ) . Esos to nacional disminuye, vale decir que su fun-
indicadores se refieren a ciertos efectos negati- ción en el proceso de desarrollo se modifica o
vos que la producción tiene en el medio a m - desaparece.
biente. Menos es lo que se sabe, en cambio, so-
bre la pertinencia para el medio ambiente de Ejemplos de desvinculación
los factores de la producción industrial o de la satisfactoria y deficiente
información que nos suministran los indicado- T o m a n d o como ejemplo el caso de la República
res sobre la estructura de la economía. E n la Federal de Alemania, en la figura 1 se ilustra una
fase actual de las estadísticas, sólo podrán utili-
desvinculación del crecimiento del producto na-
zarse pocos de esos indicadores para una c o m - cional bruto (PNB): la desvinculación del consu-
paración internacional entre países orientales y m o de energía y de cemento y del peso de las
occidentales. mercancías transportadas del P N B se hizo paten-
te durante el decenio de 1970; en cambio, en el
La desvinculación del crecimiento caso del acero, el proceso de desvinculación ya
económico de los factores había comenzado en el decenio de 1960. El cam-
de producción que repercuten bio estructural de la economía generó efectos a m -
en el medio ambiente bientales gratuitos de diversos tipos:
Utilizando una serie de cuatro indicadores - El estancamiento del consumo de energía
(factores de producción), Jänicke y otros estu- primaria llevó a una reducción de las emana-
diaron 31 países miembros del C O M E C O N y ciones perniciosas (contaminantes).
la O C D E con referencia a la relación existente - La relativa disminución del peso de las
entre la estructura económica y los efectos a m - mercancias transportadas indica que, en lugar
bientales3. Se consideró que los cuatro factores de aumentar, el volumen de materias primas
cuya influencia directa e indirecta en el medio empleadas se redujo.
ambiente es evidente eran la energia, el acero, - La disminución de la utilización de ce-
el cemento y el transporte de mercancias. E n mento representa un efecto directamente gra-
cuanto a sus pautas de producción y consumo, tuito en lo que respecta a las emisiones de las
son factores «altamente significativos», carac- fábricas de cemento; esa reducción coincidió
terísticos de determinada estructura de la eco- con una tendencia cada vez mayor hacia la re-
nomía o fase de desarrollo económico. La prin- novación de viviendas con m u c h a m a n o de
cipal hipótesis de la investigación era sencilla: obra, en comparación con la construcción de
cabe prever que el cambio estructural de la eco- viviendas nuevas.
nomía tenga efectos positivos para el medio - La disminución del consumo de acero re-
ambiente si se desvincula activamente el creci- presenta una sensible reducción de las emana-
miento económico de la utilización de factores ciones perjudiciales procedentes de la fabrica-
de producción (recursos) que repercuten en el ción; ese declive fue m u y pronunciado y se de-
medio ambiente. Esa desvinculación activa (o bió, en parte, al aumento de las actividades de
política ambiental estructural): reciclado.
- redundaría en una disminución del agota- Los efectos ambientales gratuitos se produ-
miento de los recursos y/o de la contaminación cen cuando la tasa de utilización de los factores
ambiental; de producción (recursos) que tienen un (firme)
- significaría una protección del medio a m - impacto negativo en el medio ambiente perma-
biente previa y no a posteriori (tecnología cen- nece por debajo de la tasa de crecimiento del
trada en el producto final); P N B . Al comparar las tasas de utilización de
- promovería las tecnologías integradas que los cuatro factores escogidos con la tasa de ere-
La modernización ecológica de la sociedad industrial 377
210
^_^. t = Tonelaje de mercancías transportadas (F.C. y carretera)
y
y
200
190
¿f% _e«**e«**e
</y "*..
180
170
V ^ « / y*
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90
I -I—I—I—I—I—I—I—I—I-
-I—I- -l„-l—I—I—I—I—I- -I- - I — I — I — I — I — I — I
60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87
A ñ o
¡•'¡teme. Jänicke et al.
cimiento del P N B , Jänicke et al. infirieron tres D e todos los países industrializados que es-
pautas de evolución distintas4: tudiaron Jänicke et ai, Suécia fue el que asistió
- Los factores que repercuten en el medio a u n cambio estructural m á s rápido. L a drásti-
ambiente disminuyen en términos absolutos, ca disminución de la producción de cemento
esto es, se producen mejoras estructurales abso- (-41 % ) , la reducción de la utilización de acero
lutas que corresponden a efectos ambientales bruto (-38 %) y el declive del peso de las mer-
gratuitos absolutos. cancías transportadas (-21 %) produjeron nota-
- Los factores que repercuten en el medio bles efectos ambientales gratuitos («mejora es-
ambiente siguen siendo constantes o aumentan tructural absoluta»).
pero a un ritmo de crecimiento inferior al P N B ; E n Japón, el proceso de desvinculación se
vale decir que se producen mejoras estructura- vio neutralizado parcialmente por el rápido
les relativas que corresponden a efectos a m - crecimiento de la producción industrial y, en
bientales gratuitos relativos. consecuencia, sólo provocó una «mejora es-
- Los factores que repercuten en el medio tructural relativa».
ambiente aumentan a u n ritmo de crecimiento E n Checoslovaquia no tuvo lugar ninguna
superior al del P N B ; esto es, se produce un de- desvinculación importante del crecimiento
terioro estructural que corresponde a u n creci-económico de los cuatro factores estudiados
miento económico con efectos ambientales ne- (véase lafigura2).
gativos absolutos. El perfil de desarrollo de este país con un cam-
E n el cuadro 1 se agrupan 16 de los 31 paí- bio estructural lento es, en cierta medida, repre-
ses estudiados en función de esas tres pautas de sentativo de las demás economías de Europa
evolución. Oriental.
378 Udo E. Simonis
C o n s u m o de Peso de las
Producción
País Energía Acero en mercancías PNB*
de cemento
primaria bruto transportadas
* El cálculo del porcentaje del Producto Nacional Bruto cambia en función del dólar E E . U U . de valor constante
( 1980). Los datos relativos a Bulgaria, Checoslovaquia y la Unión Soviética remiten a cambios porcentuales del
P N B (1970-1983).
** E n los datos sobre el transporte sólo se toman en cuenta las mercancías transportadas por ferrocarril.
Ecología y e c o n o m í a : « E n la Selva ecuatorial», p o r Raffy el Persa. Museo de arte moderno de la ciudad de París,
Bulloz.
90 +
I
"I 1" "I I I- -I- -I 1- -I 1-
70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85
- E n los países de renta media prevaleció tivos de la producción que se han ido a c u m u -
una pauta distinta: hubo casos de rápido creci- lando.
miento cuantitativo y casos de crecimiento E n la República federal de Alemania, por
cualitativo, esto es, u n crecimiento económico ejemplo, ha llegado a la atractiva suma de m á s
con aportaciones de recursos constantes o de- de 250.000 millones de marcos (o aproximada-
crecientes. mente 140.000 millones de dólares). E n u n es-
C o n todo, aún no es posible hablar de una tudio pormenorizado, Leipert et al., del Institu-
sola tendencia dominante hacia la reestructura- to Internacional sobre el Medio Ambiente y la
ción industrial. Pero c o m o los efectos ambien- Sociedad (IIES) computaron y clasificaron to-
tales gratuitos de un cambio estructural activo dos los datos existentes sobre las inversiones y
son m u y evidentes, nos proporcionan un ele- los gastos destinados a la rehabilitación y la
mento estratégico de la modernización ecológi- protección del medio ambiente7.
ca de la sociedad industrial. E n el cuadro 2 se consignan las inversiones
en la protección ambiental totales y sectoriales
efectuadas entre 1975 y 1985 por el sector de
las manufacturas en la economía alemana.
Política ambiental preventiva E n el cuadro 3 se consignan los costos tota-
les de la protección ambiental (gastos y depre-
Hablando en términos teóricos, podría definir- ciaciones actuales) en que han incurrido la in-
se la política ambiental c o m o «... la suma de dustria y el Gobierno entre 1975 y 1985.
objetivos y medidas destinadas a regular la in- Sin embargo, cifras c o m o éstas son ambiva-
teracción de la sociedad con el medio ambiente lentes. Por un lado dan lugar a orgullosas decla-
c o m o sistema natural; comprende aspectos de raciones políticas sobre los logros de la protec-
rehabilitación, conservación y ajuste estructu- ción ambiental, según el lema «cuanto m á s m e -
ral»6. E n realidad, la práctica no se atiene a esta jor». Pero por otro lado son, presumiblemente,
definición tan amplia ya que las políticas en el mínimo absoluto de lo que se precisa para
cuestión sólo se ocupan de ciertas partes de la garantizar la base m i s m a de una sociedad via-
interacción entre la sociedad y el medio a m - ble. Al m i s m o tiempo simbolizan un grave défi-
biente. cit estructural de la sociedad industrializada: se
Hasta la fecha, la mayor parte de las políticas incurre en gastos para proteger al medio a m -
ambientales han sido ideadas como reacciones y biente cuando ya se ha perjudicado el entorno
remedios ante la contaminación del aire y el natural sin que sea posible seguir negándolo.
agua, el ruido y los desechos, haciéndose hinca- Son reparaciones tardías del proceso de creci-
pié en el aspecto de rehabilitación. miento económico, indicios de una política que
Por diversas razones, esta política ambien- reacciona y tiene que reaccionar ante los perju-
tal tradicional ha sido y aún es útil y m u y nece- cios pero no los impide o no puede impedirlos.
saria. Pero presenta una serie de defectos, algu- Por esta razón, hay que comparar los resulta-
nos de los cuales se examinan a continuación dos positivos obtenidos mediante los gastos en
junto con ciertas sugerencias para superarlos protección ambiental con cifras sobre los pro-
mediante una política ambiental preventiva, pios perjuicios causados al medio ambiente.
vale decir, mediante estrategias de previsión y T o m e m o s una vez m á s el ejemplo de la R e -
prevención. pública Federal de Alemania. Según una esti-
mación reciente la Lutz Wicke, del Organismo
Los gastos en el medio ambiente Federal de Protección del Medio Ambiente, los
y los perjuicios ambientales perjuicios anuales causados al medio ambiente
Desde comienzos del decenio de 1970, cuando natural superan los 103.000 millones de mar-
por primera vez se comenzaron a contabilizar cos o, en otros términos, el 6 % del P N B y no el
sistemáticamente los fondos asignados a la pro- 3 % c o m o había calculado hace algunos años la
tección ambiental, en los países industrializa- O C D E para el conjunto de los países industria-
8
dos las inversiones públicas y privadas llegaron lizados .
a cifras cuantiosas. L a sociedad industrializada El cuadro 4 sigue métodos de estimación
parece estar pagando retroactivamente cifras distintos ya que, en efecto, se utilizan datos so-
astronómicas por los efectos ambientales nega- bre los costos efectivos de los perjuicios y con-
La modernización ecológica de la sociedad industrial 381
Precios Precios Precios Precios Precios Precios Precios Precios Precios Precios
actuales de 1980 actuales de 1980 actuales de 1980 actuales de 1980 actuales de 1980
En millones de marcos
1975 2.480 3.090 170 210 900 1.110 200 240 1.210 1.530
1976 2.390 2.830 200 230 820 960 220 260 1.150 1.380
1977 2.250 2.560 200 230 740 850 210 230 1.100 1.250
1978 2.150 2.370 170 180 680 750 200 220 1.100 1.220
1979 2.080 2.190 260 160 760 800 200 210 960 1.020
1980 2.650 2.650 210 210 910 910 240 240 1.290 1.290
1981 2.940 2.810 250 240 950 910 210 200 1.530 1.460
1982 3.560 3.250 390 360 1.130 1.030 230 210 1.810 1.650
1983 3.690 3.270 290 260 1.100 990 230 200 2.070 1.820
1984 3.500 3.100 270 240 1.040 920 230 190 1.960 1.750
1985 5.620 4.940 330 280 1.060 910 260 220 3.970 3.530
1975/84 + 3.9 - 0.0 + 5.3 + 1.5 + 1.6 - 2.1 + 1.6 - 2.6 + 5.5 + 1.5
1975/79 - 4.3 -8.2 - 1.5 -6.6 -4.1 -7.9 0.0 -3.3 - 5.6 - 9.6
1979/84 + 11.0 + 7.2 + 11.0 + 8.4 + 6.5 + 2.8 + 2.8 -2.0 + 15.3 + 11.4
Fuente: Proyecto deinvestigación IIES
En precios actuales
1975 3.200 1.520 4.720 3.000 1.920 4.920 6.200 3.440 9.640
1980 5.160 2.250 7.410 4.690 3.390 8.080 9.850 5.640 15.490
1985 7.930 3.160 11.090 6.430 4.340 10.770 14.360 7.500 21.860
En precios de 1980
1975 4.050 1.870 5.920 3.790 2.570 6.360 7.840 4.440 12.280
1980 5.160 2.250 7.410 4.690 3.390 8.080 9.850 5.640 15.490
1985 6.230 2.640 8.870 5.340 4.030 9.370 11.570 6.670 18.240
Fuente: Proyecto de investigación del IIES
382 Udo E. Simonis
Sectores Perjuicios
clusiones de estudios sobre la voluntad de su- del aire al agua o el suelo o, de un lugar a otro,
fragarlos. Aunque hay que interpretar los resul- c o m o ocurre con la contaminación transfronte-
tados con cautela, el cuadro ilustra que pese a riza a larga distancia. C o m o si ello fuera poco,
unos elevados gastos anuales en protección a m - a m e n u d o la política ambiental se enreda en un
biental, aún se siguen ocasionando todos los debate sobre los principios. E n caso de tener
años perjuicios ambientales terriblemente al- que adoptarse medidas rápidamente, la polé-
tos, lo que, por supuesto, también sucede en mica pasa del «principio de que paga el conta-
muchos otros países. minador» -por el que se aboga, en general- al
Pero la política ambiental convencional «principio de que quien paga es el contribuyen-
acusa otras deficiencias9, algunas de las cuales te», desplazándose la carga de la protección
son las siguientes: por lo general, suele determi- ambiental que ya no recae en el contaminador
nar los problemas de que se trata demasiado sino en la comunidad, el gobierno, o el conjun-
tarde, tanto que los ecosistemas afectados no to de la sociedad.
pueden sobrevivir. Al orientarse específica- Por estas razones se necesitan innovaciones
mente hacía un medio -por ejemplo, vigilar la en materia de planeamiento y de ejecución. Pa-
calidad del aire y del agua por separado, el rui- recería que una política ambiental preventiva
do o los desechos- también se corre el riesgo de puede paliar las deficiencias de una política
que no haya coordinación entre sus metas, m e - ambiental convencional. Pero para pasar a una
didas e instituciones específicas. Puede suceder política preventiva hay que superar varias limi-
que, c o m o consecuencia, se desplace un proble- taciones conceptuales y prácticas10.
m a de un medio ambiental a otro, por ejemplo, U n a de ellas tiene que ver con la historia
La modernización ecológica de la sociedad industrial 383
Di
Ti
p •t
i^ •P
Pi
10 20 30 40 50 60 Tiempo
Fuente: Scimemi.
F I G U R A 3. Factores que intervienen en el ciclo de la política ambiental: perjuicios, conocimientos técnicos y concien-
cia del público.
0 10 20 30 40 50 60 Tiempo
i'ucnic- Scimcmi.
normal de esa situación es llegar a una fórmula te. Estos son los dos procesos en los que la na-
conciliatoria entre las normas de emisión que turaleza sigue perdiendo. Canjea materias
han de aplicarse. Serán inferiores a las viablesprimas naturales por desechos de la produc-
desde el punto de vista técnico y político al ción. A d e m á s de la m a n o de obra y el capital,
afirmarse que el conocimiento o la conciencia la naturaleza es el tercer factor de producción
sobre la relación de causa y efecto o las priori-
verdaderamente estático y explotado. ¿ C ó m o
dades sociales son insuficientes. Casos noto- puede reforzarse entonces la posición de la na-
rios a este respecto son las normas sobre las turaleza en el «juego económico»? 16
emanaciones de S 0 2 y N O x en lo que respecta La utilización de materias primas y la pro-
a la contaminación del aire o la norma sobre ducción de emanaciones y desechos son, por
el nitrato en materia de contaminación del supuesto, cuestiones antiguas. N o obstante, el
agua. Fijar normas de emisión más estrictas desarrollo científico y tecnológico ha permiti-
plantea un problema grave. Entre tanto es pro- do explotar cada vez m á s los recursos agota-
bable que se sigan muriendo los bosques, que bles y ha llevado a una acumulación cada vez
la capa de ozono se siga agotando y que prosi- mayor de emisiones perniciosas y desechos
ga la contaminación del agua. que no pueden descomponerse. La naturaleza
La conclusión es, por lo tanto, que el esta-ya no puede absorber todas esas sustancias,
blecimiento de normas ambientales debe con- algunas de las cuales no sólo son tóxicas para
cebirse c o m o un proceso constante. A medida la flora y la fauna sino también para el ser hu-
que aumenten el conocimiento y la conciencia mano.
sobre los perjuicios reales y probables que se Los esfuerzos por ocultar las emisiones per-
causan al medio ambiente deberán reducirse niciosas y los desechos tóxicos -en terraplenes
progresivamente los umbrales para la acción, para vertidos, zonas de tránsito o depósitos
o, dicho en otras palabras, hay que dinamizar permanentes- por esparcirlos -mediante chi-
la actividad normativa para posibilitar rápida- meneas gigantescas e incineradoras- o por
mente la reestructuración industrial. arrojarlos al agua o en el extranjero han dado,
Esta necesidad de afrontar el futuro no es cuando m u c h o , resultados satisfactorios provi-
prerrogativa de la política ambiental, c o m o sionales porque muchas emisiones y desechos
observó justamente Scimeni. La aplicación son «venenos móviles» o vuelven a aparecer
del principio de la prevención es especial- en formas diferentes. Esas actividades llevaron
mente necesaria en todas las demás esferas a lo que Johan Galtung llamó «linealización
de la política, cuando están en juego los inte- de los ciclos ecológicos», vale decir que se re-
reses colectivos. U n a de las principales es- duce la diversidad natural, disminuye la fuer-
feras que debemos abordar al examinar las za de los ecosistemas y se rompen las simbiosis
posibilidades y los obstáculos de la y los equilibrios ecológicos. C o m o consecuen-
modernización ecológica es, evidentemente, cia, aumenta la degradación del medio a m -
la política económica. biente y disminuye la capacidad de absorción
del medio natural.
El conflicto entre la ecología y la economía
La ecología y la política económica puede atribuirse a dos principios básicos in-
compatibles (efectiva o posiblemente): el prin-
Conflictos entre la economia y la ecologia cipio ecológico de la «estabilidad» c o m o requi-
sito previo para que los sistemas ecológicos
«La ecología es esencialmente una armonía sean sostenidos y el principio económico del
necesaria y viable entre el hombre y la natura- «crecimiento», c o m o lógica inherente de los
leza, entre la sociedad y el medio ambiente» sistemas económicos, o, m á s concretamente:
(C. F . von Weizsäcker). E n cambio, por lo ge- los principios de la rentabilidad comercial, del
neral la economía significa una falta de armo- crecimiento económico nacional y la expan-
nía con la naturaleza. La naturaleza se utiliza sión mundial de los mercados.
directa e indirectamente cuando las materias D a d a la crisis ecológica actual y la futura,
primas se transforman en productos y cuando saber si esos principios económicos pueden
las emanaciones y los desechos de la produc- modificarse, volver a configurarse y, por últi-
ción industrial contaminan el medio ambien- m o , armonizarse con los principios ecológicos,
La modernización ecológica de la sociedad industrial 387
de los contaminantes del aire- se hace recaer incompatible con la «economía de múltiples
sobre la naturaleza que sólo resiste hasta cier- transformaciones intermedias» prevaleciente
tos niveles: los bosques se están muriendo. (throughput economy) (K. Boulding). E n la
- En segundo lugar, el ejemplo muestra có- práctica, el reciclado y las tecnologías inocuas
m o la carga de los costos se desplaza para re- aún se encuentran en una fase incipiente y no
caer sobre las generaciones futuras; un porve- son empresas económicas sistemáticas. Cabe
nir con menos bosques o, en ciertas regiones, señalar en particular que aún no se ha dado
sin bosques. ese salto cualitativo que media entre limitarse
- E n tercer lugar, el ejemplo muestra c ó m o a dejar de verter desechos y evitar producirlos
se hacen recaer los costos sobre terceros (la ex- («economía con pocos desperdicios»).
propiación parcial de los propietarios de los Seguramente si ello ocurre es en parte por-
bosques) y sobre la sociedad, ya que las deci- que muchos productos de desecho no pueden
siones económicas y técnicas de los contami- reciclarse o, en su defecto, su transformación
nadores (particularmente las emanaciones de entraña costos elevados. Pero también es ver-
centrales eléctricas, de los coches y la contami- dad que no se hanfijadosuficientes índices de
nación internacional) afectan el bienestar y la precios y costos. N o se insiste bastante en la
salud física de la población. importancia que reviste impedir la producción
Evidentemente, el sistema económico hace de desechos y conservar los recursos agotables.
cálculos incorrectos sobre el ecosistema fores- Pero esta situación también tiene que ver con
tal. Tanto la contabilidad comercial c o m o la las deficiencias estructurales antes menciona-
nacional revelan la insuficiencia de medios das de los procedimientos de contabilidad eco-
que puedan impedir niveles de contaminación nómica que no miden bastante la reducción de
intolerables para el sistema ecológico. L a con- las reservas. Por lo tanto pueden observarse
tabilidad tradicional muestra saldos favora- dos tendencias contradictorias: un incremento
bles para la producción de energía, los fabri- de los ingresos monetarios y, en cambio, una
cantes de automóviles y los exportadores de reducción de las reservas naturales.
contaminantes (por no citar m á s que las tres Y , sin embargo, las propuestas de una con-
fuentes de contaminación antes mencionadas) tabilidad ecológica en las fábricas y en la con-
aunque las emanaciones de esos sectores eco- tabilidad nacional son halagüeñas. E n la pri-
nómicos sean claramente perjudiciales para mera se computan la energía, las materias
los ecosistemas forestales. Pérdidas por un la- primas, los desechos, la utilización de la tierra,
do y beneficios por otro: la indemnización no etc. y, mediante una simulación de las caren-
tiene lugar ni se prevé una responsabilidad en cias resultantes, se determinan unidades de
la materia. contabilidad que luego se incorporan al siste-
E n consecuencia, resulta fácil determinar m a total. Se elabora así una medición que no
cuál es una de las tareas que tienen por delante sólo puede orientar la toma de decisiones so-
la teoría y la práctica: interiorizar los efectos bre las inversiones en la empresa privada sino
externos de la producción, devolver la carga que constituirá, al m i s m o tiempo, un instru-
de los costos a las entidades económicas que mento de información pública para fomentar
causan el problema ambiental e incluir la pers- procedimientos económicos cualitativos.
pectiva ecológica en todas las decisiones relati- E n las sociedades industrializadas también
vas a las inversiones. Parecería que la medida se ha dejado de respetar otro principio ecológi-
necesaria para restablecer la armonía entre la co, el de una utilización sostenible de los recu
economía y la ecología sea reducir drástica- sos. Tradicionalmente, por ejemplo, los pro-
mente los efectos externos de la producción en pietarios de bosques se habían guiado por la
la sociedad, la naturaleza y las generaciones regla «no tale m á s árboles de los que vuelva a
futuras. ¿ C ó m o proceder en la práctica y de- plantar». E n realidad, este principio se está ha-
terminar prioridades? ciendo obsoleto: las lluvias ácidas producidas
En primer lugar, reorganizar la economía en el exterior entran en conflicto con la conser-
hacia un ciclo integrado materialmente signifi- vación de los recursos en el país y la deuda ex-
caría reducir sistemáticamente la utilización terna acumulada lleva a una sobreexplotación
de recursos agotables y la producción de e m a - de los recursos naturales. El sostenimiento del
naciones y desechos contaminantes, y esto es producto de las reservas forestales se está
La modernización ecológica de la sociedad industrial 389
Notas
1. S. Paulus, «Economic Concepts Programa de Investigaciones para los argumentos propuestos por G .
for Industry Related 1983-1987, Berlín: IIES 1982, Scimeni, «Evironmental Policies
Environmental Policies», en: pág. 6. and Anticipatory Strategies», en,
Proceedings-Forum on Industry U . E . Simonis (Ed.), Präventive
and Environment, Nueva Delhi, 7. Los datos siguientes proceden Umweltpolitik, Frankfurt, Nueva
Friedrich Ebert Foundation, 1986. de C . Leipert, U . E . Simonis, York, C a m p u s , 1988.
«Environmental
2. Véase G . Enyedi et al., Damage-Environmental 11. Véase Scimeni, op. cit.
Environmental Policies in East Protection. Empirical Evidence on
the Federal Republic of 12. Idem.
and West, Londres, Taylor
G r a h a m , 1987. Germany», en: International 13. Para una ilustración
Journal of Social Economics, vol. detallada, véase idem.
3. Los siguientes datos y debates 15, 1988, 7, págs. 37-52.
proceden de la obra, «Economie 14. Véase P . Wathern (ed.),
Structure and Environmental 8. L . Wicke, Die ökologischen Environmental Impact Assessment.
Impacts», en: Environmental Milliarden (Los Miles de Millones Theory and Practice, Londres,
Monitoring and Assessment, de M . Ecológicos), Munich, Kösel, 1986, U n w i n H y m a n , 1988.
Jänicke, H . M ö n c h , T . Ranneberg, pág. 123.
U . E . Simonis, 1988. 15. Véase Scimeni, op. cit.
9. U . E . Simonis, «Preventive
4. Véase Jänicke et al. op. cit. Environmental Policy, 16. Véase U . E . Simonis, «Ecology
Prerequisites, Trends and and Economic Policy», en, A .
5. Idem. Prospects», en, Ekistics, 313, Vlavianos-Arvanitis (ed.),
julio-agosto de 1985, págs. 368-372. Biopolitics, Atenas, Organización
6. Instituto Internacional sobre el Internacional de Biopolítica,
Medio Ambiente y la Sociedad: 10. M e baso para lo que sigue en 1988, págs. 163-167.
Metabolismo industrial
y cambio mundial
Robert U . Ayres
bien los residuos de las minas se hallan habi- des cantidades de energía, en una modalidad
tualmente m u y contaminados por los minera- de calidad elevada («disponible»), energía que
les extraídos - m u c h o s de ellos, tóxicos- o por también se degrada y acaba por desecharse en
azufre. U n porcentaje importante de los pro- forma de calor a baja temperatura.
ductos fabricados con metales consiste en «bie-
nes de consumo» -botellas, latas, productos
químicos y productos «desechables», c o m o pi- Los residuos, los mercados
las, bombillas, etc. Únicamente en el caso de y los fallos del mercado
los minerales no metálicos (dejando aparte,
nuevamente, los materiales realmente inertes), La teoría económica se ocupa esencialmente de
puede figurar hasta el 50 % de la masa en bie- mercados perfectos y de libre competencia, en
nes no perecederos (principalmente, cemento los que todos cuantos intervienen poseen una
Portland utilizado para fabricar hormigón y ar- información completa y actúan racionalmente.
cillas para ladrillos y cerámicas). La acumula- Si el m u n d o real correspondiese a semejante
ción anual de materiales activos existentes en modelo, el crecimiento económico sería un
bienes no perecederos -con cierto margen para proceso de equilibrio general, similar al óptimo
las porciones desechadas y destruidas- proba- teorizado por Pareto, pero los economistas han
blemente no supera los 150 millones de tonela- advertido desde hace m u c h o que existen los
das, es decir, el 6 % del total. El 94 % restante se «fallos del mercado», que lo distorsionan e in-
transforma en residuos al cabo de un año o dos terfieren con las condiciones necesarias para al-
de su extracción. A d e m á s de las materias pri- canzar ese nivel óptimo, si bien la mayoría han
m a s , el sistema necesita, para funcionar, gran- supuesto, cuando no afirmado, que las repercu-
394 Robert U. Ayres
siones generales de esas imperfecciones del nos, el acervo genético de la biosfera y el propio
mercado no bastan para invalidar la mayoría sol. Las distorsiones del mercado (es decir, de los
de los teoremas en que se fundan las doctrinas precios) están forzosamente vinculadas a la utili-
económicas actuales. zación de recursos de propiedad c o m ú n y «la tra-
Sin embargo, la teoría neoclásica tradicio- gedia de los bienes comunales» es una expresión
nal que goza de aceptación general se basa en habitual para referirse al problema fundamental
una especie de círculo vicioso: postula que de que nadie tiene interés en conservar un recur-
unos recursos abstractos son transformados in- so que pertenece a todo el m u n d o . Es evidente
definidamente en bienes y servicios igualmente que, hasta ahora, los recursos ambientales c o m o
abstractos «consumidos» por consumidores el aire y el agua han carecido de precio o, en el
asimismo abstractos cuyo trabajo origina unos mejor de los casos, se les han señalado un precio
recursos. Es, así pues, una especie de máquina m u y bajo, debido a lo cual han sido generalmente
de movimiento perpetuo, al n o advertir la fun- sobreexplotados. La implicación consiguiente de
ción esencial que desempeñan la energía y m a - que la existencia de esos factores externos gene-
teriales de elevada calidad facilitadas desde ralizados ha dado lugar a que se hayan atribuido
fuera del sistema, siendo así, en cambio, que precios escandalosamente bajos a las materias
debemos considerar a la economía real c o m o primas no se ha advertido hasta mucho m á s re-
un sistema abierto de disipación, en lugar de cientemente y, de hecho, ni siquiera goza aún de
c o m o un sistema cerrado tendente a la conser- reconocimiento general4.
vación [Georgescu-Roegen, 71, 77, 79]. Importante corolario de lo anterior es que el
Dicho esto, hay que reconocer que los eco- señalar precios bajos a los recursos ambientales
nomistas también han estudiado los problemas corresponde afijarprecios bajos a los recursos
que suscitan los fallos del mercado, en especial minerales agotables cuyo consiguiente descarte
la producción de residuos, llegando a la impor- en forma de residuos ocasiona daños al medio
tante conclusión de que, habida cuenta de que ambiente. Ello se debe a la ausencia de un víncu-
el sistema económico se halla inextricablemen- lo explícito entre el precio de mercado pagado
te inmerso en un sistema físico real con el que (por el carbón, el petróleo o lo que fuere) y el
intercambia energía y materiales, los fallos del costo consiguiente que entraña la eliminación de
mercado y los factores externos vinculados a los residuos. A u n en los casos en que resultaría
los residuos son inherentemente masivos y ge- posible vincular el costo de la eliminación de los
neralizados, no secundarios y desde luego no residuos con el precio abonado por los consumi-
despreciables [Ayres y Kneese, 69], [Kneese, dores o gobiernos por el producto, como en el
Ayres y d'Arge, 70]. caso de la energía nuclear (o de las armas asimis-
Los materiales no desaparecen una vez m o nucleares), no se ha llevado a la práctica, con
«empleados» en el sentido económico del tér- lo que multitud de costos inevitables han sido
mino. Se convierten en residuos que hay que pura y simplemente aplazados5. Así sucede en la
liquidar y, de hecho, no resulta difícil demos- mayoría de los perjuicios ocasionados al entorno
trar que el tonelaje de residuos es realmente o a la salud que no se compensan, c o m o las bron-
mayor que la masa de los productos agrícolas, quitis, el asma, el enfisema, el cáncer, la acidifi-
la madera, los combustibles y los minerales que cación de los terrenos, el «efecto de invernade-
registran las estadísticas económicas. Aunque ro», etc. Pero, en último análisis, la culpabilidad
habitualmente no se les ponga precio (ni se m i - recae en la subevaluación de los precios de los
dan), tanto el aire c o m o el agua son aportacio- recursos, pues, al no incluirse en los costos los
nes físicas importantes a los procesos industria- perjuicios sociales y ambientales, se han explota-
les, y en tal calidad forman buena parte de los do en exceso las materias en general y, lo que es
residuos, en especial los productos de la c o m - aún peor, se ha llevado a cabo una extracción
bustión. Los residuos desaparecen del ámbito excesiva de materiales vírgenes no renovables. A
del «mercado», en el que todo tiene su precio, este respecto, es esencial distinguir entre recursos
pero no del m u n d o real, en el que se halla in- renovables y no renovables: mientras que los re-
merso el sistema económico. cursos renovables pueden dar lugar evidente-
Muchos de los servicios que facilita el entor- mente a problemas de contaminación, c o m o
no proceden inherentemente de los recursos «de ocurre con las aguas residuales, su índole es casi
propiedad común», entre otros, el aire, los océa- siempre localizada y se pueden resolver con gas-
Metabolismo industrial y cambio mundial 395
E n los procesos de combustión ineficaces, tidos por el sol. Los iones de cloro resultantes
entre el 3 y 10 % del carbono combustible se destruyen eficazmente el ozono de la atmósfera
convierte en monóxido de carbono. La reduc- mediante una reacción catalítica. Puede que
ción carbotérmica (es decir, la fundición) de los problemas hasta ahora detectados no sean
mineral de hierro y otros metales produce aún sino el comienzo de una situación aún m á s gra-
m á s monóxido de carbono, pero el promedio ve. Si (puede que sea m á s correcto decir «cuan-
de todos los procesos es m u c h o menor. Las ex- do») se agotase el nivel de ozono de la estratos-
pulsiones de C O a la atmósfera de Estados Uni- fera, llegarían más radiaciones ultravioleta del
dos ascendieron a unos 110 millones de tonela- sol a la superficie de la tierra, con la consecuen-
das en 1970 (fundamentalmente, de camiones cia probable, en los seres humanos, de un au-
y automóviles), con un contenido de carbono mento considerable de los cánceres de piel, es-
de 47 millones de toneladas, esto es, el 3,5 % pecialmente entre los individuos de tez m á s
del total. Las medidas adoptadas para dismi- clara. Las repercusiones ecológicas en las espe-
nuir este tipo de emisiones (fundamentalmente cies vulnerables son actualmente incalculables,
sobre los automóviles) redujeron esta cifra a pero podrían ser gravísimas. Se calcula que va-
una aportación neta de aproximadamente 85 rios miles de especies se extinguen ya cada año
millones de toneladas en 1980 [EPA, 86]. El y que hasta el 20 % de las existentes podrían
monóxido de carbono es, desde luego, m u y no- desaparecer sólo en los próximos 20 años. U n
civo para los seres humanos e interviene en el aumento de las radiaciones ultravioleta au-
desencadenamiento de enfermedades de los mentaría los niveles de tensión ambiental que
bronquios, del corazón y otros problemas de ya existen en múltiples lugares.
salud de los habitantes de las ciudades. Es m e - El metano, los óxidos de nitrógeno y los óxi-
nos sabido que también desempeña un papel dos de azufre son otros residuos que intervie-
activo - y no inocuo- en diversas reacciones nen activamente en las repercusiones en el cli-
químicas atmosféricas, cuyo efecto neto es au- m a y/o ecológicas. Los produce la combustión
mentar el nivel de los «gases de invernadero» de combustibles fósiles, así c o m o otros proce-
(en especial, el metano). C o n el paso del tiem- sos industriales. Al igual que el monóxido de
po, desde luego, la mayor parte del monóxido carbono, el dióxido de carbono y los clorofluo-
de carbono se oxida y forma dióxido de car- carbonos, cabe considerarlos productos resi-
bono. duales metabólicos de la actividad económica.
El hallazgo de gases de clorofluocarbono en El metano se pierde en las conducciones de gas
la estratosfera ha planteado una perspectiva natural, la extracción de petróleo, la de carbón
aún m á s aterradora: el agotamiento del ozono 7 , y diversos tipos de agricultura intensiva (en
fenómeno que al parecer confirma la reciente particular el cultivo del arroz y la cría de ove-
aparición de un «agujero en el ozono» de la es- jas). Los óxidos de azufre son generados por la
tratosfera a la altura de la Antártida, «agujero» combustión de combustibles que contienen
que ha reaparecido todas las primaveras duran- azufre -en particular, el carbón bituminoso- y
te varios años y que parece ir aumentando. Los por la fundición de minerales de sulfuro. L a
clorofluocarbonos son gases industriales, des- mayoría de las menas de cobre, plomo, zinc y
cubiertos en 1928 y producidos desde los años niquel son de ese tipo. E n principio, se puede
treinta. Se emplean para refrigerar, como disol- recuperar el azufre desechado en todas esas ac-
ventes y para «hinchar» espumas plásticas, y tividades y el porcentaje de recuperación au-
aunque no se expulsan por lo general delibera- menta, pero su costo, especialmente en el caso
damente a la atmósfera, es inevitable que se de las centrales eléctricas que queman carbón,
produzcan pérdidas y fugas. es aún considerablemente superior al valor de
La inercia química de los clorofluocarbo- mercado de los productos potenciales (esto es,
nos, que se consideraba una característica m u y ácido sulfúrico diluido). D e ahí el que, por aho-
positiva, es justamente la causa de los proble- ra, los sulfitos y sulfatos de calcio -así c o m o el
m a s : al no descomponerse en presencia de oxí- S O x - sean otros tantos residuos que haya que
geno, esos gases se han dispersado actualmente eliminar. Aunque menos nocivos para el medio
por la atmósfera, inclusive la estratosfera. A al- ambiente que el S O x , son, por lo menos, una
turas m u y elevadas, pueden ser ionizados y molestia considerable. Esta situación no varia-
descompuestos por los rayos ultravioletas emi- rá a menos que el valor económico del azufre
Metabolismo industrial y cambio mundial 397
aumente enormemente con respecto a su bajo Las cenizas volátiles son otro subproducto
nivel actual, lo cual depende, a su vez, de que se de la combustión y actualmente se recuperan
le encuentren nuevas aplicaciones. con gran eficacia de los gases expulsados por las
Los óxidos de nitrógeno, también son pro- chimeneas de grandes calderas de centrales
ductos secundarios de la combustión, pues suce- eléctricas y hornos industriales, mediante pre-
de que, a temperaturas elevadas, parte del nitró- cipitadores electrostáticos. Pero las cenizas se
geno de la atmósfera es literalmente «quemado». han convertido en una molestia a gran escala
También en este caso es en principio posible re- pues no existe aplicación o mercado para ellas.
cuperarlo para un uso distinto (por ejemplo, áci- Las cantidades producidas son grandes: m á s de
do nítrico), pero, en comparación con el proceso 50 millones de toneladas al año sólo en Estados
predominante en el mercado de lafijaciónde ni- Unidos. Existen al menos dos posibles solucio-
trógeno a base de gas natural (el método de H a - nes: las cenizas volátiles son una «mena» en
ber-Bosch), la recuperación no se justifica econó- potencia de diversos metales, especialmente
micamente y el motivo de que se haya empezado aluminio y hierro, que se podrían recuperar
a estudiar la tecnología adecuada para ello radica probablemente -pues presentan interés comer-
simplemente en que la dispersión de los óxidos cial- si se aunasen las operaciones metalúrgicas
de nitrógeno interviene en las neblinas industria- a una central eléctrica eficiente que funcionase
les y en las lluvias ácidas. Únicamente un aumen- con carbón [Ayres, 82]. Si no, se pueden e m -
to espectacular del valor económico del nitróge- plear las cenizas volátiles para fabricar una es-
nofijoo unas normas de protección ambiental pecie de hormigón que podría sustituir en algu-
mucho m á s estrictas podrán dar lugar a un c a m - nos casos al cemento Portland, por ejemplo
bio de tales características. para fabricar productos de hormigón. El pro-
398 Robert U. Ayres
Notas
1. E n realidad, ni el ciclo del el «envejecimiento» de las rocas circulación los carbonatos, los
carbono ni el del nitrógeno son ígneas extrae oxígeno de la fosfatos y el carbonofijoy acaban
perfectamente cerrados -ni atmósfera, pero moviliza fósforo y por encerrarlos en sedimentos
podrían serlo- a causa de los otros oligoelementos que ingieren situados en el fondo del océano.
cambios geológicos. Por una las plantas. A su vez, los Por último, unos procesos
parte, la circulación magmática organismos vivos han extraído geológicos lentos elevan los
accionada térmicamente y el mediante solución y precipitado anteriores fondos oceánicos por
vulcanismo siguen empujando algunos metales de transisión - e n encima del nivel del mar y
hacia la superficie particular, hierro, manganeso, exponen parte de los elementos
preferentemente elementos ligeros cobre y cobalto- en formas encerrados a un nuevo
e inyectando gases en la insolubles. Los procesos de envejecimiento (o a su
atmósfera, pero a un ritmo erosión y de sedimentación explotación por los seres
gradualmente m á s lento. A d e m á s , eliminan gradualmente de la humanos). Los combustibles de
Metabolismo industrial y cambio mundial 401
hidrocarburos fósiles y las menas dos terceras partes del total son bombas atómicas de Estados
de hierro que actualmente de origen orgánico. El resto está Unidos. Se calcula que harán falta
explotamos tienen su origen constituido por u n 9,4 % de 65.000 millones de dólares para
justamente en esos procesos metales, 8,8 % de vidrios, 8 % de resolver el primer aspecto y
geológicos. plásticos y el 7,1 % de otras 45.000 millones para el segundo
materias, lo que comprende aceite (N.Y. Times, editorial, 12.9.88).
2. La masa activa tratada es algo usado de motores, pinturas y
mayor, pues Estados Unidos son disolventes, pilas eléctricas y 6. Para un estudio reciente, véase
actualmente importadores netos objetos m u y diversos. [ P N U M A , 87] y [Mintzer, 87].
de muchos minerales y petróleo.
Evidentemente, buena parte del 4. Existe, empero, una 7. Para datos recientes, véase
trigo cultivado en el país se bibliografía cada vez más extensa [PNUMA, 87a].
exporta, lo que hasta cierto punto sobre la cuantificación de los
equilibra los balances costos de los perjuicios 8. El consumo de energía en el
internacionales. ocasionados al medio ambiente, lo m u n d o ascendió en 1980 a 10.000
cual es quizás el primer paso al millones de kilovatios, o 10
3. Los residuos municipales respecto.Véanse, por ejemplo teravatios. Si extrapolamos los
recogidos en los hogares y [Leibert y Simonis, 88], ritmos actuales de aumento
establecimientos comerciales de [Simonis, 88]. demográfico hasta el año 2025 y
Estados Unidos ascienden a 160 suponemos un consumo uniforme
millones de toneladas al año, el 5. U n ejemplo recientemente de energía per capita conforme a
40 % de las cuales son papel, el aparecido en las páginas de los los niveles occidentales actuales,
17 % «desechos de jardín» periódicos es el del problema, harían falta 55 teravatios.
(principalmente, hojas y hierba pasado por alto, de la Evidentemente, se pueden
segada), el 7,7 % basura y el 2 % restauración a su estado anterior formular otras muchas hipótesis al
pañales desechables (N. Y. Times, del entorno y la eliminación de respecto. Véase [ W C E D , 87,
12.10.1988). Cabe presumir que los residuos ocasionados por la capítulo 7].
industria manufacturera de
Bibliografía
se ven cada vez m á s amenazados por el so- rrollo, así c o m o de la validez de los enfoques y
brepastoreo, la excesiva explotación agríco- prácticas aplicados5.
la, la desforestación, la erosión de los suelos Así, pues, en varios sentidos la pobreza m o -
y desertificación. Estas personas, y otras m u - derna parece distinta de la pobreza y la priva-
chas que ahora no son pobres, están volvién- ción históricas; además, debido a la creciente
dose cada vez m á s vulnerables a eventos que conectividad, las causas de la pobreza moderna
erosionan la capacidad de los sistemas natu- son a m e n u d o no locales sino lejanas, y algunos
rales para satisfacer sus necesidades m á s bá- de los costos de la pobreza se soportan también
sicas. a nivel global.
Si bien la existencia de la pobreza no es una El presente artículo trata principalmente de
novedad (aunque sus valores absolutos sí lo la dinámica de la pobreza en el marco del nexo
son), sus consecuencias han cambiado radical- entre la sociedad y el medio ambiente. Esta
mente en los últimos decenios debido a varias prioridad no significa que la degradación a m -
situaciones que sí son nuevas: biental sea el único elemento determinante de
- a lo largo del siglo actual la tecnología y la la pobreza. Este punto de entrada en una cues-
capacidad de producción han alcanzado tales tión compleja y multifacética se eligió precisa-
niveles que han demostrado de una vez por to- mente porque los desafíos biofísicos cada vez
das, a escala universal, que el viejo argumento m á s intensos con que se enfrentan las socieda-
que justifica la pobreza c o m o una consecuencia des y las crecientes presiones sociales sobre el
desgraciada de la capacidad insuficiente de medio ambiente deberían poner de relieve los
producir para todos4 es una falacia engañosa. efectos de los procesos de toma de decisiones
La erradicación total de la pobreza mundial es sociales y políticas sobre el bienestar de los po-
tecnológica y económicamente posible; bres. El énfasis en el empobrecimiento rural se
- por primera vez hay la posibilidad m u y justifica porque es en las zonas rurales donde se
real de una aniquilación nuclear total de la es- revelan de manera más vivida y directa las inter-
pecie h u m a n a ; acciones entre la sociedad y la ecología.
- por primera vez también, la escala y velo-
cidad de las acciones humanas afectan de m a -
nera visible a las posibilidades de renovación Pobreza, desarrollo
de los recursos naturales de todo el m u n d o y a y medio ambiente
la base ecológica del planeta;
- la conectividad global y la interdependen- A lo largo de la historia, las poblaciones han
cia mutua son hoy día mayores que en cual- sobreexplotado las riquezas acumuladas de la
quier m o m e n t o del pasado (y siguen crecien- biosfera. Pero sólo durante los dos últimos si-
do); éste es un hecho cada vez m á s reconocido. glos empezaron estos procesos a poner en peli-
La interdependencia es política, económica, gro la supervivencia de la humanidad. N o es
cultural y biofísica, y comprende también las paradójica la observación de que este m o d o de
interacciones entre las escalas niveles local y aprovechamiento de los recursos crea a la vez
global, lo que resulta en u n aumento de la vul- riqueza y pobreza. Los que se enriquecen con
nerabilidad y en la búsqueda de nuevas formas los recursos los agotan al m i s m o tiempo, dejan-
de sinergia y cooperación; do m á s pobres a los que carecen de acceso a
- la impredictibilidad y la incertidumbre ellos. El sistema de utilización expoliadora de
van en aumento, lo que indica que los m o d o s los recursos naturales es u n motor de desigual-
de pensamiento y acción que eran útiles en un dad.
m u n d o m á s predictible y «externalizable» son La pobreza, c o m o nos recuerda la Comisión
cada vez menos útiles. Al m i s m o tiempo, las Brundtland, es, en parte por lo menos, a la vez
tendencias hacia la homogeneización cultural efecto y causa de la degradación ambiental:
están cerrando las visiones alternativas; «Los pobres se ven obligados a utilizar exce-
- por primera vez en la (breve) historia de sivamente los recursos ambientales para sobre-
la asistencia y la cooperación internacional, vivir día a día, y al empobrecer su medio a m -
existe un creciente escepticismo y desencanto biente se empobrecen aún m á s , con lo que su
acerca de la función y utilidad de las formas supervivencia se hace m á s difícil e incierta»6.
existentes de cooperación y ayuda para el desa- En países c o m o Guatemala, donde el 2 % de los
Empobrecimiento global, desarrollo sostenible y medio ambiente 405
terratenientes poseen el 80 % de la tierra culti- sas locales menores, a las que les interesa con-
vada, esta absurda disparidad de acceso a los servar los recursos que utilizan, y al m i s m o
recursos obliga a los pobres a sobreexplotar la tiempo poseen la capacidad de hacerlo. Si bien
escasa tierra que poseen 7 . La conexión causal esta situación no debe ser sobregeneralizada,
entre la desigualdad social y el uso de los recur- ya que en otras partes del m u n d o pueden en-
sos por las diferentes clases socioeconómicas es contrarse contraejemplos, es justo decir que n o
un fenómeno que merece un análisis m á s dete- es poco corriente eliminar; es irrelevante aquí9.
nido. U n estudio de la utilización de los recur- Pueden distinguirse dos fuentes principales
sos en relación con la condición socioeconómi- de degradación ambiental: las asociadas a las
ca de los agentes o actores sociales productivos estructuras prevalecientes de crecimiento eco-
en la región argentina del Chaco 8 indica que los nómico en las sociedades opulentas (y los secto-
agentes m á s pobres y los m á s ricos causan m a - res opulentos de los países pobres) y las asocia-
yores daños al medio ambiente que los agentes das a la pobreza. Estos dos tipos de situaciones
de una condición social intermedia. Los n u m e - (desarrollo insostenible y empobrecimiento in-
rosos pobres sobreexplotan para meramente sostenible) pueden diferenciarse de m u c h a s
subsistir. Los ricos, en particular las grandes maneras, pero no están desconectados entre sí.
empresas, están motivados por el deseo de ob- E n un nivel m á s elevado de análisis, la riqueza
tener beneficios m á x i m o s a expensas de la sus- y la pobreza son aspectos complementarios de
tentabilidad, ya que su capital puede desviarse la estructura que adopta el crecimiento econó-
a nuevas inversiones una vez se ha agotado el mico a nivel mundial, un crecimiento despare-
recurso. E n el medio se encuentran las empre- jo caracterizado por la creciente desigualdad y
406 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maleita
la asimetría cada vez mayor entre los países ri- de las fallas fueron factores humanos: improvi-
cos y los países pobres, y entre los ricos y los sación, gruesos errores de planificación, ges-
pobres en el interior de muchos países. tión, descuido en considerar las variables eco-
Es posible identificar un número de mega- lógicas conocidas, miope racionalidad econó-
procesos m u y extendidos que favorecen el e m - mica de las empresas en su afán de lucro,
pobrecimiento social y ecológico, causante de pobreza del campesinado, etc12.
gran parte de los problemas planteados. Algu- Irónicamente, es con frecuencia el éxito
nos de estos procesos son los siguientes: m i s m o de la intervención planeada lo que pro-
a. la desestabilización de los sistemas agrí- voca mayores problemas. Por ejemplo:
colas tradicionales debida al crecimiento de- - En la región saheliana de Africa los pozos
mográfico o a la inmigración, al acceso limita- perforados para obtener una fuente fiable de
do a los nuevos recursos y a la pérdida de recur- agua indujeron a poblaciones nómadas a asen-
sos causada por la excesiva explotación y la tarse en las cercanías de los pozos. El frágil eco-
erosión10; sistema colapso a consecuencia de ello por la
b. el acorralamiento de las comunidades fuerte presión de pastoreo y recolección de
campesinas por la agricultura comercial en ex- leña, creando focos de desertificación13.
pansión (especialmente en las regiones con - Las variedades de arroz de alto rendi-
grandes poblaciones indígenas)"; miento y los cultivos intensivos asociados a la
c. los cambios en el mercado mundial que Revolución Verde introducidos en Indonesia
estimulan la producción comercial (por ejem- dieron lugar a un aumento tan espectacular de
plo, los cultivos comerciales) dirigida por e m - la producción nacional que el país, que había
presas capitalistas muntinacionales y naciona- sido el principal importador de arroz, pasó a
les, y los cambios en la composición de la pro- ser autosuficiente en 1983. Ello dio lugar a al-
ducción y las técnicas de producción. Esto lleva gunos efectos secundarios no previstos. L a ex-
consigo a m e n u d o un descenso de los niveles de pansión de la producción de arroz en nuevas
vida de la población rural local (los que perma- regiones desplazó a los agricultores pobres de
necen en la zona c o m o peones sin tierra y los subsistencia que ocupaban el fondo de los va-
que emigran a otras zonas rurales marginales o lles a laderas menos productivas y estables don-
a los centros urbanos); de los suelos deficientes y la erosión les convir-
d. la degradación originada por la contami- tió en agricultores marginales. El efecto en es-
nación industrial. H o y día este proceso está tas personas y en el medio ambiente ha sido
concentrado principalmente en los países in- negativo. E n el plano nacional, la dependencia
dustrializados, pero se está difundiendo rápi- de la cosecha de arroz de un suministro ininte-
damente por el Tercer M u n d o , donde el proble- rrumpido de especies resistentes y de fertilizan-
m a se ve complicado por la creciente transfe- tes y plaguicidas químicos, que Indonesia difí-
rencia de industrias contaminadas desde el cilmente puede permitirse, hace que la econo-
Primer al Tercer M u n d o , donde las normas le- mía del país sea más vulnerable a los fracasos
gales son menos estrictas, y a m e n u d o no se en las cosechas.
aplican, y las poblaciones locales son m á s vul- - El cultivo de algodón en el valle de Cañete,
nerables. en el Perú, a mediados de los años cuarenta se
Incluso los proyectos de desarrollo, que a vio afectado por tres importantes plagas de in-
m e n u d o representan intentos de introducir in- sectos. Se introdujeron nuevos insecticidas or-
novaciones occidentales en el Tercer M u n d o , gánicos y los agricultores cortaron los árboles
han dado lugar muchas veces a la degradación para que los aeroplanos pudieran rociar fácil-
ambiental. mente los campos. Desaparecieron los pájaros,
U n análisis comparativo de más de 20 estu- los insectos depredadores y los parásitos benefi-
dios de caso sobre la utilización de recursos na- ciosos. Las plagas desarrollaron pronto una re-
turales renovables en América latina muestra sistencia al tratamiento. Los agricultores susti-
que en casi todos los casos se produjo una grave tuyeron los insecticidas, aumentaron su período
degradación ecológica con importantes conse- de aplicación y redujeron el intervalo entre tra-
cuencias negativas sociales y económicas para tamientos. Especies de insectos que antes eran
las poblaciones supuestamente beneficiarias. inocuas se convirtieron en plagas. E n 1955 los
E n la mayoría de casos, las causas inmediatas rendimientos cayeron verticalmente, causando
Empobrecimiento global, desarrollo sostenible y medio ambiente 407
un desastre económico para los agricultores14. sión de la historia del desarrollo que hace hin-
N o es difícil encontrar otros ejemplos de capié en los éxitos, sobre la base de varios indi-
este tipo en países que proporcionan los modelos cadores generales ( P N B por habitante, esperan-
de los proyectos de desarrollo. Los desiertos au- za de vida al nacer, mortalidad infantil,
mentan en todos los continentes. E n un tercio de calorías por persona, etc.), que realmente han
las tierras de cultivo estadounidenses se registra estado mejorando sostenidamente. Para m u -
un acusado descenso de la productividad a largo chos políticos y economistas, el m u n d o ha esta-
plazo debido a la erosión del suelo15. do siguiendo una trayectoria de creciente enri-
- Los problemas agrícolas del m u n d o desa- quecimiento y, teniendo en cuenta las posibili-
rrollado reproducen los de Indonesia. Familias dades de la nueva revolución tecnoeconómica,
de agricultores de América del Norte se ven las perspectivas para el futuro parecen aún m e -
desplazadas de sus tierras por el proceso de «ra- jores.
cionalización de la producción», que impone Sin embargo, en los últimos diez años esta
explotaciones de mayor tamaño y u n equipa- visión optimista ha sido puesta cada vez m á s
miento que muchos agricultores no se pueden en duda, no sólo por el hecho de que la mayoría
permitir. Los cultivos genéticamente unifor- de las previsiones indican que aumentará la
mes y las prácticas de cultivo sobre grandes brecha entre los países desarrollados y los paí-
áreas son vulnerables a las plagas y dependien- ses en desarrollo, sino también y principalmen-
tes de nuevos híbridos resistentes y de biocidas te por la conciencia de que: a, la pobreza en el
costosos. L a cosecha de maíz de Estados Uni- m u n d o no ha sido erradicada, sino que va en
dos fracasó en 1966, cuando apareció una nue- aumento; y b, el medio ambiente está siendo
va variedad de roya de este cereal. sujeto a presiones nunca alcanzadas anterior-
- El canal del San Lorenzo fue un importante mente.
proyecto de ingeniería que tuvo algunos efectos Es un hecho crecientemente reconocido que
secundarios imprevistos. La lamprea, un depreda- el sistema global se está volviendo cada vez
dor marino, emigró a los Grandes Lagos por los m á s inestable y que el peligro de colapso va en
nuevos canales y diezmó la población indígena de aumento. L a percepción de una amenaza cre-
truchas lacustres que anteriormente había sido la ciente va extendiéndose, desde la Conferencia
base de un pesquería comercial16. del Medio H u m a n o de Estocolmo, en 1972,
Estos ejemplos paralelos ilustran la diferencia hasta la creación de la Comisión Mundial sobre
crucial existente entre la aplicación de métodos el Medio Ambiente y el Desarrollo, el lanza-
tradicionales de desarrollo en los países desarro- miento del «Programa Internacional de la
llados y en los países en desarrollo. Las poblacio- Geosfera y la Biosfera» (PIGB) de investiga-
nes de los países desarrollados están protegidas ción de los aspectos críticos de los cambios físi-
hasta cierto punto frente a los fracasos y los efec- cos que ocurren a nivel mundial, y la planifica-
tos secundarios imprevistos por las redes sociales ción del programa «Respuesta H u m a n a al
de seguridad, que los países en desarrollo no pue- Cambio Global» ( R H C G ) .
den permitirse. La pérdida de la cosecha de maíz Esta compleja imagen, con su cohorte de
en Estados Unidos fue costosa, pero ningún ciu- riesgos crecientes para la humanidad, puede in-
dadano padeció hambre por ello. Sin embargo, terpretarse de m o d o s distintos. La lectura que
los procesos de empobrecimiento social y ecoló- proponemos representa una opción alternati-
gico en el Primer M u n d o , encubiertos por la ac- va, a saber, que los procesos de empobreci-
ción de los amortiguadores sociales y los crecien- miento global de los sistemas socioecológicos
tes insumos tecnológicos, pueden estar mera- se están convirtiendo en una creciente amena-
mente empujando la desestabilización y la za social y ecológica a escala planetaria, tradu-
irreversibilidad ecológica hacia el futuro. ciéndose en el m u n d o industrializado princi-
palmente c o m o empobrecimiento ambiental y
creciente inestabilidad, y en el m u n d o en desa-
Futuros escenarios globales rrollo principalmente en forma de pobreza y
alternativos devastación ecológica.
Dados estos antecedentes, la coexistencia
La existencia y el crecimiento de la pobreza de la pobreza y la opulencia global es u n hecho
mundial pone en tela de juicio la extendida vi- absolutamente injustificable desde el punto de
408 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maletta
vista estrictamente ético. Pero la situación es sido uno de los principales objetivos de las es-
m á s complicada y no puede reducirse a la obli- trategias del desarrollo, tal y c o m o se han ex-
gación moral de los ricos de ayudar a los po- presado en la teoría del desarrollo y la práctica
bres. Los procesos de empobrecimiento se re- de las organizaciones internacionales, tales co-
gistran en todo el m u n d o , contribuyendo a m o el Banco Mundial y los organismos especia-
acrecentar la pobreza global, que a su vez acele- lizados de las Naciones Unidas.
ra estos procesos. Así, pues, el único medio de Pero de ordinario la pobreza es concebida
erradicar la pobreza mundial es cambiando los más c o m o un estado que c o m o un proceso (em-
estilos de desarrollo a nivel internacional o glo- pobrecimiento) y pocas veces se la considera
bal. Estamos convencidos de que el desafío de la c o m o el resultado de algunos tipos de procesos
erradicación de la pobreza puede ser uno de los de desarrollo.
principales motores sociales y políticos de D e b e m o s remontarnos al siglo xix para en-
los cambios necesarios en el patrón mundial contrar ciertos esfuerzos teorizadores de explo-
del desarrollo. ración de fuentes de empobrecimiento en el
D a d o que los países adelantados se encuen- propio proceso de desarrollo. La obra de Mal-
tran en situación privilegiada, no es fácil supo- thus fue importante al prever un posible con-
ner que vayan a tomar espontáneamente la ini- flicto entre el rápido crecimiento demográfico
ciativa de introducir cambios fundamentales y el crecimiento limitado o la posibilidad de
en sus propios patrones de desarrollo. Hará fal- agotamiento de los recursos disponibles. Ricar-
ta aumentar considerablemente la presencia do, aunque rechazó la mayor parte de las teo-
del Tercer M u n d o en las decisiones que afectan rías de Malthus, vislumbró oscuramente el im-
a las trayectorias planetarias del desarrollo. pacto de la mecanización en el empleo y el in-
U n nuevo equilibrio internacional en el que greso, prediciendo que este proceso podría dar
se oiga m á s claramente la voz de los pobres lugar a un descenso de los ingresos de las clases
cambiaría toda la perspectiva. Es evidente que trabajadoras17. Algunas décadas después, Karl
para erradicar la pobreza es necesario repensar Marx amplió la hipótesis de Ricardo en forma
los modelos de desarrollo aplicados en el Ter- de «ley general de la acumulación capitalista»,
cer M u n d o , pero también en los países adelan- de m á s amplio alcance: M a r x predijo que, a
tados. Por consiguiente, la erradicación de la medida que el cambio técnico y el crecimiento
pobreza global sitúa a todo el m u n d o en una económico avanzasen, una porción cada vez
perspectiva radicalmente distinta, reforzando mayor de las clases trabajadoras se haría redun-
la posición de los grupos del Primer M u n d o dante y caería en la pobreza. E n ambos casos, el
que son conscientes de la inviabilidad de los proceso de expansión de la acumulación capi-
cursos actuales. talista agravaría la pobreza.
Creer que los cambios necesarios se logra- Las sociedades capitalistas «centrales» lle-
rán fácilmente mediante el consenso y la buena garon al siglo x x con unos niveles salariales y
voluntad mutua sería ingenuo. Sin embargo, la de bienestar social en aumento, lo que desacre-
investigación científica y la negociación políti- ditó las teorías ricardianas y marxistas. Pero en
ca pueden demostrar que realmente existen al- parte este descrédito no es merecido: en el siglo
ternativas viables, identificar los agentes y fe- X X el sistema económico capitalista se ha he-
nómenos m á s importantes y sugerir la posibili- cho verdaderamente internacional y no es váli-
dad y la necesidad de nuevos mecanismos para do ya considerar a Gran Bretaña o Estados
alcanzar compromisos y regulaciones interna- Unidos c o m o «economías capitalistas» c o m -
cionales. pletas; si centramos la cuestión en la economía
capitalista mundial, incluido el centro y la peri-
feria, la reproducción y expansión de la pobre-
C ó m o se ha visto el problema za parecen de nuevo un rasgo plausible de todo
en el pasado el sistema.
Por primera vez en la historia, la pobreza no
La pobreza ha sido un fenómeno intensamente puede considerarse una carga inevitable de la
estudiado por los especialistas en ciencias so- humanidad debida a la escasez mundial o cual-
ciales, por lo menos desde el siglo xix. E n los quier otra característica ineludible de la vida;
últimos decenios, la lucha contra la pobreza ha la especie h u m a n a tiene hoy los medios de ven-
Empobrecimiento global, desarrollo sosienible y medio ambiente 409
cer a la pobreza gracias a los logros técnicos de las acciones humanas sobre los procesos so-
que no muchas veces se han dirigido a este fin, ciales y ecológicos; interdependencia mundial
pero que no obstante existen. Pero al m i s m o cada vez mayor entre las naciones y entre los
tiempo las investigaciones actuales muestran procesos locales y globales; y creciente compleji-
lo siguiente: a, que hoy día la pobreza a u m e n - dad de los sistemas sociales, económicos y polí-
ta en todo el m u n d o en términos absolutos (en ticos a nivel nacional e internacional.
algunos países y regiones incluso en términos El cambio y la falta de equilibrio, la conec-
relativos); b, que es probable que la pobreza tividad y la complejidad son las principales ca-
persista e incluso que siga aumentando hasta racterísticas de este proceso. C o n este contex-
bien entrado el próximo siglo; y c, que debido to, la atención ha de centrarse necesariamente
al balance general de los recursos, no es posi- en los procesos dinámicos de empobrecimien-
ble eliminar la pobreza mediante una simple to y desarrollo sostenible, en u n contexto de
extensión de los actuales patrones de desarro- cambio permanente, m á s que en el concepto
llo al resto del m u n d o . estático de pobreza. Las dimensiones de la po-
Las interacciones diacrónicas y sincrónicas breza no pueden reducirse ya solamente a las
entre la sociedad, la población, la tecnología y condiciones económicas o materiales de vida;
la naturaleza son de importancia fundamental la capacidad de respuesta a los cambios, y la
para determinar la dinámica y consecuencias vulnerabilidad de los grupos sociales y los sis-
de la pobreza, aunque hay m u y pocos estudios temas ecológicos frente al cambio, se han con-
integrados y comparados que tengan en cuenta vertido en factores centrales.
estas interacciones. E n particular, los análisis Así, pues, parece claro que u n enfoque m e -
de la pobreza suelen pasar por alto la conexión todológico útil del problema debe reunir las si-
crucial con el medio ambiente, mientras que lo guientes condiciones:
propio ocurre también con los estudios a m - 7. Capacidad de incluir la consideración
bientales que pocas veces centran la atención de complejos factores ecológicos, sociales, eco-
en la relación existente entre la pobreza y el nómicos, políticos y culturales en un marco in-
medio ambiente. terdisciplinario.
Asimismo, se supone fácilmente que la tec- 2. Capacidad de tomar simultáneamente
nología de tipo occidental permite lograr el en consideración procesos y fenómenos de di-
«desarrollo» en cualquier nuevo contexto geo- ferentes escalas temporales y espaciales (rápi-
gráfico, y que esto acabará beneficiando a toda dos y lentos, locales y globales), que requiere
la población mediante los efectos de «goteo» o enfoques de múltiples niveles.
a través de políticas específicas. El equilibrio 3. Capacidad de abordar las interrelacio-
global de los recursos en los países pobres y el nes dinámicas no lineales entre variables de
m u n d o en general, pocas veces es un factor te- diferentes naturaleza y escala que son relevan-
nido en cuenta en las teorías de desarrollo. tes en la operación del conjunto de procesos
considerados. Esto supone u n enfoque sisté-
mico.
Necesidad de un enfoque 4. Capacidad de explicar la evolución de
sistémico los sistemas socioecológicos en desequilibrio y
sus procesos de cambio dinámico y estructu-
Dadas las características básicas de los proce- ral. Esta condición descarta varios enfoques
sos globales de empobrecimiento socioecológi- tradicionales de análisis de sistemas limitados
co, los enfoques sectoriales o analíticos son a los análisis dinámicos de sistemas con es-
claramente inadecuados, tanto para entender tructurafija,así c o m o los limitados al estudio
el problema c o m o para llevar a la práctica las de las condiciones de estado estacionario.
medidas necesarias. 5. Capacidad de incluir variables y relacio-
Entre las principales características pueden nes n o cuantificables (especialmente frecuen-
destacarse las siguientes: aceleración de los pro- tes en el terreno de lo social). Esta condición
cesos de cambio y de reorganización social y requiere formas cualitatjvas de análisis para el
ecológica; creciente interconexión entre los siste- sistema total (aunque algunos subsistemas o
mas sociales y ecológicos (a niveles local y glo- subprocesos pueden prestarse a una modela-
bal); creciente escala y penetración del impacto ción cuantitativa).
410 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutinan y Hedor Maleita
Otra consecuencia probable del «efecto sierra»: el recalentamiento de la tierra podría provocar se-
quías duraderas y la desertificación de vastas regiones. Friiet/sipa.
412 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maletta
respuesta a cambios de variables lentas24. por ejemplo en el caso de las normas ambien-
U n a variedad de procesos genéticos, c o m - talesfijas,las salvaguardias nucleares, etc.
petitivos y de comportamiento mantienen los Es importante observar que el concepto de
valores de los parámetros que definen el siste- resiliencia y el enfoque de Holling tratan esen-
m a y su «paisaje de estabilidad». Los factores cialmente de los cambios repentinos de c o m -
no lineales, la variabilidad, la inestabilidad, la portamiento y de «paisajes de estabilidad» de
heterogeneidad espacial y la diversidad m a n - los sistemas ecológicos dentro de una estructu-
tienen la resiliencia del sistema. El balance en- ra dada (en el sentido de la configuración de
tre estabilidad y resiliencia de los ecosistemas los elementos y las relaciones que componen el
es una propiedad evolucionada, consecuencia sistema). Es decir, se preserva la estructura, y
de la historia de las variaciones externas sufri- las consecuencias de los saltos entre los domi-
das. E n varios ejemplos25 se demostró que el nios de estabilidad se reflejan en diferentes
éxito m i s m o de la gestión en su intento de li- m o d o s cualitativos de comportamiento que in-
mitar la variabilidad natural de una variable volucran las mismas variables críticas. La ex-
determinada (poblaciones de insectos foresta- cepción se produce cuando el sistema se con-
les, frecuencia de incendios forestales, número duce hasta la extinción, lo que supone su
de salmones, densidad de la población pecua- colapso. E n todos los demás casos, se supone
ria, poblaciones de vectores de la malaria) hizo una estabilidad estructural y el debate se cen-
a los sistemas ecológicos evolucionar hacia tra en torno a los cambios en la estabilidad de
una situación m á s frágil y m á s dependiente de sus estados.
la vigilancia y de una gestión exenta de erro- Recientemente, Holling29 sugirió una hipó-
res, a m e n u d o en el m i s m o m o m e n t o en que
tesis general de la dinámica y la sucesión del
se han desarrollado mayores dependencias del ecosistema. Su propuesta parte del principio
entorno socioeconómico e institucional del de que los ecosistemas pasan de una fase de
éxito continuado26, aumentando considerable- explotación (de los recursos disponibles por la
mente los riesgos de catástrofe o colapsos sin biota) a otra de conservación (consolidación,
precedentes. U n a conclusión general es que el aumento de la organización o conectividad),
cambio discontinuo es una propiedad interna seguida por una de destrucción creativa (libe-
de muchos sistemas ecológicos. Durante largos ración repentina de los recursos acumulados,
períodos, el cambio es gradual y el comporta- por el fuego, las tempestades, las plagas, la se-
miento discontinuo se inhibe. Sin embargo, nectud, etc.) hasta llegar a la renovación (mo-
gradualmente se llega a una situación en que vilización y retención de los recursos almace-
un salto es cada vez m á s probable y en último nados) tras lo cual el ciclo se reanuda.
término inevitable27. C o m o dice Holling30: «La sucesión ecosisté-
Holling atribuye una importancia capital a mica ha sido útilmente visualizada c o m o con-
las interacciones entre un reducido número de trolada por dos funciones: la explotación, que
variables clave (lentas, intermedias y rápidas) hace hincapié en la colonización rápida de las
para la determinación de la dinámica del siste- zonas recientemente perturbadas, y la conserva-
m a , así c o m o a la heterogeneidad espacial y las ción, que se basa en una lenta acumulación y al-
escalas espaciales. macenamiento de la energía y materia. Estudios
Este punto de vista conduce a una gestión recientes indican que hacen falta otras dos fun-
de los sistemas ecológicos que trata de retener ciones adicionales. U n a es la de liberación, a tra-
la variabilidad al m i s m o tiempo que producir vés de la cual la acumulación rígidamente co-
beneficios económicos y sociales, permitiendo nectada de la biomasa y los nutrientes se hace
que las variables superen límitesflexiblesen la cada vez m á s frágil (sobreconectada) hasta que
medida en que se promuevan mecanismos de es repentinamente liberada por agentes tales co-
recuperación naturales y deliberados28, o bien m o incendios forestales, plagas de insectos o
conduce a una naturaleza manipulada con el pulsos intensos de pastoreo. La segunda consiste
fin de mantener alejadas las variables del siste- en la reorganización, en la cual los procesos eda-
m a de los dominios vecinos peligrosos (supo- fológicos de movilización e inmovilización se
niendo que el paisaje de estabilidad seafijoy organizan de manera que los nutrientes se vuel-
conocido o que se disponga de conocimientos ven disponibles para la próxima fase de explota-
suficientes para mantenerlofijo),c o m o ocurre ción. Este patrón es discontinuo y depende de la
414 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maletla
existencia de equilibrios múltiples que son esen- Conviene distinguir tres niveles de c a m -
ciales para las funciones de liberación y reorga- bio/estabilidad. El primer nivel corresponde
nización. La resiliencia y la recuperación son de- a la estabilidad local de una trayectoria de
terminadas por la secuencia de la liberación y la equilibrio particular (los puntos o estados es-
reorganización, y la estabilidad y la productivi- tacionarios, y los ciclos estacionarios o «lí-
dad por la secuencia de la explotación y la con- mite» son casos particulares de trayectorias)
servación. definida por la dinámica de u n sistema con
Estas cuatro funciones generan una estruc- una determinada estructura. Si el estado del
tura clásica de cambios espaciales y tempora- sistema tiende a aproximarse tal trayectoria,
les que pueden analizarse, modelarse e inter- incluso después de que las perturbaciones lo
pretarse eficazmente c o m o una secuencia de la hayan alejado de ella, podrá decirse que la
historia vital de los distintos eventos, pertur- trayectoria es estable. U n sistema que posea
bada por distintas frecuencias e intensidades solamente una trayectoria estable (indepen-
de perturbaciones externas. En los ecosiste- dientemente de cuantas trayectorias inesta-
mas, el tiempo transcurre desigualmente y bles tenga) será globalmente estable (es decir,
cada fase se diferencia en su sensibilidad fren- que por importante que sea la perturbación,
te a la perturbación externa. El ciclo del ecosis- el estado del sistema se aproximará final-
tema progresa lentamente desde la fase de ex- mente a la trayectoria estable).
plotación hasta la de conservación, m u y El segundo nivel es la resiliencia, aplicable
rápidamente hasta la de liberación, rápida- a los sistemas que muestran dos o m á s domi-
mente hasta la de reorganización y de nuevo nios estables de atracción y que se refiere a la
algo m á s lentamente hasta la de explotación. probabilidad de que el estado del sistema (aun
La conectividad y la estabilidad aumentan y el si no existe una trayectoria estable) tienda a
capital de nutrientes y biomasa se va acumu- permanecer dentro de un dominio determina-
lando lentamente durante la secuencia de la do (asociado con un m o d o de comportamiento
explotación a la conservación. Eventualmente, básico) tras sufrir perturbaciones. U n sistema
el sistema se vuelve sobreconectado lo que dis- multiestable no es globalmente estable porque
para u n rápido cambio. Entonces se libera el según el tipo y la magnitud de la perturbación
capital almacenado y el sistema se desconecta su estado puede desplazarse a diferentes domi-
para permitir una renovación del m i s m o esta- nios de atracción. N o obstante, estos dominios
do estacionario o u n cambio a un nuevo esta- son parte del «paisaje» dinámico del sistema
do. El estado particular depende de la condi- (es decir, que están implícitos en su estructura
ción del capital de renovación que se ha y en sus reglas dinámicas) y la resiliencia se re-
acumulado. Ello determina las propiedades fí- fiere a los cambios de comportamiento, y no
sicas del suelo y del régimen hidrológico cuyo de estructura, del sistema.
control efectúa la biota. Si este capital es m u y Por último, el tercer nivel se refiere a la es-
erosionado, el ecosistema pasa abruptamente tabilidad de la estructura misma, de los meca-
a un estado de degradación sostenida. Su m a n - nismos y de las relaciones entre los elementos
tenimiento o mejora determinará las oportuni- del sistema, incluida la posible adición o su-
dades de renovación de los estados anteriores presión de elementos. El concepto de vulnera-
o la evolución a un nuevo estado. bilidad del sistema rige en este contexto. El
Las inversiones que ignoren estas propieda- cambio estructural implica la posibilidad de
des están expuestas a resultados contraprodu- una verdadera innovación y evolución, y el
centes, con efectos opuestos a los que se nuevo régimen estructural resultante de la su-
pretendía lograr, incluyendo posiblemente catás- peración de los límites de la estabilidad estruc-
trofes. Esta visión del desarrollo de los ecosiste- tural no puede predecirse, ni siquiera en siste-
mas también sugiere que diferentes atributos de m a s fisicoquímicos simples.
la inversión podrían ser adecuados en m o m e n -
tos distintos, según la fase de desarrollo por la
que el ecosistema esté atravesando. Este concep- Sistemas socioecológicos
to de cambio ecosistémico y sus posibles analo-
gías con el cambio económico, tecnológico y so- U n método habitual de iniciar la conceptuali-
cial ha sido revisado por Holling31. zación de un sistema es desagregarlo en un
Empobrecimiento global, desarrollo sostenible y medio ambiente 415
Venecia contaminada: regiones «a ras de agua», c o m o Venecia, los Países Bajos, el Delta del Nilo o
Bangladesh podrían quedar definitivamente inundadas hacia el año 2100, ya que el aumento de la
temperatura de la tierra («el efecto de sierra») provocaría la subida del nivel de los océanos de 1 a
2 metros. P. Vauthcy/Sygma.
conjunto de subsistemas pertinentes y sus vin- tinga entre el subsistema productivo, el subsis-
culaciones. Sin embargo, tras cotejar varias re- tema físico y el subsistema socioeconómico
presentaciones alternativas con estudios de ca- puede ser adecuada en algunos casos en que
so concreto, h e m o s llegado a la conclusión de los principales vínculos socioecológicos están
que para los fines de esta problemática es pre- asociados con la producción. E n otros casos
ferible considerar el sistema socioecológico en (como por ejemplo en el análisis de los impac-
términos de una serie de circuitos causales y tos en los bosques y las tierras áridas de la re-
de preguntas relevantes a tomarse en cuenta, colección de biomasa c o m o combustible para
m á s que c o m o u n conjunto de subsistemas cocinar32) pueden aparecer vínculos importan-
(fuera de la división obvia - y aun así algo arbi- tes a través del subsistema de c o n s u m o . E n ca-
traria- de la totalidad en los subsistemas so- sos m á s complejos, el desglose de los sistemas
cial y ecológico). tendrá que incluir otros criterios (por ejemplo,
Es probable que n o exista u n a única desa- la heterogeneidad espacial, c o m o en el caso de
gregación en subsistemas que sea universal- los pastores n ó m a d a s , que interactúan de dife-
mente útil; debe retenerse la posibilidad de rentes maneras en diferentes lugares). E n otras
emplear representaciones alternativas del sis- situaciones, es posible que n o convenga nin-
tema y los subsistemas, dado que en diferentes gún desglose de subsistemas, sino que sea pre-
situaciones podrían ser adecuadas representa- ferible utilizar u n análisis a lo largo de cadenas
ciones distintas. o procesos causales circulares, sobre todo
Por ejemplo, una representación que dis- cuando se trata de relaciones h u m a n a s que n o
416 Gilberto C. Gallopin, Pablo Gutman y Héctor Maletla
¿QUÉ?
(efectos sobre
" el medio ambiente)
sario entender c ó m o inciden las acciones hu- ner en cuenta el ambiente externo, en relación
manas sobre los sistemas naturales (por ejem- tanto con los aspectos biofísicos c o m o con las
plo, eliminación o introducción de especies, vinculaciones internacionales de una sociedad
extracción de la biomasa, alteración del drena- nacional. Algunas acciones que inciden en el
je, introducción de productos tóxicos, etc.) y ambiente biofísico de una sociedad pueden ser
qué efectos ecológicos específicos se producen, generadas directamente dentro de su territorio
bien espontáneamente o en respuesta a las ac- por agentes del entorno exterior (explotación
ciones humanas. de recursos en «enclaves», guerra, etc.). Ade-
El impacto de las acciones humanas en los más, ciertos cambios naturales (espontáneos o
sistemas ecológicos depende de la naturaleza debidos a acciones humanas en el ambiente
de la acción y de la configuración ecológica externo) pueden afectar a sus sistemas ecoló-
(por ejemplo, la m i s m a tasa de extracción de gicos (por ejemplo, migraciones de especies,
organismos individuales puede estimular el lluvias ácidas, contaminación global). Por la
crecimiento de una determinada población misma razón, algunos efectos ecológicos es-
biológica o dar lugar a su extinción). pontáneos o antrópicos que se producen den-
Es necesario, pues, considerar cuáles son tro de los sistemas ecológicos de una sociedad
los elementos ecológicos receptores, y ello de- pueden tener repercusiones en su ambiente ex-
penderá en parte de la configuración ecológica terno.
(por ejemplo, la fumigación de una zona con T o d a esta serie de preguntas fundamenta-
plaguicidas afecta directamente a la fauna del les pueden representar un componente de un
suelo en los ecosistemas abiertos, pero en los marco básico para el entendimiento de las re-
bosques densos los principales receptores po- laciones entre la sociedad y el ambiente natu-
drían ser los insectos del follaje superior). Los ral, de utilidad para el estudio de la pobreza y
efectos sufridos por los elementos receptores el empobrecimiento y para la identificación de
pueden transmitirse al resto del ecosistema, medidas correctivas. Estas explicaciones cau-
produciendo alteraciones de la configuración sales son necesarias para la evaluación de la ri-
ecológica total (por ejemplo, los plaguicidas gidez o flexibilidad de las acciones humanas y
organoclorados pueden acumularse en los car- para identificar los medios para modificarlas.
nívoros a dosis letales a través de su concen- Por ejemplo, si se determina que el motivo bá-
tración en la cadena alimentaria). sico de la degradación social o ambiental es la
Debido a esta reverberación de efectos por falta de conocimientos, el remedio podría pro-
todo el ecosistema, es necesario saber también porcionarlo la investigación o la educación;
cuáles son los elementos o funciones ecológi- cuando el problema se debe a alguna racionali-
cos críticos cuyas alteraciones determinarán dad económica limitada, hará falta un enfoque
los efectos ecológicos finales. Estos factores completamente distinto. A veces, el progreso
críticos podrían ser en algunos casos los mis- de los conocimientos sobre la dinámica causal
m o s que los elementos receptores, pero con de los ecosistemas puede ayudar a cambiar de-
frecuencia estarán representados por otras va- liberadamente las respuestas ecológicas sin al-
riables que sufrirán las perturbaciones indirec- terar radicalmente el conjunto de acciones hu-
tamente. manas, mientras que en otros casos los nuevos
Para entender c ó m o ocurre la reorganiza- conocimientos pueden poner de manifiesto
ción de los sistemas ecológicos, es necesario ciertas características inherentemente nocivas
inferir el por qué de dicha reorganización. Es- de las acciones.
to depende de la «lógica ecológica» inherente Entre los factores que deben recibir espe-
a la configuración (por ejemplo, en muchos cial atención, revisten particular importancia
bosques tropicales húmedos los nutrientes se los relacionados con las opciones adoptadas
acumulan principalmente en la biomasa viva y por los agentes sociales. D e ahí que se deba
no en el suelo; c o m o consecuencia de ello, la considerar explícitamente la función de adop-
sustitución de los bosques húmedos por culti- ción de decisiones para poder identificar las
vos agrícolas a m e n u d o da lugar a una rápida opciones que influyen sobre los procesos de
lixiviación de los nutrientes y a que al suelo cambio y empobrecimiento sistémicos. Ello
pierda su fertilidad). incluye el examen del proceso de adopción de
E n muchos casos es necesario también te- decisiones tanto a nivel local o micronivel
Empobrecimiento global, desarrollo sostenible y medio ambiente 419