Muerte celular accidental
Necrosis
La palabra necrosis proviene del griego Nekrós que significa “cadáver”, es la muerte celular causada
por importantes perturbaciones en el entorno tal como anoxia o condiciones físicas muy duras como
congelación / descongelación, etc.
Los cambios morfológicos que conlleva una muerte necrótica son: la inflamación celular y de
orgánulos (oncosis), picnosis, pérdida de gradientes iónicos, aumento de la permeabilidad con la
pérdida de integridad de la membrana celular, y liberación de los contenidos intracelulares.
In vivo, las células necróticas no se fragmentan en cuerpos apoptóticos, ni sus núcleos pueden
acumularse en los tejidos necróticos; la muerte celular necrótica normalmente induce la inflamación,
mientras que la muerte célular apoptótica no.
Apoptosis frente a necrosis
En términos generales, las células en un organismo multicelular como tú mueren de dos maneras:
Son asesinadas por cosas que las dañan (como sustancias químicas tóxicas o lesiones físicas),
un proceso llamado necrosis.
Son activadas para someterse a la muerte celular programada. La forma de muerte celular
programada mejor entendida es la apoptosis.
La necrosis y la apoptosis ocurren en diferentes circunstancias e implican diferentes pasos. En pocas
palabras, la necrosis es desordenada y causa una respuesta inmunitaria de inflamación, mientras que la
apoptosis es ordenada y divide a la célula en pequeños paquetes que pueden absorberse y reciclarse
por otras células.
Necrosis (la manera desordenada)
Cuando se dañan las células por factores nocivos (como lesión o productos químicos tóxicos),
usualmente “derraman sus entrañas” en cuanto mueren. Debido a que la membrana plasmática de la
célula dañada ya no puede controlar el paso de iones y de agua, la célula se hincha y su contenido se
fuga a través de los agujeros en la membrana plasmática. Esto a menudo causa inflamación en el tejido
que rodea la célula muerta.
Apoptosis (la manera ordenada)
Las células que experimentan apoptosis pasan por un proceso diferente y mucho más ordenado. Se
encojen y desarrollan protuberancias parecidas a burbujas (nombre técnico: “ampollas”) en su
superficie. El ADN en el núcleo se corta en pedazos pequeños y algunos organelos de la célula, tales
como el retículo endoplásmico, se descomponen en fragmentos. Al final, la célula entera se divide en
pedazos pequeños, cada uno envuelto cuidadosamente en un paquete de membrana.
¿Qué le sucede a los pedazos? Liberan señales que atraen a células inmunitarias que comen restos
(fagocitarias), tales como los macrófagos. Además, los fragmentos de la célula moribunda exhiben una
molécula de lípido llamada fosfatidilserina en su superficie. La fosfatidilserina generalmente se oculta
en el interior de la membrana y cuando está en el exterior, deja que los fagocitos se unan y “coman”
los fragmentos de la célula.
¿Por qué las células se someten a apoptosis?
Muchas células en el cuerpo humano tienen la capacidad inherente para experimentar apoptosis (de la
misma manera que tienen la capacidad inherente para copiar su ADN o descomponer los
combustibles). Básicamente, la apoptosis es una forma general y conveniente para eliminar las células
que ya no deberían formar parte del organismo.
Algunas células necesitan ser "eliminadas" durante el desarrollo; por ejemplo, para tallar
gradualmente una estructura intrincada como
una mano de un bloque más grande de
tejido.
Algunas células son anormales y podrían
lastimar el resto del organismo si
sobreviven, como las células con infecciones
virales o daños en el ADN.
Las células en un organismo adulto pueden
eliminarse para mantener el equilibrio, para
dar lugar a nuevas células o eliminar células
necesarias solo para tareas temporales.
La apoptosis es parte del desarrollo
En muchos organismos, la muerte celular programada es una parte normal del desarrollo. En algunos
casos, la apoptosis durante el desarrollo ocurre de una manera muy predecible. La apoptosis también
desempeña un papel clave en el desarrollo humano.
Este proceso ocurre en todo tipo de especies vertebradas que tienen dedos en manos o pies, y menos
apoptosis da lugar a más membrana entre los dedos. A veces, si sucede un error pequeño durante el
desarrollo del dedo de la mano o pie, la apoptosis puede ser incompleta (y genera, por ejemplo, dedos
del pie fusionados).
Otros ejemplos de la apoptosis durante el desarrollo normal incluyen la pérdida de la cola de un
renacuajo conforme se convierte en una rana, y la eliminación de las neuronas innecesarias cuando los
circuitos neuronales en el cerebro se están "conectando".
La apoptosis puede eliminar las células infectadas o cancerosas
En algunos casos, una célula puede ser una amenaza para el resto del cuerpo si sobrevive. Por ejemplo,
este puede ser el caso de células con ADN dañado, células precancerosas y células infectadas por
virus. Si estas células experimentan apoptosis, se elimina la amenaza (como cáncer o propagación de
una infección viral) para el resto del organismo.
Cuando su ADN está dañado, usualmente la célula detectará el daño e intentará repararlo. Si el daño es
irreparable, la célula normalmente se enviará a sí misma a la apoptosis, y así asegura que no
transmitirá su ADN dañado. Cuando las células tienen ADN dañado, pero no pueden realizar la
apoptosis, pueden estar en camino hacia el cáncer.
A veces, las células precancerosas que han evitado las señales internas de la apoptosis son detectadas
por las células inmunes, que intentan activar la apoptosis a través de un camino de señalización
externo. Las células de cáncer exitosas, sin embargo, logran evitar las señales internas y externas que
normalmente activarían la apoptosis. Esto les permite dividirse sin control y acumular mutaciones
(cambios en su ADN).