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Contexto Historico Filemon

1. Pablo escribió esta carta a Filemón para pedirle que perdonara a su esclavo fugitivo Onésimo y lo recibiera como un hermano amado. 2. El propósito de Pablo era asegurar el perdón de Onésimo, dirigir un golpe a la esclavitud pidiendo que el amor se muestre a todos, y proveerse un lugar para después de su encarcelamiento. 3. Pablo escribió la carta desde Roma, donde estaba encarcelado, entre los años 61-63 d.C., y
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Contexto Historico Filemon

1. Pablo escribió esta carta a Filemón para pedirle que perdonara a su esclavo fugitivo Onésimo y lo recibiera como un hermano amado. 2. El propósito de Pablo era asegurar el perdón de Onésimo, dirigir un golpe a la esclavitud pidiendo que el amor se muestre a todos, y proveerse un lugar para después de su encarcelamiento. 3. Pablo escribió la carta desde Roma, donde estaba encarcelado, entre los años 61-63 d.C., y
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FILEMON

I. TEMA “La reconciliación”


* Pablo escribió esta carta a Filemón para pedirle que se reconciliara con su esclavo fugitivo Onésimo.
* Pablo anima a Filemón para que se reconcilie con Onésimo, recibiéndolo no como su esclavo, sino
como hermano amado y útil para ambos..

Reconciliación significa “restaurar relaciones”. Cristo nos reconcilió con Dios y con otros. Hay
muchas barreras levantadas entre la gente: raza, nivel social, sexo, diferencias de personalidad; pero
Cristo puede derribar dichas barreras. Jesucristo cambió la relación de Onésimo con Filemón, de esclavo
a hermano. Solo en Cristo nuestras relaciones irremediables pueden ser transformadas en una amistad
profunda.

II. AUTOR
Toda esta carta apunta tan claramente a Pablo. El escritor no sólo se llama a sí mismo
Pablo, (vs. 1, 9 y 19), sino que la petición que presenta, la cual es el tema central de la carta,
es de un carácter tan personal y definido que no existe ninguna buena razón que pueda
demostrar que fue un falsificador el que la escribiera.

Además, existen otros testimonios que afirman la paternidad literaria de Pablo como:

• Eusebio, quien le dé un lugar en su lista de los libros reconocidos por todos (Historia
Eclesiástica III. xxv; cf. III. iii) y que la considere como una carta de Pablo “verdadera,
genuina y reconocida”.
• Orígenes también la acepta como una carta de Pablo (Homilías sobre Jer. 19).
• Tertuliano la conocía bien y reconoce a Pablo como autor.

Desde el mismo comienzo su aceptación a la paternidad literaria de Pablo ha sido casi


universal. Un ataque que se le hizo en los siglos cuarto y quinto (en base a que era indigno de
la mente de Pablo y de ningún valor para la edificación), fue contestado por Jerónimo
(Comentario sobre Filemón, Prefacio) Crisóstomo (Tema de Filemón) y otros.
Toda esta carta apunta tan claramente a Pablo, y aquellos que piensan diferente hoy en día
son una minoría.

III. DESTINATARIO
La carta está dirigida a Filemón y lo describe como el amado y colaborador nuestro (v. 1).
Otros mencionados en el saludo son: Apia, que era probablemente la esposa de Filemón;
Arquipo, su compañero de milicia (y probablemente el hijo de Filemón y Apia); y también la
comunidad de discípulos (ekklesía) que se reunía en su casa (v. 2).

Filemón, Apia y Arquipo. Estos tres nombres son mencionados en la carta como los (v.1,
2) y dado que se nos informa que la iglesia (evidentemente la que estaba en Colosas; cf. Col.
4:9 con Flm. 10, 16; Col. 4:12 con Flm. 23; y Col. 4:17 con Flm. 2) solía congregarse en la casa
de Filemón, la conclusión segura es que Filemón, Apia y Arquipo estaban relacionados
estrechamente. Hasta podrían haber pertenecido a la misma familia: Filemón, el esposo y
padre, Apia, la esposa y madre, Arquipo, el hijo. William Hendriksen, Filemón, pág 27.
2

• Filemón.
- Era un gentil que vivía en la ciudad de Colosas ( Col. 4:9, 17)
- Es posible que su esposa sea Apia y Arquipo el hijo v. 2
- Era un convertido por el ministerio de Pablo Vs. 8, 9
- En la casa de Filemón se reunía la iglesia v. 2
- Era un hombre generoso y dado a la hospitalidad para con otros Vs. 5, 6
- Era tenido por el Apóstol Pablo en gran estima, pues lo llama amado y colaborador v. 1

• Onésimo, el nombre significa: “útil, provechoso”


Col 4,9 sugiere que era natural de Colosas. Según J. Knox, fue luego devuelto a Pablo
como auxiliar y con el tiempo llegó a ser obispo de Efeso (107-17), del cual escribió Ignacio
(Ep. ad Eph.,1-6). En este oficio desempeñó un papel decisivo en la recopilación de las
cartas de Pablo, según Knox.

IV. OCASIÓN E INTENSIÓN.


La ocasión de la carta puede ser extraída de su contenido, aunque no todos los detalles
están claros.
El esclavo Onésimo se había fugado de la casa de su amo Filemón en Colosas a Roma,
posiblemente después de haber robado alguna cosa o haber causado a su amo un serio
perjuicio (11; 18). En su huida llegó a Roma, lugar que atraía a fugitivos y forajidos. Al parecer,
Pablo le dio refugio (cf. E. R. Goodenough, Harvtr 22 [1929], 181-83) y terminó convirtiéndolo
al cristianismo («del que he llegado a ser padre en mi prisión», v. 10). Pablo llegó a saber que
Onésimo era esclavo de Filemón (a pesar de J. Knox, Philemon Among the Letters of Paul [ed.
rev.; Nueva York, 1959], que le consideraba esclavo de Arquipo).

En el mundo romano, durante la vida de Pablo, los esclavos a veces se escapaban. Se


unían a grupos de ladrones, intentaban desaparecer en la subcultura marginal de las grandes
ciudades, trataban de huir al extranjero e incorporarse a un grupo de trabajadores, o
procuraban refugiarse en algún templo.

El esclavo fugitivo Onésimo se unió a Pablo, quizá como compañero de prisión, y aquél tomó
interés en él y lo condujo a su conversión (v. 10). El Apóstol parece haber disfrutado de su
compañía (cf. v. 12) y se benefició de su ministerio (vv. 11, 13). Deseaba sinceramente
mantener a Onésimo consigo y a fin de que pudiera tomar el lugar de Filemón a su lado en el
servicio del evangelio

Sin embargo, Pablo no tenía ningún derecho de retener a Onésimo. Esto no habría sido
solamente ilegal de acuerdo con la ley de Roma, sino que también hubiera involucrado una
ruptura en el compañerismo cristiano entre él y Filemón. Por lo tanto, Pablo envió a Onésimo
de regreso a su amo Filemón, juntamente con una carta. Utilizando un lenguaje gentil y
eligiendo cuidadosamente las palabras, Pablo suplicó a Filemón que le diera la bienvenida a
su esclavo como se la daría a él mismo (v. 17), eso es, como un “hermano amado” (v.16).
No quería que la reconciliación entre amo y esclavo fracasara a causa de cualquier demanda
de compensación, razón por la que ofreció que se cargara a su cuenta cualquier deuda
pendiente de Onésimo. Después de todo, ¿no le debía Filemón a Pablo su propia vida, ya que
éste fue responsable por su conversión (v. 19)?
3

La decisión tendría que tomarla libremente Filemón, y por esto Pablo se negó a darle una
orden o a forzarlo de manera alguna (v. 14). El Apóstol estaba seguro de que su amigo
respondería de una manera piadosa y creía que haría más de lo que le pidiera (v. 21). Estas
palabras son angustiantes, pero al leer entre líneas se concluye que el “más” de que Pablo
habla se refiere a la buena voluntad de Filemón para devolver a Onésimo otra vez a Pablo
para el servicio del evangelio (v. 21).

Pablo no recurre a su condición de apóstol para pedir obediencia a Filemón; sino que:

a. En primer lugar, escribe en calidad de «prisionero» (v.1) y «anciano» (v. 9) y pone a


Filemón frente a un fundamento de AMOR (8-11; 21). A pesar de su carácter privado,
Filemón incluye una actitud ante la esclavitud que merece atención cristiana. Ante todo,
manifiesta el cálido y cordial afecto de Pablo hacia el esclavo Onésimo.

b. En segundo lugar, al hacer que Onésimo regrese junto a Filemón, no intenta cambiar
la estructura social existente. La idea de la esclavitud repugna al moderno pensamiento
cristiano, pero recuérdese que esta postura es un desarrollo y refinamiento de principios
invocados por Pablo, que en sus días debió de experimentar la inutilidad de un intento
de suprimir aquel sistema. Recuérdese 1 Cor 7,20-24; 12,13; Col 3,22; 4,1; Ef 6,8-9.

c. En tercer lugar, la solución de Pablo consistió en interiorizar y transformar la estructura


social. Urgió a Filemón que recibiera de nuevo a Onésimo como «un hermano amado»,
pues hallaba incomprensible que un cristiano fuera «poseedor» de otro cristiano,
especialmente teniendo en cuenta Gal 3,27-28 y Col 3,11. Esta exigencia se hace «en
nombre del amor» (v. 8). Pero hubieron de pasar siglos antes de que los principios
paulinos fueran llevados a la práctica incluso en el Occidente cristiano. En Filemón
aparece una postura de Pablo ante la esclavitud; por ello la carta ocupa con razón un
lugar en el canon. U. Wickert, ZNW 52 (1961), 230-38.

Por tanto, el propósito de Pablo al escribir Filemón puede resumirse como sigue:

1. Asegurar el perdón para Onésimo.


2. Dirigir un golpe a la esclavitud en su mismo corazón pidiendo con mucho tacto que, en
armonía con la regla de Cristo, el amor sea mostrado a todos, incluyendo a los esclavos.
3. Proveer para sí mismo un lugar de alojamiento para después que salga libre de su
encarcelamiento.

V. LUGAR Y FECHA
Sin lugar a dudas la carta de Pablo a Filemón fue escrita desde la ciudad de Roma cuando
Pablo se encontraba prisión (Vs..1, 9 ,13, 19, 21), y este encarcelamiento se ha entendido
tradicionalmente como su arresto domiciliario en Roma, en los años 61 -63 d. C.
No hay razones sólidas para poner en duda esta tradición en el caso de Filemon. La mención
de Epafras, Marcos, Aristarco, Demás y Lucas en Filemon 23 y Col 4,10-14, así como la de
Onésimo en Col 4,9, sugeriría que Col y Flm se compusieron aproximadamente por el mismo
tiempo.
La carta fue llevada a su destinatario por el mismo Onésimo, quien posiblemente viajó con
Tíquico.
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VI. CONTEXTO HISTÓRICO.


Filemón era propietario de esclavos (v.16) y miembro de la iglesia de Colosas,
posiblemente un convertido de Pablo. Onésimo era un esclavo de Filemón que huyó a Roma;
allí conoció a Pablo, quien lo condujo a Cristo. Un fuerte lazo de amistad se formó entre ellos
(vv. 9-13). Pablo envía con aprensión ahora a Onésimo de regreso a Filemón, acompañado de
Tíquico, su colaborador, con esta epístola (Col. 4:7-9). Donald C. Stamps. Biblia de estudio
pentecostal, 1993, Florida, editorial vida pág. 1763

No se puede apreciar plenamente la Epístola a Filemón sin comprender bien el problema


de los esclavos en el Imperio Romano en los días de Pablo. Los esclavos eran reconocidos
como parte de la estructura social, y se los consideraba miembros de la casa de su dueño.

Se cree que entre los años 146 a.C. y 235 d. C. la proporción era de tres esclavos por cada
ciudadano libre. Plinio afirma que en el tiempo de Augusto, un ciudadano llamado Cecilio tenía
4.116 esclavos (Enciclopedia Espasa, art. "Esclavitud").

Como había una proporción tan elevada de esclavos, la clase gobernante se sentía obligada
a promulgar severas leyes para evitar fugas o revoluciones.

De acuerdo con la ley romana, el amo tenía poder absoluto sobre la vida de sus esclavos. El
esclavo no podía tener ninguna propiedad. Todo lo que tenía, pertenecía a su amo, aunque a
veces se le permitía acumular ciertas ganancias.

Los esclavos no podían casarse legalmente, sin embargo eran animados a que lo hicieran
porque su descendencia aumentaba la riqueza del amo. El esclavo sabía que podía ser
separado de su compañera e hijos, si así le placía a su amo.

Los esclavos no podían acudir a los magistrados civiles en busca de justicia, y no había un
lugar donde un esclavo fugitivo pudiera encontrar asilo. No podía acusar a su amo de ningún
crimen, excepto de alta traición, adulterio, incesto o la violación de las cosas sagradas.

Si un amo era acusado de un crimen, podía ofrecer a su esclavo para que, sometido a tortura,
fuera interrogado en su lugar. El castigo por fugarse era con frecuencia la pena de muerte, a
veces mediante la crucifixión o siendo arrojado a voraces peces llamados lampreas.

Algunos dueños de esclavos eran más considerados que otros, y había esclavos que
demostraban gran afecto por sus amos. Ciertas tareas confiadas a los esclavos eran
relativamente placenteras, y el cumplimiento de una cantidad de ellas exigía mucha
inteligencia.

Maestros, médicos y aun filósofos con frecuencia fueron tomados como esclavos debido a
victorias militares. Muchos esclavos dirigían negocios o fábricas, o administraban propiedades
para sus amos.

Pero la institución de la esclavitud era una escuela de cobardía, adulación, improbidad,


latrocinio, inmoralidad y otros defectos morales, pues el esclavo tenía que, por sobre todo,
complacer los deseos de su amo, no importa cuán perversos fueran.
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Los romanos no negaban a sus esclavos toda esperanza de libertad. La ley permitía en
diferentes maneras su liberación. Lo más común era que el amo llevara a su esclavo ante un
magistrado, en cuya presencia lo hacía dar media vuelta y pronunciaba las anheladas
palabras: liber esto, "sé libre", y le daba un golpe con una vara.

Al esclavo también podía concedérsela la libertad de otras maneras: por ejemplo, entregándole
un carta donde constaba que era libre, o haciendo que el esclavo fuera guardián de los hijos
de su amo, o colocando sobre su cabeza el pileus o gorro de la libertad. Pero para que el
esclavo quedara completamente libre de todas sus obligaciones con su amo, la libertad que
se le concedía tenía que ser decretada por la ley.

En el Imperio Romano era posible que los libertos con el tiempo alcanzaran niveles de
influencia y hasta de autoridad cívica; pero cuando morían sin dejar herederos, sus
propiedades volvían a sus amos anteriores. Este fue, por ejemplo, el caso de Félix,
procurador de Judea. (Daniel Alejandro Flores, Filemón, marco histórico.
http://eltextobiblicont.blogspot.com/2007/04/2903-filemn-marco-histrico.html)

El tema de la esclavitud Pablo lo expone en Colosenses 3:22 -4:1. En esta carta Pablo
simplemente acepta las condiciones que la cultura y las leyes de la época imponían a Filemón
como el amo y a Onésimo como el esclavo; lo que solicita es la aplicación de los principios
cristianos sobre esas relaciones.

El caso de Filemón: Un esclavo fugitivo que deseaba reintegrarse a su dueño.


Tres razones por las que Pablo no combate la esclavitud abiertamente en esta carta:

1. Porque toda la sociedad de su día estaba constituida sobre este sistema. La esclavitud
era una parte integral del mundo antiguo.
2. Porque Pablo no quiso provocar una rebelión al sistema de esclavitud de su época.
3. Porque la naturaleza espiritual del cristianismo da al hombre la capacidad de sentirse
realmente libre, sin importar la clase de trabajo que tiene que realizar, la condición social
y económica.

VII. BOSQUEJO- PANORAMA


Puede ser:
Saludos 1- 3
I. Aprecio a Filemón 4-7
A. Objetivo de oración de gratitud 4-6
B. Motivo de gran gozo Vs. 7
II. Apelación a favor de Onésimo 8- 21
A. Una súplica en vez de un orden 8- 11
B. Motivos para enviar de regreso a Onésimo 12- 16
C. Una apelación sustitutiva 17-19
D. Una respuesta positiva se esperaba de Filemón 20-21
Asuntos finales 22-25
A. Esperanza de hacer pronto una visita Vs. 22
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B. Saludos de los compañeros de Pablo 23- 24


C. Bendición Vs. 25

Puede ser:
I. Introducción: saludo (1-3)
II. Acción de gracias: Pablo da gracias a Dios por la fe y el amor de Filemón (4-7)
III. Cuerpo: Pablo apela a la buena voluntad de Filemón para que reciba bien a Onésimo e
insinúa lo útil que le es (8-22)
IV. Conclusión: saludos de los compañeros y bendición (23-25)

VIII. TEMAS IMPORTANTES.

a. Históricos
1. La esclavitud. La carta trata con el problema de la esclavitud, el tráfico de vidas
humanas, y cuál debe ser la respuesta del cristianismo a ello.
El problema no sólo es personal y privado, es un problema social que toda la comunidad
cristiana y el mundo en general deben enfrentar y resolver (Col. 3:22- 4:1)
¿Qué dice Pablo al respecto?
Contrapone su fe contra toda una cultura y un sistema de gobierno que favorecen y
protegen el comercio de vidas humanas. Pablo no ataca la esclavitud directamente, tampoco
aconseja rebelarse a la ley y al orden establecido. La propuesta de Pablo es elevar todo el
asunto a un plano espiritual, de allí, que resuelve el problema de la esclavitud por medio de la
redención. Pablo demuestra que el creyente esclavo es en realidad un hermano cristiano, que
está en “Cristo” tanto como el amo creyente (Ro. 12:4-5).
Todos los creyentes son iguales en Cristo y por lo tanto son miembros del Cuerpo de Cristo
y deben ser tratados con la regla del amor cristiano.

La esclavitud estaba esparcida por todo el Imperio Romano. En estos días, los cristianos no tenían
poder político para cambiar el sistema de la esclavitud. Pablo no condena o condona la esclavitud pero
se empeña en que las relaciones se transformen. El evangelio empieza a cambiar las estructuras sociales
por medio del cambio que opera en la gente que se halla dentro de esas estructuras. (Véanse también 1
Corintios 7.20–24; Efesios 6.5–9; Colosenses 3.22–4.1 para más sobre la relación amo/siervo.)

2. Los problemas sociales: Amos y esclavos


Un amo tenía el derecho legal de matar a un esclavo fugitivo, por eso Onésimo temía
por su vida. De manera que Pablo escribió esta carta a Filemón para ayudarlo a comprender
su nueva relación con Onésimo. Este era ahora un hermano cristiano, no una mera posesión.
«A quien engendré en mis prisiones» significa que Onésimo se había hecho cristiano.
Pablo pidió a Filemón que perdonara a su esclavo fugitivo, el que había llegado a ser cristiano, pero
no solo que lo perdonara, sino que lo aceptara como a un hermano.

b. Teológicos
1. El amor cristiano. Pablo amaba en forma genuina a Onésimo. Pablo demostró su amor al
servir de garantía personal por el pago de cualquier cosa robada o por cualquier daño causado que
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convirtiera a Onésimo en culpable. La inversión de Pablo en la vida de este nuevo creyente ciertamente
animó y fortaleció la fe de Onésimo.

2. La amistad. Una carta corta pero que resalta el tema de la amistad de Pablo con Filemón
y de Pablo con Onésimo, más que usar sus derechos de Apóstol, Pablo se muestra como el
amigo, dispuesto a entregar su vida por una amistad sincera y valiosa. Demos gracias cuando se
nos presente la oportunidad de invertir en la vida de otros, al ayudarles en el estudio de la Biblia, las
oraciones, el ánimo, el sostén económico y al brindarles nuestra amistad como lo hizo Pablo con Filemón
y Onésimo.

3. El perdón. Pablo pidió a Filemón que perdonara a su esclavo fugitivo, el que había llegado a ser
cristiano, pero no solo que lo perdonara, sino que lo aceptara como a un hermano. Como cristianos,
deberíamos perdonar así como hemos sido perdonados (Mateo 6.12; Efesios 4.31, 32). El verdadero
perdón significa que tratamos al que ha sido perdonado en la forma que quisiéramos ser tratados.

IX. ASUNTOS DIFÍCILES (RETOS DE INTERPRETACIÓN)

1. La hermana Apia y Arquipo nuestro compañero Vs. 2

a. Son miembros de la familia de Filemón.


“…y a Apia nuestra hermana, y a Arquipo nuestro compañero de milicia”.
Después de mencionarles y la “iglesia que está en tu (la de Filemón) casa”, y habiendo
entregado a todos (vosotros) la salutación (v. 3), el escritor nuevamente se dirige a Filemón
(usando los pronombres tú y tu y no vosotros y vuestro) en forma específica a través de toda
la carta (el v. 6b probablemente no es una excepción), volviendo al plural (vuestras), como es
de esperarse, al hablar de las oraciones de la congregación (v. 22) y en la salutación final (v.
25).
Parece razonable inferir que Filemón, a quien, con las excepciones mencionadas, se dirige
usando el singular a lo largo de la carta, es la cabeza de la familia y que Apia y Arquipo son
miembros de su familia. Apia bien podría haber sido la esposa de Filemón, y Arquipo su hijo.
Aunque este punto de vista sobre el asunto no puede ser demostrado sin posibilidad de
contradicción, teorías divergentes han fallado en convencer a muchos que no son entre
quienes las proponen.
No es difícil entender el uso de la segunda persona singular a través de todo el cuerpo de
la carta. La misiva tiene como fin pedir una recepción bondadosa para el esclavo fugitivo
Onésimo, quien está siendo devuelto a su amo. Por consiguiente, en último análisis depende
de Filemón—y no de Apia, Arquipo o aun la iglesia—si esta petición será concedida o no. Pero
aunque Filemón mismo tiene que hacer la decisión, los demás deben escuchar la carta
también. Que ayuden a Filemón a hacer lo que corresponde. Que también oigan cómo Pablo,
por la inspiración del Espíritu Santo, resolvería este importante problema del esclavo fugitivo.
En esta forma sus mentes también serán iluminadas y su simpatía ensanchada.

b. Son miembros de la familia espiritual, la iglesia.


Apia es llamada “nuestra hermana”. Esto no es en sentido físico o literal, como
María y Marta eran hermanas de Lázaro (Jn. 11:1), ni tampoco en sentido metafórico como
cuando se refiere a la iglesia en 2 Jn. 13, sino en sentido espiritual: Apia es “nuestra
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hermana” en el sentido en que Timoteo es “nuestro hermano”, a saber, como perteneciendo a


la familia de la fe. Ella es nuestra hermana en el Señor. Arquipo es llamado “nuestro compañero
de milicia”, título que en el Nuevo Testamento se da sólo a una otra persona, a saber, a
Epafrodito (Fil. 2:25). En relación con este mismo Arquipo, Pablo ha dado un enérgico
mandamiento (Col. 4:17). Pablo, con maravilloso tino le otorga el título de honor, “nuestro
compañero de milicia”, no sea que alguno comience a subestimar
(William Hendriksen, Colosenses, Filemón, pág. 165)

2. El amor y la fe de Filemón Vs. 5- 7


Las dos traducciones pueden ser:

a. “…orando que tu participación en la fe pueda hacerse conocida claramente por


vuestra buena obra,…”Vs. 6.

b. “…orando que la participación que tu fe origina pueda ser estimulada


enérgicamente para Cristo por el reconocimiento claro de todo el bien que es
nuestro.

Es una oración que Filemón, quien ya ha mostrado su generosidad en tantas maneras, dé el


otro paso también. Algunos piensan que tanto el AMOR como la FE tienen al Señor Jesús y
a todos los santos como sus complementos. Interpretan la palabra fe como significando
fidelidad. Como resultado, estos intérpretes niegan también la estructura quiástica del pasaje.
Pero el hecho de que el amor es para los santos y la fe se dirige hacia el Señor es claro por
los pasajes paralelos: Ef. 1:15; Col. 1:14.

Por consiguiente, nótese la estructura quiástica de la claúsula: Este tipo de construcción


cruzada ocurre con frecuencia en Pablo. Véase Col. 1:10; 1:16; 3:11; y 1 Ti. 3:16. En el
presente caso la razón para este tipo de arreglo posiblemente es la siguiente:

El apóstol quiere que Filemón, quien ya ha mostrado su amor a otros, muestre su bondad
menciona primero el amor y lo traza hasta su fuente, a saber, la fe genuina en el Señor Jesús.
Esto le permite referirse después al objeto de ese amor: todos los santos (v. 5b), lo cual
conecta inmediatamente con el versículo que sigue (v. 6), en el cual ora que esta participación
que acaba de elogiar en Filemón pueda ser muy efectiva. Implícito está el pensamiento:
“Ahora da un paso más, amado hermano; extiende esta misma bondad y amor a
Onésimo”. Y así, en el v. 7, el apóstol una vez más alaba a Filemón por la manera en que ha
refrescado los corazones de los santos, añadiendo que él (Pablo) mismo ha recibido gozo y
consolación por esto. Es evidente que la estructura quiástica se presta muy bien a los
propósitos de Pablo. El amor hacia los santos naturalmente ocupa los dos lugares de más
importancia en este modificativo causal (v. 5), a saber, el primero y el último lugar.

Sobre el v. 6, ya se ha demostrado que, exceptuando las salutaciones al comienzo y al final


(vv. 1–3, 25) y la referencia a “vuestras oraciones” en el v. 22, toda la carta se dirige
específicamente a una persona, a saber, Filemón (véase sobre los vv. 1, 2). Aun los saludos
están dirigidos a él solo (vv. 23, 24). Por lo tanto, la aparición repentina, aquí en el cuerpo de
la carta (v. 6), de la segunda persona plural (νosotros) sería muy extraño. Por otra parte, el
que Pablo, al meditar sobre la bondad de Dios en Cristo hacia Filemón, se incluya
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inmediatamente a sí mismo y también a todos los creyentes como objeto de este amor divino,
y que por tanto, escriba “el bien que es nuestro”, es fácil de entender.

No es de ningún modo extraño al pensamiento de Pablo el hecho de que la contemplación


fascinante de las bendiciones de la redención—“todo el bien”—que son nuestras en Cristo,
deban producir en nosotros la respuesta del amor, y que como objeto de este amor no sólo
sea incluido Dios sino también nuestros hermanos creyentes. La epístola acompañante
empieza con esta misma idea, “… amor que abrigáis para con todos los santos, a causa de la
esperanza reservada en los cielos para vosotros” (Col. 1:4, 5). Y quizá el mejor comentario
sobre Flm. 6 es el que hallamos en Col. 3:13, “De la misma manera que Cristo os perdonó,
así también perdonad vosotros”. Cf. Ef. 4:32; 5:2. Cuanto más reconozca Filemón cuán
grandemente ha sido beneficiado, tanto más estará inclinado a extender hacia otros la
misericordia y el perdón, específicamente a Onésimo. Y el solo hecho de que Filemón haya
manifestado un espíritu tan fino en el pasado convence a Pablo de que no está escribiendo en
vanο.

(William Hendriksen, Colosenses, Filemón, pág. 166-168)

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La cultura y el contexto legal jugaban un papel crucial, ya que la ley romana consideraba ilegal retener a un esclavo fugitivo y los esclavos no tenían derechos legales propios . Pablo respetó estas normas legales y culturales llevando en consideración el restablecimiento del compañerismo cristiano entre él y Filemón. Además, quería demostrar integridad dentro del marco social y legal de la época, y pidió a Filemón aplicar principios cristianos para otorgar misericordia a Onésimo en lugar de abogar por un cambio abierto del sistema de esclavitud .

La transformación de Onésimo de un esclavo fugitivo a un obispo de Éfeso subraya el poder transformador de la fe cristiana que Pablo promovía. En una sociedad donde los esclavos estaban marginados y carentes de derechos legales, que uno de ellos llegara a ser líder en la iglesia cristiana desafía las normas sociales y destaca el mensaje de igualdad y redención inherente al cristianismo . Este cambio no solo representa una victoria personal y espiritual para Onésimo, sino que también ejemplifica la ruptura de barreras sociales y el potencial para la reconciliación y el cambio estructural dentro de la comunidad cristiana .

La visión de Pablo sobre el amor cristiano se refleja al pedir a Filemón que trate a Onésimo, no como un esclavo, sino como un hermano amado en Cristo . Este enfoque que centra al amor sobre las normas sociales y legales era una apelación directa a la equidad y humanidad que supera a la autoridad del amo sobre el esclavo. No buscó abolir la esclavitud abiertamente, sino imbuir las relaciones con una ética de respeto y amor, que podría llevar a una transformación desalojando gradualmente las estructuras de poder y control por el entendimiento cristiano de la hermandad .

Pablo describe a Filemón con gran estima, llamándolo 'amado y colaborador' . Esta descripción tiene el propósito de reforzar el sentido de camaradería y respeto mutuo, lo cual Pablo utiliza para solicitar el perdón y la aceptación de Onésimo de vuelta en la casa de Filemón. Al establecer una base sólida de amor y admiración, Pablo ensambla su pedido en un contexto de autoridad moral y afecto personal, esperando que Filemón extienda esta misma gracia y magnanimidad a Onésimo, su esclavo fugitivo convertido al cristianismo bajo el ministerio de Pablo .

Mencionar a otros compañeros cristianos como Epafras, Marcos, Aristarco, Demás y Lucas establece un sentido de comunidad y apoyo compartido en la fe . Al hacer esto, Pablo subraya que Filemón es parte de una red más amplia de creyentes que viven según los valores cristianos de amor y perdón. Esta mención refuerza la petición a Filemón, implicando que su decisión sobre Onésimo será un testimonio ante otros miembros de la comunidad cristiana, alentando así un ejemplo positivo de reconciliación y unidad dentro de la iglesia .

La mención de Filemón junto con Apia y Arquipo implica una unidad de liderazgo dentro de la iglesia y destaca el impacto colectivo de las acciones de Filemón en su familia y comunidad de fe . Refuerza el argumento de Pablo al mostrar que el perdón a Onésimo no solo afectará la dinámica intrafamiliar, sino también influirá en la comunidad religiosa al modelar cómo aplicar los principios cristianos de perdón y amor. Al subrayar esta unidad familiar en la carta, Pablo espera que Apia y Arquipo también influencien y apoyen la decisión de Filemón, maximizando el impacto de la reconciliación y la muestra de misericordia hacia Onésimo .

Pablo utiliza una estructura quiástica en la carta, destacando el amor y la fe de Filemón desde el inicio. Mediante esta estructura, Pablo conecta la expresión de amor hacia otros santos con el respaldo de la fe genuina en Cristo, dirigiendo luego esta expectativa de amor y misericordia específicamente hacia Onésimo . Esta técnica pretende asegurar que Filemón, considerado ya generoso y de buen corazón, extienda esos valores cristianos a Onésimo, reforzando su rol como líder cristiano justo y piadoso, capaz de perdonar y reconciliar .

La situación de Onésimo refleja el tratamiento legal y social que recibían los esclavos en el Imperio Romano, donde el amo tenía poder absoluto sobre ellos y donde los esclavos no podían acudir a magistrados en busca de justicia . Pablo aborda estas cuestiones sugiriendo una aplicación de principios cristianos sobre la relación entre amo y esclavo. No hace un ataque directo a la estructura de la esclavitud pero pide a Filemón recibir a Onésimo con amor y perdón, lo cual subraya la ética cristiana de amor y reconciliación, deseando iluminar y expandir las simpatías de la comunidad cristiana más allá de las normas legales de la época .

Las prácticas de liberación de esclavos en el Imperio Romano estaban diseñadas para ofrecer esperanzas de libertad a los esclavos, incluso bajo un sistema rígido de control . Un amo podía liberar a un esclavo mediante ceremonias oficiales o mediante autorización legal, permitiendo que el esclavo buscara una mejor vida e incluso alcanzara posiciones de influencia. El caso de Onésimo ilustra esta posibilidad en una versión transformada: su regreso con la carta de Pablo ofrece a Filemón la oportunidad de reinterpretar el estatus social de Onésimo en una nueva relación fraternal, destacando el poder redentor y transformador de la comunidad cristiana para alterar las estructuras opresivas mediante actos individuales de compasión y perdón .

Pablo utiliza su posición como apóstol y su experiencia personal de encarcelamiento para mediar entre Filemón y Onésimo, elevando la petición de perdón a un acto de fe compartida . Al recordar a Filemón su propia conversión bajo su ministerio, Pablo busca proyectar una relación triangular de amor, generosidad y lealtad, asumiendo el rol de conector espiritual y mentor. Espera que su intervención logre no solo la reconciliación entre amo y esclavo, sino también profundice el compromiso de Filemón con los valores cristianos y sirva como ejemplo de cómo la comunidad cristiana puede liderar mediante el amor y la reconciliación, influyendo en el cambio social de manera personal y colectiva .

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