0% encontró este documento útil (0 votos)
222 vistas4 páginas

Consecuencias del multitasking en la vida diaria

El documento discute las consecuencias del multitasking. Explica que el multitasking es la capacidad de realizar múltiples tareas de manera eficaz, pero que estudios muestran que divide la atención y reduce la habilidad para detectar cambios. También relaciona el multitasking con una menor memoria de trabajo y problemas de sueño. Concluye que el multitasking puede afectar el desarrollo personal si no se encuentra un equilibrio entre las tareas.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
222 vistas4 páginas

Consecuencias del multitasking en la vida diaria

El documento discute las consecuencias del multitasking. Explica que el multitasking es la capacidad de realizar múltiples tareas de manera eficaz, pero que estudios muestran que divide la atención y reduce la habilidad para detectar cambios. También relaciona el multitasking con una menor memoria de trabajo y problemas de sueño. Concluye que el multitasking puede afectar el desarrollo personal si no se encuentra un equilibrio entre las tareas.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

¿Qué consecuencias hay

en el multitasking?
24 mayo, 2019
0

0
Business, Educación, Gestión Pública y Social, Neurociencia, Psicología y
Familia, Salud, Tecnología
Actualmente, vivimos en un mundo que se está desarrollando en la “cultura
del instante”, es decir, ya no importa tanto el aún si no el ahora, menos
paciencia o tolerancia y más impulsividad y perseverancia. Estos cambios,
propios del efecto de la globalización y el crecimiento de la tecnología, han
generado que a lo largo del tiempo nuestras funciones cognitivas se
adapten a este entorno exigente y desafiante. Antiguamente, el ser
humano tenía tareas concretas en su vida ordinaria, tales como cazar,
recolectar y otras formas de supervivencia. Hoy, solo basta con observar
cómo las personas son capaces de realizar diversas tareas al mismo
tiempo: hablar por teléfono mientras manejan e inclusive algunas mujeres
logran maquillarse simultáneamente, mandar mensajes de texto mientras
conversan con alguien o hasta escuchar música y leer, cocinar y atender
a nuestros hijos, entre otras. ¿A qué se debe esto? Se debe a una
capacidad que se ha ido desarrollando con el tiempo conocida
como multitasking.

El multitasking es la capacidad o técnica de desempeñar dos o más tareas


independientes unas de otras con objetivos claros y de manera eficaz.
Oswald, Hambrick & Jones (2007), definieron que el multitasking tiene las
siguientes características: a) realizar tareas múltiples, b) cambio
consciente de una tarea a otra y c) realizar las tareas en un lapso de tiempo
relativamente corto. A pesar de que muchas veces hemos escuchado de
este término y, sobretodo en el ámbito organizacional, existen diversas
opiniones que no llegan a confirmar las consecuencias
del multitasking. ¿Parece que es un tema complicado, no?
Para comprender mejor este fenómeno, es importante conocer cómo
funciona nuestro cerebro en relación al multitasking. En el año 1999,
Jordan Grafman estudia, mediante resonancias magnéticas del cerebro,
los cambios que se producen al cambiar constantemente de tarea. Él
descubrió que la sangre incrementaba en las regiones frontales de la
corteza, lo cual deja a entender que esta capacidad está ampliamente
relacionada con nuestras funciones ejecutivas. Por otro lado, René Marois
citado en Rosen (2008) descubrió que hay una limitación u obstáculo en la
respuesta que ocurre en el cerebro cuando está forzado a responder a
diversos estímulos. Por lo tanto, concluyó que el cambio constante de
tareas genera una mayor lentitud del cerebro por la demanda de
seleccionar y organizar cada función. En contraposición, Meyer (1997)
afirmaba que no se trataba tanto de una limitación u obstáculo en la
respuesta del cerebro, si no que se trataba de un proceso adaptativo de
nuestro control ejecutivo que se podría entrenar para hacerlo más efectivo.
Por otro lado, existen también diversas polémicas en el ámbito
organizacional, ya que muchos suelen sostener que el ser multitasking es
una característica importante para el perfil del trabajador e incrementa la
productividad, mientras que otros sostienen que esto puede ser dañino
para el bienestar del empleado. ¡Qué difícil! ¿Cuál es la mejor postura? A
continuación se presentarán diversas investigaciones que nos ayudarán a
comprender mejor este fenómeno y poder tener una mayor claridad de sus
consecuencias.
El multitasking tiene diversos efectos en el procesamiento de la
información. Existen estudios que manifiestan que esta práctica genera
una disminución en la habilidad para detectar cambios (Levin, Momen,
Drivdahl & Simon, 2000), es decir, estamos tan concentrados en realizar
diversos objetivos que no nos percatamos de otros factores externos, ya
que nuestra atención está dividida. Asimismo, existen investigaciones
relacionadas al media multitasking donde se han encontrado que las
personas con mayor nivel de multitasking son aquellas con menor
capacidad para filtrar o comprender información irrelevante en una prueba
de laboratorio donde se simulaba el cambio de tareas (Ophir, Nass &
Wagner, 2009). De esta manera, se comprobó que al manejar y hablar por
teléfono a la vez, las personas no eran conscientes que el rendimiento de
su manejo estaba disminuyendo por la tarea auditiva que desempeñaban
(Kidd & Horrey, 2010) (Horrey, Lesch & Garabet, 2008).
Por otro lado, se ha identificado que el multitasking presenta una fuerte
relación con la memoria de trabajo, siendo posible entrenar y desarrollar
más esta práctica al realizar ejercicios que potencien nuestra memoria de
trabajo (Colom et al., 2010) (Hambrick et al., 2011).
Otra relación estudiada ha sido el multitasking y su influencia en la
personalidad. Se ha encontrado que las personas consideran que
el multitasking tiene mayores recompensas que una sola tarea. Por lo
tanto, las personas con una fuerte orientación al logro y a la motivación
tienden a comprometerse en múltiples tareas debido a los beneficios que
traen consigo. Asimismo, muchos consideran que es más interesante y
desafiante el comprometerse a realizar muchas tareas que le exijan,
puesto a que están constantemente buscando sensaciones nuevas. De
esta manera, también se ha explicado la relación que tiene
el multitasking y la impulsividad, la cual explica que las personas tienen
poca capacidad de inhibir un compromiso con una segunda tarea. Esto
ocurre dado a que las personas tienen constantemente esas ansias de
nuevas sensaciones, orientación al logro constante, retarse permanente,
lo cual puede generar un carácter impulsivo (Sanbonmatsu, D, Strayer, D,
et al., 2013).
“(…) se ha identificado que el multitasking presenta una
fuerte relación con la memoria de trabajo, siendo posible
entrenar y desarrollar más esta práctica al realizar
ejercicios que potencien nuestra memoria de trabajo ”.
Finalmente, también existen ciertas evidencias de la relación que existe
entre el multitasking y la deprivación del sueño. Esto ocurre debido a que
la persona está tan alerta de las múltiples actividades que tiene que hacer
que genera una falta de sueño constante. En consecuencia, esto provoca
que su desempeño en las tareas no se realice de manera eficaz. (Lopez,
Previc, Fischer, Heitz, & Engle, 2012) (Elsmore, 1994).
Es importante entender que el multitasking puede ser una tendencia y
presión por parte del ambiente con la excusa de incrementar la
productividad y poder ser más eficaz. Sin embargo, la mayoría de
investigaciones sí demuestran que el multitasking es un indicador que
atenta contra nuestra autoconciencia y autorregulación. Es decir, al no ser
capaces de organizarnos en los aspectos de nuestra vida por las ansias
de querer abarcar muchas actividades, nos perjudicamos en diversos
factores cognitivos, emocionales, sociales y físiológicos. Podríamos
entender que sí es cierto el famoso refrán: “Quién mucho abarca, poco
aprieta”.
En conclusión, las exigencias del mundo actual nos incentivan a
convertirnos en unos supertaskers, pero no perdamos de vista nuestra
autorregulación, ya que si no encontramos un equilibrio en nuestros
pensamientos, emociones y acciones en relación a las actividades o tareas
diarias, podemos sufrir consecuencias que nos imposibiliten un adecuado
desarrollo personal y profesional. Por lo tanto, es importante conocernos y
saber cuáles son nuestros límites buscando, asimismo, no descuidar
aspectos tan importantes como la familia, amistades y proyectos
personales.
Referencias:
 Colom, R., Martínez-Molina, A., Shih, P., & Santacreu, J. (2010).
Intelligence, working memory, and multitasking performance. Intelligence,
38, 543–551. http://dx.doi.org/10.1016/j.intell.2010.08.002
 Elsmore, T. F. (1994). SYNWORK1: A PC-based tool for assessment of
performance in a simulated work environment. Behavior Research
Methods, Instruments, & Computers, 26, 412– 426. http://dx.doi.org/10
.3758/BF03204659
 Finley, J. R., Benjamin, A. S., & McCarley, J. S. (2014). Metacognition of
multitasking: How well do we predict the costs of divided attention? Journal
of Experimental Psychology: Applied, 20(2), 158-
165.http://dx.doi.org/10.1037/xap0000010

También podría gustarte