Intertextualidad
El término intertextualidad es reciente y de uso frecuente en la crítica literaria. Se han
propuesto numerosas definiciones, pero algunas de ellas anulan la funcionalidad del término
al incluir dentro de lo intertextual la multiplicidad de contextos que forman el campo
semántico de cualquier palabra. Para los efectos de esta introducción a la apreciación literaria
vamos a considerar lo intertextual como la relación dialógica entre dos o más textos que
produce un efecto en el modo como podemos leer un texto concreto. Es decir, la
intertextualidad es una relación explícita o implícita en el interior de un texto a otro texto con
el cual el autor(a) dialoga. El enfoque central de la intertextualidad es el diálogo. Veamos
algunos ejemplos de intertextualidad sacados de textos que incluimos en la antología de este
curso.
Jorge Castillo Fan encabeza uno de sus poemas ("¿Hubo luna en nuestro sueño?") con el
primer verso de un soneto de Jorge Luis Borges (Adam cast forth"); también ambos inician
la última estrofa con las mismas palabras, "Y sin embargo". El poema de Castillo Fan
puede leerse, por supuesto, independiente e indiferente del soneto de Borges. No obstante,
una lectura del poema de Castillo Fan que también dialogue con el soneto de Borges,
podrá profundizar a nuevos niveles, al verse el lector motivado a contrastar las dos
cosmovisiones implícitas en ambos poemas.
Gustavo Adolfo Bécquer incluye en su ensayo "La pereza", referencias intertextuales a
Cervantes ("parodiando a Don Quijote en su célebre discurso sobre la edad de oro" #12) y
a numerosos pasajes de la Biblia.
Emilia Pardo Bazán intercala en su cuento "El revólver" la frase "Las golondrinas que se
fueron no vuelven", pero lo hace en un contexto preciso: "Ya nunca más seré para ti el
amor. Las golondrinas que se fueron no vuelven". La "Rima LIII" ("Volverán las oscuras
golondrinas") de Gustavo Adolfo Bécquer desarrolla este mismo tema en el poema .
Manuel Mantero encabeza su poema "En lo alto" con una referencia al cuadro La ninfa de
la fuente de Lucas Cranach el Viejo. El poema podría leerse sin referencia a la pintura,
pero se perdería parte de su contenido y de la evocación que desea producir en el lector.
El ensayo de Juan de Zabaleta, "Error IV", es un ejemplo en el cual el diálogo intertextual
es la esencia del ensayo mismo. Zabaleta encabeza su ensayo con un extenso texto cuya
tesis luego combate en su ensayo.
Un nivel de intertextualidad más comprometido es aquél que recrea un texto para
actualizar su impacto, para revelar un nuevo sentido o, simplemente, para mostrar
compenetración emotiva y estilística con el texto de un autor reconocido. Jorge Castillo
Fan recurre a esta íntima intertextualidad en su poema "La cólera que quiebra al sueño
en llantos...", en el cual renueva el profundo sentido del poema "La cólera que quiebra al
hombre en niños..." de César Vallejo.
Si contrastamos ahora los ejemplos tres y cinco observamos dos tipos distintos de
intertextualidad. Emilia Pardo Bazán incluye en el ejemplo tres una referencia intertextual
en la forma de una frase ("Las golondrinas que se fueron no volverán"). La referencia es
implícita, pues no menciona que se refiere a un poema de Bécquer. Sólo un lector culto, que
conoce el poema de Bécquer, será capaz de establecer la relación intertextual.
Lo intertextual en el ejemplo cinco hace referencia a costumbres culturales de una sociedad.
El lector necesita compartir el código cultural para poder profundizar en los diferentes
contextos intertextuales. En ambos ejemplos el nivel de intertextualidad depende de la
capacidad del lector para comprender las referencias implícitas y explícitas en el texto.