MEDITACIÓN PARA LOS QUE
NO MEDITAN
Antes que nada si estás ansioso por saber cómo meditar, ve directo hacia abajo dónde
dice “cómo meditar si odio meditar”. Pero sugiero leer la introducción para entender
el contexto.
“Yo no sé meditar” es una frase que he escuchado muchas veces. Y la verdad es que
yo tampoco sé meditar, pero descubrí que la meditación no se trata de esfuerzo sino
de actitud. Y eso es de lo que quiero hablar.
La fusión del pensamiento lógico aplicado en la pedagogía me ayudó a superar ese
obstáculo de no poder meditar. Hace un tiempo lo comparto en forma personal con
algunos estudiantes del instituto, y finalmente decidí publicar un post.
LA PARADOJA DE LA MEDITACIÓN
La meditación plantea una paradoja. En líneas generales podría afirmar qu e las
personas que más necesitamos meditar somos aquellas propensas a la ansiedad. Pero
las personas que solemos estar ansiosas, sentimos que meditar es perder el tiempo,
tenemos muchas cosas para hacer menos quedarnos quietos, y por eso, se nos hace
muy difícil la meditación.
Esto plantea lo que llamo la paradoja de la meditación. Los que más la necesitamos
somos los que más la rechazamos. El síntoma que nos permite ver una luz en la
meditación es el mismo que nos aleja de esta posible solución.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE MEDITAR
PARA LOS QUE NO MEDITAN?
Además de todos los síntomas agradables ya conocidos por la mayoría, y más
basándome en mi propia experiencia puedo afirmar que cuando medito encuentro
solución a problemas diarios, que antes de meditar sentía que no podía resolver y en
general, lo más probable era que iba a estar todo el día con esos pensamientos
acompañándome donde quiera que fuera.
En términos de Coaching Ontológico, siento que la meditación me lleva de la
resignación a la ambición. Este enfoque es contrario a lo que se cree. Hay una
creencia generalizada de que meditar implica no hacer nada. Y que los que meditan
son simplemente personas pacíficas y relajadas.
Pero esto ha cambiado durante los últimos años, y hoy la meditación la utilizamos
muchas personas que antes era impensable verlas meditar.
EL ENEMIGO DE LA MEDITACIÓN
Pienso que el gran enemigo de la meditación es querer hacerlo bien . Hace muchos
años atrás había intentado meditar, partiendo de la premisa de que tenía que hacerlo
al menos 30 minutos, y que durante esos 30 minutos tenía que estar relajado, que no
tenía que pensar, que no esto, y que no lo otro. Bajo estas creencias, por supuesto,
meditar no era para mí.
Ya lo reza el dicho “Si crees que no puedes, para qué hacerlo” o el otro “Si crees que
puedes o crees que no puedes, estás en lo cierto”.
En conclusión, si eres una persona que convive con un aspecto muy exigente o
perfeccionista dentro tuyo, la meditación te será difícil. Eso fue lo que me pasó en esa
época donde quise incorporar las prácticas meditativas a mi vida.
Asumimos entonces para empezar que la meditación no se hace ni bien ni mal. Se
hace. Se medita. Y punto.
¿CÓMO MEDITAR SI ODIAS MEDITAR?
1-MOTIVACIÓN
Si yo le digo a un amigo que medito me dirá que estoy loco y me tratará de mentiroso.
Casi nadie sabe que yo medito, porque dedico tan poco tiempo a eso que le resto su
importancia.
Sin embargo, los efectos de 10 minutos de meditación por día impactan como si
meditara una hora completa. Es que cuanto más haces algo, más cantidad de eso que
haces necesitas. Y lo que es 10 minutos para mí, es tal vez lo que le genera a un
meditador profesional una hora de esta práctica.
Y más allá que algún gurú de la meditación pudiera estar o no de acuerdo conmigo, lo
bueno es que hablo desde la propia experiencia. Eso no se puede cuestionar.
2-ACEPTACIÓN
Hay días que digo: “Voy a meditar” y no lo hago. Otros días quiero meditar mis 10
minutos y al minuto me salgo. Y otras veces medito 10 minutos y siento que no
hicieron efecto.
Aprendí a aceptar bajando las expectativas. Aprendí que cuanta más expectativas
ponga sobre un proceso de sólo 10 minutos, peor será. Así que simplemente digo “a
ver si hoy tenemos suerte”. Y sorpresa, cuando me digo eso, funciona.
3-TÉCNICA
No sé si corresponde llamarle técnica porque es más un compartir de los rebusques
que desarrollé para lograrlo.
Dentro de los 10 minutos de meditación pasan muchas cosas. Sobretodo pensamientos.
Yo siento que estar con la mente en blanco sucede, sumando los tiempos netos, tan
solo durante 1 minuto. Es decir, la décima parte de lo que dura mi meditación de 10
minutos. Y la buena noticia es que es más que suficiente.
Y esto pasa solo cuando, en términos de Programación Neurolingüística, me conecto
con el canal kinestésico. Es decir, cuando voy al sentir, a las sensaciones reales, y no
a lo que pienso.
Los primeros minutos simplemente ocurren con pensamientos que van variando.
Algunos son problemas, otros son reflexiones, y poco a poco me voy relajando.
En ese momento llevo toda la atención a mi pecho, y siento cómo se levanta cuando
inspiro y cómo baja cuando espiro. Este contacto con las sensaciones reales ocurre
durante 3 o 4 respiraciones, porque luego, ya estoy pensando de vuelta.
Podría ser muy frustrante si no aceptara que eso esta bien. Me llevó un tiempo sentirme
a gusto conmigo mismo al ver que volvía y volvía con los pensamientos.
Cada vez que contacto con mi respiración, dejo de pensar. Cada vez que pienso,
dejo de contactar con la respiración. Es decir, o estoy en el canal kinestésico, o
estoy en el canal auditivo (los pensamientos es hablar con nosotros mismos y se
consideran uso del canal auditivo). Pero no puedo estar en los dos canales al
mismo tiempo.
Bien, leyendo lo que escribo siento que no he dicho nada mágic o, pero estos pequeños
detalles han hecho una gran diferencia.
Si no logras contactar con tu respiración, dado que soy docente de hipnosis
ericksoniana, puedo sugerir contactar con la planta de los pies, el apoyo de la espalda
en el respaldo, o buscar algún ruido que venga del exterior. Se trata de ir a cualquier
canal que no sea el diálogo interno, y permanecer allí durante algunos segundos.
Respecto a los pensamientos, me habían dicho que hay que abrazarlos. La persona que
me lo digo, lo hizo con muy buenas intenciones. Pero… ¿qué significa abrazar los
pensamientos? El mensaje era aceptar. Y aún así no lograba hacerlo hasta que decidí
reírme de ellos.
Cada vez que me salgo del canal kinestésico, me río de eso, y esa actitud me permite
relajarme y volver nuevamente al canal kinestésico. No se trata de esfuerzo, se trata
de actitud.
4-ACCIÓN
Si eres una persona que está buscando más tranquilidad, mejor predisposición para los
problemas, o simplemente estar un poco quieto, y aún no has podido meditar, falta un
último paso. Hacerlo.
La iniciativa de meditar es mi peor enemigo. El definitivo. Una vez que me senté, los
10 minutos se pasan. Pero… con todo lo que tengo que hacer, “ahora no voy a
meditar”, me digo.
Pero siempre recuerdo esto: Cómo puede ser qué luego de meditar ya no sienta que
tengo muchas cosas que hacer. Esa fantasía interna de qué todo es importante y urgente
desaparece.
Entonces cuando estoy a punto de sabotear mi meditación, recuerdo que luego no voy
a estar más apurado. Simplemente termino dici endo que todo lo que tengo que hacer
es meditar.
5-ME OLVIDABA: LA POSTURA
La postura de meditación también fue un obstáculo para mí. No logro sentarme ni 10
minutos así. Cuando lees artículos te indican siempre la postura adecuada. Eso
también hace que muchos de nosotros nos frustremos. “Ni siquiera puedo hacer la
postura de meditación”.
Hace unos años asistí a un Vipassana (una meditación de 10 horas diarias durante 10
días donde no puedes ni hablar) y al séptimo día tuve que retirarme por dolores en la
espalda.
Ahora simplemente uso una silla común. Me siento, y cierro los ojos. Funciona
excelente. Lo único que me interesa es poner las palmas de las manos hacia arriba,
porque desde un enfoque de la comunicación no verbal, es una postura de apertura.
Tampoco cruzo piernas ni brazos. Estoy pendiente de permanecer en un estado de
apertura, y lo evoco desde el cuerpo. El resto sucede solo.
REFLEXIÓN FINAL SOBRE LA
MEDITACIÓN
¿Te sirvió? Espero que sí. En el caso contrario lamento mucho si leíste la nota y no
era lo que esperabas. Muchas veces algunos tips como estos ayudan mucho más que
una extensa teoría. Otras veces funciona al revés. Preferimos una explicación
detallada. Espero que haya coincidencia entre lo que buscabas y lo que encontraste.
Gracias por leer, porque si nadie lee para qué escribir.
Ing. Axel Persello – Director de IAFI
Trainer en PNL (IANLP) – Coach Ontológico PCC (ICF)
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