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Nuevas tendencias de la interpretación constitucional
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EDUARDO FERRER MAC-GREGOR
CoorDINavor
INTERPRETACION
CONSTITUCIONAL
TOMO I
EDITORIAL
PORRUA
AY, REPUBLICA
ARGENTINA, 15
UNIVERSIDAD &
NACIONAL
AUTONOMA
DE MEXICO
MEXICO, 2005LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS
FUNDAMENTALES
Edgar Careio Macos*
11 problema grave del nostro tempo era non gid quello di
fondarli ma di proteggerli (..). ll problema che ci sta
dinnanz, infati, non € filosofico ma giuridico, e in pi
largo senso politica. Non si tratta tanto di sapere quali e
quanti sono quest dirt, quale sia la loro natura el loro,
Fondamento, se siano diriti naturali 0 strc, asiolutt 0
relatvi, ma quale sail modo pil sieuro per garantili per
impedite che nonnostante le dichiarazion solemn vengano
continuamente volt”
‘SuMARIO: I. Jnterpretacin constitucional e interpretacién de los derechos
fundamentals. I La interpretacién de los derechos fundamentales como
‘problema juridico. WH. Interpretaciin de los derechos fundamentales ¢
interpretacin de los derechos humanas. IV. Las criterios de interpretacién
de los derechos fundamentales. 1. Principio pro homine. 2. Posicién
prferente de los derechos fundamentales (preferred freedoms). 3. La
‘mayor proteccién de las derechos fundamentales. 4. La fuerza expansiva
ide los derechos fundamentales. 5. Respeto det contenido esencial de los
derechos fundamnentales. 6. La ponderacién (balancing) de los derechos
Jfundamentales, 7. La interpretaciin conforme con los tratados sobre de-
‘echos humanos. 8. Derechos sociales y principio de progresividad.
I. INTERPRETACION CONSTITUCIONAL E INTERPRETACION,
DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES
La interpretacién de los derechos fundamentales esti asociada a la
interpretacién de la Constitucién. Después de todo, el reconocimiento
de los derechos fundamentales constituye uno de los capitulos mas
Profesor de derecho consttucional en la Universidad de Lima, Universidad San
Martin de Porves y en la Academia de la Magistratura
“'Bossio, Norberto, Lud dei dirt, Einaudi, Torino 1990, pp. 17 y 18.
sat322 EDGAR CARPIO MARCOS
importantes de cualquier norma suprema y las disposiciones que los
contienen expresan las cuotas de peculiaridad que se ha puesto de re-
lieve para justificar un tratamiento ad-hoc de su interpretacién.' De ahi
que, ademas de los criterios de interpretacién de la ley —en si mismos
insuficientes para abordar los problemas que se derivan de la pecu-
liaridad de las normas constitucionales—,* en términos generales se
admite la traslacién de los criterios de interpretacién constitucional al
campo de los derechos fundamentales, esto es, la aplicacién de los
principios de unidad de la Constitucién, concordancia prictica, eficacia
integradora, interpretacién conforme, etcétera.*
‘No obstante, tal aplicacién no debe considerarse como una identi-
ficacién plena con los criterios de interpretacién de los derechos, pues,
como advierte Klaus STERN,¢ ello podria incurrir “en el peligro de menos.
preciar el significado especifico que tienen los derechos fundamentales
en la vida juridica y social de un pais’. A través de ellos, en efecto, no
sdlo se reconocen wn haz de facultades y potestades a favor de cada uno
de los individuos (dimensién subjetiva), sino, también, los elementos
esenciales del ordenamiento juridico (dimensién objetiva). Precisa-
mente, en atencién a ese doble caricter de los derechos, es que detras
de Ia interpretacidn de las clusuilas que los reconocen y la solucién de
problemas en los que éstos se encuentran envueltos, no sélo se decidan
cuestiones subjetivas, sino también temas verdaderamente cruciales para
el orden politico, pues sus alcances repercuten directamente “en la
actuacién de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, asf como
fen la de todos y cada uno de los miembros de la sociedad”.* De ahi que
no sea exagerada Ia opinion de ZACHER, para quien en la interpret.
Gién de los derechos fundamentales se encuentra “el més importante
teatro de batalla en la hucha por la interpretacién de la Constitucién”*
Climamente, lotesias Vita, Marisa, “La interpretacin de Ia Constiucién y los
conceptos esencinlimente controvestidas". en AA, VV, Teoria consitucional 9 derechos fam
damental, México, Comisicn Nacional de Derechos Humanos, 2002, pp. 443 y ss
"Gh, sobre el particular, NiezO, Alejandro, "Pecularidades juridieas de Ia norma
consitueronal”, Revila de Adminatracin Publica, Madrid, mim. 100-102, vol. 1, 1985,
pp. S71 y
Sobre el tema, of: Hisst, Konrad, Esets de deecho consttuional, Madd. CEC,
1992, pp. 43 y
Sree, Klaus, “ifessioni sullinterpretasione deb dirt fondamentali, Dito ¢
Soci, im. 2. 1995, p. 25)
Gaunivo Gusez. Maria Isabel, “Aspector e implicaciones de una interpretacién.
invegabateril de ls derechos fandamenales", Deecas y Labndes, mim. 10, 200,
pe
* Zachen, H. . Der Sisat, vol 14,1975, p. 198, ctado por Klaus SteRN, “Rilessioni
sull'nterpretazione dei dirt fondamental", Dinto e Soe, citado, p. 213.LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 323
Qué duda cabe que, en ese teatro de batalla, uno de sus protago-
nistas privilegiados es el Tribunal Constitucional. El papel que éste cum-
ple es de extrema importancia, pues, por un lado, tal érgano jurisdic-
ional es (donde existe) el intérprete supremo de la Constitucidn’ y, de
otro, porque al menos en sede interna, constituye el guardidn vltimo
de los derechos fundamentales. Es por ello que en la doctrina, cada vez
con mayor frecuencia, se realizan esfuerzos por sistematizar los crite-
rios de interpretacién que los tibunales constitucionales utilizan (0
deberian hacerlo). En algunos casos, a partir de una teorfa de los dere-
chos fundamentales, para evitar de ese modo que tales criterios se pre-
senten, como afirma Robert ALEXY, como “una coleccién de topo!
sumamente abstractos que pueden ser utilizados segiin se desee”*
En otros, no exigiendo de dichos érganos la asuncién de una teoria
determinada, pues cada una de aquéllas ha elaborado un “complejo
semantico” tal, que su comprensién requiere a su vez de un esfuer-
zo de interpretacién, que puede terminar generando un “circulo. vi
cioso”: “antes, se toma algo de la norma para formular Ia teorfa, des-
pués se imputa la teorfa’a la norma y se confirma el resultado ya
encontrado”.”
Precisamente el propésito de este trabajo es presentar esos topoi, no
a partir de una teoria de los derechos fundamentales previamente
adoptada, sino, eventualmente, explicitada al compas que se efectia Ia
descripcidn de un criterio determinado. Y es que al igual de lo que
sucede con la interpretacisn de la ley e, incluso, con la de las normas
constitucionales, ninguno de los criterios de interpretacin de los dere-
cchos fundamentales deben ser excluidos a prior, pues, en palabras de
Haperte, cabe realizar “una integracién préctica” de todos ellos."”
7 Sobre el particular, BLUME, Ernesto, “El Tabunal Constitucional como supremo
ineérpeete de la Constituci6n", Dowete, Lima, nim. 50, 1996, pp. 125 y ss. HUEKTA
‘GuietesRo, Luis, “Jurisprudencia constinuconal e interpretacién de los derechos funda-
mentale", en [Link],, Derechos fundamentals e iterpreacion cnsttuional, Leturas sobre
temas constitucionales, nim. 18, CAl, Lima 1997, pp. 23 y's.
ALEX, Robert, Teoria de ls dawcios fundamentals, Madrid, Centro de Estudios
Constitucionates, 1997, p. 38
* Sree, Klaus, “Rilessioni sullinterpretasione dei diritti fondamentali, citado,
p. 20,
% MAuente, Peter, La fidertad fundamental en ef Estado Consttucional, Lima, PUCE,
1997, pp. 273 y 274, not 148. Gir Baasanco, Maria del Carmen, La teria juridica de
lus divechos fundamentals, Madrid, Dykinson, 2000, pp. 127 y ss. LANDA, César, “Teorias
de Ia interpretacién constiucional”, en su libro Teoria del derecho procesal constitucinal,
Lima, Palestra, 2003, p. 245324 EDGAR CARPIO. MARCOS
II, La INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES
‘COMO PROBLEMA JURIDICO
Ciertamente, la trascendencia de la interpretacién de los dere-
chos fundamentales no ha sido ignorada por los érganos encargados de
evar adelante tal tarea, La enunciacién y virtual aplicacién de deter
minados criterios de interpretacién se refleja en Ia jurisprudencia de los
tribunales constitucionales, cada vez que realizan su tarea diaria de
“asignar” o “descubrir” los alcances, limites o restricciones a los cuales
se encuentran sujetos los derechos."
Ello se debe, como expone Gregorio PECES BARBS, a que “los dere-
chos aparecen normalmente emumerados en las Constituciones, sin
que se especifique cual es su significado concreto”. Corresponde, cier
tamente, a los operadores juridicos esa asignacién. “En primer lugar al
legislador, pero a continuacién a los restantes sujetos que utlizan el
Derecho. Los derechos fundamentales, al estar situados en los esla-
bones superiores del Ordenamiento, al constituirse en normas bésicas
materiales, necesitan para su concrecién el paso por diferentes opera
dores que poco a poco van delimitando su significado. En este sentido.
a la hora de dotar de significado a estas figuras, el papel de la inter
pretacidn es clave.”"
Evidentemente, esa interpretacién no se reuliza por un prui
affin académico. Como sefiala Gustavo ZAGREBELSHY, “Ia interpretacion
Juridica es una actividad eminentemente practica, en el sentido de que
procede de casos pricticos y tiene como finalidad su resolucién”."*
En ese sentido, si las implicancias de su interpretacion en la vida estatal
han advertido la necesidad de prestar una atencién especial a los cri-
terios que se utilizan en In interpretacién de los derechos, Ia inter
pretacién misma termina convirtiéndose en un auténtico problema
Juridico cuando con ella se zanjan dudas en torno a la descifracién
de los alcances y limites a los que estin sometidos los derechos esen-
ciales, es decir, cuando se esclarece los limites juridicos a los cuales estan
"Sobre sila intexpretacin es una operacién destinada a “describir el significado
de alguna cosa, 0 bien (..) decidir este significado", Cfe TROFER, Michel, “Una teoria
‘ealista del! interpretazione”, en Motrili per una sonia della cultura giuridic, anno XXIX,
‘nim. 2, 1998, pp. 473 ya,
* Peces Barua, Gregorio, Curso de derechos fundamentals. Teoria geneal, Madi.
Universidad Carlos THLBOE, 1995, pp. 577 y 578,
Zacaesetsiy. Gustavo, “La Corte Constitucional y Ja interpretaeign de la Cons
situcion”, en Lovez Pina, Antonio (coord ), Divison de poder imepretacién. Hacia wa
leovia de a prasis constitutional, Made, Tecnos, 1987, p. 162.LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 335
sometidos los poderes piiblicos y los propios particulares en las relacio-
nes inter privatos.!*
De ahi que aun cuando la identificacién de muchos criterios espe-
cificos de interpretacién no haya estado asociada con el establecimiento
de instrumentos procesales destinados a hacerlos efectivos, es evidente
que su problematica adquiere toda su virtualidad en el seno de éstos.
Los procesos constitucionales, asi, terminan por convertirse en el esce-
nario privilegiado donde se desenvuelve la interpretacién de los dere-
chos fundamentales. Y s que, cuando un tribunal constitucional 0
cualquier juez pretend protegerlos, debe proceder “en su actuacién
interpretadora a una definicién de su contenido, resolviendo los confli
tos que su observancia pueda implicar en cada caso concreto”."* De ahi
que siguiendo a Rubio LuoreNrs, puede decirse que la interpreta-
cin juridica de los derechos fundamentales es, esencialmente, la
“interpretaci6n judicial de los derechos fundamentales”."*
Desde luego, plantear como problema juridico Ia interpretacién
de los derechos fundamentales presupone dar por descontado que las
cliusulas que los reconocen constituyen derecho directamente aplica-
ble, aunque no todas ellas puedan tener el mismo grado de eficacia,
Precisamente es de ese cardcter de derecho directamente aplicable y,
por tanto, de sus exigencias de efectividad, de donde se deriva “de un
modo diverso al de los preceptos legales normales, una interpreta
cién no s6lo explicativa, sino rellenadora, que recibe no pocas veces la
forma de un desciframiento 0 concretizaci6n”."* Por ello, como sostiene
Christian STARCK, s6lo cuando las cléusulas que reconocen derechos
constituyen derecho directamente aplicable, “Ia definicién de los dere-
chos fundamentales constituye el primer paso para una efectiva tutela
de éstos"."
© GF Reno Luonsvre, Francisco, Le foma del pode, Madrid, CPC, 197, pp. 615
616
re SOLAZABAL ECHAVARRIA, Juan José, “Los derechos fundamentales en la Consti-
ola” Revita de Ester Potton, Madrid, nim. 103, 1999, p. 37.
Ligne, Francisco, La fore dd ode ct. pp 884 y 35.
* Bocsssronde, Eres. “Teoria interretacion de los derechorfndamentles",
en miro Exot tle decor fandonentaey Noms Veriagygessacha, Baden Baden
1995, ps8
4 Stance, Christan,“ dst fondamentali nel Grundgesets dela Repubblica
Federale dt Germania, Giuradensa Cositusionay, fase Milan, Guffe, 1998,
p 2521,326 EDGAR CARPIO MARCOS
IIL, INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES
E INTERPRETACION DE LOS DERECHOS HUMANOS
Por cierto, basado en la distincién convencional entre “derechos
como derechos reconocidos en la Constitucién, y “dere
chos humanos", como atributos subjetivos reconocidos en los tratados,””
y en Ia existencia de instancias supranacionales encargadas de la tutela
de estos tihimos, es usual diferenciar los criterios de interpretacién de
los derechos humanos de los que corresponden a los derechos fun-
damentales.*
Es comiin observar que los criterios de interpretacién en materia
de derechos humanos sean rescatados ¢ instrumentalizados por los tri
bunales internacionales instituidos para su defensa, y que éstos no sean
invocados por los drganos de la jurisdiccién interna. Ello no deja de ser
curioso, sobre todo si es que se tiene en cuenta que la recepcién consti-
tucional del derecho internacional de los derechos humanos ha gene-
rado que los operadores juridicos tengan que obrar en un auténtico
‘jardin de derechos”. ¥ ese fenémeno es posible de observarse no s6lo
én aquellos ordenamientos donde a los tratados se les ha dotado de
rango constitucional, sino también en aquellos, como Pert, Colombia,
Espaiia o Portugal, donde constitucionalmente se ha previsto que tales
tratados sirvan de pautas interpretativas aptas para descifrar el conte-
nido, los alcances y limites de los derechos y libertades reconocidos por
Ia Constitucién,
Segtin algunos, la singularidad de las pautas de interpretacién de
los derechos humanos obedece a la naturaleza y peculiaridad de los
instrumentos internacionales sobre derechos humanos. Javier CIURLIZZA,
por ejemplo, ha aludido a la necesidad de tener en cuenta la fuente
en la que se produce el reconocimiento de un derecho humano; esto
¢s, su naturaleza y los pardmetros que en el dmbito del derecho inter
Segin Asx, Robert ("La institucionalizacién de los derechos humanos en
1 Estado constivucional democratico”, en Dewchor Liberiadr, Madrid, nim. 8, 2000,
p. 87), "Se puede hablar... también de derechos ndamentaes en lugar de derechos
* Sobre tas diferencias entre la expresién “derechos humans" y “derechos fom
‘damentales" existe una amplia bibliograffa. En particular, PALOMBELLA, Gianluigi, “De
rechos fundamentales: argumentos para una teoria", Dax, nim 22, 1999, pp. 525582,
Entre nosotros, BUSTAMANTE ALARCON, Reynaldo, “Postvismo juridico y derechos hur
manos”, fuse Vento, nim. 24, 2008, pp. 125 y ss.
La expresion es de Pact, Alesandro, "Metodi interpretative costtutionalismo",
Quaderi Cottuional, wim, 1, 2001, pp. 35 y 36.LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 327
nacional se maneja para su interpretacién.” Desde esta perspectiva, al
interpretarserlos deberia tenerse en cuenta el compromiso internaci
nal de los Estados contratantes por respetar, en la jurisdicci6n interna,
tos derechos esenciales de los seres humanos y, en particular, las obli-
gaciones derivadas de ese compromiso; esto es, la de respetar, proteger
y garantizas, real y efectivamente, los derechos reconocidos en los trata-
dos, de acuerdo con el sentido, la naturaleza y el alcance otorgado a
los mismos."*
En cualquier caso, s¢ trata de criterios de interpretacién que son
de reciente data y “algunas de ellas no tienen una elaboracién defini-
tiva. Antes bien, son propuestas no concluidas ni cerradas, aunque en
buena medida ya han sido recepcionados por érganos de la jurisdiccién
internacional y por la cultura juridica contempordnea”." Entre éstos"
cabe mencionar a los principios de “progresividad’, “interaccién”, *pro-
mocién’, “universalidad’, “indivisibilidad”, “irreversibilidad” de los dere-
chos humanos y la interpretacién de acuerdo con el objeto y fin del
tratado,"* que en esta oportunidad no seri desarrollados.
= Griwtizza, Javier, “La interpretacin en el derecho incernacional de los dere-
chos Inumanos:el gato de Ta funcisa consulta de la Corte Interamericana", Agenda
Ttemacional, Lima, mien. 4, 1995, pp. 92 y 93.
CakNONA TiNoco, jorge, “L3 aplcacién judicial de los tratados sobre derechos
Inumanos"s en [Link]. Derecho internacional dels dechos hurmanor, Memoria det VI! Congreso
Ieroamavcano de Devrcho Consttucional, México, UNAM, 2002, p. 186.
'sactts, Néstor Pedro, "La interpretacign de los derechos humanos en las jurs-
dicciones nacional ¢ internacional”, en AA. VW. Derechos humanos y Contitucign en Ter
famérca, [ore PALOMINO MANCHEGO ¥ Joré Carlos ReoTT! (coords)], Lima, Grigley,
2002, pp. 35 y 36.
PE dems del trabajo antes citado de Sxo0s, Néstor, oft BrbsKT Casos, Germs,
La inteprtaciin de los dechos humanos, Buenos Aires, Ediar, 1994,
S Por eiesto, no son los tnicos, Exsten otras, que si bien ain no han calado en
la jursprudencia de Ia Corte Interamericana de Derechos Humanos, los aplican otros
tabunales similares, como el Tribunal Europea de Derechor Humanos o la Corte de
Justicia de la Comunidad Europea, Es el caso, entre otros, del denominado criterio
de “las tradiciones consticucionales comunes esto es, el eriterio segiin el cual las di
poticiones de lor tatados sobre derechos humanos, deben ser interpretadas de confor-
fhidad con el Derecho Constitucional Comin Europes, que, desde luego, no se iden-
tifiea con el concepta de Constituelén formal de eada uno de los Estados partes. Sobre
tema, véaze Ia ponencia de Cozz0UiNo, Luigi, "Le teadizioni costtuzionali comuni
hella giurspradenza della Corte di Giustia delle Comunita europee", al Congreso La
Corte Cesitucionale ele crt: d Europa, realizado en Catanzaro, Hala, entre el 31 de mayo
Yel lo. de junio de 2002, versién mecanografiada. RuGCERI, Antonio, "Tradizioni
Costituzionali comuni e controlimiti a teoria delle fonti e teoria dellinterpretazione”,
fen Dino pubblico comparato ed europe, 20084, pp. 102 y s. Sin perjuicio de la ulterior
Libliograffa que se cite, Rookiovez Pivzon, Diego, Makrin Claudia, y Ojes, Toms, La
ddimennin sntemacional de los derechos humanos, Washington, BID, 1999, pp. 54 y's. y328 [EDGAR CARFIO. MARCOS
IV, LoS CRITERIOS DE INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES®
Diversos son los criterios de interpretacién de los derechos funda-
mentales, y, pese a su empleo frecuente, no siempre es facil determinar
ssus aleances. A veces, porque su formulacién ha sufrido modificacio-
nes (u. gr. el eriterio de las libertades preferidas) y, en otras, porque sus
alcances suelen entremezclarse entre si (v. gr. el pro komine con el pi
ipio de la mayor proteccién). Atin asi, en lo que sigue, se tratard de
describir cada uno de ellos, especificando sus alcances.
1. Principio pro homine
Uno de los criterios frecuentemente utilizados por los tribunales
constitucionales (y por cierto, también por los tribunales internacio-
rales de derechos humanos) es el pro homine. Se trata de un *...criterio
hermenéutico que informa todo el derecho de los derechos humanos,
en virtud del cual se debe acudir a la norma mas amplia, 0 a Ja inter
pretacién mas extensiva, cuando se trata de reconocer derechos pro-
tegidos ¢, inversamente, a la norma o a la interpretacion mas restringia
cuando se trata de establecer restricciones permanentes al ejercicio de
los derechos 0 a su suspensin extraordinaria’.® La pauta interpretativa
en referencia, como seftala SaGUis, tiene dos variantes:
Cxscano Tanabe, Antonio, Ef doeckainurnaconal de los dovehos I wmanos en sig XI,
Sanuaga de Chile, jridica Ge Chile, 2003, p. 35.
Cabe precisar que cuando aqut se ahide a lat pastas de interpretacion de los
“derechos fundamentales", con ello No s€ esté exchoyende a lor derechos “sociales”
econémicos. “culturaler” 0 “politicos”, que formalmente no tienen tal condicion en
la cara peruana de 1993. En realidad, en nuestra actual Constiucion la expresién
“derechos fandamentales” no tiene relevancia juridiea, sea esta sustancial o process
Por un lado, pues no tortos los proclamados como “fundamentales” lo son por st
estructura y finalidad; y, de otro, no todos los que estén en el capfiulo T del titulo |
de Ia Constitueién son “derechos” (piénsese, por ejemplo, en la “legitima defen”.
isan. desde luego, del derecho de defers, o en la constitucionalizacion de Is
“asociacién’. como persona [Link] del “derecho de asociacion”): ni en ft.
alii se encuentran “todos” los derechos fundamentales. Por ello, «¢ puede sostener
Parafraveando a Sravaxo, Antonino, que la Constitveion de 1993 ha hecho wn uso
“promiscuo e indiseriminiado” de la denominacién “derechos fundamentales” (SrA KO,
A. "Il problema del 'fondamento’ dei diciti fondamentali", Dito e Socitd, min. 8
1901, p. 433].
* Pisto, Méniea, “El principio pro homine. Criterios de hermenéutica y pautss
para la regulacién de los derechos humanor", en AukEGU Martin y COUTIs, Chistian
(comps,), La aplicecién dels vatados sobre derechos humans por los tndunales leas, Buenos
Aires, Editores del Puerto, 1997, p. 168,[LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 329
A. Preferencia interpretativa
Por un lado, lo que Sacb#s denomina una “directriz de preferen-
cia interpretativa’, esto es, el intérprete de los derechos ha de buscar
Ia interpretacién que mas optimice un derecho constitucional. Tal direc-
iz de preferencia interpretativa, a su vez, comprende:
a) El principio favor libertatis, que “postula entender al precepto
normativo en el sentido mas propicio a la libertad en juego”, en un
doble sentido. A saber:
i) Las limitaciones que mediante ley se establezcan a los derechos
fundamentales no deberan ser interpretadas extensivamente, sino, siem-
pre de modo restrictivo.
ii) Su correlato, es decir, que el operador deba interpretar la norma
de manera que mejor optimice su ejercicio, pues cada disposicién
constitucional, como sefiala HABERLE, “esté dirigida a la realidad” y, en
ese sentido, “esta solicita de una interpretacin orientada a la efectividad,
a la vigencia practica, material”. Desde esta perspectiva, en palabras del
Tribunal Constitucional Federal Aleman (Buer/GE, 6, 55 (72)]:* “incumbe
a la jurisprudencia constitucional descubrir la diferente funcién de una
norma constitucional y en particular de un derecho fundamental. Y al
respecto se dara preferencia a la interpretacién que més fuertemente
despliegue la eficacia juridica de la norma”."
8) En segundo lugar, el “principio de proteccién a las victimas” 0,
como alude Bibakt CAMPOS, el principio favor debils, es decir "que en la
interpretacién de situaciones que comprometen derechos en conflicto es
menester considerar especialmente a la parte que, en su relacién con la
otra, se halla situada en inferioridad de condiciones 0, dicho negativa-
mente, no se encuentra realmente en pie de igualdad con la otra".
© Sct, Néstor Pedro, “La interpretaci6n de los derechos humanos en las ju-
‘isdicciones nacional e internacional’, en AA. VV. Derechos humanas 9 Consttucgn ev
Ieroamirica, [PALOMINO MaNCHELO José y CARLOS RewoTT José (coorts.)]. ait, p. 36
3 Hineae, Peter, Le ldetad Jundamental en ef Estado consitcional, cl, pp. 828 y
263 (now 146), respectivamente
5 Gfe, entre Ia jurisprudencia del Teibunal Constitucional peruano, la recafda
fen el Exp. iim. 0200-2002-AA/TC, Fund. Jur. mim. 4; la STC 795:2002-AA/TC,
Fund. Jur nim. 1. Con referencia expresn al fovor ldetais las exigencias derivadas
de dicho eriterio en materia de prion preventiva, of la STC 1091-2002HC/TC,
Fund. Jur. nim, 12,
* Bipaxt Caos, Germén, “Las fuentes del derecho consttucional y el princi
pio pro homine’, en Bioakr Caniros, Germdn y Git DomiNcuez, Andrés (coords),330 EDGAR CARPIO MARCOS
B. Preforencia de normas
Pero, de otro lado, el principio pro homine también comprende una
“directriz de preferencia de normas", es decir, que ante un caso a debatir,
cl juez (...) tendré que aplicar la norma més favorable a la persona, con
independencia de su nivel juridico”." Este principio de interpretacién
de los derechos fundamentales se encuentra recogido en el inciso 8) del
articulo 29 de la Convencién Americana de Derechos Humanos, que,
como recuerda el articulo 55 de la Constitucién, forma parte det dere-
cho nacional. Establece dicho precepto que: “Ninguna disposicién de
Ja presente Convencién puede ser interpretada en el sentido de: (...)
4) Limitar el goce y ejercicio de cualquier derecho 0 libertad que
pueda estar reconocido de acuerdo con las leyes de cualquiera de los Estados
Partes o de acuerdo con otra Convencién en que sea parte uno de dichos
Estados.”
En el derecho internacional de los derechos humanos se ha aco-
sido también dicha pauta con un matiz singular. Segtin algunos, con el
principio en referencia se expresaria la superioridad de las disposi-
ones que reconocen derechos humanos frente a las normas que regu-
Ian el ejercicio del poder. A juicio de Carlos AvaLA Corao,® "Cada vez
je una norma de derechos se encuentre en conflicto con una nor
ma de poder, el caso debe ser resuelto escogiendo favorablemente la
norma sobre el derechos. En este sentido, las normas sobre derechos
son superiores a las normas sobre poder ubicadas en un mismo plano,
pues las primeras orientan en definitiva la actuacién de los drganos del
poder pitblico. Asf, el derecho democratico debe construirse € interpre-
‘ET dowcho constucional de siglo XXI: diagnésico y perpetivas, et, p. 18. Segin BIDART,
‘riantes de pro homine To constturian los prneipios sx dulzo pro eperano y aquellos que
‘estén relacionados con el consumo y uso de bienes y servicios 0 los sujetor debiles en
Jus contratos de adhesion
® Sauits, Néstor Pedro, *La interpretacién de los derechos humanos en Tas
jntisdieciones nacional e internacional”, en AA. VV, Derechos humanos y Constitueidn
fn Themamérica, [Pai OMNo MaNcntco, José y Cantos REMOTTI, José (Coords.)). ct
p37,
™ Ese principio comprenderia, a su ver, lo que en sede del derecho de los dere:
chos humans, ha venida en denominar “principio de Ia primacia de la norma nis
favorable a la vietima”. que a jicio de Antonio CaNcabO TRINDADE [EI Derecho Juerna-
onal de los derechos humanos a el sig XXI, Santiago de Chile, Ed. Juridica de Chile
2001, p. $9) se debe observa cada ver que eainta una dualidad de procedimientos para
¢l jusyamiento de violaciones de derechos humanos.
® ayaia Conto, Carlos, "El derecho de los derechos humanos", Lectwas cons
ttucionoles andinas, mim. 3, Comisién Andina de Juristas, 1994, pp. 67 y 68.LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 331
tarse teniendo por principio y fin dltimo, a los derechos de la persona
humana.”
En cierto modo, en su vertiente de preferencia de normas, tal cri-
terio fue aplicado por el Tribunal Constitucional en la sentencia expe-
dida en el Exp. niim, 1091-2002-HG/TC. Entre otras cosas, se discutia
si cabja cuestionar, a través del habeas corpus, la detencién judicial pre-
ventiva, Las instancias judiciales ordinarias rechazaron la pretensién in
limine, al considerar que en el caso era de aplicacién el inciso 5) del
articulo 16 de la Ley ntim. 25898, segiin el cual: “No procede la accién
de habeas compus (...) 6) Cuando la detencién que motiva el recurso ha
sido ordenada por juez competente dentro de un proceso regular.”
No obstante, el Tribunal Constitucional reparé que al lado de dicha
disposicién legal también era aplicable en el caso el articulo 7.6 de la
Convencién Americana de Derechos Humanos, a tenor de la cual es un
derecho de toda persona privada de su libertad “a recurrir ante un juez
© tribunal competente, a fin de que éste decida, sin demora, sobre la
legalidad de su arresto o detencién y ordene su libertad si el arresto 0
su detencién fueran ilegales". Aunque explicitamente no lo afirmara, al
resolver el problema acerca de su competencia o no para pronunciarse
sobre el fondo de la cuestién, el Tribunal aplicé la disposicién de la
Convencién Americana de Derechos, pues ésta optimizaba de mejor
modo el derecho de acceso a la justia
C. Constitucién de 1993 y el principio pro homine
EI principio pro homing, en diversas de sus concretizaciones, se
encuentra constitucionalizado. En algunos casos, con carfcter general,
esto €s, como un criterio valido para interpretar cualesquiera de los
derechos fundamentales. En otros, a propésito de determinados dere-
chos constitucionales, como enseguida veremos.
a) La interpretacién restrictiva de los derechos fundamentales
Con caracter general, una variante del pro homine, en su versin de
“directriz de preferencia interpretativa’, es el que se encuentra consti-
tucionalizado en el inciso 9) del articulo 139 de la Constituci6n, Segiin
dicho precepto, uno de los principios que debera observarse en el ejer-
cicio de la funcién jurisdiccional es “el principio de inaplicabilidad por
analogia (...) de las normas que restrinjan derechos”.
Desde una perspectiva general, a través de dicha clausula se afirma
que los derechos no pueden considerarse como exentos de limites, esto
es, con cardcter absoluto, sino susceptibles de ser restringidos. No obs382 EDGAR CARPIO MARCOS
tante, el criterio en cuestién impone que tales restricciones, ademas
de estar constitucionalmente justificadas y legalmente configuradas,
deban interpretarse siempre de forma restrictiva, precisamente por la
fuerza expansiva de los derechos fundamentales,"* es decir, en el sen-
ido de permitir el mejor ejercicio del derecho dentro de los limites a
los que se les ha sujeto.”
1) In dubio pro operario y derechos laborales
Otra manifestacién del principio pro homing, también en su variante
de “directriz de preferencia interpretativa", es el in dubio pro operario,
esto €s, el principio segtin el cual ha de optarse por la “interpretacién
favorable al trabajador en caso de duda insalvable sobre el sentido de
una norma”, recogido en el inciso 3) del articulo 26 de la Constitue
cin de 1993.
Este criterio especifico de interpretacién opera sobre una clase de
derechos constitucionales; en concreto, sobre los denominados dere-
chos laborales. Por virtud de él, se exige del operador juridico que, en
aquellos casos en los que de una disposicién se desprendan cuando
menos dos normas, esto €s, dos sentidos interpretativos,"* éste debe
aplicar la disposicién en el sentido interpretativo que mas favorece
al wrabajador. La aplicacin de este criterio interpretativo en mate-
ria laboral, pus, presupone la existencia, al menos, de una disposi
cidn (legal o constitucional), a la cual quepa adscribir, a su vez, cuando
menos dos sentidos interpretativas divergentes. En tales supuestos, el
inciso 3) del articulo 26 de la Constitucién exige que el juez de los
derechos laboriiles opte por aplicar la disposicion legal en el sentido
interpretativo que mas favorece al trabajador.
Por ovo Indo, no se puede perder de vista que el im dubio pro
operario no soto se sustenta cn Ia variante del ro homine entendida como
“directriz de preferencia interpretativa”, sino, también en su variante
~ Gf: Pénez Tress, Pablo, “La interpretacién de los derechos fundamentales”
en Extudios de derecho constitucional’ Homenae al profs Dr. Joaguin Garcia Morita, LOPE?
vienna, Luis (coord.). Valencia, Tirant le Blanch, 2001, p. 126. Caxnio, Edgar y MEsia.
Carls, ET ampare y ls derechos fundementals, Lima, Academia de la Magisratura, 2002,
Pp. Sy ss
Gf, entre Ia abundante, y desigual jurisprudencia, la modélica sentencia reca
dda en el Exp. oxim, 1008-1998.A4/TC, Fund. Jur nim. 3
~ Sobre la distincién entre “disposicién®, como enunciado lingtistico pertene
Gfe Gensast, Giampaolo € Loraieso, Donatella, “Liapertura del dirtta cosine
ionale al diritto internazionale dei diritti umani negli ordinamenti dell'Europa
continentale”, Ditto Pubblico ed Comparato, 200211, pp. 1115 y 5
"= Gfe Vioat. Git, Ernesto, “La interpretacién de los derechos fundamentales
por el Tribunal Consticucional”, Cor. Anuario de Derecho Parlamentari, nim, 11,2001,
pp. & ys.378. EDGAR CARPIO. MARCOS
Finalmente, una de las consecuencias més relevantes de este crite-
rio interpretative de los derechos fundamentales tiene que ver con las
propias cléusulas de interpretacién de los derechos que se hallan en los
tratados sobre derechos humanos. En efecto, si, como declara el articu-
lo 55 de la Constitucién, los tratados ratificados por el Estado peruano
forman parte del derecho nacional, entonces ello quiere decir que las
disposiciones interpretativas previstas en los tratados tienen que ser
necesariamente instrumentalizadas por los érganos de la jurisdic-
ci6n interna
Es el caso, entre otras, de las disposiciones interpretativas previstas
en la Convencién Americana de Derechos Humanos, que complemen-
tan a los criterios antes sefialados y, particularmente, los siguientes:
a) Ninguna disposicién de la Convencién (pero también de la
Constitucién o las leyes) debe ser interpretada en el sentido de que
permita al Estado, grupo 0 persona de suprimir el goce y ejercicio de
los derechos y libertades reconocidos en la Convencién 0 limitarlas en
mayor medida que la prevista en ella.
Desde este punto de vista, el operador no debe perder de vista que
en la interpretacién de los limites de los derechos reconocidos en Ia
Convencién ha de observarse el principio pm homine. Atin asi, el articn-
o 30 de la misma Convencidn establece qute, en materia de limitaciones
alos derechos, la sola vigencia del Pacto de San José 0 su condicién de
parte del derecho nacional (ex articulo 55 de la Constitucién) no autoriza
a entender que las limitaciones por él contemplacos inmediatamente
surtan sus efectos, pues “Las restrieciones permitidas, de acuerdo con
esta Convencidn, al goce y ejercicio de los derechos y libertades reco:
nocidas en la misma, no pueden ser aplicadas sino conforme a leyes que
se diciaren por razones de interés general y con el propésito para el
cual han sido establecidas.”
b) La Convencién expresa el “standard minimo” del contenido pro-
tegido por cada uno de los derechos fundamentales, de manera que las
disposiciones de la Convencién no podran ser interpretadas en cl sen-
tido de "Limitar el goce y ejercicio de cualquier derecho o libertad que
pueda estar reconocido de acuerdo con las leyes de cualquiera de los
Estados partes 0 de acuerdo con otra Convencidn en que sea parte uno
de dichos Estados.”
En ese sentido, el principio recepeionado por el inciso 8) del articu-
lo 29 de la Convencién exige del intérprete considerar que el principio
de la mayor proteccién de los derechos fundamentales le impone apli-
car el derecho interno, antes que el internacional, si el primero dispen-
sa una mejor optimizacién del derecho fundamental.LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES. 379
«) Asimismo, la Convencién Americana de Derechos Humanos
constituye el “standard minimo” en el reconocimiento de derechos y liberta-
des fundamentales, es decir, el referente primario de aquello que debe
considerarse como derecho fundamental en el Estado constitucional de
derecho, de manera que sus disposiciones tampoco pueden interpretarse
en el sentido de “Excluir otros derechos y garantias que son inherentes
al ser humano o que se derivan de la forma democratica representativa
de gobierno”, De esta manera, se impone al intérprete de los derechos
fundamentales no olvidar que la tabla de derechos —de Ia Constitu-
Gién y de los tratados sobre derechos humanos— no puede conside-
rarse cerrada, Se trata, por el contrario, de un “jardin de derechos’,
siempre abierto a las nuevas e indeterminadas derandas de proteccién
de exigencias primarias y esenciales del ser humano, aunque éstas no
se hallen positivizadas.""
@) Finalmente, el intérprete no debe descuidar que el principio
pro homine es un principio en materia de interpretacién de los derechos
fundamentales, lo que exige, segiin se ha visto, la aplicacién de una
norma del modo mis favorable posible, y Ia de su interpretacién tam-
bién. En ese sentido, tampoco las disposiciones de la Convencién pue-
den ser interpretadas en el sentido de “Excluir o mitar el efecto que
puedan producir la Declaracién Americana de Derechos y Deberes del
Hombre y otros actos internacionales de la misma naturaleza”."*
Asi, el principio de interpretacién de conformidad con los tratados
sobre derechos humanos termina alcanzando su maxima virtualidad: la
conformidad de las disposiciones constitucionales a los tratados no es
a cualquier clase de tratado, sino el instrumento internacional que dis-
pensa tuna mejor optimizacidn del derecho. Desde luego, tal constitucio-
nalizacién de esta técnica interpretativa de los derechos fundamentales
no ha pasado desapercibida para nuestro Tribunal Constitucional. Por
cl contrario, a ella se ha referido constantemente. Asi, por ejemplo,
en el Caso Alfredo Crespo Bragayrac (Exp. nim. 0217-2002-HC/TC), el
Tribunal afirmaria:
Gf Cann, Gisseppe, Le cate apertura materia dds fonda-
renal: uiipoten di comparatone’, Dirt Publis Comperas ef Exrope, 20021, pp.
Toys. Recotn, Antonio, Nuow dr fondamentli e eenihe oi postvzsasione
alice det it, nim. 2 1998, pp. 183 y - Permfaseme la reminn a mi wabajo,
Caro Mancos, Edgar, "El signiieado dels efuia de los derechos no enumers:
dow, Canton Conical, Reta Meicona de Deno Cotta nm. , 2000,
sys
Pee Ge rarmaso, Oxcar, El decho der domhot humans, Buenos Airs, Abaco
1997, p. 6380 EDGAR CARPIO. MARCOS
De conformidad con la IV Disposicién Final y Transitoria de la Cons-
titucién Politica del Estado, los derechos y libertades reconocidos en
la Constitucién deben interpretarse de conformidad con las tratados interna:
Gionales en materia de derechos humanos suscritos por el Estado Peruano
(und. Jur. nim, 2),
Pero los alcances que se han atribuido a dicha disposicién final y
transitoria de la Constitucién no sélo han quedado en afirmar que alli
se encuentra disciplinada la actividad interpretativa de los operadores
Jjuridicos en materia de derechos o en la constitucionalizacin de una
técnica de la interpretacién de los derechos constitucionales."® Apo-
yéndose en esta ultima, el Tribunal Constitucional ha sostenido
que de ella se infiere otra técnica de interpretacién de los derechos,
pues comiprende o se extiende a la interpretacié[Link] de los tratados
puedan haber realizado los érganos de proteccién de los derechos hu-
manos y, en particular, Ia expresada por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos.
Tal interpretacin, conforme con los tratados sobre derechos hum:
nos, contiene, implicitamente, una adhesién a la interpretacién que.
Ge los mismos. hayan realizado los érganos supranacionales de protec-
Gin de los atributos inhe-rentes al ser humuno y, en particular, el
realizado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, guar
diin jhimo de los derechos en la Regién (Exp. mim. 0218-2002-HC/
TC, Fund. Jur. mim. 2)
Ciertamente, con la recepcién de ambas técnicas de interpretacin
de los derechos fundamentales se ha dotado de una capacidad de “auto-
integracién” a la Constitucién," no tanto en el sentido de que el nuimero
de sus disposiciones se hayan ampliado considerablemente (es decir,
que a los 206 articulos y sus disposiciones finales y transitorias se hayan
sumado un miimero indeterminado de disposiciones de los tratados sobre
derechos hummanos), sino en el sentido de que, un gran mimero de ellas
y- €n particular, las que reconocen derechos fundamentales tienen la
Por cierto, el modelo de la IV dispasickn final y transtorta de la Constinsesa
no tiene su origen’en la Constitucién espaiola de 1978, sino en la Constitueién por-
tuguesa de 1976. Sobre el particular, Minanba, Jorge, “A'recepeio da Declaragio Un
versal dos Direitos do Homein pela Constiuigio portiguesa. Um fenémeno de conjugacio
de diceto internacional e dirento consttucional’, en AANV. V Congres Iberoamencano de
Dewi Consttucional, México, UNAM, 1998, pp. 499 y #8
's' Gf, sobre el tema Hae interesantes relexiones de RUOTOLO, Marco, “La “un
zione ermeneutica" delle convenzioni internazional sui diritti umani nei confront delle
\isposizioni costituzionali". Divito « Sect, wm. 2, 2000, pp. 291 vs.LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 381
capacidad de recibir de los tratados sobre derechos humanos una orien-
tacin en el proceso de comprensién al que estan sujetos.
Por cierto, esta funcién de la jurisprudencia de los Srganos de pro-
teccién de los derechos humanos en la interpretacién de los derechos
fundamentales no se ha reducido solo a la de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos. También comprende a los pronunciamientos
del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas (STC en el Exp.
iim. 0018-1996-AI/TC) y a los informes de la Comisién Interameri-
cana de Derechos Humanos (STC en los Exp. ntims. 0010-2002-A1/TC;
1091-2002-HC/TC; 0791-2002-HC/TC 0 1260-2002-HC/TC)..
Por owo lado, tampoco han faltado remisiones a la jurisprudencia
de otros tibunales, a las que, en principio, no existe una exigencia de
seguimiento de sus doctrinas jurisprudenciales. En particular, cabe desta-
car la asunci6n de ciertos criterios expuestos por el Tribunal Europeo de
Derechos Humanos (asf, por ejemplo, las STC recaidas en los Exp. niims.
(002:2001-AI/TC; 1429-2002-HC/TC y 2050-2002-AA/TC); que también se
ha extendido a la de otros tribunales constitucionales andlogos, como el
alemsn, espafol, italiano y, en menor medida, el colombiano."®
De esta manera, al interpretarse los derechos fundamentales, tam-
bién se ha considerado como especialmente itil el recurso no s6lo a los
textos legislativos del derecho interno, sino también al derecho inter
nacional de los derechos humanos y al derecho constitucional compa-
rado,"™ que no solo comprende las disposiciones de cualquiera de los
textos normativos, sino también a lo que de ellos hayan podido sefialar
sus intérpretes oficiales.”
7 Bove recurso ala jursprodenciaconsitucioal comparada pone en eidenca
gue el models de Estado fonnivaional e, en principio, un modela homogeneo, que
{ihc por vralidad celatizar Ine adios consiteconales de cada pa al menos
tn tomo 2 ls derechos fundamentals, A WoRTENeENGER, Thomas, interpreta
dc derecho constitutional (desde una perspectva fealsa)", Antone Towamarcana de
‘Fase Couttaonal Mads, si. 6, 2002
w Ngnendo, no abstant, la necerdad de emplear exe método de compare
cidn con tera precaution y etiendo, ademas, una Reign de contol sobre textos
Stormavvos, Srey, Kaus, Dono det Estado el Rpaice Federal Amana, Madd, CEC.
1987, p 268
Score la comparacin juridca como el “quinto métado de interpretacién”
también apieable a toy derecho fundarmentles,y el wo de la jraprudencia come
“Inet lnterpretavo universal, ge Hastair, Peter, “La juripradeneia consiueo-
ta de los derechos fundamenales Fuerts norma e interpresacign de los derechos
Fundamentals en Lone2 Pina, Antonio (dr), La goranta eonituional deo dewchos
fundanenais, Alemania, Expats, Ponca «Hain, Made, Cts, 1991, pp. 271273
fen, “ince di stuppo dela Grspradensa della Corte Cositnonae federal ees
in'materia i int fondamental en Giriprudesa Cottier. 4, 1996, pp
2609 y 2900,382 EDGAR CARPIO MARCOS
8. Derechos sociales y principio de progrsividad
Un criterio de interpretacién relacionado con una familia espect-
fica de derechos fundamentales —los denominados derechos sociales,
econémicos y culturales—, es el que se encuentra constitucionalizado,
de modo general, en la undécima disposicién final y transitoria de la
Constitucién, segiin el cual:
Las disposiciones de la Constitucién que exijan nuevos o mayores gastos
pilblicos se aplican progresivamente.
Ciertamente, la undécima disposicién final de la Constitucién es,
‘en principio, una cldusula que tiene el propésito de recordar que aunque
todas las disposiciones de la Constitucién tienen fuerza normativa,
‘no todas ellas tienen el mismo grado de eficacia. En particular, carecen
de esa eficacia inmediata todas aquellas disposiciones constitucionales
cuya efectividad demanda gastos estatales, entre los cuales se encuen-
tran, desde luego, los derechos sociales."
El principio de progresividad establecido en la undécima disposi
cin final y transitoria de la Constitucién exige del intérprete evaluar,
en cada caso concreto, no s6lo que el legislador no establezca medidas
regresivas, esto es, aquellas acciones destinadas a reducir los ambitos de
eficacia ya alcanzados, sino también a evaluar que, en relacién con los
que no hayan sido objeto de ninguna prestacidn estatal, que tal situa-
cidn no permanezca en el mismo status quo que lo dejé el constituyente.
Progresividad en su implementacién supone la realizacién de
medidas destinadas a hacerlas efectivas, paso a paso, y no que las pocas
que se havan efeciuado se desarticulen. Pero, de otro lado, exigen del
intérprete cfectuar un control, cada intervalo razonable de tiempo, sobre
siel letargo estatal (no sélo del Iegislador), acaso no ha culminado en
una afectacién, por omisin, de la Constitucién. Y es que el criterio de
progresividad en su implementacin no s6lo no se reduce a evaluar
comportamientos regresivos, sino, también, a controlar que dichas
clausulas progresivamente sean implementadas para adquirir su plena
eficacia.
No obstante, el Tribunal Constitucional, en su sentencia recaida en
el Exp. ntim, 088-92-AA/TC, ha sefialado:
™ Gf: Courrs, Christian, “Los derechos sociales como derechos", en AAW. Los
ddeechos fundamentals, ct, pp. 197 y's,LA INTERPRETACION DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES 383,
Que como se puede observa, Ia naturaleza de la norma objeto de
Sencidn, si bien es de indole programitica,y por tanto, generadora
de una obligacign por parte del Estado, no posee solamente los cara
teres de aquelias que solo requieren para sa vigencia, de una previa
Feglamentacién legal, sino los de aquells, que~ demi contlevan, fa
Gio pueda tornarse efecvo. [Link] vano, forma parte de una norma
de contenido eminentemente presupuestal EI problema en euestion,
no es entonees, un asunto balad, sino que colinda drectamente con
la"Teovia Constiacionaly Ia expliacion que aqueliaotorgn a la oper
Ghidad inmediata 0 mediata de unas normas Constcacionales por so-
bre otras, Que dentro cle dich Iogia, x bien excevto, que se puede
tomar exigible una norma que slo requiera previa reglamentacion 9
cxyo incumplimiento se ha venido prolongando durante un periodo
fe tiempo notoriamente itraronable, no se puede aplicar el mismo
critero, esto es el de demand i exigibilidad de una norma, cuando
quella ademés de I reglamentacion demand la creacion de cond
Giones economicas, como ocurre en el presente caso, ya que ello no
sn porria ser, materia de evalsacion conforme a erteriosjurisicco.
tales, sino de exclusiva competencia politica, Asuii una Idea contts-
fia, seria obligar alos ueces, ya sea ordinarioso especalzados a emir
falios no precisamente ajustados a Derecho sina ala dscrecionalidad
correspondiente splo a los drganos politicos, Que concordante con
clo, misma Consttucién Politica de 1979, bajo cuya vigencia se
Intespone In presente accién, etablecis en sts Dsposicion General y
Transitoria que “Las daposiciones consttucionales que irogan nic:
tor gastore tnversiones, se aplican progresiramente.. mosvo por el
tie In propia Ley msm. 23506, haciendo eco de tal opcion, seo, en
Sh articule 25, que "No dan higar a la acciGn de amparo lov derechos
a que se refiere la Sexta de las Disposiiones Generales y Transitriag
della Consitucion.” Es en conseciencia, In idea de Ia "progresiidad”
no, lade la inmediate, la que explica el cardctet de normas, como
Jaique aqui se analiza. Que aunque las asociaciones demandantes, han
prevendido objetar que la norma cuya reglamentaciOn se exige, No
fren todo caso constitucional, sino Tegal, Tor derechos sobre los
ales se apoyan st son de relevancia fundamental de alli que se
Splique ental crcunstancia fa misma regla independigntemence, que,
por otra parte, sera abaurdo entender que las normas programsucss
Se tipo econdimico pueden variar su naturalera conforme as jerar
{quia legal , en su caso, constucional. Que por consiguiente, si bien
Sxte Colegiado asume, que no es imposible demandar la inconst-
tucionalidad por omisién legslativa provenfente de los Poderes Pi
blicos, ya. que a la Constitueioa no solo se le transgrede por lo que
se hace, sino por lo que se deja de haces, tambien entiende que ello384 EDGAR CARPIO MARCOS
solo es viable o procedente, de acuerdo al tipo de norma programatica
cuya exigibilidad se invoque, descartindose dentro de tal contexto las
de tipo econémico, como se dijo, por no ser materia de andlisis en
sede jurisdiccional.'™
Un comentario a dicha sentencia en MoRON Uxsiva, Juan Carlos, “La omisién
legisatva inconstitucional y su tratamiento juridico", Revita Peruana de Devcho Cons-
ttucional, Lima, mim, 1, 1999, pp. 447 y
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