0% encontró este documento útil (0 votos)
82 vistas86 páginas

Felicidad Matrimonial

La comunicación es esencial para la unidad y felicidad en el matrimonio, ya que su ausencia puede llevar a la incomunicación y crisis. La falta de diálogo y la idealización del noviazgo pueden generar desilusión en la pareja, lo que afecta negativamente la relación. Para superar conflictos, es crucial practicar una comunicación abierta y respetuosa, así como abordar problemas de manera constructiva y empática.

Cargado por

Tirso Almarales
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
82 vistas86 páginas

Felicidad Matrimonial

La comunicación es esencial para la unidad y felicidad en el matrimonio, ya que su ausencia puede llevar a la incomunicación y crisis. La falta de diálogo y la idealización del noviazgo pueden generar desilusión en la pareja, lo que afecta negativamente la relación. Para superar conflictos, es crucial practicar una comunicación abierta y respetuosa, así como abordar problemas de manera constructiva y empática.

Cargado por

Tirso Almarales
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Consejería Cristiana (Parte 2)

11. Comunicación en el matrimonio

La comunicación y la incomunicación en el matrimonio


¿Es posible lograr la verdadera unidad de la pareja dentro del matrimonio?

Esta es una pregunta que nos hacemos con mucha frecuencia quienes llevamos trabajando
desde hace algún tiempo en pastoral familiar o quienes se han especializado en asuntos de
familia.

Y creemos que no es tan difícil la respuesta para quienes creemos firmemente en el matrimonio
y luchamos por favorecerlo del ataque inclemente que sufre por parte de quienes convierten en
ídolos el poder, la riqueza y el sexo como fundamento único de la existencia humana; como los
medios masivos de comunicación que contribuyen con sus mensajes a propagar el divorcio, la
infidelidad conyugal, el aborto o la no concepción, la aceptación del amor libre, la promiscuidad y
por supuesto las relaciones prematrimoniales.

Mucha gente se extraña hoy ante una pareja que se siente feliz y realizada a través de su vida
matrimonial pero más extrañada aún, se manifiestan si la pareja lleva muchos años de
matrimonio.

En cambio, no les parece raro encontrarse con parejas de seis meses o un año de casados, en
vías de separación. Lo juzgan como algo natural por la frecuencia con la que ocurre; ni siquiera
se cuestionan en qué es lo que está sucediendo.

Pero quienes estamos interesados verdaderamente por encontrar soluciones a este problema
(que afecta directamente las entrañas de la misma sociedad y contribuye cada día a su mas
grande deterioro), estamos tratando de ahondar en las causas de las separaciones tan
tempranas hoy en día.

Además de todas las influencias externas de que hablábamos al principio, también hemos
encontrado que la falta de COMUNICACIÓN está incidiendo con mucha fuerza.

La comunicación es el fundamento de toda la vida social. Si ésta se suprime en un grupo, éste


como tal dejará de existir. Con mayor razón dentro de la relación conyugal. Si los esposos no se
comunican, forzosamente deja de haber relación.

La fantasía del noviazgo

Surge entonces la pregunta: qué pasó con los jóvenes esposos que tanto se amaban cuando
eran novios?.

Si bien es cierto que durante la época de noviazgo se dieron en parte las condiciones para que la
pareja se enamorara, al llegar al matrimonio, una vez " conquistados" se descuidaron elementos
que un día permitieron que se fijaran el uno en el otro.

El noviazgo es una época de intenso romance que indudablemente favorece la comunicación


tanto verbal como no verbal.

1
Los enamorados se manifiestan continuamente que se aman. Comparten sueños, esperanzas,
ilusiones, se ponen metas y porqué no decirlo comparten también preocupaciones, tristezas y
frustraciones.

Se saben interpretar los silencios y caras largas, que con una flor o un chocolate, surge
nuevamente la mas alegre de las miradas; porque el corazón enamorado busca la felicidad del
ser que ama.

Recientemente en un curso de preparación para el matrimonio se le preguntaba a una pareja de


novios: " han hablado de sus diferencias , de sus gustos, de sus cualidades y sus defectos ?’ "
Todo nos lo hemos dicho" fue la respuesta . "Y qué cualidad te atrae más de tu novia? ,
preguntaban al muchacho y la respuesta fue : "TODO".

Y al preguntársele por el defecto que mas le disgustaba, su respuesta fue: " NINGUNO".

Este tipo de respuestas nos hizo profundizar un poco más para indagar qué sucedía al llegar al
matrimonio.

Este lenguaje absoluto de los enamorados es síntoma claro de la falta de objetividad que hay en
el romance. Con razón se dice que "el amor es ciego pero los vecinos no.".

Y esta falta de objetividad que crea falsas expectativas en los enamorados, es la que causa al
llegar al matrimonio, las crisis mas grandes en la comunicación. Porque al llegar al matrimonio,
se dan cuenta que la realidad es otra. Ni uno ni otro son tan virtuosos como para decir " Todo me
gusta de él o de ella " o "Nada me molesta" .

Cuando empiezan a faltar el botón en la camisa, o la llegada tarde, o los malos genios, o la ropa
tirada, o la crema dental destapada, para añadir a la lista las angustias por el pago del arriendo o
la deuda y la plata no alcanza, o la pelea porque hoy no quiero visitar a tu familia, o me molestan
tu grupito de amigos etc....

Todo esto contribuye a que la comunicación empiece a descender de nivel. Empiezan a


fastidiarse por todo. El lenguaje absoluto que se utilizó durante el romance surge nuevamente
pero invertido. Si se le pregunta a un esposo desilusionado de su matrimonio : "Que te gusta
mas de tu esposa? " . Casi con seguridad la respuesta será "NADA". Y que te molesta?
Responderá "TODO".

En una oportunidad el consejero matrimonial le preguntaba a un joven que se estaba separando


de su esposa" qué fue lo que te enamoró de fulanita? Respondió: "Su alegría , su orden y su
franqueza" . Y por qué te vas a separar? "por su alegría , su orden y su franqueza ", fueron las
respuestas.

La incomunicación y sus efectos

¿En donde entonces se rompió el hilo que los mantenía unidos?

En la deficiente comunicación que practican. Cuando no se le reconoce al otro sus propios


valores y no buscar los momentos oportunos para decirse las cosas; y en lugar de una
comunicación respetuosa, abierta y transparente, se presentan las agresiones de doble vía, se
acaba la paz del hogar y también la comunicación comunicación que quedaba. Entonces las
relaciones familiares se deterioran al no saber decirse las cosas con amor y comprensión, al no
saber el uno interpretar lo que el otro le quiere decir, al tratar de cambiar al otro a como dé lugar
para hacer realidad las expectativas que llevaban al matrimonio, al asumir actitudes defensivas
cuando se sienten atacados en su intimidad, al no sentirse aceptados por ser como son, y al no
sentir el estímulo para asumir verdaderamente y con plena libertad la mejora personal. Surgen a

2
veces reconciliaciones poco duraderas porque vuelven a caer en los mismos errores. Aparece la
crítica sistemática y el lenguaje absoluto: "Tú NUNCA me ayudas, Tú SIEMPRE dejas la ropa
tirada, Tú TODO me lo contradices". Y a esto se añade que ha desaparecido del lenguaje de los
gestos el detalle amoroso, la caricia tierna., el susurro al oído para decirle al otro "te quiero y me
haces falta".

Esto por lo general, cuando no conduce a una crisis total o a un rompimiento definitivo, puede
acomodarlos en una falsa tolerancia nada saludable para la relación. Y decimos, nada saludable,
porque lleva a que cada uno viva su vida en forma independiente, alejándose de la verdadera
realidad de lo que es el matrimonio.

Cierran el uno al otro su corazón de tal manera que ni siquiera sacan unos minutos de su valioso
tiempo para hablar de los dos. De sus inquietudes, de sus temores, de lo que cada uno lleva
dentro de sí, ni siquiera de sus esperanzas e ilusiones. De todo lo que está afectando positiva o
negativamente la relación de los dos.

La comunicación es un arte

La comunicación antes que todo es una actitud de apertura al otro, que implica disponibilidad
generosa para compartir, es decir para dar y recibir.

Sin embargo, la comunicación no es fácil; es un arte que se debe practicar continuamente para
desarrollarlo en toda su plenitud y para sacar el mejor provecho de él; así como el deportista
debe entrenar continuamente para mantenerse en forma, o el pianista debe practicar por horas
para mantener las manos ágiles en el manejo del teclado, así también nosotros como seres
humanos necesitamos practicar al máximo y mejorar cada día la calidad de nuestra
comunicación.

Y hablamos de calidad cuando nos referimos a que estamos llamados a compartir con la
persona que amamos no solamente las cosas que hacemos durante el día y lo que hemos
aprendido, sino ir más al fondo de nosotros mismos.

En días pasados conversando con unos esposos de 37 años de casados, unidos, felices y
realizados con su matrimonio les preguntamos qué consideraban ellos que les había ayudado a
mantenerse unidos y aún enamorados y respondieron: "Desde que nos casamos todos los días
procuramos sacar un tiempo par los dos. Nos sentamos por unos minutos el uno frente al otro y
abrimos nuestro corazón. Compartimos no sólo los pormenores del día, sino también nuestras
angustias, temores, sueños, ideas, pensamientos e ilusiones; y hemos aprendido a conocernos y
a aceptarnos.

Más aún, hemos aprendido a escucharnos y nos sentimos personas valiosas porque lo que
decimos es siempre importante para el otro, aunque sea la cosa más tonta; hasta cuando
callamos."

Esto nos ayudó a comprender que verdaderamente el que ama sabe escuchar, inclusive el
silencio. Porque éste también forma parte de la comunicación . Como cuando el marido regresa
del trabajo agobiado por múltiples problemas y no tiene deseos de hablar. Una esposa
comprensiva capta su silencio, comparte su preocupación y, por supuesto, que sabe esperar el
momento oportuno para oír de él todo lo que está sucediendo. Y para esto sólo se necesita que
haya un interés sincero, un poco de atención, la sensibilidad de escuchar, y el ánimo de
comprender y el compartir sincero. Un oído abierto es el único signo fidedigno de un corazón
abierto. Y escuchar es el 90% de una buena comunicación porque todos necesitamos
desesperadamente que se nos escuche.

Así es como nos sentimos valiosos e importantes. Porque qué sería de nosotros si hablamos y
hablamos y nadie se interesa por lo que decimos ? .

3
Conclusión

La comunicación es el lazo de unión entre las personas, con mayor razón entre marido y mujer,
porque disuelve las barreras, favorece la comprensión recíproca,

facilita la solución de los conflictos e inclusive contribuye a prevenirlos; posibilita la cooperación


para el logro del bien de los dos y hace que la convivencia no sólo sea tolerable sino agradable y
no sólo agradable sino también fructífera y enriquecedora.

Se puede entonces lograr la unidad en el matrimonio siempre y cuando exista una buena
comunicación entre los cónyuges.

La comunicación no consiste simplemente en decir o en oír algo. La palabra comunicación en su


sentido más profundo significa "comunión " ; compartir ideas, sentimientos, etc. en un clima de
reciprocidad. La comunicación es la acción de compartir; de dar a otro una parte de lo que
tenemos. Y dentro del matrimonio es dar lo mejor que poseemos: !nosotros mismos!, y recibir en
nuestro corazón a esa persona maravillosa con la cual un día decidimos en plena libertad unir
nuestras vidas para siempre.

Sea pues éste el momento para hacer un llamado a todos los matrimonios de hoy, y también
quienes están en plan de casarse: Aprendan a comunicarse, tomen cursos si es necesario, pero
den a su relación la importancia que merece. La incomunicación mata el amor. La comunicación
no sólo es urgente y necesaria. Es VITAL porque mantiene vivo el amor de los esposos.

Crisis en el matrimonio
Uno de los principales problemas que tenemos hoy en día, es el de no tener tiempo para conocer
a nuestra pareja, por tanto, se enfrían las relaciones o cada quien crece en forma distinta,
llegando a ser con el tiempo un par de perfectos desconocidos, donde la palabra comunicación
no esta dentro del diccionario que normalmente usan.

Se antoja fácil utilizar las técnicas que comúnmente usamos en el trabajo, como el de ser claros,
objetivos y poner los hechos sobre la mesa en forma de argumentos para resolver una situación
que sé esta tornando molesta para todos los miembros de la familia.

Ser claros y objetivos puede ser el camino más corto para resolver cualquier malentendido o
cualquier situación de nuestra vida familiar o profesional, sin embargo, no-solo de hechos esta
conformado el hombre, sino también de una parte afectiva y emocional, misma que muchas
veces es totalmente incompatible con los hechos o realidades, que en ocasiones son
mencionadas por los cónyuges, con una gran porción de subjetividad, sentimientos y emociones,
ya que cada bando puede percibir esa realidad en forma diferente.

Sin que tenga que ser la única forma de enfrentar una situación de crisis, o distanciamiento,
quisiera comentar algunos puntos que por sencillos no dejan de ser importantes y que si se
consideran como parte de los valores de un código familiar para discutir problemas, nos pueden
sacar adelante con el menor de los desgastes:

1.- El primero de los consejos, seria: Busca el pensamiento problema, es decir, cual es la idea
que nos molesto o que sigue perjudicando nuestra relación.

2.- Decidirse a mostrarle a nuestro cónyuge El sentimiento personal que ha surgido de la


situación, como un regalo que le hacemos a nuestra pareja, ya que no hay cosa personal más
intima que podamos dar que un sentimiento.

4
3.- Platicar de corazón a corazón y de sentimiento a sentimiento, por la sencilla razón de que un
sentimiento no puede ser rebatible (es mi sentimiento).

4.- Ver cada problema con la realidad que tiene, sin magnificar la situación.

5.- Tener paciencia y escuchar comprendiendo.

6.- Poner el problema en el marco de valores, prioridades y normas éticas compartidas por la
familia.

7.- Distinguir, como nos esta afectando el problema.

8.- Hacer de la prudencia y la búsqueda de la verdad, la herramienta de la discusión.

9.- Hacer empatia con la posición de tu pareja (ponte en sus zapatos).

10.- No desacredites a tu pareja, al momento de expresar su posición y sentimientos.

11.- Manten el respeto en la platica como regla No.1

12.- Se positivo o encontra el lado positivo del reclamo de tu cónyuge.

13.- Comentar las cosas negativas y resaltar los aspectos positivos o rescatables de la
conversación.

14.- Un problema no debe ser causal de dejarse de hablar.

15.- No involucrar a los hijos innecesariamente como parte del problema o solución del mismo.

16.- La ropa sucia se lava en casa.

17.- Estar conscientes de que han decidido hacer crisis y que esta los va a hacer crecer y va a
perfeccionar el código familiar.

18.- Los problemas deben de ser tratados en privado y en un lugar tranquilo y neutro.

19.- No dejar terminar el día, sin que se haya hablado del asunto, el tiempo enfría y magnifica el
problema.

20.- El primero que percibe el problema, la falla, o la falta al código familiar establecido, tiene la
responsabilidad en primer grado de tomar la iniciativa para aclarar la situación.

21.- Enfocar la crisis como un alto en el camino que los preparará para poder manejar conflictos
más complejos.

22.- Los acuerdos a que se lleguen, deben ser comunicados positivamente a los hijos o a las
personas que la pareja involucro.

23.- La familia entera debe tener muy claro, que no solamente se puede hacer crisis sino que es
responsabilidad de cada uno, aportar su punto de vista sobre algo que no este funcionando.

24.- Hacerle saber a cada miembro que son parte importante del equilibrio anímico de la familia.

25.- Finalmente aclarar que están a disgusto, por una serie de circunstancias, y que su dolor se
debe al cariño y amor que le tienen a su pareja y a su familia.

5
Cómo superar la infidelidad
A muchos seres humanos se les rompe la vida cuando la misma persona que un día les prometió
amor eterno se convierte ahora en su primera fuente de sufrimiento… Se ha descubierto una o
varias infidelidades en el matrimonio, ¿Qué hacer? ¿Cómo solucionar este tema?

1.- ¿Por qué se produce la infidelidad matrimonial?

Hay varios factores:

Dificultad de la persona para mantener una relación afectiva con una sola persona, señal
clara de inmadurez personal.
Ser infeliz dentro del matrimonio por distintos motivos: incomunicación, sentirnos solos y no
queridos por nuestro cónyuge, etc.
Normalmente la infidelidad no es algo que aparece de la noche a la mañana. Es mas bien
una elaboración del propio individuo que va tendiendo lazos afectivos profundos, muchas
veces inconscientemente, hacia otra persona externa a su matrimonio.
Lo que no encuentra la persona en su matrimonio lo busca fuera.
Muchas veces no aparece un motivo concreto sino que es un "ambiente general" dentro del
matrimonio el que no es satisfactorio y que lleva a buscar relaciones humanas más
gratificantes en el exterior…
En algunas ocasiones la infidelidad se produce para llamar la atención del otro cónyuge.
La edad también influye en estos procesos. Cuando nos vamos haciendo mayores queremos
que nos valoren de nuevo…
Los celos también pueden ser un motivo que provoque la infidelidad.
La baja autoestima de la persona que necesita sentirse evaluada y querida por alguien
exterior a su matrimonio.
El deseo de hacer daño al otro cónyuge…
Escapar de la rutina del matrimonio…
Deseo de tener experiencias sexuales más excitantes…
Necesidad de volverse a enamorar de alguien…
Una "aventura"
La influencia de los amigos/as.
etc.

En numerosas ocasiones pueden darse varios elementos a la vez.

Una cosa sí es clara: cuando una persona no es feliz en su matrimonio la infidelidad aparece
como un síntoma, no como una enfermedad. Hay que profundizar en la raíz de ese síntoma para
saber cuál es el motivo o motivos que han impulsado a la persona hacia ese estado.

2.- ¿Cómo se siente el cónyuge traicionado?

Puede ser que el cónyuge ni siquiera se imagine ni en lo más remoto esta situación. Puede que
sea un padre o madre ejemplar, bueno, trabajador, serio, buen vecino e incluso creyente… Pero
tarde o temprano, bien por las dudas de un comportamiento excesivamente oscuro, bien por los
comentarios indirectos de los amigos, se empieza a resquebrajar la confianza en el otro.

Las situaciones más difíciles de aceptar son aquellas donde el individuo jamás ha tenido un
comportamiento anormal, pero todos los indicios y las pruebas llevan a presagiar una relación
externa…

6
¿Qué siente la persona traicionada?

Una gran confusión interior: ¿Qué ha pasado? ¿Por qué me ha hecho esto? Yo siempre le fui
fiel…
Una herida profunda en la autoestima. Tienes la sensación que han jugado contigo, con tus
sentimientos, con tu confianza…
Dudas inmensas sobre el otro… Aunque la etapa se haya superado, la herida queda por
mucho tiempo…
Un gran dolor interior. Te duele el alma.
No sabes qué hacer ni cómo recomponer la relación rota. Esto se vuelve más doloroso
cuando encima quieres todavía a la persona que te ha traicionado…
Rabia y frustración interna.
Ganas de morir.
Muchas veces esta situación es la desencadenante de una depresión.
Sentirse con la vida rota, hecha pedazos…
A pesar del resto de la familia y de los amigos que intentan consolarte, no encuentras
consuelo.
Puedes sentir que Dios te ha fallado…
Tienes que decidir algo, pero no sabe el qué…
Te has vuelto una persona obsesiva y rencorosa. Tienes mucho cuidado para que nadie te
haga más daño. Te vuelves desconfiada…

Toda este tema se agrava cuando la persona no tiene suficiente madurez personal para afrontar
situaciones dolorosas.

3.- ¿Cómo se siente la persona infiel en su matrimonio?

Aquí entramos en distintos niveles:

1.- Cuando el amor ha desaparecido en el matrimonio:

La situación de infidelidad una vez descubierta, lleva a plantear crudamente la realidad.


Normalmente la persona aprovecha todo el jaleo que se ha provocado al descubrir la infidelidad,
para abandonar al otro cónyuge y hacer una nueva vida con la otra persona.

2.- Cuando queda amor en el matrimonio:


Esta situación de crisis es muy buena para plantear con seriedad y profundidad la situación a
la que se llegó en el matrimonio.
La vida matrimonial se puede recomponer poco a poco y lo que ocurrió no volverá a pasar
nunca más.
Es una buena oportunidad para reciclar el amor primero, para dialogar como nunca se ha
hecho y… para perdonarse mutuamente.
Normalmente la persona infiel que está en este nivel sufre mucho porque no quiere perder a
la otra persona. Se siente encima culpable de hacer sufrir a su familia…
Algo que empezó inocentemente se ha vuelto ahora una fuente de sufrimientos.
El cónyuge infiel recibe, una vez descubierta la situación, también las presiones de la tercera
persona que ejerce también sus "derechos" sobre la relación tenida. Esto contribuye a un
mayor sufrimiento emocional e incluso físico.
La persona tiene que sentirse perdonada por la parte ofendida. Mientras el perdón no sea
sincero no se podrá rehacer la vida de matrimonio de una manera efectiva.
Si se recompone el matrimonio la lección está aprendida. La persona está vacunada si de

7
verdad quiere a su esposo/a.
Se siente muy avergonzado.
Siente que le ha fallado a Dios, al otro cónyuge y a sí mismo.

3.- Cuando la persona infiel dice amar a su cónyuge y a la tercera


persona a la vez:
Este es el nivel máximo de confusión. Llega a producir grandes trastornos emocionales y
psicológicos.
La persona infiel necesita ayuda especializada para ordenar sus pensamientos, sentimientos
y acciones.
Normalmente en este nivel sufren a la vez todas las personas implicadas…
La persona tiene una inmadurez que hay que tratar por profesionales.
En esta situación no hay que tomar ninguna decisión precipitada.
La persona sufre por ella misma y por las otras dos personas a las que quiere. No sabe qué
hacer para evitar su propio sufrimiento y el que ha provocado en los demás.
Caen en una fuerte depresión.
Está confundido porque por un lado siente y se siente amado y por la otra parte también. Es
una vida con un corazón partido.

4.- ¿Qué hacer ante estas dolorosas situaciones?

En ninguna otra situación humana durante la vida de dos personas, se da un encuentro mayor
entre el sufrimiento y el amor a la vez como en la infidelidad dentro del matrimonio. Uno de los
dos sentimientos tiene que ganar…

¿Qué hacer cuando se ha descubierto una infidelidad en el matrimonio?

Hace falta tres cosas:

1. Serenidad con amor.


2. Serenidad con saber esperar el momento adecuado.
3. Serenidad con saber lo que se quiere.

La pregunta clave en este momento es:

¿Quieres todavía de verdad a la otra persona, incluso por encima de lo que te ha hecho?

Recuerda que si el otro siente lo mismo por ti, ambos estarán sufriendo mucho. Destrozados no
saben en qué lugar de la vida quedarse.

¿Qué requisitos se tienen que dar para que la situación se recomponga en el matrimonio?

Ambos cónyuges tienen que desear que se supere satisfactoriamente la situación.


La persona infiel tiene que tener bien claro en la cabeza y en el corazón que lo que ha
pasado no volverá a ocurrir nunca más. Tiene que prometerlo y hacerlo.
La pareja debe entrar en una dinámica de diálogo y de encuentro íntimo de pensamientos,
afectos y voluntades.
Ambos tienen que escucharse y reflexionar juntos sobre el por qué se provocó la situación.

8
Ambos tienen que cambiar el ritmo de vida matrimonial que no les llenaba.
Ambos deben de tener conciencia que la situación se provocó porque no estuvieron atentos a
los aspectos débiles de su matrimonio.
La persona infiel tiene que cortar realmente todo contacto con la otra persona: nada de
cartas, llamadas, visitas, etc. etc.
Tienen que centrarse en la vida de matrimonio como especial lugar de felicidad personal.

Ambos necesitan de Dios, de la fuerza que Él da en estos momentos para superar tanto dolor
y miserias humanas. Tienen que dejarse guiar por Dios cuando ellos mismos no saben
guiarse.
Es necesario llamar a las cosas por su nombre. Ver los fallos y aciertos cometidos en los
años de matrimonio.
No hace falta entrar en detalles precisos sobre cómo fue la relación extramatrimonial. Esto
sólo haría aumentar el dolor y la pena.
Buscar ayuda exterior: mediador familiar, psicólogo de familia, amigos convenientemente
formados, sacerdote, etc.
Saber que con esfuerzo y ganas esta prueba se puede superar.
Ambos tienen que centrarse en el matrimonio y en el crecimiento personal.
Tienes que aprender a querer de verdad al otro pero de otra forma, más humana, más
cercana.
No hay que contar al otro cónyuge otras experiencias de este tipo que hayas tenido. Esto
solamente agravaría más la situación. Cuéntaselo a tu terapeuta, sacerdote o psicólogo y
reconcíliate contigo mismo y con Dios.
Tengan paciencia, mucha paciencia. Tengan amor para aclarar el dolor y la pena.

Puede ser que siempre quisiste a tu esposo/a. Le quisiste sacrificándote por él o por ella. Le
quisiste confiando en su palabra.

Le quisiste acogiendo a los hijos que Dios les dio. Le quisiste compartiendo luchas por conseguir
metas comunes en la vida…

Ahora te toca quererle perdonándole… Esto sólo lo puede hacer quien de verdad ama…

12. Machismo

En los últimos tiempos, los periódicos abundan en noticias sobre casos de violencia doméstica
en los que las víctimas, por lo general, son las mujeres. Historias dramáticas de agresiones por
parte del esposo o el compañero, con golpes, palizas y escenas de violencia que las mujeres
aguantan durante años y que, en muchos casos, tienen un desenlace fatal.

En España, por ejemplo, decenas de mujeres mueren cada año asesinadas por su pareja. Los
esfuerzos de las organizaciones defensoras de los derechos de la mujer, hasta el momento, no
parecen haber tenido mucho efecto en este aspecto de la desigualdad de poder entre los sexos.
En realidad, podría ser que justamente la emancipación de la mujer provoque un malestar en
algunos hombres que aumente justamente las reacciones violentas.

Sin embargo, este abuso del poder se manifiesta de maneras muy diversas en la
cotidianeidad, maneras mucho más sutiles pero muy incisivas.

9
Según el psicoterapeuta argentino Luis Bonino, especializado en la problemática masculina de
género y en las relaciones de pareja, el ejercicio de la violencia se manifiesta en cualquier
conducta de abuso hacia la otra persona que le impida ser respetada y ejercer su
autonomía. Esto, en realidad, podría ser la definición de violencia. El Dr. Bonino ha detectado y
enumerado una serie de maniobras que suelen hacer los hombres, pequeñas, cotidianas, que
tienen que ver con maniobras de dominio: el control del tiempo, el control del dinero, insistir en
que lo que ellos dicen es lo que vale y que lo que dice la mujer no tiene mucho valor,

el desprestigio de la opinión de la mujer, descalificándola cuando piensa diferente al hombre, etc.


Todas estas son maniobras que él llama "micromachismos".

En el ámbito doméstico, las maniobras muy frecuentes son aquellas por omisión: es decir,
precisamente lo que no hacen, y que, por lo tanto, debe hacer la mujer. Esta es la tan conocida
"doble jornada" o sobrecarga que tienen que cumplir las mujeres que trabajan también fuera del
hogar.

¿Qué sucede? Según el dr. Bonino, en el tema de la doble jornada lo que no se dice es que la
producen también los hombres: si ellos no colaboran - en el sentido de CO-LABORAR - no de
ayudar, o sea, en el sentido de no hacer su parte en la casa, están sobrecargando a la mujer.
Cuando no hay hijos no es tan problemático, pero si los hay, lo que no hace el hombre lo tiene
que hacer la mujer. Esa es una maniobra masculina de dejadez, de comodidad. Y por lo
tanto eso recarga a la mujer, es una maniobra de abuso hacia la mujer.

Esto es algo que está muy extendido. Lo que pasa es que, justamente como en los últimos
tiempos violencia y abuso están asociadas a esas grandes cosas dramáticas que aparecen en
los periódicos, todas esas maniobras cotidianas no se tienen en cuenta.

El Dr. Bonino trabaja con parejas en su consulta de psicoterapia, y ha elaborado una lista de más
de 50 ejemplos de "micromachismos", término con el que define a las microprácticas de abuso
ejercidas por los varones y que, ya difuminadas en lo cotidiano, minan lentamente la autonomía
de las mujeres.

La mente del abusador


La gente abusiva típicamente piensa que son muy especiales, realmente tan diferentes de otra
gente que no tienen que seguir las mismas reglas que todos. Pero en lugar de ser especiales, los
abusadores tienen mucho en común uno con otro, incluyendo los diseños de pensamiento y
comportamiento. Las siguientes son algunas de sus características:

Haciendo excusas

En lugar de aceptar responsabilidad por sus acciones, el abusador trata de justificar su


comportamiento con excusas. Por ejemplo: "Mis padres nunca me amaron" o "Mis padres me
golpeaban" o "Tuve un mal día, y cuando entré y vi este cochinero, perdí el control" o "No podía
dejarla que me hablara de ese modo. No había otra cosa que hacer."

Culpando

10
El abusador pasa la responsabilidad por sus acciones a otros, ésto le permite enojarse con la
otra persona por "causar" su comportamiento. Por ejemplo: "Si no te metieras cuando estoy
disciplinando a los niños, no les pegaría."

Redefiniendo

En una variación de la táctica de culpar, el abusador redefine la situación para que el problema
no esté en él sino en otros o con el mundo en general. Por ejemplo, el abusador no llega a comer
a las 6 p.m. como dijo; llega a las 4 a.m. El dice, "Eres una cocinera terrible. ¿Por qué tengo que
venir a comer éso? Te apuesto que ni los niños comieron."

Fantasías de éxito

El abusador cree que sería rico, famoso, o extremadamente exitoso en otros términos si
solamente otra gente no lo estuviera deteniendo. El que ellos estorben lo hace sentir justificado
para desquitarse, incluyendo a través del abuso. El abusador también insulta a otra gente
verbalmente para sentirse mejor.

Mintiendo

El abusador controla la situación por medio de mentir para controlar la información disponible. El
abusador también puede usar el mentir para mantener a otra gente, incluyendo a su víctima,
psicológicamente desequilibradas. Por ejemplo, trata de aparentar que está diciendo la verdad
cuando miente, trata de aparentar estar mintiendo cuando dice la verdad, y algunas veces se
expone a sí mismo con una mentira obvia.

Asumiendo

La gente abusiva a menudo asumen que ellos saben lo que otros están pensando o sintiendo.
Esto les permite justificar su comportamiento porque ellos "saben" lo que otra persona pensaría
o haría en cierta situación. Por ejemplo, "Yo sabía que te ibas a enojar porque fui a tomar una
cerveza después del trabajo, así que decidí tardarme para disfrutar mejor."

Más allá de las reglas

Como se mencionó antes, un abusador generalmente cree que es mejor que otra gente y no
tiene que seguir las mismas reglas que la gente común. Esa actitud es típica de criminales
sentenciados también. Cada preso en una cárcel típicamente cree que mientras que los otros
presos son criminales, él no lo es. Un abusador muestra que piensa que está más allá de las
reglas cuando dice, por ejemplo: "No necesito consejo. Nadie sabe tanto de mi vida como yo.
Puedo manejar mi vida sin ayuda de nadie."

Haciendo tontos a otros

El abusador combina tácticas para manipular a otros. Las tácticas incluyen mentir, alterando a la
otra persona solo para observar sus reacciones, y provocando peleas entre otros. O, puede
tratar de encantar a la persona que quiere manipular, fingiendo interés o preocupación por esa
persona para estar en su lado bueno.

Fragmentación

11
El abusador usualmente mantiene su comportamientio abusivo separado del resto de su vida. La
separación es fisica; por ejemplo, él golpea a miembros de la familia pero no a personas fuera
del hogar. La separación es psicológica; por ejemplo, el abusador va a la iglesia el Domingo por
la mañana y golpea a su esposa el Domingo por la noche. No ve ninguna inconsistencia en su
comportamiento y cree que está justificado.

Minimizando

El abusador evita la responsabilidad de sus acciones tratando de hacer que éstas tengan la
apariencia de no ser tan importantes. Por ejemplo, "No te pegué muy recio" o "Nada más le
pegué a uno de los niños, les podría haber pegado a todos."

Vaguedad

Pensando y hablando con vaguedad o sea no claramente, permite que el abusador evite la
responsabilidad. Por ejemplo, "Llegué tarde porque tenía algunas cosas que hacer en rumbo a
casa."

Ira

Las personas abusadoras de hecho no están más enojadas o sienten más ira que otros. Sin
embargo, ellos deliberadamente usan su ira para controlar las situaciones y gentes. Por ejemplo:
"Cállate o te rompo el pescuezo." La ira es una arma muy efectiva que usan los golpeadores.

Juegos de poder

El abusador usa varias tácticas para vencer la resistencia de su abuso. Por ejemplo, se sale del
cuarto cuando la víctima está hablando, o grita más fuerte que ella, u organiza a otros miembros
de la familia o conocidos que se pongan en contra de la víctima despreciándola o criticándola.

Haciéndose la víctima

Ocasionalmente el abusador finge estar indefenso o actuará como que alguien lo está
persiguiendo para manipular a otros para que le ayuden. El abusador piensa que si no consigue
lo que quiere, él es la víctima; y usa el disfraz de víctima para vengarse o hacer que otros
parezcan tontos. Drama y emoción: Los abusadores a menudo tienen problemas en
experimentar relaciones íntimas o satisfactorias con otra gente. Ellos substituyen esta intimidad
con drama y emoción. Los abusadores sienten gran emoción a ver que otros se enojen, peleen,
o estén en un estado de desorientación. Con frecuencia ellos usan una combinación de los
hechos antes descritos para crear una situación dramática y emocionante.

Canal cerrado

El abusador no dice mucho en cuanto a sí mismo y sus verdaderos sentimientos. No está abierto
a nueva información acerca de sí mismo, tampoco a opiniones de como otros lo ven. Es
secretivo, con la mente cerrada y justo a sus propios ojos. El cree que tiene la razón en todas las
situaciones.

Propiedad

12
El abusador típicamente es muy posesivo. Además, cree que todo lo que quiere debería ser
suyo, y que puede hacer lo que quiera con lo que es suyo. Esa actitud la aplica a gente y a
posesiones. Justifica el que controle el comportamiento de otros, lastimándolos físicamente y
tomando las cosas que les pertenecen.

Auto-glorificación

El abusador usualmente piensa que es fuerte, superior, independiente, auto-suficiente y muy


masculino. Su imagen del hombre ideal es a menudo un vaquero, aventurero o pirata.

Cuando alguien dice o hace cualquier cosa que no le quede a su imagen glorificada, el abusador
lo considera un insulto.

13. Violencia Doméstica

El Ciclo de Violencia Doméstica


La violencia doméstica puede parecer inesperada, simplemente una explosión relacionada a ese
momento y a las circunstancias en la vida de las gentes a quienes concierne. De hecho, sin
embargo, la violencia doméstica sigue un modelo típico no importa cuando ocurre o quien está
envuelto. El modelo/ciclo se repite; cada vez el nivel de violencia aumenta. En cada etapa del
ciclo, el abusador está en pleno control de sí mismo y está trabajando para controlar y debilitar
aún más a la víctima.

El entender el ciclo de violencia y como piensa el abusador ayuda a los sobrevivientes a


reconocer que ellos no tienen la culpa por la violencia que sufren y que el abusador es el
responsable.

Seis etapas distintas forman el ciclo de violencia: la trampa, el abuso, los sentimientos de
"culpabilidad" del abusador y su temor a la venganza., su razonamiento, su cambio a
comportamiento no abusivo o hasta muy bueno, y sus fantasias y planes para el próximo
episodio de abuso.

Abuso

El abuso puede ser emocional, físico sexual y social (por favor vea los Modelos de Abuso).

Culpabilidad

Una persona que no es abusiva experimenta culpabilidad de una manera muy diferente a una
persona abusiva. Una persona que no es abusiva experimenta culpabilidad hacia la víctima
(culpabilidad dirigida a la víctima). Un abusador experimenta culpabilidad dirigida a sí mismo. No
se siente culpable o se lamenta por lastimar a la víctima. Quizás se disculpe por su
comportamiento, pero su disculpa está diseñada para que él no tenga que enfrentarse a las
consecuencias o se le halle responsable. La meta de la etapa de culpabilidad es asegurarse que
no lo van a agarrar y no tener que encararse a las consecuencias.

13
Razonamiento

El abusador se excusa y culpa a la víctima por su comportamiento. Las excusas comunes


normalmente son que el abusador está borracho o que abusaron de él cuando era niño. Esto
tiene sentido para la mayoría de la gente. Sin embargo, el uso de alcohol y el ser abusado de
niño no causa que el abusador sea violento. Declaraciones comunes de culpabilidad contra la
víctima normalmente se enfocan al comportamiento de la víctima. Por ejemplo, "Si tuvieras la
casa limpia no tendría que haberte pegado," o "Si hubieras hecho la comida a tiempo no tendría
que haberte pegado." La meta de esta etapa es abandonar la responsabilidad por su
comportamiento.

Comportamiento "Normal"

Esta es una etapa complicada. Después de que el abusador se violenta, puede convertirse en la
persona considerada, encantadora, leal y bondadosa de la quien se enamoró la víctima.

Quizás la saque a comer fuera, le compre flores y la convenza que va a cambiar. Si la víctima
tiene lastimaduras visibles, ella tendrá que explicar como se las hizo. Esto está diseñado para
mantener la "normalidad" de las relaciones. La meta de esta etapa es mantener a la víctima en
estas relaciones y aparentar que las relaciones son normales.

Fantasía y Planeación

Las golpizas son planeadas. En las etapas iniciales, un golpeador tiene fantasías/imágenes
mentales de la próxima vez que va a abusar. Durante la etapa de fantasía y planeación, el
golpeador es el actor, productor, director y la estrella. Experimenta poder cuando pone la fantasía
en acción. La fase de planeación detalla mejor lo que él necesita para abusar a su pareja.

La trampa

Esto es cuando el golpeador pone su plan en acción. Le pone una trampa a la víctima.

Después de pegarle experimenta culpa. Dice, "Siento haberte lastimado." Lo que no dice es,
"Porque me pueden descubrir."

Entonces el razona su comportamiento diciendo que su pareja tiene un amante. Le dice, "Si no
fueras una puta inútil no tendría que pegarte."

Luego tiene fantasías y piensa en abuso pasado y como la volverá a lastimar. Le dice que vaya a
comprar el mandado. No le dice que tiene cierto límite de tiempo para hacerlo. Cuando debido al
tráfico llega minutos tarde, se siente completamente justificado para asaltarla porque "el
empleado de la tienda es tu amante." Le ha puesto una trampa.

Maltrato Del Miedo A La Denuncia

A pesar de las dificultades y del miedo hay que romper con el silencio. denunciar es el primer
paso para salir del círculo de la violencia
La violencia no es un instinto, no es necesaria para vivir; se aprende observando los
comportamientos agresivos de los adultos
Los malos tratos son un problema que permanece oculto. Se calcula que al menos el 95% de
las agresiones no se denuncia

14
Los modelos familiares y los roles sexuales transmitidos en la educación primaria son los más
importantes en la formación

Caen ideologías, caen sistemas, caen estructuras, pero en cambio se mantienen principios de
desigualdad sobre los que se articulan incluso las sociedades más avanzadas. El trato
discriminatorio a la mujer persiste en ámbitos como el laboral o el económico y parece que fuera
desapareciendo de otros, como el educativo. Cuando una mujer es golpeada física o
psicológicamente en su círculo más cercano, aparece, como en un espejo, la imagen misma de
lo que nuestra sociedad sigue siendo.

El rol social que se atribuye a la mujer la convierte en víctima de una violencia específica que,
aunque la conocemos por doméstica, es el más evidente ejemplo de violencia de género.

El poder y el dominio se consideran valores positivos, aún más en nuestras sociedades


competitivas, y esos atributos continúan siendo intrínsecos a la virilidad.

Estos “valores” fundamentan estructuras de desigualdad, y un medio para alcanzarlos,


demostrarlos o defenderlos es la agresión.

Los médicos forenses, Miguel y José Antonio Llorens Acosta, sostienen que a lo largo de la
Historia las agresiones masculinas han sido una demostración de autoridad y superioridad que
las mujeres aguantaban como “pago” a la protección que el hombre les ofrecía. Todavía hoy en
muchos casos, el hombre representa esa protección y esa seguridad, sobre todo económica,
pero debería haberse superado la primitiva moneda del maltrato.

La violencia doméstica no se da únicamente entre mujeres dependientes, con poca formación o


bajo nivel cultural; jóvenes universitarias o mujeres de clase media y alta son también objeto de
este tipo de agresiones, aunque sus posibilidades personales y económicas hacen que no se
prolongue en el tiempo. Un estudio del profesor José Antonio Carrobles entre estudiantes
universitarias revelaba que el 7% había sido víctima de alguna agresión de carácter sexual... lo
preocupante es que el 17% de sus compañeros encontraba alguna justificación a la agresión.
Datos como éste son una prueba de que queda mucha tarea educativa y de sensibilización para
acabar con la violencia de género.

Etapas de la violencia

La violencia es un círculo: cuanto más se consiente, más difícil es repudiarla. La violencia hacia
las mujeres es un proceso que, aunque depende de los factores biológicos, sociales o culturales
de cada persona y de cada pareja, presenta etapas comunes.
Al principio la tensión es la característica del hombre maltratador, se muestra irritable y no
reconoce su enfado por lo que su compañera no logra comunicarse con él, lo que provoca en
ella un sentimiento de frustración. Todo comienza con sutiles menosprecios, ira contenida, fría
indiferencia, sarcasmos, largos silencios. A la mujer se le repite el mensaje de que su percepción
de la realidad es incorrecta por lo que ella empieza a preguntarse qué es lo que hace mal y
comienza a culpabilizarse de lo que sucede.

A este primer estadio de acumulación de tensión le sucede la fase de explosión violenta marcada
por la pérdida total del control y el comienzo de las agresiones mediante insultos, frases
hirientes, golpes y/o abusos sexuales. La mujer es incapaz de reaccionar, está paralizada por el
dolor o por la dificultad de encontrar una respuesta a estas actitudes. Está viviendo una
indefensión aprendida.

15
Durante la mal llamada etapa de “luna de miel”, el agresor se arrepiente de su actitud, promete
no volver a hacerlo, cambia para contentarla y durante un tiempo se comporta como ella espera.
La mujer entonces se siente reforzada, cree, erróneamente, que ha logrado que su compañero
comprenda, siente que cuenta en la relación. A esta falsa ilusión sigue un nuevo ciclo de
tensiones en el momento en que el hombre considera que está perdiendo el control sobre ella.

Del abuso verbal en un 90% de los casos se pasa a la violencia física... pero el abuso verbal
también es maltrato. Tan traumática puede ser una agresión física como un continuo maltrato
psicológico. La violencia psíquica es cualquier acto o conducta intencionada que produce
desvaloraciones, sufrimientos o agresión psicológica y puede ser a través de insultos,
vejaciones, crueldad mental, gritos, desprecio, intolerancia, humillación en público, castigo,
muestras de desafecto, amenazas, subestimación... Según sostiene el informe del Defensor del
Pueblo, “es frecuente que se den comportamientos de maltrato psicológico y que socialmente
sean aceptados y entren dentro de los límites de la “normalidad”.

Hay además otra forma de maltrato, el abuso sexual, que según la Asociación de Mujeres contra
la Violación padecen una de cada siete mujeres casadas.

La violación dentro del matrimonio ha sido un asunto muy controvertido y aún hoy alguna
sentencia considera atenuante la relación de matrimonio entre la víctima y el agresor. El abuso
sexual es cualquier contacto realizado contra la voluntad de la mujer, no tiene por qué ir asociado
a agresiones físicas, basta con que se produzca sin el consentimiento de ella. Muchas de las
mujeres que denuncian malos tratos omiten el hecho de que durante años han soportado
relaciones sexuales sin desearlas. En ello influye el hecho de que se tiende a minimizar este tipo
de violencia dentro de la pareja y de que entre mujeres que han recibido una educación más
tradicional está extendida la falsa idea de que los hombres tienen mayores “necesidades”, y que
han de satisfacerlas a su manera. Se parte entonces de prejuicios culturales según los cuales la
violación es un acto que sólo se produce entre personas desconocidas, nunca entre marido y
mujer.

Educación y prevención

La violencia no es un instinto, no es un reflejo ni tampoco una conducta necesaria para la


supervivencia. Como afirma el informe del Defensor del Pueblo “La violencia se aprende. Se
aprende observando cómo los padres, los hermanos mayores o los vecinos se relacionan”. Lo
cierto es que los estudios sobre violencia doméstica establecen la característica común de que
tanto víctimas como agresores asumen con mayor permisividad la violencia porque crecieron en
un entorno en el que ésta era una forma común de expresarse. La mayor parte de las mujeres
maltratadas tuvieron experiencias negativas en su familia: sufrieron la violencia de sus padres o
fueron testigo del sufrimiento de una madre maltratada, así, adquirieron un rol pasivo de
sumisión y sometimiento. Están pues habituadas a este tipo de conducta por lo que han
desarrollado una desvalorización de su persona y se han adaptado a un continuo maltrato. En
cuanto a los maltratadores, igualmente proceden, en su mayoría, de familias donde existían los
malos tratos y han interiorizado la violencia como un instrumento de poder.

Los psicólogos consideran que los modelos se repiten, perpetuándose el denominado “ciclo de
violencia” por el que niñas maltratadas y niños maltratados o testigo del maltrato, acaban
convirtiéndose en maltratadores. De esta manera, los modelos familiares y los roles sexuales
transmitidos en la educación más primaria del individuo, tienen mucha más influencia que la
educación recibida posteriormente.

Para lograr la erradicación de los malos tratos es fundamental acabar con los estereotipos del
dominio del hombre, que se siente con el derecho de que su compañera y sus hijos le rindan
obediencia, lealtad y respeto incondicional. Lograr que se asuman plenamente las relaciones de

16
igualdad, con el respeto a la persona, independientemente de su sexo, es fundamental para
trabajar en prevención.

La prevención a través de la educación es una de las reivindicaciones del colectivo de mujeres


que trabajan con las víctimas del maltrato doméstico. El ya mencionado Plan de Acción destinó a
educación y formación (donde también se incluyen cursos a profesionales de todos los ámbitos,
educadores pero también policías) un total de 213 millones de pesetas mientras que en el área
de sensibilización, que incluye medidas para que la sociedad se conciencie, se han invertido 394
millones.

Inculcar valores de igualdad, de respeto, de tolerancia, educar en la no violencia, transmitir


modelos donde la comunicación sea la palabra y no la agresión... son los pasos necesarios para
erradicar esta flagrante violación de los Derechos Humanos más básicos.

Seguridad personal con una persona abusiva


Estas sugerencias son una recopilación de los distintos planes de seguridad creados por
coliciones estatales de violencia familiar en el país. El seguimiento de estas sugerencias no
garantiza la seguridad, pero puede mejorar su situación de seguridad.

Identifique el nivel de fuerza que tiene y utiliza su pareja para poder anticipar cualquier
situacion de violencia contra usted o sus hijos.
Trate de evitar situaciones de abuso dejando a su pareja o llendose de su casa.
Identifique areas de su casa que son seguras, en las que no hay armas y con acceso a rutas
de escape. Si comienza un argumento con su pareja, diríjase a esta area de la casa.
No corra hacia donde están sus hijos ya que su pareja los puede lastimar a ellos también.
Si no hay forma de evitar la situación de violencia, asegúrese de convertise en un objetivo
pequeño: dirijase a un rincón, agachese en el suelo y haga con su cuerpo una bola
protegiendose la cara y la cabeza son sus brazos y entrelazando los dedos de las manos
para asegurar su posición.
De ser posible, tenga a la mano un teléfono en todo momento y aprendase los números para
llamar por ayuda. Familiarizese con la ubicación del teléfono público más cercano a su
domicilio. Aprenda el número telefónico de los albergues para mujeres maltratadas. No tenga
miedo de llamar a la policía.
Haga conocer su situación a sus amigos o vecinos de confianza y desarrolle un plan y
señales específicas que pueda usar para llamar su atención cuando usted necesite ayuda.
Enseñele a sus hijos como obtener ayuda. Indíqules que no deben involucrarse en las
situaciones de violencia entre usted y su pareja. Planifique una palabra que usted usará como
señal para indicarles que deben salir de la casa o ir por ayuda..
Enseñele a sus hijos que la violencia nunca está bien, incluso en el caso en que la persona
que aman sea violenta. Dígales que ni usted ni ellos son culpables o motivo de la situación de
violencia y que en este caso lo más importante es estar protegido.
Practique como escapar de la casa a salvo. Practique con sus hijos.
Planifique que haría si sus hijos le cuentan a su pareja de su plan o si su pareja se entera de
algún otro modo.
Mantenga armas, como pistolas o cuchillos, fuera del alcanze y bajo llave en lo posible.
Habitúese a estacionar su carro de cola en el garage y a mantenerlo con el tanque de
gasolina lleno. Mantenga la puerta del conductor sin llave y todas las demás cerradas con
llave. Este procedimiento le facilitará un escape rápido.
Trate de no usar bufandas o joyas largas que puedan ser usadas para estrangularla.

17
Cree escusas y razones creíbles para salir de la casa a distintas horas del día y la noche..
Comuníquese con un grupo de ayuda en casos de violencia familiar periodicamente para
entender mejor sus alternativas. Ellos también le servirán de oído receptivo y comprensible.

Preparándose para dejar la casa

Lleve consigo cualquier evidencia de abuso físico que tenga disponible, como ser fotografías,
etc.
Conozca donde ir por ayuda, dígale a alquien lo que le está sucediendo.
Si está lastimada, vaya a un médico o a una sala de emergencia y reporte lo que le ha
sucedido. Pídales que documenten la visita.
Planifique con sus hijos e identifique un lugar seguro para ellos (por ejemplo: una habitación
con llave o la casa de un amigo a donde puedan ir por ayuda). Asegúreles que su
responsabilidad es manterse a salvo y no protegerla a usted.
Contáctese con el albergue local para mujeres maltratadas y averigue de las leyes y recursos
disponibles para ayudarla antes de tener que usarlos en una situación de emergencia.

Mantenga un diario personal de todos los incidentes de violencia y de ser posible anote los
días, eventos y amenazas hechas contra usted.
Trate de esconder algún dinero o pídale a amigos o familiares que guarden dinero por usted.

Guías generales para abandonar una relación abusiva

Usted puede solicitarle a la policía que un oficial esté presente o la escorte cuando usted deja
la casa;
Si tiene que irse a escondidas, este preparada;
Prepare un plan de como y cuando se va a escapar;
Planifique un escape rápido;
Si puede, guarde un poco de dinero para una situación de emergencia;
Esconda unas llaves adicionales de su auto;
Empaque juegos extra de ropa para usted y sus niños y guárdelos en la casa de un amigo o
un vecino de confianza. Trate de evitar los vecinos de la casa de al lado, los familiares muy
cercanos o los amigos en común con el agresor;
Lleve consigo números de teléfono de sus amigos, familiares, médicos, escuelas, etc.,y otros
artículos importantes, como ser:
Licencia de conducir;
Medicamentos que usted o sus niños toman periodicamente;
Lista de tarjetas de crédito a su nombre o a nombre suyo y su pareja, o las mismas
tarjetas de crédito si las tiene a su disposición;
Recibos de sueldo, chequeras e información sobre cuentas bancarias u otros activos que
usted tenga;

Si tiene tiempo, también llévese:


Documentos que validen su ciudadanía (pasaporte, tarjeta verde, etc.);
Títulos, hipotecas u otros documentos de sus propiedades;
Historial médico;
Registros del colegio de sus niños y de las inmunizaciones que hayan recibido;
Información del seguro;
Copia de la licencia de matrimonio, certificados de nacimiento, testamentos y otros
documentos legales;
Verificación de los números de seguro social (SSN);
Identificación de bienestar social; y

18
Fotografias de valor, joyas y todas sus posesiones de valor.
Cree una ruta de traceo falsa. Contacte moteles, agentes inmobiliarios y escuelas ubicadas
en una ciudad que esté, por lo menos, a seis horas de distancia de a donde usted planea
mudarse. Haga preguntas que requiran que la persona contactada la llame a su casa para
responderle, esto le permitirá tener un registro de la llamada telefónica.

Después de abandonar una relación abusiva

Si usted obtiene una orden de restricción y es el agresor el que está dejando su casa:

Cambie las cerraduras y el número telefónico;


Cambie las horas de trabajo y la ruta que toma para ir a trabajar;
Cambie la ruta que toma para llevar a sus niños a la escuela;
Mantenga consigo una copia autenticada de su orden de restricción todo el tiempo;
Informe a sus amigos, vecinos y jefe que usted tiene una orden de restricción en vigencia;
Distribuya copias de la orden de restricción junto a una foto del agresor a su jefe, vecinos y
autoridades escolares; y
Contacte a la policía para enforzar la orden de restricción.
Si es usted la que deja la casa:
Considere la opción de arrendar una casilla de correo para su correo postal o la opción de
usar la dirección de un amigo para ello;
Note que las direcciones están documentadas en las ordenes de restricción y en los reportes
policiales;
Fíjese bien a quien le da su nueva dirección y número de teléfono;
Si es posible, cambie su horario de trabajo;
Alerte a las autoridades escolares de la situación;
Considere la opción de cambiar a sus hijos de escuela;
Cambie o cancele aquellas reuniones o citas de las cuales el agresor esté enterado;
Use diferentes negocios para hacer sus compras y frecuente círculos sociales diferentes;
Alerte a sus vecinos y pídales que llamen a la policía en cuanto sientan que usted puede
estar en peligro;
Hable con gente de confianza sobre la situación de violencia;
Reemplace puertas de madera con puertas de acero o de metal. Si es posible, instale un
sistema de seguridad;
Instale un sistema de iluminación que encienda las luces del exterior de la casa cuando
alguien se está acercando (sistema de iluminación por movimiento);
Dígale a la gente con la que usted trabaja de su situación y si es posible, solicite que sus
llamadas sean monitoreadas por una recepcionista;
Indique a aquellos que cuidan de sus niños cuales son las personas autorizadas para recoger
a sus niños. Explíqueles su situación y hágales llegar una copia de la orden de restricción;
Solicite a la compañía de teléfonos la habilitación del servicio de "caller ID" y el bloqueo de su
línea telefónica. El servicio de bloqueo le asegurará que cuando usted haga una llamada
telefónica, ni el agresor ni otra persona a la que usted está llamando, podrá tener acceso a su
nuevo número de teléfono. Este servicio también le asegura que su número de teléfono no
sea publicado en las guías o listas telefónicas.

14. Divorcio

19
Divorcio y Adultos
El divorcio es uno de las cosas que causa más tensión que una persona esperiencia en su vida.
Esto es cierto sin considerar si usted es la persona quien penso en el divorcio o la persona quien
era desprevenida para el divorcio.

El esposo/sa que se va frecuenta-Mente experimenta un alto sentido de remordimiento y culpa


mientras el esposo/sa va a ser desprevenido para el casamiento al final. El más subito e
inopinado el anuncio, más tensión la reaccion emocional inicial.

La decisión para el divorcio es hecha tipicamente con la ambivalencía, la incertidumbre y


turbación. Es un paso muy dificil . La edentidad de la familia cambian, y la edentidad de los
individuales que están envueltos cambian tambien.

Por ejemplo, si la indentidad de su familia era de un grupo cercano, uno que goza de eventos
deportivos y manias juntas, esa identidad va a cambiar. Su identidad personal cambiará en que
usted es no más será esposo o esposa o una persona casada. Si estás identidades o parte erán
importante a usted, usted puede esperimentar dolor por la perdida.

Dolor sobre la perdida o muerte de un casamiento es algo como el proceso de congoja descrito
por Elizabeth the Kubler-Ross (1969) en la Muerte y [Link] es, usted puede
experimentar sentimientos de renunciar, coraje, negociando, depreción y finalmente ,
aceptandolo, aunque no habrá orden o patrón a sus sentimientos de dolor.

Por ejemplo , usted puede comenzar el procedimiento del divorcio con sentimientos de
aceptación pero luego se encuentra usted hubiendo de la depresión o llenándose de furia.

El dolor y el sentido de perdida son comunes, aun cuando usted es la persona que quiere el
divorcio. Aun cuando usted no más ama a su companero/ra, usted puede sufrir todavía la perdida
del sueno de vivir felizmente para siempre.

Si usted tiene niños, usted puede afligir porque usted verá menos de ellos, o usted puede
sentirse culpable acerca de los cambios en sus vidas que serán ocasionados por el divorcio.

El dolor es normal, pero si la intensidad del dolor es demasiado grande o el tiempo de perdida
parece muy largo, entonces buscando consejos puede ser útil y apropiada.

Parejas encarando el divorcio pronto se darán cuenta que el divorcio no es un evento con un
claro principio o final, es un proceso. Este proceso frecuentamente comienza largo antes de
cualquier acción legal y puede durar por años despues. Especialmente si hay niños envueltos.

Según Paul Bohannan (1970), el proceso de divorcio consiste de varias experiencias o etapas de
superposición.

El las ha marcado y definido come el sequito:

El divorcio legal - la disolución o conclusión del casamiento po las cortes.

El divorcio emocional - la cadena de eventos y sentimientos que siguen y continuan mediante


el proceso del divorcio; la separación emocional o dosilución de su compañero.

20
El divorcio económico - division de dinero y propiedad, requiriendo que los individuos que una
vez funcionaban como parejos aprender a funcionar independientemente.

El divorcio coparental - la negociones de criar despues de la separación.

El divorcio comunidad - los cambios en las relaciones con amigos y la comunidad durante del
divorcio.

El divorcio psiquice - el proceso de separse uno mismo de el esposo/sa y desarollo autonomía.

El divorcio legal

La intención del divorcio es para permitir individuos legalmente a volverse a casar.

El orderno del divorcio no tiene valor ninguno más adelante. No resuelve problemas, aunque el
divorcio legal frecuentamente fuersa a las parejas y los hijos a darles esperanzas de
reconciliación y mirar más realisticamente en sus expectativas.

No termina la relación excepto en esos casos en que no envuelven niños. El divorcio legal
typicamente invollucra desarrollando un pland de crianza, incluyendo con quien los ninos van a
vivir la mayoría del tiempo y la división de propiedad. El plan de crianza incluira tales cosas como
compartiendo la crianza, algunas veces se llama la custodía conjunta, que quiere decir que los
padres juntos harán decisiones acerca de los niños.

Esto es a veces confuso con la custodía fisica que significa que los ninos se dividirán su tiempo
más o menos iguales entre los dos padres casi siempre, y que los padres harán las deciciones
acerca de los ninos.

Desafortunamente, más bien que trayendo clausura, el avertsarial proceso relacionado con el
divorcio legal puede causar o aumentar coraje, dolor o amarguras.

Es común sentirse fuera de control y ayuda cuando los abogados y cortes asumen las deciones.
Si usted quiere tener más control sobre las decisiones, haga es posición clara a su abogado.
Usted puede considerar de usar mediación más bien que el enfoque tradicional adversarial para
dividir su propiedades y desarollar a plan de padres. La mediación, una alternativa bastante
nueva, se disena para ayudar parejas que se están divorciándose hacer las decisiones juntas
con un mediador entrenado quien puede tambien ser un abogado. El mediador puede ayudar a
usted y sus ex-posa/so aprender a negociar con uno al otro, asi como tambien aprender a
aceptar sus parte como ex-poso/sa.

Desarollando un plan de padres para presentarlo a su abogado individual y al juez que aprovara
es una parte del mediador.

El Divorcio Emocional

El divorcio emocional involucra dejar los sentimientos envueltos en el casamiento. Usted puede
sentir que usted y su pareja ha crecido aparte, y usted puede haber llegado a ser desilusionado y
enojado con el uno al otro. Uno o ambos de ustedes tienen que llegar a ser consciente que el
casamiento se encuentra no de sus necesidades.

Para algunos, este esta se completan largos antes de el divorcio legal mientras otros pueden
delatarse con eventos emocionales relacionados al divorcio por años.

21
Joseph Hopper (l993) estudio parejas divorciándose y encontró que se describieron si mismo
como haber sido conscentes de sus problemas maritales desde hace mucho, a veces de 10 a 20
años. Sin embargo, el divorcio involucra las perdidas de amor y un querido, y puede ser dificil
especialmente si crea sentimientos de rechazo.

Preparándose y planeando

Cuando usted se está encarando un divorcio, usted y su ex-esposa /so necesitan discutir planes
para el futuro, incluyendo como dejarle a los niños saber, como trabajarán juntos como padres,
como las responsibilidades se dividirán y como informarle a su familia y amigos. La amargura y
los conflictos pueden provenir o empeorar cuando empiezen hacer planes.

Separo

Como otros pasando por un divorcio, usted puede sentir una perdida profunda como usted vaya
a dejar de su apego a su ex-poso/sa. La separación puede conducir tambien cambios más
practicos. Tipicamente durante el divorcio, uno o ambos se moveran. Usted puede sentir que no
tiene tiempo o habilidad de hacerlo todo, porque quizas las tareas que una vez podían se
conpartidas con dos personas ahora so hechas solo por usted. Esto puede abrumar. Si usted
tiene niños, usted tambien va a tener que establecer directivas para compartir tiempo con ellos y
aprender maneras de como criarlos mientras están viviendo separados.

Formando Relaciones Nuevas

El divorcio requiere la formación de mas flexibilidad y la cooperaciones de la relaciones entre


esposos. Si usted tiene niños va ha tener que dejar el papel como esposa, mientras manteniédo
el papel como padre. Formando nuevas relaciones puede involucrar la acceptación nueva de su
ex-esposo/sa relaciones y la relación nuevas con sus hijos.

Mucho de los cambios durante un divorcio pueden parecer problematico o dar tensión.
Afortunadamente, la mayoría de estos problemas disminuen con el tiempo.

El Divorcio Económico

Porque dos hogares son más caros de mantener que uno, usted puede experimentar una
disminución en recursos financieros después del divorcio. Porque la carga más pesada financiera
tipicamente cae sobre el padre quien tiene custodía física del nino, comunmente la madre, las
mujeres son las más que sufren una injusticia financialmente. Las madres ocasionalmente son
las que tienen que trabajar más horas de trabajo, reduciendo el la cantidad de tiempo disponible
para sus niños. Un cambio en arreglos de cuidado de ninos y más confianza en que los niños
ayuden con los deberes familiares puede ocurrir tambien.

El divorcio puede requirir cada compañero nuevas habilidades financiereas. Si tales cosas como
organizar y pagar impuestos, seguros y cuentas mensuales habia sido manejada por sue ex-
poso/sa, usted ahora tendrá que aprender a completarlos independientemente.

Hay varias cosas de pensar cuando usted este negociando con los cambios económicos
causados por el divorcio.

Resista involucrar sus niños en cargas financieras. Preocuparse de dinero puede ser dificil para
los niños a la vez que ellos están buscando extra apoyo y solidez.

22
Deduzca sus necesidades financieras y recursos disponibles. Síéntese y haga una lista del
dinero entrando y dinero que gasta. Los prosupuestos pueden ser instrumentos poderosos para
mitigar tension financiera.

Controles sus gastos, especialmente en los meses iniciales despues del divorcio.

Haga planes para mejorar su situación económica. Va hacer importante para buscar educación
adicional o entreno en al fin para poder aumentar su ingreso.

Mire en los planes de retiro o polisas de seguro y haga intento de la seguridad de usted y sus
hijos.

Plane para el futuro de sus hijos. Ambos padres generalmente son responsables por la
educación de sus hijos. Será posible para guardar dinero para este proposito? Es importante
para comenzar un fondo educativo de ahorros hasta para niños mas pequenos si es posible.

El co-padre divorcio

La mayoría de los padres están muy interesados acerca de los efectos el divorcio tendrán sobres
sus niños. Aunque este interes es importante algunas evidencias indican que los ninos hacen
mejor en un hogar protejido de un-solo padre que de dos-padres con leveles altos de conflictos.
Por supuesto, si el divorcio no para la exposición de los ninos para conflictuar entre los padres,
ellos probablemente no harán mejor.

Después del divorcio, tendrá que aprender a continuar su papel como madre o padre mientras
está saliendo del paper como esposa/so. Esto requiere que usted acepte que ya no va a poderé
a controlar las acciones de su esposa/so . Esto puede ser muy dificíl. Hay ciertas tareas que le
ayudarán a usted a cumplir este papel efectivamente:

Evite de criticar a su ex-esposo/sa al frente de los niños.

Resista el impulso de usar sus niños para enviar mensajes a su ex-esposo/sa.

Háblele directamente a su ex-esposo/sa cuando sean cosas relacionadas acerca de los ninos.
Algunos padres encuentran que planeando un momento de "negocios" reuniones regulares
funciona para tener las lineas de comunicaciones abierta con respecto a los niños.

Evita de preguntarles a los niños información acerca de ex-esposo/sa.

Resista el deseo de hacer su niño un confidante. Aunque es importante que usted reciba es el
apoyo emocional que necesita, siendo su confidante puede ser malo para su niño. Busque
amigos adultos afuera, miembros familiares, grupos que le asistan o consejeros para llenar este
papel. La separación y el divorcio hacen un cambio fijo entre la relaciones de padre a hijo. Estos
cambios son diferentes para padres que tienen custodia física de los niños y esos quien no.

Padres únicos con custodía física.

Siendo padre solteros requiere que uno de los padres coja gran porciento de las tareas de
crianza.

23
No es raro para ese padre pasar un incriso de tensión cuando mas responsibilidades se pasadas
a ellos. Enumerado más adelante son ciertas experiencias típicas que pasan padres
residenciales:

Encontrando que sus hijos proveen la estructura para su vida pero no dejan de usted sentirse
sola.

Llegando ser más cerca de sus hijos.

El sentimento que usted unicamente responsible por los niños y lo que le pase a ellos.

Esperando que los niños tomen más tareas en el hogar.

Sentimientos que oprimen las decisiones y tareas relacionadas por ser un padre soltero.

Sentimientos de ser insolado de la vida aparte de los ninos.

Padres que no residen.

Padre que no residen probablemente tendrán diferente experiencias. Ellos pueden sentirse
frustrados sobre la perdida de tiempo con sus ninos y sentirse que necesitan algun control sobre
la relaciones con ellos.

Como con padre residenciales, hay algunos sentimientos que experiencian que son typicos de
padres que no residen:

Sentiéndose solo a la misma vez que se ajusta para tener menos tiempo con los niños.

Sentiéndose no corriente con los sucesos en la vidas de sus niños.

Experiencian angustias después de visitar a los ninos.

Temiendo que usted está perdiendo su sitio en la vida de los niños.

Sentiéndose frustrado que su ex-esposa/so tiene control sobre la cantidad de tiempo que usted
tiene con sus niños.

El divorcio comunidad

El apoyo inicial de la familia y amigos frecuentemente se termina cuando el proceso del divorcio
continua. Pueda que no sea frecuente para usted sentirse como que hay menos gente
disponibles para asistirle y apoyarle en un tiempo cuando más lo necesita.

Pueda que usted no se sienta cómodo alrededor de sus amigos casados. El rupo de amigos
mutuos que se desarrollo como una pareja casada puede sentirse como un poco rasgado del
divorcio. Porque ellos quizas no se sienten cómodos coguiendo lados, puede que no paresca, un
grupo de apoyo para usted.

El divorcio puede alterar tambien sentimientos de una persona sobre relaciones. El temor de
relaciones y sentimientos de vulnerabilidad son comunes etre gente que se divorcia. Saliendo
puede ser particularmente díficil para usted si usted no ha salido en años. Las combinaciones de
miedo y sentimientos vulnerables pueden causar que usted evite de involucrarse socialmente.

24
Si usted está pasando por estos sentimientos, hay cosas que usted puede hacer para ayudarle a
recontruir su red de apoyo.

Considere grupos de apoyos copulativos tales como Padres Sin Parcioneros. (Parents Without
Partners). Estos grupos pueden ayudarle a involucrarse y le darán gente con quien hablar que
pueden relacionarse con su situación.

Mucha gente divorciada se encuentran haciendo nuevos amistades después del divorcio.

A lo largo esto puede causar menos tensión que tratar de mantener contacto con sus amistades
viejas.

Si usted no se siente bueno sobre usted mismo como resultado del divorcio, podría ser útil para
usted para conseguir algunos consejos o meterse en un grupo de suporte para ayudarle con los
problemas de confianza.

El psiquico divorcio

El divorcio psiquico es la verdadera separación de la ex-esposa/so. Este es el procedimiento de


aprender a vivir sin una pareja para soportarlo o suportalo a usted .

Pueda que coja tiempo usted para recobrar independecia y fe en su abilidad para fuñacionar con
la experiencias en la vida.

El divorcio psiquico tambien debe desarrollar alguñ conocimiento en por que usted se caso y por
que usted se divorcio. Paul Bohannan sugiere que casarse debe ser un caso de desesperacion –
um instancia ultima. El casamiento no se usa para resolver problemas o para contrarrestar sus
abatamientos. Pero frecuentamente esan son las raones porque se casan.

Es especialmente importante pensar acerca de estos puntos porque las personas tiende a
volverse a casarse lijero y ellos frecuentemente se casan nuevamente por las mimas pobres
razones que se casaron la primera vez.

Gente tiende a divorciarse por cual quier numero de razones pero esencialmente se divorcian
porque no podian establecer un matrimonio bueno o porque no querían tener un matrimonio
malo. Tratar de determinar de quien es la culpa por el divorcio no es una manera saludable de
pasar el tiempo. Un uso mejor de su tiempo estaría para gastarlo en adaptarse al divorcio.

Los criterios siguiente pueden ayudarle a usted evaluar cuando usted se adapta.

Usted aceptado que el matrimonio se termino?

Ha hecho paz con su ex-esposo/sa?

Ha realizado como usted contribuyo al divorcio?

Ha establecido un suporte de red afuera del casamiento?

Ha desarrollado usted un futuro-orientado a diferencia de el pasado-orientadas metas? En otras


palabras se planea su vida como una persona soltera.

25
La mayoría de las personas lográn adaptarse al divorcio. Usted experencia un gran sentido de
lograr cuando usted master las seis etapas de divorcio presentadas en este guía.

LA SEPARACION Y EL DIVORCIO, CUANDO NO HAY MAS


REMEDIO
Para nosotros, los psicólogos, la separación y el divorcio son alternativas por las cuales puede
pasar la pareja en un momento dado de su vida. Lamentablemente, existen circunstancias que,
en ocasiones, escapan al control emocional y racional de los cónyuges y la separación y/o el
divorcio, se convierten en herramientas que pueden evitar un mal mayor.

Fomentamos la familia y procuramos resolver los problemas de pareja que puedan conducir a
una separación, sin embargo, existen sin duda circunstancias que obligan al terapeuta familiar a
considerar, en ocasiones, estas posibilidades.

Las dimensiones del problema a nivel psicológico

En los Estados Unidos, uno de cada dos matrimonios se divorcian. En Inglaterra y Francia, uno
de cada tres. Ejemplos que son significativos de cómo el divorcio avanza en los países
desarrollados. Más del 40% de los niños de estos países, vivirán con sus padres durante su
primera etapa de la niñez y -luego de un divorcio- con uno de sus padres y su nueva pareja, en
la segunda etapa de su vida.

La intensidad de las emociones, el dolor, las ofensas, el rencor y otros sentimientos provocan un
daño profundo en la pareja difícil de recuperar. Por otro lado, la victimización de los hijos
atrapados en la "batalla conyugal", produce deterioros psicológicos irreparables en la psiquis de
los menores.

En el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Michigan se encontró que los hijos de


divorciados eran tratados en una proporción de dos a uno con la población general. Estos niños
sufrían, en la mayoría de los casos, síntomas asociados a la falta de control en la agresión. En
los más pequeños, la agresividad era contra los padres separados y los hermanos. En los
mayores, ya adolescentes, el problema tomaba forma de actos antisociales y de delincuencia,
así como alcoholismo y adicción a las drogas.

En los casos de las hijas de divorciadas adolescentes se encontró frecuencia de promiscuidad


sexual, en mayor proporción que las hijas de matrimonios no divorciados.

Otros autores han enfatizado la importancia de la depresión en el cuadro clínico de los niños de
padres divorciados. En una investigación, también en los Estados Unidos, entre niños tratados
como pacientes psiquiátricos ambulatorios de depresión media y severa, un alto porcentaje de la
muestra era de niños de padres divorciados.

En un estudio de seguimiento de una muestra nacional de 5.362 niños nacidos en la misma


semana de 1946 en Inglaterra, se encontró que el 36.5% de los hombres cuyas familias se
habían visto afectadas por un divorcio o separación antes de los cinco años, sufrían algún tipo de
psicopatología o falta de ajuste social y fueron hospitalizados antes de los 26 años por
enfermedades psiquiátricas de tipo afectivo o por úlceras gástricas, colitis o se hicieron
delincuentes hacia los 21 años, comparados con el 17.9% de los hombres provenientes de
familias no divorciadas.

26
En este mismo estudio de Wadsworth, Pekham y Taylor (1985), también se encontró que el
26.3% de las mujeres cuyas familias se rompieron antes de los 5 años, fueron hospitalizadas por
enfermedades psiquiátricas o por úlceras gástricas, colitis o se hicieron delincuentes hacia los 21
años o se separaron o divorciaron antes de los 26 o tuvieron hijos ilegítimos, comparadas con el
9.6% de las familias que no sufrieron divorcio.

El 29% de los hombres cuyas familias se rompieron antes de que cumplieran 16 años, sufrieron
antes de los 26 años, problemas psicopatológicos o de inadaptación social o se divorciaron o
separaron antes de los 26 años, comparados con el 18% de los hombres de familias intactas.

El 21% de las mujeres cuyos padres se divorciaron antes de los 16 años, hacia los 26 sufrieron
lo mismo que los hombres o tuvieron hijos ilegítimos, comparadas con el 10.1% de las mujeres
de familias no divorciadas.

También en este interesante estudio longitudinal se demuestra que los hombres de familia de
clase social trabajadora, hijos de padres divorciados, a la edad de 26 años, ganaban de forma
significativa menos ingresos si se los comparaba con los hombres de familia no divorciados.

Igualmente encontraron que los hijos de ambos sexos, de padres separados, tenían una vida
académica significativamente menor que sus pares de familias no divorciadas.

Es de hacer notar que los hijos de padres fallecidos tenían poca repercusión en la diferencia en
los logros académicos de hijos de padres no divorciados, lo que demuestra que el divorcio
impacta aún más psicológicamente que la muerte que los seres queridos.

Los hallazgos indican que la separación y divorcio de los padres, tienen un considerable perjuicio
sobre la vida de los hijos que se expresa en patologías psicológicas, inadaptación social,
menores logros educativos en ambos sexos y menores logros económicos en hombres.

Ahora bien, lo que tendríamos que preguntarnos es si el daño lo provoca la ausencia de uno de
los padres o el propio trauma del divorcio. Si observamos que el daño en los hijos de padres
fallecidos no es igual al de los hijos de padres divorciados, podríamos concluir que más que la
falta de uno de los padres es posiblemente los elementos que componen la crisis del divorcio lo
que traumaría irreversiblemente a los hijos.

La mayoría de los divorcios están precedidos por meses o años de disputas, ofensas, desamor,
peleas, desilusiones y frustraciones.

En un primer lugar, las parejas comienzan con provocaciones mutuas, con trato y vocabulario
hostil y episodios de gritos y de abuso físico verbal.

Allí los niños quedan amedrentados por las escenas, sin saber qué hacer y se sienten
desorientados, impotentes y tristes por la falta de control de sus padres. Además los padres
tienden a pedirles solidaridad a los hijos -cada uno por su lado- generándoles graves conflictos
de decisión.

Posteriormente, si la pareja no logra manejar los conflictos y comienzan un proceso de divorcio,


inician un período de enfrentamiento por distintas razones, sean por rencor, rabia o por la
división del patrimonio conyugal. En esta fase se intensifica la hostilidad, el deseo de daño de
uno al otro. Surge el odio, la amargura y a veces hasta el deseo de venganza.

En esta etapa, la mayoría de las parejas piensa que quitándole los hijos el uno al otro ganan la
pelea, sin darse cuenta que le están haciendo un gran mal a la psiquis de los muchachos.

27
De manera que, cuando la pareja se plantea un divorcio y no hay más remedio, hay que tomar
en cuenta todo lo expresado y procurar el mayor esfuerzo en que no se generen tantos
problemas. Aunque parezca difícil, el divorcio o la separación debe ser acordada hasta donde se
pueda y negociada. El terapeuta familiar en este momento puede jugar un gran papel, al ser el
referee psicológico para juzgar lo que el juez legal no puede resolver.

La separación

El Estado defiende la institución familiar y por ello no es fácil divorciarse, tanto como sí lo es
casarse. Por esta razón se instituyó el status de separación, como fase intermedia entre el
matrimonio y el divorcio. El legislador buscaba que esta etapa funcione como un período de
reflexión y de reconciliación entre los miembros de la pareja afectada.

La experiencia nos demuestra que una separación acordada con asistencia psicológica, en
buena proporción, permite el reencuentro de la familia y en el peor de los casos, si se llega al
divorcio, los hijos sean menos afectados.

La separación, por ello, es importante porque es un período de adaptación a la nueva vida,


porque se avanza a una relación de pareja mejor -aunque sea la misma pareja- y permite,
sobretodo, que los hijos se adapten a la nueva realidad.

Las causas

En anteriores estudios hemos analizado los problemas que pueden deteriorar el amor de una
pareja. Recordemos algunos de ellos: El advenimiento del primer embarazo, cuando es producto
de una gestación no deseada, la insatisfacción sexual, la falta de comunicación o la
comunicación negativa, el tránsito del amor pasional al amor maduro, la distribución de las tareas
del hogar, la intervención de la familia de ambos cónyuges en su vida, la infidelidad y los celos, el
problema de los "amigos de él" y los "almuerzos de ella" y los problemas económicos.

De acuerdo a la Ley, son causales de divorcio el adulterio, el abandono voluntario, los excesos,
injurias graves que hagan imposible la vida en común, el conato de uno de los cónyuges para
corromper o prostituir al otro o a sus hijos, así como la connivencia en su corrupción o
prostitución, la condenación a presidio, la adicción alcohólica u otras formas graves de
farmacodependencia, la interdicción por causa de perturbaciones psiquiátricas graves.
Igualmente la Ley prevé que se podrá declarar el divorcio luego de declarada la separación de
cuerpos y haya transcurrido un año, o cuando los cónyuges hayan permanecido separados, de
hecho, por más de cinco años.

Desde un punto de vista humano, en Venezuela podemos señalar como causales de divorcio
distintas razones de índole personal, social, moral, religiosa, económica o estrictamente
psicológicas. La experiencia demuestra que una de las primeras causales de divorcio que se
plantea en la práctica de la Psicología Clínica, es que la pareja no se conocía bien antes de
casarse. En muchas oportunidades el novio y la novia, durante la etapa prematrimonial, tratan de
hacerle ver a la otra parte que ellos son como se supone que quiere la pareja que sea; y no se
muestran como en realidad son. En los noviazgos cortos, las parejas no tienen tiempo real de
conocerse y cuando se casan pueden encontrarse que lo han hecho con una pareja que dista
mucho de ser el ideal que tenían como lo que debería ser su cónyuge. Esta causa, que es
fundamental desde nuestro punto de vista, conlleva al segundo motivo de consulta, como lo es la
presencia del "otro" o la "otra".

La mayoría de los problemas en la pareja recién casada, se fundamentan en la falta de


conocimiento de ellos mismos.

28
En menor grado aparecen otra razones, tales como problemas de cambio de personalidad,
trastornos psíquicos, problemas de alcoholismo, de drogas, desavenencias en la educación y
otros.

¿Y con los hijos qué?

El principal problema que tienen los hijos cuando surge la separación o el divorcio, es que los
padres incurren en una serie de conductas erróneas para con ellos. Los padres no deben
utilizarlos como "espías" para que les informen qué está haciendo el otro cónyuge, o como "corre
ve y dile" o "mensajeros" para comunicarse entre ellos. Los padres no deben presentar
reacciones agresivas contra sus hijos para vengarse de la pareja.

No deben amenazar a la pareja en el sentido de que si se divorcian le harían un daño tremendo


a los hijos para tratar de evitar la separación. Luego, al producirse el divorcio, los padres no
deben quedar resentidos con sus hijos. Luego del divorcio, no deben existir conductas
inapropiadas contra los hijos, tales como el abandono afectivo por parte del padre que no tiene la
custodia o sobreprotección por parte de quien la tiene.

No se le debe presentar al hijo una nueva pareja antes que él esté en capacidad de asimilar ese
impacto. Todos estos comportamientos provocan conductas profundamente obstaculizadas en la
evolución psicológica de los niños. Investigaciones revelan que los hijos de padres divorciados
presentan menor autoestima que los de matrimonios constituidos.

El divorcio es el más grande stress que un niño pueda soportar como hemos visto. Los niños
perciben la muerte de un padre de manera más natural que un divorcio. Los hijos de divorciados
necesitan más tratamiento psicológico que los de los no divorciados. Las consecuencias de una
conducta inadecuada de los padres cuando se divorcian puede ocasionar ansiedad, miedo,
inseguridad, sentimientos ambivalentes y diferentes trastornos de conducta.

De manera que si una pareja se encuentra en proceso de divorcio, debe tener en cuenta:

1º El problema es con su pareja, nunca con sus hijos.

2º La única forma en que sus hijos no sufran durante la separación o divorcio es que los padres
estén plenamente conscientes de que deben explicarles claramente la situación a ellos y decirles
que, independientemente de la decisión que tomen, ambos cónyuges seguirán queriéndolos y
ayudándolos.

3º Si no hay más remedio que el divorcio, siempre será preferible una separación amistosa que
una conflictiva, por el bienestar y seguridad de los hijos y de la propia pareja.

4º Hay que hacer un gran esfuerzo para superar el rencor y la rabia, pero es indispensable por el
bien de todos.

Los Niños y el Divorcio


Hoy en día de cada dos matrimonies uno termina en divorcio y muchas de las parejas
divorciadas tienen niños. Los padres que se están divorciando a menudo se preocupan acerca
del efecto que el divorcio tendrá en sus hijos. Durante este período difícil, los padres puede que
se preocupen por sus propios problemas, pero continúan siendo las personas más importantes
en la vida de sus hijos.

29
Mientras los padres bien pueden sentirse o desconsolados o contentos por su divorcio,
invariablemente los niños se sienten asustados y confundidos por la amenaza a su seguridad
personal. Algunos padres se sienten tan heridos o abrumados por el divorcio que buscan la
ayuda y el consuelo de sus hijos. El divorcio puede ser malinterpretado por los niños a no ser
que los padres les digan lo que les está pasando, cómo les afecta a ellos y cuál será su suerte.

Los niños con frecuencia creen que son la causa del conflicto entre su padre y su madre.
Muchos niños asumen la responsabilidad de reconciliar a sus padres y algunas veces se
sacrifican a sí mismos en el proceso. En la pérdida traumática de uno o de ambos padres debido
al divorcio, los niños pueden volverse vulnerables tanto a enfermedades físicas como mentales.
Con mucho cuidado y atención, sin embargo, una familia puede hacer uso de su fortaleza o de
sus factores positivos durante el divorcio, ayudando así a los niños a tratar de manera
constructiva con la solución al conflicto de sus padres.

El hablarle a los niños acerca del divorcio es difícil. Los siguientes consejos puden ayudar a los
niños y a los padres con el reto y el estrés sobre estas conversaciones:

no lo mantenga en secreto o espere hasta el último momento


infórmeselo a su niño junto con cónyuge
mantenga las cosas de manera simple y directa
dígale que el divorcio no es culpa de él/ella
admita que ello será penoso y desconcertante para todos
asegúrele a su niño que los dos todavía lo quieren y que siempre serán sus padres
no discuta con el niño las faltas y problemas de cada uno de ustedes

Los padres deben percatarse de las señales de estrés persistentes en su hijo o en sus hijos. Los
niños pequeños pueden reaccionar al divorcio poniéndose más agresivos, rehusándose a
cooperar o retrayéndose en sí mismos. Los niños mayores pueden sentir mucha tristeza o
experimentar un sentimiento de pérdida. Los problemas de comportamiento son muy comunes
entre estos niños y su trabajo en la escuela puede afectarse negativamente. Ya sea como
adolescentes o como adultos, los hijos de parejas divorciadas a menudo tienen problemas en
sus relaciones y con su autoestima.

Los niños tendrán menos problemas si saben que su mamá y su papá continuarán actuando
como padres y que ellos los seguirán ayudando aún cuando el matrimonio se termine y el padre
y la madre no vivan juntos. Las disputas prolongadas acerca de la custodia de los hijos o la
coerción a los niños para que se pongan de parte del papá o de la mamá les pueden hacer
mucho daño a los hijos y pueden acrecentar el daño que les hace el divorcio. Las investigaciones
demuestran que los niños se desarrollan mejor cuando los padres tienen la capacidad de
cooperar para su bienestar.

La obligación continuada de los padres por lograr el bienestar de los hijos es vital. Si el niño
muestra indicios de estrés, los padres deben consultar con su médico de familia o con su
pediatra para que los refiera a un siquiatra de niños y adolescentes para que le haga una
evaluación y les dé tratamiento. Además, el siquiatra de niños y adolescentes puede reunirse con
los padres para ayudarles a que aprendan qué hacer para que el estrés del divorcio sea más
fácil para toda la familia. La sicoterapia para los niños de una pareja divorciada y para los padres
divorciados puede ser de gran beneficio.

Los problemas en las familias causados por los segundos matrimonios

El número creciente de divorcios en los Estados Unidos y los cambios en los patrones familiares
han dado lugar a un número creciente de segundas familias.

30
Las segundas familias tienen que hacerle frente a muchos retos. Como cualquier otro logro, el
desarrollo de buenas relaciones en la nueva familia requiere mucho esfuerzo. Cada uno de los
miembros de estas familias ha experimentado pérdidas y está teniendo que hacer ajustes bien
complicados en su nueva situación.

Cuando se forma una segunda familia, sus miembros no tienen un historial común o no tienen el
mismo modo de hacer las cosas; muchas veces sus creencias son muy diferentes. Además, un
niño puede tener una lealtad dividida entre el padre con quien vive la mayor parte del tiempo y el
que vive en otro lugar y a quien visita de vez en cuando. Frecuentemente, los recién casados no
han pasado suficiente tiempo juntos para adaptarse a la nueva relación.

Los miembros de la nueva familia combinada necesitan crear vínculos fuertes entre ellos, lo cual
pueden lograr de la siguiente manera:

reconociendo y penando por lo que han perdido,


desarrollando nuevas destrezas para tomar decisiones en familia,
fomentando y fortaleciendo las nuevas relaciones entre: padres, padrastros, hijastros y
hermanastros,
ayudándose los unos a los otros, y
manteniendo y fomentando las relaciones originales con los padres naturales.

Aunque estos problemas son difíciles de resolver, la mayor parte de las segundas familias logran
resolverlos. Las segundas familias utilizan a menudo a abuelos (u otros parientes), miembros del
clero, grupos de apoyo y otros programas disponibles en la comunidad para que los ayuden con
los ajustes.

Los padres deben de considerar obtener una evaluación siquiátrica del niño que manifieste
sentimientos muy fuertes al encontrarse:

tratando de lidiar él solo con la pérdida,


dividido entre los dos padres y las dos familias,
excluído de todo,
aislado por sus sentimientos de culpabilidad y de ira o enojo,
inseguro de lo que es correcto,
incómodo con cualquier miembro de la familia original o de la nueva familia.

Además, si los padres observan que los síntomas siguientes persisten, deben de considerar una
evaluación siquiátrica del niño o de la familia completa:

el niño dirige su ira hacia un miembro en particular de la familia o expresa resentimiento


contra el padrastro/madrastra o el padre/madre,
uno de los padres sufre mucho estrés y no puede ocuparse de las necesidades crecientes del
niño,
uno de los padres o padrastros demuestra favoritismo por uno de los niños,
la disciplina del niño se deja en manos de los padres naturales, en vez de incluir también a
los padrastros, o
algunos miembros de la familia dejan de disfrutar de sus actividades normales (por ejemplo,
aprender, asistir a la escuela, trabajar, jugar o estar con los amigos y la familia).

Los siquiatras de niños y adolescentes han sido adiestrados y son expertos en evaluaciones
siquiátricas comprensivas tanto del niño como de la familia.

31
La mayor parte de las segundas familias, si se les da el tiempo suficiente para que desarrollen
sus propias tradiciones y formen nuevas relaciones entre ellos, pueden proveer relaciones
emocionales excelentes y duraderas en el matrimonio que ayudan a los niños a desarrollar la
autoestima y fortaleza necesarias para disfrutar de la vida y enfrentar sus desafíos.

15. Niñez

Los problemas de aprendizaje


Un problema del aprendizaje es un término general que describe problemas del aprendizaje
específicos. Un problema del aprendizaje puede causar que una persona tenga dificultades
aprendiendo y usando ciertas destrezas. Las destrezas que son afectadas con mayor frecuencia
son: lectura, ortografía, escuchar, hablar, razonar y matemática.

Los problemas específicos de aprendizaje (PEA) varían entre personas. Una persona con
problemas específicos de aprendizaje puede tener un tipo de problema del aprendizaje diferente
al de otra persona. Una persona puede tener problemas con la lectura y la ortografía. Otra
persona podría tener problemas con la comprensión matemática. Aún otra persona podría tener
problemas en cada una de estas áreas, al igual que en la comprensión de lo que dicen otras
personas.

Los investigadores creen que los problemas específicos del aprendizaje son causados por
diferencias en el funcionamiento del cerebro y la forma en la cual éste procesa información. Los
niños con problemas específicos del aprendizaje no son "tontos" o "perezosos." De hecho, ellos
generalmente tienen un nivel de inteligencia promedio o superior al promedio. Lo que pasa es
que sus cerebros procesan la información de una manera diferente.

La definición de "problema específico del aprendizaje" que se encuentra en el cuadro más abajo
proviene del Acta para la Educación de Individuos con Discapacidades ("Individuals with
Disabilities Education Act," o IDEA). IDEA es la ley Federal que sirve para guiar cómo las
escuelas proporcionan servicios de educación especial y servicios relacionados a los niños con
discapacidades.

Definición de "Problema del Aprendizaje" bajo IDEA

La ley de la educación especial de este país, el Acta para la Educación de Individuos con
Discapacidades (IDEA) define un problema específico del aprendizaje como...

"...un desorden en uno o más de los procesos psicológicos básicos involucrados en la


comprensión o uso del lenguaje, hablado o escrito, que puede manifestarse en una habilidad
imperfecta para escuchar, pensar, hablar, leer, escribir, deletrear o hacer calculaciones
matemáticas, incluyendo condiciones tales como problemas perceptuales, lesión cerebral,
problemas mínimos en el funcionamiento del cerebro, dislexia y afasia del desarrollo."

Sin embargo, los problemas del aprendizaje no incluyen "... problemas del aprendizaje que son
principalmente el resultado de problemas de la visión, audición o problemas en la coordinación
motora, del retraso mental, de disturbios emocionales, o desventajas ambientales, culturales, o
económicas." [34 Código de Regulaciones Federales 300.7(c)(10)]

32
No hay ninguna "cura" para los problemas del aprendizaje. Ellos son para toda la vida. Sin
embargo, los niños y niñas con problemas específicos del aprendizaje pueden progresar mucho
y se les puede enseñar maneras de sobrepasar el problema del aprendizaje. Con la ayuda
adecuada, los niños y niñas con problemas del aprendizaje pueden y sí aprenden con éxito.

¿Con qué frecuencia ocurren los problemas del aprendizaje?

¡Son muy comunes! Hasta 1 de cada 5 personas en los Estados Unidos tiene un problema del
aprendizaje. Casi 3 millones de niños y niñas (de 6 a 21 años de edad) tienen alguna forma de
problema del aprendizaje y reciben educación especial en la escuela. De hecho, más de la mitad
de todos los niños y niñas que reciben educación especial tienen un problema del aprendizaje
(Vigésimo Tercer Reporte Anual al Congreso, Departamento de Educación de los Estados
Unidos, 2001).

¿Cuáles son las señales de un problema del aprendizaje?

No hay ninguna señal única que indique que una persona tiene un problema específico del
aprendizaje. Los expertos buscan una diferencia notable entre el progreso escolar actual y el
nivel de progreso que podría lograr, dada su inteligencia o habilidad. También hay ciertas
indicaciones que podrían significar que el niño o niña tiene un problema específico de
aprendizaje. Estas están incluidas más abajo. La mayoría de ellas están con las tareas de la
escuela primaria, ya que los problemas del aprendizaje tienden a ser descubiertos en la escuela
primaria. Es probable que el niño o niña no exhiba todas estas señales, o aún la mayoría de
ellas. Sin embargo, si el niño o niña exhibe varios de estos problemas, entonces los padres y el
maestro deben considerar la posibilidad de que el niño tenga un problema del aprendizaje.

Cuando el niño o niña tiene un problema del aprendizaje, él o ella:

Puede tener problemas en aprender el alfabeto, hacer rimar las palabras o conectar las letras
con sus sonidos
Puede cometer errores al leer en voz alta y repetir o detenerse a menudo
Puede no comprender lo que lee
Puede tener dificultades con deletrear palabras
Puede tener una letra desordenada o tomar el lápiz torpemente
Puede luchar para expresar sus ideas por escrito
Puede aprender el lenguaje en forma atrasada y tener un vocabulario limitado
Puede tener dificultades en recordar los sonidos de las letras o escuchar pequeñas
diferencias entre las palabras
Puede tener dificultades en comprender bromas, historietas cómicas ilustradas y sarcasmo
Puede tener dificultades en seguir instrucciones
Puede pronunciar mal las palabras o usar una palabra incorrecta que suena similar
Puede tener problemas en organizar lo que él o ella desea decir o no puede pensar en la
palabra que necesita para escribir o conversar
Puede no seguir las reglas sociales de la conversación, tales como tomar turnos, y puede
acercarse demasiado a la persona que le escucha
Puede confundir los símbolos matemáticos y leer mal los números
Puede no poder repetir un cuento en órden (lo que ocurrió primero, segundo, tercero); o
Puede no saber dónde comenzar una tarea o cómo seguir desde allí.

Si el niño o niña tiene problemas inesperados al aprender a leer, escribir, escuchar, hablar o
estudiar matemáticas, entonces los maestros, madres y padres pueden investigar más.

33
Lo mismo es verdad si el niño o niña está luchando en cualquiera de estas destrezas. Es posible
que el niño o niña tenga que ser evaluado para ver si tiene un problema del aprendizaje.

¿Y la escuela?

Los problemas del aprendizaje tienden a ser diagnosticados cuando los niños y niñas llegan a la
edad escolar. Esto es porque la escuela se concentra en aquellas cosas que pueden ser difíciles
para los niños y niñas: leer, escribir, matemática, escuchar, hablar, razonar. Los maestros,
madres y padres observan que el niño o niña no está aprendiendo como se esperaba.

Es posible que la escuela solicite una evaluación para ver cuál es la causa del problema. Los
padres y madres también pueden solicitar una evaluación. Con trabajo duro y la ayuda
apropiada, los niños y niñas con problemas específicos del aprendizaje pueden aprender más
fácil y exitosamente.

Para los niños y niñas en edad escolar (incluyendo los niños y niñas preescolares), los servicios
de educación especial y servicios relacionados son fuentes de ayuda importantes. El personal
escolar trabaja con los padres y madres del niño o niña para desarrollar un Programa Educativo
Individualizado ("Individualized Education Program," o PEI).

Este documento describe las necesidades únicas del niño o niña. También describe los servicios
de educación especial que serán proporcionados para cumplir con aquellas necesidades. Estos
servicios son proporcionados sin costo alguno para el niño o niña o la familia.

Los apoyos o cambios en el salón de clases (a veces éstos son llamados acomodo razonable)
ayudan a la mayoría de los alumnos con problemas del aprendizaje. La tecnología asistiva
también puede ayudar a muchos alumnos a sobrepasar sus problemas específicos de
aprendizaje. La tecnología asistiva puede variar desde equipos de "baja tecnología" tales como
grabadoras hasta herramientas de "alta tecnología" tales como máquinas de lectura (las cuales
leen libros en voz alta) y sistemas de reconocimiento de la voz (los cuales permiten al alumno
"escribir" por medio de hablarle a la computadora).

Es importante recordar que el niño o niña puede necesitar ayuda tanto en la casa como en la
escuela. Los recursos enumerados más abajo ayudarán a las familias y maestros en averiguar
más sobre las muchas formas de ayudar a los alumnos con problemas de específicos de
aprendizaje.

Consejos para padres y madres

Aprenda más sobre los problemas específicos de aprendizaje. Mientras más sepa, más
puede ayudarse a sí mismo y a su niño o niña
Elogie a su niño o niña cuando a él o ella le vaya bien. Los niños y niñas con problema
específicos de aprendizaje rinden bien en una variedad de cosas. Averigüe cuáles cosas le
gustan a su niño o niña, tales como bailar, jugar fútbol, o trabajar con las computadoras. Déle
bastantes oportunidades a su niño o niña para perseguir sus fortalezas y talentos.
Averigüe cómo su niño o niña aprende mejor. ¿Aprende por medio de experiencias prácticas,
o por medio de mirar o escuchar? Ayude a su niño o niña a aprender por medio de sus áreas
de fortaleza.
Deje que su niño o niña ayude con las tareas domésticas. Estas pueden aumentar su
confianza y sus destrezas concretas. Mantenga las instrucciones simples, divida las tareas en
pasos pequeños y recompense los esfuerzos de su niño o niña con elogios.
Haga las tareas escolares una prioridad. Lea más acerca de cómo puede ayudar a su niño o
niña a tener éxito con las tareas.
Ponga atención a la salud mental de su niño o niña (¡y a la suya!).

34
Esté dispuesto (a) a recibir asesoramiento, el cual puede ayudar a su niño o niña a tratar con
las frustraciones, sentirse mejor acerca de sí mismo (a) y aprender más sobre las destrezas
sociales.
Hable con otros padres y madres cuyos niños y niñas tienen problemas específicos de
aprendizaje. Los padres y madres pueden compartir consejos prácticos y apoyo emocional
Reúnase con el personal escolar y ayude a desarrollar un plan educacional para tratar con las
necesidades de su niño o niña. Planifique los acomodos razonables que su niño o niña
necesita.
Establezca una relación de trabajo positiva con el maestro o la maestra de su niño o niña. Por
medio de la comunicación regular, pueden intercambiar información sobre su progreso en la
casa y en la escuela.

Consejos para maestros y maestras

Aprenda lo que más pueda sobre los diferentes tipos de problemas del aprendizaje.
¡Aproveche la oportunidad de hacer una gran diferencia en la vida de este alumno (a)!
Averigüe cuáles son sus potencialidades e intereses y concéntrese en ellas. Proporciónele
respuestas positivas y oportunidades para practicar.

Revise los archivos de evaluación del alumno(a) para identificar las áreas específicas en las
cuales tiene dificultad. Hable con especialistas en su escuela (por ejemplo, maestros y
maestras de educación especial) sobre métodos para enseñar a este alumno. Proporcione
instrucción y acomodo razonable para tratar con sus necesidades especiales. Algunos
ejemplos incluyen:

Dividir las tareas en etapas más pequeñas y proporcionar instrucciones verbales y por
escrito
Proporciónele más tiempo para completar el trabajo escolar o pruebas
Permita que usen libros grabados
Deje que pida prestadas las notas de otros alumnos y alumnas o que use una grabadora
Deje que el alumno con dificultades en escribir use una computadora con programas
especializados que revisen la ortografía, gramática o que reconozcan el habla.

Enseñe destrezas para la organización, destrezas de estudio y estrategias para el


aprendizaje. Estas ayudan a todos los alumnos y en particular a aquellos con problemas del
aprendizaje.
Trabaje con los padres y madres del alumno para crear un plan educacional especial para
cumplir con las necesidades del alumno. Por medio de la comunicación regular con ellos,
pueden intercambiar información sobre el progreso del alumno en la escuela.

La Hiperactividad
La hiperactividad infantil es considerada actualmente un trastorno de conducta que se
caracteriza básicamente por la imposibilidad de mantener la atención en una situación
durante un período de tiempo razonablemente prolongado.

Los síntomas que podemos encontrar en los niños que lo sufren son:

1. Una actividad motriz excesiva (se mueven constantemente y mucho más que lo
"normal") además, su movimiento no parece justificado por la necesidad de hacer algo;
parece que "se mueve por moverse".

35
2. Una gran impulsividad, que se pone de manifiesto cada vez que tienen que responder
a una pregunta o tomar una decisión. Actúan sin detenerse primero a pensar.

3. No suelen terminar aquello que empiezan.

4. Su falta de atención les dificulta aprender muchas cosas, por eso presentan retrasos
generalizados en su desarrollo: social, escolar, personales, etc..

5. Muestran dificultades sociales de relación principalmente en el ámbito escolar tanto


con profesores como con compañeros.

6. Suelen perder o extraviar sus cosas.

7. Sus movimientos suelen ser bruscos, rápidos y, consecuentemente, torpes.

El porcentaje de afectados en la población general viene a ser de un 3 a un 5%, aunque no


existen estudios fiables de prevalencia del Trastorno con déficit atencional con hiperactividad.
Parece darse con mayor prevalencia en niños que en niñas. Este es un fenómeno considerado,
en primer lugar sociológico, ya que esto ocurre también en casos de: enuresis nocturna infantil,
problemas de aprendizaje, problemas de conducta (indisciplina), miedos infantiles, y otros.

El TDA-H se pone de manifiesto desde el primer año de vida, aunque resulta difícil -cuando no
imposible- confirmar tal diagnóstico hasta los 4-5 años de edad. Como todos los niños
hiperactivos, correctamente identificados a partir de los seis años de edad, presentaron su
conducta problemática desde el primer año de vida, se considera un trastorno de base biológica.
¡Nadie se hace hiperactivo a partir de los dos años de edad!

La hiperactividad no parece asociarse a factores ambientales tales como ALIMENTACION o


EDUCACION INADECUADAS

Con el TDA-H se nace, se crece (se "reproduce") y se muere. Nunca se deja de ser una persona
con TDA-H. Sin embargo, las personas, dependiendo de las ayudas profesionales y familiares
que reciban pueden aprender a vivir con su Déficit Atencional y desenvolverse con gran eficacia
y éxito social y profesional en la vida. El futuro de un niño con Trastorno por Déficit de Atención
con hiperactividad que no reciba asistencia profesional adecuada es impredecible, ya que el
resultado evolutivo dependerá de otros importantes factores como su capacidad intelectual, el
estilo educativo de sus padres y el estilo educativo de sus profesores.

La probabilidad de que el niño hiperactivo fracase en el aprendizaje escolar es muy alta sí:

1. Los padres ignoran sus dificultades y le exigen demasiado.


2. Los padres ignoran sus dificultades y le exigen lo mismo que a los demás.

3. Posee una capacidad intelectual baja (CI < 100)

La probabilidad de que tenga problemas graves de conducta social como inadaptación o


delincuencia ya asociada al fracaso escolar generalizado y a la falta de apoyo familiar.

El niño hiperactivo no parece tener ninguna lesión cerebral que justifique su trastorno. Su
cerebro es de aspecto absolutamente normal aunque "funciona de manera diferente" en alguna
zona.

36
En su primera infancia suelen presentar dificultades para comer, dormir, son inquietos,
irritables..., pero este comportamiento también lo presentan algunos niños que NO SON
HIPERACTIVOS. De 4 a 6 años es impulsivo, desobediente, con mal genio: quiere salirse con la
suya, tiene malas relaciones con los demás, no se entretiene con nada, no está quieto nunca.

Entre los 7 y los 12 años, a los indicadores anteriores se añaden, progresivamente, problemas
de ansiedad y estrés, resultado de los excesivos castigos que recibe y, los primeros fracasos
escolares.

Tratamiento farmacológico:

El principal fármaco es el METILFENIDATO. Esta sustancia química se comercializa con distintos


nombres, en países diferentes, como Rubifen o Ritalina.. Sus efectos inmediatos son un
aumento de la capacidad de atención y concentración y una reducción de la hiperkinesia y la
movilidad del niño. Sin embargo, sus efectos duran poco tiempo: se elimina por la orina en una
cuantas horas y, es preciso volver a tomar otra pastilla. Por lo general, se toma una pastilla al
levantarse y otra a medio día, pero depende de la prescripción médica, que se realiza en función
de la edad del niño, la gravedad de sus problemas,....

Los medicamentos utilizados con estos niños, son un buen apoyo mientras se combinen con
procesos de enseñanza para que aprenda a regular su conducta por sí mismo. Estos fármacos
no crean dependencia alguna en los niños, aunque sí en los padres quienes temen a menudo
retirarles por miedo a que la situación pueda descontrolarse.

Mejoran los niveles de atención y consecuentemente la inquietud motora, debido a que a través
de este agente externo se estimula al cerebro para que alcance los niveles de activación
necesarios para un correcto mantenimiento de la atención (lo que repercute en una mejora de
muchos otros síntomas).

En algún caso pueden producir como efectos secundarios una falta de apetito y de sueño.
Normalmente se recomienda tomar por la mañana y al mediodía, para que el efecto sea máximo
en el momento en que el niño acude a la escuela.

Por lo general, a partir de los 12 años ya no se hace necesaria, si ha recibido otra clase de
ayuda psicopedagógica. Siempre será el médico que lo lleve quien decida el momento oportuno
para retirarlo.

El trastorno por déficit atencional con hiperactividad conlleva importantes problemas de


adaptación a diferentes niveles, que hacen que con frecuencia se presenten trastornos
emocionales, por los excesivos castigos y recriminaciones que recibe el niño afectado de su
entorno.

En general, se comporta de manera antisocial porque la ausencia de reflexión le impide tener en


cuenta las consecuencias de sus actos para los demás. Esto se puede considerar cuando no
actúa de manera intencionada, pero en otras ocasiones, posiblemente, como forma de
"venganza" por el excesivo "castigo" que recibe de los demás.

Suele no acabar las tareas porque es impulsivo, no tiene paciencia y le cuesta estar durante un
tiempo prolongado prestando atención a un mismo estímulo.

37
En la adquisición de la lectura, la escritura, el cálculo, problemas para memorizar y para
generalizar lo aprendido es donde suele encontrar mayores dificultades el niño hiperactivo.

Los padres a menudo demuestran tener sentimientos hostiles hacia sus hijos hiperactivos porque
no comprenden qué motiva a su hijo comportarse de ese modo y tampoco saben como abordar
la situación.

En el entorno familiar se suele vivir tensión que hace que en general la convivencia no sea
agradable. Pero esto pueden solucionarlo los padres ayudándolo a que aprenda a controlar su
comportamiento en su casa, lo que repercutirá en una mejores relaciones familiares y una mejor
relación de él consigo mismo (seguir un programa de control de su comportamiento indicado por
su psicólogo). Proporcionarle ayuda especializada (llevarlo a sesiones de aprendizaje de
habilidades atencionales y sociales). Supervisar el trato que recibe de sus profesores y requerir
un trato adecuado a sus circunstancias.

Nuestro hijo hiperactivo está demasiado acostumbrado a que se le diga continuamente que es
malo deteriorando gravemente su autoestima. Suele tener unas relaciones interpersonales de
rechazo empeorando con ello su conducta.

La terapia farmacológica se combinará con terapia cognitivo-conductual. El especialista


adecuado es: Médico, Psiquiatra o Psicólogo, teniendo en cuenta que la terapia farmacológica es
el médico o psiquiatra quien puede suministrarla y quien suele tener mayores conocimientos
sobre entrenamiento cognitivo es el psicólogo. Se recomienda por ello una terapia combinada
multidisciplinar.

Unas últimas cuestiones aportarán más luz al tema que nos ocupa:

¿QUÉ PUEDE HACER EL PSICÓLOGO POR EL NIÑO HIPERACTIVO? Puede enseñarle a


que mantenga la atención durante períodos de tiempo cada vez mayores (focalización y
regulación de la atención), a que aprenda autocontrol de sus emociones (ira, tristeza,...), a
resolver sus problemas con otros niños y adultos. Puede asesorar a padres y educadores acerca
de cómo manejar el comportamiento del niño.

¿QUÉ PUEDE HACER EL MAESTRO POR EL NIÑO HIPERACTIVO? Ayudarle a que aprenda
a controlar su comportamiento en el aula, lo que repercutirá en una mejor relación con los
demás, en unos mejores resultados académicos y en una mejora de su autoestima.

¿CÓMO AYUDARLE A QUE MEJORE LAS RELACIONES CON SUS COMPAÑEROS?


Enseñándole habilidades sociales básicas y habilidades de solución de problemas
interpersonales.

¿CÓMO HACER QUE EL NIÑO NO SE DISTRAIGA TANTO EN LA CLASE? Estructurando las


tareas en tiempos cortos, permitiendo que haga descansos al concluir las mismas, reforzando los
períodos de atención, controlando el ambiente para que haya los menores elementos de
distracción posibles.

¿CÓMO AYUDARLE A QUE ADQUIERA CONTROL SOBRE SU MOVIMIENTO? Enseñándole


ejercicios de control muscular, ejercicios de relajación.

¿EN QUÉ CONSISTE EL ENTRENAMIENTO COGNITIVO CON EL NIÑO HIPERACTIVO?


Fundamentalmente en enseñarle a pensar antes de actuar para que regule su comportamiento,
tanto a la hora de enfrentarse a una tarea como en sus relaciones interpersonales.

38
Agresividad Infantil
El problema de la agresividad infantil es uno de los trastornos que más invalidan a padres y
maestros junto con la desobediencia.

A menudo nos enfrentamos a niños agresivos, manipuladores o rebeldes pero no sabemos muy
bien como debemos actuar con ellos o cómo podemos incidir en su conducta para llegar a
cambiarla. En este artículo intentaremos definir los síntomas para una correcta evaluación de
este trastorno caracterial y establecer diferentes modos de tratamiento.

Un buen pronóstico a tiempo mejora siempre una conducta anómala que habitualmente suele
predecir otras patologías psicológicas en la edad adulta. Un comportamiento excesivamente
agresivo en la infancia si no se trata derivará probablemente en fracaso escolar y en conducta
antisocial en la adolescencia y edad adulto porque principalmente son niños con dificultades para
socializarse y adaptarse a su propio ambiente.

El comportamiento agresivo complica las relaciones sociales que va estableciendo a lo largo de


su desarrollo y dificulta por tanto su correcta integración en cualquier ambiente. El trabajo por
tanto a seguir es la socialización de la conducta agresiva, es decir, corregir el comportamiento
agresivo para que derive hacia un estilo de comportamiento asertivo.

Ciertas manifestaciones de agresividad son admisibles en una etapa de la vida por ejemplo es
normal que un bebé se comporte llorando o pataleando; sin embargo, estas conductas no se
consideran adecuadas en etapas evolutivas posteriores.

¿Qué entendemos por "agresividad infantil"?

Hablamos de agresividad cuando provocamos daño a una persona u objeto. La conducta


agresiva es intencionada y el daño puede ser físico o psíquico.

En el caso de los niños la agresividad se presenta generalmente en forma directa ya sea en


forma de acto violento físico (patadas, empujones,...) como verbal (insultos, palabrotas,...). Pero
también podemos encontrar agresividad indirecta o desplazada, según la cual el niño agrede
contra los objetos de la persona que ha sido el origen del conflicto, o agresividad contenida
según la cual el niño gesticula, grita o produce expresiones faciales de frustración.

Independientemente del tipo de conducta agresiva que manifieste un niño el denominador común
es un estímulo que resulta nocivo o aversivo frente al cual la víctima se quejará, escapará,
evitará o bien se defenderá.

Los arrebatos de agresividad son un rasgo normal en la infancia pero algunos niños persisten en
su conducta agresiva y en su incapacidad para dominar su mal genio. Este tipo de niños hace
que sus padres y maestros sufran siendo frecuentemente niños frustrados que viven el rechazo
de sus compañeros no pudiendo evitar su conducta.

Algunas teorías explican las causas del comportamiento agresivo

39
Las teorías del comportamiento agresivo se engloban en: Activas y Reactivas.
Las activas son aquellas que ponen el origen de la agresión en los impulsos internos, lo cual
vendría a significar que la agresividad es innata, que se nace o no con ella. Defensores de esta
teoría: Psicoanalíticos y Etológicos.
Las reactivas ponen el origen de la agresión en el medio ambiente que rodea al individuo.

Dentro de éstas podemos hablar de las teorías del impulso que dicen que la frustración facilita la
agresión, pero no es una condición necesaria para ella, y la teoría del aprendizaje social que
afirma que las conductas agresivas pueden aprenderse por imitación u observación de la
conducta de modelos agresivos.

Teoría del aprendizaje social

Para poder actuar sobre la agresividad necesitamos un modelo o teoría que seguir y éste, en
nuestro caso, será la teoría del aprendizaje social.
Habitualmente cuando un niño emite una conducta agresiva es porque reacciona ante un
conflicto. Dicho conflicto puede resultar de:

1. Problemas de relación social con otros niños o con los mayores, respecto de satisfacer
los deseos del propio niño.
2. Problemas con los adultos surgidos por no querer cumplir las órdenes que éstos le
imponen.
3. Problemas con adultos cuando éstos les castigan por haberse comportado
inadecuadamente, o con otro niño cuando éste le agrede.

Sea cual sea el conflicto, provoca en el niño cierto sentimiento de frustración u emoción negativa
que le hará reaccionar. La forma que tiene de reaccionar dependerá de su experiencia previa
particular. El niño puede aprender a comportarse de forma agresiva porque lo imita de los
padres, otros adultos o compañeros.

Es lo que se llama Modelamiento. Cuando los padres castigan mediante violencia física o verbal
se convierten para el niño en modelos de conductas agresivas. Cuando el niño vive rodeado de
modelos agresivos, va adquiriendo un repertorio conductual caracterizado por una cierta
tendencia a responder agresivamente a las situaciones conflictivas que puedan surgir con
aquellos que le rodean.

El proceso de modelamiento a que está sometido el niño durante su etapa de aprendizaje no


sólo le informa de modos de conductas agresivos sino que también le informa de las
consecuencias que dichas conductas agresivas tienen para los modelos. Si dichas
consecuencias son agradables porque se consigue lo que se quiere tienen una mayor
probabilidad de que se vuelvan a repetir en un futuro.

Por ejemplo, imaginemos que tenemos dos hijos, Luis y Miguel, de 6 y 4 años respectivamente.
Luis está jugando con una pelota tranquilamente hasta que irrumpe Miguel y empiezan a pelear
o discutir por la pelota. Miguel grita y patalea porque quiere jugar con esa pelota que tiene Luis.
Nosotros nos acercamos y lamentándonos del pobre Miguel, increpamos a Luis para que le deje
la pelota a Miguel.

Con ello hemos conseguido que Miguel aprenda a gritar y patalear cuando quiera conseguir algo
de su hermano. Es decir, hemos reforzado positivamente la conducta agresiva de Miguel, lo cual
garantiza que se repita la conducta en un futuro.

40
De acuerdo con este modelamiento la mayoría de los adultos estamos enseñando a los niños
que la mejor forma de resolver una situación conflictiva es gritándoles, porque nosotros les
gritamos para decir que no griten. ¡Menuda contradicción! Y si nos fijamos como esa solemos
hacer muchas a diario.

Factores influyentes en la conducta agresiva

Como ya hemos dicho, uno de los factores que influyen en la emisión de la conducta agresiva es
el factor sociocultural del individuo. Uno de los elementos más importantes del ámbito
sociocultural del niño es la familia. Dentro de la familia, además de los modelos y refuerzos, son
responsables de la conducta agresiva el tipo de disciplina a que se les someta.

Se ha demostrado que tanto un padre poco exigente como uno con actitudes hostiles que
desaprueba constantemente al niño, fomentan el comportamiento agresivo en los niños.
Otro factor familiar influyente en la agresividad en los hijos es la incongruencia en el
comportamiento de los padres. Incongruencia se da cuando los padres desaprueban la agresión
castigándola con su propia agresión física o amenazante hacia el niño.

Asimismo se da incongruencia cuando una misma conducta unas veces es castigada y otras
ignorada, o bien, cuando el padre regaña al niño pero la madre no lo hace.
Las relaciones deterioradas entre los propios padres provoca tensiones que pueden inducir al
niño a comportarse de forma agresiva.

Dentro del factor sociocultural influirían tanto el tipo de barrio donde se viva como expresiones
que fomenten la agresividad "no seas un cobarde".

En el comportamiento agresivo también influyen los factores orgánicos que incluyen factores
tipo hormonales, mecanismos cerebrales, estados de mala nutrición, problemas de salud
específicos.

Finalmente cabe mencionar también el déficit en habilidades sociales necesarias para afrontar
aquellas situaciones que nos resultan frustrantes. Parece que la ausencia de estrategias
verbales para afrontar el estrés a menudo conduce a la agresión (Bandura, 1973).

¿Cómo evaluar si un niño es o no agresivo? Instrumentos de evaluación.

Ante una conducta agresiva emitida por un niño lo primero que haremos será identificar los
antecedentes y los consecuentes de dicho comportamiento. Los antecedentes nos dirán cómo el
niño tolera la frustración, qué situaciones frustrantes soporta menos.

Las consecuencias nos dirán qué gana el niño con la conducta agresiva. Por ejemplo:

" Una niña en un parque quiere bajar por el tobogán pero otros niños se le cuelan deslizándose
ellos antes. La niña se queja a sus papás los cuales le dicen que les empuje para que no se
cuelen. La niña lleva a cabo la conducta que sus padres han explicado y la consecuencia es que
ningún otro niño se le cuela y puede utilizar el tobogán tantas veces desee."

41
Pero sólo evaluando antecedentes y consecuentes no es suficiente para lograr una evaluación
completa de la conducta agresiva que emite un niño, debemos también evaluar si el niño posee
las habilidades cognitivas y conductuales necesarias para responder a las situaciones
conflictivas que puedan presentársele.

También es importante saber cómo interpreta el niño una situación, ya que un mismo tipo de
situación puede provocar un comportamiento u otro en función de la intención que el niño le
adjudique. Evaluamos así si el niño presenta deficiencias en el procesamiento de la información.

Para evaluar el comportamiento agresivo podemos utilizar técnicas directas como la observación
natural o el autorregistro y técnicas indirectas como entrevistas, cuestionarios o autoinformes.
Una vez hemos determinado que el niño se comporta agresivamente es importante identificar las
situaciones en las que el comportamiento del niño es agresivo.

Para todos los pasos que comporta una correcta evaluación disponemos de múltiples
instrumentos clínicos que deberán utilizarse correctamente por el experto para determinar la
posterior terapéutica a seguir.

¿Cómo podemos tratar la conducta agresiva del niño?

Cuando tratamos la conducta agresiva de un niño en psicoterapia es muy importante que haya
una fuerte relación con todos los adultos que forman el ambiente del niño porque debemos incidir
en ese ambiente para cambiar la conducta.

Evidentemente el objetivo final es siempre reducir o eliminar la conducta agresiva en todas las
situaciones que se produzca pero para lograrlo es necesario que el niño aprenda otro tipo de
conductas alternativas a la agresión.

Con ello quiero explicar que el tratamiento tendrá siempre dos objetivos a alcanzar, por un lado
la eliminación de la conducta agresiva y por otro la potenciación junto con el aprendizaje de la
conducta asertiva o socialmente hábil. Son varios los procedimientos con que contamos para
ambos objetivos.

Cuál o cuáles elegir para un niño concreto dependerá del resultado de la evaluación.
Vamos a ver algunas de las cosas que podemos hacer. En el caso de un niño que hemos
evaluado se mantiene la conducta agresiva por los reforzadores posteriores se trataría de
suprimirlos, porque si sus conductas no se refuerzan terminará aprendiendo que sus conductas
agresivas ya no tienen éxito y dejará de hacerlas.

Este método se llama extinción y puede combinarse con otros como por ejemplo con el
reforzamiento positivo de conductas adaptativas. Otro método es no hacer caso de la conducta
agresiva pero hemos de ir con cuidado porque sólo funcionará si la recompensa que el niño
recibía y que mantiene la conducta agresiva era la atención prestada.

Además si la conducta agresiva acarrea consecuencias dolorosas para otras personas no


actuaremos nunca con la indiferencia. Tampoco si el niño puede suponer que con la indiferencia
lo único que hacemos es aprobar sus actos agresivos.

Existen asimismo procedimientos de castigo como el Tiempo fuera o el coste de respuesta. En el

42
primero, el niño es apartado de la situación reforzante y se utiliza bastante en la situación clase.
Los resultados han demostrado siempre una disminución en dicho comportamiento. Los tiempos
han de ser cortos y siempre dependiendo de la edad del niño.

El máximo sería de 15 minutos para niños de 12 años. El coste de respuesta consiste en retirar
algún reforzador positivo contingentemente a la emisión de la conducta agresiva. Puede consistir
en pérdida de privilegios como no ver la televisión.

El castigo físico no es aconsejable en ninguno de los casos porque sus efectos son
generalmente negativos: se imita la agresividad y aumenta la ansiedad del niño.

Algunas consideraciones sobre el castigo en general

1. Debe utilizarse de manera racional y sistemática para hacer mejorar la conducta del
niño. No debe depender de nuestro estado de ánimo, sino de la conducta emitida.
2. Al aplicar el castigo no lo hagamos regañando o gritando, porque esto indica que nuestra
actitud es vengativa y con frecuencia refuerza las conductas inaceptables.
3. No debemos aceptar excusas o promesas por parte del niño.
4. Hay que dar al niño una advertencia o señal antes de que se le aplique el castigo.
5. El tipo de castigo y el modo de presentarlo debe evitar el fomento de respuestas
emocionales fuertes en el niño castigado.
6. Cuando el castigo consista en una negación debe hacerse desde el principio de forma
firme y definitiva.
7. Hay que combinar el castigo con reforzamiento de conductas alternativas que ayudarán
al niño a distinguir las conductas aceptables ante una situación determinada.
8. No hay que esperar a que el niño emita toda la cadena de conductas agresivas para
aplicar el castigo, debe hacerse al principio.
9. Cuando el niño es mayor, conviene utilizar el castigo en el contexto de un contrato
conductual, puesto que ello ayuda a que desarrolle habilidades de autocontrol.
10. Es conveniente que la aplicación del castigo requiera poco tiempo, energía y molestias
por parte del adulto que lo aplique.

¿Qué pueden hacer los padres y los profesores?

Una vez llegados a este apartado la mayoría de vosotros ya os habéis dado cuenta que la
conducta agresiva de vuestro hijo es una conducta aprendida y como tal puede modificarse.
También la lectura anterior os ha servido para comprender que una conducta que no se posee
puede adquirirse mediante procesos de aprendizaje. Con lo cual el objetivo en casa o en la
escuela también será doble: desaprender la conducta inadecuada y adquirir la conducta
adaptativa.

Si montamos un programa para cambiar la conducta agresiva que mantiene nuestro hijo hemos
de tener en cuenta que los cambios no van a darse de un día a otro, sino que necesitaremos
mucha paciencia y perseverancia si queremos solucionar el problema desde casa.
Una vez tenemos claro lo anterior, la modificación de la conducta agresiva pasará por varias
fases que irán desde la definición clara del problema hasta la evaluación de los resultados.
Vamos a analizar por separado cada una de las fases que deberemos seguir:

Definición de la conducta:
Hay que preguntarse en primer lugar qué es lo que nuestro hijo está haciendo exactamente. Si
nuestra respuesta es confusa y vaga, será imposible lograr un cambio. Con ello quiero decir que
para que esta fase se resuelva correctamente es necesario que la respuesta sea específica.

43
Esas serán entonces nuestras conductas objetivo (por ejemplo, el niño patalea, da gritos
cuando...).

Frecuencia de la conducta:
Confeccione una tabla en la que anotar a diario cuantas veces el niño emite la conducta que
hemos denominado globalmente agresiva. Hágalo durante una semana.

Definición funcional de la conducta:


Aquí se trata de anotar qué provocó la conducta para lo cual será necesario registrar los
antecedentes y los consecuentes. Examine también los datos específicos de los ataques. Por
ejemplo, ¿en qué momentos son más frecuentes?

Procedimientos a utilizar para la modificación de la conducta:


Nos planteamos en la elección dos objetivos: debilitar la conducta agresiva y reforzar respuestas
alternativas deseables (si esta última no existe en el repertorio de conductas del niño,
deberemos asimismo aplicar la enseñanza de habilidades sociales).

Ciertas condiciones proporcionan al niño señales de que su conducta agresiva puede tener
consecuencias gratificantes. Por ejemplo, si en el colegio a la hora del patio y no estando
presente el profesor, el niño sabe que pegando a sus compañeros, éstos le cederán el balón,
habrá que poner a alguien que controle el juego hasta que ya no sea preciso.

Debemos reducir el contacto del niño con los modelos agresivos. Por el contrario, conviene
suministrar al niño modelos de conducta no agresiva. Muéstrele a su hijo otras vías para
solucionar los conflictos: el razonamiento, el diálogo, el establecimiento de unas normas. Si
los niños ven que los adultos tratan de resolver los problemas de modo no agresivo, y con
ello se obtienen unas consecuencias agradables, podrán imitar esta forma de actuar. Para
vosotros papás entrenar el autocontrol con ayuda de la relajación.

Reduzca los estímulos que provocan la conducta. Enseñe al niño a permanecer en calma
ante una provocación.

Recompense a su hijo cuando éste lleve a cabo un juego cooperativo y asertivo.

Existe una cosa denominada "Contrato de contingencias" que tiene como finalidad
comprometer al niño en el proyecto de modificación de conducta. Es un escrito entre padres e
hijo en el que se indica qué conductas el niño deberá emitir ante las próximas situaciones
conflictivas y que percibirá por el adulto a cambio. Asimismo se indica qué coste tendrá la
emisión de la conducta agresiva. El contrato deberá negociarse con el niño y revisarlo cada X
tiempo y debe estar bien a la vista del niño. Tenemos que registrar a diario el nivel de
comportamiento del niño (como hacíamos con la enuresis) porque la mera señal del registro
ya actúa como reforzador. Esto es adecuado para niños a partir de 9 años.

Ponga en práctica su plan:


Cuando ya ha determinado qué procedimiento utilizará, puede comenzar a ponerlo en
funcionamiento. Debe continuar registrando la frecuencia con que su hijo emite la conducta
agresiva para así comprobar si el procedimiento utilizado está o no resultando efectivo. No olvide
informar de la estrategia escogida a todos aquellos adultos que formen parte del entorno del
niño.

Mantenga una actitud positiva. Luche por lo que quiere conseguir, no se desmorone con

44
facilidad. Por último, fíjese en los progresos que va haciendo su hijo más que en los fallos que
pueda tener. Al final se sentirán mejor tanto Vd. Como su hijo.

Evalúe los resultados del programa:


Junto con el tratamiento que usted ha decidido para eliminar la conducta agresiva de su hijo,
usted ha planificado también reforzar las conductas alternativas de cooperación que simbolizan
una adaptación al ambiente.

Una vez transcurridas unas tres semanas siguiendo el procedimiento, deberá proceder a su
evaluación. Si no hemos obtenido ninguna mejora, por pequeña que sea, algo está fallando, así
es que deberemos volver a analizar todos los pasos previos. La hoja de registro nos ayudará
para la evaluación de resultados.

Si hemos llegado al objetivo previsto, es decir, reducción de la conducta agresiva, no debemos


dejar drásticamente el programa que efectuamos, porque debemos preparar el terreno para que
los resultados conseguidos se mantengan.

Para asegurarse de que el cambio se mantendrá, elimine progresivamente los reforzadores


materiales. No olvide que los procedimientos que usted como padre ha aprendido, los puede
interiorizar para provocar en usted mismo un cambio de actitud. Practique el entrenamiento en
asertividad y será más feliz.

16. Crianza

Cómo ser mejores padres


Hoy en día todos sabemos que es muy difícil ser un buen padre, o tan solo un padre. Con el
aumento de los divorcios, separaciones, madres solteras y las familias en las que el padre y la
madre trabajan fuera de casa, el tiempo que queda para los hijos es muy escaso. Aun así, tengo
el convencimiento de que, independientemente del ritmo de trabajo o de la situación vital de cada
miembro de la familia, es posible ser mejor padre de lo que se es. Siempre tenemos tiempo para
cambiar y mejorar.

Ser mejor padre aunque no sea sencillo, puede conseguirse siguiendo unos pocos principios que
hay que poner en práctica a diario, los cuales enumeraré a continuación:

PRINCIPIO 1: No se involucre en luchas de poder de las que es probable que nadie salga
victorioso.
PRINCIPIO 2: Diga cosas agradables a sus hijos de vez en cuando, sobre todo si no se lo
esperan.
PRINCIPIO 3: Es importante ser raro. No deje que los hijos piensen que son más raros que
sus padres.
PRINCIPIO 4: No haga cosas por sus hijos que ellos sean capaces de hacer por sí mismos, a
menos que esté seguro de que le devolverán el favor.
PRINCIPIO 5: Hay que tener una autoestima alta. Si el padre no la tiene, sus hijos tampoco.
PRINCIPIO 6: Aprenda a pedir disculpas cuando no cumpla sus propias cotas de exigencia al
tratar a sus hijos.

45
LUCHAS DE PODER

Las luchas de poder se producen cuando alguien cree que ha perdido autoridad y quiere
recuperar la sensación de control. Traen como resultado sentimientos negativos y es bastante
difícil llegar a una solución satisfactoria, si no imposible. Los padres pretenden controlar a sus
hijos y luego se sienten culpables por haber perdido la paciencia. Los niños se enfadan, se
deprimen y fantasean sobre la manera de retomar el control sobre sus padres.

La sensación de pérdida de poder comienza a menudo a una edad temprana, y los padres que
han experimentado esa sensación suelen transmitírsela al menos a uno de sus hijos,
probablemente a aquel que tiene rasgos de carácter parecidos y que al padre no le gustan.

Por tanto, los padres pueden evitar las luchas de poder siendo sinceros sobre lo que no les gusta
de sí mismos. Comprenderse a sí mismo a través de la conciencia de uno mismo mejora nuestra
labor como padres.

Para resolver las luchas de poder tome nota de los siguientes consejos:

1. Haga preguntas en lugar de órdenes.


2. Tenga un lugar donde esconderse cuando se desencadene una lucha de poder.
3. Proporcione a su hijo más de una opción para elegir.
4. La persona a quien usted tiene que controlar es a sí mismo, no a su hijo.
5. Soltar una carcajada en mitad de una lucha de poder consigue pararla.

Enfrentarse a una lucha de poder de manera inteligente es el primer paso para convertirse en
mejor padre.

CÓMO ALABAR Y CRITICAR A LOS NIÑOS

Las alabanzas y las críticas son juicios que una persona emite sobre otra. Saber comunicar
dichos juicios mejorará la labor de los padres y su relación con sus hijos.

Elogiar al niño cuando él se lo espera sólo demuestra que el padre está haciendo lo que "debe"
hacer un buen padre. Cuando el niño muestra un trabajo que ha hecho en el colegio y que él
cree que es maravilloso, busca los elogios para reforzar sus propios sentimientos. Está bien
concedérselos, pero es su propia opinión la que debe guiarle, no el juicio de los padres.

Cuando el niño sabe que ha hecho algo mal y no puede evitar que los padres lo descubran, la
crítica y el castigo posterior ya se han formado en su mente, aunque todavía los padres no hayan
intervenido. El niño sabrá cuando ha hecho algo mal si ha aprendido a juzgar sus propias
actuaciones.

Decir cosas agradables a los niños cuando no se lo esperan tendrá un efecto duradero.
Es importante que el niño sepa que los sentimientos de su padre son positivos porque su opinión
general de la vida es importante para él, aunque actúe como si no lo fuera. Por ejemplo, algunas
de las cosas agradables que decir:

46
Se puede decir algo agradable sobre una característica personal favorable del niño para
demostrarle que uno no siempre tiene que hacer algo para merecer elogios.
Se puede decir algo agradable sobre algo que haya hecho el niño, mostrándole que una
buena actitud es una fuente de sensaciones gratas.
Se puede decir algo agradable de uno mismo para mostrar que la autoestima positiva es
buena. Se le está diciendo con ello al niño que es posible sentirse bien con uno mismo sin
buscar continuamente la aprobación de los demás.
Se puede decir algo agradable sobre otras personas para mostrar que está bien tener buenos
pensamientos hacia los demás aunque no estén presentes.
Se puede decir algo agradable sobre un árbol, una puesta de sol o el color de un edificio para
mostrar que es bueno obtener satisfacción de las experiencias cotidianas.
Se puede decir algo agradable sobre algo o alguien que también posea características que no
nos gustan, para mostrar que la vida no es solo blanco y negro, y que bueno y malo a
menudo van unidos.

Decir algo agradable no es necesariamente una alabanza, pero muestra que se tiene una actitud
positiva, lo cual es muy necesario para los padres. Comunica una visión positiva de la vida que
se transmitirá al niño.

LA IMPORTANCIA DE SER RARO

La mayoría de los niños cree que tiene algo raro. Suelen llegar a la conclusión de que son
diferentes de los otros niños cuando empiezan la escuela. Una vez que el niño se da cuenta de
que es raro, esto se convierte en un problema para él. Algunos niños nacen raros, y otros se
convierten en raros debido a su educación.

Les ocurren cosas tan extrañas e impredecibles que si sus padres también son un poco raros,
podrán soportar mejor su propia rareza.

Con raro me refiero a un padre que es espontáneo. Un padre que de repente hace lo contrario
de lo que espera su hijo. Un padre raro es aquel que no teme parecer tonto a los ojos de su hijo
ni ponerse a su propio nivel y "actuar como un crío". Ser raro es otra forma de reforzar los lazos
entre padres e hijos. Los buenos padres establecen vínculos muy fuertes con sus hijos, aunque
para ello tengan que renunciar al control absoluto.

Los padres raros tienden a respetar lo que les convierte en raros. Puede tratarse de un talento,
un interés o una actitud por la que sienten pasión. Demuestran un compromiso con sus ideas
que va más allá de lo normal. La pasión que sienten los padres por sus intereses es a menudo
comunicada a sus hijos, que aprenden que apasionarse por algo no sólo es posible sino
deseable. A una edad en que es raro adquirir fuertes compromisos, aprender esta lección puede
ayudar a alguien a ser un hombre de éxito, porque los grandes logros suelen ser el resultado de
una entrega apasionada.

A continuación les daremos algunas normas sobre cómo ser raros:

Hay que encontrar tiempo para expresar pasión por algún interés en particular.
El comportamiento de los padres no debe guiar el futuro del niño tanto como la vida interior,
las intenciones, deseos y sentimientos de los padres.
Hay que decir o hacer cosas de vez en cuando que el niño no espera.

47
Hay que pasar mucho tiempo con los hijos a solas.
Hay que hablar con los hijos de cosas que interesen al padre, aunque aquellos parezcan no
entender de qué se está hablando.
Hay que defender sus ideas con fuerza pero no exija que los niños tengan las mismas
opiniones.
No hay que ridiculizar algo que su hijo se toma muy en serio.
Hay que tener alguna actividad creativa que su hijo le vea desempeñar.
Hay que dejar que sus hijos vean sus sentimientos. No tienen porqué ser necesariamente
positivos. La rabia, la indignación y la confusión son emociones a las que su hijo debe
aprender a enfrentarse.
Hay que entender que el proceso de crecimiento es irregular, episódico e incoherente.
Ninguno de sus hijos tendrá un proceso de desarrollo perfecto. No se preocupe. Cuando el
padre se gusta a sí mismo, los niños también acabarán gustándose antes o después.

ENSEÑAR A LOS HIJOS A HACER LAS COSAS POR SÍ MISMOS

Cuando los padres creen que deben hacerlo todo por sus hijos, tal vez los niños no aprendan a
ser responsables por sí mismos. Los buenos padres son aquellos que hacen menos cosas por
sus hijos, dejándoles asumir responsabilidades a ellos. Este es un ejemplo en que menos es
más.

Los padres con demasiadas ganas de ayudar se arriesgan a incapacitar emocionalmente a sus
hijos. El meollo de la cuestión es que los padres arrebatan el poder a sus hijos cuando hacen por
ellos cosas que ellos pueden y deben hacer por sí mismos.

La ayuda debe ofrecerse cuando ha sido previamente solicitada y debe ir dirigida a ayudar al
niño a utilizar sus propios recursos para solucionar el problema. Si los niños dicen que necesitan
ayuda, la pregunta que hay que hacer es: ¿Qué te gustaría que hiciera yo? Los niños que han
pedido ayuda otras veces ofrecerán una respuesta razonable.

Los niños a los que se les ha prestado demasiada ayuda tienen problemas para contestar
porque no han analizado lo que necesitan para poder identificar los recursos que ellos mismos
no poseen. Si el padre es selectivo a la hora de prestar ayuda, el niño aprenderá a tener más
recursos.

Los buenos padres dan oportunidades a sus hijos para que aprendan a pedir ayuda y a controlar
su capacidad para soportar la frustración, a la vez que aguantan su propio desasosiego cuando
ven a sus hijos intentando solucionar un problema que les supera.

LA AUTOESTIMA DEL PADRE ES MUY IMPORTANTE

La mayoría de los buenos padres se preocupa por la autoestima de sus hijos y estarán
dispuestos a hacer cualquier cosa para fomentarla. Casi siempre tendrán que aumentar primero
la suya propia. La autoestima podríamos definirla como la experiencia de andar por la vida con
un sentimiento de bienestar y satisfacción. Por la tanto la mejor manera de aumentar la
autoestima es buscar más experiencias que produzcan bienestar y satisfacción.

Para sentirse satisfecho como padre, hay algunos sentimientos básicos que hay que procurar
experimentar:

48
Hay que procurar divertirse.
Hay que confiar en que sus hijos estén sanos y sean felices.
Hay que creer que los demás le respetan a uno como padre.
Hay que sentirse satisfecho con el trabajo que se realiza.
Hay que luchar contra el exceso de ansiedad.
Hay que creer que los hijos agradecen las contribuciones de los padres a sus propios triunfos.

Encontrar formas para experimentar más satisfacción en la vida familiar y en la labor de padres
no es ningún misterio. Los buenos padres tienden a hacer cosas que la mayoría de los padres no
hacen.

Seguidamente les enumeraré una lista de sugerencias que han funcionado con otros padres. Si
funcionan en su caso particular, su autoestima aumentará porque obtendrá más placer y
satisfacción en su propia casa.

Pase tiempo a solas con cada uno de sus hijos siempre que pueda para que no le distraigan
las necesidades de los otros miembros de la familia.
Tenga cofres con llave para cada miembro de la familia (incluido usted mismo) para que los
"tesoros" privados de cada uno estén a salvo de la curiosidad de los demás.
Pase tiempo todas las semanas a solas con su esposa/o, sin niños ni otras distracciones.
Permita que la casa esté desordenada durante el día, mientras todos estén cumpliendo con
sus obligaciones pero exija que participen luego de la limpieza por las noches. Al fin y al cabo,
la casa es de todos.
Tenga siempre algo disponible para comer que guste a su familia porque la comida es un
factor importante de seguridad.
Aprenda a planificar para no desaprovechar las oportunidades satisfactorias por la aparición
de acontecimientos imprevistos.
Establezca tradiciones familiares cada semana, mes o año.
Eche a todos los demás de casa de vez en cuando para tener la sensación de que su casa es
su castillo.
Si no tiene amigos, consiga algunos rápidamente.A largo plazo, no se puede depender de la
familia para satisfacer todas las necesidades sociales.
Tenga un calendario en la cocina para establecer una valoración de cada día. Defina su
propia escala. Esto le obligará a evaluar la calidad de cada día y a encontrar maneras de
mejorar.
Divida sus metas en etapas para que avance todos los días en la dirección adecuada.
Si prefiere no enfrentarse a miembros de la familia verbalmente sobre algo que le molesta,
déjeles notas.
Escoja un día cada dos semanas y propóngase no gritar durante todo el día.
Desarrolle su propia lista de cosas que puede hacer para aumentar su autoestima.
Aprenda a decir "no".

APRENDA A PEDIR DISCULPAS

Los padres siempre tienen razón, incluso cuando están equivocados. Es difícil superar este tipo
de educación, se necesitan muchos golpes psicológicos, crisis espirituales y honestidad personal
para ello. Por eso muchos de nosotros evitamos mejorar como padres hasta que es demasiado
tarde y nuestros hijos son demasiado mayores para agradecérnoslo.

Los niños deben educarse en una sociedad mucho más compleja y peligrosa que aquella en la

49
que fueron educados sus padres. Para aguantar y superar estos desafíos, los niños tienen que
estar seguros de sí mismos.

Tenemos que olvidar la creencia de que pedir disculpas a los hijos implicará que somos
demasiado blandos o que ellos tendrán un carácter débil. El mundo necesita más personas
fuertes pero benevolentes. Los buenos padres lo consiguen y ésa es una razón por la cual sus
hijos se elevarán por encima de la norma cuando sean adultos.

Los padres que creen que la única manera de educar bien a sus hijos es tener un control
absoluto sobre ellos casi nunca piden disculpas por haber cometido alguna ofensa.

Los padres que necesitan mantener el control a toda costa son ciegos con respecto a su propio
sentido de la irresponsabilidad. Antes o después, sus hijos aprenderán que sus padres carecen
de credibilidad a pesar de las temibles muestras de enfado.

Negarse a pedir disculpas cuando uno se ha equivocado refleja una actitud paterna disfuncional.
No vale disculparse si se utiliza como un truco para suavizar las cosas. Debe ser un acto sincero.
Disculparse puede enseñar a los hijos muchas lecciones importantes, al mismo tiempo que
ayuda a mantener con ellos una relación sincera y realista. Aquí va una lista de lo que pueden
aprender:

Aprenden que no tienen por qué tener siempre razón y que, aunque estén equivocados,
siguen siendo buenas personas.
Aprenden que hay que admitir un error antes de poder corregirlo, y que corregir errores es
importante.
Descubren que pedir difícil, y que hay que ser fuerte para hacerlo.
Ven una muestra de sinceridad, que tal vez no vean en otra parte.
Aprenden que una buena familia repara los malos sentimientos que se producen entre sus
miembros.
Aprenden la virtud de perdonar a los demás cuando pierden temporalmente el control.
Aprenden que la disculpa es una forma de reconocer que otra persona es digna de respeto.
Aprenden que no es necesario alimentar rencores porque uno se sienta culpable por algo que
ha hecho. Todo el mundo empieza a odiar a la persona hacia la que alberga un sentimiento
de culpa.
Aprenden a pedir disculpas a sus padres cuando les han ofendido, y a resolver sus
remordimientos y su complejo de culpa.

Pedir disculpas a los niños cuando se les ha ofendido o tratado mal es el mejor método para
mostrarles que son dignos de respeto. Los buenos padres tratan a sus hijos con más respeto
que los padres normales, y es probable que sus hijos obtengan más éxito en este mundo tan
complejo.

Piense en lo que hubiera sentido como hijo si sus padres hubiesen pedido disculpas por
sus ofensas, en especial por las que todavía no se les ha perdonado. No cometa el mismo
error con sus hijos.

Recuperar los valores

50
Sociólogos y otros estudiosos de las relaciones humanas han dado la voz de alarma: el deterioro
en la convivencia social que distancia a algunos padres de sus hijos y a los educadores de sus
alumnos, y que, en su peor versión, llena las páginas de sucesos,

tiene mucho que ver con el hecho de que las últimas dos generaciones han transformado parte
de un sistema de valores que parecía asumido, o percibido como positivo, en sociedades
desarrolladas como la europea.

La imparable violencia machista, los desencuentros entre padres e hijos y entre estos y sus
profesores, el culto que rinden a la violencia ciertos sectores juveniles, el nuevo fenómeno de
adolescentes descontrolados durante fines de semana llenos de drogas y alcohol, el creciente
fracaso escolar y la consiguiente desmotivación de chicos y chicas, la competitividad inhumana
en algunas empresas... son manifestaciones de una problemática que tiene muchas y complejas
causas,

una de las cuales podría ser la quiebra de algunos valores universales despreciados por su
aroma a viejo o

poco moderno, como el respeto a las personas mayores, el cuidado con las cosas que son de
todos o la cultura del esfuerzo como medio para el progreso material y personal.

Más de un psicólogo y psicopedagogo comienza a reivindicarlos, aun a costa de cargar con una
imagen negativa de reaccionario o contrario a la moda y a los valores en boga, como el
individualismo, la satisfacción inmediata de cualquier deseo o la diversión a toda costa.

Parte de nuestra sociedad parece solicitar que quienes tenemos responsabilidades, entre otros
padres, educadores y medios de comunicación, rescatemos esos valores "de siempre" que
promueven la vida en sociedad y dotan de un sentido humano, cívico (¡qué palabra tan
aparentemente arcaica y sin embargo tan plena de significado hoy mismo!) y solidario a nuestras
vidas.

Los valores nos hacen más humanos y más libres

Tengamos presente que la escala de valores y creencias de cada persona es la que determina
su forma de pensar y su comportamiento. La carencia de un sistema de valores definido y
compartido por la mayoría de la población instala al sujeto, especialmente al menos maduro, en
la indefinición e indefensión y en un vacío existencial que le deja dependiente de otros y de los
criterios de conducta y modas más peregrinos.

Por el contrario, los valores asumidos como cultura, como lo que compartimos con los seres
humanos que nos rodean y con todos en general, nos ayudan a saber quiénes somos, a dónde
vamos, qué queremos y qué medios o herramientas nos pueden conducir al logro fundamental
de nuestra existencia: el bienestar emocional, uno de los elementos esenciales de eso que
denominamos calidad de vida.

Estos valores no dependen de los tiempos ni de las coyunturas, porque nada tienen que ver con
el sistema económico o político vigente ni con las circunstancias concretas o modas del
momento. Son intemporales, de puro humanas y potenciadoras de la sociabilidad y del equilibrio
en la relación entre las personas que resultan.

Están por encima de las circunstancias, por su sólida vinculación con la dignidad humana. Y
porque promulgan el respeto a las opiniones y necesidades de los demás. Son valores del yo,
que no puede desarrollarse si no vive en libertad y en coherencia con unos principios

51
íntimamente relacionados con la responsabilidad de entender que todos somos seres humanos,
con nuestra dignidad, nuestras necesidades, nuestros gustos y nuestra propia emotividad.
Iguales en nuestra diferencia, en suma.

La Declaración Universal sobre Derechos Humanos de la ONU reconoce al hombre como


portador de valores eternos, que siempre han de ser respetados. Estos valores, reconocidos por
todos, sientan las bases de un diálogo universal y pueden servirnos de guía: al individuo, para su
autorrealización; y a la humanidad, para una convivencia en paz y armonía.

Enseñar con el ejemplo

En las últimas décadas han primado, quizá como reacción a anteriores lanteamientos más
coercitivos que dialogantes, unas posturas pedagógicas más permisivas y abiertas, basadas en
el dejar hacer y en el principio de no coacción a la espontaneidad de la persona. Esto se ha
percibido especialmente en las relaciones entre padres e hijos y entre estos y sus profesores.
Hay muchas causas sociales, políticas e incluso económicas (la mujer se incorpora al trabajo
remunerado y los padres apenas tienen tiempo para ver, y mucho menos para educar, a sus
hijos) que explican esta evolución, pero no nos detengamos ahí. La sensación que prima en
algunos padres y educadores es que la experiencia aperturista no ha sido del todo positiva. A los
adolescentes les cuesta reconocer la autoridad moral de padres y educadores y los problemas
de convivencia afloran en muchas familias. Y son demasiados los jóvenes (y mayores, por
supuesto) que se comportan ignorando los más elementales principios de solidaridad y de
respeto a los demás.

De un seco y frío autoritarismo, poco proclive a las explicaciones y menos aún a escuchar al niño
o joven, hemos pasado (permitámonos la exageración) a una permisividad del "todo vale" y se
estima que quizá tardemos toda una generación en recuperar la autoridad dialogante, una
autoridad que fija y marca límites justos, razonables y negociables, necesarios para el
aprendizaje de la libertad personal y la convivencia social. Necesitamos una vuelta de tuerca. Si
no se discute que es difícil educar en valores cuando se mantiene una actitud controladora y
represiva, cada día está más claro que no es más sencillo conseguirlo desde la tolerancia casi
sin límites que parece reinar hoy en muchos hogares. No son pocos los padres y educadores, y
en general adultos, que temen contrariar a los jóvenes, aunque la razón les asista.

Ahora bien, no se trata de autoculpabilizarnos, ni de culpar a nadie de por qué y cómo hemos
llegado donde estamos, si no de que cada uno, como parte implicada, asumamos la cuota de
responsabilidad que nos corresponde en la educación en esos valores. Pero sólo en la medida
en que vivamos los valores que queremos trasmitir conseguiremos el objetivo. Porque educar es,
fundamentalmente, comunicar a través del ejemplo, trasmitir actitudes y comportamientos. El
testimonialismo pasó, y muy justamente, de moda. No olvidemos nunca que ante los educandos
somos sus modelos.

Uno a uno, diez valores muy rescatables

1) Respetar a las personas mayores: lo hemos vivido casi como una imposición "por ser el padre
o madre, abuelo o abuela"; cambiemos esa obediencia ciega por el sincero respeto hacia
quienes, con una vida de esfuerzos, nos han trasmitido la próspera sociedad que disfrutamos.

2) Prestigiar a los educadores: volver a revestirles de la dignidad y respeto que su profesión


merece y aceptar su autoridad. Y trasmitirlo a niños, jóvenes y adultos. Es imprescindible.

3) Solidaridad con los débiles (y no sólo con los marginados) que nos rodean.

52
4) Respeto a los bienes y servicios públicos: educar en la máxima "esto es de todos y hemos de
velar porque se encuentre en buen estado" y en la obligación de cuidar como nuestro el
patrimonio común.

5) No dejarnos llevar por el consumismo. Nada tiene de malo el bienestar material, pero
intentemos ser consumidores conscientes e informados, y controlar la ansiedad de comprar por
comprar. Sólo conduce a la frustración, al deterioro ecológico y a otros disgustos más prosaicos

6) Aprender a escuchar: de forma incondicional (sin juicios ni prejuicios), activa y empática,


comunicando de verdad con el interlocutor e intentando ponernos en su piel.

7) Aprender a esperar, a respetar el turno. Superar la ansiedad de ser el primero, de conseguirlo


todo a la primera y rápidamente. Los demás también esperan.

8) Aprender a perder, a fallar, a asumir el fracaso como proceso básico de todo aprendizaje de
crecimiento personal. Un "no" hay que saber asumirlo sin dramas. Tendremos que oír muchos en
nuestra vida.

9) Desarrollar el sentido de responsabilidad, potenciar la cultura del esfuerzo. Organización,


puntualidad, empeño por hacer bien las cosas... son planteamientos muy positivos.

10) Potenciar la autoestima, cuidar de nosotros mismos. Aceptación, valoración y mimo hacia
uno mismo.

La responsabilidad en el niño
Enseñar a los niños a ser responsables requiere un ambiente especial en el hogar y en la
escuela. Se trata de conseguir un ambiente que les ofrezca información sobre las opciones entre
las que deben escoger y las consecuencias de cada una de ellas, y que les proporcione también
los recursos necesarios para elegir bien.

La responsabilidad es la habilidad para responder; se trata de la capacidad para decidir


apropiadamente y con eficacia, es decir, dentro de los límites de las normas sociales y de las
expectativas comúnmente aceptadas. Por otro lado, una respuesta se considera efectiva cuando
permite al niño conseguir sus objetivos que reforzarán sus sentimientos de autoestima.

La responsabilidad conlleva, en cierta forma, ser autosuficiente y saber defenderse. Estas son
dotes propias de poder personal que, según Gloria Marsellach Umbert en su artículo "La
autoestima en niños y adolescentes", significa tener seguridad y confianza en uno mismo y para
ello es necesario ser responsable además de saber elegir, llegar a conocerse a uno mismo y
adquirir y utilizar el poder en las propias relaciones y en la vida.

Para un niño es normal tener cierto temor a los límites, temor que desaparece conforme el niño
va comprobando que límites y consecuencias se integran en un sistema coherente. Padres y
educadores pueden contribuir a conformar el sentido de los límites de diferentes maneras:

Sabiendo claramente ellos mismos lo que esperan de los niños.


Exponiendo sus expectativas de manera que los niños las entiendan, incluyendo la asignación
de responsabilidad acerca de tareas y deberes.
Averiguando si el niño entiende estas expectativas, bien haciéndolas repetir o bien guiándole
mientras las cumple.

53
Estableciendo claramente los límites de tiempo
razonables para realizar tareas o debes escolares,
sin ambigüedades.
Explicando
al niño las
consecuencias de no hacer las cosas.

Estas consecuencias deben aplicarse coherentemente, sin sentimientos de culpabilidad o


remordimientos y sin hacer sufrir al niño. La coherencia es más importante que la severidad.

Redactando y colocando un cartel con todas las reglas y las obligaciones, de modo que no
pueda alegarse como excusa "el olvido"
Participando padres y madres (cuando sea posible) en la explicación de las reglas al niño. Así
sabrá que ambos las apoyan y mantienen.

Consiguiendo que todos los niños de la familia o de la clase tengan responsabilidades


equiparables, con los ajustes necesarios en función de su edad y de sus habilidades
particulares.

Un niño es responsable cuando sus actos coordinan, de forma creativa, sus propios objetivos
con las necesidades de los demás. Para ello, los adultos tienen que ayudar al niño a obtener
este equilibrio, a definir sus propios valores y a resolver las dificultades en función de sus propios
sentimientos.

El niño que posea sentido de la responsabilidad cosechará éxitos cada vez con mayor
frecuencia, y se beneficiará de las consecuencias positivas de esos éxitos.

Muchos padres creen que las recompensas por buen comportamiento son una especie de
"soborno", pero las recompensas de orden material (dinero, juguetes...) sólo se convierten en
sobornos si son la única técnica que se utiliza para motivar a un niño. Recompensas son
aquellas cosas que el niño valora, cosas que desea o que necesita. Existen también
recompensas que no son materiales que conviene recordar:

Hágale saber al niño, de palabra, mediante elogios, qué cosas ha hecho bien: "has
limpiado tu armario estupendamente"

Proporciónele ese reconocimiento de forma espontánea, periódicamente, relacionándolo


con los logros del niño: "¿Qué te parecería ir a comprarte un helado? La verdad es que has
hecho un trabajo muy duro limpiando el cuarto de baño"

Apoye al niño cuando lo necesite: "Como me ayudaste ayer a limpiar el jardín, bien puedo
yo ahora ayudarte a hacer los deberes"

Muestre interés por lo que hace el niño y anímele: "Ya que tienes que ir a una reunión de
los boyscouts esta noche, yo me ocupo de lavar los platos"

54
Comparta con el niño algunas tareas de tanto en tanto, como reconocimiento a sus
esfuerzos: "La verdad es que ayer dejaste tu habitación limpísima:
¿qué te parece si te ayudo a limpiarla hoy?

En ocasiones las responsabilidades de los niños producirán cierta incomodidad a los adultos.
Los niños necesitan que los adultos sean pacientes y tolerantes.

El aprendizaje de la responsabilidad

A los niños que no sean considerados responsables de sus actos les será más difícil aprender de
sus experiencias. Enseñar a los niños a ser responsables no quiere decir enseñarles a sentirse
culpables. Los que tengan sentido de la responsabilidad poseerán los medios, las actitudes y los
recursos necesarios para valorar con eficacia las diferentes situaciones y decidir de forma
consecuente para ellos y para los que se encuentran a su alrededor.

Uno de los aspectos básicos de la enseñanza de responsabilidad a los niños es la cuestión:

"¿Quién es el responsable de acordarse de las cosas?" Los niños pueden saber hacer las cosas
y desear agradar a los padres pero si no han tomado sobre sí la responsabilidad de acordarse,
no pueden ser responsables. Hay algunos artificios que estimulan al niño a recordar, tretas que
pueden abandonarse conforme el niño crece y va siendo capaz de asumir mayores
responsabilidades:

1. Escriba las cosas y colóquelas en lugar visible.


2. No les recuerde las cosas a los niños una vez esté seguro de que le
han escuchado y entendido. Recordar las cosas a los niños se
convierte en una mala costumbre de la cual los niños pasan a
depender.
3. Establezca costumbres lo más regulares posible. Cuando las cosas
ocurren de forma predecible y regular, se incrementa la capacidad
de recordar de los niños.
4. No le dé miedo castigar al niño que se "olvida".

5. Acuérdese de lo que usted ha dicho. Si los padres lo olvidan, están


otorgando al niño, tácitamente, permiso para hacer lo mismo.

Una vez que a los niños se les ha asignado ciertas obligaciones, los padres no deben
confundirles ni fomentar la irresponsabilidad volviéndose a hacer cargo de las tareas
encomendadas. Los padres relevan a sus hijos de sus responsabilidades si...

...les recuerdan las cosas cuando ellos "se olvidan"


...lo hacen ellos mismos porque "es más sencillo"
...subestiman la capacidad de los hijos.
...aceptan que los niños se califiquen a sí mismos de incompetentes o irresponsables.
... hacen cosas por sus hijos para que ellos les quieran o para que no les hieran en sus
sentimientos.
...creen que sólo los padres que trabajan duramente y hacen un montón de cosas por los
hijos son "buenos" padres.

55
¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Para enseñar a los niños a ser responsables tiene que existir un programa claro de recompensas
y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (aspecto este al que hemos hecho
referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que
obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se
recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la
responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su
necesidad de recompensas externas.

Las siguientes pautas nos pueden ayudar a responder la pregunta planteada en este apartado:

1. DESARROLLE LA SENSACIÓN DE PODER DEL NIÑO.


Cuando se tiene sensación de poder se poseen los recursos, oportunidades y
capacidades necesarias para influir sobre las circunstancias de la propia vida. Enseñar a
los niños a ser responsables incrementa su sensación de poder.

2. AYUDE A LOS NIÑOS A TOMAR DECISIONES.


Los niños que han aprendido a ser responsables toman mejores decisiones que los que
no han aprendido a serlo. Podemos contribuir a aumentar la capacidad del niño para
tomar decisiones si ayudamos a:

· Resolver los problemas que crea la necesidad de tomar una decisión.


· Buscar otras soluciones.
· Seleccionar una de las alternativas mediante la valoración de sus consecuencias.
· Valorar la eficacia de las decisiones por medio de una discusión posterior.

3. ESTABLEZCA NORMAS Y LÍMITES.

4. UTILICE TAREAS Y OBLIGACIONES PARA CREAR RESPONSABILIDAD.


Tareas y obligaciones son cosas concretas: se puede especificar cómo, cuándo y quién
debe hacerlas. Esto ayuda a desarrollar la capacidad de organización y manejar los
propios recursos.

5. SEA COHERENTE.
Es la mejor forma de indicar al niño que los adultos dicen las cosas en serio. Los adultos
coherentes ayudan a los niños a sentirse seguros. Cuando no existen normas claras y
evidentes, no hay manera de ser coherente.

6. NO SEA ARBITRARIO.
Ser arbitrario significa hacer algo diferente de lo que se había dicho o hacer algo sobre lo
que no se había advertido. Para evitar ser arbitrarios debemos aclarar lo que queremos,
comunicar estas expectativas de forma sencilla y directa, y concretar cuáles son las
consecuencias esperables si el niño actúa en consonancia o no con esas expectativas.

7. DÉ RECOMPENSAS POR SER RESPONSABLE.

UN NIÑO ES RESPONSABLE SI...

...realiza sus tareas normales sin que haya que recordárselo en todo momento.

56
...puede razonar lo que hace.
...no echa la culpa a los demás sistemáticamente.
...es capaz de escoger entre diferentes alternativas.
...puede jugar y trabajar a solas sin angustia.
...puede tomar decisiones que difieran de las que otros toman en el grupo en que

se mueve (amigos, pandilla, familia, etc.)


...posee diferentes objetivos e intereses que pueden absorber su atención.

..respeta y reconoce los límites impuestos por los padres sin discusiones inútiles o gratuitas.
..puede concentrar su atención en tareas complicadas (dependiendo de su edad) durante cierto
..tiempo, sin llegar a situaciones de frustración.
..lleva a cabo lo que dice que va a hacer.
..reconoce sus errores.

17. Abuso Físico

¿Qué es el Maltrato Infantil?


Hemos elegido la definición del Centro Internacional de la Infancia de París, que considera que
maltrato infantil es "cualquier acto por acción u omisión realizado por individuos, por instituciones
o por la sociedad en su conjunto y todos los estados derivados de estos actos o de su ausencia
que priven a los niños de su libertad o de sus derechos correspondientes y/o que dificulten su
óptimo desarrollo".

Existen diferentes tipos de maltrato, definidos de múltiples formas, nosotros hemos seleccionado
las siguientes :

Maltrato físico: Acción no accidental de algún adulto que provoca daño físico o enfermedad
en el niño, o que le coloca en grave riesgo de padecerlocomo consecuencia de alguna
negligencia intencionada.
Abandono físico: situación en que las necesidades físicas básicas del menor, (alimentación,
higiene, seguridad, atención médica, vestido, educación, vigilancia...), no son atendidas
adecuadamente por ningún adulto del grupo que convive con él.
Abuso sexual: Cualquier clase de placer sexual con un niño por parte de un adulto desde
una posición de poder o autoridad. No es necesario que exista un contacto físico (en forma de
penetración o tocamientos) para considerar que existe abuso sino que puede utilizarse al niño
como objeto de estimulación sexual, se incluye aquí el incesto, la violación, la vejación sexual
(tocamiento/manoseo a un niño con o sin ropa, alentar, forzar o permitir a un niño que toque
de manera inapropiada al adulto) y el abuso sexual sin contacto físico (seducción verbal,
solicitud indecente, exposición de órganos sexuales a un niño para obtener gratificación
sexual, realización del acto sexual en presencia de un menor, masturbación en presencia de
un niño, pornografía...)
Maltrato emocional: Conductas de los padres/madres o cuidadores tales como insultos,
rechazos, amenazas, humillaciones, desprecios, burlas, críticas, aislamiento, atemorización
que causen o puedan causar deterioro en el desarrollo emocional, social o intelectual del
niño.

57
Abandono emocional: Situación en la que el niño no recibe el afecto, la estimulación, el
apoyo y protección necesarios en cada estadio de su evolución y que inhibe su desarrollo
óptimo. Existe una falta de respuesta por parte de los padres/madres o cuidadores a las
expresiones emocionales del niño (llanto, sonrisa,...) o a sus intentos de aproximación o
interacción.
Síndrome de Münchhausen por poderes: Los padres/madres cuidadores someten al niño a
continuas exploraciones médicas, suministro de medicamentos o ingresos hospitalarios,
alegando síntomas ficticios o generados de manera activa por el adulto (por ejemplo
mediante la administración de sustancias al niño).
Maltrato institucional: Se entiende por malos tratos institucionales cualquier legislación,
procedimiento, actuación u omisión procedente de los poderes públicos o bien derivada de la
actuación individual del profesional que comporte abuso, negligencia, detrimento de la salud,
la seguridad, el estado emocional, el bienestar físico, la correcta maduración o que viole los
derechos básicos del niño y/o la infancia.

Indicadores de Maltrato Infantil

El niño no sabe defenderse ante las agresiones de los adultos, no pide ayuda, esto lo sitúa en
una posición vulnerable ante un adulto agresivo y/o negligente. Los niños que sufren maltrato
tienen múltiples problemas en su desarrollo evolutivo, déficits emocionales, conductuales y
socio-cognitivos que le imposibilitan un desarrollo adecuado de su personalidad. De ahí la
importancia de detectar cuanto antes el maltrato y buscar una respuesta adecuada que ayude al
niño en su desarrollo evolutivo.

Los problemas que tienen los niños maltratados se traducen en unas manifestaciones que
pueden ser conductuales, físicas y/o emocionales. A estas señales de alarma o pilotos de
atención es a lo que llamamos indicadores, ya que nos pueden "indicar" una situación de riesgo
o maltrato.

A continuación exponemos una serie de indicadores que nos pueden ayudar en nuestra
observación, sin embargo hay que tener en cuenta que éstos por sí solos no son suficientes para
demostrar la existencia de maltrato sino que además debemos considerar la frecuencia de las
manifestaciones, cómo, dónde y con quién se producen.

Por ello es importante saber interpretar estos indicadores y no quedarnos ante ellos como
observadores o jueces de una forma de ser ante la que no podemos hacer nada. Estos
indicadores no siempre presentan evidencias físicas ([Link].: algunas formas de abuso sexual,
maltrato psicológico... ) sino que pueden ser también conductas difíciles de interpretar.

Algunos de los indicadores, entre otros, que se pueden dar son:

En el NIÑO:

señales físicas repetidas ( morados, magulladuras, quemaduras...)


niños que van sucios, malolientes, con ropa inadecuada, etc.
cansancio o apatía permanente (se suele dormir en el aula)
cambio significativo en la conducta escolar sin motivo aparente
conductas agresivas y/o rabietas severas y persistentes
relaciones hostiles y distantes
actitud hipervigilante (en estado de alerta, receloso,...)
conducta sexual explícita, juego y conocimientos inapropiados para su edad
conducta de masturbación en público

58
niño que evita ir a casa (permanece más tiempo de lo habitual en el colegio, patio o
alrededores)
tiene pocos amigos en la escuela
muestra poco interés y motivación por las tareas escolares
después del fin de semana vuelve peor al colegio (triste, sucio, etc..)
presenta dolores frecuentes sin causa aparente
problemas alimenticios (niño muy glotón o con pérdida de apetito)
falta a clase de forma reiterada sin justificación
retrasos en el desarrollo físico, emocional e intelectual
presenta conductas antisociales: fugas, vandalismo, pequeños hurtos, etc.
intento de suicidio y sintomatología depresiva
regresiones conductuales (conductas muy infantiles para su edad)
relaciones entre niño y adulto secreta, reservada y excluyente
falta de cuidados médicos básicos

En los PADRES y/o CUIDADORES:

parecen no preocuparse por el niño


no acuden nunca a las citas y reuniones del colegio
desprecian y desvalorizan al niño en público
sienten a su hijo como una "propiedad" ("puedo hacer con mi hijo lo que quiero porque es
mío")
expresan dificultades en su matrimonio
recogen y llevan al niño al colegio sin permitir contactos sociales
los padres están siempre fuera de casa (nunca tienen tiempo para...)
compensan con bienes materiales la escasa relación personal afectiva que mantiene con sus
hijos
abusan de substancias tóxicas (alcohol y/o drogas)
trato desigual entre los hermanos
no justifican las ausencias de clase de sus hijos
justifican la disciplina rígida y autoritaria
ven al niño como malvado
ofrecen explicaciones ilógicas, contradictorias no convincentes o bien no tienen explicación
habitualmente utilizan una disciplina inapropiada para la edad del niño
son celosos y protegen desmesuradamente al niño

Estos indicadores pueden observarse en otros casos que no necesariamente se dan en niños
maltratados, la diferencia más notable es que los padres maltratadores no suelen reconocer la
existencia del maltrato y rechazan cualquier tipo de ayuda, llegando a justificar con argumentos
muy variados este tipo de acciones; en cambio los padres con dificultades suelen reconocerlas y
admiten cualquier tipo de ayuda que se les ofrezca.

El Maltrato Físico
Las estadísticas acerca del maltrato físico de los niños son alarmantes. Se estima que cada año
cientos de miles de niños reciben abuso y maltrato a manos de sus padres o parientes. Miles
mueren. Los que sobreviven el abuso, viven marcados por el trauma emocional que perdura

59
mucho después de que los moretones físicos hayan desaparecido. Las comunidades y las cortes
de justicia reconocen que estas “heridas emocionales ocultas” pueden ser tratadas. El reconocer
y dar tratamiento a tiempo es importante para minimizar los efectos a largo plazo causados por el
abuso o maltrato físico. Cuando un niño/niña dice que ha sido abusado, hay que tomarlo en serio
y evaluarlo de inmediato.

Los niños que han sido abusados pueden exhibir:

una pobre auto-imagen pobre


reactuación del acto sexual
incapacidad para confiar o amar a otros
conducta agresiva, problemas de disciplina y a veces, comportamiento ilegal
coraje y rabia
comportamiento auto-destructivo o auto-abusivo, pensamientos suicidas
pasividad, comportamiento retraído o apegamiento
miedo de establecer relaciones nuevas o de comenzar actividades nuevas
ansiedad y miedos
problemas en la escuela o fracaso escolar
sentimientos de tristeza u otros síntomas de depresión
visiones de experiencias ya vividas y pesadillas
abuso de drogas o de alcohol
problemas al dormir

A menudo el daño emocional severo a los niños maltratados no se refleja hasta la adolescencia,
o aún más tarde, cuando muchos de estos niños maltratados se convierten en padres abusivos.
Un adulto que fue abusado de niño tiene mucha dificultad para establecer relaciones personales
íntimas. Estos hombres y mujeres pueden tener problemas con el acercamientos físico, el tocar,
la intimidad y el confiar en otros al llegar a adultos. Están expuestos a un riesgo mayor de
ansiedad, depresión, abuso de substancias, enfermedades médicas y problemas en la escuela o
en el trabajo. Sin el tratamiento adecuado el daño hecho al niño abusado físicamente puede
perdurar de por vida.

La identificación y el tratamiento a tiempo son importantes para minimizar las consecuencias del
abuso a largo plazo. Los profesionales de la salud mental capacitados deben de llevar a cabo
una evaluación comprensiva y proveer el tratamiento para los niños que han sido abusados.
Mediante el tratamiento, el niño maltratado comienza a recuperar su sentido de confianza en sí
mismo y en otros. Pueden ayudar a la familia a aprender nuevas formas de darse apoyo y de
comunicarse los unos con los otros. Los padres pueden también beneficiarse del apoyo,
entrenamiento y manejo del coraje.

El abuso físico no es el único tipo de maltrato infantil. Muchos niños son víctimas de abandono,
de abuso sexual o de abuso emocional. En todos los tipos de abuso infantil, el niño y la familia
pueden beneficiarse de una evaluación y tratamiento de un profesional de la salud mental
capacitado.

Violencia Doméstica – Los Niños Están Viendo


Los niños que viven en hogares violentos a menudo son las víctimas olvidadas de la violencia
familiar. Los niños que son testigos a la violencia salen tan afectados como aquellos que están
siendo abusados. La violencia familiar tiene el efecto como las ondas que se forman al caer una

60
piedra en el agua. Además del obvio impacto en la víctima directa de la violencia, los testigos a la
violencia o las "víctimas silenciosas" también son afectadas.

Tanto como el 70 por ciento de los niños en hogares violentos son testigos de palizas,
usualmente es el padre golpeando a la madre. Los niños tienen tanto miedo al oír los gritos de la
mamá o al ser testigos del abuso, como cuando ellos son los que reciben el abuso. Los policías
repetidamente oyen de los niños, de cómo se encogen de miedo en las esquinas de sus cuartos,
que se esconden debajo de sus camas, se acurrucan bajo las sábanas, o se esconden en el
ropero con miedo a que la violencia termine matando a su madre. Los niños también se pueden
convertir en las víctimas directas de la violencia ya que del 50 al 75 por ciento de los esposos
que golpean a sus esposas también golpean a sus hijos.

¿Cómo puede un niño de 12 años violar y matar a su vecinita de 7? ¿Cómo puede un niño de 13
años matar a otro por un par de zapatos tenis? ¿Cómo puede alguien desarrollar la capacidad de
acechar, torturar y asesinar a otra persona y no sentir remordimiento? Hay demasiados crímenes
que no tienen ningún sentido en nuestras mentes lógicas, pero la gente crece para cometerlos y
a menudo no siente remordimiento. ¿Qué estamos haciendo mal? Se ha encontrado una gran
clave en un estudio reciente relacionado con el desarrollo del cerebro.

El cerebro permite que la víctima infantil se adapte a cualquier trauma violento. Estas
adaptaciones neurobiológicas que le permiten al niño sobrevivir la violencia pueden resultar en
un aumento a la tendencia a ser violento cuando crece. Los niños que crecen en un ambiente
violento tienen partes del cerebro que simplemente no se desarrollan. Esto a menudo es la
capacidad de comprender conceptos abstractos, como el remordimiento, la culpa, empatía y
otras habilidades que le permiten al niño sentir conexión con otros humanos. Los estudios
muestran que la falta de experiencias apropiadas efectivas en la niñez y los problemas que
resultan con la falta de conexión con otros humanos juegan un gran papel en la epidemia actual
de la violencia en los Estados Unidos hoy.

Un investigador prominente en el área de traumas es el Dr. Bruce Perry del Hospital de Niños en
Texas (Texas Children’s Hospital). El cerebro de un recién nacido es activo, complejo y flexible.
Él ha mostrado cómo las experiencias que llenan a un bebé en los primeros días, meses y años
tienen un impacto decisivo en la arquitectura del cerebro y en la naturaleza de su capacidad
como adulto. Cuando un bebé nace, el cerebro tiene más de un billón de neuronas que harán
caminos y conexiones basados en las experiencias sociales que experimentará. Cuando tienen
dos años y medio, aproximadamente el 85 por ciento del crecimiento neurológico del bebé está
completo, lo que significa que la fundación para la capacidad del cerebro ha sido formada. ¿Qué
es lo que están aprendiendo los niños en hogares violentos?

Si combinamos el efecto de la violencia en el desarrollo del cerebro con muchas otras áreas el
cuadro que se forma es terrible. Estos efectos de la violencia pueden comenzar aún antes del
nacimiento. Se estima que entre el 14 y el 25 por ciento de mujeres embarazadas son
golpeadas. Las mujeres que son golpeadas corren el riesgo de dos a cuatro veces más alto de
dar a luz a un bebé de bajo peso. El peso al nacer es un gran factor, probablemente el más
importante, en la supervivencia del recién nacido y su crecimiento y desarrollo.

Cuando las etapas de desarrollo son interrumpidas por el autor del abuso, los efectos negativos
son muy aparentes. De bebé, la tarea crucial en el desarrollo es de hacer conexiones con otras
personas, la cual provee una fundación para el desarrollo sano. Si estas conexiones no se
forman los niños tienen dificultad formando relaciones y esto puede bloquear el desarrollo de sus
habilidades. Cuando los niños comienzan a caminar, el miedo a ser separado de sus papás, el
llanto y excesivo apego son reacciones típicas al trauma. Mientras los niños crecen, unos de los
efectos psicológicos, físicos y cognoscitivos pueden ser la agresividad (ira destructiva),

61
trastornos en la alimentación o con el dormir, trastornos relacionados con su modo de ser
(depresión), cumplimiento o apego excesivo, y separación.

Cada año millones de niños atestiguan la violencia en el hogar. Cada uno de estos niños es
afectado de alguna manera negativa. La violencia doméstica es un comportamiento aprendido.
Hagamos todo lo posible para parar esta violencia. Esto puede ser un crimen letal, es una
amenaza social y es costosa para la sociedad y para sus víctimas. Nosotros podemos ayudar
apoyando los refugios para mujeres abusadas, los programas para los abusadores, promoviendo
los centros de visitación, animando las sanciones para los criminales cuando se necesitan,
abogando por sentencias judiciales apropiadas, o asegurándose de que eduquemos y
entrenemos a todos los jugadores en este campo. Recuerde – ¡Los niños están viendo y
aprendiendo por medio de lo que ven y escuchan!

18. Incesto

Si va a ser de otro mejor yo me la aprovecho


El abuso sexual es una manifestación más común de lo que imaginamos. Es parte de lo
que se llama el mundo privado de las personas. Incluyendo el mundo privado de las niñas
y de las jóvenes a las cuales se les amenaza para mantener en secreto las miradas
lascivas, las nalgadas, los piropos, hasta el coito, la mayor parte de las veces, con adultos
cercanos, familiares o amigos íntimos de la familia.

Al tratar este tema, las preguntas que usualmente afloran en la mente son ¿qué siente un adulto
por las menores de edad que, a pesar del rechazo familiar y social por sus actitudes seductoras
y abusivas, las continúan utilizando sexualmente?, ¿es posible que un padre se sienta atraído
sexualmente hacia su propia hija? o ¿por qué necesitan a una niña para gratificarse
sexualmente?

Entre otras estudiosas del tema, la Dra. Gioconda Batres Méndez, psiquiatra costarricense y con
gran experiencia en el tema de violencia doméstica afirma que la violencia sexual hacia las
mujeres ya sean adultas, jóvenes o niñas tiene su explicación en el concepto de poder y
masculinidad.

¿Qué significa poder en términos de género?


La masculinidad es algo que se construye socialmente. Se inicia en la propia familia, con el
reconocimiento que tanto la madre como el padre hacen al nuevo varón que llega al hogar. Este
es el momento en que se asignan los roles y se construye la identidad del niño: lo que debe
hacer o no hacer, qué y cómo sentir, lo que es propio que piense o lo que debe desechar de su
pensamiento. Es un proceso que continúa y se solidifica en la escuela, el barrio, la comunidad y
la sociedad en general.

Como parte de la construcción de la masculinidad y de sus roles, al niño se le asigna el poder, y


se dictamina que deberá ejercerlo tanto en los espacios privados como en los públicos, con
todos los privilegios y beneficios que conlleva. Esto significa que el varón manda dentro de la
casa y fuera de ella también.

Gioconda Batres documenta que los hombres tienen "el poder simbólico, el concreto, el
económico y el psicológico" ya que desde pequeños se les posiciona en un lugar de superioridad
con relación a las mujeres de la familia y fuera de ella, tanto que, aprenden a "no escuchar la voz
de las mujeres, subordinar los deseos y la voluntad de ellas a los suyos y concentrarse en el

62
cuerpo femenino como un objeto y una imagen, no como una expresión integral de una persona
completa consciente, con derechos y sentimientos", como afirma Laura Asturias en su ponencia
Construcción de la masculinidad y relaciones de género.

Con base a lo anterior, y en términos de la enseñanza y la asignación del poder como parte del
aprendizaje de la masculinidad se puede afirmar que, el hombre es preparado culturalmente para
pensar y sentir que cualquier cuerpo de mujer, no importa si es el de la hija, hermana, prima o
vecina, es una cosa que puede ser utilizado por él: el varón tiene el poder para decidir sobre
ellas y sus cuerpos.

Es allí donde se puede comenzar a entender (no a justificar) situaciones que se dan en algunas
regiones del país, donde el mismo padre decide "vender" a sus hijas para "servir de mujer de
algún finquero", para ir a trabajar a la capital, o para "ocuparse" en centros de prostitución.

Otros padres que piensan que si la hija "va a ser de otro, mejor yo me la aprovecho antes". Al
final que el cuerpo de las hijas es de su propiedad y antes de "entregárselas" a otro en
matrimonio, mejor y antes las "utilizan" ellos. Esto significa que el cuerpo de las mujeres, las
niñas y las jóvenes se convierte en objeto de dominio, pertenencia y violencia sobre el cual, los
hombres tienen el total control.

Esta forma de entender la masculinidad en nuestra sociedad guatemalteca y en otras culturas


que han pasado por un proceso similar en la construcción de género, ha servido para que
algunas personas lleguen a afirmar que el incesto es un fenómeno natural, situación que
perpetúa este tipo de violencia hacia las mujeres, las niñas y las jóvenes, personajes que son
posicionadas como inferiores en las familias y en la sociedad. También ha permitido que se
continúen proliferando ciertos fenómenos sociales tales como la prostitución y la pornografía
infantil, el turismo sexual y el tráfico de niñas para fines sexuales comerciales, como estrategias
válidas para la sobrevivencia sexual de los hombres.

Esta estrategia se fundamenta en la idea de que siempre es necesario que existan mujeres en
situación de prostitución. Mejor si se inician desde muy jóvenes. Son un mal necesario ya que
permiten que las mujeres buenas (las esposas, madres, hermanas e hijas) puedan circular a
salvo de los embates sexuales de los hombres, los cuales desaguan sus pasiones e instintos
(todo lo que no pueden hacer con las buenas) con la categoría de mujeres malas (las prostitutas,
zorras, leonas, perras, "culos" o sucias como les llaman). La existencia de éstas últimas permite
que la primeras se sientan protegidas y mujeres de mejor categoría. Todo este enfoque de los
géneros permite pensar los cuerpos de las mujeres, las jóvenes o las niñas como cosas que
pueden ser comprados, tocados, penetrados, abusados o violados con toda naturalidad, ya que
son inferiores por ser tontas, débiles, prostitutas o cosas.

Indicadores de abuso sexual en niños, niñas y adolescentes


El abuso sexual en niños, niñas y jóvenes es difícil de detectar, dada la variedad de indicadores
que presenta y el hecho de que la mayoría de las personas:

No conoce cuales son estos indicadores, y


No presta al niño, niña o joven suficiente atención como para notar que algo lo está afectando

Generalmente las personas piensan que si un niño, niña o joven se comporta diferente, esto se
debe a que está tratando de ser independiente, o que se ha vuelto rebelde, o simplemente que
está "pasando por la adolescencia".

63
Un cambio en la conducta no significa necesariamente que la persona sea víctima de abuso,
pero los cambios significativos en diferentes áreas del comportamiento, deber ser explorados
como un posible indicador que requiere especial atención. Los indicadores antecedidos con *,
son especialmente representativos de abuso sexual.

Indicadores Físicos

Pueden existir indicadores físicos que muestran que un niño, niña o un o una adolescente ha
sido víctima de abuso sexual:

1. Infecciones recurrentes en el tracto urinario.

2. Enfermedades de transmisión sexual.

3. Ropa interior inexplicablemente manchada o rota.

*4. Sangrados alrededor de la boca, el ano o la vagina (también físuras).

5. Aumento general de trastornos somáticos tales como: dolores de estómago, cabeza, etc.

6. Regurgitación o vómito de alimentos (especialmente si el ofensor ha introducido su pene en la


boca del niño, niña o del o la adolescente: felattio).

7. Tono de voz o lenguaje propio de un niño o niña más pequeño.


8. Dolor en el área de la vagina, el pene o el ano.
9. Mojarse en la cama (enuresis).
10. Ensuciarse en la ropa (encopresis).
11. Brotes o rasguños inexplicables.
12. Privarse voluntariamente de alimentos.
13. Comer y luego provocarse el vómito.
14. Picazón anormal en el pene o la vagina.
15. Olor extraño en el área genital.
16. Hallazgo de objetos pequeños en el ano o la vagina del menor.
17. Embarazo temprano de 9 a 14 años particularmente.
18. Dificultad para caminar o sentarse.
19. Verguenza de su propio cuerpo y resistencia a cambiarse en frente de otros.
20. Los jóvenes varones pueden sentirse atraídos por el fuego y podrían iniciar incendios.
21. Comerse las uñas, los dedos, los labios, hasta romperlos, infectarlos o hacerlos sangrar.
22. Fugarse de los hogares.
23. Adolescentes mujeres involucradas en pornografía o prostitución.
24. Promiscuidad.
25. Adolescentes mujeres que desean casarse jóvenes para salir de sus hogares o situaciones
abusivas.
26. Comportamiento muy seductor u obsesivo en relación al sexo, en conversaciones, dibujos,
televisión, bromas, películas.
27. Masturbación excesiva.
28. Tendencia a abusar sexualmente de parientes o amigos menores en edad.
29. Depresión, pensamientos o tentativas de suicidio.
30. Sentimientos de disociación, es decir, el o la adolescente tiene la sensación de que se está
viendo a sí mismo (a) como en un sueño.
31. Temor a la homofobia en los adolescentes varones (miedo a ser considerados
homosexuales, temor y odio hacia los homosexuales)

64
Indicadores de comportamiento.
En niños y niñas

1. Dejar de comer o comer demasiado.


2. Problemas al dormir
3. Pesadillas muy frecuentes.
4. Llanto o lamentos sin razón aparente.
5. Temor hacia los adultos en general.
6. Comportamiento mucho más tímido de lo normal.
7. Comportamiento más dependiente de los padres de lo usual.
8. Hiperactividad.
9. Incapacidad de concentrar la atención en algo por mucho tiempo.
10. Comportamiento regresivo, propio de un niño o niña de menos edad.
11. Comportamiento sexual inadecuado para la edad, en su relación con otros niños o niñas o en
sus juegos.
12. Conversación sobre temas sexuales en términos poco adecuados para su edad.
13. Rendimiento académico peor de lo usual.
14. Incapaz de relacionarse bien con otros niños o niñas y compañeros o compañeras de clase
de su edad.
15. Comportarse en forma muy agresiva generalmente, llega a pelear con otros (as).
16. Temeroso (a) de alguien en particular, o por el contrario quiere pasar demasiado tiempo con
esa persona en especial.
17. Comportamiento como si nada en el mundo le interesara.
18. Temor a la oscuridad.
19. Muy somnoliento (a) en la escuela.
20. Ticks nerviosos en la cara.

En los y las adolescentes:

Algunos de los indicadores anteriores para niños (as) se aplican también a los y las
adolescentes, además de los siguientes:

1. Mantenerse aislado (a) a los demás.


2. Evitar llegar a casa.
3. Evade a una persona en especial o quiere estar a solas con esa persona en particular.
4. Malas relaciones con compañeros (as) de clase y amigos (as).
5. Mala auto-imagen, habla de sí mismo (a) en forma despectiva.
6. Con problemas de higiene o arreglo personal, usa algunas veces doble ropa interior.
7. Baja autoestima, dificultad para aceptar un cumplido.
8. Rendimiento acádemico demasiado bajo de lo usual.
9. Ausentismo en la escuela, vagancia.
10. Consumo de alcohol o drogas.
11. Hace todo lo que dicen los demás, falta de acertividad.
12. Actitud hostil y enojo por encima de lo normal.
13. Peleas con compañeros (as) de clase, amigos (as) y/o hermanos (as).
14. Ansiedad, nervios y tensión.
15. Dificultad para confiar en otros (as).
16. Aislado (a) de los (as) demás compañeros (as), amigos (as) o hemanos (as).
17. Sentimiento de suciedad y necesidad de ducharse varias veces al día.

Síndrome de Post-Incesto en las Mujeres: Efectos secundarios del


incesto.

65
INCESTO: Cualquier uso de una niña, niño o adolescente para satisfacer las necesidades
sexuales o sexuales/emocionales de una o más personas, cuya autoridad se deriva del vínculo
emocional presente con la niña o el niño.

¿Experimentas en tu propia vida la mayoría de síntomas de esta lista? Si así es, podrías ser una
sobreviviente de incesto. Y si todo esto te hace sentirte aislada de la gente, debes saber que no
estás sola. La sanación es posible. Con ayuda, puedes liberarte de tu autoinculpación, de tu
aislamiento y del encierro provocado por el Síndrome de Post-Incesto.

La siguiente lista está basada en observación y entrevistas con sobrevivientes de incesto,


además del trabajo realizado por la organización Mujeres de Nueva York contra la Violación.

1. Temor a estar sola en la oscuridad; de dormir sola; pesadillas (especialmente de violación,


persecución, amenazas, encierro, sangre); terrores nocturnos.

2. Sensibilidad para tragar; sensación de asfixia; repugnancia al agua sobre la cara durante el
baño o la natación.

3. Alienación del cuerpo (sensación de que no es tuyo); incapacidad de prestar atención a


señales del cuerpo o a cuidar bien de él; una deficiente imagen corporal; manipulación del
tamaño del cuerpo para evitar atención sexual; limpieza compulsiva, incluyendo baños en agua
hirviendo, o bien una total falta de atención a la higiene o la apariencia personal.

4. Problemas gastrointestinales; trastornos ginecológicos (incluyendo infecciones vaginales


espontáneas); cicatrices vaginales/internas; dolores de cabeza; artritis o dolor en las
articulaciones; aversión al gremio médico, especialmente a ginecólogos/as y dentistas.

5. Uso exagerado de ropa, aun en el verano; ropas flojas; incapacidad de desvestirte aun cuando
es apropiado hacerlo (al nadar, bañarte, dormir); demanda extremada de privacidad al usar el
baño.

6. Trastornos alimenticios; abuso de drogas y/o alcohol, o abstención total; otras adicciones;
conductas compulsivas (incluyendo actividad compulsiva).

7. Lastimaduras sobre tu cuerpo (cortadas, quemaduras, etc.); autodestructividad; actitud de que


puedes soportar el dolor físico: éste es un patrón adictivo.

8. Fobias; pánico.

9. Necesidad de ser invisible, perfecta o totalmente “mala”.

10. Pensamientos, intentos y obsesión de suicidio (incluyendo el “suicidio pasivo”).

11. Depresión (a veces paralizante); llanto aparentemente sin causa.

12. Problemas con la cólera: incapacidad de reconocer o expresar cólera, o de responsabilizarte


de ella; temor de una cólera real o imaginaria; cólera constante; intensa hostilidad hacia la
totalidad del género o grupo racial/étnico de la persona ofensora.

13. Disociación o separación; despersonalización; entrar en “shock” o un total bloqueo o


paralización durante una crisis (cualquier situación tensa siempre constituye una crisis);

66
paralización psíquica; dolor o entumecimiento físico asociado con un recuerdo o emoción (por
ejemplo, cólera) o situación (como la actividad sexual) en particular.

14. Rígido control del proceso de pensamiento; carencia de sentido del humor, o una extrema
solemnidad.

15. En la niñez, conductas de búsqueda de seguridad: esconderte, aferrarte exageradamente a


algo o encogerte de terror en los rincones. En la vida adulta, temor a las sorpresas o a estar
siendo observada; reacciones de sobresalto; vigilancia exagerada.

16. Problemas de confianza: incapacidad de confiar (confiar no es seguro); confianza absoluta


que se convierte en ira si alguien te decepciona; confianza indiscriminada.

17. Tomar grandes riesgos (retar al destino); incapacidad de tomarlos.

18. Problemas de límites; problemas de control, poder y territorialidad; temor a perder el control;
conductas obsesivas/compulsivas (intentos de controlar asuntos sin importancia, simplemente
por controlar algo); confusión respecto al poder/sexo.

19. Culpa, vergüenza, baja autoestima, sensación de que vales poco o nada; exagerada
apreciación por pequeños favores que otras personas te hacen.

20. Patrón de víctima (te victimizas a ti misma después de haber sido victimizada por otra/s
persona/s), especialmente en la actividad sexual; falta de sensación de tu propio poder; falta de
reconocimiento de tu derecho a fijar límites o a decir “no”; patrón de relaciones con personas
mucho mayores que tú (a partir de tu adolescencia), o bien un extremado sentido de propiedad;
revictimización a manos de otras personas (violencia sexual en la vida adulta, incluyendo
explotación sexual proveniente de jefes o profesionales que “ayudan”).

21. Necesidad de “producir para ser amada”, de instintivamente saber y hacer lo que otra
persona necesita o quiere; para ti, las relaciones implican un trueque (el “amor” te fue
arrebatado, no dado).

22. Problemas de abandono; deseo de relaciones en las cuales no hay separación o una
distancia saludable; evasión o temor a la intimidad.

23. Sensación de estar guardando un terrible secreto; urgencia por revelarlo o temor a revelarlo;
certeza de que nadie escucharía o creería; ser generalmente secretiva; sentirte “marcada”
(sensación de que llevas escrito el secreto en la frente).

24. Sensación de estar loca, de ser diferente; te sientes irreal mientras que el resto del mundo te
parece real, o viceversa; creas mundos, relaciones o identidades de fantasía (especialmente en
las mujeres: imaginar o desear ser hombres, es decir, no una víctima).

25. Negación: no estar consciente en absoluto; reprimir recuerdos; bloqueo de un período de tu


vida temprana (especialmente de uno a 12 años, pero bien podría continuar en la vida adulta), o
de una persona o un lugar específicos; fingir; minimizar --“No fue TAN malo”--; tener sueños o
recuerdos --“Tal vez es mi imaginación”-- (éstas son, en realidad, escenas retrospectivas, a
través de las cuales los recuerdos empiezan a ser recobrados); reacciones negativas fuertes,
profundas y aparentemente “inapropiadas” hacia una persona, lugar o suceso; “luzazos”
sensoriales (una luz, un lugar, una sensación física) sin ningún sentido de su significado;
recordar alrededores pero no el suceso. La recuperación de la memoria puede comenzar con el
suceso o la persona ofensora menos amenazante. Es posible que los detalles reales del abuso

67
nunca lleguen a recordarse completamente; sin embargo, sí es posible alcanzar una
rehabilitación adecuada sin una total recuperación de la memoria. Tu guía interna liberará los
recuerdos a un ritmo que tú puedas manejar.

26. Problemas sexuales: las relaciones sexuales son “sucias”; aversión a que te toquen,
especialmente durante un examen ginecológico; fuerte aversión a (o bien una necesidad de)
actos sexuales en particular; sensación de que tu cuerpo te ha traicionado; dificultad para
integrar la sexualidad física y las emociones; confusión o traslape de
afecto/sexo/dominación/agresión/violencia; necesidad de buscar poder en el terreno sexual, lo
cual en realidad es una reactuación sexual (autoabuso, manipulación --especialmente en las
mujeres--; abuso hacia otras personas --especialmente en los hombres--); seductividad
compulsiva, o ser compulsivamente asexual;

necesidad de ser la agresora en la actividad sexual, o no serlo en absoluto; relaciones sexuales


impersonales y “promiscuas” con personas extrañas,

en combinación con una incapacidad de tenerlas en el contexto de una relación íntima (conflicto
entre la actividad sexual y el afecto/amor); prostitución; ser un símbolo sexual o actriz
pornográfica; reactuación sexual para satisfacer las necesidades de cólera o venganza; adicción
a la actividad sexual; evasión de la actividad sexual; paralización sexual; llanto posterior al
orgasmo; sensación de que todo avance sexual es una persecución, lo cual se percibe como una
violación; sexualización de todas las relaciones significativas; respuesta erótica al abuso o la
cólera de otra/s persona/s; fantasías sexuales de dominación o de una violación real (cuyas
consecuencias son culpa y confusión); embarazo en la adolescencia. Nota: La homosexualidad
NO es un efecto secundario del incesto.

27. Patrón de relaciones ambivalentes o intensamente conflictivas (en una verdadera intimidad,
es más probable que los asuntos reales salgan a la superficie; en relaciones problemáticas, la
concentración puede enfocarse en cosas que no están relacionadas con el asunto real del
incesto). La pareja de una sobreviviente a menudo también sufre las consecuencias del
Síndrome de Post-Incesto, especialmente en los campos de la actividad sexual y de la relación.

28. Evasión de los espejos, lo cual se asocia a la necesidad de ser invisible, a asuntos
relacionados con vergüenza y autoestima y a una percepción distorsionada de la cara o del
cuerpo.

29. Deseo de cambiar tu nombre, a fin de desasociarte de la persona ofensora (si comparten el
mismo apellido) o para tomar control etiquetándote a ti misma.

30. Tolerancia limitada para la felicidad; alejamiento activo de la felicidad o renuencia a confiar en
sentimientos felices.

31. Aversión a “hacer ruidos” (inclusive durante la actividad sexual, el llanto, la risa u otras
funciones corporales); extrema vigilancia verbal (un cuidadoso control sobre tus palabras); voz
baja, especialmente cuando necesitas que te escuchen.

32. Hurtos (en personas adultas); iniciar fuegos (en la niñez).

33. Trastorno de Personalidad Múltiple (a menudo oculto).

34. Sensibilidad hacia y/o evasión de la comida basadas en su textura (mayonesa = semen) o su
apariencia (salchichas = pene), que podrían hacerte recordar el abuso; olores o sonidos que
pudieran recordarte a la persona ofensora; aversión a la carne y a alimentos rojos.

68
35. Honestidad compulsiva o deshonestidad compulsiva (mentiras).

36. Vigilancia exagerada en relación al abuso infantil; incapacidad de detectar abuso infantil o
evasión de toda conciencia o mención de éste; tendencia a desarrollar relaciones con
perpetradores/as de incesto.

NOTA PARA TERAPEUTAS Y OTRAS PERSONAS


Muchos de estos “efectos secundarios” pueden ser consecuencia de otros problemas que
ocurren temprano en la vida. Existen, sin embargo, algunos síntomas que casi siempre son
indicadores de abuso sexual durante la niñez. Cuando una persona experimenta más de 25 de
los síntomas contenidos en esta lista, el incesto debe ser seriamente considerado. Se debe
proceder con cautela. También es necesario que las personas sobrevivientes y sus parejas sean
tiernas consigo mismas y entre sí.

19. Violación

LAGRIMAS, SOLEDAD Y RABIA


VIOLACION, UN CRIMEN

La violación es un acto de violencia que atenta contra el individuo afectando su "yo", físico y
mental, es una vivencia traumática para la víctima. En casi todos los países sus leyes consideran
que se comete un acto de violación cuando se obliga a una persona a mantener relaciones
sexuales sin su consentimiento, recurriendo a la fuerza, amenazas, u otras artimañas.

En ese sentido cuando una mujer es violada se ultrajan todos sus derechos sobre su cuerpo,
como también se le coarta la libertad de elegir su objeto sexual.

Si hacemos un paneo sobre las estadísticas de denuncias de crimeneas de violación en países


desarrollados y también en algunos en vías de desarrollo, tenemos que todos los años la policía
recibe entre 250 y 350 denuncias por violación, una cifra que según los especialistas en la
materia comprende sólo entre el 10% y el 20% del total de los casos. "Una constante en la
mayoría de las víctimas es el miedo consecuente, los sentimientos de culpa y el temor a una
venganza del violador, elementos que las hacen preferir guardar el secreto.

Si estudiamos esas misma estadísticas podemos dar números al respecto, basados sobre todo
en estudios de organizaciones no gubernamentales y Centro de Ayuda a Mujeres, las cuales
explican que un 77% de los casos de violación se producen en el seno de la propia familia.
"Una de cada cuatro niñas y uno de cada siete varones sufren actos de violencia sexual", y
detallan y agregan que en los últimos tiempos la edad de las víctimas ha disminuido en forma
considerable. Pero no es un fenómeno que convierte a estas sociedades del fin de un siglo, en
más violentas, más peligrosas, ya que es importante señalar y alertar que el hecho de que los
diarios cubran este tipo de noticias obedece a que la violación de niños (incluso a manos de
otros niños) se torna más morbosa y por ende más interesante para la prensa y la opinión
pública.

Uno de los aspectos más escabrosos de esta problemática lo constituye el incesto. Como
ejemplo tomaremos una estadística israelí, en ella vale destacar que de las diez jóvenes que en
este momento son atendidas por una organización de ayuda, ocho fueron atacadas por
miembros de su familia - padres, hermanos, tíos o primos -, lo que habla de la presencia aún en

69
estos días, de una práctica que muchos optan por barrer debajo de la alfombra, y esto como
podemos ver es una realidad de un país altamente desarrollado, con normas morales y éticas y
con una gran religiosidad en su población.

Es así que gran parte de las veces "todo queda en familia", ya que también son muchos los
casos (la mayoría no denunciados) de mujeres que son violadas por sus propios maridos.

En Israel (por ley israelí sancionada en 1978), y en muchos otros países, todo hombre que obliga
a su mujer a mantener relaciones sexuales por la fuerza comete un delito. Un tema muy delicado
para muchas mujeres, que por lo general no se atreven a aceptar y a ‘confesar’ este tipo de
situaciones, mientras que en cambio, intentan suavizar la gravedad del cuadro

Un hecho constante: El estado de shock

Tomando en cuenta que un alto porcentaje de las víctimas son jóvenes que aún no se han
iniciado en la vida sexual,
los especialistas aclaran que su recuperación es mucho más lenta y dolorosa que la de mujeres
adultas. Sin embargo, por lo general todas reaccionan de la misma manera: el 90% sufre la
consecuencia del shock, se quedan congeladas, no pueden moverse ni reaccionar ante el
embate del victimario. "Sólo dos de las tantas mujeres que atendí en el servicio pudieron
defenderse: una rompió una mesa en la cabeza de su jefe, mientras que la segunda pudo
escapar tras propinar al atacante un golpe en los genitales", relata una voluntaria.

De acuerdo a un levantamiento realizado en los Estados Unidos a fines de la década del 70, en
el que se entrevistaron 92 mujeres que llegaron al área de Emergencias de un hospital tras ser
violadas, dos tercios de las mismas dijeron que les fue imposible contraatacar al victimario, quien
mantuvo el control de la situación. Otras, explicaron que intentaron apaciguar, despertar la
compasión del atacante, y la minoría se esforzó por defenderse y escapar, sin resultados.
Un 50% de las violaciones son cometidas por hombres que se encuentran en una posición de
fuerza o de control en relación a la mujer, un 40% por victimarios que canalizan mediante este
acto enojo o venganza, y un 5% por psicópatas.

La trabajadora social Lital Butra, quien trabaja con jóvenes en el departamento de Promoción
Social de la municipalidad de Beer-Sheva en Israel, argumenta que si bien se observa un
aumento en el número de violaciones, también los medios de comunicación publican con mayor
asiduidad este tipo de noticias. "Hoy todo el mundo tiene conciencia de los alcances de la
problemática. Por ejemplo, en las escuelas los docentes están más alertas para detectar cuándo
una niña o un niño presentan muestras de maltrato o violencia. Y no sólo detectan este tipo de
hechos, sino que los denuncian. En el pasado, todo quedaba dentro de las cuatro paredes de la
escuela", dice. Butra destaca que en casos de incesto las posibilidades de que los hechos salgan
a la luz son mucho más remotas, ya que es muy difícil para las víctimas reconocer que alguien
de su propia familia las maltrata y abusa de ellas.

"Justamente aquella persona cuya función es proteger y cuidar se convierte en fuente de


violencia y maldad", dice, al tiempo que subraya que en estos casos la represión es enorme, ya
que por lo general las niñas o niños temen que por su culpa su padre, tío o hermano vayan a la
cárcel y toda su familia quede desamparada.

Respecto al papel que juegan las madres en este tipo de situaciones, los profesionales afirman
que muchas ignoran lo que acontece a pocos metros de ellas, pero un alto porcentaje de las
mismas "esconden la cabeza hasta que la situación se torna tan obvia que sólo les queda una
posibilidad: acudir al servicio social o efectuar la denuncia ante la policía". En ese sentido, la ley
en muchas naciones es muy clara, y podemos reseñar que hasta señala y determina que si un
vecino, trabajador social o docente, se entera de que un menor es violado por un miembro de la
familia, está obligado a denunciar el caso. En caso de que no lo haga, se lo puede castigar con
distintas penas y sanciones.

70
Un hecho curioso

Aunque sea una paradoja, la única sociedad que reacciona "con el mayor rigor" ante este tipo de
hechos es aquella conformada por personas que pertenecen al mundo del crimen. Cuando un
violador entra a la cárcel es violado y ultrajado. En consecuencia, por lo general, la mayoría de
las cárceles les brindan ciertas "comodidades", ya que se encuentran en un pabellón alejado del
resto de los convictos

Salidas a una pesadilla

Es absolutamente aceptado y probado que el silencio constituye un camino sin salida, y la


problemática tiene solución ya que sí las jóvenes se atrevieran a revelar su historia, a revivir y
atender su trauma, podrían volver a vivir una vida "normal".

En los países donde existen organizaciones, comités y asociaciones destinadas a enfrentar el


crimen de violación y ayudar a sus víctimas la tarea del voluntariado de ayuda se torna
fundamental. Son los que acompañan a la víctima de violación a la policía, a los tribunales, como
también, mediante terapia individual o de grupo, intentan devolverle parte de su autoestima y
seguridad en sí mismas. Cabe destacar, que desde 1988, consecuencia de las extensas
gestiones desarrolladas por las organizaciones que se ocupan del tema, en muchos países las
víctimas ya no tienen que presentar evidencias que confirmen la violación. Por otro lado, las
distintas policías también han elaborado una serie de normas donde se explica el modo en que
los agentes deben relevar este tipo de situaciones.

En muchos casos, las víctimas sienten vergüenza de su propio cuerpo y para ello alegan que
"Ese cuerpo" atrajo al victimario, y en consecuencia expresan su enojo y vergüenza mediante
síntomas como anorexia o bulimia. Muchos psicólogos opinan que lo que desean es que toda su
femineidad desaparezca, que su cuerpo se "esfume", y es por esto que tanto los profesionales
como los voluntarios les ayudan a volver a aceptar su cuerpo tal cual es, y a quererlo más allá de
lo traumático de la experiencia. Que la víctima pueda recuperar su vida sexual, es otra de las
metas, la idea es que puedan comprender que la violación no entra en la misma "bolsa" de las
relaciones sexuales. Lo que les ocurrió fue un acto de violencia, mientras que el sexo por lo
general es y debe ser un acto de amor.

La voluntad vence

Es interesante señalar que un país muy abocado a combatir el crimen de violación y a ayudar y
asistir a las víctimas es Israel, donde hay nueve centros que asisten a mujeres y jóvenes que
fueron violadas. Cabe destacar, que en su mayoría se mantienen gracias a las donaciones de
personalidades diversas, mientras que el gobierno aporta su parte (una suma relativamente
pequeña) a través del departamento que brinda ayuda a mujeres golpeadas. La organización
cuenta con una línea de emergencia que funciona las 24 horas del día.

VICTIMAS DE ABUSO SEXUAL: CUALES SON LAS REACCIONES ?


Las mujeres que han sido victimas de abuso sexual, experimentan dicha victimizacion como un
evento traumatico que trae como consequencia un choque emocional. Todo trauma de esta
naturaleza, trae consigo una serie de caracteristicas que la mayoria de las mujeres
experimentan. Es importante notar que cada persona tiende a responder de manera unica ante
un evento, hecho que anade complejidad al tratamiento del trauma.

La primera parte del presente estudio describe las respuestas tipicas de una persona que se
victimiza como resultado de un asalto sexual. Puede que usted haya experimentado algunos de

71
estos sintomas. Como hemos dicho anteriormente, cada individuo responde de manera diferente
a un evento. Esto hace que la intensidad y la duracion de las reacciones varie de persona a
persona.

1. Como consecuencia del abuso sexual, muchas mujeres sienten que han perdido el control de
sus vidas. Dicha sensacion es el resultado de que durante el abuso sexual, la mujer es obligada
a participar en contra de su voluntad. En la mayoria de los casos, dicha participacion es pasiva.
Sin embargo ella lleva a que la mujer sienta que ha perdido el control de su vida, de la misma
manera como durante el abuso sexual la mujer no tiene el control sobre la situacion.

2. La mayoria de las victimas experimentan de nuevo el abuso de manera mental ya sea


conciente, o inconcientemente a traves de los suenos. Cuando esto sucede es como si el evento
ocurriera de nuevo. Dicha experiencia se denomina "flashback'.

3. En general, toda victima de abuso sexual experimenta problemas de concentracion. Estos se


manifiestan en una dificultad de enfocar las ideas en lo que se esta haciendo lo cual lleva a
pensar que se esta perdiendo el control de si.

4. Pueden existir sentimientos de culpabilidad. Dichos sentimientos son el resultado directo del
asalto, durante el cual la victima fue obligada a participar. En esos momentos, la mujer tiene
como prioridad el proteger su integridad fisica y hasta su vida. Para lograr este objetivo, ella se
ve obligada a participar en actividades en contra de su voluntad. Como resultado nacen
sentimientos de culpa. En algunas ocaciones durante el asalto sexual, otras personas resultan
afectadas ( pueden haber homicidios o heridos de por medio).

Esto lleva a que la victima se sienta culpable y responsable del dano que los demas han sufrido.
Dicho sentimiento se denomina "la culpa del sobreviviente". Otra fuente de culpabilidad, y una de
las mas comunes, es el "culparse a si mismo". La victima tiene tendencia a decirse: "No debi
haberme vestido asi", "No debi haber caminado a altas horas de la noche en ese lugar", etc. Este
culparse a si mismo es el resultado de nuestra sociedad, la cual tiende a poner toda
responsabilidad de abuso sexual en la mujer.

5. La imagen que se tiene de si mismo tambien se ve afectada como consecuencia del abuso
sexual. La mayoria de mujeres dicen sentirse "sucias" y suelen banarse vaias veces al dia para
sentirse limpias.

6. Otra reaccion bastante comun es el sentrise triste o deprimido. Se tienen sentimientos de


desespero, como si todo en la vida se diera por perdido. En ocaciones el desespero lleva al
desconsuelo total, el cual puede conducir la victima al suicidio. Asociado al sentimiento de
depresion se experimenta la perdida del interes en cosas o actividades que antes solian
disfrutarse. Nada suele llamar la atencion como antes.

7. Como consecuencia de lo mencionado anteriormente, suele presentarse un imbalance en las


relaciones interpersonales. Dicho imbalance es el resultado del aislamiento al que conlleva la
depresion y la tristeza. Tambien se experimenta un sentimiento de verguenza que hace que no
se quiera socializar con los demas. Es muy importante sentirse cerca de la familia y las
amistades. Dichas relaciones contribuyen a la pronta recuperacion de la persona.

8. No es sorprendente el hecho de que despues de ser abusada sexualmente, la mujer pierde


todo interes en las relaciones sexuales. El trauma causado por el abuso hace que la mujer
rechace todo tipo de relacion sexual. Dicha reaccion se ve acentuada por la depresion la cual
tiene como consecuencia la perdida del libido o apetito sexual.

72
Hasta este punto hemos visto que la mayoria de las victimas de abuso sexual experimentan una
o varias de las siguientes reacciones como consecuencia del trauma:

Sentimiento de perdida de control en la vida.


"Flashbacks" o el hecho de experimentar de nuevo el asalto de manera mental.
Dificultad de concentracion.
Sentimiento de culpa.
Percepcion negativa de la imagen de si mismo.
Tristeza o depresion.
Imbalance en las relaciones interpersonales.
Perdida del libido.

La reaccion mas comun de toda victima de abuso sexual es el miedo. En el momento del asalto,
la primera reaccion es el miedo. Miedo de que el asalto cause heridas fisicas (golpes, heridas de
arma blanca o arma de fuego). El miedo es tambien miedo a la muerte. En el momento del asalto
la mujer asocia todo lo que la rodea con lo que le esta sucediendo. Colores, sonidos, olores,
lugares, todo se relaciona con el abuso sexual. Meses, e incluso anos despues del asalto dichas
asociaciones persisten (ciertos olores recuerdan el evento, o ciertas personas recuerdan el
asaltante).

La victima del asalto por consiguiente tiende a evitar cualquier cosa o circunstancia que le
recuerde el momento en que fue abusada (no volver al sitio de los acontecimientos, no vestirse
de cierta manera, o salir de su casa a ciertas horas del dia). En algunos casos, el miedo es tal,
que las victimas limitan sus actividades al minimo. Algunas mujeres no salen de sus casas o
evitan toda oportunidad de estar solas.

Las reacciones de miedo, falta de concentracion, sentimiento de culpa, depresion, flashbacks, y


otras mencionadas anteriormente, estan relacionadas unas con otras. Por ejemplo, para algunas
mujeres el hecho de revivir los acontecimientos mentalmente hace que ellas sientan que no
tienen el control de si. Dicha sensacion conlleva a sentir miedo de cualquier circunstancia. Dicho
en pocas palabras, las consecuencias que tiene un abuso sexual estan relacionadas unas con
otras en cadena. Esto hace que el sentimiento de temor sea muy intenso. De las reacciones
mencionadas anteriormente, el miedo es la reaccion mas comun y una de las mas debilitantes.

Es esta la razon por la cual nuestro programa se enfoca en el tratamiento del miedo, el cual es
una respuesta normal y predecible de toda situacion de abuso.

Como conclusion es importante enfatizar que todo evento traumatico acarrea por lo menos 9
reacciones normales:

Sentimiento de perdida de control en la vida.


"Flashbacks" o el hecho de experimentar de nuevo el asalto de manera mental.
Dificultad de concentracion.
Sentimiento de culpa.
Percepcion negativa de la imagen de si mismo.
Tristeza o depresion.
Imbalance en las relaciones interpersonales.
Miedo.
Perdida del libido.

73
Miedo y ansiedad

Es dificil separar estos dos conceptos. En general podemos decir que el miedo se refiere a un
objeto especifico (sea una persona, un lugar, o una situacion). Cualquiera de estos elementos es
identificado como causa de miedo.

La ansiedad (preocupacion, estres y falta de paz interior) es en general menos especifica. Las
victimas de abuso sexual tienden a experimentar miedo y ansiedad. Semanas y a veces meses
despues del evento, es comun que las victimas se sientan inseguras y piensen que algo malo va
a ocurrir. Este sentimiento es el que denominamos ansiedad. Dado que las consecuencias que
acarrean el miedo y la ansiedad son similares, nos enfocaremos en el miedo el cual es mas
concreto para propositos de estudio. El miedo persiste durante mucho tiempo despues de los
acontecimientos.

Este es provocado por diversos factores (estimulos). El estimulo es cualquier cosa que recuerde
el momento del abuso: Los razgos fisicos del asaltante, su color, forma fisica, el tipo de vestido,
el lugar del asalto, tiempo del dia, etc. En lo que sigue a continuacion, describiremos las
caracteristicas propias de toda reaccion de miedo.

Reaccion fisica

Existen tres maneras diferentes de reaccionar ante el miedo: fisica, mental y en comportamiento.
Nuestras reacciones fisicas son automaticas, es decir, son reacciones inconcientes que no
requieren ser planificadas. Ante una situacion de peligro, nuestro cuerpo responde
inmediatamente por medio de una reaccion fisiologica: el ritmo cardiaco aumenta en velocidad e
intesidad, la presion sanguinea se incrementa, se respira mas rapido y nuestros musculos se
tensionan. Este tipo de reacciones son el resultado de la secrecion inmediata de adrenalina. En
terminos fisiologicos dicha produccion se denomina el "confronte o huya".

En el momento en que percibimos una situacion de peligro, nuestro cuerpo se alista para
enfrentar el objeto de peligro o para huir de este. Este fenomeno se ha estudiado en modelos
animales. Por ejemplo, cuando un perro asusta a un gato, el gato adopta pocision de combate:
su lomo se dobla, el pelo se eriza y el gato grune mostrando sus dientes. Los seres humanos
reaccionamos de manera similar, podemos temblar, sentir extremo frio o calor e incluso respirar
muy rapido.

Reaccion mental

El miedo tambien se experimenta a nivel mental. Nuestros propios pensamientos pueden


estimular reacciones fisicas caracteristicas de miedo. La victima tiende a pensar que el asaltante
va a causarle dano de nuevo. Al estar sola en un lugar, la vicitma tiende a pensar que hay
alguien escondido en la oscuridad listo a asaltarle de nuevo. La soledad tiende a causar mucho
miedo.

En algunas ocaciones ciertos lugares o personas tienden a estimular este tipo de pensamientos
paranoicos. En otros casos, dichos pensamientos aparecen sin causa determinada. Algunas
victimas dicen pensar constantemente en la fotografia del asaltante de manera espontanea, es
decir el asalto se convierte en un recuerdo permanente. La mayoria de victimas se esfuerzan en
dejar de pensar en lo que ha pasado, tratando de ocupar la mente en otras actividades. Sin
embargo, el recuerdo de los acontecimientos es algo que la voluntad se niega a controlar y esto
causa perdida de concentracion en las actividades cotidianas.

Muchas de las victimas experimentan pesadillas a diario. Estas pueden incluso causar que la
persona se despierte en medio de la noche aterrorizada sin poder recordar lo que estaba

74
sonando. En una palabra, el momento de descanso se convierte en momento de terror, lo cual
hace que la victima sienta que no tiene control de su vida ni siquiera en el momento del sueno.
En el peor de los casos, la persona tiende a pensar que se esta "volviendo loca" puesto que no
se siente en capacidad de controlar sus pensamientos. Es muy importante tener en cuenta que
estas reacciones no son anormales. Cierto tipo de experiencias estresantes y traumaticas
causan este tipo de reacciones en los seres humanos.

Reacciones de comportamiento

Toda victima de abuso responde al miedo y a la ansiedad a traves de un cambio en el


comportamiento. La persona tiende a controlar el miedo tratando de ignorar la molestia fisica y
mental que el miedo y la ansiedad causan. En general se observa una tendencia a evadir todo
tipo de circunstancia que cause miedo. Por ejemplo, una mujer que fue abusada sexualmente en
el trabajo, reporta que tiempo despues de la experiencia le era imposible olvidar el evento.

Cada manana al llegar a su trabajo su cuerpo temblaba y el recuerdo vivido de su experiencia


invadia su mente. Otra victima que fue abusada en horas de la noche, decidio nunca mas volver
a salir de su casa en las noches. El hecho de ir de compras, o recoger a los ninos en el colegio,
o el simple hecho de sacar la basura al frente de su casa se convirtieron en actividades a
desarrollar unicamente en horas del dia. Una vez mas, esta es una muestra del porque las
victimas tienden a pensar que han perdido el control de sus vidas.

Relacion entre las diferentes respuestas al miedo

Las respuestas al miedo tanto a nivel fisico como mental o de comportamiento pueden ocurrir
separadamente. Sin embargo, en la mayoria de los casos dichas repuestan ocurren todas al
mismo tiempo. Por ejemplo, el sonar con el abuso causa reacciones fisicas como sudor, aumento
del ritmo cardiaco y de la tension muscular, etc. Dichas reacciones causan a la vez cambios de
comportamiento que tienden a llevar al ser humano a buscar un estado de equilibrio interno. Los
seres humanos somos una unidad y como tal respondemos ante el peligro de manera fisica y
mental lo cual nos lleva a modificar nuestro comportamiento en busqueda del equilibrio.

Conclusion

Las reacciones que se tienen despues de evento de abuso sexual se pueden resumir por medio
de 9 caracteristicas:

1. Miedo al creer que se ha perdido el control de la vida

2. Recuerdos vividos del evento traumatico ("flashbacks")

3. Problemas de concentracion

4. Sentimiento de culpa

5. Cambio en la percepcion de si mismo

6. Depresion

7. Modificacion en las relaciones interpersonales

8. Perdida del apetito sexual

75
9. Miedo

Es muy importante comprender que las reacciones mencionadas anteriormente, son reacciones
normales ante una situacion traumatica. El miedo y la ansiedad causan reacciones fisicas,
mentales y de comportamiento que hacen que la victima sienta que ha perdido el control de su
vida.

En La Mente Del Violador


Las personas abusivas, incluidos los violadores, típicamente piensan que ellos son únicos,
realmente diferentes de todas las demás personas que ellos no tienen que seguir las mismas
normas que todos los demás.

Pero en vez de ser únicos, los abusadores y violadores tienen mucho en común entre ellos
mismos, incluyendo sus patrones de pensamiento y comportamiento. Algunas de sus
características son:

Buscar excusas

En vez de aceptar responsabilidad por sus acciones, el violador trata de justificar su


comportamiento. Por ejemplo: "Fui molestado cuando era un niño"; "Estaba tomado cuando lo
hice"; "Cuando ella dijo no, yo pensé que quiso decir sí."

Culpar

El violador cambia la responsabilidad de sus acciones de `él hacia otros, cambio que le permite
culpar a la otra persona por "causar" su comportamiento. Por ejemplo: "Ella estaba actuando de
una manera provocativa."

Redefiniendo

Para variar su táctica de culpar, el abusador redefine la situación para que el problema no
radique en el pero si en todo el mundo en general que le rodea.

Fantasías De Éxito

El abusador cree que él puede llegar a ser rico, famoso o extremadamente exitoso de otras
maneras, si otras personas no lo estuvieran deteniendo. El que estos obstruyan su camino le
hace sentir que está justificado al vengarse, incluso por medio de la violación. El abusador
también rebaja a otras personas verbalmente como una manera de engrandecerse a sí mismo.

Mintiendo

El abusador usa las mentiras para controlar la información disponible y por lo tanto controlar la
situación. El abusador también puede utilizar las mentiras para mantener a otras personas,
incluyendo a la victima, sicológicamente fuera de balance. Por ejemplo, el trata de parecer
sincero cuando está mintiendo, trata de verse engañoso aun cuando está diciendo la verdad, y
algunas veces se revela en una mentira obvia.

Pretendiendo

76
Las personas abusadoras a menudo pretenden que saben lo que otros están pensando o
sintiendo. Su presunción les permite justificar su comportamiento porque ellos "saben" lo que
otra persona pensaría o haría en una dada situación. Por ejemplo: "Yo podía ver que ella quería
que yo lo hiciera."

Por encima de las normas

Como se menciono anteriormente, un abusador por lo general cree que él es mejor que cualquier
otra persona y por lo tanto no tiene que seguir las normas que la gente ordinaria sigue.

Actitud es también típica de los criminales convictos. Cada preso en una cárcel, típicamente
cree, que mientras todos los demás presos son criminales, `el no lo es. El abusador muestra un
pensar por encima-de-las-normas cuando dice por ejemplo, "Yo no necesito consejos. Nadie
conoce tanto de mi vida como yo mismo. Yo puedo manejar mi vida sin la ayuda de nadie."

Haciendo tontos a otros

El abusador combina sus tácticas para manipular a otros. Las tácticas incluyen mentir, hacer
sentir mal a la otra persona solo para ver sus reacciones y provocar pleitos entre otros. O tal vez
trate de seducir a la persona a la que quiere manipular, mostrando mucho interés o preocupación
por esa persona para poder hallarle el lado bueno.

Fragmentación

El abusador por lo general mantiene su comportamiento abusivo separado del resto de su vida,
física y sicológicamente. Un ejemplo de esta separación física, es que el abusador solo asalta
sexualmente a miembros de la familia pero no a otras personas fuera de esta. Un ejemplo de la
separación sicológica, es que el abusador asiste a la iglesia el Domingo por la mañana y asalta
sexualmente a su victima, el Domingo por la noche. No mira ninguna inconsecuencia en su
comportamiento y se siente justificado en ello.

Minimizar

El abusador sexual elude responsabilidad por sus acciones mediante tratar de que estas
parezcan sin importancia. Por ejemplo: "No fue gran cosa"; o "Ella esto quería de cualquier
modo."

Ira

Las personas abusadoras en realidad no tienen mas ira que otras personas. La ira es solo un
instrumento que él usa. Deliberadamente usan la ira para controlar situaciones y a las personas.
Por ejemplo, "Cállate o te rompo el cuello."

Jugadas de poder

El abusador usa varias tácticas para superar la resistencia a su intimidar. Por ejemplo, puede
que se salga del cuarto cuando la victima está hablando, o grita más fuerte que la victima, u
organiza a otros miembros de la familia o asociados para que "ataquen en grupo" a la victima al
rehuirle o criticándola.

Haciéndose la victima

77
Ocasionalmente el abusador fingirá ser incapaz o actuará como perseguido, para así manipular a
otros para que le ayuden. Aquí, el abusador piensa que si no obtiene lo que quiere, él es la
victima; y él usa este disfraz de victima para volver a atacar o hacer tontas a otras personas.

Drama y emoción

Las personas abusadoras a menudo tienen problemas para tener relaciones intimas y
satisfacientes con otras personas. Sustituyen drama y emoción por intimidad. A las personas
abusadoras le parece emocionante el ver que otros se encolericen, se envuelvan en riñas o
estén en un estado de alboroto general. A menudo, ellos usan una combinación de tácticas
descritas anteriormente para montar una situación dramática y emocionante.

Reservado

La persona abusiva no dice mucho acerca de sus verdaderos sentimientos, y no es muy abierto
a nueva información acerca de sí mismo, tal como el revelar como otros lo ven a él. Es muy
sigiloso, cerrado de mente, y orgulloso. Cree que él está bien en cualquier situación.

Adueñarse

El abusador por lo general es muy posesivo. Aun más, cree que cualquier cosa que él desee
debería ser suya, y cualquier cosa que es suya, él puede hacer con ella lo que le plazca. Tal
actitud aplica tanto a personas como a posesiones. Esto justifica su comportamiento de controlar
a otros, abusar de otros físicamente, y tomar las posesiones de otros.

Glorificarse a sí mismo

El abusador por lo general piensa que él es fuerte, superior, independiente, auto suficiente, y
muy masculino. Su idea del hombre ideal es a menudo un vaquero, aventurero, o un pirata.
Cualquier acción o actitud percibida de otra persona que no se conforme a su imagen glorificada,
la mira como algo muy bajo.

20. Adolescencia

Ser Adolescente
La adolescencia es el período que va después de la infancia y que se extiende hasta la edad
adulta. En los chicos suele ir desde los catorce hasta los veinte años y en las chicas desde los
doce a los dieciocho años.
Es un período crítico, voluble, turbado al cual padres y adolescentes temen. Los padres porque
ignoran las reacciones del hijo en ese período y cómo acercarse a él sin que se rebote y el
propio adolescente porque teme el descontrol.

Para los padres es difícil entender que los hijos crecen y pueden pensar y actuar por sí mismos y
para los "pequeños rebeldes" llamados adolescentes la madurez se les sube a menudo a la
cabeza.

78
Todos los que formáis parte de mi generación seguro que recordáis vuestra propia adolescencia,
con esos cambios de carácter inexplicables, esas sensaciones corporales que se escapaban a
nuestra comprensión y esas ganas de comerse el mundo y todo aquello que estaba prohibido.
Nuestros primeros pitillos, nuestro primer contacto con el alcohol y las drogas, nuestro primer
beso y nuestra primera decepción en el amor.

El adolescente se lanza de forma impetuosa a buscar experiencias porque cree ya ser mayor y
suficientemente inteligente para salvar todos los obstáculos que se le atraviesen en su camino
hacia la consecución de sus objetivos. Pero a menudo parece que todo sale mal y además sólo
puede confiar en los amigos porque los padres parece que dejaron de comprenderle.

El equilibrio se ha roto, los padres dejaron de protegerle y tiene que afrontarse con diferentes
retos en la vida que le conducirán al mundo adulto. A menudo en este camino tropiezan con otros
adolescentes cuyos vínculos familiares no sean demasiado fuertes, cuyos padres han dejado de
preocuparse por ellos, o simplemente que sufrían algún trastorno conductual.

Nuestro adolescente es todavía frágil y antes escuchará a uno de los suyos que a vosotros, sus
padres. Con esta suposición quiero llegar a un tema muy común dentro del grupo llamado
Adolescentes y me refiero a "la delincuencia juvenil".

Llamamos Delincuente a "aquella persona joven que ha sido procesada y se la ha encontrado


culpable de una ofensa que se calificaría como delito si la hubiera cometido un adulto". Los
delitos más comunes son aquellos que atentan contra la propiedad y de violencia personal.

Hay diferentes teorías que explicarían la delincuencia entre los jóvenes, entre ellas está el
contacto con otros modelos delictivos, valoraciones entre sus compañeros de ser una persona
que se arriesga, que busca estímulos excitantes o que es el más fuerte.

El pronóstico de los delincuentes es bastante malo porque a menudo estos sujetos viven en
barrios marginales y si no son sacados de ese entorno es muy difícil por no decir imposible que
abandonen la delincuencia.
Cuando se trata de trastornos de conducta la mejor terapia es la conductual, modificación de
conducta, a la vez que trabajaremos con su entorno inmediato para lograr el cambio de actitud.

Los adolescentes necesitan al igual que los niños de una vida familiar segura, de un entorno
adecuado donde poder encontrar la estabilidad que les conducirá hacia la madurez.
Desorientados por sus contradicciones internas, buscan con afán un afecto y dirección donde
poder comprender qué les está pasando. El mundo se le aparece bruscamente y así es como él
lo explora, sin orden ni concierto, sin inicio lógico; el tiempo pasa pronto y tiene mucho que
absorber. Su propio "yo" le deja perplejo y busca en agrupaciones, en valores espirituales,..
comprensión. Se quiere al amigo, se le admira, se confía en él y hasta se le imita.

Los padres tendrán que mostrarse seguros para afrontar ese período perturbador,
deberán incrementar las normas y orden y sobre todo, tendrán que fomentar el
acercamiento afectivo hacia su hijo adolescente porque en ese vínculo es donde
equilibraremos al adolescente para lograr que esa etapa sea recordada como una de las
mejores de su vida y no como la peor.

Una etapa crítica en nuestros hijos

Cualquiera que hable con gente joven sabe que la etapa de la adolescencia, de los 12 a los 18
años, es un periodo crítico. A los padres y a los maestros de los quinceañeros no habrá que

79
recordarles las frustraciones y las impotencias que han podido experimentar a causa de los
ajustes y los problemas de los adolescentes en esa etapa.

El niño entra en la adolescencia con buena parte de los sentimientos, actitudes, capacidades y
dependencias de su vida anterior, y lo normal es esperar que culmine esta etapa completamente
preparado para comportarse como una persona responsable en el mundo adulto. Pero lo cierto
es que esa preparación suele ser poco adecuada; la mayoría de los jóvenes se pasa la década
de sus veinte años intentando corregir las carencias que encuentran en su habilidades, en la
confianza y en el conocimiento de sí mismos, huecos que no pudieron rellenar durante su época
de adolescentes.

La adolescencia es la última etapa en la que los padres y educadores pueden tomar parte activa
y ayudar a los hijos a sentar sus caminos vitales; la última etapa en la que podemos ser ejemplo
cotidiano, aconsejar, organizar actividades familiares, ofrecer variadas oportunidades y
mantenernos en contacto con el proceso educativo.

Buando la adolescencia finaliza, la mayoría de los jóvenes se pone a trabajar, va a la universidad


o se casa; o lo que es lo mismo, entra en un mundo totalmente suyo. Y nosotros debemos estar
dispuestos a darles rienda suelta para que vivan su vida lo mejor posible, amándoles y
ayudándoles a distancia.

Uno de los recursos más importantes con que se puede dotar a un adolescente es el sentimiento
de su propia valía, precisamente en estos tiempos de cambios rápidos y de desorganización
familiar. Este sentimiento es una fuerza que el adolescente lleva en su interior y si está bien
arraigado y el sabe como conservarlo en buenas condiciones, le acompañará siempre y podrá
fiarse de él durante toda su vida.

La relación padres - hijos adolescentes

Muy pocos padres actuales salen ilesos del paso por la adolescencia de sus hijos. Mientras el
adolescente atraviesa con la velocidad de un ciclón muchas etapas (crecimiento, presiones
sociales, estados de ánimo, caprichos, etc...) los padres suelen sentir que van aguantando como
pueden. Experimentan grandes ansiedades por el bienestar de su hijo adolescente. Antes,
mientras los niños eran más pequeños, las relaciones eran más llevaderas y ahora, con la
adolescencia, los problemas parecen crecer.

El desarrollo y los problemas de los adolescentes nos amenazan de muchas maneras. Debemos
aprender a aceptar la amenaza y a manejar nuestros sentimientos con honestidad para resolver
los problemas que se nos planteen con mayor efectividad. Esto es algo así como lo que debe
hacer el psicólogo al terminar su carrera y antes de ponerse a trabajar en contacto con
pacientes. Debe reconocer sus propias debilidades para poder atender sin mezclar en ello los
propios sentimientos inspirados o movidos en el por muchos pacientes.

Así pues volviendo a la adolescencia, algunas de las cuestiones que formarían parte del examen
conciliatorio a efectuar por parte de los padres para no mostrar ambigüedad de sentimientos en
su relaciones con los adolescentes son las siguientes:

¿ Qué siento hacia mi hijo adolescente en este momento ?


¿ Qué significa un hijo adolescente para mí ?
¿ Veo a mi hijo adolescente como un seguro de futuro ante la soledad o las necesidades
económicas de mi propia vida ?

80
¿ Quiero que él cumpla con mis expectativas y ambiciones ?
¿ No será que no me fío de él porque yo no era de fiar cuando tenía su edad ?
¿ Me hacen sentir menos capaz su juventud, su vitalidad y las promesas que encierra su
vida ?
¿ No le exigiré más por la angustia que a mí me produce el paso del tiempo ?
¿ Tengo miedo de perder el control y el poder que ejerzo sobre él ?

Como padre o madre debes responder honestamente a las preguntas formuladas arriba pues de
esta manera se abrirá para vosotros el camino para aceptaros y aceptar a vuestros hijos
adolescentes como seres humanos.

Sabiendo como piensas, que sientes hacia él, podrás ayudarle a plantear comportamientos que
sean la base de un respeto mutuo.

Si puedes verte como persona primero, y como padre después, probablemente serás capaz de
nutrir a tu hijo de una forma más completa.

La edad del pavo


La edad del pavo es frecuentemente el momento en que ese choque generacional es más
espectacular y, en ocasiones, más difícil de comprender para los padres y más dolorosa para los
adolescentes.

Partamos de lo obvio: los hijos no vienen con libro de instrucciones, y cada uno es un ser único e
irrepetible que, para ser comprendido, requiere de sus padres y hermanos mucha paciencia,
capacidad de escucha y dotes de observación.

El ser humano tiene una triple dimensión: biológica, psicológica y social. Y en el adolescente se
producen repentinamente cambios en las tres dimensiones, lo que causa el desconcierto del
propio joven y de su familia. Aunque la transición de la niñez a la edad adulta pueda durar
muchos años, la edad del pavo suele venir acompañada de un cambio de carácter, a veces
profundo.

Comienza el adolescente percibiendo una apariencia física diferente: los rasgos infantiles dejan
paso a un cierto desgarbo y desproporción en las formas corporales, surge el vello, la
maduración de las gónadas sexuales da lugar a las primeras menstruaciones en las chicas y a
las primeras eyaculaciones en los chicos. De pronto, los niños se topan con un cuerpo extraño y
deben acomodarse a la nueva circunstancia: se ven "metidos" en una anatomía casi adulta que
les resulta ajena y les inquieta sobremanera.

El cuerpo se convierte en algo nuevo, que debe ser minuciosa y constantemente observado: las
sesiones de espejo se hacen interminables, cualquier cambio -espinillas, vello, cambio de voz en
los chicos, la menstruación y el crecimiento de los senos en las chicas- se convierte en un
contratiempo y comienzan las reflexiones y, a veces, los incesantes cuidados corporales para
aceptarse uno mismo y para ser bien visto por los demás.

En esta edad, distinguirse de los demás no es normalmente un objetivo. La mayoría de los


adolescentes, en esta fase de la edad del pavo, se muestran rebeldes a las consignas pero
obedecen sumisamente los dictados de la moda juvenil más convencional.

Con el sexo hemos topado

81
Con la maduración sexual, surge la atracción por el otro sexo. Es un momento que se vive muy
atribuladamente y se percibe como un descubrimiento espectacular. Con la evolución de las
costumbres, se han modificado las conductas adolescentes respecto al sexo. Ahora, ellas
también toman la iniciativa. Los modos y estrategias de seducción son más abiertos y directos, y
se activan tanto por los chicos como por las chicas. Este descubrimiento de la sexualidad
conduce a la exploración del placer que produce practicarla, a solas o en compañía.

Hoy, pocos adolescentes ven el sexo como algo perverso o pecaminoso. Se esconden casi lo
mismo que lo hacían sus mayores, pero no temen tanto la práctica del sexo. Para los padres, la
actividad sexual de sus hijos adolescentes es, ante todo, un problema: de conciencia moral
("pero si son tan jóvenes que..."), de estilo ("en nuestra época, el sexo era una cosa más
romántica, más elegante...") y, fundamentalmente, de riesgo ("mira que si la dejas embarazada"
o "si te quedas encinta, qué harías con un niño a los 17 años"). Pero para muchos adolescentes,
el sexo es una aventura apasionante por la que merece la pena asumir ciertos riesgos.

Esta manera tan divergente de vivir la sexualidad frena la implantación de una educación sexual
eficaz para los niños.

Prohibir drásticamente o anatematizar las relaciones sexuales propicia que las realicen con
conciencia de culpa, que no soliciten la información necesaria y que corran riesgos
perfectamente evitables, como las enfermedades contagiosas y el embarazo no deseado.

Tanto educadores como padres debemos proporcionar a los adolescentes informaciones claras y
completas, primando, en su caso, la recomendación de un sexo consciente, responsable, seguro
y placentero. La edad del pavo es una fase en que, por otra parte, los jóvenes necesitan
comprobar las posibilidades y habilidades de lo que perciben como nuevo continente físico, su
propio cuerpo. Por ello, la práctica de deportes es particularmente aconsejable en esta edad.

Qué pasa en esa cabecita

En el adolescente, la procesión va por dentro: su psique, sus emociones, son un hervidero de


problemas, inseguridad, dudas y contradicciones. No sabe quién es ni lo que quiere, se ve
inestable en sus propósitos. Y, en sus conductas visibles, reacciona de una forma sorprendente:
se muestra cabezota, obstinado en las discusiones, lleva la contraria casi por sistema, habla
poco y cuando lo hace es mediante susurros; o, lo que es peor, a gritos, como quien está seguro
de todo y acaba de descubrir la verdad de las cosas. Discute sólo para ganar, para hallar en la
lucha dialéctica esa firmeza de la que carece.

Necesita "matar al padre", derrocar la autoridad. Por eso es contestario, rebelde sin causa. Pero
cree que sólo esa ruptura traumática le va a conducir a la emancipación. Con esa oposición
sistemática están reivindicando ante los adultos el "yo no soy tú". Necesitan ser autónomos y
que se les reconozca como independientes en algunas cuestiones. Pero a la vez, y esto azora a
los padres, es frecuente que no se muestren responsables para lidiar con sus estudios, ordenar
su habitación o racionalizar sus gastos personales. La batalla está asegurada.

Los padres les espetan "si quieres hacer tu vida y ser independiente que sea para todo: para
estudiar y para organizarte mejor" y ellos responden con un lacónico y polivalente "el único
problema es que no me comprendes". Los adultos también hemos sido adolescentes, pero
nunca hemos tenido la edad de nuestros hijos.

Hace 30 años vivíamos en una dictadura, no había más que una TV, no existían los ordenadores
ni Internet, en la escuela las clases no eran mixtas, se pensaba que la masturbación era pecado,
las familias de dos y tres hijos eran lo normal, los jóvenes despertaban al sexo en la veintena y
no había preservativos ni educación sexual alguna, el trabajo abundaba, el rock era cosa de

82
desquiciados, casi nadie viajaba en vacaciones y sólo iban a la Universidad unos pocos elegidos.
Cualquier parecido con la realidad actual es pura coincidencia.

Partamos de ello, y estaremos más capacitados para entender el mundo interior de los
adolescentes, y más motivados para observarles con atención y escucharles con paciencia,
cercanía y cariño. Ahora bien, aunque podamos ceder en cosas para ellos importantes
(apariencia externa, gustos musicales y aficiones, amistades, horarios en días festivos... ) hemos
de mostrarnos firmes en lo fundamental: respeto a padres y hermanos, responsabilidad en sus
deberes académicos y hogareños, salud y seguridad personal ... Porque, aunque se oponen a
cualquier autoridad, necesitan una referencia, unas certidumbres que alivien su estado de duda y
les sirvan de orientación.

Cuando se educa a un adolescente, hay que hacerlo a largo plazo. Si hemos mantenido en esta
etapa una actitud de escucha y comunicación, combinando el afecto con las concesiones y la
firmeza, es muy probable que vuelvan a la normalidad de la vida familiar. Porque, desde esa
serenidad adquirida, percibirán a la familia como el valor seguro que es.

Flexibilidad e inteligencia El tirón que cada adolescente experimenta para no perderse el estado
de ebullición mental y física que su edad y cambios físicos le generan es tan fuerte que los
adultos poco pueden hacer, más allá de recabar información sobre sus hábitos. Y la influencia
del medio social está tan llena de riesgos que los padres pueden adoptar posiciones extremas:
prohibición total, protección excesiva, obsesión por saber todo lo que hace el hijo o hija... La
flexibilidad es la actitud más inteligente: no discutamos por las cuestiones menores, pero
defendamos una posición firme, aunque siempre razonada, sobre ciertos hábitos que atentan
contra la salud, la seguridad o el ritmo de algunas diversiones que impiden que cumpla con los
estudios o se alimente y descanse correctamente.

os resulta difícil comprender por qué van en masa, bailan al mismo ritmo, visten igual y
escuchan la misma música. Pero es su seno social, que sienten como protector de su
inseguridad. Ahí están a gusto. Se defienden frente a un mundo adulto que consideran agresor. Y
en ese útero de masas van incubando su proceso de emancipación. En períodos posteriores,
dejarán de necesitar a la masa protectora e irán por libre. Esperémosles con las puertas abiertas,
pero sin perder el hilo de por dónde y cómo se va tejiendo ese proceso de construcción personal.
Cómo ayudar a nuestros hijos en la edad del pavo

Cómo ayudar a nuestros hijos en la edad del pavo

Hay algunas manifestaciones típicas de esta edad que preocupan a los padres: el fracaso
escolar, el inicio en el consumo de alcohol y drogas, las conductas marginales, ese aislamiento
de todo y de todos que puede exigir la intervención de un psicólogo... Lo cierto es que cada
adolescente es todo un mundo que hemos de conocer, y podemos ayudar a nuestro hijo en esta
etapa si actuamos como sigue:

Mantenernos bien informados de cómo evolucionan sus sentimientos y emociones, su cuerpo


y sus relaciones sociales
Permanecer abiertos a la comunicación con él o ella, en cualquier circunstancia
Descubrir qué les agrada. Escucharles con paciencia e interés.
Facilitar su emancipación, cediéndoles paulatinamente cotas de libertad y de responsabilidad.
Mostrarnos flexibles en lo que entendamos accesorio, y firmes en lo fundamental.
Sepamos, en términos educativos, esperar (mirando a medio plazo) y procuremos, siempre,
ponernos en el pellejo de nuestro hijo. Para ello, debemos conocerle y respetarle mucho.

Pubertad: Para Muchachas

83
La pubertad es la época en que tu cuerpo comienza a cambiar de cuerpo de niña a cuerpo de
mujer. Puede tardarse varios años, y generalmente ocurre entre las edades de nueve a 17.
Generalmente, las muchachas comienzan su pubertad antes que los muchachos.

La pubertad ocurre cuando tu cerebro y tus órganos sexuales envían mensajes al resto de tu
cuerpo. Estos mensajes los llevan unas substancias químicas llamadas hormonas. Las
hormonas preparan tu cuerpo y tu mente para entrar a la madurez sexual (edad adulta).

Cambios exteriores

Durante la pubertad, las caderas de las muchachas comienzan a ensancharse. Tal vez tú ni
siquiera te des cuenta, porque es un cambio muy sutil. Luego, pelo comienza a crecer debajo de
tus brazos, alrededor de tus órganos genitales, y un vello más fino comienza a aparecerte en las
piernas y los brazos. Tus senos comenzarán a cambiar en tamaño y forma. Este cambio puede
ocurrir lentamente o con rapidez, dependiendo de ti.

Probablemente comenzarás a sudar más debajo de los brazos, y tu sudor podría oler diferente.
Eso es algo de fácil remedio — báñate con mayor frecuencia y comienza a usar un desodorante
si no te gusta tu olor.

Durante la pubertad, tanto muchachas como muchachos pueden resultar con acné (también
conocido como "espinillas"). El acné es muy común y relativamente fácil de tratar. Tu proveedor
del cuidado de la salud podrá encontrar el tratamiento que sea bueno para ti.

A veces, las hormonas de la pubertad pueden causar cambios en tu humor, haciendo que te
sientas más incómoda, o exaltada por cosas que antes no te alteraban. Esto es normal y es una
buena idea compartir tus sentimientos con alguien de tu confianza, especialmente si te sientes
muy triste o frustrada. Todos pasamos por la pubertad, de manera que tú podrías encontrar un
adulto que te comprenda y te ayude a comprender tus sentimientos.

Cambios interiores

Las hormonas causan cambios en tus órganos reproductivos internos, preparándolos para pasar
a los ciclos de menstruación y, algún día, tal vez tener un bebé. En cierto momento de tu
pubertad vas a comenzar a tener ciclos de menstruación, y comenzarás a tener tu regla
mensual. La mayoría de las muchachas comienzan a tener su regla casi en la misma edad que
sus mamás, de modo que tú podrías preguntarle a tu mamá qué edad tenía ella cuando
comenzó con la suya. Esa es una buena manera para comenzar a hablar con tu mamá sobre tu
pubertad.

Tu primer ciclo menstrual comienza adentro de ti, donde tú no puedes verlo, cuando un óvulo
sale libre de tu ovario. Esto es conocido como ovulación. Los ovarios generalmente liberan un
óvulo por mes. Ese óvulo recorre el Tubo de Falopio camino al útero. Es difícil señalar cuándo
ocurre eso, pero generalmente es como dos semanas después de tu regla.

Mientras tanto, el útero se ha preparado desarrollando un grueso forro interior de sangre. Este
forro es muy importante si tienes un bebé. Si tuviste relaciones sexuales con un hombre y tu
óvulo es fertilizado por su esperma, el óvulo fertilizado puede insertarse en el forro, y el
embarazo principia. De otra manera, el forro comienza a salir pasados algunos días, y sale de tu
cuerpo como "flujo menstrual" a través de la vagina. Este es el "desangre" que dura de cinco a
siete días y se le conoce como tu "período" o tu "regla".

Tu período o regla

84
Los períodos o reglas son parte de un ciclo mensual por el que pasa la mayoría de las mujeres
saludables durante sus años reproductivos. Generalmente tú no vas a ver o sentir el resto del
ciclo, de manera que tu regla es el indicador que ha ocurrido el ciclo.

El flujo menstrual es generalmente más intenso en los primeros días. Algunas mujeres sufren de
calambres antes o durante sus períodos. Esto es normal y se quita tomando Tylenol o ibuprofen.
Si tú tienes muchos calambres, puedes obtener ayuda con tu proveedor de cuidado de la salud
para tu salud. Algunas mujeres se sienten irritables, hinchadas, o tendrán una serie de otros
síntomas antes de que comience su período menstrual. Esos síntomas son temporales y se les
conoce como SPM o síndrome premenstrual.

Al principio, la mayoría de las mujeres tienen reglas "irregulares", o sea que no las tienen cada
mes, o al mismo tiempo de mes a mes. Muchas mujeres se regularizan después de un año,
aunque algunas mujeres nunca se regularizan. Los ciclos menstruales de la mayoría de las
mujeres son de 28 a 32 días. Hay algunas cosas que harán que tu regla se retrase:

Tensiones preocupaciones por problemas familiares, exámenes escolares u otras cosas.

Ejercicio muchas mujeres atletas tienen períodos irregulares.

Cambios considerables en tu vida-haciendo algún viaje o mudándote.

Embarazo es importante pensar en eso si eres sexualmente activa, aunque uses control de
la natalidad

Control de la natalidad-métodos hormonales para controlar la natalidad (la Pastilla, implantes


e inyecciones) pueden hacer que tu regla cambie o se interrumpa. Esto es algo que debieras
charlar con la persona que te recetó el método de control de la natalidad.

Enfermedades a veces, el estar enfermo o no sentirse bien puede causar un retraso en la


regla

La pubertad es algo por lo que pasan todos y puede ser muy incómoda, embarazosa, y producir
tu soledad. Es el tiempo adecuado para aprender de tu cuerpo y cómo funciona. Es también el
momento oportuno para comenzar a hablar con tu mamá o tu papá acerca de sus experiencias
cuando ellos tenían tu edad. También puedes hablar con la persona que cuida de tu salud si
tienes preguntas que no te atreves a hacérselas a tus padres.

Qué pasa en la pubertad: muchachos

La pubertad es la época en la vida cuando tu cuerpo cambia de mirarse como un niño a mirarse
como un adulto. Las hormonas que producen todos esos cambios te pueden dar una sorpresa.
Tu cuerpo, tu cabello, tus emociones, tu voz, tu pene. Todo se ve afectado, así parece.

Generalmente, los muchachos comienzan su pubertad entre los 10 y los 12 años de edad,
aunque algunos comienzan un poco antes o un poco después. Los cambios ocurren porque tu
cuerpo deja escapar ciertas diferentes hormonas. La primera señal es cuando los testículos se
ponen más grandes. Como un año después, tu pene aumentará de tamaño, y el vello púbico (el
cabello que los adultos tienen en sus genitales) comienza a crecer.

Unos meses más tarde tu vello púbico comienza a salir, tu cuerpo comienza a crecer más
rápidamente. Cuánto tiempo durará este súbito crecimiento, cuál será tu estatura definitiva,
depende de muchas cosas. Aunque lo más importante es la estatura de tu familia. Mientras tú

85
estás creciendo, algunas otras partes (especialmente tus manos y piernas) pueden crecer con
mayor rapidez que las otras, lo cual hará que te sientas torpe y desmañado. Muchos muchachos
sienten molestos dolores por el crecimiento de sus brazos y piernas, conforme los huesos crecen
más rápidamente que los músculos se pueden estirar.

En algunos muchachos aparece una hinchazón debajo de sus tetillas, lo que hará que se vean
como senos de mujer. No es razón para asustarse. Eso lo causa las hormonas que vibran a
través de tu cuerpo, y con el tiempo desaparecerá. Sin embargo, si te sientes preocupado,
puedes preguntarle a tu proveedor de cuidado de la salud para que te diga si esos síntomas son
normales.

En algún momento durante tu pubertad podrías comenzar a tener sueños eróticos. Mientras
duermes, tu pene se va a endurecer, y vas a eyacular (te saldrá semen). Esto es completamente
normal. Aunque tal vez sientas alguna vergüenza, la mayoría de los muchachos ocasionalmente
tienen un sueño erótico. Van a ser menos frecuentes conforme crezcas, y conforme tengas mas
eyaculaciones despierto.

En algún momento, tu voz se va a poner más profunda. De vez en cuando te saldrá algún
falsete, pero ese problema también desaparecerá. En muchos muchachos aparecerá barba, y el
cabello de tu cuerpo se engrosará. En otros aparecerán espinillas durante la pubertad. Si tienes
problemas para controlar tus espinillas, llama a tu clínica de salud para obtener ayuda. Hay
muchas medicinas en el mercado que te podrán reducir o eliminar el acné.

El tiempo de la pubertad es muy extraño. Algunas personas crecen más temprano y tienen que
enfrentarse al problema de ser más altos y tener su acné antes que el resto de sus amigos.
Otros comienzan a crecer después y tienen que esperar a que sus amigos crezcan. De todas
maneras, es importante recordar que todos pasamos por esa etapa, y que eventualmente todo
vuelve a la normalidad. Si las cosas se ponen confusas, busca a alguien con quien hablar: tu
hermano mayor, tu papá, o cualquier otro hombre en quien puedas confiar. Es casi seguro que
ellos se sintieron igual que tú ahora y tal vez pueden ofrecer algún consejo.

86

También podría gustarte