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Historia de La Deontologia

Este documento describe la historia y evolución de la deontología. Comienza explicando que desde tiempos antiguos las sociedades han regulado la conducta moral a través de sistemas éticos y códigos de conducta. Luego detalla cómo la deontología surgió para regular específicamente la conducta de profesionales a través de códigos de ética profesional aprobados por asociaciones. Finalmente, contrasta la ética deontológica con otras teorías éticas como el utilitarismo y el sustancialismo.

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Historia de La Deontologia

Este documento describe la historia y evolución de la deontología. Comienza explicando que desde tiempos antiguos las sociedades han regulado la conducta moral a través de sistemas éticos y códigos de conducta. Luego detalla cómo la deontología surgió para regular específicamente la conducta de profesionales a través de códigos de ética profesional aprobados por asociaciones. Finalmente, contrasta la ética deontológica con otras teorías éticas como el utilitarismo y el sustancialismo.

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6.

HISTORIA DE LA DEONTOLOGIA
Desde que la gente vive en la regulación moral de la conducta ha sido necesaria para el bienestar
colectivo. Aunque los distintos sistemas morales se establecían sobre pautas arbitrarias de
conducta, evolucionaron a veces de forma irracional, a partir de que se violaran los tabúes
religiosos o de conductas que primero fueron hábito y luego costumbre, o asimismo de leyes
impuestas por líderes para prevenir desequilibrios en el seno de la tribu. Incluso las grandes
civilizaciones clásicas egipcia y sumeria desarrollaron éticas no sistematizadas, cuyas máximas y
preceptos eran impuestos por líderes seculares, y estaban mezclados con una religión estricta que
afectaba a la conducta de cada egipcio o cada sumerio. En la China clásica las máximas de Confucio
fueron aceptadas como código moral. Los filósofos griegos, desde el siglo VI a.C. en adelante,
teorizaron mucho sobre la conducta moral que llevó al posterior desarrollo de la ética como una
filosofía. Son destacables los sofistas, Sócrates, Platón, Aristóteles, etc.

El advenimiento del cristianismo marcó una revolución en la ética, al introducir una concepción
religiosa de lo bueno en el pensamiento occidental. Esta ética cristiana ha persistido durante
siglos, con diferentes evoluciones, siendo sus máximos pensadores muy influenciados por la
filosofía griega. La ética moderna está muy influida por el psicoanálisis de Freud y las teorías
conductistas basadas en los experimentos de Pavlov.

6.1 DEONTOLOGIA
El término "deontología" viene del griego deon, deontos, que significa deber, obligación, y a veces
se ha utilizado como sinónimo de ética y moral. Históricamente se ha referido al conjunto de
deberes de una profesión expresado en un código de normas éticas que afectan a los
profesionales de un determinado colectivo. Generalmente ha sido aprobado por la corporación
correspondiente (Colegio de Médicos p. ej.), que vigilará por la calidad del ejercicio profesional y
prestigio social.

ÉTICA PROFESIONAL

DEONTOLOGÍA

Orientada al bien, a lo bueno.

Orientada al deber (el deber debe estar en contacto con lo bueno).

No normativa.

Normas y códigos.

No exigible.

Exigible a los profesionales.


Propone motivaciones.

Exige actuaciones.

Conciencia individual predominantemente.

Aprobada por un colectivo de profesionales.

Amplitud: se preocupa por los máximos.

Mínimos obligatorios establecidos.

Parte de la ética aplicada.

Se ubica entre la moral y el Derecho.

Las éticas procedimentales se consideran, en líneas generales, como herederas del


formalismo kantiano, pero sustituyen algunas de las piezas más vulnerables de éste- como la
insistencia en la conciencia individual- por nuevos elementos teóricos que pudieran salvar los
principales escollos a los que tuvo que enfrentarse históricamente la ética de Kant. En las filas
procedimentalistas encontramos éticos tan relevantes como: Kohlberg, K.O. Apel y J. Habermas.
Todos ellos insisten en que la ética no tiene como tarea la recomendación de contenidos morales
concretos, sino más bien el descubrimiento de los procedimientos que permitan legitimar (y
deslegitimar) normas procedentes de la vida cotidiana.

El procedimiento buscado ha de expresar la racionalidad práctica en el sentido kantiano, es


decir, el punto de vista de una voluntad racional como lo que todos podrían querer. Esto significa
que aquello que la razón proponga como moralmente obligatorio no puede identificarse sin más
con lo que de hecho deseamos o lo que subjetivamente nos conviene, sino más bien con lo que
cualquier persona desearía si adoptase la perspectiva de igualdad y universalidad. Porque adoptar
el punto de vista moral es, desde esta perspectiva, ponerse en el lugar de cualquier otro, querer lo
que cualquier otro podría querer, defender intereses universalizables.

Ahora bien, una limitación importante del formalismo kantiano era la concepción monológica de
la racionalidad, de modo que sus continuadores procedimentalistas optan por entender la
racionalidad en un sentido dialógico. En consecuencia, los procedimientos que estas éticas
describen son, de un modo u otro, procesos de diálogo: a)En la ética de Rawls, el diálogo se lleva a
cabo de un modo idealizado en una hipotética posición original en la que personas morales
representativas acuerdan por unanimidad los principios de justicia para la estructura básica de la
sociedad; b) En la teoría de Kohlberg, la madurez moral se alcanza en el momento en que la
persona es capaz de interiorizar la asunción ideal de rol, para lo cual es preciso el conocimiento de
los intereses de cada cual a través del diálogo; c) En la ética discursiva, lo que constituye el
procedimiento legitimador es el diálogo entre los afectados por las normas, llevado a cabo en
condiciones de simetría.

Por su parte, las éticas sustancialistas afirman que es imposible hablar de la


corrección de las normas si no es sobre el trasfondo de alguna concepción compartida de la vida
buena. Frente a los procedimentalistas, los éticos sustancialistas- tanto neoaristotélicos como
neohegelianos- coinciden en concebir la moral como un ámbito en el que lo principal no es el
discurso sobre las normas justas, sino el de los fines, los bienes y las virtudes comunitariamente
vividos en un contento vital concreto.

Los sustancialistas acusan al procedimentalismo de incurrir en una abstracción ingenua, al


menos en la medida en que confían en que los procedimientos sean capaces de crear lazos de
cohesión social equivalentes a los que en otros tiempos creaba la religión o la tradición. En efecto,
el universalismo moral al que conducen las éticas procedimentales es considerado por los
sustancialistas como un universalismo abstracto y vacío, puesto que a la postre no consigue
alumbrar sujetos ilustrados, emancipados, libres de comunidad y tradición, sino más bien seres
anónimos y anómicos, desarraigados de todo ambiente moral, y por tanto, faltos de esperanza y
de sentido para sus vidas.

Es preciso reconocer, con las éticas sustancialistas, que las personas vivimos necesariamente
implantadas en comunidades y tradiciones concretas. Hasta tal punto es esto cierto, que el propio
universalismo moderno, defendido por las éticas procedimentales, es también una tradición más,
o un conjunto de tradiciones. Sin embargo, aun reconociendo que el procedimentalismo está- y
debe reconocer que está- enraizado en tradiciones, lo cierto es que lo queda sentido a esas
tradiciones es precisamente su pretensión de universalidad.

Capítulo I Definición y ámbito de aplicación código deontologico


Artículo 1

El presente Código Deontológico es el conjunto de principios y reglas que han de mejorar y guiar la
conducta profesional del protésico dental.

Artículo 2
1. Los deberes que impone este Código Deontológico como resultado de la expresión de una
Entidad de Derecho Publico, obligan a todos los protésicos dentales en el ejercicio de su profesión,
cualquiera que sea la modalidad en que la practiquen.

2. El incumplimiento de alguna norma de este Código supone incurrir en falta disciplinaria


tipificada en los Estatutos del Colegio Profesional de Protésicos Dentales de Aragón cuya
corrección se hará a través del procedimiento sancionador en el establecido.

Artículo 3

El Colegio Profesional de Protésicos Dentales de Aragón asume como uno de sus objetivos
primordiales la promoción y desarrollo de la Deontología Profesional y dedicará atención
preferente a difundir los preceptos de este Código así como a velar por su cumplimiento.

TEORÍAS ÉTICAS; EL UTILITARISMO.

Para Aristoteles el objetivo de nuestra vida es la felicidad. Para los hedonistas, el placer. La tercera
corriente de la que vamos a hablar es el utilitarismo. Para estos lo que justifica nuestra acción es la
utilidad, entendida como el mayor bienestar para el mayor numero.

Los teóricos del utilitarismo clásico fueron filósofos ingleses como Jeremy Bentham o John Stuart
Mill. Para ellos lo que hace buena o mala una acción son sus consecuencias entendidas como
placer. Si algo hace feliz a un gran numero de gente es bueno, si los hace infelices malo.

El utilitarismo es una teoría que tiene a su favor su simpleza. En muchos casos es sencillo aplicar el
cálculo utilitarista en los conflictos morales. Pensemos por ejemplo en el caso de que tengamos
que hacer una carretera para dar servicio a millones de personas. Puede que tengamos que
expropiar terrenos de gente que no quiere dejar sus casas, pero la teoría utilitarista dice que la
acción esta justificada, porque beneficia a muchos, aunque perjudique a unos cuantos.
Es también fácil entender porque, desde el punto de vista utilitarista, hay que decir la verdad,
trabajar honradamente o pagar impuestos. La cuestión es que todas estas cosas producen la
mayor felicidad para el mayor numero. La teoría utilitarista permite hacer cálculos mas o menos
fáciles para determinar si una acción es correcta o incorrecta.

El utilitarismo es una visión ética que casa muy bien con la democracia. También las sociedades
democráticas tienen como objetivo procurar la mayor felicidad general. De hecho, parece que los
políticos hacen muchas veces cálculos utilitaristas antes de tomar decisiones, o al menos que las
justifican según cálculos utilitaristas; cuando toman una medida siempre la justifican diciendo que
beneficia a mucha mas gente que la que perjudica (aunque realmente no sea así) Aquí tenéis un
video que ilustra una decisión política que es un disparate desde el punto de vista utilitarista.

La ÉTICA DEONTOLÓGICA parte de la premisa de que existen obligaciones o deberes


morales que deben cumplirse independientemente de la consideración de sus consecuencias. En
este sentido el derecho tiene prioridad sobre el bien o el fin de la acción. La ética deontológica
está enraizada en la filosofía moral kantiana. El deber moral básico es tratar a las personas como
fines y no como medios para propósitos ajenos a sí mismos. Un ejemplo de teoría deontológica
que influye en los debates contemporáneos sobre ética y política es la premisa de que nuestros
roles en la sociedad dotan de un contenido específico a nuestras obligaciones y deberes morales.
A principios del siglo XX el idealista británico F. H. Bradley en su ensayo My Station and Its Duties
desarrolló el argumento de que nuestros deberes morales están determinados por nuestro rol o
posición en la sociedad y las responsabilidades inherentes a él. Como padres, hijos, vecinos y
profesionales (médicos, abogados, analistas, administradores, políticos electos), tenemos tareas
que desempeñar junto con la obligación moral de ejecutarlas bien.

Un ejemplo de ética deontológica proviene de la filosofía moral de John Rawls, centrado en el


deber de tratar a las personas como fines en sí mismos y con la premisa de que son así tratadas
cuando son capaces de dar consentimiento a las acciones que les afectan. Lo que hace a los seres
humanos diferentes de los meros objetos es que las personas tienen dignidad en base a su
capacidad de elegir libremente lo que desean hacer con sus vidas, teniendo el derecho moral
fundamental a que sus elecciones sean respetadas. Las personas no son objetos para ser
manipulados, es una violación de la dignidad humana usar a las personas de formas que no han
elegido libremente.

Desde este punto de vista la acción correcta es aquella que las personas libres, iguales y
racionales, incluidos los afectados por la acción, serían capaces de consentir. Algunas versiones de
las teorías de los derechos humanos son también ejemplos de una aproximación deontológica a la
ética, es decir, respetar los derechos es una señal de respeto hacia las personas como fines con
objetivos vitales y planes para conseguirlos.

4. La Ética formal kantiana

La Ética formal

El conocimiento moral no es un conocimiento del ser, de lo que es, sino un conocimiento de lo que
debe ser; no un conocimiento del comportamiento real y efectivo de los hombres, sino un
conocimiento del comportamiento que deberían observar los hombres. En este sentido, dicho
conocimiento no se puede verificar; cuando decimos que los hombres deberían comportarse de
tal o cual manera estamos afirmando que ese comportamiento es necesario y universal, y esas son
las características de lo a priori. Y ya hemos visto cómo Kant explicaba la imposibilidad de derivar
de la experiencia algo que fuese necesario y universal: el primer objetivo del conocimiento moral,
por lo tanto, consistirá en identificar cuáles son los elementos a priori de la moralidad.

Kant distingue un uso teórico y un uso práctico de la razón. En su uso teórico, que Kant estudia en
la "Crítica de la razón pura", la razón constituye o configura el objeto que se da en la intuición,
mediante la aplicación de las categorías; en su uso práctico, que estudiará en la "Fundamentación
de la metafísica de las costumbres" y en la "Crítica de la razón práctica", la razón es la fuente de
sus objetos: la producción de elecciones o decisiones morales de acuerdo con la ley que procede
de ella misma.

Todos los sistemas éticos anteriores habían partido de una determinada concepción del bien,
como objeto de la moralidad, creyendo que ese bien determinaba la moralidad, lo que debía ser.
Sin embargo, del mismo modo que el conocimiento teórico no está determinado por el objeto,
sino que éste se encuentra determinado por las condiciones a priori de la sensibilidad y del
entendimiento, el conocimiento moral tampoco estará determinado por el objeto, sino más bien
el objeto de la moralidad determinado por ciertas condiciones a priori de la moralidad. (Del mismo
modo que Kant había provocado una "revolución copernicana" en el ámbito del uso teórico de la
razón, provocará otra revolución similar en el ámbito del uso práctico de la razón). Estas
condiciones, siendo a priori, no pueden contener nada empírico: sólo han de contener la forma
pura de la moralidad. En consecuencia, las leyes de la moralidad han de tener un carácter
universal y necesario.
La base de la obligación, del deber ser, no puede fundarse en nada empírico, pues: aunque deba
referirse al hombre, como ser racional, no puede fundarse ni en la naturaleza humana ni en las
circunstancias humanas, sino que ha de ser a priori. De ahí la crítica de Kant a los sistemas morales
fundados en contenidos empíricos, a los que llamaremos éticas materiales. En primer lugar, todas
ellas son a posteriori: de alguna manera todas ellas identifican el bien con la felicidad, y consideran
bueno el objeto hacia el que tiende la naturaleza humana considerada empíricamente, aceptando
la determinación de la voluntad por objetos ofrecidos al deseo.

Además de proponer distintos bienes, entre los que no hay posibilidad de ponerse de acuerdo, lo
que pone de manifiesto su falta de universalidad, al estar basadas en la experiencia carecen de la
necesidad y universalidad necesaria de la que deben gozar las leyes morales. En segundo lugar las
normas que proponen tienen un carácter hipotético, condicional: si quieres alcanzar la felicidad
(algo distinto para cada sistema) has de comportarte de acuerdo con esta norma. Al estar
sometida la norma a una condición sólo tiene valor si se acepta dicha condición, lo que, además de
significar que se actúa por un interés, implica que la validez de la norma para conseguir el fin que
se propone sólo puede ser comprobada experimentalmente, por lo que tampoco puede tener
carácter universal y necesario.

Por lo demás, y en tercer lugar, esos sistemas éticos son heterónomos: el hombre recibe la ley
moral desde fuera de la razón, por lo que en realidad no está actuando libremente, perdiendo la
capacidad de autodeterminación de su conducta, la autonomía de la voluntad. ¿Que valor puede
tener una norma moral que no es universal y necesaria, cuyo cumplimiento está sometido a la
consecución de un objetivo, un interés, y que propone al hombre renunciar a la libertad, a la
autonomía de su voluntad?

La moralidad no puede fundarse en nada empírico. Una norma moral ha de ser universal, ha de
valer para todos los hombres en todas circunstancias, y ha de ser necesaria, ha de cumplirse
cumplirse por sí misma. Ha de ser, por lo tanto, de carácter formal; no puede establecer ningún
bien o fin de la conducta, ni puede decirnos cómo tenemos que actuar: ha de contener sólo la
forma de la moralidad. "Es imposible imaginar nada en el mundo o fuera de él que pueda ser
llamado absolutamente bueno, excepto la buena voluntad". Con esta frase comienza la
"Fundamentación de la metafísica las costumbres". ¿Qué entiende Kant por una buena voluntad?.
Una voluntad que obra por deber, es decir, no por interés, o por inclinación o por deseo. ¿Y qué es
obrar por deber?: obrar por reverencia o respeto a la ley moral que la voluntad se da a sí misma.
Kant distingue aquí entre obrar "por deber" y obrar "conforme al deber": puede ocurrir que actúe
por algún interés particular y esa actuación coincida con la ley moral; en ese caso estoy actuando
"conforme al deber".
Obro "por deber", sin embargo, cuando mi actuación no persigue ningún interés particular, ni es el
resultado de una inclinación o un deseo, sino que está motivada solamente por reverencia o
respeto a la ley moral, independientemente de que mi actuación pueda tener consecuencias
positivas o negativas para mi persona. La ley moral se basa en la noción de deber; y en la medida
en que la ley moral pretende regular nuestra conducta ha de contener alguna orden o algún
mandato. Pero como la ley moral es universal y necesaria la orden o mandato que contengan ha
de ser categórico, es decir, no puede estar sometido a ninguna condición (no puede ser
hipotético). A la fórmula en la que se expresa ese mandato u orden de la ley moral la llamará Kant
imperativo categórico.

Ahora bien, como la ley moral no puede contener nada empírico, el imperativo categórico en que
se expresa tampoco podrá tener ningún contenido empírico, sino sólo la forma pura de la
moralidad. En la "Fundamentación" Kant nos da tres definiciones distintas del imperativo
categórico:

1.-"Obra sólo según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne en ley
universal".

2.-"Obra como si la máxima de acción hubiera de convertirse por tu voluntad en ley universal de la
naturaleza".

3.-"Obra de tal manera que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de
cualquier otro, siempre como un fin y nunca como un medio".

Ninguna de estas formulaciones contiene nada empírico, sino sólo la forma de la moralidad. No
nos dice cómo tenemos que comportarnos concretamente, ni nos da ninguna norma, ni nos
propone ningún fin interesado. Al mismo tiempo, contiene una exigencia de universalidad y
necesidad, pero garantizando la autodeterminación de la voluntad, su autonomía, su libertad. La
voluntad, en efecto, no queda determinada por ningún elemento empírico, por lo que es libre, y el
imperativo por el que se regula no contiene ninguna norma concreta de conducta, por lo que la
voluntad tendrá que darse a sí misma la norma de conducta, por lo que es autónoma.

Los postulados de la razón práctica.

¿Pero es posible la libertad de la voluntad? Los resultados de la "Crítica de la razón pura" nos
conducían a la distinción general de todos los objetos en fenómenos y noúmenos. En cuanto
fenómenos todos los objetos están sometidos a las leyes de la naturaleza, que son leyes
deterministas, excluyendo por lo tanto la libertad. En cuanto fenómeno, pues, el hombre no es
libre. Por otra parte, la posibilidad de conocer los noúmenos, las cosas en sí mismas, quedaba
rechazada en la dialéctica trascendental ante la imposibilidad de constituir la metafísica como
ciencia, por lo que la posibilidad de conocer algo acerca del alma y de su libertad e inmortalidad
quedaba eliminada. Sin embargo, sin la libertad de la voluntad la moral quedaría arruinada.

Por otra parte, observamos que el progreso de la virtud es lento en el mundo, y esperamos
razonablemente que el hombre virtuoso pueda ser feliz; pero vemos que esto no ocurre, lo que
haría de la vida del hombre un absurdo si no fuera posible que ocurriera. Por ello, aunque ninguno
de los objetos de la metafísica (Dios, el alma y el mundo como totalidad) puede ser objeto de
demostración teórica, la razón práctica exige su existencia. El hombre ha de ser libre para poder
poner en práctica la moralidad; ha de existir un alma inmortal ya que, si el hombre no puede
alcanzar su fin en esta vida, ha de disponer de una vida futura como garantía de realización de la
perfección moral; y ha de existir un Dios que garantice todo esto. Lo que la razón teórica no ha
podido demostrar, la razón práctica lo tiene necesariamente que postular. De este modo Kant se
vio obligado, como dice en la introducción de la "Crítica de la razón pura", a suprimir el saber para
dejar paso a la fe.

La psicología cognitiva se preocupa del estudio de procesos tales como lenguaje,


percepción, memoria, razonamiento y resolución de problema. Ella concibe al sujeto como un
procesador activo de los estímulos. Es este procesamiento, y no los estímulos en forma directa, lo
que determina nuestro comportamiento.

Bajo esta perspectiva, para Jean Piaget, los niños construyen activamente su mundo al interactuar
con él. Por lo anterior, este autor pone énfasis en el rol de la acción en el proceso de aprendizaje.
La teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget es una de las más importantes. Divide el
desarrollo cognitivo en etapas caracterizadas por la posesión de estructuras lógicas
cualitativamente diferentes, que dan cuenta de ciertas capacidades e imponen determinadas
restricciones a los niños. Con todo, la noción piagetiana del desarrollo cognitivo en términos de
estructuras lógicas progresivamente más complejas ha recibido múltiples críticas por parte de
otros teóricos cognitivos, en especial de los teóricos provenientes de la corriente de
procesamiento de la información.

Los teóricos del procesamiento de la información critican la teoría del desarrollo de Piaget,
planteando que las etapas se diferencian no cualitativamente, sino por capacidades crecientes de
procesamiento y memoria. Bruner, por ejemplo, rechaza explícitamente la noción de etapas
desarrollistas, sin embargo, sostiene que diferentes modos de procesar y representar la
información son enfatizados durante diferentes períodos de la vida del niño. Él plantea que,
durante los primeros años, la función importante es la manipulación física: «saber es
principalmente saber cómo hacer, y hay una mínima reflexión» (Bruner, 1966). Durante el
segundo período que alcanza un punto más alto entre los 5 y 7 años, el énfasis se desvía hacia la
reflexión y el individuo, se hace más capaz de representar aspectos internos del ambiente.
Durante el tercer período, que coincide en general con la adolescencia, el pensamiento se hace
cada vez más abstracto y dependiente del lenguaje. El individuo adquiere una habilidad para tratar
tanto con proposiciones como con objetos. Es decir, según Bruner los seres humanos han
desarrollado tres sistemas paralelos para procesar y representar información. Un sistema opera a
través de la manipulación y la acción, otro a través de la organización perceptual y la imaginación y
un tercero a través del instrumento simbólico. Y en distintos períodos del desarrollo, se le otorga
distinto énfasis a diferentes modos de representación. En este sentido, para Jerome Bruner, el
desarrollo intelectual se caracteriza por una creciente independencia de los estímulos externos;
una creciente capacidad para comunicarse con otros y con el mundo mediante herramientas
simbólicas y por una creciente capacidad para atender a varios estímulos al mismo tiempo y
para atender a exigencias múltiples. El aprendizaje por descubrimiento es la capacidad de
reorganizar los datos ya obtenidos de maneras novedosas, de manera que permitan insights o
descubrimientos nuevos. Esto queda expresado en el principio de este autor: «Todo conocimiento
real es aprendido por uno mismo». Bruner propone una teoría de la instrucción que considera
cuatro aspectos fundamentales: la motivación a aprender, la estructura del conocimiento a
aprender, la estructura o aprendizajes previos del individuo, y el refuerzo al aprendizaje.

El existencialismo, siguiendo las huellas de la filosofía cartesiana y de la fenomenología, tiene


como punto de partida la subjetividad del individuo. La subjetividad se expresa en esta verdad:
“pienso luego soy”; ésta es la verdad absoluta de la conciencia captándose a sí misma, y a partir de
ella se ha de construir la filosofía. En “El existencialismo es un humanismo” considera Sartre que
este punto de partida es, además, indispensable si queremos darle dignidad al hombre y no
convertirlo en objeto. El problema del materialismo es que trata al hombre como un objeto, como
una cosa más del mundo; pero el existencialismo quiere reivindicar para el hombre un conjunto
de valores distintos a los del reino material. Y esto es posible si nos captamos a nosotros mismos
como sujetos, y nos captamos como sujetos en el ámbito de la verdad, del conocimiento.

Pero hay una novedad fundamental en la idea sartriana del cogito respecto de la cartesiana: la
subjetividad que se alcanza no es la subjetividad individual, es la intersubjetividad; en el cogito
uno no se descubre solamente a sí mismo sino también a los otros. En el cogito nos captamos a
nosotros mismos, pero nos captamos a nosotros mismos frente al otro; dicho de otro modo: para
la filosofía cartesiana lo indudable era la propia subjetividad, lo dudable lo exterior a ella, incluidas
las otras subjetividades; para Sartre lo indudable es tanto la propia subjetividad como la ajena: el
otro es tan cierto para nosotros como nosotros mismos: “Por el yo pienso, contrariamente a la
filosofía de Descartes, contrariamente a la filosofía de Kant, nos captamos a nosotros mismos
frente al otro, y el otro es tan cierto para nosotros como nosotros mismos. Así, el hombre que se
capta directamente por el cogito, descubre también a todos los otros y los descubre como la
condición de su existencia. Se da cuenta de que no puede ser nada (en el sentido en que se dice
que se es espiritual, o que se es malo, o que se es celoso), salvo que los otros lo reconozcan por
tal. Para obtener una verdad cualquiera sobre mí, es necesario que pase por otro. El otro es
indispensable a mi existencia tanto como el conocimiento que tengo de mí mismo. En estas
condiciones, el descubrimiento de mi intimidad me descubre al mismo tiempo el otro, como una
libertad colocada frente a mí, que no piensa y que no quiere sino por o contra mí. Así descubrimos
en seguida un mundo que llamaremos la intersubjetividad, y en este mundo el hombre decide lo
que es y lo que son los otros” (“El existencialismo es un humanismo”). Sartre llama “mirada” a la
experiencia que nos presenta al otro como una subjetividad, como un ser libre.

TeoríEnfermería como profesión se ha venido construyendo a lo largo de los siglos y más


aceleradamente en las últimas décadas al igual que la medicina, estos adelantos demandan una
formación con calidad humana, científica, técnica y ética, para atender todas las respuestas
humanas del paciente familia y comunidad, que se han modificado por los adelantos
biotecnológicos, los nuevos estilos de vida, los cambios socioeconómicos, las nuevas estructuras
de la familia debido a la migración, medioambiente contaminado por el mismo hombre,
aparecimiento de otras culturas minimizando lo tradicional, especialmente en aspectos sanitarios.

Esta realidad demanda una formación y práctica de salud fortalecida con conocimientos de las
ciencias biológicas y sociales como la sociología, antropología, psicología, filosofía, ética, bioética,
etología y la misma teología, que oriente el trabajo en equipo inter, trans y multidisciplinario de
las personas profesionales y no profesionales que hacemos salud.

La formación de la enfermera a nivel de pre y postgrado debe dar más énfasis a la ética y bioética,
así como la educación continua en un trabajo comprometido entre las escuelas y los servicios
hospitalarios y de atención primaria como son los centros y subcentros de salud.

Esta formación apunta a una atención de calidad y con calidez al paciente /usuario, familia y
comunidad, para promover el autocuidado, la promoción y fomento de la salud, la prevención de
las enfermedades y la recuperación y rehabilitación de la salud, respetando su dignidad, sus
derechos y su entorno.

2. RESEÑA HISTORICA DE LA ENFERMERIA Y BIOETICA.

La práctica de enfermería a través de su historia evidencia una fuerza moral, de valores y de


principios éticos que se reflejan en el comportamiento de la profesional de enfermería. El inicio de
la enfermería profesional, era preciso una buena conducta con el paciente, la familia y el médico.
En la actualidad en la práctica de la atención de salud primaria y hospitalaria la enfermera tiene
nuevos roles y responsabilidades en los que se presentan problemas éticos y morales y dilemas
éticos que demandan de la profesional valores, principios, códigos, muchas veces conocimientos
de legislación que guíen el análisis y toma de decisiones.
Solo a partir del siglo XIX, se han sistematizado la información sobre la evolución de la ética en
enfermería, así:

En 1893 aparece el juramento de enfermería Florence Nightingale, que fue elaborado por un
comité de la escuela de enfermería de Farrand del Hospital Hasper de Detroit. La Directora de la
Escuela Lystra Eggert Gretter, coordinó el comité y publicó el juramento, que es utilizado hasta
hoy en las ceremonias de graduación de las Escuelas de Enfermería de los Estados Unidos y otros
países del mundo. Se le dió el nombre, de Juramento de Enfermería F. Nightingale, para honrar a
la señorita Florence Nightingale, quien recibió una cofia cuando se publicó por primera vez. Este
juramento resalta la memoria de esta filósofa de la enfermería y del ideal de nuestro ejercicio
profesional que dice: -“practicar la profesión con fidelidad, abstenerse de hacer daño al paciente,
elevar el buen nombre de la profesión, guardar el secreto profesional y dedicarse enteramente a
quienes tienen que dedicarse a cuidar”. Este juramento ha sido una guía, un código de ética
profesional para las enfermeras.

En 1935. El juramento fue revisado por la señora Gretter, aquí introdujo “me dedicaré con
devoción al servicio por el bienestar de la comunidad”. Debo aclarar que en los dos enunciados
está que dice ayudaré al médico, situación que no estoy de acuerdo porque el trabajo es en
equipo al servicio del paciente, familia y comunidad y no al servicio del médico.

En 1889, Harry Camp Lounsberry, escribió el libro de Etica en Enfermería. Este es uno de los
primeros libros en la materia.

En 1880, Fowler dice que en la primera revista de Enfermería en los Estados Unidos, The Trained
Nurse and Hospital Review, se publicó una serie de 6 partes sobre ética de enfermería.

Desde 1900, el American Juornal Nursing, ha publicado cientos de artículos sobre ética.

Entre 1900 y 1960 se han publicado no menos de 65 libros sobre ética. A partir de 1970 se
incrementa la publicación de libros sobre ética en enfermería, revistas sobre ética y bioética y en
varias revistas profesionales se escriben mensualmente artículos sobre ética y dilemas bioéticos
que enfrentan actualmente las enfermeras.

En 1953, el Consejo Internacional de Enfermeras CIE, aprobó y publicó el primer Código de Etica en
Enfermería, para fundamentar el desarrollo ético de la profesión. Este código se revisó en 1973 en
México. En 1985 se revisó nuevamente pero el contenido no cambio.

En 1985 se actualizó el libro “ Dilemas de las enfermeras”, con ejemplos para el análisis ético de
situaciones clínicas que se presentan actualmente por los avances de la ciencia y tecnología en la
atención sanitaria, los mismos que presentan problemas éticos y dilemas bioéticos en la clínica y
en la investigación.

En 1994, se publicó el libro “Etica en la práctica de enfermería”, que es una guía para la toma de
las decisiones éticas.
El CIE, ha aprobado en las tres últimas décadas documentos sobre valores y principios éticos que
orientan la práctica hospitalaria y comunitaria, que plantean problemas bioéticos relacionados con
la utilización de tecnología de punta, en los que tiene que tomar decisiones, como por ejemplo:
atención a pacientes en cuidados intensivos, diálisis, trasplantes, el aborto, cuidados paliativos,
eutanasia, derechos de los pacientes, consentimiento informado, testamento vital, cuidado a
prisioneros, atención de salud a migrantes, refugiados, pacientes con SIDA, abuso y violencia
contra el personal de enfermería.

En 1935, Vaughan realizó una de las primeras investigaciones sobre ética de enfermería, en base al
análisis de 95 diarios de las enfermeras que describían los problemas éticos de su práctica,
durante tres meses. Se identificaron 2265 problemas morales, 67 problemas de etiqueta y 110
interrogantes sobre comportamiento ético. El problema moral más frecuente era la falta de
cooperación entre enfermeras y médicos y entre las mismas enfermeras. Otros problemas eran
falsos registros, gráficos y diagramas, falta en los deberes en la escuela de enfermería, faltas en los
deberes hacia los pacientes. Las recomendaciones después de este estudio fue reforzar el sistema
educativo para asegurar un alto grado de moralidad y ética en el comportamiento individual, que
garantice el comportamiento profesional de enfermería.

De 1987 a 1993, Doris Muller Goldstein directora del Centro de Referencias Bibliográficas del
Instituto Kennedy de Etica de la Universidad de Georgetown, hizo una recopilación de Etica en
Enfermería en estos 6 años. Pero realmente la investigación en ética y bioética en nuestra
profesión empieza en la década de los 80. (Nelly Garzón)

En Noviembre del 2008 se llevó a cabo en Quito el XI Coloquio Panamericano de Investigación en


Enfermería con la temática sobre: “Seguridad del paciente/usuario, ética y atención primaria en el
cuidado holístico de enfermería”, se presentaron 479 trabajos de investigación de los cuales 93
fueron referentes a atención primaria de salud, 38 a seguridad del paciente, 18 a lo laboral, 17 a
educación, 16 de bioética.

3. FENOMENOLOGIA DE LA ENFERMERIA. TEORIAS DE ENFERMERIA Y BIOETICA.

En el siglo XIX, Nightingale expresó su firme convicción de que la práctica de enfermería era
intrínsicamente distinta a la del médico. Porque enfermería consiste en “colocar al paciente en las
mejores condiciones para que la naturaleza actúe sobre él”. (Nightingale). La orientación filosófica
se basa en la interacción de las personas y del entorno, un principio diferente al utilizado por los
médicos

Escribió 147 libros sobre: administración, salud, estadística, filosofía, emigración, protección de los
aborígenes, hambre, castigo, disciplina, economía, pájaros, sufragio de la mujer y problemas de la
India.

“Notas de enfermería” es un libro que encierra la filosofía de nuestra profesión, fue


Traducido al francés, italiano y alemán, escribe lo que las enfermeras deben hacer y dejar de
hacer, no es un manual para cuidar enfermos, ella decía que “Cada mujer es una enfermera”, en
un mes se vendieron 15.000 ejemplares en esa época. Creo que el primer Código de Etica contiene
este libro cuando dice que la enfermera no será: chismosa, charlatana, infidente, atrasada,
faltona, ignorante, negligente. Practicará siempre las virtudes, principios y valores siendo:
moderada, responsable, fiel, respetuosa, observadora, honesta, minuciosa, rápida, de buenos
sentimientos. Nightingale, enfatiza el cuidado de la naturaleza, para la vida, el desarrollo de la
persona, su salud y curación cuando se ha enfermado.

Ernestine Wiedenbach, su orientación filosófica indica a las enfermeras lo que deben hacer
como una forma de filosofía del arte basada en cuatro elementos: filosofía, objetivo, práctica y
arte; la meta principal hacia donde la enfermera dirige sus esfuerzos, es una persona es una
persona que piensa, siente y actúa, sobrepasa la intención inminente de misión o funciones a
través de actividades dirigidas específicamente al bien del paciente que es un principio de
beneficencia. Dice que: “ la enfermera tendrá una actitud positiva hacia la vida y un código de
conducta que motiva su acción, guía el pensamiento e influye en la toma de decisiones”. Los tres
componentes esenciales de la filosofía de enfermería son: “veneración por la vida, respeto a la
dignidad, al valor, la autonomía e individualidad de cada persona; decisión para actuar de forma
dinámica a partir de ideas [Link] enfermera respetará al paciente que tiene atributos,
problemas cualidades, aspiraciones, necesidades y capacidades personales”.

Virginia Henderson, considera que enfermería cumple funciones independientes,


interdependientes y dependientes, y reconoce 14 necesidades de los pacientes. Trata de: “la
responsabilidad de la enfermera para ayudar a recuperar la salud al enfermo, o sino es capaz de
aliviar el dolor ayudar a morir con tranquilidad”; la persona y la familia son consideradas y
respetadas como una unidad.

Faye Glenn Abdellah, su teoría se basa en el método de resolución de problemas, hace hincapié
que: “las enfermeras son responsables de mantener una atmósfera saludable en la habitación, en
la casa y la comunidad del cliente”. Utiliza 21 problemas de enfermería como una guía para el
cuidado del enfermo.

Lydia E. Hall, resaltó la función autónoma de la enfermera, esta teoría se aplica a los
pacientes adultos que han sufrido una enfermedad aguda, el objetivo es rehabilitar al paciente y
transmitirle un sentimiento de éxito en términos de autorealización y autoestima. “Dice que el
paciente debe recibir solo cuidados de enfermeras profesionales que sean las responsables del
cuidado integral”.

Jean Watson, dice que: “los pacientes necesitan una atención integral que fomente el
humanismo, la salud y la calidad de vida” estos son principios bioéticos en la atención sanitaria.
Enfermería ofrece los cuidados y el paciente/usuario es libre de elegir la mejor acción en un
momento concreto.
Patricia Benner, teorizante de la enfermería clínica manifiesta que otro tema importante de
la ética en enfermería es el poder, escribe sobre la naturaleza de las jerarquías en el cuidado de la
salud del paciente, familia y comunidad porque “existen patrones sistemáticos de dominio y
subordinación, que son parte integral del cuidado” Las enfermeras están conscientes de estos
patrones, dada la gran responsabilidad que tienen que asumir frente los pacientes, familia,
comunidad, médicos, administradores y colegas.

Pueden surgir problemas éticos cuando las enfermeras ejercen poder sobre otros y cuando ellas
mismas carecen de poder. Por lo general las enfermeras se enfrentan más con dilemas que con
problemas de fácil solución. En ocasiones asumen riesgos en virtud del genuino interés de ayudar
al paciente.

Con frecuencia los pacientes y familiares necesitan que la enfermera salgan en su defensa, porque
tienen más confianza en la enfermera, y ella puede ser el puente entre el paciente y el médico, a
esto Benner lo llama “Poder de amparo”, que se fundamenta en 31 competencias asociadas.

Benener, define a la: “enfermería como una práctica de asistencia que se guía por el arte de la
moralidad y la ética del cuidado y la responsabilidad”.

Carol Guilligan, indica la importancia de la “lógica de la psique”, que es una lógica asociativa que
abarca la subjetividad y el contexto que son factores que se tienen que considerar, comprender y
utilizar para la toma de decisiones éticas.

Dorothea Orem. Formuló la Teoría General de Enfermería compuesta de tres teorías relacionadas
entre sí: 1. teoría del autocuidado, 2. teoría del déficit de autocuidado y 3. teoría de los sistemas
de enfermería. Éticamente hace referencia al entorno que consta de factores ambientales, que
son externos al paciente/usuario, familia y comunidad; elementos ambientales; condiciones
ambientales que son los alrededores psicosociales y físicos externos; y ambiente de desarrollo,
que es la promoción del desarrollo personal mediante la promoción para establecer metas
apropiadas y adaptar la conducta para la satisfacción de estas metas; incluye la formación de la
enfermera en actitudes y valores para el servicio al paciente/usuario, familia y comunidad.

Jean Watson, define a la enfermería como filosofía y ciencia de la enfermería,

Dice que: “la formación de las enfermeras debe tener una base ontológica y epistemológica para
la orientación de su práctica como un proceso de asistencia humana en enfermería y de la
investigación para mejorar nuestra contribución a la sociedad”. La asistencia es un ideal moral más
que conducta orientada al trabajo, la meta es preservar la dignidad humana y la humanidad en el
sistema de asistencia sanitaria. El objetivo de enfermería es conseguir el más alto grado de
armonía entre mente, cuerpo y alma que engendre procesos de autoconocimiento, respeto a uno
mismo, autocuidados y autocuración, al tiempo que aumenta la diversidad. Se debe formular un
sistema de valores humano-altruistas en las primeras fases de la vida y fortalecer en la formación
de las enfermeras.
La inculcación de la fe y esperanza, favorece la salud del paciente/usuario, familia y comunidad.
Cultivo de la sensibilidad ante uno mismo y los demás para ser más auténticas, sinceras y
humanas. Aplicar el proceso de atención de enfermería para la resolución de problemas y toma de
decisiones junto con el paciente, familia y equipo de salud.

Imogene King. Dice que el objetivo de enfermería es: “ayudar a las personas a mantener su
salud, para que desempeñen sus roles” y parte de los siguientes supuestos: “Las personas,
pacientes/usuarios, son seres únicos y holísticos, que difieren de sus respuestas humanas, deseos
y objetivos, y su propia cultura que tiene que ser respetada; son sistemas abiertos que están
relacionados con su entorno, que tienen la capacidad de pensar racionalmente para conocer,
elegir, tomar decisiones sobre su tratamiento”.

Nancy Roper. Trata en su teoría de los aspectos socioculturales, de los valores éticos y
ambientales en el cuidado de enfermería y en los factores políticos económicos indica los
problemas legales. Analiza las actividades de la vida desde el inicio hasta la muerte y el estado
agonizante de los pacientes y el duelo de sus allegados. Enfatiza sobre el “mantenimiento de un
ambiente seguro”, como un principio para la protección del paciente/usuario, familia y
comunidad. Las enfermeras deben estar conscientes de la individualidad vital de cada paciente
para aplicar la enfermería individualizada.

Hildegard Peplau. Dice que: “la profesión de enfermería tiene la responsabilidad legal de hacer un
empleo eficaz de la enfermería y de sus consecuencias para los pacientes”/usuarios, familia y
comunidad.

Ida Jean Orlando. Manifiesta en su teoría: “la responsabilidad de la enfermera, el dar ayuda
inmediata a cualquier paciente para satisfacción de sus necesidades”.

Joyce Travelvee, en el Modelo de Relación de Persona a Persona, expresa que: “la enfermera
posee un sustrato de conocimientos y principios morales, para ayudar a otros seres humanos a
prevenir la enfermedad, recuperar la salud, encontrar un sentido a la vida y a la enfermedad y
mantener el grado máximo de salud”.

Madeleine Leininger en su teoría de la Enfermería Transcultural, se refiere a la diversidad y


universalidad de los cuidados culturales que es valiosa puesto que nuestro país es pluricultural y
multiétnico. Esta teoría tiene el Modelo Sunrise que consta de cuatro niveles y que desde el punto
de vista de la bioética es valioso. El nivel uno representa la visión del mundo y los sistemas
sociales, permite el estudio de la naturaleza, el significado y los atributos de los cuidados de
enfermería desde tres perspectivas: microperspectiva (los individuos de una cultura), perspectiva
media (factores más complejos de una cultura específica) y macroperspectiva (fenómenos
transversales de diversas culturas). En el nivel dos: proporciona información acerca de los
individuos, familias, comunidades e instituciones en diferentes sistemas de salud. En el nivel tres
proporciona información sobre los sistemas tradicionales, como: valores, creencias y prácticas
culturales y profesionales de salud, que actúan en una cultura. El nivel cuatro, determina el nivel
de las acciones y decisiones de los cuidados de enfermería coherentes culturalmente.
Así los cuidados de enfermería con enfoque cultural son beneficiosos, significativos, provechosos,
satisfactorios y saludables para cubrir las necesidades culturales que contribuyen al bienestar de
las personas,/usuario, familias, grupos y comunidades, además es importante la intervención de la
enfermería transcultural para ayudar a afrontar discapacidades y respetar la cultura en la agonía y
en la muerte para que estas sean dignas..

Las eticista de enfermería, dicen que el concepto de “ética del cuidado”, en la teoría del desarrollo
moral de Guilligan es tácito en el cuidado de enfermería. Está en el ámbito de lo ético, sin
confundir el cuidado con el control exagerado, que hace que los pacientes se tornen
dependientes.

4. LA ETICA Y LA ENFERMERIA

“Tenemos una necesidad de una ética de la tierra, de una ética de la vida salvaje, de una ética de
la población, de una ética de consumo, de una ética urbana, de una ética internacional, de una
ética geriátrica, de una ética del cuidado, etc. Todos estos problemas reclaman acciones que están
basados en valores y hechos biológicos. Todos ellos implican una ética para la vida (bioética) y
hasta el punto de que la supervivencia del sistema ecológico se va convertir en la prueba de toque
de un sistema de valores”. (V. R. Potter)

La enfermera tiene el compromiso moral y social de cuidar con calidad humana, científica, técnica
y ética a las personas sanas /enfermeras, familia y comunidad para mantener la salud, promover la
calidad de vida, prevenir las enfermedades, ayudar a las personas a sobrellevar las limitaciones
con dignidad. Este compromiso social exige a la enfermera capacitación, sensibilidad ética,
humanismo y capacidad de razonamiento moral para la adecuada toma de decisiones éticas ante
dilemas éticos en su práctica profesional.

Fry dice: “la sensibilidad ética esta condicionada por la cultura, la región, la educación y las
experiencias vitales. Es específica a cada enfermera e influye en la forma como toma decisiones
éticas relacionadas con el cuidado de los pacientes/usuarios. El razonamiento moral es la
capacidad de determinar lo que debe de hacerse en una situación determinada. Es un proceso
cognoscitivo, en el que se formula un curso de acción éticamente definible para resolver un
conjunto de valores, principios, de evidencias o conflicto de roles.

La dimensión ética de la práctica de enfermería se hace más evidente en la medida que la


enfermera actúa en situaciones clínicas, sociales y de investigación de mayor complejidad. Como
respuesta a estos nuevos retos el CIE expresa claramente los cuatro principios fundamentales de la
responsabilidad ética de la enfermera:

· Mantener y restaurar la salud

· Evitar las enfermedades


· Respeto por la vida, la dignidad y los derechos humanos

· Relaciones de la enfermera con sus colegas, con otros profesionales, con la sociedad y con la
profesión.

Por consiguiente la enfermera tiene el compromiso social cuidar al paciente/usuario, familia y


comunidad con calidad humana para evitar la mala práctica y la mediocridad.

5. ARTE MORAL DE ENFERMERÍA

Garzón lo define como: “Acción de la enfermera basada en sus propios principios y conocimientos
para facilitar resultados observables y positivos en el paciente/usuario, familia y comunidad”. La
naturaleza del proceso de razonamiento moral de las enfermeras influye en su comportamiento, y
se relaciona con la educación formal, edad, cultura, educación, variables de la organización, esto
influye en la toma de decisiones éticas. La enfermera como profesional tiene responsabilidad ética
y legal en sus acciones, responde a la calidad del cuidado de enfermería que brinda al
paciente/usuario, familia y comunidad a través del proceso de atención de enfermería.

Los atributos del arte moral de enfermería son: una relación interpersonal privilegiada entre
paciente-familia-enfermera para brindar cuidado integral, individualizado y humanizado; el deber
profesional no es una imposición sino cumplimiento de deberes morales de entrenamiento,
disciplina, acción y servicio para mantener la integridad de las personas y la sociedad; el
conocimiento completo se refiere al conocimiento sólido de ciencia y tecnología de enfermería, de
sus fundamentos humanísticos, sociales, históricos acompañadas de actitudes, habilidades y
destrezas para los procesos de cuidar, de atender la salud, ayudar durante la enfermedad, la
incapacidad, la agonía y la muerte digna; y la firmeza o valentía para actuar en beneficio del
paciente/usuario, familia y comunidad, aún en contra de la opinión de otros, de normas,
reglamentos y tradiciones, cuando tienen pleno conocimiento que los resultados de su decisión
son necesarios, son la mejor opción para la persona o grupo a quien preste su atención
profesional. (CIE. 2002)

6. ETICA DEL CUIDADO

Para hablar de la ética del cuidado primero tenemos que entender la Etica Sanitaria que es: “el
bien interno de la sanidad, el bien del paciente, familia y comunidad, aplicando los principios de la
atención primaria de salud”.

La palabra cuidado se deriva de Cogitatus que significa solicitud y atención para hacer bien algo,
acción de cuidar.

ORIGENES DE LA ETICA DEL CUIDADO

Las investigaciones para describir el desarrollo moral de las personas se iniciaron con Piaget
(1932) Kohlberg(1981 – 1984) manifiestan que las mujeres tienen mayor sensibilidad por
consiguiente el juicio se ha enfocado hacia la responsabilidad y la moral basada en el cuidado a
otros. En cambio los hombres desarrollan el Juicio autónomo, decisiones claras, individualistas la
moral está basada en los derechos de los individuos.

Carol Guilligan (1982) explica que el desarrollo moral de las mujeres es diferente al de los
hombres, pero igualmente valioso. Las mujeres emplean estrategias diferentes en la toma de
decisiones, entienden los problemas morales en términos de conflicto de responsabilidades. Su
juicio moral sigue una secuencia: sobrevivencia, benevolencia comprensión reflexiva del
cuidado para la resolución de conflictos.

Guilligan: Se refiere a la responsabilidad social, desde la que se plantea: “ la búsqueda del


bienestar de las personas, de aquellas que habrían de ser afectadas por las decisiones morales que
tienen consecuencias para la vida y para el futuro de próximas generaciones”.

La finalidad del cuidado es: regular éticamente la acción de cuidado, es decir, analizar desde una
perspectiva racional y crítica lo que significa cuidar de un modo virtuoso. Es absolutamente
necesario reflexionar en torno a las categorías de libertad, intimidad, justicia y bien.

La ética del cuidado es una disciplina que se ocupa de las acciones responsables y de las
relaciones morales entre las personas, motivadas por una solicitud, y que tienen como fin último
lograr el cuidado de sus semejantes o el suyo propio.

Se basa en la comprensión del mundo como una red de relaciones en la que nos sentimos
inmersos y de donde surge un reconocimiento de la responsabilidad hacia los otros.

La ética del cuidado se centra en: “el cuidado integral de la persona, la familia, la comunidad y su
entorno ayudando a desarrollar al máximo los potenciales individuales y colectivos, para mantener
prácticas de vida saludables que permitan salvaguardar un estado óptimo de salud en todas las
etapas de la vida”

7. ETICA Y CUIDADO DE ENFERMERIA

Los códigos nos permiten una aproximación al sujeto de cuidado en forma más comprensiva que
explicativa; son una interpretación integrada de los factores que influyen en la situación de
salud de la persona o grupo; se evidencia la importancia de la relación interpersonal enfermera -
sujeto de cuidado, que permite diseñar y ejecutar acciones de autocuidado y de cuidado
profesional. Las actividades profesionales implican dilemas de naturaleza ética debido a los
avances tecno-científicos en la atención en salud, a los cambios sociales como el
multiculturalismo, pluralismo moral por consiguiente los cuidados de la salud constituyen una
actividad moral por su propia naturaleza.

En un sentido metafísico el cuidado se refiere a una estructura originaria del ser del hombre,
mientras que en un sentido ético, el cuidado se refiere al deber ser, dimensión que se desprende
de la anterior y que atañe a la responsabilidad profesional, en este caso de la enfermería.
La ética en el cuidado se fundamenta en la responsabilidad del profesional de enfermería en el
respeto por la vida, la dignidad y los derechos del ser humano que son condiciones esenciales de la
enfermería, que se practicarán sin ningún tipo de discriminación. ( CIE. 2002)

8. DILEMA ETICO

Un dilema ético surge cuando una enfermera tiene dos o más alternativas de actuar, frente a una
situación que plantea un asunto moral relacionado con la responsabilidad que tiene con otra
persona, y comprende principios éticos y valores. Existe un dilema ético cuando las circunstancias
de la práctica presentan un conflicto de principios éticos por ejemplo beneficencia y autonomía;
un conflicto de valores, por ejemplo el valor de la vida y el respeto a los bienes del otro; conflicto
de evidencias, por ejemplo el deseo del paciente y lo que quieren los familiares; conflictos de
ética personal y las obligaciones del rol profesional; conflicto entre ética y ley.

Para crecer moralmente, la enfermera necesita fomentar su habilidad en la toma de decisiones


éticas y profundizar en el conocimiento de la ética, la bioética, las ciencias sociales y humanas

9. BIOETICA Y ENFERMERIA

Albert Schweitzer dice: “El gran error de toda ética ha sido, el creer que debe ocuparse sólo de la
relación del hombre con el hombre”, porque el ser humano está en relación permanente con el
ambiente y el resto de seres vivos que tienen que ser respetados y considerados en todas sus
dimensiones.”

Los avances acelerados de la ciencia y tecnología han aumentado la complejidad de los cuidados
de enfermería y los roles de las enfermeras en la atención de salud. Así en la atención primaria de
salud nos enfrentamos a problemas como la violencia intrafamiliar que en el Ecuador es una de las
primeras causas de problemas de salud mental, la pobreza, difícil acceso a los servicios, la
injusticia sanitaria, la falta de una política de salud coherente con nuestra realidad, la escasez de
recursos humanos, materiales y económicos para brindar cuidados de enfermería de calidad, con
equidad a toda la población como consta en nuestra constitución todavía es utópi co.

La realidad objetiva nos plantea diariamente múltiples y serios dilemas éticos, que la enfermera
debe ayudar a resolver mediante estudios y propuestas dentro de un equipo interdisciplinario y
con la participación activa de la comunidad para mejorar la calidad de vida de todos incluyendo a
las enfermeras.

En este ámbito la enfermera conoce y aplica los principios éticos de beneficencia, no maleficencia,
autonomía y justicia en el cuidado de enfermería y en la atención de salud. La enfermera debe
rendir cuentas del cuidado de enfermería como una medida de autoevaluación para mejorar la
calidad de atención y por consiguiente la humanización de la asistencia de salud integral.
La enfermera desempeña el rol de “abogada” de los derechos del paciente/usuario y comunidad,
cuando habla en nombre de los que no tienen la oportunidad o su capacidad de autonomía esté
afectada por la edad o enfermedad, la enfermera asegura que los derechos, deseos, las
preferencias, las prioridades de cuidado humanizado, con calidad ética y científica se cumplan.

La enfermera también ayuda al paciente/usuario, familia y comunidad a reflexionar aplicando la


“escucha activa” para la tomar decisiones de acuerdo a sus valores y estilos de vida, protegiendo
su dignidad, su privacidad y sus decisiones.

La autonomía profesional depende de las enfermeras que son responsables de sus decisiones,
actuaciones, determinación de estándares de calidad de la práctica y sistemas de autoevaluación.

Los adelantos biomédicos de la ciencia y tecnología para el diagnóstico y tratamientos de las


enfermedades para la protección y prolongación de la vida, ahora esto es una parte de la bioética,
que tiene un ámbito más amplio, porque trata problemas ecológicos que afectan la salud y la vida
del ser humano; se preocupa de los problemas demográficos, socioeconómicos y políticos que
afectan a la dignidad humana, como es el hambre, la pobreza y el desempleo que generan
violencia de diferentes formas que afectan a las personas, familias y comunidades.

Es una realidad que vivimos con la contaminación ambiental producida por obra del hombre que
afecta la calidad de vida presente y futura; sin escapar la carrera armamentista y las explosiones
nucleares que afectaría a todos los seres vivos. Este panorama nos compromete a todos a una
“dialogo bioético” inter y trandisciplinario para defender la vida en forma integral, considerando
las característica pluriculturales y multiétnicas de cada localidad.

El rol de enfermería éticamente nos da el privilegio de atender al ser humano desde el inicio de la
vida y todas las etapas del ciclo vital hasta la muerte con diferentes actuaciones a nivel individual y
colectivo, con una ética del cuidado frente al aborto, la contracepción, la fecundación in vitro,
dilemas bioéticos en pediatría, trasplantes de órganos y tejidos, el dolor, cuidados paliativos y la
muerte (eutanasia, encarnizamiento terapéutico); consentimiento informado, secreto profesional,
atención a pacientes geriátricos, psiquiátricos y con SIDA.

La enfermera debe estar preparada para participar en los comités de bioética hospitalaria o
asistencial y en los comités de investigación. Esta participación de la enfermera como miembro del
equipo de salud y como líder del cuidado de enfermería aplicando el Proceso de Atención de
Enfermería contribuye a elevar la calidad de atención como parte de la humanización de la
asistencia que debe estar regida por una justicia sanitaria que distribuya equitativamente los
recursos necesarios para la salud del pueblo en un ambiente no contaminado y libre de guerras.a
de la enfermería,,,,

Teoría de rawls kohberg

El concepto de “etapa” en el desarrollo de la conciencia moral.


Para explicar en qué consiste el desarrollo de la conciencia moral, vamos a tener en
cuenta los

trabajos de Lawrence Kohlberg.

Kohlberg, para diseñar su teoría, toma un grupo de cincuenta hombres a los que
entrevista cada

tres años durante doce años. La meta es reunir sus respuestas a algunos dilemas morales
que él les

propone. El más conocido es posiblemente el “dilema de Heinz”, el cual dice lo siguiente:

“En Europa, una mujer estaba a punto de morir de cáncer. Un medicamento podría
salvarla, una

forma de radio que un farmacéutico en la misma ciudad había descubierto recientemente.


El farmacéutico

lo vendía a 2.000 dólares, diez veces más de lo que el medicamento le costó fabricar. El
marido de la

mujer enferma, Heinz, fue a pedir prestado dinero a todo aquel que conocía, pero sólo
consiguió reunir

cerca de la mitad de lo que costaba. Él le contó al farmacéutico que su mujer se estaba


muriendo y le

pidió que se lo vendiera más barato o que le permitiera pagar más tarde. Pero el
farmacéutico dijo que

no. El marido se desesperó y forzó el almacén del hombre para robar el medicamento
para su mujer.

¿Debería el marido haber hecho eso? ¿Por qué?”

1.

La respuesta a tales dilemas es libre, y con las diferentes respuestas Kohlberg construye su

teoría. Él dice que los hombres desde la niñez hasta la madurez pasan por seis etapas del
desarrollo

moral. La evolución a través de estas etapas sigue siempre el mismo orden, de menor a
mayor, de
manera que una vez alcanzada una etapa más alta ya no se puede retroceder. Estas
etapas son las

mismas para todos los hombres, independientemente de la cultura, el país o la época


histórica a la que

pertenezcan.

En el artículo “From Is to Ought”2 Kohlberg muestra que se puede cometer la falacia


naturalista

sin la pérdida de la fundamentación. El “ser” (Is) lo ofrece la psicología, pues la psicología


demuestra que

las etapas del desarrollo moral realmente existen. El “deber” (Ought) proviene de la
filosofía.3 La filosofía

fundamenta la última etapa del desarrollo moral como la correspondiente al deber moral.
Fundamenta

también la aplicación de la teoría a la educación.

Kohlberg ofrece una teoría que destruye el relativismo en la moral, pues considera que
todos los

hombres tienen en común unas líneas generales ontogenéticas de desarrollo. La


objetividad o “libertad de

valores” (Wertfreiheit) weberiana es rechazada por Kohlberg defendiendo la importancia


de algunos

valores. Kohlberg cree que existe un valor universal, ese valor es la vida del hombre.

Si el relativismo piensa que las diversas culturas tienen valores basados en diversas
tradiciones

irreconciliables entre sí y, por lo tanto, propugna el aislamiento entre las culturas,


Kohlberg defiende que

el entendimiento mutuo entre las culturas es posible. Para demostrar esto utiliza la teoría
del desarrollo

cognitivo. Él describe las etapas del desarrollo moral de la siguiente manera:


“Primero, las etapas implican una secuencia invariable. Cada niño está obligado a ir paso a
paso

a través de cada tipo de juicio moral diseñado. Es por supuesto posible para un niño
moverse a

velocidades diferentes y pararse (resultar “fijado”) en cualquier nivel del desarrollo; pero
si él continúa

moviéndose hacia arriba, está obligado a moverse de acuerdo con esos pasos. (...).

1 Lawrence Kohlberg, The Psychology of Moral Development. The Nature and Validity of
Moral Stages, Harper and

Row, San Francisco, 1984, p. 49.

2 Lawrence Kohlberg, “From Is to Ought. How to Commit the Naturalistic Fallacy and Get
Away with It in the Study of

Moral Development” (1971), The Philosophy of Moral Development. Moral Stages and the
Idea of Justice, Harper

and Row, San Francisco, 1981, pp. 101-189.

3 Cf. Juan Carlos Siurana, “Deber”, en Mariano Moreno Villa (dir.), Diccionario de
pensamiento contemporáneo, San

Pablo, 1997, pp. 300-304.

-1-

Segundo, las etapas definen “todos estructurados”, modos totales de pensar, no actitudes
hacia

situaciones particulares. (...).

Tercero, el concepto de etapa implica universalidad de la secuencia bajo condiciones


culturales

diferentes”4.

En otro lugar define lo que es una etapa diciendo: “las nociones de etapa son
esencialmente
constructos ideal-tipológicos diseñados para representar diferentes organizaciones
psicológicas en

diversos puntos del desarrollo”

5.

Kohlberg no dice que haya principios morales substanciales defendidos por todos los
hombres.

Lo que todos los hombres comparten respecto a la moral no es algo substancial, sino
formal. Las seis

etapas del desarrollo moral en Kohlberg se estructuran de la siguiente manera:

Las etapas 1 y 2 pertenecen al nivel preconvencional. Aquí el hombre no toma en


consideración

a su sociedad, ni entiende las convenciones. Todo es mundo físico y las reglas se perciben
como algo

externo. La motivación moral más importante es evitar el castigo.

Las etapas 3 y 4 pertenecen al nivel convencional. Aquí el hombre respeta las normas de
su

sociedad porque son convenciones útiles para conservar el orden social. El hombre se
identifica con

estas normas.

Las etapas 5 y 6 pertenecen al nivel postconvencional. Aquí el hombre es capaz de dar


razones

para aceptar o rechazar las leyes de la propia sociedad. El hombre juzga las normas de su
sociedad

desde una perspectiva universal, escoge las reglas y cree que son válidas para todos los
seres

racionales. El nivel postconvencional está libre de las autocontradicciones que se cometen


en los otros

niveles.
El desarrollo moral necesita, como condición de posibilidad, el desarrollo de la
inteligencia. Es

preciso una etapa más alta de inteligencia para alcanzar una etapa más alta de moral. No
obstante, se

han de cumplir también otras condiciones propias del medio social.

Los conceptos morales se forman a través de las relaciones sociales, por ello Kohlberg
defiende

la potenciación de tales relaciones. Él dice, por ejemplo, que los niños de la clase media se
hallan en una

etapa más alta que los niños de la clase obrera. Ello se debe al contexto. El contexto social
de la clase

media es más apropiado para el desarrollo moral. En general, cuando al niño se le permite
discutir en la

familia o en la escuela, el progreso moral es más rápido. Kohlberg dice: “una concepción
interactiva de

las etapas se diferencia de una madurativa en que asume que la experiencia es necesaria
para que las

etapas tomen la forma que ellas toman, así como que, generalmente, estimulación mayor
o más rica

permitirá avanzar más rápidamente a través de las series involucradas”

6.

Las seis etapas del desarrollo moral y la noción de “asumir el papel”.

“Asumir el papel” (role-taking) significa considerar los conflictos morales también desde la

perspectiva de las otras personas. Kohlberg describe cómo se entiende la asunción de


papel en cada

etapa del desarrollo moral

7.
- Etapa 1: Orientación a la obediencia y el castigo. Existe un orden moral y los hombres
tienen un

estatus diferente. Por medio de asumir el papel los hombres reconocen su estatus. El débil
reconoce que

ha de obedecer al fuerte.

- Etapa 2: Orientación ingenuamente egoísta. La asunción del papel es un tipo muy simple
de

reciprocidad que podemos resumir con la siguiente frase: “tal como tú me hagas te haré
yo a ti”.

- Etapa 3: Orientación del “buen chico” y la “buena chica”. Asumir el papel consiste en
adelantar

el pensamiento de las personas próximas afectivamente. La reciprocidad aquí no es real


sino ideal,

similar a la “regla de oro” bíblica: “haced a los demás lo que queréis que ellos os hagan a
vosotros”. Aquí

se asume el papel de los familiares y amigos, pero no el papel de todos los seres humanos.

4 Lawrence Kohlberg, “From Is to Ought. How to Commit the Naturalistic Fallacy and Get
Away with It in the Study of

Moral Development” (1971), op. cit., pp. 120-122.

5 Lawrence Kohlberg, The Psychology of Moral Development. The Nature and Validity of
Moral Stages, op. cit., p. 39. 6 Ibid., p. 18.

7 Una descripción esquemática de las seis etapas de Kohlberg se halla, por ejemplo, en
Ibid., p. 44.

-2-

- Etapa 4: Orientación por la autoridad y el mantenimiento del orden social. La asunción


del papel

es la relación del hombre hacia el sistema social. Aquí se piensa que el mérito debería
traer consigo una

recompensa. El hombre intenta conservar la ley y el orden de una sociedad concreta.


- Etapa 5: Orientación por el contrato legal. Aquí los hombres no se preocupan tanto por

conservar la ley, sino por hacer la ley. Esta etapa surge porque la etapa 4 tiene dos
dificultades: primera,

las normas no son válidas para las personas que viven fuera de una determinada sociedad;
segunda,

cuando las normas de una sociedad no son justas no es posible cambiarlas. La etapa 5 es
la etapa del

contrato social. En esta etapa lo más importante no son las leyes mismas, sino el modo en
que las leyes

se crean.

Pero la etapa 5 presenta también dificultades para afrontar ciertos problemas morales.
Podemos

plantear, por ejemplo, el siguiente dilema: en los Estados Unidos hubo una guerra para
acabar con la

esclavitud. Pero, ¿era moralmente correcto antes de esa guerra liberar a un esclavo? En la
etapa 5 los

hombres responden que lo moralmente correcto entonces era no obedecer a la ley, pero
todavía no

saben por qué esa ley no es relativa. Todavía no poseen principios universales válidos para
todos los

hombres.

- Etapa 6: Orientación por la conciencia o por principios. Asumir el papel aquí significa
defender

principios morales universales. Un ejemplo es el siguiente principio: “Todo hombre está


obligado -si

puede- a salvar la vida de otros hombres”. Aquí el hombre es considerado como fín-en-sí-
mismo.

En el utilitarismo de la etapa 5 se puede sacrificar la vida de una persona para la felicidad


de la
mayoría. En la etapa 6 la vida de una persona es siempre el valor máximo, aunque esa
persona nos sea

desconocida.

Hay dos principios morales básicos en la etapa 6:

1) Todos los hombres tienen un valor en sí, por ello han de ser considerados siempre
como fines

en sí mismos y nunca sólo como medios.

2) Todos los hombres tienen derecho a una igual consideración de sus pretensiones.

Ambos principios se sitúan por encima de las leyes concretas de una determinada
sociedad.

Aquí se dice lo que un ser racional debería hacer.

La asunción de papel en la etapa 6 es la “reversibilidad”. “Reversibilidad” significa que el


juicio

moral de un hombre sería siempre defendido por éste, independientemente del papel que
le tocara

desempeñar en la situación de conflicto. Así por ejemplo, en el “dilema de Heinz” citado


en el apartado

anterior, la pretensión del farmacéutico de ganar dinero no es reversible. Si estuviera en la


situación de la

mujer, entonces él no estaría de acuerdo con su propia opinión. Pero la pretensión de vivir
de la mujer

enferma sí que es reversible y, por tanto, siempre válida. En la etapa 6 se defienden juicios
morales que

podrían ser aceptados por todos los afectados.

Para Kohlberg la virtud más relevante es la justicia; y el hombre persigue una forma ideal
de

justicia.
En una revisión de su teoría, Kohlberg hace referencia a una etapa8 intermedia entre la 4
y la 5 a

la que llama 4½. Esta etapa es postconvencional pero todavía no dotada de principios. Las
decisiones

son personales y subjetivas, basadas en sentimientos. La conciencia se percibe como


arbitaria y relativa.

El papel que asume el individuo en esta etapa es el de aquellos que viven fuera de la
propia sociedad,

desde donde percibe la diversidad y la contingencia de las normas. El individuo toma


decisiones

personales sin sentirse obligado por ningún lazo o contrato con los miembros de su
sociedad. Se pueden

promulgar y votar obligaciones, pero no hay principios válidos universalmente para


justificar las

obligaciones. Apel considera que diversas corrientes filosóficas contemporáneas con las
que él ha

debatido se encuentran en esa etapa del desarrollo moral9.

8 Cf. Lawrence Kohlberg, “Continuities and Discontinuities in Childhood and Adult


Development Revisited – Again”,

The Psychology of Moral Development. The Nature and Validity of Moral Stages, Harper
and Row, San Francisco,

1984, pp. 440-442.

9 Cf. Karl-Otto Apel, “Zurück zur Normalität? – Oder könnten wir aus der nationalen
Katastrophe etwas Besonderes

gelernt haben? Das Problem des (welt-)geschichtlichen Übergangs zur post-


konventionellen Moral in spezifisch

deutscher Sicht” (1988), Diskurs und Verantwortung, op. cit., pp. 370-474. Hay trad. cast.
reducida en “¿Vuelta a la
normalidad? ¿Podemos aprender algo especial de la catástrofe nacional? El problema del
paso histórico (mundial) a

la moral posconvencional desde la perspectiva específica alemana”, en K.-O. Apel / A.


Cortina / J. De Zan / D.

Michelini (eds.), Ética comunicativa y democracia, Crítica, Barcelona, 1991, pp. 70-117.

-3-

La idea de justicia en la etapa 6.

En el artículo “Justice as Reversibility”10 Kohlberg demuestra que la reversibilidad de la


etapa 6

es la meta de la corrección moral, y justifica los principios morales de una ética normativa.

Para fundamentar el concepto de justicia, Kohlberg utiliza el libro de Rawls titulado A


Theory of

Justice11. Ambos autores, Rawls y Kohlberg, se enmarcan en la tradición deontológica que


proviene de

Kant.

Heredero de las teorías contractualistas, Rawls diseña una situación donde se realiza el
contrato

que crea al Estado. Rawls llama a esa situación la posición original. En esa posición los
seres humanos

están situados tras lo que él llama “el velo de la ignorancia”. Allí los seres humanos no
saben qué lugar

van a ocupar en la sociedad que se va a crear porque no saben los detalles que conciernen
a sí mismos y

a sus representados: sexo, raza, edad, nivel cultural, generación a la que pertenecen, etc.
Son egoístas

racionales, es decir, van a escoger lo que consideran mejor para ellos. Saben que podría
tocarles en

suerte el peor puesto de la sociedad. Por ello todos desean crear una sociedad en la que,
aun
perteneciendo al grupo de miembros más desfavorecidos, estén mejor que siendo los más

desfavorecidos en cualquier otro tipo de sociedad.

La posición original refleja el punto de vista de la imparcialidad, y desde esa situación


Rawls

deduce los dos principios de la justicia que han de regir las instituciones sociales:

a) Toda persona tiene derecho al más amplio número de libertades básicas, compatibles
con

las libertades de los demás.

b) Las desigualdades económicas y sociales han de ser estructuradas de manera que sean

para: b.1.) mayor beneficio de los menos aventajados, de acuerdo con un principio de
ahorro

justo, y b.2.) unido a que los cargos y las funciones sean asequibles a todos, bajo

condiciones de justa igualdad de oportunidades.12

El primer principio tiene prioridad sobre el segundo, y la primera parte del segundo tiene

prioridad sobre la segunda parte. Así, por ejemplo, no sería justo recortar libertades para
fomentar la

igualdad económica y social.

Al estar colocadas en una situación de incertidumbre, las partes prefieren asegurarse de

antemano una serie de bienes sociales primarios, entre los que tienen prioridad los
derechos y libertades

básicos, pero también unos ingresos suficientes, igualdad de oportunidades y ciertos


bienes culturales.

Un Estado construido con estos principios sería un Estado justo porque no seguiría los
intereses de un

determinado grupo sino que sería imparcial.

Un concepto fundamental para Rawls es el “equilibrio reflexivo”. Este concepto tiene tres

significados:
1) Un equilibrio entre los principios generales propuestos de la moral y los juicios
concretos

sobre situaciones.

2) Cerrar un contrato social entre hombres egoístas que siguen la regla “maximin”.

3) Contiene una asunción ideal de papel (ideal role-taking), que viene a ser lo mismo que

reversibilidad.

Rawls utiliza la asunción ideal de papel en su posición original, donde los hombres se
sitúan tras

el velo de la ignorancia. En tal situación cada hombre intenta asumir el papel de los otros.
En la posición

original todos los hombres ponen en práctica la reversibilidad.

La teoría de la justicia de Rawls se ocupa de la fundamentación filosófica de la teoría


psicológica

de Kohlberg. Las personas que se sitúan en la posición original han alcanzado la etapa 6
del desarrollo

moral.

10 Lawrence Kohlberg, “Justice as Reversibility: The Claim to Moral Adequacy of a Highest


Stage of Moral Judgment”

(1978), The Philosophy of Moral Development. Moral Stages and the Idea of Justice, op.
cit., pp. 190-226.

11 John Rawls, A Theory of Justice, President and Fellows of Harvard College, 1971. Hay
trad. cast. en Teoría de la

justicia, Fondo de Cultura Económica, Madrid, 1ª ed. 1978, 2ª reimpr. 1993.

12 Cf. ibid., cast. pp. 340-341.

-4-

Este modelo de desarrollo moral está en permanente discusión y revisión, pero lo que
parece
indiscutible es la posibilidad de mejorar nuestra capacidad de hacer juicios y actuar
éticamente a lo largo

de toda la vida. Esta capacidad –al igual que nuestra capacidad artística, el desarrollo de
nuestra

inteligencia computacional o la capacidad de educar nuestra sensibilidad– perdura en el


ser humano

mientras vive. Pero la gran diferencia respecto a las otras capacidades es que desarrollar
la capacidad

del juicio moral es un imperativo ético mientras que uno puede o no desarrollar la
inteligencia

computacional, la sensibilidad artística, etc. de acuerdo a su capricho o voluntad.

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