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Sentencia sobre gastos comunes en SATRA

La Corte Suprema declaró procedente el recurso de casación presentado por la Junta de Propietarios del Edificio Residencial SATRA MIRAFLORES contra una sentencia que declaró improcedente su demanda sobre obligación de pago de cuotas de mantenimiento. La Corte encontró que la sentencia recurrida incurrió en una motivación aparente al sustentarse en argumentos que no se condecían con el proceso y no ponderar adecuadamente los elementos introducidos.

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Sentencia sobre gastos comunes en SATRA

La Corte Suprema declaró procedente el recurso de casación presentado por la Junta de Propietarios del Edificio Residencial SATRA MIRAFLORES contra una sentencia que declaró improcedente su demanda sobre obligación de pago de cuotas de mantenimiento. La Corte encontró que la sentencia recurrida incurrió en una motivación aparente al sustentarse en argumentos que no se condecían con el proceso y no ponderar adecuadamente los elementos introducidos.

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Sentencia de Corte Suprema de

Justicia - Sala Civil Permanente de 8 de


Septiembre de 2009 (Expediente:
001195-2009)
Lima, ocho de setiembre de dos mil nueve.-
LA SALA CIVIL PERMANENTE DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPUBLICA:
Vista la causa número mil ciento noventa y cinco guión dos mil nueve en audiencia pública de
la fecha y producida la votación con arreglo a ley, oído el informe oral, se expide la siguiente
sentencia:

1. MATERIA DEL RECURSO

Se trata del recurso de casación interpuesto a fojas quinientos cincuenta y cinco por la
Junta de Propietarios del Edificio Residencial SATRA MIRAFLORES contra la sentencia
de vista obrante a fojas quinientos treinta y seis, su fecha quince de agosto de dos mil
ocho, que confirma la sentencia apelada obrante a fojas cuatrocientos ochenta y dos, su
fecha diez de marzo de dos mil ocho, que declara fundadas las contradicciones
propuestas por los ejecutados e improcedente la demanda, sobre obligación de dar suma
de dinero.

2. FUNDAMENTOS POR LOS CUALES SE DECLARÓ PROCEDENTE EL RECURSO:

Esta Sala Suprema ha declarado procedente el recurso de casación propuesto, mediante


resolución obrante a fojas treinta del cuadernillo formado por esta Sala, su fecha tres de
junio del año en curso, por las causales contempladas en el artículo 386, incisos 1 y 3,
del Código Procesal Civil, relativas a la interpretación errónea de una norma de derecho
material y la contravención de las normas que garantizan el derecho a un debido proceso,
sosteniendo que: I) La interpretación errónea del artículo 153, inciso g, de la Ley número
27157, al considerar que los porcentajes de participación que corresponden a cada
propietario en los gastos comunes, debe hallarse contenido obligatoriamente en el
Reglamento Interno y que tal porcentaje debe guardar correspondencia con el porcentaje
de participación en la propiedad de los bienes comunes, sin tener en cuenta que ese
mismo artículo en su parte final dice salvo que se adopte un criterio distinto, en
consecuencia, la debida interpretación del artículo mencionado por haber la Junta de
Propietarios hecho uso de esta última parte del dispositivo legal citado era la de amparar
la distribución de los gastos conforme a los recibos de litis, lo que implica que la Sala
Superior efectúa una interpretación errónea de la norma contenida en el mencionado
artículo denunciado; y, II) La contravención de las normas que garantizan el derecho a un
debido proceso, sosteniendo que la sentencia de vista contiene una motivación aparente
toda vez que se sustenta en un argumento que no se condice con el proceso mismo,
pues, en efecto, se considera como que la parte demandante ostenta un título ejecutivo
que no es cierto, expresa y exigible y, por consiguiente, no es factible amparar la
demanda interpuesta, cuando la realidad es otra ya que está en autos probado que
existieron Juntas Generales de Propietarios donde se aprobaron la distribución de los
gastos de mantenimiento y de donde se originan las cantidades materia de los recibos que
amparan la ejecución.

3. CONSIDERANDOS:

PRIMERO

Hemos declarado procedente el recurso casatorio por las causales antes mencionadas, de
primera intención, debe examinarse la causal in procedendo, pues, de declararse fundado
el recurso por dicha motivación, resultaría innecesario examinar la otra causal invocada.

SEGUNDO

La doctrina ha conceptuado el debido proceso como un derecho humano o fundamental


que asiste a toda persona por el sólo hecho de serlo, y que le faculta a exigir al Estado un
juzgamiento imparcial y justo ante un Juez responsable, competente e independiente, toda
vez que el Estado no solamente está en el deber de proveer la prestación jurisdiccional a
las partes o terceros legitimados, sino a proveerla con determinadas garantías mínimas
que le aseguren tal juzgamiento imparcial y justo, lo que se conoce como el debido
proceso en su dimensión procesal o adjetiva; en tanto que el debido proceso sustantivo no
sólo exige que la resolución sea razonable, sino esencialmente justa.

TERCERO

La exigencia de motivación de las resoluciones judiciales constituye una garantía


constitucional, consagrado en el artículo 139, inciso 5, de la Constitución Política, el cual
asegura la publicidad de las razones que tuvieron en cuenta los jueces para pronunciar
sus sentencias, ella resguarda a los particulares y a la colectividad de las decisiones
arbitrarias de los jueces, quienes de este modo no pueden ampararse en imprecisiones
subjetivas ni decir las causas a capricho, sino que están obligados a enunciar las pruebas
en que sostienen sus juicios y a valorarlas racionalmente; en tal sentido, la falta de
motivación no puede consistir, simplemente, en que el juzgador no exponga la línea de
razonamiento que lo determina a decidir la controversia, sino también en no ponderar los
elementos introducidos en el proceso de acuerdo con el sistema legal, es decir, no
justificar suficientemente la parte resolutiva de la sentencia a fin de legitimarla. Sobre el
particular, el Tribunal Constitucional señala que el derecho a la debida motivación de las
resoluciones judiciales es una garantía del justiciable frente a la arbitrariedad judicial y
garantiza que las resoluciones judiciales no se encuentren justificados en el mero capricho
de los magistrados, sino en datos objetivos que proporciona el ordenamiento jurídico o los
que se deriven del caso De ese modo la exposición de las consideraciones en que se
sustenta el fallo debe ser expresa clara, legítima, lógica y congruente.

CUARTO

En la motivación de las resoluciones judiciales pueden presentarse vicios, que pueden ser
objeto de control casatorio, estos son: i) la falta de motivación; y, ii) la defectuosa
motivación. La defectuosa motivación se divide en tres agravios: a) motivación aparente;
b) motivación insuficiente; y c) motivación defectuosa en sentido estricto; en ese sentido,
la doctrina señala, según O.G., que existen hasta tres tipos de vicios vinculados a la
motivación, a saber, la motivación aparente, la cual se da cuando la decisión se basa en
pruebas no actuadas o en hechos no ocurridos; la motivación insuficiente, que se presenta
cuando vulnera el principio de la razón suficiente y la motivación propiamente defectuosa,
la cual se da cuando el razonamiento del juez viola los principios lógicos y las reglas de la
experiencia. Los vicios o errores en el razonamiento del juzgador son denominados en la
doctrina como errores in cogitando.

QUINTO

Para efectos de determinar si en el caso en concreto la Sala Superior habría incurrido en


alguno de los vicios de motivación antes señalados, es necesario hacer las siguientes
precisiones. La presente controversia gira en torno a la pretensión de la demandante,
Junta de Propietarios del Edificio Residencial SATRA MIRAFLORES, quien reclama ante
el órgano jurisdiccional el pago de la suma de dieciocho mil sesenta y seis nuevos soles
con noventa y nueve céntimos, importe que los demandados, J.A.V.G. y J.F.V. de V., le
adeudan por concepto de cuotas de mantenimiento devengadas desde abril de dos mil a
enero de dos mil siete, según recibos que acompañan, más intereses devengados, costas
y costos del proceso. Entre las preces de su demanda, sostiene que se encarga de
administrar el Edificio Residencial SATRA, ubicado en la avenida Tacna número
doscientos veinte, M., Lima. Señala que recauda las cuotas por concepto de
mantenimiento (luz, agua, ascensor, limpieza y otros) que deben pagar los propietarios del
mencionado edificio. Precisa que los demandados no cumplen con pagar desde el mes de
abril de dos mil; no obstante, los continuos requerimientos.

SEXTO

Por su parte, los demandados, mediante escritos obrantes a fojas ciento ochenta y cuatro
y doscientos cincuenta y siete, formulan contradicción bajo los mismos términos,
sosteniendo que les corresponde pagar mensualmente el porcentaje del diez punto cuatro
mil ochocientos noventinueve por ciento de los gastos totales de mantenimiento del
edificio que debe dividirse entre el número de propietarios de las secciones del referido
inmueble, de acuerdo a lo estipulado en el Reglamento Interno y no entre el número de
ocupantes, como pretende de manera abusiva la demandante, valiéndose de su posición
de predominio dentro de la administración del edificio, en razón del manejo de la
representación al detentar el mayor número de propiedades de departamentos que aún no
han sido vendidos y ocupados pero que sin embargo, éstos no intervienen en el prorrateo
de las cuotas de mantenimiento; agregan que la obligación reclamada no resulta exigible
por que la ejecutante ha girado unilateralmente los recibos de pago sin sustento contable
y documental alguno, contraviniendo dicha actitud lo previsto en el artículo 41 de la Ley
número 27157, pues según dicho numeral los únicos gastos comunes son luz, agua y
administración y habiendo pagado el recurrente varios recibos de luz y agua no se explica
de donde proviene la suma puesta a cobro de forma unilateral y sin rendición de cuentas;
añade que las cuotas de mantenimiento deben pagarse conforme lo acordado en la Junta
de Propietarios de fecha veintidós de mayo de dos mil, más no conforme al acta de fecha
siete de setiembre de mil novecientos noventa y nueve.

SÉTIMO

Las instancias de mérito, mediante resoluciones obrantes a fojas cuatrocientos ochenta y


dos y quinientos treinta y seis, resuelven amparar las contradicciones propuestas y
declaran improcedente la demanda, bajo el fundamento de que la obligación puesta a
cobro, contenida en los títulos ejecutivos de fojas diecisiete a ciento dos no cumplen con
el requisito de certeza exigido por el numeral 689 del Código Procesal Civil, toda vez que
han sido calculados únicamente en mérito a los acuerdos contenidos en la reunión de
Junta de Propietarios del día siete de setiembre de mil novecientos noventa y nueve y
acta de sesión de Junta de Propietarios del veintisiete de setiembre de dos mil dos, en los
que se pactaron que los gastos se dividirían entre los copropietarios; actas que no sólo no
han sido registradas sino además difieren del criterio de pago previsto en los Reglamentos
Internos que los anteceden, los cuales han sido inscrito en los Registros Públicos, por lo
que son los únicos que generan certeza y eficacia respecto a su contenido; agregan que
las actas de fechas siete de setiembre de mil novecientos noventa y nueve y veintisiete de
setiembre del dos mil dos fueron modificadas por Acta de Asamblea de fecha veinticinco
de octubre del dos mil uno, cuyos acuerdos se presumen ciertos y producen todos sus
efectos, incluso para el cobro de las cuotas, a partir de su inscripción; además, a fojas
trescientos dieciocho obra el Acta de Asamblea Extraordinaria de Junta de Propietarios de
fecha dos de junio del dos mil cuatro -tampoco inscrito- en el cual se acordó la
modificación de los gastos de mantenimiento a partir del mes de marzo del dos mil cuatro;
criterios de cálculo que no han sido considerados por el actor; no obstante, resultar
aplicables en el periodo de su vigencia.

OCTAVO

En virtud de las razones antes expuestas, se desprende que efectivamente la resolución


objeto del presente recurso contiene un vicio en la motivación, concretamente, una
motivación insuficiente, la cual se presenta cuando se vulnera el principio lógico de razón
suficiente, toda vez que este principio se enuncia diciendo que Nada hay sin una razón
suficiente, porque el razonamiento suficiente significa que el mismo resulta bastante,
capaz, eficiente, conveniente, preciso y adecuado. Al respecto, el Tribunal Constitucional
ha señalado que La motivación insuficiente, referida básicamente al mínimo de motivación
exigible atendiendo a las razones de hecho o de derecho indispensables para asumir que
la decisión está debidamente motivada. Si bien, como lo ha establecido este Tribunal en la
sentencia recaída en el Exp. N° 1291-2000-AA/TC, no se trata de dar respuestas a cada
una de las pretensiones planteadas, la insuficiencia, vista aquí en términos generales, sólo
resultará relevante desde una perspectiva constitucional si es que la ausencia de
argumentos o la insuficiencia de fundamentos resulta manifiesta a la luz de lo que en
sustancia se está decidiendo.

NOVENO

En tal sentido, como ya se ha señalado, la resolución objeto del presente recurso no


contiene una motivación suficiente, toda vez que el Colegiado Superior no explica las
razones jurídicas que lo llevan a concluir en que es necesario, para generar certeza y
eficacia, que los acuerdos de Junta de Asamblea de Propietarios sean inscritos en los
Registros Públicos para que a partir de dicho acto recién puedan tener validez.

DECIMO

Por tales razones, esta Sala Suprema concluye que el presente medio impugnatorio
merece ser amparado al evidenciarse la infracción del principio constitucional de la
motivación de las resoluciones judiciales, debiendo anularse la sentencia de vista, de
acuerdo a lo estipulado en el artículo 396, inciso 2, acápite 2.1, del Código Procesal Civil,
careciendo de objeto pronunciarse respecto de la causal sustantiva denunciada.

4. DECISIÓN

Por las razones anotadas y en aplicación del artículo 396, inciso 2, acápite 2.3 del Código
Procesal Civil: Declararon FUNDADO el recurso de casación interpuesto a fojas quinientos
cincuenta y cinco por la Junta de Propietarios del Edificio Residencial SATRA de
Miraflores; en consecuencia, NULA la sentencia de vista obrante a fojas quinientos treinta
y seis, su fecha quince de agosto de dos mil ocho expedida por la Primera Sala Civil con
subespecialidad comercial de la Corte Superior de Justicia de Lima; ORDENARON a la
Sala Superior de procedencia que expida nueva resolución de acuerdo a ley;
DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el Diario Oficial El Peruano,
bajo responsabilidad; en los seguidos con J.A.V.G. y otra sobre obligación de dar suma de
dinero; interviniendo como Vocal Ponente el señor C.S.; y los devolvieron.-

SS.

TAVARA CORDOVA

PALOMINO GARCIA

CASTAÑEDA SERRANO

SALAS VILLALOBOS

IDROGO DELGADO

Svc

LA PONENCIA DEL SEÑOR CASTAÑEDA SERRANO ES COMO SIGUE:--


LA SALA CIVIL PERMANENTE DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA
REPUBLICA: Vista la causa número mil ciento noventa y cinco guión dos mil nueve en
audiencia pública de la fecha y producida la votación con arreglo a ley, oído el informe
oral, se expide la siguiente sentencia:

1. MATERIA DEL RECURSO

Se trata del recurso de casación interpuesto a fojas quinientos cincuenta y cinco por la
Junta de Propietarios del Edificio Residencial SATRA MIRAFLORES contra la sentencia
de vista obrante a fojas quinientos treinta y seis, su fecha quince de agosto de dos mil
ocho, que confirma la sentencia apelada obrante a fojas cuatrocientos ochenta y dos, su
fecha diez de marzo de dos mil ocho, que declara fundadas las contradicciones
propuestas por los ejecutados e improcedente la demanda, sobre obligación de dar suma
de dinero.

2. FUNDAMENTOS POR LOS CUALES SE DECLARÓ PROCEDENTE EL RECURSO:

Esta Sala Suprema ha declarado procedente el recurso de casación propuesto, mediante


resolución obrante a fojas treinta del cuadernillo formado por esta Sala, su fecha tres de
junio del año en curso, por las causales contempladas en el artículo 386, incisos 1 y 3,
del Código Procesal Civil, relativas a la interpretación errónea de una norma de derecho
material y la contravención de las normas que garantizan el derecho a un debido proceso,
sosteniendo que: I) La interpretación errónea del artículo 153, inciso g, de la Ley número
27157, al considerar que los porcentajes de participación que corresponden a cada
propietario en los gastos comunes, debe hallarse contenido obligatoriamente en el
Reglamento Interno y que tal porcentaje debe guardar correspondencia con el porcentaje
de participación en la propiedad de los bienes comunes, sin tener en cuenta que ese
mismo artículo en su parte final dice salvo que se adopte un criterio distinto, en
consecuencia, la debida interpretación del artículo mencionado por haber la Junta de
Propietarios hecho uso de esta última parte del dispositivo legal citado era la de amparar
la distribución de los gastos conforme a los recibos de litis, lo que implica que la Sala
Superior efectúa una interpretación errónea de la norma contenida en el mencionado
artículo denunciado; y, II) La contravención de las normas que garantizan el derecho a un
debido proceso, sosteniendo que la sentencia de vista contiene una motivación aparente
toda vez que se sustenta en un argumento que no se condice con el proceso mismo,
pues, en efecto, se considera como que la parte demandante ostenta un título ejecutivo
que no es cierto, expresa y exigible y, por consiguiente, no es factible amparar la
demanda interpuesta, cuando la realidad es otra ya que está en autos probado que
existieron Juntas Generales de Propietarios donde se aprobaron la distribución de los
gastos de mantenimiento y de donde se originan las cantidades materia de los recibos que
amparan la ejecución.

3. CONSIDERANDO

S:
PRIMERO

H. declarado procedente la denuncia casatoria por las causales antes mencionadas, de


primera intención, debe examinarse la causal in procedendo, pues, de declararse fundado
el recurso por dicha motivación, resultaría innecesario examinar la otra causal invocada.

SEGUNDO

La doctrina ha conceptuado el debido proceso como un derecho humano o fundamental


que asiste a toda persona por el sólo hecho de serlo, y que le faculta a exigir al Estado un
juzgamiento imparcial y justo ante un Juez responsable, competente e independiente, toda
vez que el Estado no solamente está en el deber de proveer la prestación jurisdiccional a
las partes o terceros legitimados, sino a proveerla con determinadas garantías mínimas
que le aseguren tal juzgamiento imparcial y justo, lo que se conoce como el debido
proceso en su dimensión procesal o adjetiva; en tanto que el debido proceso sustantivo no
sólo exige que la resolución sea razonable, sino esencialmente justa.

TERCERO

La exigencia de motivación de las resoluciones judiciales constituye una garantía


constitucional, consagrado en el artículo 139, inciso 5, de la Constitución Política, el cual
asegura la publicidad de las razones que tuvieron en cuenta los jueces para pronunciar
sus sentencias, ella resguarda a los particulares y a la colectividad de las decisiones
arbitrarias de los jueces, quienes de este modo no pueden ampararse en imprecisiones
subjetivas ni decir las causas a capricho, sino que están obligados a enunciar las pruebas
en que sostienen sus juicios y a valorarlas racionalmente; en tal sentido, la falta de
motivación no puede consistir, simplemente, en que el juzgador no exponga la línea de
razonamiento que lo determina a decidir la controversia, sino también en no ponderar los
elementos introducidos en el proceso de acuerdo con el sistema legal, es decir, no
justificar suficientemente la parte resolutiva de la sentencia a fin de legitimarla. Sobre el
particular, el Tribunal Constitucional señala que el derecho a la debida motivación de las
resoluciones judiciales es una garantía del justiciable frente a la arbitrariedad judicial y
garantiza que las resoluciones judiciales no se encuentren justificados en el mero capricho
de los magistrados, sino en datos objetivos que proporciona el ordenamiento jurídico o los
que se deriven del caso De ese modo la exposición de las consideraciones en que se
sustenta el fallo debe ser expresa clara, legítima, lógica y congruente.

CUARTO

En la motivación de las resoluciones judiciales pueden presentarse vicios, que pueden ser
objeto de control casatorio, estos son: i) la falta de motivación; y, ii) la defectuosa
motivación. La defectuosa motivación se divide en tres agravios: a) motivación aparente;
b) motivación insuficiente; y c) motivación defectuosa en sentido estricto; en ese sentido,
la doctrina señala, según O.G., que existen hasta tres tipos de vicios vinculados a la
motivación, a saber, la motivación aparente, la cual se da cuando la decisión se basa en
pruebas no actuadas o en hechos no ocurridos; la motivación insuficiente, que se presenta
cuando vulnera el principio de la razón suficiente y la motivación propiamente defectuosa,
la cual se da cuando el razonamiento del juez viola los principios lógicos y las reglas de la
experiencia. Los vicios o errores en el razonamiento del juzgador son denominados en la
doctrina como errores in cogitando.

QUINTO

Para efectos de determinar si en el caso en concreto la Sala Superior habría incurrido en


alguno de los vicios de motivación antes señalados, es necesario hacer las siguientes
precisiones. La presente controversia gira en torno a la pretensión de la demandante,
Junta de Propietarios del Edificio Residencial SATRA MIRAFLORES, quien reclama ante
el órgano jurisdiccional el pago de la suma de dieciocho mil sesenta y seis nuevos soles
con noventa y nueve céntimos, importe que los demandados, J.A.V.G. y J.F.V. de V., le
adeudan por concepto de cuotas de mantenimiento devengadas desde abril de dos mil a
enero de dos mil siete, según recibos que acompañan, más intereses devengados, costas
y costos del proceso. Entre las preces de su demanda, sostiene que se encarga de
administrar el Edificio Residencial SATRA, ubicado en la avenida Tacna número
doscientos veinte, M., Lima. Señala que recauda las cuotas por concepto de
mantenimiento (luz, agua, ascensor, limpieza y otros) que deben pagar los propietarios del
mencionado edificio. Precisa que los demandados no cumplen con pagar desde el mes de
abril de dos mil; no obstante, los continuos requerimientos.

SEXTO

Por su parte, los demandados, mediante escritos obrantes a fojas ciento ochenta y cuatro
y doscientos cincuenta y siete, formulan contradicción bajo los mismos términos,
sosteniendo que les corresponde pagar mensualmente el porcentaje del diez punto cuatro
mil ochocientos noventinueve por ciento de los gastos totales de mantenimiento del
edificio que debe dividirse entre el número de propietarios de las secciones del referido
inmueble, de acuerdo a lo estipulado en el Reglamento Interno y no entre el número de
ocupantes, como pretende de manera abusiva la demandante, valiéndose de su posición
de predominio dentro de la administración del edificio, en razón del manejo de la
representación al detentar el mayor número de propiedades de departamentos que aún no
han sido vendidos y ocupados pero que sin embargo, éstos no intervienen en el prorrateo
de las cuotas de mantenimiento; agregan que la obligación reclamada no resulta exigible
por que la ejecutante ha girado unilateralmente los recibos de pago sin sustento contable
y documental alguno, contraviniendo dicha actitud lo previsto en el artículo 41 de la Ley
número 27157, pues según dicho numeral los únicos gastos comunes son luz, agua y
administración y habiendo pagado el recurrente varios recibos de luz y agua no se explica
de donde proviene la suma puesta a cobro de forma unilateral y sin rendición de cuentas;
añade que las cuotas de mantenimiento deben pagarse conforme lo acordado en la Junta
de Propietarios de fecha veintidós de mayo de dos mil, más no conforme al acta de fecha
siete de setiembre de mil novecientos noventa y nueve.
SÉTIMO

Las instancias de mérito, mediante resoluciones obrantes a fojas cuatrocientos ochenta y


dos y quinientos treinta y seis, resuelven amparar las contradicciones propuestas y
declaran improcedente la demanda, bajo el fundamento de que la obligación puesta a
cobro, contenida en los títulos ejecutivos de fojas diecisiete a ciento dos no cumplen con
el requisito de certeza exigido por el numeral 689 del Código Procesal Civil, toda vez que
han sido calculados únicamente en mérito a los acuerdos contenidos en la reunión de
Junta de Propietarios del día siete de setiembre de mil novecientos noventa y nueve y
acta de sesión de Junta de Propietarios del veintisiete de setiembre de dos mil dos, en los
que se pactaron que los gastos se dividirían entre los copropietarios; actas que no sólo no
han sido registradas sino además difieren del criterio de pago previsto en los Reglamentos
Internos que los anteceden, los cuales han sido inscrito en los Registros Públicos, por lo
que son los únicos que generan certeza y eficacia respecto a su contenido; agregan que
las actas de fechas siete de setiembre de mil novecientos noventa y nueve y veintisiete de
setiembre del dos mil dos fueron modificadas por Acta de Asamblea de fecha veinticinco
de octubre del dos mil uno, cuyos acuerdos se presumen ciertos y producen todos sus
efectos, incluso para el cobro de las cuotas, a partir de su inscripción; además, a fojas
trescientos dieciocho obra el Acta de Asamblea Extraordinaria de Junta de Propietarios de
fecha dos de junio del dos mil cuatro -tampoco inscrito- en el cual se acordó la
modificación de los gastos de mantenimiento a partir del mes de marzo del dos mil cuatro;
criterios de cálculo que no han sido considerados por el actor; no obstante, resultar
aplicables en el periodo de su vigencia.

OCTAVO

En virtud de las razones antes expuestas, se desprende que efectivamente la resolución


objeto del presente recurso contiene un vicio en la motivación, concretamente, una
motivación insuficiente, la cual se presenta cuando se vulnera el principio lógico de razón
suficiente, toda vez que este principio se enuncia diciendo que Nada hay sin una razón
suficiente, porque el razonamiento suficiente significa que el mismo resulta bastante,
capaz, eficiente, conveniente, preciso y adecuado. Al respecto, el Tribunal Constitucional
ha señalado que La motivación insuficiente, referida básicamente al mínimo de motivación
exigible atendiendo a las razones de hecho o de derecho indispensables para asumir que
la decisión está debidamente motivada. Si bien, como lo ha establecido este Tribunal en la
sentencia recaída en el Exp. N° 1291-2000-AA/TC, no se trata de dar respuestas a cada
una de las pretensiones planteadas, la insuficiencia, vista aquí en términos generales, sólo
resultará relevante desde una perspectiva constitucional si es que la ausencia de
argumentos o la insuficiencia de fundamentos resulta manifiesta a la luz de lo que en
sustancia se está decidiendo.

NOVENO

En tal sentido, como ya se ha señalado, la resolución objeto del presente recurso no


contiene una motivación suficiente, toda vez que el Colegiado Superior no explica las
razones jurídicas que lo llevan a concluir en que es necesario, para generar certeza y
eficacia, que los acuerdos de Junta de Asamblea de Propietarios sean inscritos en los
Registros Públicos para que a partir de dicho acto recién puedan tener validez.

DECIMO

Por tales razones, esta Sala Suprema concluye que el presente medio impugnatorio
merece ser amparado al evidenciarse la infracción del principio constitucional de la
motivación de las resoluciones judiciales, debiendo anularse la sentencia de vista, de
acuerdo a lo estipulado en el artículo 396, inciso 2, acápite 2.1, del Código Procesal Civil,
careciendo de objeto pronunciarse respecto de la causal sustantiva denunciada.

4. DECISIÓN

Por las razones anotadas y en aplicación del artículo 396, inciso 2, acápite 2.3 del Código
Procesal Civil: Declararon FUNDADO el recurso de casación interpuesto a fojas quinientos
cincuenta y cinco por la Junta de Propietarios del Edificio Residencial SATRA de
Miraflores; en consecuencia, NULA la sentencia de vista obrante a fojas quinientos treinta
y seis, su fecha quince de agosto de dos mil ocho expedida por la Primera Sala Civil con
subespecialidad comercial de la Corte Superior de Justicia de Lima; ORDENARON a la
Sala Superior de procedencia que expida nueva resolución de acuerdo a ley;
DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el Diario Oficial El Peruano,
bajo responsabilidad; en los seguidos con J.A.V.G. y otra sobre obligación de dar suma de
dinero; interviniendo como Vocal Ponente el señor C.S.; y los devolvieron.- Lima, 08 de
setiembre de 2009.

S.

CASTAÑEDA SERRANO

Fundamento jurídico cuatro de la Sentencia del Tribunal Constitucional N° 04295-2007-


PHC/TC.

(el Razonamiento Judicial, Academia de la Magistratura, Capítulo Sexto, los errores in


cogitando, primera edición; Lima-Perú, mil novecientos noventa y siete)

Fundamentos Jurídico 5, acápite d) de la Sentencia del Tribunal Constitucional N° 042995-


2007-PHC/TC, de fecha 22 de setiembre de 2,008.

Fundamento jurídico cuatro de la Sentencia del Tribunal Constitucional N° 04295-2007-


PHC/TC.

(el Razonamiento Judicial, Academia de la Magistratura, Capítulo Sexto, los errores in


cogitando, primera edición; Lima-Perú, mil novecientos noventa y siete)

Fundamentos Jurídico 5, acápite d) de la Sentencia del Tribunal Constitucional N° 042995-


2007-PHC/TC, de fecha 22 de setiembre de 2,008.

SENTENCIA
CASACIÓN Nro. 1195-2009 LIMA

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