LITURGIA
La palabra Liturgia viene del griego (leitourgia) y quiere decir servicio público,
generalmente ofrecido
por un individuo a la comunidad. Hoy se usa para desginar todo el conjunto de la
oración pública de la Iglesia y de la celebración sacramental.
La Liturgia es el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella, los signos sensibles
significan y cada uno a su manera realizan la santificación del hombre, y así el
Cuerpo Místico de Jesucristo, es decir, la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto
público íntegro. En consecuencia, toda celebración litúrgica, por ser obra de Cristo
sacerdote y de su Cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia, cuya
eficacia, con el mismo título y en el mismo grado, no la iguala ninguna otra acción
de la Iglesia
La palabra "Liturgia" significa originariamente "obra o quehacer público", "servicio
de parte de y en favor del pueblo". En la tradición cristiana quiere significar que el
Pueblo de Dios toma parte en "la obra de Dios" (cf. Jn 17,4). Por la liturgia, Cristo,
nuestro Redentor y Sumo Sacerdote, continúa en su Iglesia, con ella y por ella, la
obra de nuestra redención.
La palabra "Liturgia" en el Nuevo Testamento es empleada para designar no
solamente la celebración del culto divino (cf Hch 13,2; Lc 1,23), sino también el
anuncio del Evangelio (cf. Rm 15,16; Flp 2,14-17. 30) y la caridad en acto (cf Rm
15,27; 2 Co 9,12; Flp 2,25). En todas estas situaciones se trata del servicio de Dios y
de los hombres. En la celebración litúrgica, la Iglesia es servidora, a imagen de su
Señor, el único "Liturgo" (cf Hb 8,2 y 6), del cual ella participa en su sacerdocio, es
decir, en el culto, anuncio y servicio de la caridad:
Uso del término “liturgia” en la Biblia
En el AT: El verbo leitourgeô y el sustantivo leitourgía se encuentran 100 y 400
veces, respectivamente en la versión de los LXX, y designan el servicio cultual de
los sacerdotes y levitas en el templo. El término en hebreo es algunas veces shêrêr
(cf. Núm 16,9) y otras abhâd y abhôdâh, que designa prácticamente siempre el
servicio cultual del Dios verdadero realizado en el santuario por los descendientes de
Aarón y de Leví. Para el culto privado y para el culto de todo el pueblo los LXX se
sirven de las palabras latreía y doulía (adoración y honor). En los textos griegos
solamente, leitourgía tiene el mismo sentido cultual levítico (cf. Sab 18,21; Eclo
4,14; 7,29-30; 24,10, etc.).
En el NT: La palabra liturgia se utiliza con los siguientes sentidos
a) En sentido civil de servicio público oneroso, como en el griego clásico (cf. Rm
13,6; 15,27; Flp 2,25.30; 2 Cor 9,12; Heb 1,7.14)
b) En sentido técnico del culto sacerdotal y lévitico del AT (cf. Lc 1,23; Heb 8.2.6;
9,21; 10,11). La Carta a los Hebreos aplica a Cristo, y sólo a él, esta terminología
para acentuar el valor del sacerdocio de la Nueva Alianza.
c) En sentido de culto espiritual: San Pablo utiliza la palabra leitourgía para referirse
tanto al ministerio de la evangelización como al obsequio de la fe de los que han
creído por su predicación
(cf. Rm 15,16; Flp 2,17).
Objetos Litúrgicos
Recipiente en forma de copa con apertura ancha utilizada para beber. En la
Liturgia cristiana, el cáliz es el vaso sagrado por excelencia, indispensable
para el sacrificio de la Santa Misa ya que debe contener el vino que se
convierte en la Sangre preciosísima de Cristo.
Vaso con tapa en el que se conservan la Sagradas Hostias para poder llevarlas
a los enfermos y emplearlas en las ceremonias de culto. En la actualidad los
copones suelen ser de menos estatura que lo cálices para distinguirlos de esto.
Recipiente sagrado donde se pone la Eucaristía de manera que se pueda
ver para la adoración. Hay gran variedad de tamaños y estilos.
Generalmente alrededor de la Eucaristía se representan rayos que
simbolizan las gracias conferidas a los que adoran.
Caldero de agua bendita que se usa para las aspersiones litúrgicas. El agua
se recoge del acetre y se dispersa con el hisopo.
Utensilio con que se esparce el agua bendita, consistente en un mango que
lleva en su extremo un manojo de cerdas o una bola metálica hueca y
agujereada para sostener el agua. Se usa con el Acetre.
Es el lienzo sobre el que se coloca el Cáliz y la patena durante la
celebración eucarística.
Es el lienzo sobre el que se coloca el Cáliz y la patena durante la celebración
eucarística.
Paño blanco que utiliza el sacerdote para secarse los labios después de
comulgar y para limpiar (purificar) los vasos sagrados.
Son dos pequeñas jarritas en las que se pone el vino y el agua necesarios
para la Misa. El sacerdote mezcla con el vino unas gotas de agua. Puede
usarse para ello una cucharilla. Las vinajeras son de cristal o vidrio, por
razón de limpieza y para que el sacerdote pueda identificar el agua y el
vino. Pueden ser de plata, bronce o estaño.
El celebrante utiliza para el lavabo una jarra con agua y un aguamanil,
que pueden ser de cristal, de cerámica o de metal. Para el Lavabo se
necesita: una jarrita con agua; un recipiente o aguamanil para recogerla; y
un Manutergio, para que el sacerdote se seque las manos.
El Incensario es un braserillo metálico suspendido por unas
cadenas y con una tapa en cuyo interior se quema el incienso y se
utiliza para incensar.
El Incienso es una resina que produce un agradable aroma al arder.
El incienso es utilizado para manifestar la adoración. El incienso
simboliza la oración que sube hasta Dios. Se guarda en la naveta.
La naveta es el recipiente donde se echa el incienso y el que se ofrece al sacerdote cuando
hay que incesar. ¿Cuándo se inciensa en la Misa?
- Al principio. Tras el beso al altar del sacerdote.
- Al Evangelio. Cuando comienza el Aleluya.
- A las ofrendas. Después de su bendición.
- Al sacerdote y al pueblo. Tras las ofrendas.
- Al Señor. Tras la consagración de las especies.
- A la imagen de la Virgen. Si hay canto final.
Bandeja Comunión
La Bandeja para la Comunión se sigue utilizando en muchas iglesias.
Tiene por finalidad evitar que, por descuido, pueda caer alguna Forma
Consagrada
al suelo.
Campanillas
Es utensilio en forma de copa invertida de tamaño pequeño que se utiliza
para convocar a la plegaria Eucarística, llamar la atención y expresa
sentimiento de alegría.
Es el soporte o sostén donde se coloca la vela y que se usa en la liturgia
como símbolo de la luz, que es Cristo.
Mantel
Se llama mantel en la liturgia al lienzo que cubre el altar, en señal de
respeto a la mesa en la que Cristo nos invita a comulgar. Suele ser
blanco, pero admite adornos y franjas de color.
Crismera
Recipiente o ampolla donde se guardan los óleos tanto el crisma, como
el óleo de los catecúmenos o el de los enfermos.
VESTIDURAS SAGRADA
Alba se corresponde a la “túnica” que usaban los romanos hacia el siglo
IV. Era de forma amplia, con mangas largas y llegaba hasta el suelo. El
nombre viene de la palabra latina que significa “blanco”. La Túnica
blanca recuerda la vestidura bautismal y es la vestidura propia de todos los
que desempeñan una función litúrgica.
El cíngulo es un cordón grueso de seda, lino o algodón, con
borla. Simboliza la cuerda con que Jesús fue atado al pilar durante la
flagelación. Nos enseña la manera como hemos de ceñirnos para servir
al Señor, el control de nuestras pasiones, y la pureza y fortaleza
espiritual que debemos tener para luchar contra el mal.
Amito:
Debajo del alba, en especial cuando no cubre completamente el cuello, se
usa el Amito. Es una pieza de lino del tamaño de un pañ[Link] el
lienzo con que fue vendado Jesús cuando los soldados se mofaban de Él.
Se pone en contacto con la cabeza, para que nos libre de pensamientos
inútiles y malévolos durante la Misa; se mete alrededor del cuello para restringir el uso de
la lengua antes y después de la Santa Misa.
Estola:
Tira larga de tela que va sobre el alba, símbolo del poder del orden
sagrado. Sólo la llevan obispos, sacerdotes y diá[Link] Sacerdote la
lleva puesta en la Misa y para la administración de los sacramentos, como
signo visible de su sacerdocio. Los Diáconos la usan desde el hombro
izquierdo al costado derecho.
Al cubrir el cuello, los hombros y el pecho, naturalmente, nos recuerda la
dignidad del trabajo cotidiano, hecho con alegría y con celo, por la causa
de Cristo, a la vez que con el pensamiento en el eterno estado de inmortalidad
Casulla….vestidura propia del sacerdote para la Santa Misa, como un gran
gabán sobre el alba y la estola. Cambia de color según la fiesta. Simboliza a
Cristo que cubre su cuerpo místico.
Simboliza el yugo del servicio de Cristo, y así mismo de sus Mandamientos,
cuyo cumplimiento nos es fácil por su amor.
Capa de honor que se usa para las procesiones con el Santísimo y la
Bendición eucarística, tanto si se hace con el copón como cuando se hace
con la custodia, el sacerdote (o el diácono) usan el Paño de hombros o paño
humeral de amplias proporciones.
Humeral o Paño de Hombros:
Para las procesiones con el Santísimo y la Bendición eucarística, tanto
si se hace con el copón como cuando se hace con la custodia, el
sacerdote (o el diácono) usan el Paño de hombros o paño humeral de
amplias proporciones
La Mitra es una insignia propia de los obispos. Indica la plenitud del
sacerdocio.
Normalmente es de color blanco y está especialmente adornada. En la
actualidad, las mitras tienen dos puntas, una colocada hacia delante y otra hacia
atrás
Báculo….que lleve en la mano el bastón pastoral para corregir, sostener y
empujar. El báculo esta plantado en el suelo para aguijonear a los perezosos.
Es recto en su parte vertical para dirigir y sostener a los débiles; y es curvo en
su parte superior para atraer a los pecadores y reunir a lo que erran según
aquello: Juntad, sostened, estimulad al indeciso, al enfermo, al perezoso
SOLIDEO proviene de las palabras latinas “soli Deo”, (sólo a Dios). No se
utiliza sólo en las celebraciones, sino también fuera. Durante la eucaristía se quita
al empezar el prefacio de la plegaria eucarística para volvérselo a poner después
de haber reservado la comunión. Hace honor así a su nombre de “soli Deo”, “sólo
ante Dios” se quita.
CRUZ PECTORAL: Es usada por Obispos, Arzobispos y Cardenales. Se usa
sobre el pecho una cruz ricamente adornada con piedras preciosas.
La FAJA es una prenda eclesiástica que se utiliza para ceñir la sotana, rodeando la
cintura y cayendo verticalmente en dos bordes terminados en flecos
Por jerarquía:
Sumo Pontífice: utiliza faja blanca para ceñir su sotana blanca.
Cardenales: utilizan faja roja de seda moaré para ceñir su sotana.
Nuncios Apostólicos: utilizan faja morada de seda moaré.
Obispos y prelados de honor: utilizan fajas de color morado.
ANILLO como signo de la eminente dignidad que inviste. El anillo es
también un signo del matrimonio espiritual que el obispo contrae con la
iglesia y el sello del contrato que con ella celebra. El anillo es, en fin, la
marca de la discreción que caracteriza al obispo y del silencio que debe
guardar siempre que las circunstancias o la naturaleza de los objetos lo exija.
El anillo en los sacerdotes
Recibe el anillo de la fidelidad, sello del Espíritu Santo, para que seas considerada esposa
de Jesucristo".
Colores Litúrgicos
BLANCO:
Es el color del gozo pascual, de la luz y de la vida. Expresa alegría y pureza. Se emplea en
tiempo Pascual, tiempo de Navidad, Ascensión, Ultima Cena, Santísima Trinidad, Cuerpo y
Sangre, Bautismo. También, en las fiestas de la Virgen, de los ángeles, y de los santos no
mártires, nacimiento de Juan el Bautista. En los sacramentos del Bautismo, “Primera
Comunión”, Orden sagrado y Matrimonio.
ROJO:
Significa el don del Espíritu Santo que nos hace capaces de testimoniar la propia fe aún
hasta derramar la sangre en el martirio. Es el color de la sangre y del fuego. Se usa
el domingo de Ramos, el Viernes Santo, Pentecostés, fiesta de los apóstoles, santos mártires
y en el Sacramento de la Confirmación.
VERDE:
Expresa la juventud de la Iglesia, el resurgir de una vida nueva. Es símbolo de vida,
crecimiento, renovación, frescura y esperanza. Se usa en los oficios y Misas del «ciclo
anual». Utilizado en el tiempo ordinario (período que va desde el Bautismo del Señor hasta
Cuaresma y de Pentecostés a Adviento).
MORADO:
Es signo de penitencia, austeridad, humildad, preparación y espera. Indica la esperanza, el
ansia de encontrar a Jesús, el espíritu de penitencia; por eso se usa en Adviento, Cuaresma
y en los sacramentos de la Reconciliación y Unción de los enfermos, también en la liturgia
de difuntos.
Menos Usados:
ROSA:
Es símbolo de alegría, pero de una alegría efímera. Subraya el gozo por la cercanía del
Salvador el Tercer Domingo de Adviento, e indica una pausa en el rigor penitencial el
Cuarto Domingo de Cuaresma.
AZULCELESTE:
Indica las fiestas Marianas, sobre la Inmaculada Concepción.
NEGRO:
Expresión de duelo. Puede usarse en las misas de difuntos, pero en nuestros lugares no se
utiliza.
Jerarquía de la Iglesia
1.- El papa es el obispo de Roma, además es quien siguiendo la sucesión del apóstol Pedro,
tiene la misión de pastorear a la Iglesia universal. Es un cardenal que por medio del
cónclave, que es la reunión secreta de todos los cardenales del mundo, es elegido por medio
de la oración y asistencia del Espíritu Santo para ser quien guíe a toda la Iglesia.
2.- Nuncio apostólico o nuncio papal es un representante diplomático de la Santa Sede—
no del Estado de la Ciudad del Vaticano— con rango de embajador. Representa a la Santa
Sede ante los Estados (y ante algunas organizaciones internacionales) y ante la Iglesia local.
Suele tener el rango eclesiástico de arzobispo. Normalmente reside en
la nunciatura apostólica, que goza de los mismos privilegios e inmunidades que una
embajada.
3.- Cardenal, eclesiástico de alto rango de la Iglesia católica, es el más alto título
honorífico que puede conceder el papa. Quienes lo reciben se convierten en miembros
del Colegio cardenalicio y son "creados" en una ceremonia especial llamada
"Consistorio público".
La principal misión del Colegio de cardenales es elegir al Sumo Pontífice en caso de
fallecimiento o renuncia del anterior. En circunstancias habituales, el deber fundamental del
Colegio cardenalicio es aconsejar al papa.
4.- Obispo es un fiel que recibe el liderazgo de supervisar a los pastores o sacerdotes,
según el caso, de un territorio determinado.
Obispo ordinario. En las Iglesias católica y anglicana es sinónimo de obispo
diocesano, eso es, aquel obispo al que compete en la diócesis que se le ha confiado toda
la potestad ordinaria, propia e inmediata que se requiere para el ejercicio de su función
pastoral, exceptuadas aquellas causas que por el derecho o por decreto del papa se
reserven a la autoridad suprema o a otra autoridad eclesiástica.
Obispo auxiliar es el asignado a un obispo ordinario para que le supla o ayude en el
gobierno de la diócesis
5.-Sacerdote es una persona que se dedica con una designación específica a realizar actos
de culto en una religión, en ocasiones como intermediario entre los miembros de una
comunidad religiosa y la divinidad a la que estos adoren. Se llama «sumo sacerdote» a
quien ejerce la máxima autoridad religiosa en algunas confesiones, normalmente como
heredero de alguna tradición histórica.
La misión del sacerdote se dirige a que toda la humanidad se convierta en Eucaristía,
acción de gracias y alabanza, culto a Dios y caridad hacia el prójimo. ... El sacerdocio es
como un don inmenso que pide humildad, caridad universal y servicio infatigable y
generoso.
6.-Diacono Es considerado un servidor, un clérigo o un ministro eclesiástico,1 cuyas
calificaciones y funciones muestran variaciones según las distintas ramas del cristianismo.
por lo tanto se le considera la imagen sacramental de Cristo servidor, en virtud de
la Sagrada Escritura que especifica: «Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido,
sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos»
Las funciones del diácono en la Iglesia católica son:
Proclamar el Evangelio, predicar y asistir en el Altar;
Administrar el sacramento del bautismo;
Presidir la celebración del sacramento del matrimonio;
Conferir los sacramentales (tales como la bendición, el agua bendita, etc.
7.- Los fieles laicos. Son los encargados de descubrir o de idear los medios para
impregnar de vida cristianas las realidades sociales, políticas y económicas. Están
llamados a ser testigos de Cristo en todas las cosas, también en el interior de la
sociedad.
Los libros litúrgicos
Son aquellos que contienen los textos y las indicaciones para la celebración
litúrgica, oficialmente editados en la Iglesia. A esta edición oficial se le llama
edición típica y está escrita en latín. A partir de ella se realizan las traducciones a las
lenguas vivas.
MISAL: El misal debe utilizarse con mucho respeto, pues contiene las diversas
fórmulas para celebrar una Misa, además de diferentes Oraciones Eucarísticas a
utilizar por el sacerdote. El misal es el libro necesario para que se realice la Santa
Misa.
LECCIONARIO: TOMO I / II / III Las lecturas son tomadas de la Biblia y
colocadas en el Leccionario para mayor facilidad, pues aquí ya están repartidas
según su uso en las diversas celebraciones, o a lo largo del año, o según las
circunstancias. Es el libro del ambón.
EVANGELIARIO: Es un libro similar al Leccionario, pero contiene sólo los
Evangelios Dominicales de cada ciclo. Pretende destacar de una manera especial
laida de Jesús entre nosotros, relatada en los Evangelios. Contiene las mismas
enseñanzas de Cristo.
RITUALES: Son libros pequeños que contienen el desarrollo de los sacramentos y
hasta lecturas para los mismos. Por ejemplo: Ritual del Bautismo, del Matrimonio,
de los enfermos, de Exequias (funerales).
PONTIFICAL: Contiene el texto y las rúbricas de ciertas funciones solemnes
reservadas a los Obispos (Confirmación, Ordenación, Consagración Episcopal,
Dedicación de templos, etc
PETICIONARIO: La oración universal u oración de los fieles es la oración
conclusiva dela Liturgia de la Palabra. Se dice tras la homilía o el Credo (si lo hay) y
mediante ella el pueblo, ejercitando su oficio sacerdotal, ruega por toda la
humanidad. La asamblea expresa su súplica o bien con una invocación común, que
se pronuncia después de cada intención, o con una oración en silencio. Esta oración
también puede decirse fuera dela misa, en otras acciones litúrgicas y en ejercicios
piadosos. Tiene varias partes: invitación, intenciones, respuesta o silencio y
conclusión. Siempre la introduce el sacerdote o diácono y la concluye. En general,
con un lector basta. No es recomendable una acumulación de lectores para dar una
falseada apariencia de participación. Los lectores deben subir de la nave al
presbiterio y tras hacer reverencia al altar se dirigen al sitio dispuesto
MARTIRIOLOGICO: El Martirologio romano es el catálogo de los santos y
beatos (no solo mártires), honrados por la Iglesia católica.
OFICIO DIVINO (BREVIARIO): Es una obligación para los religiosos, monjas,
sacerdotes y gente consagrada de una manera institucional a Dios. Y que expresan la
constante oración de la Iglesia. "Los fieles que celebran la Liturgia de las Horas se
unen a Cristo, nuestro Sumo Sacerdote, por la oración de los salmos, la meditación
de la Palabra de Dios, de los cánticos y de las bendiciones, a fin de ser asociados a
su oración incesante y universal que da gloria al Padre e implora el don del Espíritu
Santo sobre el mundo entero.
Celebraciones Litúrgicas
SOLEMNIDADES:
Días que por ser considerados muy importantes por la Iglesia se equiparan a
domingos (pascua semanal) y comienzan a celebrarse, por lo tanto, en las
vísperas. Son catorce: Maternidad de María, Epifanía, San José, Anunciación, San
Juan Bautista, Santos Pedro y Pablo, Asunción, Todos los Santos, Inmaculada,
Navidad, Trinidad, Corpus Christi, Sagrado Corazón y Cristo Rey. Estas
solemnidades tienen todo propio como las lecturas, prefacio, oraciones, etc. En
nuestra nación, Santiago Apóstol (patrón de España) es también solemnidad. La
solemnidad por excelencia es el domingo de Pascua, en que celebramos la
Resurrección.
FIESTAS:
Hoy día son veinticinco. Son días litúrgicos de menor rango que las solemnidades
y se celebran dentro del día natural, salvo que se traten de fiestas del Señor
que caigan en domingo, teniendo entonces primeras Vísperas. Citaremos
las fiestas de los distintos Bautismo de Jesús Santa Rosa de Lima (30 de
agosto)Conversión de San Pablo (25 de enero) Exaltación de la Santa Cruz (14 de
septiembre)La presentación del Señor /Candelaria) San Mateo apóstol y Evangelista
(21 de sept)La Cátedra de San Pedro (22 de febrero) Nstra Sra de la Merced (24 de
septiembre)San Marcos Evangelista (25 de abril) Santos Arcángeles (2 de
octubre)San Felipe y Santiago Apóstol (2 de mayo) San Lucas Evangelista (18 de
octubre)San Matías Apóstol (14 de mayo) Santos Simón y Judas Tadeo Apóstoles
(28 de Santa Mariana de Jesús (26 de mayo) octubre)San Bernabé Apóstol (11 de
junio) Dedicación de la Basílica de Letrán (9 de Jesús Sumo Sacerdote (30 de junio)
noviembre)Inmaculado Corazón de María (2 de julio) San Andrés, Apóstol (30 de
noviembre)Santiago Apóstol (25 de julio) Sagrada Familia (26 de
diciembre)Transfiguración del Señor (6 de agosto) San Juan Apóstol y Evangelista
(27 de diciembre)San Lorenzo, Diácono (10 de agosto) Nstra Sra de Guadalupe (12
de diciembre)San Bartolomé Apóstol (24 de agosto) Los Santos Inocentes (28 de
diciembre)
MEMORIAS:
Pueden ser obligatorias o libres, las obligatorias en el calendario universal son
sesenta y tres. Las memorias, tanto las obligatorias como las libres, son
conmemoraciones de los Santos y algunas de la Virgen.
San Nicolás, Obispo (6 de dic) San Francisco Javier (3 de diciembre) San Vicente
Diácono (22 de enero) Santa Narcisa (9 de diciembre) Nstra Sra de Lourdes (11 de
febrero) San Juan de la Cruz (14 de diciembre) Santa Brigida ( 23 de julio) Santa
Inés 21 de enero) San Juan Eudes (19 de agosto) San Francisco de Sales (24 de
enero) San Juan Diego (10 de diciembre) San Juan Bosco (31 de enero) Etc……
etc….. San Miguel Febres Cordero (8 de feb) Nstra Sra del Carmen (16 de julio)
Santa Clara de Asis, (11 de agosto) Etc……
Los Gestos liturgicos
Manos Juntas: Es señal de respeto y de oración. Es la mejor postura a la hora de ir
a comulgar
Extender las manos y elevar elevar a la vez los brazos: Son súplicas solemnes;
colecta, plegaria de la misa, paternóster, prefacio. Levantar y extender las manos al
rezar expresa los sentimientos del alma que busca y espera el auxilio de lo alto. Hoy
es un gesto reservado al ministro que celebra la santa misa.
Extender y volver a juntar las manos: Es el deseo del sacerdote de estrechar a la
asamblea en un común abrazo de fraternidad, de recoger las intenciones y deseos de
todos para ofrecérselos a Dios, y derramar sobre ellos las misericordias de Dios.
Manos que dan y reciben la Paz: Las manos extendidas, abiertas y acogedoras
simbolizan la actitud de un corazón pacífico y fraternal, que quiere comunicar algo
personal y está dispuesto a acoger lo que se le ofrece. Cuando unas manos abiertas
salen al encuentro de otras en idéntica actitud, se percibe el sentimiento profundo de
un hermano que sale al encuentro de otro hermano, para ratificar, comunicar o
restablecer la paz.
Manos que reciben el cuerpo de jesus: Las manos dispuestas para recibir la Santa
Comunión han de ser signo de humildad, de pobreza, de espera, de disponibilidad y
de confianza. También son signo de veneración, de respeto y de acogida, pues el Pan
eucarístico no se coge sino que se acoge, se recibe.
Señal de la Cruz: Es el gesto más noble y el más frecuente y elocuente. Una sola
vez, al inicio del oficio divino, se hace sobre los labios con el dedo pulgar para
pedirle al Señor que Él mismo “los abra para poder proclamar con la boca sus
alabanzas”. Debe hacerse desde la frente hasta el pecho, y desde el hombro
izquierdo al derecho. ¿Qué significa hacerse la señal de la cruz? Primero venerar la
cruz redentora de Cristo. Segundo, sellar con ella nuestra persona cristiana y así
fortalecerla para hacer el bien y evitar el mal. Esa señal comienza en la frente, para
que Dios, con su Santa Cruz, nos quite los malos pensamientos y nos proteja los
buenos. Después de la frente va al pecho para que nos quite los malos deseos del
corazón y nos proteja los buenos. Y finalmente, nos envuelve de izquierda a
derecha, para proteger del mal todo nuestro ser.
La reverencia: Consiste en ligeras inclinaciones de cabeza, ante el altar, ante
imágenes, al recibir la Sagrada Comunión, cuando el acólito inciensa al sacerdote y
al pueblo; o al incensar el mismo sacerdote hace reverencia al crucifijo o a la imagen
de los santos, a modo de saludo reverente. Aquí no sólo es señal de cortesía humana,
sino que las reverencias están revestidas de culto sagrado.
Las Miradas: Unas veces invitan a la admiración y adoración callada, de fe sentida
y de recogimiento; por eso, clavamos la mirada en la Hostia consagrada y en el cáliz
al levantarlos el sacerdote en la consagración, en la custodia de la exposición y
bendición del Santísimo. También la mirada del sacerdote a la gente es señal de
comunicación fraterna, de saludo cordial. Cuando los ojos están cerrados
simbolizan, no tanto que estamos durmiendo, sino que estamos en profundo silencio
y recogimiento para saborear la comunión, o las lecturas leídas.
Los Besos: El sacerdote da un beso al altar al comenzar y al terminar la santa
misa; es Cristo quien recibe ese ósculo. Los fieles se dan el beso en el momento
de la paz. Son señales de afecto, de gratitud, de adhesión, de veneración y de
reconciliación. Besamos las reliquias, el crucifijo, la mano del sacerdote que
bendice y perdona. Cada uno de estos ósculos imprime un sello religioso especial
en las personas o cosas que los reciben.
Golpe de pecho con las manos: Es una de las señales más expresivas de dolor y
contrición de corazón, en un pecador. Se hace en la confesión, al momento de
decir el acto de contrición. Lo hacemos en el momento del “Yo confieso” de la
santa misa. Así, con ese gesto humilde, aplacamos y agradamos mejor a Dios y
expresamos más sentidamente nuestra compunción ante los demás hermanos. Los
golpes deben ser hechos con suavidad.
La imposición de las manos: Significa varias cosas, transmisión de poderes
superiores a personas o grupos de elección, o de algún carisma o misión, o
absolución de culpas. También es signo de bendición de Dios y de consuelos en
la unción de enfermos. En el momento de la consagración manifiesta el poder
maravilloso de los sacerdotes de convertir el pan y el vino en Cuerpo y Sangre de
Cristo.
Caminar hacia el altar Símbolo de nuestro peregrinar al cielo. Caminamos con
otros, no solos. Así, en las procesiones, peregrinaciones, vamos con alegría, sin
temores, pues sabemos que Cristo es el Camino vivo y verdadero.
Cantar: El que canta ora dos veces, decía San Agustín. El canto es el afecto del
corazón hecho música.
Templos Liturgicos
Catedral: es la iglesia principal en la que reside el obispo u arzobispo con
su cabildo, enseñando, desde el servicio a la comunidad, la vida de fe y la doctrina
de la Iglesia.
Basílica: recibe este título especial del papa por su importancia, circunstancias
históricas o por aspectos de cierto relieve. Se distinguen las basílicas mayores y
las basílicas menores.
“basílica mayor”. Se encuentran en Roma y son: la Basílica de San Pedro, la
Basílica de Santa María la Mayor, la Basílica de San Pablo de Extramuros y la
Basílica de San Juan de Letrán.
“basílicas menores” son los templos que obtuvieron ese título por una concesión del
Papa o de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos.
En otros países son conocidas la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en
México, la Basílica del Sagrado Corazón (Sacré-Coeur) en Francia, la Iglesia de la
Sagrada Familia en Barcelona, la Basílica de Nuestra Señora de Luján en Argentina,
la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá en Colombia, Basílica
Nuestra Señora de la Altagracia en [Link]
Iglesia Parroquial: es la comunidad de fieles católicos, perteneciente a una Iglesia
particular (generalmente a una diócesis) que está bajo la dirección espiritual de
un sacerdote, que se designa como párroco.
Pertenecen a la parroquia todos los fieles que habiten dentro de los límites
territoriales de la parroquia.
El Sacerdote se encargaba de oficiar misas, funerales, bautismos, bodas,
confesiones, confirmaciones principalmente a los que están en peligro de muerte, la
unción de enfermos y todos los sacramentos a excepción del orden sacerdotal;
además de ofrecer consuelo a los habitantes y feligreses de la misma, también
extendía sus servicios a los distintos templos y Capillas de los pueblos que formaban
la parroquia
Capilla: es un lugar de oración con un pequeño altar, puede ser independiente o
formar parte de una estructura o edificio mayor. Se compone esencialmente
de retablo (arquitectónico), altar, columnas o pilares pequeños y están dedicados a la
devoción a algún santo o a la virgen.
Mobiliarios Litúrgicos
Altar: Representa a Cristo y es la mesa de su sacrificio y del banquete celestial, para
quienes caminamos hacia la eternidad. Es el corazón del templo. Por eso se lo besa,
se lo inciensa. Tiene que ser de piedra o mármol, al principio el altar era de madera,
pero más tarde se prefirió que fuera de piedra que simboliza a Cristo como roca viva
Pilar de agua bendita: Es lo primero que se encuentra, al entrar en una iglesia,
es una o dos pilas de agua bendita. Es un símbolo: purificarnos antes de comenzar
una acción litúrgica en el templo sagrado..
Pila Bautismal: Se la coloca en un ángulo de la Iglesia contigua al cancel,
también en una capilla separada por una verja. Hoy se tiende a emplazarlas en el
presbiterio. A todo buen cristiano debe inspirar agradecida devoción la pila,
donde fue espiritualmente regenerado y hecho hijo adoptivo de Dios y miembro
de la comunidad eclesial.
Pulpito: Estaba adosado al muro o en alguno de los pilares de la nave o del
presbiterio. Hoy lo suplen los ambones o simples atriles de la sede presbiteral con
su micrófono. Desde el púlpito se predicaban los sermones, la voz llegaba fuerte a
la gente y el sacerdote podía ver a todos desde el mismo.
Ambon: Es el lugar desde donde se proclama la Palabra de Dios, hacia el cual se
dirige espontáneamente la atención de los fieles durante la liturgia de la Palabra.
El Confesionario: donde Cristo, a través de su Iglesia, en la persona del
sacerdote, administra y ofrece el sacramento de la confesión para el perdón de los
pecados de los hombres. Los confesonarios actuales son funcionales y prácticos,
y están situados en lugares especiales de la iglesia o en capillas penitenciales.
Las Alcancías: destinadas a recoger las limosnas de los fieles, para el culto, la
caridad de los necesitados, o necesidades de la parroquia, para las vocaciones.
Dichas alcancías sirven para fomentar la caridad y la generosidad de todos.
Los Bancos: Para sentarnos y escuchar la Palabra de Dios, pasar un rato de
meditación íntima con el Señor.
Las Imagenes: Ya sean pinturas o esculturas. Son incentivos de devoción,
medios de instrucción y elementos decorativos para el culto de Dios y de los
santos. No deben ser excesivos, deben ponerse en justo orden, y no distraer la
atención de los fieles. No son signos de superstición ni de idolatría. el Pelícano.
Las lámparas: Las velas se encienden para los actos litúrgicos. Siempre queda
encendida una lámpara, la del sagrario. Ella es fiel centinela que asiste día y
noche, en nombre del pueblo cristiano, al Divino solitario del sagrario, Jesús. Esa
lamparita da fe de la presencia real de Jesús sacramentado. Simboliza también
nuestra vida que debe ir consumiéndose al servicio de Dios, en el silencio de
nuestra entrega generosa y abnegada.
El Organo: En el rito latino ha sido el instrumento más tradicional. Existe para el
órgano una bendición ritual, antes de su inauguración para el culto. Así dice el
documento del Vaticano II: “téngase en gran estima en la iglesia latina, el órgano
de tubos, como instrumento musical tradicional, cuyo sonido puede aportar un
esplendor notable a las ceremonias eclesiásticas y levantar poderosamente las
almas hacia Dios y hacia las realidades celestiales” (S
Tiempo Litúrgico
Adviento
Las cuatro semanas anteriores a la solemnidad de Navidad forman el tiempo de Adviento
que es la preparación para la llegada del Salvador, dando con el primer domingo de
Adviento comienzo un nuevo año litúrgico, que terminó el domingo anterior con la
festividad de Cristo Rey (en el rito oriental-bizantino el año litúrgico comienza con la fiesta
de la Natividad de la Virgen, el 8 de septiembre).
Teológicamente es tiempo de espera gozosa de la venida de Cristo, es tiempo asimismo del
Espíritu Santo, tiempo del cumplimiento de las profecías, tiempo de conversión y tiempo
mariano por excelencia como hemos dicho (diciembre el mes más particularmente apto
para el culto a la Virgen sin que deba ser considerado como mes de María) con la
Inmaculada, la Expectación al Parto, y ya en tiempo de Navidad con la solemnidad de
María Madre de Dios el 1 de enero.
Cuaresma
Cuarenta días antes del Domingo de Ramos empieza el tiempo de Cuaresma, que la
Iglesia instituye para prepararnos a celebrar los misterios de la Pasión. Desde fines del S. II
ya existe en la Iglesia un período de preparación a la Pascua, observado con días de ayuno y
penitencia.
Abarca pues desde el Miércoles de Ceniza hasta el Triduo pascual. El computo
matemático total en la actualidad suma cuarenta y cuatro días, incluidos
el Miércoles de Ceniza y el Jueves Santo. Dentro de la Cuaresma entran las siguientes
fiestas:
Solemnidad de San José, el diecinueve de marzo.
La Anunciación del Señor, el veinticinco de marzo.
La trilogía cuaresmal que la iglesia nos propone consiste en limosna, oración y
ayuno.
En cuanto a normas litúrgicas y orientaciones pastorales propias de este tiempo
podemos apuntar algunas:
En general se debe buscar en el tiempo cuaresmal la mayor austeridad posible,
tanto para el altar como para los demás lugares y elementos celebrativos.
En este tiempo hay que suprimir las flores, la música instrumental (salvo si es
imprescindible para acompañar el canto) y los adornos.
Una celebración comunitaria de la Penitencia es muy recomendable, con
confesión personal como preparación inmediata al Triduo Pascual, así como el
ejercicio del Vía Crucis.
En la Misa se omite siempre el Aleluya.
Se dicen los prefacios de Cuaresma (excepto las fiestas que los tengan propios).
Los domingos se omite el Gloria.
Antes del Evangelio, el lugar del Aleluya se puede hacer una aclamación a
Cristo.
El acto penitencial de la Misa debe destacarse.
El miércoles de Ceniza y el Viernes Santo hay que guardar abstinencia de carne
y ayuno.
Semana Santa
Se puede hablar a lo largo del Año litúrgico de un tiempo de gran riqueza
litúrgica ese tiempo es sin duda la Semana Santa. Domingo de Ramos, Oficios del
Jueves y Viernes Santos y la Vigilia Pascualson momentos cumbres del año
litúrgico.
Vigilia Pascual
Es la celebración central de todo el año litúrgico, ocurre al caer el sol del Sábado
Santo.
Es la "noche santa" en la que la Iglesia celebra, en la forma más expresiva, la obra
de la redención como memoria, presencia y espera.
Los cristianos recordamos la noche en la cual Cristo sale de la tumba, victorioso
de la muerte y esta memoria se hace realidad, porque sabemos que el mismo
Cristo resucitado está presente en la comunidad que celebra el gran
acontecimiento.
Tiempo Pascual
Con el domingo de Pascua, domingo sobre el que gira todo el año litúrgico del
cual es su raíz, se comienza uno de los tiempos litúrgicos fuertes: el tiempo pascual
cuya característica es la alegría. Abarca los cincuenta días posteriores a Pascua de
Resurrección (cincuentena pascual), incluyendo el domingo pascual, y se
distinguen tres períodos:
Octava de pascua: Son los ocho días posteriores y deben considerarse como un
solo día festivo. Termina en las Vísperas del II Domingo de Pascua también
llamado domingo “in albis”porque era cuando los catecúmenos que se habían
bautizado en la Vigila pascual deponían las vestiduras blancas que había
llevado toda la octava.
Tiempo pascual hasta la ascensión.
Tiempo pascual después de la ascension:
En este tiempo celebramos:
La Ascensión del Señor: A los cuarenta días de Pascua, hoy pasada al domingo
VII de Pascua.
Pentecostés: Se celebra a los cincuenta días de Pascua, en el domingo VIII
después de Resurrección. Su octava ha sido suprimida. Es el colofón del ciclo
pascual, no una nueva Pascua.
Tiempo Ordinario
El tiempo del Año litúrgico que no tiene un carácter propio (Adviento Navidad,
Cuaresma y Pascua) recibe el nombre de Tiempo ordinario, que abarca 33 ó 34
semanas. En este tiempo no se celebra ningún aspecto concreto del misterio de Cristo.
El Tiempo ordinario comienza el lunes siguiente al domingo posterior al 6 de enero,
Epifanía, y dura hasta el martes anterior al Miércoles de Ceniza, que da inicio a la
Cuaresma. Ahí se interrumpe para reiniciarse desde el lunes siguiente a Pentecostés
hasta las vísperas del primer domingo de Adviento, (que es el domingo más próximo
al 30 de noviembre) con el cual se inicia el Nuevo Año litúrgico. Durante el tiempo
ordinario se celebran numerosas fiestas tanto del Señor como de la Virgen y de los
Santos.
Natividad del Señor
Un ciclo importante del año litúrgico se nuclea en torno a la festividad de la Natividad del
Señor, fiesta fija, que celebramos el 25 de diciembre, Navidad.
Partes de la Eucaristía (Misa)
En este punto se hace un resumen sobre las partes de la Eucaristía. Para poder
entender el centro de nuestra fe es necesario conocer cada una de sus partes. Ya
conocemos los utensilios, los colores, los vestidos, los libros y las clases de templos;
ya han empezado a vislumbrar la liturgia católica de un modo sublime, la forma de
oficiar el culto divino y la riqueza incontable de 2.000 años viviendo el misterio
salvífico de Cristo.
1.-RITOS INICIALES
Son ritos introductorios a la celebración y nos preparan para escuchar la palabra y
celebrar la eucaristía. Comprende: Entrada - Señal de la cruz - Saludo - Acto
penitencial - Gloria - Oración colecta.
SALUDO INICIAL Después de besar el altar y hacer la señal de la cruz, el
sacerdote saluda a la asamblea.
ACTO PENITENCIAL Pedimos humildemente perdón al Señor por todas nuestras
faltas.
GLORIA Alabamos a Dios, reconociendo su santidad, al mismo tiempo que nuestra
necesidad de Él.
ORACIÓN / COLECTA Es la oración que el sacerdote, en nombre de toda la
asamblea, hace al Padre. En ella recoge todas las intenciones de la comunidad.
2.-LITURGIA DE LA PALABRA
Escuchamos a Dios, que se nos da como alimento en su Palabra, y respondemos
cantando, meditando y rezando. Comprende: Primera Lectura - Salmo Responsorial
- Segunda Lectura - Aleluya - Evangelio - Homilía - Credo - Oración universal.
PRIMERA LECTURA En el Antiguo Testamento, Dios nos habla a través de la
historia del pueblo de Israel y de sus profetas.
SALMO Meditamos rezando o cantando un salmo.
SEGUNDA LECTURA En el Nuevo Testamento, Dios nos habla a través de los
apóstoles.
EVANGELIO El canto del Aleluya nos dispone a escuchar la proclamación del
misterio de Cristo. Al finalizar aclamamos diciendo: "Gloria a ti, Señor Jesús".
HOMILÍA El celebrante nos explica la Palabra de Dios.
CREDO Después de escuchar la Palabra de Dios, confesamos nuestra fe.
ORACIÓN DE LOS FIELES Rezamos unos por otros pidiendo por las
necesidades de todos.
3.-LITURGIA DE LA EUCARISTÍA
Tiene tres partes: Rito de las ofrendas, Gran Plegaria Eucarística (es el núcleo de
toda la celebración, es una plegaria de acción de gracias en la que actualizamos la
muerte y resurrección de Jesús) y Rito de comunión.
PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS Presentamos el pan y el vino que se
transformarán en el cuerpo y la sangre de Cristo. Realizamos la colecta en favor de
toda la Iglesia. Oramos sobre las ofrendas.
PREFACIO Es una oración de acción de gracias y alabanza a Dios, al tres veces
santo.
EPÍCLESIS El celebrante extiende sus manos sobre el pan y el vino e invoca al
Espíritu Santo, para que por su acción los transforme en el cuerpo y la sangre de
Jesús.
CONSAGRACIÓN El sacerdote hace "memoria" de la última cena, pronunciando
las mismas palabras de Jesús. El pan y el vino se transforman en el cuerpo y en la
sangre de Jesús.
ACLAMACIÓN Aclamamos el misterio central de nuestra fe.
INTERCESIÓN Ofrecemos este sacrificio de Jesús en comunión con toda la
Iglesia. Pedimos por el Papa, por los obispos, por todos los difuntos y por todos
nosotros.
DOXOLOGÍA El sacerdote ofrece al Padre el cuerpo y la sangre de Jesús, por
Cristo, con él y en él, en la unidad del Espíritu Santo. Todos respondemos:
"Amén".
PADRENUESTRO Preparándonos para comulgar, rezamos al Padre como Jesús
nos enseñó.
COMUNIÓN Llenos de alegría nos acercamos a recibir a Jesús, pan de vida. Antes
de comulgar hacemos un acto de humildad y de fe.
ORACIÓN Damos gracias a Jesús por haberlo recibido, y le pedimos que nos ayude
a vivir en comunión.
4.-RITOS DE DESPEDIDA