IMPLEMENTACION DE LA FACTURA ELECTRONICA MEXICO VS COLOMBIA
Resumen:
En el documento se da a conocer la factura electrónica como documento en donde se mide las
transacciones y en el contexto mexicano y colombiano enfocado desde varios puntos de vista y
evaluado desde distintas áreas del conocimiento. En medida se pretende dar un enfoque integral del
concepto en el cual se abarquen consideraciones jurídicas, técnicas, económicas y su viabilidad de
implementación en diferentes escenarios en la pequeña, mediana y gran industria. Su implementación
como ha sido su éxito y además de lo que ha traído al contribuyente, Los conceptos y observaciones
mencionados en la investigación responden un conjunto de experiencias en el diseño e implementación
de una herramienta de facturación electrónica que responde a un conjunto de necesidades de negocio
y a las disposiciones legales definidas por el Estado mexicano y colombiano.
palabras claves: factura electrónica, firma electrónica, DIAN, Contribuyentes, IVA, Impoconsumo
Abstract
The document presents the electronic invoice as a document where transactions are measured and in the
Mexican and Colombian context, focused from various points of view and evaluated from different areas of
knowledge. In measure it is intended to give an integral approach to the concept in which legal, technical,
economic considerations and its viability of implementation are included in different scenarios in the small,
medium and large industry. Its implementation has been its success and in addition to what it has brought
to the taxpayer, The concepts and observations mentioned in the research answer a set of experiences in
the design and implementation of an electronic billing tool that responds to a set of business needs and to
the legal dispositions defined by the Mexican and Colombian State.
Key words: electronic invoice, electronic signature, DIAN, Taxpayers, VAT, Impoconsumo
Introducción
Para llevar a cabo en México un adecuado desarrollo de la llamada Sociedad de la
Información es indispensable, entre otras muchas políticas, el uso masivo de instrumentos
como la firma electrónica para los trámites que los ciudadanos llevan a cabo con el gobierno,
entre particulares y empresas, y desde el interior del gobierno, entre los funcionarios
públicos. Fue el gobierno del estado de Guanajuato la primera administración pública en
implementar el mecanismo de firma electrónica para la prestación de servicios públicos,
obteniendo muy buenos resultados en la gestión de dicho proyecto. El primer intento por
implementar un mecanismo que permitiera identificar al emisor de un mensaje electrónico
como autor legítimo como si se tratara de una firma autógrafa fue el proyecto denominado
“Tu firma” que durante el año 2004 el Sistema de Administración Tributaria (SAT)
implementó como un mecanismo alternativo en su inicio y obligatorio para el 2005, después
de una serie de reformas al Código Fiscal de la Federación
Poco a poco se ha ido dando un avance en México en el control de la emisión de
comprobantes fiscales por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT), el cual se
ha basado en la implementación de la factura electrónica como comprobante fiscal. Dicho
cambio ha sido establecido de una manera arbitraria, 196 Horizontes de la Contaduría No. 1
julio-diciembre 2014 pp. 194-208 Andrea Posadas Martínez / Flor Lucila Delfín Pozos sin
tener los precedentes necesarios que dieran a los contribuyentes los conocimientos
suficientes para enfrentarse a un reto de ésta índole.
La factura electrónica tiene sus inicios en 1997 cuando la iniciativa privada empieza la
búsqueda de un esquema legal que permita su uso, para lo cual se crea un ―Comité de
Factura Electrónica‖ integrado por 45 grandes empresas que buscan como fin común el uso
de comprobantes fiscales digitales (CFD). El comité elaboró y evaluó un modelo e hizo
pruebas piloto aplicables a la realidad a la que se buscaba llegar, esto permitió identificar que
modificaciones o adecuaciones debían hacerse a la ley para poder tener el marco jurídico que
regulara el uso de factura electrónica. Hasta enero de 2004 todos los comprobantes que se
emitían por los actos o actividades que realizaban los contribuyentes debían ser impresos por
establecimientos autorizados por el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
El 29 de mayo del 2007 el Ministerio de Hacienda y Crédito Público emitió el decreto 1929
con el fin de darle a la industria colombiana una segunda oportunidad (esta vez una
oportunidad de viable implementación y adopción, tanto para la pequeña, mediana y aún la
gran industria) en la que se permite modernizar y optimizar los procesos de facturación y la
relación tributaria con el Estado, adoptando nuevas tecnologías de información en medios
totalmente electrónicos.
Por su parte, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) emitió el 28 de
noviembre del 2007 la resolución 14465 en la cual se establecen las características y
contenido técnico de las facturas electrónicas y de las notas crédito. De la misma manera,
junto con la resolución 14465, emitió cinco anexos técnicos en los cuales se dan a conocer
las directivas suficientes y necesarias para calcular un contenido técnico de control para cada
una de las facturas electrónicas y reportar la actividad de facturación electrónica por parte
del facturador al ente de control y fiscalización tributaria del Estado: la DIAN.
Como primer punto de análisis, tenemos el contenido técnico de control de las facturas
electrónicas y las notas crédito. Su cálculo se define en el anexo técnico No. 1 de la resolución
14465 y su objetivo es “garantizar” la integridad del documento electrónico por medio de un
algoritmo dado. En este algoritmo se concatenan los valores relevantes de la factura en una
sola unidad de información. Para la DIAN, la información relevante de una factura
comprende: (i) número de la factura, (ii) fecha de emisión, (iii) hora de emisión, (iv) valor de
la factura, (v) valor del IVA, (vi) NIT del obligado a facturar (vii) tipo de documento del
adquiriente, (viii) número de documento del adquiriente y (ix) clave de contenido técnico de
control. Esta última clave la asigna la DIAN a cada uno de los obligados a facturar que opten
por este medio. Posteriormente, al resultado de esta concatenación de información relevante,
se le calcula un resumen numérico por medio de un algoritmo denominado SHA1. El
resultado de este cálculo es tratado como el contenido técnico de control de la factura y de
las notas crédito y le sirve a la DIAN como asegurador de la integridad de la información
contenida en una factura electrónica
Análisis global
Algunos contribuyentes que contaban con el recurso tecnológico y económico le solicitaron
al SAT que se les permitiera emitir comprobantes fiscales digitales con la ayuda de un
programa informático que generara facturas electrónicas en el momento deseado,
beneficiándolos en cuanto a costos de emisión y mantenimiento se refiere. Para otros
contribuyentes, la factura electrónica representaba un gran desembolso, sin advertir que en
realidad es el eslabón que de cierto modo finaliza la automatización de los procesos de una
cadena de valor.
Garradla (2013) refiere que una cadena de valor es ―como una herramienta de análisis que
facilita la comprensión de algo tan dinámico e interactivo como lo es la estrategia de una
empresa‖ permitiéndole al SAT y al contribuyente, a través de la factura electrónica, finalizar
de manera satisfactoria para ambos, un acto comercial. Se identificó también que la
facturación electrónica podía ser uno de los elementos clave en la optimización de recursos
de las empresas ya que reducía los tiempos, los costos y el esfuerzo humano en parte del
cumplimiento de las obligaciones fiscales de los contribuyentes.
Además de que una factura electrónica tendría la misma validez que una factura en papel,
ayudando a quien las usa en el cumplimiento de sus obligaciones fiscales, así como a las
autoridades al beneficiarse en cuanto a los procesos de fiscalización que se llevan a cabo,
puesto que dichos procesos, se harían de forma más simple, inmediata y de bajo costo.
Otros de los beneficios que la autoridad pudo descubrir al permitir el uso de la factura
electrónica fueron:
Las facilidades que se tienen en cuanto a la comprobación de su veracidad y validez.
La no regeneración de facturas ya emitidas.
La corrupción de bases de datos que ocasionan pérdidas de comprobantes fiscales.
La inconsistencia en la información de los reportes que se le presentan al SAT.
Los retos para mantener un adecuado control de folios. La emisión de resoluciones
particulares a los contribuyentes.
El control que representa el enviar el reporte mensual de CFD y otros comprobantes
emitidos.
Los procesos no automatizados para la validación de comprobantes fiscales.
El control en la emisión de facturas al hacer uso de CFDI. Por lo anterior, la autoridad llegó
a la conclusión de permitir la expedición de comprobantes fiscales digitales (CFD). Para
mayo de 2004, fue aprobada la factura electrónica por el Servicio de Administración
Tributaria como un medio de comprobación fiscal (SAT, 2014).
Finalmente, en los últimos meses de 2005, comenzaron las iniciativas de implementación.
Los comprobantes fiscales digitales han evolucionado con el pasar de los años; al inicio solo
existían los CFD que, junto con las facturas en papel, eran los comprobantes fiscales que los
contribuyentes debían emitir como requisito de comprobación de ingresos o gastos. Un CFD
era un comprobante fiscal digital que el contribuyente emitía por sus propios medios.
A partir de 2011, las facturas en papel debían emitirse con un Código de Barras
Bidimensional (CBB), seguía existiendo el uso de CFD y apareció una nueva forma de
comprobante fiscal, conocido como Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI), el cual
se diferencia del CFD en el aspecto de que debe ser validado por un Proveedor Autorizado
de Certificación (PAC); de igual modo, aquel contribuyente que quisiera cambiarse a
facturación electrónica solo podía hacerlo mediante CFDI, ya que los únicos que tenían la
opción de emitir CFD eran aquellos que habían optado por ésta opción hasta diciembre del
2010.
En los inicios de la factura electrónica en México, existía un ―Comité de Factura
Electrónica‖, los miembros de ese comité son los que ahora se conocen como PAC, y en la
actualidad existen 77, cuando en sus inicios eran únicamente 45 miembros.
PAC es la abreviación de Proveedor Autorizado de Certificación de Comprobantes Fiscales
Digitales a través de Internet, la autorización es otorgada por el SAT. Para ser PAC, se
requiere que la persona moral interesada acredite una exhaustiva auditoría técnica y jurídica
que garantice la seguridad operativa y de infraestructura de la organización.
Posteriormente el PAC debe acreditar que 198 Horizontes de la Contaduría No. 1 julio-
diciembre 2014 pp. 194-208 Andrea Posadas Martínez / Flor Lucila Delfín Pozos mantiene
el cumplimiento de obligaciones que le son aplicables (AMEXIPAC, 2014). Cada PAC tiene
una modalidad diferente de trabajo: algunos de ellos desarrollaron software para facturar
instantáneamente, otros implementaron los servicios a través de Internet con portales los
cuales son parecidos a manejar una cuenta de correo electrónico facilitando de forma
impresionante el uso generalizado por parte de los usuarios finales.
Otro aspecto que es importante mencionar es el aspecto ecológico, ya que, con el uso de estos
portales y el envío de los CFDI por medio de la red, se está colaborando con la vida en el
planeta. Para el 2011, se contaba con 3 formas de facturar: Facturas con CBB, CFD y CFDI.
El uso del CBB solo duró 3 años, ya que lo que en realidad se pretendía era la transición de
factura en papel a factura electrónica, por lo cual estos solo tuvieron vigencia durante el 2011
y hasta diciembre del 2013.
El 31 de mayo del 2013, el SAT comunica a través del Diario Oficial de la Federación las
nuevas disposiciones que afectan a los esquemas de CFD y CBB, fecha hasta la cual se
permitían tres esquemas de Facturación Electrónica:
1. Comprobante Fiscal Digital (CFD),
2. Código de Barras Bidimensional (CBB) para todos aquellos contribuyentes que su
facturación anual fuera igual o menor a los 4 millones de pesos, y
3. Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI). De igual manera, se informa que, para
uso de CBB los ingresos anuales deberán ser de 250 mil pesos y no de 4 millones como se
había venido utilizando, los contribuyentes que rebasaran ese límite deberían migrar a CFDI.
Ante estas nuevas disposiciones, los contribuyentes debían estar muy bien informados sobre
las reformas fiscales para poder cumplir con ellas y poder tomar las precauciones adecuadas
para poder estar al día con el cumplimiento de sus obligaciones fiscales.
A partir del 1 de enero de 2014, y de acuerdo a la Resolución Miscelánea Fiscal, es
obligatorio el uso de la Factura Electrónica para todos los contribuyentes. Como bien es
sabido, este cambio es drástico en el ambiente fiscal y para algunos contribuyentes ha sido
realmente difícil migrar de un método de facturación a otro.
Por lo que las autoridades han dado la facilidad para las personas físicas que en el último
ejercicio declarado tuvieron ingresos iguales o menores a 500 mil pesos y emitieron
comprobantes impresos o CFD de seguir facturando bajo estos esquemas hasta el 31 de marzo
de 2014, siempre y cuando a partir del 1 de abril Horizontes de la Contaduría No. 1 julio-
diciembre 2014 pp. 194-208 199 Factura electrónica: Una realidad en México migren al
esquema de facturación electrónica CFDI, así lo menciona El Periódico El Economista
(2013:12:26), en su sección de Finanzas Publicas El avance de la factura electrónica en
México se realizó, de una manera muy rápida y sin brindar a los contribuyentes la
información necesaria para enfrentar un cambio fiscal de ésta magnitud, dicha situación ha
provocado inseguridad y dudas entre las personas físicas y morales del país, los cuales día a
día están en busca de información que les facilite la situación que están presentando con las
reformas fiscales.
Autores como Nieves (2011), nos dicen que la factura electrónica es un mecanismo de
comprobación fiscal que aprovecha los medios electrónicos para la generación,
procesamiento, transmisión y resguardo de los documentos fiscales.
Análisis Local
Existen hitos importantes en el proceso evolutivo de la factura electrónica en Colombia. La
primera referencia se remonta al año de 1996 en el cual se reglamentó el uso de la factura
electrónica como un documento computacional que soporta una transacción de venta de
bienes o prestación de servicios. Por otro lado, México y Chile responden a dos paradigmas
estratégicos en la adopción de nuevas tecnologías en sus procesos mercantiles y tributarios
que les permitió a las industrias de ambos países aumentar la competitividad, reduciendo los
costos de facturación y los niveles de evasión de impuestos.
Decreto 1094 de 1996 Fue el primer intento del Gobierno colombiano en el uso de medios
totalmente electrónicos para soportar las operaciones mercantiles de compraventa de
productos y/o servicios. Para esta primera versión de factura electrónica se definió el estándar
EDIFACT como el lenguaje universal de transferencia e intercambio de información.
EDIFACT (Electronic Data Interchange For Administration, Commerce and Transport)
representa un estándar desarrollado por las Naciones Unidas para el intercambio de
documentos comerciales. Se encuentra estructurado jerárquicamente por una serie de
segmentos de información que siguen reglas de sintaxis definidas.
A su vez, estos segmentos se encuentran conformados por elementos de datos (simples o
compuestos). Un elemento de datos compuesto se encuentra conformado, a su vez, por
elementos de datos simples que pueden estar codificados o no codificados.
El decreto 1094 de 1996 se definió el concepto de las Empresas administradoras de redes de
valor agregado las cuales, previa autorización del Ministerio de Comunicaciones y registro
ante la Subdirección de Fiscalización de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales
(DIAN), podían intermediar en el intercambio de mensajes de datos electrónicos.
Adicionalmente, estos intermediarios autorizados debían disponer ante la DIAN de un buzón
electrónico fiscal en el cual existiría registro, custodia y organización de todos los mensajes
electrónicos (facturas) para los cuales sirvieron como puente de comunicación.
Para entender los procesos de facturación electrónica en Colombia es necesario manejar un
conjunto de conceptos básicos al cual se hará referencia con frecuencia en el presente
documento de análisis. A continuación, su definición:
A. Factura electrónica Documento electrónico que soporta transacciones de venta de bienes
y/o servicios que debe ser expedido, entregado, aceptado y conservado en medios totalmente
electrónicos.
B. Obligado a facturar Persona natural o jurídica que, debido a las normas tributarias
aplicables, se encuentra en la obligación de facturar sus productos y/o servicios asociados a
su actividad económica.
C. Adquiriente Persona natural o jurídica que como adquiriente de bienes o servicios deberá
exigir una factura electrónica para su rechazo o aceptación y posterior exhibición.
D. Tercero Persona natural o jurídica encargada de prestarle al obligado a facturar los
servicios de generación, envío, aceptación, custodia y exhibición de facturas en formato
electrónico.
E. Número de la factura electrónica Identificador para cada documento electrónico que
obedece a un sistema de numeración consecutivo autorizado por la Dirección de Impuestos
y Aduanas Nacionales (DIAN).
F. DIAN Entidad gubernamental encargada de velar por el cumplimiento de las obligaciones
tributarias de las personas naturales y jurídicas en el contexto colombiano.
G. Firma digital Representa un valor alfanumérico calculado a partir de un mensaje de datos
y un certificado digital y sobre el cual existen algoritmos que permiten verificar la integridad
del mensaje, vincular al emisor y, con la ayuda de la ley 527 de 1999, garantizar la no
repudiación de contenidos.
4. Aspectos técnicos La idea al momento de diseñar un sistema de facturación electrónica se
basa en definir un conjunto de actores en los cuales se puedan distribuir las cargas
operacionales y en encontrar los mecanismos más eficientes para poder interactuar con
sistemas de información contables 000 Revista Punto de Vista 3.indb 222 25/08/11 8:49 223
| La factura electrónica en Colombia: visión integral existentes disminuyendo, de esta
manera, los niveles de resistencia en la adopción de esta nueva tecnología. Adicionalmente,
se busca cumplir a cabalidad con toda la normatividad vigente y descrita en el apartado
introductorio del presente documento de análisis.
En el diseño de facturación electrónica propuesto, se modela conceptualmente un proceso de
negocio y un formato de facturación. Adicionalmente se detallan los mecanismos de
seguridad adoptados por el sistema de acuerdo al formato de facturación electrónica definido.
Posteriormente se detallarán los mecanismos de integración y orquestación de los sistemas
de información involucrados. A. Procesos de negocio En los procesos actuales de facturación,
la DIAN autoriza a las empresas un rango de facturación tanto para las facturas pre-impresas
como para la facturación por computador. Es importante no confundir esta última modalidad
de facturación con la electrónica ya que únicamente contempla el uso de un software
autorizado por la DIAN para la generación, impresión y gestión de los rangos de facturación
con el objetivo de facilitar los procesos contables
El 1 de enero de 2019 comenzará una nueva etapa para la factura electrónica en Colombia.
A partir de esa fecha, todos los responsables de declarar IVA e Impoconsumo estarán
obligados a utilizar este nuevo sistema, según los cambios que se realizaron en la última
reforma tributaria (Ley 1819 de 2016).
Se calcula que la obligación de emitir factura electrónica alcanzará a más de 800.000
empresas del país, lo que supondrá una auténtica masificación de esta tecnología. Ese es el
objetivo que tiene la Dirección Nacional de Impuestos y Aduanas (DIAN) con esta nueva
exigencia, que además podría disminuir las tasas de evasión fiscal, modernizar el
cumplimiento tributario e incrementar el ahorro, tanto para el Sector Público como para el
privado.