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CALCA

La Provincia de Calca se creó en 1825 por decreto del Libertador Simón Bolívar. La capital era originalmente la Villa de Zamora, pero posteriormente fue elevada a la categoría de ciudad capital de la provincia de Calca en 1898. La festividad principal de Calca es el 15 de agosto en honor a la Virgen de la Asunción, quien es la patrona de la ciudad desde el siglo 18. La fiesta dura varios días e incluye procesiones, danzas, fuegos artificiales y otras celebraciones religiosas y culturales.
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La Provincia de Calca se creó en 1825 por decreto del Libertador Simón Bolívar. La capital era originalmente la Villa de Zamora, pero posteriormente fue elevada a la categoría de ciudad capital de la provincia de Calca en 1898. La festividad principal de Calca es el 15 de agosto en honor a la Virgen de la Asunción, quien es la patrona de la ciudad desde el siglo 18. La fiesta dura varios días e incluye procesiones, danzas, fuegos artificiales y otras celebraciones religiosas y culturales.
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CALCA:

La Provincia de Calca se crea en virtud del


decreto expedido por el Libertador Simón Bolívar el 21
de junio de 1825. La Capital por entonces era la "Villa
de Zamora". Posteriormente la misma es elevada a la
categoría de Ciudad Capital; de la Provincia del mismo
nombre; por Ley del Congreso, promulgada el 19 de
septiembre de 1898; por el Presidente de la
República don Nicolás de Piérola.
VIRGEN DE LA ASUNCION - CALCA

VER GALERIA

VER VIDEO - 15 DE AGOSTO / SALIDA DEL


TEMPLO

FESTIVIDAD VIRGEN DE LA ASUNCION

El 15 de agosto, la ciudad de Calca celebra su día patronal bajo la advocación de la Virgen


Asunta conforme señala el calendario religioso. Desde la época colonial la imagen de la
Virgen Asunta se encuentra en Calca, su imagen llegó desde España en 1753 cuando
Calca era una pequeña Villa. Según cuentan nuestros antepasados desde ese año es
declarada patrona de la ciudad y su llegada coincide con el arribo de la imagen del Patrón
Santiago al Distrito de Lamay.

LA ENTRADA:
El día de la víspera el 14 de agosto, tiene lugar la llamada Entrada de la Fiesta. Se
considera que es una reminiscencia simbólica en el tiempo del poder económico,
principalmente de los afincados a la colonia y comienzo de la república. Una vez que fue
establecida la advocación de la Virgen Asunta como patrona de Calca, era necesario darle
brillo y la solemnidad correspondiente a la fiesta patronal. Para ello, los hacendados
mostraban lo mejor de sus arneses briosos caballos de paso y con lo más selecto de los
trajes de la época, hacían su ingreso triunfal en Calca el día de la víspera, rindiendo de
esta manera culto y veneración a la “Virgen Asunta”.

DIA CENTRAL:
El día 15 de agosto es el día central que inicia con la misa de gallo, serenata a la Virgen
con quema de cuetes y camaretazos. Una vez terminada la misa, sale de procesión el
santísimo recorriendo las plazas...

En esta festividad se aprecia danzas y comparsas que vienen dando mayor colorido a esta
fiesta, convirtiéndola en una de las celebraciones más importantes del distrito. Por cuatro
días consecutivos saldrá en procesión de la Virgen Asunta en su vistosa anda de plata
obsequiada por el brigadier Mateo Pumacahua, prócer libertario de 1814, La hermosa
escultura pertenece al artista Emilio Follana Camacho que plasmo su trabajo siguiendo las
características de la Escuela Cusqueña, en reemplazo de la original que fue devorada por
un incendio que se produjo en la capilla de Belén, a comienzos del presente siglo. La
figura de la virgen representa a una mujer de 18 años, de bellísimo rostro, sonrosada y
cautivante. Esta ataviada de las mejores prendas de vestir y de los más preciosos dijes
que los devotos le han obsequiado. El último día, la Virgen Asunta imparte su bendición a
la muchedumbre de fieles que repletan el atrio del templo.

LA FIESTA DE AGOSTO:
En la ubérrima región de los andes del sur, en el departamento del Cusco, está ubicada la
provincia de Calca situada en el corazón del Valle Sagrado de los Incas, en el piso
ecológico qeswa, bañado por el Wilcamayo y el bullicioso Qochoq que cruza la población.
Su nombre ancestral es K'allca, lugar pedregoso. Quedan vestigios de construcciones pre-
incaicas hacia las laderas de LlipUeq y en la actual población, testimonio fehaciente de
sus primitivos fundadores los Laris, Wallas y P'oques, o los más cercanos como los
sawasiras y alqawisas. El tiempo ha transcurrido, la colonización ha llegado, ha sido
destruida la cultura inca, se ha impuesto un nuevo nombre: Calca Antigua Villa de Zamora,
los corregidores puka cuneas se hacen dueños de las pródigas tierras. Entonces K'ory
Qoyllur, el Inca Urqo, la Sawasira y el Pitusiray se convierten en dioses de piedra. Ahora,
en recuerdo a estos apus, en un escenario cerca del pueblo, se danza y se canta el Unu
Urqo, (La fiesta de agua).

El 14 de agosto, es el tradicional inicio de fiesta a partir de las 15.00 horas con la entrada
de montantes con lo mejor de la caballería calqueña, banda de músicos y las danzas con
traje de lujo.

En 1825, el 21 de junio, se crea la provincia de Calca por orden del Libertador don Simón
Bolívar, siendo presidente del Consejo de Gobierno Don Hipólito Unanue. Allí, en ese
solitario paisaje, se entremezcló lo andino y español. En esa fusión de culturas, la
occidental impuso sus creencias-,pero no acalló el espíritu andino, que pervive en la
memoria colectiva, y da lugar al meta-mixtus, al sincretismo. En los agostos, cuando la
pachamama abre su corazón, el viento desparrama las flores rojas del viejo pisonay, los
loros (k'illichos) en coro anuncian la llegada del 15, día de la fiesta principal del pueblo, el
santo de la Mamacha Asunta, como decimos los calqueños.

El silencio de las plazas de Armas y Sóndor, de las calles Grau, Espinar, San Martín y otras,
es quebrado por los huaynos sonoros de las bandas de q'aperos, que hacen despertar del
letargo los días tranquilos, entre bombardas y cohetones que atemorizan la paz de los
creyentes. Virgen Asunta Antes de la quincena, los runas y los mistis se juntan para armar
los altares .Los arcos multicolores se alzan al cielo azul, con cuadros de pinturas
populares, con telas de colores que juguetean al viento. Los runas, se apuran, beben
cañazo con Nectarín y, a veces,cae alguien desde allá arriba, ¿será la ofrenda a la pacha
mama? Aun cuando no fuera así, los altares se construyen entre músicas y chicha de jora,
para que el 15 de agosto pase la Mamacha Asunta. Acompañada de un séquito de 14
santos que abren el camino de su recorrido. La mamacha Asunta, vestida cada día con un
traje decorado con la más fina artesanía, sonreirá y alzará los brazos agradecida. La
Virgen Asunta, bella, a veces seria y meditabunda; otras llorosa; algunas veces muy
sonriente, pasea en su anda de plata donada en los tiempos de a colonia por el rebelde
Mateo Pumacahua.
VER VIDEO - 18 DE AGOSTO / CANTOS Y FUEGOS ARTIFICIALES

El prioste mayor, con su guión principal de orlas doradas, en cuyo lienzo de pana aparece
la imagen de la Virgen Asunta; recorre por las calles anunciando de casa en casa la fiesta
del pueblo, invitando a las misas principales y agradeciendo al mismo tiempo por las
jurkas que los buenos amigos y vecinos han obsequiado. Los alferados menores reciben
también los estandartes de la festividad. Las procesiones que duran tres días recorren las
calles entre la gran multitud de feligreses. El Niño Jesús encabeza el acto procesional
hasta llegar al sitio de la Mamacha Belén, que anuncia el paso de la Patrona de Calca. De
los valles de Lares y Laq'o habrá llegado ya ingente cantidad de espiguillas para rociarlas
a la imagen de la Virgen en todo su recorrido. Las ofrendas se cuelgan en postes
separados, se adornan con k'intos, y penden productos de los fértiles valles, pequeñas
saquillas de coca, de café, de caña de azúcar, yucas, poros, granadillas que, a manera de
juego, se levantan y se bajan para que los niños y jóvenes calqueños cojan estos
productos como regalo de las fiestas. Las Plazas de Sóndor y de Armas se llenarán de
caramancheles (kioskos), nunca faltarán las cervezas, los ponches, los vinos y la chicha,
los lechones, los asados torillos, las caldos de gallina, los panes de trigo, todo se
consumirá al son de marineras y huaynos de lindas calqueñitas que abatiendo sus
pañuelos bajan por las rectas calles de Calca allí, juntos como nunca, los parroquias
reirán y llorarán sus alegrías y sus penas, hablarán del futuro de sus hijos y de su pueblo;
en silencio, le pedirán a la virgen la paz para los pueblos del mundo. Llega el día central,
es el 15 de agosto, el Pitusiray luce esplendoroso; apenas una humareda que llega de los
valles envuelve a las montañas; es el día de la "entrada"; ya están la negra Anselma y el
negro Tomás con sus atuendos; ella de mestiza con una gua gua tirada a la espalda,
lisurienta y caprichosa, él, de cachaco de cuartel halando la muía cargada de productos y
corriendo con el bullicio de las esquilas. Por las calles principales, los señores acompañan
a la multitud en sus caballos enjaezados. Esa mañana se dejan escuchar muy de
madrugada los atronadores camaretazos: es el albazo. Todos asistirán a la misa central; la
Mamacha Asunta habrá despertado a las cuatro de la mañana y esperará a los fieles en el
altar mayor, que manos de artista han decorado y llenado de flores y de cirios. En un cielo
lleno de estrellas en el parque irrumpen los fuegos artificiales uno tras otro: la guerra del
avión y el buque, el payaso que orina fuego, los voladores y, especialmente, los castillos
de dos, tres y hasta de cuatro pisos en cuya cumbre entre luces blancas se desenvuelve la
imagen de la Mamacha. Surgen aplausos. La plaza se ha iluminado de colores. La
pirotécnica profesional no ha terminado: sale apresurado el toro loco, bramando y
echando fuego por sus narices; el torero huye de miedo entre las gentes; la fiesta está
llegando al éxtasis.

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