3.
3 ESTRUCTURA PRODUCTIVA
El desarrollo de la estructura productiva de los países desarrollados y subdesarrollados son
aquellas actividades en las cuales recae la actividad productiva del país. Las cuales están
comprendidas en tres sectores, la primera es el sector primario o de extracción, la segunda es
el sector secundario o de transformación y el último sector terciario o de servicios. La
estructura productiva define en cantidad y calidad las posibilidades de consumo (mercado
interno), de exportación (ingreso de divisas), de gasto público (recaudación impositiva), de
ahorro e inversión pública y privada y el potencial de expandir la producción de un país.
País Desarrollado: nos referimos a que cuentan con un equilibrio social (los habitantes tienen
condiciones básicas de educación, saneamiento, salud, vivienda, alimentos y mejores
estándares de vida) y medioambiental, lo cual se logra a través de un desarrollo industrial (la
industria y la manufactura), comercio nacional e internacional de bienes industriales exitosos
y sus respectivos servicios, con actividades que fomentan niveles más altos de valor
agregado, mayor productividad y los servicios relacionados desencadenando fuerzas
económicas competitivas y dinámicas que generan empleos estables e ingresos, facilitan el
comercio internacional y hacen un uso eficiente de los recursos. País Subdesarrollado: estos
países sus economías atrasadas dependen del sector primario (agricultura, ganadería y pesca)
y la extracción de recursos naturales (minerales y petróleo), y estas actividades las realizan
de una manera ineficiente, lo que conlleva a una mercado poco diversificado, centrándose en
la exportación sin generar valor agregado, que se traduce en tener una población con bajo
poder adquisitivo que carece de infraestructura básica (agua, educación, salud y vivienda)
para algunos sectores, ya que el capital se acumula en unas cuantas manos, lo que no permite
abatir la pobreza, se caracteriza por tener una estructura productiva en la cual sus actividades
están avanzadas y desarrolladas encaminados a la innovación y optimización de los procesos
en los tres sectores, primario, secundario y terciario que le permite contar con inversión
pública y privada y el potencial de seguir expandiendo la producción. A diferencia un país
subdesarrollado su sector secundario y terciario están limitados, los recursos que se generan
u obtienen de la agricultura, ganadería y pesca o de los recursos naturales no se trasforman
eficaz y eficientemente, no generan un valor agregado (sin industrializar), se limitan a la
exportación la cual es insuficiente, no se generan más servicios que se traduzcan en empleos
estables para la población, generando un bajo producto interno bruto. Lo anterior provoca
que no se logre ser un país autosuficiente, ya que la estabilidad del país depende de los países
desarrollados y para salir a flote se endeudan. La estructura económica, la planeación y
desarrollo de México Las principales actividades económicas de México primarias son:
petroleras, la agricultura y la ganadería; actividades secundarias: la industria automotriz,
producción de electrónica, la petroquímica, la producción de cemento y la construcción, los
textiles y las bebidas y alimentos; y finalmente de las actividades terciarias tenemos el
turismo, comercio, la banca, telecomunicaciones, transporte, salud, educación, la
administración pública y defensa. El petróleo ha sido factor determinante para el desarrollo
regional, por la construcción de infraestructura, generación de empleo y volumen anual de
inversiones, es de gran importancia para la economía, en 2006 sus ventas representaron cerca
del 10% del PIB, produciendo 3,8 millones de barriles diarios. Para el 2015 se pronostica un
nivel de ingresos petroleros menor al estimado para el cierre de 2014, con una producción de
petróleo históricamente baja de 2.4 millones de barriles diarios. El sector turístico es la cuarta
fuente de ingresos para el país, México es el octavo país más visitado del mundo (Con más
de 20 millones de turistas al año). Cerca del 90% de las exportaciones mexicanas se dirigen
hacia los Estados Unidos, los principales productos que exporta México son: Petróleo,
productos manufacturados, piezas automotrices y productos agrícolas.
Actualmente se ha desarrollado una política comercial, como estrategia de desarrollo
industrial, firmando tratados o acuerdos de libre comercio, que han convertido a México en
una plataforma exportadora basada en el trabajo barato de su población trabajadora, lo que
ha provocado que la economía del país dependa de las decisiones de inversionistas
extranjeros y el problema se centra en: la escasez de grandes empresas mexicanas líderes, la
dificultad de que los empresarios pequeños consigan financiamiento y el sistema educativo
que debe mejorar en los rubros de mayor calidad técnica y manejo del idioma inglés. Para lo
cual se requiere invertir en ciencia y tecnología que permita innovar productos y servicios y
dejar de ser un país dependiente del petróleo, maquiladora, manufactureras automotrices,
remesas de inmigrantes, turismo, inversión extranjera y economía informal. Hoy en día en
México se busca dinamizar la actividad económica, apoyar a la población más vulnerable y
acelerar la implementación de las reformas estructurales, sin embargo, se corre el riesgo de
la volatilidad de los mercados financieros y en el precio de algunas materias primas, algunos
ejemplos el menor precio del petróleo, disminución de la producción de crudo en el país, lo
cual plantea retos potenciales que debe considerar en el diseño de la política fiscal y
económica. México es un país subdesarrollado, que basa su estructura productiva en
actividades del sector primario, limitándose a la exportación (la cual depende de EUA)
generando un valor agregado básico o nulo, con pronósticos malos en las actividades
secundarias y un despunte en las actividades terciarias, que se ve reflejado en el nivel bajo
de vida de la población ya que existe pobreza extrema en gran parte del país. Por lo cual para
lograr que México sea un país desarrollado se debe iniciar buscando un crecimiento
económico autónomo dentro de un marco medioambientalmente sostenible, orientado a la
inversión en sectores estratégicos e impulsando la industrialización de las materias primas y
la sustitución de importaciones, con inserción internacional competitiva y sustentable, por
medio de la exportaciones de bienes y servicios con más valor agregado; pero además
fomentando el uso de la tecnología y el intercambio de conocimiento; buscando de igual
manera una correcta distribución de ingreso entre la población, empleos perdurables que
generen ingresos y logren el bienestar general de su gente, lo que requiere de la integración
del sector privado, la sociedad civil, la comunidad académica, las instituciones
gubernamentales y las organizaciones internacionales. Durante estos últimos años, la
economía ha sido afectada grandemente y no solo en México si no mundialmente, en el caso
de nuestro país esta inestabilidad económica ha afectado a un gran número de personas y así
también afecta al desarrollo de nuevas industrias en nuestro país. Si bien México estuvo
afectado por esta situación, no llego al grado de otros países como España por citar alguno,
en el cual la situación económica salió del completo control de su gobierno. Es importante
considerar el punto de invertir en ciencia, un país con cultura es un país mejor preparado y
por lo tanto económicamente mejor también. El crecimiento económico exige una rápida
adaptación a los cambios, estos se producen con mucha rapidez y por lo tanto se debe estar
preparado para crecer en la medida que las propias necesidades así lo requieran, el
crecimiento obtenido a través de la producción debe aumentar, la competencia leal y útil de
la economía, la adecuada redistribución de los ingresos del estado, la importancia que dé el
estado a la población y a los sectores productivos, tener conciencia que más deuda no traerá
jamás crecimiento, y sobre todo el cambio de actitud que se necesita, estar encaminado a
conseguir el desarrollo del país, junto a adecuadas políticas la sociedad conseguirá una mejor
sensación de bienestar.
3.4 SECTORES ECONÓMICOS
Los sectores económicos corresponden a la división de la actividad económica de un Estado
o territorio, e incluye todas las etapas de exploración de los recursos naturales, hasta la
industrialización, la preparación para el consumo, la distribución, y la comercialización de
bienes y servicios. La clasificación de los sectores económicos resulta útil para comprender
cómo se relacionan todas las áreas de producción y comercio, así como permite comprender
el impacto de las políticas económicas de un Estado sobre sectores específicos de la
economía. La economía de una nación se ha clasificado en los siguientes sectores
económicos:
Sector primario: Comprende todas las actividades de obtención de los recursos naturales.
Este está ligado con los sub-sectores agrícola, pesquero, minero y forestal, en este sector de
la economía, se obtienen los productos primarios por medio de la extracción o producción
para el fornecimiento de materia, necesaria para los sectores secundario y terciario.
Comprende las siguientes actividades:
Agricultura: producción de diversos cultivos y especies vegetales, pesca: relacionada con el
aprovechamiento económico de especies que habitan los ríos y mares, la ganadería:
comprende la cría y producción de animales, la silvicultura: comprende un conjunto de
actividades orientadas al cultivo y conservación de bosques y selvas naturales, la minería:
relacionada con la utilización de los recursos minerales del suelo y del subsuelo, incluyendo
los hidrocarburos.
Sector secundario: Corresponde a la transformación de la materia prima en productos
industrializados de alto valor agregado, en productos terminados o semielaborados, o en
maquinarias y herramientas industriales, en este sector, se destaca las actividades
industriales, la construcción, el procesamiento de alimentos, la industria naval y aeronáutica,
etc. Ejemplos de estos productos están, las bebidas, los textiles, las confecciones, el papel,
los bienes metalmecánicos, entre muchos otros.
Sector terciario: Se define como el sector de comercio y prestación de servicios, y es donde
se desarrolla la distribución y comercialización de los bienes tangibles e intangibles, como la
oferta de servicios prestados a empresas o particulares. Se destaca en este sector, los servicios
comerciales, bancarios, turísticos, etc. Este contribuye a la generación de empleo y a la
formación del producto e ingresos nacionales.
Sector cuaternario: Puede ser considerado como una subdivisión del sector terciario, y abarca
todas aquellas áreas en las que el conocimiento se capitaliza como un bien, pero es imposible
de mecanizar. Incluye las actividades intelectuales, relacionadas con la investigación,
desarrollo de proyectos de ciencia y tecnología, innovación e información. Por ejemplo: la
consultoría, la industria de la información, etc.
Sector quinario: Al igual que el anterior, el sector quinario puede considerarse una
subdivisión del terciario. Abarca aquellas actividades económicas relacionadas con la
creación, la organización e interpretación de información y orientación en la toma de
decisiones aplicando las nuevas tecnologías. El sector quinario engloba también aquellas
actividades económicas que no tienen fines de lucro en sí mismas, sino que se orientan a
resolver necesidades normativas, es decir, obligatorias, tales como los servicios de educación
pública, seguridad ciudadana (policía, protección civil y bomberos), salud pública y cultura.
Incluye también todo tipo de actividad económica registrada por la acción de diferentes
ONG's. Asimismo, incluye la actividad doméstica que no puede ser medida formalmente.
Sectores económicos y sociales
Los sectores económicos y sociales también intervienen en la economía de un país, estado o
territorio, y se clasifican en tres sectores:
Sector público: El sector público comprende todas las organizaciones del estado, y se
conforma por los tres poderes principales del Estado; poder ejecutivo, legislativo y judicial.
En este sector, también se incluye las empresas del Estado.
Sector privado: El sector privado abarca todas las empresas privadas nacionales. Es decir,
son empresas que realizan las actividades económicas de un país, pero son manejadas por
una persona natural. Con frecuencia pertenecen al sector terciario (prestación de bienes y
servicios).
Sector externo: Dicho sector engloba a las empresas privadas extranjeras que intervienen en
la economía nacional, como es el caso de las empresas transnacionales. No obstante, entre
estos tres sectores se puede obtener una empresa mixta, debido a la combinación del capital
público y privado, sea este último nacional o extranjero.
3.4.1 Importancia
La importancia de los sectores económicos de un país depende su grado de participación en
la producción a nivel nacional lo cual se puede medir calculando el porcentaje que le
corresponde del PIB y PNN. Normalmente los sectores económicos se dividen en sector
primaria que es el agrícola, el sector secundario o bien el industrial y el tercero que abarca
todos los servicios. Estos han tomado un carácter muy importante La economía en todo
momento busca satisfacer las necesidades de los seres humanos a través de la producción y
distribución de bienes y servicios.
El país ocupó el puesto 15 entre las economías más grandes del mundo en 2011 y el segundo
en América Latina después de Brasil. Las actividades primarias representaron el 4.2% del
Producto Interno Bruto (PIB) y 14.0% del empleo, las secundarias de 33.3% del PIB y 24.0%
del empleo y las terciarias de 62.5% del PIB y 62.0% del empleo. Debido a lo anterior, el
objetivo de la investigación consistió en analizar la importancia de las principales variables
macroeconómicas en el PIB de los tres sectores económicos en el país. Los resultados
indicaron que en el PIB primario las principales variables fueron: la inflación, el tipo de
cambio real, la inversión extranjera directa, las remesas y el endeudamiento; en el secundario:
el tipo de cambio real, la inversión extranjera directa, las remesas, la tasa de interés real anual
y el salario mínimo; y en el terciario: el desempleo, la tasa de inflación, el tipo de cambio
real, la inversión extranjera directa, las remesas y el salario mínimo.
El maíz no es el producto en el que México tiene ventaja comparativa, sino en la horticultura
y en la producción de frutas tropicales y verduras. El maíz no deja de ser importante pues nos
coloca en el cuarto lugar a nivel mundial en la producción de él. En el sector secundario que
refiere a todas las industrias encontramos a las siguientes que son las más importante:
Automotriz, petroquímica, cemento y construcción, textil, bebidas y alimentos minería,
turismo. La fuerza laboral de este sector representa 24% del todos los trabajadores, y en total
25 % del total del PIB. Otras industrias importantes de México son Cemex, el primer
conglomerado de cemento más grande del mundo, las industrias de las bebidas, que incluyen
al Grupo Modelo, Cuauhtémoc-Moctezuma y el conglomerado FEMSA, la segunda
embotelladora de Coca-Cola más grande del mundo; la compañía Gruma, el productor de
harina y tortilla más grande del mundo con operaciones en China;
El sector energético es administrado por el gobierno con diferentes grados de inversión
privada limitada. México es el quinto productor de petróleo más grande del mundo,
produciendo 3,8 millones de barriles diarios, PEMEX, la compañía estatal encargada de
administrar la exploración, explotación y ventas del petróleo, es la 1ª compañía más grande
de Latinoamérica con ventas superiores a los 86.000 millones USD al año, Sin embargo, la
compañía paga impuestos muy elevados.
3.4.2 Política de desarrollo sectorial
Una política sectorial es una ley o un reglamento que surge de un determinado ministerio o
conserjería. Es decir, la ley de aguas es una le sectorial, al igual que la ley de pesca o de
reglamento sobre eficiencia energética.
Las políticas sectoriales deben guardar plena congruencia con las generales y evitar favorecer
artificialmente el desarrollo de algunas actividades a costa de otras. Las políticas sectoriales
no deben ser discriminatorias, ni basarse en una selectividad que arbitraria y
burocráticamente condicione de antemano los ritmos de expansión relativa de los sectores y
empresas de la economía. Se han hecho patentes en el pasado los costos en términos de
crecimiento y de concentración del ingreso que conllevan las políticas deliberadamente
selectivas. Las políticas sectoriales son para reconocer y abordar problemas específicos y
actúan reforzando la acción de los instrumentos generales, articulándolos entre sí y
complementándolos con programas de acciones particulares. De ahí que, en este Plan, el
diseño y la ejecución de políticas sectoriales pertinentes se destaque como una de las grandes
líneas de estrategia para promover el crecimiento económico sostenido y sustentable.
Los fines y las políticas particulares son objeto de los programas sectoriales cuya elaboración
ordena la Ley de Planeación. Este apartado sólo subraya el compromiso del Ejecutivo Federal
con la elaboración de dichos programas y se refiere a su importancia en algunos casos
específicos. El desarrollo industrial es claramente uno de los casos que amerita una política
sectorial. Este Plan ha precisado un conjunto de instrumentos y estrategias que son parte
indispensable de la política industrial. Las políticas cambiaria, tributaria, financiera, de
comercio exterior, competencia económica, desregulación, capacitación, actualización
tecnológica e infraestructura, arriba explicadas serán parte fundamental de la política
industrial. El programa sectorial correspondiente integrará los elementos contenidos en este
Plan y otros de carácter más específico con el propósito de ofrecer el marco para el desarrollo
industrial del país de los próximos años, con énfasis en la promoción de las micro, pequeñas
y medianas empresas. El programa industrial además de buscar un crecimiento acelerado
para el conjunto de este sector, se propondrá fortalecer el desarrollo de los subsectores y
ramas que han resentido un rezago en los años pasados, especialmente aquellos intensivos en
el empleo de mano de obra y que cuentan con potencial exportador sustancial; fortalecer las
cadenas productivas mediante programas de desarrollo de proveedores nacionales capaces
de abastecer oportunamente y con la calidad necesaria al resto de la planta productiva; y
promover el desarrollo e integración eficiente de las regiones que presentan mayores rezagos,
mediante la identificación e impulso de sus ventajas comparativas.
México dispone de una amplia riqueza minera, el sector tiene una gran capacidad de creación
de empleo, abastecimiento del mercado interno y generación de divisas, la política minera se
sustentará en un marco regulatorio que genere seguridad jurídica entre los inversionistas
manteniendo un ritmo de expansión congruente con el desarrollo sustentable. Se establecerá
una política de fomento a las exportaciones. Se propiciará el acceso de los pequeños mineros
a las plantas beneficiadoras y al financiamiento. En el caso de los productos siderúrgicos
nacionales, se promoverá su acceso a los mercados externos, en reciprocidad a la apertura
mexicana en el sector. Asimismo, se propiciará una competencia leal con las importaciones
en el mercado interno. Por su impacto en el desarrollo regional, la generación de empleo y la
captación de divisas, así como por sus características especiales, el turismo es otra actividad
que requiere de un programa sectorial específico.
El Programa de Desarrollo del Sector Turismo reconocerá que la actividad turística es la
opción más rápida y viable de desarrollo para algunas regiones del país; que el empleo
turístico es de generación rápida, cuesta menos, incorpora fuerza de trabajo joven y de ambos
sexos; que nuestro país tiene ventajas relativas extraordinarias por su vecindad con grandes
mercados y, sobre todo, por la singularidad de sus recursos. Este programa definirá una
estrategia interinstitucional que facilite, desregule y simplifique la normatividad en la
materia; dispondrá lo necesario para contar con una instancia mixta de promoción a la que
concurran el gobierno y el sector privado; definirá una estrategia precisa para atraer a mayor
número de visitantes de mayor nivel de gasto durante todo el año; y pondrá énfasis en un
desarrollo de la actividad que le dé sustentabilidad y revalore la importancia de los recursos
ecológicos y culturales hasta hoy limitadamente aprovechados en el sector turismo. El
programa contendrá también un plan detallado para promover en mucho mayor medida el
mercado nacional para esta actividad. Por su rezago e importancia social, es crucial dar un
impulso renovado al sector agropecuario.
En este caso especial, el Plan anticipa algunos elementos de diagnóstico, objetivos y
estrategias particulares para el desarrollo del sector agropecuario. El campo mexicano
presenta un serio rezago. A pesar de las acciones emprendidas, la actividad agropecuaria
tiene una baja productividad y presenta graves problemas de rentabilidad y de capitalización
que se traducen en bajos ingresos de los productores. Esto se refleja en el hecho de que el 23
por ciento de la PEA nacional dedicada a actividades agropecuarias, silvícolas y pesqueras
únicamente genera el siete por ciento del PIB. Si a esta realidad se le añade el hecho de que
el 27 por ciento de los mexicanos vive en el campo, se comprende que 35 por ciento de los
habitantes rurales padezcan pobreza extrema.
La baja productividad del campo se puede explicar por la presencia de condiciones
orográficas que no son favorables para el desarrollo de la agricultura, la falta de
infraestructura productiva adecuada, la carencia de suficientes tecnologías modernas y la
falta de capitalización. Únicamente el nueve por ciento de la superficie nacional se destina a
actividades agrícolas; y de éste, sólo dos terceras partes cuentan con acceso a riego o a buen
temporal. Más aún, 90 por ciento de la superficie presenta problemas de erosión y la
deforestación acaba con 240 mil hectáreas anuales.
Es patente la falta de infraestructura regional que acerque la producción al consumo, que
incentive la inversión y que permita mecanismos eficientes de comercialización. Se carece
de una estructura regional de mercados que tienda a igualar los costos de comercialización
entre las diferentes regiones del país. Los costos de transporte y almacenamiento en México
son superiores a los de nuestros principales socios comerciales. La investigación y la
capacitación no responden a las demandas de los mercados y no se ajustan adecuadamente a
las necesidades regionales de la producción. Esto resulta en una baja generación de
tecnologías modernas cuya transferencia se ve afectada por la falta de financiamiento y de
extensionismo adecuado. Tampoco se cuenta con un sistema financiero rural que ofrezca
servicios competitivos. No existen instituciones regionales que cubran los requerimientos de
los productores y los costos de intermediación son altos. Actualmente, 60 por ciento de los
municipios carecen de acceso a sucursales de la banca comercial.
Las reformas al marco jurídico, la apertura comercial y los apoyos directos como
PROCAMPO tienen por objeto propiciar mayor productividad, rentabilidad y competitividad
en el campo mexicano. Sin embargo, no han ofrecido los beneficios esperados debido, en
primer lugar, a que no ha pasado el tiempo suficiente para que estas medidas rindan sus
frutos; y también a que no han sido acompañadas por un conjunto de políticas y acciones que
ahora están previstas por este plan. Es importante señalar que la actividad agropecuaria es la
actividad económica con mayor intervención estatal a nivel mundial.
Esta intervención se expresa en la existencia de altos niveles de subsidio, en la imposición
de barreras comerciales y en el otorgamiento de apoyos dirigidos a remediar condiciones de
baja productividad. Más aún, los apoyos y subsidios se han incrementado como resultado de
la tendencia decreciente de los precios agropecuarios observada en el mundo durante el siglo
XX. El objetivo central de la política agropecuaria para la presente Administración,
considerando esta realidad, consistirá en incrementar el ingreso neto de los productores. Para
ello se deberán definir instrumentos tendientes a aumentar la productividad de las actividades
agrícolas y ganaderas y a promover una mayor rentabilidad y competitividad. Con objeto de
alentar la expansión de las cadenas productivas de los productos primarios con baja
productividad, se seguirá ejerciendo la política de apoyos directos, que ya implica un alto
porcentaje del presupuesto y del PIB agropecuario, también para incrementar el ingreso de
los productores. Al mismo tiempo, esta política permitirá que sus precios sean competitivos.
Usando integralmente los apoyos directos, esa misma política promoverá la capitalización y
el desarrollo tecnológico. Conjuntamente con una estructura competitiva de precios
agropecuarios regionales, estimulará la reconversión productiva, una reasignación más
eficiente de actividades pecuarias y agroindustriales y el abasto de maíz de calidad y de frijol
para atender el consumo humano nacional. En las áreas en que México tiene ventajas
comparativas, el nivel competitivo de los precios de estos productos permite un nivel de
ingreso de los productores que no requiere de subsidios. En estas áreas, los instrumentos que
empleará el Gobierno para apoyar a los productores son como los que se mencionan a
continuación: El Plan prevé la construcción de la infraestructura regional (caminos rurales y
almacenes) que estimule la inversión y acerque al productor a los centros de consumo. Se
terminarán las pequeñas obras hidráulicas en proceso con objeto de ampliar la frontera
agrícola de riego en 600 mil hectáreas y se reforzarán los programas de uso eficiente de agua
y energía, así como de construcción de infraestructura parcelaria. Resulta necesario
consolidar la actual etapa de la reforma agraria con objeto de dar certidumbre jurídica a los
productores mediante la normalización de las tres formas de propiedad. Es decir,
concluyendo el rezago agrario, culminando el PROCEDE, regularizando la propiedad
privada y estimulando la asociación productiva.
El gobierno promoverá nuevas tecnologías, acordes con las potencialidades regionales y las
necesidades del mercado. Impulsará que la investigación y la difusión técnica respondan
mejor a los requisitos de la producción regional y promoverá la inversión privada en la
creación y en la transferencia de nuevas tecnologías, organizando y fortaleciendo patronatos
de investigación en cada entidad federativa. Es de vital importancia la existencia de un
sistema de capacitación rural integral que responda a las necesidades regionales de
adiestramiento técnico-agropecuario, administrativo y financiero; que integre a instituciones
privadas y públicas, universidades, centros de educación superior e infraestructura técnica
agropecuaria.
El actual sistema financiero dedicado al campo se transformará, con objeto de propiciar la
capitalización de la economía agropecuaria, de llevar al medio rural los modernos
instrumentos de ahorro y de ofrecer servicios competitivos. La banca regional que resulte de
esta transformación promoverá la convergencia de recursos hacia proyectos detonadores de
desarrollo agropecuario competitivo, uniones de crédito y fondos de garantía y de ahorro.
Las actividades agrícolas y pecuarias requieren, para mejorar su rentabilidad, de redes
comerciales sanas y eficientes que vayan desde el mercado regional hasta el internacional.
Para ello, se fortalecerán los sistemas de información sobre precios y mercados, se ampliarán
los medios de financiamiento a exportaciones y se instrumentará la creación de una bolsa
agropecuaria. Asimismo, para fomentar condiciones de competencia que permitan
aprovechar las ventajas comparativas, se promoverá la reconversión productiva, así como las
alianzas estratégicas y las coinversiones. Se aprovechará de manera cabal el potencial
exportador que posee México en virtud de su variedad de climas y suelos y su relativa
abundancia y capacidad de trabajo. Para ello, es preciso realizar las políticas y acciones
mencionadas y en particular emprender campañas Fito zoosanitarias que creen zonas libres
de enfermedades y plagas de animales y plantas, para poder tener acceso al mercado
internacional. Resulta necesario, intensificar las actividades ganaderas para incrementar su
productividad, e industrializar sus productos.
Asimismo, se deberán mejorar las condiciones de sanidad en los rastros para hacerlos más
rentables. Con objeto de evitar la centralización de las decisiones y servir mejor a los
productores agropecuarios se emprenderá la federalización de las funciones y
responsabilidades de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, mediante la
adecuación de sus programas a las características de los estados y de las microrregiones.
Finalmente, el gobierno impulsará la participación corresponsable de los productores en la
planeación e instrumentación de la política agropecuaria, así como en el proceso de
federalización y transferencia de funciones de la SAGAR.
En muchos casos, el gobierno habrá de ayudar también a que los productores se organicen
en unidades económicas viables, que hagan posible la ejecución de los programas de
fomento. Carencia por acceso a la alimentación. Se define a partir de la identificación de
cuatro grados de inseguridad alimentaria en la población: inseguridad alimentaria severa,
inseguridad alimentaria moderada, inseguridad alimentaria leve y seguridad alimentaria. La
metodología de medición de la pobreza identifica a un individuo con carencia de acceso a la
alimentación si presenta inseguridad alimentaria severa o moderada. Carencia por acceso a
la seguridad social.
La población con carencia por acceso a la seguridad social se identifica de acuerdo con los
siguientes criterios: En cuanto a la población económicamente activa, asalariada, se considera
que no tiene carencia si disfruta, por parte de su trabajo, de las prestaciones establecidas en
el artículo 2 ° de la Ley del Seguro Social. En el caso de la población trabajadora no asalariada
o independiente se considera que tiene acceso a la seguridad social cuando dispone de
servicios médicos como prestación laboral o por contratación voluntaria al régimen
obligatorio del IMSS y, además, cuenta con SAR o Afore. Para la población en general, se
considera que tiene acceso cuando goce de alguna jubilación o pensión, o sea familiar de una
persona dentro o fuera del hogar con acceso a la seguridad social. En el caso de la población
en edad de jubilación (sesenta y cinco años o más), se considera que tiene acceso a la
seguridad social si es beneficiario de algún programa social de pensiones para adultos
mayores.
Carencia por acceso a los servicios básicos de la vivienda. La población con carencia por
servicios básicos en la vivienda es aquella que reside en viviendas que presentan, al menos,
una de las siguientes características: El agua se obtiene de un pozo, río, lago, arroyo, pipa; o
bien, el agua entubada la obtienen por acarreo de otra vivienda, o de la llave pública o
hidrante. No cuentan con servicio de drenaje, o el desagüe tiene conexión a una tubería que
va a dar a un río, lago, mar, barranca o grieta. No disponen de energía eléctrica. El
combustible que se usa para cocinar o calentar los alimentos es leña o carbón sin chimenea.
Carencia por acceso a los servicios de salud. Se considera que una persona se encuentra en
situación de carencia por acceso a los servicios de salud cuando no cuenta con adscripción o
derecho a recibir servicios médicos de alguna institución que los presta, incluyendo el Seguro
Popular, las instituciones públicas de seguridad social (IMSS, Issste federal o estatal, Pemex,
Ejército o Marina) o los servicios médicos privados.
Carencia por calidad y espacios de la vivienda. Se considera como población en situación de
carencia por calidad y espacios de la vivienda a las personas que residan en viviendas que
presenten, al menos, una de las siguientes características: El material de los pisos de la
vivienda es de tierra. El material del techo de la vivienda es de lámina de cartón o desechos.
El material de los muros de la vivienda es de embarro o bajareque; de carrizo, bambú o palma;
de lámina de cartón, metálica o asbesto; o material de desecho. La razón de personas por
cuarto (hacinamiento) es mayor que 2.5. Carencia por rezago educativo. La población con
carencia por rezago educativo es aquella que cumple alguno de los siguientes criterios: Tiene
de tres a quince años, no cuenta con la educación básica obligatoria y no asiste a un centro
de educación formal. Nació antes de 1982 y no cuenta con el nivel de educación obligatoria
vigente en el momento en que debía haberla cursado (primaria completa). Nació a partir de
1982 y no cuenta con el nivel de educación obligatoria (secundaria completa).