0% encontró este documento útil (0 votos)
318 vistas7 páginas

Doctrina+Social+de+la+Iglesia+Pierre+Bigó+s J +ILADES

Doctrina Social de la Iglesia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
318 vistas7 páginas

Doctrina+Social+de+la+Iglesia+Pierre+Bigó+s J +ILADES

Doctrina Social de la Iglesia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
DOCTRINA SOGIAL DE LA IGLESIA Pierre Bigé sj. ILADES Cualquier sea el vocabulario usado (‘doctrina’, “ensefianza’: no hubo prescripcién en el uso de estos términos: ver: Fe cristiana y compromiso social, p. XXIII, nota 1), la Iglesia ha elaborado y sigue elaborando un conjunto de criterios que orientan a los cristianos y a los hombres para establecer relaciones mas humanas entre personas y grupos, en el campo econémico, politico y cultural. 4 Fuente : Esta doctrina 0 ensefianza "tiene su fuente en la Sagrada Esoritura... yen particular en el Evangelio y en los escritos apostélicos”. (Laborem Exercens, 3), La fe cristiana, vivida de verdad, ha forjado lentamente, a lo largo de los siglos, otro tipo de hombre y de humanidad. Cristo ha sembrado en el mundo fermentos que han cambiado la conciencia y la sociedad misma. “Un hombre vale como otro hombre". gDe dénde proviene esta verdad casi totaimente ignorada por el mundo antiguo y por el mundo no cristiano?. Entre todas las grandes religiones, el cristianismo es la tinica que promueve el sentido del dialogo, de la reconciliacién y del perdén, estos pilares de toda convivencia humana. Aqui estan las bases de toda doctrina social si no 1a reducimos a algo casi caricatural, sila percibimos en todo su dinamismo. Hay una doctrina social de los profetas, del Evangelio, de los Padres de la Iglesia, de Santo Tomas, todas elaboradas en funcién de cierta coyuntura. No comienza la doctrina social de la Iglesia en 1891 con Rerum Novarum: lo Unico nuevo de esta enciclica, es lo nuevo de la coyuntura, a situacién del proletariado en la industria naciente en Europa y Estados Unidos. El centro de perspectiva es el hombre creado a semejanza de Dios y llamado a participar a la vida divina. Es el sentido profundo que la iglesia reconoce a Ia idea de Jey natural. Este concepto de ley natural, la Iglesia reconoce tres intuiciones fundamentales 1. Hay una ley no escrita que esta por encima de toda ley positiva. Ya la Antigona de Séfocles invocaba las leyes no escritas (‘agrapto i nomo i") contra el tirano Creén que le prohibfa sepultar el cadaver de su hermano, *No tendrias ninguna autoridad sobre mf si no te hubiera sido dado de lo alto" (Juan, 19, 411); Jesiis ante Pilatos no afirma aqui el origen divino de la autoridad de! César en Palestina: por el contrario, afirma que esté sometida a una ley por encima de ella Hay algo comtin en la conciencia de todos los hombres, cualquier sea su raza, su cultura, su condicién. Los hombres no son de tal forma hetereogéneos entre si que no puedan comulgar en el reconocimiento de ciertas leyes fundamentales que estén inscritas en lo mas hondo de la conciencia (Gaudium et Spes, 16), algo comtin sin e cual no se podria hablar de género humano. La ética cristiana no propone, en la vida profana, ninguna norma que no sea del hombre mismo: pues el cristianismo no es una secta, En este sentido, la dootrina social de la Iglesia no es “confesional": se dirige explicitamente a todo hombre, ( ver : Juan Pablo Il en Laborem Exercens: Las cificultades, a propésito de Ia ley natural, comienzan cuando se introduce la problematica de la relacién entre la gracia (sobrenatural) y la naturaleza, lo humano y lo divine. Lo divino no hace parte de la naturaleza. Pero, en rigor de términos, no hay un “orden” natural y un “orden” sobrenatural (Karl Rahner): desde el momento en que nace en el hombre la conciencia del bien y del mal, y la libertad, ya se entrecruzan, se entremezcian, sin ninguna confusién, la naturaleza y la gracia. Para no entrar en este debate, Gaudium et Snes evita la palabra ley natural ‘cuando evidentemente habla de lo que toda la tradicién llamaba asi. (n. 16). Esta misma ley se aplicaré en formas diversas, e incluso se expresaré en lenguajes diversos, segtin las coyunturas diversas y cambiantes. Octogesima Adveniens (4) insiste sobre este aspecto y llama a las iglesias particulares a desemperiar su papel en la elaboracién de {a doctrine. Pero hay algo permanente y comiin en la doctrina que pertenece a la Iglesia universal La perspectiva del hombre lleva a la del pobre, Esta fe en el hombre, en efecto, hace surgir de la osouridad y del ancnimato a cada persona: por muy pobre que sea en el aspecto econémico, biolégico, sicol6gico, mental e incluso espiritual, todo hombre es un hombre. Defendiendo los derechos del hombre, ia doctrina social defiende especialmente los derechos del pobre, en todos los sentidos de la palabra: pobre materialmente, pobre en salud, retrasado fisico o mental, pobre en inteligencia e incluso pecador. Obliga a los ricos - en todos los sentidos de la palabra ~ e incluso a los justos a bajar del pedestal sobre el cual se erigen esponténeamente. El pobre es en quién la dignidad humana esta més amenazada Reducir la doctrina de la Iglesia a la defensa de la propiedad es una caricatura. Desde los profetas hasta las encicticas, se defiende ante todo el derecho del pobre. 3. Método. Esta doctrina se elabora a partir de una experiencia: la de los cristianos en contacto més activo con la realidad social para transformaria a la luz de la fe. Estos cristianos que viven intensamente su fe cristiana y perciben en forma aguda el conflicto entre la sociedad y el Evangelio, llegan a ciertas conclusiones ‘comunes. La intervencién del Magisterio viene en segundo lugar discerniendo y autentificando lo que es valido en esta experiencia. Desde la Rerum Novarum hasta la Laborem Exerces (en esta ultima enciclica, el Papa parte de su experiencia personal de obrero), todos los grandes documentos Novarum_ya esta escrita, En la medida en que se conoce la historia de los otros documentos, se puede decir lo mismo. Para llegar a estas conclusiones comunes, estos cristianos han utilizado, con discernimiento, las ciencias humanas que descubren aspectos sicolégicos y Sociolégicos nuevos, Se dejan conducir, sobre todo, por cierto sentido politico que se adquiere mas bien por la experiencia. Pero siempre la ultima palabra, la tiene la fe; pues hay un misterio del hombre que la ciencia no puede alcanzar. Tocamos aqui el problema dificil de la autonom/a de la ciencia. Sin duda, la ciencia tiene un método valido, y sus descubrimientos son indiscutibles. A partir de la induccién, de la observacién, desprende leyes validas para la accion. Sin embargo, todo hombre cientifico serio sabe que sus conclusiones son siempre revisables. Clentifico, ergo disoutible. La ciencia no existe. Cuando el liberalismo ‘0 el marxismo se proponen como la ciencia, ya manifiestan que son ideologias, es decir atribuyen un caracter absoluto a algo relative. ‘Ademés, por método, la ciencia no llama a la conciencia y a la libertad en sus terapéuticas. La fe franquea este limite. Cree en la libertad de elegir entre el bien y el mal, Introduce la conciencia y modifica las acciones en funcién de valores que ni la conciencia positiva ni la experiencia, por si mismas, pueden percibir con toda claridad Evolucién Si se puede hablar de un progreso del dogma, con mayor razén se puede afirmar que hay una evolucién de la doctrina, Hay en ella elementos permanentes y elementos cambiantes segiin las épocas y las regiones. Evolucién en tres sentidos: a. Por una toma de conciencia de los cambios en el mundo. Hay revoluciones en la historia, cambios radicales, universales, globales (que afectan todos los aspectos de la existencia, incluso lo religioso), y sobre todo ireversibles. El proceso de democratizacién (a partir del siglo XVIII) y el proceso de socializacién (a partir del siglo XIX) son cambios de este tipo. Un pensamiento puramente religioso tiende a resistir estos cambios y a fentificar la fe con el orden establecido. Esto explica el retraso histérico de la doctrina. Pero hubo siempre cristianos que han pereibido lo nuevo. Y los Papas estuvieron muchas veces en la vanguardia. Ademés, los cristianos deben discemir en los cambios lo vélido y lo “herético" que conllevan casi siempre. Frente a estos cambios, la Iglesia toma conciencia de lo caduco que puede hacer en ciertas de sus expresiones, pero también de la permanente que hay en su dostrina, Ademas, la coyuntura misma crea nuevas situaciones que obliga a nuevas elaboraciones doctrinales, b. La evolucién de la doctrina proviene también de cierta profundizacién, Poco a poco, la reflexion teolégica y antropolégica van mas alla. Se descubre una nueva fundamentacién y un nuevo lenguaje, mas acordes con la conciencia y las situaciones de los hombres contemporaneos. El aporte de Gaudium et Soes no significa un cambio de método, sino un progreso en la expresion de la misién de a Iglesia en el mundo. ¢. La evolucién de la doctrina proviene de su extensién progresiva a todos los aspectos de la convivencia. Rerum Novarum el problema obrero. Quadragesimo Anno define las grandes lineas de una restauracién del orden social. Mater et Magistra aborda el tema de los campesinos y también del terer mundo, que Populorum Progressio trataré en forma més amplia. El problema politico surge en los discursos de Pio XII, en Pacem in Terris, en Gaudium et Soes: el problema cultural en los titimos de Pio Xil y en Gaudium et Spes. Esta evolucién no significa que no haya algo permanente en la doctrina. La conviccién de que existe una ley humana comtin a todos los hombres (ley natural) da una base sélida a lo que no cambia en la doctrina. Por ejemplo, la comunidad de los bienes (en cuanto a su destino) es anterior a la propiedad (en cuanto a administracién): este principio es tan constantemente afirmado desde los Profetas del Antiguo Testamento hasta las itimas enciclicas, que se puede hablar de una afirmacién de fe catélica. La conclusi6n es que una sola frase de una enciclica no significa nada por si sola, Hay que ubicaria en todo el contexto de la gran Tradicién doctrinal cristiana en el campo social para evaluarla. Una interpretacion, una hermenéutica es aqu! necesaria, pero debe hacerse més en todo el movimiento del pensamiento cristiano, Asi, desde adentro, y no desde afuera, cada uno puede aportar algo a la doctrina. 5. Actualidad. Sin duda, hubo durante alrededor de 15 afios, una especie de eclipse con respecto a la doctrina social de la Iglesia. Esto se explica por diferentes razones. a. Hace veinte afios, en América Latina, muchos pensaban que iban a encontrar en las “enciclicas" todos los elementos de un modelo o de un programa politico. Ahora bien, la doctrina no pretende definir un modelo de sociedad. Por eso, ningtin partido puede monopolizarla, La doctrina define criterios que pueden encontrar su expresién en diversos movimientos politicos. Pero esta falsa interpretacién pudo contribuir al desprecio de la doctrina misma. b. Los expertos europeos que redactaron Gaudium et Spes insistieron mucho sobre la autonomia de lo temporal y tendian a reducir la misién de la Iglesia a lo religioso. Paradéjicamente, esta tendencia europea daba pie a la tendencia politizante de varios cristianos y tedlogos en América Latina. Si la Iglesia tiene poco que decir en lo social, los cristianos tienden a buscar su inspiracién en otras fuentes, en las ideologias reinantes, de sentido opuesto, Hay que notar que obispos latincamericanos han resistido la corriente europea, afirmando: "De esta misma misién reli derivan funciones, luces y energias que pueden servir para establecer y consolidar la comunidad humana segiin la ley divina” (Gaudium et Spes). 42.3, En la confusién que reina ahora en América Latina en clertos ambientes, como si la fe se identificara con una opcién reaccionarta 0 revolucfonaria, en la divisién que esto provoca entre cristianos y entre religiosos, se manifesta, sobre todo entre jévenes, hartos del discurso ideolégico, un interés nuevo por esta doctrina, porque protege contra toda ideologizacién de la fe. Cada vez mas, esta doctrina aparece como una clave y una piedra de toque para los cristianos en su accién social En efecto, ella llama a una cteatividad de todos los cristianos y de todos los hombres para salir del impasse de dos sistemas hegeménicos que se enfrentan y se reparten el mundo: el capitalismo liberal, muchas veces dictatorial, y el marxismo leninismo. En la tentaci6n de identificar la fe con uno u otro de ambos sistemas, en la dispersién que esto provoca, la doctrina social, y todavia Juan Pablo Il en Laborem Exercens llaman, no a la inercia, sino a la invencién, a la novacién en la doctrina y en la accién. 6. Eficacia. Para que la doctrina pueda encamarse en la realidad, necesita de ciertas mediaciones. Aqui los laicos tienen un papel preponderante. No toca a sacerdotes y religiosos la misién necesaria de traducir en modelos, programas y estrategias, las orientaciones de la doctrina, Los sacerdotes y religiosos pueden asesorar a los laicos en esta misién, con tal que su caracter sacerdotal y religioso tenga siempre la primacia y que no se identifiquen con una opoién partidista. No pueden sustituir a los laicos, La pastoral, como accién de Ia Iglesia reunida, bajo la responsabilidad de sus pastores, tiene un papel importante en la elaboracién y difusién de la dostrina, y en Ja formacién de los cristianos segin sus ensefianzas fundamentales. Los laicos, por su cuenta, como miembros de la Iglesia, tienen el deber de inventar e iniciar las acciones politicas necesarias a partir de conocimientos tedricos y practicos que no son directamente de la competencia de la Iglesia, conformandose a los criterios, doctrinales que ellos mismos contribuyen a elaborar. Con esta doble accién, la “utopia” cristiana no se queda en utopia (no realizada en ningtin lugar): se vuelve la meta que persigue la comunidad por medios adecuados. Nunca se realizara por completo, pues el “adversario’, principio de injusticia y de opresién, esté trabajando sin cesar. Pero puede, por el cambio de las estructuras y, sobre todo, la conversién de los corazones, crear espacios de justicia, de libertad y de paz. Santiago de Chile, 17 de abril de 1982.

También podría gustarte