Definición
La Anemia Infecciosa Equina (AIE), es una enfermedad que afecta a todos los miembros de la
familia de los équidos, incluidos por su puesto los caballos. Es muy importante conocer esta
enfermedad pues se trata de una infección que afectará al animal enfermo de por vida, con una
capacidad de transmisión considerablemente alta, y que conduce a la muerte del animal ya sea
por la misma enfermedad (a consecuencia de un cuadro agudo) o por la vía de la eutanasia.
La anemia implica una disminución considerable en la cantidad de los glóbulos rojos (eritrocitos)
y/o en la hemoglobina, lo que conlleva a una disminución del oxigeno que llega a los músculos y
a los órganos y causa un deterioro rápido y general del cuerpo.
Sinonimia
La enfermedad en Brasil se conoce como "Fiebre de los pantanos" (Salvetti de Cicco, Lucia
Helena, 2002) y en Colombia como el SIDA de los equinos (AUPEC, 1997). Fiebre Malaria, Fiebre
lenta, Fiebre de la montaña, Fiebre tifoidea de los caballos, Anemia perniciosa de los equinos o
Zurra americana (AUPEC, 1997).
Etiologia
A pesar que ya en el año 1904 se sabía que el agente etiológico era infeccioso y filtrable, su
caracterización ha sido más lenta que la de otros virus animales, debido a la falta de un método
adecuado para su ensayo in vitro. Gracias al desarrollo de técnicas de cultivo en leucocitos de
equino in vitro, ha sido posible avanzar en su estudio, existiendo aún numerosas interrogantes
sobre su clasificación y caracterización.
En la actualidad, se clasifica al virus como perteneciente a la familia Retroviridae, semejándose
por su ultraestructura a los miembros del género Lentivirus. Aún cuando su ácido nucleico
principal es el ARN su propagación es dependiente del ADN.
En cuanto a alguna de sus características fisicoquímicas, se ha comprobado que es diez veces
más resistente a la radiación ultravioleta que otros virus animales. Es sensible a la acción del éter
lo que indica que su envoltura externa es rica en lípidos; es inestable a pH ácido o alcalino y se
inactiva a 56° C por 60 minutos. Puede persistir por varios meses a temperatura ambiente en
orina, fecas, sangre seca y suero. Diversos estudios muestran que el virus AIE es inactivado al ser
tratado con desinfectantes químicos como el hidóxido de sodio, hipoclorito de sodio y
compuestos fenólicos.
El virus de la (AIE) está clasificado como un retrovirus, perteneciente a la familia Retroviridae,
incluyéndose entre los llamados "slow viruses" contiene ácido ribonucleico (RNA, siglas en
inglés), material genético con el cual produce el ácido desoxiribonucleico (DNA, siglas en inglés).
Este DNA se incorpora dentro de las células infectadas (USDA, 2002); (Blaha, 1995).
Signos Clínicos
Los signos clínicos pueden variar ampliamente. La mayoría de los caballos infectados son asintomáticos y
no muestran signos de enfermedad. Los animales con infección aguda pueden desarrollar fiebre, dejar de
comer o morir de repente. Un equino infectado crónicamente puede desarrollar signos inespecíficos como
pérdida de peso, debilidad, anemia e hinchazón de las piernas, el tórax y el abdomen.
El período de incubación de esta enfermedad es de una semana hasta 45 días. Puede haber
animales que sean asintomáticos o inaparentes, es decir, que estén enfermos pero que no
presenten ningún síntoma y son portadores sin que nos demos cuenta. En los casos en los que sí
se manifiestan síntomas, los síntomas más comunes que pueden variar un poco según si se trata
de un caso agudo o crónico, son:
Letargo
Debilidad
Depresión
Inapetencia
Fiebre recurrente
Ictericia
Taquipnea
Taquicardia
Anemia
Trombocitopenia
Heces sanguinolentas
Rápida pérdida de peso
Edema en las patas
Petequias en las membranas mucosas
Además, debemos recordar que existen casos de AIE aguda, dónde el équido enfermo puede
recuperarse en unos días, pero hay casos que se desarrolla de forma severa y fatal.