0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 299 vistas68 páginasSeis Sigma
Seis sigma es una metodología que ayuda a la solución de diferentes problemas.
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BTS CM elite
Una parabola sobre el camino
hacia la excelencia
y una “empresa esbelta”
Barbara Wheat © Chuck Mills
Mike Carnell
GRY EO
normaWheat, Barbara
Seis sigma / Barbara Wheat, Chuck Mills y Mike Carnell ;
‘Traduccién Jorge Cardenas Nannetti. — Bogota : Grupo
Editorial Norma, 2003.
136 p. 21 em.
Titulo original : Leaning into six sigma.
1, Liderazgo 2, Administracién de personal 3. Recursos
humanos 4, Exito-L. Carnell, Mike II. Mills, Chuck Il. Cardenas
Nannetti, Jorge, 1906- , ur. IV. Tit.
658.4092 ed 20 ed.
AHT?7407
Titulo original en inglés:
LEANINGINTOSIXSIGMA.
A Parable of the Journey to Six Sigma and a Lean Enterprise
de Barbara Wheat, Chuck Mills y Mike Carnell.
Publicado por McGraw-Hill Books
2 Penn Plaza, New York, NY 10128
Copyright © 2003 por McGraw-Hill.
Copyright © 2004 para Latinoamérica
por Editorial Norma S. A.
Apartado Aéreo 53550, Bogora,. Golombia
hitp://[Link]
Reservados todos los derechos.
Prohibida la reproduccién total o parcial de este libro,
por cualquier medio, sin permiso escrito de la Editorial.
Impreso por Editora Géminis Ltda.
Impreso en Colombia — Printed in Colombia
Direccién editorial, Maria del Mar Ravassa Garcés
Edicién, Fabian Bonnett Vélez
Disefio de cubierta, Maria Clara Salazar Posada
Este libro se compuso en caracteres’ Garamond
ISBN 958-04-7814-7
CONTENIDO
PROLOGD cect Secs Misc ree Se cal all
INTRODUCCION
Capitulo 1
Capitulo 2
PRIMERAS IMPRESIONES
Capitulo 3
ORGANIZACION DEL PUESTO DE TRABAJO
MPa AE Ws CP ERNIE os dene eat el nehaataitere 35)
Capitulo 4
RESULTADOS DE LA IMPLEMENTACION
TETAS CINCO! SBS ce sos ops siers soteaae emer 47
Capitulo 5
ESTRATEGIA SEIS SIGMA PARA SID vvccccsreceveee 516 SEIS SIGMA
Capitulo 6
DEFINIGION DEL SEIS SIGMA ...4..0..0.0.cc0ccttecrees 59
Capitulo 7
LA PUESTA EN MARCHA
OED SEIS'SHGMA 2 cuacccisis Be Rute aceensnis 63
Capitulo 8
TA CABINA DEE VIGHA «ion tae cesta 69
Capitulo 9
UN NUEVO COMPROMISO .......c00ccccie te eeteecnsstiees 83
Capitulo 10
LA EMPRESA ESBELTA:
ESCUCGHE EL PROCESO ilies ec taes Bee esses 89
Capitulo 11
GH CIARRA EL CIROULO oo eet cert 101
Capitulo 12
ORGANIZACION PARA
PRESCINDI® DE ME oo) oe ech rteee 127
-PROLOGO
2 conceptos Seis Sigma y Tiempo de ciclo total (Empre-
sa esbelta)* fueron dos iniciativas claves que Motorola
emprendié hacia mediados de la década de 1980, en las
cuales yo tuve la suerte de participar. Esta metodologia de
mejoramiento continuo funciona, como lo atestigua el
hecho de que muchas compafiias y consultores de calidad
la estan empleando correctamente. Incluso la organiza-
cion mundial de la American Society of Quality se propo-
ne establecer un nuevo examen de certificacién para
Cinturones Negros, lo que verdaderamente demuestra
hasta qué punto se ha institucionalizado el proceso Seis
Sigma.
* El tiempo de ciclo toral es un indicador dentro de una cadena de suministro que
mide el tiempo que transcurre desde que un cliente realiza un pedido hasta que
recibe el producto. Empresa esbelta es el resultado de administrar y operar una
organizacion lo mas eficaz posible, con el menor costo, cero desperdicios y una
alta generacién de utilidades. Llamada en inglés Lean Enterprise y por algunos
Administractén Lean, consiste en un conjunto de técnicas, métodos y herra-
mientas para que las empresas hagan un adecuado uso de sus recursos, su
tecnologia, su equipo y especialmente del conocimiento, las habilidades y las
actitudes de su personal, (Nota def editor)8 SEIS SIGMA
Este es un libro que uno quisiera que leyera todo el
mundo en su compafiia, pero especialmente los altos
ejecutivos y los mandos medios antes de iniciar el lan-
zamiento de sus iniciativas Empresa esbelta y Seis Sigma.
En una organizacién todo individuo que efectie un
cambio se podré identificar con los diversos personajes de
este libro y los papeles que desempefan.
Los autores han realizado un excelente trabajo para
explicar en términos que no son técnicos la metodologia
Seis Sigma de resolver problemas, llamada MC (100:
Anali ), ¥ por qué es critico que se
vincule con las Cinco eses (5S) de la empresa esbelta.
Esta fibula de los tiempos modernos, que el lector
puede leer en su proximo viaje en avion, pinta una
compafiia “tipica” que busca la solucion a problemas
crénicos de calidad y cuellos de botella en las entregas de
fin de mes remendados con muchas horas extra de trabajo
y malos resultados financieros.
Sam recibe una invitacién del propietario de una
fibrica para que lo visite y le ayude a resolver que
maquina debe comprar. Sam encuentra un desorden
tipico adonde quiera que dirija la mirada en la compaiiia,
inclusive el sempiterno incrédulo (el supervisor de manu-
factura, George), que ha estado alli desde que se abrieron
las puertas y le ayudé al propietario a desarrollar el
negocio hasta el nivel donde hoy se encuentra.
‘[Link] el equipo del departamento “proble-
ma”, Sid, el presidente de la compafifa, y George, el
Prélogo 2
supervisor de planta, Ilegan al convencimiento de que se
impone un cambio... y hasta se convierten en férvidos
impulsores de tal cambio.
Se desarrolla una estrategia de salida para Sam, de
manera que las nuevas metodologias de resolucién de
problemas se interioricen y se institucionalicen en manos
del personal directivo de la compafia. El fin llega tan
subitamente que uno se queda preguntandose qué pasa
después.
A todo el que esté pensando en poner en practica la
metodologia Seis Sigma-empresa esbelta le recomiendo
ahincadamente que lea este libro. De los comentarios y
ejemplos de la vida real que aduce, se desprende que los
autores han vivido lo que predican, han implementado el
sistema en muy diversas aplicaciones, como manufactura,
industrias de servicios, instituciones financieras, gobier-
nos, investigacién y desarrollo, y aeroespacio.
El libro capta el verdadero espiritu del Seis Sigma y
del mejoramiento continuo que hizo grande a Motorola,
y yo estoy seguro de que lo apreciaran todos los que estan
implementando o piensan implementar un sistema Seis
Sigma. f.
—JOHN A. LUPIENSKI
Moterola, Inc.——_ INTRODUCCION
o soy uno de “esos tipos”.
No siempre lo he sido. Para mi es una posicién
relativamente nueva, Ingresé en las filas de “esos tipos”
hace apenas unos pocos aiios.
Ustedes nos conocen; somos los individuos a quie-
nes su jefe contrata para ayudarle a resolver en su
organizacién problemas para los cuales ya ustedes cono-
cen la solucién. Si, ése soy yo: uno de esos “consultores
de los mil demonios”. Soy mujer pero gqué mas da? Esos
“consultores de los mil demonios” no distinguen de sexos.
Asi que yo soy “uno de ellos”.
Me imagino lo que ustedes estaran pensado, Una
persona que llega a la fabrica, les hace un montén de
preguntas y luego las respuestas las empaca muy
lindamente y las presenta a su jefe como reflejo fiel de la
solucién que ustedes tienen para el problema.
Y entonces, gpara qué paga una empresa por infor-
macién que ya tiene? Empecemos a examinar esta cues-
tidn con un ejemplo personal del fendmeno: yo misma.
Ah, se me olvidaba: me llamo Sam. Bueno, mis———
12 ~=-SEIS SIGMA
padres, el sefior Micawh y su sefiora, me pusieron por
nombre Samantha, pero eso és un poquito extravagante,
sobre todo en el mundo de la consultoria.
Trabajo principalmente en manufactura. De hecho,
mi titulo informal es “rat6n de fabrica”. Los clientes y los
colegas me dieron ese titulo y yo lo Ilevo con orgullo. Soy
uno de esos raros individuos que gozan con los proble-
mas “reales” que sdlo una fabrica puede ofrecer.
éY por qué, se preguntaran ustedes, una persona que
goza con la fabrica y los problemas reales abandona su
empleo para ir a engrosar las filas de “esos tipos”?
Realmente yo estaba muy contenta con el puesto que
tenia antes de pasar a ser “ese tipo”. Hacia parte de un
equipo encargado de resolver problemas cronicos de
nuestra planta. El equipo era muy diestro en resolver
problemas. En efecto, encontrar soluciones vino a ser la
parte mas facil de mi oficio.
Pero esto tiene su quid. Resolver problemas requiere
un método cientifico, basado en datos. Como los proble-
mas le estaban costando dinero a la compaiila, pareceria
légico que la compaiifa prestara el apoyo necesario para
resolverlos. ¢Verdad? Si, sin duda.
Todo paso para implementar la solucién de cual-
quier problema es una prueba de fuego. Es como atrave-
sar un campo minado de politica y uno se pregunta por
qué se aventuré en semejante tremedal sin un mapa que
muestre dénde estan las minas y cémo evitarlas. Pero con
suerte (0 asi piensa uno) se sale con vida del enredo
Introduccion a3
politico, se arregla el problema y se tiene la satisfaccion
de un trabajo bien hecho. Es cierto que no lo premian con
el himno de alabanza a los héroes por haber vencido la
dificultad, pero uno se siente satisfecho.
Al explicarle al equipo que su prestigio esta crecien-
do en toda la organizacién, uno se pregunta cuanto
tiempo se necesitara para que los directivos lo vean; pero
como el proyecto era tan importante y la solucion fue tan
clara y precisa, no cabe duda de que después de este
triunfo no habra necesidad de volver a empefiar batallas
politicas para resolver los problemas.
Entonces sobreviene la gran sorpresa al enterarse de
que otras personas en la organizacién no ven la situacién
exactamente como usted lo hace.
éQué hacer, pues? En mi caso, no pelear mas. Aban-
donar el campo. Yo ya estaba cansada de luchar por lo
que sabia que era lo acertado. Estaba dispuesta a entrar
en una organizacién que apreciara mi habilidad para
resolver problemas, una organizacion donde la politica
cediera la primacia a las decisiones comerciales.
Naturalmente, cuando le presenté la renuncia a mi
jefe, no faltaron voces de admonicién que eran variantes
de uno de estos dos temas: “No es el momento para que
te vayas” y “Te vas a arrepentir”.
Cuando sali definitivamente de la planta no podia
dejar de percibir las miradas que me decian que cometia
wn gran error.
Pues bien, en ese momento yo no lo creia asi... pero14 ~~ SEIS SIGMA
a los pocos dias ya no estaba tan segura. Mientras me
sometia al proceso de entrevistas en otra organizacion
que yo creia que seria distinta, empecé a comprender que
mi antiguo jefe tenia raz6n. Sea quien sea la persona con
quien uno habla, parece haber en toda empresa una
evidente fuerza politica que puede llevar a decisiones
comerciales erradas.
2Qué hacer? Para mi lo unico posible en esa coyun-
tura era luchar con la politica por mi cuenta. Resolvi
colgarme un nuevo rétulo profesional: “Consultora”.
Pero al entrar en el gremio de “esos tipos”, no tarde
en observar que la profesion se habia contaminado. Ser
consultor es casi tan vituperable como ser abogado, a
juzgar por los satiricos gracejos que abundan en el mundo
de los negocios.
Con todo, ya estaba comprometida a cambiar las
cosas. Juré que seria la mejor consultora de todos los
tiempos. En mi paleta de ética empresarial no habria
matices de gris: Gnicamente blanco o negro, bueno o
malo, “si, eso esta bien” 0 “no, eso esta mal’. Ya me
entienden ustedes: nada de mentirijillas para mi.
Por un tiempo todo marché a pedir de boca. Logré
crear una relacidn muy fuerte con mis clientes y pronto
hasta tuve mas negocios de los que podia atender, lo cual
no es una mala posicién para un consultor. Eso de la
honradez. si funciona.
Les podria contar muchas historias sobre el ejercicio
de esta profesién, pero la siguiente es la mejor.
Tntroduccién 15
Un dia recibo una llamada de mi antiguo jefe. Parece
que a la compariia se le ha presentado un problema que
no puede resolver sin mi colaboracién y quisieran contra-
tarme como consultora.
éMe creeran ustedes? Con 65 000 ddlares al afio
como empleada yo tenia qué rasgufiar, pelear y arreglar-
melas como pudiera. Ahora, con 3 000 délares por dia
me contrata el mismo equipo de ejecutivos que ahora si
esta dispuesto a acoger cualquier solucién que yo
proponga como si fuera una voz venida del cielo. No
podia menos que preguntarme: “;Qué error hay en este
asunto?”
Pero yo sabia cual era la solucién del problema y cual
era la mejor manera de abordar su puesta en marcha, sdlo
que esta vez, sin los impedimentos politicos, llegué a una
conclusién como en la décima parte del tiempo que me
habria demorado cuando era empleada, no consultora.
(Les sorprende?
’ He dicho que los consultores tienen mala reputacién,
pero hay ocasiones en que sucede todo lo contrario: los
rodea una especie de mistica. En efecto, yo habria podido
anar mucho mas dinero si me hubiera presentado-como
Maga; pero como ya lo he dicho, estoy resuelta a cambiar
las cosas y a actuar con absoluta honradez.
Asi pues, mi negocio iba muy bien hasta que di con
imi primer reto de verdad como consultora. Consegui un
cliente que sabia que tenia un problema pero no sabia
ewal era ni dénde estaba. Pasé por el proceso de determi-16 = SEIS: SIGMA
nar primero la causa de raiz y en seguida tracé planes y
estrategias para contenerlo y eliminarlo.
Pero el cliente no quiso seguir mis recomendaciones.
A los altos ejecutivos no les gusté la solucion porque im-
plicaba mas acomodamiento cultural de lo que la compa-
fifa estaba dispuesta a realizar. Querian pagarme un
poquito mas por una componenda rapida: “Haga usted
desaparecer este problema lo mas pronto posible”.
Infortunadamente, la contemporizacién causa mas
problemas que los que resuelve. Hay varios tipos de solu-
ciones rapidas, que son basicamente tapones transitorios.
Se pueden reducir los costos, reorganizar (otra vez),
centralizar, descentralizar... y todo eso es como apagar
continuamente un incendio o como engrasar continua-
mente el eje de una rueda que chirria, pero sin desmon-
tarla para ver qué es lo que esta produciendo esos
molestos ruidos. Es posible efectuar aqui y alli algunas
mejoras a corto plazo pero con toda seguridad, pero uno
sabe que no es suficiente y que se van a presenta cues-
tiones adicionales en alguna otra parte de la organizacion
en un futuro proximo.
Pero me estoy adelantando a mi cuento. Este libro
eventa la historia de ese cliente, mi mayor reto... hasta
ahora.
Capitulo 1
8G, Inc.
Hes unos pocos meses llam6 por teléfono a mi oficina
el sefior Sid Glick, presidente de una compafia manu-
facturera llamada SG, Inc., y me invité a almorzar para
hablar de un problema que se le habia presentado en su
planta.
Convinimos en encontrarnos en su restaurante pre-
ferido, donde sirven platos caseros. Después de los
saludos y presentaciones preliminares, me espetd:
—La he llamado, sefiora Micawh, porque me la han
tecomendado mucho varios colegas y me han dicho que
usted conoce muy bien su oficio, que es un raton de
Tibrica y que podra atender al problema.
Sid habia ido al grano, cosa que me gustd.
_ —Muy bien, pero llameme Sam.
—De acuerdo... Sam. Esta es la situacidn. SG, Inc.
fabrica piezas para maquinaria. Podemos producir lo que18 SEIS SIGMA
Ee
el cliente quiera: engranajes, valvulas, émboles, lo que sea;
y también ensamblamos. No la quiero cansar ahora con
detalles. El caso es éste: estoy pensando en comprar una
maquina CNC de 5 ejes, que cuesta un millén 200 mil dolares,
o una mas pequefia, de 4 ejes, que cuesta 750 mil dolares.
Inmediatamente me imaginé las dos maquinas CNC
una al lado de la otra, con su respectivo precio en grandes
etiquetas amarillas. (En caso de que mis lectores no sean
“ratones de fibrica”, debo explicarles que ‘ significa
Mc "es decir,
una maquina herramienta que es operada por un comptr
tador que tiene la capacidad de leer cédigos y traducirlos
en control de la miquina e instrucciones para el
servomotor.)
Puse mucha atencién al planteamiento que Sid hacia
de la situacién.
—Me gustaria que usted evaluara nuestros pedidos
atrasados, nuestras configuraciones parciales y los indices
de operacién de estas maAquinas y que me ayudara a
resolver cual de las dos serfa una compra mas acertada.
Diciendo esto, me deslizé sobre la mesa una carpeta.
Era estimulante encontrar un individuo que parecta haber
estudiado el caso. Sid habia determinado la causa basica
de su problema de capacidad de produccién y habia
reducido sus opciones a esas dos maquinas. Acordamos
reunirnos otra vez para el almuerzo el martes siguiente.
Fstudié los materiales que Sid me dio, mas o menos
en una hora. Debf haber previsto que la cosa no iba a ser
SG, Inc. 19
tan facil, pero a veces hasta un avezado consultor se forja
ilusiones.
Cuando nos volvimos a reunir en el restaurante, nos
sentamos a la mesa, pedimos la comida y Sid entré en
seguida en materia:
ices bien, Sam. Ya ha leido usted todos los
niumieras, ash que ya Conoce Huestis situacién y lo que son
las dos maquinas, Ahora déme su opinién: ¢Compramos
la de 5 ejes 0 la de 4?
—Prefiero no improvisar soluciones —le dije—, ése
no es mi estilo. ,
Hice una pausa. Sid parecia apreciar que le hablara
asi, con toda franqueza. Y continue:
—Primero quisiera visitar la planta y comprobar los
hechos que los han traido a ustedes a este punto.
Entonces, cuando entienda por qué estan tratando de
decidir entre la maquina de 5 ejes y la de 4, estaré en
capacidad de darles el mejor consejo posible.
_ Llegaron los emparedados y el café que habiamos
pedido y empezamos a comer. Entre uno y otro bocado.
Sid me dijo que tendria mucho gusto en mostrarme la
planta, pero me explicé que no habia ningun” dato
especifico que diera lugar a la decisién. Esa era, justamen-
, la razén de haberme llamado.
"al dije para mis adentros, “eso no me suena muy
en”. Pero por el momento no dije nada, Pensé que
dando silencio estimularia a Sid a ser mas explicito
si le hacia preguntas. Asi fue.oo oe
20 SEIS SIGMA
_ta verdad —continué — es que quien alega que Copan “
necesitamos una nueva maquina es George, el supervisor
de la planta, quien ha estado con SG, Inc. desde hace 26
afios. El dice que ésa es la unica manera como podremos
reducir los pedidos atrasados y cumplir las fechas de
entrega. Asi que por eso resolvimos Namarla 2 usted para
que nos ayude a escoger entre las dos maquinas.
“iEpal”, me dije yo. “SG esta pensando en haves una
inversion de capital de un millon de délares basandose en
un ‘conocimiento tribal’, sin ningin hecho concreto en
oyar la decision”.
i Seen senti que el almuerzo se me indigestaba,
asi que a la salida, cuando nos acercamos al mostrador
para pagar la cuenta, me compré unas pastillas de
PRIMERAS IMPRESIONES
DE LA PLANTA
A veces los drboles no nos dejan ver el bosque.
antiacido.
pee llegamos en automévil a la planta, el primer
vistazo me convencié de que Sid habia escogido muy
bien el local de su empresa. En lugar de un solo edificio,
5G se alojaba en dos estructuras gemelas de tamaiio
regular, comunicadas entre si por un sendero pavimenta-
ilo, entre arboles y arbustos sembrados a uno y otro lado
para hacer mas agradable el paso entre las dos edificacio-
fies. El jardin circundante estaba muy bien mantenido y
ime recordaba mas bien un parque que una fabrica. Los
lificios estaban limpios y los prados profesionalmente
os. En mi interior algo me decia: “Me gustaria pasar
1 © dos semanas trabajando en este ambiente”.22 SEIS SIGMA
Al entrar en el estacionamiento alcancé a ver algo
que podria ser un problema, pero por el momento resolvi
guardarme mis sospechas hasta que hubiera visto el resto
de la planta. Con todo, no podia evitar cierto recelo: “;Para
qué necesita una compafiia tan pequefia todos esos
remolques que tienen alli estacionados? No es posible que
estén trayendo o sacando de la planta tanto material”.
Tan pronto como Ilegamos a la puerta principal, salio
a recibir a Sid una mujer de edad mediana, en elegante
traje de oficina, Aun antes de las presentaciones compren-
di que era su secretaria.
Pensé que yo tenia que esforzarme por causarle
buena impresion, pues en los ultimos afios he aprendido
que aun cuando los gerentes de planta y los propietarios
de la empresa creen que ellos manejan el negocio, la
verdad es que las secretarias y los asistentes administra-
tives son quienes mantienen las cosas andando. Para
hacer cualquier tipo de negocio con Sid, yo tenia que
lograr que aquella mujer se formara una buena opinion de
mi, Asi es que saqué a lucir mi mejor sonrisa y estiré la
mano para presentarme:
—Buenos dias, sefiora —le dije. Me llamo Sam... ¢y
usted?
La agresiva mirada que me lanzo decia a las claras
que no me iba aceptar asi como asi, sélo porque le hubiera
sonreido y me hubiera anticipado a presentarme. Sin
parpadear y sin el menor asomo de una sonrisa contesto
en un tono que confirmaba lo que su mirada sugerta:
Primeras impresiones de la planta 23
—Pues podria llamarme Juana de Arco o cualquier
otra cosa pero me llamo Celia Gordon. Soy la asistente
administrativa de Sid.
“;Diablos!”, pensé yo, “me salié el tiro por la culata”.
Por fortuna ella estaba muy de prisa y se marché en
seguida, sin despedirse siquiera. Se contentd con mirarme
y alzarse de hombros.
—Siempre es asi —comentd Sid. No le haga usted
caso. Ya le dara una acogida mas calurosa.
No contesté. Sélo sonrei. Hubiera querido decirle
que para hacer mas calurosa la acogida de esa mujer se
habria necesitado toda una bombona de acetileno y un
soplete. Pero no dije una palabra.
En seguida nos dirigimos a la oficina de Sid. Alli, éste
me presenté a George, el supervisor de manufactura. Era
quien habia mencionado en el restaurante, el que le habia
aconsejado comprar el nuevo equipo. Nos estrechamos la
mano, dijo unas cordiales palabras y entramos en el
despacho.
Sentados a una mesa, frente a frente, George empezd
por ponerme al tanto de la historia del negocio. Era
evidente que se sentia muy orgulloso de ser una de las
pocas personas que quedaban en la compafiia que habfan
‘estado alli desde que empezé el negocio.
Oyendo la historia de SG pensé que tenia razon de
tise orgulloso, En menos de 30 arios lo que empezd
© un taller de dos individuos que torneaban piezas de
quinas se habia convertido en una empresa que tenia24 SEIS SIGMA
mas de 500 empleados de tiempo completo y ventas por
valor de mas de 300 millones de délares anuales. En su
industria gozaban de respeto, aunque en los ultimos
tiempos habian tenido problemas con algunos de sus
mejores clientes por cuestiones de calidad y cumplimien-
to en las entregas. Sin embargo, George se sentia muy
seguro de que tales problemas se resolverian con las
nuevas mAquinas. Yo no quise contradecirle... al menos
por el momento.
Cuando George terminé su leccién de historia, Sid
sugirié que yo querria conocer la fabrica y como aquél
tenia tiempo para mostrarmela por encontrarse entre dos
reuniones de produccion, gustoso se ofrecié a servirme de
guia.
Emprendi, pues, el recorrido en compafiia de George
y a medida que avanzabamos tuve que hacer grandes
esfuerzos para refrenar mi impaciencia y no sefialarle de
una vez todo lo que vefla que andaba mal. Escuchando su
explicacion sobre los diversos procesos de la planta, apelé
a mi faceta mds humana y crei discreto callar por el
momento.
Una cosa que no pude callar, empero, fue el nivel de
negatividad que adverti en todo el personal de la planta.
‘A nuestro paso los operarios se quedaban viendonos con
cara de pocos amigos o incluso fruncian el entrecejo. No
sé cudl de los dos gestos me intranquilizaba mas.
Le pregunté a George si SG tenia problemas labora-
les y me contest6 afirmativamente con un ademan de la
Primeras impresiones de la planta 25
cabeza. Decidi afrontar mas tarde el asunto con Sid.
Terminada la visita, George me condujo otra vez hasta la
oficina de Sid y en la puerta se despidid diciendome:
—Me alegro mucho de que haya venido a conocer
nuestras instalaciones. Ahora tendra Sid la opinion de una
persona de fuera y entonces me hara caso.
Comprendi que daba por sentado que yo le iba a
hacer a Sid la misma recomendacién que él le habia
hecho, y que entonces Sid cederia y compraria la nueva
maquina. Eso ibaa ser un problema porque yo no tenia
la menor intencién de decirle a Sid que necesitaba nueva
maquinaria. Por lo menos no todavia.
Al abrir lentamente la puerta de la oficina, vi que Sid
estaba hablando por teléfono. Me hizo sefias de que
entrara y tomara asiento. Me senté y me puse a ver unas
placas que colgaban de la pared, Varias las habia recibido
de proveedores que manifestaban su complacencia por la
alta calidad, reduccién de costos y oportunidad en las
ehtregas; pero no habia ni una sola que tuviera una fecha
mas reciente que diez afios atras. No muy buena sefial,
pero no le dije ni una palabra a Sid sobre esta circunstan-
via cuando colgé el teléfono. Me limité a tomar nota
Mentalmente.
—Bien, ¢qué piensa? —me pregunto—. ¢Puedo arre-
%
‘plirmelas con la maquina pequefia o tendré que cerrar los
o# y comprar la grande?
_ Hablaba con tan evidente orgullo que casi no me
a decirle lo que acababa de ver. Casi.26 SEIS SIGMA
—Ah, repuse, tal vez sea posible mejorar la calidad
y la capacidad de produccion sin comprar nuevo equipo.
Si usted quiere, puedo quitarle unos pocos minutos de su
tiempo para darle mis impresiones de la planta. Después
podremos hablar de algunas maneras menos costosas de
mejorar la calidad y reducir el tiempo del ciclo usando el
mismo equipo que ustedes tienen.
Sonrié y dijo que eso le sonaba muy bien, asi que le
pedi que me concediera unos pocos minutos para poner
en orden mis ideas y poner algunas notas por escrito.
Accedié de buen grado, pues debia asistir a una junta que
durarfa como una hora. Llamé a Celia, le dijo que me
buscara algtin lugar tranquilo donde pudiera trabajar y a
mi me dijo que me esperaba de nuevo en su oficina a las
4:30.
Juzgando por nuestro primer encuentro, yo esperaba
que Celia me meteria en alguna alacena del aseo atestada
de sustancias quimicas toxicas. No fue asi. Me llevo a una
pequefia sala de juntas provista de escritorio y teléfono
para el visitante y me indicé dénde quedaban los batios,
la cafeteria y las areas de fumar. Era un cambio completo
de actitud con respecto a la que habia mostrado unas
horas antes, hasta me parecié percibir en su rostro algo
parecido a una sonrisa al despedirse. Posiblemente sdlo
era un engafioso “juego de luces”.
Cuando me senté a recapacitar a solas sobre lo que
habia visto, me di cuenta de que mis impresiones eran
peores atin de lo que en un principio pensé. Libre del
Primeras impresiones de la planta 27
temor de que George me echara a puntapiés, la verdad de
lo que habia visto aparecié bien clara y era fea. La palabra
*fea” no se apartaba de mi mente.
Recordé que cuando empecé a trabajar como aseso-
ra, un amigo me dijo: “A un cliente no se le dice que su
nene es muy feo”. Esta era una manera descarnada de
advertirme que a los clientes no se les pueden echar
pestes de sus procesos e iniciativas, sobre todo cuando
estan tratando de realizar una mejora.
Traté de recordar este consejo al preparar mis notas,
pero no era facil. Sid tenia un nene feo.
A las 4:30 en punto sali de la sala de juntas en
direccion a su oficina, A pocos metros de la puerta George
me alcanzd:
—jHola, Sam, espéreme! Sid me pidid que los acom-
pafara. Espero que usted no tenga inconveniente.
Sid nos esperaba y parecia muy interesado, asi que
yo empecé a hablar en cuanto terminaron los saludos. Yo
fo soy una persona sensible; si lo fuera, habria notado la
expresion de esos dos rostros a medida que yo iba
shondando en mis impresiones de la fabrica, Cuando
terminé mi lista de cosas que andaban mal, levanté la vista
y me quedé asombrada de ver la expresién de sobresalto
@ esos ojos.
Inmediatamente consulté el papel que tenia en el
zo, donde habia garrapateado mis notas, para com-
Wobar qué habia dicho que tanto los desconcertaba:28 SEIS SIGMA
a
* La planta esta sucisima.
* No hay control de las piezas que no cumplen las
especificaciones.
No hay ni asomos de control del trabajo en proceso
ni del inventario de bienes terminados.
* Los operarios hacen su trabajo con descuido, sin
cefiirse a ningun estandar.
* No hay ningun flujo de los procesos.
*° Hay tal exceso de existencias que nadie sabe lo que
tiene ni lo que no tiene.
* Hay montones de herramientas y accesorios Trotos
esparcidos por toda la planta.
* La iluminacién es muy mala y las condiciones del
trabajo carecen de seguridad.
* Todos los inventarios de materia prima estan conta
minados y no bay ningun método seguro para
controlarlos. La materia prima se amontona a lo largo
de las lineas de produccion y parece haber estado alli
desde hace afios.
¢ Quienes manipulan materiales andan por todas
partes sin nada en sus montacargas, desperdiciando
gasolina y poniéndose en peligro ellos mismos y a los
demas operarios.
* Las materias peligrosas no se almacenan de manera
adecuada.
e Hay ajfios de existencias en los remolques estaciona-
dos. (Eso era lo que yo me temia cuando dejé mi
automévil por la mafiana.)
_fontestar. Seguramente esta-
lia apretando y desapretando
jos putios bajo la mesa. Al fin
Primeras impresiones de la plania 29
* Los pocos cuadros de control que hay en algunas
partes tienen meses de atraso, aunque por fortuna
nadie los ve.
* Los procesos se producen en tandas porque los
tiempos de preparacién son demasiado largos.
* Los tltimos procesos antes de la inspeccion final
esperan durante horas enteras el ensamblaje de
piezas debido a los métodos de tandas y colas.
* Hay gente ociosa en toda la planta esperando tener
algo que hacer.
jAb! Tal vez se me fue un poco la mano. A veces me
olvido de que estoy hablando de un negocio ajeno
cuando expreso mis impresiones.
Esta vez indudablemente era asi, a juzgar por la
expresién de ambos rostros, Lentamente fui acercando mi
asiento a la puerta, pero de todas maneras pensé que era
mejor acabar de una vez y dije:
—Véanlo ustedes de esta manera: saber que existe
wn problema es la mitad de la batalla.
Sid tard6é un minuto en
blé, pero en dos oportuni-
s tuvo que aclarar la voz:
—Sam, tal vez usted no
werda por qué le pedi que30 SEIS SIGMA
viniera aqui. Yo no le he pedido su opinién sobre el
estado de mi compafiia. Sélo queria saber cual maquina
debo comprar para poder cumplir las exigencias de mis
clientes.
Mi respuesta a este comentario dejé en pafiales mi
letania anterior. Lo miré directamente y le dije sin consi-
deracién alguna:
—Sid, si usted sigue como va hasta ahora, no tendra
ningun problema para satisfacer las exigencias de sus
clientes porque no tendra ninguno.
Y sin darle tiempo de hacer nuevos comentarios,
continué mi argumentacién. No recuerdo exactamente
qué palabras usé, pero la idea era que la calidad de SG
tenia que estar por debajo de uno sigma, segun el nimero
de cosas que se estaban haciendo mal, y que su rotacion
de inventario era un chiste. Se quedaron un poco descon-
certados y yo remaché el clavo:
—Uno sigma —les expliqué— significa que su_
rendimiento es apenas del 31%. La mayor parte de las”
compafiias operan a un nivel entre tres y cuatro sigma, lo
cual quiere decir que tienen un rendimiento entre el 93 y_
el 99%.
Luego les adverti que para competir en el mercado”
de hoy tendrian que aprender a ser mas eficientes y_
concentrarse en eliminar el desperdicio en todos sus_
procesos, pues si el de manufactura andaba mal, debia_
suponerse que las transacciones tenian que andar peor
alin. Naturalmente no podiamos estar seguros, pues era
Primeras impresiones de la planta 31
tal el desorden que ni siquiera se podia saber hasta qué
punto andaban mal las cosas. Para colmo de males, los
empleados estaban tan disgustados que no darian la voz de
alarma aun cuando el edificio se estuviera incendiando.
George al fin salid de su asombro y dijo que no era
posible que en una breve visita de 45 minutos yo hubiera
visto tantas cosas. Luego murmuré entre dientes que
seguramente yo estaba tratando de quedarme alli para
devengar mis honorarios diarios indefinidamente. Pasan-
do por alto este ultimo comentario, acepté que George
podia tener razén en cuanto a la brevedad de mi visita
para hacer una buena evaluacidn, de modo que les hice
unas cuantas preguntas:
* 2Cuales son sus rotaciones de inventarios?
* Cual es su nivel general de calidad?
* ¢Miden la calidad como porcentaje 0 como partes por
millon?
* .Someten a inspeccién final todo lo que fabrican?
* Como determinan los niveles de existencias?
* «Cémo es su programa de mantenimiento preventi-
vo?
* :Cual es su interfase de operarios? ¢Como conoce un
operador el estado del proceso?
éSon negativos los margenes de algunos produc-
tos?
¢Entienden los empleados el concepto de desperdi-
cio?32 SEIS SIGMA
® Cuando fue la ultima vez que un empleado hizo una
_ recomendacién para mejorar?
\@ ,Con qué frecuencia hacen inventario fisico?
\e gCuil es la relacién tipica exceso/defecto que se
observa en el inventario?
Mientras George iba contestando mis preguntas
(diciendo por lo general “No se”), una mirada de cautela
empezo a aparecer en la fisonomia de Sid, y cuando las
preguntas terminaron, éste me dijo: a
~Yo he oido hablar de eso de sigma y de rotacion
de inventarios, pero realmente no sé de qué se trata. éQué
debo hacer?
parece que también le
mortificd:
solo uma semana y
(58) en la fabrica; les en
sefiaré lo que eso signifi
ca y como se aplica y
seguida trabajaré con ello
para establecer los prin
La respuesta que le
di lo sorprendio y me_
—Esto hay que or-
ganizarlo. Concédame ,
trabajaré con un grupo de
empleados: iniciaremos el
programa de las cireco eses
Primeras impresiones de la planta 33
pios en su area de trabajo. Después podremos escoger
algunos de los trabajadores mas dedicados y encargarlos
de ensefiar la técnica en toda la compaiila.
Al ofr estas cosas, una sonrisa sarcastica fue apare-
ciendo en la cara de George.
—Si, jc6mo no! —dijo. Me encantara ver cOmo hace
usted para que esos tipos limpien su 4rea de trabajo. No
hay un maldito modo de que lo hagan. Ni siquiera hemos
podido acostumbrarlos a acercarse al cubo de la basura a
la hora del almuerzo. En la cafeteria todo lo tiran en
cualquier parte para que otros recojan.
Explicéd a continuacién que SG habia tenido que
contratar a un grupo de aseo para que hiciera la limpieza
ilespués de cada turno de trabajo, a fin de evitar sanciones
tlel inspector de sanidad. Le indiqué a George que me
daba muy bien cuenta de esa circunstancia y dije:
—Sdélo pido que me den una semana y me digan
onde quieren empezar. Si fracaso, sdlo me pagan una
jana y me marcho. Si tengo éxito, tal vez descubran
es posible aumentar su capacidad y sus margenes
ii ninguna inversién de capital, y eso seria muy
eno, y
_ George empezo a alegar, pero Sid lo detuvo y me
—'I'rato hecho. Diganos qué dia quiere empezar;
mos lista la sala de entrenamiento y los empleados
Hecesita, Tiene una semana para hacer que funcione
‘le las 5S. Al cabo de ese tiempo nos reuniremos con34 SEIS SIGMA
Capitulo 3
el equipo que usted va a entrenar y discutiremos los = peeerace./aye es
i eee
resultados. i
George sdlo sacudié su cabeza y clavé la mirada en
el piso. Pero en eso quedamos.
Después de darle a Celia la fecha en que queria
celebrar la primera reunién con los empleados, me
despedi de Sid y de George y sali a buscar mi automovil ;
para regresar a casa. Ya anochecia y yo tenia mucho que .
planear y mucho en qué pensar.
ORGANIZACION DEL PUESTO
DE TRABAJO Y LAS C/NCO ESES
i lunes siguiente, que era el dia fijado, Hegué por la
mafiana a la fabrica, preparada para un enfrentamiento
0, mejor dicho, para varios. Guiada por Celia me dirigi a
1) sala de entrenamiento y empecé a disponer el lugar para
ws sesiones de la semana. Habla planeado llevar a cabo
I taller de trabajo en cinco sesiones de ocho horas cada
ta, dos de las cuales se destinarian a trabajar realmente
f efectuar cambios. Empezarfa cada clase con una‘intro-
ecion y en seguida entraria de lleno en el entrenamiento
i una discusién sobre identificacion y eliminacién del
perdicio,
A medida que fueron Iegando los participantes (un
© de trabajadores de la linea principal de la fabrica)
wendi que mis planes eran ilusorios. El primero que36 SEIS SIGMA
liegd se arrelland bruscamente en su sill! y tird su
cuaderno de apuntes sobre la mesa que tenia enfrente.
Quise darle la mano pero él grufié y miré a otro lado. Una
conducta analoga se repitio varias veces en los minutos
siguientes, hasta que tuve frente a mi 10 personajes
hostiles con expresiones desde enfado hasta compasion.
Muy bien. jHasta allf llego la bien estructurada clase
interactival No habia manera de dirigir a esta gente hasta
que expulsara de su interior todos sus rencores.
Empecé la sesién presentandome y contandoles
algunos chistes flojos. En seguida les pedi que se tomaran
unos minutos para conversar entre ellos y descubrir algo —
nuevo acerca de todas las personas que estaban en la sala. ;
Empezaron lentamente pero poco a poco la conversacién
se fue animando cuando hablaban de algo distinto de S$
Naturalmente, cada vez que yo trataba de tomar
parte, enmudecian. Siendo la persona intuitivamente:
sensible que soy, solo necesité unas cuantas docenas d
estas salidas en falso para entender al fin que lo que
convenia era sentarme sobre una mesa al frente de la
y cerrar la boca.
‘Transcurrida una hora de interaccién en clase, pi
gunté si alguien queria un descanso para salir a fumar
cigarrillo. Mas de la mitad de los asistentes dijeron que
Les dije que se tomaran 15 minutos y después contin
riamos.
Casi 30 minutos después logré reunirlos a todos 0
vez en la sala y me esforcé por hacerlos hablar. Mis pth
Organizacién del puesto de trabajo y las cinco eses 37
meras tentativas no dieron resultado. Empezaba a sentir-
me bastante descorazonada, el sudor me corria por la
espalda y la voz me empezaba a temblar. Estos tra-
bajadores estaban mas que molestos: estaban francamen-
te enfadados. No les hacia ninguna gracia que una
persona de fuera viniera a decirles qué debian hacer.
La tinica mujer que habia en el grupo se compadecid
de mi y tomé la palabra para hablar de lo que habia
encontrado acerca de sus condiscipulos. Presento a un
joven de la clase y me informé que en su pueblo era el
campedn de escupir huesos de cereza. Aquello era
vomico pero-rompié el hielo para el resto del grupo... o
por lo menos lo rajé un poquito.
Cuando terminaron las presentaciones ya nos sentia-
ios un poco mas tranquilos, aun cuando no tanto como
yo habia esperado. Esa primera mitad del dia pasamos
‘Wis tiempo en descansos para fumar que en trabajar; pero
‘foino ellos se sentian tan incomodos como yo misma, dejé
wr la cosa,
Apenas reanudada la sesién después del almuerzo,
» que Sid se habia colado disimuladamente al fondo de
4. Procedi como si no lo hubiera visto y ton la
anza de que los demas tampoco lo vieran, Yo
fitinué con el principio de mi charla sobre calidad, con
ericibn de aumentar la discusién entre los miembros
jw clase.
Pero todos observaron que habia alguien en traje de
i el salén y se callaron. Sid sacudié la cabeza. Me38 SEIS SIGMA
dio la sensacién de que él pensaba que ya sabia que esto
no iba a funcionar, y lo peor fue que yo también pensé
que tal vez tenia razon.
Cuando salié del salén, fue notorio el alivio que
sintieron los trabajadores. Yo exclamé:
—jQué embarrada!
Esto los tomé por sorpresa y me preguntaron qué
queria decir con eso. Muchos de los presentes no sabian
quién era Sid, porque nunca lo habian visto. Les expliqué
quién era y les conté que me habia pedido ayuda porque —
se habia dado cuenta de que muchos de sus procesos
estaban en pésimas condiciones. Los que me escuchaban —
parecieron escandalizarse al oir esto.
La empleada que habia hablado antes, Michelle, dijo: |
—Es decir, gque él sabe lo feas que se estan poniendo
aqui las cosas? No crelamos que tuyiera ni malicia.
Les expliqué las inquietudes que habiamos discutid
con Sid en mi primera visita a la fabrica. Les dije tambié
que habia convenido en darme una semana de plazo p
ver si se podia mejorar
situacion. Finalmente, cor
parti con el grupo mi de
brimiento de que Sid est
convencido de que los
pleados no estaban disp’
tos a trabajar para efec
los cambios.
Por un instante pens
Organizacion del puesto. de trabajo y las cinco eses 39
que me iban a matar, pero en-
tonces se abrieron en un torren-
te de preguntas: “;Por qué debe-
mos ayudar?”, “gQué quieren que
hagamos?”, “zEso cémo nos va a
ayudar a nosotros?” y asi por el
estilo... Durante el resto del dia
dedicamos algin tiempo a dis-
eutir qué cambios eran posibles
y a dar ejemplos de cémo se podian mejorar los procesos.
Yo les expliqué los siete tipos de desperdicios y
eomo identificarlos en su area de trabajo. Pasaron una
media hora haciendo listas de ejemplos de cada uno de
los elementos en su propio proceso de trabajo, en total 21
ejemplos de areas en las cuales podrian eliminar exceden-
tes del proceso. También dediqué un rato a hablarles
sobre organizacién en el local de trabajo, e introduje el
Worcepto de las cinco eses (5S):
iin espafiol En inglés En japonés
Tamizado Sifting Seiri 4
Olasificacién Sorting Seiton
urrido y lavado Sweeping and — Seiso
Washing
Standardizing Seiketsu
Self-Discipline Shitsuke
Vatandarizacion
utodisciplina
Tin seguida discutimos cémo el proceso de las 5S40 SEIS SIGMA
mejoraria la seguridad y el flujo del trabajo y les permitiria
manejar mejor el proceso como un todo. También habla-
mos de cémo podriamos reducir los costos que implicaba
la repeticién del trabajo a la cual obligaba el no haber
controlado los insumos del proceso.
A medida que ahondabamos en la discusion, se
fueron abriendo y ofreciendo una idea tras otra para —
mejorar su area de trabajo. El grupo convino en iniciar la
sesién de la mafiana siguiente con un recorrido de su area
de trabajo para mostrarme el proceso tal como se estaba
realizando en ese momento.
En los ultimos 15 minutos del dia, Sid volvid a_
aparecer en el salon y escuché. A la salida, al pasar a
lado, los empleados lo saludaban discretamente, sonrien
do con alguna reserva. Sid no salia de su asombro.
Cuando nos quedamos solos en el salén, me p
gunto:
— Qué ha hecho usted con estos tipos? ¢Los
narcotizado?
—No, le dije riendo, no he hecho mas que hablar
ellos y, lo que es mas importante, escucharlos.
Al dia siguiente iniciamos la sesion a las: 7 A.M. en
talleres. En el espacio de una hora, mas 0 menos, -
mostraron el proceso y como fluia el trabajo por su a
o, para hablar con mas propiedad, cémo no fluia. Al
a mi paso los rétulos de inventario que ostentaban.
existencias de materias primas, me sorprendié ver fecha
hasta de cinco afios de antigiiedad. Habia tanto inventa i
Organizacién del puesto de trabajo y las cinco eses 41
que no era posible determinar qué era lo que en realidad
se necesitaba en los procesos. Habia herramientas y
accesorios de repuesto por todas partes y mada parecia
estar destinado a un 4rea del proceso en particular
Todo era alimentado por t: i
proveniente de un area de subensamblaje situada al otro
lado del pasillo. Los operadores de este subensamblaje
habian producido tal exceso de inventario que habian
erigido alrededor de su area de trabajo una “muralla de
existencias”. Al continuar nuestra visita por el area de la
linea principal de produccién, los operarios del proceso
de subensamblaje se acercaron a preguntarnos qué esta-
hamos haciendo.
Yo me hice a un lado para dejar que los operarios
explicaran lo que habian aprendido. Me sorprendié oirles
‘fopetir lo que les habia dicho la vispera. No sdlo habian
chado atentamente sino que se mostraban entusias-
por lo que proyectaban hacer para eliminar el desper-
dicio en su proceso.
Los operarios del subensamblaje hablaron también
‘© que ellos podrian hacer para llevar su producto hasta
ea principal. Esa medida les permitiria producir
Juiiente lo que se requeria para mantenerla andando.
pnomia y la reduccién del inventario de TEP pagaria
obra el costo de la clase que celebrabamos esa
iia, incluyendo todos los recursos necesarios (y mis
OYarios).
costé mucho trabajo calmar lo suficiente a los42 SEIS SIGMA
trabajadores como para que pudiéramos volver al salén,
pues estaban tan motivados que querian empezar inme-
diatamente. Les pedi que tuvieran un poco de paciencia
y volvimos a la clase a iniciar nuestro plan para los dos dias —
siguientes.
Empecé la sesién de planificacion explicandoles el 1
ciclo planificar-hacer-comprobar-actuar de W. Edwards {
Deming. Destaqué la légica de la secuencia: pliri/icar
; : bec , ane se ha planitic
para mejorar el proceso, Hacer lo que se ha planit
comprovar los resultados..y .actuar de acuerdo con osm
Tesullados pal jorar el proceso
Me aseguré de que el grupo entendiera bien la
importancia de planificar. Después de discutir el pun
estuvieron de acuerdo en que era indispensable hac
para tener éxito, o de lo contrario no se podria realizar’
trabajo. Nuestro primer paso fue hacer una lista de t
lo que habia que hacer en el tiempo asignado (dos
y medio).
La primera tarea en el proceso 5S era el tami
Habjia que examinar todos los detalles del area y p
dir de todo lo que no fuera necesario para hacer el tr
En seguida examinariamos el flujo de éste y organiza
mos la herramienta y los componentes a fin de garam
la seguridad y reducir los tiempos que la gente empl
en andar de un lugar a otro y en esperar. El equipo ap
ideas excelentes. Una vez mas me vi en el caso de
que pedirles un poco de paciencia hasta que te mi
mos la planificacion.
ie, mi amiga Michelle
Visio tan entusiasmados
Organizacién del puesto de trabajo y las cinco eses 43
En seguida nos preparamos para la clasificacion de
los articulos. Cada operario tendria el deber de definir la
localizaci6n de sus herramientas y sus maquinas. Todos
los miembros del equipo harian su aporte, pero la deci-
sién final quedaria a cargo del operador del proceso.
Finalmente, el grupo procederia a barrer y lavar
todas las superficies de su area de trabajo y poner eti-
quetas a todos los articulos destinados a almacenamiento
semipermanente. La meta del proceso 5S seria identificar
4 primera vista qué se necesitaba en el proceso de trabajo
_ y qué hacia falta, si es que algo faltaba.
Las dos eses finales, estandarizacion y autodisciplina,
yendrtan con el tiempo... y el esfuerzo.
Después de la cla-
j¢ dijo que nunca habia
{los empleados de SG
i) los iltimos diez afios.
i los dltimos tiempos
ia que se hubieran
0 por vencidos. A
que la compaiiia
| y aumentaban las
jones del negocio,
parecia que ya no
ba sino a unos
e los superviso-44 SEIS SIGMA
OO
res, y al fin los empleados no yolvieron a hablar con él.
Al cabo de poco tiempo se habia levantado un muro de
incomprension entre trabajadores y administradores que
ninguno de los dos se tomé el tiempo de echar por uerra.
Esa tarde al tomar mi automovil para salir de la planta
me sentia contenta. Estaba fatigada por tanto esfuerzo por |
tratar de calmar al grupo hasta el dia siguiente, pero yo
también estaba entusiasmada. No es frecuente que un —
consultor pueda separarse del grupo de gerentes para
trabajar directamente con la gente que agrega valor al
producto. Los expertos del proceso siempre han sido y
siempre seran los operarios y nadie puede resolver un
problema mas rapidamente que los que hacen el trabajo.
Empezamos temprano al dia siguiente: a las 6 A.M.
‘Todos los trabajadores vestian ropa de faena, pantalones
de dril y camiseta, pero cuando yo me presenté con igual
indumentaria me hicieron pasar un mal rato.
Fue un dia largo. Sacamos dos grandes contenedo
de basura llenos de herramientas rotas, empaques vie}
material obsoleto y desperdicios basicos del area
trabajo. Después limpiamos todo con desengrasador. E
no les parecié suficiente. Resolvieron darle a todo
nueva mano de pintura. Cuando empezabamos a pé
todas las cosas en los sitios designados para ello,
acercaron otra vez los del equipo de subensamblaje.
Querian volver a hablar con nosotros sobre la ide
acercar mas su proceso a la linea principal. Segun p
habjan seguido la discusion después de la ultima vez ¢
Organizacion del puesto de trabajo y las cinco eses 45
hablamos con ellos y tenian algunas muy buenas nuevas
ideas. Tomamos algunas medidas para sus dispositivos y
sefialamos la ubicacién del TEP de la linea principal.
Después de analizar la propuesta, todo parecia ajustarse
a nuestros propositos (con algun mantenimiento menor y
\in trabajo adicional en las partes eléctrica, de calefaccion,
ventilacién, aire acondicionado y refrigeracién). Llama-
ios al gerente de la planta y le pedimos ayuda. Con una
persona de mantenimiento hicimos el trabajo.
jQué gran cambio fue esa simple reubicacion del
subensamblaje! La linea principal podia operar ahora mas
the una ‘semana sin que el proceso de subensamblaje
‘eituviera funcionando. La linea principal consumiria la
tilidad de la superproduccién de inventario del trabajo
proceso, reduciendo asi el espacio de almacenamiento
#eesario, Esto dejaria libres a los operadores de suben-
Hblaje para que ayudaran en la linea principal mientras
Beeeajadores aprendian el nuevo flujo, lo que acelera-
proceso en mas de un 25%.
: Las herramientas de mano que usaban los operarios
os a los bancos de trabajo por medio de cadenas
iles de lave, de modo que Jas herramientas estuvie-
jpre a mano pero a una altura conveniente. Los
ios dijeron que esta medida de tan bajo costo
lemente les economizaria 20% del tiempo que
buseando la herramienta dejada en cualquier
pira entonces eran tantos los cambios que el46 SEIS SIGMA
equipo resolvid presentar los resultados a los administra- Capitulo 4
dores y me pidieron que invitara a estos ultimos a la
presentacién. Habiamos tenido la precaucion de tomar
fotos de antes y después, de manera que el impacto fuera
mas impresionante.
RESULTADOS DE LA IMPLEMENTACION
DE LAS CINCO ESES
| equipo se habia preparado para la presentacion esa
diaiana. Sus miembros habfan resuelto hacer una lista
mejoras que habian realizado en los cinco dias y
sacado copias para repartir entre los administrado-
la reunion. Ademas, habian elegido cuidadosamen-
puestos que ellos iban a ocupar, de manera que los
se vieran obligados a sentarse mezclandose con
pleados para fomentar una comunicacién abierta.
abrirse la sesidn tomé la palabra para presentar
Hente el grupo a los gerentes, pero de ahi en
los miembros del equipo tomaron las cosas por
i. Michelle se ofrecié como voluntaria para hablar
de todos, Estaba un poco nerviosa pero esos
rvios le infundieron animo.48 SEIS SIGMA Resultados de la implementacién de las cinco eses 40
Empezo en un inespe-
rado tono desafiante, pre-
guntando a los gerentes,
incluso a Sid:
—Qué demonios los
han hecho tardar tanto?
Expuso en seguida lo
que el equipo pensaba del
entrenamiento y qué h
bian aprendido. Proyect
luego las fotos de antes y
después y terminé repasando |a lista de realizaciones.
demas miembros del equipo intervenian segin fu
necesario,
Los gerentes hicieron varias preguntas y Michelle
fin les dijo que probablemente seria mas practico :
inspeccionar personalmente los cambios. Asi se h
encontraron una diferencia como de la noche al dia. T
estaba limpio y bien organizado. El exceso de existent
se habia identificado, lo mismo que el desperdicio,
excesivo andar de un lugar a otro y mover material
habia eliminado del proceso. El trabajo en proceso
sin interrupcién por la linea de produccién, lo cual,
daba a los operarios la oportunidad de parar la
observaban algin problema o tenian alguna preo
cion por la calidad del producto.
Después de nuestro recorrido por la planta volvi
a la sala de juntas para hacer un resumen. Sid fue
primero que hizo uso de la Palabra. Se puso de pie, miré
ino a uno a todos los miembros del equipo y luego,
mirando fijamente a George, dijo:
—He recibido una sorpresa muy agradable. En esta
compafifa éramos muchos los que no crelamos que
ustedes hicieran esto. Ninguno crefa que fueran capaces
le hacer todo lo que han hecho. Ahora respeto mas a mis
tmpleados y me avergiienzo de que hubiera sido necesa-
NA una influencia de fuera para sacar esto a la luz.
Pas6é en seguida a entablar con los empleados un
iliilogo abierto y franco que incluyé dar respuesta a varias
Heguntas basicas sobre el estado del negocio. Los operarios
etlan aportar mas sugerencias de mejoras y al final de la
on todos convinieron en seguir aplicando lo aprendido
femana pasada a los demas procesos de Ia fSbrica.
Sid me pidié que esperara un momento cuando
Hind la sesibn e invitd a George a acompagiarnos. Aca-
Ms por convenir en que yo regresaria la semana
Henle y asi continuarfamos semana por semana duran-
© menos un mes. Sid y George empezaban a creer
podiamos reducir seriamente los costos sin grandes
nes de capital.
Al despedirnos, Sid me pidid que le Ilevara algunos
/tobre Seis Sigma que yo habia mencionado, pues
‘entender mejor los conceptos.
lotalmente extenuada después de esa semana
Piipleados, pero me sentia contenta de volver la
Wigiiente. jHabia trabajo por hacer!50
SEIS SIGMA
Capitulo 5
RSTRATEGIA SEIS SIGMA PARA SID
iuando. volvi a la fabrica, Sid me pidid que estudiara la
Jplunta y resolviera dénde me gustaria llevar a cabo el
wiiente taller de trabajo, Asi pues, me instalé en la oficina
me destind Celia, la asistente administrativa de Sid, y
slli sali a los talleres a buscar la proxima oportunidad.
reer. aun muchos procesos que necesitaban
jn; hice una lista en el curso del dia, con el 4nimo
iar la decisién a la mafiana siguiente, pero cuando
ponia a salir esa tarde, recibi una llamada telefonica
quien me informd que Sid queria verme el dia
a las 6 A.M. en su despacho. Tenia una junta
alas 10 AM. y necesitaba cierta informacion
| iy Sigma. Sid habia estudiado los libros que yo le
yado, pero le quedaban algunas dudas.
ssenté, pues, a las seis de la mafana y encontré
ado en una pila de libros, todos los cuales52 SEIS SIGMA
aig ee
ostentaban en la cubierta las palabras “Seis Sigma”. Tenia
esparcidas sobre el escritorio revistas y paginas impresas
de Internet con utulos parecidos. Ni siquiera se dio cuenta
de que yo habia entrado hasta que lo saludé y le ofreci una
taza de café. Entonces si levanto la vista y me pregunto:
—Digame una cosa: equé tanto sabe usted sobre eso
del Seis Sigma?
_£n mi trabajo anterior hice el curso de entrena-
miento en Seis Sigma. Tengo mi certificado de Cinturén
Negro y de Maestra Cinturén Negro.
—Asi que lo sabe todo sobre Seis Sigma, eh? —dijo
con sorna.
—No todo, repuse, pero trataré de ayudarle, Sid.
Sefialando los rimeros de libros y papeles que tenia
sobre el escritorio, Sid prosiguio:
_He leido todo ese material pero es dificil saber qué
es, realmente, el Seis Sigma. Unos dicen que es una
filosofia, otros afirman que es un programa de calidad.
Todos los libros estan llenes de estadistica y hablan de
cosas que yo en realidad no entiendo. Parece que todos
hablan de ahorrar dinero y que todo esto tiene alguna
relacign con la calidad. Eso me parece una paradoja,
segun mi experiencia.
_$i, le contesté, hay varias opiniones sobre lo que
es Seis Sigma. En realidad empezo en 1964 cuando el
doctor | an escribid el libro l
donde se distingue entre control, que es
ausencia de cambio, y avance decisivo, que si es cambio. ©
Estrategia seis sigma para Sid 53
Motorola inicié la implementaci6n del programa Seis
Sigma en 1986 y perfecciond algunas de las técnicas.
Algunas otras compafilas, como Texas Instruments y Asea
Brown Boveri, acogieron mas tarde el programa, pero
éste realmente adquirio prominencia con la utilizacion
que de él hicieron AlliedSignal y General Electric a
mediados de los afios 90.
Sid se alzé de hombros otra vez.
_Gracias por la leccion de historia —dijo—, pero
todavia no sé qué es.
—Aunque parece que fuera una cosa distinta para
cada compafiia —repliqué—, hay elementos basicos que
son comunes en todas las empresas que han adoptado el
sistema. El programa se centra en usar una metodologia
de solucién de problemas llamada MAMC: Medir, Anali-
zar, Mejorar y Controlar. Son los cuatro pasos usados por
los cinturones negros para solucionar problemas cronicos
seleccionados por ellos mismos.
_Un momento —interrumpié Sid—. ¢Qué cosa es
un cinturén negro y de dén-
de provienen los problemas
cronicos?
—Los cinturones ne
gros —contesté— son per-
sonas que han pasado por
un proceso de entrenamien-
to y han elaborado proyec-
tos que les permiten obte-54 SEIS SIGMA Estrategia seis sigma para Sid 55
—Eso presupondria que
en la actualidad trabajan 40
horas a la semana, repliqué.
En realidad, cuanto tiempo
dediquen a lidiar con las ba-
rreras depende de usted. To-
das las iniciativas tienen que
ver con cambio en la organi-
yacion. Recuerde la distincion
que hace Juran entre control y
avance. Estoy segura de que en sus lecturas habra
ner una certificacién en la metodologia Seis Sigma. Los
proyectos son seleccionados por los campeones para
abordar problemas crénicos alineados estratégicamente
con los objetivos empresariales de la compaiiia.
—Esta bien, dijo Sid, gpero qué es un campedn y de
dénde sale?
—Los campeones los escoge el equipo de liderazgo,
constituido por personas que tienen influencia y por lo
general algun nivel de poder formal dentro de la organi-
zacién. Los campeones constituyen un puente entre los
planes estratégicos de la compafia y el nivel operativo.
eEst4 todo claro hasta aqui?
Sid penso un momento.
—Parece una ocupacion facil eso de escoger asuntos
para que otras personas trabajen en ellos. gNo hacen nada
mas?
—Ser campedn no es una funcidn de tiempo comple-
to. Una funcién igualmente importante de un campedn es
derribar las barreras que un cimturdém negro encuentra en
su trabajo. Este deber ocupa de un 20 a un 30%, apro-—
ximadamente, del tiempo del
campeon, asi que, es cierto, no
es un oficio de tiempo completo.
encontrado que se habla del Seis Sigma como una
estrategia de avance. Aceptar ese punto de vista significa
que uno emprende un programa de cambio.
—Entiendo, dijo, pero geso qué tiene que ver conmi-
go?
—Bien. Como le dije, algunos de los programas mas
conocidos fueron los de Motorola, bajo el mando de
Robert Galvin, el de AlliedSignal, comandado por Larry
Bossidy y el de General Electric, dirigido por Jack Welch.
Ninguno de estos tres hombres fue un espectador durante
el programa, Todos enviaron mensajes muy claros a sus
compafifas, mensajes que eran visibles a todos los niveles.
—De manera que esos Fil mensaje era que estos lideres apoyaban vigorosamente
campeones van a pasar de 8 a 12
horas por semana apoyando a
Jos programas y esperaban que todos los niveles de la
organizacion respondieran”.
Hice una pausa para darle tiempo de pensarlo y
un cinturén negro? —preguntd —
afiadi:
Sid,
~56 SEIS SIGMA
—El liderazgo in absentia no funciona cuando uno
espera un cambio serio. Definir y comunicar claramente
las expectativas de la compajiia es funcién del més alto
nivel de liderazgo — y ése es usted.
—(De modo, dijo Sid, que usted quiere que yo le diga
a todo el mundo en la compaiiia que éste es mi programa?
—Precisamente, y debe decirselo repetidas veces.
Esa es la tinica manera de que tenga la oportunidad de
funcionar.
—Esta bien. Entiendo —diio Sid—. :No es lo mismo
que lei en el libro / ‘
¢Cémo era que decian? :“Mensajes intrinsecos y extrinse-
cos”?
—Correcto, En realidad, no es sdlo lo que uno dice
sino también lo que hace. Creo que han salido varios
libros y articulos que han reiterado los beneficios de las
comunicacionés ane sereesn valor Recuerde |.
§ rs. Esto es lo mismo,
Lidebagé visible no es cosa nueva pero es una idea que
todavia esta esperando que le Ilegue su hora.
—Muy bien —dijo—. Voy a consultar mi programa
de trabajo a ver de cuanto tiempo dispongo. Mis emplea-
dos sabran que esto viene de la cumbre.
Hizo una pausa y luego, como si se hubiera acordado”
de algo, prosiguid:
—Usted me ha dicho que es maestra cinturdén negro.
¢Eso qué quiere decir?
—Algunos cinturones negros, después de su certifi-
Estrategia seis sigma para Sid 57
cacién en esa categoria, son elegidos para recibir adies-
tramiento adicional y reciben el grado de maestros
cinturén negro.
—éQué hacen?
—Los que tenemos grado de maestros asesoramos a
los cinturones negros y entrenamos a otros individuos
para que lleguen a serlo.
—Entonces gqué es lo que hacen todos esos consul-
tores de Seis Sigma?
La pregunta de Sid me hizo sonreir porque muchas
personas deberian hacerla.
—Los consultores entrenan
y certifican las primeras olas de
cinturones negros. Ayudan a es-
coger a los que deben ser maes-
fros cinturén negro y los certifi-
ean, Entonces, cuando ya hay un
iicleo de maestros cinturén
fegro, ya mo se necesitan consultores. Su deber es llevar
la compafifa al punto en que ésta tenga su propio
vograma independiente. El maestro cinturén negro —
adi después de una pausa— debe ser la boleta de salida
tle! consultor. Un bwen socio consultor debe insistir en
parar una estrategia de salida desde el primer dia.
—Muy bien —dijo Sid—. Creo que ya entiendo:
‘Tenemos campeones, maestros cinturén negro y cinturo-
negros que trabajan en proyectos. Los proyectos
wenden los problemas crénicos y deben estar estratégi-camente coordinados con los objetives de la compafia
Eso es, ¢verdad?
—Si, y ademas el concepto de liderazgo visible —le
recordé.
—Ah, si. Liderazgo visible. Eso corre de mi cuenta
Capitulo 6
qno?
DEFINICION DEL SEIS SIGMA
Asenti con una sonrisa y una inclinacién de cabeza.
=i eguimos? —le pregunté. No queria cansarlo.
—Si, claro, sigamos. Pero no olvide que. renes
una cita a las diez.
Dion erie dela ved ee ede eileiccen
a pesar de todos los adornos que le acomodan las
compajifas de consultores, el Seis Sigma gira en torno a
una ecuacién bésica para resolver problemas: VY — ‘/), 0
n=
En otras palabras, el pro-
ducto de un proceso, Y, es fun-
cién de los insumos, x. Es como
su mama le decia cuando estaba
nifio: “Vas a sacar exactamente‘
60 SEIS SIGMA
$s
Definicién del seis sigma 61
lo mismo que metas”. Esta sencilla ecuacién de resolver
: ; Después de la fase de analizar viene la fase de
problemas sirve como guia de la metodologia MAMC de
mejorar. En esta fase se hace uso del analisis regresivo y
Seis Sigma: del disefio experimental para identificar las relaciones que
© M: Medir existen entre las x. Las x ae variables independientes coe
© Ad Abaleed respecto a ¥ pend sano significa que sean iidepensane
: tes entre si. Variables tales como temperatura y pre-sion
© M: Mejorar
se afectan reciprocamente y la interaccién entre ellas
también afecta a Y. Nunca podemos entender totalmente
el efecto de una interaccién sin hacer uso del disefio de
® C: Controlar
Durante la fase de medir, el proyecto se enfocs en Y.
Varias herramientas — +>! lad
mapeo
experimentos.
Una comprensién completa de las x es lo que nos
permite Hegar a una solucién éptima del problema al
terminar la fase de mejorar.
Ahora que tenemos ya una solucién, pasamos a la
{ase de controlar para institucionalizar la solucion. Duran-
te esta fase se aprovechan herramientas de calidad, como
las pruebas de errores, los sistemas de calidad y los
euadros de control, para asegurar que el problema se
climine definitivamente.
Habiendo explicado estos aspectos basicos de la
metodologia MAMC, eché un vistazo a mi reloj y vi que
faltaban pocos minutos para las 10 de la mafiana, asi que
2ladistica Dasica, 10S esbudios
r n= Se usan
para detinir y cuantificar el proyecto. Adem4s de aplicar
las herramientas estadisticas, hacemos un planteamiento
escrito del problema y de los objetivos del proyecto y_
organizamos un equipo. En esta etapa también se evaltia
el impacto financiero del problema y de su posible
solucién. Miembros del personal de finanzas de la com-
paiiia tienen que colaborar y aprobar la evaluacién. |
Al terminar la fase de medir, se pasa a la de analizar.
Siguiendo la ecuacién de resolucién de problemas, du-
rante esta fase empezamos a identificar las distintas x que
son causa de que Y se esté comportando de una manera _
inaceptable. Al identificar las distintas x, se usa la prueba
de hipétesis, ya sea para verificar o para desechar las
diversas teorias o supuestos que cl equipo ha desarrollado
en torno a los sistemas causales que afectan la Y.
suspendi las explicaciones.
Sid me dio las gracias y se fue a su reunién. Con-
fiando en que él ya entendia mejor lo que es el Seis Sigma,
yolvi a la fabrica para reanudar el trabajo que habia dejado
pendiente la vispera.
Ahora en retrospectiva, veo que después de haber62 SEIS SIGMA
Capitulo 7
nd
trabajado tanto tiempo con gerentes, debla haber sabido
que las cosas no iban a ser tan sencillas, Apenas habia
alcanzado a recorrer la breve distancia entre las oficinas
y la fabrica cuando me Ilamé Celia para decirme que mi
presencia se requeria inmediatamente en la sala de juntas.
Colgué el teléfono y hacia alla dirigi mis pasos.
LA PUESTA EN MARCHA
DEL SEIS SIGMA
Boe entré a la sala de juntas la tensién era tan grande
_ Uque se podia cortar con cuchillo. ¢Cémo podia producir
tan intensas emociones una ;
discusi6n de un programa
de resolucién de proble-
Seis Sigma se habia puesto
h practica en todo el
lado que la suma, la resta,
multiplicacién y la divi-64 SEIS SIGMA
SS
sién que mueven la estadistica funcionarjan aqui lo
mismo que en el resto del mundo. Tal vez la cuestién era
la toma de decisiones a base de datos. Los magnates
siempre se sienten amenazados: un asunto de defensa de
su territorio, creo. Era hora de entrar en la cueva de los
leones.
Sid me indicé una silla a su izquierda. Probablemente
eso no daba una impresién de poder, como lo habria
indicado un sitio a su derecha, pero en todo caso era a su
lado. Debia conformarme.
Me presento al estado mayor y luego me hablé
directamente en estos términos:
—Hemos estado discutiendo lo bisico de un
progra-
ma Seis Sigma,
Pero parece que hay algunas cuestiones
adicionales y quisiéramos ofr su opinion como experta en
la materia,
—Trataré de absolver las Preguntas que tengan —
repliqué, sintiéndome ha-
lagada de que el presiden-
te de la compafifa me
calificara de “experta”,
aunque no estaba segura
de qué bases tenfa para
hacer ese juicio.
Sid prosiguid dicien-
do:
—La idea del Seis:
Sigma la inicié nuestro di-
La puesta en marcha del seis sigma 65
a
rector financiero, Bill Payer, quien ha lefdo los informes
sobre los grandes rendimientos financieros que acusan
muchas firmas, provenientes del uso de esa “estrategia de
ivance decisivo”. Bill piensa que si produce ese nivel de
rentabilidad sobre la inversién, nosotros deberiamos
obtener algunas de esas ventajas en manufactura, A Ben
‘Thair, nuestro vicepresidente de manufactura, no le gusta
la sugerencia de que estemos desperdiciando todo ese
dinero en nuestras fabricas. Ya hemos lanzado muchas
iniciativas de mejora, como la GCT (Gestién de calidad
total). El no cree que quede mucha oportunidad en
nuestras fabricas. {Usted qué opina?
—En primer lugar, hay que dejar en claro que el Seis
Sigma no ha sido nunca un programa de manufactura —
les expliqué —. Aun cuando se introdujo en Motorola, el
objetivo era ser Seis Sigma en todo lo que se hace, y esto
incluye las operaciones que no son de manufactura. GE
Capital y muchas otras entidades financieras, lo mismo
{jue otras compafiias de servicios publicos, lo han insta-
ldo con buen éxito. Los rendimientos financieros estan
bien documentados. La mayoria de los proveedores
_ legitimos del Seis Sigma requieren que la comunidad
_financiera abandone sus afirmaciones sobre las econo-
_ tiias que se llevan a cabo en el proceso. Muchas de las
ompafitas mas grandes publican esas economias en sus
informes anuales, que son verificados por importantes
firmas de contaduria.
Miré en torno para comprobar que me estuvieran60 SEIS SIGMA
La puesta en marcha del seis sigma 67
Se ———eeE—
Siguiendo y luego conti+
nue:
—En cuanto a que n
queden oportunidades por
que ya se emprendid la
GCT, ustedes deben rece
nocer que hay un continu
de herramientas y técni
Cuando se aleanza un
terminado nivel, hay
encontrar la manera de Pasar al nivel siguiente. No |
cuestion de quién es mejor,
Traté de mantener fa calma, cosa que no era facil
fiorque me parecia que las respuestas eran de sentido
fomun... y una pérdida de tiempo. Pero respiré hondo y
fexpondi a la pregunta:
—El propésito del Seis Sigma no es ni ha sido nunca
_ Wtroducir nuevas herramientas. La verdad es que en este
Momento no las necesitamos, puesto que los encargados
talidad rara vez utilizan las mas sofisticadas que
ywemos. La metodologia Seis Sigma se enfoca en la
pacidad de vinceular entre sf las herramientas para
ener un flujo légico. Los datos pasan de una herra-
ita a otra de manera que en todo el proyecto haya
Hrqia. Esa sinergia es la que aumenta la probabilidad de
iii problema se resuelva.
Observé varios ademanes de comprensién en diver-
Puntos de la sala, de manera que pasé a afrontar la
Sino simplemente de e
la mejor herramienta para la tarea. No todos los proble:
Son un proyecto para el Seis Sigma, asi que si el que
entre manos se puede resolver con GCT, eso es lo q
debe usar. Antes la calidad No se podia comprar y h
tampoco se puede hacerlo. Eliminar defectos y des
clos y efectuar un cambio es el resultado de un
trabajo. No es més,
otro problema. Nuestro vicepresidente de cali
que el Seis Sigma no es nada nuevo, que no es m
la vieja coleccién de técnica
bl Seis Sigma tienen antecedentes de resultados
liles. No se trata de un simple programa de
S que han estado Hlento por el gusto de adiestrar. A un candidato
disponibles, que en el transcurso de los afios ya h
preparado a mucha gente para usar esas técnicas y
por ultimo, los consultores del Seis Sigma cobran
rarios muy elevados. Usted ha
to, Sam. Qué piensa?
WWM Negro que no produce resultados no se le
Me dio las gracias por mis explicaciones y
Mi habia alguna otra pregunta. Nadie contesté,
nied dénde estaria trabajando yo en la fabrica
seguido ese adiesOS SEES SIGMA
y sugiriO que si se les ocurria alguna consulta, me bus-
caran por conducto de Celia. ‘Tuve la seguridad de que
con esto no se ponia fin a esta conversacidn.
PONTOS CLAVE
1 Cualquier cambio en el proceso actual lo percibi-
ran los empleados como una amenaza. El cam-
peon debe reconocer este problema y hacerle
frente.
4 Explicar todo el proceso Seis Sigma al equipo
administrativo es un paso indispensable para que
la implementaciGn tenga éxito y haya una com-
prensién cabal del proceso.
oJ E] Seis Sigma es para toda la organizacién —no
sélo para manufactura u operaciones. Es preciso
atender a todos los procesos,
Capitulo 8
LA CABINA DEL VIGIA
a alos talleres sintigndome mas optimista en cuanto
ila comprension que Sid tenia del Seis Sigma, de emo
via se acomodaba a su experiencia de lo que es una
viganizacién esbelta, y céOmo ambas cosas se aplicaban a
‘ti, Inc. Sin embargo, yo sabia que algunas personas
uccesitan um poce mas de persuasion para convencerse,
Apenas habia traspasado el umbral de la entrada a la
librica cuando aparecid George.
—Sam, gtiene usted unos pocos minutos?
—Si, por supuesto. ¢En qué le puedo servir?
George parecta mAs serio que de costumbre, asi que,
lucra le que fuera, pensé que debia escucharlo.
—Antes de ir al grano —dijo —hay dos cosas que
longo que confesarle, La primera es que cuando Sid me
uilorme que la ibaa Hamar a usted para que le diera una
nuda opinion sobre cual maquina debiamos comprar,7O SEIS. SIGMA
eso mo me gusto. Yo he manejado toda esta operacion
durante 15 afios y no me hacia ninguna gracia que una_
persona de fuera viniera a decirme como hacer mi oficio.
La segunda es que esta maiiana, sentado en la “cabina del _
vigia”, estuve observando como dos horas al grupo de
Michelle. Tengo que reconocer que nunca en los ultimos
diez afios habja visto aqui ese espiritu de cuerpo. Era
como si hubiéramos llevado a esa 4rea un nuevo grupo
de empleados. También me puse a cronometrar el proce-
so y, créame usted, han reducido el tiempo del ciclo en
mas del 25% en menos de una semana.
Se inclind y sonrié complacido. Parecia afios mas
joven. Luego continud:
—Me recordé los viejos tiempos, cuando trabajdba-
mos como un equipo y nos sentiamos orgullosos de
compafiia. Era divertido. Si pudiéramos llevar ese espirit
a toda la planta seriamos una empresa de primera... En {
no mas palabrerfa, Paso a lo que le queria pedir. @Recue
da el primer dia que vino, cuando yo la llevé a hacer
recorrido por la planta?
;
—Si, por supuesto que me acuerdo, George.
llevara usted a la planta, me hiciera un recorrido
hablaramos de lo que usted ve. Es decir, como si no
situaramos en la “cabina del vigia”, desde donde
domina toda la operacién de la fabrica: equé debo b
La cabina del vipia 71
sCémo hacemos para que ese espiritu se extienda a toda
ly organizacién?
Le dije que me encantaria darle mi perspectiva de la
planta.
—Vamos a la recepcién de materia prima —propu-
se—. Empezaremos por alli. Y por el camino, permitame,
George, que le haga una pregunta. Me decia usted que si
pudiera Hevar esa actitud a toda la planta, SG seria una
compafiia de primera, everdad?
—Si, eso creo.
—(Entonces la cuestién es que si todos los procesos
de manufactura de la empresa llegaran al nivel de Seis
Sigma, la planta seria de primera?
—Si, sin duda —contesté—. Eso significaria que solo
tendriamos unos tres defectos por millén de oportunida-
des, segin lo que usted nos explicd en la reunion del
lunes. Eso es lo maximo que se puede esperar. Nadie es
perfecto.
No quise entrar mas a fondo en ese aspecto y diye:
—Est4 bien. Después hablaremos un poco mas de
eso. Por ahora, otra cosa en qué pensar: si mandan al
cliente un producto perfecto: pero con dos semanas de
fetraso, ges ésa una organizacion de primera?
George se detuvo y fruncié el cefio.
—Ah, ya veo adénde va su pregunta —repuso—.
Pero si los procesos son Seis Sigma, ¢por qué va a haber
yetraso en la entrega al cliente?72 SEIS SIGMA
—Veremos si podemos dar respuesta a ese interro-
gante durante nuestro recorrido.
Salimos del local y pasamos frente a la flota de
remolques que yo habia visto estacionados el primer dia
que visité el depésito de materias Primas. George me
informé que el afio pasado habjan terminado el edificio,
con una superficie de 930 metros cuadrados; segun dijo,
no tenian suficiente espacio de almacenamiento para
todos los materiales que legaban.
El edificio parecia muy bueno, salvo que en el dintel
de la gran puerta de entrada para los camiones se vela una
enorme hendidura,
A ZL t .
—(Qué pasd aqui? —le Pregunté a mi acompanante
(como si yo no lo supiera). George, un Poco azorado y
con una sonrisa forzada contesté socarronamente:
—No disefiamos la puerta bastante alta para los
remolques, Tal vez falté un poco mas de trabajo en Ja
etapa de planificacién de este proyecto.
En el interior de la bodega todo Parecia limpio y
ordenado... pero sdlo “parecia”, Fuera del pasadizo de
entrada de los remolques, habia cinco filas de anaqueles-
de 4,5 metros de altura que se extendian a todo lo largo”
del edificio. En esos anaqueles se guardaban en cajas de
carton todas las piezas Pequefias y existencias en bruto,
con el contenido marcado en cada caja. Contra la pared
posterior habia montones de planchas de 1,20 por 2,40
Metros por 15 centimetros de €spesor, en rimeros de a4
veinte separadas entre s{ por maderos cuadrados de 10
la cabina del vigia 73
centimetros de lado para que pudieran ser manejados con
cl montacargas.
Toda la codificacién de la existencia de planchas
(numero de pieza, ntimero de pedido, numero de certifi-
cacién, etc.) estaba escrita en la cara de la plancha con un
rotulador negro. Entre la pared delantera y los anaqueles
habia tarimas de madera sobre las cuales se conservaban
las piezas mas pesadas y materia prima cortada de ante-
mano. Le pregunté a George:
—Si Sid lo Iamara y le dijera: “Tenemos un pedido
urgente. El cliente necesita para mafiana diez piezas” y
para fabricar esas piezas usted necesitara la plancha que
esta debajo de todas, gcudnto tiempo tardarfa en sacarla y
pasarla a la sierra?
—Vamos a ver —dijo George y se puso a hacer la
cuenta. Encima de esa plancha hay otras 19; tenemos que
traer el montacargas para manejarlas. Mover cada una
tardaria unos cinco minutos... total, m4s o menos un par
de horas.
—Entonces, gqué ve usted aqui? Recuerde nuestra
discusién sobre las 5S y la reduccién del desperdicio.
Supongamos que esta usted en un apuro y necesita
urgentemente algo de la bodega. gQué lo haria sentirse
frustrado?
—Eso es facil de contestar. En efecto, dos cosas.
Primera, lo que esta en los anaqueles y que uno nunca
encuentra. Segunda, a veces se tardan horas en desente-
rrar las planchas y las partes que estan en las tarimas.74 ~~ SEIS: SIGMA
—Buena observacién,
—Un momento, Sam. Usted es la que debe guiarme
a mt en esta gira, asi que déme un prospecto de lo que
usted cree que se podria hacer para que la bodega fuera
mas eficiente,
Empecé lentamente, contando en los dedos de la
mano:
—Sin entrar en detalles, éstas son algunas cosas en
que se podria pensar:
* Uno, usted me ha dicho que tienen cinco veces mas
existencias de lo que necesitan. Arregle con los
proveedores para que reciban en devolucién y les
abonen el valor de material seleccionado con base en
necesidad, Grdenes de compra, pedidos atrasados, etc.
* Dos, convenga con el departamento de compras y
empiece a trabajar para disminuir lo restante hasta un
* Tres, evahie a sus proveedores y luego aséciese con
los que seleccione para obtener Mejor servicio y
garantias de calidad.
* Cuatro, rotule los anaqueles (fila, compartimiento,
etc.) con un sistema de ubicacién permanente en la
bodega. .
© Cinco, ponga todas las tarimas en anaqueles marca-
dos.
* Seis, use cajas de plAstico transparente para las partes
pequeiias.
La cabina del vigia 75
* Siete, instale un almacenamiento vertical para las
planchas y use griias para sacarlas rapidamente.
—Y con un buen sistema de rotulacion —metid
George la cuchara—, podremos computarizar las piezas
y su ubicacién. Asi podremos encontrar cualquier cosa
mas rapidamente aun.
—Me parece que ya va entendiendo usted cémo es
la cosa, le dije. Quiero mencionar otro detalle antes de que
salgamos de la bodega. ¢Ve usted las consecuencias que
esas dos horas que se pierden aqui tienen mas adelante
en el ciclo de tiempo total de entrega de un producto?
—Si, es evidente. Po-
driamos aumentar varias
horas a la entrega de ese
pedido de diez piezas con
sélo el tiempo que se pier-
de por ineficiencia de la
bodega; y lo mas grave es
que ese mismo potencial
de desperdicio se encuen-
tra en todos los pasos del
proceso de manufactura:
de la sierra, del torno, de... bueno, de todo.
—De acuerdo, George. Pero no sélo en manufactura.
El Seis Sigma, las cinco eses, la organizacién del puesto de
trabajo y la eliminacion del desperdicio se aplican tanto
a las areas de administracién como a las de manufactura.76 SEIS SIGMA
George se dirigié a la puerta.
—También empiezo a ver, agrego, que nuestros
Procesos de manufactura pueden llegar a ser seis sigma
y sin embargo podemos llegar a estar lejos de ser una
empresa de primera. ¢Qué le parece si volvemos a la
planta y graficamos todos los procesos? Esto me gusta,
Macia alla nos dirigimos Y mientras tanto George
esbozé en palabras un plan para que un grupo de per-
Sonas se encargara de organizar la bodega. Le sugeri
incluir alguna persona del departamento de compras en
ese grupo a fin de que sus miembros tuvieran mas
conciencia de la situacién especial de cada uno y de sus
problemas. Fl estuyo de acuerdo,
—Tenemos que preparar a todas estas personas en
la ldgica del Seis Sigma y la empresa esbelta para poder
empezar lo mas pronto posible. Cuantas mas personas
tengamos trabajando en proyectos Y mejorando su drea de
trabajo y sus procesos, tanto mis pronto transformaremos —
la cultura, seremos mas competitivos y volveremos a
hacer las entregas a tiempo. Y otra cosa que puede ser mds
importante ain: més Pronto podremos recuperar el
orgullo de la compaiifa.
Entramos por la puerta de atrs de la planta y fuimos
a ver una maquina que, segin me habia dicho George,
constituia un problema especial en el proceso de manu-
factura.
Al llegar, George sefialé la maquina CNC No. 14.
—Aqui esta uno de nuestros nifios problema. En esta
La cabina del vigia 77
maquina debe habitar un fantasma. Funciona un rato
como un reloj suizo y luego: jpum! Sin razon aparente,
escupe algunas partes y stibitamente nos obliga a atrasar-
nos en la programacion. Nuestra gente, los representantes
del fabricante y cualquier otro que ha sugerido algo han
fracasado en el intento de arreglarla.
Se volvié al operario y le dijo:
—Joe, dame un trapo. Quiero limpiar estos ma-
nometros para que podamos ver cémo est4 funcionando
esta semana.
—Joe —le pregunté yo—, ¢los registros de manteni-
miento preventivo, de produccién de retales 6 de fee
ciones no le dan ningan indicio de qué es lo que esta
causado el problema?
El hombre contesté con una mezcla de cautela y
orgullo; ; ae =
—Yo soy el Unico que maneja esta maquina, el unico
que la ha venido manejando desde hace ocho afios y la
conozco como la palma de mis manos. Yo mismo le hago
el mantenimiento, asi que no hay necesidad de todas esas
cosas. La conozco tanto que me basta el olor para saber
cuando hay que cambiarle de aceite.
Yo no podia dar crédito a mis oidos. Tenfamos
enfrente un cuello de botella en el proceso de produccién:
una maquina tan sucia que ni siquiera se sabia de qué
color era. Plantillas, herramientas, pedazos de troqueles
viejos, piezas de desecho, trapos grasientos, peanites
Sucios, revistas y rimeros de astillas se habian dejado78 ‘SEIS SIGMA
encima de Ja maquina y hasta un asiento viejo a su lado
pee el Operario. Y como era de esperar, cerca de la
maquina No. 14 habia una pequefia montafia de material
de entrada, mientras que el proceso siguiente estaba
detenido en espera de partes.
George parecia perplejo.
—Se me acaba de ocurrir una idea —me dijo—,
Hemos probado que es posible eliminar el desperdicio en
la bodega con las 5§ y la organizacién de los puestos de —
trabajo, y la bodega va a ser mas eficiente; pero si traigo el
material aqui y aqui se queda esperando a que la maquina
No. 14 vuelva a funcionar, éde qué me sirve todo eso?
—Buena pregunta: Volvamos a la oficina y hablemos
sobre lo que se ve desde la “cabina del vigia”,
Cuando regresamos a la oficina de George tomamios
una taza de café y observé que George tenia ejemplares
de algunas de las Publicaciones e impresos de la Internet |
que yo habia visto sobre el escritorio de Sid. Eso esta bien,
pensé para mis adentros, y en seguida entré a dar
respuesta a su interrogante acerca de para qué sirve llevar
a Hempo la materia prima a un cuello de botella del
proceso,
' —Esta es la situacién. La razén por la cual SG, Inc.
sigue funcionando es que hay alguien dispuesto a pagarsl
les un precio por lo que hacen. ¢Verdad? ,
George asintié. Yo continué:
La cabina del vigia 70
nes tecnologicas, acceso a la informacién, nuevos compe-
tidores internacionales, etc, de manera que cada dia es
mas y mas dificil ser competitives y continuar en los
negocios,
El asintié de nuevo. Yo segui.
—Hasta hace poco la formula para determinar el
precio por cobrar por el producto era simple: P = C + M.
Usted determinaba cuanto costaba {abricarloy ;
Margen y ése era el precio, Hoyemdia, en gran parte como
producto. de. una, mayer comunicacién, los clientes son
mas capaces, estan mejor informados y tienen opciones
{jue nunca antes tuvieron, Para seguir siendo competitivo,
usted tiene que cambiar la formula. El cliente actual tiene
una gran influencia sobre el precio, asi que tenemos que
lograr un margen aceptable gracias a la eliminacién de
costos a causa de ser mas inteligentes y eficientes.
Yo estaba en vena y afiadi:
—Aqui es donde entran a funcionar el Seis Sigma y
la empresa esbelta. La esbeltez se refiere al mejoramiento
continuo, las 58, la identificacidn y eliminacién del des-
perdicio, la organizacién del puesto de trabajo, las relacio-
nes con los proyeedores, las fabricas visuales*, las opera-
ciones a prueba de error, la estandarizacién de los
* Las fabricas visuales son mecanismos de comunicacién visual utilizados en una
industria para facilitar el trabajo del personal operative, mejorar la seguridad
dle sus acciones y garantizar la obtencién de los mejores resultados, Son, en
evencia, ayudas graficas sencillas sobre.cémo hacer correctamente los trabajos
fabriles, como tablas de productividad, calendarios, diagramas de localizacién,
prificos Gant, agendas de trabaje, entre muchos otros. (Nota del editor)80 SEIS SIGMA
procesos, los cambios cultu-
rales, el arreglo material de
las instalaciones... Todo esto
promueve y garantiza un flu-
productos e informacién en
toda la organizacién.
Hice una pausa para
permitir que George: absor-
biera lo dicho y continué.
—Mediante la esbeltez se eliminan los “ruidos” y se
establece un estandar, El Seis Sigma y sus herramientas se_
utilizan para resolver cualquier desviacién negativa del
estandar, asi que con el complemento de la empresa
esbelta y el Seis Sigma, la proverbial barra se sube
constantemente a mayor altura.
—Segiin lo que usted dice —observé George—, en
la maquina No. 14, por ejemplo, lo que hay que hacer es
limpiar todo ese desorden, depurar el proceso, eliminar lo.
que usted llama “ruidos”, y entonces podemos poner en
practica las herramientas del Seis Sigma para atender a
variacién y llegar finalmente a la causa de raiz de nuestros.
problemas de calidad.
Me alegré mucho de ver con qué rapidez ded
George las _posibilidades.
—Hay algo mas, pero si, eso es lo bisico. Recuerde
la formula Y = fae x,, ...). Si uno quiere que Y
jo eficiente y sincrénico de _
fa cabina del vigia 81
comporte dentro de un intervalo especifico aceptable,
tiene que identificar y controlar las variables x.
Sond el teléfono. George contestd, Era Sid, Después
de una breve conversacién ¥ unas pocas palabras soeces,
colgé y dijo:
—Lo siento, Sam, pero vamos a tener que dejar esto
hasta después del primero del mes. Ya estamos a 25 y
parece que no vamos a poder cumplir las fechas progra-
madas. Sid est4 furioso y quiere hacer una nueva progra-
macién. Quiere que cierre esta misma tarde la linea de
Michelle, que la reorganice y retire algunas érdenes de
compra del mes entrante para que las podamos asentar en
libros. Ya sabe usted cémo son estas cosas...
Suspird,
—Veamos —prosiguié—. El lunes es 2. Llameme ese
dia y nos ponemos de acuerdo para volver a empezar.
Generalmente las dos primeras semanas del mes son mas
tranquilas. Tal vez entonces podremos trabajar.
Me puse de pie y me retiré de su oficina sin decir
palabra.82 SEIS SIGMA
Se a
Capitulo 9
|e pe ra aE AE ARS NR SEL SRA A HER
UN NUEVO COMPROMISO
| retirarme después de mi conversacién y mi ultimo
recorrido de la planta en compajfila de George, no pude
evitar un sentimiento de profundo desconsuelo, Después
de tanto trabajo de persuasion no habia logrado que Sid
y George modificaran su manera de manejar el negocio,
Seguian actuando como si estuvieran apagando siempre
incendios. Lo que habiamos hablado no era mas que un
proyecto.
Me dirigt a las oficinas de administracién, pero por el
camino pasé por el puesto de trabajo de Michelle. Cuando
me vio me llamo:
—Qué es esa cara tan larga? Qué te pasa?
Empecé a contarle lo que me habia ocurrido con
George, pero ella me detuvo con un ademan de la mano
y afiadid:
—No te des por vencida. Sigue trabajando con84 SEIS SIGMA
George. Todos sabemos que es un hombre inteligente y
que quiere mejorar las cosas. No es sino darle tiempo para
que se convenza.
Tenia razon. Yo no debia abandonar todavia a
George. Sali de la bodega y fui a la oficina de Celia.
—Sefiorita Gordon —le dije—, tenga la bondad de
reservarnos una sala grande de juntas para George y para
mi mafiana por la mafiana.
Otra vez Celia me desconcerté con su respuesta:
—Por favor, Sam, llameme Celia. Después de todas
las maravillas que he venido oyendo del trabajo que usted
esta haciendo aqui, tengo mucho gusto en ayudar.
Mis tarde, ese mismo dia, me las ingenié para
encontrarme en la puerta en el preciso momento en que
George salia. Me le acerqué y le pedi que me concediera
uno o dos minutos. Me dijo que iba en busca de un
emparedado y una cerveza y me invité a que lo acompa-—
fara.
—Mil veces mejor que un servicio a la oficina —
contesté.
Fuimos al patio de estacionamiento, y al tomar nues-
tros respectivos automoviles me indicd que lo siguiera.
‘Asi hice. Salimos de los terrenos de la fabrica al
campo abierto, donde la carretera pavimentada llevaba a
un camino de fina gravilla. El panorama era bellisimo. El
bar adonde me condujo estaba situado en un pequefio
soto, bajo grandes arboles a la orilla de un riachuelo que
corria veloz.
Un nuevo compromiso 85
Aspiré hondamente el aire puro, dejamos los vehicu-
los y caminamos al bar.
—No le pesara —me dijo George.
Entramos y nos sentamos. George pidid dos empa-
redados cubanos y dos cervezas. En seguida se volvié
hacia mi y me dijo:
—Recuerde, confie en mi.
Empezamos a pelar mani y a tirar sin recato las cascaras
al piso, mientras la duefia preparaba los emparedados detras
del mostrador, Yo inicié de inmediato la conversacion.
—He venido pensando en lo que hablamos esta
mafiana, George. Hay una cosa que no me deja en paz y
tengo que hablar de eso con usted. Recordara que, aun
después de que pasamos revista a todos los problemas de
los procesos de la fabrica, sus ultimas palabras en la
discusién equivalian a que otra vez tenian que seguir
apagando incendios al final de este mes.
No quise mostrarme quejosa de él porque Michelle
tenia razon: este hombre no era ningun tonto. La expre-
sién de su rostro bien me decia que ya habia estado
pensando en lo mismo. Yo tenia la esperanza de que
estuviera dispuesto a hablar de romper el circulo vicioso
de practicas y habitos que usaba para manejar el negocio.
Se echo en la boca mas mani y dijo:
—Pues yo también he venido pensando en lo mismo.
Tenemos que romper ese habito de fiarnos en apagar
incendios y arreglar de verdad las cosas que andan mal,
o no llegaremos a ninguna parte.86 SEIS SIGMA
Un nuevo compromiso 8?
Senti alivio oyéndolo hablar asi. Me disponia a
alentarlo en ese propésito cuando la duefia del bar nos
sirvié los emparedados y la cerveza. Toda la conversacién
se suspendid mientras dabamos los primeros mordiscos.
Fe: Nos separamos resueltos a reunirnos a primera hora
© la manana siguiente en la sala de juntas. Yo no le dije
4 George que ya habfa reservado la sala.
—jDeliciosos! —exclamé, con la boca Ilena—. Creo —
que nunca habia comido un emparedado cubano mejor
que éste. (Como descubrid este lugar?
George me conté que la duefia, Gloria, habia sido su_
maestra en quinto de primaria y que el bar era su plan d
jubilacién. El pasaba el mayor tiempo posible alli, p
contribuir a los ingresos de la antigua maestra, y aden
se esforzaba por llewarle cuantos clientes nuevos podi
para que gozaran del magnifico ambiente y la espléndid
comida del establecimiento.
—Pues a mi ya me enganché —repuse, tragando
bocado—. Gloria puede contar conmigo por lo
una vez a la semana mientras esté trabajando con
Ambos reimos. George le transmitié a gritos la b
nueva a la duefia. Esta dijo que no le sorprendia
sirvié otras dos “Coronas” sin esperar a que se _
pidiéramos. Sabia complacer a sus clientes — pa
decir nada de promover su bar. No tiene nada de m
una buena empresaria.
Cuando terminamos la merienda, George y yo
mos terminado también de armar un plan de ataque
romper su modalidad de apagar incendios, y para
las cuestiones organizacionales directamente p
raices.
Sanaa S'S DdCapitulo 10
3 “e gee te : inv
LA EMPRESA ESBELTA:
ESCUCHE EL PROCESO
f°" se sorprendié a la maiiana siguiente al entrar en
Mila sala de juntas y encontrar que yo ya estaba alli
haciendo notas en el tablero y todos los miembros del
{ifupo de trabajo de Michelle estaban sentados en torno a
Ja gran mesa redonda.
Yo habia escrito en el tablero en caracteres destaca-
y como encabezamiento: .
Equilibrar el flujo de trabajo
charlas alrededor de la mesa se silenciaron cuando
HfRe Ocupo su puesto y abrimos la sesién. Yo empecé
W explicar que la vista desde la “cabina del vigia”
Miraba que el proceso de Michelle era el cuello de
ella, A pesar de los evidentes problemas que planteaba90 SEIS SIGMA
la maquina CNC No, 14, que George y yo habiamos visto
en nuestra visita a la planta, teniamos que asignar prela-
cién a unos asuntos sobre otros. Michelle y su equipo ya
estaban involucrados en la implementacion y entrena-
miento del Seis Sigma, y los problemas que tenian en la
linea principal eran mas urgentes que la maquina No. 14.
Teniamos que despejar la cuestidn de capacidad y dejar
algiin tiempo libre para que el equipo de Michelle
funcionara en sincronia con el resto de la planta.
Yo empezaba a facilitar una sesi6n de tormenta de
ideas cuando Michelle sugirio que nos trasladaramos a la
fabrica. A todos les parecié una excelente idea, de modo
que recogimos el tablero y nos encaminamos alla para ver
el proceso. Los del turno de la noche habian convenido
en esperar una hora mientras nosotros celebrabamos la
reunion y estaban en pleno trabajo cuando llegamos a la
linea.
El trabajo de 5S y fabrica visual realizado previamen-
te por el equipo nos facilito muchisimo observar el flujo
del proceso. Cuestiones de calidad y de materiales se
destacaban a simple vista para quien observara el proceso
en accion. Cuando los miembros del equipo empezaron —
la tormenta de ideas, éstas surgian con tanta rapidez que
yo no alcanzaba a tomar nota de todas.
—{Poco a poco! —exclamé— jque me estan dejando
atras! O mejor atin, galguno se quiere encargar del oficio
de relator?
No diré que George se ofrecid, sino mas bien que me
La empresa esbelta; escuche el proceso 91
quité el boligrafo y empezéd a escribir, Aljviada del
calambre que ya me entorpecia la mano, pude dedicarme
a observar el proceso un buen rato. Me volvi a George y
le dije:
—Agregue a la lista “trabajo repetido, superfluo o
adicional”.
Comenz6 a escribir pero Michelle lo interrumpié, No
solo ella sino también todos los demas del equipo me
miraron como si yo estuviera loca. Bob, uno de los
empleados mas nuevos en la linea, tomé la palabra:
—¢Qué se esta imaginando usted? En esta linea no
hacemos ningun trabajo repetido o superfluo. Lo que
sale bien de este proceso desde la primera vez es mis de
98%.
Levanté la mano para detenerlo:
—Un momento, un
momento. Yo no estoy insi-
nuando que ustedes estén
haciendo mal su oficio. Sim-
plemente quiero asegurar-
me de que captemos todas
las oportunidades que se
nos presenten.
Michelle intervino:
—Entonces ¢qué pre-
tendes, Sam? Nosotros no
vemos ningun defecto en la
linea, los cubes de retales92 SEIS SIGMA
Ee
estan vacios y no hay nada amontonado para la inspec-
cion de calidad.
Yo no le podia contradecir. El equipo habia hecho un
trabajo excelente para establecer un puesto de trabajo
visual. Una observacién casual no revelaria ningun pro-
blema. Me acerqué a uno de los puestos de trabajo y me
dirigi a todos los miembros del equipo.
—Muy bien, hablemos ahora de las herramientas que
ustedes usan para realizar las tareas de este proceso —Y
volviéndome a George agregué— George, escribamos
Empezaba yo a dar explicaciones cuando uno de los
operarios interrumpié diciendo:
—Es la fresadora. La usamos en todas las unidades,
Michelle sacudio la cabeza.
_—No puede ser —dijo—. Sin ella no es posible
construir partes, asi que en la fresadora no hay trabajo
repetido; es parte del trabajo.
Le pedi que me explicara un poco mejor como era el
proceso, y sobre todo, por qué tenian que escariar los
agujeros de todas las unidades que producian. Mientras
en el tablero la lista de todas las herramientas que usamos hablaba, yo estaba cronometrando el proceso de fresar.
en cada puesto de trabajo. Michelle dedicé varies minutos a explicarmelo.
~Yo he trabajado en esta linea desde hace mas de
veinte afios, Sam, y siempre he ensanchado estos aguje-
George empezo a escribir mientras nosotros dictaba-
mos una lista completa de todas las herramientas que se
usaban en el proceso: ros. No es posible unir tres piezas de metal en multiples
sitios sin fresar los agujeros para que los pernos entren
1. laves de impacto
7, mazo de caucho perfectamente en ellos.
3. escuadra Sonrid pacientemente y siguid. explicando:
4. fresadora para escariar* _Si no ensanchamos los agujeros, la unidad no queda
5. tapon a escuadra y mas adelante en la linea los componentes no
Gerda se ajustaran debidamente. De modo que fresar no es repetir
trabajo; es simplemente una parte del proceso.
Cuando acabamos de hacer la lista, Bob me volvio a _Bien, Michelle —repuse—, mientras tu hablabas
preguntar: yo he estado cronometrando los ciclos de produccién.
a ‘ = 3 vas 3 te as 5
—Veamos, Sam, gdonde esta el trabajo repetido, Fresar multiples agujeros agrega mas de’cinco minutos al
superfluo o adicional? tiempo del ciclo total de este proceso.
No quise insistir demasiado pero era necesario lograr
* Ensanchar y redondear los agujeros hechos en el metal. (Nota del editor) que ella entendiera adénde trataba de llevarla.
La empresa esbelta: escuche ef proceso 9394 SEIS SIGMA
—¢Qué tal que los agu-
jeros quedaran perfectamen-
‘te alineados cuando las pie-
zas salen del estampado? En
ese caso gtodavia tendrian que
fresarlos?
Mientras Michelle pen-
saba en mi pregunta, Bob
volvié a hablar:
—Desde luego no ten-
dria que fresar nada. Pero si
piensa que puede estampar perfectamente los agujeros,
jesta loca!
Sus compatieros pararon un momento para soltar la
risa. Yo sabia que era importante agotar el tema mientras
refan, y dije:
—Bueno, bueno, pero suponiendo que fuera posible
estampar las partes con esa perfeccién, se eliminaria la —
etapa de ensanchar los agujeros, ino es asi?
Siguieron haciendo guasa, pero Michelle asintid y yo
afiadi:
—Asi que st se pudiera eliminar la etapa de ensan-
chamiento, ¢el tiempo del ciclo se emparejaria mejor con
la linea principal?
George habia estado muy callado pero al fin hablé:
—Si pudiéramos prescindir del fresado, podriamos
eliminar todo el tiempo extra de este proceso y trabajaria-
mos un poco mas rapidamente que la linea principal. Pero
La empresa esbelta: escuche el proceso 08
en una cosa si estoy de acuerdo con el equipo, Sam: no
creo que eso sea posible.
Pas6 a explicar que él habfa examinado varias veces
el proceso de estampado; que el equipo se encontraba en
buen estado y que los ingenieros no habian podido
encontrar ningiin problema en el programa.
Sin que nos diéramos cuenta, Sid habia entrado y
estaba escuchando la discusién. Cuando George termi-
no de explicar por qué no era posible prescindir del
abocardado de los agujeros con la fresadora, yo le pedi
que hiciera localizar al ingeniero y al operador de la
prensa, para que pudiéramos examinar con ellos el
proceso.
George estaba escéptico pero accedié a mi peticién
y los hizo llamar con el buscapersonas. Michelle dijo que
yo estaba loca y empezé a reunir a los suyos para regresar
a su proceso. Por el camino al edificio de estampado yo
iba pensando si de veras me estaria volviendo loca, como
decian los demas.
A las 11 de la noche salimos de la planta y me despedi
con un apreton de manos del ingeniero y el operador, que
me habian acompafiado a vigilar el proceso durante mas
de 14 horas. Ya iba a tomar mi automévil cuando oi que
en el patio de estacionamiento me Ilamaban por mi
nombre.
—jHola, Sam, espere un momento!
Eran George y Sid que venian hacia mi.
—No nos podiamos ir dejandola a usted trabajando96 SEIS SIGMA
alla toda la noche, pero tampoco queriamos interrumpir
—dijo George.
—Yo me acerqué un par de veces a yer cémo iba la
cosa —agrego Sid, pero estaban ustedes tan embebidos
en su trabajo que pensé que era mejor dejarlos solos.
Me sorprendié mucho que los dos se hubieran
quedado hasta tan tarde, pero al mismo tiempo me alegré
de que tuyieran tanto interés para esperar a ver qué
habiamos encontrado,
—Yo no descubri nada —les dije —. Lo examinamos
todo: el programa, las especificaciones, el equipo. Todo
estaba dentro de los limites de tolerancia definidos por los
ingenieros disefiadores y no encontramos ninguna razon
que explicara el desajuste. Nos frustramos.
Hice una pausa, mientras George y Sid hacian ade-
manes de comprensién. Entonces continué mi narra-
cién, explicandoles que Brian, el ingeniero, habia exa-
minado el programa durante la mayor parte de la noche,
sin encontrar falla alguna en la ldgica y que Jason, el
operador de la prensa, me mostré los troqueles y las
herramientas que utilizaba y tampoco habia encontrado
ningun defecto.
A. eso de las 9 de la noche, les conté, nos sentamos
a tomar uma taza de café. Yo le pedi a Jason que me
contara qué se le habia hecho al proceso en los ultimos
veinte afios, Me dijo que él habia venido manejando esa
maquina desde que se instalé, Eché mano al bolsillo y
sacé un pequefio cuaderno de apuntes. jQué sorpresa!
La empresa esbelta: escuche el proceso OF
eee
Habia tomado notas sobre el proceso y todo lo que se
habia hecho desde que empezaron.
Le pedi que me dejara ver las notas. Eran muy
completas y estaban especialmente bien redactadas. No vi
nada en ellas que me pudiera sugerir que el proceso habia
sido perturbado de alguna manera.
Apuré el ultimo sorbo de café. Una expresién extraiia
invadid el rostro de Jason. Con voz lenta empezo a decir:
—Hay otra cosa... tal vez no tenga importancia, pero
cuando estébamos poniendo en marcha el proceso, no
estabamos seguros de cul era el lado de arriba del
troquel, El supervisor del proceso se acercé con los
ingenieros, midieron el troquel y todos los pasadores de
localizacién y comprobaron su simetria, Los ingenieros
dijeron que como todos los lados del troquel eran iguales,
lo mismo daba que pusiéramos cualquiera de ellos hacia
arriba. Nosotros le pusimos sefiales para poder estar
seguros de colocar siempre el mismo lado hacia arriba, y
eso es exactamente lo que hemos venido haciendo cada
vez que ponemos en marcha la maquina.
Yo miré a Jason y él me adivind el pensamiento.
Cortimos a poner a andar la m4quina y hacer piezas, sin
esperar hasta el dia siguiente para verificar nuestra teoria.
Después de voltear el troquel y colocarlo en posicién
contraria al estandar, estampamos suficientes piezas para
una unidad de produccién en el proceso de ensamblaje
e hicimos pasar las partes a la linea principal para hacer
una prueba experimental.98 SEIS SIGMA La empresa esbelta: escuche el proceso 90
El equipo de Michelle
(el turno de la mafiana) ha- ©
cla tiempo que se habia
—Sam —observé George —. gNo nos dijo usted que
no habia descubierto el defecta del proceso?
—Es cierto. Yo no lo encontré. Fue Jason, cuando
recordé el problema que se les presenté al poner la
maquina en marcha por primera vez. Sus notas y su
memoria nos permitieron corregir el problema.
Abri la portezuela de mi automévil y me volvi a Sid:
—Tiene usted mucha gente espléndida en esta
compatiia. Aproveche la buena voluntad que tienen de
aportar sugerencias para mejorar.
Les di las buenas noches y parti. Habia sido una
jornada larga pero no podia dejar de sentirme feliz...
porque adoro mi trabajo.
marchado, desde luego, —
pero los del tercer turno se
ofrecieron gustosos a ayu-
darnos. Introdujimos la unt
dad que acababamos de
tampar y cuando ello:
colocaron las partes en
maquina, Brian, Jason y
contuvimos el resuello.
Uno de los oper:
un chico muy simpati
apodado Marty, llegé con la fresa y la estaba colocat :
en posicién pero yo lo detuve. it Porn cpedinn eee:
—Podria usted ensayar y meter los pernos Hs CLAVE oie Fo
ensanchar los agujeros? —le pregunté.
Se encogid de hombros y contestd:
—Claro que si, pero hace cinco afios que
haciendo este trabajo y nunca he visto que una
arme sin fresar. No veo por qué va a funcionar asi
Marty tuvo la bondad de darme gusto. Les en
sus colegas los pernos para la pieza. Ellos la pusi
la maquina, y los pernes entraron facilmente
agujeros. Todos se quedaron con la boca abierta, —
Igual reaccidn provecé mi relato en George y ef)
lo que reconoci en sus expresiones de desconciertaCapitulo 11
SE CIERRA EL CIRCULO
Jz mafiana, pocas semanas después de que corregimos
el proceso de estampado, recibi una llamada telefonica
de George. Se mostraba preocupado:
—Sam, ¢podria usted venir a mi oficina hoy por la
mafiana, a cualquier hora? Tenemos un pequefio proble-
ma,
Pronto me enteré de que habia encontrado un
proceso en el cual la aplicacion de las técnicas de empresa
esbelta o del Seis Sigma o una combinacién de las dos
metodologias no le resolvia el problema. Necesitaba
‘yuda. Parecia mas frustrado que el primer dia de mi visita
la planta.
Habia visto lo bastante de diversos proyectos como
a reconocer el potencial de estos sistemas. Hasta habia
I gado al punto de apoyar publicamente los dos progra-
iit, George estaba adquiriendo fe, aunque sin llegar102 SEIS SIGMA
todavia al nivel de la fe religiosa, y ahora infortunadamente
se le presentaba una situacién en que parecia que estos
programas no funcionaban. Su fe tambaleaba y yo estoy
segura de que le preocupaba la postura publica que habia
adoptado.
Desde un punto de vista puramente egoista yo no
podia permitir que perdiéramos su apoyo y su compromi-
so con el programa y la metodologia. Sencillamente, yo no
podia permitirle que encontrara razones para cambiar de
opinién. Era una cuestidn critica encontrar la manera de
convencerlo de que las técnicas no le fallarian.
Me explicé que habia un proceso de subensamblaje
en el cual se mezclaban ciertos componentes para produ-
cir un compuesto elastico que posteriormente se usaba en
muchos otros productos. Como dicho compuesto se
preparaba fuera de la linea principal, se consideraba un
subensamblaje. Un punto clave en este proceso era que
funcionaba mas lentamente que la linea principal, y aun-
que no era parte de dicha linea, si constituia un cuello de
botella porque los demas procesos eran controlados por
la disponibilidad del material proveniente de este proceso
de subensamblaje.
—Por suerte —prosiguid George con una sonrisa
amarga— no ha sido un problema muy serio hasta ahora
porque hemos venido operando horas extra todos los dias
y los fines de semana para compensar las deficiencias.
Comprendiendo que este proceso era critico para el
éxito de la fabrica, George lo habia escogido desde un
Se cierra el cirenlo 104
principio para las clases de “esbeltez”. Los operarios de la
linea habian recibido las clases de las 58 y el trabajo
estandarizado y habian reducido un poco la cola de
espera en la linea principal, pero seguia siendo un cuello
de botella.
En seguida habia atacado el proceso para optimizacién
con las herramientas del Seis Sigma, pero esto tampoco le
daba suficiente capacidad extra para eliminar la cola,
Finalmente, después de poner en practica todas las
recomendaciones del programa Seis Sigma, George habia
dispuesto que el equipo volviera a las 58 y al trabajo
estandarizado una vez mas, puesto que el proceso se
habia modificado.
—Yo creia —me explicd con un suspiro— que todo
este trabajo mejoraria la capacidad lo suficiente como
para eliminar la cola; pero el proceso de mezclar sigue
siendo demasiado lento. Francamente, Sam, ya no sé qué
hacer.
Después de una breve discusién me enteré de que la
mezcladora que usaban era una unidad vieja y que,
debido al desgaste normal del uso, habia perdido un poco
de su capacidad original.
En la planta tenian otra mezcladora, mas nueva; pero
cuando el equipo traté de preparar en ella esta formula-
cién, no pudo obtener un compuesto que sé ajustara a las
especificaciones. Hicieron varios estudios de capacidad a
largo plazo y encontraron que el indice de capacidad GpK
era sdlo algo superior a 0,33 — una desviacion estandar104° SEIS SIGMA
a partir del limite mas cercano a las especificaciones. En
otras palabras, el proceso sdlo era de uno sigma. George
no habia calculado todos los indicadores estadisticos
pero habia comprobado con los técnicos lo que eso
significaba. Segun las convenciones, un Cpk inferior a
uno significa que el proceso es incapaz de generar un
producto que esté dentro de los limites especificados.
Por contraste, el CpK para un proceso seis sigma es 1,5
o mayor.
George sabia, pues, que la mezcladora nueva, con su
CpK de apenas un poco mas de-0.33, estaba muy lejos de
corresponder a lo que se necesitaba. El y sus supervisores
habian tomado la decisién estratégica de continuar con la
mezcladora vieja y la cola, en lugar de usar la nueva y
tratar de descubrir c6mo separar el material bueno del
malo. También caleularon que la capacidad adicional que
ganaran se perderia mientras el material se amontonaba
enfrente del proceso de inspeccién, para no mencionar lo
que se perdia como desecho.
No quise mortificar a George mas de lo que estaba,
tratando de explicarle que una inspeccién 100% no es
inspeccién sino seleccién. Asique me mordi la lengua y
empecé a preguntarle cosas.
—Cree usted que el remedio es tratar de exprimirle
mas capacidad a esta maquina o el problema es realmente
la capacidad inherente? —y sin darle tiempo para que
contestara afiadi—: ¢No seria mas facil trabajar con una
maquina que tenga la capacidad de producir una cantidad
Se cierra ef circulo 108
adecuada de material y concentrarse en mejorar la capa-
cidad?
George contesté como yo queria que contestara:
—La verdad es que yo no habia pensado en eso. Por
lo general sdlo hacemos inspeccién.
Me acerqué a la mezcladora. Era evidente que el
hada de las 5S habia andado por alli. Todo estaba limpio,
organizado y rotulado, Buen comienzo. Algunos ruidos
habian desaparecido del sistema. Los procesos estaban
documentados. Sin duda George habia tomado en serio
las 58 y el trabajo estandarizado. El programa ya no era
mio: él se habia aduefiado del proceso. Me causd muy
buena impresién.
E] trabajo realizado era un buen paso inicial hacia la
institucionalizacién de dos iniciativas que debian consti-
tuir el proceso de resolver los problemas crénicos de la
organizacién. Cuando el proceso de mejoramiento se
extrapolase a la manera de hacer negocios de SG, estarfa-
mos avanzando realmente.
Yo sabia que a la vuelta de pocos dias podria resolver
el problema de la mezcladora, pero esa seria mi solucién.
Para que el proceso fuera significativo tenia que ver que
la solucion les perteneciera a George y los suyos. Debian
adquirir la conviccién de que la préxima vez que ocurriera
algorasi, ellos estarian preparados para hacerle frente con
éxito.
Antes de ahondar mucho con el equipo, quise
empaparme bien del proceso. Empecé con la mezclado-ra vieja. Tracé en un papel
un diagrama (0 mapa) de
flujo de los pasos del pro-
ceso (llamado por algunos
flujograma) e identifiqué
los materiales.
Las herramientas y los
‘materiales se encontraban
cerca de la maquina como
insumos. Me tomé cierto
tiempo revisar los dem4s documentos y controles, aunque
fueron de facil acceso. El diagrama del proceso que yo
habia esbozado no era una belleza, con todos los simbo-
los y las anotaciones debidas, pero: era exacto. Comple-
tandolo podria presentarlo en la préxima reunidn del
grupo.
En un proyecto mas tradicional de cinturén negro,
como otros en los cuales yo habia trabajado anteriormen-
te, nos habriamos tomado el tiempo para completar esta
tarea en una sala de conferencias con todo el equipo, pero
hacer que todos participaran en la operacién seria un
proceso mas largo, seguido de horas en el computador
para que se viera “bonito”.
Tal vez de ahi venga la idea de que los proyectos del
cinturén negro duran de cuatro a cinco meses. Ciertamen-
te el proceso de certificacién si puede durar tanto, pero
después de ésta el proceso se debe completar mucho mas
rapidamente.
Se cierra el cireulo 107
Después de captar
en mi diagrama de flujo
todos los pasos que pude
observar, hablé con el
operador de la mezcla-
dora, Doc, quien me
habia venido siguiendo
la pista desde que lle-
gué. Era el momento de
hacerlo participar.
—Doe, gtiene usted
un momento? —le
dije—. Quisiera saber qué opina de unos esquemas que
tengo aqui.
Le ensefié las paginas en las cuales estaba dibujando.
Las examind con mucho cuidado y me contesté con
sonrisa de burla:
—Mi opinién es que usted no debe dejar su oficio
actual para dedicarse al arte.
—¢No? jSi ése era mi suefio dorado!.., Pero hablando
en serio, Doc, ¢le parece que mi diagrama representa
todos los pasos que se siguen aqui?
Volvié a examinar el dibujo y me indicé varias cosas
que yo habia pasado por alto. En seguida hablamos de lo
que George me habia pedido que hiciera. Doc dijo que le
parecia bien, pero que él estaba seguro de que la nueva
mezcladora no podia hacer el material correctamente. Le
pregunté por qué estaba tan seguro.108 ‘SEIS SIGMA
—Yo conozco mis mezcladoras. Varias veces he
hecho algunas sugerencias pero nadie me presta atencién
Porque soy un simple operario... Asi que me dije: gpara
qué me afano tanto?
Le di las gracias y le pregunté si le gustaria formar
parte de un equipo encargado de trabajar sobre la manera
de llevar el material a la nueva mezcladora.
Doc me dijo que no entendia por qué le hacia esa
invitacion, ya que los demas no le hacian caso, pero que
habia estado hablando con Michelle sobre lo que habia-
mos hecho en su linea y prometié ensayar. Yo le dije que
me interesaba su aporte porque en realidad yo sabia muy
poco sobre mezcladoras y seria muy bueno contar con
la ayuda de una persona como él con afios de experien-
cla.
Mi intencién era aprovechar sus recuerdos de todas
las cosas que se habian hecho en el pasado. El “conoci-
miento tribal” puede ser peligroso cuando se toma en
grandes dosis, pero también puede ser valioso para
determinar adénde debe uno dirigirse, porque ayuda a
entender mejor dénde ha estado.
Regresé a mi improvisada oficina en la pequefia sala
de juntas y me puse a hacer la lista de las categorias de
posibles miembros del equipo.
Incluf a George, puesto que él seria el principal
beneficiario del proyecto. El supervisor del proceso seria
otro interesado. Sabia que algunas posiciones tenian que
estar representadas: un operador fuera de turno y el
Se cierra el circulo 109
ingeniero del proceso (puesto que era su proceso),
alguien de mantenimiento y alguien de materiales. Estos
eran los imprescindibles. Después adicionaria los “politi-
camente correctos”.
En seguida fui a la oficina de George para que me
ayudara con los nombres. El se me habia adelantado: ya
tenia una lista de posibles miembros del equipo. Me dio
los nombres de las personas que consideraba mejor
calificadas para este proyecto y yo regresé a mi Area de
trabajo. Repasando la lista, me parecié que era un buen
punto de partida,
Lo primero que habia que hacer era algo de politi-
queria: fui a la oficina del supervisor para conocerlo ¢
informarle de lo que George me habia encargado que
hiciera. De alli pasé a ver al ingeniero del proceso para
hacer otro tanto,
Al dia siguiente celebramos la primera reunién del
equipo. Con anterioridad yo habia dibujado en el tablero
mi esquema del proceso, asi que dejé que los circunstan-
tes hablaran mientras yo tomaba notas.
El ingeniero de procesos y el representante de
materiales explicaron que lo que mostraba el diagrama de
flujo no era la manera como ellos disponian el proceso.
Los operadores explicaron por qué lo que disponian los
ingenieros no funcionaba. Todos se expresaban continua:
mente con términos como “Yo creo...” y “A mi me
parece...” pero no presentaban datos. Ninguno ofrecié
siquiera ir a buscarlos. Las notas que yo tomaba del110 SEIS SIGMA
proceso “como es” en comparacién con el proceso “como
debe ser” serian muy tiles cuando entréramos a plantear
hipdtesis sobre las posibles causas.
El equipo levanté la sesién después de asignar a
varios miembros ciertas tareas especificas, Lo primero que
habia que hacer era recoger datos suficientes para realizar
un estudio de capacidad. Todos estuvieron de acuerdo en
que lo -mas-urgente era iniciar eli ancilisis de! sistema de
medicién (ASM),
Puesto que todas nuestras soluciones se basarfan en
datos tomados del proceso, era importante que tales datos
fueran dignos de crédito. La discusién sobre el ASM
gener una reaccion tipica. El departamento de calidad y
los operadores del proceso dijeron muy enfadados que
ellos ya tenian un programa de calibracion.
Entonces volvimos a la vieja historia de que la cali-
bracién es una medida de la precisién de un mandmetro
(y ni siquiera ofrece una perspectiva completo de eso),
Saber que un mandémetro tiene la capacidad de medir
correctamente no garantiza que se esté usando correcta-
mente para recolectar informacién precisa sobre un
procesoxLa capacidad de repetir y dé reproducir del
manonietro (R&eRM) lepeemins la * Bl awdt del
sist 1 licién tiene que inclur tanto calibracién
como R&RM.
Por todos los proyectos en que habia trabajado antes,
yo sabia que el diagrama de flujo del proceso y el ASM
eran dos cosas de las cuales no podfamos prescindir, Les
Se cierra el cireuto 114
expliqué a George (que ya empezaba a impacientarse) y
a todo el equipo que estas herramientas no eran opciona-
les, pues eran las que llevaban a la solucién. Si no sé usan
en el orden debido, puede uno pasar semanas y aun
Meses enteros buscando una solucién sin encontrar
ninguna aceptable,
En el curso de los dias siguientes completamos el
diagrama de flujo del proceso, el planteamiento del
problema, el objetivo y el estudio de capacidad,
Una vez documentado el proceso en el diagrama de
flujo, determinado el objetivo y asegurado mediante el
ASM que recogeriamos informacién fidedigna sobre to-
dos los aspectos del proceso, procedimos a recoger los
datos.
Llevamos todo a un software llamado analisis del
modo dé fallo y Sus efectos (AMFE) ¥ les expliqué como
éste usavel producto. de tres valores: ocurrencia (estudio
de capacidad), deteccién (analisis de sistema de medi-
cién) y severidad (prueba, confiabilidad y datos de fallas
en el terreno), calificados en una eseals det 440i para
producir Ga numero de prioridad d: resgc (NE ) para
cada falla potencial. Los NPR se pueden usar para
producir un analisis de Pareto y fijar prioridades para la
fase de andlisis,
Varios miembros del equipo Preguntaron para qué
nos poniamos en tanto trabajo, cuando habia varios
métodos que se usan en otras técnicas de resolucién de
problemas, de modo que me tomé unos minutos para112 ~—s SEIS: SIGMA
explicarles que el AMFE es
la unica herramienta que
tiende a disminuir la subjeti-
vidad y sintetiza los diversos
insumos para proveer un
analisis del proceso con una
vision de alto nivel.
fbamos progresando
con las herramientas del Seis
Sigma, cuando recibimos
malas noticias del ASM: la
prueba de elongacién arro-
jaba un puntaje inaceptable. Muchas veces esto detiene
todo el progreso del proyecto porque significa que los
datos recogidos no son confiables. Esta contrariedad trajo
un beneficio: yo me senti un poco aliviada al ver las
expresiones de frustracién y observar que los miembros
del equipo entendian la importancia del ASM.
No teniamos tiempo de detener el proyecto mientras
arreglabamos el mandémetro, ni contabamos tampoco con
los recursos financieros para pedir uno nuevo y volver a
entrenar a todos los operadores en la metodologia de
medir nuestro producto. Optamos por producir multiples
muestras y usar el promedio de ellas como lectura del
manometro.
Yo le hice ver al equipo que este método de
medicion reduce el error estandar del promedio al tomar
la raiz cuadrada del tamafio de la muestra (n) como
Se cierra el ctreulo 114
denominador. Me aseguré de que se dieran cuenta de que
la solucién no era buena para produccién, pero que
podria mantener andando el proyecto,
Nuestra solucién provisional nos permitié reanudar-
lo, Los miembros del equipo no pretendian entender
todos los detalles estadisticos, pero se sentian lo bastante
satisfechos con mis explicaciones para seguir adelante,
A medida que yo guiaba al equipo por la fase de
andlisis, establecimos varios parametros para la realiza-
cién de ensayos. Sabiamos que ocurrfan diversas reaccio-
nes entre los diversos compuestos; al fin y al cabo, la
reaccién es la razén para mezclar sustancias en un
proceso quimico. Poner hipétesis a prueba no es una
buena técnica para evaluar tales pardmetros,
El equipo y algunos gerentes que no estaban en el
proyecto tenian también teorias sobre diversos proveedo-
res, teorias que era preciso evaluar. Esto no me sorpren-
did: el asunto de los proveedores siempre se presenta,
pues es mas facil echarles a ellos la culpa que corregir uno
su propio proceso, Es raro que el proveedor sea realmente
la causa primordial, pero siempre hay que exaniinar esa
posibilidad tan seriamente como cualquiera otra, El
equipo pidi6, pues, al grupo de calidad de proveedores
que estudiara los puntos. sugeridos, mientras los demés
seguiamos dedicados al problema de capacidad interna,
Fijamos las pruebas y recogimos datos del proceso,
teniendo cuidado de no inflar el tamafio de las muestras,
Las muestras muy grandes hacen que la prueba sea
oh halal414 SEIS SIGMA
ae
demasiado sensible y ese exces de sensibilidad hace que
ie ag
— . ce pod la normalidad en los datos. Los
oe ece equipo empezaron a protestar por as
tiempo que se gastaria et hacer esa prueba, pero e es
hice ver que con el progam estadistico de comput :
la prueba se realiza cof ran rapidez. Igualmente €s
expliqué que si no lel abel 5 la normalidad
de los datos, no podiameS povenntior ningtin supuesto con
base en la desviacién media o estandar de los dites
Después de determinar que asians datos si eran
normales realizamos pruebas de varianza para establecer
su homogeneidad. Sarifechos Con los resultados, —
mos a cabo soemet analisis ms varianza de una via
uat 108 promedios.
a del precss ae mostraban
ningun problema espailfico, bien podiamos pasar a la
fase de mejora. Al estfar en esa fase nos sentiamos
bastante seguros de hier identificado las variables mas
eae eee evalyinos las variables con el uso del
diserio experimental (D8); herramienta que permite =
tender no sdlo el efea? de los factores sino también ¢
efecto de la interacciée de tales factores. Con el me se
pueden manipular tods las variables aun mismo veere:
en lugar de manipular!™4 sola mientras todo lo demas se
tiene constante, @@0 ¢n el método clasico de expe-
mantie :
rimentacion.
Se cierra el clreulo 118
Los cinturones negros
reciben un buen entrenamien-
to estadistico en ANOVA (téc-
nica de DE), pero el software
hizo todo lo que nosotros
habiamos tardado dias en
aprender. Los cinturones ne-
gros parecian sentirse supe-
riores explicando una herra-
Mienta sofisticada, y eso
sonaba muy impresionante.
EI primer paso para eje-
cutar con éxito un DE fue
asegurarnos de que podiamos medir los factores (x) y su
resultante, la variable de respuesta (Y). Como esta técnica
requiere fijar valores altos y bajos, usamos la informacion
que habiamos obtenido en la fase de medicién, para
poder separar con precisién los diversos niveles de
insumos.
Parecia una cosa basica, sobre todo porque apenas
una semana antes habiamos usado el ASM, pero sin
embargo para algunos era una cosa nueva. Seguramente
cambiar de conducta requiere tiempo y esfuerzo. Tal vez
la ecuacién Y = f(x) se aplique también a los esfuerzos
por cambiar.
Al hacer aqui mi informe sobre DE, debo advertir que
voy a hablar de estadistica. Quiza ésta no le interese al
lector, y en ese caso le pido que tenga un poco de116 SEIS SIGMA
paciencia. Me esforzaré por hacer la explicacién tan facil
como sea posible, pero de todos modos tengo que usar
numeros.
El paso siguiente es de logistica. ¢Qué materiales
necesitamos? ¢Qué cambios debemos hacer a la maquina
al pasar de un grupo de factores al siguiente? (Esto se
conoce como combinacién de tratamientos.) Disefiamos
el experimento con cinco factores, es decir, cinco insumos
que tenian efecto significativo en las caracteristicas del
producto que nos interesaba.
Como ibamos a tener cinco factores, cada uno en dos
niveles, tendriamos 32 combinaciones (2°). El equipo
calculé el costo de realizar 32 combinaciones de trata-
miento y hablé con los expertos en procesos. Estos
estaban convencidos de que no veriamos interactuar
ningun grupo de tres factores.
Partiendo de esta premisa, resolvimos hacer lo que
se llama un experimento de media fraccién: realizaria-
mos sdlo la mitad de las combinaciones, pero con eso
podriamos entender los efectos de un factor aislado
(conocidos como efectos principales) y también las inte-
racciones entre dos factores (interaccidn de segundo
orden).
Este es un disefio de resolucién cinco. El empleo del
disefio de media fraccidn también nos permitid hacer
dos veces todas las combinaciones o repetir el experi-
mento sin incurrir en un costo excesivo. Esto redujo el
riesgo de que efectos aleatorios se interpusieran en
Se cierra el circulo 117
dicho experimento e hicieran ver un factor distinto de lo
que debe ser.
Habiendo seleccionado el disefio y el tamafio de la
muestra, vimos cuantas combinaciones de tratamiento
habria. Si conociamos el tiempo de cambio podriamos
calcular la duracién del experimento.
Es importante entender esto porque los DE se inter-
ponen en todo; pueden causarnos mucho desperdicio y
eso cuesta dinero. La combinacién de tratamientos es tan
preceptiva que del DE tiene que interferir la produccién.
Esta fue otra razén para que reforzéramos la prueba de
hipdtesis en la fase de andlisis: era pasiva en cuanto
recogimos los datos sin intervenir en el proceso, de
manera que podiamos hacer evaluaciones sin interrumpir
la produccién. Esto nos permitié introducir el proceso de
planeacion DE con un numero razonable de factores y un
minimo de interrupcién.
Al planear el DE creamos también hojas de calculo
para el laboratorio de pruebas, para que el personal
pudiera registrar asi todos los datos necesarios para
evaluar con precisién el DE. Ademas de los espacios
destinados a registrar los datos requeridos, habia en esas
hojas espacios para escribir comentarios e incluir cual-
quier otra cosa que el equipo juzgara importante. Es mejor
incluir demasiado que perderse algo. El equipo organizé
todo esto con muy poco aporte mio. 4
Ya para entonces George se habia entusiasmado con
las posibilidades que veia como resultado del experimen-118 ~~ SEIS SIGMA
to, y dedicaba la mayor parte del dia al proyecto. Cuando
los preparativos tocaban a su fin, encargamos a varias
personas que observaran simplemente lo que se estaba
haciendo y tomaran nota de todo lo que les pareciera
extrafio en el proceso.
La vispera de la fecha programada para el DE hicimos
un ensayo con dos combinaciones de tratamiento. Esto
nos permitié hacer dos pruebas y ensayar dos veces a todo
el personal en las responsabilidades de su posicién. Todo
salio bien, y aunque los miembros del equipo estaban
nerviosos, se sentian muy contentos, especialmente Doc.
Cuando todos saliamos al final de la jornada, él me
detuvo. Parecia muy emocionado y se reia abiertamente.
—Tiene un momento, Sam? —me pregunté—. Ten-
g0 que confesarle que nunca me habia sentido tan valioso
para esta compaiiia. gRecuerda que el otro dia le dije que
a nadie le importaba lo que un operador como yo pensara
de un proceso? Pues ahora si les importa, jy estamos
influyendo en la empresa!
Ese comentario me hizo sonreir y la sonrisa me duré
varias horas. Si, todos estaban influyendo.
Aclaré algunas cuestiones de menor importancia con
las personas que iban a tomar parte al dia siguiente y
seguimos adelante. Realizamos el DE y todo salié relati-
vamente bien. Obtuvimos los datos en unas seis horas. El
analisis tardé 10 minutos, pues usamos software disefiado
para ese fin.
Resolvi quitarle un poco de misterio a la estadistica
Se cierra el cireulo 1/0
y realizamos un anilisis estando presentes todos los
miembros del equipo. Conectamos un computador por-
tatil a una gran pantalla de cristal liquido y empezamos a
sefialar y maniobrar. Produjimos primero los cuadros de
efectos principales e interacciones, lo cual nos dio infor-
macion basica en forma grafica. En un instante todo el
equipo pudo ver lo que habiamos encontrado en el
experimento. Discutimos el significado de cada cuadro.
En seguida pasamos a la tabla de ANOVA.
Los miembros del equipo reaccionaron como era de
esperar.
Vimos muchos numeros y siglas, que los impresiona-
ron mucho, a juzgar por sus ademanes. Yo les expliqué
inmediatamente qué significaban algunos de esos nime-
ros y cuales aparecian allisdlo por la costumbre pero no
significaban nada para nuestros fines. Cuantas mas co-
lumnas de nimeros desechaba yo, mas contentos se
ponian. ;
Los datos nos decian que habiamos explicado mis o
menos el 78% de la variacién total. Dos efectos principales
y uma variacion eran significativos. La interaccion éra con
uno de esos dos efectos. El préximo DDE tendria que
incluir los tres factores.
Una vez capeado el temporal de la tabla ANOVA,
pasamos a los residuales — las diferencias entre observa-
ciones y predicciones. Esto no fue tan dificil. Yo veia que
los miembros del equipo iban cobrando mayor confianza
y me tomé el tiempo para mostrarles el significado120 SEIS SIGMA
practico de los resultados numéricos que veiamos. Los
residuales nos indicaron que ibamos bien: todo normal,
ninguna tendencia en particular. Habiamos explicado la
mayor parte del problema.
Ya era hora de concentrar la atencién en las con-
diciones de nuestros factores. La preparacién para llevar
a cabo el segundo DE fue mucho mas facil pues ya co-
nociamos los factores y el sistema de medicién era el
mismo que habiamos usado la primera vez. Lo unico que
tbamos a modificar era el nivel de los factores. Los mo-
veriamos en la direccién que nos diera la mejor reaccién.
Teniendo sélo tres factores, podiamos desarrollar un
factorial completo, lo cual significa ocho combinaciones
de tratamiento. Con una réplica (repeticién del experi-
mento) realizariamos un total de 16.
Realizamos el DE al dia siguiente en un poco menos
tiempo que el del dia anterior. E] andlisis tardé més o
menos lo mismo. Resulté que podiamos llegar adonde
queriamos ir si usabamos disefio de cuchilla, velocidad y
la interaccién de los dos factores.
Con frecuencia éste es el punto en el cual termina
la fase de mejora, pero el equipo reconocid que el solo
hecho de realizar un DE no optimiza el proceso; sdlo le
dice a uno qué funciond mejor para los niveles de
factores que usd. El dia siguiente lo pasariamos en opti-
mizacion, valiéndonos de la operacién evolucionaria
(OPEV) © la metodologia de la superficie de respuesta
(MSR).
Se cierra el cireitlo 12]
Les expliqué a los miembros del equipo que la OPEV
es una serie de DE vinculados, ejecutados de manera
disciplinada. El objetivo es encontrar el punto éptimo
para poner a andar el proceso.
Después de cada repeticién reunimos a los miem-
bros del equipo y tomaron parte en la decisién acerca de
en qué punto se fijarian los niveles siguientes. Doc pro-
puso que fuéramos mas alla y George accedié.
—No veamos lo que hariamos bajo las restricciones
de nuestro conocimiento actual del proceso; tratemos de
averiguar de qué es capaz este proceso,
Al terminar, el punto éptimo se hizo obvio aun para
el observador casual. jAl fin una solucién! Y ahora, la
mezcladora nueva...
En este punto lo mas dificil era impedir que todo el
mundo en la fabrica viniera a ver qué era lo que estabamos
haciendo mientras nosotros tratabamos de celebrar las
reuniones del equipo. Michelle resulté ser una Mder de
campafia mas positiva de lo que suponfamos. Habia es-
tado hablando de nuestros éxitos con todos los trabajado-
res y todos querian saber cuando irfamos a ayudarles en
sus procesos.
Quedaban todavia un par de cuestiones por resolver.
Pusimos en produccién la nueva mezcladora y alimenta-
mos el material a la linea principal; regresamos a la prueba
de hipdtesis de la fase de andlisis y efectuamos algunas
pruebas de chi al cuadrado para comparar el niimero de
defectos con el material viejo y con el material nuevo. Les122 | SEIS SIGMA
recordé que esta prueba estadistica est4ndar mostraria si
habia una diferencia significativa entre los dos niveles de
defectos.
La prueba indicé que manteniamos el mismo nivel de
calidad en la mezcladora nueva que en la vieja. Mas
adelante seguiriamos trabajando en optimizar ambos
procesos.
El objetivo principal para la nueva mezcladora era
que nos diera el mismo material que la vieja. Los datos
indicaban que esta meta la habiamos alcanzado. jYa casi
habiamos terminado!
El equipo llevé a cabo una vez mas los pasos de 5S
y de trabajo estandarizado. Gracias a su adiestramiento
en éste ultimo, el equipo definié el nuevo proceso tal
como se documenté y todos los operarios recibieron
entrenamiento sobre los nuevos procedimientos.
Doe se ofrecié para ayudar en el entrenamiento. Su
entusiasmo tuvo gran resonancia entre todos los demas
operarios. El equipo siguié colaborando con el departa-
mento de entrenamiento a fin de que todos los que fueran
nuevos en el area recibieran asesoria correcta én el
proceso mejorado.
Como el sistema de gestién de calidad servia como
infraestructura para la operacién, los procedimientos
formaban parte del sistema de control documental, Los
documentos del laboratorio también se cambiaron. Todos
los cambios de procedimiento significaban que estos
procesos se llevarian al programa de auditoria durante
Se cierra el cireitlo (24
algtin tiempo, hasta que hubieran establecido una repu-
tacion de cumplimiento.
Los ingenieros de proceso tenian el trabajo de
programar la mezcladora de manera que muchos de los
parametros se observaran autométicamente. Lo que Doc
lamaba “puro sentido comin” yo lo presenté al equipo
como ejemplo de lo que se llama la prueba de error, o
poka-yoke, método Seis Sigma que reduce la posibilidad
de defectos mediante la reduccién o eliminacién de las
oportunidades de error.
Colocamos algunos cuadros de control en 4reas en
las cuales no podiamos hacer la prueba de error. ‘Todos
entendian que tales cuadros exigen disciplina; si algun
trabajador no tenia intencién de cumplir con el manteni-
miento de los cuadros y, sobre todo, con el precepto de
cerrar el proceso cuando no se pudiera controlar, enton-
ces no se justificaba fijar los cuadros. ‘Todos convinieron
en que debiamos aceptar los cuadros de control como una
medida de mejoramiento del proceso,
El siguiente asunto fue decidir a quién le correspon-
dia preparar los cuadros. En el departamento de asegura-
miento de la calidad habia una persona encargada
crear cuadros de control, asi que esta responsabilidad se
agregé a su lista, Los miembros del equipo se entrenarian
para usar e interpretar dichos cuadros de manera que
también serian duefios de ellos.
Pero no creian que ya hubiéramos Ilegado al final.
Todavia faltaba una cosa por hacer, y a mi me eligieron124 = SEIS SIGMA
para qué me encargara de esta ultima tarea. Llamé a Celia
y le pedi que incluyera al equipo en el orden del dia del
comité ejecutivo de Sid, para que le pudieran presentar a
éste sus realizaciones. Trabajé con el equipo para prepa-
rar una presentacién de 10 minutos, pues asi era como se
ensefiaba a los cintwrones negros a presentar sus resulta-
dos y este equipo ciertamente habia completado un
proyecto de cinturon negro.
Me presenté con el equipo y pacientemente hicimos
antesala a la puerta de la sala de juntas de Sid hasta que
fue hora de empezar. Entonces se abrié la puerta y nos
invitaron a pasar.
Mientras el equipo cargaba su presentacion en un
computador conectado con un proyector, uno de los
miembros del estado mayor de Sid se levanto de su
puesto. Un miembro de nuestro equipo murmuré: “Ese es
nuestro contralor; cree que esta muy por encima de este
tipo de presentaciones”.
Ya de salida, el contralor se inclind para pedirle a Sid
que lo excusara porque tenja algo muy importante que
hacer. Yo senti en es¢ momento una ola de calor que me
invadia de pies a cabeza. Me moria de la rabia, no por mi
sino por el equipo, que no merecia ese desprecio.
Pero antes de que yo pudiera decir palabra, Sid le
pregunté al alto funcionario qué podia ser tan importante
que no pudiera destinar 10 0 15 minutos a oir lo que habia
realizado un equipo para economizarle centenares de
miles de délares a la compaiiia. Sid declaré que él
Se cierra el cireulo 125
consideraba una de las funciones principales de la admi-
nistracion asistir a reseflas como ésta,
La posicién de Sid fue muy clara. Todos los miem-
bros de la administracién reajustaron su postura, Fue
igualmente claro para los miembros del equipo de pro-
yecto que todos los asistentes estaban prestando atencién
completa.
La reunién salié bien. Los miembros del equipo se
sintieron completamente facultados con esa experiencia.
Habfan presentado el programa como un esfuerzo de
todos. No habia diferencias entre Produccién, Ingenieria,
Mantenimiento, etc. Habian visto a Sid comunicar sus
prioridades. Era impresionante y se sentian poderosos.
Probablemente no se expresarian en estos términos pero
querian difundir la idea; y sobre todo, querian ir a corregir
alguna otra cosa.
Me encanta mi oficio. Me encanta ser “ese tipo”.} 2
126 SEIS SIGMA
rap ed
pene ath jie
ORGANIZACION PARA
PRESCINDIR DE MI
ae
A dia siguiente de la presentacién del equipo me
‘Aencontré con George en el vestibulo, Le iba a dar los
buenos dias y pasar de largo, Pues no queria darle mucha
importancia al éxito que ambos habiamos Presenciado,
pero su mirada de urgencia me obligé a detenerme. Pensé
que tendria otro problema al cual no le veia solucién...
pero una vez mds George me sorprendid. is
—Hola, Sam —me dijo estrechandome la mano—,
(Se acuerda cuando me aposté a que podriamos aumentar
nuestra capacidad y margenes sin nueva inversion de
capital, o si no se iria de SG? as
Sonrei recordando su incredulidad, y él continud:
—Pues bien, usted gand la apuesta... pero yo he
resuelto que se marche, y quisiera que los dos nos128 = SEIS SIGMA
sentaramos a estudiar c6mo
podriamos hacer para que
eso sucediera.
Hizo una pausa, luego
siguid.
—El proyecto de la
mezcladora dio tan buenos
resultados que ahora todos
quieren que incorporemos los sistemas Seis Sigma y
empresa esbelta en todos los procesos de Ia organizacion.
Yo me ofrect para encabezar con mi nombre la lista para
nuestro primer grupo de entrenamiento de cinturones
negros. Y quisiéramos que usted nos ayudara en ese
proceso,
Acepté su plan para planear 1a transicién de depen-
dencia a independencia, en el entendido de que yo me
concentraria en la transmisi6n de conocimientos y en
preparar mi salida de la empresa.
—Me parece muy bien —dijo George—. No veo la
hora de empezar a difundir este sistema por toda la planta.
Llamé a Celia y le pedi que me programara una
reunion con Sid y George al dia siguiente. Celia accedid,
lo que equivalia a asegurar que asi se haria.
Esa reunién éra critica por dos razones:
Primera, porque estableceriamos estandares métricos
para la organizacién. En la actualidad estaban haciéndole
el seguimiento a cosas que no eran importantes,
Un buen ejemplo de esto eran las horas en el trabajo.
Se lat
ois Bhi
~
Organizacion para prescindir de mi 120
Habia un supervisor de ingenierfa que se paraba a la salida
de la planta todos los dias al términe del primer turno y
tomaba nota del personal de ingenieria que dejaba la
empresa después de haber trabajado mds de ocho horas.
Cada vez que lo veia ahi, me preguntaba si él consideraba
que esto agregaba valor a su trabajo. Era sorprendente
que incluso lo considerara trabajo.
Una de las cosas que yo pensaba explicarle 4 Sid era
quevel tiempo en el oficio no guarda relacién con
realizacion en el oficio. Stlegtara hacer que el grupo de
administracion se concentrara en la métrica correcta, no
perderian su tiempo pensando quiénes trabajan més
horas.
La segunda razén para mi entrevista con Sid y George
era que ellos habian exhibido muy buenos comporta-
mientos ultimamente. Lo mismo que en el caso del
equipo, era importante que ellos recibieran un refuerzo
positivo por las cosas buenas, por si acaso les estaba
costando trabajo distinguir entre lo bueno y lo malo.
Los proyectos son lo mas divertido para un raton de
fabrica como yo. Lo mas importante que yo podria hacer
por el personal de operaciones no seria trabajar los
Proyectos sino guiar a los lideres de la compafiia hacia
comportamientos mas productivos.
A la mafiana siguiente verifiqué los mensajes en mi
contestador telefénico. Celia me habfa dejado un mensaje
de que la reunién que yo habia solicitado estaba progra-
mada para el mediod{a y serfa un almuerzo de trabajo. Yo130 = SEIS: SIGMA
resolvi comer después de la reunién; pues durante ésta
me convendria mas concentrarme en hablar.
Llegué a la hora indicada y Celia me introdujo. Le di
las gracias por haber preparado la entrevista. Sid y George
estaban desenvolviendo su almuerzo. Ambos me agrade-
cieron el trabajo que habia hecho con el equipo.
Pensé que no tenian ni idea de cuanto tiempo les iba
a exigir la iniciativa Seis Sigma. Estaban muy complacidos
con el éxito logrado hasta ese momento porque habia
hecho la planta mas eficiente, pero gqué dirian cuando el
Sigma y la empresa esbelta se extendieran a las operacio-
nes fuera de la planta y a sus propias oficinas?
Con el tiempo yo habia observado que los residentes
del mundo de cuello blanco creian que los programas Seis
Sigma eran para manufactura unicamente. Como los
procesos relativos a las transacciones se llevan a cabo en
las oficinas, pensaban que tenian que ser distintos.
Sorprendia realmente que todo el mundo se resistie-
ra a aplicar estos conceptos fuera de las fabricas. En mi
calidad de “uno de esos tipos”, he descubierto que todas
las organizaciones tienen una cosa en comun; la idea
irrebatible de que ellas son diferentes. La verdad es que
las diferencias entre los problemas de manufactura y los
transaccionales son insignificantes. En lugar de perder
tiempo buscando esas diferencias, deberiamos trabajar
por entender las similitudes. Pero estoy divagando...
Sid y George pasaron unos diez minutos hablando de
lo bien que iban los programas de empresa esbelta y Seis
AES EA A alae
{
Organizacion para prescindir demi 131
Sigma. Les habia gustado la presentacién que hicieron los
miembros del equipo porque habia demostrado clara-
mente que si nos hubiéramos concentrado unicamente en
el nivel de defectos, la mezcladora seguiria siendo un
problema y no lo sabriamos.
Pasamos la siguiente media hora discutiendo mu-
chas cosas que habian estado haciendo para asegurar el
éxito del Seis Sigma y la empresa esbelta. Los éxitos
logrados los podian hacer conocer de toda la fabrica para
que la gente entendiera lo que estaba ocurriendo. Les
recordé un punto que se habia destacado en la presenta-
cin y que ellos deberian recalcar: el hecho de que una
empresa no tiene que escoger entre la empresa esbelta y
el Seis Sigma, y que las dos técnicas no se deben ver como
si la una excluyera a la otra.
Les expliqué ademas que a ellos como jefes les
correspondia dirigir la integracién e impulsar la coordina-
cién con la visin y la misién de la compafiia. Para que lo
entendieran mejor les di unas paginas de graficos que yo
habia preparado al respecto.
La primera pagina, Flujo basico: un modelo de inte-
gracién de la empresa esbelta y el Seis Sigma, mostraba los
enlaces existentes entre varias piezas del rompecabezas
de las dos iniciativas y como deberian ajustarse unas a
otras. Sid y George pensaron al unisono que esto era
interesante, pero también que faltaba detalle si querian
ponerlo en marcha con éxito.
Les aclaré que mi idea no era darles un recetario de132 SEIS SIGMA
oo
7 herramientas
basicas
Entrenamiento
del equipo
Métodos
Seis Sigma
DFSs*
Recoleccién
de datos
Equipos
interfuncionales
Confiabilidad
Flujo bdsico: Modelo de integracién de la empresa eshelta
y el Seis Sigma
cocina. Eso de una sola talla para todos no venia al caso.
Los detalles para la puesta en marcha y la integracién tenia
que acordarlos el comité directivo, pues era ese plan
detallado el que les iba a indicar cuando necesitarian un
consultor. Lo mas importante es que el trabajo del comiré
controla el tiempo y la participacién del consultor, de
manera que “ese tipo” no estara todavia alli dentro de diez
afios trabajando en la implementacién,
La pagina siguiente que les di ofrecia la misma
estructura, un diagrama de bloques, pero incluyendo la
Participacion del comité directivo. Antes de entrar a
estudiarlo me aseguré de que Sid, George y yo estuviéra-
“ JIT: Acrénimo en inglés para Justo a Tiempo. Kanban: sistema de “registro.
visible” (traduccién literal de este término japowés) para indicar la cantidad y
el momento del flujo de materiales en un proceso fabril de produccién.
* Acrénimo en inglés para Disefio para Seis Sigma.
|
Orgenizacién para prescindir de mi 133
mos en la misma ténica. Me dijeron que no estaban
seguros de captar todos los enlaces, pero que entendian
lo suficiente como para que pudiéramos seguir adelante.
Asi lo hicimos y pasamos al segundo diagrama: Comité
directivo: Insumos y productos.
Ahora ya entendian que el comité directivo tiene que
recibir insumos de todas las dependencias del negocio,
antes de poder producir una linea de base, un plan de
lanzamiento y una métrica estandar. Me sorprendié que
Sid y George se dieran muy bien cuenta cuando les
expliqué que habiamos vuelto al modelo de resolucién de.
Nivel superior .
(Director ejecutivo, financie-
ro, de opéraciones, etc.)
Accesibilidad y Visibilidad
Eyaluacién de los
costos de calidad
de la produccién
Establecimiento de
la linea de base de
la organizacion.
Establecimiento de
la direccién, el
tiempo, la métrica
para el lanzamiento
Control visual de
todos los estandares
Comité directivo
Modelo de costos
de la compaiia
Modelo de costos Modelo de costos
del producto indirectos
Comité directivo: Insumos y productos
Voz del cliente
Gestién de cambioDefectas de disefio
134 SEIS SIGMA
problemas, Y = f(x). El problema parece mucho mis
sencillo cuando se entienden las relaciones entre las
variables dependiente e independientes. El cambio efec-
tivo solo ocurre cuando entendemos las variables inde-
pendientes.
El diagrama siguiente, Modelo bisico de integracion
del Seis Sigma, definia lo que seria necesario con el fin de
poner en marcha un programa integral Seis Sigma. Tanto
los ojos de Sid como los de George ya se estaban po-
niendo vidriosos. Les dije que no se Preocuparan, que
todo esto siempre es dificil de entender la primera vez. Les
sugeri que introdujeran la idea en el siguiente comité
ejecutivo y vieran cual era la reaccidn. Seria tarea de Sid
orquestar la estrategia global.
Les dije que como George se habla beneficiado de
gran parte de las mejoras, se debia encargar de hacer
aceptar el concepto, a lo cual ambos asintieron.
Gerencia de la
base de proveedores
Garantia’ por defectos
de fabricacién
Modelo bdsico de integracién Seis Sigma
:
i
Organizacién para prescindir de mi 145
eae
Dimos por terminada la sesién y yo me retiré,
dejando a Sid y a George enfrascados en el estudio de los
diagramas. Mi ultima recomendacién fue que pensaran en
darle a Michelle la funcién de facilitadora para el adiestra-
miento que ibamos a realizar.
Una cosa estaba clara: ambos entendian que mi
primera prioridad era hacer a SG, Inc. independiente; y
ambos sabian que, aunque todavia les faltaba un largo
trecho por andar, iban por buen camino.
Al volver a mi Area de trabajo me detuve una vez mas
para darle las gracias a Celia por haber programado la
reunién. Yo sabia que necesitariamos de su talento para
la organizacién a fin de llevar a cabo el adiestramiento
proyectado. Sin duda alguna, SG estaba realizando gran-
des progresos,Seis sigma
ADVERTENCIA: (Leer esta libro puede tener como
resultado un cambio definitivo en su organizacién!
Este libro, que todos en su organizacién deben leer antes
de iniciar en ella un programa de Six Sigma, utiliza una
convincente historia de negocios para explicar como
combinar las dos principales metodologias actuales para
el mejoramiento —Empresa esbelta y Six Sigma— a fin
de obtener mejoras sustanciales en la calidad y los ciclos
de tiempo.
Les autores cuentan la historia de una compafia en
crisis que tuvo que mejorar significativamente a fin de
mantenerse en el mercado — y como la gerencia y los
empleados decidieron aplicar los conceptos de Empresa
esbelta y Six Sigma venciendo toda suerte de dificultades.
para [Link] historia tiene por objeto familiarizar a
todas las personas de la empresa con. estrategias para la
resolucion de problemas que tienen como resultado acabar
con el exceso de inventario, acelerar los procesos y mejorar
la calidad a todos los niveles. En lenguaje sencillo, los
autores explican los conceptos basicos del Six Sigma y su
resultado, la Empresa esbelta, entre otros:
> Las 5 eses, en espanol, tamizado, clasificacion,
barrido y lavado, estandarizacion y autodisciplina
* MAMC (Medir, Analizar, Mejorar, Controlar)
* DDE (Disefio de experimentos) * ANOVA (Analisis.
de varianza)
Barbara Wheat es directora ejecutiva de Six Sigma en
Tenneco Automotive. Chuck Mills ha enseniado y puesto
en practica las herramientas y técnicas del Six Sigma en
empresas de avanzada en los Estados Unidos y Europa.
Mike Carnells es presidente de Six Sigma Applications,
uno de los proveedores mas antiguos y experimentados
de Six Sigma.
www. [Link]
cc 08274
ISBN 9058.04.78 )4.7
MM
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