EL MAESTRO COMO PROFESOR REFLEXIVO
El texto enfatiza sobre las dinámicas que ha tenido la concepción de la formación de docentes que
se impliquen en una experiencia de practica reflexiva, igualmente señala los vericuetos que ha
tenido esta propuesta en los espacios dedicados a la enseñanza y la formación de docentes en
oposición a los modelos técnicos y tradicionales entre otros. El autor menciona que la reformas
siguen ubicando a los maestros en una posición reduccionista al asignarles una función que les
convierte en meros participantes pasivos, transmisores de un conocimiento producido por
expertos y casi siempre ajenos a la realidad del aula y del entorno sociocultural. Se alude en el
documento al concepto de maestro como profesional reflexivo, ya que se otorga relevancia en la
práctica docente, que desde una apertura permanente a su ejercicio y a la experiencia de otros
maestros le permite continuamente la incorporación de aprendizajes para el ejercicio de la
enseñanza y su desarrollo profesional. El profesor debería plasmarlos en su actuación cotidiana en
las aulas. Esta concepción de la participación docente en la reconstrucción de los ideales liberales
es la que va a inspirar el sentido que da el enfoque de reflexión sobre la práctica a la formación del
profesorado, ya que los docentes, sólo a través de la reflexión sobre su propia práctica en la tarea
de plasmar en la realidad esos ideales, se van a formar adecuadamente y van a desarrollar
positivamente su tarea educativa con sus alumnos.
Desde el punto de vista del autor, esta forma de concebir la labor del profesorado obliga a
reconocer en Dewey una de las primeras y más significativas aportaciones a favor de la enseñanza
como actividad práctica. A fin de clarificar su propuesta pedagógica podríamos destacar en ella
dos ejes: el principio de aprender mediante la acción y su propuesta de formar a un profesor
reflexivo que combine las capacidades de búsqueda e investigación con las actitudes de apertura
mental, responsabilidad y honestidad. Esta tradición basada en la reflexión sobre la práctica se
fundamenta en el supuesto de que la enseñanza es una actividad compleja, que se desarrolla en
escenarios singulares, determinada por el contexto, con resultados en gran parte imprevisible y
cargado de conflictos de valor. Por ello, el profesor ha de desarrollar un papel de profesional
enfrentado a situaciones de aula cambiante, compleja, incierta y conflictiva en las que tiene que
desarrollar su sabiduría experiencial y su creatividad.
Esta tradición basada en la reflexión sobre la práctica se fundamenta en el supuesto de que la
enseñanza es una actividad compleja, que se desarrolla en escenarios singulares, determinada por
el contexto, con resultados en gran parte imprevisible y cargado de conflictos de valor. Por ello, el
profesor ha de desarrollar un papel de profesional enfrentado a situaciones de aula cambiante,
compleja, incierta y conflictiva en las que tiene que desarrollar su sabiduría experiencial y su
creatividad. La idea de base es que el profesor interviene en un medio ecológico complejo. En ese
contexto, el desarrollo de un conocimiento reflexivo es indispensable pues los problemas prácticos
del aula exigen un tratamiento específico ya que, como comentábamos, en gran medida son
problemas singulares, y no pueden resolverse mediante la aplicación de una regla técnica o
procedimiento. Partiendo de esta concepción de los procesos de enseñanza, se reconoce la
necesidad de analizar lo que realmente hacen los profesores cuando se enfrentan a situaciones de
aula, para comprender cómo utilizan el conocimiento científico y su capacidad intelectual, cómo
se enfrentan a situaciones inciertas y desconocidas, cómo elaboran y modifican rutinas,
experimentan hipótesis de trabajo, utilizan técnicas, instrumentos y materiales y cómo recrean
estrategias e inventan procedimientos, tareas y recursos.
Se identifica el conocimiento práctico con un proceso en la acción o con una conversación reflexiva
del docente con la situación problemática concreta. Así, la reflexión implica la inmersión
consciente del hombre en el mundo de su experiencia y supone tanto un sistemático esfuerzo de
análisis, como la necesidad de elaborar una propuesta totalizadora, que capture y oriente su
acción ante la tarea que se le presenta. Para comprender mejor este complejo componente que
es la reflexión en la actividad del profesional práctico, Schön distingue tres conceptos diferentes
que se incluyen en el término de pensamiento práctico: Conocimiento en la acción
(conocimiento de primer orden): Se trata del componente inteligente que orienta toda actividad
humana y que se manifiesta en el saber hacer, aunque este conocimiento, fruto de la experiencia y
de la reflexión pasada, se haya convertido en rutina. Reflexión durante la acción (conocimiento de
segundo orden; pensamos en lo que hacemos mientras actuamos): Se trata de un proceso de
diálogo con la situación problemática y sobre la interacción particular que supone la intervención
en ella. Este conocimiento se encuentra limitado por las presiones espaciales y temporales, así
como por las demandas psicológicas y sociales del escenario donde se actúa, ya que el profesional
se encuentra involucrado en esa situación y es afectivamente sensible a las resistencias que ésta
opone a las orientaciones de su intervención. Se trata de un proceso de gran riqueza en la
formación del profesional práctico pues, en el contraste con la realidad, se confirman o refutan, se
corrigen, modelan y depuran, los planteamientos previos Reflexión sobre la acción y sobre la
reflexión durante la acción (conocimiento de tercer orden): Se trata del análisis que realiza el ser
humano a posteriori sobre las características y procesos de su propia acción para describir,
analizar y evaluar las huellas en la memoria que corresponden a la intervención pasada.
CONCLUSION
El autor expresa al final de su disertación que: la importancia que ha concedido a la cuestión de los
maestros en cuanto creadores de conocimiento se manifiesta de dos maneras: “Estudios de
investigación-acción en clase, que los alumnos en prácticas llevan a cabo en relación con su propio
trabajo. El esfuerzo concertado para incluir en el material de lectura de nuestro curso escritos de
maestros y profesores de Secundaria” Así mismo señala que cuando evaluó su propio trabajo
como formador de profesores, halló con sorpresa que, a pesar de su retórica sobre la importancia
de los conocimientos de los maestros, en el currículum del Seminario para alumnos de Magisterio
del que él era responsable, notó que había muy pocos materiales que los reflejaran. Y que por ello
en los últimos años, ha procurado conseguir en esta asignatura un mayor equilibrio entre los
conocimientos aportados por los profesores universitarios y por los maestros y profesores de
Secundaria. Finalmente el autor señala que en el transcurso de la última década, tanto él como sus
colaboradores han experimentado diversas estrategias para lograr sus metas respecto a la
preparación de maestros que fueran profesionales reflexivos. Y establece que entre ellas, se
cuentan estudios de tipo etnográfico diseñados y realizados por los alumnos, redacción de diarios,
estudios de casos, investigación-acción y la insistencia en prácticas docentes y currículum
multiculturales. Ninguna de ellas tiene relieve de por sí. Otros programas de formación de
profesorado, inspirados por perspectivas muy distintas sobre la enseñanza y el orden social,
utilizan las mismas estrategias, a menudo con fines muy diferentes. Las cuestiones importantes
son los fines hacia los que se dirigen y la calidad específica de su utilización. La idea del maestro en
cuanto profesional reflexivo y el empleo de diversas herramientas, como revistas, entrenamiento
e investigación-acción, para facilitar la reflexión de los maestros, pueden tanto apoyar como
oponerse a los intereses de los maestros, y facilitar u obstruir la realización de una sociedad más
justa y decente. No sabremos qué ocurrirá hasta que haga-mos resplandecer los compromisos
educativos y políticos concretos que subyacen a la retórica de la capacitación del maestro