Pasta para ladrillos refractarios
Proyecto: construcción de un horno cerámico. (esta vez vamos a hacer un horno tipo "botella" a
leña).
Fórmula para fabricar ladrillos refractarios:
40% Arcilla blanca (Tinkar en Argentina, similares son las arcillas de Alcañiz en España, las de
San Simón en Brasil , las arcillas blancas aluminosas de Antioquía en Colombia, la Ball Clay o
arcilla de bola)
30% Caolín (ideal el muy blanco sin trazas rosadas que sería que contiene óxido de hierro)
30% Chamote* grueso
Y la mitad del volumen de aserrín.
*Chamote: o chamota, es arcilla calcinada, generalmente de color grisáceo, son los restos de
cerámicas cocidas y sin esmaltar de piezas que salen falladas en las fábricas de lozas, como nada
se tira, se las muele o pulveriza y según como se la muela se le da distintos nombres: impalpable
(porque parece azúcar impalpable); fino (arena muy fina); mediano (granos de arena gruesa);
grueso (vemos los pedacitos como si fueran pequeños guijarros). Se usa como antiplástico, esto es
que le da cuerpo a la pasta y disminuye el encogimiento en el secado.
Ejemplo:
Para preparar 60 kilos de pasta:
24 kg. de arcilla blanca
18 kg. de caolín
18 kg. de chamote grueso
y agregar aserrín calculando que le adicionamos un 50% del volumen (que no es lo mismo
que 30 kg de aserrín) calcular a ojo, si son seis baldes de polvo seco entre la arcilla, el
caolín y el chamote, agregar tres baldes de aserrín.
Poner la amasadora en movimiento e ir agregando agua hasta formar una pasta ni muy compacta
ni muy blanda.
Y si no tenemos amasadora y vamos a hacer la mezcla de manera casera, a mano, en un tachón
grande de plástico de esos para lavar la ropa, jaja! (como hago yo en casa), mezclamos:
4 kilos de arcilla blanca
3 kilos de caolín
3 kilos de chamote grueso
Mezclo todo esto en seco yyyyyyyyy
Paso a medir el volumen en un par de baldes, si con este polvo lleno dos baldes, entonces agrego
1 balde lleno de aserrín, vuelvo a meter todo al tachón, mezclo bien de nuevo sin levantar
polvareda y ahí recién comienzo a agregar agua con una jarra hasta formar una pasta que se
pueda trabajar, con paciencia y a mano voy mezclando todo, no nos van a salir muchos ladrillos
con cada vez que preparemos de a 10 kilos de pasta en un tachón, nadie nos dijo que sería fácil,
pero se puede. Es sólo cuestión de paciencia.
Colocar la pasta en los moldes de madera para fabricar ladrillos (previamente untados con aceite
de motor para poder desmoldarlos facilmente) sólo se untan al principio, y luego prodecer a
compactar el barro dentro de los moldes, con las manos pegando pequeños golpecitos o con una
madera plana, dar vuelta el molde y colocar más barro en donde no llegó a completarse o no se
llenó, alisar con espátula o una maderita para sacar los sobrantes de arriba y abajo, agarrar el
molde y pegar un par de golpecitos para desmoldar, preferiblemente ya sobre las mismas maderas
donde los vamos a estibar dejando una separación entre cada uno para que circule aire entre ellos
y dejar secar.
El secado de los ladrillos lleva por lo menos unos 30 días si los colocamos a resguardo, donde
haya buena ventilación pero no a la intemperie para evitar la lluvia. (los hemos colocado bajo techo,
estibados en pallets de madera, y ya tienen 3 semanas y aún no se han secado completamente).
Los vamos a cocinar a unos 1200ºC (ver curva de temperatura más abajo), claro, eso en la escuela,
pero si no podemos llegar a esa temperatura en un horno más pequeño a gas o leña con que los
horneemos a 1000ºC también será suficiente, una vez armado el horno y con las sucesivas
encendidas se terminarán de cocer.
El aserrín se quemará y estos ladrillos van a quedar porosos y livianos.
Los moldes para fabricar ladrillos son simplemente cuatro maderas (sin fondo) dispuestas en
rectángulo, con dos asitas de madera como para poder maniobrar más cómodamente. el molde se
puede fabricar del tamaño que uno necesite, incluso, si tenemos ingenio, podemos hacer ladrillos
curvos o hacer moldes de dos, tres o más ladrillos. depende del tiempo y las ganas de hacerlos.
Nosotros usamos moldes de dos ladrillos cada uno.
Sacamos cuentas y para fabricar el horno botella y necesitamos unos 150 ladrillos refractarios. Sin
contar la cúpula.
Aquí pueden verse, se están secando desde hace tres semanas:
Curva ideal de temperatura para la cocción de ladrillos refractarios en horno a gas (en horno
eléctrico el humo arruina las resistencias):
(click sobre la imagen para agrandar)
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24/09/2009
Pudimos! pudimos hacerlo!! no se vino abajo nada y acá están las pruebas: Las cimbras las hicimos
con tergopol, conseguí una media esfera para la cúpula y con otros trozos armamos la boca del
horno
Acá nuestras manos...
Bueno, acá publico las fotos, se cortó la tapa en tres partes (para alivianar el peso al maniobrar para
cargar el horno) y ahora lo estamos dejando secar.
¿Cómo lo ven? a mi me gusta.
Y bueno, ya pasó más de un mes en que venimos dejando secar los ladrillos para poder hornearlos,
la profe sospecha que aún no están bien secos, empezamos a cargar los hornos, en el grande de
gas entraron casi todos los ladrillos y en uno eléctrico cargamos la cúpula y el resto de ladrillos que
no habían entrado en el de gas a riesgo de quemar las resistencias, pero era eso o esperar hasta
otra encendida:
Colocando los conos pirométricos:
Cerrando la puerta:
Encendido del horno:
De ahora en más, durante una semana vamos a darle un templado todos los días, para terminar de
secar los ladrillos completamente. No se secan más!!! La profesora estaba en lo cierto, este clima
húmedo de Buenos Aires no los dejó secar bien.
El primer día el horno grande subió a sólo 104ºC y por la cantidad de vapor de agua que salía hasta
ahí se llevó y se apagó.
El segundo día se llevó a unos 130º
El tercer día a 150º, siempre apagando el horno luego de alcanzar la temperatura.
Así sucesivamente hasta llevarlo a unos 350-400 ºC al sexto día .
Y el séptimo día se empezará la cocción definitiva, se encenderá a las 08:30 hs. calculando que
finalizará la horneada a eso de las 22 horas cuando alcance los 1200ºC.
Si dicen que Dios creó el mundo en seis días y al séptimo descansó, esta vez vamos a contradecirlo
y trabajaremos como locos justo el día siete, elevando de manera constante la temperatura y
controlando siempre los quemadores. Le haremos turno por postas para que todo salga bien.
Deséennos suerte.
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07/11/2009
Estoy sangrando. Resulta que al fin, luego de templar y templar los hornos para cocer los ladrillos
para el horno botella, luego de soportar la humareda que nos dejó con los ojos enrojecidos cuando
el aserrín de los ladrillos se empezó a combustionar (esto ocurrió cuando tocamos aprox. los 300º
C) y tuvimos que apagar los hornos porque era imposible que en la escuela se siguieran dando las
otras clases, dejamos para este martes la bizcochada final, bien tempranito y sin alumnos tomando
cursos para que no padecieran nuevamente el humo.
Al final, no hubo nada de humo (ya se había quemado todo el jueves pasado).
Llegué ese día después de trabajar a eso de las 15 hs. (nos fuimos turnando entre los alumnos y
Marta, la profesora fue la que estuvo de principio a fin), ya estaba por los 700ºC, si bien había visto
este horno de gas en funcionamiento, jamás había hecho una horneada en él y me encantó el tema
del control del aire, la tobera, mirar constantemente los quemadores, el gas, la presión, la abertura
del tiraje... fue una buena experiencia, que incluyó el apagado accidental de un quemador mientras
hacíamos el temple y por eso tomar todos los recaudos para el reencendido, dejar que se ventile
bien el horno por las dudas de que se haya acumulado gas en su interior (fueron dos segundos) pero
hicimos todo como si no hubiéramos visto cuando se apagó, practicamos y memorizamos una y otra
vez los pasos de cierres de llaves en caso de emergencia, incluido el corte de energía eléctrica. Con
estos bichos grandotes no hay que descuidarse.
Mucho antes de lo que habíamos previsto, a las 18:40 cayó el cono superior indicando que ya había
alcanzado los 1200ºC. A las 19:00 hs. cayó el cono inferior y procedimos al apagado completo del
horno.
El jueves se descargaron los hornos. Los ladrillos perfectos y Ay! se nos partió la cúpula! por eso
sangro. Quedó ahora en cuatro lindos gajos. Lo haremos de nuevo!
Yo lo adjudico a que éstas fueron colocadas en un horno chico y las calzamos casi a presión, apilada
una parte sobre otra. tendríamos que haber agarrado un horno más grande y colocar la cúpula
armada para que se cocinara apoyada con todas sus caras correspondientes, de la misma manera
como se dejó secar. No lo hicimos y pagamos un precio muy caro por no hacerlo.
Ahora volveremos a hacer nuevamente la cúpula. Agggggg!!! dos meses esperando a que se seque!!
y encima nos agarra diciembre!! bueno, en marzo meteremos mano de nuevo. Ya se que no es para
mi el horno, es para la escuela, pero le pusimos tanta garra como si fuera para nosotros y los
estuviéramos haciendo para el patio de nuestras casas!! Aaaggggg!.
Con esta cúpula que se partió, vamos a ver si al menos la podemos emparchar y pegar con cemento
refractario, pero tengo mis dudas de que soporte el calor sin colapsar o rajarse nuevamente, pero al
menos queremos hacer una horneada antes de diciembre.
Prueba y error. Prueba y error. No tengo consuelo.
Igual, ya comenzamos a nivelar el piso en donde emplazaremos el horno y a presentar los ladrillos
que formarán el piso.
El show debe continuar....
Mezcla para pegar los ladrillos del horno:
80% arcilla tínkar
20% chamote fino
1 chorrito de silicato de sodio (pero un chorrito nada más)