LA LLAVE QUE NADIE HA PERDIDO
La poesía no sirve para nada
me dicen
Y en el bosque los árboles
se acarician con sus raíces azules
y agitan sus ramas el aire
saludando con pájaros
la Cruz del Sur
La poesía es el hondo susurro
de los asesinados
el rumor de hojas en el otoño
la tristeza por el muchacho
que conserva la lengua
pero ha perdido el alma
La poesía, la poesía, es un gesto
un sueño, el paisaje
tus ojos y mis ojos muchacha
oídos corazón, la misma música
Y no digo más, porque nadie encontrará
la llave que nadie ha perdido
Y poesía es el canto de mis Antepasados
el día de invierno que arde
y apaga
esta melancolía tan personal
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños , 1995
PIEDRA
Las piedras tienen espíritu
dice nuestra Gente
por eso no hay que olvidarse
de Conversar con ellas
Hay piedras positivas
que las Machi / los Machi ponen
-para que dancen-
en sus Kultrun
Y hay piedras negativas
que brillan como vidrios
y sólo dan sombras de luz
© Elicura Chihuailaf, Sueños de Luna Azul, 2008
CÍRCULO
Somos aprendices
en este mundo de lo visible
e ignorantes de la energía
que nos habita y nos mueve
y prosigue
invisible
su viaje en un círculo
que se abre y se cierra
en dos puntos que lo unen
Su origen y reencuentro
en el Azul
© Elicura Chihuailaf, Sueños de Luna Azul, 2008
EL TIEMPO QUE SUEÑA, QUE NOS SOÑAMOS QUE NOS SUEÑA
La Palabra surge de la Naturaleza
y retorna al inconmensurable Azul
desde donde nos alegra y nos consuela
Cuando la Palabra cree / imagina
interrogarse
no es sino lo innombrado que la interroga
para sacudirla
para desempolvarla, para intentar
devolverle su brillo original
¿Para qué entonces el deseo
de decirlo todo
si, como en un tejido, el Ahora
en el tiempo circular-
existe y se completa
con las hebras del ayer
y del mañana?
Así nos dice el tiempo que sueña
que nos sueña. Que soñamos.
© Elicura Chihuailaf, Sueños de Luna Azul, 2008
AÚN DESEO SOÑAR EN ESTE VALLE
Las lluvias tocan las cuerdas
de su aire
y, arriba, es el coro que lanza
el sonido de la fertilidad
Muchos animales hubo -va diciendo
montes, lagos, aves buenas palabras
Avanzo con los ojos cerrados:
Veo, en mí, al anciano
que esperando el regreso
de las mariposas
habita los días de su infancia
No me preguntes la edad -me dice
y estaré contento
¿para qué pronunciar lo que
no existe?
En la energía de la memoria
la Tierra vive
y en ella la sangre de los
Antepasados
¿Comprenderás, comprenderás
por qué -dice
aún deseo soñar en este Valle?
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
PORQUE SOY LA FUERZA DE LO INOMBRADO
He soñado en la Luna creciente
-dice
y he trabajado los campos
Antes que las palabras
y que las flores fui
(y más lejos)
Para mis hijas construyo
la casa de plata
mientras con el cabello
al viento
cabalgo sobre el arco iris
Soy el agua que corre
Dormido va el mar en mí
y despierta la montaña
Porque soy la fuerza de
lo innombrado, dice
corona del sol: Tu canto.
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
SUEÑO EN EL VALLE DE LA LUNA
Estoy aquí en una Piedra Blanca
Los cerros y las nubes se alzan
como si fueran serpientes
que disputan
Entre las aguas y la tierra
parece dividirse mi cuerpo
No deseo pensar, estoy tan lejos
de mi jardín
Sostengo el trompe en la memoria
(el sonido del amor)
Mas tomo la guitarra y entro
al Sueño
Descanso mis dedos sobre
sus cuerdas tensas
pues sé que luego las sentiré
vibrar
estremecidas por el canto
de la floresta.
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
CUANDO EN MIS SUEÑOS CANTAN
LAS AGUAS DEL ORIENTE
Marchito pasto soy
haciendo señales
a la lluvia
mas luego siento las
primeras gotas
que caen sobre el campo
¡Que me moje esta agua!
me oigo decir, bailando
entre las flores
Al despertar me elevaré
emocionado
sosteniéndome en el aroma
de una lavanda.
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
EL RíO QUE SUENA, QUE SUEÑA
Las aguas tranquilas
transparentes
viajan hacia el Azul
del Gran Océano
Como avecillas gorjean
sus piedras, sus laderas
El otoño recién llegado
se deja caer sobre los ojos
Mi corazón sediento sueña
con las aguas del arroyo
pero mi espíritu perdido
no puede callar la angustia
de su lecho.
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
EN LAS ORILLAS DE UN SUEÑO
En las orillas de un Sueño viajo
tan sólo para encontrarme contigo
Pero si tú ya no me amas
por debajo de la tierra seguiré
hasta alcanzar las flores
que me esperan
Qué desengaño, podré decir
al cielo Azul
Qué desengaño, me dirán
todas las aguas.
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
EN MIS SUEÑOS
Lejos de mi tierra añoro
cuando en mis sueños
me abrazan las altas cumbres
de mis montañas.
No es tan ancho el mar
hermanas, hermanos
y de pie estoy sobre estas aguas,
les digo.
Envíenme vuestro caballo
azul, galopando volveré
De lejos vengo, pero mi
corazón resplandece
De ustedes soy hijo, pues
Así hablaré a nuestra Gente
Amada.
© Elicura Chihuailaf, Sueños de Luna Azul, 2008
NIÑA AZUL
"Estás lejos. Y eres la visión la sombra
que veo como a las ramas de un árbol
en una noche de invierno
Los treiles me están diciendo
que vuelves
Espero, mientras respiro el olor de la vela
recién apagada
Si vienes, me digo
te ofreceré, al salir el Sol, mis cantos
y mis Sueños
te daré un vestido hermoso
recogeré para ti flores de las que crecen
junto al agua
Pero eres la visión la sombra. Y estoy solo
Los treiles se van perseguidos por granizos
en vano las ramas del árbol intentan
espantar al invierno
Y en mi garganta se quedaron las Palabras
que nunca te dije."
© Elicura Chihuailaf, Sueños de Luna Azul, 2008
HABLANDO CON LA GENTE DE LA TIERRA DE ARRIBA
Cabalgo en círculo, llevado
por el aliento de los animales
que te ofrecí en sacrificio
Galopo, galopo, Soñando voy
por los caminos del cielo
De todos lados vienen
a saludarme las estrellas
Oo!, Anciana, Anciano
Doncella y Joven de la Tierra
de Arriba
en vuestro Azul se regocija
mi sangre.
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
MI ALMA SOLITARIA DICE ADIÓS
La vida es breve, me dicen
Bebamos
y comamos los frutos de la Tierra
bailemos, ahora que nos hemos
vuelto livianos
como pájaros
Digo, antes de irme, besaré
el corazón de una mujer
(como lo hicieron mis Antepasados)
y por todas partes andaré
con mi rostro cubierto de hojas
y de flores
Que se trencen pediré a
las serpientes
para que los cerros me hablen
de sus Sueños
Desde la Tierra de Abajo
ya se desprenden los guairaos
Adiós, me voy, ¿habrá por mí
buenos recuerdos?
Escucho a mis remedios llorando
mi partida
y mi alma solitaria dirá, muy
pronto, adiós
hundiéndose en poniente.
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
EN EL SUEÑO DEL SOL
En una flor tocas la luz, me dice
Los pajarillos caminan en el aire
llamando el alba con sus cantos
Se agitan los peces en el agua
cristalina
y el aroma abraza al sabor
que habita
debajo de la piel de los frutos
que amas
Conversas con las plantas
y con las piedras
Sueñas y tu corazón se agita
mientras su espíritu maravillado
sube hasta lo más alto del Mundo
¿Recuerdas que el alma
de la angustia
vaga en los acantilados
del anochecer?
Cada mañana entonces no hables
de la muerte:
¡Vuela!, da un grito de alegría.
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
SEÑALES EN LA TIERRA DE ARRIBA
Salió el viento del mar
Lloverá lloverá gritan mis huesos
y los sembrados que parecen
enfermos
cargan de ensueños los botes
que como nubes navegan
en el agua del cielo
Salió el viento del mar
y se han volcado los botes
sobre el Llaima
Lloverá, sí, dice el aroma
cerrando sus puertas en el bosque
Y veo la luz del cielo
que abre sus vertientes azules
y las espigas levantan
sus cabezas
silban, las oigo, ¡jubilosas!
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
EL CANTO TRISTE DE LA SEPARACIÓN
Ha cesado la batalla,
los poderes del volcán
ya recogieron nuestros ruegos
y las estrellas dejan de llorar
su paso por la Tierra
Una flor Azul, nos dicen,
es la Visión de la Cascada
Ya canta mi sombra en sus orillas
el triste canto de la separación:
Me voy mamá; me voy papá
Hermanos: Si vengo otra vez
nos veremos.
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
LOS PODERES DEL AGUA ME LLEVAN
Viejo estoy y desde un árbol
en flor miro el horizonte
¿Cuántos aires anduve?, no lo sé
Desde el otro lado del mar el sol
que se entra
me envía ya sus mensajeras
y a encontrarme iré con
mis abuelos
Azul es el lugar adonde vamos
Los poderes del agua me llevan
paso a paso
El Río del Cielo es apenas
un pequeño círculo
en el universo
En este Sueño me quedo:
¡Remen remeros! En Silencio
me voy
en el canto invisible de la vida.
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
EL SILENCIO DE LOS BOSQUES
Mi padre y yo solemos charlar
hasta la madrugada
bebiendo del vino de la pena
y la esperanza
¿Alguien puede evitar el otoño
del oeste?, me dice
los ríos van perdiendo su
profundidad
el caudal de la sabiduría
y comienzan a añorar el silencio
de sus bosques
Nosotros pensamos en el hijo
el hermano, aún en el exilio
Hablamos de luchar, mientras
los zorros
cruzan gritando nuestros campos
Mi padre y yo, envejecidos
ahora nos miramos entre lágrimas.
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995
LA NOSTALGIA ES LA LUNA
MENGUANTE
Hay un campo rojo sobre el cielo
que nos atardece
La nostalgia es la Luna menguante
alumbrada desde la llovizna
Los espíritus que me visitan
me señalan nubes
como almas trazadas en el cielo
Nubes lejanas
Las montañas, me están diciendo
pasaron a tu lado
y en el eco los cantos de tu infancia
De pronto, una a una, comienzan
a palidecer en mí las nubes
hasta borrarse
Descenderán de sus sueños
las amadas -me digo
Pero continúo mi camino
porque siento pena
Al comprender que también
el brillo de tu amor a mí
se irá apagando
Poco a poco.
© Elicura Chihuailaf, De sueños azules y contrasueños, 1995