Un Argumento en Contra del Veganismo …
Desde un Vegano (Traducción)
in Spanish/ Espanol by Rob Greenfield February 10, 2017February 10,
2017 0 comments
This article was translated from the original version at: An Argument
Against Veganism… From a Vegan
El tema de comer carne puede ser bastante controversial y suele
convertirse en bastante odiado. Entonces, sea que tú comas carne o no,
por favor, respira profundo y relájate por un segundo.
Para los que sean veganos y estén leyendo esto, quiero ser directo en
señalar mi absoluto apoyo al veganismo. Es mi primera recomendación a
cualquiera que me pregunte cómo vivir una forma más amigable con el
planeta. Yo como una dieta casi por completo basada en plantas; entre el
95% y el 99% de lo que como es en base a plantas.
Para las personas que comen carne y estén leen esto, por favor, lean este
articulo completo antes de usar rápidamente este blog como una excusa
para comer indiscriminadamente carne, que es dañino para la tierra, otras
especies y para ti mismo.
Este es un argumento en contra del veganismo es por alguien que apoya
fuertemente el veganismo.
Nosotros vivimos en un planeta que es el hogar de siete billones de
personas, y entre esa masiva población existen muchas, muchas
diferentes culturas. Algunas son vegetarianas por naturaleza, otras son
veganas por naturaleza y otras comen mucha carne y productos animales.
Escribo este argumento, en parte, porqué algunas personas creen que el
veganismo es el único camino, sin excepciones. Eso es totalmente
entendible dado la gran cantidad de horribles prácticas que están
tomando lugar en nuestro actual sistema agrícola industrial.
Ahí está la industria ganadera con una falta total de respeto hacia los
animales, siendo ellos seres vivientes. Los pollos son engordados tan
grandes como para que no puedan caminar. Los pollos hembras son
despojados de su pico apenas después de su nacimiento y los pollos
machos son tirados a la basura. Los cerdos son engordados en jaulas tan
pequeñas que nunca logran ponerse de pie. Las vacas nunca llegan a
pastar en los campos y rara vez ven la luz del día.
Ahí está el hecho que comiendo una dieta vegana es la mejor cosa que un
norteamericana puede hacer para disminuir su impacto medioambiental.
Aumentar el consumo de carne es la más grande contribución en nuestro
incremento de sequías y nuestro agotamiento de recursos. Una
hamburguesa toma producir unos 2,300 litros (600 galones) de agua.
Ahí está la deforestación forense que toma lugar en el incremento de la
soya y granos para alimentar a los animales que comemos.
Ahí está el riesgo para la salud de comer carne también. Estamos
bombardeando a nuestros animales, saturados de hormonas dañinas y
antibióticos; estamos haciéndonos una enorme injusticia a la raza
humana.
La lista sigue y sigue de por qué debemos todos renunciar a la carne y los
productos animales. Estaríamos haciendo un gran servicio a la tierra, a
otras especies con la que nosotros compartimos la tierra y con nosotros
mismos. Pero, existe otro lado de la historia que muchos veganos y
vegetarianos frecuentemente dejamos fuera. Existen culturas de personas
que comen carne y productos animales de manera tal que causan menos
daños a la Tierra y a los animales que algunas dietas veganas.
Todos las dietas veganas no son creadas iguales. Yo agregaría que una
persona que vive de la tierra y que incluye carne en su dieta puede tener
un menor impacto ambiental que una persona que vive en la ciudad y que
se alimenta de toda comida vegana que ha sido empaquetada y
embarcada. Las dietas veganas usualmente incluyen alimentos que son
embarcados desde la otra mitad del mundo, alimentos que son
empaquetados en cubiertas que son muy intensivas en recursos (sean
estas reciclables o no), y alimentos que contienen ingredientes nocivos
como el aceite de palma.
Está también el hecho que incrementando tierras de cultivo para cultivar
alimentos vegetales desplaza a la población animal y mata a muchos de
ellos. Una dieta vegana hecho de alimentos procesados industrialmente es
parecido a matar animales o herirlos de una forma u otra. Por supuesto,
dietas que contienen carne pueden hacer igual todo lo anterior, y
viceversa, he incluido algunos ejemplos de dietas que incorporan carne y
que en realidad puede tener un menor impacto medioambiental que una
dieta vegana urbana.
Pase tiempo en Luisiana y lo que encontré fue un estado con muchas
personas auto-suficientes. Para muchos de ellos, el pantano es su línea de
sangre y ellos viven de la tierra. Su dieta incluye lagartos, cangrejos de río,
peces, conejos, venados y mucho más. Estos pantanos están llenos de vida
y yo creo que cuando ellos cazan responsablemente, estas personas
pueden comer una dieta más eco-amigable que un vegano urbano que
compra todo empaquetado en un supermercado.
Esta la explosión poblacional de una especie de cerdo salvaje en Texas que
está causando serios problemas medioambientales. Ellos son una de las
mayores especies destructivas invasoras en los Estados Unidos hoy en día,
desplazando a poblaciones de especies nativas, devorando cultivos y
desgarrando la tierra por la que viajan. Creo que cazando y comiendo a
estos jabalíes tiene un impacto ambiental mucho menor (e incluso puede
que un impacto positivo) que comprando casi cualquier comida vegana en
el supermercado.
Cazar venado en tu propia zona como lo hace mi amigo en Wisconsin,
puede también ser menos destructivo que estando dependiendo de una
gran escala productiva de cualquier comida. Estos venados viven salvajes,
comiendo gras por toda su vida y sin haberse usado ningún recurso no
sustentable en sus vidas. Además, teniendo que cazar sus propios
alimentos, estos cazadores pueden estar mucho más conectados con su
alimentación que los veganos urbanos.
La Gente Inuit vive principalmente de animales que ellos cazan y atrapan
localmente. Imagine si ellos en lugar tuvieran toda su comida enviada
desde tierras más cálidas donde esta pudiera ser cultivada. Esto sería
mucho más dañino que estar viviendo de su propia tierra.
Estos son solo algunos ejemplos de porque argumentaría en contra de una
universal aplicación del veganismo. Decir que cada persona debería ser
vegano creo desacreditaría a muchas sociedades y culturas que están
viviendo en armonía con la tierra en un nivel mucho mayor que muchos
veganos urbanos de hoy en día.
Pero después de todo, muchas personas dirían que nosotros nos hemos
convertido en una sociedad lo suficiente avanzada para saber que es
inhumano comer carne. Gandhi dijo, “La grandeza de una nación puede
ser juzgada por la forma que sus animales son tratados.” Estoy
completamente de acuerdo. Nosotros tenemos una obligación moral a no
causar ningún dolor o sufrimiento ahora que hemos aprendido que
podemos vivir muy saludables vidas (aparentemente más saludables) sin
matar a ningún animal. Nosotros absolutamente tenemos que practicar
humanidad completa hacia todas las especies. Sin embargo, algunos
podrían seguir esa línea de pensamiento y decir que nos hemos
convertido en una sociedad tan avanzada que incluso solo la muerte de un
animal por nuestras manos es inhumana.
Ese pensamiento, sin embargo, tiene una gran error en mi manera de
pensar. Yo creo que esa idea separa la especie humana de todas las otras
especies de la tierra. Está diciendo que nosotros no somos parte del
círculo de la vida como otra especie lo es. Un lobo puede matar un
venado, y eso es natural – pero si nosotros estuviéramos cazando un
venado, muchos de ellos no lo considerarían como natural. Los humanos
seguimos siendo animales, y nosotros somos parte de la naturaleza, y una
parte del ciclo de la vida natural. Si, somos únicos, pero así también es
toda otra especie. Nosotros no estamos por encima de todas las demás
especies, o cualquier otra especie para este caso. Creo que es este
pensamiento separatista el que nos ha metido dentro de los muchos
problemas en los que estamos ahora. Sabemos que solo tenemos un
planeta. Sabemos que todo en el planeta está conectado. Más allá de
pensar en nosotros como criaturas separadas, por encima de todas las
demás, creo que debemos recordar que somos animales también y que
somos parte de la cadena alimenticia de la Tierra. Podemos ser
depredadores y podemos ser la presa. Pero, si nosotros hemos de ser
depredadores tenemos que usar nuestro conocimiento que hemos
adquirido para ser depredadores éticos.
Los veganos absolutamente debemos continuar promocionando las dietas
veganas y deberían persistir en ello con gran pasión. Nosotros estamos en
tiempos difíciles y reduciendo el consumo de carne es algo que podemos
hacer todos hoy día para reducir nuestra carga sobre el planeta y otras
especies. Felicito a todos los activistas y organizaciones que están ahí
haciendo campaña por dietas libre de carne. Felicito a todo aquel que está
reduciendo su consumo de carne. Felicito a todos los veganos y
vegetarianos.
Una recomendación que haría para veganos y vegetarianos es el ser
compasivos también con todos los humanos, no solo con los animales.
Vivimos en tiempos de enfrentamiento y es muy desafiante tomar
decisiones éticas. No es fácil en este país el hacer lo correcto. Mucho del
estilo de vida de la sociedad ampliamente aceptado pone las
probabilidades en nuestra contra, para llevar estilos de vida eco-amigables
con el medioambiente. Entonces, queda hacer campañas fuertes y liderar
con el ejemplo; pero recordando que todas las personas tienen también
sentimientos y tienen sus propias circunstancias desafiantes.
Voy a continuar comiendo una dieta en base a plantas. En realidad son
muy pocos los argumentos en contra de la evidencia – a través de
culturas, una dieta alta en plantas y poca en carne es lo más beneficioso
para la salud. Yo solía comer mucha carne pero me detuve desde hace
unos pocos años, y son muchos los beneficios que he notado. Estoy
absolutamente más sano que nunca antes. Mi cuerpo naturalmente se
mantiene en forma con poca necesidad de ejercicio. Me siento fantástico
acerca de mí mismo conociendo que no estoy apoyando ningún negocio o
práctica no ética. Estoy viviendo alineado con mi moral y mis creencias.
Vivo en San Diego ahora y esto parece actualmente imposible, para
mantener éticamente o sustentablemente a una población que se
alimenta de carne en esta o cualquier otra área densamente poblada. Así
que, mientras yo esté aquí, probablemente no me encontrarás comiendo
carne, a menos que esté bajo el muelle, pescando y llevando a casa un
pequeño pez. Si me mudo fuera de la ciudad para vivir de la tierra, o si
estoy en un largo viaje por un sitio salvaje, eso podría ser una historia
diferente.
Todos nosotros tenemos una situación en común; por lo que haciendo lo
que es correcto para ti, todas las criaturas, y la tierra en su conjunto
tomarán pensamiento e ingenio. Todos podemos hacer mejoras sin
importar donde estemos ahora, pero solo tu puedes decidir hacer esto por
ti mismo. Para serte de ayuda, aquí están mis mejores 10
recomendaciones para hacer tu dieta más eco-amigable en relación a la
carne.
Come una dieta a base de plantas, que significa sin carne o hecho en base
a animales.
Si tu comes carne o productos hecho en base a animales, hazlo con
moderación. Algunas veces por semana es suficiente. Si actualmente
consumes mucha carne, empieza por tener un día a la semana donde no
comas carne (como un lunes de no carne) o una comida libre de carne al
día.
Si tú comes carne o productos hecho en base a animales averigua que tu
granjero o cazador lo obtenga localmente.
Estate seguro que el animal es éticamente criado/ cosechado. Comprando
orgánico ayudaras mucho con esto, pero no todo lo orgánico es igual. Las
pequeñas granjas orgánicas típicamente vencen a producciones orgánicas
de gran escala en calidad.
Si tu comes carne o productos hecho en base a animales trata de criarlo o
cazarlo por ti mismo. Empieza por criar gallina de huevos, que puede ser
hecho incluso en ciudades grandes.
Escoge productos lácteos y huevos sobre la carne. Esta es mucho más eco-
amigable con el medioambiente de seleccionar que la carne.
Elige pollos de granja sustentables sobre el vacuno y el cerdo. El pollo
tiene mucho menos impacto ambiental que el vacuno y el cerdo. El vacuno
es la carne más demandante medioambientalmente y generalmente la
menos saludable, así que escoge esta como última opción.
Usa cada parte del animal y no desperdicies nada. El hígado como la
médula ósea son dos de las partes más alimenticias del animal.
Haz una lista de metas y da un paso a la vez. No esté abrumado por todas
las cosas que puedes querer cambiar. En su lugar, haz metas de corto
plazo y de largo plazo y diviértete completarlas de la lista.
Date cuenta que esto no es más costoso. Aunque esto pueda parecerlo a
un ojo poco entrenado, comiendo alimentos veganos y más saludables no
es más costoso. Simple comida en base a plantas, como una comida de
arroz, fréjoles y verduras es mucho menos costos que la carne. Mi comida
en mi casa usualmente me cuesta entre USD 1 y USD 2. Está además el
dinero ahorrado en costos de salud, afiliación al gimnasio, planes de dietas
y las muchas otras formas que gastamos dinero para que nos veamos
mejor y que no necesitaríamos cuando tomamos control de nuestra dieta.
Las declaraciones de salud del veganismo no tienen respaldo
histórico
Si bien yo nunca voy a contradecir a alguien que haya decidido ser
un vegetariano por razones filosóficas, espirituales o éticas, creo
que es importante tener en cuenta y abordar los riesgos de tomar la
decisión de entrar al veganismo solo por sus supuestos beneficios
de salud.
Las encuestas demuestran que las razones éticas son la razón
principal por la que las personas se convierten al vegetarianismo o
veganismo. Pero como lo revela Kahn en su libro, el veganismo no
es el único tipo de alimentación ética. Ella también presenta
argumentos convincentes de que no es una dieta históricamente
aprobada.
Kahn se convirtió en una vegetariana a los 19 años, durante un
viaje a Europa. Ella de la noche a la mañana se convirtió después
de conocer a una mujer vegana que Kahn se refiere como "un
hermoso ejemplo de la humanidad" y una "persona
extremadamente saludable". Hasta ese momento, había llevado
una alimentación muy alta en carne — mucha carne de cerdo,
salchichas y hamburguesas.
En ese momento, en la década de 1970, el veganismo no era tan
conocido. No logro tener un impacto en los Estados Unidos hasta
por la década los 80s.
Curiosamente, la investigación de Kahn revela que al parecer no
hay una sola población en la historia del mundo que en
realidad haya sobrevivido con una alimentación
exclusivamente a base de vegetales. Así que, desde una
perspectiva de salud, hoy en día la idea del veganismo tiene
muy poco respaldo histórico.
El veganismo tiene beneficios a corto plazo, pero riesgos a
largo plazo
Desde una perspectiva histórica, el veganismo es un desarrollo muy
reciente. Las raíces del veganismo se remontan a Inglaterra
cuando, en 1944, Donald Watson acuñó el término "veganismo". El
argumento principal de Watson para el veganismo fue uno de ética.
A la edad de 14 años, presenció la matanza de un cerdo, que le
dejó horrorizado.
Inmediatamente, decidió dejar de comer carne, y quería que todo el
mundo hiciera lo mismo. El veganismo consiste en la exclusión
completa de TODO tipo de productos de origen animal — no sólo
de carne y vísceras de animales, sino también de productos
obtenidos de animales vivos, tales como productos lácteos y
huevos. También excluye los mariscos.
Parte de la confusión es que muchos veganos parecen ser muy
saludables al principio. Esto no es tan sorprendente si
consideramos que muchas personas hacen la transición de una
alimentación a base de alimentos procesados a una exclusivamente
de plantas. La afluencia de los alimentos vivos, sin duda,
mejorará su salud.
Sin embargo, a largo plazo, la ausencia de todos los alimentos
de origen animal puede tener represalias, ya que el reino
vegetal no ofrece ciertos nutrientes. La carnosina, carnitina,
taurina y grasas omega-3 de cadena larga son sólo algunos
ejemplos. La deficiencia de vitamina B12 también es muy común
entre los veganos.
Después de seis o siete años, las reservas de vitamina B12 en el
hígado se agotan por completo, momento en el que puede
comenzar a experimentar enfermedades neurodegenerativas
graves. Hay muchos casos documentados de ceguera debido a la
deficiencia de B12, así como otros trastornos neurológicos.
Históricamente, el vegetarianismo siempre incluyó algunos
productos animales
El vegetarianismo normalmente involucra tanto productos lácteos
como huevos. En la época de Pitágoras, los vegetarianos también
comían pescado. (Hoy en día, esta "rama" del vegetarianismo a
veces es separada y referida como pescetarianismo.)
Mi pasión ha sido identificar alimentos para optimizar la salud y
estoy totalmente convencido de que el pescado es uno de los
alimentos más saludables del planeta, principalmente debido a su
contenido de ácido docosahexaenoico (DHA) — una grasa de
omega-3 de 22 carbonos que es absolutamente esencial para su
salud, ya que es un componente estructural para las membranas
celulares.
Si tiene niveles bajos de DHA, es casi imposible estar saludable en
términos fisiológicos, ya que es una parte tan importante de la
generación de energía a nivel molecular. Necesita DHA, que sólo se
encuentra en los pescados grasos y algunos otros animales
marinos como el kril.
Incluso existe una física cuántica en proceso en cuanto a su
capacidad para captar la luz e integrarla en su sistema. Por
ejemplo, el DHA en su epitelio pigmentado de la retina es
responsable de convertir la luz solar en corriente eléctrica DC de
vital importancia que su cuerpo necesita. Si es deficiente, su
capacidad para generar energía se verá perjudicada por las
mitocondrias.
Por supuesto, la contaminación del agua es una preocupación
importante hoy en día, así que tiene que consumir los productos
que se encuentran al final de la cadena alimenticia. Las anchoas,
sardinas, arenque, salmón silvestre de Alaska, huevas de pescado
y kril son buenas opciones ya que tienen un alto contenido de
grasas omega-3 mientras que son bajos en mercurio y otros
contaminantes.
Lo acepte o no, usted necesita DHA de fuentes marinas
Si excluye estos alimentos, no sólo comprometerá su salud. Y,
contrariamente a la creencia popular, las fuentes vegetales
simplemente no le pueden proporcionar la cantidad de DHA que su
cuerpo necesita. Los omega-3 de fuentes vegetales (ácido alfa-
linolénico o ALA) tienen 18 carbonos, mientras que los omega-3 de
fuentes marinas (ácido eicosapentaenoico y DHA o EPA) tienen 22
y 20, respectivamente. La diferencia en la longitud de la cadena de
carbono genera un significativo desequilibrio en términos de
funcionalidad.
ALA funciona como una fuente de combustible (alimento), mientras
que EPA y DHA son elementos estructurales. Por ejemplo, más del
90% de la grasa omega-3 que se encuentra en su tejido cerebral es
DHA, lo que sugiere lo importante que es para la función
neurológica saludable.
El problema es que, a pesar de que su cuerpo puede convertir parte
de la ALA presente en las plantas en DHA que se encuentra en los
aceites marinos, es muy raro que esto represente a más del 5% —
la típica tasa de conversión es de 1 a 3% o incluso menos.1 Esto
simplemente no es suficiente para brindar un beneficio significativo.
Así que por favor, no cometa el error de pensar que puede cambiar
a DHA de fuentes marinas por ALA de origen vegetal encontrado en
la linaza, aceite de linaza, semillas de chía, nueces y verduras de
hoja verde.
Los dos comunes obstáculos en las salud de los veganos son:
poca proteína y poca grasa
Si bien es inteligente mantener bajo su consumo de proteína, los
niveles excesivamente bajos pueden ser en un problema para los
veganos — especialmente si su alimentación también es baja en
grasas saludables.
Algunas personas consumen de ocho a 12% de su requerimiento de
proteína de fuentes vegetales, lo que podría provocar la pérdida de
masa muscular. "En ese sentido, si no están consumiendo
suficiente proteína, después de todo, están consumiendo carne —
la de ellos mismo", dice Kahn.
El bajo contenido de grasa es otro, y en mi opinión, es el
problema más preocupante, entre los veganos. Cuando lleva
una alimentación alta de carbohidratos netos (carbohidratos totales
sin fibra), básicamente está quemando carbohidratos como su
principal combustible.
Si cambia a una alimentación relativamente baja en carbohidratos
netos, algo simple de hacer si lleva una dieta vegetariana ya que los
vegetales son tan altos en fibra, entonces su cuerpo empezara a
quemar grasa como combustible principal. Esto significa que es
necesario aumentar la cantidad de grasas saludables en su
alimentación con el fin de satisfacer la demanda de combustible.
Una alimentación baja en grasas probablemente es mucho más
problemática que una baja en proteínas, ya que una vez que
empieza a quemar grasa como combustible, un poderoso
procesos moderado en proteínas empezara a tomar su lugar, lo
que le permite funcionar con una mínima cantidad de proteína
de tan solo 6 a 8%, sin correr el riesgo de desgastar la masa
muscular.
Yo únicamente consumo el 8% de proteína en mi dieta y no creo ser
deficiente en proteína. Eso se debe a que la grasa es mi
combustible principal. Si en cambio quemara carbohidratos, esa
poca cantidad de proteína no sería suficiente.
El veganismo tiene una alta tasa de deserciones
Los problemas de salud vinculados al veganismo crean una alta
tasa de deserciones. Es difícil encontrar buenas estadísticas sobre
esto, ya que las personas no quieren hablar de ello. Muchos tienen
vergüenza, se sienten como si hubieran "fracasado", y muchos
tienen que soportar burlas de sus compañeros veganos, quienes
creen que dicha persona está cometiendo un error al regresar a
comer alimentos de origen animal.
La dieta vegetariana incluso afecta a los animales
Lo que muchos veganos no logran integrar en su evaluación
general es que incluso llevar una dieta exclusivamente a base de
vegetales consiste en matar a una amplia variedad de animales. No
intencionalmente, por supuesto, más bien como un artefacto del
proceso que involucra cultivar los alimentos.
En esencia, no existen alimentos que estén exentos de fuentes
animales, esta es una cita textual del libro de Kahn. También existe
algún tipo de destrucción de la vida en cuestión. Luego, también
está la problemática de la conciencia de las plantas.
Como lo indicó Kahn, al menos que cultive todos sus alimentos
por usted mismo en un entorno orgánico que no involucre la
labranza y con sus propias manos, los animales serán
eliminados en la agricultura industrial.
Los estudios realizados por científicos de renombre muestran que
hasta un 70% de los roedores y pequeños animales presentes en
campos de cultivo industrial terminan siendo asesinados por las
maquinarias. Las trampas también asesinan a los animales al igual
que durante el almacenamiento y transporte de alimentos. Como
dice Kahn:
También vale la pena señalar que algunas investigaciones sobre la
dieta vegana dependen de corroborar sus decisiones alimenticias,
ya que la palabra saludable en realidad no ofrece dicha prueba. Por
ejemplo, cuando Kahn investigo en algunos de los estudios más
conocidos que los veganos disfrutaban citar, descubrió que
realmente definen el vegetarianismo de una manera muy amplia.
No apoyan una dieta exclusivamente a base de vegetales (vegano)
en absoluto. Estos estudios no solo incluían a personas que comían
pescado, sino también a personas que comían lácteos e incluso a
personas que comían carne roja una vez a la semana.
Argumentos veganos
Posted at 22:00h in Educación alimentaria by LG
El veganismo es filosofía y práctica de la vida compasiva. El término
“vegano” fue acuñado en 1945 en Gran Bretaña por la recién creada
Vegan Society (Sociedad Vegana), para designar a aquellos que evitan
utilizar productos de origen animal para alimentarse, para vestirse o
para otros fines. Vegano es una abreviación de la palabra “vegetariano”.
Ambas proceden de la misma raíz latina “vegetus”, que significa
“completo, sano, fresco, lleno de vida”.
La Vegan Society nos da esta definición: “El veganismo es un estilo de
vida que excluye toda forma de explotación y crueldad hacia el reino
animal e incluye la reverencia por la vida. Consiste en vivir de los
productos del reino vegetal excluyendo carne, pescado, aves, huevos,
miel, leche animal y sus derivados y promueve el uso de alternativas
para todos los artículos cotidianos derivados en total o parcialmente de
los animales”.
El veganismo es más que un simple asunto de dieta. Los veganos evitan
matar, dañar y explotar a los animales y mantienen un buen nivel de
salud y bienestar físico, emocional, mentaly espiritual. Es una
alternativa ética y sana al consumo y dependencia de los productos de
origen animal no adaptados a nuestras necesidades físicas y
espirituales.
En contraposición con el veganismo, el vegetarianismo puede parecer
una solución parcial e inconsistente. No obstante, hacerse (ovo-lacto-
)vegetariano ya es dar un gran paso. El término genérico “vegetariano”
engloba a todos los enfoques dentro de esta forma de ver las cosas.
Cualquier paso hacia el veganismo, por pequeño que sea, es positivo
para el propio bienestar y el de los animales. Las diferencias entre
“vegano” y “vegetariano” expresan un grado de compromiso que
evoluciona con el tiempo.
Los beneficios de una dieta vegetariana proceden exclusivamente de
su componente vegana. El queso posee más grasa que la carne y
procede del mismo lugar. Los huevos poseen más colesterol que el
pollo y proceden del mismo lugar. Ninguno de ellos contiene fibra,
carbohidratos o cualquier cosa que no se pueda encontrar en los
alimentos vegetales de forma más saludable.
Cuando empiezas a cocinar al estilo vegano, te preparas un plato con
un 50% de cereales integrales por los hidratos de carbono, la proteína
y las vitaminas B; un 25% de hortalizas verdes por las vitaminas y la
fibra; un 25% de verduras anaranjadas y amarillas por el beta-caroteno;
y unas cuantas legumbres por la proteína, la fibra, el hierro y las
vitaminas B. Una dieta vegana contiene todos los nutrientes incluyendo
mucho calcio, pero sin el colesterol, la grasa saturada, los microbios,
pesticidas, hormonas y antibióticos que contienen los productos
animales, especialmente el queso y los huevos.
Una vaca produce leche sólo tras haber parido a un ternero. Cada año
le forzamos un embarazo y matamos a su ternero para quedarnos con
su leche. Tras cuatro terneros, cuando tiene unos siete años de edad,
matamos y nos comemos a la vaca porque ya es menos productiva,
aunque podría llegar a vivir unos veinte años. El 70% de la carne de
vacuno procede de las vacas lecheras.
El vacuno, la leche y la ternera forman parte del mismo negocio
sangriento y esclavizante de la ganadería industrial. Lo mismo sucede
con los pollos y los huevos.
Alrededor del 50% de los varones que comen carne en América del
Norte mueren de enfermedades cardiacas. Para los vegetarianos la
cifra es del 25%. Para los veganos es tan sólo del 4%. La carne posee
hasta el 40% de calorías en forma de grasa, y el queso hasta el 70%.
Los huevos son la fuente más rica de colesterol. El queso y los huevos
son igual de comida-basura que una hamburguesa. Los vegetales no
contienen colesterol y, excepto los aguacates y el coco, pocas grasas
saturadas.
Los veganos que comen correctamente ingieren menos del 10% de las
calorías en forma de grasa, poseen una ingestión nula de colesterol con
niveles en sangre por debajo de 150 y, prácticamente, no sufren
enfermedades cardíacas. La historia respecto al cáncer es similar
porque los radicales libres que lo causan proceden de los productos
animales y de la contaminación, encontrándose las vitaminas
antioxidantes que los destruyen sólo en los vegetales. El 95% de las
intoxicaciones alimentarias tienen su origen en productos animales. El
resto se debe a la contaminación cruzada en la cocina. Mi cocina
es vegana y jamás tengo que esterilizar las superficies, los utensilios o
el frigorífico, porque nada peligroso vive allí.
La lucha por los derechos de los animales es un paso más en la
evolución humana. Sólo en tiempos relativamente recientes se empezó
a luchar por la abolición de la esclavitud, los derechos humanos, el
derecho al voto, la igualdad de las mujeres y la ecología. El siguiente
paso será el respeto hacia los animales. Los animales del mundo no
tienen voz propia. Si no hablamos por ellos, ¿quién lo hará?
El veganismo adopta una actitud de compromiso ante los derechos
humanos, los derechos animales, la ecología y el hambre en el mundo.
A través de lo que consumimos somos responsables de la gestión de
los recursos de la Tierra y de la coexistencia pacífica con otros seres en
el planeta. La postura vegana crea las condiciones para una
sociabilidad basada en la no violencia. Cada vez más gente reconoce
estos planteamientos. En los Estados Unidos el número de
vegetarianos supera los 12 millones, de ellos 500.000 son veganos. En
el Reino Unido, hay ya más de 4 millones de vegetarianos, de ellos
170.000 veganos.
Hoy, la economía alimentaria gira en torno a la producción cárnica y
nosotros la costeamos con nuestros impuestos. Hacerse vegano no es
un mero gesto simbólico, ni un intento de mantenerse aislados de las
crueles realidades del mundo. Es un paso práctico para poner fin a la
muerte de los animales no humanos y a todo aquello que les causa
sufrimiento como las granjas industriales y demás prácticas crueles de
la producción animal.
Ser vegano no es sinónimo de llevar una existencia miserable y llena
de privaciones, masticando tristemente una zanahoria entre dos hojas
de lechuga. El estilo de vida vegano es la puerta hacia un futuro mejor,
más feliz y compasivo que nos haga sentir más satisfechos.
La dieta vegana suele conocerse como vegetariana estricta. Al oír
hablar en estos términos, la gente tiende a preocuparse sobre las
posibles carencias que pudiera acarrear. Esto se debe a una cultura
sobre los productos de origen animal creada en torno a una serie de
mitos. La investigación científica demuestra que el veganismo es el
estilo de vida más sano, mientras que las enfermedades de las
sociedades occidentales son enfermedades de exceso, y no de
carencia. Los veganos somos la evidencia de que los productos de
origen animal son opcionales, superfluos y perjudiciales.
Los productos de origen animal no son esenciales en nuestra dieta, a
pesar de que la mayoría está convencida de que la carne, la leche y los
huevos son sanos, naturales y necesarios para mantener la vida
humana. Esta creencia en las propiedades de tales productos está
profundamente arraigada en nuestra cultura por razones procedentes
de los tiempos en que sólo los ricos podían permitirse el “lujo” de comer
carne.
Sin embargo, son continuos los escándalos alimentarios relacionados
con productos de origen animal, dada la forma antinatural en que estos
animales son explotados. La preocupación sólo aflora cuando las
maldades infligidas amenazan nuestra economía y nuestra salud.
Con las crisis sucesivas la gente empieza a preguntarse si es fiable
consumir productos procedentes de la ganadería industrial. Muchos se
consuelan pensando que, si estos productos están contaminados, los
alimentos vegetales también se producen a base de productos
químicos, con lo que todo está igual de mal. A menudo se escucha que
“de algo hay que morir”, para consolarse ante tanta calamidad y evitar
reflexionar.
Estas crisis desfiguran la idea fundamental que defendemos: los
productos animales son indeseables por sí mismos, no por su mala o
dudosa “calidad”. Hasta cuando proceden de buenos métodos de
producción -incluso de origen ecológico o biológico-, los productos
animales acarrean repercusiones negativas para la salud humana
porque no están adaptados a nuestras características fisiológicas. Cada
vez hay más evidencias de que los alimentos de origen vegetal son los
más indicados para el ser humano. Eliminar los productos animales de
la dieta es una decisión de sentido común y una opción dietética
saludable-
“La dieta ética. Ética y dietética del veganismo”.David Román,
Estrella Vilaplana.
El poder del veganismo
Esta práctica y estilo de vida es una forma de ver el mundo de
manera distinta, basada en una dieta saludable y en el respeto
al mundo animal a la hora de alimentarse, lo que requiere de
una implicación y dedicación plena y necesaria
Guillermo Ortín 07.05.2016 | 23:04
Son muchas las personas que empiezan a comprometerse –y cada
vez más– con el mundo en el que vivimos y, más concretamente,
con el animal. Consiste en un firme y razonado posicionamiento
ético que va en contra del deshumanizado trato que se da a la vida
animal a la hora de elaborar la comida. También hay quienes se
inician en esta práctica por cuestiones de salud o de medio
ambiente. El veganismo se asienta en la convicción de que los
animales, al igual que los humanos, pueden sentir dolor y
sufrimiento, por ello deben tener la consideración moral y el respeto
que, en la misma medida, merecemos los humanos entre nosotros.
Este estilo de vida, que bien puede parecernos novedoso, es en
realidad una práctica que ya realizaban grandes figuras de la
historia como Da Vinci, Voltaire o Platón y que llega hasta nuestros
días, en los que personajes como Samuel L. Jackson, Jared Leto o
Ariana Grande se declaran seguidores de esta opción que, en
resumen, trata de dejar de consumir cualquier producto derivado de
la explotación y muerte de cualquier animal. El veganismo protege
(o eso intenta), el medio ambiente y la calidad de vida de todo el
planeta. Según un estudio de la Universidad de Oxford del que se
hizo eco la revista Time, existe un enorme potencial en lo que
supondría un cambio de dieta desde la perspectiva de la salud, el
medio ambiente y la economía. Según este informe, llevar un estilo
de vida basada en la dieta vegana, puede ayudar a salvar cerca de
8 millones de vidas hasta el año 2050. Además, se reducirían en un
70% las emisiones de gases de invernadero procedentes de la
ganadería y un 63% del conjunto total de la industria alimentaria.
Veganismo, no vegetarianismo
La principal diferencia entre el veganismo y el vegetarianismo es la
visión de respeto y amor que da el primero al mundo animal frente a
las cuestiones meramente saludables que ofrece el vegetarianismo.
En la práctica, una persona con alimentación vegana recurre
realmente a lo que se denomina como una dieta vegetariana
estrica. La mayoría de los vegetarianos (término acortado de
ovolactovegetarianos) se preocupan fundamentalmente de su salud
y no reflexionan sobre el uso que se hace de los animales para
obtener productos tanto alimenticios como cosméticos. Estos,
aunque no comen carne, si que consumen alimentos provenientes
de animales, como queso, leche o miel.
El paso adelante que dan los veganos responde a esas
convicciones tratadas antes referidas a no comer, usar o domesticar
a ningún animal para, en su lugar, vernos como iguales en el
mundo. La privación de libertad del animal, junto al sufrimiento que
pueda sufrir, es el eje central de este estilo de vida que choca con el
rechazo de los vegetarianos al uso exclusivo de productos
procedentes de animales muertos. Los veganos evitan los
productos de origen animal en todos los aspectos de su vida.
En resumen, dieta y ética se funden en este estilo de vida llamado
veganismo en el que cada día se van sumando más adeptos y
donde sólo en Murcia, se calcula que ya son más de 17.500
personas las que no consumen nada que provenga de los animales.