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Tema Macrocelula

El documento presenta tres historias bíblicas. La primera habla de Marta y María, donde Marta estaba muy ocupada con tareas mientras María escuchaba a Jesús. La segunda historia es de Lázaro y el Rico, donde el Rico no ayudó a Lázaro a pesar de su riqueza. La tercera historia es sobre David, Mefiboseth y Siba, donde David protegió a la familia de su amigo a pesar de la muerte de este. Los tres relatos enseñan sobre la prioridad de escuchar a Jesús y ayudar a
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Tema Macrocelula

El documento presenta tres historias bíblicas. La primera habla de Marta y María, donde Marta estaba muy ocupada con tareas mientras María escuchaba a Jesús. La segunda historia es de Lázaro y el Rico, donde el Rico no ayudó a Lázaro a pesar de su riqueza. La tercera historia es sobre David, Mefiboseth y Siba, donde David protegió a la familia de su amigo a pesar de la muerte de este. Los tres relatos enseñan sobre la prioridad de escuchar a Jesús y ayudar a
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EN JESUS HAY ESPERANZAS.

2 SAMUEL 9:7

1) Bienvenida y presentación
2) Devocional.
3) Representación Dramática (LUCAS 10: 38-42 JESUS visita a Marta y a María).

Martha era una mujer muy ocupada. Cocinaba, cocía, limpiaba, (en nuestro tiempo podemos decir que marta atendía a los niños, a los
visitantes, al marido, estudiaba, trabajaba, tenía que hacer la cola para la harina, ir a las reuniones del clap, etc.,) Estaba ocupada con
muchos quehaceres, dice la Palabra que estaba tan ocupada, que básicamente no reconoció que el Señor había entrado a su casa. Estaba
tan ocupada, que ya no notaba Su presencia. Estaba tan ocupada que no tenía tiempo de sentarse a Sus pies a escuchar Su Palabra. Los
afanes tenían mayor prioridad para ella. Estaba tan ocupada, más allá de sus habilidades, que se quejaba con el Señor: “¿Por qué nadie
me ayuda a servir?… por favor dile a María que se levante y me ayude”.
Hoy en día las personas son Súper trabajadores, y activas; Tan activos que no tienen tiempo de sentarse a los pies del Señor, o
de recibir la Palabra que el Señor quiere traer a la vida de toda persona.
Cuando el Señor estaba en la tierra pasó tiempo solo con el Padre. Nuestra prioridad no. 1 no es el trabajo, nos son los hijos, no
es la cola, no es el dinero, literalmente nada de este mundo es nuestra prioridad (incluso si el ministerio está incluido). “Se necesita UNA
cosa”, dice el Señor.
Tu prioridad no. 1 es sentarte a los pies de tu Señor. Tu prioridad no. 1 es estar junto con el Padre.
ACTIVIDAD: Elaborar una lista de tus ocupaciones diarias.

4) Representación Dramática (LUCAS 16:19-31 Lázaro y el Rico).

La parábola del rico y Lázaro es otra enseñanza de Jesús sobre cuál debe ser nuestra actitud frente a las riquezas y su uso. Y aborda
asimismo el tema de los bienes materiales. Está en particular compara la vida de dos hombres, uno rico y otro pobre,
Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino y hacía cada día banquete con esplendidez

- El hombre es acaudalado
- que hace alarde de sus riquezas con la ropa que se pone.
- Se viste todos los días con prendas de color púrpura, algo que solo se podían permitir los muy adinerados.
- El proceso de extraer el tinte púrpura de un molusco llamado murex requería mucho trabajo manual, por lo cual la tela de
color púrpura era muy costosa.
- La realeza y las personas de alto rango se vestían de púrpura.
- Además se viste de lino fino. El vocablo griego traducido como «lino fino» se refiere a un lino delicado, suave, blanco y muy
caro.
- Llevar prendas de lino blanco bajo una túnica de color púrpura era señal de gran opulencia. Por si fuera poco, celebra
espléndidos banquetes todos los días, lo cual puede significar que tiene invitados a diario o con frecuencia; eso también
requería muchos recursos. Lo que se pretende resaltar, tanto aquí como más adelante en la parábola, es que el hombre es
muy rico y se permite muchos excesos.

Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel rico, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las
migajas que caían de la mesa del rico.

- Lázaro es tan pobre que se ve obligado a mendigar comida.


- Además está enfermo, cubierto de úlceras supurantes, y no puede caminar. O bien tiene las piernas paralizadas, o está tan
débil y enfermo que le resulta imposible andar.
- Lázaro se encuentra en un estado deplorable: incapaz de caminar, cubierto de úlceras, siempre hambriento, completamente
dependiente de que lo lleven de un sitio a otro, y mendigando día tras día a la puerta de la casa del hombre rico, que por lo
visto no le presta ninguna atención.
- Es un marginado de la sociedad, ritualmente impuro.
El hombre rico, ha fallecido y ha sido enterrado, sin duda con un costoso funeral. Sin embargo, su vida ahora es muy distinta de
la que tuvo en la Tierra. Él que daba banquetes a diario, en los que se servía abundante comida y vino, es quien ahora está necesitado y
depende de la ayuda que le puedan prestar.

Llama, pues, a Abraham, poniendo cuidado en tratarlo de «padre», quizá con la esperanza de que ese recordatorio de que tiene
linaje judío haga que Abraham se sienta obligado a ayudarlo.

La parábola pone de manifiesto la conducta que no debemos seguir las personas. El hombre rico era consciente de Lázaro y sus
necesidades, pero no se interesaba en lo más mínimo por él. No hizo nada para ayudarlo, aunque claramente no le faltaban los medios.
Es tan fácil mirar hacia otro lado cuando uno ve un mendigo, sobre todo si es desagradable a la vista, como en este vívido ejemplo que
da Jesús de Lázaro, cuyas llagas supurantes los perros lamían. En vez de ver a un ser humano, creado a imagen de Dios, a quien Dios
ama, es más fácil evitar a la persona, mirar hacia otro lado y no prestarle atención, no inmutarse. Como cristianos, como discípulos,
debemos reaccionar con amor y compasión cuando vemos el estado en que se encuentran los necesitados.

Si bien en esta parábola Jesús presenta a un hombre adinerado como ejemplo de mala conducta, ser rico no tiene
intrínsecamente nada de malo. El propio Abraham era rico. Existe, sin embargo, peligro cuando las riquezas influyen negativamente en
nuestra actitud. Todo depende de la importancia y el uso que les demos. ¿Somos como el rico del capítulo 12 de Lucas, que tenía pensado
guardar su cosecha récord y usarla para su propio provecho? ¿Somos esclavos de nuestro dinero y nuestras posesiones, o los empleamos
para la gloria de Dios? ¿Llevamos una vida de excesos, como el rico de esta parábola, o ayudamos a los demás? Aunque nuestros recursos
económicos no nos permitan dar mucho, ¿hacemos lo que podemos por ayudar a los necesitados, dedicándoles quizás algo de tiempo,
prestándoles atención o contribuyendo de alguna manera a satisfacer sus necesidades? ¿Qué actitud tenemos frente a los pobres y
necesitados? ¿Nos son indiferentes? ¿Los menospreciamos? ¿Los juzgamos porque nos parece que se merecen estar cómo están? ¿O
muestran nuestras acciones que nos compadecemos de ellos, que nos interesamos y preocupamos por ellos?

Esta parábola también contiene una advertencia contra ignorar o rechazar la Palabra de Dios. El hombre rico o bien no creía, o bien tenía
creencias erróneas. Y él sabía que lo mismo les pasaba a sus hermanos. Pidió que se les diera una señal, pero Abraham dijo que no se
les daría ninguna porque ya tenían la Palabra de Dios a su disposición. Dios consideró responsable al hombre rico porque, a pesar de
contar con la Palabra de Dios, no había vivido conforme a lo que esta indica, como se evidencia por el hecho de que no había tratado a
los pobres como mandan las Escrituras.

Nuestra manera de vivir influirá en nuestro futuro eterno. Nuestras acciones y omisiones afectan no solo nuestra vida actual, sino nuestra
vida para siempre. Debemos tener cuidado con las decisiones que tomamos, con nuestra forma de vivir, con el uso que hacemos del
dinero y de los bienes materiales, y con nuestra manera de tratar a los necesitados. La suma de nuestras decisiones y acciones no solo
determina nuestro presente, sino que también incide en nuestro futuro en el más allá.

Como cristianos, como discípulos, algo más que conviene que aprendamos de esta parábola es que estamos rodeados de muchos que,
como el hombre rico, no creen o no captan que haya otra vida. Es posible que no entiendan que creer la Palabra de Dios y aceptar la
salvación por medio de Su Hijo Jesús cambiará su vida ahora y eternamente. Nuestra función consiste en compartir con ellos nuestra
abundancia de verdades espirituales. No debemos hacer como el rico de la parábola, sentirnos satisfechos con nuestras riquezas
espirituales, con la abundancia de cielo que tenemos, y no hacer ningún caso de los lázaros de este mundo que están tan necesitados,
no solo física, sino también espiritualmente.

Tengamos o no mucho dinero y bienes materiales que compartir con los necesitados, todos como cristianos poseemos lo más valioso
que puede llegar a tener una persona: vida eterna y una relación personal con quien la hace posible, Jesús. Hay a nuestro alrededor
multitud de personas de todas las profesiones y condiciones sociales que se hallan en una situación desesperada, y nosotros tenemos
las riquezas espirituales de la fe, de la salvación y del profundo amor de Dios que podemos compartir con ellas. Esmerémonos por
llevarles consuelo y salvación, ¿de acuerdo?
ACTIVIDAD: Elaborar una lista de tus Prioridades.
TEMA: EN JESUS HAY ESPERZANZAS 2 SAMUEL 9:7

El rey David se encontraba en su apogeo, reinaba como ninguno otro, los enemigos de Israel ya no pudieron hacerles frente, su liderazgo
y su buena disposición de hacer las cosas conforme al corazón de Dios lo hizo un gran Rey.
Son tres los personajes que se mencionan en nuestro relato: David, Mefi-boset y Siba, cada uno de ellos tienen algún en particular
para poder entender el mensaje de ésta tarde.
Esta es la historia de Mefiboset, un niño de cinco años que quedó lisiado de ambos pies al su nodriza resbalársele de sus manos
y caer al piso.
Ahora muchos no conocen esta historia. La nodriza corría ya que su padre Jonathan había muerto, y era costumbre de ese tiempo
que los nuevos reyes mataran los hijos sucesores para que no se sublevaran y quisieran el trono.
Pero hay un dato sumamente importante; y es que había un pacto entre David y Jonathán, y era que por Jonathan siempre
defender a David y ayudarlo con la persecución y asecho que le tenía su padre Saúl, David le prometió preservar su familia, pero esto no
lo sabía la nodriza. Es entonces es que huye a Lodebar.
Lodebar era un arrabal de aquel tiempo, su nombre significa; tierra árida, hostil, seca, y era un lugar de miseria y, maldad y pavor
y no apta para pastorear.
Si comparamos esto en la actualidad, es así que pasa con nosotros cuando no conocemos las promesas de Dios, que estamos
caídos e impedidos espiritualmente y muchos como mefiboset nos refugiamos en Lodebar. (El mundo)
Pero qué bueno es saber que Dios tiene promesas para sus hijos que lo aceptan y buscan, y tiene el poder para sacarnos de
Lodebar.
Esto ocurre en unos de esos días que David meditaba y leía las crónicas, cuando vino a su mente el pacto que había hecho con
Jonathan y lo que le prometió, entonces pregunta a uno de sus sirvientes por la descendencia de Saúl y su inolvidable amigo Jonathan.
Es entonces que su criado Siba le contesta que el único de la descendencia que quedó había huido a Lodebar y que era cojo de
ambos pies. A lo que David ordenó buscarlo rápidamente para sentarlo en su mesa. Y es aquí que resalta una de las cualidades más
grandes de David, su bondad.
David no indago en su discapacidad. Así como hace Jesús, aunque estemos como Mefiboset que arrastraba sus pies, estemos
arrastrados en el mundo él nos a saca del muladar y nos sienta con él como príncipes de la tierra. mefiboset debió sentir temor cuando
tocaron a su puerta, su autoestima estaba por el piso; tal vez pensó; hasta aquí llegué! Su viaje debió ser una tortura, cuando le dijeron;
El rey te mando a llamar.
En 2 Samuel podemos leer como se encontraba el estado sicológico y autoestima de mefiboset, cuando al verse de frente con
David le dice;" Quién es tu siervo, para qué mires a UN PERRO MUERTO como yo?
Un perro muerto apesta y se descompone rápidamente. En ese preciso momento cae la gracia de Dios sobre Mefiboset al llegar
al palacio. Y es aquí que viene nuestra revelación. Se trata del valor que tiene nuestro lugar de reunión con Dios.
Donde viven los reyes? Pues en los palacios. Él quiere cenar contigo y verte sentado a la mesa para darte de sus manjares. Por eso la
Biblia nos dice; Mirad cuán bueno y cuán agradable es habitar los hermanos juntos en armonía. Salmo 133:1.
Esto lo entendió David y nos lo escribe en sus salmos cuando nos dice; " Cuán amables son tus moradas, anhela mi alma y aun
ardientemente desea tus atrios; Bienaventurados los que habitan en tu casa. Bienaventurado significa; tres veces dichosos.
Salmo 84:1-2.
El Señor está haciendo llamados a salir de Lodebar y ser llevados al palacio y sentados a su mesa. Eso no hay con que pagarlo,
sólo siendo fiel y honrándolo.

David representa a Dios queriendo bendecir!

Mefi – boset representa al pecador!

Siba - representa el que da un buena nueva!

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