SISTEMA CARDIOCIRCULATORIO
Realizado por:
Tania Maricela Pesantez Contreras
Cuenca, 09 de Junio del 2019
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
OBJETIVOS
Objetivo general
Analizar el funcionamiento del sistema cardiovascular y su estructura
Objetivos específicos
1. Conceptualizar el sistema cardiovascular y sus partes
2. Detallar el funcionamiento del sistema digestivo
DEDICATORIA
El SISTEMA CARDIOVASCULAR
El sistema cardiovascular (SCV) está constituido por órganos tubulares: el corazón y los vasos
sanguíneos (arterias, capilares y venas), estos últimos son de variada constitución histológica y de
diferentes calibres y funciones. Es por ello que podemos establecer su clasificación aunque el estudiante
debe tener en cuenta que en el sistema cardiovascular existen formas transicionales entre los vasos
sanguíneos, por lo cual no debemos establecer estrictamente estos criterios de clasificación.
1.1 Partes o estructura de cada órgano del sistema digestivo
Los órganos que forman del tracto digestivo son la boca, el esófago, el estómago, el intestino
delgado, el intestino grueso (también llamado colon), el recto y el ano. El hígado, el páncreas y la
vesícula biliar también forman parte del mismo y son sus órganos sólidos. El interior de estos
órganos huecos está revestido por una membrana llamada mucosa. La mucosa de la boca, el
estómago y el intestino delgado contiene glándulas diminutas que producen jugos que contribuyen
a la digestión de los alimentos. El tracto digestivo también contiene una capa muscular suave que
ayuda a transformar los alimentos y transportarlos a lo largo del tubo. Otros dos órganos digestivos
“macizos”, el hígado y el páncreas, producen jugos que llegan al intestino a través de pequeños
tubos llamados conductos. La vesícula biliar almacena los jugos digestivos del hígado hasta que
son necesarios en el intestino. Algunos componentes de los sistemas nervioso y circulatorio
también juegan un papel importante en el aparato digestivo.
1.2 Boca
Cavidad que se abre en la parte central e inferior de la cara y por la que se ingieren los
alimentos. En la boca encontramos la lengua y los dientes. Es aquí donde vierten su contenido las
glándulas salivales y tienen lugar la masticación y salivación de los alimentos. Con la salivación
y los fermentos digestivos que contiene la saliva (amilasa salival) se inicia la digestión de los
alimentos, formándose el bolo alimenticio. Después de estos procesos se produce la deglución del
bolo alimenticio, que es el proceso mediante el cual éste pasa de la boca y faringe al esófago.
1.3 Faringe
Se comunica con la boca por la parte anterior, y por la parte posterior con la laringe, de la
que está separada por la epiglotis, y con el esófago, al que derrama el bolo alimenticio. La
deglución implica una gran coordinación neuromuscular a nivel de la faringe. Los defectos en
estos mecanismos pueden producir el paso de alimentos a las vías respiratorias o en la nariz, en
vez de pasar al esófago.
1.4 Esófago
Conducto muscular de 18 a 26 centímetros de longitud que recoge el bolo alimenticio una
vez terminada la fase bucofaríngea de la deglución. Mediante una serie de movimientos
contráctiles de la pared del esófago, el bolo alimenticio sigue su curso hacia el estómago. Por lo
tanto, el esófago sólo participa en la progresión ordenada del alimento.
1.5 Estómago
El estómago es una dilatación en forma de J del tubo digestivo, que se comunica con el
esófago a través de los cardias, y con el duodeno a través del píloro. Ambos, cardias y píloro,
funcionan como una válvula que regula el paso del alimento. El estómago funciona,
principalmente, como un reservorio para almacenar grandes cantidades de comida recién ingerida,
permitiendo así ingestiones intermitentes. El paso del contenido gástrico al duodeno, que tiene una
capacidad volumétrica muy inferior, se produce de forma controlada por el efecto del píloro.
En el estómago se encuentran diferentes tipos de células que participan en la secreción del
jugo gástrico. El jugo gástrico contiene ácido clorhídrico y pepsina, responsables de la digestión
gástrica del bolo alimenticio. Además, el estómago facilita la trituración de los alimentos y su
mezcla con el jugo gástrico, debido a los movimientos de contracción de sus paredes.
Posteriormente, se produce el vaciamiento hacia el duodeno. Una vez mezclado con los jugos
gástricos, el bolo alimenticio pasa a llamarse quimo.
1.6 Intestino delgado
Conducto de 6 a 8 metros de largo, formado por tres tramos: Duodeno, separado del
estómago por el píloro, y que recibe la bilis procedente del hígado y el jugo pancreático del
páncreas, seguido del yeyuno, y por la parte final llamada íleon. El íleon se comunica con el
intestino grueso o colon mediante la válvula ileocecal. En el intestino delgado continúa la digestión
de los alimentos hasta su conversión en componentes elementales aptos para la absorción; y aquí
juega un papel fundamental la bilis, el jugo pancreático (que contiene amilasa, lipasa y tripsina) y
el propio jugo intestinal secretado por las células intestinales. Una vez mezclado con estas
secreciones, el quimo pasa a llamarse quilo. Las paredes del intestino delgado tienen también
capacidad contráctil, permitiendo la mezcla de su contenido y su propulsión adelante.
Una vez los alimentos se han escindido en sus componentes elementales, serán absorbidos.
En el intestino delgado se absorben los nutrientes y también sal y agua. La absorción es un proceso
muy eficiente: menos del 5% de las grasas, hidratos de carbono y proteínas ingeridas se excreta en
las heces de los adultos que siguen una dieta normal. La digestión de las grasas (lípidos) de la dieta
se produce por efecto de las lipasas, originándose entonces los triglicéridos y fosfolípidos, que se
absorben en el yeyuno. Para que se produzca este proceso, es necesaria la contribución de las sales
biliares contenidas en la bilis. Los hidratos de carbono (almidones, azúcares, etc.) son digeridos
mediante las amilasas salival y pancreática, las disacaridasas, formándose monosacáridos que son
absorbidos en yeyuno / íleon. Finalmente, la digestión de las proteínas mediante pepsinas y
proteasas (tripsina) da lugar a los péptidos y aminoácidos, absorbidos también en yeyuno/ íleon.
1.7 Intestino grueso
Es la penúltima porción del tubo digestivo, formada por el ciego, el colon, el recto y el canal
anal.
a) Ciego: Es la primera porción del intestino grueso. Denominado así por constituir una
especie de fondo de saco donde implanta el apéndice cecal, y en el cual desemboca el intestino
delgado a través del esfínter ileocecal. Realiza diferentes funciones y aportes al proceso de
digestión, ya que este posee numerosas bacterias que contribuyen a la reducción de algunas
sustancias de difícil absorción por otras estructuras.
b) Colon: Es la parte más grande del intestino grueso y se divide en tres secciones: colon
ascendente, colon transverso y colon descendente
El colon ascendente, llega hasta el borde del hígado (glándula que produce y secreta la bilis),
en este punto se incurva, formando el colon transverso, que se extiende horizontalmente hasta las
inmediaciones del bazo (órgano linfático muscular). A partir de aquí se incurva nuevamente hacia
abajo, y se denomina colon descendente. Después describe una curva en forma de s, recibiendo el
nombre de colon sigmoide o sigma.
La principal función del colon es convertir en heces el líquido del intestino delgado, llamado
quimo. Junto con esto, interviene en las siguientes acciones:
Las bacterias que habitan en él producen vitaminas K y B.
Crea anticuerpos que protegen el sistema contra posibles enfermedades.
c) Recto: Es el tramo final del intestino grueso. Mide entre 15 y 20 centímetros. Recoge los
residuos cuando se ha eliminado la mayor parte del agua que contienen, y los retiene hasta que son
expulsados.
d) Canal anal: De unos 4cm de longitud, revestido de crestas verticales llamadas columnas anales.
En las paredes del canal anal hay dos fuertes capas planas de músculos llamados esfínteres interno y
externo, que actúan como válvulas y que se relajan durante la defecación.
d) Ano: Situada en el extremo del aparato digestivo, es por dónde se eliminan los gases y las
heces. Se ubica al lado de los genitales, en la zona perineal
2. Hígado
Glándula voluminosa de color rojo oscuro que produce la bilis, que se almacena en la
vesícula biliar. Durante las comidas la vejiga biliar se contrae, provocando el paso de bilis en el
duodeno, a través del conducto colédoco. La función de la bilis en el intestino delgado es facilitar
la digestión de las grasas. Por otra parte, el hígado juega un papel clave en las vías metabólicas
fundamentales. Recibe de la sangre proveniente del intestino los nutrientes absorbidos, los
transforma y sintetiza los componentes fundamentales de todos los tejidos del organismo. El
hígado contiene también numerosas vías bioquímicas para detoxificar compuestos absorbidos por
el intestino delgado.
3. Páncreas
Glándula de forma triangular situada inmediatamente por debajo del estómago y en contacto
con el duodeno, y que tiene una función doble:
a) Páncreas exocrino: fabrica el jugo pancreático que contiene las enzimas digestivas (amilasa,
lipasa y tripsina). El jugo pancreático llega al duodeno por el conducto de Wirsung para participar
en la digestión de los
alimentos.
b) Páncreas endocrino: fabrica varias hormonas que se excretan en la sangre para llevar a cabo
funciones imprescindibles para el organismo. La más conocida es la insulina, que regula el
metabolismo de los azúcares.
4. Estructuras accesorias del sistema digestivo
4.1 Dientes
Los dientes son órganos digestivos accesorios implantados en los alvéolos dentarios situados
en los bordes alveolares de la mandíbula y del maxilar superior. En la especie humana aparece
primero un grupo de dientes, los dientes de leche o primarios que son temporales. Constan de 2
incisivos, 1 canino y 2 molares (5 piezas) en cada cuadrante. Hay, pues, 20 dientes de leche.
Comienzan a aparecer hacia el 6º mes de vida y se completan al final del 2º año. Alrededor de los
5 años los dientes permanentes sustituyen a los primarios y no se completan hasta después de los
20 años. La dentadura definitiva consta de 8 piezas, en cada cuadrante: 2 incisivos, 1 canino, 2
premolares y 3 molares. Es decir, 32 dientes en toral. Los dientes tienen las siguientes funciones:
9 • La captura o sujeción del alimento • La división o separación de una parte del alimento, antes
de introducirlo en La boca • La masticación o conversión de las partículas grandes de alimento en
otras más pequeñas. Las 2 primeras funciones las realizan los incisivos y caninos porque tienen
bordes cortantes. Los premolares y molares que tienen amplias superficies planas, mastican el
alimento. Los músculos masticadores, trabajando juntos, pueden cerrar los incisivos con una fuerza
de 25 Kg y los molares con una fuerza de 90 Kg.
4.2 Lengua
Es un órgano digestivo accesorio que forma el suelo de la boca. La lengua está formada por
músculos esqueléticos recubiertos por una mucosa con un epitelio plano estratificado no
queratinizado. Un tabique medio que se inserta en el hueso hioides, la divide simétricamente en
dos mitades, cada una de las cuales contiene un conjunto idéntico de músculos intrínsecos (que se
originan y terminan en el tejido conjuntivo de la lengua) y extrínsecos (que se originan por fuera
de la lengua y terminan en su tejido conjuntivo). Los músculos intrínsecos modifican la forma y
el tamaño de la lengua para el habla y la deglución y los extrínsecos mueven la lengua de lado a
lado y de adentro afuera para acomodar los alimentos durante la masticación, formar el bolo
alimenticio y transportarlo hacia la parte posterior de la boca para deglutirlo. Las caras superior,
dorsal y lateral de la lengua están cubiertas por papilas, en algunas de las cuales hay receptores
gustativos, mientras que en otras hay receptores del tacto. En la mucosa de la lengua se encuentran
las glándulas linguales que secretan líquidos serosos y mucosos que contienen el enzima lipasa
lingual que actúa sobre las grasas de los alimentos.
4.3 Glándulas accesorias del tubo digestivo
Durante el desarrollo embrionario del tubo digestivo, la mucosa se proyecta a la luz o
cavidad del tubo, formando pliegues y vellosidades o villi. También se proyecta al interior de la
pared del tubo digestivo para formar glándulas cuyas células producen moco, enzimas digestivos
y hormonas. La mayoría de estas glándulas permanecen en la submucosa. Otras, proliferan de tal
modo durante el desarrollo embrionario, que dan lugar a órganos independientes, las llamadas
glándulas accesorias del tubo gastrointestinal, que son: glándulas salivares hígado páncreas Estas
glándulas accesorias permanecen conectadas por largos conductos con la superficie epitelial que
recubre la luz o parte hueca del tubo digestivo, en donde liberan sus secreciones.
a) Glándulas salivares
Hay tres pares: dos parótidas, una a cada lado de la cabeza, por delante del conducto auditivo
externo; dos submaxilares, situadas en la parte interna del maxilar inferior, y dos sublinguales bajo
la lengua. Todas ellas tienen la función de ensalivar los alimentos triturados en la boca para facilitar
la formación del bolo alimenticio e iniciar la digestión de los hidratos de carbono (por efecto de la
amilasa salival).
5. Tejidos del sistema digestivo
Desde la entrada hasta la salida, el alimento es cortado mecánicamente y a nivel molecular
y se separa de forma automática dentro del cuerpo aquellas sustancias que pasarán a formar parte
del ser vivo de aquellas que serán eliminadas. En él, intervienen varias decenas de tipos celulares
que conforman suficientes tejidos distintos para llevar a cabo todo ello. Estos tejidos son los
siguientes:
5.1 Capa mucosa:
Este tejido forma una membrana húmeda que tiene repliegues para aumentar la superficie
de contacto y así aumentar la absorción de los alimentos. Este epitelio simple es escamoso no
queratinizado y se encuentra en boca, faringe, esófago, estómago, intestino delgado, colon y
conducto anal. Este epitelio esta soportado por una lámina basal bajo ella (una capa de matriz
extracelular que separa los epitelios). En este tejido pueden aparecer glándulas de secreción tanto
de mucosidad como de enzimas además de células especializadas en la absorción.
5.2 Capa muscularis mucosa
Es una capa mixta de mucosa y de músculo liso muy fina, unitaria y laxa (las células
musculares estás unidas por uniones tipo GAP) y entre ellas se encuentran las células mucosas. Su
parte muscular está formada por haces musculares longitudinales y transversales entremezclados.
Los haces musculares longitudinales se mueven de “detrás a delante” y los circulares realizan un
movimiento de contracción, la mezcla de ambos es lo que permite el avance del bolo digestivo.
5.3 Capa submucosa:
Está formada por tejido conjuntivo, fibroso y denso. Este tejido es la “argamasa” que une los
diferentes tejidos que forman los órganos, por lo que siempre está altamente inervado y
vascularizado. Además, presenta prolongaciones de las glándulas mucosas de secreción externa y
vasos linfáticos. Por este tejido es por el que llegan al tubo digestivo los impulsos nerviosos para
mover el tubo digestivo y por él también se van los nutrientes que pasan al torrente sanguíneo y
los desechos celulares que se eliminan hacia los vasos linfáticos.
5.4 Capa muscular externa:
Está compuesta por fibras de músculo liso unitario, salvo en la boca y en la primera parte del
esófago, que tiene musculatura estriada, es de movimiento voluntario para la deglución. Esta capa
muscular es la encargada principal del movimiento, para ello consta de dos capas: una de
musculatura circular interna cuyo movimiento de constricción hace avanzar el bolo y otra capa de
músculo liso longitudinal externo que con su movimiento desplaza el alimento, pero además
también los disgrega en zonas concretas para facilitar la absorción de nutrientes.
5.5 Capa serosa:
Está formada por una capa fina de tejido conjuntivo y otra de mucosa. Segrega un fluido acuoso
para reducir la fricción interna de los órganos. Su vascularización lleva nutrientes a los tejidos del
tubo digestivo.
6. Vasos y nervios
El cuerpo tiene nervios que conectan el sistema nervioso central (el cerebro y la médula
espinal) con el aparato digestivo y controlan algunas funciones digestivas. Por ejemplo, cuando
una persona ve o huele comida, el cerebro envía una señal que hace que las glándulas salivales "le
hagan la boca agua" para prepararla para comer.
El cuerpo también tiene un sistema nervioso entérico (SNE), compuesto de nervios dentro
de las paredes del tracto gastrointestinal. Cuando los alimentos estiran las paredes del tracto
gastrointestinal, los nervios del SNE liberan muchas sustancias diferentes que aceleran o retrasan
la movilización de los alimentos y la producción de jugos digestivos. Los nervios envían señales
para controlar las acciones de los músculos del intestino de contraerse y relajarse con el fin de
empujar los alimentos a través de los intestinos.
6.1 Función de los vasos y nerviosa en el sistema digestivo
Los vasos sanguíneos que nutren el intestino y extraen los productos de la digestión
atraviesan la capa muscular y forman un gran plexo en la submucosa.). De la submucosa, las ramas
se extienden a través de la muscular de la mucosa, la lámina propia y penetran en las vellosidades.
Cada vellosidad, de acuerdo con su tamaño, recibe una rama o más que forman una red capilar en
la lámina propia, debajo del epitelio. En el extremo de las vellosidades, de los capilares surge una
vénula o más, que se orientan en la dirección opuesta y alcanzan las venas del plexo submucoso.
Los vasos linfáticos (quilíferos) del intestino se originan como capilares de fondo ciego en el centro
de las vellosidades. La identificación de esos capilares, pese a ser mayores que los sanguíneos, es
difícil porque sus paredes se encuentran tan cerca una de otra que aparentan estar colapsadas. Los
capilares linfáticos corren en dirección a la lámina propia ubicada justo por encima de la muscular
de la mucosa, donde forman un plexo. Desde allí se dirigen hacia la submucosa, en la que rodean
los nódulos linfáticos (fig. 15.30). Estos vasos se anastomosan varias veces y abandonan el
intestino junto con los vasos sanguíneos. Son de importancia especial para la absorción de los
lípidos, porque la circulación sanguínea no acepta con facilidad las lipoproteínas que producen las
células cilíndricas absortivas durante este proceso. La contracción rítmica de las vellosidades
intestinales ayuda a propulsar la linfa contenida en el interior de los capilares linfáticos hacia los
vasos linfáticos mesentéricos.
Imagen 1.: Sistema digestivo Imagen 2.: Órganos del sistema digestivo
Imagen 5.: Tejidos del sistema digestivo
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Este link pertenece a esta bibliografía SISTEMA DIGESTIVO: ANATOMÍA
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Sistema digestivo
Imágenes buenas para los anexos
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