Resumen contenido carta a los Hebreos,
basado en texto de Ladd.
Teología del Nuevo Testamento
Docente: Daniel Romero O.
Estudiante: Eduardo Véliz L.
Fecha: 10-09-2018
Introducción
En cuanto a la cuestión de los destinatarios de la carta, es un asunto discutido. Paul Enns,
entrega la certeza de que los destinatarios son cristianos judíos. Por otra parte Ladd
menciona que hay evidencia que respalda que la carta va dirigida a gentiles que habían sido
prosélitos del judaísmo. Sin embargo, no ahonda en este tema, aduciendo que se de igual
forma se puede abordar el estudio teológico de hebreos manteniendo e misterio sobre este
asunto.
El principal propósito del autor al escribir la carta es animar a un grupo de creyentes que
tenían la tentación de volver atrás en su creencia del cristianismo, volver a su practicas del
judaísmo. El autor demuestra la futilidad de tal apostasía, aduciendo a la superioridad de
Cristo a la antigua revelación, a los ángeles, a Moisés, a Josué y al sacerdocio del Antiguo
Testamento. Cristo entrega un Nuevo y mucho mejor Pacto. De esta forma el autor, hace una
apología del ministerio y figura de Cristo, con la cual no sólo los destinatarios de la época son
beneficiados, sino que es de gran bendición para los creyentes de la actualidad, en cuanto la
carta revisa la cristología de una forma detallada, en aspectos esenciales de la obra de
Cristo.
Dualismo
Se presenta en Hebreos un dualismo doble, el mundo celestial verdadero y el mundo terrenal
transitorio, así como también un dualismo escatológico, el siglo presente versus el siglo
venidero.
En cuanto a lo verdadero versus lo transitorio.
El concepto de los dos mundo aparecen los capítulos 8 y 9 de Hebreos. Lo terrenal, el
santuario y la instrucción sacerdotal en el templo son sombras, copias del santuario y el culto
celestial. El santuario terrenal debe ser provisto de sacrificios animales cruentos y
reiterativos, los cuales solo tenían el efecto de purificar lo externo; en cambio el santuario
celestial debe ser provisto de un mejor sacrificio, el cual Cristo propició.
Cristo después de su ascensión, entra en el santuario “no hecho de manos humanas” y
media como sumo sacerdote, representante ante Dios de los hombres, a la vez como
ofrenda perfecta, hecha una sola vez y para siempre. Mediando así, un Nuevo y mejor
pacto, donde las leyes son escritas en los corazones de quienes aceptan esta mediación. La
fe es que es el medio por el cual el creyente accede a este mundo invisible de realidades
celestiales y entra en posesión de este nuevo Pacto hecho en la sangre de Cristo.
En cuanto a lo escatológico.
Cristo ya es glorificado, sentado a la diestra del Padre, sin embargo esperando a que todo le
sea sometido. Esto acontecerá en el “Día del Señor” en el cual Cristo aparecerá en el mundo
por segunda vez, pero sin relación con pecado, como Juez y como Salvador de quienes lo
esperan. También en el presente, el creyente sufre esta tensión escatológica, tiene las “Arras
del Espíritu”, sin embargo todavía reviste de cuerpo de pecado que “lo lleva a hacer lo que no
quiere, sino lo que aborrece” La liberación también tendrá ocasión con la Parusía.
La patria anhelada (la nueva Jerusalén) también se encuentra en tensión, los creyentes son
parte del Reino y lo ejercen en esta Tierra, pero lo hacen de forma incompleta, aún se
vislumbra muerte e injusticia. Situación que cambiará a través de una catástrofe de carácter
cósmico el cual conmoverá el orden actual de cosas, dejando “visible” el Reino inconmovible.
Ahora bien Jesucristo es el adelanto, la incursión de lo “real” en el mundo transitorio, el Jesús
histórico ya ha hecho su aparición, de hecho su resurrección es primicia del evento
escatológico final. “Así pues, Hebreos reconoce el presente como el tiempo del cumplimiento
escatológico (Escatologia hecha realidad), mientras que la consumación espera la segunda
venida de Cristo”.
Otra de estas tensiones aparece en el hecho del descanso del pueblo de Dios. Josué
condujo a Israel a la tierra prometida, sin embargo vemos que no es el descanso definitivo,
debemos procurar entrar en ese reposo. “Sin embargo, debido a que el presente es el tiempo
del cumplimiento, los creyentes ya entran en el reposo de Dios” El creyente entra en el
reposo, y también puede entrar al santuario celestial, a través del camino que Cristo abrió
para sus pueblo redimido.
Cristología
Hebreos habla de la preexistencia de Cristo, de la sustentación del universo por la palabra de
su poder. Hebreos no habla de la encarnación, sin embargo se emplea su nombre humano
“Jesús” en diez ocasiones, manifiesto es su interés por el Jesús real de la historia. También
es llamado “Hijo de Dios” (comparte la divinidad), también s ele menciona como Kyrios.
Hebreos menciona la resurrección en una sola ocasión, pero relata que está sentado a la
diestra de Dios. Este Cristo ascendió a los cielos, y se encuentra permanente oficiando como
representante del hombre ante Dios. Aunque Hebreos hace un énfasis en la divinidad de
Cristo, no por ello descuida lo humano del Salvador,era necesario una total asimilación de los
padecimientos del hombre, de modo de lograr la comunión con sus criaturas.
El Sumo Sacerdote
El tema central en a Cristología de Hebreos es el Sumo Sacerdocio de Cristo. El autor
contrasta ambos sacerdocios el de Aaron y el de Cristo, el primero no fue capaz de purificar
las conciencias de pecado. Los sacerdotes del Antiguo Testamento eran inadecuados, ya
que debían ofrecer sacrificios por si mismos, al igual que los del pueblo. El sacerdocio de
Cristo es perfecto, una vez por siempre, sacerdote y ofrenda a la vez. Las ofrendas y
sacrificios no pueden hacer perfectos a los practicantes del antiguo culto, el tema de la
perfección es es uno de los temas que se repiten en la carta. “Es la meta de la vida cristiana
y fue algo que incluso Jesús tuvo que alcanzar” Jesucristo aprendió la obediencia, la
humanidad perfecta implicaba una total obediencia y comunión con Dios. Cristo alcanzó esto
y abrió el camino para que el hombre también experimentará la consagración a Dios.
Para representar íntegramente al hombre como Sumo Sacerdote, aparte de aprender la
obediencia, tuvo que compartir todos los atributos humanos, exceptuando el no tener
pecado.
Otro contraste entre el antiguo sacerdocio y el nuevo es su carácter de eterno, ejerce este
oficio eternamente. Hebreos hace el símil del sacerdocio de Cristo con la figura
veterotestamentaria de Melquisedec, quien no tenía antecedentes de su origen, sin inicio de
días.
Otro importante de Hebreos es que no ofrece una explicación de la “teoría de la expiación”,
no hace análisis de esto, sino que sigue en la línea argumentativa del seguimiento cúltico del
Antiguo Testamento que requería derramamiento de sangre para hacer remisión por los
pecados.
El sacerdocio de Cristo es eficaz y ofrece a favor de la humanidad ante Dios: purificación,
santificación y perfección. Por lo tanto el hombre puede acercarse “confiadamente” ante el
trono de la gracia para alcanzar la bendición divina, ya que Cristo ha hecho perfectos a
quienes se acogen a él.
El nuevo pacto
Cristo abrió un nuevo y mejor pacto “Este es el nuevo pacto en mi sangre...” debido a que
sustituido el antiguo sacerdocio, es necesario un cambio de ley.
Jesús como eterno Sumo Sacerdote, es mediador de un nuevo pacto de modo que los
llamados reciban la promesa de la herencia eterna. Esto era imposible en el antiguo pacto.
El significado del nuevo pacto es abordado por una profecía de Jeremías (Jer. 31:31-34) El
hombre debido a su debilidad era incapaz de cumplir con la ley, sin embargo, en el nuevo
pacto Dios grabaría las leyes en las mentes y corazones de su pueblo, en ese momento se
cumplirá la relación perfecta entre Dios y ellos. “Seré a ellos Dios y ellos me serán a mí por
pueblo” (Hebreos 8:10) Ahora en esta nueva dispensación el creyente vivificado por el
Espíritu Santo puede vivir en nueva vida agradable a Dios, ya la motivación no es externa,
sino que es producida en el profundo del ser humano por la obra del Espíritu Santo.
Con respecto a la revelación del Antiguo Testamento ésta fue fragmentada, entrega por un
sinfín de medios y formas, ahora en los últimos tiempo Dios ha hablado a través de Cristo la
revelación final, siendo no sólo perfecto hombre, sino que perfecto Dios puede dar testimonio
al hombre de éste sin velos. Esta también es función del Sumo Sacerdote.
El Nuevo Pacto no sólo tiene un mejor mediador, quien es eterno, sino que también trae
mejores beneficios. Entrando los creyentes en una nueva comunión con el Padre, además de
gozar también de un nuevo conocimiento, un conocimiento acabado de Dios, ya que el
Espíritu que es Dios, y el cual escudriña las profundidades de Dios, mora en cada creyente.
El Nuevo Pacto trae una total y perfecta remisión de los pecados “Seré propicio a sus
injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades” (He. 8:12)
Ahora bien lo “peligroso” de entrar en este Nuevo Pacto es que anula la antigua forma de
culto, por esa razón el autor advierte a los Hebreos que si alguien desea volver atrás ya no
hay posibilidad de remisión de pecados. Cristo es totalmente suficiente hoy, y fuera de él no
hay salvación.
Otro beneficio del actual Pacto, es que a través de su muerte y resurrección Cristo venció a
las fuerzas satánicas. Hebreos no da una explicación detallada de cómo ocurrió esto, pero lo
manifiesta claramente. Cristo a través de su muerte, destruyó a quien tiene el poder de la
muerte, y liberó a las personas sometidas a esclavitud de por vida por culpa de la muerte.
La obra de Cristo no ha cesado, sigue aún en labores sacerdotales abogando por aquellos
que se acogen a él, además hay un momento escatológico en el cual salvará a todos
aquellos que esperan afanosamente su venida.
La vida cristiana
Fe según Hebreos es muy distinta de las definiciones que ofrece el apóstol Pablo o los
escritos del apóstol Juan, para ellos la fe es confianza y entrega personal, que llevan al
nuevo creyente a la salvación, sin embargo, para el autor de Hebreos, la fe es un requisito
fundamental para percibir la realidad invisible e incorporar esta realidad al quehacer cotidiano
del creyente. Enfático es al dar definiciones: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera,
la convicción de lo que no se ve” (11:1) La fe está centrada en “ver” aquello que no se
encuentra en estado pasajero de cosas, en el mundo transitorio. Ejemplo exelso de esta fe,
es Cristo quien soportó la ignominia presentada a él, debido a que el veía la recompensa
futura “por el gozo puesto delante de él” (12:2)
Esta fe hace contraste con la fe del pueblo del Antiguo Testamento, quien no pudo entrar en
el reposo prometido por no escuchar la Palabra acompañada de fe.
El libro de Hebreos expone una clásica galería de “héroes de la fe” en el capítulo 11, éstos
fueron quienes alcanzaron promesas y fueron agradables a Dios por sostener esta clase de
fe, la cual está puesta en las cosas invisibles como “mirando de lejos”
El libro de Hebreos fue escrito para estimular la fe de los creyentes, que en ese momento
estaban sufriendo persecuciones moderadas. El autor les hace ver que la vida cristiana no es
garantía contra los pesares de este mundo, y lucha para hacerles entender el gran error de
volver atrás, ya que fuera de Cristo, de esta nueva dispensación no ha forma de que
encuentren salvación “ya no queda más sacrificio por los pecados” Sin embargo el autor,
considera a su audiencia como pronta a vencer en medio de las tribulaciones “nosotros no
somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del
alma”
Aplicación para la iglesia
El libro de Hebreos recuerda a la iglesia de las verdades superiores, en cuanto a que este
mundo transitorio nos ofrece verdades veladas, como si viéramos nuestra imagen a través de
un espejo empañado, sucio con las capas de la “experiencia cotidiana” Nos recuerda “de lo
de arriba” donde Cristo nuestro superior Sumo Sacerdote intercede por nosotros
eternamente en medio de nuestras pruebas y tribulaciones. Por lo tanto, este libro debe ser
un constante recordatorio de las realidades espirituales. Hay un mundo invisible que nos
aguarda. Dios está sopesando cada lágrima de frustración e ira ante la injusticia, nada será
pasado por alto. Todo será re ordenado cuando el Juez justo aparezca por segunda vez, en
esta ocasión sin relación con pecado, sino con cetro de hierro para juzgar las naciones.
Donde los creyentes serán recompensados por guardar la “fe” en las cosas invisibles, las
cuales son permanentes.
El libro de Hebreos nos amonesta a no retroceder en nuestra fe, ya que no hay perdón para
aquellos que retroceden. En muchas iglesias, esta amonestación es tomada como base para
sustentar que la salvación se puede perder, sin embargo el estudio de Hebreos nos hace ver
que no existe perdón para cualquier sistema que excluya a Cristo. Fuera de él no hay
salvación ni esperanza.
También nos exhorta a sufrir penalidades como soldados de Cristo, poniendo de contraste
una amplia galería de personas de Dios que alcanzaron las promesas y le fueron agradables,
por mantener la fe en medio de tribulaciones y quebrantos.
El libro de Hebreos debiese ser un permanente consuelo en medio de la lucha del creyente,
ya que nos devela que Cristo aboga por nosotros cotidianamente, tenemos un Sumo
Sacerdote que se apiada de nosotros, ya que compartió nuestra humanidad.
Conclusiones
si bien el autor y los destinatarios no son bien identificados, existiendo variadas hipótesis
sobre estos, no es primordial para indagar acerca del contenido teológico de la carta a los
Hebreos.
Son dos lineamientos principales que encauzan todo el despliegue teológico, el primero
demostrar la superioridad de Cristo sobre la antigua revelación, a los ángeles, a Moisés, a
Josué y al sacerdocio del antiguo Testamento. Esto lo hace el autor para hacerles entender
a la comunidad a la que iba dirigida la carta, que era fútil la idea del volver atrás, de resumir
su antiguo culto del judaísmo, por lo cual hace fuertes amonestaciones, las cuales han
sentado bases para algunos sostener que la salvación se pierde, sin embargo, observando
con cuidado lo que el autor quiere significar es que fuera del sacrificio sustitutorio de Cristo
no hay salvación posible, por lo tanto si vuelven atrás no encontraran salvación allí.
También nos entrega la intención del autor que observemos varias tensiones entre lo “ya
pero “todavía no”, entre lo “real y lo transitorio” entre lo “visible y lo invisible” Para ser
consiente de estas tensiones la fe es primordial para comprender estas verdades eternas,
ofreciendo una nueva conceptualización de la fe, diferente de las ya conocidas de la teología
paulina o juanina.
Bibliografía
George Eldon Ladd. (2002). Teología del Nuevo Testamento. España: Clie.