UNIVERSIDAD NACIONAL MICAELA BASTIDAS DE
APURÍMAC
FACULTAD DE ADMINISTRACIÓN
ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE ADMINISTRACIÓN
“QUINTAS Y RESTAURANTES”
ASIGNATURA : Microeconomía
DOCENTE : GAUNA CHINO, Gregorio
ESTUDIANTES : ALTAMIRANO SAUÑE, Andreina 142005
QUIVIO CRUZ, Alexander 142038
TERAN ROJAS, Leticia 142044
QUISPE MARTINEZ, Ana María 142036
ABANCAY- APURÍMAC
2015
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo de investigación de las “Quintas recreacionales y
restaurantes” en la ciudad de Abancay, se realizó con el fin de dar a conocer
como es el comportamiento de la teoría del consumidor y del productor en el
mercado, debido a que hay una cantidad de clientes que quedan insatisfechos
en el consumo.
Es importante saber porque la gastronomía Abanquina, los platos tipos que se
les ofrece en las quintas es un patrimonio que nos identifica como Abanquinos.
El trabajo muestra un análisis descriptivo de las principales razones que influyen
en el consumidor al seleccionar una determinada quinta en Abancay, identifica
los factores que motivan a la gente al asistir a una quinta.
El trabajo consta de tres capítulos.
En el capítulo I, aborda una reseña histórica de las quintas y restaurantes.
Capitulo II, descripción de las actividades empresariales.
Capitulo III, determina la función de la teoría del consumidor y del productor;
determinación del mercado en equilibrio y el excedente del productor y del
consumidor.
Las quintas y restaurantes forman parte de una gran gama de servicios que el
mundo del consumo requiere para satisfacer las necesidades. El sector de los
restaurantes cuenta con la posibilidad de seleccionar la mejor calidad en los
alimentos y proporcionar a los consumidores una experiencia gastronómica
inolvidable.
RESEÑA HISTORICA
La Revolución Industrial acontecida en Paris, en el siglo XVIII, no sólo trajo
consigo cambios tecnológicos y económicos, sino también transformaciones
sociales y gastronómicas, permitiendo el desarrollo del concepto de Restaurante,
concepto que tiene sus orígenes en las antiguas casas de comida, en las
tabernas y pensiones de la ciudad de la luz, donde el único producto de venta
eran las bebidas alcohólicas. Es así como el término Restaurante, cuya
etimología proviene del francés “restaurativo”, comienza a tomar forma y las
casas de comida pasan a llamarse Restorán o Restaurante y el arte de la
restauración, es decir, la restauración del cuerpo mediante la alimentación con
comidas preparadas toma auge en diversas ciudades del continente europeo al
final del siglo XVIII La aparición de los restaurantes permitió el incremento del
consumo de los alimentos marcando una tendencia en los cambios de los estilos
de vida de toda la sociedad, transformando las dietas y los espacios de
encuentro familiar. Anteriormente la familia tradicional preparaba la comida cada
noche, pero ahora el tiempo en casa preparando la cena es menor, pero mayor
en disfrutar comiendo fuera de ella, visitando lugares donde ofrecen comida
rápida, étnica o gourmet, en gran variedad, precios y cantidad La idea de
alimentar la población con variedad de platos, ofreciendo espacios de
socialización, encuentro familiar y esparcimiento cultural dan lugar a la creación
de diferentes tipos de establecimientos de restauración.
En Egipto también existían las posadas, donde se ofrecían habitaciones y
comidas a los viajeros que se detenían con sus caravanas. A principio de la
época moderna en el año 1658, se introdujeron los carruajes en Inglaterra,
impulsando este desarrollo de la transportación el auge de las posadas y
tabernas Su éxito fue inmediato y numerosos restaurantes fueron abiertos. Eran
atendidos por camareros y mayordomos que habían abandonado sus empleos.
Después de la revolución Francesa en 1789, la aristocracia arruinada, no pudo
mantener su numerosa servidumbre, y muchos sirvientes desocupados fundaron
o se incorporaron a éste nuevo tipo de casa de comidas que surgía en gran
número.
Luego al Perú llegan con las damas españolas y conventos, hoy en día, cuando
un visitante o incluso un peruano, se sienta a degustar alguno de los platos
peruanos, quizá no sabe que está experimentando el resultado de una fascinante
evolución de comidas y culturas.
Con la llegada de los españoles se introdujo a esta parte de América nuevas
especies de animales, frutas y plantas. Esta fusión de la cocina inca con la
española dio luz a la comida criolla. En esta nueva cocina, síntesis de los dos
continentes comenzaron a aparecer nuevos platos que han ido evolucionando
de generación en generación. Por ejemplo, la Ocopa, la salsa típica de la ciudad
de Arequipa, es una mezcla del maní precolombino y ají con productos lácteos
introducidos por los españoles.
Otro alimento importante en la vida andina era la quinua. Considerada sagrada
por los Incas, la llamaron “grano madre”: En épocas de siembra el rompimiento
del primer surco se hacía con un implemento de oro. Actualmente la quinua está
logrando el éxito merecido ocupando un lugar privilegiado en hogares de todo el
mundo debido a su alto contenido proteico.
Pero la historia continúa, la llegada de los esclavos africanos que cocinaban en
las cocinas del Virreinato, aportó con más de un granito de arena a la evolución
de nuestra cocina, aporte no sólo en sabor sino también en color. Es a ellos a
quienes se les da crédito por la creación del delicioso anticucho (pedazos de
corazón de res marinados en salsas picantes).
En el siglo XIX, la llama de la revolución peruana se avivó enérgicamente por la
fascinación de los criollos con la Revolución Francesa. La gente sentía un vínculo
emocional a los nuevos ideales de 'libertad, igualdad y fraternidad' por los cuales
aquel país había derribado su monarquía.
La presencia y aporte francés a la comida peruana (como el mousse) es el
resultado de la fascinación que tenían los Libertadores a todas las cosas
francesas, y pertenece a la época temprana del siglo XIX y la independencia de
España.
Después de la independencia San Martín decretó la entrada libre a los
extranjeros. En 1857 había un estimado de 20,000 europeos (no españoles)
viviendo en Lima. Estos incluían franceses, escoceses, ingleses, alemanes e
italianos, así como también ciudadanos de la mayoría de los países
escandinavos y el resto de la cuenca del Mediterráneo.
A pesar de todo esto, nadie podría haber pronosticado que el mayor impacto en
la comida peruana durante los siglos XIX y XX vendría desde el otro lado de la
tierra. En 1849, la llegada de los primeros sirvientes, inmigrantes de China, trajo
un nuevo mundo de sabores y especias.
En 1899, llegaron los primeros inmigrantes japoneses, dejando su huella
distintiva y esencial en las tendencias de las cocinas del Perú. Es un hecho que
en estos cien años de su presencia en nuestra tierra, los japoneses han sido los
responsables de la revolución gastronómica peruana.
Como los chinos, los primeros japoneses inicialmente vinieron para trabajar en
las haciendas de la costa. Al comienzo, sufrieron trabajo arduo pero tiempo más
tarde muchas familias se juntaron y se establecieron económicamente. En este
tiempo los primeros restaurantes japoneses presentaron su propio toque sutil a
los platos tradicionales peruanos. A principios del siglo XX, la gente
(especialmente la acomodada) tenía poco o ningún interés por el pescado, claro
no era tan atractivo como comer carne, pero al final de los 50s, un número
pequeño de restaurantes japoneses empezaron a presentar una gama de platos
de pescado y mariscos frescos.
Aunque el inca comió el cebiche marinado en chicha y varios jugos ácidos, fue
con la introducción de los limones y cebollas por los españoles y un nuevo
acercamiento al pescado por los japoneses que tenemos hoy el
internacionalmente famoso “cebiche”.
Como hemos visto, la cocina peruana representa una simbiosis de culturas
culinarias. No sólo tiene hondas raíces pre incas, incas y coloniales hispanas,
sino también que a lo largo de su historia ha incorporado estilos gastronómicos
mulatos, europeos y orientales.
Hoy en pleno siglo XXI, descendientes de gente quechua, de españoles que han
vivido en el Perú por casi 500 años, de los chinos por casi 150 años y de los
japoneses nisei por más de 100, todoshan sido partícipes en la evolución de la
cocina peruana. En la actualidad, chefs jóvenes y brillantes, una vez más, están
redefiniendo la cocina peruana ya sea con creaciones Novoandinas o
progresiones sobre la comida Nikkei, haciendo una vez más que la cocina
peruana ocupe un merecido entre las mejores del mundo.
Por tal razón la comida de Apurímac conserva los platos típicos de la sierra sur
del Perú, con productos nativos, como el cuy, el ají, el huacatay o papas y otros
ingredientes que llegaron después de la conquista como el cerdo y el cordero.
Así mismo los platillos Abancay llevan una relación estrecha con sus festividades
populares. Sus platos son sencillos y se caracterizan por ser apegados al lugar,
lo que no significa que no sean deliciosos
Dentro de los Platos típicos del Departamento mencionamos los más
importantes:
Chicharrones de carne de chancho: Preparado con carne de Chancho en
presas, sal , hierbabuena , cebolla, tomate, limón , se cocina en su propia grasa
(manteca) en un perol de cobre; se sirve con mote, choclo, papa dorada o papa
huayro sancochada .
Cuy relleno :Se prepara con cuyes enteros previamente pelados y limpiados sus
ingredientes son: ajo, comino, pimienta, vinagre, sal, limón; para el relleno son
necesarios: perejil, Huacatay, hierbabuena, orégano, cebollita china, cebolla
de cabeza, sibarita, vísceras lavadas y sancochadas del mismo cuy, maní
tostado y molido. Se sirve con papas doradas, con canchita de maíz, y llatán se
cocina en horno o también frito en aceite.
Tallarines de casa: Preparado con harina, huevos, sal, mantequilla. Se sirve con
estofado de gallina, con kapchi de chuño, o con rocoto relleno al jugo y queso
rallado.
Estofado de gallina: Se prepara con presas de gallina de corral, cebolla, tomate,
ajo, comino, pimienta, sal, hongos y laurel, vino tinto, zanahoria rallada. Se sirve
generalmente con tallarín de casa, arroz u otros platos típicos de la zona.
Pepián de cuy: Se prepara con cuyes en presas, ajo, comino, pimienta, huacatay
y vinagre, sal, cebolla, ají colorado y maní tostado molido. Se sirve con tallarín
de casa o arroz graneado.
kapchi de chuño o moraya: Preparado con chuño o moraya remojada picada,
cebolla, ajo molido, palillo molido, quesillo, huevo, leche evaporada , sal,
huacatay. Se sirve con tallarín de casa generalmente.
Ponche: Preparado con ajonjolí, castaña, almendra, maní, pecanas, nueces,
coco rallado, vainilla, leche, canela, clavo de olor, azúcar. Se sirve con coco
rallado y una copa de cañazo puro.