Debate Televisivo y Democracia en España
Debate Televisivo y Democracia en España
APRENDER A DISCREPAR.
LA CLAVE, EL DEBATE TELEVISIVO Y
LA FORMACIÓN DE UNA CULTURA
POLÍTICA DEMOCRÁTICA EN ESPAÑA
(1976-1985)
A mis amigos. A muchos los conocí con ocho años cuando llegué desde Sabadell. Edu,
Valero, Juan, Juanba... Hemos crecido desde entonces y hay mucho de lo que
enorgullecerse. A otros, cuando solo pensábamos en marcar goles. Luis, Gil, López, Aitor,
Alberto, Tamborero, Pedro, Ximo, Gabri, Salva… Nunca fuimos goleadores, pero sí
dejamos nuestras huellas en muchos campos. Y nos hicimos grandes con Josep, Isi,
Penelo, Pepe, Alfredo, Miguel, Terrer, Inés, Noelia, Félix... Gracias por todo.
Y un día acabas la carrera, donde conociste a Elena, Saray, Andrea, Paula, Bea… y te
marchas a otro país, otra casa (si puede decirse de un minúsculo espacio de pocos metros
cuadrados), y ves otro amanecer junto a Anna y Carlos. La etapa francesa me dejó otro
puñado de amigos: Sara, Silvia, Chantal, René... Besançon fue el inicio del viaje.
Alemania, Holanda, Suiza, Bélgica, Turquía, Camboya, Vietnam… me dejaron algunas de
las mejores experiencias de mi vida. De vuelta a Francia me trasladé a Estrasburgo para
trabajar en la Universidad. Allí conocí a Isabelle, Nathalie, Irene, Lucy, Laura, Erwan,
Kuko, Khagani, Angélica, y a mi directora, Carole Egger, quien me guio en el trabajo y
supo inculcarme grandes valores. Otra muestra de compromiso emocional e intelectual,
esta vez en un país que no era el mío. Gracias a todos por hacer que una estancia de seis
meses se convirtiese en siete años.
No fue fácil dejar atrás a mi familia. A ellos les debo todo. Las navidades se hacían cortas
junto a mis tíos, mis primos y mis padres. A vosotros os dedico esta tesis doctoral, porque
sin vuestra ayuda no habría sido posible. A mi mejor amigo, Manuel, porque los días son
largos sin ti. A mi hermano, José Miguel, por estar siempre ahí a pesar de la distancia. A
mi madre, Marisol, quien me ha dado más de lo que yo jamás le podré devolver. Y a mi
padre, Pepe, mi mayor referente. Os quiero dar mi más sincero agradecimiento por haber
estado a mi lado.
Porque muchas veces uno se siente cansado y derrotado, y este trabajo habría sido
imposible sin todos vosotros.
2
Resumen:
La clave (1976-1985) fue el primer programa de debates en directo que hubo en España.
Dirigido y presentado por José Luis Balbín, fue un programa innovador que dio voz a colectivos
históricamente discriminados y permitió visibilizar las aspiraciones, las demandas y las
presiones de la sociedad española.
Por primera vez se abordaron en televisión temas inéditos como la pena de muerte, las drogas,
el aborto, la homosexualidad, la Iglesia, el Ejército o la guerra civil, que ayudaron a erosionar
los valores sociales que el franquismo había permeabilizado en la sociedad española durante
casi cuarenta años de dictadura. A lo largo de los 408 programas pasaron un total de 2.708
invitados, entre los que figuraban algunas de las personalidades más influyentes del panorama
político español (Adolfo Suárez, Manuel Fraga, Santiago Carrillo, Enrique Tierno Galván,
Federica Montseny, Jordi Pujol, Gil Robles, Raimundo Fernández-Cuesta…) y del ámbito
internacional como Olof Palme, Neil Armstrong, Mário Soares, Truman Capote o J. K.
Galbraith. Un pluralismo que conllevó un principio demoledor del franquismo: ningún invitado
era acusado por sus ideas políticas.
Este trabajo parte del análisis de numerosa documentación de archivo, fuentes periodísticas,
publicaciones oficiales de RTVE, y la última entrevista concedida por José Luis Balbín para
defender la hipòtesis que La clave, a través de sus debates televisivos, contribuyó a la formación
de una cultura política democrática en la España de la Transición.
Palabras clave: Debate, La clave, Balbín, Televisión, Cultura política, Transición española, Les
Dossiers de l'écran.
Abstract:
La clave (1976-1985), the first live debate TV programme in Spain, directed and conducted by
José Luis Balbín, was an innovative programme that gave a voice to groups of people who had
historically been subjected to discrimination and (enabled the visualization of) fashioned the
aspirations, sensitivities, claims and pressure of Spanish society.
For the first time, television raised unprecedented (unthinkable) issues such as death penalty,
drugs, abortion, homosexuality, the Church, the Army or the Civil War, eroding the social
values that Francoism had instilled in Spanish society for about forty years of dictatorship.
Throughout the 408 programmes, a total of 2,708 guests, among whom there were some of the
most outstanding (influential) personalities of Spanish political scene (Adolfo Suárez, Manuel
Fraga, Santiago Carrillo, Enrique Tierno Galván, Federica Montseny, Jordi Pujol, Gil Robles,
Raimundo Fernández-Cuesta…) and of international scope, such as Olof Palme, Neil
Armstrong, Mário Soares, Truman Capote o J. K. Galbraith. Such cultural diversity and
pluralism entailed a demolishing principle of Francoism: no guest was ever accused by their
political ideas.
This thesis is based on the analysis of extensive archival documentation, media sources, RTVE
official publications, and the last interview given by José Luis Balbín, to defend the hypothesis
that La clave, throughout its TV debates, fostered a democratic political culture in the Spanish
Transition.
Keywords: Debate, La clave, Balbín, Television, Political culture, Spanish Transition, Les
Dossiers de l'écran.
3
ÍNDICE
Agradecimientos……………………………………………………………………………....2
Resumen……………………………………………………………………………….............3
Introducción…………………………………………………………………………………..8
4
2.4. Corresponsal en Europa (1966-1974)…………………………………………….86
2.4.1. La primavera de Pravia……………………………………..........……...87
2.4.2. París no es una fiesta…………………………………………………….89
2.5. La clave de José Luis Balbín……………………………………………………...91
2.5.1. Historial académico y sindical………………………………………......92
2.5.2. Trayectoria posterior…………………………………………………....96
2.6. Face à face. Una entrevista a José Luis Balbín……………………………………98
5
Capítulo 5. El debate en España. De la Constitución al golpe de Estado………………...184
5.1. La Constitución española del 6 de diciembre de 1978…………...........................184
5.2. El Estatuto de RTVE y la auditoría de Hacienda………………………………...194
5.3. La segunda supresión del programa……………………………………………..199
5.4. Fernando Castedo y el golpe de Estado de 1981…………………………………202
CONCLUSIONES………………………………………………………………………….298
BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………………….……..314
ANEXOS……………………………………………………………………………………332
DVD…………………………………………………………………………………………344
Listado de programas e invitados
Entrevista a José Luis Balbín
6
Listado de siglas
Partidos políticos:
AP Alianza Popular.
CDS Centro Democrático y Social.
FET Falange Española Tradicionalista.
ORT Organización Revolucionaria de Trabajadores.
PSOE Partido Socialista Obrero Español.
PCE Partido Comunista Español.
PSP Partido Socialista Popular.
UCD Unión de Centro Democrático.
7
Introducción
La presente tesis doctoral tiene como objeto de estudio un programa de televisión
durante la Transición española. Se trata de La clave, dirigido y presentado por el periodista
asturiano José Luis Balbín. La clave fue un programa semanal de debates en directo entre
distintos invitados que, con película introductoria, permitía la reflexión sobre una temática a
través del diálogo y la confrontación de ideas. Este programa tuvo dos grandes etapas en
televisión: la primera se desarrolla entre 1976 y 1985 y se emite por la segunda cadena de
Televisión Española, también llamada UHF (Ultra High Frequency). La segunda etapa se
desarrolla entre 1990 y 1993 y se emite en Antena 3 Televisión (primera cadena privada de
televisión que hubo en España). Nuestra tesis doctoral se centra en la primera etapa (1976-
1985) en la que se emitieron un total de 408 programas. Nos centramos en ella y justificamos
esta elección con el propósito de observar la construcción de un modelo de debate que fue
llevado a cabo durante la “larga” Transición Española.
10
presentarse sin embargo como un peligro permanente que podía volatilizar en un instante el
consenso que trataba de instaurarse en la sociedad española. Por esta razón, no solo prohibían
algunas emisiones, también el propio programa sería suprimido de la programación en distintas
ocasiones. La primera de ellas, al cabo de doce emisiones, siendo Gabriel Peña Aranda director
general de RTVE.
Una primera hipótesis de trabajo podría formularse en los siguientes términos: La clave
articuló y construyó el debate televisivo en España durante el proceso de transición hacia la
democracia. En un momento en el que se construía un nuevo sistema político en España, este
programa funcionó de plataforma democrática y ayudó a la formación de una cultura política –
con el cambio de valores que esto suponía- que rompía directamente con la dictadura franquista.
Un ejemplo, la aparición por primera vez en un debate de televisión del pluralismo político,
conllevaba un principio demoledor del franquismo: ningún invitado era acusado por sus ideas
políticas. Esta tesis doctoral se propone presentar una aproximación a la cultura política de la
Transición que tenga en cuenta no solo el papel histórico y fundamental que tuvo Televisión
Española, también la conformación de estados de opinión y de imaginarios colectivos. Una
mayor reflexión sobre el fenómeno televisivo responde al interés de explicar un objeto múltiple
que nos permita profundizar en los marcos culturales de la política. La clave como espacio y
lugar de representación que formalizó el debate entre diferentes corrientes de opinión. Creemos
por tanto que los argumentos que allí se dirimieron fueron esenciales en la formación de una
cultura política, y ésta, en la dirección concreta que tomaron los acontecimientos durante el
proceso de transición hacia la democracia.
Pero dicha tarea conlleva toda una serie de pasos. El primero es delimitar el concepto
de cultura política. Gabriel Almond y Sidney Verba emplearon el término de cultura política
para referirse a «orientaciones específicamente políticas, posturas relativas al sistema político
y sus diferentes elementos, así como actitudes con relación al rol de uno mismo dentro de dicho
sistema» (Almond y Verba: 1970: 30)1. Se trataba, por tanto, de la formación de una «cultura
cívica» entendida como el surgimiento de una serie de valores y creencias que hacían posible o
facilitaban la aparición y el funcionamiento de un régimen democrático2. En esta tesis doctoral
1
La versión original es de 1963. G. A. Almond y S. Verba, The Civic Culture: Political Attitudes and Democracy
in Five Nations, Little Brown & Co, Boston, 1963.
2
Véase W. L. Pye y S. Verba, Political Culture and Political Development, University Press, Princeton, 1965.
11
seguimos la definición de cultura política que proponen Jean-François Sirinelli3 y Serge
Berstein4; y que entienden por cultura política el sistema de representaciones culturales
compartidas por grupos humanos que el individuo ha interiorizado al socializarse, y que hace
referencia al medio cultural en el que el individuo está inmerso5. Trataremos este concepto con
mayor profundidad en el último capítulo, al considerar necesaria una reflexión acerca de los
vínculos entre televisión y cultura política6. Para ello, abordaremos algunos planteamientos y
cuestiones relacionadas con la cultura política que explique la cohesión que existió entre un
grupo de personas que por primera vez debatieron en directo en la única televisión existente en
el país.
La primera emisión del programa se llevó a cabo el 18 de enero de 1976. Como título y
tema El juego. Una ambigüedad en el tema (breve, monográfico y presentado sin mucha
polémica) que se convirtió, como veremos más adelante, en una de las principales armas del
programa. En esta primera emisión se debatió en torno a si el Estado debía o no legalizar los
juegos de azar en España, que por entonces eran ilegales. Y diez años más tarde, el 20 de
diciembre de 1985, se realizaría la última emisión del programa en TVE bajo el título 20 años
de Vaticano II. Porque a los pocos días, la dirección de RTVE comunicaría a José Luis Balbín
que la emisión del viernes 27 de diciembre sería la última de La clave. La razón oficial de los
3
J. F. Sirinelli, “Pour une histoire des cultures politiques : le référent républicain”, en Daniel Cefaï (dir.), Cultures
politiques, PUF, París, 2001, p. 157.
4
S. Berstein, “La culture politique”, en J. P. Rioux y J. F. Sirinelli (dir.), Pour une histoire culturelle, Seuil, París,
1997, pp. 385-386.
5
M. A. Cabrera, “La investigación histórica y el concepto de cultura política”, en M. Pérez Ledesma y M. Sierra
(eds.), Culturas políticas: teoría e historia, Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 2010, pp. 36-39.
6
Sobre la dificultad de aunar televisión y cultura, véase F. Rodríguez, Cultura y televisión. Una relación de
conflicto, Gedisa, Madrid, 2003.
12
directivos para suspender el programa fue la bajada de audiencia7. Sin embargo, si bien había
descendido en el último año, continuaba siendo el programa de mayor audiencia en la segunda
cadena. Envuelto en polémica, como veremos, el día antes de la emisión, los directivos de
RTVE prohibirían también el último programa alegando que su director había cambiado el tema
para debatir finalmente sobre la OTAN. Un cambio sutil en el título (de La movida a La movida
nacional), que no pasó desapercibido a los responsables de Televisión Española. Pese a la
prohibición, su director acabaría realizando el debate, bajo una gran expectación, en un céntrico
hotel madrileño. José Luis Balbín sería cesado de su cargo, y el programa La clave suprimido
definitivamente de la programación de TVE.
Pero antes volvamos a sus orígenes. La clave fue un programa inspirado del francés Les
Dossiers de l’écran (1967-1991), producido por Armand Jammot8. Haremos referencia a este
programa en nuestro primer capítulo para explicar las transferencias culturales que recibe TVE
durante el franquismo y la Transición. En relación al formato, La clave se estructuraba a raíz
del debate en directo, y constaba de seis partes diferenciadas: 1. Anuncio e introducción del
tema. 2. Presentación de los invitados al programa. 3. Proyección de una película relacionada
con el tema. 4. Debate en directo con distintos invitados, generalmente seis. 5. Preguntas de los
telespectadores. 6. Clausura del debate y bibliografía sobre el tema abordado. La duración total
del programa superaba las tres horas (llegando a las cinco horas en algunas etapas), que
convertían a La clave en el programa de mayor duración en televisión en esos momentos. En
su primer año (1976) el programa se emitió los domingos por la noche, en torno a las 21:30 h.
A su regreso, en 1977 y hasta 1980, el programa pasó a emitirse los sábados a las 20:00 h, y
finalmente entre 1981 y 1985, manteniendo el mismo horario, los viernes9.
7
Véase también, M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE, un programa de debate en la historia…”, en Estudios
sobre el Mensaje Periodístico. Vol. 20. Núm. especial (2014), p. 234.
8
Productor de programas como Des Chiffres et des Lettres, que tuvo su implantación en muchos países, entre
ellos, España (Cifras y letras).
9
Cfr. V. Martín Jiménez, Televisión Española y la Transición democrática. La comunicación política del Cambio
(1976-1979), Ediciones Universidad de Valladolid, Valladolid, 2013, p. 49, y M. Palacio, La televisión durante la
Transición española, Cátedra, Madrid, 2012, pp. 258-259.
13
Guerra, Manuel Fraga, Santiago Carrillo, Enrique Tierno Galván, Daniel Cohn-Bendit,
Fernando Savater…. Una diferencia reseñable en el programa que permitirá después distinguir
la figura del intelectual respecto a la del tertuliano. Un dato llama la atención: de los 2708
invitados, 679 fueron extranjeros. Profundizaremos en los invitados en el tercer capítulo con el
propósito de abordar el tipo de opinión, principalmente cualificada (por la cantidad de expertos
que pasaron por el programa y por su relevancia en el ámbito nacional e internacional), que
normalizaba el discurso y asentaba los valores esenciales de las democracias.
10
Una idea de cultura que implica como indica P. Burke en «la idea de tradición, de ciertas clases de conocimientos
y destrezas transmitidos de una generación a la siguiente» (Burke 2006: 41).
14
Creemos que La clave contribuyó desde la televisión a la formación de una cultura democrática
a través del aprendizaje democrático (aprender a debatir, discrepar, respetar las distintas
opiniones entre las diferentes opciones políticas que se presentaban en la España de la
Transición)11. Tanto el debate como el propio programa se enmarcan en numerosas reglas
democráticas (libertad de opinión, de expresión, pluralismo, derecho a la información,
necesidad de una información objetiva, respeto a las diferentes ideas políticas, convivencia
entre las distintas posiciones…). ¿No es precisamente el fomento de una nueva cultura política
la que explicaría el éxito de la Transición española?
11
Véase la obra de J. C. Mainer y S. Juliá, El aprendizaje de la libertad, 1973-1986, Alianza, Madrid, 2000.
12
Nombre genérico que hace referencia a un grupo de artistas que surgieron en España en los años sesenta.
13
Un estudio más detallado en G. Plata, La razón romántica. La cultura política del progresismo español a través
de Triunfo (1962-1975), Biblioteca Nueva, Madrid, 1999.
14
Pero teniendo en cuenta, tal y como argumentó Juan José Linz que «a veces el entusiasmo por el cambio que se
está operando lleva a confundir los procesos de liberalización, de apertura, de distensión, y el proceso de
democratización», J. J. Linz, “La transición a la democracia en España en perspectiva comparada”, en R. Cotarelo
(Comp.), Transición política y consolidación democrática. España (1975-1986), CIS, Madrid, 1992, p. 438.
15
fórmulas basadas en formatos de éxito, como los programas de debate15. Aunque estudian La
clave, se centran principalmente en programas posteriores como Tribuna de la historia y La
víspera de nuestro tiempo (ambos de 1978 a 1985). Su tesis principal es que para hablar de
historia, Televisión Española optó por el coloquio entre posturas diversas que permitiese a
través del diálogo fomentar una nueva cultura política. Volveremos a este estudio en diferentes
capítulos, aunque podemos avanzar que estos dos programas son posteriores a La clave y surgen
precisamente a raíz de sus polémicas.
En este trabajo nos proponemos también analizar el rol que ocupó la televisión en
España durante la Transición. La primera parte de la tesis doctoral, “Televisión Española en su
contexto histórico”, aborda, en primer lugar, los criterios, la estructura y la metodología que
hemos llevado a cabo. En segundo lugar, realizamos un breve recorrido por los antecedentes de
la televisión con el objetivo de explicar teóricamente su funcionamiento, sus estrategias de
control de la información y su papel, en definitiva, durante la Transición. Esto nos permite situar
los orígenes del programa y realizar un recorrido histórico desde su primera emisión en 1976
hasta su final en 1985, analizando su propia evolución en el contexto de los cambios
sociopolíticos y económicos que se producen en España. ¿Cuándo surge realmente este
programa? ¿Por qué lo hace? ¿Evoluciona? Como hemos dicho anteriormente, presentamos un
planteamiento de historia cultural a través de La clave. Este análisis cronológico nos permite
una apertura del campo de investigación, y para ello deberemos exponer los procedimientos
más adecuados para la investigación de un programa de televisión que a su vez forma parte de
una televisión estatal controlada por el poder político.
A nivel historiográfico, Fernand Braudel argumentaba que a cada época, una cierta
representación del mundo (Braudel 1987: 54)16. La historia cultural como factor dinámico con
el que abordar una explicación de la actividad humana, sus actores, sus mentalidades, sus ideas,
sus representaciones, y sus formas de pensamiento. La construcción del debate televisivo en
España nos permite observar formas de representación de una sociedad así como las
15
Ma A. Paz y J. Montero, “Usos públicos de la historia en la Transición española. Divulgación histórica y debate
en Televisión Española (1978 a 1985)”, en Historia y Política, no 33, Madrid, enero-junio (2015), pp. 275-302.
16
“À chaque époque, une certaine représentation du monde et des choses, une mentalité collective dominante
anime, pénètre la masse entière de la société. Cette mentalité qui dicte les attitudes, oriente les choix, enracine les
préjugés, incline les mouvements d’une société est éminemment un fait de civilisation”, F. Braudel, Grammaire
des civilisations, Arthaud, París, 1987, p. 54. [A cada época, una cierta representación del mundo y de las cosas,
una mentalidad colectiva dominante que dirige y penetra la gran masa social. Esta mentalidad que dicta las
actitudes, orienta las opciones, arraiga los prejuicios, inclina los movimientos de una sociedad, es eminentemente
un hecho de civilización] (traducción propia).
16
explicaciones que eran formuladas y difundidas sobre determinados hechos históricos y
procesos colectivos. Después de cuarenta años de dictadura, se observa en La clave un debate
político/intelectual de discrepancia política que parece hacer frente a la idea de «consenso» que
va instaurándose en la sociedad española. También se observa la idea del pluralismo político
como la representación de todas las ideas políticas, incluso antagónicas (a favor o en contra,
abortista-antiabortista, militar-pacifista, pobre-rico, izquierda-derecha…) que dificulta centrar
el debate exclusivamente a través del “mejor argumento”17.
Porque detrás del debate hay toda una construcción y puesta en escena. En una entrevista
en 2005, José Luis Balbín reconoce que para debatir con más intensidad, junto a colaboradores
como Máximo San Juan, trataban de buscar el conflicto (Satué 2005: 491)18. Esta puesta en
escena, como veremos más adelante, no podía acabar de definirse de artificial, pues el debate
se construía en directo.
José Ramón Pérez Ornia (crítico televisivo del periódico El País durante todo este
periodo), definió La clave en su tesis doctoral como «un buen baremo de los techos de libertad
alcanzados durante la Transición en TVE» (Pérez Ornia 1988: 52)19. Sirva como ejemplo la
asistencia al programa de un miembro del Ku Klux Klan vestido con los hábitos de la
organización, o el hijo de Rudolf Hess (jefe del Partido Nazi y segundo de la jerarquía durante
la Alemania nazi).
17
Fuera de nuestras fronteras, en Alemania, se ha realizado un estudio que explora la historia cultural del “mejor
argumento”, observando el interés existente en debatir temas que se anclaban en las discusiones en la vida cotidiana
durante la posguerra en la Alemania Occidental. Véase N. Verheyen, Diskussionslust. Eine Kulturgeschichte des
»besseren Arguments«, en Westdeutschland, Vandenhoeck & Ruprecht, Universidad de Berlín, 2003.
18
«Quiero que venga la Pasionaria, Enrique Líster, Tierno Galván…, pero también quiero, por la derecha, a Blas
Piñar, a Fernández Cuesta, a Serrano Suñer». José Luis Balbín, en F. J. Satué, Los secretos de la Transición. Del
Batallón Vasco Español al proceso de los GAL, La Esfera de los libros, Madrid, 2005, p. 492.
19
J. R. Pérez Ornia, La televisión y los socialistas. Actividades del PSOE respecto a TVE durante la Transición
(1976-1981), Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 1988. Tesis doctoral defendida en octubre de 1986.
17
democráticos y democratizantes que respondían y creaban a un tiempo un refuerzo de la
legitimación a través de valores argumentativos tales como la libertad, autonomía,
pluralismo, diálogo, etc.» (Del Águila 1992: 54).
18
metodología interdisciplinar. La definición del objeto trae aparejado toda una serie de
cuestiones metodológicas que deben ser definidas. Como argumenta Virginie Philippe, la
televisión es un objeto de estudio complejo por la pluralidad de dimensiones que la rodean. La
dimensión económica (financiación, audiencia, competencia…), la dimensión social
(incidencia social, socialización de valores y referentes simbólicos, comunicación…), la
dimensión política (la relación del medio con el gobierno), etc. (Philippe 2007: 16). Sin
embargo, ¿cómo comprender la televisión si no es en su conjunto? ¿Es inevitable su
fragmentación? ¿Cómo medir su significación y transcendencia?20 La complejidad de un objeto
de estudio que puede ser analizado desde múltiples disciplinas y enfoques requiere de una
justificación metodológica. A este respecto, destacamos la aportación de Marc Bloch sobre las
herramientas de investigación histórica: la méthode régressive (partir del presente para estudiar
el pasado), la aproximación del testimonio –incluido el suyo propio- y el método comparativo,
son herramientas fundamentales en nuestro estudio21.
20
Preguntas ya planteadas por F. Jost, en su obra Comprendre la télévision et ses programmes, Armand Colin,
París, 2013 (2a edición).
21
M. Bloch, Histoire et historiens, (textes réunis par Etienne Bloch), Armand Colin, París, 1995.
19
No podemos obviar el cine emitido. Presentamos un análisis de las películas que se
utilizaron para ilustrar los debates (procedencia, directores, películas más utilizadas), y nos
preguntamos si se utilizaron durante el debate o pasaron desapercibidas, si se emitieron por
primera vez en televisión, o qué valores se querían transmitir a partir de ellas. En televisión no
solo se importan películas, programas o series, también ideas, modelos, y formas de hacer y
representar. Un estudio de la televisión basado en el análisis del medio (difusión), del mensaje
(contenido) o del punto de vista del telespectador (receptor), podría ayudar a delimitar el
estudio, pero el programa quedaría reducido exclusivamente a estos aspectos. Del mismo modo
quedaría reducido a un breve análisis si solo se tuviesen en cuenta los datos y cifras que aporta
La clave (número de debates, invitados, films emitidos). Sin embargo, estos datos tampoco
pueden pasar desapercibidos. El valor de las estadísticas reside en la exactitud de los datos, por
lo que nuestra primera tarea ha sido la reconstitución total del programa entre 1976 y 1985 (día
de emisión, tema del debate, película proyectada e invitados).
Trabajar sobre la imagen que difunde TVE significa trabajar sobre la información, y las
estrategias de control que emplearon los responsables de RTVE y las directrices
gubernamentales que estos seguían. La televisión durante la Transición se convierte en un
medio estratégico al presentar a los actores en la escena política. Muchos españoles pueden ver
quiénes son los políticos y los artífices del cambio a través de los medios de comunicación. En
este sentido, la misión educativa de la televisión, la difusión de la democracia, y la especificidad
del conocimiento especializado, podrían explicar parte de las transformaciones políticas
operadas en las últimas décadas en España.
Nuestra fuente principal para la elaboración de esta investigación son las cintas del
Centro de Documentación de RTVE que se encuentran en las instalaciones de Prado del Rey,
en Madrid. No se conservan todos los programas, aunque sí la mayor parte de ellos, sin
embargo, hay errores de inventario y es frecuente encontrarse grabaciones posteriores encima
de otros programas22. Este problema nos sitúa en los años de la Transición, puesto que la mala
conservación de algunas cintas en Prado del Rey se debe a la política de “reciclaje” que se hizo
en aquella época. Dicho de otro modo, de reutilización del material audiovisual23. Como han
planteado algunos autores, no sería hasta finales de la década de los setenta cuando se llevaría
22
En el programa dedicado a Los espías en 1976, al finalizar la segunda cinta se puede encontrar un documental
con imágenes de Alfonso XIII y Victoria Eugenia, al parecer, de 1929.
23
Algunos programas de TVE de esta época no se conservan en los archivos y algunas emisiones no fueron
registradas, como por ejemplo, los Telediarios. Cfr. V. Martín, Televisión Española y la Transición democrática,
op. cit. p. 26.
20
a cabo un planteamiento global de la Documentación en Radiotelevisión Española con el
objetivo de conservar el material audiovisual24. La información anterior a 1979 está, por tanto,
incompleta. A estos problemas de conservación audiovisual, añadir la falta de recursos
(económicos, de personal y de medios) para la digitalización de dichos archivos, que provocan
que la consulta íntegra de los programas se realice exclusivamente en el Centro de
Documentación de Prado del Rey (Madrid). Por último, como indica Virginia Martín, el usuario
no tiene acceso directo a la base de datos y la búsqueda de información la llevan a cabo los
documentalistas del propio archivo (Martín 2014: 26), lo que dificulta la fluidez de acceso y
consulta.
Otra fuente principal que se ha utilizado ha sido un libro que encargó el propio José Luis
Balbín al equipo del programa para recolectar los datos de una gran parte de las emisiones de
La clave27. Publicado el 25 de octubre de 1985 para conmemorar las 400 emisiones de La clave,
pese a algunos errores, el libro subsana en parte el problema de documentación del archivo, y
nos sirvió para contrastar algunos datos. Sin embargo, se realizaron pocos ejemplares, su
accesibilidad es muy reducida y ha acabado por convertirse en artículo de coleccionista. El
24
J. Martín Muñoz y J. López Pavillard, “La documentación audiovisual en RTVE”, Documentación de las
ciencias de la Información, no 18, Servicio de Publicaciones Universidad Complutense, Madrid, 1995, p. 144.
25
Véanse las dos webs de RTVE dedicadas a La clave: http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-clave/, y
http://www.rtve.es/archivo/mi-programa-preferido-de-la-tele/la-clave/ [consultado 18/11/2013].
26
“Polvorín entre José Luis Balbín y RTVE por los derechos de La clave”, El confidencial, 9/06/2018.
27
Libro- Anuario LA CLAVE, 25 de octubre 1985.
21
libro, pese a ofrecer un amplio índice temático, no presentaba análisis alguno y era una
recopilación de emisiones. No había, por tanto, tiempo histórico ni evolución del programa.
28
Véase: http://www.rtve.es/archivo/ [consultado el 12/12/2016].
29
Muchos datos referentes a la audiencia fueron publicados en prensa a lo largo de este periodo así como en los
distintos anuarios de RTVE.
22
1978. También la revista Mensaje y medios (que venía a sustituir a Cuadernos de
Documentación y cuyo primer número fue publicado en octubre de 1977)30, y La Revista
Española de Investigaciones Sociológicas (REIS), publicada por el Centro de Investigaciones
Sociológicas (CIS) entre 1978-198531. En este sentido, en el CIS se consultaron las distintas
encuestas y estudios de opinión que se realizaron durante la Transición, y son una evidente
muestra del fuerte interés que centró el medio televisivo en este periodo.
Para un análisis de la televisión, creemos que han sido infravaloradas las fuentes
periodísticas que nosotros utilizamos por diversos motivos: la prensa no solo muestra el fuerte
interés que centró el medio televisivo también nos permite mesurar el impacto del programa.
Como argumenta François Jost, la televisión es un medio que moviliza la atención de todos los
otros (Jost 2013: 7). Al ser la única televisión existente en el país, se observa con atención al
medio, traducible en multitud de artículos que hacen referencia a ella. Periodista de formación,
José Luis Balbín pasó por distintos medios escritos y, al igual que otros muchos trabajadores
de RTVE, se utilizó de la prensa en distintas ocasiones para expresar y difundir sus opiniones.
Se han seleccionado los artículos dedicados al programa y a su director en distintos medios
como ABC, El País, Mediterráneo, La Hoja del lunes, La Nueva España y Diario 16. También
las revistas Teleprograma y Tele-Radio32. Con el objetivo de poder observar la recepción que
hacía la prensa del programa y de los temas que abordaba, prestaremos especial atención a la
opinión de los críticos y especialistas de televisión de tres medios (El País, ABC y Diario 16).
30
Mensaje y medios, Instituto de RTVE, Madrid, octubre 1977.
31
Véase: http://www.reis.cis.es/REIS/jsp/REIS.jsp?opcion=jsp/numeros.jsp [consultado el 23/06/2014].
32
Sin embargo, como explica Rafael Gómez, el acceso a este tipo de publicaciones (en referencia a Tele-Radio)
es complicado hasta el punto de convertirse en piezas de coleccionismo y no en material de biblioteca. Véase R.
Gómez, “Investigar la historia de la televisión en España: algunos problemas documentales y metodológicos”, en
Área Abierta, no 7, enero 2004, Universidad Complutense de Madrid, p. 3.
23
de difusión (Philippe 2007: 59)33. Si en 1976, Televisión Española tenía una audiencia diaria de
15.428.871 de telespectadores mayores de catorce años34, en 1978, TVE obtuvo un promedio
diario de más de 18 millones de telespectadores mayores de 15 años35. En referencia a la
segunda cadena –y teniendo en cuenta que su cobertura no llegaba a toda la población-, la
audiencia de La clave y su evolución, merecen especial atención. A la altura de 1979, La clave
era el programa de mayor audiencia con 2.181.000 telespectadores, y algunas emisiones, como
Muerte de García Lorca (ficha 160) fueron rotundos éxitos de audiencia36. Para 1981, la
audiencia media del programa en el momento en el que se emitía la película era de 4.291.000
personas37.
33
La autora añade además otros datos de interés como el tiempo que los españoles consagraban a la televisión
durante la Transición (tres horas al día frente a los 10 minutos que consagraban a la prensa).
34
RTVE, 1976, p. 155. Cfr. V. Martín, Televisión Española y la Transición democrática, op. cit. p. 42.
35
J. R. Pérez Ornia, “Contradicciones sobre la audiencia de TVE”, El País, 17/08/1979.
36
El periódico The New York Times escribió que fue la mayor audiencia de la televisión en España de aquellos
años. Véase A. Holmberg, “Five Years After Franco, Lorca Is Alive Again in Spain; Spain Rediscovers the Theater
of Lorca”, The New York Times, 19/10/1980, p. D3.
37
Fuente: J. R. Pérez Ornia, “La audiencia del UHF”, El País, 20/04/1979, y “19 millones de españoles ven
diariamente los programas de televisión”, El País, 09/09/1981.
38
M. Palacio, La televisión durante la Transición española, op. cit. p. 10.
39
J. R. Pérez Ornia (1988), La televisión y los socialistas... op. cit. V. Philippe (2007), Transition et télévision en
Espagne, op. cit. M. Palacio (2012), La televisión durante la Transición española, op. cit. V. Martín (2013),
Televisión Española y la Transición democrática, op. cit.
24
centrarse exclusivamente en un programa de televisión. Presentamos La clave como objeto de
estudio y como hilo conductor, y a partir de él, poder observar la televisión y las posibles
interferencias entre el poder político y el medio televisivo. Para ello se analizarán las películas
proyectadas, la temática abordada, y los invitados, a partir de su contextualización.
25
Este capítulo, de carácter teórico, pretende problematizar el fenómeno televisivo y sus
dinámicas con el propósito de contextualizar el periodo de Transición en España. Para ello,
realizaremos un estudio teórico que nos lleve a entender el modelo fundacional de la televisión
como servicio público a través de sus misiones fundacionales: informar, educar, y entretener.
Un breve recorrido histórico de los orígenes de la televisión nos permite, por una parte, conocer
sus antecedentes inmediatos (la televisión durante el franquismo) y por otra, comparar las
transformaciones acaecidas en las distintas televisiones europeas. Nuestro interés se centrará en
examinar las transferencias culturales que se producen en Televisión Española. Del programa
francés Les Dossiers de l’écran, José Luis Balbín realiza una adaptación en España durante la
Transición, momento de crisis del modelo fundacional de la televisión pública. El aumento
progresivo de televisores, y los estudios de audiencia nos permitirán observar el tratamiento de
la imagen que se realizó durante la Transición y su ruptura respecto a la imagen de la televisión
durante el franquismo. Con la llegada de las nuevas libertades democráticas, se re-configura
tanto la estructura como el uso social de la televisión.
Capítulo 2. Apuntes para una biografía de José Luis Balbín. En este capítulo
pretendemos trazar la trayectoria de José Luis Balbín, director y moderador La clave. Pese a su
labor al frente del programa durante diez años y haber sido galardonado en multitud de
ocasiones, pocos estudios han atendido su figura. En la historiografía de la Transición española
se han estudiado mucho los actores políticos del cambio y abundan las biografías de figuras
políticas, siendo menores las investigaciones hacia otros actores sociales y otras categorías
profesionales. Este capítulo pretende escapar de esta tendencia con el propósito de abordar la
trayectoria personal y profesional de un periodista que dirigió en España el primer programa de
debates en directo.
José Luis Balbín nace en Pravia (Asturias) en 1940. En 1960 se inscribió en la Escuela
Oficial de Periodismo de Madrid, y en primero de carrera entró a trabajar en prácticas en el
diario La Nueva España de Oviedo. Tras diplomarse Periodismo en 1963, trabajó en distintos
medios de comunicación: escribió algunos artículos para el periódico Arriba, realizó prácticas
en la agencia de Estado Pyresa (abreviatura de Periódicos y Revistas Españolas. Servicio de
Agencia), y trabajó en el diario Pueblo de Madrid. En esa época fue nombrado Jefe del
Departamento Nacional de Información del Sindicato Español Universitario (SEU).
Posteriormente trabajó de corresponsal, primero de prensa –en Alemania y Austria- y
posteriormente corresponsal en París de Televisión Española (TVE) y Radio Nacional de
26
España (RNE). Es durante su estancia en la capital francesa cuando entra en contacto con el
programa Les Dossiers de l’écran. A su regreso en España en 1974, es designado por Rodolfo
Martín Villa jefe nacional de Prensa y director de los Servicios Informativos del Ministerio de
Obras Públicas. En 1976 y hasta 1985 dirigió en Televisión Española el programa La clave,
corpus central de esta tesis doctoral.
PARTE II. “Debate televisivo y cultura política en España”. La segunda parte de nuestra
tesis doctoral, es la parte central y se ha estructurado en cuatro capítulos con el objetivo de
abordar La clave y la formación de una cultura política durante los diez años que este programa
estuvo en antena. Presentamos una historia serial de La clave por etapas, que se han estructurado
a partir de los distintos directores generales de RTVE que pasaron durante este periodo. Estas
son las cinco etapas: 1. Génesis del programa y primeros debates en directo (1976). 2. El regreso
de La clave (1977-1978). 3. Fernando Castedo y el golpe de Estado de 1981. 4. José Luis Balbín
y los Servicios Informativos (1982-1983), y 5. La etapa final de La clave (1983-1985). En el
transcurso de La clave pasaron cuatro presidentes del Gobierno y ocho directores generales de
RTVE, tantos directores generales como durante todo el franquismo, una muestra de la
inestabilidad de la televisión durante la Transición. Pasamos a ver en mayor profundidad los
cuatro últimos capítulos y las conclusiones alcanzadas.
27
Capítulo 4. Los inicios del debate televisivo en España (1976-1978). Tras haber fijado
una plantilla de observación para el visionado de programas (Jost 2013: 117), se ha realizado
una selección entre los 408 programas que fueron emitidos. Este capítulo abarca los primeros
años del programa, y aborda La clave en su contexto sociopolítico. El objetivo es mostrar la
micro-historia del programa durante la Transición española: su surgimiento, su evolución, y sus
límites, desde la propia historia política del país. Presentamos La clave como eje central pero
también hilo conductor, desde el surgimiento del programa en 1976 hasta la Constitución de
1978. La clave fue una emisión pionera en muchos aspectos que logró abordar temas que habían
sido silenciados hasta el momento. También, por primera vez en televisión, favoreció el
intercambio de opiniones y la participación del telespectador. De este modo, permitieron acabar
con muchas barreras culturales impuestas durante el franquismo.
28
Capítulo 7. La clave y la cultura política en la Transición española. El último capítulo
de nuestra tesis doctoral pretende profundizar en los programas históricos y políticos con los
que abordar la formación de la cultura política en España. Se estructura, por tanto, en torno al
concepto de cultura política: la cultura del debate en España. En primer lugar, por tanto,
delimitaremos el concepto de cultura política. Como argumentan Almond y Verba «cuando
hablamos de cultura política de una sociedad, nos referimos al sistema político que informa los
conocimientos, sentimientos y valoraciones de su población. Las personas son inducidas a
dicho sistema, lo mismo que socializadas hacia roles y sistemas sociales no políticos» (Almond
y Verba 1970: 30). La socialización política, como indica Jacqueline Peschard, «hace referencia
al tema de cómo, qué y cuándo aprende la población acerca de la política, es un proceso de
aprendizaje e interiorización de valores, símbolos y actitudes frente a la política» (Peschard
2012: 42).
Conclusiones. Estos capítulos son las principales líneas de investigación que conforman
esta tesis doctoral. Un análisis del programa La clave nos ha permitido entender la complejidad
del medio televisivo en un contexto de transformación de un régimen dictatorial a otro
democrático. Este programa de televisión en directo es, por tanto, un retrato de la sociedad
española de ese momento. En este sentido, La clave logró situar temáticas y conceptos en el
centro del debate político español y, sobre estos conceptos, se tejieron muchos de los nuevos
consensos. A través de la televisión, por primera vez, los telespectadores podían reflexionar
sobre el nuevo modelo de sociedad, y participar de él. Este programa permitió abrir cauces para
la participación política dentro de un sistema que tenía como una de sus bases estructurales la
movilización política de la población. Partiendo de la construcción del debate televisivo que
hizo La clave, hemos observado la formación de una determinada cultura política en España: la
cultura de la discrepancia. Su contribución cultural, social y política, han convertido a este
programa en el emblema en televisión del diálogo de toda una generación durante la Transición.
29
PARTE I
TELEVISIÓN ESPAÑOLA Y LA CLAVE DE
JOSÉ LUIS BALBÍN
Capítulo 1. La televisión en España
Como bien propuso Ramón Cotarelo en su trabajo Visiones de la Transición, habría que
estudiar la influencia que pudieron tener programas de debate como La clave en la difusión de
actitudes de tolerancia entre la población: «Más de una sorpresa nos llevaríamos si pudiera
hacerse un estudio acerca de cómo influyó sobre los hábitos y la conciencia de los españoles
(probablemente comenzando por las capas más intelectualizadas y generalizándose después) un
programa como el que tuvo en TV2 durante largos años con La clave, José Luis Balbín. ¿Cómo
podría definirse aquel programa? Quizá como el termómetro de una opinión pública cada vez
más impaciente y progresivamente liberal, tolerante, democrática»1.
En primer lugar, debemos partir de la historia social como factor dinámico con el que
abordar una explicación de la actividad humana, las mentalidades colectivas, las ideas, las
representaciones, las formas de pensamiento y los actores sociales que la componen. Siguiendo
la historiografía francesa, la Nouvelle Histoire (Jacques Le Goff, Pierre Nora…) pretendió
reconstruir imaginarios sociales y establecer una historia serial de las mentalidades. Pero no fue
hasta la década de 1960 y 1970 cuando se desarrolló principalmente la historia cultural a partir
1
R. Cotarelo, “Visiones de la Transición”, en Revista del Centro de Estudios Constitucionales, no 18, mayo-agosto
de 1994, p. 31. (nota a pie de página).
32
de la problemática que planteaba definir el concepto de «mentalidades»2. Emancipada de la
historia de las mentalidades, la historia cultural, corriente historiográfica correspondiente a la
tercera generación de l’École des Annales3, aportaba ciertos cambios y nuevos objetos de
estudio: las prácticas culturales, las creencias, los imaginarios, la vida cotidiana... y entendía
por cultura el conjunto de representaciones colectivas propias de una sociedad (Ory 2011: 8).
El foco de atención se trasladaba de lo social a lo cultural y acabó estructurándose en los años
80 y 90 como historia cultural. Philippe Poirrier la definió como una historia social de las
representaciones (Poirrier 2008: 27)4.
2
Un panorama general sobre el estudio de temas culturales desde el siglo XVIII alemán hasta la llamada “nueva
historia cultural francesa” en la década de los ochenta del siglo XX, en P. Burke, What is cultural history?, Polity
Press, Cambridge, 2004. Obra traducida ¿Qué es la historia cultural?, Paidós, Barcelona, 2006. Véase también J.
Serna, La historia cultural, Akal, Madrid, 2005.
3
En 1929 los historiadores franceses Marc Bloch y Lucien Febvre fundaron la revista Annales d'histoire
économique et sociale, que marcaría la nueva corriente historiográfica conocida como Escuela de los Annales.
Véase M. Bloch y L. Febvre, “À nos lecteurs” (Editorial), Annales d'histoire économique et sociale, Vol. 1, no 1,
1929, pp. 1-2.
4
Del mismo autor véase, Les enjeux de l'histoire culturelle, Seuil, París, 2004. En los últimos años, esta corriente
historiográfica ha generado una importante bibliografía. Trabajos teóricos de tipo general puede hallarse, entre
otros, en R. Chartier, Les origines culturelles de la Révolution française, Le Seuil, París, 1990 (del mismo autor,
véase “Le monde comme représentation”, Annales E.S.C., noviembre-diciembre 1989, no 6, pp. 1505-1520. Obra
traducida, El mundo como representación. Historia cultural: entre práctica y representación, Gedisa, 1996); J. P.
Rioux y J. F. Sirinelli (dir.), Pour une histoire culturelle, Seuil, París, 1997; Geoff Eley, La línea torcida. De la
historia cultural a la historia de la sociedad, Publicacions de la Universitat de València, Valencia, 2008; y de P.
Burke, véanse las obras La revolución historiográfica francesa: la escuela de los Annales, 1929-1989, Gedisa,
Barcelona, 1996; ¿Qué es la historia cultural?, Paidós, Barcelona, 2006; y Formas de historia cultural, Alianza,
Madrid, 2006.
33
después, emitido el 5 de diciembre de 1998 en TVE. Ambos pueden encontrarse en la web5.
Justificamos estos dos programas por la relación directa con La clave durante la Transición
española. Sin embargo, escapa de nuestro análisis la etapa posterior del programa en Antena 3
(1990-1993) que, pese a tratarse de la primera experiencia de la televisión privada en España,
se encuentra más allá del periodo de Transición y es, por tanto, de menor influencia. Ya se ha
configurado una cultura política (aunque sea en lo más rudimentario).
5
Véanse 500 claves de la Transición en: https://www.youtube.com/watch?v=rOfjZNEsL7g, y La Constitución
española 20 años después en: https://www.youtube.com/watch?v=Ga6vXB-BVTs [consultados el 15/12/2016].
6
M. Palacio, La televisión durante la Transición española, Cátedra, Madrid, 2012. La portada del libro es una
fotografía realizada durante el programa de La clave El intelectual y la política (ficha 378), emitido el 24 de mayo
de 1985. En ella aparece en primer plano José Luis Balbín y Alfonso Guerra.
7
Manuel Palacio, catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid, dirige el
proyecto: Los medios audiovisuales en la Transición española (1975-1985), que aborda las imágenes del cambio
democrático y el papel que ocupan las representaciones cinematográficas y televisivas en la España democrática.
8
Tele-Radio, no 1124, 9-15 de julio de 1979, p. 36, en Manuel Palacio, La televisión durante la Transición en
España, op. cit. pp. 260-261.
9
Como única excepción, veremos que al finalizar uno de los programas, los guardaespaldas del dirigente falangista
Raimundo Fernández-Cuesta intentan agredir al historiador Ian Gibson. Cfr. M. Palacio y C. Ciller, “La clave de
TVE, op. cit.”, p. 238. Será la única excepción en todo el programa porque precisamente La clave se caracterizó
por ser un lugar donde se podía debatir desde puntos de vista encontrados sin ningún tipo de altercado.
34
La obra incluía además un documental titulado Las lágrimas del presidente (2009), con
fragmentos de La clave durante 197610. En el documental intervienen algunos historiadores
como Ferran Gallego y Rafael R. Tranche. Para Gallego La clave formó opinión ciudadana y
movió una cultura democrática; y para Tranche su «éxito fundamental estaba en la forma en
que se construía el debate, un debate abierto donde la opinión especializada se respetaba, se oía
y se confrontaba, y un espacio de discusión política en torno a las ideas, propio de la
democracia»11.
Cuando ya había empezado la redacción de esta tesis doctoral, Manuel Palacio y Carmen
Ciller publicaron el único estudio realizado hasta el momento sobre el programa. Se trata de un
artículo de 2014 titulado “La clave de TVE, un debate en la historia de la televisión en
España…”12. A través de un corpus de veintisiete programas, abordaban los elementos
característicos del formato que habían contribuido a su legitimación en el imaginario colectivo.
Presentaban La clave como «uno de los hitos de la historia de la televisión española» (Palacio
y Ciller 2014: 228), por su conexión con «el aire de los tiempos y con el entramado político
español» (Palacio y Ciller 2014: 234). A pesar de compartir gran parte de sus planteamientos
hay, sin embargo, algunas diferencias en las conclusiones alcanzadas. Para estos autores, la
herencia del programa llegaba hasta la actualidad, como podía ser el programa 59 segundos13,
mientras que nuestro planteamiento considera que la misión educativa del modelo fundacional
de la televisión –de la que el programa es heredero- se diluye durante la Transición y se
transforma en el nuevo modelo televisivo de los años noventa (con programas de menor
reflexión y mayor espectáculo) y que coincide en España con la entrada de la televisión privada.
10
Las lágrimas del presidente es un documental elaborado a partir de material de archivo con guion de M. Palacio
y G. Roldán. Puede verse online en la web: http://www.rtve.es/alacarta/videos/archivos-tema/archivo-temas-
lagrimas-del-presidente/868442/ [consultado 22/01/2013].
11
Véanse especialmente los minutos 17-20 del documental. Cfr. V. Martín, Televisión Española y la Transición
democrática, op. cit. p. 49.
12
M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE, un debate en la historia de la televisión en España…”, en Estudios
sobre el Mensaje Periodístico, Vol. 20, Núm. especial (2014), pp. 227-241. Haremos referencias a este trabajo a
lo largo de la tesis doctoral.
13
Programa de debate sobre asuntos de actualidad política y social en TVE que inició sus emisiones el 4 de octubre
de 2004. Cfr. J. F. Gutiérrez Lozano, “La presencia del debate en televisión y su utilidad en la calidad de las
programaciones”, en Comunicar. Revista científica iberoamericana de comunicación y educación, no 25, Vol. 2,
2005.
35
Fueron el caso de la televisión francesa (informer, cultiver, distraire), y la española (informar,
formar, entretener). Matices que ya señalaban distintas maneras de entender y proceder en una
de las misiones en las que había de sustentarse la televisión pública. Creemos que la misión
educativa-formativa en España va perdiendo su status quo en el momento en que la audiencia
se va situando como eje central y regulador del modelo televisivo. Los programas educativos o
formativos no desaparecen de la programación, pero se rigen desde el nuevo modelo de la
televisión pública (de carácter más comercial y de marcado entretenimiento), que será el que
marque las nuevas directrices.
Abordaremos estos aspectos en los siguientes puntos partiendo del propio origen de la
televisión con el propósito de mostrar cómo durante la Transición española se desvirtúa la esfera
educativa en detrimento de la esfera informativa (que logra mantener su estatus inicial aunque
no logra desprenderse del férreo control del poder político) y de la esfera del entretenimiento
(que va incrementando al tiempo que lo hace la audiencia). Por tanto, es la misión educativa la
que no consigue el protagonismo marcado en su fundación como servicio público. Una
tendencia que se observa, si bien con ciertos desajustes y variaciones de intensidad, en las
distintas televisiones europeas14.
Otras diferencias respecto al trabajo de Manuel Palacio y Carmen Ciller son, en primer
lugar, que sí creemos en el carácter diferencial de La clave respecto a otros espacios
informativos que emite televisión en esos momentos (se diferenciaba precisamente en las
14
Una historia cultural en Europa desde la televisión como servicio público a la tele-realidad, en J. Bourdon, Du
service public à la télé-réalité. Une histoire culturelle des télévisions européennes 1950-2010, INA, Bry-sur-
Marne, 2011. Sobre los medios de comunicación en España nos remitimos a la bibliografía por los numerosos
trabajos que se han abordado en España. Sin embargo, cabría reparar aquí en algunos autores como J. Timoteo
Álvarez et. al. Historia de los medios de comunicación en España. Periodismo, imagen y publicidad (1900-1990),
Ariel, Barcelona, 1989; J. M. Baget Herms, Historia de la televisión en España (1956-1975), Feed Back,
Barcelona, 1993; y las obras previamente citadas de Manuel Palacio.
36
directrices que llevó a cabo José Luis Balbín en su programa como veremos más adelante), y el
asentamiento de las normas cívicas de convivencia en televisión que creemos sí favoreció este
programa. Compartimos, a pesar de ello, la mayor parte de ideas y planteamientos de este
trabajo como la participación de La clave en la difusión de valores democráticos a la audiencia15
(Palacio y Ciller 2014: 229); y la idea de «La clave es Balbín y Balbín es La clave» (Palacio y
Ciller 2014: 234). La figura de José Luis Balbín es determinante para entender el origen del
programa y su posterior evolución. En el segundo capítulo precisamente presentamos una
aproximación biográfica de un periodista que ya en 1976 (con treintaiséis años) dirige en
España el primer programa de debates en directo.
15
Aunque finalmente sea el término de audiencia el que se imponga, seguimos preferentemente, en esos
momentos, el de telespectador. Cfr. J. F. Gutiérrez Lozano, “La audiencia de la televisión en España y su historia.
Un acercamiento a la memoria de los primeros telespectadores”, en A. Company, J. Pons y S. Serra (eds.), La
comunicació audiovisual en la història. Aportacions de la comunicació a la comprensió i construcció de la història
del segle XX, Universitat de les Illes Balears, Palma, 2003, pp. 690.
16
Cfr. V. Martín, “El parlamento catódico: los programas de debate sobre la actualidad política durante la
transición (1976-1979)”, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico. Vol. 20, Núm. especial (2014), pp. 123-124.
Pese a distinguir el formato del debate con la tertulia televisiva, acaba incluyendo programas como Sí o no (abril
de 1975, dirigido por Victoriano Fernández Asís), Cara y Cruz (mayo de 1976, presentado por Enrique Meneses);
España, hoy (noviembre de 1976, dirigido por José Javaloyes); y Cara a cara (noviembre 1977, Federico Ysart).
37
controlar el medio durante la Transición. Sujeta a los intereses políticos –y económicos-, la
televisión, no solo muestra el férreo control del medio durante el proceso de democratización
del sistema político español sino también a qué principios de autoridad fue sometida.
La mayor parte de trabajos sobre televisión que hacen referencia a La clave resaltan, de
manera descriptiva, el directo y la relevancia de algunos invitados. Para Juan Carlos Ibáñez lo
más novedoso de La clave fue «la presencia de personajes hasta entonces censurados y de temas
anteriormente prohibidos» (Ibáñez 2006: 71)17. Con el propósito de escapar de esta descripción,
presentamos en este trabajo un análisis de los invitados que pasaron por el programa (número
de invitados, procedencia de los mismos, categoría socio-profesional...). A través de este
análisis observamos no solo la baja participación de las mujeres en el programa
(aproximadamente 250 de más de 2.700 invitados), también las aportaciones que realiza La
clave, como la creación de una opinión cualificada a través de la figura del experto. Es decir,
aquel invitado que precisamente destacaba por ser uno de los mejores expertos en el campo en
el que se debatía (Neil Armstrong para debatir sobre el universo, Truman Capote sobre
literatura, Herbert Marcuse sobre sistemas políticos…). Calificado «de debate intelectual»18, la
autora francesa Virginie Philippe, se utiliza de algunas emisiones en su tesina de máster sobre
la televisión durante la Transición19. En ella, subraya la enorme contribución que tuvieron en el
proceso democrático programas como Informe Semanal, o La clave (Philippe 2007: 47 y 59-
60).
17
«Repertorio muy atractivo de invitados. En ocasiones por su relevancia política, social o intelectual (presidentes,
ministros, premios Nobel, figuras de la historia del siglo XX, Truman Capote, Neil Armstrong o Daniel Cohn-
Bendit). En otros casos, por su cercanía a los personajes que centran el coloquio (como Pía Luciani, sobrina de
Juan Pablo I, el gobernador civil de Granada en julio de 1936, o el hijo de Emiliano Zapata). Y generalmente por
su peso en la vida social, cultural y política española (como Adolfo Suárez o el fiscal Jesús Vicente Chamorro,
expedientado por participar en el programa», J. C. Ibáñez, “La clave”, en M. Palacio, Las cosas que hemos visto.
50 años y más de TVE, Instituto de RTVE, Madrid, 2006, pp. 70-71.
18
J. Muñoz Soro, “La transición de los intelectuales antifranquistas”, en Ayer, no 81, 2011, p. 32.
19
V. Philippe, Transition et télévision en Espagne. Le rôle de la TVE, 1973-1978, L’Harmattan, París, 2007.
20
Transcripción realizada por la revista Triunfo, 24/11/1979. Cfr. M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE…”,
en Estudios sobre el Mensaje Periodístico. op. cit. p. 237 (en la nota a pie de página).
21
Psicología Política, no 4, I-III, Promolibro, Valencia, 1992, pp. 85-124.
38
selección de programas» (Palacio y Ciller 2014: 228)22. Con la llegada masiva de Internet a los
hogares españoles, nostálgicos del programa comenzaron a subir a la plataforma online de
reproducción de vídeos YouTube algunas emisiones.
22
Selección centrada en algunos temas políticos como La Constitución (ficha 72), Marxismo (ficha 129),
Elecciones ¿Para quién los votos?, (242), o Cataluña (ficha 316), que apenas suscitó el interés de las bibliotecas
universitarias (Palacio y Ciller 2014: 228). Algunos de estos programas se encuentran en la web de RTVE.
23
V. Martín Jiménez, Televisión Española y la Transición democrática. La comunicación política del Cambio
(1976-1979), Ediciones Universidad de Valladolid, Valladolid, 2013. Realiza alusiones a algunas emisiones sobre
las que volveremos más adelante.
24
Otros autores como Juan Munsó Cabús (2001), Juan Francisco Gutiérrez Lozano (2005), y Lorenzo Díaz (2006),
también han realizado algunas referencias al programa en sus trabajos. J. Munsó Cabús, La otra cara de televisión.
45 años de historia y política audiovisual, Flor del Viento, Barcelona, 2001, pp. 140-141. J. F. Gutiérrez Lozano,
“La presencia del debate en televisión y su utilidad en la calidad de las programaciones”, en Comunicar. op. cit.
p. 3, y L. Díaz, 50 años de TVE, Alianza, Madrid, 2006, pp. 263-264.
25
J. Sinova, La gran mentira. El tinglado de la televisión al descubierto, Planeta, Barcelona, 1983.
26
A raíz del artículo “Tres balbines en La clave: él, su hermana y su cuñada”, Diario 16, 26/03/1983, p. 47.
27
El primer capítulo de la obra de Sinova, “La historia empieza con escándalo”, se inicia con las siguientes
palabras: «-¿Han liberado ya a Balbín? -No. La Redacción se niega a pagar el rescate. (Chiste oído en los Servicios
Informativos de TVE)», en Justino Sinova, La gran mentira, op. cit. p. 15.
39
investigación28. A diferencia de los estudios que se centran en explicar el rol de la televisión
durante la Transición a través de un conglomerado de programas, esta tesis doctoral tiene como
objeto de estudio un único programa de televisión con el que observar su incidencia política y
social en España. Creemos que La clave juega un protagonismo político esencial durante la
Transición española. Es llamativo, por tanto, que los análisis sobre televisión no hayan
empezado por lo que precisamente conforma la televisión: los programas. No se han realizado
estudios de programas concretos durante el proceso de Transición en España como podrían ser
los casos de A fondo (1976-1981), Un, dos, tres… responda otra vez (1972-1984), Encuentro
con las letras y las Artes (1976 y 1981), La bola de cristal (1984-1988)... Como única excepción
encontramos un estudio del programa Informe Semanal (llamado en 1973 Semanal
Informativo)29.
Los documentos audiovisuales, cada vez más utilizados en el ámbito histórico, han
tratado últimamente de explicar la historia reciente de la televisión en España. Un ejemplo es
el documental aludido anteriormente, Las lágrimas del presidente (2010). El propio Manuel
Palacio indicará que «con la circulación de las imágenes originales, éstas son utilizadas,
reapropiadas y recicladas en ficciones y contextos diversos tensando hasta el límite de deformar
el sentido original» (Palacio 2012: 341). Siguiendo esta línea creemos que, en los años noventa,
uno de los errores de la televisión fue precisamente el representar la historia de España
mezclando imágenes del pasado con discursos del presente, como fue el caso del documental
La Transición (1995) dirigido por Victoria Prego y Elías Andrés30. Un documental que
28
Los estudios sobre la comunicación han experimentado importantes avances a nivel internacional gracias a los
aportes de la historia social y de la historia cultural. Véanse I. Fernández y F. Santana, Estado y Medios de
comunicación en la España democrática, Alianza, Madrid, 2000. B. Casey et al., Television Studies. The key
concepts, Routledges, Nueva York, 2002. J. C. Rueda Laffond y M. M. Chicharro, “La televisión y sus públicos:
una aproximación interdisciplinar”, en Historia y Comunicación Social, no 9, Universidad Complutense de Madrid,
2004, pp. 81-99. De los mismos autores, La televisión en España (1956-2006). Política, consumo y cultura
televisiva, Fragua, Madrid, 2006. R. Quirosa-Cheyrouze, Prensa y democracia. Los medios de comunicación en
la Transición, Biblioteca Nueva, Madrid, 2009. J. C. Rueda Laffond et al., “Parallel Stories differentiated histories.
Exploring Fiction and Memory in Spanish and Portuguese Television”, en VIEW, Jounal of European Television
History & Culture, Vol. 3, febrero 2012, pp. 37-44. N. Mínguez (ed.), Ficción y no ficción en los discursos
creativos de la cultura española, Iberoamericana, Madrid, 2013. J. S. Duran Froix (ed.), La télévision espagnole
en point de mire, Centre de Recherche sur l’Espagne Contemporaine, Université de la Sorbonne Nouvelle – Paris
III, abril de 2013. También se ha incrementado el número de congresos, coloquios, y seminarios a través de
investigaciones centradas en el cine, la radio y la televisión, revelando la importancia que tuvieron los Mass Media
en el proceso democratizador. Algunos ejemplos: “El papel de los medios de comunicación”. III Congreso
Internacional Historia de la Transición en España, Almería, noviembre de 2007; La réforme politique : stratégies
et acteurs: De la Loi sur la presse à la CEE (1966-1986), París, junio de 2014; y “Carisma e imagen política.
Poderes y contrapoderes durante la Transición democrática”, Madrid, junio de 2014.
29
Véase B. Magro, Informe semanal: 30 años de historia, Plaza & Janés, Barcelona, 2003.
30
Serie documental de trece episodios emitida por TVE desde julio hasta octubre de 1995. Podríamos decir que la
propia Victoria Prego prolongó dicha serie en la obra Así se hizo la Transición, Plaza & Janés, Barcelona, 1995.
40
invisibiliza cualquier movilización, y no pone en cuestión dicho proceso por el hecho de haber
alcanzado las diferentes fuerzas políticas un consenso. En su intento audiovisual de representar
la historia de la Transición en España, presentaba a Juan Carlos como la única figura capaz de
traer la democracia. Como si cualquier otra vía de organización social estuviese sometida desde
el inicio al fracaso más absoluto31. Presentaban los hechos históricos justificando y legitimando
acciones del pasado por un futuro que todavía no existe. Es decir, concediendo su importancia
al resultado «posteriori»32. Dicho de otro modo, construyen un discurso histórico que mezcla
los hechos históricos con proyecciones futuras, obviando que la comunicación se da en unas
coordenadas espacio-temporales específicas y que es el presente el tiempo propio de la acción
comunicativa33. El problema radicaba en la cercanía de los acontecimientos y en construir y
representar desde la televisión un pasado demasiado inmediato. Como bien argumenta Ferran
Gallego, el análisis del proceso de transición política en el momento en que esta se iba
produciendo parte de una distorsión,
«construyendo una narración periodística que ha acabado por convertirse, junto a los libros
de memorias convenientemente distanciados de los acontecimientos, en un material
indispensable para el historiador. En definitiva, ha ayudado a crear la representación que se
construye de un pasado muy inmediato y que empezó a incluir sus ingredientes de
proyección hacia el futuro en el mismo momento en que se daban los acontecimientos, al
ser conscientes de que, entre otras cosas, estaban construyendo un futuro que necesitaba la
legitimidad que no podía proporcionar el franquismo tal y como lo había hecho hasta
entonces. Esta construcción académica y popular, social y política del proceso de transición
tiene una importancia de primer orden porque constituye el proceso fundacional de nuestra
realidad política, de las evidentes deficiencias de nuestra democracia, y del significado que
damos a la sociedad en la que nos encontramos, a sus agentes políticos, a su sistema
institucional, a sus relaciones sociales, como si tuvieran el carácter de un acuerdo, entusiasta
y decidido, casi naturalmente salido de las entrañas de los españoles de buena fe que querían
resolver el futuro del país atendiendo solamente a lo que no ha dejado de llamarse, en una
31
En este sentido, la distorsión alcanza su magnitud en los países que retoman estas reconstrucciones
audiovisuales. Siguiendo esta línea se encuentran los documentales franceses Juan Carlos, naissance d’un roi,
realizado por Jean-Pierre Garnier (1995), y Juan Carlos, l'enfance d'un chef (2008), dirigido por Daniel Leconte
y Anne-Elisabeth Lozano. Representaciones que eliminan el recorrido del rey durante el franquismo y algunos de
sus discursos anteriores por contradecir su recorrido democrático posterior.
32
Evitaban presentar la causa misma por la que tuvo lugar el cambio sin cuestionar el proceso ni el modo, y lo
hacían por el simple hecho del resultado al que se llegó.
33
Véase A. Checa, Historia de la Comunicación: de la crónica a la disciplina científica, Netbiblo, La Coruña,
2008, pp. 41-43.
41
clara exposición de la negativa a aceptar la esencia conflictiva de una sociedad, el bien
común. Este proceso cultural creó un espacio de identidad, de comunidad de esfuerzo
realizado por todos, en una fase cuyas dificultades parecían deberse a elementos sin
responsabilidad política o social alguna, sino como tenaces accidentes geográficos o
impredecibles cambios de temperatura que estaban más allá de la política, pero que solo se
resolvían con la voluntad de quienes, en los puestos de responsabilidad, tenían los medios,
para hacer frente a estas circunstancias»34.
Esta tesis doctoral parte desde una visión menos determinista de los acontecimientos y
presta especial atención a las decisiones que fueron tomadas por sus protagonistas tanto
individuales como colectivas. De este modo, apostamos por una perspectiva que trate de superar
el sentido general del fenómeno televisivo para trascender sobre el estudio de un caso concreto.
Hay que tener en cuenta que la televisión tiene la capacidad de crear y difundir su propia imagen
e historia, hablar de sí misma, analizarse, autopublicitarse, representarse. Ejemplos de la
construcción histórica del medio a través del propio medio, pueden encontrarse en televisión
cada 28 de octubre (fecha que marca el inicio de las emisiones regulares en televisión: el 28 de
octubre de 1956). El 25º aniversario en 1981. El 30ª aniversario en 1986, o el 55º aniversario
en 2011. En este último, desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, se realizaron
distintos trabajos35, y se pusieron a disposición online distintos reportajes sobre la televisión
realizados por y para el programa Informe Semanal (Historias de la tele, El mundo ante nuestros
ojos, y La tele que nos cambió)36.
34
F. Gallego, El mito de la transición. La crisis del franquismo y los orígenes de la democracia (1973-1977),
Barcelona, Crítica, 2008, pp. 698-699.
35
http://tv_mav.cnice.mec.es/siglo/50/ [consultado el 1/07/2015].
36
Los documentales pueden encontrarse en la web de RTVE: http://www.rtve.es/rtve/20111028/anos-television-
espanola/471637.shtml [consultado el 15/12/2016].
37
De manera cronológica, véase para el proceso de transición: J. M. Maravall, La política de la transición, Taurus,
Madrid, 1982; J. F. Tezanos, R. Cotarelo y A. de Blas (eds.), La transición democrática española, Sistema, Madrid,
1989; R. Morodó, La transición política, Tecnos, Madrid, 1984; R. Cotarelo, Transición política y consolidación
42
una visión de conjunto de la compleja realidad de la televisión, presentamos a continuación un
apartado teórico que, a partir de los estudios e investigaciones que se han llevado a cabo, nos
permita profundizar en las transferencias culturales televisivas que se producen en Europa.
Nuestro propósito es contextualizar y analizar el programa La clave durante la Transición
española, para posteriormente observar el debate político y cultural que fue llevado a cabo en
televisión. Para esta aproximación abordaremos, en primer lugar, la televisión como servicio
público, con el objetivo de observar las misiones fundacionales de la televisión y las
transferencias culturales que se producen a través de ella.
democrática. España (1975-1986), CIS, Madrid, 1992; J. Tusell y A. Soto (Eds.), Historia de la transición 1975-
1978, Alianza, Madrid, 1996; J. Tusell, La transición española a la democracia, Historia 16, Madrid, 1997; J. M.
Colomer, La transición a la democracia: el modelo español, Anagrama, Barcelona, 1998; A. Soto, La transición
a la democracia. España. 1975-1982, Alianza, Madrid, 1998; C. Powell, España en democracia, 1975-2000. Las
claves de la profunda transformación de España, Plaza & Janés, Barcelona, 2001; J. Tusell, “Por una historia
revisionista de la transición”, en Claves de Razón Práctica, nº 115, septiembre de 2001, pp. 11-21; F. Gallego, El
mito de la Transición, op. cit.; y S. Baby, Le mythe de la transition pacifique. Violence et politique en Espagne
(1975-1982), Casa de Velázquez, Madrid, 2012.
43
fenómeno televisivo- desde diversos campos de estudio y desde múltiples facetas 38. Se hace
mención a estos autores, que no a todos, a la vez que es difícil resumir en un apartado las
aportaciones realizadas por los mismos. Desde la historiología, semiología, historia económica,
filosofía, historia política, social y cultural, se ha tratado de captar y definir un mismo objeto:
la televisión39. En todos ellos se contemplan aspectos que de una u otra forma consideran la
diversidad de interpretación para un objeto de estudio y un concepto que «ha ido variando a lo
largo del tiempo» (Pérez Sanjuán 2008: 15).
Sin embargo, ¿cómo hacer frente a la multitud de significados? ¿Cómo entender la
televisión sino es a través de su conjunto? Un análisis de los principales enfoques históricos y
sociológicos sobre el fenómeno televisivo nos permite señalar algunos puntos esenciales.
Adorno postuló el holismo como la mejor metodología40. Al igual que Juan Francisco Gutiérrez,
argumentando que «la interdisciplinariedad aparece como la única vía de acometer una historia
tan problemática como la de la televisión» (Gutiérrez 2003: 689)41. Al margen de las
definiciones e incursiones llevadas a cabo en este campo por los autores previamente citados,
no podemos obviar, si atendemos la historiografía, los estudios que definen y analizan la
televisión como empresa, su programación, los actores sociales que la integran, la capacidad de
crear realidades y representaciones nacionales, o su influencia y repercusión social42. Sin
olvidar tampoco los estudios comparativos o de carácter transnacional que atienden
38
M. Foucault, Surveiller et punir. Naissance de la prison, Gallimard, París, 1975. A. Smith (ed.), Television and
political Life. Studies in six European countries, MacMillan, Londres, 1979. U. Eco, “Apocalyptic and Integrated
Intellectuals: Mass communications and theories of mass culture”, en Apocalypse Postponed, Flamingo, Londres,
1995, pp. 27-52. P. Bourdieu, Sur la télévision, suivi de l’Emprise du journalisme, Raisons d’agir, París, 1996. J.
B. Thompson, Los medias y la modernidad. Una teoría de los medios de comunicación, Paidós, Barcelona, 1998,
y M. Palacio, Historia de la televisión en España, Gedisa, Madrid, 2001.
39
Véanse T. Bethencourt, ¿Qué es la televisión?, Ediciones Granada, Madrid, 1991, y B. Casey et al., Television
Studies. The key concepts, Routledges, Nueva York, 2002.
40
T. W. Adorno, “Prologue to Television”, en Critical Models: Interventions and Catchwords, Columbia
University Press, Nueva York, 1988, pp. 49-50. De la obra “Prolog zum Fernsehen” (1953), en Gesammelte
Schriften, Suhrkamp Verlag, Frankfurt, 1977, pp. 507-517.
41
Véase también J. M. Piemme, La televisión: un medio en cuestión, Fontanella, Barcelona, 1980.
42
Véanse, J. Capin, L'effet télévision, Grasset, París, 1980. J. C. Grande, La influencia de la televisión, Editorial e
Imprenta Universitaria, El Salvador, 1999. V. Fuenzalida, Televisión y cultura cotidiana: la influencia social de
la TV percibida desde la cultura cotidiana de la audiencia, Corporación de Promoción Universitaria, Santiago de
Chile, 1997. L. Vilches et. al., Televisión y cultura, una relación posible, Consejo Nacional de la Cultura y las
Artes, Santiago de Chile, 2007, y M. McLuhan y Q. Fiore, El medio es el masaje: un inventario de efectos, Paidós,
Barcelona, 1998.
44
principalmente las transferencias culturales que se producen entre distintos países43, o la
capacidad de la televisión en la construcción de consensos y la socialización de valores44.
En España, algunos problemas relacionados con la historiografía de la televisión han
sido señalados por algunos autores como Juan Francisco Gutiérrez, quien incide en la falta de
perspectiva histórica de las obras de los años sesenta, y en la politización y el control estatal del
medio en los trabajos aparecidos durante la Transición45. No por ello, para precisar nuestro
enfoque, sería necesario señalar las propuestas de algunos autores respecto al rol central que
ocupó la televisión en la articulación del sistema político español. Como indican Juan Carlos
Rueda Laffond y Ma del Mar Chicharro, la televisión «ha testificado los acontecimientos, pero
también ha transmitido evaluaciones, ha señalado los puntos de interés y los ha tematizado, ha
direccionado el sentido de la opinión pública, e incluso ha ejercido las veces de actor político»
(Laffond y Chicharro 2006: 14). Nuestro interés precisamente es situar La clave como actor
político durante el proceso de transición en España. Sin duda, La clave fue un programa que
presentó actores a la escena pública, señaló puntos de interés, y tematizó. Pero, si defendemos
la idea que este programa ayudó a formar una cultura política a través de televisión durante este
proceso, inmediatamente surgen innumerables dificultades. ¿Cómo analizar la cultura política
de una sociedad a través de un programa de televisión?
Uno de los elementos de modernización y transformación social que alumbraron las
sociedades del siglo XX fue, sin lugar a dudas, el desarrollo de los nuevos medios de
comunicación como la radio, el cine y la televisión. En ellos intervinieron otros fenómenos
como la industrialización, el desarrollo del capitalismo, el avance de la ciencia y sus
aplicaciones técnicas, el surgimiento de la clase media y su acceso a niveles significativos de
consumo, el urbanismo... Entre los rasgos más destacados de los nuevos medios de
comunicación sobresale el concepto sociológico de masas, en referencia al enorme público al
43
Véanse J. Bourdon, Du service public à la téléréalité. Une histoire culturelle des télévisions européennes, 1950-
2010, op. cit. pp. 9-52. M. F. Lévy, M. N. Sicard, Les lucarnes de l'Europe : Télévisions, cultures, identités, 1945-
2005, Publications de La Sorbonne, París, 2008.
44
Cfr. J. C. Rueda Laffond y M. M. Chicharro, La televisión en España (1956-2006). Política, consumo y cultura
televisiva, Fragua, Madrid, 2006, p. 17. Véase también la obra de M. Vázquez Montalbán, El libro gris de la
Televisión Española, Ediciones 99, Madrid, 1973.
45
J. F. Gutiérrez Lozano, “La audiencia de la televisión en España y su historia. Un acercamiento a la memoria de
los primeros telespectadores”, en A. Company, J. Pons y S. Serra (eds.), La comunicació audiovisual en la història.
Aportacions de la comunicació a la comprensió i construcció de la història del segle XX, Universitat de les Illes
Balears, Palma, 2003, pp. 685-686. Pere Ysàs señala con acierto que «parte de la historiografía española de la
dictadura a la democracia, la mayoría de la producción periodística y memorialista, y las reconstrucciones
dramatizadas que empiezan a proliferar en los medios audiovisuales han dirigido y dirigen el foco de atención
hacia una parte, sin duda importante pero parcial» (Ysàs 2010: 32).
45
que estos se dirigían. Respecto a la televisión, sus inicios se producen el 26 de enero de 1926,
cuando el ingeniero y físico británico John Logie Baird, ideó un mecanismo capaz de transmitir
a distancia sonido, voz y movimiento46. Sin embargo la televisión, al igual que ocurriese con la
prensa o la radio, estuvo ligada desde sus inicios a la necesidad de capital y a los intereses
políticos47. Concebida como un medio de masas capaz de transformar la sociedad, se convirtió
en un instrumento integrador y en un recurso esencial que funcionó como una extensión
institucional del poder48.
En este proceso de desarrollo del medio televisivo, uno de los primeros pasos se produjo
en los años treinta con el nacimiento de las cadenas y los inicios de las primeras emisiones
regulares. Surgen en esta época la NBC (National Broadcasting Company) en Estados Unidos,
la BBC (British Broadcasting Corporation) en Gran Bretaña, la cadena estatal del III Reich en
Alemania (inaugurada oficialmente con los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936), o la francesa
Paris Télévision, que funcionaba con carácter experimental49. En este sentido, la extensión y
cobertura del territorio en un espacio definido convirtieron a la televisión en un medio
técnicamente nacional50. Sin embargo, el incipiente desarrollo se ve frenado, incluso paralizado,
por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. La televisión, instrumento capaz de ofrecer
información, también orientaba e influía a la opinión pública (la guerra como experimento
propagandístico)51, regulaba hábitos y modelos de comportamiento social52, creaba corrientes
46
Véanse M. Hallett, John Logie Baird and Television, Priory Press, Hove, 1978, p. 19, y R. W. Burns, John Logie
Baird: Television Pioneer, The Institution of Engineering and Technology, Londres, 2001, p. 103.
47
Véase especialmente la obra de Jérôme Bourdon, Du service public à la téléréalité. Une histoire culturelle des
télévisions européennes, 1950-2010, Institut National de l’Audiovisuel, Bry-sur-Marne, 2011.
48
Si la información es poder, este se concentra en sus inicios en los Estados y posteriormente en oligarquías que
deciden no solo quien recibe la información, también quién es objeto de ella. Véase D. W. Hursh y E. Wayne Ross,
Democratic Social Education: Social Studies for Social Change, Routledge, Nueva York, 2000, p. 116.
49
Cfr. C. Kellison, D. Morrow y K. Morrow, Producing for TV and New Media. A Real-World Approach for
Producer, Focal Press, Nueva York, 2013, pp. 25-26.
50
Como argumenta Jérôme Bourdon, la televisión tiene la capacidad de “hacer nación”, es decir, la voluntad de
utilizar la televisión para construir, consolidar, forjar o reanimar una cultura nacional (Bourdon 2011: 28).
51
Véanse principalmente E. Bordería, A. Laguna y F. A. Martínez, Historia de la Comunicación Social: Voces,
Registros y Conciencias, Síntesis, Madrid, 1996; y B. Selznick, Global Television: Co-Producing Culture, Temple
University Press, Philadelphia, 2008.
52
Véase T. Fernández García y A. García Rico (coord.), Medios de comunicación, sociedad y educación,
Universidad de Castilla-La Mancha, Cuenca, 2001, p. 131.
46
de opinión promocionando o eliminando ciertos temas53, y legitimaba mensajes y sistemas
económicos y políticos54.
Tras la hecatombe a la que se había llegado con la Segunda Guerra Mundial surgió la
idea de construir una Europa común. Para ello, eran necesarias iniciativas que acordasen un
papel central a la educación –también en los medios de comunicación55- y sentar las bases de
una política cultural europea alrededor de tres grandes cuestiones: reconciliación,
reconstrucción y educación (Lévy y Sicard 2008: 30). Tras la guerra, hubo un nuevo impulso y
fue creciendo el número de aparatos receptores en los distintos países. Con la definición de las
misiones fundacionales se dieron los primeros pasos en las televisiones europeas hacia el
modelo fundacional de servicio público (más cultural, pedagógico y educativo)56. Este modelo
de televisión, en síntesis, entró en crisis en España durante el proceso de transición al
introducirse paulatinamente el modelo comercial (más centrado en el entretenimiento)57; y
finalmente, con la entrada y reglamentación de las televisiones privadas en Europa (en el caso
español efectiva en los años noventa), se puso fin al modelo fundacional.
Para finalizar el fenómeno televisivo será necesario definir qué aspectos observamos y
cuáles ocultamos en este trabajo. Por lo tanto, para abordar la televisión durante el proceso de
Transición en España, nos centramos, en primer lugar, en el significado histórico de la
televisión como servicio público a través de las tres misiones sobre las que se asentó el medio
en sus orígenes (informar, educar, y entretener)58. A partir de estas misiones abordaremos el
surgimiento de La clave para, posteriormente, analizar la formación de una cultura política. No
obstante, para hacer frente a la complejidad del medio televisivo, hemos optado por una
53
Véase F. Jost, Introduction à l’analyse de la TV, Ellipses, 2007, París, p. 21. El autor incide en la idea que las
cadenas de televisión, al igual que las instituciones, se destinan para actuar sobre el futuro.
54
Véase R. Ahumada, El papel del Estado mexicano como emisor televisivo, Universidad Autónoma de México,
México, p. 76.
55
E. Messer Hunt, Social Education, Vol. 19, National Council for the Social Studies, 1955, p. 6.
56
J. Bourdon, Du service public à la téléréalité. Une histoire culturelle des télévisions européennes, op. cit. p. 13.
Véase también la obra de H. Isar, Le service public et la communication audiovisuelle, Economica, París, 1995.
57
Algunos autores han situado la crisis en los años ochenta. Véase por ejemplo, P. O. Costa, La crisis de la
televisión pública, Paidós, Barcelona, 1986.
58
De entrada habría que distinguir, de un lado, la misión educativa o formativa, y de otro, la televisión educativa
o escolar. De la triple misión de informar, educar y entretener surge posteriormente la iniciativa de realizar una
televisión educativa en las escuelas. Ésta queda fuera del campo de nuestra investigación, puesto que no influye
ni determina el surgimiento o evolución de La clave, como sí lo hace en cambio la misión educativa de la televisión
como servicio público. Una relación entre televisión y escuela puede verse en J. Merino, Televisión educativa en
España: historia, metodología y planificación, Universidad Complutense, Madrid, 1983; J. M. Pérez Tornero,
Televisión educativa, UNED, Madrid, 1993; y J. Ferrés, Televisión y educación, Paidós, Barcelona, 1994.
47
metodología descriptiva que acentúe los procesos que llevaron a cabo las televisiones estatales
europeas a autodefinirse como servicio público. Será necesario, por tanto, recurrir a sus propios
fundamentos para entender cómo se definieron en sus orígenes las televisiones europeas de
ámbito estatal. Sin embargo, como indica Jérôme Bourdon, aplicar en televisión la noción de
“servicio público” es problemática. En parte, debido al contexto en el que surge y se consolida
el medio (Bourdon 2011: 13).
59
Véanse A. Mattelart y J. M. Piemme, La televisión alternativa, Anagrama, Barcelona, 1981. J. Becker, “El
pensamiento posmoderno. Su comportamiento en la teoría de la información”, en Telos, no 38, 1994, pp. 17-38, y
la obra de J. B. Thompson citada previamente, Los medias y la modernidad. Una teoría de los medios de
comunicación, Paidós, Barcelona, 1998.
60
En España surgen a mediados de los sesenta estudios de faceta sociológica que ahondaban en la capacidad
educativa del medio. Véanse J. M. Baget, Televisión, un arte nuevo, Rialp, Madrid, 1965, y J. García Jiménez,
Televisión, educación y desarrollo en una sociedad de masas, CSIC, Madrid, 1965.
61
J. Bourdon, Du service public à la téle-réalité, op. cit. pp. 20-21.
48
informativos, educativos o de entretenimiento62. Por tanto, se podía llegar a conocer cómo se
construían y organizaban cada uno de los espacios televisivos y, más importante aún, los
objetivos y la finalidad que tenían. Desde esta tendencia inicial de considerar la televisión como
servicio público y la triple misión de informar, educar y entretener, surgirá en España La clave.
Es relevante reconstruir la historia de la televisión desde sus orígenes para una lectura
adecuada de la televisión como servicio público porque fue, en este contexto, en el que la
televisión se vincula al proceso educativo. Tal y como argumenta Bourdon, la misión primera
de la televisión fue política y educativa (Bourdon 2011: 13). La televisión como servicio
público ilustra el compromiso de cada nación de usar la televisión con fines pedagógicos y
contribuir a mejorar los niveles educativos de su población. Pero, educar bajo qué política, qué
sistema económico, qué cultura63.
En la década de los cincuenta y sesenta se cree firmemente en la televisión como servicio
público y especialmente en su vertiente pedagógica (Lévy y Sicard 2008: 9). En 1956, la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)
publicó una colección de estudios titulada: Prensa, cine y radio en el mundo de hoy, que tenía
como objetivo fomentar el conocimiento del medio entre las distintas naciones64. La obra
reflexionaba sobre el poder cultural de la televisión –las posibilidades culturales que tenían
ciertas emisiones- y abogaba por utilizar la televisión como un instrumento para elevar el nivel
educativo65. Desde esta premisa se fue definiendo el modelo de servicio público en su vocación
de prolongar el sistema educativo y del que surgiría la idea de crear una televisión escolar. En
1965, Baget Herms, uno de los primeros historiadores sobre el medio en España, escribió sobre
las posibilidades que ofrecía la televisión, que pronto podría incluso sustituir al maestro (Baget
1965: 73).
Es en este punto, momento en el que se asienta la noción de la televisión como servicio
público, que vamos a tener presente las interrelaciones y transferencias que se producen entre
algunos países de Europa, pues la televisión no actúa exclusivamente en el ámbito nacional. Es
más, a través de la televisión se producen influencias culturales entre muchos países. Una
62
A grandes rasgos, la misión informativa consiste en explicar la actualidad. La misión educativa se centra en la
educación, aprendizaje, desarrollo de las personas, y en la transmisión de valores. Y el entretenimiento, está
relacionado con la distracción, la diversión, el ocio y el espectáculo (Pérez 2004: 7).
63
En el proceso de aprendizaje e interiorización de valores, símbolos y actitudes frente a la política, tal y como
indica Jacqueline Peschard «un factor que ha probado ser un agente de socialización específicamente democrático
ha sido la educación» (Peschard 2012: 44).
64
Press, Film and Radio in the World Today, UNESCO, París, 1956.
65
Es decir, utilizar la televisión como «auxiliar educativo» (Lévy y Sicard 2008: 41).
49
circulación internacional que favorece a la homogeneidad de formatos en la parrilla televisiva
y repercute, como argumentan algunos autores, en la identidad cultural (Moran 1998: 170). La
televisión se va definiendo como un medio de comunicación de carácter nacional, que adapta
formas de hacer y formatos extranjeros. En los años cincuenta y concretamente en los años
sesenta (durante el periodo de expansión y consolidación del medio televisivo, siguiendo la
periodización que propone Manuel Palacio), se observa con mucha atención lo que están
realizando otras televisiones66.
Las corrientes europeas son determinantes al plantear un modelo televisivo como
alternativa al modelo estadounidense, país en el que se estaba produciendo el desarrollo más
rápido del nuevo medio. Como indica Jérôme Bourdon, se tuvo que esperar a 1964 para que
Francia formulara oficialmente las misiones de la televisión, casi calcadas de la BBC (informar,
educar, distraer), aunque diferentes en la práctica: informer, cultiver, distraire67. La versión
francesa no situaba educación en segundo lugar, sino cultura, concepto más vago pero con
connotaciones políticas más fuertes en Francia, país de la política cultural (Bourdon 2011: 33).
Queremos subrayar este hecho, pues tres años más tarde se inició en Francia el programa Les
Dossiers de l’écran, del que se inspirará José Luis Balbín. Este programa (modelo, formato y
objetivo que debía cumplir) procede de la misión educativa y, cuando José Luis Balbín exporta
el formato en España, lo hace también desde dicha misión del modelo fundacional de servicio
público, pese a que el modelo ya ha entrado en crisis68. Por lo tanto, si pretendemos analizar las
relaciones entre televisión y cultura política, debemos partir de las misiones fundacionales y
observar cómo estas misiones se asientan en cada país atendiendo al contexto histórico en el
que se desarrolla el nuevo medio.
66
Manuel Palacio, siguiendo la periodización de John Ellis, ha establecido en España tres periodos para una
historia de la televisión. El periodo de escasez (scarcity), que transcurre desde el inicio de las emisiones regulares
en octubre de 1956, hasta mediados de los sesenta, cuando se inauguran las instalaciones en Prado del Rey (1964)
y se inician las emisiones de la segunda cadena o UHF (1966). Una segunda etapa de disponibilidad (availyty),
que correspondería a la edad de oro del servicio público en España y abarcaría hasta el inicio de las emisiones de
titularidad privada (1990). Y una última etapa, periodo de abundancia (plenty), que llegaría hasta la actualidad con
la TDT e Internet, en M. Palacio, “Cincuenta años de televisión en España”, en Medios de comunicación
Tendencias ´06. Fundación Telefónica, Madrid, 2006, p. 315.
67
La ley que creó en 1964 la ORTF (Office de Radiodiffusion-Télévision Française) que sustituía a la RTF
(Radiodiffusion-Télévision Française), definió, por primera vez, el rol que debía ocupar la televisión: «satisfaire
les besoins d'information, de culture, d'éducation et de distraction du public». [trad. Satisfacer las necesidades de
información, cultura, educación y distracción del público]. Sobre la televisión francesa en esta época, véanse J.
Bourdon, Histoire de la télévision sous de Gaulle, Anthropos/INA, París, 1990; A. Vassallo, La télévision sous de
Gaulle : Le contrôle gouvernemental de l'information (1958/1969), De Boeck, París, 2005; M. F. Levy (dir.), La
télévision dans la République. Les années 50, Editions Complexe, IHTP-CNRS, Bruselas, 1999; y J. P. Esquenazi,
Télévision et démocratie. La politique à la télévision française, 1958-1990, PUF, París, 1999.
68
Pese a la crisis del modelo fundacional, en la España de la Transición todavía se reivindican las misiones
fundacionales y «los clásicos cometidos de informar, formar y entretener», RTVE, 1976, p. 100.
50
1.4. La televisión en España (1956-1975)
En España, la televisión inició sus emisiones el 28 de octubre de 1956. Para comprender
cómo y de qué manera se desarrollaron programas culturales y formativos durante la Transición
española, resulta inevitable partir de los orígenes y entender su desarrollo en el marco de las
profundas transformaciones que experimenta España en la década de los sesenta y setenta. Con
el objetivo de contextualizar el complejo marco que supone la televisión en España
pretendemos hacer un breve recorrido de la historia de la televisión69. Los orígenes de TVE es
quizás uno de los aspectos más estudiados70. La mayor parte de los estudios toman como punto
de partida el 28 de octubre de 1956 cuando, tras el discurso inaugural del ministro de
Información y Turismo Gabriel Arias-Salgado, comienzan las emisiones regulares en
Televisión Española.
El nacimiento de la televisión significó una nueva muestra del modernismo del se
pretendía infundir a la sociedad española. En los primeros años de la televisión, la cobertura era
limitada a Madrid. Apenas había seiscientos televisores en toda España y la programación diaria
no superaba las tres horas (desde las 18:00 horas a las 21:00 horas)71. Si bien es cierto que las
primeras pruebas en España son anteriores72, se observa en España un retraso en relación a otros
países europeos73. Durante el franquismo la televisión nació como monopolio estatal al servicio
69
Como enfoques históricos de conjunto sobre la televisión en España véanse M. Palacio, Una historia de la
televisión en España. Arqueología y modernidad, Consorcio de Madrid Capital Europea de la Cultura, Madrid,
1992. J. M. Baget Herms, Historia de la televisión en España (1956-1975), Feed Back, Barcelona, 1993. E.
Bustamante, Historia de la radio y la televisión en España. Una asignatura pendiente de la democracia, Gedisa,
Barcelona, 2006, y M. Palacio, Historia de la televisión en España, Gedisa, Barcelona, 2001.
70
Véanse F. J. Ruiz del Olmo, Orígenes de la televisión en España, Universidad de Málaga, 1997, y I. Rodríguez
y J. Martínez, La Televisión: Historia y desarrollo. Los pioneros de la televisión, Mitre/RTVE, Barcelona, 1992.
71
Fuente: “El ministro de Información inauguró oficialmente la televisión en Madrid”, ABC, 30/10/1956, p. 41.
Las emisiones se realizaban desde el Paseo de la Habana, no 77. La primera programación puede verse en V. M.
Amela, Història cultural de l'audiovisual, UOC, Barcelona, 2008, pp. 158. Y una evolución de las parrillas de
televisión, en J. M. Contreras y M. Palacio, La programación de televisión, Síntesis, Madrid, 2001.
72
Sobre la prehistoria de televisión en España, Baget Herms toma como punto de partida las primeras pruebas
realizadas por el ingeniero Vicente Guiñau (que acabó falleciendo en su taller a causa de una explosión) quien, en
1932, había instalado un aparato receptor en su casa, o la demostración de Joaquín Sánchez-Cordovés en 1934 en
la sala Werner de Barcelona. Véanse 18 años de TVE, Diafora, Barcelona, 1975, pp. 49-50, e Historia de la
televisión en España (1956-1975), Feed Back, Barcelona, 1993. Otro punto de partida fue la XVI Feria de Muestras
de Barcelona en 1948. Véase L. Díaz, La televisión en España 1949-1995, Alianza, Madrid, 1995, y J. Barrosso y
R. Rodríguez Tranche, “Historia de la televisión en España”, en Archivos de la Filmoteca. Revista de estudios
históricos sobre la imagen, no 23-24, Generalitat Valenciana, Valencia, junio-octubre de 1996.
73
Basta una comparación con Francia para observar las diferentes temporalidades. Una década antes que en
España, el 9 de marzo de 1945, comenzaron las emisiones regulares en Francia (Jost 2007: 8). Su primer telediario
fue el 29 de junio de 1949, mientras que en España fue el 15 de septiembre de 1957 (Marín 2006: 40). También se
observan diferencias respecto a la posesión de un receptor de televisión (fuertemente condicionada por la capacidad
adquisitiva de cada país). En 1950 había en Francia 3.500 televisores aproximadamente, y un millón en 1958.
Mientras que en España, se estiman unos 600 televisores en 1956 y 3.000 en 1958.
51
de un régimen autoritario. Como indican varios autores, los informativos y espacios de opinión
estaban politizados y manipulados acorde a la programación del Movimiento, y eran ocupados
por un nutrido «grupo de intelectuales orgánicos al régimen, como Juan Beneyto, Valentín
Gutiérrez, Adolfo Muñoz Alonso, Jesús Suevos, Victoriano Fernández Asís…» (Laffond y
Chicharro 2006: 73). Una fuerte dependencia gubernamental que pronto se tradujo en una fuerte
politización del medio mientras se extendía la cobertura a las principales ciudades74.
Este trabajo se centra desde el desarrollo de la triple misión de educar, informar y
entretener hasta la formación de una televisión cultural. Sin embargo, teniendo en cuenta que
en los años cincuenta tener un receptor de televisión era todavía un lujo inaccesible para muchas
personas, ¿qué hacer en una época en la que la televisión no llegaba a todos los hogares? Para
favorecer el progreso cultural y alcanzar a un mayor público surgieron los llamados teleclubs75.
Una influencia que en España permitió en los años sesenta cierta política cultural en las zonas
rurales. Aunque, a medida que fue creciendo el parqué de televisores, su actividad fue más
irregular y limitada hasta prácticamente desaparecer a inicios de la Transición76. Siguiendo la
tendencia de los teleclubs, comienzan a producirse en el medio televisivo influencias entre
distintos países que logran introducir todo tipo de programas y formatos foráneos.
74
Sobre la televisión durante el franquismo véanse M. Pérez Calderón, La televisión, Editora Nacional, Madrid,
1965. A. Arias, La televisión en España, Publicaciones españolas, Madrid, 1970; J. García Jiménez,
Radiotelevisión y política cultural en el franquismo, CSIC, Madrid, 1980, y J. C. Rueda Laffond, “Franquismo
banal: España como relato televisivo (1966-1975)”, en F. Archilés e I. Saz (eds.), Naciones y Estado. La cuestión
española, Publicacions de la Universitat de València, 2014.
75
Los teleclubs surgieron en Francia en los años cincuenta en los pueblos del departamento del Aisne, en la región
de Picardía, y nacieron con el objetivo de elevar la cultura de los campesinos en las zonas rurales (Pasztor 1956:
204-209). Una aproximación a la época en J. Dumazedier, “Television and Rural Adult Education. The Tele-clubs
in France”, en Press, Film and Radio in the World Today, UNESCO, París, 1956. En España, tal y como argumenta
Giulia Quaggio «en una aldea de Zamora cercana a la frontera con Portugal se fundó el primer teleclub. Corría el
año 1964» (Quaggio 2014: 71).
76
Promovidos por Manuel Fraga, llegaron a existir entre 4.000 y 6.000 teleclubs por toda la geografía española.
Véase C. Llorca, Los teleclubs en España, Publicaciones españolas, Madrid, 1971. En Francia se contabilizaron
cerca de 350.000, en Gran Bretaña sobre los 5.000.000, y en Estados Unidos 32.000.000 (Pasztor 1956: 204-209).
77
Véanse principalmente, J. D. Straubhaar, World Television: From Global to Local, Sage, California, 2007, y J.
Bourdon, Du service public à la téléréalité. Une histoire culturelle des télévisions européennes, op. cit. 2011.
52
naturaleza política, asumimos la fuerza de lo político frente a lo cultural. Esta investigación
parte de lo cultural (un programa de televisión) con el propósito de analizar su incidencia
política. Para entender los orígenes del programa La clave es preciso partir de la noción de
servicio público e indagar en las influencias televisivas que se producen entre países extranjeros
como Francia, Gran Bretaña o EE.UU. Países que además de unirles lazos históricos, sociales,
culturales, políticos, literarios…, habían logrado una hegemonía cultural como consecuencia
de una hegemonía política. Entre estas influencias, nos centramos principalmente en la
introducción durante el franquismo de formatos y programas extranjeros así como formas de
hacer y entender la televisión. Al adaptar un programa que había tenido éxito en otro país se
conocía previamente el resultado (audiencia, valoración, reacción del público, rentabilidad
económica). Sin embargo, teniendo en cuenta el carácter nacional y el férreo control de los
medios de comunicación durante la dictadura ¿cómo logran introducirse estos programas?
Para ello, vamos a centrar nuestra mirada en la televisión francesa (pese a que las
influencias no son exclusivamente francesas), y observar qué tipo de programas adapta
Televisión Española. Uno de los primeros fue Cinq colonnes à la une (1959-1968), programa
de reportajes de actualidad que adaptó Televisión Española a mediados de la década de los
sesenta con el programa A toda plana78. Sin embargo, en Europa ya existía este tipo de
emisiones: fue en Inglaterra cuando en 1953 surgió el programa original Panorama (del
productor Paul Fox), y de ahí la adaptación en otros países: en Bélgica Neuf millions (1959), en
Suiza Continents sans visa (1959), en Francia Cinq colonnes à la une (1959), en Alemania
Panorama (1961), hasta llegar a España A toda Plana (1965)79. Es llamativo, por una parte,
que el programa español no se inspira del original sino del francés (A toda Plana reproduce
Cinq colonnes à la une y no el inglés Panorama), y por otra, que pese a que cada país adaptaba
el programa a sus propias tradiciones e intereses (contenido, día de emisión o duración del
mismo), el formato se respetaba. En este caso el programa giraba en torno a grandes reportajes
de actualidad de entre cinco y quince minutos a través del llamado periodismo de investigación,
que se caracterizaba en la época por enviar reporteros al lugar de los hechos 80. Otro de los
78
Se emitía cada quince días a partir de las 22:00 horas. Fuente: ABC, 29/01/1967, p. 87.
79
En 1965 surgió además Panorama: le magazine de l'actualité télévisée y, un año más tarde en España, Panorama
de Actualidad, un programa de entrevistas y reportajes que incluía comentarios cinematográficos. Fuentes: ABC,
26/04/1966, p. 101, y Teleprograma, no 29, 24-30 de octubre de 1966.
80
Una evolución del periodismo en España, en J. Timoteo Álvarez et. al., Historia de los medios de comunicación
en España. Periodismo, imagen y publicidad (1900-1990), Ariel, Barcelona, 1989. Para el caso francés, J. N.
Jeanneney y M. Sauvage, Télévision, nouvelle memoire. Les magazines de grand reportaje, Seuil, París, 1982.
53
programas que adaptó TVE fue el programa Face à face (1966)81. Tuvo su adaptación primero
en el programa Cara a cara, presentado por el periodista Federico Ysart82, y posteriormente su
influencia en Sin fronteras, dirigido por Joaquín Soler Serrano. En prensa se podía leer: «Será
un «boom» tan grande como en la ORTF, y en toda Francia lo es Face à face, cuya repercusión
–por personajes entrevistados y temas– rebasa fronteras»83. Un año más tarde, en 1967, surge
el programa Les Dossiers de l’écran del que, como veremos a continuación, se inspira La clave.
Hay que tener en cuenta primero que en la década de los sesenta, mientras continúan las
influencias entre distintos países84, se asiste en Europa a la implantación de las llamadas
segundas cadenas de los entes públicos de televisión. Eran cadenas que tendían hacia una
diversificación de los contenidos con un marcado componente cultural (cine, música, literatura,
arte…). En Italia Secondo Programma (1961), en Alemania ZDF (1963), en Francia Deuxième
chaîne de l’ORTF (1963), en Reino Unido BBC 2 (1964), y en España la UHF (1966). Con la
llegada de la UHF en los años sesenta, la influencia francesa en España se incrementa85. Sin
embargo, teniendo en cuenta que en televisión abundan las producciones “basadas en”
(películas basadas en libros, en obras de teatro, series de televisión…), ¿cómo medir la
influencia? ¿Dónde situar el límite en la adaptación de un formato de televisión que acaba
transformándose en otro contexto?
81
Programa que emitió la primera cadena de la ORTF entre el 24 de febrero de 1966 y el 3 de octubre de 1966.
82
En la primera emisión de Cara a cara, el 17 de noviembre de 1977, debatieron los dos líderes sindicales,
Marcelino Camacho (Comisiones Obreras) y Nicolás Redondo (UGT), que luchaban por el voto en las primeras
elecciones sindicales que tuvieron lugar en invierno de 1977 y primavera de 1978 (Palacio 2012: 243-244).
83
Hoja del lunes, 28/01/1980, p. 39. Sin fronteras se inició el 23 de enero de 1980 con una entrevista a Henry
Kissinger, transmitida en directo desde Washington, vía satélite.
84
Uno de los programas que mejor podría explicar las relaciones e influencias que se producen en Europa es
Journal de l’Europe (1963-1968); un programa organizado alrededor de temas estrictamente europeos destinados
a un público trasnacional. Véase M. F. Lévy y M. N. Sicard, Les lucarnes de l’Europe : Télévisions, cultures,
identités, 1945-2005, Publications de La Sorbonne, París, 2008, pp. 79-83.
85
La influencia de la televisión francesa en España era tan visible que, como constata Josetxo Cerdán, una
publicación tan importante como Cuadernos para el diálogo trató por primera vez el medio televisivo en 1966, y
no lo hizo precisamente en referencia a TVE, sino a la televisión francesa (Cerdán 2002: 1).
86
Armand Jammot había creado en 1965 el programa formativo y de entretenimiento Le mot le plus longue, que
pasó a llamarse Des Chiffres et des Lettres a partir de 1972, de gran éxito internacional como constataron las
múltiples adaptaciones, entre ellas, la británica Countdown (1982), o la española Cifras y letras (1991).
54
1991)87. Les Dossiers de l’écran era un programa de debates en directo tras la previa proyección
de una película. Constaba de tres partes diferenciadas: introducción del programa; proyección
de una película relacionada con el tema a tratar; y debate en directo con distintos invitados,
generalmente seis. Formato que adaptó, con diferencias y matices, José Luis Balbín en La clave.
Una comparación de ambos programas nos permite observar similitudes y diferencias
televisivas.
Como argumenta Sébastien Rouquette, Les Dossiers de l’écran abordó gran cantidad de
temas, muchos de carácter histórico (especialmente dedicados a la Segunda Guerra Mundial y
al nazismo). Solo en su primer año, dos de cada tres debates trataron sobre un tema histórico
(Rouquette 2002: 213)88. En La clave, como veremos más adelante, no fueron exclusivamente
los temas históricos los que predominaron, también los políticos y sociales. Otra diferencia fue
la importancia acordada a cada una de las partes: mientras que el primer paso en Les Dossiers
de l’écran fue la elección del film, en La clave fue la temática del debate, a partir de la cual se
elegían los invitados y la película. Por último, la ausencia en pantalla del propio creador del
programa Armand Jammot, al que Jacques Chancel calificó de “hombre invisible”89. Fueron
varios los presentadores en Les Dossiers de l’écran mientras que en La clave estaría dirigida y
moderada en todas sus etapas televisivas por José Luis Balbín,
Es en la noción de una televisión como servicio público y en las influencias de la
televisión francesa de los años setenta, que hay que buscar los orígenes de La clave. Lo que
precisamente unía emisiones como Les Dossiers de l’écran, La clave, o Cifras y letras fue la
idea del productor francés Armand Jammot de hacer una televisión de carácter
formativo/educativo. En una entrevista el 29 de mayo de 1975 (una de sus pocas intervenciones
públicas), Armand Jammot habló de la gran responsabilidad de aquellos que hacían posible la
televisión. «Nosotros somos los maestros del siglo XXI, tenemos la misma responsabilidad que
los maestros (…). Conocemos el famoso eslogan de la televisión: distraer, informar, cultivar
87
Les Dossiers de l’écran tuvo una programación semanal hasta 1981, mensual entre 1982-1987, y bimensual
entre 1987-1991. Fuente: INA. Véase también “El programa francés Les Dossiers de l’écran termina tras 25 años
en antena”, El País, 6/08/1991, y “Obituary: Armand Jammot”, The Independent, 1/05/1998.
88
La primera emisión de Les Dossiers de l’écran fue el 6 de abril de 1967, y estuvo dedicada al tema del nazismo,
proyectándose la película Los malditos (Les maudits, René Clément, 1947). Se dedicaron temas a la guerra (La
guerre clandestine, la guerre secrète, l’homme face à la guerre…), la mafia, la revolución rusa, la trata de negros
y se abordaron figuras históricas como la de Adolf Hitler, Luis XIV, Napoleón, Rasputín o María-Antonieta…
89
Entrevista a Armand Jammot, Radioscopie, 29 de mayo de 1975. Institut National de l'Audiovisuel (INA).
55
(…). Nosotros estamos aquí para cultivar la gente, para ayudar a comprender mejor los
problemas y a cultivarnos nosotros mismos al mismo tiempo»90.
Merece especial atención subrayar aquí una de las principales ideas de la televisión
cultural que defendemos en esta tesis doctoral. El programa La clave y su formato (que procede
de las influencias que se introdujeron en Televisión Española durante el franquismo) se
desarrolla alrededor de la misión educativa-formativa del modelo de televisión como servicio
público. Desde los inicios del programa, José Luis Balbín reconoce esta influencia: «El
programa nació en Francia. El programa no es original, aunque yo he intentado que fuera
parecido, aunque no igual»91. Y es precisamente durante la Transición española (momento de
la crisis del modelo fundacional de la televisión como servicio público con el declive de la
misión educativa) cuando La clave inicia sus emisiones.
Pero el entretenimiento era, desde los inicios de la televisión, una esfera que difícilmente
se equilibraba con las otras dos: la informativa y la educativa. El dominio de los programas de
entretenimiento (especialmente los deportes y concretamente el fútbol), se evidencia en la
enorme expectación que generaban en los telespectadores. Un ejemplo del aplastante dominio
del entretenimiento en la siguiente fotografía:
Barcelona en 1959
Fotografía no 1. Fuente: Carlos Pérez De Rozas. Archivo fotográfico El Mundo. Barcelona, 15/02/1959.
90
Entrevista a Armand Jammot, Radioscopie, 29 de mayo de 1975. (INA). Traducción propia.
91
Entrevista a José Luis Balbín, Mediterráneo, 14/03/1976, p. 10.
56
En la fotografía observamos a numeroso público congregado en plena calle frente a una
televisión instalada en un establecimiento siguiendo la retransmisión del partido de fútbol entre
el Real Madrid y el F. C. Barcelona celebrado en 1959 en el estadio Santiago Bernabéu. Durante
el franquismo se estimuló la diversificación del tratamiento comunicativo en torno a una serie
de programas que dominaban la programación: magazines, musicales, deportes, concursos,
toros… A nivel informativo, algunos documentales del NO-DO, fuertemente politizados, eran
la única fuente de noticias que tenían muchos españoles92.
Esta tesis doctoral se centra principalmente en analizar el papel que ocupó el programa
La clave durante la Transición, periodo que corresponde, siguiendo la periodización de Manuel
Palacio, a la segunda etapa (availyty)93. Sin embargo, el criterio de la propia historia política
facilita la interpretación al diferenciar etapas, como la televisión durante el franquismo o la
televisión durante la Transición española. Respecto a la televisión durante el franquismo,
creemos que ha sido importante realizar una breve contextualización desde los orígenes de la
televisión para señalar algunos aspectos determinantes como fueron las trasferencias culturales
en televisión. Durante la Transición española se va a continuar prestando atención a la televisión
extranjera, especialmente a la francesa, como muestra la prensa a finales de 1975: «En la ORTF,
programas como Face à face, Cinq colonnes à la une, o Les Dossiers de l’écran, abordan temas
que preocupan y que influyen en la programación española»94. La clave, por tanto, ¿es una
continuidad o una ruptura respecto al tratamiento de la imagen televisiva a inicios de la
Transición?
92
Véase T. Antona Jimeno, “El entretenimiento como pilar de la programación televisiva durante el periodo 1958-
75”, en Communication & Society, 30 (2), 2017, pp. 31-45.
93
La edad de oro del servicio público en España, que Manuel Palacio define como etapa de disponibilidad
(availyty), abarca cambios importantes. El 26 de marzo de 1964, Jesús Aparicio Bernal fue nombrado director
general de RTVE, y el 18 de julio de 1964 se inauguraron oficialmente los estudios de RTVE en Prado del Rey,
acabando con la precariedad técnica de los orígenes. En los años sesenta se asienta el monopolio televisivo en
España, y su estrategia de favorecer el entretenimiento por delante de la información o la educación. Véase M.
Palacio, “Cincuenta años de televisión en España”, en Medios de comunicación, op. cit. p. 315.
94
Hoja del lunes, 22/12/1975, p. 47.
95
Retransmisión en directo del funeral de Francisco Franco. Centro de Documentación RTVE.
57
Aunque el punto final de la Transición española ha sido discutido en muchas ocasiones,
las opiniones parecen ser unánimes acerca del momento de inicio: la muerte de Francisco
Franco Bahamonde el 20 de noviembre de 197596. Con la muerte del dictador se inició en
España un proceso de transición hacia la democracia marcado por profundos cambios políticos,
sociales y culturales, y toda una serie de reformas y transformaciones de su sistema político.
Una de las expresiones que más se ha utilizado en la Transición española ha sido la de «ruptura
pactada», que viene a sintetizar, de manera general, que dicho proceso fue resultado de la
cooperación entre las élites procedentes del régimen anterior y la oposición democrática97. Sin
embargo, esta expresión tiende a olvidar uno de los rasgos principales de la Transición
española: haber sido impulsada desde el régimen anterior98. El paso controlado de un sistema
político a otro no es ajeno a los medios de comunicación social, y la televisión, se convierte en
un medio que determina –y a la vez es determinado- por el proceso de democratización. Durante
la Transición española la televisión contribuyó a dar visibilidad al proceso de construcción de
un marco democrático con la preparación del referéndum de 1976, las elecciones generales de
1977, y la aprobación de la Constitución en 1978. De esta forma, detrás de procesos que
parecieron exitosos en términos de construcción de hegemonía a corto plazo, es determinante
observar la construcción que hace la propia televisión.
El 20 de noviembre de 1975, TVE realizó un gran «despliegue de medios: 500
trabajadores, nueve unidades móviles, 34 cámaras electrónicas –15 de ellas en color– y trece
cámaras de cine para retransmitir los actos primero desde la capilla ardiente situada en el Palacio
de El Pardo y luego la que pusieron en el Palacio de Oriente»99. El día del fallecimiento de
Francisco Franco, la prensa no es ajena a lo que sucede en televisión y a la retransmisión que
96
Véase J. Tusell y A. Soto, Historia de la transición 1975-1986, Alianza, Madrid, 1996. J. M. Colomer, La
transición a la democracia: el modelo español, Anagrama, Barcelona, 1998. J. Aróstegui “La Transición política
y la construcción de la democracia (1975-1996)”, en J. Martínez (ed.), Historia de España. Siglo XX, 1939-1996,
Cátedra, Madrid, 1999, y J. Tusell, La transición a la democracia. España, 1975-82, Espasa, Madrid, 2007.
97
Algunas obras generales sobre la Transición española: R. Carr y J. P. Fusi, España de la dictadura a la
democracia, Planeta, 1979. C. Molinero (Ed.), La Transición treinta años después. De la dictadura a la
instauración de la democracia, Península, Barcelona, 2006. R. Quirosa-Cheyrouze (coord.), Historia de la
Transición Española. Los inicios del proceso democratizador, Biblioteca Nueva, Madrid, 2007. J. Vidal-Beneyto,
Memoria democrática, Foca Ediciones, Madrid, 2007, y M. Ortiz Heras (cood.), Los movimientos sociales en la
crisis de la dictadura y la Transición, Almund, Ciudad Real, 2008.
98
En este proceso, como argumentan algunos autores, se evitó poner «énfasis en los factores estructurales en la
explicación del cambio político y, sobre todo, resaltó la importancia de las élites políticas en su dirección» (Morán
1995: 99). Para un análisis crítico del proceso de transición véase principalmente la obra de F. Gallego, El mito de
la Transición. La crisis del franquismo y los orígenes de la democracia (1973-1977), Crítica, Barcelona, 2008.
99
M. Palacio, “Francisco Franco y la Televisión”, Revista de Estudios históricos sobre la imagen, no 42-43, 2002,
p. 95. En su obra posterior, amplía esta información y proporciona datos que ratifican la gran movilización de TVE
(más de 500 trabajadores, 55 de ellos periodistas), véase La televisión durante la Transición, op. cit. pp. 75- 85.
58
hace: «la televisión no ha vacilado en dedicar todo su noticiario del medio día a informar y
comentar, con las imágenes de rigor, sobre la muerte de un hombre que le ha dado a España la
paz, la independencia y el bienestar»100.
La crónica periodística continuaba anunciando la llegada de Valéry Giscard d’Estaing
para el acto de coronación de Juan Carlos del 27 de noviembre, y describía el rol de TVE en
esos momentos convulsos: «En la televisión, la fuerza de la imagen le ha dado una más cálida
y vigorosa emoción al relato informativo. Nadie ha podido mantenerse indiferente, excepto los
mal nacidos, que nunca faltan, ante un jefe del Gobierno, conmovido hasta las lágrimas, que le
anuncia al país la muerte del hombre que forjó su destino». Así anunció –y respondió- ABC a
«los ecos en el exterior» procedentes desde París tras la noticia de la muerte del dictador101.
La Transición española se convirtió desde sus inicios (hecho que no pudo ocurrir con
los inicios del franquismo) en un asunto seguido por diferentes cadenas internacionales como
la alemana ZDF (Zweites Deutsches Fernsehen) o las francesas TF1 y Antenne 2. Es interesante
observar el contraste entre Televisión Española y las televisiones internacionales. En diciembre,
líderes de partidos ilegales como Felipe González (secretario general del PSOE), Joaquín Ruiz-
Giménez (Plataforma de Convergencia Democrática) o Xabier Arzalluz (líder nacionalista
vasco) iniciaron una serie de declaraciones en la segunda cadena alemana ZDF102. También
hicieron declaraciones a medios extranjeros Manuel Fraga (vicepresidente para Interior y
Gobernación) y José María de Areilza (ministro de Asuntos Exteriores); el primero para vender
el proyecto reformista, y el segundo, el proyecto de democracia.
En 1976, comenzó en Televisión Española la nueva programación con el incremento de
emisiones en color103, que no para una segunda cadena cuya cobertura además no llegaba a todo
el territorio nacional. En Madrid, el nuevo año comenzó con dos semanas de huelgas que
100
“Objetivo despliegue informativo”, ABC, 21/11/1975, p. 22. En la web p. 50.
101
“Objetivo despliegue informativo”, ABC, 21/11/1975, p. 22. En cambio, L'Humanité, periódico fundado por
Jean Jaurès que funcionaba como órgano central del Partido Comunista Francés fue algo más crítico: «Y como en
otras ocasiones, el gran capital de España busca apoyos en el exterior. Es por ello que el pueblo de Francia observa
con atención y vigila el comportamiento de Giscard. Ahora bien, el presidente de la República, quien guardó
silencio cómplice de los últimos crímenes de Franco, ayer por la mañana rindió homenaje a los que “durante casi
cuarenta años dominaron la historia” de España». [Traducción propia], en L'Humanité, 21/11/1975, n° 9, 723.
102
Declaraciones que no podían hacer en esos momentos en España. Sería interesante realizar un análisis de ellas,
puesto que las declaraciones realizadas a medios extranjeros muestran temas más sensibles como sí hizo la segunda
cadena de la televisión alemana con el tema del terrorismo realizando entrevistas a miembros de ETA, impensable
en España. Jorge Marín llevó a cabo para la BBC una serie de entrevistas bajo el título “España en la encrucijada
europea”. Fuente: Destino, no 1984, 9-15 de octubre de 1975.
103
Durante 1975 «un total de 5.348 horas, 1.143 fueron en color, y en los primeros meses de 1976 el porcentaje
ascendía un 41%», Historia de TVE. Coleccionable, Diario Ya, 1986, p. 104.
59
afectaron principalmente a Correos, Renfe, Telefónica, empresas del metal, y el metro 104. El
gobierno recurrió a la militarización para encargase de estos servicios. TVE no informó de las
grandes huelgas ni de las manifestaciones que se estaban produciendo en Madrid, Cataluña y
País Vasco105. El férreo control informativo en TVE hizo que no se informara ni se
retransmitiera ninguna imagen. Las únicas imágenes que se disponen son domésticas o de cine
militante. Similar tratamiento tendrán otros acontecimientos posteriores como los sucesos de
Vitoria (en los que murieron cinco trabajadores) o los hechos de Montejurra (con dos carlistas
muertos).
Presentaremos en mayor profundidad un análisis de la televisión durante la Transición
en la segunda parte de esta tesis doctoral. Hemos considerado presentar exclusivamente algunas
pinceladas a inicios de la Transición antes del surgimiento del programa el 18 de enero de 1976.
Se observa la importancia que adquiere controlar el medio televisivo; un control, que siguió a
inicios de la Transición. Durante este proceso, como indica Manuel Palacio, la televisión
transmite el proceso siguiendo el modelo político de las élites procedentes del franquismo:
«TVE estuvo siempre al servicio de los intereses de un poder político, inicialmente no
democrático y luego emanado del resultado de las elecciones» (Palacio 2012: 10). Virginia
Martín, por su parte, argumenta que la televisión «sirvió para hacer llegar a los españoles un
plan muy concreto de democratización. Este proyecto, liderado por el Rey y dirigido por Suárez,
hizo de la pequeña pantalla una de sus armas estratégicas fundamentales para socializar a los
españoles en la cultura democrática y hacerles creer que el cambio, tal y como lo planteaban
los dirigentes de la Transición, no solo era posible sino que además no existían alternativas que
condujeran al país a la estabilidad democrática» (Martín 2013: 45). En este sentido, en los
equilibrios de poder durante la Transición se considera necesario el control gubernamental de
la televisión, convirtiéndose en trascendental incluso para la actividad parlamentaria106. A
continuación pasamos a observar la dirección general de RTVE, que consideramos la variable
principal en La clave.
104
En estas huelgas hubo distintas reivindicaciones, entre ellas, mejorar las condiciones de trabajo, subida de
salario, exigencia de libertades, legalización de partidos…
105
No se informó pese a alcanzar casi el medio millón de manifestantes, convirtiéndose en el mayor movimiento
huelguístico hasta esa fecha en España. La revista Triunfo publicó un editorial criticando la actuación del Gobierno
y la represión ejercida. Triunfo, no 685, 13/03/1976.
106
Véanse, R. Maxwell, The Spectacle of Democracy. Spanish Television, Nationalism and Political Transition,
University of Minnesota Press, Minneapolis, 1995, y F. Huertas (coord.), Televisión y política, Editorial
Complutense, Madrid, 1994, pp. 67-73.
60
1.5.1. Los directores generales de RTVE
Durante el periodo que transcurre entre 1975 y 1985 pasaron ocho directores generales
de RTVE, mismo número que durante el franquismo (de 1956 a 1975), que nos indica el grado
inestabilidad que vivió la propia RTVE durante la Transición107. Como argumentan algunos
autores «el cargo de director general de RTVE adquiere un sello tan intensamente político que
quema rápidamente a sus responsables para finalmente ser cesados, al menos como detonante,
por alguna emisión incontrolada o por un simple cambio de fuerzas internas del partido
gobernante» (Bustamante 2006: 61)108. El cargo de director general de RTVE era nombrado
por el ministro de Información y Turismo, y necesariamente atendía a unas consignas
gubernamentales.
El Ministerio de Información y Turismo se creó en 1951 y dejó de existir durante la
Transición, diluyéndose entre el Ministerio de Cultura109. Nuestra investigación no se centra en
los distintos ministros de Información y Turismo110. La elección de no atender dicho Ministerio
y los distintos cargos que se suceden en él, no radica precisamente en su importancia. Al
contrario, como argumenta Manuel Palacio, el Ministerio de Información y Turismo se
encargaba, «a grandes rasgos, de gestionar la información que se daba a los españoles en los
medios de comunicación, responsable de todos los procesos de autorización y censura de
películas, canciones, libros… y era la voz con la que las decisiones del gobierno se
comunicaban a los españoles» (Palacio 2012: 17). Sin embargo, tras realizar una exploración
retrospectiva sobre las biografías de los ministros, en relación a La clave, su estudio no
determina, al menos directamente, la evolución política del programa. Sobre el papel solo había
dos figuras que podían determinar el devenir del programa: el director general de RTVE y el
propio José Luis Balbín. Aunque como veremos, finalmente fueron algunas más.
107
Durante el franquismo pasaron por la dirección de RTVE, el falangista Jesús Suevos (1956-1957), el abogado
y político José María Revuelta Prieto (1957-1962), el militar Roque Pro Alonso (1962-1964), el abogado y político
Jesús Aparicio Bernal (1964-1969), el vicesecretario general del Movimiento y futuro presidente del Gobierno,
Adolfo Suárez (1969-1973), el abogado Rafael Orbe Cano (1973-74), y los políticos Juan José Rosón (1974), y
Jesús Sancho Rof (1974-1975). Todos procedían de Falange y/o el SEU (Sindicato Español Universitario).
108
Cfr. V. Martín, Televisión Española y la Transición democrática, op. cit. p. 46.
109
Durante el franquismo, el primer titular del Ministerio de Información y Turismo fue Gabriel Arias-Salgado
(1951-1962). Le siguieron Manuel Fraga Iribarne (1962-1969), el católico Alfredo Sánchez Bella (1969-1973),
Fernando de Liñán y Zofio (1973-1974), Pío Cabanillas (1974), y León Herrera Esteban (1974-1975). Ya con los
gobiernos de la Monarquía, los titulares del Ministerio hasta su disolución fueron Adolfo Martín-Gamero (1975-
1976) y Andrés Reguera Guajardo (1976-1977).
110
Un organigrama de dicho ministerio en los años 1975 y 1978, en G. Quaggio, La cultura en Transición.
Reconciliación y política cultural en España, 1976-1986, Alianza, Madrid, 2014, pp. 103-104.
61
A partir del cargo de director general de RTVE (con sus continuidades y rupturas),
hemos estructurado las distintas etapas por las que transcurre La clave en TVE. Ante esta
variable, presentamos un análisis posopográfico (tratamiento cualitativo de biografías) con el
objetivo de trazar y comprender la trayectoria de un determinado grupo social. Los ocho
directores generales de RTVE en los que centramos nuestro estudio son: Jesús Sancho Rof
(1974-75), último director durante el franquismo y quien aprueba el programa, Gabriel Peña
Aranda (1975-76), primer director general de la Transición y con quien se produce la primera
emisión y prohibición; Rafael Ansón (1976-77); Fernando Arias-Salgado (1977-1981);
Fernando Castedo Álvarez (1981); Carlos Robles Piquer (1981-82), Eugenio Nasarre
Goicochea (1982), y José María Calviño (1982-1986), quien suspende definitivamente el
programa en 1985.
Hay que tener en cuenta que dejar el cargo de director general de RTVE no significaba
el ostracismo absoluto, como constatarían las posteriores trayectorias de todos ellos111. En
octubre de 1975 (mes en el que se aprueba La clave), el director general de RTVE Jesús Sancho
Rof –nombrado el 22 de noviembre de 1974- concede una entrevista en la que se le pregunta si
Televisión Española es un organismo azul. «La verdad es que no sé por qué viene la pregunta
(…) Televisión Española es una televisión normal. Mi antecesor, Juan Rosón, también era azul
según su planteamiento porque fue secretario del SEU; o Adolfo Suárez, que estuvo en
Secretaria General; o Aparicio Bernal, que fue jefe nacional del SEU. ¿Qué sentido tiene ser
azul? Si lo dice usted por la idea de servicio, pues sí, azul. La gente que hoy está en Televisión
Española es la gente que estaba. Apurando, salvo el director de Televisión y el director general,
el resto son las mismas personas de antes»112. Y así era, pese a signos de cierta apertura,
Televisión Española continuaba siendo un medio político que necesitaba ser controlado por
personas que siguiesen las directrices gubernamentales.
En la segunda parte de esta tesis doctoral, siguiendo la estructura del programa,
tendremos en cuenta la determinante figura que representa el director general de RTVE para la
televisión y para el propio programa. Por La clave pasaron como invitados un importante
número de directores generales de RTVE como el falangista Jesús Suevos (El Valle de los
caídos), y toda una serie de directores generales del periodo que analizamos: Jesús Sancho Rof
111
Un ejemplo, Jesús Sancho Rof, último director general del franquismo. A su salida, fue nombrado director
general de Política Interior y número dos de Rodolfo Martín Villa. En 1979, con Adolfo Suárez, fue nombrado
ministro de Obras Públicas y Urbanismo, y con Leopoldo Calvo Sotelo, ministro de Trabajo Sanidad y Turismo.
Ya en 1989 sería fue miembro del Consejo de Administración de RTVE a proposición del Partido Popular.
112
Blanco y Negro, 4/10/1975, p. 7.
62
(Epidemias), Rafael Ansón (Líderes de opinión), Fernando Arias-Salgado (Las 400 claves),
Eugenio Nasarre Goicoechea (Los dineros de la Iglesia), Fernando Castedo (La difícil
convivencia) y José María Calviño (Pluralismo informativo). Los únicos directores que no
asistieron fueron Gabriel Peña Aranda y Carlos Robles Piquer. Por lo tanto, entender de qué
manera los directores generales de RTVE han ido aplicando las directrices televisivas
gubernamentales, además de abrir nuevas perspectivas de estudio sobre la materia, favorece la
comprensión de la televisión en España.
113
Véanse D. Morley, Televisión, audiencias y estudios culturales, Amorrortu, Buenos Aires, 1996; C. Méadel,
Quantifiquer le public. Histoire des mesures d’audience de la radio et de la télévision, Economica, Col. «Médias
et Publicités», París, 2010; y A. Huertas, La audiencia investigada, Gedisa, Barcelona, 2002.
114
Sobre la evolución del concepto de audiencia y su investigación, véanse J. F. Gutiérrez Lozano, “La audiencia
de la televisión en España y su historia. Un acercamiento a la memoria de los primeros telespectadores”, en A.
Company, J. Pons y S. Serra (eds.), La comunicació audiovisual en la història. op.cit., pp. 683-703. J. Callejo,
Investigar las audiencias. Un análisis cuantitativo, Paidós, Barcelona, 2001. Del mismo autor, “Un análisis de la
audiencia y su investigación con técnicas cualitativas”, en J. Benavides (ed.), El debate de la Comunicación,
Fundación General de la UCM, Madrid, 1998, pp. 501-516.
115
Durante el franquismo no hay estudios de audiencia para emisiones concretas, aunque sí encuestas del Instituto
de Opinión Pública y algunos datos procedentes del Estudio General de Medios. Véase La audiencia de la
Televisión en España, Ministerio de Información y Turismo, Madrid, 1969. Para el periodo de Transición véase,
R. López Pintor, La opinión pública española: del franquismo a la democracia, CIS, Madrid, 1982.
63
de Investigación de Audiencias de RTVE116. Su propósito era conocer el impacto de los medios
de comunicación y su influencia en el cambio de actitudes y opiniones del telespectador117.
RTVE fijó la audiencia de 1976 en 15.428.871 telespectadores118. Pero antes, habría que
precisar la metodología empleada para dichos estudios. Para cuantificar la audiencia se utilizó
el sistema de medición conocido como recuerdo de la víspera. Un método de cuestionable
fiabilidad ya trataba de medir, a través de encuestas, el recuerdo de lo que los telespectadores
habían visto el día anterior119. Como bien indica Manuel Palacio, «El sistema de estudios de
audiencia que se hacía en aquel tiempo difiere mucho del actual, pero según aquellas
metodologías de estimación de audiencia, casi diecisiete millones y medio de espectadores
mayores de quince años sintonizan diariamente las dos cadenas de Televisión Española»
(Palacio 2012: 10).
En octubre de 1977 apareció el primer número de la revista Mensaje y medios (en
sustitución de Cuadernos de Documentación)120. En la obra aparecía un apartado titulado
“Audiencia de RTVE y empleo del tiempo de la población española”, estudio que fue llevado
a cabo en los meses de noviembre y diciembre de 1976. Con el método “recuerdo de la víspera”,
se realizó una encuesta a individuos mayores de quince años que residían en núcleos de
población de más de 50 familias121. Los resultados de audiencia de 1976 fueron los siguientes:
el 93% de los españoles mayores de 15 años veían alguna vez la televisión, lo que suponía un
total de 20.498.357 telespectadores, y una audiencia diaria de 15.428.871 telespectadores. Los
viernes, sábados y domingos eran los días de mayor audiencia, y el horario de máxima audiencia
(que no prime time, término que se utilizará posteriormente) se producía entre las 22 y 23 horas.
116
Mensaje y medios, no 9, Instituto Oficial de Radiodifusión y televisión, diciembre de 1981, p. 28.
117
Como defiende el sociólogo Manuel Castells, los medios de comunicación de masas son decisivos en la
formación de la opinión pública que acaba condicionando la decisión política, de ahí la importancia de su análisis
y conocimiento. Véase “Comunicación, poder y contrapoder en la sociedad red (I). Los medios y la política”, en
Telos: Cuadernos de comunicación e innovación, no 74, 2008, pp. 13-24.
118
RTVE, 1976, p. 155.
119
Técnica que recogía información a partir de una serie de entrevistas telefónicas a un núcleo definido a partir de
una muestra nacional aleatoria, y en la que los encuestados recordaban qué habían visto el día antes, RTVE, 1976,
p. 154.
120
Editada por el Instituto Oficial de Radiodifusión y Televisión, la revista estaba dirigida a «los profesionales de
la comunicación, a los que trabajan en los medios de comunicación de masas: radio, televisión, prensa, publicidad,
relaciones públicas, investigación social y cine», Rafael Ansón, Mensaje y medios, no 1, Instituto Oficial de
Radiodifusión y Televisión, Madrid, octubre de 1977, p. 5.
121
«La encuesta se realizó, personalmente, en el domicilio del consultado. El universo de la investigación está
constituido por individuos de quince y más años, residentes en hogares de núcleos de población de 50 o más
familias, de la Península e Islas Baleares. Este universo supone un total de 20.505.224 individuos. El estudio viene
integrado por siete submuestras diarias de 2.415 entrevistas», en Mensaje y medios, no 1, op. cit. p. 92.
64
El informe añadía entre otros datos que «la proporción de mujeres y de amas de casa ante el
televisor es superior a la de hombres, excepto para el periodo de los domingos entre 20 y 22
horas, coincidente con la transmisión del partido de fútbol»122. Este anuario que Rafael Ansón
había encargado con la intención de «abrir nuestra casa, para que los españoles entren y la
vean»123, concedió gran importancia a la investigación de la audiencia y sus procedimientos124.
Para 1977 iban a realizarse 67.536 entrevistas con información recogida para cada estación del
año125.
Otra herramienta de análisis de los programas de televisión fue el Panel de aceptación,
que tenía el propósito de medir el contenido. Este panel se utilizó para elaborar un índice de
interés y un índice de aceptación (que servía, por tanto, para juzgar el grado y los gustos
televisivos). La metodología empleada consistía en emitir una valoración sobre aquellos
programas que se habían visto en una escala numérica del 0 al 10, y se realizaba del mismo
modo que el análisis de audiencia: a través de una muestra aleatoria126. Pero no se medían todos
los programas «dada la idiosincrasia de los programas religiosos e informativos (…). La razón
es obvia. En un programa religioso concurren circunstancias tales que preguntar si ha gustado
o no ha gustado no parece pertinente»127.
En 1979, José Ramón Pérez Ornia publicó un artículo en El País sobre la audiencia de
1978 bajo el título “La audiencia del UHF”, con datos del Estudio General de Medios. La
primera cadena tenía una audiencia máxima de 14.283.000 telespectadores los sábados, entre
las 22:30 horas y las 23:00 horas (horario que corresponde a la emisión de Sábado cine). Para
la segunda cadena, «con una cobertura que apenas llega al 50% de la población», la máxima
audiencia se producía con la emisión de La clave, con un tope máximo de audiencia de
2.181.000 telespectadores128. Y con datos de la Agencia Efe se informaba que, entre enero y
junio de 1979 «la media de individuos adultos mayores de quince años que ven diariamente la
televisión supera los diecisiete millones»129.
122
Mensaje y Medios, 1977, op. cit. p. 92.
123
Rafael Ansón, RTVE, 1976, p. 7.
124
RTVE, 1976, pp. 154-159.
125
Ibídem, p. 155.
126
Un panel que «otorgaba sistemáticamente cada semana a La clave los mayores índices de valoración», en
http://tv_mav.cnice.mec.es/siglo/50/index.swf [consultado 12/12/2016].
127
RTVE, 1976, p. 156.
128
J. R. Pérez Ornia “La audiencia del UHF”, El País 20/04/ 1979.
129
“Contradicciones sobre la audiencia de TVE”, El País, 17/08/1979.
65
Los estudios y análisis a través de distintas investigaciones se hacen evidentes en España
durante todo el periodo, cuyos datos y resultados se publicaron regularmente en prensa. Sin
embargo, un análisis más profundo sobre las audiencias de este periodo, nos permite observar
no solo el incremento cuantitativo de estudios de análisis, sus peculiaridades, campos de
actuación, y limitaciones. También la importancia adquirida por conocer quién se encontraba
detrás del medio televisivo. Es decir, la televisión se convertía en un instrumento con el que
poder recopilar datos y ofrecer estadísticas a nivel estatal. De esta forma, las encuestas, estudios
y paneles se convirtieron desde el primer momento en un instrumento con el que medir la
audiencia, su comportamiento, y grados de satisfacción o frustración ante los programas
emitidos. Y con el pretexto de conocer exactamente el número de telespectadores, se analizaban
las condiciones sociales, culturales y políticas en las cuales se desenvolvían los sujetos130.
130
Véanse N. Mamere, La dictature de l’Audimat. Voyage à l’intérieur du paysage audiovisuel français, La
Découverte, París, 1988, y A. Grimson y M. Valera, Audiencias, cultura y poder. Estudios sobre la televisión,
Eudeba, Buenos Aires, 1999.
131
M. Palacio, La televisión durante la Transición española, op. cit. p. 259.
66
llamativo que pese a emitirse en segunda cadena, muchas de sus emisiones superaron en
audiencia al programa de la primera cadena, de mayor cobertura. Siguiendo esta tendencia
favorable, el programa incrementa y diversifica su público. En 1980, El País hizo público un
informe de Tele-Radio que cifraba una audiencia media del segundo canal en 485.000
espectadores (para un 69% de la población que recibía cobertura), mientras que en el momento
que se emitía La clave su audiencia media era de 2.620.000 espectadores132. El aumento de la
cobertura de la segunda cadena y los cambios producidos en una televisión que se va
reestructurando constantemente beneficiaron, a priori, al programa, que en estos diez años
conservaría el horario de mayor audiencia.
En relación a la cobertura (es decir, la extensión de la red) observamos distintos
resultados entre publicaciones oficiales y la prensa, llegando a contradecirse en muchas
ocasiones (también entre las publicaciones oficiales). En 1977 la revista Mensaje y medios
publicó que «la cobertura de la primera cadena de TVE está alcanzando ya cerca del 90% de la
población española, y la cobertura de la segunda cadena, con los planes en curso llegará pronto
al 70% de dicha población»133. Tres años más tarde, en 1980, un informe de Tele-Radio todavía
cifraba en un 69% la población total española que recibía el segundo canal 134. Pese a la
cobertura, La clave logró atraer a un porcentaje considerable de telespectadores lo que llevó a
un aumento progresivo de publicidad. Pero ésta no dependía del programa sino de la propia
RTVE, por lo que no afectaba profesionalmente a la independencia del equipo. Durante el
debate se evitaba hacer publicidad, permitiendo únicamente nombrar la obra de algún invitado.
No por ello hubo telespectadores descontentos de ver cómo se interrumpía el programa en dos
ocasiones para insertar publicidad, a diferencia de las televisiones estatales de otros países135.
En la primera etapa (1976) no hubo publicidad. A partir de la segunda etapa del programa
(1977) se insertó en dos bloques, y hacia el final del programa, se incrementó en cuatro bloques,
que ilustra de manera significativa la dependencia publicitaria de TVE y el camino que seguía
su modelo de televisión como servicio público136.
132
El País, 24/04/1980.
133
J. A. Alberich, “Cobertura TV por satélite convencional”, en Mensaje y medios, no 1, Instituto Oficial de
Radiodifusión y Televisión, octubre de 1977, p. 36
134
El País, 24/04/1980.
135
Cartas de los lectores enviadas y publicadas en El País, 31/03/1979.
136
La estructura financiera de TVE, a diferencia de otros países europeos (que basaban su modelo en el pago de
un canon por tenencia de aparatos), se basó en los ingresos publicitarios «un recurso atípico en el marco de un
servicio público en régimen de monopolio como el que disfrutaba TVE» (Tijeras 2012: 6). Lo que provocó una
67
1.6.2. La crisis del modelo fundacional: el triunfo del entretenimiento
En televisión, tal como argumenta François Jost, elegir los contenidos y ubicarlos en un
horario determinado, al que llama «el arte de programar», no es un acto neutro (Jost 2013: 32).
La trasformación del telespectador en audiencia se produce con la crisis del modelo fundacional
de la televisión como servicio público y hace referencia a la crisis de un sistema que ve cómo
declina la misión educativa e informativa ante la enorme supremacía del entretenimiento. Los
estudios de audiencia determinaron los intereses de los telespectadores favoreciendo una mayor
oferta por el entretenimiento, en perjuicio de los programas culturales137. El mismo concepto
de prime time (horario de máxima audiencia)138, es un término que podría explicar el giro
comercial al que se dirigió tanto la televisión pública como las primeras televisiones privadas.
En España, al igual que en Europa, se introduce paulatinamente un modelo comercial de la
televisión a medida que se legitiman los intereses económicos y la rentabilidad que se obtiene
por la audiencia139.
Algunos autores han hecho referencia a la crisis del modelo fundacional de las
televisiones europeas140. Al igual que propone Bourdon, creemos que explicar la historia de las
televisiones europeas fundamentándose en el servicio público es contar la historia de una crisis
(Bourdon 2011: 13)141. En España la crisis del modelo fundacional se incrementa a inicios de
la Transición, aunque la segunda cadena, de carácter minoritario, logra en un inicio retrasar sus
efectos. En 1978, el director de la segunda cadena Miguel Ángel Toledano (quien había
ayudado a que La clave saliese en antena en 1975), puso de manifiesto que «sobre el medio
fuerte dependencia de los ingresos publicitarios complementada con subvenciones procedentes de los Presupuestos
Generales del Estado.
137
No solo intervino la audiencia, también la lógica del mercado y la privatización. Véanse M. F. Lévy y M. N.
Sicard, Les lucarnes de l’Europe : Télévisions, cultures, identités, 1945-2005, op. cit. p. 10; y A. Grimson y M.
Valera, Audiencias, cultura y poder. Estudios sobre la televisión, Eudeba, Buenos Aires, 1999.
138
El prime time es un término americano que será adaptado por los profesionales del medio en los años ochenta
(Bourdon 2011: 22). El prime time varió según el país: en Reino Unido esta franja se iniciaba en torno a las 19:00
h; en EEUU o en Francia, en torno a las 20:00 h, mientras que en España se situó en torno a las 22:00 h.
139
Véase la obra de J. Bourdon y C. Méadel (ed.), Television Audiences Across the World: Deconstructing the
Ratings Machine, Palgrave Macmillan, Basingstoke, 2014.
140
En este proceso, «la lógica de la demanda de las audiencias ha sustituido a la lógica de la oferta del monopolio
del servicio público de la comunicación», M. García, “Treinta años de televisión pública: el caso de TVE en
Europa”, en R. Pérez-Amat y A. Pérez-Ugena (codir.), Sociedad, integración y televisión en España, Laberinto,
Madrid, 1992, p. 27. Algunas de las obras que analizan la crisis de los sistemas públicos de la televisión en Europa,
P. O. Costa, La crisis de la televisión pública, op. cit. 1986, y M. Murciano, “Canvis en la televisió pública europea:
una visió panorámica dels darrers quinze anys”, en Treballs de Comunicació, Societat Catalana de Comunicació,
Barcelona, no 3, octubre de 1992, pp. 83-86.
141
Otros autores proponen acertadamente que el espíritu de mayo del 68 mató en gran parte el paternalismo
didáctico que consistía en transmitir desde arriba la cultura de las élites a las masas (Lévy y Sicard 2008: 10).
68
televisivo únicamente puede ejercer su dictadura la audiencia, los espectadores que siguen los
programas; y la misión de quienes la rigen es la de conocer cuáles son los deseos de la audiencia
para cubrir esos deseos con los programas adecuados»142. Afirmación que mostraba nítidamente
el camino que también seguiría la UHF.
Aunque la crisis del modelo fundacional se inició años antes, es en la década de los
setenta cuando la audiencia empieza a legitimar una televisión de eminente entretenimiento143.
Y desde entonces será la audiencia el concepto legitimador de los intereses televisivos a los que
deben responder los nuevos programas. El poder legitimador de una audiencia que
incrementaba semana a semana, dio como resultado la producción en serie de programas de
entretenimiento y un drástico descenso de los programas educativos y culturales. No significa,
por tanto, que no existan iniciativas relacionadas con la formación o programas de carácter
educativo o cultural en el nuevo modelo, pero sí son posteriores al fracaso del modelo
fundacional. En España, desde los inicios de la Transición, el modelo fundacional está en crisis.
El telespectador comienza a considerarse exclusivamente en términos de audiencia
fortaleciendo la esfera del entretenimiento, en detrimento de la informativa y educativa.
La clave surgió en España en el momento de crisis del modelo televisivo fundacional
pero el programa era continuador de la tendencia inicial de considerar la televisión como
servicio público y su triple misión de informar, educar, y entretener. La progresiva transición
hacia un consumo masivo por la creciente audiencia se manifestaría en la necesidad de
implantar una nueva conceptualización de la programación televisiva144. De esta forma, el
carácter comercial se infundiría paulatinamente en el modelo de televisión de servicio público:
la inmediatez, la disponibilidad de imágenes emocionalmente fuertes (el drama de la imagen),
y las historias simples que poco ayudan a la resolución de los conflictos, se fueron imponiendo
paulatinamente en una programación, cada vez más interesada en atraer la mayor audiencia
posible145. La lucha y la competencia directa que se produce por los índices de audiencia crean
en televisión la llamada sociedad del espectáculo, sentando las bases incluso en el modelo de
televisión pública que debía competir con la entrada de las nuevas televisiones privadas.
142
“Televisión Española, a debate”, ABC, 17/10/1978, p. 105.
143
Como argumenta Monique Dagnaud, en los años setenta se asienta la idea de una televisión de entretenimiento.
Véase M. Dagnaud, “L’exception culturelle profite-t-elle vraiment à la création ?”, En temps réel, Les Cahiers de
l'association, no 16, París, octubre de 2004, p. 5.
Véanse T. W. Adorno, “Television and the Patterns of Mass Culture”, en Television: The Critical View, Oxford,
144
Nueva York, 1976, pp. 239-259, y E. Giordano y C. Zeller, Políticas de televisión, Icaria, Barcelona, 1999.
145
Véase principalmente, E. Subirats, La cultura como espectáculo, Fondo de Cultura Económica, México, 1988.
69
Autores como Javier Tusell dirigen su mirada en las consecuencias de una televisión
fruto de la crisis del modelo fundacional. «Me parece que la clave de la cuestión reside
precisamente en este punto. Quien depende de la publicidad únicamente puede tener justificado
no querer arriesgarse a perder niveles de audiencia y dilatar hasta el momento en que lo exija
el espectador el momento de elevar la calidad de su propia oferta»146. El modelo comercial de
televisión inició otra forma de entender y hacer televisión, cuyo principio rector fue el
incremento del beneficio (y no exclusivamente económico). La esfera que mostró mayor
capacidad de satisfacer estas necesidades fue el entretenimiento y, a partir de ella, se estructuró
la misión informativa y educativa. En sus inicios, las tres esferas equilibran la programación,
pero tras la crisis del modelo fundacional, fue la esfera del entretenimiento la que estructuró,
insertó y definió la necesidad informativa y formativa de la televisión. Por esta razón
discrepamos, como defienden algunos autores, que la tradicional división de funciones sigue
siendo válida en la actualidad147. No se trata de que no existan programas con contenido
cultural, educativo o formativo (que continúan en la programación), sino que estos se realizan
tras la crisis del modelo fundacional.
Tampoco se trata de una crítica al modelo comercial, pues dicho modelo llevó a nuevos
modos narrativos y a otras formas de entender la televisión. El fuerte potencial que se acordó a
la audiencia condicionó el naciente modelo comercial legitimando la tesis del aumento de
demanda y de opciones para el telespectador148. Sin embargo, no por ello conllevó una mayor
diversidad de pensamiento en pantalla. Además, muchos programas, principalmente de difusión
de arte, teatro, danza, ópera, música clásica, literatura… así como diversas temáticas que tenían
lugar en el modelo fundacional se diluyeron hasta prácticamente desaparecer de la
programación con el modelo comercial. De la cultura formativa inicial se pasó a la cultura de
ocio y espectáculo, cuya máxima legitimadora fue la audiencia (cada vez más interesada en una
televisión de entretenimiento que en su capacidad formativa o educativa). A partir de los años
ochenta se intensificó el debate en España para regular la entrada de la televisión privada, que
se hizo efectiva en los años noventa con la llegada de Antena 3, Telecinco y Canal Plus. A partir
de entonces, cine, series, concursos, información, y especialmente deportes (pilar del
entretenimiento), conformaron la programación del modelo comercial de televisión.
146
J. Tusell Gómez, “La televisión, ¿un medio que se suicida?”, Cuenta y razón, no 105, 1998, p, 22.
147
B. León, Transformar la televisión. Otra televisión es posible, Comunicación Social, Sevilla, 2009, p. 50.
Véanse T. W. Adorno, “How to Look at Television”, en The Culture Industry: Selected Essays on Mass Culture,
148
Routledge, Londres, 1991; y R. Thomas, Le sport et les médias, Vigot, París, 1993.
70
Capítulo 2. Apuntes para una biografía de José Luis Balbín
Antes de presentar un análisis general del programa y observar la difusión cultural que
realiza en televisión La clave, abordaremos la figura de José Luis Balbín. Con el objetivo de
averiguar las razones que llevaron a los altos directivos de RTVE a delegar en él la dirección
del programa, presentamos un capítulo que aborda su trayectoria personal y profesional. Desde
el inicio de esta tesis doctoral se hizo imprescindible un encuentro con este periodista, director
y moderador del programa. No se podía entender el surgimiento del programa ni su posterior
trayectoria si no se atendíamos antes la figura de José Luis Balbín. Pero presentar una biografía
era una tarea tan compleja como extensa había sido su trayectoria: trabajó en distintos medios
de comunicación (prensa, radio y televisión), y vivió en otros países como Alemania y Francia.
Durante la Transición española estuvo al frente del programa La clave (1976 y 1985), ocupando
diferentes cargos directivos en RTVE (con UCD en el gobierno, y Fernando Castedo director
general de RTVE, fue nombrado en 1981 director de Programas Especiales y, tras la victoria
del PSOE en octubre de 1982, y José María Calviño director general, fue nombrado director de
los Servicios Informativos de TVE, uno de los cargos más importantes y relevantes en RTVE).
La trayectoria profesional de José Luis Balbín y su labor al frente del programa durante
diez años en TVE le valieron numerosos premios y reconocimientos. En 2015 le fue concedido
el Premio Nacional de Televisión1. Sin embargo, pocos son los estudios que han atendido su
figura (escasa es la historiografía que presenta a los periodistas como un actor político del
cambio producido en España durante la Transición)2. Partíamos, por tanto, alejados de los
estudios y biografías de personalidades políticas que predominan en la historiografía de la
Transición española, para centrarnos en la figura de un periodista. Para abordar la trayectoria
de José Luis Balbín hemos utilizado fuentes primarias, periódicas, testimoniales,
correspondencia, memorias, documentos y entrevistas que a continuación pasamos a detallar.
No sin antes problematizar sobre el propio concepto de biografía.
1
Premio concedido el 17 de junio de 2015 por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. José Luis Balbín
está en posesión de más de cien premios relacionados con las humanidades y la comunicación entre los que
destacan el premio a “La Libertad de Expresión”, concedido por la Unión de Periodistas, premio de “La Paz”,
concedido por la Asociación de Naciones Unidas, premio “Ondas” en 1979, premio “Fotogramas”, premio “Pablo
Iglesias”, o el premio “Popular” del diario Pueblo…
2
Como excepción encontramos la obra de Justino Sinova que, por momentos, llega a centrarse exclusivamente en
José Luis Balbín. Véase La gran mentira. op. cit. Algunas obras que han hecho referencia a su figura son: J. Munsó
Cabús, La otra cara de televisión. op. cit. pp. 140-141; J. C. Ibáñez, “La clave”, en M. Palacio (ed.), Las cosas
que hemos visto. op. cit. pp. 70-71; J. R. Pérez Ornia, La televisión y los socialistas. op. cit. p. 50; y M. Palacio,
La televisión durante la Transición española, op. cit. pp. 101 y 258.
72
2.1. José Luis Balbín: ¿una biografía?
Hemos estructurado el siguiente capítulo a partir de las diferentes etapas que componen
su trayectoria personal y profesional. Son aquellas etapas que le marcan de por vida: los
antecedentes familiares, su infancia y adolescencia en Asturias; la etapa madrileña que gravita
en torno al periodismo; la alemana y parisina como corresponsal, y sobre todo, su trayectoria
posterior en Televisión Española (TVE). Hay muchos factores que hacen difícil una
aproximación biográfica porque es necesario recurrir a una perspectiva amplia y global que
contextualice y enmarque los principales hechos históricos.
3
Un conjunto de críticas puede verse en S. Loriga, “La biographie comme problème”, en J. Revel (comp.), Jeux
d’échelles. La micro-analyse à l’expérience, Seuil/Gallimard, París, 1996, pp. 201-231.
4
P. Bourdieu, “L’illusion biographique”, Actes de la recherche en sciences sociales, no 62-63, 1986, pp. 69-72.
5
Fotografía procedente del Gabinete de Prensa de TVE, 1976. Archivo General de la Administración (AGA),
Alcalá de Henares, Madrid.
73
José Luis Balbín escribió con dieciocho y veinte años dos biografías para poder acceder
a la Escuela de Periodismo de Madrid. La Escuela exigía a los candidatos presentar una
memoria autobiográfica de veinte folios. En el Archivo General de la Administración se
conservan las dos memorias autobiográficas escritas por José Luis Balbín, resultado de dos
convocatorias. La primera, con dieciocho años, se presentó en 1958, la segunda, con veinte, en
1960, y con la que ingresó en Periodismo. Fuentes que a continuación analizamos, en ellas José
Luis Balbín habla especialmente de su trayectoria vital en Asturias. Por último, Javier Morán
publicó en 2010 en La Nueva España de Oviedo una sección por entregas de cuatro capítulos
bajo el título de “Memorias” de José Luis Balbín. En ellas, relataba su posterior trayectoria
profesional en el mundo del periodismo6. Sabemos que ninguna biografía es definitiva7. No
obstante, esperamos que el siguiente capítulo profundice en un periodista que dirigió en España
el primer programa de debates en directo8.
6
“Memorias” de José Luis Balbín, La Nueva España de Oviedo, 21 a 24 de marzo de 2010.
7
Cfr. F. Dosse, El arte de la biografía: entre historia y ficción, Universidad Iberoamericana, México, 2007. Véase
J. Tusell, “Historia, biografía, política”, en Claves de Razón Práctica, no 7, 1990, pp. 54-58.
8
Una primera versión de la biografía que aquí presentamos puede encontrase en “Estudio introductorio. Balbín,
un periodista clave para la Transición Española”, en VVAA, La prensa que leen los asturianos, Ed. Colegio
profesional de Periodistas de Asturias, 2016, pp. 23-47.
9
Acta de Nacimiento, no 099074, Tomo 49, folio 80. AGA. En 2014 le fue concedida la distinción de Hijo
Predilecto de esta ciudad.
10
Tras los primogénitos Rafael e Ignacio nació José Luis Balbín. Posteriormente la familia se vería incrementada
con los nacimientos de otros cuatro hijos: Cristina, María del Carmen, Carlos y Fernando.
11
Fuente: Autobiografía de José Luis Balbín, 1958, AGA.
74
se convierte en monaguillo y participa en multitud de actos religiosos hasta la Primera
Comunión, como resaltaría en ambas autobiografías12.
En los artículos escritos en 2010 por Javier Morán, José Luis Balbín guarda un
magnífico recuerdo de su familia16. Reconoce que «pertenecía a una familia de derechas, pero
no militante; conservadora, pero sin que mis padres fueran aficionados a la política». Su padre,
Rafael Balbín, «de cierta ascendencia aristocrática (…), fue muy liberal con los hijos, jamás
nos impuso nada (…) nos daba libertad, pero era muy exigente en las notas académicas, (...) no
nos condicionó en la elección de carrera»17.
Uno de los hechos que marcaría su adolescencia, como quedaría reflejado en ambas
memorias autobiográficas (1958 y 1960), fue el primer campamento de verano al que asistió,
organizado por el Frente de Juventudes18. El Frente de Juventudes fue una sección creada en
1940 por la Falange (Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S.) para el
adoctrinamiento político de los jóvenes españoles según los principios del Movimiento
Nacional19. El campamento había sido organizado en Pola de Gordón y asistió junto a sus
12
Autobiografía y Memoria autobiográfica de José Luis Balbín para su ingreso en Periodismo, 1958 y 1960, AGA.
13
José Luis Balbín en “La educación es La Clave”, La Nueva España, 17/09/2010. En el artículo se añade que
José Luis Balbín fue «sobrino nieto del sacerdote fundador del San Luis».
14
José Luis Balbín, en La Nueva España, 21/03/2010.
15
José Luis Balbín, en “La educación es La Clave”, La Nueva España, 17/09/2010.
16
“Memorias” de José Luis Balbín, del 21 al 24 de marzo de 2010.
17
La Nueva España, 21/03/2010. Véase también la entrevista realizada en el DVD anexo.
18
«Es probable que el tal campamento haya cumplido una función decisiva en relación a mi vida». Autobiografía
de José Luis Balbín, 1958, AGA. También recordaría su paso por dichos campamentos en alguna emisión posterior
como Vivir en postguerra (ficha 232), emitido el 16 de julio de 1982.
19
Un análisis de las propuestas llevadas a cabo por los falangistas durante la dictadura del general Franco y su
fracaso respecto a su influencia en el sistema educativo, en J. I. Cruz Orozco, El yunque azul: Frente de Juventudes
75
hermanos mayores. «Si llegué al campamento afanado en aventura, logré adquirir en aquellos
veinte días, las nuevas ideas de las que aún me siento orgulloso»20. Encuadrado en la legión de
cadetes, José Luis Balbín era el más joven del campamento y, atraído especialmente por el
carácter militar de dicha organización, fue ascendiendo hasta lograr el título de Jefe de Centuria
Nacional21. «Después de haber pasado por numerosos campamentos y cursillos en los que había
ido ascendiendo paulatinamente, me habían puesto al frente de los muchachos que encuadraban
la Delegación Local de Pravia. (…) Era yo un convencido de la bondad del Frente de
Juventudes; sin embargo como no era capaz de conocer su doctrina trataba de plasmarla en una
seriedad en la forma. Había cumplido quince años»22.
En el colegio, pronto comenzó a destacar entre los estudiantes por su nivel académico.
Sus notas en la escuela le permitieron obtener becas con la que seguir financiando sus estudios.
Tras realizar un examen en la Diputación (con Matrícula de Honor), obtuvo una beca desde su
ingreso en Bachillerato. De los más de veinte alumnos que iniciaron bachiller solo terminaron
dos, y él fue uno de ellos23. Con la ley de enseñanza media de 1953, el Bachillerato quedaba
dividido en dos etapas: la etapa elemental y la superior; lo que permitía por primera vez, como
argumenta Elena Hernández, «una cierta apertura en el nivel inferior, permeable a capas que
resultaban menos favorecidas»24. En 1956 obtuvo el título de Bachiller Superior, acreditado en
el Instituto Nacional de Enseñanza Media de Avilés25. Comenzó a mostrar interés por la lectura
(apasionándole la generación del 98), y presentó algunos trabajos a concursos literarios.
Fue en Pravia donde se inició su pasión por el cine, debido a que un tío suyo llevaba
uno de los dos cines que había en la localidad26. Cuando con la mayoría de edad se traslada a
y sistema educativo: razones de un fracaso, Alianza Editorial, Madrid, 2001. Para diferentes perspectivas, véanse
también, J. Sáez Marín, El Frente de Juventudes. Política de juventud en la España de la postguerra (1937-1960).
Siglo XXI, Madrid, 1988; y M. Parra Celaya, Juventudes de vida española. El Frente de Juventudes, historia de
un proyecto pedagógico, Fundación San Fernando, Madrid, 2001.
20
Autobiografía de José Luis Balbín, 1958, AGA.
21
Ibídem.
22
Memoria Autobiográfica de José Luis Balbín, 1960, AGA.
23
«La educación es La Clave», La Nueva España, 17/09/2010.
24
E. Hernández Sandoica, “La dictadura franquista y la Universidad, 1951-1975. (Con especial atención al caso
de Madrid)”, en Cuadernos del Instituto Antonio Nebrija, no 5, Dykinson, Madrid, 2002, p. 133.
25
Fuente: Instituto Nacional de Enseñanza Media Carreño Miranda de Avilés. Folio 31, n o 824. Carta enviada
desde el Ayuntamiento de Pravia al Rector de la Universidad de Oviedo. AGA.
26
Autobiografía de José Luis Balbín, 1958, AGA. Véase también La Nueva España, 21/03/2010.
76
Madrid, su primera opción es estudiar en la Escuela Oficial de Cinematografía27, pero habiendo
transcurrido las fechas de inscripción, se ve obligado a descartar esa opción, convirtiendo el
cine en su vocación frustrada28. Su otra pasión, y a la que ligaría su trayectoria profesional, fue
el periodismo, que inició también en esta época y ya no abandonaría. «Yo mismo, en mi época
adolescente, conseguí refundar El Sol de Pravia, de éxito notorio y corto, porque dos artículos,
“Viridiana” y “Un amigo fidelista”, fueron víctimas de la censura de aquel tiempo»29. Con la
idea de estudiar cine o periodismo se presentó en Madrid. Tenía dieciocho años y «había
conseguido ayuda de Francisco Labadie Otermín, presidente del Instituto Nacional de
Previsión»30.
«Solamente podría destacar que cada día estaba más enterrado en la rama de letras, entre
poesías y prosas, con cientos de casos publicados y no publicados que acabaron de
orientarme en mi vocación: “Sería periodista”. Mis amigos me lo aconsejaban, el
Director del Colegio insistía... solamente había personas que rechazaban tal opinión,
cuando trataban la parte económica. Aun así... me gustaba. Por una parte podría escribir.
Y escribiendo pongo en orden los pensamientos y hallo verdad en ellos. Por otra parte
me gustaban los hombres de inquietudes, llegando a atraerme locos como Hitler y
alcohólicos como Rubén Darío»31.
En su época estudiantil en Madrid, José Luis Balbín pasó por tres colegios mayores:
Antonio de Nebrija, Diego de Covarrubias y Nuestra Señora de Guadalupe. Los colegios
mayores surgieron en España albergando a colegiales varones de todas las licenciaturas y
carreras técnicas y superiores. Pero cabría reparar, en primer lugar, en la función que cumplían
27
Véase también, M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE, un programa de debate en la historia…”, en Estudios
sobre el Mensaje Periodístico. Vol. 20. Núm. especial (2014), p. 235.
28
«Yo también he sido siempre un gran apasionado del cine y, de hecho, quise dedicarme a ello», José Luis Balbín,
en I. Reguera Pascual y J. J. Aparicio Arriola, Carlos Pumares: Un grito en la noche, Club Universitario, Alicante,
2006, p. 56.
29
José Luis Balbín, en La Nueva España, 24/09/2012.
30
Memoria autobiográfica de José Luis Balbín, 1960, AGA. Otermín había sido voluntario en la División Azul,
combatiendo en el frente ruso, y después procurador en Cortes, Consejero Nacional por Oviedo, y Jefe provincial
de la FET y de les JONS.
31
Autobiografía de José Luis Balbín, 1958, AGA. Párrafo que desaparece en la segunda versión de 1960.
77
dichos colegios, pues, como argumenta Miguel A. Ruiz Carnicer, «cumplían una importante
labor en el SEU, que era la de preparar minorías y que éstas estableciesen lazos entre sí que
podrían ser útiles políticamente en el futuro» (Ruiz 1996: 348). Como veremos posteriormente
en su trayectoria, redes de sociabilidad comunes a una generación (no solo económicas sino
también de parentesco, amistad e ideológicas), que serán determinantes para entender la
trayectoria de José Luis Balbín y también la conformación de ciertos grupos durante la
Transición española.
José Luis Balbín comenzó la carrera de Derecho en 1959, con residencia en el Colegio
Mayor Antonio de Nebrija, en Madrid32. El Nebrija había sido inaugurado oficialmente el 7 de
marzo de 1951 y se ubicaba en la Ciudad Universitaria de Madrid. Allí permanecería un año.
En 1958 se había presentado a las pruebas de ingreso en la Escuela Oficial de Periodismo de
Madrid pero suspendió la prueba oral en el examen, primer suspenso en su carrera estudiantil33.
Lo volvería a intentar en la convocatoria de 1960, esa vez con éxito. Para acceder a Periodismo
se requería estar en posesión del título de Bachiller Superior, contar con una edad inferior a
treinta y cinco años y presentar «una memoria autobiográfica de una extensión aproximada de
veinte folios mecanografiados en la que se expongan las razones que el solicitante estima como
signos de su vocación periodística y disposición profesional, así como sus reacciones subjetivas
ante los acontecimientos más importantes de carácter público y privado»34.
32
Expediente personal de José Luis Balbín Meana, como miembro del personal político del SEU. Archivo General
de la Administración, caja 51/20341. En Derecho coincidió con Fernando Castedo (director general de RTVE en
1982), y con quien mantiene, todavía hoy, una gran amistad.
33
Autobiografía de José Luis Balbín Meana, 1958, AGA.
34
Convocatoria 1960/61. Dirección General de Prensa, 29 de junio de 1960. AGA.
35
La fuente autobiográfica, como han señalado algunos autores, «goza ciertamente de una importancia en la
medida en que da la ilusión al biógrafo de penetrar en el centro de la interioridad de su personaje, lo más cerca
posible de su intencionalidad» (Dosse 2007: 39).
78
Luis Meana Méndez-Trelles, tío y padrino de José Luis Balbín, había coincidido en la
Universidad de Oviedo con Sabino Fernández Campo y Torcuato Fernández-Miranda36.
Fernández Campo (en esos momentos secretario del ministro del Ejército), recomendó a su tío
que José Luis Balbín entrara en el Colegio Mayor Diego de Covarrubias. El colegio había sido
fundado en 1952 en honor al jurista Diego de Covarrubias, Obispo de Segovia, y albergaba
preferentemente a estudiantes y opositores de las carreras de Letras. Logrando mantener la beca,
José Luis Balbín entraba en 1960 en el Colegio Diego de Covarrubias. El director del centro
era Fernando Suárez González (quien años después sería ministro con Carlos Arias Navarro en
el primer gobierno de la Monarquía)37, y el subdirector, José Luis Merino, quien tendría un
papel relevante en La clave, primero como asesor jurídico y documentalista, y posteriormente
como redactor jefe, saliendo en pantalla leyendo las preguntas de los telespectadores (llegando
incluso a presentar alguna emisión con ocasión de algún viaje al extranjero de su director). En
su primer año tuvo de tutor precisamente a Fernández Campo38. En el centro no había televisor,
pero sí una cultura de trabajo importante, realizándose todas las semanas diferentes actos
culturales. Entre ellos, un coloquio semanal titulado “Semáforo” que contaba con la
participación de distintos invitados del ámbito del cine, el arte, la poesía o el humor
(participaron entre otros, Buero Vallejo, Juan Antonio Bardem, o Luis García Berlanga).
Cuando hacía segundo de Derecho, logró pasar las pruebas escritas y orales e inscribirse
en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid39. La Escuela de Periodismo, ubicaba en la calle
Capitán Haya de Madrid, era un centro académico superior cuyos estudios conducían a la
obtención del título de periodista. Creada en 1942 por Juan Aparicio López (ex redactor de Ya),
36
En 1960 Torcuato Fernández-Miranda (Catedrático de Derecho Político en la Universidad de Oviedo) empieza
a dar clases de Derecho Constitucional al joven Juan Carlos. «Iniciado en la política como director general de
Enseñanza Media (bajo J. Ruiz-Giménez) y de Enseñanza Universitaria (bajo J. Rubio), había sido designado por
Franco, en 1960, tutor del príncipe Juan Carlos», M. Pastor, “Las postrimerías del franquismo”, en R. Cotarelo
(Comp.), Transición política y consolidación democrática. España (1975-1986), CIS, Madrid, 1992, p. 42. Entre
1969 y 1974 ocuparía el cargo de Secretario General del Movimiento, y durante la Transición sería quien diseñaría
la Ley para la reforma política de 1976 (Ley 1/1977, de 4 de enero de 1977).
37
Fernando Suárez había sido nombrado director del Diego de Covarrubias por Torcuato Fernández-Miranda en
diciembre de 1959, y permanecería en ese cargo diez años, hasta 1969. Anteriormente, entre 1954 y 1956 había
sido jefe nacional del SEU en Oviedo. Durante el año escolar 1956-57, fue director del Colegio Mayor Santa
María, del SEU, y del Colegio Mayor Menéndez Pelayo. Véase F. Suárez González, Teoría del colegio mayor.
Colegio Mayor Diego de Covarrubias, Ed. Universidad de Madrid, Madrid, 1966.
38
En 1977, Sabino Fernández Campo fue subsecretario de Información y Turismo. Después de La clave, José Luis
Balbín mantuvo relación con él, y cuando surgió en 2001 la revista La Clave, Fernández Campo formó parte del
Consejo de Administración.
39
Expediente personal de José Luis Balbín Meana como alumno de la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid.
AGA (Escuela Oficial de Periodismo de Madrid) caja 83/00042, exp. 345.
79
estaba dirigida en esos momentos por Juan Beneyto40. Su secretario era Manuel Vázquez-Prada,
hermano de Ricardo Vázquez-Prada, director del periódico Región. A la altura de 1962, con el
nuevo reglamento, la Escuela Oficial de Periodismo quedaba adscrita como organismo
autónomo de la Dirección General de Prensa del Ministerio de Información y Turismo, en
manos de Manuel Fraga Iribarne (Gordon 1991: 75). Todavía falta por profundizar el destacado
papel que juega la irrupción en los años sesenta de una nueva generación de periodistas de la
Escuela Oficial de Periodismo y su influencia durante el proceso de Transición41.
40
Sobre las directrices a seguir el periodismo en aquella época véase la obra del propio J. Beneyto, “La
formalización del saber periodístico en España”, en Revista Nacional de Educación, Madrid, 1962, pp. 121-130.
41
Sobre las escuelas oficiales y la enseñanza del Periodismo en España, véase A. Tápia López, “Las primeras
enseñanzas de documentación en periodismo”, en Documentación de las Ciencias de la Información, no 24, 2001,
pp. 231-253, y la tesis doctoral de M. Gordon, La enseñanza del periodismo en el mundo occidental. Estudio
histórico y comparado de tres escuelas, Universidad Complutense de Madrid, 1991.
42
Conversación mantenida con José Luis Balbín. Madrid-Estrasburgo, 30/01/2014.
43
F. Sánchez, “El laboratorio franquista de la integración hispánica”, El País, 25/09/2016.
44
Aunque José Luis Balbín confirma esta información, al contactar con el colegio, no nos proporcionan ningún
dato de su estancia, amparándose en la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal.
80
generaciones letradas y el régimen, que se materializaría en 1965 con la manifestación
estudiantil de Madrid y la expulsión de catedráticos de la Universidad Complutense como José
Luis López Aranguren y Enrique Tierno Galván (Ruiz 2013: 109). Ambos intervendrían
posteriormente en La clave. A partir de las protestas de los años sesenta, el movimiento
universitario se convierte en uno de los principales frentes de la oposición antifranquista45.
El análisis de la trayectoria de José Luis Balbín permite observar esos nodos de debate,
de información y de redes alrededor de su figura. No obstante, continúan vigentes preguntas y
problemas acerca de los modos en que interactuó con políticos, intelectuales, artistas y
profesionales que, ligados al franquismo, fueron alejándose para acabar en tendencias más
aperturistas. José Luis Balbín estudió tres años periodismo con la XXIII promoción (1960-
1963)46. Como constaría en el expediente personal del Sindicato Español Universitario (SEU),
fue delegado de curso y delegado de escuela, en la Escuela Oficial de Periodismo 47. A las
pruebas de ingreso en 1960 se presentaron 308 candidatos al examen escrito, de los que solo 64
fueron declarados aptos para pasar a la prueba oral48. Tuvo como profesor, entre otros, a Luis
María Ansón (presidente de la agencia de información EFE entre 1976 y 1983, y hermano de
Rafael Ansón, director de RTVE entre 1976 y 1977).
Poseemos el examen de la prueba escrita que José Luis Balbín realizó en 1958 para su
acceso en Periodismo. La prueba consistía en un cuestionario de 60 preguntas sobre
curiosidades periodísticas49, un ejercicio de redacción, y una prueba de idiomas (que consistió
en la traducción de un texto del francés al castellano)50. Con el objetivo de mostrar el Plan de
Estudios de la Escuela Oficial de Periodismo entre 1960-1963, mostramos en el anexo 1 el
45
Véanse P. Lizcano, La generación del 56. La Universidad contra Franco, Grijalbo, Barcelona, 1981; y C.
Molinero y P. Ysàs, La izquierda en los años setenta”, Historia y política: Ideas, procesos y movimientos sociales,
nº 20, 2008, pp. 21-42.
46
En su promoción coincidió entre otros con Juan Luis Cebrián (director de El País entre 1976 y 1988) o Manuel
Martín Ferrand (primero de la promoción, y después director de Diario de Barcelona entre 1973 y 1974, y Nuevo
Diario entre 1975 y 1976). También conoció a Gabriel Cisneros, uno de los padres de la Constitución de 1978.
47
Historial académico y sindical de José Luis Balbín Meana, 1963. Ministerio de Información y Turismo. Gabinete
de Enlace, caja 42/08788, exp. 3. AGA.
48
Información extraída de una carta escrita el 29 de septiembre de 1960 por Enrique de Aguinaga (de la Escuela
Oficial de Periodismo) dirigida al director del diario Levante de Valencia, Sabino Alonso Pueyo (quien previamente
le había recomendado seguir la trayectoria de José Luis Balbín). AGA.
49
Entre algunas preguntas destacamos: ¿Cuáles son las residencias veraniegas del jefe de Estado? ¿Qué es el
Consejo Nacional de F.E.T. y de las J.O.N.S.? ¿Qué son los Colegios Mayores? ¿Qué es la Biblia? ¿Quién fue el
fundador de ABC? Definición de despotismo ilustrado, opinión pública, tirada de un periódico, etc.
50
«El examen de ingreso se ha ido adaptando a esta mayor exigencia. Se combina el ejercicio de redacción con el
de cultura de la actualidad, y el test de curiosidad periodística –piedra de toque de las aptitudes innatas-», J.
Beneyto, “La formalización del saber periodístico en España”, en Revista Nacional de Educación, Madrid, p. 126
81
certificado de asignaturas y calificaciones de José Luis Balbín51. Entre las asignaturas que había
que superar para ser periodista se encontraban, en primer curso: El mundo actual, La España
contemporánea, Estilo periodístico, Teoría y técnica de la noticia, Francés, así como seminarios
de redacción, reportaje, y crítica periodística; en segundo: Dogma y moral católicos, Sociología,
Teoría y técnica de la publicidad, Técnica de las artes gráficas, Francés, Inglés y seminarios de
radiodifusión, televisión, y publicidad; y en tercero: Historia del periodismo, Técnicas y
organización de la transmisión de noticias, Cultura española contemporánea, Régimen jurídico
de la información, Sistemas económicos y empresariales de información, Prácticas de inglés y
francés, y seminarios de periodismo fílmico, periodismo impreso, periodismo televisivo, y
periodismo radiofónico, finalizando el curso con el examen de grado 52. Aprobó todas las
asignaturas con trece notables y tres sobresalientes.
José Luis Balbín se graduó en la Escuela Oficial de Periodismo en 1963 con la tesina
La prensa que leen los asturianos, dirigida por Pedro Gómez Aparicio (director la Agencia EFE
entre 1944 y 1958)53. En su trabajo abordaba la lenta proliferación del periodismo impreso en
Asturias, que pasaba de 3 periódicos en 1861 a 25 periódicos en 1915. Para ello, hacía un
recorrido histórico de la prensa asturiana desde 1808 (con La Gaceta de Oviedo, primer
periódico de Asturias)54, hasta 1963. Contó con el asesoramiento, entre otros, de Francisco
Labadie Otermín, Torcuato Fernández-Miranda, Manuel Vázquez-Prada, Gonzalo Cerezo
Barredo, Manuel Fernández Avello, y Juan Antonio Cabezas.
Desde que iniciase sus estudios, José Luis Balbín ejerció el periodismo. Desde el primer
curso en la Escuela Oficial de Periodismo, entró a trabajar en prácticas en La Nueva España de
Oviedo55. Su director era Paco Arias de Velasco, y su redactor jefe, Juan Ramón Pérez de las
51
En 1963, Revista de Educación publicó que España invertía en educación 3 dólares por habitante (en relación a
los 108$ de Estados Unidos o los 35$ de Francia), y según datos de la OCDE, había tres millones de analfabetos
en España, de los cuales casi dos millones eran mujeres. Véase Revista de Educación, no 156, 1963, pp. 42 y 44.
Sobre las posibilidades educativas según el origen social, y un sistema educativo elaborado por la clase privilegiada
que detenta la cultura, véase P. Bourdieu y J. C. Passeron, Los estudiantes y la cultura, Labor, Barcelona, 1967.
52
Una evolución sobre el periodismo, en J. Timoteo Álvarez et. al., Historia de los medios de comunicación en
España. Periodismo, imagen y publicidad (1900-1990), Ariel, Barcelona, 1989.
53
Dicha tesina, presentada el 8 de junio de 1963, se encuentra en el Archivo General de la Administración.
Ministerio de Información y Turismo (Registro Oficial de periodistas), caja 52/13983, Expediente 4453, tomo II,
folio 391. AGA. Fue proporcionada para su publicación en VVAA, La prensa que leen los asturianos, Ed. Colegio
profesional Periodistas de Asturias, 2016, pp. 49-81. José Luis Balbín quedaría inscrito en el Registro oficial de
Periodistas, en la Dirección General de Prensa, el 11 de febrero de 1966.
54
Sobre este periódico véase A. Laspra Rodríguez, La Gaceta de Oviedo. El primer periódico de Asturias (junio
1808-julio 1809), Laria Editorial, Oviedo, 2009.
55
«Por medio del Frente de Juventudes también fui entrado en contacto con La Nueva España de Oviedo y Radio
Oviedo, también de la capital. El contacto empezó con dos concursos literarios convocados por la Delegación
82
Clotas, impulsor de la gente joven en la profesión, y uno de sus referentes profesionales56.
Realizó prácticas en La Nueva España en dos ocasiones (1961 y 1962), ambas durante los meses
de julio, agosto y septiembre57. Tras acabar Periodismo en 1963 tiene distintas ofertas laborales:
la revista Aspa, La Verdad de Murcia como redactor jefe, o en prácticas en la agencia del Estado
Pyresa (Periódicos y Revistas Españolas. Servicio de Agencia). Se inclina por esta última y
comienza su etapa en Pyresa, donde escribe críticas y crónicas de cine y realiza entrevistas 58.
Permaneció seis meses. Tras las prácticas no consigue contrato, mostrando en multitud de
ocasiones desavenencias con su director, Vicente Cebrián59.
Provincial», en Memoria Autobiográfica de José Luis Balbín Meana, 1960. AGA. Dos de los escritos fueron
“Razón de los sacrificios juveniles desde Matías Montero a Miguel Álvarez”, y “La juventud actual fruto de la
gesta de la cota 300”, con los que consiguió el primer y tercer puesto respectivamente.
56
Autobiografía de José Luis Balbín, 1958, AGA. Véase también La Nueva España, 21/03/2010.
57
En esa época entraron a trabajar en La Nueva España periodistas como Lorenzo Cordero, Graciano García,
Nacho Artime, o Javier de Montini. Allí conoció a grandes amigos: Diego Carcedo, Alfonso Calviño (quien fue
incluso compañero de piso), y Ladislao de Arriba Azcona (su hijo, Lalo Azcona, se encargó en 1976 de la
presentación de la primera edición de Telediario y, a partir de 1977, trabajaría en La clave como coordinador
nacional del programa).
58
Escribió algunos artículos sobre la revolución de 1848 en Francia, o sobre el recién elegido Pontífice Pablo VI,
titulado “Este Papa”. Algunos artículos de su etapa en Pyresa pueden encontrarse en El eco de Canarias.
Generalmente versaban sobre críticas de cine. Véase por ejemplo, 1/09/1963, p. 5, y 22/09/1963, p. 5.
59
«Nunca supe por qué a Vicente Cebrián le caí mal. (…) Al cabo de seis meses me llamó y me dijo: “No puede
seguir usted con nosotros, no le vemos posibilidades”. Creo que le molestaba el expediente de Manolo Martín
Ferrand y el mío en Periodismo, que su hijo no aprobó. Esto es interpretación mía, pero luego la relación que he
tenido con su hijo lo confirma». Véanse los apartados “Seis meses en Pyresa”, en La Nueva España, 21/03/2010,
y “El amigo fidelista de Juan Ramón”, La Nueva España, 3/03/2012.
60
Exdirector del periódico Levante de Valencia, había pasado en 1962 a la dirección de Arriba en Madrid, cargo
que desempeñaría hasta 1966.
61
De semanario pasó a diario en 1939, propiedad del Movimiento (luego Medios de Comunicación Social del
Estado). Vicente Cebrián fue su director entre 1957 y 1960.
62
Entrevista a José Luis Balbín en 1980, Interviú, no 194, 31 de enero-6 de febrero de 1980, p. 80.
63
Fuentes: ABC, 8/03/1974, p. 42; y 14/03/1974, p. 37. Sobre las Hermandades Sindicales, véase P. Gil García,
Las Hermandades Sindicales de Labradores y Ganaderos (1944-1977). Historia, documentos y fuentes. Colección
Almud, nº 2. Ediciones Universidad de Castilla-La Mancha, 2005.
83
2.3.1. El Sindicato Español Universitario (SEU)
Rodolfo Martín Villa había sido nombrado el 23 de febrero de 1962 Jefe Nacional del
Sindicato Español Universitario (SEU), cargo que desempeñaría hasta septiembre de 196464. El
Sindicato Español Universitario fue durante más de veinte años el organismo obligatorio de
encuadramiento de los estudiantes universitarios españoles65. En los sesenta tiene lugar la
adaptación del SEU a un nuevo contexto universitario y político, precipitado en gran medida
por la crisis de 195666. En un informe de 1962, «el jefe del SEU constataba también de forma
contundente el fracaso general de la socialización política franquista de los jóvenes
universitarios; “la juventud se nos ha ido”, afirmaba literalmente»67. José Luis Balbín no fue
ajeno a la dependencia política del SEU. Pero, habría que partir del contexto de la propia
universidad, de los universitarios y del propio régimen, pues el sindicato estudiantil, de carácter
falangista, fue obligatorio para todos los universitarios.
64
Sobre esta etapa, véase M. Á. Ruiz Carnicer, El Sindicato Español Universitario (SEU), 1939-1965: la
socialización política de la juventud universitaria en el franquismo. Siglo XXI, México, 1996, pp. 347-368. Como
argumenta Jordi Gracia «Entre 1933 y 1965 transcurren los poco más de treinta años de vida de un Sindicato
Español Universitario tempranamente fracasado en sus objetivos esenciales» (Gracia 1996: 39).
65
M. A. Ruiz Carnicer, “Jóvenes, intelectuales y falangistas: apuntes sobre el proceso de ruptura con la dictadura
en los años sesenta”, en Cercles: revista d'història cultural, no 16, Barcelona, 2013, pp. 103-122. Véase también
la obra del autor previamente citada, El Sindicato Español Universitario (SEU), 1939-1965, op. cit. pp. 347-368.
66
M. A. Ruiz Carnicer, “La voz de la juventud. Prensa universitaria del SEU en el franquismo”, en Bulletin
Hispanique, t. 98, no 1, 1996, p. 91.
67
P. Ysàs, “El régimen franquista frente a la oposición”, en Cuadernos de la España Contemporánea, CEU, nº 3,
abril 2007, Madrid, p. 7.
68
Para el curso académico 1962/63 José Luis Balbín abona la cuota anual de afiliación al SEU (48 pesetas). AGA.
84
Rodolfo Martín Villa es una pieza clave en la biografía de José Luis Balbín. El 8 de
noviembre de 1963, Martín Villa nombró a José Luis Balbín, Secretario del Departamento
Nacional de Información del SEU, con un sueldo de 2.500 pesetas y otras 1.356 pesetas, en
concepto de traslado de residencia69. Cesaría de este cargo el 23 de septiembre de 1974. De su
amistad con Rodolfo Martín Villa, y el diálogo entre ellos, se evidencian las posteriores misivas
que José Luis Balbín enviaría en su época de corresponsal al secretario general de la
Organización Sindical.
Fotografía no 4. Nombramiento de José Luis Balbín Meana como Secretario del Departamento de Información
de la Jefatura Nacional del SEU70.
Pese a relacionarse de alguna forma con medios falangistas, José Luis Balbín se definía
por pertenecer a una generación posterior a la guerra (y a sus orígenes), que entendía que la
construcción del futuro partía precisamente del diálogo como demostró en su paso por los
distintos colegios mayores. Durante la dictadura mostró ser un hombre de marcada sensibilidad
social, defensor de una apertura cultural en la comprensión de poetas, dramaturgos y pensadores
alejados de las esferas del régimen, aunque también del régimen.
69
Expediente personal de José Luis Balbín Meana, como miembro del personal político del SEU. Fondo (09)
017.014. Sindicato Español Universitario. Caja 51/20341. AGA. Véase anexo n o 2.
70
Expediente personal de José Luis Balbín Meana, AGA.
71
Emilio Romero fue su director desde 1958 hasta 1975.
85
cuestiones agrarias (recordar que había ocupado el cargo de jefe de Prensa de la Hermandad
Sindical Nacional de Labradores y Ganaderos) pero, tras conversar con él, le pasa a política
internacional. En Pueblo trabajaría como editorialista de la Tercera Página, una de las páginas
más aperturistas en la prensa de la época, escribiendo crónicas y editoriales sin firma72. Allí
permaneció hasta que Emilio Romero le insta a marcharse de corresponsal. Le ofrece trabajar
en Estados Unidos, pero puestos a irse, le atrae más Alemania como destino. En sus memorias
deja constancia de esa atracción desde su adolescencia. Al día siguiente, el subdirector de
Pueblo, Jesús de la Serna, le llama para trasladar la corresponsalía del periódico a Alemania (a
la ciudad de Bonn), lo que le llevó a dejar definitivamente la carrera de Derecho.
En 1966, José Luis Balbín ocupó la corresponsalía del diario Pueblo en Bonn,
especializándose en temas relativos a Europa del Este. En esos momentos le interesaba
exclusivamente el periodismo escrito, al que consideraba más serio que el medio televisivo o
radiofónico. Televisión Española contactó con él por primera vez siendo corresponsal en
Alemania pero, en esos momentos, su trabajo le parecía gratificante y le llenaba a nivel
profesional73. Sin duda, su paso por Europa intensificaría su evolución ideológica a través de la
circulación de libros, personalidades, programas de televisión e ideas inaccesibles fuera de la
protección de la dictadura.
José Luis Balbín no hizo el servicio militar. Siendo corresponsal se produjo una
controversia entre la caja de reclutamiento de España y el Consulado de España en Alemania74.
En esta entrevista relata que tenía dispensa pero tuvo que regresar a España para solucionar el
conflicto y hacer solo el periodo de instrucción75. Hay que tener en cuenta que finalizada la
Guerra Civil se había establecido un servicio militar en el que los hombres de 19 años quedaban
afiliados en su Ayuntamiento, y al año siguiente, pasaban a la Caja de Reclutas de su provincia
72
Véase La Nueva España, 21/03/2010.
73
Historia de Televisión. Coleccionable. Diario Ya, 1986, p. 119. Sobre esta etapa de corresponsal en Europa,
véase La Nueva España, 22/03/2010.
74
“José Luis Balbín: “Me jugué la vida a los chinos”, La Razón.es, 29/11/2012.
75
Para pedir una nueva prórroga del servicio militar necesitaba un certificado de estudios del año 1964/65 expedido
por un centro docente oficial, con lo que no dudó en ponerse en contacto con su antiguo profesor Manuel Vázquez-
Prada para pedirle consejo y ayuda. Carta enviada desde Alemania, el 11 de junio de 1966. AGA.
86
para ser sorteados76. En Asturias había dos Cajas de Reclutas: Oviedo y Pravia. Los estudiantes
a partir de 3 años de carrera podían pedir, previa superación de un curso de formación, prórrogas
hasta los 27 años, como era el caso de José Luis Balbín, quien además, no quería hacer el
servicio militar77. Hay que tener en cuenta que hasta los últimos años de franquismo no
empezaron los primeros casos de objeción de conciencia. Los que se negaban a incorporarse al
Ejército podían ser procesados por ello y acabar, como ocurrió en algunos casos, en prisiones
militares. En 1984, el Congreso de los Diputados aprobaría la Ley de Objeción de Conciencia
reconociendo el derecho de los objetores con la llamada Prestación Social Sustitutoria (PSS),
que establecía un servicio civil de 18 meses de duración.
Como corresponsal de Pueblo viajó varias veces a Hungría donde conoció a Santiago
Carrillo (y con quien tuvo una gran amistad), y a Nicolae Ceaucescu (quien en 1967 llegaría a
la presidencia del Consejo de Estado de Rumanía). También viajó varias veces a Moscú. Allí
conoció al político y militar croata Josip Broz (más conocido por su título de militar Mariscal
Tito)78, y a Alexander Dubček (del que fue amigo personal)79. Desde octubre de 1967, José Luis
Balbín entraba y salía de estos países clandestinamente. El pasaporte español no era válido en
países como la U.R.S.S. o la República Democrática Alemana80, con lo que para poder entrar a
estos países, según su relato, debía hacerlo de incógnito o mediante pasaportes falsos81.
76
Sobre el funcionamiento y la evolución del servicio militar en España, véase la tesis doctoral de J. Fidel Molina,
Quintas y servicio militar: Aspectos sociológicos y antropológicos de la conscripción (Lleida, 1878-1960), Servei
de Publicacions Universitat de Lleida, 1996.
77
Conversación mantenida con José Luis Balbín, Madrid, 18/07/2014.
78
Jefe de Estado de Yugoslavia desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta su muerte en 1980.
79
En octubre de 1967, Dubček y sus seguidores criticaron abiertamente la política de la dirección del Partido
Comunista, desencadenando una crisis interna que culminó con su nombramiento como secretario general el 5 de
enero de 1968. Desde ese cargo, Dubček lanzó un amplio programa de reformas conocido como la “Primavera de
Praga” (marzo-agosto de 1968), a través de una política de liberalización que se definió como “socialismo de rostro
humano”. Falleció en 1992 a causa de las heridas sufridas en un accidente de coche.
80
Tal y como figuraba en su pasaporte expedido en París el 11 de agosto de 1969, tampoco era válido en los
siguientes países: «Albania, Mongolia exterior, Rep. Popular China, Rep. Popular Corea, Rep. Dem. Vietnam».
81
La Nueva España, 22/03/2010.
87
Primavera de Praga. Los evidentes signos de liberalización política en Checoslovaquia
acabaron con la entrada de las tropas del Pacto de Varsovia en la capital. Tras una llamada de
Emilio Romero –el director de Pueblo descubre que no está en Praga sino en Pravia- José Luis
Balbín decide regresar a Viena. Relataría posteriormente que en el tren en dirección a Praga lo
interpeló una patrulla rusa. Y, aunque no descubrieron que el pasaporte que llevaba era falso, le
obligaron a volver a Viena82.
En la primavera de 1970, como corresponsal del diario Pueblo en Alemania, José Luis
Balbín aparece como candidato para hacerse con el control de la Agregaduría Laboral de
Bonn83. En el Servicio Exterior de la Organización Sindical Española, en el Archivo General
de la Administración, hay documentos que relacionan directamente a José Luis Balbín y a
Rodolfo Martín Villa (quien había sido nombrado secretario general de Organización Sindical
en noviembre de 1969), informando sobre actividades de otros periodistas. Un ejemplo de ello
es la carta enviada por José Luis Balbín al propio Rodolfo Martín Villa:
«Nunca te habría propuesto algo que no me creyese capaz de hacer bien. Y si algo se me da,
son los diputados centroeuropeos –comunistas incluidos-, los sindicalistas reticentes y los
emigrantes contestatarios. Cara a los emigrantes, estoy convencido de que se podría
encauzar mejor su politización evidente. Cara a los políticos del país, me comprometo desde
ya a llevarte a cuantos quieras a España –si en su momento interesa- y no solo a los grupos
adictos, como se viene haciendo tradicionalmente»84.
De nuevo, redes de sociabilidad –en este caso evidentemente políticas- que a finales de
la dictadura podían serle útiles a su regreso a España como periodista. En su etapa en Alemania
también conoció, entre otros, a Xabier Arzalluz, quien durante la Transición asumiría la
dirección del Partido Nacionalista Vasco (PNV). Al cesar de Bonn como corresponsal de
Pueblo, y regresar a España a inicios de 1970, dejó una deuda en el Deutsche Bank de 2.611
marcos. Una información personal que, sin embargo, retuvo junto a otras informaciones el
Ministerio de Información y Turismo85.
82
Sobre su liberación a cambio de una botella de coñac, véase La Nueva España, 22/03/2010. Es un acontecimiento
que suele recordar José Luis Balbín en entrevistas posteriores. Véase “José Luis Balbín: «Me jugué la vida a los
chinos»”, La Razón.es, 29/11/2012.
83
Cfr. A. Muñoz Sánchez, “El Sindicato Vertical 'al servicio de inmigrante'. La Agregaduría Laboral de la embajada
española en Bonn durante los años sesenta”, en Historia, Trabajo y Sociedad, nº 3, 2012, p. 156.
84
Véase la carta que José Luis Balbín dirige a Rodolfo Martín Villa en julio de 1970 en el anexo n o 3. AGA.
85
Carta de José María Moliner, Consejero de Información, fechada el 19 de marzo de 1970. Ministerio de
Información y Turismo. AGA.
88
2.4.2. París no es una fiesta
Tras la corresponsalía en Alemania, su regreso a España fue fugaz. José Luis Balbín
aceptaba ir a Televisión Española «con la condición de que me ofrecieran un sitio que me
gustara»86. Desde la distancia, había seguido el mayo francés con un amigo, Michel Platin
(quien sería subdirector de Le Monde), que también influyeron en su decisión de aceptar ser
corresponsal delegado de TVE en París. Aunque probablemente fuera una decisión que también
consultara con Rodolfo Martín Villa, visto el comentario:
En 1970 acepta ser corresponsal de TVE y de RNE en París. Y a los tres meses es
nombrado delegado de TVE en Francia. «Los corresponsales trabajábamos de la mañana a la
noche, pues te estaban llamando continuamente de Madrid, incluida la rueda de prensa
internacional que coordinaba Victoriano Fernández Asís»88. En esta entrevista añade que como
delegado de TVE estaba obligado a hacer cuentas, negándose en muchas ocasiones, alegando
que lo que realmente quería hacer era periodismo. Es en la capital francesa cuando se inspira
para posteriormente adaptar La clave. La segunda cadena de la televisión francesa Antenne 2,
emitía en esos momentos el programa de debates Les Dossiers de l’écran, que llevaba en antena
desde 1967. Sin embargo, pasarían todavía cinco años para trasladar el formato francés en
España, «intentando que fuera parecido, aunque no igual»89.
86
Entrevista 1986, Historia de TVE. Coleccionable Diario Ya, 1986, p. 119.
87
Carta de José Luis Balbín a Rodolfo Martín Villa, fechada en julio de 1970. AGA. Véase anexo n o 3.
88
Entrevista 1986, Historia de TVE. Coleccionable Diario Ya, 1986, p. 119. Buenos días, París, era la rueda
matinal de corresponsales. Para José Luis Balbín «la antítesis de un programa radiofónico. Era mentira que fuese
en directo. Se grababa a las siete de la mañana y se emitía a las ocho», en “La clave, único programa de debate en
directo de TVE, cumple hoy el número cien”, El País, 14/07/1979.
89
Entrevista 1976, Mediterráneo, 14/03/1976, p. 10. «La clave no fue idea mía, sino una adaptación de Les
Dossiers de l’écran», en A. Font, La transición política española. Los años Pujol, P.C. Publi Corinti, Barcelona,
2003, p. 485. «De mi paso por Europa, adquirí una serie de conocimientos para programas de televisión, entre
ellos La clave; el programa nació en Francia», José Luis Balbín, Mediterráneo, 14/03/1976, p. 10.
90
Sobre el proceso de Burgos, L. Bruni, ETA: historia política de una lucha armada, Txlaparta, Navarra, 2006,
pp. 109-129.
89
corresponsalía francesa en aquella época. «Te llamaban para decirte: qué dice a favor por ahí la
prensa francesa. Y claro, a favor no decía nada; pero ellos se empeñaban en que dijera algo a
favor de la prensa francesa o la inglesa»91. Con “ellos” se refería a los dirigentes de RTVE y,
especialmente, a quien ocupaba en esos momentos la dirección de RTVE: Adolfo Suárez (1969-
1973). El que sería primer Presidente de la democracia, antes de ocupar la dirección general de
RTVE en 1969, había ocupado otros cargos en televisión: en noviembre de 1964 había sido
nombrado secretario de las Comisiones Asesoras de TVE (que presidia Torcuato Fernández-
Miranda), y en enero de 1965, director de Programas de TVE. Como director general de RTVE
se preocupó de cuidar y proyectar una imagen positiva del príncipe Juan Carlos de Borbón.
Tuvo algunas discrepancias con el recién llegado José Luis Balbín. En un coloquio que
preparaba la televisión francesa a raíz del proceso de Burgos, según el relato de José Luis
Balbín, Adolfo Suárez le llama para que represente a España, pero se niega. Tiempo después,
cuando se programó la serie Crónicas de un pueblo (dirigida por Antonio Mercero entre 1971-
1974)92, Suárez le volvería a pedir regresar a España, pero decidió quedarse en París93.
91
Entrevista 1986, Historia de TVE. Coleccionable. Diario Ya, 1986, p. 119.
92
Con el propósito de mostrar la evolución del país, esta serie de televisión narraba la vida cotidiana de un pueblo
ficticio de Castilla.
93
Véase el apartado “negativas a Suarez” en La Nueva España, 22/03/2010.
94
Entrevista 1986, Historia de TVE. Coleccionable. Diario Ya, 1986, p. 119.
95
Entrevista 1980, Interviú, no 194, 31 de enero-6 de febrero de 1980, p. 77.
90
2.5. La clave de José Luis Balbín
¿Fue La clave una estrategia deliberada desde el poder político? Cuando Juan Luis
Cebrián (futuro director de El País) es nombrado director de los Servicios Informativos, en
febrero de 1974, como argumenta Ramón Tijeras, pasaban por rojos profesionales de TVE como
José Luis Balbín96. A su regreso a España –y como un filtro interno de RTVE- lo tienen un
periodo “haciendo pasillos”97. Sin embargo, inmediatamente es destinado a Viena, en Austria,
con el fin de abrir una corresponsalía y hacer información sobre países del Este. «Me mandaron
a Viena porque hablaba alemán y conocía los países del Este, pero el proyecto de corresponsalía
se fue dilatando y estaba claro que era un destino ficticio, para quitarme del medio»98.
R. Tijeras, “La transición en Radio Televisión Española bajo el influjo de Adolfo Suárez”, en Comunicación 21,
96
Revista científica de estudios sobre cultura y medios, no 2, abril de 2012, p. 12, citando la obra de Pedro Muñoz,
RTVE: la sombra del escándalo, Temas de Hoy, Madrid, 1990.
97
«Para un trabajador estar en el pasillo es estar sin cometido alguno, sin trabajo» (Sinova 1983: 152). Es una
expresión que José Luis Balbín utiliza en distintas entrevistas: Historia de TVE. Coleccionable. Diario Ya, 1986,
p. 119; A. Font, La transición política, op. cit. p. 486; o más recientemente en La Nueva España, 23/03/2010.
98
Historia de TVE. Coleccionable. Diario Ya, 1986, p. 119. «Me forzaron a irme a Viena a montar una
corresponsalía para los países del este. Me pareció una injusticia enorme, pero pese a todo cedí. Fui a Viena y
aguanté un mes y pico». Entrevista en 1980, Interviú, no 194, 31 de enero-6 de febrero de 1980, p. 77.
99
Cfr. Historia de TVE. Coleccionable. Diario Ya, 1986, p. 119. Le envían de jurado a Eurovisión, a un festival de
televisión en Luxemburgo y a una conferencia sobre el Tercer Mundo en Argel. La Nueva España, 23/03/2010.
100
Entrevista 1980, Interviú, no 194, 31 de enero-6 de febrero de 1980, p. 77.
101
Fuente: ABC, 6/03/1974, p. 42.
102
Conversación con José Luis Balbín, Estrasburgo, 19/04/2014.
91
miembros103. Crisis iniciada en agosto de 1973, será uno de los doce temas que examine La
clave en 1976 con el título La banca del oro negro (ficha 9). El 23 de septiembre de 1974 José
Luis Balbín cesa como Secretario del Departamento Nacional de Información del SEU, siendo
Daniel Regalado Aznar su Jefe Nacional104.
Creemos relevante detenernos en el expediente personal de José Luis Balbín que poseía
el Ministerio de Información y Turismo al mostrar la relevancia que adquirían las trayectorias
de quienes llegaban a ser periodistas en España durante el franquismo. El Ministerio de
Información y Turismo posee dos documentos sobre José Luis Balbín que hacen referencia a
su trayectoria. El primer documento que creemos relevante mostrar hace un breve recorrido de
su trayectoria hasta el 7 de noviembre de 1963, momento en el que es nombrado Secretario del
Departamento de Información del SEU.
103
José Luis Balbín impartió el 27 de marzo una conferencia titulada “Europa bajo cero”. Fuente: ABC, 2/03/1974,
p. 62. Entre algunos conferenciantes, Laureano López Rodó, Luis González Seara, José María de Areilza, el
falangista Dionisio Martín Sanz (procurador que votará en contra de la Ley para la Reforma Política el 18 de
noviembre de 1976), Fernando Suárez, o Luis María Ansón. La conferencia de clausura fue pronunciada por
Francisco Fernández Ordoñez, presidente del Instituto Nacional de Industria.
104
Expediente personal de José Luis Balbín Meana como miembro del personal político del SEU. Caja 51/20341.
AGA.
105
Fuente: Ministerio de Información y Turismo. Gabinete de Enlace, caja 42/08788, exp. 3. AGA. [presenta
algunos errores. Comenzó la carrera de Derecho a los dieciocho años.]
92
datos anteriores y se extiende temporalmente hasta noviembre de 1976. Figuran datos como la
obtención del título de periodista en 1966, su estancia de corresponsal en Bonn o la deuda
económica del Deutsche Bank. Pese a algunos errores [no estuvo en Londres sino en París como
corresponsal de RTVE], el expediente del SEU sobre José Luis Balbín es bastante significativo,
pues no solo se observa la trayectoria profesional y política de los periodistas, también los datos
de los que desde el Ministerio de Información y Turismo se quería hacer constar (en este caso,
el pertenecer al Frente de Juventudes, del que fue Jefe de Centuria Nacional).
Datos oficiales que contrastan, en cambio, con los primeros apuntes biográficos que
aparecen en prensa a raíz de su nombramiento como Jefe del Gabinete de Prensa en el
Ministerio de Obras Públicas106. Sin embargo, es reseñable el problema al que se apunta en la
trayectoria de José Luis Balbín. Y una constante mientras dirija el programa durante la
Transición española: dónde situar políticamente a José Luis Balbín107.
106
Datos que se den a conocer a la opinión pública cuando dirija La clave: «El señor Balbín fue editorialista del
periódico Pueblo, jefe de Prensa de la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos y corresponsal-delegado
en París y comentarista y enviado especial de Radio Nacional de España y Televisión Española», ABC, 8/03/1974,
p. 42.
107
¿Dónde podríamos situar políticamente a José Luis Balbín en 1975? «Dicho con buena expresión, en ningún
sitio». José Luis Balbín. Entrevistado el 16 de abril de 2014 en la Universidad de Estrasburgo. Véase la entrevista
completa en el DVD anexo.
108
Fuente: Ministerio de Información y Turismo. Gabinete de Enlace. Dossier informativo sobre José Luis Balbín
Meana. Años 1974-1976. Caja 42/08788. exp. 3. Véase la información completa en el anexo n o 4.
93
era mucho más próximo a Joaquín Ruiz-Giménez, fundador de la revista Cuadernos para el
Diálogo en 1963109. Tal y como argumenta Javier Tusell, en los años sesenta, la democracia
cristiana «había jugado un papel importante en los medios de la oposición y, en el momento de
la transición, un sector de ella, la Izquierda Democrática, dirigida por Ruiz-Giménez, vino a
servir de intermediario entre gran parte de la oposición y de vehículo de contacto con el
Gobierno» (Tusell 2003b: 102).
Observamos en la trayectoria de José Luis Balbín una progresiva separación del régimen
a medida que avanzan las etapas. En su paso por los distintos colegios mayores coincide con
una nueva generación universitaria (tanto en Derecho como en Periodismo); conexiones, por
otra parte, que podrían explicar significativamente la connivencia que hubo entre los medios de
comunicación y el poder político durante la Transición española. De carácter carismático, José
Luis Balbín había ido creando toda una serie de determinados vínculos a través de círculos y de
redes de distinto signo (políticas como Rodolfo Martín Villa, profesionales como Emilio
Romero, o estudiantiles como Sabino Fernández Campo, Joaquín Ruiz-Giménez o Manuel
Vázquez-Prada).
Redes que precisamente son claves. De estas redes estudiantiles y políticas procede la
relación que mantenía con el director de RTVE, Jesús Sancho Rof110. Ambos habían nacido en
1940, y se conocían de la Universidad y del SEU. Sancho Rof tenía en esos momentos 33 años,
era doctor en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid y había sido
Procurador en Cortes111. Como indica Manuel Palacio, «estaba vinculado con las posiciones
políticas de Rodolfo Martín Villa y pertenecía a los sectores provenientes del SEU» (Palacio
2012: 42). Añade además que su dirección «estuvo marcada por la dialéctica que gobernaba
todo el fin de la época del franquismo: propugnar una apertura social y política desde
parámetros fijados en el interior del Movimiento Nacional, y abrir levemente las ventanas de la
ciudadela franquista» (Palacio 2012: 43).
Jesús Sancho Rof y José Luis Balbín mantuvieron a lo largo de 1975 distintas
conversaciones sobre el devenir de la televisión. José Luis Balbín le argumentaría que «lo
menos que debe tener TVE son programas en directo que en América o en Alemania son
109
Conversación con José Luis Balbín, Madrid, 18/07/2014.
110
Jesús Sancho Rof fue el último director general de RTVE durante el franquismo. Había sido nombrado el 22
de noviembre de 1974 en sustitución de Juan José Rosón. A estas alturas no era llamativo que tanto Sancho Rof
como Rosón procedieran del mismo colegio mayor, en este caso por el Colegio Mayor Santa María.
111
Fuente: Blanco y Negro, 4/10/1975, p. 4. Véase la entrevista a Sancho Rof completa, pp. 4-7.
94
normales»112. En otoño de ese año hablaron de programas y propuestas concretas: «le presenté
entonces una serie de proyectos, cinco o seis. En realidad eran propuestas, pensando cosas que
se hacían por el mundo y aquí no se hacían» (Situé 2005: 487, Reguera y Aparicio 2006: 56)113.
Entre esas propuestas, en última posición de la lista se encontraba el programa La clave.
«Supongo que lo aceptaron precisamente porque habían descartado los demás» y, al tratarse de
un programa de más de dos horas, la única alternativa era hacerlo en la segunda cadena, «aunque
me daba cuenta de lo que eso significaba, porque hay que recordar que la televisión en aquellos
momentos era en blanco y negro, y la cobertura de la segunda cadena todavía no llegaba a todo
el país» (Situé 2005: 487). En octubre de 1975 llegaron a un acuerdo Jesús Sancho Rof y José
Luis Balbín. La clave se aprobaba con un presupuesto de un millón ochocientas mil pesetas
para los primeros trece programas y lo dirigiría y moderaría el propio José Luis Balbín114.
Televisión Española estaba a punto de emitir el que sería el primer programa de debates en
directo en España.
La propia temporalidad del programa nos permite, por tanto, definir y enmarcar los
límites cronológicos de este trabajo. La primera emisión del programa se produjo el domingo
18 de enero de 1976 bajo el título de El juego. La última, el 20 de diciembre de 1985, titulada
20 años de Vaticano II. Tras ella, la dirección de RTVE anunciaría a José Luis Balbín que el
programa finalizaría el viernes 27 de diciembre de 1985. Envuelto en polémica, un día antes de
la emisión, los directivos de RTVE deciden también censurar el último programa alegando que
José Luis Balbín había cambiado el tema y los invitados para debatir finalmente sobre la OTAN.
Un cambio en el título (de La movida a La movida nacional), que fue determinante para su
prohibición. Pese a ella, y bajo una gran expectación, su director acabó realizando el programa
en el interior del Hotel Palace de Madrid. Años después diría que este hecho supuso que «para
el PSOE fuera un traidor y para la derecha, un rojo»115. José Luis Balbín fue cesado de su cargo,
y el programa La clave suprimido de la programación de TVE.
112
Entrevista 1986, Historia de Televisión. Coleccionable. Diario Ya, 1986, p. 120.
113
Le propuso a Jesús Sancho Rof «programas muy diferentes; de literatura, de información internacional, de
contenido social, digamos que yo intentaba convencerles de que no tenía interés en hacer una cosa política
determinada», José Luis Balbín, entrevista de 1986, Historia de TVE. Coleccionable, Ya, 1986, p. 120.
114
No se han encontrado las Actas del Consejo de Dirección que aprueba el programa porque no se conservaron.
La información está extraída de distintas entrevistas y artículos en prensa. El propio José Luis Balbín ha reconocido
en distintas ocasiones que el programa se aprobó un mes antes de la muerte de Francisco Franco.
115
La Nueva España, 20/03/2010. Para el periódico ABC, José Luis Balbín «representa a una generación de
periodistas enmarcados en el cambio en Televisión Española tras la ascensión del Partido Socialista en 1982, que
pasaron de una ideología progresista a concepciones más conservadoras de la actualidad política española por las
desavenencias que tuvieron con el gobierno de Felipe González», ABC, 26/03/2008.
95
2.5.2. Trayectoria posterior
La trayectoria de José Luis Balbín durante el proceso de Transición será analizada con
mayor profundidad en la segunda parte de esta tesis doctoral. Destacar que entre 1976 y 1985
dirigió los 408 debates de La clave, pero también ocupó diferentes cargos directivos en RTVE:
con UCD en el gobierno y Fernando Castedo director general de RTVE, fue nombrado director
de Programas Especiales (1981) y, tras la victoria del PSOE en octubre de 1982 y José María
Calviño en la dirección general, fue nombrado director de los Servicios Informativos de TVE
(1982-83), uno de los cargos de mayor relevancia en RTVE.
Tras la supresión del programa en 1985 y su cese fulminante de TVE, se inició una
nueva etapa en la trayectoria de José Luis Balbín. Pero desde entonces su nombre estará
asociado al programa La clave. Tras más de una década en televisión, José Luis Balbín centró
su carrera profesional en el ámbito de la radio. En 1988, estando en el paro, le llamó su
compañero de promoción, Manuel Martín Ferrand, para encargarse de coordinar y presentar la
tertulia de Hora Cero, en Antena 3 Radio. En pocas semanas situaría la audiencia del programa
en primera posición, superando a la cadena SER116.
En 1990 regresó de nuevo a televisión para dirigir La clave, aunque en esta ocasión en
Antena 3 Televisión. Su primera emisión se realizó el 26 de enero de 1990, un día después de
la inauguración de la cadena. En esta nueva etapa, el programa se emitió los viernes y el formato
fue el mismo en las dos primeras temporadas (1990-1992) pero, a partir de 1992, la cadena
decidió eliminar la película centrándose exclusivamente en el debate117. El programa se
mantuvo hasta junio de 1993, fecha en la que los responsables de Antena 3 decidieron
suspenderlo de manera indefinida alegando motivos empresariales y caída de audiencia.
Fuentes de la cadena privada manifestaron que era uno de los programas de mayor calidad que
se habían hecho hasta esos momentos en Antena 3 Televisión, aunque no era lo suficientemente
rentable como para mantenerlo en pantalla. Como vimos en el primer capítulo, ya no importaba
la calidad de los programas si éstos no eran rentables en el nuevo modelo comercial de
televisión.
116
«Fue una etapa irrepetible y todo gracias a Manolo Martín Ferrand, que hizo, con nosotros, que una emisora
FM se colocase primera de audiencia y se cargase la hegemonía de la intocable cadena SER. Por entonces teníamos
muchas zonas sin cobertura, era lo que llamábamos la “España en sombra”, pero aun así, ganábamos a la SER.
Eso fue lo que, precisamente, produjo su fin. Prisa, que es decir, Polanco, compró con una OPA hostil Antena 3.
Fue algo totalmente ilegal, como se demostró en los tribunales», José Luis Balbín, en I. Reguera Pascual y J. J.
Aparicio Arriola, Carlos Pumares: Un grito en la noche, op. cit. p. 67.
117
Hasta esos momentos había ido variado de horario llegando a emitirse incluso de madrugada.
96
En 1992, José Luis Balbín dejó Antena 3 Radio y se trasladó a la cadena Cope, para
trabajar primero como colaborador de La Linterna y, posteriormente, de La Mañana, ambos
dirigidos por Luis Herrero. En 1994 estrenó nuevo programa en Antena 3 Televisión, La senda,
un espacio que combinaba el reportaje y la entrevista118. Trabajó de columnista en las revistas
Interviú y O.T.R. También fue comentarista en Estrella Digital, primer diario español digital
en Internet, moderador de la serie de televisión dedicada al IV centenario de Felipe II, y director
de La noche de Urogallo y La voz de José Luis Balbín en Radio Voz hasta febrero de 1997,
fecha en la que sería nombrado director de Comunicación y Programas del Museo del Prado119.
En 1998, trece años después de la suspensión de La clave en TVE, José Luis Balbín
regresó a la cadena pública con un nuevo programa llamado Las claves… Fue un programa de
entrevistas biográficas a grandes figuras del siglo XX como Mijaíl Gorbachov, Katharine
Graham, Walter Cronkite, Giorgio Armani o el cocinero francés Paul Bocuse120. La clave
regresaría en diciembre de 1998 con un último programa. Se trataba de un especial titulado La
Constitución española a los 20 años que fue realizado en el interior del Congreso de los
Diputados, y en el que nos centraremos a continuación.
Un año más tarde, en 1999, fue nombrado director del semanario de información general
Artículo 20, sucediendo a Mario Conde. La revista cerró pocos meses después de su llegada, en
enero de 2000, tras un Expediente de Regulación de Empleo. Finalmente, en 2001, José Luis
Balbín cumplió uno de sus sueños profesionales: dirigir un semanario de opinión política. Ese
año fundó La Clave, bajo el mecenazgo de Mercedes Cort, una aristócrata nostálgica del
programa. José Luis Balbín optó por un espacio de producción más pausada y fue el director
del semanario hasta su cierre definitivo en julio de 2008121. Desde entonces y hasta la
actualidad, siguiendo con su vocación periodística, ha dirigido distintos debates en el Centro
Cultural de la Villa de Madrid, y ha continuado escribiendo artículos en periódicos nacionales.
El 17 de junio de 2015, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte concedió a José Luis
118
El programa se estrenó el 20 de enero de 1994 con un reportaje sobre Nicolás Redondo, secretario general de
UGT. Fuente: “José Luis Balbín entrevista a Woody Allen en Antena 3 TV”, El País, 24/01/1994.
119
“José Luis Balbín dice que su llegada al Prado no es un favor político”, El País, 14/03/1997.
120
El programa se emitió desde septiembre de 1998 hasta abril de 1999. Se trataba de una mezcla de entrevista,
biografía y documental. El primer invitado fue Mijaíl Gorbachov, expresidente de la URSS y artífice de la
perestroika. Fuente: “José Luis Balbín regresa a TVE con una entrevista a Mijaíl Gorbachov”, El País, 23/09/1998.
121
Dirigió este semanario desde su fundación en 2001 hasta su cierre en 2008. Tras el cierre, la revista apareció
en formato digital, alternando nuevos artículos con algunos anteriores. Véase La Clave digital en la web:
http://laclave.com/ [consultado el 1/07/2015].
97
Balbín el Premio Nacional de Televisión. Su figura, asociada al diálogo y a la libertad de
expresión es a día de hoy unánimemente reconocida.
Como ya han señalado algunos autores, durante la Transición española hubo una
evidente connivencia entre periodismo y política122. Creíamos relevante rescatar la figura de
José Luis Balbín no solo como director del programa, también como testimonio directo de TVE
durante este periodo. El primer objetivo fue rescatar de la hemeroteca las entrevistas que había
concedido a lo largo de su trayectoria en distintos medios de comunicación. Periodista por
vocación, nunca ocultó su debilidad por el periodismo escrito, como relataba en una de sus
primeras entrevistas al frente ya del programa La clave123.
En radio también tuvo una importante trayectoria posterior. Tras su etapa en televisión
pasó por algunas emisoras como Antena 3 Radio, la cadena COPE, o Radio Voz. Una etapa que
no analizamos al ser la radio otro medio de comunicación y exceder los límites cronológicos
122
Cfr. V. Martín, Televisión Española y Transición democrática, op. cit. p. 81.
123
Fuente: Entrevista a José Luis Balbín en Mediterráneo, 14/03/1976, p. 10.
124
Sección por entregas de cuatro capítulos bajo el título de “Memorias” de José Luis Balbín, publicados entre el
21 y 24 de marzo de 2010. Pueden consultarse en la web de La Nueva España, en su formato digital (lne.es).
98
que hemos establecido125. Sin embargo, en relación al programa La clave, concedió diversas
entrevistas en programas radiofónicos como No es un día cualquiera, o Esto me suena, ambos
en Radio Nacional de España (RNE). También el conducido por Alejandro Sánchez del Olmo,
La otra mirada, con una emisión titulada La clave con José Luis Balbín, o el llevado a cabo por
Isabel Gemio Te doy mi palabra, en Onda Cero126. Además intervino el 22 de octubre de 2013
en el programa La ventana dirigido por Carles Francino en la SER. En este programa, la
periodista y documentalista Ángeles Afuera realizó un breve repaso de la historia de La clave,
destacando las palabras del periodista José Javier Escarza: «La clave fue el programa idóneo
para poner en escena la democracia»127. Idea central que desarrollaremos más adelante, estas
entrevistas tampoco profundizaban en el programa, esta vez por el tiempo limitado que ofrecía
el formato radiofónico.
125
No obstante, véase C. Barrera y P. Dobón, “Antena 3 Radio: nacimiento y primer desarrollo de una empresa
periodística singular”, en Revista internacional de la Historia de la Comunicación, no 4, vol. 1, Sevilla, 2015, pp.
175-197.
126
En estas entrevistas se destacaba su papel como director del programa, la música inquietante y angustiosa inicial
compuesta por Carmelo Bernaola o el debate en directo, aunque sin llegar a profundizar realmente en el programa.
Las entrevistas pueden encontrarse en la web [programas consultados el 3/10/2014]. Véanse:
- No es un día cualquiera (22 de octubre de 2005): http://www.rtve.es/alacarta/audios/radio/jose-luis-balbin-habla-
2005-del-programa-clave/757514/.
- Esto me suena (15 de noviembre de 2011): http://www.rtve.es/alacarta/audios/esto-me-suena-las-tardes-del-
ciudadano-garcia/esto-suena-clave-hoy-pone-jose-luis-balbin-15-11-11/1249757/.
- La otra mirada (4 de mayo de 2013): http://www.ivoox.com/otra-mirada-6-temp-la-clave-con-audios-
mp3_rf_2008390_1.html.
- Te doy mi palabra (1 de junio de 2013): http://www.ivoox.com/hablando-periodismo-jordi-evole-jose-audios-
mp3_rf_2093918_1.html.
127
http://cadenaser.com/programa/2013/10/22/audios/1382399479_660215.html [consultado el 5/03/2014].
128
Entrevista concedida el 4 de febrero de 2012. España en la memoria fue un programa conducido por el
periodista y documentalista Alfonso Arteseros entre 2007 y 2013 en la cadena Intereconomía.
129
Ese año, la Universidad de Málaga galardonó a José Luis Balbín con el Premio de Periodismo Manuel Alcántara
y fue distinguido Miembro de Honor. Véase el programa en la web: http://www.cedecom.es/noticias/jose-luis-
balbin/ [consultado el 9/09/2016].
99
Llama la atención que sea precisamente en la ficción televisiva donde se realicen ciertas
aportaciones y se aprecie un reconocimiento al programa y a su trayectoria. En 2008, la serie
Cuéntame cómo pasó (2001- ) utilizó La clave en su trama argumental. También lo hizo en 2009
con la participación en La clave de su principal protagonista Antonio Alcántara (Imanol Arias),
que en esos momentos –siguiendo el guion de la serie- era diputado de UCD. Para ello, la voz
de José Luis Balbín se grabó previamente desde su casa en Majadahonda. Utilizando la
expresión de François Jost, algunas emisiones se convierten en lugares de nostalgia creando
una memoria común a una generación (Jost 2013: 19). La clave en España es un claro ejemplo
de ello. Sin embargo, ¿cómo hacer frente a la nostalgia televisiva creada a una generación de
españoles que creció y se identificó con este programa?
Por último, destacamos que José Luis Balbín también concedió diversas entrevistas,
tanto en obras134 , como a nivel audiovisual135 . Para la presente tesis doctoral mantuve distintas
130
Mesa redonda organizada por la Asociación de antiguos colegiales del Colegio Mayor. Se proyectó el
documental El 23-F desde dentro (Joan Úbeda, 2001), y contó con la participación entre otros de Luis González
Seara, Fernando Suárez González y Alonso Puerta.
131
Conferencia pronunciada el 6 de mayo 2011 en las Jornadas de Diseño y Comunicación, organizadas por la
Escuela Universitaria ESNE y la Escuela de Protocolo de Asturias.
132
Conferencia pronunciada el 25 de abril de 2013 en la Universidad de Granada.
133
Conferencia pronunciada el 17 de abril de 2014 en la Universidad de Estrasburgo.
134
R. Cerecedo y J. M. G. Rayo, Una clase con: Moncho Alpuente, José Luis Balbín, Fernando Salas, Cristina
Alberdi, José María Díez Alegría, Aula Abierta de Cultura. Vol. 2, Madrid, 1992. pp. 43-66. A. Font, La transición
política española. Los años Pujol, P.C. Publi Corinti, Barcelona, 2003, pp. 449-468, y F. J. Satué, Los secretos de
la Transición. Del Batallón Vasco Español al proceso de los GAL, La Esfera de los libros, Madrid, 2005. Véase
el capítulo XIV, “Claves para el diálogo y televisión”, pp. 485-496.
135
J. F. Lamata realizó el 13 de marzo de 2012 una entrevista para el diario online Periodista Digital. Véase la
web: https://www.youtube.com/watch?v=LNKmFttx5II [consultado el 11/10/2014]. Anteriormente, en 2006, y
con motivo del 50 aniversario de la televisión en España, concedió una entrevista que puede consultarse en la
siguiente web: http://tv_mav.cnice.mec.es/siglo/50/loaded_movies/guias/siglo/05_videos/01_la_clave.html
[consultado el 3/10/2014].
100
conversaciones con miembros del equipo de La clave, como fueron José Luis Merino (asesor
jurídico, documentalista, y posteriormente redactor jefe de La clave) y Rosalía González de
Haro (secretaria de redacción), así como con algunos invitados del programa como Ian Gibson
(quien participó como invitado en tres ocasiones) o el cineasta José Luis Egea (director del
documental Hilos de una trama, utilizado en el programa OTAN: de salida ¿qué?, emitido el
19 de abril de 1985), que me permitieron comparar y profundizar sobre las propias
problemáticas surgidas en el programa. Sin embargo, para escapar de la ilusión biográfica136,
algunos autores han señalado que «es conveniente mantener la distancia con un sujeto por
quien, en general, tiene interés y que, por ello lo arrastra a una adhesión no solo intelectual, sino
frecuentemente afectiva y pasional» (Dosse 2007: 197-198). A pesar de ello, y con el objetivo
de analizar la trayectoria intelectual y política de José Luis Balbín durante la Transición,
creímos relevante poder realizar una entrevista a este periodista.
136
Pierre Bourdieu es su máximo exponente. Véase “L’illusion biographique”, Actes de la recherche en sciences
sociales, no 62-63, 1986, pp. 69-72.
137
No es posible realizar el visionado total de emisiones (408) porque no todos los programas se conservan en la
base documental de RTVE. En algunos casos se conserva solo una parte del programa, y son frecuentes los errores
de inventario. Sin embargo, superados estos problemas, sí pueden consultarse gran parte de ellos.
138
Esta entrevista fue posible gracias a la periodista Julia Mesonero y al apoyo de Isabelle Reck, directora del
grupo CHER de la Universidad de Estrasburgo, y del equipo técnico de la Dun de dicha Universidad. Agradecer
especialmente a un amigo, Carlos Penelo, quien me ayudó a editar dicha entrevista.
101
1. ¿Qué significó para José Luis Balbín el programa La clave?
4. ¿Cuál era el objetivo inicial de La clave? ¿Qué pretendía hacer en octubre de 1975?
5. ¿Los responsables de televisión tenían miedo de La clave por aquello que pudiesen decir los
invitados en directo?
6. El equipo de La clave se reunía semanalmente y se preparaban los programas con tres semanas
de antelación. ¿Nos puede explicar cómo funcionaba el programa internamente? ¿En qué
consistían estas reuniones?
7. La clave se suspendió por primera vez tras doce emisiones y no volvió hasta dos semanas
después de las elecciones del 15 de junio de 1977. ¿Cree que La clave se adelantó políticamente
a los reformistas del régimen en aspectos como el pluralismo político o la temática tratada?
9. En relación a los invitados, ¿por qué era tan importante que en La clave estuviesen representados
todos los partidos políticos?
10. En relación a los invitados extranjeros ¿por qué seleccionaban a figuras relevantes
internacionalmente? ¿Qué criterios seguían para seleccionar a los invitados? ¿Fue complicado
traer a alguno de ellos?
11. Durante este periodo (entre 1975 y 1985) José Luis Balbín pasó por cuatro presidentes del
gobierno y por ocho directores generales de RTVE (tantos directores como hubo durante todo
el franquismo). ¿Es una muestra de la inestabilidad que sufrió RTVE durante la Transición?
12. ¿Con qué director general de RTVE tuvo más dificultades para realizar La clave?
13. ¿Cómo define José Luis Balbín las injerencias del poder político en televisión?
14. El Estatuto de RTVE (aprobado en 1980), ¿no cree usted que fue precisamente la sumisión de
RTVE al poder político?
15. ¿Cómo vivió José Luis Balbín el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981? ¿Dónde se
encontraba? ¿Qué pensó cuando al día siguiente se publicaron en prensa una lista de condenados
a muerte entre los que figuraba su nombre?
16. La clave fue suprimida en distintas ocasiones y algunos programas prohibidos. ¿Cómo
calificaría la censura en televisión en este periodo?
102
17. ¿Hubo autocensura en La clave? ¿Por qué no se debatió sobre Monarquía o República? ¿Cree
usted que la Monarquía era un tema tabú en la Transición?
18. En relación a la temática abordada (drogas, homosexualidad, aborto, pena de muerte, guerra
civil…) ¿Recibió usted presiones por querer abordar estos temas? ¿En qué consistían estas
presiones? ¿Cuál fue el tema más difícil que tuvo que hacer La clave? ¿Qué criterios siguieron
para la selección de los temas?
19. Tras la victoria del PSOE en las elecciones en octubre de 1982, José Luis Balbín es nombrado
director de los Servicios Informativos de TVE. En este cargo hubo tres temas que debían pasar
por su previa consulta: ETA, la Monarquía y el Ejército. ¿Por qué eran temas de tanta
sensibilidad todavía a inicios de 1983?
20. Con los socialistas en el poder, se produce el asunto Alonso Puerta (ex concejal socialista
expulsado del PSOE tras destapar un caso de corrupción en el Ayuntamiento de Madrid). La
clave iba a dedicar una emisión titulada Balance de los Ayuntamientos de izquierda el 14 de
enero de 1983 en la que se encontraba el propio Alonso Puerta, pero la víspera de la emisión se
decide suspender el programa. ¿Quién censuró ese programa? ¿José Luis Balbín, Enrique Tierno
Galván, o José María Calviño?
21. Sobre la suspensión definitiva del programa el 27 de diciembre de 1985, ¿fue abordar la OTAN
la causa principal? ¿Quién fue el responsable de esta suspensión?
Tras la suspensión decide realizar el programa en el Hotel Palace de Madrid. ¿Por qué hizo allí
ese programa? ¿Cuál fue su relación con TVE después de este episodio?
22. ¿Cree usted que La clave ayudó a conformar una cultura política en la sociedad española?
23. Una de las ideas principales que se extraen de la Transición española es que los medios de
comunicación emprendieron una tarea pedagógica. ¿Podría profundizar en esta idea?
24. En relación al cine emitido por La clave, ¿por qué se decantó por el cine-debate como el formato
más adecuado para este programa?
25. Finalmente, ¿cómo define José Luis Balbín el proceso de Transición a la democracia? ¿Cómo
califica el papel de TVE durante este periodo? ¿Fue la televisión independiente durante la
Transición?
Todas estas preguntas fueron expuestas a José Luis Balbín en la entrevista realizada el
16 de abril de 2014. Algunas de sus declaraciones han sido empleadas como argumentos
explicativos en el análisis de La clave.
103
Capítulo 3. La clave y el debate televisivo en España
1
El equipo de Informe Semanal, dirigido en esos momentos por Baltasar Magro, preparó un reportaje con el
objetivo de representar a la generación nacida con la Constitución, y para ello daba la palabra a siete jóvenes
nacidos el 6 de diciembre de 1978.
104
actitud)2. Pero también de las debilidades de la oposición democrática, la ruptura pactada, la
falsificación de la historia, la monarquía, la exigencia de responsabilidades de la dictadura, y el
golpe de Estado de 1981. El debate se inició haciendo un repaso de las principales
constituciones españolas (concretamente las de 1812, 1876, 1931 y 1978), y finalizó con una
reflexión sobre si era necesario reformar o no la Constitución. José Luis Merino, al igual que
hiciese en la época, dio voz a la ciudadanía leyendo una selección de preguntas de los
telespectadores. José Luis Balbín ya se había despedido del programa en multitud de ocasiones,
pero esa noche, cerró definitivamente el ciclo televisivo de La clave.
Veinte años antes habían surgido las bases del programa y los debates en directo.
Presentamos en este capítulo un análisis general del programa que explica el funcionamiento,
la estructura y el formato, con el propósito de abordar la implantación del debate televisivo en
España (pluralidad de invitados, el directo, la controversia, el mejor argumento, la creación de
una opinión cualificada…). Sin embargo, ¿puede un programa de televisión representar la
expresión cultural de una sociedad? Como argumenta Juan Francisco Gutiérrez Lozano, La
clave «simboliza como ningún otro la época histórica de la transición política televisiva»3.
Retomando algunos datos, como ya hemos señalado, fue primer programa de debates en directo
y estuvo en antena desde 1976 hasta finales de 1985, cuando fue suprimido de Televisión
Española. El programa se aprobó en octubre de 1975 y su primera emisión se produjo el 18 de
enero de 1976. La clave surgió como programa educativo, formativo y cultural, que apostaba
por la igualdad en el acceso a la televisión, el pluralismo y la confrontación de ideas. Sus debates
permitieron la discusión y la controversia sobre diversos temas, haciendo que los invitados
buscaran los puntos fuertes y débiles de cada discurso. Diez años después del primer programa,
el 27 de diciembre de 1985, La clave fue suprimida definitivamente de TVE.
2
Pablo Castellano argumentó «cómo se hizo la Constitución. Y se hizo en las condiciones que había que hacerla.
Y se hizo y nos reclamamos todos de ella. Ahora, vamos a devolver a la historia su verdadero contenido porque
quien estaba luchando efectivamente por una Constitución democrática no era precisamente la anterior situación,
que lo que estaba luchando era por su propia perpetuación en un sistema absolutamente dictatorial y en un sistema
negador de libertades». Para Alfonso Guerra «Las personas tienen derecho a cambiar. Las personas pueden estar
en una posición que a uno le parece que no es la democrática, la acertada, y luego cambian a una democrática»,
Centro de Documentación RTVE: La Constitución española 20 años después. Emisión: 5 de diciembre de 1998.
3
J. F. Gutiérrez Lozano, “La presencia del debate en televisión y su utilidad en la calidad de las programaciones”,
en Comunicar, op. cit. p. 3.
105
símbolo del programa y la sintonía inicial4. Con respecto al primero, entendemos por símbolo
la marca y la identidad del programa, pero también la representación perceptible de una idea.
Se trataba de la adaptación en dibujo de «Los tres monos sabios», una escultura de madera
atribuida a Hidari Jingorō (1594-1634) situada sobre el santuario de Tōshō-gū (1636), al norte
de Tokio. En ella, se representaban los tres monos Mizaru, Kikazaru, Iwazaru, nombres
japoneses de «No ver, no escuchar, no decir»5.
José Luis Balbín partió de la idea opuesta para adaptarla a La clave: «ver, oír, contar»,
toda una revelación de intenciones7. En las diferentes etapas, todas las emisiones siguieron el
mismo esquema: mientras se desarrollaba la música de Carmelo Bernaola y se insertaban los
rótulos de las personas que trabajaban en el programa, se distinguían al fondo los invitados
hablando con su director, quien, tras la música, daba inicio al programa.
La principal función de programa era realizar un debate en directo con el que abordar
un tema que suscitaba divergencia de opinión y controversia en la sociedad española. Pero la
repercusión e influencia de La clave está relacionada con su propia dinámica y funcionamiento
interno. Presentamos a continuación un organigrama de aquellas personas que integraron el
programa en sus diferentes etapas. La estructura interna de La clave estaba formaba por el
director, un productor, un realizador, un redactor jefe, y diferentes equipos de trabajo. En total,
unos 20 profesionales aproximadamente formaban parte del equipo de La clave. Se trató
4
Melodía que le acompañó en todas sus etapas, y «uno de los referentes sonoros de toda la historia de la televisión
española» (Palacio 2012: 101). Sin embargo, de nuevo, una evidente influencia cultural con la sintonía de Les
Dossiers de l’écran y la canción Protest del compositor estadounidense Morton Gould; canción que pertenece a
la pieza musical Spirituals for String Choir and Orchestra (1941).
5
E. Ohnuki-Tierney, The Monkey as Mirror: Symbolic Transformations in Japanese History and Ritual, Princeton
University Press, Princeton, p. 68.
6
La primera fotografía procede del archivo de RTVE dedicado al programa. La segunda, extraída de la web
http://es.ipcdigital.com/2011/01/07/%C2%BFcual-es-la-equivalencia-en-espanol-de-los-refranes-o-dichos-
japoneses/mizaru-kikazaru-iwazaru/ [consultado el 2/10/2016].
7
Un símbolo que le acompañó en todas sus etapas televisivas, incluso en el semanario La Clave (2001-2008).
106
prácticamente del mismo equipo aunque, a raíz de cambios producidos en sus diferentes etapas,
hubo variaciones y cambios puntuales.
8
Gonzalo de Esquiroz desarrolló a lo largo de su trayectoria tres profesiones: militar, especialista de cine y
productor de TVE.
9
Javier Vázquez ingresó en Televisión Española en 1967. Presentó Telediario entre 1973 y 1975, así como algunas
ediciones de Semanal Informativo (posteriormente Informe Semanal). En La clave ocupó en 1976 el cargo de
locutor. Fuente: RTVE 1976, p. 24.
10
José Luis Merino conoció a José Luis Balbín en 1960 el Colegio Mayor Diego de Covarrubias, del que era
subdirector. Entre 1977 y 1980 había ocupado el cargo de asesor jurídico y documentalista, y partir de 1981 y
hasta el final del programa, ocupó el cargo de redactor jefe.
11
El coordinador del programa fue Javier Lacarra, licenciado en teología por la Universidad de Salamanca y en
derecho por la Universidad Complutense de Madrid.
12
El equipo de documentación estaba formado en 1976 por Concha Lacarra, Juan Sierra y Daniel Sueiro. Entre
1977-1980, por Juan Sierra, Daniel Sueiro y María Rosa Chamorro. Y entre 1982-1985, por Juan Sierra, Daniel
Sueiro, Isabel Carrasco y Jesús Torbado.
13
Ladislao de Arriba, Virginia Valdez y Adriana Valdez.
14
El equipo de documentación estaba formado en 1976 por Ricardo Ciudad, Pedro de Castro y Francisco Lanz.
Entre 1977-1980, por Joaquín Ruiz-Giménez Aguilar (hijo), Manuel Velasco, Juan Testa y Rafael Benedito. Y
entre 1981-1985, por Joaquín Ruiz-Giménez Aguilar, Juan Testa, Lola Respaldiza y Sandra Muns.
15
Había un equipo de traducción simultánea y un conjunto de azafatas que se encargaba de recibir a los invitados
nacionales e internacionales. También colaboraron Vicky Valdez y Myriam Moreno (coordinación participación),
Felipe Mellizo (redactor de programación), Luis de Castresana (guion), Begoña García Nebreda (coordinación
redacción), y el dibujante Máximo Sanjuán, aportando ideas.
107
durante este periodo de un conjunto de periodistas y profesionales de la información,
generalmente jóvenes, de diferente ideología (principalmente democristianos, franquistas y
socialistas). Según su director, la variedad interna del equipo fue uno de los aciertos del
programa, como se evidenciaba en los documentalistas: Juan Sierra y Gil de la Cuesta (delegado
nacional de Cultura del Movimiento16 y procurador en Cortes17) fue un declarado franquista18.
En cambio, en el mismo equipo declarados antifranquistas como Daniel Sueiro (fallecido en
1986) o Jesús Torbado (que entró a trabajar en 1982 como documentalista en La clave tras haber
desarrollado una importante actividad en Televisión Española)19.
«El equipo se reunía por lo menos dos veces cada semana. Entre todos se discutían temas
de actualidad no inmediata y se seleccionaban. A partir de ese momento, tres o cuatro
personas elaboraban unos dossiers de información y me los pasaban a mí. Se trataba de
información no exhaustiva porque, según mi teoría, el papel del moderador debe ser repartir
y fomentar el juego y la participación de los demás. No creo que el moderador deba
intervenir demasiado ni ser el protagonista en ningún caso. Lo conseguía o no, pero ante
todo yo quería desplegar un abanico de opiniones. No necesitaba hablar mucho sino
introducir el tema y que intervinieran otros. (…) Esos documentalistas, que fueron Daniel
Sueiro, José Luis Merino, Jesús Torbado y Felipe Mellizo, actuaban sin conocer uno el
trabajo del otro. Cada uno me entregaba no más de cuatro folios, y cada cual trabajaba a su
manera para que yo tuviera diferentes puntos de vista sobre el asunto»21.
16
Véase BOE, no115, 14 de mayo de 1971.
17
ABC, 14/07/1973, p. 27.
18
José Luis Balbín durante el programa Francisco Franco (ficha 402), emitido el 8 de noviembre de 1985.
19
Jesús Torbado había colaborado en los programas Encuentro con las letras (que se emitió entre 1976 y 1981),
Estudio abierto (1970-1975), Directísimo (1975-1976), o Fantástico (1978-1980), del que fue subdirector.
20
En palabras de José Luis Balbín, «La complejidad del programa y el hecho de contar con invitados extranjeros
hace que sea necesario programar al menos con tres semanas de antelación», en Blanco y Negro, 5/10/1977, p. 10.
21
José Luis Balbín, en F. J. Satué, Los secretos de la Transición, op. cit. p. 490.
108
Tras la elección del tema se producía un debate interno en la propia redacción para elegir
aquellos invitados que mejor pudiesen representar las diferentes corrientes, mientras Carlos
Pumares se encargaba de elegir la película a proyectar:
«Nos reuníamos con temas para el coloquio semanal y pensábamos en la gente que
podríamos traer al programa para que diesen opiniones diferentes o incluso encontradas.
Normalmente había previstas quince personas en la lista de posibles invitados. Luego no
solo había que ponerse en contacto con ellos, sino ver si había una proporción o un equilibrio
entre los que defendían una opción y los que defendían otra diferente o contraria»22.
Para tratar con los invitados extranjeros se tenía en cuenta el idioma: para Inglaterra
normalmente se encargaba Lola Respaldiza, para Francia, Juan Testa, y para Alemania, el
propio José Luis Balbín. Algunos de los integrantes en el equipo también participaron como
invitados en el programa, como fue el caso de Carmelo Bernaola (El negocio del fútbol…),
Máximo San Juan (La Transición política…), Daniel Sueiro (El Valle de los caídos…), Javier
Vázquez (Carreteras de miedo…), o Juan Ruiz-Giménez Aguilar (Salud para todos…). El día
anterior a la emisión del programa se preparaba una cena para recibir a los distintos invitados,
a quienes se trataba de impedir que hablaran del tema del debate. En palabras de Ladislao de
Arriba: «Recuerdo las cenas previas, en las que los invitados al programa tenían prohibido
hablar del tema del debate, porque entonces los demás veían por dónde iba cada cual. Entonces,
entre invitado e invitado, se sentaba alguien del equipo y le daba conversación; y si eran
extranjeros, se recurría a las azafatas traductoras»23.
22
José Luis Balbín, en I. Reguera Pascual y J. J. Aparicio Arriola, Carlos Pumares: Un grito en la noche, Editorial
Club Universitario, Alicante, 2006, p. 59.
23
Ladislao de Arriba, en La Nueva España, 17/11/2010.
109
Tabla no 1. Distribución de programas emitidos y prohibidos entre 1976 y 1985
60
50
40
30
20
10
0
1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985
Emitidos Prohibidos
Elaboración propia.
La clave inició sus retransmisiones el 18 de enero de 1976 por el segundo canal de TVE,
y finalizó el 27 de diciembre de 1985 cuando se suprime el programa24. En el transcurso de
estos diez años, ¿evoluciona el programa?, y si es así, ¿por qué lo hace? Los cambios producidos
24
El último programa no se retransmite en TVE y el debate se realiza en el interior del Hotel Palace de Madrid.
110
en la dirección de televisión nos permiten dividir el programa en diferentes etapas internas. La
variable observable se encuentra en la figura del director general de RTVE y, en consecuencia,
en los cambios que se aplican en TVE a raíz de su nombramiento o destitución. Durante este
periodo, La clave transitó por siete directores generales de RTVE (ocho contando Jesús Sancho
Rof, quien aprobó el programa). El estudio de la figura del director general de RTVE nos
permite comprender las dinámicas internas de TVE y, por tanto, estructurar las distintas etapas
de La clave en sus diez años de emisión.
Utilizamos el programa La clave como eje central pero también hilo conductor a través
de las distintas etapas que transcurren entre 1976 y 1985. A través del seguimiento cronológico
del programa pretendemos mostrar cómo La clave, al tiempo que articula y construye el debate
televisivo, acabó funcionando de plataforma democrática. Plataforma entendida como una
organización de personas con intereses comunes (como poder debatir en directo en televisión
sobre cualquier tema). Desde esta plataforma televisiva, el programa ayudará a conformar una
cultura política democrática en la sociedad española. Desde esta perspectiva cronológica y a
través de una estructura temática abordaremos el devenir del programa durante la Transición
española.
Hemos dividido el programa en dos grandes periodos: el primero abarca desde 1976
hasta 1981. El segundo se inicia con la llegada al gobierno del PSOE en octubre de 1982 y
finaliza con la supresión definitiva de La clave en 1985. Sin embargo, para abarcar estos dos
periodos hemos optado, como hemos dicho previamente, por una distribución por etapas ya que
nos permite un mejor análisis del programa y nos ayuda a comprender el porqué de su evolución
en todo este proceso. Hemos dividido y estructurado La clave en estas cinco etapas: 1. Génesis
del programa y primeros debates en directo (1976). 2. El regreso de La clave (1977-1978). 3.
Fernando Castedo y el golpe de Estado de 1981. 4. José Luis Balbín y los Servicios Informativos
(1982-1983), y 5. La etapa final de La clave (1983-1985)25. Profundizaremos en ellas en los
siguientes capítulos. A continuación, mostramos la gráfica temporal de programas estructurada
en estas etapas internas.
25
Manuel Palacio, Juan Carlos Ibáñez o Virginia Martín, dividen el programa en tres etapas (a la que añaden una
cuarta contando la etapa en Antena 3 Televisión). M. Palacio, La televisión durante la Transición española, op.
cit. pp. 258-259. J. C. Ibáñez, “La clave”, en M. Palacio (ed.) Las cosas que hemos visto, op. cit. p. 70. V. Martín,
Televisión Española y la Transición, op. cit. p. 48, y M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE…”, en Estudios
sobre el Mensaje Periodístico, op. cit. p. 230.
111
Tabla no 2. Periodos y etapas internas del programa La clave
50
La etapa final de La clave
(1983-1985)
40
Etapas
José Luis Balbín y los
Fernando Servicios Informativos
30 Génesis del El regreso de La clave y la Castedo y (1982-1983)
programa articulación del debate televisivo el golpe
e inicios (1977-1980) de Estado
del debate de 1981
20
en directo
(1976)
10
0
1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985
Emitidos Prohibidos
Elaboración propia.
El primer periodo, “El debate televisivo en España (1977-1981)”, abarca las tres
primeras etapas del programa. A continuación, profundizamos en cada una de ellas:
26
Se prohibió el quinto programa dedicado a Los periodistas (ficha 5-C) por decisión del propio director general
de RTVE. Al llevar poco tiempo en antena, esta prohibición pasó algo desapercibida.
112
ella, llegó la primera supresión del programa siendo Gabriel Peña Aranda director general de
RTVE27. Pero, ¿qué había ocurrido para que un programa que había adquirido gran audiencia y
resonancia cesara tras el trascurso de doce emisiones? La clave desaparecería de la
programación de TVE durante quince meses y no regresaría hasta el 30 de abril de 1977, dos
semanas después de las elecciones del 15 de junio, primeras elecciones en España en más de
cuarenta años.
Esta etapa sigue un marcado enfoque cronológico que difiere del enfoque temático de
las siguientes etapas. Al ser la etapa que cuenta con menor número de emisiones (12), nos
permite profundizar en su contextualización y observar ciertas características de La clave. En
este corto periodo de tiempo –escasos tres meses- se sentaron las bases principales del programa
(debate en directo, presencia de expertos e invitados de gran relevancia, participación del
público…), así como las bases de lo que debía ser el debate televisivo (al no existir otro
programa de debates). Su formato, audiencia y repercusión le concedieron cierto prestigio en
televisión. Pero más allá del prestigio adquirido, la novedad de La clave fue permitir el cauce
de expresión de pluralismos ideológicos y políticos que no habían tenido acceso a la televisión
hasta esos momentos. Como veremos más adelante, La clave se adelantó a los propósitos de los
reformistas del régimen que no dudaron, en abril de 1976, retirarlo de la parrilla de televisión28.
La segunda etapa, a diferencia de la primera, fue una etapa de cuatro años. Para abarcar
todo este periodo, en esta etapa y en las sucesivas, hemos optado por un enfoque temático que
nos permita continuar el análisis del programa de forma cronológica. De este modo, la división
en bloques temáticos nos permite observar qué tipo de debate realiza, construye y retransmite
el programa. Respecto a la primera etapa, cambió el día de emisión, pasando a emitirse en
sábado, aunque mantuvo la franja horaria de mayor audiencia en España (entre las ocho de la
tarde hasta media noche). En esta etapa, La clave trató de conquistar parcelas de libertad para
convertirse definitivamente en un espacio de libre opinión, lo que le permitiría comenzar a
articular el debate televisivo en España.
27
Hay que tener en cuenta que la aprobación del programa había sido con el anterior director general de RTVE,
Jesús Sancho Rof.
28
La clave apostó desde sus inicios por un diálogo entre las diferentes fuerzas políticas, contrariamente a los
planteamientos de Carlos Arias Navarro, más ligado al continuismo franquista.
113
La clave regresó a televisión el 30 de julio de 1977 con el nuevo director general Rafael
Ansón (nombrado un año antes por Adolfo Suárez). Pero meses después, en noviembre de 1977,
Ansón fue sustituido de la dirección de RTVE por Fernando Arias-Salgado, quien estaría al
frente de RTVE en toda esta etapa. En 1977, La clave emitió 21 programas; en 1978, 51
programas (uno prohibido)29; en 1979, 52 programas; y finalmente en 1980, 34 programas (dos
prohibidos)30. En el verano de 1980, los responsables de RTVE quisieron obligar a emitir el
programa en diferido, negándose su director alegando que parte del éxito de la emisión se
encontraba precisamente en el directo. Nueva maniobra para acabar con el programa, La clave
perdería de nuevo la batalla. El directo y el impacto social del que gozaba el programa le
llevaron –por segunda vez- a una suspensión, en septiembre de 1980.
29
Primero se prohibió el programa Caciques, que fue sustituido más tarde por Los orígenes del hombre, aunque
finalmente no se emitió el debate y únicamente se proyectó la película (ficha 77-C).
30
El primero de ellos, Poder municipal en pequeñas poblaciones (ficha 146-C). El segundo, de nuevo el tema de
El juego (ficha 170-C), que coincide con la supresión del programa.
114
Administración. Una evidente muestra de las deficiencias en relación a la independencia de la
televisión pública. A Fernando Castedo le sustituyó en octubre de 1981 Carlos Robles Piquer,
cuñado de Manuel Fraga, que estuvo al frente también nueve meses. Y finalmente, Eugenio
Nasarre, cuatro meses en la dirección, desde julio hasta la llegada al gobierno del Partido
Socialista en octubre de 1982. Tres directores generales y 83 debates, siendo uno prohibido con
Eugenio Nasarre31. El programa gozó de mayor libertad en sus inicios (con Castedo) realizando
debates prohibidos en etapas anteriores.
El segundo periodo que analizamos, “La clave durante la etapa socialista (1982-1985)”,
se inicia con el triunfo del PSOE en las elecciones de octubre de 1982 (para algunos
historiadores, final del proceso de Transición)32, y finaliza con la prohibición final del programa
en 1985. Este bloque lo conforman las dos últimas etapas. Profundizamos a continuación en
cada una de ellas:
La victoria de los PSOE llevó a nuevos nombramientos en RTVE: José María Calviño
fue nombrado director general de RTVE, y José Luis Balbín director de los Servicios
Informativos de televisión. La cuarta etapa se inicia precisamente el 10 de diciembre de 1982
cuando José María Calviño nombra a José Luis Balbín nuevo director de los Servicios
Informativos de TVE, y finaliza el 23 septiembre de 1983 cuando es destituido del cargo. En
este periodo compatibilizó la dirección de los Servicios Informativos con la dirección de La
clave, llevando a algunos periodistas a calificar la etapa de “balbinato”33. José María Calviño
fue el director general en las dos últimas etapas de La clave y, por tanto, el último director
31
Se prohibió el programa Guerras médicas (ficha 239-C) por la participación de un invitado.
32
Existen sin embargo diferentes opiniones entre los especialistas sobre el final del proceso. P. Preston considera
que la victoria del PSOE en las elecciones del 28 de octubre de 1982 marca el final del proceso. Véase The Triumph
of Democracy in Spain, Methuen, Londres, 1986, p. 227. Del mismo modo que M. Fraile, “El final de la transición:
claves para la historia”, en Tapia, diciembre de 1982, pp. 9-19. Otros, en cambio, consideran su final años antes,
con la celebración de elecciones el 15 de junio de 1977 o la promulgación de la Constitución, al considerar normas
jurídicas que suponen el final del sistema legal franquista. Véase J. J. Linz, “La transición a la democracia en
España en perspectiva comparada”, en R. Cotarelo (comp.), Transición política y consolidación democrática, CIS,
Madrid, 1992, p. 445. Seguimos preferentemente autores como J. Tusell, quien extiende el proceso de transición
hasta 1986. Véase, La transición española a la democracia, Historia 16, Madrid, 1991, p. 11.
33
Expresión utilizada por Lorenzo Díaz en su obra para definir las «grandes parcelas de poder» de las que gozó
José Luis Balbín al compaginar el cargo de director y moderador de La clave con la dirección de los Servicios
Informativos. Al igual que hiciese Justino Sinova, Díaz califica a José Luis Balbín de poco profesional: «tenía un
problema personal, y es que era noctámbulo, que vivía la noche frenéticamente, y por las mañanas era imposible
levantarle y era incapaz de llegar a los comités de dirección, y cuando llegaba era cuando estábamos casi
terminando», en L. Díaz, 50 años de TVE, Alianza, Madrid, 2006, pp. 274-275.
115
general que analizamos en nuestro estudio. A las pocas semanas del nombramiento de José Luis
Balbín se prohibió un programa, precisamente el que tuvo mayor repercusión (observable en
prensa y en la esfera política). Se trató del programa Balance de los municipios de izquierda
(ficha 254-C), que se inició con el llamado affaire Alonso Puerta (exconcejal de Madrid
expulsado del PSOE por denunciar un caso de corrupción en el Ayuntamiento de Madrid, que
gobernaba en esos momentos el PSOE)34. Alonso Puerta, había sido invitado al programa, pero
pronto se iniciaron maniobras para impedir que apareciese en televisión. Caso al que
prestaremos especial atención, la decisión de suspender el programa vino dada por Enrique
Tierno Galván. En 1983 se emitieron, por tanto, 52 de los 53 programas.
La última etapa se inicia el 23 septiembre de 1983 con la destitución de José Luis Balbín
de los Servicios Informativos. El declive del programa se acentuará en esta etapa al igual que
las presiones, en este caso procedentes del Partido Socialista. En 1984, se emitieron 52
programas y en 1985 (último año de emisión), 51 programas (se censuró el último titulado
Movida Nacional, que supuso además la supresión definitiva de La clave). El programa fue
retirado de televisión y, tras mutuas acusaciones, RTVE fue finalmente condenada a pagar a
José Luis Balbín cinco millones de pesetas por haber atentado a su honor en el comunicado del
cese del programa35. Sin embargo, el juez desestimó la petición de José Luis Balbín de reponer
La clave. Punto de destino de nuestra tesis doctoral, el programa volvió a televisión años más
tarde; lo hizo en Antena 3 Televisión entre 1990 y 1993. En 1998, José Luis Balbín regresó a la
cadena pública con un programa de entrevistas a grandes figuras del siglo XX llamado Las
claves… A finales de ese año, el 5 de diciembre de 1998, y como hemos visto al inicio de este
capítulo, se hizo el último programa de La clave; el especial titulado La Constitución española
a los 20 años, realizado en el interior del Congreso de los Diputados.
34
Parte del libro de J. Sinova gira en torno a este hecho. «El PSOE se cansó de repetir que no había tenido nada
que ver en la suspensión del programa La clave sobre Los Ayuntamientos de izquierda, a pesar de algunas
realidades innegables, y ahí están impresas en el Diario de Sesiones las palabras de Calviño asegurando y jurando
la enfermedad de Balbín, cuando fue una enfermedad inventada, ordenada y orquestada. Mentira, pura mentira
para seguir conservando el poder», J. Sinova, La gran mentira, op. cit. p. 214.
35
Fuentes: “RTVE, condenada a indemnizar a Balbín por el comunicado de suspensión de La clave”, El País,
8/08/1987, y “El Supremo confirma que TVE lesionó el honor de Balbín”, El País, 19/04/1989.
116
3.1.2. Selección de programas y análisis temático
Una vez recopilados los 408 programas, pasamos a explorar el tipo de metodología que
hemos aplicado para validar o refutar nuestras hipótesis. Partiendo de la hipótesis inicial que el
programa articula y construye el debate televisivo en España, ¿qué tipo de debate construye?,
¿qué temáticas impone? La clave abordó una temática tan variada que resultaba más fácil
enumerar aquellos temas que no había tratado. Por lo tanto, ¿cómo seleccionar ante la enorme
variedad? El gran número de programas emitidos nos obligaba desde el inicio a una distribución
temática. También la duración del programa (hubo emisiones que junto a la película superaban
las cinco horas de duración). Si estipulamos una media de tres horas por programa, esto supone
1.200 horas de emisión. De este modo, optamos por la selección de los programas a partir de
bloques temáticos. En octubre de 1985, para conmemorar los 400 programas, el equipo del
programa recopiló datos en un libro-anuario de los programas emitidos hasta ese momento.
Este fue el índice que utilizó para agrupar los programas en áreas temáticas:
• Internacional
A. Áreas geográficas • Economía
A. Economía general
B. Ideologías. Organizaciones
B. Agricultura
C. Situaciones conflictivas
C. Consumo
D. Dinero. Banca. Bolsa
• España
E. Energía.
A. Historia F. Hacienda Pública
B. Política general G. Industria
C. Constitución. Elecciones H. Obras públicas
D. Gobierno. Administración
E. Autonomías • Cultura
F. Guerra civil A. Generalidades. Instituciones
G. Política exterior B. Bellas Artes
C. Ciencia y técnica
• Sociedad D. Cine y teatro
E. Deportes. Toros
A. Demografía. Familia
F. Literatura
B. Ecología. Medio ambiente
G. Estudios de comunicación
C. Educación
H. Misterio
D. Justicia. Derechos humanos
I. Música
E. Minorías J. Religiones
F. Laboral K. Sucesos
G. Sanidad L. Turismo
H. Urbanismo M. Varios
Otros programas de interés se expondrán a lo largo de nuestro análisis. Entre ellos, los
que nos permiten observar la legislación del momento y la posición que adopta el programa
respecto a una determinada temática, teniendo en cuenta que, en muchos casos, el simple hecho
de plantear un tema era ya una posición al respecto. Conforman el bloque de claves
sociopolíticas los programas Pena de muerte (1977), El divorcio (1978 y 1981), homosexuales
(1983), Aborto (1983), y Mujeres y política (1983). El tema de la entrada de España en la OTAN
(1980 y 1985), es otro de los temas que analizamos, al ser una de las causas de la suspensión
definitiva del programa. Por último, hay que tener en cuenta que muchas temáticas como la
36
Véase, R. Monlleó, A. Fornas y I. Medall, Biografies rescatades del silenci. Experiències de guerra i postguerra
a Castelló, Publicacions de la Universitat Jaume I, Castellón, 2004, p. 12.
118
educación, la información, los militares, o los intelectuales, se abordaron en más de una ocasión
desde diferentes enfoques37.
a. Claves políticas
b. Claves históricas
c. Claves sociopolíticas
2. Descripción del programa
a. Contextualización
b. Temática abordada
3. Fecha de emisión (día/mes/año)
a. ¿Tiene consonancia con las cuestiones presentes?
b. Emitido o prohibido (motivo de la prohibición)
4. Película proyectada
a. Datos filmográficos: director, procedencia, año...
b. ¿Adecuación al tema? ¿Sirve para contextualizar el debate?
5. Participantes al debate
a. Datos: Procedencia, profesión…
b. Discrepancia a favor o en contra
6. Análisis del contenido
a. ¿Adecuación?
b. ¿Qué cuestiones se formulan durante el debate?
c. Resumen del contenido y agrupación temática
7. Difusión (número de telespectadores)
8. Repercusión (tanto en prensa como en la esfera política)
37
Un ejemplo, los programas dedicados a medios de comunicación: La empresa de informar (1977), La televisión
en España (1981), Libertad de información (1981), La información y el poder (1982), Impacto de los medios de
comunicación (1984), Líderes de opinión (1984), Pluralismo informativo (1985), El estatuto de RTVE (1985).
38
Véase F. Jost, Introduction à l’analyse de la télévision, Ellipses, París, 2007 (3a edición).
119
Estas son las líneas de análisis de los distintos programas. Su resultado nos lleva a definir
La clave como un espacio televisivo creador de opiniones cualificadas con la capacidad de
orientar corrientes de opinión. En este sentido, ¿qué argumentos se utilizan en el debate?
¿Legitima la propia dinámica de la política española?, y en definitiva, ¿fue La clave un
instrumento básico del cambio? La metodología empleada combina su análisis dentro del
conjunto histórico que representa la Transición. Desde esta perspectiva (cronológica y temática)
pretendemos analizar un programa de televisión que crea una visión del mundo compartida y
construye una cultura política concreta.
Como ya hemos argumentado, con La clave se iniciaron en España los debates en directo
en televisión. El debate de La clave era una exposición oral televisada entre distintos invitados
en la cual existían dos o más tesis sobre un tema controvertido, y en el que cada uno de los
invitados, individualmente, defendía su punto de vista. El moderador, José Luis Balbín, era el
encargado de distribuir los turnos de palabra y hacer respetar las diferentes opiniones. El
39
«La cultura política democrática conlleva la idea de pluralidad y, muy ligada a ésta, la de competencia, en el
sentido de lucha o juego político, pues se parte de la convicción de que cada cual tiene el mismo derecho a ejercer
todas las libertades individuales (de creencia, de expresión, de agrupación, etc.), de manera que en ella solo tiene
cabida una actitud de tolerancia frente a creencias diferentes y hasta contradictorias, y una convicción de que éstas
pueden coexistir en un mismo espacio político» (Peschard 2012: 29).
120
programa se estructuraba a raíz del debate en directo, y se producía simultáneamente ante los
telespectadores, escapando del llamado bucle40. El directo, como argumenta François Jost, se
encuentra a la base del edificio de la credibilidad televisual (Jost 2013: 67). Si bien la norma
habitual era su emisión en directo, no todos los programas lo fueron. Se emitieron en diferido
aquellos programas que coincidían con días festivos o durante los meses de verano. Entre 1976
y 1985, de los 408 programas, 338 fueron en directo. En las emisiones en diferido, sin embargo,
no hubo montaje alguno, y la principal diferencia era que los telespectadores no podían hacer
las preguntas a los invitados41. Al inicio del programa, José Luis Balbín indicaba si la emisión
que estaban viendo los telespectadores era en directo o en diferido. La explicación de los
mecanismos de funcionamiento interno y el carácter intelectual y cultural del programa también
fueron determinantes para mantener una alta credibilidad en televisión. Por lo tanto, la relación
de simultaneidad con la que se desarrollaba el programa y la fuerte credibilidad televisiva
fueron algunas de sus principales características. La clave no se reducía exclusivamente a la
proyección de una película y un debate, sino que llegaba a estructurarse hasta en seis partes
diferenciadas. La estructura del programa seguía los siguientes puntos:
La introducción (de entre 15-20 minutos) no solo servía para introducir el tema y
presentar a los invitados. Tampoco quedaba reducida a un simple rótulo inserto en el momento
en el que hablaba dicho invitado, sino que precisamente el programa se iniciaba con una
descripción de la trayectoria profesional de cada uno de ellos. Unos invitados que, como
veremos a continuación, permitieron la difusión de una opinión cualificada a través de la figura
del experto. La introducción también servía de editorial del programa. Como tal, defendía unos
valores y asumía unas responsabilidades. Tras la presentación, se proyectaba una película
40
El llamado bucle era el retraso de unos segundos en una emisión.
41
Sobre el concepto de montaje, véase V. Sánchez-Biosca, Una cultura de la fragmentación: pastiche, relato y
cuerpo en el cine y la televisión, IVAC, Valencia, 1995.
121
relacionada con el tema del debate y se insertaba un rótulo con una breve filmografía. La clave
contaba con un asesor cinematográfico encargado semanalmente de seleccionar la película que
mejor se adaptara al tema. La contratación de las películas no dependía exclusivamente del
programa sino de la propia TVE, lo que provocó, en más de una ocasión, la frustración de José
Luis Balbín, haciendo que la producción propia (tal y como hacía Les Dossiers de l’écran) se
convirtiese en uno de sus objetivos. Tras la película comenzaba el debate en directo con
distintos invitados, generalmente seis, y un máximo de ocho. En esta parte nos centraremos en
la capacidad del programa en tematizar y construir el debate político y cultural. Una vez
transcurrido parte del debate, el telespectador podía participar en el programa mediante una
sección de preguntas telefónicas, lo que supuso una ruptura respecto a la televisión
unidireccional realizada hasta esos momentos. Finalmente el programa se cerraba con una
bibliografía sobre el tema abordado42, una muestra de la misión educativa y su propósito de
formar al telespectador.
42
Cfr. J. C. Ibáñez, “La clave”, en M. Palacio, Las cosas que hemos visto. 50 años y más de TVE, Instituto de
RTVE, Madrid, 2006, p. 70, y V. Philippe, Transition et télévision en Espagne. Le rôle de la TVE 1973-1978,
L’Harmattan, 2007, París, p. 47.
43
Cfr. M. Palacio, La televisión durante la Transición… op. cit. p. 258.
44
Véase “La clave”, El País, 31/03/1979. De los más de dos mil invitados que intervinieron en el programa, menos
de diez personas cobraron por participar. A todos los invitados al programa se les obsequió con un reloj de mesa.
Cfr. M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE, un programa de debate en la historia…”, op. cit. p. 237.
122
presupuesto del programa en sus diferentes etapas pero, José Luis Balbín, lo hizo público en
prensa en distintas ocasiones. Hay que tener en cuenta que dicho presupuesto tiene diferencias
dependiendo de la etapa en la que transcurre el programa (y las dificultades financieras que
atraviesa RTVE en ese momento), y varía mucho dependiendo de la emisión (ya que un
programa podía contar con invitados nacionales y otro, con todos sus invitados extranjeros). En
su primera etapa, el presupuesto del programa fue aproximadamente de 1.700.000 pesetas por
emisión. El funcionamiento era el siguiente: se asignaba a La clave un presupuesto de 22
millones de pesetas por trimestre (cubriendo 13 programas) que el equipo autogestionaba 45.
Este sistema le permitió desde sus inicios tener una gran libertad de decisión aunque, su previa
planificación, dificultaba la improvisación. Presentamos a continuación, en mayor profundidad,
la tematización, el cine emitido y la participación del público en el programa.
Creemos que es uno de los logros tanto de José Luis Balbín como del propio programa
el presentar el tema del debate con cierta ambigüedad. Es decir, el tema genérico del debate
permitió desde sus inicios escapar al control que se hacía en Televisión Española al no saberse
con exactitud las líneas por las que iba a transcurrir el debate. La clave realizó entre 1976 y
1985 un total de 408 programas con el objetivo de examinar los retos de las sociedades de
finales de siglo y poner a disposición del ciudadano la información necesaria para emitir juicios
de valor y argumentos. Presentamos a continuación la que creemos que es la metodología más
adecuada para abordar las diferentes temáticas que trató La clave durante el periodo de
Transición. Una tematización (o selección temática como han señalado algunos autores)46, que
confería una fuerte capacidad a los medios de comunicación al poner el tema en el centro de la
atención pública y, por tanto, en su capacidad de poder incidir de manera directa en el ámbito
de la política47.
45
Para tener algún ejemplo comparativo en relación a otros programas, Esta noche, fiesta, de José María Íñigo,
costaba cerca de dos millones doscientas mil pesetas, o el magazine 300 millones, dirigido por Gustavo Pérez Puig
la noche del domingo, el doble que La clave por una hora de programación frente a las cinco de La clave.
46
Seguimos preferentemente la noción de tema o tematización propuesta en 1978 por Niklas Luhmann. Los temas,
que ordenan los procesos de comunicación, no sirven para determinar directamente las opiniones sino para capturar
la atención. Véase N. Luhmann, Stato di Diritto e Sistema Sociale, Guida, Nápoles, 1978.
47
Véase la obra de F. Guerrero-Solé, C. Pont-Sorribes y M. Palencia-Lefler, “La construcción de la imagen de la
política en los noticiarios televisivos en España. Exo- y endo- equilibrios de la calidad de la información política”,
en Revista Latina de Comunicación Social, no 68, La Laguna, 2013, pp. 170-171.
123
Precisamente La clave es uno de los programas que mejor recoge esta incidencia directa
en la política por diversos motivos: el primero de ellos, la propia temática que fue abordada y
su pretensión de buscar temas que no se habían tratado hasta entonces. Como argumenta
Manuel Palacio, «la adaptación del formato francés, permitió a Balbín, introducir en la pequeña
pantalla temas que, o bien no se habían tratado, o si lo habían hecho, el programa y su formato
–en directo- le proporcionaban un nuevo enfoque en la temática». (Palacio 2012:). Es la
elección del tema, por tanto, la que inicia la estructura del programa. Como explicaba el propio
José Luis Balbín en 1977, «una vez escogido el tema, se procede a la selección de la película
que mejor pueda ilustrarlo y de los expertos que habrán de participar en el coloquio sin
limitaciones de ningún tipo»48.
Ese mismo año, el propio director tenía dificultades para sintetizar el tipo de temática
que el programa había abordado: «Esoterismo, economía, política, medicina, diez programas
sobre derechos humanos, sociología, ciencia y técnica, literatura, arte y espectáculo, religión,
ecología, trabajo, etcétera son, en pocas palabras, los grandes temas de La clave»50. La temática
fue tan amplia, diversa y variada que pocos ejemplos bastan para mostrar su disparidad: la
huelga, el alcoholismo, el paro juvenil, la eutanasia, los dineros de la Iglesia, los mundiales de
fútbol, el futuro sin libros, multinacionales, la educación, el teatro, fuga de cerebros, el Islam,
48
“La clave, a primera cadena en noviembre”, Blanco y Negro, 5/09/1977, p. 10.
49
Tele Radio, no 1.124, 9-15 de julio de 1979, p. 36, en M. Palacio, La televisión durante la Transición española,
op. cit. pp. 260-261.
50
“La clave, único programa de debate en directo de TVE, cumple hoy el número cien”, El País, 14/07/1979.
124
los Beatles, las autonomías, el contrabando, la televisión, sectas, Dalí, Hitler… ¿Cómo
clasificar, por tanto, la diversidad de temas?
A través del programa se evidencian los temas que resultaban problemáticos o eran
calificados de polémicos o sensibles en la época. Sin embargo, ¿hubo más prohibiciones? ¿Y
autocensura? Efectivamente, hubo temas que no se debatieron, bien porque eran considerados
tabús y eran prohibidos por los responsables de RTVE52, o bien por autocensura del propio
programa, como reconoce José Luis Balbín en relación al tema del terrorismo de ETA53. «El
51
José Luis Balbín, en I. Reguera Pascual y J. J. Aparicio Arriola, Carlos Pumares…, op. cit. p. 56.
52
Entendemos por temática tabú aquellos temas que se quiere evitar porque en algún momento determinado se
consideran polémicos, duros, sensibles o inaceptables moralmente. En algunos casos, ciertas temáticas se
sustituyeron con eufemismos, más suaves en televisión, como planificación familiar en lugar de aborto.
53
Véase también, M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE, un programa de debate en la historia…”, en Estudios
sobre el Mensaje Periodístico. Vol. 20. Núm. Especial (2014), p. 237.
125
único tema tabú que no he querido tocar en La clave es el terrorismo y por una exclusiva razón:
como deseo que participen todos, hubiera tenido que llamar a varios terroristas, pero esto es
ilegal y, por lo tanto, prefiero no hacer el programa»54. Sin embargo, como veremos en los
próximos capítulos, sí llegó a debatirse sobre terrorismo en algunos programas pese a no ser el
tema del debate55. ¿Qué temas no llegaron a debatirse porque eran considerados tabús?
¿Existieron presiones? ¿Qué temáticas no llegaron a concretarse?56
Como veremos a lo largo de la tesis doctoral, La clave logró romper con ciertos tabús
en televisión (la homosexualidad, el consumo de drogas, el exceso de alcohol, la pena de
muerte, el sexo, la eutanasia…), y lo hizo a través de diferentes puntos de vista y contando con
grandes expertos. Es importante un profundo análisis de la tematización, al igual que la
temporización, porque hubo temas que no pudieron debatirse en un momento determinado
(homosexuales, la Iglesia, o la banca…) que sí lo hicieron posteriormente. Durante el debate
Homosexuales de 1983 José Luis Balbín diría: «Por una parte, algunos personajes públicos
piensan que deben ser temas a no tratar en público. Y, por otra, corremos el riesgo que haya
quien piense que el tratamiento no es suficiente. Pero con todos esos riesgos, era más importante
mostrar que ha llegado el momento que no hay temas tabús»57. La clave permite constatar
diferentes grados de libertad televisiva al mostrar los límites que eran permitidos en esos
momentos. Es decir, nos permite medir periodos de mayor apertura televisiva con periodos de
fuertes restricciones, pero sin olvidar que La clave no es un ente estático y también evoluciona
en sus diferentes etapas. Antes de profundizar en ellas en el siguiente capítulo, pasamos a
abordar el cine que emitió La clave en sus diferentes etapas.
54
“Balbín: en La clave hay pluralismo informativo”, ABC, 20/04/1985, p. 84. En el programa sobre El Estatuto de
RTVE (ficha 403) volvió a hacer referencia al terrorismo como «una limitación legal. Yo no puedo traer aquí
terroristas porque me culparían a mí de terrorista». Fuente: Centro de Documentación RTVE. El Estatuto de RTVE.
Emisión: 15 de noviembre de 1985.
55
Fue el caso del debate Lo que va de ayer a hoy (ficha 356), emitido el 21 de diciembre de 1984.
56
¿Por qué no se debatió la cuestión sobre Monarquía o República? «Quizá porque en esa época nadie se planteaba
Monarquía o República. Estaba todo el mundo a favor de que desapareciese el franquismo», José Luis Balbín
durante la entrevista realizada en Estrasburgo el 16 de abril de 2014. Véase dicha entrevista en el DVD anexo.
57
Centro de Documentación RTVE. Homosexuales (ficha 283). Emisión: 29 de julio de 1983.
126
Palacio que «una forma de socialización y de autorreconocimiento cultural basada en la cinefilia
será en la Transición un elemento muy fuerte de identificación generacional, algo que se
aprovechará La clave» (Palacio 2012: 101). Pero tal y como argumenta Vicente J. Benet «el
cine es una institución cultural compleja, en la que intervienen factores de distinta naturaleza
que convergen en cada filme» (Benet 2014: 279)58. En este apartado, sin pretender realizar un
análisis individual de las películas, presentamos algunas de las características del cine emitido
en La clave59. Hay que tener en cuenta que a la altura de 1979 se programaban a la semana seis
películas, tres en la primera cadena (en espacios como Cine español o Sábado cine), y otras tres
en la segunda cadena (en programas como Cine-club, Filmoteca TV, y La clave)60.
José Luis Balbín conoció a Carlos Pumares «por mediación de José María Otero, que
me dio el contacto. Por entonces, Otero era algo así como el Director del Área de Cine de TVE
y también llevó la Semana de Cine de Barcelona. Pumares, de todas formas, no era el único
candidato para ser el asesor cinematográfico de La clave. Al final opté por él y no nos
defraudó»61. En palabras de José Luis Balbín, «el mérito del programa y de Pumares fue emitir
buenas películas y que de otra manera no se darían por censura o hasta por culto»62. En más de
una ocasión, su director dijo ante las cámaras que el ideal del programa sería hacer producción
propia, como hacía Les Dossiers de l’écran. Sin embargo, no fue hasta la última etapa del
programa cuando se logró este objetivo (experimento que duró tan solo una emisión y que
provocó como veremos más adelante más de un problema). La función de la película era
introducir el tema y poder entrar directamente en debate. En ocasiones pasó desapercibida pero
en otras fue el centro del debate. A diferencia de su homólogo francés, la elección de la película
era posterior al tema. En palabras de José Luis Balbín, La clave «no era un programa que
58
Una cierta línea argumental respecto a la relación entre cine y televisión, en T. Valero, Historia de España
Contemporánea vista por el cine, Universidad de Barcelona 2010. Véase también, N. Triana-Toribio, Spanish
National Cinema, Routledge, Nueva York, 2003.
59
No podemos separar el cine del debate que se llevó a cabo y su contexto. Analizaremos con mayor profundidad
algunas de las películas proyectadas en La clave, en concreto, las proyectadas en los debates políticos e históricos,
con todo un abanico, como veremos, de ideales y mensajes democráticos.
60
Fuente: “El cine en TVE”, El País, 28/07/1979. Para un mayor análisis del cine español véanse, M. Trenzado,
Cultura de masas y cambio político: el cine español de la transición, CIS, Madrid, 1999, y V. J. Benet, El cine
español. Una historia cultural, Paidós, Barcelona, 2012.
61
José Luis Balbín, en I. Reguera Pascual y J. J. Aparicio Arriola, Carlos Pumares… op. cit. p. 56. «Carlos siempre
estaba en nuestras reuniones y sugería películas para el tema que se proponía en cada programa. Muchas veces se
quejaba y ponía el grito en el cielo porque o no teníamos los derechos para la película que pedía, o no había dinero,
o ya la iba a programar la propia cadena o por la pura ignorancia de no saber cómo localizar esa película concreta.
Aunque la verdad es que muchas veces nos decían de antemano cuando proponíamos algún título: “¡ésa no se
puede!”».
62
José Luis Balbín, en I. Reguera Pascual y J. J. Aparicio Arriola, Carlos Pumares… op. cit. p. 57.
127
utilizase una película para hablar de ella, sino para profundizar el tema [tratando de] supeditar
los invitados y la película al tema que habíamos elegido»63.
La filmografía emitida en La clave entre 1976 y 1985 destacó por abordar temáticas que
se habían prohibido o censurado durante la dictadura (violencia, delincuencia, prostitución,
homosexualidad, alcoholismo, drogadicción…). Algunas películas habían pasado por las tijeras
de los censores durante el franquismo como El inquilino (José Antonio Nieves Conde, 1957) o
directamente prohibidas como Canciones para después de una guerra (Basilio Martín Patino,
1971). Esta última se realizó de forma clandestina en 1971 y no fue estrenada hasta 1976, poco
después de la muerte de Francisco Franco. Otro rasgo destacado de la filmografía del programa
fue que algunos directores como Sergei M. Eisenstein, con películas como Octubre (Oktyabr,
1927) y Lo viejo y lo nuevo (Staroie i Novoie, 1929), se estrenaron por primera vez en televisión
a través del programa. Fueron estreno también películas como Ciudadano Kane (Citizen Kane,
Orson Welles, 1941), El gatopardo (Il gatopardo, Luchino Visconti, 1963), y las películas de
Vittorio de Sica, Ladrón de bicicletas (Ladri di biciclette, 1948) y Milagro en Milán (Miracolo
a Milano, 1951)64. Otra característica del cine que emitió La clave fue la difusión de
largometrajes de los años treinta65, y cuarenta66.
Elia Kazan y Frank Capra fueron los directores con mayor número de películas
proyectadas en La clave. Ocho películas de Elia Kazan ilustraron doce debates: Mar de hierba
(The Sea of Grass, 1947), Pánico en las calles (Panic in the Streets, 1950), ¡Viva Zapata!
(1952), La ley del silencio (On the Waterfront, 1954), Al este del Edén (East of Eden, 1955),
Un rostro en la multitud (A Face in the Crowd, 1957), Esplendor en la hierba (Splendor in the
Grass, 1961), y El compromiso (The Arrangement, 1969). También se proyectaron ocho
películas de Frank Capra en nueve debates: Sucedió una noche (It Happened One Night, 1934),
Horizontes perdidos (Lost Horizon, 1937), Vive como quieras (You Can't Take it With You,
1938), Caballero sin espada (Mr. Smith Goes to Washington, 1939), Juan Nadie (Meet John
63
Ibídem, p. 56.
64
Ciudadano Kane ilustró los debates sobre Caciques (ficha 138) y La información y el poder (ficha 230), y El
gatopardo ilustró el debate Calidad de vida (ficha 168). Ladrón de bicicletas ilustró El desempleo (ficha 57), y
Milagro en Milán, el programa Suburbios (ficha 62), lo que supuso la entrada en televisión el neorrealismo italiano.
Otra película de Vittorio de Sica fue Umberto D. (1952), proyectada en el debate Pensiones (ficha 384).
65
Algunos ejemplos, las películas de King Vidor: El pan nuestro de cada día (Our Daily Bread, 1934), y La
ciudadela (The citadel, 1938), y de Cecil B. de Mille: El signo de la cruz (The Sign of the Cross, 1932), y Las
cruzadas (The Crusades, 1935).
66
Como las películas Fruto dorado (Boom Town, Jack Conway, 1940), Esta tierra es mía (This Land is Mine,
Jean Renoir, 1943) o Roma, ciudad abierta (Roma, città aperta, Roberto Rossellini, 1945).
128
Doe, 1941), Arsénico por compasión (Arsenic and Old Lace, 1944), El Estado de la Unión
(State of the Union, 1948), y Un gángster para un milagro (Pocketful of Miracles, 1961).
Tras Kazan y Capra, encontramos con siete películas a Richard Brooks, y con seis a
John Ford. De Richard Brooks se proyectaron: El cuarto poder (Deadline, 1952), La última
cacería (The Last Hunt, 1955), Sangre sobre la tierra (Something of Value, 1957), Los
hermanos Karamazov (The Brothers Karamazov, 1958), El fuego y la palabra (Elmer Gantry,
1960), A sangre fría (In Cold Blood, 1967), y Dólares ($ - Dollars, 1971); y de John Ford: Las
uvas de la ira (The Grapes of Wrath, 1940), ¡Qué verde era mi valle! (How Green Was My
Valley, 1941), El fugitivo (The Fugitive, 1947), Cuna de héroes (The Long Gray Line, 1955),
El último hurra (The Last Hurrah, 1958), y El soñador rebelde (Young Cassidy, 1965), que
dirigió junto a Jack Cardiff.
Para terminar el repaso de los directores más utilizados en La clave, encontramos con
cuatro películas directores como Fritz Lang, Billy Wilder, Joseph L. Mankiewicz, y Robert
Wise67. Y con tres películas, directores como William Dieterle, Howard Hawks, William
Wyler, Alfred Hitchcock, Otto Preminger, Stanley Kramer, François Truffaut, John
Frankenheimer y Buzz Kulik68.
En relación al cine español, el director español con más películas proyectadas, seis en
concreto, fue José Luis Sáenz de Heredia: Mariona Rebull (1947), La mies es mucha (1948),
Historias de la radio (1955), Diez fusiles esperan (1959), La verbena de la Paloma (1963), e
67
De F. Lang se proyectaron: M, el vampiro de Dusseldorf (M., 1931), El ministerio del miedo (Ministry of Fear,
1944), Más allá de la duda (Beyond a Reasonable Doubt, 1956), y Los crímenes del Doctor Mabuse (Die Tausend
Augen des Dr. Mabuse, 1961); de B. Wilder: Días sin huella (The Lost Weekend, 1948), El gran carnaval (Ace
in the Hole, 1951), Testigo de cargo (Witness for the Prosecution, 1957), y Uno, dos, tres (One, Two, Three,
1961); de J. L. Mankiewicz: Odio entre hermanos (House of Strangers, 1949), Eva al desnudo (All About Eve,
1950), Murmullos en la ciudad (People Will Talk, 1951), y Julio César (Julius Caesar, 1953). Y por último, de R.
Wise: Ultimátum a la Tierra (The Day the Earth Stood Still, 1951), La torre de los ambiciosos (Executive Suite,
1954), Helena de Troya (Helen of Troy, 1956), y ¡Quiero vivir! (I Want to Live!, 1958).
68
De W. Dieterle se proyectaron: La vida de Emilio Zola (The Life of Emile Zola, 1937), Juárez (1939), y Jennie
(Portrait of Jennie, 1948); de H. Hawks: Solo los ángeles tienen alas (Only Angels Have Wings, 1939), Luna
nueva (His Girl Friday, 1940), y Tierra de faraones (Land of the Pharaohs, 1955); de W. Wyler: La carta (The
Letter, 1940), Brigada 21 (Detective Story, 1951), y La calumnia (The Children's Hour, 1961); de A. Hitchcock:
Recuerda (Spellbound, 1945), Falso culpable (The Wrong Man, 1956), y Topaz (1969); de O. Preminger: Carmen
Jones (1954), Tempestad sobre Washington (Advise and Consent, 1962), y Dime que me amas, Junie Moon (Tell
Me that You Love Me, Junie Moon, 1970); de S. Kramer: No serás un extraño (Not As a Stranger, 1955), La hora
final (On the Beach, 1959), y la dirigida junto a Philippe Spinelli, Escenas de la lucha de clases en Portugal (Scene
from the class struggle in Portugal, 1977); de F. Truffaut: Los cuatrocientos golpes (Les quatre cents coups, 1959),
Farenheit 451 (1966), y El pequeño salvaje (L’enfant sauvage, 1970); de J. Frankenheimer: Siete días de mayo
(Seven Days in May, 1964), El tren (The Train, 1964), y French Connection II (1975); y de B. Kulik: La canción
de Brian (Brian's Song, 1971), Un hombre llamado Juan (Portrait: A Man Whose Name Was John, 1973), y
Mátenme si pueden (Kill Me If You Can, 1977).
129
Historias de la televisión (1965). Le siguió con cinco películas Juan de Orduña: Pequeñeces
(1950), La leona de Castilla (1951), Alba de América (1951), Cañas y barro (1954), y Teresa
de Jesús (1961). También destacaron con cuatro largometrajes Luis García Berlanga:
Bienvenido Mr. Marshall (1952), Calabuch (1956), Plácido (1961), y ¡Vivan los novios!
(1970); y Pedro Lazaga: Los chicos del Preu (1967), El turismo es un gran invento (1968),
¡Vente a Alemania, Pepe! (1971), y ¡No firmes más letras, cielo! (1972).
Por último, con tres películas cada uno, directores como Juan Antonio Bardem, Rafael
Gil, y Basilio Martín Patino. De Bardem se proyectaron: Calle mayor (1956), La venganza
(1958), y Sonatas (1959); de Rafael Gil: Don Quijote de la Mancha (1947), La señora de
Fátima (1951), y Samba (1964); y de Basilio Martín Patino (que participó como invitado en el
programa Pena de muerte) las películas Caudillo (1977), Canciones para después de una
guerra (1971), y el documental Queridísimos verdugos (1973)69.
En la obra El cine español. Una historia cultural (2012), Vicente J. Benet analiza cuatro
películas realizadas en la Transición sobre la historia de España que «miraban hacia los
espectros del pasado sin demasiados subterfugios ni veladuras; levantaban crónica tanto de las
derivas delirantes de algunas propuestas políticas como de las visiones más lúcidas del
presente» (Benet 2012: 359). De las cuatro películas que el autor analiza, La clave proyectó
tres. Se trataba de Canciones para después de una guerra (Basilio Martín Patino, 1971), La
vieja memoria (Jaime Camino, 1977), e Informe general sobre algunas cuestiones de interés
para una proyección pública (Pere Portabella, 1977). La película Canciones para después de
una guerra, «crónica de la posguerra realizada mediante imágenes de la vida diaria, la cultura
popular y la música de aquellos años» (Estrada 2013: 88), se utilizó en 1982 para debatir Vivir
en postguerra (ficha 232); La vieja memoria se utilizó en 1983 para debatir sobre La transición
política (ficha 281); y por último, Informe general sobre algunas cuestiones de interés para
una proyección pública, se utilizó en 1984 para debatir Lo que va de ayer a hoy (ficha 356),
con el propio Portabella entre los invitados. Volveremos en nuestro último capítulo a estas
películas al tratar precisamente de acercarnos a la historia española.
Un análisis del cine que emite La clave quedaría incompleto si nos fijáramos solo en la
faceta del cineasta. Se proyectaron en tres ocasiones (es decir, en tres debates) las películas
Muerte de un presidente (Śmierć Prezydenta, Jerzy Kawalerowicz, 1977), y Ultimátum a la
69
También destacaron directores españoles como José Antonio Nieves Conde: Surcos (1951) y El inquilino (1958);
Luis Buñuel: Un perro andaluz (Un Chien andalou, 1929) y Los olvidados (1950); Carlos Saura: Los golfos (1959)
y Llanto por un bandido (1964); y Antonio Giménez-Rico: El hueso (1968) y El cronicón (1970).
130
Tierra (The Day the Earth Stood Still, Robert Wise, 1951). En dos ocasiones se proyectaron las
películas de Elia Kazan: Pánico en las calles (Panic in the Streets, 1950), ¡Viva Zapata! (Elia
Kazan, 1952), Un rostro en la multitud (A Face in the Crowd, 1957), y El compromiso (The
Arrangement, 1969), y las películas de Franklin J. Schaffner: El mejor hombre (The Best Man,
1964), y El planeta de los simios (Planet of the Apes, 1968). También destacamos entre otras
muchas, películas como El Estado de la Unión (State of the Union, Frank Capra, 1948); El
tercer hombre (The Third Man, Carol Reed, 1949); Don Camilo (Julien Duvivier, 1952);
Teléfono rojo, volamos hacia Moscú (Dr. Strangelove or How I Learned to Stop Worrying and
Love the Bomb, Stanley Kubrick, 1964); o Españolas en París (Roberto Bodegas, 1971).
El cine emitido en La clave no solo sirvió para introducir los debates, también tuvo una
función social con la máxima de formar, educar y entretener. Fueron tiempos en que el cine de
ficción se acercaba a la actualidad más inmediata, y esenciales fueron muchas de sus películas.
Entre algunas destacamos El político (All the King's Men, Robert Rossen, 1949), Esta tierra es
mía (This Land is Mine, Jean Renoir, 1943) o Sierra de Teruel (L´Espoir, André Malraux,
1939). Es reseñable que La clave permitió introducir en TVE películas del Este de Europa, y de
directores poco conocidos en España pero que formaban parte del grupo más representativo de
la segunda generación de directores polacos como fueron Andrzej Vajda (1926-2016) y Jerzy
Kawalerowicz (1922-1982). De Andrew Vajda se proyectó la película Cenizas y diamantes
(Popiól I Diament, 1958), y de Jerzy Kawalerowicz la película Muerte de un presidente (Śmierć
Prezydenta, 1977). Precisamente esta última fue adquirida y subtitulada expresamente por La
clave y estrenada en 1979 antes de estar en cartelera en el cine en febrero 1980. Fue además la
película más utilizada por el programa, y con la que se ilustraron los siguientes debates: El
defensor del pueblo (ficha 113), Las armas de la democracia (ficha 175) y La difícil
convivencia (ficha 300)70. Profundizaremos en estos debates en nuestro último capítulo.
El propio programa debatió sobre cine en distintas ocasiones. En 1979 debatió sobre La
crisis del cine español (ficha 102) con la proyección de la película El espíritu de la colmena
(Víctor Erice, 1973), y en 1983, El buen cine (ficha 269), con la película La carta (The Letter,
William Wyler, 1940). Por el programa pasaron directores de cine (Basilio Martín Patino,
Antonio Giménez Rico, Luis Alcoriza, Narciso Ibáñez Serrador, José Luis Garci, Pere
Portabella, Roberto Bodegas, Liliana Cavani, Pilar Miró, José Luis Egea...), actores y actrices
(Fernando Fernán-Gómez, José Sacristán, Carmen Maura, Imperio Argentina, Patricia Neal,
70
Kawalerowicz abordó con este film los problemas de Polonia (falta de representatividad de sus líderes políticos,
dependencia de la URSS, peso de la Iglesia, etc.) a través del asesinato de un dirigente político en 1922.
131
Nadiuska, Mónica Randall, Analía Gadé…), productores (Elías Querejeta), así como todo un
conjunto de guionistas, críticos e incluso propietarios de salas cinematográficas.
Profundizaremos más en el cine que emitió el programa en los tres siguientes capítulos porque,
como argumentan algunos autores, «ninguna corriente cinematográfica, temática o modo de
hacer cine podrían separarse del entorno social que le envuelve» (Rodríguez 2015: 12). A
continuación presentamos una gráfica que muestra la procedencia de las películas emitidas en
La clave durante todo este periodo.
1% 1% 1 1 1 1
2% 3%
6%
6% 47%
8%
20%
Elaboración propia.
Las producciones norteamericanas representan casi el 50% del total de películas que
emitió La clave (unas 200 películas), y las producciones nacionales el 20% (poco más de setenta
películas). No se puede negar que la potente industria norteamericana ofreció a La clave una
enorme capacidad de elección que difícilmente habría conseguido en esos momentos con
películas europeas, al tener una potente oferta con la que aportarle centenares de películas de
todos los géneros. Sin embargo, las estadísticas totales no muestran la evolución del programa,
las dificultades que tiene para realizar producción propia, o el paulatino incremento de cine
español. Resulta significativo, por tanto, mostrar en los anexos la evolución del cine emitido en
La clave durante el proceso de Transición71. De sus datos extraemos un distanciamiento con la
propia política televisiva de TVE que, al evidente predominio de la producción norteamericana
71
Sobre la evolución del cine emitido en La clave durante todo el periodo, véase el anexo no 6.
132
en la difusión cinematográfica, hay un descenso de la producción estadounidense a partir de
1982 y una apuesta por un tipo de producción más nacional y europea72.
Por último, otra de las características del cine que proyectó La clave fue la importancia
que concedía a los medios de comunicación, al periodismo y a la noticia. En muchas películas
se abordan los medios de comunicación como mundo representado: Sucedió una noche (It
Happened One Night, Frank Capra, 1934), Luna Nueva (His Girl Friday, Howard Hawks,
1940), Ciudadano Kane (Citizen Kane, Orson Welles, 1941), Juan Nadie (Meet John Doe,
Frank Capra, 1941), Sucedió mañana (It Happened Tomorrow, René Clair, 1944), El político
(All the King's Men, Robert Rossen, 1949), Eva al desnudo (All About Eve, Joseph L.
Mankiewicz, 1950), El gran carnaval (Ace in the Hole, Billy Wilder, 1951), El cuarto poder
(Deadline, Richard Brooks, 1952), Historias de la radio (José Luis Sáenz de Heredia, 1955),
Un rostro en la multitud (A Face in the Crowd, Elia Kazan, 1957), El fuego y la palabra (Elmer
Gantry, Richard Brooks, 1960), Historias de la televisión (José Luis Sáenz de Heredia, 1965),
A sangre fría (In Cold Blood, Richard Brooks, 1967), El candidato (The Candidate, Michael
Ritchie, 1972), Historias para no dormir: El televisor (Narciso Ibáñez Serrador, 1974)...73.
Sin lugar a dudas, una de las grandes novedades que introdujo el programa fue que
permitió la participación del público en televisión. Que el telespectador pudiese participar en
una emisión de televisión por primera vez, rompía con la información unidireccional de la
televisión del franquismo. Con la participación del telespectador se introdujo un cambio
cualitativo en la televisión, menos unidireccional y más participativa. Es una de las apuestas
más significativas del programa y un elemento fundamental al abrir nuevos canales de
comunicación que antes no existían. En este sentido, la transmisión lineal del emisor al receptor
no solo cambia con este programa, también muestra las ansias existentes de la sociedad
española por liberar la palabra en televisión. En La clave, el telespectador podía participar
directamente en el contenido de la propia emisión a través de sus preguntas.
Por medio de un sistema telefónico, La clave fue el primer programa en España en crear
un nuevo espacio comunicativo para integrar al telespectador y hacerle partícipe en televisión.
72
Véase la obra de P. Sorin, Cines europeos, sociedades europeas: 1939-1990, Paidós, Barcelona, 1996.
73
También incluimos la película Todos los hombres del presidente (All the President's Men, Alan J. Pakula, 1976),
que pese a no llegar a emitirse nunca, La clave intentó proyectar esta película en más de una ocasión.
133
Nueva influencia de la televisión francesa en Televisión Española, Les Dossiers de l’écran
utilizaba este sistema desde los años setenta74. Manuel Palacio y Carmen Ciller argumentan que
«nunca se explicitaron los mecanismos de filtro para elegir una u otras preguntas o el número
que se había recibido» (Palacio y Ciller 2014: 238). Sin embargo, sí se explicitó en la mayor
parte de programas. Su funcionamiento era el siguiente: de las preguntas recibidas en la
redacción, se realizaba una preselección clasificando las preguntas por temática. Se descartaban
aquellas preguntas que ya habían sido abordadas o respondidas durante el debate, y se
seleccionaban unas 20 preguntas que se insertaban en el tramo final cuando estaba finalizando
el debate. También se indicaron el número de preguntas recibidas en muchos programas de gran
expectación. Fue el caso de Elecciones (Parte 2) ¿Para quién los votos? (475 preguntas), El
Valle de los Caídos (550 preguntas), A la democracia desde la dictadura (más de 500), OTAN:
de salida ¿qué? (550 preguntas), y Francisco Franco (más de 600 preguntas), emisiones que
analizaremos en el último capítulo. Con el propósito de hacer el mayor número posible de
preguntas, Javier Vázquez, José Luis Merino, Lola Respaldiza, y en alguna ocasión Juan Testa,
utilizaron esta sección como interlocutores de los telespectadores.
Por lo tanto, La clave aportó en televisión una cierta interacción social con los
telespectadores, permitiéndole formular o trasladar preguntas, dudas, sugerencias, intereses,
valoraciones, o comentarios, que acabaron por crear una retroalimentación semanal y una
cultura más participativa con relación al medio. En definitiva, La clave, como referencia
significativa del debate político, incluyó un mecanismo de participación ciudadana que
enriqueció la interacción social del programa y mejoró la relación entre el político y el
ciudadano porque el telespectador podía preguntar e interpelar al político. Por último, y como
muestra del carácter educativo y pedagógico del programa, habría que destacar la filmografía
(al acabar la película) y la bibliografía (al finalizar el debate), que permitieron al telespectador,
desde una vertiente formativa, profundizar en el tema aportando datos sobre libros y películas.
Para finalizar este capítulo, es importante señalar uno de los grandes aciertos del
programa: contar con un elenco de invitados que dieron prestigio y seriedad a una televisión
74
Se hacía mediante el llamado SVP, un standard telefónico que Les Dossiers de l’écran utilizó para que los
telespectadores participaran en el programa mediante sus llamadas. Sobre este mecanismo véase Les programmes
d'été / SVP, 25/04/1970, Institut National de l'audiovisuel (INA).
134
con un bajo índice de credibilidad en esos momentos. Como veremos en los siguientes
capítulos, los debates de La clave se convirtieron en un elemento dinamizador de la política y
la cultura española. En parte se debía a la difusión de ideas y pensamiento, pero también a la
creación de una opinión cualificada al tratarse de grandes expertos y personalidades
internacionalmente reconocidas.
75
Véase E. Katz y P. F. Lazarsfeld, Personal influence. The part played by people in the flow of mass
communications, The Free Press, Nueva York, 1955. Obra traducida, La influencia personal, Ed. Hispano Europea,
Barcelona, 1979. Considerado el primer enfoque teórico positivista sobre la comunicación de masas.
76
E. Katz y P. F. Lazarsfeld, Personal influence… op. cit. p. 3. Una revisión crítica de los medios de comunicación
y las corrientes sociológicas que los han abordado, en M. Wolf, La investigación de la comunicación de masas.
Crítica y perspectivas, Paidós, Barcelona, 1991.
77
Véase, J. C. Lozano Rendón, Teoría e investigación de la comunicación de masas, Pearson Educación, México,
2007, p. 29.
78
Véanse, M. Justel, “El líder como factor de decisión y explicación de voto”, Working Paper, nº 51, Barcelona,
1992; y A. Kaufmann, “Liderazgo transformador y formación continua”, REIS, nº 77-78, 1997, pp. 163-184.
79
P. Lazarsfeld, P. F. Berelson y H. Gaudet, The People’s Choise. How the voter up his mind in a presidential
campaign, Columbia University Press, Nueva York, 1954, p. 151.
135
La clave dedicó distintas emisiones a abordar los medios de comunicación. En 1984
abordó el Impacto de los medios de comunicación (ficha 324) y debatió sobre Líderes de
opinión (ficha 335). En relación a la segunda, se preguntaba quiénes eran aquellos que movían
a las masas, a la sociedad en general, y quiénes tenían la capacidad de introducir nuevas
costumbres y provocar cambios en profundidad80. Para este debate se contó con la participación,
entre otros, del sociólogo José Vidal-Beneyto, el catedrático de derecho político Óscar Alzaga
y Rafael Ansón (director general de RTVE entre 1976 y 1977, y figura fundamental no solo
para TVE, también para la imagen que se proyectó de don Juan Carlos de Borbón y del
presidente Adolfo Suárez). Algunas de las preguntas abordadas en el transcurso del debate
fueron: ¿Qué es un líder? ¿Existe la opinión pública? ¿Cómo se configura? ¿Estamos hoy peor
informados?81
80
Centro de Documentación RTVE: Líderes de opinión (ficha 335). Emisión: 27 de julio de 1983.
81
Para Rafael Ansón, «el líder es el que sabe dónde hay que ir», Centro de Documentación RTVE. Líderes de
opinión (ficha 335). Emisión: 27 de julio de 1983.
82
A medida que transcurre el programa se incorporarían invitados que acabaron ampliando indudablemente el
espectro ideológico. Por tanto, se puede medir el grado de pluralidad y observar qué corrientes de pensamiento
divergentes estaban representadas en el debate. El sociólogo francés Robert Escarpit, tras conocer la suspensión
del programa en 1985, escribió: «entre los centenares de invitados desde que José Luis Balbín ha creado su
emisión, a raíz de la muerte de Franco, hay generales y sindicalistas, ministros franquistas, a veces incluso
falangistas confesos y ministros socialistas en ejercicio, dignatarios del Opus Dei y militantes comunistas», R.
Escarpit, “La clave”, en Interviú, no 503, 31 de diciembre de 1985- 6 de enero de 1986, p. 93.
136
En la introducción, su director no dudaba en decir los nombres y apellidos de aquellos
invitados que no habían podido o no habían querido asistir al programa. Tiende a olvidarse la
sección inicial del programa, que incluye la presentación del tema y de los invitados. Como
argumentan Manuel Palacio y Carmen Ciller, «el debate propiamente dicho se iniciaba con
frecuencia con un preámbulo de José Luis Balbín en el que justificaba los motivos sobre la
elección de los invitados, las posibles ausencias, las razones que llevaron a elegir tal
largometraje y las dificultades para optar por otros» (Palacio y Ciller 2014: 236 y 237). Nos
centramos en ella con el propósito de explicar la formación de una opinión cualificada a través
del programa, ya que esta sección, a la que se dedicaba aproximadamente entre quince y veinte
minutos antes de proyectarse la película, era una forma de legitimar al invitado al reconocer su
actividad profesional y su adecuación al tema a debatir.
La clave fue el programa que permitió dar voz a un mayor número de personas durante
la Transición (2708 invitados). Cabría reparar que los invitados extranjeros podían expresarse
en su propia lengua al ser traducidos simultáneamente. La traducción simultánea fue otra
novedad en televisión al no existir ningún programa de esas características en España. Al
importante número, se unía una extensa lista de invitados entre los que figuraban algunas de las
personalidades internacionales más influyentes como Olof Palme (ex primer ministro Sueco),
Neil Armstrong (primer astronauta en pisar la Luna), Mário Soares (ex primer ministro de
Portugal), Michel Jobert (exministro francés), Truman Capote (escritor de A sangre fría)…83.
83
Es una de las grandes diferencias respecto a la televisión posterior a la crisis del modelo fundacional. En las
tertulias políticas posteriores unos mismos invitados debaten sobre una enorme diversidad de temas (sin ser
expertos en la mayoría de ellos).
137
Figuras de todas las tendencias procedentes de diferentes ámbitos: escritores (José Luis
Sampedro, Camilo José Cela, Dolores Medio, Manuel Vázquez Montalbán), abogados
(Antonio García-Trevijano), militares (Enrique Líster), filósofos (Bernard-Henri Lévy),
historiadores (Ian Gibson), sociólogos (Alain Touraine), economistas (John K. Galbraith),
Premios Nobel (Severo Ochoa), asesores presidenciales (Theodore C. Sorensen), archiduques
(Andrés Salvador Habsburgo-Lorena), periodistas (Indro Montanelli), actores (Fernando
Fernán-Gómez), artistas (Lola Flores), deportistas (Ladislao Kubala, Alfredo Di Stéfano, Ángel
Nieto, Manolo Santana)…
84
Es difícil resumir en una lista los invitados españoles. Pasaron por el programa Fernando Savater, José Luis
López Aranguren, Pilar Miró, Manuel Martín Ferrand, Eduardo Sotillos, Juan Luis Cebrián, Francisco Fernández
Ordoñez, Antonio Garrigues Walker, Antonio de Senillosa, Fernando Díaz-Plaja, Guillermo Luca de Tena, Joaquín
Almunia, Fernando Suárez González, Heleno Saña, Ernesto Giménez Caballero, Cristina Almeida, Nicolás
Sánchez-Albornoz… Pueden consultarse todos los invitados mediante un índice albabético en el DVD anexo.
138
debate sobre El juego (ficha 1), todos los invitados están a favor de su legalización, a pesar de
pertenecer a instituciones que pudiesen tener posiciones, a priori, encontradas. Entre los
invitados, un actor amante del juego, un sacerdote, un catedrático, un procurador en Cortes, un
psiquiatra, y un director de casino.
También cabría reparar que unos 300 invitados aproximadamente pasaron en más de
una ocasión por el programa. En este sentido, en la emisión que celebraba los 400 programas,
José Luis Balbín dedicó más de diez minutos en descifrar aquellos invitados que habían
repetido. Como argumenta Manuel Palacio y Carmen Ciller, «El periodista y ensayista Heleno
Saña, luego colaborador en la revista La Clave, fue el invitado que intervino en mayor número
de programas; lo hizo en siete ocasiones. Luego con seis participaciones Alfonso Guerra,
Amando de Miguel, Antonio de Senillosa, Ignacio Francisco Taibo y Ramón Tamames y el
dibujante Máximo. Y con cinco: Santiago Carrillo, Santiago Genovés, el francés Michel Jobert,
Emilio Romero, José Luis Sampedro y Fernando Suárez González» (Palacio y Ciller 2014: 237
y 238). A esta lista habría que añadir Antonio Asensio, Carlos Luis Álvarez y Jorge Verstrynge.
Con cuatro, un nutrido grupo de invitados como Eduardo Sotillos, Juan Luis Cebrián, Enrique
Vázquez, Fabian Estapé, Fernando Fernán-Gómez, Jesús Vicente Chamorro, Gerhard
Reddemann, Óscar Alzaga, José María Gil-Robles, Luis González Seara, o José María Calviño
entre otros.
Otro dato a tener en cuenta es que casi el 80% de los invitados son de nacionalidad
española al tratarse de un programa que tenía como propósito abordar precisamente la realidad
española. Aunque no por ello, resulta bastante significativo que un 20% de invitados (más de
600) fueron extranjeros, lo que convertía a La clave en el único espacio durante la Transición
en el que se podía debatir con personalidades extranjeras. Tal y como argumenta Manuel
Palacio, «un aspecto hoy incomprensible, pero importante en la época, era que un porcentaje
apreciable de los convidados eran extranjeros, algo que transmitía a la audiencia que España
estaba (ahora) en el mapa mundial y que los nacionales eran iguales que los foráneos» (Palacio
2012: 261).
Otros datos destacables son el bajo número de mujeres que pasaron por el programa,
que evidencia la baja representación de la mujer. Por el programa pasaron alrededor de 250
mujeres de un total de más de 2000 invitados. Datos procedentes de las estadísticas del
programa que permiten deducir su bajo acceso al medio, pero también a puestos relevantes en
la administración, en las instituciones, y en el interior de los partidos políticos. Ciertas causas
del bajo índice que representó la mujer en La clave fueron expuestas por su director en distintas
139
ocasiones. Su difícil acceso a las altas esferas del poder público y a cargos institucionales
mermaba su participación, pues eran precisamente los lugares en los que se centraba el
programa para buscar a sus invitados. Ante esta realidad, La clave dedicó alguna emisión a
tratar la cuestión de género y la igualdad de oportunidades para las mujeres, su participación y
representación en los puestos de toma de decisiones como fue Mujeres y política (ficha 303);
programa y temática que será analizada en otro capítulo. A continuación presentamos un gráfico
que muestra la procedencia de estos invitados.
4% 3% 3%
4%
23%
8%
14%
22%
18%
Elaboración propia.
Podemos extraer algunas conclusiones en el análisis de los datos globales del programa.
Cinco países (EEUU, Francia, Reino Unido, Alemania e Italia) nutren la mayor parte de los
invitados al programa con el 85%. Sin embargo, el número de nacionalidades que pasaron por
el programa superan las sesenta. Hubo invitados procedentes de África (Libia, Mauritania,
Angola, Argelia, Egipto, Sierra Leona, Etiopía, etc.), Europa (Grecia, Austria, Holanda,
Dinamarca, Noruega, Escocia, Bulgaria, Polonia, Portugal, Hungría, Suiza, etc.), América
(Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, El Salvador, Uruguay, Ecuador, Honduras, Chile,
Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, Cuba, Venezuela, etc.), y de otras partes del mundo como
China, la URSS, Turquía, India, Irak, Israel, Japón, Tíbet o Pakistán. Como hemos visto, la
procedencia de los invitados internacionales proporciona una idea de los países en los que se
centraba el programa a la hora de buscar a sus invitados.
140
Finalmente, podemos concluir que La clave se convirtió desde sus inicios en un espacio
televisivo difusor de una opinión cualificada, fundamental a la hora de orientar corrientes de
opinión favorables al cambio. Cada semana contaba con la presencia de grandes expertos,
académicos e invitados internacionales que debatían en público a través del mejor argumento.
A pesar de la complejidad que supone analizar el contenido de cada una de las emisiones, es
esencial el análisis de estos argumentos por el que transcurre el debate. En la interacción de
discursos convergen diversas ideologías, creencias, opiniones y valores (como la tolerancia o
el respeto por las opiniones del otro). Y en los argumentos empleados se observan conceptos
que entran de lleno en las discusiones políticas. Es decir, sus invitados podían proporcionar
argumentos y orientaciones e influir directamente en el ámbito de la política.
141
PARTE II
DEBATE TELEVISIVO Y CULTURA
POLÍTICA EN ESPAÑA
Capítulo 4. Los inicios del debate televisivo en España (1976-1978)
Retomando la trayectoria de José Luis Balbín, sus distintas etapas (la universidad, su
estancia en Alemania, Francia…) son determinantes porque precisamente allí se encuentran los
orígenes de La clave. En la universidad (y en el SEU) conoció en los años sesenta al que en
esos momentos era el director general de RTVE Jesús Sancho Rof. En octubre de 1975 le
propuso una lista de programas entre los que figuraba La clave. José Luis Balbín había estado
casi una década en el extranjero (1966-1974) y había entrado en contacto con otras televisiones
y otras formas de hacer y pensar la televisión. En Alemania conoció al que después fue su mayor
apoyo dentro de RTVE, el director adjunto Miguel Ángel Toledano. Al igual que José Luis
Balbín, Toledano trabajó de corresponsal en Bonn (1972) y en París (1973-74), aunque en su
caso para el periódico ABC. Cuando llega la idea del programa a los Servicios Informativos,
Miguel Ángel Toledano lo impulsa para su salida en antena: «Llegó a mí porque era la persona
más sensible a que pudiera hacerse efectivo el proyecto de La clave. Bueno yo conocía a José
144
Luis Balbín de otros avatares y otras coyunturas anteriores ajenas por completo a la televisión»1.
Y de su etapa francesa, por último, será determinante la influencia que ejerce el programa
producido por Armand Jammot: Les Dossiers de l’écran2.
Las redes de sociabilidad que hemos visto en el capítulo biográfico y los apoyos internos
que tenía José Luis Balbín en Televisión Española –el director general de RTVE y el director
adjunto- le valieron para poner en marcha el nuevo programa. En octubre de 1975 Jesús Sancho
Rof aprobó La clave. Sin embargo, los cambios políticos surgidos con la muerte de Francisco
Franco el 20 de noviembre de 1975 produjeron cambios en la dirección de TVE, e hicieron
retrasar la programación de la nueva temporada. Momentos políticos convulsos con la muerte
del dictador, TVE afrontaba el reto de retransmitir en directo el funeral y la proclamación de
don Juan Carlos; hechos que adquirieron el protagonismo político y fueron el centro de atención
de la programación televisiva. Ante la cárcel de Carabanchel, en Madrid, se produjo una
manifestación en favor de la amnistía que pasó desapercibida en TVE.
1
Miguel Ángel Toledano en La difícil convivencia (ficha 300) el 25 de noviembre de 1983. «Sin su empeño y
barreras defensivas para proteger el programa de los contradictorios y cambiantes colores políticos, La clave nunca
hubiera salido en antena. (…) tenía una gran habilidad insuficientemente valorada para escamotear las censuras
del franquismo y de esta democracia», José Luis Balbín, “Miguel Ángel Toledano ha muerto”, La Clave digital,
21/01/2013.
2
En todas las entrevistas, José Luis Balbín reconoce esta influencia. Le propuso a Jesús Sancho Rof «veinte cosas
distintas para hacer. (…) Uno de los ejemplos que le puse fue Les Dossiers de l'écran, precedente claro de La
clave», José Luis Balbín, Historia de TVE. Coleccionable, Ya, 1986, p. 120.
3
El nuevo gabinete juró los cargos el 13 de diciembre, en el que destacamos Adolfo Suárez en la Secretaría General
del Movimiento, Rodolfo Martín Villa en Relaciones Sindicales, y Carlos Robles Piquer (futuro director general
de RTVE en 1981), ministro de Educación y Ciencia. Véase J. R. de Urquijo y Goitia, Gobiernos y ministros
españoles en la edad contemporánea, CSIC, Madrid, 2008, pp. 141 y 142.
4
BOE, 12/12/1975. Adolfo Martín-Gamero era licenciado en derecho. Ingresó en la carrera diplomática en 1945
y, tras ocupar el cargo de secretario de embajada en diferentes países, fue nombrado jefe de la Oficina de
Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores. En 1968 fue nombrado cónsul general en Nueva
York, y más tarde, embajador de España en Marruecos.
5
Como indica Manuel Palacio fue «el primer director general de RTVE que se confiesa monárquico. (…) pertenece
a aquel grupo con aire democristiano liberal que fue el grupo Tácito, y es miembro del Consejo Rector del CEU y
145
años y ninguna relación con el medio televisivo» (Palacio 2012: 86). Todavía faltan estudios
que expliquen la relación que tuvo Carlos Arias Navarro y Gabriel Peña Aranda en su
nombramiento como director general de RTVE. Sin embargo, como argumenta Juan Antonio
Monroy, eran hombres preparados por la Iglesia católica hábilmente colocados en los altos
puestos gubernamentales y en las direcciones generales «con la intención de ir preparando el
asalto al poder» con la muerte de Franco6. Acorde con el clima del momento, Peña Aranda trató
de evitar cualquier conflicto en televisión, nombrando en el cuadro ejecutivo de RTVE a tres
periodistas7.
Es la prensa la que nos advierte de los cambios en televisión y las nuevas etapas. A
finales de 1975, Enrique del Corral, crítico televisivo de ABC, ofrecía la solución para resolver
el problema endémico que parecía sufrir Televisión Española: frente al control ideológico había
que profesionalizarla, vertebrarla ampliando su base informativa, y canalizar espacios de debate
y polémica a través de programas como los franceses Face à face o Cinq colonnes à la une8.
En este caso, variaciones y restructuraciones que se producían principalmente en la segunda
cadena con «espacios nuevos tales como La clave, que dirige el periodista José Luis Balbín,
dentro de la tónica del debate sobre grandes temas con la proyección de producciones
cinematográficas que hayan tenido gran impacto»9. Así presentaba la prensa el nuevo programa,
conscientes de que se trataba del primer programa de debates en directo en España. «Los
coloquios sobre grandes temas de nuestro tiempo conforman los espacios de más audiencia en
la televisión (...). Solo las televisiones de países totalitarios se desentienden de todo eso. Al
espectador se le conquista más por los temas que le preocupan»10.
del Patronato del Colegio Mayor San Pablo de Madrid, dos instituciones confesionales directamente implicadas
en la formación privada universitaria» (Palacio 2012: 85 y 86). El grupo Tácito, de inspiración democristiana, lo
formaban una veintena de personalidades vinculadas a la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, y «se
daría a conocer a partir de mayo de 1973 mediante la publicación de artículos semanales en el diario Ya» (Tusell,
Montero y Marín 1997: 249)
6
J. A. Monroy, Obras completas, T. VII, Clie, Barcelona, 2000, p. 190. Véase especialmente el artículo escrito
por Tácito, “Los sucesores”, en el periódico Ideal, 31/10/1975, p. 8.
7
Rafael Ramos Losada (director de TVE), Luis Ezcurra (subdirector) y José de las Casas Acevedo (subdirector de
los Servicios Informativos).
8
Enrique del Corral escribía en esos momentos bajo el seudónimo de Viriato, por el que era conocido
periodísticamente. A inicios de la Transición, desde la prensa se pedía «una televisión ofensiva en lo cultural, en
lo social, en lo político. Canalizar espacios de debate y polémica [a través de] programas radicalmente actuales en
todos los aspectos sociales y políticos», en Hoja del lunes, 22/12/1975, p. 47.
9
Hoja del lunes, 22/12/1975, p. 47 y 12/01/1976, p. 81. La clave no era la única novedad, también inició el
programa A fondo, dirigido por Joaquín Soler Serrano, quien entrevistaría a figuras relevantes de las ciencias, las
artes y las letras.
10
Hoja del lunes, 22/12/1975, p. 47.
146
4.1.1. Detrás de la pantalla: el arte de programar
11
Centro de Documentación RTVE. El juego (ficha 1). Emisión: 18 de enero de 1976.
12
Ibídem.
13
J. R. Pérez Ornia, “La clave, único programa de debate en directo de TVE, cumple hoy el número cien”, El País,
14/07/1979.
14
Cfr. M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE…”, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico, op. cit. p. 231.
147
La primera emisión de La clave no sorprendió tanto por el formato sino por lograr que
el tema entrara de lleno en el debate político. Era la primera vez que se hablaba en televisión
de la problemática del juego en España y su posible legalización. Hay que tener en cuenta que
en esos momentos el juego era ilegal desde que el general Primo de Rivera decidiera prohibirlo
en 1924, entre otras razones, «por el grado de corrupción al que habían llegado algunos locales
en que se practicaba»15. A inicios de la Transición se producían frecuentemente redadas
policiales para desmantelar locales en los que se jugaba clandestinamente16. Para ello, durante
el debate se habló de la necesidad de modificar el Código Penal y Civil, crear una policía
especial dedicada a la normativa en materia de juego y dotarse de edificios e infraestructuras17.
Si bien no era la intención del programa, todos los participantes al coloquio se posicionaron a
favor de su legalización. Lo que llevó a José Luis Balbín a finalizar el debate diciendo que le
hubiese gustado una mayor oposición porque precisamente ese era el objetivo del programa.
Al día siguiente, la prensa recogía las primeras críticas favorables del nuevo programa.
Enrique del Corral escribió en ABC: «El programa tiene interés y está admirablemente
conducido por el señor Balbín, cuya autoridad ante las cámaras es evidente. La realización,
asimismo, obra de Pedro Rozas, es homogénea, directa y muy informativa, como requiere un
espacio-coloquio de estas características que, por su resonancia, fondo, forma y temas, incluso
merece, desde luego, mejor hora y día. Los domingos, a las 9,30, son malos»18. Para José Luis
Balbín, en cambio, esta emisión «provocó un escándalo tremendo: recibí advertencias incluso
del Consejo de Ministros»19.
En este sentido, hay que destacar la estrecha influencia que mantenía la ciudad de San
Sebastián con el país galo. Su proximidad al casino de Biarritz evidenciaba la gran fuente de
ingresos que podía representar el juego para una ciudad, todo un incentivo para atraer a turismo
adinerado20. Precisamente el turismo (como fuente de ingresos) hizo que muchas ciudades
15
“Los españoles ya pueden jugar”, 26/02/1977.
16
“La policía irrumpe una partida de juegos”, El País, 11/06/1976.
17
El procurador Fernando de Otazu propuso seguir la reglamentación francesa para legalizar el juego en España.
18
ABC, 20/01/1976, p. 118. Véase también la Hoja del lunes, 19/01/1976, p. 39. En Blanco y negro otorgaron a
José Luis Balbín el premio a mejor presentador semanal. Véase Blanco y negro, 24/01/1976, p. 69.
19
José Luis Balbín, en A. Font, La transición política española… op. cit. p. 461.
20
Desde que el Gran Casino de San Sebastián cerrara en 1924, solo en dos ocasiones abrió excepcionalmente y
«en ambas ocasiones se pudo jugar a la ruleta con material prestado por casinos de Francia», en El País, “Los
españoles quieren jugar”, 15/08/1976. Entre los invitados extranjeros se encontraba el director de un casino
francés, que en una de las preguntas de la redacción sobre la proporción de jugadores españoles en su casino, dijo
que la clientela española suponía un 8-9% de los ingresos en todo el territorio francés.
148
(Málaga, Tarragona, Marbella…) solicitasen permisos para poder instalar casinos. El 15 de
marzo se celebró en Perpiñán una reunión con diversas personalidades del sector turístico en la
que participaron los alcaldes de algunas de las ciudades turísticas españolas más importantes
(Málaga, Benidorm, Las Palmas de Gran Canaria, Mallorca…)21, con el objetivo de presionar
a los ministerios de Gobernación, Hacienda, e Información y Turismo para despenalizar el
juego22.
21
Fuente: “Reuniones para hablar del juego en España”, El País, 11/05/1976.
22
Durante varios días la prensa publicó noticias referentes a la legislación del juego en otros países como Portugal,
Francia, Inglaterra y Grecia, que contaban con distintos casinos.
23
Agencia Cifra, 28/08/1976.
24
BOE no 56, de 7 de marzo de 1977, pp. 5302-5304.
25
Centro de Documentación RTVE. Los espías (ficha 2). Emisión: 25 de enero de 1976.
26
En 2011 WikiLeaks hizo público cables diplomáticos fechados entre 1973 y 1976 que mostraban conversaciones
con políticos y las relaciones que Estados Unidos mantenía con España. La clave aparecerá en algún cable de
WikiLeaks, como veremos a continuación, a raíz de la asistencia al programa de algún invitado.
149
José Luis Balbín relató en 2002 que hizo esta emisión «simplemente porque a mí me
gustaban mucho las novelas de John Le Carré y acabé teniendo que declarar ante el Estado
Mayor del Ejército, porque se creían que estaba conchabado con el KGB, o poco menos, así
que estuvo a punto de suprimirse el programa cuando solo llevaba [dos] emisiones»27. Algunas
de las preguntas formuladas durante el debate fueron: ¿Es necesario que todo el mundo espíe?
¿Es imprescindible en los Estados? ¿Por qué? ¿Cuál es el espionaje más importante? ¿Es difícil
no ser espiado?28
27
José Luis Balbín, en Á. Font, La transición política española. op. cit. pp. 463-466. En 2008, la serie Cuéntame
cómo pasó utilizó este programa en su trama argumental. Sobre la serie, véase A. Corbalán, “Reconstrucción del
pasado histórico: nostalgia reflexiva en Cuéntame cómo pasó”, Journal of Spanish Cultural Studies, 10 (3), 2009,
pp. 341-357.
28
Como veremos más adelante, la información fue una de las temáticas predilectas del programa. Dedicó
emisiones a la libertad de información (fichas 123 y 203), a la relación entre información y poder (ficha 230), al
pluralismo informativo (ficha 368), al impacto de los medios de comunicación (ficha 324), y a los líderes de
opinión (ficha 335)...
29
Los primeros rascacielos en España se construyeron en los años sesenta siendo Benidorm su claro exponente.
150
En relación a la participación del telespectador, antes de proyectar la película se
ofrecieron dos líneas telefónicas. Su director animaba a los telespectadores a reaccionar y
participar en el programa señalando que, de todas las llamadas recibidas, seleccionaban «las de
interés general, las más polémicas y más interesantes»30. Pero ante el número de llamadas
recibidas se bloqueó la centralita y no pudieron atender todas las llamadas. A pesar de ello, se
iniciaba con esta sección una ruptura respecto a la televisión del franquismo: los telespectadores
podían llamar por teléfono y participar por primera vez en televisión. José Luis Balbín finalizó
el programa recordando que el objetivo no era imponer una solución al problema, sino plantear
un problema y ofrecer distintas claves para su solución. Durante el debate se formularon
preguntas como: ¿Es necesaria la socialización del suelo? ¿Cómo será la ciudad del futuro?
La clave continuó su andadura con programas como Los extraterrestres (ficha 4), para
el que se proyectó la película Ultimátum a la Tierra (The Day the Earth Stood Still, Robert
Wise, 1951), «en la que los alienígenas explican a los terráqueos que como raza son un desastre
y que, si no se corrigen por la buenas, ellos tendrán que intervenir» (Palacio 2012: 95)31. El
programa recibió favorables críticas en prensa. En este sentido, la prensa nos permite observar
qué repercusión tienen los debates y qué contenidos o declaraciones se destacan. Como bien
indica Virginia Martín, había periódicos más complacientes respecto a los contenidos de la
televisión pública (ABC), y otros más críticos como El País o Diario 16 (Martín 2013: 242).
Seguiremos la trayectoria del programa desde estos tres periódicos como tres perspectivas
ideológicas que nos ayuden a medir el impacto de sus emisiones. En este caso, en ausencia
todavía de El País y Diario 16, desde ABC se reconocía públicamente la calidad del nuevo
programa. En su sección “los mejores en TV”, José Luis Balbín recibió el premio al “mejor
director” de programa32.
Tras un mes en antena, y por decisión del director general de RTVE Gabriel Peña
Aranda, se produjo el 15 de febrero de 1976 la primera suspensión. José Luis Balbín recibió
presiones para no hacer en directo Periodistas (ficha 4-B) y, al negarse a ello, acabó por no
emitirse. La decisión de la suspensión se tomó un día antes y algunos invitados ya se habían
desplazado hasta Madrid. Si la prensa hablaba de un «momento delicado al tratarse de un tema
30
Centro de Documentación RTVE. La moda Gaudí (ficha 3). Emisión: 1 de febrero de 1976.
31
Centro de Documentación RTVE. Los extraterrestres (ficha 4). Emisión: 8 de febrero de 1976.
32
Fuente: ABC, 14/02/1976, p. 69.
151
de mucha actualidad»33, es llamativo que ni la prensa ni la televisión argumentaron las razones
por las que se prohibía. Generalmente Televisión Española no informaba de sus propios
cambios, y en esos momentos, la prensa focalizaba más sus críticas a la televisión en su conjunto
sin tener que hacer referencia a nombres de directivos ni altos cargos. Una vez suspendida La
clave, en abril de 1976, la prensa publicó que la suspensión había sido provocada por el propio
director general de RTVE, Gabriel Peña Aranda34.
La principal causa de la suspensión fue el tratar de abordar un tema que podía hacer
referencia a la Unión Militar Democrática (UMD). La detención en febrero del periodista
Rodrigo Vázquez-Prada, acusado por no violar el secreto profesional ante una información
publicada en Nuevo Diario sobre la UMD, provocó en Televisión Española una huelga de
informadores y distintas manifestaciones por todo el país35. Manifestaciones que pasaron
desapercibidas en televisión al igual que la huelga en Barcelona convocada por Assemblea per
Catalunya, de fuerte repercusión internacional36. A raíz de estos últimos acontecimientos, y
sabiendo que La clave también abordaba en sus debates la actualidad informativa, el director
general de RTVE decidió prohibir el programa. Un mes más tarde, en marzo, se produjeron
nuevas protestas por la detención y tortura del periodista José Antonio Martínez Soler, director
de la revista Doblón, que había publicado una información sobre la Guardia Civil37. La propia
revista publicó que «Televisión Española dio la noticia de forma tan tendenciosa que el
telespectador recibía la impresión de que Martínez Soler fue torturado por ETA, cuando es
evidente que se trata de la ultraderecha. No pocos profesionales se preguntaron ¿A quién trata
de encubrir Televisión Española?»38.
Sí se movilizó Televisión Española para el primer viaje oficial de los Reyes a Cataluña
en febrero de 1976. Esta visita, al igual que el posterior viaje del rey a los EEUU, nos sirve para
33
«La clave está empezando a tener una audiencia importante –se va a enfadar como el próximo domingo no
aparezca en pantalla-», en “La clave, desclavada”, Blanco y Negro, 21/02/1976, p. 69.
34
Véase, Blanco y Negro, “La clave, «desclavada» definitivamente”, 3/04/1976, p. 69. Cfr. M. Palacio y C. Ciller,
“La clave de TVE…”, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico, op. cit. p. 237.
35
«Todos los periódicos del país se hacen eco del problema, generalmente defendiendo el secreto profesional, con
más o menos matices, dependiendo de las coordenadas ideológicas de cada uno» (Rodríguez 2008: 95). En marzo,
Triunfo abordó el tema de la libertad de expresión y tituló su portada “Periodistas por la libertad”, Triunfo, no 687,
27 de marzo de 1976.
36
Le Monde publicó en su editorial Le défi catalan (El desafío catalán), Le Monde, 10/02/1976.
37
Véase su propio relato en la web: http://martinezsoler.com/2014/03/hoy-hace-38-anos-pense-que-me-moria/
[consultado el 3/11/2014].
38
“Nuestro director, torturado”, Doblón, 13/03/1976.
152
evidenciar la escenificación del poder que hacía Televisión Española39. Desde el Salón del
Tinell, y retrasmitido en directo por televisión, Juan Carlos inició su discurso en catalán
(primera vez que un rey se dirigía en catalán en una intervención pública) 40. Tras el discurso,
los Reyes continuaron su estancia con la visita a la abadía de Montserrat, cuna espiritual y
cultural de Cataluña, y a la zona obrera de Cornellà. Si a la llegada de los Reyes a Cataluña el
16 de febrero no se había producido una gran acogida, a su salida, el 22 de febrero, parte de la
sociedad catalana le rindió homenaje. TVE no volvería a movilizar tantos dispositivos hasta
junio con la visita del rey Juan Carlos a Washington.
Tras la prohibición de Periodistas, el programa volvió a antena con un tema popular (el
fútbol) que atrajo a la audiencia. Se proyectó un documental sobre el Real Madrid titulado
Goles, lágrimas y triunfos41. Entre los invitados se encontraba el presidente del Athletic Club
de Bilbao, un árbitro y jugadores de fútbol. Sin duda, el fútbol, máximo exponente en la esfera
del entretenimiento, fue uno de los pilares de la programación desde enero de 1963 42. Sin
embargo, al igual que hiciese en programas anteriores, La clave sorprendió por el tratamiento
y los parámetros que siguió El negocio del fútbol (ficha 5). El propio debate y el enfoque del
mismo dependerían de las preguntas y las problemáticas que se querían abordar: ¿Está
politizado el fútbol?
El periodista Joaquín María Pujal argumentó que había pruebas evidentes de esa
politización y como ejemplos el eslogan del F.C. Barcelona (Més que un club), o el caso del
Athletic Club de Bilbao, un equipo en el que solo jugaban jugadores vascos. Se debatieron
temas como la nacionalización de jugadores, en unos momentos en los que solo se permitía por
club un máximo de dos jugadores extranjeros no oriundos (jugadores nacidos en América de
ascendencia española), y los «trapicheos» que se producían en algunos casos cuando trataban
39
«De toda la cobertura informativa y editorial se desprende la imagen del rey Don Juan Carlos como un decisivo
e influyente actor político durante todo el viaje», C. Barrera y R. Zugasti, “Imagen pública de Cataluña y de Juan
Carlos I en su primer viaje como rey en febrero de 1976”, en Anàlisi, no 30, 2003, p. 75.
40
“Los Reyes de España inician su primera visita oficial a Cataluña”, ABC, 17/02/1976, pp. 94-95. El discurso
íntegro puede consultarse en Visita a Cataluña de sus Majestades los Reyes de España: 16 al 21 de febrero de
1976, Ediciones del Movimiento, Universidad Complutense de Madrid, 1976.
41
En el Centro de Documentación no se conserva la primera parte del programa (la correspondiente a la
introducción de los invitados –así como una posible crítica de José Luis Balbín a la prohibición anterior- pero sí
la segunda cinta que corresponde al debate.
42
Cfr. J. S. Duran Froix, La télévision espagnole en point de mire. Atelier d’Études sur la Télévision Espagnole,
vol I. CREC, abril de 2013, p. 6.
153
de demostrar la ascendencia española43. Se abordó el fútbol como negocio (en el que el F.C.
Barcelona se gastaba a diario un millón de pesetas). Llamativo es que las presiones de TVE
llegaban hasta la UEFA. El 3 de marzo de 1976 coincidían los partidos del Real Madrid y del
F.C. Barcelona. La UEFA, que no permitía retransmitir dos partidos a la misma hora, acabó
cediendo a las presiones procedentes de España adelantando un día el partido del F.C.
Barcelona.
Pero es en la esfera informativa donde mejor se visualizan las posibilidades del medio
como instrumento político. El 27 de febrero de 1976, el programa El Gobierno Informa
(dirigido por Victoriano Fernández Asís) entrevistó a Manuel Fraga. El rey Juan Carlos,
satisfecho con la entrevista, llamó por teléfono a Fraga para felicitarle. WikiLeaks hizo público
un cable que mostraba cierta desconfianza del rey hacia Fraga44, si bien, en la obra Legitimidad
y representación (1973), Fraga expresaba la función de la monarquía como forma de Estado:
«La Monarquía puede prestar, en las sociedades en Transición, unos servicios incomparables,
si logra construirse en el centro seguro de un sistema dinámico, como árbitro, como moderador,
como integrador y como garantía de un proceso de reforma social»45. La televisión mostraba
y ocultaba dependiendo de los intereses del gobierno. De nuevo pasaban desapercibidos en
televisión sucesos como los ocurridos en Vitoria en marzo de 1976. Durante una huelga, cinco
trabajadores asesinados y más de cien heridos, muchos por armas de fuego. «Alteraciones del
orden público», según la terminología que se utilizaba entonces, que fueron fuertemente
reprimidas46.
De «gran impacto popular», según la prensa de la época, fue el programa Brujería (ficha
6), con la proyección de la película La semilla del diablo (Rosemary's Baby, Roman Polanski,
1968). Mientras su director lamentaba la ausencia en el debate de un exorcista47, la prensa se
43
Centro de Documentación RTVE. El negocio del fútbol (ficha 5). Emisión: 22 de febrero de 1976. Dedicaría
otra emisión al fútbol en 1978 con Mundiales de fútbol (ficha 51), que contó con Di Stéfano y Kubala entre sus
invitados.
44
WikiLeaks: “King's views on political situation”, Department of State/Secretary of State, 1 de marzo de 1976, p.
2.
45
M. Fraga Iribarne, Legitimidad y representación, Grijalbo, Barcelona, 1973, p. 274.
46
Como argumentaría Manuel Vázquez Montalbán, «la lucha obrera había sido duramente reprimida por las
fuerzas del orden público, pero aquella tarde, desbordados los efectivos de la Policía, sustituyeron las balas de
goma y los gases lacrimógenos por las balas de verdad contra los 5.000 manifestantes (trabajadores) que habían
acudido a la Iglesia de San Francisco de Asís» (Vázquez Montalbán 2005: 104). La obra Crónica sentimental de
la transición recogía los artículos escritos para el suplemento dominical de El País en 1984 y fue publicado por
primera vez en 1985.
47
Centro de Documentación RTVE. Brujería (ficha 6). Emisión: 22 de febrero de 1976. En 1980 dedicó otra
entrega con el mismo título, Brujería (ficha 142).
154
congratulaba porque era uno de «los programas más interesantes de la actual programación en
ambas cadenas»48. Esa misma semana se produjeron nuevos nombramientos en TVE que
afectaron principalmente a los Servicios Informativos49. Pero la prensa era escéptica en relación
a la televisión: «la actual información que se le da por nuestro primer instrumento de
comunicación continúa siendo deficiente»50. La falta de libertad informativa mermaba la
credibilidad de los programas informativos, que era aprovechada por programas como La clave
(que gozaba de mayor libertad al emitir por la segunda cadena). Un ejemplo de ello, tal como
denunciaba la revista Triunfo, era el programa dirigido por José María Íñigo, Directísimo (1975-
1976) con sus «entrevistas breves y controladas (…) como si hubiese existido una de esas
órdenes superiores que están instrumentando la televisión»51.
En la primera entrevista que concede José Luis Balbín como director de La clave, dejaba
claro que el objetivo del programa era plantear un debate lo más abierto posible buscando
«siempre a los mejores invitados, aquellos que puedan decirnos más cosas. Porque (…) el
interés del programa reside ahí»52. Precisamente esa semana se encontraba, entre los invitados
al programa La conquista del espacio (ficha 7), Neil Armstrong, primer hombre en pisar la
Luna53. Le abonaron 300.000 pesetas, dinero que el astronauta destinaría a fines benéficos,
aunque la norma general era abonar a los invitados únicamente el viaje, la estancia y la
comida54.
La clave inició con El hambre (ficha 8), una serie de temas que buscaban concienciar a
la sociedad. Pese a anunciar la película Los olvidados (Luis Buñuel, 1950), finalmente se
proyectó Las uvas de la ira (The Grapes of Wrath, John Ford, 1940), basada en la novela
48
Enrique del Corral, ABC, 2/03/1976 p. 126. «Sin duda y con mucha diferencia sobre los demás, La clave ha sido
el mejor programa de la semana (…) en las películas han acertado casi siempre (…). Emitir La semilla del diablo
fue un gran acierto –uno más en un programa que fue casi perfecto-. Por otra parte, creemos que José Luis Balbín
está logrando una comunicación muy especial con el telespectador. Esa forma de empezar el coloquio rindiendo
cuentas a los telespectadores, preocupándose por las críticas que el programa recibe». Blanco y Negro, 6/03/1976,
p. 69.
49
Mauro Muñiz fue nombrado nuevo jefe de los Servicios Informativos.
50
Blanco y Negro, 6/03/1976, p. 69.
51
Triunfo, no 687, 27 de marzo de 1976, p. 17.
52
José Luis Balbín, en Mediterráneo, 14/03/1976, p. 10.
53
Centro de Documentación RTVE. La conquista del espacio (ficha 7). Emisión: 7 de marzo de 1976.
54
La astróloga francesa Germaine Soleil (más conocida como Madame Soleil) cobró 20.000 pesetas por asistir al
programa. Fuente: “Balbín, el hombre de La clave en televisión”, Mediterráneo, 14/03/1976, p. 10. A la altura de
1979 «tan solo diez de los setecientos invitados que han intervenido en La clave, han cobrado», en “La clave”, El
País, 31/03/1979. Sin embargo, en las distintas entrevistas que mantuve con José Luis Balbín y José Luis Merino,
me indicaron que solo cobraron Neil Armstrong y Truman Capote.
155
homónima de John Steinbeck. No se explicó el porqué del cambio pero algunas críticas de los
telespectadores (cambios de última hora o la falta de antelación en anunciar el filme) le sirvieron
al equipo para mejorar el programa. A raíz de ellas se introdujo una breve reseña filmográfica
y una bibliografía. Se inició así una apuesta por mantener la misión educativa y formativa, y
fomentar su carácter pedagógico. Durante el coloquio se cuestionó la obra de Adam Smith, La
riqueza de las naciones (1776), y se debatieron temas como si era necesario seguir la doctrina
laissez faire (dejen hacer) o plantear un nuevo orden mundial debido a que «cada vez los ricos
son más ricos y los pobres más pobres»55. José Luis Balbín finalizó el programa con la frase
pronunciada por Indira Gandhi el 1 de febrero de 1968 en la sesión inaugural de la Conferencia
de las Naciones Unidas: «la cuestión no es si el mundo desarrollado se puede permitir el lujo
de ayudar a los países subdesarrollados o en vías de desarrollo, la cuestión es si el mundo
desarrollado puede permitirse el lujo de no ayudar»56.
La clave debatió en marzo sobre petróleo con La banca del oro negro (ficha 9). Su
director inició el programa con una fuerte crítica hacia a los que no habían querido asistir,
55
Centro de Documentación RTVE. El hambre (ficha 8). Emisión: 14 de marzo de 1976.
56
Ibídem. El fundido de la emisión se produjo tras unas imágenes que mostraban la pobreza (de África)
acompañadas de la canción compuesta por Paul McCartney Yesterday. En 1985 abordó de nuevo el tema con
Escasez en la abundancia (ficha 358).
57
«La clave, cada domingo está mejor. Los invitados son idóneos y el tema interesa por los diferentes enfoques
que se le suelen dar», Blanco y Negro, 20/03/1976, p. 69.
58
José Luis Balbín, Mediterráneo, 14/03/1976, p. 10.
59
Enrique del Corral, ABC, 4/04/1976, p. 126.
156
motivo por el que no daban a tiempo los nombres de los invitados. «Algunos se han disculpado
sin una causa justificada (…) sencillamente estamos debatiendo y a nadie se le lleva a la pared.
(...) Muy a menudo, algunos invitados nos dicen si viene uno, él no va…»60, y al final, de los
seis invitados (o cuatro como fue en este caso) ninguno pertenece a la lista inicial. El debate
giró en torno al límite de reservas (reconocidas oficialmente y no reconocidas), y la escalada
del precio del barril, que había pasado de 2$ en octubre de 1973 a los 12$ de marzo de 197661.
60
Centro de Documentación RTVE. La banca del oro negro (ficha 9). Emisión: 14 de marzo de 1976.
61
Las políticas de ajuste contra la crisis económica se materializaron en octubre de 1977 con los Pactos de la
Moncloa. Véase A. Carreras y X. Tafunell, Historia económica de la España contemporánea (1789-2009), Crítica,
Barcelona, 2010, pp. 367-399.
62
Centro de Documentación RTVE. Campos de internamiento (ficha 10). Emisión: 21 de marzo de 1976.
63
Posteriormente fue ministro de Cultura en 1980 por Unión de Centro Democrático (UCD).
64
Es el caso de la obra de N. Verheyen, Diskussionslust. Eine Kulturgeschichte des »besseren Arguments«, en
Westdeutschland, Vandenhoeck & Ruprecht, Universidad de Berlín, 2003.
157
En los años ochenta se intensificaría el debate acerca de liberar por razones humanitarias
a Rudolf Hess, pero el gobierno británico mantuvo su decisión de no liberarle. Hess murió en
1987 a los 93 años de edad.
Al día siguiente del debate, 29 de marzo, la policía detuvo a los seis representantes de
Coordinación Democrática que trataban de presentar ante los medios de comunicación el
manifiesto de unión. Se liberaron a los dos socialistas pero el resto, entre los que figuraba
Marcelino Camacho, permanecieron en la cárcel, lo que provocó una nueva manifestación en
Madrid reclamando amnistía que fue fuertemente reprimida por las fuerzas del orden y omitida
en TVE.
Un día antes de emitir El negocio de la educación (ficha 11), saltó a la prensa que el
programa no continuaba: «La clave ha sido desde el comienzo uno de esos programas que
molestan a los de siempre; y molestan tanto porque se hace en directo como por los temas que
toca, que si bien no son de una rabiosa actualidad, algunos se han tratado con unos enfoques
verdaderamente insólitos en televisión»65. ¿Qué motivos llevaron a suprimir un programa de
éxito y audiencia? Las razones de Prado del Rey que publicó la prensa decían que «el programa
ha cumplido su ciclo de trece espacios, y que por tanto ya está bien»66. Lo que no publicaba era
que la decisión fue tomada por el director general de RTVE, Gabriel Peña Aranda. Para evitar
la suspensión, José Luis Balbín había propuesto reducir 400.000 pesetas por emisión; una
propuesta que no fue aceptada67. No era el factor económico precisamente el problema sino
aquello que pudiesen decir invitados relevantes en directo. Como argumentan Manuel Palacio
y Carmen Ciller «a los políticos del momento no les gustaba que los ciudadanos opinasen con
las únicas ataduras de un cierto autocontrol y que los públicos televisivos escuchasen opiniones
diversas» (Palacio y Ciller 2014: 231).
65
“La clave, «desclavada» definitivamente, Blanco y negro, 3/04/1976, p. 69.
66
Ibídem.
67
En esos momentos una emisión, dependiendo de los invitados, costaba entre 1 millón y 1.800.000 pesetas.
158
presupuestos destinados a educación. Las cifras oficiales que ofrecía Ángel Martínez
(procurador en Cortes), eran contrastadas con las que aportaba el propio programa, lo que
obligaba a los políticos a preparar bien el debate. Francisco Ignacio Taibo argumentó que «un
mejor Estado es aquel que dedica más dinero en educación». Por su parte, Eloisa Rubio, ama
de casa, destacó la necesidad de una «escolarización gratuita» que no se haría efectiva hasta
julio de 1985 con la Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación (LODE), que recogía
la enseñanza básica, obligatoria y gratuita para toda la población menor de 14 años68.
«La clave en directo termina aquí. Lo digo sin demasiado dolor pero sí con un poco de pena,
y no es paradoja. Todo un equipo de excelentes profesionales se ha desvivido semana a
semana a lo largo de trece programas para ofrecerle temas de todo tipo, no específicamente
políticos, no es necesario. Se trataba de probar que ustedes sí tienen interés por los temas
serios, y para ser serios éstos no tienen por qué resultar aburridos. Se trataba de probar
también, y sobre todo, que contra lo que insinúan, cada vez menos, los españoles son
capaces de opinar, discutir incluso contradecirse sin que haya sangre (…). En otros países,
en otras televisiones, la de Francia por ejemplo, por citar la más cercana, los espectadores
coloquian así desde hace quince años. Durante un trimestre escaso, ustedes han demostrado
que aquí también se puede. (…) Esta experiencia hará que volvamos a conversar pronto.
Hasta entonces pues, gracias por todo y muy buenas noches»69.
68
Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio de 1985.
69
Centro de Documentación RTVE. El negocio de la educación (ficha 11). Emisión: 4 de abril de 1976.
70
“La clave desaparece”, ABC, 7/04/1976, p. 118.
71
José Luis Balbín, entrevista en Mediterráneo, 14/03/1976, p. 10.
159
4.2.1. Entre reforma y ruptura: el Referéndum de 1976
Dos expresiones que se han utilizado en multitud de ocasiones para definir la Transición
española han sido las de «ruptura pactada» y «de la Ley a la Ley». La primera, para indicar que
el resultado de dicha transición fue fruto de una cooperación entre las élites procedentes del
régimen anterior y la oposición democrática. La segunda, para definir el proceso desde la
legalidad del régimen anterior a una nueva legalidad sin quiebra de la misma72. La oposición
(partidos, sindicatos y grupos), coaligados principalmente en torno al PCE y al PSOE,
propugnaban mayores parcelas de libertad y una ruptura que condujera a una democracia
plena73. En sus primeras formulaciones, la ruptura implicaba la formación de un gobierno
provisional que convocara elecciones en el plazo de un año, la restauración de los derechos de
reunión y asociación, la inmediata legalización de los partidos políticos, la plena amnistía y el
retorno a España de los exiliados74. Tras el referéndum de diciembre de 1976se acabaron
rompiendo las expectativas de aquellos para los que la ruptura significaba una demolición de la
legalidad vigente, saliendo reforzada la tesis de ruptura pactada (entendida como pactar la
reforma, el cambio), que no fue sino un término para sintetizar el acuerdo alcanzado entre las
distintas posiciones enfrentadas. Pronto fue sustituido por el de «consenso», menos conflictual
que enfrentamiento o ruptura, y que evitaba sobre todo la fragmentación del acuerdo nacional
en torno al sistema democrático que nacía en dicho proceso.
72
Como hemos explicado previamente existe una amplia producción historiográfica sobre la Transición española.
Pero destacamos sin lugar a dudas las obras de R. G. Cotarelo (ed.), Transición política y consolidación
democrática (1975-1986), CIS, Madrid, 1992; J. Aróstegui “La Transición política y la construcción de la
democracia (1975-1996)”, en J. Martínez (ed.), Historia de España. Siglo XX, 1939-1996, Cátedra, Madrid, 1999,
pp. 245-362. De F. Gallego, El mito de la Transición. La crisis del franquismo y los orígenes de la democracia
(1973-1977), Crítica, Barcelona, 2008; y R. Quirosa-Cheyrouze (ed.), Prensa y democracia: los medios de
comunicación en la Transición, Biblioteca Nueva, Madrid, 2009.
73
La Junta Democrática (PCE) y la Plataforma de Convergencia Democrática (PSOE) se unieron el 26 de marzo
de 1976 en un único organismo, Coordinación Democrática, conocida como Platajunta. Paulatinamente se fue
sustituyendo la aspiración de «Gobierno provisional» por «Gobierno de amplio consenso democrático». Véase S.
Juliá, “El Rey y Suárez conducen la transición”, en Protagonistas del siglo XX, El País, Madrid, 1999.
74
Entre otros líderes, posición defendida por Felipe González en Suresnes durante el XIII Congreso del PSOE en
octubre de 1974. Véase “Felipe González, al frente del partido de Largo Caballero”, El País, 13/05/1976.
75
Cuadernos para el Diálogo fue una revista mensual de ensayo (1963-1976), y posteriormente semanario de
información general (1976-1978), en la que participaron personalidades de todo signo.
76
Se prohibía la entrada a algunos trabajadores a las instalaciones de TVE, en Prado del Rey, como fueron los
casos del guionista y escritor Antonio Abellán o del presentador Alfredo Amestoy. La Vanguardia, 27/05/1976,
p. 31.
160
lugar de denuncia de lo que ocurría en TVE, pero también en fuente de problemas para muchos
periodistas77. RTVE abrió un expediente a José Luis Balbín por unas declaraciones hechas en
el diario La Nueva España de Oviedo en referencia a presiones en televisión. A través de
medidas como «no hacer declaraciones cuando se suspende un programa», se evidenciaba el
funcionamiento de la televisión en esos momentos78. Un poder, el de la prensa, que también se
observa a nivel internacional. El 26 de abril el semanario norteamericano Newsweek publicó
una entrevista al monarca, calificando al presidente del gobierno Arias Navarro, de “desastre
sin paliativos”79. Como bien argumenta Ernesto Cruzado «No se sabe en qué momento concreto
don Juan Carlos decidió prescindir de su presidente, pero sin duda fue aquel en el que
comprendió que el coste de mantener a Arias estaba resultando excesivo»80. Pero la reacción
del presidente fue también inesperada al utilizar la televisión para dirigirse a la nación81. Su
dimisión no llegaría hasta el 1 de julio.
Tal y como argumenta José Ramón Pérez Ornia, con Carlos Arias Navarro en la
presidencia, se mantuvo el continuismo en RTVE e incluso se produjo un recrudecimiento de
la censura con listas negras incluidas (Pérez Ornia 1989: 65). «Televisión Española, aparte de
la llamada lista negra, cuenta en su plantilla con una docena de despedidos o represaliados por
motivos extralaborales»82. Efectivamente, en los primeros cinco meses de 1976 se habían
producido «30 procesamientos de periodistas, tres encarcelamientos, ocho condenas de
inhabilitación profesional y diez secuestros de publicaciones» (Bustamante 2006: 91), que
muestran el férreo control de los medios de comunicación a inicios de la Transición
democrática.
77
Antonio Gala fue procesado por el Juzgado de Orden Público por artículos escritos en Sábado Gráfico. Ana
Cristina Navarro fue amenazada de despido por realizar un reportaje sobre la unificación de Vietnam en el
programa Informe Semanal, que provocó fuertes críticas en periódicos como El Alcázar, Fuerza Nueva y ABC.
Fuente: “Se prohíbe la entrada a Alfredo Amestoy entrar en Prado del Rey”, El País, 26/05/1976.
78
«Hay trabajadores de TVE (guionistas, presentadores, actores, directores, realizadores…) dispuestos a
enfrentarse con la casa para que esta situación de auténtico desconcierto profesional no continúe», Blanco y Negro,
5/06/1976, p. 71. Véase también el artículo titulado “Contra la censura”, Mediterráneo, 15/08/1976, p. 12.
79
«El Gobierno prohíbe la entrada en España de la revista y se apresura a dar un desmentido. Hay que apreciar
que éste es dado por el Gobierno no por la Zarzuela, que no realiza ningún comentario», E. Cruzado, “La dimisión
de Arias Navarro, factor clave para la transición. El papel de la prensa escrita en la crisis”. Actas de las VI Jornadas
de Castilla-La Mancha sobre Investigación en Archivos, Guadalajara, 4-7 de noviembre 2003, Vol. 2, 2004, pp.
10-12. Cfr. V. Martín, Televisión Española y la Transición democrática, op. cit. p. 68.
80
E. Cruzado, “La dimisión de Arias Navarro, factor clave para la transición”, op. cit. p. 17.
81
Discurso televisado el 28 de abril de 1976 en el identifica la reforma política con la continuidad del franquismo.
82
“Concentración de profesionales de RTVE, a favor de la amnistía laboral”, El País, 9/07/1976.
161
Televisión Española es resultado, por tanto, de una televisión centralista, paternalista,
de carácter unidireccional y fuertemente controlada por las estructuras de la dictadura. La
prensa denunció regularmente el caos en el que vivía TVE83, pero lo que realmente se mostraba
con la supresión de programas era el miedo de los reformistas del régimen en perder el control
del medio. La clave se adelantó en proclamar libertad, independencia, pluralismo político,
participación del público… objetivos que en televisión tan solo serían proclamados
oficialmente tras el nombramiento de Adolfo Suárez. En esos momentos, a 31 de mayo de 1976,
venía de regularse en España el derecho de reunión84.
Con motivo de la primera visita oficial del rey Juan Carlos a los Estados Unidos, en
junio de 1976, y como hemos adelantado previamente, Televisión Española movilizó todos sus
medios para dar la mayor cobertura informativa. Fue tal la movilización que algunos autores
argumentan que de Gabriel Peña Aranda tan solo se recuerda una cosa: el viaje a América de
los Reyes (Munsó Cabús 2001: 139)85. Ante el Congreso de los Estados Unidos, el Rey
manifestó su intención de conducir al país por una vía democrática, lo que le valió un fuerte
apoyo internacional. Mientras en España, El País –periódico fundado el 4 de mayo- se hizo eco
de un escrito firmado por cien profesionales de los Servicios Informativos a raíz del viaje por
«el papel que se nos obliga a jugar»86. El propio ministro de Información y Turismo Adolfo
Martín Gamero amenazó con dimitir si el gobierno cerraba durante cuatro meses el semanario
Cambio 16, expedientado por la portada del número 235, que incluía en su interior una
caricatura del propio don Juan Carlos87.
83
«Si la pasada semana decíamos que en Prado del Rey imperaba una especie de “Ley de la selva” (…) en esta
ocasión ya no queda ni eso, ahora solo se observa un desmadre, desconsolador. Y lo peor de todo –o lo mejor- es
que muchos de los que estaban callados les estén entrando ganas de hablar. Incluso algunos ya han amenazado con
hacerlo ¿Comprenderán por qué decíamos al principio que se acercaba un verano muy calentito en Prado del
Rey?», Blanco y Negro, 5/06/1976, p. 71.
84
BOE, no 130, 31 de mayo de 1976.
85
Cfr. V. Martín, Televisión Española y Transición democrática, op. cit. p. 48.
86
Fuente: “La información en Radio y Televisión no es objetiva”, El País, 11/06/1976. Cfr. M. Palacio, La
televisión durante la Transición democrática, op. cit. p. 100. Sobre el papel de dicho diario durante el proceso de
Transición, véase L. Negró, El diario El País y la cultura de las elites durante la transición, Foca, Madrid, 2006.
87
Fuente: “El rey que viajó”, Cambio 16, no 235, 7-13 de junio de 1976, p. 11.
162
las posibilidades que ofrecía el medio televisivo: había ocupado el cargo de secretario de las
Comisiones Asesoras de RTVE (1964), la jefatura de programas (1965-67), la dirección de la
primera cadena (1967) y la dirección general de RTVE (1969 y 1973)88.
Rafael Ansón ocupó el cargo de director general de RTVE desde el 23 de julio de 1976
hasta el 17 de noviembre de 1977. Es durante este periodo donde se dibuja «un modelo
televisivo español para la salida de la dictadura» (Palacio 2012: 107), pero siguiendo las
directrices marcadas y el control desde dentro del gobierno. A la altura de julio de 1976,
Televisión Española tenía una programación de 95 horas semanales en las dos cadenas y cerca
de siete mil personas forman la plantilla de RTVE. Durante el tiempo que está al frente de
RTVE, Rafael Ansón desempeñó un papel determinante: realizó una renovación de la estructura
de los Servicios Informativos que le permitió controlar los contenidos televisivos, y consolidó
en televisión las figuras de Adolfo Suárez y Juan Carlos92. Fue asesor en las campañas
88
Como argumenta Manuel Palacio, el nuevo presidente «cree firmemente que el medio televisivo constituye un
elemento central de la comunicación social y política de la España que sale de la dictadura» (Palacio 2012: 117).
Para una mayor ampliación de RTVE bajo la dirección de Adolfo Suárez, véase G. Morán, Adolfo Suárez, historia
de una ambición, Planeta., Barcelona, 1979.
89
Un análisis del mensaje en V. Martín, Televisión Española y la Transición democrática, op. cit. pp. 72-79, y M.
Palacio, La televisión durante la Transición española, op. cit. pp. 116-123.
90
Entre los nuevos nombramientos destacamos a Leopoldo Calvo Sotelo, ministro de Obras Públicas, Rodolfo
Martín Villa, ministro de la Gobernación, y Andrés Reguera, ministro de Información y Turismo.
91
En 1973 fue director del Instituto de la Opinión Pública (IOP), que había sido fundado en 1963 con el objetivo
de investigar la opinión pública nacional e internacional. Véase Rafael Ansón (Dir.), Revista Española de la
Opinión Pública, no 33, julio-septiembre 1973, Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid, p. 1.
92
Fuente: RTVE, 1976, p. 6. Rafael Ansón siguió la labor de sus predecesores proyectando la mejor imagen de la
Monarquía. «La monarquía española –todos lo hemos visto-, que reanuda una tradición secular, tiene ganada la
163
electorales del referéndum de diciembre de 1976 y en las elecciones de junio de 1977, que lo
convirtieron en el «artífice central de las operaciones que interrelacionan Adolfo Suárez,
transición democrática y marketing» (Palacio 2012: 128). Su hermano, Luis María Ansón
(profesor de José Luis Balbín en la Escuela Oficial de Periodismo), fue designado en septiembre
de 1976 «presidente y director general de la Agencia EFE, el otro gran aparato de comunicación
estatal, en donde se mantendría hasta la llegada de los socialistas» (Bustamante 2006: 65-66).
Ambos fueron invitados a La clave93.
simpatía, la amistad, el respeto de los países más importantes del mundo. RTVE es consciente y está orgullosa de
su bien cumplida misión», RTVE, 1976, p. 31.
93
Rafael Ansón en Líderes de opinión (ficha 335), y Luis María Ansón en Periodistas (ficha 5-C), que finalmente
fue prohibido. Luis María Ansón dirigía las revistas Blanco y Negro (dominical de ABC), Gaceta Ilustrada, y un
programa en TVE los viernes, La prensa en el debate, con el que trataba de potenciar el periodismo escrito en
televisión. Fuente: RTVE, 1976, p. 51. El tercero de los hermanos, Francisco Ansón, había ocupado la dirección
del Departamento de Estudios e Investigación de Audiencias, y la jefatura de los Servicios de Estudio de Contenido
de TVE.
94
“La intervención del presidente causó buena impresión a la mayoría”, El País, 19/09/1976.
95
V. Martín, Televisión Española y la Transición democrática, op. cit. p. 88.
96
M. Redero San Román, Estudios de historia de la UGT, Ediciones Universidad de Salamanca, p. 156; o C.
Barrera, Historia del proceso democrático en España: tardofranquismo, transición y democracia, Fragua, Madrid,
2002, p. 81.
97
Ley 1/1977, de 4 de enero de 1977.
98
“La Administración reafirma su exclusividad informativa”, El País, 10/09/1976.
164
Información y Turismo Andrés Reguera99. En declaraciones a la prensa condicionaba la libertad
informativa a «unos matices de objetividad de planteamientos y unos límites –la Monarquía, la
unidad nacional y el respeto a las Fuerzas Armadas, que no son discutibles»100. En octubre (mes
en el que Televisión Española celebraba su veinte aniversario), se procedió a la reorganización
de la dirección general creando un Consejo General para RTVE101. El director de TVE, Ramos
Losada, argumentaría en una entrevista que había que superar el esquema tradicional en el que
se había asentado la televisión hasta esos momentos: «Estamos en los tiempos en que las
audiencias no quieren ser pasivas y exigen su participación en la programación»102. El titular
que introducía la entrevista, «Pronto habrá programas de opinión y debate», mostraba el vacío
existente en la televisión pública desde la suspensión de La clave.
Estando en los pasillos de TVE, José Luis Balbín fue nombrado jefe del gabinete de
prensa del ministro de la Gobernación, Rodolfo Martín Villa103. En una entrevista en 2010 diría:
«conocía a Rodolfo Martín Villa de la época de estudiantes y mandó policías a mi casa.
'Venimos a buscarle de parte del ministro del Interior'. Fui y Martín Villa me dijo: 'Te necesito
aquí'. 'No me interesa'. 'Da igual', y me obligó, relativamente, a quedar. Duré tres meses, que
por cierto nunca me pagaron»104.
99
«La frustración profesional de los crédulos no ha podido ser más rotunda. La principal ocasión que tenían los
informadores (…) sobre los temas de actualidad palpitante –la rueda de prensa tras el consejo de ministros-, acabó
justamente con la llegada al Ministerio de Información y Turismo», “Un ministro sin estrenar”, El País,
29/10/1976.
100
“La libertad informativa va ligada a unos límites indiscutibles”, El País, 28/09/1976. Esa misma semana el
Ministerio incautó la revista Interviú por la publicación de un reportaje sobre el aniversario de las ejecuciones de
militantes de ETA y FRAP. Fuente: “Secuestro de Interviú”, El País, 30/09/1976. Hay que tener en cuenta que a
inicios de la Transición continuaba vigente la Ley de Prensa e Imprenta de 1966, derogada por el Real Decreto de
1 de abril de 1977 sobre la libertad de expresión que suprimía las limitaciones de prensa con tres excepciones
sensibles: el respeto a la Monarquía, a la unidad nacional y a las Fuerzas Armadas. Véase M. Cruz y S. Sueiro “La
prensa”, en J. Tusell (coord.), La transición a la democracia y el reinado de Juan Carlos I, Espasa Calpe, 2003,
pp. 711-736.
101
Andrés Reguera, El País, 30/10/1976.
102
Rafael Ramos Losada, ABC, 25/09/1976, p. 93.
103
Ministerio de Información y Turismo: Gabinete de Enlace, caja 42/08788, exp. 3. AGA.
104
La Nueva España, 22/03/2010.
105
Blanco y negro, 20/11/1976, p. 67.
165
al grupo demócrata-cristiano de D. Federico Silva Muñoz»106. Silva Muñoz fue ministro de
Obras Públicas entre 1965 y 1969, y en 1976, uno de los candidatos en la terna del Consejo del
Reino para sustituir a Carlos Arias Navarro, de la que salió finalmente el presidente Adolfo
Suárez107.
Sin embargo, como hemos visto previamente, José Luis Balbín no pertenecía al grupo
de Federico Silva Muñoz. Como argumenta María de la Paz Pando, «fue común entre muchos
de los pertenecientes al grupo herreriano de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas
(ACNP) que colaboró con el franquismo autodenominarse 'democratacristianos', con
independencia de su adscripción posterior o no a la democracia política»108.
106
Ministerio de Información y Turismo: Gabinete de Enlace, caja 42/08788, exp. 3. Dossier informativo sobre
José Luis Balbín Meana –Años 1974-1976. Archivo General de la Administración.
107
Véase la obra de F. Silva Muñoz, Memorias políticas, Planeta, Barcelona, 1993.
108
Véase la tesis doctoral de Ma de la Paz Pando, Los democristianos y el proyecto político de «Cuadernos para
el Diálogo», 1963-1969, Universidad de Salamanca, Salamanca, 2005, p. 159.
109
Véase: Noticiarios y Documentales (NO-DO), nº 1766A, 29-11-1976.
110
Andrés Reguera, en una conferencia pronunciada el 2 de diciembre de 1976 en Club Siglo XXI.
111
TVE tenía como precedente en el franquismo la campaña mediática a favor de Franco en la Plaza de Oriente el
1 de octubre de 1975. Para el referéndum, se incrementó la cobertura informativa y los programas dedicados al sí.
También la publicidad institucional traducida en todos los idiomas del Estado, y una serie de eslóganes que
impregnaron la televisión y la calle: “Si votas hoy podrás decidir mañana”, “La reforma política es el paso más
serio hacia la democracia”, “Para que calle la demagogia, referéndum 15 de diciembre”, “Tu voz es tu voto”...
166
los votantes (77,8% de los electores)112. En este sentido, como argumenta Vidal-Beneyto, cuatro
fueron los objetivos de la Ley para la Reforma Política: 1. Legitimación popular de la Corona
por vía indirecta del Parlamento y la Constitución. 2. Recuperación «democrática» de la clase
política franquista reformista. 3. Consolidación y mantenimiento en la nueva democracia de la
dirección política en manos de la derecha. 4. Confiar la actividad democrática al dominio
estrictamente político y, en su interior, al derecho de voto113. Tras el referéndum, la oposición
democrática, sin una posición firme (ni ningún espacio televisivo), perdió definitivamente la
batalla por conducir el proceso de transición. Las circunstancias políticas habían cambiado, y
la oposición democrática fue renunciando –a diferentes velocidades- al proyecto de ruptura
democrática114. Muchos vieron en el referéndum el final de las opciones políticas de dirigir el
proceso hacia la democracia115. Otros, lo utilizaron como instrumento de presión para forzar la
negociación. Una vez aprobada la ley116, la oposición entró en negociaciones: de enero a junio
de 1977 se materializaron los pactos entre los reformistas y la oposición: libertad de partidos117,
libertad de expresión118, disolución del Movimiento119, convocatoria de elecciones120 y, hasta
finales de año, Amnistía121 y Pactos de la Moncloa, firmados en octubre de 1977.
A finales de año, ABC calificó el año 1976 de «año más difícil para TVE. Quizá lo haya
sido, para España social, política y económica»122. La credibilidad de la televisión, tras un
descenso desde mediados de 1975, se había revitalizado a inicios de 1976 con nuevos
programas, concretamente en la segunda cadena, pero la retirada de estos mismos programas,
mermó de nuevo la credibilidad televisiva. Publicaciones posteriores de RTVE, confirmaron
112
Véase S. Juliá, “En torno a los proyectos de transición y sus imprevistos resultados”, en C. Molinero (ed.), La
transición treinta años después. De la dictadura a la instauración de la democracia, Península, Barcelona, 2006,
pp. 59-80.
113
J. Vidal-Beneyto, “Le Revers de la Médaille”, en L’Espagne Démocratique, Pouvoirs, no 8, 1984, p. 56.
114
C. Barrera, “El debate sobre la televisión y el referéndum de la Ley para la reforma política de 1976”, en A.
Company, J. Pons y S. Serra (coords.), La comunicació audiovisual en la història. V Encontre d’Historiadors de
la Comunicació. Aportacions de la comunicació i construcció de la història del segle XX. Universitat de les Illes
Balears, Palma, vol. 2, 2003. pp. 491-508.
115
R. del Águila, “La dinámica de la legitimidad en el discurso político de la Transición”, en R. Cotarelo (Comp.),
Transición política y consolidación democrática… op. cit. pp. 65-66.
116
Ley 1/1977, de 4 de enero sobre la Reforma Política. BOE, no 4, 5/01/1977, pp. 170-171.
117
Decreto Ley 12/1977, de 8 de febrero sobre Partidos Políticos.
118
Ley 19/1977, de 1 de abril sobre Libertad de Expresión.
119
Decreto-ley 23/1977, de 1 de abril.
120
Real Decreto Ley 20/1977, de 18 de marzo sobre Normas Electorales.
121
Ley 46/1977, de 15 de octubre.
122
ABC, 26/12/1976, p. 157.
167
que la mayor audiencia en 1976 en la segunda cadena se había producido el domingo,
coincidiendo con programa La clave123. Estar fuera de la parrilla, convertía al programa en una
ausencia significativa. En enero de 1977, José Luis Balbín mantuvo una entrevista con Rafael
Ansón: «me habló del propósito de recuperarme a toda costa (…) aunque [puse] la condición
de que no sufriera ninguna modificación de fondo, pues de otra forma no lo haría»124. Quizás
por ello el programa no regresó hasta después de las elecciones de junio de 1977.
En 1977, y tras la constitución del Consejo General, el ministro Andrés Reguera inició
una segunda fase en RTVE: preparar la norma jurídica para «consolidar definitivamente RTVE
como una gran institución del Estado al servicio de la comunidad nacional, tal y como exige la
estabilización de ese futuro democrático que ya estamos tocando con los dedos, en el contexto
permanente de la Monarquía»125. Desde la Dirección General de Radiodifusión se envió de
nuevo una circular dirigida a todos los directores de emisoras privadas en España limitando la
información radiofónica de partidos políticos, propaganda o información126. Recordaba las tres
limitaciones en materia de libertad de expresión, «aquéllas que afectan a los puntos
fundamentales del Estado: la Corona, las Fuerzas Armadas y la unidad nacional»127. En la
práctica se materializaba con el secuestro de libros (como el de José Fortes y Restituto Valero
Qué son las Fuerzas Armadas), o las multas (como la de 50.000 pesetas impuesta a la revista
Ozono por los artículos referentes a «una supuesta defensa de la homosexualidad, ataques a la
unidad nacional y a los sentimientos religiosos»128). También en televisión se prohibían
programas si aparecía algún dirigente no deseado como Raúl Morodó, dirigente del Partido
Socialista Popular129, o el político catalán Jordi Pujol en Informe especial130.
123
Mensaje y Medios, Instituto Oficial de Radiodifusión y televisión, no 1, octubre de 1977, Madrid, p. 93.
124
Diario 16, 20/01/1977, p. 31.
125
Andrés Reguera, en “RTVE no puede estar controlada solo por el Gobierno”, El País, 6/02/1977.
126
“Prohibida la información sobre partidos políticos en las emisoras privadas”, El País, 24/02/1977.
127
“Tres límites a la libertad de expresión: el Rey, el Ejército y la unidad nacional”, El País, 13/03/1977.
128
“Multa de 50.000 pesetas a la revista Ozono”, El País, 15/03/1977. Sobre esta cuestión véase, F. Rojas, “La
represión cultural durante la Transición: los últimos ‘libros prohibidos’ (1975-79)”, Represura, no 3, mayo 2007.
129
“La Administración anula un programa de la SER y la BBC”, El País, 11/03/1977.
130
“RTVE suspendió anoche una entrevista a Jordi Pujol”, El País, 13/03/1977.
131
“El Gobierno no se ha mostrado neutral antes las elecciones”, El País, 6/04/1977.
168
legalizarse los partidos políticos (9 de abril para el Partido Comunista), sin apenas tiempo para
preparar las primeras elecciones libres desde 1936 (convocadas para el 15 de junio de 1977).
Algunos dirigentes como José María Gil-Robles lamentaron la precipitación con la que se
habían convocado las elecciones132. Televisión Española se preparó para movilizar todos sus
dispositivos en las que serían las primeras elecciones democráticas.
Tanto Adolfo Suárez como Rafael Ansón habían ocupado la Dirección general de RTVE
y eran conscientes del poder que tenía la televisión. Si Adolfo Suárez se encargó de impulsar la
imagen pública del príncipe Juan Carlos entre 1969 y 1973 (prácticamente desconocido a nivel
nacional e internacional), ahora en las elecciones Rafael Ansón impulsaría la suya. Un aspecto
esencial fue impulsar la imagen de modernidad del nuevo presidente. Adolfo Suárez tenía 44
años y representaba una nueva generación de políticos españoles. Rafael Ansón dirigió la
maquinaria televisiva hasta el punto, que si bien no ocultó en ningún momento cuáles eran sus
propósitos, hizo y deshizo a su gusto. Un ejemplo fue el programa España, paso a paso, con el
que se quería realizar antes de las elecciones un retrato político, económico, social y cultural de
las regiones de España133. Ansón decidió programarlo para después del cierre de emisión y tras
las imágenes de la bandera nacional. A la poca audiencia, algunas regiones ni se emitieron134.
De estas maniobras se haría eco José Ramón Pérez Ornia años más tarde, en 1979135.
132
«No ha habido tiempo de depurar las ideologías, ha faltado oportunidad de perfilar los programas (…). No se
ha dado tiempo a levantar construcciones medianamente sólidas, y la opinión se encamina a las urnas sin haber
podido contrastar las ideologías, comprobar la disciplina de los grupos, medir la capacidad de los que se han
erigido en directores», José María Gil-Robles, Diario 16, 11/05/1977, p. 5.
133
Programa dirigido por Fernando Onega y Ladislao Azcona entre el 10 de abril y el 10 de mayo de 1977.
134
Fuente: “El arte de programar”, El País, 13/14/1979.
135
“Incidentes 1 y 2”, El País, 17/04/1979, y 18/04/1979. Entre algunos de los programas que no se emitieron se
encontraba el capítulo “El siglo de oro español” de la serie de dibujos animados Érase una vez… el hombre (Il
était une fois... l'Homme, Albert Barillé, 1978). Los responsables de televisión no estaban de acuerdo con la versión
que los franceses hacían de la historia de España, ejemplo del control político en televisión respecto a los procesos
históricos y la representación de la historia y la memoria.
169
candidato del reciente partido Unión de Centro Democrático (UCD), había sido de 32
minutos136. En la campaña electoral del 24 de mayo al 13 de junio de 1977, la importancia
acordada a los discursos de los principales líderes frente a las cámaras evidencia la lucha
desatada por controlar políticamente la televisión137. Por el decreto de 3 de mayo de 1977, los
partidos políticos contaban con espacios gratuitos en televisión. Algunos partidos protestaron
por considerar que el procedimiento de distribución de espacios no se hizo por sorteo.
Conscientes del papel que jugaba la televisión, los partidos centraron su atención en el
cronómetro138. Las quejas de la oposición en relación a la televisión se fundamentaban en saber
si se vulneraban los tiempos cedidos para cada uno de los partidos políticos. En este sentido,
«el acento se ponía en las condiciones, en los medios, en el procedimiento y, no tanto, en la
discusión frontal sobre los fines» (Aguilar 1992: 67). Televisión Española respetó los tiempos
concedidos en los discursos electorales pero no por ello garantizó la igualdad a todas las
formaciones que concurrían a las elecciones, alejándose de la neutralidad a sabiendas que la
televisión condicionaría el proceso electoral139. UCD dispuso de cuantiosos recursos, y entre
ellos, se encontraba la televisión.
136
Fuente: “El presidente del Gobierno candidato por la Unión del Centro”, El País, 4/05/1977.
137
Un mayor análisis de cada una de las intervenciones, en V. Martín, Televisión Española y Transición
democrática. op. cit. pp. 106-121 y 154-182.
Véanse E. Arnaldo, “Procesos electorales y opinión pública”, Revista de las Cortes Generales, no 34, 1995, p.
138
170
en veinticinco o más distritos electorales142. Tras registro ante notario (y escuchadas por el
comité), fueron emitidas143.
Manuel Fraga, Carlos Arias Navarro144, y Santiago Carrillo se presentaron ante las
cámaras con discursos «poco acordes con los tiempos»145, que contrastaban con los discursos
de Felipe González (PSOE) y Adolfo Suárez (UCD)146. La víspera de las elecciones, el
vicepresidente primero del Gobierno, el teniente general Gutiérrez Mellado, se encargó de
dirigir un mensaje a los españoles de «serenidad y confianza»147. En estas elecciones, la
televisión concedió importancia a la imagen proyectada ante la opinión pública, al superar de
manera categórica los mítines públicos y los carteles murales como forma de transmisión
efectiva del mensaje148. TVE anunció el resultado de las elecciones con un «clamoroso triunfo
del presidente Suárez». El Congreso de los Diputados estaría formado por 350 diputados,
elegidos por un sistema de escrutinio proporcional siguiendo el método d’Hondt, que favoreció
a las candidaturas mayoritarias en España.
El País inició una dura crítica sobre el control de TVE. «La actual Televisión Española
permanece dirigida y manipulada con criterios antidemocráticos. (…) hay que decir que RTVE
ha sido menos un medio informativo –o de transmisión de cultura, o hasta de ocio- que un
medio de poder»149. Al día siguiente, ocho representantes de los partidos políticos, a excepción
de UCD y Alianza Popular, exigieron a RTVE un fiel reflejo de la realidad, conscientes –tras
perder las elecciones- que la televisión condicionaba la opinión pública150. Para ello sería
necesario antes crear un estatuto jurídico para RTVE y sus más de 7.000 trabajadores.
142
Para un análisis en mayor profundidad, véase V. Martín, Televisión Española y Transición democrática. op.
cit. pp. 160-182.
143
Propaganda electoral de los líderes de los partidos políticos con motivo de las elecciones generales de 1977.
Emisión: 13 de junio de 1977. Cfr. V. Martín, Televisión Española y Transición democrática. op. cit. p. 156.
144
En su intervención utilizó imágenes del Rey y del Príncipe de Asturias provocando críticas del resto de grupos.
145
«Los comunistas lo que queremos es que no vuelva a haber una guerra civil, que cada español pueda pasear por
las calles sin temor a ser asesinado», en “Últimas intervenciones de los líderes en Televisión”, El País, 14/06/1973.
146
Centro de Documentación RTVE. Propaganda electoral de los líderes de los partidos políticos con motivo de
las elecciones generales de 1977. Emisión: 13 de junio de 1977.
147
Centro de Documentación RTVE. Mensaje a los españoles del vicepresidente primero del Gobierno, Teniente
General Gutiérrez Mellado. Emisión: 14 de junio de 1977.
148
Fuente: “Últimas intervenciones de los líderes en Televisión”, El País, 14/06/1973.
149
“La televisión es de todos”, El País, 18/06/1977.
150
«Es evidente que mientras pertenezca en exclusiva a grupos o intereses sectoriales –el de determinados grupos
de presión, gubernamentales, políticos, o incluso privados- favorecerá preferentemente a sus propietarios. Y esto
no es admisible». El País, 19/06/1977.
171
4.4. El regreso de La clave (1977-1978)
Transcurridas las elecciones del 15 de junio de 1977, el objetivo entre las distintas
opciones políticas fue llegar a consensos y a pactos que lograran sustituir las discrepancias por
acuerdos. La segunda etapa del programa transcurre entre el 30 de julio de 1977 y el 6 de
diciembre de 1978. Pasaron dos directores generales en RTVE: Rafael Ansón y Fernando Arias-
Salgado. Con Rafael Ansón, como hemos visto, se utilizó la televisión como un instrumento de
propaganda del aperturismo democrático. La clave regresó quince meses después de la última
emisión, cuando «soplaron vientos políticos más aperturistas»151. «Se comentó que los
telespectadores no estaban preparados para la polémica y que iban a surgir muchos insultos,
cuando la verdad, es que la experiencia les demostró lo contrario. Nosotros pensábamos que los
que no estaban preparados para la polémica eran los que lo prohibían, y que como a esos señores
les quedaba poco de vida, ya volveríamos y así ha sido»152. El programa regresó con un cambio
en el día de emisión, el sábado, y un nuevo realizador, Adriano del Valle. La clave tuvo que
enfrentarse a las luchas por la audiencia frente a programas de éxito confirmado en la primera
cadena como Informe semanal (que iniciaba a las 21:00 horas), o Sábado, cine (a las 22:00
horas), dirigido por su compañero de promoción en Periodismo, Manuel Martín Ferrand. Como
veremos más adelante, es en esta etapa donde La clave articula el debate televisivo. Se emitirían
un total de 159 programas y llegarían los debates en color.
La clave regresó el 30 de julio de 1977 a las 21:30 horas con un programa especial
titulado Recuerdo de la etapa anterior (ficha 13), dedicado a quienes no habían podido ver el
programa en 1976153. Con este programa inició un tipo de emisiones que realizó en otras
ocasiones con motivo de algún aniversario como La clave de los debates (ficha 112) en 1979 o
Las 400 claves (ficha 400) en 1985. En esta ocasión, el coloquio –con invitados que ya habían
asistido en 1976- se ilustró con una antología de los temas y de las secuencias más interesantes
de aquel primer año. José Luis Balbín recordaba en la introducción que «este programa quiere
presentar claves para un problema, y no pretende hacer moral»154. El coloquio giró en torno a
la necesidad del debate como técnica democrática155. Al terminar el programa, su director
151
José Luis Balbín, en A. Font, La Transición política española... op. cit., p. 462.
152
Diario 16, 6/07/1977, p. 27.
153
“La clave: terminó la cuarentena”, Blanco y Negro, 27/07/1977, p. 10.
154
Centro de Documentación RTVE. Recuerdo de la etapa anterior (ficha 13). Emisión: 30 de julio de 1977.
155
Para cada uno de los invitados, el éxito se debía a una razón concreta. Para Ricardo Bofill, por tratarse de
verdaderos coloquios en directo. Para Francisco Ignacio Taibo, por los invitados. Para John L. Acuff, por el tipo
172
anunció algunos temas que se verían en esta nueva temporada, como el de las autonomías. Tema
colateral al de la unidad nacional, que junto al Rey y al Ejército, eran los límites permitidos en
televisión como habían reconocido los anteriores directores generales de RTVE. El debate sobre
las autonomías no llegaría hasta 1983.
de discusión que se hacía y que Estados Unidos debería adoptar. Maxime Sanders por su parte resaltó la traducción
simultánea, que no existía en Reino Unido, y José Luis San Pedro, la elección de los temas.
156
La “tercera vía” se ha definido como un «intento de hablar de la España real utilizando las vías que el sistema
no tapona de antemano». M. Bayón, José Sacristán: la memoria de la tribu, Filmoteca regional de Murcia, 1989,
p. 38. Trataría de nuevo el tema en 1980 con Emigrantes de regreso (ficha 169) y la película La piel quemada
(Josep Maria Forn, 1967).
157
Regresaron las críticas favorables. Para Enrique del Corral, un programa «a medida de José Luis Balbín, quien
posee indudable autoridad ante las cámaras y como director del coloquio, al que imprime vivacidad y claridad (…)
para quien la televisión es su mar de buena navegación». Más escueta fue la crítica sobre la película «que tuvo
interés por supuesto, e intención, como es lógico», ABC, 13/08/1977, p. 14.
158
«El director del programa de televisión La clave planea invitar al senador Muskie a participar en un programa
previsto para el 27 de agosto. El programa, dirigido por José Luis Balbín y Rafael Benedito, es un programa
semanal dedicado a temas de interés público con la presencia de personalidades españolas y extranjeras
importantes. El programa del 27 de agosto estará dedicado a contaminación ambiental, el acuerdo entre
industrialización, el respeto al medio ambiente y cómo las naciones abordan esta problemática. El formato del
programa es una discusión en torno a una mesa redonda». WikiLeaks, “Discusión senador Muskie a Madrid”, 22
de julio de 1977. (traducción propia).
173
La clave abordaba en directo una temática ausente en las televisiones europeas en los
años setenta. En este sentido, para entender cómo La clave construye un debate de carácter
educativo-formativo en televisión sobre las drogas, es determinante el contexto en el que se
produce. En España no existe en esos momentos ningún centro especializado en el tratamiento
o rehabilitación de drogadictos. En abril de 1977, el jefe de la Brigada Especial de
Estupefacientes había sido contundente: «no es que en nuestro país no exista una adecuada
infraestructura en este campo; es que ni siquiera existe un solo centro especializado para tal fin,
con lo cual, lógicamente, el toxicómano se encuentra sin control, al tiempo que aumenta el
riesgo de actuar como elemento multiplicador de estupefacientes»159. ¿Qué tipo de drogas
circulaban en España? ¿Cómo había evolucionado su tráfico y consumo?160 El programa
destacó precisamente por lograr debatir un tema tabú en televisión y mostrar su problemática,
que tuvo pronta reacción en la prensa161.
El siguiente programa abordó el tema del periodismo, programa que había sido
suspendido en febrero de 1976. En esta ocasión, para abordarlo en mayor profundidad, el equipo
preparó dos programas. El primero, La empresa de informar (ficha 19), con la proyección de
Luna Nueva (His Girl Friday, Howard Hawks, 1940), y el segundo, Buscar la noticia (ficha
27), con la proyección de Corredor sin retorno (Shock Corridor, Samuel Fuller, 1963).
Siguiendo la trayectoria de 1976, José Luis Balbín, implicó a la prensa en el programa e
intervinieron empresarios y directores de distintos periódicos. Entre los invitados extranjeros
Jacques Fauvet (Le Monde), Indro Montanelli (Il Giornale), y Philip M. Foisie (Washington
Post). De los siguientes programas: ¿Guerra Atómica? (ficha 20), Ancianos (ficha 21) y
Bandidos generosos (ficha 22), destacamos el último por debatir sobre el bandolerismo como
fenómeno social y cultural. Tuvo como invitado a Mateo Emiliano Zapata, hijo del
revolucionario mexicano Emiliano Zapata162.
159
“Informe: España se droga”, Blanco y negro, 27/04/1977, p. 30. En el informe se denunciaba la situación actual
de la droga en España, país considerado tradicionalmente de tráfico y que cambiaba a de consumo. Véanse las
páginas 29-33; “Los mercados del opio”, ABC, 17/07/1977, p. 3; y “Detenidos cuatro traficantes de drogas”, El
País, 9/09/1977.
160
Centro de Documentación RTVE. Drogas (ficha 18). Emisión: 3 de septiembre de 1977. Trató de nuevo el tema
en 1982 con Siempre la droga (ficha 218), y la película Comando Antidroga (Gordon’s War, Ossie Davis, 1973).
Si en 1977 algunas preguntas abordadas fueron: ¿se puede hablar de drogas duras y blandas? ¿La dependencia
física puede provocar la muerte?; en 1982, surgieron cuestiones referentes a su legalización. Centro de
Documentación RTVE. Siempre la droga (ficha 218). Emisión: 19 de marzo de 1982.
161
Periodistas de Blanco y Negro sentenciaron con un rotundo: «Periodismo en La clave: ahora sí», Blanco y
Negro, 7/09/1977, p. 10.
162
«Para conseguir su presencia en el programa tuvimos que recurrir incluso a inscribirle en el Registro Civil y
conseguir su pasaporte». José Luis Balbín en Sistemas políticos (ficha 105), el 26 de mayo de 1979.
174
El programa también comenzó a destacar por abordar temas de la actualidad española.
Para José Luis Balbín «lo prioritario es el tema, a ser posible de actualidad, aunque difícilmente
ésta puede ser inmediata»163. Un ejemplo de ello fue Fuentes alternativas de energía (ficha 25),
programa realizado desde Barcelona coincidiendo con el simposio internacional sobre fuentes
de energía y desarrollo. WikiLeaks hizo público un cable que mostraba la preocupación de
Estados Unidos en el plan de energía del presidente estadounidense Jimmy Carter, y la
implicación internacional que pudiese tener el invitado a La clave Terence O’Rourke (asesor
personal de la Casa Blanca en temas energéticos y medioambientales), que llevaba a cabo una
serie de reuniones diplomáticas con países de la Comunidad Europea y representantes de China,
Rusia, Japón, Arabia Saudí, los países del Golfo Pérsico, Ghana...164. A raíz de la crisis
energética, EE.UU. aplicó una serie de medidas con el objetivo de estimular la conservación
energética y el desarrollo de los recursos energéticos nacionales.
Mientras tanto, en España, fueron firmados en octubre de 1977 los Pactos de la Moncloa.
El 2 de noviembre se acordó la creación del Consejo Rector de Televisión, que tendría como
función diseñar el Estatuto de RTVE. Integrado por 36 miembros (mitad en representación de
los grupos parlamentarios y mitad designados por el Gobierno), un año después, todavía no
habría acuerdo sobre su composición ni sobre el sistema de votaciones165.
163
Declaraciones de José Luis Balbín, en Blanco y Negro, 5/10/1977, p. 10.
164
«O’Rourke tuvo tanto interés en el plan energético que cambió la presentación planeada en un simposio
internacional privado de alto nivel en materia energética (para el que fue invitado a Barcelona), hablando a favor
del plan energético de Carter. Solicitó y recibió después ayuda con la traducción simultánea (...). Participó en el
programa televisado de asuntos públicos La clave, junto a otros distinguidos participantes sobre materia energética.
O’Rouque lo califica de excelente, recomendado para uso futuro de la agencia». Fuente: WikiLeaks, 11 de
noviembre de 1977. Implicaciones nacionales e internacionales del plan energético del presidente Carter, 18 de
octubre 1977. [traducción propia].
165
“RTVE 1978/2”, El País, 3/01/1979.
166
Durante el debate, Martín Patino defendió que su película pretendía «hacer un alegato contra la pena de vida,
contra la ínfima calidad de vida».
175
una sentencia de muerte pero se declaraba en contra, y un conmutado de pena de muerte.
También participaron un jurista, un padre dominico, y el abogado José María Ruiz Gallardón,
para quien «hay casos en los que la aplicación de la pena de muerte, de alguna manera, sirve
eficazmente para que no se produzcan, por terceras personas, otras muertes violentas»167.
Hemos seleccionado precisamente este tipo de emisiones porque nos permite identificar
la posición que adopta el programa. Como argumentan Manuel Palacio y Carmen Ciller, «en
ese momento la pena capital estaba en vigor en el ordenamiento legal español y su abolición
era una reivindicación que unía a todo el pensamiento progresista» (Palacio y Ciller 2014: 232).
La clave, por primera vez, declaraba públicamente su posición al respecto. Véanse las palabras
con las que finalizaba el programa José Luis Balbín:
«El equipo de La clave no toma partido tradicionalmente porque de lo que se trata es que se
puedan debatir diferentes posiciones y puntos de vista. En este caso concreto, sin que sirva
de precedente, los integrantes de La clave votaron. Todos estaban a favor de la abolición de
la pena de muerte salvo un voto»168.
167
Centro de Documentación RTVE. Pena de muerte (ficha 28). Emisión: 12 de noviembre de 1977.
168
«Nosotros nos pronunciamos ante el público. En dos ocasiones, solo dos veces. Personalmente una fue en un
programa sobre la pena de muerte, y me signifiqué en contra. (…) Yo expliqué: Tengo que decir que este programa
lo hemos discutido en la redacción. Y resulta que en la redacción había partidarios de la pena de muerte», José
Luis Balbín, en F. J. Satué, Los secretos de la Transición, op. cit. p. 494.
169
E. del Corral, Crítica diaria, ABC, 13/12/1977, p. 110.
170
TP, no 610, 12-18 de diciembre de 1977. Cfr. M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE…”, en Estudios sobre
el Mensaje Periodístico, op. cit. p. 232.
176
Aunque la Constitución de 1978 contemplaba la abolición de la pena de muerte, excepto
lo que dispusiesen las leyes penales militares en tiempos de guerra (artículo 15), la pena de
muerte no se abolió en todas las circunstancias hasta 2010171.
Una emisión de televisión provocó el cese de Rafael Ansón como director general de
RTVE. El 17 de noviembre de 1977 presentó su dimisión «después de la emisión de un
programa de canciones de Luis Pastor, entonces militante de USO (Unión Sindical Obrera), que
había aparecido en pantalla acompañado por banderas republicanas» (Sinova 1981: 44 y
Bustamante 2006: 61). Al día siguiente, el Consejo de Ministros nombró a Fernando Arias-
Salgado nuevo director general de RTVE172. Sobre las irregulares que se producían en el interior
de RTVE (supresión de programas, despido de trabajadores, cambios en su estructura interna
sin justificación…), Arias-Salgado indicó en una de sus primeras declaraciones públicas: «Sé
que el problema existe, pero no conozco su magnitud»173. Como veremos más adelante, dos
años después se hizo pública una auditoría de Hacienda saliendo a la luz la caótica situación en
RTVE.
171
BOE, no 77, de 30 de marzo de 2010, pp. 29743-29748.
172
Arias-Salgado juró el cargo de director general el 21 de noviembre de 1977. Hasta el momento había ocupado
el cargo de secretario general técnico del Ministerio de Asuntos Exteriores con el primer Gobierno de la
Monarquía.
173
Entrevista Fernando Arias-Salgado, El País, 19/11/1977.
174
“La clave”, Hoja del lunes, 5/12/1977, p. 41.
175
Informe RTVE, 1978. Manuel Palacio argumenta que «se produjo un salto cualitativo y cada programa alcanzaba
una audiencia acumulada cercana a los dos millones de espectadores, que puede considerarse un gran éxito para
la cadena» (Palacio 2012: 259).
177
El 24 de noviembre de 1977, España se convirtió en miembro del Consejo de Europa.
Dos días después La clave realizó el primer programa de la serie claves políticas, con el título
¿Por qué políticos? (ficha 30) y la película Tempestad sobre Washington (Advise and Consent,
Otto Preminger, 1962). Pocas veces en el programa debatieron menos de cinco invitados (como
fue el caso, con dos invitados nacionales y dos internacionales). La razón la expuso su director
al finalizar el debate cuando leyó un comunicado para justificar su opción de no incluir a los
partidos políticos: «para evitar que esto pudiera convertirse en un programa de propaganda
política»176.
176
Centro de Documentación RTVE. ¿Por qué políticos? (ficha 30). Emisión: 26 de noviembre de 1977.
177
RTVE Informe 1978, RTVE, Madrid, 1978.
178
“Los trabajadores de RTVE pueden volver a la huelga el próximo día 18”, El País, 23/12/1978.
179
El nuevo equipo duró un año. En agosto de 1978 Miguel Martín sustituyó a Ramos Losada en la gerencia, y el
cese de Lorenzo Gelices el 20 de enero de 1979, puso fin al primer equipo de Arias-Salgado.
178
sus trabajadores: «es mala, es corrupta, es cara, es monopolística, es oficial, es vergonzante, es
triste»180.
En 1978 pasaron invitados relevantes como fue el caso del profesor de economía de la
Universidad de Harvard John K. Galbraith181. También se abordaron dos claves políticas que
se analizarán en nuestro último capítulo: Parlamentarismo (ficha 38) y La Constitución (ficha
72). En la primera se proyectó la película Caballero sin espada (Mr. Smith Goes to Washington,
Frank Capra, 1939), y supuso toda una defensa en favor de la democracia. Al igual que hiciese
en el programa ¿Por qué políticos? (ficha 30), el equipo de La clave decidió apartar del coloquio
a los políticos «para que haya un distanciamiento que La clave quiere mantener»182. La segunda,
titulada La Constitución (ficha 72), se emitió el 30 de septiembre de 1978, proyectándose Esta
tierra es mía (This Land is Mine, Jean Renoir, 1943), alegato a la democracia frente al
nacionalismo nazi y una firme defensa de los derechos humanos. Ambos programas cosecharon
favorables críticas y la prensa no dudó en hablar de «la superación de su homólogo francés, por
la película y el panel de invitados»183.
Pero antes, en febrero, La clave dedicó una emisión a los Errores judiciales (ficha 41),
que tuvo su polémica por la participación del fiscal de la Audiencia Territorial de Madrid, Jesús
180
“El editorial que nunca existió”, El País, 03/01/1978.
181
Fue invitado en el programa La crisis del dinero (ficha 36). «Nos enteramos de que estaba esquiando en Suiza
con su mujer, en 1978. Rafael Benedito, uno de los miembros del equipo, fue allí y habló con la esposa. Le dijo
que ya estaba bien de pasar frío en Suiza y que vinieran unos días a España. Cuando Galbraith terminó de esquiar
aquel día, su mujer lo convenció de inmediato». Ladislao de Arriba, en La Nueva España, 17/11/2010.
182
Centro de Documentación RTVE. Parlamentarismo (ficha 38). Emisión: 4 de febrero de 1978.
183
Hoja del lunes, 27/02/1978, p. 39.
179
Vicente Chamorro. El fiscal fue apercibido por su participación sin autorización oficial de sus
superiores jerárquicos. Tanto los invitados al debate como su director fueron llamados a
declarar como testigos en el expediente abierto por fiscal del Reino Juan Manuel Fanjul. Más
de cuarenta miembros de las carreras judiciales enviaron un escrito al fiscal del Reino por la
violación que suponía coartar la libertad de expresión a los fiscales184. Tras los recursos legales
presentados, el expediente y la sanción fueron anulados en 1979185.
El 11 de marzo de 1978 La clave emitió Divorcio (ficha 43). José Luis Balbín señaló
que «los programas de más eco son los que coincide el tema con parte de las crisis de valores
que sufre la sociedad en la que vivimos. Digo sufre y quizá diga mal. (…) Hay que decirlo, las
presiones son fuertes. No vienen solo desde lo oficial. (…) Las presiones son frecuentes en
temas políticos como este y La clave no va a aceptarlas de ningún caso»186. Sin embargo, como
argumenta Manuel Palacio, el largometraje de humor Divorcio a la Italiana (Divorzio
all'italiana, Pietro Germi, 1961) fue finalmente sustituido por El novio de mi mujer (Divorce
American Style, Bud Yonkin, 1967) (Palacio 2012: 252). El título del largometraje debió
molestar a los responsables de TVE y La clave poco pudo hacer, pues la contratación de
películas no dependía exclusivamente del programa sino de la propia TVE.
Entre los invitados a debatir sobre el divorcio, tres a favor y tres en contra. Durante el
coloquio, la única mujer invitada al debate dijo: «La mujer está discriminada. Aquí se ve en el
debate que soy la única representante». José Luis Balbín, al ver que algunos invitados llegaban
llenos de papeles y apuntes, les advirtió que no quería ver en el programa una serie de
monólogos sucesivos sino que, precisamente, se trataba de un programa de debate: «¿Están
todos ustedes de acuerdo en que debe haber la posibilidad de divorcio en España, sí o no?».
Algunas líneas por la que discurrió el debate fueron la distinción entre matrimonio canónico y
civil, las irregularidades que se producían en los Tribunales eclesiásticos y la última encuesta
de FOESSA sobre el divorcio (18% muy de acuerdo, 53% de acuerdo, 17% desacuerdo, 10%
totalmente desacuerdo).
Fuentes: “Solidaridad de cuarenta y dos fiscales y magistrados con el señor Chamorro”, El País, 17/03/1978, y
184
180
Un mes más tarde, La clave evidenciaría las contradicciones sociales que atravesaba
España al mostrar que en 1978 no se podía debatir en televisión sobre la homosexualidad187.
Como argumenta Manuel Palacio, «primer gran aldabonazo público de que en la España de la
segunda Transición existía algún problema con la homosexualidad» (Palacio 2012: 253). El
tema programado el 8 de abril de 1978 resultaba problemático para los responsables de TVE.
También la película Esos tres (These Three, William Wyler, 1936), basada en la obra de teatro
de Lillian Hellman que no llegó a emitirse por tratar la homosexualidad (femenina, en este
caso). Se sustituyó por El pequeño salvaje (L’enfant sauvage, François Truffaut, 1969), y sobre
la película versó el programa Civilización (ficha 47).
Este programa nos permite ver La clave como el “baremo de los techos de libertad
alcanzados durante la transición en TVE” (Pérez Ornia 1988: 50)188. El programa se cambió a
última hora por unas declaraciones de Francisco Llavero (catedrático de psiquiatría de la
Universidad de Salamanca) que llegaron a oídos del ministro del Interior Rodolfo Martín Villa
e influyeron para que el programa no saliese en antena189. Llavero definía a los homosexuales
de “invertidos” y “desviados”, y acusaba de los efectos desastrosos que representaba tratar el
tema de la homosexualidad, afirmando que esa exhibición de pornografía podía constituir
incluso delito190.
La clave, pues, tuvo que esperar hasta el 29 de julio de 1983, cinco años después, para
poder tratar el tema. En esos momentos, y sin existir precedente alguno en televisión, la
homosexualidad era un tema tabú191. También en el cine se había censurado la película Los
placeres ocultos (Eloy de la Iglesia, 1977) por temática homosexual192. Desde el 4 de agosto de
1970 se encontraba vigente en España la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social (sustituta
187
Informe Semanal había podido tratar la Ley de Peligrosidad Social un mes antes, el 4 de febrero de 1978. En el
reportaje fueron entrevistadas dos prostitutas, tres homosexuales, un sexólogo, un abogado y un teólogo.
188
Cfr. V. Martín, “El parlamento catódico: los programas de debate sobre la actualidad política durante la
transición (1976-1979)”, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico. Vol. 20, Núm. especial (2014), p. 127.
189
Véase M. Palacio, La televisión durante la Transición española, op. cit. pp. 253 y 254.
190
“Puntualización sobre la homosexualidad”, El País, 11/04/1978. A partir de ahí, se inició una discusión con
Enrique Gimbernat (catedrático de derecho penal e invitado al programa sobre homosexualidad en 1983).
“Respuesta a un psiquiatra sobre el tema de la homosexualidad”, 20/04/1978. “Respuesta de un psiquiatra a un
penalista sobre el tema de la homosexualidad”, 30/05/1978. “Segunda respuesta a un psiquiatra”, 23/06/1978. “La
anti homosexualidad del profesor Llavero: una cuestión política”, 23/06/1978.
191
La primera manifestación a favor de los derechos de los homosexuales fue la organizada por el Front
d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), el 26 de junio de 1977. Y hasta ese año no encontramos las primeras
publicaciones de carácter homosexual en España como fue el boletín Nosotros. Fuente: “Nosotros, boletín del
Movimiento Democrático de Homosexuales”, El País, 14/10/1977.
192
“Hay que conseguir la disolución de los organismos censores”, El País, 17/02/1977.
181
de la Ley de vagos y maleantes) y, entrada la democracia, todavía se detenían en España a
homosexuales por asistir a conferencias que simplemente abordaran el tema193.
193
“Treinta homosexuales, detenidos durante una conferencia gay”, El País, 7/10/1980.
194
En un momento en que «se discutía si el derecho a la huelga debía incluirse como tal en la Constitución»
(Palacio 2012: 262). Se proyectó la película polaca, La perla de la corona (Perla w Koronie, Kazimier Kutz, 1972),
que narraba el desarrollo de una huelga de mineros en la Silesia de los años treinta.
195
Con dos invitados Premio Nobel en Medicina: el español Severo Ochoa (Premio Nobel en 1959), y el italiano
Renato Dulbecco (Premio Nobel en 1975).
196
Programa que coincidió con la apertura del cónclave para elegir sucesor de Juan Pablo I, con conexiones desde
Roma. El programa fue interrumpido bruscamente a media noche por órdenes de la dirección.
197
Se sustituyó por Los orígenes del hombre, pero finalmente solo se proyectó la película El planeta de los simios
(Planet of the Apes, Franklin J. Schaffner, 1968).
198
Fuente: “Protesta por la supresión del coloquio de La clave”, El País, 12/11/1978.
199
Ibídem. Algunos telespectadores protestaron por «las dificultades que viene teniendo desde su inicio,
especialmente de censura, quiero expresar mi protesta e indignación contra aquellos directivos de TVE que al
parecer lo único importante para ellos es que el pueblo español carezca de juicio crítico (…). Si bien no me
sorprende la postura censora y de lavar cerebros de TVE, sí pediría a sus directivos que intentaran correr tras la
realidad social del país que se les escapa de las manos, dando oportunidad a los espectadores de documentarse y
posteriormente definirse ante posturas y temas reales de nuestra sociedad, como la homosexualidad, el caciquismo
y un grandísimo etcétera de realidades sociales intocables por este medio de comunicación», “La clave”, cartas al
director, El País, 16/11/1978.
200
En octubre de 1978 quedó registrada La clave a nombre de José Luis Balbín. Oficina de Patentes y Marcas. En
la actualidad (2018) ha surgido de nuevo un conflicto entre el periodista y RTVE después de que esta última haya
subido a la web algunos de los programas, ya que no existe ningún contrato de cesión de derechos de propiedad
intelectual. Véase “Polvorín entre José Luis Balbín y RTVE por los derechos de 'La Clave'”, El confidencial,
9/06/2018.
182
Capítulo 5. El debate en España. De la Constitución al golpe de Estado
1
En esta crítica excluía en cambio los coloquios de La clave. Véase “La televisión, el referéndum constitucional…
y después”, El País, 22/11/1978.
2
Centro de Documentación RTVE. Mayores para todo (ficha 80). Emisión: 2 de diciembre de 1978.
184
Con esta emisión La clave apostaba por continuar con la misión formativa del programa
al dar la palabra a los jóvenes. Una semana después sin embargo, de nuevo La clave mostraba
la problemática que suponía abordar la temática sexual en Televisión Española. Esta vez, a
través de la película. El País denunció que «una escena de amor» del largometraje cubano Los
días del agua (Manuel Octavio Gómez, 1971) había sido la razón del cambio de película en el
programa Los curanderos (ficha 81) para proyectarse finalmente Murmullos en la ciudad
(People Will Talk, Joseph L. Mankiewicz, 1951)3.
A inicios de 1979, la plantilla de TVE era de casi 8.000 empleados7. José Luis Balbín
comenzó el año con unas declaraciones en El País denunciando que el programa estaba siendo
objeto de injerencias y censuras: «Ni siquiera en los tiempos de Arias Navarro se había llegado
3
“TVE justifica su propia censura”, El País, 31/10/1978.
4
Aunque alargar o reducir el tiempo del coloquio no significaba necesariamente un tratamiento más profundo del
tema, algunos telespectadores pidieron alargar la duración de programa porque «cuando el tema llega a su punto
álgido, el señor Balbín nos anuncia que quedan diez minutos y debe pasarse a las preguntas de los espectadores.
Carece así de la flexibilidad de programación necesaria para un programa-coloquio que se emite los sábados».
Fuente: Cartas al director. El País, 9/12/1978.
5
“La audiencia del UHF”, El País, 20/04/1979.
6
“TVE justifica su propia censura”, El País, 31/10/1978.
7
“TVE. ¡Vaya lata!”, Diario 16, 26/12/1978. También hizo públicas las retribuciones del personal de RTVE.
185
al extremo de censurarnos cuatro programas»8. Enumeraba una lista de programas que habían
sido prohibidos: Homosexuales, Caciques, La Banca, y Madres solteras. Esa noche, La clave
abordó Alcoholismo (ficha 87). España era en esos momentos «el cuarto país de Europa en
cuanto al consumo de alcohol, con una media de catorce litros anuales por persona»9.
José Luis Balbín se utilizó de la prensa, medio que dominaba, para reflexionar sobre el
presente y futuro de la televisión. Para él, entre televisión pública o privada, había otra
televisión posible: «la institucional, mejor que la estatal todavía. Una televisión gestionada por
el gobierno de cada momento, pero controlada por una amplia representación del espacio social:
asociaciones de ciudadanos, de la familia, de la información, de la universidad, de la cultura…,
incluso de los partidos políticos. Los partidos, sí, mas no en exclusiva. Lo contrario nos llevaría
de nuevo a la televisión política…»10.
8
José Luis Balbín, “La clave”, El País, 20/01/1979.
9
J. R. Pérez Ornia, “La clave”, El País, 20/01/1979.
10
José Luis Balbín, “Qué televisión”, Hoja del lunes, Madrid, 12/03/1979, p. 3. También cuestionó «el desastre
administrativo» en el que vivía RTVE a consecuencia de un crecimiento demasiado rápido e «insuficientemente
planificado», o la «falta de calidad» de TVE en relación a otras televisiones como «la RAI italiana, por citar la de
más o menos un país equiparable» o «la BBC, por citar un organismo en el que algunos creen ver la meta a
alcanzar».
11
El más destacado fue el de Pedro Macía, director de la primera edición de Telediario, cesado por negarse a dar
una información sobre la huelga de Renfe que consideraba falsa.
12
“El gobierno limitará la intervención en RTVE de las fuerzas electorales minoritarios”, El País, 24/01/1979.
13
Véase “El gobierno limita el uso de RTVE para las fuerzas electorales minoritarias”, El País, 3/02/1979.
14
Fuente: “El derecho a media hora de propaganda electoral en TVE se amplia de siete a diecisiete fuerzas
políticas”, El País, 11/02/1979.
186
Arias-Salgado, de obligar a los socialistas a entregar la grabación un día antes con el objetivo,
según el PSOE, «que el señor Suárez conociera previamente el contenido de la intervención del
líder socialista»15. El PSOE no dudó en atacar la política que llevaba a cabo el presidente del
Gobierno en TVE16. Felipe González acusó al Gobierno de usar la televisión «de forma
escandalosa y abusiva» y retó a Adolfo Suárez a un cara a cara en TVE. Adolfo Suárez
respondió: «Si Felipe González quiere un debate en TVE, tendrá que ganárselo»17.
15
“Suárez se esforzó en demostrar que cumplió lo prometido”, El País, 16/02/1979.
16
«Suárez sabe de la importancia política del medio, porque no en vano su paso por TVE supuso un peldaño
importante en su carrera», “Los socialistas atacan a UCD y a Suárez «por la política de TVE»”, El País, 3/02/1979.
17
“Felipe González reta al presidente del Gobierno a un debate en TVE”, El País, 17/02/1979.
18
Centro de Documentación RTVE. Sociedades secretas (ficha 96). Emisión: 24 de marzo de 1979.
19
Conversación con José Luis Merino, Madrid, 14/08/2014. Véase también “Truman Capote, una sombra que pasa
por Madrid”, El País, 31/03/1979.
20
La filmografía propuesta por La clave fue la siguiente: Wilson (Henry King, 1944), Las aventuras de Mark
Twain (The Adventures of Mark Twain, Irving Rapper, 1944), El rey loco (Ludwig II: Glanz und Ende eines
Königs, Helmut Käutner, 1955), Yo acuso (I Accuse!, José Ferrer, 1958), El soñador rebelde (Young Cassidy,
John Ford/ Jack Cardiff, 1965), Un hombre para la eternidad (A Man for All Seasons, Fred Zinneman, 1966), y
El primer círculo (Den første kreds, Aleksander Ford, 1971).
21
Centro Documentación RTVE. El compromiso del intelectual (ficha 97). Emisión: 31 de marzo de 1979.
187
como el militarismo, a raíz del Consejo de guerra del grupo de teatro Els Joglars por la crítica
que hizo en 1977 al Ejército del franquismo22.
Un año más tarde, Francisco Umbral escribió sobre los intelectuales españoles (José
Luis López Aranguren, Fernando Savater, Ramón Tamames, Enrique Tierno Galván, Camilo
José Cela, Amando de Miguel)26. Todos ellos pasarían en algún momento por el programa,
ayudando a la creación de una opinión cualificada. Precisamente Lola Respaldiza (coordinadora
22
«En otoño de 1977, Els Joglars realizó una gira por el País Vasco presentando su espectáculo La Torna,
representación satírica donde se trataba la polémica ejecución por garrote vil de Heinz Chez y del anarquista
Salvador Puig Antich en 1974» (Quaggio 2014: 116).
23
“La clave de La clave o la verdad a medias”, El País, 20/07/1979.
24
Ibídem.
25
El propio Beneyto asistiría como invitado en La clave hasta en tres ocasiones, en 1982, 1983 y 1984.
26
Francisco Umbral, “Los intelectuales”, El País, 31/05/1980. Sobre el papel de los intelectuales, véase
especialmente J. Muñoz Soro (ed.), “Los intelectuales en la transición”, Ayer, 81, 2011.
188
del programa) gestionaba en esos momentos la intervención de Herbert Marcuse en mayo
(Sistemas políticos). Entre abril y diciembre de 1979, UCD y PSOE negociaron el Estatuto de
RTVE (que se promulgaría en enero de 1980 y se aplicaría en enero de 1981). Ambos partidos
pactaron el texto de dicho Estatuto y algunos nombramientos como el de Fernando Castedo.
Con La clave de los debates (ficha 112), se celebró el programa número cien. En él se
abordó el concepto de debate y la necesidad de controversia y confrontación, y para ello, se
proyectó una antología de las mejores intervenciones. Sin embargo, para su director, la realidad
era distinta: «En estos últimos meses se nos ha dicho siempre que no a todo (…). Nos dijeron
que no incluso a la forma de conmemorar el número cien. (…) Esperamos que mejore la
televisión de todos los españoles y que podamos, entre otras muchas esperanzas, emitir los
prohibidos debates sobre homosexuales, caciques, la banca y los dineros de la Iglesia. Por
cierto, tenemos otro más censurado, bajo el título de Contubernio, y que debería emitirse el
27
“La clave, único programa de debate en directo de TVE, cumple hoy el número cien”, El País, 14/07/1979. La
clave era para Pérez Ornia un programa amenazado siempre de censuras, cortes e interrupciones. Dificultades que
habían crecido en proporción al aumento de «telespectadores por un UHF que se ve en solo medio país y mal».
28
Ibídem. En un breve repaso a la trayectoria del programa, José Luis Balbín diría: «Hemos tendido épocas buenas
y malas. Algunos altibajos han sido culpa nuestra, otros deben achacarse a los directivos y a la propia TVE. La
única etapa brillante coincidió con los meses de que van desde la salida de Ansón a la llegada de Arias-Salgado.
Después, a partir del nombramiento de Manuel Martín, en agosto de 1978, vino el declive total».
189
próximo mes de septiembre»29. Contubernio era el término con el que el franquismo trató de
ridiculizar el Congreso del Movimiento Europeo que tuvo lugar en Múnich en 1962. De todos
ellos, solo este último no llegaría a emitirse en La clave.
Entre la multitud de programas que La clave abordó en 197930, destaca El poder (ficha
98)31. Se proyectó Julio Cesar (Julius Caesar, Joseph L. Mankiewicz, 1953) de toda la
filmografía propuesta32. Intervinieron, entre otros, el fiscal del Tribunal Supremo Eduardo
Jauralde, el líder revolucionario alemán Rudi Dutschke, el diputado socialista Enrique Múgica,
y Gerhard Reddemann33. Su director inició el coloquio con una definición de poder: «Es un
peligroso dominio. Una necesaria estructura técnica, foco de opresión, un instrumento de
ordenada racionalidad, de equidad, de eficacia, de justicia, de liberación, todo ello a la vez.
29
José Luis Balbín, “La clave, único programa de debate en directo de TVE, cumple hoy el número cien”, El País,
14/07/1979. Enrique del Corral destacó la labor de José Luis Balbín, «cuya sólida formación y amplísima cultura
le confiere especiales resonancias para un programa tan complejo formalmente y tan difícil de conducir», aunque
lamentaba el ámbito minoritario de la segunda cadena (y que provocaba menor resonancia e impacto del
programa), E. Corral, “José Luis Balbín y La clave”, ABC, 20/07/1979, p. 94.
30
Peligro nuclear (ficha 106), Vida en el espacio (ficha 107), Agresividad (ficha 108), Sindicatos (ficha 109),
Seguridad (ficha 110), La Bolsa (ficha 111), La generación del 98 (ficha 118), Retorno al carbón (ficha 121), El
petróleo (ficha 128)…
31
El tema del poder sería abordado en otras ocasiones: Religión y poder (ficha 193), La información y el poder
(ficha 230), Poderes fácticos (ficha 254), El poder judicial (ficha 312)…
32
La toma del poder por parte de Luis XIV (La prise de pouvoir par Louis XIV, Roberto Rossellini, 1966), Z.
(Costa-Gravas, 1968), Macbeth (Orson Welles, 1974), Todos los hombres del presidente (All the President's Men,
Alan J. Pakula, 1976), Los tres días del Cóndor (Three Days of the Condor, Sydney Pollack, 1975), y Muerte de
un presidente (Śmierć Prezydenta, Jerzy Kawalerowicz, 1977).
33
Sobre esta emisión, véase también, Francisco J. Satué, Los secretos de la Transición, op. cit. p. 528.
190
¿Qué es para vosotros el poder?»34. Durante el coloquio se abordó el peligro que suponía la
concentración de poderes y se realizaron toda una serie de preguntas: ¿Hay alguna sociedad en
la que funciona bien el equilibrio de poderes? ¿El poder político puede representar realmente
el sentimiento de una nación? ¿Puede alguien ostentar el poder en nombre del Pueblo cuando
este cambia de opinión en días, a veces, en horas? Al finalizar el debate se incluyó una sección
bibliográfica con obras tan significativas como Política, de Aristóteles (1509), Leviatán, de
Hobbes (1651), El espíritu de las leyes, de Montesquieu (1748), El contrato social, de Rousseau
(1761), y De la division du travail social, de Durkheim (1893).
En relación a claves políticas de 1979 que serán analizadas en nuestro último capítulo,
destacamos La democracia (ficha 103) y Sistemas políticos (ficha 105). Se emitieron ambas en
mayo y fueron calificadas en prensa de excepcionales por tema e invitados35. Otro programa
destacado fue El riesgo del periodista (ficha 115), con la proyección de la película El cuarto
poder (Deadline, Richard Brooks, 1952). Entre los invitados, dos españoles, Juan Luis Cebrián
(director de El País) y Alfonso Rojo (reportero de Cambio 16), y cuatro invitados extranjeros
(redactores o corresponsales de distintos medios internacionales). Bastan algunos de los
titulares de la prensa en 1979 para evidenciar los riesgos que corría el periodista por hacer su
trabajo: «El Gobierno español expulsa a un periodista holandés», «Agresión a un redactor en
una manifestación ultraderechista», «Periodista alemán asesinado en Beirut», «La mafia asesina
a un periodista en Italia», «Cuatro periodistas, ejecutados en Uganda»36.
34
Centro de Documentación RTVE. El poder (ficha 98). Emisión: 7 de abril de 1979.
35
La hoja del lunes, Madrid, 28/05/1979, p. 39.
36
“El riesgo de informar”, El País, 4/08/1979
37
Fuente: “TVE perdió casi dos millones de espectadores en los últimos cuatro meses”, El País, 9/08/1979.
38
Fuente: J. R. Pérez Ornia, “TVE y RNE, sin cabezas”, El País, 5/09/1979
39
Análisis de clima de RTVE, RTVE, 1975.
191
Aprovechando tal vez la falta de control, La clave abordó La banca (ficha 126), tema
prohibido durante casi un año por los directivos, y Marxismo (ficha 129), emitido el 10 de
noviembre de 197940. De este último trascendió el fuerte enfrentamiento dialéctico entre el
filósofo francés Bernard-Henry Levy y el secretario general del Partido Comunista Santiago
Carrillo. José Luis Balbín, por primera vez en un debate, advertía a un invitado de cortarle el
sonido por las continuas interrupciones. En este caso de Bernard-Henry Levy a Santiago
Carrillo41. También hubo en este programa un fuerte enfrentamiento entre José Luis Balbín y
el realizador Adriano del Valle. La causa principal fue que José Luis Balbín quería cortar el
sonido a Bernard-Henry Levy por sus constantes interrupciones al resto de invitados; consigna
que no fue atendida por Adriano del Valle42. Este enfrentamiento acabó con la ausencia de José
Luis Balbín en el programa Los dineros de la Iglesia (ficha 133) –uno de los temas prohibidos
en su día por los directivos de TVE- y, como ahora veremos, con la apertura de un expediente43.
Javier Vázquez apareció en pantalla el 8 de diciembre de 1979 indicando que su director no
presentaría el programa por «razones administrativas»44.
40
Centro de Documentación RTVE. Marxismo (ficha 129). Emisión: 10 de noviembre de 1979. Cfr. M. Palacio y
C. Ciller, “La clave de TVE…”, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico, op. cit. p. 237.
41
“Enfrentamiento Carrillo-Henry Levy en RTVE”, El País, 11/12/1979. “La sonrisa de los budas”, El País,
13/11/1979, y “La clave del marxismo”, El País, 16/11/1979.
42
José Luis Balbín alegó que él era el director del programa y debían atenderse sus indicaciones. Por su parte,
Adriano del Valle señaló que desde el momento en que comenzaba a emitirse La clave él era el responsable y, por
tanto, era suya la competencia de continuar la emisión sin censurar a ningún invitado. Al día siguiente, la prensa
filtró que José Luis Balbín había pedido su traslado a otro programa por incompatibilidad de criterios con el
realizador, a lo que no accedieron los responsables de RTVE.
43
Véanse “Balbín se niega a salir en pantalla”, El País, 11/12/1979, “Los problemas del directo y del diferido”, El
País, 27/11/1979, y “Abierto un expediente al director de La clave”, El País, 14/12/1979.
44
Centro de Documentación RTVE. Los dineros de la Iglesia (ficha 133). Emisión: 8 de diciembre de 1979.
45
E. del Corral, Crítica diaria, “Éramos pocos…”, ABC, 13/12/1979, p. 110.
46
José Luis Balbín, en El Periódico de Catalunya, 20/12/1979, p. 31.
192
El conflicto de nuevo se trasladó de la prensa a la dirección de RTVE. El 23 de
noviembre, Luis Ezcurra Carrillo (subdirector general de RTVE y director en funciones de
TVE), ordenó la apertura de una investigación por «la incompatibilidad de criterios entre el
realizador del programa, Adriano del Valle –muy poco dado a progresismos y aperturas- y el
siempre liberal José Luis Balbín»47. Algunos directivos propusieron que el debate fuese
moderado por otros directores o presentadores de televisión como Joaquín Soler Serrano
(director de A fondo y Sin fronteras) o José Antonio Silva (presentador de Tribuna de la
historia), negándose rotundamente José Luis Balbín por no pertenecer al equipo de La clave.
Esta disputa muestra, en cambio, algo mucho más problemático: cómo funcionaba
Televisión Española en 1979. El inspector general de servicios de RTVE envió una circular a
distintos realizadores para preguntarles sobre el programa La clave:
Preguntas que evidenciaban que ni los directivos (ni inspectores) sabían cuáles eran las
competencias de sus propios trabajadores (que según la legislación, el director era el máximo
responsable de los contenidos del programa). Además, como anunciaba la prensa, era «la
primera vez en la historia de TVE que la dirección consulta directamente a sus trabajadores»49.
A mediados de diciembre se tomó una decisión. La dirección de TVE ordenó la apertura de un
expediente disciplinario a José Luis Balbín por no haberse presentado al programa Los dineros
de la Iglesia. Tras este expediente, se especuló sobre si La clave debía continuar en antena, si
había que cesar a José Luis Balbín o simplemente emitirse en diferido. El director de La clave,
en declaraciones a la prensa argumentaría que él estaba dispuesto a continuar siempre que fuese
en directo. «Esta ha sido la pretensión que ha tenido la dirección desde hace mucho tiempo (…).
La clave tiene sentido si se hace en directo»50.
47
Destino, no 2202, 19/12/1979, p. 44.
48
“Abierto un expediente al director de La clave”, El País, 14/12/1979.
49
Ibídem.
50
El Periódico de Catalunya, 20/12/1979, p. 31.
193
Ambos profesionales se reunieron de nuevo la semana siguiente en África negra (ficha
134) y el programa recibió de nuevo el aplauso de la prensa. Esta vez la crítica se dirigió hacia
el abuso de cortes y anuncios durante el debate (con treinta minutos de publicidad)51. Destacable
fue que La clave no realizó su primera clave histórica hasta finales de 1979 titulada Extranjeros
en la Guerra Civil (ficha 131), que analizaremos en nuestro último capítulo. Finalizó el año con
un debate sobre La justicia (ficha 135) y un programa en diferido: De niños a niños (ficha 136).
José Luis Balbín fue galardonado con el premio de mejor de televisión por un jurado compuesto
de 49 profesionales de televisión52. Aprovechó de nuevo para lamentar que todavía existiese
censura en La clave: «cuando se censura nuestro programa no se censura algo que ya está hecho,
sino que se censura un tema determinado»53.
En diciembre de 1979 se tramitó el Estatuto de RTVE, al que José Luis Balbín valoraba
de «bastante malo, por lo que puede suponer una excesiva intervención de los partidos políticos
en los cargos directivos de TVE»54. TVE sufrió una remodelación para adaptarse a las nuevas
estructuras democráticas. En enero de 1980, tras consenso entre UCD y PSOE, se promulgó la
Ley reguladora del Estatuto de la Radio y la Televisión55. La televisión quedó establecida como
un servicio público cuyo titular era el gobierno. El fuerte carácter intervencionista favoreció la
dependencia del medio respecto al ejecutivo.
En 1980 se produciría la segunda supresión de La clave, esta vez, con Fernando Arias-
Salgado. Tras una primera emisión en diferido, el programa debatió sobre Caciques (ficha 138),
tema prohibido en noviembre de 1978. Se proyectó la película Ciudadano Kane (Citizen Kane,
Orson Welles, 1941), inspirada en el magnate estadounidense de los medios de comunicación
William Randolph Hearst. La controversia (que empezaba a ser habitual en La clave), se
produjo por la participación de Sebastián Auger (presidente del consejo de administración del
grupo Mundo y editor del diario Informaciones). El día antes, representantes de estos periódicos
entregaron una carta José Luis Balbín, que participaba en una rueda de prensa, solicitando
51
E. del Corral, Crítica diaria, “Profesionales, nada menos…”, ABC, 18/12/1979, p. 116.
52
Véase Blanco y Negro, 19/12/1979, pp. 79-81.
53
Ibídem, p. 81.
54
El Periódico de Catalunya, 20/12/1979, p. 31.
55
La ley fue aprobada en las Cortes y publicada en el Boletín Oficial del Estado como Ley/41980 de 10 de enero.
194
retirar la invitación del programa a Sebastián Auger dada la situación de la empresa que dirigía
y el peligro de cierre de cuatro periódicos del grupo Mundo. Según El País, el director del
programa les contestó «que no le retiraría la invitación al mencionado empresario periodístico,
aunque anunció que sometería el tema a la votación del equipo»56. Finalmente, Sebastián Auger
no participó en el programa. José Luis Balbín inició el debate con la siguiente pregunta: ¿Creen
ustedes que es posible que en España se dé la figura de un empresario periodístico que llegue a
tener el poder social político del personaje de esta película?57 Respuesta que podría haber
ofrecido el ausente empresario, editor de Informaciones, y de siete entidades catalanas
responsables de la edición de cuatro periódicos de Barcelona.
Una semana más tarde, el 19 de enero de 1980, La clave realizó OTAN (ficha 139), con
la película Estado de alarma (The Bedford Incident, James B. Harris, 1965). El programa era
de gran actualidad al producirse el viaje a Estados Unidos del presidente Adolfo Suárez, y la
visita a España del canciller de la República Federal de Alemania. La clave convocó a expertos
y políticos (entre los que figuraban el ex primer ministro de Bélgica Pierre Harmel, y el
secretario general adjunto para Asuntos Políticos de la OTAN Hans Christian Lankes) para
debatir sobre la eventual incorporación de España a la Alianza Atlántica. El País publicó que
«en un principio, solo UCD y el PCE eran partidos invitados, pero luego PSOE y AP impusieron
su presencia, a base de presiones y en contra de la independencia del programa»58.
Es importante subrayar el tema de la OTAN (que trató hasta en tres ocasiones) para
entender el desarrollo y evolución de La clave, ya que precisamente fue el tema que ocasionó
la supresión definitiva del programa en 1985. Tras esta emisión de 1980, La clave realizó dos
programas más, ambos en 1985. El primero titulado OTAN: de salida ¿qué? (ficha 373),
haciendo referencia al ambiguo eslogan del Partido Socialista y para el cual se proyectó un
documental realizado expresamente por y para La clave logrando uno de los objetivos ansiados
de su director: emitir producción propia como hacía Les Dossier de l’écran. Esta emisión, como
veremos más adelante, provocó un enorme escándalo y romperá definitivamente las relaciones
con el Partido Socialista quien, a partir de entonces, verá a La clave como un programa que hay
que eliminar de la parrilla televisiva. El segundo programa, titulado La movida nacional (ficha
56
“Conflicto sobre la participación de Auger en La clave”, El País, 12/01/1980.
57
Centro de Documentación RTVE. Caciques (ficha 138). Emisión: 12 de enero de 1980.
58
“Oliart: Gibraltar, obstáculo para entrar en la OTAN”, El País, 22/01/1980.
195
408-C), es el detonante de la suspensión definitiva de La clave. Emisión que además nunca
salió en antena al ser suspendida en Televisión Española el 27 de diciembre de 1985.
Tras la emisión de la OTAN de 1980 José Luis Balbín concede una entrevista en la que
habla sobre la dificultad de traer a invitados:
«Evidentemente, los grupos que más reticencias tienen con respecto al programa son los
que representan al establishment del país: la Iglesia, los jueces y los militares. Son tres
estamentos típicos que en cuanto tocamos un tema que tiene relación con ellos no quieren
saber nada. Nos ocurre lo mismo con la administración pública, aunque ahora ha cambiado
un poco. Al principio, la administración pública no quería mandar a nadie. ¿Qué ocurrió?
Que si tú tocas un tema como el del urbanismo, y el Ministerio de la Vivienda no quiere
mandar a nadie, evidentemente si va al programa uno del Partido Comunista va a poner a
parir al ministro de turno. Y claro, finalmente se han dado cuenta de que les conviene tener
a un representante. Yo no soy comunista y por eso te lo digo, pero lo cierto es que el Partido
Comunista, cada vez que le hemos pedido un representante, nos lo ha mandado y jamás nos
ha puesto la menor condición. Con otros grupos es diferente; nos dicen: “¿y quiénes son los
otros?”, “¿y quién va a ir?”, “si éste va, yo no voy”, etcétera. Generalmente los partidos
minoritarios extraparlamentarios tampoco nos ponen ninguna dificultad como Fuerza
Nueva, la ORT, y el PTE. Quizás porque estos grupos no están en el Parlamento y por eso
son más agradecidos»59.
Ese mismo mes, en enero de 1980, coincidiendo con el mandato de Fernando Arias-
Salgado, José Ramón Pérez Ornia publicó en El País el informe de la auditoria de Hacienda a
RTVE que ponía de manifiesto ante la opinión pública el verdadero estado de la televisión
pública en España: irregularidades administrativas, corrupción, malversación, descontrol,
conflictos laborales, expedientes, dimisiones, denuncias, escándalos…60. Ante el contundente
informe, el director general tuvo que hacer frente todo tipo de críticas aunque logró mantener
el apoyo institucional encabezado por su hermano, Rafael Arias-Salgado, ministro de la
Presidencia. El 29 de febrero de 1980 se le impuso una multa por no presentar en el plazo el
balance de RTVE para el ejercicio de 1978.
59
Interviú, no 194, 31 enero-6 febrero 1980, p. 78.
60
El problema radicaba en la dificultad de descifrar la estructura y composición de RTVE (no solo quién la preside,
también qué funciones desempeñaban cada uno de los cargos).
196
Por primera vez –aunque no la última- La clave pasó del formato televisivo a la calle61.
Tras El Islam (ficha 141), Poder municipal. La gran ciudad (ficha 144), y Radiodifusión (ficha
146), se prohibió Poder municipal en pequeñas poblaciones (ficha 146-C). La decisión la tomó
el director general de RTVE el 11 de marzo, cuatro días antes de la emisión (a pesar de haberse
anunciado el programa con un mes de antelación). La nota de la oficina de prensa de TVE
expuso el motivo: «en evitación de la posible influencia que el espacio pudiera tener en el
desarrollo de la campaña electoral para el Parlamento de Cataluña»62.
La prensa criticó las razones alegadas por la dirección de TVE porque La clave sí había
podido emitirse en fechas próximas al referéndum de Andalucía y a las elecciones al parlamento
del País Vasco. Además, ninguno de los invitados era catalán. Eduardo Martín Toval, diputado
general de la campaña electoral socialista afirmó que «RTVE ha vuelto a demostrar su carácter
de mero instrumento al servicio de la política de UCD»63. En sustitución, se emitió la película
El gran Ziegfeld (The Great Ziegfeld, Robert Z. Leonard, 1936), de casi tres horas de duración.
Una película que tenía preparada el equipo ante el temor de suspender Extranjeros en la Guerra
Civil (ficha 131), primer programa sobre la historia reciente anteriormente aludido. Esta
prohibición evidenció una vez más la preocupación de los políticos por la posible repercusión
que podía llegar a tener este programa ante unas elecciones. El 26 de abril (mes y medio después
de la suspensión), se emitió con distintos invitados Poder municipal en pequeñas poblaciones
(ficha 152).
En abril de 1980, por primera vez un tribunal de justicia reconoció un caso de corrupción
en Radiotelevisión Española64. El llamado affaire Maldonado65 destapó que la cobertura del
segundo canal en 1980 solo cubría el 50% de la población. Tele Radio y otras publicaciones de
RTVE cifraban la cobertura en torno al 70%, con una audiencia media de 485.000 espectadores
entre semana, y 2.620.000 espectadores los sábados durante La clave (casi la misma audiencia
61
Para la presentación del libro Operación Guernika, del periodista Faustino González-Aller se realizó en
Barcelona El método de La clave. Se proyectó Cómo robar un millón de dólares (How to Steal a Million, William
Wyler, 1966), y entre los invitados, Manuel Leguineche, José Mario Armero, y Manuel Vázquez Montalbán.
62
“Arias-Salgado prohíbe un debate en TVE sobre el poder municipal”, El País, 15/03/1980.
63
La Vanguardia, 15/03/1980, p. 9. A la suspensión de La clave, también «se ha silenciado casi por completo la
estancia en Cataluña de Felipe González, el solo anuncio de la visita de Adolfo Suárez ha merecido una atención
descaradamente preferente. No cabe duda que RTVE es un arma propagandística más de UCD».
64
Véase “Primer fallo judicial contra la corrupción en RTVE”, El País, 2/04/1980.
65
En 1972, bajo la dirección de Adolfo Suárez, se concedió un contrato a José María Maldonado y se adjudicó a
su empresa, Nortrom, la fabricación de «prácticamente todos los componentes de la red de UHF, frecuencias
moduladas y ondas medias que necesitaba el Estado» (Tijeras 2012: 7), que fue la causante de mala infraestructura
de la UHF. Fuente: “Maldonado, causante de la gran sombra del UHF”, El País, 2/04/1980.
197
que tenía Radio Nacional de España con 2.666.000 radioyentes)66. A raíz del informe de la
auditoría de Hacienda, el PSOE interpuso una querella criminal contra las irregularidades
financieras de RTVE, dirigida contra el director general de RTVE, Fernando Arias-Salgado y
su antecesor, Rafael Ansón. Más tarde, el Tribunal Supremo pidió una fianza de un millón de
pesetas como requisito para tramitar dicha querella.
Mientras el PSOE planteaba una moción de censura contra Adolfo Suárez en mayo de
1980, La clave dedicaba un programa a la Seguridad jurídica (ficha 154), con la participación
del fiscal de la Audiencia Territorial de Madrid, Jesús Vicente Chamorro, expedientado por
participar dos años antes en Errores judiciales (ficha 41). El fiscal Chamorro era conocido
dentro de la Administración de justicia por sus posiciones democráticas y críticas 67. La
confirmación de su asistencia provocó que el representante de la Administración no participara.
El Ministerio de justicia había anunciado la participación de Manuel Marín (subsecretario de
Justicia) pero, tras pedir a la dirección de La clave la lista de participantes al debate, anuló la
participación del subsecretario y comunicó que no enviaría a ningún representante68. En su lugar
asistió Juan Luis Cebrián (director de El País), recientemente condenado por el Tribunal
Supremo por el editorial titulado “Prensa y democracia” de 1978.
En este sentido, El País publicó una lista de personas procesadas en causas relacionadas
con la libertad de expresión: «Sesenta periodistas, escritores e intelectuales se encuentran
sometidos actualmente a más de cuatrocientas causas relacionadas con el ejercicio de la libertad
de expresión. (…) Los procesamientos por presuntos delitos contra el Ejército o la Guardia
Civil ocupan el primer lugar»69. Existían otros muchos casos, como el de Xavier Vinader. La
banda terrorista ETA asesinó a dos personas que habían sido nombradas por Vinader en dos
reportajes en Interviú, en el que se denunciaba la guerra sucia. Vinader fue condenado por un
66
Datos del semanario oficial Tele Radio que proporciona José Ramón Pérez Ornia, El País, 24/04/1980.
67
«El Ministerio de justicia, por otra parte, habría intentado hasta última hora de ayer, según fuentes judiciales,
presionar sobre un determinado fiscal de ideas abiertamente derechistas para que interviniera en el coloquio de La
clave, a fin de contrarrestar las posiciones avanzadas que presumiblemente mantendrá el fiscal Chamorro», “La
justicia, de nuevo en La clave”, El País, 10/05/1980. En declaraciones al periódico, el fiscal confirmó la versión
dada por José Luis Balbín y añadiría: «Participo en este debate de La clave no como fiscal, sino en calidad de
persona particular y ciudadano español».
68
José Luis Balbín manifestó que «el Ministerio de Justicia se muestra reticente a enviarnos a alguno de sus
representantes cuando se trata de debatir algún tema de justicia», “La justicia, de nuevo en La clave”, El País,
10/05/1980.
69
“Sesenta personas procesadas en más de cuatrocientas causas relacionadas con la libertad de expresión”, El País,
11/05/1980. Entre los artículos que habían provocado procesamientos estaban: “Siete travestis se confiesan”,
Galicia Deportiva, 23/01/1978, “Dirección General de Seguridad: siguen torturando”, La Calle, 27/03/1979, “Una
intentona militar ha sido abortada en Madrid”, Diario 16, 25/01/1980, y “La extraña muerte de Agustín Rueda”,
El País, 27/01/1980.
198
delito de inducción al asesinato. En relación al cine, también se prohibía la película El crimen
de Cuenca (Pilar Miró, 1979), por injurias y calumnias a la Guardia Civil. La película pudo ser
estrenada finalmente en 1981. Todos los participantes en el debate defendieron la tesis que la
sociedad española vivía en esos momentos en un clima de verdadera inseguridad jurídica70.
Entre las claves políticas e históricas de 1980 que analizaremos en el último capítulo se
encuentran Futuro de la democracia (ficha 162), con la proyección de la película El Estado de
la Unión (State of the Union, Frank Capra, 1948); y Muerte de García Lorca (ficha 160), con
la película sueca Federico García Lorca: Asesinato en Granada (Federico García Lorca:
Mordel skede i Granada, Humberto López, 1977). A finales de abril, el secretario de Estado
para la Sanidad, había enviado una carta al director general de RTVE, pidiendo que no
aparecieran personajes públicos fumando en televisión. A este respecto, se ha de señalar que
La clave fue desde la primera emisión un espacio de intensas humaredas.
70
Centro de Documentación RTVE. Seguridad jurídica (ficha 154). Emisión: 10 de mayo de 1980.
71
Fuente: “La clave se emitirá en diferido”, El País, 28/05/1980.
72
“El director general de RTVE se sometió a un intenso interrogatorio parlamentario”, El País, 28/06/1980.
199
Primera Comisión de Control Parlamentario a RTVE
El 22 de julio, Luis Ezcurra propuso a José Luis Balbín grabar previamente el programa
y emitirlo al día siguiente en diferido con el fin de evitar el abono de las horas extraordinarias.
«Yo le expuse las razones por las que me negaba a ello: en primer lugar, porque La clave había
nacido como un programa en directo y eso formaba parte del pacto que firmó TVE cuando
aceptó la idea; y en segundo lugar porque la participación de los televidentes, que es
fundamental, debía excluirse si el debate se grababa»75. El viernes 5, día previsto por Ezcurra
73
Fuente: ABC, 28/06/1980, p. 93.
74
Mediterráneo, 5/07/1980, p. 14.
75
Entrevista a José Luis Balbín en Blanco y Negro, 17/09/1980, p. 58.
200
para grabar El juego, José Luis Balbín no se presentó. El jefe de inspección de los servicios de
TVE, Fernando España, levantó acta de la negativa a grabar el programa y leyó una nota a José
Luis Balbín en la que le hacía responsable de los gastos ocasionados en el montaje del plató,
que ascendía a varios millones.
En lugar de La clave se proyectó la película Los mejores años de nuestra vida (The Best
Years of Our Lives, William Wyler, 1946) de casi tres horas de duración. La clave había
programado las tres primeras semanas de septiembre (El Juego, Revolución electrónica, y La
carrera de armamentos), y en ese periodo de tiempo no cesaron las reacciones en prensa79. A
76
“Hoy no se emite La clave”, El País, 6/09/1980; ABC, 6/09/1980, p. 69; y Mediterráneo, 6/09/1980, p. 9.
77
Comunicado extraído de El País, 6/09/1980.
78
“Hoy no se emite La clave”, El País, 6/09/1980
79
“La suspensión de La clave puede responder a razones de censura, según el director del programa”, El País,
7/09/1980. «Televisión Española es la única del mundo occidental que considera que los informativos de
actualidad pueden ser emitidos en diferido», “Réplica de José Luis Balbín a TVE”, El País, 7/09/1980.
201
la suspensión de La clave, El País dedicó el siguiente editorial: «uno de los escasos espacios
transmitidos en directo que hacían reconciliarse a los espectadores con la programación
televisiva, y que servían para demostrar que los males de Prado del Rey no proceden de la falta
de profesionales con talento, sino de la sobreabundancia de mandos incompetentes. La cúpula
de Televisión ha conminado a José Luis Balbín, realizador de un programa que ha conquistado
la popularidad gracias a la importancia de los temas sometidos a discusión y a los criterios de
imparcialidad y pluralismo con que son elegidos los participantes, para que suspenda las
transmisiones en directo y grabe con anterioridad los debates»80.
80
“Más difícil todavía” (Editorial), El País, 7/09/1980. Juan Luis Cebrián parecía devolverle el favor por la
invitación a La clave, pudiéndose defender por la condena del Tribunal Supremo.
81
Véase “Segunda suspensión de La clave”, El País, 13/09/1980.
202
programas y prohibiéndose uno. La clave regresó en abril, dos meses después del golpe de
Estado del 23 de febrero de 1981. Tuvo un presupuesto de 2.800.000 pesetas por programa y
un remanente trimestral (cada 13 programas) de 8 millones de pesetas. Esto suponía una mejora
(un millón más por programa) respecto al presupuesto inicial aprobado en 1975. El presupuesto
no utilizado se dedicó a introducir mejoras como realizar producción propia, es decir, poder
filmar expresamente documentales para introducir los debates, al igual que hacía Les Dossiers
de l’écran82. Todas las etapas son imprescindibles para entender el programa, pero creemos que
esta etapa, como trataremos de demostrar más adelante, es fundamental en la construcción
política del debate televisivo.
En prensa se presentaron las credenciales del nuevo director general. Fernando Castedo
había nacido en Madrid en 1941, era abogado del Estado y profesor de Derecho Mercantil en
la Escuela de Inspección Financiera83, y había prestado servicios en las delegaciones de
Hacienda de Santander y Madrid. Fue jefe del Gabinete de Estudios de la Dirección General de
lo Contencioso del Estado y, en 1974, se había encargado de la Secretaría General Técnica del
Ministerio de Información y Turismo. Perteneció al comité político del Partido Popular, y con
uno de sus líderes, Pío Cabanillas, llegó al Ministerio de Cultura en 1977, donde fue
subsecretario hasta abril de 1979. Hasta el momento de su nombramiento había ocupado el
cargo de secretario general del Instituto de Cooperación Iberoamericana84.
El recién llegado director inició el cargo con tensiones. RTVE acababa de retirarse de
una coproducción con la BBC, después de exigir ajustar comentarios y recortar imágenes, y
haberse negado su director. Se trataba en concreto de las imágenes del príncipe de España
82
Fuente: “El retorno de La clave”, El País, 25/02/1981.
83
En la carrera de Derecho conoció a José Luis Balbín, con quien todavía hoy, conserva una gran amistad.
84
J. R. Pérez Ornia, “Hoy será nombrado Fernando Castedo director general de RTVE”, El País, 9/01/1981.
203
prestando juramento en 1969 como sucesor de la Jefatura de Estado ante las Cortes
franquistas85. Y a las pocas semanas, el 29 de enero de 1981, Adolfo Suárez presentó su
dimisión de la presidencia del Gobierno y pronunció su último discurso ante las cámaras de
Televisión Española86. El tratamiento que el Telediario dio de la dimisión, provocó que algunos
medios hablaran (a los 20 días en el cargo) de la dimisión de Fernando Castedo, llamativo si se
compara con los casi cuatro años del anterior director general. Y los problemas no acabaron
ahí. El 4 de febrero, durante la visita de los Reyes a la Casa de Juntas de Guernica, un grupo de
parlamentarios de Herri Batasuna interrumpió el discurso que pronunciaba el rey Juan Carlos87.
Imágenes ausentes en gran parte de los documentales sobre la Transición española contrastan
con la enorme difusión de las imágenes del golpe de Estado.
85
Fuente: “TVE intentó censurar, sin éxito, la película de la BBC sobre el rey Juan Carlos”, El País, 15/01/1981.
86
Ese mismo día La clave abordó La ley electoral (ficha 211), que contó con la participación de Theodore C.
Sorensen (asesor electoral del presidente John F. Kennedy) y representantes políticos de los cuatro partidos
mayoritarios, UCD, PSOE, PCE y AP. Se proyectó El candidato (The Candidate, Michael Ritchie, 1972), y se
debatió sobre la desproporción que ocasionaba la ley por la regla d’Hondt, listas abiertas o cerradas, y el importante
volumen de cuneros. Abordaría de nuevo el tema en 1984 con Ley electoral II (ficha 342).
87
Véase “El Rey defiende en Guernica la democracia y las instituciones tradicionales vascas”, El País, 5/02/1981.
88
ABC, 23/09/1979 (en portada y pp. 105-107).
89
VV.AA., Historia de España Contemporánea. Siglos XIX y XX, Madrid, Silex ediciones, 2008, vol. V, p. 276.
204
para las instalaciones de Prado del Rey90. A las 18:22 horas (aprovechando que los diputados
en pleno votaban), el teniente coronel Antonio Tejero –junto con otros guardias civiles- asaltó
el Congreso. Los treinta y cuatro minutos que constituyen la grabación del asalto no se
emitieron en directo en televisión, sino que lo hicieron al día siguiente, 24 de febrero, en torno
a las 12:50 h, es decir, dieciocho horas después de la irrupción de Tejero y una vez liberados
todos los diputados. Lo hicieron en varias ocasiones en forma de resumen (Cercas 2010: 15)91.
Las instalaciones en Prado del Rey permanecieron ocupadas por varios destacamentos
alrededor de dos horas. Fernando Castedo poseía las imágenes del golpe, aunque éstas todavía
no se habían emitido. Sabino Fernández Campo (secretario de la Casa Real), llamó a Fernando
Castedo pidiéndole el envío de un equipo de grabación y otro de filmación a La Zarzuela. La
idea de retransmitir las imágenes del golpe en esos momentos fue descartada por el director
general de Seguridad, Francisco Laína, quien apareció en televisión poco después de las 21:00
horas. A las 21:20 h, las fuerzas que habían ocupado las instalaciones en Prado del Rey,
recibieron una llamada telefónica del jefe de la casa Real (Marqués de Mondéjar), obligando la
retirada de tropas de Televisión Española. En torno a las 23:00 h, Televisión Española –de la
voz de Iñaki Gabilondo y Pilar Miró- anunciaron una alocución del Rey a la nación, sin fijar la
hora. Jesús Picatoste (director adjunto de RTVE) y Pedro Erquicia (subdirector de los Servicios
Informativos), fueron los encargados de grabar el mensaje del Rey. Llegaron a La Zarzuela
pasadas las once y media de la noche. Siete horas después del golpe, a la una de la madrugada
y catorce minutos, se retransmitió el mensaje del Rey a la nación, repetido en varias ocasiones
a lo largo de la noche. En documentación desclasificada en 2011, figuraba el télex que el rey
Juan Carlos envió al teniente general Milans del Bosch a las 2:30 h de la madrugada para poner
fin al movimiento golpista92.
El final del golpe de Estado se produjo a las once de la mañana del martes 24 de febrero
de 1981, cuando el director general de la Guardia Civil comunicó que Antonio Tejero estaba
dispuesto a entregarse bajo condiciones. El llamado Pacto del Capó escenificó el final del golpe.
Esa noche miles de personas se manifestaron en Madrid. El día después, editoriales y primeras
90
M. Palacio, La televisión durante la Transición española, op. cit. p. 341. El autor además denuncia la confusión
de recuerdos y memorias de una retransmisión que no fue en directo.
91
Cfr. M. Palacio, La televisión durante la Transición… op. cit. p. 341. En los archivos de Prado del Rey podemos
encontrar la grabación de 34 minutos de las imágenes grabadas del golpe en el interior del Congreso.
92
Véase “El Rey a Milans el 23-F: "Quien se subleve estará dispuesto a provocar una guerra civil y será responsable
de ello"”, El periódico, 22/02/2011, y “El mensaje del rey a Milans del Bosch tras parar el 23F: "Ya no puedo
volverme atrás"”, Eldiario.es, 22/02/2017.
205
páginas en prensa –y en televisión- anunciaron la victoria de la democracia, daban por fracasado
el intento de golpe de Estado, y destacaban la intervención del rey Juan Carlos en la madrugada
paralizando el golpe de Estado93. Pero cómo medir el papel jugado por los medios de
comunicación como la prensa (El País especialmente), la radio, y la televisión. En relación a
este último medio, los telespectadores podían ver no solo las imágenes del golpe, también las
narraciones que ya habían comenzado a circular en el espacio público desde la entrada de Tejero
en el Congreso de los Diputados. El 27 de febrero se produjo una enorme manifestación bajo el
lema “Por la libertad, la democracia y la Constitución”, única pancarta autorizada94. A fecha de
hoy, mucha información sobre el golpe de Estado continúa clasificada.
93
“La democracia, con el Rey”, El País, 25/02/1981, y “La democracia se ha fortalecido”, El País, 26/02/1981.
94
Fuente: ABC, Sevilla, 28/02/1981, pp. 5-6.
95
Informe Semanal construyó el primer relato audiovisual del golpe de Estado el 28 de febrero de 1981. En él, el
realizador Pepe Marín relató que tenía cinco cámaras dentro del hemiciclo, de las que acabó con una sola. Pero
gracias a ella, y al reportero Pedro Francisco Martín apagando el visor de la cámara, se logró grabar el golpe de
Estado. Véase Informe Semanal, “18 horas de tensión”, TVE, 1981.
96
Declaraciones al periódico El País, “La televisión en España, primer debate de La clave”, 24/04/1981.
206
y mejorar la calidad media de los programas»97. «Para cambiar la televisión en profundidad se
necesita mucho tiempo, pero creo que la programación funcionará mejor, entre otras cosas
porque no me parece fácil dejarla tan mal como estaba»98. Desde allí lanzó nuevos programas
para incitar el diálogo y la reflexión como Tome la palabra99, La bolsa y la vida100, y Mano a
mano101.
97
Mediterráneo, 7/03/1981, p. 8.
98
“José Luis Balbín: Hacia una programación especial de calidad”, El País, 24/02/1981.
99
Dirigido por Alfonso Díez, quería ser el equivalente en televisión de la sección de prensa Cartas al director. Con
doble emisión (viernes en primera cadena y sábados en UHF), fue un programa dedicado exclusivamente al
telespectador al que se le ofrecía la posibilidad de expresar una queja mediante una carta, por teléfono o incluso
mandando una cámara a su casa. Los límites del programa, no admitir anónimos, intervenciones de dos a tres
minutos, y moverse «dentro del marco de respeto a la Constitución, a la Ley Antiterrorista y al Estatuto de RTVE»,
Mediterráneo, 26/08/1981, p. 14.
100
Dirigido por Enrique Meneses, tenía el objetivo de defender al consumidor e informarle de sus derechos. El
primer número trató sobre el abuso de las tarifas eléctricas.
101
Programa de debate bajo la dirección del periodista catalán Joaquim Maria Puyal.
102
«Es el debate en que peor lo voy a pasar porque tengo que limitarme a moderarlo sin poder opinar sobre un
tema que tanto me interesa», José Luis Balbín, “La televisión en España, primer debate de La clave”, El País,
24/04/1981.
103
Centro de Documentación RTVE: La televisión en España (ficha 171). Emisión: 30 de abril de 1981.
104
«Tenemos que admitirlo, la política ha entrado en la era de la televisión. En lugar de largos debates públicos,
la gente quiere eslóganes pegadizos: “La hora del cambio”, “La confusión de Washington”, “El impulso para la
banca”, grandes titulares y glamour». Fragmento de la película Un rostro en la multitud (A Face in the Crowd,
Elia Kazan, 1957). En gran parte de los debates sobre televisión La clave quiso proyectar la película estadounidense
Network: Un mundo implacable (Network, Sidney Lumet, 1976), que no emitió por derechos de antena. En Futuro
de la televisión (ficha 73), se proyectó la película El televisor (Narciso Ibáñez Serrador, 1974), quien figuró entre
los invitados. Lo de la tele (ficha 277), se ilustró con Historias de la televisión (José Luis Sáenz de Heredia, 1965),
Impacto de los medios de comunicación (ficha 324), con El gran carnaval (Ace in the Hole, Billy Wilder, 1951),
y en El Estatuto de RTVE (ficha 403), con la película El asesinato de la hermana George (The Killing of Sister
George, Robert Aldrich, 1969).
207
En Futuro de la televisión de 1978, expertos de ámbito internacional habían debatido
sobre el impacto de los medios de comunicación, la penetración de la televisión, su repercusión
directa e indirecta en el telespectador, su influencia social, la publicidad, la persuasión. Para
Arthur Conte (último director de la ORTF, y asesor del presidente Valéry Giscard d’Estaing),
«la impresión física de un hombre ante las pantallas es mucho más importante que lo que está
diciendo»105. En 1981, entre los invitados para debatir Televisión en España figuraban
directivos y profesionales del medio como Miguel Ángel Toledano (director de TVE e impulsor
de La clave en sus inicios), y el periodista Manuel Martín Ferrand (compañero de promoción
en Periodismo). También representantes de los partidos políticos y miembros de la Comisión
de Control Parlamentario de RTVE del Congreso como Antonio de Senillosa (presidente de
dicha comisión), Pilar Brabo (PCE), Pedro Bofill (PSOE), y José Ignacio Wert (vocal del
Consejo de Administración de RTVE por UCD).
¿Se notan las diferencias según los diferentes directores generales de los diferentes
gobiernos? Durante el coloquio se debatieron múltiples temas y se hizo referencia a las tres
misiones fundacionales de la televisión: informar, educar y entretener. Miguel Ángel Toledano
indicó que el segundo canal cubría el 85-90% de la audiencia (que no había que confundir con
territorio), y el periodista Vicente Romero trató de documentar las presiones en TVE: «Al mes
de trabajar yo aquí, el director general José María Calviño recibió esta carta del Ministerio de
Asuntos Exteriores de la directora general de Iberoamérica, actual embajadora de Costa Rica,
protestando por un programa de TVE sobre Perú en el que se defendían los derechos
humanos»106. Otros temas fueron la situación actual y monopolio de TVE, su baja calidad, la
independencia de la televisión, el modelo a seguir de la BBC, la publicidad, las irregularidades
contables, la necesidad de mecanismos de control y, de nuevo, el tema de televisión pública o
privada. Hubo la habitual crítica desde distintos sectores por no tener presencia en el programa.
En este caso, la crítica vino de la Asociación Española de Espectadores de Televisión por no
tener ningún representante107.
105
Premisa que dio lugar a una controversia entre Arthur Conte y Gianni Starera, quien calificó al presidente
Giscard d’Estaing de «pura propaganda» en la campaña contra François Mitterand. Centro de Documentación
RTVE. El futuro de la televisión (ficha 73). Emisión: 7 de octubre de 1978.
106
Centro de Documentación RTVE: La televisión en España (ficha 171). Emisión: 30 de abril de 1981.
107
“Protestas de la Asociación Española de Espectadores”, El País, 29/04/1981.
208
Estatuto, porque su nombramiento se produce pocos días antes de la dimisión de Adolfo Suárez,
el 29 de enero de 1981, lo que desencadenará un cambio de fuerzas en el partido de la UCD y
en el gobierno» (Bustamante 2006: 80). Con el Estatuto de RTVE, tanto el director general,
como el consejo de administración, son nombrados por un mandato de cuatro años, salvo
disolución anticipada del Parlamento. Pero, como ahora veremos, Fernando Castedo estuvo en
el cargo tan solo nueve meses. Militante de UCD, Castedo, fue atacado por parte de su propio
partido mientras este se desintegraba. En 1986, José Luis Balbín reconoció que hubo en 1981
un pacto entre el PSOE y el director general de TVE Fernando Castedo. «El pacto con los
socialistas en TVE lo hicimos en mi casa Guerra, Calviño, Castedo y yo. Consistía
sencillamente en hacer una televisión en la que estuviesen representados proporcionalmente
todos los partidos»108.
En mayo de 1981 La clave abordó El divorcio (ficha 173), proyectando, esta vez sí,
Divorcio a la italiana (Divorzio all'italiana, Pietro Germi, 1961). El divorcio ya había sido
abordado en 1978 (ficha 43). Pero si en aquel primer programa se abordó de una manera más
didáctica, en 1981 el tema puso de manifiesto la grave crisis que atravesaba UCD, dividida en
facciones. ¿Se encuentra muy dividido UCD en relación al divorcio?, preguntó José Luis Balbín
a Javier Moscoso (portavoz de UCD): «Hay discrepancias»109. Si la encuesta de FOESSA de
1978 sobre la aceptación del divorcio daba los siguientes resultados (18% muy de acuerdo, 53%
de acuerdo, 17% desacuerdo, 10% totalmente desacuerdo110, la encuesta de 1981 encargada por
el ministro de Cultura (Íñigo Cavero), mostraba que un 70% de los españoles entendían que era
necesaria una ley de divorcio.
La clave no fue el único programa que abordó el divorcio (también lo hizo En este país,
de Lalo Azcona, que estrenaba esa misma semana)111. Un mes más tarde, el 22 de junio de
1981, el pleno del Congreso aprobó la Ley de divorcio y el procedimiento a seguir en las causas
de nulidad, separación y divorcio112. La clave trató el tema antes de aprobarse la ley,
avanzándose a la legislación como ya venía haciendo en algunas temáticas (legalización del
juego, aborto, homosexualidad…). La empresa Estudio General de Medios hizo público en
septiembre los datos de audiencia de este periodo. Más de diecinueve millones de españoles
108
“Balbín reconoce, tres años después, que censuró a Alonso Puerta en La clave”, El País, 13/09/1986.
109
Centro de Documentación RTVE: El divorcio (ficha 173). Emisión: 8 de mayo de 1981.
110
Centro de Documentación RTVE: Divorcio (ficha 43). Emisión: 11 de marzo de 1978.
111
Para ABC, «Tanto divorcio en tan poco días parece demasié», ABC, 6/05/1981, p. 101.
112
Ley 30/1981, de 7 de julio. «BOE» no 172, de 20 de julio de 1981, pp. 16457 a 16462.
209
mayores de quince años veían a diario la televisión, y una noticia un poco alarmante: RTVE
venía desconociendo su verdadera audiencia desde 1979. La segunda cadena tenía un promedio
de poco más de tres millones de espectadores (representando una subida de 4% en un año), y la
mayor audiencia se producía los viernes durante La clave, con 4.291.000 espectadores en el
momento de la película113.
El 21 de mayo de 1981 Iñaki Gabilondo fue destituido como director de los Servicios
Informativos de TVE a raíz de la emisión de unos reportajes sobre el paro en el Telediario. En
una entrevista concedida a Pérez Ornia un mes antes había declarado: «Ya no puede repetirse
la historia de que el director general sea quien mande en los informativos (…). Vivimos tiempos
de particular expectación, a la que hay que sumar los acontecimientos políticos y sus
consecuentes movimientos de tierra»114. Pero una vez más, se evidenció con su destitución la
correlación de fuerzas en TVE. Una vez destituido Iñaki Gabilondo, declaró que «los Servicios
Informativos ofrecieron el triste espectáculo de permitir el asalto al programa de la OTAN,
quizá porque José Luis Balbín estaba fuera de Madrid»115. Asalto, anormalidades, injerencias…
formaban parte del vocabulario de los periodistas para describir las conexiones entre el poder
político y el medio televisivo116.
En esta ocasión no era La clave sino el programa En este país el que provocaba una
reunión de urgencia del Consejo de Administración de RTVE (presidido por Carmen Llorca),
por «las presuntas presiones e irregularidades introducidas por dos ministros, el de Defensa
(Alberto Oliart) y el de Asuntos Exteriores (Carlos Robles Piquer)»117. En este país quería
dedicar un programa al ingreso de España en la OTAN y acabó mostrando la sensibilidad in
crescendo que adquiría el tema en televisión.
El 22 de mayo de 1981, tres meses después del golpe de Estado, La clave realizó Las
armas de la democracia (ficha 175). «Nos planteamos en La clave el problema de cómo se
defiende una democracia. ¿Cuál es la fuerza de una democracia? ¿Cuáles son sus armas?»118.
El panel de invitados lo formaba Alfonso Guerra (PSOE), Jorge Verstrynge (AP), José Ramón
113
Fuente: “19 millones de españoles ven diariamente los programas de televisión”, El País, 9/09/1981.
114
“Iñaki Gabilondo: El acceso a los telediarios se va a poner caro para ministros y políticos”, El País, 9/04/1981.
115
“Destituido el director de los Servicios Informativos de Televisión Española”, El País, 22/05/1981.
116
Véase Jesús García Jiménez (Comp.), Radiotelevisión Española y la Constitución, Universidad Internacional
Menéndez Pelayo, Madrid, 1981.
117
“El director general de RTVE no piensa dimitir”, El País, 22/05/1981. En cinco meses, Carlos Robles Piquer
sería nombrado director general de RTVE sustituyendo a Fernando Castedo.
118
Centro de Documentación RTVE. Las armas de la democracia (ficha 175). Emisión: 22 de mayo de 1981.
210
Caso (UCD) y Simón Sánchez Montero (PCE). También figuraban el periodista Juan Luis
Cebrián, Gerhard Reddemann y José María de Areilza (exministro de Asuntos Exteriores en el
primer gobierno de la Monarquía y presidente de la Asamblea del Consejo de Europa en
Estrasburgo). Para ilustrar el debate se proyectó la película Muerte de un presidente (Śmierć
Prezydenta, Jerzy Kawalerowicz, 1977), que fue la película más utilizada (se proyectó hasta en
tres ocasiones)119.
A raíz del film, Carlos Ollero (catedrático de teoría de Estado) argumentó que la película
había distorsionado el planteamiento del tema y, por tanto, condicionaba el debate. Alfonso
Guerra resaltó que la democracia «tiene un germen de debilidad. Aquellos que no aceptan la
democracia, no aceptan el resultado democrático. ¿Qué se puede hacer en un país donde los que
han tenido en sus manos el poder autoritariamente, dejan de tenerlo? (…). Toda España ha
podido oír a través de la SER a un Guardia Civil que le dice a un periodista: o cortas esto o te
mato. ¡Y este señor está en la calle!». Para Verstrynge, la causa fundamental del 23-F era la
falta de «un proceso de socialización democrática suficiente que familiarizara a los españoles
con los mecanismos democráticos». Y argumentó que temas importantes se habían sacado del
Parlamento para discutirlos en algún restaurante. Juan Luis Cebrián, por su parte, mostró su
preocupación por la reciente destitución del director de los Servicios Informativos, Iñaki
Gabilondo, por un Telediario «que ponía de relieve los problemas del paro en Andalucía y la
situación de protesta e indignación popular». Durante el debate se habló sobre la ausencia de
ruptura democrática en el proceso de Transición, el abandono de la clase política, la estabilidad
de la democracia y especialmente, del 23-F.
«¿Qué hace el Congreso, que ha estado secuestrado a punta de metralleta durante toda
una noche, y no organiza una comisión de encuesta para saber por qué ha sucedido esto?», se
preguntó Alfonso Guerra durante el debate. Para José María de Areilza, la causa profunda del
golpe estuvo en que una gran parte de la sociedad española, sectores minoritarios –pero
fácticamente importantes- «no han asumido la democracia, el juego democrático, las libertades
civiles, la voluntad popular, el sufragio universal y el pluralismo». Para José Ramón Caso, eran
las Fuerzas Armadas las que habían salvado la democracia y añadió que «el éxito de la
Transición española se ha basado en buscar siempre la legalidad, en juzgar las conductas de
acuerdo la ley». Reddemann (único extranjero en el debate), argumentó a este respecto: «Todos
119
Muerte de un presidente narraba los hechos acontecidos en Polonia al final de la Primera Guerra Mundial. En
1922, la Asamblea Nacional eligió presidente de la República a Gabriel Narutowicz, intelectual liberal que acaba
de regresar del exilio en Suiza. Cinco días después de su elección, mientras visitaba una exposición de pintura, fue
asesinado.
211
vimos en la televisión lo que pasaba. Después de una Transición lograda se había llegado al
golpe de Estado. Cuarenta años de dominio autoritario no pueden desaparecer sin dejar huella
en un pueblo»120.
Las armas de las que disponía la democracia eran para Carlos Ollero tres: dialécticas
(argumentos para defender y propugnar que la democracia era el mejor sistema de los posibles),
institucionales (instrumentos que todo orden democrático tiene para salvar la democracia en
momentos de peligro), y de clase política (que requiere conciencia que una democracia
imperfecta puede convertirse en un peligro para esa misma democracia). Verstrynge añadió a
esta lista, el imperio de la ley, el cumplimiento de la Constitución y una ley antiterrorista. Al
finalizar el debate, se añadieron –de pasada- dos armas más a largo plazo: educación y hábitos
democráticos, como también se vieron en algunas de las preguntas de los telespectadores:
¿Consideran ustedes la enseñanza y la instrucción buenas armas para la convivencia
democrática? ¿Por qué entonces no se nos instruye a los españoles más y mejor, sobre todo
utilizando un medio del alcance de la televisión?121
120
Centro de Documentación RTVE. Las armas de la democracia (ficha 175). Emisión: 22 de mayo de 1981.
121
Otras preguntas fueron: ¿Por qué no figura en la Constitución el derecho de resistencia que es considerado
como un derecho fundamental por la declaración de derechos del hombre y se incluye en constituciones como la
alemana y la portuguesa? ¿Cómo pueden decir que nuestro país es una democracia cuando al tener que tomar
decisiones tan importantes como el divorcio, el aborto, el ingreso en la OTAN, no se someten éstas a referéndum?
¿Piensa que es democrático que en el Parlamento la mayoría de los diputados solo acuda cuando va a participar en
una votación? ¿Les parece que los piquetes de huelga son democráticos?
212
Las tres semanas de antelación con las que se preparaba cada programa permitían a La
clave abordar los temas conociendo el desarrollo de los hechos. La clave abordó el tema tras
seis capítulos de la serie Cervantes. Es interesante observar la trayectoria en la construcción de
este debate. De la televisión (origen inicial de la polémica), se pasa a la prensa, para trasladarse
de nuevo a la televisión. Entre los invitados Ángel Ligero Móstoles (quien había denunciado
los errores biográficos en la serie), Alfonso Ungría (director de la serie) y Guillermo Díaz-Plaja
(académico de la Real Academia de Lengua). Completaron el panel otros profesores y
escritores.
Si en mayo Iñaki Gabilondo había sido cesado por los reportajes del paro, La clave
estaba dispuesta a arriesgarse y dedicar un programa sobre El paro juvenil y sus consecuencias
(ficha 177). De nuevo, un ejemplo de los riegos que estaba dispuesto a correr José Luis Balbín
pero sobre todo mostrar la influencia, capacidad y poder que tenía La clave para abordar temas
que se impedían en otros programas. Sin embargo, no fue este programa el blanco de las críticas
sino justo el siguiente: El idioma de Cataluña (ficha 178), con Rodolfo Martín Villa entre los
invitados. Pablo Corbalán (crítico televisivo), escribía en ABC que La clave perdían interés y
prestigio en la discusión pública gracias a la Constitución y al reconocimiento de la libertad de
expresión programas como124. También fueron críticos el ministro de Cultura, Íñigo Cavero, y
el subsecretario, Eugenio Nasarre (quien en un año ocuparía la dirección general de RTVE),
suscribiendo las críticas del ministro. Según Nasarre «esas declaraciones hay que considerarlas
como una actuación del libre ejercicio de expresión y crítica de cualquier ciudadano en relación
122
Véase “Debate sobre La clave”, El País, 29/05/1981.
123
Sobre la película, véase M. Mañas Martínez, “Don Quijote de la Mancha, de Rafael Gil. Una adaptación literaria
del cine español en las conmemoraciones cervantinas de 1947”, Anales cervantinos, t. 38, 2006, pp. 67-93.
124
“La relatividad”, ABC, 7/06/1981. Para El País, «un debate cuyos interlocutores no parece que hayan sido
elegidos con criterios de mayor amplitud cultural», “La clave: debate en directo sobre el idioma en Cataluña”, El
País, 12/06/1981.
213
con las actividades de un ente público»125. Pero una vez él en el cargo de director general, el
libre ejercicio de expresión y crítica no serán tan de su agrado. Pero sin duda, se trataba de una
maniobra –iniciada desde el Gobierno- para forzar la dimisión de Fernando Castedo ante las
elecciones gallegas del 20 de octubre de 1981.
El fracaso de UCD en estas elecciones fue el detonante para el cese de Fernando Castedo
(Bustamante 2006: 61)126. Alianza Popular se convirtió en la primera fuerza, y el porcentaje de
abstención (57,3%), fue el más bajo en unas elecciones autonómicas127. El 23 de octubre, el día
en que Fernando Castedo presentó su dimisión, La clave debatió sobre las motivaciones que
dieron lugar a la Guerra Civil bajo el título Cincuenta años después (ficha 197)128. Esa misma
noche, el ya exdirector general reunió a José Luis Balbín, Jesús Picatoste (director de su
gabinete técnico), Miguel Ángel Toledano (director de Televisión Española), y Eduardo
Sotillos (director de Radio Nacional) para explicarles las razones de su dimisión129. La presión
de los sectores más conservadores de UCD y de la derecha acabó con la claudicación de
Fernando Castedo (que pronto pasó a la presidencia del Banco Hipotecario).
125
“El subsecretario de Cultura suscribe las críticas de Cavero a RTVE”, El País, 17/07/1981.
126
Como indicó Enrique Bustamante, Fernando Castedo fue cesado «por haber creído en la autonomía predicada
en la nueva ley para RTVE, aunque también por el fracaso de UCD en las elecciones gallegas de octubre de 1981»
(Bustamante 2006: 61).
127
La baja participación muestra la importancia que se concedía al medio televisivo, hasta ese momento un eficaz
instrumento de movilización del gobierno. La participación para el Parlamento catalán había sido de un 61% y
para el Parlamento Vasco del 59%.
128
Se proyectó la película Caudillo (Basilio Martín Patino, 1976). El programa será analizado en nuestro último
capítulo.
129
“La noche en que fue forzado el cese”, El País, 24/10/1981.
130
BOE, 24 de octubre de 1981, no 255, p. 24954.
214
«Denunciamos la coacción moral del poder ejecutivo sobre el primer director general del
Estatuto de la democracia»131.
Una vez dimitido, Juan Ramón Pérez Ornia entrevistó a Fernando Castedo: ¿Cree usted
que su dimisión significa que el Estatuto de RTVE no se puede cumplir? El exdirector respondió
que «la dimisión pone en peligro, o mejor, no favorece la ejecución real del Estatuto, esa ley
transformadora que ha querido llevar a cabo el último proceso de la transición política. La radio
y la televisión eran, respectivamente, el último paso para efectuar la transición democrática. Lo
demuestran el cúmulo de agresiones, ataques y juicios encontrados que la gestión ha provocado
en los últimos meses»132.
Con la llegada de Carlos Robles Piquer se puso fin a la democratización en TVE que se
había iniciado con Fernando Castedo. El nombramiento de Carlos Robles Piquer como director
general de RTVE era toda una apuesta del Gobierno por recuperar el control de TVE. La
importancia de la televisión residía en situar en el cargo a una persona de absoluta confianza.
Amigo desde la adolescencia de Leopoldo Calvo Sotelo, en 1941 habían concurrido juntos al
premio extraordinario del examen de Estado posterior al bachillerato. Su nombramiento
conllevó una cadena de ceses, y varios directivos, se enteraron de la noticia de su cese viendo
el Telediario133. Como fue el caso de José Luis Balbín, quien era cesado como director de
Programas Especiales (área que desaparecía con la restructuración y de la que dependían quince
programas –todos de producción propia- que acabaron integrándose en otras áreas).
Tras una conversación con Carlos Robles Piquer (aconsejándole mejorar algunos
aspectos del programa), José Luis Balbín acudió a la prensa para expresar su temor a una
próxima supresión de La clave134. El 12 de noviembre, Carlos Robles Piquer se reunió con
Ladislao Azcona y con José Luis Balbín para pedirles información sobre sus respectivos
programas. En este país, iba a emitir una reconstrucción del día que murió Francisco Franco,
bajo el título 20-N: el día más largo, y La clave, una emisión dedicada a la figura de José
Antonio Primo de Rivera135.
131
“Un numeroso grupo de profesionales de RTVE se solidariza con el director cesante”, El País, 24/10/1981.
132
“Fernando Castedo: mi dimisión supone la quiebra de la transición democrática en RTVE”, El País, 25/10/1981.
133
“Directivos de Televisión Española conocen su cese por un telediario”, El País, 27/10/1981.
134
“La supresión de los programas especiales supone eliminar el 10% de la programación de Televisión”, El País,
3/12/1981.
135
Esa misma noche diversos profesionales (entre los que se encontraba José Luis Balbín) celebraron un acto para
defender la libertad de expresión y rendir homenaje a Fernando Castedo (por su destitución) y a Xavier Vinader
215
Desoyendo las propuestas presentadas por el director general, el 20 de noviembre de
1981 se emitió José Antonio (ficha 201), con algún incidente como veremos en nuestro último
capítulo. Ante una posible y eminente suspensión de La clave, José Luis Balbín y el equipo del
programa realizaron toda una serie de programas en cadena calificados de sensibles: el primero,
Rearme (ficha 202), en torno a la proliferación militar a la que habían llegado los dos bloques,
con la proyección de la película Teléfono rojo, volamos hacia Moscú (Dr. Strangelove or How
I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb, Stanley Kubrick, 1964). El segundo, Libertad
de información (ficha 203), y la película Sucedió una noche (It Happened One Night, Frank
Capra, 1934), coincidiendo con la condena de siete años de cárcel al periodista Xavier Vinader.
(para el que el fiscal pedía veintisiete años de cárcel). Fuente: “El acto de defensa del Estatuto de RTVE fue un
alegato a favor de la libertad”, El País, 13/11/1981.
136
También se quiso debatir sobre la sentencia del golpe de Estado, pero nunca abordó este tema. Fuente: José
Luis Balbín durante el debate Elecciones. De las parciales a las generales (ficha 229), emitido el 4 de junio de
1982.
137
Fuente: “Atentado fallido contra los guardias civiles que custodian RTVE”, El País, 17/12/1981.
138
Centro de Documentación RTVE. Militares y periodistas (ficha 205). Emisión: 18 de diciembre de 1981.
216
Capítulo 6. La clave durante la etapa socialista (1982-1985)
«La política produce extraños compañeros de cama»
El mejor hombre (The Best Man, Franklin J. Schaffner, 1964).
La clave realizó en 1982 gran variedad de programas (El defensor del pueblo, La
autonomía universitaria, El dinero de la política…), antes de celebrar la Copa Mundial de
Fútbol que tuvo lugar en España durante los meses de junio y julio. En un periodo de tres
semanas dejó de emitirse La clave, ejemplo del declive de la misión educativa/formativa y la
apuesta por el entretenimiento como modelo televisivo. El 22 de julio de 1982 Carlos Robles
Piquer dimite como director general a raíz de la emisión en junio de un informe titulado “Golpe
a la turca”2.
Eugenio Nasarre Goicoechea fue nombrado nuevo director general de RTVE. Tenía 36
años y pertenecía al grupo democristiano. Para Justino Sinova, Nasarre tuvo que hacer frente a
cuatro problemas, y uno de ellos fue «la acción subversiva y dislocante de José Luis Balbín»
(Sinova 1983: 98)3. Se refería al ciclo de emisiones que La clave dedicó a las elecciones, y
especialmente al programa Guerras médicas, que si bien fue prohibido en septiembre (ficha
239-C), acabó siendo emitido en diciembre (ficha 252), una vez destituido Eugenio Nasarre.
Cuando La clave preparaba el coloquio sobre la organización sanitaria y la medicina privada
1
En octubre de 1984 hizo explícita su posición cuando presentó en el Debate de la Nación el llamado “Decálogo
sobre política de paz y seguridad”, cuyo primer punto fue la continuidad de España en la OTAN.
2
Informe realizado por Jesús González que emitió el programa Secuencias del mundo el 18 de junio de 1982.
3
Los otros tres problemas: el hostigamiento de los hombres de Adolfo Suárez para que saliese más en televisión,
la información y el tratamiento en el viaje a España del papa Juan Pablo II, y la agresión de las fuerzas de la
derecha instaladas en televisión (Sinova 1983: 98).
218
como alternativa a la estatal, Carmen Llorca (vocal del Consejo de Administración de RTVE y
representante de Alianza Popular) «planteó al director general que la presencia del diputado
socialista Ciriaco de Vicente entre los invitados al coloquio podría ser inconveniente en vísperas
de la campaña electoral» (Sinova 1983: 102).
Aunque el ciclo sobre las elecciones merece su atención ya que con él se observa la
construcción del debate político6. La clave ya había tratado en 1978 el significado de las
elecciones celebradas el 15 de junio de 1977, con Elecciones (ficha 42), proyectándose la
película El último hurra (The Last Hurrah, John Ford, 1958). También en junio de 1982 realizó
Elecciones. De las parciales a las generales (ficha 229), y la película El mejor hombre (The
Best Man, Franklin J. Schaffner, 1964), estreno en televisión. En septiembre-octubre de 1982,
La clave articuló el debate sobre las elecciones. Lo hizo en dos partes7. La primera, en
septiembre de 1982, con Elecciones I. Los que no están (ficha 241) y la película Octubre
(Oktyabr, Sergéi M. Eisenstein, 1927), estreno en televisión. La segunda, en octubre de 1982,
con Elecciones II. ¿Para quién los votos?, (ficha 242) y la película El político (All the King's
Men, Robert Rossen, 1949).
4
Véase “El veto a Ciriaco de Vicente impide emitir hoy La clave”, El País, 10/09/1982.
5
“La suspensión de La clave es una decisión arbitraria”, Mediterráneo, 11/09/1982, p. 22.
6
También inició en 1982 un ciclo sobre la ley electoral. En enero Ley electoral (ficha 211) y la película El
candidato (The Candidate, Michael Ritchie, 1972), y en 1984 Ley Electoral. II. (ficha 342) y la película Un león
en las calles (A lion in the streets, Raoul Walsh, 1953).
7
El equipo del programa quiso realizar tres programas en vísperas de campaña electoral aunque finalmente fueron
dos al quedar excluido uno dedicado a los partidos nacionalistas.
219
Con este ciclo, La clave quería debatir sobre el grado de democratización, los
mecanismos de representación y, concretamente, sobre el sistema electoral español. Elecciones.
Los que no están, (ficha 241), se emitió el 24 de septiembre de 1982. Estuvo dedicado a aquellos
partidos que, habiendo participado en las elecciones generales de 1977 y de 1979, no habían
conseguido ningún escaño. La segunda parte, Elecciones ¿Para quién los votos?, (ficha 242),
se emitió el 1 de octubre de 1982 (récord de audiencia La clave hasta ese momento y una de las
mayores audiencias hasta el final del programa). Sin embargo, esta emisión provocó más de un
conflicto con los responsables de RTVE. El director general de RTVE, Eugenio Nasarre, estaba
preparando en vísperas de la campaña electoral una serie de entrevistas a los principales líderes
políticos en la primera cadena, y ese 1 de octubre, coincidía con la última entrevista a Landelino
Lavilla (presidente de UCD). El director general de RTVE creyó solucionar el problema
aplazando La clave al lunes. Pero José Luis Balbín informó a José María Calviño, y este
presentó en el Consejo de Administración «una moción oponiéndose a ese cambio de La clave
y el director general perdió la votación porque los dos consejeros de CDS apoyaron a los
socialistas» (Sinova 1983: 103).
El conflicto entre José Luis Balbín y Eugenio Nasarre hizo que La clave se programara
a las doce de la medianoche, pues tuvo que esperar a que Landelino Lavilla terminara su
entrevista –previamente grabada- para intervenir a continuación en La clave8. Esperar a que
terminara la entrevista grabada al líder de UCD en la primea cadena para empezar La clave,
muestra la importancia adquirida por el programa. Pues, de emitir al mismo tiempo la entrevista
de Eugenio Nasarre y el programa La clave, hubiese mostrado el fracaso de audiencia de dicha
entrevista, algo de lo que era consciente Eugenio Nasarre ante el apabullante poder de
convocatoria (y expectación) que generaba el programa de José Luis Balbín.
Dar inicio al debate a medianoche solo hizo crecer la expectación creada alrededor de
La clave. José Luis Balbín utilizó la introducción para explicar cómo se había preparado el
programa y justificar la selección de invitados: Manuel Fraga Iribarne (AP), Alfonso Guerra
(PSOE), Santiago Carrillo (PCE), Miquel Roca i Junyent (CIU), Xabier Arzalluz. (PNV), Luis
Uruñuela (PSA) y Agustín Rodríguez Sahagún (CDS), aunque como diría su director en la
introducción, había sido Adolfo Suárez quien se había comprometido a asistir9.
8
Además, Landelino Lavilla se incorporó en el transcurso de la película al encontrarse en un acto en Getafe.
9
Véase en el anexo 5 una fotografía de Manuel Fraga mientras se prepara para intervenir en La clave.
220
¿Para quién los votos?
Fotografía no 10. José Luis Balbín y representantes de los principales partidos políticos momentos antes de
iniciar el programa Elecciones II. ¿Para quién los votos?, el 10 de octubre de 1982.
Como ya hemos señalado, se proyectó la película El político (All the King's Men, Robert
Rossen, 1949), basada en la novela de Robert Penn, All the King's Men (1949), que narra la
trayectoria política de un hombre honrado que acaba tan corrupto como aquellos a los que en
sus inicios criticó. La película permitió abrir el debate ya que planteaba para Manuel Fraga «las
relaciones entre ética y política, entre poder y corrupción». La principal diferencia entre EEUU
y España radicaba para Luis Uruñuela en que en España «ni siquiera se puede hacer una película
de la propia corrupción que existe». Del mismo modo que para Miquel Roca, para quien «lo
más importante de la película es que existe»10.
¿La política corrompe? ¿En qué medida los sondeos pueden influir a favor o en contra?
Las líneas por las que transcurrió el inicio del debate fueron el modelo de sociedad, los dos
millones de parados en España, y la igualdad del hombre y la mujer (de nuevo entre invitados
varones). José Luis Balbín, en un momento del debate intervino para decir: «Lo que están
diciendo lo van a decir todos. Lo que conviene que sepa el elector es la diferencia entre ustedes».
10
Centro de Documentación RTVE. Elecciones II. ¿Para quién los votos? (ficha 242). Emisión: 1 de octubre de
1982.
221
cuando no se educa para ella, cuando existe manipulación, cuando no se debaten los temas sino
que simplemente se someten a votación, entonces deja de existir la democracia». Xabier
Arzalluz aprovechó su intervención para interpelar al telespectador: «nuestros telespectadores,
que se entiende que son el pueblo soberano, tal vez no tan soberano, porque si el pueblo, con
su voto pudiese hacer todo lo que se quisiera, andaríamos en una democracia más avanzada y
no estamos en esa situación. Lo que yo también, como político, malgré moi, quisiera decirle al
pueblo es si también él cambia, o si todavía persisten unas posturas en las que está acostumbrado
a que le cambien, si cae en la cuenta de la responsabilidad que supone un régimen democrático,
y si todavía existe la recomendación del hijo y el enchufe del otro y el chollo de más allá». Tras
una intervención de Manuel Fraga, Santiago Carrillo dijo: «Estamos de acuerdo que hay que
resolver esos problemas como dice el señor Fraga. Por primera vez estamos de acuerdo. No
estamos de acuerdo en cómo». Para Alfonso Guerra era necesario decirle la verdad al pueblo
español «aunque duela», y Rodríguez Sahagún trataría de cambiar el enfoque teórico que estaba
adquiriendo el debate para «bajar de la Universidad a la calle» y poder «hablar del paro»11.
Durante la semana habían recibido preguntas por correo y durante la emisión anunciaron
que ya eran más de 475 preguntas de los telespectadores, lo que suponía un récord en el
programa. Al finalizar el debate, a modo de curiosidad, se ofreció el minutado de cada uno de
los invitados: Alfonso Guerra (14 minutos), Santiago Carrillo (12 minutos), Landelino Lavilla
(10 minutos), y Manuel Fraga (8 minutos). Los de menos tiempo Luis Uruñuela, Miquel Roca
y Xabier Arzalluz (7 minutos cada uno). Este minutado fue una excepción porque el modelo de
debate televisivo que pretendía La clave era el de construir el debate in situ dando libertad de
oratoria a sus invitados, que podían interpelarse unos a otros. La clave finalizó el programa
entrada las dos de la madrugada. A todos los participantes se les invitó a asistir al programa que
tendría lugar el día después de las elecciones del 28 de octubre bajo título ¿Qué gobierno?
(ficha 246), y la película Las fuerzas vivas (Luis Alcoriza, 1976). De todos ellos, solo acudió
Alfonso Guerra.
Al día siguiente, en el editorial de Diario 16 se podía leer: «una de las más escandalosas
demostraciones del desprecio al ciudadano que puedan recordarse», siendo lo más inaceptable
que «esa visión tenga que hacerse, además, a través de un programa concreto y tan discutible
como el que protagoniza el señor Balbín»12.
11
Ibídem.
12
Diario 16 (Editorial), 3/10/1982.
222
Es precisamente en el camino hacia las elecciones generales del 28 de octubre de 1982,
donde La clave comienza a construir el debate político en televisión. Tras Elecciones ¿para
quién los votos? nos centramos en el primer debate electoral que se va a llevar a cabo en
televisión el 26 de octubre, dos días antes de las elecciones generales de octubre de 1982. A
comienzos de la campaña electoral, Felipe González recibe la propuesta del presidente de
Alianza Popular, Manuel Fraga, para llevar a cabo un «debate a dos». Después llegarían
propuestas de otros líderes políticos como Jordi Pujol, Landelino Lavilla o Leopoldo Calvo
Sotelo. Pero, Felipe González solo se mostraba partidario de debatir con el que era el actual
presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo. La situación creada hizo que la Junta Electoral
adoptara la resolución de recomendar un debate múltiple en televisión con los cinco líderes de
los partidos nacionales (PSOE, AP, UCD, CDS, PCE).
13
El portavoz socialista diría que «la máxima experiencia en estos debates como moderador la tiene José Luis
Balbín», “No habrá debate televisivo entre dirigentes políticos”, Hoja del lunes, 25/10/1982, p. 4.
14
También dos redactores de El País o Justino Sinova, director adjunto de Diario 16 (Sinova 1983: 103).
“Roto el debate en televisión”, Hoja del lunes, 25/10/1982, y “El PSOE impidió el debate electoral en televisión”
15
223
una clave más, con los líderes de los cinco partidos políticos de ámbito nacional y José Luis
Balbín como moderador. Llamativas son las dificultades encontradas para realizar un debate
electoral durante la Transición española. Los telespectadores tendrán que esperar más de diez
años, hasta 1993, para ver en televisión el primer debate electoral16.
Las elecciones del 28 de octubre dieron el triunfo al PSOE como fuerza política más
votada, y Felipe González fue elegido nuevo Presidente del Gobierno el 1 de diciembre. En
RTVE, Eugenio Nasarre es sustituido por José María Calviño. El 10 de diciembre toman
posesión los cargos en el nuevo equipo rector de RTVE: Antonio López García (director de
TVE), Ramón Gómez Redondo (director de programas) y José Luis Balbín (director de los
Servicios Informativos).
«El director general hoy saliente nos dijo que el programa no era objetivo porque uno de
nuestros invitados era en aquel momento un destacado dirigente del PSOE, que se había
distinguido precisamente en su defensa de la salud pública y que podía parecer que era darle
ventaja al PSOE. Criterios que no compartimos. Primero, porque nosotros no habíamos
convocado elecciones, y cuando habíamos programado el programa eso no estaba previsto.
Y en segundo lugar, y sobre todo, porque no entrábamos en el reparto y minutado porque lo
que queremos es que haya diversidad de opiniones e incluso diferentes puntos de vista de
los diferentes estamentos sociales»17.
El último programa del año fue The Beatles (ficha 253), grupo de música que inspiró la
contracultura juvenil de la década de los sesenta con canciones que fueron un reflejo de una
juventud que se oponía a la sociedad de consumo y que cuestionaba algunas actitudes
establecidas sobre el sexo, las drogas o la política. Se proyectó el documental All you need is
love (Tony Palmer, 1977).
16
El 23 de mayo de 1993 tuvo lugar en televisión el primer debate electoral entre Felipe González y José María
Aznar. Se emitió en Antena 3 y tuvo un 62% de audiencia. Una semana más tarde, el 31 de mayo, se emitió el
segundo cara a cara en Tele 5, bajo el título “El debate decisivo”, con un 75,4% de audiencia. La cadena pública
ofreció debates electorales entre varios representantes pero con niveles de audiencia más bajos. En 1996, la fórmula
del cara a cara se puso en cuestión y partidos políticos y profesionales de los medios exigieron debates de tres,
cinco y/o seis fuerzas políticas. Fuente: “El debate a debate”, Tele Radio, no 78, febrero de 1996, pp. 24-27.
17
Centro de Documentación RTVE. Guerras médicas (ficha 252). Emisión: 10 de diciembre de 1982.
224
6.2. José Luis Balbín y los Servicios Informativos (1982-1983)
José Luis Balbín inició el año 1983 con uno de los cargos más importantes en RTVE.
La clave lo hizo con Poderes fácticos (ficha 254), título que parecía la antesala de lo que iba a
ocurrir en el segundo programa Balance de los municipios de izquierda (ficha 254-C). Estaba
previsto para el 14 de enero de 1983 pero fue suspendido y sustituido por Napoleón en España
(ficha 255), grabado previamente. Al día siguiente, los periódicos relataron una intromisión
más del poder político en televisión. Pero lo que iba a ser una nueva injerencia del poder político
(en esta ocasión, y por primera vez, a manos del PSOE), acabó convirtiéndose en una
escenificación del control político de TVE tras el cambio producido en España con las
elecciones de 1982. Al mes de tomar posesión en el cargo, desde el Consejo de Administración
se pidió la dimisión de José Luis Balbín como director de los Servicios Informativos.
18
“El director general de RTVE considera que él no es ningún «error a corregir»”, El País, 25/01/1983.
19
J. Sinova, La gran mentira. El tinglado de la televisión al descubierto, Planeta, Barcelona, 1983.
225
una disputa entre José Luis Balbín y Diario 16 (del que Sinova era director adjunto), a raíz de
un artículo publicado unos meses antes, y al que José Luis Balbín denuncia por calumnias a su
persona20. La gran mentira, toma como punto de partida la promulgación del Estatuto de RTVE
el 10 de enero de 1980 (sin hacer la mínima alusión a la televisión realizada hasta entonces), y
se inicia precisamente con el asunto Alonso Puerta, al que califica como «uno de los mayores
escándalos de la historia de la Televisión Española (…). Una intromisión inaceptable del poder
político en un medio público de información» (Sinova 1983: 18).
En 1986, una vez suspendida definitivamente La clave, José Luis Balbín reconocería
ante los medios que Alonso Puerta había sido censurado. «Yo afirmo que el socialismo, en mis
tiempos en TVE, imponía listas negras. Alonso Puerta es un ejemplo claro y todo por haber
denunciado un caso de corrupción en el Ayuntamiento de Madrid»21. Sin embargo, ¿qué ocurrió
exactamente? ¿A quién atribuirle esta suspensión?
20
Se trataba del artículo “Los chanchullos de la tele: tres Balbines en La clave”, Cambio 16, 24/03/1985. Véase
también “Tres balbines en La clave: él, su hermana y su cuñada”, Diario 16, 25/03/1983, p. 47.
21
“Balbín reconoce, tres años después, que se censuró a Alonso Puerta en La clave”, El País, 13/09/1986. En la
entrevista de 2012 en Periodista Digital también reconoció que se trató de una censura encubierta.
22
Justino Sinova, “El escándalo de TVE”, Diario 16, 24/01/1983.
23
Caricatura que hace referencia a Alfonso Guerra, José Luis Balbín y José María Calviño como «Los tres monos
sabios», símbolo de La clave, pero en esta ocasión: «no ver, no escuchar, no decir».
226
6.2.1. El caso Alonso Puerta
José Alonso Puerta fue un concejal socialista expulsado del partido en octubre de 1981
por destapar un caso de corrupción en el Ayuntamiento de Madrid. Había denunciado la
existencia de comisiones ilegales relacionadas con contratas municipales de la limpieza de la
capital que implicaban a los delegados de Hacienda y de Saneamiento, Baltasar Aymerich y
Jesús Espelosín respectivamente. Tras su expulsión presentó una querella criminal contra los
políticos responsables de contratar estas empresas de limpieza y contra aquellas personas que
pudiesen estar implicadas en el caso24. Todo basculó el 4 de enero de 1983 cuando Juan Testa
invitó a Alonso Puerta a La clave.
Fuente: “Admitida la querella presentada por Alonso Puerta por supuesto cohecho en el Ayuntamiento de
24
227
Ese mismo viernes, José Luis Balbín se marchó a Alemania. Solía hacer este tipo de
escapadas al extranjero, aunque era la primera vez que lo hacía ocupando el cargo de director
de los Servicios Informativos y habiéndose suspendido un programa. Aprovechó la ocasión
para visitar al profesor Dieter Nohlen, politólogo de la Universidad de Heilderberg, con el
objetivo de traerle al programa Incompatibilidades 83 (ficha 256)29. Estuvo ilocalizable todo el
viaje, del viernes 14 al martes 18 de enero, lo que para Diario 16 «atenuó las consecuencias
políticas de dicha suspensión y obligó a una auténtica labor detectivesca para conocer nuevos
datos que aportaran alguna luz sobre la enfermedad de José Luis Balbín»30. El día siguiente de
la suspensión La clave saltó a las portadas de Diario 16 y El País31. El interés mostrado por la
prensa en este hecho nos ha permitido reconstruir lo sucedido pero, al mismo tiempo, es una
muestra del minucioso seguimiento que la prensa hizo de un programa de televisión32.
29
Programa que abordó la ley de incompatibilidades en el sector público (aprobada en junio de 1982 y en vigor
desde el 1 de enero de 1983). Esta ley suscitó una fuerte controversia, principalmente entre la clase médica.
30
“Balbín tiene que explicar por qué se suspendió La clave del viernes”, Diario 16, 17/01/1983.
31
“El Gobierno impidió la emisión de La clave”, Diario 16, 15/01/1983, y “Discrepancias en el equipo directivo
de TVE por el veto a Alonso Puerta”, El País, 16/01/1983.
32
Fuente: “José Luis Balbín regresó anoche de Alemania”, Mediterráneo, 19/01/1983, p. 23.
33
“La enfermedad de Balbín, una dolencia «diplomática»", ABC, 16/01/1983, p. 73.
34
“Balbín tiene que explicar por qué se suspendió La clave del viernes”, Diario 16, 17/01/1983.
228
más burdo e insultante engaño urdido desde la pequeña pantalla contra la ciudadanía durante la
etapa democrática»35. «No vamos a consentir que se eche tierra sobre el asunto, porque tendría
que ser la suficiente como para atorar los ojos y los oídos de toda la nación. El medio de
comunicación más poderoso e influyente del país no puede quedar en manos de dos señores»36.
A su regreso de Alemania, y vista la enorme expectación, José Luis Balbín convocó una
rueda de prensa para explicar los motivos de la suspensión del programa37. Al día siguiente, el
Consejo de Administración de RTVE llamó a declarar a José Luis Balbín. La prensa filtró las
conversaciones: cuatro consejeros de UCD y uno de AP pidieron a José María Calviño el cese
del director de los Servicios Informativos, y emitir el programa suspendido Balance de los
municipios de izquierda38.
Fotografía no 12. De izquierda a derecha, Carlos Luis Álvarez, José Luis Balbín y Enrique Vázquez,
durante la rueda de prensa del 19 de enero de 1983. Fuente: Diario 16, 20/01/1983, p. 4.
Duras críticas desde Diario 1639, fue precisamente en este periódico donde se realizó el
mejor análisis de lo sucedido: «La cabeza de Balbín ha sido reclamada ya, pero no caerá… ¿Por
qué iba a caer? ¿Quién iba a dimitirle? ¿Los amigos de aquéllos a cuyas presiones o sugerencias
cedió?»40.
35
“Mentirosos, a su casa” (Editorial), Diario 16, 17/01/1983, p. 1.
36
Ibídem, p. 2.
37
Fuente: “Balbín o la expectación”, Mediterráneo, 20/01/1983, p. 29. Las causas que dio fue que el jueves empezó
a encontrarse mal y pasó toda la noche con taquicardia. Argumentos que posteriormente se volverían en su contra
y muchos artículos en prensa buscarían mermar su credibilidad en televisión.
38
Fuentes: “UCD y AP piden el cese de Balbín”, Diario 16, 21/01/1983, y “En el Consejo de RTVE se pide el
cese de José Luis Balbín”, ABC, 21/01/1983, p. 37.
39
Véase “Una nueva enfermedad: La «taquicardia balbiniana»”, Diario 16, 22/01/1983.
40
Gloria Díez, “La verdad sobre el caso Balbín”, Diario 16, 21/01/1983.
229
¿A quién se refiere con aquéllos? El portavoz socialista, Eduardo Sotillos, salió al paso
de las cuestiones diciendo: «El Gobierno nada tiene que decir sobre La clave, excepto que no
ha tenido la más mínima participación en la suspensión de este programa»41. El propio
presidente del Gobierno, entrevistado esa noche desde el Palacio de la Moncloa por Ramón
Colom (en un primer momento se había hablado de conducir la entrevista José Luis Balbín),
hizo referencia a los medios de comunicación de manera informal pero categórica, negando las
injerencias42. En algunos periódicos se publicó que el vicepresidente del Gobierno, Alfonso
Guerra, había intervenido personalmente43, y este tuvo que hacer unas declaraciones para
desmentir su implicación en el asunto44.
41
ABC Sevilla, 20/01/1983, p. 5.
42
“No a las injerencias” (Editorial), Mediterráneo, 23/01/1983, p. 2, y “Felipe González será entrevistado por
Ramón Colom para TVE”, Mediterráneo, 20/01/1983, p. 23.
43
Guillermo Luca de Tena, “La clave, censurada” (Editorial), ABC, 18/01/1983.
44
«No os dejéis presionar por nadie. Ni del Gobierno, ni del PSOE. Por nadie» afirmaría el Presidente de Gobierno
Felipe González. Por su parte, Alfonso Guerra diría: «Yo no tengo nada que ver con eso, a Calviño no le conozco
y a Balbín solo lo he visto en La clave», Mediterráneo, 21/01/1983, p. 22.
230
unas películas en Alemania (…). Yo le dije a Tierno Galván, tener en cuenta una cosa, que vais
a tener que hacerlo, se va a armar tal follón que vais a tener que hacer el programa»45.
José Luis Balbín no hubiese permitido una incidencia política en La clave, si no hubiese
sido por la intervención directa de Enrique Tierno Galván, a quien le tenía un profundo
respeto46. Esta prohibición evidenció no solo la existencia de presiones e injerencias políticas
en televisión sino también cómo funcionaban. Pese al exhaustivo seguimiento realizado por los
principales rotativos españoles, en prensa nunca se publicó el nombre de Enrique Tierno
Galván47. En la habitual reunión que algunos periodistas mantenían con personalidades de la
vida nacional, conocido como “Los desayunos del Ritz” (otra muestra de la connivencia entre
política y periodismo durante la Transición), José María Calviño declaró que no pensaba dimitir
ni cesar a José Luis Balbín: «Un Gobierno con diez millones de votos no necesita evitar que
aparezca un Alonso Puerta por televisión, en segunda cadena, y un día que hay el Un, dos,
tres»48.
45
Véase en el DVD anexo la entrevista realizada a José Luis Balbín en Estrasburgo el 16 de abril de 2014.
46
Conversación mantenida con José Luis Balbín en Madrid el 18 de agosto de 2014.
47
Su vinculación podría mostrar la conexión directa del PSOE en La clave. “José Luis Balbín no ha sido localizado
por la dirección general de RTVE”, ABC, 18/01/1983, p. 40; “La clave, censurada”, ABC, 18/01/1983; “La
Comisión de Control Parlamentario pedirá la dimisión de Calviño”, ABC, 18/01/1983, p. 40; “Balbín, sorprendido
por el escándalo La clave”, ABC, 19/01/1983, p. 38; “Balbín explicará hoy los motivos de su enfermedad”, ABC,
20/01/1983, p. 84; “En el Consejo de RTVE se pide el cese de José Luis Balbín”, ABC, 21/01/1983, p. 37.
48
ABC, Sevilla, 25/01/1983, p. 3, y “El director general de RTVE considera que él no es ningún «error a corregir»”,
El País, 25/01/1983.
49
Diario 16, 5/02/1983, p. 22.
50
Centro de Documentación RTVE. Balance de los municipios de izquierda (ficha 254-B). Emisión: 4 de febrero
de 1983.
51
“La última enfermedad de La clave”, Diario 16, 18/01/1983 y “Gritos y susurros”, Diario 16, 19/01/1093.
231
A mediados de febrero José María Calviño se sometió a las preguntas de la oposición
ante la Comisión de Control Parlamentario de RTVE por lo sucedido en La clave52. El director
general compareció durante más de una hora en el Congreso. Allí repitió que ni el Gobierno ni
el partido habían influido en el programa La clave53. A finales de julio, Carlos Luis Álvarez
publicó en Interviú que nunca hubo enfermedad de José Luis Balbín. Algunos rotativos se
hicieron eco de las declaraciones y publicaron los nombres de algunos de los responsables
directos en la suspensión del programa54.
En 1983 José Luis Balbín comenzó a pensar en un sucesor para el programa por el
conflicto de incompatibilidades que había surgido a raíz de su nombramiento como director de
los Servicios Informativos55. José Luis Balbín llegó a proponer algunas soluciones para seguir
dirigiendo y presentando el programa a los directivos: no cobrar las remuneraciones
correspondientes al programa, trasladar La clave a la dirección de los Servicios Informativos
(cuyo titular era él mismo) o, en último caso, designar un director entre los actuales miembros
del equipo de La clave56. Se barajaron los nombres de Joaquín Ruiz-Giménez Aguilar como
presentador y Javier Vázquez como director57.
José Luis Balbín tenía registrado el programa La clave a su nombre desde octubre de
1978, por los vaivenes políticos que pudiesen ocurrir. En 1986 declaró que llegó a un acuerdo
con José María Calviño para que el programa lo hiciera alguien vinculado al equipo. «Lo que
yo no consentía era que el responsable fuera un hombre del PSOE. Yo aposté por Javier
Vázquez –entonces subdirector- y Calviño dijo que muy bien. Pero ahí se acabó la historia (…)
la opinión pública no sabía que lo que se jugaba en aquel momento era que el programa fuera
o no del PSOE»58.
El 11 de marzo de 1983, con ocasión del primer centenario de la muerte Karl Marx, La
clave debatió sobre el marxismo bajo título Karl Marx, un siglo de marxismo (ficha 263). Se
proyectó la película húngara Carlota (Sárika, drágám, Pál Sándor, 1971). También dedicó una
52
Diario de Sesiones. Congreso de los Diputados, 1983. II legislatura, no 6. Comisión de Control RTVE, p. 265.
53
Fuente: “Calviño y la oposición, mano a mano”, Mediterráneo, 17/02/1983, p. 29.
54
Fuentes: ABC, 21/07/1983, p. 65, y Mediterráneo, 21/07/1983, p. 31.
55
También abordó en La clave Incompatibilidades 83 (ficha 256). A finales de año se aprobó la Ley 25/1983, de
26 de diciembre, sobre incompatibilidades de altos cargos.
56
Fuente: “Carlota, un filme para el debate sobre el marxismo”, El País, 11/03/1983.
57
Fuente: “Balbín o la expectación”, Mediterráneo, 20/01/1983, p. 29.
58
Historia de TVE. Coleccionable. Diario Ya, 1986, p. 120.
232
emisión al término de cantautor, su apropiación y sus connotaciones políticas en ¿Dónde están
los cantautores? (ficha 264). Pero las críticas continuaron: «El director-propietario-
presentador-moderador y seguramente algún etcétera más de La clave, debió haber abandonado
el programa en el mismo momento en que fue nombrado director de informativos de TVE»59.
Pese a ellas, y al conflicto de incompatibilidades, José Luis Balbín compaginó ambas funciones
hasta septiembre de 1983, cuando fue destituido de los Servicios Informativos60.
José Luis Balbín presentó una querella el 26 de marzo de 1983 contra la revista Cambio
16 por el dossier titulado “Los chanchullos de la tele: tres Balbines en La clave”, que también
reprodujo parcialmente Diario 1661. En él se hablaba del enchufismo realizado por José Luis
Balbín en su programa en el que colaboraban tres familiares suyos. José Luis Balbín respondió
a la polémica primero en prensa: «Estoy harto de calumnias y mentiras sobre mí. Desde que me
nombraron director de los informativos, y quizás antes, he sufrido una persecución implacable
por parte de varios medios y en especial por el Grupo 16»62, y posteriormente a los tribunales
querellándose contra Cambio 16 y Diario 16.
Por último, vista la procedencia de los vocales, obviar que no se cumplía la condición
de «relevantes méritos profesionales» que marcaba el Estatuto de RTVE para formar parte del
Consejo de Administración. La desintegración de UCD –y la fundación del nuevo partido CDS
(Centro Democrático Social)- provocó a inicios de 1983 que el Parlamento no lograse ponerse
de acuerdo para la renovación del Consejo de Administración de RTVE. Dos de sus vocales
pasaron a CDS y cuatro al partido de Manuel Fraga, Alianza Popular (AP). Esta situación de
caos en el Consejo de Administración duró hasta junio de 1983, con una nueva composición:
«siete propuestos por el PSOE, cuatro por el grupo Popular (denominación del grupo
parlamentario de la coalición de oposición aglutinada por Manuel Fraga) y uno independiente
pactado a su vez por las dos formaciones políticas» (Sinova 1983: 52-53).
59
Mediterráneo, 24/03/1983, p. 29.
60
José María Calviño sí destituyó en marzo a Mauro Muñiz y Manuel Almendros, director y subdirector de
programas informativos especiales de TVE.
61
“Tres balbines en La clave: él, su hermana y su cuñada”, Diario 16, 25/03/1983, p. 47. Diario 16 fue muy crítico
con José Luis Balbín desde su nombramiento como director de los Servicios Informativos: «de los peores que se
recuerdan desde hace bastantes años», “Radio Televisión Española está en pie de guerra”, Diario 16, 11/03/1983,
p. 9.
62
El Periódico de Catalunya, 26/03/1983, p. 46, y Mediterráneo, 27/03/1983, p. 37. (Juan Tomas de Salas era el
presidente del grupo, y Pedro J. Ramírez director de Diario 16).
233
6.2.2. La España autonómica
El dedicado a Cataluña (realizado desde Sant Cugat del Vallés), se pudo hacer tras
resolver un conflicto con TV3 por programar el mismo día, misma hora y mismos invitados, un
debate con las distintas fuerzas que iban a concurrir a la presidencia de la Generalitat, que fue
fuertemente criticado por los comunistas catalanes por excluirles del debate65. El de Andalucía
se hizo desde Sevilla y participaron entre otros Luis Rosales, Julio Anguita y Juan Manuel
Sánchez Gordillo66. En el caso de Galicia (desde la Capilla de los Reyes Católicos en Santiago
de Compostela) se produjeron disturbios que acabaron alterando incluso la emisión. Militantes
del Bloque (partido nacionalista) impidieron la presentación de los invitados provocando un
retraso en la emisión, lo que llevó a ambientar la programación con vídeos musicales. A través
de esta acción querían denunciar cómo se había montado dicho debate, en el que solo se permitía
la presencia de alternativas de matiz centralista67. Sin presentación, el programa tuvo que
realizarse en las instalaciones de TVE empezando directamente por la película68. Galicia fue la
última emisión dedicada a las Autonomías por dentro. En el caso de País Vasco, José Luis
Balbín diría que no pudo hacer el programa correspondiente porque no quisieron sentarse en
63
Con El idioma de Cataluña (178) en 1981, y Bilingüismo (236) en 1982, debatió sobre las lenguas oficiales
(catalán, valenciano, gallego y euskera) que existían en las respectivas comunidades autónomas.
64
En 1982 había dedicado una emisión titulada Madrid ¿Distrito federal? (ficha 231).
65
“Comunistas catalanes molestos con Balbín”, ABC, 19/03/1984, p. 77.
66
Centro de Documentación RTVE. Andalucía. Las Autonomías por dentro (ficha 377). Emisión: 17 de mayo de
1985.
67
Centro de Documentación RTVE. Galicia. Las Autonomías por dentro (ficha 399). Emisión: 18 de octubre de
1985.
68
“Militantes del Bloque alteraron el comienzo de La clave”, ABC, 19/10/1985, p. 31.
234
La clave69. Con este ciclo, La clave evidenció que para muchos protagonistas de la Transición
el problema de España no era su democratización, sino el concepto de nación70.
Pero las críticas procedentes desde la prensa conservadora no fueron el único conflicto.
En julio de 1983 tuvo una disputa con Antonio López (director de TVE y militante del PSOE),
por el nombramiento del jefe de información internacional de TVE. En sustitución de Díaz
Manresa, José Luis Balbín propuso el nombramiento de Mario Rodríguez de Aragón (exdirector
69
José Luis Balbín durante Lo que va de ayer a hoy (ficha 356). Emisión: 21 de diciembre de 1984.
70
Véase J. Subirats, y R. Gallego (ed.), Veinte años de Autonomías en España. CIS, Madrid, 2002.
71
Centro de Documentación RTVE. Lo de la tele (ficha 277). Emisión: 17 de junio de 1983.
72
Federico Jiménez Losantos, Diario 16, 20/06/1983.
73
ABC, 7/07/1983, p. 101.
74
“¿Dimitirá Antonio López?”, Mediterráneo, 7/07/1983, p. 21.
235
de Sábado Gráfico, miembro de la Platajunta en París y antiguo militante del Partido del
Trabajo de España, PTE). Sin haber sido nombrado –y sin contar con el consentimiento de
Antonio López- José Luis Balbín llevó a Rodríguez Aragón a la recepción del rey Juan Carlos
con los directivos de los Servicios Informativos75. El conflicto llegó a un impasse cuando
Antonio López se negó a firmar dicha propuesta. Finalmente, el director general José María
Calviño, haciendo causa común con José Luis Balbín, nombró a Rodríguez Aragón con un
cargo en el Ente, el de subdirector de relaciones externas de RTVE76.
75
Fuentes: “Puede hacer crack la cúpula socialista en TVE”, Diario 16, 23/06/1983, p. 39, y “Enfrentamiento
López-Balbín”, ABC, 3/07/983, p. 102.
76
Fuente: “«Parche» al conflicto López-Balbín”, ABC 14/07/1983, p. 64.
77
«Balbín hizo una tertulia de concurrencia desproporcionada, gravitando hacia la izquierda el peso de los
comparecientes (…). La clave se ha ganado el suspenso para septiembre», ABC, 26/07/1983, p. 84.
78
En la portada de esa semana aparecía una caricatura de José Luis Balbín y José María Calviño con el título: “Un
par de caraduras”, Diario 16, 25/07/1983. Aseguraban que José Luis Balbín presentó denuncias falsas en su etapa
de corresponsal de TVE en París en 1974.
79
Centro de Documentación RTVE. Homosexuales (ficha 283). Emisión: 29 de julio de 1983.
236
habitual en política y en televisión). A pesar de ello, logró ofrecer visibilidad a un colectivo
muy vulnerable todavía en 198380. La clave, hay que recordar, ya había intentado realizar una
emisión sobre la homosexualidad el 8 de abril de 1978, que no salió en antena por las
declaraciones del catedrático de psiquiatría de la Universidad de Salamanca, Francisco Llavero
(quien habría influido al ministro del Interior Rodolfo Martín Villa para que no saliese en
antena).
Sin lugar a dudas, La clave ayudó a quebrar el gran tabú que suponía la homosexualidad,
no solo en televisión. Si bien el programa no acabó con las desigualdades, tampoco podemos
negar que aquellas que persistían eran vividas de la misma manera. Desde el 4 de agosto de
1970 estaba vigente en España la ley sobre peligrosidad y rehabilitación social, que no se derogó
hasta 1995. También deberíamos tener en cuenta que hasta 1990 la Organización Mundial de
80
Hasta 1977 no encontramos las primeras publicaciones de carácter homosexual en España, como el boletín
Nosotros. Fuente: “Nosotros, boletín del Movimiento Democrático de Homosexuales”, El País, 14/10/1977.
81
El País, 14/08/1983.
82
J. C. Alfeo y B. González, Negociación de la visibilidad homosexual en la ficción televisiva española, Facultad
de Ciencias de la Información. Depto. de Comunicación audiovisual y Publicidad. Formato electrónico, p. 10.
83
Y no solo porque Informe Semanal entrevistó a tres homosexuales el 4 de febrero de 1978.
237
la Salud (OMS) calificó la homosexualidad de enfermedad mental. El 29 de junio de 2005 el
Congreso de los Diputados aprobó la modificación del Código Penal permitiendo en España el
matrimonio homosexual84.
Una breve comparación con la televisión francesa nos puede aportar una mejor
contextualización sobre la importancia de La clave al debatir sobre la homosexualidad. La
primera emisión en Francia sobre homosexualidad la realizó el 21 de enero de 1975 Les
Dossiers de l’écran (ocho años antes que La clave), que contrasta, en cambio, con la ley
aprobada por la Asamblea General el 12 de febrero de 2013 (ocho años después que España).
El programa tuvo una audiencia de 19 millones de espectadores (Pivert 2009: 13), y el film
elegido para ilustrar el debate fue Las amistades particulares (Les Amitiés Particulières, Jean
Delannoy, 1964), basada en la obra homónima escrita en 1943 por Roger Peyrefitte (uno de los
primeros invitados en pasar por La clave)85. Uno de los aspectos relevantes de programas como
Les Dossiers de l’écran y La clave se observa en la construcción de una cultura democrática a
través de la formación ciudadana, como analizaremos en nuestro último capítulo86.
84
Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio.
85
Participó en el programa ¿Hay falsos en pintura? (ficha 12), emitido el 11 de abril de 1976.
86
Toda cultura política influye en las instituciones a la vez que es influida por ellas (Peschard 2012: 32). Entre los
programas emitidos en agosto (en diferido), destacamos Hombres para el siglo XXI (ficha 287) en el que
participaron como invitados niños entre nueve y catorce años de edad. Toda una muestra del carácter formativo y
educativo de La clave.
87
Fuente: “Balbín: No hubo presiones para la suspensión de La clave”, ABC, 28/07/1983, p. 63.
88
“Piden la dimisión de los principales directivos de TVE”, ABC, 18/07/1983, p. 54.
89
La autodenominada Telemediterráneo salió en pantalla con la imagen de una calavera. Uno de sus miembros,
en declaraciones a la prensa, dijo que trataban de «hacer una televisión que muestre la realidad valenciana y no su
reflejo desde Madrid», “Televisión pirata interrumpe la programación en Valencia”, ABC, 18/07/1983, p. 54.
238
En Televisión Española continuaron las destituciones. Un reportaje emitido el 12 de
septiembre en el Telediario con entrevistas a tres detenidos, presuntos homicidas, provocó una
protesta desde el Consejo General del Poder Judicial y la dimisión al día siguiente de Asunción
Valdés como directora de la primera edición del Telediario90. En prensa se barajó la destitución
de José Luis Balbín (quien se encontraba de vacaciones en Ibiza) de los Servicios Informativos.
En solidaridad con Asunción Valdés, responsables del servicio informativo pusieron su cargo
a disposición del director general, que únicamente aceptó la dimisión del coordinador de
información del telediario por su responsabilidad en la emisión de las entrevistas91. Todo ello
en una semana de debate parlamentario en el Congreso de los Diputados en la que el Presidente
del gobierno declaró no gustarle la televisión92.
Los continuos problemas de José Luis Balbín desde inicios de 1983 (Alonso Puerta,
incompatibilidad de cargos93, querella a Diario 1694, conflicto con Antonio López95), hicieron
que José María Calviño presentara al Consejo de Administración el 21 de septiembre de 1983
la propuesta de destitución de José Luis Balbín como director de los Servicios Informativos96.
Su sustituto fue Enrique Vázquez. El nombramiento del nuevo director de los Servicios
informativos fue acogido con escepticismo. Los consejeros socialistas de RTVE mostraron su
preocupación por el nombramiento, mientras que ABC lo calificaba directamente de “pro-
ruso”97. El cese de José Luis Balbín, tras nueve meses en el cargo, se hizo efectivo el 30 de
septiembre. Su única actividad en Prado del Rey sería a partir de entonces dirigir y presentar
La clave.
90
“Dimite Asunción Valdés, directora del telediario de la tarde”, El País, 14/09/1983.
91
“Calviño acepta la dimisión de Ángel Urreiztieta, Mediterráneo, 17/09/1983, p. 23.
92
Durante la sesión de control, el nombre de José Luis Balbín aparece en dieciocho ocasiones. Fuente: Diario de
Sesiones del Congreso de los Diputados, Comisión de Control Parlamentario de RTVE, 64, 1983, pp. 2187- 2203.
93
Ramón Gómez Redondo, director de programas, amenazó con dimitir si para octubre no se resolvía el problema
de incompatibilidades de José Luis Balbín.
94
La querella a Cambio 16 por el artículo “Los chanchullos de la tele: tres Balbines en La clave”, 24/03/1985.
95
Conflicto con el director de TVE a raíz del nombramiento de Mario Rodríguez Aragón.
96
Fuente: “Balbín, cesado”, Mediterráneo, 22/09/1983, p. 32.
97
“Preocupación de los consejeros socialistas”, ABC, 23/09/1983, p. 100. “Los Servicios de Inteligencia soviéticos,
satisfechos por el nombramiento de Vázquez como Jefe de los Informativos de TVE”, ABC, 22/09/1983, p. 100.
239
dio luz verde a unos textos religiosos que relacionaban el aborto con el terrorismo)98. Se
proyectó la película Españolas en París (Roberto Bodegas, 1971), y entre los invitados se
encontraban el ginecólogo Ángel Sopeña, la abogada Cristina Almeida y el también abogado y
diputado del Grupo Popular José María Ruiz-Gallardón. Hubo cuatro invitados a favor y cuatro
en contra, y el programa provocó el récord de preguntas de los telespectadores que hasta el
momento compartían La Transición política (ficha 281) y Homosexuales (ficha 283).
El debate se abordó desde el plano moral y el plano legal. Para Bernard Nathason, único
invitado extranjero: «Todos los argumentos que planteemos a favor del aborto son argumentos
para el infanticidio, para matar niños». Para Cristina Almeida «Lo verdaderamente progresista
no consiste en decir que se mate al feto o al ser concebido no nacido. Lo verdaderamente
progresista es atender a ese ser y dotarle de posibilidades para que desarrolle su vida»99. Se
aportaron datos como los 300.000 abortos anuales que se producían en España y el importante
flujo migratorio hacia Inglaterra. Al acabar el programa, se ofreció a los telespectadores la
habitual bibliografía100.
Habría que destacar la importancia de esta emisión si tenemos en cuenta que era la
primera vez en televisión que se abordaba el aborto. En España no hubo información sobre
sexualidad en cuarenta años, y entrada la democracia continuaban prohibiéndose programas de
televisión que trataban la educación sexual (un ejemplo el programa Escuela de Salud101). De
ahí la importancia de los medios de comunicación en visualizar temáticas. En prensa, la portada
de El País Semanal, el 3 de octubre de 1976, protagonizada por españolas que abortaban en
Londres102. En 1978, Pilar Jaime González había escrito un artículo en El País, del que
destacamos el siguiente extracto:
«Las mujeres, señores, estamos hartas de pagar el más alto coste social por su política de
ignorancia, de miedo, de oportunismo; de arriesgar de continuo nuestra vida, nuestra salud
98
Véase Diego Galán, “Españolas en París, 12 años después”, El País, 30/09/1983.
99
Centro de Documentación RTVE. Aborto (ficha 292). Emisión: 30 de septiembre de 1983.
100
En esta ocasión tres fueron las obras recomendadas: J. Jiménez Vargas, Aborto y contraceptivos (1979), VVAA,
El aborto: un tema para el debate (1982), y J. C. Wilke, Manual sobre el aborto (1983).
101
«Francisco Ansón Oliart, hermano del director general de RTVE y responsable de contenidos del organismo,
parece ser el causante de que el programa Escuela de Salud no se haya emitido en dos ocasiones», en “Televisión
Española censura un programa sobre educación sexual”, Diario 16, 10/02/1983, p. 39. Ese mismo año se había
suspendido un documental sobre planificación familiar en el programa Viéndolas venir «a causa de la inclusión de
unas imágenes en las que se veía el pene de un hombre colocándose un preservativo», Diario 16, 11/02/1983, p.
46.
102
Véanse El País Semanal, 3/10/1976, y “A Londres o a la abortera del barrio”, El País, 5/05/2013.
240
o nuestra fertilidad ante cualquiera de las opciones que tomemos: si elegimos parir, tenemos
elevadísimos índices de subnormalidades por traumas en el parto, por provocaciones
precipitadas, por falta y deficiencia de la atención sanitaria, por masificación; si queremos
anticoncepción, ésta será sin control o cara, desatendida siempre, desinformada de continuo,
arbitraria la inmensa mayoría. Si necesitamos abortar: clandestinidad, riesgos legales,
físicos, psíquicos, etcétera. Las mujeres, hoy, tenemos muy claro que cualquiera que sea la
opción elegida siempre lo es a tumba abierta, a todo riesgo, y que también, una vez más, las
responsabilidades que ello conlleva caen irreversiblemente sobre nosotras»103.
Es con su destitución como director los Servicios Informativos que finaliza esta etapa.
En palabras posteriores, una vez suspendida definitivamente La clave, José Luis Balbín diría:
«Como director de informativos de TVE intenté llevar a cabo esta idea: la libertad de
expresión y la autonomía de los directores de los programas debe ser siempre respetada»107.
«En la primera reunión que mantuve con ellos les dije: yo soy responsable de todo y mi
intención es no imponeros nada. Aunque os llame Felipe González, podéis colgarle el
teléfono tranquilamente y que me llame a mí o que llame al director general. Como asuntos
de consulta recomendada, José Luis Balbín recuerda que enumeró los relacionados con el
terrorismo y con la Casa Real. En estos casos –recuerda Balbín que les dijo- lo consultáis
conmigo»108.
103
Pilar Jaime González, “El aborto en España”, El País, 21/12/1978.
Ejemplos de ello, Rosa Montero, “Aborto”, El País, 31/03/1979, Rosalina Santa Olalla, “Sobre el aborto”, El
104
241
En octubre de 1983, La clave dedicó una emisión a la ocupación de fincas en Andalucía
con una emisión titulada Tierras en discordia. De nuevo la reforma agraria (ficha 294)109.
Desde ABC se criticó la emisión y se pidió el final del programa110. José Luis Balbín finalizó la
etapa al frente de los Servicios Informativos, uno de los cargos más influyentes en TVE con un
nuevo conflicto interno, esta vez con Clara Isabel Francia, directora de la segunda cadena. Un
conflicto por saber, a quién competía en última instancia, el programa: si a la propia directora
de la segunda cadena o a José Luis Balbín. La clave se había integrado al área de informativos,
dependiendo de Enrique Vázquez, lo que suponía escapar del control de Clara Isabel Francia.
El conflicto acabó cuando esta última presentó su dimisión como directora de la segunda cadena
en octubre de 1983111.
La última etapa del programa se inició con la destitución de José Luis Balbín de los
Servicios Informativos en septiembre de 1983, y finalizó con la supresión definitiva del
programa el 27 de diciembre de 1985. El último programa, prohibido en Televisión Española,
se celebró en un céntrico hotel de Madrid, sin película previa, y abarrotado de gente. Se debatió
sobre la OTAN y giró en torno a la libertad de expresión. En esta etapa de poco más de dos
años, La clave emitió 155 programas y se prohibieron dos. José Luis Balbín inició la etapa con
unas declaraciones argumentando que hubo tres temas prohibidos con Eugenio Nasarre: el
aborto, los militares republicanos y el Opus Dei. Con el partido socialista recibían presiones
«incluso de la ejecutiva (…). Antes no solo había presiones, había también órdenes. Ahora, en
cambio, hay presiones y no consiguen lo que quieren»112. Sin embargo, el mismo día de las
109
En junio de 1983, un centenar de trabajadores, miembros de cooperativas agrarias, ocuparon dos fincas del
patrimonio expropiado a Rumasa que derivaron en acciones de protesta, “Crece la presión de los campesinos en
Andalucía”, ABC, 14/06/1983, p. 14.
110
Criticaron el programa «en tres niveles: la oportunidad –¿por qué se aleja, desde el cambio socialista de las
urgencias dialécticas de la vida española?-; el tratamiento –¡qué retórico, satrápico, pedantesco, insuficiente,
distanciado de los datos profundos y no en los de oficio de almanaque nos parece el hilo conductor!-, y, por último,
la intención del mensaje, proclive siempre a la indicación pro comunista. (…) No entramos en problemas internos
del mismo programa, para no echar leña al fuego, en relación con el nepotismo, el amiguismo y la promoción
política manipulada (…). La clave y Balbín, ya no valen, seguramente. Dejen paso a otros», “El fin de La clave”,
ABC, 11/10/1983, p. 101.
111
Fuente: “Clara Isabel Francia: una dimisión no política, sino profesional”, Mediterráneo, 14/10/1983, p. 33.
112
Mediterráneo, 27/09/1983, p. 37.
242
declaraciones se produjeron nuevas dimisiones como la del director de TVE Antonio López y
la de ocho responsables del área técnica de TVE113.
Liberado del cargo directivo, destacamos los meses finales de 1983 como uno de los
finales de año de mayor calidad en la historia del programa y de la televisión. En noviembre de
1983, el programa realizó una clave histórica y una clave política que serán analizadas en
nuestro último capítulo. Se trató de El Valle de los Caídos (ficha 299), y La difícil convivencia
(ficha 300), con la que se conmemoraban los 300 programas en antena. El Valle de los Caídos
(ficha 299), giró en torno al gigantesco mausoleo que el general Francisco Franco ordenó
construir al finalizar la Guerra Civil, y en el que trabajaron presos políticos. En este coloquio
observaremos la idea de las dos Españas como dos posiciones enfrentadas sobre su historia
inmediata. También La difícil convivencia (ficha 300) giró en torno a la bipolarización, el
bipartidismo, la paz y la política de bloques. Se proyectó la película polaca Muerte de un
presidente (Śmierć Prezydenta, Jerzy Kawalerowicz, 1977), utilizada en otros debates. Los
invitados fueron Emilio Romero, Jordi Solé Tura, Ramón País, Manuel Fernández-Monzón,
Fernando Castedo, Guido Brunner, Blanca Andreu y Carmen García Bloise.
Fotografía no 14. Javier Vázquez entrevista a Miguel Ángel Toledano durante La difícil convivencia (ficha 300).
Fuente: Archivo de RTVE.
Javier Vázquez inició el programa con un resumen de La clave desde su fundación con
imágenes de la celebración que había tenido lugar la noche anterior en Madrid. A continuación,
entrevistó a Miguel Ángel Toledano (uno de los responsables directos que hizo posible el
113
Fuentes: “Antonio López dimite como director de TVE”, ABC, 27/09/1983, p. 27, y “El cese del director de
televisión origina dimisiones en cadena”, Mediterráneo, 5/10/1983, p. 31. «López puso su cargo a disposición del
director general, según todos los indicios, porque se encuentra en desacuerdo con la política que ha seguido la alta
dirección de RTVE, y en concreto con la resolución que se dio al caso del director de Informativos, José Luis
Balbín, destituido la pasada semana», “Antonio López dimite como director de televisión Española, cinco días
después del cese de Balbín”, El País, 27/09/1983. En sustitución de Antonio López fue nombrado Ramón Criado.
243
surgimiento del programa en 1975), quien argumentó el porqué de la necesidad de un programa
como La clave a inicios de la transición hacia la democracia: «La necesidad primordial era que
hubiese un lugar, un sitio donde los españoles pudiesen discutir, expresarse con libertad, decir
cuáles eran sus opiniones y contrastarlas»114.
Para Amparo Rubiales dos elementos eran fundamentales para el cambio: la educación
y el factor económico, y para Carmen Llorca, «dada la importancia de la televisión en la
configuración de los modelos sociales, ¿cómo es que se permite que una ingente cantidad de
anuncios publicitarios exploten la imagen de la mujer-objeto con fines exclusivamente
comerciales?». Entre los invitados no faltaba quien representara la figura machista –en este
caso, el escritor Juan Benet- que durante el debate argumentaría que «el papel de la mujer reside
en elegir al macho»116.
114
Miguel Ángel Toledano. Centro de Documentación RTVE. La difícil convivencia (ficha 300). Emisión: 25 de
noviembre de 1983.
115
Véase la obra de S. de Beauvoir, Le Deuxième Sexe, Gallimard, París, 1949.
116
Centro de Documentación RTVE. Mujeres y política (ficha 303). Emisión: 16 de diciembre de 1983.
244
Si en 1977 ABC había calificado La clave de «estelar», en 1984 lo hizo con «un rotundo
suspenso»117.
A inicios de 1984, La clave emitió El credo político (ficha 308), Alta sociedad (ficha
309), Seguridad aérea (ficha 311)118, y Seguridad social (ficha 317), que debatió sobre
mendicidad, con un mendigo entre los invitados. En prensa se dijo: «La clave debiera seguir
emitiéndose todas las semanas, pero por la mañana y en circuito cerrado, sobre pantalla gigante
instalada en el hemiciclo del Congreso de los Diputados. (…) A lo mejor, alguno se entera de
que existe la mendicidad e incluso propone alguna forma inteligente de remediarla o cortarla
definitivamente»119.
Entre algunos programas de ese año destacamos Francia-España (ficha 315), con la
proyección de la película La guerra ha terminado (La guerre est finie, Alain Resnais, 1966),
que narra las actividades de resistencia contra la dictadura de un destacado miembro del Partido
Comunista afincado en París y sus viajes clandestinos a España120. El coloquio sirvió para
debatir sobre los aspectos históricos, culturales, económicos y políticos entre ambos países,
pero también era de viva actualidad. Tres días antes, en aguas del Atlántico, «dos pesqueros
españoles habían sido ametrallados por barcos de guerra franceses»121.
117
«Los programas de debate abusaron de los temas políticos, en los que se desahució a la oposición y se utilizó
el oportunismo, que no la fidelidad a la actualidad profunda, en los temas propuestos. En La clave hay que ser
rigurosos, por sus costes y extravagancia horaria. Balbín ha recibido indicios suficientes para pensar en jubilar el
programa, que nació como imitación de un espacio informativo francés», “Aprobados y suspensos”, ABC,
28/12/1983, p. 93.
118
Se debatió sobre el accidente aéreo ocurrido en Barajas en 1984 y en el que fallecieron 181 personas.
119
“La clave de La clave”, Hoja del lunes, 2/04/1984, p. 47.
120
Sobre las relaciones bilaterales con otros países, La clave dedicó dos años antes Portugal y España (ficha 250),
al que siguió Claveles en abril (ficha 320), a raíz del décimo aniversario de la revolución de los claveles. También
dedicó Geografías míticas: América (ficha 346), Alemania ¿Una, dos? (ficha 351) y África pendiente (ficha 383).
121
“Indignación general por el ametrallamiento de dos pesqueros españoles”, ABC, 9/03/1984, p. 5.
245
revolucionario mexicano Emiliano Zapata122. ¿Qué es la dictadura? ¿Cómo se implanta?
¿Quiénes son los interesados en perpetuar este sistema? Unas preguntas que abrirían algunas
líneas por las que transcurrió el debate como las vinculaciones económicas e internacionales de
las dictaduras, los derechos humanos, la carrera de armamentos, el papel de la prensa, y la
necesidad de una educación y aprendizaje en democracia. Volveremos a ella en el siguiente
capítulo.
Una semana después realizó Impacto de los medios de comunicación (ficha 324), con la
película El gran carnaval (Ace in the Hole, Billy Wilder, 1951). Se formularon preguntas como:
¿Quién posee los medios de comunicación? ¿Cuál es su impacto e influencia? ¿Qué es la
información? ¿Quiénes son sus actores? Enrique Bustamante argumentó que «el poder de los
medios de comunicación es simplemente un instrumento del poder político-económico».
Añadió que en España el poder informativo giraba en torno a tres polos fundamentales: el
Estado (que cada vez más perdía poder informativo), las empresas privadas (que cada vez
ganaban más poder informativo y estaban ligadas a la banca y a la industria), y las
multinacionales –preferentemente norteamericanas- (que controlaban la financiación a través
de los contenidos y de agencias publicitarias). La financiación desde la publicidad, la
importancia de las audiencias, la noticia como mercancía, el monopolio informativo, el
sensacionalismo de los medios de comunicación, los líderes de opinión, el mito de la
objetividad, la autocensura, el monopolio informativo, y las filtraciones del Gobierno a la
prensa (la información que no se roba no es información, es propaganda, diría Bustamante),
fueron algunos temas que se abordaron antes del primer corte publicitario.
Poco habitual era que un miembro del equipo de redacción preguntara en la sección de
los telespectadores, una excepción que creemos además relevante. «En el panel de aceptación
de TVE, La clave ocupó habitualmente el primer lugar de la segunda cadena, hasta que empezó
a aparecer dos veces, una referida a la película y otra al debate ¿No cree que tal decisión pueda
deberse al número uno que tenía el programa en su conjunto?». José Luis Balbín diría que La
clave no pretendía ser un programa mayoritario (lo fue por casualidad) y cuando comenzaron a
hacerse encuestas (que no eran habituales en la segunda cadena), La clave era el de mayor
audiencia. «La clave es un programa montado y preparado con una presentación para implicar
122
Tras los procesos macartistas, Elia Kazan intenta mostrar cómo los líderes revolucionarios se corrompen cuando
alcanzan el poder. Un relato más exhaustivo sobre la película, en B. Neve, Film and Politics in America: A Social
Tradition, Routledge, Nueva York, 1992, pp. 191-194.
246
a la gente según los personajes que haya, una película para que sea un incentivo, y un debate
que es el fondo de la cuestión. Es el único programa que se encuesta separadamente»123.
Creemos importante señalar este argumento porque la razón oficial que ofrecerán los
responsables de RTVE para suprimir definitivamente el programa en 1985 será la drástica
bajada de audiencia124. Durante el debate, Enrique Bustamante argumentaría que era habitual
su fragmentación porque se trataba de dos unidades de información con características
cualitativas distintas. Sin embargo, la audiencia (concepto instrumental de los medios de
comunicación), no solo era una forma de influencia, también una forma de legitimar el modelo
comercial de la televisión125.
La clave realizó otros tres programas destacados y polémicos como Opus Dei (ficha
326) Impuestos ¿Para qué pagar? (ficha 327), y Anarquistas (ficha 328), en el que participó
Federica Montseny. El más polémico fue, sin lugar a dudas, Opus Dei (ficha 326), con la
proyección de la película La casa sin fronteras (Pedro Olea, 1972), que llevó al periódico ABC
a dedicar toda la sección “Cartas al director” al programa emitido por La clave126. José Luis
Balbín denunciaría meses más tarde en una entrevista que había comenzado a encontrar
impedimentos para hacer correctamente el programa: habían reducido tres millones de pesetas
del presupuesto, lo que mermaba en sus capacidades127.
En Salud para todos (ficha 332), debatieron sobre salud pública en un espacio
precisamente no exento de humo. Dos semanas más tarde, el Grupo Popular, envió una carta al
Consejo de Administración de RTVE manifestando su queja por permitir fumar delante de las
cámaras. «No es lógico, por lo tanto, que se permita que en programas de tanta audiencia como
123
Centro de Documentación RTVE. Impacto de los medios de comunicación (ficha 324). Emisión: 11 de mayo
de 1984.
124
Los estudios de audiencia obedecen a unas razones y a unas directrices de las empresas de televisión.
Fragmentar un programa en distintas unidades de medición es un instrumento que sirve también de manipulación
informativa. Los programas, fragmentados previamente, sirven a las cadenas para publicitar los mejores datos de
audiencia. En el caso de La clave, esta fragmentación sirvió en 1985 de justificación para alegar la bajada de
audiencia y poder suspender el programa.
125
La bibliografía recomendada: Un mundo, voces múltiples. Comunicación e información en nuestro tiempo
(Seán MacBride, 1980), El uso de la comunicación social por los españoles (M. Martín Serrano, 1982), y La
persuasión en la comunicación (Kathleen K. Reardon, 1983). Este programa conllevó las habituales críticas desde
la prensa, “Balbín «comunicólogo»”, ABC, 14/05/1984, p. 86.
126
Véase “Cartas al director”, ABC, 29/05/1984, p. 14. «Quizá la clara tendenciosidad del mismo presentador en
los planteamientos temáticos y de protocolo de invitados (…) cuando no de “corte y confección” a quienes no
sirvan las que parecen ser motivaciones profundas del espacio: radicalizar a la izquierda, desnaturalizar la
democracia liberal y abrir competencias proselitistas a sus amigos de Moscú. Y si no vídeos. Si es que se
conservan…», “¿A quién sirve La clave?”, ABC, 28/05/1984, p. 101.
127
Fuente: ABC, 4/08/1984, p. 77.
247
La clave haya a veces que apartar el humo para ver a los invitados; humo que por otra parte,
sale en su mayoría de la flamante pipa del propio presentador»128. A este respecto, José Luis
Balbín argumentó posteriormente: «yo impuse que los invitados pudieran beber y fumar, para
que se sintieran a gusto y se relajaran. Era mucho tiempo en el plató»129. «Claro, traes a unos
señores y los tienes allí varias horas, entre la presentación del coloquio, la proyección de la
película y después el debate propiamente dicho, mirando a la cámara, hablando y sin beber y
fumar…, aquello no podía dar la impresión de naturalidad que necesitábamos»130.
En octubre de 1984 La clave realizó una clave histórica que analizaremos en nuestro
último capítulo titulada La revolución de Asturias (ficha 345), con la proyección de la película
Octubre (Oktyabr, Sergei M. Eisenstein, 1927). Tras ella, dedicó un programa a Dalí (347) con
motivo de la salida del pintor del hospital tras las quemaduras sufridas en un incendio en su
residencia y, siguiendo la actualidad política internacional, Elecciones “Made in USA” (348),
sobre las elecciones presidenciales en EEUU. En la entrevista pudimos preguntar a José Luis
Balbín sobre qué programa tuvo especial relevancia para él, y su respuesta fue ¡Qué sabe nadie!
Las folklóricas (ficha 352)131.
Por último, también tendremos en cuenta en el siguiente capítulo la clave política que
realizó a finales de 1984 con el título Lo que va de ayer a hoy (ficha 356). En ella se debatió en
torno al proceso de transición en España. Se proyectó la película-documental Informe general
sobre algunas cuestiones de interés para una proyección pública (1976), del director Pere
Portabella, quien se encontraba entre los invitados junto a Rodolfo Martín Villa, Santiago
Carrillo, José Prat (exsenador del PSOE), Luis Rufilanchas (PSOE), Eugenio del Río
(Movimiento Comunista de España) y Enrique de la Mata (exsecretario del Consejo del Reino).
128
“Los humos de Calviño”, ABC, 19/07/1984.
129
“José Luis Balbín: «Me jugué la vida a los chinos»”, La Razón.es, 29/11/2012.
130
José Luis Balbín, en F. J. Satué, Los secretos de la Transición, op. cit. p. 489. Los fuertes intereses económicos
de la industria tabaquera comenzarían a contrarrestarse en 2005 con la ley antitabaco (en vigor el 1 de enero de
2006), que prohibía fumar en los centros de trabajo (endureciéndose en 2011), con la prohibición de fumar en
cualquier espacio de uso público. Según el artículo 9 de la ley 42/2010, “se prohíbe en todos los medios de
comunicación, incluidos los servicios de la información, la emisión de programas o de imágenes en los que los
presentadores, colaboradores o invitados aparezcan fumando”.
131
Programa en el que participaron entre otros, Manuel Vázquez Montalbán, Juanito Valderrama y las cantantes
Lola Flores y Marifé de Triana. Se proyectó la película Los Tarantos (Francisco Rovira Beleta, 1963), tercera
película española nominada al Oscar a mejor película extranjera de habla no inglesa, basada en la obra de teatro
de Alfredo Mañas, Historia de los Tarantos (1962). Sirva como ejemplo la respuesta de Lola Flores a una pregunta
de un telespectador sobre su abandono de la bata de cola. «¿Qué yo he abandonado la bata de cola? (...) pero si ese
es mi seño personal (…) y moriré con ella. No en el escenario, por supuesto, haré lo posible pa que no, pero a lo
mejor pido que en la caja me la metan… La bata de cola»”, que llevó a las risas de todos los asistentes.
248
6.3.1. La supresión definitiva de 1985
Había cierta expectación por ver precisamente la reacción que tendría José María
Calviño con José Luis Balbín. Desde la dimisión de los Servicios Informativos habían
comenzado a evidenciarse discrepancias entre ambos135. En relación a las palabras
pronunciadas por José Luis Balbín en la Comisión de Control Parlamentario el 27 de noviembre
de 1984, «que TVE está al servicio del aparato del PSOE, el director general pidió a Balbín que
presentase las pruebas en que fundamenta su afirmación o, en caso contrario, que se calle»136.
Pero como era habitual, José Luis Balbín se dedicó a moderar el debate sin participar en él.
Una de las claves políticas más destacadas del programa fue la realizada el 19 de abril
de 1985 con el título OTAN, de salida ¿qué? (ficha 373). El título que escogió el programa
hacía referencia a la ambigüedad del eslogan del partido socialista en el que basó su campaña
132
Centro de Documentación RTVE. Avance programa especial de navidad. Emisión: 22 de diciembre de 1984.
133
Centro de Documentación RTVE. Pluralismo informativo (ficha 368). Emisión: 15 de marzo de 1985.
134
Antonio Asensio (presidente del grupo Z), argumentó que «el pluralismo informativo lo marca el mercado».
135
Muchas de estas discrepancias se filtraron en prensa: «Las causas que han movido al director de La clave a
volverle la espalda a Calviño son, según confiesa, que la actual dirección general está sirviendo de una forma
incondicional al aparato del PSOE», “Tensiones entre Calviño y Balbín”, ABC, 3/11/1984, p. 68.
136
“Calviño se justifica ante la Comisión de Control Parlamentario”, ABC, 28/11/1984, p. 107.
249
electoral de 1982: “OTAN, de entrada no”137. Una vez ganadas las elecciones, el gobierno de
Felipe González fue cambiando de posición hasta considerar que sacar España de la OTAN
tendría consecuencias adversas138. En abril de 1985, Felipe González, bajo presiones –también
desde su partido-, fijó la fecha del referéndum para marzo de 1986. Como argumentan Manuel
Palacio y Carmen Ciller, a partir de este programa, las relaciones de José Luis Balbín con el
partido socialista se deterioran (Palacio y Ciller 2014: 234). Efectivamente, esta emisión fue el
punto de no retorno entre el programa y el partido socialista. Será necesario, por tanto, un
análisis de la emisión en mayor profundidad que nos permita ofrecer datos relevantes y el
contexto para entender la supresión definitiva del programa a finales de 1985. En la entrevista
realizada por Francisco J. Satué, José Luis Balbín hablo de las dos únicas veces que se posicionó
el programa: «Nosotros nos pronunciamos ante el público en dos ocasiones, solo dos veces.
(…) sobre la pena de muerte, y me signifiqué en contra. (…) La otra vez fue sobre la OTAN»139.
Este será el contexto cuando La clave realice el programa; siendo uno de los debates de
mayor altura dialéctica. José Luis Balbín consiguió en esta emisión culminar una de las
aspiraciones iniciales del programa: realizar producción propia. Se proyectó el documental
Hilos de una trama (José Luis Egea, 1985)140. El documental se inició y finalizó con extractos
de la obra de Adolf Hitler Mi lucha (Mein Kampf, 1925). Escrito y dirigido especialmente para
La clave, el documental recogía declaraciones realizadas por Felipe González como «hay que
dejar claro que el ingreso de España en la OTAN no añade, a mi juicio, nada a la seguridad
nacional», así como escenas que mostraban imágenes desde el aire de la cadena humana
formando la frase OTAN NO. BASES FUERA, de la concentración por la paz y el desarme producida
en Madrid el 15 de noviembre de 1981. Fue la primera –y última- que La clave realizó
producción propia.
José Luis Merino salió en pantalla para indicar que durante la semana habían recibido
numerosos correos de los espectadores y se estaban recibiendo más preguntas de lo habitual.
En la introducción, José Luis Balbín volvió a criticar que ya no quisieran venir a La clave los
137
Sobre la ambigüedad del eslogan, Luis Solana, diputado del PSOE por Segovia (hermano del ministro de
Cultura Javier Solana, y futuro director general de RTVE en 1989), escribió en Diario 16 que no existía tal
ambigüedad: «No, no es ambiguo el mensaje del PSOE. Allá ellos con su OTAN pero nosotros no queremos entrar,
nos parece malo para España y para la paz. ¡Ya lo creo que son claros los cartelones socialistas!», “OTAN, de
entrada no”, Diario 16, 24/09/1981. El 5 de diciembre de 1995, su hermano Javier Solana se convirtió en el nuevo
secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
138
Véase “La izquierda ante la OTAN”, en Ayer, no 103, Marcial Pons, 2016.
139
F. J. Satué, Los secretos de la Transición, op. cit. p. 494.
140
Este documental, dividido en ocho episodios, se encuentra en los archivos de RTVE junto al programa.
250
socialistas: «no ha venido uno desde que han ganado (…) nos gustaría estar informados». Entre
los asistentes, partidarios del sí a la OTAN como el historiador Ángel Viñas (asesor del ministro
de Asuntos Exteriores Fernando Morán), y partidarios del no como Ramón Tamames o José
María Mohedano. Viñas, defensor de la posición del Gobierno, los calificó de demagógicos y
afirmó que si se tenían en cuenta las afirmaciones de sus principales líderes en los últimos cinco
años, el PSOE no era anti-OTAN. Ramón Tamames le respondió: «Me parece muy bien que
usted esté en unos despachos muy alfombrados y con muebles muy caros, pero eso no le permite
a usted utilizar la palabra demagógico tres veces y dirigirse a mí de esta forma. Así que le ruego
un poco de educación, que es lo que una persona como usted debería empezar a tener. Según
las encuestas más del 50% no quiere que haya bases norteamericanas en España, ni que
pertenezca a la OTAN. El referéndum se ha movido. No hay fecha, ni pregunta clara, ni decisión
que sea vinculante. Así que señor Viñas, procure usted no volver a incidir en ese tono y
tengamos la noche tranquila»141.
141
Centro de Documentación RTVE. ¿OTAN, de salida qué? (ficha 373). Emisión: 19 de abril de 1985.
142
Conversación con José Luis Egea, 9/05/2013. Le pregunté sobre el grado de libertad que tuvo para realizar este
documental y si tuvo alguna indicación previa de José Luis Balbín. Esta fue su respuesta: «por parte de Balbín
siempre tuve claro que podría actuar con la más absoluta libertad de escritura, realización, edición y sonorización
de ese documental (…). Cuando fui a TVE para formalizar el contrato, la persona con la que traté fue Julián Cortés
Cavanillas, un buen compañero de la especialidad de Producción en la Escuela Oficial de Cinematografía de
Madrid, en la que yo estudié Dirección Realización. Poco después, en una segunda o tercera entrevista con Cortés
Cavanillas, tuve una primera intuición de que algo 'raro' estaba empezando a suceder. Lo que me hizo pensar esto
fue una pregunta que me deslizó Julián acerca de que si el documental iba a ser 'demasiado' en contra de la
permanencia de España en la OTAN. Yo estaba empezando a realizarlo, por lo que cualquier afirmación en
cualquier sentido era francamente prematura, y así se lo hice ver. Por otro lado, no entendía bien lo que ese
'demasiado' podría significar, aunque por supuesto me lo temía. La cosa no pasó entonces de ahí».
143
Conversación con José Luis Egea, 9/05/2013. «Hubo otra serie de pequeñas 'rarezas' en el transcurso de mi
trabajo, que paso a exponer. Por motivos obvios e inherentes a la propia naturaleza del documental, la base
narrativa de Hilos de una trama tenía que estar hecha con material de archivo. Por lo tanto, la búsqueda en los
archivos de imagen de TVE era de primerísima importancia. (…) El caso es que, tiempo después y a lo largo de
varios años, he tenido ocasión de ver por televisión las mismas imágenes de archivo que nosotros utilizamos pero
con una mucha mayor calidad y duración de la que a nosotros se nos facilitó. Incluso algunas de ellas las he podido
ver en color, cuando a nosotros se nos entregaron en un blanco y negro muy defectuoso. De todas formas, lo más
251
En el coloquio se abordaron los costes de la OTAN, el cambio de opinión del PSOE, la
política de defensa, el control de la OTAN por EEUU, los servicios de inteligencia… Se
recibieron 550 preguntas, el programa se alargó 30 minutos más de lo habitual, y finalizó con
la habitual bibliografía144. Fue un programa que tuvo una enorme repercusión, previo a las
numerosas protestas y manifestaciones en contra de la OTAN de mayo de 1985, como la
producida con la visita a España del presidente norteamericano Ronald Reagan.
Tras este programa, y tal vez por unas posibles críticas gubernamentales, La clave
realizó Prohibido prohibir (ficha 375), sobre el intervencionismo del Estado, y El intelectual y
la política (ficha 378), que se inició con la canción “Diguem no”, del cantautor valenciano
Raimon145, invitado al programa junto a Alfonso Guerra (vicepresidente del gobierno), el
escritor K. S. Karol y Antonín Liehm (líder intelectual de la Primavera de Praga). El debate se
inició con la noción de intelectual orgánico según Gramsci, Max Webber y Noam Chomsky, y
también se abordó l’affaire Dreyfus y la necesidad de un compromiso político146. Algunas de
las preguntas formuladas fueron: ¿Qué es la intelligentsia? ¿Cuál es el papel del intelectual?
¿Debe comprometerse el intelectual en política? Calificaron de intelectuales figuras como
Víctor Hugo, Jean-Paul Sartre, José Ortega y Gasset, Lenin, Trosky, Emilio Castelar, García
Lorca… que le valieron una nueva crítica desde ABC147.
extraño de todo fue la desaparición de la noche a la mañana de un material que nos facilitaron en el archivo de
TVE y que nosotros manteníamos colocado en las estanterías de la sala de edición. Se trataba de unas imágenes
acerca del 'peligro comunista' hechas por los servicios de propaganda de la CIA en los años 50 (…). Nunca nadie
de TVE nos pudo explicar quién, cuándo y cómo había desaparecido de la sala de edición dicho material, que
nunca más pudimos nosotros encontrar ni ellos buscar».
144
Ángel Lobo, OTAN y España. El precio de una alianza (1981). Fernando de Salas, ¿Nos interesa la OTAN?
(1981). VVAA, “La política de defensa española y la OTAN”, en Ideas para la democracia, no 1 (1984).
145
Sobre la canción protesta véanse, J. Turtós y M. Bonet, Cantautores en España, Celeste, Madrid, 1998, y D.
Escamilla, Raimon, l’art de la memòria, Planeta, Barcelona, 1994.
146
Centro de Documentación RTVE. El intelectual y la política (ficha 378). Emisión: 24 de mayo de 1985. Javier
Muñoz Soro destaca la crisis de la cultura progresista en los años sesenta y cómo el intelectual universal es
remplazado por especialistas en los setenta (Muñoz Soro 2011a: 22).
147
En ella calificaban a José Luis Balbín de «mano soviética de Calviño», “¿Qué hacemos con la segunda?”, ABC,
11/06/1985, p. 117.
252
prevención y posibles soluciones, apostando La clave por una educación preventiva. Ese mismo
mes, el fallecimiento del actor estadounidense Roy Harold Scherer (más conocido como Rock
Hudson), conmocionaría a la opinión pública internacional incrementando la atención sobre lo
que todavía entonces se consideraba una extraña enfermedad.
El 25 de octubre de 1985 La clave celebró Las 400 claves (ficha 400), con invitados que
ya habían estado en el programa (José Luis Sampedro, Cristina Almeida y Heleno Saña) y
nuevos invitados como Gerardo Iglesias (secretario general del PCE desde 1982), y Fernando
Arias-Salgado (exdirector general de RTVE). Al finalizar el programa preguntaron a Arias-
Salgado por la suspensión de La clave en 1980. Asumió la responsabilidad de la suspensión y
lamentó las dificultades impuestas, que se debían a la importancia, impacto e influencia del
programa en aquella época. «La televisión tiene una influencia extraordinaria en el país, en la
sociedad española. Quizás se sobrevalora su importancia, pero el Gobierno presiona y tiene un
contexto de preocupación»148.
148
Fernando Arias-Salgado, Centro de Documentación RTVE. Las 400 claves (ficha 400). Emisión: 25 de octubre
de 1985. Se proyectó la película Un rostro en la multitud (A Face in the Crowd, Elia Kazan, 1957).
149
Nombró una larga lista en la que figuraban Narciso Serra (ministro de Defensa), el general Juan Luis Cano
Hevia (exdirector de la Escuela Superior del Ejército), Alberto Oliart (exministro de Defensa), Leopoldo Calvo
Sotelo (expresidente del Gobierno), y los generales Iniesta Cano y José Joaquín Prieto. El Coronel Luis Hernández
del Pozo llamó al programa para decir que tenía prohibida su asistencia.
253
asistieron, Jorge Verstrynge (secretario general de AP), Guillermo Galeote (presidente de la
Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados), y José Luis Buhigas (miembro del PCE).
Durante el coloquio se abordaron temas como el militarismo como ideología, el golpe de
Estado, la UMD, la OTAN, la democracia real, los servicios de inteligencia, la Guardia Civil,
el patriotismo y «el peligro separatista»150, finalizando con la habitual bibliografía151.
La última clave histórica del programa que analizaremos en nuestro último capítulo fue
Francisco Franco (ficha 402) y la película Caudillo (Basilio Martín Patino, 1977). Le siguió
El Estatuto de RTVE (ficha 403), con el estreno en televisión de la película El asesinato de la
hermana George (The Killing of Sister George, Robert Aldrich, 1968). Algunas de las
preguntas formuladas durante el debate fueron: ¿Por qué reformar el Estatuto si éste no ha sido
aplicado?, o ¿qué televisión va a haber en el futuro en España? Durante el coloquio se hicieron
referencias a las misiones fundacionales de la televisión (informar, educar y entretener), a la
necesidad de una televisión cultural, formativa e informativa como servicio público, a la
independencia del medio, su credibilidad, y el modelo de televisión por el que debía guiarse
TVE como la BBC inglesa, la televisión alemana y algunas cadenas privadas
estadounidenses152. Finalizamos este apartado precisamente con las palabras que José Luis
Balbín utilizó al inicio del coloquio: «Hubo un tiempo en que no había la menor duda. La
televisión era directamente del Gobierno. Todos los cargos eran nombrados por el Gobierno.
Estaba sometida a los mismos rigores de censura que pudiera haber en otros medios de
comunicación»153. Parecía indicar que aquel tiempo ya había acabado, pero todavía no sabía
que en cinco emisiones La clave sería suprimida definitivamente de Televisión Española.
150
Centro Documentación RTVE. Militares hacia la democracia (ficha 401). Emisión: 1 de noviembre de 1985.
151
Julio Busquets, El militar de carrera en España, Barcelona, 1971, y Manuel Ballbé, Orden público y
militarismo en la España constitucional (1812-1983), Madrid, 1983.
152
También se abordó la influencia de la televisión, la necesidad de una ley de comunicación, y las injerencias
directas de la política en los programas de debate e información.
153
Centro de Documentación RTVE. El Estatuto de RTVE (ficha 403). Emisión: 15 de noviembre de 1985.
254
la introducción para argumentar que nadie les había indicado nada y que estaban programando
ya para inicios de 1986.
«Han dado a entender que La clave se acaba con el fin de año, y no es que yo lo diera a
entender, sino que todo puede ocurrir, que esa es la cuestión. Nos queda el programa de la
semana que viene pero lo cierto es que, en este momento, no sabemos absolutamente nada.
Parece que otros saben más que nosotros, que es una cosa sorprendente, porque los
responsables del programa somos nosotros y entre otras cosas, estamos preparando ya
programas del mes de enero, entre otros, el primero, el del día 3, viernes, con el tema Pax,
puesto que es el año de la paz y queremos abrirlo precisamente con ese tema»154.
154
Centro de Documentación RTVE. Veinte años de Vaticano II (ficha 408). Emisión: 20 de diciembre de 1985.
155
Cfr. M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE…”, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico, op. cit. p. 234.
Según datos procedentes del Estudio General de Medios, aludían la bajada de audiencia en casi dos terceras partes
el último año. TVE facilitó una tabla de horas y audiencias en las que mostraba el descenso, pero no por ello
dejaban de ser datos parciales al haberse fraccionado el programa.
156
José Luis Balbín dijo que se trataba de un ataque a la libertad de expresión y a la independencia profesional
porque en televisión el tema de la OTAN no podía hablarse libremente. Fuente: ABC, 24/12/1985, p. 67.
157
“La Dirección de Televisión Española arremete duramente contra José Luis Balbín”, ABC, 27/12/1985, p. 70.
158
Conversación con José Luis Balbín, Madrid, 18/08/2014.
255
a cuatro partidarios del referéndum sobre la OTAN: Gerardo Iglesias (secretario general del
PCE), Ramón Tamames (presidente de la Federación Progresista), José María Mohedano
(abogado) y Alonso Puerta (el ex militante del PSOE vetado anteriormente en el programa
Balance de los municipios de izquierda).
«Televisión Española comunica a todos los telespectadores que el programa La clave, que
se iba a emitir hoy viernes por la segunda cadena, ha sido suspendido por decisión de la
dirección. Las razones de esta suspensión radican exclusivamente en el injustificado y
unilateral cambio de invitados y contenido de dicho programa respecto a lo previsto y
anunciado. Dicho cambio de última hora, dictado por el hasta hoy entonces director de La
clave, José Luis Balbín, supone, a juicio de la dirección de Televisión Española, un
lamentable acto de arbitrariedad, así como una grave descortesía, tanto hacia los primeros
invitados como hacia los espectadores en general. Televisión Española lamenta
profundamente estos hechos, propiciados por quien entiende que la dirección de un
programa equivale a la posesión de una patente de corso, sin otra ley ni otros límites que los
caprichos o los intereses de quien la ejerce, y ruega disculpas, tanto a los primeros invitados
como a los nuevos que hayan sido comprometidos por el hasta ahora director de La clave
para utilizarlos como instrumento de sus propios intereses»161.
José Luis Balbín había declarado que el tema previsto lo había comunicado a la
dirección de TVE hacía dos semanas y, aunque reconoció que la lista de invitados había variado,
159
Nota que fue reproducida en prensa: «La dirección de TVE decidió anoche suspender el último programa de
La clave, previsto para hoy, viernes, a causa del injustificado y unilateral cambio de invitados y contenido de dicho
programa respecto a lo previsto y anunciado». El País, 27/12/1985.
160
ABC, 27/12/1985, p. 70.
161
El comunicado ha sido extraído de la edición de ABC Sevilla, 27/12/1985, p. 20.
256
dijo: «Siempre sufre variaciones hasta que damos la lista definitiva»162. Al conocer la
suspensión, anunció a los miembros del equipo La clave que tenía previsto realizar el debate a
las ocho de esa tarde, en el Hotel Palace de Madrid. La idea de hacer el programa había surgido
de los propios participantes la noche de la suspensión. Se realizaría sobre el mismo tema y con
los mismos invitados, y sería abierto al público. Un centenar de personas se habían concentrado
esa misma tarde frente a Torrespaña para protestar por la suspensión de La clave163.
La última cena
Fotografía no 15. José Luis Balbín y su equipo junto a José María Mohedano, Ramón Tamames y Alonso Puerta,
el 26 de diciembre de 1985. Fuente: Interviú, no 503 (31 de diciembre de 1985- 6 de enero de 1986), p. 91.
Fue así como se articuló el último debate: La movida nacional (ficha 408-B). Los
invitados fueron José María Mohedano, Ramón Tamames, Gerardo Iglesias, Alonso Puerta,
Fernando Castedo y Heleño Saña. Como nunca fue emitido en TVE no existe copia alguna en
los archivos. Sin embargo, en la web puede verse un fragmento grabado por un espectador,
162
Declaraciones de José Luis Balbín en El País 27/12/1985. Según fuentes del programa, habían sido invitados
Felipe González (en calidad de secretario general del PSOE), Adolfo Suárez (secretario general del CDS) y Manuel
Fraga (presidente nacional de AP), sin que hubieran recibido respuesta.
163
La manifestación fue liderada por el PCE. Algunos portavoces argumentaron que la desaparición del programa
suponía un nuevo intento de forzar el bipartidismo. «Un grupo de personas que participaron en pasados programas
de La clave realizará hoy una protesta simbólica en Prado del Rey para expresar su disgusto por la desaparición
del espacio. La protesta auspiciada por el PCE, consistirá en entregar al director general de RTVE, José María
Calviño, el reloj que recibían como obsequio los participantes en dicho programa», ABC, 27/12/1975, p. 70.
257
emitido en los años noventa en Antena 3 para un especial La clave. En el vídeo, cuya duración
es de ocho minutos, hay fragmentos de la introducción y despedida de José Luis Balbín, así
como una intervención de José María Mohedano. Se advierten ciertos aspectos a tener en
cuenta, más cuando es la única grabación que se tiene del programa. En primer lugar, vemos
cierta improvisación en un coloquio ajeno a las infraestructuras habituales en TVE. Podemos
observar, además de los invitados, a una multitud de periodistas que abarrotan la sala y se
entrecruzan en pantalla. Tras el aplauso de los asistentes José Luis Balbín dio inicio al debate
con las siguientes palabras:
«En primer lugar, perdonen todos ustedes, pues la incomodidad del lugar…, pero la
verdad es que más no se podía hacer en menos tiempo. La improvisación surgió de una
idea anoche de los propios participantes que ya no podían y deberían participar en La
clave de Televisión Española. Es evidente que ésta no es La clave de Televisión
Española. Esta es sencillamente La clave».
Tras una breve pausa, continuó la introducción: «Quién nos ha visto y quién nos ve. En
esta situación no nos vimos ni siquiera con en el régimen anterior [risas y aplausos]»164. El
programa fue retirado definitivamente de TVE y José Luis Balbín despedido. Las reacciones
sobre la suspensión no se hicieron esperar. La mayoría de los partidos políticos de la oposición
se manifestaron en contra de la supresión del programa165. Tanto en radio como en prensa José
Luis Balbín explicó las razones que se habían aducido para suprimir el programa: «No es
correcto el pretexto de la disminución de audiencia. Los datos han sido manipulados y se han
ocultado resultados de estudios de opinión y de audiencia (…). Voy a escribir un libro contando
todos los casos sucedidos en La clave, con las correspondientes pruebas. Entre ellas el caso
Alonso Puerta». Además denunció que «las presiones y decisiones se toman en Moncloa y
luego son aplicadas en Televisión por los ejecutivos, el director general, el director del medio,
y los directores de programas»166. José Luis Balbín acusó al Gobierno de intervenir en TVE
164
A partir de ahí, otro fragmento muestra una intervención posterior de José María Mohedano, calificando La
clave de símbolo de la Transición democrática y haciendo una dura crítica al PSOE: «el partido socialista está
incapacitado para liderar el cambio social y político en España». El vídeo finaliza con su director despidiendo el
programa. Se retransmitió por varias emisoras de radio y asistieron el presidente del Partido Demócrata Popular
(PDP), Óscar Alzaga, y algunos diputados como Carlos Robles Piquer (exdirector general de RTVE), de quien
José Luis Balbín, diría que «al menos nunca había suspendido La clave». ABC, 28/12/1985, p. 21. Óscar Alzaga
calificó de despropósito no poder debatir de «temas sensibles que preocupan a la opinión pública, entre ellos, la
gestión socialista en materia de libertades y el tema de la OTAN».
165
El secretario general de Alianza Popular envió un telegrama a José Luis Balbín ante una medida «injusta e
impopular» calificando a José Luis Balbín de «periodista de raza», ABC, 28/12/1985, p. 21.
166
“Las decisiones se toman en Moncloa y se ejecutan en Televisión”, ABC, 28/12/1985, p. 21.
258
desde que llegó al poder: «me extraño de que algunos directivos de Televisión digan que el
Gobierno no interviene, cuando esto no es verdad: desde el Gobierno se interviene, desde el
primer día, y hay llamadas tanto del PSOE como del propio Gobierno»167.
Fotografía no 16. José Luis Balbín durante uno de los programas. Fuente: Centro de Documentación RTVE.
Tras diez años en antena y más de 400 emisiones finalizó definitivamente La clave. El
programa que había estructurado el debate televisivo en España durante el proceso de
Transición. Tras él, surgieron otros programas de similar formato (España, hoy, Tribuna de la
historia, Sábado, cine…), que trataron de imitarlo en algunos aspectos. «En realidad me
producía entonces una enorme tristeza que, por hacer un programa de televisión que no
pretendía ir a favor ni en contra de ningún partido político, porque como periodista prefiero ser
profesionalmente neutral, cada semana tuviera que acabar discutiendo con las más altas esferas
del poder, a veces directamente con la Moncloa, o con el director general de turno»168.
Para finalizar el capítulo, es conveniente retomar el tema de la OTAN, pues, no solo fue
uno de los temas más polémicos durante la Transición española, fue también el causante de la
supresión definitiva del programa. España pertenecía a la OTAN desde el 30 de mayo de 1982.
La polémica del referéndum surgió por el hecho de que el PSOE, antes de entrar en el Gobierno,
se había manifestado en contra de su permanencia, y una vez en el poder, se posicionó en el sí
al referéndum169. A diferencia de la mayor parte de programas de TVE (respaldando el sí que
propugnaba el PSOE), La clave trató de hacer una emisión en contra de los intereses del
gobierno; detonante para que los responsables decidieran suprimir definitivamente el programa.
167
ABC, 28/12/1985, p. 21.
168
Á. Font, La transición política española. Los años Pujol, P.C. Publi Corinti, Barcelona, 2003, pp. 449-468.
169
Cfr. M. Palacio, La televisión durante la Transición española, op. cit. pp. 101-102.
259
El 25 de enero de 1986 se celebró la asamblea constitutiva de la plataforma cívica para
la salida de España de la OTAN. Los partidarios del no al referéndum buscaron converger.
Junto a partidos políticos (como PCE, PSUC, Federación Progresista o Partido Carlista)
formaron parte personalidades independientes en sintonía con la idea del no a la OTAN. Entre
ellas, José María Mohedano, Antonio Gala, José Luis López Aranguren y José Luis Balbín170.
En la asamblea trataron la redacción del manifiesto público, la financiación de la campaña, el
control de los medios de comunicación y planificaron distintas acciones171.
En declaraciones posteriores, respecto a Adolfo Suárez, José Luis Balbín diría «sé que
está muy enfermo, pero tendría mucho que contarnos si quisiera hacer un repaso de la
Transición. Desde los follones con los militares hasta las verdaderas razones de su dimisión,
desde la legalización del Partido Comunista hasta la forma en la que entramos en la OTAN, qué
paso sobre ese referéndum, si fue o no pucherazo, y cómo se sientan las bases de lo que será
después la guerra del Golfo». También habló sobre Felipe González: «Hace poco leí un artículo
de Felipe González en el que echaba de menos aquellos tiempos en que los debates tenían altura.
A mí me alegró mucho que González pensara eso, porque sin duda pensaba en nosotros, porque
no había otros debates en el pasado. Lo que me extrañó es que González no recordase que fue
él quien se cargó La clave»172.
En 1989, RTVE fue condenada a pagar a José Luis Balbín cinco millones de pesetas por
haber atentado a su honor en el comunicado del cese del programa. El juez desestimó, en
cambio, la petición de José Luis Balbín de reponer La clave173. Un año más tarde, en 1990, el
programa regresaría en Antena 3 Televisión; una nueva etapa que duraría hasta 1993.
170
Véase especialmente “La izquierda ante la OTAN”, en Ayer, no 103, Marcial Pons, 2016.
171
Cambio 16, no 736-743, 1986.
172
Francisco J. Satué, Los secretos de la Transición, op. cit. 2005, p. 496.
173
“RTVE, condenada a indemnizar a Balbín por el comunicado de suspensión de La clave”, El País, 8/08/1987,
y “El Supremo confirma que TVE lesionó el honor de Balbín”, El País, 19/04/1989.
260
Capítulo 7. La clave y la cultura política en la Transición española
La televisión se utilizó para mostrar la modernización del país y sirvió también para
presentar los rostros de los principales actores sociales en el proceso de transición en España.
La presencia en televisión de valores culturales ayudó a socializar al individuo al generar,
promover y transmitir valores cívicos. La clave impulsó en televisión la necesidad de instaurar
un tipo de debate que reflejase la naciente sociedad democrática, inclusiva y segura, tras los
profundos cambios producidos tras la muerte de Francisco Franco. Desde sus inicios, rompió
con estereotipos y barreras culturales que habían calado en el pensamiento dominante durante
la dictadura2. En este sentido, La clave fomentó la reflexión, la inclusión social, el intercambio
de ideas, la implicación y participación de la sociedad en dicho proceso, y permitió inculcar
valores como la tolerancia y el respeto hacia las diferentes posturas, ideas, y argumentos, aún
si no se estaba de acuerdo. Pero su función está relacionada sobre todo en la formación de una
ciudadanía democrática y el fomento de una determinada cultura política. Es decir, al tiempo
que permitía la reflexión sobre diversos temas, emprendía una tarea pedagógica en la
ciudadanía, noción en la que se sustenta la cultura política3. Más allá de la preferencia estética
de una determinada emisión, atendemos en el capítulo los programas históricos y políticos con
los que observar las disputas que se producen mientras se configura el nuevo sistema político.
1
Véase B. Anderson, L’imaginaire national : Réflexions sur l’origine et l’essor du nationalisme, La Découverte,
París, 1996. Imaginario que define como la manera de estar en el mundo a la que estamos todos sometidos, p. 9.
2
Como argumenta Giulia Quaggio, «la Administración del Estado franquista fundó la propia política cultural sobre
la socialización del nacionalismo español en clave tradicionalista, patriótica, centrándose en la supremacía de la
lengua castellana» (Quaggio 2014: 36).
3
Véanse S. García y S. Luckes, Ciudadanía: justicia social, identidad y participación. Siglo XXI, Madrid, 1999.
262
7.1. Debate y cultura política en España
Los estudios de cultura política han tenido un papel muy destacado en la investigación
sociopolítica española4. Trabajos acerca de los vínculos entre cultura y política se encuentran
desde los inicios mismos del pensamiento político (Platón, Aristóteles, Montesquieu o
Rousseau ya trataron de definir el concepto de cultura política). Por tanto, un primer paso es
hacer referencia al debate epistemológico entre el conocimiento científico y su relación con la
historia. Este pasa por delimitar un término, el de cultura política, que se vio redefinido como
concepto analítico a través de la sociología europea (de la mano de Max Weber) 5, el
funcionalismo estructural (Talcott Parsons)6, y la sociología positivista americana (Gabriel A.
Almond y Sidney Verba)7. Como argumenta Miguel Ángel Cabrera, «aunque el término había
aparecido con anterioridad, su definición, su elaboración teórica y su utilización como concepto
analítico fueron obra de los politólogos Gabriel Almond y Sidney Verba» (Cabrera 2010: 20).
En 1963, los politólogos Gabriel A. Almond y Sidney Verba escribieron The Civic
Culture desde un enfoque psico-cultural. En esta obra examinaban los tipos de cultura política
y el problema de la congruencia entre cultura y estructura (Almond y Verba 1970: 52). Los
autores empleaban el término de cultura política para referirse a «orientaciones específicamente
políticas, posturas relativas al sistema político y sus diferentes elementos, así como actitudes
con relación al rol de uno mismo dentro de dicho sistema» (Almond y Verba 1970: 30). Los
sociólogos estadounidenses concebían la cultura política, por lo tanto, como referentes
simbólicos, creencias y actitudes sobre la política, y entendían por «cultura cívica», el
surgimiento de una serie de valores que hacían posible o facilitaban la aparición y el
funcionamiento de un régimen democrático.
Los autores establecían tres tipos ideales de cultura política: parroquial, de súbdito y
participante8. Nos centramos principalmente en la llamada cultura política de participación, en
4
Véanse M. Pérez Ledesma y M. Sierra (eds.), Culturas políticas: teoría e historia, Institución Fernando el
Católico, Zaragoza, 2010. J. Botella, “En torno al concepto de cultura política: dificultades y recursos”, en P. del
Castillo y I. Crespo (ed.), Cultura política: Enfoques teóricos y análisis empíricos, Tirant lo Blanch, Valencia,
1997, y M. L. Morán, “La cultura política y la interpretación de las transiciones a la democracia. (Notas sobre el
caso español)”, en Política y Sociedad, nº 20, 1995, pp. 97-110.
5
M. Weber, Economía y sociedad, Fondo de Cultura Económica, México, 1974.
6
T. Parsons, The Structure of Social Action, McGraw Hill, Nueva York, 1937.
7
Véase G. A. Almond y S. Verba, The Civic Culture. Political Attitudes and Democracy in Five Nations,
Princenton University Press, Princenton, 1963. Obra traducida al castellano: La cultura cívica. Estudio sobre la
participación política democrática en cinco naciones, Euramérica, Madrid, 1970.
8
Parroquial, en un sistema con una distribución difusa del poder, sin roles o funciones políticas especializadas. De
súbdito, en un sistema con un poder político centralizado y autónomo, donde el individuo solo posee orientaciones
263
el que el ciudadano participa en el mismo sistema político (en elecciones, partidos, etc.) y es
conocedor de sus diferentes elementos9. En España, durante el proceso de transición de la
dictadura a la democracia, se pasó de una cultura de súbdito (franquismo), a una cultura mixta
de súbdito y participación10. En otras palabras, una cultura política de participación que
combinaba orientaciones de súbdito y parroquiales dando lugar a la transformación (que no
eliminación) de sus instituciones.
políticas activas respecto al sistema. Y participante, en un sistema con un poder político centralizado pero no
completamente autónomo sino que es responsable ante su población (Almond y Verba, 1963: 16-17).
9
Como argumentan Almond y Verba, las actitudes favorables a la participación dentro del sistema político
desempeñan un papel importante en la cultura cívica, pero igualmente influyen otras actitudes no políticas como
la confianza en otras personas y la participación social en general (Almond y Verba 1970: 48-49).
10
Siguiendo la idea de Almond y Verba, el paso de una cultura de súbdito a otra de participación, incluye «la
difusión de orientaciones positivas respecto a una gran infraestructura democrática, la aceptación de normas de
obligación cívica y el desarrollo de un sentido de competencia cívica en una proporción sustancial de la población»
(Almond y Verba: 1970: 44). Una cultura política de participación donde los individuos participan en el proceso
político pero no abandonan sus orientaciones como súbditos ni como parroquiales (Almond y Verba 1970: 48-49).
11
Sobre la influencia de los medios de comunicación véanse las obras de M. Moragas, “Democracia y políticas de
comunicación en el flujo internacional y la comunicación participativa”, CEUMT, Barcelona, no 33, 1980, pp. 9-
15; y “Comunicación de masas y tránsito político en España”, en Comunicación y cultura, no 7, México, enero
1982, pp. 151-174; y M. L. Morán, “Algunas reflexiones en torno a la influencia de los medios de comunicación
en la formación y características de la cultura política de los españoles”, en REIS, nº 57, enero/marzo 1992.
12
Véase R. Winocur (comp.), Culturas políticas a fin de siglo, Juan Pablos. Facultad Latinoamericana de Ciencias
Sociales, México, 1997.
13
R. Rémond (dir.), Pour une histoire politique, Le Seuil, París, 1988, p. 30. Sobre el término de representación
véase la obra de H. F. Pitkin, El concepto de representación, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1985.
14
J. F. Sirinelli, “Pour une histoire des cultures politiques : le référent républicain”, en D, Cefaï (dir.), Cultures
politiques, PUF, 2001, París, p. 157 ; y S. Berstein, “L'historien et la culture politique”, Vingtième Siècle, vol. 35,
no 1, julio-septiembre 1992, pp. 67-77, y “La culture politique”, en J. P. Rioux y J. F. Sirinelli (dir.), Pour une
histoire culturelle, Seuil, París, 1997, pp. 385-386. Sobre la historiografía francesa en España, véase B.
Pellistrandi, La historiografía francesa del siglo XX y su acogida en España. Actas del coloquio internacional,
Casa Velázquez, Madrid, 2002.
264
personas, que por primera vez se sentaban a debatir en directo en la única televisión existente
en el país.
Según la definición dada por Sirinelli, entendemos por cultura política el «conjunto de
representaciones que crea, produce y transmite una comunidad, es decir, una visión del mundo
compartida, una común lectura del pasado y una proyección en un futuro común (…) al mismo
tiempo que normas, creencias y valores compartidos»15. Serge Berstein, por su parte,
sintetizaría el concepto como «conjunto de representaciones que dan lugar a normas y valores,
que constituyen la identidad de la tradición política»16. Y la socióloga mexicana Jacqueline
Peschard lo definiría de «sistema político internalizado en creencias, concepciones,
sentimientos y evaluaciones por una población, o por la mayoría de ella» (Peschard 2012: 10)17.
En definitiva, diversas maneras de definir un mismo concepto, y que en todas ellas haría
referencia tanto al medio cultural en el que el individuo está inmerso como al sistema de
representaciones culturales compartidas por grupos humanos que el individuo ha interiorizado
al socializarse18.
La clave no solo fue un programa que introdujo el debate televisivo para abordar
temáticas que preocupaban a la sociedad española. También funcionó de plataforma con la que
impulsar orientaciones y actitudes democráticas19. A través del medio televisivo explicó las
reglas básicas de la democracia, fomentó el pluralismo y mostró el valor de la libertad de
expresión. Como argumenta Juan Munsó Cabús, «se quiso demostrar que la libertad de
expresión era algo más que un concepto abstracto» (Munsó 2001: 141). La clave permitió la
formación y propagación de ideas a través de expertos que ayudaron a la formación ciudadana
15
Traducción propia del original: «Ensemble de représentations qui soude un groupe humain, c’est-à-dire une
vision du monde partagée, une commune lecture du passé, une projection dans l’avenir vécue ensemble. (…) en
même temps que des normes, de croyances et de valeurs partagées». J. F. Sirinelli, “Pour une histoire des cultures
politiques : le référent républicain”, en D. Cefaï (dir.), Cultures politiques, op. cit. p. 157.
16
Traducción propia del original: «L’ensemble des représentations, porteuses de normes et de valeurs, qui
constituent l’identité des grandes familles politiques», S. Berstein, “Nature et fonctions des cultures politiques”,
en S. Berstein, (dir.). Les cultures politiques en France, Seuil, París, 2003, p. 13.
17
Añade las relaciones de poder y autoridad alrededor de los cuales se estructura la vida política. «Es el imaginario
colectivo construido en torno a los asuntos del poder, la influencia, la autoridad, y su contraparte, la sujeción, el
sometimiento, la obediencia y, por supuesto, la resistencia y la rebelión» (Peschard 2012: 10).
18
Véanse M. A. Cabrera, “La investigación histórica y el concepto de cultura política”, en M. Pérez Ledesma y
M. Sierra (eds.), Culturas políticas: teoría e historia, op. cit. pp. 36-39, y R. García, “Crítica de la teoría de la
cultura política”, en Política y Cultura, no 26, 2006, pp. 133-155.
19
Entendemos por plataforma como lugar físico (es decir, un espacio donde debatir desde posiciones encontradas),
y como conjunto de reivindicaciones defendidas por un grupo de profesionales (poder debatir en directo, poder
hacerlo sobre cualquier tema y sin restricciones ni injerencias desde el exterior). Y, aunque no se lograron estas
reivindicaciones (no todos fueron en directo, algunos temas no se debatieron y hubo injerencias), se mostraron los
límites de la democracia televisiva acorde a la democracia política que trataba de construirse.
265
y a la construcción de una cultura democrática a través de la televisión. La cultura política del
debate hace referencia a la diversidad de temas, ideas y propuestas que integraban amplios
conglomerados sociales, así como la normalización democrática de una sociedad a través del
debate. Las estadísticas del programa indican que más de dos mil invitados (muchos de ellos
expertos en un campo determinado) discutieron distintas temáticas, semana a semana, logrando
instaurar en televisión el diálogo entre los distintos actores y las distintas mentalidades que
formaban parte de la sociedad española.
20
V. Sánchez-Biosca et al. “Guerras: cine, imagen e imaginarios”, Historia Social, no 63, 2009.
21
R. Inglehart, Modernización y Posmodernización. El cambio cultural, económico y político en 43 sociedades,
Siglo XXI/CIS, Madrid, 1998. Sobre el cambio social en España, véase J. J. González, y M. Requena (eds.), Tres
décadas de cambio social en España, Alianza, Madrid, 2005.
22
Es decir, la educación como «un agente de socialización específicamente democrático» (Peschard 2012: 44).
266
embargo, en la construcción del debate político y social, ¿qué postura adoptó La clave en
relación al sistema político? Y más fundamental, ¿qué sistema compartido representó?
Presentamos a continuación un estudio del debate histórico y político que fue llevado a
cabo por La clave. Acudimos a siete debates históricos y a siete debates políticos con el objetivo
de abordar el tipo de debate construido en torno al complejo proceso social que rodea la
Transición española. La razón principal de esta elección se debe a querer evidenciar a través de
las claves históricas la propia muestra que hizo el programa de su historia. Los programas
políticos, en cambio, más extensos, han sido seleccionados a partir del impacto que tuvo en
otros medios de comunicación y su incidencia directa en la noción de cultura política.
La clave permitió debatir y generar una (re)visión crítica de la historia dando la palabra,
por primera vez en televisión, a historiadores y críticos que lograron desmontar la versión
oficial de lo ocurrido en España durante la Guerra Civil y el franquismo. El historiador Ferran
Gallego argumenta que «La tentación de ofrecer una imagen de simple consolidación de un
esfuerzo común se basa en la necesidad de ofrecer una nueva identidad colectiva de los
españoles y a la relación con el régimen, tras decenios de usurpación de referentes culturales
aceptados de diversa forma por quienes habitan un país» (Gallego 2008: 209). Este discurso
oficial construido en España después de la Guerra Civil pudo ser, por tanto, desmitificado en
La clave por los invitados (y los más de 100 historiadores que pasaron por el programa).
Trataremos de resolver qué identidad colectiva se representa y qué referentes culturales utiliza
267
La clave en una Transición considerada, por parte de las instituciones públicas, de periodo de
paz y concordia entre los españoles. En pleno debate entre memoria y olvido del pasado español
durante la Transición, La clave fue un programa que reflexionó sobre la historia y la memoria23.
De un lado, reflexionó sobre los relatos construidos del pasado. De otro, atizó sentimientos y
propuso caminos de futuro. Sin embargo, si el programa fue capaz de articular y construir el
debate televisivo durante la Transición española, surgen toda una serie de preguntas: ¿qué tipo
de debate histórico se llevó a cabo en La clave? ¿Tuvo dificultades para realizar estos debates?
¿Cómo abordó de la Guerra Civil? ¿Lo hizo directamente o indirectamente? ¿Quiénes fueron
los invitados? ¿Se llegó a un consenso?
En relación al conflicto que supuso la Guerra Civil, algunas de las claves que realizó el
programa han sido estructuradas en siete debates históricos. Cronológicamente estos fueron los
programas: 1. Extranjeros en la Guerra Civil (1979). 2. Muerte de García Lorca (1980). 3. José
Antonio (1981). 4. Vivir en postguerra (1982). 5. El Valle de los Caídos (1983). 6. La revolución
de Asturias (1984). 7. Francisco Franco (1985)24. Desde 1979, La clave emitió anualmente uno
o varios programas dedicados a la guerra y al franquismo.
23
Nos centramos especialmente en la lectura compartida de un pasado en común. Sin embargo, el programa
también proyectó una visión de futuro. Basta como ejemplo algunas de las emisiones: ¿Futuro sin libros? (ficha
49), Futuro de la televisión (73), El futuro de la humanidad (153), y Futuro de la democracia (162).
24
A través de algunas películas también se habló de la Guerra Civil como fueron La guerra ha terminado (La
guerre est finie, Alain Resnais, 1966), y El corazón del bosque (Manuel Gutiérrez Aragón, 1979), esta última
interesada en los maquis en los años de posguerra. También contó con invitados protagonistas de ese momento
histórico como Federica Montseny (Anarquistas), Enrique Líster (Polonia), Ernesto Giménez Caballero
(Seguridad en la calle), Santiago Carrillo y José María Gil-Robles (Sistemas políticos).
25
“Sombras del ayer”, El País, 31/05/1979.
268
día de la emisión se desconocía si se emitiría el debate, por lo que el equipo de La clave preparó
un plan de repuesto en caso de prohibición26. Tener preparado otro plan muestra las dificultades
que provocaba la Guerra Civil en televisión. Se proyectó la película Sierra de Teruel (L’espoir,
André Malraux, 1939), estrenada en España en junio de 1978. Un tipo de cine interpretado por
combatientes de la Guerra Civil que había sido «rodado durante la contienda y considerado
como el más bello ejemplo de cine republicano» (Palacio 2012: 262)27.
José Luis Balbín inició el programa con las siguientes palabras: «Hoy vamos a hablar
otro de esos temas polémicos y creo que iba siendo hora. Extranjeros en la Guerra Civil. Es la
primera vez que TVE aborda de una manera directa, espontánea, sin ningún tipo de guion
previo, un tema como este. Es importante abordar nuestro pasado reciente»28. Recordaba unas
reglas a seguir: atenerse al título, no entrar en la injuria personal y respetar los turnos. Entre los
invitados, cuatro protagonistas del momento: un fascista italiano al que no le gustaban las
democracias populares (Renzo Lodoli) y tres ex brigadistas: Arthur London (checoslovaco),
Albert Prago (norteamericano) y Henry Rol-Tanguy (francés). También se encontraban un
catedrático de economía (Jesús Prados) y tres historiadores (Gabriel Jackson, José Luis Infiesta
y Ramón Salas Larrazábal), este último además coronel del Ejército del Aire.
26
Plan que consistía en la emisión de la película El gran Ziegfeld (The Great Ziegfeld, Robert Z. Leonard, 1936),
de mayor duración, y con la que cubrir la programación ante una posible suspensión.
27
Véase V. Sánchez Biosca y J. M. Company, “Sierra de Teruel: el compromiso, el texto”, Revista de Occidente
no 53, 1985, pp. 13-22. Esta fue la filmografía que propuso La clave: Bloqueo (Blockade, William Dieterle, 1938),
que denunciaba los bombardeos sobre la población civil en la España republicana, y los documentales Morir en
Madrid (Mourir à Madrid, Frédéric Rossif, 1963), y Tierra de España (The Spanish Earth, Joris Ivens, 1937).
28
Centro de Documentación RTVE. Extranjeros en la Guerra Civil (ficha 131). Emisión: 24 de noviembre de
1979.
269
difícil para un historiador escribir con un mínimo de objetividad sobre la Guerra Civil?, mostró
en realidad, la difícil objetividad de un país con dos relatos históricos.
José Luis Balbín finalizó el programa explicando los motivos que le habían llevado a
realizar y abordar este debate: «que sirva para reflexionar y mejorar esta convivencia». Con el
enfrentamiento de cifras y una bibliografía de casi quince obras para quien quisiera profundizar
en el tema29, se había construido el primer debate televisivo sobre la Guerra Civil. Extranjeros
en la Guerra Civil fue un programa que generó numerosas cartas a los periódicos. El periodista
Jaime Campmany criticó a los invitados porque «se cabrearon, por si habían venido a la Guerra
Civil más rusos o más italianos o más franceses»30, y ABC criticó que había sido un «debate
inclinado hacia un lado»31. Sin embargo, tras años de silencio sistemático, es destacable que
fuese La clave el primero en abordar, aunque de manera indirecta, la Guerra Civil española.
Las reticencias de los directivos de TVE para abordar la figura de Federico García Lorca
fueron muy evidentes durante todo el proceso de Transición. Tras años de «intentos zanjados
por la dirección de RTVE con la explicación de que aún no es el momento»32, La clave logró
realizar el 21 de junio de 1980 el programa Muerte de García Lorca. TVE no poseía ningún
documental sobre García Lorca, así que se echó mano de un documental producido por la
televisión sueca titulado Federico García Lorca: El asesinato en Granada (Humberto López,
1977). A TVE debió parecerle demasiado largo el título, o quizás las palabras asesinato o Lorca,
pues tituló la película Muerte en Granada. El documental, filmado en Granada, intercalaba
entrevistas con amigos, familiares e historiadores. Sobre su estreno en el segundo canal de TVE,
el New York Times escribió en 1980 que fue la mayor audiencia de la televisión en España de
aquellos años33.
29
La Alemania nazi y el 18 de julio (A. Viñas), La intervención fascista en la Guerra Civil española (J. F.
Coverdale), La República española y la Guerra Civil (G. Jackson), La guerra civil española (H. Thomas), La
internacionalización de la Guerra Civil española (F. Schwartz), Intervención extranjera en la Guerra Civil (J.
Salas), Breviario histórico de la guerra del 36: la guerra de las dos Españas (J. M. Garate), La historia se confiesa,
y Leyenda y tragedia de las Brigadas Internacionales (R. de la Cierva), Voluntarios americanos en la Guerra
Civil española (C. Eby), Las nieves del Kilimanjaro (H. King), La fiesta española (J. Vierne)…
30
Jaime Campmany, La hoja del lunes, 26/11/1979, p. 5, y “¡Que se maten ellos!”, ABC, 27/11/1979, p. 15.
31
E. Corral, “Crítica diaria”, ABC, 28/11/1979, p. 102.
32
“La clave: muerte de García Lorca”, El País, 21/06/1980.
33
A. Holmberg, “Five Years After Franco, Lorca Is Alive Again in Spain; Spain Rediscovers the Theater of Lorca”,
The New York Times, 19/10/1980, p. D3.
270
El programa abordó las circunstancias de la muerte del poeta y dramaturgo asesinado a
inicios de la Guerra Civil, en agosto de 1936. Entre los invitados, el historiador Ian Gibson y el
académico (y amigo personal de García Lorca), Luis Rosales, para quien La clave cambió
incluso las fechas de emisión. (El cambio de fechas muestra la importancia del equipo en contar
expresamente con las figuras que pudiesen aportar más al debate). Al llegar a Granada para
refugiarse, Lorca se presentó en el domicilio de Luis Rosales. A la pregunta del director: ¿Es
doloroso hablar del tema de García Lorca en un programa de televisión como este? Luis Rosales
respondió «Es duro y necesario»34. La muerte de García Lorca fue silenciada durante cuarenta
años, y entrada la democracia, todavía algunas representaciones eran sistemáticamente
prohibidas. Esa misma semana se había prohibido “Muerte de García Lorca” de José Antonio
Rigau. No podían, en cambio, detener homenajes a su figura como el de Fuente Vaqueros
(Granada), donde más de 10.000 personas asistieron a principios de mes a la inauguración
oficial «del primer monumento público que se erige en España a Federico García Lorca»35.
Entre las preguntas de los telespectadores, leídas en esta ocasión por Rafael Benedito,
dos preguntas fueron dirigidas a José Luis Balbín: ¿Cuándo va a celebrar una emisión La clave
en la que se traten todos los asesinatos de izquierda? ¿Cree constructivo poner el dedo en la
llaga de tantos españoles que habían conseguido olvidar hechos tan penosos? José Luis Balbín
respondió: «Se han hecho pocos programas relacionados con la historia inmediata. Sería un
horror condenar al silencio a la historia y no intentar saber qué es la historia»36. A finales ya de
2018, la muerte de García Lorca continúa siendo un misterio, y siguen sin encontrarse los restos
del que ha sido considerado uno de los mayores poetas en lengua española. La clave, por tanto,
fue de nuevo pionera en tratar un tema inédito y, sobre todo, de gran importancia en las políticas
de memoria en España.
En 1981, año del golpe de Estado en el Congreso de los Diputados, se realizaron tres
claves históricas: El oro que se fue, Cincuenta años después, y José Antonio. Nos centraremos
especialmente en la última de ellas. La primera, El oro que se fue (ficha 174), se emitió el 15
de mayo de 1981 (festivo en Madrid y por tanto en diferido). Se debatió sobre la financiación
34
Centro de Documentación RTVE. Muerte de García Lorca. Emisión: 21 de julio de 1980.
35
“Multitudinario homenaje a García Lorca en Fuente Vaqueros”, El País, 10/06/1980.
36
Centro de Documentación RTVE. Muerte de García Lorca (ficha 160). Emisión: 21 de julio de 1980.
271
de la Guerra Civil (concretamente la venta de oro del banco de España para obtener divisas, la
financiación que obtuvo Francisco Franco, y las expropiaciones que se producían en épocas de
guerra por los países dominantes). Se proyectó la película El tren (The Train, John
Frankenheimer, 1964), que narra el expolio nazi producido en París a pocos días de la
liberación37. La segunda, Cincuenta años después (ficha 197), con la proyección de la película
Caudillo (Basilio Martín Patino, 1976), se realizó el 23 de octubre de 1981, y en ella se
abordaron las motivaciones que dieron lugar a la Guerra Civil38.
Entre los invitados, dos grupos de posiciones antagónicas: por un lado el representado
por Pilar Primo de Rivera (hermana de José Antonio), Raimundo Fernández-Cuesta (Jefe
Nacional de Falange), Eduardo de Rojas Ordoñez (uno de los fundadores de Falange), y Ramón
Serrano Suñer (cuñado de Franco y promotor del envío de la División Azul41, que participaba
por primera vez en un programa de televisión)42. De otro, José Prat (senador del PSOE), el
historiador Ian Gibson (que había participado en Muerte de García Lorca), y José Luis López
Aranguren (catedrático de Ética que fue expulsado en 1965 de la universidad por haber
participado en una protesta por la falta de libertad de expresión).
37
Centro de Documentación RTVE. El oro que se fue (ficha 174). Emisión: 15 de mayo de 1981.
38
Centro de Documentación RTVE. Cincuenta años después (ficha 197). Emisión: 23 de octubre de 1981.
39
Carlos Pumares entrevistó a José Luis Sáenz de Heredia, quien estaba recopilando material para realizar una
película sobre José Antonio, que finalmente no hizo.
40
Sobre el documental véase V. Sánchez Biosca, “El Ausente, ¡Presente!: El carisma cinematográfico de José
Antonio Primo de Rivera, entre líder y santo”, Archivos de la Filmoteca, no 46, Filmoteca de la Generalitat
Valenciana, Valencia, 2004, pp. 66-87.
41
División de Infantería compuesta por voluntarios falangistas que combatieron contra la Unión Soviética junto
con las tropas del Tercer Reich.
42
«La primera vez que Ramón Serrano Suñer estuvo en la televisión fue con nosotros», José Luis Balbí, en F. J.
Satué, Los secretos de la Transición, op. cit. p. 495.
272
Durante el debate Ian Gibson expuso las subvenciones que Falange había recibido en
los años treinta, pese a que al entonces secretario de Falange Raimundo Fernández-Cuesta no
le constaba. Al acabar el programa, en los pasillos se producía un altercado entre Gibson y
algunos de los cuatro guardaespaldas que acompañaban al dirigente falangista43. La prensa
relató así el incidente: «Los hechos se produjeron en los pasillos de las instalaciones de RTVE,
cuando cuatro individuos que acompañaban a Fernández-Cuesta insultaron a Gibson,
acusándole de haber llamado ladrón a José Antonio, al tiempo que le aconsejaban regresar a su
país. Cuando uno de ellos empezaba a retorcer la oreja de Gibson, la intervención del propio
Fernández Cuesta, y del director del programa José Luis Balbín, impidió que el incidente tuviera
mayores consecuencias»44.
Cabría reparar que esa misma semana el programa En este país, de Ladislao Azcona,
había realizado un reportaje sobre la muerte de Franco. El director general de RTVE Carlos
Robles Piquer, había llamado a José Luis Balbín y a Ladislao de Azcona para conocer el
contenido de dichos programas, una muestra de la vigilancia a la que continuaba sometida la
televisión en 1981. Para Jaime Campmany (ABC), se trataba de «dos excelentes programas
sobre dos temas nada fáciles, sobre dos personajes que ya están en la Historia, pero que todavía
pueden estar en la polémica, en la emoción, en el sentimiento o en el resentimiento»45. Desde
El País, Antonio Tovar fue crítico porque «la actitud de la autoridad gubernativa y de los
responsables de TVE no se distinguió precisamente por su celo en defensa del sistema
democrático»46. Es de destacar la importancia del directo, pues, aunque el director general de
RTVE quisiera conocer el contenido del programa, no podía, ya que el discurso se construía en
ese momento.
La clave permitió abordar la posguerra española por primera vez en televisión. Vivir en
postguerra se emitió el 16 de julio de 1982. Se proyectó la película Canciones para después de
43
Cfr. M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE…”, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico, op. cit. p. 238.
44
“Agredido Ian Gibson por guardaespaldas de Fernández-Cuesta”, El País, 22/11/1981.
45
Jaime Campmany, “Toque de ánimas”, ABC, 22/11/1981, p. 5. «Subrayar que para hablar de éstos y de otros
temas y de otros personajes de nuestro pasado más o menos cercano, de esta manera nos puede ayudar a los
españoles a aprender algo que siempre nos ha hecho mucha falta: mirar atrás sin ira y mirar atrás sin nostalgia».
46
Antonio Tovar, “Peligros en la televisión”, El País, 24/11/1981. «Allí, ante los ojos incrédulos de muchos
espectadores, se defendió que los conspiradores no querían la guerra civil, que intentar un golpe en las alturas, con
éxito fulgurante, no es quebrantar ningún orden constitucional, ni provocar una guerra civil».
273
una guerra (Basilio Martín Patino, 1971) sobre «algunas de las canciones más populares desde
la guerra hasta el final de la década de los cuarenta. (…) que situaba su punto de partida en las
celebraciones de la victoria tras la Guerra Civil y culminaba con las fotografías del príncipe
Juan Carlos, un niño de apenas diez años que llegaba a España para estudiar y comenzar un
camino hacia la restauración de la Monarquía» (Benet 2012: 360)47. Pese a realizarse
clandestinamente en 1971 no fue estrenada hasta poco después de la muerte de Francisco
Franco, en 197648. Hay que tener en cuenta que hasta febrero de 1976 no se abolió la censura
previa de guiones, instrumento de control ideológico del cine español49. El 1 de diciembre de
1977 se publicó en el BOE el decreto que suprimía la censura cinematográfica50, si bien en la
práctica, continuaron las prohibiciones.
47
Sobre la película, como indica V. J. Benet, «su recuperación crítica, pero también innegablemente nostálgica,
fue patente desde los años sesenta en la cultura española y este hecho nos abre camino hacia un terreno más denso
y en cierto modo conflictivo (…) el concepto de memoria» (Benet 2012: 361).
48
Véase M. Conesa Navarro, “Canciones para después de una guerra (1971). Una víctima más de la censura del
Régimen”, en M. D. de la Calle Velasco y M. Redero San Román (eds.), Guerra Civil. Documentos y memoria,
Universidad de Salamanca, 2006, pp. 85-95.
49
Véase R. Ruzafa Ortega (ed.), La historia a través del cine. Transición y consolidación democrática en España,
Universidad del País Vasco, Guipúzcoa, 2004, p. 24.
50
BOE núm. 287, de 1 de diciembre de 1977, pp. 26420-26423.
51
Centro de Documentación RTVE. Vivir en postguerra (ficha 232). Emisión: 16 de junio de 1982.
274
carencias de agua, restricciones eléctricas, y hambre. Durante todos estos años, la política
económica autárquica del gobierno de Franco no logró cubrir las necesidades básicas de
alimentación de la población, y el Gobierno, decidió controlar la distribución de las mercancías
a través de la Cartilla de Racionamiento (vigente hasta abril de 1952), asignando a cada persona
cierta cantidad para los productos básicos alimenticios de primera necesidad (como azúcar,
arroz, aceite, pan…). Ante la miseria de la población y la dramática escasez de alimentos,
proliferó el estraperlo o mercado negro (en el que obtener esos productos aunque a un precio
muy superior al oficialmente establecido). Siguiendo la terminología de la época, vencedores y
vencidos frente a frente, debatieron durante casi dos horas sobre los años posteriores a la Guerra
Civil.
Los siete invitados al debate fueron Gregorio Peces-Barba (padre del Presidente del
congreso de los Diputados), Pedro Pérez Ranz (del Destacamento Penal de Cuelgamuros),
Damián Rabal (hijo de trabajador en la construcción del monumento), y Daniel Sueiro
(documentalista de La clave y autor del libro El Valle de los Caídos). También asistieron tres
referentes franquistas: Juan de Ávalos (autor de las esculturas del mismo), Mónica Plaza
(exconsejera nacional del Movimiento), y el falangista Jesús Suevos, quien había sido el primer
director de RTVE: «Yo inauguré la televisión»53.
52
Centro de Documentación RTVE. El Valle de los Caídos (ficha 299). Emisión: 18 de noviembre de 1983.
53
Efectivamente, Jesús Suevos Fernández-Jove había sido elegido director general de RTVE el 28 de julio de
1951. Con él se inauguró oficialmente la televisión en España el 28 de octubre de 1956.
275
En la construcción del mausoleo trabajaron presos políticos como Pedro Pérez, a quien
se le condenó a pena de muerte tras la Guerra Civil. Durante los siete años que trabajó en la
construcción del monumento franquista ganó 326 pesetas (2 euros). Precisamente fue quien
inició el debate. Comenzó explicando cómo lo detuvieron y posteriormente las torturas a las
que fue sometido: «en el Ayuntamiento se levantaron un Guardia Civil y un falangista. Me
rompieron las muñecas. Después me hicieron la cruz gamada encima de la cabeza, con el pelo
arrancado…». Ante la dramática escena, Mónica Plaza no estaría de acuerdo, pues la vida de
Francisco Franco estaba «impregnada de conciliación». Jesús Suevos, por su parte, dijo que el
Valle de los Caídos era «un monumento para todos los españoles», a lo que replicó Peces-
Barba, «veinte años después, no he encontrado ningún documento que hable de los dos bandos».
Se remitía al decreto fundacional (BOE 1 de abril de 1940) y al discurso de inauguración (1 de
abril de 1959), en los que se hablaba de héroes y mártires de la cruzada, de aquellos que cayeron
por Dios y por la Patria, pero no de los vencidos.
Durante el coloquio se vieron, una vez más, dos posiciones enfrentadas sobre la historia
de España. No la idea de dos Españas sino precisamente dos visiones y dos relatos de la historia
de España. Sirva como ejemplo el siguiente fragmento de algunas de las intervenciones:
La clave, por primera vez en televisión, dio la palabra a presos republicanos que
trabajaron en la construcción de uno de los mayores símbolos de la dictadura. Un tema, el de la
simbología franquista, polémico hasta entrada y consolidada la democracia, que reflexionaba
además sobre la impunidad de la dictadura. El programa recibió 550 llamadas telefónicas. Entre
ellas, un telespectador preguntó: ¿Dónde está el sentido religioso si mientras se construía se
estaba fusilando? Tras el debate, se ofreció una breve bibliografía para profundizar sobre el
tema y hacer pedagogía de lo que representó el franquismo en la historia de España, y para
terminar el programa, José Luis Balbín volvería a insistir en las trabas administrativas que
54
Centro de Documentación RTVE. El Valle de los Caídos (ficha 299). Emisión: 18 de noviembre de 1983.
276
tenían para hacer el programa «con más dificultades que hace seis años». Como hemos visto en
los anteriores capítulos, los cambios en la dirección general de RTVE, afectaban directamente
al programa. En este caso, José Luis Balbín acababa de ser cesado de la dirección de los
Servicios Informativos de TVE y tras él, dimitía el director de TVE Antonio López y ocho
responsables del área técnica de TVE.
En 1984 la Fundación José Barreiro (institución socialista) celebró en Asturias «una serie
de jornadas históricas para conmemorar el 50 aniversario de la revolución asturiana de octubre
de 1934»55. Hecho criticado por la derecha, La clave aprovechó la ocasión para debatir el 5 de
octubre de 1984 La revolución de Asturias (50 años después). El programa se realizó desde la
capilla del hotel Reconquista de Oviedo, en Asturias, y no se inició con la habitual melodía
compuesta por Carmelo Bernaola sino con la canción “La añada”, del cantautor Jerónimo
Granda. Participaron tres historiadores: Paco Ignacio Taibo, Bernardo Díaz Nosty, y Ramón
Salas Larrazábal (militar que ya había estado presente en Extranjeros en la Guerra Civil).
También participaron los periodistas Ricardo Vázquez-Prada y Alberto Fernández (miembro
comité de huelga de Mieres), la escritora Dolores Medio y José Manuel Fernández, de la
Confederación Nacional de Trabajadores (CNT).
¿Por qué se hizo la revolución de Asturias? ¿Quién la hizo? ¿Qué consecuencias trajo?
Se abordaron temas como el significado de la II República, el fascismo y los asesinatos. Aunque
el elemento de discusión entre los distintos invitados fue sin duda la revolución de Asturias de
octubre de 1934. Asturias, de fuerte presencia minera, fue el lugar donde se inició una huelga
55
A. Shubert “Asturias, 1934-1984. 50 años para la reflexión”, Studia historica. Historia contemporánea, nº 2,
1984, pp. 245-246. Cfr. O. M. Morales, “La conflictividad social en Abenójar antes de la guerra, octubre de 1934”,
en F. Alía Miranda y A. R. del Valle (coord.), La Guerra Civil en Castilla-La Mancha, 70 años después: actas del
Congreso Internacional. Ed. Universidad de Castilla-La Mancha, 2008.
56
Centro de Documentación RTVE. La revolución de Asturias (50 años después). Emisión: 5 de octubre de 1984.
277
general tras la entrada en el Gobierno de la II República de tres ministros de la CEDA
(Confederación Española de Derechas Autónomas). La izquierda española, encabezada por el
PSOE, se sublevó en octubre de 1934 contra el Gobierno de la República57. No hubo la habitual
bibliografía, y entre las preguntas de los telespectadores, José Luis Balbín destacó
especialmente una realizada por un niño de nueve años: ¿Por qué hay guerras?
Durante la semana se habían recibido muchas cartas en la redacción y, antes del debate,
José Luis Merino leyó algunas preguntas ¿Es necesario que vuelvan los odios? ¿Cómo sois
capaces de invitar en una democracia a Blas Piñar? José Luis Balbín inició el programa con la
habitual lista de aquellos que habiendo sido invitados por La clave no habían querido asistir.
Uno de ellos, Joaquín Gutiérrez Cano, vicepresidente de la Fundación Nacional Francisco
Franco (que él mismo creó y cuya presidencia cedió a Carmen Franco Polo). Esa semana había
escrito una carta dirigida a José Luis Balbín argumentando su ausencia, y éste no dudó en leerla
delante de las cámaras: «Compruebo, una vez más el desequilibrio y la falta de imparcialidad
con la que se aborda el tema desde su planteamiento inicial y no darse las adecuadas condiciones
para mi presencia»58.
57
Sobre la revolución de Asturias durante el periodo estudiado véanse J. A. Sánchez y S. García, La revolución
de 1934 en Asturias, Ed. Nacional, Madrid, 1974. B. Díaz Nosty, La Comuna asturiana: revolución de octubre de
1934, Ed. Zero, Madrid, 1974. P. Preston, “La revolución de octubre: la lucha de las derechas por el poder”, en
Sistema, no 14, julio de 1976, pp. 95-116, y O. Múñiz, Asturias en la guerra civil, Ayalga, Gijón, 1976.
58
Centro de Documentación RTVE. Francisco Franco (ficha 402). Emisión: 8 de noviembre de 1985. Se intentó
además contar con la participación de algún familiar de Francisco Franco, con el expresidente Arias Navarro, Jesús
Fueyo, Alejandro Fernández Sordo, José Antonio Girón, Jesús Solís… pero ninguno aceptó la invitación.
278
Durante el debate se insertaron planos de la capilla ardiente de Francisco Franco (con
los príncipes, familiares, y gente esperando a entrar en la capilla o pasando por delante del
féretro). También se proyectó la película Caudillo (Basilio Martín Patino, 1977), que ya había
sido utilizada previamente en Cincuenta años después. A partir de ella, se entró en debate. Para
el historiador Juan Pablo Fusi era un material gráfico esplendido pues «la historia se hace
también con documentos cinematográficos», y esta película expresaba perfectamente el paso
en ambos bandos del idealismo al horror de la guerra. En cambio, para Vizcaíno Casas el film
no era objetivo y contenía muchos errores. Del mismo modo que para Blas Piñar, «como relato
documental muy deficiente, y como documento histórico, sectario».
En La clave fueron abundantes las polémicas sobre la elección de las películas que se
proyectaban, pero Caudillo provocó tal controversia que José Luis Balbín tuvo que argumentar
que había sido elegida porque un miembro del equipo de La clave (Juan Sierra, que había sido
delegado nacional el Movimiento y procurador en Cortes), era partidario de su proyección. No
fue la única polémica en el transcurso del programa, también lo fueron los versos de Pablo
Neruda. Para Narciso Perales, no se podía tratar a Falange de modo tan frívolo, y añadía «no se
pueden poner versos de Neruda, fue un gran poeta, pero fue antiespañol». Pablo Neruda había
dedicado un poema al poeta Miguel Hernández que hacía referencia a Dámaso Alonso y
Gerardo Diego. Este era el extracto en cuestión:
(…) Que sepan los que te mataron que pagarán con sangre.
Que sepan los que te dieron tormento que me verán un día.
Que sepan los malditos que hoy incluyen tu nombre
en sus libros, los Dámasos, los Gerardos, los hijos
de perra, silenciosos cómplices del verdugo,
que no será borrado tu martirio, y de tu muerte
caerá sobre toda su luna de cobardes (…)59.
59
Pablo Neruda, Obras completas I. RBA, Barcelona, 2005, p. 746.
60
La frase en cuestión desató una enorme polémica en prensa. Desde Estados Unidos, el profesor Pedro Gutiérrez
calificó el hecho de un enorme agravio: «el señor Piñar ratificó con una supuesta cita de Neruda en la que éste
había llamado a España "hija de perra". Neruda nunca dijo tal cosa. Y aunque se busque minuciosamente y con
lupa a lo largo de las diferentes ediciones de sus Obras completas, jamás se podrá encontrar tamaña insensatez.
Pero el señor Piñar ha oído campanadas. A quien sí llamó Neruda "hijos de perra", y esto también puede
comprobarse fácilmente en las diferentes ediciones de sus obras, fue a dos personas cuyos nombres el pudor me
impide pronunciar. ¿Confusión del señor Piñar entre España y dos españoles? En cuanto a lo de "antiespañol", se
279
hombre bueno, cauteloso, tímido, cortés, impenetrable, frio», adjetivos que tuvieron una rápida
réplica en Jorge Semprún: «Me dan casi ganas de llorar en este momento al oíros hablar de
Franco (…). No hagamos de Franco un humanista del siglo XX. Franco es un dictador»61. El
coloquio se alargó de nuevo en la programación. Se habló de las distintas facetas que tuvo
Francisco Franco (militar, político, estadista…), de la autarquía, de la Segunda Guerra Mundial,
de la idea de España nacional católica… Esta emisión supuso el récord de preguntas de todo el
programa en estos diez años (más de 600 preguntas), que no solo cuestiona el argumento de los
responsables de TVE de declive de audiencia en La clave para su suspensión, sino que obvia el
incremento de participación ciudadana. José Luis Balbín finalizó el programa argumentando
que había sido un debate contradictorio pero que lo importante era que había podido hacerse.
Es destacable que el propio director todavía tenga que denunciar a finales de 1985 las presiones
y las dificultades para que un programa pueda o no hacerse, que muestra las dificultades y el
control de la televisión durante todo el periodo de transición en España. El programa se despidió
con imágenes de Franco, y la habitual bibliografía62.
debe añadir, y esto también se puede comprobar fácilmente, que Neruda nunca fue "antiespañol", sino que siempre
fue "antifranquista". ¿Confusión de los señores Vizcaíno y Piñar entre antifranquista y antiespañol?», “Blas Piñar
y Pablo Neruda”, El País, 20/11/1985.
61
Centro de Documentación RTVE. Francisco Franco (ficha 402). Emisión: 8 de noviembre de 1985.
62
Franco. Autoritarismo y poder personal (J. P. Fusi, 1985). Franco y su tiempo (L. Suárez Fernández, 1984).
Historia del franquismo (D. Sueiro y B. Díaz Nosty Barcelona, 1985).
63
En la disputa sobre si la Transición se edificó sobre el olvido de los derrotados y represaliados, seguimos la tesis
de Santos Juliá, en la que defiende que la Transición no dejó de lado la memoria de la Guerra Civil española.
Véase Santos Juliá, “Echar al olvido: Memoria y amnistía en la transición”, Claves de razón práctica, no 129,
2003, pp. 14-25. Véase la obra de V. Sánchez Biosca, “Políticas de la memoria. La guerra civil española en el cine
y el reportaje televisivo”, Archivos de la Filmoteca. Valencia. Filmoteca de la Generalitat Valenciana, no 49, 2005,
pp. 32-53.
280
contemporánea de España: Eric Hobsbawm, Gabriel Jackson, Juan Pablo Fusi, Ian Gibson,
Manuel Tuñón de Lara, Bernardo Díaz Nosty, Rafael Abella...
En segundo lugar, y contrariamente al uso político que se hizo del término consenso
para no cuestionar la Transición, La clave creó un espacio en el que precisamente el conflicto
(y no consenso) servía como alternativa para la convivencia de posiciones diferentes, incluso
antagónicas, que se sentaban por primera vez en un plató de televisión para exponer sus
argumentos y puntos de vista, y defender sus diversas percepciones de los hechos. Así, los
debates conceptuales desencadenados a raíz de la Guerra Civil, definieron los términos de las
disputas: reconciliación, democracia, unidad, consenso…
En tercer lugar, La clave funcionó como un espacio formativo que permitía el acceso de
la población a la información, su implicación ideológica y política a través del debate en directo.
La participación del público en estos debates muestra al ciudadano como sujeto activo, así como
su demanda y expectativa en tomar la palabra. Este programa brindaba al ciudadano un espacio
en el que poder cumplir un rol decisivo en el uso de la libertad de expresión. Al mismo tiempo,
fomentaba la formación de una ciudadanía activa, crítica y participativa alrededor de la historia
inmediata que se estaba debatiendo en la España de la Transición.
Finalmente, La clave logró a través del debate, recuperar, explicar y proyectar la Guerra
Civil española, poniendo en cuestión el relato impuesto por y desde el franquismo, permitiendo
a los especialistas y actores de la contienda poner a disposición del telespectador su
conocimiento histórico. Se conseguía por tanto permeabilizar y deconstruir el relato franquista,
al tratar de imponer un discurso crítico de la historia, lo que permitía un cambio de mentalidad.
Un hecho que quizás podría explicarse por una razón primordial: la creación y difusión de una
determinada cultura política. Sin embargo, La clave mostraba también el problema que se
estaba generando en el contexto político-cultural de la Transición. No era fácil resquebrajar una
historia construida durante casi cuarenta años, cuando esta nunca se había condenado.
281
que legitime sus procesos» (Peschard, 2012: 17)64. A lo largo de diez años de debates, La clave
dedicó diferentes programas políticos que ayudaron a la formación ciudadana, a la socialización
política y a la conformación de una cultura política en la sociedad española65. Estos programas
ahondaron en la noción de diálogo a través de la confrontación de ideas que podían cambiar la
representación y el imaginario político español. Pero, ¿qué papel desempeñó La clave en el
debate político televisivo?
64
Sobre la noción de consenso como procedimiento para obtener acuerdos, véase G. Sánchez Recio, “Consenso y
desacuerdo en la democracia española actual”, en Consenso y enfrentamiento en la Democracia española, Pasado
y memoria, Revista de Historia Contemporánea, no 9, 2009, pp. 15-33.
65
Sobre cultura política en España, véanse J. Montero y M. Torcal, “La cultura política de los españoles: pautas
de continuidad y cambio”, Sistema, no 99, 1990, pp. 39-74. J. Botella, “La cultura política en la España
democrática”, en R. Cotarelo (ed.), Transición política y consolidación democrática. España (1975-1986), CIS,
Madrid, 1992. R. Gunther, Cultura y política en España, CEC, Madrid, 1993, pp. 121-136. S. M. Frías, Cultura
política en España: conocimiento, actitudes y práctica, Col. Opiniones y Actitudes, 39, CIS, Madrid, 2001, y J.
Cazorla, “La cultura política en España”, en S. Giner (ed.), España. Sociedad y política, Espasa, Madrid, 1990.
Véase especialmente N. Lechner, “El malestar con la política y la reconstrucción de los mapas políticos”, en R.
66
Winocur (comp.), Culturas políticas a fin de siglo, Ed. Juan Pablos, México, 1997, pp. 15-35.
67
Centro de Documentación RTVE. ¿Por qué políticos? (ficha 30). Emisión: 26 de noviembre de 1977.
282
Garrigues señaló que «muestra una cosa muy interesante para los españoles en nuestro
aprendizaje a la democracia que es cómo funciona el Senado de los americanos. La eficacia y
el comedimiento con que esa institución funciona, yo creo que para nuestros senadores, aquí no
hay ninguno pero si alguno me está oyendo, yo creo que es una buena lección para aprender»68.
¿Quiénes son los políticos? ¿Cómo se llega a la política? Durante el debate se hicieron
referencias a la mentira como instrumento, a la honradez, a la figura del intelectual, y a la
necesidad de aprender cómo funciona la democracia. El debate giró en torno al concepto de
política, y a la fragilidad del político (deseo de poder, dinero, fama, influencia que puedan
ejercer los grupos de presión económica…). También se hicieron referencias a algunos autores
como José Ortega y Gasset (1983-1955) y Niccolò Maquiavelo (1469-1527). ¿El fin justifica
los medios? ¿El poder corrompe? ¿Es posible un mundo sin políticos? ¿Es la demagogia una
técnica inevitable?, fueron algunas de las preguntas que trataron de responder los invitados.
Gil-Robles argumentó durante el debate: «Soy muy poco amigo de las fórmulas de la
democracia directa. En países como Suiza, Dinamarca, donde hay una tradición y una
formación cívica, dan resultados positivos. Pero en países que durante mucho tiempo han
estado apartados de las vías democráticas, el referéndum puede ser, y de hecho ha sido, la
vía fácil de la prolongación de situaciones políticas arbitrarias (…). Es muy difícil condensar
el pensamiento político al que se somete al pueblo en una pregunta tan sencilla que pueda
contestarse en un sí o con un no. (…) Esas preguntas encierran algo así como una trampa a
68
Ibídem.
69
Siglas del partido neonazi alemán: Partido Nacionaldemócrata de Alemania (NPD).
283
la ingenuidad de los ciudadanos que están influidos por los medios de comunicación social.
El Parlamento debe ser el medio constante de comunicación de la opinión pública con los
representantes del Gobierno. No se puede desplazar por otros canales. No se puede sustituir
esa labor formativa del Parlamento. En el momento en que se lleve a cabo una política de
sustitución de la democracia representativa por la democracia directa o por la democracia
televisiva estamos a dos pasos de concluir con la democracia verdadera. Eso lleva consigo
un problema gravísimo, que es el de la regulación de un medio de poderosa penetración
social como es la televisión»70.
Aquello esencial, como argumenta Jean-François Sirinelli, «es que las culturas políticas
deben comprenderse en término de constitución (cómo una forma de expresión política se
elabora), pero también de circulación: por qué puentes estas formas constituidas circulan y se
instan en el interior de un determinado grupo»73. Una manera de entender por tanto la expresión
política de una sociedad, sus cauces de circulación y su inserción en determinados grupos, es a
través del debate político que se lleva a cabo de su propia Constitución.
70
Centro de Documentación RTVE. Parlamentarismo (ficha 38). Emisión: 4 de febrero de 1978.
71
Cfr. V. Philippe, Transition et télévision en Espagne... op. cit. p. 107.
72
En la sección de preguntas destacan: ¿En el Parlamento es obligatorio votar según las directrices del partido?, y
si es así, ¿no supone una coacción de la libertad individual de cada parlamentario? ¿Qué camino tienen que recorrer
los electores para pedir responsabilidades a los parlamentarios que han elegido, cuando después de elegidos
cambian de programa? ¿En desacuerdo las dos cámaras, qué criterio prevalece?
73
Traducción propia del original: «Ce qui est essentiel, c’est que les cultures politiques doivent s’appréhender en
terme de constitution (comment une forme d’expression politique s’élabore) mais aussi de circulation: par quels
relais ces formes constituées circulent-elles au sein d’un groupe donné et comment s’y insèrent-elles?». J. F.
Sirinelli, “Pour une histoire des cultures politiques : le référent républicain”, en D. Cefaï (dir.), Cultures politiques,
París, PUF, 2001, p. 157.
284
emitió el 30 de septiembre de 197874. El programa se realizó dos meses antes de ratificarse la
Constitución por referéndum. Se proyectó la película Esta tierra es mía (This Land is Mine,
Jean Renoir, 1943), alegato a favor de la democracia frente al nacionalismo nazi y una firme
defensa de los derechos humanos75. Entre los invitados (y aquí observamos un cambio
cualitativo en La clave), figuras de los cuatro principales partidos políticos: José Pedro Pérez
Llorca (UCD), Gregorio Peces-Barba (PSOE), Jordi Solé Tura (PCE) y Félix Pastor (AP)76. Les
acompañaron tres invitados extranjeros, el inglés Samuel Silkin (ministro de justicia), el suizo
Jean Ziegler (profesor y diputado de la Confederación Helvética), y el estadounidense Theodore
C. Sorensen (asesor político del presidente John F. Kennedy)77. Un debate de tres horas de
duración en el que se abordaron temas de carácter general como el consenso, los derechos
humanos y las nacionalidades78. De manera más específica para el caso español, se cuestionó
la legitimidad democrática de una Constitución elaborada principalmente entre dos grupos. Tras
el programa, se insertó la habitual bibliografía para aquellos que quisieran profundizar en el
tema79.
74
Sobre esta emisión, véase también V. Martín, Televisión Española y la Transición... op. cit. p. 225.
75
Si bien desde la óptica estadounidense al incluir el derecho a la propiedad privada.
76
Exceptuando Félix Pastor, los tres invitados españoles, eran redactores en esos momentos de la Constitución.
77
Como argumentan Palacio y Ciller, «el debate es un concepto cultural que aleja de su práctica cotidiana a muchos
extranjeros, desconocedores de las formas orales de los españoles; tan es así que (…) [el] asesor político
estadounidense dice que no conoce el derecho de interrupción» (Palacio y Ciller 2014: 237). José Luis Balbín, sin
embargo, conocedor de esta práctica, no dudaba en interrumpir el debate para dar la palabra a los extranjeros.
78
Una evolución del concepto de nacionalidad y la articulación político-institucional de las autonomías, en X. M.
Núñez Seixas, “La nación en la España del siglo XXI: un debate inacabable”, en Consenso y enfrentamiento en la
Democracia española, Pasado y memoria, Revista de Historia Contemporánea, no 9, 2009, pp. 129-148.
79
Entre las obras recomendadas por el programa figuraban: Teoría de la Constitución (C. Schmitt), Historia del
constitucionalismo español, y Derecho constitucional comparado (L. Sánchez de Agesta), Constitucionalismo y
libertad (L. Quintana), Derecho constitucional comparado (M. García Pelayo), Teoría y práctica del gobierno
moderno (H. Finner), Una Suiza por encima de toda sospecha (J. Ziegler), Constitución y periodos constituyentes
en España (J. Solé Tura), y Teoría de la Constitución (K. Loewenstein).
80
Sobre la película y su pretexto para difundir tres ideas (advertencia contra la invasión alemana, política de buena
vecindad estadounidense y urgencia de implantar la democracia), véase C. A. Belmonte, “Juárez (Dieterle, 1939),
un film mensaje de la buena vecindad americana”, en Letras Históricas, no 8, 2013, pp. 211-234.
285
to Washington, Frank Capra, 1939), El político (All the King's Men, Robert Rossen, 1949), El
último Hurra (The Last Hurrah, John Ford, 1958), y El candidato (The Candidate, Michael
Ritchie, 1972). Entre los invitados, Alain Krivine, fundador de la Liga Comunista
Revolucionaria (LCR) y candidato a la presidencia de la República francesa, el periodista
Emilio Romero, Antonio Jiménez Blanco (Presidente del grupo parlamentario de UCD),
Antonio García Trevijano (fundador de la llamada Platajunta, que aparecía por primera vez en
televisión), y los profesores, Hermann Oehling y Gregorio Peces-Barba (uno de los redactores
de la Constitución).
Tampoco existía democracia para Emilio Romero: «No considero el actual Estado
español una democracia. No por contenidos, no por derechos sino porque formalmente las
reglas de juego no son democráticas. La elaboración de la Constitución, las elecciones del 15
de junio y todo el procedimiento no ha sido democrático». Al ser interpelado en una de las
preguntas por sus lealtades al régimen anterior, respondió: «Estoy legitimado ahora mismo para
decir lo que me dé la gana». Alain Krivine, saliendo del esquema en el que transcurría el debate,
interpeló al representante de UCD para hacerle toda una serie de preguntas: ¿Podemos construir
la democracia en España manteniendo el antiguo aparato franquista? ¿Se puede construir la
democracia encarcelando a mujeres culpables de abortar? ¿Se puede construir la democracia en
81
Centro de Documentación RTVE: La democracia (ficha 103). Emisión: 12 de mayo de 1979.
286
España enviando la policía contra el Pueblo Vasco? ¿Se puede construir la democracia con un
sistema electoral no democrático?82
Dos semanas más tarde, el 16 de mayo de 1979, La clave realizó Sistemas políticos
(ficha 105). Desde hacía semanas se había venido anunciando la participación de Herbert
Marcuse en El compromiso del intelectual (ficha 97), aunque un problema de fechas provocó
que cambiase su intervención en Sistemas políticos. Finalmente no pudo asistir al programa al
ser ingresado en una clínica de Frankfurt por una bronconeumonía y ataque al corazón83. El
filósofo había mantenido correspondencia con el equipo de La clave y envió a José Luis Balbín
los diez folios sobre los que iba a versar su intervención, así como la prohibición expresa de no
publicarse bajo ningún concepto84.
Marcuse murió dos meses más tarde, el 30 de julio de 1979. Tras su la muerte, desde La
clave se filtraron a la prensa las notas con las que el filósofo y sociólogo de nacionalidad
alemana y estadounidense pensaba desarrollar su intervención. En ellas, Marcuse trataba de
abordar el marxismo en la sociedad del capitalismo avanzado a través de cuatro preguntas. Estas
notas, hechas públicas en El País, pasaron desapercibidas ante la avalancha de artículos
publicados con motivo de su fallecimiento (solo este periódico había publicado ese mismo día
cuatro artículos en referencia al pensador alemán)85. A falta del original de diez hojas,
traspapelado, estas notas que presentamos en los anexos, son el último escrito de Herbert
Marcuse, una de las principales figuras de la primera generación de la Escuela de Frankfurt.
«Justo en los preámbulos del programa, llegó la noticia del atentado criminal en la
cafetería California de Madrid, en el que fallecieron nueve personas» (Palacio y Ciller 2014:
238). José Luis Balbín inició el debate con las siguientes palabras: «Hoy, una nueva explosión
82
Ibídem.
83
Cfr. M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE…”, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico, op. cit. p. 238.
84
Fuente: ABC, 31/07/1979, p. 27 (en web p. 35)
85
“Notas para la intervención de Marcuse en TVE”, El País, 31/07/1979. Véase anexo no 7.
287
grave en Madrid. No vamos a entrar en este tema porque no es un tema nuestro. El principio de
este programa es precisamente el hecho de que la mayor parte nos entendemos coloquiando.
No quiere decir que estemos de acuerdo, lo más difícil, por la falta de entrenamiento con el que
nuestro país cuenta»86. Participaron cuatro invitados españoles: el periodista Carlos Luis
Álvarez, el catedrático de derecho político Manuel Jiménez de Parga, y dos que no se veían en
persona desde la Segunda República: Santiago Carrillo y José María Gil-Robles, que hicieron
un llamamiento común al diálogo y la concordia entre españoles87.
Santiago Carrillo, a este respecto, argumentó que «no es el elemento que condiciona la
forma de progreso, de desarrollo del mundo de hoy, pero la televisión no es un instrumento
cualquiera. Es un instrumento muy serio. No se trata de saber o no utilizar la televisión, se trata
de poder utilizarla. Los que ganaron las elecciones son los que pudieron utilizarla a fondo. Si
86
Centro de Documentación RTVE. Sistemas políticos (ficha 105). Emisión: 26 de mayo de 1979.
87
Véase M. Palacio y C. Ciller, “La clave de TVE…”, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico, op. cit. p. 238,
en referencia a Alex Barnet, “La televisión de la A a la Z”, El periódico, 1985, p. 40.
88
La filmografía que propuso La clave fue la siguiente: Octubre (Oktyabr, Sergei M. Eisenstein, 1927), La
marsellesa (La Marseillaise, Jean Renoir, 1938), Caballero sin espada (Mr. Smith Goes to Washington, Frank
Capra, 1939), Juárez (William Dieterle, 1939), El gatopardo (Il gatopardo, Luchino Visconti, 1963), Año uno
(Anno uno, Roberto Rossellini, 1974), Muerte de un presidente (Śmierć Prezydenta, Jerzy Kawalerowicz, 1977),
y Novecento (Bernardo Bertolucci, 1976).
89
Centro de Documentación RTVE. Sistemas políticos (ficha 105). Emisión: 26 de mayo de 1979.
288
hay un país en que es monopolio del Gobierno, este es España». Para Gil-Robles «lo grave es
que ahora la televisión se quiera convertir en un monopolio no ya del Estado sino del Gobierno,
con lo cual acaba la libertad de expresión, que es una de las condiciones esenciales para la
existencia de los partidos políticos y para la existencia de la democracia». Tanto se habló de
televisión que José Luis Balbín les advirtió que ya habían dedicado el programa Futuro de la
televisión (ficha 73). La definición de democracia, la clasificación de sistemas políticos en
democracias y no democracias y la necesidad de una labor de educación ciudadana, fueron
algunas de las conclusiones alcanzadas90.
El 5 de mayo de 1980, el día que los directivos de televisión habían previsto terminar
con el directo del programa, La clave emitió en directo Futuro de la democracia. En la
construcción de este debate, observamos, en primer lugar, un planteamiento de «proyección
futura» en la que se sustenta una cultura política91. En segundo lugar, el carácter internacional
de la emisión con seis invitados extranjeros y un español. Entre los invitados figuraban dos ex
primeros ministros: Mário Soares (Portugal) y Olof Palme (Suecia)92, y figuras políticas como
Franco Calamandrei (del Partido Comunista Italiano), Michel Jobert (exministro de Asuntos
Exteriores de Francia), Julien Amery (exministro de Vivienda y Obras Públicas de Gran
Bretaña), y Francisco Fernández Ordoñez (exministro español de Hacienda). El único que no
pertenecía al ámbito de la política era el sociólogo francés Alain Touraine.
Se proyectó la película El Estado de la Unión (State of the Union, Frank Capra, 1948),
a partir de la cual, se entró en debate. Para Olof Palme, el film era una buena ilustración en la
lucha contra la crisis económica de los años treinta precisamente en un momento en el que
Europa asistía a una fuerte crisis económica. Para Julien Amery, la película exponía la
corrupción moral y financiera que podría afligir la democracia, mientras que para Franco
Calamandrei la película no servía de mucho. Durante el debate se abordó el concepto de
90
Para cerrar el programa, se propuso en la sección bibliográfica las siguientes obras: Instituciones políticas y
derecho constitucional (M. Duverger), La libertad de los modernos (V. Cerroni), Los regímenes políticos
contemporáneos (M. Jiménez de Parga), Derecho constitucional e instituciones políticas (A. Hauriou),
Introducción a la ciencia política (K. L. Wolfgag), e Ideologías políticas contemporáneas (L. T. Sargent).
91
J. F. Sirinelli, “Pour une histoire des cultures politiques”, en D. Cefaï (dir.), Cultures politiques, op. cit. p. 157.
92
Olof Palme fue asesinado en Estocolmo el 28 de febrero de 1986 siendo Primer Ministro. Un asesinato que
todavía hoy sigue sin resolverse. Olof Palme y su esposa Lisbet salían de un cine de Estocolmo cuando un hombre
se le acercó por la espalda y le disparó causándole la muerte.
289
democracia, los tipos de democracia, sus amenazas, la existencia previa de condiciones
económicas (y de una burguesía), la democratización, la concentración de poderes, los partidos
políticos (y su democracia interna), la democracia como modelo exportable, la importancia de
la televisión (y su independencia), la violencia, el terrorismo…
Para Alain Touraine «la democracia fue inventada donde hubo mayor injusticia, porque
la industrialización inglesa o francesa del siglo XIX fue de las más brutales y salvajes del
mundo». Fernández Ordoñez señaló la brecha entre la élite política y la población y destacó la
importancia de los medios de comunicación social: «La única forma para que el partido político
realmente penetre en los problemas diarios del hombre de la calle es que tenga unos medios de
comunicación. En España, hay un verdadero problema de comunicación, de información de los
verdaderos problemas que se están discutiendo por los políticos». Para Mário Soares «es
necesario que los partidos políticos tengan democracia interna». Y a este respecto, Olof Palme
argumentaría que «los partidos, para sobrevivir, no pueden ser máquinas de recoger votos. No
pueden ser únicamente foros donde se discuten los problemas políticos sino que también tienen
que jugar un papel en la vida social diaria»93.
Algunos autores consideran la victoria del PSOE en las elecciones generales del 28 de
octubre de 1982 el punto final del proceso de transición hacia la democracia94. No es de extrañar
que en 1983 La clave debatiese en dos ocasiones sobre dicho proceso. Empezamos por la
última, La difícil convivencia (ficha 300) realizada el 25 de noviembre de 1983. Se proyectó la
película polaca Muerte de un presidente (Śmierć Prezydenta, Jerzy Kawalerowicz, 1977),
utilizada en otros debates. Excepto dos invitados, todos habían pasado por el programa: Emilio
Romero, Jordi Solé Tura, Ramón País, Manuel Fernández-Monzón y el exdirector general de
RTVE, Fernando Castedo. También había pasado el único extranjero, el embajador de la
República Federal Alemana Guido Brunner. Los nuevos invitados eran la joven poetisa Blanca
Andreu y la secretaria de organización del PSOE Carmen García Bloise.
93
Centro de Documentación RTVE. Futuro de la democracia (ficha 162). Emisión: 5 de julio de 1980.
94
Véase J. Tusell, Historia de España en el siglo XX. Vol. IV. La transición democrática y el gobierno socialista,
Taurus, Madrid, 1999.
290
adjunto de TVE en 1975). Tras la entrevista, José Luis Balbín introdujo la emisión con un
repaso de los diferentes directores generales de ese periodo, agradeciendo especialmente a Jesús
Sancho Rof (quien aprobó el programa), Rafael Ansón (quien lo recuperó tras la primera
prohibición), y sobre todo, a Fernando Castedo (invitado al coloquio y amigo desde que
iniciasen ambos la carrera de Derecho). El debate giró en torno a la bipolarización, el
bipartidismo, la paz y la política de bloques. Los términos más empleados fueron tolerancia,
convivencia y paz (aunque para el militar Fernández-Monzón «la paz no es un valor
supremo»95). Ramón País, catedrático de filosofía, señaló que no había que quedarse con «una
democracia formal y pluralista, sino participativa», y Carmen García Bloise resaltó la necesidad
de «educar al pueblo a ser ciudadano siendo tolerantes»96.
El 15 de julio de 1983 con el título La Transición política (ficha 281) se realizó una
clave política y al mismo tiempo histórica. En esta ocasión, el equipo de La clave no pidió a los
partidos políticos que enviasen sus representantes, sino que el programa elegiría a los invitados
(lo que supuso de nuevo un cambio en La clave). José Luis Balbín inició el programa indicando
los invitados que «no han asistido porque no pueden o quieren estar aquí: Adolfo Suárez
González, Antonio Hernández Gil, Landelino Lavilla, Leopoldo Calvo Sotelo, Fernando Abril,
Rodolfo Martín Villa, Gregorio Peces-Barba, Manuel García Pelayo, el general Gutiérrez
Mellado, Rafael Calvo Ortega, Gabriel Cisneros, etcétera»97.
Los participantes en el debate fueron Manuel Martínez Azaña (sobrino político del
expresidente del Gobierno de España durante la Segunda República, que había sido invitado
apenas una hora antes), Jordi Solé Tura (Partido Socialista Unificado de Cataluña y uno de los
redactores de la Constitución), Fernando Suárez González (vicepresidente de Alianza Popular),
Julio Busquets (diputado del PSOE), Joaquín Satrústegui (exdiputado de UCD), el dibujante
Máximo San Juan, y Joaquín Ruiz-Giménez (expresidente de Izquierda democrática y primer
Defensor del Pueblo en España)98.
95
Fernández-Monzón había participado en Rearme (202), Militares y periodistas (205), y La información y el
poder (230). El 19 de agosto de 1983, en «Tribuna abierta», de ABC, pidió «medidas ilegales, no democráticas ni
de derecho», para resolver el problema político en el País Vasco. Y en declaraciones al semanario Interviú en mayo
de ese año, lamentaría la «extrema dureza» de la sentencias a los condenados del 23-F.
96
Centro de Documentación RTVE. La difícil convivencia (ficha 300). Emisión: 25 de noviembre de1983.
97
Centro de Documentación RTVE. La Transición política (ficha 281). Emisión: 15 de julio de 1983.
98
El Defensor del Pueblo fue implantado en España en diciembre de 1982, inspirado en la figura sueca del
Ombudsman.
291
Se emitió el documental La vieja memoria (1977), dirigido por Jaime Camino, y a quien
le pidieron si podía reducir los tiempos del largometraje para adaptarlo al formato del programa.
Como indica Vicente J. Benet «su propio título recogía ya una declaración de intenciones ante
el valor de esa memoria del pasado» (Benet 2012: 365). A través de entrevistas (y sin la
intervención de un narrador) el documental recuperaba la voz de los vencidos de la guerra y
ofrecía una visión de la Guerra Civil alejada de la oficial del franquismo99. Para Martínez
Azaña, en el documental aparecían anarquistas y comunistas «pero no los republicanos porque
murieron casi todos en el exilio», y para Ruiz-Giménez, su importancia estaba en que «nos hace
ver la dificultad que en sí mismo tenía la Transición». Satrústegui en cambio, rechazó el
documental por ser solo una parte de la historia de la Transición.
El debate fue planteado en torno a los términos de «reforma» y «ruptura». Julio Busquets
argumentó que la Transición se produjo por la «suma de dos debilidades más el esfuerzo». Para
Ruiz-Giménez «a la ruptura se llegó a través de la reforma», y para Azaña, «sí se ha hecho una
ruptura, pero con la República, no con el franquismo»100. Se hicieron referencias al diálogo
como metodología política, a Monarquía o República, al juancarlismo, al 23-F, al papel de
Adolfo Suárez, al terrorismo, a las autonomías, a los símbolos, y al concepto de patria (con
alusión a España o Estado español). Al finalizar el debate un telespectador preguntó: ¿Cómo
quieren que haya convivencia si el mayor medio de difusión que es la televisión está
fomentando la discordia?
99
Véase, V. Sánchez-Biosca, “Le cinéma analytique de la transition et le démontage des mythes franquistes”,
Cinémaction, no 130, 2009, pp. 26-32.
100
Centro de Documentación RTVE. La difícil convivencia (ficha 300). Emisión: 25 de noviembre de 1983.
292
6. A la democracia desde la dictadura (ficha 323)
«Bien, ahora que estamos en familia y como usted dice no nos ve nadie, más que unos
millones de espectadores… [risas]. Ese día dije la verdad, lo que pasa es que no dije toda la
verdad. (…) Hay muchísimos españoles que creen que en las elecciones generales eligen
ellos directamente al Presidente del Gobierno, olvidando que lo que eligen son unos
representantes (…). En el año 1980 había perdido bastante credibilidad ante la opinión
pública española. Tenía incapacidad para conectar con el resto de las fuerzas políticas. La
prensa calificó aquella etapa, “acoso y derribo de Suárez”. No tenía excesivas simpatías en
muchísimos sectores económicos, sociales y de otro tipo. Lo más decisivo fue a finales de
los ochenta. En UCD se produjo una corriente de diputados que manifestaba su
disconformidad»101.
Tras la extensa introducción se proyectó la película ¡Viva Zapata! (Elia Kazan, 1952),
utilizada en Sistemas políticos (ficha 105). Durante el debate se insertaron imágenes referentes
al país de cada uno de los invitados. ¿Qué es la dictadura? ¿Cómo se implanta? ¿Quiénes son
los interesados en perpetuar este sistema? El debate giró en torno a la imposibilidad de exportan
modelos de cambios políticos, las vinculaciones económicas e internacionales de las dictaduras,
los derechos humanos, la tradición democrática de una sociedad, el aprendizaje democrático, y
la necesidad de una educación democrática de los militares. Para Adolfo Suárez era necesario
fomentar valores porque «todavía queda camino para consolidar la democracia». Para Lanusse,
101
Centro de Documentación RTVE. A la democracia desde la dictadura (ficha 323). Emisión: 4 de mayo de
1984.
293
era necesario educar al Pueblo porque «son los niveles más altos, los que disponen de poder
económico, los que están interesados en la dictadura». Para Euclides Acevedo, «no es
importante que el Pueblo se sienta explotado. Es más importante que conozca los mecanismos
de explotación. Lo importante no es anhelar la democracia, sino conocer cómo se construye»102.
La relación entre democracia y prosperidad económica, la carrera de armamentos, el papel de
la prensa y la necesidad de establecer diálogo, fueron algunas de las conclusiones alcanzadas
durante el debate. Se recibieron más de quinientas preguntas de los telespectadores.
102
Ibídem.
103
Centro de Documentación RTVE: Lo que va de ayer a hoy (ficha 356). Emisión: 21 de diciembre de 1984.
104
Para José Luis Balbín, «lo ideal es que los directores de la película estuviesen presentes».
105
http://www.pereportabella.com/es/filmografia/todos/informe-general-es [consultado el 29/10/2016]. Como
indica su web oficial, Informe general «trata de la futura representación política en la transición española, con una
clara vocación democrática contradicha por su virtual "invisibilidad" durante treinta años».
106
Tal y como indica Vicente J. Benet, este documental ofrecía «un panorama vibrante de las contradicciones del
presente» (Benet 2012: 364). José Luis Balbín recordó en 2005 que «en lugar de una película, lo que presentamos
fue un montaje de intervenciones de políticos que debían reproducir lo que dijeron antaño en relación con el
presente inmediato. El resultado de enfrentarse a las declaraciones de ayer era absolutamente esperpéntico», en F.
J. Satué, Los secretos de la Transición, op. cit. p. 494.
294
Además de Portabella, intervinieron Santiago Carrillo (PCE), José Prat (senador del
PSOE), Luis Rufilanchas (PSOE), Eugenio del Río (Movimiento Comunista de España),
Enrique de la Mata (exsecretario del Consejo del Reino), y Rodolfo Martín Villa (ex
vicepresidente del Gobierno). Tras su presentación, se inició el debate con el tema del
terrorismo. Eugenio del Río criticó que para hablar de terrorismo se eludiese la lucha de
resistencia en el País Vasco. A continuación, Santiago Carrillo argumentó que en una dictadura
toda lucha es legítima. «Yo no me arrepiento de haber visto con simpatía en la lucha contra el
franquismo la acción de ETA». José Luis Balbín interrumpió el debate para decir que en La
clave se podía hablar de todo siempre que «esté dentro de la Constitución que no sea apología
del terrorismo. Pero se puede discutir sobre terrorismo, pero el tiempo es limitado. No quisiera
que todo el discurso fuese solo terrorismo y solo al terrorismo en el País Vasco. ¿Piensan
ustedes que ha ocurrido lo que dijeron que iba a ocurrir?». Ante la insistencia del terrorismo,
prometió hacer un programa sobre el tema que nunca hizo.
Martín Villa: «A finales de 1975, la sociedad española era ya una sociedad democrática
cuando muere Franco».
Eugenio del Río: «Yo estaba preparado a oír todo tipo de planteamientos, naturalmente.
Pero lo que me supera profundamente y me asombra es que determinados sectores de la
burocracia franquista, jóvenes e inexpertos, quizás se puedan atribuir ahora lo que se ha
conseguido en este país de libertad o democracia. A mi juicio es relativamente poco, en
parte debido a ustedes. Yo creo que si ustedes, en un momento dado empezaron a pensar en
eso, es decir, en la conveniencia de adecentar la fachada política del franquismo fue porque
lo consideraron necesario. ¿O es que ustedes tenían en su subconsciente un espíritu
democrático que lo estaban reprimiendo hasta entonces? Precisamente ustedes daban
ordenes de que nos torturaran».
Martín Villa: «Perdón, yo no he dado órdenes de que torturen».
Eugenio del Río: «No, no. Su papel no era dar órdenes que torturaran. Su papel era negar
que había torturas, como es el papel de todos los ministerios del Interior».
Martín Villa: «Le ruego que trate de encontrar la más mínima prueba de que yo he dado
órdenes de tortura. Ni una sola vez».
295
Eugenio del Río: «Realmente sería una torpeza digna de un político jovencísimo inexperto».
Santiago Carrillo: «Me he cuidado de no molestar a nadie recordándole sus orígenes
franquistas. La evolución de una serie de personas desde el franquismo a la democracia es
una evolución sincera»107.
En definitiva, La clave dedicó entre 1976 y 1985 toda una serie de programas políticos
con una voluntad inequívoca de ruptura en relación al franquismo. Lo hizo a través de personas
relevantes, tanto expertos como protagonistas de los hechos. Fue el caso del expresidente del
Gobierno Adolfo Suárez, o de los siete redactores de la Constitución (Gabriel Cisneros,
Gregorio Peces-Barba, Miguel Herrero, Miquel Roca, Manuel Fraga, José Pedro Pérez-Llorca
y Jordi Solé). Hablaron líderes internacionales (Olof Palme, Mário Soares, Pierre Harmel,
Alejandro Agustín Lanusse…), y algunos de los más prestigiosos especialistas (catedráticos,
politólogos, sociólogos, filósofos…) como José Luis Sampedro, Alain Touraine, José Vidal-
Beneyto, José Luis López Aranguren, Ramón País, Amando de Miguel, José Luis Abellán,
Gustavo Bueno, Fernando Savater... A través de la libertad de expresión y de los expertos se
expuso todo un argumentario que permitió a la sociedad española clarificar el funcionamiento
de las instituciones políticas y explicar las reglas que conlleva toda democracia108.
107
Centro de Documentación RTVE: Lo que va de ayer a hoy (ficha 356). Emisión: 21 de diciembre de 1984.
108
La clave funcionó en televisión como una cátedra (con más de 200 catedráticos) que ayudaba, a través del
diálogo, a extender la educación, la cultura y el conocimiento, y a desglosar conceptos e instrumentos de la propia
democracia que permitieron a la ciudadanía conocer el propio funcionamiento de sus instituciones.
296
inmediato. La construcción, visualización y divulgación del debate televisivo fue una
herramienta poderosa que permitió implicar a grandes sectores sociales y posicionar los debates
históricos y políticos dentro de la agenda de la sociedad española. Es decir, La clave no solo
fue determinante a la hora de influir en el espacio televisivo, también ocupó un lugar
significativo en el espacio político al escenificar y al mostrar las aspiraciones que tenía la
sociedad española.
Algunos autores como Virginia Martín argumentan que TVE actúo como «un pequeño
parlamento en el que el enfoque y tratamiento de los temas políticos a debate reflejaban el
espíritu de consenso que guiaba el proyecto de Transición a la par que socializaba en
democracia a la audiencia»109. En este trabajo, en cambio, la investigación de los distintos
programas políticos analizados muestra que la resolución del conflicto a través de la
discrepancia se convierte en un factor básico para la convivencia democrática de una
sociedad110. La clave no solo fomentó la pluralidad política y la confrontación ideológica de
sus líderes, también ofreció todo un conjunto de reflexiones sobre el tejido social en el que
operaba dicho programa. Esta es por tanto, la confirmación de nuestra hipótesis. Siendo la
Transición un sistema diseñado desde arriba, La clave visualiza como ningún otro programa las
demandas, aspiraciones y presiones sociales procedentes de la propia sociedad española. La
clave, en definitiva, construyó el debate televisivo que ayudaría a sentar las bases para la
construcción de una cultura política democrática alejada las formas tradicionales que se habían
dado en España para la resolución de conflictos como eran la violencia, el autoritarismo y la
intolerancia. Y para ello utilizó el debate televisivo como instrumento político capaz de incidir
en la mentalidad política de los españoles.
109
V. Martín, “El parlamento catódico: los programas de debate sobre la actualidad política durante la transición
(1976-1979), en Estudios sobre el Mensaje Periodístico, Vol. 20, Núm. especial (2014), p. 122.
110
Sobre el funcionamiento del conflicto en el proceso de construcción de cultura democrática véase M. García
Ferrando, “Los valores de los ciudadanos: conflictos y consensos”, en F. Murillo et al. Transformaciones políticas
y sociales en la España democrática, Tirant lo Blanch, Valencia, 2006.
297
Conclusiones
Tras largos años de investigación es hora de llegar a una reflexión final y a una serie de
conclusiones específicas que darán por finalizada esta tesis doctoral. No es nada llamativo,
como hemos podido comprobar, que La clave haya sido considerado uno de los programas más
prestigiosos que ha emitido Televisión Española a lo largo de su historia. Tampoco lo es el
Premio Nacional de Televisión concedido a José Luis Balbín en 2015. Si hablar de La clave es
hablar de la historia de la televisión, en este trabajo hemos querido ir un poco más allá al
plantear una relación directa entre este programa y la formación de una cultura política
democrática. Precisamente hemos tratado de medir el impacto que sobre la formación de una
cultura política democrática pudo tener este programa, y cuyas características del debate
televisivo (pluralismo, tolerancia, respeto a las diferentes opiniones…) se impregnarían en la
sociedad española. Durante la Transición española, los debates de La clave contribuyeron al
proyecto de cambio político tras una dictadura de casi cuarenta años.
Nuestra investigación se inició con la reconstrucción del programa La clave entre los
años 1976 y 1985 (fecha de emisión, tema abordado, película proyectada e invitados). Una vez
completada la información de las 408 emisiones, realizamos su visionado (tarea que fue llevada
a cabo en el Centro de Documentación de Prado del Rey durante los meses de junio, julio y
agosto de 2013, 2014 y 2015). Reconstruido el programa, se optó por una clasificación de las
distintas emisiones a través de tres bloques temáticos y se planteó una primera hipótesis
(articulada en torno a La clave como un instrumento del Estado para favorecer la instauración
de la democracia en España y que, por tanto, trataba de servir de canal de orientación de cara a
las transformaciones que necesitaba la sociedad española). Sin embargo, una revisión histórica
de La clave a través de sus emisiones nos llevó a cuestionar la capacidad instrumental de dicho
programa, mucho más independiente del que creíamos en un primer momento, y formular una
nueva hipótesis de trabajo1.
Hipótesis de la investigación
1
Aunque no estaba controlado por el poder político, en una entrevista en 2005, José Luis Balbín admite que en
alguna ocasión hubo obligaciones por parte del gobierno. «Nos dijeron que era fundamental dedicar un programa
a la Reforma de la Administración Pública. Fue una obligación», en F. J. Satué, Los secretos de la Transición. Del
Batallón Vasco Español al proceso de los GAL, La esfera de los Libros, 2005, Madrid, p. 495.
300
capacidad de favorecer la creación de una cultura política democrática. Siendo la televisión un
producto diseñado desde arriba, este programa logra convertirse en un escenario que visualiza
las aspiraciones, las demandas y las presiones de la sociedad española. La clave tuvo un papel
significativo en Televisión Española mostrando a los ciudadanos lo que se podía debatir –y lo
que no- en televisión. En sus debates, por tanto, se observa una mirada analítica del presente
que invitaba a negociar y a encontrar soluciones políticas a los problemas de la sociedad
española. Los encendidos debates nacionales de La clave influían y entraban directamente en
la agenda política y en la sociedad española. Una influencia en el ámbito político que le
comportó, en consecuencia, injerencias políticas y distintas prohibiciones. Pero el programa
logró introducir características desde sus inicios que le permitieron adquirir una fuerte
credibilidad llevando a La clave a convertirse semanalmente en una “singularidad” de la
televisión realizada en esos momentos. Entre algunas de estas características destacan su
realización en directo, su capacidad en mostrar y explicar sus mecanismos internos, su búsqueda
de independencia del poder político y la participación del telespectador. La relevancia de
incorporar en televisión estas novedades no solo estriba en el hecho de ofrecer a los
telespectadores la pluralidad de ideas y de opiniones –muchas por cierto silenciadas durante el
franquismo- también su legitimación. Hay que tener en cuenta, por tanto, que las características
que introduce no solo lograban introducir cambios cualitativos, también rompían con la
televisión realizada en el franquismo.
Con todas sus imperfecciones, TVE ha venido ocupando una posición central en la
sociedad española. En este sentido, el capítulo pretendía contextualizar el programa a través del
medio televisivo y observar el destacado papel que tuvo el modelo educativo de la televisión
pública. Para ello, partíamos de los orígenes de la televisión como servicio público y
centrábamos nuestra mirada en las misiones fundacionales: informar, educar y entretener.
Como hemos podido comprobar, la influencia de las principales televisiones europeas, y en
301
concreto, de la televisión francesa, fue determinante en Televisión Española a la hora de
introducir formatos y programas extranjeros. Entre ellos, Les Dossier de l’écran, del que se
inspiró posteriormente La clave. Sin embargo, ¿podía una emisión de televisión educar a una
sociedad?
Este programa surge del modelo fundacional de la televisión pública (que además de
informar y entretener, permitía educar y formar al ciudadano). La clave permitió situar el
modelo educativo de la televisión pública al mismo nivel que otras televisiones occidentales.
Sin embargo, como hemos visto, dicho modelo entró en crisis en gran parte de las televisiones
europeas a finales de los años sesenta. Tras la crisis del modelo fundacional, la esfera del
entretenimiento y la audiencia determinaron gran parte de directrices a seguir en el nuevo
modelo de televisión pública y privada. En este modelo, sin lugar a dudas, se redujeron los
espacios culturales dedicados a debatir, pensar o formarse, por una programación más
encaminada a entretener al telespectador con un destacado desarrollo de la programación
deportiva. Proporcionar, por tanto, una educación democrática a través de un programa de
televisión fue clave para la España de la Transición. Su propuesta de debates entre expertos
logró crear un espacio favorable al cambio político y a la democracia al divulgar temáticas y
contenidos que pretendían dar respuesta a demandas sociales de la ciudadanía.
El segundo capítulo, “Apuntes para una biografía de José Luis Balbín”, pretendía
responder a la pregunta inicial: ¿por qué los directivos de Televisión Española nombran a este
periodista director de La clave? Partíamos, por tanto, alejados de la biografía política para
centrarnos en la figura de un periodista. No se puede entender La clave sin atender la figura de
José Luis Balbín. Asturiano de nacimiento, en 1958 se trasladó a Madrid para estudiar Derecho
y Periodismo. En 1963 obtuvo el título de periodista en unos momentos en los que había pocos
titulados que hablaran además otra lengua. Trabajó como corresponsal en el extranjero casi una
década; estancia que le sirvió para adaptar posteriormente en España La clave. Sin embargo, la
principal relevancia que extraemos de su trayectoria personal y profesional, son las
determinantes redes de sociabilidad que explicarían las razones que llevaron a los directivos de
RTVE a delegar en él la dirección del programa. En su estancia en Madrid (por el que pasó por
distintos colegios mayores mientras estudiaba), se rodeó de figuras que tendrían especial
importancia durante la Transición (Sabino Fernández Campo, Torcuato Fernández Miranda,
Rodolfo Martín Villa…), y también en Televisión Española (Fernando Castedo, Jesús Sancho
Rof, Miguel Ángel Toledano…). Redes de sociabilidad que permiten entender no solo su
trayectoria, también la conformación de ciertos grupos durante la Transición española.
302
En el tercer capítulo, “La clave y el debate televisivo”, hemos presentado un análisis
general del programa centrado en explicar el funcionamiento, el formato y la estructura del
debate televisivo. Las entrevistas a miembros del equipo, invitados, y a su director, José Luis
Balbín, se hicieron imprescindibles para entender el funcionamiento interno y avanzar en la
investigación. Con su director nos reunimos en distintas ocasiones en Majadahonda (Madrid) y
le invitamos a participar a unas jornadas sobre periodismo en Estrasburgo donde tuvimos la
oportunidad de filmar una entrevista que presentamos en los anexos.
Sin embargo, en sus diez años de debates, La clave fue suspendida hasta en tres
ocasiones (1976-1980-1985). Algunos de sus programas prohibidos (periodistas, poder
municipal, guerras médicas…), y varias temáticas que nunca llegaron a concretarse. La temática
que trató La clave fue tan amplia que finalmente resultaba más fácil hablar de aquellos temas
que no había abordado. Además de expedientes administrativos y sancionadores, tuvo que hacer
frente, como hemos podido comprobar, a determinadas presiones procedentes de los distintos
gobiernos que trascurrieron entre 1976 y 1985.
Por último, en relación al cine, la película no solo servía para introducir el tema y entrar
directamente en el propio debate. Tampoco se trataba de un simple complemento del programa,
sino que los invitados, con sus intervenciones, llegaban a apropiarse de los contenidos de las
mismas. A través de La clave se difunden grandes obras cinematográficas, algunas por primera
vez en televisión, que enlazaban con los temas propuestos. El cine, emitido desde la televisión,
se constituyó en una herramienta para fomentar la faceta formativa, y cuya principal finalidad
era «mejorar el conocimiento, las estrategias o las actitudes y opiniones de los espectadores»
(De La Torre 1996: 17). El objetivo de emitir producción propia nos advierte de la importancia
que el programa acordaba al documento audiovisual y su propósito de abordar y poder concretar
la temática que se quería presentar.
Tras el análisis general de La clave, hemos presentado la segunda parte de tesis doctoral
en torno a tres capítulos (estructurados en las cinco grandes etapas por las que transcurre
programa), y un último capítulo (en torno a la cultura política). Los tres primeros capítulos
siguen la propia cronología del programa. No podemos sustraer La clave de su contexto porque
este determina lo que fue el programa. Decidimos optar por seguir la cronología de la Transición
con el objetivo de buscar un mecanismo explicativo de la historia cultural que acentuara la
visión propiamente histórica. ¿Cuándo surgió realmente el programa? ¿Por qué lo hizo?
¿Evolucionó? ¿Se produjeron variaciones sobre lo previsto por causas externas?, para
finalmente poder elucidar hasta qué punto fue La clave relevante para el proceso de transición.
La clave arroja mucha luz para el entendimiento de la televisión del período al que se
refiere este trabajo. Si observamos en la trayectoria de La clave se produce en ella una evolución
304
a lo largo de los años, que en algunos casos, viene marcada por los diferentes cambios que se
producen en la dirección general de RTVE. Siguiendo la cronología histórica del programa,
pasamos a ver en mayor profundidad las etapas analizadas y las conclusiones alcanzadas en
cada una de ellas. El programa se aprobó en un momento en el que España tuvo que hacer frente
a nuevas realidades políticas, económicas y culturales abiertas con la muerte del dictador.
La primera etapa (enero y abril de 1976), mostró los recelos del poder ejecutivo en
perder el control de la televisión, como quedó reflejado en el mandato de Gabriel Peña Aranda
(con el recrudecimiento de la censura y la implantación abierta de listas negras en televisión).
Juan Ramón Pérez Ornia definió el periodo de «pervivencia del franquismo» (Pérez Ornia 1988:
51), que no impidió, sin embargo, la entrada «en la parrilla todo tipo de espacios en contra de
los presupuestos ideológicos de la dirección» (Palacio 2012: 10). Entre ellos, La clave, que se
convertiría desde sus inicios en un altavoz con el que visibilizar y profundizar tanto temáticas
como problemáticas del país.
En definitiva, la primera etapa del programa estuvo caracterizada por sentar las bases
del debate televisivo no exenta de inseguridades y miedos al carecer de un programa nacional
que sirviese de modelo en el que guiarse. Al lento desarrollo del primer gobierno de la
Monarquía se sucedieron nuevas realidades y problemáticas sociales que impusieron un ritmo
histórico diferente.
305
2. El regreso de La clave (1977-1978)
Tras más de un año suspendido, La clave regresó dos semanas después de las elecciones
generales del 15 de junio de 1977. La segunda etapa pretendía continuar con la propuesta inicial
de debate en directo a través de opiniones divergentes entre sí. Para los responsables de
televisión, en cambio, predicar la discrepancia no era, como hemos podido observar en la
programación televisiva, lo ideal de cara al referéndum de diciembre de 1976 y a las elecciones
del 15 de junio de 1977. No fue hasta 1977 cuando la plaza acordada al diálogo en televisión
empieza a ocupar un lugar central en los argumentos de legitimidad entre los reformistas (que
dirigían el proceso de Transición) y los rupturistas (que fueron dejando progresivamente sus
aspiraciones a medida que avanzaba el proceso y se obtenían resultados)2. La clave articuló las
distintas posibilidades emergentes y dominantes que le permitían definir un marco teórico que
formulara principios a favor del cambio y, al mismo tiempo, denunciara posibles irregularidades
en dicho proceso.
Fue la etapa de mayor apertura televisiva y se produjo con Fernando Castedo, primer
director general de RTVE pactado entre el gobierno y la oposición. Las injerencias políticas se
evidenciaron con la destitución de Fernando Castedo. En televisión, las continuas coerciones a
la libertad de expresión mostrarían las dificultades por las que atravesaba Televisión Española.
En cambio La clave demostró en esta etapa las posibilidades democráticas que ofrecía el debate
televisivo a la hora de abordar temáticas con absoluta libertad, llegando a estructurar en
televisión incluso el propio debate electoral. Una muestra de ello, fueron los preparativos para
realizar el que debía ser el primer debate electoral en España, a pocos días de las elecciones de
octubre de 1982. Un debate que a punto estuvo de estructurarse como una clave más, con el
2
Cfr. R. del Águila, “La dinámica de la legitimidad en el discurso político de la Transición”, en R. Cotarelo
(Comp.), Transición política y consolidación democrática… op. cit. p. 66.
306
mismo formato de debate y con José Luis Balbín de moderador. Tras muchas especulaciones
de cómo debía hacerse el debate electoral en televisión, la Junta Electoral Central adoptó la
resolución de recomendar un debate múltiple en televisión entre los cinco líderes de los partidos
nacionales de mayor representación (UCD, PSOE, AP, PCE, y CDS). Pero, al no llegar a un
acuerdo los diferentes partidos políticos, pocos días antes de las elecciones fue suspendido el
debate electoral. Sin embargo, La clave ya había realizado previamente el debate político con
representantes de siete partidos. Entre ellos, Landelino Lavilla (UCD), Alfonso Guerra (PSOE),
Manuel Fraga Iribarne (AP), Santiago Carrillo (PCE), Miquel Roca i Junyent (CIU), Xabier
Arzalluz. (PNV), Luis Uruñuela (PSA) y Agustín Rodríguez Sahagún (CDS). Con la emisión
titulada Elecciones ¿Para quién los votos?, (ficha 242), se realizó este debate electoral, a falta
del oficial, el 1 de octubre de 1982.
Tras la victoria del Partido Socialista en octubre de 1982, José Luis Balbín ocupó uno
de los cargos más importantes y relevantes de RTVE: la dirección de los Servicios Informativos.
Fue la etapa de mayor crítica hacia el programa, con duras acusaciones desde diferentes sectores
(particularmente desde la prensa conservadora), que mostraron claramente las reticencias de la
derecha al perder el control político de la televisión. Un ejemplo de ello, como hemos visto, fue
el caso Alonso Puerta y la emisión titulada Balance de los municipios de izquierda (ficha 254-
C). Como director de los Servicios Informativos, José Luis Balbín señaló los tres temas de
consulta obligada: el terrorismo (especialmente de ETA), el Ejército y la Casa Real. A pesar de
ello, y ante la desinformación y manipulación televisiva que existía en el medio de mayor
difusión, La clave continuó su apuesta por temáticas controvertidas que aportaran la mayor
información a la ciudadanía. Los diversos problemas de compatibilidad de cargos, y los
conflictos surgidos con otros directivos del Ente (Antonio López, Clara Isabel Francia, o el
propio director general José María Calviño), llevaron al cese de José Luis Balbín como director
de los Servicios Informativos el 23 septiembre de 1983.
307
crítica hacia un gobierno que se hizo en televisión en todo este periodo. Fue la emisión titulada
OTAN, de salida ¿qué? (ficha 373) del 19 de abril de 1985. Se proyectó el documental Hilos
de una trama (José Luis Egea, 1985), realizado expresamente para el programa. Precisamente
la OTAN sería el tema que causaría su suspensión definitiva a finales de 1985. El 20 de
diciembre de 1985 se emitió el último programa en Televisión Española con el título Veinte
años de Vaticano II (ficha 408). El 23 de diciembre, los responsables de RTVE comunicaron a
José Luis Balbín que La clave no continuaba por su descenso de audiencia. A la eminente
suspensión, decidió cambiar los invitados y el tema del debate en el programa La movida
nacional. En lugar de los invitados previstos, decidió llevar al debate a cuatro partidarios del
referéndum sobre la OTAN: Gerardo Iglesias, Ramón Tamames, José María Mohedano y
Alonso Puerta. Un cambio –y un tema- que provocó que los responsables de TVE suspendieran
el programa. José Luis Balbín llevó entonces el programa hasta el Hotel Palace de Madrid.
Junto a los cuatro invitados citados también asistieron Fernando Castedo y Heleño Saña, y fue
allí, en el interior del Hotel Palace, donde se realizó el 27 de diciembre de 1985 el último debate
de La clave.
Con este trabajo pretendíamos ilustrar, desde la óptica televisiva, algunas características
de la cultura política española en el período de transición hacia la democracia. Hemos tratado
de vincular en este trabajo el cambio político con el cambio social, con el propósito de observar
cómo fue posible desarrollarse en España una nueva mentalidad. Una mentalidad a la que
contribuyeron, través del medio televisivo, programas como La clave. ¿Podría este cambio de
mentalidad explicar parte de las transformaciones de la Transición democrática3. Con sus
propias reglas (debate en directo, temáticas sobre realidades concretas, presencia activa de
personas de distinta ideología, respeto hacia otras ideas, participación ciudadana…)4, se
configuró La clave en un espacio político de primer orden que permitía socializar valores.
Como hemos dicho previamente, la misión educativa fue uno de los pilares sobre los
que se sustentó en sus orígenes la televisión pública. Esta misión garantizaba la incorporación
de los derechos civiles como valores democráticos y como normas sociales. Junto a la
independencia del poder judicial y a la libertad de prensa, también era necesaria una televisión
libre de la influencia política que permitiese a los ciudadanos ejercer su derecho a voto. Por
tanto, era fundamental en España educar en convivencia, democracia y ciudadanía para
transformar dinámicas insertas en el sustrato social del franquismo. La clave no solo fue uno de
3
En televisión hubo, como argumentaría Ramón Cotarelo, «programas que han hecho sin duda más por la
democracia en España que los miles de proclamas y declaraciones de intención de los partidos de la oposición,
muchos de los cuales, por no decir casi todos, prácticamente carecían de audiencia», R. Cotarelo, “Visiones de la
Transición”, en Revista del Centro de Estudios Constitucionales, no 18, mayo-agosto de 1994, p. 31.
4
El directo hacía que este programa pudiese escapar a uno de los muchos controles que se realizaban en televisión
en esos momentos. El pluralismo político permitió que posturas aparentemente irreconciliables se sentaran a
debatir. Y la participación del telespectador logró eliminar las barreras que excluían en televisión a la sociedad.
309
los baluartes de lo que debía ser una televisión independiente, también fue un contrapeso del
entretenimiento al promover la enseñanza y contribuir al conocimiento.
El análisis temático realizado revela el poder que tiene la televisión al tematizar e influir
en la agenda social y política. La clave logró situar temáticas y conceptos en el centro del debate
político español y, sobre estos conceptos, se tejieron muchos de los nuevos consensos. Sin
embargo, esta tematización también nos ha permitido observar las dificultades que tuvo La
clave –y Televisión Española- en abordar una serie de temáticas. Hemos seleccionado diez
temas que La clave no pudo debatir y abordar en televisión en este periodo.
4. Militares republicanos.
7. El Contubernio de Múnich.
8. Madres solteras.
9. Prostitución.
5
Javier Muñoz Soro, “Los intelectuales en la Transición”, Ayer 81/2011, p. 20.
310
situaban en el centro la propia moralidad española. Otro bloque compuesto por programas sobre
la OTAN, la banca, el Opus Dei, o el caciquismo. Muchos de ellos finalmente pudieron
debatirse, pero lo hicieron años después y tras muchos intentos. Por último, el bloque que
conforman las claves históricas. Pese a las evidentes dificultades de abordar en televisión la
Guerra Civil y el franquismo, La clave permite desmontar parte de la “amnesia” sobre la historia
inmediata de la Transición (una transición como un acuerdo entre españoles que miraban al
futuro pero renunciando a rendir cuentas y responsabilidades de su pasado inmediato)6. Más
allá de la ideología individual, el debate permitía tomar conciencia de que el conocimiento no
era neutro como tampoco lo eran los relatos históricos de la Guerra Civil, la pena de muerte, o
el militarismo. Por último, hay que destacar que, a diferencia de Televisión Española, La clave
sí centró su mirada en los focos históricamente más politizados del país: la clase obrera, la
universidad, o los sectores nacionalistas de Cataluña y el País Vasco.
En este trabajo hemos presentado un análisis de La clave que nos permite entender la
complejidad del medio televisivo en un contexto de transformación de un régimen dictatorial a
otro democrático. Pero radiografiar La clave pretendía mostrar la importancia que tuvo el debate
televisivo para la sociedad española. Tras la muerte de Francisco Franco, La clave aprovechó
la apertura y el funcionamiento de la televisión para erigirse en una plataforma democrática,
adelantándose a libertad informativa de los reformistas del régimen. Como un instrumento para
interpretar la realidad, el debate de La clave creaba conciencia de los problemas y retos que
tenía la sociedad española a finales del siglo XX y dotaba a los ciudadanos de conocimientos y
mecanismos propios de las sociedades democráticas7.
6
No por ello hubo temas que no pudieron concretarse como el anteriormente aludido sobre militares republicanos,
o abordarse de una manera más directa, como el caso de la primera clave histórica del programa titulada
Extranjeros en la Guerra Civil (ficha 131).
7
El debate permitía no solo la apertura e introducción de temáticas que entraban de lleno en la esfera política,
también permitía encauzar el lenguaje, apelar a valores o introducir discursos.
311
políticos de los distintos gobiernos, transmite una visión del proceso que no cuestiona el
«consenso» que fue alcanzado. La televisión es utilizada para vender una imagen democrática
y para legitimar el modelo de transición llevado a cabo. Televisión Española fue una
herramienta al servicio de la política pese a su definición de servicio público con la Constitución
de 1978. Las dificultades para consagrarse como ente público se deben precisamente a que no
hubo ruptura alguna con el régimen anterior, y siguió con un modelo continuista cuyo sistema
fue regido por directivos afines al partido político que gobernaba.
La contribución cultural, social y política que hizo La clave en esta etapa ha convertido
al programa en un emblema del diálogo en televisión de toda una generación durante la
Transición. El debate no como punto de llegada, sino como todo un proceso. Porque no se
trataba de educar al ciudadano sino de crear las condiciones para que el propio ciudadano
pudiese aprender a discrepar.
312
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mp3_rf_2093918_1.html
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https://www.youtube.com/watch?v=LNKmFttx5II
https://www.youtube.com/watch?v=rOfjZNEsL7g
https://www.youtube.com/watch?v=Ga6vXB-BVTs
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1978/Const1978
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http://utv.unistra.fr/video.php?id_video=618
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ÍNDICE DE TABLAS Y FIGURAS
ÍNDICE DE FOTOGRAFÍAS
Fotografía no 1. Retransmisión del partido de fútbol entre el Real Madrid y el F.C. Barcelona
en el Santiago Bernabéu. Barcelona, 15 de febrero de 1959...………………………………....56
Fotografía no 4. Nombramiento de José Luis Balbín Meana como Secretario del Departamento
de Información de la Jefatura Nacional del SEU …………………………..………………….85
Fotografía no 10. Fotografía realizada del 10 de octubre de 1982 durante la presentación del
programa Elecciones II. ¿Para quién los votos?…….………………………………….........221
Fotografía no 12. José Luis Balbín convoca una rueda de prensa en 1983 para explicar la
suspensión del programa Los Ayuntamientos de izquierda……………………………..……229
330
331
Anexos
332
333
Anexo 1. Certificado de notas y Plan de Estudios de la Escuela Oficial de Periodismo
334
Anexo 2. Nombramiento de José Luis Balbín como Secretario del Departamento Nacional
de Información del SEU
335
Anexo 3. Carta de José Luis Balbín enviada a Rodolfo Martín Villa en julio de 1970
336
Anexo 4. Dossier informativo sobre José Luis Balbín en 1974. Ministerio de Información
y Turismo
337
Anexo 5. Fotografías
Manuel Fraga se prepara para intervenir en La clave en el programa Elecciones ¿Para quién los
votos? (ficha 242), el 1 de octubre de 1982. Fotografía de Luis Magán.
Retrato de José Luis Garci durante el programa El buen cine (ficha 269), el 22 de abril de 1983.
338
Anexo 6. Procedencia y evolución de películas emitidas por La clave (1976-1985)
PELÍCULAS LA CLAVE
España EEUU Francia Reino Unido Italia
50
45
40
35
30
25
20
15
10
5
0
1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985
1% 1%
1976-1985
1% 1%
1% 3%
2% 1% EEUU.
2%
5% España
6% 47% Reino Unido
Francia
9%
Italia
Alemania
20%
Polonia
México
Suecia
339
340
Anexo 7. Notas de Herbert Marcuse para su intervención en Sistemas políticos (ficha 105) el 26
de mayo de 1979. Fuente: “Notas para la intervención de Marcuse en TVE”, El País, 31/07/1979.
Quisiera recordar brevemente la noción de Marx sobre el socialismo. Según Marx, en una sociedad
socialista (no distingue esencialmente entre socialismo y comunismo):
- Los medios de producción y las fuerzas productivas en general son propiedad de la asociación de
productores y están controlados por ellos.
- Primeramente, por los obreros industriales, y luego, mientras las diferencias de clase van desapareciendo,
por todos los trabajadores, tanto manuales como intelectuales.
El control de las fuerzas productivas se ejerce en forma democrática en todos los niveles de la sociedad:
locales, regionales, federales, en el lugar de trabajo, en sectores urbanos, en los pueblos, en el campo,
etcétera.
Esta sería la democracia directa, con asambleas populares locales como la base de la pirámide, con
delegados electos y revocables en cualquier momento por mayoría de voto.
¡El vértice de la pirámide es responsable de la base!
El control del proceso productivo tiene como objeto la abolición gradual de la pobreza y de la escasez,
luego, el desarrollo de todas las facultades y necesidades individuales.
El requisito es la progresiva reducción del tiempo de trabajo invertido en trabajo social necesario, pero
«enajenado», hasta que la proporción que existe en el capitalismo sea invertida:
- El tiempo libre para el desarrollo creador llega a ser el contenido vital, mientras el trabajo enajenado se
reduce en gran parte.
Este programa socialista presupone un alto grado de desarrollo técnico, una gran riqueza social de recursos
materiales e intelectuales, una clara conciencia de la posibilidad y necesidad de abolir el sistema capitalista
y una clase obrera militante que luche por este fin.
Por tanto, Marx previó el triunfo de una revolución socialista, principalmente en los países industriales
más avanzados.
Tal revolución no ha tenido lugar, aunque, según el concepto de Marx, el capitalismo avanzado estaría
«maduro» para la transición al socialismo.
Cuatro preguntas:
1. ¿Por qué razones?
2. ¿Ha sido refutado el análisis de Marx?
3. ¿Podemos anticipar realistamente el colapso?
4. ¿Qué perspectivas existen para un cambio social radical y para la transición al socialismo?
1. Marx vio en la creciente productividad del trabajo la fuerza que impulsaba el avance del capitalismo y
que, al mismo tiempo, produciría su colapso. ¿Por qué razón? Porque una creciente productividad
significa una mecanización y racionalización crecientes, creando de esta manera una disminución en la
proporción del trabajo humano físico. El resultado es la disminución de la fuente de ganancia; es decir,
del poder del trabajo humano y de la tasa de ganancia.
Pero Marx subestimó las «tendencias contrarias», a saber:
341
a) El crecimiento de la productividad fue tan grande que compensó la proporción desfavorable del trabajo
vivo y del trabajo mecanizado.
b) La expansión imperialista del capital abrió grandes áreas del Tercer Mundo al mercado capitalista
(fuente de mano de obra barata, energía. salarios, primas, etcétera).
c) La productividad, cada vez mayor, de la metrópoli y la explotación de los países subdesarrollados
permitieron al capitalismo crear y mantener un alto nivel de vida para la privilegiada población de la
metrópoli, que contrarrestó el desarrollo de una conciencia socialista radical.
d) El crecimiento de los grandes sindicatos protegió a la clase obrera de las formas más aborrecibles de
explotación.
e) La dirección estatal (gubernamental) de un gran sector de la economía; la «economía mixta».
2. Estas «tendencias contrarias» que hacen posible la reestabilización del capitalismo no refutan el
análisis de Marx del capitalismo, porque están implícitas y anticipadas en los conceptos mismos de Marx,
bajo la categoría general de capitalismo de Estado. Marx consideró esta transformación del capitalismo
como la última, antes de la transición al socialismo.
Es precisamente este concepto de transición el que debe ser reexaminado.
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DVD
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