GUÍA: Cómo puede una
iglesia autosostenerse
económicamente
Lograr el autosostenimiento financiero es el sueño de muchas iglesias medianas y
pequeñas en Latinoamérica. Esto es posible para las iglesias que están dispuestos a
no sólo ver el sostenimiento como un tema financiero, sino como un conjunto de
áreas, como la enseñanza, el evangelismo y la administración transparente, que
deben desarrollarse y madurar conjuntamente.
Hoy les presentamos una serie de dos artículos escritos por el autor invitado Juan
Silverio Verón, pastor de la Iglesia Maranata de los Hermanos Menonitas en Asunción,
Paraguay. El es consejero familiar y matrimonial y director de Confianza Asistencia
Personal. Ha sido además, en dos ocasiones, presidente de la Convención
Evangélica de Iglesias Paraguayas Hermanos Menonitas.
El Pr. Juan Silverio Verón escribe:
“Lo ideal para una congregación local es llegar a tener la capacidad de autosostén en
el aspecto económico. Lo que significa poder pagar a un pastor de tiempo completo,
cubrir el costo operativo de la iglesia y la capacidad de mantener el edificio en buenas
condiciones. La pregunta es: ¿Cómo lograr que una congregación pequeña pueda
cubrir todos sus gastos básicos para funcionar correctamente?”
PRIMER ARTÍCULO
¿Por qué una iglesia no logra sostenerse por sí misma?
En el primer artículo el autor describe, desde su propia experiencia en Paraguay, de lo
difícil que es sostener una iglesia y las dificultades que esto conlleva. Estos son los
puntos principales que se mencionan en el primer artículo:
¿Qué significa tener la capacidad de autosostén en una iglesia?
Una definición más amplia del autosostenimiento.
Realidad actual en Paraguay.
Hacia la independencia del apoyo extranjero.
Las principales dificultades que afrontan las iglesias pequeñas.
La tentación a seguir dependientes de terceros “golpeando puertas”.
La difícil lección de levantar fondos propios.
SEGUNDO ARTÍCULO
¿Cómo puede una iglesia pequeña autosostenerse económicamente?
En el segundo artículo, el autor ofrece un camino para la iglesia mediana y pequeña
ofreciendo tres medios legítimos para autosostenerse:
La meta para una pequeña o mediana iglesia.
3 medios para levantar fondos.
La iglesia debe enseñar acerca del dar.
Diferenciar entre la limosna y la generosidad.
Enfatizar la voluntariedad en el dar.
El carácter (siempre) generoso de Dios.
La mentalidad de pobreza en nuestros países.
La importancia de una administración correcta.
La transparencia inspira confianza a dar más.
41 principales necesidades
de las iglesias en el área de
las finanzas y la
administración
¡Queridos lectores!
Gracias por sus opiniones y comentarios respecto al tema de las necesidades y los
errores en las iglesias evangélicas en cuanto a las finanzas y la administración.
Hay mucho que aprender y enseñar en cuánto a las finanzas y la administración en la
iglesia. Personalmente, creo que lo más importante es que cada obrero, pastor e
iglesia debe empezar a hablar del tema: (a) en los círculos de liderazgo pastoral y (b)
también en la congregación4.
Hemos tratado de hacer un resumen de las respuestas recibidas en nuestra
publicación de la semana pasada "¿Cuál es la mayor necesidad en su iglesia en
cuanto a la administración y las finanzas?" para que ustedes puedan tenerlas en
forma de listado. Así pueden imprimirla y hacer un diagnóstico propio de la situación
en su iglesia, si así lo desean.
PRIMERA PREGUNTA:
“¿Cuál es la mayor necesidad en su iglesia en cuanto a las finanzas?”
Las mayores necesidades de su iglesia en cuanto a las finanzas son…
1. … El sostén edilicio y los presupuestos para proyectos evangelísticos.
2. … Una corresponsabilidad entre el ministerio pastoral, el equipo de finanzas y
los directores de ministerios para lograr un buen seguimiento de la ejecución
presupuestaria.
3. … Enseñar correctamente acerca de los diezmos y ofrendas, porque la
teología de la prosperidad ha dañado el principio de la mayordomía.
4. … Una correcta instrucción sobre el uso de las finanzas partiendo desde las
finanzas familiares
5. … Predicar y enseñar acerca de las finanzas.
6. … Trabajar en base a presupuestos, ya que eso ayuda a tener por lo menos
presente los gastos o inversiones que tendrá la iglesia.
7. … Entender y reconocer que nada de lo que tenemos nos pertenece, que
TODO es de DIOS.
8. … Cuidar que el pastor no lleve de forma personal las finanzas de la iglesia y
que rinda cuentas.
9. … Saber cómo llevar a cabo un ministerio de finanzas en la iglesia, cómo
mantener los libros y la parte legal ante el gobierno.
10. … Enseñar bíblicamente acerca del dar y no para esperar una retribución
personal.
11. … La transparencia y la justa administración.
12. … Que los pastores mismos sean los mejores mayordomos para orientar.
13. … Preparar un plan de finanzas orientado al desarrollo de la iglesia.
14. … Que las iglesias sostengan dignamente a los pastores, misioneros y
ministros.
15. … Que los miembros sean sabios en sus propias finanzas para que puedan ser
diezmadores en sus iglesias.
16. … Que el dinero sea manejarlo con principios administrativos —pocas iglesias
lo hacen así. (Por ejemplo: las iglesias trabajan poco en en proyectos de ingresos
para la iglesia, por lo tanto nunca hay suficientes fondos).
17. … Una buena enseñanza sobre la buena administración tanto personal como
congregacional.
18. … Corregir la falta del uso de presupuestos personales y familiares de los
miembros.
19. … Tener un presupuesto flexible en su formación y ejecución para que sea fácil
de entender, de seguir y de ajustar.
20. … Que el presupuesto no sustituya la dirección bíblica.
21. … Enseñar a los miembros acerca del correcto manejo financiero personal, por
ejemplo, sobre las deudas personales.
22. … Tener las finanzas para solventar las actividades de la iglesia en un lugar
adecuado.
23. … Presentar los informes de ingresos y egresos con claridad y transparencia.
SEGUNDA PREGUNTA:
“¿Cuál es el error Nro. 1 que cometen las iglesias evangélicas en el área
de la administración?”
Los principales errores que cometen las iglesias en el área
administrativa son…
1. … Destinar dinero según conveniencia de los pastores o de las familias
“importantes” de la iglesia.
2. … No tener un equipo de finanzas que administre los fondos.
3. … No trabajar con presupuestos debidamente planificados.
4. … No hablar acerca de las finanzas.
5. … Que el dinero se gasta primeramente en lo “urgente” de acuerdo a la
apreciación de los encargados de finanzas.
6. … No querer hablar de mayordomía, de administración de recursos, de
sostenimiento para la obra.
7. … No rendir cuentas de manera sencilla, con imágenes y testimonios acerca
de su uso.
8. … La falta de elaboración de un plan de trabajo para la iglesia y cómo
financiarlo.
9. … La falta de planificación en cuanto a la elaboración de un presupuesto anual
o semestral.
10. … Encargar a personas que no están capacitadas para ejercer la función
administrativa de la iglesia y que, por ende, tienden a espiritualizar la manera de
realizar esta función.
11. … No tener una persona que sea un profesional en la administración.
12. … Que muchos pastores y líderes ven lo económico como un negocio y
bienestar personal.
13. … No tomar suficientemente en serio el tema de la administración de la iglesia.
14. … La mala rendición de cuentas a la iglesia o las autoridades.
15. … La falta de supervisión en la rendición de cuentas.
16. … La manera poco transparente en que se toman las decisiones
administrativas de la iglesia.
17. … No invertir los recursos en lo que una iglesia ha sido llamada.
18. … No saber presentar informes sencillos, claros y fáciles de entender a la
congregación.
Estos 41 puntos fueron extraídos de los comentarios de esta publicación:
¿Cuál es la mayor necesidad en su iglesia en cuanto a la administración y las
finanzas?
[Link]
Las congregaciones
pequeñas pueden crecer
¡Libere a su iglesia del estancamiento!
Existen muchas razones por las que las iglesias se estancan y quedan así por años.
Pero hay buenas noticias: la Biblia nos desafía al cambio y al crecimiento. En primer
lugar, a un cambio en nosotros mismos y, en segundo lugar, a un cambio como
comunidad de creyentes.
¿Pero como huir del estancamiento en la iglesia? El estancamiento es la detención de
un proceso de desarrollo o de crecimiento. Es un estado de estar atrapado, sin
visualizar la salida de ese estado. Como evangélicos, a veces vemos el
estancamiento, reconocemos la pasividad en nuestras congregaciones, pero
simplemente no sabemos cómo salir de ella, no tenemos respuestas.
Les comparto en formato PDF una serie de dos artículos escrita por el Rvdo. Dr.
Osvaldo Colón, titulado “Las congregaciones pequeñas pueden crecer”, que hemos
publicado en las ediciones 101 y 102 en el año 2014. Estos artículos desafían a la
iglesia a apuntar hacia un cambio, a un desarrollo eclesial sano y normal.
Estos contenidos pueden emplearse como guía de conversación en un grupo de
líderes, o como base para dar un taller enfocado en el crecimiento de la iglesia local.
Los temas de estos artículos son:
PRIMERA PARTE:
¿SOMOS UNA IGLESIA ESTANCADA?
- Lo que mantiene unidas a las pequeñas iglesias.
- El impedimento al crecimiento.
- Líderes e iglesias frustradas.
- Realice un análisis de situación de su congregación.
SEGUNDA PARTE:
UN MODELO DE INTERVENCIÓN PARA LOGRAR NUEVAMENTE EL
CRECIMIENTO
- Factores que impiden el crecimiento.
- Modelo de intervención.
- Metas de transformación y crecimiento.
- Identificación de posibles obstáculos.
- Preguntas para despertar el interés al crecimiento.
¿Cuál es la mayor necesidad
en tu iglesia en cuanto a la
administración y las
finanzas?
¡Queridos lectores!
Estamos trabajando en el inicio de una nueva sección en la revista La Fuente, que
llamaremos “Administración y Finanzas”. Aunque hemos publicado artículos en el
pasado acerca de estos temas, no hemos mantenido una sección fija con nuevos
contenidos cada mes.
El objetivo de esta nueva sección es brindar orientación y dirección en esta área
donde tantas iglesias se estancan y no avanzan. Esta iniciativa proviene de varios
pedidos de lectores en los últimos meses, y pensamos que esto puede ser de interés
general para nuestros lectores.
Para avanzar con el inicio de esta sección, nos gustaría recibir más opiniones de parte
de ustedes acerca de este tema. Agradecemos si pueden responder estas dos
preguntas en la sección de comentarios de esta página:
¿Cuál es la mayor necesidad en su iglesia en cuanto a
las finanzas?
¿Cuál es el error Nr. 1 que cometen las iglesias
evangélicas en el área de la administración?
... Y si usted ha escrito o enseñado acerca de estos dos temas y puede aportar
contenido para esta sección, inscríbase para iniciar el proceso para ser “autor
invitado” de la revista La Fuente.
Comparte tu respuesta debajo de "PUBLICAR UN COMENTARIO EN LA ENTRADA"
HOLA. respondo segun mi criterio y experiencia:
Cabe destacar que formo parte de una iglesia de 500 miembros aprox.
(incluso yo lo incluiria como una pregunta mas ya que eso cambia mucho el
panorama)
1 - Entiendo que la mayor necesidad financiera y administrativa de mi iglesia
es el sosten edilicio y los presupuestos para proyectos evangelisticos.
2 - considero que el error n1 es destinar dinero según conveniencia de los
pastores o de las familias "importantes" de la iglesia. Por otro lado, se pierde
mucho dinero dándole tareas a gente no especializada en los distintos
temas, y eso provoca que a la larga se pierda mucho dinero ya que muchas
cosas tienen que rehacerse o hacerse de otra manera por no llevar un plan
estratégico y con visión a futuro.
Maxi V. (maxi_design@[Link])
RESPONDER
o
LEONARD JANZ more than 5 weeks ago
¡Gracias Maxi por ser el primero en comentar!
Haz mencionado varios puntos muy interesantes, pero la planificación estratégica es
esencial para mantener la confianza en el área de las finanzas.
RESPONDER
o
Eduardo more than 5 weeks ago
La mayor necesidad en nuestra iglesia local es establecer, de acuerdo con los
principios bíblicos de mayordomía, una corresponsabilidad entre el ministerio pastoral,
el equipo de Finanzas y Administración y los directores de ministerios con asignación
presupuestaria, de manera que se logre un buen seguimiento a la ejecución de la
planificación anual y se cumplan los controles financieros, económicos y contables
necesarios para mayor eficiencia y efectividad en el uso de los recursos que Dios ha
provisto para la extensión de su Reino y el servicio a los santos. En cuanto al error
que observo en el área financiera y administrativa, está la falta de una planificación
más ajustada a las proyecciones de la economía nacional y sus variables,
especialmente, la inflación, y que se formule a partir de la data de ejecución
presupuestaria real del año anterior como referencia útil.
RESPONDER
o
Pedro Salces more than 5 weeks ago
1. Considero que la mayor necesidad es una enseñanza integral de la mayordomía
(administración). En muchas iglesias sólo se enseña a dar (diezmo, ofrendas,
primicias, siembras, etc.), pero no se enseña la administración de la economía
personal y/o familiar. Un gran porcentaje de cristianos (incluyendo líderes y pastores)
viven endeudados o esclavizados económicamente.
2. Un error en muchas iglesias, que lo cometen los líderes, pastores y maestros (por
ignorancia o por conveniencia) es enseñar la obligación del diezmo para la Iglesia del
Señor. No existe base bíblica para aplicar esta enseñanza a los cristianos. La norma
neotestamentaria es dar con disposición de corazón, con alegría, voluntaria y
generosamente.
RESPONDER
Jose flores more than 5 weeks ago
[Link] mayor necesidad es que nuestras congregaciones estan mal instruidas en el area
financiera porque son temas que no se tratan con la orientacion biblica apropiada, se
debe ensenar sobre las bendiciones que trae el aportar a la obra, no como negocio
financiero sino como la llave que nos conduce a tener finanzas saludables
2. El error que se comete es no rendir cuentas constantemente sobre el uso de los
fondos lo que genera desconfianza en la congregacion y desmotiva por no dar los
informes financieros pertinentes en que rubros o areas se esta invirtiendo y los
beneficios que estan dando en el logro de la vision
RESPONDER
o
LEONARD JANZ more than 5 weeks ago
Estoy de acuerdo José ... la falta de rendición de cuentas genera desconfianza y eso
es fatal para construir una iglesia estable a largo plazo. ¡Gracias!
RESPONDER
Anónimo more than 5 weeks ago
Hola buenos días, soy el Pastor Marcelo Escarzaga y la principal necesidad de los
Hnos en mi punto de vista es tener fe y convicción a la hora de ofrendar.
Tenemos una meta financiera mensual con la cual nos ayuda a comprometernos a
seguir adelante, creo que no hay una cultura de Dar nos cuesta será por otras
cuestiones o el contexto donde vivimos California USA, la vida es muy cara, la
pregunta dos el Pastor ni la familia nunca debe tomar la ofrenda
Es peligroso, es uno de los errores el no contar con un presupusto anual, mensual, es
decir dinero designado, no tener un equipo de finanzas que administre los fondos.
Son puntos de vista personales.
Paz en Cristo
Marcelo Escarzaga
RESPONDER
Anónimo more than 5 weeks ago
1. Por experiencia y lo que he escuchado de otros pastores, la mayor necesidad es
que las personas sean conscientes de lo que es y significan los diezmos y ofrendas, la
"teológía" de la prosperidad ha dañado y desdibujado el principio de la mayordomia.
2. El mayor error es el tratar de bendecir a las personas sin hacerles conscientes de
su responsabilidad frente a la iglesia; por ejemplo en una de nuestras iglesias en
Bogotá uno de los pastores no realizaba cobros pertinentes a un servicio que en la
iglesia se prestará, en la iglesia funcionaba un jardín y las personas por saber que era
de la iglesia no pagaban la mensualidad del cuidado de sus hijos, su esposa cobraba
pero no le pagaban y como el pastor era bonachón le sacaban cualquier excusa para
no cancelar, el debía asumir de otros dineros para cumplir las obligaciones del pago
de las profesoras del Jardín; de una u otra manera no estaba enseñando a sus
discipulos el principio de la administración.
La predicación de la prosperidad es muy llamativa para atraer personas pero muy
destructiva en cuanto desfasa muchos principios de Dios.
Jaime Garzón
¿Cómo funciona el tema del
diezmo?
Muchas veces se nos vienen dudas e inquietudes acerca de lo que verdaderamente
significa el diezmo.
Pero estas interrogantes no solamente surgen cuando uno se inicia en la vida
cristiana. Pues en diversas ocasiones se nos acercan personas que están con
incertudumbre y curiosidad acerca de ello.
Este libro invita a reflexionar acerca del diezmo ayer y hoy y da propuestas y
sugerencias prácticas para su manejo.
En 70 páginas el Pastor Ricardo Coronel, administrador de
varios proyectos de la Iglesia de Dios en Paraguay, teólogo, contador y auditor,
profundiza los siguientes temas:
(a) El diezmo en el Antiguo y en el Nuevo Testamento.
(b) ¿El diezmo es para nosotros hoy?
(c) Acerca de la mayordomía de nuestras finanzas.
(d) Cómo hacer un presupuesto para apartar mi diezmo.
(e) Excusas para no diezmar.
Interesados en adquirir este libro o en invitar al Lic. Ricardo Coronel para dar charlas
sobre este tema favor consultar a esta dirección de correo
electrónico: rcoronelorrego@[Link].
“Ricardo Coronel nos acerca en esta obra lo referente al tema del diezmo. En verdad
asume una postura valiente en medio de tanta controversia, bien definido, tratando
como oráculo de Dios, hacer sencillo el entendimiento sobre un tema controversial en
esferas de las iglesias evangélicas, donde hay gente que la aceptan plenamente,
otros niegan su actualidad, y un tercer grupo que se aprovecha de la bondad y
sencillez de la gente. Esta obra tiene aquel sencillo impreso en este aforismo, ‘cuanto
más sabio, más sencillo’, ‘cuanto más sencillo, más sabio’, pero tácita e
intrínsecamente se levanta con voz profética para cumplir su misión divina, contra las
‘entidades sin fines de lucro que acaban en un lucro sin fin’. En ese sentido felicitamos
al autor e invitamos a los interesados a pesar estos postulados dentro del marco de la
Palabra de Dios.” Osvaldo Centurión.
El pastor es un administrador
de personas e ideas.
Las personas constituyen el recurso más valioso de una organización, y son la razón
de existencia de la iglesia. En las ciencias de la administración se enseña de que en
una organización se administran (a) los bienes materiales, (b) los recursos humanos y
(c) los sistemas. Administrar los bienes materiales tiene sus complicaciones, pero
administrar a personas con sus ideas es un reto y una ciencia aparte. En la iglesia, el
pastor tiene como tarea principal administrar a personas.
Administrando objetos e ideas.
Myron Rush escribe en su libro “Administración – Un enfoque bíblico”
que la dirección de una organización puede reducirse a dos categorías básicas: el
enfoque en los objetos y el enfoque en las ideas. Desgraciadamente a las personas, a
menudo, se les coloca en la categoría de objetos. En general es más fácil administrar
los objetos que las ideas, porque los objetos son tangibles, mientras que las ideas son
intangibles. En los objetos se incluyen presupuestos, medios de transporte o servicios
públicos, materiales y suministros. Los objetos pueden ser contados, inventariados y
en la mayoría de los casos fácilmente localizados y controlados. Por el contrario, las
ideas no son visibles, son difíciles de evaluar, a veces difíciles de explicar y con
facilidad se hace caso omiso de ellas y de hecho existen con frecuencia sin que la
dirección sea consciente de su existencia. Todas las cosas en realidad principian
como ideas en la mente de alguna persona. Todo objeto de fabricación humana, que
existe o ha existido, fue concebido como una idea en la mente de una persona. Por la
tanto el líder interesado en el progreso de su organización o iglesia debe darle
máxima importancia al enfoque de las ideas.
La creatividad del hombre
Aproximadamente hace 4.000 años Dios dijo a su pueblo: “Nada les será imposible”
(Génesis 11:6). Dios afirmaba que en el hombre existe el potencial inventivo creador
ilimitado. Lo que Dios dijo hace tantos años, la ciencia ahora lo confirma, el hombre
posee fenomenal potencia creadora. El hombre fue una creación muy especial, ya que
de todas las criaturas de Dios sólo a él le fue dado el atributo divino de la razón (Gn.
1:26). El hombre es un ser racional, con el poder de tomar decisiones y con ingenio
creador. Esto significa que la mente humana constituye el recurso más valioso para
una organización.
Estimulando la creatividad para el crecimiento de la iglesia.
Toda persona posee la habilidad para hacer algo nuevo o para modificar algo viejo.
La Parábola de los Talentos encierra varios principios bíblicos de administración y de
liderazgo, dos de los cuales, merecen ser considerados aquí. En primer lugar, Dios
espera que la creatividad y la habilidad individual sean utilizadas. En segundo lugar
establece que toda contribución individual debe ser recompensada por su esfuerzo.
De aquí, que los líderes cristianos o pastores, deben estimular a sus miembros a
utilizar sus habilidades para aumentar la productividad individual y el crecimiento de la
iglesia.
Conforme se logra este objeto el líder deberá reconocer y dar crédito a aquellos que
son responsables por este crecimiento logrado. A todo líder le corresponde ocuparse y
asegurarse de que su organización crezca. Y debe recordar que Dios les ha dado a
las personas ideas y creatividad para innovar y resolver problemas. Por consiguiente
debe dedicarse a que el poder creador de sus miembros y sus líderes sea empleado
al crecimiento de la iglesia.
Planificando las reuniones
organizativas de la iglesia
Las reuniones de planificación en la iglesia o las reuniones preparativas para el culto
dominical, son parte fundamental de la organización eclesial. Son necesarias para el
buen funcionamiento de la vida congregacional. Pero a veces las reuniones no son
tomadas en serio, los participantes no aparecen, llegan tarde, no se respetan a los
temas en una reunión o finalmente algunas reuniones inician pero nunca terminan.
Aquí sugerimos algunos consejos para dirigir reuniones en la iglesia:
Preparar la reunión
Una gran ayuda para guiar una reunión organizativa casual o periódica,
es un buen orden del día o programa. Este debe ser ordenado de la mejor manera
posible y con estimaciones del tiempo destinado para cada asunto a tratar. Esto
constituye una gran ayuda para que las reuniones no se salgan de su cauce. A veces
se puede originar una discusión, y un tema puede acabar necesitando el doble de
tiempo del que se le había asignado. A menudo, sin embargo, los participantes lo
compensan siendo más breves en otros temas. Cuando los participantes conocen por
adelantado el tiempo asignado a cada tema, y si se toma enserio la reunión y el
asunto a tratar, los participantes harán lo que puedan para respetar ese
tiempo.
Establecer un ambiente adecuado
El modo más rápido de quedarse sin la participación de los líderes de áreas, es hablar
en un lugar donde haga demasiado calor o que tenga poca ventilación. Esto, unido a
una sala de reuniones a oscuras, anima a la gente a que se duerma. Se trata de un
fenómeno antropológico: en cuanto se hace oscuro, el cerebro recibe el mensaje de
que es el momento de adormilarse. Una habitación caldeada o una falta de oxígeno
ayudan a este proceso. Siempre es aconsejable reunirse en una habitación bien
iluminada y con buena ventilación. Si se puede elegir entre una habitación calurosa o
una fría, opte por lo segundo, ya que una habitación fresca mantendrá a los
participantes despiertos y alertas. Una habitación fresca puede hacer que se quejen,
pero ninguno se dormirá. Del inicio y duración de una reunión Para considerar la
duración de una reunión, es importante tomar en cuenta el tipo de sesión que se
llevará a cabo cal-
culando el tiempo de acuerdo a la misma. Algunas pautas a considerar en este punto
son: Las reuniones que sobrepasen las dos horas, siempre es necesario efectuar un
breve receso de 15 o 20 minutos y este receso debe realizarse al término de las dos
primeras horas. Reuniones de más de cuatro horas, es necesario realizar algunas
actividades dinámicas, que involucren a todo el grupo. Para reuniones de media
jornada, es necesario establecer el mejor momento, ya sea por la mañana o por la
tarde sin ol-
vidar los recesos. En dichos recesos siempre en bueno ofrecer agua, jugos, café y
algo liviano para comer.
Pasos fundamentales para
una exitosa recaudación de
fondos
En una organización sin fines de lucro, como lo es una iglesia o una organización
caritativa; generalmente se delega la recaudación de fondos al departamento
administrativo.
Aunque por lógica, la recaudación de fondos va integrada a la administración, los
mejores impulsores de proyectos no son los administradores sino son aquellos que
tuvieron la visión, es decir, el director, el presidente o el pastor.
En todo el proceso de recaudación de fondos es el visionario o el pionero de un
proyecto, quien con más facilidad y con más rapidez logrará llegar a la meta de la
recaudación.
En muchas organizaciones eclesiales la recaudación de fondos es un proyecto que va
a paso de tortuga, por la simple razón que es un proyecto comunitario y no hay un
impulsor responsable. Si se necesita acelerar la recaudación de fondos en una
comunidad, entregue el proyecto a quienes lo iniciaron o lo impulsaron. Le
sorprenderá cuán rápidamente aparecerán los fondos para el proyecto.
A continuación, los principales puntos a tener en cuenta al realizar una exitosa
recaudación de fondos:
1. La oración.
Cada paso en el proceso de la recaudación de fondos debe estar acompañado de la
oración. Es importante consultar en todo momento la voluntad de Dios, aunque haya
una hoja de ruta y una guía paso a paso. Dios es el visionario de todo proyecto
ministerial, eclesial y Él debe tener una voz en todo momento. Algunos de los
momentos importantes para pedir la guía de Dios es (a) al realizar la planificación, (b)
al seleccionar los posibles donantes, (c) al realizar la visita para pedir apoyo
económico, y (d) al recibir respuestas negativas como también positivas, (e) al cerrar
el proyecto.
2. La buena planificación del proyecto.
Toda recaudación de fondos empieza con un proyecto bien planificado. La buena
planificación es el secreto para que un proyecto sea aceptado y reciba la aprobación
para continuar. En la planificación se definen los siguientes puntos: (1) Quiénes
administran el proyecto. (2) Quiénes son los encargados de realizar las visitas a los
posibles donantes. (3) Una explicación clara de la visión y misión. (4) Una descripción
del proyecto: Cada proyecto tiene su historia, sus motivos, sus metas y su proyección
futura. Es necesario lograr un orden entre todos esos cabos sueltos y resumirlo en un
documento bien redactado que pueda ser presentado a la iglesia y a posibles
donantes individuales.
3. La visita personal al posible donante.
Toda recaudación de fondos se inicia con una cita. Y antes de apoyar un proyecto el
donante se interesa por conocer los principales detalles. Para esto el que presente el
proyecto debe estar bien preparado para responder estas seis preguntas: (1)
¿Concuerda el proyecto con los fines y la visión del donante o de la iglesia? (2)
¿Cuántos y quiénes participan en la financiación de este proyecto? (3) ¿Quién está a
cargo de la administración financiera del proyecto? (4) ¿Está planificada la
financiación del proyecto? (5) ¿Está garantizado el 100% de la financiación? (6) ¿En
manos de quién terminará el proyecto?
4. Una petición clara y específica.
La visita al posible donante es el momento más importante de toda la recaudación de
fondos. En esta conversación el representante del proyecto pueda presentar la visión
del proyecto y cuáles serán los frutos a corto, mediano y a largo plazo. Este también
es un momento de conocerse mejor, ya que es una conversación de uno a uno. Pero
lo más importante es dar al posible donante la oportunidad de ser parte de esta obra
de Dios en forma concreta y específica. La petición de fondos debe ser formulada
mediante un pregunta clara y específica. La visita a un posible donante siempre debe
terminar con una ganancia para las dos partes. Si el donante no acepta el desafío de
invertir en este proyecto, es posible que este contacto sea la base para otro futuro
proyecto.
5. El agradecimiento y los informes.
Si se logra un acuerdo, la administración del proyecto debe enviar una carta de
agradecimiento dentro de las primeras 48 horas. A partir de allí la administración debe
encargarse de proveer información a los donantes que participan del proyecto. Estos
son algunos principios para informar a donantes de fondos para proyectos: (a) Debe
haber un saludo y agradecimiento personalizado del encargado principal del proyecto.
(b) Se debe informar periódicamente, ordenadamente, resumidamente,
numéricamente y gráficamente. (c) Debe haber visitas planificadas del jefe de
proyecto al donante (d) Se debe informar acerca del cierre del proyecto.
6. Un buen cierre de proyecto abre nuevas puertas.
Cada proyecto de recaudación de fondos debe tener su momentum. Por lo general
esto debe ser la inauguración, el inicio o la puesta en marcha del proyecto que debe
ser un acto bien preparado y memorable. Nadie quiere ser parte de un proyecto que
no tenga status y nivel. Lo relevante aquí es que el donante sea integrado en el acto
como parte fundamental del proyecto, así como también los arquitectos,
constructores, administradores y otros que dieron vida al proyecto. El lema en la
recaudación de fondos siempre es “trabajar juntos para una misma meta”.
"Dios llama a que cada uno a aportar con el don que recibió. Y si se logra un cierre de
proyecto con excelencia es casi seguro que ganará a estos donantes para futuros
proyectos."
Finalmente, y en un orden más bien cronológico, los pasos para una exitosa
recaudación de fondos:
(1) La visión del proyecto.
(2) La elaboración del proyecto.
(3) El primer contacto con el y los posibles donantes.
(4) La visita y la presentación del proyecto al posible donante.
(5) La respuesta favorable o desfavorable.
(6) La transferencia de los fondos.
(7) El agradecimiento y los informes.
(8) El impacto del proyecto.
(9) El cierre del proyecto.
9 principios para recaudar
fondos como iglesia
La recaudación de fondos en una iglesia o un ministerio cristiano para un causa o
necesidad específica dentro o fuera de la Iglesia es una práctica que se conoce desde
tiempos bíblicos. Los emprendimientos caritativos que desarrollan las iglesias
evangélicas deben ser sustentados y la manera de hacerlo es buscar los fondos en
las filas de los miembros de la Iglesia. La tarea de la recaudación de fondos es un
trabajo administrativo que necesita ser bien planificado, ejecutado con voluntarios
convencidos de la causa y finalmente el resultado debe ser presentado a los
donantes, es decir a la iglesia.
Queremos iniciar una serie de artículos acerca de este tema para apoyar a las Iglesias
y los ministerios cristianos a crecer en sus actividades de recaudación de fondos. Mas
que ideas de como recaudar, queremos presentar prinicipios para una recaudación de
fondos efectiva.
Una de las organizaciones evangélicas de ayuda y desarrollo reconocidas a nivel
mundial es Tearfund. Con su revista Paso a Paso que se traduce a varios idiomas y
que llega a varios países Latinoamericanos, han realizado un importante aporte a la
difusión de conocimientos y principios bíblicos relacionados a la administración
sustentable de proyectos eclesiales y comunitarios. En esta ocasión quiero
compartirles un resumen de los 9 principios para recaudar fondos, del artículo titulado:
„Una manera cristiana de recaudar fondos“ elaborado por Tearfund. El artículo
completo de 11 paginas puede descargar en formato PDF nuestro sitio
[Link]:
PRINCIPIO 1 – EDUCAR
La educación puede ser una manera efectiva de obtener el interés en nuestro trabajo
y la donación de fondos. Los donantes van a estar más dispuestos a dar si
expresamos de manera específica cuáles son las necesidades.
PRINCIPIO 2 – PREGUNTAR
Con frecuencia los materiales educativos o folletos son suficientes para animar a
posibles donantes a hacer contribuciones a nuestro proyecto. Sin embargo, a veces
necesitamos pedir apoyo directamente, ya que algunas personas no están seguras de
cómo ayudar. La organización o la iglesia deber ser específica en cuanto a lo que
pide. Si la gente tiene una idea clara de exactamente qué ayudará a financiar con su
dinero y cómo afectará las vidas de otros, estará más dispuesta a dar.
PRINCIPIO 3 – TENER UN ACERCAMIENTO DE PERSONA A PERSONA
La recaudación de fondos está íntimamente vinculada con las relaciones
interpersonales. Nuestro objetivo debe ser formar buenos vínculos entre los donantes,
la organización y la gente a la que servimos. Esto puede llevar mucho tiempo pero
vale más la pena y es más efectivo. Tenemos que mostrarle a los donantes que
aquellos a los que servimos son personas específicas y no simplemente una cierta
categoría de gente que recibe apoyo de los donantes. Además, si deseamos que los
donantes nos confíen su dinero, nos tienen que ver como confiables en el manejo del
dinero, profesionales en la administración y como personas al mismo tiempo.
PRINCIPIO 4 – ENTENDER EL PUNTO DE VISTA DEL DONANTE
Por lo general los donantes tienen dos razones principales por las cuales contribuyen
a nuestro trabajo: (a) Confían que usaremos su dinero sabiamente. (b) Piensan que
su contribución afectará las vidas de las personas. Siempre también hay interesados
que no pueden dar dinero. A ellos podríamos invitarlos a dar de su tiempo o participar
en el trabajo de nuestra organización mediante la oración.
PRINCIPIO 5 – BUSCAR DONANTES CON BUENA ETICA
Puede ser muy tentador ir tras fuentes fáciles de financiamiento o aceptar cualquier
dinero que nos ofrecen con tal de maximizar nuestros recursos. Sin embargo, en los
casos de donantes que dan sumas grandes de dinero, especialmente empresas, es
importante ver la influencia que va a tener el donante y que compromiso hay con el.
PRINCIPIO 5 – AGRADECER
Este puede parecer un principio evidente, pero el agradecimiento se torna difícil a
medida que aumenta el número de donantes. Decir gracias y mostrar que valoramos
la generosidad del donante no es sólo cuestión de buena educación, sino que es
fundamental si es que los donantes nos van a dar dinero nuevamente.
PRINCIPIO 7 – INVERTIR TIEMPO Y DINERO EN CONSERVAR EL VINCULO CON
DONANTES
Para crear una base estable de financiamiento necesitamos donantes que donen
dinero repetidamente. Para que los donantes que han hecho una primera contribución
lleguen a ser donantes regulares, debemos agradecerles su donación y mantenerlos
informados sobre cómo se está utilizando su dinero.
PRINCIPIO 8 – MANTENER UNA BUENA IMAGEN
Una buena imagen nos ayudará a retener a los donantes y a atraer a nuevos. Es
mucho más probable que las personas den dinero a un proyecto o iglesia de la cual
han oído hablar y que tiene el respeto de la comunidad. Nuestra imagen es tan
importante como la calidad de nuestro trabajo y de nuestros métodos de recaudación
de fondos.
PRINCIPIO 9 – ESTAR DISPUESTOS A RENDIR CUENTAS
Cuando los donantes financian nuestro trabajo, esperan que usemos el dinero con
sabiduría. Si lo hacemos, nos confiarán su dinero nuevamente. Pero si no lo usamos
sabiamente, no tendrán interés en financiar nuestro trabajo en el futuro y podríamos
ganarnos una mala imagen. Al rendir cuentas a nuestros donantes también estamos
dando cuentas a Dios por lo que él nos ha provisto.
El artículo original se denomina „Una manera cristiana de recaudar fondos“ elaborado
por Tearfund, en PDF. Visita la revista PASO A PASO de TEARFUND y lea todas las
ediciones anteriores desde aquí: [Link]
es/resources/publications/footsteps/
Sepa cómo compartir el
trabajo eficazmente
Delegar: herramienta imprescindible en el liderazgo
Delegar es una herramienta fundamental para el pastor-líder de hoy. La misma le
permite multiplicar su labor al tiempo que se mantiene enfocado en aquellas funciones
y tareas que nunca debiera dejar de lado: predicación, enseñanza, oración, liderazgo
y desarrollo personal.
Esta dinámica está presente en Hechos 6.1-8. Ante una nueva demanda entre los
creyentes, los apóstoles evitaron sobrecargarse con otra tarea. Escogieron
mantenerse dedicados a sus funciones básicas y asignaron a otros la responsabilidad
de satisfacer dicha necesidad. Todos fueron beneficiados.
Éxodo 18.13-27 narra la experiencia de Moisés. Frente al inminente colapso que
sufriría por causa de hacerse cargo de todas las necesidades del pueblo (vv. 17-18),
supo atender y aplicar el consejo de su suegro Jetro (vv. 19-23). Definió las tareas,
escogió varones, y delegó en ellos. Ahora Moisés se ocuparía sólo de los asuntos
difíciles o importantes (v. 26).
Definición
Delegar es un proceso intencional que implica transferir responsabilidades, autoridad
y la consecuente necesidad de rendir cuentas a una persona y/o grupo. Por lo tanto,
no se trata meramente de pedir a alguien que nos ayude y haga algo para lo cual no
tenemos tiempo. Es todo un proceso que, llevado a cabo correctamente, produce
enormes beneficios para el pastor, para el líder, y para la iglesia toda.
Cuando un pastor es competente en el manejo de este instrumento, promueve el
crecimiento personal y profesional de sus líderes para el cumplimiento eficaz de la
misión de la Iglesia. En palabras del apóstol Pablo, se trata de
“perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación
del cuerpo de Cristo” (Efesios 4.12, RV60).
Pasos para delegar efectivamente
Lo primero que debe asegurarse es la propia actitud del Pastor. Nunca se debe utilizar
a los individuos para beneficio propio, o para quitarnos las tareas de encima. La
motivación correcta es edificar a las personas por su propio bien y el de la
organización. Luego, pueden verificarse los siguientes pasos básicos:
1. Definir y describir las funciones y tareas que deben ser delegadas. Mostrar la
importancia de las mismas en función del plan o visión de la iglesia y su relación con
otras áreas o ministerios.
2. Identificar y seleccionar a la persona calificada. Sus dones, carácter, fortalezas
y habilidades deben responder a los requerimientos del trabajo a delegar.
3. Establecer acuerdos en: qué se espera, la fecha límite, el marco para la toma
de decisiones, los recursos disponibles, etc.
4. Asignar la responsabilidad con la consecuente autoridad. Esto es, manos a la
obra.
5. Mantener canales de comunicación abiertos y claros. Desentenderse o sofocar
son extremos que deben evitarse. Determine el grado de cercanía más adecuado.
6. Efectuar el monitoreo por medio de evaluaciones periódicas conjuntamente con
el líder. Debe concederse espacio para los errores ‘aceptables’. Aprendizaje y aliento.
7. Dar reconocimiento durante el proceso y al concluir el mismo. Confirme su
confianza en la persona sin adular.
8. Preparar y asignar un desafío mayor para quienes respondieron con fidelidad.
Cuando se delega eficazmente la persona estará dispuesta inmediatamente para
nuevos y mayores desafíos.
Beneficios
Adquirir la habilidad de delegar ayuda a evitar lo que se puede definir como “el
síndrome de Marta”. En Lucas 10.38-42se nos dice que Marta estaba enredada con
“las muchas cosas” (v. 41), poniéndola agresiva y de mal humor. Querido Pastor,
¿puedes identificarte con esta experiencia? Peor aún, esto le hacía perder a Marta “la
buena parte” (v. 42), que María había sabido escoger. Delegar permite evitar a los
pastores que los muchos quehaceres del ministerio hagan alejar o perder la parte más
importante del mismo.
1. Delegar eficazmente conlleva los siguientes beneficios entre otros:
2. Incremento de la productividad del pastor o líder.
3. Previene el agotamiento y evita desenfocarse de lo importante.
4. Desarrolla líderes promoviendo su crecimiento personal y profesional.
5. Fortalece a la organización y amplía el ministerio de la iglesia.
6. Estimula la multiplicación de líderes.
7. Fomenta la creatividad y la innovación.
8. Promueve el trabajo en equipo, la cooperación y la complementación.
Tips
Considere los siguientes tips mientras implementa o desarrolla el proceso de
delegación en su ministerio o iglesia.
Mantenga una relación distendida y fluida con quienes aceptaron la
responsabilidad. Demuestre interés por su persona, su familia, etc.
Siempre asigne responsabilidades que excedan las capacidades de las
personas para que se sientan desafiadas.
Permita la creatividad. No se interese tanto en cómo se realiza la tarea sino en
el resultado final. Evite controlar y que se hagan las cosas a su manera.
Hágase tiempo para delegar. Así tendrá tiempo para las cosas realmente
importantes y que solo usted puede y debe realizar. Su influencia será más amplia y
su impacto será mayor.
Elogie suficientemente los esfuerzos y recompense generosamente los
resultados.
Pague el costo de aprender a delegar, y enseñe a sus líderes a hacerlo
eficazmente. Inserte este proceso en la cultura de su iglesia u organización.
Recuerde que delegar no es un fin en sí mismo, sino un importante instrumento para
el desarrollo de otros líderes. En tal sentido y para que sea realmente eficaz debe ir
acompañado de la necesaria motivación y de una supervisión o monitoreo adecuados.
Ambos aspectos serán tratados en las siguientes ediciones.
Por Ernesto Turosky Ernesto es consultor en Desarrollo de Liderazgo, profesor y
conferencista. Posee una maestría en Liderazgo Formativo y una licenciatura en
Teología. Pastorea la iglesia “Jesús es el Camino” en Florencio Varela, Buenos Aires.
Casado con Silvia Domínguez, son padres de dos hijos: Emiliano (21) y Tomás (15).
Email: eturosky@[Link]
El lugar del dinero en la
Iglesia y los ministerios
cristianos
Las finanzas atañen al uso del dinero, y el manejo financiero tiene base bíblica desde
los libros iniciales del AT, desde la prominencia del hombre al ser creado a la
dependencia de los recursos en un escenario de escasez, posterior a la caída del
hombre. Paralelamente a los milagros de provisiones se tiene una gran variedad de
pasajes que alientan al uso productivo de los recursos, enfatizando siempre que Dios
es el dueño de toda riqueza y que es “sobreabundante” en sus provisiones. Las
finanzas de nuestro Dios no tienen límites, pero la ignorancia o el analfabetismo en
materia financiera ha sido y es causal de que el pueblo cristiano no supere su estado
de escasez y hasta tenga un mal desempeño financiero. Un ABC financiero básico
para las iglesias debe partir de la comprensión de los temas financieros y de cambios
de conductas tradicionales.
Las iglesias y los ministerios cristianos se sitúan dentro de la categoría de entidades
“sin fines de lucro”, con características propias en materia de tributos y en su misión
social empresarial en el mundo real. Ahora bien, el hecho de que no persigan lucro, no
significa que las mismas deban presentar estados de pérdidas continuas; sino más
bien cumplir lo que se describe en la parábola de los talentos (Mateo 25:14-30) de
producir y generar más fondos. En especial no caer en la pereza de no ganar nada.
“Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros y, al venir yo, hubiera
recibido lo que es mío con los intereses” (Mateo 25:27 RVR 95). Es más, las iglesias
latinas deben prepararse a ser “dadoras y generadoras propias de riqueza”, ya que
varios donantes y organizaciones cortaron o redujeron sus ayudas financieras;
implicando esto un cambio del rol tradicional de ser receptoras pasivas. En este
artículo esbozaremos una visión dinámica del rol de las finanzas en este tipo de
entidades, y punto de partida de ello es entender bien el concepto del dinero y de la
riqueza para luego formular los pilares de una robusta finanza en las iglesias y
ministerios cristianos.
1. Las funciones del dinero
El dinero es un “bien indirecto necesario para el intercambio y como medida de valor o
riqueza”. La concepción real del dinero descansa en esta función dual. En el mundo
real o en el bíblico: es un bien al servicio del hombre para ayudarle a su bienestar. En
ninguna parte de la Biblia se critica al dinero. “Porque el amor al dinero es la raíz de
todos los males; el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y se traspasaron
con muchos dolores” (1 Timoteo 6:10, RVG2010). Se destaca que lo nocivo es la
codicia que conlleva a la esclavitud monetaria. La iglesia y los ministerios cristianos
deben saber que para intercambiar (comprar, vender, pagar, etc.) y para ahorrar
necesitan del dinero, y para ello deben encuadrar su organización a un uso productivo
de lo monetario.
La clave: VIDA CRISTOCÉNTRICA
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas” (Mateo 6:33, RVG 2010)
2. Entender el concepto de riqueza financiera
Sinónimos de riqueza son: fortuna, tesoro, capital, caudal; de aquí que es asociada a
“abundancia”, mientras que lo estrecho o limitado es para la “escasez”. La riqueza
financiera es un parámetro que mide el nivel de prosperidad y la situación
socioeconómica de una persona o una entidad. La iglesia y los ministerios no están
exentos de lo que dice Deuteronomio 8:18, “Antes acuérdate de Jehová tu Dios;
porque Él te da el poder para hacer las riquezas (RVG 2010). Por ende, regla básica
es concebir claramente y enfocar su misión de que son generadores de riqueza
financiera a la par de la misión espiritual encomendada. Tradicionalmente, las
organizaciones cristianas han sido tomadoras de donaciones y de fondos. Ser
generador es un estadio más avanzado y requiere de creatividad, de paciencia y de
talentos.
3. Buen uso de herramientas de gestión financiera
Para que los dos conceptos descritos sean manejados correctamente deben ser
acompañados por un sólido conocimiento de las herramientas de gestión financiera:
desde la implementación de planes y presupuestos financieros hasta la indicación de
responsabilidades.
a. Un plan y/o presupuesto financiero debe ser el documento básico para la toma de
decisiones financieras. Si bien este punto requiere de todo un desarrollo exhaustivo, lo
importante señalar es que la misión y las tareas a realizar se deben plasmar en cifras
numéricas. El plan debe incluir estimaciones de los recursos futuros, de los gastos y
de las necesidades de capital. Debe ser una proyección válida de las actividades
futuras. Un plan financiero exitoso es aquel que pudo ser implementado debido a sus
objetivos medibles y flexibles.
b. Órganos de Gobierno y Estructura Corporativa: Definir la estructura corporativa es
uno de los principales retos, ya que implica individualizar responsabilidades entre los
tres principales actores en el manejo financiero: el comité o encargado financiero, el
pastor y la membresía; asegurando que se establezcan los objetivos de la
organización, y los medios para alcanzarlos. Estos responsables deberían mejorar los
mecanismos actuales para asegurar una generación de ingresos suficiente para el
cumplimiento de la Gran Comisión.
i. El rol del Comité o Encargado Financiero: Las funciones del comité financiero
(llámese tesorero, cajero, administrador, etc.) están delimitadas generalmente en los
estatutos de creación. No importa la cantidad de funciones que pueda enumerarse
legalmente, financieramente estas deben abarcar dos tipos de decisiones financieras:
financiación y las directivas. Las decisiones de financiación se aboca a la obtención
de fondos o recursos, mientras que las decisiones directivas conciernen a las medidas
operativas y financieras del día a día como, por ejemplo: el salario pastoral, pagos de
servicios básicos, gastos fijos y gastos variables que hacen al funcionamiento propio
de la organización. Por otro lado, el manejo financiero no solo debe centrarse en los
ingresos y egresos, sino también velar por los activos. Un activo es algo que es de
propiedad y por ende, velar porque este activo crezca es uno de los roles de los
encargados de las finanzas.
ii. El rol del pastor: Es errónea la creencia de que el pastor o líder espiritual debe ser
apartado de los asuntos financieros. Todo lo contrario, ya que como líder espiritual
debe estar informado y ser un participe activo. No solo se debe acudir al pastor para
orar por la escasez o la falta de fondos. Lo que se debe evitar es que el pastor sea
cargado con la responsabilidad financiera poniendo en peligro o delegando su
responsabilidad primaria.
iii. Conducta apropiada como “dador alegre”
La iglesia no debe ser un lugar especial de rescate financiero, donde los miembros
solo van para recibir. La madurez espiritual debe ser acompañada por un estado
“dador”. Toda estrategia debe basarse en 2 Corintios 9:7 “Dios ama al dador alegre”
(RVG 2010). Si la misma organización tiene que cambiar su conducta dadora, más
aun su Cuerpo: los miembros.
Una ley sin falla. La ley de la cosecha.
“Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que
siembra abundantemente, abundantemente también segará” (2 Corintios 9:6, RVG
2010)
4. Pilares de una finanza robusta en las iglesias
Para que las finanzas en las iglesias y ministerios cristianos sean robustas y
sostenibles deben basarse en estrategias de generación de riqueza integral. Este tipo
de estrategia requiere de un nuevo modelo de gerencia financiera pro-crecimiento.
Para ello, se proponen 3 pilares para una estrategia financiera con énfasis en la
planificación y la inversión, el rol proactivo del Comité o encargado de las finanzas y la
transparencia en el informe oportuno de las actividades financieras. El primer pilar es
basarse en un plan financiero que acompañe la visión y misión organizacional. El
segundo pilar es formar o fortalecer al Comité o encargado financiero con una
proactiva labor en sus decisiones operativas y directivas. Tercer pilar crucial es la
transparencia en el informe de los datos y su comunicación oportuna. Las iglesias y
los ministerios cristianos deben contar con políticas comunicacionales donde se
muestra a sus aportantes cuan responsables han sido en el uso productivo de los
fondos y cómo han pasado a ser generadores de riqueza espiritual y financiera. La
rendición de cuentas es un factor motivador para que el pueblo sea un dador
creciente.
Conclusión
Las entidades que trabajan en la parte espiritual no están exentas del uso del dinero y
de ser generadores de riqueza. Se debe entender que como cualquier organización, la
Iglesia necesita del dinero y de otros recursos para cumplir su misión. De allí que,
internamente los miembros deben traspasar el umbral de ser meros receptores a un
estado de “dadores”, para luego crear un círculo virtuoso de crecimiento para la
misma organización. Las añadiduras y las promesas estipuladas se cumplen siempre
que tenga un enfoque cristocéntrico. Y no importa el tamaño de la organización, hay
una premisa bíblica clara: “Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré (Mateo
25:23 RVG2010). Contar con unas finanzas planificadas y responsables activos
genera beneficios internos y externos para la organización y asegura un crecimiento
sostenible, meta anhelada para el cumplimiento de la Gran Comisión.
Acerca del autor
Zulma Espínola. Economista. Correo: zeg2706@[Link]. Sitio web:
[Link]
Boletín de Iglesia
Así que su pastor le ha pedido que comience un boletín de iglesia: ¿por dónde
empezar?
Está sentado delante de su computadora para escribir un boletín de iglesia. ¿Por
dónde comienza? ¿Qué es lo que quieren leer sus miembros de iglesia?
Un boletín conecta e informa a los miembros. Más que ser un boletín arcaico, es
adaptable, crea valores y promociona tanto a una iglesia pequeña que está creciendo,
como a una iglesia grande, técnicamente desarrollada.
¿Por qué imprimir boletines de iglesia?
Mantienen a los miembros informados sobre los eventos, propósitos, misión,
programas y personas de la iglesia local. Los boletines son un medio para compartir y
sirven para que los programas de la iglesia sean promocionados.
¿Cómo diseñar un boletín?
Antes de comenzar a escribir, debería de tener el esquema y formato listo. Si es
posible, trabaje con un programa de diseño gráfico profesional (Quarx, Front Page,
Adobe CS3. El más sencillo es Publisher) para crear un formato que llame la atención
y que refleje la misión de su iglesia y que introduzca a los lectores en sus páginas.
Podrá localizar a algún estudiante universitario que pueda introducirle en el mundo del
diseño.
¿Qué quieren leer los miembros?
Los boletines son tan singulares como las iglesias. Unos pueden ser escritos en un
estilo informal, cálido, mientras que otros pueden tener un acabado a todo color y de
aspecto más profesional.
• Ambos incluirán artículos breves sobre personas. A los demás les gusta leer sobre la
gente: sus historias, viajes misioneros, experiencias, lo que han hecho, lo que están
haciendo ahora y cuáles son sus planes de futuro. Hable con la gente, haga
preguntas.
• Los lectores están interesados en los eventos de su iglesia, de otras iglesias,
Seminarios, conciertos y talleres.
• Se puede presentar a nuevos miembros con pequeños artículos. Un artículo con
formato de historia puede dar vislumbres de miembros veteranos, y las personas
entrevistadas se sentirán afirmadas.
• Una congregación puede conocer poco sobre sus departamentos de iglesia:
Exploradores, escuela dominical, servicios a la comunidad, jardín de infantes, jóvenes
o tesorería. Comente los programas de iglesia. Presente a los líderes, yendo más allá
de la simple presentación. Encuentre algo interesante, emocionante o único en esos
departamentos.
• Puede suscribirse a servicios de noticias por e-mail. Sea cauteloso a la hora de usar
el boletín para discutir asuntos controvertidos.
Utilice fotografías
La gente suele ir a las imágenes con contenido informativo. Imágenes de niños y
animales tienen un gran apelativo. Cuando escriba entrevistas, incluya fotografías con
acción, preferiblemente fotografías espontáneas. Si no hace las fotos usted mismo,
las cámaras de hoy día son fáciles de usar, pida ayuda a alguien de la iglesia
aficionado a la fotografía.
¿Cómo conseguir que las noticias rutinarias sean interesantes?
Utilice titulares avispados, fotografías claras, títulos con frases enérgicas, artículos
cortos y párrafos compactos. Use verbos con acción [evite la voz pasiva] de modo que
lo que escriba sea interesante y cobre vida. Procure que lo que escriba sea fácil de
leer y preciso. Busque retroalimentación [pregunte si ha gustado el boletín]. Y no
olvide hacer una edición cuidadosa. Pida a alguien que compruebe su gramática,
ortografía y puntuación –si no lo hace, sus lectores lo harán.
Puede incluir:
Calendario de actividades de la iglesia, historias breves, meditaciones o frases que
inspiren, el año bíblico (lectura diaria de la biblia), cómo involucrarse en un ministerio,
cobertura de actividades especiales, testimonios, cumpleaños, bodas, bautismos,
logros académicos de los miembros, etc. Utilice su imaginación. Es el boletín de su
iglesia, así que averigüe qué es lo que sus miembros de iglesia quieren leer y qué les
haría sentirse como en casa. Recuerde pensar en términos de "¿Qué le dice esto al
lector?" No hay límites para lo que pueda hacer, así que sea creativo.
Fuente:
[Link]
Conceptos bíblicos que
logran una administración
eclesial práctica
Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los
misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea
hallado fiel. 1 Corintios 4:1-2
La Administración Eclesial
Existen varias áreas de administración y el pastor es responsable directo. Por ello, la
administración eclesial involucra un marco funcional en el ministerio pastoral, que
contiene el ganar, educar, formar y estructurar al creyente, hasta que éste, a su vez,
pueda también manejar la Palabra y ser un buen ayudante.
El pastor debe ser un buen administrador. Esto implica disciplina, visión, equilibrio,
orden y eficiencia. Aunque la mayoría de las iglesias tienen sus oficiales encargados
de los recursos materiales: diáconos, comisión de finanzas, de construcciones y
mantenimiento y otros, sin embargo, toca al pastor como supervisor o apoderado,
para usar un término más actualizado de la administración científica, mantener un
control preciso sobre esos recursos y conducir a la iglesia a lograr sus objetivos con el
menor esfuerzo y gastos. El mayor recurso con que cuenta el pastor son las personas;
por tal motivo, la relación con su grey es de vital importancia. Además debe conocer a
los que le rodean para que pueda delegar confidentemente funciones y labores que el
solo no haría favorablemente.
Fundamentación Bíblica de la Administración
Hablando de administración de la Iglesia cristiana, nos dice un conocido autor y
escritor (Calderón): “Jesucristo es el administrador por excelencia, sentó las bases de
una organización universal de su Iglesia…” Qué mejor ejemplo para buscar en la
Palabra de Dios algunos fundamentos para sentar bases de una buena administración
(1 Cor. 4:1-2).
Ahora bien, se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel. Aparte
de ser administradores de los misterios de Dios, fieles en la entidad que están
administrando, o sea, la Iglesia de Jesucristo.
En lo referente a los diezmos, por ejemplo vemos en Mal. 3:8. Y cuando Dios dice:
“Me habéis robado”, se refiere a los fondos de la iglesia, compuestos por diezmos,
ofrendas y otros, entregados por los miembros. Es la parte que pertenece al Señor.
Dios no quiere o no espera que todos den la misma suma de dinero cada semana o
cada mes, sino que den alegremente y abundantemente (2 Cor. 9:6-7).
Al diezmar, demostramos que Dios es el dueño de todo y que nosotros somos
simplemente administradores y contadores, que un día rendiremos cuentas, y,
debemos practicarlo individualmente. Entendemos que es una poderosa razón para
solicitar a los administradores, fidelidad en su manejo.
En la Biblia encontramos abundante información sobre Administración
1. Cuando Dios creó los cielos y la tierra, Él estaba planeando, ejecutando,
organizando y evaluando todo su trabajo. La evaluación de su obra se halla en las
palabras “y vio Dios que todo era bueno en gran manera” (Génesis 2:31).Todo estaba
bajo control, así es cuando hay una buena administración.
2. Durante el éxodo del pueblo de Israel, también se aprecian ejemplos de una
excelente administración, Moisés trataba de atender solo los problemas de todo el
pueblo de Israel, su suegro Jetro le recomienda “selecciona hombres de virtud” para
delegarlos y compartir con ellos las responsabilidad. (Éxodo 18:13-22) Cuántos
pastores y líderes enfrentan hoy, solos, las responsabilidades de la iglesia, Si
utilizasen principios administrativos, podrían delegar gran parte de su trabajo,
trabajarían mejor y la iglesia prosperaría.
3. En la organización del campamento y del tabernáculo cada tribu se ubicaba en su
lugar correspondiente, tanto al reposar como al movilizarse se observa en el
campamento un orden asombroso.
Nadie podía hacer lo que no le había sido indicado y los que tenían que hacer algo, lo
hacían con excelencia. El tabernáculo fue diseñado y amueblado de acuerdo con el
plan ordenado, el servicio sacerdotal se realizaba por turnos y de acuerdo con un
manual, El levítico. En la adoración, en la marcha o en la guerra el pueblo se movía
como un solo hombre.
La Iglesia tiene fundamentos administrativos
R.E. Coleman en su libro El plan supremo de evangelización, dice que Jesús estaba
más interesado en preparar y comisionar a unos pocos que impresionar a multitudes.
“Después subió al monte, y llamó así a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a
doce, para que estuvieran con él, y para enviarlos a Predicar a los cuales también
llamó Apóstoles. Entonces Jesús les dijo Otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el
Padre, así también yo os envío” (Marcos 3:13-14).
Aquí se observa un hecho de trascendental importancia; que para ser administrador
de los misterios de Dios, primero hay que ser servidor de Cristo.
Larry Burkett, en su libro Dar y Diezmar dice:“Nuestras iglesias modernas son los
alfolíes descritos en el Antiguo Testamento, de modo que nuestros diezmos deben ser
dados sencillamente a la iglesia, pero pocas Iglesias hoy en día funcionan como
alfolíes, proveyendo para las necesidades de los enfermos, ancianos, huérfanos, e
igualmente sosteniendo a los inspirados maestros de la Palabra, fuera de la iglesia
organizada”.
En el libro de los Hechos tenemos el ejemplo de buscar hermanos de buen testimonio,
llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos este trabajo (la
administración) y nosotros (los apóstoles), persistiremos en la oración. Nos indica
claramente la postura a ser asumida ante la necesidad de la elección de
administradores y los motivos de dicha necesidad. No solo se refiere a la
administración de dinero propiamente, sino a todo elemento administrable.
Acerca del autor
El Lic. Ricado Coronel (rcoronelorrego@[Link]) está
casado con Marta Millán, y tienen 3 hijos. Es pastor del Ministerio Nueva Vida de la Iglesia
de Dios en el Paraguay y decano académico del Seminario Teológico de su denominación.
Es consultor de Empresas y Prof. Universitario de Administración, Contabilidad y Finanzas
en Asunción.
¿Cuál es el verdadero rol de
un pastor?
¿Puede explicarnos, Dr. Neufeld, qué involucra
bíblicamente el término “pastor”?
La idea del pastor viene de la tradición pastoral de Israel. La cría de
animales, especialmente ovejas, su alimentación y cuidado, su protección y
corrección, servían de ejemplo para el cuidado espiritual del pueblo de Dios.
Dios mismo es identificado muchas veces como el Buen Pastor, tal como lo
expresa el Salmo 23.
Jesús se identifica como el Buen Pastor que da su vida por sus ovejas, que
logra ovejas obedientes, que prestan atención a su voz y lo siguen, y quien
protege a sus ovejas de modo que nadie las arrebatará de su mano. Los
pastores de hoy haremos bien en tomar en cuenta el carácter pastoral de
Dios y la vida pastoral de Jesús como modelo profesional.
¿Cuánta autoridad debería tener el pastor en la
iglesia?
Bueno, primeramente es importante notar que los pastores aparecen en el
número cuatro de la lista de dones espirituales de Efesios 4, y son un
integrante más en el equipo de liderazgo espiritual de la iglesia. La
concentración actual en la autoridad pastoral, representada en una sola
persona, no es del todo bíblica. El rol pastoral bíblico no tiene que ver tanto
con autoridad, sino con apacentar y enseñar. Por otro lado, no cabe duda de
que la Biblia enseña un liderazgo espiritual y pastoral firme. También hay
que tomar en cuenta que es muy probable que los términos “pastor”,
“obispo”, “presbítero” y “anciano” sean sinónimos en la Biblia.
¿Podría explicarnos cuáles son las tareas,
actividades y funciones principales que
debecumplir un pastor?
El pastor tiene un importante rol educativo en la iglesia. Los pastores,
juntamente con los maestros, son necesarios para consolidar las iglesias.
Esto ocurre a través de la enseñanza, el cuidado pastoral y el liderazgo
espiritual. Es notable que el texto griego, “pastores” y “maestros” están
unidos de forma especial (tous de poimenas kai didskalous). Quizá
estos dos ministerios debieran ir más unidos de los que es nuestra práctica
actual. Bien podría unírselos en un solo título: “pastores-maestros”.
Es necesario mantener un buen equilibrio entre tareas administrativas,
tareas de enseñanza y tareas de cuidado pastoral. El pastor debería velar
bien por los tres ámbitos, pero a la vez desarrollar el ámbito que mejor
concuerda con sus dones, y buscar refuerzo en los ámbitos en los que es
más débil. Si su fuerte es enseñar, debería buscar la excelencia en la
predicación y las clases bíblicas. En tal caso necesita capacitar y dar lugar a
otra gente para hacer la tarea administrativa y de visitación. Si su fuerte es
la visitación y la consejería, debe buscar formas de asegurar que la iglesia
no sufra por falta de intuición y predicación orientadora. Puede invitar a
otros maestros o dar lugar a miembros en su congregación para el
ministerio educativo. Si su fuerte no es la administración, debería
encomendar esta parte a gente capacitada del mundo empresarial. De
todas maneras, es importante que la administración de la iglesia sea
plenamente “santificada” y coopere con las metas
pastorales y misioneras de la iglesia.
¿Debería el pastor incentivar a que en la iglesia
surjan nuevos pastores?
Es muy importante que los pastores reproduzcan pastores. No es del todo
equivocado aquel dicho que dice: La tarea de las ovejas es producir ovejas,
y la tarea de los pastores es producir pastores. La iglesia necesita tener un
departamento permanente de reproducción y capacitación de liderazgo. Y
el pastor no debería tener miedo de cambiar de iglesia en periodos
prudentes y adecuados. El muy pronto cambio de pastores no es saludable,
pero tampoco es muy útil si los líderes se perpetúan en una iglesia local. Ya
que todas las iglesias son del Señor, no debe haber pastorados vitalicios.
¿Cuáles deberían ser los frutos del trabajo del
pastor-maestro?
Los resultados de una iglesia apacentada y entrenada son formidables. Así
lo vemos en Efesios 4:13-16. Podemos hacer una lista de ellos:
1. Hay unidad de fe: Uno de los frutos es que la iglesia camina
hacia la unidad. Esto es algo que hay que cultivar
trabajosamente. Ya esto vale dentro de una congregación como
también a nivel de la unidad intereclesial e
interdenominacional.
2. Cada uno llega a conocer mejor a Cristo: El “conocimiento del
Hijo de Dios” es una realidad vivencial. No conoce a Cristo aquel
que acumuló mucha información al respecto. Conoce a Cristo
aquel que “quiere hacer su voluntad”, aquel que “oye su voz, es
conocido por él, y le sigue”.
3. Surge un ser humano “concluído”. Los integrantes de la
familia de Dios crecen a la estatura de Cristo, “el varón perfecto.
Una humanidad recreada a la imagen de Cristo.
4. Hay estabilidad de convicciones y cosmovisión: Los miembros
dejan de ser inestables, fluctuantes y dependientes como niños.
Son “inmunizados” contra falsas doctrinas hu- manas y
diabólicas.
5. Los miembros crecen a medida que siguen la verdad en amor.
Hay quienes han luchado por la “verdad” pero sin amor. Otros
predican un “amor” sin convicciones firmes.
6. Cristo, la cabeza, coordina al cuerpo: La iglesia funciona como
un cuerpo. “Todo bien concertado”. “Armonioso”. Como una
orquesta, con diferentes instrumentos musicales, que tocan una
pieza musical.
Estamos muy agradecidos por sus respuestas, y deseamos que el Señor
siga bendiciendo su ministerio.
El Dr. Alfred Neufeld nació en el año 1955 en el pueblo chaqueño de Filadelfia, Paraguay, como hijo de inmigrantes
menonitas rusoalemanes. En 1977 inició estudios teológicos en Basilea, Suiza, y los culminó en Fresno, California,
EEUU, con la maestría en divinidades. Por 18 años se dedicó a la docencia teológica y a la capacitación de pastores
en el INSTITUTO BÍBLICO ASUNCIÓN (IBA), de la Universidad Evangélica del Paraguay, de la cual es decano fundador.
Cursó estudios doctorales en Ginebra, Suiza. Forma parte del cuerpo de pastores de la iglesia Concordia de los
Hermanos Menonitas. Está casado con Wilma y tienen 4 hijos. Recomendamos la lectura del libro “Vivir desde el
Futuro de Dios” editado por Kairós, de su autoría.
¿Cuáles son tus excusas
para no irte a la Iglesia? [5
razones bíblicas para
congregarse]
Cuando los ancianos, predicadores o maestros nos hablan de la importancia de
congregarnos, hay diferentes reacciones en los miembros de la iglesia. Hay quienes
están de acuerdo y asisten fielmente a la iglesia y también hay quienes no les parece
que sea necesario y, por tanto, brillan por su ausencia.
Estos son los pensamientos de algunos que no están de acuerdo:
Hay quienes piensan que ellos no necesitan ir a su grupo o inclusive a la
iglesia para adorar a Dios. Y argumentan que Dios está en todas partes y, por tanto,
ellos pueden leer y orar en su casa.
Otros piensan que ir a la iglesia con regularidad es señal de fanatismo, por
tanto, no asisten.
Y aun otros piensan que como todo en exceso es malo, asistir mucho a la
iglesia también debe ser malo.
Lamentablemente, hay muchos hermanos que tienen en poco congregarse con la
iglesia y por esa razón, se quedan en sus casas, en sus trabajos o se van a pasear.
Este problema no es algo nuevo.
También había algunos de los cristianos en el primer siglo que hacían lo mismo, por lo
cual el escritor a los hebreos escribió estas palabras: “No dejando de congregarnos
como algunos tienen por costumbre”. ¿Qué significa entonces congregarse de
acuerdo a la Biblia?
1. Congregarse es reunirse como Iglesia. 1 Corintios 11.18: “Pues en primer
lugar, cuando os reunís como Iglesia…”
2. Congregarse es estar reunidos en el nombre de Cristo. Mateo 18.20:
“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de
ellos”.
3. Congregarse es perseverar. Hechos 2.41: “Así que, los que recibieron su
palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y
perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el
partimiento del pan y en las oraciones.” 
4. Congregarse es habitar juntos. Salmos 133.1: “¡Mirad cuán bueno y cuán
delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!”
5. Congregarse es ir a la casa de Dios. Salmos 122.1: “Yo me alegré con los
que me decían: A la casa de Jehová iremos.” Eclesiastés 5.1: “Cuando fueres a la
casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de
los necios; porque no saben que hacen mal” Esa casa de Dios es la iglesia.
Entonces congregarse no es quedarse en la casa leyendo la Biblia o haciendo
oración. Tampoco es entrar en la misa por internet desde tu casa y adorar. Eso no es
congregarse. Congregarse es algo mucho más personal e íntimo.
Fuente:
Adaptado del escrito en PDF "No dejando de congregarnos", de Juan Ramón
Chávez Torres.
El desafío de trabajar con
grupos pequeños por
rangos de edad
Los adolescentes de doce años que ingresan a la secundaria y los jóvenes de
veinticuatro que ya piensan que casarse no es una mala idea, tienen necesidades y
gustos muy diferentes. Al organizar los grupos pequeños o células de la iglesia, los
líderes deben considerar este hecho con especial atención, porque en la intimidad de
un grupo pequeño se notan mucho más esas diferencias.
Los grupos pequeños que están integrados por personas del mismo rango de edad
ofrecen un excelente ambiente para la comunicación, el compañerismo y el trabajo.
Es una forma de organización muy poco frecuente en el ministerio de los grupos
pequeños, pero que, sin embargo, funciona —es la organización básica de nuestra
Escuela Dominical.
La segmentación de grupos por edades hasta ahora permanece como un desafío
para el ministerio de los grupos pequeños de la iglesia —incluso para el ministerio
juvenil— y, por lo general, requiere bastante tiempo y paciencia determinar cómo
pueden hacerse las segmentaciones.
¿Cómo agruparemos a la gente? ¿Directamente por rangos de edad de 5 años?
Formando grupos de acuerdo a la edad.
En realidad, la manera de formar los grupos será dictada en gran medida por las
características propias de la iglesia —qué tipos de personas asisten, cantidad de
participantes, si el contexto de la iglesia es rural o urbano, etc. Pero, en general, se
observa que una buena manera de segmentar a las personas según el rango de edad
es como sigue: 6-8 años, 9-11 años, 12-14 años, 15-17 años, 18-24 años, 25-34 años,
35-60 años y 60 años en adelante.
Vale decir que se debe ser flexible y no rígido a la hora de formar lo grupos, y
considerar aquellos casos para admitir a una persona en otro rango del que nuestra
segmentación contempla. Por ejemplo, si solo tenemos una o dos personas de entre
18 y 24 años de edad, no pueden formar un grupo pequeño solas y necesitaremos
analizar si sería más conveniente incluirlas en el grupo de 15-17 años o en el de 25-
34 años. También es posible que una de ellas se sentirá mejor entre los más jóvenes
y la otra entre los más maduros.
A tener en cuenta: el desarrollo evolutivo Los grupos pequeños cumplen una
importante función pedagógica. No es exclusivamente una reunión de estudios
bíblicos, no obstante un grupo pequeño permite múltiples canales de aprendizaje, en
especial mediante la interacción y el cultivo de relaciones personales significativas.
Por esta razón, a la hora de organizar los grupos de edades, los que dirigen la iglesia
deben prestar especial atención al concepto del desarrollo evolutivo del ser humano.
Un niño de ocho, un muchacho de dieciséis y un adulto de treinta años aprenden de
manera muy diversa. Ellos perciben, relacionan, procesan y asimilan la información en
diferentes maneras.
Para que los grupos pequeños tengan éxito y sean eficaces pedagógicamente, los
líderes deben conocer las características, necesidades e intereses peculiares de cada
grupo por sus edades.
Grupo de edad Palabras descriptivas de esta edad
6-8 años Actividad. Curiosidad. Confianza.
9-11 años Energía en exceso. Investigación.
Comienzo de las dudas.
12-14 años Transición. Cambios profundos.
Descubrimiento. Inseguridad.
15-17 años Aspiración. Espíritu de competición.
18-24 años Independencia. Pasión por los ideales.
Decisiones. Convicciones
firmes.
25-34 años Aplicación. La prudencia entra en
acción.
35-60 años Realización. Constancia. Es el mediodía
de la vida.
60 años en adelante Reflexión. Aquí comienza el descenso
de la montaña de la vida.
¿Por qué no hacemos un solo grupo de jóvenes?
Muchos líderes juveniles temen que si se separa a los pocos jóvenes que tienen, va a
caer la asistencia, o pronto el grupo se va a desanimar. Lucas Leys afirma, sin
embargo, que la práctica muestra que estas separaciones terminan produciendo
multiplicación, debido a que los jóvenes se sienten más cómodos y mejor
comprendidos con los de su rango de edad y, además, porque este formato permite
nutrir a más líderes potenciales.
Debemos recordar el valor de las situaciones comunes que comparten los jóvenes en
cada rango de edad. Compartir sus vivencias personales y apoyarse mutuamente en
la calidez que ofrece un grupo pequeño puede ser de gran bendición para todos los
integrantes. Así, por medio de alabar a Dios y estudiar juntos Su Palabra, podrán
experimentar el que habite en ellos “la palabra de Cristo con toda su riqueza”, de
modo que “se instruyan y se aconsejen unos a otros con toda sabiduría”; mientras
cantan “salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón”
(Colosenses 3.16 NVI).
Los grupos pequeños existen para multiplicarse Algunas iglesias y movimientos que
han practicado los grupos pequeños por varios años han aprendido que no se puede
esperar que el mismo sistema funcione exactamente igual para cada edad, y que es
mejor que los grupos varíen de tanto en tanto. Si el grupo no se multiplica, muy pronto
podría estar funcionando como un grupo paralizado que ha perdido de vista su
propósito.
Las estrategias no son un fin en sí mismo. La forma de organización solo está para
ayudarnos a cumplir los propósitos de los grupos pequeños, pero si en lugar de
ayudar son un impedimento, los líderes no debemos reparar en desechar la estrategia
actual —por lo menos ahora— y buscar otra que sea más eficaz para nuestro
contexto. Si las condiciones de la iglesia ofrecen la posibilidad de llevarlo a cabo, la
organización de los grupos pequeños por rangos de edad es una estrategia que bien
vale la pena implementar.
Fuentes:
“Hombre en transición” de Gary Collins.
“Manual de Escuela Bíblica” de Antonio Gilberto.
“El cuidado pastoral desde la cuna hasta la tumba” de James E. Hightower.
“Ministerio Juvenil y Células: ventajas, recomendaciones, y mitos”, artículo de Lucas
Leys en [Link].
Recurso recomendado:
“Hombre en transición” de Gary Collins: [Link]
Cuatro metas de grupos
pequeños
La construcción de la comunión en un grupo pequeño es fundamental.
La unidad en adoración al único Dios verdadero, conquista la Presencia de Dios.
Acompañado de un aprendizaje continuo de Su Palabra, vivifica al espíritu del
hombre. De tal forma que se cumpla la misión y extensión de Su Reino.
A continuación le presentamos las cuatro metas para lograr que los grupos pequeños.
Leealo aquí
¿Se puede dirigir bien desde
el principio? Orientación
pastoral para dirigir grupos
pequeños
El éxito de los grupos pequeños depende de sus líderes, pero es responsabilidad de
los pastores (como los
principales líderes) orientar adecuadamente el liderazgo de los grupos. Considerando
la gran importancia que tienen los grupos pequeños para la vida de la iglesia,
establecer y guiar a los líderes de grupo es una de las tareas de delegación más
importantes que al pastor le corresponde realizar.
Desarrollando un liderazgo efectivo
El privilegio y deber de los pastores en relación con la adecuada dirección de los
grupos pequeños es acompañar a los hombres y mujeres que ejercerán el liderazgo
de los mismos. Este acompañamiento pastoral buscará del candidato a líder de grupo:
1. Que mantenga una relación personal con Cristo modelando el amor de Cristo
y el poder de la Palabra de Dios en la vida diaria.
El hermano candidato a líder de grupo pequeño debe haber reconocido su pecado y
confiado en Jesucristo para su salvación. También es importante que la relación del
hermano con su cónyuge, sus hijos, sus vecinos, sus compañeros de trabajo, etc., se
caracterice por el amor que Cristo muestra tanto por los salvos como por los perdidos.
El pastor debe asegurarse de que el candidato hace todo lo posible por obedecer los
mandamientos y principios en la Palabra de Dios y que practica las disciplinas
espirituales personales como el estudio de la Palabra, la oración, la comunión, la
adoración y la ofrenda. ¡Antes de manejar a otros, primero debe manejarse uno
mismo!
2. Que tenga la habilidad de influenciar a otras personas para Cristo.
El líder de un grupo debe tener la habilidad de organizar a otros para hacer la obra de
Dios —él no hará todo el trabajo solo. Algunas personas nacen con habilidades de
liderazgo. Otras aprenden a ser líderes. Y otros simplemente hacen un buen trabajo
siguiendo a un líder. Y eso está bien. Pero cada grupo pequeño tendrá que tener un
líder.
Los pastores necesitan reconocer aquellas cualidades de liderazgo en quienes las
poseen. “El que piensa que está guiando, pero nadie le sigue, sólo está tomando un
paseo.” —John Maxwell. Hay cierto poder en el liderazgo —el poder para influenciar a
otras personas— y los líderes cristianos necesitan reconocer que su poder viene de
Dios y deben usarlo con responsabilidad.
El liderazgo cristiano es un liderazgo de servicio: (1) bajo la autoridad de Cristo y (2)
bajo la autoridad de otros líderes de la iglesia. Un “líder-siervo” reconoce que Dios le
ha puesto en un grupo para servir y satisfacer las necesidades de los miembros de
ese grupo, puesto que “...el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su
servidor” (Mateo 20.26).
3. Que se comprometa con su crecimiento personal.
Necesitamos personas que sean fieles, disponibles y enseñables. El hermano
candidato a líder no necesita haber llegado ya a la meta. El pastor debe brindarle la
posibilidad de aprender mientras trabaja —aprender de seminarios de liderazgo,
reuniones de líderes, líderes experimentados y de los miembros del grupo. Los
pastores deben alentar a los candidatos a tomar ventaja de las oportunidades de
entrenamiento que se ofrecen en la iglesia. ¡Y deben asegurarse de que estas sean
ofrecidas!
4. Que esté lleno del Espíritu Santo.
“No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del
Espíritu” (Efesios 5.18).
El Espíritu Santo en el candidato a líder:
• Le dará la habilidad de discernir la verdad (Juan 14.26; 15.26).
• Producirá fruto en él —de amor, gozo, paz... (Gálatas 5.22ss).
• Le proveerá los dones espirituales para su ministerio (Romanos 12, 1 Corintios 12).
Sería de mucho beneficio que se notara en el candidato uno o más de los siguientes
dones espirituales:
• Pastor-maestro. • Liderazgo. • Administración . • Exhortación o afirmación .
Lo bueno de un grupo pequeño es que hay una variedad de dones representados. Su
función como pastor es ayudar al líder a organizarlo y guiarlo de tal forma que todos
los creyentes sean alentados y tengan la oportunidad de usar su don.
Algunas iglesias creen que es importante ejercer un alto nivel de control sobre sus
grupos pequeños, por temor de que esos grupos se desvíen de la verdad. Nosotros
creemos en el poder del Espíritu Santo para dirigir a todo creyente dispuesto hacia la
verdad y lejos del error.
Es importante ejercer un nivel moderado de control, proveyendo entrenamiento, guías
de estudio y apoyo permanente. La Biblia es el texto. El Espíritu Santo es el maestro.
Y el líder es el facilitador.
5. Que mida el costo del compromiso y con gusto pague el precio.
“Supongamos que alguno de ustedes quiere construir una torre. ¿Acaso no se sienta
primero a calcular el costo, para ver si tiene suficiente dinero para terminarla?” (Lucas
14.28).
• ¿Tiene la suficiente madurez en Cristo para guiar a otros?
• ¿Tiene la habilidad para dirigir un grupo?
• ¿Se comprometerá a pasar el tiempo necesario para prepararse para cada reunión,
estar en cada reunión y estar en las reuniones de líderes?
• ¿Está dispuesto(a) su cónyuge a hacer el mismo compromiso? Algunos obstáculos
que debemos considerar en la búsqueda de un líder efectivo:
• Motivos equivocados para asumir el liderazgo.
• Sentirse inadecuado para la tarea.
• Estar o parecer espiritualmente seco(a).
• Tener un horario desfavorable.
• Mal manejo de conflictos interpersonales.
• Excesivo enfoque en la asistencia.
Usted como pastor, tiene la gran posibilidad de lograr que los grupos pequeños sean
dirigidos exitosamente. ¡Acompañe de cerca a sus líderes y posibles candidatos y
ayúdelos a desarrollarse con efectividad!
______________________
Fuente consultada:
• “Manual para líderes: Obteniendo grandes resultados a través de grupos pequeños”
por Rev. David Weidlich.
• “Confesiones de un líder de grupo pequeño” por Joe Higginbotham en
[Link].
Mitos y verdades acerca del
llamado
¿Cómo saber si Dios realmente me llama al ministerio?
El llamado es una cuestión desafiante para la fe de todo cristiano. Muchos sienten
que son llamados por Dios a la predicación, al pastorado o a las misiones, pero al
mismo tiempo tienen dudas al respecto. Algunos casi se desesperan porque no están
seguros de cuál sea el llamado de Dios para ellos, pero sienten que deberían tener
uno. ¿Cómo saber si Dios me llama al ministerio? ¿Se puede estar seguro? Algunos
mitos acerca del llamado Debido a un entendimiento erróneo del llamado, algunas
personas creen en estos mitos:
1. “El llamado es la única actividad que uno debería realizar en la vida”. Y mientras no
lo "descubren", no tienen la paz ni la libertad para servir a Dios en las miles de
oportunidades que tienen a su alcance. Pero podemos hacer muchas cosas para el
Señor incluso mientras oramos que Él aclare su llamado para nosotros. Los ejemplos
de la Biblia nos enseñan que tenemos más esperanza de ser llamados por Dios
cuando estamos ocupados en algo que sin hacer nada. ¡Dios nunca llama a gente
inactiva!
2. “El llamado es algo tan único para el mundo que si yo no lo hago, nadie más lo
hará”. Sin duda que el llamado de Dios es valioso y debe ser tomado en serio, pero
¡ya hay un Mesías y solo Él es indispensable! Dios nos da el inmenso privilegio de
colaborar con Él, pero Su plan no depende de nosotros. Su programa avanzará con o
sin nuestra “ayuda”. Servimos a un Dios soberano.
3. “El llamado vendrá en un sueño, una visión o una profecía”. Hay quienes esperan
alguna experiencia sobrenatural que les aclare de una vez lo que Dios quiere con
ellos. Esto también es un mito. Aunque algunos siervos de Dios hayan recibido el
llamado mediante un evento súbito, en la experiencia de la mayoría el llamado suele
ser algo que se recibe y se aclara gradualmente.
Lo que el llamado es
El pastor Erwin Lutzer ofrece una buena definición del llamado. Él escribe: “El
llamado de Dios es una convicción interna dada por el Espíritu Santo y confirmada por
la Palabra de Dios y el cuerpo de Cristo.” Notemos que la definición tiene tres partes,
que pueden orientarnos al buscar seguridad en cuanto al llamado de Dios.
1. Es una convicción interna. Sentimientos, fantasías y caprichos vienen y van,
pero el llamado es una obligación apremiante dada por Dios, que no se detiene ante
los obstáculos. Por eso el llamado es más que necesario para un ministerio efectivo.
El apóstol Pablo confesaba: “Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué
gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el
evangelio!” (1 Co 9.16). En el siglo XIX, Spurgeon advertía a sus estudiantes del
peligro de entrar en el ministerio sin un llamado claro: “Que cientos han errado el
camino y han tropezado contra un púlpito es dolorosamente evidente por los
ministerios infructíferos y las iglesias decadentes que nos rodean.”
El ABC de los grupos
pequeños
Cumpliendo la Gran Comisión a través de Grupos Pequeños
La gran comisión para la iglesia según Mateo 28.18-20 es algo más que una simple
acción evangelística. Implica un proceso, es una tarea de movilización de todos los
creyentes. Los grupos pequeños son un método muy eficaz para esta movilización
que trae consigo el crecimiento de la iglesia.
Estos son estos miembros de la iglesia que se reúnen en diferentes lugares de la
ciudad, con el propósito fundamental de alcanzar el crecimiento integral de cada
participante.
Los objetivos de cada grupo son:
1. Edificación del Cuerpo de Cristo: Desarrollar fundamentos
sólidos y proveer enseñanza para que cada miembro alcance su crecimiento y
desarrollo de manera integral.
2. Alcanzar a otros para Cristo: Muchas veces es más fácil que
las personas no cristianas asistan a una casa que un templo. Un ambiente familiar
puede ser una buena manera de lograr el primer contacto.
3. Sostener la obra Cristo: A medida que hay un crecimiento
numérico en la iglesia también crecen las necesidades materiales, y esto deben
generarse para lograr los diferentes objetivos.
4. Transformar la cultura envolvente en la
comunidad: Trabajar e incidir proactivamente en determinaciones, acciones,
leyes, decisiones comunitarias en favor de las familias de la comunidad cercana a la
iglesia y a cada grupo pequeño.
Cómo funciona el método de Grupos Pequeños
1. Líder: Persona responsable de forma directa del grupo.
2. Equipo de trabajo: Personas que junto al líder planifican, coordinan
y desarrollan las actividades.
3. Miembros: Personas de la iglesia e invitados en general.
La dinámica es de participación de todos los miembros, incluso los niños, dándoles
participación para cantos, lectura, etc. Se promueve así la comunión, el trabajo de
equipo, apoyo y aceptación mutua, se brinda cobertura espiritual, pastoreo, consejo y
también la magnífica oportunidad para el desarrollo de los dones y talentos, esto trae
a la iglesia la formación de nuevos líderes.
Algunos aspectos importantes:
1. Todos los grupos se reúnen una vez a la semana, el mismo día, en diferentes
barrios de la ciudad.
2. Cada miembro debe pertenecer a un grupo pequeño u hogareño
3. Se sigue un programa establecido por el liderazgo de la iglesia, se comparte
con los líderes y equipo de trabajo de cada grupo.
4. En todos los grupos se ofrece la misma enseñanza. Se provee de materiales
en base a la visión de la iglesia, se capacita y motiva a los líderes para la tarea.
5. Los líderes de cada grupo se reúnen con el equipo pastoral semanalmente, en
ella se evalúan cada grupo, las necesidades específicas y especialmente se ministra
la vida de cada líder, son tiempos de oración, reflexión y aliento para cada líder.
“Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al
hombre perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4.13).
Por Efraín Mencia. Efraín es pastor de la iglesia Encuentro Cristiano de los Hermanos
Menonitas en Villa Elisa, Paraguay. Está casado con Ada Ortíz y tienen tres hijos:
Maira Esther de 14 años, y los mellizos Matías y Tobías de 8 años. Es productor y
locutor de medios desde hace 19 años.
5 verdades fundamentales
acerca de los Grupos
Pequeños
Las iglesias crecen gracias a los grupos pequeños! La investigación dice que los
grupos pequeños son un indicador clave de la salud de una iglesia.
¿Tiene su iglesia grupos pequeños?
Más importante aún, tiene su iglesia un ministerio vital de grupos pequeños?
Los Grupos Pequeños que prosperan.
Un ministerio de grupos pequeños efectivo, que está conectado a Dios, hace crecer a
las personas a través de:
Oración
Propósito
Visión
Libertad
Recursos
Estrategia
Un equipo de entrenadores
Líderes capacitados
Un pastor comprometido
Dios ya está en el trabajo de hacer crecer a la gente. Averigüe lo que Dios está
haciendo. Y entonces, sígalo.
5 verdades fundamentales sobre los Grupos
Pequeños
1. Una sola medida no sirve para todos
Un modelo de grupos pequeños diseñado para adaptarse a una iglesia rural podría no
reproducirse bien en una iglesia urbana o en un ministerio universitario. Sin embargo,
los valores de los grupos pequeños sí se transfieren.
2. Los Grupos Pequeños son más que grupos de estudio bíblico
Varios tipos de grupos ayudan a llenar las necesidades de las personas en las
diferentes áreas de la vida: física, emocional, social, espiritual, y así sucesivamente.
3. Las personas se comprometen con los Grupos Pequeños
El compromiso con el grupo es más fuerte cuando los líderes utilizan sus dones
espirituales para formar grupos en torno a las necesidades, intereses, pasiones y
experiencias de vida.
4. Se trata de personas que crecen, no de programas
Así como Jesús se encuentra con la gente donde está, los grupos pequeños
comienzan donde la gente está —no donde el líder quiere que estén. Los líderes de
grupos pequeños no hacen crecer el grupo; Dios hace eso. Los líderes escuchan,
disciernen, y participa con el Espíritu Santo para crear las condiciones óptimas para
que las personas crezcan.
5. Los Grupos Pequeños siguen cambiando
La gente cambia. Los grupos pequeños son orgánicos. Al igual que un jardín, una
variedad de personas crecen al mismo tiempo, pero a un ritmo diferente. La gente se
mueve de una etapa de la vida a otra. La razón inicial que unió a un grupo pequeño
puede dejar de existir. La vida cambia.
¿Ya tiene un ministerio de grupos pequeños?
Hágase las siguientes preguntas:
¿Está su grupo creciendo emocional, espiritual y socialmente?
¿Qué cambios de vida se han producido desde que se unieron?
¿Está su grupo enfrentando dificultades?
¿Puede describir el propósito de su grupo?
¿Tiene una declaración de visión para su ministerio de grupos pequeños?
¿Los líderes se sienten apoyados y cuidados?
¿Has pensado en el diseño de un grupo pequeño en torno a un interés
común?
Fuente: Artículo original por Christian Reformed Home Missions: [Link]
Reproducido con permiso © 2015, Christian Reformed Home Missions. Autorización concedida en
enero de 2015. Todos los derechos reservados.
El beneficio pastoral de los
Grupos Pequeños
Los grupos pequeños fomentan el cuidado del rebaño
Algunos pastores no trabajan con grupos pequeños debido a que desconocen cómo
funciona el sistema. Igualmente, hay pastores que trabajan con grupos pequeños pero
han llegado a verlos casi como una carga, un programa más que llenar en la agenda
ministerial. Pero los pastores que conocen las verdaderas ventajas de los grupos
pequeños, pueden ver sus ministerios bendecidos por ellos.
Los grupos pequeños en el ministerio de Pablo
Los grupos hogareños formaron parte del ministerio del apóstol Pablo.
Normalmente no somos conscientes de esto, aunque hayamos leído pasajes como
este: “Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas y a la iglesia que
está en su casa” (Colosenses 4.15).
El apóstol Pablo reconocía las iglesias en las casas, con sus respectivos líderes, a
quienes consideraba sus colaboradores en la extensión del evangelio. En Romanos
16 saluda a muchos de ellos, entre los cuales aparecen Aquila y Priscila (vv. 4, 5).
Los grupos pequeños, ayer y hoy
Estas pequeñas iglesias en las casas han caracterizado al Cristianismo desde sus
comienzos y han aportado en el inicio de trabajos misioneros de denominaciones con
grandes templos y cantidad de miembros, frutos de este sencillo método de trabajo en
el reino de Dios. Los grupos pequeños han contribuído eficazmente en el crecimiento
de las congregaciones que han adoptado este sistema, y se han convertido hoy en día
en una necesidad para muchos pastores en la tarea del discipulado. En esta serie
compartiremos las ventajas de los grupos pequeños dentro de la visión de una iglesia
en crecimiento. Muchos lo llaman células, otros barcas, grupos hogareños, grupos de
crecimiento, etc. Sea el nombre que haya adquirido, las funciones son las mismas, y
en su desarrollo dejan frutos que iremos describiendo, para identificar las principales
ventajas que esta antigua metodología ministerial ofrece al ministerio pastoral.
1. Permite el surgimiento de nuevos líderes
La oportunidad que brindan los grupos pequeños para el desarrollo del
liderazgo de una iglesia es fundamental por diversas razones:
Favorece el entrenamiento pastoral, al tener contacto directo con la gente en
forma personalizada
Comparte la carga pastoral y responde a las necesidades de la gente
Ofrece oportunidades para dar un sermón o estudio bíblico
Propicia el ministrar con oración, consejería y ayuda social
Facilita el visitar a los miembros del grupo durante la semana
Libera al pastor principal de absorber todas la necesidades
Al crecer los grupos pequeños, aumentan los líderes para dirigirlos
2. Ofrece mayor oportunidad de contacto unos con otros
Una de las dificultades en los cultos dentro del templo, es la ocasión de saludarnos y
compartir unos con otros, incluyendo al pastor. Esto se debe a la cantidad de
personas que asisten a los programas. Sin embargo, en los grupos pequeños dentro
de las casas con 12 a 15 personas, el contacto se vuelve accesible, tanto para el líder
como para los asistentes.
En un culto en el templo, la interacción entre el líder predicador y la congregación
durante el mensaje de la palabra es casi nula, debido a la estructura del programa,
pero en los grupos pequeños todos tienen la oportunidad de aportar ideas, preguntas,
leer versículos y colaborar con alguna experiencia o comentario para enriquecer la
exposición del mensaje.
Además, en los grupos pequeños existe la ventaja de orar unos por otros, como parte
del programa de la reunión.
Por Miguel Gill Pastor de la iglesia Manatial de Vida de Ypacarai, Paraguay. Tiene
una Licenciatura en Teología, está casado con Lilian y tiene 3 hijos.
itos y verdades acerca del
llamado
Cómo saber si Dios realmente me llama al ministerio?
El llamado es una cuestión desafiante para la fe de todo cristiano. Muchos sienten
que son llamados por Dios a la predicación, al pastorado o a las misiones, pero al
mismo tiempo tienen dudas al respecto. Algunos casi se desesperan porque no están
seguros de cuál sea el llamado de Dios para ellos, pero sienten que deberían tener
uno. ¿Cómo saber si Dios me llama al ministerio? ¿Se puede estar seguro? Algunos
mitos acerca del llamado Debido a un entendimiento erróneo del llamado, algunas
personas creen en estos mitos:
1. “El llamado es la única actividad que uno debería realizar en la vida”. Y mientras no
lo "descubren", no tienen la paz ni la libertad para servir a Dios en las miles de
oportunidades que tienen a su alcance. Pero podemos hacer muchas cosas para el
Señor incluso mientras oramos que Él aclare su llamado para nosotros. Los ejemplos
de la Biblia nos enseñan que tenemos más esperanza de ser llamados por Dios
cuando estamos ocupados en algo que sin hacer nada. ¡Dios nunca llama a gente
inactiva!
2. “El llamado es algo tan único para el mundo que si yo no lo hago, nadie más lo
hará”. Sin duda que el llamado de Dios es valioso y debe ser tomado en serio, pero
¡ya hay un Mesías y solo Él es indispensable! Dios nos da el inmenso privilegio de
colaborar con Él, pero Su plan no depende de nosotros. Su programa avanzará con o
sin nuestra “ayuda”. Servimos a un Dios soberano.
3. “El llamado vendrá en un sueño, una visión o una profecía”. Hay quienes esperan
alguna experiencia sobrenatural que les aclare de una vez lo que Dios quiere con
ellos. Esto también es un mito. Aunque algunos siervos de Dios hayan recibido el
llamado mediante un evento súbito, en la experiencia de la mayoría el llamado suele
ser algo que se recibe y se aclara gradualmente.
Lo que el llamado es
El pastor Erwin Lutzer ofrece una buena definición del llamado. Él escribe: “El
llamado de Dios es una convicción interna dada por el Espíritu Santo y confirmada por
la Palabra de Dios y el cuerpo de Cristo.” Notemos que la definición tiene tres partes,
que pueden orientarnos al buscar seguridad en cuanto al llamado de Dios.
1. Es una convicción interna. Sentimientos, fantasías y caprichos vienen y van,
pero el llamado es una obligación apremiante dada por Dios, que no se detiene ante
los obstáculos. Por eso el llamado es más que necesario para un ministerio efectivo.
El apóstol Pablo confesaba: “Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué
gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el
evangelio!” (1 Co 9.16). En el siglo XIX, Spurgeon advertía a sus estudiantes del
peligro de entrar en el ministerio sin un llamado claro: “Que cientos han errado el
camino y han tropezado contra un púlpito es dolorosamente evidente por los
ministerios infructíferos y las iglesias decadentes que nos rodean.”
2. Debe ser confirmado por la Palabra de Dios. El creyente que siente el llamado a
algún ministerio, debe asegurarse de que tal ministerio sea bíblico, y de que él reúne
las condiciones que la Palabra prescribe para ejercerlo. El creyente que siente el
llamado a pastorear, debe ver que posea las cualidades enumeradas en 1 Timoteo
3. ¿Es maduro? ¿Cuenta con los dones necesarios? ¿Se ha esforzado en la
Palabra de Dios y en la doctrina?. El carácter no es todo lo que se necesita, pero es
el ingrediente básico e indispensable. Por favorecer a los sentimientos se han
cometido errores al pasar por alto las calificaciones dictadas por las Escrituras. Para
algunas personas, lamentablemente, ha sido suficiente el que un hombre diga que
tiene un llamado para comprometerlo en el ministerio.
3. Debe ser confirmado por el cuerpo de Cristo. El cuerpo de Cristo nos ayuda a
entender dónde podríamos “encajar” y ser útiles en el reino de Dios. Los líderes de la
iglesia en Antioquía estaban ministrando al Señor y ayunando cuando el Espíritu
Santo dijo: “Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado” ( Hch
13.2).
La iglesia capacita a sus miembros para que puedan reconocer y ejercitar sus dones
espirituales, y es el terreno de prueba para un futuro ministerio. A los que son fieles en
lo poco se les puede confiar una mayor responsabilidad. Si un creyentes es llamado
por Dios para ejercer un ministerio, podemos confiar en que también capacitará a la
iglesia para reconocerlo.
Fuentes: 1. Erwin Lutzer. De pastor a pastor. Ed. Portavoz. 2. John MacArthur. El
ministerio pastoral. Ed. CLIE. 3. Manual personal del obrero cristiano. Ed. Portavoz.
Organizando los Grupos
Pequeños en la Iglesia
Sin importar cuán buena sea nuestra prédica, nuestra música, o todo lo demás de la
iglesia, si no involucramos a la gente en algún grupo pequeño de comunión,
perderemos a muchos al cabo de dos años. Para un crecimiento sólido de la iglesia,
para una evangelización efectiva, para el discipulado, para ganar a la gente y
mantenerla, el mejor sistema de trabajo que podemos tener son los grupos pequeños
o de crecimiento, llamados también “células”.
La intimidad es esencial para crear un ambiente de mutua confianza. En los grupos
pequeños que se reúnen en casas, puede ocurrir muchas cosas como resultado de la
acción del Espíritu Santo en los corazones de los participantes. En una reunión
hogareña, el ambiente es más relajado, y esto permite que la gente se sienta más
segura y abrir mejor sus corazones.
Muy distinto a lo que generalmente se piensa, el sistema de grupos pequeños no es
“una estrategia reciente para hacer crecer la iglesia de cualquier manera”. El gran
evangelista Jorge Whitefield escribía ya en el siglo XVIII: «Hermanos míos (...)
contémonos plena y libremente entre nosotros lo que Dios ha hecho por nuestras
almas. Para alcanzar esto deben hacer lo que otros han hecho, conformar pequeños
grupos de cuatro o cinco personas cada uno y reunirse una vez por semana para
contarse entre ustedes lo que hay en sus corazones; para que luego puedan orar y
animarse entre ustedes como lo requiera la necesidad... Una persona sincera
considerará esto como una de las más grandes bendiciones».
Juan Wesley, contemporáneo y amigo de Whitefield, fue utilizado por Dios como
instrumento en el Avivamiento metodista. Él organizó las comunidades que se
originaron con un determinado método, dándole mucha atención a los grupos
pequeños, lo que hizo prosperar perdurablemente el avivamiento.
Los Grupos Pequeños y el crecimiento de la Iglesia
Básicamente, un grupo pequeño son seis a ocho creyentes reunidos para ministrarse
mutuamente, para crecer en el amor y la unidad, y para animarse en su consagración
a Cristo. Su propósito es ayudar a establecer el contacto entre los miembros del
cuerpo de Cristo. Se busca asegurar que ninguna persona que llega a la iglesia se
marche con el sentimiento de no habérsele hecho caso o no ser bienvenida, sino que
llegue a verse rodeada por otros que le muestran amor e interés personal.
En una iglesia que está creciendo, los grupos pequeños son esenciales para que las
personas puedan desarrollar la calidad de relaciones que necesitan para crecer en
Cristo. Los grupos pequeños no son la iglesia ni reemplazan la adoración corporativa.
Pero creemos que es necesario que el evangelio sea «enseñado públicamente y en
las casas» (Hechos 20:20 NVI).
Presupuestos teológicos detrás de los Grupos
Pequeños
1. Cada persona ha sido creada a imagen de Dios y enriquecida con un gran
potencial.
2. El potencial de las personas puede ser mejor desarrollado con el apoyo de una
comunidad cristiana.
3. Para llegar a ser una comunidad cristiana que provee apoyo, las personas
necesitan conocerse a fondo, y esto lleva tiempo, empeño y un compromiso común de
compartir juntos.
4. El crecimiento personal comienza con cambios interiores —en la medida que
vayan respondiendo a la invitación de Dios para experimentar una vida nueva.
5. El Espíritu Santo ha provisto de dones espirituales a cada cristiano para
ministrar a otros —dentro de la comunidad de apoyo y por medio de esa comunidad a
la iglesia en general.
6. La Palabra de Dios es la narración viva de la actividad de redención y la mejor
guía de Su voluntad para las personas ahora.
7. La vida espiritual incluye todo el ser de la persona —sus emociones,
relaciones, valores y forma de vida.
8. La celebración ocurre natural y espontáneamente cuando el individuo es
liberado dentro de una comunidad de apoyo para descubrir y expresar la persona
única que ella es en Cristo.
¿Cómo serán los Grupos Pequeños?
La formación de los grupos pequeños puede ser muy versátil, dependiendo de los
criterios que han de guiar su conformación. Considerando los criterios, la iglesia
puede decidir formar los grupos pequeños de acuerdo a:
Proximidad geográfica: por zona, barrio, compañía.
Edad: grupos pequeños de jóvenes, de adolescentes, de adultos.
Sexo: grupos pequeños de hombres y de mujeres.
Intereses y preferencias: grupos pequeños de universitarios, de profesionales,
de jubilados, de empresarios, de artistas.
Necesidades comunes: divorciados, hijos de padres separados, personas que
sufrieron abuso, madres solteras, con problemas de adicción.
Los grupos pequeños formados según las necesidades comunes ofrecen una
importante ventaja de apoyo para la restauración y el fortalecimiento espiritual de las
personas, pero también son el tipo de grupos pequeños más difícil de manejar. Por lo
general, requieren la asistencia de personas capacitadas en el área de la consejería y
el involucramiento activo de personas ya restauradas que puedan ayudar a otros.
Dando inicio a los Grupos Pequeños
La primera tarea que debe realizar el liderazgo de la iglesia es identificar el criterio
más adecuado para organizar los grupos. Para el efecto, con mucha oración y
dependencia de Dios se debe observar y analizar las características de las personas
que integran la iglesia. Quizá pueda identificarse más de un criterio válido y deba
organizarse dos o más tipos de grupos pequeños a la vez.
Para terminar, nos gustaría alentar a los pastores señalando que uno los mayores
beneficios que una iglesia obtiene del sistema de grupos pequeños es la formación de
líderes, que se desarrollan naturalmente en el seno de la convivencia con el grupo de
crecimiento. Muy a menudo, algunos pastores objetan que “no pueden empezar
grupos pequeños porque la iglesia no tiene suficientes líderes”. Sin embargo, ¿no
podría lo contrario ser verdad, es decir, que la iglesia no tiene suficientes líderes
porque no ha puesto en marcha los grupos pequeños?
Fuentes consultadas:
“Su iglesia puede crecer”, C. Peter Wagner. Editorial CLIE.
“Una iglesia con impacto”, Johan Lukasse. Editorial CLIE.
“Visión 20/20”, Dale E. Galloway. Editorial UNILIT.
“Obteniendo grandes resultados a través de grupos pequeños”, David Weidlich. PDF
Disponible en línea.
Recurso recomendado:
“Visión 20/20”, Dale E. Galloway. Editorial UNILIT.
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Cómo lograr la unidad de
manera creativa
Cómo lograr un grupo apto para todos los temperamentos
Lo que es (y no es) el líder de grupo pequeño
El grupo pequeño no debe ser una isla
Los 4 momentos clave en la reunión de grupo pequeño
Como mantener la vitalidad de tu grupo pequeño.
El grupo pequeño ideal: 4 características
El ABC de los grupos pequeños
5 consejos para mejorar la cohesión
La cohesión es la resultante de todas las fuerzas que actúan sobre los miembros de
un grupo para hacer que permanezcan en él. Es decir, todos los factores que
contribuyen a que una persona no desee abandonar el grupo convergen y dan como
resultado un grado determinado de adhesión de las personas a dicho grupo. Así pues,
un sinónimo de cohesión es unión. La capacidad de desempeño de los grupos
pequeños Lograr la cohesión interna en un grupo, conseguir que funcione como un
auténtico equipo, es un proceso largo y laborioso, no exento de dificultades. Es un
proceso que requiere acciones concretas y permanentes. También es un proceso que
requiere tiempo. La cohesión no se logra de una semana para otra, es un objetivo a
medio y largo plazo.
5 maneras de fortalecer la unión de su grupo hogareño
1. Favorecer una atmósfera de grupo positiva: Esto se obtiene cuando los integrantes
del grupo se sienten aceptados y valorados por los demás. Planee lecciones que
permitan que los integrantes del grupo participen activamente, y arregle el ambiente
del lugar para que se satisfagan las necesidades de cada persona y se facilite la
participación.
2. Crear oportunidades de diversión y unidad: La agenda del grupo pequeño debe
propiciar la cohesión de los miembros. Para ello existen varias actividades fuera de la
reunión semanal como participar en un evento deportivo, organizar cenas, ir a
excursiones, etc.
3. Utilizar ejercicios de trabajo para romper el hielo: El grupo pequeño necesita
comunicación e interacción. Es un gran tema romper ese hielo que impide que todos
puedan involucrarse. Se puede romper este hielo con técnicas divertidas como juegos
de roles. Son muy útiles, pues quitan las tensiones del ambiente y predisponen de
mejor ánimo a los miembros del grupo. En Internet existen muchas páginas con
dinámicas que pueden ayudar a lograr esto.
4. Lograr una identidad del grupo: Hay varias formas de tener una identidad propia
(por ejemplo, hacer una página de Facebook del grupo, un grupo en Whatsapp,
algunos grupos crean una canción que los represente, o un nombre basado en un
personaje bíblico, etc.). Es importante lograr que el grupo se sienta único y diferente,
con su propia marca o patente que le distinga de los demás, sin necesidad de crear
un espíritu de rivalidad entre grupos.
5. Mantener el grupo unidos en Cristo: Hay varios textos bíblicos que indican que este
es un aspecto central en la unión de cada grupo. Col 2.19 indica que es necesario
“mantenerse unido a la Cabeza, de la cual todo el Cuerpo, recibe nutrición y
cohesión”.
También Ef 4.15-16 indica que el grupo debe estar “siguiendo la verdad en amor,
creciendo en todo en Aquel que es la Cabeza: Cristo. Así todo el cuerpo estará unido
y en cohesión, realizando así cada miembro lo que tiene que hacer para la edificación
de los demás en amor”.
Fuentes: • María del Mar Durán. “Incrementar la participación y la cohesión en un
grupo”. • María Teresa Molina Álvarez. “Dinámicas de grupo para la cohesión”. • Don
Cousins. “A la hora de formar un grupo pequeño”. • INP Shalom. “Manual de grupos
pequeños”.
Cómo lograr un grupo apto
para todos los
temperamentos
El grupo pequeño y la variedad temperamental
Todas las personas presentan una combinación entre los siguientes temperamentos:
sanguíneo, colérico, melancólico y flemático. Generalmente predomina uno y
determina, además del carácter, nuestra personalidad. Recordemos algunas
características de cada uno:
El colérico es la acción personificada y el líder nato. Es productivo,
orientado a metas y proyectos. Debilidades: sarcasmo, manipulación,
insensibilidad.
El sanguíneo maneja por excelencia el arte de disfrutar la vida. Es
súper-extrovertido, buen orador, entusiasta y optimista. Debilidades:
indisciplina, desorganización, humor cambiante, egocentrismo.
El melancólico integra capacidad analítica y reflexiva. Es
perfeccionista, detallista, puntual, autodisciplinado, confiable.
Debilidades: estándares irreales, pesimismo y criticismo.
El flemático es la tranquilidad en persona. Es diplomático,
planificador y tiene buen sentido del humor. Debilidades: desmotivación,
terquedad e inercia.
¿Todos en un mismo grupo?
Ahora bien, ¿es factible que cuatro temperamentos tan distintos pueden reunirse
como célula y salir mutuamente edificados? ¡Sí!
Todos los temperamentos son una invención divina, poseen el mismo valor y
presentan fortalezas y debilidades. Concuerdo con Tim LaHaye: “La variedad de
fortalezas existentes en los cuatro tipos temperamentales mantiene al mundo [y a la
iglesia] funcionando”1. Pienso que apunta en la misma dirección que Pablo en 1 Co
12.6-7.
Cómo hacer que funcione
Algunos consejos prácticos para que las reuniones del grupo pequeño sean
interesantes para todos:
Rotar el liderazgo del grupo y/o de los encuentros. Personalidades
diferentes requieren un estilo de liderazgo diferente.
Motivarles según su temperamento. El colérico se motiva al
presentarle desafíos. El sanguíneo necesita un espacio para compartir
pensamientos y sentimientos, y ser reconocido públicamente. El
melancólico necesita indicaciones claramente definidas, tiempo para
reflexionar y compartir sus observaciones. El flemático es motivado al
poder cooperar con otros en un espacio amigable y estable.
Variar las formas de estudio bíblico y las actividades.
Cuidar que no solamente 1-3 personas (sanguíneos y coléricos)
dominen la conversación.
Planificar con anticipación los encuentros —importante para los
melancólicos y flemáticos— y recordarles el día anterior (ayudará al
sanguíneo a estar presente).
Trabajar en la confidencialidad. Temperamentos introvertidos
(melancólicos y flemáticos) necesitan esta seguridad para “abrirse”.
Realizar un test de personalidad. Concientizar los diferentes
temperamentos, sus características particulares, fortalezas y debilidades
puede ser una gran ayuda.
Conversar gustos, disgustos, preferencias y expectativas.
Sugerencias específicas
1. Señor sanguíneo: Lo necesitamos. Usted es el “alma de la fiesta”. Pero, no
hable en exceso. Los demás también tienen algo importante que decir.
2. Señor colérico: No imponga sus opiniones. Sea sensible a las necesidades
ajenas. No nos sobrecargue con actividades. Pida perdón.
3. Señor melancólico: Hable un idioma sencillo. Critique menos. Confíe en que
los otros harán satisfactoriamente las tareas y aportarán algo pertinente.
4. Señor flemático: Incentive la armonía grupal con su humor, imparcialidad, e
involúcrese activamente.
Problemas evitables
Inconvenientes que pueden surgir al omitir la “variedad temperamental”:
Algunos pocos dominan las conversaciones y actividades, sobrepasando así a los
demás.
Mayor grado de ausentismo.
Frustraciones, malentendidos y resentimientos.
Conclusión
Grandes diferencias, mayor potencial de conflictos, pero más oportunidades de
enriquecimiento.
Referencias:
T. LaHaye. Manual del temperamento: Descubra su potencial. Unilit (Pág. 46).
Por Sabine Wiebe
Sabine es consejera y profesora en el Instituto Bíblico Asunción. Ha culminado sus
estudios en formación docente, teología y psicología clínica (en proceso de tesis).
Tiene 28 años, soltera.
✉ [Link]@[Link]
Alcanzando a funcionarios
públicos con el evangelio
Las experiencias nos demuestran que para alcanzar a las personas de una
comunidad o un grupo humano, es necesario ir hasta ellos y transmitirles el mensaje
de salvación de la forma más sencilla en la que ellos mejor comprenderán. Esta regla
también vale para los funcionarios públicos.
En muchos países latinoamericanos el funcionario público trabaja en un ambiente de
corrupción y desconfianza. La seguridad laboral no está garantizada, porque depende
de los líderes políticos que están de turno. Esta realidad ha llevado a más de uno a
aprovecharse de alguna manera de su puesto de trabajo, en el tiempo que le queda.
En medio de esta realidad la organización cristiana llamada “Buen Gobierno” tiene el
firme propósito de llevar un mensaje de esperanza a estos funcionarios. El Lic.
Máximo Abadíe es director de “Buen Gobierno”
([Link]) y nos comenta sus ideales: “La meta o visión de Buen
Gobierno es alcanzar a funcionarios públicos de nuestro país con el evangelio,
llevándoles el mensaje en el contexto en que ellos están, en el lenguaje en que ellos
puedan entender a través de charlas, capacitaciones, devocionales y entrega de
materiales cristianos”. Esta es la conversación que tuvimos con él:
¿Cómo se inicia o nace esta organización “Buen Gobierno”?
En el 2003 hemos empezado este trabajo, invitados por un ministro cristiano que en
aquel entonces asumió un cargo. Nunca hubo un capellán en una institución pública.
Yo era capellán empresarial, pero iniciamos esta obra entregando el devocional
“Buena Semilla” y haciendo entrevistas personales. Luego ofrecíamos cursos más
específicos, llevamos teatros, y programas. Esto fue hasta el 2006, fue una etapa de
mi vida en que yo pasé por una enfermedad muy difícil, pero volví. Fui invitado de
vuelta a la función pública, en este caso al Ministerio de Industria y Comercio y al
Ministerio de Hacienda. Luego hubo los cambios de ministros y del presidente; en
aquel entonces no se llamaba Buen Gobierno, pero cuando hubo esos cambios
políticos necesitábamos estructurar el trabajo que veníamos haciendo. ¿Pero qué
nombre ponerle al trabajo que hacíamos? Encontramos el nombre “Buen Gobierno” y
el logo que ahora está llevando. Es decir, comienza en el 2003, pero oficialmente en
junio del 2008 empezamos a funcionar como organización con el nombre “Buen
Gobierno”.
Si pudieras resumir el mensaje de Buen Gobierno en una sola frase ¿cuál sería?
Nuestro mensaje principal es el mensaje de Jesús: “Id y haced discípulos”. Buen
Gobierno sostiene eso, y también se basa en el versículo que dice que Jesús no vino
para ser servido sino para servir. Esto nos identifica, no descansamos hasta que una
persona aprenda los principios cristianos, pero para vivir estos principios debe nacer
de nuevo.
¿Cómo trabaja esta organización en el funcionariado público?
Nosotros trabajamos haciendo contactos con las instituciones públicas, previamente
vía nota al ministro y a la dirección de Recursos Humanos y ellos a su vez, por nota
de vuelta, nos aceptan como institución de capacitación en valores y principios y, por
sobre todo, bíblicos para sus funcionarios. A partir de ahí, Buen Gobierno nombra un
asesor en cada institución donde estamos trabajando, que sirve de nexo entre ellos y
nosotros, y en la cual él se encarga también de coordinar talleres, devocionales,
entrega de materiales como el devocionario Buena Semilla, entre otros. Así comienza
un trabajo fuerte, ligado al departamento de Recursos Humanos de esa institución
gubernamental. Ellos mismos se encargan de convocar a las personas. Aparte de eso
tenemos contactos personales con gente en el despacho y además ya tenemos
talleres, campamentos, retiros, teatros para la función pública.
¿Cómo es la aceptación de parte de los ministerios del Estado?
¡Sorprendente! Con los cambios políticos que se vienen a veces, uno está
preocupado de que si serían aceptados programas cristianos. Sorpresivamente, hoy
estamos más que sobrepasados en pedidos por escrito, de las instituciones públicas.
Actualmente, estamos en 35 instituciones públicas, con proyecciones ya más de 10, y
encima son 45. Nosotros estamos frenando ahora, no porque ellos nos piden, sino por
cuestiones estratégicas y de crecimiento, ya que tenemos que consolidarnos primero.
Sorprendente es la apertura, porque lo hablamos en un lenguaje no religioso, sino que
vamos como una presencia activa, enseñando el amor de Dios, predicando los
principios para cambiar sus vidas, la transformación, y realmente hemos sido
sorprendidos por el Señor por las puertas abiertas. También estamos preparados para
cuando se nos rechace por nuestro mensaje, pero eso está en las manos del Señor.
En la página web de ustedes he leído que hay 250.000 funcionarios públicos. La
meta de ustedes es alcanzar a estos funcionarios, ¿cuál es el perfil de un un
funcionario público?
Sí, nuestra meta es alcanzar al funcionario público. Actualmente no llegamos a los
250.000, pero estamos llegando por lo menos a 13.000 a través de Buenas Semilla y
7.000 a través de los cursos y 2.000 que son certificados finalmente. El perfil del
funcionario público defino como un individuo que vive nombrado esperando ascender,
muchas veces son considerados por la sociedad como personas corruptas, son
muchas veces manoseados por políticos... Entonces estamos ante personas donde
hay mucha inseguridad por un lado, colgados del Estado por otro lado, y nosotros
dijimos: “Vamos a sentarnos también en el banquillo de los que les acusan o vamos a
ir a llevarles el mensaje que ellos necesitan escuchar o deben escuchar, y juntos
buscar una solución permanente para que nuestro país sea afectado”.
¿Cuál es el mayor desafío o mayor dificultad que tiene un funcionario público en
su trabajo?
Desde el punto de vista de funcionario, si no cambia la estructura arriba, refiriéndome
a la corrupción, sigue en la misma línea, y muchas veces ser honestos en dichos
lugares o estar en desacuerdo con el jefe, significa traslado. Por eso es que nosotros
llegamos a todos los niveles porque ellos están afectados, y mi preocupación con los
funcionarios públicos es que pareciera que ellos viven sin propósito, sin un rumbo fijo,
solamente dependiendo de cuándo van a jubilarse e incluso eso se refleja en el
servicio que prestan, el desgano, la falta de visión. Entonces, en muchos de nuestros
alumnos tratamos de salvarlos de eso, del riesgo de terminar en la monotonía, sin
ambiciones. Muchos terminan enfermos, algunos son retirados, jubilados; pero están
realmente inservibles en ese momento.
Un ministro, ante esta situación y a este perfil de funcionario público, ¿de qué
manera debe enfrentarles?
Hay ministros que se preocupan por su gente, pero hay otros que realmente no tienen
esa visión y solamente enfocan su persona en actividades políticas o en relaciones
con el Ejecutivo. Vemos que el ministro, personalmente, no enfrenta esto, sino que lo
delega al departamento que se llama Bienestar del Personal o Recursos humanos. Un
ministro casi no habla con el funcionario público, a no ser que necesite algo
específico. En mi experiencia, en lo que yo he visto, no hay esa relación, sino que
solamente cumple sus funciones ahí en la altura. Yo no veo que el ministro esté
preocupado. Entonces nosotros venimos a cubrir ese vacío que se creó ahí, más
todavía en este tiempo donde hay cambios políticos. ¿Quién dice la verdad? Ya que
no son escuchados; yo por lo menos veo que no hay esa comunicación entre ministro
y funcionarios.
Viendo nuevamente el perfil del funcionario público, ¿cuáles son los temas que
ellos más solicitan de ustedes?
Nosotros recibimos sobre autoestima, finanzas, cómo llegar a fin de mes, enfoques de
liderazgo, resolución de conflictos, trabajo en equipo... Nos piden mucho sobre
corrupción vs. integridad, y ya dependiendo del auditorio muchas veces ellos nos
piden temas específicos: administración efectiva del tiempo o cómo ser líder en un
mundo intermedio. Pero lo que más se pide es en el área del ser de la persona,
porque muchos tienen problemas y otro tema solicitado es el liderazgo.
Después del trabajo que ustedes ya han hecho por varios años, ¿qué impactos
ves, qué influencia ha tenido esto en las personas a las que ustedes han
alcanzado?
Institucionalmente lo que vemos en las personas que trabajan directamente con
nosotros, a quienes hacemos un seguimiento, es que viven con otra motivación,
porque el enfoque viene también apuntando a su familia, su actitud ante todos los
desafíos que tienen. También hemos visto personas de este grupo ya agregarse a una
iglesia local, porque de los cursos bíblicos sí o sí surge la pregunta después: “¿Dónde
me voy?, ¿dónde aprendo?” Entonces ya tenemos varios en la lista que están
naciendo, ya entrando a tener una comunión en una iglesia local. Pero especialmente
hemos sido invitados para ser referentes en cuestiones de ética, de familia, que
normalmente surgen en las instituciones públicas, y vemos un cambio de actitud
permanente ahora entre aquellos que son nuestros alumnos. Hay una diferencia,
aprendieron algunos principios y valores, por sobre todo que Dios les ama. Sin falta
ellos reciben: Buena Semilla, material bíblico, e incluso hemos visto que algunos
ascendieron por el hecho de que su jefe les ve más capacitados; les damos
certificado, entonces se sienten considerados por Recursos Humanos. Esto tiene un
valor agregado para nosotros, de tal forma que hoy en día es tan normal que un
funcionario de Buen Gobierno esté hablando con gente, haciendo discipulado,
evangelismo o consejería.
¿Cuáles son textos bíblicos con los cuales ustedes se identifican en su trabajo?
Porque encontramos textos bíblicos donde Jesús se relaciona con gente de la
política.
Sí, nuestro texto base, con el cual nos identificamos es: “Id y haced discípulos, a
todas las naciones”, en Mateo 28:19-20y el otro es Marcos 10:45, que dice: “Porque el
Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en
rescate por muchos”. Y, por supuesto, usamos la frase de Jesús guiando todo tipo de
gente en su época: de la clase política, pobre, media. Jesús no rechazó a nadie, y
hemos estructurado este programa para llegar a ese tipo de personas. También dentro
de la institución hay niveles. Nuestra capacitación está orientada en forma trasversal,
estamos preparados para llegar tanto al alto liderazgo como a la limpiadora de la
institución. A ninguno de ellos rechazamos, porque Jesús murió por todos, y son los
que muchas veces necesitan. Entonces el ministerio de Buen Gobierno es trasversal
en ese sentido, y nos identifica la persona de Jesús mismo, quien no buscó por medio
de la política influenciar, sino a través del mensaje. Si vamos a recordar a Zaqueo, a
los publicanos de aquella época, al recaudador de impuestos, hoy en Tributación
somos muy amigos con ellos, enseñamos muchas cosas y nos comparamos un poco
con ellos. En Aduanas, por ejemplo, donde el concepto es corrupción, hoy en día nos
convocan sus jefes, sus líderes, para que hagan este tipo de programas ahí. Para
nosotros es algo que de alguna forma les está llegando a ellos así como Jesús llegó.
Este ministerio que tienen ustedes realmente es algo excepcional. Me imagino
que líderes de otros países que estarán leyendo esto o escuchando esto, se
preguntarán cómo podrían hacer algo similar. ¿Qué sugerencias tenés para
ellos?
Con respecto a eso tengo algunas sugerencias. Justamente dentro de este tiempo
estamos yendo a México, invitados por grupos de hermanos de allá que vieron a
través de la página web nuestro programa, y decidieron crear lo mismo allá, y me
preguntaron: ¿Cómo hago para empezar Buen Gobierno? Yo les dije así, en cuatro
líneas, sin entrar en tantos detalles:
1. Tiene que haber una persona llamada para esta función, que ame a los
funcionarios públicos.
2. Que tenga el perfil respetado por la comunidad cristiana de su ciudad.
3. Tiene que tener un grupo de profesionales cristianos dispuestos a dar su tiempo
y enseñar en esta institución.
4. También debe tener un grupo de empresarios locales que digan: “Quiero ver a
mi país transformado”, porque esto también requiere finanzas, apoyo. De entrada la
función pública no le puede destinar fondos a esto, sino que debe ingresar.
Estamos, para esos países, interesados en contarles de nuestra experiencia y
remitirles cómo podría ser en su contexto, a través de nuestra experiencia, porque el
contexto es diferente al nuestro. Estamos dispuestos a ayudar; estamos abiertos para
que nos hagan preguntas en la web: [Link]
Si desea obtener una mayor información en cuanto a “Buen Gobierno”, visite la página
web mencionada allí arriba o bien puede comunicarse a ésta dirección
electrónica: mabadie@[Link]
Máximo Abadíe
El Lic. Máximo Ramón Abadíe Segovia está casado con Francisca María Antonia
Rivas. Tienen dos hijas: Lilian Andrea y Liz Anahí. Actualmente es pastor en la Iglesia
Hermanos Menonitas de Luque. Obtuvo su formación teológica en el Instituto Bíblico
Asunción. Además es licenciado en Ciencias Contables y Administrativas, con un
posgrado en Capellanía Empresarial. Realizó algunos cursos en el extranjero en el
área de Liderazgo.
El pastor Máximo Abadíe es el fundador de “Buen Gobierno” y actualmente allí se
desempeña como director. Tienen 19 empleados y 35 oradores que llevan los talleres.
8 aspectos para el
adiestramiento de líderes
en la iglesia
El desarrollo del liderazgo se centra en líderes en cada ámbito del ministerio.
Todos los líderes ocupados en la obra del Señor necesitan continuo
adiestramiento:
La buena disposición de aprender es vital.
La falta de deseos de aprender es el pecado capital del líder potencial.
Los líderes necesitan estar al tanto de sus áreas de ministerio.
Las aptitudes del líder afectan su conducta.
Los líderes tienen que poner en práctica lo que aprenden.
Los sentimientos de los líderes tienen que ver con el trabajo de su
corazón, que refleja lo que sienten.