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Párpada

El documento es una colección de poemas que exploran temas como la soledad, el abuso, la identidad y la memoria de la madre a través de imágenes oníricas y fragmentadas.

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Nicolas Arce
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1

Párpada
Nicolás Arce
2
3

I
PRIMERA NOCHE
4

tú no estás aquí y es demasiado con eso


Paula Ilabaca

Falta espacio para tanta


dislocación.
Chantal Maillard
5
6

Contando los días que pasan, que pasan, que pasan. Alistándome a la descomposición, al
margen de la propia vida. Miré sobre el humo, divisé la ciudad, toda escombros vestí de calles
como el ángel que embarazó a mi madre. Uno espera tos, lo puedo decir, ahogarse en el
frenesí. Me dices, siempre estuve enamorado de ti, desde que era chico y tú aún no nacías.
Esta noche la ciénega, la ciega (des)vestida, lupanar carmesí que me comiste ayer mi chico.
Tocaste, me alistaste con tu glande el glande de Dios, oculta con mi mirada neutra, gritos o
aullidos de loba, rodillas raspadas, marcadas. Me sobrecojo.

PASABA FRÍO
7

Mi papá escribe poesía y dice SOY LA MÁS FEMENINA DE CHILE LA MÁS BESADA
LA MANOSEADA. Mi papá es Mi ángel, lo acaricio lo beso en noches hasta el torso en
noches roto el torso Mi papá antes hablaba con las aves con las avestruces Ahora viste de
planta de flor en las noches en que corro porque estoy asustado y con frío.

PASO FRÍO
8

Cosita rica tírame me decía el amigo de mi papá. Una vez me puse una corona de espinas,
quise construir las nubes. El amigo de mi papá me ayudó, me puso a cuatro patas y me dijo
cierra los ojos huachito, ahí grité, sentí que venías papá. Las rocas gritaban allá donde te
tiraste, allá donde te encontraron las flamencas que se paran todas las noches en busca de las
caras que alguna vez amaron.

AMÉ EL FRÍO DE TU CUERPO


9

Estoy llorando en alta mar yo le acabé el rímel a mamá yo le rompí los tacones yo le rajé el
vestido pero es que esos perros llegaron estaba lunática por esos dulces que me dio el niñito
lindo aparecieron cuatro me gritaron maricón me pegaron Estoy llorando en alta mar mamá
tú me dijiste que los hombres no lloraban pero yo no soy hombre soy tu flamenca tu huachita
los perros ladraron no corrí

ME CORRÍ

¿Dónde estás? Cómo decírtelo y que me escuches en esta vastedad llamada noche. Me
arrastraré porque te amo y este lagrimeo sobre la falda rota es la necesidad de que te agaches
y me beses la frente como cuando era tu niñito.

*************************************************************************

No puedo sacarla yo de mi mente A mi amiga le pegaban palos fierrazos La cortaron la


quemaron se la violaron.

Todo mi corazón es un secreto


ya no te quiero papá
10

II
SEGUNDA NOCHE O PRIMERA NOCHE
DE ESTA NOCHE
11

Partí a la playa. Seguramente me encontrarás ya que dejé un camino de llanto y retazos de


tela. Han pasado 2 días y la noche es como una piscina muy honda. Acaríciame quise decirte,
se oyó el silencio. Estaba nerviosa y el mar frente a mí con tu rostro enojado mirándome.
Lloré desnudo y no escribí un poema.
12

Disminuye el movimiento del cuerpo Cosida la piel a la piel Me sustento con estas ganas de
convertirme roca Roca y arena Los reflejos de las estrellas como charcos del paraíso Tenso
Bostezo Me miro Todo el sucio amor ese de tu mano fantasma en la llaga de mis genitales.
13

Van saliendo estos profundos trazos estos profundos cortes Las ciudades como mapas se leen
se dicen de muchas formas Degusto el aire Me embarco al ensayo de la visión de una palabra:

A_____________A

Cuando yo comienzo las terminaciones de mi miseria


Cuando yo nado en el sueño del barro
Cuando estas avenidas son mi vestido roto y el mar se aleja
Cuando estoy expuesto al tiro al blanco en los extremos
con los ojos cerrados vivir es mejor
con los ojos cerrados desnudo o vestido vivir es mejor
con tu llanto mamá con tu vestido mamá con tus abrazos
mamá vivir es mejor
14

Yazgo recluido bajo los incisivos Veo tus estrías Cesárea Alguien me cuenta del huacho que
se cree mujer Del maricón de la esquina No me lo pude sacar de la cabeza Empecé a hablar
con ella La Niña le decía y me regalaba 2 puchos cada noche La pena es mucha la pena
maquillada Le cuento sobre el miedo que le tengo a la oscuridad y de tu muerte mamá.
15

¿Qué digo? ¿Cómo digo que me moviliza eso que hiere? ¿Entiendes? El vacío y la rotura del
lazo es como una gran sonrisa. Insisto en intentar escribir esto. Me obligo a escribir esto al
tomar una quetiapina. El mar, el vestido, la muerte, mamá, el travesti amigo, el odio a mí
mismo; Yo no merezco esto, diría hace algunos años atrás. Antenoche, anoche y esta mañana
siento cantar a La Niña, canta acurrucada con las olas del mar. Me resulta inevitable el brillo
con que me arropa la mano que nunca quise olvidar en este frío. Estoy sentado a la orilla,
viéndome en el espejo roto, tu cara mamá, tu cuerpo dentro del vestido que te robé apenas lo
compraste, el vestido que buscabas siempre y creías que nunca te lo pasaron en la tienda,
vestido ahora roto como yo mismo, roto como tu vida mamá.
16

Se visibiliza el espejismo de la calle y me miro ultracontaminada, ya no importa. Estoy


dispuesto a cortar mis pieles, exigirme la sinuosidad del jadeo. La noche se adelanta, se abre,
baila como la sombra frágil de alguien que cubre el frío con los brazos. La voz calla. Mi
rotura dibujada en el corazón de un perro reventado. Busco refugio. Corto. Pedazos de carne
forman un cuerpo con la boca manchada de desiertos. Días antes me catalogaron de maricón
y de residuo. La luz atravesó mis pupilas y volví a ver a La Niña, mi amiga. Habré de
permanecer quebrado, cortado, quemado y con frío como polilla, esperando la voz mutilada
de mi madre diciendo ‘’yo la cuido’’. Ulceras. La verdad es que no quiero pensar en eso.

CALLADA DERRUMBATE
Y DEJA QUE TUS POEMAS
TE TEJAN
17

III
ÉL VESTIDO
HASTA POR LA NOCHE
18

Ya me fuistes / te sufrí /
de madrugada / no grité /
ni un ay dije / ni un ay
Francisco Casas
19
20

Me quiero romper el hocico. No te diré adiós mamá porque soy un perro. Tendré que tragarme
el silencio como el vómito que me tuve que tragar cuando papá me dejó sola con su amigo.
No es mi culpa estar en el centro de este círculo ni la tensión de la piel con el frío. En la
noche un animal nos miró llorando como niñitas, quise salir corriendo, pero me caí y me
quebraron entera a patadas, fue el mismo animal con sus ojos de mancha y mandíbulas como
espejos. Yo le amé de verás, le amé en silencio, con sangre y dolor. Yo le amé, amé a ese
niño lindo de ojos como espejos y mandíbulas manchadas. Mamá ahora te copio, ordeno y
coincido. Esta vez con ganas de ser, pero llevo sangrando tantas calles de tu vestido mamá.
21

Las cosas caen y yo digo del dolor. Friego las alas del Ángel bostezante. Mira -me dice- y
veo su traslucidez, sus ojos que se hunden como las bocas muertas del mar. Es inmenso el
sonido de la caída, abre zanjas trenzadas. Resisto el saborear la piedra tardía del paraíso.
Repito, pero pierdo los detalles y el jadeo del Ángel y el sonido del agua y mi boca salada
cargando la pequeña posibilidad de aire o alumbramiento. El tiempo se excede y contemplo
el mapa del amor en sus alas ahora vueltas ovillo. Violentado y desarmándose, sus fibras
caminan a mi cuerpo de hoja rudimentaria y mi vestido color ocre. Silencio… Silencio. Raspo
el cielo afiebrando la mutilación que se derrama como la saliva vaciada, la gotera de un pecho
roto. Revolcándome ahora en el mar vienes a consolarme porque danzo hecha eterna soledad.
La infinita belleza se recuesta pedazo a pedazo sobre mí y me espanta las moscas del rostro.
Mi piel insulta su color. ‘’Amorcito lindo, este es nuestro secreto’’ dijo el Divino antes de
barrerse y lanzarse al florero, al florero de mi mamá.
22

No sabes cuánto te extraño. No sabes cuánto extraño el quejido del mar a través de nuestros
cuerpos. ¿Dónde estás ahora refugiado? ¿Dónde está la casa de la saliva con sus formas y
animales que no conoces? Tú sabes que nadie más se ha diluido tanto conmigo como tú lo
hiciste. Pensé todo el día en escribirte. He partido a la playa, al mar, al igual que ese poema
que una vez me leíste, pero no recuerdo el nombre el nombre ni el autor, solo la palabra mar
repitiéndose y vibrando con sus huellas en mi cuerpo desnudo. Estoy esperando el continuo
ladrido de los perros a medianoche para irme con el Ángel, espero me perdones, pero es
invierno y el frío me trata mal, luego la gente, luego la palabra silencio zumbando en mi oído
como abejas agonizantes. Me quedo. La niebla es otra noche más. Te he extrañado tanto.

TODO EL DÍA
TODO EL DÍA
TODO
todo el
maldito
23

Estoy harto de sangrar y echarme a llorar. Ninguna noche se ha quedado pegada a mi rostro,
pero estoy destrozada. El asunto es que ayer noté a mis ojos en la corteza de la misma noche,
vi el dibujo de la violencia en el camino silenciado de la voz que me duele.

Comienzo a decir
Quiero comenzar a decir:
El sueño del Ángel
tocando
mis lugares verdes
y azules

Partí corriendo
Las alas tocaron
tocaron mis lugares
y pude decir.
24

Te pedí muy poco mamá, pero siento que no me escuchaste.


Esta ciudad es inalterable como el brazo de la lujuria
Dejó sus huellas en tu vestido ahora arrancado por mí.

Yo sé que no te importa.

Ya sé que no te importa que me duerma esperando tu arrullo

Yo sé que no te importa

Ya sé que no te importa que duerma con otros


con tus amigos y los de Papá
con el sonido y el silencio
con mi cabeza rota de pensamientos

Yo sé que no te importa que me toque


con tu vestido puesto ni que piense
todo el día en lo sola que me siento

Mamá
¿Por qué te fuiste con ese maldito
ángel silencioso y cubierto de flores?
POR QUÉ
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HAMBRE
NO VEO NADA
LUZ
LA LUZ PROYECTADA
DESDE EL ASFALTO
TU ESPERMA
TODO RESPLANDECE
LUZ
TENIA TODO PARA SER
FELIZ

CUERVOS

CUERVOS
CUERVOS
26

IV
LA FAUNA YA NO ME DEJA
27

Ojalá hubieras sido tú


Sacándome el pelo en el quincho.
Diego Lorenzini, Juana
28
29

No podía orar
No podía dormir
La habitación se llenaba de polillas
entonces hice la promesa
la pared se adornó
el tiempo y la humedad
reclamaron el derecho a contradecir
mi silencio
30

Creo abrazar un cuerpo esta noche, no habla, es como un espacio vacío/frío. Me pregunto por
qué nos han dejado tan solos, a la deriva y en vigilia junto al alma bondadosa de un perro y
el mar.

Amanece. Estoy terriblemente triste.


Aparecen rostros en los pequeños cristales
de la arena
¿Y si me miran?
¿Y si me gritan?

Todo lo que ya no puedo decir


está reflejado en esos rostros.
Por la noche pensé en tus cuencas
en tus cielos negros rodeados
de ese líquido]
Cógeme -grité
Murmuré un beso
Sentí el bichito / la flor
Había pájaros comiendo piedrecillas

Ahí estaba yo
Vi eso
Solo vi eso
y el agua
y el agua.
31

Ahora no puedo mirarte. Pienso en el porqué de todo esto. Dices mi nombre; no recuerdo tu
voz. No hay amigos, no hay silbidos ni cielos limpios. Pregunto desde el fondo, desde el
fondo de la arqueología sobre los peces ensangrentados, pregunto sobre los cielos
ensangrentados de tus lágrimas. Me cubro todo el cabello con la túnica de la más absoluta
soledad. Custodio el nombre que susurra breve y dejo caer las manos mancebas del paisaje
¿Cuál será el sonido? NO QUIERO SEGUIR ARANDO ESTO QUE SE LLAMA VIVIR A
ESCONDIDAS -mi boca cae- para decir, para decir el gesto indiferente del descenso sobre
mi cuerpo, el quejido de las olas, el rubor tan distinto cuando oigo llorar a otra, otra con el
vestido rajado, otra con los dedos rotos, otra que no conoce su nombre ni el recuerdo de la
voz de Mamá. Ahora no puedo mirarte, ahora no puedo, solo no puedo mirar la limpieza de
un cielo. La arena es fétida, hay peces que me cubren. Lloro.

TRÁGAME

TÓCAME ÁMAME

VÍSTEME
32

Terminaré lamiéndome la herida como los perros lo hacían.


Arrastraré mis manos por el piso deseando ver tu cara de nuevo.
Lloraré porque tu cara son todas las caras, pero tengo la cabeza herida
y no puedo salir de aquí.
Intenté sacarte de la cabeza con violencia
Ha anochecido y no hay razón alguna para dejar de intentarlo.
No guardo marcas, es solo mi cuerpo rebanado por las manos.
Resisto, pero no soporto verme caer aquí en la distancia.
Este lugar de caminos gastados
Este lugar que ha sido mi soledad
Este lugar en que toqué cuerpos porque estuve hambrienta de amor
Este lugar en que espero días, ciclos, noches por ti
una y otra vez
Este lugar que abraza mi pecho con el silencio de tus ojos
y el único aliento es el de estas palabras
Este lugar que me enmudeció, que me dejó frágil
recordando tu voz entrecortada.
Este lugar que no es más que el halo negro de mi corazón.
33

Está sola
Es vaga
Sueña que es Dios
y en su desespero
decora la muerte
con anzuelos.

Ocupa el espacio
con un escándalo de rosas
y maquillaje

La lluvia se agolpa
en el escape
En el centro claros cielos
En el centro la cáscara
consumida
por el recuerdo
de una CIUDAD.
34

Ahora me voy a morir

Sueño con el hilo incandescente que me une con el tiempo. Recuerdo la piedra a lo lejos, me
asustan sus curvas. Se me sobrevienen los colores y sus sombras: Dilato el iris. Deseos de
expansión o la extraña sensación de no existir. Es la pérdida, irregularidad en la unión.
Deposito palabras aquí para volverlo un lugar idéntico, pero más hospitalario. Hube de
habitarme por la ansiedad de la visión, la tragedia, ahora toca olvidar y poner en movimiento.
Lo siguiente es la imagen del amor. Los siguientes cuerpos son reflejos del amor delimitando
una tragedia. Lo siguiente, el amor, el amor con fármacos, lo siguiente es la mirada del amor
aceptado como tragedia…
35

V
LA FALTA
36

Nada más pasa a esta hora,


voy al baño y me derrumbo en la baldosa desteñida.
Malú Urriola

Tan sólo tengo treinta años.


Y siete ocasiones, como el gato, para morir,
Ésta es la tercera.
Sylvia Plath

La cara del ángel era triste, al borde del


sollozo.
Alejandra Pizarnik
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38

Esa imposibilidad de colisionar con el tiempo, como quien se abandona y abandona su


pueblo. Oír la figura constante que brota en el inicio de la garganta, ese ay que al acoplarse
al nombre desconocido se hace un lugar por un instante, ese instante que no demanda más
entendimiento que la belleza estrellándose con el agua de nuestras bocas. La cama, ese
acantilado de heridas rojas y nombres que ocupan un espacio enorme y en su eje la tormenta,
o el gesto ilusorio de una geografía cercana al mar.
39

No soporto la lluvia ni el detalle de su sonido anocheciendo las ruinas de nuestra casa. No


soporto el derrumbe desatando el orden de nuestros enojos. No soporto que me mires feo
cuando yo me miro linda utilizando tu rouge. No soporto que me desplaces y me digas esa
frase dura como el cemento: No eres mujer, es ahí cuando no me queda más que encorvar el
cuerpo, atarme a la noche donde no me puedes ver, buscando a tientas un poquito de calor
bajo los semáforos y cerrar los ojos soportando la lluvia en esta ciudad inundada.
40

Aquí nadie nos conoce. Cuando nos vayamos nadie nos dirá adiós, pero sabemos
desnudaros con brillantina.

Son casi las 3 de la mañana y estoy sola o quizás tú estabas, pero te olvidé.

Necesito olfatearte, tragarte, sorprenderte como el cazador que sorprende al lobo.


Recorro a cuatro patas husmeando la cama y las cerraduras, gruño al viento perdida
porque tus huellas dicen nube o mar al tocar mi cuerpo.

Ya no importa cuán anclado estuve al ritmo que simulaba tu silencio.


Ya no importa esta noche violeta que se desarma por el sentido de quiebre
dentro mío.
Éntrame te diría.
Métemela.

Estoy en celo buscando el origen del puerco, el origen abandonado


del que solo queda rastro llagado.

Querido,
Niñito lindo,
todos los sueños me regresan al despertar
del miembro,
me regalaste unos pantys
y los rompí despacito, despacito
como me decías: chúpalo rico mi amor.
41

Te extraño tanto.
Deberías estar aquí besándome estas alas embarradas
mientras la luz complica el habla.
Solamente he estado escribiendo por las calles,
buscándote en otros cuerpos, en otros rostros,
buscándote en la noche, hambrienta,
vomitando en bares.
42

Estoy llorando porque se corrieron y no eras tú.


Estoy llorando escondida bajo esas drogas que te
gustaban tanto.
Ríos de sangre son mis brazos y piernas,
el rímel se me está lavando, estoy engordando
y visto de negro todo el día mientras guardo
debajo de mis piernas una fotografía tuya.
Toda la noche he hilado un nosotros que nunca existió.
Estoy perdida la mitad del día que es todo el día
y los bosques oscuros me desnudan mirando para arriba.
Abro las piernas, Papi me satisface solo una vez más
pero no eres tú, nunca volverás a ser tú.
43

Si te dijera que para poder escribirte te tuviste que ir ¿Qué me dirías?

Mientras duermo
el tiempo
ladra

Estoy tan triste


y hurgo mis pieles bajas
buscando el dolor
que compartía contigo.
44

A veces tu indiferencia traza esa ciudad que alguna vez escribí sin dejar registro

La imagen de un cuerpo que se deja arrastrar por las olas.


La imagen de un rostro ya ajeno, envuelto por las miradas aterciopeladas
de las Flamencas del puerto.
Sólo sucedió, la fiesta se acaba y llega la idea del vacío,
no importa el maquillaje ni cuan traslúcido es el vestido.
Papá siempre me decía de su pobre corazón enterrado en su cuello.
Siempre me lo decía con ojos resecos de tanto llorar, pero yo no entendía,
no entendía el porqué de la tristeza de papá,
no entendía que se entristeciera al usar ese vestido tan lindo,
no entendía cual era su herida carmesí al rozar su rostro
con polvos de colores.
Papá aún se retuerce triste, arrastrado por el mar
al saber que mamá es esa picazón
en la invisible herida de su corazón.
45

A modo de epílogo

Mejor que todo acabe, No más besos en las piernas. No más amores pegándome. No más
mamá. No más papá. No más vestido amanecido con retazos de antiguas Flamencas. No más.
Sólo no más. No es que intente callarme, pero este texto se alimenta de mi carne.
46

Mi mamá me incendió un 14 de diciembre


Me trajo de vuelta del ensueño

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