• TECNICAS DE INMOVILIZACION,
MOVILIZACION Y TRASLADO DEL PACIENTE
• Lic. Cristina Sanchez
POSICIONES CORPORALES DEL PACIENTE
Son las formas de alineamiento y disposiciones relativa de las
partes del individuo, se adopta por si mismo o con ayuda con un
fin.
El sistema músculo esquelético debe mantenerse en movimiento
ya que la rigidez y limitación prolongada disminuye el grado de
movilidad, además la presión del cuerpo pueden causar
deformidad y zonas de presión es por eso que si el estado
clínico de los pacientes nos permite movilizarlos o ellos mismos
movilizarlos no lo debemos desaprovechar esa oportunidad para
realizar movimientos o ejercicio.
Al promover la alineación corporal y el
funcionamiento normal de todas las partes y
órganos del cuerpo.
Proporciona comodidad y descanso como
también facilita la realización de algunos
exámenes; facilita la salida de secreciones o
ayuda al tratamiento de los usuarios.
PRECAUCIONES:
- Las articulaciones se mantendrán en ligera flexión.
- La posición funcional de la mano es como si
sostuviera una esfera.
- La posición funcional del pie es la que se necesita
para una postura
erecta.
- Las posiciones deben cambiarse con relativa
frecuencia.
- Utilizar soportes o cojines.
- Utilizar dos o más personas para movilizar el
usuario.
POSICIÓN ANATOMICA
Las manos a cada lado del
cuerpo, los pulgares en
aducción, la cabeza se
mantiene erecta y los pies
dirigidos hacia delante.
Las rodillas y los dedos están
en ligera flexión.
MECANICA CORPORAL
Disciplina que estudia el uso eficiente del cuerpo.
OBJETIVO:
· Disminuir el gasto de energía muscular.
· Prevenir anomalía músculo esqueléticas.
ELEMENTOS BASICOS DE LA MECANICA
COORPORAL
· Centro de gravedad (pelvis)
· Línea de gravedad (línea vertical, imagina que
pasa por el centro de
gravedad)
· Base de apoyo (brinda estabilidad)
· Usar los músculos largos y fuertes (miembros
superiores e inferiores pero no espalda)
· Usar la cintura interna y alargar el diafragma
· Trabajar cerca del objeto que se va a levantar o a
mover.
· Usar el peso del cuerpo como fuerza para empujar
o jalar, apoyándose
en los pies o inclinarlos
· Deslizar, rodar, empujar o jalar un objeto en vez de
levantarlo
· Separar los pies para tener una base de apoyo
HALLAZGOS FÍSICOS EN EL PACIENTE
Si se encuentran cualquiera de los siguientes
hallazgos al realizar la evaluación del paciente, está
indicado realizar inmovilización espinal completa
(Clase III evidencia).
• Pacientes inconscientes o con Glasgow
menor de 14 (estado mental alterado).
• Heridas penetrantes de cabeza, cuello o
tórax.
• Fracturas de clavícula o costales altas (1°
y 2°).
• Daño significativo del casco en los motociclistas.
• Trauma pélvico o de miembros inferiores, o lesiones
localizadas en el área de la columna vertebral.
• Trauma facial severo.
• Signos de trauma cerrado en el torso.
• Signos de trauma craneoencefálico
Presencia de cualquiera de los siguientes signos:
- Dolor en el cuello o en la espalda en reposo o
durante la movilización.
- Deformidad de la columna cervical.
- Defensa muscular del cuello o la espalda.
Déficit neurológico.
- Disnea que aparece con la movilización
del cuello.
- Shock Neurogénico.
- Priapismo en los hombres.
FACTORES ASOCIADOS
La presencia de los siguientes factores, indica la realización de
inmovilización espinal completa (Clase III evidencia).
• Incapacidad para comunicarse (alteraciones en el lenguaje,
niños menores, extranjeros).
• Evidencia de uso de drogas o tóxicos (alcohol, analgésicos,
sedantes, estimulantes).
• Presencia de lesiones distractoras: lesiones que pueden
disminuir la capacidad del paciente para apreciar otras
lesiones. (Fracturas de huesos largos, lesiones viscerales,
lesiones por aplastamiento, quemaduras extensas, o lesiones
que alteren algunas funciones corporales).
• Los pacientes con trauma penetrante asociado a déficit
neurológico.
INMOVILIZACIÓN DEL PACIENTE
POLITRAUMATIZADO
Ante todo paciente politraumatizado, la asistencia
debe comenzar en el lugar del accidente.
Tras la evaluación inicial, y una vez atendidas las
lesiones con riesgo inminente de muerte, se procederá
a la inmovilización y traslado.
Si un paciente, tras un accidente está atrapado, se
solicitará la asistencia de los equipos especializados
(Bomberos )
OBJETIVOS DE LA INMOVILIZACIÓN DEL
PACIENTE POLITRAUMATIZADO
Limitar los movimientos.
Evitar el dolor y el shock.
Disminuir el daño a tejidos cercanos a la
lesión.
Corregir la deformidad.
Disminuir el sangrado.
Limitar el efecto iatrogénico.
CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS
DISPOSITIVOS DE INMOVILIZACIÓN DE
PACIENTES
Deben inmovilizar adecuadamente.
Ser utilizables para todo tipo de pacientes.
Ser de fácil utilización.
Permitir el acceso a la vía aérea del
paciente.
Ser radiotransparente (sin componentes
metálicos).
SIGNOS/SÍNTOMAS QUE INDICAN QUE DEBEMOS
INMOVILIZAR LA COLUMNA VERTEBRAL DEL
PACIENTE TRAUMATIZADO
Clínica de déficit neurológico (sensitivo o motor).
Alteración del nivel de conciencia (Glasgow<15).
Dolor en cualquier punto de la columna de
manera espontánea o a la palpación.
Shock Neurogénico.
Priapismo.
Deformidades anatómicas de la columna.
Incapacidad para comunicarse.
Debemos tener en cuenta que la ausencia de
un déficit neurológico no descarta una lesión
ósea o ligamentosa de la columna ni otros
problemas que supongan una sobrecarga para
la médula espinal.
En caso de duda: inmovilizar.
PRINCIPIOS GENERALES DE INMOVILIZACIÓN DE PACIENTES
Mantener alineados las líneas y ejes del cuerpo.
Almohadillar en los puntos donde las eminencias óseas se
ponen en contacto con la férula.
No reducir fracturas en el lugar del accidente como norma
general.
En fracturas de metáfisis de huesos largos inmovilizar la
articulación proximal y la articulación distal.
Si existe una herida, cubrirla con un apósito estéril antes de
colocar la férula.
1.DISPOSITIVOS DE INMOVILIZACIÓN COLLARINES CERVICALES
En el politraumatizado la inmovilización cervical siempre es una prioridad y
se realiza simultáneamente al manejo de la vía aérea, por las consecuencias
que puede acarrear una lesión vertebral con manipulación incorrecta.
Pese a la existencia de otros tipos de collarines como son los blandos o de
alerta (inmovilizan mal), los semirrígidos de Thomas, o los de vacío (útiles en
luxaciones vertebrales), los indicados en el manejo del paciente
politraumatizado son los collarines rígidos.
La columna debe ser inmovilizada en posición neutra y alineada.
Los collarines solo limitan la flexo-extensión,
siendo poco efectivos en la restricción de otros
movimientos para los que debemos utilizar
elementos complementarios (manos del
rescatador en un principio y elementos
inmovilizadores laterales que impidan la
rotación en un segundo tiempo).
El collarín no inmoviliza adecuadamente por sí
solo.
TÉCNICA DE COLOCACIÓN DEL COLLARÍN
1. Alinear la columna en posición neutra.
2. Elegir la talla del collarín (según distancia entre
el trapecio y el borde inferior de la mandíbula).
3. Un rescatador debe mantener la alineación de la
columna cervical y el otro debe poner el collarín,
colocando en primer lugar la parte posterior y
luego la anterior.
4. Si es portador de un casco debemos retirar el
casco antes de poner el collarín.
TÉCNICA DE RETIRADA DE CASCO
La retirada del casco debe realizarse en
todos los casos, pues de lo contrario no
podremos hacer un adecuado control de la vía
aérea.
La mayor dificultad es el paso de la nariz tras
el puente anterior del propio casco, pues
tropieza con él, y provoca una movilización
del cuello, que debemos evitar.
1. Es necesaria la presencia de 2 rescatadores.
2. Un rescatador debe mantener la alineación de la cabeza
de manera continua haciendo tracción con los dedos en el
maxilar inferior del accidentado mientras el otro rescatador
libera la correa de fijación.
3. Posteriormente el segundo rescatador inmoviliza la
columna colocando una mano en la región occipital y la otra
en la mandíbula.
4. El primer rescatador desliza lentamente el casco y
posteriormente inmoviliza la columna.
5. El segundo rescatador coloca el collarín.
6. Durante todo el proceso siempre debe haber un
rescatador que mantenga la alineación e inmovilización de
la cabeza haciendo tracción para evitar desplazamientos.
TABLEROS ESPINALES
Se utilizan siempre asociados al collarín
cervical. La fijación de estos dispositivos debe
comenzar por el tórax y terminar por la
cabeza.
En el caso de que sean utilizados para el
traslado se deben almohadillar los huecos
entre el paciente y el tablero.
FÉRULAS ESPINALES
Son corsés que inmovilizan el tronco, el cuello
y la cabeza del paciente durante la
extracción de víctimas del interior de
vehículos.
Es necesario el uso complementario del
collarín cervical. Para su utilización son
necesarios al menos dos rescatadores.
TÉCNICA DE COLOCACIÓN DE LAS FÉRULAS ESPINALES
1. Colocar el collarín con alineación de cabeza, cuello y tronco
en posición neutra.
2. Introducir la férula entre la espalda del paciente y el
asiento.
3. Abrochar las cintas de los muslos. Posteriormente colocar las
alas del tronco abrochando las cintas de abajo a arriba.
4. Por último colocar las dos alas superiores a ambos lados de
la cara, rellenando el hueco del occipucio y sujetar todo con
las cintas
de la frente y el mentón.
5. Una vez que el paciente esté situado en un lugar más
favorable, retirar la férula para hacer la valoración y el
traslado del mismo.
CAMILLA DE CUCHARA, DE PALAS, TELESCÓPICA O DE
TIJERA
Está indicada para la recogida del paciente del suelo, o
para extraerlo de un vehículo e instalarlo en el colchón de
vacío o en la camilla de transporte, con el mínimo movimiento.
No es apta para el transporte del paciente.
Durante su colocación debemos evitar que la ropa sea
empujada hacia el centro, impidiendo el cierre de la camilla,
ya que las ramas tienen que aproximarse hasta que el cierre
coincida con la línea media del paciente, pudiendo utilizar la
nariz como guía.
TÉCNICA DE COLOCACIÓN DE LA CAMILLA DE PALAS
1. Adaptar a la longitud del enfermo, poniendo la parte
telescópica a nivel de las extremidades inferiores y la más
ancha a nivel de la cabeza.
2. Abrir por sus extremos y poner las palas una a una, girando
al paciente en bloque a uno y otro lado; después cerrar el
anclaje superior y por último el inferior.
3. Fijar el paciente a la camilla con tres correas (tórax, pelvis y
piernas).
4. Una vez en la camilla de transporte, la camilla de palas se
retira.
FÉRULAS
Se emplean para inmovilizar fracturas,
generalmente de las extremidades, lo
antes posible y para minimizar el daño
producido en estructuras vecinas como
nervios, tejidos blandos, venas y arterias.
FÉRULAS RÍGIDAS
No deformables: es necesario acolcharlas
siempre. Para fijarlas debe aplicarse un vendaje.
Existen férulas específicas con la
forma de cada miembro.
Deformables: las hay de diferentes materiales.
Dentro de este grupo están las férulas de vacío, que
son inicialmente flexibles pero se vuelven rígidas con
la aplicación de vacío.
FÉRULAS FLEXIBLES
El uso de férulas neumáticas está indicado en fracturas
distales de miembros inferiores y superiores. Tienen como
ventaja añadida la posibilidad de ejercer compresión sobre
puntos de sangrado, siendo recomendable que sean
transparentes.
TÉCNICA COLOCACIÓN DE LAS FÉRULAS DE MIEMBROS
1. Inspeccionar la lesión, retirar la ropa, relojes, anillos,…
2. Examinar el aspecto y coloración así como el pulso distal a
la fractura previo a la manipulación.
3. Seleccionar la férula adecuada al tamaño del miembro,
características de la lesión y situación clínica.
4. Mantener inmóvil y con tracción longitudinal en el eje la
extremidad afecta.
5. Deslizar la férula por el miembro afectado mientras un
ayudante mantiene una ligera tracción proximal.
La férula debe abarcar una articulación por
debajo y otra por encima de la fractura.
7. Manteniendo el miembro alineado en
posición neutra proceder a
inflar o a hacer el vacío, comprabando que la
presión aplicada no perjudica la perfusión del
miembro.
8. Reevaluar perfusión y pulsos distales.
EXTRACCIÓN DEL PACIENTE SENTADO
Es importante recordar que antes de cualquier intento
de movilización se inmovilizará al paciente para
evitar que se agraven o produzcan lesiones de
columna y extremidades.
1. Colocar el collarín mientras un rescatador
inmoviliza manualmente el cuello.
2. Manteniendo la inmovilización, colocar el tablero
espinal corto o férula espinal.
3. Examinar los miembros descartando
fracturas.
4. Girar al paciente en bloque, enfrentando la
espalda con el hueco de la puerta y tumbarlo
sobre el tablero espinal largo o camilla de
palas.