Libro Topicos
Libro Topicos
DESARROLLO REGIONAL
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
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TÓPICOS DE ECONOMÍA ECOLÓGICA Y
DESARROLLO REGIONAL
isbn: 978-607-482-114-7
Reconocimiento
El libro está estructurado en seis capítulos. Aníbal Terrones Cordero, Yolanda Sánchez
Torres y Juan Roberto Vargas Sánchez, en el capítulo uno: La participación ciudadana
en el desarrollo regional, presenta y analiza el proceso de planeación desde el punto
de vista de participación ciudadana. Argumentan que este mecanismo de planeación
es integral, puesto que considera los diferentes aspectos de una situación determinada
y con miras al presente y el futuro. Además es incluyente, debido a que requiere de la
participación activa de todos los agentes involucrados en el proceso de cambio hacia
una situación mejorada. Describen el Método ZOPP (en alemán: Ziel-Orientierrte
Projekt-Planung; en español: Planeación de Proyectos Orientada a Objetivos), haci-
endo énfasis en la importancia que tienen: el Árbol de Problemas, Árbol de Objetivos,
Análisis de Involucrados, Matriz de Planeación de Proyecto, Planeación Ope-rativa de
Proyecto, y los talleres participativos, en el diseño, ejecución y seguimiento de proyec-
tos, como una estrategia de fomento al desarrollo económico y social en una región
determinada.
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Danae Duana Ávila, en el capítulo dos: Cambio en el lugar de consumo de los alimen-
tos, en la zona norte de México (2004), presenta los cambios en patrones de consumo
en la zona norte de México, con base en el porcentaje que destinó la población, agru-
pada en deciles, a 20 productos básicos de la dieta nacional, considerando la infor-
mación de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH).
El problema refiere al hecho de que en México, a la par que se dio un proceso de indus-
trialización, la población tendió a concentrarse en el ámbito urbano, de manera que
los patrones de consumo cambiaron de una dieta rural a una urbana, que marca una
distinción en la utilización de insumos para la comida, donde unos eran más naturales
y otros más procesados. Este proceso se fortaleció con la expansión cultural vivida
en el país durante la segunda mitad del siglo XX, llamada modernización, si bien, se
supone que adquirió rasgos específicos por región económica, cultural y geográfica.
Concluye que el ingreso es un factor determinante del consumo, ya que de éste de-
penden porcentaje y cantidad de dinero que se destinan al rubro de alimentos en una
familia, por esta razón, las familias que pertenecen a los deciles más bajos de ingresos,
se ven limitadas en el consumo de cierto grupo de alimentos.
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dose en sus propios recursos de creatividad e innovación. Muestran que las Pequeñas
y Medianas Empresas (Pymes) no sólo pueden ser rentables en un esquema de enclave
económico donde una gran empresa es la que coordina, dirige y se provecha de la
sinergia productiva en la que todos participan, el modelo de empresa ancla ya quedó
atrás.
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que serviría para una discusión del principio de establecimiento de mecanismos para
prever y evitar previsibles conflictos ambientales resultado de la creciente escasez. Se
propone iniciar un proceso que impulsa una dinámica social para atender las priori-
dades sociales y ecológicas con innovaciones institucionales y tecnológicas. Tagle con-
cluye que un elemento fundamental de la propuesta consiste en construir mecanismos
sociales y económicos de negociación que permitan la concertación entre los diferen-
tes grupos para crear nuevas reglas para el manejo sustentable del agua.
Autores
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Capítulo 1
La Participación Ciudadana en el Desarrollo
Regional
Aníbal Terrones Cordero, Yolanda Sánchez Torres y Juan Roberto Vargas
Sánchez
Introducción
En este capítulo se describe el proceso de la planeación desde un enfoque
participativo donde se plantean lineamientos metodológicos útiles para el desarrollo
regional. La participación ciudadana constituye un elemento importante en la identi-
ficación de problemas comunes en el ámbito local.
Blakely (1994:49-52) encontró que los gobiernos locales y sus comunidades deben de
orientar sus propios recursos para crear los vínculos adecuados con el sector privado
a fin de generar empleos y estimular la actividad económica en una zona definida.
Concluyó que la interacción entre las autoridades y sus gobernados es la base para el
fomento del bienestar de las familias.
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Conturruero (1994) considera a la región como el entorno en donde los diversos ac-
tores tienen la posibilidad de desarrollar ventajas en el contexto de la globalización,
referidos a la competitividad y la cooperación para atraer al territorio inversiones y
recursos necesarios para promover el desarrollo local. Menciona que el adecuado uso
de los recursos naturales y humanos, con que cuenta la región, permite crear ventajas
en la producción de bienes y servicio que la sociedad demanda, y que esto contribuye
al desarrollo económico y social de la región.
Giménez (1996) y Canabal (2001) conciben una región como una construcción so-
ciocultural en el cual el territorio se va conformando por la dinámica de los procesos
sociales, que tienen como base una multitud de ámbitos locales y comunitarios, los
cuales se van articulando por la lucha de los actores por medio de las dinámicas
económicas, culturales, históricas y sociales que les lleva a modelar la región como un
ámbito territorial extendido.
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la institución de desarrollo. Estas son: técnicas de dinámica de grupos, visualización,
entrevistas y comunicación oral y, observación de campo. La técnica de grupo es fun-
damental para trabajar con grupos de personas y lograr su participación efectiva. Las
técnicas de visualización1 son representaciones gráficas, donde se logra la participación
de personas con diferentes grados y tipos de educación y se facilita la sistematización
de conocimientos en consenso.
Morales (1998), estudiando el desarrollo local, concluyó que es una condición prin-
cipal la identificación tanto de las potencialidades productivas de la comunidad así
como de las necesidades de sus habitantes en un marco participativo. Considera que
el diagnóstico de la problemática de una determinada comunidad permite realizar una
priorización de necesidades comunes que deben ser satisfechas en un tiempo determi-
nado, y con ciertos recursos disponibles; además, debe de ser plasmado en proyectos.
Finalmente, considera que estos mecanismos contribuyen al desarrollo económico y
social de las comunidades.
Farrington (1989) argumentó que el desarrollo del sector agrícola de los países subde-
sarrollados implica la identificación y priorización de los proyectos productivos que
deben llevarse a cabo en un marco participativo en donde intervengan los propios
productores y las dependencias públicas encargadas de apoyar el desarrollo rural.
2
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), The community toolbox. The
idea, methods and tolos for participatory assessment, monitorring and evaluation in community forestry. Community
forestry Field Manual 2. 1990, p. 35-45.
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cabo lo acordado en los talleres de planeación participativa y que, sólo de esta manera,
se logra el desarrollo económico y social de los habitantes del medio rural.
El método participativo, descrito en este capítulo, es el ZOPP (por sus siglas en alemán:
Ziel-Orientierte Projekt-Planung, en español: Planeación de Proyectos Orientada a
Objetivos). El ZOPP es un sistema de procedimientos e instrumentos para una plani-
ficación con visión participativa, fue creado con la finalidad de mejorar la calidad de
las inversiones sociales, superando los tres problemas de los proyectos de desarrollo:
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El gobierno de Nigeria aplicó el método ZOPP para planificar y desarrollar la agricul-
tura en el norte del país. En cuanto a la problemática, se identificó una baja produc-
tividad en la actividad agrícola debido a la baja tecnificación y poco uso de insumos
agrícolas en la producción. Para esto, se propuso, como alternativa de solución, el
otorgamiento de crédito y asesoría técnica gubernamental a los campesinos (Leurs,
1990).
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ación de talleres de planeación participativa que son convocados por una determinada
dependencia de planeación o encargada de fomentar el desarrollo de la población.
Árbol de Problemas
El Árbol de Problemas es el diagnóstico de la situación, realizado a partir de la iden-
tificación del problema central y la visualización y análisis de las causas y efectos que
origina dicho problema. En general, se expresa un problema en términos de la falta
de determinados medios que podrían servir para resolverlo: falta de crédito, falta de
semilla, ausencia de regulaciones legales, falta asistencia técnica, escasa coordinación
interinstitucional, etc. Los planificadores tienen que aplicar métodos que partan de la
forma de ver las cosas de los afectados y comparen entre sí las distintas perspectivas.
Los proyectos se diseñan porque hay una necesidad o un problema de desarrollo. Esto
se genera porque existe un servicio público deficiente o inexistente. Muchas veces hay
consenso de que la situación inicial es insatisfactoria, que se requiere un cambio, a esta
se denomina situación actual. Si hay una situación actual insatisfactoria, se deduce que
existe también una futura deseada, que sería el resultado de una intervención diseñada
para mejorar algunos o todos los elementos de la situación actual. Esa intervención es
un proyecto o un programa, que se ejecuta en el corto y mediano plazo para lograr una
situación deseada (Osterhaus y Salzer, 1995).
c)Determinar otros problemas que son causa directa del problema principal (el
cual ahora se convierte en efecto de esas causas), y colocarlos debajo del prob-
lema central.
d)Continuar colocando otros problemas con el mismo principio: que sean cau-
sas de los problemas anteriormente encontrados. Seguir hasta llegar a las causas
que son raíces.
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e)Identificar si algunas de los problemas colocados son efectos del problema
de desarrollo y colocarlo por encima de éste. Completar los efectos del prob-
lema central. Revisar el árbol, comprobar que es válido y completo, haciendo
los ajustes necesarios.
g)El análisis del problema se termina cuando los participantes estén convenci-
dos de que toda la información esencial está incluida en el diagrama y que se
muestra las principales relaciones causa-efecto que caracterizan el problema.
Se debe tomar en cuenta que el árbol de problemas no pondera las causas de acuerdo a
su contribución a producir el efecto. Un árbol de problemas puede tener iteraciones o
círculos que complican el análisis, es decir, causas iguales que se presentan en distintas
secciones del árbol, incluso en niveles y jerarquías diferentes. La Figura 1 presenta un
esquema del Árbol de Problemas.
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No existe un número máximo o mínimo de problemas, se trata de incluir todos los
problemas “importantes” percibidos por los involucrados, para poder entender las re-
laciones de causalidad (causa-efecto) y, así, obtener un diagnóstico lo más “objetivo”
posible. Además, es relevante llegar a los problemas que constituyen las raíces princi-
pales del problema de desarrollo, ya que las soluciones de dichos problemas tienden a
mejorar la viabilidad de una eventual estrategia del proyecto.
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Árbol de Objetivos
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Figura 3. Esquematización del Árbol de Objetivos.
Fuente: Elaboración propia en base al Árbol de Problemas de la
Figura 1.
20
Figura 4. Árbol de objetivos de la producción agropecuaria en la Comarca La-
gunera.
Fuente: Elaboración propia en base al Árbol de Problemas de la
Figura 2.
Análisis de Involucrados
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producción y de servicios. Cada una tiene sus propios objetivos e intereses, su propia
cultura organizacional. Con frecuencia no es fácil armonizar los distintos intereses.
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CNA Administrar las Lograr sustent- Recursos Falta de coordi-
aguas nacionales y abilidad del económicos y nación interin-
bienes inherentes acuífero humanos stitucional
Actividades.
Las actividades son los pasos que conducen hacia la obtención de un resultado. Para
determinar las actividades hay que saber en qué etapa de la planificación nos encon-
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tramos. En la planificación general de un proyecto nuevo o de una nueva fase de un
proyecto en curso, no tiene sentido planificar por anticipado con gran lujo de detalles,
ya que con seguridad habrá que descartar gran parte de ellos. De hecho, las cosas evo-
lucionan a menudo de una manera completamente diferente de como se pensó.
La gerencia del proyecto debe asegurar que se lleven a cabo las Actividades para ase-
gurar el éxito de las metas. Es necesario tener una lista detallada de las actividades ya
que será la base para la elaboración de la Planeación Operativo de Proyecto. Se coloca
cada actividad requerida para un componente en orden cronológico y se estima el
tiempo y recursos requeridos para realizarla.
a)Práctico, es decir, mide lo que es importante, la meta debe ser realizable, los
medios para medir cada objetivo son eficientes en cuanto a costo y el indicador
no se refiere a algo que no ocurrirá.
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c)Focalizado (específico, medible), es decir, debe especificar el grupo objetivo, la
cantidad, calidad, tiempo y lugar.
Supuestos.
Se llama Supuestos a los factores externos que tienen que estar dados para que un
proyecto tenga sentido y sea realista. Por ejemplo, el Banco Central asesora a bancos
pequeños en el establecimiento de relaciones de crédito comercial con microempre-
sas. El objetivo del proyecto es: “Las microempresas solicitan y reciben créditos en las
condiciones habituales del mercado”. Un supuesto podría ser que existe organización
en la gestión de crédito por parte de las microempresas.
Existen situaciones que están fuera del control de la gerencia o entidad ejecutora del
proyecto y que suponen riesgos para éste, es decir, es posible que aún cumpliendo con
las actividades, por ejemplo, no se puede cumplir con producir resultados (productos)
si estos riesgos ocurren. Los riesgos pueden ser financieros, sociales, políticos, ambi-
entales, institucionales, climatológicos, etc., y pueden llevar a que el proyecto fracase.
El riesgo se expresa, convencionalmente, como un supuesto que debe ocurrir, para
poder continuar con el nivel siguiente en la jerarquía de objetivos.
1.Se debe empezar por abajo (a nivel de actividad) e ir trabajando hacia arriba,
hasta el nivel de Fin. Por ejemplo, examinar si los insumos son suficientes para
producir las actividades previstas o si deben ocurrir también acontecimientos
externos fuera del proyecto.
2.Los supuestos no deben ser demasiado generales, deben estar bien especifica-
dos.
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3.Los supuestos a veces se derivan del árbol de objetivos: las estrategias que no
se han seleccionado, deben ser ejecutadas por algún otro proyecto.
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Planeación Operativa de Proyecto
Contiene una desagregación de las actividades principales consideradas en la MPP en
sub-actividades, con una asignación de atributos que permiten hacer administrables
o monitoreables las actividades, como resultados esperados, fechas de ejecución, re-
sponsables y los supuestos.
Sub-actividades.
Resultados.
Los Resultados son los productos y servicios que aportan las organizaciones que ejecu-
tan el proyecto para que puedan producirse los cambios esperados en los receptores de
la contribución (objetivo del proyecto). Son las obras, estudios, servicios, capacitación,
etc., que debe producir el proyecto con el presupuesto asignado. Cada componente
debe ser necesario para lograr el propósito y debe ser razonable suponer que si todos
los componentes son producidos de la manera planeada se cumplirá el propósito.
Medios de Verificación.
Los Medios de Verificación describen las fuentes de información necesarias para la
recopilación de los datos que permiten el cálculo de los indicadores. Por lo tanto, estos
constituyen la base del sistema de monitoreo del proyecto. Por lo general, el sistema
de monitoreo y evaluación describe los niveles, personas, eventos, procedimientos,
documentos, y datos que deben ser usados para realizar el seguimiento de la ejecución
del proyecto.
Un buen indicador debe ser verificable por algún medio, por tanto, el valor de un
indicador se limita o amplía por los medios que se dispongan para verificarlo. Si se
requiere una encuesta amplia para obtener los datos necesarios para verificar el indica-
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dor y si el proyecto no tiene fondos para pagar la encuesta, entonces debiera buscarse
otro indicador. La verificación de algunos indicadores podría requerir, simplemente,
de una rápida revisión de registros en oficinas públicas (fuentes secundarias de infor-
mación), mientras que otros requieren para su verificación de la recolección y análisis
sofisticados de datos (fuentes primarias de información).
Los talleres son instrumentos de la gestión de proyectos con una finalidad determi-
nada. Se pueden realizar talleres para transmitir información y conocimientos, me-
jorar las relaciones de trabajo entre los miembros del equipo y apoyar funciones de
gestión, tales como planificación y evaluación. Los talleres complementan otros tipos
de actividad, como son reuniones o trabajo de escritorio, pero no lo reemplazan. Son
elementos del proceso y no el proceso en sí.
Conclusiones
Si los afectados son involucrados y sus opiniones son tomadas en cuenta en el diseño
y realización de estrategias de solución, en base a una problemática actual, se logra un
mejoramiento real en sus condiciones de vida y una mayor credibilidad hacia las insti-
tuciones públicas encargadas de impulsar el desarrollo económico y social.
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En cada etapa de planificación se definen responsables de llevar a cabo la actividad,
instituciones de apoyo, fecha de ejecución, resultados esperados, supuestos y re-
querimientos a efecto de dar un seguimiento, y evaluación a los objetivos y metas
planteadas.
Para que el proyecto tenga éxito, quien asume responsabilidad debe participar en las
decisiones. Pero participar no significa necesariamente decidir, a veces sólo se trata de
informar y consultar. Para que pueda participar, en la planificación, el mayor número
posible de personas y organizaciones afectadas, se requieren tiempo y métodos adec-
uados. La planificación “desde abajo”, con una amplia participación, cuesta un gran
esfuerzo.
Los planificadores deben decidir, a partir de la situación dada, en qué medida es nece-
sario y posible planificar “desde abajo” para asegurar que el punto de vista de los gru-
pos destinatarios, sobre su proceso de desarrollo, sea adecuadamente incorporado a la
planificación. Es necesario involucrar actores que estén realmente legitimados por los
grupos destinatarios. Los planificadores deben investigar, con sentido crítico, quién
tiene el mandato de hablar en nombre de los grupos destinatarios y en qué se basa ese
mandato.
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España, Aguilar. 1994.
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Capítulo 2
Cambio en el Lugar de Consumo
de los Alimentos, en la Zona Norte
de México (2004)
Al ser esta región una de las más industrializadas del norte del país, es comprensible
que la mayoría de familias tengan buen nivel socioeconómico, aunque existen hogares
pobres, pero estos representan un porcentaje menor respecto a la media nacional.
Además, Nuevo León es un estado que mantiene vínculos con Estados Unidos, ya que
gran parte de las empresas instaladas, provienen del vecino país, contribuyendo a la
entrada de nuevos modelos de consumo alimentario, nuevas formas de presentación
de alimentos, así como diversos estilos formas de consumir y adquirir alimentos en el
estado.
33
Introducción
Ahora bien, las familias pobres, en términos relativos, son quienes destinan más in-
gresos al rubro de alimentos ya que los adquieren en lugares donde su precio es mayor,
contrario a lo que ocurre con familias pertenecientes a la clase media y alta, quienes
acuden a comprar alimentos en supermercados.
Para estudiar los cambios en el consumo es importante analizar el ingreso de las famil-
ias mexicanas y la manera en que es distribuido, ya que esto permitirá una perspectiva
más amplia de lo que una familia puede consumir y dónde adquirir lo que consume.
Se sabe que el papel de los miembros de la familia ha cambiado, esto debido a las crisis
económicas en los últimos años. Las madres de familia, acostumbradas al trabajo de su
hogar, optan por incorporarse al mercado laboral con el fin de recibir ingresos indis-
pensables para cubrir las necesidades de su familia , recurriendo a la adquisición de
productos de consumo en las tiendas de autoservicio.. Los hijos también se ven obliga-
dos a trabajar para ayudar a la mejoría del ingreso familiar, pero esto ha ocasionado la
demanda de alimentos ya preparados para el consumo.
Otro factor que ha contribuido a que el consumo sea diferente es la cercanía que Méxi-
co tiene con Estados Unidos; dado que los productos estadounidenses están presentes
en el mercado mexicano, esto provoca que los consumidores de México tiendan a
preferir y poner como moda el uso de este tipo de bienes.
Con la apertura del Tratado de Libre Comercio (TLC), muchas empresas trasnaciona-
les y cadenas de tiendas de autoservicio o supermercados, han contribuido a que los
hábitos de consumo de las familias mexicanas hayan cambiado, debido a que facilitan
el acceso a productos industrializados y procesados que antes no solían consumir.
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Es importante investigar por qué los hogares han cambiado sus hábitos de consumo,
pues permitirá establecer una relación entre los factores determinantes para el cambio.
Desde los años ochenta era natural que se presentara una transformación significa-
tiva en las formas del mercado de los productos, dada la apertura económica y co-
mercial; sin embargo, es hasta la década de los noventa cuando realmente se vive el
florecimiento de nuevas cadenas comerciales y, en consecuencia, de nuevas formas
para comercializar alimentos. Por lo anterior, esta investigación establece un punto
de inflexión entre el periodo previo al TLC y después de este; ya que es de suponer el
cambio en los patrones de consumo de los hogares mexicanos; destacando, además,
los cambios en lugares donde se adquirieren los alimentos, mismos que no han sido
suficientemente estudiados o actualizados desde una perspectiva económica, pues se
han concentrado en el análisis de patrones de consumo y no en el cambio de lugares
donde se ofertaron y adquirieron estos.
Autores como Torres (2000), Trápaga (2000), Artero et al. (2001) y Duana (2004) se-
ñalan la asociación entre cambios en los patrones de alimentación y consumo con el
mercado donde se adquieren. Sin embargo, la escasa información ha limitado la exis-
tencia de publicaciones en esa dirección. Por ello , el presente documento aporta datos
y análisis que subsanan dicho vacío.
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Análisis de patrones y lugares de consumo en hog-
ares de Nuevo León
Alimentos que más consumen los hogares de Nuevo León.
Para analizar dónde compran sus alimentos los hogares, primero se debe identificar
el patrón de consumo de las familias del Área Metropolitana de Monterrey, mismo
que construyeron Ramos (2005) y se presentan en el Cuadro 1. Este muestra los 20
alimentos más consumidos en ésta región durante el 2000, según la información del
Diagnóstico Nutriológico de las Familias de Nuevo León, generado a partir de una en-
cuesta directa aplicada por la Facultad de Salud Pública de Nutrición y la Universidad
Autónoma de Nuevo León, sobre un total de 34 678 individuos distribuidos en 7 716
familias medido con la frecuencia modal. Es decir, se tomaron los productos de mayor
consumo en un hogar y se agruparon por distinto grupo alimenticio.
1 Tortilla 100
5 Frijol 59.36
6 Leche 56.83
8 Jitomate 50.43
36
9 Carnes Procesadas (chorizo, jamón, salchicha) 43.96
11 Papa 34.42
13 Pastas 28.43
14 Pollo 24.76
19 Zanahoria 11.64
20 Plátano 11
Fuente: Tomado de Ramos. (2005): “Patrón de consumo alimentario
familiar en Nuevo León (México)”.
Con base en lo anterior, se identificó la frecuencia del lugar donde se compraron, con
base en la información de la ENIGH 2004, específicamente de Nuevo León, que de
acuerdo con el INEGI (2006), ofrece información estadísticamente representativa.
Está claro que el ingreso es un factor determinante del consumo, ya que de éste de-
penden el porcentaje y cantidad de dinero destinados al rubro de alimentos en una
familia. Por esta razón, las familias en deciles más bajos de ingresos se ven limitadas
en el consumo de cierto grupo de alimentos, como vegetales y carnes, y sobre todo
pescado; además, determina lugar y frecuencia de compra.
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Los hogares con menores ingresos acuden a lugares donde los alimentos están grava-
dos con mayor precio, se trata de tiendas de conveniencia y abarrotes; éstas últimas
siguen reteniendo a sus clientes porque la mayoría de ellas manejan un registro donde
los propietarios fían. Así, las familias de bajos recursos, compran conforme lo van
necesitando, contrario a las familias de ingresos medios y altos que acuden a grandes
cadenas de supermercados para comprar volúmenes mayores de productos, a fin de
abastecerse durante cierto período de tiempo.
Sin embargo, las grandes tiendas de autoservicio no se han enfocado solo en familias
de ingresos medios y altos. También existen tiendas enfocadas en clases con menores
ingresos;por ello, el porcentaje de personas que compran en éstos lugares ha crecido
considerablemente durante la última década.
La hipótesis de que los deciles con más bajos ingresos compran caro, queda demostra-
da, debido a que son éstos deciles quienes compran alimentos a un precio más alto,
también se comprobó que los supermercados ofrecen precios más bajos en casi todos
los productos alimenticios,.
Las familias del estado de Nuevo León cuentan con una posición económica más fa-
vorable, comparada con el resto del país, porque es en ésta región donde el mayor
porcentaje de la población se concentra en las clases media y alta, mientras los deciles
de más bajos ingresos presentan un porcentaje pequeño relativamente. Además, la
mayor parte de la población adquiere sus alimentos en supermercados, sobre todo los
vegetales.
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Cambios en los lugares de consumo.
La década de los noventa refiere una rápida penetración de productos novedosos, lis-
tos para servirse, como expresión de la relación entre la industria de alimenticia y
patrones de consumo.
Los productos alimenticios llegan a los consumidores mexicanos a través de cinco ca-
nales principales: los mercados públicos, los mercados sobre rueda (tianguis), las tien-
das de conveniencias (de abarrotes), las tiendas especializadas (fruterías) y las tiendas
de autoservicio. Algunos canales tienen una historia milenaria y, en su conjunto, el
sistema de abasto es accesible a todos los estratos de la población (Schwentesius y
Gómez, 2005).
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Los supermercados comenzaron a aparecer en 1958, cuando se abrió la primera tienda
Aurrera, pero fue hasta los años ochenta que se expandió por todo el territorio nacio-
nal.Anteriormente, sólo familias con ingresos muy altos acudían a los supermercados
(USDA, 2002). Así, tales establecimientos se han expandido con gran dinamismo, en-
tre 1993 y 1998 registraron una tasa anual de crecimiento del 18.2 %, esto es, pasaron
de 9 mil a casi 25 mil establecimientos en cinco años (Schwentesius y Gómez, 2005),
siendo las principales cadenas de supermercados: Wal-Mart de México, Gigante, Co-
mercial Mexicana, Soriana, Casa Ley y Chedraui (ver Cuadro 2).
40
Figura 1. Número de Tiendas por cadenas de Supermercados desde 1993 al 2000
De acuerdo al origen del capital, Schwentesius y Gómez (2005) mostraron que las
principales cadenas se nutren del capital estadounidense y evidencian, además, que
las compras en supermercados son preferidas por encima de cualquier otro estableci-
miento, pues abarcan 57% de las compras (Schwentesius y Gómez, 2005).
De acuerdo con la información recopilada por estos autores, los supermercados tienen
más presencia en el centro del país y estados del norte de México, no así en el sur, sobre
todo en regiones rurales localizadas en zonas rezagadas, donde las personas no tienen
posibilidad de acudir a esos lugares por ausencia de este tipo de tiendas, ya que no
cuentan con el poder adquisitivo para comprar en ellas (USDA, 2002).
41
Figura 2. Preferencia de los compradores por establecimiento, 1998
Fuente: FMI y ANTAD, Tendencias en México. Actitudes del con-
sumidor y el supermercado 1998. Washington, DC, USA, 1998, p. 9.
Citado por Schwentesius y Gómez (2005).
A pesar de que las compras en supermercados se han incrementado, las personas que
acostumbran comprar en estos lugares, pertenecen a niveles socioeconómicos medio y
alto; por el contrario, las personas con menos ingresos optan por adquirir sus alimen-
tos en mercados tradicionales y tianguis (ver Cuadro 3).
Estrato Social 1993 1995 1996 1998 1993 1995 1996 1998
Alto 97 90 86 82 3 8 6 8
Medio 78 74 73 82 10 16 18 13
Bajo 71 56 48 39 18 25 35 42
42
Educación
Primaria 69 27 42 39 15 31 42 40
Secundaria 69 21 53 37 22 28 25 44
Preparatoria 77 34 67 65 13 38 23 26
Superior 81 80 90 87 11 13 4 11
Fuente: FMI y ANTAD, op. cit., p. 67. Citado por Schwentesius y
Gómez (2005).
Por su parte, el INEGI también proporciona datos del incremento registrado en los
supermercados durante los últimos 10 años, sólo que a diferencia de Schwentesius
y Gómez, la fuente es la Encuesta Mensual sobre Establecimientos Comerciales (ver
Figura 3).
43
De acuerdo con esta información, el incremento en supermercados comenzó a despun-
tar desde 1999 y es claro que las ventas de supermercados y tiendas departamentales
están por encima de las que tienen tiendas de abarrotes, por lo que se puede compro-
bar que las compras en los nuevos canales de distribución como supermercados, han
aumentado significativamente y que las familias han acudido a comprar sus alimentos
a estos lugares.
De acuerdo con la USDA (2002), México está siguiendo los pasos que le han trazado
sobre todo países como Estados Unidos y Canadá. Por ejemplo, el sistema distributivo
del consumo de alimentos en México está sufriendo cambios muy drásticos, porque
las ventas en supermercados están ganando terreno y se expanden, rápidamente, por
todo el país; por otro lado, también están cambiando las formas de consumo de las
familias mexicanas (USDA, 2002).
Con frecuencia se dan las compras en los sistemas tradicionales mexicanos, como los
tianguis y los mercados al aire libre (USDA, 2002).
Por tanto, se deduce que la inversión extranjera ha sido parte fundamental de los
cambios en los patrones de consumo alimentario, debido a que gracias a ésta, muchas
cadenas de supermercado y autoservicio se han instalado en nuestro país y cada año
han incrementado el número de tiendas, incorporando productos y servicios que per-
miten a la población mexicana adoptar nuevas formas de consumo y distribución de
alimentos.
2
Observaciones aleatorias, realizadas en algunas tiendas de Saltillo y Monterrey, respecto de los precios de algunos pro-
ductos en tiendas de autoservicio como Wal-Mart, Soriana, Aurrera, Oxxo y tienditas de abarrotes, realizadas en mayo
de 2006, con un carácter meramente indicativo, pues no son ni pretendieron tener representatividad estadística.
44
Esto porque compran los alimentos cada día, conforme se consumen, dado que no
cuentan con un ingreso alto para acudir a una tienda de autoservicio o supermer-
cado y adquirirlos en cantidades suficientes, para distribuir su consumo a lo largo del
tiempo –por ejemplo, durante una semana o quincena– como hacen las familias de
más altos ingresos. Asimismo, no cuentan con un medio de trasporte para trasladar
grandes cantidades de productos, además, muchas personas consumen sus alimentos
en puntos de venta cercanos a sus fuentes laborales.
Por otra parte, los supermercados están generando nuevos patrones de demanda, tan-
to en segmentación como diferenciación de productos alimenticios. Los hábitos ali-
menticios se han venido homogeneizando debido a que las regiones responden a mod-
elos impuestos por naciones de donde provienen distintas cadenas de supermercados,
principalmente Estados Unidos. Señala que estos patrones se basan en alimentos ricos
en proteínas y grasas. Dichos patrones obedecen a alimentos procesados, listos para
calentar, en respuesta al poco tiempo disponible para cocinar en la actualidad.
45
En una cadena de supermercados, regularmente, se venden tres grupos de alimentos:
procesamiento.
Por lo anterior, los supermercados representan una industria dinámica que ha pen-
etrado al mercado de alimentos alcanzando a zonas muy rezagadas, al expandir la
cobertura geográfica de ventas y la gama de artículos que ofertan.
Por lo anterior, los supermercados acaparan gran parte del mercado y han volcado
su esfuerzo en atraer más consumidores. De esto resulta que los consumidores, cada
vez más, prefieran realizar sus compras de alimentos en éste tipo de establecimientos,
donde la mayoría vende alimentos industrializados o procesados, esto contribuye al
cambio en los patrones de consumo alimentario y, por tanto, también al de lugares
donde se adquieren estos.
Kmaid (2000) señala que seis de cada diez uruguayos compran gran parte de sus ali-
mentos en un supermercado, mientras tres de esos diez lo hacen en tiendas de la co-
lonia. No obstante, en ese país, el porcentaje de compras en supermercado no implica
que todas las compras las realicen en grandes cadenas; señala que las familias recurren
a compras en tienditas, sólo para cierta clase de alimentos.
46
El éxito de la compra de alimentos en supermercados se debe a que la población pre-
fiere comprar todo tipo de alimentos en un solo lugar, así evita un gran recorrido por
tiendas especializadas tales como: fruterías, tortillerías, carnicerías, tiendas de abar-
rotes, mercaditos, entre otros. Los consumidores, con un nivel socioeconómico en-
tre medio y alto, son quienes con mayor s frecuencia acuden a estos supermercados
(Kmaid, 2000).
La primera tienda en México con este concepto fue 7-eleven, que se instaló en nuestro
país en 1976, después entró la cadena FEMSA con OXXO.
3
La información de México fue obtenida de un artículo publicado en un semanario, basada en una investigación para el
semanario “Búsqueda” el cual fue preparado por CIFRA/ González, Raga y Asociados en base a una encuesta domicili-
aria con muestra probabilística, realizada en julio a 1 003 personas de 15 y más años de edad, residentes en ciudades de
10 000 y más habitantes. Los entrevistados fueron seleccionados manteniendo cuotas preestablecidas según sexo y edad.
47
Este tipo de tiendas representan mayor comodidad a los consumidores, al ofrecer di-
versidad de productos que se pueden adquirir a cualquier hora del día, aunque sus pre-
cios son los más altos del mercado. Regularmente, los consumidores están dispuestos
a pagar un precio más alto por una mejor calidad en el servicio; además, este concepto
se adapta al estilo de vida tan dinámico que se vive, ya que se encuentran productos
tales como “comida rápida” y calientita, lista para su consumo(Huerta, 2005).
De acuerdo con Esquivel (2004), las tiendas de conveniencia tienen ventajas, una de
ellas es la presentación de supermercados y otra, el acceso a estas tiendas, es decir, la
facilidad para ubicarlas como a una tiendita tradicional.
ACNielsen (2005) concluye que, durante los años 2002, 2003 y 2004, se ha registrado
un cambio en el lugar donde se realizan las compras en México, es decir, ha variado
el peso específico de diferentes establecimientos de ventas, donde las grandes tiendas
de autoservicio presentan mayor volumen de ventas, es decir, son estos lugares los
que tienen auge en las compras de alimentos por parte de las familias mexicanas. Es
aquí donde el mayor porcentaje se concentra, a pesar de que las tienditas del barrio o
tiendas tradicionales mantienen un porcentaje alto de compras. Lo anterior ayuda a
entender el por quéla apertura de nuevas tiendas tradicionales no se ha incrementado
en los últimos años, mientras que las tiendas de autoservicio presentaron un creci-
miento promedio anual del 10% en el país. Los minisúper y tiendas de conveniencia,
han crecieron 16% promedio anual a partir de 2002.
48
Figura 4. Ubicación de Áreas Geográficas
Área 1: Noroeste
Área 2: Noreste
Área 4: Centro
Área 6: Sur-Sureste
Las compras de alimentos realizadas en supermercados son importantes para las fa-
milias de toda la República, ya que se han incrementado significativamente, permi-
tiendo que los supermercados sigan expandiéndose por todo el país. La región donde
se concentran los porcentajes más altos de compras del país es la que comprende el
49
Distrito Federal, seguida por la Noreste y Noroeste, lo que indica que éstas regio-
nes tienen un perfil socioeconómico más urbano.Las tiendas de conveniencia tienen
mayor participación en las regiones del Norte, donde se ubican los deciles de más altos
ingresos; por ejemplo, en Nuevo León, a partir del decil 5 se compran los alimentos en
supermercados.
A pesar de que occidente y centro del país tienen un promedio de bienestar mejor que
en el sur, las compras en tiendas tradicionales prevalecen, ya que son mayores a las
compras realizadas en grandes tiendas de autoservicio.
Es importante destacar que en la región sur del país, las compras hechas por las famili-
as en supermercados es casi el mismo porcentaje que en tiendas tradicionales, además,
las compras en las tiendas de conveniencia siguen creciendo en ésta región. Sin embar-
go, estos porcentajes representan las zonas urbanas de los estados que conforman esta
región, porque en el sur aún prevalecen zonas rurales sin cadenas de supermercados ni
tiendas de conveniencia, este tipo de tiendas sólo se encuentran en áreas urbanas de la
región, mientras las tradicionales se localizan en las zonas rurales del sur.
Este grupo de personas de la clase baja, están destinando un porcentaje muy grande de
su ingreso a la compra de alimentos al acudir a este tipo de tiendas, porque adquieren
los productos a un mayor precio, su ingreso real pudiera mejorar al adquirirlos sus
productos en tiendas de autoservicio (ver Cuadro 4).
Ejecutivos/Profesionales 6
50
Negocio Propio/Profesionistas independientes 12
Comerciantes 7
Empleados/Obreros 45
Desempleados 3
Jubilados 6
Estudiantes 4
Modelo Logit Binomial. Para este modelo nos interesa saber ¿cuál es el comportamien-
to de las personas respecto al lugar de compra de los alimentos? La variable dependi-
ente (dicotómica) es el lugar de compra, mientras que las variables independientes son
sexo, edad, nivel de estudios y deciles de ingreso.
51
El estudio se limita a dos opciones de lugar de compra, ya que interesa demostrar que
se trata de hogares pobres, los que con más frecuencia compran en tiendas específicas,
y de conveniencia, es decir, lugares donde los precios de los alimentos son más altos.
El modelo más adecuado para este estudio es de Regresión Logística Binomial, ya que
permite analizar la variable independiente y las variables explicativas, la estimación se
realizó mediante el Método de Máxima Verosimilitud.
Se asume que una persona elige la alternativa más conveniente de entre dos opciones.
Si a esa persona o consumidor lo denotamos con i, y dicha persona prefiere comprar
en una tienda específica o supermercado, esto implica que: Ui1 > Ui0, donde Ui1 y
Ui0 son las utilidades que i asocia con comprar en una tienda específica o supermer-
cado. La utilidad Uij que le reporta al individuo i la alternativa j (j = 1: comprar en
una tienda específica o de conveniencia; j = 0: comprar en un supermercado, mercado
tradicional o tianguis). Esto se representa como:
La utilidad Uij no es observable. Lo que se aprecia es la decisión de Yi,, el valor 1
significa que el consumidor i elige la opción de supermercado, mercado tradicional o
tianguis, y el valor de 0 cuando escoge tiendas específicas o de conveniencia.
52
Para este modelo se ha tomado una muestra de 2 317 observaciones, que representan a
jefes de familia de los hogares en Nuevo León tomadas de la ENIGH 2004.
Descripción de variables.
Variable dependiente:
-Tiendas específicas (j = 0)
Variables independientes:
-Edad. Elegimos un rango de edades de los jefes de familia, desde 18 hasta 79 años.
-Nivel de educación. Esta variable es categórica, ya que son nueve las opciones de edu-
cación: 1= preescolar, 2= primaria, 3=secundaria, 4= carrera técnica/sec, 5= prepa, 6=
carreta técnica/prep, 7= normal, 8= profesional y 9=maestría/doctorado.
-Deciles de ingreso. Las familias se encuentran en algún decil según su nivel de in-
greso.
53
Resultados del modelo logit binomial
Se realizaron análisis de frecuencias de distintas variables para observar quiénes
compran con mayor frecuencia en determinado lugar; por ejemplo, si son hombres o
mujeres.
Se observó que las mujeres son quienes, con más frecuencia, acuden a comprar los
alimentos en Nuevo León; sin embargo, tiendas específicas son más visitadas que los
mercados, tianguis y supermercados.
Resultó que los jefes de familia con niveles de preescolar hasta carrera técnica, con
preparatoria, acostumbran comprar en las tiendas específicas o de conveniencia y, en
el caso de personas con alguna profesión, compran con más frecuencia en supermer-
cados.
Se realizó lo mismo para comparar los deciles de ingreso con el lugar de compra. Se
observó que los deciles del 1-5 adquieren los alimentos con mayor frecuencia en tien-
das específicas, mientras que del decil 5 hasta el 10, a pesar de que también adquieren
alimentos en tiendas específicas, la participación de compra en supermercados au-
mentó, ya que es mayor que en los primeros deciles.
El modelo es:
Las variables significativas (Prueba de Wald) en el modelo son: nivel educativo de los
54
jefes de familia, pero sólo fueron significativos los niveles de estudios de primaria,
secundaria, técnico/sec, profesional y, los deciles de ingreso 1, 2, 3, 4 y 6 son las vari-
ables que determinan si un jefe de familia decide comprar sus alimentos en tiendas
específicas o de conveniencia.
La Prueba de Hosmer permitió evaluar si el ajuste del Modelo fue satisfactorio, cuya
hipótesis nula indica que el ajuste del Modelo es adecuado; para este caso resultó el
ajuste del modelo adecuado, ya que el valor de significancia resultó de 0.76, lo que
representa un nivel de significación mayor al 5%, es decir, es posible no rechazar la
hipótesis nula.
Conclusiones
Los hogares con menores ingresos acuden a lugares donde los alimentos tienen un
precio mayor, se trata de tiendas de conveniencia y de abarrotes, éstas últimas siguen
reteniendo a sus clientes porque la mayoría de propietarios fían, manejando la “li-
bretita”; así, estas familias compran conforme lo van necesitando, contrario a las
familias de ingresos medios y altos que acuden a grandes cadenas de supermercados
para comprar volúmenes mayores de productos a fin de abastecerse durante un cierto
período de tiempo.
55
Sin embargo, las grandes tiendas de autoservicio no se han enfocado solo en familias
de ingresos medios y altos, también existen tiendas enfocadas a grupos de bajos
ingresos, por ello el porcentaje de personas que compranen éstos lugares ha crecido
considerablemente durante la última década.
Los cambios presentados en los lugares de compra han influido, de manera consider-
able, en los patrones de consumo de alimentos, ya que se ha presentado una homo-
geneización en patrones de consumo, resultado de modelos que imponen los demás
países sobre el nuestro, al importar productos provenientes de diversas partes del
mundo mediante distintas cadenas de tiendas de autoservicio.
La hipótesis de que los deciles de más bajos ingresos compran caro, queda comproba-
da, debido a que éstos deciles compran diferentes tipos de alimentos en lugares donde
se venden estos a un precio más alto, pues se ha comprobado que los supermercados
ofrecen el precio más bajo en el mercado de casi todos los productos alimenticios,
mientras los pobres acuden a lugares costosos.
Las familias del estado de Nuevo León cuentan con una posición económica más fa-
vorable, comparada con el resto del país, porque es en ésta región donde el mayor
porcentaje de la población es de clase media y alta, y los deciles de más bajos ingresos
presentan un porcentaje pequeño. Además, en ésta región, la mayor parte de la po-
blación adquiere sus alimentos en supermercados, sobre todo los vegetales-
En general, las personas de menores ingresos acuden a comprar sus alimentos en tien-
das de abarrotes y de conveniencia.
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59
Capítulo 3
Políticas de Apoyo al Campo:
Procampo y Diconsa
Resumen
El desarrollo económico del país a un ritmo cada vez mayor es un objetivo
que a diario se menciona y es un tema en torno al cual se dan discusiones desde la
población en los cafés o en la calle y hasta las más altas esferas de discusión y toma de
decisiones como las cámaras de Senadores y de Diputados. Derivadas de las políticas
que se diseñan en las diferentes esferas del Gobierno Federal se han implementado un
sin número de programas de desarrollo que actualmente requieren estudios y análisis
sobre su pertinencia, su enfoque y orientación así como de su coordinación para evitar
duplicidades.
61
Los resultados de mayor interés fueron la mayor concordancia y enfoque del PAR de
Diconsa, así como la alta concentración en una pequeña proporción de beneficiarios
del Procampo.
Introducción
62
Metodología
En esta investigación se obtuvieron y analizaron las características generales tanto del
Procampo como del PAR , tales como sus objetivos y los beneficiarios. También, se
identificaron las condiciones prevalecientes en el área rural del país y los mecanismos
de operación de los principales programas de apoyo al sector rural del país.
Resultados y discusión
Procampo.
Este consiste en una transferencia directa al ingreso de los productores, en sustitución
del esquema de precios de garantía para granos y oleaginosas, dio inicio a finales del
año 1993 en el que se otorgaron los primeros apoyos a productores de los ciclos agrí-
colas Otoño-Invierno (1993-1994) y Primavera 1994.
63
2.Compensar a los productores por los bajos precios del mercado en producto
de importación.
Apoyo
Régimen Tipo de posesión y Apoyo por grupo
Número de /productor
hídrico finalidad del producto ($)
productores ($)
El Cuadro 2 muestra las variables que se consideraron para clasificar a los diferentes
usuarios del Procampo.
64
Cuadro 2. Variables de clasificación de beneficiarios del Procampo
5 Tipos de cultivo: (básicos = maíz, fríjol, arroz, trigo, cebada, sorgo, algodón,
cártamo y soya) =1 , (no básicos) = 2
7 Cercanía del área urbana: (a más de una hora) = 2, (a menos de una hora) =1
PAR de Diconsa.
Este programa consiste en llevar alimentos, de alta calidad nutritiva, a comunidades
calificadas de alta y muy alta marginación, mediante criterios de clasificación em-
pleadas por el Conapo, a donde la iniciativa privada no llega, o lo hace pero con pre-
cios, de los productos alimenticios, muy altos (Diconsa, 2006).
65
En su concepción contempla objetivos de carácter nacional —como el desarrollo del
medio rural— y está enfocado en uno de los principales rubros estipulados en el Plan
Nacional de Desarrollo 2006-2012: salud, alimentación y educación.
66
l)Información parcial e inoportuna que dificultaba la toma de decisiones.
67
9.Para cumplir con estas estrategias, el Programa está integrado por la red com-
ercial más grande de México, con presencia en todas las entidades federativas,
para operar cuenta con 22 312 tiendas comunitarias, 300 almacenes (272 rurales
y 28 centrales) y una flota vehicular en operación de 3 254 unidades, integrada
por 1 784 vehículos de carga, 1 310 de supervisión y 160 de apoyo.
1.Liconsa, S. A. de C. V.
4.Comercializadora Columbia, S. A. DE C. V.
7.Marca Nestle, S. A. DE C. V.
8.Industrial Patrona, S. A. DE C. V.
9.Grupo Capita, S. A. DE C. V.
68
A partir de las compras al mayoreo que realiza Diconsa, inicia su comercialización,
para abastecer a las tiendas comunitarias, para que la población beneficiada pueda ad-
quirir los productos en sus comunidades, en cantidad, tiempo, forma, espacio y precio
que asegure la transferencia de un margen de ahorro al consumidor.
La red de 22 312 tiendas que abastece Diconsa, explica los grandes volúmenes de pro-
ductos básicos que distribuye, para lo cual se requiere una excelente organización,
infraestructura adecuada y una gran cantidad de maniobras que se realizan para lograr
el abasto y cumplir con los objetivos del Programa.
Para el cumplimiento de los objetivos del Programa, Diconsa ha diseñado una Estruc-
tura Orgánica y su Manual de Organización correspondiente. Dentro de esta estruc-
tura se identifican diferentes Direcciones, así como sus principales funciones, con el
fin de cumplir eficientemente los objetivos del PAR.
69
Para garantizar el abasto de productos básicos y complementarios, de calidad, de for-
ma eficiente y oportuna a precios que transfieran un margen de ahorro a la población
beneficiaria —respecto a los precios vigentes en el mercado local—, se realiza un tra-
bajo conjunto y coordinado que realiza Diconsa mediante su estructura operativa.
Diconsa tiene una estrategia de abasto basada en la demanda social de las localidades
que atiende, incorporando a productores locales cuando éstos representen una mejor
alternativa en términos de precio y calidad. Para atender con oportunidad y suficien-
cia la demanda de las tiendas comunitarias, el esquema de abastecimiento cuenta con
los inventarios necesarios mediante una red de almacenes estratégicamente situados.
Asimismo, se tiene una cadena de suministro vinculada a las negociaciones comer-
ciales con proveedores, con una logística y una red de almacenes y una flota (UACh-
Diconsa, 2006).
Los Almacenes Rurales, abastecen la demanda social de las localidades que tienen
tienda comunitaria, elabora los pedidos al Almacén Central del cual recibe las mer-
cancías solicitadas, transportadas en vehículos de Diconsa.
Conclusiones y recomendaciones
Procampo es un instrumento que otorga apoyos con elevada concentración de los
mismos en pocas personas. Siendo los receptores de mayores montos quienes menos
lo necesitan.
Las medidas tomadas para disminuir la alta concentración de apoyos del Procampo,
entre los beneficiarios, no han sido significativas. Se recomienda utilizar alternativas
más efectivas para disminuir la alta concentración de apoyos en pocas manos, tales
70
como: las modalidades de entrega de los apoyos Procampo deben ser diferenciados;
debe permanecer el apoyo al ingreso para productores con pequeñas parcelas pro-
pias y que produzcan para autoconsumo; en partes altas, aumentar el Procampo por
no sembrar; y los grupos de productores beneficiarios que producen para la venta y,
normalmente, siembran en superficies que no son de su propiedad y en grandes canti-
dades de terreno, deben ser transferidos a otro tipo de programas y recibir apoyos cuya
política pública sea diferente.
Diconsa y su programa PAR, está enfocado a uno de los principales rubros estipulados
en el Plan Nacional de Desarrollo: salud, alimentación y educación. Diconsa es, al
menos en sus procedimientos reconocidos oficialmente, un programa mejor orientado
al propósito de desarrollo del medio rural, respecto al resto de los programas guberna-
mentales dirigidos al campo.
Para una mejor focalización del PAR se debe realizar un diagnóstico de la población
en pobreza alimentaria y de patrimonio, para sustentar la apertura de nuevas tiendas
comunitarias y ampliar el apoyo a la población más necesitada.
Sin que deje de ser un monto considerable, los recursos que se emplean en el PAR
siguen siendo insuficientes con relación al número de localidades y población obje-
tivo. Se recomienda proveer de más recursos al PAR para lograr la apertura de alrede-
dor 14 000 tiendas comunitarias en localidades objetivo, dando prioridad a una mayor
cobertura en las 13 entidades donde, actualmente, es menor: Guanajuato, Tamaulipas,
Sinaloa, Hidalgo, Michoacán, Baja California Sur, Guerrero, Tlaxcala, Nuevo León,
Yucatán, Morelos, Baja California Norte, Coahuila. Finalmente, se deben buscar alian-
zas con otros programas de servicios complementarios, como los de salud y educación
para procurar sinergias.
71
Bibliografía
72
Capítulo 4
La Innovación como Factor Estratégico
en el Desarrollo Regional
Resumen
La presente crisis que flagela a todo el mundo implica cambios profundos, las
corrientes neoliberales la visualizan como la oportunidad de un refrendo de su mode-
lo de enclaves económicos y de reproducción del esquema trasnacional donde la gran
empresa encabeza el proceso de la formación de mercados oligopólicos, caracterizados
en la actualidad por su alta competencia en el desarrollo de nuevas tecnologías a una
velocidad vertiginosa.
La nueva relación que plantean los diferentes foros, tanto nacionales como interna-
cionales, entre el Estado-Nación-Sociedad no especifica qué tipo de competencia es el
que deba prevalecer en los mercados en las economías domesticas, el cual es definido
por el modelo de desarrollo que adopte cada Estado-Nación.
Para que este mercado no sea rehén de los grandes monopolios, dado que sus capa-
cidades tecnológicas controlan las cadenas de valor global, mediante transacciones
matriz-filial, es necesario que la planta productiva formada por Pymes esté desfrag-
mentada y su operación se sustente en redes de innovación, para lograr la congruencia
mediante modelos de desarrollo regionales cuyas especificaciones concuerden con las
de cada región.
75
La experiencia de la economía de Japón —cuya economía logró el liderazgo mun-
dial a través de grandes consorcios—, ha mutado hacia un modelo donde las Pymes
predominan. Las Pymes japonesas han tratado de depender menos del keiretsu de la
empresa “tractora” y ha iniciado un proceso de transformación coordinado con las
estrategias gubernamentales para desarrollar nuevas Pymes y/o reorientar las ya exis-
tentes.
Las ventajas que ofrece la nueva economía caracterizada por la administración del con-
ocimiento y avanzadas tecnologías de información y comunicación, son la aplicación
extendida de sofisticadas tecnologías y avanzados sistemas logísticos, que involucran
personas, bienes e información, éstas han sido la clave para entender el actual Mod-
elo Económico Japonés de desarrollo de Pymes, que ha transformado, lentamente, la
economía industrial de Japón, pasando de productos masivos a la economía del cono-
cimiento, con productos altamente especializados basados en ciencia y tecnología.
La trayectoria de desarrollo luce muy sencilla, pero a Japón le ha costado décadas mi-
grar de industrias básicas (textil), a industrias basadas en ciencia (nanotecnología, in-
formación y comunicación [videojuegos], biotecnología y robótica...). Ahora, la nueva
regla del juego se llama “innovación”, donde Universidades, Institutos, Tecnológicos,
OTT, (Organismos de Transferencia de Tecnología), Técnicos, Ingenieros de empresas
grandes, entre otros, contribuyen a Pymes japonesas a crear una base tecnológica que
apuesta por la innovación, no sólo del producto sino de servicios y mercados.
76
Innovación un concepto mal entendido
En el manual Oslo, se define (capítulo 3, punto 2) a la innovación como “la introduc-
ción de un nuevo o significativamente mejorado producto (bien o servicio), de un
proceso, de un nuevo método de comercialización o de un nuevo método organizativo
en las prácticas internas de la empresa, la organización del lugar del trabajo o las re-
laciones exteriores” (OECD -Organisation for Economic Cooperation and Develop-
ment-, 2006).
Esta misma definición ya es ley, pues la retoma la Ley de Ciencia, Tecnología e In-
novación del Estado de Hidalgo, misma que entró en vigor en 2009, en su artículo 3°
fracción XV; pero innovación es un concepto que, dada su amplitud, es mal compren-
dido, dado que confunden innovación con la aplicación de herramientas metodológi-
cas, llamándole innovación aquello que no lo es; por esto, consideramos importante
precisar la aplicación del concepto.
Para algunos intelectuales como Drucker (1996), la innovación es una manera de en-
tender el rol del hombre en el universo, ya que al innovar, los individuos se anticipan,
controlan y gobiernan el cambio. A nivel organizacional, este mismo autor se refirió
al concepto de innovación, como cualquier cambio que permite un mejor desempeño.
Drucker (2004) habla de siete disciplinas de la innovación, porque la innovación surge
de un frío análisis de siete tipos de oportunidades, dado que resultan de una búsqueda
consciente dentro y fuera de la organización.
En este contexto, el motor del cambio —que es capaz de pasar de una situación esta-
cionaria a una situación de desarrollo— es representado por el empresario innovador,
cuya actividad típica (la innovación) tiene por efecto destruir el equilibrio del estado
estacionario del flujo circular. La función del empresario es poner en marcha nuevas
combinaciones de factores productivos, es decir, innovar. El empresario innovador
se diferencia del empresario administrador, que toma únicamente las decisiones de
rutina.
77
Para Schumpeter (1934), competitividad es la capacidad y velocidad orga-
nizacional de aprender para innovar, por lo que innovación es la utilización
productiva de un invento, menciona que existen seis tipos de innovaciones:
78
Sólo entendiendo el mercado se puede percatar de los tipos de innovaciones a instru-
mentar y realizar; una de ellas es la innovación disruptiva, generalmente, superior, en
alguna dimensión, a la tecnología dominante.
El otro concepto de innovación lo analiza Borghino (2008), quien habla del modelo
discontinuos innovations para referirse a innovaciones que reinventan y recrean nue-
vas alternativas. Es decir, cuando se diseña un producto con características únicas, es
necesario diseñar nuevos productos alrededor de él (aditamentos, componentes, etc.).
Es decir, crear toda una industria alrededor de la innovación alteradora del mercado.
Todo lo que llega al mercado y se acepta porque vale, la diferencia radica en los dife-
rentes valores agregados. Para que los productos sean competitivos se requieren que
estos contengan un alto valor agregado, que sólo se logra mediante sistemas de gestión
tecnológica e innovación.
Este panorama ha puesto en crisis a las empresas que no innovan, sobre todo a las
Pymes mexicanas que no estaban preparadas y fueron lanzadas a este escenario. La
estrategia para que las empresas, sobre todo las Pymes, incrementen su productividad,
competitividad y oportunidades es innovar, pero muchas empresas no la consideran
entre sus estrategias de negocio, la aceptan más como una moda que una necesidad
real.
La tecnología está en el centro de la innovación, genera ideas llevadas a cabo, pero más
que el fin de un proceso, debe entenderse como medio; es a partir de la aplicación de
79
herramientas metodológicas, en calidad de facilitadoras para adoptar nuevos modelos,
lo que hace la actividad de las Pymes un proceso novedoso para ayudarle a incremen-
tar su competitividad.
La Experiencia de Japón
Para los países en desarrollo, Japón siempre ha sido referencia y líder en el tema de
desarrollo tecnológico de las Pymes. En los últimos años ha registrado cambios im-
portantes en toda su estructura económica, reflejada en una nueva forma de enfrentar
la competencia global de las empresas, particularmente desde la innovación y desar-
rollo tecnológico, con un sistema de mejora continua en los estándares de calidad que
hicieron de las empresas japonesas un sello distintivo por más de tres décadas (Are-
gional, 2009). En Japón, desde 1999 hasta la presente década, con las modificaciones a
la Ley básica de Pymes y la creación de la Ley de creatividad y la Ley de promoción de
nuevos negocios innovadores, se formalizó la aceptación de que el nuevo impulsor de
la economía es la innovación, especialmente de las Pymes.
En este sentido, el trabajo refiere la Innovación de las Pymes japonesas cuyos cambios
estructurales y colaboración con universidades, centros de investigación, proveedores,
clientes, oficinas de gobierno de asistencia y entre empresas, son pilares fundamen-
tales para la innovación de las Pymes.
1
MITI (1999), Toward and Age of Business Innovation and New Start-ups. White Paper on SMEs Agency, MITI.
80
Sin embargo, en una nueva generación de empresas y las Pymes manufactureras
tradicionales de Japón, la gran mayoría todavía siguen experimentando problemas
para involucrarse en la nueva era de la innovación. Los estudios de innovación se han
elaborados desde la perspectiva técnica-científica, mediante Investigación y Desar-
rollo (I&D) como áreas prioritarias, pasando posteriormente a las áreas de producción
y mercadotecnia (Ansoff, 1965; Chandler, 1962; Dosi, 1982; Utterback, 1994; Teece,
1996). Sin embargo, estudios recientes han cuestionado si estos modelos lineales de
I&D proveen un adecuado marco para el estudio del proceso de innovación (Nelson
and Winter,1982; Freeman and Soete, 1997; Pavitt, 2000), particularmente cuando se
investiga la naturaleza de la innovación en las Pymes (Tidd et al., 2001; Cobbenhagen,
2000; Van, 2007; Gemunden et al., 2007; Herstad et al., 2008; OECD, 2008).
Recientes estudios se han separado del análisis unidimensional del proceso de inno-
vación centrado en las tareas de I&D como actividad prioritaria del Modelo Lineal:
Investigación Básica → Investigación Aplicada → Desarrollo → Comercialización, por
una perspectiva más amplia y diversificada, en lo referente a las actividades internas de
innovación en empresas y la actual complejidad del manejo de redes externas que co-
laboran en el proceso de innovación. Se explora la innovación de las Pymes en Japón,
desde la perspectiva de modelos de innovación no lineales ( Figura 1).
81
Figura 1. Modelo de Innovación No Lineal
82
Las PyMEs han contribuido siempre al fortalecimiento de la economía japonesa, lo
cual se muestra dentro del contexto de los conglomerados productivos para el forta-
lecimiento industrial en prácticamente todas las regiones del Japón. Uno de los con-
glomerados más comunes fue el de redes de empresas, a través del sistema de sub-
contratación
Por otro lado, los bienes suministrados por subcontratistas deben ser de alta calidad y
basarse en procesos específicos previamente establecidos por la empresa grande. Con
el fin de obtener el máximo beneficio, debe existir un constante y recíproco intercam-
bio de tecnología entre la empresa grande y la cadena de subcontratistas.
Las Pymes japonesas del sector manufacturero (alimentos, vestido y muebles) proveen
encadenamientos productivos con industrias dedicadas a procesar y ensamblar pro-
ductos, suministrándoles los insumos y materiales necesarios. Pero, también se di-
eron casos más vanguardistas, a nivel internacional, en nuevas industrias de alto valor
agregado, como robótica, nanotecnología, videojuegos, software,telecomunicaciones,
biotecnología y nuevas energías.
83
Aunque las grandes empresas muestren mayor fuerza en lo que se refiere a I&D, esto
no significa que sean más innovadoras que las Pymes, porque I&D sólo es una parte de
todo el proceso de Innovación; sin embargo, no todas las Pymes muestran la flexibili-
dad y rapidez necesarias para responder a los cambios que se presentan.
84
suceso identificado por Ibata-Arens (2006). En el “Modelo Kyoto”, las redes de colabo-
ración entre empresas son favorables para la innovación y formación de emprend-
edores, donde los aspectos socioculturales de Kyoto ayudan para crear un buen ambi-
ente de negocios.
Otros estudios en Japón, como los de Kodama (2002), sobre organizaciones interme-
diarias de apoyo a Pymes en Tama , Tokio y en Kyoto, muestran que el papel de estas
organizaciones es muy importante y, en gran medida, necesario para que las Pymes
japonesas desarrollen nuevos productos y servicios. Instituciones como las Oficinas de
Licenciamiento de Tecnología (OLT ), Oficinas de Transferencia de Tecnología (OTT),
Centros de apoyo a empresas en Universidades, Instituciones de apoyo técnico y aso-
ciaciones especializadas que ayudan en áreas complementarias a las técnicas y cientí-
ficas.
Los obstáculos primero y tercero tienen relación con las principales motivaciones
para colaborar; confirman las características de las Pymes manufactureras del área
de Kansas en Japón, preocupadas por la situación del mercado, aunado a la falta de
información con-fiable para ver claramente las perspectivas de la industria en el futuro
cercano. Del segundo obstáculo para la innovación de deficiencias en habilidades de
trabajadores, no se encontró suficiente evidencia para hacer una aseveración contun-
dente de que las Pymes manufactureras lo padecen, además de que tiene implicaciones
derivadas del análisis del sistema educativo japonés y los métodos de aprendizaje en
las empresas no analizados en el estudio.
85
El Esfuerzo Mexicano y del Estado de Hidalgo
En México, el modelo económico ha seguido una ruta sin soporte científico y tec-
nológico, aspecto ya muy relevante en los últimos años, pero el hecho de que el pre-
supuesto en ciencia y tecnología no ha superado el 0.4% del Producto Interno Bruto
(PIB) evidencia que la economía no cuenta con un soporte sólido en Investigación,
desarrollo e innovación; no obstante, los cambios en la ley resultó en programas efec-
tuados en 2009. El sistema mexicano de ciencia tecnología e innovación presenta un
rezago importante respecto a los países de la OECD , resultado de la insuficiente ca-
pacidad para producir conocimiento y la escasez de la demanda e inadaptación de la
oferta pública a requerimientos de la sociedad general.
Ésta es una de las principales explicaciones del porqué la economía mexicana no cuen-
ta con un soporte tecnológico y científico, dada su tendencia a aislar la investigación
empresarial y productivo. La persistente falta de interacción entre oferta y demanda de
conocimiento e investigación científica, obedece a la insuficiencia de los mecanismos
de vinculación entre actores del sistema de ciencia y tecnología y las empresas.
Esta insuficiencia también se manifiesta en la falta de fluidez del capital humano hacia
la empresa para aumentar su capacidad de absorción. Los niveles de colaboración y
vinculación de los centros de investigación públicos, con el aparato productivo son
todavía reducidos, ante esto se requiere que la economía mexicana desarrolle y aplique
conocimientos científicos y tecnológicos a sus procesos de crecimiento y desarrollo
en un esquema de interrelación. A pesar de las iniciativas que se han realizado, pre-
domina la desarticulación del sistema de ciencia, tecnología e innovación, por falta de
interacción entre agentes y actores de C+I+D+i, aunado a la falta de una cultura de
86
innovación en sectores productivos, que se manifiesta en la ausencia de una demanda
tecnológica y de conocimiento por parte de las empresas.
Por lo tanto, a pesar de las acciones que se han venido realizando, predomina la desar-
ticulación del sistema de ciencia tecnología e innovación, por la falta de interacciones
entre los agentes y actores de C+I+D+i, aunque también la falta de una cultura de la
innovación en los sectores productivos, se manifiesta en la ausencia de una demanda
tecnológica y de conocimiento, por parte de las empresas.
Además del citado Consejo, forman parte del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología
e Innovación, el Programa Especial de Ciencia Tecnología e Innovación que opera
el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) —cuyo titular es desig-
nado por el Presidente de la República—, los programas sectoriales y regionales. Se
cuenta con la Conferencia Nacional de Ciencia, tecnología e Innovación como instan-
cia permanente de coordinación institucional entre dependencias o entidades de los
gobiernos de las entidades federativas. También está el Foro Consultivo Científico y
Tecnológico, integrado por científicos, tecnólogos, empresarios y representantes de
las organizaciones e instituciones de carácter nacional, regional o local, públicas y
privadas, cuya función es proponer y opinar sobre las políticas nacionales y programas
sectoriales y especiales de apoyo a la investigación científica, desarrollo tecnológico e
innovación.
87
sarrollo Públicos, agrupados en tres áreas: Ciencias Exactas (10), Ciencias Sociales y
Humanidades (8), y el área de Desarrollo Tecnológico y de Servicios (9). Además de
este sistema, se cuenta con fondos y programas divididos en cuatro grandes áreas: for-
mación de científicos y tecnólogos, investigación científica, desarrollo científico y tec-
nológico regional (fondos mixtos, institucionales y de fomento regional), e innovación
y desarrollo tecnológico, idea que refiere la incorporación de científicos y tecnólogos
mexicanos en el sector social y productivo del país.
Cuenta con una subsecretaria para Pymes, y diversos premios nacionales (calidad
y tecnología) y estatales. También se cuenta con programas de emprendedores, in-
cubadoras y aceleradoras, tanto a nivel nacional como estatal —como la Fundación
México-Estados Unidos para la Ciencia (FUMEC).
Pero toda esta infraestructura está, en gran medida, desarticulada y sin impacto a
nivel micro-regional, ya que prevalece una visión sectorial, pero existen casos exitosos
de articulación como los clusters de Dispositivos de Display en Baja California, inte-
grado por 15 empresas trasnacionales y sus plantas de ensamble final, que agrupan 200
Pymes con una producción anual de 19 millones de televisiones y 6 millones de moni-
tores para computadora. Asimismo, el cluster aeroespacial que agrupa a 42 plantas.
En cuanto a tecnología, los resultados mostraron que el 25.8% de las empresas ubica-
das en Tizayuca y Pachuca generan su propia tecnología.
89
plica por el parque industrial que ha dado cabida a empresas que ven a la tecnología
como un elemento importante de desarrollo.
En este reglón, destaca que en Ciudad Sahagún —no obstante que es una zona donde
existen grandes empresas— la mayoría (70%) no cuenta con recursos para el desar-
rollo de sus productos; la media alcanzada por empresas que cuentan con recursos es
de 59.8%..,
Las zonas más tecnificadas son las que menos hacen benchmarking tecnológico, tal es
el caso de Ciudad Sahagún con 78%. Tula-Tepeji y Pachuca con 71%, la causa puede
deberse a que si la mayoría de las empresas son trasnacionales, el benchmarking lo re-
alizan corporativos ubicados en otros países. El 65.8% de las empresas no cuentan con
administración de proyectos de investigación, en tanto que el 78.6% de las empresas
no realizan gestión tecnológica.
Todas las empresas entrevistadas, no tenían idea de lo que se quería decir con “gestion-
ar el conocimiento”: para ellas, saber los pasos para elaborar su producto era suficiente
para trabajar . Ninguna empresa cuenta con la cultura suficiente para estar inmersas
en la nueva economía, es decir, el conocimiento. Tal vez de ello se deriva que algunas
empresas han perdido ventas en los últimos años y otras se han quedado igual.
Conclusiones
A nivel del Estado de Hidalgo, es necesario que en las seis zonas industriales (Tu-
lancingo, Sahagun, Pachuca-Tizayuca, Tula-Tepeji, Actopan, y Huejutla) se realice un
90
mapeo estratégico con base en un modelo micro-regional, orientado a la identificación
de tendencias, problemas, necesidades y potencialidades susceptibles de convertirse
en oportunidades de desarrollo. Definir una política industrial a nivel de entidad, que
contemple la participación activa de los municipios, de forma tal que los planes mu-
nicipales de desarrollo, superen el nivel de cumplimiento de ley para ser instrumentos
de fomento al desarrollo, considerando que sean iniciadores de la construcción de
redes empresariales de innovación donde cámaras y organismos empresariales, funjan
como instancias intermedias para tal fin. Que los instrumentos y reglas de operación
de los diversos programas de apoyo federal y estatal sean motivo de capacitación en las
empresas y formen parte de los programas de estudio de nivel de licenciatura.
Bibliografía
93
Capítulo 5
La Propuesta de la Economía Ecológica
al Problema de la Asignación de Agua
Introducción
El presente documento tiene por objetivo ofrecer una propuesta para gestionar el agua
que permita generar una discusión en torno a la búsqueda de un modelo social y am-
bientalmente viable del uso y manejo del agua.
95
La propuesta teórico-metodológica de este documento, mediante la construcción de
un Modelo Económico del Agua para su asignación entre diferentes usuarios y pri-
oridades (usos doméstico, ambiental, agrícola e industrial y comercial), prioriza el
cumplimiento de los principios arriba mencionados. Para tal fin, el modelo aplica el
marco analítico de la Nueva Cultura del Agua (NCA) (Arrojo, 2006), que establece el
acceso al agua para las necesidades básicas como derecho humano al agua, y coloca
la protección de los ecosistemas como obligación fundamental de los encargados de
su gestión, así como de sus usuarios. El modelo utiliza “Permisos de Intercambio”
para enfrentar los retos provocados por la exclusión social de servicios de agua ur-
bana, así como para detener y revertir el deterioro ambiental en aquellos acuíferos
sobreexplotados. Tal instrumento permitiría facilitar la participación directa de los
usuarios de agua en el proceso, mediante cambios en sus patrones de uso (y re-uso)
de agua, con la incorporación de tecnologías apropiadas. La introducción de Permisos
de Intercambio, para dar viabilidad a las categorías de la NCA, ofrece un esquema que
sirva para discutir el principio de establecimiento de mecanismos para prever y evitar
previsibles conflictos ambientales, resultado de la creciente escasez. Este documento
ofrece elementos para atender prioridades sociales y ecológicas con innovaciones in-
stitucionales y tecnológicas. Un elemento fundamental de la propuesta consiste en
construir mecanismos sociales y económicos de negociación que permitan concertar,
entre los diferentes grupos, la creación de nuevas reglas para el manejo sustentable
del agua.
96
Economía ecológica: Un marco para construir un
modelo de asignación de agua
El planteamiento de la EE consiste en la construcción de nuevos modelos socio-pro-
ductivos que cumplan los principios éticos de equidad intergeneracional, justicia so-
cial y sustentabilidad. La asignación de recursos, para el caso de la EE, debe cumplir
estos principios éticos, además, busca que las asignaciones por cubrir, en primera in-
stancia, las necesidades humanas, a la par de una gestión sustentable de recursos, del-
egando el problema de la asignación óptima de recursos únicamente para actividades
con fines productivos, de tal manera que los recursos necesarios, para cubrir las nece-
sidades humanas y la propia reproducción de los ecosistemas, no sean determinados
por mecanismos de mercado.
Para el caso de la asignación del agua, nuestra propuesta considera los siguientes in-
strumentos y elementos: las categorías de la NCA, Permisos de Intercambio, el Prin-
cipio Precautorio y la Participación Social. Las metas que plantea el modelo son la
viabilidad ambiental, el derecho a la vida social y ambiental, la solidaridad social, el
desarrollo socio-económico y el financiamiento del servicio.
La construcción de este modelo se da con el fin de ser una propuesta para aquel-
las regiones que padecen problemas derivados de sus modelos de gestión1 de agua,
de manera que les permita superar retos de estrés hídrico, dinámica poblacional y
crecimiento económico. La escasez de agua de buena calidad2, como resultado de la
1
En el caso mexicano, la gestión del agua ha provocado el abatimiento de los acuíferos –104 acuíferos sobre explotados
en México (Contreras, 2006)– que tiene implicaciones en las cuestiones ambientales, de salud de la población (mayor
contaminación y concentración de metales pesados como fluoruro y arsénico en el agua), económicos (aumentos de los
costos por extracción), y de disponibilidad futura; pero otro problema central que ha ocasionado la gestión es la incapa-
cidad de garantizar los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento a toda la población.
97
degradación de las fuentes de aguas subterráneas y superficiales, crea la necesidad de
buscar propuestas que permitan una gestión ecosistémica adecuada para el agua, sin
olvidar la gestión de la demanda de agua, con la finalidad de garantizar la viabilidad
del desarrollo ambiental, social y económico de cualquier región.
1.Sobreexplotación del agua subterránea (cuyo nombre más preciso es uso in-
tensivo del agua).
98
distribución del agua y una participación social en su administración. La NCA, para
el GEEM (2007), prioriza la resolución de los conflictos sociales como parte central
del quehacer público y la obligación de partir de criterios de equidad, justicia social y
sustentabilidad ambiental.
La NCA propone cuatro usos fundamentales para el uso del agua: 1) Agua como
derecho humano; 2) Agua para los ecosistemas; 3) Agua para usos sociales y comuni-
tarios y 4) Agua para el desarrollo económico y bienestar social. Además, considera
la obligación de castigar y controlar su uso en funciones no legítimas (Arrojo 2006;
Barkin y Klooster 2006; GEEM 2007).
El uso de los Permisos de Intercambio para el caso del agua será para cambiar el actual
patrón de uso a través de una modificación en la economía del agua, hacia un uso más
controlado –sustentable– mediante el establecimiento de una restricción del consumo
regional (extracción) a los usuarios, de forma que no se supere la capacidad de oferta
natural que ofrece el acuífero, como plantea la EE.
99
La participación social: elemento esencial para cualquier
modelo de gestión.
Principio Precautorio.
El principio de precaución se encuentra inmerso dentro del derecho ambiental inter-
nacional y forma parte de las políticas públicas de la Unión Europea. La esencia del
principio de precaución es que la sociedad no puede permitir que se den daños antes
de tomar medidas que protejan la salud humana y el medio ambiente. De acuerdo con
este principio, sólo deberían emprenderse actividades que no tengan impactos nega-
tivos ó bien que resultan absolutamente necesarios y no disponemos de alternativas,
por lo que conscientemente se decide aceptar los riesgos a pesar de todo (Riechmann y
Tickner, 2002). Este enfoque ofrece un complemento al enfoque de la NCA, contribuy-
endo al diseño de Políticas Públicas orientadas bajo la premisa de la sustentabilidad
del ecosistema.
100
El principio de precaución, presupone y fomenta cinco virtudes:
3.Prevención: existe el deber de ingeniar medios que eviten los daños potencia-
les, más que buscar controlarlos y “gestionarlos” a posteriori.
101
ecosistemas hídricos, con la finalidad de disponer del recurso para las generaciones
actuales como las venideras. También deben ser discutidos los puntos de justicia social
y equidad en un proceso democrático de gestión de recursos.
Una vez que es conocido el volumen de agua que requieren los ecosistemas hídricos
se puede determinar el volumen que puede ser aprovechado para los usos sociales y
productivos. Este volumen tendrá que pasarse al sistema de permisos de intercambio,
en donde cada permiso representará cierto volumen de agua (1 m3, 100 m3, etc.). La
suma de todos los permisos será el volumen total de agua que se distribuirá a los usos
sociales y productivos.
El siguiente uso involucrado en las cuestiones sociales es el uso ciudadano. Para deter-
minar este volumen se puede tomar como punto de referencia el volumen demando
por los usuarios domésticos y por las funciones sociales realizadas por las institucio-
nes públicas. Al igual que el derecho humano, este uso tendrá que ser acordado por
los involucrados. No obstante, el otorgar de manera gratuita a las instituciones públi-
cas este derecho no implicará su dispendio. Debe darse una aplicación del principio
precautorio, de manera que se realice un uso adecuado sumado al establecimiento de
plantas de tratamiento que permita su re-uso.
Las tarifas y subsidios cruzados serán implementados para los servicios de uso do-
méstico con las siguientes finalidades: 1) Autosuficiencia financiera; 2) Gestionar la
demanda y 3) Cerrar la brecha de desigualdad en los servicios básicos.
Una vez que la agencia central le otorgue al organismo operador de agua de la ciudad,
o región, los permisos sociales para cubrir el agua como derecho humano y el derecho
ciudadano, éste tendrá que crear un esquema tarifario, abalado por las autoridades
encargas de la gestión y la instancia participativa, que le permita cumplir con las fi-
nalidades arriba mencionadas.
Para que la empresa de agua pueda hacerse llegar de recursos financieros suficien-
tes, será necesario que financie previamente obras que le permitan alcanzar un nivel
mínimo de fugas con la finalidad de vender el agua que antes se fugaba a aquellos
104
usuarios que consuman por encima de su derecho humano o a sus clientes industriales
y/o comerciales. Para obtener financiamiento, el organismo operador puede acudir al
mercado de capitales y mostrar que tendrá finanzas sanas si se compromete a vender
el bloque de agua, que le fue asignado en forma de agua ciudadanía, a sus clientes me-
diante un adecuado esquema de tarifas adoptado.
Permisos de Intercambio.
El último volumen de agua en ser determinado, corresponde al agua con fines pro-
ductivos. Su volumen resulta ser el residual (que no implica ser el menor volumen de
todos los usos), una vez determinados los volúmenes para los primeros tres usos (agua
para la sostenibilidad ambiental, agua como derecho humano y agua para el derecho
ciudadano).
En el caso de los usuarios con fines productivos, se organizará una subasta por parte
del Banco de Agua para vender los permisos de intercambio de agua limpia y agua
tratada entre estos usuarios. Los usuarios que se pueden encontrar en este rubro son,
agricultores, industriales, comerciales y otros. Sin embargo, no se venderán permisos,
ni se permitirá la participación en el mercado de aquellos usuarios cuya actividad
económica represente un claro perjuicio para el ambiente o la sociedad. La aplicación
del principio precautorio es con la finalidad de evitar algún impacto irreversible por
parte de algún actor. Así mismo, es necesario que los compradores de permisos cuent-
en con medidores de manera que sea posible cotejar el volumen de agua empleado
por cada usuario con su equivalente en permisos de intercambio. Ahora bien, este
proceso podría verse facilitado si se midieran las descargas de los usuarios en lugar de
las extracciones, ya que sería técnicamente más viable y permitiría también incentivar
a los usuarios con fines productivos a aumentar sus niveles de re-uso en sus propias
instalaciones (Tagle y Barkin, 2007).
105
La subasta de permisos de intercambio.
La subasta se realizaría cada cierto periodo de tiempo, por ejemplo cada año. En cada
subasta el volumen disponible en forma de permisos tendería a disminuir con la finali-
dad de lograr la restauración de los ecosistemas hídricos. En estas etapas, los usuarios
tendrían la obligación de adaptarse a los volúmenes disponibles en cada periodo de
tiempo.
Para llevar acabo una correcta administración del proceso, será necesario que todos
los usuarios cuenten con medidores para cotejar que sus consumos correspondan con
el volumen establecido en papel.
106
Figura 1. Esquema de implementación de los permisos de intercam-
bio
Fuente: Elaboración Propia
107
El Mercado.
Una vez que se haya realizado la subasta los tenedores de permisos tienen la posibili-
dad de usarlos, venderlos o ahorrarlos de acuerdo a sus planes. En el caso de aquellos
usuarios que no hayan adquirido permisos, tienen la posibilidad de adquirirlos en el
mercado formado por aquellos interesados en comprar y vender permisos, una vez
finalizada la subasta. Aquellos que adquirieron permisos y tienen la posibilidad de re-
alizar modificaciones en sus procesos productivos, tendrán la posibilidad de adquirir
una renta al venderlos, o bien, financiar los cambios tecnológicos para reducir los
consumos en su proceso productivo o para incorporar procesos de re-uso.
Para los usuarios domésticos, se requiere que adquieran patrones de uso de agua que
refleje un uso racional. El fomento de una cultura de pago de los servicios de agua po-
108
table, saneamiento y tratamiento por parte de los usuarios es indispensable para que
se dé continuidad a los servicios. También debe darse una amplia cooperación entre
las autoridades responsables de la gestión y los usuarios, para eliminar las fugas que se
presenten en la red primaria y en la de alcantarillado.
Para la empresa de agua es necesario que genere los ingresos suficientes para llevar
inversión en las zonas que requieren del reemplazo de partes dañadas de la red y, tam-
bién, para la implementación de pagos por bienes y servicios ambientales.
Para los grandes usuarios, implica adoptar medidas tecnológicas que lleven a un uso
eficiente del agua en sus procesos productivos. Pero además, la incorporación de me-
didas de tratamiento para evitar los daños ambientales y de salud que provocan las
descargas no tratadas. En el caso del grupo de usuarios que se encuentran en la agri-
cultura, evitar el uso de pesticidas y fertilizantes que provocan impactos negativos en
las aguas subterráneas.
Conclusiones
La propuesta para la gestión del agua presentada en este documento tiene como ob-
jetivo generar la discusión entorno al debate para definir un modelo de gestión del
agua que sea sustentable y socialmente responsable. Además, esta propuesta muestra
la relevancia de la metodología de la EE para la construcción de modelos socio-pro-
ductivos que permitan garantizar cuestiones sociales a la par de conseguir un manejo
sustentable de los recursos naturales con los que cuenta cada región. En esta propuesta
se mostró cómo la adopción de los permisos de intercambio puede representar un útil
instrumento para diseñar un modelo de gestión que dé viabilidad integral a las prio-
109
ridades que plantea la NCA. Restaura y da viabilidad a los ecosistemas hídricos, ga-
rantiza el derecho humano al agua asignado mediante el mecanismo de concertación
social, evita conflictos sociales y permite equidad en el servicio. La implantación de un
sistema de tarifas diferenciadas permite la obtención de ingresos para dar viabilidad
financiera al organismo operador.
El mercado de permisos, que se derive una vez realizada la subasta, permite a aquellos
usuarios que no entraron a la subasta comprar permisos de agua limpia o tratada para
destinarla a su actividad, o bien, puede permitirles, a aquellos que adquirieron per-
misos en la subasta, obtener una renta por la venta de sus permisos. El mercado tam-
bién permite un uso más eficiente del agua en cada uso, ya que los usuarios buscaran
adoptar medidas tecnológicas que permitan menores consumos, así como, patrones
de re-uso.
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112
Capítulo 6
Economía Ecológica y el Planteamiento
de la Nueva Cultura del Agua
Introducción
La Economía Ecológica (EE) surge como un paradigma para responder alter-
nativas a todos aquellos problemas ambientales que la teoría convencional no es capaz
de resolver. Sus principios éticos, justicia social, equidad intergeneracional y gestión
sustentable de recursos; también sus principios metodológicos, apertura histórica,
multidisciplinariedad y pluralismo metodológico, permiten solucionar alternativas a
los problemas ambientales de la actualidad.
113
rojo, José Manuel Naredo, Aguilera Klink, David Barkin, entre otros. Este paradigma
propone integrar diferentes valores y actores involucrados en el manejo y gestión del
agua para la resolución de conflictos ecológicos distributivos. Su planteamiento abarca
todas las necesidades de los miembros de una sociedad; reconoce el papel del ambi-
ente como consumidor y oferente —su propuesta establece proteger y conservar, los
bienes y servicios ambientales de los ecosistemas hídricos—; permite realizar activi-
dades económicas, sin que se sobrepongan a los intereses generales y, además, destaca
la importancia de una permanente participación de la gente en la gestión del agua.
En la segunda parte, se presenta el papel científico de la Nueva Cultura del Agua, como
aplicación del enfoque de la EE y propone un ejemplo simple para implementarla.
114
La Economía Ecológica: La construcción de una
metodología alternativa
La EE ofrece una forma alterna para estudiar y comprender los problemas socio-am-
bientales, ocasionados por la actividad económica; abordados de manera multidisci-
plinaria, plurimetodológica y con apertura histórica, es decir, se basa en principios
metodológicos. Plantea la manera de realizar un manejo equitativo y justo, para con
todas las generaciones y seres vivos, del conjunto de los recursos naturales de que
depende el actual sistema de producción; es decir, se orienta a la consecución de sus
principios éticos.
La EE, para Martínez-Alier (1992:226), “es una economía que usa los recursos renov-
ables (agua, pesca, leña y madera, producción agrícola) a un ritmo que no exceda su
tasa de renovación, y que usa los recursos agotables (petróleo, por ejemplo) con un
ritmo no superior al de su sustitución por recursos renovables (energía fotovoltaica,
por ejemplo)”.
La EE se preocupa, en primer lugar, de la naturaleza física de los bienes a gestionar y la
lógica de los sistemas que los envuelven, considerando desde la escasez y la renovabili-
dad de los recursos empleados, hasta la nocividad y el posible reciclaje de los residuos
generados, a fin de orientar el marco institucional para que éste arroje ciertas solu-
ciones en cuanto a costes, precios y cantidades de recursos utilizados, de productos
obtenidos y de residuos emitidos(Naredo, 1994:378).
115
Sustentabilidad.
Martínez-Alier y Roca (2003:367) señalan que la EE “se preocupa por la equidad inter-
generacional, por los efectos que la actividad económica tiene sobre el medio natural y
por las consecuencias que ello tendrá para el futuro”. La EE es la ciencia de la sustent-
abilidad, que debe entenderse como el mantenimiento de elementos de la naturaleza
críticos para la economía humana.
116
económicos, etc., que no pueden reducirse a una sola unidad de medida como el dine-
ro. Razón por la cual, la EE apuesta por inconmensurabilidad de valores.
Sin embargo, ¿cómo postular una tasa intergeneracional de descuento a un ser casi
inmortal? En el contexto de la economía ecológica, Martínez-Alier (1992) argumenta
que la humanidad es casi inmortal por lo que no es posible aplicarle una tasa subjetiva
de descuento a las generaciones futuras. Así, la propuesta de la teoría neoclásica es
contradictoria al suponer una tasa subjetiva de descuento a un ser inmortal. Ahora
bien, para las entidades casi inmortales, como la nación y, aún más claramente, la
117
humanidad, descontar el futuro es erróneo desde cualquier punto de vista. Si todas
las utilidades futuras son tratadas de igual manera, entonces la elegante solución de
Hotelling de nada sirve.
La EE plantea reconsiderar cuál debe ser la tasa de descuento que permita valorar, de
manera equitativa, a todas las generaciones. Martínez-Alier (2003) sostiene que la tasa
de descuento debería ser igual a la tasa de crecimiento sustentable de la economía.
También se ha propuesto una tasa de descuento igual a cero, incluso posiciones que
sostienen debería ser negativa (Falconí y Burbano, 2004:14).
3.PREVENCIÓN. Existe el deber de ingeniar medios que eviten los daños po-
tenciales, más que buscar controlarlos y “gestionarlos” a posteriori.
Este principio precautorio plantea cambiar las preguntas cuando se toman decisio-
nes en condiciones de incertidumbre científica, así como cambiar los supuestos pre-
vios relativos al daño que ocasionaría una actividad, acción, o sustancia determinada
(Tickner, 2002:42). Esto representa pasar de políticas de control a un principio de pre-
vención. Es decir, concentrarse en las soluciones de los problemas en que se relacionan
el ambiente y la salud de la población. Para el principio de precaución, los instrumento
tales como el análisis Costo-Beneficio y la evaluación de riesgos representan instru-
mentos necesarios (información para la toma de decisiones), mas no suficientes para
la toma de decisiones.
119
dumbre futura y evitar la degradación ambiental; con esto queda desechada la idea de
utilizar la tasa de descuento a futuro.
La ciencia posnormal se caracteriza por ser dinámica, sistémica, pragmática; por lo que
requiere una nueva metodología y organización social. Su práctica conlleva a la democ-
ratización del conocimiento, pues la comunidad de pares se extiende de manera que
logra el reaseguro de la calidad. En la medida que el proceso político se transforma en
un diálogo, la ciencia posnormal abarca la multiplicidad de perspectivas y compromisos
legítimos y proporciona nuevas formas de prueba y de discurso (Funtowicz y Ravetz,
2000:58).
Esta ciencia posnormal se aborda para tratar fenómenos en los que la incertidumbre es
considerable y, además, lo que se pone en juego es muy significativo para la sociedad
(Martínez-Alier, 1999:97). La ciencia posnormal, no es una ciencia elitista o para el
pueblo, es una ciencia con la gente, donde todos los individuos son actores y tienen
peso para las decisiones ambientales.
120
siglo XIX y principios del XX, destacan Podolinsky (análisis de la contabilidad ener-
gética), Rudolf Clausius (estudios sobre las reservas energéticas y su aprovechamiento
para el beneficio del hombre), Patrick Geddes (los principios del uso de la energía por
plantas y animales, así como estudios urbanísticos), Pfaunder (estudios realistas de
la capacidad sustentadora de la tierra) y Soddy (los usos vital y laboral de la energía)
(Martínez-Alier y Schlüpmann, 1991). Todos ellos se caracterizaron por su interdisci-
plinariedad y análisis respecto a la relación de la energía con la economía.
Georgescu (1989) hace una crítica a la economía convencional mediante las leyes de la
termodinámica, invalidando el flujo circular de la renta de la economía neoclásica, que
es un sistema cerrado. Se pregunta, a la luz de la primera ley de la termodinámica, ¿qué
es lo que hace entonces el proceso económico? Su análisis consiste en que el proceso
económico recibe recursos naturales valiosos y despide desperdicios sin valor, que
representa una diferencia cualitativa y no cuantitativa.
La energía existe en dos estados cualitativos: energía disponible o libre, sobre la que el
hombre ejerce un dominio casi completo y energía confinada o no disponible, que el
hombre jamás podrá usar (Georgescu, 1989:63). La entropía se define, entonces, como
una medida de desorden, por lo que la economía utiliza recursos con baja entropía y
despide desechos con alta entropía, de tal manera que se tiene un proceso económi-
co con una evolución unidireccional irrevocable, desechando la idea de un proceso
económico circular y aislado.
121
dos por el hombre) como parte del disfrute de su vida. No obstante, el uso (sobre uso)
de energía de baja entropía por parte de las generaciones actuales, conduce a que las
futuras generaciones dispongan de un menor acervo de esta energía. Es decir, se está
comprometiendo la capacidad de cubrir las necesidades de las generaciones futuras y,
además, se está dejando una herencia de un ambiente degradado. Por ejemplo, para
Georgescu (1989:71 ), cada vez que se produce un Cadillac lo hacemos a costa de re-
ducir el número de vidas humanas futuras.
122
Marxismo, Ecología y Economía Ecológica.
El marxismo ofrece, a través de sus categorías, el análisis del proceso y las relaciones
de producción con la economía de la naturaleza; además, la lucha de clases que se da
por la destrucción de las condiciones de producción por parte del capitalismo. Para
conocer el marxismo ecológico, se resaltan los enfoques de James O´Connor, Elmar
Altvater y Paul Burkett.
O´Connor (2001), utiliza el método marxista para analizar las interacciones entre la
economía humana y la economía de la naturaleza, o como él lo plantea, entre la espe-
cie humana y la naturaleza. Esto se efectúa bajo el enfoque marxista del materialismo
histórico y dialéctico.
123
Las categorías marxistas, como fuerzas productivas, relaciones de producción y
condiciones de producción, son esenciales para una teoría de marxismo ecológico.
La segunda contradicción del capitalismo se concentra en la forma que el poder de
las relaciones de producción y fuerzas productivas capitalista, combinadas, se auto
destruyen al afectar o destruir sus propias condiciones de producción, más que repro-
ducirlas (O´Connor, 2001:201), lo que lleva a una subproducción del capital —crisis
de liquidez y deterioro de las condiciones de producción— y a una consecuente crisis
económica, trasladándose después a una reestructuración de las condiciones de pro-
ducción y a formas socialmente más transparentes.
El análisis de Altvater (2005c), también utiliza el enfoque marxista para explorar los
efectos negativos que tiene la economía capitalista sobre la naturaleza, pero lo hace
modulando al marxismo con las leyes de la termodinámica, mediante la articulación
del valor de uso y la entropía.
La generación de bienes de uso tiene que ver con la utilización de materiales y energía.
La búsqueda de altas tasas de ganancia y de acumulación por parte de los capitalistas
implica la utilización de altos flujos de energía y materia, que de acuerdo con la segun-
da ley de la termodinámica, implicará menores niveles de energía disponible para los
siguientes periodos. Lo que muestra una contradicción entre los tiempos económicos
y ecológicos a través de la tasa de ganancia, por un lado, y la tasa de incremento de
entropía en el sistema, por el otro.
Esta contradicción, entre economía y ecología, se va haciendo cada vez más politizada,
ya que la búsqueda por tasas de ganancia más elevadas llevará consigo mayor de-
124
gradación de energía y materia, que se puede reflejar en el deterioro ambiental, que
pondría en peligro la posibilidad de garantizar la futura satisfacción de las necesidades
humanas, llevando a una resistencia social potencial y, por tanto, un conflicto social
por el deterioro del trabajador y la naturaleza.
El poder de análisis de Marx deriva del establecimiento de las conexiones entre la val-
oración de mercado de la naturaleza y la relación de clases (salario-trabajo). Las con-
tradicciones cuantitativas y cualitativas que se encuentran entre los valores de cambio
monetarios, por un lado, y la riqueza real de la naturaleza, así como sus condiciones
de reproducción, por el otro, se encuentran enraizadas en la alineación capitalista de
los productores en relación con sus condiciones de existencia. Esta perspectiva posee,
en cualquier lugar, un cambio tanto para trabajadores como comunidades, mediante
el establecimiento y conversión de aquellas formas sociales alineadas al capitalismo en
formas de apropiación, explícitamente comunales para el co-desarrollo del bienestar
humano con su medio ambiente, inclúyanse otras especies.
De acuerdo con Burkett (2006), sólo mediante una verdadera comunalidad, donde la
gente gane el control de sus condiciones sociales, permitirá que la sociedad logre regu-
lar el intercambio metabólico con la naturaleza de manera sustentable y saludable. Esta
visión de un reencuentro comunal entre productores y condiciones de producción,
basadas en el reconocimiento de un capitalismo limitado, permite que la perspectiva
marxista de valoración-naturaleza sea mucho más abierta que aquellas aproximacio-
nes enfocadas en la historia por adopción de dinero, capital y mercado, como formas
permanentes de la riqueza humana y natural.
Burkett (2006) señala que el marxismo provee de una perspectiva sistemática sobre
un cambio radical en las relaciones de producción. La clase trabajadora se encuentra
alineada al capital mediante la relación salario-trabajo, que no sólo es una cuestión
económica, sino resultado de una subordinación tanto de la sociedad como la na-
125
turaleza, al valor y la acumulación monetaria. Existe potencial por parte de la clase
trabajadora para buscar la reivindicación contra la vigencia de la contradicción de
valor uso-valor. Por tanto, los trabajadores son el único grupo capaz de establecer una
recombinación planeada de la economía y la reproducción de los sistemas naturales.
Sin embargo, para alcanzar esta meta, debe darse una des-mercantilización de la pro-
ducción y sus condiciones necesarias para la apropiada toma colectiva del dominio y
utilización de estas condiciones, hacia su conversión en medios de desarrollo sustent-
able humano.
El movimiento por una NCA surge como oposición al Plan Hidrológico Nacional
(PHN) del Presidente Aznar en España. El PHN representaba un modelo costoso de
oferta en la gestión del agua, con un alto nivel de financiamiento y grandes subven-
ciones públicas. La pretensión del PHN era continuar la construcción de la infrae-
structura hidráulica, como presas y trasvases para trasladar el agua de aquellas zonas
con una dotación relativamente buena hacia aquellas carentes del recurso. Arrojo et
al. (2002) determinan, mediante el análisis costo-beneficio, que establecer el PHN —
para el caso de España— implicaba costos que superaban a los beneficios esperados;
puesto que España es uno de los países con más presas y obras hidráulicas por habi-
tante y kilómetro cuadrado en el mundo. Aunado a esto, también impulsaría un grave
impacto ambiental en el caso de ser instaurado. La estrategia del PHN implicaba en-
tubar el recurso, que constituiría degradar las funciones ecosistémicas del agua. Por
consiguiente, de ser instaurado el PHN, crearía un modelo en espiral de desarrollo
insustentable, como señala Arrojo (2002).
126
La NCA sugiere que el desarrollo regional debe diseñarse de acuerdo con la disponibi-
lidad de agua en su propia cuenca (Barkin y Klooster, 2006:3). Es decir, planificar la
gestión del agua en el ámbito natural de las cuencas hidrográficas, desde adecuadas
instituciones públicas (Arrojo, 2006:61). Para el caso de la NCA, el manejo del agua
(superficial y subterránea) es planteado de acuerdo con el uso de los recursos renov-
ables y no renovables que propone la EE.
Arrojo (2006: 21) mencionó que la NCA: “trata de asumir un enfoque de estricta jus-
ticia, desde el principio de equidad intergeneracional, entendiendo que se trata de
patrimonios de naturaleza en usufructo de las sucesivas generaciones”. El principio de
equidad intergeneracional implica sustentabilidad en sentido fuerte. El uso presente
del recurso debe garantizar que no se pongan en peligro las condiciones de su repro-
ducción para su goce futuro. En este caso, no cabe la posibilidad de sustentabilidad
débil, puesto que no existe sustituto para el agua.
La NCA plantea la necesidad de establecer una escala de prioridades para el uso del
agua, reflejando una posición democrática en términos de sus usos, que engloba las
cuestiones sociales, ambientales y económicas, es decir, el reconocimiento de una ap-
ropiación social del agua, en términos de justicia social y de los diversos valores am-
bientales que posee el agua.
127
ecológicas que deben ser acatados por el sistema económico. La NCA propone cinco
categorías basadas en un enfoque ético que identifica diversos valores en juego y dife-
rentes funciones del agua:
Estas cinco categorías de la NCA reconocen diferentes valores, así como derechos,
obligaciones y responsabilidades de los usuarios en el manejo del agua.
La primera categoría establece que todo ciudadano tiene derecho a acceder a agua po-
table para cubrir sus necesidades básicas. Pero la cantidad de agua para este fin debe
ser en forma limitada, con el fin de fomentar el uso adecuado y responsable por parte
de los ciudadanos. El servicio de alcantarillado y saneamiento deben ofrecerse en su
totalidad por el Estado a la población, de manera gratuita, para evitar problemas de
salud y degradación del ambiente.
La tercera categoría menciona la importancia del uso del agua para fines sociales, por
ejemplo, hospitales, escuelas y parques de carácter público e interés social general. El
agua debe ser garantizada por el Estado y no debe ser cobrada para estos usos. No ob-
stante, para aquellas actividades con el mismo giro pero con fines de lucro, el servicio
de agua potable debe ser cobrado de manera total a los agentes beneficiados por tal
actividad, por ejemplo escuelas privadas, hospitales privados, etc.
El modelo actual de gestión del agua en México, por parte de la Comisión Nacio-
nal del Agua (CNA) ha tenido graves repercusiones de carácter ambiental, social y
129
económico. Entre los efectos ambientales negativos, hay 104 acuíferos —de un total
de 653— que se encuentran sobreexplotados; 17 de ellos presentan intrusión salina,
además, sólo 30% de las aguas residuales, a nivel nacional, son tratadas, conduciendo
a una grave contaminación de los cuerpos de agua (Contreras, 2006). En el ámbito
social, la población no cuenta con una cobertura total de servicios de agua potable y
alcantarillado. En 2003, 89.4% de la población urbana contaba con el primer servicio,
mientras sólo 77.2% disponía del segundo (Barkin, 2006). La CNA ha mostrado una
inclinación por beneficiar al sector industrial del país, otorgando agua mediante con-
cesiones de pozos a bajas cuotas y largos periodos de tiempo; por ejemplo, a empresas
refresqueras, cerveceras y automotrices, dejando de lado los principios éticos de justi-
cia social, equidad intergeneracional y democracia participativa.
2.Se debe crear un esquema financiero para establecer un pago por los bienes
y servicios ambientales en las zonas de recarga de las cuencas. Fomentando, en
todos los usuarios, la implementación de mecanismos para realizar una cosecha
de agua en época de lluvias, con la finalidad de que esta sea aprovechada medi-
ante su almacenamiento, para posteriores usos, o inyectarla a los acuíferos.
130
ecuada de agua que se les debe asignar a estos usos públicos. Debe promover
el tratamiento y reutilización de agua en estas instituciones públicas para usos
secundarios como son el riego de parques y árboles en vías públicas, etc.
131
acumulativa o debe pagar la tarifa más alta. Debe tomarse en cuenta también si
las cuotas deben ser iguales para todos los usuarios comerciales-industriales o
diferenciadas dependiendo del fin con que utilicen el agua. Es decir, ¿se deben
establecer cuotas más altas para aquellos usuarios cuyas actividades económi-
cas no sean consideradas indispensables para la sociedad, por ejemplo, cerveza
versus leche?
132
cursos monetarios necesarios para poder financiar todos los usos del agua (las
cinco categorías de la NCA). Es decir, crear un sistema de subsidios cruzados de
aquellos consumos con fines de lucro (industrias y comercio) y por encima del
piso de dignidad básico (residencial) que cubra los costos de los usos sociales y
ambientales, así como los que se generan para ofrecer el servicio.
Conclusiones
133
sistémico que se propone. Es un planteamiento alternativo ante los actuales modelos
de gestión, cuyos resultados negativos han sido inequidad, injusticia, fuertes niveles
de contaminación, así como degradación de los cuerpos de agua y ecosistemas que
permiten sus recargas.
Promover una NCA, en una cuenca hidrográfica, no debe ser una dificultad si el ob-
jetivo que se plantean las autoridades es una gestión ecosistémica del recurso, donde
predominen principios de equidad intergeneracional, justicia social y gestión sustent-
able de los ecosistemas. Por consiguiente, deberán promoverse las modificaciones y
reformas necesarias en el marco institucional, por parte de las autoridades encargadas,
para su aplicación.
En el caso de que existieran barreras, ya sea por parte de las autoridades o grupos
de interés, la gente debe organizarse con el apoyo de investigadores y expertos en el
manejo del agua para crear mecanismos de poder social que promuevan la aplicación
de los principios de la NCA.
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PHN Plan Hidrológico Nacional.
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Procampo Apoyo Directo al Campo.
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SATE Sistema de Asistencia Tecnológico Empresarial.
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SPRU Science Policy Research Unit.
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UTHH Universidad Tecnológica de la Huasteca Hidalguense.
UTSH Universidad Tecnológica de la Sierra Hidalguense.
UTTT Universidad Tecnológica de Tula Tepeji.
ZOPP Ziel-Orientierte Proyekt-Planung.
138
ÍNDICE
Página
Introducción……………………………………………………………………….….……7
Capítulo 1. La participación ciudadana en el desarrollo regional
Aníbal Terrones Cordero, Yolanda Sánchez Torres y Juan Roberto Vargas Sánchez
Introducción…………………………………………………………………...11
Árbol de Problemas…………………………………………………...………16
Árbol de Objetivos…………………………………………………………….19
Análisis de Involucrados……………………………………………………....21
Matriz de Planeación de Proyecto (MPP)…………………………...………..23
Objetivos Superior, de Desarrollo y del Proyecto…………...………...23
Actividades……………………………………………...………….…..23
Indicadores Verificables Objetivamente…………………………….....24
Supuestos…………………………………….………………………....25
Planeación Operativa de Proyecto………………………………..…………..27
Sub-actividades………………………………………………………...27
Resultados……………………………………………………………...27
Medios de Verificación………………………….……………………..27
Responsables y Fechas de Ejecución………………….……………….28
Talleres de planeación participativa………………………………………….28
Conclusiones………………………………………………………………….29
Bibliografía……………………………………………………………………30
Capítulo 2. Cambio en el lugar de consumo de los alimentos, en la zona norte de
México (2004)
Danae Duana Avila
Resumen………………………………………………………………....……33
Introducción……………………………………………………...…….……..34
Análisis de los patrones de consumo y de los lugares de consumo
de los hogares en Nuevo León……………………...………….………36
Alimentos que más consumen los hogares de Nuevo León……...…...36
Cambios en los lugares de consumo………………………..………....39
Tiendas de conveniencia y tienditas de abarrotes…...…………....…...47
Compras en las tiendas de autoservicio y supermercados…….............48
Modelización econométrica de la elección del lugar de compra
de los alimentos………………………………………………………...51
139
Descripción de variables……………………………………………….53
Resultados del modelo logit binomial…………………………..……………54
Conclusiones………………………………………………………...…………..55
Bibliografía……………………...……………………………………………….56
Capítulo 3. Políticas de apoyo al campo: Procampo y Diconsa
Marcos Portillo Vázquez
Resumen……………………………………………………………………….61
Introducción…………………………………………………………………...62
Metodología…………………………………………………………………...63
Resultados y discusión………………………………………………………...63
Procampo……………………………………………………………….63
PAR de Diconsa………………………………………………………...65
Conclusiones y recomendaciones………………………………………....…70
Bibliografía…………………………………………………………………......72
Capítulo 4. La Innovación como factor estratégico en el desarrollo regional
Roberto Morales Estrella, Heriberto Ruiz Tafoya y Abraham Corona Gallegos
Resumen………………………………………………………………………..75
Innovación un concepto mal entendido…………………………..…………...77
La Experiencia de Japón……………………………………………….……….80
Modelo de Innovación No Lineal………………………………………....……81
El Esfuerzo Mexicano y del Estado de Hidalgo………………………………..86
Conclusiones…………………………………………………………….……...90
Bibliografía………………………………………………………………….…..91
Capítulo 5. La propuesta de la economía ecológica al problema
de la asignación de agua
Daniel Tagle Zamora
Introducción…………………………………………………………………...95
Economía ecológica: Un marco para construir un modelo de
asignación de agua……………………………………………….……..97
La Nueva Cultura del Agua y sus categorías……………….………..…98
Los “Permisos de Intercambio”……………………………….………...99
La participación social: elemento esencial para cualquier
modelo de gestión……………………………………………………100
Principio Precautorio…………………………………………………..100
Operacionalización de las categorías de la NCA a través de los
permisos de intercambio……………………………………………....101
Permisos para usos sociales……………………...…………………....103
Gestión de la demanda de agua y financiamiento de la empresa del
Agua.......……………………………………………………………......104
Permisos de Intercambio……………………………………………....105
La subasta de permisos de intercambio……………………………….106
El Mercado………………………………………..……………………108
140
La Implementación del Principio Precautorio………………..……...108
Conclusiones……………………………………………………..……….…109
Bibliografía…………………………………………………..………….…...110
Capítulo 6. Economía ecológica y el planteamiento de la Nueva Cultura del Agua
Daniel Tagle Zamora y Edith M. García Salazar
Introducción………………………………………...………………….……113
La Economía Ecológica: La construcción de una metodología alternativa..115
Sustentabilidad………………………………………………….....….116
Inconmensurabilidad de valores, Análisis Multicriterio y Tasa de
descuento…………….…………………………………………....….116
El Principio de Precaución y la Ciencia Posnormal………...….....…118
Las leyes de la termodinámica…………………………...…………..120
El papel del mercado en la Economía Ecológica……...……………..122
Marxismo, Ecología y Economía Ecológica………...……………….123
La Nueva Cultura del Agua: Una visión integral……...……………...…….126
Breve descripción de Implementación de la Nueva Cultura del
Agua………………………………………....…………………..……129
Conclusiones……………………………………………………………...…133
Bibliografía…………………………………………………………....…......134
Siglas y acrónimos……………..……………………………………………....……......137
141
Tópicos de Economía Ecológica y Desarrollo Regional,
Aníbal Terrones Cordero
Cuidado Editorial: Omar Hebertt
Diseño de Interiores: Alan Olivares
Se terminó de imprimir en el mes de Agosto de 2010.
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