Trigo - 2019
Trigo - 2019
Contenido
1. Introducción ................................................................................................. 2
2. Origen del trigo ............................................................................................ 2
3. Condiciones Requeridas .............................................................................. 3
4. Morfología del Trigo ..................................................................................... 4
5. Época de Siembra ....................................................................................... 4
6. Densidad de siembra ................................................................................... 5
7. Regulación del ciclo y sus etapas por variables del ambiente ..................... 6
8. Fenologia ..................................................................................................... 7
8.1. Etapas de desarrollo. Procesos fisiológicos y bases de manejo asociadas
........................................................................................................................ 9
9. ECOFISIOLOGIA DE TRIGO: ASPECTOS PRACTICOS PARA EL
MANEJO DEL CULTIVO. Pablo Eduardo Abbate EEA, INTA Balcarce ........... 15
10. Variedades ............................................................................................. 20
11. Fertilización ............................................................................................ 21
12. Enfermedades principales en el Cultivo de Trigo ................................... 27
13. Malezas en trigo ..................................................................................... 40
14. Plagas en trigo........................................................................................ 42
15. Área, Producción, Rendimiento y Exportación del Trigo ........................ 44
16. Calidad del Trigo .................................................................................... 48
17. Trigo Transgénico................................................................................... 52
1
CULTIVO TRIGO
1. Introducción
El cultivo de trigo está experimento un auge en su producción durante los últimos años.
Además de cubrir las necesidades nacionales, se ha logrado un excedente importante.
El trigo, como cultivo más importante durante el ciclo del invierno debe ser considerado
como parte de un sistema de producción, no sólo para lograr una mayor productividad,
sino también la sustentabilidad del sistema como tal.
Solo el cultivo de la soja de primera no es una alternativa viable. Esta tiene que
combinarse (rotarse) con una gramínea sin importar que sea avena, trigo, cebada,
triticale o maíz zafriña. Aparentemente la soja de primera no deja suficientes rastrojos
sobre el suelo para lograr la sustentabilidad del sistema de producción. Como resultado,
los agricultores están siendo forzados a pensar no solo en un cultivo sino que en el
sistema para tener éxito y rentabilidad mayor ahora y en el futuro. En este caso, el
cultivo de trigo se presenta como la mejor alternativa para el ciclo de invierno y con
posibilidades de mejor colocación en el mercado de exportación. El caso de Paraguay
no es muy diferente donde para manejar un sistema de producción agrícola rentable y
sustentable es imprescindible que haya una combinación adecuada de los cultivos. El
Paraguay tiene una gran capacidad para incrementar su área bajo trigo y aumentar la
producción para cubrir las necesidades locales e incursionar en el mercado de
exportación con fuerza.
3. Condiciones Requeridas
El trigo requiere de ciertas características para su crecimiento.
3.1 Temperatura: entre 3 y 33°C, siendo la óptima entre 10 y 25°C. El Dr. Moisés
Bertoni, sabio, botánico y naturalista suizo que vivió en Paraguay y que escribió
innumerables cantidad de obras, con lo cual dio una base científica a la agricultura a
nivel nacional. Sus comentarios sobre el cultivo de trigo señalan que ningún país
situado bajo las líneas isotérmicas del Paraguay, ha podido hasta ahora resolver la
problemática de su cultivo, porque el país está casi próximo al trópico y el trigo es un
cultivo de clima templado, con una temperatura ideal entre los 8 ºC y 10 ºC.
3.2 Humedad: requiere una humedad relativa entre 40 y 70%, pero desde el
espigamiento hasta la cosecha, necesita mayor humedad, 50 a 60%, y un clima seco
para su maduración. 3.3 Agua: tiene bajos requerimientos, el 75% del trigo crece en
zonas con 375 a 800mm de precipitaciones anuales.
3.3 Suelo: necesita suelos profundos, sueltos, fértiles, sin inundaciones, con un ph entre
6,0 y 7,5, es difícil lograr el crecimiento en terrenos ácidos.
25,0
Tº sur Paraguay
20,0
Grados C
15,0 Tº Argentina
10,0
5,0
0,0
Abr. May. Jun. Jul. Agos. Set. Oct. Nov.
Sur PY Norte PY Azul, Arg.
3
4. Morfología del Trigo
Raíz: es fasciculada, con numerosas ramificaciones que alcanzan entre 25cm y 1mt.
Tallo: es una caña hueca con seis nudos, que se alarga hacia la parte superior, es
poco ramificado y alcanza una altura entre 0.5 0.7, 0.8, 1.10 m
Hojas: tienen forma linear lanceolada (alargadas, rectas y terminadas en punta), y
tienen bien definidas vaina, y aurículas.
Inflorescencia: es una espiga compuesta por un tallo central (raquis), de entrenudos
cortos, sobre el cual van dispuestas entre 20 y 30 espiguillas en forma alterna,
rodeadas por glumas, glumillas,
Grano: Es una cariópside, de forma ovalada, con los extremos redondeados, el
germen sobresale en uno de ellos, en el otro hay un mechón de pelos finos, el resto
del grano se llama endospermo, constituye un reservorio de alimento para el
embrión. En la cara ventral, hay un surco, y en el fondo del surco, una zona
vascular fuertemente pigmentada. El pericarpio y la testa, junto con la aleurona,
forman el salvado de trigo. También el grano de trigo contiene una parte de
proteína, llamada gluten, el que facilita la elaboración de levaduras de calidad,
necesarias para la elaboración de productos panificados.
1. Endospermo: Tiene alrededor de 83% del peso del grano y de éste se produce la
harina blanca.
2. La Cáscara: Tiene alrededor de 14.5% del peso del grano. La cáscara está incluida
en la harina de trigo y también se puede comprar por separado.
3. Célula Embrionaria: Tiene alrededor del 2.5% del peso del grano. Esta célula
embrionaria es la sección del retoño de la semilla, frecuentemente separado en la
producción por el contenido de grasa que limita el tiempo de conservación de la harina.
5. Época de Siembra
Dentro de las zonas trigueras nacionales podemos definir dos áreas diferentes en
función de las fechas de siembra.
La primera, al norte y este de la Región Oriental del país, para los departamentos de San
Pedro, Caaguazú, Amambay, Canindeyú y Alto Paraná norte, la fecha óptima para la
siembra de trigo en la región norte se encuentra entre fines de abril y mediados de
mayo. Las siembras tempranas del inicio de abril son susceptibles a mayores
infecciones de la enfermedad Brusone y las siembras tardías de junio en adelante sufren
la caída de rinde por alta temperatura y stress hídrico en floración e inicio de llenado de
4
granos. Las siembras de fines de mayo pueden ser expuestas a las heladas en su estadio
sensible.
La segunda zona bien definida, abarca el área de mayor superficie de cultivo, y
comprende la región sur del país, departamentos de Misiones, Alto Paraná sur e Itapúa,
en donde se recomienda la siembra durante todo el mes de mayo y excepcionalmente
hasta los primeros quince días del mes de junio, las siembras del mes de mayo hasta los
primeros días de junio, generalmente tienen mayor potencial de rendimiento en esta
zona, siempre y cuando no estén afectadas por las heladas. Estas siembras normalmente
escapan de las heladas y llenan el grano en el periodo de temperaturas moderadas y sin
lluvias en periodo de la cosecha.
Las variedades más precoces se pueden sembrar más tarde y las de ciclo más largo
más temprano.
Sin embargo, las siembras muy tempranas (primera quincena de abril) corren el riesgo
de ser afectadas por heladas y piricularia. Dentro del periodo recomendado, hacer
siembra escalonada y con más de una variedad puede reducir las probabilidades de
pérdida, especialmente por la helada. Las siembras escalonadas también pueden ayudar
a prevenir daños a los granos ocasionados por lluvias prolongadas en época de cosecha.
6. Densidad de siembra
La densidad recomendada es de 300 a 400 semillas por metro cuadrado dependiendo de
la altura de la planta, ciclo del cultivo, la época de siembra y el tipo del suelo. Para
establecer una población ideal en el campo (mejor cobertura), se recomienda usar las
siguientes formulas:
No. de semillas/m lineal = Número de semillas/m2 x Distancia entre surcos (cm)
Poder germinativo (%)
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7. Regulación del ciclo y sus etapas por variables del ambiente
La tasa de desarrollo que determina la duración del ciclo y sus etapas está regulada por:
a) la temperatura, b) el fotoperíodo (duración del día) y c) la acumulación de horas de
frío (vernalización). La radiación incidente, la disponibilidad hídrica y la nutrición
pueden alterar la duración de las etapas pero en menor magnitud.
a) Temperatura: tiene un efecto universal puesto que en todas las etapas del ciclo a
medida que la temperatura aumenta (por encima de una base, Tb, y hasta una óptima,
To) la tasa de desarrollo se incrementa reduciendo la duración de las etapas. En sentido
inverso menores temperaturas (entre la Tb y la To) prolongan la duración de las etapas.
Para “eliminar” este efecto, las duraciones pueden expresarse en “grados centígrados
días (ºCd)”, que resultan de sumar los valores de temperatura media (Tm) por encima de
la Tb (Modelo de Tiempo Térmico - TT). En trigo y cebada los valores de Tb oscilan
entre 0 y 5 °C pero por simplicidad se utiliza 0 °C.
Por ejemplo, si un cultivar sembrado a principio de julio llega a antesis luego de 60 días
y la temperatura media experimentada fue de 16,6 ºC, la duración en unidades térmicas
es de 996 ºCd [996 ºCd=(16,6 ºC-0ºC)*60 días]. Si el mismo cultivar es sembrado en
igual fecha al año siguiente pero experimentando una temperatura media de 20 ºC, la
suma térmica será también de 996 ºCd, pero el ciclo a antesis será más corto porque
“acumula” más temperatura por día. Entonces su ciclo a antesis, en este segundo año, es
de 50 días [50 días=996 ºCd/(20 ºC - 0 ºC)].
b) Fotoperíodo: el trigo y la cebada son plantas de día largo, es decir que a mayor
duración del día la tasa de desarrollo aumenta y la longitud del ciclo a antesis se reduce
hasta alcanzar el fotoperíodo umbral.
Debido a que los órganos que detectan el fotoperíodo son las hojas, el cultivo una vez
emergido percibe el estímulo fotoperiódico hasta la antesis. Para conocer la respuesta a
fotoperíodo en condiciones de campo, donde la temperatura es variable, la duración de
ciclo se expresa en unidades térmicas (ºCd).
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Esta “acumulación de horas de frío” comienza en etapas tempranas del ciclo, desde la
imbibición de la semilla, y prosigue hasta inicio de encañazón. Las temperaturas con
mayor efecto vernalizante en trigo y cebada oscilan entre 2 y 7 ºC. A medida que
aumentan los días de exposición a baja temperatura se acelera la tasa de desarrollo y la
duración del ciclo a antesis se acorta. En caso contrario, ante siembras tardías, algunos
cultivares no llegan a cubrir su requerimiento de horas de frío y se puede producir no
sólo un retraso en la fecha de antesis, sino también una espigazón y antesis despareja en
el lote. Si ocurre un período de temperaturas elevadas durante los primeros estadíos del
ciclo del cultivo se puede perder en forma parcial o total la acumulación de horas de frío
generando un efecto similar a un atraso en la fecha de siembra.
8. Fenologia
El estudio de la fenología (influencia del ambiente sobre la ontogenia) y la Ontogenia
(secuencia de estados de desarrollo) de ulcultivo es clave para optimizar la
productividad del mismo en un ambiente determinado
Reconocer los estadios de crecimiento del trigo es importante para adecuar las
decisiones de manejo y el uso de insumos con el desarrollo de la planta. Existen al
menos cinco tipos de escalas usadas comúnmente en todo el mundo que describen los
estadios de crecimiento/desarrollo del cultivo de trigo y otros cereales de grano fino. La
escala usada no es importante, siempre que el productor tenga un acabado conocimiento
del hábito de crecimiento del trigo y como el manejo en un estadio determinado afecta
el rendimiento final de grano.
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En Estados Unidos, la escala de estadios de crecimiento probablemente más usada es la
de Feekes, a pesar de ser la de Zadoks y Haun más descriptivas y detalladas.
0 Germinación
07 Emergencia del coleoptilo
09 Hoja en el extremo del coleoptilo
1 Crecimiento de la planta
11 1º hoja desarrollada
12 Dos hojas desarrolladas
13 Tres hojas desarrolladas
14 Cuatro hojas desarrolladas
2 Macollaje
21 Un tallo principal y un macollo
23 Un tallo principal y tres macollos
25 Un tallo principal y cinco macollos
27 Un tallo principal y siete macollos
3 Elongación del tallo
31 1º nudo detectable
32 2º nudo detectable
33 3º nudo detectable
37 Hoja bandera visible
39 Lígula de hoja bandera visible
4 Preemergencia floral
41 Vaina de la hoja bandera extendida
45 Inflorescencia en mitad de la vaina de la hoja bandera
47 Vaina de la hoja bandera abierta
49 Primeras aristas visibles
5 Emergencia de la inflorescencia
51 Primeras espiguillas de la inflorescencia visibles
55 Mitad de la inflorescencia emergida
59 Emergencia completa de la inflorescencia
6 Antesis (es centrípeta)
61 Comienzo de antesis
65 Mitad de antesis
69 Antesis completa
7 Grano lechoso
75 Medio grano lechoso
77 Grano lechoso avanzado
8 Grano pastoso
83 Comienzo de grano pastoso
87 Pastoso duro
9 Madurez
91 Cariopse duro (difícil de dividir)
92 Cariopse duro (no se marca con la uña)
[Zadoks, Chankg y Konzak, 1974]
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8.1. Etapas de desarrollo. Procesos fisiológicos y bases de manejo asociadas
El ciclo de trigo y cebada puede dividirse en seis etapas de desarrollo (Figura 1):
• Establecimiento (ES, entre siembra y emergencia).
• Pre-Macollaje (PM, entre emergencia e inicio de macollaje).
• Macollaje (MC, entre inicio de macollaje e inicio de encañazon).
• Encañazón (EN, entre inicio de encañazon e incio de espigazón).
• Espigazón/Antesis (EA, entre inicio de espigazón y fin de antesis).
• Llenado de grano (LLG, entre fin de antesis y madurez fisiológica).
Finalizado el LLG, continúa una etapa de secado del grano (SC), donde el rendimiento
ya fue definido y el grano sólo pierde humedad (Figura 1).
1. ESTABLECIMIENTO Y PRE-MACOLLAJE
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verdadera comienza la fotosíntesis y la absorción de nutrientes del suelo (plántula
heterótrofa).
2. MACOLLAJE
Esta etapa comienza con la aparición de la primera hoja de macollo desde la yema de la
hoja más vieja (primera hoja emergida) del vástago principal. En condiciones sin
marcadas restricciones bióticas y/o abióticas ello ocurre cuando el cultivo presenta 3 a 4
hojas. Cada hoja del vástago principal y, a su vez, cada hoja de macollo tiene la
capacidad de generar un nuevo macollo. Los macollos provenientes de yemas de hojas
del vástago principal se denominan macollos primarios, mientras que los macollos
provenientes de hojas de un macollo primario se conocen como macollos secundarios.
Tanto trigo como cebada poseen una capacidad teórica de generar macollos de forma
exponencial. Sin embargo, se alcanza un punto dado a partir del cual la aparición de
macollos cesa y luego una proporción variable de los macollos aparecidos mueren. En
general, el inicio de crecimiento del tallo (encañazón) desencadena el comienzo de
mortandad de macollos que finaliza cuando se alcanza la espigazón. La mortandad de
macollos es inversa al orden de aparición, por ello, los macollos que sobreviven son
aquellos que aparecieron primero.
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La mortandad de macollos está asociada a procesos de competencia por fotosaimilados
entre y dentro de las plantas, y ocurre aún en condiciones potenciales de crecimiento.
Los macollos constituyen uno de los componentes numéricos más relevantes del
rendimiento, ya que de ellos depende el número de espigas/m2 (NEP). Además, cuanto
mayor sea el número de macollos mayor será el área foliar alcanzada permitiendo
interceptar una alta proporción de la radiación incidente (FRADint) en forma temprana
en el ciclo.
La fertilización con nitrógeno a siembra es una de las prácticas de manejo que favorece
fuertemente la aparición de macollos, mientras que fertilizaciones a inicio de macollaje
reducen la mortandad de macollos. En ambos casos ello se traduce en un aumento en el
número de espigas/m2 (NEP). La fertilización al macollaje se recomienda en cultivos
correctamente implantados y con una adecuada disponibilidad hídrica durante la etapa
de pre-macollaje.
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En esta etapa puede aparecer diferentes enfermedades necrotróficas y plagas como
orugas defoliadoras y/o pulgones.
Si bien la determinación del rendimiento ocurre durante todo el ciclo del cultivo, no
todas las etapas tienen la misma importancia para la definición del rendimiento ante
variaciones en la oferta de recursos. Dentro de la etapa encañazón-espigazón-antesis se
encuentra el período crítico para la determinación del rendimiento tanto en trigo como
en cebada. En dicho período se está determinando el principal componente del
rendimiento, el número de granos por unidad de área (NG), como así también el
peso potencial de estos granos.
- Considerando los subcomponentes del NG, el número de espigas/m2 (NEP)
depende de la supervivencia de macollos, mientras que el número de granos por
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espigas (GR/esp) está relacionado con la supervivencia de flores y el cuaje de
granos.
- A su vez, el tamaño de los ovarios de las flores influye sobre el peso final de los
granos, flores más grandes resultan en granos de mayor peso potencial. Durante
este período crítico el cultivo debe contar con una adecuada disponibilidad de
recursos para maximizar la determinación de estos componentes del
rendimiento.
Dada la relevancia del período crítico, la mayoría de las medidas de manejo tienen
como objetivo maximizar la tasa de crecimiento del cultivo durante dicho período. La
elección de la fecha de siembra procura ubicar el período crítico en el mejor ambiente
fototermal (alta radiación y moderada temperatura) e hídrico posible, evitando la
ocurrencia de estreses abióticos como heladas, anegamiento o golpes de calor. La
densidad de siembra debe asegurar la máxima captura de los recursos disponibles previo
al inicio del período crítico, reduciendo el impacto de factores bióticos (por ejemplo
generación de microambiente proclive a la aparición de enfermedades) y/o abióticos
(por ejemplo fuerte consumo de agua en etapas previas en un ambiente con probable
déficit hídrico o producción de tallos de diámetro reducido propensos al vuelco).
La fase lag comprende los primeros 15-20 días desde la antesis del cultivo y se
caracteriza por una activa división celular que define el número de células
endospermáticas y por ende el peso potencial del grano.
La acumulación de peso seco (i.e. peso sin humedad) en el grano es muy pequeña pero
se observa una rápida acumulación de agua en el mismo. Al finalizar la fase lag o cuaje
queda definido el NG en el cultivo, componente principal del rendimiento.
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i) la cantidad de materia (tasa de llenado) seca acumulada en el grano por
unidad de tiempo (tasa de llenado) y
ii) por la duración de la etapa entre fin de fase lag y madurez fisiológica
(duración de llenado).
La acumulación de agua en el grano continúa durante esta etapa hasta que el contenido
hídrico del grano permanece constante (plateau hídrico), y finaliza al alcanzar la
madurez fisiológica.
La humedad de los granos al momento de madurez fisiológica oscila entre 36 y 41%
En este momento, el rendimiento del cultivo ya está determinado. De aquí a humedad de
cosecha (14 16%) el grano sólo pierde humedad.
Las fuentes de asimilados principales que disponen los cultivos de trigo y cebada para el
llenado de granos son en orden decreciente de importancia: (i) la fotosíntesis de hojas,
(ii) la removilización de reservas almacenadas en los tallos y (iii) la fotosíntesis de las
espigas.
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Esquema teórico que muestra la importancia relativa de las distintas fuentes de
asimilados para el llenado de granos en el cultivo de trigo y cebada sanos y estresados.
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1 – Período de generación del área foliar (desarrollo vegetativo):
Comienza con la emergencia del cultivo y termina cuando empiezan a crecer las
espigas, abarcando el macollaje y la mitad de la encañazón. El fenómeno más
importante durante esta etapa es la expansión del área foliar del cultivo. Si bien ésta
suele aumentar hasta 10-15 días antes de antesis, al final de esta primera etapa es de
esperar que el cultivo posea suficiente área foliar como para cerrar totalmente el surco y
captar (interceptar) más del 90% de la radiación solar disponible. La duración de esta
etapa es mayor en los cultivares de ciclo largo que en los cortos, y se acorta al aumentar
la temperatura y el fotoperíodo (horas entre los crepúsculos solares).
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acortar el llenado y deprimir el peso potencial de los granos (peso que alcanza un grano
sin la competencia de los otros). Otros factores como la radiación interceptada durante
el llenado y el número de granos también pueden afectar el peso de mil granos, pero su
efecto suele ser menor que el de la temperatura. En definitiva, con temperaturas más
bajas durante esta etapa, vamos a tener un mayor peso de mil granos.
El enfoque actual sobre la determinación del rendimiento, propuesto por Fischer (1983)
para condiciones potenciales (sin limitaciones de agua ni nutrientes), se apoya en la idea
de que el suministro de hidratos de carbono generados por medio de la fotosíntesis
(fotoasimilados) a las flores diferenciadas determina su supervivencia, y en
consecuencia el número de granos/m2. Este suministro puede cuantificarse por el peso
seco/m2 que las espigas alcanzan 7 días después de antesis. No importaría demasiado
si hay muchas o pocas espigas/m2, lo que importa es que el valor de peso seco por
unidad de superficie sea alto.
¿De qué depende la tasa de crecimiento de las espigas (cuánto crecen por día)?
La tasa de crecimiento de las espigas está asociada con la tasa de crecimiento del
cultivo. Cuanto más crece el cultivo durante el período de crecimiento de las espigas,
más van a crecer las espigas y mayor será número de granos.
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¿De qué depende la tasa de crecimiento del cultivo?
Sin limitantes hídricas ni nutricionales, la tasa de crecimiento del cultivo se relaciona
directamente con la cantidad de radiación que intercepte. Entonces, para que el cultivo
alcance la tasa de crecimiento potencial, tiene que tener suficiente área foliar como para
captar toda la radiación solar que le llega. Para alcanzar el rendimiento potencial, el
suelo debe estar totalmente cubierto de materia verde, cuando están creciendo las
espigas.
Esa área foliar se deberá generar en la etapa previa a la de crecimiento de las espigas.
Cuanto más corta sea la etapa de generación de área foliar, mayor será la densidad
óptima.
Un cultivo tendrá menos tiempo para generar área foliar si su ciclo es corto, la
temperatura es cálida o los días son largos. Entonces, la capacidad de generar área foliar
depende en gran medida del ciclo que tenga el cultivar con que estamos trabajando y de
la fecha de siembra. Con cultivares de ciclo largo y fechas de siembra tempranas se
alarga la etapa de macollaje, permitiendo utilizar menores densidades de siembra. La
meta a cumplir es que el cultivo cierre el surco cuando empiezan a crecer las espigas,
este es un buen indicador de que la densidad de siembra es correcta. No es bueno que
esto ocurra con mucha anticipación para evitar un consumo de agua innecesarios o
problemas de vuelco.
El principal efecto de una deficiencia de nitrógeno es que el cultivo crece poco porque
no genera suficiente área foliar como para captar toda la radiación disponible y muchas
de sus hojas se presentan cloróticas disminuyendo la eficiencia de uso de la radiación
(tasa de crecimiento del cultivo por unidad de ración interceptada). Entonces, cae la
tasa de crecimiento del cultivo durante el período de crecimiento de las espigas, en
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consecuencia el peso seco de las mismas se reduce, afectando el número de granos/m 2 y
finalmente al rendimiento.
Las limitantes hídricas pueden reducir la intercepción de la radiación solar por una
menor exposición del área foliar o por muerte de hojas. Las reducciones tempranas del
área foliar no producen caídas de rendimiento, si pasado el período de estrés, el cultivo
alcanza suficiente área foliar como para interceptar la radiación disponible durante el
período de crecimiento de las espigas. Por el contrario, si el cultivo no logra un nivel
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adecuado de área foliar el rendimiento se verá afectado, incluso aunque se restablezca la
disponibilidad de agua posteriormente.
Una deficiencia hídrica también determina una menor eficiencia de uso de la radiación
interceptada, lo que contribuye a reducir el número de granos/m2 cuando el estrés se
produce durante el período de crecimiento de las espigas.
Existen además otros efectos del estrés hídrico que reducen el número de grano,
independientemente de la disminución del peso de las espigas. Estos efectos directos
son más conocidos que los descriptos para nitrógeno, y operan afectando la
supervivencia de las flores formadas (Abbate y Cantarero, 2001).
El déficit hídrico durante el llenado del grano reduce el crecimiento del cultivo en esta
etapa y en consecuencia puede afectar el peso de mil granos. Las sequías durante el
llenado son frecuentes y, en general, están acompañadas de altas temperaturas,
confundiéndose los efectos. Sin embargo, la etapa de llenado no suele ser la más crítica
para la determinación del rendimiento de trigo. La sequía puede afectar el rendimiento a
través del peso de mil granos sólo si el número de granos a llenar es alto; es decir, debe
operar durante el llenado y habiendo afectado poco el número de granos.
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11. Fertilización
El objetivo final de la práctica de la fertilización, ya sea en el trigo como en cualquier
otro cultivo, es el de aumentar la rentabilidad del mismo.
1- Nitrógeno (N)
El trigo, cómo toda gramínea, es altamente demandante en nitrógeno, por lo que es este
nutriente el principal a tener en cuenta en cualquier plan de fertilización, lo que no
implica descuidar el resto. Esto es, para poder conseguir que la planta de trigo trabaje
óptimamente, es necesario un aporte balanceado de nutrientes.
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Fuente: Wendling, 2005; ajustada por la RENALAS, 2005.
2- Fósforo (P)
Funciones: El Fósforo (P) actúa en la transferencia de energía y es esencial para la
fotosíntesis y otros procesos químico-fisiológicos. Es un elemento clave para la
diferenciación de las células y el desarrollo de los tejidos, que forman los puntos de
crecimiento de la planta.
Deficiencia: El trigo deficiente en P es más sensible a estrés y enfermedades. Las
plantas deficientes tienden a mantener un color verde más oscuro que las plantas
adecuadamente nutridas. El crecimiento y la maduración del cultivo se demoran. El
macollaje se reduce marcadamente. Si la deficiencia es severa, se puede observar el
marchitamiento de las puntas de las hojas. Al ser P un nutriente móvil en la planta, las
deficiencias se observan en primer lugar en las hojas inferiores.
3- Potasio (K)
Funciones: El Potasio (K), juega un papel vital en la síntesis de carbohidratos y de
proteínas. Su presencia mejora el régimen hídrico de las plantas y aumenta su tolerancia
a la sequía, heladas y salinidad. Las plantas bien provistas con K sufren menos de
enfermedades
Deficiencia: La deficiencia de K es más común en suelos arenosos cultivados
intensamente. Las hojas más viejas presentan amarillamiento y marchitamiento en las
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puntas y márgenes. Ciertas enfermedades son más comunes cuando hay deficiencias de
K.
4- Azufre (S)
Funciones: El Azufre (S) es un elemento esencial de proteínas y también está
involucrado en la formación de la clorofila. Es tan importante en el crecimiento de la
planta como el fósforo y el magnesio; pero su función es a menudo subestimada.
Deficiencia: Los síntomas de deficiencia de S son similares a los de N. En el caso de S,
la deficiencia se observa en primer término en las hojas jóvenes pero, dependiendo de la
severidad, puede resultar en el amarillamiento general de la planta.
5- Magnesio (Mg)
Funciones: El Magnesio (Mg) es un elemento central de la clorofila, el pigmento verde
de las hojas que funciona como un receptor de la energía provista por el sol. El Mg
también forma parte de las reacciones enzimáticas relacionadas a la transferencia de
energía de la planta, además optimiza el aprovechamiento del fósforo dentro de la planta
facilitando el desdoblamiento del ATP (fuente de fósforo).
Deficiencia: Cultivos de trigo deficientes en Mg presentan manchas cloróticas
internervales en las hojas más jóvenes.
6- Cloro (Cl)
Funciones: Fotosíntesis; compensación de cargas y osmoregulación; actividad
enzimática.
Deficiencia: La adecuada disponibilidad de Cl resulta en una menor incidencia de
enfermedades y vuelco. La deficiencia de cloro en trigo resulta en el amarillamiento de
las hojas superiores.
7- Cobre (Cu)
Funciones: Constituyente de numerosas enzimas con roles en fotosíntesis, respiración,
metabolismo de carbohidratos y proteínas, lignificación y formación de polen. Optimiza
el transporte del agua dentro de la planta al potenciar la síntesis de lignina (rigidez de
tejidos). En la medida que los tejidos se encuentren lignificados, las pérdidas de agua
por transpiración serán menores. Al hacer los tejidos más fuertes por la síntesis de
lignina, la planta se vuelve menos susceptible a las enfermedades. Junto con el
manganeso y el zinc, tiene efectos fungistáticos al promover la síntesis de fitoalexinas,
compuestos sintetizados en la misma planta que actúan contra los hongos
Deficiencia: En cultivos de trigo deficientes en Cu se observan puntas de hojas nuevas
amarillentas o secas y espigas deformadas (falta de espiguillas y/o granos).
8- Zinc (Zn)
Funciones: Constituyente de numerosas enzimas con roles en síntesis de carbohidratos
y proteínas; mantenimiento de integridad de membranas; regulación de síntesis de
auxinas y de formación de polen.
23
Deficiencia: La deficiencia de Zinc en trigo resulta en la clorosis internerval en las
hojas.
24
a los tejidos; Junto con el potasio y el magnesio, completa el trío de
“carriers” de azúcares; es fundamental para el cuaje, ya que favorece el
crecimiento del tubo polínico, en especial en aquellos granos que se
encuentran en el extremo de las espigas.
Finalmente el molibdeno, cuya función principal es la de potenciar el
aprovechamiento del nitrógeno. Junto con el Azufre y el Hierro, es el
Molibdeno
responsable del pasaje del nitrógeno de formas inorgánicas no
(Mo):
aprovechables por las plantas (nitratos), a formas orgánicas si
aprovechables (proteínas).
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Componente Nutrientes N P K Ca Mg S Fe Mn Zn Cu B Mo
Nº de N, P, Zn Promoviendo Promoviendo Promoviendo
macollos el crecimiento mayor crecimiento
por m2 vegetativo desarrollo aéreo y
radicular radicular
Nº de N, P, Zn, Promoviendo Promoviendo Promoviendo Aumentando
espigas por Cu el crecimiento mayor el la resistencia
planta vegetativo desarrollo alargamiento de los tejidos,
radicular de tallos a
enfermedades
y vuelco
Nº de granos N, P, B, Mayor Aportando la Mayor Promoviendo Promoviendo
por espiga Zn síntesis de energía resistencia el cuaje el cuaje
proteínas necesaria para de la pared
la sintesis celular
Peso de N, P, K, Mayor Aportando la Transporte de Transporte de Transporte de
Grano Mg, B síntesis de energía azucares azucares azucares
proteínas necesaria para fotosintetizados fotosintetizados
el transporte
de azucares
Tenor de N, S, Mo, Mayor Reduccion Reduccion Reduccion
Proteína Fe síntesis de de nitratos de nitratos de nitratos
proteínas a proteinas a proteinas a proteinas
Sanidad N, Ca, S,, El efecto es Mayor Facilitando Efecto Efecto Efecto Mayor
Mn, Zn, negativo. resistencia la fungistático fungistático fungistático reduccion
Cu Mayor de la pared reduccion de nitratos
contenido de celular de nitratos a proteinas
nitratos en a forma de
hojas, menor proteinas
sanidad
26
12. Enfermedades principales en el Cultivo de Trigo
1. Roya de la hoja
2. Roya del tallo
3. Oídio
4. Mancha Amarilla
5. Helmintosporiosis
6. Piricularia o Brusone
7. Fusariosis
8. Virus del Enanismo Amarillo de Cebada
9. Bacteriosis
27
1.3. Manejo integrado de la mancha amarilla
En el manejo integrado de la mancha amarilla las principales estrategias de control se
basan en el uso de variedades resistentes, aplicación de fungicidas, tratamiento de
semilla y el control por prácticas culturales.
El uso de cultivares resistentes es el mejor método de control de enfermedades, siendo
la más sustentable
b) Sanidad de semilla
El tratamiento químico de semilla es eficiente en campos donde se practica la rotación
de cultivos o en aquellas áreas donde existe certeza de que los rastrojos del cultivo no
están infestados. Si se siembra semilla tratada sobre rastrojo infestado del mismo
cultivo, el inóculo proveniente de restos de cultivos anularía el tratamiento químico de
las semillas.
Los niveles de infección de la mancha amarilla provenientes de semillas tratadas y
sembradas sobre rastrojo infestado son similares a aquellas provenientes de semilla sin
ningún tratamiento.
c) Control cultural
En el sistema de labranza directa, patógenos necrotróficos como D. tritici repentis
pueden mantener un nivel de inóculo riesgoso para el cultivo del trigo en monocultivo
28
(cultivo de trigo en el mismo campo aunque se haya sembrado en verano otra especie).
A través de la rotación de cultivos se puede erradicar a D. tritici repentis de un área
donde los rastrojos de trigo fueron eliminados.
Este tipo de manejo es muy importante para las manchas foliares, donde la resistencia
moderada de los cultivares deben complementarse con un manejo adecuado del cultivo,
de manera a evitar el contacto del hospedero susceptible con el patógeno.
El uso de semilla infectada contribuye a reintroducir el patógeno en lugares donde los
mismos fueron erradicados por medio de la rotación de cultivos. En este caso, un buen
tratamiento químico para los cultivos en rotación es recomendable. La misma
recomendación es válida cuando se siembra el trigo en áreas nuevas.
29
La FE es una enfermedad que representa un gran desafío para el manejo de los
cultivos en cada zafra. La enfermedad es severa en algunos países del Cono Sur, pero
sobre todo en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
b) Síntomas
La infección es típicamente floral y ocurre cuando las ascosporas dispersadas
por el viento se depositan en las anteras extruídas, que es la principal vía de penetración
En muchos casos, la primera indicación de la infección es el hongo mismo de
coloración rosada sobre anteras y otras superficies. Luego pueden identificarse
esporodoquios y peritecios. Además, la porción apical de la espiga, por encima de la
30
espiguilla infectada, toma el color de madurez y se observa un fenómeno de aparente
maduración consecuencia de la obstrucción vascular en el raquis.
Si la infección ocurre luego del llenado del grano, el desarrollo del mismo no es
afectado, pero el hongo está presente y los niveles de DON pueden llegar a ser
significativos.
c) Manejo Cultural
Una adecuada rotación y sucesión de cultivos podría reducir cuantitativamente la
fuente de inóculo primario dentro del lote, factor de importancia dado el rol
preponderante de la misma en la infección en condiciones de epidemia.
Debe considerarse que en el primer año después del cultivo hospedante (trigo o
maíz) el inóculo es muy abundante, pero la viabilidad de la principal fuente del mismo,
los peritecios, decrece marcadamente en el segundo año. Lo más adecuado en este
sistema de producción sería un esquema de rotación: trigo/soja 1ª - maíz 2ª/ soja 1ª –
trigo, de esta manera, se sembraría nuevamente trigo tres años después del mismo
cultivo y dos años después del maíz.
31
favorecer de esta manera la posibilidad de escape a los efectos más negativos de la
enfermedad.
d) Fungicidas
A través de la investigación realizada en los últimos 30 años se ha determinado que el
momento único óptimo de aplicación de los fungicidas es al inicio de floración.
Dependiendo del potencial esperado de un cultivo y los costos del fungicida a utilizar,
algunos productores llegan a realizar dos aplicaciones. Ello puede resultar en mayor
número de espigas cubiertas en el momento más susceptible, ya es muy difícil lograr
uniformidad en la fenología del cultivo a nivel de campo. Aún cuando la doble
aplicación en inicio y mitad de floración (3 a 4 días de diferencia) es el tratamiento más
eficiente, no lo es económicamente. A través de la investigación hecha en los últimos
años, ensayando distintos picos y volúmenes de aplicación, lo que se ha identificado es
que a nivel comercial es mejor la utilización de picos TWINJET®60. Además, no debe
usar menos de 100 litros del agua por hectárea, porque es necesario un mojado óptimo
de la espiga para la mayor eficiencia.
Picos TWINJET®60
32
e) Las pérdidas causadas y micotoxinas
Las pérdidas causadas por la enfermedad son variables y pueden ser directas o
indirectas. Se considera que las pérdidas directas para el productor son la disminución
del rendimiento por hectárea del cultivo y aumento del costo de producción; para la
industria, un menor rendimiento en harina, harina de color obscuro y destrucción de las
proteínas y almidones.
En cuanto a las pérdidas indirectas, se mencionan los aumentos en los costos de manejo
del cultivo, investigación para generar nuevas variedades tolerantes a la enfermedad y
costos en salud humana y animal derivados del consumo de alimentos contaminados por
las micotoxinas producidas por el patógeno, principalmente el Deoxinvalenol (DON).
Los principales alimentos susceptibles de contaminación son: centeno, trigo, maíz y
otros cereales derivados. Entre los animales, los cerdos son más susceptibles a los
efectos de esta micotoxina. En cuanto a los síntomas producidos por la enfermedad se
pueden citar diarreas, pérdida de peso, necrosis de la epidermis, hemorragias,
respiración problemática etc.
3. Piricularia o Brusone
La piricularia o brusone del trigo, causada por Magnaporthe grisea (Pyricularia
grisea), fue identificada en el año 1985 en el Brasil, y en el Paraguay en el año 1989.
Sin embargo, recién en el año 2003 la enfermedad ocurrió con características de epifitia,
disminuyendo la producción en un rango de 40 a 100 %.
a) Sintomatología
La piricularia o brusone, puede atacar toda la parte aérea del trigo, pero el síntoma más
característico ocurre en las espigas. Cuando la infección ocurre en el raquis, la espiga
presenta un blanqueamiento total o parcial en la parte inmediatamente superior a la
lesión (punto negro brillante en el lugar de la penetración del hongo) causando
esterilidad o granos chuzos
b) Estrategias de control
El control de la piricularia depende de un conjunto de medidas que deben ser adoptadas
adecuadamente en el momento oportuno. Las medidas de control más recomendadas
33
son la utilización de variedades con mayor nivel de resistencia y la siembra en épocas
adecuadas para las diferentes zonas de producción.
c) Control químico
Considerando la moderada a alta susceptibilidad de variedades a nivel nacional y en la
región, la aplicación de fungicidas puede constituirse en una estrategia válida en el
control integrado de la enfermedad, dependiendo del potencial de productividad del
cultivar, y la relación costo/beneficio. Resultados de la investigación a nivel nacional,
han demostrado una baja eficiencia del control químico, que varía del 30 a 67%
(MAG/DIA/CRIA 2005). Algunos fungicidas mezclas de un triazol + estrobilurina han
demostrado ser relativamente más eficientes en el control de la piricularia.
e) Fungicida
Fungicida Mazem (Bezovindiflupyr + Azoxystrobin) fue el mejor para controlar el
brusone en los dos estadios de desarrollo de cultivo (espigazón y floración), Figuras 7 y
8. Otros fungicidas como Duett Plus, Priori Gold (solo en floración) y Orquesta fueron
moderadamente eficaces para controlar la enfermedad, especialmente en aplicaciones
tempranas a los 15 días de cada estadio evaluado. Sin embargo, a nivel de rendimiento
no se observaron diferencias significativas entre los productos aplicados, pero si entre
los productos y el testigo sin aplicación, observándose una pérdida de 500 a 600 kg/ha
en el testigo. Es muy posible que esta falta de diferencia para el rendimiento se deba a
un bajo nivel de infección natural que se observó en las parcelas del ensayo, el cual no
fue suficiente para causar daños severos como en los años epidémico
34
12.1 Manejo Integrado de Enfermedades en trigo
1- RESISTENCIA GENÉTICA
Es uno de los métodos más efectivos de control para patógenos biotróficos como las
royas; roya de la hoja (Puccinia triticina) y roya del tallo (Puccinia graminis tritici) y el
oídio (Blumeria graminis, sin. Erysiphe graminis tritici).
35
estrechamente relacionados al desarrollo de enfermedades, en ciertos casos bloqueando
el ciclo de vida de los patógenos.
En el sistema de siembra directa, los rastrojos que quedan sobre la superficie del suelo,
de un año a otro, constituyen la fuente de inoculo principal para la primera infección de
la mancha amarilla. En el Paraguay, los rastrojos son descompuestos a los 15 -17 meses
después de la cosecha. Este hecho señala que un año de buena rotación y quiebre del
ciclo del patógeno es suficiente para eliminar la mayoría de la fuente del inóculo
causante de la mancha amarilla.
Este tipo de manejo es muy importante para las manchas foliares, donde la resistencia
moderada de los cultivares deben complementarse con un manejo adecuado del cultivo,
de manera a evitar el contacto del hospedero susceptible con el patógeno. De la misma
manera, rastrojos de maíz, antecediendo al trigo, puede aumentar la posibilidad de
infecciones severas de Fusarium graminearum, cuando existen condiciones favorables
para la infección.
36
humedad en el mes de junio, coincidente con el veranillo de San Juan, cuando el trigo se
encuentra en plena floración. Sin embargo, en la mayoría de los casos existen pocas
alternativas rentables para un esquema de rotaciones de cultivos en el invierno, siendo la
avena y el nabo o colza las mejores especies. Estas no son atacadas por el hongo
causante de mancha amarilla y además dejan una buena cantidad de residuos en la
superficie. Sin embargo, pocos productores del trigo en el país practican un buen
sistema de rotación de cultivos, porque no conocen o no tienen en cuenta que esta
práctica es una inversión a largo plazo.
3- PROTECCIÓN QUÍMICA
Las condiciones climáticas impredecibles del país, donde en invierno ocurren
moderadas a altas temperaturas y frecuentes lluvias, son ambientes muy favorables para
la infección de manchas foliares y fusariosis. Sumadas a éstas condiciones climáticas,
una resistencia genética deficiente de las variedades de trigo disponibles, se hace
necesario el control químico. Las aplicaciones foliares con fungicidas han sido
practicadas con éxito para el control de enfermedades de trigo. En los años 80s, el
control químico fue el principal factor de la estabilización de los rendimientos del
cultivo. El uso de variedades con resistencia moderada, en combinación con
aplicaciones de los fungicidas, puede proporcionar un óptimo control.
A los 25-30 días de germinación, se pueden observar los síntomas de mancha amarilla
en inviernos húmedos y con temperaturas frescas. En este caso, no se recomienda
37
aplicación de fungicidas, porque no hay suficiente masa foliar para retener el fungicida,
además las hojas infectadas se volverán senescentes y aparecerán hojas nuevas. En años
relativamente secos, una sola aplicación en el estado de floración genera mayor retorno.
Desde los inicios de la floración hasta las primeras etapas de formación de grano, la
infección se produce básicamente a través de las anteras. En los años húmedos, el
control químico de la fusariosis debe realizarse en forma preventiva, no solo para evitar
las pérdidas de rendimientos sino para prevenir la presencia de toxinas en los granos.
La aplicación de fungicidas para control de las enfermedades de la espiga, como
fusariosis o piricularia, no es muy efectiva debido a que las glumas no son muy
eficientes para traslocación sistémica de la misma. En este caso, se recomienda utilizar
fungicidas de amplio espectro que incluyen el control de la fusariosis.
Las experiencias locales sobre el control químico de enfermedades en trigo señalan que
los fungicidas del grupo de los triazoles y las estrobilurinas demuestran ser eficientes
para el control de la roya de la hoja (≥85%) y de las manchas foliares (≥72%). Para el
control de la fusariosis se han destacado los fungicidas Tebuconazole (≥84%),
Metconazole (≥83%) y Epoxiconazole (≥72%). Los fungicidas del grupo de las
estrobilurinas en mezcla con los triazoles mejoraron la eficiencia en el control de la
piricularia y la fusariosis (60-70%).
38
pulgones. En este caso, el uso de fungicidas no es útil. Lo mismo para el caso de las
manchas estriadas en hojas o glumas y/o manchas húmedas de color pajizo, que
corresponden a bacteriosis, no se pueden controlar por la aplicación de fungicidas.
39
13. Malezas en trigo
En general, la disminución potencial del trigo debido a las malezas no excede el 10%
del rendimiento. En casos de severa infestación, este daño no sólo se incrementa, sino
también hay problemas en la cosecha debido al atascamiento del cilindro, enrollado de
caracol, dificultad de la limpieza e incremento en la humedad del grano y cuerpos
extraños. Las principales malezas en el cultivo son:
40
Planta anual herbácea, erecta, de 50 – 100 cm de altura. Hojas con pelos rígidos, las
basales pinatipartidas de 12 – 15 cm de longitud. Reproducion por semillas, buen
control con 2,4- D y metsulfuron-metil.
Manejo de Malezas
1. Una buena densidad de siembra que resulte en una excelente cobertura del suelo no
solo ayuda a controlar la población de malezas y su crecimiento, sino también es
responsable de la mejor utilización de los recursos naturales (agua, luz solar etc.)
2. La siembra superficial, cuando las condiciones de humedad del campo lo permiten,
acelera la emergencia evitando que las malezas se desarrollen más rápido que el cultivo.
3. La siembra del cultivo en la mejor época y con la fertilización adecuada para la
región ayuda a un mejor desarrollo del cultivo. Esta situación actúa como efecto
supresor de las malezas.
4. De ser posible, el cultivo de trigo debe ser concentrado en campos libres de malezas
gramíneas. El uso de gramíneas como abonos verdes debe ser manejado de forma
correcta para no permitir que estas se conviertan en malezas. Su control con herbicidas
es eficiente, pero aumenta el costo de producción en comparación con el control de
malezas de hoja ancha.
41
Lista de herbicidas que pueden ser utilizadas para el control de las malezas en trigo
Principio Activo Dosis de Formulado
Control de malezas de hojas finas (gramineas)
Fenoxaprop-p-ethyl (6.9%) 0.5-1.2 l/ha
Clodinafop + pinoxaden 0.4 – 0.6 l/ha
Clodinafop – propargyl (24%) 0.125-0.30 l/ha
Control de malezas de hojas anchas (latifoliadas)
2,4-D amina (72%) 0.7 – 1.2 l/ha
Dicamba 0.3 – 0.5 l/ha
Bentazon 1 l/ha
Metsulfuron-methyl (60%) 4 – 7 g/ha
Control de malezas de hojas anchas y finas
Iodosulfurón + Fenoxaprop-p-ethyl 0.5 – 1 l/ha
Pulgones en trigo
Los daños causados a los cultivos por las plagas son variables dependiendo de la plaga.
El daño principal observado cada año es la presencia de la enfermedad Virus del
Enanismo Amarillo de la Cebada que es trasmitido por pulgones. El daño directo de los
pulgones es poco, excepto en aquello casos donde introducen la toxina a la planta
causando un amarillamiento general (clorosis).
42
2. Pulgón de la Espiga (Sitobium avenae)
Este pulgón se ubica en el raquis de la espiga. Es transmisor del virus del enanismo
amarillo. El momento de mayor daño va desde la floración hasta el estado lechoso del
grano, produciendo un efecto negativo sobre el tamaño de los granos.
43
Insecticidas recomendadas para el control de insectos en el suelo
Insectos Insecticida Dosis Umbral de Control
Pulgones Imidacloprid 35 50-60 cc/ha Pulgon de la hoja: 10
pulg/planta
Pulgon de la espiga: 10%
de espigas con ataque
Pirimicard 50% 100-150 g/ha
GD
Acephato 75 400-600 g/ha
Acetamiprid 50 g/ha Pulgon de la hoja
Acetamiprid 100 g/ha Pulgon de la espiga
Alfametrina 200 cc/ha Pulgon de la espiga
(Fastac SC)
Orugas Metomil 90 120-150 Al inicio de la aparición
Cortadoras a las cc/ha
tres semanas de
siembra
Orugas en estado Alfametrina 100 cc/ha Al inicio de la aparición
reproductivo Carbaryl 85 PM 800-1000
g/ha
Cypermetrina 25% 100 cc/ha
Lufenurón 100 cc/ha
Permetrina 100 cc/ha
Teflubenzuron 50 cc/ha
…………………………………….
44
Evolución del cultivo de trigo
Zafra Area de Producción Rendimient
siembra (ha) Comercial o (kg/ha)
(Tn)
1997 200.700 400.189 1.994
1998 187.900 229.173 1.220
1999 127.680 180.088 1.410
2000 159.342 220.055 1.381
2001 245.410 359.236 1.464
2002 310.931 536.754 1.726
2003 325.000 715.000 2.200
2004 365.000 800.000 2.192
2005 365.000 620.000 1.699
2006 320.000 800.000 2.500
2007 381.078 799.732 2.099
2008 508.000 1.066.800 2.100
2009 560.817 1.402.043 2.500
2010 538.936 1.442.598 2.676
2011 508.022 1.209.236 2.380
2012 499.566 1.500.000 3.002
2013 551.365 701.439 1.272
2014 631.689 1.514.046 2.396
2015 519.185 1.262.918 2.432
2016 493.924 1.284.202 2.600
2017 428.648 700.000 1.633
2018 485.000 1.358.000 2.800
Fuente: CAPECO, 2019
45
AREA Y PRODUCCION COMERCIAL - TRIGO
Area de siembra (has) Producción Comercial (Ton)
1.600.000
1.400.000
1.200.000
1.000.000
800.000
600.000
400.000
200.000
1.251.063
1.223.833
1.200.000
1.000.000
817.306
800.000
387.816 402.227
400.000
233.673
200.000
0
Area (ha) Producción (tn)
46
graves pues disminuyeron el promedio nacional. En otras palabras, las inclemencias
climática, sean causadas por sequía, altas temperaturas durante el desarrollo del cultivo,
heladas tardías durante la fase reproductiva y lluvias temprana durante la primavera
siguen siendo un cuello de botella para el incremento de la producción nacional y la
calidad del producto que se pueda lograr.
3.000
2.500
2.000
1.500
1.000
500
0
1995 2000 2005 2010 2015 2020
[Link] comparativo
4000
Argentina
3000 Brasil
2000 Paraguay
1000
0
Ton/ha 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011
47
Paraguay ya es un exportador de trigo a pequeña escala las exportaciones de trigo ha
experimentado un crecimiento continuo considerando que existe un mercado muy
grande de demanda, hubo un record histórico que llego a ser un poco más de 870tn
exportadas.
[Link]ón de Trigo
48
De acuerdo a Monez Cazon, (2000), no existen trigos buenos ni trigos malos,
sino trigos adecuados o no para determinados usos, es decir que no todas las variedades
se pueden utilizar para los diferentes productos de panificación. Al respecto Savin &
Sorlino (2003) señalan que la calidad de los granos es un atributo muy importante, ya
que el uso final que tendrá un lote de granos se encuentra fuertemente asociado a su
composición final, por lo tanto la definición de calidad depende del uso final del
producto .
49
por ejemplo, estrés por alta temperatura y/o por falta de agua, se alteraría la
composición de las diferentes fracciones proteicas, lo cual modificaría la calidad de los
granos (Brach, 2012)
Factor Ambiental
Fertilización
50
lineal entre el contenido de nitrógeno de la planta total con la biomasa producida y con
el índice de cosecha. De este modo, para mantener constante la composición de los
granos al incrementar el rendimiento, se requieren mayores acumulaciones de nitrógeno
en la planta. Por esas razones es necesario que el trigo tenga suficiente disponibilidad de
nitrógeno en el suelo (García 2004).
Genotipo
Según Mortarini et al. (2004) el genotipo tuvo mayor influencia sobre las
características de viscosidad de la masa. Si bien existen diferencias entre distintos
genotipos, la cantidad de proteína del grano de trigo estará altamente influenciada por el
ambiente en que fue cultivado (García, 2004).
51
Este menor contenido de proteína en los cultivares modernos no parece estar
vinculado a efectos genéticos directamente, sino a un efecto de dilución de la cantidad
de proteína debido a un incremento en la cantidad de carbohidratos más que
proporcional. Bajo condiciones de crecimiento favorables, el almidón y la proteína de
los granos aumentan simultáneamente, mientras que bajo condiciones de estrés hídrico
o de altas temperaturas durante el período de llenado de granos, se impide la conversión
de azucares a almidón, afectando en menor medida la formación de proteína (Brooks et
al., 1982),
En la actualidad no solo existe interés por modificar cultivos que mejoren sus
características agronómicas o su sabor y aspecto del producto, sino que también existe
interés por mejorar el contenido nutricional de los cultivos, o de silenciar ciertos genes
que causan alergias a algunas personas. Es por esta razón que se están realizando
estudios para silenciar el gen que codifica para las gliadinas en el trigo, proteínas
asociadas al contenido de gluten. De esta forma si se logra disminuir o silenciar la
expresión de estas proteínas, personas con la enfermedad celiaca podrían consumir
productos derivados del trigo en mayor cantidad y a un menor costo que el actual. En
otro aspecto, surge la necesidad incrementar los rendimientos a través de la resistencia a
enfermedades, plagas, condiciones ambientales (Temperatura, Estrés hidrico).
52
contenidos en estas proteínas pero que no afectan su contenido nutricional, por el
contrario, el contenido de lisina se incrementó significativamente en todas las líneas con
una cantidad reducida de gliadinas, con un incremento en un rango entre 24- 67% con
respecto de las líneas silvestres. La lisina es considerada el aminoácido esencial más
importante, esto se debe a que no es posible sintetizarlo, por lo tanto es necesario
incluirlo en la dieta.
Trigo HB4
El gen que le confiere la tolerancia a sequía al trigo HB4 proviene del girasol y fue
descubierto por un equipo de investigadores –liderado por Raquel Chan– de la
Universidad Nacional del Litoral y el Conicet.
53