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Trigo - 2019

Este documento trata sobre el cultivo de trigo, incluyendo su origen, condiciones requeridas, morfología, época de siembra, densidad de siembra y otros aspectos relacionados al cultivo y producción de trigo.

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TRIGO

4° Curso - Natalio - 2019

Contenido

1. Introducción ................................................................................................. 2
2. Origen del trigo ............................................................................................ 2
3. Condiciones Requeridas .............................................................................. 3
4. Morfología del Trigo ..................................................................................... 4
5. Época de Siembra ....................................................................................... 4
6. Densidad de siembra ................................................................................... 5
7. Regulación del ciclo y sus etapas por variables del ambiente ..................... 6
8. Fenologia ..................................................................................................... 7
8.1. Etapas de desarrollo. Procesos fisiológicos y bases de manejo asociadas
........................................................................................................................ 9
9. ECOFISIOLOGIA DE TRIGO: ASPECTOS PRACTICOS PARA EL
MANEJO DEL CULTIVO. Pablo Eduardo Abbate EEA, INTA Balcarce ........... 15
10. Variedades ............................................................................................. 20
11. Fertilización ............................................................................................ 21
12. Enfermedades principales en el Cultivo de Trigo ................................... 27
13. Malezas en trigo ..................................................................................... 40
14. Plagas en trigo........................................................................................ 42
15. Área, Producción, Rendimiento y Exportación del Trigo ........................ 44
16. Calidad del Trigo .................................................................................... 48
17. Trigo Transgénico................................................................................... 52

1
CULTIVO TRIGO

1. Introducción
El cultivo de trigo está experimento un auge en su producción durante los últimos años.
Además de cubrir las necesidades nacionales, se ha logrado un excedente importante.
El trigo, como cultivo más importante durante el ciclo del invierno debe ser considerado
como parte de un sistema de producción, no sólo para lograr una mayor productividad,
sino también la sustentabilidad del sistema como tal.

Solo el cultivo de la soja de primera no es una alternativa viable. Esta tiene que
combinarse (rotarse) con una gramínea sin importar que sea avena, trigo, cebada,
triticale o maíz zafriña. Aparentemente la soja de primera no deja suficientes rastrojos
sobre el suelo para lograr la sustentabilidad del sistema de producción. Como resultado,
los agricultores están siendo forzados a pensar no solo en un cultivo sino que en el
sistema para tener éxito y rentabilidad mayor ahora y en el futuro. En este caso, el
cultivo de trigo se presenta como la mejor alternativa para el ciclo de invierno y con
posibilidades de mejor colocación en el mercado de exportación. El caso de Paraguay
no es muy diferente donde para manejar un sistema de producción agrícola rentable y
sustentable es imprescindible que haya una combinación adecuada de los cultivos. El
Paraguay tiene una gran capacidad para incrementar su área bajo trigo y aumentar la
producción para cubrir las necesidades locales e incursionar en el mercado de
exportación con fuerza.

2. Origen del trigo


Desde el conocimiento más remoto de la historia, los cereales han sido considerados la
columna vertebral de la agricultura debido a que son los cultivos masivos más eficientes
en la producción de alimentos por hectárea. Los diferentes géneros están adaptados a la
mayoría de los ecosistemas del mundo. Una de las virtudes más destacadas de cultivo y
producción de cereales, es que su fruto maduro es un grano no perecedero que puede ser
almacenado para utilizarse como alimento, o conservado como semillas para siembras
futuras. Entre los cereales más consumidos por el humano se encuentran el trigo, arroz,
maíz, avena, cebada, centeno, siendo los tres primeros considerados los más importantes
en la alimentación humana.
El trigo, tiene su origen en el viejo mundo, en suroeste de Asia, en Asia Central y África
del Norte ya era el trigo una cosecha importante desde los primeros registros históricos.
Se cultivaba en Grecia, en Persia, en Egipto, y en toda Europa, desde los tiempos
prehistóricos.

Se produjo una mutación o hibridación en las semillas silvestres de trigo, hace


aproximadamente ocho mil años, que resultó en semillas más grandes, las que no
habrían podido trasladarse con el viento.

La planta de trigo es un miembro de la familia Gramineae. Todos los trigos, silvestres y


cultivados, pertenecen al género Triticum, del cual existen 14 especies reconocidos que
2
son divididos en tres grupos: Diploide, tetraploide y hexaploide, con números
cromosómicos de 2n= 14, 28 y 42 respectivamente. Casi todo el trigo que se produce en
el mundo es hexaploide, conocido botánicamente como Triticum aestivum

3. Condiciones Requeridas
El trigo requiere de ciertas características para su crecimiento.

3.1 Temperatura: entre 3 y 33°C, siendo la óptima entre 10 y 25°C. El Dr. Moisés
Bertoni, sabio, botánico y naturalista suizo que vivió en Paraguay y que escribió
innumerables cantidad de obras, con lo cual dio una base científica a la agricultura a
nivel nacional. Sus comentarios sobre el cultivo de trigo señalan que ningún país
situado bajo las líneas isotérmicas del Paraguay, ha podido hasta ahora resolver la
problemática de su cultivo, porque el país está casi próximo al trópico y el trigo es un
cultivo de clima templado, con una temperatura ideal entre los 8 ºC y 10 ºC.
3.2 Humedad: requiere una humedad relativa entre 40 y 70%, pero desde el
espigamiento hasta la cosecha, necesita mayor humedad, 50 a 60%, y un clima seco
para su maduración. 3.3 Agua: tiene bajos requerimientos, el 75% del trigo crece en
zonas con 375 a 800mm de precipitaciones anuales.

3.3 Suelo: necesita suelos profundos, sueltos, fértiles, sin inundaciones, con un ph entre
6,0 y 7,5, es difícil lograr el crecimiento en terrenos ácidos.

30,0 Tº sur Paraguay

25,0
Tº sur Paraguay
20,0
Grados C

15,0 Tº Argentina

10,0

5,0

0,0
Abr. May. Jun. Jul. Agos. Set. Oct. Nov.
Sur PY Norte PY Azul, Arg.

3
4. Morfología del Trigo

Las partes de la planta de trigo son:

 Raíz: es fasciculada, con numerosas ramificaciones que alcanzan entre 25cm y 1mt.
 Tallo: es una caña hueca con seis nudos, que se alarga hacia la parte superior, es
poco ramificado y alcanza una altura entre 0.5 0.7, 0.8, 1.10 m
 Hojas: tienen forma linear lanceolada (alargadas, rectas y terminadas en punta), y
tienen bien definidas vaina, y aurículas.
 Inflorescencia: es una espiga compuesta por un tallo central (raquis), de entrenudos
cortos, sobre el cual van dispuestas entre 20 y 30 espiguillas en forma alterna,
rodeadas por glumas, glumillas,
 Grano: Es una cariópside, de forma ovalada, con los extremos redondeados, el
germen sobresale en uno de ellos, en el otro hay un mechón de pelos finos, el resto
del grano se llama endospermo, constituye un reservorio de alimento para el
embrión. En la cara ventral, hay un surco, y en el fondo del surco, una zona
vascular fuertemente pigmentada. El pericarpio y la testa, junto con la aleurona,
forman el salvado de trigo. También el grano de trigo contiene una parte de
proteína, llamada gluten, el que facilita la elaboración de levaduras de calidad,
necesarias para la elaboración de productos panificados.

4.1. El grano de trigo consta de tres partes:

1. Endospermo: Tiene alrededor de 83% del peso del grano y de éste se produce la
harina blanca.
2. La Cáscara: Tiene alrededor de 14.5% del peso del grano. La cáscara está incluida
en la harina de trigo y también se puede comprar por separado.
3. Célula Embrionaria: Tiene alrededor del 2.5% del peso del grano. Esta célula
embrionaria es la sección del retoño de la semilla, frecuentemente separado en la
producción por el contenido de grasa que limita el tiempo de conservación de la harina.

5. Época de Siembra
Dentro de las zonas trigueras nacionales podemos definir dos áreas diferentes en
función de las fechas de siembra.

La primera, al norte y este de la Región Oriental del país, para los departamentos de San
Pedro, Caaguazú, Amambay, Canindeyú y Alto Paraná norte, la fecha óptima para la
siembra de trigo en la región norte se encuentra entre fines de abril y mediados de
mayo. Las siembras tempranas del inicio de abril son susceptibles a mayores
infecciones de la enfermedad Brusone y las siembras tardías de junio en adelante sufren
la caída de rinde por alta temperatura y stress hídrico en floración e inicio de llenado de

4
granos. Las siembras de fines de mayo pueden ser expuestas a las heladas en su estadio
sensible.
La segunda zona bien definida, abarca el área de mayor superficie de cultivo, y
comprende la región sur del país, departamentos de Misiones, Alto Paraná sur e Itapúa,
en donde se recomienda la siembra durante todo el mes de mayo y excepcionalmente
hasta los primeros quince días del mes de junio, las siembras del mes de mayo hasta los
primeros días de junio, generalmente tienen mayor potencial de rendimiento en esta
zona, siempre y cuando no estén afectadas por las heladas. Estas siembras normalmente
escapan de las heladas y llenan el grano en el periodo de temperaturas moderadas y sin
lluvias en periodo de la cosecha.

Las variedades más precoces se pueden sembrar más tarde y las de ciclo más largo
más temprano.
Sin embargo, las siembras muy tempranas (primera quincena de abril) corren el riesgo
de ser afectadas por heladas y piricularia. Dentro del periodo recomendado, hacer
siembra escalonada y con más de una variedad puede reducir las probabilidades de
pérdida, especialmente por la helada. Las siembras escalonadas también pueden ayudar
a prevenir daños a los granos ocasionados por lluvias prolongadas en época de cosecha.

Las condiciones climáticas de la región, donde la alta temperatura y sequía son


frecuentes, hacen necesario estudiar la interacción de los materiales genéticos con
prácticas agronómicas para lograr la mejor eficiencia en la producción. Al mismo
tiempo, la disponibilidad de nuevas variedades para siembra a nivel nacional requiere
hacer un análisis de estas prácticas en distintas regiones para evaluar el comportamiento
de variedades de ciclo corto, intermedio y largo en distintas épocas de siembra
(tempranas, intermedias y tardías) según Palacios et al., 2009.

La gran dispersión de variedades y su capacidad para llenar el grano bajo estas


condiciones tiene impacto directo sobre la calidad de grano y de semilla. Por esta razón,
es de gran utilidad redeterminar la densidad de siembra según el ciclo de la variedad, su
potencial de macollos en distintas fechas de siembra (Palacios et al., 2009)

6. Densidad de siembra
La densidad recomendada es de 300 a 400 semillas por metro cuadrado dependiendo de
la altura de la planta, ciclo del cultivo, la época de siembra y el tipo del suelo. Para
establecer una población ideal en el campo (mejor cobertura), se recomienda usar las
siguientes formulas:
No. de semillas/m lineal = Número de semillas/m2 x Distancia entre surcos (cm)
Poder germinativo (%)

Densidad Semilla (kg/ha) = Número de semillas/m2 x Peso de mil semillas (g)


Poder germinativo (%)

5
7. Regulación del ciclo y sus etapas por variables del ambiente

La tasa de desarrollo que determina la duración del ciclo y sus etapas está regulada por:
a) la temperatura, b) el fotoperíodo (duración del día) y c) la acumulación de horas de
frío (vernalización). La radiación incidente, la disponibilidad hídrica y la nutrición
pueden alterar la duración de las etapas pero en menor magnitud.

a) Temperatura: tiene un efecto universal puesto que en todas las etapas del ciclo a
medida que la temperatura aumenta (por encima de una base, Tb, y hasta una óptima,
To) la tasa de desarrollo se incrementa reduciendo la duración de las etapas. En sentido
inverso menores temperaturas (entre la Tb y la To) prolongan la duración de las etapas.
Para “eliminar” este efecto, las duraciones pueden expresarse en “grados centígrados
días (ºCd)”, que resultan de sumar los valores de temperatura media (Tm) por encima de
la Tb (Modelo de Tiempo Térmico - TT). En trigo y cebada los valores de Tb oscilan
entre 0 y 5 °C pero por simplicidad se utiliza 0 °C.

Por ejemplo, si un cultivar sembrado a principio de julio llega a antesis luego de 60 días
y la temperatura media experimentada fue de 16,6 ºC, la duración en unidades térmicas
es de 996 ºCd [996 ºCd=(16,6 ºC-0ºC)*60 días]. Si el mismo cultivar es sembrado en
igual fecha al año siguiente pero experimentando una temperatura media de 20 ºC, la
suma térmica será también de 996 ºCd, pero el ciclo a antesis será más corto porque
“acumula” más temperatura por día. Entonces su ciclo a antesis, en este segundo año, es
de 50 días [50 días=996 ºCd/(20 ºC - 0 ºC)].

b) Fotoperíodo: el trigo y la cebada son plantas de día largo, es decir que a mayor
duración del día la tasa de desarrollo aumenta y la longitud del ciclo a antesis se reduce
hasta alcanzar el fotoperíodo umbral.

Debido a que los órganos que detectan el fotoperíodo son las hojas, el cultivo una vez
emergido percibe el estímulo fotoperiódico hasta la antesis. Para conocer la respuesta a
fotoperíodo en condiciones de campo, donde la temperatura es variable, la duración de
ciclo se expresa en unidades térmicas (ºCd).

La sensibilidad al fotoperíodo indica cuánto se reduce el ciclo por unidad de incremento


en la duración del día (ºCd/h). El ciclo a antesis en una determinada localidad, medido
en unidades térmicas (ºCd), depende del cultivar y de la fecha de siembra (que modifica
el fotoperíodo). Una vez establecidas las unidades térmicas, el tiempo en días a antesis
depende de la temperatura media.

c) Vernalización: algunos cultivares requieren la exposición a baja temperatura


(“acumulación de horas de frío”) para poder progresar en su desarrollo hacia la antesis.

6
Esta “acumulación de horas de frío” comienza en etapas tempranas del ciclo, desde la
imbibición de la semilla, y prosigue hasta inicio de encañazón. Las temperaturas con
mayor efecto vernalizante en trigo y cebada oscilan entre 2 y 7 ºC. A medida que
aumentan los días de exposición a baja temperatura se acelera la tasa de desarrollo y la
duración del ciclo a antesis se acorta. En caso contrario, ante siembras tardías, algunos
cultivares no llegan a cubrir su requerimiento de horas de frío y se puede producir no
sólo un retraso en la fecha de antesis, sino también una espigazón y antesis despareja en
el lote. Si ocurre un período de temperaturas elevadas durante los primeros estadíos del
ciclo del cultivo se puede perder en forma parcial o total la acumulación de horas de frío
generando un efecto similar a un atraso en la fecha de siembra.

8. Fenologia
El estudio de la fenología (influencia del ambiente sobre la ontogenia) y la Ontogenia
(secuencia de estados de desarrollo) de ulcultivo es clave para optimizar la
productividad del mismo en un ambiente determinado

Reconocer los estadios de crecimiento del trigo es importante para adecuar las
decisiones de manejo y el uso de insumos con el desarrollo de la planta. Existen al
menos cinco tipos de escalas usadas comúnmente en todo el mundo que describen los
estadios de crecimiento/desarrollo del cultivo de trigo y otros cereales de grano fino. La
escala usada no es importante, siempre que el productor tenga un acabado conocimiento
del hábito de crecimiento del trigo y como el manejo en un estadio determinado afecta
el rendimiento final de grano.

7
En Estados Unidos, la escala de estadios de crecimiento probablemente más usada es la
de Feekes, a pesar de ser la de Zadoks y Haun más descriptivas y detalladas.
0 Germinación
07 Emergencia del coleoptilo
09 Hoja en el extremo del coleoptilo
1 Crecimiento de la planta
11 1º hoja desarrollada
12 Dos hojas desarrolladas
13 Tres hojas desarrolladas
14 Cuatro hojas desarrolladas
2 Macollaje
21 Un tallo principal y un macollo
23 Un tallo principal y tres macollos
25 Un tallo principal y cinco macollos
27 Un tallo principal y siete macollos
3 Elongación del tallo
31 1º nudo detectable
32 2º nudo detectable
33 3º nudo detectable
37 Hoja bandera visible
39 Lígula de hoja bandera visible
4 Preemergencia floral
41 Vaina de la hoja bandera extendida
45 Inflorescencia en mitad de la vaina de la hoja bandera
47 Vaina de la hoja bandera abierta
49 Primeras aristas visibles
5 Emergencia de la inflorescencia
51 Primeras espiguillas de la inflorescencia visibles
55 Mitad de la inflorescencia emergida
59 Emergencia completa de la inflorescencia
6 Antesis (es centrípeta)
61 Comienzo de antesis
65 Mitad de antesis
69 Antesis completa
7 Grano lechoso
75 Medio grano lechoso
77 Grano lechoso avanzado
8 Grano pastoso
83 Comienzo de grano pastoso
87 Pastoso duro
9 Madurez
91 Cariopse duro (difícil de dividir)
92 Cariopse duro (no se marca con la uña)
[Zadoks, Chankg y Konzak, 1974]

8
8.1. Etapas de desarrollo. Procesos fisiológicos y bases de manejo asociadas

El ciclo de trigo y cebada puede dividirse en seis etapas de desarrollo (Figura 1):
• Establecimiento (ES, entre siembra y emergencia).
• Pre-Macollaje (PM, entre emergencia e inicio de macollaje).
• Macollaje (MC, entre inicio de macollaje e inicio de encañazon).
• Encañazón (EN, entre inicio de encañazon e incio de espigazón).
• Espigazón/Antesis (EA, entre inicio de espigazón y fin de antesis).
• Llenado de grano (LLG, entre fin de antesis y madurez fisiológica).
Finalizado el LLG, continúa una etapa de secado del grano (SC), donde el rendimiento
ya fue definido y el grano sólo pierde humedad (Figura 1).

Figura 1. Etapas del ciclo de cultivo de trigo y generacion de componentes numericos


del rendimiento (Modificado de Slafer y Rawson 1994). SI: siembra, EM: emergencia,
IF: iniciación floral, DL: doble lomo, ET espiguilla terminal, ES: espigazón, AN:
antesis, MF: madurez fisiológica, CO: cosecha.

1. ESTABLECIMIENTO Y PRE-MACOLLAJE

Una vez que la semilla es colocada en el suelo húmedo se produce la imbibición y


germinación. Para ello las semillas absorben entre el 30 y 35% de su peso en agua.

Luego de la imbibición (hinchamiento de la semilla debido a la entrada de agua) la


aparición de la radícula indica que ha ocurrido la germinación. Las raíces primarias
comienzan a aparecer y se produce la elongación del epicotile llevando el coleoptile a la
superficie del suelo. La primera hoja verdadera se elonga dentro del coleoptile y emerge
sobre la superficie.

La germinación y emergencia dependen de las reservas de azúcares en la semilla


(plántula autótrofa), pero una vez que se produce la aparición de la primera hoja

9
verdadera comienza la fotosíntesis y la absorción de nutrientes del suelo (plántula
heterótrofa).

La emergencia ocurre en un porcentaje de las semillas sembradas, dependiendo del


poder germinativo de las mismas, de la profundidad de siembra, de la disponibilidad de
humedad en el suelo, del ataque de patógenos, etc.

Al emerger el cultivo se determina el número de plantas/m2, que multiplicado por el


número de espigas /planta determina el número de espigas/m2 (NEP). Por ello es
importante una vez emergido el cultivo realizar un recuento del número de plántulas
establecidas/m2.

La humedad en el suelo es clave. Falta o exceso de agua provocan una deficiente


imbibición de la semilla o una falta de oxigenación por eliminación de los poros de aire
en el suelo. En términos generales la siembra no debe realizarse con menos de 30% de
agua útil en el suelo. La profundidad de siembra debe asegurar un adecuado contacto
con la humedad de suelo pero no debe superar la capacidad máxima de elongación del
epicótile (3-4 cm).

La elección de la fecha de siembra debe tener en cuenta:


(i) las heladas tardías, evitando que ocurran cuando el cultivo se encuentra en
estado de bota (entre hoja bandera e inicio de espigazón) en adelante y
(ii) los golpes de calor o temperaturas elevadas, evitando que ocurran desde estado
de bota (meiosis de los granos de polen) en adelante.

La probabilidad de estrés térmico en llenado de grano es alta en muchas regiones


productoras, traduciéndose en caídas en el peso de grano (PG).

2. MACOLLAJE
Esta etapa comienza con la aparición de la primera hoja de macollo desde la yema de la
hoja más vieja (primera hoja emergida) del vástago principal. En condiciones sin
marcadas restricciones bióticas y/o abióticas ello ocurre cuando el cultivo presenta 3 a 4
hojas. Cada hoja del vástago principal y, a su vez, cada hoja de macollo tiene la
capacidad de generar un nuevo macollo. Los macollos provenientes de yemas de hojas
del vástago principal se denominan macollos primarios, mientras que los macollos
provenientes de hojas de un macollo primario se conocen como macollos secundarios.
Tanto trigo como cebada poseen una capacidad teórica de generar macollos de forma
exponencial. Sin embargo, se alcanza un punto dado a partir del cual la aparición de
macollos cesa y luego una proporción variable de los macollos aparecidos mueren. En
general, el inicio de crecimiento del tallo (encañazón) desencadena el comienzo de
mortandad de macollos que finaliza cuando se alcanza la espigazón. La mortandad de
macollos es inversa al orden de aparición, por ello, los macollos que sobreviven son
aquellos que aparecieron primero.

10
La mortandad de macollos está asociada a procesos de competencia por fotosaimilados
entre y dentro de las plantas, y ocurre aún en condiciones potenciales de crecimiento.

En función de la dinámica de macollaje pueden caracterizarse 5 fases:


i) fase de premacollaje (PM),
ii) fase de aparición de macollos,
iii) fase de establecimiento del número máximo de macollos/m2 (ambas dentro
de la fase MC).
iv) fase de mortandad de macollos, y
v) fase de definición del número final de macollos fértiles/m2 (espigas/ m2 o
NEP) (ambas sub-etapas durante la fase de encañazón, EN)

Los macollos constituyen uno de los componentes numéricos más relevantes del
rendimiento, ya que de ellos depende el número de espigas/m2 (NEP). Además, cuanto
mayor sea el número de macollos mayor será el área foliar alcanzada permitiendo
interceptar una alta proporción de la radiación incidente (FRADint) en forma temprana
en el ciclo.

A partir de aquí comienza en el ápice la iniciación de espiguillas, durante la etapa de


macollaje está teniendo lugar la definición de las espigas potenciales (en la fenología
externa del cultivo) y la definición del número de espiguillas por espiga (a nivel apical).

La fecha y densidad de siembra, junto a la disponibilidad de recursos (agua, nutrientes)


modulan la dinámica de macollaje y condicionan tanto la cantidad de macollos
aparecidos como el porcentaje de mortandad de los mismos. La cantidad de macollos
aparecidos por planta y que alcanzan el estado de macollo fértil (espiga) a madurez será
mayor cuanto más prolongado sea el período de macollaje (i.e. fechas de siembra
tempranas), y mayor la disponibilidad de recursos. Ello determina que retrasos en la
fecha de siembra deban ir acompañados de un aumento en la densidad de siembra para
lograr una adecuada cobertura del suelo y aprovechar la radiación incidente. Para una
fecha de siembra específica y condición hídrico-nutricional dada, altas densidades de
siembra restringen la cantidad de macollos aparecidos por planta pero el número de
espigas/m2 logrado para diferentes densidades suele no verse modificado debido a la
compensación entre la cantidad de macollos establecidos/planta y el número de
plantas/m2. En condiciones agronómicas normales llegan a establecerse de uno a tres
macollos con espigas por planta, más el vástago principal, lo cual representa alrededor
de 400-700 espigas/m2.

La fertilización con nitrógeno a siembra es una de las prácticas de manejo que favorece
fuertemente la aparición de macollos, mientras que fertilizaciones a inicio de macollaje
reducen la mortandad de macollos. En ambos casos ello se traduce en un aumento en el
número de espigas/m2 (NEP). La fertilización al macollaje se recomienda en cultivos
correctamente implantados y con una adecuada disponibilidad hídrica durante la etapa
de pre-macollaje.

11
En esta etapa puede aparecer diferentes enfermedades necrotróficas y plagas como
orugas defoliadoras y/o pulgones.

“Las siembras tardías acortan el período de macollaje, y requieren de un aumento en


la densidad de siembra para compensar el menor número de macollos por planta”

“La capacidad de macollaje del cultivo depende de la interacción entre la fecha y


densidad de siembra, el genotipo utilizado y la disponibilidad de recursos a lo largo
del ciclo del cultivo (fertilización, agua).”

3. ENCAÑAZÓN, ESPIGAZÓN, ANTESIS

La encañazón comienza con la detección del primer nudo en la base de la planta y se


caracteriza por la elongación de los entrenudos que dan forma a lo que se conoce como
el “tallo verdadero” de la planta (los 4-5 primeros nudos ubicados en la base de los
tallos no se elongan apreciablemente). Poco después de iniciada la elongación del tallo
comienza el crecimiento de la espiga, por lo que ambos órganos crecen de forma
simultánea compitiendo por asimilados y nutrientes. El comienzo de encañazón
coincide con el cese de la diferenciación de macollos y el comienzo de la mortandad de
los mismos, debido a que los asimilados se particionan principalmente hacia el tallo en
crecimiento.

El despliegue de la lámina de la hoja bandera (momento en el que se alcanza la máxima


área foliar por unidad de superficie o IAF máximo) coincide con el estado de bota o
vaina engrosada (la espiga está encerrada en la vaina de la hoja bandera).

En trigo con la elongación del último entrenudo (el pedúnculo), se produce la


emergencia de la espiga (espigazón) por sobre la vaina de la hoja bandera, y a los pocos
días se produce la autofecundación y luego la aparición de las anteras o antesis, en
antesis se alcanza el máximo número de flores fértiles/m2 (o número potencial de
granos/m2). Bajo condiciones libres de estrés abiótico y biótico, una alta proporción de
las flores fecundadas cuaja y resulta en granos a cosecha.

Si bien la determinación del rendimiento ocurre durante todo el ciclo del cultivo, no
todas las etapas tienen la misma importancia para la definición del rendimiento ante
variaciones en la oferta de recursos. Dentro de la etapa encañazón-espigazón-antesis se
encuentra el período crítico para la determinación del rendimiento tanto en trigo como
en cebada. En dicho período se está determinando el principal componente del
rendimiento, el número de granos por unidad de área (NG), como así también el
peso potencial de estos granos.
- Considerando los subcomponentes del NG, el número de espigas/m2 (NEP)
depende de la supervivencia de macollos, mientras que el número de granos por

12
espigas (GR/esp) está relacionado con la supervivencia de flores y el cuaje de
granos.
- A su vez, el tamaño de los ovarios de las flores influye sobre el peso final de los
granos, flores más grandes resultan en granos de mayor peso potencial. Durante
este período crítico el cultivo debe contar con una adecuada disponibilidad de
recursos para maximizar la determinación de estos componentes del
rendimiento.

El período crítico en trigo se ubica, dependiendo de las condiciones ambientales,


desde aproximadamente 3 semanas previas hasta 1 semana posterior a la antesis
(Fischer 1985).

Dada la relevancia del período crítico, la mayoría de las medidas de manejo tienen
como objetivo maximizar la tasa de crecimiento del cultivo durante dicho período. La
elección de la fecha de siembra procura ubicar el período crítico en el mejor ambiente
fototermal (alta radiación y moderada temperatura) e hídrico posible, evitando la
ocurrencia de estreses abióticos como heladas, anegamiento o golpes de calor. La
densidad de siembra debe asegurar la máxima captura de los recursos disponibles previo
al inicio del período crítico, reduciendo el impacto de factores bióticos (por ejemplo
generación de microambiente proclive a la aparición de enfermedades) y/o abióticos
(por ejemplo fuerte consumo de agua en etapas previas en un ambiente con probable
déficit hídrico o producción de tallos de diámetro reducido propensos al vuelco).

4. LLENADO DE GRANOS Y SECADO

Luego de la antesis y fecundación comienza la etapa de llenado de grano donde se


termina de definir:
i) cuántas flores fecundadas se establecen como grano a cosecha (etapa de
cuaje o fase lag) y
ii) el peso de grano logrado (etapa de llenado efectivo).

La fase lag comprende los primeros 15-20 días desde la antesis del cultivo y se
caracteriza por una activa división celular que define el número de células
endospermáticas y por ende el peso potencial del grano.

La acumulación de peso seco (i.e. peso sin humedad) en el grano es muy pequeña pero
se observa una rápida acumulación de agua en el mismo. Al finalizar la fase lag o cuaje
queda definido el NG en el cultivo, componente principal del rendimiento.

La fase de llenado efectivo comienza con la finalización de la fase lag y termina en


madurez fisiológica (momento en el que se alcanza el máximo peso seco del grano).
Durante esta etapa el grano acumula la mayor parte de su peso seco, el cual queda
determinado por

13
i) la cantidad de materia (tasa de llenado) seca acumulada en el grano por
unidad de tiempo (tasa de llenado) y
ii) por la duración de la etapa entre fin de fase lag y madurez fisiológica
(duración de llenado).
La acumulación de agua en el grano continúa durante esta etapa hasta que el contenido
hídrico del grano permanece constante (plateau hídrico), y finaliza al alcanzar la
madurez fisiológica.
La humedad de los granos al momento de madurez fisiológica oscila entre 36 y 41%
En este momento, el rendimiento del cultivo ya está determinado. De aquí a humedad de
cosecha (14 16%) el grano sólo pierde humedad.

Esquema teórico en donde se muestra la evolución del peso de grano, de agua y el


porcentaje de humedad en función del tiempo expresado en días desde la antesis del
cultivo.

Las fuentes de asimilados principales que disponen los cultivos de trigo y cebada para el
llenado de granos son en orden decreciente de importancia: (i) la fotosíntesis de hojas,
(ii) la removilización de reservas almacenadas en los tallos y (iii) la fotosíntesis de las
espigas.

14
Esquema teórico que muestra la importancia relativa de las distintas fuentes de
asimilados para el llenado de granos en el cultivo de trigo y cebada sanos y estresados.

Diferentes características relacionadas con factores genéticos (i.e. granos de diferentes


posiciones dentro de la espigas) y ambientales (i.e. disponibilidad hídrica y temperatura)
pueden afectar el peso de grano. En trigo, el peso de grano de las diferentes posiciones
dentro de las espiguillas es claramente distinto. Estas diferencias están asociadas al peso
potencial de grano. Por otro lado, marcados déficit hídricos durante el llenado de los
granos producen acortamientos marcados de la duración del llenado de granos.
Aumentos en la temperatura del aire durante el llenado efectivo de los granos producen
reducciones en el peso de grano asociadas a acortamientos marcados de la duración del
llenado. De esta manera, el incremento en la tasa de llenado de grano, por efecto de la
alta temperatura, no compensa la menor duración del llenado de grano. Por ello, la
elección de la fecha de siembra debe procurar evitar la exposición del llenado de grano
a altas temperaturas y/o déficit hídricos severos.

9. ECOFISIOLOGIA DE TRIGO: ASPECTOS PRACTICOS PARA EL


MANEJO DEL CULTIVO. Pablo Eduardo Abbate EEA, INTA Balcarce

El ciclo del cultivo en tres etapas


El rendimiento en grano de un cultivo de trigo puede expresarse como el producto entre
dos componentes: el número de granos por unidad de superficie y el peso por grano
(peso de mil granos/1000). El número de granos/m2 se define alrededor de antesis
(floración) y el peso de mil granos, al finalizar el período de llenado. Entonces, desde el
punto de vista de la generación del rendimiento, el ciclo del cultivo de trigo se puede
dividir en tres etapas o períodos

15
1 – Período de generación del área foliar (desarrollo vegetativo):
Comienza con la emergencia del cultivo y termina cuando empiezan a crecer las
espigas, abarcando el macollaje y la mitad de la encañazón. El fenómeno más
importante durante esta etapa es la expansión del área foliar del cultivo. Si bien ésta
suele aumentar hasta 10-15 días antes de antesis, al final de esta primera etapa es de
esperar que el cultivo posea suficiente área foliar como para cerrar totalmente el surco y
captar (interceptar) más del 90% de la radiación solar disponible. La duración de esta
etapa es mayor en los cultivares de ciclo largo que en los cortos, y se acorta al aumentar
la temperatura y el fotoperíodo (horas entre los crepúsculos solares).

2 – Período de crecimiento de las espigas


Corresponde a un periodo de acumulación del peso seco de la espiga (PSE).
En este estado queda definido el número de granos/m2. Las temperaturas bajas y la
radiación solar alta durante este período favorecerán un incremento del PSE y por ende
mayor número de granos.
Temperaturas frescas y un menor fotoperiodo favorecen un mayor PSE ya que aumenta
la cantidad de días que las Espigas tienen para crecer.

El peso seco de las espigas es un buen indicador del número de granos

3 – Período de llenado de los granos


Comienza pocos días después de antesis y finaliza con la madurez del grano, quedando
así determinado el peso de mil granos y el rendimiento. Las altas temperaturas pueden

16
acortar el llenado y deprimir el peso potencial de los granos (peso que alcanza un grano
sin la competencia de los otros). Otros factores como la radiación interceptada durante
el llenado y el número de granos también pueden afectar el peso de mil granos, pero su
efecto suele ser menor que el de la temperatura. En definitiva, con temperaturas más
bajas durante esta etapa, vamos a tener un mayor peso de mil granos.

El enfoque actual sobre la determinación del rendimiento, propuesto por Fischer (1983)
para condiciones potenciales (sin limitaciones de agua ni nutrientes), se apoya en la idea
de que el suministro de hidratos de carbono generados por medio de la fotosíntesis
(fotoasimilados) a las flores diferenciadas determina su supervivencia, y en
consecuencia el número de granos/m2. Este suministro puede cuantificarse por el peso
seco/m2 que las espigas alcanzan 7 días después de antesis. No importaría demasiado
si hay muchas o pocas espigas/m2, lo que importa es que el valor de peso seco por
unidad de superficie sea alto.

¿Por qué 7 días después de floración?


La información existente indica que hasta una semana después de antesis, el ambiente
puede modificar el número de granos. Los granos fijados una semana después de antesis
alcanzarán la madurez con un peso de mil que dependerá de las condiciones de llenado.

¿Cuál es la duración del período de crecimiento de las espigas?


Consideramos que las espigas empiezan a crecer cuando tienen solo el 5% de su peso
final, esto ocurre 20-25 antes de antesis. Entonces, el período de crecimiento de las
espigas dura 27-32 días dependiendo de las condiciones ambientales, con poca variación
entre cultivares. Los factores que más influyen sobre la duración de este período son los
factores que modifican el desarrollo, principalmente la temperatura y el fotoperíodo:

1. A mayor temperatura el desarrollo se acelera y la duración del período de


crecimiento de las espigas se acorta. Cuando esto ocurre, las espigas tienen menos
tiempo para crecer y a igualdad de condiciones tendremos un menor peso seco de
espigas (PSE) y menor número de granos (NG).
2. En cultivares sensibles al fotoperíodo, este período también se acorta con mayor
fotoperíodo, dando lugar a un menor número de granos.

La temperatura y el fotoperíodo durante este período pueden variar entre años y


localidades, y particularmente con la fecha de floración. En un año climáticamente
normal, una fecha de floración tardía origina un período de crecimiento de las espigas
más corto, ya que se somete al cultivo a condiciones de mayor temperatura y mayor
fotoperíodo, y en consecuencia el rendimiento potencial disminuye.

¿De qué depende la tasa de crecimiento de las espigas (cuánto crecen por día)?
La tasa de crecimiento de las espigas está asociada con la tasa de crecimiento del
cultivo. Cuanto más crece el cultivo durante el período de crecimiento de las espigas,
más van a crecer las espigas y mayor será número de granos.

17
¿De qué depende la tasa de crecimiento del cultivo?
Sin limitantes hídricas ni nutricionales, la tasa de crecimiento del cultivo se relaciona
directamente con la cantidad de radiación que intercepte. Entonces, para que el cultivo
alcance la tasa de crecimiento potencial, tiene que tener suficiente área foliar como para
captar toda la radiación solar que le llega. Para alcanzar el rendimiento potencial, el
suelo debe estar totalmente cubierto de materia verde, cuando están creciendo las
espigas.

¿Cuál es la densidad de siembra óptima?


La densidad óptima va a ser aquella que permita que al inicio del período de
crecimiento de las espigas, el cultivo logre la cobertura total del suelo, y capte toda la
radiación solar recibida.

Esa área foliar se deberá generar en la etapa previa a la de crecimiento de las espigas.
Cuanto más corta sea la etapa de generación de área foliar, mayor será la densidad
óptima.

Un cultivo tendrá menos tiempo para generar área foliar si su ciclo es corto, la
temperatura es cálida o los días son largos. Entonces, la capacidad de generar área foliar
depende en gran medida del ciclo que tenga el cultivar con que estamos trabajando y de
la fecha de siembra. Con cultivares de ciclo largo y fechas de siembra tempranas se
alarga la etapa de macollaje, permitiendo utilizar menores densidades de siembra. La
meta a cumplir es que el cultivo cierre el surco cuando empiezan a crecer las espigas,
este es un buen indicador de que la densidad de siembra es correcta. No es bueno que
esto ocurra con mucha anticipación para evitar un consumo de agua innecesarios o
problemas de vuelco.

¿Varía el rendimiento potencial?


El rendimiento potencial varía con la radiación, la temperatura y el fotoperíodo.
Tiene cambios estacionales, reduciéndose en fechas de floración tardías. A medida que
bajamos de latitud, en Argentina (hemisferio sur) y nos vamos más al norte, el
rendimiento potencial suele reducirse.

¿Qué ocurre cuando tenemos una deficiencia de nitrógeno?


Cuando hay deficiencia de nitrógeno el período de crecimiento de las espigas tiende a
reducirse por adelanto de la fecha de antesis; sin embargo, ese efecto es reducido
(estamos hablando de a lo sumo 4 días).

El principal efecto de una deficiencia de nitrógeno es que el cultivo crece poco porque
no genera suficiente área foliar como para captar toda la radiación disponible y muchas
de sus hojas se presentan cloróticas disminuyendo la eficiencia de uso de la radiación
(tasa de crecimiento del cultivo por unidad de ración interceptada). Entonces, cae la
tasa de crecimiento del cultivo durante el período de crecimiento de las espigas, en

18
consecuencia el peso seco de las mismas se reduce, afectando el número de granos/m 2 y
finalmente al rendimiento.

Además, cuando la deficiencia de nitrógeno ocurre durante el período de crecimiento de


las espigas, también se afecta la fertilidad de las espigas (Abbate et al, 1995), o sea que
para un peso de espiga dado la cantidad de granos logrados es menor.

En consecuencia, a igual reducción del crecimiento, cuando la misma es ocasionada por


la falta de nitrógeno, el número de granos (y el rendimiento) es más afectado que por
falta de fósforo o radiación. Sin limitaciones de nutrientes ni de agua,
- por cada 1 % de pérdida en la radiación interceptada durante el período
crecimiento de las espigas, el número de granos/m2 cae aproximadamente 0.7 %,
- mientras que en presencia de deficiencias de nitrógeno durante el período de
crecimiento de las espigas, la caída alcanzará aproximadamente 1.6 %.
Sin embargo, si la deficiencia de nitrógeno afecta solamente las etapas tempranas del
cultivo, el efecto sobre el número de granos es semejante al de reducir la radiación
incidente. Estas cifras pueden ser de utilidad para el diagnóstico rápido de un cultivo.

Desde el punto de vista del cultivo, lo importante de la fertilización nitrogenada es que


la disponibilidad de nitrógeno no limite el crecimiento durante la etapa de crecimiento
de la espiga. El cultivo puede tolerar una deficiencia de nitrógeno temprana si se
satisface ese objetivo.

¿Qué sucede con una deficiencia de fósforo?


El principal efecto es reducir el área foliar y en consecuencia la radiación interceptada.
Resumidamente, ocurre lo mismo que con el nitrógeno excepto que ante deficiencias de
fósforo no se ha observado reducción de la fertilidad de las espigas. Esto se puede deber
a que en general, las deficiencias de fósforo se producen desde temprano y van
reduciendo su intensidad hacia floración.

Por el contrario, las de nitrógeno se acentúan hacia el período de crecimiento de las


espigas. Tanto las deficiencias de fósforo como las de nitrógeno suelen operar a través
del número de granos, solamente deficiencias de nutrientes severas llegan a afectar el
peso de mil granos.

¿Qué efecto produce una sequía?


De los factores climáticos que afectan al cultivo, la lluvia es el más variable. Una sequía
puede afectar el rendimiento en cualquiera de las tres etapas del cultivo.

Las limitantes hídricas pueden reducir la intercepción de la radiación solar por una
menor exposición del área foliar o por muerte de hojas. Las reducciones tempranas del
área foliar no producen caídas de rendimiento, si pasado el período de estrés, el cultivo
alcanza suficiente área foliar como para interceptar la radiación disponible durante el
período de crecimiento de las espigas. Por el contrario, si el cultivo no logra un nivel

19
adecuado de área foliar el rendimiento se verá afectado, incluso aunque se restablezca la
disponibilidad de agua posteriormente.
Una deficiencia hídrica también determina una menor eficiencia de uso de la radiación
interceptada, lo que contribuye a reducir el número de granos/m2 cuando el estrés se
produce durante el período de crecimiento de las espigas.

Existen además otros efectos del estrés hídrico que reducen el número de grano,
independientemente de la disminución del peso de las espigas. Estos efectos directos
son más conocidos que los descriptos para nitrógeno, y operan afectando la
supervivencia de las flores formadas (Abbate y Cantarero, 2001).

La disponibilidad de agua puede modificar la velocidad de desarrollo hasta antesis


aumentándola con deficiencias moderadas o reduciéndola con deficiencias severas. Sin
embargo, la relevancia de este hecho es relativa, porque para cuando se manifiesta, el
crecimiento del cultivo ya fue seriamente afectado y el rendimiento limitado.

El déficit hídrico durante el llenado del grano reduce el crecimiento del cultivo en esta
etapa y en consecuencia puede afectar el peso de mil granos. Las sequías durante el
llenado son frecuentes y, en general, están acompañadas de altas temperaturas,
confundiéndose los efectos. Sin embargo, la etapa de llenado no suele ser la más crítica
para la determinación del rendimiento de trigo. La sequía puede afectar el rendimiento a
través del peso de mil granos sólo si el número de granos a llenar es alto; es decir, debe
operar durante el llenado y habiendo afectado poco el número de granos.

10. Variedades (Ver Boletin Senave)


Una variedad a sembrar no solo se elige por su potencial de rendimiento, sino también
por un conjunto de características como ser: adaptación, ciclo del cultivo, altura, fuerza
de la caña, reacción a distintas plagas y enfermedades, desgrane, características de
calidad (peso hectolítrico, índice de caída (Falling Number), proteína, gluten,
características de la masa etc.) que son igualmente importantes consideraciones en su
selección. Es importante conocer estas características de cada variedad adaptada mejor
en su zona o región para lograr una producción eficiente.
Itapúa 40, Itapúa 70, Itapúa 75, Itapúa 80, Itapúa 85, Canindé 1, Canindé 2, Canindé 3,
Canindé 11, Canindé 12, Canindé 13, Canindé 21, CD 108, CD 113, CD 114, CD 115,
CD 116, CD 118, CD 121, CD 122, CD 123 e CD 150

20
11. Fertilización
El objetivo final de la práctica de la fertilización, ya sea en el trigo como en cualquier
otro cultivo, es el de aumentar la rentabilidad del mismo.

Una de las formas de conseguir un aumento en la rentabilidad, es aumentando la


productividad y la calidad. Es en este punto dónde los nutrientes cumplen un rol
fundamental. El concepto que hay que remarcar permanentemente es el de nutrición de
los cultivos, la que se consigue con una buena práctica de la fertilización.
Para ello hay que tener muy claro cuáles son los componentes de rendimiento que
afectan directamente el rendimiento final y la calidad, y cómo se verán afectados por la
incorporación de nutrientes. En el caso del trigo estos son:
Componentes que afectan el Etapa del cultivo en la que se debe
rendimiento actuar
Número de macollos por metro cuadrado Crecimiento Vegetativo.
Número de espigas por planta. Crecimiento Vegetativo.
Número de granos por espiga. Pre-floración.
Peso de granos. Llenado de granos.
Etapa del cultivo en la que se debe
Componentes que afectan la calidad
actuar
Sanidad. Durante todo el ciclo.
Tenor de proteína en grano. Llenado de granos.

1- Nitrógeno (N)

El trigo, cómo toda gramínea, es altamente demandante en nitrógeno, por lo que es este
nutriente el principal a tener en cuenta en cualquier plan de fertilización, lo que no
implica descuidar el resto. Esto es, para poder conseguir que la planta de trigo trabaje
óptimamente, es necesario un aporte balanceado de nutrientes.

Es el nutriente motor del crecimiento. Cuando la planta lo absorbe, lo acumula como


nitrato en las hojas, y es este nitrato el encargado de motorizar la síntesis del complejo
hormonal del crecimiento, cuyo exponente principal es el AIA (ácido indol acético). Así
mismo, el nitrógeno es el componente principal de la mayoría de los aminoácidos que
integran las proteínas. Deficiencias de este nutriente reducen la expansión foliar,
provocan su prematura senescencia y afectan la tasa fotosintética, dando como resultado
una menor producción de materia seca y grano. La incidencia del N sobre los dos
factores, rendimiento y contenido de proteína, hacen que su manejo sea estratégico para
la producción del cultivo. Por otra parte, ambos factores suelen comportarse como
antagónicos. Así, la obtención de rendimientos elevados trae como consecuencia bajos
contenidos proteicos.

La determinación de la cantidad de nitrógeno a aplicar para el trigo, es recomendada a


partir del cultivo anterior; el tenor (%) de materia orgánica; y la expectativa de
productividad.

21
Fuente: Wendling, 2005; ajustada por la RENALAS, 2005.

Como el nitrógeno es muy móvil en el suelo, es recomendable realizar las aplicaciones


del nutriente en dos diferentes épocas. Una primera dosis en la siembra (15 a 20 kg ha-
1), que es muy importante para proporcionar mayor disponibilidad inicial para el
cultivo, y el resto en cobertura, que podrá ser realizada a los 30-40 días después de la
emergencia

Las aplicaciones de N en superficie, deben ser realizadas con condiciones climáticas


adecuadas para disminuir las perdidas, principalmente con el uso de urea. Las
principales características que deben ser observadas son: a) humedad alta en el suelo, o
expectativa próxima de lluvia, b) baja velocidad del viento; y c) temperaturas no muy
altas. Fatecha (1999) alerta para no realizar la aplicación de N en cobertura bajo
condiciones secas.

2- Fósforo (P)
Funciones: El Fósforo (P) actúa en la transferencia de energía y es esencial para la
fotosíntesis y otros procesos químico-fisiológicos. Es un elemento clave para la
diferenciación de las células y el desarrollo de los tejidos, que forman los puntos de
crecimiento de la planta.
Deficiencia: El trigo deficiente en P es más sensible a estrés y enfermedades. Las
plantas deficientes tienden a mantener un color verde más oscuro que las plantas
adecuadamente nutridas. El crecimiento y la maduración del cultivo se demoran. El
macollaje se reduce marcadamente. Si la deficiencia es severa, se puede observar el
marchitamiento de las puntas de las hojas. Al ser P un nutriente móvil en la planta, las
deficiencias se observan en primer lugar en las hojas inferiores.

3- Potasio (K)
Funciones: El Potasio (K), juega un papel vital en la síntesis de carbohidratos y de
proteínas. Su presencia mejora el régimen hídrico de las plantas y aumenta su tolerancia
a la sequía, heladas y salinidad. Las plantas bien provistas con K sufren menos de
enfermedades
Deficiencia: La deficiencia de K es más común en suelos arenosos cultivados
intensamente. Las hojas más viejas presentan amarillamiento y marchitamiento en las

22
puntas y márgenes. Ciertas enfermedades son más comunes cuando hay deficiencias de
K.

4- Azufre (S)
Funciones: El Azufre (S) es un elemento esencial de proteínas y también está
involucrado en la formación de la clorofila. Es tan importante en el crecimiento de la
planta como el fósforo y el magnesio; pero su función es a menudo subestimada.
Deficiencia: Los síntomas de deficiencia de S son similares a los de N. En el caso de S,
la deficiencia se observa en primer término en las hojas jóvenes pero, dependiendo de la
severidad, puede resultar en el amarillamiento general de la planta.

5- Magnesio (Mg)
Funciones: El Magnesio (Mg) es un elemento central de la clorofila, el pigmento verde
de las hojas que funciona como un receptor de la energía provista por el sol. El Mg
también forma parte de las reacciones enzimáticas relacionadas a la transferencia de
energía de la planta, además optimiza el aprovechamiento del fósforo dentro de la planta
facilitando el desdoblamiento del ATP (fuente de fósforo).
Deficiencia: Cultivos de trigo deficientes en Mg presentan manchas cloróticas
internervales en las hojas más jóvenes.

6- Cloro (Cl)
Funciones: Fotosíntesis; compensación de cargas y osmoregulación; actividad
enzimática.
Deficiencia: La adecuada disponibilidad de Cl resulta en una menor incidencia de
enfermedades y vuelco. La deficiencia de cloro en trigo resulta en el amarillamiento de
las hojas superiores.

7- Cobre (Cu)
Funciones: Constituyente de numerosas enzimas con roles en fotosíntesis, respiración,
metabolismo de carbohidratos y proteínas, lignificación y formación de polen. Optimiza
el transporte del agua dentro de la planta al potenciar la síntesis de lignina (rigidez de
tejidos). En la medida que los tejidos se encuentren lignificados, las pérdidas de agua
por transpiración serán menores. Al hacer los tejidos más fuertes por la síntesis de
lignina, la planta se vuelve menos susceptible a las enfermedades. Junto con el
manganeso y el zinc, tiene efectos fungistáticos al promover la síntesis de fitoalexinas,
compuestos sintetizados en la misma planta que actúan contra los hongos
Deficiencia: En cultivos de trigo deficientes en Cu se observan puntas de hojas nuevas
amarillentas o secas y espigas deformadas (falta de espiguillas y/o granos).

8- Zinc (Zn)
Funciones: Constituyente de numerosas enzimas con roles en síntesis de carbohidratos
y proteínas; mantenimiento de integridad de membranas; regulación de síntesis de
auxinas y de formación de polen.

23
Deficiencia: La deficiencia de Zinc en trigo resulta en la clorosis internerval en las
hojas.

9- Toxicidad del aluminio


La concentración elevada (toxicidad) de aluminio en el suelo reduce el desarrollo de las
raíces que se vuelven gordas y a menudo de color café. Los síntomas típicos en las
partes aéreas de la planta son las hojas pequeñas y los entrenudos más cortos y gruesos.
También es frecuente que mueran los ápices de las hojas y que las hojas viejas se
vuelvan amarillas y quebradizas. Este tipo de toxicidad se relaciona con el pH bajo del
suelo y se puede combatir mediante aplicación de calcáreo.
Importancia: Hay manchones de la toxicidad de aluminio en el país principalmente en
las regiones de Campo 9, Alto Paraná norte, Canindeyú, Amambay y San Pedro.

Es uno de los nutrientes más importantes, y tal vez al que menos


atención se le presta por considerar a los suelos “supuestamente” bien
abastecidos del mismo. Su rol principal está asociado a la síntesis de
componentes de estructura de la planta en la forma de pectato de calcio.
La demanda de este nutriente es lineal a lo largo de todo el ciclo, puesto
que la planta la utiliza durante la etapa de crecimiento radicular, durante
la etapa de crecimiento vegetativo, durante la floración y finalmente
Calcio (Ca):
durante la etapa de crecimiento del fruto. Así mismo cumple un rol muy
importante en todos los órganos en crecimiento, manifestándose más
claramente durante la etapa del desarrollo inicial de raíces. Es
fundamental en el balance hormonal: el Calcio es conocido como el
nutriente antiestrés, ante la deficiencia la planta altera su
comportamiento hormonal, acelerándose los procesos de degradación de
tejidos. Esto se traduce en menor duración del ciclo de cultivo.
Directamente ligado a la fotosíntesis. Participa en la síntesis de clorofila
junto con el magnesio. Es fundamental para el aprovechamiento del
Hierro (Fe): Nitrógeno, cumpliendo un rol, similar al azufre en este sentido, cómo así
también para el aprovechamiento interno del fósforo por parte de la
planta.
Este nutriente, junto con el zinc, es fundamental para las gramíneas. Es el
primer nutriente que interviene en el proceso de la fotosíntesis,
permitiendo el desdoblamiento de la molécula de agua encargada de
Manganeso
liberar los electrones para que se desencadene el proceso. Sin manganeso
(Mn):
la fotosíntesis no se desencadena. Por otro lado tiene propiedades
fungistáticas, esto es, en la medida que la planta esté bien nutrida en este
elemento, la tolerancia a las enfermedades es mayor.
Este nutriente cumple varios roles dentro de la planta entre los que
Boro (B): podemos citar a los siguiente como los más importantes: junto con el
calcio interviene en la síntesis de la pared celular, dándole mayor rigidez

24
a los tejidos; Junto con el potasio y el magnesio, completa el trío de
“carriers” de azúcares; es fundamental para el cuaje, ya que favorece el
crecimiento del tubo polínico, en especial en aquellos granos que se
encuentran en el extremo de las espigas.
Finalmente el molibdeno, cuya función principal es la de potenciar el
aprovechamiento del nitrógeno. Junto con el Azufre y el Hierro, es el
Molibdeno
responsable del pasaje del nitrógeno de formas inorgánicas no
(Mo):
aprovechables por las plantas (nitratos), a formas orgánicas si
aprovechables (proteínas).

25
Componente Nutrientes N P K Ca Mg S Fe Mn Zn Cu B Mo
Nº de N, P, Zn Promoviendo Promoviendo Promoviendo
macollos el crecimiento mayor crecimiento
por m2 vegetativo desarrollo aéreo y
radicular radicular
Nº de N, P, Zn, Promoviendo Promoviendo Promoviendo Aumentando
espigas por Cu el crecimiento mayor el la resistencia
planta vegetativo desarrollo alargamiento de los tejidos,
radicular de tallos a
enfermedades
y vuelco
Nº de granos N, P, B, Mayor Aportando la Mayor Promoviendo Promoviendo
por espiga Zn síntesis de energía resistencia el cuaje el cuaje
proteínas necesaria para de la pared
la sintesis celular
Peso de N, P, K, Mayor Aportando la Transporte de Transporte de Transporte de
Grano Mg, B síntesis de energía azucares azucares azucares
proteínas necesaria para fotosintetizados fotosintetizados
el transporte
de azucares
Tenor de N, S, Mo, Mayor Reduccion Reduccion Reduccion
Proteína Fe síntesis de de nitratos de nitratos de nitratos
proteínas a proteinas a proteinas a proteinas

Sanidad N, Ca, S,, El efecto es Mayor Facilitando Efecto Efecto Efecto Mayor
Mn, Zn, negativo. resistencia la fungistático fungistático fungistático reduccion
Cu Mayor de la pared reduccion de nitratos
contenido de celular de nitratos a proteinas
nitratos en a forma de
hojas, menor proteinas
sanidad

26
12. Enfermedades principales en el Cultivo de Trigo
1. Roya de la hoja
2. Roya del tallo
3. Oídio
4. Mancha Amarilla
5. Helmintosporiosis
6. Piricularia o Brusone
7. Fusariosis
8. Virus del Enanismo Amarillo de Cebada
9. Bacteriosis

1. Mancha amarilla de trigo (Drechslera tritici repentis)


Los síntomas más comunes se presentan en las hojas. Los primeros síntomas aparecen
después de la emergencia del trigo. Luego de la penetración del hongo en los tejidos
foliares, aparecen pequeñas manchas cloróticas 24-48 h después de la infección. Luego,
el área de tejido amarillento aumenta observándose necrosis de color pardo, en el
centro, que aumentan de tamaño pudiendo alcanzar hasta 10 mm.

[Link] climáticas para el desarrollo de la enfermedad


Temperaturas entre 10 y 28 ºC y periodo de mojado foliar de 48 horas son suficientes
para la dispersión de D. tritici repentis. Normalmente la mancha amarilla ocurre todos
los años a diferencia de otras enfermedades como la fusariosis de la espiga o piricularia
que son fuertemente dependientes del ambiente. .

1.2. Fuentes de inóculo


La semilla es la principal forma de transporte a largas distancias, en los campos sin
rastrojo. En ese sentido, la transmisión de la semilla a la plántula resulta eficiente en
sistemas de siembra convencional. El rastrojo, cuya descomposición ocurre alrededor de
15 meses en el Paraguay, constituye la fuente de inóculo más importante para esta
enfermedad en condiciones de siembra directa y el monocultivo.

27
1.3. Manejo integrado de la mancha amarilla
En el manejo integrado de la mancha amarilla las principales estrategias de control se
basan en el uso de variedades resistentes, aplicación de fungicidas, tratamiento de
semilla y el control por prácticas culturales.
El uso de cultivares resistentes es el mejor método de control de enfermedades, siendo
la más sustentable

a) Comportamiento de variedades de trigo frente a la mancha amarilla


Las variedades cultivadas actualmente solo tienen una resistencia parcial, lo que
significa un comportamiento moderado frente a la enfermedad. La expresión de la
resistencia a mancha amarilla se presenta como menor intensidad de lesiones, y los
síntomas en hojas superiores no sobrepasan el 20-30%. Esta es la razón por la cual se
recomienda el uso de variedades de diferentes bases genéticas y asimismo diferentes
ciclos vegetativos. De esta manera, se favorece el escape de variedades con resistencia
parcial a manchas foliares, e incluso es un mecanismo para reducir el efecto de heladas
en estado reproductivo.

En condiciones locales, existen algunos cultivares con susceptibilidad moderada, que en


el contexto de un manejo integrado de enfermedades contribuyen a reducir los efectos
negativos de las enfermedades.

b) Sanidad de semilla
El tratamiento químico de semilla es eficiente en campos donde se practica la rotación
de cultivos o en aquellas áreas donde existe certeza de que los rastrojos del cultivo no
están infestados. Si se siembra semilla tratada sobre rastrojo infestado del mismo
cultivo, el inóculo proveniente de restos de cultivos anularía el tratamiento químico de
las semillas.
Los niveles de infección de la mancha amarilla provenientes de semillas tratadas y
sembradas sobre rastrojo infestado son similares a aquellas provenientes de semilla sin
ningún tratamiento.

c) Control cultural
En el sistema de labranza directa, patógenos necrotróficos como D. tritici repentis
pueden mantener un nivel de inóculo riesgoso para el cultivo del trigo en monocultivo

28
(cultivo de trigo en el mismo campo aunque se haya sembrado en verano otra especie).
A través de la rotación de cultivos se puede erradicar a D. tritici repentis de un área
donde los rastrojos de trigo fueron eliminados.

La avena es hospedero común de varias enfermedades del trigo. Sin embargo, no es


hospedero de D. tritici repentis, lo cual se demuestra que puede utilizarse en rotaciones
(mismo campo, en el invierno) con el trigo. La canola también constituye una buena
alternativa para rotación en el invierno.

Este tipo de manejo es muy importante para las manchas foliares, donde la resistencia
moderada de los cultivares deben complementarse con un manejo adecuado del cultivo,
de manera a evitar el contacto del hospedero susceptible con el patógeno.
El uso de semilla infectada contribuye a reintroducir el patógeno en lugares donde los
mismos fueron erradicados por medio de la rotación de cultivos. En este caso, un buen
tratamiento químico para los cultivos en rotación es recomendable. La misma
recomendación es válida cuando se siembra el trigo en áreas nuevas.

En la mayoría de los casos existen pocas alternativas rentables para un esquema de


rotaciones de cultivos en el invierno. La avena es la mejor especie para la rotación con
el trigo, porque no es atacada por el hongo causante de la mancha amarilla y además
deja una buena cantidad de residuos en la superficie. Sin embargo, pocos productores de
trigo en el país practican esta rotación de cultivo.

2- Fusariosis de la Espiga del Trigo o golpe blanco o Gibberella o Blanqueamiento


de la Espigueta
a) Agente Etiológico:
Fusarium graminearum (Fase Anamorfo o Asexual) Deuteromycetes
Gibberella zeae (Fase Teleomorfa o Sexual) Ascomycetes
La fusariosis de la espiga es una enfermedad difundida en áreas productoras de
trigo del mundo donde los estados de espigazón, floración e inicios de llenado del grano
coinciden con períodos muy húmedos y cálidos.

29
La FE es una enfermedad que representa un gran desafío para el manejo de los
cultivos en cada zafra. La enfermedad es severa en algunos países del Cono Sur, pero
sobre todo en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Las pérdidas de rendimiento producidas por esta enfermedad pueden llegar al


50% en condiciones de epidemias severas y variedades muy susceptibles. Con
epidemias moderadas, pueden esperarse pérdidas entre 10% y 20%.La pérdida en el
rendimiento están relacionadas con la esterilidad de las espiguillas y la formación de
granos poco desarrollados disminuyendo el peso hectolítrico y tamaño de grano (calidad
fisica) además afecta calidad industrial por las enzimas que el hongo produce y que
pueden destruir gránulos de almidón, paredes celulares y también afectar las proteínas
del endospermo. Pero algo que es muy relevante en cuanto a esta enfermedad, es la
producción de micotoxinas o toxinas, sobre todo por las especies que son prevalentes en
la región; las más importante son: deoxinivalenol (DON), nivalenol (NIV) y
zearalenona (ZEA).

a) Condiciones de ambiente pre-disponentes: Infección y desarrollo de la


enfermedad es altamente dependientes de factores climáticos,, la humedad relativa
ambiente (HR) es el principal condicionante. Elevada y contínua HR, superior a 80% y
temperaturas entre 18 – 28ºC (período de incubación se reduce a solo dos día) y sobre
todo la presencia de días nublados, que es cuando hay baja radiación UV.,
El períodos más relevante para que ocurra infección es floración (antesis). Sin embargo, también
durante el llenado de grano, en especial en las primeras etapas del mismo, podemos tener infecciones
tardías si ocurren condiciones favorables para ello

En estado de floración y primeras etapas de formación del grano momento de la


infección

b) Síntomas
La infección es típicamente floral y ocurre cuando las ascosporas dispersadas
por el viento se depositan en las anteras extruídas, que es la principal vía de penetración
En muchos casos, la primera indicación de la infección es el hongo mismo de
coloración rosada sobre anteras y otras superficies. Luego pueden identificarse
esporodoquios y peritecios. Además, la porción apical de la espiga, por encima de la

30
espiguilla infectada, toma el color de madurez y se observa un fenómeno de aparente
maduración consecuencia de la obstrucción vascular en el raquis.

Ocurre una decoloración prematura de las espiguillas infectadas, pudiendo llegar a


tomar toda la espiga. Si las espiguillas han sido infectadas tempranamente, se
desarrollan masas de esporas rosado-salmón y eventualmente estructuras oscuras
(peritecios) al momento de la cosecha.

Si la infección ocurre luego del llenado del grano, el desarrollo del mismo no es
afectado, pero el hongo está presente y los niveles de DON pueden llegar a ser
significativos.

c) Manejo Cultural
Una adecuada rotación y sucesión de cultivos podría reducir cuantitativamente la
fuente de inóculo primario dentro del lote, factor de importancia dado el rol
preponderante de la misma en la infección en condiciones de epidemia.
Debe considerarse que en el primer año después del cultivo hospedante (trigo o
maíz) el inóculo es muy abundante, pero la viabilidad de la principal fuente del mismo,
los peritecios, decrece marcadamente en el segundo año. Lo más adecuado en este
sistema de producción sería un esquema de rotación: trigo/soja 1ª - maíz 2ª/ soja 1ª –
trigo, de esta manera, se sembraría nuevamente trigo tres años después del mismo
cultivo y dos años después del maíz.

La resistencia genética a Fusarium graminearum se da a diferentes niveles y se ha


clasificado en:
Resistencia tipo I, resistencia a la penetración del hongo
Resistencia tipo II, resistencia al avance de la enfermedad dentro de la espiga
Resistencia tipo III, tolerancia a altas concentraciones de DON
Resistencia tipo IV, resistencia a la infección del grano o tolerancia
Resistencia tipo V, capacidad de los tejidos de degradar DON

Otro aspecto a tener en cuenta es la diversificación de variedades en la siembra,


considerando las fechas probables de espigazón para evitar uniformidad en estado de
crecimiento en caso de condiciones muy favorables a la infección en floración, y

31
favorecer de esta manera la posibilidad de escape a los efectos más negativos de la
enfermedad.

d) Fungicidas
A través de la investigación realizada en los últimos 30 años se ha determinado que el
momento único óptimo de aplicación de los fungicidas es al inicio de floración.
Dependiendo del potencial esperado de un cultivo y los costos del fungicida a utilizar,
algunos productores llegan a realizar dos aplicaciones. Ello puede resultar en mayor
número de espigas cubiertas en el momento más susceptible, ya es muy difícil lograr
uniformidad en la fenología del cultivo a nivel de campo. Aún cuando la doble
aplicación en inicio y mitad de floración (3 a 4 días de diferencia) es el tratamiento más
eficiente, no lo es económicamente. A través de la investigación hecha en los últimos
años, ensayando distintos picos y volúmenes de aplicación, lo que se ha identificado es
que a nivel comercial es mejor la utilización de picos TWINJET®60. Además, no debe
usar menos de 100 litros del agua por hectárea, porque es necesario un mojado óptimo
de la espiga para la mayor eficiencia.

Picos TWINJET®60

El momento óptimo de aplicación es al inicio de floración. Se recomienda


exclusivamente del uso de triazoles, mezclas de triazoles o eventualmente triazoles más
carbendazim, pero nunca estrobirulinas. Las mezclas con estrobirulinas no se
recomiendan desde el estado de floración en adelante porque que puede llevar a niveles
altos de DON aun cuando pueda haber un control de lo que es la FE

32
e) Las pérdidas causadas y micotoxinas
Las pérdidas causadas por la enfermedad son variables y pueden ser directas o
indirectas. Se considera que las pérdidas directas para el productor son la disminución
del rendimiento por hectárea del cultivo y aumento del costo de producción; para la
industria, un menor rendimiento en harina, harina de color obscuro y destrucción de las
proteínas y almidones.

En cuanto a las pérdidas indirectas, se mencionan los aumentos en los costos de manejo
del cultivo, investigación para generar nuevas variedades tolerantes a la enfermedad y
costos en salud humana y animal derivados del consumo de alimentos contaminados por
las micotoxinas producidas por el patógeno, principalmente el Deoxinvalenol (DON).
Los principales alimentos susceptibles de contaminación son: centeno, trigo, maíz y
otros cereales derivados. Entre los animales, los cerdos son más susceptibles a los
efectos de esta micotoxina. En cuanto a los síntomas producidos por la enfermedad se
pueden citar diarreas, pérdida de peso, necrosis de la epidermis, hemorragias,
respiración problemática etc.

3. Piricularia o Brusone
La piricularia o brusone del trigo, causada por Magnaporthe grisea (Pyricularia
grisea), fue identificada en el año 1985 en el Brasil, y en el Paraguay en el año 1989.
Sin embargo, recién en el año 2003 la enfermedad ocurrió con características de epifitia,
disminuyendo la producción en un rango de 40 a 100 %.

a) Sintomatología
La piricularia o brusone, puede atacar toda la parte aérea del trigo, pero el síntoma más
característico ocurre en las espigas. Cuando la infección ocurre en el raquis, la espiga
presenta un blanqueamiento total o parcial en la parte inmediatamente superior a la
lesión (punto negro brillante en el lugar de la penetración del hongo) causando
esterilidad o granos chuzos

b) Estrategias de control
El control de la piricularia depende de un conjunto de medidas que deben ser adoptadas
adecuadamente en el momento oportuno. Las medidas de control más recomendadas

33
son la utilización de variedades con mayor nivel de resistencia y la siembra en épocas
adecuadas para las diferentes zonas de producción.

c) Control químico
Considerando la moderada a alta susceptibilidad de variedades a nivel nacional y en la
región, la aplicación de fungicidas puede constituirse en una estrategia válida en el
control integrado de la enfermedad, dependiendo del potencial de productividad del
cultivar, y la relación costo/beneficio. Resultados de la investigación a nivel nacional,
han demostrado una baja eficiencia del control químico, que varía del 30 a 67%
(MAG/DIA/CRIA 2005). Algunos fungicidas mezclas de un triazol + estrobilurina han
demostrado ser relativamente más eficientes en el control de la piricularia.

d) Identificación de hospederos alternativos


Fueron recolectadas muestras de 22 especies de malezas, observándose la presencia de
Pyricularia en 5 especies del departamento de Canindeyú, 8 especies del departamento
de Itapúa, 2 especies en Cordillera y una en Central. En total, fueron 12 los hospederos
identificados con infección de la enfermedad:
Avena strigosa, Cyperus diffusus, Rynchelyntrum roseum
Brachiaria sp., Bromus Digitaria horizonthalis, y Stenothaphrum
catharticus, Cenchrus Digitaria insularis, secundatum
echinatus, Chloris Eleusine indica, Lolium
gayana, multiflorum,

e) Fungicida
Fungicida Mazem (Bezovindiflupyr + Azoxystrobin) fue el mejor para controlar el
brusone en los dos estadios de desarrollo de cultivo (espigazón y floración), Figuras 7 y
8. Otros fungicidas como Duett Plus, Priori Gold (solo en floración) y Orquesta fueron
moderadamente eficaces para controlar la enfermedad, especialmente en aplicaciones
tempranas a los 15 días de cada estadio evaluado. Sin embargo, a nivel de rendimiento
no se observaron diferencias significativas entre los productos aplicados, pero si entre
los productos y el testigo sin aplicación, observándose una pérdida de 500 a 600 kg/ha
en el testigo. Es muy posible que esta falta de diferencia para el rendimiento se deba a
un bajo nivel de infección natural que se observó en las parcelas del ensayo, el cual no
fue suficiente para causar daños severos como en los años epidémico

34
12.1 Manejo Integrado de Enfermedades en trigo

El manejo integrado de enfermedades se fundamenta en tres aspectos que deben


integrarse o manejarse en forma conjunta para alcanzar el máximo beneficio en la
protección de cultivos frente a cada una de las enfermedades. Estos aspectos son: 1)
Resistencia genética 2) Manejo cultural y 3) Protección química.

1- RESISTENCIA GENÉTICA
Es uno de los métodos más efectivos de control para patógenos biotróficos como las
royas; roya de la hoja (Puccinia triticina) y roya del tallo (Puccinia graminis tritici) y el
oídio (Blumeria graminis, sin. Erysiphe graminis tritici).

En muchos casos el control genético no es estable en el tiempo. La aparición de un


nuevo biotipo debido a la mutación o recombinación puede resultar en la pérdida de
resistencia y variedades anteriormente resistentes se vuelven susceptibles. Para las
manchas foliares producidas por mancha amarilla (Drechslera tritici repentis) y mancha
marrón (Helminthosporium sativum syn. Bipolaris sorokaniana) que son patógenos
necrotróficos y usan como sustrato los rastrojos del trigo, no se cuenta con un nivel
adecuado de resistencia genética. Las variedades cultivadas actualmente solo tienen una
resistencia parcial lo que significa un comportamiento moderado frente a las mismas. La
expresión de la resistencia a mancha amarilla se presenta en menor intensidad de
lesiones y los síntomas en hojas superiores no sobrepasan el 20-30%.
Por esta razón se recomienda el uso de variedades de diferentes bases genéticas y de
ciclo vegetativo. En este caso se favorece el escape de variedades con buena resistencia
a royas y con resistencia parcial a manchas foliares. Para enfermedades de la espiga
como fusariosis y piricularia o Brusone, existe bajo nivel de resistencia y las variedades
disponibles actualmente son de moderada a alta susceptibilidad. En este caso, el control
químico, que tampoco es muy eficiente, es la mejor alternativa.

2- MANEJO CULTURAL DE ENFERMEDADES


Esta estrategia de control de enfermedades tiene las ventajas de ser altamente eficiente,
compatible con los sistemas de producción, de bajo costo y poco contaminante. El
sistema de labranza y de rotaciones son dos aspectos de manejo del cultivo que están

35
estrechamente relacionados al desarrollo de enfermedades, en ciertos casos bloqueando
el ciclo de vida de los patógenos.
En el sistema de siembra directa, los rastrojos que quedan sobre la superficie del suelo,
de un año a otro, constituyen la fuente de inoculo principal para la primera infección de
la mancha amarilla. En el Paraguay, los rastrojos son descompuestos a los 15 -17 meses
después de la cosecha. Este hecho señala que un año de buena rotación y quiebre del
ciclo del patógeno es suficiente para eliminar la mayoría de la fuente del inóculo
causante de la mancha amarilla.

Este tipo de manejo es muy importante para las manchas foliares, donde la resistencia
moderada de los cultivares deben complementarse con un manejo adecuado del cultivo,
de manera a evitar el contacto del hospedero susceptible con el patógeno. De la misma
manera, rastrojos de maíz, antecediendo al trigo, puede aumentar la posibilidad de
infecciones severas de Fusarium graminearum, cuando existen condiciones favorables
para la infección.

El control de trigos guachos, conocido como “puentes verdes” como asimismo de


malezas gramíneas, hospederas de patógenos de trigo también forman una parte
importante de la buena práctica de la rotación. Por otra parte, el uso de la semilla
infectada reintroduce el patógeno en lugares donde los mismos fueron erradicados por
medio de la rotación de cultivos. Por esta razón es clave tener una buena sanidad en los
cultivos de rotación. La misma recomendación es válida cuando se siembra el trigo en
áreas nuevas. En el año 2005, se presentó una fuerte epidemia de piricularia en el país,
afectando unas 30.000 ha. y las pérdidas de rendimiento oscilaron entre 50-80% de
disminución del rendimiento en las parcelas afectadas. El hongo causante de la
piricularia, Magnaporthe grisea (Pyricularia grisea) presenta una amplia gama de
hospederos, entre los cuales se destaca el trigo. Aunque el biotipo que ataca al trigo no
es virulento en el arroz numerosas gramíneas nativas y cultivadas, como la avena,
sorgo, maíz, centeno, braquiaria, digitaria, etc., son mencionados como hospederos de
este patógeno.

En el caso de la piricularia, las fechas de siembra deben adecuarse a la recomendación


oficial para diferentes regiones. Siembras tempranas de la primera quincena de abril,
tienen la mayor posibilidad de ataque, si se producen condiciones de alta temperatura y

36
humedad en el mes de junio, coincidente con el veranillo de San Juan, cuando el trigo se
encuentra en plena floración. Sin embargo, en la mayoría de los casos existen pocas
alternativas rentables para un esquema de rotaciones de cultivos en el invierno, siendo la
avena y el nabo o colza las mejores especies. Estas no son atacadas por el hongo
causante de mancha amarilla y además dejan una buena cantidad de residuos en la
superficie. Sin embargo, pocos productores del trigo en el país practican un buen
sistema de rotación de cultivos, porque no conocen o no tienen en cuenta que esta
práctica es una inversión a largo plazo.

3- PROTECCIÓN QUÍMICA
Las condiciones climáticas impredecibles del país, donde en invierno ocurren
moderadas a altas temperaturas y frecuentes lluvias, son ambientes muy favorables para
la infección de manchas foliares y fusariosis. Sumadas a éstas condiciones climáticas,
una resistencia genética deficiente de las variedades de trigo disponibles, se hace
necesario el control químico. Las aplicaciones foliares con fungicidas han sido
practicadas con éxito para el control de enfermedades de trigo. En los años 80s, el
control químico fue el principal factor de la estabilización de los rendimientos del
cultivo. El uso de variedades con resistencia moderada, en combinación con
aplicaciones de los fungicidas, puede proporcionar un óptimo control.

La evaluación de las hojas tiene la severidad en cuenta. Es decir, la proporción de área


foliar afectada por manchas típicas de la mancha amarilla o cubiertas por pústulas de la
roya. Para esta evaluación solamente las hojas totalmente desplegadas se deben tener en
cuenta y no las hojas secas. La severidad es la proporción de las hojas enfermas sobre el
total de hojas evaluadas. Normalmente con una severidad de 5 %, tanto para las
manchas o para las royas, y dependiendo de las condiciones climáticas, se sugiere
realizar la protección química. En el caso de variedades muy susceptibles, se puede
considerar un control preventivo. La otra alternativa de evaluación es la incidencia o
número de plantas enfermas que resulta ser más cómodo para el productor o agente de
asistencia técnica. Con un 40% de incidencia de plantas, se debe iniciar el control
químico, independiente del estado de desarrollo del cultivo.

A los 25-30 días de germinación, se pueden observar los síntomas de mancha amarilla
en inviernos húmedos y con temperaturas frescas. En este caso, no se recomienda

37
aplicación de fungicidas, porque no hay suficiente masa foliar para retener el fungicida,
además las hojas infectadas se volverán senescentes y aparecerán hojas nuevas. En años
relativamente secos, una sola aplicación en el estado de floración genera mayor retorno.

En Paraguay, la mayoría de las enfermedades de trigo aparecen en el estado de embuche


(bota) a floración. A partir de esos estados fenológicos y si las condiciones son
favorables, la enfermedad se incrementa rápidamente. Cuando la hoja bandera esté
totalmente desplegada, y si se observan síntomas en las hojas inmediatamente inferiores
se recomienda aplicar los fungicidas. En el momento del tratamiento la hoja bandera
debe estar sana.

Para la fusariosis, se recomienda la protección química a partir de la espigazón, para lo


cual, se deben tener en cuenta las condiciones climáticas favorables para el desarrollo
(lluvias continuadas y temperaturas de ±25ºC).

Desde los inicios de la floración hasta las primeras etapas de formación de grano, la
infección se produce básicamente a través de las anteras. En los años húmedos, el
control químico de la fusariosis debe realizarse en forma preventiva, no solo para evitar
las pérdidas de rendimientos sino para prevenir la presencia de toxinas en los granos.
La aplicación de fungicidas para control de las enfermedades de la espiga, como
fusariosis o piricularia, no es muy efectiva debido a que las glumas no son muy
eficientes para traslocación sistémica de la misma. En este caso, se recomienda utilizar
fungicidas de amplio espectro que incluyen el control de la fusariosis.

Las experiencias locales sobre el control químico de enfermedades en trigo señalan que
los fungicidas del grupo de los triazoles y las estrobilurinas demuestran ser eficientes
para el control de la roya de la hoja (≥85%) y de las manchas foliares (≥72%). Para el
control de la fusariosis se han destacado los fungicidas Tebuconazole (≥84%),
Metconazole (≥83%) y Epoxiconazole (≥72%). Los fungicidas del grupo de las
estrobilurinas en mezcla con los triazoles mejoraron la eficiencia en el control de la
piricularia y la fusariosis (60-70%).

La observación de manchones amarillos en los trigales, en gran medida, es causada por


la infección de virus (virus del enanismo amarillo de la cebada, BYDV), transmitida por

38
pulgones. En este caso, el uso de fungicidas no es útil. Lo mismo para el caso de las
manchas estriadas en hojas o glumas y/o manchas húmedas de color pajizo, que
corresponden a bacteriosis, no se pueden controlar por la aplicación de fungicidas.

ENFERMEDADES RESISTENCIA ROTACION CONTROL ÉPOCA DE


GENETICA DE QUIMICO SIEMBRA
CULTIVOS
Royas xxx* xxx
Oidios xxx xxx x
Manchas Foliares xx xxx xx
Fusariosis x xxx x
Pyricularia xx x xxx
Virosis xx
Bacteriosis x
* xxx= muy eficiente,
xx= eficiencia intermedia,
x= baja eficiencia

Dosis y eficiencia del control de enfermedades foliares y de espiga de trigo de los


fungicidas evaluados en el CICM

*Nombre del Fungicida mas representativo del grupo


@ Nivel de Control: *= Control débil, *= Control Regular, ***= Buen Control

39
13. Malezas en trigo
En general, la disminución potencial del trigo debido a las malezas no excede el 10%
del rendimiento. En casos de severa infestación, este daño no sólo se incrementa, sino
también hay problemas en la cosecha debido al atascamiento del cilindro, enrollado de
caracol, dificultad de la limpieza e incremento en la humedad del grano y cuerpos
extraños. Las principales malezas en el cultivo son:

a) Malezas de Hojas Finas (Gramíneas)


1- Avena negra (Avena strigosa)
Planta anual, erecta, con abundante macollo, de 60 – 120 cm de altura. Hojas de hasta
25 cm de longitud por 5 – 10 mm de ancho, lisas y glabras, de color verde.
Reproducción por semillas. Buen control con Iodosulfurón + Fenoxaprop, Clodinafop-
propargyl y con Clodinafop + pinoxaden.

2- Falsa cebada (Bromus catharticus)


Planta anual, erecta, herbácea, de tallos glabros, con densos macollo, de 60 – 100cm de
altura. Hoja lineal lanceolada, con nervaduras paralelas y presencia de lígula.
Reproduccion por semillas. Hasta ahora no se tiene control con graminicidas selectivos
post emergentes en el cultivo de trigo

3- Pasto cloris (Chloris gayana)


Planta perenne estolonifera tiene tallos glabros, algunas veces reamificado, con los
nudos comprimidos y llega a tener una altura de 1 mas. Esta maleza es normalmente
eliminada en la desecación efectuada antes de la siembra del trigo. Desecante utilizado
es el glifosato 48% entre 3 – 4 lt/ha

b) Malezas de Hojas Anchas (Latifoliadas)


1- Ysypo`i de invierno (Polygonum Convolvulus)
Planta anual herbácea, rastrera con guias. Hojas pecioladas, alternas, ovado sagitadas.
Flores diminutas verdoso, blanquecinas o rojizas. Reproducción por semillas. Buen
control con dicamba, bentazon
2- Nabo silvestre (Raphanus raphanistrum)

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Planta anual herbácea, erecta, de 50 – 100 cm de altura. Hojas con pelos rígidos, las
basales pinatipartidas de 12 – 15 cm de longitud. Reproducion por semillas, buen
control con 2,4- D y metsulfuron-metil.

3- Cerraja (Sonchus oleraceus)


Planta anual, herbácea, erecta, lactescente, poco ramificada, de 40 – 110 cm de altura.
Hojas caulinares, con pequeñas espinas en sus márgenes, de color verde que envuelven
el tallo, débilmente dentadas. Reproducción por semillas. Buen control con 2,4-D,
dicamba y metsulfuron-metil

Manejo de Malezas
1. Una buena densidad de siembra que resulte en una excelente cobertura del suelo no
solo ayuda a controlar la población de malezas y su crecimiento, sino también es
responsable de la mejor utilización de los recursos naturales (agua, luz solar etc.)
2. La siembra superficial, cuando las condiciones de humedad del campo lo permiten,
acelera la emergencia evitando que las malezas se desarrollen más rápido que el cultivo.
3. La siembra del cultivo en la mejor época y con la fertilización adecuada para la
región ayuda a un mejor desarrollo del cultivo. Esta situación actúa como efecto
supresor de las malezas.
4. De ser posible, el cultivo de trigo debe ser concentrado en campos libres de malezas
gramíneas. El uso de gramíneas como abonos verdes debe ser manejado de forma
correcta para no permitir que estas se conviertan en malezas. Su control con herbicidas
es eficiente, pero aumenta el costo de producción en comparación con el control de
malezas de hoja ancha.

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Lista de herbicidas que pueden ser utilizadas para el control de las malezas en trigo
Principio Activo Dosis de Formulado
Control de malezas de hojas finas (gramineas)
Fenoxaprop-p-ethyl (6.9%) 0.5-1.2 l/ha
Clodinafop + pinoxaden 0.4 – 0.6 l/ha
Clodinafop – propargyl (24%) 0.125-0.30 l/ha
Control de malezas de hojas anchas (latifoliadas)
2,4-D amina (72%) 0.7 – 1.2 l/ha
Dicamba 0.3 – 0.5 l/ha
Bentazon 1 l/ha
Metsulfuron-methyl (60%) 4 – 7 g/ha
Control de malezas de hojas anchas y finas
Iodosulfurón + Fenoxaprop-p-ethyl 0.5 – 1 l/ha

14. Plagas en trigo

Pulgones en trigo
Los daños causados a los cultivos por las plagas son variables dependiendo de la plaga.
El daño principal observado cada año es la presencia de la enfermedad Virus del
Enanismo Amarillo de la Cebada que es trasmitido por pulgones. El daño directo de los
pulgones es poco, excepto en aquello casos donde introducen la toxina a la planta
causando un amarillamiento general (clorosis).

1. Pulgon Verde (Schizaphis graminum)


Esta especie ataca al trigo desde su nacimiento hasta encañazón formando colonias.
Intoxica los tejidos vegetales y si el ataque es intenso produce muerte de plantas, que
comienzan por presentar un marcado amarillamiento. Los mayores daños se observan
durante las dos semanas posteriores a la emergencia de las plántulas El ataque en el
cultivo se caracteriza, en un comienzo, por la presencia de manchones amarillos. Los
pulgones son favorecidos por temperaturas menores a 20ºC y tiempo seco, no siendo
afectados por las heladas. Aparece desde la emergencia hasta la maduración del trigo.
Estado del cultivo Umbral de daño
De emergencia a 15 días 3-5 pulgones/planta
Posterior a los 15 días 15 pulgones/planta

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2. Pulgón de la Espiga (Sitobium avenae)
Este pulgón se ubica en el raquis de la espiga. Es transmisor del virus del enanismo
amarillo. El momento de mayor daño va desde la floración hasta el estado lechoso del
grano, produciendo un efecto negativo sobre el tamaño de los granos.

Estado del cultivo Umbral de daño


Espigazón y floración 5 pulgón/espiga
Grano acuoso 20-30 pulgones/espiga

a) Oruga del trigo o lagarta de la hoja (Pseudaletia sequax)


Son de hábitos nocturnos, pudiéndose observar sus ataques también en días nublados,
ya que generalmente se protegen del sol. Debido a los hábitos de postura y preferencia
por plantas de mayor vigor, el daño inicial lo provoca en pequeñas áreas del cultivo. Se
alimentan generalmente de las hojas, pudiendo destruirlas completamente, su ataque es
importante hasta los 80 días del cultivo, se registran pérdidas cuando el nivel de
defoliación alcanza el 30%. En trigo consumen el limbo (lamina) foliar y las espiguillas.

b) Coró de las pasturas (Diloboderus abderus)

En algunas regiones especialmente en el sur de Itapúa, el coró de las pasturas se ha


convertido en una plaga de ataque temprano y de mucha importancia en cultivos
extensivos. Las larvas consumen preferentemente raíces y semillas de gramíneas, y una
larva puede consumir hasta 10 plantas. Las larvas son las que producen los daños,
destruyendo gran cantidad de raíces y matando las plántulas. Un primer indicador de la
presencia de la plaga es la presencia de tierra acumulada por las larvas sobre las galerías
subterráneas, frecuentes luego de un periodo de lluvias. Causan severos daños y
disminuyen considerablemente el stand de plantas.
Control Químico: Se recomienda la utilización de cura semillas en dosis llenas a base
de tiodicard, thiametoxan y friponil. También se recomienda la utilización de
insecticidas de suelo a base de Carbofuram, Imidacloprid o Tiodicard.

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Insecticidas recomendadas para el control de insectos en el suelo
Insectos Insecticida Dosis Umbral de Control
Pulgones Imidacloprid 35 50-60 cc/ha Pulgon de la hoja: 10
pulg/planta
Pulgon de la espiga: 10%
de espigas con ataque
Pirimicard 50% 100-150 g/ha
GD
Acephato 75 400-600 g/ha
Acetamiprid 50 g/ha Pulgon de la hoja
Acetamiprid 100 g/ha Pulgon de la espiga
Alfametrina 200 cc/ha Pulgon de la espiga
(Fastac SC)
Orugas Metomil 90 120-150 Al inicio de la aparición
Cortadoras a las cc/ha
tres semanas de
siembra
Orugas en estado Alfametrina 100 cc/ha Al inicio de la aparición
reproductivo Carbaryl 85 PM 800-1000
g/ha
Cypermetrina 25% 100 cc/ha
Lufenurón 100 cc/ha
Permetrina 100 cc/ha
Teflubenzuron 50 cc/ha

…………………………………….

15. Área, Producción, Rendimiento y Exportación del Trigo

La producción de trigo en Paraguay ha incrementado de unas 300.000 tn de trigo a


principios de los años 2000, a más de 1.000.000 tn o 1.358.000 tn en la ultima década,
lo suficiente para abastecer el mercado local y el resto va para exportación.

Este incremento de productividad repercutió en el aumento progresivo del área


cultivada, la superficie del trigo que fue casi 200.000 ha en los 90´s, inclusive llego a
alcanzar un poco más de 500.000 ha, siendo el área sembrada de 485.000 ha en el 2018.

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Evolución del cultivo de trigo
Zafra Area de Producción Rendimient
siembra (ha) Comercial o (kg/ha)
(Tn)
1997 200.700 400.189 1.994
1998 187.900 229.173 1.220
1999 127.680 180.088 1.410
2000 159.342 220.055 1.381
2001 245.410 359.236 1.464
2002 310.931 536.754 1.726
2003 325.000 715.000 2.200
2004 365.000 800.000 2.192
2005 365.000 620.000 1.699
2006 320.000 800.000 2.500
2007 381.078 799.732 2.099
2008 508.000 1.066.800 2.100
2009 560.817 1.402.043 2.500
2010 538.936 1.442.598 2.676
2011 508.022 1.209.236 2.380
2012 499.566 1.500.000 3.002
2013 551.365 701.439 1.272
2014 631.689 1.514.046 2.396
2015 519.185 1.262.918 2.432
2016 493.924 1.284.202 2.600
2017 428.648 700.000 1.633
2018 485.000 1.358.000 2.800
Fuente: CAPECO, 2019

45
AREA Y PRODUCCION COMERCIAL - TRIGO
Area de siembra (has) Producción Comercial (Ton)

1.600.000

1.400.000

1.200.000

1.000.000

800.000

600.000

400.000

200.000

Fuente: CAPECO, 2019

Area y Producción de Trigo en el Paraguay 1999 - 2018


1.400.000

1.251.063
1.223.833
1.200.000

1.000.000

817.306
800.000

600.000 531.741 511.689

387.816 402.227
400.000

233.673
200.000

0
Area (ha) Producción (tn)

1999 - 2003 2004 - 2008 2009 - 2013 2014 - 2018

El nivel de rendimiento desde el 2002 ha experimentado un incremento continuo que va


desde 1500 a casi 2800. Sin embargo los daños por heladas en el 2006 y el 2009 fueron

46
graves pues disminuyeron el promedio nacional. En otras palabras, las inclemencias
climática, sean causadas por sequía, altas temperaturas durante el desarrollo del cultivo,
heladas tardías durante la fase reproductiva y lluvias temprana durante la primavera
siguen siendo un cuello de botella para el incremento de la producción nacional y la
calidad del producto que se pueda lograr.

14.1 Rendimiento Promedio Nacional

Rto Promedio Nacional


R² = 0,2787
3.500

3.000

2.500

2.000

1.500

1.000

500

0
1995 2000 2005 2010 2015 2020

Fuente: CAPECO, 2019

El rendimiento logrado es casi igual a los países tradicionales de la región como


Argentina y Brasil aunque por la entrada de los trigos invernales en Argentina, su
rendimeitno durante los últimos años se ha mejorado.

[Link] comparativo

4000
Argentina

3000 Brasil

2000 Paraguay

1000

0
Ton/ha 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

Argentina Brazil Paraguay

47
Paraguay ya es un exportador de trigo a pequeña escala las exportaciones de trigo ha
experimentado un crecimiento continuo considerando que existe un mercado muy
grande de demanda, hubo un record histórico que llego a ser un poco más de 870tn
exportadas.

[Link]ón de Trigo

Fuente: CAPECO, 2019

16. Calidad del Trigo


La calidad es un concepto dinámico y relativo; esto es su concepción varía con
el paso del tiempo y según el punto de vista de los diferentes usuarios del producto o
servicio en cuestión: una definición general de calidad es la siguiente: "Cualidad de un
producto o servicio de cumplir o aun superar la expectativas del cliente", Según lo
anterior, y refiriéndonos al grano de trigo; este será de calidad en la medida en que
satisfaga los requerimientos de todas las personas e instituciones que estén involucrados
en su producción y comercialización. De manera que el concepto de calidad varía según
el punto de vista del agricultor, el molinero y el panadero o industrial (Soto, sf)

Para el agricultor, la calidad de un trigo viene definida por su potencial de


rendimiento y apetencia del mercado a la hora de agilizar la entrega de la cosecha
(Vadillo, 1989). Por su parte Vázquez, 2006, considera que el concepto de calidad del
trigo es complejo y depende de las condiciones y el momento de la comercialización, se
puede convenir que en el sentido más amplio del concepto, se considera que un
producto es de “buena calidad” cuando satisface los requisitos del comprador.

Según Salomón, 2002, la calidad es un concepto relativo que depende de la


utilización del producto y de quien la aprecie, por eso a través de cada uno de los
eslabones de la cadena de comercialización del trigo, se puede dar una definición de
calidad diferente; así para el molinero: “calidad es aquel trigo sano, limpio y con un alto
peso hectolítrico con el que se obtenga mayor rendimiento de harina y bajo contenido de
cenizas”

48
De acuerdo a Monez Cazon, (2000), no existen trigos buenos ni trigos malos,
sino trigos adecuados o no para determinados usos, es decir que no todas las variedades
se pueden utilizar para los diferentes productos de panificación. Al respecto Savin &
Sorlino (2003) señalan que la calidad de los granos es un atributo muy importante, ya
que el uso final que tendrá un lote de granos se encuentra fuertemente asociado a su
composición final, por lo tanto la definición de calidad depende del uso final del
producto .

Calidad Comercial e Industrial

La calidad comercial es determinada mediante la aplicación del estándar de


comercialización de trigo pan, el mismo incluye rubros como: peso hectolítrico,
materias extrañas, granos quebrados, chuzos, dañados, panza blanca, insectos, humedad
y proteína (Salomón, 2002)

La calidad industrial o panadera se basa en dos conceptos: la fuerza o


estructura y el empuje. La fuerza está dada por la capacidad de la harina para absorber
agua, soportar el amasado intenso y generar un gran volumen de pan. El empuje está
determinado por el poder fermentativo de la harina. La calidad panadera incluye
también parámetros tales como composición y cantidad de gluten. Estos análisis
requeridos por los molinos nacionales y extranjeros, son cada vez más considerados por
acopiadores y productores. (Molfese y Seghezzo, 2002).

La calidad industrial del trigo se caracteriza mediante el análisis de parámetros


físicos, químicos y reológicos relacionados con la calidad molinera y de panificación. El
análisis físico incluye rendimiento harinero, textura de grano y peso hectolítrico; el
análisis químico incluye al contenido de proteína en grano y harina, volumen de
sedimentación y actividad enzimática (alfa-amilasa) asociada con germinación en la
espiga, las cuales están relacionadas directamente con la calidad panadera (Peña et al.,
2002).

Factores que determinan la calidad del trigo

Las condiciones ambientales como el suelo, el clima y el manejo del cultivo


tienen influencia sobre la calidad final de trigo, de allí que la calidad de los granos
puede variar sustancialmente año tras año (Cuniberti, 2002)

No existe una única variable que defina adecuadamente la calidad panadera en


el trigo; para analizarla hay que estudiar lo sucedido en el período reproductivo del
mismo, ya que está íntimamente asociado a la formación de las proteínas (Brach, 2012)

Los diferentes grupos de proteínas se depositan en diferentes momentos


durante el llenado de grano (período comprendido desde floración hasta madurez
fisiológica). Si durante el llenado de grano se registra alguna condición de estrés como,

49
por ejemplo, estrés por alta temperatura y/o por falta de agua, se alteraría la
composición de las diferentes fracciones proteicas, lo cual modificaría la calidad de los
granos (Brach, 2012)

Toda práctica de manejo que favorezca el desarrollo y crecimiento del cultivo


(fecha de siembra óptima, fertilización adecuada, buena condición hídrica, control de
enfermedades, malezas e insectos y otros) tendrá una asociación directa con el
rendimiento. Sin embargo, la relación no siempre es directa entre rendimiento y calidad
(Brach, 2012)

Factor Ambiental

El clima durante el ciclo del cultivo, pero especialmente en floración y llenado


de grano, cumple un rol muy importante en la expresión de la calidad de trigo. Por otro
lado, temperaturas superiores a los 30 °C y baja humedad relativa durante el llenado de
grano, producen modificación en la composición de las proteínas y una reducción en la
calidad. Es decir, el estrés térmico modifica la composición. La conjunción de sequía y
estrés por altas temperaturas, además de acelerar desarrollo y disminuir rendimiento;
también afectará la calidad. Por otro lado, cuando el grano de trigo recibe agua de lluvia
previa a la cosecha, la absorbe, se hincha, y al secarse nuevamente no recobra su tamaño
original. Esto provoca fracturas internas que disminuyen la densidad del grano, peso
hectolitrito, afectando así el rendimiento molinero (Brach, 2012)

Fertilización

A través del mejoramiento se han logrado cultivares modernos de alto


rendimiento, aunque, para expresar ese rendimiento requieren de mayores cantidades de
fertilizantes químicos (Austin, 1999), lo que sugiere que los cultivares modernos
seleccionados bajo condiciones de alta fertilidad estarían menos adaptados a
condiciones de baja fertilidad (Guarda et al., 2004).

La aplicación de fertilizantes foliares en espigazón es una práctica bien


adaptada para lograr trigos de alta calidad (Woolfolk et al., 2002). El nitrógeno aplicado
en antesis incrementa el contenido de proteína ya que es rápidamente absorbido y
particionado hacia los granos una vez definido el número de granos, es decir la
capacidad de destinos del cultivo (Gooding et al., 2007) y Lloveras et al. (2001)
demostraron que el nitrógeno aplicado en antesis no sólo aumentó el contenido de
proteína en los granos, sino que también mejoró la calidad panadera de los trigos;
mientras que la respuesta en rendimiento con ésta práctica fue ampliamente variable,
donde el rendimiento incrementó únicamente cuando la aplicación de nitrógeno previa
en el suelo fue sub-optimas (Readman et al., 1997).

Sinclair (1998) demostró que manteniendo concentraciones constantes de


nitrógeno en el tejido vegetativo y en los granos a cosecha, existe una relación directa y

50
lineal entre el contenido de nitrógeno de la planta total con la biomasa producida y con
el índice de cosecha. De este modo, para mantener constante la composición de los
granos al incrementar el rendimiento, se requieren mayores acumulaciones de nitrógeno
en la planta. Por esas razones es necesario que el trigo tenga suficiente disponibilidad de
nitrógeno en el suelo (García 2004).

Genotipo

El fondo génico de cada variedad establece diferencias funcionales entre ellas


que se mantienen en un determinado rango de ambientes (Cuniberti, 2003). Con
respecto al factor genético, se sabe que granos provenientes de dos variedades de trigo
que tienen similar contenido de proteína pueden ser muy distintos en su aptitud
panadera (efecto de la variedad) debido a que la calidad de la proteína influye en la
calidad final de un trigo (Salomón, 2002)

El genotipo tiene una significativa contribución a la calidad industrial, pero el


contenido de proteína del grano, así como otros parámetros reológicos, está fuertemente
definido por las condiciones ambientales (Peterson et al., 1998). Por su parte Mortarini
et al. (2004) determinaron que el ambiente es la variable más importante que influye
sobre los parámetros de calidad industrial como son el contenido de proteína en grano,
gluten húmedo, relación P/L y volumen de pan

Según Mortarini et al. (2004) el genotipo tuvo mayor influencia sobre las
características de viscosidad de la masa. Si bien existen diferencias entre distintos
genotipos, la cantidad de proteína del grano de trigo estará altamente influenciada por el
ambiente en que fue cultivado (García, 2004).

1. Relación Rendimiento versus Calidad

En cuanto a calidad de grano, principalmente calidad panadera, ya que se ha


reportado que en este caso la calidad y rendimiento de grano frecuentemente se
encuentran correlacionados negativamente (Peña, 2002).

En caso de deficiencia de nitrógeno la proteína cae, generalmente por los altos


rendimientos donde éste debe distribuirse en mayor cantidad de granos, por
consiguiente el gluten y la calidad en general se ven afectados (Cuniberti, et al., 2012)

Particularmente en los años de altos rendimientos, si la oferta del nitrógeno fue


escasa. En situaciones como estas, los porcentajes de proteínas en grano suelen ser
bajos, debido a la relación inversa que existe entre rendimiento y proteína, comúnmente
llamado “efecto dilución” (Brach, 2011). Por otra parte, es muy conocido el efecto de
“dilución de la proteína”, que ocurre a menudo en condiciones de alta productividad y
limitada disponibilidad de nitrógeno, lo cual no permite a la planta de trigo almacenar
adecuada cantidad de proteína en el grano (García 2004).

51
Este menor contenido de proteína en los cultivares modernos no parece estar
vinculado a efectos genéticos directamente, sino a un efecto de dilución de la cantidad
de proteína debido a un incremento en la cantidad de carbohidratos más que
proporcional. Bajo condiciones de crecimiento favorables, el almidón y la proteína de
los granos aumentan simultáneamente, mientras que bajo condiciones de estrés hídrico
o de altas temperaturas durante el período de llenado de granos, se impide la conversión
de azucares a almidón, afectando en menor medida la formación de proteína (Brooks et
al., 1982),

Los aumentos en los rendimientos también han traído consecuencias en la


calidad de los granos ya que existen evidencias que demuestran que aumentos en el
rendimiento potencial han sido acompañados de una menor relación proteína/almidón
(Calderini et al., 1999).

17. Trigo Transgénico

En la actualidad no solo existe interés por modificar cultivos que mejoren sus
características agronómicas o su sabor y aspecto del producto, sino que también existe
interés por mejorar el contenido nutricional de los cultivos, o de silenciar ciertos genes
que causan alergias a algunas personas. Es por esta razón que se están realizando
estudios para silenciar el gen que codifica para las gliadinas en el trigo, proteínas
asociadas al contenido de gluten. De esta forma si se logra disminuir o silenciar la
expresión de estas proteínas, personas con la enfermedad celiaca podrían consumir
productos derivados del trigo en mayor cantidad y a un menor costo que el actual. En
otro aspecto, surge la necesidad incrementar los rendimientos a través de la resistencia a
enfermedades, plagas, condiciones ambientales (Temperatura, Estrés hidrico).

Trigo para Celiacos


Los productos elaborados a partir de harina de trigo son parte de la dieta diaria de
millones de personas a nivel mundial, debido al aporte energético, de minerales,
vitaminas y proteínas que estos brindan. No obstante, actualmente existe un gran
número de la población que no puede incluir en sus dietas este tipo de alimentos debido
a que presentan una intolerancia al gluten, esta toxicidad que presenta se debe a la
gliadina, proteína que se encuentra en el trigo principalmente.

Esta intolerancia es conocida como la enfermedad celíaca, y ocurre en individuos


predispuestos genéticamente, en los cuales la ingestión de alimentos que contiene gluten
daña la mucosa del intestino delgado lo que lleva a la incapacidad de absorción de
nutrientes.

En marzo del 2014, investigadores anunciaron que habían conseguido variedades de


trigo, capaces de producir una reacción hasta un 95% menos tóxica que el trigo natural.
Se trata de un trigo que ha sido genéticamente modificado, silenciando los genes que
codifican para las gliadinas. Como resultado se obtienen líneas de trigo con bajos

52
contenidos en estas proteínas pero que no afectan su contenido nutricional, por el
contrario, el contenido de lisina se incrementó significativamente en todas las líneas con
una cantidad reducida de gliadinas, con un incremento en un rango entre 24- 67% con
respecto de las líneas silvestres. La lisina es considerada el aminoácido esencial más
importante, esto se debe a que no es posible sintetizarlo, por lo tanto es necesario
incluirlo en la dieta.

Trigo HB4

El trigo HB4, es un evento biotecnológico con sello argentino, tolerante a sequía,


salinidad y al glufosinato de amonio, que surgió de la investigación pública y del
desarrollo privado.

El gen que le confiere la tolerancia a sequía al trigo HB4 proviene del girasol y fue
descubierto por un equipo de investigadores –liderado por Raquel Chan– de la
Universidad Nacional del Litoral y el Conicet.

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