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División del Reino de Israel

La lección trata sobre la división del reino de Israel en dos reinos separados: el reino del norte y el reino del sur. Después de la muerte de Salomón, su hijo Roboam se vuelve severo con el pueblo y decide aumentar sus impuestos, lo que lleva a las 10 tribus del norte a rebelarse y proclamar a Jeroboam como su nuevo rey. Jeroboam establece su capital en Shechem y luego en Penuel, creando dos centros de culto alternativos en Betel y Dan para evitar que la gente vaya a

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División del Reino de Israel

La lección trata sobre la división del reino de Israel en dos reinos separados: el reino del norte y el reino del sur. Después de la muerte de Salomón, su hijo Roboam se vuelve severo con el pueblo y decide aumentar sus impuestos, lo que lleva a las 10 tribus del norte a rebelarse y proclamar a Jeroboam como su nuevo rey. Jeroboam establece su capital en Shechem y luego en Penuel, creando dos centros de culto alternativos en Betel y Dan para evitar que la gente vaya a

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CURSO DE BIBLIA PARA JOVENES Y ADULTOS

LECCION # 13

DIVISION DEL REINO I:


REINO del NORTE (Reyes y Profetas)
Invasión Asiria y formación de Samaria
1 Reyes 12 a 2 Reyes 16

1. ¿Cuántos reyes ha tenido el Reino y cuál fue la principal obra de cada


uno?

Recordemos que el Reino fue iniciado con Saúl, quien unificó el Reino;
luego vino David, quien lo expandió a través de conquistas.

Ver Mapa del Reino de Saúl, de David y de Salomón:


[Link]

Luego vino Salomón, que construyó cosas muy importantes,


principalmente el Templo. Pero las construcciones has hizo financiándolas
con impuestos al pueblo, tomó sus tierras y usó a sus hijos.

2. ¿A qué recuerda este problema que se presenta con Salomón?

Esto fue lo que profetizó Samuel cuando Israel pidió un rey. (1 Sam 8,
11-18)

Salomón termina su reinado muy mal, pues, aunque fue un hombre


de sabiduría excepcional, hacia el final se convirtió en idólatra.

3. ¿Qué hace Yavé con Salomón?

Entonces Yavé dijo a Salomón: «No has guardado mi Alianza, ni los


preceptos que te había ordenado. Por esto te quitaré una parte de tu reino y se la
daré a un servidor tuyo. Sólo que, en atención a David, tu padre, no te lo quitaré
mientras tú vivas, sino que lo arrancaré de manos de tu hijo. Además no le quitaré
todo el reino, sino que le dejaré una tribu en atención a David, mi siervo, y a
Jerusalén, la ciudad que elegí para mí.» (1 Rey 11, 11-13)

Resumen Bíblico:

División del reino

Jeroboam era un hombre honesto y valiente por lo que


Salomón lo puso al frente de su escolta personal. Un día le pro-
fetizaron que el reino de Salomón se dividiría en dos en castigo de
sus idolatrías, y que a él le tocaría reinar sobre diez tribus. Más
adelante tuvo que huir a Egipto.

Muerto Salomón, su hijo Roboam marchó a Siquem donde el


pueblo lo proclamaría rey. Después de coronarlo, Jeroboam, que
vino para la ceremonia, y también el pueblo entero, pidieron al
nuevo rey que atenuase la servidumbre a que los había sometido
su padre, a lo que él, siguiendo el consejo de los jóvenes,
respondió con dureza, diciéndoles que si su padre, Salomón, los
había castigado con azotes, él lo haría con escorpiones.

Como consecuencia de tanta injusticia el pueblo se sublevó,


mató al recaudador de impuestos y proclamó rey a Jeroboam en
Siquem. Le siguieron las diez tribus del norte, cumpliéndose así
la profecía.

En Jerusalén se mantuvieron fieles a Roboam la pequeña


tribu de Benjamín y la de Judá. Ésta organizó su ejército para ir a
pelear contra sus hermanos de Israel y rehacer así la unidad.
Desistieron porque un profeta les dijo que aquella división era
cosa de Dios.

Jeroboam fortificó Siquem para reinar desde allí, haciendo


construir dos templos para sustituir el grandioso templo de
Jerusalén, en Betel y Dan, en los que implantaron la idolatría,
adorando una estatua en forma de toro en lugar del Dios ver-
dadero. Estando un día quemando incienso en el altar de Betel
llegó un enviado de Dios, proclamando a grandes gritos que un
descendiente de David sacrificaría sobre él a todos los
sacerdotes. Al punto el altar se partió y la ceniza grasa se
derramó, en señal de que había hablado en nombre de Dios.

El reino de Israel, que perduró durante doscientos cincuenta


años, acabó con Oseas. Durante su reinado el rey de Asiria,
Salmanasar, conquistó Samaria, se llevó cautivos a todos sus
habitantes y la repobló con gentes de otras tierras.

4. ¿Cómo leer este período de la Biblia que trata de la División del


Reino?

Este es el período más oscuro de la historia de Israel, por lo que


significa que el Reino se divida, pero también se torna oscuro y confuso
para el lector de la Biblia.

Hasta ahora la narración de la historia ha sido directa en una sola


línea. Pero a partir de este momento se divide la narración y hay una
doble narración. La Biblia comienza a hablarnos del Reino del Norte y del
Reino del Sur.

(Ver gráfico División del Reino y Exilio)

Y para completar la confusión, aparecen los Profetas, y unos hablan


al Norte y otros al Sur, e inclusive hay unos que no hablan ni al Norte ni al
Sur, sino a algún pueblo gentil. Entonces tenemos que saber a quiénes está
hablando cada profeta y cuál es el contexto político bajo el cual está
hablando. Dado que los Profetas calzan en este período, tendremos unos
cuantos libros suplementarios.

5. ¿Por qué se divide el Reino?

La causa subyacente es el disgusto de la gente por la cantidad de


impuestos que exigió Salomón.

6. ¿Quién era el sucesor de Salomón?


Su hijo Roboam. Roboam, fue a Siquem, donde todo Israel se había
reunido para proclamarlo rey. Lo supo Jeroboam, hijo de Nabat, y volvió de
Egipto, pues allí se había establecido luego de escapar de manos de Salomón. (1
Reyes 12, 1-2)

7. Y ¿quién es este Jeroboam y por qué ha huido?

Era un servidor de Salomón, que se levantó contra el Rey, porque un


profeta le había anunciado que Yavé dividiría el Reino y que le daría a él
10 tribus. Por eso había huido de Salomón yéndose a Egipto.

Jeroboam era hijo de Nabat, efratita de Sereda. Su madre era una viuda llamada Cerva.
Estaba al servicio de Salomón y también se levantó contra el rey. Las cosas fueron así: Salomón
estaba edificando la muralla en el punto más débil de la ciudad de su padre David, con hombres
reclutados en todo el país. Entre ellos estaba Jeroboam, hombre fuerte y valeroso. Salomón vio
cómo este joven hacía su trabajo y lo puso al frente de todos los trabajadores requeridos en las
tribus de José. Un día que salió Jeroboam de Jerusalén, el profeta Ajías, de Silo, lo encontró en el
camino. Este iba cubierto con un manto nuevo y estaban los dos solos en el campo. Ajías tomó el
manto nuevo que llevaba, lo rasgó en doce pedazos y dijo a Jeroboam: «Tómate diez pedazos
porque así dice Yavé, Dios de Israel: Voy a dividir el reino de Salomón. A ti te daré diez tribus y
a Salomón le dejaré solamente una tribu, para cumplir mis promesas a David y porque Jerusalén
es la ciudad que me elegí entre todas las tribus de Israel.
Esto sucederá porque ha adorado a Astarté, diosa de los sidonios, a Camos, dios de Moab,
y a Milcom, dios de los amonitas. No ha seguido mis caminos ni ha hecho lo que me parece justo
ni ha observado mis leyes y mis mandamientos como su padre David. No le quitaré todo el reino
e incluso lo mantendré como rey hasta el fin de su vida, en atención a David, mi siervo, a quien
elegí y que guardó mis mandatos y preceptos. Pero sí tomaré el reino de manos de su hijo y te
daré las diez tribus.
A su hijo, sin embargo, le guardaré una tribu, pues quiero que mi servidor David tenga
siempre su lámpara encendida en mi presencia en Jerusalén, la ciudad que yo elegí para poner en
ella mi Nombre.
Te tomaré a ti y te haré reinar sobre cuanto desees y serás rey de Israel. Si escuchas todo
cuanto te ordene, sigues mis caminos y haces lo que me agrada, guardando mis decretos y
mandamientos como hizo David, mi siervo, yo estaré contigo y te edificaré una casa estable como
se la edifiqué a David, y te entregaré Israel y humillaré a los descendientes de David, pero no
para siempre.»
Salomón trató de dar muerte a Jeroboam, pero éste se escapó y se fue a refugiar a Egipto
junto a Sesac, rey de Egipto, y allí estuvo hasta la muerte de Salomón. (1 Rey 11, 26-40)
8. ¿Qué sucede, entonces, en el momento de ungir como rey a
Roboam, hijo de Salomón?

Cuando están a punto de ungir como rey a Roboam, hijo de Salomón,


Jeroboam está presente y lo confronta acerca de cómo manejar el Reino. Y
le dijo, junto con los jefes de Israel:
«Tu padre nos ha impuesto un yugo pesado; alivia tú los duros trabajos que
nos exigió, y el yugo pesado que nos impuso, y te serviremos.» Roboam les
respondió: «Váyanse y vuelvan dentro de tres días.» Y el pueblo se fue (1 Rey 12,
4-5)

Entonces Roboam consultó a los ancianos experimentados que habían


asesorado a Salomón y también consultó a los amigos de su generación.
No tomó el consejo sabio de los mayores y decidió de acuerdo a sus
amigos.

9. ¿Qué decidió Roboam?

Siguió el consejo de los jóvenes y, en vez de aliviar al pueblo la


pesada carga que tenían cuando Salomón, decidió hacerla más fuerte y
más pesada (1 Re 12, 6-11), además de manera altanera y amenazante:

«Mi padre los trató duramente, pero yo los trataré peor. Mi padre los
azotaba con látigos y yo pondré a las cuerdas ganchitos de hierro.» 1 Rey 12, 11.

10. ¿Qué resultado tiene esta actitud severa de Roboam?

La división del Reino, que se lee en este versículo: La gente de Israel


comprendió que el rey no quería hacerles caso, y le respondieron en los mismos
términos: «¿Qué tenemos que ver con David y con sus hijos? No es de nuestra
familia, ¡arréglate con los tuyos, hijo de David! Los de Israel, vámonos.» Así, pues,
los israelitas volvieron a sus tiendas. (1 Re 12, 16)

11. ¿Quiénes se quedan con Roboam?


Solamente los israelitas del sur, los del país de Judá, reconocieron a
Roboam por su rey. (1 Re 12, 17)

Ver Mapa División del Reino:


[Link]

Entonces Roboam reina en el sur, con las tribus de Judá y Benjamín


+ Levitas), tomando el nombre de Judá.

Jeroboam reina en el norte (las otras 10 Tribus y sin Levitas),


tomando el nombre de Israel.

12. Pero Jeroboam tiene un problema. ¿Cuál será?

Tiene tierra, tiene súbditos, pero no tiene Templo y no tiene


Sacerdotes.

¿Dónde están el Templo y los Sacerdotes?

El Templo está en Jerusalén que es la capital de Judá. Y los


Sacerdotes también están en Judá, porque los Levitas quedaron en el Sur

13. Entonces ¿qué se le ocurre a Jeroboam?

Se le ocurre algo que será el hundimiento del Norte:

Jeroboam pensó: «El reino podría muy bien volver otra vez a los descendientes de David.
Si este pueblo continúa yendo a Jerusalén para ofrecer sus sacrificios en la Casa de
Yavé, se reconciliarán con su señor Roboam, rey de Judá. Entonces me matarán y mi
reino volverá a Roboam.» Pidió consejo el rey, e hizo dos terneros de oro. Luego dijo al
pueblo: «Déjense de ir a Jerusalén para adorar. Aquí están tus dioses, Israel, que te
sacaron de Egipto.» Colocó uno de los terneros en Betel, y el otro en Dan. Este fue el
origen del pecado. El pueblo llevó su ternero en procesión hasta Dan. Jeroboam construyó
santuarios en las lomas y estableció como sacerdotes a hombres comunes que no eran de
la tribu de Leví. (1 Re 12, 26-31)
14. ¿Qué está haciendo Jeroboam? ¿Por qué será esto el hundimiento
del reino del Norte llamado Israel?
Está estableciendo una religión propia: sus propios dioses, sus
propios sacerdotes, sus propias fiestas, sus propios santuarios.

Esto, por supuesto, es el origen de la decadencia del Norte.

15. ¿Qué hace Yavé?

Utiliza de nuevo al profeta Ajías, el mismo que le predijo que


gobernaría a 10 de las Tribus. Ajías manda un mensaje a Jeroboam con su
esposa. Esta había ido disfrazada donde el profeta por la enfermedad de
su hijo.

Pero Yavé le había dicho (al profeta): «La esposa de Jeroboam viene a ti, haciéndose pasar
por otra, para consultar acerca de su hijo enfermo. Cuando ella entre, le dirás esto.» Cuando
pasaba la puerta, Ajías oyó sus pasos y le dijo: «Entra, esposa de Jeroboam, ¿por qué quieres
pasar por otra?
Tengo un duro mensaje para ti. Vete a decirle a Jeroboam esta palabra de
Yavé: Te destaqué en medio del pueblo y te puse como jefe de Israel, quité este reino
a los hijos de David para dártelo, pero tú no has imitado a mi siervo David. El ha
cumplido mis mandamientos y me ha servido con todo su corazón, haciendo lo que
me agrada, mientras que tú te has portado peor que los anteriores reyes. Me has
hecho enojar haciéndote otros dioses, dioses que no son más que estatuas; y a mí me
has dejado tirado.
Yavé dispersará a los hijos de Israel por todas las naciones debido a los
pecados que Jeroboam ha cometido y en los cuales arrastró a su pueblo.»
(1 Re 14, 7-9 y 16)

16. ¿Qué podemos observar en el versículo 21 de este Capítulo 14 de 1


Reyes?

En 1 Re 14, 21 la narración se pasa del Norte al Sur.


En esta lección nos estamos concentrando en el Reino del Norte,
Israel, pero sólo veremos este detalle sobre el Reino del Sur o Judá:

Volvamos al reinado de Roboam, hijo de Salomón, en el país de Judá. Tenía


cuarenta y dos años cuando comenzó a reinar y reinó diecisiete años en Jerusalén,
la ciudad que había elegido Yavé entre todas las tribus de Israel para poner en ella
su nombre. Su madre, Naamá, era amonita.(*) El pueblo de Judá se portó muy
mal con Yavé; lo ofendieron mucho más de lo que habían hecho sus padres con los
pecados que cometían; también ellos se construyeron santuarios en las lomas, cipos
e ídolos en toda colina elevada y bajo todo árbol frondoso.
Incluso hubo prostitución masculina en aquel país que renovaron todas las
abominaciones de las gentes que Yavé había expulsado ante los hijos de Israel. (1
Re 14, 21-24)
(*) Reina Madre, que siempre se menciona en los Reyes de Israel.

Ver Gráfico de los Reyes de Israel


Ver Gráfico de los Reyes de Judá

Como podemos ver en estos gráficos, los Reyes del Norte son malos.
Y los del Sur no son mucho mejores. Y, a pesar de esto, sabemos que del
Sur surgirá el León de Judá, la descendencia de la Mujer del Génesis,
Jesús, el Mesías.

En el Sur hay una sola dinastía real. En el Norte se suceden 9


dinastías diferentes: familias matando a otras familias, luchando por el
poder real.

La próxima lección tratará sobre el Reino del Sur, sus reyes y los
Profetas que hablaron al Sur. Y, dentro de este marasmo de reyes, en la
próxima lección veremos cómo Atalía, hija de Ajaz y Jezabel, que son del
Norte, logra ser Reina del Sur, por poco tiempo. Con Atalía va a parecer
como si se extinguiera la descendencia de David, pero no fue así.
Veremos…

17. ¿Cómo calzan los Profetas en esta narración?

Unos Profetas hablar para el Reino del Norte, otros para el Reino del
Sur. Y aún otros para países extranjeros.

Ver Gráfico de los Profetas


Hay unos cuantos profetas que no escribieron (Elías y Eliseo son
Profetas y no tienen libros específicos para ellos). Y hay unos que
escribieron. Y entre éstos hay Profetas Mayores (Isaías, Jeremías,
Ezequiel) y Profetas Menores, según la dimensión de sus escritos. Todos
los profetas son importantes.

Los Profetas de Israel trabajaban en conjunto con los Sacerdotes,


cuyo trabajo era de suma importancia. Muchas veces también informaban
a los Reyes de los deseos de Yavé.

Los Sacerdotes venían de la Tribu de Leví. Los descendientes de Aaron eran los
llamados Sacerdotes; los demás eran Levitas. Recordemos que éstos recibieron 48
ciudades cuando se repartió la Tierra Prometida.
El Rey David estableció cómo debían trabajar los Sacerdotes: 2 semanas por año
debían ir a Jerusalén para ofrecer el sacrificio, cuidar el Templo. El resto de las 50
semanas de cada año, debían estar en sus ciudades enseñando la Palabra de Dios, la
Ley.

18. Pero … ¿qué problema tienen en el Norte?

Que Jeroboam estableció sus propios Sacerdotes, independientes


de los Levitas.

19. ¿Qué profetas hablaron para el Norte?

Elías, Eliseo, Amos, Oseas, Jonás.

(Ver Biblia en imágenes,


Gráfico de los Profetas y Gráfico División Reino)

Abdías profetizó para los Edomitas (descendientes de Esaú), que


Edom sería destruido y sucedió posteriormente la destrucción de Edom
con el reino de Babilonia.

20. ¿Qué recuerdan del Profeta Elías?

Elías (1 Rey 18) es uno de los profetas no-escritores.


Resumen Bíblico:

Elías

En tiempos de Ajab y Ococías, reyes de Israel, Dios habló por


medio del profeta Elías. Ajab ofendió a Dios más que todos los
reyes anteriores y Elías se presentó ante él para anunciarle que
como castigo no llovería durante varios años.

Ajab consintió que su mujer Jezabel mandara matar a todos


los profetas de Israel. Elías tuvo que huir y ocultarse en las
quebradas de un torrente, al otro lado del Jordán. Los cuervos le
traían pan y carne para comer.

Al tercer año Dios mandó a Elías que se presentara a Ajab,


porque ya iba a mandar la lluvia. Para demostrar de forma
terminante cuál era el verdadero Dios, Elías propuso que dieran
un toro a los sacerdotes de Baal, y otro a él; que prepararan los
altares con leña en el monte Carmelo pero sin fuego y el toro
troceado encima. El dios que responda con fuego para encender
la leña será el verdadero Dios.

Los sacerdotes de Baal prepararon todo y empezaron a


cantar y a danzar en torno al altar invocando a su dios.
-¡Griten más, tal vez Baal duerme! -les decía Elías.
Acabaron extenuados sin conseguir nada.

Elías reparó el altar de Dios, que había sido derruido, con


doce piedras, puso la leña y colocó encima la carne del toro.
Luego ordenó que derramaran cántaros de agua sobre la ofrenda.
Invocó a Dios y al instante bajó fuego del cielo que consumió
todo. El pueblo se postró exclamando:
-¡Éste es el Dios verdadero!

Luego apresaron y mataron a los sacerdotes de Baal.


Ajab es el rey en este momento, el más despiadado de todos los
reyes del Norte, y su esposa es –nada menos- que Jezabel. A solicitud de
ella, Ajab había construido templos al dios Baal y también a Moloc, al cual
se ofrecían sacrificios de niños. Además no habían Sacerdotes de Yavé en
el Norte, por lo que no había quien enseñara a los israelitas. Con esto se
estaba perdiendo totalmente la fe en Yavé.

Por eso Dios envía al Profeta Elías para que a través de él pudiera
resurgir la verdadera fe del Pueblo de Israel.

Elías anuncia una terrible sequía de tres años y medio. Era un castigo
a Ajab y al pueblo, por su idolatría y a la vez era un llamado a la
conversión.

Elías, del pueblo de Tisbé, en Galaad, dijo a Ajab: «Por la vida de Yavé, el
Dios de Israel a cuyo servicio estoy, no habrá estos años lluvia ni rocío mientras yo
no mande.» Luego habló Yavé a Elías diciendo: «Levántate y dirígete al oriente; te
esconderás cerca del torrente de Kerit, al este del Jordán. Tomarás agua del
torrente y, en cuanto al alimento, he ordenado a los cuervos que te lo den allí.» (1
Reyes, 17, 1-4)

Para entender mejor las travesías de Elías ver este Mapa de Israel:
[Link]

y este Mapa que señala rutas de Elías y Eliseo, su sucesor:


[Link]
21. ¿Cuál fue la siguiente misión del Profeta Elías?

Fue el episodio con la viuda de Sarepta (entre Tiro y Sidón): que iba a morir de
hambre junto con su hijo, pues por la sequía no había comida.

Entonces habló Yavé a Elías: «Levántate, anda a Sarepta, pueblo que pertenece a los
sidonios, y permanece allí, porque he ordenado a una viuda que te dé comida.» (1 Rey 17, 8-9)

22. Han pasado ya 3 años. ¿Qué dice Yavé a Elías?


Yavé manda a Elías a anunciar que pronto enviará lluvia sobre el
país:

Pasado mucho tiempo, Yavé habló a Elías, al tercer año, y le dijo: «Vete y
preséntate a Ajab, pues nuevamente mandaré la lluvia sobre este país.» Y partió
Elías para presentarse a Ajab. (1 Reyes 18, 1-2)

Cuando Ajab vio a Elías, le dijo: «Ahí vienes, ¡peste de Israel!» Contestó
Elías: «No soy yo la peste de Israel, sino tú y tu familia, que han abandonado los
mandamientos de Yavé para servir a Baal. (1 Rey 18, 17-18)

23. ¿Qué hace Elías para revivir la fe del Pueblo del Norte, llamado
ahora Israel, para que sepan quien es el Dios verdadero?

Elías hace una proposición a Ajab, la cual acepta:

Ahora bien, manda que se reúnan conmigo en el monte Carmelo todos los
israelitas y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal a quienes mantiene
Jezabel.» (1 Rey 18, 19)

Elías quiso enfrentarse a los profetas de Baal. Se reunieron en Monte


Carmelo (1 Rey 18, 20), el cual es una cadena montañosa situada al norte de
Samaria, a la altura del Mar de Galilea pero bien al oeste, proyectándose
hacia el Mediterráneo, originando el Cabo Carmelo. El sacrificio de Elías
sucedió en alguna altura de esas montañas.
[Link]

Y allí hoy en día, cerca del mar está un famoso Monasterio Carmelita.

[Link]

[Link]

Elías comenzó confrontando la fe que el pueblo tenía en los ídolos


y les instó a optar por Dios o por los ídolos:
Entonces Elías se dirigió a todo el pueblo: «¿Hasta cuándo van a danzar de
un pie en el otro? Si Yavé es Dios, síganlo; si lo es Baal, síganlo a él.» El pueblo
quedó callado. (1 Rey 18, 21)

Elías comenta: «Yo solo he quedado de los profetas de Yavé. En cambio los
profetas de Baal son cuatrocientos cincuenta. (1 Rey 18, 22)

En el Monte Carmelo reunidos Elías y los de Baal, junto con el


pueblo, Elías reta a los profetas de Baal:

Que nos den dos novillos; que ellos elijan uno, que lo despedacen y lo
pongan sobre la leña para el sacrificio sin prenderle fuego. Yo haré lo mismo con el
otro y lo pondré sobre la leña sin prenderle fuego. Ustedes, pues, rogarán a su
Dios y yo invocaré el Nombre de Yavé. El verdadero Dios es el que responderá
enviando fuego.» El pueblo respondió: «Está bien.» (1 Rey 18, 23-24)

Hicieron su ritual los profetas de Baal y no sucedía nada. Así que


Elías se burló de ellos:

Tomaron el novillo, lo prepararon y estuvieron rogando desde la mañana


hasta el mediodía, diciendo: «Baal, respóndenos.» Pero no se oyó ni una respuesta,
y danzaban junto al altar que habían hecho. Cuando llegó el mediodía, Elías
empezó a burlarse de ellos, diciendo: «Griten más fuerte, cierto que Baal es Dios,
pero debe estar ocupado, debe andar de viaje, tal vez está durmiendo y tendrá que
despertarse.» Ellos gritaron más fuerte y, según su costumbre, empezaron a
hacerse tajos con cuchillo hasta que les brotó la sangre. (1 Rey 18, 26-28)

Nada sucedió con el novillo de Baal. Entonces procedió Elías con


su sacrificio a Yavé:

Entonces Elías … tomó doce piedras, según el número de las tribus de


los hijos de Jacob, a quien Yavé se había dirigido para darle el nombre de Israel, y
levantó un altar a Yavé; en seguida hizo alrededor del altar una zanja que contenía
como treinta litros, acomodó la leña, descuartizó el novillo, y lo puso sobre la leña.
Ordenó entonces: «Lleven cuatro cántaros de agua y échenla sobre la
víctima y sobre la leña.» La echaron y Elías dijo: «Otra vez.» Y tres veces hicieron
lo mismo. El agua corrió alrededor del altar y hasta la zanja se llenó de agua.
A la hora en que se hacen los sacrificios, la tarde, se acercó el profeta Elías y
oró así: «Yavé, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, que se sepa hoy que tú
eres Dios en Israel y que yo soy tu servidor y que por orden tuya he hecho
todas estas cosas. Respóndeme, Yavé. Respóndeme y que todo el
pueblo sepa que tú eres Dios, y que tú conviertes sus corazones.»
Entonces bajó el fuego de Yavé, que devoró al novillo del sacrificio y la leña,
y absorbió el agua de la zanja. (1 Rey 18, 31-38)
24. ¿Cómo reacciona el pueblo?

Viendo esto, el pueblo cayó, rostro en tierra, y exclamó: «¡Yavé es


Dios! ¡Yavé es Dios!» (1 Rey 18, 31-39)

Al ver el asombroso milagro, la gente volvió a creer en Yavé y lo


adoraron postrados. Y el otro milagro fue la lluvia, que terminó con el
hambre debida a la sequía de más de tres años.

25. ¿Y los Profetas de Baal?

Elías los eliminó. Elías dijo: «Apresen a los profetas de Baal: que no escape ninguno.»
Una vez apresados, Elías los hizo bajar al torrente de Cisón, y los degolló allí. (1 Rey 18, 40)

26. ¿Qué enseñanzas podemos sacar para nosotros de este pasaje?

1º. No podemos estar con Dios y con el diablo, como pretendía


estar el pueblo de Israel con los ídolos y con Yavé. No se puede servir a
Dios y al diablo. No se puede creer que estando con el demonio, podemos
estar también con Dios. Respondernos con sinceridad: ¿estamos con Dios
o en contra de El? ¿Vacilamos entre Dios y nuestros deseos? ¿O estamos
decididos por Dios?

2º. La sequía prolongada fue un castigo que era una llamada de


Dios, pero tiene también un simbolismo: la sequía que se apodera de
nuestra alma cuando nos alejamos de Dios. La lluvia es la gracia de Dios
para nuestra alma cuando nos convertimos y optamos por poner a Dios de
primero en nuestra vida.

27. Pero … ¿qué hace el Rey Ajab y qué hace Elías?

Ajab contó a Jezabel todo lo que había hecho Elías y cómo había dado muerte
a cuchillo a todos los profetas de Baal.
Elías tuvo miedo y huyó para salvar su vida. Caminó por el desierto
todo un día y se sentó bajo un árbol. Allí deseó la muerte y se dijo: «Ya basta, Yavé.
Toma mi vida, pues yo voy a morir como mis padres.»
Después se acostó y se quedó dormido debajo del árbol. Un ángel vino a
tocar a Elías y lo despertó diciendo: «Levántate y come.» Elías miró y vio a su
cabecera un pan cocido sobre piedras calientes y un jarro de agua. Después que
comió y bebió, se volvió a acostar. Pero por segunda vez el ángel de Yavé lo
despertó diciendo: «Levántate y come; si no, el camino será demasiado largo para
ti.»
Se levantó, pues, para comer y beber, y con la fuerza que le dio aquella
comida, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta llegar al cerro de
Dios, el Horeb.
Allí se dirigió hacia la cueva y pasó la noche en aquel lugar. Y le llegó una
palabra de Yavé: «¿Qué haces aquí, Elías?»
El respondió: «Ardo de amor celoso por Yavé, Dios de los Ejércitos, porque
los israelitas te han abandonado, han derribado tus altares y han muerto a espada a
tus profetas. Sólo quedo yo, y me buscan para quitarme la vida.» (1 Rey 19, 1-10)

28. ¿Qué había sucedido en el Monte Horeb unos 500 años antes?

Allí Yavé le entregó a Moisés las Tablas de la Ley. Nótese que la


travesía de Elías fue larguísima en distancia y en tiempo (40 días).

(Ver Mapa del Reino de Saúl, David y Salomón para ver la distancia que recorrió Elías desde el
Monte Carmelo –donde está señalado Meggido- hasta el Sinaí y el Monte Horeb)

29. ¿Cómo consuela Dios a Elías en el Monte Horeb?


Dios le anuncia a Elías que El va a pasar: Entonces se le dijo: «Sal fuera
y permanece en el monte esperando a Yavé, pues Yavé va a pasar.» Y pasó un
huracán, un terremoto, un rayo, pero Dios no está ni en el huracán, ni en el
terremoto, ni en el rayo.
Y después del rayo se sintió el murmullo de una suave brisa. Allí sí
estaba Dios:
Elías al oírlo se tapó la cara con su manto, salió de la cueva y se paró a su
entrada. Y nuevamente se le preguntó: «¿Qué haces aquí, Elías?» El respondió:
«Ardo de amor celoso por Yavé, Dios de los Ejércitos, porque los israelitas te han
abandonado, derribando tus altares y dando muerte a tus profetas. Sólo quedo yo, y
quieren matarme.» Yavé le dijo: «Vuelve por donde viniste atravesando el desierto
y anda hasta Damasco. Tienes que establecer a Eliseo para ser profeta después
de ti. (1 Reyes, 19, 13-16)

30. ¿Por qué se fue Elías tan lejos hasta el Monte Horeb?

Elías estaba huyendo de Ajaz y Jezabel. Además estaba


desilusionado por la actitud de Israel. Eso es lo que le dice Elías a Yavé dos
veces: «Ardo de amor celoso por Yavé, Dios de los Ejércitos, porque los israelitas
te han abandonado, derribando tus altares y dando muerte a tus profetas. Sólo
quedo yo, y quieren matarme.» (1 Rey 18, 14)

Creía, además, que era el único profeta que quedaba fiel a Yavé. Va al
Horeb para protegerse y buscando consuelo de Dios, sabiendo que allí Dios
se había manifestado a Moisés.

Dios, evidentemente, le permite refugiarse allí y buscarlo allí, pues el


Ángel le dice «Levántate y come; si no, el camino será demasiado largo para ti.»
31. Pero entonces … ¿por qué Dios le dice «¿Qué haces aquí, Elías?»?

Posiblemente para que el Profeta tomara conciencia de su desilusión


con la actitud de Israel, de su malestar por esto y, además, de que está
buscando a Dios donde se manifestó a Moisés. Dios, entonces, lo envía de
nuevo hacia el Norte a cumplir su misión de establecer a Eliseo como
profeta.
Sin embargo, al manifestársele en la suave brisa, le da otro consuelo:
«no estás solo, dejaré en Israel a siete mil hombres, que son todos los que no se
arrodillaron ante Baal, ni lo besaron.» (1 Rey 19, 18)

32. ¿Qué más sabemos sobre Jezabel y Ajab?

Y después de esto el Libro 1 de Reyes 21 nos presenta la barbaridad


que Jezabel y Ajab hicieron contra Nabot: querían su viña que estaba al
lado del palacio del rey. Y, para quedarse con esas tierras, lo mandaron a
matar, buscando testigos falsos que lo condenaran.

Pero Dios finalmente los condenó a muerte por esto.

Una palabra de Yavé llegó a Elías de Tisbé, diciéndole: «Levántate y ve al encuentro de


Ajab, rey de Israel en Samaria. Está en la viña de Nabot, para tomar posesión de ella. Le
dirás esto de mi parte: ¿Así que, después de matar, te adueñas de la herencia? Luego le dirás: En
el mismo lugar en que los perros han lamido la sangre de Nabot, lamerán la tuya.»
Ajab dijo a Elías: «¡Me encuentras aquí, enemigo mío!» Este respondió: «Aquí te
encuentro, porque tú has actuado como un pérfido y has hecho lo que no le gusta a Yavé. Por eso
yo mismo traeré el mal sobre ti. Barreré tu descendencia y exterminaré todo varón de tu familia.
Tu descendencia desaparecerá como la de Jeroboam y la de Basá, porque arrastraste a tu pueblo al
pecado y a mí me has enojado. Tus hijos no serán sepultados.
A los de tu familia que mueran en la ciudad se los comerán los perros y a los que mueran
en el campo se los comerán las aves de rapiña.
También ha hablado Yavé contra Jezabel, tu esposa. Los perros comerán a Jezabel en el campo de
Jezrael.»
No hubo como Ajab, que se prestara a hacer el mal a los ojos de Yavé, instigado
por su esposa Jezabel. Su proceder fue muy abominable, ya que seguía a los repugnantes
ídolos, igual que los amorreos, a quienes Yavé quitó el país para dárselo a Israel. 1 Reyes 21, 17-
26)

33. ¿Cómo sucedió la desaparición de Elías en el carro de fuego?

Yavé se llevó a Elías al cielo en un remolino. Así sucedió: Elías y Eliseo


habían salido de Guilgal.
Cincuenta hermanos profetas de Jericó los acompañaron a cierta distancia.
Mientras tanto, Elías y Eliseo se detenían a orillas del Jordán. Tomó entonces
Elías su manto, lo enrolló y golpeó las aguas, que se apartaron por ambos lados, y
atravesaron en seco por medio del río. Cuando lo pasaron, dijo Elías a Eliseo: «Voy
a ser llevado lejos de ti. Pídeme antes lo que quieras que haga por ti.» Eliseo dijo:
«Haz que tenga lo mejor de tu espíritu.» Elías dijo: «Pides una cosa difícil, pero, si
alcanzas a verme cuando sea llevado lejos de ti, lo tendrás. Si no, no lo tendrás.»

Significa que si alcanzaba a verlo, eso era señal de que había


recibido el Espíritu Santo.

Mientras caminaban conversando, un carro de fuego con caballos de fuego se


colocó entre ellos, y Elías subió al cielo en un remolino.
Eliseo lo vio alejarse y clamaba: «¡Padre, padre mío, carro de Israel y su
caballería!» Luego Eliseo no lo vio más. Tomó sus vestidos y los desgarró.
(Este gesto tenía significado de duelo. Puede pensarse también que
de ese momento en adelante llevaría el manto de Elías)
Después recogió el manto que se le había caído a Elías y volvió a la orilla del
Jordán. Golpeó las aguas con el manto, pero no se dividieron las aguas. Entonces
exclamó: «¿Dónde esta Yavé, el Dios de Elías?» Y, como golpeara las aguas, se
dividieron y pasó Eliseo. (2 Reyes 2, 1 y 7-14)

Al invocar a Yavé sí se partieron las aguas. Siempre el poder viene


de Dios, no de persona alguna, como pensaba Eliseo. Eliseo fue el Profeta
sucesor de Elías, pero el espíritu que recibió no fue el de Elías, fue el
Espíritu Santo.

34. ¿Cómo interpretar este hecho tan sorprendente?

El carro de fuego es una manifestación de Dios que, de manera


fulgurante, trasladaba a Elías. Es una Teofanía, como la del Horeb a
Moisés. De allí que ese fuego en el que Elías fue movido podía dar la
sensación a Eliseo de que fueran carros y caballos encendidos, imágenes de
guerra, que corresponderían al Ejército de Yavé, quien es el Dios de los
Ejércitos.

Lo importante es que se trata de un hecho definitivamente


milagroso, fuera de las leyes normales de la naturaleza, como tantas otras
cosas que hemos visto en esta historia.
Eliseo fue el único que vio el llamado rapto de Elías. Por cierto no
pudo ser un traslado al Cielo, sino en dirección hacia el Cielo, pues al Cielo
no podía ir, ya que Jesús aún no lo había abierto con la Redención.

Otros 50 profetas que estaban del otro lado del Jordán no vieron lo
sucedido y buscaron a Elías infructuosamente varios días, contrariando las
instrucciones de Eliseo, quien sencillamente guardaba silencio al respecto y
sólo decía que no había que buscarlo.

Queda en el aire la cuestión de si Elías vive o murió. El texto deja


entrever que no murió, pero no lo llega a afirmar directamente. La Iglesia
no se ha pronunciado sobre este asunto.

Sabemos que Elías aparece junto con Moisés hablando de la próxima


Pasión y Muerte de Jesús en el Monte Tabor durante la Transfiguración.

Se ha dicho que Elías volverá. Sin embargo, Jesús mismo zanjó toda
duda sobre la vuelta de Elías al afirmar que “Elías ha venido ya en la persona
de Juan Bautista” (Mc 9, 13 y Mt 17, 12-13).

35. ¿Qué conocemos de Eliseo?

Eliseo profetizó para el Norte, para Israel, exhortándolos a


mantenerse fieles al Señor. Dios hizo muchos milagros a través de Eliseo.

Resumen bíblico:
Eliseo

Cuando Elías fue arrebatado al cielo en el carro de fuego se


le había caído el manto. Eliseo lo recogió y, triste, emprendió el
regreso a Jericó. La comunidad de profetas de esta ciudad pudo
contemplar toda la escena desde la otra orilla del río, a donde
había acudido para despedir a Elías. Cuando vieron que Eliseo
golpeaba el agua con el manto plegado, como un rato antes lo
había hecho Elías, y el Jordán se abría dejando un paso seco,
comprendieron con alegría que el poder de Elías había pasado a
su discípulo.

Eliseo caminó de una parte para otra del reino de Israel,


promoviendo en el pueblo la fe y los preceptos de Dios. Los reyes
le consultaban sobre los peligros de la guerra. Algunas veces se
enfrentó a ellos. Muchos milagros hizo Dios por medio de Eliseo.

El más famoso milagro que conocemos es la curación de Naamán, el


Sirio.

Naamán era el jefe del ejército del rey de Aram. Naamán era muy
estimado. Gozaba del favor del rey porque Yavé se había valido de él para
conducir a la victoria el ejército de los arameos. Pero este valiente estaba
enfermo de lepra.

Un día, unos soldados arameos entraron al país de Israel y se llevaron


cautiva a una muchachita, que quedó al servicio de la mujer de Naamán. Ella dijo
a su patrona: «Ojalá mi señor se presentara al profeta que hay en Samaria, pues él
le sanaría la lepra.»
Naamán, pues, llegó con su carro y sus caballos, y se detuvo ante la casa de
Eliseo. Eliseo mandó un mensajero a decirle: «Anda al río Jordán y lávate siete
veces, y tu carne se volverá como antes y serás purificado.»
Naamán se enojó y se retiró. Había pensado: «A mi llegada saldrá
personalmente a encontrarme, se detendrá y rogará a Yavé. Con su mano tocará la
parte enferma y quedaré sano. ¿Acaso no son mejores el Abaná y el Farfar, ríos de
Damasco, que todos los ríos del país de Israel? ¿No podría bañarme en los ríos de
Damasco para mejorarme de la lepra?»
Sus servidores se acercaron a él cuando se iba, y le dijeron: «Padre, si el
profeta te hubiera mandado hacer una cosa difícil, ¿no la habrías hecho? Y ¡qué
fácil es bañarte, como el profeta te ha ordenado!»
Naamán aceptó bajar al Jordán y se bañó siete veces, como le había
dicho Eliseo. Su piel se puso suave como la de un niño y quedó purificado.
Entonces Naamán regresó al hombre de Dios con toda su gente. Entró y le
dijo: «Ahora sé que no hay en el mundo otro Dios que el de Israel. (2 Rey 5,
2-15)
36. ¿Fueron las aguas del Jordán las que curaron a Naamán?

Fue le poder omnipotente de Dios lo que lo curó, usando como medio


material el agua del Jordán.

37. ¿Qué significado tiene este episodio?

Dios se vale de una enfermedad tan fea como la lepra, en una persona
importante como era Naamán, para que se convirtiera y diera testimonio
del milagro del Dios de Israel.

La lepra representa la situación del alma en pecado. Pero para recibir


el perdón y la curación hay que cumplir con las condiciones exigidas.

38. ¿Qué notaron de cómo los sirvientes de Naamán fueron


instrumentos importantísimos en su curación y su conversión al Dios
verdadero?

La jovencita que fue llevada esclava a Siria fue la que informó a la


esposa de Naamán de un profeta de Israel que hacía milagros. Un
aparente mal: rapto de una joven israelita para esclavizarla en Siria, fue
un instrumento indispensable para este milagro.

El empleado que fue con él lo convenció de que se bañara en el


Jordán. Naamán aprendió humildad a través de sus sirvientes.

39. ¿Cuándo es mencionado este pasaje de Naamán y Eliseo en el Nuevo


Testamento y también el de la viuda de Sarepta y Elías?

Fue cuando Jesús leyó el libro del Profeta Isaías en la Sinagoga de Nazaret y no
creyeron que en El se cumplía la Profecía de Isaías. Entonces dijo:

«Ningún profeta es bien recibido en su patria. En verdad les digo que había muchas
viudas en Israel en tiempos de Elías, cuando el cielo retuvo la lluvia durante tres años y medio y
un gran hambre asoló a todo el país. Sin embargo Elías no fue enviado a ninguna de ellas, sino a
una mujer de Sarepta, en tierras de Sidón. También había muchos leprosos en Israel en
tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio.» (Luc
4, 24-27)

40. ¿Qué quería decir Jesús?

Que los gentiles estaban más abiertos que los israelitas para recibir el mensaje de
Yavé.

41. El libro de Abdías tiene un solo capítulo. ¿A quién habla el Profeta Abdías en el
libro que lleva su nombre y qué les dice?

A los Edomitas, descendientes de Esaú, y les anuncia la destrucción, la cual de


hecho sucedió con la invasión de Babilonia.
Visión de Abdías. Palabra del Señor Yavé sobre Edom: Acabamos de oír un llamado de
Yavé, un mensaje que manda a las naciones: «¡En pie de guerra, levántense y ataquemos a
Edom!» Desde ahora serás pequeño entre las naciones, el menos considerado de todos (Ab 1, 1-
2)

42. Hay un profeta muy conocido porque fue tragado por una ballena.
¿Cómo se llamaba y a quiénes profetizó? ¿Dónde se lee esta historia?

Fue Jonás. Le tocó profetizar para los Asirios. Todo está contado en
el Libro de Jonás.

Resumen bíblico:
Jonás

Dios habló a Jonás: «Vete a Nínive, la gran ciudad, y predica


en ella pues son muchos sus pecados». Mas el profeta, para huir
del mandato de Dios, bajó a Jope, pagó el pasaje y se embarcó en
un navío que zarpaba para Tarsis (sur de España).
Se desencadenó una tormenta tal que los marineros, por
miedo a naufragar, arrojaron al mar la carga para aligerar la nave.
Cada cual invocaba a su dios. Jonás se refugió en la bodega y
dormía profundamente. Lo encontró el capitán y le mandó que se
levantara e invocara también a su Dios.

Sospecharon que aquella tormenta era un castigo de los


dioses, y echaron suertes entre ellos para saber quién era el
culpable. Recayó en Jonás quien les contó todo y les pidió que lo
arrojaran al mar. Inmediatamente vino la calma.

Dios mandó un gran animal marino para que se tragara a


Jonás. Tres días y tres noches lo llevó en el vientre hasta que lo
vomitó en tierra firme. De nuevo le dio Dios la misma orden y
Jonás se encaminó a Nínive. Tres días costaba recorrer la ciudad.
Entró en ella y empezó a predicar anunciando: «Dentro de
cuarenta días Nínive será destruida».

Los ninivitas hicieron caso a Jonás y se arrepintieron de sus


pecados. Se enteró el rey de Nínive y descendiendo de su trono,
se despojó del manto regio y se vistió con la tela basta y ceniza.
Publicó un edicto invitando a todos los habitantes a que clamasen
a Dios con todas sus fuerzas, ayunaran y se arrepintieran cada
uno de su mala vida y de sus injusticias. «¡Quién sabe si Dios se
volverá atrás y no pereceremos!»

Cuando vio Dios que se arrepentían de su perverso proceder


se compadeció de ellos y no llevó a cabo la destrucción.

43. ¿Quiénes son los Asirios y qué hace Dios con ellos?

Asiria es ahora el poder mundial y Dios va a castigar al Norte (Israel)


a través de Asiria.

Jonás es llamado por Dios para profetizarles. Dios escoge a Jonás


para esto, pero éste no quiere ir.

44. ¿Por qué se opone Jonás a ser enviado a Asiria?

Debe imaginarse que Asiria va a ser usado por Dios para castigar al
Reino del Norte o Israel. Sabe que los Asirios son ultra-brutales. Y
posiblemente por esto no tiene deseos de llevarles un mensaje de parte de
Dios.
Conocemos la historia: Jonás se opone inicialmente, pero obligado
por una serie de eventos extraordinarios (el más destacado es que fue
tragado por una ballena y estuvo dentro de ésta 3 días), termina llegando a
Nínive y cumpliendo lo que le encomendó el Señor: llamar a los ninivitas
al arrepentimiento. Recorre esta gran ciudad y profetiza que si no se
arrepienten, será destruida.

Nínive era la capital del Reino de Asiria. Sus habitantes (700.000)


eran soberbios e inmorales.

Lo sorprendente es que, comenzando por el Rey, muchos ninivitas se


arrepienten y eso no le gustó a Jonás.

45. ¿Por qué el disgusto de Jonás?

Porque posiblemente él quería que Asiria fuera destruida, porque


sabía que la salvación de Nínive sería la destrucción de Israel. Además,
podía ser tomado como un profeta falso, porque anunció la destrucción de
la ciudad y sus habitantes y eso no sucedió.

46. La historia de Jonás, eso de 3 días en el vientre de una ballena,


parece mito. ¿Será?

Cuesta pensar en algo así, pero para Dios no hay nada imposible.
¿No? Y lo curioso es que el mismo Jesús se refiere a la estadía forzada de
Jonás dentro de una ballena. ¿Iba el Hijo de Dios a citar un mito y con el
sentido y la precisión que lo hizo?

“Estos hombres de hoy son gente mala; piden una señal, pero no la tendrán.
Solamente se les dará la señal de Jonás. Porque así como Jonás fue una señal para
los habitantes de Nínive, así lo será el Hijo del Hombre para esta generación” (Lc
11, 29-30).

47. ¿Qué está diciendo el Señor aquí?


Se estaba refiriendo el Señor a su muerte y resurrección: al tercer día
de estar bajo la tierra, resucitaría. Jonás salió del vientre de la ballena a los
tres días también.

Y enseguida Jesús también recordó la conversión de los ninivitas y


menciona para ello la predicación de Jonás: “En el día del Juicio los
habitantes de Nínive se pondrán de pie para acusar a toda esa gente, porque
cambiaron su conducta con la predicación de Jonás, y aquí hay alguien mucho
mejor que Jonás” (Lc. 11, 32)

48. ¿Qué sucedió después con Nínive?

200 años más tarde, cuando los ninivitas volvieron a su estado de maldad
anterior y esta vez no se convirtieron, Dios los amenazó con su destrucción. La ciudad
fue totalmente destruida en 612 aC por Babilonia que entonces pasa a ser el nuevo
poder mundial.

Dios envió luego al Profeta Nahúm (hay un libro de este Profeta), cuyos 3 únicos
capítulos están dedicados a predecir la destrucción de Nínive. Se inicia así: Palabras
contra Nínive. Este es el libro de la visión que tuvo Nahúm de Elcós. (Na 1, 1)

49. ¿Qué recuerdan del Profeta Oseas?

El libro del Profeta Oseas calza perfectamente en este momento del


Norte: sacerdotes falsos, dioses falsos, fiestas falsas. Israel se ha olvidado
de Yavé y están adorando a Baal y otros dioses. El Norte (Israel) le es infiel
al Señor.

El libro de Oseas parece una historia de amor y de desilusión. Pero el


tema central de Oseas es éste: Dios es tu esposo y te ama, pero tú le has
sido infiel. Tu te has prostituido.

50. Dios hacía que algunos de sus Profetas mostraran con su vida o con
hechos de su vida lo que El quería mostrar. ¿Recuerdan cómo hizo esto
con Oseas?
Al comenzar el libro de Oseas, Dios le da una instrucción insólita:
que se case con una prostituta, para que él sea un ejemplo vivo de lo que
estaba sucediendo en el Norte.

Cuando Yavé comenzó a hablar por medio de Oseas, le dijo al profeta: «Vete
y cásate con una de esas mujeres que se entregan a la prostitución sagrada y ten
hijos de esa prostituta. Porque el país se está prostituyendo al apartarse de Yavé.»
(Oseas 1, 2)

51. Siguiendo el estilo literario de Oseas, ¿qué tendríamos que


preguntarnos nosotros?

¿Nos estamos acostando con los ídolos (poder, fama, placer …)?
¿Nos estamos dejando enamorar por el materialismo (lo material es lo
único importante y lo espiritual de lado)? ¿Nos estamos dejando seducir
por el New Age y todos sus engaños y patrañas que parecen muy buenos
para satisfacer nuestras necesidades espirituales, intelectuales y físicas?
¿Optamos por el relativismo moral, es decir, decido lo que es bueno y lo
que es malo de acuerdo a mi conciencia? Y esa conciencia no sirve ya,
porque está tan laxa, que es como una liga que ha perdido su consistencia y
no sirve para nada.

La infidelidad a Dios en nuestros días se parece a los días de Oseas.


¿Estamos siendo fieles a Dios o nos estamos prostituyendo? ¿Podría
Oseas mostrarnos su vida conyugal con una prostituta como ejemplo de
nuestro comportamiento?

¿No podría Dios hablarnos como habló a Israel por boca de Oseas?
Así:
Escuchen lo que dice Yavé, hijos de Israel. Yavé tiene un pleito pendiente con
la gente de esta tierra, porque no encuentra en su país ni sinceridad, ni amor,
ni conocimiento de Dios. Sólo hay juramentos en falso y mentiras,
asesinato y robo, adulterio y violencia, crímenes y más crímenes … Mi
pueblo languidece por falta de conocimiento, y como tú has dejado que se perdiera
el conocimiento, Yo también haré que pierdas mi sacerdocio. Te has olvidado de mi
Ley, y también Yo me olvidaré de tus hijos. Todos por igual me han ofendido,
pues me han dejado a Mí, su Gloria, por ir a unas vergüenzas. (Oseas 4, 1-2
y 6-7

52. ¿Recuerdan algo del Profeta Amós?

Amós es el otro Profeta que habla al Norte. Amós era del Sur, de un
pueblo cerca de Belén, pero Dios lo envía a profetizar al Norte.

Amós es conocido por sus denuncias contra las injusticias sociales.


Predica que el verdadero culto a Dios y la religión consiste en la práctica de
la justicia con los semejantes.

Amós anuncia que el Reino de Israel desaparecería: Pues bien me


estoy fijando en ese reino pecador de Israel, decidido a exterminarlo de la tierra. Sin
embargo no exterminaré totalmente la casa de Jacob, dice Yavé. (Am 9, 8).

53. ¿Qué quiere decir Yavé sobre la Casa de Jacob?

Jacob tuvo 12 hijos que constituyeron las 12 Tribus de Israel. Las


Tribus de Judá y Benjamín, más los de la Tribu de Leví (los Levitas o
Sacerdotes) que formaron el Reino del Sur o Judá han constituido lo que
ahora se llamará el pueblo Judío (por la Tribu de Judá) y esa parte de la
Casa de Jacob no será exterminada.

Así se cumple la profecía de Amós: Sin embargo no exterminaré


totalmente la casa de Jacob, dice Yavé. (Am 9, 8b).

54. ¿Qué sucede con las otras 10 Tribus que formaron el Reino del Norte
o Israel?

Esta profecía de Amós se cumple: El Reino se había dividido en 930


aC entre Norte (Israel) y Sur (Judá). Y en 722 aC Asiria invade a Israel y
se lleva a la mayoría de la gente, dejando un pequeño resto en el Norte.
Esas 10 tribus que constituían el Reino del Norte o Israel desaparecen y las
dispersan por el Reino Asirio.
55. El Reino del Norte o Israel queda disperso, pero no olvidado de Dios.
¿Por qué podemos decir esto?

Porque unos 800 años después vendrá San Pablo diciendo que todo
Israel será salvado. Han sido asimilados en naciones gentiles, pero en
Cristo todos serán salvados, inclusive esas tribus israelitas que las
convirtieron en gentiles.

San Pablo es conocido como el Apóstol de los Gentiles, porque fue a


predicar a los paganos o gentiles. Y, dentro de esos paganos, estaban
incluidos todos los descendientes de estas tribus del norte que fueron
asimiladas al mundo pagano.

56. Durante este tiempo de dispersión de los habitantes del Norte por
tres ciudades diferentes en el Reino Asirio, hay un libro que cuenta una
historia muy bella en la Biblia que nos habla del Arcángel San Rafael. ¿La
conocen?

Está en el Libro de Tobías.

Resumen bíblico:
Tobías

Tobit, como otros muchos israelitas, fue deportado a Nínive


con su esposa Ana. Desde su mocedad amó y sirvió al Señor y
vivía en su presencia constantemente.

En una ocasión de un nido le cayeron excrementos a los ojos


y se quedó ciego.

Tobit tenía un hijo, llamado Tobías, al que le dijo que buscara


un hombre conocedor de las rutas para que le acompañara a
cobrar un dinero. Tobías encontró a un joven decidido y dispuesto
a guiarle.

Tobit les dio los recibos, y emprendieron la primera jornada;


les acompañaba el perro. Acamparon junto al río Tigris. Tobías fue
a bañarse los pies cuando un enorme pez le amenazó con la boca
abierta. Gritó. El joven acompañante le dijo que sacara al pez del
agua.

-Sácale el corazón, el hígado y la hiel; guárdalos, que son


medicina provechosa -le dijo el joven.

Anduvieron algunas jornadas más. El acompañante propuso


que debían hacer noche en casa de Ragüel, pariente de Tobías; y
le aconsejó que pidiera la mano de su hija Sara, diciéndole que
Dios la había guardado para él.

Mientras se celebraban los días de fiesta por la boda, el


joven, para ganar tiempo se fue con los recibos a la ciudad y
cobró los diez talentos de plata.

Emprendieron el regreso a Nínive. Tobías, siguiendo el


consejo de su guía, aplicó sobre los ojos de su padre la hiel del
pez y milagrosamente recuperó la vista. En la casa no cabía más
gozo. Tobit veía; su hijo había regresado con una encantadora
esposa, y tenían dinero para vivir. Dios había sido generoso con
ellos. Cuando Tobit habló al joven para darle como salario la mitad
de lo que habían traído, éste les dijo:

-Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que presentan las
oraciones de los santos ante Dios.

Y desapareció.

57. ¿Qué nos narra el Libro de Tobías?

Es interesante ver cómo van calzando los libros suplementarios en


cada uno de los 12 períodos en que hemos dividido la Historia de la
Salvación.

En este momento del exilio a Asiria calza exactamente el Libro de


Tobías. Los que fueron llevados cautivos a Asiria nunca regresaron a su
país. Pero Dios cuidaba de estos exilados.
Uno de éstos fue Tobit, un israelita fiel, que siempre adoró a Yavé y
cumplía con la Ley, con las Fiestas y, además, ayudaba en todo lo que
podía a sus hermanos de Israel. Tobit era el único en su familia que había
permanecido fiel a Yavé.

El Libro de Tobías es escrito por orden divina, a través del Arcángel


San Rafael.

Así comienza:

Historia de Tobit, hijo de Tobiel, … de la tribu de Neftalí, que en tiempo de Salmanasar,


rey de Asiria, fue desterrado de Tisbé, que queda al sur de Cadés de Neftalí, en la alta Galilea, …
Yo, Tobit, he andado siempre por los caminos de la verdad y la justicia todos los
días de mi vida y he dado limosna a mis hermanos y compatriotas que conmigo fueron
desterrados a Nínive, en Asiria. Siendo aún joven y estando en Israel, mi país, toda la tribu
de mi padre Neftalí se separó de la familia de David y de Jerusalén, ciudad que fue elegida
entre todas las tribus de Israel para que se ofrecieran los sacrificios, ya que allí se había edificado
y consagrado el Templo en el que habita Dios.
Todos mis hermanos y la familia de mi padre Neftalí ofrecían sacrificios al
becerro que Jeroboam, rey de Israel, había levantado en Dan, sobre los montes de
Galilea.
Y sólo yo iba a Jerusalén con frecuencia para participar en las fiestas, como está
ordenado a todo Israel por decreto eterno. Apenas cobraba las primeras crías, los diezmos de
las cosechas y las primicias del esquileo de las ovejas, acudía a Jerusalén y se las entregaba a los
sacerdotes, hijos de Aarón, para el altar.
Un ninivita me denunció al rey diciendo que era yo quien los enterraba en
secreto. El rey me buscaba para matarme, tuve miedo y huí. Todos mis bienes fueron
confiscados para el tesoro real. Sólo quedé con mi esposa Ana y mi hijo Tobías.
Durante el reinado de Asarjadón volví a mi casa y me devolvieron mi esposa Ana y mi
hijo Tobías (Tob 2, 1-7 y 19-20)

Así que, Tobit, aunque era del Norte, nunca adoró ídolos y guardó
la Ley de Yavé con rigor y, además, se dedicaba a hacer obras caritativas
con vivos y difuntos, cuyos cuerpos enterraba a riesgo de ser castigado
por esto. Dios le concedió algunos favores para moverse con relativa
libertad durante el exilio. Pero también tuvo muchos sufrimientos: su
ceguera, malos entendidos con su esposa, persecución, etc.
Un día, creyendo que ya se acercaba el día de su muerte, aconseja así
a su hijo Tobías. Veamos cómo Tobit sí enseñó la fe de Israel a su hijo y
tomemos estos consejos para nosotros:

1. Aquel día Tobit se acordó del dinero que había depositado en manos de
Gabael, en Ragués de Media,
2. y pensó: «Ya que me siento morir, llamaré a mi hijo Tobías para
hablarle de este dinero.»
3. Llamó a su hijo y le dijo: «Cuando muera, entiérrame dignamente.
Respeta a tu madre; haz lo que le agrade y no le causes tristeza.
4. Acuérdate de todos los peligros por los que pasó cuando te esperaba.
Cuando muera, entiérrala junto a mí, en la misma tumba.
5. Acuérdate siempre del Señor y no peques ni atropelles sus
mandamientos. Practica la justicia toda tu vida y no salgas de sus caminos
6. porque si obras rectamente tendrás éxito en todas tus cosas.
7. Con tus bienes haz limosna en beneficio de todos los que
practican la justicia y el bien, y no vuelvas la cara al pobre, para que el
Señor no aparte su rostro de ti.
8. Da limosna según tus posibilidades.
9. Pero nunca temas dar. Así te prepararás un tesoro para el día
de la necesidad,
10. pues la limosna nos libra de la muerte y nos guarda de andar
en tinieblas.
11. Además, para el que da, su limosna le queda como un precioso
depósito ante el Altísimo.
12. Hijo mío, guárdate de toda impureza y elige por esposa a una mujer
de la raza de tus padres. No te cases con mujer extranjera, pues somos hijos de
profetas. Recuerda que nuestros padres Noé, Abraham, Isaac y Jacob se casaron con
mujeres de su parentela y fueron bendecidos en sus hijos, de modo que su
descendencia heredó la tierra.
13. Ama a tus hermanos y no desprecies a los hijos de tu pueblo hasta el
punto de que tomes por esposa a una mujer extranjera, porque la soberbia acarrea
ruina, y la ociosidad, bajeza, ya que la ociosidad es la madre de la miseria.
14. Entrega a tiempo el salario a tus obreros, y así, sirviendo a
Dios, recibirás recompensa.
15. Muéstrate correcto, cuidando cada uno de tus actos. No hagas a nadie
lo que no quieras para ti. Bebe vino con prudencia, para que no hagas de la
embriaguez la compañera de tu vida.
16. Da de tu pan al hambriento, y de tus ropas al desnudo. Da todo
cuanto te sobre, y cuando lo hagas no te arrepientas.
17. Reparte tu pan en los funerales de los hombres buenos, pero no lo des
a los pecadores.
18. Busca consejos de personas prudentes y no olvides los consejos útiles.
19. Bendice en todo momento al Señor Dios y pídele que tus caminos sean
rectos y tus proyectos favorables, porque no todas las naciones tienen la
verdadera sabiduría. Es el Señor el que da todos los bienes y, si quiere,
humilla hasta lo profundo del infierno. Recuerda, hijo, todos estos
mandatos y no permitas que se borren de tu corazón.
20. También quiero decirte que deposité diez talentos de plata en manos de
Gabael, hijo de Gabrí, en Ragués de Media.
21. Hemos vuelto a ser pobres, pero no te preocupes, ya que, si temes a
Dios, huyes del pecado y haces lo que a él le agrada, tendrás con esto una
gran riqueza.» (Tobías 4, 1-21)

El Libro de Tobías continúa con la parte más conocida que es el


viaje del hijo de Tobit (Tobías) con el Arcángel Rafael, bajo apariencia de
un joven llamado Ananías. Esta narración nos muestra cómo Dios va
actuando a través del Arcángel y cuáles son las funciones de los Ángeles.
Y, por supuesto, nos muestra cómo Dios cuida de sus fieles aunque estén
en el exilio.

Tobías sale a buscar un guía para el viaje y, al conseguir al Arcángel


Rafael, en apariencia humana, avisa a su padre:
Tobías contó a su padre que había encontrado a un hermano israelita, y el padre le
contestó: «Llámalo para saber a qué familia y tribu pertenece; y si es digno de confianza, para que
te acompañe.» Tobías llamó al joven y Tobit se adelantó para saludarlo. «¿A qué familia y tribu
perteneces?», preguntó Tobit. El ángel respondió: «¿Qué te importa más: la persona que
acompaña a tu hijo, o la tribu a la que pertenece?» Pero Tobit insistió en saber su nombre y la
tribu a la que pertenecía. El ángel dijo: «Soy Azarías, hijo de Ananías, uno de tus hermanos.»
(Tob 5, 9-13)

58. ¿Qué nos enseña esta respuesta del Arcángel San Rafael a Tobit?
El Arcángel nos enseña en este interrogatorio cómo responder sin mentir: da el
nombre por el que necesariamente tendrá que ser conocido, pero no dice a qué tribu
pertenece.

59. ¿Para qué es el viaje? ¿Qué sucede en el viaje?

La finalidad del viaje es cobrar una antigua deuda de Tobit, pero –


además del dinero- traen el remedio que le devuelve la vista, y Tobías trae
esposa, una cantidad de dinero adicional que le da su suegro y una
herencia por recibir.

60. ¿Qué nos enseñan los resultados de este viaje?

Nos dice la Biblia que fue así como Dios envió al ángel Rafael para
devolver la vista a Tobit y entregar a Sara por esposa a su hijo Tobías. (Tb 3, 16)

Es decir, Dios en su Divina Providencia se ocupa de nuestras


necesidades, si de veras confiamos en que las circunstancias que El permite
para nuestra vida las debemos aceptar con confianza en que El nos cuida
muy de cerca. Tobías fue a cobrar una deuda, porque, según le dice su
padre «Hemos vuelto a ser pobres, pero no te preocupes, ya que, si temes a
Dios, huyes del pecado y haces lo que a él le agrada, tendrás con esto una
gran riqueza». Y Dios le da mucho más de lo que ellos esperaban.

61. ¿Qué sucede al regreso del viaje, una vez curado Tobit y presentada la
esposa de Tobías?

El Arcángel San Rafael se revela:


Tobit llamó a su hijo Tobías y le dijo: «Hijo mío, es necesario que pagues su
sueldo al hombre que te acompañó. Y debemos añadir algo más.» Respondió
Tobías: «Padre, no es demasiado si le doy la mitad de lo que traje. Me ha
devuelto sano y salvo, atendió a mi esposa, me guió para recuperar el
dinero que tú habías prestado y sanó tu ceguera.» Tobit respondió: «Lo que tú
dices, es que le corresponde.»
Entonces llamó al ángel y le dijo: «Recibe como sueldo la mitad de todo
cuanto trajiste.» Pero el ángel, tomándolos aparte, les dijo: «Bendigan a Dios,
denle gracias y proclamen su grandeza ante todos los vivientes por lo que
hizo en favor de ustedes. Conviene bendecir a Dios, celebrar su Nombre y
revelar sus obras. No demoren en darle gracias, ya que es bueno guardar el secreto
del rey, pero conviene descubrir y alabar las obras de Dios. Practiquen el bien,
porque así nunca los alcanzará el mal…
Les voy a decir toda la verdad, sin ocultarles nada … cuando tú y
Sara rezaban, yo presentaba tus oraciones al Señor. Cuando enterrabas a los
muertos, yo estaba junto a ti. Cuando te levantabas de la mesa para dar
sepultura a los muertos, esto no se me pasó por alto, sino que estaba contigo.
Ahora bien, Dios me ha enviado para sanarte a ti y a tu nuera. Yo
soy Rafael, uno de los siete ángeles que tienen entrada a la Gloria del
Señor.»
Temblaron entonces, y los dos cayeron con el rostro en tierra, llenos de
terror.
El les dijo: «No teman. La paz sea con ustedes. Bendigan siempre al Señor.
Cuando estaba con ustedes, no estaba por mi propia voluntad, sino por
voluntad de Dios. A él deben bendecir y cantar todos los días. Ustedes me
veían comer y hablar, pero sólo era apariencia. Bendigan ahora y den
gracias al Señor; yo me voy al que me ha enviado. Escriban en un libro lo
que se ha cumplido.» Y en seguida desapareció. (Tb 12, 1-7 y 11-20)

(Lamentablemente el histórico Libro de Tobías es de los deuterocanónicos:


no lo tienen ni los Protestantes, ni los Judíos)

62. Volvamos ahora a la invasión asiria. Recordemos qué hizo el Rey de


Asiria con los habitantes del Reino del Norte:

Después de sacar a casi todos del Reino de Israel y dispersarlos en


tres sitios diferentes en Asiria, el Rey asirio llevó a Samaria (capital del
Norte) gente de cinco naciones paganas distintas, para que se mezclaran
con el resto de los israelitas que había dejado allí. Y esa mezcla de
israelitas con paganos importados fue lo que originó el pueblo que se
conoce como los Samaritanos.
63. ¿Cómo sería, entonces, la religión de los Samaritanos?

La religión de los Samaritanos era una mezcla de Judaísmo y


Paganismo. Tenían templos paganos y también uno dedicado a Yavé, pero
los sacerdotes eran falsos.

El rey de Asur hizo venir pobladores de Babilonia, de Cutá, de Avá, de Jamat y


de Sefarvayim, y los ubicó en las ciudades de Samaria, en lugar de los israelitas. Esta
gente ocupó el país de Samaria y permaneció en sus ciudades. (Ver Mapa Mezcla
Israelitas+Asirios)
Al principio, cuando se establecieron allí, no veneraban a Yavé, y Yavé envió
contra ellos leones que mataron a muchos. Entonces dijeron al rey de Asur: «Las personas que
has desterrado y enviado a Samaria y a sus ciudades para poblarlas no saben cómo se debe honrar
a Yavé, el Dios de aquel país, y El ha enviado leones que los matan.»
Entonces el rey de Asur dio esta orden: «Que vuelva allá uno de los sacerdotes que
hemos desterrado de Samaria; que vaya a vivir con aquella gente y que les enseñe la
manera de honrar al Dios de aquella tierra.»
Llegó, pues, uno de los sacerdotes que habían sido desterrados de Samaria, se quedó en
Betel y les enseñó cómo debían honrar a Yavé.
Así y todo, cada uno de aquellos pueblos se fabricó su dios, que colocaron en los
santuarios de las lomas que habían edificado los samaritanos; cada uno de estos
pueblos puso a su dios en la ciudad donde habitaba: Veneraban a Yavé, pero se hicieron
sacerdotes de entre su gente, que servían a Yavé, en los santuarios de las lomas. Honraban a
Yavé y al mismo tiempo servían a sus dioses, según las costumbres del país de donde
habían sido desterrados.
Hasta el día de hoy observan sus antiguas costumbres. En cuanto a los israelitas que
han permanecido en Samaria, no honran a Yavé y no siguen sus preceptos y sus
costumbres, según la Ley y los mandamientos que ha mandado a los hijos de Jacob, al
que dio el nombre de Israel. (2 Reyes 17, 24-34)

64. Esta es la gente que rechazan los de Judea en el Sur. ¿Por qué?

Porque tenían una religión confusa, ecléctica, alejada del la Ley.


Por eso ningún judío hablaba con un samaritano, menos con una
samaritana. Y eso es precisamente lo que Jesús va a hacer. Y ese diálogo,
como todo lo de Dios, no se da por casualidad: Jesús quiere ir para
revelarse a los Samaritanos.

65. ¿Cómo trata Jesús a los Samaritanos?


Con amor y deferencia. Lo vemos con la Samaritana (Jn 4), en la
parábola del buen Samaritano (Lc 10, 33), al destacar que el leproso que sí
dio las gracias era samaritano (Lc 17, 16).

66. ¿Por qué creen ustedes que Jesús muestra deferencia hacia los
Samaritanos?

Primero porque El ha venido para salvar a todos y luego porque no


son totalmente culpables del sincretismo en su fe. Veamos:

Los samaritanos eran descendientes de Jacob, formaban parte de las


12 tribus de Israel, pero perdieron la fe y el sacerdocio, al dividirse el
Reino, en el reinado de Jeroboam, que estableció dos templos a ídolos y
fundó su propio sacerdocio, pues los Levitas se habían quedado en el Reino
del Sur.

Entonces ese pueblo se olvidó de la Ley y adoraba a Yavé y a otros


dioses a la vez. ¿Cómo no iba a ser así si los Sacerdotes que tenían eran
falsos y no enseñaban la Ley? Tampoco tenían los libros proféticos de la
Biblia, que hablaban del Mesías; tenían sólo el Pentateuco (los primeros 5
libros).

67. Al reflexionar sobre el encuentro de Jesús con la Samaritana,


solemos concentrarnos en la conversión de esta mujer. Pero ahora vamos a
extraer de este extenso diálogo de Jesús en Samaria, el cual ocupa todo el
Capítulo 4 del Evangelio de San Juan (salvo por unos versículos al final),
las partes que se refieren a un asunto muy importante que quiere mostrar
el Evangelista: cómo Dios se revela a un pueblo considerado pagano por
los judíos y al cual no trataban.

¿Qué recuerdan sobre el tema del Norte y el Sur en el diálogo de


Jesús con la Samaritana y sobre la diferencia religiosa entre Judíos y
Samaritanos?
Con una pregunta la Samaritana plantea a Jesús la confusión entre
Judaísmo y Paganismo: “¿dónde se adora a Dios en el Norte o en el Sur?” Pero
también podemos notar que los Samaritanos sí tenían algo claro:
esperaban el Mesías.

Veamos esta parte del diálogo en Juan 4:

20. Nuestros padres siempre vinieron a este cerro para adorar a Dios y
ustedes, los judíos, ¿no dicen que Jerusalén es el lugar en que se debe adorar a
Dios?»
Este cerro era el Monte Garizim, cerca de Sicar. Allí los Samaritanos
habían construido un templo en el año 400 aC, en el que sacerdotes falsos
ofrecían sacrificios a Yavé, pretendiendo competir con el Templo de
Jerusalén. A pesar de que el templo de Garizim ya no existía, la mujer toca
un problema focal entre judíos y samaritanos: el sitio de culto debía ser
uno solo (el Templo de Jerusalén), pero eso había sido violado al dividirse
el Reino, con el establecimiento en el Norte de una religión cismática y la
construcción de un templo rival.

21. Jesús le dijo: «Créeme, mujer: llega la hora en que ustedes


adorarán al Padre, pero ya no será "en este cerro" o "en Jerusalén".

Jesús le hace saber que viene una nueva era, en la que cesará el culto
anterior, no sólo en el Monte Garizim, sino también en Jerusalén.
Vendrá un culto mucho mejor y más perfecto.
22. Ustedes, los samaritanos, adoran lo que no conocen, mientras que
nosotros, los judíos, adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de
los judíos.

Jesús resalta la superioridad de la fe de los judíos, pero la


superioridad no va en el sitio del culto, sino en el conocimiento. De los
judíos (de la Tribu de Judá) vendrá el que traerá la salvación a todos. Y los
Samaritanos terminarán por reconocer a Jesús quien trae la salvación que
todos esperan.
23. Pero llega la hora, y ya estamos en ella, en que los verdaderos
adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.
24. Entonces serán verdaderos adoradores del Padre, tal como El mismo
los quiere. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben adorarlo en espíritu y en
verdad.»

Al establecerse lo nuevo, al existir verdaderos adoradores del Padre,


cesaría también la disputa entre Judíos y Samaritanos, ya que el nuevo
culto suplantaría el antiguo de los Judíos y el antiguo de los Samaritanos.

Y esa nueva forma de adorar sería diferente en calidad y en cuanto


al sitio de culto. Primeramente, porque sería universal, para todos:
judíos, samaritanos, paganos. Esta nueva forma de adorar, no iba a estar
limitada a un solo sitio, sino que sería extendida por todos los rincones
de la tierra.

Además sería una adoración en espíritu y en verdad. Hay muchas


interpretaciones para esta frase. Algunas van en una línea más espiritual:
[Link]/adoracionb/3adorar_en_espiritu.htm
Otras, como la que veremos en esta lección, van en la línea más bien
histórica, que nos interesa para mejor comprender lo que es Samaria. (cfr.
Mons. Frederick Justus Knecht, quien fuera Obispo Auxiliar de Freiburg, Alemania)

La Verdad se manifestaría en ese único Sacrificio ordenado por Jesucristo, que


es El mismo, Quien se ofrece como el verdadero Cordero que quita el pecado del
mundo. Ese es el Sacrificio en espíritu y en verdad: La Santa Misa.

Los sacrificios antiguos no eran en verdad, sino en sombras, en formas y figuras


de verdad, pero no en la misma Verdad. Tampoco eran en espíritu, sino en materia.
Eran materia (víctimas animales), por lo que no podían llegar a limpiar la conciencia
del que participaba de esos sacrificios, ni siquiera la del mismo Sacerdote que lo ofrecía.

Con el nuevo culto, Jesús dice que Dios será adorado en espíritu, es decir, por
un sacrificio verdaderamente espiritual, y por una Víctima también verdaderamente
espiritual, el Cordero de Dios que sí quita de veras el pecado del mundo.

Este discurso del Señor en Samaria sobre la adoración a Dios en espíritu y en


verdad apunta al Sacrificio de la Nueva Alianza (Cristo crucificado), sacrificio único y
para siempre, que se reactualiza en cada Misa celebrada en la tierra, desde donde sale el
sol hasta el ocaso…y hasta en las mismas naciones paganas (Mal 1, 11). Este Sacrificio de la
Nueva Alianza es el verdadero cumplimiento de todos los sacrificios de la Antigua
Alianza.

25. La mujer le dijo: «Yo sé que el Mesías, (que es el Cristo), está por venir;
cuando venga, nos enseñará todo.»
Los Samaritanos sabían que el Mesías debía venir y El iba a poner todo en claro.

26. Jesús le dijo: «Ese soy Yo, el que habla contigo.»


28. La mujer dejó allí el cántaro y corrió al pueblo a decir a la gente:
De la impresión, se le olvidó a qué había ido al pozo, pues dejó el cántaro con
que había ido a recoger agua. (!!!)

29. «Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será éste el
Cristo?»
30. Salieron, pues, del pueblo y fueron a verlo.
39. Muchos samaritanos de aquel pueblo creyeron en El por las palabras de la
mujer, que declaraba: «El me ha dicho todo lo que he hecho.»
40. Cuando llegaron los samaritanos donde él, le pidieron que se quedara con
ellos. Y se quedó allí dos días.
41. Muchos más creyeron al oír su palabra,
42. y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú has contado. Nosotros
mismos lo hemos escuchado y sabemos que éste es verdaderamente el Salvador del
mundo.» (Jn 4, 20-42)

Jesucristo, el Mesías, se revela a los Samaritanos, a esos odiados por los Judíos …
y muchos creyeron.

ORACION

Señor:
Tú nos ha dicho que no podemos estar contigo y con tu Enemigo a la vez.
Sabemos que el Demonio es nuestro Enemigo, también.

Pero muchas veces, igual que Israel, hemos estado así:


pretendiendo estar, como bien se dice: con Dios y con el Diablo.
Perdona las veces que hemos estado contra Ti, Señor.
Perdona las veces que no nos hemos decidido por Ti,
porque hemos vacilado entre tu Voluntad y nuestros deseos.

Perdona las veces que he coqueteado con los ídolos:


con el placer, la lujuria, la envidia, el poder, la fama, el egoísmo.

Perdona las veces que me he dejado seducir por las patrañas del New Age:
Horóscopos y Astrología, Espiritismo y Ouija, Adivinación y Brujería,
Poder Mental y Metafísica, Ocultismo y Satanismo…

Perdona las veces que te he sido infiel, que me he prostituido,


porque he cedido a la tentación y optado por el pecado.

Muchas veces me he sentido árido(a), seco(a), confundido(a),


sin darme cuenta que esa sequía venía de mi alejamiento de Ti.

Manda la lluvia de tu Gracia para que no siga tan alejado(a),


porque ahora sé que Tú sí quieres estar cerca de mí,
para rociarme e irrigarme con tu Gracia.

Manda tus gracias, Señor, que las quiero recibir


para decidirme de veras por Ti.
Amén.

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