Morfología e Inmunofenotipo de Las Células Plasmáticas en El Mieloma Múltiple
Morfología e Inmunofenotipo de Las Células Plasmáticas en El Mieloma Múltiple
1
Microbióloga y Bioanalista, estudiante de maestría en Microbiología y Bioanálisis, con énfasis en Hematología,
Universidad de Antioquia. Bacterióloga, área de Hematología, Laboratorio Clínico, Hospital General de Medellín.
Medellín, Colombia.
2
Bacterióloga, especialista en Hematología, MSc en Microbiología con énfasis en Hematología y en Bioética. Docente
de Hematología, Universidad de Antioquia. Medellín, Colombia. Correo electrónico: [email protected]
3
Tecnólogo Médico. Director del Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación INCA. Lima, Perú.
fológicas más notorias y las características diferenciación hacia la célula plasmática [32].
inmunofenotípicas relacionadas con su pro- Para ello, los linfocitos B reconocen al antí-
liferación y maduración aberrante en el mie- geno en forma soluble por medio de las in-
loma múltiple. munoglobulinas de membrana, que forman
parte del receptor de las células B, conocido
Maduración normal de como BCR. En cada linfocito hay entre 50.000
y 100.000 moléculas de inmunoglobulinas de
las células plasmáticas membrana (de las clases M y D), que han sido
sintetizadas por él mismo; todas ellas con
Las células plasmáticas son el producto final igual especificidad antigénica. En ausencia de
de la diferenciación del linfocito B, even- estímulo antigénico, los linfocitos B maduros
to íntimamente relacionado con la expre- vírgenes mueren por apoptosis al cabo de
sión ectópica del represor transcripcional unos pocos días. Sin embargo, otros se unen
BLIMP1 y XBP1 [30]. Su principal función es por su BCR al antígeno complementario es-
la producción de anticuerpos, para lo cual pecífico y, con la ayuda de señales de los ma-
requiere de varias etapas. Inicialmente, este crófagos y las células T, inician la selección y
es un proceso independiente de la exposi- proliferación clonal, que termina (al cabo de
ción al antígeno, que abarca el desarrollo cuatro a cinco días) con la diferenciación ha-
temprano y la determinación de la diferen- cia dos subpoblaciones, una de células plas-
ciación de la célula madre pluripotencial máticas secretoras de anticuerpos y otra de
en médula ósea hacia células del linaje B, células B de memoria (véase figura 1) [33].
que depende de la participación clave de
los factores de transcripción PU.1, E2A, EBF
y PAX5 [31]. Seguido, se encuentra el reor- Características
denamiento de los segmentos del gen de la morfofuncionales de las
cadena pesada de la inmunoglobulina (IgH) células plasmáticas
en las células pro-B, que permite su paso a La transformación de los linfocitos B a células
las células precursoras pre-B, las cuales ex- plasmáticas trae como consecuencia un evi-
presan μM (forma transmembrana de la ca- dente cambio en sus características morfofun-
dena pesada de la inmunoglobulina μ), que cionales, entre las que se encuentran [34]:
proporciona, en el receptor de células pre-B
(pre-BCR), el primer punto de control para zzCarecen de inmunoglobulina de membrana.
el desarrollo de las células B, que lleva a la
expansión clonal y el reordenamiento de los zzSon de mayor tamaño y con mayor pro-
segmentos del gen de la cadena ligera de la porción de citoplasma que las células B de
inmunoglobulina (IgL) [32]. las que proceden.
Para pasar al segundo punto de control se re- zzSu retículo endoplasmático rugoso está
quiere la presencia de la inmunoglobulina M muy desarrollado, así como su aparato de
(IgM) de superficie, que permite que los lin- Golgi, lo que explica la gran cantidad de anti-
focitos B vírgenes IgM+ sobrevivan a la selec- cuerpos que producen y son secretados, los
ción negativa, salgan de la médula ósea hacia cuales poseen la misma especificidad antigé-
el bazo y los nódulos linfáticos, donde se va a nica que la de las inmunoglobulinas de mem-
dar la exposición antigénica que estimula su brana de la célula B original.
Figura 1. Ciclo madurativo de las células plasmáticas. CMH= célula madre hematopoyética, CPL = célula
progenitora linfoide.
Figura 2. Plasmocitos con coloración de Wright en muestra de aspirado de médula ósea, 100X. A. Plas-
mocitos maduros con espacio citoplasmático que corresponde al aparto de Golgi. B. Proplasmocitos
con presencia de nucléolos, abundante citoplasma y cromatina con maduración intermedia. C. Plas-
mocitos maduros con mayor tamaño y fragmentación de cromatina, vacuola citoplasmática y bordes
irregulares. Cortesía de la Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia.
Figura 3. Plasmocitos con coloración de Wright en muestra de aspirado de médula ósea con altera-
ciones citoplasmáticas, 100X. A-B. Obsérvese citoplasma abundante, pérdida del espacio del aparato
de Golgi y borde citoplasmático irregular. C-D. Obsérvense gránulos y vacuolas lipídicas, E. Obsérvese
basofilia citoplasmática, F. Obsérvense bordes citoplasmáticos y nucleares irregulares. G-H. Obsérvense
agujas o astillas de inmunoglobulinas similares a cuerpos de Auer. Cortesía de la Universidad de Antio-
quia, Medellín, Colombia.
da a predecir el pronóstico del paciente maduras [56] (véase figura 5). Por lo tanto,
con mieloma múltiple [52-55]; incluso, se la correcta descripción de los cambios mor-
desarrolló una clasificación morfológica fológicos identificados durante la visualiza-
de las células plasmáticas encontradas en ción de estas células conduce a la realiza-
esta enfermedad y se determinó que la ción de un recuento en frotis de aspirados
presencia del subtipo plasmoblástico está de médula ósea confiable, donde la deter-
relacionado con tasas de supervivencia minación de las alteraciones citoplasmáti-
significativamente más cortas, comparado cas y nucleares van a ser cruciales para el
con el hallazgo de solo células plasmáticas diagnóstico de mieloma múltiple.
Figura 4. Plasmocitos con coloración de Wright en muestra de aspirado de médula ósea con alte-
raciones nucleares, 100X. A. Obsérvese cromatina irregular. B-D. Obsérvese binucleación/multinu-
cleación. E-F. Obsérvense formas aberrantes del núcleo. Cortesía de la Universidad de Antioquia,
Medellín, Colombia.
Figura 5. Coloración de Wright en muestras de aspirado de médula ósea de diferentes casos con diag-
nóstico de mieloma múltiple, 100X. Obsérvese presencia de células plasmoblásticas con nucléolos evi-
dentes y relación núcleo/citoplasma aumentada. Cortesía de la Universidad de Antioquia, Medellín,
Colombia.
nes reactivas, y los antígenos CD45/CD56/ Entre los hallazgos importantes se encuen-
CD117/CD28 como marcadores pronósticos tra que el marcador CD10 tiene una expre-
en el mieloma múltiple. Además, sugieren sión baja y el CD9 una expresión alta en la
un método que combina la evaluación de la gammapatía monoclonal de significado in-
clonalidad con inmunofenotipificación, tan- cierto [60]. El CD22 es indetectable, tanto
to para el seguimiento del paciente con la en las células plasmáticas normales como
enfermedad instaurada como para aquellos en las neoplásicas; el CD20 es de expresión
recién diagnosticados, cuyo panel incluye negativa en las células plasmáticas norma-
los antígenos Igλ citoplasmática/Igκ cito- les, pero se ha observado en algunos sub-
plasmática/CD19/CD56/CD38/CD45 y los grupos de mieloma múltiple asociado a
antígenos Igλ citoplasmática/Igκ citoplas- morfología de células plasmáticas maduras
mática/CD19/CD138/CD38/CD45 [59]. y t(11;14) [61,62]. La expresión del CD19 en
las células plasmáticas de la gammapatía
si la relación es mayor de 4:1, con un pro- en 1975, por Durie y Salmon [70], la cual
medio mayor de 1,65, indica la presencia de incluye los siguientes criterios: nivel de he-
una población clonal con cadenas livianas κ. moglobina, nivel de calcio sérico, radiología
Esto es útil para diferenciar la proliferación ósea y niveles de producción de proteína
monoclonal de células plasmáticas del mie- monoclonal. Esta clasificación permite es-
loma múltiple de la plasmocitosis reactiva, tablecer tres estadios, donde el estadio I
relacionada con enfermedades del tejido cursa con baja masa tumoral, el II con masa
conjuntivo, carcinoma metastásico, hepato- tumoral intermedia y el III con alta masa
patía e infección [68]. tumoral. A su vez, cada estadio se subcla-
sifica en A o B según la función renal, y en
Para realizar el diagnóstico diferencial en- grados de afectación ósea que van desde
tre el mieloma múltiple y las gammapatías el 0 al 3. El Índice Pronóstico Internacional
monoclonales de significado incierto se (IPS) es un sistema de clasificación propues-
considera la cantidad de células plasmáticas to recientemente, y con gran aceptación, el
dentro del porcentaje total de leucocitos, el cual establece una serie de estadios que
inmunofenotipo, la clonalidad y la cantidad brindan información de la supervivencia es-
anormal de células plasmáticas del total de timada de los pacientes y los divide en tres
células plasmáticas evaluadas por citome- grupos de riesgo de acuerdo con los niveles
tría de flujo. Como marcadores pronósti- de β2-microglobulina y de albúmina, don-
cos se considera la expresión específica de de el grupo I es de riesgo bajo, el II es de
CD45/CD56/CD117 y CD28. Para la detec- riesgo intermedio y el III es de riesgo alto
ción de la enfermedad mínima residual, en [69,71,72].
pacientes con mieloma múltiple, se pesqui-
sa la expresión anormal de las cadenas κ/λ Respecto a los factores pronósticos están
de la inmunoglobulina y el porcentaje de cé- aquellos relacionados con la carga tumoral,
lulas plasmáticas totales dentro del recuen- entre los que se incluyen los niveles de la
to del total de leucocitos [67]. β2-microglobulina, la lactato deshidrogena-
sa y el estadio del índice pronóstico interna-
Diagnóstico y pronóstico cional, y los intrínsecos al tumor, como son
la morfología de las células plasmáticas, la
del mieloma múltiple actividad proliferativa de las células plas-
máticas y las características citogenéticas
El mieloma múltiple se caracteriza por plas- que clasifican a los pacientes en tres gru-
mocitosis de la médula ósea, con agregados pos: bajo, intermedio y alto riesgo [73].
de células plasmáticas, que presentan ati-
pia citológica y constituyen más del 30% de La clasificación del mieloma múltiple, de
la celularidad total. Rara vez, los pacientes acuerdo con su perfil de riesgo genético, lo
con mieloma múltiple muestran un marca- considera de alto riesgo ante la existencia
do aumento en las células plasmáticas cir- de cualquiera de las siguientes alteraciones
culantes en sangre periférica [69]. genéticas: t(4;14), t(14;16), t(14;20), dele-
ción de 17p (determinado mediante hibri-
La estadificación de los pacientes con mie- dación fluorescente in situ – FISH), deleción
loma múltiple se ha realizado tradicional- de 13q, hipodiploidías y amplificación del
mente según la clasificación propuesta, brazo largo del cromosoma 1q+ [74,75].
El diagnóstico del mieloma múltiple requie- mente del 10% por año) respecto a la gam-
re de la presencia de uno o más de los even- mapatía monoclonal de significado incierto
tos que lo definen, como la evidencia de (aproximadamente del 1% por año) [16,78].
daño orgánico final debido a hipercalcemia,
con calcio sérico mayor a 0,25 mmol/L (ma- Partiendo de que hace algunos años se asu-
yor que 1 mg/dL) por encima del límite su- mía que el requisito de daño de órgano ter-
perior normal o mayor a 2,75 mmol/L (ma- minal era único para definir una neoplasia
yor que 11 mg/dL), insuficiencia renal con maligna, que la mayoría de los pacientes
aclaramiento de creatinina menor a 40 mL/ con gammapatía monoclonal de significado
min o creatinina sérica mayor a 177 µmol/L incierto y mieloma múltiple indolente pue-
(mayor que 2 mg/dL) y anemia con valor de den encontrarse asintomáticos y sin progre-
hemoglobina mayor a 20 g/L, por debajo sión durante años en ausencia de terapia, y
del límite inferior normal o con un valor me- que no era posible realizar un tratamiento
nor a 100 g/L; además, evidencia del 10% oportuno para minimizar o prevenir el daño
o más de células plasmáticas clonales en el orgánico, en el 2014 el Grupo Internacional
examen de médula ósea o un plasmocitoma de Trabajo sobre Mieloma (IMWG, por sus
probado por biopsia [76]. Cabe mencionar siglas en inglés) revisó la definición de mie-
que, como toda discrasia de células plasmá- loma múltiple de manera que fuera posible
ticas, su diagnóstico y clasificación depende realizar un diagnóstico precoz, antes del
de la correlación de los datos de las imáge- daño del órgano terminal, y establecer el
nes radiológicas, como las lesiones óseas, riesgo de progresión de la enfermedad.
con los obtenidos por el laboratorio, como
Así como nuevos criterios diagnósticos del
el tipo y cantidad de proteína M, y los ha-
mieloma múltiple se incluyeron tres bio-
llazgos morfológicos, citogenéticos, fenotí-
marcadores específicos: la plasmocitosis
picos y moleculares [77].
clonal de la médula ósea mayor o igual al
En el mieloma múltiple es necesaria la va- 60%, la proporción de cadenas ligeras libres
loración del clínico acerca de si existe o no en suero (rCLL) mayor o igual a 100 (con una
un daño de órgano terminal para estable- concentración de rCLL mayor o igual a 100
cer el diagnóstico de malignidad. De esta mg/L) y más de una lesión focal detectada
manera se considera que, los pacientes con por resonancia magnética. Según estudios
una carga tumoral sustancial, sin llegar a ser llevados a cabo por Rajkumar y colaborado-
muy elevada, tienen una «premalignidad», res (2014 y 2016), cada uno de estos nuevos
la cual puede corresponder a alguno de los biomarcadores está asociado con un riesgo
dos estadios que le anteceden al mieloma, de aproximadamente el 80% de progresión
la gammapatía monoclonal de significado a daño de órgano terminal [72,79].
incierto o el mieloma múltiple indolente
(SMM, del inglés, smoldering myeloma), en Conclusiones
los que el paciente no recibe terapia hasta
que se presenten pruebas de complicacio- Es importante efectuar la valoración y des-
nes graves relacionadas con la enfermedad cripción morfológica de las células clonales
sintomática. En el mieloma múltiple indo- en el diagnóstico temprano de las neopla-
lente los pacientes tienen un mayor riesgo sias de células plasmáticas, específicamente
de progresión a malignidad (aproximada- del mieloma múltiple. En especial, la des-
cripción de las alteraciones nucleares y la 7. Erikci AA, Ozturk A, Tekgunduz E, Sayan O. Acute my-
eloid leukemia complicating multiple myeloma: a case
realización del recuento diferencial en el ex- successfully treated with etoposide, thioguanine, and
tendido del aspirado de médula ósea, donde cytarabine. Clin Lymphoma Myeloma 2009; 9: E14-15.
8. Luca DC, Almanaseer IY. Simultaneous presentation of
se observe la presencia de células inmadu- multiple myeloma and acute monocytic leukemia. Arch
ras, permitirán, potencialmente, intervenir Pathol Lab Med 2003; 127: 1506-1508.
23. World Health Organization, International Agency for multiple myeloma and related disorders. Morphologie
Research on Cancer. Globocan 2012: estimated cancer 2015; 99: 38-62.
incidence, mortality and prevalence worldwide in 2012 42. Ho WK, Zantomio D. Auer rod-like inclusions in plasma
- Online Analysis: Prediction. 2012. Disponible: http:// cells in multiple myeloma. J Clin Pathol 2014; 67: 547-
globocan.iarc.fr/Pages/burden_sel.aspx. 548.
24. Dispenzieri A. Myeloma: management of the newly di- 43. Tejwani N, Tyagi S, Dass J. Multiple Auer Rod Like In-
agnosed high-risk patient. Hematology Am Soc Hematol clusions in Multiple Myeloma. Indian J Hematol Blood
Educ Program 2016; 2016: 485-494. Transfus 2017; 33: 121-122.
25. Heusschen R, Muller J, Duray E, Withofs N, Bolomsky 44. Hutter G, Nowak D, Blau IW, Thiel E. Auer rod-like intra-
A, Baron F, et al. Molecular mechanisms, current man- cytoplasmic inclusions in multiple myeloma. A case re-
agement and next generation therapy in myeloma bone port and review of the literature. Int J Lab Hematol 2009;
disease. Leuk Lymphoma 2018; 59: 14-28. 31: 236-240.
26. Roodman GD. Myeloma bone disease: pathogenesis and 45. Zhu L, An L, Zhang XY, Ren XR, Song JW. Peroxidase-pos-
treatment. Oncology (Williston Park) 2005; 19: 983-984, itive Auer bodies in plasma cells in multiple myeloma: a
986. case report. Int J Clin Exp Pathol 2015; 8: 15301-15306.
27. Shah V, Sherborne AL, Walker BA, Johnson DC, Boyle 46. Eyre TA, Littlewood TJ, Bain BJ. Dutcher bodies: cytoplas-
EM, Ellis S, et al. Prediction of outcome in newly diag- mic inclusions within the nucleus. Br J Haematol 2014;
nosed myeloma: a meta-analysis of the molecular pro- 166: 946-947.
files of 1905 trial patients. Leukemia 2017; 32: 102.
47. Ortíz-Hidalgo C. De las células plasmáticas al mieloma
28. Fonseca R, Abouzaid S, Bonafede M, Cai Q, Parikh K, múltiple. Una breve perspectiva histórica. Patol Rev La-
Cosler L, et al. Trends in overall survival and costs of mul- tinoam 2011; 49: 120-131.
tiple myeloma, 2000–2014. Leukemia 2016; 31: 1915.
48. Pantanowitz L, Tranovich V, Ballesteros E. Flaming plas-
29. Moeremans K, Annemans L. An update: health econom- ma cells. Arch Pathol Lab Med 2001; 125: 1394-1395.
ics of managing multiple myeloma. Eur J Cancer 2006;
42: 1684-1691. 49. Seili-Bekafigo I, Valkovic T, Babarovic E, Duletic-Naci-
novic A, Jonjic N. Myeloma cell morphology and mor-
30. Shaffer AL, Shapiro-Shelef M, Iwakoshi NN, Lee AH, phometry in correlation with clinical stages and survival.
Qian SB, Zhao H, et al. XBP1, downstream of Blimp-1, ex- Diagn Cytopathol 2013; 41: 947-954.
pands the secretory apparatus and other organelles, and
increases protein synthesis in plasma cell differentiation. 50. You E, Cho SY, Yang JJ, Lee HJ, Lee WI, Yoon HJ, et al.
Immunity 2004; 21: 81-93. Plasma cell neoplasms showing multilobulated nuclei.
Acta Haematol 2013; 130: 98-100.
31. Zandi S, Mansson R, Tsapogas P, Zetterblad J, Bryder D,
Sigvardsson M. EBF1 is essential for B-lineage priming 51. Ghevaert C, Fournier M, Bernardi F, Genevieve F, Pouy-
and establishment of a transcription factor network in ol F, Zandecki M. Non-secretory multiple myeloma with
common lymphoid progenitors. J Immunol 2008; 181: multinucleated giant plasma cells. Leuk Lymphoma 1997;
3364-3372. 27: 185-189.
32. Shapiro-Shelef M, Calame K. Regulation of plasma-cell 52. Subramanian R, Basu D, Dutta TK. Prognostic signifi-
development. Nat Rev Immunol 2005; 5: 230-242. cance of bone marrow histology in multiple myeloma.
Indian J Cancer 2009; 46: 40-45.
33. Greer JP, Foerster J, Lukens JN, Rodgers GM, Paraskev-
as F, Glader B. Wintrobe’s Clinical Hematology (ed 11a). 53. Bartl R, Frisch B, Fateh-Moghadam A, Kettner G, Jaeger
Maryland, Estados Unidos: Lippincott Williams & Wilkins; K, Sommerfeld W. Histologic classification and staging of
2004. multiple myeloma. A retrospective and prospective study
of 674 cases. Am J Clin Pathol 1987; 87: 342-355.
34. Goldman L, Schafer AI. Goldman-Cecil. Tratado de Medi-
cina Interna. Vol. 1 (ed 25a). España: Elsevier Inc.; 2017. 54. Paule B, Quillard J, Bisson M, Kahn MF, Massias P. Prog-
nostic significance of plasma cell morphology in multiple
35. Porwit A, McCullough J, Erber W. Blood and bone mar- myeloma. Nouv Rev Fr Hematol 1988; 30: 209-212.
row pathology: Churchill Livingstone Elsevier; 2011.
55. Bartl R, Frisch B, Burkhardt R, Fateh-Moghadam A, Mahl
36. Miale JB. Hematología : Medicina de Laboratorio (ed 6a). G, Gierster P, et al. Bone marrow histology in myeloma:
España: Reverté; 1985. its importance in diagnosis, prognosis, classification and
37. College of American Pathologists. 2017 Hematology, staging. Br J Haematol 1982; 51: 361-375.
Clinical Microscopy, and Body Fluids Glossary. 2017. 56. Greipp PR, Raymond NM, Kyle RA, O’Fallon WM. Mul-
Disponible: http://www.cap.org/ShowProperty?node- tiple myeloma: significance of plasmablastic subtype in
Path=/UCMCon/Contribution%20Folders/WebContent/ morphological classification. Blood 1985; 65: 305-310.
pdf/hematology-glossary.pdf.
57. De los Reyes N, Monserrat J, Martínez MV, Álvarez MR,
38. Nikesitch N, Ling SC. Molecular mechanisms in multiple Minguela A. Utilidad de la Citometría de Flujo en el diag-
myeloma drug resistance. J Clin Pathol 2016; 69: 97-101. nóstico y pronóstico del Mieloma Múltiple. Cuadernos
39. Morgan GJ, Walker BA, Davies FE. The genetic architec- de Hematología 2010: 1-12.
ture of multiple myeloma. Nat Rev Cancer 2012; 12: 335- 58. Flores-Montero J, de Tute R, Paiva B, Perez JJ, Bottcher
348. S, Wind H, et al. Immunophenotype of normal vs. my-
40. Yun Z, Zhichao J, Hao Y, Ou J, Ran Y, Wen D, et al. Target- eloma plasma cells: Toward antibody panel specifications
ing autophagy in multiple myeloma. Leuk Res 2017; 59: for MRD detection in multiple myeloma. Cytometry B
97-104. Clin Cytom 2016; 90: 61-72.
41. Ribourtout B, Zandecki M. Plasma cell morphology in 59. Karthick R M, Kovarova L, Hajek R. Review of phenotypic
markers used in flow cytometric analysis of MGUS and national Myeloma Working Group. Br J Haematol 2003;
MM, and applicability of flow cytometry in other plasma 121: 749-757.
cell disorders. Br J Haematol 2010; 149: 334-351. 70. Durie BG, Salmon SE. A clinical staging system for mul-
60. Zandecki M, Facon T, Bernardi F, Izydorczyk V, Dupond L, tiple myeloma. Correlation of measured myeloma cell
Francois M, et al. CD19 and immunophenotype of bone mass with presenting clinical features, response to treat-
marrow plasma cells in monoclonal gammopathy of un- ment, and survival. Cancer 1975; 36: 842-854.
determined significance. J Clin Pathol 1995; 48: 548-552. 71. Conté L G, Figueroa M G, Lois V V, Cabrera C ME, León
61. Lin P, Owens R, Tricot G, Wilson CS. Flow cytometric im- R A, García L H, et al. Valor pronóstico del nuevo siste-
munophenotypic analysis of 306 cases of multiple myelo- ma de etapificación internacional en mieloma múltiple:
ma. Am J Clin Pathol 2004; 121: 482-488. Comparación con el sistema de Durie-Salmon. Rev Méd
62. An G, Xu Y, Shi L, Zou D, Deng S, Sui W, et al. t(11;14) Chile 2008; 136: 7-12.
multiple myeloma: a subtype associated with distinct im- 72. Rajkumar SV, Dimopoulos MA, Palumbo A, Blade J,
munological features, immunophenotypic characteristics Merlini G, Mateos MV, et al. International Myeloma
but divergent outcome. Leuk Res 2013; 37: 1251-1257. Working Group updated criteria for the diagnosis of mul-
63. Olteanu H, Wang HY, Chen W, McKenna RW, Karandikar tiple myeloma. Lancet Oncol 2014; 15: e538-548.
NJ. Immunophenotypic studies of monoclonal gam- 73. Sociedad Argentina de Hematología. Guías de diagnósti-
mopathy of undetermined significance. BMC Clin Pathol co y tratamiento Clin Chiest Med 2015; 20: 335-337.
2008; 8: 13. 74. Sonneveld P, Avet-Loiseau H, Lonial S, Usmani S, Siegel
64. Nair JR, Carlson LM, Koorella C, Rozanski CH, Byrne GE, D, Anderson KC, et al. Treatment of multiple myeloma
Bergsagel PL, et al. CD28 expressed on malignant plasma with high-risk cytogenetics: a consensus of the Interna-
cells induces a prosurvival and immunosuppressive mi- tional Myeloma Working Group. Blood 2016; 127: 2955-
croenvironment. J Immunol 2011; 187: 1243-1253. 2962.
65. Robillard N, Wuillème S, Moreau P, Béné MC. Immuno- 75. Kaufman GP, Gertz MA, Dispenzieri A, Lacy MQ, Buadi
phenotype of Normal and Myelomatous Plasma-Cell FK, Dingli D, et al. Impact of cytogenetic classification on
Subsets. Front Immunol 2014; 5: 137. outcomes following early high-dose therapy in multiple
66. Shim H, Ha JH, Lee H, Sohn JY, Kim HJ, Eom HS, et al. myeloma. Leukemia 2016; 30: 633-639.
Expression of myeloid antigen in neoplastic plasma cells 76. Moreau P, San Miguel J, Sonneveld P, Mateos MV, Za-
is related to adverse prognosis in patients with multiple magni E, Avet-Loiseau H, et al. Multiple myeloma: ESMO
myeloma. Biomed Res Int 2014; 2014: 893243. Clinical Practice Guidelines for diagnosis, treatment and
67. Rawstron AC, Orfao A, Beksac M, Bezdickova L, follow-up†. Ann Oncol 2017; 28: iv52-iv61.
Brooimans RA, Bumbea H, et al. Report of the European 77. Cogbill CH, Spears MD, Vantuinen P, Harrington AM,
Myeloma Network on multiparametric flow cytometry in Olteanu H, Kroft SH. Morphologic and cytogenetic vari-
multiple myeloma and related disorders. Haematologica ables affect the flow cytometric recovery of plasma cell
2008; 93: 431-438. myeloma cells in bone marrow aspirates. Int J Lab Hema-
68. Davids MS, Murali MR, Kuter DJ. Serum free light chain tol 2015; 37: 797-808.
analysis. Am J Hematol 2010; 85: 787-790. 78. Kyle RA, Rajkumar SV. Multiple myeloma. Blood 2008;
69. The International Myeloma Working Group, Kyle RA, 111: 2962-2972.
Child J, Anderson K, Barlogie B, Bataille R, et al. Criteria 79. Rajkumar SV. Updated Diagnostic Criteria and Staging
for the classification monoclonal gammopathies, multi- System for Multiple Myeloma. Am Soc Clin Oncol Educ
ple myeloma and related disorders: a report of the Inter- Book 2016; 35: e418-423.
Abstract: The advance in the knowledge of the pathophysiology of multiple myeloma has allowed the
approach to the understanding of its heterogeneity in terms of clinical, cytomorphological, phenotypic,
biochemical, genetic and molecular behavior, contributing to the development of new treatments and
the establishment of models that point to a chronicity of the disease. The morphological changes of the
plasma cell in the multiple myeloma indicate mainly to alterations at the nucleus level, which orient to
the differentiation between reactive cells and clonal cells; also that their immaturity is of poor prog-
nosis. Likewise, the expression of certain monoclonal markers, and the absence of others, detected by
flow cytometry, immunophenotypically classify the neoplastic cells of multiple myeloma, which allows to
considering this tool as one of the best in the diagnosis and management of minimal residual disease. In
this review it is intend to emphasize the importance of identifying the morphological change that occur
in plasma cells and their relationship with the immunophenotypics characteristics in neoplasia that have
an important prognostic association with the multiple myeloma development.
Key words: Multiple Myeloma, immunophenotype, morphology, plasma cells, flow cytometry, bone marrow.