“Un corazón, un compromiso, una vida”
Nivel Primario Comunicación 3° A-B-C-D
El rico y el zapatero
Había una vez un zapatero
muy laborioso, cuyo único
entretenimiento era reparar
los zapatos que sus clientes
le llevaban.
Sin embargo, tanto
disfrutaba el hombre de su
trabajo que, amén de que
sólo le alcanzaba para lo
justo, cantaba de felicidad
cada vez que terminaba un encargo y con la satisfacción del deber cumplido, dormía plácidamente
todas las noches.
El zapatero tenía un vecino que por el contrario era un hombre abundantemente rico, al que
además le molestaba un poco los cánticos diarios del laborioso hombre.
Un día el rico no pudo más y se decidió a abordar al zapatero. No entendía la causa de su felicidad
y al ser recibido en la puerta de la humilde morado preguntó a su dueño:
-Venga acá buen hombre, dígame usted ¿cuánto gana al día? ¿Acaso es la riqueza la causa de su
desbordada felicidad?
-Pues mire vecino –contestó el zapatero, -por mucho que trabajo solo obtengo unas monedas
diarias para vivir con lo justo. Soy más bien pobre, por lo que la riqueza no es motivo de nada en
mi vida.
-Eso pensé y vengo a contribuir a su felicidad –dijo el rico, mientras extendía al zapatero una bolsa
llena de monedas de oro.
El zapatero no se lo podía creer. Había pasado de la pobreza a la riqueza en solo segundos y,
luego de agradecer al rico, guardó con celo su fortuna bajo su cama.
Sin embargo, las monedas hicieron que nada volviese a ser igual en la vida del trabajador hombre.
Como ahora tenía algo muy valioso que cuidar, ya no dormía tan plácidamente, ante el temor
constante de que alguien irrumpiese para robarle.
Asimismo, por dormir mal ya no tenía las mismas energías para afrontar con ganas el trabajo
diario y mucho menos para cantar de felicidad.
Tan tediosa se volvió su vida de repente, que a los pocos días de haber recibido dicha fortuna de
su vecino acudió a devolverla.
Los ojos del hombre rico no daban crédito a lo que sucedía.
-¿Cómo que rechaza tal fortuna? –interrogó al zapatero. -¿Acaso no disfruta el ser rico?
-Vea vecino –contestó el zapatero, -antes de tener esas monedas en mi casa era un hombre
realmente feliz que cada mañana se levantaba luego de dormir plácidamente para enfrentar con
entusiasmo y energía su trabajo diario. Tan feliz era que incluso cantaba cada vez que podía.
Desde que recibí esas monedas ya nada es igual, pues solo vivo preocupado por proteger la
fortuna y ni tan siquiera tengo tranquilidad para disfrutarla. Por tanto, gracias, pero prefiero vivir
como hasta ahora.
La reacción del zapatero sorprendió enormemente al hombre rico. No obstante, ambos
comprendieron lo que tal desarrollo de los acontecimientos quería decir, y es que la riqueza
material no es garantía de la felicidad. Esta pasa más por pequeños detalles de la vida diaria, que a
veces suelen pasar desapercibidos.
Luego de leer el cuento, responde las siguientes preguntas:
¿Quién era el personaje principal del cuento?
¿Cuál era su único entretenimiento?
¿Qué le regalaron a este personaje para ayudarlo? Colorea la imagen indicada
¿Por qué se volvió aburrida la vida de este personaje?
¿Qué comprendió este personaje ante los acontecimientos que le sucedieron?